Tema de aprendizaje: Electrostática
¿Alguna vez has notado que cuando te acercas a un objeto metálico sientes una ligera sacudida que atraviesa tu
cuerpo? Así como esto ocurre en pequeña escala en tu vida diaria, en la naturaleza otros fenómenos similares se
dan con mayor intensidad, por ejemplo, las descargas eléctricas que observamos durante una tormenta.
Estos fenómenos electrostáticos tienen un origen a nivel microscópico, a partir de la estructura atómica de la
materia, cuyas partículas no se pueden ver, pero sí se hacen sentir.
En esta guía analizaremos el comportamiento de la carga en los diferentes materiales, las leyes que rigen su
acumulación y las que rigen la interacción entre las mismas.
1. La carga eléctrica
1.1 La electricidad
¡Es imposible afirmar cuando se descubrió la electricidad!
En la Grecia clásica se estudió un fenómeno muy singular: la propiedad que tenían ciertos cuerpos de atraer
objetos muy ligeros después de haber sido frotados con algún tejido.
A TALES DE MILETO, se le atribuye haber observado la atracción que el
ámbar (resina fósil) previamente frotado, ejerce sobre pequeños materiales de
fibra y pedacitos de paja; pero se sospecha que mucho antes, estos
fenómenos se conocían y que Tales fue el primero que se atrevió a escribir
algo sobre esto (se creía que el ámbar era el único que hacia esto). El
descubrimiento era muy interesante, pero nadie supo explicar la causa del
fenómeno y durante mucho tiempo el mágico poder de atracción del ámbar
frotado, se consideró como un curioso hecho natural.
Más adelante, se descubrió que existían otros materiales (sustancias) que al
ser frotados, también presentaban la misma propiedad. El vidrio frotado con
un trozo de seda o el plástico sobado con un pedazo de paño, adquirían
propiedades similares. Todo esto ocurre a partir del siglo VII. Durante la edad
media se le dio el nombre de materiales o cuerpos eléctricos, a todas aquellas
sustancias que presentaban las propiedades enunciadas.
En el siglo XVI, el Inglés WILLIAM GILBERT anunció el descubrimiento afirmando que: muchas sustancias podrían
ser electrizadas por frotamiento y denominó el fenómeno con el nombre de ELÉCTRICO. A partir de aquí, otros
científicos comenzaron a interesarse por la electricidad y tras cuidadosas y repetidas investigaciones, se fue
llegando poco a poco a desentrañar los secretos del origen y naturaleza de la electricidad.
1.2 Electrización
En muchas ocasiones habrás sentido la electrización en el momento en que al peinarte,
tu cabello se levanta como si existiera una atracción hacia él, también habrás sentido un
leve corrientazo cuando tocas ciertos objetos. Pues bien este fenómeno se denomina
electrización y consiste en el poder de atracción que adquieren los objetos después de
ser frotados.
El año pasado (2019) en Argentina fue tendencia en las redes sociales los efectos que
produce la electrización. Veamos algunas reacciones.
Pero, ¿por qué se produce este fenómeno?
El fenómeno de electrización consiste en el poder de atracción que adquieren los objetos después de ser frotados.
El comportamiento eléctrico de los cuerpos está íntimamente relacionado con la estructura
de la materia. Los cuerpos están formados por entidades llamadas átomos. En los átomos
existen partículas que poseen carga positiva (protones), carga negativa (electrones) y
otras partículas cuya carga es neutra (neutrones).
En general, los átomos poseen igual número de protones que de electrones, por lo
cual la carga positiva de los primeros se compensa con la negativa de los segundos. Así
mismo, el átomo en conjunto, no tiene carga eléctrica neta, por lo tanto, es eléctricamente
neutro.
Al someter un cuerpo a ciertas manipulaciones, como la frotación con una barra de vidrio o de plástico
electrizador, ese cuerpo puede ganar electrones o perderlos. Esto se debe a que las barras de plástico o
vidrio se electrizan al frotarlas, respectivamente, con lana o con seda. Al frotar la barra de plástico gana electrones
de la lana (aumentando carga negativa), y la barra de vidrio cede electrones a la seda (aumentando carga positiva).
Es decir, el tipo de carga eléctrica que un cuerpo tiene está en función de que ese cuerpo tenga más o menos
electrones que protones.
Ojo, leer detenidamente…
En la siguiente figura, se representa la composición eléctrica de un cuerpo neutro y un cuerpo cargado.
Se puede observar que:
Si un cuerpo tiene carga negativa es porque ha
ganado electrones de otros cuerpos y, por tanto,
posee más electrones que protones.
Si un cuerpo tiene carga positiva es porque ha cedido
electrones a otros cuerpos y, por tanto, posee menos
electrones que protones.
