Polimicrogiria y esperanza de vida
Polimicrogiria y esperanza de vida
MARCO TEÓRICO
2) Crisis epilépticas focales, que se conceptualizan como aquellas que se originan en redes
neuronales limitadas a un solo hemisferio que pueden estar bien localizadas o ampliamente
distribuidas. Anteriormente se les denominaba parciales. 10
Cada una de ellas tiene a su vez una subclasificación de acuerdo a la presentación clínica.
(Ver Tabla 1)
1
Tabla 1. Clasificación de la epilepsia según su presentación clínica. 10
B. Ausencias
1. Típicas
2. Atípicas
3. Ausencias con características especiales
Ausencia mioclónica
Mioclonia palpebral
C. Mioclónicas
1. Mioclónicas
2. Mioclónicas atónicas
3. Mioclónicas tónicas
D. Atónicas
Tabla modificada de Engel, Jerome. Report of the ILAE Classification Core Group. Epilepsia, 47(9):1558-
1568, 2006.
2
Clasificación de acuerdo a etiología
3) Causa desconocida: Se debe considerar un término neutral que sirve para designar
que la naturaleza de la causa subyacente es desconocida, ya que puede ser un
defecto fundamentalmente genético o una consecuencia de un desorden patológico
aun no reconocido.10,11
3
de respuesta al tratamiento, síndrome epiléptico involucrado, causa de las crisis en caso de
la ausencia de un síndrome epiléptico específico, y edad del paciente al momento de inicio
de las crisis. 12,13
4
e. Razones para descontinuar el tratamiento (si aplicable).
i. Control insatisfactorio de las crisis.
ii. Efectos adversos.
iii. Razones psicosociales.
iv. Razones administrativas.
v. Factores financieros.
vi. Otros.
Las intervenciones terapéuticas para controlar crisis epilépticas buscan como resultado final
la ausencia permanente de crisis de todo tipo, incluyendo auras. Además se busca dar
tratamiento médico, evitando efectos adversos incapacitantes. Por lo tanto los resultados de
una intervención terapéutica pueden clasificarse en dos categorías:14
Para determinar cual constituye un período adecuado sin crisis para catalogar al paciente
como “libre de crisis” se considera la frecuencia basal de estos episodios antes de la
intervención.
Con el fin de calcular intervalos de confianza puede utilizarse la “regla de tres”, para
determinar en un 95% que la frecuencia de crisis ha disminuido. Se considera como periodo
“libre de crisis” si es al menos tres veces mayor que el intervalo entre crisis más largo
previo al inicio del tratamiento o 12 meses, escogiendo el periodo más largo entre los dos.15
5
7.3. Síndromes asociados a epilepsia medicamente intratable
Encefalitis de Rasmussen
Síndrome de West
Síndrome de Lennox-Gastaut
Síndrome de Sturge-Weber
Síndrome de Landau-Kleffner
Epilepsia mioclónica juvenil
Encefalitis de Rasmussen
6
Una característica definitoria importante es que el niño se encuentra sano hasta el momento
en que inician las crisis epilépticas y luego, con el tiempo, estas crisis evolucionan a
epilepsia partialis continua y gradualmente se desarrolla hemiparesia. Dentro de las
manifestaciones clínicas se reconocen tres etapas:
7
Figura 1. Imagen por resonancia magnética de la encefalitis de Rasmussen.
Resonancia magnética en fase T2 de un paciente de cuatro años de edad con una encefalitis de Rasmussen. En
la imagen de la izquierda se evidencia la pérdida de volumen cerebral en el hemisferio izquierdo, con
ensanchamiento de los surcos (flechas blancas). Además se observan hiperseñales de la materia blanca
subcortical, particularmente en el lóbulo parietal (cabezas de flecha). La figura de la derecha fue tomada seis
meses después para seguimiento. En ella se observa una progresión leve en la pérdida de volumen (flechas
blancas) con más cambios en la sustancia blanca, evidencia de una encefalitis crónica.
Se observa en la A un corte coronal de una RM en T1 con el cuerno frontal izquierdo agrandado, así como el
surco silviano. Nótese el agrandamiento de los surcos corticales frontales, indicando atrofia cortical. En B y C
(densidad de protones y T2) se observa un aumento en la señal de la corteza cerebral atrofiada, tanto en lóbulo
frontal como en ínsula (flechas blancas). El cuerno frontal izquiero y sus surcos están agrandados. Los
ganglios basales del lado izquierdo están atróficos, en particular la cabeza del núcleo caudado.
8
Síndrome de West
En algunos casos es posible controlar las crisis epilépticas con fármacos anticonvulsivantes,
sin embargo en el caso que la terapia falle y sea posible evidenciar una anormalidad
cerebral localizada, puede considerarse la resección cortical. El pronóstico en este grupo de
pacientes en relación a su desarrollo es por lo general pobre y la gran mayoría presenta
retraso mental. 17
Síndrome de Lennox-Gastaut
Es un desorden epiléptico que comprende alrededor del 1.5% de niños con epilepsia. Se
caracteriza por presentar múltiples tipos de crisis epilépticas (tónicas, atónicas, ausencias
atípicas, focales y/o tónico-clónicas generalizadas).
Las crisis tónicas son un componente clave en este síndrome, por lo general duran algunos
segundos hasta 1 minuto, con un promedio de duración de 10 segundos. Este tipo de crisis
puede ocasionar caídas y lesiones secundarias, puede observarse retracción de los párpados,
midriasis y apnea. Por su brevedad, no es raro que en muchas ocasiones ocurran sin ser
9
detectadas. Durante este tipo de crisis el paciente está inconsciente y muchas pueden
desencadenarse por el sueño y por lo tanto ocurrir repetitivamente durante la noche durante
el sueño no-REM y en mayor frecuencia que durante el estado de vigilia. Usualmente no
ocurren durante el sueño REM.
Las crisis atónicas también son comunes, pero ocurren menos frecuentemente que las
tónicas o mioclónicas (que pueden ocurrir aisladas o como un componente de las crisis de
ausencia). La mayoría duran de 1-4 segundos y por su brevedad es difícil determinar si
ocurre alteración del estado de conciencia. Por lo general si el paciente sufre una caída, se
levanta inmediatamente y continua con la actividad que estaba realizando previo a la crisis.
Las crisis tónico-clónicas generalizadas y las crisis de ausencia atípicas se han observado
en más de la mitad de pacientes con síndrome de Lennox-Gastaut. Por lo general las crisis
generalizadas son las que mayor preocupación producen en los padres del paciente y por lo
cual consultan más en centros hospitalarios.
Entre el 20-60% de pacientes presentan retraso mental previo al inicio de los episodios
epilépticos. Aquellos que presentan coeficiente intelectual normal o historia de desarrollo
normal antes del inicio de las crisis, invariablemente presentan deterioro en las funciones
cognitivas y en su mayoría se desarrolla retraso mental. Además de los déficits cognitivos,
estos pacientes también sufren de problemas conductuales, que varían desde hiperactividad
con comportamiento agresivo hasta comportamiento francamente psicótico o autismo.
10
Síndrome de Sturge-Weber
Los fármacos anticonvulsivantes logran controlar en gran medida las crisis en esta
condición, sin embargo cuando hay refractariedad al tratamiento se recomienda realizar una
resección del área de atrofia cortical o hemisferotomía en caso de afección multilobar. 17
Síndrome de Landau-Kleffner
Las crisis epilépticas se presentan en el 70% de pacientes con esta condición y por lo
general ocurren en niños entre los 5 y 10 años de edad. Después de esta edad sólo un 20%
11
de pacientes continúan presentando crisis epilépticas, siendo el tipo más común las
generalizadas de tipo tónico-clónicas y las crisis de ausencia atípicas.
7.4. Epidemiología
12
Esta condición afecta a personas de todas las edades, razas, condición social, mujeres y
hombres, pero afecta con mayor frecuencia a personas en las primeras dos décadas de la
vida y personas mayores de 60 años.
Incidencia
La incidencia de epilepsia en países desarrollados se encuentra entre 40-70 casos por cada
100,000 habitantes por año, siendo mayor en los extremos de la vida. En países en vías de
desarrollo estas cifras se elevan de manera considerable, encontrándose una incidencia de
120-190 casos por cada 100,000 habitantes por año.
Prevalencia
La gran mayoría de estudios de prevalencia de epilepsia reportan tasas entre los 4 y 8 casos
por 1,000 habitantes en países desarrollados y entre los 6 y 10 casos por 1,000 habitantes en
países en vías de desarrollo.
Según reportes de Valencia C., En El Salvador no se cuenta aún con estudios concluyentes
sobre incidencia y prevalencia. Se cuenta únicamente con los datos obtenidos del
Ministerio de Salud que reportan una incidencia de 87 casos por 100,000 habitantes y una
prevalencia de 43 casos por 1000 habitantes.
Existen datos estadísticos del Hospital Nacional de Niños Benjamin Bloom en los que se
refleja que en el año 2008 la epilepsia fue la causa del 55% de la consulta neurológica,
contando con un total de 2,065 pacientes con diagnósticos de epilepsias focales. Al igual
que en la mayoría de reportes, se estima que hasta un tercio de éstas eran medicamente
intratables.
13
ser agresivos en el diagnóstico y manejo de la refractariedad debido a los efectos deletéreos
causados por las crisis epilépticas recurrentes en el desarrollo cerebral, y por lo tanto sobre
los procesos cognitivos como aprendizaje y memoria, así como comportamentales.
Factores de riesgo
Se han identificado ciertos factores de riesgo que predisponen a desarrollar epilepsia. Estos
pueden variar con la edad y con la localización geográfica.
Las condiciones genéticas, congénitas y del desarrollo se asocian en mayor medida con
epilepsia de inicio en edad temprana.
Pronóstico
La epilepsia sintomática puede reducir la esperanza de vida hasta por 18 años. Puede
acompañarse de problemas como muerte súbita, trauma, suicidio, neumonía y status
epilepticus, considerados más comunes en personas con epilepsia. Estos problemas se
incrementan aún más en aquellas personas con EMI y la mortalidad en este grupo es de 4 a
7 veces mayor que en la población en general. 20, 21,22,23
14
7.5. Efectos de la condición crónica
Los cerebros inmaduros resisten por más tiempo los largos períodos de injuria, pero estas
células se hacen más susceptibles a los cambios en la división celular, en la migración, en
la expresión secuencial de los receptores, así como en la formación y estabilización de las
sinapsis.
