Políticas Públicas en Cali Distrito Especial
Políticas Públicas en Cali Distrito Especial
EDICIÓN ACADÉMICA
ENRIQUE RODRÍGUEZ CAPORALLI
PABLO SANABRIA PULIDO
[Link] 1 12/3/21 12:41 PM
[Link] 2 12/3/21 12:41 PM
DISTRITO ESPECIAL
EDICIÓN ACADÉMICA
ENRIQUE RODRÍGUEZ CAPORALLI
PABLO SANABRIA PULIDO
390 páginas
ISBN: 978-958-5415-70-6
e-ISBN: 978-958-5415-71-3
1. Cali (Valle del Cauca, Colombia) 2. Ordenamiento territorial – Cali (Colombia) 3. Geogra-
fía urbana - Cali 4. Desarrollo urbano –Cali (Colombia) 5. Distrito Especial- Cali (Colombia)
6. Localidades- Cali (Colombia) I. Rodríguez Caporalli, Enrique, editor. II. Sanabria Pulido,
Pedro Pablo, editor III. Universidad de los Andes. IV. Universidad Icesi. V. Universidad de
San Buenaventura. VI. Tít.
307.116 (D 23)
C153
13 CAPÍTULO 1 75 CAPÍTULO 4
¿Una nueva arquitectura para una Empleando algoritmos de analítica como
gestión pública local efectiva y punto de partida para la discusión de la
conectada con la ciudadanía división del nuevo distrito
en el territorio? Julio César Alonso Cifuentes, Daniela Es-
Enrique Rodríguez Caporalli trada Nates y Carlos Alberto Arango Rodrí-
y Pablo Sanabria Pulido guez
doi: 10.51564/2021.03 doi: 10.51564/2021.06
27 CAPÍTULO 2 95 CAPÍTULO 5
División en localidades de Marcos y límites: encuadramiento
Cali Distrito Especial: desafíos desde jurídico del Distrito Especial
las escalas geográficas sociales de Santiago de Cali
Juber Galeano Loaiza Carlos Felipe Rúa Delgado
doi: 10.51564/2021.04 y Tirson Mauricio Duarte Molina
doi: 10.51564/2021.07
177 CAPÍTULO 8
289 CAPÍTULO 13
Planeación, ordenamiento
y metropolización Confianza y provisión de bienes
Enrique Rodríguez Caporalli públicos: el reto de las
doi: 10.51564/2021.10 administraciones locales
en Cali Distrito Especial
203
Lina Martínez, Isabella Valencia
CAPÍTULO 9 y Valeria Trofimoff
doi: 10.51564/2021.15
Descentralización, desconcentración,
asociatividad y gobernanza multinivel
en Cali Distrito Especial
315 CAPÍTULO 14
Pablo Sanabria Pulido y Daniel Alonso La distritalización de Cali y sus efectos
doi: 10.51564/2021.11 en la sostenibilidad de la ciudad-región
Mario A. Gandini Ayerbe
Descentralizar y desconcentrar
los conflictos: hacia una gestión
335 CAPÍTULO 15
pública de la conflictividad local Territorio, segregación y seguridad
Mónica Castillo ciudadana
doi: 10.51564/2021.12 Álvaro Guzmán Barney
doi: 10.51564/2021.17
PRÓLOGO
forma de gestionar y administrar el territorio, el acontecer de las instituciones y su
relación con la ciudadanía, actores públicos, privados y de la academia adelantaron
acciones para aportar al proceso desde su experticia y capacidad de acción. De
esta forma, con el fin de producir información e involucramiento por parte del sector
privado, ProPacífico propició, a través de un foro, espacios para la socialización
de información con respecto a las condiciones en las cuales el Distrito recibía la
tarea de adelantar su transición y las potencialidades que derivarían de concre-
tar el proceso, entre otros. Por su parte, la Alianza de Universidades presentó la
iniciativa de generar insumos desde un enfoque más técnico de las implicaciones
políticas, sociales y económicas de la nueva categoría de Santiago de Cali, lo
cual se presentaría, posteriormente, por medio de una propuesta de delimitación
de las localidades. Por último, la administración gestionaría la contratación de un
equipo especializado dedicado a impulsar el efectivo desarrollo del proceso desde
el sector público.
De esta forma, al identificar la necesidad de adelantar acciones que permitieran
posicionar la transición a Distrito con una relevancia acorde con las implicaciones
que tendrá para la ciudad y sus habitantes, ProPacífico brindó espacios de debate
y discusión ampliados, dirigidos a la producción y divulgación de nociones claras
frente al destino de la ciudad ante el panorama que suscitaría su organización
administrativa bajo la figura de Distrito, a partir de cambios tanto en la relación de
sus instituciones con la ciudadanía, como con otros niveles de gobierno.
10
PRÓLOGO
− La prestación de servicios públicos y sociales.
− Gestión de recursos naturales.
− La relación con municipios vecinos y otros niveles de gobierno en tanto ejercicio
de descentralización.
− Procesos microsociales y su relación con las instituciones en el marco de la
participación ciudadana.