En este sentido, se define la electricidad estática como aquella que aparece en un cuerpo cuando existen en él
cargas eléctricas en reposo (quietas).
Se debe tener en cuenta que un objeto cargado tenderá siempre a equilibrar las cargas nuevamente y aprovechan
el contacto con una superficie conductora, como el marco de la puerta, para soltar el “chispazo”.
Pero, volviendo al caso en Argentina, ¿por qué ellos sintieron este fenómeno más de lo normal? La respuesta está
en el aire. El aire es un aislante eléctrico pero el agua es muy buena conductora de la electricidad. Si el aire
que nos rodea está húmedo, a lo largo del día nos iremos descargando al entrar en contacto con las minúsculas
partículas de agua presentes en nuestro alrededor. En cambio, si el aire está seco, las cargas se acumularán en
nuestro cuerpo al no encontrar un camino para descargarse.
En esos días en Argentina, la humedad relativa era del 20%. Cuando hay humedad relativa normal, el aire funciona
como aislante eléctrico de la estática de las personas y los objetos, pero al haber baja humedad el aire pierde esa
conductividad y por ende nos cargamos eléctricamente y descargamos en contacto con cualquier superficie.
La capacidad de los materiales para conducir o no electricidad los veremos con más detalle más adelante.
1.3 Cargas eléctricas
En la actualidad, existen dos tipos de carga a las que por convenio, se les denomina cargas positivas (+) y cargas
negativas (-), y por convenio, se considera como carga eléctrica negativa la que tiene el electrón, mientras la carga
del protón se considera como positiva. La unidad de la carga eléctrica en el SI se denomina coulomb o culombio
su símbolo es C.
Franklin propuso que las fuerzas ejercidas entre cuerpos electrizados eran acciones a distancia, unas de atracción
y otras de repulsión, cuya ocurrencia dependía del tipo de electrización de dichos cuerpos.
La transferencia y la interacción entre las cargas producen los fenómenos eléctricos. Esta interacción responde a
la ley de signos; según la cual, los cuerpos que tienen carga eléctrica del mismo signo se repelen y los cuerpos
que tienen cargas de diferente signo se atraen. En la siguiente figura se muestran estas interacciones.
Se puede observar que entre las cargas eléctricas surgen fuerzas de atracción o de repulsión y el que surja una u
otra clase de fuerzas se debe a la característica propia (positiva o negativa) de las cargas que interactúan.
1.4 Conservación de la carga
Cuando la fuerza eléctrica que mantiene unidos los electrones al núcleo disminuye, la distancia entre estos y el
núcleo aumenta, por lo tanto aquellos electrones que se encuentran débilmente unidos a los átomos, en algunos
materiales, pueden ser liberados o transferidos a otros cuerpos.
Es decir, que si un cuerpo tiene carga positiva o carga negativa es porque se ha redistribuido su carga eléctrica.
En estas redistribuciones se cumple el principio de conservación de la carga. Este principio indica que la
cantidad de carga eléctrica en un sistema aislado es constante, es decir, se conserva, ya que puede presentarse
un intercambio o movimiento de carga de un cuerpo a otro, pero no se crea ni se destruye.
Leer detenidamente…
Cómo los protones de carga positiva hacen parte del núcleo, éstos no se mueven. Como ya se mencionó
anteriormente, quienes si lo hacen son los electrones. Entones, un átomo que está cargado positivamente, llegó a
ese estado porque los electrones que poseía se transfirieron a otro material (quedó con exceso de protones +). No
obstante, es posible que el átomo también hubiera ganado electrones que llegaron procedentes de otro material
(quedó con exceso de elecrtrones -), de esta manera es que ocurre el proceso de carga de determinado átomo.
La carga mínima o carga elemental es la carga del electrón representada por la letra e. Cualquier otra carga
eléctrica, ya sea positiva o negativa, será igual a la carga de un número entero de electrones. Como la unidad de
carga en el SI es el culombio (C) su equivalencia con la carga del electrón es:
Conductores y aislantes
En los fenómenos eléctricos se observa que el comportamiento de la materia
respecto a la transmisión de electricidad es muy diverso. Existen medios
materiales en los que las cargas eléctricas no se transmiten, estas
sustancias son denominadas aislantes o dieléctricos. Entre ellos se
encuentran la seda, el vidrio, la madera, la porcelana, etc.
Por el contrario, hay otros materiales en los que las cargas eléctricas se
transmiten con facilidad. En este caso se dice que los medios son
conductores. Los medios conductores más característicos son los metales.
Las cargas eléctricas no se mueven a través del agua. Sin embargo, si
disolvemos en esta agua una sustancia como la sal de cocina, que está formada
por átomos de cloro y sodio (NaCI), el agua se vuelve conductora.
