Escritos Pastorales de Domingo Roa Pérez
Escritos Pastorales de Domingo Roa Pérez
Años 1961-1970
En el centenario de su nacimiento
21 de febrero de 1915-21 de febrero de 2015
2
Ubaldo Ramón Santana Sequera
Arzobispo de Maracaibo
IMPRIMATUR
3
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Escritos Pastorales
de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez
Arzobispo de Maracaibo
4
PRESENTACIÓN
5
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Así fue mi relación con Mons. Roa Pérez, acercamientos contantes para recibir
órdenes, consejos y recomendaciones. Pero, especialmente, una gran enseñanza
como humano, como sacerdote y como Obispo. Al contemplarlo en la distancia,
reconozco su persona integral, todo él es espiritualidad, caridad social, estudio,
pastoral, ciudadanía, responsabilidad, honestidad y competencia. Lo refleja en
todo lo que hace y en lo que dice. No hay media tinta, el sí es sí y el no es no. Lo
negro es negro y lo blanco es blanco. Todas las dimensiones de la persona humana
conviven en armonía en él. Por eso, su autoridad es respetada y obedecida, su
bondad correspondida y sus obras realizadas. Así es el sacerdote andino, que nace
el 21 de febrero de 1915, en la población El Cobre, Estado Táchira, pueblo
“enclavado entre montañas y coronado de neblina”, como él mismo lo describe en
su mensaje de toma de posesión canónica como Obispo del Zulia, el 11 de marzo
de 1961.
6
Latinoamericano. En la misma ciudad eterna es ordenado sacerdote el 12 de abril
de 1941. El 24 de noviembre de 1957 es consagrado Obispo de la entonces
Diócesis de Calabozo. Ahí, el Obispo andino se encarna en los llanos venezolanos
hasta que Juan XXIII lo nombra para servir en occidente, como Obispo del Zulia
el 16 de enero de 1961.
Como Obispo del Zulia, primero, y luego, desde el 30 de abril de 1966, como
Arzobispo de Maracaibo, orienta su acción pastoral, fundamentalmente, en cinco
líneas de acción a las que, con todo su corazón, entrega su vida: el seminario y las
vocaciones sacerdotales, la formación religiosa y moral, la educación católica, las
obras sociales inspiradas por la doctrina social de la Iglesia, y el apostolado de los
laicos.
Quienes tuvimos la gracia de conocer a Mons. Roa Pérez, podemos dar testimonio
de un pastor según el corazón de Dios. No profesaba otra doctrina que la de la
Iglesia, siguiendo con fidelidad el magisterio que no sólo enseñó con insistencia,
sino que defendió como quien se enfrenta al mismísimo lobo que pretende
confundir y dispersar al rebaño a él encomendado.
7
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
8
para el verdadero fortalecimiento del apostolado laical. Él mismo la enseña, la vive
y la defiende en toda su trayectoria ministerial. Este progreso humano, en el
campo educativo, no se detuvo, más bien, avanza hasta los límites de estudios
superiores creando la Universidad Católica Cecilio Acosta. Esto es en obras lo que
afirma con palabras: “la Iglesia es esencialmente educadora” (Boletín Eclesiástico,
Maracaibo, Enero-Febrero 1981, p. 11).
Otra de las grandes virtudes de Mons. Roa Pérez es que, además de ser un fuerte
defensor de la doctrina de la Iglesia, es un claro intérprete de la historia del
momento. Escruta con seriedad y profunda mirada de pastor, los signos de
nuestros tiempos. Testimonio de esto son sus pastorales, exhortaciones, homilías,
artículos y discursos, que se brindan en esta publicación que nos honra presentar.
El 31 de diciembre de 1971 envió un excelente mensaje de año nuevo teniendo
como base de su reflexión el documento, firmado por Pablo VI, del Sínodo sobre
el tema “la Justicia en el Mundo”, donde destaca la responsabilidad de la Iglesia
en la defensa del pobre, la dignidad humana y la denuncia contra toda injusticia:
“Invito a todos los que dirigen la opinión pública a que luchen por el fomento de
9
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Aun es más impresionante su visión profética, como quien mira el futuro desde la
larga historia de su presente. Lo que presento a continuación es el presente
nuestro, ya adelantada la segunda década del siglo XXI, visto desde el año 1961.
Efectivamente, Mons. Roa Pérez nos ofreció su tercera exhortación pastoral sobre
la cuestión social el 29 de mayo de 1961, celebrando los setenta años de la Rerum
novarum con la que el Papa León XIII dio inicio a la doctrina social de la Iglesia,
junto a la celebración de los treinta años de la Quadragesimo anno del Papa Pío XI.
En su exhortación, el Pastor del Zulia se centra en la cuestión social de Venezuela.
Introduce señalando que “Venezuela, como muchos países del tiempo de León
XIII y de Pío XI y de nuestros días, confronta los graves problemas sociales que
una muchedumbre de gentes que viven en condiciones infrahumanas, con
hambre y sed, sin techo ni abrigo, desempleados y familias abandonadas, obreros y
patronos, ricos y pobres, algunas grandes empresas y trabajadores a su disposición,
cuestión difícil de resolver y que no carece de peligro… Venezuela atraviesa una
dura crisis económica. Y esto a pesar de sus grandes riquezas provenientes del
petróleo, del hierro, del oro y de diversas y variadas fuentes de producción”
(Boletín Eclesiástico, Maracaibo, Abril-Mayo 1961, p. 93). Subrayando que “no le
toca a la Iglesia intervenir en cuestiones bajo el punto de vista técnico, ya que no
es esa la misión a ella confiada, pero no puede permanecer indiferente ante el
problema social” (Idem.).
A continuación señalo las cuestiones sociales de la Venezuela que vive Mons. Roa
Pérez y la que, proféticamente, sufrimos los venezolanos de hoy. Sobre la
10
educación: “En la educación se defiende el socialismo con la tesis cacareada de la
educación anti-dogmática y laica, por lo tanto, no sólo irreligiosa, sino
antirreligiosa. La función del Estado-Democrático-Docente que se práctica en
Rusia, China y ahora en Cuba, y se fomenta la lucha y la guerra, abierta o
disimulada, de acuerdo con las circunstancias, contra los que profesan y defienden
la tesis cristiana, sana, correcta y verdadera” (Boletín Eclesiástico, Maracaibo, Abril-
Mayo 1961, p. 96). ¿No estaría profetizando nuestro actual socialismo del siglo
XXI?
Para finalizar, quiero citar un texto más del Pastor del Zulia, esta vez sobre la
“Reforma Agraria” promulgada ese año 1961 en Venezuela. Esta es su crítica: “La
Ley es estupenda y está encaminada a solucionar la cuestión campesina dotando
de tierra de cultivo a los que no la tienen… El Estado venezolano compra
haciendas, algunas en producción, y realiza lo que se llama asiento de campesinos.
Pero, en esta política surge una dificultad que hemos visto anotada en la prensa y
la hemos oído de algunas personas: ¿se está concediendo el título de propiedad, de
acuerdo con el artículo 75, o el Estado conserva las tierras, dando sólo el
usufructo? Entonces, marcharíamos hacia el socialismo agrario, o sea hacia el
Estado terrateniente y la fórmula sería: menos ricos y más pobres. Y el campesino
se convertiría en un colono del Estado” (Boletín Eclesiástico, Maracaibo, Abril-Mayo
1961, p. 97).
11
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
También denuncia Mons. Roa Pérez, que, “en el caso de Venezuela, se marcha
apresuradamente hacia el marxismo: el debilitamiento de la empresa privada
conduce a la creación del Estado patrón” (Boletín Eclesiástico, Maracaibo, Abril-
Mayo 1961, p. 93). Ciertamente, su mirada de buen pastor y excelente maestro,
amante de la Iglesia y de la Patria, era larga. ¡Tanta falta nos hace su presencia y
sus palabras!
12
Análisis del Pensamiento y la Obra Pastoral de
Mons. Domingo Roa Pérez
13
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
con el poeta: “El pan que da el trabajo es más sabroso que la escondida miel
que con empeño liba la abeja en el rosal frondoso.” 1
Mons. Roa Pérez va a conocer una Iglesia que viene de las grandes tribulaciones
de la independencia y de la federación, de las revoluciones de colores, de las
montoneras andinas, con Obispos perseguidos, exiliados y martirizados. Una
Iglesia despojada, por las dictaduras, de sus instrumentos de evangelización como
las escuelas y universidades, de sus sitios de oración, de los templos y conventos,
con expulsión de comunidades religiosas. Con una comunidad de creyentes que
1
Diario La Columna de Maracaibo, 24 de diciembre de 1976.
2
Sánchez Melean J., Discurso de Orden con motivo del retiro de Mons. Domingo Roa Pérez como
Arzobispo de Maracaibo, Asamblea Legislativa del Estado Zulia, 21 de enero de 1993.
14
se veía constantemente asediada por las doctrinas heréticas, ateas y opresoras de la
persona humana.
Los nombres de Mons. Juan Hilario Bosset, obispo de Mérida, Mons. Silvestre
Guevara y Lira, Arzobispo de Caracas, de Mons. Salvador Montes de Oca, Obispo
de Valencia, de su Obispo del Táchira Mons. Rafael Arias Blanco, afloraban
frecuentemente en las conversaciones y homilías de Mons. Roa. Exiliados de la
patria los dos primeros por orden de los gobiernos de turno, el tercero también
exiliado de la patria y mártir del odio fratricida durante la segunda guerra
mundial. Y profeta incansable durante la última dictadura el cuarto.
Fueron muchos los abusos, medidas crueles y abusivas, sufridos por la Iglesia
venezolana a lo largo de muchos años. Honegger Molina señala:
“El choque de la Iglesia y el Estado pasó por su mayor turbulencia entre 1870 y
1888, con la llegada de Guzmán Blanco al poder, llegando a dictar una ley de
“Extrañamiento del Territorio Nacional” para quienes violaran el Patronato
Eclesiástico, la cual sirvió de arma para expulsar a los Obispos: Juan Hilario
Bosset, Obispo de Mérida, Silvestre Guevara y Lira, arzobispo de Caracas y
Manuel Antonio Baralt, vicario apostólico en Caracas. Guevara y Lira fue
quien sufrió el mayor peso de la ira de Guzmán Blanco, al cual, en septiembre
de 1870, le decreta su expulsión por negarse a celebrar un “Te Deum” de acción
de gracias por sus triunfos militares, llegando a perseguirle con violencia”. 3
3
Honegger Molina, Conflictos Iglesia-Estado en Venezuela, SIC, abril 14, 2009.
15
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Cabe afirmar que lo que marca el ser más profundo de Domingo Roa Pérez, es el
testimonio de aquellos Obispos que, como pastores indoblegables, supieron
asumir la defensa de la libertad y la dignidad de todos los venezolanos en un
tiempo en el cual la profecía y el apego a la verdad podían llegar a reclamar el
precio de sus propias vidas.
4
Id.
16
En 1899, varios Obispos venezolanos participan del Concilio Plenario
Latinoamericano realizado en Roma, bajo la convocatoria del Papa León XIII. El
Concilio Plenario se proponía analizar la situación de la Iglesia en el
subcontinente y dar pistas comunes que ayudaran a enfrentar graves problemas
que eran comunes, tales como el paganismo, la superstición, la ignorancia
religiosa, el socialismo, la masonería. Igualmente querían impulsar la obra
evangelizadora con la utilización de nuevos métodos como la prensa católica y
acometer la organización de la Iglesia en América Latina. Buscaban conservar y
defender la fe. El Concilio se proponía que la Iglesia estuviera presente en todos
los espacios de la vida humana, actuando con plena libertad y sin impedimentos
provenientes del orden temporal. Para ello se propone establecer buenas
relaciones con los Estados y obtener la cobertura legal necesaria y adecuada a los
nuevos tiempos.
Con la llegada de Juan Vicente Gómez al poder, una nueva época de dificultades y
persecuciones se le presentaría a la Iglesia en Venezuela durante esa larga
dictadura. El episodio más importante y doloroso fue la expulsión, del territorio
venezolano, en 1929 de Monseñor Salvador Montes de Oca, Obispo de Valencia,
5
En la Instrucción Pastoral de 1904 los Obispos se proponen la creación de escuelas católicas, de
periódicos católicos, la organización de la Acción Católica, de grupos de reflexión social guiados por la
enseñanza social de la Iglesia. Esta Instrucción Pastoral fue revisada en 1928, a fin de adaptarla al
Código de Derecho Canónico que empezó a regir el 19 de mayo 1918, y nuevamente modificada en las
Conferencias del Episcopado Venezolano celebradas en Mérida en junio de 1957.
17
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Esa lucha ideológica ya había sido denunciada por él, como Obispo de Calabozo
en 1959, en su Carta Pastoral acerca de la Educación Católica y los peligros que la
amenazan en Venezuela, y aludida nuevamente en su Primera Carta Pastoral en
Maracaibo:
6
Cf. González, Hermann, Iglesia y Estado en Venezuela. Historia de un proceso, 2ª ed. UCAB, Caracas,
l997. p. 392. Quintero, José Humberto, Para la Historia, Ed. Arte, Caracas 1974, p. 13-169.
Tiempo después de su regreso, Montes de Oca renunció al gobierno de la Diócesis de Valencia y decidió
retirarse en Italia, con la Orden de los Cartujos, a una vida completamente monacal en la Certosa o
monasterio di Farneta, en Maggiano, Lucca, Toscaza. Lamentablemente se topó de nuevo con una otra
tiranía y tuvo que enfrentarse a un régimen que hizo ver al de Gómez como un juego de niños. En la
madrugada entre el 1 y 2 de septiembre de1944, soldados alemanes invadieron el monasterio y
apresaron a todos los monjes y a los civiles que se habían refugiado allí. Algunos días después
aparecieron fusilados los cadáveres de 12 monjes, entre ellos estaba Mons. Montes de Oca.
7
Primera Carta Pastoral del Excelentísimo Señor Obispo Diocesano Monseñor Domingo Roa Pérez, 27
de abril de 1961.
18
tiempo, minotauro social y el azote de turno, especie de nuevo Atila colectivo.
Los propagadores de este falso sistema, aprovechándose de la miseria y del
hambre de renovación de los pueblos, empujan la multitud hacia el abismo de
su propia esclavitud. Y Maracaibo, amadísimos hijos, por su condición de
puerto, … le corresponde, … el papel noble de destacar lo nuestro e importar lo
bueno y rechazar lo inconveniente, como perjudicial y nocivo.”
Domingo Roa Pérez nació en Venegara, caserío situado a 7.21 kms de distancia
de El Cobre hoy Municipio José María Vargas, antes Municipio Jáuregui, Edo
Táchira, el 21 de febrero de 1915, un pueblo de montaña a 1.968 metros sobre el
nivel del mar. Sus padres eran campesinos, trabajaban la tierra. Hijo de Don
Quiterio Roa y Doña Juana Pérez de Roa.
En 1938 ingresó al Colegio Pio Latino de Roma para iniciar estudios de Teología
en la Pontificia Universidad Gregoriana. Un año después se iniciaría la 2da guerra
19
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
A Mons. Roa Pérez le gustaba decir que él “comenzó desde abajo”. El Obispo
Arias Blanco le nombró Vicario Cooperador de la Parroquia San Juan Bautista de
Colón y profesor del Colegio Sucre en la misma población. Allí permaneció hasta
20
el 23 de noviembre de 1943, cuando fue nombrado Párroco de San José de
Bolívar. En 1946 es designado como Capellán del Asilo San Antonio en San
Cristóbal, y al poco tiempo asumió como Director del Diario Católico de San
Cristóbal.
A partir del 24 de junio de 1947 esta última labor es compartida con las funciones
de Párroco de Nuestra Señora de Coromoto donde en apenas cuatro años
construyó el Colegio Pío XI y el Colegio Pío XII, y luego el templo Parroquial.
3. Obispo de Calabozo
Como Obispo de Calabozo, durante cuatro años, Monseñor Domingo Roa Pérez
se dedicó a anunciar el Evangelio en todo el Estado Guárico y, como
Administrador Apostólico de la Prelatura Apostólica de San Fernando, el Estado
Apure. Se esmeró en construir y equipar el Seminario de la Diócesis, en edificar la
Casa Hogar para niñas que funcionaba al lado de la Catedral, y refaccionar una
vieja casa para la fundación del Colegio Coromoto. Fue una experiencia pastoral
que marcó la vida de Mons. Roa Pérez. En su Primer Mensaje como Obispo de
Maracaibo, refería:
21
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
4. Obispo de Maracaibo
22
convocatoria, que no era otra que la de “…acrecentar de día en día entre los fieles
la vida cristiana, adaptar mejor a las necesidades de nuestro tiempo las
instituciones que están sujetas a cambio, promover todo aquello que pueda
contribuir a la unión de cuantos creen en Jesucristo y fortalecer lo que sirve para
invitar a todos los hombres al seno de la Iglesia”.8
Del Concilio Vaticano II, Monseñor Domingo Roa Pérez llegó a afirmar que “…es
quizás el más grande y el más importante que ha tenido la Iglesia desde la venida
del Espíritu Santo sobre los Apóstoles, y el Primer Concilio de Jerusalén, formado
por los mismos Apóstoles…”.9
El nuevo Obispo no llegaba con las manos vacías, traía un programa pastoral para
poner en práctica. Allí destacaba algunos puntos de apostolado muy importantes.
Dios, la Iglesia y la Patria serían los ejes fundamentales en torno a los cuales se
desarrollarían la obra episcopal.
8
Constitución Sacrosanctum Concilium n° 1.
9
[Link]
23
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Una de las características principales del episcopado de Mons. Roa Pérez fue su
fidelidad al Romano Pontífice. Desde el inicio de su pastoreo en la iglesia zuliana
dejaba en evidencia su unidad a Pedro y a sus Sucesores.
“Llegamos con el alma abierta de par en par, con la sinceridad que siempre Nos
ha caracterizado. A darle todo nuestro trabajo, nuestro cariño y nuestro trabajo,
nuestro cariño y nuestra preocupación a esta tierra, que será el objeto de
nuestros permanentes desvelos: venimos a unir nuestro humilde y modesto
aporte a vuestro trabajo y lucha por la grandeza del Zulia, y queremos ser
24
zuliano con los zulianos, triunfar con ellos y con ellos compartir las inevitables
horas amargas que acompañan al hombre.” (Primer Mensaje).
“Nuestra Diócesis tiene muy poco clero para atender un pueblo piadoso que
pide constantemente una intensa atención religiosa. Para hacer frente al
problema impresionante de la escasez de clero, pedimos a sacerdotes y fieles
una generosa colaboración para la obra central de la Diócesis: el Seminario”.
(Primera Carta Pastoral como Obispo de Maracaibo, 27 de abril de 1961).
25
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
26
4.1.8. Promoción del Apostolado Seglar
27
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
que es su meta soñada con sangre y más sangre, odio y venganzas sin límite.”
(Primera Carta Pastoral).
4.2.1. El Remedio
Si bien señalaba los peligros que provenían de la situación que vivía el país en ese
tiempo. Igualmente dedicaba espacio para indicar El Remedio:
28
no solamente bajo el punto de vista material, sino espiritual y eterno, los
Papas recuerdan y urgen las leyes morales ya existentes y dictan otras nuevas,
bajo cuya orientación y luz deben proceder en la solución de los problemas
sociales y económicos, los empresarios y los obreros, los individuos, las
instituciones y las naciones.”
Advierte sobre los peligros del marxismo y del comunismo como propuestas
ilusorias de solución a la problemática de la cuestión social en el mundo. Con el
nacimiento del marxismo, sistema lleno de errores y mentiras, la cuestión social se
ha complicado tremendamente.
“Nuestra patria como el resto de los países de la América Latina tiene una
tremenda agitación por los problemas sociales. No es porque haya tantas
diferencias económicas. Nuestro pueblo en general es inmensamente pobre y
las fuentes de riquezas en su mayor parte están en manos del Estado”.
Reconoce los avances sociales que se han provocado hasta ese momento en el país,
a la vez que advierte de los peligros latentes desde el plano de la ideología.
29
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
30
Igualmente hace observaciones sobre la Reforma Agraria impulsada por el Estado
venezolano, la califica de positiva al dotar de tierras de cultivo a los que no las
tienen, que es la solución presentada por la Iglesia. Sus reservas están en que no se
concedía la titularidad de la tierra al campesino, sino solamente el usufructo de la
misma. De esta manera se estaría consolidando un Socialismo agrario, promovido
por un Estado terrateniente.
Al final de su Tercera Exhortación Pastoral, Mons. Roa lanza “Una Voz de Alerta”
uniendo su voz a la del Cardenal Quintero, quien en su Pastoral “Ante el calvario
de Cuba” advertía que la situación de ese País hermano
El 24 de noviembre de 1961 publicó una Carta Circular bajo el título “En Cuba
la Iglesia vive su Calvario”. En la misma indicaba:
31
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
32
“Matar un indio, herirle o causarle un daño a su persona, por sí o por otro, es
un pecado contra el 5° mandamiento, tan grave como si se hiciera a una
persona civilizada, y le cabe más, por su estado primitivo e indefenso. Por ello
la sangre derramada del indio clama al cielo como la del inocente ABEL
(Génesis 4,10 y 11). Y pide castigo no solo contra el malhechor, sino contra la
sociedad y sus instituciones legales”. “Y a nombre de los indios indefensos,
nuestros compatriotas, elevamos la más ardiente solicitud al gobierno
Nacional para que se les dé la protección y amparo que les corresponde.”
8. Maestro de la fe
33
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
9. Padre Conciliar
34
A este acontecimiento eclesial el Obispo de Maracaibo dedicó una decena de
documentos pastorales en los que detalladamente explicaba a los fieles la finalidad
de dicha convocatoria, que no era otra que la de “…acrecentar de día en día entre
los fieles la vida cristiana, adaptar mejor a las necesidades de nuestro tiempo las
instituciones que están sujetas a cambio, promover todo aquello que pueda
contribuir a la unión de cuantos creen en Jesucristo y fortalecer lo que sirve para
invitar a todos los hombres al seno de la Iglesia”.10
Del Concilio Vaticano II, Monseñor Domingo Roa Pérez llegó a afirmar que “…es
quizás el más grande y el más importante que ha tenido la Iglesia desde la venida
del Espíritu Santo sobre los Apóstoles, y el Primer Concilio de Jerusalén, formado
por los mismos Apóstoles…”.11
35
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Monseñor Roa entendió que los medios de comunicación social, según el espíritu
del Concilio Vaticano II, deben servir como instrumentos modernos de
Evangelización. Por ello asumió esta tarea como una de sus más grandes
preocupaciones y mayores sacrificios. Se empeñó en el desarrollo del Diario
católico La Columna, y de la Emisora Católica La Voz de la Fe, que eran los
medios que encontró a su llegada a la diócesis. Junto a ellos promovió a Radio
36
Selecta, llamada actualmente 850 Fe y Alegría, dedicada a la difusión y orientación
de la alfabetización y cultural de la Región, el Canal 11 del Zulia, Niños Cantores
Televisión, la 90.9FM hoy Chiquinquireña, y LUMEN 2000. Mantuvo una
presencia permanente de evangelización a través de estos medios con sus
Programas La Voz del Pastor en la Emisora La Voz de la Fe y Cátedra en el canal
11.
“Los que hemos vivido en un país bendecido por el Señor con el don de la Paz
no tenemos ni siquiera idea de lo que significa una guerra. La mejor manera
de agradecerlo es la de contribuir con nuestras oraciones y sacrificios a la paz
37
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
12 En vista del fracaso de las operaciones en Caracas, Arias depuso las armas. La rendición de los
sublevados se inició hacia las 11 a.m., y fue total hacia la 1:30 p.m., gracias a la mediación de monseñor
Domingo Roa Pérez, arzobispo de Maracaibo ([Link]
[Link]).
13 [Link], 3 de diciembre de 1993.
38
Asistió a la II Conferencia General del CELAM, en Medellín, en agosto de 1.968,
por nominación expresa de la Santa Sede Apostólica Y a la III Conferencia
General del CELAM en “Los Ángeles de Puebla” en 1979.
39
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
En 1999 al regresar a Maracaibo, ya muy cargado de años y con poca salud, acepta
colaborar con el Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de Maracaibo,
Mons. Tulio Chirivella, asumiendo el cargo de Vicario General de la misma.
Al respecto menciona Iván Darío Parra en su obra Prelados del Episcopado
Zuliano:
“A mediados del año 1999, ante la angustiosa molestia vivida en la
Arquidiócesis de Maracaibo, Monseñor Roa no tuvo inconvenientes en
aceptar, a petición del clero zuliano, el cargo de Vicario General del mismo
Episcopado donde había sido durante treinta y un años su Prelado. Aún con
quebrantos de salud, si la Iglesia así lo requería, no había fuerza que pudiera
detenerlo, allí estaría como hombre de equilibrio y justo proceder” 15.
14 [Link]
15 Iván Darío Parra, Prelados del Episcopado Zuliano, (1897-2007)
40
Durante las torrenciales lluvias que azotaron al país en diciembre de 1999 se hizo
presente en los territorios de la Goajira venezolana llevando consuelo y ayudas
materiales a los damnificados de las inundaciones.
Fallece el 1 de enero del año 2000, después de haber inaugurado el jubileo por el
bimilenario de la redención y haber introducido a su querida Iglesia zuliana en el
tercer milenio cristiano.
41
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
AÑO 1961
Primer Mensaje
al tomar Posesión Canónica de la Diócesis de Maracaibo.16
16
Tomado de Boletín Eclesiástico, Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo, Año XXXIII. Enero,
Febrero y Marzo de 1961. Nos. 142, 143 y 144. pp. 11-17.
42
sabia ya en tantas amarguras, un grito filial de desesperación….“Se va
Monseñor…..“
Y corrieron los años. Ingresamos al Seminario y luego dejamos la tierra andina
para seguir estudios de Filosofía en Caracas, y allí encontramos nobles
seminaristas del Zulia, de la tierra del Lago, y del comercio, de la industria y de los
puertos, de héroes y poetas, sabios y tribunos y por asociación de ideas, el de la
ciudad “que con los ojos anegados mira hacia sus horizontes lacustres,
presintiendo la hora terrible e imborrable en que sobre el azul del Lago y sobre el
azul del firmamento tienda su penacho de humo, como crespón de duelo, el
buque que le ha de robar su tesoro, la nave en que ha de partir de éstas playas que
le creyeron suyo, que le miraban como a su más alto atalaya moral, como a su faro
de luz blanca y dulce; y de partir seguramente para siempre la humilde y mansa
figura del Pastor dilectísimo, honorable Mons. Doctor Arturo Celestino
Álvarez…”
…llenas las riquezas, cubriéndola con un como manto precioso y haciéndola
descansar sobre un lecho de variado colorido y subido valor.
Solo dos veces hemos venido a Maracaibo, siendo esta la tercera. Y las impresiones
de niño y las lecturas del escolar crecieron y se agigantaron a la manera del
riachuelo de la montaña, que se convierte en río, Lago y mar. Dos visitas y dos
lecciones de palpitante enseñanza sobre lo que es la vida católica del Zulia. La
primera cuando formamos parte de la comisión oficial que acompañaba al Excmo.
y Rvdmo. Mons. Dr. José Rincón Bonilla, nuestro amigo y compañero desde los
primeros años del Seminario, quien venía en condición de Obispo Auxiliar del
Excmo. y Rvdmo. Mons. Marcos Sergio Godoy, para entonces el meritísimo
Obispo del Zulia.
43
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
44
más cierta garantía de que se está con Cristo y su Iglesia Santa y se marcha por los
caminos de la verdad. “El que a vosotros oye, a mi me oye…..” Luc. 10, 16, es la
señal que da el Señor y la norma para distinguir al católico sincero. La veneración
y el acatamiento del Obispo, por su alta misión y papel rector dentro de la Iglesia
es hoy en tiempos de anarquía e irrespeto a la autoridad, que viene de Dios, el
indicio más elocuente y prueba clara de la perpetuidad de la Santa Iglesia, que ha
visto nacer imperios, crecer y morir, como sistema y maneras de gobierno. Ella
permanece firme. Con la misma bizarría defiende la unidad de los dogmas y la
moral y el respeto y sumisión a la autoridad eclesiástica. Y así desde las primeras
catedrales hasta la más pequeña capilla de misiones se profesa lo mismo “creo en
un solo Dios……, y en una sola Iglesia, gobernada por los Obispos en comunión
con el Romano Pontífice, columna y fundamento de la verdad. Doctrina sentida y
vivida desde los primeros años del cristianismo al expresar nihil sine episcopo, nada
sin el Obispo.
Para Nos, amadísimos hijos, que venimos llenos de confusión y temor por la
tremenda responsabilidad ante Dios, la Iglesia y la Patria que supone el gobierno
de esta importantísima Diócesis, las condiciones de vuestra fe, que hemos
señalado, Nos llenan de consuelo y de ánimo y de confianza. Sin lugar a dudas
que, vosotros, generosos y nobles, sabréis suplir nuestras innumerables
deficiencias con vuestra caridad, vuestra fe y amor a la Santa Iglesia, y prestaréis
todo el apoyo y colaboración a las obras católicas, en las cuales Nos seremos un
obrero más a vuestro servicio.
Venimos con la confianza puesta en el Señor, que es nuestra fuerza y en quien
todo lo podemos, según la expresión sapientísima de San Pablo. El es la luz, la
verdad y la vida. Y Nos, nos acogemos a la maternal protección de la Virgen
Santísima en el doble título de la Coromoto, la devoción nacional que aglutina la
45
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
46
Se acaba de ir de Maracaibo un gran Obispo: el Excmo. y Rvdmo. Mons. Pulido
Méndez. Con su cariño, talento brillante y don de gentes edificó delicadamente la
casa del Señor y la llenó con el perfume de sus virtudes sacerdotales. Fue anillo de
oro en la gloriosa sucesión apostólica. La Iglesia Santa de Dios que Vosotros y
Nos tanto amamos le necesitaba en otro lugar.
Nuestro pensamiento se vuelve igualmente al Mons. Godoy, gran Obispo y gran
Maestro, que consagró su largo pontificado al bien del Zulia y se consumió
lentamente como la lamparilla del Sagrario dando su vida por sus ovejas, y a los
dos Obispos jóvenes Mons. Dr. José Rincón Bonilla y Mons. Dr. José Alí Lebrún,
nuestros compañeros de Seminario e íntimos amigos que al lado del Pontífice
Residencial hicieron magnífica obra en la construcción del bellísimo Seminario,
en la creación de Parroquias y en el gobierno de esta Diócesis.
Sus nombres quedaron escritos también con caracteres de oro. Los Obispos que
Nos han precedido y los que a su lado trabajaron y Nos, somos como aguas del
mismo río, partes de la misma montaña, luz del mismo cielo en diversos días. Sin
embargo con esta diferencia: ellos fueron como roca, torrente de luz y caudal
imponente, Nos en cambio, gota, arena y luz crepuscular.
Nuestra mirada ansiosa, amadísimos hijos, nuestra esperanza más sentida se vuelve
a los sacerdotes de uno y otro clero, diocesano y regular, la mano amplia del
Obispo, su corazón dilatado, sus inmediatos colaboradores, su corona y su alegría,
según expresión paulina, la fuerza de su obra. El Obispo levanta su mano para
bendecirlos paternalmente, extiende sus brazos para cobijarlos con singular afecto,
quiere ser compañero, amigo y compartir con ellos todo el peso del trabajo y el
esfuerzo.
Saludamos deferentemente a las diversas autoridades del Estado, comenzando por
el Señor Gobernador y su equipo ejecutivo, a las autoridades municipales,
47
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
48
Frente a la hora difícil que vive el mundo, ante los errores y el odio, las divisiones
y los intereses mezquinos y el frío egoísmo que enferma las almas y seca los
corazones, avivemos, amadísimos hijos, la caridad que es el más perfecto lazo de
unión según la expresión de San Pablo. La caridad en el sentir del mismo Apóstol,
pregonero y portador del mensaje de Cristo, es paciente, es benigna, no es
envidiosa, no es jactanciosa, no se hincha; no se irritan no piensa mal, no se alegra
de la injusticia, se complace con la verdad; todo lo cree, todo lo espera, todo lo
tolera. Preciosa flor que crece lozana en el jardín de la Iglesia, perfuma el mundo
con su delicada fragancia y hace al hombre semejante a los ángeles, que aman y
sirven al Señor. Este es el distintivo del verdadero cristiano según enseña el mismo
Jesucristo. “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis caridad
unos para con otros”.
Lo calamitoso de los tiempos, dice León XIII, es un buen estímulo para movernos
a guardar la caridad. Ensañándose el odio de los impíos, contra Jesucristo muy
puesto en razón es que todos los cristianos fomenten la piedad y la caridad,
fecunda madre de gloriosas proezas. Unidas las inteligencias por la fe, y con la
caridad las voluntades, vivamos como es nuestro deber en el amor de Dios y de los
prójimos”.
Nuestra palabra de Padre y Obispo de vuestras almas desde hace pocos momentos
va también a los que nos oyen por radio, a los pobres y enfermos, a las gentes de
las ciudades y de los campos, a los que sufren angustias y tienen el alma oprimida
por amargas penas. A todos saludamos y bendecimos en el Señor y al mismo
tiempo a los presentes y ausentes ofrecemos, nuestros humildes servicios, la
misión de la Santa Iglesia, su doctrina de paz y amor, su indefectible fuerza para
toda obra buena, su gracia y bondad de madre.
49
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Antes de terminar esta nuestra primera alocución dirigida a los católicos del Zulia
y para poner un como sagrado sello e iluminar y dar vida a los sentimientos aquí
expresados, ante el digno Representante de la Silla Apostólica, el Señor Nuncio,
en presencia del clero y fieles, y siendo testigos nuestros venerables hermanos en el
Episcopado aquí presente, queremos en la forma más profunda y revente reiterar
nuestra adhesión a la Cátedra de Pedro y nuestro agradecimiento al Pontífice
Máximo, Su Santidad Juan XXIII, por la confianza que ha puesto en nuestra
persona al encargarnos del gobierno de tan importante Diócesis, y rogamos a Su
Excelencia Reverendísima se sirva hacer llegar estos sentimientos hasta el Padre
Santo.
Gracias a los Señores Obispos, que haciendo un paréntesis en sus graves y
múltiples ocupaciones pastorales, han tenido la gentileza de acompañarnos en
estos actos de toma de posesión, reconocimiento y gratitud para las comisiones del
Guárico inolvidable y del Táchira querido por su presencia en estas horas durante
las cuales nuestra persona es el centro de las celebraciones.
Maracaibo, 11 de marzo de 1961.
50
Primera Carta Pastoral del Excelentísimo Señor Obispo
Diocesano de Maracaibo.17
A nuestro muy digno Capítulo Catedralicio, a los Sacerdotes del Clero Diocesano
y Regular, a los Religiosos y Religiosas, a los militantes de la Acción Católica y
Apostolado Seglar, a las Cofradías y Asociaciones Piadosas y a los fieles de nuestro
Obispado, Salud, paz y bendición el Señor:
Amadísimos hijos:
17
Tomado de Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo. Año XXXIII -
Abril, Mayo y Junio de 1961- N°. 145, 146 y 147, P. 80-86.
51
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
LA HORA PRESENTE
NUESTRO PROGRAMA
52
nuestro escudo episcopal, tomado de una orden dada por San Pablo a su discípulo
Timoteo, a quien le señaló: “haz obra de Evangelista”. (2). Es decir conservar la
doctrina revelada, enseñando y vigilando constantemente para que no se altere o
pierda su contenido de fe y moral. San Pío X, refiriéndose a la misión del Obispo,
decía en una carta al Episcopado francés:”formar las almas en la piedad que debe
ser vuestra obra predilecta”. Y Pío XI en su magistral Encíclica sobre el sacerdocio
católico al indicar la misión del sacerdote, y por supuesto del Obispo, en primer
término dice que “no tiene por fin las cosas humanas y transitorias por altas e
importantes que parezcan, sino las divinas y eternas” (3). Dar a conocer a Dios,
buscar que los hombres le amen y le sirvan, y mediante esto alcancen su eterna
salvación, es nuestro ministerio y la razón de nuestra existencia.
1) EL SEMINARIO
Nuestra Diócesis tiene muy poco clero para atender un pueblo piadoso que pide
constantemente una intensa atención religiosa. Indiscutiblemente que del número
de sacerdotes depende el florecimiento del catolicismo, por ello, todos los ataques
y guerras contra la Iglesia se enfila a sus ductores espirituales, en la seguridad de
que la resistencia disminuye a medida que desaparecen los sacerdotes.
53
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
2) INSTRUCCIÓN RELIGIOSA
3) EDUCACION CATOLICA
54
Defenderemos constantemente los derechos sagrados que le corresponden a la
familia y a la Iglesia en la educación de las nuevas generaciones: a la primera por
derecho natural y a la segunda por la misión sagrada que el confiara su Divino
Fundador y por su condición de madre de los católicos. “Un sistema de
educación, dice Pío XII, que no respetase el recinto sagrado de la familia cristiana
protegido por la ley santa de Dios; atentase a sus bases, cerrase a la juventud el
camino a Cristo, a las fuentes de vida y de alegría del Salvador, y considerase la
apostasía de Cristo y de la Iglesia como símbolo de fidelidad al pueblo o a una
clase determinada, pronunciaría contra sí mismo la sentencia de condenación ye
experimentaría a su tiempo la ineluctable verdad de la palabra del profeta: Los que
se apartan de Ti serán escritos en la tierra (7).
4) OBRAS SOCIALES
55
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
5) APOSTOLADO SEGLAR
EL HORIZONTE DE LA PATRIA
56
mal empuja furioso contra el depósito sagrado de nuestra fe, el orden social y la
paz ciudadana. El hombre enemigo, de que nos habla el Evangelio, (10), siembra
constantemente y en forma copiosa la cizaña en la mente incauta de los
educandos desde el Kínder hasta la Universidad ante la apatía de unos, la frialdad
de otros, la despreocupación de no pocos, y el escándalo farisaico de los que se
espantan porque la pólvora estalla, cuando ellos mismos ayudaron a colmar el
depósito y a preparar la mecha.
Los obreros del mal marchan decididos hacia el campesinado, los trabajadores, los
pobres y tanta gente desempleada y desilusionada, que padece hambre y está
angustiada por la situación en que vive. Los falsos profetas, valiéndose de ese
estado de cosas, les hacen soñar con la reconquista de un paraíso perdido, y
vendándoles hábilmente con promesas. Los llevan como al niño de la piñata,
hacia el propio y ajeno descalabro.
EL REMEDIO
Frente a esta angustia creciente, vivida por nuestra Patria, y que da la impresión de
negros nubarrones, cargados de tempestad, sigamos el consejo e indicación de
Nuestro Señor Jesucristo: “Tales demonios no se lanzan sino con la oración y el
ayuno” (11).
57
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
RENOVACION
Nos consuela inmensamente una inquietud de la sociedad y pueblo de Maracaibo
encaminada a conocer cada día mejor a Cristo y su Iglesia, recibir sus santos
Sacramentos y vivir de conformidad con su Moral. Este movimiento de
cristiandad, que aumenta día tras día en todos los órdenes sociales, lo hemos
encontrado en pleno florecimiento a nuestra llegada. Por ello alabamos y
bendecimos al Espíritu Santo, alma y vida de la Iglesia, y tenemos la confianza de
que continuará dando cada día los mejores resultados y marcará una nueva época
en esta cristiana ciudad.
LA CONFIANZA EN DIOS
Hemos puesto toda nuestra confianza en el Señor, Padre de las misericordias y
Dios de todo consuelo. Él es quien da el crecimiento y el fruto bueno a las obras.
Estamos trabajando desde el primer momento de nuestra llegada a Maracaibo, y
continuaremos haciéndolo así, sin ahorrar sacrificios y desvelos por el bien de
vuestras almas. Y tenemos la seguridad de que este abnegado Clero, Diocesano y
Religioso, que trabaja bajo nuestra dirección, multiplicará siempre sus esfuerzos,
como lo hace, para suplir hasta donde se pueda con su intensidad de labor, la
escasez de sacerdotes.
58
Y nuestra palabra en esta oportunidad será la de siempre: orar y orar
fervorosamente y en toda circunstancia. La Iglesia triunfa de rodillas, con la
oración y el sacrificio.
Esta, nuestra Carta Pastoral será leída en los templos parroquiales, filiales y
capellanías de la Diócesis el primer día de fiesta después de recibirla.
59
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
60
Segunda Carta Pastoral del Excelentísimo Señor Obispo
Diocesano de Maracaibo.18
18
Tomado de Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo. Año XXXIII -
Abril, Mayo y Junio de 1961- Nos. 145,146 y 147, pp. 86-92.
61
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
62
lo que el sacerdocio católico puede hacer a favor de la humanidad agobiada,
precisamente porque se ha apartado de las enseñanzas y orientaciones dadas por
los sacerdotes.
LA FORMACION DEL CLERO
Jesucristo, que “PASO POR EL MUNDO HACIENDO EL BIEN Y
ENSEÑANDO”, antes de predicar a las multitudes su doctrina, resucitar muertos
y curar a los dolientes, escogió a un grupo de hombres, los apóstoles, los primeros
seminaristas, testigos de su vida y predicación, a quienes preparó personalmente
para ordenarles sacerdotes en la Ultima Cena y enviarlos el día de la Ascensión a
predicar el Evangelio en todas partes. Y mientras a los demás les predicaba por
medio de parábolas, a los Apóstoles les enseñó clara y explícitamente su doctrina:
“A VOSOTROS SE OS HA DADO A CONOCER EL REINO DE DIOS”.
Y la Iglesia, dice Pío XI, conocedora de la necesidad de dar a los candidatos al
santuario una formación adecuada, por ninguna otra cosa quizás, en el transcurso
de los siglos, ha mostrado tan tierna solicitud y maternal desvelo como por la
formación de los sacerdotes. Sabe muy bien que, si las condiciones religiosas y
morales de los pueblos dependen en parte del sacerdocio, el porvenir mismo del
sacerdote depende de la formación recibida, porque también respecto de él es
muy verdadero el dicho del Espíritu Santo: “LA VIDA QUE UNO APRENDIO
DE JOVEN ESA MISMA SEGUIRA DE VIEJO”. Por eso la Iglesia, guiada por el
Divino Espíritu, ha querido que en todas partes se erigiesen Seminarios, donde se
instruya y eduque con especial cuidado la casi totalidad de los candidatos al
Sacerdocio. “EL SEMINARIO, POR TANTO, nos dice Pío XI a los Obispos, ES
Y DEBE SER EL OBJETO PRINCIPAL DE VUESTROS CUIDADOS”. Y más
adelante el Papa insiste en que a los Seminarios se dedique la flor y nata del clero
de la Diócesis, aunque haya que quitarlos que si parecen importantes “EN
63
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
64
SUERTE DE ARGUMENTOS AUN PONIENDO EN PELIGRO LA
SALVACION ETERNA”, como se quejaba amargamente Pío XI hablando de este
problema.
2°) A pesar de la falta de correspondencia a la divina vocación para el sacerdocio
siempre muchos están dispuestos, como los obreros del Evangelio, pero nadie les
llama, porque, siendo pobres, no hay como pagarles los largos años de Seminario,
que resultan costosos y que la Iglesia no dispone de los suficientes recursos
económicos.
LA SITUACIÓN DE NUESTRA DIÓCESIS DE MARACAIBO
Es muy poco halagador bajo el punto de vista vocacional, y por ello nos
permitimos presentarla escuetamente a nuestro clero y fieles, a fin de que leas
sirva de estímulo para colaborar y ayudar generosamente.
La Diócesis de Maracaibo tiene 42 parroquias. Algunas de ellas alcanzan hasta los
60.000 habitantes, lo que hace imposible poderles atender a todos. Y de los 36
sacerdotes diocesanos que prestan servicios, 29 son nativos del Zulia y los demás
provienen de otras regiones del país y del extranjero. La Diócesis recibe un
poderoso auxilio de las Congregaciones Religiosas que están trabajando
abnegadamente en diversos frentes de apostolado. No obstante, el número de
sacerdotes, incluyendo los Religiosos, está muy lejos de los que se necesitan para
cubrir las atenciones espirituales de esta región eminentemente religiosa.
Y el Seminario Menor, que comprende la primera etapa de estudios, solamente
tiene en la actualidad 34 alumnos. Y el índice de perseverancia, aún en la
hipótesis más optimista, no supera el 10%. Basados en estos cálculos, llegamos a la
conclusión deprimente de que en los próximos 10 años la Diócesis no recibirá
más de 10 nuevos sacerdotes.
65
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
66
vocación a los ejemplos y lecciones de un padre lleno de fe y virtud varonil, de una
madre casta y piadosa, de una familia en quien reinaba la soberana junto con la
pureza de costumbres al amor a Dios y al prójimo.
Con inmenso gozo hemos podido notar que en Maracaibo renace un gran interés
por las vocaciones. Familias distinguidas están deseando y pidiendo a Dios que les
dé un hijo sacerdote y ellas mismas con una sólida vida de piedad preparan el
ambiente para tan gran don. Que el Señor bendiga sus propósitos.
3°) AYUDA MATERIAL: El sostenimiento del Seminario supone considerables
inversiones, que aumentarán con la aceptación de más candidatos. Actualmente,
con 34 alumnos, número tan reducido, el Seminario tiene un déficit mensual que
se acerca a los 3.000 Bs.
Espiritual, por su fin, material en su sustancia, es el otro medio de sostener las
vocaciones eclesiásticas, y consiste en remover con el generoso sacrificio de una
parte de los propios haberes, con lo cual se honra también a Dios –„HONRA AL
SEÑOR CON TU HACIENDA‟- el impedimento que deriva de la pobreza de los
jovencitos llamados al sacerdocio y de la insuficiencia de los fondos de que
pueden disponer los Seminarios…. Procurar de tal manera un sacerdote a la
Iglesia, es acto de Religión, y las ofrendas que para ello se hacen, adquieren aquel
carácter sagrado, que las asemeja al don de un cáliz o de un copón.” (PIO XII).
“Por más que discurramos, decía San Vicente de Paúl, SIEMPRE HALLAREMOS
QUE NO PODIAMOS CONTRIBUIR A COSA NINGUNA TAN GRANDE
COMO A LA FORMACION DE BUENOS SACERDOTES. NADA, EN
REALIDAD, HAY MAS AGRADABLE A DIOS, MAS HONORIFICO A LA
IGLESIA Y DE MAS PROVECHO A LAS ALMAS, QUE EL DON PRECIOSO
DE UN SACERDOTE SANTO”. (Pío XI).
67
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Por ello, amadísimos hijos, vuestro Obispo, en nombre de Dios, para honor de la
Iglesia y aumento en esta porción de tierra venezolana de la obra de civilización
que realizan los sacerdotes, os pido un generoso respaldo a la obra del fomento de
las vocaciones sacerdotales y del Seminario.
Padres de familia, en cuyo hogar se manifiesten indicios de una vocación, por la
sangre de Cristo, por vuestra felicidad eterna y la de vuestros hijos, os suplicamos
que, lejos de ponerle obstáculos, la ayudéis, la protejáis, para que se conserve y
pueda responder al llamamiento divino.
DISPOSICIONES
1°) Con el objeto de organizar la campaña en pro del Seminario hemos nombrado
una Junta presidida por el Señor Provisor de la Diócesis, Ilmo. Mns. Mariano José
Parra León, e integrada por representantes de los Religiosos y Religiosas y del
Apostolado Seglar. Dicha Junta tiene a su cargo todo lo relacionado con la
propaganda y recolecta de fondos para el Seminario. Pdeimos a los fieles que les
presten toda la colaboración.
2°) En todas las Iglesias parroquiales y filiales de la Diócesis se ha de tener un
novenario solemne, del 12 al 20 de mayo consistente en la lectura de la novena
del Espíritu Santo, predicación acerca de la dignidad y obra del sacerdocio
católico, Seminario y vocaciones, Rosario y Bendición Eucarística.
3°) Pedimos al Clero y fieles una cruzada de oraciones y sacrificios para suplicarle
al Señor que nos dé muchos y santos sacerdotes.
4°) El día 21 de mayo se tendrá una Misa Pontifical en la Santa Iglesia Catedral.
Ocupará la Cátedra Sagrada el Ilmo. Mons. Mariano José Parra León. Hacemos
invitación al Ciudadano Gobernador del Estado, al Concejo Municipal, al
Ciudadano Comandante del Agrupamiento Militar y al Ciudadano Comandante
68
de las Fuerzas Armadas de Cooperación, y a los diversos grupos de apostolado
seglar y representación de colegios católicos y fieles en general.
5°) el día 21 se hará una colecta extraordinaria en todas las misas en las Iglesia
parroquiales y filiales. El producto se destinará integro al Seminario.
Unidos en la oración, el sacrificio y la colaboración material conseguiremos que el
Seminario alcance el desarrollo esperado para el bien de las almas, cuya suerte
eterna depende de la obra del sacerdote.
En nombre de Dios y de su Santa Iglesia anticipamos el más sentido
agradecimiento por la atención que se preste a nuestro llamamiento.
Maracaibo, 7 de mayo de 1961.
Esta nuestra Carta pastoral será leída en todas las Iglesias parroquiales, filiales y
capellanías de la Diócesis el primer día de fiesta después de recibirla.
69
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Nos, Domingo Roa Pérez, por la gracia de Dios y la Autoridad de la Santa Sede
Apostólica, obispo de Maracaibo, al Clero y fieles de la Diócesis, salud, bendición
y paz en el Señor.
Hoy hace 70 años, apareció la Encíclica “Rerum Novarum” de León XIII, la Carta
Magna del obrero como se le ha llamado, acerca de la cuestión social, y 30 años
más tarde en la misma fecha la “Quadragesimo Anno”, de Pío XI, sobre el mismo
tema, que completa la doctrina de León XIII y la acomoda al día; a estos grandes
documentos acompañan otros muchos, tanto de los mismos Pontífices, como de
los últimos Papas que han ocupado la Cátedra de Pedro.
Venezuela, como muchos países del tiempo de León XIII, de Pío XI y de nuestros
días confronta los graves problemas sociales de una muchedumbre de gentes que
viven en condiciones infrahumanas, con hambre y sed, sin techo ni abrigo,
desempleados y familias abandonadas, obreros y patronos, ricos y pobres, algunas
grandes empresas y trabajadores a su disposición. “Cuestión difícil de resolver y
que no carece de peligros”, (1) dice el Papa. “Porque es difícil, continúa el
19
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo. Año XXXIII -Abril, Mayo y
Junio de 1961 – Nos. 145, 146 y 147, pp. 92-99.
70
Pontífice, dar la justa medida de los derechos y deberes de los ricos y proletarios,
capitalistas y obreros”. (2)
Pero “convienen todos, señala el Papa, que es preciso dar pronto y oportuno
auxilio a la ínfima clase”. (3)
Venezuela atraviesa una dura crisis económica. Y esto a pesar de sus grandes
riquezas provenientes del petróleo, del hierro, del oro y de diversas y variadas
fuentes de producción en un país tan grande y despoblado. No le toca a la Iglesia
intervenir en la cuestión bajo el punto de vista técnico, ya que no es esa la misión
a ella confiada, pero no puede permanecer indiferente ante el problema social, ya
que según enseñan los Romanos Pontífices, “las condiciones de la vida social y
económica son tales, que una gran parte de los hombres encuentran las mayores
dificultades para atender a lo único necesario, a la salvación eterna”. (5)
71
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Señalan igualmente los Papas como origen del malestar y pobreza de grandes
sectores, la corrupción de costumbres y loa “vicios, destructores, no sólo de
pequeñas fortunas, sino de grandísimos caudales y dilapidadores de riquísimos
patrimonios” (8).
SOLUCIONES PROPUESTAS
En este estado de cosas de “unos cuantos riquísimos, que han puesto sobre los
hombros de la multitud innumerable de proletarios un yugo que difiere poco del
de los esclavos” (9) se presenta el marxismo, que defiende y propugna que han de
“pasar los bienes de las manos de los particulares a las de la comunidad, en
concreto del Estado, y repartir luego los mismos bienes y utilidades con igualdad
perfecta entre los ciudadanos” (10).
72
En la forma cómo se ha de proceder para el logro del fin, el marxismo se divide
prácticamente en dos grandes ramas; EL COMUNISMO enseña que esa
transformación debe hacerse violentamente, a base de lucha de clases, con la
revolución nutrida con la sangre y destrucción de los capitalistas y empresarios
“Nada hay a que no se atreva –dice Pío XI- ni nada que respete y una vez
conseguido el poder se muestra tan atroz e inhumano que parece increíble y
monstruoso”. (11)
DOCTRINA DE LA IGLESIA
73
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Dice León XIII que “en opinión de algunos la llamada cuestión social es
solamente económica, siendo por el contrario ciertísimo, que es principalmente
moral y religiosa y por esto ha de resolverse en conformidad con las leyes de la
moral y de la religión” (13). Y Pío XII comenta “los principios para la solución del
problema social han sido enseñados por Cristo, aclarados por la elaboración
secular de la Iglesia y adaptados a las circunstancias por los últimos Sumos
Pontífices” (14).
Por ello los Romanos Pontífices al hablar de la restauración señalan que debe
comenzar por la renovación profunda del espíritu cristiano, del cual se han
apartado desgraciadamente tantos hombres dedicados a la economía, de otra
suerte, -insiste Pío XI- el edificio no se asentará sobre roca, sino sobre arena
movediza.
“Aumentad el salario al obrero, dice León XIII, disminuid las horas de trabajo,
reducid el precio de los alimentos, pero si con esto dejáis que oiga ciertas
doctrinas y se mire en ciertos ejemplos, sus mismos trabajos y ganancias resultarán
arruinados.
74
Y es tan cierto que el asunto religioso y moral forma parte de la cuestión social
que los enemigos de todo orden lo han hecho como el objetivo central de sus
ataques, por ello dice Pío XI “empeñan abiertamente o en secreto la lucha más
fiera contra la religión, contra el mismo Dios” (16). Lo que llevó a sostener a un
escritor: “No se olvide que el comunismo –lo que es aplicable en general a todas
las corrientes del marxismo- no es una política, ni un sistema económico, ni
siquiera una táctica social a secas. Es, fundamentalmente, una filosofía, la
negación de toda vida espiritual, la afirmación tajante como quiso Lenin, de que
el comunismo es absolutamente opuesto a toda idea de religión” (17).
EDUCACION
En la educación se defiende decididamente el socialismo con la tesis cacareada de
la educación “antidogmática y laica”, por lo tanto no sólo irreligiosa sino
antirreligiosa, la función del “Estado democrático docente” que se practica en
75
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Las altas Autoridades Educativas del momento son magníficas. Pero a la hora de
tomar determinaciones y fijar rumbos en la educación, ¿prevalecerá la doctrina
marxista y totalitaria de grupos bien conocidos, que tratan de arrancar del pueblo
la fe y la moral con pretextos científicos, o se tendrá en cuenta la verdad, el sentir
mayoritario de la familia venezolana y el valor extraordinario de la doctrina
católica?
Para nadie es un secreto el trabajo violento que realiza toda la familia marxista en
colegios y escuelas oficiales. Y creemos, y lo decimos con toda sinceridad, porque
caemos en la cuenta de la marcha precipitada hacia la ruina, que el Estado
Venezolano y las Autoridades no deben quedarse indiferentes ante esa siembra
activa y descarada que corrompe nuestra juventud y abre el camino al comunismo.
Las Autoridades tienen la grave obligación de defender este País del marxismo que
los venezolanos desechamos. Y esta ideología no se combate con cárceles,
discursos y promesas sino con obras y con una concepción ideológica bien clara y
definida. Al marxismo, que es un enfoque total de la vida, se le combate con otro
opuesto, en el que deben tomar parte no sólo los particulares, la Iglesia y las
familias, sino las mismas Autoridades.
CUESTION SINDICAL
Desgraciadamente muchas organizaciones obreras estás manejadas por los
marxistas, y en las demás no hay preocupación por la parte religiosa y moral del
obrero. Y sin este trabajo, ya lo hemos indicado antes citando las palabras del
Papa, es imposible mejorar las condiciones del obrero, que no sólo come, se viste y
76
habita en una casa y se gana el pan con su trabajo, sino que es un cristiano, tiene
un alma inmortal que salvar y debe guiarse por lo tanto por normas morales y
religiosas.
REFORMA AGRARIA
La ley es estupenda y está encaminada a solucionar la cuestión campesina dotando
de tierras de cultivo a los que no las tienen, que es la solución presentada por la
Iglesia. “El hombre debe tener dominio, no sólo de los frutos de la tierra, sino
además de la tierra misma” enseña León XIII. El Estado venezolano compra
haciendas, algunas en producción, y realiza lo que se llama asiento de campesinos.
Pero en esta política surge una dificultad que hemos visto anotada en la prensa y
la hemos oído de algunas personas. ¿Se está concediendo el título de propiedad,
de acuerdo con el artículo 75, o el Estado conserva las tierras, dando sólo el
usufructo? Entonces marcharíamos hacia el Socialismo agrario, o sea hacia el
Estado terrateniente y la fórmula sería: menos ricos y más pobres. Y el campesino
se convertiría en un colono del Estado.
EL ESTADO EMPRESARIO
77
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Hemos visto algunas veces defensas ardorosas del Estado empresario. La tesis de la
Iglesia es la de que “el Estado puede reservarse algunas categorías de bienes” y
“atemperar el uso de la propiedad y conciliarlo con el bien común, pero no
suprimirlo porque es derecho natural” (18). La economía –enseña Pío XII- no de
otra manera que las demás ramas de la actividad humana, no es por su naturaleza
una institución del Estado (19). En este campo Venezuela marcha
apresuradamente hacia el marxismo: el debilitamiento de la empresa privada
conduce a la creación del Estado Patrón.
NUESTRO LLAMAMIENTO
En este momento difícil de lucha y asechanzas, repetimos la recomendación de
Pío XI de alejar “el gran peligro que amenaza a todos”. (22). El Papa al indicar que
Dios es el fundamento de todo orden social dice: “Todos los que no quieren la
78
anarquía ni el terror deben trabajar enérgicamente para que los enemigos de la
religión no alcancen el fin tan abiertamente por ellos proclamado”. (23).
Os bendice en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, vuestro
Obispo y Pastor de vuestras almas.
Esta Pastoral será leída en los templos Parroquiales y Filiales el día 28 del presente
mes.
79
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
80
Comunicado del Sr. Obispo de la Diócesis de Maracaibo con motivo de la
Festividad del Corpus Christi.20
Con el objeto de obtener que estos actos sean una imponente manifestación de fe
eucarística del pueblo católico de Maracaibo se realizará la Procesión con el
Santísimo Sacramento y una fervorosa Rogativa para pedir al Señor nos libre de
las pruebas y dolores, a que están sometidas otras naciones y conserve incólume
nuestras tradiciones cristianas, dictamos las siguientes disposiciones:
II°) Asistirán también las cofradías y sociedades religiosas como las 4 Ramas de la
Acción Católica y los diversos grupos de apostolado que colaboran en la defensa y
difusión del Reino de Nuestro Señor Jesucristo.
20
Tomado de Boletín Eclesiástico, Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo, Año XXXIII. Abril, Mayo y
Junio de 1961. Nos. 145, 146 y 147. p. 103.
81
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Pedimos a los Srs. Curas Párrocos y Rectores de iglesias que el próximo domingo
inviten a los fieles a esta gran Solemnidad y Pública Rogativa del pueblo de
Maracaibo, y a los Directores de planteles que envíen una nutrida representación.
Esperamos que los fieles han de responder en forma devota y masiva a esta
invitación que les hacemos para rendir a Jesucristo Sacramentado un gran
homenaje.
82
Mensaje del Excelentísimo Señor Obispo Diocesano sobre el Calvario de la
Iglesia en Cuba.21
Amadísimos hijos:
El próximo lunes, 27 de Noviembre es el día escogido por los católicos cubanos
para orar especialmente por los estudiantes de la hermana nación cubana, hoy
sometida a una espantosa persecución comunista.
Queremos aprovechar esta oportunidad para pediros oraciones y sacrificios por
nuestros hermanos en la fe, la religión y la lengua, que hoy sufren penalidades,
cárceles, humillaciones y muerte a causa de su catolicismo. Igualmente nos
permitimos hacer caer en la cuenta a nuestros diocesanos de que Cuba vive un
calvario y paga su viernes Santo, pleno de tinieblas y agonía. Allí el catolicismo
prácticamente vuelve a la era de las catacumbas, y si cabe, peor, ya que los sistemas
modernos de vigilancia y espionaje son mucho más refinados y eficaces, sobre
todo en este tipo de dictaduras, como es la comunista.
Muchas personas todavía dudan de lo que sucede en Cuba. Amadísimos hijos: no
son invenciones. Allá, en esa hermosa nación, la Iglesia padece una cruel
persecución. Fueron suprimidos todos los colegios católicos y robados los
edificios; sus alumnos, unos marcharon al destierro y otros reciben educación
comunista en los institutos oficiales. Todos los religiosos y religiosas han salido de
la Isla, expulsados por el Gobierno. Del clero, la inmensa mayoría fue desterrada,
incluyendo algún Obispo. Los poquísimos sacerdotes que todavía permanecen en
Cuba no pueden predicar ni enseñar catecismo, y mientras celebran la Misa, casi
lo único religioso que se puede hacer en los templos, los milicianos y hordas
21
Tomado de Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo. Año XXXIII –
Agosto a Diciembre de 1961 – Nos. 149-153. pp. 174-176
83
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
84
nación cubana, víctima de sus propios hijos, que la han vendido al comunismo
internacional.
La situación que vive Cuba es muy grave, no solo para los hijos de aquella noble
tierra, sacudidos por la peor de las desgracias, dispersos, encarcelados,
empobrecidos y uncidos al yugo de una nación extranjera, sino también para
todos los pueblos de Latinoamérica, porque esta gran nación de las Antillas está
convertida en el campo de prueba, en una especia de conejillo de indias y en sitio
de experimentación para acertar con la forma y manera de llevar el comunismo
adelante en toda la América. Allí se preparan los propagandistas de nuestra propia
lengua y raza para ser los misioneros de todos nuestros países. Desde allá viene
una tremenda e insinuante literatura marxista que invade todas las naciones del
Hemisferio. No en vano están llevando millares y millares de niños cubanos a los
países comunistas con el objeto de darles una esmerada preparación socialista.
Con estos futuros apóstoles del comunismo y los formidables instrumentos de
difusión por prensa y radio, que Rusia ha montado en Cuba, el Comunismo
emprenderá una campaña a fondo para la conquista de todas nuestras naciones. Y
todavía muchos creen, piensan y se figuran que los gritos, aplausos, escritos y
alabanzas al régimen actual de Cuba son asuntos de niños imberbes y de
estudiantes que no quieren dedicarse a sus labores específicas. Pues bien, esos
niños y jovencitos serán los hombres de mañana, los que gobernarán a Venezuela
y dictarán sus leyes.
El comunismo no está lejos. Tiene su cabeza de puente muy bien levantada en
Cuba y desde allí mira gozoso todas nuestras tierras, que cada bien están más
prontas para recibir las semillas del mal, por la pobreza, la desorientación y el
creciente descontento de las gentes humildes como de los empresarios y hombres
de iniciativa.
85
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
86
Mensaje del Excelentísimo Señor Obispo Diocesano
en torno al Sacrilegio.22
Amadísimos hijos:
Poco después de transcurrido un año, la Diócesis de Maracaibo es nuevamente
escenario de un abominable sacrilegio contra la Sagrada Eucaristía. Personas
impías entrando en la iglesia parroquial de Bachaquero en la noche del último
domingo, abrieron el Sagrario, y se llevaron el copón con las hostias consagradas,
e igualmente sustrajeron la custodia, que sirve para la exposición del Santísimo
Sacramento.
Horas más tarde las hostias aparecieron regadas en una caja de cartón en sitio
solitario, vecino a la iglesia, y lo mismo la custodia, de la cual arrancaron algunas
piedras, que los profanadores creyeron ser preciosas.
Este hecho, por demás doloroso, sucedido en una región inmensamente religiosa.
Como es el Zulia, nos revela cómo el aprecio y estimación por las cosas santas y el
respeto a las normas religiosas va decreciendo día tras día con la siembra constante
de impiedad, materialismo y odio, signo amargo de nuestros días.
El hecho de que las hostias consagradas fueron halladas nos indica que el móvil
que indujo a los delincuentes fue el robo, pensando que los vasos sagrados eran de
metales preciosos. Y así la ambición y la búsqueda de riquezas los llevó a la
profanación de la Eucaristía, centro de la vida cristiana y misterio de amor en
medio del pueblo fiel.
Y tenemos un sagrario abierto, no para alimento de las almas sino en pos de
riquezas materiales, un copón sustraído no para llevar a Cristo, sino para separarlo
22
Tomado de Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo. Año XXXIII –
Agosto a Diciembre de 1961 – Nos. 149 a 153, pp. 170-172.
87
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
88
materializándose. La razón es la misma: las riquezas, prescindiendo de toda ley y
toda moral.
Si, amadísimos hijos, es horrible profanar la Eucaristía, pero no menos grave es
hacer mal y apartar de Dios a los que creen en EL, por ello dice Jesucristo en el
Evangelio: “Y quien escandalizare a uno de estos pequeñuelos que creen en mí,
mejor fuera que le colgasen alrededor del cuello una piedra de molino y lo
sumergiesen en alta mar” (Mat. 18,6).
Las injusticias sociales, la negación del salario debido al trabajador, las estafas, el
enriquecimiento por medios indebidos, la explotación de los vicios están haciendo
inútil la pasión de Cristo para muchos, convirtiendo en solitarios nuestros
templos, porque las almas se han envenenado entregándose a la impiedad y al
desprecio de los valores religiosos.
Por ello Nos, con motivo de este sacrilegio, perpetrado contra la Sagrada
Eucaristía, invitamos a los católicos a meditar seriamente en las profanaciones y
atentados contra el Cuerpo Místico de Cristo, contra los fieles consagrados y
ungidos con los sacramentos y que son propiedad del Señor, y herederos del reino
de los cielos. Pensar y meditar si hemos adquiridos bienes y obtenido ventajas
materiales a expensas de las almas, de su gracia y de su cielo.
Para reparar al Señor por esta profanación de Bachaquero y por los escándalos de
prensa impía, las modas lascivas, las injusticias sociales, los espectáculos inmorales,
el menosprecio de la moral católica, además de los actos, ya ordenados por
nuestro Vicario general, pedimos a los fieles comulgar el primer viernes de
diciembre.
Maracaibo, 28 de noviembre de 1961.
+DOMINGO ROA PEREZ Obispo de Maracaibo
89
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
23
Tomado de Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo. Año XXXIII -
Agosto- Diciembre de 1961 – Nos. 149 al 153, pp. 177-182.
90
Recordando la primera venida del Señor, la Liturgia destaca el nacimiento
espiritual, obrado en las almas por la vida de la gracia, el arrepentimiento de los
pecados cometidos, y el amor a Dios, que tanto amó al mundo hasta dar a su Hijo
Unigénito, que se hizo semejante a nosotros en todo, menos en el pecado. Y así
dentro de pocos días el pueblo fiel cantará en nuestros templos, con fe y devoción,
la invocación que desde hace tantos siglos se viene repitiendo de generación en
generación: “Dulce Jesús mío, mi niño adorado, ven a nuestras almas, ven, no
tardes tanto”. Es el mismo deseo expresado por los antiguos patriarcas y los
profetas que esperaban todos los días la venida del Mesías, ”que las nubes lluevan
al Justo, Abrase la tierra y brote el Salvador” (Isaías 45,8).
Hoy no pedimos que venga el Mesías esperado, como lo suplicaban los justos del
Antiguo Testamento. Hoy la Iglesia, esposa inmaculada de Cristo, pide que los
frutos de la Redención se apliquen a las almas, que la moral enseñada por
Jesucristo sea la norma de la vida, no solo individual, sino familiar y social, y que
su Evangelio y las aplicaciones hechas por la Iglesia sean tenidas en cuenta por los
que mandan, los que escriben, enseñan u orientan la opinión pública. Una vez
más, predica en todas partes la grandeza de la doctrina cristiana y presenta el
ejemplo de la pobreza, la humildad, la sencillez y la obediencia del Niño Dios para
curar la soberbia, la ambición y la rebelión contra toda autoridad, que caracteriza
al mundo moderno.
Cuando se buscan soluciones para los graves problemas y diversas tendencias
sociológicas se disputan el escenario, la Iglesia nos recuerda la personalidad de
Nuestro Señor Jesucristo, su doctrina y su obra que transformó el rumbo y le dio
un nuevo rumbo a la concepción del orden social.
91
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Por ello invita no solo a los individuos, sino a las instituciones, a los responsables
de la marcha de los pueblos a que vuelvan su mirada a la cuna de Belén, para que
reciban luz y gracia del que es “camino, verdad y vida” (Juan 14,6).
Desgraciadamente los tiempos de Navidad se han ido convirtiendo en épocas de
disipación, de pecado, de despilfarros y desafíos sociales contra la pobreza y
miseria del prójimo, lo que indica que la humanidad, incluso nuestros países
católicos, no han entendido el espíritu del Evangelio y están muy lejos de las
enseñanzas y los ejemplos del Salvador, quien “desde la cuna del pesebre como de
una cátedra celestial la primera lección que leyó y la primera voz que dio fue
condenando la codicia, raíz de todos los males, y engrandeciendo la pobreza de
espíritu y la humildad, fuente de todos los bienes” (Padre Granada).