Como ejemplo clásico, en niños con convulsiones febriles que se presentaron en la etapa de
lactante se observa la disfunción del sistema límbico y la pérdida neuronal, con la
consecuente esclerosis hipocampal, que condiciona la refractariedad al tratamiento de las
crisis de la epilepsia del lóbulo temporal.24
Los efectos deletéreos en el sistema nervioso de los pacientes con epilepsia crónica no sólo
se debe a la enfermedad en sí, sino también a otros factores muy importantes como el uso
prolongado de fármacos antiepilépticos (FAE), casi siempre en politerapia. Entre ellos
generalmente se consideran el bajo índice de controles de las crisis, los problemas de
aprendizaje, los problemas de comportamiento, paralelos y/o secundarios a los causados
directamente por la epilepsia, y los problemas de relación con iguales y con familiares.25
Hoy en día, se conoce mucho sobre la historia natural de varios síndromes epilépticos, así
como los efectos deletéreos de las crisis muy frecuentes sobre el cerebro en desarrollo y la
plasticidad después de alguna intervención.26
15
Las crisis son eventos complejos, que implican no solo una actividad neuronal anormal,
sino respuestas fisiológicas compensatorias y adaptativas dentro y fuera del SNC. Durante
el episodio ocurren modificaciones en los canales iónicos (particularmente de calcio),
activación génica, activación enzimática, expresión de proteínas (somatostatina,
neuropéptido Y), activación glial, pérdida neuronal, disturbios del comportamiento,
neurogénesis y susceptibilidad a crisis recurrentes. Todo este proceso se inicia en minutos,
se desarrolla en serie o en paralelo y puede durar meses.27
En un estudio realizado en dicho centro se reportan datos sobre 57 casos, con edades entre
1 y 22 años, 41 (72%) del sexo masculino, la mayoría blancos. Treinta y nueve (68.4%)
pacientes iniciaron con crisis en la fase lactante; 49 (86%) presentaron crisis generalizadas,
frecuentes, siendo necesario en 29 (51%) casos utilizar la asociación de 3 FAE para el
control. El desarrollo neuropsicomotor muestra un retraso en 50 (87.7%) casos. En 55
(96.5%) pacientes el EEG actual se muestra alterado, con ritmos de base desordenados en
47 (82.5%) trazados y alteraciones paroxísticas multifocales en 31 (54.3%). Otras
alteraciones observadas fueron paroxismos focales en 13 (23%), trazado de tipo Lennox-
Gastaut en 8 (14%) e hipsarritmia en 1 (1.7%). A 53 pacientes se les realizó exámenes de
imagen, y 29 (54.7%) mostraron alteraciones como atrofia cortical difusa, quistes,
hipodensidades, defectos de migración, dilatación ventricular, malformaciones, nódulos
subependimarios.
16
de otras como malformaciones cerebrales, accidentes vasculares, post-traumáticas y
hemisférica.
Otro argumento que sustenta la idea de operar de manera precoz es la naturaleza progresiva
de algunos síndromes epilépticos, así como las complicaciones que se pueden generar en
casos de lesiones (por ejemplo una hemorragia por cavernomas).29
Los pacientes con síndromes asociados a epilepsia con alta probabilidad de ser
medicamente intratables, pero con pronóstico posquirúrgico favorable (epilepsia temporal
mesial y algunos casos originados por lesiones) deben ser considerados como candidatos a
cirugía, idealmente de manera temprana. En estos mismos pacientes, el mantener un
tratamiento inefectivo por un tiempo prolongado con FAE conlleva el riesgo de desarrollar
complicaciones de índole neuropsicológico, que por lo general suelen ser irreversibles una
vez se manifiestan, aun realizando la cirugía.
17
7.7. Indicaciones y criterios de selección para cirugía
Displasia cortical
o Es la forma más común de epilepsia corregible por cirugía en niños. Puede
ser focal o multilobar. Muchas veces requiere de estudios muy minuciosos,
pues suele acompañarse de cambios muy sutiles, incluso imperceptibles en
las neuroimágenes. La resección completa del foco epileptógeno se asocia al
mejor pronóstico en cuanto a control de la epilepsia.
Esclerosis tuberosa
o En estos casos, se puede encontrar una región única quirúrgicamente
resecable, pese a que aparezcan innumerables túbers en la neuroimágen o
EEG interictal multifocal o con paroxismos generalizados.
Polimicrogiria
o Generalmente involucra las regiones perirolándicas y perisilvianas. Las
anormalidades en dichos tejidos pueden afectar funciones críticas en el
desarrollo de un menor. Generalmente bilateral.
Hamartoma hipotalámico
o En estos casos, la epilepsia puede ser farmacorresistente, siendo necesario
referir al niño a una unidad especializada. Problemas comportamentales y de
desarrollo son comunes. Ya se han utilizado técnicas de estereotaxia,
endoscopía y radiocirugía, pero la eficacia y seguridad de cada una de ellas
no está bien establecida. Recientemente se publicó una técnica de resección
18
del hamartoma hipotalámico a través del cuerpo calloso en pacientes con
epilepsia refractaria, con la cual se ha documentado hasta un 54% de
pacientes libres de crisis, 88% con mejoría del comportamiento y 65% con
mejoría cognitiva.31
Síndromes hemisféricos
o Entre ellos se incluyen la hemimegalencefalia y la displasia hemisférica.
Frecuentemente se realizan hemisferectomías funcionales u otras técnicas de
hemisferotomía.
Síndrome de Sturge-Weber
o Los niños con este síndrome son candidatos potenciales para resecciones
focales e incluso hemisféricas.
Síndrome de Rasmussen
o La única cura aparentemente efectiva es la hemisferectomía o desconexión
hemisférica, la cual debe ser considerada de manera temprana en el curso de
la enfermedad. Cuando la patología compromete el hemisferio dominante se
vuelve particularmente complicado decidir si hacer o no la cirugía.
Síndrome de Landau-Kleffner
o Dentro del grupo de pacientes que padecen de dicha patología suelen ser
pocos los que se consideran aptos para cirugía mediante transecciones
subpiales múltiples.
En las Normas del Servicio de Neurocirugía del HNNBB para el Manejo Quirúrgico de la
Epilepsia Medicamente Intratable se mencionan una serie de síndromes que se considera
que tienen una alta asociación con intratabilidad medicamentosa (ver tabla 2)
19
Tabla 2. Síndromes asociados a intratabilidad medicamentosa
Tomado de Normas del Servicio de Neurocirugia del HNNBB para el Manejo Quirúrgico de la Epilepsia
Medicamente Intratable.
La ILAE ha establecido cuales son, en general, los criterios para que un paciente sea
candidato a cirugía, entre los que se mencionan:
20
Más específicamente la subcomisión de cirugía de la ILAE determinó que serían candidatos
apropiados aquellos pacientes que sufrieran de: 26
Sin embargo, como se menciona anteriormente, uno de los pasos más importantes en el
proceso de evaluación es localizar adecuadamente los focos epileptógenos mediante el uso
21
de la clínica y las diversas herramientas de imagenología y electroconducción. (Ver figura
3).
En forma escalonada se describen los pasos para lograr dicho objetivo, primero realizar un
examen neurológico exhaustivo, que es lo principal para identificar déficits localizados o
lateralizados. Además se deben realizar exámenes de electrofisiología, entre ellos los
electroencefalogramas ictales e interictales, así como video-electroencefalograma.
Dentro de los métodos más recientes se incluyen la imagenología por resonancia magnética
de alta resolución (MRI 3 tesla), la tomografía por emisión de positrones (PET), la
tomografía computarizada por emisión de fotones (SPECT) y la magnetoencefalografía
(MEG). Debe mencionarse también la resonancia funcional.
22
Figura 3. Ejemplo de algoritmo para la evaluación prequirúrgica del paciente con
indicaciones para ser sometido a cirugía
.
23
En los pacientes pediátricos hay una mayor dificultad para identificar el foco epileptógeno,
pues este generalmente no está bien localizado.
Tabla 3. Condiciones para selección de pacientes para cirugía para la epilepsia según las
normas del servicio de neurocirugía del Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom.
Son candidatos a cirugía los pacientes con Crisis Parciales Complejas (CPC) que cumplan
con la definición antes mencionada o que presente uno de los síndromes ya enumerados.
Los casos son propuestos ya sea por el neurólogo o el neurocirujano y evaluados en
conjunto.
Se considera como evaluación mínima al menos un Video-EEG y una MRI que luego se
correlacionan con la clínica.
De ser ubicado el foco epileptógeno en un área elocuente (A. Motora, A. del habla, etc.) se
solicitaría una MRI funcional para completar la información.
24
Figura 4. Flujograma de conducta en casos de epilepsia intratable en el HNNBB.
Epilepsia Intratable
Focalidad Generalizada
Cirugía
Tomado de las Normas del servicio de neurocirugía del Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom sobre la
cirugía para la epilepsia.
25
Entre las herramientas con las que se cuenta se pueden mencionar las siguientes:
Herramientas diagnósticas
- Historia médica completa.
- Examen físico y neurológico completo.
- Pruebas neuropsicológicas.
- Pruebas de función cerebral.
o Video-electroencefalografía no invasiva.
o Electroencefalograma invasivo.
o Magnetoencefalograma.
- Imágenes estructurales y funcionales.
o Tomografía axial computarizada.
o Resonancia magnética.
o Resonancia magnética funcional.
o Tomografía por emisión de positrones (PET Scan).
o Tomografía computarizada por emisión de fotones individuales (SPECT).
Para estimar la zona epileptógena se toman en cuenta cinco áreas corticales, las cuales se
detectan mediante la combinación de diferentes modalidades de estudio.
26
Zona sintomatogénica: Responsable de los síntomas iniciales de un aura o de una
crisis. Puede definirse mediante la historia clínica y video de los episodios
epilépticos.
Zona de déficit funcional: Puede ser detectada mediante examen neurológico,
pruebas neuropsicológicas y pruebas funcionales de imagen.
Zona irritativa: Se estima mediante EEG interictal. Es responsable de la generación
de descargas epileptiformes interictales.
Zona de inicio ictal: Responsable de la descarga inicial. Puede establecerse de
manera aproximada mediante EEG ictal y SPECT.
Lesión epileptogénica: Anormalidad estructural en el estudio de imágenes como
RMN, responsable de la generación de descargas epilépticas. 21
No existe aún un solo método diagnóstico que pueda brindar suficiente información por sí
mismo sobre el padecimiento del paciente, por lo que no se ha establecido un protocolo
específico que dicte cual método diagnóstico es mejor para la evaluación preoperatoria, sin
embargo sí existen requerimientos mínimos necesarios establecidos por la Subcomisión de
cirugía de epilepsia pediátrica de la ILAE, con los que todos los pacientes candidatos a
cirugía deben cumplir y se consideran obligatorios. Se enumeran a continuación:
Hoy en día debe hacerse correlación entre múltiples tipos de exámenes de imágenes,
electroconducción e inclusive anamnesis y exploración clínica para localizar la zona
27
epileptógena, así como para evaluar la posibilidad de realizar una cirugía, ya sea curativa o
paliativa. 13
Toda esta información se recopila del paciente mismo y su familia o personas que hayan
presenciado los episodios. Complementariamente a la anamnesis, debe realizarse un
examen físico y neurológico completo. Ambos componentes proveen datos de valor para
localizar y lateralizar los episodios, lo cual contribuye a identificar el hemisferio o lóbulo
cerebral de origen de las descargas epileptógenas.
28
las porciones cerebrales dominantes encargadas del lenguaje, memoria y funciones
visuales-espaciales.35
Evalúan diferentes aspectos tales como inteligencia, atención, memoria verbal y visual, y
lenguaje. La meta principal de las evaluaciones neuropsicológicas es caracterizar el nivel
intelectual del paciente mediante cualquier herramienta que esté disponible en la institución
en la que se esté atendiendo. Por lo general, se espera que cualquier epilepsia generada en
un área cortical silente genere menos alteraciones del coeficiente intelectual. La
neuropsicología brinda información sobre la dimensión, localización y grado de disfunción
de la epilepsia.
Entre las pruebas neuropsicológicas destaca la prueba o test de Wada, que consiste en la
inyección intracarotídea de amobarbital para identificar el hemisferio dominante del
lenguaje, la lateralidad de la función de la memoria y la presencia de disfunción
hemisférica. En pacientes con discrepancia significativa entre las funciones de memoria de
los dos hemisferios, la zona epileptógena es más probable que esté en el hemisferio que
presenta deterioro en la función de memoria.36, 37, 38
El test de Wada se utiliza comúnmente en pacientes que son candidatos para lobectomías
temporales, para la evaluación del lenguaje y memoria, así como para evaluar la
lateralización del lenguaje en pacientes con epilepsias extratemporales.