− Efectos en la movilidad y los servicios de transporte.
Así, el trabajo adelantado a la fecha se ve materializado en los contenidos del libro
en la medida en que plasma productos derivados de las actividades adelantadas en
los últimos meses, con el fin de explorar y plantear debates que enriquezcan tanto
la transición como la puesta en marcha de la administración pública bajo esta figura.
11
doi: 10.51564/2021.03
15
Fuente: elaboración propia con base en Alcaldía de Santiago de Cali, Departamento Administrativo Nacional de
Estadística (Dane) y Escobar (2009).
Figura 2.
Expansión geográfica de Santiago de Cali en el siglo xx
16
Eso explica por qué en las últimas décadas las reformas han caracterizado
Tabla 1.
Procesos de reforma de la administración municipal. Santiago de Cali (1966-2016)
Año1 Alcalde a cargo Acuerdo
1966 Libardo Lozano Acuerdo 95 de 1966
1987 Henry Eder No identificado
1996 Mauricio Guzmán Acuerdo 01 de 1996
2000-
Apolinar Salcedo Acuerdo 70 de 2000, Decreto Extraordinario 0203 de 2001
2001
2016 Maurice Armitage Decreto 0516 de 2016
1 En el trabajo de grado de Guerrero (2013) se argumenta que hubo un proceso de reforma administrativa de
la Alcaldía en 1978, pero nuestra búsqueda de archivos oficiales, acuerdos y decretos no permitió encontrar
referencias al respecto.
17
Descentralización y desconcentración
en la gestión pública local
El avance de las ciudades y municipios como unidades fundamentales de la inte-
racción ciudadana, sociedad civil y Estado ha atraído una atención enorme sobre los
diseños y arreglos institucionales que faciliten una gestión pública efectiva. En ese
marco, la gestión pública local propicia que ciudades y municipios busquen formas
cada vez más diversas de arquitectura organizacional e institucional que garanticen
un desempeño satisfactorio y el alcance de los objetivos de política pública. Para
lograr dichos objetivos los gobiernos locales apuntan a ajustar sus formas y arreglos
organizacionales mediante la búsqueda de mecanismos de descentralización y
desconcentración que les permita satisfacer objetivos de presencia en el territorio,
cercanía al ciudadano, eficiencia y efectividad organizacional, optimización de
tiempos y procedimientos, economías de escala y operación coordinada.
En el libro Transformar lo público. Perspectivas de la reforma administrativa de San-
tiago de Cali de 2016, los autores definen descentralización y desconcentración así:
La descentralización, por un lado, consiste en la transferencia de funciones
estatales a entidades con personalidad jurídica propia. Dichas entidades des-
centralizadas son personas jurídicas subordinadas al Ejecutivo en un menor
2 Como parte del proceso se hicieron diez entrevistas semiestructuradas a actores políticos, funcionarios y actores
de la sociedad civil.
18
Un reto entonces de la gestión pública local es, por un lado, balancear el dilema
clásico organizacional de centralización vs. descentralización, coordinación/con-
vergencia vs. autonomía/capacidad local, identificando una combinación adecuada
de los dos elementos en un amplio espectro de acción que permita satisfacer los
objetivos a veces excluyentes de coordinación y autonomía. Y por el otro, seguir
los lineamientos contemporáneos de la gobernanza multinivel que apelan a la
19
de la Alianza de Universidades
Los recientes arreglos normativos en Colombia se han orientado a fortalecer y
ampliar las posibilidades de ordenamiento territorial y de descentralización y aso-
ciatividad. Mientras la Ley 1451 de 2011, Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial
(loot) apareció como un nuevo marco para definir competencias y roles en las
relaciones intergubernamentales y la gobernanza multinivel, la Ley 1617 de 2013
definió un marco para la conformación de distritos especiales en el país. Dentro
de los elementos clave que establece la ley se plantea que los distritos gozan de
facultades especiales frente a los demás municipios del país, si bien deben cumplir
con la normatividad general con respecto a estos últimos. Entre los elementos de
arquitectura institucional que traen los distritos especiales se encuentra la posibilidad
de dividir el territorio en localidades, asignarles competencias y recursos (no menos
del 10 % de los ingresos corrientes), nombrar alcaldes locales, establecer juntas
administradoras locales, permitir a estas últimas el cobro de derechos por uso del
espacio público y, en general, definir normas orientadas a la descentralización, la
desconcentración, la participación y la veeduría ciudadana.
En ese marco, la Ley 1933 de 2018 categorizó a la ciudad de Santiago de Cali
como Distrito Deportivo, Turístico, Cultural, Empresarial y de Servicios, por lo cual
la administración del acalde Maurice Armitage debió trabajar en reglamentar la
iniciativa y proponer una estructura de división de localidades. En dicho proceso,
y con el apoyo financiero de ProPacífico, la Alianza de Universidades para el De-
sarrollo Urbano y Regional con Equidad, representada por la Universidad Icesi y
la Universidad de San Buenaventura Cali, y con la participación de la Escuela de
Gobierno de la Universidad de los Andes, brindaron apoyo técnico al equipo de
la Alcaldía encargado de desarrollar la propuesta para convertir a Cali en Distrito
Especial. Dicho proceso implicó un importante trabajo académico de investigación
y participación orientado a brindar elementos técnicos que, desde las universida-
des, como actores fundamentales de la sociedad civil, permitiera recoger insumos
y evidencia para la formulación de la propuesta por parte de la Alcaldía. Este libro
reúne los insumos técnicos entregados por la Alianza a la Alcaldía, los cuales con-
figuraron una propuesta concreta de ordenamiento y estructura de funcionamiento
del Distrito Especial de Santiago de Cali, que se presenta a continuación.