Si hay algo que mantiene conturbados a los hombres y fuera de sí es precisamente
el espíritu de lucro, el deseo de riquezas y de ganancias que los induce a la
injusticia y a la explotación, al engaño y a la opresión de los demás, sin detenerse
ante las aberraciones más degradantes.
Como remedio a ese proceder que lleva tantos males en sus entrañas la Iglesia
invitándonos a llegar junto a la cuna como los Reyes Magos y los Pastores de
Belén a ver con viva fe al Niño que ha nacido, quiere que meditemos
reposadamente este gran acontecimiento porque “allí aprenderás humildad de
corazón, dice el venerable Padre Granada, aquí menosprecio del mundo, aquí
aspereza de cuerpo y aquí aquella desnudez y pobreza tan celebrada en el
Evangelio”.
El cristianismo más que un conjunto de doctrinas es una vida, una moral y una
manera de comportarse en público y privado, en las relaciones consigo mismo,
con Dios y con los demás, y por ello es una realidad cuando se ha asimilado,
cuando es luz, norte y guía en toda la conducta de sus seguidores. “La
92
conmemoración del nacimiento del Redentor, dice Pío XII, parece reconducirnos
a la gruta de Belén, para que allí aprendamos que es absolutamente necesario
renacer de nuevo y reformarnos radicalmente, lo que solo es posible cuando nos
unamos íntima y vitalmente al Verbo de Dios, hecho hombre, y seamos partícipes
de su divina naturaleza, a la que seamos elevados” (Encíclica Mediator Dei).
Esa vida nueva la encontraron los visitantes de Belén, los primeros dichosos
adoradores de Cristo: “Y se tornaron los pastores glorificando y alabando a Dios
por todas las cosas que oyeron y vieron”. Y de los Magos del Oriente dice el
Evangelio que “avisados por Dios en sueños que no volviesen a Herodes, por otro
camino se tornaron a su tierra”, que según los intérpretes de las Sagradas
Escrituras significa el cambio de su vida, la resignación e incorporación a la vida
divina.
Al recordar estos grandes misterios de Navidad la Iglesia nos llama no ya a
conocer algo nuevo, pues somos cristianos y sabemos de la doctrina de Cristo, si
no a revitalizar e intensificar nuestra condición de hijos de Dios y seguidores de
Jesucristo, a examinar nuestra conciencia para ver si seguimos las normas y
ejemplos del Señor, o hemos, en cambio, delinquido, traicionando nuestra
dignidad de católicos.
Después de insistir en la necesidad de un examen, del arrepentimiento de los
pecados y de la celebración cristiana de navidad, vamos a tocar algunos puntos
prácticos relacionados con la realidad social, en que vivimos.
1° LOS REGALOS
Los Reyes Magos, venidos de muy lejos, hicieron sus regalos al Niño, recién
nacido, y regalos preciosos, de acuerdo con las posibilidades de los visitantes. De
ahí quizá la costumbre generalizada de que las familias cristianas se hagan
presentes durante estos tiempos navideños y obsequien igualmente a sus niños. Y
93
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
94
Los militantes de Acción católica harán durante los próximos días colectas
especiales en los Mercados y puertas de los Templos con destino a las familias
necesitadas, llevarán el producto de lo recogido a los propios hogares de los
pobres; pedimos a los católicos, a los empresarios y a las personas adineradas que
no sólo atiendan esta diligencia, sino que den gracias a Dios de que haya personas
buenas, dispuestas a servir de puente entre los ricos y los pobres, e instrumentos
de bien a favor de los desheredados.
2° LOS GASTOS DE BODAS
Durante este mes se hacen muchas bodas lujosas, con grandes inversiones en
música, vestidos, adornos y recepciones sociales. Está bien darle a este sacramento,
grande en Cristo y en su Iglesia, la solemnidad e importancia que se merece,
realizándolo con la mayor devoción y recogimiento, pero nunca debe convertirse
en una oportunidad de ostentación y de lujo con el correspondiente escándalo y
perjuicio para la austeridad y sencillez, que siempre predica, pide y recomienda la
Iglesia.
En este punto también presentamos la aspiración, el vivo anhelo y en cuanto
depende de Nos la orden de que los novios, sus padres y organizadores y
promotores de tales bodas, desprendiéndose del individualismo y gusto personal
se contenten con lo estrictamente litúrgico, pedido por la Iglesia, y lo que se va a
emplear en ese aparato de derroche se destine a la construcción de capillas en los
barrios pobres, cuyos habitantes piden constantemente atención religiosa, y no
hay lugar en donde poderles servir. Cristo busca nuevamente el sitio para hacerse
presente a las almas, donde nacer mediante la predicación y los sacramentos, y no
encuentra. Transcribimos a las gentes acomodadas, a las personas que gastan
cantidades fabulosas en cosas inútiles e irritantes para la pobreza que nos rodea, el
95
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
clamor, la petición y deseo de las familias humildes de los barrios que también
desean el templo y el don precioso de la vida religiosa.
Si se oye nuestro mensaje, no sola una, sino varias capillas, se podrían levantar en
pocos días con el producto de estos gastos.
Tenemos ya listos algunos terrenos para la obra en Puntica de Piedra, Francisco de
Miranda, La Pastora, San Pedro, El Amparo, Primero de Mayo, Los Olivos, San
Miguel y Las Tarabas.
Amadísimos católicos, ayudadnos a resolver este problema de la asistencia religiosa
en los barrios, y junto con esta solución irán muchas otras, ya que el problema
social, más que económico, es religioso y moral. Esas capillas serán, a no dudarlo,
centros de elevación y mejoramiento de los habitantes de la barriada.
3° LOS REGALOS A LOS NIÑOS
Las familias cristianas suelen dar regalos a los niños pequeños diciéndoles que es
el Niño Dios o los Reyes Magos quienes se los han traído. Y en no pocas
oportunidades los amenazan, si se manejan mal, con que ni el Niño ni los Magos
les traerán el esperado regalo en castigo de sus pequeñas fechorías.
La verdad antes de todo, amadísimos hijos: No se engañe a los niños.
Destáquese el hecho de que el papá y la mamá dan el regalo por amor al Señor,
que tanto ama a los niños, a las familias cristianas y a los hombres, y cuyo
nacimiento se conmemora y recuerda cada año. El Niño Dios quiere que los niños
estén contentos y alegres en esta fecha, por ello el papá y la mamá hacen el
sacrificio de comprar los regalos a sus niños y a los niños pobres.
4° DIVERSIONES PROFANAS
Son muchas las que se organizan para estos días. Aumentan los bailes, desde los
de familia hasta los más procaces y escandalosos, los espectáculos inmorales, los
paseos y películas menos convenientes, etc. Con el pretexto de dar esparcimiento
96
al pueblo no son escasas las ocasiones de pecado que se le ofrecen al católico. Son
muchas las faltas que se cometen en estas temporadas, como que el mundo se
propone multiplicar las ofensas a Dios y los desafíos a la Divina Justicia.
Una vez más pedimos moderación y espíritu de penitencia. No olvidemos,
amadísimos hijos, que los escándalos públicos, el olvido de Dios cometido por las
colectividades y la pública inmoralidad tienen castigos sociales, públicos y
colectivos. Los casos de la historia son muchos, antiguos y recientes.
Y el mal tremendo que vemos en otros pueblos y al cual, con sobrada razón,
tememos, no se le suele detener con medios humanos. Por ello dice Pío XII:
“Pero, “si el Señor no guarda la casa, en vano vigila el centinela”. Por esto, como
último y poderosísimo remedio, os recomendamos, venerables hermanos, que en
vuestras diócesis promováis e intensifiquéis del modo más eficaz el espíritu de
oración, unido a la penitencia cristiana” (Divini Redemptoris).
Por ello nuestra insistente recomendación ante los peligros y males que nos
amenazan constantemente por el olvido de Dios y la corrupción triunfante de
volver a una vida más honesta y la caridad con el prójimo y el fomento de las
obras sociales y cristianas. Dice el salmista: “Bienaventurado el que piensa en el
necesitado y el pobre; en el día malo Yavé le librará. Le protegerá Yavé y le dará
vida; será bienaventurado sobre la tierra, pues no le entregará al odio de sus
enemigos” (Salmo 41,2 y 3).
Que el Cristo recién nacido, manso y humilde, brille en vuestras obras de caridad,
de justicia y misericordia en bien de los pobres y necesitados, que son la
encarnación de Jesucristo, porque dice Pío XII “la voz del pobre, es la voz de
Cristo; el cuerpo del pobre, es el cuerpo de Cristo, la vida del pobre es la vida de
Cristo; que siendo rico hizose pobre a fin de hacernos ricos con su pobreza (2
Cor. 8-9) 11-XI-1947).
97
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
98
Carta Pastoral del Excelentísimo Señor Obispo Diocesano condenando abusos
contra Motilones.24.
24
Tomado de Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo. Año XXXIII -
Agosto a Diciembre de 1961- N°. 149 153, pp. 184-188.
99
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
producto de sus conucos. Allí los misioneos venían realizando una improba y
paciente labor para incorporarles a la civilización; después de muchos esfuerzos y
peligros, lograron la pacificación de los motilones y los resultados de su constante
trabajo son magníficos con el logro de fervientes cristiandades y ciudadanos útiles
a la Patria.
En 1955 el Gobierno nacional señaló una primera línea divisoria, detrás de la cual
quedaba la zona reservada a los indios. Pero, so pretexto de que esas tierras eran
baldías, el hacha y el tractor fueron avanzando día tras día a veces lentamente y
otras de manera febril y precipitada para ocupar el mayor número de hectáreas
cultivables o de pastos para el ganado. Así, no les quedó otro recurso sino escapar
dejando los conucos, los bohíos y los ríos de pesca, fuente de subsistencia, que no
fue reemplazada por otra en compensación.
En virtud de esta avanzada latifundista, los indios perdieron gran parte de sus
tierras y de los ríos, separados por cercas de alambre de púa. Una segunda
demarcación fue señalada este año en el mes de abril, que ya no les dejaba sino
una pequeña franja cultivable entre la línea divisoria y el pie de la Sierra, y ésta
sufre una nueva incursión que parte el valle por el centro, separando una parte
por el centro, separando una parte de los indios del lugar en que se asienta la
misión. Y así las cosas en la actualidad, si no interviene el Gobierno Nacional
decididamente en favor de los indios, no les quedará otra defensa sino continuar
huyendo hacia la Sierra escarpada, sin ríos ni tierras de cultivo, en donde morirán
de hambre, privados de los medios de subsistencia, y la Misión, obra de perfecto
sentido cristiano, social y venezolanista, tendrá que sucumbir.
DERECHOS DE LOS INDIOS
Hemos oído decir a personas cultas que los indios son como animales; y por ello
no son sujetos de derechos ni de obligaciones. Y por tanto el comportamiento con
100
estos seres primitivos de parte de los civilizados debe ser el mismo que se observa
con un animal, y un animal feroz, cuya vida se destruye y se ocupan sus
madrigueras sin cometer falta alguna. La tesis es cómoda para el ansia
incontenible de riqueza, y esos tales desearían poderla aplicar a los campesinos y
obreros y a todos los que estorban sus planes expansionistas.
No, amadísimos hijos. No. Esa idea es completamente falsa. Matar un indio,
herirle o causarle un daño a su persona, por sí o por otro, es un pecado contra el
5° mandamiento, tan grave como si se hiciera a una persona civilizada, y le cabe
más, por su estado primitivo e indefenso. Por ello la sangre derramada del indio
clama al cielo como la del inocente ABEL (Génesis 4,10 y 11). Y pide castigo no
solo contra el malhechor, sino contra la sociedad y sus instituciones legales, y más
si se trata de pueblos cristianos, por permanecer indiferentes ante los atropellos y
opresión de los débiles.
El indio que anda por nuestras selvas, desnudo, ignorante y salvaje es un ser
racional compuesto de alma y cuerpo, y de una alma inmortal, creada a imagen y
semejanza de Dios, cuya salvación quiere el Señor, y por ello la Iglesia abre estas
Misiones como la de Machiques para procurar su civilización y conversión al
cristianismo. De allí la obra meritísima de los sacerdotes y religiosas que se
internan en esas montañas para desarrollar tan alta labor.
También el indio por su condición de ser racional, hombre como nosotros, tiene
derecho a poseer tierras de trabajo, casas para vivir y todos los medios de
subsistencia. Y la obra civilizadora, auténticamente cristiana como la que realizan
los misioneros, debe tender a capacitarles para el ejercicio de estos derechos, que
por otra parte les reconoce la Ley venezolana cuando reza en la reforma Agraria:
“Garantiza (la Ley) y reconoce a la población indígena que de hecho guarda el
estado comunal o de familia extensiva, sin menoscabo del derecho que le
101
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
102
los hombres católicos: "No debéis ser ganados por formulas fáciles y sin resultado.
Lo que debéis y por lo que tenéis que luchar es por una distribución más justa de
la riqueza. Este es y continúa siendo un capítulo de la doctrina social católica. La
Iglesia se opone a la acumulación de estos bienes (los productos del mundo) en
manos de unos relativamente reducidos grupos, mientras que grandes masas están
condenadas al hambre y a unas condiciones que no se merecen los seres
humanos” (7-IX-1947). Y Juan XXIII en la Mater et Magistra: “en el plan de la
creación los bienes de la tierra están destinados, ante todo, para el digno sustento
de todos los seres humanos, como sabiamente enseña nuestro predecesor León
XIII en la encíclica Rerum Novarum”.
Ahora bien, a la luz de esta doctrina católica, clara y sin eufemismos, cómo se
puede tolerar y permanecer insensible ante los manejos que dejan a centenares,
más aún millares de indios, seres humanos, sin tierra donde trabajar para comer,
ni habitación, y que, desnutridos y macilentos, caminan a la muerte por el
hambre. ¿Y todo esto porque se quieren formar extensas haciendas, pertenecientes
a un pequeño grupo de privilegiados?
Invocar en estas condiciones el cristianismo como una defensa de su caso es no
sólo estar en una posición diametralmente opuesta al espíritu de la Iglesia
Católica, sino hacerle una grave injuria a su doctrina y a su misión.
CREACION DE NUEVOS PUEBLOS
El Convenio del Gobierno Nacional con los Misioneros establece: “mientras las
circunstancias no aconsejen otra cosa, se procurará agrupar en caseríos o centros
de población a los indígenas que se vayan civilizando, tocando al Vicario, de
acuerdo con el Ministerio de relaciones Interiores, determinar el lugar y forma de
sus viviendas”.
103
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Ahora bien, ocupadas las tierras, alambrados los ríos, perseguidos los indios y
hostilizados los misioneros, ¿en dónde se van a formar esos pueblos?
Pasará con los indios motilones, medio civilizados, lo que viene sucediendo con
los goajiros: se vendrán a Maracaibo, en donde constituirán un nuevo problema
social, con todas las lacras y vicios, hambre y miseria, todo lo negativo de una gran
ciudad y sin ninguna de sus virtudes y cualidades afirmativas. Y la inmensa
mayoría, huyendo a la Sierra escarpada, sin ríos para pescar y tierras de cultivo,
morirán de hambre y los que se atrevan a sobrepasar los cercados en busca de lo
que por derecho natural podrían tomar, serán cazados como fieras. Así está la
Misión de Perijá.
NUESTRA POSICION EN ESTE MOMENTO DE CRISIS PARA LA MISION
Como Obispo de la Iglesia Católica y ciudadano venezolano, compartimos de
todo corazón la angustia y el inmenso dolor que sufre nuestro hermano en el
Episcopado el Excmo. Sr. Miguel Aurrecoechea, Vicario Apostólico, y los
misioneros y misioneras de la Misión de Machiques, les significamos la más
profunda admiración y reconocimiento por su obra de bien para la Iglesia y para
Venezuela, y les prestamos absoluto apoyo moral y respaldamos sin vacilacion
todas sus diligencias en beneficio de la Misión.
Y en la misma condición a nombre de los indios indefensos, nuestros
compatriotas, elevamos la más ardiente solicitud al gobierno Nacional para que se
les dé la protección y amparo que les corresponde.
Al clero de la Diócesis, a la Acción Católica y al apostolado seglar, asociaciones
piadosas y en general, a todas las fuerzas organizadas de la Diócesis, como a la
prensa y a la radio les pedimos una campaña generosa en pro de la causa de los
indios y sus misioneros para que el Gobierno actúa sin cortapisas, superando la
104
frondosa campaña de intereses creados que lleva muchas veces a sacrificar los
intereses justos de los desvalidos.
Y a los que viven temblando ante el peligro comunista les recomendamos
secundar eficazmente esta campaña, verdaderamente anticomunista, porque no
hay cosa que más favorezca la revolución y la catástrofe social, sirviendo de
estupendo caldo de cultivo, como las injusticias y atropellos, tales como los que
venimos denunciando en esta carta.
Si estos hechos de una monstruosidad sin nombre, perpetrados contra los
indefensos y la suerte de sus almas se repiten con la ineficacia de la autoridad,
pretendiendo arreglarlo todo con buenas palabras y promesas sin cumplimiento y
la aprobación de la sociedad, indiferente e insensible ante el dolor y el sacrificio
del prójimo, Venezuela marchará inexorablemente al comunismo, y este castigo
horrible, especie de nuevo diluvio de sangre e invasión de bárbaros, no lo
detendrá nada ni nadie, con la pérdida de los más grandes valores.
Este tiempo de Navidad es propicio para acercarse a la cuna de Belén, desde
donde Jesucristo, hecho pobre y humilde por nuestro bien, nos enseña el espíritu
de pobreza y sencillez y la conmiseración con los desheredados, a quienes
concedió en la persona de los pastores la dicha inmensa de ser los primeros
adoradores. Y Cristo tanto como en la Eucaristía, sigue viviendo en el prójimo,
en el que sufre, en el ignorante y en el que carece de toda protección y defensa
humana. Por ello nos dice: “En verdad os digo; siempre que lo hicisteis con
alguno de estos mis más pequeños hermanos, conmigo lo hicisteis” (San Mateo
XXV, 40).
Formulando votos y con la esperanza de que el problema de que hemos tratado se
solucione a la luz de la verdad cristiana terminamos esta carta. Y para ello pedimos
el auxilio y bendición del Señor sobre nuestros diocesanos, sobre los pobres indios
105
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
106
AÑO 1962
Estimado Padre:
Esto es completamente falso y tendencioso. Antes de escribir una línea Nos hemos
documentado cuidadosamente, y luego hemos recopilado la doctrina de la Iglesia
sobre el particular, que es clara y terminante. Para evitar confusionismos,
exponemos lo siguiente:
25
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo. Año XXXIII. Agosto a
Diciembre de 1961. N°. 149- 153, pp. 200-201.
107
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
2°) Los órganos de difusión católica, las asociaciones de apostolado y piedad que
la han difundido y dado a conocer no han hecho otra cosa sino responder a
nuestra insinuación de crear un clima de opinión favorable, y encaminado a la
solución de un problema, que pesa sobre la conciencia venezolana y debe ocupar
por igual al Estado y a la Iglesia.
5°) Pedimos a los católicos que oren, ofreciendo misas, Comuniones y rosarios
por la solución justa y humana de este problema que nos ocupa, en que están
comprometidos los intereses espirituales de tantas almas y la dilatación del Reino
de Cristo.
6°) Pío XI, hablando del problema indígena de Méjico, después de insistir en que
están obligados a la asistencia religiosa y económica a los indios: “que no gozan ni
siquiera de aquel mínimo de bien estar indispensable para conservar la dignidad
humana”, se expresa así: “Os conjuramos, venerables hermanos, por las entrañas
108
de Jesucristo, que tengáis cuidado particular de estos hijos, que exhortéis a vuestro
Clero para que se dedique a su cuidado con celo siempre más ardiente, y que
hagáis que toda la Acción Católica mejicana se interese por esta obra de redención
moral y material”. Por lo tanto el pensamiento de la Iglesia es claro y decidido en
lo relativo a estos problemas de los indios y de los desheredados y de la necesidad
de una mayor justicia social, en que se llegue a una situación de menos ricos y
menos pobres, mediante una distribución más equitativa de los bienes de la tierra.
109
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Le rogamos publicar esta Carta y darla a conocer por los dos órganos de
publicidad que Ud. dirige.
110
Comunicado del Excmo. Obispo Diocesano
en solidaridad con el Excmo. Obispo de Trujillo. 196226
El Excmo. y Rvdmo. Sr. Dr. José León Rojas, dignísimo Obispo de Trujillo, está
siendo objeto de un enconado ataque, que reviste las características de la guerra
en frío contra la Iglesia Católica, que los enemigos organizan como un paso previo
hacia la persecución abierta de expulsiones, carcelazos, expropiación e
interrupción del ejercicio del Sagrado Ministerio.
A ello dio origen una medida disciplinar, en virtud de la cual el Sr. Obispo en el
desarrollo de su gobierno eclesiástico, dispuso el traslado de un sacerdote a otro
beneficio dentro de la Diócesis. Desatendiendo las amonestaciones, insinuaciones
paternales y todo lo convenido con el Prelado, y levantándose contra Él, le
ofendió en forma pública y contumaz y reiterada. Tal conducta, por lo demás
inexplicable, obligó al Sr. Obispo a aplicarle las sanciones previstas en la
legislación eclesiástica en resguardo de la disciplina.
Este hecho no podía pasar inadvertido para los enemigos del nombre cristiano.
No porque les interesase el sacerdote y su alta misión, y mucho menos el decoro
de la Iglesia, sino para convertirlo en arma de agresión contra ella. Allí
seguramente están tomando parte de dos clases de personas: las que manejan la
política de esta desavenencia, llevando la corriente hacia sus predios en forma fría
y calculada, y los que, creyendo defender los intereses del que llaman
“atropellado”, resultan manejados hábilmente por grupos, enemigos entre sí
ideológicamente o políticamente, pero ahora dóciles instrumentos de diabólica
insidia.
26
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo. Año XXXIV. Enero a
Marzo de 1962. Nos. 154 a 156. pp. 9-11
111
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Y así, tanto el sacerdote, como estos grupos, están sirviendo estupendamente a los
enemigos de la sociedad y de la Iglesia. Víctimas como los pobres estudiantes,
generosos e incautos, que se van a la selva a formar guerrillas, exponiéndose a la
enfermedad o a la masacre o se consumen en huelga de hambre, y en último
término caminan al fracaso, porque un conductor mentiroso, que se llama el
comunismo, les dice que así harán grande, libre y próspero al país.
Yo siento una inmensa pena por el sacerdote en cuestión, de talento, culto y de
indiscutibles méritos, que ha venido consumiendo su larga vida sacerdotal en la
difusión de los principios e ideales cristianos. Y todo hubiera continuado bien de
no acercársele el comunismo, a brindarle una protección, taimada y calculada,
para utilizarlo en sus nefastos propósitos de anarquía y desorientación, como paso
hacia la meta final. Es el mismo procedimiento, seguido con campesinos, obreros,
pobres y desempleados, a quienes ofrece redención luminosa, que al llegar al
poder se convierte en desilusión, amargura y dolor sin remedio.
Y dónde está la razón de toda esta andanada contra el Excmo. Sr. Obispo de
Trujillo? Muy sencillo.
El malestar comenzó antes de la llegada de Mons. Rojas a Trujillo, a raíz de la
organización de un grupo de señoras católicas, que se creó como una iniciativa
para trabajar en la solución de los problemas sociales. Y al comunismo le enfurece
toda obra que busca mejorar la condición de los humildes. Su máxima
preocupación radica en que haya hambre, descontento, desempleo, y malestar
social, porque allí nutre el odio y el clima para la lucha de clases, camino de la
ascensión al poder.
Y luego la gran inquietud se desbordó con la venida de Mons. Rojas a Trujillo,
primero como Obispo coadjutor y luego como Obispo residencial. Llegaba, el
ahora Obispo de Trujillo, con un nombre conquistado y una obra hecha, como
112
punto de partida para su programa episcopal. Le conoce todo Venezuela en su
condición de infatigable luchador, de inteligencia clara, prudencia y acrisolada,
sólida preparación y de espíritu amplio, comprensivo y lleno de Cristo y su
doctrina.
La actuación en la Constituyente, en donde se destacó por la claridad de las
exposiciones y la serenidad de carácter, en el “Diario Católico”, que dirigió por
dos oportunidades con lujo de detalles, la Parroquia de Ntra. Sra. del Carmen de
la Concordia de San Cristóbal, que regentó con celo, dan testimonio claro de lo
mucho que ha venido realizando en el campo de la Iglesia. En su condición de
periodista nunca se plegó ante las amenazas de los grandes de turno ni ante las
lisonjas, con que se trató de inclinar su figura inhiesta. Su posición fue siempre de
amor a la justicia y odio a la iniquidad, compasión y lástima para los equivocados.
Servidor incondicional de la Iglesia, los Superiores Eclesiásticos siempre
encontraron en él al sacerdote incansable, leal, sincero y sacrificado, dispuesto
para todo servicio ministerial ejecutado con alegría y eficacia.
Las dos escuelas parroquiales de El Carmen, el Instituto del Corazón de Jesús
gratuito para niñas pobres y el instituto Sanmiguel, de San Cristóbal, hablan muy
alto de su ocupación por los problemas sociales en la forma y medida que están al
alcance de la Iglesia.
La Diócesis de Trujillo le recibió con grandes manifestaciones de aprecio y
estimación de parte de todos los sectores ciudadanos, a las que el prelado viene
correspondiendo con una dedicación generosa y decidida por los problemas de
aquella noble y generosa tierra. La Diócesis está en lo cierto al pensar que la Santa
Sede le ha dado un gran Obispo, cuyo paso, si el Señor le da vida, será marcado
con huella indeleble en forma de obras beneficiosas y una orientación doctrinaria
clara y definida.
113
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
114
Carta Pastoral del Excmo. Sr. Obispo Diocesano
sobre la importancia del próximo Concilio Ecuménico.27
Nos, Domingo Roa Pérez, por la gracia de Dios y la Autoridad de la Santa Sede
Apostólica, Obispo de Maracaibo, al Venerable Cabildo Diocesano, al Clero,
Congregaciones Religiosas y Fíeles del Obispado.
Salud, paz y bendición en el Señor.
Como ya lo sabéis, el día once de octubre del presente año, con el favor de Dios,
se inaugurará solemnemente en la basílica de San Pedro de Roma el Concilio
Vaticano II.
Esta magna Asamblea compuesta por todos los Obispos del mundo y otras
personalidades eclesiásticas bajo la presidencia y dirección del Romano Pontífice
entraña un acontecimiento extraordinario, no sólo para la vida de la Iglesia, sino
también para el mundo entero.
En sus veinte siglos de existencia, desenvolviéndose en medio de luchas y
dificultades en batalla constante frente a sus incansables opositores, la Iglesia
Católica ha tenido de cuando en cuando estas grandes reuniones con el objeto de
tomar medidas especiales para el ejercicio de su altísima misión.
Un Concilio no se reúne, ni podría hacerlo nunca, para cambiar los principios
dogmáticos del catolicismo o dar un nuevo rumbo a la moral, acomodándose a las
exigencias de personas, instituciones o corrientes, a quienes les parecen duros los
preceptos de la Iglesia Católica y la disciplina que considera básica en el desarrollo
de su obra de salvación. Todo lo contrario, la razón de un Concilio Universal es
precisamente la de reafirmar de manera solemne ante el mundo entero las
27
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo. AÑO XXXIV, Enero a
Marzo 1962, Nos. 154-156.
115
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
116
Como señala San Gregorio Magno refiriéndose a los Concilios celebrados hasta
entonces: “Confieso que, así acepto los cuatro concilios ecuménicos como acepto
los cuatro libros del Evangelio…, porque sobre ellos, como sobre un cuadrilátero
de piedra, e levanta el edificio de la Santa Fe” (Cartas libro I, carta 25).
Provenientes de todos los continentes, los Padres de los pueblos y Pastores,
puestos por el Espíritu Santo para regir la Iglesia de Dios, llevan a Roma su
propia experiencia con la observación de los peligros que amenazan la fe y las
necesidades más urgentes en el gobierno espiritual. Del estudio sereno a la luz de
la revelación y de la discusión fraternal y sincera saldrán las normas para orientar
las naciones y la condenación de los errores que hoy se destacan con especial
violencia.
LOS PUNTOS Y MATERIA DE ESTUDIO
Nuestros diocesanos se habrán preguntado más de una vez acerca de la materia y
asuntos que serán objeto de estudio del próximo Concilio. Difícil saberlo. Sin
embargo de los discursos del Romano Pontífice se desprende la idea de que: 1º) el
Concilio contribuirá al afianzamiento de la Iglesia en su fe y su moral en estos
tiempos de graves convulsiones, mediante normas más concretas para el ejercicio
de la vida cristiana. Una mirada hacia la vida interna servirá para promover el
modelo de vida que propone Cristo quien es “el camino, la verdad y la vida“(San
Juan XIV, 6). El Sínodo Romano, que precedió al Concilio Universal, en su
articulado marca más severidad en la disciplina eclesiástica e insiste en que los
fieles sean más diligentes en el cumplimiento de los preceptos y decisiones de la
Iglesia.
Esto ya nos da una idea de cómo se orientará esta magna Asamblea. 2º) uno de los
cuidados más grandes de Su Santidad Juan XXIII, ya desde el principio de su
Pontificado, fue precisamente el llamamiento sincero y fraternal, hecho a las
117
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
iglesias disidentes para que vuelvan a la unidad de la fe, a fin de que haya “un solo
rebaño y un solo pastor” (Juan cap. 10, v.16).
Quizá la creciente amenaza del comunismo ateo, en los planes de la Divina
providencia, tenga esta consecuencia de unir en un solo frente a todos los que
creen en Cristo, más aún, a los que tienen fe en Dios.
La historia de la Iglesia nos presenta cómo a estas grandes reuniones conciliares
siguió un florecimiento en la fe y en la moral y un triunfo en concreto para la obra
cristiana.
LA HORA DEL CONCILIO
Se reúne en uno de los momentos más cruciales de la humanidad. La ciencia ha
avanzado poderosamente, pero enorgullecida y alejada de Dios, tiene el peligro
inmenso de crearse una nueva Torre de babel, no ya con la confusión de las
lenguas sino de las ideas y llevarles no a la dispersión, sino a la destrucción total.
El gran enemigo de Dios y su Iglesia es el materialismo, el mal signo de este
tiempo, la epidemia de nuestros días y el peligro para la generación presente y con
la amenaza para muchos años del porvenir en la marcha de la historia de la
humanidad.
En primer lugar, la Iglesia en todo el mundo se enfrenta al materialismo dialéctico
del comunismo ateo, del cual dice Pío XI en la Encíclica Divini Redemptoris, “por
primera vez en la historia asistimos a una lucha fríamente calculada y
cuidadosamente preparada contra todo lo que es divino”. “Ese ateísmo
organizado, dice el mismo Papa en otro documento anterior, trabaja sin descanso
por medio de sus agitadores… con todos los medios de propaganda oculta y
manifiesta”. Y “los cabecillas de toda esa campaña de ateísmo, aprovechándose de
la crisis económica actual, con infernal dialéctica se esfuerzan en hacer creer a las
muchedumbres hambrientas que Dios y la religión son la causa de esa miseria
118
universal. Así pretenden y no sin éxito, juntar la guerra contra Dios con la lucha
por el pan cotidiano, con el anhelo de poseer una parcela de terreno propio, de
cobrar salarios suficientes, de vivir en habitaciones decorosas; de lograr, en fin,
una condición de vida conveniente a la dignidad humana. Los más legítimos y
necesarios deseos, como los instintos más brutales, se transforma en una guerra
antirreligiosa”, Y continúa el Papa afirmando: “Por desgracia, tantos millones de
hombres, creyendo luchar por la existencia, se entregan a tales teorías, con total
trastorno de la verdad”.
Un 35% de la población mundial ha caído desgraciadamente bajo el dominio del
comunismo ateo y once millones de militantes, de un loco fanatismo, se dedican a
propagar tan diabólicas ideas por todo el mundo, que llevan no sólo la
persecución religiosa sino también la destrucción de todo el orden actual.
Ahora cabe preguntarse, amadísimos hijos, si sólo el comunismo es materialista,
de tal manera que el mundo se dividiría en dos bloques: el de los materialistas y el
de los creyentes y espiritualistas, el de los oprimidos y el de los que gozan de la
libertad. Ojalá fuera así, pero desgraciadamente no lo es. En el mundo occidental,
llamado libre, “el materialismo, el proceso de laicización de la existencia se
despliega en el ámbito espiritual y religioso”.
“La sed de placer se agiganta de un modo inquietante” (Pío XII, 16-V-54). Y como
dijera un autor: el evolucionismo radical, el relativismo absoluto, el humanismo
pagano griego dominan grandes sectores de nuestra intelectualidad. ¿Quién no ve
la corrupción espantosa que invade todo nuestro ambiente, la literatura
pornográfica, la licencia de costumbres, la sed insaciable de riquezas, la
explotación de las pasiones tiene como base el materialismo. Podrá, entonces, el
mundo occidental, digamos el llamado anticomunista, hacer frente a ese
tremendo monstruo, el más sanguinario que ha visto la humanidad? Creemos
119
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
sinceramente que no, más aún, esa conducta de relajo, y de práctico ateísmo,
formando una plataforma común con el comunismo, es su mejor aliado y le
prepara estupendamente el camino. Todo el avance es caminar sobre rosas.
Este, amadísimos católicos, es el cuadro en que se desenvolverá el próximo
Concilio Universal de la Santa Iglesia Católica. Por ello los hombres de buena
voluntad, las personas que tienen fe vuelven su mirada angustiosa a la Iglesia de
Cristo, que como su Esposo y Fundador, es la única que “tiene palabras de vida
eterna” (San Juan 6,69).
Y no sólo en materia dogmática, religiosa moral, en el orden espiritual y
sobrenatural, la Iglesia Católica tiene la respuesta a los problemas de la conciencia,
sino también en el orden económico, laboral, empresarial y científico ofrece los
principios para una verdadera solución, por ello Pío XI indicó al Episcopado
Mejicano: “En oposición a las frecuentes acusaciones que se hacen a la Iglesia de
descuidar los problemas sociales o ser incapaz de resolverlos, no ceséis de
proclamar que solamente la doctrina, y la obra de la Iglesia, a la que asiste su
Divino Fundador, pueden dar el remedio para los grandes que padece la
humanidad” (Firmissimam Constantiam).
LA HORA DE CRISTO
Los Padres Conciliares, ante cuya mirada se levanta el espectáculo impresionante
del mundo, llegarán a Roma, la eterna e inmortal, consagrada con la sangre de los
Príncipes de los Apóstoles Pedro y Pablo y de los mártires de la primitiva Iglesia,
en la seguridad de que este faro luminoso marcará a la humanidad el puerto
seguro.
Las circunstancias han hecho que el mundo se divida profundamente no en
orientales y occidentales, de los que viven dentro o fuera de la llamada cortina de
hierro o de bambú, sino en algo más radical y definitivo, es decir en los que creen
120
en Dios y practican su ley, y en los que desechan todo orden divino y
sobrenatural, realizándose así perfectamente lo que dice Jesucristo: “quien no está
conmigo, contra mi está; y quien no allega conmigo, desparrama” (San Mateo 12,
36).
En este sentido es trascendental la hora de Cristo y su Iglesia. El comunismo ateo
no se detendrá con dinero, leyes, alianzas, mejoras sociales, vivienda popular,
carcelazos, etc. Es una herejía, y la herejía se combate con la fe. Es castigo de la
corrupción de costumbres como lo fueron el diluvio universal, la destrucción de
los pueblos de la pentápolis, la invasión de los bárbaros y estos males, como los de
otras épocas sólo se pueden detener con la oración, el ayuno y la penitencia. En el
afán por las cosas materiales es preciso tener en cuenta la palabra de Cristo:
“Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y esas cosas se os darán por
añadidura” (San Mateo 6, 33).
“Todavía más importante para remediar el mal de que hablamos, es decir el
comunismo, -dice el Papa- Pío XI o, por lo menos, más directamente ordenado a
curarlo, es el precepto de la caridad” (Divini Redemptoris). La acumulación de
riquezas en manos de unos pocos, las injusticias sociales, la opresión de los pobres,
huérfanos y viudas, etc., tienen su origen en el olvido de este gran precepto, que
lleva a “olvidarse de sí mismo por el amor del prójimo” (Divini Redemptoris), y este
amor, como enseña el Apóstol San Juan ha de ser “no de palabra y con la lengua,
sino con obras y de verdad” I Juan cap. 3, v.18). Cuando vuelva el espíritu del
Evangelio que “es una fuerza de Dios, ordenada a la salud” (San Pablo a los
Romanos Cap. I, V. 16), empezará la verdadera solución de los grandes problemas
sociales y habrá pan, vivienda, trabajo, medicinas hasta donde lo permita la
condición humana.
LA COLABORACION DE LOS CATOLICOS
121
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
122
Que el Señor despierte en los fieles la vigilancia y la reforma de costumbres,
poderosa barrera contra este demonio de la irreligión y odio a todo orden y
rectitud moral.
Con esta aspiración os bendecimos en nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
En Maracaibo, a los seis días del mes de marzo del año del Señor de mil
novecientos sesenta y dos.
Estas letras serán leídas en todos los templos y capillas el próximo domingo,
primero de Cuaresma.
123
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
28
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo. AÑO XXXIV – Abril a Junio
de 1962. Nos 157 a 159, pp. 29-33.
124
actuar y en este punto la Iglesia insiste constantemente, comenzando por los
territorios de Misión. Y así como se preparan los profesionales para las actividades
humanas ha de facilitarse el paso hacia el altar a los hombres que Dios señaló con
especiales cualidades para tratar las cosas que se relacionan con El.
Y Santo Tomas asegura que Dios da a su Iglesia las vocaciones suficientes para el
desarrollo de la misión que le ha confiado. Por lo tanto, si no hay el número
requerido de sacerdotes es porque algo falta de nuestra parte, y quizás mucho o
muchísimo, de acuerdo con la escasez que se vaya imponiendo.
LA SITUACION DE LA DIOCESIS DE MARACAIBO EN PUNTO A
VOCACIONES.
Es muy grave, más aún de caracteres alarmantes.
Dispone de un magnífico edificio, casi vacío, que viene a convertirse como en una
especia de atalaya indicadora de un porvenir con más pocos sacerdotes cada día,
con regiones superpobladas sin asistencia religiosa, abiertas al paso de la herejía y
la impiedad, al engaño y la mentira por la ausencia del que “es luz del mundo y sal
de la tierra”.
La Diócesis ha hecho un esfuerzo gigantesco para la construcción de un amplio y
moderno local, lo que indica igualmente la preocupación constante desplegada
por las vocaciones sacerdotales. Desgraciadamente los resultados no han
respondido al trabajo. Y he aquí los números:
En 1942, cuando posiblemente la Diócesis de Maracaibo tendría un tercio de la
población actual, contaba con 42 sacerdotes nativos del Zulia, hoy al cabo de 20
años ese número se ha reducido a 29, teniendo en cuenta que muchos de ellos, en
plena actividad en aquella época, actualmente bajo el peso de una larga y
meritísima jornada, no pueden rendir como en esos tiempos. En la última década
solamente se han ordenado 5 sacerdotes para una Diócesis que ha tenido un
125
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
126
humanos de cultivar la preciosa semilla de la vocación que Dios Nuestro Señor
siembra abundantemente en los corazones. Y en primer lugar está la familia de la
cual dice el Pontífice “el jardín primero y natural donde deben germinar y abrirse
como espontáneamente las flores del santuario será siempre la familia verdadera y
profundamente cristiana”. Los sacerdotes, párrocos, directores de colegios y
profesores, bajo cuya responsabilidad está la formación de la juventud y de la
niñez. Ellos podrán descubrir las primeras manifestaciones de la divina vocación,
conservarla, fomentarla y orientarla.
Gran parte cabe también a los grupos de apostolado seglar, de los cuales afirma
Pío XI, “persuádanse que los seglares católicos de ninguna otra manera entrarán
de verdad a la parte de aquella dignidad del real sacerdocio, que el Príncipe de los
Apóstoles atribuye a todo el pueblo cristiano, mejor que contribuyendo al
aumento de las filas del clero secular y regular”,
Ha habido una resistencia en las familias cultas y a veces una tenaz oposición a
que sus hijos ingresen al Seminario, considerando un deshonor el que lleguen al
sacerdocio, de lo cual se quejaba amargamente el Papa Pío XI, ya varias veces
nombrado. Por la misericordia de Dios en nuestro medio se nota ya una saludable
reacción entre ese fatal criterio y se advierte una estimación por el sacerdote y
sincero deseo de que algunos de los niños resulte con vocación, y más aún, así lo
piden al Señor como una gracia e insigne distinción para la familia. Que Dios
señor Nuestro aumente este número de familias y bendiga sus santas intenciones.
Confiamos igualmente en que se multipliquen las iniciativas encaminadas a
promover las vocaciones sacerdotales, y que todos, clero y fieles, respaldarán
generosamente la obra del Seminario, que según el Romano Pontífice es y debe
ser como la pupila de los ojos del obispo, es y debe ser el objeto principal de sus
cuidados,
127
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
128
nuestras actividades y corone con éxito nuestra empresa. Obispo, clero y fieles,
formando un solo corazón, estaremos a los pies de Cristo para pedirle que su
sacerdocio se multiplique abundantemente en la Diócesis para que la obra de su
redención llegue a todas las regiones y a todos los medios.
Pedimos a las personas que frecuentan los santos sacramentos, a los enfermos, a
las almas consagradas a Dios y a los niños, especiales oraciones y sacrificios por
esta inmensa necesidad de las vocaciones y por nuestro Seminario
DISPONEMOS:
1°) Que se celebre el día del Seminario con la mayor solemnidad en todas las
parroquias, iglesias filiales y capellanías. Nos tendremos una Solemne Misa
Pontifical en la Santa Iglesia Catedral.
2°) Esta Fiesta se preparará con un Solemne Novenario al Espíritu Santo que debe
empezar el día 1° de junio consistente en Misa, a la hora que considere
conveniente el Párroco o Rector de la Iglesia, lectura de la Novena y predicación
sobre las grandezas y finalidad del sacerdote católico.
3°) Una especial colecta en todos los templos y colegios con destino al Seminario.
Bendecimos de todo corazón el trabajo de la Junta, de los Párrocos, Rectores de
Iglesias, Religiosos y Religiosas, a los colaboradores y a todas las personas que
presten su cooperación en esta gran campaña por la primera obra de la Diócesis.
Estas letras serán leídas en todas las Misas de hora en la ciudad de Maracaibo,
mañana domingo, y el día 13 en las parroquias foráneas.
Maracaibo, a los cinco días del mes de Mayo de mil novecientos sesenta y dos,
Fiesta de San Pío V.
129
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Este acto solemne es pues, una conmemoración de aquella fecha, que se ha venido
repitiendo cada año como las flores del jardín y la cosecha del campo. Valía la
pena, al cabo de un cuarto de siglo, dar una ojeada de conjunto al camino
recorrido, practicar un balance sobre el trabajo realizado y hacer un nuevo acopio
de fuerzas para continuar la marcha a paso firme con la seguridad de que se va por
buen sendero.
Estos veinticinco años no han pasado inútilmente para la joven zuliana de Acción
Católica. Ella, organizadora y activa, vivaz e inteligente, emprendedora y
enamorada de los grandes ideales, se ha hecho presente en los diversos sitios de
combate por el triunfo del concepto cristiano de la vida.
29
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo. Año XXXIV. Abril a Junio
de 1962. Nos. 157 a 159, p. 46-49.
130
Chiquinquirá, las numerosas comuniones pascuales, misiones de barrios,
catequesis, primeras comuniones, propaganda de prensa y de radio, y siempre con
un inmenso sentido de la Iglesia.
¿Quién podría medir el bien inmenso que ha hecho esa incesante legión de
jóvenes, en la flor de la vida, durante este lapso de años en pro de la vida cristiana
en esta amada tierra zuliana? Ellas mismas, testigos fieles del Señor, son las almas
devotas que oran y cantan en nuestros templos, sagrarios vivientes por la
participación de la vida sobrenatural, son las flores que alegran el jardín de la
Iglesia por el entusiasmo juvenil, el decoro de sus costumbres y la elevación de sus
intenciones y enfoque de los acontecimientos.
131
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Este es un día de triunfo, de una batalla ganada contra el mal y el desaliento, por
ello como en esas horas de gloria se ha concretizado en el metal precioso la
memoria de esta gran fecha: hubo medallas de reconocimiento para las
Presidentas de estos veinticinco años, para las conductoras del pacífico ejército de
militantes de la Acción Católica. Que este galardón sirva de estímulo para la
Juventud Femenina Católica. Mirando un poco atrás no os va a pasar lo de la
mujer de Lot, que se convirtió en piedra, sino la hacéis con el entusiasmo del
apóstol San Pablo quien exclamaba “recorrí el camino, conservé la fe y esto me da
derecho a una corona”. Que brille siempre el oro de la pureza, de la vida cristiana
en la joven, de quien tanto espera la Iglesia, en estos tiempos de vacilación y de
duda; pero ella, a ejemplo de las santas mujeres de que nos habla el Evangelio,
estará cerca de Jesús , al lado de su cruz, en el martirio y el dolor, esperando
contra toda esperanza, porque el Señor no obstante su aparente derrota en las
almas, en las instituciones cristianas y en el mundo social, triunfará.
La Diócesis deja consignada su gratitud por la obra de la Acción Católica con estas
medallas de oro, pero al mismo tiempo quiere con ellas establecer una especie de
anillo que une el pasado con el porvenir, de puente que establece una relación
entre los tiempos pasados y futuros y proclama la historia permanente de la
Acción Católica de las jóvenes, que debe progresar y remozarse de conformidad
con los tiempos que estamos viviendo. Y hace un llamamiento a nombre de la
Iglesia a las jóvenes para que entren a formar parte de su organización, ya que
como lo dijo hace poco Juan XXIII “ella es una necesidad vital y un medio
132
providencial para la Iglesia de hoy”. “bien entendida y fielmente practicada ofrece
a los seglares una fórmula moderna de plenitud de vida cristiana”. La Acción
Católica no es una fuerza pasada de moda, ni una organización anquilosada, sino
un instrumento de primera línea, una forma nobilísima de colaboración,
enérgicamente promovida e inculcada por Pío XI, dice Su Santidad Pío XII, como
medio eficacísimo para que la Iglesia desarrolle su misión en el mundo”.
133
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Ha hecho bienes inmensos, los está haciendo y los hará. Todos los movimientos
de apostolado seglar tienen su gran valor, sus resultados muy consoladores y
realizan una obra de elevación espiritual, pero la Acción Católica tiene algo que la
hace de una eficacia sorprendente y es su organización, como lo apunté antes.
134
decía el Papa Juan XXIII en un discurso a los dirigentes de Acción Católica
Italiana el 10 de diciembre del año pasado “testigos del cristianismo en la oración,
la acción y en el sacrificio, por Cristo y con Cristo”. Y en la misma oportunidad el
Papa se expresaba así de la nobleza y dignidad de la Acción Católica: “es la
cooperación de los seglares en el apostolado jerárquico”. Esta es vuestra vocación
comprendida en toda su belleza, es la irradiación de enseñanzas y ejemplos, es la
difusión del apostolado en el surco abierto por los Pastores de la Iglesia. Nos place
hacer Nuestras, a este propósito las palabras de Pío XI: El Papa siempre pensó,
piensa y pensará que la Obra de la Acción Católica… es verdaderamente ante todo
y sobre todo, misionera y apostólica”.
135
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Amadísimos hijos:
El día de San Pedro y el domingo siguiente, esta vez el primero de julio, son las
dos fechas del año en que se recolecta por disposición del Episcopado Venezolano
el llamado OBOLO DE SAN PEDRO, o sea la limosna que los católicos del
mundo entero destinan a la Curia Romana.
Como para las obras de la parroquia el Párroco y para las de la Diócesis el Obispo,
así para las de la Iglesia Universal el Romano Pontífice pide una ayuda de los
católicos de todas las naciones. El Papa necesita muy poco para su persona. Vive
humildemente. Gasta menos que cualquiera de nosotros. Pero el gobierno de la
Iglesia y el desarrollo de la altísima misión a él confiada exigen mucho dinero. El
Romano Pontífice debe sostener los Prelados, Sacerdotes y demás personas que
trabajan para la Iglesia en el Palacio Vaticano, los misioneros que predican el
Evangelio en las regiones paganas, las representaciones diplomáticas acreditadas
ante los gobiernos que mantienen relaciones con la Santa Sede y el Papa envía
también ayudas para los pueblos que sufren calamidades en diversas regiones de la
tierra con motivo de terremotos, inundaciones, pestes, etc. Los refugiados de
tantos pueblos y naciones son objeto del solícito cuidado de la Sede Apostólica,
que les atiende en la forma y medida que se lo permiten los recursos recibidos de
los buenos católicos, a quienes Dios ha distinguido con bienes de fortuna y
protegido con el don inapreciable de la paz.
30
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo. AÑO XXXIV, Abril a Junio
de 1962, Nos. 154-156, p. 55.
136
Los gastos de la Santa Sede subirán mucho este año con motivo del Concilio
Vaticano II que comenzará el 11 del próximo octubre. Esta magna Asamblea, el
acontecimiento más grande del siglo que traerá bienes inmensos a la humanidad,
merece todo el apoyo de los fieles en oraciones y contribución económica a fin de
que tenga su más cabal desarrollo.
La lucha que se libra hoy entre la Iglesia de Cristo y sus renovados enemigos está
exigiendo al Romano Pontífice, Jefe y Líder Máximo del cristianismo, un
extraordinario esfuerzo en los medios de propaganda y defensa de los principios
cristianos, y todo ello supone la inversión de no pequeñas cantidades de dinero.
137
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
31
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo. AÑO XXXIV – Julio-
Octubre de 1962. No 160, pp. 19-21.
138
Quiero enviar con tal motivo un mensaje al pueblo zuliano, formulando votos por
su bienestar y expresar al Gobierno Nacional el reconocimiento de admiración
por esta estupenda obra con que se adorna y enriquece el patrimonio de nuestra
patria. Y sea propicia esta solemne ocasión para recomendar la paz social, la unión
de todos los venezolanos en el trabajo y la lucha positiva por el bien del Zulia y de
Venezuela. Solamente así se pueden transformar los pueblos. Al añadir un eslabón
más en el engranaje de la prosperidad nacional, hemos de esforzarnos por
fomentar el mutuo entendimiento, la tolerancia, prescindiendo de los intereses
bastardos y del frío egoísmo, que hiela los espíritus y paraliza la marcha de las
naciones. Y que el progreso material, las comodidades y el bienestar proveniente
de las legítimas conquistas de orden terreno, no ahoguen los espíritus o les
enfermen haciéndoles menos capaces del avance moral y religioso, terrible signo
amenazador del tiempo.
Que el entusiasmo que hoy inunda esta pujante ciudad, abierta a todos los
caminos, puerta de entrada por donde nos comunicamos con el mundo, y salida
por donde suministramos a otros países el producto de nuestra herencia, siga
cosechando nuevos triunfos y más conquistas, mediante la unión del pueblo y las
autoridades, los valores materiales y espirituales, lo terreno y lo eterno, lo que pasa
y lo que perdura.
Señores televidentes, día de júbilo, día de Venezuela es este día del Zulia,
formulemos votos por la grandeza y la prosperidad de nuestra patria, en la que
con el libre juego de las libertades ciudadanas y la responsabilidad humana
podamos los venezolanos recorrer nuestra existencia, y dejar algo útil a la tierra,
que el Señor nos dio como patria terrena, trasunto de la celestial.
Maracaibo, 23 de agosto de 1962.
Domingo Roa Pérez Obispo de Maracaibo
139
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
32
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo. AÑO XXXIV, Julio-
Octubre de 1962, No. 160, p. 25-26.
140
bendiciones del Señor. Y este aspecto, por escondido e inaccesible, sólo Dios lo
puede conocer y premiar en su justa medida.
Queremos felicitaros después de dar gracias al Señor porque os ha concedido
llegar al 50° Aniversario de vida sacerdotal, el cual pocos alcanzan, y alabar y
destacar vuestra obediencia, sello de la devoción a la Iglesia, en la cual ha
transcurrido vuestra vida eclesiástica, prestando con fidelidad importantes
servicios a los Superiores, en delicados puestos del ministerio.
Sea propicia la oportunidad para significar nuestro agradecimiento a las Juntas
que se encargaron de preparar los homenajes con los cuales Maracaibo
conmemora vuestras Bodas de Oro Sacerdotales, por el desvelo y trabajo que
pusieron en la organización y ejecución de los programas elaborados.
Esperamos que estas celebraciones constituyan una verdadera siembra en el
sentido de que ellas despierten en las familias y los jóvenes un gran interés y
aprecio por el sacerdocio católico, que tantos beneficios trae a la sociedad en el
orden religioso, moral y social.
Que el Señor conserve vuestra preciosa existencia y siga coronando los esfuerzos
que hacéis por el bien de la Iglesia y la gloria de Dios.
Os bendice afectuosamente;
141
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Carta Pastoral del Excmo. Sr. Obispo Diocesano con motivo de su viaje
a Roma para asistir al Concilio Vaticano II.33
33
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo. AÑO XXXIV – Julio-
Octubre de 1962. Nos 160, pp. 21-41.
142
del Espíritu Santo, que la inmuniza y defiende de todo error, de tal manera que la
Doctrina enseñada unánime y constantemente por todos los Pastores goza del
privilegio de la infalibilidad.
Pero, a veces, por razones de los acontecimientos y cuando se requieren medidas
excepcionales, los Obispos convocados por el Papa y bajo su dirección se reúnen
en Asambleas Extraordinarias para estudiar con la experiencia de cada uno y en
forma solemne las medidas que se deben tomar para el desarrollo de la misión
recibida en los Apóstoles de “id, pues, y amaestrad a todas las gentes,
bautizándolas en nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a
guardar cuantas cosas os ordené” (Mateo, 28, 18-20).
Y el Concilio Universal ha sido tenido siempre en la Iglesia en la más alta
veneración después de las Sagradas Escrituras, por ser la prolongación del Colegio
Apostólico, y sus definiciones y decisiones fueron recibidas en todo tiempo con el
mayor acatamiento y respeto de parte del Clero y pueblo fiel.
Cada Concilio ha tenido su cuadro histórico. Ordinariamente asuntos
Doctrinales o de Disciplina. El próximo se enmarca en siglo destrozado por dos
guerras ferocísimas y angustiado por una constante amenaza de nuevos conflictos
de imprevisibles consecuencias. Más aún, en un momento en que la Historia toma
nuevos rumbos por una transformación económica y política en avance
precipitado hacia otra etapa distinta de las que ha habido. Por ello el Papa ha
dicho que ahora “más bien… se trata de renovar en su valor y esplendor la
sustancia del pensar y del vivir humano y cristiano, del que la Iglesia es depositaria
y maestra por los siglos”.
La lucha por una existencia más noble, justa y merecida, la defensa del espacio
vital y el esfuerzo titánico por los adelantos materiales ha ocupado de tal manera la
atención del hombre actual, que como dice el mismo Romano Pontífice le “separa
143
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
de la búsqueda de los bienes superiores, debilita las anergias del alma, conduce al
relajamiento de la disciplina y del buen orden antiguo, con grave perjuicio de
aquello que constituye la fuerza y resistencia de la Iglesia y de sus hijos frente a los
errores que, en realidad, en el curso de la historia del cristianismo, llevaron
siempre a divisiones fatales y funestas, a la decadencia espiritual y moral, a la ruina
de las naciones”.
Los Padres del Concilio y conductores espirituales del destino de la humanidad se
encontrarán en sus deliberaciones frente a un mundo materializado, con un
movimiento fríamente calculado y diabólicamente organizado contra todo lo que
es divino, que se aprovecha de las miserias e irritantes desigualdades de los
diversos sectores sociales y de los pueblos para alimentar el odio y la guerra contra
todo orden divino y humano.
Junto a este fenómeno de ateísmo y olvido de los bienes eternos, el Concilio
tendrá ante sí el cuadro desgarrador de millones de hombres que mueren de
hambre, mientras otros gastan riquezas ingentes, en cosas no solamente inútiles
sino pecaminosas, la opresión de los débiles, el desconocimiento de los derechos y
de la dignidad humana, la pérdida de la libertad de muchos pueblos sojuzgados y
esclavizados, el desconocimiento de los derechos de la familia, célula fundamental
de la sociedad, el desempleo, la intemperie y las miserias de todo género.
La Iglesia, Madre, Maestra y coparticipe de los hombres, en todas sus pruebas, no
estará ausente en esta hora crucial y seguramente dirá su palabra y aportará su
trabajo nobilísimo para rehacer un mundo que es necesario levantar desde sus
cimientos, como lo expresa Pío XII. “Habrá que gritar y lamentar una vez más –
dice el Papa– toda ofensa y violación del quinto mandamiento del Sagrado
Decálogo: el no hacer caso de los compromisos que se siguen del séptimo
mandamiento, las miserias de la vida social, que piden venganza en la presencia de
144
Dios: es deber de todo hombre y deber más urgente para el Cristiano, el
considerar lo superfluo con la medida de las necesidades del prójimo y el poner
buen cuidado en que la administración de los bienes se haga con ventajas de
todos”.
Es muy interesante hacer notar que por primera vez en la historia de la Iglesia se
reúne un Concilio Ecuménico con absoluta libertad e independencia de toda
humana potestad, en el cual las deliberaciones serán tomadas sin limitaciones de
ninguna especie.
En aquella notabilísima Asamblea, mientras unimos nuestras oraciones y
humildes esfuerzos por el bien de la Iglesia, tendremos puesto el afecto y la
preocupación en esta Diócesis de Maracaibo, que la Divina Providencia ha
confiado a nuestro cuidado Pastoral.
Os pedimos, amadísimos hijos, que en esta memorable jornada dispongáis
vuestras almas para elevar un canto potente, armonioso y penetrante como lo pide
el Papa para proclamar la gloria, el honor y el triunfo de Cristo, Jefe Supremo de
la Santa Iglesia y Nos ha tocado a nosotros, amadísimos hijos, los católicos de este
tiempo, Pastores y files, maestros y discípulos, ser actores y testigos de este gran
acontecimiento del siglo y de la historia, llamado a marcar nuevos derroteros a los
pueblos. Esperamos que la Misericordia del Señor nos permita recoger con
veneración y santo entusiasmo las enseñanzas y determinaciones conciliares y
presenciar los primeros frutos de tan importante asamblea.
GOBIERNO DE LA DIOCESIS
En los casos de ausencia del Obispo Diocesano es costumbre entre nosotros
nombrar un Gobernador Eclesiástico, a quien se confían los asuntos de rutina en
el manejo de la Diócesis, que ordinariamente es la misma persona que desempeña
el cargo de Vicario General.
145
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Dado los quebrantos de salud que aquejan a nuestro Vicario General y los
múltiples negocios que presenta la extensión de la Diócesis hemos determinado
nombrar también para este lapso de tiempo Vicario General al Ilmo. Mons. José
Luis Castellano, quien con el Ilmo. Mons. Olegario Villalobos compartirá la
responsabilidad en el Gobierno de la Diócesis.
Sin limitar las facultades de ninguno de ellos, sino solamente con el ánimo de
facilitar el trabajo, hemos señalado como especial actividad a Mons. Villalobos la
atención de dispensas y tramitación de documentos como los asuntos
relacionados con las Congregaciones Religiosas de Mujeres, y a Mons. José Luis
Castellano lo relativo a la administración de los Bienes Eclesiásticos, el Seminario,
la disciplina, el régimen de las parroquias, los asuntos relacionados con el Clero y
el Apostolado Seglar, y la educación católica de la juventud.
Estamos seguros de que tanto el Clero como los fieles prestarán a nuestros
Vicarios Generales el debido acatamiento que corresponde a su alto cargo y la
colaboración necesaria para la buena marcha de la Diócesis.
Esta nuestra Carta Pastoral será leída el próximo domingo en todas las misas de
hora en los templos y capillas de la Diócesis y por la emisora católica “La Voz de la
Fe”, y publicada en el Diario católico “La Columna” y en el Boletín Eclesiástico.
Dada, sellada y firmada en nuestro Palacio Episcopal a los tres días del mes de
octubre del año del Señor de mil novecientos sesenta y dos.
146
Saludo del Señor Obispo Diocesano
Amadísimos diocesanos:
Esta saludo reviste especial distinción para el Muy Ilustre cabildo Diocesano, el Sr.
Gobernador del Estado, sacerdotes de uno y otro clero, Autoridades Civiles,
Municipales y Militares, Religiosos y religiosas, integrantes de los diversos
movimientos de apostolados, Institutos Culturales y Centros de Enseñanza,
organizaciones sindicales y fuerzas empresariales, a todos los cuales corresponde
un sitio destacado en la marcha de esta región.
34
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial de la Diócesis de Maracaibo. AÑO XXXIV, Noviembre-
Diciembre de 1962, No. 161, p. 1-3.
147
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
En este Concilio, seguido con especial interés no sólo por los católicos sino por
los cristianos de todas las confesiones y los mismos paganos, se puede notar una
inquietud pastoral muy grande, y un deseo unánime de hacer presente la vitalidad
de la Iglesia, siempre joven, en todos los ambientes con fórmulas renovadas y
acordes a los tiempos actuales.
Por ello junto a la enseñanza de la verdad, que hace libres a los hombres, corre
pareja la diligencia por llevar los tesoros de la vida divina a las almas, elevando al
mundo en esta forma a una nueva vivencia sobrenatural, en medio de una
148
situación de angustia y espiritual empobrecimiento, que conduce tantísimas almas
a la ruina.
Ante este esfuerzo sobrehumano que realiza la Iglesia en el Concilio Vaticano II,
levantándose como faro gigantesco en medio del mundo, corresponde a los
católicos y hombres de buena voluntad oír la voz de Jesucristo que habla
nuevamente en forma solemne a la humanidad por boca de los que son
continuadores de su Colegio Apostólico, poner en práctica las normas señaladas
con delicadísimo esmero y su pedir a Dios que en su misericordia y piedad
infinitas dé luz a la humanidad y fuerza a sus voluntades a fin de que puedan
seguir la nueva estrella con que ilumina el cielo de la historia.
Y para oir a Cristo hace falta atender a su Iglesia, porque elq ue no la oye es como
pagano. Por todas partes surgentes movimientos de elevación espiritual en busca
generosa de la vida riquisima que ofrece la Iglesia con su doctrina santa y normas
purificadores: estoy seguro de que la Diocesis de Maracaibo, en la cual se notan
esfuerzos de grande elevación espiritual, no estará ausente en ese concierto
149
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Y para realizar este trabajo me permito suplicar a los sacerdotes y apostoles seglares
redoblar los esfuerzos en beneficio de las almas, unidos en la caridad, sin la cual la
actividad apostólica se convierte en mero bronce que suena, pero no da vida.
Que el Niño Dios, nazca por su gracia y bendición, y junto con El la paz
doméstica y social en nuestros corazones y en nuestra Diócesis. Y así la Navidad
tendrá su verdadero significado cristiano.
Con esta aspiración os bendigo en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
150
Año 1963
Amadísimos hijos:
Muchos hemos vivido este momento emocional en los templos llenos de luz,
música y plegaria, alabando y bendiciendo al Señor con el solemne lenguaje de la
plegaria comunitaria. Es la posición de los hijos de la Iglesia ante los grandes
acontecimientos, en presencia del tiempo y de la eternidad, en el impresionante
desgranar de los años y la marcha hacia la patria definitiva.
Esta noche no pocos, esperando la campanada de las doce, han visto correr las
horas mientras hablaban de negocios, de economía, de política, de los
acontecimientos locales, nacionales y mundiales, y no pocos, envueltos en
diversiones, unas inocentes y otras pecaminosas.
151
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
misericordioso la luz del nuevo año sobre los hijos de esta porción de la Iglesia y
de la patria, que la Providencia confió a mis cuidados pastorales.
Sabéis perfectamente que nuestro orden social está convulsionado y cada día el
hombre enemigo, abierta o solapadamente, de grado o por la fuerza de la mentira
de unos y la ineficacia de otros, siembra vientos que lógicamente no pueden
producir sino tempestades. La razón de este malestar radica en que el orden actual
no es cristiano ni realmente humano, sino meramente técnico y económico. Y con
la prescindencia de una concepción cristiana de la vida es imposible llegar a la raíz
de los males, que nos afligen, originados por el olvido de Dios y de su justicia.
152
El católico consciente de su alta misión, comenzando por sí mismo y su conducta
personal, ha de proyectar la reforma en el ambiente en donde trabaja, ejerce la
profesión o presta su servicio a la colectividad. El, rectamente iluminado por la luz
de la fe, debe con su acción y ejemplo hacer presente el factor cristiano en todas
partes, en la empresa, entre los diversos grados que la componen, en la vida social
y pública, para que el reinado de Jesucristo, que es de paz, justicia y amor, se
establezca en nuestra patria, que se aleja cada día más de quien es redención y
vida.
La Iglesia tiene una estupenda doctrina social, que abarca todos los órdenes y
todas las profesiones, una doctrina para los gobernantes, legisladores,
profesionales, empresarios y obreros, hacendados y campesinos, padres e hijos,
profesores y estudiantes, en una palabra, no hay una actividad humana, por
pequeña que sea, que no tenga una norma de conducta y una manera de proceder
señalada por la moral cristiana. Y el día en que todos los individuos, como los
organismos, el hombre en la vida pública como en la privada, se rijan por estos
preceptos, comenzaría una nueva marcha, y una nueva luz alumbraría el orden
social. Y en la medida en que la sociedad se acercara a ese ideal, disfrutaría de la
bondad de sus beneficios.
153
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Toca pues a los católicos hacer vida y realidad tal doctrina, y cuando más
importante sea el sitial ocupado por ellos en la sociedad tanto más obligados están
a proceder de acuerdo con las eternas normas, provenientes del Evangelio y
constantemente predicadas por la Iglesia.
154
Juan XXIII, piensa que la mejor manera de remediar a los necesitados es
mostrándoles la validez de su doctrina sagrada.
Por ello el católico, en el puesto que se halle, que prescinde de las normas sociales
de la Iglesia y apela a doctrinas exóticas, liberales o socialistas, impregnadas de
materialismo de cualquier género o especie, ya que los hay de varias
denominaciones, para la solución de los problemas que afectan la vida pública de
la nación, está traicionando gravemente su fe, claudicando en su moral y se
expone peligrosamente a formar causa común con quienes, siendo los peores y
más inicuos enemigos del cristianismo, también y sin reservas, lo serán de quienes
fervorosos o tibios, dicen profesar el nombre cristiano.
155
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
El año que acaba de empezar es para nosotros de suma importancia. Durante él,
mediante el sufragio, los venezolanos nos escogeremos los hombres, a quienes las
leyes y ordenamientos jurídicos confieran los destinos del país y la administración
de nuestras fabulosas riquezas. Por ello, nadie puede excusarse de tomar parte en
esta contienda legal. Si somos cuidadosos en la escogencia de empleados y
156
domésticos, cuanto más al tratarse de buscar los hombres, de cuya voluntad
dependerá el bien de la nación. Y si desgraciadamente erramos, el mal no tiene
remedio, y habrá que ver caminar estoicamente el país: la ruina, llevado en manos
de ciegos que nos precipitarían en el abismo.
Que el Señor, Rey de las naciones, guíe nuestros pasos durante este nuevo año. Y
que los hijos de Dios confiesen en todas partes con obras y de verdad la grandeza
del nombre cristiano.
Que el Señor, Rey de las naciones, guíe nuestros pasos durante este nuevo año. Y
que los hijos de Dios confiesen en todas partes con obras y de verdad la grandeza
del nombre cristiano.
Y a Cristo, Dios y Redentor, sean dados el honor, la gloria y el imperio por todos
los siglos.
157
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Televidentes y radioyentes.
36
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV - Enero-
Febrero 1963 - N° 164, pág. 21-24
158
trabajadores intelectuales, los que orientan la opinión pública de este pueblo que
sabe vibrar como campana que suena, campana que levanta en alto sus notas una
vez que se toca, una vez que se sabe llegar a él en estas grandes necesidades. Quizá
Cristo ha dicho al pueblo del Zulia: ahí hay gente que tiene necesidad, ahí hay
niños lisiados, ahí hay niñas que tienen dolor. Pueblo del Zulia, amadísimo; hijos
cristianos, hay necesidad de hacer que caminen, y el Pueblo del Zulia ha dicho: las
vamos a hacer caminar; vamos hacer que esas niñas adquieran su salud y sean
felices; y por eso están trayendo su contribución para ponerla en manos de
hombres que han dejado su tierra, que han dejado su Patria, que han dejado su
familia y han puesto todo su trabajo y todo su cariño en bien de los que necesitan
y en bien de los que sufren.