29
Sin embargo actualmente existe la resonancia magnética funcional, la cual ha mostrado una
correlación muy alta con los resultados del test de inyección intracarotídea de amobarbilal.
El EEG interictal sirve para delinear la zona irritativa, mientras que el EEG ictal tiene
mayor función identificando la zona de inicio de la convulsión. El inicio de una crisis
electroencefalográfica es considerado como uno de los signos de localización más fiables.
30
como modalidad primaria en imágenes en las evaluaciones prequirúrgicas de acuerdo a los
lineamientos establecidos por la Liga Internacional contra la Epilepsia. 39
31
Figura 5. Imagen por resonancia magnética.
FLAIR coronal (a) e imágenes T2 (b) en un paciente con epilepsia de lóbulo temporal izquierdo. El
hipocampo izquierdo es más pequeño, ha perdido estructura interna y tiene alta señal tanto en imágenes
FLAIR y T2 (flechas).
Tomado de Deblaere K., Achten E. Structural magnetic resonance imaging in epilepsy. Eur Radiol (2008) 18:
119–129
Electroencefalograma invasivo
Otro método diagnóstico existente para la evaluación prequirúrgica de pacientes con EMI
es el electroencefalograma invasivo. Este es un procedimiento en el cual se utilizan
electrodos intracraneales para evaluar y localizar focos epileptógenos. (Ver figuras 6, 7 y
8).
32
2) Cuando la RMN no detecta lesión epileptógena o existen múltiples lesiones o
lesiones difusas.
3) Cuando se localiza el área epileptógena cerca de corteza elocuente, lo cual requiere
estimulación eléctrica para poder realizar un mapeo cortical. 32,43
33
Figuras 7 y 8. Imagen con localización de malla de electrodos de EEG invasivo.
Figuras 6, 7 y 8 tomadas de Schramm J, Clussman H; The surgery for epilepsy. Neurosurgery. 2008;
62(suppl 2): 463-481 y de European Federation of Neurological Societies Task Force: presurgical evaluation
for epilepsy surgery: European standards. Eur J Neurol 2000;7:119–22.
34
Neuroimágenes estructurales y funcionales
Las imágenes de alta resolución tienen un valor agregado en la evaluación prequirúrgica del
paciente epiléptico. No solo sirven para identificar anormalidades estructurales que puedan
funcionar como posibles regiones epileptógenas, sino también ayudan en la identificación
de regiones elocuentes del cerebro incluyendo lenguaje, memoria y funciones sensoriales y
motoras. Además permiten conocer la relación de dichas regiones con zonas que puedan
estar funcionando como focos de las convulsiones.
Esta prueba está basada en el aumento de flujo sanguíneo que ocurre durante la actividad
neuronal, lo que causa una reducción local en la concentración de deoxihemoglobina.
Durante la activación cerebral regional, el flujo sanguíneo cerebral local aumenta más que
el consumo de oxígeno local y por lo tanto ocurre un aumento en la proporción de sangre
oxigenada y desoxigenada en el lecho vascular postcapilar. Estos cambios en la
oxigenación sanguínea permiten detectar cambios en la actividad cerebral en períodos
cortos de tiempo (segundos a minutos).
Se han realizado estudios para comparar esta prueba con el test de Wada para la
localización de lenguaje y se ha encontrado una concordancia de hasta 90%. La fMRI tiene
la ventaja de ser no-invasiva, sin embargo estas pruebas al momento, deben considerarse
como complementarias más que aisladas.
35
Tomografía por emisión de positrones (PET)
Una de las principales funciones de la PET es la lateralización del foco epiléptico, más que
la localización exacta. Por ejemplo, en los casos de pacientes con esclerosis temporomesial
se observa hipometabolismo de glucosa en todo el lóbulo temporal, mientras que en el caso
de pacientes con tumores temporales solo se observa una leve disminución en el
metabolismo. No se ha descrito aun alguna correlación entre el grado de hipometabolismo y
la localización del foco epiléptico. Al igual que la SPECT, la PET no es favorable para
estudios ictales, pues también existe el problema del tiempo que tarda el material en llegar
al área que se desea estudiar.44
En la figura 7 se puede observar una PET realizado en un niño de 4 años de edad con crisis
refractarias del lóbulo frontal y retraso del desarrollo y con displasia frontoparietal
izquierda extensa en la RMN. Se observa actividad metabólica aumentada en el lóbulo
frontal izquierdo (puntas de flecha) y actividad metabólica normal en el hemisferio cerebral
derecho.45
36
Figura 9. Imagen de tomografía por emisión de positrones.
Tomado de Glenn P. Ollenberger G., Byrne A., Berlangieri S., Rowe C., Pathmaraj K., Reutens D., Berkovic
S., Scheffer I., Scott A. Assesment of the role of FDG PET in the diagnosis and management of children with
refractory epilepsy. Eur J Nucl Med Mol Imaging (2005) 32:1311–1316
La SPECT permite medir de forma exacta los patrones de perfusión cerebral, tanto en el
estado ictal como interictal del paciente. Esto le da al médico una idea de la localización de
las diversas áreas epileptógenas y elocuentes, así como la relación anatómica y funcional
entre éstas.
99m
Se utilizan diversos marcadores o materiales de contraste, como el Tc HMPAO y el
99m
Tc-ECD. La SPECT mide directamente el flujo sanguíneo a determinadas áreas
cerebrales. Su aplicación en la epilepsia se basa en la identificación de los sitios donde hay
mayor flujo cerebral durante la fase ictal. Debido a la activación epiléptica, las neuronas
37
localizadas en estas áreas se vuelven hiperactivas y aumentan su flujo sanguíneo como una
respuesta autorregulatoria. En la práctica se considera que la región con la mayor
hiperperfusión es la zona de inicio de las convulsiones, sin embargo estas regiones pueden
también representar propagación ictal.46
La SPECT presenta la ventaja de poder evaluar todas las regiones cerebrales con similar
exactitud, incluyendo aquellas profundas que no se pueden evaluar con EEG de superficie o
invasivo.47
En el caso de epilepsias del lóbulo temporal, la sensibilidad de SPECT ictal alcanza un 89-
95%.
La SPECT interictal proporciona información sobre áreas de corteza disfuncional con baja
perfusión sanguínea. Se utiliza como referencia para compararlo con las imágenes
obtenidas durante las convulsiones, sin embargo este es un método sólo moderadamente
sensitivo (sensibilidad de 40-50% para encontrar las localizaciones exactas).
Existen consensos que han descrito que la SPECT ictal es por mucho, superior al interictal,
ya que el primero puede identificar áreas de hiperperfusión durante los ataques,
particularmente en el lóbulo temporal. Sin embargo, este método es muy eficiente para
delimitar las zonas de propagación de la convulsión, pero no para detectar su origen. A
pesar de ello, al realizar la intervención quirúrgica, se ha demostrado que la remoción de las
áreas identificadas con la SPECT se relaciona al control satisfactorio de crisis.
38
Magnetoencefalografía (MEG)
Esta técnica no invasiva mide la actividad generada por las diversas corrientes eléctricas en
el cerebro. Tiene la ventaja de poder tener una resolución alta en cuanto a tiempo y espacio,
la cual no se ve disminuida por el cráneo ni otros tejidos interpuestos entre el dispositivo y
las áreas estudiadas, lo cual representa una de las desventajas de la electroencefalografía
convencional no invasiva. La concordancia entre los hallazgos por magnetoencefalografía y
el sitio real de la zona epileptógena asciende hasta un 90%.
Durante las tres últimas décadas la tendencia se ha dirigido hacia técnicas quirúrgicas
menos invasivas y con resecciones más pequeñas.
39
Existen diversos abordajes quirúrgicos y la selección del más adecuado en cada caso
dependerá del síndrome epiléptico a tratar. Los tipos de procedimientos quirúrgicos que se
realizan hasta el momento en epilepsia son los mencionados en la siguiente tabla.
(Ver tabla 5)
40
7.11. Complicaciones de la intervención quirúrgica
Las complicaciones asociadas a la cirugía electiva para la epilepsia son un tema muy
importante, a pesar de no ser tan frecuentes. Cabe mencionar que este tipo de intervención
por lo general se considera en pacientes jóvenes y sin ningún otro tipo de morbilidad
acompañante. Sin embargo, como en toda modalidad terapéutica, los riesgos potenciales
siempre deben ser evaluados y comparados con el beneficio de una cirugía exitosa. Los
efectos adversos o complicaciones de las operaciones dependen mucho del tipo de cirugía,
el abordaje, el grado de manipulación, entre otros.
41
3) Complicaciones de la sección del cuerpo calloso
Dificultades en el habla y función motora durante días o semanas después de
la cirugía.
Se ha descrito un síndrome de desconexión tras la callosotomía.
La tasa de defectos visuales tiende a ser un poco más frecuente en los casos de abordaje
transcortical comparado con el transilviano. Las complicaciones en el área cognitiva
también son muy relevantes, particularmente posteriores a la cirugía del lóbulo temporal
izquierdo. 34
A pesar de que la neurocirugía se ha vuelto cada día más segura por el advenimiento de
nuevas técnicas neuroquirúrgicas, aún existe cierto riesgo (por ejemplo hemorragia
postquirúrgica, infección del sitio operatorio, etc.).49,50
Además de los riesgos descritos para los procedimientos intracraneales, existen algunos
riesgos especiales para los pacientes con epilepsia medicamente intratable. Entre ellos los
desórdenes de coagulación inducidos por medicamentos como la enfermedad de von
Willebrand adquirida.51
En una serie de 478 casos realizada en Zürich, Suiza, se encontró que las tasas de
complicaciones menores y mayores rondan el 3.6% y el 1.3% respectivamente. La
42
hemiparesia persistente ocurrió hasta en un 0.84% de los casos como resultado de infartos
coroidales de la cápsula interna.53
Las hemorragias parecen presentar una distribución característica en los casos de resección
del lóbulo temporal, la mayoría se localizan lejos del sitio de cirugía, ya sea en el vermis
cerebelar superior y en las folias. La cantidad de sangre tiene cierta relación con la cantidad
de líquido cefalorraquídeo perdido durante la intervención, especialmente posterior a
lobectomías temporales.54
El comité de la Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE) sugiere que los niños que han
sido sometidos a cirugía de epilepsia tengan un adecuado seguimiento, evaluando la
frecuencia de las crisis, el uso de los FAE, calidad de vida, desarrollo, cognición,
comportamiento y ajuste psicosocial posteriores a la intervención. Se debe registrar los
eventos secundarios esperados y no esperados, y el tiempo de aparición. Este seguimiento
debe ser prolongado hasta la edad adulta, utilizando los instrumentos pertinentes para cada
grupo etario. 30
43
cirugía; 3) un esquema de seguimiento periódico para evaluación del control de crisis y de
la calidad de vida de paciente y familia; y 4) ajuste o destete de fármacos antiepilépticos.
44
Conocer la cantidad de convulsiones posterior a la cirugía y documentarlas es un
prerrequisito para el análisis del éxito atribuido en cuanto a control de crisis. Sin embargo,
la definición de control de crisis no es tan simple. Se asume una recuperación completa en
caso que no haya ningún episodio, pero aún una situación hipotética relativamente tan
simple como ésta es objeto de discusión, ya que se debe determinar la inclusión del
aparecimiento de auras durante el seguimiento e incluso la duración del mismo.