20
21
22
23
Referencias
– Alcaldía de Santiago de Cali (1996). Plan de mitigación de riesgos en Cali. Santiago de
Cali: Comité Local para la Prevención y Atención de Desastres. Recuperado en julio de
2020 de [Link]
– Arteaga, G., Escobar, D. & Moncada, C. (2018a). Formality and Informality in Urban
Consolidation in the Municipality of Santiago de Cali, Colombia: Revision of urban Pro-
cesses of the Last Decades in the Commune. Indian Journal of Science and Technology,
11(30), 1-8.
– Arteaga, G., Escobar, D. & Moncada, C. (2018b). Urban areas associated to popula-
tion growth and transformations produced by migration. Case study: Santiago De Cali,
Colombia. Contemporary Engineering Sciences, 11(13), 637-650.
– Barona, B. (1996). La reestructuración de la administración del municipio de Santiago
de Cali: marco conceptual y rasgos esenciales. Gestión y Política pública, 5(2), 397-424.
– Barona, B., Arboleda, O., Escobar, D., Franco, C. Serrano, L., Varela, E. Vásquez, E. &
Pérez, M. (1996). Hacia una administración municipal moderna para Cali. Cuadernos
de Administración, 22.
– Barrero, F., Urazan, A., Reina, F., Rivera, H. & Betancourt, L. (1991). Los cali: El Go
bierno en las Esquinas. Santiago de Cali: Feriva.
– Correa, R. (2012). La descentralización en Cali: entre avances y retrocesos. Perspectivas
Internacionales, 8(1), 139-173.
– Escobar, G. (2009). La población en Santiago de Cali: siglo xx y primera década del
siglo xxi. Santiago de Cali.
– Gallo, P. (s. f.). Descentralización y desconcentración: excepciones a la Improrrogabilidad
de la Competencia. Recuperado de [Link]
[Link]
– Guerrero, J. (2013). Administración pública de la ciudad de Santiago de Cali (1961-
2010). [Tesis de pregrado]. Universidad del Valle. Instituto de Educación y Pedagogía,
Santiago de Cali.
24
25
doi: 10.51564/2021.04
GEOGRÁFICAS SOCIALES
los sectores más pobres de la sociedad; los sectores más ricos en sitios exclusivos
o de mejor amenidad ambiental, zonas con los estratos medios en localizaciones
centrales con acceso a las principales vías de acceso al centro de la ciudad, otras
zonas con alta concentración de población, y una amplia zona rural permeada
en muchos sectores por procesos de conurbación y urbanizaciones de tipología
sociourbana, mezclada con patrones de ocupación de población campesina y
actividad agropecuaria.
Cada sector específico del municipio tiene y tendrá necesidades diferentes, pues
cada sector construye su lugar según las oportunidades que van desde lo estatal
hasta al grado de identidad, pertenencia u organización. La financiación de los
proyectos sociales que solucionan estas necesidades está supeditada a una ca-
pacidad presupuestal y a un determinado número de habitantes. La ley estipula
que “no menos del 10 % de los ingresos corrientes del presupuesto de los distritos
especiales debe asignarse a las localidades, teniendo en cuenta las necesidades
29
de segregación urbana del Distrito Especial dibuja escalas sociales, grandes y pe-
queñas, con diferencias expresadas en desigualdad e inequidad, tanto social como
poblacional de las diferentes unidades espaciales. Además, el escaso presupuesto
asignado para financiar los proyectos sociales hace difícil el cumplimiento del objeto
y los propósitos centrales de la mencionada ley. En este orden de ideas ¿cómo se
expresan socioespacialmente las diferentes configuraciones territoriales actuales
en términos de condiciones sociales de la población?, ¿es posible una división
por localidades de acuerdo con la homogeneidad relativa en términos sociales y
geográficos?, ¿importa o no importa el tamaño de las localidades? Esto para lograr
los propósitos de gobernabilidad y mejores condiciones sociales de los habitantes,
tal como lo enuncia la Ley de Distritos.
Encontrar respuesta a estos interrogantes es el propósito que se pretende lograr en
este análisis y se espera, en primer lugar, que la reflexión contribuya a la discusión
sobre la mejor manera de realizar la división administrativa a través de localidades
en distritos o municipalidades. Por otro lado, menguar los problemas de los sectores
más pobres de la ciudad, para incentivar una mayor representatividad, participación
ciudadana, al igual que una mejor gestión o gobernanza con transparencia.
