MICOSIS
El aumento de la temperatura y de la humedad, el sudor intenso, el uso de ropa mojadas, entre otros, crea el
escenario perfecto para la proliferación de hongos, principalmente en la piel, uñas y cabello
La micosis se puede clasificar en dos tipos¹:
Superficiales: ubicada en la capa externa de la piel y uñas y no representa riesgo para la salud. Aparecen
cuando hace mucho calor, en ambiente con mucha humedad, poca luz y presencia de materia orgánica, que
favorecen el crecimiento de hongos. Las más comunes son:
La pitiriasis versicolor, popularmente conocida como micosis de playa o tela blanca. El hongo que
causa esta micosis ya vive en la piel de todas las personas, pero las que tienen predisposición genética
pueden desarrollar la enfermedad. Causa daños a las células de pigmentación de la piel, haciendo que
esta no se broncee, dejando manchas claras en la región afectada. Afecta fundamentalmente a la piel
del tronco y de la espalda y se caracteriza por la aparición de placas escamosas redondeadas, que
pueden dar lugar a lesiones de gran tamaño con hipo o hiperpigmentación. Por lo general, es
asintomática y empeora con el calor.
Las tiñas, causadas por dermatofitos, que pueden afectar a diferentes partes del cuerpo y provocar
erupciones en la piel o, si afectan a zonas con pelo, producir áreas de calvicie. Pueden aparecer en
partes del cuerpo como ingle, manos, uñas y pies – un ejemplo muy conocido son los sabañones o pié
de atleta
o Tinea pedis o pie de atleta, que produce enrojecimiento, vesículas y grietas en las zonas
entre los dedos de los pies, pudiendo extenderse por toda la superficie plantar.
o Dermatofitosis
o
Las micosis en las uñas (onicomicosis) de las manos y de los pies pueden causar pérdida de la
cutícula y destrucción de la uña.
Las candidiasis, causadas por levaduras: la candidiasis vulvovaginal, que provoca un aumento de la
secreción y picor intenso que se agrava en la micción o el coito. La candidiasis bucal, denominada
muguet, que presenta unas placas blancas que se desprenden fácilmente al rascar. La candidiasis
cutánea, que se presenta en pliegues de la piel como la zona axilar o la inguinal, debajo de las mamas o
entre los glúteos.
Profundas: este es el caso más grave, ya que puede invadir órganos internos y llevar a la muerte.
Generalmente afecta a pacientes con alguna deficiencia inmunológica (cáncer o sida, por ejemplo).
La micosis profundas son infecciones poco frecuentes producidas por hongos, que abarcan las micosis
subcutáneas y las micosis sistémicas. Las micosis subcutáneas o por implantación producen signos de
afectación cutánea, mientras que las micosis sistémicas solo presentan lesiones en la piel en algunas
ocasiones, ya sea por afectación directa de ella como puerta de entrada o tras la diseminación de la infección a
partir de un foco profundo.
Las micosis subcutáneas o por implantación.
Incluyen diversas entidades clínicas caracterizadas por la invasión de la piel y el tejido subcutáneo por
hongos saprofitos cuyo hábitat es el suelo y las plantas. Las personas que viven en las zonas rurales
constantemente sufren lesiones o traumatismos, sin embargo, solo unos pocos de ellos desarrollan la
enfermedad.
Generalmente la puerta de entrada es la inoculación traumática de material contaminado: astillas,
espinas u otros objetos punzantes, por lo que también se denominan micosis por implantación.
Esta circunstancia permite agrupar un conjunto muy diverso, y cuyo denominador común es la puerta de
entrada en el hospedador. Cualquiera de estas infecciones puede presentarse como enfermedad del
viajero en personas provenientes de áreas endémicas, aun en el lapso de varios años.
Las micosis subcutáneas más prevalentes son: esporotricosis, cromoblastomicosis y micetoma. Otras
entidades más raras comprenden: lacaziosis, feohifomicosis, hialohifomicosis y conidiobolomicosis.
las micosis sistémicas.
Las micosis sistémicas son infecciones fúngicas cuya puerta de entrada es un órgano o sitio profundo,
como pulmón, tubo digestivo o senos paranasales.
Tienen la capacidad de diseminarse en forma hematógena para producir una infección generalizada,
frecuentemente con afección cutánea secundaria. Existen 2 variedades de micosis sistémicas: las
micosis oportunistas (candidiasis sistémica, aspergilosis y mucormicosis sistémica) y las
respiratorias endémicas (histoplasmosis, blastomicosis, coccidioidomicosis, paracoccidioidomicosis y
criptococosis); en la práctica, debido a la tendencia de ambos grupos a desarrollarse en pacientes
predispuestos, es difícil distinguir entre ambas y tienden a estudiarse en conjunto.