En las normas del servicio de neurocirugía del Hospital Nacional de Niños Benjamín
Bloom para el manejo quirúrgico de la epilepsia medicamente intratable existe un protocolo
para el seguimiento de estos pacientes, basado en los pilares anteriormente mencionados.
Posterior a cada cirugía el paciente debe ser ingresado y atendido en una unidad de
cuidados intensivos para cumplir su tiempo postquirúrgico inmediato. Al ingresar continúa
con ventilación mecánica asistida y con monitoreo cardiovascular y hemodinámico
continuo. La ventilación deberá ser retirada a criterio del médico intensivista encargado del
paciente.
Los fármacos antiepilépticos (FAE) se mantienen a las dosis usuales en el post operatorio
inmediato iniciando retiro temprano en aquellos casos que su uso implique alteración
importante del estado de conciencia. Tanto el retiro de los mismos como la disminución de
las dosis se realizan según criterio del neurólogo.
Se debe practicar una TAC cerebral sin contraste al ser dado de alta de cuidados intensivos.
Los antibióticos profilácticos se mantienen por tres días, a menos que esté indicado su
continuación durante más tiempo por alguna razón.
45
Una vez dado de alta del servicio de neurocirugía los FAE se continúan de forma
ambulatoria por dos a tres meses. Su disminución y posterior suspensión se hace a criterio
del neurólogo.
En una revisión sistemática reciente, se evaluaron los resultados de varios tipos de cirugías,
identificando las variaciones en las publicaciones encontradas en Medline, Index Medicus y
Cochrane desde 1991, que incluían más de 20 pacientes de cualquier edad, con cirugías
resectivas y no-resectivas y seguimiento mínimo de 5 años. Se seleccionaron 83 estudios:
71 con cirugías resectivas y 5 con cirugías no resectivas. Entre las primeras, en 40 (51%) ha
sido posible el seguimiento postresección del lóbulo temporal, 25 (32%) seguimiento de
cirugías del lóbulo temporal y extratemporal, 7 (9%) del lóbulo frontal, 2 (3%) de
procedimientos extratemporales, 2 (3%) de hemisferectomías y 1 (1%) de cirugías del
lóbulo parietal y del occipital. De las no-resectivas, 3 estudios fueron: seguimientos post-
callosotomía y 2 postransecciones múltiples subpiales. Para la definición “libre de crisis”,
se usaron criterios de la clasificación de Engel y de la clasificación de los autores mismos
de cada estudio. Así, en la cirugía del lóbulo temporal, el índice de mayor permanencia
46
libre de crisis fue de 66%, mejor entre las patologías tumorales; en las otras cirugías
resectivas, el índice fue de 71% en la clasificación de Engel y de 48% en la clasificación de
los autores, siendo mejor entre las malformaciones vasculares, en niños y en los pacientes
seguidos por más de 10 años. Sin embargo, el tiempo sin crisis fue menor entre las
malformaciones corticales. En el seguimiento de las cirugías no resectivas, se observó el
16% de los casos libres de crisis en las transecciones subpiales y el 35% en las
callosotomías, estas últimas indicadas en las crisis mioclónicas (drop attacks), según los
criterios de Engel. 25, 56,57
La calidad de vida es un constructo que engloba los aspectos físico, psicológico y social del
bienestar de las personas y que se define por la evaluación objetiva y subjetiva que la
persona hace de su condición de vida. Respecto a esto, es posible plantear que ante la
aparición de una enfermedad o estado de salud alterado, la calidad de vida de la persona se
puede ver de igual modo alterada.58
Al considerar el impacto que puede llegar a tener la epilepsia tanto en un paciente como en
su familia hay que tomar en cuenta diversos factores como a) la severidad de la
enfermedad; b) la complejidad del manejo clínico; c) el significado de la enfermedad para
el menor, su familia y la sociedad en general; d) las restricciones que conlleva en las
47
actividades individuales y familiares; e) el nivel de apoyo social del menor y f) los recursos
con los que se cuenta para manejar la patología.
Anteriormente el objetivo principal del tratamiento de las epilepsias era la supresión de las
crisis. No fue sino hasta los años sesenta cuando se comenzaron a añadir otros objetivos
terapéuticos, iniciando con la preocupación de eliminar efectos secundarios de los
medicamentos. En los últimos años se ha asociado como tercer objetivo terapéutico el
propiciar una adecuada calidad de vida a las personas con epilepsia. Para ello se han
tomado en cuenta diversos componentes de carácter general (autoestima, independencia,
discriminación, estigmatización), aspectos educativos (aprendizaje, rechazo a centros
escolares), laborales (formación, contratación) y sociales (relaciones familiares, amistades,
deportes, actividades lúdicas). Además ya se toma en cuenta el bienestar del grupo familiar
o cuidadores del paciente.
48
masificación de los programas específicos para la epilepsia como política en los servicios
de salud orientados a una atención más integral de la enfermedad.
Con el paso del tiempo ha ganado importancia el hecho de comprender el impacto único y
complejo que genera la epilepsia en la calidad de vida de una persona, por lo que se ha
integrado como un componente esencial en el cuidado clínico de estos pacientes. Las
mediciones de la calidad de vida tienen múltiples propósitos: desarrollar una base de datos
para medir la efectividad de las intervenciones en los pacientes, dirigir la atención del
personal de salud hacia aspectos que le están generando dificultades al paciente y su grupo
familiar, ayudar al personal de salud a comprender la perspectiva del paciente y su familia
hacia su enfermedad, priorizar intervenciones terapéuticas y guiar la educación del paciente
y de los que lo rodean.61
En el año 2001 Beulow y Ferrans publicaron un artículo en el que mencionan que se cuenta
con pocos estudios que han sido conducidos para identificar lo que el paciente con epilepsia
considera de importancia para la mejora de su calidad de vida.62
Los pacientes con epilepsia sufren del impacto que generan las convulsiones por sí mismas
y los riesgos que estas conllevan para la salud general del paciente. Sin embargo también
existen otros detractores de la calidad de vida. Los factores que condicionan la
problemática social y que repercuten de forma negativa en la calidad de vida se pueden
resumir de la siguiente manera:
49
1. Factores de tipo clínico
50
Existen en la actualidad algunos estudios en los que se evidencia el impacto de la cirugía
para la epilepsia sobre la calidad de vida en los niños intervenidos, mostrando mejoría en
muchos de los factores previamente mencionados. Sin embargo muchos de esos estudios
cuentan con la desventaja de no haber sido realizados con cuestionarios y herramientas de
medición estandarizadas.
La calidad de vida es un fenómeno que se afecta tanto por la enfermedad como por los
efectos adversos del tratamiento. Su medición puede basarse en encuestas directas a los
pacientes, con referencia al inicio de la enfermedad, su diagnóstico y a los cambios de
síntomas a través del tiempo.
Debido a que la calidad de vida se basa en mediciones con una carga variable de
subjetividad, se requiere de métodos de evaluación válidos, reproducibles y confiables.
Actualmente se cuenta con métodos que mediante cuestionarios generan escalas e índices
que permiten medir las dimensiones que conforman el estado de bienestar. Los
instrumentos para medir calidad de vida deben verse como herramientas adicionales del
clínico en la evaluación integral del paciente, y en la conducción de ensayos clínicos. 63
51
Esto permite tener una perspectiva un poco más objetiva de la situación del paciente y su
entorno.
Se deben considerar algunos conceptos básicos al evaluar calidad de vida ya que, siendo un
concepto multidimensional, es difícil decidir cuales variables deben incluirse y ello
depende de la finalidad del estudio. Los instrumentos para medir la calidad de vida se han
diseñado con diversos propósitos. Para conocer y comparar el estado de salud entre
poblaciones (aspecto fundamental para estrategias y programas en políticas de salud), y
para evaluar el impacto de ciertas intervenciones terapéuticas para modificar los síntomas y
función física a través del tiempo.65
Para la evaluación de los cambios en cuanto a calidad de vida del paciente pediátrico y su
grupo familiar se ha diseñado el Cuestionario para Niños con Epilepsia o Child Epilepsy
Questionnaire (CEQ), el cual incluye dos herramientas: 1) el Perfil de Convulsiones en
Niños o Child Seizure Profile (CSP); y 2) el Cuestionario de Calidad de Vida en Niños con
Epilepsia o Quality of Life Children Epilepsy (QOLCE), creado y validado en Australia y
con una versión validada para su utilización en los Estados Unidos de Norteamérica.
52
convulsiones y de los efectos adversos de los medicamentos. La segunda parte es el
Cuestionario de Calidad de Vida en Niños con Epilepsia (Quality of Life Children Epilepsy
– QOLCE), el cual evalúa específicamente la calidad de vida relacionada a la enfermedad
en el paciente.
Existen reportes que apoyan la utilización del Perfil de convulsiones en Niños Child
Seizure Profile (CSP) como complemento del QOLCE, permitiendo que ambos
cuestionarios formen parte de una evaluación integral de la calidad de vida en los
pacientes.66
Es una herramienta que se llena con ayuda de los padres de los pacientes, pues depende
mucho de su percepción. Cada ítem se evalúa en base a una escala de Likert y cuentan con
53
una valoración linear que va desde el cero (baja funcionabilidad) hasta el 100 (máxima
funcionabilidad). De esta manera se puede obtener un promedio para cada dominio.
Tabla 7. Contenido por dominios del cuestionario QOLCE (versión validada en EEUU)
54
Función social 7 ítems En este dominio se encuentran las subescalas
sobre interacción social (ocho ítems),
Interacción social (3) actividades sociales (tres ítems) y los estigmas
Actividades sociales (un ítem).
(3)
Estigmatización (1)
Comportamiento 16 ítems Se cubren las subescalas sobre cambios de
comportamiento en el menor. Mide
directamente las observaciones en los cambios
de conducta por parte del grupo familiar.
Un reporte publicado por la ILAE define los criterios necesarios para establecer la validez
de un instrumento para la medición de la calidad de vida. Según los criterios establecidos,
55
se puede concluir que el QOLCE ha demostrado contar con niveles altos de consistencia,
confiabilidad y validez en cuanto a contenido y criterio para medición.
Es un cuestionario que cuenta con once ítems que evalúan el impacto que causa la epilepsia
tanto en el menor como en su familia o encargado. Se basa en la salud en general del
56
menor, vida social, relaciones tanto amistosas como familiares, actividades familiares, y
probablemente más importante, el grado de esperanza de los padres en cuanto al futuro de
sus hijos. Cada ítem cuenta con una escala de Likert de cuatro puntos, desde el cero hasta el
tres. Un valor de cero en una de las preguntas indica que la epilepsia no afecta de ninguna
manera dicha área. Un valor de tres indica que la epilepsia sí afecta de gran manera. La
escala tiene un máximo de 33 puntos.70,71
Una de las principales ventajas del IPES es que cuenta con propiedades psicométricas
válidas y confiables para su aplicación en niños con diferentes tipos de epilepsia,
independientemente de su severidad. Está diseñado para ser completado en un aproximado
de cinco minutos, es fácil de utilizar y resume una amplia variedad de problemas
reconocidos por los padres o cuidadores. Puede ser utilizada como complemento en la
investigación sobre los resultados de las diferentes modalidades terapéuticas de la epilepsia.