30
GEOGRÁFICAS SOCIALES
socioespacial de los habitantes del Distrito Especial de Cali es la distribución porcentual
de las variables sociales descritas anteriormente, jerarquizadas según un rango de
valores máximos, medios y mínimos. Este procedimiento permite aproximar escalas
geográficas sociales inherentes al desarrollo urbano de la ciudad. Es necesario aco-
tar que hay otros caminos para aproximar la distribución espacial de la población en
busca de patrones homogéneos como son los análisis factoriales o los cálculos de
los índices de disimilaridad de Duncan, entre otros.
31
Condición de los hogares del más bajo cuartil socioeconómico. Pobreza (nbi)
CALI DISTRITO ESPECIAL: POLÍTICAS PÚBLICAS, ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y DESCENTRALIZACIÓN
El espacio social del Distrito Especial de Cali da muestras de una clara homogenei-
dad en zonas de la ciudad y la existencia de lugares de jerarquía, que en términos
de Idahu (2013) denota una estructura espacial con barrios exclusivos y barrios
populares.
32
GEOGRÁFICAS SOCIALES
33
34
Estrato Moda 3
Tasa Desempleo 11 - 18
Tasa de Pobreza 20-27.8
Población Afro. 12 % - 37.9 %
Mapa 6.
Escala geográfica 3. Patrones resultantes
Convenciones
Escala geográfica 3:
Indicadores sociales: participación instituciones educación primaria y secundaria
media – no asistencia escolar y asistencia neta educación superior.
GEOGRÁFICAS SOCIALES
% Inst. Educ. Primaria > 6.2 % % Inst. Educ. Primaria 2 - 4 %
% Inst. Educ. Secundaria y Media > 4.7 % % Inst. Educ. Secundaria y Media 1.5 – 3.2 %
% de No Asistencia Inst. Educ. > 8.2 % % de No Asistencia Inst. Educ. 2.1 – 5.6 %
Escolaridad Neta Educ. Superior > 6.6 Escolaridad Neta Educ. Superior < 9.4 %
35
36
GEOGRÁFICAS SOCIALES
política y administrativa; una gobernabilidad idónea que se expresa en un proyecto
social sustentado en “una mejor identificación de las necesidades de la comunidad,
mejor fiscalización y control de proyectos” (p. 59).
El tamaño reducido de población a atender en una localidad es determinante para
una mayor interacción entre habitantes y funcionarios públicos, la fiscalización y la
auditoría exigen obrar con transparencia en la gestión pública. Como la decisión
política de convertir a Cali en Distrito Especial involucra la descentralización del
gobierno en jurisdicciones territoriales que permita la gobernanza y la ejecución
autónoma de un presupuesto, es pertinente comparar los tamaños poblacionales
de las comunas que podrían ser parte de las localidades con otros entes territo-
riales, en este caso las cabeceras urbanas de los otros municipios del Valle, los
cuales cuentan con esquemas de gobernanza y presupuestos destinados a lograr
menguar las disparidades sociales y el mejoramiento de las condiciones de vida
de los habitantes.
37
Figura 1.
CALI DISTRITO ESPECIAL: POLÍTICAS PÚBLICAS, ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y DESCENTRALIZACIÓN
Fuente: elaboración propia con base en datos del Dane (Censo 2018) y Alcaldía Municipal de Cali (Cali en cifras
2018-2019).
38
Conclusiones
El número de localidades a dividir el Distrito Especial de Cali debe responder,
GEOGRÁFICAS SOCIALES
primeramente, a los propósitos de lograr una efectiva representatividad de las
comunidades, una mejor calidad de vida y una mejor, por lo que este no debe
estar supeditado a la capacidad financiera del Distrito Especial. Si prima el criterio
de pocas localidades es difícil lograr los propósitos anteriormente expuestos. En
este sentido, un número reducido de entes políticos administrativos para gobernar
con objetivos sociales enfrenta la amenaza del tamaño exagerado en número de
habitantes de las localidades, así como de la complejidad de la problemática so-
cial; por ejemplo, en el caso de que las comunas 13, 14 y 15 pertenezcan a una
misma localidad, los recursos financieros, que no serán nuevos en el presupuesto
del Distrito Especial, serán muy reducidos para grandes subdivisiones con gran
número de habitantes y grandes problemas sociales.
Es en función del logro de los propósitos de gobernabilidad, mayor participación,
representatividad de los habitantes y, finalmente, unas mejores condiciones de vida
que se debe definir el número de localidades, el cual no debe ser evaluado en función
39
40
GEOGRÁFICAS SOCIALES
más bien como retos y desafíos para los nuevos funcionarios locales. Tal es el caso
de los índices de criminalidad; estos no deben ser una variable a tener en cuenta
en la división de localidades, lo que es un desafío para los nuevos gobernantes.
Los ecosistemas no son una variable para definir localidades; son un desafío para
lograr su sostenibilidad.
Referencias
– Alcaldía de Santa Marta, Secretaría de Planeación (2016). Documento Técnico Proyecto
de Localidades. Santa Marta Distrito Turístico Cultural e Histórico.