Yo quiero en esta oportunidad llamar a mis amigos, llamar a los que están
oyendo, llamar a los comerciantes, llamar a los industriales, llamar a los que
tienen bienes de fortuna, llamar a las Empresas para que se coloquen al lado de
este gran pueblo, de este pueblo que está desfilando por acá con su bolívar, quizá
con lo que signifique el pan de hoy para hacerlo en beneficio de otros. Hay
necesidad de que todos nos unamos. Esta es la gran CAMPAÑA, este es el gran
espíritu, este es el gran camino que tenemos que transitar, el camino de la
beneficencia, el camino del bien para el prójimo, porque un día se nos va a decir:
que tuvo hambre Cristo y se le dio de comer y tuvo sed y se le dio de beber y
estuvo paralítico y se le hizo caminar; ¿y dónde estuvo Cristo? Estuvo en ese pobre
que tenía hambre, en ese pobre que tenía sed, en ese pobre paralítico. Pueblo del
Zulia, un solo corazón y una sola alma, para ir adelante con estas obras sociales, en
las cuales, como ha dicho el padre Omar, no se van a fijar a qué religión
pertenecen, ni a qué orientación, ni a qué color, ni a qué nación, ni a qué región,
159
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
ni de qué condición es el que llama a la puerta; basta que sea necesitado, basta
que haya implorado el auxilio, para que este pueblo abra sus brazos, el pueblo del
gran puente “General Rafael Urdaneta”, el pueblo que tiene el puente más grande
del mundo, que une a dos Regiones del País, a dos regiones inmensamente ricas;
ese pueblo quiere demostrar también que no solamente es el petróleo; hay ríos,
hay Lagos, hay tierra fértil y aquí también hay un gran corazón y una gran alma
que se vuelca en beneficio de los que necesitan; eso significa esta gran
CAMPAÑA. Muchas gracias mis amigos; señores locutores de la radio, señores
operadores, ese trasnocho y ese trabajo y ese calor y esos inconvenientes de estos
días, son semilla que se está sembrando sobre un surco ancho, semilla que
fructificará, semilla que unirá este pueblo; mientras otros se dedican a hacer nada,
vosotros estáis abriendo el camino, el camino que lleva a la grandeza regional y a
la grandeza nacional.
Para la Junta también, que ha tenido este enorme acierto de orientar este
maratón, de tocar el corazón del pueblo, tengo mi profunda felicitación y les
manifiesto mi profunda alegría y al mismo tiempo la esperanza inmensa de que
esto será el principio de muchas obras sociales, de muchas obras que nos unirán a
todos, de muchas obras que harán grande a este pueblo del Zulia, más grande de
lo que es todavía: un ejemplo mis amigos. Venezuela quizá esté pendiente de estos
micrófonos, esté pendiente de la transmisión, esté pendiente de las noticias.
Estamos siendo el espectáculo de Venezuela, estamos colocados en alto; somos
como un cerro, somos como una torre, somos como un campanario que está
mirando hacia acá; y aquí se está mirando y aquí se está cubriendo esa altura con
la nieve de la caridad cristiana, con la nieve que hace limpios los corazones y
limpias las almas.
160
Aquí estamos mirando hacia la altura, aquí estamos mirando hacia el horizonte;
los amigos, los compatriotas, los venezolanos aprenderán de nosotros y nosotros
también aprenderemos de ellos y así poder hacer una Venezuela grande, la
Venezuela de la caridad, la Venezuela del amor, la Venezuela de la preocupación
cristiana.
Y le diremos a Cristo: si, Señor; sí, Cristo; somos cristianos; sí, aquí está nuestro
bolívar y vamos a tender el llamamiento para que esos niños caminen; y oh Cristo,
esperamos que nos bendigas, que nos hagas buenos, que no haya odio entre
nosotros, que no haya rencor y que no haya individualismo, sino que haya una
gran familia, la familia cristiana unida en el trabajo, unida en la esperanza, unida
en la prosperidad.
Para este anónimo, la felicitación del Obispo y yo creo que los señores que están
al teléfono atendiendo con tanto cariño, podrán oír muchas más llamadas,
muchas otras anónimas o no, con cantidades que tienen que estar a la altura de
las posibilidades de cada uno y así mis queridos amigos, así como la luz disipa las
tinieblas, la caridad cristiana, traducida en obras, desecha y manda lejos el odio y
el rencor que corroe los pueblos y nosotros no podemos permitir que entre acá,
porque aquí no hay sino cariño, aquí no hay sin paternidad. Somos el pueblo
161
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
venezolano que supo dar su sangre para la libertad de otros países; nosotros no
vamos a dar nuestra sangre para dividirnos si no para unirnos y hacernos un solo
corazón y una sola alma. Muchas gracias amigo anónimo, y esperamos que estas
llamadas continúen incesantemente esta mañana y durante la GRAN CAMPAÑA
a favor de las niñas lisiadas.
162
Circular del Señor Obispo de la Diócesis
con ocasión del Día de la Buena Prensa.37
Amadísimos hijos:
37
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV - Enero-
Febrero 1963 - N° 164, pág. 14-16.
163
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Estas son de dos géneros: Unas externas, que le son propias a todas las obras
católicas y les vienen de la adversidad con la cual los enemigos de la Iglesia se
oponen a la realización de su mensaje en el mundo. Nacieron con ella y la siguen
constantemente, cambiando sólo de nombre y de táctica según las circunstancias
de conformidad con los tiempos y su malicia. Otras son internas: el periódico
católico por su misión moralizadora y ejemplarizante renuncia a muchas
publicaciones y anuncios que están reñidos con los principios sanos y expone
doctrinas, que no pocas veces desagradan por chocar con intereses creados o
señalar rumbos menos agradables, que cediendo le podrían producir un interés
vulgar o una popularidad de mala ley. Y así, manteniéndose inaccesible a los
intentos directos o indirectos de corrupción aleja de sus columnas
implacablemente todo anuncio, toda publicidad injuriosa para la fe o la
honestidad.
164
menos la leen y teniendo esa apreciación tampoco la favorecen con anuncios u
otros renglones, que le permitirían ser más aceptable. Y así caemos en un círculo
vicioso: el periódico no se lee ni se toma en cuenta para el anuncio, porque no
está bien presentado, y no llena las condiciones de periódico moderno, porque no
recibe las ayudas y colaboración para su publicación, que consume mucho dinero.
Resulta mucho más fácil apuntalar un periódico, ya fundado, que no crear uno
nuevo. La Diócesis de Maracaibo tiene el suyo, fruto de mucho cariño y objeto de
ilusiones y esperanzas.
165
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Las limosnas que se recojan el próximo domingo en las Misas de hora de los
templos de la Diócesis se destinan a “LA COLUMNA”.
El periódico tiene aún bastantes deudas, por ello necesitamos el aporte pronto y
generoso que nos permita trabajar con eficiencia. Y el Señor premiará a los que
mantienen este periódico, que día tras día suministra datos y da nuevas ideas
sobre la Iglesia Santa.
Con nuestra Bendición para todos pedimos al Señor la paz y consuelo de sus
divinos favores.
Obispo de Maracaibo
166
Carta Pastoral del Señor Obispo de la Diócesis
sobre el problema de las Vocaciones Sacerdotales.38
38
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV - Enero-
Febrero 1963 - N° 164, pág. 17-19.
167
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
168
Con el objeto de empezar algo organizado, y por lo tanto de verdadera eficacia,
establecemos con carácter obligatorio en todas las parroquias de la Diócesis e
institutos educacionales y asistenciales católicos la OBRA PRO VOCACIONES
SACERDOTALES, la cual se regirá por los Estatutos elaborados por el
Episcopado Venezolano, de que ya hablamos.
La Junta Directiva Diocesana queda constituida en la forma siguiente: Presidente:
el Obispo Diocesano; Vice-Presidente: Ilmo. Mons. Mariano José Parra León;
Secretario de Actas, Secretario de Correspondencia, Pbro. Lic. Luís Raúl Sandoval
Arenas; Tesorero, Pbro. Lic. Fernando Inciarte Medina. Sr. Rector del Seminario
Vocales: los Presidentes de las Cuatro Ramas de la Acción católica, Matrimonio
Director del Secretariado de Cursillos y Presidente de la Legión de María.
Delegado Episcopal Pbro. Lic. Guillermo González Fuenmayor.
Pedimos en nombre de Dios y de su Santa Iglesia a los venerables sacerdotes, de
ambos cleros, a los directores y profesores de colegios y escuelas tomar con sumo
interés la invitación angustiosa que les hacemos a favor de la gran causa del
Seminario, y a los católicos, que ya palpan las consecuencias de la falta de
sacerdotes, prestar toda colaboración a fin de que la campaña permanente
obtenga los resultados que perseguimos: aumento y perseverancia de las
vocaciones y los recursos económicos necesarios para el sostenimiento del
Seminario, cuyos gastos, por el alza constante de la vida, también suben de
manera impresionante.
En esta obra como en todas las empresas de orden sobrenatural, hemos de poner
la industria y diligencia que usamos en los negocios temporales, como si todo
dependiera de nosotros, esperando los resultados de Dios.
A los enfermos y a las almas consagradas a Dios les queremos rogar con toda
insistencia que ofrezcan sus oraciones con especial fervor por esta gran campaña.
169
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
170
Carta Pastoral del Señor Obispo de la Diócesis
con ocasión de la Cuaresma.39
Nos, Domingo Roa Pérez. Por la gracia de Dios y la Autoridad de la Santa Sede,
Obispo de Maracaibo. Al Venerable Capítulo Diocesano, Clero y Fieles del
Obispado.
Amadísimos hijos:
Salud, paz y bendición en el Señor.
De conformidad con el espíritu litúrgico la Cuaresma es un tiempo especialmente
consagrado a la revisión de la conciencia en orden al arrepentimiento de los
pecados cometidos, la enmienda de la vida y la práctica de las obras de
misericordia.
Por ello os invitamos a que meditéis durante esta temporada de modo particular
las grandes verdades cristianas y, a la luz de esta doctrina, busquéis la solución no
sólo de los problemas individuales y familiares, sino también de los conflictos
sociales, que hoy nos afligen y conturban y, lo que aún es peor, son presagio de
mayores males. Es necesario hacer penitencia, llorar los extravíos pasados y
presentes y “deponer el individualismo mezquino y bajo egoísmo que ciega las
mentes más perspicaces, esteriliza las más nobles iniciativas” (Caritate Christi
Compulsi).
Os queremos hablar, como siempre, con sinceridad y claridad, para que nadie se
llame a engaño, acerca de la situación cada día más confusa, y del crecimiento de
los peligros que se ciernen sobre el horizonte de nuestra Patria.
39
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV - Mayo-Junio
1963 - N° 166, pág. 1-9.
171
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
I EL AVANCE COMUNISTA
A algunos no les parece conveniente que se hable de este tema. Lo hemos pensado
una y otra vez, y hemos resuelto elegirlo entre otros puntos de doctrina y moral
porque el comunismo, este minotauro social, como lo llamara el Episcopado
Venezolano en su Carta Pastoral Colectiva de 1936, este enemigo del género
humano y verdadera bestia apocalíptica. Como lo califican algunos teólogos, es un
hecho que se ha impuesto hoy hasta llegar a ser el problema central del equilibrio
social y de la política internacional. “En torno a él, en pro o en contra, se mueven
los hombres de Estado, los sociólogos, los economistas” (P. Carrascal, exmisionero
en China). Y Venezuela, por desgracia, está asediada de una manera violenta por
este virus letal. El país está minado y no sabemos hasta dónde lleguen las
ramificaciones del tumor maligno, y si ha viciado ya puntos clave de la política y
de la vida nacional. Siempre el mismo, siempre enmascarado, siempre oculto, para
el comunismo el tiempo no pasa en balde.
Venezuela no puede ser comunista, oímos decir con mucha frecuencia, porque
nuestra Patria es muy católica y somos muy demócratas, y además tenemos
poderosos amigos, los cuales nos defenderían en un acto agresivo de parte de tan
terrible monstruo. A esta seguridad tan ingenua responden la oportuna
admonición de Pío XI y la sangrienta experiencia de otros países que pensaron y
confiaron en lo mismo, y hoy están bajo la bota comunista. Decía el Papa:
“Ningún particular que tenga buen juicio, ningún hombre de Estado consciente
de su responsabilidad puede menos de temblar al pensar que lo que hoy sucede en
España, (1937), tal vez pueda repetirse mañana en otras naciones civilizadas”
(Divini Redemptoris). Y desde entonces el comunismo ha aumentado hasta ocupar
el 25 % de la extensión territorial del mundo, y tiene bajo su dominio
aproximadamente el 40 % de los habitantes de la tierra, o sea, más de
172
[Link] de hombres. Pío XI tenía razón, pero nadie, ya por un motivo ya
por otro, le hizo caso. Más aún, hubo la conspiración del silencio, y también la
positiva alianza con él. “Es la ley de la miopía humana, decía el P. carrascal, que
no ve el mal sino cuando está encima y ya es irremediable”.
Tenemos la impresión de que poco a poco vamos cayendo en la insensibilidad,
casi narcotizados por los hechos mismos, que ya no nos impresionan.
II EL MURO DE CONTENCION
Sin embargo, Venezuela con su Gobierno e instituciones oficiales y privadas está
reaccionando ante el mal. Casi diríamos febrilmente y a toda prosa. Ello indica
que toma conciencia de la gravedad. Por lo menos en ciertos momentos.
Siempre se ha dicho que el comunismo nace y prospera en donde hay hambre,
miseria e ignorancia. Casi señalando estas como las únicas causas de su difusión.
El país está haciendo esfuerzos gigantescos para combatirlo en este campo. El
Gobierno nacional invierte cantidades astronómicas en ambiciosos programas de
mejoramiento social y, lo que falta a sus elevadísimos Presupuestos, lo espera
obtener de buenos amigos, mediante los Fondos de la Alianza para el Progreso.
Aumentan las escuelas, los liceos, los institutos de capacitación profesional y
universidades dando cupo a millares y millares de alumnos. En sanidad y
Asistencia Social se alcanzan éxitos estupendos con la creación de nuevos
hospitales, dispensarios, centros pilotos, comedores escolares, etc. En el ramo de
la vivienda rural y urbana los avances son muy consoladores, y la Reforma Agraria
con la dotación de tierras de cultivo a los campesinos, junto con semillas e
implementos de trabajo, realiza una transformación en nuestros campos, siempre
tan abandonados. Otro tanto se diga de la preocupación por la vialidad. A esta
acción pujante del Gobierno se une la iniciativa privada de empresarios,
173
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
174
se mejoran las condiciones sociales estallará, sin que nadie la pueda contener, la
revolución de sangre y fuego. Claro, esa es precisamente la tesis comunista;
“intensificar la miseria y la ignorancia, el dolor y la angustia, para determinar una
reacción violenta y sangrienta de los explotados…el comunismo es un frío y
despiadado experimentador e impulsor de la miseria para producir la reacción
violenta” (Convención Nacional del Partido Socialista Marxista del Ecuador -30-
III-61).
Y, con una burla que sube hasta lo grotesco, denominan violencia y atropello los
esfuerzos que hacen las Autoridades legítimas con el objeto de preservar el orden y
defender las personas y sus derechos individuales y sociales. Y esto, porque el
comunismo es el altavoz de todas las quejas, no para remediarlas, sino para
gravarlas y crear la confusión y traer el caos y venir él como el Redentor. ¡Ah la
farsa del comunismo! ¡Qué vergonzosa, qué cínica! El comunismo sólo triunfa
con el descontento, con la rabia, con el odio, con la lucha de clases. Se vende
como Pacificador y para esto provoca la guerra; se vende como médico y para esto
provoca la enfermedad o la agrava; se vende como Salvador del proletario y para
esto aumenta su malestar!!!
Las palabras en la boca de un marxista no tienen la misma significación que en la
nuestra, el medio de todo intercambio; el lenguaje común para él no existe. Y así
en su interpretación el hambre equivale a prosperidad, la opresión a libertad, la
muerte a la vida, el llanto a la sonrisa, el trabajo forzado al descanso y la irreligión
a la piedad.
b) LA EDUCACION. En este renglón el país ha hecho grandes adelantos, como
queda dicho. Pero también el problema en la formación de la juventud es
gravísimo. Existe casi un verdadero proceso de descristianización masiva. Nuestros
liceos oficiales, de los cuales está proscrita la enseñanza religiosa, se van
175
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
176
institutos católicos, verdaderos baluartes del anti-comunismo y defensores
aguerridos de los derechos humanos y de la paz y libertad de los pueblos. En
realidad estos colegios, que luchan frente a dificultades de todo género, son
alabados en teoría, y apenas tolerados, cuando no hostilizados, en la práctica.
El Partido Comunista de Venezuela no es de obreros y campesinos, cuya suerte
bien poco interesa al comunismo; el partido está compuesto principalmente de
profesores de todas clases, desde la Universidad hasta el Kínder, de profesionales,
intelectuales, estudiantes, capitalistas, es decir, de gente bien, con buenos sueldos,
casa, dinero, comodidades; los tales buscan el dominio de la sociedad para su
lucro personal; y a ellos se añaden unos cuantos ladrones y delincuentes comunes
que sirven para la realización de los planes macabros del comunismo.
c) LA CONFUSION DE IDEAS. Otro instrumento poderoso que el comunismo
está empleando en Venezuela para la conquista de nuevas posiciones es la
confusión. Utilizando todas las astucias, estrategias, los procedimientos legales o
ilegales, mezclando la verdad y la mentira, la promesa y la amenaza, el reposo y la
agitación, la ayuda y la traición, dividen, desorientan y confunden. Siempre busca
la pesca en río revuelto. Indiscutiblemente tendrá la dirección y será el artífice de
la proliferación de corrientes políticas, porque sabe que en esa forma puede
debilitar para el asalto a mano armada, pues ese el camino “democrático” que
utiliza para el ascenso al poder. Su gran lema es dividir para reinar. Los
comunistas obedecen a una férrea disciplina. Y agrupaciones llamadas
democráticas, por razones de orden político e intereses de grupo, forman causa
común con el comunismo, cometiendo una inmoralidad, ya que siendo
intrínsecamente perverso, no se puede colaborar con él en ningún campo y por
ningún motivo, por justo y legítimo que parezca. De triunfar, esas agrupaciones
serían devoradas irremediablemente. Asociarse con el comunismo sin ser
177
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
destruido por él, es como tratar de formar una sociedad pacífica entre el gato y el
ratón.
D) LA INMORALIDAD. Otro resorte sumamente importante para el
comunismo en su titánica lucha por el logro del poder es la desbordante
inmoralidad que lo invade todo con la prensa, la radio, la televisión, el cine, las
diversiones, etc. Da asco ver los avisos de cine. Qué inmundicia! Delimitando la
moral se abre paso victorioso en nombre de una pureza de costumbres que para el
comunismo tampoco existe, ya que la califica de prejuicio burgués. Y así también
los propagadores de la inmoralidad por fines lucrativos se hacen poderosos
colaboradores de la causa comunista.
Es conveniente recordar que el comunismo, por sus caracteres, según enseñan los
documentos pontificios, es un verdadero castigo, un azote diabólico contra un
mundo, que a imitación de los tiempos anteriores al diluvio universal y del bajo
Imperio Romano se ha entregado a la molicie y al vicio, alejándose de Dios, cuyas
leyes, no se toman en cuenta a la hora de los negocios y de organizar las
diversiones populares.
Hasta una prensa que se ufana de ser anticomunista y defensora de la recta
administración, se distingue por la pornografía en sus publicaciones y los artículos
impíos que corren en sus páginas no pocas veces.
Terrible responsabilidad la que pesa sobre los gobernantes, educadores, publicistas
e inspiradores de la vida económica en esta hora crucial que está viviendo nuestra
Patria. Están en juego los grandes intereses del país y gravemente comprometida
su libertad y su independencia.
Ahí tenéis, amadísimos hijos, los caminos principales por donde el comunismo
avanza a tambor batiente hacia la conquista del poder.
178
Qué hacer? Una revisión hemos dicho al principio, se impone. Es necesario un
cambio. De otra manera seríamos ahogados por este diluvio. Y por ello nos
permitimos indicaros algunas orientaciones.
IV REMEDIOS
Los Romanos Pontífices en sus diversos y repetidos documentos sociales enseñan
constantemente que la llamada cuestión social no es sólo económica, sino
principalmente moral y religiosa, y que por lo tanto se debe resolver de acuerdo
con las leyes y normas de la moral y de la religión.
El hombre no sólo tiene el problema de la comida, la habitación y el vestido.
Compuesto de alma y cuerpo, creado a imagen y semejanza de Dios y con un
destino eterno, ante él se abren muchos otros aspectos, derechos y obligaciones,
relacionados con su vida espiritual y moral. Y si este lado, el más digno y alto del
hombre, no ocupa el puesto que le corresponde, las ventajas de tipo material
podrán desviarse y muchas veces resultar contraproducentes y dañinas. Por ello
dice León XIII: “alejad del alma los sentimientos que infiltró la educación
cristiana; quitad la previsión, modestia, parsimonia, paciencia y demás virtudes
morales e inútilmente se obtendrá la prosperidad, aunque con grandes esfuerzos
se pretenda” (Graves de Communi).
Siendo la codicia, el sórdido individualismo, la sed insaciable de placeres y
riquezas y el olvido de los valores espirituales la causa del tremendo mal que nos
amenaza, el verdadero remedio está como dicen los Sumos Pontífices, en una
sincera renovación de la vida privada y pública según los principios del Evangelio
en todos aquellos que se glorían de pertenecer al redil de Cristo.
Y así, los trabajadores sabrán emplear correctamente el salario ganado, los que
administran los bienes de la comunidad lo harán con “una honradez inmaculada y
un vivo sentido de responsabilidad para con el país”, como enseña la Mater et
179
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
180
han corrido en estos tiempos. Y sin embargo, el problema social se agrava día tras
día. ¿Por qué? Quizás se trata de hacer lo mismo que los comunistas, es decir,
planificar, educar y vivir como si Dios no existiera”. Y entonces resulta lo que dice
la Escritura: “Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la
construyen” (Sal. 127, v.1).
No obstante, la corrupción de costumbres, el Laicismo que lo invade todo, el
materialismo en sus variadas formas y la desorientación escolar, se nota un renacer
sincero en la fe y la piedad, un auténtico movimiento de fervor, una
transformación consoladora hacia un sentido cristiano de la vida, y verdaderos
apóstoles seglares, distribuidos en todos los órdenes de la sociedad, desde el
profesor universitario hasta el más humilde hijo del campo están prestando una
valiosa colaboración a la iglesia y a la Patria en este momento histórico. Y no solo
esto. Un nutrido grupo de hombres profundamente católicos, distribuidos en los
diversos escalones de la administración pública, desde los más altos e importantes
cargos hasta los más sencillos, no sólo se sienten y piensa en católico, sino que
actúan y proceden de acuerdo con las nobilísimas enseñanzas de la Iglesia en el
ejercicio de sus oficios, aportando bienes extraordinarios a la Nación y gloria y
honor a su Iglesia, que prepara tan buenos ciudadanos. Dios sea bendecido!! La
acrisolada honradez de estos caballeros, su lealtad a toda prueba, su espíritu de
comprensión y de eficiente trabajo han ayudado a solucionar peligrosas
interferencias de la vida nacional.
Al lado de ellos hay muchos otros funcionarios públicos y empresarios, de una
indiscutible buena fe, que a pesar de no llevar una intensa vida de piedad y aún
careciendo de prácticas cristianas, actúan con sinceridad y honradez, deseosos de
hacer el mayor bien al país, siendo útiles a sus semejantes.
EXHORTACION FINAL
181
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Ojalá el ejemplo de los buenos y de los que proceden rectamente sea imitado para
contrarrestar el mal, la obra negativa y las acechanzas de los malos hijos, que
minan la grandeza de la Patria, y se nutren en las fuentes del odio, de la venganza
y del engaño. Nuestra consigna ha de ser la del Apóstol San Pablo: vencer el mal
con la práctica del bien.
Aprovechad pues, amadísimos hijos, esta Cuaresma: que los buenos se
enfervoricen, los tibios se animen y los que no practican la vida cristiana se
conviertan al Señor de todo corazón. Orad. Haced limosna, porque ella cubre la
multitud de los pecados, es decir, nos ayuda a alcanzar de Dios el perdón de ellos.
Y así purificados, y llenos de gracia y bendición, podamos cantar la Resurrección y
la Gloria de Cristo, Rey y Señor de los Individuos y las Naciones, y triunfador de
todos sus enemigos.
El Señor nos ha concedido esta nueva oportunidad para defendernos del enemigo
común y triunfar de todas sus insidias. Unámonos en la lucha, la verdadera
fraternidad cristiana, la oración y el retorno a una vida mejor. Todavía es tiempo
de evitar la catástrofe de otros países dominados por el comunismo, cuya astucia,
maldad y espíritu diabólico, no se ponderará y pondrá al descubierto en su
auténtica realidad. Como la enfermedad, solamente los que la han sufrido
podrían apreciarlo.
Que el Señor bendiga vuestros hogares, el esfuerzo cuotidiano que realizáis en el
cumplimiento de vuestros deberes, y que todo esto se convierta en instrumento de
bien para nuestra Diócesis, gloria de la Iglesia y salvación de vuestras almas. Os
bendice Vuestro Obispo y Pastor, en nombre del padre, y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
Maracaibo, a los seis días del mes de Marzo del año del Señor de mil novecientos
sesentitres.
182
Esta Carta Pastoral será leída en los templos parroquiales y Filiales de la Diócesis
como en las capellanías, en las Misas de Hora el primer domingo después de que
se reciba.
+ DOMINGO ROA PEREZ
Obispo de Maracaibo
Por mandato del Excmo. y Rvdmo. Sr Obispo.
183
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Amadísimos hijos.
El próximo día 9, martes santo, como ya lo sabéis, Dios mediante tendremos la
Gran Comunión Pascual de hombres en la Plaza Bolívar a las cinco de la mañana.
De esta manera esa jornada se abrirá con una blanquísima lluvia de hostias puras
que descenderán sobre el surco palpitante de tantísimos corazones, abiertos al sol
de la gracia.
Aunque el sitio propio para comulgar y oír la Santa Misa son los templos y
capillas, sin embargo en oportunidades solemnes también se efectúa lo mismo en
los campos abiertos, plazas y calles para hacer una profesión de fe pública y masiva
en homenaje al Señor, Creador y rector Supremo de todo cuanto existe.
Y así la devoción que perfuma y engalana los lugares sagrados, dignifica y
ennoblece la familia, eleva y perfecciona los individuos, tiene su altísima expresión
social saturando el ambiente externo en que nos movemos. Y mientras alaba y
bendice al Señor se torna en lección y poderoso estímulo para los cristianos, a
veces cansados y vacilantes por el continuo luchar, y otros desapercibidos de la
fuerza, hermosura y valor extraordinario que encierra la fe.
Y se vuelve a repetir la escena de las multitudes que aclaman a Cristo que no ven
personalmente como los de Palestina pero le reconocen con pleno obsequio de
sus entendimientos en el misterio de la Hostia Consagrada y sencillez de las
ceremonias sagradas.
40
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV - Mayo-Junio
1963 - N° 166, pág. 10-11.
184
Estos actos, como el del martes próximo, que tantas veces se han verificado en
nuestra Plaza Bolívar con imponente siembra en el campo de la fe y de resultados
incalculables para la vida católica, son muy convenientes en estos tiempos de
vacilación para muchos, de duda para otros y de peligro para no pocos. En
muchos sitios de la tierra, Jesucristo vive nuevamente la soledad del jueves santo
en los cristianos, miembros de su Cuerpo Místico, encarcelados o deportados, y la
agonía y crucifixión del viernes de pasión en los cristianos asesinados porque
creen en Él. Y multitudes, engañadas por hábiles agitadores y explotadores de la
ignorancia y la miseria, gritan una vez más “no queremos que este reine sobre
nosotros”, y escogen la perfidia, el vicio y la maldad.
Ante esa actitud peligrosa, nosotros, queridos hombres de Maracaibo, hemos de
unirnos en la fe y el amor a Nuestro Señor Jesucristo, en el cual está la salud y la
vida, para reiterarle nuestra adhesión y prometerle acatamiento a su doctrina y
fidelidad a su moral. Y así podremos amarle por los que le odian, acompañarle
por los que le abandonan y aclamarle Rey y Señor por los que desechan su
reinado.
En estos momentos difíciles de Venezuela y del mundo, en esta hora crucial,
Jesucristo os llama, os quiere cerca de sí, como a los Apóstoles en la barca de
Tiberiades, porque Él es el único que puede calmar la tempestad.
Vosotros, amadísimos hombres. Sois los principales responsables ante Dios y la
historia por el bien o el mal de la presente generación, y en vuestras manos está el
germen de los próximos tiempos, porque sois los conductores de los destinos
sociales, como profesionales, legisladores, gobernantes, empresarios, educadores,
obreros, etc., y como padres de familia, jefes de hogares, formadores de las nuevas
generaciones.
185
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
186
Exhortación Pastoral del Señor Obispo de la Diócesis
sobre el Programa CHARITAS.41.
Amadísimos hijos:
Tenemos el inmenso placer de anunciaros que después de muchas diligencias
practicadas hemos logrado obtener para nuestra Diócesis el establecimiento del
Programa Social CARITAS, que tiene por finalidad propia llevar una ayuda en
alimentos a las familias muy necesitadas y a las personas ancianas, que carezcan de
medios de subsistencia o que se hallen imposibilitadas para el trabajo.
Este Programa será sumamente beneficioso porque, no obstante las cuantiosas
riquezas que sirven de lecho a nuestra población y las dilatadas tierras de cultivo
que pueblan nuestros campesinos, también el espectro del hambre y la miseria se
ha llegado hasta nosotros y tortura muchísimas personas del campo y la ciudad,
minando inmisericorde lo más preciado: el elemento humano.
El programa CARITAS, una obra netamente a cargo de la Iglesia católica,
distribuirá sin distinción religiosa o ideológica, y de la manera más cuidadosa, los
productos alimenticios donados por el pueblo de los Estados Unidos y enviados al
nuestro por intermedio de la Jerarquía Católica de las dos naciones.
Este Programa que atiende una necesidad económica y material inmediata, se
esforzará también por realizar una amplia obra educativa, buscando la manera de
elevar el nivel social y cultural de los asistidos.
Hoy más que nunca urge el cumplimiento de las obras de misericordia y el
desarrollo de un alto sentido social, que una todos los esfuerzos para hacer frente
al deterioro de la sociedad y contener los males que nos amenazan de todas partes.
41
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV - Mayo-Junio
1963 - N° 166, pág. 11-14.
187
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
188
Instituciones culturales y sociales y particulares a quienes Dios ha bendecido con
bienes de fortuna un aporte económico a objeto de atender los gastos por
concepto de almacenaje, transporte, oficinistas y personas empleadas en el
cuidado de los productos que van llegando.
Como veis, amadísimos hijos, con un pequeño esfuerzo de parte de todos
llevaremos a cabo una obra de una importancia sin precedentes en lo que se
refiere a la iniciativa privada. Y al lado de la distribución de alimentos se podrán
emprender otras actividades muy valiosas para la elevación y mejoramiento de
nuestro pueblo.
Por ello estamos seguros de que este anuncio será recibido con la mayor alegría y
entusiasmo de parte de todos vosotros. Sabemos de muchísimas personas
deseosísimas de hacer algo, pero faltaba un programa, que el Señor en su
misericordia ya nos ha deparado.
Al establecer por las presentes Letras el Programa CARITAS en la Diócesis de
Maracaibo nombramos también las personas, a quienes confiamos, llenos de
seguridad de su capacidad y voluntad sincera de servir, la planificación y alta
dirección de esta obra tan importante, que recibimos como un regalo de la Divina
Providencia:
DIRECTOR GENERAL: Pbro. Ángel Ríos Carvajal, COMITÉ DIRECTIVO: Dr.
César Casas Rincón, Sr. Alcibíades León, Dr. Luís Guillermo Pineda, Sr. Carlos
Julio D‟Empaire; Dr. Jorge Pérez Amado; Dr. Humberto Belloso; Sr. Luís
Urdaneta Bravo; Dr. Gregorio Coello; Sr. Omar Pardi; Sr. Hernán Villasmil; Dr.
Gonzalo García Méndez; Sr. José Cruz Medina; Dr. Rafael Morillo Atencio; Sr.
Alfredo Pardi; Sr. Vicente Cupello; Dr. Rafael Casas Hernández; Dr. Alberto Soto
Montero, Sr. Eduardo Smilinzky, Dr. Rafael Díaz Cerrada, Dr. Abigail Romero
Medina.
189
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
190
Pidamos amadísimos hijos, al Señor que nos ayude a todos en este intento de
bien. Vamos a trabajar por su cuerpo Místico, y por la parte más débil, que son sus
pobres. Y Él ha dicho: “siempre que lo hicisteis con alguno de mis más pequeños
hermanos, conmigo lo hicisteis”.
Que el Señor os bendiga y conserve en su paz y gracia.
Esta Pastoral se leerá en los templos de la Diócesis el primer domingo después de
recibirla.
Maracaibo, 1º de Mayo de 1963.
191
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Nuestra situación es muy grave. El Estado crece en todos los demás órdenes, y
en forma admirable y digna de todo encomio. El número de sacerdotes nativos
va decreciendo, y los seminaristas, y los futuros rectores de los destinos
espirituales, son muy pocos. El contraste entre el desarrollo material y
espiritual es impresionante. No habiendo florecimiento en el Seminario es
imposible la abundancia de clero a que aspiran los católicos.
Como la formación del sacerdote lleva muchos años no tenemos tiempo que
perder. Es necesario comenzar cuanto antes y con todo entusiasmo.
Dará su fruto, y muy consolador. Ojalá los ejemplos que muchas familias están
dando sean generosamente imitados.
42
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV - Mayo-Junio
1963 - N° 166, pág. 14-16.
192
¿Qué se pide a los católicos de la Diócesis para el Seminario?, me preguntaréis
vosotros.
2º) COOPERACION para el Seminario. a) Oración. Esta es una obra de Dios, y las
obras de Dios nacen, crecen y llegan a su triunfo mediante las oraciones y
sacrificios del pueblo cristiano encabezado por sus pastores, sacerdotes y almas
consagradas al servicio divino. b) Limosnas. En el Seminario se gasta mucho
dinero, porque la formación del sacerdote se realiza en un largo internado, que
exige cómodos locales y de costoso sostenimiento. Y la inmensa mayoría de los
aspirantes pagan poco o casi nada.
193
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
1º) Un solemne novenario al Espíritu Santo por las vocaciones, que comenzará
el día 24 del presente mes, y consistirá en rezo del Santo Rosario predicación
sobre el sacerdocio y el Seminario, lectura de la novena y bendición con el
Santísimo Sacramento.
4º) Como ya está anunciado desde esta fecha, 19 de mayo, hasta el 9 de junio,
quedan prohibidas todas las demás colectas que suelen hacer en la Diócesis con
destino a obras católica, ya sea pidiendo directamente ya sea por medio de
rifas, bingos, etc.
Esta Circular se debe leer en todos los templos y en las Misas de hora el
próximo domingo.
Os bendice en el Señor.
Obispo de Maracaibo
194
Disposiciones del Obispo Diocesano sobre las Misas
por la Salud de Juan XXIII.43
43
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV - Mayo-Junio
1963 - N° 166, pág. 16.
195
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
CONSIDERANDO
CONSIDERANDO
DISPONEMOS
2) Dese durante estos ocho días de duelo, a las 9 de la mañana de cada día, un
DOBLE MAYOR de cien campanadas, en todas las Iglesias de la Diócesis.
44
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV - Mayo-Junio
1963 - N° 166, pág. 17.
196
3) Celébrese en la Iglesia Catedral de esta ciudad el próximo 10, alas 7 de la
mañana, un SOLEMNE FUNERAL de día séptimo, con oración fúnebre que
predicará el Reverendísimo Sr. Canónigo Magistral.
En Maracaibo, a los tres días del mes de Junio de mil novecientos sesenta y tres.
197
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
CONSIDERANDO
Que hoy en la mañana ha sido electo para suceder al Santísimo Padre Juan XXIII
el eminentísimo y reverendísimo Señor Cardenal Juan Bautista Montini,
Arzobispo de Milán, quien ha tomado el nombre de Pablo VI;
CONSIDERANDO
CONSIDERANDO
45
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV - Mayo-Junio
1963 - N° 166, pág. 28-29.
198
DISPONEMOS
2) El día fijado para la Coronación del nuevo Papa se celebrará en la Santa Iglesia
catedral de esta ciudad a las 10 de la mañana un solemne TE DEUM de acción de
gracias, para el cual se invitará a las Autoridades, poderes Públicos, entidades
Representativas, Colegios Católicos y a todo el pueblo católico. Predicará la
Oración Sagrada el M.I. Sr. Canónigo Doctoral.
4) Desde hoy hasta el día que se fije para la Coronación del nuevo Pontífice, se
rezará PRO RE GRAVI en todas las Misas que se celebren en jurisdicción de la
Diócesis, la oración PRO PONTÍFICE, que se encuentra entre las Misas Votivas,
para implorar del Señor las gracias y auxilios para nuestro Santísimo Padre el
PAPA PABLO VI.
En Maracaibo, a los veintiún días del mes de JUNIO de mil novecientos sesenta y
tres, festividad del Sacratísimo Corazón de Jesús.
199
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Nos, Dr. Domingo Roa Pérez, por la Gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica
Obispo de Maracaibo. Al Venerable Capítulo Catedral, Clero Secular y Religioso
y Fieles todos de nuestra Diócesis.
Salud y bendición en el Señor.
Amadísimos hijos:
Por las publicaciones aparecidas en la prensa Nos hemos informado de que la
inscripción electoral en el Estado Zulia tiene un índice muy bajo.
Esta noticia es alarmante, porque, como es bien sabido, las elecciones son el
instrumento legal por el que los ciudadanos designan el Presidente de la
República, los Cuerpos Deliberantes en el Congreso Nacional y las Asambleas
Legislativas, y los Concejales encargados de la Administración Municipal.
De la preparación, honradez y eficacia en el desempeño de estos ciudadanos frente
al desarrollo del bien común, depende fundamentalmente el bienestar y
prosperidad del país.
El ejercicio de la democracia no consiste solamente en la facultad de dialogar con
los funcionarios públicos o someter a crítica la gestión administrativa, sino
principalmente en el derecho de elegir las personas investidas de la misión de
ejercer estos delicados oficios en relación con el bien común.
La selección de los ciudadanos, mediante el voto, para ocupar los cargos públicos,
es una forma directa de intervenir en los destinos de la nación; de lo cual no se
46
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV – Julio-Agosto-
Septiembre 1963 - N° 167, pág. 4-6.
200
pueden despreocupar los que tienen derecho a ello, sin faltar a graves
obligaciones.
Dada la importancia del voto, su influencia en la vida pública y el peligro
gravísimo para la nación que se deriva del hecho de que suban al poder hombres
ajenos a la sensibilidad social, enemigos de la religión, y por ello, obstáculo para
que los hombres logren su verdadero fin, la Iglesia siempre ha recordado a los
católicos este deber del voto, que es la única manera legítima de impedir que
ocupen la dirección de los pueblos personas que serían un mal para ellos y para
los demás.
Su Santidad Juan XXIII, de santa recordación, en la gran Encíclica “Pacem in
Terris” dice: “Exhortamos de nuevo a Nuestros hijos a que participen activamente
en la administración pública y cooperen al fomento de la prosperidad de todo el
género humano y de su propia nación”.
Ahora bien ¿Qué mejor manera de atender este deseo del Papa, que inscribirse en
el censo electoral, ir a votar y hacerlo por hombres de comprobada honradez, de
clara idoneidad y segura pericia profesional, que deberán cumplir a cabalidad con
esa función de administrar bien y promover el bienestar de la colectividad?
Ante esta situación que vive Venezuela, amenazada de caer en manos de terribles
enemigos, no pueden los católicos permanecer insensibles cuando se trata de unas
elecciones como las que se avecinan.
Mirad, amadísimos hijos, cuánta diligencia se pone en escoger los empleados
domésticos, los obreros, los oficinistas y personas a quienes confiamos alguna
misión: ¿con cuánta mayor razón ha de procederse en un asunto tan delicado
como es la selección de los hombres, en cuyas manos se pone la suerte de la
Patria?
201
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
202
Comunicado del Obispo Diocesano
sobre la situación de la Iglesia en la Diócesis.47
Amadisimos hijos:
El Seminario, como es sabido, tiene por finalidad propia y exclusiva preparar a los
futuros sacerdotes; en este Instituto, además de la formación eclesiástica, se
imparte durante los primeros años la preparación cientifica según el Pensum
oficial hasta el Quinto Año de Bachillerato inclusive.
47
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV – Julio-Agosto-
Septiembre 1963 - N° 167, pág. 6-8
203
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Pedimos también a los católicos oraciones y sacrificios para que el Señor suscite
muchas vocaciones, y esperamos del pueblo fiel las contribuciones económicas
requeridas para el sostenimiento del Seminario.
DATOS ALARMANTES
Los entendidos en materia de estadisticas relacionadas con la vida del Seminario y
el desarrollo de la vida católica calculan un alumno en el Seminario Menor, etapa
preparatoria, por cada 1.000 habitantes, y uno en el Seminario Mayor etapa
propiamente de formación eclesiástica, por cada 5.000 habitantes.
204
Por esto afirmamos con inmensa pena que la situación de la Igelsia ene sta
Diocesis es muy grave. Se requiere ele sfuerzo generoso de todos para que un día
se pueda decir que el catolicismo está profundamente sembrado en neustra tierra
porque tiene clero propio, según la voluntad de Dios y su Iglesia.
Os bendice en el Señor.
205
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Amadísimos hijos:
48
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV – Julio-Agosto-
Septiembre 1963 - N° 167, pág. 10-12.
206
padres de familia, profesionales, estudiantes, etc., que se desplaza hacia las diversas
barriadas y caseríos con el ánimo de ayudar, estimular y educar. Hubo tiempo en
que los pobres nos buscaban. La nueva avanzada de la caridad cristiana nos exige
que los busquemos nosotros.
Como a los Apóstoles a la orilla del Lago de Tiberíades, Jesucristo nos pide a
nosotros que demos de comer a tanta gente que tiene hambre y nos da el alimento
para realizar esta obra por conducto de CARITAS. Y hemos de obedecer a esta
orden del Señor.
207
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Esperamos que a esa Misa asista el mayor número de fieles. Esa ceremonia tiene
una doble finalidad: darle gracias al Señor porque este hermoso programa ha
llegado hasta nosotros y pedirle que nos ayude a desarrollarlo con la mayor
perfección. Será la presencia de los cristianos para decirle a la Virgen Santísima
208
que estamos dispuestos a cumplir en la asistencia a los pobres en una forma
cristiana, fraternal, sincera, pronta y decidida.
Os bendice en el Señor,
Obispo de Maracaibo
209
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Nos, Domingo Roa Pérez. Por la gracia de Dios y la Autoridad de la Santa Sede,
Obispo de Maracaibo. Al muy Ilustre Cabildo Diocesano, a los Sacerdotes
Seculares y Regulares, a los Miembros del Apostolado Seglar, a las Asociaciones
Religiosas y Fieles de nuestro Obispado,
Salud y Paz en el Señor:
El próximo 20 de octubre es el día de las Misiones Católicas. Jornada que la
Iglesia dedica todos los años a promover entre los fieles el apoyo a la obra
fundamental en su vida, cual es la de difundir la doctrina revelada.
Se entiende por Misiones Católicas, como lo sabéis, el trabajo desplegado por la
Iglesia con el objeto de predicar el Evangelio y llevar la vida cristiana a aquellos
países que todavía no conocen el mensaje de Cristo, en cumplimiento de la orden
dada por el mismo Redentor a sus Apóstoles de “Id al mundo entero y predicad el
Evangelio a toda la creación” (San Marcos 16-15), para que conociéndole, se
conviertan, y convirtiéndose y viviendo la vida cristiana, se salven, porque “el que
creyere y fuere bautizado se salvará; más el que no creyere, será condenado”
(Marcos 16-17).
Así lo entendieron y practicaron los Apóstoles desde los primeros tiempos de la
Evangelización, pues según nos narra el mismo San Marcos “y ellos, partiéndose
de allí predicaron por todas partes” (Marcos16-20).
Y en los Hechos de los Apóstoles, el primer libro de la historia de la Iglesia, se nos
cuentan las correrías por los caminos del mundo, entonces conocido, en busca de
aquellos que no habían oído la predicación de Cristo, ni tenían noticias de los
49
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV - Octubre-
Noviembre-Diciembre 1963 - N° 168, pág. 19-21.
210
grandes acontecimientos sucedidos en Palestina con motivo del nacimiento,
milagros, pasión y muerte de Jesucristo.
La Iglesia, eminentemente dinámica y proselitista por su constitución misma, ha
tratado durante toda su historia, como lo demuestra su incansable actividad, de
llegar a todos los sitios. Pero en empres tan difícil, frente a dificultades de todo
género, no ha logrado cubrir su objetivo en la forma y medida de sus altas
aspiraciones. Países ya cristianos en otro tiempo, o casi cristianos, regresaron al
paganismo por las persecuciones y la resistencia de un mal entendido
nacionalismo, opuesto a toda presencia extranjera, otros han colocado barreras
insuperables a la entrada del misionero por diversos motivos.
Para el momento actual, de los 3 mil millones de habitantes que pueblan la tierra,
mil millones aproximadamente son cristianos, pertenecientes a diversas
denominaciones, y de estos un poco más de los 500 millones son católicos. La
Iglesia tiene ante sí la labor formidable todavía de cristianizar los paganos y llevar a
la unidad de la fe bajo el cayado de un solo pastor a los cristianos disidentes. Y es
problema muy urgente, porque de conformidad con la enseñanza permanente de
la Teología, Jesucristo ha establecido la Iglesia precisamente para que los hombres
alcancen la salvación de sus almas. En ella, en efecto, están los medios normales
para esta trascendental finalidad. Los que mueran fuera de ella no alcanzarán la
felicidad eterna.
De allí la inquietud permanente de la Iglesia, Madre cariñosísima, de llevar los
beneficios de la Redención a tantos millones de hombres, que viven cubiertos con
las sombras del paganismo, en inminente peligro de condenación eterna. Si
conmueven el atraso, la miseria material, la falta de cultura de tantos países
paganos, cuánto más nos debe preocupar la suerte espiritual y el destino de sus
almas.
211
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
La Iglesia nos recuerda que la obra de la evangelización es una gran empresa que
corresponde a todos los católicos, a cada uno de acuerdo con el puesto que ocupa
en esta gran sociedad. Los tesoros insondables del cristianismo son para los
hombres de todos los tiempos, razas y naciones. Y a medida que se van recibiendo
han de comunicarse a los demás, porque son el olor de suavidad, la luz de Cristo,
el bien, que participado se hace más grande en quien lo transmite.
La obra de las Misiones es un trabajo de proporciones gigantescas. Supone la labor
personal de millares y millares de misioneros y misioneras e inversiones cuantiosas
de dinero para sostenerlos y abrir y mantener escuelas, orfelinatos, ancianatos,
universidades y muchas iniciativas requeridas como medios auxiliares para abrirse
camino con la cultura y la caridad en los ambientes paganos. Y así el cristianismo
no solo lleva un mensaje espiritual, sino que se presenta igualmente como lo que
es en todos los sitios, abanderado de la cultura, propulsor de una justicia social
elevada y pregonero de la paz y la prosperidad.
Para esta tarea tan grande y al mismo tiempo tan noble el Romano Pontífice,
Vicario de Cristo y Conductor Supremo de los destinos del Catolicismo, pide a
todos sus hijos del mundo entero una ayuda generosa, especialmente con motivo
de celebrarse la Jornada Misional. Esta ayuda puede ser así: Oraciones,
Comuniones, Misas, Rosarios y Sacrificios por las Misiones.
Aporte monetario mediante una limosna generosa entregada a la Parroquia o
templo en donde se oye la misa, de allí pasará a la Curia y de ésta a roma, para
que el Papa las distribuya según el plan general de evangelización, que se ha
trazado para los países paganos.
La ayuda a las Misiones será la mejor manera de agradecer el don de nuestra fe, y
os insinuamos además que en este año se ofrezca por la paz de Venezuela, para
que el Señor nos libre de los peligros tan grandes que nos amenazan, ya que la
212
limosna, según la Escritura, cubre la multitud de los pecados, que traen tantos
castigos.
Pedimos a los señores Curas Párrocos y rectores de Iglesias que tomen el mayor
interés por darle solemnidad al Día Misional y promover una recolecta generosa
entre los fieles. Como siempre nos permitimos manifestarles a las personas
integrantes del apostolado seglar y a todos los que prestan su colaboración en las
actividades de parroquias y templos, el deseo de que ofrezcan y presten su ayuda a
los sacerdotes en la celebración de esa Gran Jornada.
A los Señores Directores de Colegios Católicos les renovamos nuestra confianza
de que este año, como en los anteriores, harán el mayor esfuerzo a objeto de que
en sus planteles se celebre la fiesta con esplendor y se haga la colecta con
entusiasmo.
Agradecemos en nombre del Señor y de su Santa Iglesia lo que se haga en
beneficio de las Misiones Católicas.
Os bendice en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Maracaibo, 7 de Octubre de 1963.
213
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Algunas personas nos han preguntado que si entrarán sacerdotes en las planchas
electorales de los próximos comicios. LES HEMOS RESPONDIDO QUE NO.
Como el asunto tiene interés para la opinión pública, y en particular para los
católicos, nos permitimos exponer a unos y recordar a otros la doctrina y razones
que prohíben al sacerdote el tomar parte en este género de actividades.
50
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV - Octubre-
Noviembre-Diciembre 1963 - N° 168, pág. 13-15.
214
de la Iglesia en el campo social expresa lo siguiente: “De la instrucción y la
educación (social) es preciso pasar a la acción. Es un deber que
corresponde, sobre todo, a nuestros hijos del laicado estando ellos, en
virtud de su estado de vida, ocupados habitualmente en el
desenvolvimiento de las actividades y en la creación de instituciones de
contenido y finalidad temporal”. (Mater et Magistra). Y en otro sitio, la
Encíclica Princeps Apostolorum había insistido en que los sacerdotes se
dedicaran a la finalidad propia; la predicación, la santificación y salvación
de las almas, dejando aún las obras directamente auxiliares del apostolado
a seglares preparados para ello. Cuanto más las que no son de su
incumbencia.
4. En una Diócesis tan necesitada de clero como la de Maracaibo, la presencia
de sacerdotes en oficios y empleos propios de seglares, además de chocar
con la disciplina y normas de la Iglesia, resultaría un contrasentido y una
pérdida lamentable de energías para la atención espiritual y sobrenatural de
los fieles que solicitan constantemente administración de los sacramentos,
misas, dirección espiritual, predicación y tantos ministerios que
únicamente el sacerdote puede realizar, y otras obras de apostolado, muy
importantes, que requieren la asistencia, orientación y formación del clero
como alma, vida y motor de ellas, tales como la Acción Católica, Legión de
María, Sociedades Religiosas y Pías Uniones, Catequesis, Cursillos de
Cristiandad, etc., lo que no se puede hacer en debida forma por la escasez
de clero.
EL SACERDOTE Y EL PUEBLO
215
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Sin embargo, nadie tan conocedor de los problemas sociales en toda su crudeza
como el sacerdote. Por ello dice Pío XII, “quien tiene cura de almas, quien puede
sondear los corazones, conoce las lágrimas ocultas de las madres, el resignado
dolor de muchos padres, las innumerables amarguras de las que ninguna
estadística habla ni puede hablar”.
Colocado sobre y fuera de los intereses de grupo, como padre, maestro y gruía
espiritual el sacerdote enseña la doctrina, corrige los errores y alerta cuando hay
peligro dirigiéndose y atendiendo a todos por igual sin que nadie pueda
apropiarse su personalidad como bandera para imponerse sobre los demás. Ante
su altísima misión, los hombres se alinean en dos grandes sectores: los que lo
oyen, ponen en práctica sus enseñanzas tanto en la vida pública como en la
216
privada y los que no le oyen, o fragmentan la doctrina, y tomando lo que les
conviene, rechazan lo que choca con sus objetivos.
Hemos expuesto una síntesis del pensamiento de la Iglesia Católica acerca de este
punto de las candidaturas de los sacerdotes para las planchas electorales con el fin
de que se vea que esa disposición no es un capricho sino una necesidad. No se
aparta el sacerdote de la lucha por la solución de los problemas sociales, al
contrario se le está empujando a que junto con las otras Instituciones oficiales y
privadas, contribuya a mejorar nuestras condiciones sociales.
Tienen pues los sacerdotes un campo de acción sumamente interesante para llegar
al pueblo, a los campos y barrios, a todos los sitios en donde su ministerio puede
hacer obra grande y serena por sobre las agitaciones que causan las luchas de
217
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
grupo. Y esperamos, más aún, estamos seguros de que los católicos han de
colaborar generosamente en las empresas que ellos como obreros de la Iglesia,
inician y llevan a cabo con tantos sacrificios.
Esta nuestra Instrucción será leída en las Misas de hora en todos los templos y
capillas de la Diócesis el primer domingo después de que se reciba.
Obispo de Maracaibo
218
Carta Pastoral del Excmo. Obispo Diocesano
con motivo del mes de octubre.51
Nos, Domingo Roa Perez, por la gracia de Dios y la autoridad de la Santa Sede,
Obispo de Maracaibo, al muy Ilustre Capitulo, al Clero Secular Y Regular, a los
Religiosos y Religiosas, Cofradias y Militantes del Apostolado Seglar.
En diversos documentos dirigidos a los católicos han pedido que se practique esta
devoción, que es una excelente manera de orar, utilísima para la consecución de la
vida inmortal, difundida admirablemente, no sin superior insinuación e
inspiración de la Virgen Madre de Dios, muy fácil a todos, aún a los indoctos y
personas sencillas.
51
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV – Julio-Agosto-
Septiembre 1963 - N° 167, pág. 16-19.
219
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Así mientras en el corazón de los hombres penetra un ansia desenfrenada por las
cosas de la tierra y cada vez más ardientemente se afanan por las riquezas caducas y
los placeres efímeros, todos los que rezan el Rosario sienten un provechoso
llamado hacia los tesoros celestiales.
Además el Rosario es una defensa del nombre cristiano frente a los poderosos
enemigos que lo combaten encarnizadamente. Nació en la lucha contra la herejía
albigense en momentos de grave peligro para el cristianismo, fue tomado como
oración del pueblo amenazado por la acometida de la Media Luna, y ahora
cuando el orden social está expuesto a la acechanza del comunismo ateo, el peor
monstruo que han visto todos los siglos, la Iglesia recurre confiadamente a la
Virgen Santísima, cuya poderosa ayuda nunca fue esperada en vano por los que la
imploraron con piadosa y confiada plegaria, y entre las oraciones con que la
honramos ocupa sin duda un puesto especial y distinguido el Santo Rosario.
220
La Iglesia apoyada no en la fuerza ni en las armas, ni en los recursos humanos,
sino que impetrado el auxilio divino por medio de las preces del Santo Rosario,
como armada con la honda davídica está pronta a batallar con el enemigo
infernal.
Si los males y las maquinaciones de los malos crecen, crezca también y aumente
cada día más la piedad de los buenos; que estos se esfuercen en alcanzar de
nuestra Madre amantísima, principalmente por este modo de orar, a ella en
verdad agradabilísimo, que luzcan cuando antes tiempos mejores para la Iglesia y
para la familia humana.
Piden los Papas que se recite el Santo Rosario en el hogar, unidos todos los
miembros de la familia. Decía Pío XII “está de un modo peculiar en Nuestro
deseo el que esta costumbre florezca de nuevo más y más dentro del recinto
doméstico, que se custodie allí celosamente y que viva con nuevos incrementos”.
Qué hermoso espectáculo y cuán acepto a Dios el que se da, añade el Papa,
cuando al caer el día resuena el hogar con la repetición de las alabanzas a la
Augusta Reina del Cielo.
1°.) Por las intenciones del Romano Pontífice y el éxito del Concilio Vaticano II,
cuya segunda fase comenzará el próximo domingo del presente mes. Esta empresa
es tan grandiosa –acaba de afirmar Su Santidad Pablo VI,- que puede considerarse
221
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
entre los mayores beneficios con que Juan XXIII ha enriquecido a la Iglesia y a la
humanidad. Y pide oraciones públicas y privadas, penitencias y obras buenas para
alcanzar del Señor que “ilumine con luz sobrenatural las mentes de aquellos que,
con su consejo y ciencia, prepararán los decretos del Concilio, que es obra de
Dios, y las obras de Dios triunfan con la oración.
1°.) Que a la hora conveniente se tenga durante todo el mes el ejercicio solemne
en todos los templos y capillas donde hay reserva, con Rosario, la oración de San
222
José prescrita por León XIII para el mes de octubre, y Bendición con el Santísimo
Sacramento.
2°.) Que los párrocos, rectores de iglesias y directores de colegios organicen una
campaña en pro del Rosario en familia, para lo cual pedimos a los diversos grupos
de apostolado seglar una generosa colaboración con los sacerdotes en tal sentido.
223
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Nos, Doctor Domingo Roa Pérez. Por la gracia de Dios y Autoridad de la Santa
Sede Apostólica, Obispo de Maracaibo. Al muy Ilustre Capítulo Diocesano, a los
Sacerdotes del Clero Diocesano, y Regular, a los Religiosos y Religiosas, a la
Acción Católica Diocesana, Movimientos de Apostolado Seglar y demás Fieles.
Esta ayuda y colaboración prestada por los fieles a las obras e iniciativas propias de
la Iglesia, ha existido siempre. Pues desde los tiempos apostólicos, gentes
convertidas al cristianismo, no contentándose con vivir profundamente su fe,
trataron de cooperar de acuerdo con su estado de vida y posibilidades a la obra de
52
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV - Octubre-
Noviembre-Diciembre 1963 - N° 168, pág. 22-27.
224
los heraldos del Evangelio. Y así la idea cristiana se propagó por los caminos del
Imperio Romano, no sólo por el celo de los obispos y sacerdotes, sino también
por la obra de los magistrados civiles, de los soldados y de los ciudadanos
privados.
La Acción Católica está integrada por fieles que se hallan en línea de avanzada;
por ellos la Iglesia es el principio vital de la sociedad humana. Y la Acción
Católica bien entendida y fielmente practicada, decía Pío XII, ofrece a los seglares
una fórmula moderna de plenitud de vida cristiana. Por su eficacia, Pío XI
225
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Pero no quiere decir sin embargo, que la Acción Católica tenga la exclusividad del
Apostolado como ya lo aclarara Pío XII en repetidas ocasiones. Si es el apostolado
226
príncipe y la forma más acomodada a nuestros tiempos, hay también en la Iglesia
Santa de Dios, inmenso jardín florido en donde nacen las más variadas y fecundas
formas de santidad y de bien, antiguos movimientos y Asociaciones modernas,
que han hecho y continúan realizando importantísimos trabajos apostólicos, al
lado de la de la Sagrada Jerarquía con fidelidad, obediencia y profundo sentido
eclesial.
A ellos la Iglesia no sólo les ha dado la aprobación, sino que los bendice y los
fomenta de mil maneras, porque tienen su campo específico, su labor propia, en
que otros movimientos, inclusive el de la Acción Católica, no les podría sustituir.
Y aún después de la aparición del ordenamiento jurídico de la Acción Católica
como que se han multiplicado más y con los mejores resultados en el campo de la
vida cristiana, hasta el punto de que algunos han pensado que ya la Acción
Católica no es tan necesaria, y que ha sido reemplazada y por lo tanto los Obispos,
Sacerdotes, religiosos y religiosas, ya no estaríamos obligados a ocuparnos de
fomentarla.
227
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
228
Y los primeros beneficiados son tantos los Párrocos que tienen cura de almas,
como los Religiosos y religiosas en el Colegio donde la Acción Católica florece.
Sobre el particular los documentos pontificios se expresan así: En carta dirigida
por el Cardenal Pedro Gasparri al Conde Pietromarchi por orden de Benedicto
XV, dice lo siguiente: “Estas selectas falanges de católicos, son los brazos dados por
Dios y por la Iglesia, a la mente y al corazón del Párroco, son los artífices
verdaderos de todo progreso exterior de la Acción Religiosa y Social del pueblo
católico”. (19-V-1919).
229
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
habida cuenta de que los otros colegios por el laicismo que campea en ellos y la
consecuente dificultad para la formación religiosa de los muchachos, por otra
parte de muy buena fe, que desgraciadamente no pueden dar lo que desearían,
queremos pedir insistentemente en nombre de Dios y de su Santa Iglesia, a los
Directores de Colegios Católicos, que pongan decidido empeño en formar una
Acción Católica floreciente, mediante la creación de Centros Internos, buscando
para ello los mejores alumnos, que sirvan de fermento entre sus compañeros; tal
iniciativa será bendecida por el Señor y profundamente reconocida por la Iglesia.
Dada esta impresionante escasez de clero que nos agobia, la Acción Católica en la
Diócesis es una necesidad urgente, es imprescindible, porque ella realizará muchas
obras de apostolado, permitiendo al sacerdote atender y dedicarse a las labores
más estrictamente ministeriales.
230
tesón y sin desmayar, está siempre a nuestro lado, y colaborando con los Párrocos
en todo lo que puede. Junta a nuestra palabra de agradecimiento, está nuestra
congratulación por sus realizaciones y nuestro estimulo y al mismo tiempo nuestra
confianza y apoyo irrestricto para sus proyectos. Adelante, les decimos a todos los
que en alguna forma trabajan por Cristo y su Iglesia. Les invitamos a continuar en
el bien y en la búsqueda de nuevos afiliados.
231
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Queremos que la Fiesta de Nuestro Señor Jesucristo Rey se celebre con la mayor
solemnidad en todas las Parroquias. Es la fiesta del reinado social de Nuestro
Señor, que no quita los reinos temporales, sino los fortifica en la justicia, la
verdad y el bien. En la Ciudad Episcopal habrá exposición solemne del Santísimo
durante todo el día en la Santa Iglesia Catedral y en la tarde una Gran Procesión
con el Santísimo, desde la Plaza Baralt hasta la Plaza Bolívar, que ha de ser una
gran manifestación de fe y amor a Jesucristo.
A trabajar, amadísimos hijos, por Cristo y su Iglesia, fuera de la cual no hay paz
verdadera.
Estas nuestras Letras serán leídas en todas las misas de hora de Iglesias,
Capellanías y Colegios, el próximo domingo 27 de octubre.
Obispo de Maracaibo
Canciller-Secretario
232
Carta Pastoral del Señor Obispo Diocesano sobre las elecciones
del domingo 1° de diciembre de 1963.53
Nos, Domingo Roa Pérez. Por la Gracia de Dios y la Autoridad de la Santa Sede,
Obispo de Maracaibo. Al Venerable Capítulo Diocesano, a los Sacerdotes del
Clero Diocesano, y Regular, a los Religiosos y Religiosas, a los Militantes de la
Acción Católica, Cursillos de Cristiandad, Legión de María, Sociedades Piadosas y
Fieles del Obispado.
Salud y paz en el Señor.
Queremos volver por segunda vez, dada la importancia del asunto, sobre un tema
del cual ya hablamos en Carta Pastoral del 18 de julio del presente año, del que se
han ocupado los Señores Obispos de Venezuela en instrucciones dirigidas a sus
respectivos diocesanos, y por último todo el Episcopado Nacional en Documento
Colectivo suscrito en Los Teques el 1° de agosto: Nos referimos a las elecciones
que se verificarán el próximo 1° de diciembre.
TRASCENDENCIA DE LOS PROXIMOS COMICIOS
El voto es un derecho al cual no se puede renunciar sin faltar a un deber; por ello
es también una obligación, y tal que “abstenerse de votar por simple apatía o
negligencia, constituye una falta moral que puede llegar a ser un pecado grave, si
con la abstención se favorece el triunfo de candidatos o partidos enemigos de
Dios, de la Iglesia, del verdadero bien común o de la dignidad humana” expresa el
mencionado Documento del Episcopado, para añadir que los electores son
responsables, al menos indirectamente, del bien o el mal que hagan las personas
que resulten investidas con autoridad
53
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV - Octubre-
Noviembre-Diciembre 1963 - N° 168, pág. 28-34
233
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
234
ciudadanos. Tremendo monstruo de la sociedad civil –dice León XIII- cuyo
funeral parece. Y es el camino que conduce a su heredero directo, que es el
comunismo, cuya monstruosidad está fuera de concurso.
C) Queda la tercera hipótesis: LA DOCTRINA SOCIAL predicada por la Iglesia
Católica, de la cual dijo León XIII “sin duda alguna afirmamos que serán vanos
cuantos esfuerzos hagan los hombres si desatienden a la Iglesia, porque la Iglesia
es la que saca del Evangelio las doctrinas que pueden resolver completamente el
conflicto, o por lo menos, hacerlo más suave quitándole toda aspereza” (Encíclica
Rerum Novarum). Y Pío XI: “la salvación de toda la sociedad humana está, ante
todo, en la eterna e inmutable doctrina evangélica” (Carta “Firmissiman
Constantiam” al Episcopado Mexicano).
He ahí, amadísimos hijos, a grandes rasgos los tres grupos o tendencias político-
sociales que se ofrecen en este momento al pueblo venezolano para emprender la
solución de los graves problemas surgidos en la marcha del país.
Estas elecciones no son una simple escogencia de aspirantes a los puestos públicos,
los ciudadanos de turno, y que por lo tanto solo interesarían a los que viven de los
empleos oficiales. No. Se trata de seleccionar propiamente el sistema político-
económico que por voluntad del pueblo recibiría el encargo de buscar salida al
actual estado de cosas.
El paso es muy delicado. “La desidia en esta materia –dice el Episcopado
Venezolano en el documento antes mencionado- bien podría ser mañana a causa
de íntimos remordimientos y hasta de lágrimas para entonces tan amargas como
inútiles”.
Prácticamente hace a los electores responsables de los males que vengan a la patria
si hubiera descuido en la votación, negligencia en la escogencia al darle el voto a
partidos o personas que por su incapacidad, falta de rectitud moral, irreligión y
235
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
236
LOS SEGLARES Y LA DOCTRINA CATOLICA
¿A quiénes toca ejecutar esas enseñanzas? A los seglares. Así lo indica Juan XXIII
en la misma Encíclica “Mater et Magistra” cuando dice: “De la instrucción y de la
educación es preciso pasar a la acción. Es un deber que corresponde sobre todo a
Nuestros hijos del laicado, están ellos, en virtud de su estado de vida, ocupados
habitualmente en el desenvolvimiento de las actividades y en la creación de
instituciones de contenido y finalidad temporales”.
Y en la “Pacem in Terris”, su último gran documento alabado por todos, insiste más
concreta y determinadamente sobre la idea de la participación efectiva de los
católicos en la vida social: “Exhortamos de nuevo a Nuestros hijos –expresa el
anciano Pontífice- a que participen activamente en la administración pública y
cooperen al fomento de la prosperidad de todo el género humano y de su propia
Nación. Iluminados por la luz del cristianismo y guiado por la caridad es menester
que con no menos esfuerzo procuren que las instituciones de carácter económico,
social, cultural o político, lejos de crear a los hombres impedimentos, les presten
ayuda para ser mejores, tanto en el orden natural como en el sobrenatural. Para
inspirar la vida civil con rectas normas y cristianos principios, -continúa el
Pontífice- no basta que estos hijos nuestros gocen de la luz de la fe y que se
muevan a impulsos del deseo de promover el bien. Se requiere además que entren
en las instituciones de la vida civil y que puedan desenvolver dentro de ellas su
acción eficaz”.
Aquí cabe preguntarse ¿Cómo hará un católico para cumplir la voluntad de Juan
XXIII de que se influya en las instituciones civiles?
Y ellas, lo sabemos perfectamente, se conducen por leyes, normas, estatutos,
ordenanzas y disposiciones que se dictan en el Congreso, las Asambleas y
Concejos Municipales. Y allí nadie llega, por lo menos en las circunstancias
237
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
actuales, sino por medio de los partidos políticos y los grupos organizados que son
los que escogen los candidatos y los presentan a las autoridades respectivas. Si este
católico, de que venimos hablando, se inscribe en un partido laicista, de tendencia
marxizante o liberal, que no toma la doctrina de la Iglesia en cuenta para la vida
pública, corre el riesgo de cohonestar con su presencia y hasta con su cristianismo
la corriente errónea que ese grupo mantenga. Tales partidos lejos de aceptar la
doctrina social de la Iglesia, la combaten y desechan unánimemente.
En este punto observa Juan XXIII que en las naciones de antigua tradición
cristiana, mientras se progresa en la técnica y los medios humanos, se han
enrarecido la motivación e inspiración cristianas.
Con razón surge la pregunta –anota el Papa- de cómo ha podido suceder este
fenómeno, siendo así que en la institución de aquellas leyes contribuyeron no
poco y siguen contribuyendo personas que confiesan el cristianismo y que, al
menos en parte, conforman realmente su vida con las normas evangélicas. La
causa de esto creemos hallarla en la falta de coherencia entre la conducta y la fe,
concluye Su Santidad.
Y así se explica que mientras al Congreso entran hombres católicos, salen de allí
en cambio leyes no solo dictadas al margen de la inspiración cristiana, sino, lo que
es peor, contra la doctrina y moral de la Iglesia en puntos tan importantes como el
matrimonio, la familia, la educación, las relaciones entre la Iglesia y el Estado. Esa
era la tesis del partido o grupo que los llevó a ese sitio, y ellos pensaron
erróneamente que el cristianismo solo consistía en rezar algunas oraciones en el
templo o en el silencio de la alcoba, educar los hijos en un colegio católico –libres
de alborotos y coeducación- u oír misa los domingos.