Los gases, en condiciones
normales, son neutros, no permiten que las cargas eléctricas se
muevan con facilidad. Pero, si por medio de una buena cantidad de
energía conseguimos arrancar electrones de los gases, entonces se
convierten en excelentes conductores.
Algunos elementos como el silicio o el germanio presentan una oposición intermedia entre los aislantes
y los conductores, pero distinta. A estos elementos se les denomina semiconductores. Un
semiconductor es un material en el que las cargas pueden fluir de manera fácil o difícil, dependiendo
de factores externos como la luz, la temperatura o el voltaje; comportándose como conductor o como
aislante.
Los semiconductores se utilizan en la construcción de transistores y son de gran importancia en la electrónica.
Carga por contacto y carga por inducción
Hasta el momento, hemos estudiado aquellos objetos cargados por frotamiento,
también es posible cargar un cuerpo por contacto y por inducción.
Carga por contacto: al poner en contacto un cuerpo electrizado con otro
sin carga eléctrica, se genera un paso de electrones entre el primer cuerpo
y el segundo, produciéndose la electrización de este último. Por ejemplo,
cuando frotas un esfero plástico y lo acercas a algunos trozos de papel,
estos se adhieren al esfero, pero al cabo de unos segundos, se
desprenden. Esto se debe a la transferencia de electrones libres desde el
cuerpo que los tiene en mayor cantidad hacia el cuerpo que los tiene en
menor proporción, manteniéndose este flujo hasta que la magnitud de la
carga sea la misma en ambos cuerpos.
Carga por inducción: La inducción es un proceso de carga de un objeto sin contacto directo.
Un cuerpo cargado eléctricamente puede atraer a otro cuerpo que está neutro. Cuando se acerca un
cuerpo electrizado a un cuerpo neutro, se establece una interacción eléctrica entre las cargas del primero
y las del cuerpo neutro.
Como resultado de esta interacción, la
distribución inicial se altera: el cuerpo
electrizado provoca el desplazamiento
de los electrones libres del cuerpo
neutro.
En este proceso de redistribución de
cargas, la carga neta inicial no ha variado en el cuerpo neutro, pero en algunas zonas se carga
positivamente y en otras negativamente.
Se dice que aparecen cargas eléctricas inducidas. Entonces el cuerpo electrizado, denominado inductor,
induce una carga con signo contrario en el cuerpo neutro y por lo tanto lo atrae.
Es importante tener en cuenta que la carga obtenida por este método
es de signo opuesto a la carga del inductor.
Durante una tormenta se producen efectos de carga por inducción. La
parte inferior de las nubes, de carga negativa, induce carga positiva en
la superficie de la Tierra. Los gases, en general, son buenos aislantes,
pero si la carga negativa de un objeto se aumenta suficientemente, los
electrones pueden ser enviados al gas circundante produciendo lo que
conocemos como una chispa. Cuando los electrones saltan de la nube
a la Tierra se produce el relámpago.
Polarización de la carga
En el ejemplo de la carga por inducción se ilustró el proceso de polarización para el caso de los
materiales conductores. En el cual se pudo concluir que, cuando un cuerpo neutro reorganiza sus cargas
por acción o por influencia de un cuerpo cargado, se dice que el cuerpo está polarizado
Ahora, veamos lo que sucede en el caso de los aislantes. Considera un aislante, no electrizado cuyas
moléculas se encuentran distribuidas al azar.
Al acercar un objeto electrizado (por ejemplo con carga positiva) al material aislante, la carga de este
actúa sobre las moléculas del aislante haciendo que se orienten y se ordenen de tal forma que sus
cargas negativas se ubiquen lo más cerca posible del objeto cargado positivamente. El efecto de este
proceso se denomina polarización y se representa en la siguiente figura.
1.5 Fuerza entre Cargas
Los cuerpos cargados experimentan una cierta interacción de atracción o de repulsión entre ellos. La
fuerza que caracteriza esta interacción depende de las distancias entre los cuerpos y de la cantidad de
carga eléctrica.
El físico francés Charles Coulomb, utilizando una balanza de torsión, estudió las fuerzas con las que
se atraían o repelían los cuerpos cargados. Estas fueron sus conclusiones:
Las fuerzas eléctricas aparecen sobre cada una de las dos cargas que interactúan, y son de
igual magnitud e igual línea de acción, pero de sentidos opuestos.
Las fuerzas eléctricas dependen de los valores de las cargas. Cuanto mayor sean esos valores,
mayor será la fuerza con la que se atraen o repelen.
Las fuerzas eléctricas dependen de la distancia que separa las cargas: cuanto mayor sea esa
distancia, menor será la fuerza entre ellas.
Las fuerzas eléctricas dependen del medio en el que están situadas las cargas. No es igual la
fuerza entre dos cargas cuando están en el vacío que cuando están en otro medio material,
como el aceite o el agua.