– Alcaldía de Santiago de Cali (s. f.). Población encuestada por actividad que realizó la
última semana según barrios y corregimientos. Sisbén iii-2013. Recuperado de http://
[Link]/participacion/publicaciones/135127/estadisticas-por-barrios/[Link]
[Link]/planeacion/publicaciones/3383/sisben/
41
42
43
doi: 10.51564/2021.05
47
3 Características que la Ley 1617 de 2013 retoma en su definición del artículo 29 de la Ley Orgánica de Orde-
namiento Territorial 1454 de 2011, para la distribución de competencias en materia de ordenamiento territorial
tanto de la Nación como de las entidades territoriales, entre ellas los distritos especiales, cuando dice en el
numeral 3 inciso (a): “Dividir el territorio distrital en localidades, de acuerdo con las características sociales de
sus habitantes y atribuir competencias y funciones administrativas”, que a su vez se relaciona con el artículo 322
de la Constitución Política de 1991 cuando se refiere a la organización político-administrativa del Distrito Capital
y precisa que “[…] el concejo a iniciativa del alcalde, dividirá el territorio distrital en localidades, de acuerdo con
las características sociales de sus habitantes, y hará el correspondiente reparto de competencias y funciones
administrativas”.
4 Características que la Ley 1617 de 2013 retoma en su definición del Estatuto Político, Administrativo y Fiscal
de los Distritos Especiales de Barranquilla, Cartagena de Indias y Santa Marta, Ley 768 de 2002, cuando dice
en su Capítulo i. Las localidades, artículo 3.º: “Los distritos especiales que cuenten con una población mayor
de seiscientos mil (600.000) habitantes, estarán divididos en […] localidades, definidas como divisiones admi-
nistrativas con homogeneidad relativa desde el punto de vista geográfico, cultural, social y económico”.
48
5 Con la Carta Política de 1991, se fortalecen temas asociados a la mejor organización del territorio municipal
y distrital, entre otros, para el cumplimiento de los objetivos de la descentralización, como se consigna en el
artículo 62 del Decreto 1421 de 1993, “Por el cual se dicta el régimen especial para el Distrito Capital de Santa
Fe de Bogotá” (que ya venía organizado como Distrito Especial desde 1954 mediante Deccreto 3640). En re-
lación con la creación de localidades, establece: “El Concejo Distrital, a iniciativa del Alcalde Mayor, señalará a
las localidades su denominación, límites, y atribuciones administrativas y dictará las demás disposiciones que
fueren necesarias para su organización y funcionamiento. Para este fin deberá tener en cuenta: 1. La cobertura
de los servicios básicos, comunitarios e institucionales, y 2. Las características sociales de sus habitantes y
demás aspectos que identifiquen las localidades”.
49
6 Proyecto de Ley presentado por la representante por Bogotá Clara Rojas ante la Cámara de Representantes
durante 2015 (Rojas, 2015).
50
Aunque la talla y complejidad de los dos casos estudiados son muy distantes entre
sí, los criterios que se identifican en cada uno de ellos aportan en la búsqueda por
una configuración territorial más equilibrada y equitativa para el cumplimiento de
los objetivos de la Ley 1617 de 2013, expuestos anteriormente.
51
Ley 1617 de 2013, a partir de información secun- lo urbano) relacionadas principalmente con la
daria disponible en el municipio de Cali y bases variable de equipamientos, complementada
de datos oficiales sobre variables demográficas, con variables de estrato socioeconómico,
sociales, económicas y culturales de barrios empresas, Programa tio, bienes públicos y
y comunas en el ámbito urbano, y veredas y servicios generales para lograr una distribu-
corregimientos en el ámbito rural. ción equitativa, teniendo como criterio que las
comunas fueran adyacentes.
Municipal de Cali
52
Entre Menor a 50 y
1 17 y 22 1,8 a 10,0 3,4 a 8,5 0,0 a 10,0 40,1 a 50,0 1 al 3 Menor a 40
5y6 de 100 150
2 2 y 19 4 5,1 a 10,0 5,1 a 10,0 0,0 a 10,0 19,1 a 50,0 4 al 5 100 a 150 20 a 40
4, 5, 6, 7 Entre Mayor De 20 a
3 10,1 a 20,0 10,1 a 30,0 5,1 a 19,0 3 al 7 100 a 300
y8 2y3 a 8,5 más de 80
10, 11 Mayor
4 3 Mayor 10,1 10,1 a 20,0 13,1 a 40,0 1 al 5 150 a 300 40 a 80
y 12 a 17,6
Mayor
5 3y9 3 10,1 a 15,0 10,1 a 20,0 13,1 a 40,0 1 al 7 100 a 150 20 a 40
a 17,6
53
54
55
4. Localidades multiestrato: intentando no concentrar problemas complejos en una sola zona en aras
de no sobrecargar la capacidad organizacional e institucional de una localidad y su respectivo
alcalde menor.
Fuente: reunión fdi, hoy ProPacífico, con Alejandro Becker, gerente del Distrito Especial de Santiago de Cali, Cali,
febrero de 2019.