238
No, amadísimos hijos, el catolicismo abarca al hombre total y tiene normas y
orientaciones para todos los estados de vida y circunstancias de actuación pública
o privada.
No conocemos en Venezuela el caso –y si se ha presentado debe ser rarisimo- de
un católico militante en un partido de tendencia liberal, laicista o marxista, que, al
tratarse en el Congreso de aprobar leyes lesivas a la doctrina, disciplina o moral de
la Iglesia se hubiera puesto de pies a defender tales contenidos o a negar su voto
decididamente cuando no se podía más. Siguió el camino de su grupo. Y de
hacerlo, tal vez hubiera tenido que renunciar para dar paso al suplente, de mayor
consecuencia con los suyos.
El Papa Pío XII en un discurso a los Alcaldes y Presidentes de las
Administraciones de Italia se quejaba de que: “hoy existen hombres que quieren
construir el mundo sobre la negación de Dios; hay otros que pretenden que
Cristo quede fuera de la escuela, de las oficinas, de los parlamentos. Y en esta
lucha, más o menos abierta, más o menos declarada, más o menos áspera, los
enemigos de la Iglesia están alguna vez sostenidos y ayudados por el voto y la
propaganda de quienes continúan proclamándose católicos”. (22-VII-56).
UNION DE LOS CATOLICOS EN ESTA HORA DIFICIL
¿Entonces qué camino le queda a un católico sincero que desea luchar por llevar a
las instituciones civiles los principios cristianos? Sencillamente unirse a los
partidos de inspiración cristiana, que defienden la doctrina, la moral, las normas
de la Iglesia en los puntos que se relacionan con la fe y las costumbres, en los
parlamentos y en los lugares que deben actuar los seglares como representantes de
la autoridad civil. Allí, según el pensamiento y enseñanza de la Iglesia, es a los
seglares bien imbuidos en la doctrina social cristiana, a quienes corresponde
239
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
240
Así tenemos de un lado los comunistas con su Marx y la lucha por dominar a
Venezuela y someterla a un gobierno comunista. Del otro, los católicos con su
doctrina social de la Iglesia y su lucha decidida, encaminada a tener un gobierno
cristiano.
Ahí están los dos grandes campos.
Os hemos hablado con el ánimo de ilustraros en este momento trascendental de
la historia de Venezuela. Aquí hay, como en todas partes, una conspiración en
gran escala contra el cristianismo, que es el único que puede contener el
comunismo. Por ello se busca dividir a los cristianos. Los que a ello contribuyan
“toman sobre sí una terrible responsabilidad ante Dios y ante la Iglesia”, son
palabras de Pío XI hablando de las disensiones de los católicos aprovechadas por
los comunistas.
Y concluimos con estas indicaciones:
1°.- En cuanto a los candidatos y partidos, es claro que en primer lugar se ha de
tomar en cuenta su doctrina social, si aceptan y han difundido los principios
enseñados por las Encíclicas Pontificias en relación con la familia, el matrimonio,
la educación, la intervención de la moral en la economía, las reformas sociales a la
luz del Evangelio y las explicaciones dadas por la Iglesia.
Si tal aceptación se une a la práctica sincera de la vida cristiana, muchísimo mejor.
2°.- No sólo el comunismo está condenado por la Iglesia. También lo han sido el
liberalismo en todas sus escalas y el socialismo hasta afirmar que un verdadero
socialista no puede ser un verdadero católico y viceversa. De allí que los católicos
no puedan en conciencia votar por los candidatos que siguen esas doctrinas.
3°.- Un católico no puede tampoco en conciencia votar por los favorecedores y
panegiristas del régimen castro-comunista, amenaza de toda la América Latina,
241
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
porque el triunfo de sus amigos sería el suyo, más hoy, cuando está inhabilitado el
partido en Venezuela.
4°.- Pedimos ardientemente a los católicos que se unan, aún a costa de grandes
sacrificios, para salvarse a sí mismos y salvar a la Patria.
5°.- Esta es la hora de una gran batalla incruenta, digamos paradójicamente
pacífica, entre Cristo y su adversario número uno, el comunismo. Que los
católicos venezolanos puedan decirle a Cristo en las urnas electorales que desean
su reinado social, que es de justicia, paz, de amor y verdad.
El que da los reinos eternos, canta la Sagrada Liturgia, no quita los temporales,
sino que los bendice y les da prosperidad.
Dadas, firmadas y selladas en Nuestro Palacio Episcopal de Maracaibo a los treinta
y un días del mes de Octubre del año del Señor de mil novecientos sesenta y tres.
Estas nuestras Letras serán leídas el primer día de fiesta, después que se reciban en
las misas de hora, en todos los templos y capellanías y Colegios de la Diócesis.
242
Carta Pastoral del Señor Obispo a sus Diocesanos
con motivo de la Navidad y Año Nuevo.54
Nos, Domingo Roa Pérez. Por la gracia de Dios y de la Santa Sede Obispo de
Maracaibo. Al muy ilustre Cabildo Diocesano, al Clero Secular y regular, a los
Religiosos y religiosas, a la Acción Católica, a los Movimientos del Apostolado
Seglar, a las Asociaciones Piadosas y a los fieles del Obispado.
Amadísimos hijos:
Y siguiendo el espíritu litúrgico de este tiempo tan hermoso en que todo se llena
de alegría y regocijo de alto sabor cristiano, queremos destacar algunas enseñanzas
que nos brindan los acontecimientos que vamos a conmemorar.
54
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV - Octubre-
Noviembre-Diciembre 1963 - N° 168, pág. 34-
243
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
La cuna de Belén, sobre la cual reposa el recién nacido Rey de los Judíos, se
convierte para los hombres y especialmente para el verdadero cristiano, en un
trono de luminosa doctrina, válida para todas las circunstancias de la vida.
Si los primeros regresaron “glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que
oyeron y vieron” (San Lucas cap. 2 V.20), los segundos “por otro camino se
tornaron a su tierra” (San Mateo Cap. 3 V.12) lo que significa según muchos
escritores eclesiásticos el cambio de la vida convirtiéndose de adoradores de los
astros en seguidores del verdadero Dios y mensajeros de la Buena Nueva.
Esta es una temporada de revisión de vida para ver si en realidad nuestra conducta
se conforma con la fe que decimos profesar, porque la “gracia de Dios nuestro
salvador se ha manifestado a todos los hombres, enseñándonos que renunciando
a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y
piadosamente” (a Tito cap. 2 V.12).
244
En esta navidad nos permitimos espigar algunas consideraciones y hacerlas resaltar
entre vosotros:
La primera gran lección que dio Jesucristo desde la cuna fue la condenación de la
codicia, raíz de todos los males y el aplauso a la pobreza de espíritu y la humildad,
fuente de todos los bienes. Esto, dice un doctor, nos predica aquel pesebre,
aquellos pañales, aquella pobre casa y aquel establo. “ya que el Creador de Cielos
y Tierra, y dueño de todo cuanto existe, lejos de escoger un palacio real para
nacer, buscó un lugar despreciable por lo pobre y humilde, y desvalijado de lo más
necesario para el alojamiento de un ser humano”.
245
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
fortuna y los desheredados, los unos como administradores y los otros como
favorecidos en virtud del amor a Dios.
Amadísimos hijos, al leer el relato del Evangelio sentimos una como santa envidia
a los Pastorcitos y a los Magos del oriente que tuvieron la dicha de ver a Cristo, o
estar cerca de Él, posiblemente recibirlo en sus brazos, contemplar aquel rostro
todo lleno de dulzura y de excepcional belleza. Es justo. Pero ese Cristo sigue
naciendo en medio de nosotros en los miles y miles de niños que se distribuyen
por todas partes. Por esta razón dijo Jesucristo a sus discípulos: “y quien recibiere
a uno de tales niños en mi nombre a mí me recibe” (San mateo cap. 18 versículo
5). Ellos son, en efecto, la parte más sensible del cuerpo místico de Cristo, carne
de su carne y sangre de su sangre, tomados por su sencillez como modelo de lo
que deben ser los hombres si quieren conseguir el reino de los cielos.
246
Hoy más que nunca el mundo está cansado, hastiado, más aún, asqueado con la
prédica de odio y de maldad. Se espera el ejercicio de la caridad y del amor
cristiano traducidos en obras concretas.
Y los que vuelven de estas visitas tornarán impresionados, por haber visto de cerca
la miseria de tantas personas inocentes, más dispuestos a trabajar por los
desamparados y quizás por un deseo de llevar una vida más morigerada para tener
como socorrer a los pobres.
Este es el tiempo clásico de los regalos colectivos. Las familias de posición holgada
se obsequian mutuamente, y casi siempre con objetos que sobran al agasajado. Por
lo tanto superfluos, ¿Y no se podría emprender la práctica de destinar el valor de
los mismos a los pobres comprándoles cosas que ellos necesitan, y hacerlo en
nombre del amigo y por el amigo o la familia a quien se iba a dar lo que no hacía
falta?
247
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
poder socorrer eficazmente a los necesitados, es necesario volver a una vida más
modesta, renunciar a los placeres muchas veces hasta pecaminosos, que el mundo
ofrece hoy en tanta abundancia: olvidarse de sí mismo por el amor al prójimo
como enseña el Papa Pío XI.
Esperando que la actividad social desplegada durante estos días para hacer menos
dura la Navidad a los pobres no termine por la temporada para caer de nuevo en
la apatía, como si no pasara nada, sino que nos sirva como de cursillo de
adiestramiento y de impulso para cooperar activamente en beneficio de los que
sufren y necesitan de nuestra ayuda fraterna.
248
En la Diócesis está en marcha el gran Programa Social CARITAS. En esta
oportunidad tenemos nuestra palabra de agradecimiento y felicitación para los
que trabajan en él con tanto entusiasmo, para sus favorecedores y propulsores,
para el Ejecutivo nacional y el Gobierno del Estado, los Concejos Municipales, las
Empresas y Entidades como personas particulares que han atendido a nuestro
llamamiento con prontitud y generosidad a fin de que el desarrollo de un plan de
acción tan amplio sea realidad a favor de las clases necesitadas de la Diócesis.
Y también nuestra palabra de aliento para todos los que trabajan y luchan por los
pobres, los niños, los ancianos y están cerca de los que sufren: médicos,
profesores, enfermeros y enfermeras, religiosos y religiosas que hacen una obra tan
grande por el cuerpo doliente de Nuestro Señor Jesucristo representado en los que
lloran y están mordidos por las angustias y los dolores, triste herencia de la
humanidad.
Nos permitimos pedir a estos luchadores del bien, especie de mensajeros de paz,
que ofrezcan su labor al Niño Jesús como una gran oración, por cierto muy
agradable a Dios, por nuestra Patria para que hallemos una verdadera solución
cristiana de los muchos problemas que nos atenazan.
Y para terminar deseamos que la paz anunciada por los Ángeles la noche del
nacimiento Cristo, descienda sobre todos nuestros hijos en el Señor y sobre sus
familias, para que llevando una vida serena puedan cumplir en esta tierra la
misión confiada a ellos por la Divina Providencia y así alcanzar el premio que
corresponde a las obras buenas.
249
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Estas nuestras letras serán leídas en las misas de hora en todas las Iglesias, Capillas
y Capellanías de la Diócesis el primer día de fiesta después de que se reciban.
Dadas, firmadas y selladas en nuestro Palacio Episcopal. Maracaibo, a los veinte
días del mes de diciembre del año del Señor de mil novecientos sesenta y tres.
250
Carta Pastoral del Señor Obispo Diocesano con motivo de los 40 años
del Diario Católico “LA COLUMNA” 55
Nos, Domingo Roa Pérez. Por la Gracia de Dios y la Autoridad de la Santa Sede,
Obispo de Maracaibo. Al muy Ilustre Cabildo Diocesano, al Clero Secular, y
Regular, a los Religiosos y Religiosas, a la Acción Católica, Movimientos de
Apostolado Seglar, Asociaciones Piadosas y Fieles del Obispado.
Salud, Paz y Bendición en el Señor.
Hoy 2 de enero el Diario Católico LA COLUMNA llega a los 40 años de fecunda
e ininterrumpida labor como “centinela avanzado en los campamentos religiosos
de la Diócesis zuliana”, según lo expresara el inolvidable Mons. Godoy al anunciar
su fundación.
Estos 40 años al servicio de la Iglesia y de la Patria, y muchas veces haciendo frente
a graves dificultades, son ya un testimonio de alta significación en abono de la
obra muy meritoria de LA COLUMNA.
Sus páginas han sido siempre canal abierto para la transmisión del pensamiento
católico, la cultura sana y el arte, y poderoso bastión en la defensa de la verdad, la
justicia y las grandes conquistas de la humanidad. Sin desviarse en busca de
intereses bastardos y manteniendo el equilibrio correspondiente a su noble y
trascendental misión, ha sabido indicar camino seguro a sus lectores, no sin
acarrearse con frecuencia críticas, enemistades y hasta cercos de tipo económico
por la sinceridad, lealtad y respeto a los principios inalterables de la moral, al
condenar el error, detestar el vicio y rechazar las injusticias. Esto es ya un timbre
de honor y una garantía que ofrece al lector. Al cabo de esta larga jornada, Nos,
55
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXV - Octubre-
Noviembre-Diciembre 1963 - N° 168, pág. 39-43.
251
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
indigno sucesor del Excmo. y Rvdmo. Mons. Marcos Sergio Godoy, de santa e
imperecedera memoria, llevamos en primer lugar nuestra plegaria Señor en acción
de gracias por los beneficios concedidos a la Diócesis de Maracaibo mediante la
labor de LA COLUMNA.
Celebramos hoy una Santa Misa por los corazones nobles, las almas desprendidas,
heraldos del bien que penetrados de que el pan corporal solo no basta y
persuadidos de lo que significa para la causa religiosa un vocero suyo, franco,
resuelto, incondicional, abnegado han dado en todo tiempo su contribución
generosa para que el Periódico Diocesano pudiera vivir. Y también por los
luchadores en la confección del Diario, los de hoy y los de ayer, que con
entusiasmo y alto sentido de responsabilidad han llevado el peso y el calor de cada
día.
IMPORTANCIA DE LA PRENSA CATOLICA
Aprovechando esta oportunidad nos permitimos volver sobre las ideas expresadas
en diversas ocasions por la Iglesia acerca de la importancia de la prensa católica, y
que Mons. Godoy recalcó insistentemente. Sabemos la influencia que ejerce el
periódico en nuestros tiempos. Él crea la opinión pública y colorea los variados
acontecimientos dándoles la vistosidad que interesa al redactor, y no pocas veces
con pronunciado peligro de falsear la verdad, engañar y corromper causando
gravísimas males a las almas no solo en su destino eterno sino también en el orden
temporal.
La Iglesia es una institución que nace, vive y se desarrolla a base de una enseñanza
constante, de la presentación de un cuerpo de doctrina y moral, de valor divino y
ricamente explicado y elaborado a través de los siglos, y que forma una concepción
clara y precisa de la vida.
De allí la importancia de la enseñanza. La Iglesia no tiene oro ni plata, ni se
252
mueve haciendo ofertas o concediendo donaciones materiales para que se crea en
su mensaje. Solo pide que se le oiga, que se le deje exponer su doctrina, porque
sabe que la fuerza de sus principios gana las inteligencias, enciende los corazones,
purifica las costumbres y transforma las instituciones, fructificando en una pléyade
de almas selectas, honra y prez de la humanidad.
Y la prensa es un poderoso instrumento de divulgación, que llega cada día a todas
partes, visitando por igual la casa del rico y del pobre, con las informaciones y la
apreciación de los acontecimientos que cubren el mundo.
Por esta razón la Iglesia Católica está haciendo en todas partes esfuerzos
sobrehumanos, a costa de sacrificios muy costosos, para el sostenimiento de una
prensa propia, cuya función está ligada estrictamente al deber ordinario de
predicar que incumbe a los Sagrados Pastores, y la cual tiene por finalidad imbuir
plenamente de espíritu cristiano a los lectores. Sin ella sería poco menos que
imposible hacer frente al error que hoy se vale de grandes medios de publicidad
para llegar a todas partes con su propio mensaje.
Viviendo una temporada de grandes transformaciones, de una impresionante
lucha de ideas, que se quedan en lo meramente especulativo, de un forcejeo sin
tregua por el dominio del mundo, con el peligro de que perezcan buenos y malos,
cuerpos y almas, católicos y no católicos, es necesario disponer de una prensa ágil,
sugestiva y proselitista para combatir arma con arma, sembrar y defender los
ideales cristianos con los mismos medios y recursos de que disponen sus
enemigos.
El periódico católico difunde los documentos de la Iglesia, informa acerca de sus
actividades, crea, afirma y promueve una opinión pública en consonancia con el
derecho natural y con las doctrinas y preceptos católicos. Ella enseña y defiende,
reprocha, y aprueba, ilustra y orienta y sostiene en el lector un espíritu de amplia
253
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
254
Godoy cuando planeaba fundar un periódico católico, y esa recomendación
conserva todavía hoy su actualidad.
Y el Concilio Vaticano II, en el documento antes citado, consigna lo siguiente:
“invita insistentemente a las asociaciones y a los particulares, que gozan de una
gran autoridad en las cuestiones económicas y técnicas, a sostener con largueza y
de buen grado, con sus bienes económicos y su pericia, estos instrumentos (de
comunicación social, entre los cuales está la prensa) en cuanto sirven al apostolado
y a la verdadera cultura”.
LO QUE SE PROYECTA CON LA COLUMNA
Nos proponemos: Primero: adquirir toda la propiedad del Diario y Tipografía LA
COLUMNA en que se edita el periódico, ya que esa empresa actualmente
pertenece a una Compañía Anónima, uno de cuyos accionistas es la Diócesis; ya
hemos adelantado bastante en este sentido y contamos con la buena disposición
de los demás copropietarios que nos han brindado toda clase de facilidades para el
logro de este propósito. Segundo: mejorar los talleres y la presentación misma del
periódico, en lo cual lucha con voluntad decidida el actual Director Pbro. Omar
Soto Lugo.
COLABORACION
Para esta obre de incalculables beneficios, contamos en primer lugar con el
respaldo del Venerable Clero, del cual el Periódico es “un aliado decisivo de todas
sus empresas”, como lo dijera el Pbro. Dr. Helímenas Añez en el editorial del
primer día.
Con la cooperación de los diversos grupos de apostolado que integran el
Apostolado Seglar, ya que uno de los grandes objetivos que le han sido señalados
por la Iglesia a sus empresas de tipo apostólico es precisamente el fomento de la
prensa católica.
255
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
256
Diario Católico LA COLUMNA, obra del inmortal Monseñor Marcos Sergio
Godoy tan querido del pueblo católico del Zulia, y para el cual siempre ha
contribuido estos años de existencia.
Adelantamos nuestro agradecimiento por las nuevas ayudas y contribuciones para
LA COLUMNA de parte de los antiguos bienhechores y de los que se han de
sumar a esta campaña que comienza hoy, encaminada a lograr una etapa superior
en la vida del Periódico Católico de la Diócesis.
Estas nuestras letras serán leídas en los Templos y Capellanías de la Diócesis el
primer Domingo después que se reciban.
Dadas, firmadas y selladas en nuestro Palacio Episcopal de Maracaibo a los treinta
días del mes de Diciembre del año del Señor de mil novecientos sesenta y tres.
+ Domingo Roa Pérez
Obispo de Maracaibo
257
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
AÑO 1964
Nos, Domingo Roa Pérez. Por la gracia de Dios y la Autoridad de la Santa Sede
Apostólica, Obispo de Maracaibo. Al venerable Cabildo Diocesano, a los
Sacerdotes del Clero Secular y Regular, a los Religiosos y Religiosas, al Apostolado
Seglar y Fieles de nuestro Obispado,
56
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVI – Enero-
Febrero 1964 - Nº 169 pp. 35-41
258
nosotros falte a nuestras orgías, quede por doquier rastro de nuestras liviandades,
porque esta es nuestra porción y nuestra suerte” (Sabiduría, 2,9).
Estos dos aspectos de una misma realidad, de proporciones gigantescas por cierto,
antagónicos entre sí de la manera más irreconciliable, se diferencian en que son
dos señores que se disputan el dominio del mundo, pero convienen en la
opresión del pobre, en la injusticia, la negación de Dios y de la vida ultraterrena,
dispuestos a sacrificarlo todo: lo moral y lo religioso, lo divino y lo humano, con
tal de llegar a su meta.
QUE ES LA CARIDAD
El Catecismo nos dice que es una virtud sobrenatural por la cual amamos a Dios
sobre todas las cosas por ser quien es, y al prójimo como a nosotros mismos, por
amor de Dios. Es la reina y soberana de las virtudes, la más excelente de todas y de
la cual penden toda la ley y los profetas, como lo enseña Cristo Nuestro Señor.
Por ello afirma el Apóstol que “el fin del Evangelio es la caridad de un corazón
puro, de una conciencia buena y de una fe sincera” (1Timoteo 1,5), y añade
terminantemente: “y si teniendo el don de la profecía, y conociendo todos los
misterios y toda la ciencia, y tanta fe que trasladase los montes, si no tengo
caridad, no soy nada. Y si repartiese toda mi hacienda y entregase mi cuerpo al
fuego, no teniendo caridad, nada me aprovecha” (1 Cor. 13,2-3).
259
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Esta virtud central y eterna del cristianismo tiene una doble modalidad que se
refunde en una sola cosa: el amor de Dios y del prójimo. Y “estos dos amores –
dice San Gregorio Magno- son dos anillos, pero una sola cadena; dos acciones,
pero una sola virtud, dos obras, pero una sola caridad; dos méritos ante Dios, pero
es imposible encontrar el uno sin el otro”. Y comenta San Lorenzo Justiniano: “el
amor de Dios engendra el amor del prójimo y el amor del prójimo enciende el
amor de Dios “.
260
LA CARIDAD Y LA JUSTICIA SOCIAL
A tal criterio responde el Papa Pío XI cuando afirma: “más para que sea
auténticamente verdadera, la caridad debe tener en cuenta siempre la justicia…
Puesto que, según San Pablo, todos los deberes se reducen al precepto de la
caridad, esta virtud impone también la obligación de estricta justicia” (Divini
Redemptoris).
261
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
A este propósito afirma Pío XII “en verdad, sería un bien pequeño dar de comer a
los cuerpos sin levantar los espíritus a Cristo y a sus mandamientos, dejando las
almas en ayunas del pan sustancial y las promesas eternas” (Discurso de Pío XII al
Congreso Nacional de las Conferencias de San Vicente de Paúl.
262
LOS BIENES DEL PROJIMO
El amor del prójimo ha de traducirse en obras, que son las que le benefician,
como señala San Juan cuando dice: “Hijuelos míos, no amemos de palabra y con
la lengua, sino con obra y de verdad”, y el mismo Jesucristo Nuestro Señor lo
explica al doctor de la ley al responderle con la parábola del Buen Samaritano, en
donde le presenta en forma gráfica quien es el prójimo y cómo hay que
comportarse con él.
Y los bienes, objeto de esas obras, son de dos clases: materiales y espirituales, en
un doble aspecto: respetarlos, en quien los posee, y procurárselos o ayudárselos a
conseguir a las personas que carecen de ellos.
263
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Los cristianos estamos obligados no sólo a evitar estos pecados que causan el mal
en el orden moral, sino a promover el bien espiritual, de allí las obras de
misericordia espirituales.
Se explota y se juega con las pasiones humanas, cuya saturación podría envolver
en la ruina por igual a justos y pecadores, ricos y pobres.
Los males que deploramos en el orden social, en gran parte tienen su origen en el
desconocimiento de los valores humanos y sobrenaturales y en los vicios que
envuelven a poderosos sectores.
EL OLVIDO DE LA CARIDAD
En estos días de Carnaval, de la tan cacareada alegría del pueblo, nos han venido a
la mente las palabras de Pío XI: “cuando vemos, por un lado, una muchedumbre
de indigentes que por causas ajenas a su voluntad, están realmente oprimidos por
la miseria y por otro lado, junto a ellos, tantos que se divierten
inconsideradamente y gastan enormes cantidades en cosas inútiles, no podemos
264
menos de reconocer con dolor que no sólo no es bien observada la justicia, sino
que tampoco se ha profundizado lo suficiente en el precepto de la caridad
cristiana, ni se vive conforme a él en la práctica cotidiana” (Divini Redemptoris).
Y mientras tanto, muy cerca, a pocos pasos, millares de personas, de todas las
edades, se acuestan con hambre, carecen del vestido necesario, de medicinas y
viven hacinados en miserables tugurios en una condición verdaderamente indigna
de seres humanos. Los que trabajan en obras sociales bien saben del cerco de
miseria que cubre esta ciudad y el estado de indigencia en que se hallan los
sectores campesinos.
Cuando hemos observado este impresionante contraste entre estos dos grupos: los
que se divierten desaforadamente y los pobres que carecen de lo más
indispensable, se Nos ha ocurrido la escena del Evangelio en que el Señor nos
habla del rico Epulón y el pobrecito Lázaro (Luc. 16, 19,31).
265
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Amadísimos hijos, alguien, mejor dicho, tal vez muchos, los que fomentan,
alimentan y disfrutan de estos desordenes sociales podrían decirnos: “duro es este
lenguaje. ¿Quién sufre al oírlo?” (Juan 6,60).
Por fortuna, hay también un crecido número de personas, en aumento cada día,
que ajenas a este desenfreno a que hemos hecho alusión, prestan una sincera y
efectiva colaboración personal y sus bienes para atender a las necesidades del
prójimo, como lo estamos viendo en el desarrollo del providencial Programa de
Cáritas.
Ojalá tal ejemplo sea cada día más imitado en la práctica de esta auténtica
realización cristiana.
EXHORTACION
266
Oh Señor Crucificado!, despertad la bondad de los ricos y poderosos para que se
conviertan en fortaleza del pobre y asistencia del desvalido. Dad pan a los
pequeñuelos, casa a los desamparados, y empleos a los desocupados. Apagad los
odios y encended en todos la caridad y la concordia. Danos a todos cómo vivir
modestamente y alejad el espíritu del mal.
DISPOSICION
Que brille la caridad de Cristo y crezcan y se propaguen las grandes obras llevadas
por sus mensajeros, que son los cristianos de obra y de verdad.
Estas nuestras letras serán leídas en todas las Iglesias y Capillas de la Diócesis en
las misas de hora el primer domingo después de recibidas. Dadas, firmadas y
selladas en nuestro Palacio Episcopal de Maracaibo a los doce días del mes de
febrero, Miércoles de Ceniza, del año del Señor de mil novecientos sesenta y
cuatro.
267
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Diócesis de Maracaibo
Gobierno Superior Eclesiástico
Aviso Oficial
Publicamos a continuación las disposiciones de la Constitución Conciliar de la
Sagrada Liturgia aprobada el 4 de diciembre de 1963, que han de entrar en
vigencia a partir del 16 del presente mes según lo establece el MOTU PROPRIO
de Su Santidad Pablo VI del 25 de enero p.p. las demás se aplazarán, según el
mismo documento del Romano Pontífice, hasta tanto se hayan revisado y
acomodado al Decreto Conciliar los Ritos y Libros Litúrgicos.
“En la solemne Sesión del 4 de diciembre del año pasado, el Concilio Ecuménico
Vaticano Segundo aprobó la Constitución Conciliar de la Sagrada Liturgia y el
Padre Santo Pablo VI ordenó su promulgación. No todas las disposiciones allí
contenidas podrán llevarse a la práctica inmediatamente, porque requieren una
previa revisión de los ritos y de los libros litúrgicos trabajo que el Romano
Pontífice ha encomendado a una Comisión Especial. Pero hay otras que si
entrarán en vigor a partir del próximo primer Domingo de Cuaresma, 16 del
presente mes, fecha en que termina la vacación acordada a dicha Constitución. En
MOTU PROPRIO, expedido el 25 del mes pasado, Su Santidad declara cuáles son
éstas y ordena su cumplimiento, a saber:
57
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVI – Enero-
Febrero 1964 - Nº 169 pp. 41-43
268
1. A partir del próximo año escolar, en los seminarios e Institutos dedicados a
la educación del Clero, deben establecerse las clases de Liturgia, de acuerdo
con lo mandado por los artículos 15, 16 y 17 de la citada Constitución.
2. En todas las Diócesis se establecerá cuanto antes la Comisión de Liturgia,
prescrita por los artículos 45 y 46. Se establecerán asimismo otras dos
Comisiones: la de Música Sacra y la de Arte Sagrado.
3. A partir del 16 de este mes, será obligatoria la homilía en todas las misas
celebradas los domingos y días de precepto con concurso de fieles, según lo
ordena el artículo 52.
4. El Sacramento de la Confirmación, de conformidad con lo indicado por el
artículo 71, podrá conferirse dentro de la Misa.
5. El Sacramento del Matrimonio, de acuerdo con lo preceptuado por el
artículo 76, se celebrará dentro de la Misa, después del Evangelio y de la
homilía. Cuando no hubiere la Misa, después de una breve exhortación se
leerán la Epístola y el Evangelio de la MISA PRO SPONSIS, y al final se
dirá la bendición nupcial que figura en el título VIII Capítulo III del Ritual
Romano.
6. En la recitación del Oficio Divino, se podrá omitir la Prima. Y fuera del
Coro, entre las tres Horas Menores se podrá decir apenas una, a saber, la
que mejor corresponda al momento en que se rece.
7. En casos particulares y con justa causa, pueden los Ordinarios dispensar a
sus súbditos del rezo total o parcial del Oficio Divino o conmutarlo,
conforme lo acuerda el artículo 97.
8. Se declara oración pública de la Iglesia el oficio Divino que parcialmente,
en virtud de sus propias reglas, recitan los miembros de cualquier Instituto
269
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
270
En cumplimiento de lo dispuesto en el Nº 2 nombramos para integrar esa
Comisión a: Ilmo. Mons. Mariano José Parra León, Pbro. Gustavo Ocando y
[Link]. Cayetano Bourbonnais y Roberto Turcotte.
271
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Con tal motivo queremos pedir a los fieles de nuestra Diócesis que se unan con
todo interés a esta gran jornada universal para pedir al Señor el aumento y
perseverancia de las Vocaciones, de cuyo número y calidad depende el éxito de la
vida de la Iglesia.
Si en otros sitios, en donde son más afortunados por el número de sacerdotes que
tienen en actividad y de seminaristas en sus institutos de preparación eclesiástica,
dedican tanto cuidado a la Obra de las Vocaciones, con cuanta mayor razón
hemos de preocuparnos nosotros por la búsqueda de candidatos para el Seminario
y por su sostenimiento, ya que contamos con muy pocos sacerdotes para la ingente
labor espiritual y, aún, menor cantidad de seminaristas.
La Iglesia nos pide oraciones y sacrificios porque las obras de Dios triunfan con la
protección divina que llega a quien la busca. Y como la tarea de procurarse
ministros aptos y suficientes en cuanto a su número es asunto que interesa a
58
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVI. Marzo- Abril
1964. Nº 170 pp. 15-16
272
todos, clérigos y fieles, de la misma manera a todos corresponde participar en esta
noble labor de importancia fundamental en la actividad católica.
Ciertamente que el Señor dará sacerdotes al pueblo que se los pida. De allí que,
apoyados en esa doctrina constante de la Iglesia, os queremos suplicar en nombre
de Dios y por vuestra condición de católicos que el próximo domingo hagáis actos
especiales de piedad y devoción por esta gran necesidad: el aumento y
perseverancia de las vocaciones.
Y rogamos a los enfermos, cuya oración tanto mérito tiene delante de Dios, que
ofrezcan sus penalidades por el Seminario y por los jóvenes que tienen vocación
para que sean fieles a ella.
273
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
59
Entrevista publicada el día 11 de abril de 1964 en el Diario Católico “La Columna” con motivo del Día
de Oración por las Vocaciones Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de
Maracaibo. Año XXXVI. Marzo- Abril 1964. Nº 170 pp. 17-19
274
cuenta con un moderno edificio ubicado en Bella Vista, pero que presenta un
cuadro desolador si se toman en cuenta las siguientes cifras aportadas por Mons.
Roa Pérez y que mueven a pensar a los padres, educadores y jóvenes con vocación
sacerdotal.
Actualmente el Seminario tiene un cupo para 100 muchachos, instalados con
todas sus comodidades y solamente tiene inscritos 35, quienes hacen estudios
dentro de la primera etapa del Seminario o sea la llamada Menor. Son en su
mayoría zulianos. Como quiera que los padres y representantes de ellos son de
condiciones humildes, la Diócesis debe proveerles todo lo necesario. El
sostenimiento de cada alumno cuesta Bs. 400 mensuales, cifra que abarca todos
los servicios que allí se suministran: alimentación, lavado de ropa, profesorado,
etc. El costo del sostenimiento total del Seminario asciende a Bs. 11.650 por mes.
Además la Diócesis de Maracaibo cubre los gastos siguientes por concepto de
preparación de sacerdotes: Bs. 2.210 mensuales por 8 estudiantes del Seminario
Mayor en Caracas; Bs. 400 mensuales que hace llegar a tres estudiantes en Madrid
y 1200 dólares anuales que invierte en dos sacerdotes ordenados quienes cursan
estudios de especialización en Bélgica y Roma. Estos gastos representan un
auténtico sacrificio para la Diócesis, pero lo hace con gran satisfacción, por la
importancia que reviste la preparación eficaz de este personal.
PROMEDIOS
Pero donde se aprecia debidamente la nota alarmante y que mueve a reflexiones,
es en los siguientes cómputos: tomando en cuenta la población católica actual de
la Diócesis, estimada en 800.000 almas.
Para poder atender debidamente esta población en sus necesidades religiosas, en
un futuro cercano, deberían estarse preparando por lo menos un Seminarista
Mayor por cada 10.000 habitantes y un Seminarista Menor por cada 1.000 almas.
275
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Estas cifras abren un paréntesis desconsolador: No hay material humano para esta
importante tarea.
LAS CAUSAS
Todo tiene su causa y hemos llegado a un punto importante de esta entrevista con
el Sr. Obispo. ¿Cuáles son las causas de este cuadro deprimente, si se considera
que el Zulia es un conglomerado en su mayor parte católico o por lo menos se
precia de tal?
Responde Mons. Roa Pérez: En primer lugar, el nivel de preparación de las
familias no es todo lo alto que debiera ser; de allí que de tales hogares no pueda
surgir o cultivarse una vocación sacerdotal; en segundo lugar, hay que destacar el
ambiente materialista que nos rodea y agobia, que hace que se tenga una
depreciación tremenda por los valores espirituales y sobrenaturales; en tercer lugar
–y este es quizás el más importante, peo lo he dejado de último para destacarlo
más- la inexplicable oposición de muchos padres y madres de familia ante la
vocación sacerdotal manifestada en sus hijos. No la orientan, no la alientan, sino
que la desvían en forma lamentable, sacrificando así al hijo y haciéndole seguir
cualquier otro estudio. De allí que los últimos 10 años apenas se han ordenado 7
sacerdotes en la Diócesis de Maracaibo.
EL LLAMADO
Por todas estas cifras tan reveladoras, Mons. Roa Pérez hace un llamado vibrante,
en la oportunidad de haber fijado la Santa Sede el Segundo Domingo de Pascua –
mañana- para la celebración del Día Mundial de Oraciones por las Vocaciones
Sacerdotales.
“La Iglesia invita a los jóvenes de inquietudes apostólicas a formar filas con el
sacerdocio para mayor gloria y bendición; igualmente exhorta a las familias en
cuyo seno hay una vocación sacerdotal a que no se opongan a que ella se
276
manifieste y dé sus frutos en todo su esplendor, invitamos también a esa poderosa
arma del católico que es la Oración, obra de Dios, para que “haya muchos
operarios en la mies”, abogamos porque así como se cubren los gastos que
ocasionan la preparación de médicos, militares y otros profesionales de diferentes
ramas, puedan también sufragarse los gastos que ocasiona la preparación de
sacerdotes. De allí que para el próximo 17 de mayo se llevará a cabo una Colecta
Pro Seminario y durante todo ese mes se intensificará la Campaña en beneficio
del mismo”.
QUÉ SE ESTA HACIENDO
Para finalizar expresó Mons. Roa Pérez que en la actualidad el último sacerdote
ordenado en la Diócesis de Maracaibo, Pbro. Gustavo Ocando Yamarthe, está
encargado de toda la obra relacionada con el incremento de las vocaciones
sacerdotales, aparte de que la Campaña en tal sentido es permanente, dada la
magnitud del problema, por cuya solución debe trabajar con eficacia, con
voluntad y sentido de responsabilidad cristiana toda la comunidad católica de la
Diócesis.
Maracaibo, 11 de abril de 1964.
+ Mons. DOMINGO ROA PEREZ
Obispo de Maracaibo
277
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Está surgiendo una pregunta que muchas personas se hacen extrañadas, en vista
de los escritos aparecidos en alguna prensa sensacionalista y de cierta propaganda
oral o por correspondencia, que anda en circulación: ¿Se casarán los sacerdotes,
uniendo así, como dicen los defensores de la especie, los dos santos Sacramentos,
el del Matrimonio y el del Orden Sagrado, vecinos en la lista que ofrecen nuestros
catecismos? Será, acaso, el celibato el óbice en el desarrollo de las vocaciones
sacerdotales y el motivo de la defección de tantos ministros del Santuario; ¿o
acaso, sea necesario que los sacerdotes se casen para que así puedan demostrar
prácticamente cómo se ha de llevar una familia cristiana, ya que el matrimonio
mismo no daría las gracias suficientes para poderse orientar sin un modelo?
La castidad perfecta, consagrada al servicio divino, se cuenta, dice Pío XII, entre
60
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVI. Mayo- Junio
1964. Nº 171 pp. 22-28.
278
los tesoros más perfectos dejados como herencia por Jesucristo a la Santa Iglesia, y
así confundiéndose con los orígenes mismos de ella, fue, ya desde el principio,
estimadísima y tenida como su gala y su honor. Y la doctrina que enseña la
superioridad del celibato perfecto sobre el matrimonio es un dogma de fe divina,
solemnemente definido en el Concilio Tridentino y declarado siempre por el
unánime sentir de los Padres y Doctores de la Iglesia.
Fue el Concilio de Elvira el que recogió esta costumbre y la hizo ley, que más tarde
el Papa León Magno extendió a la Iglesia Universal; sin embargo tuvo muchas
dificultades, especialmente en los pueblos del Norte de Europa y por las
Investiduras, ya que para obtener los beneficios materiales anexos a ellas, muchos
se hacían sacerdotes sin tener vocación. Al principio, la legislación eclesiástica solo
contemplaba la ilicitud del matrimonio de los sacerdotes; fue el Concilio
Lateranense, en 1123, el que estableció su invalidez para los clérigos de Ordenes
Mayores, a partir del Subdiaconado.
OBJECIONES
279
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
POSICION DE LA IGLESIA
NUEVOS PRETEXTOS
280
dificultades son muchísimo más graves que las propias del celibato, aun bajo el
punto de vista meramente humano. Por ello el Señor afirma que los que le siguen
en el servicio perfecto, aún en esta vida, reciben el ciento por uno. (San Mateo
19,29).
Hoy, como en tiempo de la revolución protestante, se vuelve a hablar del Papa mal
informado y para denigrar del celibato se citan los casos negativos de las
defecciones, sin tomar en cuenta la pléyade gloriosa de eclesiásticos de todos los
grados, que se consagran totalmente al servicio divino en el más estricto
cumplimiento de la castidad perfecta, obteniendo para la Iglesia los más altos
triunfos con el ejercicio de esta virtud.
DISCIPLINA ACTUAL
281
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
PIO IX en la Encíclica “Qui pluribus”, al enumerar los errores del tiempo, cita
entre otros “la conspiración baja contra el sagrado celibato clerical, que, oh dolor!
es apoyada por algunas personas eclesiásticas, que, olvidadas miserablemente de su
propia dignidad permiten ser vencidos y seducidos por los halagos de la
sensualidad”.
SAN PIO X califica el celibato de “el más insigne ornamento de nuestro Orden”.
PIO XII afirma “sabiamente piensa la Iglesia que hay que conservar el celibato de
los sacerdotes” y precisa: “porque debe (el sacerdote) vivir libre de las
preocupaciones del mundo y entregarse por entero al servicio divino” y concluye:
“cuanto más espléndidamente brilla la castidad sacerdotal, tanto más el sacerdote
es juntamente con Cristo hostia pura, santa e inmaculada” (Menti Nostrae).
JUAN XXIII, luego de recomendar las enseñanzas expuestas por PIO XII en la
282
Encíclica, “Sacra Virginitas” sobre el tema, concluye en la Carta Encíclica
“Sacerdotii Nostri Primordia”: “!De cuánto provecho son para la Iglesia los
sacerdotes que ante todo se preocupan de conservar una castidad perfectísima¡.
Con Pío XI, Nuestro Predecesor, de feliz memoria, la consideramos la gloria más
pura del sacerdocio católico”.
CONCLUSIONES
De lo expuesto se desprende:
283
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
4º) Por lo tanto yo considero que es ilícita toda propaganda pública y privada
contra el celibato eclesiástico. Ningún sacerdote someramente ortodoxo debe
tomar parte activa, ni hacerse eco de esta campaña insidiosa.
284
costumbres públicas, ya por los atractivos del vicio, hoy para vosotros tan
frecuentes e insidiosos, ya por fin, por la excesiva libertad de relaciones entre
ambos sexos y que a veces se atreve también a introducirse en el ejercicio del
ministerio sagrado” (Menti Nostrae).
Es posible que la Iglesia estudie el caso de los sacerdotes que ya dejaron la vida
clerical para solucionarles su situación reduciéndolos totalmente al estado laical,
también con la dispensa del celibato.
EXHORTACION FINAL
285
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Obispo de Maracaibo
286
Circular del Sr Obispo Diocesano
Amadísimos hijos:
61
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVI – Mayo- Junio
1964 - Nº 171 pp. 28-31
287
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
LA MODERNIZACION DE LA EMISORA
Nos toca a nosotros recoger con devoción y agradecimiento esta preciada herencia
y darle el desarrollo correspondiente a las exigencias, progreso y técnica de
nuestros tiempos.
SIGNIFICACION DE LA EMISORA
El Concilio Vaticano II, luego de estudiar con especial interés el problema de los
medios de comunicación social, ha expresado su voluntad al mundo católico
mediante un documento sancionado al final de la segunda sesión. Después de
invitar a todos los hijos de la Iglesia a que procuren que los instrumentos de
comunicación se utilizan sin dilación y con el máximo empeño en las más variadas
formas de apostolado, expresa lo siguiente: Como resulta poco digno para los
288
hijos de la Iglesia soportar insensiblemente que la doctrina de la salvación sea
obstaculizada e impedida por razones técnicas o por los gastos, ciertamente
cuantiosos, que son propios de estos medios, este Santo Concilio amonesta sobre
la obligación de sostener y auxiliar tales medios. Y concluye insistiendo a las
asociaciones y a los particulares, que gozan de una gran autoridad en las
cuestiones económicas y técnicas en la necesidad de sostener con largueza y de
buen grado con sus recursos y pericia, estos instrumentos, en cuanto sirven al
apostolado y a la verdadera cultura.
Pero aún así surge un aspecto digno de aclararse: tales medios de comunicación
social, aunque se califiquen de católicos, son algo profanos, según expresaba hace
poco el mismo Romano Pontífice, es decir solo un reflejo de la vida profana que
vivimos. Como órgano de difusión son un espejo y deben ser un espejo amplio y
fiel, que obedece a su fundamental exigencia: informar, dar noticia, decir las cosas
como son, servir la verdad, es decir, presentar casi de forma fotográfica la verdad
de los acontecimientos, de los hechos, de la crónica; la verdad objetiva sobre el
289
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
mundo que nos rodea y se mueve en torno nuestro. Esta es una ley esencial para
los medios de radiodifusión a la que no se puede faltar, so pena de perder su
razón de ser. Y entre los derechos del hombre moderno está, según Su Santidad
Juan XXIII, el de recibir la información de los acontecimientos.
Aquí la tarea sagrada de los órganos informativos católicos: sacar de los hechos,
vistos bajo el prisma de la verdad y de enseñanzas inalterables, las consecuencias
saludables para los que se informan de ellos, frente a quienes in orientación
cristiana y desposeídos del concepto auténtico de la vida van deformando el
criterio con lo mismo que presentan, produciendo una servidumbre a ideas
erróneas y a opiniones falsas.
290
la Divina Providencia las modificaciones y ampliaciones que dentro de poco se
han de emprender.
Disponemos que esta circular sea leída en las misas de horas en todos los templos
de la Diócesis, el día 14 del presente mes, y comentada a los fieles de conformidad
con las disposiciones pontificias sobre el particular.
Dada, firmada y sellada en el Palacio Episcopal a los cuatro días del mes de junio
del año del Señor de mil novecientos sesenta y cuatro.
291
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Amadísimos radioyentes:
Y para LA VOZ DE LA FE, este día 4 de junio de 1964, es una fecha de alta
significación; el primer jalón en la existencia de las instituciones y obras que no
tiene límite por delante, Bodas de Plata, de Oro, los 100 años, y los Siglos, a no
ser que vengan las catástrofes, que borran también pueblos y naciones, junto con
sus instituciones.
62
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVI – Mayo- Junio
1964 - Nº 171 pp. 31-34
292
mérito y notable paso, que coloca a la Diócesis marabina en un puesto de
avanzada.
Con alternativas, altos y bajos, haciendo frente a todos los obstáculos que son
propios de las obras buenas, de las empresas nobles y útiles, especialmente si
llevan un sello cristiano, LA VOZ DE LA FE ha estado en un sitial de distinción
en el campo del apostolado orientando, enseñando, corrigiendo y contribuyendo
a toda obra positiva. El mensaje diario va en todas direcciones: a hospitales,
orfelinatos, conventos, casas de ricos y pobres, al lecho del enfermo, del anciano,
por campos y aldeas. Y así el sentido cristiano de la vida, el recuerdo de las
grandes verdades, la invitación para cumplir con los deberes fundamentales del
hombre, llega junto con la música, la noticia y la información de última hora a
través de las ondas hertzianas.
A esta misma hora, todas las tardes y con admirable constancia, su ilustre
fundador mantiene un programa que cubre el territorio que abarca la Emisora
como torrente de luz al que no escapa nadie. Todos los sectores sociales con su
variedad e influencia, lo oyen y admiran. ¡Y cuántas obras se han alimentado
desde aquí con ese programa! Vosotros habéis oído la invitación, el llamamiento
insistente, lleno de donaire y agilidad del querido “Padre Villalobos”, ya en
beneficio de los niños lisiados del Hogar Clínica San Rafael, ya de los ancianos
desamparados del Asilo San José de la Montaña, o para el templo de la Coromoto,
y lo habéis atendido, habéis dado, y vuestros nombres, vuestras direcciones, y
vuestras ocupaciones han resonado en este sitio, y se han esparcido luego en todas
direcciones con la indicación del aporte, y la marcha de la obra, primero en
ciernes, luego más adelantada, hasta presentarla ya terminada. Y como todos se
han mezclado en la sintonía, cada uno con su cultura y apreciaciones, así también
293
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Por eso dentro de unos minutos vamos a entonar el himno de acción de gracias
que se llama el Te Deum, con el cual la Iglesia Católica expresa su agradecimiento
al Señor por todos los beneficios.
Por ello a continuación, con motivo de este fausto aniversario, vamos a colocar la
primera piedra del edificio de la nueva Emisora, para cuya adquisición se han
hecho ya todas las diligencias, y esperamos esté concluida en los primeros meses
del próximo año, con una potencia 16 veces mayor a la que tiene actualmente el
equipo que está en servicio.
294
Y la Emisora abrirá más ampliamente sus puertas y pondrá su nueva dotación al
servicio no sólo de la Iglesia, sino de todas las instituciones e iniciativas culturales,
que encarnen bien y prosperidad verdadera para el Zulia y Venezuela. Seguirá
siendo y con mayor eficacia una infatigable luchadora de la bondad, de la justicia y
de la armonía social, en el trabajo por un mundo mejor, según los eternos
principios del Evangelio.
Por este edificio moderno, ágil, sencillo esperamos ver desfilando los grupos del
Apostolado Seglar, el Clero, los Religiosos y religiosas, los valores cristianos en
una avanzada de enseñanza y elevación humana y sobrenatural para esta tierra.
295
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
296
Carta del Excelentísimo Señor Obispo Diocesano
Ciudadano Doctor
Octavio Andrade Delgado
Gobernador del Estado Zulia
y Presidente de la Primera Asamblea Regional
Pro Desarrollo Económico del Estado Zulia
Comité Organizador y Delegados
Ciudad.
Estimados Señores:
Hacia los estudios y sabias deliberaciones de tan importante Reunión mira con
angustiosa expectativa el Zulia en una de las situaciones más duras de su historia
económica en espera de la apertura de fuentes de trabajo y transformación
industrial, las cuales, suministrando a sus hijos medios de decorosa subsistencia,
sirvan al mismo tiempo de instrumento de desarrollo económico y
engrandecimiento de esta porción de la Patria amada.
63
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVI - Julio-Agosto
1964 - N° 172, pág. 41-44
297
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Los que, por razones pastorales, estamos en contacto con las clases humildes de la
ciudad y del campo y conocemos en toda su gravedad el problema de tantas
familias desamparadas, de las cuales no hablan las estadísticas, somos testigos de la
horrible miseria que atenaza a densos sectores de la población, que exigen una
urgente intervención de los Sectores Oficiales y Empresariales para no empezar a
morirse de hambre.
Y alarma ver cómo aumenta el pauperismo día tras día, mientras las riquezas se
van acumulando en manos de unos pocos, de la empresa pública o privada, que,
para colmo de males, se dejan llevar de lo que el Papa Pío XII llama “intolerable
contraste entre el lujo inmoderado y la pobreza, a veces vergonzosa, siempre
estridente”.
298
Respetables Señores, Uds. estarán empeñados durante el desarrollo de estas
jornadas en un profundo estudio económico, de producción e industria, por ello
podría estimarse como fuera de propósito el que yo les hable del aspecto moral y
religioso. Sin embargo, la Asamblea ventila eminentemente la Cuestión Social, de
la que las finanzas son una parte y la más pasiva, siendo la principal la moral y
religiosa en el problema total del hombre, en que se presenta el cuerpo con sus
necesidades materiales, indudablemente, pero también el alma con sus exigencias
trascendentales, por las que se distingue de los demás seres.
299
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Permítanme que les haga unas pequeñas observaciones: Uds. ven cómo las
cárceles están llenas de prisioneros y todavía flota un reclamo porque las
Autoridades, no obstante la actividad desplegada por los Cuerpos de Vigilancia y
Represión, no logran recluir muchos culpables, amenaza y deterioro constante de
la sociedad, que deambulan impunes por las calles de pueblos y ciudades, la
cantidad de niños abandonados en permanente aumento, presa favorita de los
vicios, el alcoholismo, la criminalidad, terribles desviaciones que posiblemente
aumentarían al disponer de mayores recursos monetarios. En realidad muchos
procesados no son ni ignorantes ni desempleados, son víctimas de una
descomposición moral en crecimiento alarmante. Y así el dinero que hubiera
podido emplearse en escuelas y asistencia social tiene que ser destinado a la
construcción de cárceles y a su costoso mantenimiento.
300
Yo abrigo la consoladora esperanza de que Uds., en la inmensa mayoría católicos,
y los que no, muy respetuosos y admiradores de la doctrina social cristiana, se
esforzarán por llevar a la práctica en términos concretos en el Desarrollo
Económico del Zulia las grandes enseñanzas elaboradas por el Magisterio de la
Iglesia con la colaboración de grandes sociólogos, sacerdotes y seglares.
La Iglesia les bendice, mira con gran interés su trabajo y les recomienda de manera
especial los pobres, los niños, los desheredados, los obreros y campesinos, en
quienes es necesario ver ante todo la condición de seres creados a imagen de Dios,
cuyas almas es preciso cuidar, apartándoles de aquello que degrada y envilece, y les
pone en peligro de eterna desgracia.
301
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
64
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVI – Septiembre-
Octubre 1964 - N° 173, pág. 25-28
302
Hoy se multiplican las asambleas de los pueblos con el ánimo de dialogar para
evitar males y ayudarse en la búsqueda de los grandes recursos que brindan la
técnica, la ciencia y la economía, a fin de hallar los medios convenientes de hacer
que el bien y la prosperidad sirvan a todos en la mutua ayuda y colaboración
aportando cada nación los medios que están a su alcance. El diálogo ha tenido
resultados de incalculables beneficios, y muchos males se hubieran eliminado de
haberlo empleado en mayor escala.
La Iglesia, que tiene una misión extraordinaria en el mundo, la de mayor
significación, puesto que está unida con la suerte definitiva de los hombres, en
este gran Concilio, el más grande de su historia, entra en conversaciones consigo
misma, con sus dirigentes, los que son padres de los pueblos y anunciadores del
reino celestial: los Obispos; pero al mismo tiempo lo quiere hacer con el mundo
en que le toca vivir. Y, como dice Su Santidad Paulo VI, Ella se hace mensaje, se
hace palabra, se hace coloquio.
A nadie quiere suplantar del sitio legítimo que le corresponde, y a todos quiere
ayudar en el altísimo ejercicio de su misión. Sabe muy bien que el Evangelio que
lleva es luz, novedad, energía, renacimiento y salvación, como lo acaba de expresar
Paulo VI.
Y quiere hablar con todos los hombres, con aquellos que tienen inquietudes y
angustias por las miserias que nos rodean, y están equivocados en los remedios
que aplican, con los que tienen fe en una divinidad y también con los ateos, y a
todos desea hablarles y busca hacerlo en un plan maternal, cariñoso y leal.
Permitidme, amadísimos hijos, que os aclare algunas ideas relativas a las
finalidades del Concilio y su posición en el diálogo con los que no creen o
pertenecen a otras confesiones.
303
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
304
de encarnar el mensaje de la revelación, aprovechando los adelantos y de acuerdo
con la psicología, sin alterar el contenido que sigue siendo el mismo.
LA IGLESIA Y EL DIALOGO CON EL MUNDO
Muchos llevados de una indiscutible buena fe, ansiosos por la salvación de los
hombres e impresionados ante las dificultades que presentan no pocos aspectos de
la moral cristiana, sobre todo, han expresado el deseo de que se realice un cambio
en esas facetas, a objeto de allanar el camino, y en este sentido esperan del
Concilio hasta cambios sustanciales. Tal manera de pensar y esperar es una
ilusión. Constituye un error. A tal actitud responde le Romano Pontífice en su
Encíclica “Ecclesiam Suam”: “La solicitud por acercarse a los hermanos no debe
traducirse en una atenuación o disminución de la verdad. Nuestro diálogo no
puede ser una debilidad respecto al compromiso con nuestra fe…”. El irenismo y
el sincretismo son en el fondo formas de escepticismo respecto a la fuerza y al
contenido de la palabra de Dios que queremos predicar.
Y el mismo Romano Pontífice da la razón: “no está en nuestro poder el transigir
en la integridad de la fe y las exigencias de la caridad”.
En esta hora convulsionada de la historia, la Iglesia está de rodillas orando en
unión de María, madre de Jesús, en primer lugar por los Padres Conciliares
Sucesores de los Apóstoles, en espera de nuevas luces y gracias que ciertamente le
vendrán del Espíritu Divino.
Y luego pide a los católicos de todos los confines del mundo que en sus diversas
lenguas y modalidades, formando un solo corazón, como miembros de una gran
familia, se unan en este clamor para que el Señor asista con sus gracias especiales a
su Santa Esposa y pueda así ser siempre norte y guía de las conciencias, luz del
mundo, paz, amor y tranquilidad para los hombres que se confunden en la gran
altura de sus conquistas sin Dios y sin preocupación de la suerte eterna.
305
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Orad, queridos hijos, orad con fervor por el Concilio, sentid la grandeza de la
catolicidad, uniéndonos con los hermanos en la fe y el amor de Dios que están
integrando el gran cuerpo místico de Cristo distribuido por el mundo entero.
GOBIERNO DE LA DIOCESIS
Dadas las condiciones de salud precaria de nuestro dilecto Vicario General, a
quien le resultaría muy penosa la dirección de una Diócesis tan extensa y de muy
duro trabajo, hemos nombrado Gobernador Eclesiástico con todas las
atribuciones que tan delicado cargo supone, al Ilustrísimo Monseñor Mariano
José Parra León, Provisor del obispado, para que durante nuestra ausencia se
ocupe de los negocios y actividades de la Diócesis.
Agradecemos altamente a las Autoridades, Clero, Organizaciones Piadosas e
Instituciones Culturales y Sociales la atención y colaboración que se dignen
prestar a tan Ilustre prelado en el cumplimiento de su misión.
Con la promesa de que tanto en aquella gran Asamblea de la Iglesia, como en los
diversos santuarios católicos que tenga oportunidad de visitar, os recordaré y oraré
por vosotros y por vuestras intenciones, os imparto de corazón mi bendición de
despedida de padre y pastor de vuestras almas.
Dadas, firmadas y selladas en nuestro Palacio Episcopal de Maracaibo el día
primero de septiembre del año del Señor de mil novecientos sesenta y cuatro.
306
Circular del Excelentísimo Señor Obispo Diocesano
Esta segunda quincena del presente mes resulta muy apropiada para tan
importante evento porque en ella ocurre la conmemoración del nacimiento del
Niño Jesús, el más grande, bello, y poderoso de los niños que han poblado la
tierra, y que, a su vez, se hizo el más humilde, pobre y desamparado por amor a los
hombres, por la redención y salvación de todos, empezando por los pequeñuelos.
La Iglesia Católica, fundada por Jesucristo, desde sus primeros tiempos se viene
ocupando con especial predilección de la suerte de los niños, a quienes defiende
con su doctrina y moral y ampara con tantos Institutos y medios de protección a
favor de ellos, a quienes el Señor quiere cerca de sí, por ello considera como
hecho a sí mismo lo que se les haga.
Siendo como las flores que engalanan al mundo con su gracia y lo perfuman por
el candor de su inocencia y constituyendo la promesa de la religión, la patria y la
familia es justo que gobernantes, padres de familia, sacerdotes e instituciones nos
65
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVI – Noviembre-
Diciembre 1964 - N° 174, pág. 29-32
307
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
El mayor obsequio que se les puede hacer no son los regalitos de navidad, los
juguetes, que pronto se rompen, es el cariño de todos los días, el buen ejemplo, la
enseñanza sana, la defensa de su inocencia, el respeto a sus grandes derechos
relacionados consigo mismo, con los demás y con Dios, y principio y fin de todas
las cosas, es el sacrificio permanente por su bien.
Al alabar la iniciativa de esta Jornada del Niño y felicitar a todos los que están
tomando parte en ella, llenos de entusiasmo y alegría, con la plena satisfacción de
que hacen una obra muy plausible, yo me permito, en mi condición de Padre y
Pastor de las almas y predicador de la doctrina de la Iglesia, la más grande
defensora del niño, recordar algunas ideas relacionadas con los derechos de los
pequeños y los problemas que le afectan en estos tiempos:
1° EL DERECHO A LA VIDA
308
la Divina Providencia ha destinado en sus eternos designios para dar alegría a los
hogares, ciudadanos a la Patria y pobladores al Cielo.
Está muy bien la jornada del 20 de diciembre para defender al niño venezolano de
la muerte, con que lo amenazan los nuevos Herodes como lo hicieron con el Niño
Jesús. Es un signo de vida y de pueblo joven el que todos nos levantemos a
proclamar el amor al niño, a defenderlo de sus enemigos y a rechazar las consejas
que nos quieren imponer para vaciar las cunas y entristecer los hogares y detener
la marcha de la Patria hacia su grandeza.
Habrá regalos para los niños, alegría y fiesta, y veremos el espectáculo de muchas
familias, llenas de méritos ante Dios y ante la Patria presentarse con la corona de
hijos, la mejor ofrenda para Venezuela y para la Iglesia, como respuesta gráfica a
los maestros del mal y socavadores de los destinos del país, cuya mayor riqueza son
precisamente sus propios hijos.
2° EL DERECHO AL HOGAR
309
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Pobre niño el que no puede abrir el léxico con los sacrosantos nombres de padre y
madre. Pobre niño el que no se cobija bajo los brazos del padre y siente la caricia
de una madre toda vida y dedicación al hijo, que forma su tesoro y sus delicias.
Ojalá ese clamor llegue hasta los oídos de quienes pueden poner remedio a tales
males. Que el 20 de diciembre no sea solamente un día de fiesta sino también de
revisión y de vuelta a la defensa de los grandes principios morales que amparan y
protegen al niño.
310
3° EL NIÑO TIENE DERECHO A UNA EDUCACION RELIGIOSA Y
MORAL que lo capacite para conocer a su Dios, para quien ha sido creado y
utilizar los medios en prosecución hacia este nobilísimo fin.
CONCLUSION
Estos son algunos de los principales derechos del niño que he querido recordar en
esta oportunidad, porque los considero bastantes descuidados con grave perjuicio
para él mismo y para la Patria.
Yo les pido a los Sacerdotes, Obreros del Evangelio y maestros de la Verdad, a los
Religiosos y Religiosas que consagran la vida a nuestros niños y jóvenes, a los
311
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Movimientos del Apostolado Seglar, que tanto bien hacen con su obra y su
ejemplo, que presten toda su colaboración a esta gran Jornada del Niño con ideas,
iniciativas, obras y espíritu cristiano a objeto de que de ella se saquen los mejores y
más sólidos frutos.
Y que la luz de Belén que iluminó el camino de los niños de aquella comarca para
encontrar a Jesús, en quien está la redención y la vida, caiga con todo su esplendor
sobre nuestros niños y aleje de ellos las tinieblas del error y los miasmas del
pecado.
Con estos sentimientos impartimos nuestra bendición a los niños, sus padres, sus
hogares y a aquellos que, con la familia, llevan el peso y la responsabilidad de la
educación y formación de los ciudadanos más tiernos de nuestra patria.
312
Palabras del Excmo. Sr. Obispo Diocesano en la Toma de Posesión del
De allí la alta distinción con que la Iglesia lo destaca y los honores de que lo rodea
colocándole en el más alto sitial después del Obispo.
66
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVI – Noviembre-
Diciembre 1964 - N° 174, pág. 33-36
313
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Hasta ayer hubo un solo Vicario, pero los negocios eclesiásticos se han
multiplicado con el correr de los tiempos y el respectivo crecimiento de la
población: antes había menos Clero, Colegios, Iglesias, Comunidades de
Religiosas, Parroquias y Movimientos de Apostolado.
Para hacer frente a tal estado de cosas, con el ánimo de modernizar los métodos
de Apostolado a base de una Pastoral de Conjunto, coordinando las fuerzas vivas
de la Iglesia y los diversos grupos de actividad, a tenor del Canon 366, que prevé
la existencia de más de un Vicario General, hemos determinado, después de
estudiarlo debidamente en la presencia de Dios, designar otro Vicario General,
cuyo nombramiento ha recaído en la persona del Ilustrado Señor Mariano Parra
León.
314
Sin embargo, la importancia de la Diócesis en franco crecimiento y desarrollo
espiritual requería una persona con la autoridad y atribuciones que corresponden
a un Vicario en pleno ejercicio.
315
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Pero si hay jornadas tristes y días menos agradables, en nuestra labor hay también
sus grandes recompensas, aún bajo el punto de vista humano, porque considero
que no hay para un sacerdote de Cristo alegría más grande que el ver el triunfo de
la causa a la cual sirve y el avance de la filosofía que él enseña. Esto supera a toda
ponderación y aún premia ya desde esta vida todos los sacrificios que se hagan.
316
capacidad de trabajo en orden al engrandecimiento del Zulia en la luz de Cristo,
en la grandeza de su doctrina y la fuerza insuperable de su moral.
Termino mis palabras con la expresión familiar en nuestros ambientes del Clero,
“ad multos annos”, no sin antes colocar su oficio bajo el amparo y protección de
María Santísima de Chiquinquirá, Reina y Señora de esta tierra y fuente de
energías espirituales, ante cuyo trono celebraré la Santa Misa esta tarde para pedir
por la Diócesis, el Clero, Seminario, Movimientos Apostólicos y ayuda y gracia
para el nuevo Vicario General.
317
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
AÑO 1965
Señores Profesores:
A los agasajos, felicitaciones y parabienes, de que sois objeto con motivo del Día
del maestro, yo quiero unir el testimonio de mi admiración por vuestra labor, tan
dura y tan meritoria, y exaltar a la vez la importancia de vuestra alta misión en la
marcha de los destinos del individuo y de la sociedad.
Así se puede afirmar que de tal maestro, tal alumno, y según las escuelas, tal el
porvenir de Venezuela.
Vosotros sois los artífices que ennoblecen y elevan la inteligencia del niño con el
don preciosos de la ciencia, alimentan y dilatan en su alma el efecto y la
consagración a los grandes ideales; sois la abeja laboriosa que prepara la miel
deleitable del saber, ya en los viejos pergaminos de las bibliotecas, ora en el
conocimiento vivo y ágil del momento, o en el libro estupendo del universo para
depositarlo, luego asimilarlo y fácil, a manera de cuidadosa madre, en la mente del
67
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVII – Enero-
Febrero 1965 - N° 175, pág. 31-34
318
niño que se abre a manera de copa áurea para beber luz, de página blanca e
impoluta para que se escriba en ella con caracteres indelebles su camino y su ruta
de largo andar. Sois el puente que une el pasado con el porvenir y el faro que
orienta.
CAMPO DE LA EDUCACION
Una educación que no atienda los grandes valores del espíritu, es una traición, un
engaño, una tremenda injusticia cometida contra el niño porque dejan sin
respuesta las grandes incógnitas de su alma y de su destino último.
DIFICULTADES DE LA EDUCACION
1°) Del propio niño. Herido con las graves consecuencias del pecado original, lo
que se traduce, según el sentir de los teólogos, en un obscurecimiento de la
inteligencia y una congénita debilidad de la voluntad; por ello desde la más tierna
infancia está inclinado al mal con la respectiva oposición para el bien. Siendo
luego la Escuela un conglomerado de niños de diversas procedencias, caracteres,
319
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
capacidades, y edades, se crea un campo difícil para el trabajo, que exige una
consagración total, una vigilancia permanente y una adaptación viva y ágil, para
que el maestro pueda hacerse siempre todo a todos y a cada uno de ellos.
Porque ningún ideal humano, por grande y noble que sea, ninguna técnica por
eficaz que se considere, pueden reemplazar los estímulos y la fuerza moral que
vienen de la fe y los principios superiores de la religión.
320
Y toda formación escolar que rechace esas directrices fundadas en la verdad eterna
son un atentado criminal contra el pueblo, cuyos tristes frutos serán muy amargos
para el porvenir, como decía Pío XI en una carta al Episcopado Alemán en tiempo
del nazismo, que absorbió toda la cuestión escolar, y sabemos lo que sucedió a esa
noble nación y al mundo entero.
En este Día del Maestro, habéis venido a rezar, a pedir auxilio a Dios y a renovar
vuestra voluntad de servicio. Magnífico, porque de Él viene toda gracia y
bendición, y sin El nada se puede hacer.
Este es un pueblo que sobresale no solo por la riqueza de sus minas, la fecundidad
de sus tierras, la abundancia de sus aguas, la inspiración de sus poetas, la fibra de
sus artistas y la sabiduría de sus hombres ilustres, sino también por su eminente
321
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
espiritualidad y capacidad para la altísima vida religiosa, por ello sus auténticos
representantes, el prototipo ideal son todos aquellos maestros que aunaron los
valores integrales de la ciencia y la fe.
Volved hoy el pensamiento a los Hermágoras Chávez, Dr. Raúl Cuenca, Daría de
Windt, Amelia Ríos, Fredeswinda de Cabrera, Elisa Faría, Carmelita y Elvia
Andrade, y tanto maestro cristiano, verdadero representante del pueblo zuliano en
el campo de la docencia, cuyos restos descansan a la sombra de la cruz, símbolo de
redención y vida, en espera de la resurrección universal, premio de los que
hicieron bien y ayudaron a los demás a recorrer ese mismo camino.
322
Instrucción del Excmo. Obispo de Maracaibo con motivo del Decreto Conciliar
sobre las Reformas Litúrgicas.68.
Amadísimos hijos:
68
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVII – Marzo-Abril
1965 - N° 176, pág. 21-24
323
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
La innovación trae algunos cambios en las oraciones, las lecturas y las ceremonias,
pero lo que constituye realmente una novedad es el uso de las lenguas vivas en la
mayor parte de las preces de la misa y en la administración de los Sacramentos,
que hasta entonces el Sacerdote, recitaba en latín, idioma desconocido para la casi
totalidad de los católicos.
Al simplificar los ritos y emplear la lengua que habla pueblo, la Iglesia busca
obtener una participación más consciente, activa y fructuosa de los fieles en la
celebración litúrgica, que, por ser obra de Cristo Sacerdote y de su Cuerpo, la
misma Iglesia, es acción sagrada por excelencia, cuya eficacia con el mismo título y
en el mismo grado, como dice el Concilio, no la iguala ninguna otra acción de la
Iglesia.
324
a conocer el extraordinario contenido de fe, gracias y bendiciones que encierran
las oraciones, simbolismos y ritos de la Sagrada Liturgia.
