UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA
VICERRECTORADO ACADÉMICO
AREA: ESPECIALIZACION
CARRERA: DERECHOS HUMANOS
Derechos humanos, soberanía y globalizaciones
AUTOR: Abg. Melkrys J. Irazabal P
C.I 22.011.093
CORREO: Meljh31@[Link]
TLFN: 0414-3424946
VALENCIA, 1 DE ABRIL 2024
INTRODUCCION
El estudio realiza, en una primera parte, el examen del contexto actual en
que se presentan los movimientos migratorios, prestando atención a las
fuerzas de la globalización y la emergencia del transnacionalismo como
marco de referencia para su entendimiento, a la manera en que afectan a los
países de la región, y a las iniciativas encaminadas a la gobernabilidad
migratoria. Seguidamente, se describen las tendencias y patrones de la
migración intrarregional y de los principales destinos internacionales,
resaltando los hechos estilizados y particularidades de este proceso.
La tercera parte aborda uno de los fenómenos característicos y cada vez
más preponderantes de la migración regional, las remesas, explorando los
problemas y potencialidades que revisten para el desarrollo de las sociedades
latinoamericanas y caribeñas. En un cuarto apartado se revisan datos,
abordajes, problemáticas y propuestas en torno a la migración femenina y la
migración calificada regional. Por último, se presenta un examen de las
intersecciones de la migración y los derechos humanos, destacando los
problemas de vulnerabilidad y la necesidad de CEPAL Migración
internacional, derechos humanos y desarrollo protección de los migrantes, así
como el activo papel que les cabe a los países, tanto a nivel nacional como
multilateral, como a las organizaciones de la sociedad civil. El eje directriz del
documento apunta a enfatizar la necesidad de promover y fortalecer la
cooperación multilateral, como una forma legítima de lograr que la migración
internacional contribuya al desarrollo de los países latinoamericanos
DESARROLLO
La libertad de asociación y libertad sindical y negociación colectiva son derechos
fundamentales de alcance universal que deben aplicarse a todos los trabajadores,
incluidos los trabajadores migrantes. El nuevo informe de la OIT describe los
desafíos especiales a los que se enfrentan los migrantes para disfrutar de estos
derechos, aclara las expectativas de los instrumentos internacionales, apoya los
esfuerzos para perfeccionar las leyes y reglamentos, y ofrece asesoramiento sobre
cómo superar los obstáculos prácticos comunes para el pleno disfrute de los
derechos de las personas trabajadoras migrantes.
Identifica los tipos específicos de exclusiones y restricciones que existen para el
disfrute de estos derechos por parte de los trabajadores migrantes. El informe
también proporciona asesoramiento para superar los obstáculos prácticos comunes
para el pleno ejercicio de los derechos de la FACB en el lugar de trabajo, como las
barreras legales, culturales y de género, o la discriminación.
El Centro de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, al referirse por su parte
al fenómeno de los trabajadores migrantes, ha dicho que esta figura del “trabajador
migrante no es una creación del siglo XX. Desde que existe trabajo remunerado
hombres y mujeres han abandonado su país de origen para buscar trabajo en otros
sitios. La diferencia radica en el hecho de que el día de hoy existen muchísimos
trabajadores migrantes que nunca antes en la historia de la humanidad. En el Estado
en el cual residen actualmente se encuentran en ese país como extranjeros. Y no
existe continente o región del mundo que no tenga su parte de trabajadores
inmigrantes.