56
57
2014), estudios diversos sobre la ciudad desde la década de los noventa, información
secundaria reciente suministrada por el dapm y otras dependencias municipales, y
por último se tomó como punto de partida la división político-administrativa oficial e
histórica del municipio: comunas, barrios, sector, sección, manzana (zona urbana) y
corregimientos y veredas (zona rural), entendiendo que es la división sobre la cual
el dane elabora los censos de población y vivienda; asimismo, es la división que se
asocia con la identidad y el sentido de pertenencia de la población en el territorio.
Adicionalmente, el ejercicio atendió como determinantes los criterios antes men-
cionados (tabla 4), que guiaron la toma de decisiones sobre la más conveniente
división de localidades: (1) la conservación de la unidad espacial, relacionada y que
valida la identidad cultural e histórica del desarrollo de la ciudad (urbana: comunas
y barrios; rural: corregimientos y veredas); (2) las delimitaciones de las unidades
de planificación urbana (upu) y de las unidades de planificación rural (upr) como
unidades de planificación intermedia contempladas en el pot 2014; (3) la pobla-
ción dividida de manera equitativa entre las diferentes localidades, atendiendo sus
características sociales en condiciones de homogeneidad relativa; (4) la presta-
ción de servicios ecosistémicos del territorio entre las cuencas en suelo rural y su
continuidad funcional y ecológica dentro del tejido urbano; (5) la lógica policéntrica
que asegure el desarrollo de mínimo una centralidad8 por localidad y se articule
con las vocaciones productivas actuales y potenciales de estas; (6) la condición
de multiestratoc hasta donde sea posible contemplarlo dada la alta segregación
socioeconómica y socioespacial de la ciudad; (7) asegurar una sostenibilidad fis-
cal del Distrito, razón por la cual se establece un mínimo de 4 y un máximo de 8
localidades que deberán atender a un diseño institucional eficiente y eficaz, y (8)
finalmente, la necesaria articulación que estas nuevas localidades deberán afrontar
con los municipios vecinos, territorios que presentan fuertes dinámicas metropoli-
tanas en torno a Santiago de Cali, tanto por los procesos de conurbación urbana y
rural como por las relaciones funcionales diarias dadas por las relaciones sociales
8 Se deberán atender dinámicas urbanas actuales, dinámicas proyectadas y proyectos de centralidades del pot
2014. Esta condición de “centralidad” es uno de los aspectos a evaluar para un futuro ajuste del pot de Santiago
de Cali, debido a la alta concentración de estas en el modelo de ocupación propuesto sobre el costado occidental
del área urbana y la ausencia de una estrategia para estructurar centralidades en el oriente de la ciudad, donde
se concentra la mayor parte de la población.
58
Localidad 1 Urbano rural Comuna 1 Sector Patio Bonito, Vista Hermosa, Terrón Colorado, Aguacatal. Corregimientos completos: La Leo-
(completa) nera, Felidia, El Saladito, La Elvira,
La Castilla, La Paz, Montebello,
Comuna 2 Santa Teresita, Santa Rita, Arboleda, Normandía, Altos de Normandía-Bataclán, Golondrinas.
(completa) Centenario, Juanambú, Granada, Versalles, Santa Mónica, San Vicente,
Versalles, Prados del Norte, Chipichape, Vipasa, La Campiña, La Paz, La Flora,
El Bosque, Altos de Menga, Menga, Parque del Amor, Urbanización La Flora,
Urbanización La Merced, Ciudad de los Álamos, Brisas de los Álamos.
Comuna 3 El Nacional, El Peñón, San Antonio, San Cayetano, Los Libertadores, San Juan
(completa) Bosco, El Calvario, San Pedro, San Nicolás, El Hoyo, El Piloto, Navarro-La
Chanca.
Continúa
9 Proyecto de acuerdo que fue tramitado por la Alcaldía de Santiago de Cali, a través de la Gerencia del Distrito,
ante el Concejo Municipal durante el segundo semestre de 2019.
59
Localidad 2 Urbano rural Comuna 19 El Refugio, La Cascada, El Lido, Tequendama, San Fernando Nuevo y Viejo, Corregimientos completos: Los
(completa) Nueva Granada, Santa Isabel, Bellavista, Miraflores, 3 de Julio, El Cedro, Andes y Pichindé. Veredas del co-
Champagnat, Colseguros, Los Cámbulos, El Mortiñal, Cuarto de Legua, Urba- rregimiento de Villacarmelo: Vereda
nización Militar, Urbanización Guadalupe, Nueva Tequendama, Camino Real, de La Sirena.
CALI DISTRITO ESPECIAL: POLÍTICAS PÚBLICAS, ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y DESCENTRALIZACIÓN
Localidad 3 Urbano Comuna 4 Jorge Isaacs, Santander, Porvenir, Las Delicias, Manzanares, Salomia, Fátima, Ninguno.
(completa) Sultana, Berlín, San Francisco, Popular, Ignacio Rengifo, Guillermo Valencia,
La Isla, Marco Fidel Suárez, Evaristo García, La Esmeralda, Bolivariano, Barrio
Olaya Herrera, Unidad Residencial Bueno Madrid, Flora Industrial, Calima, La
Alianza.