Por ello han de procurar seguir con devoción las ceremonias y oraciones del
celebrante en lugar de las prácticas de piedad de uso particular, que muy bien
pueden realizarse fuera de los actos litúrgicos.
También se requiere una generosa colaboración del pueblo fiel para ayudar a los
pastores de almas en la máxima perfección de las celebraciones litúrgicas,
especialmente en la administración de los Sacramentos de Bautismo y
Matrimonio.
En Parroquias tan extensas y de tantos habitantes, como las nuestras, porque los
fieles dejan estos sacramentos para ciertas temporadas del año, como Navidad,
Pascua de Resurrección, Fiestas Patronales, Visita del obispo, se produce esa
aglomeración de bautismos y matrimonios sin que se puedan llenar las
solemnidades e impartir las enseñanzas que la Iglesia ordena con motivo de su
recepción. Y así se presentan los casos de 60, 80, 100 y más bautizos en el mismo
día.
Desde esta misma fecha abrimos una campaña diocesana encaminada a crear en
los fieles conciencia de que los bautismos y matrimonios deben hacerse a lo largo
de todo el año, dejando estas fechas que hemos señalad anteriormente, para que
los Sacerdotes puedan dedicarse a la catequesis, la predicación y preparación de
325
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
las almas a fin de que se celebre con la mayor piedad y fervor los grandes
acontecimientos del cristianismo.
Esta práctica era quizá explicable en otros tiempos cuando no había suficientes
vías de comunicación y por lo tanto era difícil el acceso a los centros urbanos o a
donde había sacerdotes.
Pedimos a los sacerdotes, maestros infatigables del pueblo cristiano, que pongan
todo empeño en esta orientación, y estamos seguros de que los fieles atenderán su
llamada.
De otra manera todas las reformas litúrgicas y la renovación espiritual, tan deseada
por la Iglesia, se quedarían en el papel. Y nosotros nos haríamos responsables ante
Dios del fruto, que, habiéndose podido cosechar en abundancia, se perdió por
nuestro descuido.
326
función participada. En cambio lo harán en latín cuando el sacerdote esté
sólo con el Acólito o con tan poco número de fieles que la función no
pueda ser participada.
3. Las misas de colegios para todo el alumnado en uno de los días feriados de
la semana se celebrarán en castellano de cara al pueblo y con homilía sobre
algún punto de la misa correspondiente.
4. Se predicará la Homilía siempre en las misas que celebran los Capellanes o
sus sustitutos para la comunidad los domingos y días de fiesta.
5. En las misas participadas se tendrá la oración de los fieles, ahora la
indicada para el tiempo de Cuaresma en la página 20 del ordinario de la
misa.
6. En la administración de los Sacramentos se utilizará el texto bilingüe
preparado por EL CELAM.
Esta instrucción será leída en todas las misas de hora en lugar de la homilía el
primer día de fiesta después de que se reciba.
Os bendice en el Señor.
327
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Nos, Domingo Roa Pérez. Por la gracia de Dios y la Autoridad de la Santa Sede,
Obispo de Maracaibo. Al Clero Secular y Fieles de la Diócesis. Salud y bendición
en el Señor.
El 6 de junio se celebrará este año la Sagrada Liturgia la festividad de Pentecostés.
El Episcopado Venezolano determinó hace tiempo que en esta solemnidad, por
las relaciones que guarda con el Colegio Apostólico, Primer Seminario, se tuviera
en todo el país una gran jornada por las vocaciones sacerdotales y religiosas.
En los últimos años, ante el gravísimo problema que confronta Venezuela por la
escasez de clero, se ha venido dedicando un mes entero para ilustrar a los fieles
acerca de la trascendencia de la obra del seminario.
Nos, queremos nuevamente dirigirnos, mediante estas Letras, a los católicos de la
Diócesis, mejor a la Iglesia local, con el fin de informar e insistir, y con grito de
emergencia, acerca de la situación angustiosa por la que pasa la Diócesis a causa
de la escasez de sacerdotes.
Solo hay en la Diócesis 148 sacerdotes, incluidos los que se dedican a labores de
docencia, y los enfermos y prácticamente imposibilitados para el ejercicio del
Ministerio. Y de ellos son nativos sólo 29, y los demás provienen de otros países.
Y si tenemos en cuenta que es voluntad de la Iglesia que los países cristianos no
solo puedan ser servidos por sacerdotes oriundos del lugar sino que cooperen con
ellos a la imponente obra de la evangelización de las naciones, podemos ver a
simple vista cuál es el estado nuestro. Lejos de encontrarnos en condiciones de
69
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVII – Mayo-Junio
1965 - N° 177, pág. 9-12
328
participar en esta empresa de ser heraldos del Evangelio en las regiones no
cristianas, si no tuviéramos la sustancial ayuda de los sacerdotes no nativos, la
Iglesia católica entre nosotros estaría declinando con rapidez incontenible. Con
23 sacerdotes venezolanos, dedicados directamente a la cura de almas, es
imposible atender el millón de habitantes de que prácticamente consta la Diócesis
de Maracaibo. Corresponderían más de 43.000 personas por sacerdote, cuando
según los estudios realizados un buen servicio religioso requiere un sacerdote por
cada 1.000 habitantes.
Y el porvenir es nada halagüeño para los años que siguen inmediatamente, y para
los tiempos posteriores grave, si no logramos robustecer la vida del Seminario con
numerosos y bien escogidos candidatos. Desde 1961 se han ordenado 3 sacerdotes
y a partir de esta fecha se ordenarían7, prácticamente 1 por año, si perseveran
todos los que cursan estudios de Filosofía y teología.
El índice de perseverancia durante los 5 o 6 primeros años de formación es muy
bajo, no pasando del 8%; ahora bien, nosotros en esos cursos apenas contamos
con 52 seminaristas. Para asegurarnos 5 ó 6 sacerdotes anualmente a partir de
1977, cuando la población registrará un gran aumento y muchos de los sacerdotes
que hoy prestan servicio habrán muerto, sería necesario que el Seminario tuviera
actualmente por lo menos 500 jóvenes, y esto haciendo cálculos siempre dentro
de un marco de escasez y muy por debajo del nivel normal.
Ante este cuadro tan desolador, que pone frío en el alma, es necesario recordar
una vez más que la obra de la salvación de las almas, dentro de la economía actual
establecida por la Providencia Divina, depende del número y eficacia de los
sacerdotes, que a su vez está relacionada con la vitalidad y éxitos del Seminario.
De allí el que la Iglesia haya consagrado en todo tiempo sus mejores cuidados a la
formación de los sacerdotes. Y no se cansa de inculcar la importancia de los
329
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Seminarios, y pedirles a los obispos que los consideren como la niña de sus ojos.
Estamos, pues, amadísimos hijos, ante un problema de gravedad que exige
esfuerzos gigantescos e inmediatos para buscarle solución adecuada. Problema de
la Iglesia, de la Diócesis, de los católicos, y por ello todos hemos de resolverlo si
queremos difundir y mantener la vida cristiana.
Aprovechando esta nueva jornada, repetimos con mayor insistencia, si es posible,
el llamamiento, con que hemos empezado nuestra actividad pastoral en la
Diócesis: la obra del Seminario, en la cual se puede cooperar con estos tres
aspectos: oraciones, contribuciones y aporte humano.
ORACIONES
Es obra del Señor y éstas caminan con la fuerza de la oración y el sacrificio. Y en
cuanto al Seminario, el Señor lo dice expresamente en el Evangelio que se le pida
al Dueño de la Mies que envíe muchos operarios. Toda otra iniciativa o industria
humana, que no vaya iluminada por la asistencia y bendición de Dios, será estéril.
A ella han de unirse la penitencia y el sacrificio que tanto conmueven al Señor y le
inclinan a derramar sus gracias y dones celestiales.
AYUDA ECONOMICA
El funcionamiento del Seminario supone crecidos gastos, porque todos los
estudios se hacen en un riguroso internado. La mayor parte de los seminaristas
provienen de familias pobres, que muy poco pueden aportar al sostenimiento del
hijo. Y el Seminario no tiene rentas. Vive con las limosnas de los fieles, por cierto,
variables de un mes a otro, y que ordinariamente no están a la altura de la
importancia de la obra.
APORTE HUMANO
Los candidatos para el sacerdocio. Nos, en nombre de Dios y de su Santa Iglesia y
para el bien y triunfo de la causa cristiana en el Zulia, formulamos un
330
llamamiento a los jóvenes que sienten inquietudes espirituales y están dotados de
las cualidades morales e intelectuales, requeridas para el sacerdocio, a que mediten
y estudien su posibilidad de ingresar al Seminario. Nos, en nombre de Cristo, les
ofrecemos hacerlos pescadores de hombres, es decir, instrumentos de bien para
esta tierra, mensajeros del Señor y administradores de los misterios de Dios.
E igualmente nos dirigimos a la familia cristiana para rogarle que no estorbe las
manifestaciones de vocación de sus hijos sino, que las dejen correr y madurar
libremente.
A los Educadores, Sacerdotes, Religiosos, Militantes de los Movimientos de
Apostolado Seglar, les invitamos a cooperar decididamente en la obra de la
búsqueda y orientación de las estupendas vocaciones que el Señor bondadoso ha
sembrado también en esta tierra.
Y a los Sacerdotes, Seculares y Religiosos, que con tanto entusiasmo trabajan en la
Diócesis, a la vez que les agradecemos su estupenda colaboración, les rogamos nos
ayuden a sembrar la Iglesia en El Zulia al irla dotando de los sacerdotes nativos
que le son imprescindibles para su obra divina.
Tenemos la firme esperanza de que, si todos los esfuerzos se unen, podremos tarde
o temprano llegar a la meta deseada.
DISPOSICIONES.
Con el objeto de coordinar la campaña disponemos un solemne novenario al
Espíritu Santo, que empezará el viernes siguiente a la jueves de la Ascensión, y se
tendrá en todas las Iglesias parroquiales, filiales y capellanías, con una breve
exposición doctrinaria acerca del sacerdote, y su formación. La hora puede ser
escogida de acuerdo con la concurrencia de fieles. En la Santa Iglesia Catedral
habrá Misa Pontifical a las 6 de la tarde del día 6. Predicará el Sr. Pbro. Gustavo
Ocando, Director del Diario Católico “La Columna”. Para ella invitamos a los
331
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
332
Carta Pastoral del Sr Obispo Diocesano sobre la Educación.70
70
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVII – Mayo-Junio
1965 - N° 177, pág. 13-18
333
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
334
Universidades, Colegios y Escuelas, ella va siempre a la vanguardia: las primeras
escuelas normales, técnicas, agrícolas, talleres, cooperativas escolares, son fruto de
su inquietud e iniciativa, que no solo busca el bien espiritual y eterno de las almas,
sino que juntamente fomenta el progreso material y social de los pueblos.
Hoy mismo la experiencia de algunas escuelas católicas está sirviendo de base para
reformas escolares técnicas en las del Estado.
EL HOMBRE ENEMIGO
Para nadie es un secreto, al menos para los que están trabajando y siguiendo de
cerca el proceso educacional, que en Venezuela existe una tremenda campaña
laicista y encaminada directa o solapadamente al establecimiento del monopolio
del Estado en materia educacional.
“Tendencia laicista”, es decir, se busca una educación sin Dios, con prescindencia
de los altos valores espirituales y sobrenaturales, lo que resulta un atropello para
un pueblo que en su inmensa mayoría se llama cristiano. Y de “monopolio”,
encaminada a establecer de hecho y de derecho la idea de que el Estado se
atribuya exclusivamente la tarea de la educación negando a los particulares y a los
grupos independientes asumir en este campo alguna responsabilidad propia; y así
se violan en tal tesis las exigencias fundamentales de la persona humana.
Y estas tendencias se presentan con los pomposos calificativos de revolucionarias,
democráticas y populares, para narcotizar al pueblo y engañar a la opinión pública.
TEMORES PRESENTES
Nuestras preocupaciones se fundan, amadísimos hijos y estimados educadores
católicos de la escuela privada y de la oficial, en que los patrocinadores de estos
errores se valgan de los problemas técnicos que confronta la educación para
avanzar en la tesis del centralismo y del materialismo escolar.
335
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
336
moral para la formación de las conciencias y para el ennoblecimiento de la vida en
todos sus planos y ordenamientos, es un atentado criminal contra el porvenir del
pueblo, cuyos tristes frutos serán muy amargos en las generaciones futuras”. Los
hechos históricos inmediatamente posteriores confirmaron cuán acertada era la
queja del Romano Pontífice contra el estatismo y laicismo de la escuela.
UNA INTERROGANTE
¿Una nueva ley educacional se basará en los postulados de la justicia, la verdad y
las exigencias del País, o aumentará el atropello a los derechos de la Familia, de la
Iglesia y de las Instituciones Privadas, en busca del objetivo de apartar más y más a
la juventud y la niñez de la moral y el sentido cristiano de la vida?
Os decimos con toda sinceridad: una legislación que ahonde más y amplíe el
actual estatismo sería un gravísimo peligro para la paz social, la cultura, el progreso
y el bienestar del País, ya tan afectado por la creciente descomposición, fruto
directo de la descristianización progresiva de la juventud, y disminución de los
derechos de la familia y de una sana libertad, que estimula la iniciativa privada y
beneficia por igual a todos, gobernantes y gobernados, profesores y alumnos.
EL ANTE-PROYECTO DE LA FEDERACION VENEZOLANA DE
MAESTROS
Se ha dicho en la propaganda oral desarrollada de pueblo en pueblo, y de escuela
en escuela que ese Ante-proyecto es católico. Lamentamos mucho tener que
desmentir tal afirmación, pero hemos de hacerlo en honor de la verdad.
Si contiene reformas buenas, también no es menos cierto que en él aparece una
marcada tendencia laicista, es decir prescindencia de los grandes valores
espirituales correspondientes a un pueblo cristiano y una arrolladora inclinación
al estatismo, o sea el monopolio del Estado. Y hasta tal punto ha avanzado en
estos dos errores capitales, que se ha podido afirmar de él que un gobierno
337
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
netamente comunista no tendría que hacer sino ligeras modificaciones para que le
sirviera en su función absorbente.
Allí en efecto se defiende abierta o solapadamente la tesis absurda y condenada no
sólo por la Iglesia sino también por el derecho natural: de que la educación es
función esencial del Estado. Se pretende igualmente que aún los recursos
económicos privados encaminados a la educación sean directamente
administrados por el Estado.
Si a Venezuela le hacen falta más colegios, escuelas, institutos superiores para
fomentar la cultura y el progreso, ¿por qué el Estado ha de cortapisar, entrabar e
impedir con una acción paternalista y fatal el ejercicio de los derechos que tienen
otras entidades para crear centros de educación, que tanto provecho aportan a la
comunidad?
La experiencia está demostrando que tales institutos rinden una magnífica labor
porque allí no hay las huelgas, balaceras, desórdenes y paralización de actividades,
que se traducen en pérdidas irreparables para el desarrollo de la nación.
En Carta Pastoral del 26 de julio 1960 pedíamos oficialmente la participación en
el Presupuesto distribuido por el Estado para los institutos de educación. Y hoy
volvemos a insistir en esta idea. Estamos plenamente convencidos de que con esa
política se aumentarían las escuelas y el rendimiento subiría de calidad. Mientras
el pueblo no pueda enviar sus hijos a las escuelas de su preferencia y atendidas por
maestros libremente escogidos el hablar de una ley de educación revolucionaria,
democrática y popular, es un mito. Tal derecho se quedará para los que tienen
dinero y están en altos empleos del Estado.
VOZ DE ALERTA
Os alertamos y ponemos en guardia. No os dejéis engañar. El monopolio escolar
perjudica a maestros, padres de familia, alumnos y al país que lo sufre. Si se
338
imponen las teorías de ciertos grupos laicizantes la descomposición social, el
pandillaje, el enguerrillamiento y la niñez abandonada crecerán hasta ahogar esta
querida patria nuestra, lo que Dios no permita.
El problema de la educación no es sólo técnico, es principalmente moral y
religioso. Por ello pone espanto el ver cómo se trata de aislar más y más los
motivos espirituales con el estorbo creciente para su desarrollo.
Para concluir estas advertencias queremos resumir algunos puntos importantes.
1°) La Iglesia quiere una reforma educacional y no solo esto, sino desea una nueva
ley acomodada a las necesidades actuales del País. Pero ella debe ser fruto de una
consulta a todos los que tienen participación en la materia, y no resultado de un
grupo que está de espaldas a la realidad terrible nacional por la descomposición
que ha ido en aumento.
2°) AVEC y FAPREC, dos organizaciones técnicas nacionales de la educación
privada, están trabajando intensamente en el estudio de las reformas
educacionales. Esperamos que los fieles les darán todo el respaldo que su esfuerzo
merece. Ya han dado a conocer su criterio en un comunicado que publicó la
prensa.
3°) La educación privada, desenvolviéndose entre dificultades de todo género,
realiza una obra extraordinaria significación para Venezuela. Esperamos que
quienes tienen la responsabilidad de la suerte nacional la sepan valorar, apoyar y
concederle el libre ejercicio de los derechos que a ella pertenecen.
4°) Pedimos a los Sacerdotes que difundan ampliamente la doctrina católica
acerca de la educación cristiana de la juventud, contenidas en la maravillosa
encíclica Divini Illius Magistri. Lo mismo al Apostolado Seglar organizado. La
ignorancia en esta materia, es el mejor aliado de los enemigos del nombre
cristiano.
339
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Para terminar estas Letras expresamos nuestra admiración y gratitud a los maestros
de la escuela privada y oficial que trabajan con tanto ahínco en la obra más
importante del país, la educación, y confiamos en que sabrán aprovechar cada día
mejor las enseñanzas religiosas y morales que la Iglesia ofrece, y que son la más
sólida garantía para su trabajo.
Pidamos, amadísimos hijos, que el Señor, dador de todo bien, sea camino y vida
en la educación venezolana, y sus santos Mandamientos, fundamento de toda
escuela.
Estas nuestras Letras serán leídas en todas las Iglesia y Capillas de la Diócesis, el
próximo domingo 20 de junio.
Dadas, selladas y firmadas en nuestro Palacio Episcopal a los diecisiete días del
mes de junio del año del Señor de mil novecientos sesenta y cinco, fiesta del
Santísimo Cuerpo de Cristo.
340
Circular del Obispo Diocesano
Del día 26 al 30 del presente mes de julio se realizará en todo el país la campaña
intensiva nacional de vacunación oral contra la poliomielitis y al mismo tiempo de
vacunación contra la difteria, tétanos y tosferina, para los niños de 2 meses a 4
años cumplidos, que todavía no han sido vacunados.
71
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVII – Julio-
Agosto-Septiembre 1965 - N° 178, pág. 29-30
341
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Obispo de Maracaibo
342
Circular del Obispo Diocesano
Estas normas que se han adelantado a las disposiciones del Sagrado Concilio
Vaticano II y que corresponden al espíritu de la Iglesia, urgido con insistencia en
los últimos tiempos, son ahora más obligatorias todavía.
72
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVII – Julio-
Agosto-Septiembre 1965 - N° 178, pág. 30-32
343
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
De allí que les pidamos a los venerables señores párrocos se atengan total y
rigurosamente a ellas, ya que fueron dictadas con el fin de alejar de la
administración de tan gran sacramento todo aspecto teatral, que profana la
santidad del rito, y origina odiosas diferencias, que tanto mal hacen al apostolado
y a la labor santificadora de la Santa Iglesia.
Por ello la necesidad urgente de que los sacerdotes se esmeren en instruir a los
fieles en la sagrada liturgia para que puedan participar plena, consciente y
activamente en la significación de las ceremonias.
También hay Párrocos que, con relativa facilidad, conceden permiso a sus
feligreses para casarse en otras iglesias parroquiales u oratorios públicos.
344
ello contribuye la celebración en éstas de los matrimonios, actos trascendentales
en la vida de los cristianos. Por tanto, queremos que se procure cumplir
puntualmente lo dispuesto en el N° 1° del citado Canon (1109) y vivamente
exhortamos a los contrayentes a abstenerse de las solicitudes de permisos para
casarse en otros templos. Sólo cuando haya una razón grave han de apelar a este
recurso, pero nunca por un simple gusto o por evitarse una leve incomodidad”
(N° 666).
De nuestra parte urgimos esta sabia disposición, porque las excepciones traen un
desorden y confusión lamentable en la vida pastoral.
En caso de que, por razones muy especiales, hubiera que hacer esta excepción, la
inscripción de la partida, a tenor del canon 1.103, corresponde al párroco en cuyo
territorio se celebró el matrimonio, y en el acta ha de constar quién otorgó la
dispensa (Instrucción Pastoral N° 242,6°). También el Párroco que presenció el
matrimonio ha de llenar los requisitos de participación del matrimonio al Párroco
en cuyo territorio se bautizaron los novios.
345
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
que otros participen de ella por nuestro trabajo, celo y ejemplo, de conformidad
con las normas y medios establecidos por las Autoridades competentes, a quienes
corresponde regir el pueblo santo de Dios.
346
Discurso de Mons. Domingo Roa Pérez, en la toma de posesión del
Hoy Cabimas está engalanada y vestida de flores; todas sus fuerzas vivas se han
puesto en actividad para integrar este hermoso espectáculo que habla muy alto del
entusiasmo y capacidad humana y social de esta ciudad.
Y con toda razón: el acontecimiento que se desarrolla acá durante esta tarde de
vistosidad, de animación y vida, es sin duda uno de los más grandes de la historia
local; en esta fecha se abre, en efecto, una nueva y luminosa ruta, cuyo alcance y
proyecciones son de altísimo valor.
Este hecho, del cual la gran Cabimas del petróleo es testigo y actor al mismo
tiempo, reviste una gran solemnidad en el orden moral y religioso, se relaciona
con los asuntos del espíritu, como la Iglesia misma, cuya misión propia no son las
cosas terrenales, por grandes e importantes que sean, sino las divinas y eternas.
Sin embargo, su obra rebasa todos los dominios del espíritu y se difunde en
beneficios incalculables en el orden social, cultural y aún económico, según la
73
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVII Octubre-
Noviembre-Diciembre de 1965, pp. 34-37
347
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
348
una sede episcopal desde la cual un sucesor de Pedro y Juan, los apóstoles que
hicieron caminar al paralítico del pórtico del templo. Le dice a la abatida ciudad:
yo no tengo oro ni plata para darte, pero en nombre de Cristo, el triunfador de 20
siglos, levántate y anda, porque no sólo de pan vive el hombre sino de toda
palabra que sale de la boca de Dios. Y mientras los ocultos tesoros de la entraña
de la tierra cabimera flotan y se marchan dejándola quizá más pobre, acá se
siembra la enseñanza de Cristo en la mente y el corazón de los hombres y mujeres,
de los niños, los campesinos, los profesionales, los obreros, de todos, y cuanto más
se recibe y se asimila, cuanto más se distribuye, más abundante se hace, más rica,
más bella, dando el resultado estupendo de los mejores padres, madres, amigos,
hijos, y ciudadanos y magistrados con el maravilloso prodigio de cambiar el
hombre de salvaje en humano y de humano en divino.
Día radiante: hoy se enciende una luz, émula de los mechurrios, que ilumina a
todo hombre que viene a este mundo, y una luz que no se apaga jamás; esta luz es
la presencia viva del Evangelio, llevada por un heraldo de Cristo. Y se levanta un
trono, rodeado de muchas otras torres en cierta manera émulas también de las de
acero, que son las de nuestras iglesias, de hoy y de mañana, y si las unas anuncian
el correr del petróleo de Dios, las otras llaman a buscar el Dios del petróleo que da
vida y movimiento a las almas en su peregrinaje hacia el cielo.
349
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Es también la hora de la gratitud. Por ello a los Sacerdotes de uno y otro clero, a
las Religiosas, Movimientos de Apostolado Seglar, Colaboradores en la obra de la
evangelización como a las Autoridades Civiles, Militares y Municipales, Centros
Sociales y Fieles en general, la expresión de mi más profundo reconocimiento por
su ayuda en el desarrollo de mi misión y por las muestras de cariño, respeto y
obediencia de que fui siempre objeto. Dios, dador de todo bien, retribuya con su
gracia tanta bondad.
350
Diócesis, objeto de predilección y campo de tu desvelo apostólico. Siento el placer
de verte regir una Diócesis vecina a la confiada a mí y ya me figuro la esplendorosa
marcha de tu gobierno.
Si experimento cierta natural tristeza por la despedida, porque aquí también eché
hondas raíces, me complace por otra parte el triunfo de la Iglesia, la salvación de
las almas y la gloria de Dios, razón suprema y única de todo apostolado y con
muchísima mayor razón el del Obispo.
Hermano, compañeros ayer en las mismas aulas con el afán de alcanzar la soñada
meta del sacerdocio, vecinos ahora por inescrutables designios del Señor en el
gobierno de dos Diócesis enmarcadas dentro de una misma circunscripción civil,
lucharemos con la generosidad y tenacidad de nuestros años de Seminario en el
ánimo de alcanzar que Cristo sea siempre Luz, Verdad y Vida en esta noble tierra
zuliana.
Con los votos por el éxito total, te repito el saludo con que nos dijeran adiós los
compañeros en las puertas del inolvidable Pío Latinoamericano, y con que
nosotros mismos nos despedimos del Pontífice Consagrante el día de nuestra
consagración, para ti tan fresca, para mí ya lejana.
Obispo de Maracaibo
351
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Nos, Domingo Roa Pérez. Por la Gracia de Dios y la Autoridad de la Santa Sede,
Obispo de Maracaibo. Al Venerable Capítulo Diocesano, a los Sacerdotes de uno
y otro Clero, Religiosos y Religiosas, Movimientos del Apostolado Seglar,
Asociaciones Piadosas y Fieles del Obispado. Salud y Paz en el Señor.
Amadísimos hijos:
La Iglesia, bajo la guía y luz del Espíritu Santo, continúa en esta nueva reunión
extraordinaria en el estudio y la oración el gran trabajo de restaurar la conciencia
cristiana como lo expresó hace poco Su Santidad, el Romano Pontífice.
74
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVII – Julio-
Agosto-Septiembre 1965 - N° 178, pág. 26-29
352
de las sagradas ceremonias? El Concilio es el gran paso del Espíritu del Señor para
invitar a los hombres a la profesión de una profunda vida cristiana.
Hasta ahora las Sesiones del Concilio han mirado especialmente hacia los tesoros
de verdad y gracia que la Iglesia Santa posee para distribuir a los hombres, hacia su
organización interna y su forma de gobierno.
En este período, luego de esa contemplación interior, la Iglesia vuelve sus ojos
llenos de luz para observar el mundo que la circunda y dentro del cual despliega
todo su trabajo, ve las conquistas del progreso moderno, los avances de la técnica y
la ciencia, como las miserias, incertidumbres, amenazas e inquietudes que
atormentan todos los sectores sin que los triunfos de la civilización hayan podido
colmar tanta ansiedad.
Esta Iglesia que es discípula, porque oye las palabras de Cristo, y maestra porque
las transmite fielmente, transeúnte porque camina con la humanidad hacia la
patria celestial, pero permanente porque nunca muere, hoy más que nunca abre
amplios y generosos sus brazos para estrechar al mundo entero y darle un mensaje
de paz y amor, cuando los hombres se secan por los odios y rencores.
Por ello en esta Sesión nos hablará de la paz, del problema del hambre, de la
familia, del crecimiento humano, de la fraternidad universal y de todas esas
grandes cuestiones que hoy preocupan a los hombres en todas las escalas sociales
en cuanto tienen relación con el fin último, que es Dios.
353
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
También queremos preveniros un poco una vez más contra la difusión de noticias
e interpretaciones de lo que pasa en el Concilio, visto con un desconocimiento de
la realidad.
354
Este Concilio, como todos los anteriores, como los grandes documentos de la
Iglesia, no es otra cosa que un llamamiento para volver a las fuentes, para
acercarse al espíritu del Evangelio, para impulsar a la imitación del Señor, a cuya
vida hemos de conformar la nuestra, y esa fue una vida de pobreza, humildad,
obediencia y sacrificio.
Para atender este gran llamamiento del Padre Santo Nos disponemos que se tenga
el día 14 del presente mes, en la tarde, fecha de reiniciación de las deliberaciones
conciliares, una Misa y Comunión general de los fieles en todas las iglesias de la
Diócesis por las grandes intenciones del Concilio.
355
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Para terminar esta Carta os anunciamos que durante nuestra ausencia quedará
encargado del Gobierno Eclesiástico de la Diócesis el Ilmo. Sr. Mariano José Parra
León, para el cual pedimos toda colaboración y ayuda en el desempeño de su alto
oficio y agradecemos desde ahora el respeto y veneración de que vais a rodear su
distinguida personalidad.
Dadas, firmadas y selladas en nuestro Palacio Episcopal a los ocho días del mes de
Septiembre de mil novecientos sesenta y cinco, Fiesta de la Natividad de Nuestra
Señora.
Estas nuestras letras serán leídas el próximo domingo durante todas las Misas de
hora.
Obispo de Maracaibo
Canciller-Secretario
356
Carta del Obispo Diocesano desde Roma al Clero y Fieles.75
Esta Magna Asamblea se ocupa y trata las grandes cuestiones de orden religioso y
moral: la santificación de las almas y los medios de lograr este supremo cometido.
No es, por lo tanto, un congreso que mira fundamentalmente a las cosas y asuntos
terrenos, cuyo enfoque y solución corresponde a otras instituciones.
Sin embargo, hay aspectos en la vida terrena del hombre que no escapan ni
pueden escapar a la orientación y enseñanza de la Iglesia, tales como: su misma
dignidad, hecho a imagen y semejanza de Dios, la familia, la paz, la justicia, la
libertad, el derecho al desarrollo de la persona en el orden económico, cultural,
social y religioso; y hay también otros muchos puntos relacionados con la
moralidad de los actos individuales o de la marcha de las instituciones y de las
naciones, que inciden en el campo del Concilio, como máxima expresión de la
75
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVII – Julio-
Agosto-Septiembre 1965 - N° 178, pág. 34-37
357
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Ventila y traza las líneas fundamentales para la solución de los problemas sociales,
la participación justa y equitativa de los hombres y de las naciones en los bienes de
fortuna y de progreso, el mantenimiento de la paz, la condenación de la guerra, la
independencia de las naciones, así como los derechos sagrados y fundamentales de
la familia y la santidad del matrimonio, cuyos derechos y deberes están fuera de la
ingerencia de toda autoridad.
El Concilio hace una gran síntesis de las doctrinas morales, que siempre ha
predicado la Iglesia y ofrece su correspondiente aplicación al mundo de nuestros
días.
Entre las muchas angustias que hoy deprimen a la humanidad está el grave
problema del hambre. Muchos millones de personas, la padecen, y un crecido
número por todo el mundo perece de inanición.
En el Aula Conciliar se va a tratar este asunto; y con toda razón y derecho, pues
tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento se habla del hambre y de la
358
obligación de asistir al que carece de pan.
También en Maracaibo hay mucha gente que, por causas ajenas a su voluntad, está
padeciendo el angustioso problema del hambre. Desde el estrecho espacio de
tantos hogares se levanta al cielo el llanto de tantos niños con hambre y la queja
de familias que carecen aún de lo más indispensable para su subsistencia.
Y el Señor repite una vez más que es necesario darles de comer para que no
perezcan de hambre y de miseria.
359
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Y a aquellos que Dios ha dotado de bienes de fortuna les repito la enseñanza del
Apóstol San Pablo: “que vuestra abundancia supla a la indigencia de los pobres”.
Desde fuera de los muros de la Ciudad Eterna les bendice y pide por sus
intenciones.
Septiembre, 28 de 1965
360
Carta Pastoral del Obispo Diocesano enviada desde Roma.76
Nos, Domingo Roa Pérez. Por la Gracia de Dios y la Autoridad de la Santa Sede,
Obispo de Maracaibo. Al Ilmo. Sr. Gobernador Eclesiástico de la Diócesis. Al muy
Venerable Capítulo Diocesano y Clero. A los Religiosos y Religiosas, a los
Movimientos del Apostolado Seglar y Fieles.
76
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVII Octubre-
Noviembre-Diciembre 1965 - N° 179, pág. 26-30
361
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Además de la acción invisible del Señor que, sabemos por la fe, acompaña, guía y
asiste de manera especial a los Concilios, como labor del Magisterio
Extraordinario de la Iglesia, en este Vaticano II han tomado parte múltiples y
variadas fuerzas, desde los Padres Conciliares bajo la dirección del Vicario de
Cristo, hasta el más humilde de los fieles, habitante quizá de un lejano y
desconocido lugar; unos deliberando, otros investigando, muchos prestando la
colaboración de la técnica, el dinero y el trabajo para que todo lo relacionado con
la marcha del Concilio resultara efectivo. Y la Iglesia entera con sus ascetas, sus
niños, enfermos, ancianos y personas de toda condición, oraba constantemente
para obtener la ayuda y luces del Señor.
Y así lo que al principio pareció como una utopía se presenta ahora con el
esplendor, la riqueza y dinamismo propio de las grandes realizaciones de la Iglesia.
362
Durante estos 4 años de constante trabajo la Iglesia ha podido revisar serenamente
toda la problemática mundial, ahondar más en la conciencia de sí misma, buscar
más caminos hacia el Señor y despertar nuevas energías que le permitan
recorrerlos sin descanso en el cumplimiento de su alta misión de santificar y
salvar.
Todo un programa de acción sale del Aula Conciliar y desde Roma se difunde por
el mundo entero, y los Obispos, volviendo cada uno a su Diócesis, podremos decir
como San Juan Evangelista: “Lo que hemos visto y oído, os lo anunciamos, a fin
de que viváis en comunión con nosotros”.
363
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
LA HORA POSTCONCILIAR
Terminada las labores conciliares, digamos de estudio, viene la etapa fundamental,
hacia la cual está encaminada toda la obra del Concilio: La acción, o sea la
realización del programa elaborado, y de la seriedad y celo en practicarlo depende
todo el éxito de las deliberaciones emanadas de la Asamblea. Y para ello se
requiere prudencia, perseverancia y perspicacia como lo acaba de indicar el
Romano Pontífice en reciente documento. Y el primer medio, e indispensable,
que indica el Vicario de Cristo, es la oración, que viene a ser como el aliento de la
Iglesia y la fuerza motriz de toda su actividad. Si en los días conciliares ha sido
necesaria la participación de los fieles mediante la oración y los sacrificios, ahora
se hace mucho más necesaria, para que esta gran esperanza, que ha brillado, siga
dando su luz.
En segundo lugar la Iglesia pide a sus hijos docilidad para que la semilla de verdad
y bien emanada de las enseñanzas de los Sagrados Pastores pueda fructificar.
364
que la expresión del amor a Cristo Nuestro Señor, de ese Cristo, que suscita en
ella la exigencia de ser y sentirse fiel, de mantenerse auténtica y coherente, viva y
fecunda, como lo proclamara hace poco el Papa.
Si la Iglesia está dispuesta a realizar todos los refuerzos para corregir la parte
humana que quepa en ella, tiene por otro lado que mantenerse firme en su fe y
confesión de la verdad, de la cual es depositaria y en cuyo ejercicio se fundamenta
su razón de ser. De allí que nunca podrá transigi con el error o hacer conseciones
a expensas de los principios para atraerse a los que están fuera del redil.
Amadísimos hijos, demos gracias incesantes al Señor Nuestro Dios por el don
inmenso de la fe y pertenencia a este reino de justicia, verdad, paz y amor, que se
llama la Iglesia Católica, y procuremos ser cada día más dignos de esta divina
vocación, a la que fuimos llamados por la misericordia y benignidad de Dios. Y la
mejor manera de expresar esa gratitud es la de vivir profundamente nuestra fe y
trabajar generosamente para que otros participen también de ese gran bien.
CONCLUSION
Luego de echar una mirada brevísima al espíritu y obra conciliar, e invitaros a
reformar el espíritu de conformidad con las enseñanzas y orientaciones de esta
gran Asamblea, que iremos explicando oportunamente, queremos dar algunas
disposiciones para la clausura del Concilio, siguiendo la voluntad del Romano
Pontífice:
365
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
ese día un especial esfuerzo para unirse a los católicos del mundo entero, que
estarán siguiendo con la oración la ceremonia central de Roma. Estamos
convencidos de que el Zulia católico y generoso estará presente en sus templos
para agradecer a Dios la feliz terminación del Concilio, y pedirle que las grandes
enseñanzas derivadas de él se conviertan en una realidad. 2º) Los días 5, 6 y 7 de
diciembre se tendrá un solemne Triduo en todos los templos y oratorios,
consistente en Misa, predicación y Comunión general de los fieles por las
intenciones del Romano Pontífice. La predicación versará sobre la Iglesia. La
ceremonia, a objeto de facilitar la asistencia, se podrá tener por la tarde, a hora
conveniente.
Fuera de los muros de la Ciudad Eterna de Roma, a los veintiún días del mes de
Noviembre del año del Señor de mil novecientos sesenta y cinco, Fiesta de la
Presentación de María Santísima, Madre de Dios y de la Santa Iglesia, fueron
366
firmadas, selladas y luego desde allí enviadas al Clero y Fieles de la Diócesis de
Maracaibo, Venezuela. Estas Nuestras Letras Pastorales, que serán leídas en todos
los templos y oratorios en las Misas de hora del primer domingo después de su
publicación en el Diario Católico “La Columna”, de la Ciudad de Maracaibo.
Os bendice en el Señor vuestro Obispo.
367
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Domingo Roa Pérez. Por la gracia de Dios y la Autoridad de la Santa Sede. Obispo
de Maracaibo. Al Venerable Cabildo Diocesano, Clero, Religiosos y Religiosas,
Movimientos del Apostolado Seglar y Fieles de la Diócesis.
Paz y bendición en el Señor.
Os saludo con todo afecto y agradezco las demostraciones de adhesión de que he
sido objeto a mi regreso del Concilio Vaticano II para integrarme nuevamente a
las actividades pastorales de la Diócesis.
Esta carta coincide con las festividades navideñas y el comienzo del año 1966, lo
que me brinda la oportunidad de desearos unas Pascuas muy felices y un nuevo
año lleno de gracias y protección de Nuestro Señor Jesucristo.
Como ya lo sabéis por las informaciones difundidas por las agencias noticiosas, los
Obispos que hemos tenido la dicha inenarrable de asistir a este magno
acontecimiento, llamado el Concilio Vaticano II, “que domina el curso presente y
futuro de la vida de la Iglesia”, volvemos a las respectivas Diócesis con el mensaje
elaborado en 4 años de meditación, estudio y trabajo asiduo bajo la guía del
Espíritu Santo, que asiste, ilumina y fecunda la obra de la Iglesia: son los
Documentos Conciliares, que presentan a la posteridad, como lo expresa lleno de
alegría el Romano Pontífice, el patrimonio doctrinal y los mandamientos de la
Iglesia, el “depósito” recibido de Cristo, y meditado en el curso de los siglos,
vivido y expresado, y ahora aclarado en tantas de sus partes, establecido y
ordenado en su integridad.
77
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVII Octubre-
Noviembre-Diciembre de 1965, pp. 30-33
368
Y este depósito, por razón de su esencia y vitalidad, está encaminado no tanto a
ser admirado, como a ser asimilado a objeto de que produzca frutos de vida
eterna.
De allí que el Concilio haya sido calificado de siembra en las almas, las
instituciones, la Iglesia y el mundo, corresponde a cada uno, en el sitio en que nos
ha colocado la Divina Providencia, colaborar y esforzarse con verdadero interés
para que germine esa preciosa semilla y se convierta en las flores de los buenos
propósitos y el fruto sazonado de las obras saludables.
El Romano Pontífice ha considerado que la mejor manera para iniciar el periodo
post-conciliar era la celebración de un Gran Jubileo en el mundo entero, el cual se
abrirá el día 1° de enero próximo y terminará el 29 de mayo del mismo año, fiesta
de Pentecostés.
Este Jubileo en la mentalidad del Romano Pontífice tiene dos grandes objetivos,
que son dar gracias al Señor por los beneficios del Concilio ya que “toda dádiva
buena y todo don perfecto de arriba desciende del Padre de las luces” (Santiago
1,17), e implorar nuevos auxilios para que la humanidad entera acepte gozosa esas
grandes enseñanzas y se disponga a ponerlas en práctica mediante una verdadera y
sincera conversión espiritual en orden a alcanzar la deseada renovación individual,
familiar, social y pública, meta propuesta por el Concilio Vaticano II.
“Período de salud sobrenatural” califica Su Santidad Paulo VI este Gran Jubileo
decretado por el celo de su incansable actividad apostólica, durante cuyo
desarrollo se abrirán de manera particular “las fuentes de las gracias celestiales”
para impulsar a los mejores cristianos a las más altas cumbres de santidad,
despertar en los buenos una prontitud más viva en el cumplimiento de los deberes
cotidianos de la vida e invitar a la expiación y penitencia a los que viven alejados
de las fuentes de la gracia, han olvidado o rechazado la fe.
369
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
370
con los deseos del Romano Pontífice, expresados en el sentido de que el templo
en que está la Sede del Obispo, que es la Catedral, ha de ser como la Sede y
domicilio del Jubileo, esperamos que asistan a tal acto los Sacerdotes y Religiosos,
a quienes no se lo impidan las funciones litúrgicas de esa hora, las Religiosas, los
Movimientos del Apostolado Seglar, Asociaciones Piadosas, Representaciones de
las parroquias urbanas y Fieles en general.
Tengo noticia de que mi incansable y dinámico Vicario General, Mons. Mariano
José Parra León, ha nombrado un Comité para ocuparse de mis Bodas de Plata
Sacerdotales, que ocurren durante el próximo año de 1966.
Yo quiero pedirles de corazón y con toda sinceridad que los esfuerzos y actividades
encaminadas a preparar homenajes y celebraciones en honor de mi persona se
destinen por entero a la causa de la Misión Diocesana para que no haya otro
objetivo sino Cristo, la Iglesia y el mayor bien de las almas, a lo cual el Obispo
debe consagrar todas las solicitudes de su vida.
Esta carta será leída el próximo sábado 1° de enero en las Misas que se celebren en
todas las Iglesias de la Diócesis. En la de la media noche del 31, solamente se
anunciarán la celebración del Jubileo y la Misión Diocesana.
Dadas, firmadas y selladas en el Palacio Episcopal a los treinta días del mes de
diciembre del año del Señor de mil novecientos sesenta y cinco.
371
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
AÑO 1966
Nos, Doctor Domingo Roa Pérez. Por la Gracia de Dios y Autoridad de la Santa
Sede Obispo de Maracaibo. Al Venerable Cabildo Diocesano, a los Sacerdotes del
Clero Secular y Regular, Religiosos y Religiosas, Movimientos del Apostolado
Seglar, Asociaciones Piadosas y Fieles de la Diócesis. Salud, paz y bendición en el
Señor.
Amadísimos Hijos;
78
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Obispado de Maracaibo. Año XXXVIII. Enero-
Febrero de 1966 - N° 180, pág. 87-91
372
adelante vuelve a llamar a penitencia: “si te conviertes, Israel, palabra de Javé,
volverás a mí. Si quitas de delante de mi tus abominaciones, no serás rechazado”
(Jer. Cap. 4, V. 1).
El profeta Jonás recibió del Señor la misión de anunciar a los Ninivitas los castigos
que les estaban reservados por su prevaricación: “Levántate y ve Nínive, le dice, la
ciudad grande, y anúnciales que su maldad ha subido ante mí” (Jonás, Cap. I, V.
2). El pueblo de Israel, imagen y anuncio del pueblo cristiano, fue castigado con la
invasión de los ejércitos enemigos que, al derrotarle en sangriento combate, le
sometieron a las naturales consecuencias del pillaje, el hambre, la enfermedad y la
muerte, por haberse hecho insensible al llamamiento del Señor y añadir pecado a
pecado. En cambio los habitantes de Nínive “...creyeron a Dios y pregonaron
ayuno y se vistieron de saco desde el más grande al más pequeño” (Jonás, Cap. 3,
V. 5). Y como resultado de su arrepentimiento: “Vio Dios lo que hicieron,
convirtiéndose de su mal camino, y arrepintiéndose del mal que les dijo había de
hacerles, no lo hizo”. (Jonás, Cap. 3, V. 10).
373
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Y así en los santos, que son los mejores intérpretes y realizadores del espíritu del
Evangelio, los ayunos y penitencias corporales han alcanzado impresionantes
proporciones, y con tal eficacia, que casi el desarrollo de la santidad corría pareja
con el grado de privaciones a que estaban sometidos.
374
cambios en la materia, introducidos por el Romano Pontífice, Paulo VI, que, para
decirlo en pocas palabras, son los siguientes: Ayuno y abstinencia: el Miércoles de
Ceniza y el Viernes Santo, obliga a todos los católicos desde los veintiún años
cumplidos hasta los sesenta empezados. Abstinencia solamente: todos los viernes,
y obliga a los católicos a partir de los 14 años cumplidos.
Nos indica la Iglesia que, además de los actos de penitencia dispuestos por ella o
promovidos por nuestra iniciativa, aceptemos con cristiana resignación y espíritu
de purificación el quehacer diario con las amarguras, pruebas y esfuerzas
realizados en el cumplimiento de nuestro deber. Y son de tanto mérito delante del
Señor que un santo, el joven Juan Bermans, llegó a afirmar que su mayor
penitencia consistía en el fiel cumplimiento de las obligaciones diarias de
estudiante.
375
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
376
es posible que ame a Dios, a quien no ve”. (Juan I, Cap. 4.v.20).
Aquí hay una perspectiva de incalculable amplitud para dar cabida a miles de
personas que deseen trabajar con su dinero y sus participaciones individuales en la
solución de problemas sociales que, no obstante la acción oficial y de los
particulares, dignas de todo reconocimiento y aplauso, son sin embargo de mucha
gravedad y por lo tanto de peligrosidad imprevisible.
La Iglesia por nuestro humilde ministerio llama a sus hijos de esta Diócesis a
ocuparse, con toda responsabilidad y sin pérdida de tiempo, del fomento del
377
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Dada, firmada y sellada en nuestro Palacio Episcopal, a los veinticinco días del
mes de febrero de mil novecientos sesenta y seis.
Esta carta será leída el próximo domingo veintisiete en las misas de hora de todos
los templos y capillas de la Diócesis.
Obispo de Maracaibo
Canciller-Secretario
378
Carta Pastoral del Obispo Diocesano
Aunque los tres días de esas grandes jornadas, jueves, viernes y sábado, que la
Sagrada Liturgia llama Semana Mayor, el pueblo cristiano “Días Santos”, no son
festivos con la obligación de abstenerse de obras serviles y de asistir a la Misa, sin
embargo una veneranda tradición los ha observado con singular devoción y
piedad.
379
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Loa mismos legisladores civiles, llevados por esa especie de reclamo ambiental,
han establecido en los códigos laborales la suspensión de las actividades de la
comunidad durante los tres últimos días de la Semana Santa. Y en tiempos
pasados ese sentido de recogimiento, de pena y soledad dominó las actividades de
la sociedad cristiana. La paralización total de los negocios y oficios sociales se
producía en orden a facilitar la asistencia a los actos litúrgicos, durante los cuales
los templos se veían abarrotados de fieles como en ninguna otra época del año.
Los eventos y espectáculos se cerraban, o si los había, eran de tono netamente
religiosos.
Desafortunadamente las cosas han cambiado. Desde hace unos años a esta parte, y
cada vez en creciente ritmo, la Semana Santa va tomando el sentido de una
temporada vacacional, en que, aprovechando los días de suspensión de todas las
labores ordinarias, multitud de personas abandonan sus casas y ciudades para irse
a las playas, nacionales o extranjeras, las haciendas y los campos. Algunos con el
sano ánimo de descansar, lo que es justo y legítimo, pero muchos
lamentablemente a divertirse y a entregarse casi a los mismos excesos y liviandades
del Carnaval. Y así, lejos de significar para ellos un tiempo de penitencia y
renovación cristiana, estos días se convierten en ocasión de nuevas torpezas, de
más escándalos y, por supuesto, de un mayor alejamiento de la vida cristiana, que,
hoy como ayer, se funda en el amor y temor de Dios, en la observancia de los
mandamientos y la práctica de las virtudes, entre las cuales están la honestidad, la
justicia, y la penitencia.
380
Ante el peligro de que la Semana Santa pierda su profundo sabor cristiano para
transformarse en explosión de neopaganismo con todas las manifestaciones de
bajezas que ello lleva consigo, en mi condición de Obispo y guardián de la moral
cristiana y de las sanas tradiciones, hago un llamamiento a los católicos para que
vivan el espíritu que la Iglesia les ha señalado a estos días. Estaría totalmente
reñida con la voluntad de la Iglesia que designa a esta semana un carácter
penitencial la tendencia a aprovecharse de ello para la disipación y el fomento del
hedonismo de la vida.
El privarse de los viajes y paseos para celebrar con fervor la Semana Santa es
indiscutiblemente una manera de hacer penitencia, que está muy conforme con
las enseñanzas de la Iglesia, y que por lo tanto es agradable al Señor, que se
entregó a la muerte ignominiosa de la cruz por nuestro bien.
Sería sumamente lamentable y por otra parte doloroso el hecho de que los
cristianos, los fervorosos, y que se glorían de serlo, brillen por su ausencia en los
381
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Pido a los Militantes del Apostolado Seglar, a las Asociaciones piadosas, alumnos
de los colegios católicos y personas fervorosas que devuelvan a la Semana Santa su
carácter espiritual, mediante el ejemplo propio y la campaña prudente y oportuna
entre sus familiares, amigos y conocidos.
Esta carta será leída en todas las Misas de hora del próximo domingo, 27 de
marzo.
En Maracaibo a los veintidós días del mes de marzo del año del Señor de mil
novecientos sesenta y seis.
Les bendice,
Obispo de la Diócesis
382
Carta Pastoral del Arzobispo Electo
Nos, Doctor Domingo Roa Pérez. Por la gracia de Dios y de la Santa Sede
Apostólica Arzobispo Electo de la Arquidiócesis de Maracaibo. Al Venerable
Cabildo, Sacerdotes, Religiosos y Religiosas, Militantes del Apostolado Seglar,
Miembros de las Asociaciones Piadosa y Fieles. Salud, paz y bendición en el Señor.
Amadísimos hijos: El día de Pentecostés, Festividad del Espíritu Santo, que este
año ocurre el 29 de mayo, se celebra en Venezuela, por disposición del
Episcopado Nacional, la jornada del Seminario, que suele estar precedida de
varios días de preparación.
Queremos con tal oportunidad recordar algunas ideas y enseñanzas acerca del
Seminario, e informar a los católicos de la recién creada Arquidiócesis de
Maracaibo sobre la situación de las vocaciones en esta Proción de la Iglesia
Católica.
80
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XXXVIII. Mayo-
Junio de 1966. N° 182, pág. 20-24.
383
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
De allí que la Iglesia Santa de Dios, a lo largo de su historia quizá en ninguna otra
cosa ha puesto tanto esmero y diligencia como en la formación de sus sacerdotes,
que son verdaderamente la sal de la tierra y la luz del mundo (S. Mateo Cap. V,
Vs. 13 y 14), el Concilio vaticano II acaba de afirmar que “la anhelada renovación
de toda la Iglesia depende en gran parte del ministerio de los sacerdotes”. E
insiste en dos grandes aspectos relacionados con las vocaciones sacerdotales: su
fomento y defensa, y la debida preparación de los sagrados ministros.
384
Corresponde a la comunidad cristiana ofrecer un ambiente propicio al desarrollo
de las vocaciones por el ejercicio de las virtudes, y a los que tenemos puestos de
responsabilidad, poner los medios requeridos para la atención y solución de
asunto tan importante en la vida de la Iglesia.
385
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Según los cálculos especializados que se han hecho en relación con los aspirantes
al sacerdocio, se requiere un seminarista del Seminario Menor, o sea de los que
estudian bachillerato, por cada 1.000 habitantes, y uno del Mayor, o sea de los
que siguen cursos superiores por cada 10.000. Tomando en cuenta que la
Arquidiócesis de Maracaibo tiene actualmente un número aproximado de
650.000 habitantes, se necesitarían, de conformidad con esa apreciación. 650
seminaristas en el Seminario Menor, y 65 en el Mayor, y en cambio la cifra es de
53 y 10 respectivamente.
Si volvemos la mirada hacia el clero existente, nos encontramos con los siguientes
datos: hay en la Arquidiócesis de Maracaibo 136 sacerdotes, de los cuales 27 son
venezolanos en esta forma: 24 seculares, y 3 religiosos; los demás provienen de
otros países. El clero secular al servicio de la Arquidiócesis está formado por 42
sacerdotes. De estos 42 sacerdotes pertenecientes al clero diocesano hay 20
zulianos, y de ellos 4 pasan de los 70 años de edad y 1 se halla enfermo. De lo que
se infiere que solamente 15 zulianos están en condiciones de ejercer activamente
el ministerio para la población arriba anotada. Ya se puede barruntar cuál sería la
386
suerte de nuestra vida católica si no tuviéramos la poderosa y magnifica ayuda que
recibimos de otros países y diócesis.
387
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Llamamos a los jóvenes que se sientan con cualidades para el sacerdocio, pedimos
por las entrañas de Nuestro Señor Jesucristo a los sacerdotes, educadores y
catequistas que hagan propaganda al Seminario, la obra católica por excelencia; y
a las familias cristianas, en cuyo seno aparezca una vocación, les rogamos por el
amor de Dios que, lejos de cometer el atentado de leso cristianismo poniendo
obstáculos y cortapisas, la ayuden, estimulen y faciliten su desarrollo.
388
3. Disponemos una colecta en toda la Arquidiócesis para el Seminario. Y a
partir del próximo 22 hasta el 5 de junio, inclusive, se prohíben todas las
colectas para otras obras católicas.
4. La colecta que se haga en todos los templos parroquiales y filiales el
domingo 29 se destina íntegramente al Seminario.
Terminamos agradeciendo todo lo que se haga a favor del Seminario, de cuya vida
y desarrollo depende el de la Arquidiócesis.
Estas nuestras Letras serán leídas en todos los templos en lugar de la homilía el
próximo domingo 22 en las misas de hora.
Dadas, firmadas y selladas en nuestro Palacio a los quince días del mes de mayo
del año del Señor de mil novecientos sesenta y seis.
Canciller-Secretario
389
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
81
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XXXVIII. Julio-
Agosto de 1966. N° 183, pág. 16-21.
390
Hoy esta iglesia, en gracia y estrechísima comunión con la de Roma, que es la
Madre de todas las iglesias, ha subido a tal rango, concedido a las jurisdicciones
eclesiásticas que se destacan por su venerada antigüedad, o el vigor y desarrollo de
su vida cristiana.
Largo y meritorio recorrido ha hecho esta iglesia antes de recibir el honroso titulo,
que hoy ostenta con legítima y santa alegría, especial dignidad, que la coloca en un
prominente sitio, fuente de privilegios y distinciones, pero también de graves
responsabilidades.
Han pasado, en efecto, varios siglos desde aquel día desconocido, cuando el
Misionero, trabajador del Evangelio, pisó esta tierra. Pudo ser una mañana o al
mediodía cuando el sol parece fuego, o quizás al término de la jornada como esta
tarde. Tal vez vino solo o acompañado de otros, de ideales, por agua o por tierra.
No lo sabemos; ello poco interesa.
Pero ciertamente aquel hecho, diminuto como el grano de mostaza de que nos
habla Cristo Nuestro Señor, si se compara con el volumen de la historia local,
marcó el principio de una vida nueva y dio un viraje en la suerte de la región.
Como soldado de avanzada, pionero de civilizaciones, roturador de tierra virgen,
aquel misionero, personaje misterioso, fue maestro, médico, legislador, formador
de pueblos.
391
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
metropolitano que hoy culmina su promoción este lugar sagrado, relicario del
Zulia, centro de irradiación y cátedra de verdad. Desde acá se ha ido extendiendo
la vida cristiana como los renuevos de olivo del tronco vigoroso, multiplicándose
en iglesias y parroquias.
El llanto del niño inocente como los lamentos del pecador arrepentido, las
plegarias de los cristianos fieles y la oración oficial de la Iglesia, rezada por el
ministro sagrado han formado acá una imponente armonía, que resume todo el
misterio que se realiza en el mundo de las almas y del cual las acciones exteriores
son pálido reflejo.
392
inculca y la responsabilidad que despierta, y es al mismo tiempo puerta del cielo
por el destino que señala y camino de la patria por la inmensa obra de civilización
que ha realizado. Aquí se habla de lo que pasa y de lo que perdura, del cielo y de
la tierra, de Dios y de los hombres, de la vida y de la muerte, de la historia
humana con sus triunfos y derrotas.
Este templo, libro formidable que proclama la fe del pueblo zuliano, elevado a
Catedral hace precisamente en esta fecha 69 años y dos días, viene ofreciendo
enseñanzas fundamentales para la tranquilidad y progreso de la comunidad.
PALADIN DE LA VERDAD
Como las ideas son las que guían al hombre, la Iglesia, consciente de su altísima
misión de Maestra, desde este sitio ha presentado un mensaje de verdad, de esa
verdad, que en la afirmación de Pío XI, esclarece y resuelve los más graves
problemas de la vida humana y liberta según la enseñanza de Cristo Nuestro
Señor. Y la ha proclamado “sin reticencias, sin mezclas y sin reservas”, como lo
expresara categóricamente el primer Obispo del Zulia, Excmo. Sr. Dr. Francisco
Marvés. Y esa verdad ha infundido luz y aliento en las almas, siempre antigua, y
siempre nueva, sabrosa y fresca como el vino añejo, cuánto han influido en la
elevación moral del pueblo, porque lleva “la palabra de Dios”, que “es viva y eficaz
y más penetrante que cualquiera espada de dos filos”, y llega también “hasta los
pliegues del alma y del espíritu” haciendo brotar las más desinteresadas acciones.
393
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
MENSAJERO DE PAZ
Desde esta cátedra la iglesia local de Maracaibo, siempre en unión y filial
obediencia a la Silla Apostólica, ha defendido la paz de los individuos, las familias
y la sociedad, esa paz con la cual todo se gana y sin la cual todo se pierde.
394
República, hecho ese cuyos funestos resultados es bien difícil calcular, pero a
nadie podría ocultársele que la desmoralización, la miseria, las lágrimas, el luto, la
desolación y la ruina, son gajes obligados de la guerra y guerra entre los hijos de la
misma Patria”.
“Esa afirmación –dice el prelado– tan aventurada, hiere nuestro corazón de padre;
y es a vosotros amadísimos hijos, a quienes especialmente corresponde hoy, con
vuestra prudente conducta, como fieles hijos de la Santa Iglesia, comprobar que es
gratuita e injusta tal aseveración. Ningún católico puede ni debe conspirar contra
las instituciones, ni contra la autoridad de los legítimos Mandatarios públicos; la
doctrina de la Iglesia, sus terminantes preceptos .. condenan toda rebelión. “Pero
al mismo tiempo descubre las maquinaciones urdidas por los hijos de la mentira y
la confusión, que trataban de calificar de conspiradores a Ciudadanos que a la faz
395
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
del mundo lanzan sus opiniones con la libertad que las leyes otorgan y que la
Moral no condena”.
OBRERO DE LA CARIDAD
Si desde acá se ha difundido la verdad y fomentando la paz, el orden y la auténtica
fraternidad, también esta cátedra ha florecido en instituciones para atender al
cuerpo doliente de Cristo que son los enfermos y los pobres: de allí los hospitales,
ancianatos, orfelinatos, escuelas y demás iniciativas creadas por la Iglesia para
llegar al necesitado.
Cuantas personas han aprendido aquí a practicar las obras de misericordia dando
su dinero y, lo que es más perfecto, su propia vida en servicio del bien común con
la atención a las necesidades materiales y espirituales.
¡Oh caridad santa de Cristo, sentida y vivida por tantos cristianos, tú has emulado
con tus ardores el fuego del sol, que abraza la región, tú partiste diligente dese este
centro del cristianismo local por los caminos de la tierra, el Lago y los ríos,
entraste a la casa del grande y el pequeño, fuiste como la abeja libando en una
parte para entregar en otra, con tu labor conquistaste una pléyade de seguidores,
gloria y honor del Zulia y bendición de sus coterráneos.
396
He aquí el nobilísimo lenguaje en una triple dimensión con que ha hablado este
templo catedralicio; dirigiéndose por la verdad y la fe a la inteligencia, por la
caridad al corazón y por la paz a las almas y a la sociedad.
Hoy somos el espectáculo ante Dios, las almas que nos miran desde el cielo, y la
Iglesia y la Patria que nos siguen en esperanzada expectativa.
397
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
terrena, imagen de aquella, haciéndola menos dura y más apta para la habitación
del hombre. Es empresa gigantesca, que requiere el esfuerzo de todos.
La Iglesia ha trabajado y sigue su labor en donde quiera haga falta, e incita a sus
hijos a cumplir con finalidad los deberes temporales.
398
Carta Pastoral del Arzobispo de Maracaibo sobre el Rezo del Rosario
en el mes de Octubre, por la Paz del mundo.82
Nos Doctor Domingo Roa Pérez, por la Gracia de Dios y de la Sede Apostólica
Arzobispo de Maracaibo. Al Venerable Cabildo Arquidiocesano, a los Sacerdotes
del Clero Secular y Regular, a los Religiosos y Religiosas, al Apostolado Seglar y
Fieles de nuestro Arzobispado. Salud y bendición en el Señor.
Amadísimos hijos:
Como bien sabéis, el Romano Pontífice ha venido desplegando una extraordinaria
actividad encaminada a poner fin a la guerra, que actualmente se desarrolla en el
Suroeste del Asia, la cual, aparte de las víctimas y desastre que produce en aquellas
nobles regiones, amenaza constantemente convertirse en una conflagración total,
lo que sería una verdadera catástrofe para la humanidad.
Su Santidad Paulo VI, en el cumplimiento de una altísima misión de paz y
fraternidad universales, profundo conocedor del peligro que se cierne sobre el
mundo, ha dirigido diversos mensajes a los Jefes de Estado y a quienes toca una
alta responsabilidad en la conducción de los destinos humanos para suplicarles
que se detengan a tiempo en la pendiente que están siguiendo.
Aprovechando la proximidad del mes de octubre, consagrado por la Iglesia desde
hace muchos siglos a honrar a María Santísima bajo el titulo de Nuestra Señora
del Rosario, ha reiterado en su última Encíclica “Christi Matri Rosarii” un nuevo
llamamiento que tiene doble aspecto: primeramente alerta a los conductores de
los destinos de las naciones que hoy más que nunca la guerra es un atentado de
lesa humanidad, y con “gran clamor y lágrimas” les grita en el nombre del Señor:
82
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XXXVIII.
Septiembre-Octubre de 1966. N° 184, pág. 33-37.
399
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
alto!, porque el abismo está muy cerca. Y con Pío XII repite que la paz todo lo
gana y la guerra todo lo pierde. Si siempre la guerra fue un tremendo mal y fuente
de desgracias innumerables, hoy su poder destructivo y aniquilador se pierde de
vista.
En nuestro tiempo un conflicto armado puede arrasar naciones enteras en una
horrible carnicería humana destruyendo vidas, riquezas naturales y las conquistas
del ingenio del hombre durante tantos siglos.
Paulo VI desde su alto sitial de amor e inquietud en beneficio de los hombres
conoce, iluminado por la luz de Dios, la trascendencia del momento y ve cómo
muchos líderes, ciegos por las conquistas de la técnica y de los inventos, se están
aventurando en la solución de sus diferencias por los medios violentos de las
armas.
De allí la angustia y los esfuerzos que viene realizando con su alta influencia
espiritual y moral para detener el incendio ya en marcha, cuando aún es posible
volver atrás y ahorrar las desgracias a millones de hombre sy la destrucción en
grandes sectores de la tierra.
A ninguna persona, rectamente intencionada, escapa la gravedad del momento.
Ante la creciente complicación de los hechos se advierte un aumento en la
búsqueda de los medios para poner término a ese enfriamiento entre los que
conducen las naciones.
Hombres de toda raza, cultura, lugar y religión, llevados por una indiscutible
buena voluntad, trabajan incansablemente y lo hacen con toda consagración para
evitar los horrores de la guerra. Pero desgraciadamente sus diligencias parecen
hundirse en el vacío.
Frente a este estado de cosas, cada vez más inflamado, en donde humanamente
hablando se nos ocurre que todo está condenado al fracaso, el Romano Pontífice,
400
luego de hablar a los jefes de estado mediante mensajes, públicos y privados, y
Embajadas especiales, ya directamente ya por conducto de los que mantienen
buenas relaciones con los interesados en el conflicto, que pudiéramos llamar
chispa de incendio universal, vuelve a sus hijos los católicos, hacia los cristianos y
personas que tienen fe en un Dios, Creador y Rector del mundo, para suplicar
oraciones y buenas obras, que tanto agradan al Señor, a fin de alcanzar de Él
misericordia para la pobre humanidad.
A los católicos el Romano Pontífice nos señala la manera de oración: acudir al
Señor por intercesión de María Santísima, Mediadora de todas las gracias, Reina
de la Paz, Madre de la Iglesia y Defensora del género humano.
La historia nos enseña que los fieles acudieron a Ella en las grandes calamidades
públicas y privadas en demanda de alivio y remedio para sus necesidades, y cómo
“nunca fue esperada en vano su poderosa ayuda por los que la imploraron con
piadosa y confiada plegaria” (Pío XI).
Paulo VI nos pide que la honremos y la invoquemos con el rezo del Santo
Rosario, la devoción más conocida y practicada por el pueblo cristiano después de
la Santa Misa. Y afirma citando las enseñanzas del Concilio Vaticano II: “estimen
en muchos las prácticas y ejercicios piadosos dirigidos a Ella (María Santísima),
recomendadas en el curso de los siglos por el Magisterio (Constitución Dogmática
de la Iglesia N° 67)”.
Y entre estos ejercicios Su Santidad le señala un puesto preponderante al rezo del
Santo Rosario.
Tal afirmación es ya una nueva respuesta, precisa y categórica. A cierta tendencia
que pugna por introducirse contra el rezo del Santo Rosario considerándolo como
insípido, sin valor y casi una fastidiosa fórmula repetida con monótona cantinela.
Este modo de orar, hecho con piedad, dice Pío XII: “tiene el perfume de la
401
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
402
conveniente, en la mañana o en la tarde, la celebración de la Santa Misa y
Comunión.
2°) Inviten los sacerdotes a los fieles a que ofrezcan, especialmente durante el mes
de octubre, las misas vespertinas por la paz del mundo y en donde no las haya,
que se tenga el ejercicio mariano de la tarde, consistente en la recitación del Santo
Rosario, Exposición y bendición con el Santísimo Sacramento, y también se
puede distribuir la Sagrada Comunión.
3°) Pedimos a los enfermos y a las personas que tienen penas y sufrimientos que
los ofrezcan por estas mismas intenciones. Los dolores de esta vida, llevados con
resignación y espíritu de fe, son un poderoso medio para alcanzar la misericordia
del Señor.
4°) El día 30 de octubre, Festividad de Nuestro Señor Jesucristo Rey, se tendrá por
la tarde, a las 6.30, la celebración de la Santa Misa en el atrio del templo del
Convento de San Francisco, con participación masiva de fieles y Comunión
general y luego una Gran Procesión con el Santísimo Sacramento hasta la Iglesia
Metropolitana.
Rogamos a los Sacerdotes, Religiosos, Religiosas, Directores de Colegios y
Movimientos de Apostolado Seglar y Fieles en general que tomen el mayor interés
en la piadosa y devota realización de este programa para responder al llamamiento
del padre Santo, cuyos deseos son la expresión de la voluntad del Señor.
Insertamos a continuación la plegaria compuesta por Su Santidad, y disponemos
se recite en los actos públicos arriba anotados:
“Mira con maternal clemencia, beatísima Virgen, a todos tus hijos. Atiende a la
ansiedad de los sagrados pastores que temen que la grey a ellos confiada se vea
lanzada en la horrible tempestad de los males. Atiende a la angustia de tantos
hombres, padres y madres de familia que se ven atormentados por acerbos
403
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
cuidados, solícitos por su suerte y la de los suyos. Mitiga las mentes de los que
luchan y dales “pensamientos de paz”. Haz que Dios, vengador de las injurias,
vuelto a su misericordia, restituya las gentes a la tranquilidad deseada y las
conduzca a una verdadera y perdurable prosperidad”.
Esta Carta será leída en todas las misas de hora en la Arquidiócesis el próximo
domingo 2 de octubre, Fiesta de los Santos Ángeles Custodios.
Dada, firmada y sellada en el palacio Arzobispal el día 30 de septiembre del año
del Señor de mil novecientos sesenta y seis.
404
Homilía en la Solemne Pontifical de apertura
83
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XXXVIII.
Noviembre-Diciembre de 1966. N° 185, pág. 17-20.
405
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
406
según los grandes principios morales y normas de la Iglesia que son fuente de
santidad y de felicidad para los que los observan y de grandeza para la Iglesia y la
sociedad.
La terrible tempestad que se abulta día tras día como una tempestad amenazadora,
el abandono de la niñez, la delincuencia, la pobreza, más aún, el mismo
desempleo, que atenaza a millares de personas, tienen en gran parte origen en la
debacle del hogar.