La guerra, los conflictos civiles, la inseguridad o la persecución derivada de la
discriminación por motivos de raza, origen étnico, color, religión, idioma u opiniones
políticas son factores que contribuyen todos al flujo de trabajadores migrantes. Por
ello se debe considerar que “la migración se ha convertido en un fenómeno global en
el mundo actual e implica a todas las naciones, ya sean países de salida, de tránsito
o de llegada. Afecta a millones de seres humanos, (pero) entre las personas
particularmente afectadas se encuentran los más vulnerables de los extranjeros: los
migrantes indocumentados, los refugiados, quienes buscan asilo, los desplazados a
causa de continuos conflictos violentos en muchas partes del mundo, y las víctimas
en su mayoría mujeres y niños del terrible crimen del tráfico humano. Fenómeno
mundial el de las migraciones que se presenta con diversas características y que
alcanza cifras siempre crecientes. La importancia del tema se revela con algunos
datos de acuerdo a la División de las Naciones Unidas, el número de migrantes
internacionales de largo término (es decir, de aquellos que residen en un país
extranjero por más de un año) a 110 crecido fuertemente durante las últimas cuatro
décadas. En 1965 eran 75 millones de personas las que eran cubiertas por esa
noción, aumentaron a 84 millones en 1975 y a 105 en 1985. En el año 1990 se
consideraba que había 120 millones de migrantes internacionales y ese es el último
número proporcionado. Pero al examinarse los datos de la inmigración en algunos
países seleccionados, se percibe que la migración internacional continuó con el
mismo ritmo de crecimiento durante la última década del siglo XX. La Organización
Internacional para las Migraciones (OIM) había recibido el informe de que en el año
2000 existían 150 millones de migrantes internacionales de largo término.
La Corte Interamericana decretó la protección de las personas que corrían el
riesgo de ser deportadas y ordenó a la República Dominicana que se abstuviera de
deportarlas o expulsarlas, requirió el permiso para que otras personas –ya
expulsadas; pudiesen retornar; requirió la colaboración de la República Dominicana
para obtener información en torno a otras personas desaparecidas y la realización
de determinadas reunificaciones familiares. Pidió también la Corte Interamericana
ser informada acerca de los miembros de las comunidades “bateyes” que podían ser
expulsados y la efectiva protección de las personas que habían actuado como
testigos durante el proceso. La resolución está acompañada de un importantísimo
voto concurrente del Presidente de la Corte Interamericana, El Derecho Internacional
de los Derechos Humanos al inicio del siglo XXI” 18, que revela el fenómeno del
desarraigo, el cual es causado por la expulsión e “involucra la totalidad de los
derechos humanos, y, sobre todo, tiene una dimensión espiritual que no puede ser
olvidada, aún más en el mundo deshumanizado de nuestros días. El Estado tiene la
obligación de respetar y garantizar los derechos humanos laborales de todos los
trabajadores, independientemente de su condición de nacionales o extranjeros, y no
tolerar situaciones de discriminación en perjuicio de éstos, en las relaciones
laborales que se establezcan entre particulares (empleador- trabajador). El Estado
no debe permitir que los empleadores privados violen los derechos de los
trabajadores, ni que la relación contractual vulnere los estándares mínimos
internacionales.
El Derecho Internacional de los Migrantes es uno de los capítulos de aplicación
del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y por ello no llama la atención
que diversas nociones del mismo deban ser recordadas cuando se habla de los
migrantes, en especial de los movimientos forzados migratorios. Uno de los
aspectos más importantes de los derechos humanos es el recordado por la
Declaración y Programa de Acción de Viena de 1993: “Todos los derechos humanos
son universales, indivisibles e interdependientes y están relacionados entre sí. La
comunidad internacional debe tratar los derechos humanos en forma global y de
manera justa y equitativa, en pie de igualdad y dándoles a todos el mismo peso.
Debe tenerse en cuenta la importancia de las particularidades nacionales y
regionales, así como de los diversos patrimonios históricos, culturales y religiosos,
pero los Estados tienen el deber, sean cuales fueren sus sistemas políticos,
económicos y culturales, de promover y proteger todos los derechos humanos y las
libertades fundamentales.” Todos los migrantes son seres humanos, afirmación que
parece repetitiva pero que no lo es, y por ello poseen un conjunto de derechos
humanos fundamentales, universales e irrenunciables. Estos derechos humanos
básicos son expresión de su dignidad personal y los Estados no los conceden
graciosamente sino los reconocen y les deben protección.
