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Teoría Cuántica de Campos: Fundamentos

La teoría cuántica de campos aplica los principios de la mecánica cuántica a sistemas de campos continuos como el electromagnético. Esto predice que el comportamiento cuántico de un campo continuo es equivalente al de un sistema de partículas que pueden crearse o destruirse. La teoría también se aplica a la física de altas energías y la física de la materia condensada.

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Teoría Cuántica de Campos: Fundamentos

La teoría cuántica de campos aplica los principios de la mecánica cuántica a sistemas de campos continuos como el electromagnético. Esto predice que el comportamiento cuántico de un campo continuo es equivalente al de un sistema de partículas que pueden crearse o destruirse. La teoría también se aplica a la física de altas energías y la física de la materia condensada.

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La teoría cuántica de campos es una disciplina de la física que aplica los principios de

la mecánica cuántica a los sistemas clásicos de campos continuos, por ejemplo, el campo
electromagnético. Una consecuencia inmediata de esta teoría es que el comportamiento
cuántico de un campo continuo es equivalente al de un sistema de partículasn 1 cuyo
número no es constante, es decir, que pueden crearse o destruirse.1 También se la
denomina teoría de campos cuánticos, TCCn 2 o QFT, sigla en inglés de quantum field
theory.
Su principal aplicación es la física de altas energías, donde se combina con los postulados
de la relatividad especial. En este régimen se usa para estudiar las partículas
subatómicas y sus interacciones, y permite explicar fenómenos como
la relación entre espín y estadística, la simetría CPT, la existencia de antimateria, etc.2
También es una herramienta habitual en el campo de la física de la materia condensada,
donde se utiliza para describir las excitaciones colectivas de sistemas de muchas
partículas y entender efectos físicos tales como la superconductividad, la superfluidez o
el efecto Hall cuántico.3
En particular, la teoría cuántica del campo electromagnético, conocida
como electrodinámica cuántica, fue el primer ejemplo de teoría cuántica de campos que se
estudió y es la teoría física probada experimentalmente con mayor precisión.4 Los
fundamentos de la teoría de campos cuántica fueron desarrollados entre las décadas de
1920 y 1950 por Dirac, Fock, Pauli, Tomonaga, Schwinger, Feynman y Dyson, entre otros.

Historia[editar]
Artículo principal: Historia de la teoría cuántica de campos

Richard Feynman, Shin'ichirō Tomonaga y Julian Schwinger recibieron el premio Nobel de física en
1965 por el desarrollo de la electrodinámica cuántica.
El desarrollo de la teoría cuántica de campos ocurrió simultáneamente con el de la
mecánica cuántica «ordinaria», en un intento de explicar los fenómenos atómicos tomando
también en cuenta las leyes de la teoría de la relatividad.5 Entre 1926 y 1928 se
desarrollaron los primeros intentos de encontrar una ecuación de onda relativista que
describiera el movimiento de una partícula cuántica, debidos a Erwin Schrödinger y a Paul
Dirac. Sin embargo, dichas ecuaciones mostraban ciertas inconsistencias.
Por otro lado, en 1926 Werner Heisenberg, Pascual Jordan y Max Born profundizaron en el
estudio del problema del cuerpo negro: el comportamiento de la radiación
electromagnética dentro de una cavidad, en ausencia de partículas cargadas. Esto
constituyó el primer ejemplo de una teoría cuántica de campos, en este caso aplicando
las reglas de cuantización al campo electromagnético. En sus resultados, la radiación se
comportaba como un conjunto de partículas —los fotones—, en consonancia con la
hipótesis de los cuantos de luz, formulada por Einstein en 1905. Tras este ejemplo, las
mencionadas ecuaciones de onda relativistas se estudiaron de nuevo desde otro punto de
vista. En lugar de interpretarlas como funciones de onda, se usaron las reglas de
cuantización de un campo clásico para manipularlas. De este modo se obtuvieron
ecuaciones para partículas cuánticas respetando las leyes de la relatividad que sí eran
consistentes. Esta reinterpretación, conocida como segunda cuantización, fue llevada a
cabo por Heisenberg, Wolfgang Pauli, Vladimir Fock, Wendell Furry, Robert
Oppenheimer y Victor Weisskopf.
A pesar de sus éxitos iniciales, la teoría cuántica de campos tenía problemas teóricos muy
serios. El cálculo de muchas cantidades físicas en apariencia ordinarias resultaba en un
valor infinito, un resultado sin sentido. Un ejemplo de esto eran las pequeñas diferencias
entre algunos niveles de energía en el átomo de hidrógeno, la llamada estructura fina. Este
«problema de las divergencias» fue resuelto durante las décadas de 1930 y 1940
por Julian Schwinger, Freeman Dyson, Richard Feynman y Shin'ichiro Tomonaga entre
otros, mediante una técnica conocida como renormalización. Esta etapa culminó con el
desarrollo de la moderna electrodinámica cuántica —QED, por Quantum Electrodynamics
—. La técnica de los diagramas de Feynman, un procedimiento gráfico de cálculo
desarrollado por Richard Feynman, se convirtió en una de las herramientas básicas de la
teoría cuántica de campos.
En la década de 1950 QED fue generalizada a una clase más general de teorías
conocidas como teorías gauge, comenzando con el trabajo de Chen Ning Yang y Robert
Mills.6 A finales de la década de 1960, Sheldon Glashow, Abdus Salam y Steven
Weinberg unificaron las interacciones electromagnética y débil en la teoría electrodébil —
una teoría gauge— mediante el concepto de ruptura espontánea de simetría, introducido
originariamente para explicar la superconductividad.7
Sin embargo, no fue hasta la década de 1970 que quedó establecido el modelo
estándar de la física de partículas. El modelo de unificación electrodébil no recibió especial
atención hasta que, en 1971, Gerardus 't Hooft y Martinus Veltman demostraron que las
teorías con simetrías rotas espontáneamente podían ser renormalizadas.8 Por otro lado, la
intensidad de las interacciones fuertes entre hadrones fue un desafío para los teóricos de
campos hasta el desarrollo del concepto de la libertad asintótica por Frank Wilczek, David
Gross y Hugh David Politzer en 1973.9
También durante la década de 1970, la teoría cuántica de campos «rompió los grilletes de
los diagramas de Feynman», al descubrirse que las soluciones no perturbativas de las
ecuaciones de los campos clásicos juegan un papel crucial a nivel cuántico.10 Además, la
actitud hacia la técnica de la renormalización y hacia la teoría cuántica de campos en
general fue cambiando progresivamente, gracias a los avances de —entre otros
— Kenneth Wilson en física de la materia condensada. La aparición de los infinitos pasó
de ser considerada una «patología» a «simplemente un recordatorio de una limitación
práctica: no conocemos qué ocurre a distancias mucho más pequeñas que aquellas que
podemos observar directamente».11