57
Escala Hague de Efectos Adversos (HASES)
La escala Hagues de efectos adversos o “The Hague Side Effects Scale” (HASES) es una
escala de medición de efectos adversos ocasionados por los fármacos anticonvulsivantes
que cuenta con 20 ítems que corresponden a las manifestaciones subjetivas más
comúnmente observadas en niños en tratamiento con FAE. El contenido de esta escala se
basa en la percepción de efectos adversos observados por los padres, más que en los
reportados en la literatura u observados por el médico. Se considera un instrumento de
evaluación de calidad de vida subjetivo.
Todos los puntos de la escala hacen referencia a los efectos adversos percibidos por los
padres en los 3 meses previos. Cada pregunta tiene 4 posibles respuestas: a) no es
problema, b) problema leve, c) problema moderadamente serio y d) problema muy serio. Se
asigna desde un punto para la respuesta a) hasta 4 puntos para la respuesta d). El resultado
menos severo posible es 20, el cual indica que ninguno de los efectos adversos listados
representa un problema para el paciente. Por el otro lado, el resultado más severo es de 80,
lo cual indica que todos los efectos adversos representan un problema grave para el niño.
Se considera pues que esta escala es un instrumento sencillo para cuantificar de una forma
estandarizada la percepción de los padres en cuanto a los efectos no deseados de los FAE.
Los 20 ítems utilizados en la escala son los siguientes:
1. Somnolencia
2. Mareos
3. Inestabilidad para caminar
4. Caídas
5. Malestar general
6. Dificultad para defecar
7. Diarrea
8. Temblores
9. Dificultades para hablar
58
10. Visión doble o borrosa
11. Cefalea
12. Fatiga
13. Pérdida del apetito
14. Depresión
15. Hiperactividad
16. Agresión
17. Lentitud
18. Pobres resultados escolares
19. Disminución en la concentración
20. Alteraciones conductuales
La escala Hague de severidad de las convulsiones “The Hague Seizure Severity Scale”
(HASS) es un instrumento de medición en calidad de vida que fue diseñado para ser
completado por los padres de los pacientes con epilepsia. Es una versión modificada de la
escala de Liverpool utilizada en adultos, con la diferencia que la HASS cuenta con 13 ítems
en total, cuyas respuestas son de carácter subjetivo.
Cada ítem evalúa un aspecto de las crisis. Estos aspectos son los siguientes:
59
Resultados de estudios sobre la calidad de vida en pacientes postquirúrgicos
En un estudio prospectivo llevado a cabo durante cinco años en los hospitales Centro
Hospitalario Psiquiátrico de Lisboa y Centro Hospitalario Lisboa Ocidental–Egas Moniz
Hospital, ambos en Lisboa, Portugal concluyeron que las áreas en las que se encontraron
los resultados más satisfactorios en cuanto a mejora de la calidad de vida en los pacientes a
los que se les realizó una lobectomía temporal fueron la cognitiva y la de función social,
además de la preocupación que generan las convulsiones y la calidad de vida en general.
No se observaron mayores diferencias entre el nivel pre y postquirúrgico de efectos
medicamentosos, bienestar emocional o incluso niveles de fatiga.77
60
La Escala de Likert
La Escala de Likert consiste en un cuestionario integrado por una serie de opiniones acerca
de un objeto en el cual las personas responden en qué grado están de acuerdo o en
desacuerdo con cada afirmación. Esta escala presupone que todos los ítems califican al
mismo objeto de actitud y deben expresar solamente una relación lógica; además, se
recomienda que sean frases breves. Las respuestas a los ítems planteados pueden tener
dirección positiva (favorable) o negativa (desfavorable).
Las alternativas de respuestas para las proposiciones de una escala pueden ser: tres, cinco,
siete, nueve u once puntos, dependiendo de la población a la que va dirigida, y sus valores
van del extremo negativo a un extremo positivo. Las puntuaciones de las Escalas de Likert
se obtienen sumando los valores obtenidos respecto a cada frase. Por ello, también se le
denomina escala aditiva.78
61
8. METODOLOGÍA
Siete pacientes entre las edades de 3 y 18 años con diagnóstico de EMI, atendidos en el
Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom, a quienes se les realizó cirugía para la
epilepsia durante el período desde enero de 2008 a mayo de 2010.
Muestreo
Perfil de la población:
Pacientes de ambos sexos en las edades comprendidas entre los tres y los dieciocho años,
que fueron diagnosticados con EMI e intervenidos quirúrgicamente en el HNNBB para su
manejo.
Marco muestral:
Listado de los pacientes con diagnóstico de EMI, a quienes se les realizó cirugía para la
epilepsia en el Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom.
Unidad de análisis:
Los expedientes de los pacientes con diagnóstico de EMI, a quienes se les realizó cirugía
para la epilepsia en el Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom.
62
Unidad reportante:
Las herramientas de medición de calidad de vida o cuestionarios (QOLCE, IPES, HASS y
HASES), llenados por médicos residentes y/o médicos adscritos a cargo de los pacientes.
Estas herramientas se encontraron en los expedientes clínicos de los pacientes con
diagnóstico de EMI que han sido intervenidos quirúrgicamente en el HNNBB.
Criterios de inclusión
2. Que la epilepsia haya sido clasificada como epilepsia medicamente intratable, según
los criterios establecidos por la Liga Internacional Contra la Epilepsia (ILAE).
63
Criterios de exclusión
2. Que la epilepsia del paciente no pueda ser clasificada como medicamente intratable,
según los criterios establecidos por la Liga Internacional Contra la Epilepsia
(ILAE).
64
8.4. Selección de variables
Tipo de Definición
Variable Dimensiones Forma de medición
variable conceptual
Perfil epidemiológico y caracterización clínica
Edad al momento Cuantitativa Edad del paciente. Edad en Registro de la edad del paciente, en el expediente clínico.
de la cirugía. continua. años. Se
expresa en
números con
decimales.
Sexo. Cualitativa Sexo del paciente. Sexo femenino o Registro del sexo del paciente, en el expediente clínico.
nominal. sexo masculino.
Edad de inicio de Cuantitativa Edad a la que Edad en Registro de la edad del paciente al inicio de las crisis
las crisis continua. iniciaron las crisis años. Se epilépticas, en el expediente clínico.
epilépticas. epilépticas. expresa en
números con
decimales.
Duración de la Cuantitativa Tiempo que ha durado Tiempo en años Registro de la duración de epilepsia, en el expediente
epilepsia. continua. la epilepsia. y/o meses. clínico.
Clasificación de Cualitativa Tipo clínico de crisis Tipo clínico de Registro del tipo de crisis epilépticas del paciente, en el
crisis epilépticas. nominal. epilépticas que crisis epilépticas, expediente clínico.
presenta el paciente. que pueden ser
generalizadas o
focalizadas.
65
Descripción de Cualitativa Descripción del Normal o Registro del resultado del EEG del paciente, en el
EEG o video-EEG. nominal. resultado del EEG o anormal. expediente clínico.
video-EEG.
Descripción de Cualitativa Descripción del Normal o Registro del resultado de los estudios de imagen del
imágenes nominal. resultado obtenido en anormal. paciente, en el expediente clínico.
diagnósticas. los exámenes de
imagen (Resonancia
magnética y/o
tomografía
computarizada).
Déficit Cualitativa Presencia de cualquier Presente o Registro de las alteraciones neuropsicomotoras del
neuropsicomotor. nominal. tipo de déficit ausente. paciente, en el expediente clínico.
neurológico,
psicológico o motriz.
Efecto de la intervención quirúrgica sobre el control de crisis
Frecuencia de Cuantitativa Cantidad de crisis Número de crisis Registro de la cantidad de crisis epilépticas diarias
crisis epilépticas continua. epilépticas que el epilépticas durante el período previo a la intervención quirúrgica, en
prequirúrgicas. paciente presenta diarias. el expediente clínico.
previo a la cirugía, en
unidad de tiempo. Se expresa en
números enteros.
66
Frecuencia de Cuantitativa Cantidad de crisis Número de crisis Registro de la cantidad de crisis epilépticas diarias
crisis epilépticas continua. epilépticas en unidad epilépticas durante el período posterior a la intervención quirúrgica,
postquirúrgicas. de tiempo que el diarias. en el expediente clínico.
paciente presenta
posterior a la cirugía, Se expresa en
en unidad de tiempo. números enteros.
Evolución clínica Cualitativa Evolución clínica del Clasificación de Registro de la evolución clínica del paciente, en su
posterior a la ordinal. paciente posterior a la Engel. expediente clínico, donde se determina el estado del
cirugía. intervención paciente utilizando como parámetro de medición la
quirúrgica. Clase I. Clasificación de Engel:
Clase II.
Clase III. CLASE I – Libre de crisis incapacitantes.
Clase IV. CLASE II – Crisis incapacitantes ocasionales.
CLASE III – Mejoría significativa.
CLASE IV – Mejoría no significativa o empeoramiento.
Efecto de la intervención quirúrgica sobre la cantidad de FAE administrados
Cantidad de FAE Cuantitativa Cantidad de fármacos Número de Registro de la cantidad de fármacos utilizados cada día
previo a la cirugía. continua. antiepilépticos que el fármacos previo a la cirugía, en el expediente clínico.
paciente toma previo antiepilépticos
a la intervención que el paciente
quirúrgica. toma cada día.
Se expresa en
números enteros.
67
Cantidad de FAE Cuantitativa Cantidad de fármacos Número de Registro de la cantidad de fármacos utilizados cada día
posterior a la continua. antiepilépticos que el fármacos posterior a la cirugía, en el expediente clínico.
cirugía. paciente toma antiepilépticos
posterior a la que el paciente
intervención toma cada día.
quirúrgica. Se expresa en
números enteros.
68
Severidad de los Cualitativa Grado de severidad de Puntaje obtenido Revisión del cuestionario HASES prequirúrgico, en el
efectos adversos ordinal. los efectos adversos en el cuestionario que se expresa para cada efecto adverso su severidad en
medicamentosos medicamentosos a HASES sobre la base a una escala de tipo Likert de la siguiente manera:
previo a la cirugía. causa de los FAE que severidad de
presenta el paciente efectos adversos 1. Sí, lo considera un problema muy serio. (4 puntos)
previo a la medicamentosos 2. Sí, lo considera un problema moderado. (3 puntos)
intervención que el paciente 3. Sí, lo considera un problema leve. (2 puntos)
quirúrgica. padece durante el 4. No / No aplica / No puede ser evaluado por algún
tratamiento con impedimento. (1 punto)
FAE, previo a la
cirugía. La sumatoria de los puntajes obtenidos en los 20 ítems
brinda un mínimo de 20 puntos y un máximo de 80
Se expresa en puntos, siendo el valor menor lo más favorable y el mayor
números enteros. lo menos favorable.
Cantidad de Cuantitativa Efectos adversos Número de Revisión del cuestionario HASES postquirúrgico para
efectos adversos continua. medicamentosos a efectos adversos cuantificar la cantidad de efectos adversos de los FAE.
medicamentosos causa de los FAE que medicamentosos
posterior a la presenta el paciente que el paciente
cirugía. posterior a la padece posterior
intervención a la cirugía.
quirúrgica.
Se expresa en
números enteros.
69
Severidad de los Cualitativa Grado de severidad de Puntaje obtenido Revisión del cuestionario HASES postquirúrgico, en el
efectos adversos ordinal los efectos adversos en el cuestionario que se expresa para cada efecto adverso su severidad
medicamentosos medicamentosos a HASES sobre la en base a una escala de tipo Likert de la siguiente
posterior a la causa de los FAE que severidad de manera:
cirugía. presenta el paciente efectos adversos
posterior a la medicamentosos 1. Sí, lo considera un problema muy serio. (4 puntos)
intervención que el paciente 2. Sí, lo considera un problema moderado. (3 puntos)
quirúrgica. padece durante el 3. Sí, lo considera un problema leve. (2 puntos)
tratamiento con 4. No / No aplica / No puede ser evaluado por algún
FAE, posterior a impedimento. (1 punto)
la cirugía.