Comuna 5 El Sena, Los Andes, Los Guayacanes, Chiminangos, Metropolitano, Los
(completa) Parques-Barranquilla, Villa del Sol, Paseo de los Almendros, Los Andes, La
Riviera, Torres de Comfandi, Villa del Prado, El Guabito.
Comuna 6 San Luis, Jorge Eliécer Gaitán, Paso del Comercio, Los Alcázares, Petecuy i,
(completa) ii, iii, La Rivera i, Los Guaduales, Ciudadela Floralia, Fonavi, emcali, San Luis ii,
Urbanización Calimio, Sector Puente del Comercio.
Comuna 7* Alfonso López i, ii y iii, Base Aérea, Fepicol, Las Ceibas, Los Pinos, Parque de la
Caña, Puerto Nuevo, San Marino.
Localidad 4 Urbano Comuna 8* Villa Colombia, El Troncal, Urbanización La Base, La Base, Municipal, Las Amé- Ninguno.
ricas, Benjamín Herrera, Primitivo Crespo, Simón Bolívar, Saavedra Galindo,
Rafael Uribe, Santa Mónica Popular, La Floresta, Atanasio Girardot, Santa Fé,
Chapinero, El Trébol.
Comuna 12 Villanueva, Asturias, Eduardo Santos, Barrio Alfonso Barberena A., El Paraíso,
(completa) Fenalco Kennedy, Nueva Floresta del ict, Julio Rincón, Doce de Octubre, El
Rodeo, Sindical, Bello Horizonte.
Continúa
60
Localidad 5 Urbano rural Comuna 17 La Playa, Primero de Mayo, Ciudadela Comfandi, Ciudad Universitaria, Caney, Corregimientos completos: El Hormi-
(completa) Lili, Santa Anita-La Selva, El Ingenio, Mayapán-Las Vegas, Las Quintas de Don guero y Pance.
Simón, Ciudad Capri, La Hacienda, Los Portales-Nuevo Rey, Cañaverales-Los
Samanes, El Limonar, Bosques del Limonar, El Gran Limonar-Cataya, El Gran
Limonar, Unicentro Cali, Ciudadela Pasoancho, Prados del Limonar, Urbaniza-
ción San Joaquín.
Comuna 18 Buenos Aires, Barrio Caldas, Los Chorros, Meléndez, Los Farallones, Francisco Veredas del Corregimiento de la Bui-
(completa) Eladio Ramírez, Prados del Sur, Horizontes, Mario Correa Rengifo, Lourdes, Co- trera: Buitrera Cabecera, La Riverita,
linas del Sur, Alférez Real, Nápoles, El Jordán, Cuarteles Nápoles, Sector Alto El Rosario, El Otoño, Sector Bella
de los Chorros, Polvorines, Sector Meléndez, Sector Alto Jordán, Alto Nápoles. Suiza, Cantaclaro.
Comuna 16 Sector 1600, Brisas del Limonar, Ciudad 2000 y La Alborada. Vereda del Corregimiento de
Navarro: El Estero al sur del canal
cvc Sur.
Localidad 6 Urbano Comuna Antonio Nariño, Mariano Ramos, República de Israel y Unión de Vivienda Ninguno.
16* Popular.
Comuna 7* Siete de Agosto.
Comuna 13 Ulpiano Lloreda, El Vergel, El Poblado i y ii, Los Comuneros ii, Ricardo Balcázar,
(completa) Omar Torrijos, El Diamante, Lleras Restrepo, Villa del Lago, Los Robles, Rodrigo
Lara Bonilla, Charco Azul, Villablanca, Calipso, Yira Castro, Lleras Restrepo
ii, Marroquín iii, Los Lagos, Sector Laguna del Pondaje, El Pondaje, Sector
Asprosocial-Diamante.
Comuna 15 El Retiro, Los Comuneros i Etapa, Laureano Gómez, Vallado, Ciudad Córdoba,
(completa) Mojica, El Morichal.
Localidad 7 Urbano-rural Comuna 7* Puerto Mallarino y Ángel del Hogar. Corregimiento de Navarro: cabecera
y el área rural al norte del canal cvc
Comuna 14 Alfonso Bonilla Aragón, Alirio Mora Beltrán, Manuela Beltrán, Las Orquídeas, Sur-carrera 50.
(completa) José M. Marroquín i y ii Etapas, Puerta del Sol, Los Naranjos i, Promociones
Populares, Los Naranjos ii.
Comuna 21 Pízamos i y ii, Calimío Desepaz, El Remanso, Los Líderes, Desepaz Invicali,
(completa) Compartir, Talanga, Villamercedes i-Villa Luz-Las Garzas, Pízamos iii-Las Da-
lias, Potrero Grande, Ciudadela del Río, Valle Grande.
Fuente: elaboración propia con base en cartografía oficial de Santiago de Cali (dane, 2018).