Principios básicos[editar]
Motivaciones y definición[editar]
Limitaciones en la mecánica cuántica[editar]
En mecánica cuántica «ordinaria», un conjunto de partículas se describe mediante una
función de onda Ψ(r1, ..., rn), que recoge la probabilidad de encontrar a cada una de estas
en un punto dado.n 3 Además, la evolución en el tiempo de esta función de onda está
dictada por la ecuación de Schrödinger:n 412
(1)
Sin embargo, este esquema no describe adecuadamente algunos aspectos que se
encuentran en algunos sistemas físicos:
Creación y destrucción
Durante la evolución de este sistema, el número de partículas se mantiene finito e
invariable —a saber, n—. Sin embargo, en experimentos de altas energías es
corriente que el número de partículas varíe —por ejemplo en la desintegración de
un neutrón, o la aniquilación de un electrón y un positrón en fotones—, como
consecuencia de la famosa relación masa-energía de la relatividad. Además, en el
contexto de física del estado sólido, las excitaciones de un colectivo de átomos se
reinterpretan como cuasipartículas, como el fonón,n 5 cuyo número es también
variable.113
Invariancia relativista
Esta ecuación no refleja las propiedades de la cinemática relativista. Su límite
clásico describe el movimiento de una partícula bajo las leyes de la mecánica
galileana, en lugar de la mecánica relativista: el primer término de la izquierda en
(1) se corresponde con la energía cinética no relativista p2/2m,14 en lugar de la
expresión relativista (p2 + m2)1/2, donde p es el momento de la partícula.15
Campo clásico
Las interacciones entre las n partículas del sistema tienen lugar mediante fuerzas a
distancia, dadas por el potencial V. Sin embargo, en la física clásica existen
sistemas más generales, que no pueden entenderse mediante este esquema. Es
por ejemplo el caso de un conjunto de cargas eléctricas en movimiento: para
describir su evolución es necesario tener en cuenta de forma independiente tanto
las partículas cargadas como el campo electromagnético que generan.14
Es posible modificar la ecuación de Schrödinger para obtener una versión
consistente con los principios de la relatividad especial, como la ecuación de
Klein-Gordon o la ecuación de Dirac. Sin embargo, estas tienen muchas
propiedades insatisfactorias: por ejemplo, predicen la existencia de partículas
con energía negativa, de modo que el sistema resulta ser inestable.16 Estos
defectos son debidos a que dichas ecuaciones tampoco contemplan la
posibilidad de que las partículas puedan crearse o destruirse y, como se
menciona en el primer epígrafe, es inconsistente suponer una teoría relativista
con un número constante de partículas en interacción.113
Definición[editar]
Una teoría cuántica de campos es el resultado de aplicar las reglas
de cuantización al sistema de una teoría clásica de campos.17 Esto permite
estudiar los aspectos cuánticos de los campos continuos, como el campo
electromagnético. Además, la cuantización de un campo presenta aspectos
singulares: las reglas de cuantización aplicadas a un campo continuo revelan
que sus posibles estados se corresponden con los de un colectivo de
partículas idénticas que pueden crearse y destruirse. Por último, en el caso
particular de que la ecuación del campo clásico respete la teoría de la
relatividad, el sistema cuántico obtenido hereda esta propiedad. De este
modo, la cuantización de un campo clásico sirve para cubrir los diversos
aspectos que una teoría cuántica «ordinaria» no describe correctamente.
Segunda cuantización[editar]
Artículo principal: Segunda cuantización

