0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas2 páginas

Clasificación de tasas: arbitrios, derechos y licencias

Este documento clasifica las tasas en tres subespecies: arbitrios, derechos y licencias. Los arbitrios se pagan a los municipios por servicios como seguridad, limpieza y mantenimiento. Los derechos se pagan por la prestación de servicios públicos o el uso de bienes públicos. Las licencias gravan la obtención de autorizaciones para actividades sujetas a control.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas2 páginas

Clasificación de tasas: arbitrios, derechos y licencias

Este documento clasifica las tasas en tres subespecies: arbitrios, derechos y licencias. Los arbitrios se pagan a los municipios por servicios como seguridad, limpieza y mantenimiento. Los derechos se pagan por la prestación de servicios públicos o el uso de bienes públicos. Las licencias gravan la obtención de autorizaciones para actividades sujetas a control.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

TASA

Nuestro ordenamiento clasifica las tasas en tres subespecies: arbitrios, derechos y licencias.
a) Arbitrios

Son las tasas que se pagan por la prestación o mantenimiento de un servicio público, según
el numeral 1 del inciso c) de la Norma II del Título Preliminar del Código Tributario.

Los arbitrios se pagan, básicamente, a los municipios por la prestación de servicios


vinculados con la seguridad ciudadana (serenazgo), limpieza pública, recojo de basura,
mantenimiento de parques y jardines públicos.

En la sentencia recaída en el Exp. N° 0053-2004-PI/TC, el Tribunal Constitucional señala


que el arbitrio es la tasa que se paga por la prestación o mantenimiento de un servicio
público; entendiendo que tal prestación debe ser efectiva e individualizada en el
contribuyente (cfr. artículo 68 de la Ley de Tributación Municipal). Hay quienes señalan
que, concretamente, los servicios de seguridad ciudadana y mantenimiento de parques y
jardines no califican como tasas, sino como contribuciones especiales; pues no están
vinculados con la prestación de un servicio individualizado sino con un servicio que
beneficia a un colectivo (Robles, Ruiz de Castilla, Villanueva, & Bravo Cucci, 2014). La
sentencia del Tribunal Constitucional antes mencionada anota que existen dos aspectos
contradictorios de las tasas que se evidencian más claramente en los arbitrios: 1) si se
admite que el contribuyente puede utilizar o no el servicio, entonces no se podría hablar de
una prestación efectiva de servicios, pues puede que esta se dé o no se dé; y, 2) si hablamos
de un servicio individualizado, éste debería constatarse en todos los casos de manera
concreta y efectiva.

b) Derechos

El numeral 2 del inciso c) de la Norma II del Título Preliminar del Código Tributario señala
que los derechos son tasas que “se pagan por la prestación de un servicio … público y/o el
uso o aprovechamiento de bienes públicos.”
En esta definición se identifican dos hechos generadores de la obligación tributaria: i) la
prestación de servicios de carácter administrativo por parte del Estado; y, ii) el uso o
aprovechamiento de los bienes públicos por parte de las personas naturales o jurídicas
(Ruiz de Castilla Ponce de León, 2009). Es importante precisar que en nuestro
ordenamiento no hay una definición de “bien público”; nuestra Constitución en el artículo
73 solo distingue entre bienes de dominio público y los de uso público. Por ello, resulta
imprecisa la alusión a dicho término cuando se define a los derechos (Sevillano Chávez,
2020). Tomando en consideración la RTF N° 05434-5-2002 podemos señalar que el
término “bien público” debe entenderse como un bien de dominio público; y, por tanto, la
definición de derecho que contiene el Código Tributario debe leerse como el tributo que se
paga por el uso y/o aprovechamiento de los bienes que son de dominio público.

c) Licencias

Las licencias son las “tasas que gravan la obtención de autorizaciones específicas para la
realización de actividades de provecho particular sujetas a control o fiscalización”, de
acuerdo al numeral 3 del inciso c) de la Norma II del Título Preliminar del Código
Tributario. El servicio individualizado que otorga la licencia consiste en la expedición de
una autorización para realizar una actividad que será fiscalizada. Y, concretamente, lo que
da lugar al pago de este tipo de derecho es la autorización en sí, pues la labor de control y
fiscalización no necesariamente se realizará y, en cualquier caso, siempre será posterior a
dicho pago (Robles, Ruiz de Castilla, Villanueva, & Bravo Cucci, 2014).

También podría gustarte