La sumatoria de los puntajes obtenidos en los 20 ítems
Se expresa en brinda un mínimo de 20 puntos y un máximo de 80
números enteros. puntos, siendo el valor menor lo más favorable y el mayor
lo menos favorable.
70
Severidad de las Cualitativa Grado de severidad de Puntaje obtenido Revisión del cuestionario HASS prequirúrgico, en el que
crisis epilépticas ordinal. las crisis epilépticas en el cuestionario se cuenta con un total de 13 preguntas con escala de tipo
previo a la cirugía. que presenta el HASS sobre la Likert, con cuatro o cinco respuestas posibles.
paciente previo a la severidad de las
a) 4 puntos a) 5 puntos
intervención crisis epilépticas
b) 3 puntos b) 4 puntos
quirúrgica. que el paciente
c) 2 puntos c) 3 puntos
presenta previo a
d) 1 punto d) 2 puntos
la cirugía.
e) 1 punto
La sumatoria de los puntajes obtenidos en las 13
Se expresa en
números con
decimales.
Función física. Cualitativa Estado del paciente en Puntaje obtenido Cantidad de puntos obtenidos en los 12 ítems sobre
ordinal. cuanto a función en el cuestionario función física, utilizando las subescalas del cuestionario
física, basado en la QOLCE, en el QOLCE, registrado en el expediente del paciente.
capacidad del menor dominio
para llevar a cabo las correspondiente a Restricción física (10 ítems)
actividades físicas función física. Energía/fatiga (2 ítems)
cotidianas normales
para su edad,
incluyendo capacidad Se expresa en
de movilidad y de números con
cuidados personales, decimales.
además de su grado
de
independencia física.
72
Bienestar Cualitativa Estado del paciente en Puntaje obtenido Cantidad de puntos obtenidos en los 19 ítems sobre
emocional. ordinal. cuanto a bienestar en el cuestionario bienestar emocional, utilizando las subescalas del
emocional, tomando QOLCE, en el cuestionario QOLCE, registrado en el expediente del
en cuenta el grado de dominio paciente.
ansiedad, depresión, correspondiente a
autocontrol y bienestar Depresión (4 ítems)
autoestima. emocional. Ansiedad (6 ítems)
Autocontrol (4 ítems)
Se expresa en Autoestima (5 ítems)
números con
decimales.
Función cognitiva. Cualitativa Estado del paciente en Puntaje obtenido Cantidad de puntos obtenidos en los 23 ítems sobre
ordinal. cuanto a función en el cuestionario función cognitiva, utilizando las subescalas del
cognitiva, basado en QOLCE, en el cuestionario QOLCE, registrado en el expediente del
la capacidad de dominio paciente.
atención y correspondiente a
concentración, además función cognitiva. Atención/ Concentración (5 ítems)
de la memoria, el Memoria (6 ítems)
lenguaje y otros Se expresa en Lenguaje (8 ítems)
procesos cognitivos números con Otros aspectos cognitivos (4 ítems)
(planeación y decimales.
capacidad de
resolución).
73
74
Función social. Cualitativa Estado del paciente en Puntaje obtenido Cantidad de puntos obtenidos en los 12 ítems sobre
ordinal. cuanto a función en el cuestionario función social, utilizando las subescalas del cuestionario
social, basado en la QOLCE, en el QOLCE, registrado en el expediente del paciente.
capacidad del menor dominio
de poder interactuar correspondiente a Interacción social (3 ítems)
con otras personas, función social. Actividades sociales (3 ítems)
además de la Estigmatización (1 ítems)
capacidad de
establecer y sostener Se expresa en
relaciones, tanto números con
amistosas como decimales.
familiares. Su grado
de involucramiento en
actividades sociales y
lúdicas en general.
Se incluye en esta
variable el grado de
estigmatización del
menor.
75
Comportamiento. Cualitativa Estado del paciente en Puntaje obtenido Cantidad de puntos obtenidos en los 16 ítems sobre
ordinal. cuanto a en el cuestionario comportamiento, utilizando la subescalas del cuestionario
comportamiento, QOLCE, en el QOLCE, registrado en el expediente del paciente.
basado en dominio
observaciones en los correspondiente al Comportamiento (16 ítems)
cambios de conducta comportamiento.
por parte del grupo
familiar. Se expresa en
números con
decimales.
76
Salud general. Cualitativa Percepción de la Puntaje obtenido Cantidad de puntos obtenidos en el ítem sobre salud
ordinal. familia o cuidadores en el cuestionario general, utilizando la subescala del cuestionario QOLCE,
sobre la salud en QOLCE, en el registrado en el expediente del paciente.
general del menor. dominio
correspondiente a Salud general (1 ítem)
salud general.
Se expresa en
números con
decimales. *En todos los dominios el puntaje se obtiene con la
sumatoria de cada ítem que se evalúa con una escala
lineal de 0 a 100 (0,25,50,75,100) y luego se saca el
promedio para el puntaje global. 0 es el puntaje menos
favorable y 100 el más favorable.
Efecto de la intervención quirúrgica sobre la calidad de vida del grupo familiar o cuidadores del paciente
77
Calidad de vida del Cualitativa Calidad de vida del Puntaje obtenido Cantidad de puntos obtenidos en el cuestionario IPES
grupo familiar o de ordinal. grupo familiar o en cuanto al prequirúrgico, donde se mide el grado de impacto de la
los cuidadores, cuidadores del grado de impacto epilepsia en los diversos aspectos de la vida del menor y
previo a la paciente previo a la de la epilepsia de la familia, aplicando la siguiente escala:
intervención cirugía, basado en sobre los
quirúrgica. once aspectos diversos aspectos Grado de impacto:
diferentes. de la vida del Mucho (3 puntos)
menor y de la Considerable (2 puntos)
familia o sus Poco (1 punto)
cuidadores. Ninguno (0 puntos)
No aplica (no recibe puntos y se excluye)
78
Calidad de vida del Cualitativa Calidad de vida del Puntaje obtenido Cantidad de puntos obtenidos en el cuestionario IPES
grupo familiar o de ordinal. grupo familiar o en cuanto al postquirúrgico, donde se mide el grado de impacto de la
los cuidadores, cuidadores del grado de impacto epilepsia en los diversos aspectos de la vida del menor y
posterior a la paciente posterior a la de la epilepsia de la familia, aplicando la siguiente escala:
intervención cirugía, basado en sobre los
quirúrgica. once aspectos diversos aspectos Grado de impacto:
diferentes. de la vida del Mucho (3 puntos)
menor y de la Considerable (2 puntos)
familia o sus Poco (1 punto)
cuidadores. Ninguno (0 puntos)
No aplica (no recibe puntos y se excluye)
79
8.5. Procedimiento para recolección de información
Se procedió a la revisión de los expedientes de cada uno de los pacientes para recolectar
datos que ayudaran a establecer el perfil epidemiológico y caracterización clínica, los
cuales se trasladaron a una tabla para su análisis posterior. (Ver anexo 1).
Luego se revisó el expediente para establecer la cantidad de crisis convulsivas, así como la
cantidad de FAE administrados al paciente previo y posterior a la cirugía.
Estos datos se trasladaron a una tabla para realizar su comparación y posterior análisis. (Ver
anexo 1).
97
8.6. Plan de tabulación y análisis
Todas las herramientas que se revisaron en este estudio (QOLCE, IPES, HASS y HASES)
son cuestionarios que se responden en una escala de Likert, por lo que se tabuló cada una
de las preguntas (ítems).
Luego se estableció la media de los siete pacientes incluídos en el estudio para cada escala
y así realizar la comparación global entre las condiciones pre y postquirúrgicas.
La herramienta estadística que se utilizó es el SPSS 15.0. La prueba estadística utilizada fue
el test de Wilcoxon, la cual es una prueba no paramétrica. Se utilizó esta prueba, ya que es
la única que podía aplicarse para una muestra de un tamaño tan reducido y con datos
pareados.
98
8.7. Consideraciones éticas
La identidad del paciente no su divulga bajo ninguna circunstancia en ningún apartado del
documento. Se asignó un número correlativo a cada paciente con el cual se manejó la
información de su expediente para proteger la identidad. La información recolectada de los
expedientes se analizó como conjunto por lo que se mantiene la confidencialidad de ésta
por paciente.
99
9. ANÁLISIS DE RESULTADOS
Características de la población
Se identificó una edad media de inicio de la epilepsia de 3.9 años, con un rango que oscila
de los 6 meses a los 6 años de edad. La duración media desde el inicio de la epilepsia hasta
el momento de la cirugía fue de 6.93 años con un rango de duración desde 6 meses a 13
años, presentando un promedio de 15.1 crisis diarias, con un rango de 4 hasta 30 crisis por
día.
Entre los siete casos se encontraban dos síndromes de Rasmussen (28.57%) y tres
epilepsias frontales (42.86%), dos de estas del lado izquierdo y una del lado derecho. Uno
de los pacientes se clasificó como epilepsia de origen multilobar hemisférica. En cuanto a
la clasificación de crisis de todos los casos uno de los pacientes presentaba crisis epilépticas
de tipo generalizadas tónico-clónicas, y el resto son crisis parciales complejas (focalizadas).
Los siete casos se clasifican como epilepsias extratemporales.
Seis de los siete pacientes (85.71%) presentaban algún tipo de déficit neuropsicomotor y
solamente uno (14.29%) no presentaba ningún tipo de déficit.
Los siete pacientes contaban con un registro de EEG o video-EEG anormal. Solamente 2 de
los 7 pacientes registraron un resultado de imágenes diagnósticas anormales, (Cuadro 1)
100
Cuadro 1. Características clínicas y demográficas de la población
Edad media de los pacientes 10.9 ± 7.5 años
Edad media de inicio de la epilepsia (años) 3.9 ± 2.1 años
Duración media de epilepsia hasta el
6.9 ± 6.25 años
momento de la cirugía (años)
Cantidad media de crisis (diarias) 15.1 ± 13
Clasificación de la epilepsia Síndrome de Rasmussen 2 casos (28.57%)
Frontales 4 casos (57.14%)
Multilobar 1 caso (14.28%)
Tipos de crisis Focalizadas 6 casos (85.71%)
Generalizadas tónico-clónicas
1 caso (14.28%)
Cantidad media de FAE (diarios) 4.3 ± 1.01
Déficit neuropsicomotor Presente 6 casos (85.71%)
Ninguno 1 caso (14.28%)
Video-EEG Anormal 7 casos (100%)
Imágenes diagnósticas Anormal 2 casos (28.57%)
Normal 5 casos (71.43%)
101
solamente 1 paciente se encuentra dentro de la categoría IV-C, que indica empeoramiento
de las crisis. (Cuadro 2)
102
favorable de la cirugía, pues el impacto de la epilepsia sobre la calidad de vida del paciente
y de su grupo familiar o cuidadores se redujo en un 34.20%. (Gráfico 1 y Gráfico 2)
33
30
27
24
21
PUNTAJE
18
15
12
9
6
3
0
1 2 3 4 5 6 7 MEDIA
PRE QX 26 17 22 12 20 15 1 16.14
POST QX 3 3 0 16 4 8 0 4.86
Al aplicar el Test de Wilcoxon existe, diferencia estadísticamente significativa entre los estados prequirúrgicos con los
estados postquirúrgicos de la serie (p=0.043; suma de rangos=26.00). (Anexo 6: cuadros 6 y 7)
Hay dos pacientes en los que existe una reducción total del impacto de la epilepsia sobre la
calidad de vida de su familia, éstos muestran una mejoría absoluta con valores
postquirúrgicos de 0. Sin embargo, en uno de ellos la diferencia entre los estados pre- y
postquirúrgico no es tan amplia (disminuyó de 1 a 0), ya que desde un inicio el impacto de
la epilepsia no era tan alto.