Límite continuo. En la aproximación de límite continuo, una cadena de átomos en


vibración se modeliza mediante un campo continuo φ(x).

Modos normales. Los modos normales de un sistema físico son sus vibraciones
colectivas más simples, como las de esta membrana elástica. Modo (0,1).

Modo (0,2).

Modo (0,3).
Segunda cuantización. Un sistema de dos osciladores cuánticos es equivalente a
un sistema con un número variable de partículas de dos clases. (Más información)

El proceso de aplicar las reglas de cuantización a un campo e identificar sus


posibles estados cuánticos con los de un colectivo de partículas se
denomina segunda cuantización.n 618
Límite continuo[editar]
Véase también: Mecánica de medios continuos

En mecánica clásica, un campo continuo es equivalente a un conjunto de


múltiples osciladores acoplados entre sí. El ejemplo habitual para entender
esta equivalencia es un sólido elástico. Este sistema puede
describirse macroscópicamente mediante, por ejemplo, la densidad o
la tensión en cada punto del mismo; cantidades que se representan mediante
campos continuos. Por otro lado, también es posible describir el sólido como
una red de partículas que ejercen fuerzas elásticas entre sí —como si
estuvieran unidas por muelles imaginarios—, lo que conforma un sistema de
osciladores acoplados. La primera descripción —el campo y sus ecuaciones—
es una aproximación de la segunda —los osciladores— cuando se considera
la separación media entre partículas muy pequeña, o dicho de otro modo, en
el límite continuo.19
Esta equivalencia también se refleja en la evolución en el tiempo de estos
sistemas. Visto como un conjunto de osciladores acoplados, las vibraciones
(clásicas) de los átomos en el sólido son una superposición de sus modos
normales: sus vibraciones colectivas elementales, o armónicos. Visto como un
continuo de materia, las ondas de —por ejemplo— la densidad del sólido son
una superposición de ondas planas, las ondas más simples. Cada modo
normal o armónico del conjunto de osciladores se corresponde con una cierta
onda plana del campo en el límite continuo.

Osciladores acoplados Límite continuo


Campo continuo

Dinámica en Dinámica en
términos de: términos de:

Modos normales Límite continuo


Ondas planas

Existen campos clásicos que no se corresponden con el límite clásico de


ningún sistema mecánico, como por ejemplo el campo electromagnético. Sin
embargo, la analogía matemática de sus ecuaciones con las de un sistema de
osciladores abstractos sigue siendo válida.20
Osciladores cuánticos[editar]
Véase también: Oscilador armónico cuántico

La energía en un oscilador armónico cuántico está cuantizada, de modo que


sólo puede ser un múltiplo de su frecuencia ω:n 7
donde ℏ es la constante reducida de Planck y N = 0, 1, 2, ... es un número
entero no negativo. En un sistema de osciladores cuánticos acoplados la
energía también es discreta, y es la suma de la energía de cada modo normal,
visto como un oscilador independiente:
(2)
donde cada ωmodo i es la frecuencia de un modo normal y cada Nmodo i = 0, 1,
2, ... el nivel de excitación de dicho modo.
Sin embargo, estos valores son muy parecidos a los de un sistema de
múltiples partículas repartidas por diversos niveles de energía E1, E2, etc. En
este caso:
Estas dos expresiones para la energía son equivalentes, cuando se identifica
cada nivel de energía con un modo normal y su frecuencia, ℏωmodo i = Enivel i; y la
cantidad de partículas en un cierto nivel con el nivel de excitación del
correspondiente modo normal, Nnivel i = Nmodo i. Por ejemplo, si Nmodo 5 = 2, el
oscilador correspondiente al modo 5 está en su 2.º nivel de excitación, y tiene
la misma energía que un sistema de dos partículas, cada una de ellas con
energía Enivel 5 = ℏωmodo 5. Esta igualdad no se limita a una coincidencia en el
valor de la energía: el comportamiento de ambos sistemas es muy parecido.
Por lo tanto las propiedades físicas de un conjunto de osciladores cuánticos
acoplados son iguales a las de un sistema de partículas cuánticas de número
variable.
Campo cuántico[editar]
Un campo cuántico puede entenderse como el límite continuo de un conjunto
de osciladores cuánticos acoplados. La energía de est

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