Este punto es de especial importancia en el caso de las personas que son parte
de movimientos migratorios forzados. - El tema de las migraciones está fundado en
el principio de la libertad de circulación y residencia. Pero este principio debe
conjugarse con otros dos de igual importancia: el principio del destino universal de
los bienes creados y aquel otro relativo a la importancia prioritaria que debe tener el
bien común en cualquier sociedad. Estas tres realidades deben ser tomadas en
consideración por la autoridad política para que, de una manera justa y prudente (lo
que también no deja de ser repetitivo), establezca una política migratoria que debe
ser respuesta justa a una situación histórica concreta. Al hablar del bien común no
se debe olvidar que éste representa un término análogo, que debe encontrar
realización en la sociedad política constituida como Estado.
Al hablar de la protección de los derechos humanos en el Derecho Internacional,
aparece con claridad que los sujetos de tal desarrollo jurídico no son sólo los
Estados: existen otros actores. Entre ellos los mismos seres humanos concretos y
que aparecen en tal relación jurídica. Y al Derecho Internacional corresponde tratar a
los desiguales como desiguales, lo que se presenta cuando los sujetos de tal
relación son, por una parte, los Estados y, por otra, el ser humano individual, en el
caso de las personas envueltas en movimientos migratorios forzados se debe insistir
en la importancia que posee el principio de non-refoulement (sobre todo en el caso
de los refugiados), al igual que el principio de no-discriminación (sobre todo en el
caso de los migrantes económicos).
La Corte Interamericana ha destacado el hecho de que estos principios forman
parte del Derecho Internacional General que gozan del carácter de jus-cogens y
obligan por ello a todos los Estados, independientemente de que un Estado sea o no
parte de determinado tratado internacional. Por ello estos principios, de naturaleza
imperativa, generan obligaciones erga omnes de protección que valen para todos los
Estados y generan efectos con respecto a terceros, inclusive particulares. La
observancia de los derechos humanos debe realizarse en cualquier lugar y sin que
interese el estatuto migratorio de las personas. En el caso de las víctimas de tráfico
de personas humanas, como en aquel de los migrantes económicos
indocumentados, esta afirmación reviste particular importancia.
En aplicación concreta del carácter indivisible de los Derechos Humanos, es
necesario afirmar que una persona no puede ser privada de sus derechos de
naturaleza laboral por el hecho de encontrarse indocumentada. El principio de
igualdad y de no discriminación vale especialmente en esta situación.- Es
interesante observar que el día de hoy los planes integrativos políticos regionales
tienen principios muy opuestos. En el continente europeo la integración política tiene
como uno de sus principios básicos de realización aquel del libre movimiento de
personas, además de aquel de los bienes, inversiones y servicios. Por este motivo,
en el interior de la Unión Europea, se ha podido crear el llamado “Espacio
Schenghen” que conduce a la eliminación de controles fronterizos entre los Estados
miembros.38 En el continente americano, por el contrario, la integración busca
realizarse a través de la “libertad de mercados”, del libre movimiento de bienes,
inversiones y servicios, pero excluyendo siempre y sistemáticamente a la persona
humana, de donde la paradoja que la llamada “globalización” se convierte
automáticamente en una realidad profundamente inhumana e injusta. Y las
sociedades y seres humanos más pobres y vulnerables son víctimas de una
“integración”, de una “globalización” que se construye con el sacrificio de los
mismos.
Las fronteras entre los diferentes países del continente americano en lugar de
desaparecer se refuerzan y revelan su carácter inhumano, de manera tal que, si
hace poco más de una década desaparecía un vergonzoso muro que dividía a los
países capitalistas de aquellos socialistas, el día de hoy un muro semejante se
levanta entre los países ricos y aquellos pobres
CONCLUSION
Siguiendo el propósito de este documento, que apunta a ofrecer orientaciones a
los países de la región para afrontar los desafíos y oportunidades que la migración
supone, las conclusiones se dividen en tres ámbitos de acción que se consideran
relevantes:
Los derechos humanos de las personas migrantes y sus familias.
La vinculación entre migración y desarrollo.
Y la gobernabilidad migratoria.
BIBLIOGRAFIA
La Nación, 11 de febrero de 2001
La Convención para la Protección de los Derechos Humanos y Libertades
Fundamentales del 4 de noviembre de 1950 entró en vigor el 3 de septiembre
de 1953.
Los Derechos de los Trabajadores Migrantes, folleto n. 24 publicado por el
Centro de Derechos Humanos, Ginebra