Con la gracia del Señor y la ayuda y protección de María de Chiquinquirá
esperamos llevar en forma intensiva a la comunidad cristiana de la Arquidiócesis
las riquezas de la doctrina de la Iglesia sobre la vida domestica. Esa labor de
servicio se orientará hacia la santificación de los hogares mal constituidos,
ofreciendo facilidades para la celebración del matrimonio, a la consolidación de
los que tienen problemas, y cuya solución se buscará a la luz de la fe y del amor de
Dios.
El divorcio que arruina hogares, la infidelidad conyugal que los degrada, el
concubinato que los profana, el amor libre que reduce a la condición de bestias,
son un contrasentido en la devoción mariana, todavía más, una injuria a María
santísima, toda pura, cuyo reino, como el de Jesucristo, que es el mismo, es de
santidad y de justicia. La Iglesia, hija predilecta de María, pide a los cónyuges
cristianos que manifiesten y demuestren con su vida la indisolubilidad y santidad
del vínculo matrimonial, que afirmen y defiendan los grandes derechos de la
familia, y ejerzan las virtudes de la justicia, la piedad, la hospitalidad y apoyen las
obras que favorecen a los desvalidos.
407
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
408
El desconocimiento del Evangelio y las enseñanzas cristianas es el enemigo más
poderoso que tiene la Iglesia. El cristianismo es una concepción de la vida. Una
filosofía de la cual se derivan una serie de normas que regulan la conducta del
hombre en todas las circunstancias en que se puede hallar. Jesucristo enseñó
durante su vida y ordenó a los apóstoles al despedirse de ellos: “Id al mundo
entero y predicad el Evangelio a toda la creación” (San Marcos XVI-15). Porque
“esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el solo Dios verdadero, y a quien
enviaste, Jesucristo” (Juan 17,3).
La palabra de Dios tiene una fuerza extraordinaria. Su presentación ordenada y
constante crea civilizaciones, suaviza las costumbres, engendra héroes y se
convierte en un verdadero fermento transformador de la sociedad.
Y terminamos estas palabras exhortando a nuestros colaboradores del Clero, de la
vida Religiosa y del Apostolado Seglar a trabajar sin descanso porque este Año
Jubilar resulte muy fructuoso para la vida cristiana, cuyo desarrollo es la razón de
toda esta extraordinaria fuerza que tiene la devoción mariana.
Y a todos vosotros, que estáis aquí presentes en esta imponente ceremonia y a los
que la seguís por la radio, os invitamos a que prestéis toda facilidad para el
crecimiento de la vida divina, a fin de que cada día el Zulia sea más grande en
Cristo y su Iglesia, ya que la búsqueda del reino de Dios y su justicia garantiza la
consecución de las cosas terrenas, que se darán por añadidura, según la palabra
infalible del Señor.
Maracaibo, 18 de noviembre de 1966
409
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
84
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XXXVIII.
Noviembre-Diciembre de 1966. N° 185, pág. 22-23.
410
Porque estos males amenazan la fuente misma de la patria y de la sociedad hemos
de crear una barrera infranqueable ante su avanzada devastadora.
Quiero pedir a los Párrocos, Rectores de templos, Directores de Colegios de la
Iglesia y movimientos de Apostolado Seglar la mayor colaboración en el desarrollo
de este Festival.
Para facilitar a los niños la asistencia a un acto religioso se ha organizado para
ellos una misa rezada el domingo 18 a las 8 de la mañana, en todos los templos y
capillas de la Ciudad.
Sírvanse los Párrocos y Rectores de Iglesias disponer el horario de misas de tal
manera que esta hora se destine a los niños. En ella se hará una breve y sencilla
explicación acerca de los derechos del niño y sus obligaciones para con Dios, los
padres, los maestros y las personas constituidas en autoridad.
Se pide también la colaboración y comprensión de las personas adultas en el
sentido de escoger las misas de otras horas para el cumplimiento del precepto
dominical.
Para ayudar al Comité Organizador en la distribución de las escuelas publicamos a
continuación la lista de los templos e iglesias de la ciudad y su respectiva
dirección.
Maracaibo, 12 de diciembre de 1966.
411
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Año 1967
Nos, Doctor Domingo Roa Pérez, Por la Gracia de Dios y Autoridad de la Santa
Sede Arzobispo de Maracaibo. Al Venerable Cabildo Arquidiocesano, a los
Sacerdotes de uno y otro Clero, Religiosos y Religiosas, Movimientos del
Apostolado Seglar y Fieles del Arzobispado.
Amadísimos Hijos.
85
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XXXXIX –Enero-
Febrero 1967 - N° 186, pág. 29-34.
412
Por ello, las diversas corrientes que se disputan el dominio de la humanidad
tratan de apoderarse de tales instrumentos para llevar su propio mensaje y de
silenciar a los del bando opuesto, a fin de evitar la formación de criterios
divergentes.
413
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
También la gran Asamblea pide a todos los hijos de la Iglesia que los medios de
comunicación social se utilicen, sin la menor dilación y con el máximo empeño
para la promoción del progreso moral y religioso.
414
Sin embargo los periódicos católicos, especialmente, aunque se manejen como
una empresa común y corriente, no logran cubrir los gastos porque su misma
estructura y campo de acción limitan las entradas. El Concilio Vaticano II,
compuesto por Obispos del mundo entero, y por lo tanto, con una experiencia
universal, tiene perfecta conciencia de esta realidad. Por ello expresa: “como
resulta poco digno para los hijos de la Iglesia soportar insensiblemente que la
doctrina de salvación sea obstaculizada e impedida por razones técnicas o por los
gastos, ciertamente cuantiosos, que son propios de estos medios, este Concilio
amonesta sobre la obligación de sostener y auxiliar los diarios católicos, revistas,
etc.…, cuyo principal fin es divulgar y defender la verdad, y proveer a la formación
cristiana de la sociedad. Igualmente invita insistentemente, a las asociaciones y a
los particulares que gozan de una gran autoridad en las cuestiones económicas y
técnicas a sostener con largueza y de buen grado, con sus bienes económicos y su
pericia, estos instrumentos, en cuanto sirven al apostolado y a la verdadera
cultura”.
415
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
“La Voz de la Fe” dirigida hábil e inteligentemente por el Pbro. Omar Soto Lugo,
quien ha puesto toda su capacidad organizativa y desvelo en el mejoramiento y
transformación de la estación, está en plena actividad y eficiencia; cuenta con
equipos modernísimos y un magnífico local, gracias al crédito que nos dispensó la
Corporación Venezolana de Fomento.
“La Columna” ha tropezado con más dificultades por el género de la obra. Sin
embargo, mejora notablemente. En los últimos meses el Pbro. Gustavo Ocando,
aprovechando una buena oportunidad, logró durante el corto tiempo de su
administración adquirir una buena maquinaria que está en magníficas
condiciones y ampliar también los talleres en vista del desarrollo del diario.
Dispone la empresa, pues, de los medios suficientes para editar un periódico
moderno, ágil y eficaz. Pero carece de los recursos para llevar este proyecto a la
realidad inmediatamente.
El actual Director, Pbro. Lic. Joaquín Troconis, que hizo un curso especial de
periodismo en Europa, está trabajando con ilusión, entusiasmo y celo apostólico
en el propósito de darle una moderna orientación al diario. Pero carece de los
416
recursos necesarios para llevar adelante su programa. Por ello pedimos
insistentemente la ayuda, la sincera y permanente colaboración, que se puede
concretar en los siguientes renglones:
SUSCRIPCIONES
A fin de que tanto esfuerzo no se pierda. El periódico, como se ha dicho no se
fundó ni se sostiene por negocio, o por tener una diversión, sino con la noble
aspiración de realizar un apostolado. Es lástima que no llegue con su misión a los
hogares católicos y personas de buena voluntad. Ciertamente, no presenta mucho
material, pero siempre lleva un mensaje, de informaciones acerca de la Iglesia con
una sana orientación. El lector asiduo podrá adquirir poco a poco en él una visión
de cómo se desarrolla la vida cristiana en el mundo. Y, a medida que aumente la
aceptación de parte de los católicos, mejorará su servicio. Depende, pues, de
todos. Y así no hemos de criticar, como pasa muchas veces, sino ayudar para que
el periódico de los católicos vaya adelante, lo que está en la mano de todos y cada
uno de los fieles.
AVISOS Y PROPAGANDA
Una de las bases de sostenimiento de la prensa, y la más fuerte, por no decir
única, son los anuncios, lo que también está muy ligado con la difusión del diario.
Al agradecer a los anunciadores la deferencia que han tenido para con “La
Columna”, les pedimos que nos sigan distinguiendo con este renglón tan
importante para las finanzas del periódico.
COLABORACION TECNICA
También necesitamos los servicios especializados en materia económica para el
asesoramiento, intelectuales y escritores que desde las columnas del periódico se
unan a los redactores de la misma en la labor de orientar, educar y contribuir al
417
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Por ello en nombre de Dios y de la Iglesia les pedimos para “La Columna” y les
decimos que tal ayuda, según el sentir y pensar de los Padres del Concilio, vale
tanto como construir templos, impulsar obras sociales, abrir escuelas, ya que el
radio de acción del periódico es ciertamente mucho más grande que la fundación
y sostenimiento de esas obras.
Amadísimos hijos, no digamos que el periódico no sirve, sino luchemos para que
nuestro periódico, el periódico católico, sea cada día mejor.
418
Esperamos confiadamente en que los fieles responderán a este nuestro
llamamiento en la forma generosa y decidida con que ayudan, sostienen e
impulsan tantas obras de culto e iniciativas sociales en esta ciudad.
Dadas, firmadas y selladas en nuestro palacio Arzobispal el día dieciocho del mes
de enero del año del Señor de mil novecientos sesenta y siete.
+Monseñor Dr. Domingo Roa Pérez
Arzobispo de Maracaibo
419
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
86
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XXXIX. Enero-
Febrero de 1967 - n° 186, pág. 34-38. Mensaje del Sr. Arzobispo con motivo de la Semana de la Caridad
Emitido por La Voz de la Fe, el jueves 9 de Febrero de 1967.
420
el amor de Dios y con la mayor prueba posible como fue la muerte, y muerte de
Cruz; lo que hacía exclamar al Apóstol San Pablo lleno de confusión: “me amó y
se entregó por mí”.
Y este amor se extendió a todos los hombres por igual, sin distinción de raza,
edad, nexos familiares, abrazando del mismo modo a amigos y enemigos,
bienhechores y malhechores.
La caridad no sólo es la más perfecta y principal de todas las virtudes; ella jamás
perece, nos enseña el Apóstol San Pablo. La fe y la esperanza acompañan al
hombre hasta el momento de la muerte, y cesa su razón de ser por la visión
beatifica al contemplar a Dios cara a cara tal como es y gozar de su posesión. Lo
propio sucede con las virtudes morales, pero la caridad permanece y la felicidad
del cielo es un inmutable acto de amor hacia su doble objeto: Dios y los
bienaventurados.
La caridad reina y señora de todas las virtudes, quintaesencia del cristianismo y
resumen de toda la perfección, no sólo eleva y dignifica al individuo en el orden
sobrenatural y eterno; ella es igualmente un poderoso instrumento para la
solución de las dificultades que resultan de la convivencia tanto en el orden
familiar como social. La caridad es una virtud de eminentes relaciones públicas,
como se dice hoy, ya que regula, orienta y vivifica la conducta del hombre en lo
que atañe al trato y comunicación con los demás, y se traduce en realizaciones
concretas, por ello dice el Apóstol san Juan, “Hijitos, no amemos de palabra ni de
lengua, sino de obra y de verdad”. (I Joa. III, 17-18). “Y la caridad no obra el mal,
pues es el cumplimiento de la ley”. (Roma 13, 8-10).
Si observamos la tragedia que vive la humanidad, la multitud de problemas que
surgen por todas partes, los desastres que van desde la célula fundamental de la
sociedad, que es la familia, hasta el complicado entendimiento de los pueblos, ya
421
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
enturbiado por las guerras y diferencias cada día más hondas, ya amenazado por el
peligro, casi permanente de una hecatombe general, vemos que la raíz de todos
esos males nace de la ausencia o disminución de la caridad, en cuyo lugar flota el
egoísmo, que es la mancha y el gran pecado de nuestros días.
La virtud de la caridad juega un papel importantísimo en la solución de los dos
aspectos de la cuestión social: la distribución más equitativa de las riquezas, y la
atención a los enfermos, ancianos, niños abandonados, prófugos, etc.
Esta tremenda diferencia que existe en el mundo, de unos inmensamente ricos y
otros pobres hasta la miseria, no se puede resolver con la sola justicia, porque aún
observada puntualmente, puede eliminar la causa de las luchas sociales, pero
nunca unir los corazones y enlazar los ánimos. Cuando no se va al extremo, como
sucede en muchos países, en donde un grupo de pobres se ha hecho archí-rico, y
los ricos fueron reducidos a la miseria para sumarlos a los que eran pobres,
aumentando así el pauperismo universal.
¡Cómo se engañan los reformadores incautos, que desprecian la ley de la caridad,
cuidando solo de hacer observar la justicia conmutativa!, exclamaba el gran Papa
Pío XI.
Al lado de las imprescindibles reformas económicas se levanta una multitud
extraordinaria de personas que no pueden valerse por sí mismas y que requieren
la atención de parte de la sociedad. Aquí está el campo dilatadísimo de la caridad,
que señala como objetivo suyo específico el cuidado de esa humanidad doliente.
“Según tus facultades, haz limosna y no se vayan los ojos tras lo que des. No
apartes el rostro de ningún pobre, y Dios no lo apartará de ti. Si abundares en
bienes, haz de ellos limosna: y si éstos fueren escasos, según esa tu escasez, no
temas hacerla”, eran los consejos que daba el anciano Tobías a su hijo.
La Sagrada Escritura, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, repite en
422
forma insistente, digamos, casi machacona, la obligatoriedad de la limosna,
diciéndolo ya directamente, ya a manera de parábola, como la del Rico Epulón,
del samaritano, etc. y Cristo concreta esa doctrina, al expresar que en el momento
del juicio universal, al repartir el premio o señalar el castigo, la razón será porque
se atendió o se desechó al pobre respectivamente.
Esa enseñanza recibió la Iglesia Católica y a lo largo de su historia ha tratado de
realizar una gran cantidad de obras de beneficencia y asistencia social que no son
otra cosa que su aplicación. Hotel-Dieu, se llaman en francés los hospitales, es
decir, traduciendo literalmente, Hotel de Dios, o sea el lugar en donde se atiende
en nombre y por amor a Dios. “las manos del pobre, comentaba San Pedro
Crisólogo –son la alcancía de Cristo, porque lo que el pobre recibe, Cristo lo
acepta. Da, pues, la tierra al pobre y te darán a ti el cielo: da una moneda y
recibirás un reino; da un poco y lo recibirás todo. Da al pobre para darte a ti
mismo; porque lo que dieres al pobre, lo tendrás tú; lo que no dieres al pobre, lo
tendrán otros”.
Leyendo y meditando la doctrina de la Escritura y las continuas recomendaciones
de la Iglesia, millones de hombres y mujeres, de todas las condiciones sociales, y
de todos los tiempos se han dedicado a la atención de los pobres y los enfermos
con cariño extraordinario, mejor que si fueran sus propios hermanos o hijos. Y
personas acaudaladas, nobles y caballeros, siguiendo el consejo de Cristo, “de vete,
vende lo que tienes y ven y sígueme”, han destinado todas sus heredades para el
bien de los pobres, y no solo eso, han dado también su propio trabajo y su vida
para causa tan noble.
Alguien podrá preguntarse si todavía tienen cabida las obras de caridad en este
tiempo, cuando se multiplican los dispensarios, los hospitales y tantas obras de
asistencia social de carácter laico? Siempre a la beneficencia, que hace mucho y
423
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
424
sino de miseria, de hambre, de desempleo, en donde miles y miles de personas
carecen de lo más indispensable para llevar una vida humana.
Para darse cuenta de lo que pasa allí es necesario entrar a esos ranchos, medio
destartalados con paredes de cartón, piso de tierra, medio-techo de lata, que dejan
pasar el sol ardiente durante el día, el frío en la noche y el agua a torrentes en la
temporada de lluvias. Y qué decir del hacinamiento de personas en aquella
habitación miserable en donde se come, se duerme, se cocina! Si no lo hemos
visto no tendremos idea de lo que ello significa. A esto se une frecuentísimamente
el desempleo del padre, la falta de luz y agua, el hambre de los niños y la fiebre de
alguno de ellos.
Ese cuadro desesperante es aprovechado por los agitadores, no para llevar la
solución del problema, sino para sembrar odio y venganza.
Verdad que no es concebible el hecho de que se gasten cantidades muy crecidas
en diversiones pomposas, en cosas inútiles, en ostentación casi pagana, cuando
muchas personas por causas ajenas a su voluntad, están oprimidas por esta
impresionante miseria. Esto se podrá hacer en nombre de la libertad, que muchas
veces se emplea mal, pero no en nombre del cristianismo, y muchísimo menos en
nombre de la caridad, y solidaridad.
Estamos empezando la Cuaresma –es decir, el tiempo destinado por la Iglesia a la
penitencia. Antiguamente su práctica era muy rigurosa. En nuestros tiempos la ha
moderado, pero sigue insistiendo en su necesidad, porque es una ley divina.
Reafirmada pro Cristo quien recordó de manera clara y terminante: “si no hacéis
penitencia todos pereceréis igualmente”. Insistiendo en su espíritu ha reducido al
mínimum los ayunos para dar paso a otras formas de mortificación, especialmente
insiste en la caridad, la limosna y el cumplimiento cuidadoso de sus propias
obligaciones.
425
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
426
Carta Pastoral del Arzobispo de Maracaibo
con motivo de la Semana Santa.87
Nos, Doctor Domingo Roa Pérez. Por la Gracia de Dios y de la Sede Apostólica.
Arzobispo de Maracaibo. Al Venerable Capítulo Arquidiocesano, al Clero Secular
y Regular, a los Religiosos y Religiosas, a los Movimientos del Apostolado Seglar y
Fieles de la Arquidiócesis. Salud, Paz y Gracia.
Amadísimos hijos:
Dentro de pocos días la Sagrada Liturgia nos recordará una vez más con
imponentes ceremonias el misterio de la Pasión y muerte de Nuestro Señor
Jesucristo.
Es tiempo especialmente propicio para la meditación de las verdades
fundamentales del Cristianismo, y para revisar y afirmar cuidadosamente los
compromisos de hijos de Dios y miembros del cuerpo Místico.
Este año queremos haceros algunas consideraciones acerca del don inestimable de
la fe, e invitaros no solo a darle gracias al Señor por ser cristianos sino también a
realizar nuevos esfuerzos para evitar lo que pueda menoscabar esta gran virtud y
trabajar para vivir con espíritu de fe.
QUE ES LA FE?
Según nos enseña la sagrada teología la fe es una virtud infusa que Dios concede
el día del bautismo junto con los demás dones y gracias, que adornan el alma
desde ese momento trascendental de incorporación al cristianismo. Esta virtud,
regalo del Señor, no solo es el principio de la justificación, sino juntamente la raíz
y fundamento de toda la vida religiosa. De allí que sin ella según la doctrina de
87
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XXXIX –Marzo-
Abril 1967 - N° 187, pág. 30-35
427
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
San Pablo “es imposible agradar a Dios”. (Hebreos, XI,6). Y es como una especie
de luz derramada en el entendimiento mediante la cual el cristiano se inclina
eficazmente a aceptar lo que Dios ha revelado y la Iglesia le propone sin buscar
razones, apoyado únicamente en la autoridad de Dios que no puede engañarse ni
engañarnos.
Como ejercicio en la persona adulta consiste en “una convicción de las cosas que
se esperan, argumento de las que no se ven”, (Hebreos XI, 1) y así el
entendimiento ve por la fe lo que no puede alcanzar por la razón.
La fe que tiene por objeto suyo propio a Dios y su mensaje a la humanidad, está
relacionada totalmente con el orden sobrenatural: origen y destino del hombre, el
principio y fin de todas las cosas que es el mismo Dios, a quien es debido todo
honor y toda gloria. Ella esclarece y resuelve los más grandes problemas de la vida
humana. Por ello la Sagrada Escritura afirma que el justo vive de la fe.
EXCELENCIA DE LA VIRTUD DE LA FE
Transcribimos a continuación un bello párrafo, en el cual el notable escritor y
predicador español, Fray Luis de Granada, explica la grandeza de esta virtud y dice
así: “la fe es como maestro y ayo que nos enseña la manera de vivir. La fe es una
candela resplandeciente que alumbra nuestro entendimiento y nos da
conocimiento de la verdad. La fe es médico que nos enseña las medicinas con que
habemos de curar las dolencias de nuestras almas. La fe es nuestro legislador que
nos da leyes de buen vivir y la que instituye nuestra vida con mandamientos
saludables. La fe es como arquitecto y maestro principal del edificio espiritual, el
cual declara a los otros oficiales lo que cada uno ha de hacer en su oficio. La fe es
sol de nuestra vida, el cual esclarece las tinieblas de los mortales, enseñándoles a
dónde y por dónde han de caminar. La fe son aquellos ojos que, como dice
Salomón (Ecl. 2,14) están en la cabeza del sabio, los cuales rigen y enderezan los
428
pasos de la vida. La fe es como un adalid que va delante de nosotros
descubriéndonos las celadas de los enemigos y guiándonos por camino seguro. La
fe es alas de la oración, con las cuales sube hasta la presencia de Dios y alcanza lo
que pide; pues dice el Señor (Mc. 11,24): “Cualquier cosa que pediréis en la
oración, creed que la alcanzaréis y dárseos ha”.
LA INFLUENCIA DE LA FE
La fe llevó al desierto multitud de anacoretas que, entregándose a la oración y a la
penitencia, esperaban el cumplimiento de la palabra del Señor de que se dará el
ciento por uno, aún en esta tierra, a los que dejan las cosas para seguirle a él, y
luego la vida eterna. La fe ha llenado los conventos y casas religiosas de millones
de hombres y mujeres que, viviendo pobremente, dedican su vida al cuidado de
los enfermos, a la educación de la juventud y la niñez y civilización de regiones
primitivas, seguros de que hay una recompensa en el cielo para los que se dedican
a estas obras en razón de la palabra de Cristo, quien dijo: “Venid, vosotros, los
benditos de mi Padre, entrad en posesión del reino que os está preparado desde la
creación del mundo” (San Mateo 24,34). Y la razón que da para este premio de
cosas que no se ven ahora, es porque: “en verdad os digo, cuanto hicisteis con uno
de estos mis hermanos más pequeñuelos, lo hicisteis conmigo” (Mateo 24,40).
El espíritu de fe induce a muchas personas a dar limosnas, realizar obras útiles
para la comunidad, perdonar las injurias, hacer el bien sin pensar a quién, en la
plena seguridad de que todo esto va garantizando un porvenir feliz posterior a la
muerte, el cual no se ve ni se conoce con argumentos humanos, sino por la
palabra de Dios, que es la revelación presentada y explicada constantemente por la
Iglesia.
Muchas personas inculpan a los cristianos de apáticos e insensibles ante los
problemas sociales y los asuntos de orden temporal porque viven con la mirada y
429
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
430
En todo tiempo ha habido opositores de la fe que, utilizando diversos medios,
incluso la tortura y la muerte, trataron de arrancar de grado o por fuerza el
sentimiento cristiano, ordinariamente para inclinar a la adoración de falsos dioses.
Hoy está sucediendo algo nuevo: los éxitos de la técnica y la ciencia llevan al
hombre a endiosarse a sí mismo, a la sociedad en que vive o a los sistemas de
gobierno con rechazo de toda divinidad. Se quiere una economía, un derecho y
una política sin Dios. Esta tendencia rechaza de la universidad, de la escuela, de la
familia, de la administración de justicia, de la actividad legislativa y de la
inteligencia de los pueblos toda idea de Dios, y no solamente eso sino que se le
declara una guerra abierta. Por eso dice Pio XI: “Por la primera vez en la Historia,
asistimos a una lucha fríamente calculada y cuidadosamente preparada contra
todo lo que es divino”. (Divini Redemptoris). Y se manifiesta por un desprecio y
negación de lo suprasensible y sobrenatural, lo espiritual y religioso hasta el
ateísmo declarado; solo se acepta lo que confirma, la experiencia de los sentidos,
lo que se puede abarcar con medida, numero y peso. Y así se prepara el camino
sin impedimentos al ateísmo que, adueñándose del poder político, al disponer de
todos los recursos que da el gobierno, desencadena una persecución sin
precedentes contra la fe.
Le hacen juego y le ayudan a instalarse muchas personas que se llaman cristianas,
pero su conducta está muy lejos de lo que dicen creer; han establecido una
separación entre la fe y la vida, las creencias y las ocupaciones. Viven, trabajan y se
desenvuelven como si no hubiera Dios, o como aquellos de los cuales dice San
Pablo, “su Dios es el vientre” (Filipenses, 3,19).
Y hoy más que nunca tiene aplicación la palabra de Cristo. “El que no está
conmigo está contra mí, y el que conmigo no recoge, desparrama” (San Mateo
12,30).
431
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
432
La Iglesia en todo tiempo, fiel a la misión recibida, se ha esforzado por impartir la
enseñanza que lleva al mundo el conocimiento de las verdades de la fe, cuyo vigor
está en relación con la atención al ministerio de la palabra y la correspondencia al
ejercicio del Culto.
EXHORTACION
La Iglesia en nuestra Arquidiócesis, como empezamos recordando en esta Carta,
va a ofrecer en estos días una serie de predicaciones, ceremonias y facilidades para
recibir los sacramentos de la Penitencia y Eucaristía. Los días santos, no son
ahora, como tampoco lo fueron en tiempos pasados, días de fiesta. Sin embargo,
nuestros mayores los observaron con religioso respeto suspendiendo toda
actividad o distracción para participar en los actos del culto, purificar su alma y
renovar la vida espiritual.
Hoy las cosas han cambiado; aprovechando la vacación en todas las oficinas
públicas y privadas, la gente se moviliza casi en masa hacia el turismo, los que
tiene dinero, y los que no tienen; los primeros porque disfrutan de medios, los
segundos, lo prestan. Y así, casi todos, cristianos y no cristianos, siguen el mismo
rumbo.
Por no ser días de fiesta no se comete ningún pecado no asistiendo a los actos de
la Semana Santa, pero no se procederá de acuerdo con el espíritu de la Iglesia.
Aún, a los que salen por motivo de descanso, les recomendamos la escena del
Evangelio en la noche del jueves santo, víspera de la pasión de Cristo. El Señor
llevó consigo a los Apóstoles al huerto de Getsemaní. Era tarde, y por haber
tenido mucho trabajo durante esa jornada y las anteriores, se quedaron dormidos
todos ellos, mientras Cristo oraba en medio de angustias y temores sin medida.
“Simón duermes? –reclamó el Señor- ¿No has podido velar una hora? Velad y orad
para que no entréis en tentación; el espíritu está pronto, más la carne es flaca. De
433
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
nuevo se retiró y oró haciendo la misma súplica. Viniendo otra vez, los encontró
dormidos, porque estaban sus ojos pesados; y no sabían qué responderle”. (San
Marcos, XIV, 37,40).
El Señor nos llama a vigilar y orar para que no nos domine el materialismo
circundante, la cobardía, los intereses creados que tratan de entregar una vez más
a Cristo por treinta monedas de plata.
Con el Apóstol San Pablo os decimos encarecidamente “Vigilad, manteneos en la
fe, tened ánimo varonil, confortaos” (I Corintios, 16,13).
Al formular una invitación paternal para todos los actos de Semana Santa os
deseamos unos días llenos de paz y que podáis participar de las glorias de la
Resurrección, por haber acompañado al Señor durante la jornada del dolor y la
prueba. Y que al término de esos días tan llenos de lecciones espirituales, podáis
haber aumentado vuestra fe y amor a Cristo y su doctrina, que es de verdad y vida.
Estas nuestras Letras serán leídas el próximo Domingo 12 en las Misas de hora en
todas las Iglesias parroquiales y filiales de la Arquidiócesis.
Dadas, firmadas y refrendadas en nuestro Palacio Arzobispal el día seis de marzo
del año del Señor de mil novecientos sesenta y siete.
434
Circular del Arzobispo de Maracaibo
El Padre Santo quiere que todos nos unamos en esta oración encaminada a
obtener del Señor la protección y ayuda en la solución de un problema tan vital
en la vida de la Iglesia, como es la preparación de santos y sabios sacerdotes, por
cuyo ministerio Ella realiza la obra que le encomendó su divino Fundador de
difundir el Evangelio por el mundo entero y santificar las almas. De allí que “por
ninguna otra cosa quizás en el transcurso de los siglos, dice Pío XI, ha mostrado
tan tierna solicitud y maternal desvelo como por la formación de sus sacerdotes”.
Para llenar este cometido ha ido buscando cuidadosamente los medios más
adecuados según las circunstancias de cada tiempo.
En nuestros días bajo la luz y guía del Espíritu Santo, que es el alma de la Iglesia,
el Concilio Vaticano II, y en ejecución de sus normas y orientaciones el Papa y el
Episcopado del mundo en íntima comunión con El, despliegan un celo
extraordinario por la preparación del Clero.
88
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XXXIX. Marzo-
Abril de 1967. N° 187, pág. 43-44.
435
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
sacerdotes, como siempre lo ha hecho, que sean luz del mundo y sal de la tierra,
cuya vida constituya ya una predicación que anuncia un reino espiritual de
verdad, de justicia, y de amor.
En nuestros días surgen dificultades en esta labor tan dura de la formación del
“hombre de Dios”, de que habla San Pablo, que tiene que ser todo sacerdote;
estamos en un tiempo de transición, en la marcha hacia nuevas formas de vida, y
la Iglesia que se desarrolla en el mundo, sin ser del mundo, sufre sus
consecuencias. Pero, ella asistida por el Señor que la acompaña hasta la
consumación de los siglos, conservando el depósito de la verdad, sabe hacer frente
a los errores y guiar sin vacilaciones a los hombres en su macha hacia la eternidad.
436
Las condiciones actuales del mundo no son peores que en otras épocas, más aún,
podemos decir que son más favorables para la preparación de sacerdotes santos y
sabios, y los habrá como en toda la historia de la Iglesia.
1°) En todas las Misas de hora se recitará la oración de los fieles que se publica a
continuación.
2°) Los sacerdotes en las Misas del próximo domingo y los Rectores de los
Colegios Católicos se servirán explicar el sentido de la Campaña.
3°) Celebraremos una Misa rezada en la Santa Iglesia Catedral, a las 6 de la tarde,
para la cual invitamos a las representaciones de los Colegios de la Iglesia y a los
integrantes de los Movimientos de Apostolado Seglar.
Esta Circular será leída en todas las Misas del próximo domingo.
437
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Nos, Doctor Domingo Roa Pérez. Por la Gracia de Dios y Autoridad de la Santa
Sede Apostólica Arzobispo de Maracaibo. Al Venerable Cabildo Metropolitano, al
Consejo Presbiteral y Sacerdotes del Clero Secular y Regular, a los Religiosos y
Religiosas, Miembros del Apostolado Seglar y Fieles del Arzobispado. Salud, Paz y
Bendición en el Señor.
Amadísimos hijos:
Muchas veces nos hemos ocupado de este problema cuya solución es de interés
fundamental en toda la Iglesia. Se trata, en efecto, de la búsqueda y preparación
de los obreros del Evangelio, de los ministros y dispensadores de los misterios de
Dios. El Señor en los inescrutables designios de su misericordiosa Providencia ha
querido valerse de hombres, tomados de entre los mismos hombres, dotados de
especiales cualidades y poderes, para hacerles mensajeros de su doctrina y
administradores de sus gracias.
438
difusión del Evangelio está condicionada por el número, la obra, la santidad de
los ministros, llamados, y consagrados al más sublime, al más indispensable
servicio: el de la salvación”
Paulo VI nos dice que se repite el drama de que habla Jesucristo: “La mies es
mucha, pero los operarios son pocos” (Mateo, IX-37), y a los que parecen no hallar
solución posible, fuera de la propuesta por ellos, el Papa les asegura que: “sí,
todavía hay vocaciones en la Iglesia de nuestro siglo. Nuestros Seminarios están
por ello exultantes. Frecuentemente al número suple la singularidad de las
vocaciones; vienen jóvenes ya conscientes y hombres maduros; saben lo que
escogen”.
Es doctrina enseñada siempre por la Iglesia que el Señor la ha dotado del número
de vocaciones necesarias para el cumplimiento de su misión.
439
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Dirigiéndose luego a los Párrocos y Maestros de espíritu les interroga con cariño
de Padre, casi de hermano mayor, querido y respetado: “¿Vigiláis para descubrir
los signos de una llamada divina entre las personas confiadas a vuestros
cuidados?”.
440
hace una llamada plena de esperanza, y Nos, recogiendo con especial devoción y
respeto, como un sagrado llamamiento, transmitimos a los jóvenes de la
Arquidiócesis en la confianza de que será oída con reverencia y meditada con
interés, dice el Vicario de Cristo: “Querríamos luego, como los mensajeros de la
parábola evangélica, por los caminos del mundo, y entre todos a los jóvenes, decir:
¿sabéis que Cristo tiene necesidad de vosotros? ¿sabéis que su llamada es para los
fuertes; es para los rebeldes a la mediocridad y a la vileza de la vida cómoda e
insignificante, es para aquellos que todavía conservan el sentido del Evangelio y
sienten el deber de regenerar la vida eclesial con el sacrificio personal y llevando la
cruz?.”
Tenemos la santa ilusión de esperar que esta invitación será oída ampliamente en
la Arquidiócesis. Ya varios jóvenes estudiantes de la Universidad del Zulia se han
trasladado al Seminario San José, en Caracas, para obedecer a la voz divina, y
otros se están preparando para seguir dentro de poco ese camino.
No faltan familias, que por otra parte parecen bien intencionadas, que hallan
graves dificultades en permitir el paso de su hijo al Seminario; se figuran que ello
quizá represente una pérdida para el gentilicio o que tal vez su misión no tenga
441
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Los jóvenes que sienten inquietudes por un cambio y aspiran a un mundo mejor
encontrarán en las filas del clero un campo inmenso y unos recursos
insospechados para la realización de sus grandes y nobles ideales.
Y cada día y de diversas maneras hace llegar la voz a sus hijos para integrar toda la
comunidad a esta labor suya. La nueva modalidad introducida en los Seminarios
con la apertura del Seminternado y la mayor libertad concedida a los alumnos del
seminario Mayor buscan asociar la familia y la vida de la parroquia a la formación
del futuro sacerdote, que estará luego integrado a la comunidad cristiana en todas
las cosas relativas a Dios. El crecimiento y vigor de la vida católica será el jardín
442
más abonado para el aumento y conservación de las vocaciones sacerdotales, como
lo expresa el mismo Concilio Vaticano II.
Esta nueva experiencia no significa que los Seminarios Conciliares con su riguroso
internado tal como se venían llevando hasta ahora hayan sido un fracaso. La
pléyade de santos sacerdotes que presentan los siglos posteriores a ese gran
acontecimiento en la historia de la Iglesia indican que la formación del clero fue
muy acertada. Las circunstancias han cambiado. Había que utilizar otros métodos
más acordes con las exigencias del tiempo. La Iglesia que en el ejercicio de su
misión, no está atada a este o aquel sistema, no duda un momento en buscar
nuevas vías para llegar a la preparación de sacerdotes santos, verdaderos hombres
de Dios, que, como los de otros tiempos, estén a la altura del momento, y pueden
ser en realidad luz del mundo y sal de la tierra.
Toda la obra del Concilio Vaticano II uno de los más grandes acontecimientos en
la vida de la Iglesia, está encaminada precisamente al enfoque de los signos de los
tiempos y a buscar la solución cristiana y la respuesta del Cristianismo. Y el primer
medio comprende la formación del clero, como que los sacerdotes son los
portadores del mensaje.
443
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Y en primer lugar con el Romano Pontífice invitamos a orar, porque como dice
Su Santidad, “la plegaria es parte esencial en esta divina economía”, y luego, a
poner todos los medios humanos con el mismo empeño y solicitud con que
procedemos en los negocios y actividades ordinarios de la vida.
1°) La celebración con una especial solemnidad en todas las parroquias e iglesias
filiales del día del Seminario, que este año ocurre el 14 de mayo. Los sacerdotes se
servirán hacer la predicación acerca de la importancia de este Instituto, su
finalidad y la obligación de los cristianos de contribuir a su sostenimiento con
vocaciones y recursos económicos.
2°) Esa fiesta se preparará con un novenario consistente, en misa, donde se pueda
celebrar, una breve plática acerca del sacerdocio católico, o al menos con un
triduo, donde no haya facilidad de organizar el novenario.
444
no distraer la atención de los fieles, se prohíben las colectas durante el mes de
mayo para otras obras católicas.
4°) Pedimos a los Colegios de la Iglesia que se sirvan hacer un triduo vocacional
en la fecha más oportuna para el plantel.
5°) Nos, celebraremos una Misa Pontifical en la Santa Iglesia catedral el día 14 a
las 6 de la tarde; invitamos para ella representaciones de los diversos Movimientos
de Apostolado Seglar, de los Colegios de la Iglesia y Fieles en general.
445
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Estas nuestras Letras serán leídas el próximo domingo, 30 de abril, en todas las
iglesias, parroquiales y filiales, durante las misas de hora en lugar de la homilía.
Dadas, firmadas y selladas en nuestro Palacio Arzobispal a los veintisiete días del
mes de abril del año del Señor de mil novecientos sesenta y siete. Fiesta de Santo
Toribio de Mogrovejo.
Arzobispo de Maracaibo
Canciller-Secretario
446
Mensaje del Excmo. Sr. Arzobispo de Maracaibo a los fieles de la
en el Medio Oriente.90
Como ya lo sabéis por las noticias difundidas esta mañana a través de las agencias
de información un nuevo conflicto armado ha estallado en el Medio Oriente al
amanecer del presente día. Una prueba más de consecuencias imprevisibles
comienza para la humanidad. Los hombres de Estado y los diplomáticos, no
obstante las múltiples y variadas diligencias para llegar a un arreglo pacífico,
fueron impotentes en la solución de estas divergencias surgidas entre los gobiernos
de aquellas naciones. Empezadas las hostilidades echando mano de la fuerza
armada, la situación, como es lógico, es de una gravedad extraordinaria y se puede
complicar por momentos.
En esta hora crucial invito de la manera más insistente a los católicos y creyentes
de la Arquidiócesis a orar fervorosamente para pedirle al Señor, cuya Providencia
rige los acontecimientos de los hombres, que tenga misericordia de los pueblos y
que por la inocencia de los niños, la virtud de las almas selectas, las lágrimas y el
dolor de tantas viudas detenga a los beligerantes en su carrera de muerte y
conceda al mundo la ansiada era de paz.
90
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XXXIX. Mayo-Junio
de 1967. N° 188, p. 48-49
447
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Que en la cuna del Divino Salvador se realice el anuncio de los Ángeles: “Paz a los
hombres de buena voluntad”.
- Te lo pedimos, Señor.
- Te lo pedimos, Señor.
Y a los católicos, a las almas devotas, recuerdo que los medios ordinarios de
aplacar la divina justicia por los pecados de los hombres, y la guerra es un castigo,
son la confesión, comunión, limosnas, penitencias y especialmente la oración.
La Iglesia, incansable y sincerísima luchadora por la paz, como Esposa del Señor,
llamado con toda razón el Príncipe de la Paz, llora hoy inconsolablemente ante
este nuevo uso de las armas, que, lejos de solucionar las divergencias y los
conflictos abren los caminos de nuevas miserias.
448
Circular del Arzobispo de Maracaibo
Amadísimos hijos:
Aquí está la colaboración de los fieles de acuerdo con la naturaleza de esta obra,
que se concreta en dos grandes líneas, además del cumplimiento del oficio que a
91
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XXXIX. Mayo-Junio
de 1967 - N° 188, pág. 41-43.
449
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
1°) LA ORACIÓN
Toda la labor del Papa se relaciona con el orden sobrenatural, que se sostiene y
crece con la gracia del Señor, y ésta se alcanza a fuerza de oración, y tanto más
eficaz será en la obra del Romano Pontífice cuanto más unidos estén los fieles a Él
en la plegaria y las buenas obras.
2°) LIMOSNAS
Hemos de colaborar con el Vicario de Cristo en la magna empresa de la
conservación de la fe en los países cristianos y en su difusión a tantos millones de
hombres que todavía no conocen a Cristo. El Sumo Pontífice es el Piloto,
empeñado y sereno y siempre en actividad, que espera la colaboración de toda la
tripulación para llevar adelante la nave.
450
El Gobierno Central de la Iglesia, las Misiones Diplomáticas de la Santa Sede en
diversos países y la obra de la evangelización de las regiones todavía no cristianas
representan cuantiosas inversiones de parte de la Sede Apostólica en el
cumplimiento de tan alto oficio. A esto se añaden las obras de caridad y asistencia
social que sostiene permanentemente en diversos pueblos muy pobres, y el socorro
ocasional, que se repite con mucha frecuencia, dispensado con motivo de
cataclismos y desgracias colectivas que ocurren en el mundo.
Para ello el Papa cuenta solamente con las limosnas que le proporcionan el pueblo
católico y personas generosas. No es cierto lo que se afirma con mucha ligereza y
sin conocimiento de las cosas de que el Vaticano dispone de riquezas cuantiosas.
Como nuestras Diócesis y Parroquias, vive de limosnas: y las obras y su amplitud
dependen de la generosidad de los fieles.
La limosna que se recoja en las Misas del día 29 de Junio y el domingo 2 de Julio
se destinará a este objeto.
Para orar por las intenciones de Su Santidad Paulo VI e iniciar el año de Fe,
celebraré él domingo de 2 de julio en la Santa Iglesia Catedral a las 6 de la tarde.
Para este acto de la Comunidad cristiana Arquidiocesana invito a los
451
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
representantes de los Movimientos del apostolado Seglar y a los Fieles. Confío que
esta nueva participación en un acto de carácter diocesano resultará esta vez más
concurrida.
Esta circular será leída el próximo domingo en todas las Misas de hora en los
templos parroquiales, filiales y capellanías de la Arquidiócesis.
452
Telegramas del Arzobispo de Maracaibo
Junio, 27 de 1967.
Es auténtico:
92
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XXXIX. Mayo-Junio
de 1967. N° 188, p. 54-55
453
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Junio, 27 de 1967.
Es auténtico:
454
Designación del nuevo Vicario General de la Arquidiócesis
por parte del Sr. Arzobispo de Maracaibo.93
Nos, Doctor Domingo Roa Pérez, Por la Gracia de Dios y de la Sede Apostólica
Arzobispo de Maracaibo.
Al Ilmo. Mons. Medardo Luzardo Romero
Salud y paz en el Señor.
Amadísimo Hijo en Cristo.
Procediendo de conformidad con el Canon 366, Parágrafo 3, hemos determinado
nombrar dos Vicarios generales para el servicio de esta Arquidiócesiss en atención
a su extensión y al crecido número de habitantes que la forma y por las diversas y
múltiples actividades que es necesario desplegar para el mejor servicio de las
almas.
Y como uno de estos oficios está vacante por la elevación al Episcopado de su
titular, el Excmo. y Rvdmo. Mons. Mariano José Parra León, ahora Obispo de
Cumaná, te hemos elegido a ti para ocupar tan alto cargo. Si bien eres muy joven
en relación con la delicada responsabilidad que confiamos a tu persona, sabemos
en cambio que tu preparación, prudencia y demás virtudes sacerdotales que te
adornan hacen esperar de ti que estas cualidades te darán una compensación
ventajosa por la falta de experiencia.
La Iglesia, que por nuestro humilde ministerio te eleva a este alto rango en su
organización jerárquica, te pide fidelidad incondicional a los principios sobre los
cuales se funda y a la disciplina que rige y garantiza su paso por la tierra.
En estos tiempos posconciliares, de renovación mediante la vuelta a las fuentes
93
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XXXIX. Julio-
Agosto de 1967 - N° 189, pág. 33-34
455
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
456
Discurso del Excmo. Sr. Arzobispo de Maracaibo en la toma de
posesión del Nuevo Vicario General.94
He querido darle especial realce a este acto de toma de posesión por la alta
dignidad de que está investido el Vicario General y el papel tan importante que
juega al lado del Obispo en el Gobierno Eclesiástico.
El Código de Derecho Canónico le señala el segundo puesto en la Diócesis y el
primero en ausencia del prelado y le concede facultades amplias que son
inherentes a su oficio.
Colocado en cierta manera entre el Clero y el Obispo, tiene la delicada misión de
ayudar al Pastor interpretando su espíritu de gobierno, participando de sus
angustias e impulsando con lealtad, decisión y eficacia las empresas apostólicas del
Superior y al mismo tiempo le corresponde recoger el sentir de sus compañeros,
los demás sacerdotes, prestarles colaboración y ayuda en el ejercicio del Ministerio.
Por su posición, media entre el Obispo y el Clero, entre el que dirige el Gobierno
Eclesiástico y los súbditos, entre el Padre y el hijo, el Vicario General viene a
constituir una especie de anillo cuyo material bueno o mediano, precioso o
común, depende en gran parte de la flexibilidad del engranaje diocesano. Cireneo
que ayuda a llevar una cruz, lima que pule asperezas, intérprete que traduce y de
alguna manera encarna el sentir y el pensar de su Superior y compañeros, el
Vicario General es un personaje de vital importancia en el desarrollo de la vida de
la Iglesia en una Diócesis.
De allí el que se haya afirmado que el acierto en su elección constituye ya una
garantía de éxito en el Gobierno Eclesiástico.
94
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XXXIX. Julio-
Agosto de 1967 - N° 189, pág. 34-37
457
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
458
saber de las inquietudes de los jóvenes y de la serenidad de los ya ancianos y
conjugarse el ímpetu de los unos con la calma de los otros, en el reiterado esfuerzo
por la unidad, la comprensión y la fraternidad sacerdotales, que hoy más que
nunca deben ser las características de los que son mensajeros de paz, padres de la
Iglesia y anunciadores del reino celestial.
Amplio campo de acción para estos servidores de la Iglesia en los tiempos pos-
conciliares. Al marcar el Concilio Vaticano nuevos rumbos en la búsqueda de las
almas, en la conquista del mundo para Dios transformándolo de salvaje en
humano y de humano en divino según el lema del gran Pío XII, el primer trabajo
que la Iglesia realiza va precisamente encaminado a los sacerdotes, obreros del
Evangelio, próvidos colaboradores del orden episcopal, quienes bajo la autoridad
del Obispo santifican y rigen la porción de la grey del Señor a ellos confiada,
haciendo visible en cada lugar la Iglesia Universal y prestando eficaz ayuda a la
edificación del cuerpo total de Cristo; ellos son la mano larga de la Iglesia, los
vasos capilares que llevan la vida divina hasta los sitios más apartados del mundo.
El primer desvelo que la Iglesia nos recomienda a los Obispos es atender a los
sacerdotes cuando nos dice “preocúpense, en la medida de sus posibilidades, de su
bien material y, sobre todo, espiritual. Porque sobre ellos recae principalmente la
grave responsabilidad de la santidad de los sacerdotes; tengan, por consiguiente,
un cuidado exquisito en la continua formación de su presbiterio” (MSN N° 7). Así
el Concilio recoge y sintetiza el común sentir de todos los siglos en esta materia.
Decía San Vicente de Paúl “el cristianismo depende de los sacerdotes” y “nada hay
tan grande como un sacerdote”. Por ello exclamaba “oh, hermanos míos, formar
buenos eclesiásticos es la obra más difícil, la más elevada y la más importante para
la salvación de las almas”.
459
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Aludo a esta recomendación del Concilio para expresarles a los dos Vicarios
Generales mi deseo de que tomen especial nota para ayudarme en el servicio del
Clero a fin de que se esmeren en atender y ayudar a los sacerdotes, porción selecta
del rebaño de Cristo.
Ante vacilaciones y justas sorpresas negativas de que han sido o son objetos los
fieles por hechos deplorables es necesario que se levante la figura auténtica del
clero, se tonifique y coordine su labor tan meritoria, el pueblo fiel podrá darse
cuenta de que el sacerdocio católico continúa siendo, no obstante la presencia de
casos aislados que al fin y al cabo confirman la regla, un mensajero de paz, de bien
y de salvación; y su palabra, serena e impávida, infunde luz y aliento en las almas,
y con su predicación y su ejemplo eleva, educa y lleva multitud de personas de
ambos sexos y de toda edad y condición social a la práctica de las más esclarecidas
virtudes.
Todos los beneficios que la civilización cristiana ha traído al mundo se deben, al
menos en su raíz, dice el Papa Pío XI, a la palabra y a labor del sacerdocio católico.
Y nuestros sacerdotes de hoy son los dignos sucesores de las otras épocas con
plena conciencia de lo que pide el signo de los tiempos.
Quiero igualmente recomendar al Presbiterio Arquidiocesano veneración, respeto
y sacerdotal obediencia para los dos Vicarios, puestos por la Iglesia en un sitial tan
importante para el servicio de la comunidad cristiana.
La obediencia y unión con el Superior es y será siempre una fuerza insustituible
en la Iglesia y por ella supera los recursos más formidables de dinero y
organización de que disponen otras instituciones.
Ante vosotros, fieles aquí reunidos, aparece el grupo pequeño de sacerdotes, pero
poderoso por la gracia del Señor a quienes la Iglesia ha encomendado la atención
inmediata de viuestras almas. Orad por ellos, porque no en pocas ocasiones son
460
piedras de contradicción, objeto de ludibrio y hasta de desconfianza. Pero estad
seguros de que su palabra, su obra divina, su inmolación permanente son para
vosotros garantia y camino hacia Dios.
Respetadlos, no los juzguéis porque eso corresponde al Señor como enseña San
Pablo.
Al reestructurar la Curia Arquidiocesana con la incorporación de un sacerdote
joven estoy testimoniando cómo la Iglesia tiene plena confianza en sus sacerdotes
de toda edad; y aquí se ofrece el espectáculo de renovacion de cuadros al presentar
junto al anciano de largo recorrido con la iluminación de las obras buenas y la fe
sin alteraciones al joven, que, enhiesto y sereno dice como el Apóstol: “en tu
nombre lanzaré la red”. Y es fiel al Señor para coronar con su gracia la voluntad
de servicio.
Señor, al terminar estas palabras te pido luz y especial asistencia para mi Clero a
fin de que sienta y viva profundamente el estupendo don de su sacerdocio,
infunde respeto y confianza en el pueblo hacia los que son sus pastores, y suscita
muchas vocaciones en esta comunidad para que nunca falten tus ministros, que
son luz del mundo y sal de la tierra, según tú lo enseñaste y lo confirma la
experiencia de 20 siglos.
Maracaibo, 15 de julio de 1967.
461
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Amadísimos hijos:
Del joven recién iniciado en la vida clerical se ha de decir lo que el Evangelio nos
refiere de Cristo Nuestro Señor, supremo modelo de todo fiel y con mayor razón
de todo eclesiástico: “progresaba en sabiduría, en edad y en gracia delante de Dios
y los hombres” (Lucas 2,52).
95
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XXXIX. Julio-
Agosto de 1967 - N° 189, pág. 37-43
462
El otro joven acaba de ser ordenado sacerdote hace apenas unos minutos y como
los reyes y profetas de la antigüedad fue ungido con óleo santo en señal de su
elevación a un rango en cierta manera superior al de los ángeles. Llegando a este
altar, después de larga y esmerada preparación, se presentó con la misma consigna
del profeta: “Heme aquí, envíame” (Isaías 6,8). Y la Iglesia santa, por medio de mi
humilde ministerio le dice en respuesta las mismas palabras de Cristo a sus
Apóstoles: “Como me ha enviado el Padre, también yo os envío a vosotros” (Juan
20,21), con la altísima finalidad de ir al mundo entero y predicar el Evangelio a
toda la creación. (Marcos 16,15).
Cada ordenación es como un nuevo Belén cuando Cristo nace una vez más y
sobre el altar se canta el himno de los Ángeles de Gloria a Dios en lo más alto de
los cielos y paz a los hombres de buena voluntad. El sacerdote rinde culto a Dios,
y reconciliándole los hombres anuncia el reino celestial.
463
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
El sacerdote no solo es ministro sino un verdadero testigo de otra vida más que la
terrena, comenta el Concilio Vaticano II. O sea, que debe, como enseña Santo
Tomás, contemplar y asimilar el sentido cristiano, para luego llevarlo a otros. De
464
aquí que el Concilio Vaticano II refresque y recuerde la recomendación del
Apóstol San Pablo: “Pensad en cuanto hay de verdadero, de puro, de justo, de
santo, de amable, de laudable, de virtuoso, de digno de alabanza” (Phil, 4,8).
I. MAESTRO DE VIDA
El sacerdote es por vocación y consagración un verdadero maestro.
Como Cristo envió a sus Apóstoles, así la Iglesia confía a sus sacerdotes la
distribución de las enseñanzas contenidas en la Sagrada Escritura, y que la Iglesia
va explicando a lo largo de los siglos. De allí saca los remedios y soluciones a los
problemas que afligen a la humanidad. Los Apóstoles entendieron y practicaron
en forma incansable la orden del Divino Maestro, llamado así por su predicación
constante.
465
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
466
Por ello, joven sacerdote, recién ungido, sacerdotes de todas las edades aquí
presentes en esta nobilísima asamblea, yo os repito en nombre de la santa Madre
Iglesia con el Apóstol S. Pablo “Pero, aun cuando nosotros o un ángel bajado del
cielo os anuncie un Evangelio fuera del que hemos anunciado, sea anatema.
Como antes lo tenemos dicho, ahora también lo digo de nuevo: si alguno os
anuncia un Evangelio diferente del que recibisteis, sea anatema”. (Gálatas, 18).
467
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Hace poco el Santo Padre Paulo VI decía que hoy más que nunca la Iglesia
necesita la obediencia como verdadero obsequio del entendimiento, porque “el
principio de autoridad está gravemente socavado afirmaba Pío XII. Es
absolutamente necesario que el sacerdote, firme en los principios de la fe,
considere y acepte la autoridad no solo como baluarte del orden social y religioso,
sino también como fundamento de su misma santificación personal”.
468
hostia blanca e inmaculada por asemejarse a Cristo que fue “obediente hasta la
muerte, y muerte de cruz” (Phil. II,8).
469
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Este pueblo con grandes disposiciones para el cristianismo nos quiere hombres de
Dios, generosos, comprensivos, virtuosos, verdaderos embajadores suyos ante el
Señor.
Recordad lo que dice el Concilio Vaticano II: “La ansiada renovación de toda la
Iglesia en gran parte depende del ministerio sacerdotal animado por el Espíritu de
Cristo”
470
Carta Pastoral del Arzobispo de Maracaibo con motivo de los 25 años
Nos, Doctor Domingo Roa Pérez. Por la Gracia de Dios y Autoridad de la Santa
Sede Arzobispo de Maracaibo. Al Venerable Cabildo Arquidiocesano, al Consejo
Presbiteral, Clero Secular, Religiosos y Religiosas, Movimientos del Apostolado
Seglar, Asociaciones Piadosas y Fieles de la Arquidiócesis. Salud, Paz y Bendición
en el Señor.
Amadísimos hijos:
I. PEREGRINACIONES A LA BASILICA
Durante todo el Año Jubilar han estado desfilando por el Santuario Mariano
nutridos grupos de fieles venidos de todas las parroquias de la Arquidiócesis bajo
la dirección de sus respectivos Párrocos a rendirle especiales homenajes a la Virgen
Santísima.
96
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XXXIX.
Septiembre-Octubre de 1967 - N° 190, pág. 5-9
471
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Creemos con toda sinceridad que ese desfile ante el trono de Ntra. Sra. de
Chiquinquirá remozará la devoción y elevará cada día más el sentido cristiano de
la vida en los devotos de María bajo este admirable título.
472
de Maracaibo, aún las pequeñas capillas que actualmente sirven de sede a las
parroquias en formación.
473
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
El 14 de noviembre saldrá del templo madre, la Santa Iglesia Catedral, para volver
a la Basílica, lugar que Ella escogió con visibles señales para convertirlo en sitio de
dispensa de grandes favores.
Con este gran desfile comenzarán los últimos actos del programa preparados para
exteriorizarle a la Santísima Virgen el amor del pueblo zuliano y su
agradecimiento por todos los beneficios que Ella ha derramado sobre esta región,
está concediendo y dispensará en el porvenir. Todos plenamente confiados hemos
puesto nuestra suerte en sus manos.
Con tal motivo pediremos en forma solemne, insistente y con toda la angustia que
embarga nuestras almas por tres grandes necesidades: el aumento y perseverancia
de las vocaciones sacerdotales y religiosas, la santificación de la familia, tan herida
por los vicios del divorcio, el amor libre y el concubinato y la paz de Venezuela y
del mundo.
474
Estos tres días han de ser jornadas de oración y sacrificio. Lejos de nosotros el
convertir estas fiestas en ocasión de más pecados, irreverencias y desórdenes que
son motivo de castigo de la divina justicia inicuamente provocada por tanto
materialismo.
Durante esta temporada seremos espectáculo ante tantos visitantes que vienen de
otros lugares a participar de las solemnidades. Que nuestra fe aparezca clara y
diáfana y nuestras costumbres dignas de quienes tienen a la reina del Cielo como
abogada, norte y guía de su vida.
DISPOSICIONES
475
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Nos permitimos dictar algunas disposiciones que creemos convenientes para darle
el mayor realce a las festividades en honor de Nuestra Señora de Chiquinquirá,
Reina y Señora del pueblo zuliano.
476
la gira de la Imagen de Ntra. Sra. de Chiquinquirá como las Fiestas Patronales
revistan la mayor solemnidad espiritual conservando su sentido religioso.
477
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Cuando ya las puertas del hermoso templo se abren para dar paso a la imagen
bendita, yo quiero invitar al pueblo zuliano a que elevemos una oración de
agradecimiento al Señor por las gracias extraordinarias que ha derramado sobre
esta tierra por la intercesión de María Santísima de Chiquinquirá, y a saludarla en
la Imagen preciosa, don de la Reina del Cielo, con las palabras pletóricas de gozo
de Santa Isabel: “Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre y de
donde a mí que venga la madre de mi Señor a mí?
La Virgen Santísima escogió al Zulia entre muchos otros pueblos y comarcas para
regalarle esta milagrosa Imagen por cuyo medio difunde grandes favores a los hijos
suyos de esta región: aquí se ha levantado un trono especial de misericordia, un
foco de luz celestial, un centro de esperanza y de consuelo, para los que luchan
frente a tantas dificultades y buscan la paz en este mundo y la salvación para la
eternidad.
97
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XXXIX.
Septiembre-Octubre de 1967 - N° 190, pág. 9-11.
Mons. Domingo Roa Pérez, el 18 de octubre de 1967, por La Voz de La Fe, se dirigió al Pueblo del Zulia
anunciando el inicio de la Peregrinación con la Sagrada Reliquia de Ntra. Sra. de Chiquinquirá.
478
Ahora sale de ese Nazaret local, que se llama la Basílica, para visitar a sus hijos y
llevarlos a Cristo, que es el camino, la verdad y la vida.
Como en los días de vida en Palestina va a recorrer caminos bajo el sol ardiente y
al aire libre en busca de los suyos, de los cristianos zulianos, para entregarles un
mensaje de retorno a Dios, de intensificación de la fe y vida cristiana.
Ella va a hablar a las almas, va a avivar el sentido religioso, quizá un poco apagado
por los quehaceres de la vida, la angustia del tiempo y la búsqueda del espacio
vital.
Su palabra que no se percibe con los oídos, pero que resonará en las conciencias,
es la misma de Cristo, del fruto santo que lleva en sus brazos: “buscad primero el
reino de Dios y su justicia, que las demás cosas se os darán por añadidura”.
Yo quiero insistir una vez más en el carácter sagrado y sobrenatural de esta visita.
Ella constituye un llamamiento amplio y solemne para confesar públicamente la fe
en Dios, en María Santísima como instrumento por donde bajan todas las gracias
de Dios y suben nuestras oraciones al Señor, una aceptación gozosa de los
principios cristianos y normas de vida que emanan del Evangelio y que la Iglesia
predica al mundo.
479
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
esta ciudad, la alegría de los zulianos y el honor de este pueblo, del que el nombre
de la Virgen Santísima de Chiquinquirá hace vibrar como un solo corazón.
Que resorte tan poderoso para hacer un Zulia verdaderamente grande es esta
devoción a la Chiquinquirá! Aprovechemos la oportunidad para sembrarla más
honda, tan profunda, que decir zuliano y fiel devoto de María Santísima de
Chiquinquirá sea una misma cosa.
Sí pueblo zuliano, te exhorto a que ames siempre, y cada vez más, a la Virgen
María, Nuestra Señora. ¿Quieres escapar de todos los peligros, no sucumbir en las
adversidades, ser consolado en las pruebas y llevar sin desmayo la carga de cada
día? ¿Quieres estar estrechamente unido a Cristo, a su gracia y a su salvación?
Venera, ama, imita a su purísima, dulcísima y poderosa Madre. Es una gracia muy
grande, un beneficio insigne de la Bondad divina, el tener devoción a esta Virgen
bendita, confiarse en Ella, poner por medio de Ella la esperanza en Dios, y desear,
en fin, imitar sus virtudes.
480
y privados, que son fuente de vida para tus hijos, santifica a tu clero, suscita
vocaciones sacerdotales y religiosas, y promueve la pureza de costumbres.
Este pueblo tuyo vestirá de gala sus calles y avenidas y adornando sus hogares
cantará tus glorias, plenará los templos en actitud de oración y penitencia. Óyelo,
ayúdalo y dale gusto y estimación por las grandes verdades que se relacionan con
cosas de Dios y el destino eterno de los hombres. Espiritualízalo, sé maestra y guía,
Reina como soberana y dirígelo por los caminos de la verdadera grandeza, en la
justicia, la paz y la fraternidad cristiana.
Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, ruega por nosotros que acudimos a
ti con toda la confianza que nos inspira tu dulce condición de Madre.
481
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Año 1968
Mensaje del Excmo. Sr. Arzobispo con motivo del aniversario del
Amados Hijos:
Un día como hoy, hace precisamente 44 años, salía el primer número del
diario católico “LA COLUMNA”, que fundó el Excmo. Sr. Marcos Sergio
Godoy, Obispo del Zulia.
98
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XXXIX Noviembre-
Diciembre de 1967. N° 191. pág. 5-7
482
dándole oportunidad con encargos tipográficos, anuncios y demás actividades
propias del ramo, le han permitido ganarse con su propio esfuerzo el pan
difícil de cada día para hacer frente a los compromisos comerciales.
Al saludar en esta fecha aniversario al Director, Pbro. Lic. José Joaquín Troconis,
a sus colaboradores en la Administración, Redacción, elaboración y distribución
del periódico, a los anunciadores, favorecedores y suscriptores, les agradezco en
nombre de la Iglesia y del mío propio la colaboración que desde el diario le vienen
prestando a la causa de Dios.
483
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Como todas las obras católicas, que se hacen a base de limosnas y contribuciones
ocasionales, también la prensa de la Iglesia está en líneas generales sometida a esas
mismas contingencias. Los periódicos católicos no se fundan con fines de lucro y
animados por competencia de tipo comercial, sino únicamente con el fin de
evangelizar, educar y orientar a los hijos de la Iglesia y presentar a la sociedad el
mensaje de salvación.
484
comerciales, y también el periódico católico los tiene que buscar para su
subsistencia. Ahora bien, el empresario que anuncia para vender, al enterarse de
que el tiraje no es tan elevado como el de los demás diarios, no resuelve hacer esa
inversión. Y así el periódico lleva vida lánguida o muere.
Siguiendo las huellas del Fundador y de los Obispos que me han precedido en el
Gobierno de ésta, ahora Arquidiócesis de Maracaibo, yo he realizado muchas
diligencias con el ánimo de que LA COLUMNA pueda cumplir su misión. Al
hacerlo estoy siguiendo las enseñanzas, más aún preceptos, del Concilio Vaticano
II, que asienta nos corresponde a los pastores el deber de instruir y gobernar a los
fieles para que utilicen la prensa en orden a su perfección y salvación.
485
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
y cada uno vea lo que en conciencia pueda hacer en beneficio del diario católico
de la Arquidiócesis. Su vida y desarrollo depende de nosotros, de todos, porque es
de esta Iglesia. El está prestando sus servicios y los seguirá prestando en la medida
en que nosotros se lo permitamos.
En Maracaibo a Primero de Enero del Año del Señor de mil novecientos sesenta y
ocho.
486
Carta Pastoral sobre el Día Universal de Oración
Amadísimos hijos.
Así el Padre Santo ha querido organizar en una misma gran jornada el esfuerzo de
plegarias, sacrificios, buenas obras e instrucciones en todo el mundo católico
acerca de un problema de trascendental importancia en la vida de la Iglesia: el
fomento de las vocaciones sacerdotales y religiosas y la preparación de los futuros
sacerdotes.
99
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XL Abril-Mayo-
Junio de 1968. N° 193. pág. 1-5
487
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
A ellos y a los sacerdotes de todos los tiempos les confió el Señor la misión
salvadora recibida del Padre eterno: “Como mi padre me envió, así os envío
también a vosotros” (San Juan Cap. 20, V. 21). Y ésta ocupación, tan noble y
elevada, tiene estos dos aspectos fundamentales que realizar: enseñar y santificar,
según nos lo relata el evangelista San Marcos: “Por último les dijo: Id por todo el
mundo: predicad el Evangelio a toda criatura. El que creyere y se bautizare se
salvará, pero el que no creyere será condenado” (Marcos, Cap. 16, V. 15 y 16).
488
ordenación, puedan guiar a los fieles por los senderos de la fe y transmitirles la
vida divina mediante la administración de los sacramentos.
Ahora bien, el surtidor del Clero es el Seminario, de allí que los empeñados en
destruir la Iglesia busquen los medios directos o indirectos, francos o velados,
según las circunstancias, para cerrar los Seminarios, o aminorar su vigor y lozanía.
489
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
atraído por el mundo que lo rodea, las ilusiones de la vida, el erotismo que trata
de invadirlo todo, resulta en último término una auténtica empresa de la gracia y
una obra de arte del Espíritu Santo, alma y guía de la Iglesia.
490
Muchas personas comunes y corrientes de indiscutible buena fe, pero mal
orientadas, tratan de darle una solución al problema desvirtuando prácticamente
la vida y ministerio de los sacerdotes. Así piensan que se ha de cambiar la
disciplina eclesiástica dándole al sacerdote una imagen de contenido temporal y
convirtiéndolo en un mero profesional y común padre de familia. Así, dicen se
resolvería el problema que amenaza la vitalidad de la Iglesia con la consecución de
muchos candidatos, para quienes especialmente el celibato constituye el único
obstáculo para la vocación.
Ante esta situación el Magisterio Eclesiástico destaca la figura clásica del sacerdote,
que no se conforma a este siglo, ángel en carne humana, más aún, otro Cristo,
que ha llegado a tal condición por la crucifixión de los vicios y las
conscupiscencias, y que no va en pos de las cosas de abajo sino de las celestiales y
divinas.
A este propósito dice Pío XII “El ya no debe vivir para sí, de igual modo como no
le es permitido buscar solo para sí a sus familiares, a sus amigos y a su patria
terrenal. Debe abrasarse en amor para con todos sin que le pertenezcan sus
propios pensamientos, voluntad y sentimientos, que son de Cristo que es su vida”.
491
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
En un mundo tan preocupado por los valores materiales, en que todo se compra y
todo se vende, y muchas veces, sin detenerse ante las claudicaciones morales más
vergonzosas, la Iglesia repite con marcada insistencia a su clero que el sacerdote no
tiene por fin las cosas humanas y terrestres, por grandes e importantes que sean,
sino las divinas y eternas. El ejercicio devoto, consciente, y a cabalidad del
ministerio sacerdotal ya contribuye poderosamente a la elevación de la humanidad
y a su mejoramiento. Como a las instituciones de orden temporal les corresponde
el desarrollo de la ciudad terrena, al sacerdote por misión y consagración, le
pertenece ocuparse de las cosas relacionadas con el espíritu.
Sacerdotes santos, pide el mundo actual, y con toda razón “porque nada hay más
grande en la tierra que un sacerdote santo”, decía el Papa Pío XII, (Discurso del
23-VI-52), y la Iglesia de Dios asistida por su Divino Fundador los fomentará a la
medida del tiempo. La Iglesia de los Agustín de Hipona, León Magno, Domingo
de Guzmán, Vicente de Paúl, Felipe Neri, Juan Bosco, etc., tiene todos los
recursos para suscitar nuevos héroes en servicio de la presente y futuras
generaciones.
492
La era actual cuenta en todos los países con sacerdotes de una extraordinaria
virtud, pero su vida ejemplar sólo es conocida por el pequeño número de personas
que les rodea; el bien, dice nuestro adagio popular, no hace ruido.
“El número de santos revestidos de carácter sacerdotal, asegura Pío XII, crece
incesantemente para gloria de Dios y para consuelo de toda la humanidad”
(Discurso del 23 VI-52).
A) La oración. Así lo pidió Jesucristo: “rogad, pues, al Dueño de la Mies para que
mande obreros a su mies” (San mateo 9,38), esta es obra de Dios, y las obras
de Dios no prosperan sino con la ayuda divina, que se alcanza orando
paciente, humilde y constantemente. Nada más agradable al Señor que pedirle
sacerdotes santos, que es la mayor bendición para un pueblo, como el peor
castigo y más grande maldición es un sacerdote malo.