Hay un caso en el que se presenta un deterioro de calidad de vida del paciente y su grupo
familiar, pues hay un aumento en el impacto de la epilepsia de un 33.33%. (Gráfico 2)
103
Gráfico 2. Porcentaje de Cambio en Puntaje IPES
100.00
80.00
60.00
PORCENTAJE
40.00
20.00
0.00
-20.00
-40.00
1 2 3 4 5 6 7 MEDIA
CAMBIO EN IMPACTO 88.46 82.35 100.00 -33.33 80.00 46.67 100.00 69.91
Según el cuadro 3, los aspectos de la vida del menor y de la familia o cuidadores más
afectados por la epilepsia previo a la cirugía son: el desempeño académico, las actividades
familiares y la salud general. El aspecto menos afectado es la relación de pareja entre
padre-madre.
104
Según el cuadro 3, los aspectos en los que hay un mayor porcentaje de mejoría de la calidad
de vida del menor y de su familia o cuidadores son: relación con amigos (100%), relación
con los hermanos (87.50%), aceptación de parte de otros (85.71%), salud general (76.47%),
desempeño académico (75.76%) y actividades familiares (75%).
Al igual que al momento de hacer la comparación entre pacientes, se puede observar que
existen aspectos evaluados, cuyo porcentaje de mejoría son muy altos, sin embargo la
diferencia entre el estado prequirúrgico y postquirúrgico es mínima. Esto debido a que
desde un inicio el impacto de la epilepsia en estos aspectos era bajo. Tal es el caso del ítem
“relación con amigos”, que evidencia una reducción de impacto del 100%, pero con una
diferencia muy baja entre los estados pre quirúrgico y postquirúrgico.
Es por esto que para el análisis del grado de mejoría o deterioro de cada uno de los aspectos
evaluados en el IPES es preferible utilizar la diferencia de puntos existente entre su estado
pre quirúrgico y post quirúrgico.
Los aspectos en los que se observa una mayor diferencia entre el periodo pre quirúrgico y
post quirúrgico son: el desempeño académico, en el cual la diferencia es de 2.08 puntos,
con una disminución del impacto de 75.76%; la salud general, con una diferencia de 1.86
puntos y una disminución del impacto de 76.47%; y las actividades familiares, con una
diferencia de 1.71 puntos y una disminución del impacto de 75%. Por otro lado el aspecto
con menor diferencia entre ambos períodos es el de la relación de pareja entre padre-madre,
0.17 puntos, con una disminución del impacto de 25%. (Cuadro 3)
105
Para la evaluación del impacto de la cirugía sobre los efectos adversos se evaluó la cantidad
de pacientes que presentaban algún efecto adverso previo a la cirugía, comparándolo con la
cantidad de pacientes que presentaron el mismo efecto adverso posterior a la cirugía para
evaluar si hubo mejoría o no en ese sentido. Además se evaluó el promedio de reducción o
aumento global de la severidad de dicho efecto adverso.
80
70
60
PUNTAJE
50
40
30
20
1 2 3 4 5 6 7 MEDIA
PRE QX 36 70 44 46 47 44 26 44.71
POST QX 21 23 28 26 31 25 25.67
Mediante la utilización del test de Wilcoxon se obtuvo una p=0.028, lo cual establece que en la muestra en estudio existe
una diferencia estadísticamente significativa entre los estados prequirúrgicos con los estados postquirúrgicos de cada
paciente. En este caso se utiliza una n=6, ya que a uno de los pacientes ya no se le administran FAE posterior a la
intervención quirúrgica, por lo que no existe un valor de comparación y se elimina (suma de rangos=21.00). (Anexo 6;
Cuadros 8 y 9)
106
Gráfico 4. Porcentaje de Mejoría de Efectos Adversos
100.00
90.00
80.00
70.00
PORCENTAJE
60.00
50.00
40.00
30.00
20.00
10.00
0.0 0
1 2 3 4 5 6 7 MEDIA
% 41.67 67.14 100.00 39.13 44.68 29.55 3.85 42.60
PACIENTE
1 2 3 4 5 6 7 Media
Número de EA
7 18 12 9 14 12 2 10.57
prequirúrgicos
Número de EA
1 8 4 8 10 3 5.67
postquirúrgicos
% de reducción de número de EA 46.40%
Severidad media de los
3.29 3.78 2.75 2.78 2.93 3.00 4.00 3.22
EA prequirúrgicos
Severidad media de los
2.00 2.13 2.25 2.13 2.10 2.67 2.21
EA postquirúrgicos
% de reducción de la severidad de EA 31.27%
107
de 2.21/4.00. Esto indica que posterior a la intervención quirúrgica se obtiene una
disminución, tanto de la cantidad de efectos adversos de los FAE que se presentan en los
pacientes (reducción del 46.40%), como de la severidad de éstos (reducción del 31.27%).
(Cuadro 4)
En orden de frecuencia, los efectos adversos que se observaron de forma más frecuente en
los cuestionarios prequirúrgicos fueron la somnolencia y la agresividad/alteración del
temperamento, ambos presentes en 6 de los 7 pacientes (85.71%). Sin embargo, posterior a
la cirugía solamente 2 pacientes (28.57%) persistieron con somnolencia y 4 de ellos
(57.14%) persistieron con agresividad/alteración del temperamento. Hubo una mayor
disminución en la cantidad de pacientes que padecían somnolencia a causa de los
medicamentos antiepilépticos. En cuanto a la severidad de los efectos adversos previamente
mencionados, la severidad global de ambos se redujo en un 36.84% después de la
intervención quirúrgica. (Gráfico 5)
Gráfico 5. Cantidad de pacientes que padece cada uno de los efectos adversos.
7
6 6
6
5 5 5 5 5 5
5
4 4 4 4 4 4
4
3 3 3 3 3 3
3
2 22 2 2 2 2 2 2
2
1 11 1 1 1 1
1
0 0 0 0
0
PRE-QUIRÚRGICO POST-QUIRÚRGICO
108
Gráfico 6. Porcentaje de Reducción de Severidad de Efectos Adversos
60
42.86 42.86
50 38.46 40.00 41.18
36.84 36.84
40 33.33 33.33 33.33 33.33
27.08 28.57
30
14.29 13.85
20
10 0.00
0
Otros efectos adversos que se presentaron entre los pacientes antes de realizarse la cirugía
son: mareos (4), malestar general (4), pérdida del apetito (4), disminución en la
109
concentración (4) y malos resultados escolares (4). Todos estos presentes en el 57.14% de
los pacientes. De estos efectos adversos, posterior a la cirugía todos, excepto uno,
presentaron una disminución en la cantidad de los pacientes que los presentaban. En cuanto
a severidad en todos se obtuvo una disminución. Ningún paciente presentó mareos, por
ende la reducción en su severidad fue del 100%. Dos pacientes persistían con malestar
general y su severidad global disminuyó 38.46%. La pérdida de apetito fue el único efecto
adverso que evidenció un aumento en la cantidad de pacientes con ese problema a causa de
los medicamentos después de la cirugía, 5 (71.43%) de ellos la padecieron, sin embargo la
severidad de esta disminuyó en un 13.85%. La disminución en la concentración y los malos
resultados escolares ambos se presentaron posteriormente en solo el 14.29% de los
pacientes y hubo una reducción en su severidad del 33.33% y 42.86% respectivamente.
(Gráfico 6)
Con el análisis de los resultados se puede observar que la mayor disminución de la cantidad
de pacientes que presentaban un efecto adverso se dio en somnolencia y mareos, ambos con
una disminución postquirúrgica de cuatro pacientes. (Gráfico 5)
La disminución en cuanto a severidad global fue total (100%) en cuatro de los efectos
adversos evaluados: mareos, dificultad para el habla, depresión/tristeza e hiperactividad.
Esto debido a que posterior a la cirugía ningún paciente presentó dichos problemas.
(Gráfico 6)
110
Es importante aclarar que dos de los siete pacientes del estudio no presentaron crisis
epilépticas después de la intervención quirúrgica, por lo que a ellos no se les realizó el
llenado del cuestionario HASS postquirúrgico.
De manera global se puede observar que en los pacientes en quienes persisten las crisis
epilépticas posterior a la cirugía existe una reducción promedio en la severidad de éstas de
un 32.10%. (Gráfico 7) El promedio grupal de puntos en el período prequirúrgico es de
39.71, con un puntaje mínimo de 27 y un máximo de 47 puntos. En los resultados de los
cuestionarios postquirúrgicos se observa un promedio grupal de 22.40, con un puntaje
mínimo de 17 y un máximo de 31 puntos. (Gráfico 8)
100.00 100.00
100.00
90.00
80.00 68.89
% DE REDUCCIÓN
70.00
60.00 53.19
50.00 43.60
37.04
40.00 33.33
30.00 18.42
20.00
10.00
0.00
1 2 3 4 5 6 7 MEDIA
PACIENTES
111
Gráfico 8. Puntajes prequirúrgicos y postquirúrgicos del cuestionario HASS.
53
48
43
38
PUNTAJE
33
28
23
18
13
1 2 3 4 5 6 7 MEDIA
PRE QX 47 42 27 37 45 38 42 39.71
POST QX 22 28 17 14 31 22.40
Para determinar la significancia estadística se utilizó el test de Wilcoxon, donde para la muestra de cinco pacientes se
obtuvo una p=0.043, lo cual establece que en la muestra en estudio existe una diferencia estadísticamente significativa
entre los estados prequirúrgicos con los estados postquirúrgicos de la serie. (suma de rangos=15.00). (Anexo 6: Cuadros
10 y 11)
Las preguntas que denotan mayor compromiso clínico del paciente en el período
prequirúrgico son las relacionadas a: la severidad en general de las convulsiones (pregunta
3), presencia de contracturas musculares o calambres (pregunta 4) y duración de dichas
contracturas (pregunta 5). En todas ellas se obtuvo el valor máximo de 4 puntos.
Adicionalmente, se observan valores poco favorables en las preguntas 1 y 2, que
corresponden a 1) disminución/pérdida de la conciencia durante la crisis y 2) duración de la
disminución/pérdida de la conciencia. (Gráfico 9)
112
La menor afección se encuentra en la pregunta 9, que se refiere a la frecuencia con la que el
menor se muerde la lengua durante las crisis.
4.00
3.50
3.00
PUNTAJE DE SEVERIDAD
2.50
2.00
1.50
1.00
0.50
0.00
Pregunt Pregunt Pregunt Pregunt Pregunt Pregunt Pregunt Pregunt Pregunt Pregunt Pregunt Pregunt Pregunt
a1 a2 a3 a4 a5 a6 a7 a8 a9 a 10 a 11 a 12 a 13
PRE QX 3.43 3.86 4.00 4.00 4.00 3.71 2.57 2.57 1.14 2.14 3.43 2.29 2.57
POST QX 1.80 1.80 2.20 3.00 2.80 2.20 1.20 1.00 1.00 1.00 1.80 1.40 1.20
113
Gráfico 10. Porcentaje de Reducción de Severidad de las Crisis.