B) La búsqueda de las vocaciones. Aquí como en todas partes las hay, y
magníficas. En su hallazgo y desarrollo tienen un papel muy importante las
familias cristianas, la primera escuela de la fe, el jardín natural donde han de
brotar los elegidos de Dios; los educadores y Movimientos de Apostolado
Seglar, que tan buenos candidatos están suministrando para las vocaciones
sacerdotales y religiosas.
C) La contribución económica. Los seminarios viven de la ayuda de los fieles y su
mantenimiento cuesta mucho dinero, y no raras veces tenemos que cerrar las
493
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
1º) El 28 del presente mes se abrirá la campaña con la lectura de esta carta en
todas las misas de hora, en lugar de la homilía, en las dos Arquidiócesis, de
Maracaibo y Mérida, y la recitación de la oración de Su Santidad Paulo VI por las
vocaciones sacerdotales.
2º) La campaña durará hasta el 2 de junio, Fiesta del Espíritu Santo; las limosnas
de ese día se destinarán íntegramente al Seminario.
3º) El primer viernes de mayo se hará una Exposición solemne del Santísimo en
todos los templos parroquiales y filiales por las vocaciones sacerdotales.
4º) Queda prohibida toda otra colecta durante el tiempo de la campaña, o sea,
desde el 28 de abril hasta el 2 de junio.
494
Al cerrar estas Letras saludamos paternalmente al clero, le felicitamos por sus
obras de bien y le invitamos de todo corazón a vivir el don inmenso de su
sacerdocio, fuente de santidad personal y servicio a la comunidad cristiana.
Canciller-Secretario
495
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
1º) Orar por el Padre Santo de manera muy especial. El necesita gracias singulares
para conducir por camino seguros los destinos de la Iglesia Católica, de la cual es
cabeza y guía supremo. Aunque cuenta con la asistencia del Espíritu Santo, que lo
preserva del error en lo que se refiere a la fe y las costumbres, sin embargo el
Señor quiere que oremos por El para que pueda ser más eficaz, en la colaboración
personal, a la dirección de la Providencia. Así lo practicaron los primeros
cristianos que oraron unidos por San Pedro, el primer Papa, cuando estaba
encarcelado. El Romano Pontífice tiene que afrontar muchos problemas en el
tiempo actual por razón de las persecuciones de que es víctima la Iglesia, por las
dudas y ataques a la fe verdadera, por las guerras que oprimen a muchas naciones
y el peligro para la paz mundial.
496
su misión de difundir el Evangelio en todas las naciones. Gran parte de ellas
dependen directamente de la Santa Sede, y para llevarlas adelante el Papa no
cuenta con más medios que la limosna y ayudas que los católicos, ya beneficiados
con la gracia de la fe, ponen en sus manos.
Con tal fin se ha dispuesto que las limosnas que se recolecten en los templos y
capillas el día 30 de junio se destinen íntegramente a las obras que el Romano
Pontífice sostiene directamente. Se enviarán por conducto de su Representante
entre nosotros, el Sr. Nuncio Apostólico. Suplicamos a los fieles ser generosos en
esta donación.
497
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
101
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XL. Agosto de
1968. N° 193. pp. 14-16.
498
Nadie, como el Papa, es conocedor de los problemas que se originan por el
aumento de población y las angustias que viven tantos hogares. Seguramente que
hasta El ha llegado el clamor de millones de matrimonios que esperaban una
mitigación en la enseñanza de la Iglesia en lo que se refiere a la regulación de los
nacimientos.
El Papa, por su condición de padre universal, es igualmente sensible como el que
más al dolor y a la miseria que afligen al mundo. Todos sus documentos reflejan la
preocupación y angustia que pesan sobre su alma.
Pero, fiel a su altísima misión no podía dejar de hablar en un punto tan
importante y en la forma como lo hizo, proclamando “con humilde firmeza la ley
moral, natural y evangélica”.
Esta doctrina, como la anunciada por Cristo a los judíos en relación con la
Eucaristía, puede parecer dura a muchos, pero es la verdad y la expresión de la
voluntad del Dios bondadoso, que creó las riquezas del mundo, el talento y abrió
los caminos del progreso de que dispone la humanidad, e hizo al hombre poco
inferior a los ángeles.
Su Santidad ha presentado “una nueva y profunda reflexión acerca de los
principios de la doctrina moral del matrimonio, doctrina fundada sobre la ley
natural, iluminada y enriquecida por la revelación divina”. Por lo tanto, no podía
cambiar lo que Dios ha establecido, sino interpretar esa ley dentro de los ámbitos
señalados por el Creador y defenderla.
Ciertamente que la solución de las dificultades, provenientes del crecimiento
humano en países en desarrollo no se hallará, en el plan divino, en la regulación
artificial de los nacimientos.
Los poderes públicos, como los estadistas, tendrán que buscar medios más acordes
con la ley divina y la dignidad humana, procurando una revisión de otros muchos
499
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
aspectos de las condiciones sociales, que, por egoísmo, incuria y olvido de las
normas de la justicia y la caridad han sido descuidados. “Las dificultades no se
superan –dice Juan XXIII- con el recurso a métodos y medios que son indignos del
hombre y cuya explicación está solo en una concepción estrechamente
materialística del hombre mismo y de su vida. La verdadera solución solamente se
halla en el desarrollo económico y en el progreso social, que respeten y
promuevan los verdaderos valores humanos, individuales y sociales”.
Según los entendidos en investigaciones sociales hoy existe una inmoralidad
impresionante. Muchos niños sin techo, sin pan y educación, y cantidad de
madres abandonadas son el fruto de una descomposición moral, que, por otra
parte, constituye un castigo para un mundo olvidado de los grandes valores del
espíritu.
Demos gracias al Señor porque el Papa, conductor supremo de los destinos
espirituales de la humanidad, ha mantenido con firmeza y serenidad las sanas
normas morales. En medio de un mundo de conformismos y vacilaciones en que
por carencia de fortaleza y de rectitud se sacrifica lo más preciado en la dignidad
del hombre, es sumamente consolador ver que el Papa, asistido por el Espíritu
Santo, mantiene aún a costa de sacrificios, amarguras e incomprensiones para con
su augusta persona la fidelidad a Dios y al orden sapientísimo por El creado. Esto
si es garantía de salvación. “No menoscabar en nada la saludable doctrina de
Cristo –dice la Encíclica- es una forma de caridad eminente hacia las almas”.
CALIFICACION DOCTRINAL DE LA ENCICLICA
Muchas personas se andan preguntando qué valor doctrinal tiene este documento
del Papa. Por la gravedad del asunto, las consecuencias del pronunciamiento y las
expresiones usadas en la Encíclica ciertamente que el Romano Pontífice le ha
dado un especial valor doctrinal. Al principio sostiene que “después de madura
500
reflexión y de asiduas plegarias queremos ahora en virtud del mandato que Cristo
nos confió dar respuesta a estas graves cuestiones”.
Y al referirse a los sacerdotes, maestros del pueblo cristiano, les pide un
asentimiento leal, interno y externo, al magisterio de la Iglesia, que, por otra parte,
añade a continuación, es obligatorio, porque el Espíritu Santo le asiste en sus
enseñanzas y le preserva de error.
Algunas publicaciones han hablado de que entre el cuerpo del Episcopado existen
en esta materia corrientes llamadas conservadores y liberales, progresistas y
estancadas.
No, amadísimos hijos, esta clasificación es tendenciosa. En lo que se refiere al
contenido de esta Encíclica los Obispos del mundo estamos identificados con
nuestra Cabeza, el Papa. Enseñamos en plena comunión con El y apoyamos sin
reservas todo su Magisterio, porque donde está Pedro, allí está la Iglesia, y la
Iglesia en materia de fe y costumbres goza del privilegio de la asistencia divina para
que no se equivoque.
GRAVEDAD DE LA MATERIA
El Romano Pontífice ha reafirmado la doctrina vigente en la Iglesia de que todo lo
que haga involuntariamente infecundo el acto matrimonial es intrínsecamente
deshonesto, y esta falta, según la enseñanza de Pío XI y de los moralistas de todos
los tiempos, es grave delito, es decir pecado mortal.
A LOS SACERDOTES
Les pido un respaldo total, absoluto e incondicional a las enseñanzas contenidas
en éste como en los demás documentos del Magisterio.
En estos tiempos de dudas, vacilaciones y hasta negaciones volvamos nuestra
mirada serena hacia las orientaciones del Magisterio Eclesiástico.
Y como lo pide el Padre Santo mantengamos unidad de criterio para “la paz de las
501
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
502
artificial de los nacimientos.
No olvidemos que según las estadísticas en Venezuela hay un 62% de hijos
naturales, sin contar los que son hijos de matrimonios unidos solamente por el
contrato civil, y que por lo tanto en un país católico no constituyen un hogar
completo.
Los católicos tenemos un campo extraordinario de trabajo en la solución de los
problemas que confronta la sociedad por razón del aumento de la población:
cumplimiento leal, efectivo e integral de los postulados de nuestra fe en el campo
familiar, social, económico y profesional.
Amadísimos hijos: en este momento no olvidemos que Pablo VI, el Papa de la
paz, de la lucha por la justicia social, y la redención de los pobres y de los
humildes, y del servicio de la Iglesia a la humanidad, es también el Papa de la
doctrina acerca del matrimonio. Y cuando tantas voces se levantan contra El por
la fidelidad y entereza en el cumplimiento de su alta misión, hemos de estar a su
lado acatando sus normas y orando por sus intenciones en la seguridad de que es
el único que está en la posición justa y verdadera. Y su enseñanza es honor de la
humanidad y gloria de nuestro tiempo.
Y seamos católicos de palabra y de hecho.
Dadas, firmadas y selladas en el Palacio Arzobispal de Maracaibo, el día primero
de agosto del año del Señor de mil novecientos sesenta y ocho.
503
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Según las informaciones de prensa existe una manifiesta apatía para inscribirse en
el censo electoral, y la inscripción es indispensable para tener derecho a depositar
el voto en las próximas elecciones.
102
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XL. Agosto de
1968. N° 194. pp. 17
504
Yo pido a los Párrocos, Rectores de Iglesias, Capellanes y Dirigentes de los
Movimientos del Apostolado Seglar, que recuerden a los Fieles que hayan
cumplido los 18 años la obligación moral que tiene de inscribirse y a los Fieles,
que no se hayn inscrito, que lo hagan cuanto antes.
Recordemos:
Que no votar o votar mal es un pecado social. Los católicos hemos de dar ejemplo
de responsabilidad en los momentos en que se juega el destino de los intereses de
la patria.
Esta Circular será leída en todos los templos de las Arquidiócesis de Maracaibo y
Mérida los domingos 18 y 25 del presente mes.
505
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Amados hijos:
Cuando se levanta una guerra contra todo lo divino y el hombre parece hacerse el
centro del mundo, como si no hubiera Dios, la Iglesia, esposa de Cristo,
mensajera permanente de las verdades relacionadas con el creador y obrera
infatigable del fin último del hombre, se levanta imperturbable en medio de tanta
confusión para anunciar a todos los hombres, cualquiera sea su ubicación social,
103
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XL. Noviembre
de 1968. N° 196. pp. 22-24.
506
científica, política o económica, que hay mucho más de lo que se ve, se compra, se
vende o se disfruta en la tierra, está Dios, y su reinado de amor, de paz, de
santidad y de justicia como lo dice el Prefacio de la Misa.
Y el Dios que en un tiempo habló al mundo por los Profetas y sus mensajeros de
la antigüedad y más tarde por medio de su propio hijo, hoy sigue enseñando,
santificando y acompañando al hombre en forma visible y al alcance de cada uno
por la voz y magisterio del Romano Pontífice y los Obispos en comunión con él.
Por esta manera de asistencia, llamada Magisterio, el Señor misericordioso y
providente sigue siendo el conductor seguro de todos los hombres en la certeza
según su palabra infalible, de que “El que a vosotros oye, a mí me oye, y el que a
vosotros desecha, a mí me desecha y el que me desecha a mí, desecha al que me
envió” (Lucas 10,16).
También ha querido el Romano Pontífice que en este día de Cristo Rey se tengan
actos especiales relacionados con los apóstoles seglares, es decir, los hombres y
mujeres de fe profunda, que ayudan a la difusión y defensa de los principios
507
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
cristianos. Ellos son colaboradores con el mensaje del ejemplo y de la palabra del
sentido cristiano de la vida. La Iglesia quiere destacar en esta festividad su valor e
importancia, y animarlos a continuar sin descanso porque es mucho lo que
pueden hacer por Dios, la Iglesia y el mundo de hoy.
1º) Recitación del Credo del Pueblo de Dios en las misas de hora, de todos los
templos de la Arquidiócesis. Vamos a prometerle al Señor que nosotros
mantendremos adhesión a las verdades predicadas por la Iglesia constantemente.
Y le pediremos unidos la gracia de ser fieles a nuestras promesas, ya que sin la
ayuda del Señor nada podemos hacer. No olvidemos que la fe es un don, y regalo
precioso del Señor, que hemos de pedir con humildad y perseverancia.
2º) A las 6.30 de la tarde se tendrá una Misa especial en el templo de San Vicente
de Paúl, con la participación de todos los militantes de los diversos grupos de
apostolado seglar organizados, que están ayudando a la difusión de los principios
cristianos en esta ciudad. Su presencia masiva en esa celebración tiene el doble
significado de ofrecimiento a la Iglesia en la persona del Pastor diocesano para la
obra espiritual, y de acción de gracias al Señor por haberles elegido a la obra tan
grande, como es la defensa y difusión del Reino divino. Yo espero que los
Asesores y diversas Juntas Directivas tomen interés a fin de que asistan todos los
que están prestando su colaboración en los movimientos organizados, y no meras
representaciones simbólicas.
Hago una invitación encarecida a los fieles en general para ese acto solemne. Y
ruego a los Párrocos y Rectores de Iglesias que hagan hincapié en las pláticas
508
acerca del valor de la fe y la obligación que existe en los fieles de aceptar las
enseñanzas del Magisterio.
Arzobispo de Maracaibo
509
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
En este noviembre, como todos los años, el pueblo zuliano, se prepara alborozado
a rendirle especiales homenajes de amor y devoción a la Santísima Virgen de
Chiquinquirá.
Parece que la humanidad está tan gozosa de su propia obra que ya olvida la
existencia de las verdades religiosas y morales y el destino que espera al hombre
después de esta vida. Va cundiendo en el ambiente una como especie de epidemia
de irreligiosidad, de peligrosas consecuencias para la sociedad, que, sintiéndose
tan orgullosa de sí, cree que no hay más de lo que, se compra y se vende. Unos se
ocupan directamente de la siembra de estas ideas valiéndose de toda circunstancia,
sea la prosperidad, como la adversidad, la pobreza como la riqueza, y así le llegan a
104
Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. AÑO XL. Noviembre de 1968. Nº.
196, p. 1
510
los que nadan en las ventajas materiales con una propaganda abierta o velada,
pero siempre orientada contra todo lo divino y religioso, y a los pobres y
marginados de la fortuna los tratan de poner en rebelión contra el sentido
religioso, como si él fuera el culpable de las injusticias, la miseria y el desorden
que reina en grandes sectores de la humanidad.
Otros, en cambio, sin declararse en pugna contra las ideas religiosas y su práctica,
viven realmente como si no tuvieran fe. Toda si preocupación está engolfada en la
búsqueda de los bienes de aquí abajo y de su disfrute sin tomar en cuenta las leyes
morales, los mandamientos de Dios y su Iglesia. Viven como si Dios no existiera.
Esta fiesta, que resulta de una impresionante elocuencia, es buena ocasión para
despertar la fe adormecida, el fervor vivido en otro tiempo y volver al camino
verdadero que se ha dejado. El lenguaje de esta temporada es de una estupenda
vibración.
Dios tan bondadoso con los hombres les habló por los profetas y su propio Hijo, y
el contenido de tales mensajes se hallan en la Escritura Santa, como bien lo
sabemos. Para su custodia y aplicación a cada tiempo y para guiar a los hombres
en su peregrinar hacia la casa del Padre celestial, Cristo instituyó la Iglesia,
fundada sobre el Apóstol Pedro, que vive en el Romano Pontífice y por Él sigue
cumpliendo la alta función de confirmar a los hermanos en la fe.
511
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
512
Iglesia, que son la manifestación de la voluntad del Señor, y de su Madre, que nos
pide hagamos lo que su Hijo nos ordena por medio de su Vicario en la tierra.
Arzobispo de Maracaibo
513
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
105
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLI – Enero de
1969 – Nº 197, pp. 23-25
514
campaña se ha destacado de una manera especial una presión moral a base de
mentiras, falsedades y engaños de graves consecuencias para la moral pública, ya
que no es la discusión de ideas y programas, ni la presentación de su propia
filosofía política y administrativa lo que se ha confrontado, sino el ataque
indiscriminado y afirmación empleada para destruir al adversario sin perdonar la
ética más elemental. Esto puede traer sus graves secuelas porque si los que están
llamados a dirigir el país como son los políticos, futuros legisladores y rectores de
la cosa pública, los órganos de prensa que forman la opinión, establecen estos
instrumentos de lucha, qué le vamos a pedir al pueblo, al campesino, al obrero, a
la gente sencilla que no diga mentiras y que respete la fama ajena?
La violencia ha herido cuerpos y almas, bienes materiales y morales con tal de
abrirse paso.
Dado el efervescente calor electoral de estos días, digamos casi últimas horas, que
puede llevarnos a peligrosos incendios sociales, yo quiero pedirles con todo
respeto e insistencia a la prensa y a la radio, tan buenos servidores de la opinión
pública, a los dirigentes políticos, a las autoridades a cuya disposición están los
diversos cuerpos policiales, que sirven para cuidar el orden, sin acepción de
individuos o grupos políticos, a las personas de influencia moral en la comunidad,
que hagan todos un esfuerzo generoso para atemperar las pasiones y calmar los
ánimos. Mucho se puede lograr con la persuasión individual, con el consejo
oportuno desarmando así a quienes quizá no tendrían el suficiente valor para
tomar medidas de respeto por su propia cuenta.
Así lograremos un gran bien para el Zulia, que todos estamos empeñados en hacer
florecer y ver tranquilo, unido y próspero. Todos tenemos una gran
responsabilidad ante Dios, ante nuestra conciencia cristiana, que nos manda
amarnos los unos a los otros, y ante la historia. Consolidemos la democracia con
515
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
516
Mensaje del Excmo. Sr. Arzobispo de Maracaibo
radiodifundido después de las elecciones.106
Estimados radioyentes:
Hace pocos días, antes de las elecciones, me dirigí a ustedes para pedirles que en
medio de la contienda electoral mantuvieran respeto a las personas y a sus bienes
en resguardo del don precioso del orden y la tranquilidad social.
Hoy mis palabras llevan la expresión de la más profunda admiración por el
comportamiento verdaderamente ejemplar con que este pueblo, consciente de sus
deberes cívicos, concurrió a las urnas electorales.
Me quedé edificado al ver aquellas largas filas de personas a la puerta de las mesas
electorales en espera del momento de depositar el voto, con un recogimiento casi
religioso, como quien espera la hora de comulgar o de recibir el sacramento de la
penitencia. Allí permanecían imperturbables sin importarles el sol ardiente o las
incomodidades del lugar.
Los días siguientes han sido de angustia, casi de tortura, en una larga espera de los
resultados definitivos que no llegan. Nunca el País, y quizá ningún otro, ha vivido
tantos días pendiente de un hecho de esta importancia. Y sin embargo, este
pueblo nuestro de Venezuela se maneja con una serenidad, digna de todo
encomio, aguardando casi estoicamente y con todo respeto, el anuncio final de
quién será el Presidente del País y el grupo político a quien corresponderá
acompañarle en la alta responsabilidad de conducir los destinos nacionales
106
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLI. Enero de
1969. Nº 197, pp.25-27.
Mensaje radiodifundido después de las elecciones en la Emisora “La Voz de La Fe”, por el Excmo. Sr.
Arzobispo de Maracaibo, el día 7 de diciembre de 1968, y dirigido a todo el pueblo zuliano. “EN LA
VARIEDAD DE OPINIONES MANTENGAMOS LA LIBERTAD, EN LA LUCHA POR VENEZUELA Y EL
DESARROLLO DEL PAIS LA UNIDAD, Y EN TODO LA FRATERNIDAD Y MUTUA AYUDA” (Mons. Roa Pérez)
517
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
518
desprende del examen de la naturaleza y de las funciones de la sociedad humana:
deriva de la idea del bien común y de la pública utilidad, de la idea de igualdad
entre los hombres, de la inviolabilidad de la persona humana, un concepto que
deriva del derecho natural; concepto que la historia demuestra hasta qué punto ha
sido alterado y atacado por las pasiones humanas”.
El primer acto que han de ofrecer los que resulten electos sea el de ponerse a la
orden de sus compatriotas infundiendo en ellos confianza, a fin de que podamos
continuar desarrollando nuestras instituciones y engrandeciendo a Venezuela, en
cuyo servicio están las elecciones, los partidos políticos y los programas de
gobierno.
Estamos en vísperas de domingo, Día del Señor, cuando todos nos reunimos en el
templo para orar dando gracias por los beneficios recibidos y con el objeto de
pedir nuevas gracias. Como hablo a un pueblo creyente y devoto, que se maneja
en su conducta por los principios cristianos, yo me permito suplicarle que, en
lugar de fiestas, pólvora, embriagueces y gritos de victoria, acudan masivamente al
templo para las misas de mañana con el fin de pedirle al Señor, Rey de Reyes y
Señor de los que dominan, que bendiga a Venezuela, la mantenga unidad en la fe,
el trabajo, la prosperidad y la paz política y social.
Estoy seguro de que el comportamiento cívico será iluminado, guiado y sostenido
por la luz del Evangelio, por la caridad de Cristo, por el respeto y amor al prójimo.
No hay vencidos ni vencedores sino venezolanos y cristianos, empeñados en la
gloria del Señor que nos ha dado una Patria tan tica y tan bella, en el desarrollo de
esta País que es un don divino.
Las personas de influencia, patronos, dirigentes políticos y sindicales, órganos de
prensa, radio y televisión, organizaciones culturales y empresariales procuren
ayudar en este momento a guardar la compostura, la serenidad y el orden a fin de
519
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
520
Mensaje Radiofónico del Excmo. Sr. Arzobispo de Maracaibo
con motivo de la Navidad.107
En primer lugar, les presento mi afectuoso saludo de Navidad y formulo votos por
su bienestar, dicha y prosperidad durante el nuevo año de 1969, que está a la
puerta.
No pudiendo llegar a mis diocesanos con un regalo material, ni siquiera
corresponder a tantas personas que en estos días exteriorizan su adhesión al
prelado con dones y presentes, yo quiero recordar una enseñanza e insistir en una
recomendación: el respeto a la vida humana, propia y ajena, y creo firmemente
que la aceptación de este consejo ahorrará lágrimas y luto a muchos hogares.
Es realmente impresionante y digno de todo encomio lo que está realizando la
ciencia moderna para combatir las enfermedades y defender y prolongar la vida
del hombre sobre la tierra. Las maravillas alcanzadas en el campo de la cirugía son
una gloria de este siglo. El Señor, suprema fuente y dueño de la vida humana, se
siente complacido por el esfuerzo colosal que hacen los hombres en el campo de la
medicina en beneficio de la salud. Precisamente Cristo, cuyo nacimiento
conmemoramos y celebramos en estos días, dio como señal de su divina misión la
siguiente a los enviados de San Juan Bautista a preguntarle: “si él era el mesías
esperado” “Id y comunicad a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los
cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos
resucitan…” (Juan 7,22).
Junto a ese grupo de héroes de la investigación en el campo de la medicina, de los
profesionales que la aplican, de las enfermeras y enfermeros, que son sus
107
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLI. Enero de
1969. Nº 197, pp.28-31.
521
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
522
años más tarde ese número se elevó a 300.000. “Demasiada sangre se vierte cada
día en una lucha absurda con la velocidad y el tiempo, decía Pablo VI en 1965; y
mientras los organismos internacionales se dedican generosamente a sanar las
dolorosas rivalidades, mientras se lleva a cabo un maravilloso progreso en la
conquista del espacio, mientras se buscan los medios adecuados para sanar las
plagas del hambre, de la ignorancia y de la enfermedad, es doloroso pensar que en
todo el mundo innumerables vidas humanas continúan siendo sacrificadas cada
año por esta inadmisible suerte. La conciencia pública debe revelarse y considerar
el problema con la misma atención que los demás problemas que apasionan e
interesan al mundo entero.”
Las carreteras, los caminos y diversas vías por donde transita el hombre con una
máquina de transporte se están convirtiendo en sendero de la muerte. Un ebrio al
volante, un inexperto, un conductor a toda velocidad o que no respeta las señales
de tránsito, son un criminal a la vista.
En estos tiempos de Navidad los accidentes aumentan considerablemente, porque
es cuando más personas viajan y también cuando crece el uso del alcohol y por un
contraste con el espíritu de la temporada, las torpezas de todo género.
“El ciclista que no lleva las luces encendidas por la noche, el peatón que no mira
a sus lados antes de atravesar un cruce, el conductor que pasa en una curva sin
visibilidad, que no lleva bien los frenos o las ruedas… es ya un homicida, decía un
moralista, aunque Dios sea tan bueno que no haya permitido que se cruce alguien
en el camino, originando una catástrofe”.
Creo sinceramente que se debe emprender una campaña para crear conciencia, de
tal manera que se eviten todas aquellas imprudencias que transforman en una
amenaza inmediata de muerte las vías públicas, sean carreteras, calles o avenidas.
Todo mundo sabe las desgracias por influencia alcohólica, descuido en los
523
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
vehículos, impericia, falta de atención a las señales de la vía, que se han producido
en la propia ciudad de Maracaibo.
Los sacerdotes, los educadores, los padres de familia, los medios de comunicación
social, las instituciones culturales y sindicales mucho pueden hacer en este sentido
a fin de llevar a la conciencia de la colectividad que se trate de poner sumo
cuidado para evitar tantos males, que aumentarán indefectiblemente con el
crecimiento de la población y los vehículos si no se toman medidas oportunas. Es
problema de conciencia, es asunto moral que se resuelve creando responsabilidad
y temor de Dios.
El tercer género de muertes producidas voluntariamente proviene de los suicidios.
Mil locuras invaden las mentes y los corazones de nuestros pobres hermanos.
Faltos de fe, de sentido cristiano, de luz sobrenatural, revuélvense en las tinieblas
espesas de escepticismo del espíritu y de rabia o desesperación del corazón. Y uno
de los enormes desordenes de que se ha dejado apoderar, es el suicidio. La
estadística de los suicidas crece enormemente. Entre ellos figuran intelectuales,
artistas, hombres de negocios, políticos, obreros, campesinos, jovencitas en la flor
de la vida, madres de familia. El suicidio es una de las mayores plagas modernas.
Las publicaciones de la prensa diaria con lujo de detalles, lejos de frenar este
horrendo crimen, más bien contribuyen a estimularlo por lo que dice el adagio
latino de que assueta vilescunt, es decir, las cosas comunes ya no llaman la atención.
El suicidio es un crimen enorme, un crimen irreversible, porque no tiene
arrepentimiento y va contra Dios, contra los hombres y contra quien lo comete.
Por llevar las señales de la impenitencia final, la Iglesia, no obstante su espíritu de
comprensión y bondad, priva de la sepultura eclesiástica a los suicidios.
No hay causa ninguna que legitime el suicidio, que siempre será un crimen, una
cobardía, una vulgaridad, una deshonra sellada, fijada, asegurada para siempre en
524
el alma del suicida.
En este punto también hace falta una gran catequesis para orientar a la juventud
destacando los grandes valores del espíritu.
Propicio es el tiempo de navidad, cuando la Liturgia Sagrada nos presenta la gran
dignidad a que fue elevada la naturaleza humana por el verbo de Dios, que se
vistió de ella para hacerse visible entre nosotros y llevar una vida igual a la nuestra
en todo, menos en el pecado.
Dios nos manda cuidar nuestro cuerpo, sentidos y potencias, manteniéndolos
libres de los vicios y concupiscencias y de todo aquello que les daña o degrada.
Veamos en cada persona la imagen del Señor hecho hombre, y respetémosla con
la misma veneración con que lo hacemos hacia nuestro Dios, y evitemos todo lo
que vaya contra la vida propia y ajena. Y crezcamos delante de Dios y de los
hombres a semejanza del Niño Dios, en edad, santidad y justicia.
Navidad de 1968.
525
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Año 1969
Esta jornada tiene por objeto recordar una vez más las grandes enseñanzas
acerca de esa virtud central del cristianismo y las obligaciones que derivan de
ella. Como bien lo sabemos por la afirmación del mismo Salvador la virtud de
la caridad es la base y fundamento del sentido cristiano de la vida y señal clara
del verdadero seguimiento a Cristo: “En esto conocerán que sois mis
discípulos si os amáis los unos a los otros”.
“Ya desde el principio, asienta Juan XXIII, la Iglesia con la enseñanza de sus
preceptos como con sus ejemplos innumerables, uniendo armoniosamente las
enseñanzas y la práctica del mutuo amor, realiza de modo admirable el
mandato de ese doble dar que compendia por entero la doctrina y la acción de
la Iglesia”.
108
Tomado de Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLI.
Febrero-Marzo de 1969. Nº. 199. pp. 21-26.
526
demás, pero un amor sobrenaturalizado, es decir, que dimana del amor a Dios
y que trascienda a los hombres, y que siendo distintivo de éste, es su luz y su
manantial.
Así el amor cristiano hacia el prójimo tiene una fuerza, un método y una eficacia
que lo distingue del simple altruismo, que no raras veces se busca a sí mismo.
El amor cristiano debe ser el vínculo, para transformar a la gente sencilla, amorfa,
descarnada y sufrida, y a veces maliciosa, en un pueblo nuevo, vivo y activo; en un
pueblo unido, fuerte, consciente, próspero y feliz.
El verdadero amor al prójimo es inseparable del amor a Dios, del cual recibe toda
la vida. La caridad cristiana se nutre de fe y esperanza. En esto nos distinguimos
de los marxistas que separan al hombre de Dios, y al negar la existencia del Ser
Supremo secan la fuente pura y cristalina que alienta el verdadero amor humano.
527
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
La Iglesia católica predica amor en un mundo tan necesitado. Ella bien sabe que si
se ama de verdad queda el camino abierto y expedito para tantas obras que se
deben realizar en beneficio ajeno.
Hay todo un mundo que se debe reconstruir desde su base misma dice el Concilio
Vaticano II.
Existe muchísima gente con hambre, sin techo, enferma, abatida por todas las
calamidades de un lado y, del otro, personas que abundan en las riquezas, y que
consumen cantidades no despreciables en cosas inútiles, cuando no pecaminosas,
que desafían los castigos del cielo y la irritación de los necesitados.
528
sencillas.
Estamos muy cerca del Carnaval. ¿No se podrían ahorrar esas sumas crecidísimas
empleadas en fiestas que no pocas veces resultan degradantes, para destinarlas a
los pobres de Maracaibo, a tanta gente que padece hambre y sufre privaciones que
solo Dios conoce? Resulta irritante, indigno de una ciudad que se llama cristiana,
el que se consuma tales sumas, cuando a los pocos metros hay gente oprimi9da
por el hambre y el dolor, y tantas necesidades que cubrir.
Yo me dirijo a las personas que tienen temor de Dios, a los que conocen las
enseñanzas cristianas para recordarles que la Iglesia pide más morigeración, más
sacrificios, menos despilfarro y más obras de bien para los necesitados. Al hacer
este llamamiento cumplo con una obligación sagrada a la que me lleva el amor
hacia una ciudad a la que dedica todos mis desvelos. Yo no quisiera, el Señor me
libre de ello, verla sometida a las duras realidades de los pueblos y ciudades que se
divierten indebidamente y a las cuales Dios ha castigado por la molicie y
descomposición a las cuales se entregaron. Los pecados sociales y las públicas
prevaricaciones tienen su castigo aquí en esta misma tierra.
529
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
530
Carta Pastoral del Excmo. Sr. Arzobispo de Maracaibo en la Jornada Mundial
de Oraciones por las Vocaciones.109
Amadísimos hijos:
Su Santidad urge de la manera más apremiante que se tome con sumo interés la
realización de esta jornada.
La gravedad del problema de escasez de clero está muy a la vista entre nosotros.
Hay muchos pueblos abandonados espiritualmente por falta de sacerdotes. Lo
mismo se puede afirmar de ambientes específicos como la Universidad, los Liceos,
los Grupos Gremiales, etc., a los cuales es preciso ofrecerles una atención
particular.
109
Tomado de Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLI.
Abril-Mayo de 1969. Nº. 199. pp. 21-26.
531
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
El ideal sería el que no sólo pudiéramos abastecer las propias necesidades con los
sacerdotes nativos, sino que estuviéramos en condiciones de participar con ellos
en la evangelización de los sitios en donde todavía no se conoce el cristianismo.
A este cuadro nada halagador, se une el desaliento natural que sacude a las almas
de buena voluntad por la defección de sacerdotes y hasta de algún Obispo, lo que
es hábilmente explotado por ciertas agencias noticiosas quizá no con ánimo de
crear confusión, sino llevadas del prurito de ofrecer sensacionalismos.
532
contradicción. Unas veces con halagos, otras con amenazas y hasta con la muerte
misma se lo ha querido separar de su fin propio y específico. En nuestros días
juegan papel muy importante los calificativos de secularización, desacralización,
integración al mundo, revolución, con que se está brindando una tentación a
algunos sacerdotes, quizá llenos de optimismo y buena voluntad, pero ofuscados
en sus apreciaciones.
LA ESCASEZ DE VOCACIONES
Ante el fenómeno de la escasez de Clero, cabe preguntarse: ¿disminuyen en
realidad las vocaciones eclesiásticas?
533
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
toda la comunidad cristiana, nos dice el Concilio Vaticano II, y Su Santidad Pablo
VI lo acaba de recordar hace pocos días.
534
de los problemas sociales, creo que podríamos hallar vocaciones a lo Ignacio de
Loyola, Felipe Neri, Vicente de Paúl, con una estela impresionante de bien y
auténtico honor de nuestro siglo.
La historia de la Iglesia nos dice que los sacerdotes que mejor encarnaron el
espíritu del Evangelio imitando lo más cerca posible a Cristo fueron precisamente
los sacerdotes santos, es decir, hombres de un gran espíritu de mortificación, de
unión con Dios, de trabajo y de fe a toda prueba.
Hoy existe una como obsesión en deformar la verdadera imagen del sacerdote
católico. De allí la fruición con la cual se difunden los hechos negativos de
algunos eclesiásticos. Antes se calumniaba, odiaba, encarcelaba y hasta se llevaba a
la muerte al sacerdote católico para impedir el ejercicio de su ministerio.
535
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
A LOS SACERDOTES
Amadísimos sacerdotes, amigos y colaboradores en la estupenda obra de la
santificación y salvación de las almas: hoy más que nunca somos espectáculo ante
el mundo, que nos sigue en todas partes y observa nuestra conducta para ver en
qué nos ocupamos. Estemos agradecidos al Señor porque nos ha hecho vasos de
536
elección. Mucha gente no comprende, ni puede comprender, la paz interior, con
íntima alegría que fluye del ejercicio de nuestro ministerio.
Que vuestras palabras sean medicina espiritual de las dolencias del pueblo de
Dios. Que el perfume de vuestra vida sea fragancia en la Iglesia de Cristo para que
con la predicación y el ejemplo edifiquéis la Casa, esto es, la Familia de Dios”.
A LOS JOVENES
Para terminar hago una invitación a los jóvenes en el sentido de que estudien sus
inclinaciones y aptitudes para ver si hay un germen de vocación. Uds. hallarán en
el sacerdocio la manera de prestarle también un servicio a la patria, que no sólo
necesita técnicos, profesionales, científicos, sino también cultivadores de su moral
y espiritualidad, lo que le corresponde por misión y consagración al sacerdote.
DISPOSICIONES
Con el objeto de unificar la campaña, se dispone lo siguiente:
537
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
1º) Esta carta se leerá en todas las Misas de hora de las dos Arquidiócesis,
Maracaibo y Mérida, el próximo domingo, 20 de Abril.
2º) En los ejercicios de piedad de los templos y oratorios se recitará la oración por
las vocaciones, compuesta por Su Santidad Pablo VI.
4º) Se hará durante el mes de mayo una colecta especial para el sostenimiento de
los jóvenes seminaristas.
Anticipo de todo corazón el interés que se tome por ésta jornada de oraciones del
día 20 y por el apoyo a la campaña del mes de Mayo. Es voluntad expresa de
Cristo que roguemos al Dueño de la Mies que envíe operarios. El mayor beneficio
para un pueblo es un sacerdote santo. Pidamos todos unidos este regalo de la
Providencia. El Señor siempre cumple su promesa: “Pedid y recibiréis”.
En Maracaibo, a los doce días del mes de abril del año del Señor de mil
novecientos sesenta y nueve.
538
Circular del Excmo. Sr. Arzobispo de Maracaibo con motivo de la fiesta
litúrgica de San Pedro y aniversario de la coronación de SS Pablo VI110
Es necesario destacar bien que donde está el Papa, allí está la Iglesia. Él es la
cabeza y el fundamento, el soporte y la coronación de este gran edificio.
Insistamos en la obediencia incondicional hacia el Papa, es la seguridad de que,
no obstante la confusión reinante, y el desconocimiento a sus enseñanzas con el
pretexto de que en tal oportunidad no está hablando como Maestro Universal, el
Papa, siempre asistido por el Espíritu Santo en su altísimo cargo, llevará a la
Iglesia por el camino seguro, porque está firme la palabra de Cristo: “Y yo a mi vez
te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y los poderes del
infierno no prevalecerán contra ella”.
110
Tomado de Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLI.
Julio de 1969. N° 201. pp. 18-19.
539
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Invitamos a los fieles a orar por el Romano Pontífice como lo hicieron los
cristianos ya desde los primeros tiempos de la Iglesia. Él vive en la angustia
permanente de la solicitud de todas las iglesias, especialmente en esta época,
cuando aparecen tantos que se sienten dotados de carismas para presentar
doctrinas en contraste con lo que el Papa está enseñando.
Nosotros podemos repetir con toda verdad a Su Santidad Pablo VI como los
Apóstoles a Cristo cuando les preguntó si lo querían abandonar también: “¿A
quién iremos, si sólo tú tienes palabras de vida eterna?”
En este domingo se hace la colecta llamada “Obolo de San Pedro”, que se destina
a las obras que el Papa sostiene directamente en muchos países, especialmente en
aquellos donde el cristianismo todavía no se ha implantado.
Yo les encarezco igualmente tomar el mayor interés en esta colecta. Nuestra iglesia
y termina en nuestra comunidad. Va más allá, se inserta en el árbol imponente,
que distribuye su savia por el mundo. Cuanto más unidas estén puesteras
limosnas y obras con las directrices de la Cabeza, más efectivas serán.
540
Espero, pues, que este domingo, en todas las iglesias de las Arquidiócesis de
Maracaibo y Mérida y durante todas las misas de hora se exponga esta doctrina
católica con lealtad, sinceridad y amor al Papa.
541
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
“Compartiendo los gozos y las esperanzas, las tristezas y las alegrías de los hombres
de nuestro tiempo” en medio de un mundo convulsionado, la Iglesia de Cristo se
presenta como mensajera de paz, comprensión y fraternidad. Todos miran hacia
ella, aun los que no tienen fe, en busca de una palabra de orientación y de
consuelo. Y su vida, y actividad, y el desarrollo de la alta misión que el Señor le
confiara están puestas a la vista de todos. No siempre se destacan los esfuerzos que
realiza, y en no pocas ocasiones más bien se hace hincapié en lo que tiene de
humano como obra llevada por hombres, que si asistidos por el Espíritu Santo
para no errar en el oficio de dirigir, no están sin embargo dotados del don de la
impecabilidad.
La inquietud juvenil
542
juveniles. Estas afirmaciones engendran terror por lo que significa la juventud
para un país y el mundo.
Por ello el caso de jóvenes numerosos que desean hablar de Dios con entusiasmo
y vivir el Concilio con plenitud nos indican un signo positivo, un renace y un
fermento anunciador de días mejores. En tiempos pasados a la juventud la solía
afectar un sarampión de incredulidad, y cuando menos, el respeto humano en las
cosas relacionadas con Dios.
La escasa formación religiosa o una orientación mal dada por snobismo y espíritu
de novedad al margen de las enseñanzas de la Iglesia puede causar perjuicios de
proyecciones incalculables a tantos jóvenes sanos y rectamente intencionados,
pero mal dirigidos. Aquí surge la responsabilidad de los sacerdotes, obreros del
Evangelio y educadores por misión y consagración, de los padres de familia, los
formadores católicos, sean maestros o sean promotores del Apostolado Seglar.
Los jóvenes están buscando las enseñanzas del Concilio Vaticano II. Tenemos
obligación de ofrecérselas como la Iglesia las presenta, con sinceridad y verdad.
1°) La reforma de que habla el Concilio más que un cambio de formas exteriores
radica en una renovación interior, de la mente y del corazón y de las costumbres
543
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
del hombre; por ello dice el Papa: “La Iglesia encontrará su renaciente juventud
no tanto cambiando sus leyes exteriores cuanto poniendo interiormente su
espíritu en actitud de obedecer a Cristo, y por ello de observar las leyes que la
Iglesia, con el propósito de seguir la vía de Cristo, se prescribe a sí misma… La
vida cristiana cual la Iglesia la viene interpretando y codificando en sabias
disposiciones exigirá siempre fidelidad, esfuerzo, mortificación y sacrificio”.
544
contrario, ha querido iniciar un período de mayor fervor, de mayor adhesión
comunitaria, de mayor caridad pastoral y de mayor espiritualidad eclesiástica”.
“Debemos servir y amar a la Iglesia tal cual es con sentido inteligente de la historia
y con humilde investigación de la voluntad de Dios, que asiste y guía a la Iglesia
incluso cuando permite que la debilidad humana ofusque algún tanto su pureza
de líneas y la belleza de su acción”.
2°) Se está esparciendo la idea de que los fieles pueden ejercer el ministerio de la
predicación. De allí la intervención reciente de algunos jóvenes con ánimo de
pronunciar la homilía en los templos, con la tolerancia del párroco o contra su
voluntad.
545
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Porque lo que se requiere para que uno sea admitido al sacerdocio: “ni se apropie
nadie de este honor, si no es llamado por Dios”, eso mismo se requiere para que
sea tenido por hábil y apto para predicar.
Y la Iglesia va más adelante aún. Exige junto con el carácter ministerial también la
constancia de la idoneidad intelectual y moral. Comenta Benedicto XV: “Muchos
son los oradores sagrados a quienes podemos decir que cuadra bien aquello de
que se queja el Señor por Jeremías: “Yo enviaba a los profetas, y ellos se
adelantaban” porque todo el que, bien sea por índole de su ingenio, bien por
otras causas cualesquiera, le gusta tomar parte en el ministerio de la palabra se le
da con facilidad acceso a la sagrada cátedra en los templos, como si fuera una
palestra donde se ejercita cada cual a su antojo”.
546
dominical, que es oficio propio y exclusivo del sacerdote; el intentar hacerlo
aunque sea con la aprobación del sacerdote constituye un abuso y un grave
desconocimiento de la disciplina de la Iglesia, una falta de respeto y consideración
a los derechos de la asamblea cristiana y un atentado en cierta manera contra el
sagrado derecho que tiene la Iglesia de exponer libremente su doctrina a los fieles.
A los jóvenes cristianos que han tomado o tratado de tomar las iglesias con ánimo
de llevar un mensaje les digo con toda sinceridad que esto no se puede, ese no es
el modo de participar en la reforma conciliar y la difusión de la doctrina católica.
La Iglesia hace un llamamiento a estos jóvenes deseosos de hacer algo por Cristo a
que reflexionen sobre su posible vocación sacerdotal. La Iglesia los recibirá en el
Seminario, que sirve para la preparación del sacerdocio ministerial, y después de
formarlos cuidadosamente, como Cristo a sus Apóstoles, los enviará con la misión
de predicar y santificar. Así entrarán a los templos por la puerta ancha para
constituirse en guías de sus hermanos, anunciadores del Reino Celestial y Padre
del pueblo.
547
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
548
Alocución Radial del Excmo. Sr. Arzobispo de Maracaibo
sobre el verdadero espíritu conciliar.112
112
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLI. Julio de 1969.
N° 201, pp. 24-29. Alocución Radial del Excmo. Sr. Arzobispo de Maracaibo, transmitida por la Emisora
Católica “La Voz de la Fe”.
549
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
parroquias pequeñas estos derechos son muy reducidos. Hoy, además, crece la
tendencia de suprimir esas limosnas, o derechos de estola, para alejar toda idea de
comercio en los servicios espirituales. Y muchos alimentan la tesis de que el
sacerdote debería ejercer una profesión como los demás ciudadanos. Surgiría
entonces el peligro de que descuidara la atención de su ministerio que, de llevarlo
como la Iglesia lo exige y los fieles lo esperan, pide tiempo completo ya en su
ejercicio, ya en la programación y mejoramiento para que sea más eficaz. En
cambio, quizás crecería el interés por los asuntos temporales, que hoy tanto
seducen al hombre.
La Iglesia estudia cuidadosamente esta situación en busca de una solución
adecuada a fin de que el sacerdote sea siempre un hombre dedicado a las cosas de
Dios sin que le falte lo necesario para su decorosa subsistencia.
También surge el aspecto relacionado con las obras materiales, cada vez más
costosas, que se ordenan a la misión espiritual y de caridad, educación y
mejoramiento temporal de los fieles y de los hombres en general, tales como
templos, objetos del culto, escuelas, colegios, dispensarios, etc.
3.- Lo que hay que reprobar
Presionados por la angustia de hacer algo ante la acusación muy en boga de que la
Iglesia es burguesa, comprometida con el “sistema” y capitalista, muchos
luchadores en el campo del apostolado no sólo buscan limosnas, ayudas y
contribuciones de las Autoridades, y de los empresarios y de los fieles, como en
todo tiempo, sino que apelan con la mejor buena fe a métodos ya generalizados
para beneficios, del género que sean, como verbenas bailables, venta de licores, te-
canastas, juegos de azar, etc.
En nuestra época, tan golpeada por el hedonismo de la vida, crece la sed de
diversiones, placeres y ventajismos materiales a expensas de los grandes valores
550
morales. Y aun para arbitrar recursos con que aliviar males ajenos, secar lágrimas y
asistir huérfanos y viudas de alguna tragedia se monta una fiesta a toda orquesta, y
así el sufrimiento de unos alimenta la disipación de otros.
Pero la Iglesia, maestra y anunciadora de una vida superior, con la predicación y el
ejemplo debe ir marcando el camino para purificar las costumbres, ennoblecer los
sentimientos y transformar los espíritus mediante el ejercicio de una vida honesta
y morigerada. “No es la conformidad con el espíritu del mudo, no es la
inmunidad frente a las disciplinas de una razonable ascética, no es la indiferencia
hacia las libres costumbres de nuestro tiempo….las que pueden dar vigor a la
Iglesia, las que pueden hacerla idónea para recibir el ansia de la caridad hacia los
hermanos y la capacidad de comunicar su mensaje de salvación, sino su actitud
para vivir según la gracia divina, su fidelidad al Evangelio del Señor”, dice Pablo
VI.
4.- El ejemplo de los predecesores
Alguien podrá preguntar ¿cómo construir y mantener nuestras obras siguiendo el
ejemplo de los que nos precedieron en el tiempo y lograron la realización de
tantas obras de bien? Les contesto: Ellos construyeron templos magníficos,
colegios, escuelas, hospitales, asilos, etc., y al mismo tiempo sembraron
profundamente la fe, ese precioso don que nos hace herederos de mayores
destinos. Pidiendo limosnas, orando y trabajando coronaron con éxito sus
objetivos. Así lo han hecho siempre los grandes apóstoles del cristianismo, los que
asimilando más la doctrina del Evangelio, se acercaron al supremo ideal, Cristo.
5.- Necesaria educación de los fieles
El Clero, los Religiosos y los Movimientos de Apostolado, expliquen a los fieles la
necesidad de contribuir espontáneamente a las obras de la Iglesia y el mérito que
tienen delante del Señor las ayudas y limosnas que se les dispensen.
551
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
552
pública y privada y la sistemática intoxicación llevada a cabo en las almas sencillas
a las que se propina el veneno después de haberles narcotizado, por decirlo así, el
sentido de la verdadera libertad, se está marchando por el camino deseado por la
Iglesia de nuestros tiempos, que busca educar a los fieles para que los débiles sean
buenos, los buenos, mejores, los mejores, generosos, y los generosos, santos; así
abra a la santidad nuevas expresiones, despierta el amor para hacerle fecundo,
provoca nuevos impulsos de virtud y de heroísmo cristiano, dice Pablo VI.
También se podrían formar comisiones que realicen alguna obra social, sostenida
por el colegio o la parroquia; hacen falta dispensarios, escuelas, capillas sencillas
para los abriros, que piden reiteradamente asistencia religiosa, y no se le puede dar
por la falta de locales apropiados.
Yo considero modestamente que este programa si sería conciliar, cristiano,
renovador, en lugar de los bailes y discotecas y hasta desfiles de moda, que pugnan
por introducirse en colegios, parroquias o instituciones apostólicas; esta práctica
lejos de educar, escandaliza, debilita la piedad y acostumbra a los jóvenes a
divertirse en nombre de los pobres, que padecen tanta miseria.
7.- Enseñanzas que ya habían sido dadas
En predicaciones y escritos pastorales, ya antes de las normas del Concilio, yo he
insistido en que se eviten fiestas rumbosas y gastos inútiles, a fin de destinar el
producto que se consume en ellos a obras a favor de los pobres, incluso en alguna
Navidad indicaba a las familias de cómoda posición económica, que en lugar de
los regalos recíprocos se destinara su producto a los pobres en nombre de esa
amistad en cuyo nombre se hacen. Y traía a cuento las palabras de Pío XI:
Antes de nuestros templos y demás obras, está la moral, que hemos de predicar y
vivir, la santidad que hemos de propulsar, la concepción cristiana que hemos de
difundir. Levantamos iglesias para honrar al Señor, enseñar el aprecio por los
553
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
bienes celestiales y llevar la gracia a las almas, pero en los bailes modernos
generalmente se desconoce el temor de Dios y allí las almas pierden la gracia
divina. Y no son los templos materiales los que nos interesan, sino los del Espíritu
Santo, es decir, las almas justas, adornadas con la caridad y amistad divinas, hijas
de Dios y herederas del Reino celestial. Y las escuelas, colegios, obras sociales, etc.,
que promueve la Iglesia, sin son auténticos, ocupándose del hombre, llevan a
Dios. ¿Qué le importa al hombre ganar el mundo si pierde su alma?, según dice el
Evangelio. El mayor beneficio y la obra más completa que se puede hacer a un
hombre es ayudarlo a conseguir el cielo, síntesis suprema y perfecta de todos los
bienes.
Resultaría un contratestimonio y una negación de nuestra labor, eminentemente
espiritual y santificadora de las almas, montar un baile, una venta de licores y una
fiesta profana en una parroquia, colegio o escuela católicos con el propósito de
arbitrar fondos económicos.
Siempre se ha considerado el baile como una expresión de mundanidad, en el
sentido contrario al espíritu de Cristo, y en nuestro tiempo las cosas guardan las
mismas proporciones. Dice Juan XXIII: “Desgraciadamente, hoy prevalece acá y
allá la concepción y tendencia hedonística, que querría reducir la vida a la
búsqueda del placer y a la plena satisfacción de todas las pasiones, con grave daño
del espíritu y también del cuerpo”. Cuanta gente vive en la pobreza, corroída por
la enfermedad o reducida a la miseria como consecuencia de los vicios que
consumieron dinero, salud y aun la misma vida, dejando una estela de gravísimos
problemas sociales.
En cambio “la Iglesia y toda su tradición ascética exigen espíritu de mortificación y
penitencia”.
Todas nuestras iniciativas, aún en la promoción humana, han de reflejar la sana
554
austeridad y sencillez del Evangelio.
Dice el Papa: “cuando vemos, por un lado, una muchedumbre de indigentes que,
por causas ajenas a su voluntad, están realmente oprimidos por la miseria, y por
otro lado, junto a ellos, tantos que se divierten inconsiderablemente y gastan
enormes sumas en cosas inútiles, no podemos menos de reconocer con dolor que
no sólo no es bien observada la justicia, sino que tampoco se ha profundizado lo
suficiente en el precepto de la caridad cristiana, ni se vive conforme a él en la
práctica cotidiana”. Y luego afirma: “Para asegurarnos, pues, la vida eterna y poder
socorrer eficazmente a los necesitados, es necesario volver a una vida más modesta,
renunciar a los placeres muchas veces pecaminosos, que el mundo ofrece hoy en
tanta abundancia: olvidarse de sí mismo por el amor del prójimo.
Ahora bien, cómo podremos crear una mentalidad nueva, de auténtica
renovación, no de palabra, sino de obra y verdad, en los jóvenes que dicen
preocuparse por la actualización de las doctrinas conciliares, las cuales recalcan
estos puntos morales y sociales, si los vamos orientando a fiestas y bailes con el
pretexto de recoger dinero? Aparte de la humillación que significa para el pobre
montar diversiones a sus expensas, esta conducta fomenta el egoísmo, del cual
dice Pío XI “que es la mancha y el gran pecado de nuestros días, que debe ser
sustituido por la ley suavísima de la moderación cristiana”.
8.- Normas y Recomendaciones Finales.
En cumplimiento de mi alta misión de velar por la pureza de las costumbres y la
integridad de la doctrina católica, recuerdo y urjo con toda vehemencia la
disposición acordada por la Conferencia Episcopal de Venezuela, que dice lo
siguiente: “En particular reprobamos el valerse de espectáculos teatrales
inconvenientes, corridas de toros, verbenas bailables, té canastas i otros regocijos
profanos por el estilo; y prohibimos se acepte como contribución para obras
555
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
556
Homilía con motivo del Cuatricentenario de la Fundación
de la ciudad de Maracaibo.113
Venerables Sacerdotes
Nos hemos reunido en solemne ceremonia religiosa en este lugar sagrado, punto
de partida de la zulianidad, con un doble propósito: alabar al Señor, fuente de
todo bien, y darle gracias por los beneficios concedidos a Maracaibo durante
cuatrocientos años de existencia, e implorar la ayuda y protección divinas sobre
esta ciudad, sus habitantes, instituciones, anhelos y proyectos.
Y ningún sitio más apropiado para esta acción litúrgica y oración por excelencia,
que es la Santa Misa. En efecto, en torno a una capilla rustica y primitiva,
113
Tomado de Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLI.
Septiembre-Octubre de 1969. N° 203, pp. 16-20.
557
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Aun las fiestas y esparcimientos populares tuvieron desde entonces como origen y
motivación una ceremonia religiosa, verdadero vínculo de cohesión y formación,
aun en sentido social. No ha habido ningún acontecimiento profano, por grande
e importante que fuera, que interesara tanto al pueblo por su sabor de unidad, sin
distinciones de algún género, como la fe religiosa y sus impresionantes
manifestaciones.
Y si recorremos las calles, visitamos las bibliotecas y observamos las obras de arte,
hallamos que el elemento religioso es sustancial. Por ello es justo que empecemos
las conmemoraciones cuatricentenarias en la iglesia madre, que es la Catedral,
alrededor de este altar y de rodillas ante la Majestad Divina, de que nos habla todo
el ambiente.
558
regocijo y de alegría, en esta noche tan marabina, y en esta Catedral con motivo
de la presente celebración religiosa nos acompañan las almas de los Prelados y
Sacerdotes que sembraron y cultivaron el cristianismo en esta ciudad, y las almas
de los fieles que viviendo sus creencias, murieron en la amistad de Dios, para
entrar en el lugar de la luz, la paz y el consuelo definitivos.
559
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
560
Pío XII, y como fondo común para unos y otros una tremenda descomposición de
costumbres, un relajamiento moral y una pérdida de estima a los grandes valores
del espíritu. Y para agravar la situación surgen las fuerzas que irritan los ánimos,
siembran el odio y la desconfianza y están a la caza de los errores o dificultades en
que se mueve la sociedad, como peregrina en el destierro, para aumentar los
problemas con el entorpecimiento a las soluciones, “no haciendo ni dejando
hacer”, como se dice en el argot popular. Las agitaciones y los movimientos que
sacuden el organismo económico y social lejos de aliviar las reales y urgentes
necesidades del pueblo, no consiguen sino agravarlas.
561
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Sirva esta obra levantada al Señor de las naciones como un símbolo de nuestra
renovación con la vuelta a la pureza de la religión, integridad de costumbres y
ejercicio de la justicia y la caridad. Aquí se aprendió a amar al prójimo como a un
hermano y desde la cátedra sagrada se inculcó la práctica de las virtudes cristianas
y ciudadanas y se combatió el vicio y el pecado, el peor enemigo del hombre en el
aspecto religioso y social.
562
XXIII.
Que Nuestra Señora de Chiquinquirá, Reina del Zulia, Madre de Cristo y Madre
de la Iglesia, presida con su amorosa protección estas celebraciones
cuatricentenarias y obtenga de su divino Hijo la gracia de vivir y crecer a la luz de
la verdad, la justicia y la bondad para que sus hijos y moradores podamos alcanzar
en su seno el doble bien: terrenal y eterno, transitorio y definitivo, del cuerpo y
del alma, de la patria terrena y de la celestial.
8 de septiembre de 1969
563
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Tratándose de asunto tan graves ante los insistentes rumores, que me iban
llegando cada vez con más intensidad, quise, en cumplimiento de mi deber de
vigilar y defender la moral y la fe, averiguarlo con personas dignas de todo crédito,
y llegué a la dolorosa conclusión de que efectivamente se había exhibido una obra
teatral obscena y blasfema. Y obscena con tal vulgaridad, bajeza y degradación que
podía competir con la vida de Sodoma y Gomorra, con las prácticas del decadente
imperio romano. Y las burlas proferidas contra la imagen sacrosanta de Cristo
Crucificado no fueron menos asquerosas.
Yo no sólo lamento este suceso que constituye una injuria al pueblo zuliano, sino
que presento ante Uds., responsables de la marcha, el orden y la eficiencia de la
114
Tomado de Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLI.
Noviembre de 1969. N° 204, pp. 12-14.
564
Universidad, la más enérgica protesta en mi calidad de alto dirigente, defensor y
promotor de la fe del pueblo y propulsor de su moral.
Esos actos, que difícilmente los haga cualquier hombre salvaje, constituyen una
afrenta para el pueblo del Zulia, que en su inmensa mayoría es católico y en su
totalidad respetuoso, digno y culto. No me explico por qué razón se escoge esta
sufrida ciudad para efectuar en ella unas prácticas de humillación e insulto.
565
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
no sólo por la producción petrolera, sino también por el talento y la ciencia de sus
científicos.
566
impedir la repetición. De otra manera reinaría la anarquía, que destruye. Uds.
tienen que dialogar, pero el diálogo no es debilidad, atenuación o disminución de
la verdad, ni entronización del desorden.
Será duro enderezar cosas que están mal hechas. Las grandes responsabilidades
tienen que ser respaldadas por grandes decisiones si las circunstancias lo exigen.
Mantengan en alto el prestigio de la Universidad y salven su institucionalidad,
agredida por gente que a nombre del alma mater está desviando su rumbo.
Atentamente,
567
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
115
Tomado de Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII.
Enero-Febrero de 1970. N° 205, pág. 14-15.
568
Tampoco nosotros estamos libres del peligro de que a fuerza de cuestionarlo todo,
hallar defectos en el ejercicio de la Pastoral anterior y las instituciones de que se
valió en su desarrollo, terminemos por dudar de cuanto existe y, sembrando el
desconcierto en los fieles y en nosotros mismos, perjudiquemos la vida de la
Iglesia en lugar de promoverla y desarrollarla.
569
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
570
sacerdotes ministeriales distribuidos por los diversos grados de la jerarquía. Esta
obra nadie la hará por nosotros.
571
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Amadísimos Hijos:
El Romano Pontífice acaba de enviar a la humanidad un mensaje, en el cual
insiste nuevamente en la defensa y promoción del bien inmenso de la Paz.
“El hombre está hecho para la Paz, dice el Papa, porque la Paz es la idea que dirige
el progreso humano: es la concepción verdadera y fecunda de donde procede la
mejor vida y la historia lógica de nosotros los hombres”.
“Pero la Paz, comenta, no se goza; se crea. La Paz no es una meta alcanzada, es un
nivel superior, al que todos y cada uno debemos aspirar siempre”, por ser la
condición indispensable para el desarrollo, la felicidad y prosperidad de los
individuos y las naciones, es la “causa verdadera de la humanidad”, que es
necesario promover y sostener con toda entereza, porque su pérdida representa la
calamidad más grande que le puede acaecer a los pueblos.
El documento pontificio habla de la educación para la Paz, es decir, de un trabajo
organizado de formación en todos los niveles sociales a fin de que apreciándola en
su altísimo valor y benéficas consecuencias, se le defienda y fomente
incansablemente.
La Paz, como lo sabemos, puede ser alterada en el ámbito internacional cuando las
naciones para la solución de sus diferencias e intereses encontrados apelan a la
guerra, que se ha hecho cada vez más brutal a medida que aumentan los medios
de aniquilamiento total. La guerra es la expresión más horripilante de la barbarie,
la negación de los grandes valores del espíritu y la humillación más degradante
que puede sufrir una nación, cuyas vidas, riquezas, obras de arte, adelanto y
116
Tomado de Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII.
N° 205. Enero y Febrero de 1970. pp. 9-11.
572
conquistas culturales son sometidas sin misericordia a la destrucción. Por ello dijo
Pío XII en ocasión memorable “con la guerra todo se pierde”.
Los que hemos vivido en un país bendecido por el Señor con el don de la Paz no
tenemos siquiera idea de lo que significa una guerra. La mejor manera de
agradecerlo es la de contribuir con nuestras oraciones y sacrificios a la Paz de las
naciones y esforzarnos porque el pueblo venezolano sea cultivador y amante de
este beneficio.
También la Paz puede ser alterada en una nación con luchas intestinas entre
grupos antagónicos que usan las armas para imponer sus objetivos. Si las guerras
internacionales son un mal gigantesco, para un país lo son todavía mucho más las
nacionales porque dividen y destrozan la unidad interna, lanzando hermanos
contra hermanos, vecinos contra vecinos y pueblo contra pueblo, con secuelas que
duran largo tiempo en borrarse, quizá por generaciones enteras.
Si la Paz entre las naciones se encuentra amenazada constantemente porque los
dirigentes de sus destinos todavía no se han convencido de que con ella “todo se
gana”, la tranquilidad interna está igualmente expuesta a rupturas impresionantes
porque como dice el Papa “hasta la violencia encuentra sus seguidores y
aduladores”, de manera particular en los países subdesarrollados o en vía de
desarrollo, los cuales son víctima de las injusticias de las grandes potencias o de su
propia desigualdad social interna..
No son pocos los partidarios de la revolución armada porque ella “da nombre y
prestigio a cualquier reivindicación de la justicia, a toda renovación de progreso”,
con la afirmación fatal de que “solamente la fuerza abre el camino a los destinos
humanos”,
Hay como una especie de fiebre y casi un culto por la revolución considerándola
como el único remedio para los males sociales. Así jóvenes, que están en la flor de
573
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
574
la Paz se han encontrado y se han besado” habremos entrado al camino de la
civilización verdadera y universal.
Los educadores, padres de familia, periodistas y personas que influyen en la
opinión de la comunidad que se propongan como una de sus grandes
obligaciones sembrar en lo íntimo de las conciencias que “La Paz es el hombre,
que ha cesado de ser lobo para otro hombre”.
Me permito insinuar la idea de que se eliminen los juguetes y diversiones que
representan instrumentos bélicos y exaltan las luchas armadas para suplirlos por
entretenimientos en que se destaquen el poder inventor del hombre, su
sociabilidad y unión con los demás para las grandes conquistas de la ciencia y de
la técnica.
Por cumplirse el próximo año de 1970 el XXV aniversario de la fundación de la
ONU se nos ofrece una buena oportunidad para tener actos conmemorativos y
destacar la labor tan importante que ha realizado esta Institución que, moviéndose
en medio de muchas dificultades, ha logrado grandes beneficios para la
humanidad, impidiendo el estallido de muchas guerras o deteniendo otras que ya
se habían iniciado.
Desde el oficio que desempeñamos y el lugar humilde o destacado en que se halle
cada uno de nosotros respaldemos decididamente la gran campaña del Romano
Pontífice por la Paz del mundo, de Venezuela, de la Arquidiócesis y de cada
familia. Con Su Santidad les digo: “Eduquémonos para esta escuela superior de la
Paz, en primer lugar, a nosotros mismos. Hermanos e Hijos cristianos: leamos de
nuevo el Sermón de la Montaña (Cfr. Mt. 5,21-26; 38-48; 6, 12.14-16), y
procuremos después dar, mediante el ejemplo y la palabra, su anuncio al mundo”.
Para concretar algunos puntos, en esta campaña por la Paz, señalo lo siguiente:
1º Que los Párrocos, Rectores de Iglesias y Capellanes celebren el primero de
575
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
enero la Misa Votiva por la Paz, que autorizó la Sagrada Congregación para el
Culto Divino, y que en ella tengan la homilía sobre la Paz.
2º Que los educadores católicos procuren dictar charlas a sus alumnos sobre esta
materia y promover composiciones literarias entre los mismos.
3º Que los Movimientos Organizados de Apostolado cuiden igualmente de
difundir la doctrina católica acerca de la Paz, apoyados especialmente en los
documentos de los últimos Pontífices, escritos teniendo a la vista las graves
hecatombes de la humanidad producidas por las guerras.
4º Que los órganos de publicidad de la Arquidiócesis “La Columna” y “La Voz de
la Fe” suministren a los católicos las enseñanzas acerca de la Paz que van
apareciendo. Igualmente insinúo a los demás medios de comunicación social de la
ciudad, los cuales siempre colaboran con la Iglesia en sus grandes campañas, que,
en la medida de sus posibilidades, nos ayuden en esta empresa que a todos
beneficia: la Paz. Venezuela, como el mundo entero, necesita paz y mucha paz,
para la promoción de sus hijos y el desarrollo y el bienestar del País.
Esta circular será leída el próximo domingo en todos los templos de la
Arquidiócesis durante las misas de hora, y se publicará en el diario católico “La
Columna” y el Boletín Eclesiástico, y se leerá en la emisora arquidiocesana “La
Voz de la Fe”.
Maracaibo, 16 de diciembre de 1969.
576
Circular del Arzobispo de Maracaibo sobre
Venerables Sacerdotes:
El año pasado hubo 4.250 en la Zona 7A, que comprende los Estados Zulia y
Falcón, con un saldo de 83 muertos y 644 lesionados graves, y en 1969 para la
fecha se han registrado 4.270 con 93 muertos y 600 heridos.
Como en los días de Navidad y Año Nuevo es cuando más incidencias e presentan
en el tránsito, yo he querido pedirles que cooperemos con las Autoridades del
Ramo y las Instituciones que les ayudan en la campaña de concientización,
encaminada a prevenir estos lamentables sucesos que llevan la desolación a los
hogares por la muerte o inutilización de seres queridos, a lo que se une la pérdida
de bienes materiales considerables.
Quizá los accidentes de tránsito ocurridos en el Zulia durante este año han
producido más muertos y heridos que la encefalitis, a cuya extirpación se han
117
Tomado de Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII.
Enero-Febrero de 1970 N° 205, pág. 12-13.
577
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
“Demasiada sangre, dice Pablo VI, se vierte cada día en una lucha absurda con la
velocidad y el tiempo, y mientras organismos internacionales se dedican
generosamente a sanar las dolorosas rivalidades, mientras se lleva a cabo un
maravilloso progreso en la conquista del espacio, mientras se buscan medios
adecuados para las plagas del hambre, de la ignorancia y de la enfermedad, es
doloroso pensar que en todo el mundo innumerables vidas humanas continúan
siendo sacrificadas cada año por esta inadmisible suerte”.
578
En la Misas de los próximos días traten de persuadir a los conductores en una
breve intervención de que se abstengan de ingerir alcohol, de no manejar a
velocidad superior a la indicada por los reglamentos respectivos y respetar
escrupulosamente las señales de tránsito, y pedir a la ciudadanía colaboración en
el sentido de que ayuden a los conductores a evitar las causas que producen
accidentes. El peligro aumenta considerablemente en estos días por razón de la
mayor circulación y de las fiestas familiares y sociales que se tienen a todos los
niveles.
“En un mundo ebrio de velocidad, que amenaza con hacer al hombre víctima de
la máquina, todo cristiano, cada uno en su puesto y en su ambiente, debe hacer
escuchar la voz de la Iglesia, de la moral y de la conciencia”, dice el Episcopado
Belga.
579
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Año 1970
Circular con ocasión de la Semana de la Caridad.118
118
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII. Marzo-Abril
de 1970 N° 206, pág. 11-13.