100.00
90.00
80.00
70.00 61.11
% DE REDUCCIÓN
20.00 12.50
10.00
0.00
El cuestionario QOLCE evalúa la calidad de vida del paciente con epilepsia. Para ello se
utiliza una serie de subescalas, cuyos promedios generan los valores de siete dominios que
determinan la calidad de vida del paciente. El promedio del puntaje obtenido en los siete
dominios se utiliza para sacar una media global y comparar los estados prequirúrgico con el
postquirúrgico. Se evalúa de forma lineal en una escala del 0 al 100, siendo 0 lo menos
favorable y 100 lo más favorable.
114
Gráfico 11. Puntajes prequirúrgicos y postquirúrgicos cuestionario QOLCE.
100
90
80
70
60
PUNTAJE
50
40
30
20
10
0
1 2 3 4 5 6 7 MEDIA
PRE QX 44.09 59.01 49.54 49.88 13.88 50.81 17.91 40.73
POST QX 88.35 52.03 69.87 65.13 82.97 41.00 66.98 66.62
No se puede establecer que haya diferencia entre los estados prequirúrgicos y postquirúrgicos, ya que al determinar la
significancia estadística para la serie por medio del test de Wilcoxon se obtiene un resultado de p=0.063 (valores >0.05
son estadísticamente no significativos). (Anexo 6: Cuadros 12 y 13)
A pesar de ello, al analizar uno por uno los dominios que determinan la calidad de vida de
los pacientes, se puede observar que de manera general hay una mejoría en todos ellos,
pues todos los puntajes son mayores en el período postquirúrgico. Los dominios con la
mayor diferencia entre los puntajes prequirúrgicos y postquirúrgicos y por lo tanto con la
mejoría más notable son los que se refieren a calidad de vida con un aumento de 53.57
puntos y salud general con un aumento de 50 puntos. En orden descendente le siguen:
función social (35.50 puntos), función física (24.08 puntos), bienestar emocional (22.49
puntos), comportamiento (15.61 puntos) y función cognitiva (15.10). (Gráfico 12)
115
Gráfico 12. Puntajes por dominio que determinan calidad de vida cuestionario
QOLCE.
100.00
90.00
80.00
70.00
PUNTAJE
60.00
50.00
40.00
30.00
20.00
10.00
0.00
Calidad de Función Bienestar Función Función Comporta Salud
vida física emocional cognitiva social miento General
PRE QX 21.43 35.57 60.26 38.64 30.48 46.50 32.14
POST QX 75.00 59.65 82.75 53.73 65.97 62.12 82.14
Al realizar el test de Wilcoxon en base a dominios se obtiene un resultado para p=0.018, lo cual indica que
existe una diferencia estadísticamente significativa entre los estados prequirúrgicos y postquirúrgicos al
utilizar los valores globales por dominio. (Anexo 6 Cuadros 14 y 15)
Al calcular el porcentaje de mejoría con las diferencias obtenidas entre los puntajes
promedio prequirúrgicos y postquirúrgicos para cada cuestionario, se puede observar un
cambio positivo en cada uno de ellos. La mayor mejoría es la obtenida en el cuestionario
que evalúa la calidad de vida del grupo familiar del paciente. (Cuadro 5, Gráficos 13 y 14)
116
Cuadro 5. Resultado global de todos los cuestionarios utilizados en el estudio.
Puntaje Puntaje
Porcentaje
Cuestionario Promedio Promedio Valor p
de Mejoría
PreQx PostQx
HASES 44.71 25.67 23.80% 0.028
HASS 39.71 22.40 32.10% 0.043
QOLCE 40.73 66.62 25.89% 0.063
IPES 16.14 4.86 34.20% 0.043
*El cuestionario HASES se evalúa en una escala de 20-80 puntos, el HASS se evalúa en una escala de 13-54 puntos y el
IPES en una escala de 0-33 puntos. En las tres herramientas el puntaje más bajo representa un resultado más favorable y el
puntaje más alto representa lo menos favorable. El cuestionario QOLCE se evalúa en una escala de 0-100 puntos, siendo
0, el puntaje menos favorable y 100 el puntaje más favorable.
100
90
80
66.62
70
60
PUNTAJE
50 44.71
39.71 40.73 Puntaje Promedio PreQx
40
25.67 Puntaje Promedio PostQx
30 22.4
16.14
20
10 4.86
0
HASES HASS QOLCE IPES
CUESTIONARIOS
*El cuestionario HASES se evalúa en una escala de 20-80 puntos, el HASS se evalúa en una escala de 13-54 puntos y el
IPES en una escala de 0-33 puntos. En las tres herramientas el puntaje más bajo representa un resultado más favorable y el
puntaje más alto representa lo menos favorable. El cuestionario QOLCE se evalúa en una escala de 0-100 puntos, siendo
0, el puntaje menos favorable y 100 el puntaje más favorable.
117
Grafico 14. Porcentaje de mejoría en todos los cuestionarios utilizados en el estudio.
100.00%
90.00%
80.00% 69.89%
PORCENTAJE DE MEJORÍA
70.00%
60.00%
42.59% 43.59%
50.00%
40.00% Porcentaje de Mejoría
25.89%
30.00%
20.00%
10.00%
0.00%
HASES HASS QOLCE IPES
CUESTIONARIOS
118
10. DISCUSIÓN
Por lo general, el objetivo principal de la cirugía para la EMI suele ser la mejoría clínica de
los pacientes. Sin embargo, en ocasiones suelen utilizarse además herramientas estadísticas
que cuantifican la mejoría en la calidad de vida tanto del paciente como de su grupo
familiar. En la actualidad existe un creciente interés reflejado en la literatura concerniente
a cuantificar cualitativamente los resultados de la cirugía para la epilepsia más allá de la
mejoría clínica.79,80, 81
La apreciación de calidad de vida de un individuo, en rigor, sólo puede ser evaluada a partir
de información aportada por él mismo, sin embargo, según lo descrito por la Dra. Valeria
Rojas, Neuropsiquiatra del Hospital Carlos Van Buren, en la edad pediátrica, por las
dificultades inherentes a la capacidad de discernimiento de los infantes, la obtención de esa
información debe lograrse en forma indirecta a través del aporte de los padres, familiares
cercanos, maestros o cuidadores.82
Los resultados de este estudio revelan los cambios que se generan a causa de la
intervención quirúrgica en los pacientes con EMI en cuanto a: la calidad de vida del
paciente y la de su grupo familiar o cuidadores, cantidad y severidad de efectos adversos
medicamentosos de los FAE y severidad de las crisis epilépticas. Además la efectividad
clínica del tratamiento quirúrgico para la EMI.
En la serie de casos (n=7) presentada se obtuvieron resultados positivos, con una mejoría
en los puntajes globales de los cuatro cuestionarios utilizados (Gráficos 3,4,7,11 y 12 y
Cuadro 8 y 15). Esto se interpreta como una mejoría en la calidad de vida del paciente y su
entorno además de reflejar que en 85.71% (6/7 pacientes) existe una mejoría clínica
posterior a la intervención quirúrgica, evidenciada por reducción en la frecuencia y
severidad de las crisis. La mayoría de estudios realizados a nivel mundial en los que se han
utilizado estas escalas de medición, han sido diseñados para comparar dos grupos de
pacientes: un grupo sometido a cirugía y el otro grupo sin intervención quirúrgica, por lo
119
que no se cuenta con datos que comparen los estados prequirúrgicos y postquirúrgicos que
puedan ser contrastados con los obtenidos en este estudio.
A pesar de no poder hacer una comparación numérica con los resultados obtenidos en otros
estudios, existe un artículo con resultados consistentes con éste. 83 En él se compara la
calidad de vida de los pacientes en los períodos pre y postquirúrgicos. Se evidencia una
mejoría en la mayoría de los dominios que determinan la calidad de vida de los pacientes
posterior a la intervención quirúrgica, sin embargo no reflejan los puntajes globales pre y
postquirúrgico, por lo que no se puede conocer el porcentaje exacto de mejoría que permita
la comparación con la serie de casos del HNNBB.
En los resultados de este estudio solo en un paciente hubo un empeoramiento de las crisis
posterior a la cirugía (Clasificación de Engel IV-C), reflejado por un aumento en el número
de convulsiones que presentó posterior al procedimiento. En este sentido habría que
analizar aspectos técnicos tanto del procedimiento como de las indicaciones de la cirugía .
La literatura existente al respecto menciona como causas posibles de fallo de la cirugía, una
mala localización de la zona epileptógena, así como zonas epileptógenas difusas. Otra
posible causa es una resección insuficiente del área considerada responsable del inicio de la
actividad epileptógena.84
Se menciona también que existen casos en los que nuevas zonas epileptógenas y circuitos
pueden aparecer de novo, a pesar de una resección completa y exitosa previa de un área
epileptógena diferente.86
118
Adicionalmente, la severidad de la manifestación clínica de la epilepsia mejoró en todos los
siete casos, inclusive en el paciente que no mejoró en la frecuencia de las convulsiones.
Dos pacientes no presentaron convulsiones en el postoperatorio en el tiempo de vigilancia
del estudio. En cuanto al cuestionario utilizado, se muestra mejoría en el puntaje de todas
las preguntas referentes a los determinantes de la severidad de las crisis.
Básicamente estas razones están interrelacionadas. Debido a que la muestra es tan pequeña,
el hecho que dos de los pacientes tengan resultados negativos genera un impacto sobre la
significancia estadística del cuestionario.
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También se evaluaron los cambios en los dominios que determinan la calidad de vida de los
pacientes. El cuestionario QOLCE muestra ser estadísticamente significativo para la
comparación de los estados prequirúrgicos y postquirúrgicos de los dominios.
El dominio que mayor mejoría mostró fue “calidad de vida en general” y el que menor
presentó fue el de “función cognitiva”. Esto podría atribuirse a que previo a la cirugía la
mayoría de pacientes ya contaba con algún grado de déficit neuropsicológico, incluyendo
parálisis cerebral o algún grado de retraso mental.
Hay estudios que afirman que los cambios positivos en la calidad de vida de los pacientes
están confinados únicamente a los pacientes que permanecen libres de convulsiones
después de la cirugía, sin embargo en este estudio se evidencia que mientras puede que no
se obtengan cambios favorables en ciertas esferas, si es posible mejorar en otras. La
sumatoria del puntaje de las mismas nos da un panorama global en términos de números
absolutos que nos permite evaluar la mejoría antes y después de la cirugía. 88
En esta serie de casos se cuenta con pacientes en los que las crisis epilépticas persisten (de
manera muy poco frecuente) posterior a la intervención quirúrgica, sin embargo los
resultados en cuanto a calidad de vida son satisfactorios.
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Mediante la utilización del cuestionario IPES se determinó de manera global una mejoría
en la calidad de vida de la familia y/o cuidadores. Los puntajes obtenidos en el período
postquirúrgico fueron mayores que previo a la cirugía lo cual traduce una mejoría en la
calidad de vida tanto del paciente como de su grupo familiar o cuidadores. El cuestionario
resulto ser estadísticamente significativo para demostrar que existe un cambio favorable
posterior a la cirugía.
En conclusión, este estudio revela que posterior a la cirugía en los casos de EMI no solo se
obtiene mejoría clínica, sino que también existe una mejoría en cuanto a la calidad de vida
de los pacientes y de su grupo familiar. En los casos revisados en este estudio hubo una
disminución significativa en el número y severidad de las convulsiones así como en el
número de medicamentos y efectos adversos.
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