580
La verdadera promoción social debe acercarlos para que el que mucho tiene dé al
que nada posee. El mensaje de Cristo a Zaqueo, la visita del maestro al que
deseaba conocerlo y la aceptación de la doctrina predicada por Cristo, tuvieron
como resultado la decisión espontánea e inmediata de dar la mitad de los bienes a
los pobres y restituir cuatro veces más de lo que hubiera podido defraudar. (Lc.
19,8).
Muchas personas quizá podrán conseguir ventajas materiales para el necesitado y
lograrle reivindicaciones no despreciables, pero el único que da con amor, sin
acepción de personas, no dejando detrás de sí una estela de odios y rencores hacia
unos mientras obtiene ventajas para otros, es el verdadero cristiano, iluminado
por la gran doctrina de la Caridad, que es sufrida, benigna, que no tiene celos, no
se pavonea, no se infla y “todo lo disimula, todo lo cree, todo lo espera, todo lo
tolera”, según afirma el Apóstol San Pablo (I Cor. 13, 4-7).
Cuantas veces grandes luchadores sociales han obtenido su propio triunfo y
jugosas ventajas en el afanoso esfuerzo por los demás. La historia habla claro. En
cambio los apóstoles de la Caridad cristiana se consumieron en sus obras de bien,
dándolo todo sin recibir nada, porque la Caridad “no busca lo suyo”.
En un mundo de egoísmos bien marcados en que aun los dolores ajenos y la
miseria se convierten en instrumento para escalar posiciones, es necesario sembrar
la gran virtud de la Caridad, la única capaz de llevar hasta los más grandes
heroísmos en la solución de los tremendos problemas que sacuden al mundo,
porque los hombres se han olvidado de que son hermanos, y los hermanos se
deben ayudar y amar, nunca perseguir y odiar.
Al amor han de seguir las obras. El lema de la campaña habla de “dar”. En
Maracaibo la iniciativa privada ha promovido obras sociales y las está sosteniendo
en parte: esto honra a sus habitantes. Pero queda muchísimo por hacer. A veces
581
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
se gastan grandes cantidades en cosas inútiles, que provocan la ira de los pobres,
hábilmente explotados por los agitadores sociales, que se dedican a protestar y
“concientizar”, pero no hacen obras que son las que redimen.
Este tiempo de cuaresma, destinado por la Iglesia de manera especial a la
penitencia, es oportuno para dar al pobre y hacerlo en forma generosa. Junto con
el ayuno y la oración la limosna forma la gran tríada cristiana. El pueblo de Israel
se quejaba de que ayunaba y el Señor no miraba sus ayunos. Pero Dios le contestó
por el Profeta Isaías: “Sí, pero el día de ayuno os váis tras vuestros negocios y
oprimís a todos vuestros servidores. Ayunáis para mejor reñir y disputar, para
herir inicuamente con el puño… Sabéis qué ayuno quiero yo?, dice el Señor Yavé:
romper las ataduras de iniquidad, deshacer los haces opresores, dejar ir libres a los
oprimidos y quebrantar todo yugo, partir su pan con el hambriento, albergar al
pobre sin abrigo, vestir al desnudo y no volver tu rostro contra tu hermano”
(Isías,58).
En medio de tanta pobreza que reina en densos sectores de la ciudad urge un
trabajo encaminado a realizar actividades de redención social. Mucho más se
podría hacer si hubiese menos egoísmo y más sentido de la realidad dura y
peligrosa que estamos viviendo.
Nuestro trabajo no debe ser como el de los agitadores de profesión, que descubren
los males para sembrar odio; el cristiano busca los males ajenos para remediarlos
hasta donde pueda.
Al lado de la campaña positiva es necesario emprender una verdadera cruzada
para evitar todo aquello que lesione a los individuos, las familias y la comunidad.
Tantos robos, homicidios, incendios provocados, agitación social, accidentes de
tránsito, violaciones, adulterios, escándalos de todo género, embriagueces, etc.,
están aumentando la pobreza, más aún, sembrando la miseria de manera
582
impresionante.
La observancia de las leyes que rigen a la comunidad, sería fuente de mucho
bienestar y una forma estupenda de ejercer la Caridad y evitar muchos problemas.
Pido a los sacerdotes, religiosos y religiosas, educadores, apóstoles seglares, y
personas de buena voluntad, que aprovechen esta semana para estudiar, meditar y
difundir los grandes beneficios de la Caridad Cristiana, que conserva toda su
actualidad y será la única capaz de hacer que los hombres en sus encontrados
intereses se puedan entender en una época de mucho adelanto, pero de grandes
peligros para la humanidad.
El programa de “Cáritas”, que consistió fundamentalmente hasta ahora en la
distribución de alimentos y ropa enviados por los católicos de los Estados Unidos
de América, ha terminado. En adelante debemos buscar la forma de suplirlo con
nuestros propios medios y emprender obras de promoción social a objeto de
capacitar a las gentes necesitadas para que se ayuden a liberar de su miseria. En
este sentido “Cháritas” planifica nuevas iniciativas, que esperamos sean
respaldadas por los sectores más favorecidos de la fortuna.
El lema de la semana también anuncia “darse”. Yo pienso que muchas personas
que no están oprimidas por el trabajo de cada día para sustentarse y que, por lo
tanto, disponen de tiempo, podrían ocuparse personalmente de una actividad
social, como sería roperos, pequeños dispensarios, visitas a domicilio, cursos de
capacitación hogareña, etc., con lo cual ayudarían mucho a la elevación cultural y
mejoramiento de nuestro pueblo.
Juzgo que, dada la siembra artera de ideas de violencia, de consecuencias
imprevisibles, urge una actividad de redención social a base de obras que sí llevan
alivio a los que necesitan. Al darme cuenta de tanto despilfarro y multiplicación
de fiestas en que se consume mucho dinero pienso de si no se repite un poco
583
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
entre nosotros lo que el escritor latino Salviano lamentaba horrorizado: las orgías
romanas, mientras los Bárbaros cercaban el imperio a sangre y fuego. “Vident et
rident”, afirmaba, es decir, se estaban dando cuenta de la amenaza inminente y no
abandonaban la molicie para hacerle frente al enemigo, seguían divirtiéndose.
Disposiciones:
1) La Colecta del día 8 en todos los templos y capillas de la Arquidiócesis se
destina íntegra a la Obra de “Cháritas”. Espero que también los colegios
promoverán una colecta entre sus alumnos con el mismo destino.
2) Los Párrocos y Rectores de Iglesias pidan alimentos y ropas que los fieles
llevarán el día 8 a las Misas de hora, para luego distribuirlos entre los
pobres y necesitados de la Parroquia con la ayuda y cooperación de las
personas de buena voluntad que colaboran en la Feligresía.
Oremos, hagamos penitencia y levantemos la muralla de las obras buenas, la única
capaz de resistir a la embestida de los enemigos del orden y la paz social.
584
Circular del Excmo. Sr. Arzobispo de Maracaibo al presbiterio de la
Arquidiócesis sobre la celebración del Jueves Santo
y la Renovación de las promesas sacerdotales.119
Señores Presbíteros:
Siguiendo las instrucciones de la Sagrada Congregación para el Culto Divino
invito a los Sacerdotes de la Arquidiócesis, del Clero Secular y Regular, para la
concelebración de la Misa Crismal el jueves santo por la mañana.
De conformidad con la misma instrucción los sacerdotes que no concelebren
podrán comulgar bajo las dos especies.
Desea la Sagrada Congregación que asista todo el clero a esta ceremonia y tome
parte en ella a objeto de que su participación sea un simbolismo de la unión que
existe entre el Clero y el Obispo.
Se les agradece a los párrocos de la ciudad y rectores de Iglesias que procuren
hacerse acompañar en este acto de un grupo de feligreses, en representación de su
comunidad.
Los concelebrantes han de traer ornamentos completos: amito, alba, cíngulo,
estola y casulla de color blanco, y estar a las 8.30 en el Palacio Arzobispal, porque
desde este lugar se organizará el desfile hacia Catedral.
Al terminar la ceremonia, la Procesión regresará al Palacio Arzobispal de la misma
manera.
Así como los fieles renuevan las promesas bautismales el sábado santo por la
noche, en la gran ceremonia de la Misa Pascual, también desea la Santa Iglesia que
los sacerdotes renovemos las nuestras ante el pueblo cristiano el jueves santo,
119
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII. Marzo-Abril
de 1970 N° 206, pág. 14.
585
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
586
Palabras del Arzobispo de Maracaibo pronunciadas
en la VI Asamblea de FAPREC.120
120
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII. Mayo de
1970 N° 207, p. 22-25
587
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
588
imparten los más destacados conocimientos humanos. Las huellas en los muebles,
los ventanales rotos y aún archivos destruidos dan la impresión de tránsito de
gente que parecería tratar de destruirlo todo no obstante las afirmaciones
clamorosas de lucha por conquistas para la Patria.
Cuando tanto empeño se pone en el logro de conquistas sociales para el personal
docente y a como haya lugar aunque tiemble el país y los niños pierdan el año
escolar, que sí son muy merecidas, quizá el modo, la forma y la oportunidad, no
guardan proporción con los daños producidos, es necesario también mejorar de la
manera más inaplazable, la condición de muchos plantees y educadores, que
posiblemente hagan más mal que bien al país.
Venezuela como el mundo de hoy está pidiendo verdaderos apóstoles de la
educación, hombres y mujeres, de espíritu superior, de alma noble, de elevación
de sentimientos y esclarecidas virtudes, que con un trabajo generoso y el ejemplo
de su vida puedan ser norte y guía de una juventud solicitada y atraída por todos
los vicios y desviaciones de nuestro tiempo, que se ensaña de preferencia en los
niños y los jóvenes. En nuestro país es elocuente la obra realizada por los grandes
educadores, que marcaron huella indeleble en generaciones enteras, a las cuales
abrieron el camino de la gloria sin los recursos que ofrecen la técnica actual y los
medios económicos.
Esta honorable asamblea de padres de familia, en representación de muchísimos
hogares de todo el País, da un magnifico y consolador espectáculo, digno y
cristiano, lleno de promesas y esperanzas para una nación donde es altísimo el
índice de hijos ilegítimos, vale decir, de niños inocentes, a quienes el padre ha
negado su apellido, el amor, la protección, el alimento y la educación. Engendrar
un hombre y dejarlo abandonado a sus propias fuerzas –afirma un eminente
escritor- es hacer un degenerado o un bárbaro. El hombre es hombre porque nace
589
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
590
Sí. Buena idea la de reunir acá a los padres y educadores católicos. Ojalá cada
hogar por Uds. representado se convierta en una verdadera iglesia doméstica y
cada escuela un templo, de donde el niño lleve luz a la mente, dignidad a su
persona y virtudes a su voluntad.
La Iglesia y la Patria esperan que los hogares y la escuela católica formen hombres
y mujeres que, con el ejercicio de una vida ejemplar y apostólica, sean como el
fermento salvador en una comunidad tremendamente agitada por vicios, pasiones
desencadenadas, intereses creados e irresponsabilidad marcada en los grandes
compromisos con Dios y la nación.
La crisis de hombres de que en una oportunidad hablara el gran General Eleazar
López Contreras se sigue sintiendo, esta crisis la resolverán los padres de familia y
los educadores. Pero atención. Es necesario que se pongan de acuerdo. Muchos
niños y jóvenes corren el riesgo de traumatizarse porque su vida de estudiantes se
está moviendo entre dos polos completamente opuestos: la escuela y el hogar, que
constituyen dos corrientes diferentes, dos filosofías distintas, dos concepciones
que se repelen. Cuando la escuela católica afirma, exige y señala derroteros de
moralidad, de fe y de valores espirituales, el hogar los niega y trata de sepultarlos
con dinero, mundanidad y conveniencias religiosas.
Cuidado, educadores católicos. Alto!, no sería raro que algunos tuvieran la
tentación de rendirse y darse por derrotados. La escuela católica tiene una grave
amenaza de sufrir un retroceso por falta de recursos económicos, pero no es
menor el peligro de deteriorarse en su integridad, su seriedad e incomparable
finalidad por claudicación ante l descomposición de la época y la pérdida de los
grandes principios.
Al expresar a los asambleístas los mejores votos por el éxito de estas jornadas,
rindo mi más sentido homenaje a la educación católica, que tantos beneficios ha
591
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
592
Homilía pronunciada por el Excmo. Sr Arzobispo de Maracaibo
En esta Misa llamada Crismal, que se celebra en todas las Catedrales, el Obispo
rodeado de su Clero, consagra el aceite puro de oliva que toma a partir de ese
momento el nombre de Oleo Santo, y se emplea en la administración de algunos
sacramentos.
Y también ha dispuesto la Santa Sede que desde año los sacerdotes renovemos las
promesas inherentes a nuestras obligaciones sacerdotal que un día formulamos al
ser consagrados ministros de Cristo.
Rico en aplicaciones para la vida corporal del hombre, Cristo lo ha tomado como
instrumento y signo de las gracias y dones que se difunden en el alma por la
administración de algunos sacramentos, así por las cosas visibles se sube a las
invisibles, por las materiales a las espirituales.
“Hijos del aceite” se llamó en la antigüedad hebrea al rey y al sumo sacerdote, por
la unción recibida. También el pueblo cristiano, que se llama pueblo real y pueblo
121
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII. Marzo-Abril
de 1970 N° 206, pág. 18-22
593
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Por la unción ministerial los sacerdotes y los obispos se hacen partícipes del
sacerdocio de Cristo, que es el ungido por excelencia.
Ha querido la Iglesia que estén presentes los sacerdotes en esta ceremonia como
testigos cualificados, ya que ellos, en su condición de ministros sagrados, son los
encargados de llevar hasta los más remotos lugares la administración de las gracias
y dones, que se conceden por estos sacramentos, en los cuales se emplea el aceite
como instrumento y signo de la Gracia: el bautismo y la unción de los enfermos.
Partiendo de esta iglesia madre hacia las parroquias e iglesias filiales distribuidas
por toda la Arquidiócesis, estos Oleos sagrados sean motivo de alegría, objeto de
felicidad espiritual, de amistad y honor, porque esta significación tiene también el
aceite en el lenguaje bíblico.
594
oficio de los sacerdotes, todavía hoy muchos se andan preguntando y escribiendo
sobre el fin del sacerdocio y del puesto que le corresponde en la sociedad. Será el
sacerdote del mañana un trabajador o un profesional como los simples cristianos,
un político engolfado en las luchas y contiendas temporales, un hombre casado,
que dedica al ministerio unas horas y el resto del tiempo a su trabajo y empleo, y a
la familia? Podrá justificarse su presencia en todos los ambientes, aún los pésimos,
viéndolo todo y oyéndolo todo como si fuese de bronce?
Esas producciones que llevan a la pantalla todo lo que se escribe sobre la materia a
espaldas de la doctrina perenne de la Iglesia, pueden causar un impacto
momentáneo de efectos muy negativos en el pueblo cristiano y los ambientes poco
conocedores de las enseñanzas católicas. Es un episodio más en la lucha sin
cuartel contra la Iglesia a través de los siglos. Hoy no se trata de hacer mártires
porque la sangre derramada por Cristo es semilla de nuevos seguidores. Lo saben
bien los enemigos del nombre cristiano; hoy se busca la apostasía con halagos,
mentiras, promesas y aun con aspectos de progreso, de solidaridad y de interés por
el hombre.
595
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
En esta situación de miseria y atraso que sufren muchos países del mundo se
quiere pedir al sacerdote que él se dedique principalmente a la obra de la
promoción humana, olvidando su misión de anunciador del reino de Dios. En las
actividades de contenido temporal el sacerdote es colaborador, no agente
principal.
El mismo Cristo nos dio ejemplo de ello, nacido en un país sojuzgado civilmente
nunca intentó la menor acción para liberarlo sino que más bien predicó dar al
César lo que es del César, y en la solución de los problemas sociales enseñó el
amor al prójimo, la misericordia con el necesitado, la distribución de las riquezas e
hizo muchos milagros para probar en primer lugar su misión divina, de que él era
en realidad el Mesías esperado. Y en segundo término para aliviar a los
necesitados. Y la mayor parte del tiempo la dedicó a la oración, el silencio y la
predicación del reino de los cielos.
596
ofrecer dones y sacrificios por los pecados”.
Ciertamente los Apóstoles se ocuparon de la cuestión social pero por medio de los
ricos, los seguidores de la doctrina que ellos predicaban, que suficientemente
mentalizados tradujeron en términos concretos las grandes enseñanzas del
Evangelio que habían asimilado. Llegando al punto concreto de nuestra
Arquidiócesis tenemos que confesar que hay mucha miseria. Indudable. Qué
podremos hacer el grupo de sacerdotes, tan mínimo, con que se cuenta?
Estaremos en condición de ayudar a una obra en cual trabajan las autoridades, las
instituciones privadas, desenvolviéndose en el radio de acción propio de sus
responsabilidades? Nuestra participación en esa empresa sería reducida por la
escasez de medios de que disponemos. Pero hay un campo inmenso que nos
corresponde totalmente a nosotros: es el moral, el religioso, el sobrenatural y a las
personas que nos prestan colaboración. Si grande es la miseria material, peor de
proporciones gigantescas es la de orden moral, porque ella no solo golpea, hiere y
destroza a los pobres sino a muchísimos sectores de la población sin excepción de
los que lo tienen todo, y quizá allí con mayor fuerza y furor.
597
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Qué nos pedirá este pueblo cristiano de Maracaibo, amadísimos sacerdotes? Qué
deseará ver en nosotros? Nos querrá despojados de nuestros vestidos propios,
disipados, sin oración, y mortificación, o deseará hallar en nosotros hombres de
Dios, manso y humildes, padres de pobres y ricos, consejeros espirituales,
ministros del Altísimo, promotores de la paz social y educadores de la juventud en
respeto y amor a sus padrea? Querrá vernos en todas las diversiones, del género
que sean, o contar con nosotros cuando nos buscan para confesarse, para atender
a los enfermos, para la administración del bautismo, la catequesis y la predicación?
No olvidemos nunca que los sacerdotes de huella indeleble a su paso por la tierra
fueron los piadosos y devotos que, viviendo en el mundo, no fueron del mundo,
de ese mundo que sigue siendo enemigo de Cristo y sepultura de muchísimas
almas, precio de la sangre divina. Por lo que afirmaba el gran San Vicente de Paúl
que la mejor bendición que Dios puede dar a un pueblo es un sacerdote santo,
cuya obra cubre la de muchísimos que no lo son.
598
nuestra cabeza, fue obediente hasta la muerte y muerte de cruz, canta la liturgia en
estos días. Si los que tenemos la tremenda responsabilidad de gobernar hemos de
pensar siempre que mandar es un servicio, también los súbditos han de caer en la
cuenta de que la obediencia es un servicio no menor. Cómo podría la Santa
Iglesia llegar a los fieles, a los que son cristianos, si cada sacerdote, religioso o
religiosa no obedeciera?
De ella dice Pío XII. “Es absolutamente necesario que el sacerdote, firme en los
principios de la fe, considera y acepte la autoridad no sólo como baluarte del
orden social y religioso, sino también como fundamento de misma santificación
personal”.
Pero esta obediencia no solo consiste en estar dispuesto a aceptar sin dificultades
la orden de traslado de un sitio a otro, cuando o como el Superior disponga, si se
mantienen actitudes, comportamientos y adhesión irreductible a criterios ajenos al
espíritu de la Iglesia. Por esto dice Pablo VI al referirse a esta virtud de la Iglesia:
“y entendemos también la observancia de las normas canónicas y la reverencia al
gobierno del legítimo superior prestada con prontitud y celeridad, como conviene
a hijos libres y amorosos. El espíritu de independencia, de crítica, de rebelión, no
está de acuerdo con la caridad, animadora de la solidaridad, de la concordia de la
paz en la Iglesia, y transforma fácilmente el diálogo en discusión, en altercado, en
disidencia: desagradable fenómeno –aunque, por desgracia, siempre a punto de
producirse- contra el cual la voz del Apóstol San Pablo nos amonesta: “que no
haya entre vosotros discusiones”.
La propaganda pansexual que hoy lo invade todo, hace que muchos sectores de la
población no puedan comprender el alto significado e importancia que tiene para
el sacerdote el celibato eclesiástico, porque se trata de una virtud, de un don
599
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
De toda esta lucha que hoy parece conmover a la Iglesia, pero con muchísima
menor gravedad de la que presentan los órganos de publicidad, resultará un
beneficio de proporciones que sólo Dios conoce para el cristianismo,
600
Acuerdo por el Centenario del Natalicio
ARZOBISPADO DE MARACAIBO
ACUERDO
EL EXCMO. SR. ARZOBISPO
Y EL CAPITULO METROPOLITANO DE MARACAIBO
CONSIDERANDO
Que el lunes 6 de abril del corriente año se cumple el centenario del natalicio,
en Clarines, Estado Anzoátegui, del Excmo. DR ARTURO CELESTINO
ÁLVAREZ, segundo Obispo de la entonces Diócesis del Zulia, hoy
Arquidiócesis de Maracaibo;
CONSIDERANDO
Que esta fecha constituye motivo de fervorosa y agradecida memoria al Pastor
humilde y sencillo, que mantuvo con el pueblo zuliano, como compromiso
fundamental de su sacerdocio, el testimonio de fe y caridad, de lo que dio
probada cuenta en los días de la horrible peste de 1918, con su presencia
hecha palabra y abnegados servicios;
CONSIDERANDO
Que la permanencia de su nombre en el regalo de su corazón, legado el mismo
Excmo. Dr. Arturo Celestino Álvarez en el día de su despedida para hacerse
cargo de la diócesis de Calabozo, y conservado hasta hoy en la Catedral
Metropolitana de Maracaibo, en signo de la amistad calurosa con que en vida
122
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII. Mayo de
1970 N° 207, pág. 9
601
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
ACUERDAN:
Tercero: Enviar una copia caligrafiada de este Acuerdo a la Srta. Justa Álvarez,
familiar más cercano del Excmo. Sr. Arturo Celestino Álvarez, en Calabozo.
602
Circular por el 100° del natalicio de
Mons. Arturo Celestino Álvarez.123
La figura humilde de Mons. Álvarez encarna la imagen integral del sacerdote que
trabajó sin descanso y en todo momento por el bien del hombre en el orden
espiritual y material. Pobre y sacrificado, no buscó otra cosa que la realización del
Evangelio haciéndose amar y estimar de los sectores de la población.
Invito a los sacerdotes de uno y otro clero para la misa, que se fijó a las 7.30 de la
noche del lunes con el fin de facilitar la asistencia del Clero. Y al mismo tiempo
agradezco mucho que se le haga propaganda en las diversas parroquias de la
123
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII. Mayo de
1970 N° 207, pág. 16.
603
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
ciudad y excite a los fieles a concurrir. Dios le pagará el interés que tenga a bien
dispensar a esta insinuación. Afectuosamente en Cristo Señor Nuestro.
604
Homilía del Excmo. Sr. Arzobispo de Maracaibo en la Misa Pontifical
elebrada con ocasión del Centenario del Natalicio
del Excmo. Sr Arturo Celestino Álvarez.124
124
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII. Mayo de
1970 N° 207, pág. 10-15
605
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
a rezar, a creer en Dios y a volar más allá de este mundo. Uno se sentía a su lado –
añadía-, como magnetizado y atraído por una fuerza extraña que lo impulsaba al
bien.
La piedad y el espíritu de fe tan sencilla y natural fueron el secreto de su caridad
sin límites y de su pobreza realmente llevada hasta las últimas consecuencias, a lo
San Francisco de Asís.
Fue devotísimo de la Virgen Santísima, de cuya protección se expresó así en la
primera pastoral dirigida al pueblo zuliano: “Bajo la égida de María Inmaculada, la
Madre de las madres, la Virgen de las vírgenes, hemos colocado especialmente
nuestro pontificado; nuestra más pura gloria será el llamarnos siervos de María.
Todo por María, todo para María”.
El consiguió de la Santa Sede para la veneranda imagen de N.S de Chiquinquirá
el honor de la coronación y el título de Basílica Menor para su templo, lo que se
llevó a cabo sino muchos años más tarde por razones especiales, entre otras la
misma epidemia del año 1918, para el cual se había anunciado ya la coronación.
También emprendió y logró la casi total restauración de esta iglesia catedral
llevada a la forma que presenta actualmente y lo hizo con todo empeño porque “la
primera iglesia de la diócesis y rango, decía en enero de 1918, es casi la última por
su humilde pobreza”.
Y el 1° de febrero de 1919 comentando los trabajos ya muy adelantados,
expresaba: “Ved la obra cómo adelanta paulatina y silenciosamente…. Ayudadla
vosotros con santo entusiasmo hasta transformarla en joya de arte. Ese es nuestro
ideal y ese debe serlo el de todo corazón que ame este suelo. Mañana cuando la
veáis embellecida y digna de la majestad del Supremo Artífice descansaréis
tranquilos, satisfechos de haber cumplido un gran deber”.
606
Si se esmeró por el decoro de la casa de Dios a objeto de que el sitio del culto
revistiera la mayor belleza y correspondiera al altísimo fin a que se le destina, que
es alabar y bendecir al Señor, proclamar su grandeza como principio y término de
todas las cosas y anunciar su misericordia y bondad con los hombres, a quienes
hizo centro de la creación y llama a la herencia del reino de los cielos, su lucha y
trabajo porque las almas confiadas a su cuidado pastoral especialmente fueran
templos vivos y miembros efectivos del Cuerpo Místico, mantuvieron su espíritu
en permanente tensión, de allí el celo ardiente por conservar la pureza de
costumbres, difundir y mantener la fe en todo su vigor, delatar y combatir el vicio
que envilece cuerpos y almas, destruye los hogares y degrada la sociedad. Su voz se
levantó siempre serena y firme para condenar el mal e invitar al ejercicio de las
virtudes.
LA CARIDAD DE MONS. ÁLVAREZ PARA MARACAIBO Y EL ZULIA
Una circunstancia luctuosa, cuya ola recordación pone frío en el alma de quienes
la conocieron, dio oportunidad al Excmo. Sr. Álvarez de resaltar en plena y febril
actividad su amor al prójimo: fue llamada gripe española, que flageló esta ciudad,
de manera especial en los sectores más humildes y necesitados.
El Sr. Obispo que midió en toda su gravedad el azote ya en marcha, supliendo la
inercia oficial de ese tiempo en materia sanitaria, constituyó un comité de auxilios
frente al cual figuró él, como se desprende de la afirmación de su carta de
despedida de la Diócesis, el 1º de abril de 1920: “las cuentas y comprobantes de la
tesorería de la catedral quedan depositados en el Archivo de la Curia Episcopal,
junto con los documentos y cuentas de la pasada epidemia gripal, época la más
luctuosa, pero la más gloriosa para los hijos del Zulia, quienes con las solas fuerzas
de su piedad y caridad pudieron allegar en un instante recursos con que atender
eficazmente a millares de enfermos que indudablemente sin aquellos recursos
607
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
habrían perecido. Y en verdad que esa sola página de altruismo basta para
acreditar la grandeza del Zulia”.
El Prelado encabezó ese movimiento humanitario y la humilde residencia
episcopal fue el centro de aprovisionamiento. Y no sólo eso. Dicen los testigos de
la época, todavía sobrevivientes, que Mons. Álvarez, vestido de sotana negra y con
una pequeña estola morada al cuello, que es ornamento empleado en la
administración de los sacramentos, se echó a la calle a prestar personalmente los
auxilios espirituales y materiales a los afectados. Él mismo llevaba medicinas,
alimentos, mantas, vestidos y cuanto podía, cargaba los enfermos y transportaba a
las víctimas de la epidemia. Olvidándose de sí y del peligro que corría, solamente
tuvo el pensamiento de combatir la epidemia y salvar la población, y se convirtió
en un instrumento y lazo de unión de todas las clases sociales, porque visitaba a
los ricos para pedirles y se iba a la casa del pobre para entregar ese auxilio, se
acercaba al sano para solicitar sus fuerzas en beneficio del que desfallecía. Qué
ejemplo y qué realización de las enseñanzas del Evangelio!
Mons. Álvarez fue realmente una encarnación del apostolado cristiano en el pleno
sentido de la palabra. No trató de forzar espiritualmente con las medicinas o las
ayudas, pero siempre tuvo presente que el mayor bien que se le puede hacer a un
hombre es ayudarle a salvar su alma. Ante el enfermo buscó todos los medios de
arrancarlo a la muerte, pero también a la condenación eterna. Agotados los
recursos humanos se esforzó con ruegos y lágrimas en prepararle para el paso a la
eternidad.
El comportamiento de estos hombres debiera estar muy presente en los apóstoles
sociales, que se llaman de signo cristiano, porque a veces se olvida el peligro
moral, más grande que el material, y otras no se siembran obras, ni se remedian
608
necesidades, sino que se encienden luchas y odios fratricidas, y ante la mirada del
hombre se levanta como único valor el de las cosas terrenales.
EL EXCMO. SR. ÁLVAREZ Y EL ZULIA
Parece que Mons. Álvarez halló al principio de su pontificado en el Zulia algunas
dificultades, quizá porque su sencillez franciscana le había llevado a ocultar las
grandes cualidades que adornaban su alma. Después de 9 años de apostolado, en
que se prodigó sin reservas con sus obras de bien este pueblo le conoció a fondo,
especialmente después de la epidemia, cuando hizo de ángel tutelar de la ciudad y
de este pueblo, del cual dijo en la carta de despedida: “Hoy, mañana y siempre, os
amaremos estrechamente en el corazón de Jesucristo”.
Los zulianos, que no se dejan vencer en generosidad, ya proverbial en ellos, le
correspondieron de manera casi estruendosa, cuando fue trasladado de
Maracaibo, los poetas y escritores interpretando el sentir del pueblo en todas sus
representaciones, cantaron el dolor casi de tragedia porque se iba el Pontífice que
se dio al Zulia enteramente, haciéndose todo a todos para ganarlos para Cristo.
Voy a transcribir algunos párrafos de su pastoral de despedida, en que se aplica a
sí y al pueblo zuliano los sentimientos de San Pablo y de los cristianos de Éfeso,
cuando el Apóstol se despidió para ir a Jerusalén a cumplir los altos destinos que
Dios le señalaba allí. “Vosotros conocéis cuánto os hemos amado; cómo nos
hemos desvelado por enseñaros; los peligros en que nos hemos visto por causa
vuestra, las virtudes de que os hemos dado ejemplo; nuestras angustias y
sacrificios. Ahora bien, nosotros no podemos pagaros los beneficios que os
debemos sino encomendándoos a Dios”. Y dichas estas palabras cayó de rodillas el
santo, -dice el Apóstol-, acompañado del pueblo, que gemía y lloraba amargamente
y que le desamparó hasta que le vio alejar en la nave que había de conducirlo
durante el viaje.
609
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
610
Como si nada hubiera pasado y con la sencillez y ánimo del profeta pudo repetir
“nunc coepi”, ahora comienzo, es decir, como si acabara de ser nombrado obispo
y viniera del pueblo más pequeño y desconocido.
EN CALABOZO SE HIZO CADA VEZ MÁS TODO A TODOS.
Vivía en pobreza suma, casi rayana en la miseria, porque daba cuanto recibía.
Me refirieron que en cierta oportunidad le visitó un caballero de importancia, que
era su admirador, y al pedirle un poco de agua no hubo más sino la tibia tomada
de los clásicos tinajeros de Calabozo. El caballero la tomó sin comentarios y a los
pocos días le envió una nevera. Al cabo de algunos meses el amigo de paso por
Calabozo no podía irse sin visitar al obispo, y al pedirle nuevamente el vaso de
agua fresca se latrajeron tibia como la anterior. Se animó a preguntar por la nevera
creyendo que tal vez no se la habían entregado. Y el Sr. Obispo aprovechó para
agradecerle el regalo en nombre propio y de los enfermos del hospitalito de la
población, a donde la habían llevado para conservar las medicinas que de otra
manera se perdían, y él añadió que seguiría tomando el agua al clima, como hasta
el momento sin daño de la salud, en cambio a las medicinas de los pobres si era
necesario el frío de la nevera.
Durante su pontificado, Calabozo, ya pobre de por sí, fue víctima de una injusticia
social y legal que clama al cielo, al ser despojado de su condición de capital de
Estado, que le correspondía por derecho propio. Los poderosos de la nación se
organizaron la geografía para colocar la capital en una para entonces aldea, que
estaba fuera del Estado y, por supuesto, al hacer el remiendo, quedó en la
periferia, lindando con la entidad vecina.
Mons. Álvarez, preocupado por el bien material y espiritual de aquella localidad,
quedó siendo el animador, contra toda esperanza, de una ciudad casi en ruinas,
privada del presupuesto, abandonada por sus habitantes, cuyas hermosas casas
611
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
612
Cuando en el Congreso de la República se presentó el nombre del P. Álvarez para
el obispado del Zulia, a la pregunta de los ciudadanos representantes de quién era
ese Presbítero, el Dr. Razzeti contestó que él tampoco lo conocía, pero sí estaba en
condiciones de informar que era el único sacerdote en el país que estaba suscrito a
la Gaceta Médica de Caracas.
Cuando joven seminarista y sacerdote tocaba muy bien el violín, lo que dejó
después por razón de sus ocupaciones pastorales. Fue académico de la lengua
correspondiente de la Real Academia Española.
La Santa Sede le distinguió con el título muy honorífico de Asistente al Solio
Pontificio, y la Patria lo condecoró con el Cordón de la Orden del Libertador.
CONCLUSIÓN
Este es el recorrido somero de la vida del gran Obispo Arturo Celestino Alvarez,
que mereció el respeto y veneración de cuantos le concoieron, y cuya fisonomía
plácida, serena, evangélica, quedó grabada en el corazón de cuantos fueron
testigos de sus relevantes y ejemplares virtudes.
Por una feliz coincidencia a la liturgia de este día corresponden ornamentos
blancos, símbolo de pureza, que nos están recordando la transparencia de aquella
alma, y esperamos que el Señor, Justo juez y fiel a sus promesas, lo haya premiado
ya definitivamente con la corona del cielo.
Recojamos con devoción una de sus últimas recomendaciones antes de entregar el
gobierno de la Diócesis de Maracaibo: “Amaos unos a otros –os diremos con el
Evangelista del amor–, porque si os amáis mutuamente cumpliréis la ley y seréis
santos. Amaos mucho para que seáis invencibles y fuertes”.
Sí, amadísimos católicos y amigos, eso nos está reclamando ese corazón
embalsamado, que se conserva en esta iglesia madre. Y el corazón está hecho para
amar y no para odiar. Yo les invito a que hagamos un esfuerzo para amar a Dios, a
613
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
614
Carta Pastoral del Sr Arzobispo de Maracaibo
125
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII. Mayo de
1970 N° 207, pág. 7-9
615
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Por ello hemos de tener muy presentes las palabras del Papa PABLO VI cuando
dice: “En presencia de la extensión de una realidad tan angustiosa, ningún
cristiano digno de este nombre podría permanecer indiferente sin volverse
culpable de vileza o sin dar prueba de insensibilidad hacia un deber esencial de
cada miembro del pueblo de Dios”.
616
necesario, dice el Papa, poner al joven en grado de escuchar la voz de Dios que
llama y de darle su asentimiento”. Y en este punto al ambiente familiar se une la
obra del educador, y especialmente la del Clero, ya que sin un interés sincero, leal
y permanente de su parte es muy difícil obtener un éxito halagador en la labor de
promoción vocacional.
De los venezolanos 8 están fuera de la acción pastoral por razones de edad, salud y
uno sigue estudios fuera de la Arquidiócesis. De los extranjeros, dos regresan a su
patria definitivamente por motivos familiares según me lo han comunicado. De
manera que de los 51 sacerdotes seculares que aparecen en lista nos quedan
incorporados a la pastoral 41.
A ellos se suman los sacerdotes del Clero Regular que son 87 de los cuales una
buena parte está dedicada a la enseñanza en colegios de la Iglesia.
617
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
EL SEMINARIO
Ahora volvamos los ojos a este instituto que es el destinado a la preparación de los
futuros sacerdotes, que comprende dos grandes etapas: la preparatoria, llamada
Seminario Menor y corresponde hoy día al bachillerato; y el Seminario Mayor,
donde los jóvenes reciben propiamente la formación eclesiástica y abarca 7 años.
Siempre hemos enviado los alumnos del Seminario Mayor a otros planteles,
porque aquí es imposible impartir toda la formación eclesiástica. Y hasta el año
pasado funcionó en el magnífico local el primer ciclo del Seminario menor y los
alumnos del segundo iban a otros Seminarios. Pero en vista del reducido número
de candidatos, cuya educación aquí en Maracaibo nos suponía una suma muy
618
elevada para el sostenimiento del plantel, que no se justificaba, resolvimos cerrarlo
temporalmente y enviarlos a San Cristóbal. No teníamos alumnos suficientes ni
dinero con que sostenerlos.
Con motivo de la campaña Pro-Seminario que se inicia con esta Carta yo pido en
nombre de Dios y de su Iglesia a los Sacerdotes, religiosos y religiosas y
Movimientos del Apostolado Seglar que se declaren en acción permanente en
beneficio del Seminario. Esta es la obra principalísima, la primera de todas en la
Arquidiócesis de Maracaibo, porque de su florecimiento y buena marcha
dependerá la suerte de esta iglesia local.
Por esta Carta agradezco una vez más a los Sacerdotes que han venido a ayudarnos
con su colaboración, y les recuerdo lo ya dicho muchas veces en la reunión del
Clero y en conversaciones individuales que si es importante la administración de
los sacramentos, predicación, catequesis y demás actividades del sagrado
ministerio, en que nos están ayudando, es quizás un servicio más vital para la
619
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
A los Educadores Católicos de la Iglesia o del Estado, les ruego que junto a las
carreras profesionales y técnicas de que se les habla frecuentemente a los jóvenes,
también se les presente la posibilidad de servicio a la patria y a la comunidad, hoy
que tanto se promueve la sensibilidad por el bien ajeno, en el sacerdocio y la vida
religiosa porque esta Patria además del adelanto material y técnico requiere la
solución de los problemas morales y religiosos.
En concreto, al Clero, a sus colaboradores y a los fieles en general les pido dos
cosas: crear un ambiente propicio para las vocaciones, dar a conocer su eminente
servicio, buscarlas y ayudarlas a encaminar al Seminario; y contribuir
generosamente a su sostenimiento en el Seminario, porque no obstante la tan
decantada riqueza de la Iglesia, aquí vivimos de limosnas y de la misma manera
mantenemos las obras que emprende la acción pastoral.
Por ser una Jornada de tan alta significación se le ha de preparar desde ahora.
620
Espero igualmente una Colecta generosa para el sostenimiento de los jóvenes
seminaristas, a quienes hay que pagarles todo y para las actividades encaminadas a
la obra vocacional.
Esta Carta Pastoral será leída en las Misas de hora del próximo Domingo 3 de
Mayo en todos los templos parroquiales o iglesias filiales.
Dada, firmada y sellada en Maracaibo, a los veintisiete días del mes de abril, Fiesta
de Santo Toribio de Mogrovejo, del año del Señor de mil novecientos setenta.
621
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Amadísimos hijos.
126
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII. Mayo de
1970 N° 207, p. 19-21
622
siempre ha sostenido y enseñado y el Concilio de Trento definió solemnemente,
juzgaron oportuno anteponer, al tratar del sacrosanto misterio de la Eucaristía,
esta síntesis de verdades: nuestro Salvador, en la ultima cena, la noche de su
traición instituyó el sacrificio eucarístico de su Cuerpo y Sangre para perpetuar así
el sacrificio de la cruz a lo largo de los siglos hasta su vuelta, confiando de este
modo a su amada esposa La Iglesia el memorial de su muerte y su resurrección;
sacramento de piedad, signo de unidad, vinculo de caridad, banquete pascual, en
el cual se come a Cristo el alma se llena de gracia y se nos da la prenda de la gloria
futura” (Constitución de la Sagrada Liturgia C.2, Nº 47).
623
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
“La Eucaristía, nos dice Pablo VI, en un altísimo misterio, más aún, hablando en
propiedad según expresa la Sagrada Liturgia, es el misterio de fe”.
Sobre esta opinión Pablo VI dice lo siguiente: “esas fórmulas, como las demás de
que la Iglesia se sirve para proponer los dogmas de fe, expresan conceptos que no
están ligados a una determinada cultura, ni a una determinada fase de progreso
científico, ni a una ni a otra escuela teológica, sino que manifiestan lo que la
mente humana percibe en la realidad universal y necesaria experiencia y la expresa
en adecuadas y determinadas palabras tomadas del lenguaje popular o del lenguaje
culto”.
624
Al discurrir sobre el misterio admirable de la transusbtanciación han querido
suplir este término por los de “transignificación” o “transfinalización”, si con ello
pretenden excluir el cambio de la substancia del pan y del vino por el Cuerpo y la
Sangre de Cristo o quieren indicar que el Señor está junto con la substancia del
pan y del vino caen sencillamente en una herejía al negar verdades definidas por la
Iglesia y que por lo tanto son de vigencia definitiva.
LA EUCARISTIA Y LA COMUNIDAD
Muchas veces se oye la acusación de que tantas personas que asisten a Misa e
inclusive comulgan cometen injusticias y llevan una vida cristiana lánguida y en la
práctica igual a la de aquellos que en nada creen. Las respuesta nos la da el mismo
Concilio cuando dice que “esta celebración para que sea sincera y cabal debe
conducir lo mismo a las obras de caridad y de mutua ayuda de unos para con
otros que a la acción misional y a las varias formas del testimonio cristiano”.
625
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Quizás los cristianos por falta de instrucción o dominados por los vicios y pasiones
del siglo asisten al sacrificio de la Misa y comulgan en forma mecánica o
indignamente, “comiendo y bebiendo su propia condenación” como dice San
Pablo. De allí que este alimento extraordinario de la vida espiritual no produzca
los efectos deseados a causa de las malas disposiciones de quien lo recibe.
La auténtica vida cristiana de una persona como de una comunidad se mide por el
desarrollo de la piedad eucarística; de allí brotarán como de límpido manantial el
ejercicio de las virtudes y la traducción en términos concretos de las grandes
enseñanzas del Evangelio. Por ello decía Pío XII a los fieles de San Sabas, en
Roma: “El centro de la Parroquia es la iglesia y en la iglesia el tabernáculo, con el
confesonario al lado; allí nutren la vida las almas muertas y recuperan la salud las
enfermas. Para obrar sistemática y orgánicamente es necesario aprender a
reconocer los verdaderos fieles de la Parroquia. Ellos no se cuentan propiamente
626
en el cine parroquial ni en los desfiles, ni en las procesiones; ni siquiera, para ser
exactos, en la misa dominical. Los verdaderos fieles, los vivos, se unen al pie del
altar cuando el sacerdote distribuye el pan del cielo.”
627
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
PROGRAMA EUCARISTICO
628
conocimiento de los fieles se publica a continuación. Les suplico a los
Movimientos de Apostolado Seglar, Asociaciones Piadosas e Instituciones
Educacionales de cada Feligresía prestar la mejor colaboración a objeto de que
esos días se conviertan en una gran jornada de oración y promoción eucarística,
porque me permito insistir en la idea de que el termómetro para medir la vida
espiritual de una Parroquia es la devoción eucarística.
Ruego encarecidamente a los sacerdotes que se esfuercen por repetir a los fieles las
palabras de Marta a María “El Maestro está aquí y te llama” (Juan XI, 28), y que les
brinden todas las facilidades para la confesión de manera que puedan comulgar
debidamente preparados.
Dadas, firmadas y selladas en el Palacio Arzobispal a los dieciocho días del mes de
mayo del año del Señor de mil novecientos setenta.
Estas Letras serán leídas en las Misas de hora de las iglesias parroquiales y filiales
del próximo domingo.
629
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
630
nuevas generaciones. Dice el Papa: “Quién no es consciente de la inmensa
responsabilidad que incumbe a todos y a cada uno de nosotros ante la patria, ante
la historia y ante Dios, de aprovechar las posibilidades extraordinarias que estos
Medios proporcionan para ayudar a los jóvenes a informarse, a formarse, a
descubrir los problemas reales del mundo, a perseguir los valores auténticos de la
vida, a asumir con plenitud su vocación de hombres y de cristianos?
Los hombres del porvenir inmediato serán los jóvenes de hoy, que están bebiendo
más que lo que oyen en la escuela, en el hogar o en el templo lo que leen en los
periódicos y revistas, lo que oyen en la radio y ven en el cine y televisión que
“tienden a neutralizar e incluso suplantar cuanto las generaciones de ayer
transmitían a sus herederos valiéndose de los medios tradicionales de la cultura:
trato familiar, la acción educadora de la escuela y de la parroquia, la enseñanza de
los maestros y educadores”.
631
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
que todas las personas honradas se aunaran para lanzar un grito de alarma y se
pusiera fin a empresas que fuerza es calificar de corruptoras”.
Seguramente ese malestar que se nota en la juventud de todos los países tiene en
gran parte su origen en la ideas y programas disolventes que los Medios de
Comunicación Social están lanzando como un diluvio a los jóvenes de nuestros
días, ansiosos de un mundo de mayor justicia, de paz y fraternidad, pero en lugar
de presentarles dignos y nobles ideales les están dibujando con vivos colores el
vicio, el odio y la negación de los grandes principios, únicos capaces de llenar las
aspiraciones más exigentes.
2º) Pablo VI llama a la reflexión sobre el valor educativo que tienen los Medios de
Comunicación Social, y por lo tanto que los padres de familia, los sacerdotes, los
religiosos y los educadores los utilicen ampliamente para la formación de las
nuevas generaciones, y alienta y estimula a todos los que “se emplean con ardor
en buscar, a través de los “mass-media” un nuevo lenguaje para anunciar a los
jóvenes esta buena nueva que sigue siendo siempre una nueva sorprendente.
¿Quién podría dudar, asienta Su Santidad, de que, en efecto los jóvenes de hoy
esperan este anuncio, tienen sed de este testimonio, y saben reconocer, también
ellos, con gozo profundo al que es, en Sí mismo, la respuesta a sus interrogantes
más radicales y desconcertantes. El que “se ha hecho para nosotros sabiduría,
justicia, santificación y redención” (1Cor. 11,30)? Y termina con estas palabras de
San Agustín: “Jóvenes, buscad a Cristo para manteneros jóvenes”.
632
servicio de la comunidad, está ocupándose también de la adquisición y
sostenimiento de Medios de Comunicación Social para llevar la luz de Cristo a
las almas y al mundo, para difundir su mensaje de verdad y de amor y contribuir
al señalamiento de los remedios que pueden impulsar la paz social y conseguir la
santificación de las almas, que es el supremo e insuperable bien para cada
individuo.
Esta Arquidiocesis de Maracaibo posee una emisora “La Voz de la Fe” y un diario
“La Columna” lo que constituye para ella un alto honor. Son pocas las diócesis
que pueden enorgullecerse de poseer al mismo tiempo estos dos vehículos de
Comunicación Social. Su adquisición y mantenimiento suponen un esfuerzo, que
solo Dios conoce. Únicamente por amor al Señor, a su iglesia y por el deseo de
servir a esta iglesia local multiplico mis preocupaciones en atención a las
exigencias que estas dos empresas reclaman. Lejos de ellas toda idea de comerciar.
Como su sostenimiento supone sumas crecidas se pide constantemente la
colaboración en dinero o en trabajo para ir adelante. Y con bienes raíces de la
Arquidiócesis estamos respaldando, cada vez que se ofrece la necesidad, las
operaciones ante los organismos bancarios.
1º) Orar al Señor para que la Santa Iglesia pueda utilizar ampliamente los Medios
de Comunicación Social en el ejercicio de su misión. Si llega a ellos, el mensaje
cristiano, que es eminentemente dinámico, dará su fruto.
633
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
3º) Que los fieles en la medida de sus recursos económicos y capacidad técnica nos
ayuden a mejorar y difundir el diario católico “La Columna” y los programas de la
emisora “La Voz de la Fe”.
Maracaibo, a los siete días del mes de junio del año del Señor de mil novecientos
setenta.
634
Circular del Señor Arzobispo de Maracaibo sobre el Día del Papa.128
La homilía de todas las Misas de hora versará sobre el Magisterio del Romano
Pontífice, al cual debemos sincero y leal asentimiento no sólo cuando propone en
forma definitiva, es decir ex cathedra, una doctrina de fe y moral, sino también en
el ejercicio ordinario de su altísima misión de enseñar, y santificar a los fieles.
En estos tiempos de dudas e incluso de críticas a la autoridad del Papa hace falta
fomentar en nosotros y en las almas confiadas a nuestro cuidado pastoral amor y
leal obediencia al Padre Santo, que está asistido de un formidable carisma para
que no se equivoque en la dirección de la Santa Iglesia de Dios.
En segundo lugar hemos de orar por sus intenciones y por el éxito de sus grandes
obras siguiendo el ejemplo de la Iglesia de todos los tiempos, que siempre rezó por
el Papa para que el “Señor lo guarde y lo conserve”, ayude e ilumine en el
desarrollo de sus graves obligaciones.
128
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII. Junio, Julio y
Agosto de 1970 N° 208, pág. 13-14
635
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
636
+ Mons. Domingo Roa Pérez
Arzobispo de Maracaibo
En este día se recolecta la limosna llamada “Óbolo de San Pedro”, que se hace en
todos los países católicos para las grandes obras de piedad, promoción humana y
asistencia religiosa y social que el Papa sostiene directamente en diversos sitios de
la tierra.
De la misma manera pido una generosa contribución económica que irá a unirse
en Roma con las de nuestros hermanos en la fe y la caridad de otras naciones para
de allí salir hacia los cuatro puntos cardinales en apoyo de las iniciativas, que Su
Santidad promueve en servicio de tantas personas necesitadas.
129
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII. Junio, Julio y
Agosto de 1970 N° 208, pág. 14.
Aviso de Prensa publicado en el Diario católico La Columna el 22 de junio de 1970.
637
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Estas limosnas, que son la expresión de nuestra catolicidad, pueden ser entregadas
a los Párrocos respectivos que las traerán a la Administración Eclesiástica o
consignadas en el Palacio Arzobispal para remitirlas a Roma.
El domingo celebraré en la Santa Iglesia Catedral a las 6 p.m. por las intenciones
del Papa. Para esa Misa hago invitación a los Fieles y Corporaciones Religiosas.
638
Carta del Excmo. Sr. Arzobispo de Maracaibo
al Congreso Nacional.130
Ciudadano Presidente
y demás Senadores y Diputados del Congreso Nacional.
Honorables Representantes.
Aunque he estado haciendo diligencias como miembro del Comité Pro-Defensa
de El Tablazo y Corpozulia ante los organismos competentes en busca de la
aprobación de la Ley de crédito Público para el financiamiento de estas dos obras
zulianas, me permito sin embargo, dirigirme a Uds. de manera muy personal con
el ánimo de expresarles mi inquietud.
Sé por noticias de prensa y por el Sub-Comité de finanzas que estos créditos, de
vital importancia para la región occidental del País, están en lista y que todas las
fracciones políticas no sólo han de mostrado interés por su aprobación sino que
prácticamente la han prometido, y darla lo antes posible.
Por mi condición pastoral que me relaciona con personas de todas las condiciones
sociales, desde el más alto empresario hasta el trabajador más humilde, he podido
darme cuenta de la situación gravísima que confronta la Región.
Aunque no soy técnico en materia económica si barrunto, sin embargo, que una
obra de la magnitud del Complejo Petroquímico de El Tablazo por sí misma y por
los renglones que estimula puede traer un alivio extraordinario y abrir cauces
130
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII. Junio, Julio y
Agosto de 1970 N° 208, pág. 15-16
639
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
640
Discurso del Excmo. Sr Arzobispo con motivo
Con toda razón este día ha sido declarado jornada de júbilo para el Estado Zulia,
porque la aprobación y puesta en marcha de la ley de crédito público, que
contempla el financiamiento del Complejo Petroquímico de El Tablazo y
Corpozulia abre nuevos y amplios derroteros al desarrollo y transformación
económica de la región
Todos esperábamos ansiosamente este día y luchamos cada uno en su esfera para
que El Tablazo y Corpozulia fueran una realidad, movidos no por un espíritu
exclusivista, sino en la plena convicción de que estas obras, si bien benefician al
Zulia inmediatamente, contribuyen también al progreso de todo el País por la
explotación y aprovechamiento de las enormes riquezas locales que han de servir a
Venezuela.
Gracias, Señor Presidente de la República, es la voz que se levanta unánime de
cada corazón Zuliano por el interés y preocupación que Ud. ha demostrado por
esta Entidad, al programar y darles prioridad a estas dos grandes obras de la Patria;
este “pueblo, bravo y fuerte, que en la vida y en la muerte ama y lucha, canta y
llora”, como reza el himno de la más sentida de sus devociones, aguardaba este
instrumento de trabajo que suponen el Complejo Petroquímico y Corpozulia para
131
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII. Septiembre
y Octubre de 1970 N° 209, pág. 26-29
641
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
continuar su esfuerzo creador emulando a las demás regiones por una Venezuela
mejor.
El Zulia, que está recibiendo ahora el mejor trato que jamás le haya dado
Presidente alguno de la República sabrá estar a la altura de esta gran distinción.
642
de cuidarlas y ayudarlas en su desarrollo como si se tratara de algo muy propio a
fin de que el dinero invertido en ellas, lejos de malgastarse, se multiplique
debidamente, y que ellas sean por su rendimiento pioneras verdaderamente de la
industrialización de Venezuela.
643
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
644
“Percibid y emprended con valentía, hombres dirigentes, las innovaciones
necesarias para el mundo que os rodea”. Al Papa no escapa la idea de que esto
supone un sacrificio, por ello comenta: “Y no olvidéis que ciertas grandes crisis de
la historia habrían podido tener otras orientaciones, si las reformas necesarias
hubiesen prevenido tempestivamente”. No tenemos tiempo de perder, si no nos
damos prisa podemos llegar tarde.
Aprovechemos, pues, este amanecer Zuliano que se origina con una inyección
económica tan poderosa acordada por el gobierno nacional para unirse en el
trabajo, la honradez, el ahorro, y la fraternidad que nos haga ayudarnos unos a
otros dando cada uno lo más que pueda de sí.
De nuevo, Señor Presidente, muchas gracias y que el Señor de las naciones premie
sus desvelos por Venezuela y por esta tierra en especial el Estado Zulia.
645
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Desde hace varios siglos la Santa Iglesia de Cristo ha dedicado el mes de octubre a
honrar de manera especial a la Santísima Virgen bajo la popular advocación de
Nuestra Señora del Rosario.
132
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII. Septiembre
y Octubre de 1970, N° 209, pág. 29-31
646
de asistir y de edificar con el espíritu Santo la Iglesia por El fundada” (Juan XXIII
29-IX-61).
“Qué bello es siempre el Rosario del niño inocente y del enfermo; -comenta el
mismo Romano Pontífice- de la Virgen consagrada en la oscuridad del claustro o
al apostolado de la caridad, siempre en la humildad y en el sacrificio; del hombre
y de la mujer, padre y madre de familia, alimentado el alto sentido de la
responsabilidad noble y cristiana; de las modestas familias fieles a la antigua
tradición doméstica, de las almas recogidas en silencio y arrancadas de la vida del
647
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
mundo al que han renunciado aun teniendo siempre que vivir con el mundo,
pero como anacoretas, entre las incertidumbres y las tentaciones”.
En estos tiempos existe una especie de campaña acentuada contra el Rosario, que
tildan de monótona repetición de las mismas oraciones. Pero el peligro de la
monotonía le puede suceder a todo ejercicio de piedad, incluso a la Santa Misa la
oración por excelencia, si el cristiano no está vigilante y atento para compenetrarse
de su sentido y vivir sus enseñanzas.
Yo digo que se nota una campaña contra el Rosario de María Santísima, y podría
añadir con toda razón que es una repetición de lo que se ha hecho en otros
tiempos por otros motivos, pero siempre en busca de lo mismo, es decir, acabar
con esta devoción, la más extendida y querida del pueblo cristiano después de la
Santa Misa, eliminando el rezo del Santo Rosario se privaría al pueblo de Dios de
un extraordinario medio de santificación. Pero eso no será así. El rezo del Santo
Rosario en un tesoro de la Iglesia Católica, que, lejos de disminuir, aumentará día
tras día.
648
Por medio de esta corta instrucción quiero animar a los fieles que practican la
gran devoción del Santo Rosario a que continúen perseverantes en ella, más aún,
que cada vez la ejerzan con mayor perfección haciendo de ella una verdadera
materia de meditación e imitación de la vida de Jesucristo, de María Santísima y
de su esposo, San José; y al mismo tiempo que difundan entre sus familiares y
amigos el conocimiento de la excelencia y méritos del Santo Rosario, y al mismo
tiempo que lo enseñen a rezar a aquellas que no lo saben.
Para terminar el presente mensaje de recomendación en favor del rezo del Santo
Rosario transcribo las siguientes palabras del inolvidable Papa Juan XXIII: “El
Rosario bendito de María. Cuanta dulzura al verlo sostenido por la mano de los
inocentes, de los sacerdotes santos, de las almas puras, de los jóvenes y de los
ancianos, de cuantos aprecian el valor y eficacia de la oración, llevado por la
innumerable y piadosa multitud como emblema y como bandera augural de paz
en los corazones y de paz para todas las gentes” (29 de septiembre de 1961).
649
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Esta Circular será leída en todas las iglesias de la Arquidiócesis el primer domingo
después de recibirla, por La Voz de la Fe y publicada en el diario católico “La
Columna”.
Arzobispo de Maracaibo
650
Circular del Excmo. y Rvdmo. Sr Arzobispo de Maracaibo
con motivo de la Jornada Mundial de las Misiones.133
133
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII. Noviembre y
Diciembre de 1970, N° 210, pág. 15-16
651
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
652
Circular del Sr Arzobispo de Maracaibo
Si bien la inmensa mayoría de nuestro pueblo está bautizada, por lo cual hemos
de dar gracias al Señor, una proporción relativamente pequeña cumple sus
deberes de cristiano; ello se debe en gran parte a la ignorancia religiosa, que,
apoderándose de niños y adultos, sin distinción de clases sociales, los lleva a
desconocer todo en materia de religión o a tener tal concepto de la fe cristiana
que en plena nación católica viven como si fueran auténticos paganos. Ellos, como
el ciego del Evangelio, tendrían que preguntar al oír hablar de Cristo: “Quién
es….para que creamos en Él?”
134
Tomado de Boletín Eclesiástico. Órgano Oficial del Arzobispado de Maracaibo. Año XLII. Noviembre y
Diciembre de 1970, N° 210, pág. 16-18
653
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Nuestro pueblo está dispuesto a oír la predicación, porque ansía algo superior a
todo este mundo de envidias, engaños, desilusiones y aspiraciones no colmadas. Y
a nosotros se nos brindan muchas oportunidades de ofrecer el pan sabroso de la
verdad cristiana: administración de sacramentos, entierros, funerales, procesiones,
celebración de la Misa, círculos de estudio, iniciativas sociales, etc.
Y el Concilio Vaticano II nos recomienda, más aún dispone, que utilicemos los
mejores métodos de pedagogía moderna que se emplean hoy en día para facilitar
el aprendizaje, pero no hemos de confundir los medios con la doctrina, que es
preciso transmitir fielmente según asienta el mismo Sagrado Sínodo, cuando dice:
“procuren todos no enseñar cosa que no esté conforme con la verdad evangélica y
654
con el espíritu de Cristo, ni en la catequesis, ni en la predicación de la palabra de
Dios”.
Tal estado de cosas va creando una tremenda desorientación en los fieles hasta el
punto de que muchos llegan a preguntarse con toda seriedad ante esas
afirmaciones si es que la doctrina católica ha cambiado. Por ello precisa una
catequesis segura, y una predicación firmemente apoyada en la enseñanza de todos
los tiempos, cuyas palabras de presentación podrán variar, pero el contenido es el
mismo, y aun esto se debe explicar a los fieles.,
Por lo tanto, los sacerdotes, los religiosos, los catequistas y los educadores católicos
han de estar alerta para evitar que se difunda una doctrina en materia de fe y
moral distinta a la que hemos recibido y de la que el Magisterio auténtico de la
Iglesia continúa explicándonos, y aquí cabe muy bien la advertencia del Apóstol
655
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
San Pablo: “pero aún cuando nosotros o un ángel del cielo os anunciara un
evangelio distinto del que os hemos anunciado, sea antema. Como hemos dicho
antes, también lo digo ahora de nuevo, si alguno os anuncia un evangelio distinto
del que habéis recibido, sea antema” (Gál. I, 8 y 9).
No sólo enseñen Catecismo los que por ministerio, vocación y colaboración han
de cumplir con este sagrado deber sino repitan oportuna e inoportunamente a los
padres de familia que no basta llevar los hijos a la pila bautismal y a recibir la
confirmación sino que ellos están gravísimamente obligados a formarlos religiosa y
moralmente.
Hasta el momento las Hermanas Misioneras de Cristo Jesús han venido prestando
una notable y preciosa colaboración en este aspecto de la Pastoral. De lo cual esta
Iglesia local está supremamente agradecida. De ahora en adelante el Secretariado
adquiere un nuevo impulso, del cual esperamos mucho fruto para el bien de las
almas. Para él pido todo el apoyo de los sacerdotes, religiosos, educadores y
movimientos de apostolado seglar. Su funcionamiento supone gastos, que
656
esperamos cubrir con el aporte de las parroquias, los centros de culto y los
bienhechores que siempre contribuyen al sostenimiento de las obras buenas.
Arzobispo de Maracaibo
657
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
INDICE GENERAL
PRESENTACIÓN ................................................................................................. 5
Mons. Domingo Roa Pérez, Pastor y Maestro
Pbro. Msc. José Andrés Bravo H.
Análisis del Pensamiento y la Obra Pastoral de Mons. Domingo Roa Pérez ... 13
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
658
Mensaje del Obispo Diocesano en torno al Sacrilegio. ...................................... 87
Exhortación Pastoral del Obispo Diocesano con ocasión de la Navidad.. ........ 90
Carta Pastoral del Obispo Diocesano condenando abusos contra Motilones.. 99
AÑO 1962 .......................................................................................................... 107
Comunicado del Obispo de Maracaibo ratificando contenido de su última
Carta Pastoral. .................................................................................................... 107
Comunicado del Obispo Diocesano en solidaridad con el Obispo de Trujillo.
1962 .................................................................................................................... 111
Carta Pastoral del Obispo Diocesano sobre importancia del próximo Concilio
Ecuménico. ......................................................................................................... 115
Carta Pastoral del Obispo Diocesano sobre el Día del Seminario.. ................. 124
Discurso de Mons. Domingo Roa Pérez, en Inauguración de Asamblea
Diocesana de Juventud CatólicaFemenina Venezolana. Mayo de 1962. ......... 130
Exhortación Pastoral del Obispo sobre el Óbolo de San Pedro....................... 136
Alocución del Obispo Diocesano al Pueblo Zuliano la Víspera de la
Inauguración del Puente Gral. Rafael Urdaneta. ............................................. 138
Carta del Obispo Diocesano a los Pbros. Villalobos y Paz con Ocasión de sus
Bodas de Oro Sacerdotales. ............................................................................... 140
Carta Pastoral del Obispo Diocesano con motivo de su viaje a Roma para asistir
al Concilio Vaticano II. ..................................................................................... 142
Saludo del Señor Obispo Diocesano a su regreso del Concilio Vaticano II. .. 147
Palabras del Obispo de la Diócesis en el Tele-Radio Pabellón del Hogar Clínica
San Rafael ........................................................................................................... 158
Enero de 1963.. .................................................................................................. 158
Circular del Obispo de la Diócesis con ocasión del Día de la Buena Prensa. . 163
Carta Pastoral del Obispo de la Diócesis sobre el problema de las Vocaciones
Sacerdotales. ....................................................................................................... 167
Carta Pastoral del Obispo de la Diócesis con ocasión de la Cuaresma. .......... 171
659
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
660
AÑO 1964 .......................................................................................................... 258
Carta Pastoral del Sr Obispo Diocesano sobre la Cuaresma ............................ 258
Circular del Obispo Diocesano sobre la entrada en vigor de la Reforma
Litúrgica Conciliar. ............................................................................................ 268
Circular del Obispo Diocesano en relación al Día Mundial de Oración Pro-
Vocaciones.......................................................................................................... 272
Ferviente llamado del Obispo Diocesano a la Oración por las Vocaciones. ... 274
Exposición Oficial del Obispo Diocesano en relación al Celibato Eclesiástico.
............................................................................................................................ 278
Circular del Obispo Diocesano con motivo del 25 Aniversario de La Voz de la
Fe. ....................................................................................................................... 287
Discurso pronunciado por el Obispo con motivo del 25 Aniversario de La Voz
de la Fe. .............................................................................................................. 292
Carta del Obispo Diocesano a la I Asamblea Pro Desarrollo Económico del
Zulia. ................................................................................................................... 297
Carta Pastoral del Obispo Diocesano en su despedida para ir al Concilio. .... 302
Circular del Obispo Diocesano con motivo de la Jornada del Niño. ............. 307
Palabras del Obispo Diocesano en la Toma de Posesión del Nuevo Vicario
General. .............................................................................................................. 313
661
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
Circular del Obispo Diocesano relativa a la celebración del matrimonio. ...... 343
Discurso de Mons. Domingo Roa Pérez, en la toma de posesión del primer
Obispo de Cabimas, Mons. Constantino Maradei Donato. ............................ 347
Carta Pastoral del Obispo Diocesano con motivo de su Ida al Concilio......... 352
Carta del Obispo Diocesano desde Roma al Clero y Fieles. ............................ 357
Carta Pastoral del Obispo Diocesano enviada desde Roma. ............................ 361
Carta Pastoral del Obispo Diocesano anunciando el Jubileo y la Gran Misión
Diocesana. .......................................................................................................... 368
662
Carta Pastoral del Arzobispo de Maracaibo sobre el Seminario. ..................... 438
Mensaje del Arzobispo de Maracaibo a los fieles de la Arquidiócesis en relación
al nuevo conflicto armado en el Medio Oriente............................................... 447
Circular del Arzobispo de Maracaibo con motivo del Año de la Fe. ............... 449
Telegramas del Arzobispo de Maracaibo por el problema lechero en el Estado
Zulia. ................................................................................................................... 453
Designación del nuevo Vicario General de la Arquidiócesis .......................... 455
Discurso del Arzobispo de Maracaibo en la toma de posesión del Nuevo Vicario
General. .............................................................................................................. 457
Homilía del Arzobispo en la Ordenación del nuevo Presbítero José Severeyn.
............................................................................................................................ 462
Carta Pastoral del Arzobispo de Maracaibo con motivo de los 25 años de la
Coronación Canónica de Ntra. Sra. de Chiquinquirá. .................................... 471
Radiomensaje del Arzobispo anunciando el inicio de la peregrinación con la
Sagrada Reliquia de Ntra. Sra. de Chiquinquirá. ............................................. 478
663
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
664
Año 1970 ............................................................................................................ 580
Circular con ocasión de la Semana de la Caridad. ........................................... 580
Circular del Arzobispo de Maracaibo al presbiterio de la Arquidiócesis sobre la
celebración del Jueves Santo y la Renovación de las promesas sacerdotales. .. 585
Palabras del Arzobispo de Maracaibo pronunciadas en la VI Asamblea de
FAPREC. ............................................................................................................ 587
Homilía pronunciada por el Arzobispo de Maracaibo en la Misa Crismal del
Jueves Santo. ...................................................................................................... 593
Acuerdo por el Centenario del Natalicio de Mons. Arturo Celestino Álvarez.
............................................................................................................................ 601
Circular del Arzobispo de Maracaibo por el 100° del natalicio de Mons. Arturo
Celestino Álvarez................................................................................................ 603
Homilía del Arzobispo de Maracaibo en la Misa Pontifical con ocasión del
Centenario del Natalicio del Excmo. Sr Arturo Celestino Álvarez. ................. 605
Carta Pastoral del Sr Arzobispo de Maracaibo con motivo del Día del
Seminario. .......................................................................................................... 615
Exhortación Pastoral de Monseñor Domingo Roa Pérez acerca de la doctrina
católica sobre la Eucaristía. ................................................................................ 622
Circular del Arzobispo de Maracaibo sobre la Jornada Mundial de los Medios
de omunicación Social. ..................................................................................... 630
Circular del Señor Arzobispo de Maracaibo sobre el Día del Papa. ................ 635
Aviso de Prensa anunciando la celebración del Día del Romano Pontífice. ... 637
Carta del Excmo. Sr. Arzobispo de Maracaibo al Congreso Nacional............. 639
Discurso del Arzobispo con motivo de la firma de los créditos para
CORPOZULIA y EL TABLAZO ...................................................................... 641
Carta Circular del Arzobispo de Maracaibo sobre la Devoción del Santo
Rosario................................................................................................................ 646
Circular del Arzobispo de Maracaibo con motivo de la Jornada Mundial de las
Misiones. ............................................................................................................ 651
665
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
666
ESCRITOS PASTORALES
DE MONS. DOMINGO MAXIMIANO ROA PÉREZ
se terminó de editar para su publicación en todos los formatos digitales
en el mes de Noviembre de 2023. Universidad Católica Cecilio Acosta.
Maracaibo, Venezuela.
667
Escritos Pastorales de Mons. Domingo Maximiano Roa Pérez: Años 1961-1970
Pbro. Dr. Eduardo José Ortigoza
668