61
Área local
Localidad/ composición Habitantes (2018) pob (%) Área total (%) Límites
ha
Localidad 1 Urbano-rural 291.023 12,1 13.408,6 23,7 Al norte con los municipios de Dagua, La Cumbre y Yumbo. Al
Sur limita con el corregimiento de Pichindé, río Cali, límite de las
comunas 1 y 3, carrera 15, par vial 25-26, límite del Barrio Industrial
y carrera 8 hasta río Cauca puente Juanchito.
CALI DISTRITO ESPECIAL: POLÍTICAS PÚBLICAS, ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y DESCENTRALIZACIÓN
Localidad 2 Urbano-rural 256.894 10,7 10.387,2 18,4 Al norte con los corregimientos de La Leonera y El Saladito, las
comunas 1, 3 y 9. Al oriente con las comunas 10 y 17. Al sur con la
Comuna 18, el límite de la subcuenca el río Meléndez, y los corre-
gimientos Villa Carmelo y Pance.
Localidad 3 Urbano 417.242 17,3 1.863,2 3,3 Al norte con el río Cali, la comuna 2, el municipio de Yumbo. Al oriente
con el río Cauca y el municipio de Palmira. Al sur con la carrera 8 y
el límite al sur del Barrio Industrial. Al occidente con el par vial 25-26.
Localidad 4 Urbano 373.829 15,5 1.681,2 3,0 Al norte con la comuna 3, los barrios Sucre y Obrero de la comuna
9, el Barrio Industrial de la comuna 8, la carrera 8 correspondiente
a la comuna 7. Al oriente limita con la calle 70 hasta la intersección
con la vía del ferrocarril. Al sur limita con la carrera 50 (canal del río
Cañaveralejo) y comuna 17. Al occidente limita con la comuna 19.
Localidad 5 Urbano-rural 328.829 13,6 24.855,3 44 Al norte con el corregimiento Los Andes, el límite de la subcuenca
del río Cañaveralejo, las comunas 18 y 17 sobre la carrera 50 y el
trayecto del canal cvc al sur de las comunas 15 y 16 y el corregimien-
to de Navarro, hasta su desembocadura en el río Cauca. Al oriente
con el río Cauca, municipio de Candelaria (Valle) y Puerto Tejada
(Cauca). Al sur con el río Jamundí, municipio de Jamundí (Valle) y
al occidente con los municipios de Buenaventura y Jamundí, en el
quiebre de aguas de la Cordillera Occidental.
Localidad 6 Urbano 441.356 18,2 1.223,6 2,2 Al noroccidente con la calle 70 y las comunas 11, 12 y 8. Al norte
con la calle 8. Al nororiente con la Avenida Santiago de Cali y las
comunas 21 y 14. Al suroriente con el corregimiento de Navarro y
al suroccidente con el canal cvc Sur.
Localidad 7 Urbano-rural 302.872 12,6 3.042,3 5,4 Al norte con la carrera 8 hasta el límite con Candelaria puente de
Juanchito. Al oriente con el río Cauca municipio de Candelaria. Al sur
con el canal cvc Sur y al occidente con la comuna 16 y la avenida
Santiago de Cali, comunas 13 y 7.
Totales 2.412.045 100 % 56.461,4 100 % Detalle de límites a partir de planos base de cartografía oficial del
pot2014.
Fuente: elaboración propia con base en información de la Alcaldía de Santiago de Cali, Departamento Administrativo de Planeación. “Proyecciones de la Población
del Municipio de Santiago de Cali. 2006-2036” (s. f.) y medición de áreas en fuente oficial cartográfica del Municipio de Cali actualizada para pot 2014.
62
Servicios ecosistémicos Gestión integral de cuencas Aguacatal, Pichindé, Cali. Vocación de conservación y de protección de los ecosistemas.
Características sociales de la Población rural: campesina productora. Despensa agrícola del casco urbano. Población con enfoque de protección
población y conservación de ecosistemas. Población urbana de la comuna 1 (Terrón Colorado) con gran parte migrante de
otras regiones, principalmente Caldas, Cauca y Pacífico, con dinámicas en relación con la vía al mar. Población de
la comuna 2, con mejores condiciones de vida e interacción continua con el centro global de la ciudad y población
periurbana asentada en la ladera. Población de la comuna 3, en general con buenas condiciones de vida, interacción
inmediata entre centro histórico y barrios con valores patrimoniales como San Antonio y El Peñón, además de la
gran oferta de turismo gastronómico y oferta de servicios de hotelería de diferentes rangos y tipologías.
pot Zonas de renovación urbana, redensificación y conservación del patrimonio en los barrios residenciales aferentes
1
al centro histórico de Cali. Tratamiento y proyectos de mejoramiento integral de barrios en el sector de Ladera.
Propuesta de trazado para el proyecto de Tren de Cercanías en su trayecto Yumbo-Cali-Jamundí.
Dinámicas entre barrios, dinámi- Relación permanente de población rural a través de la vía al mar, con residentes de las comunas 1 y 2, en los
cas urbano-rurales sectores de Altos de Menga y Terrón Colorado. Integración permanente con el municipio de Yumbo, y su zona
industrial, además de prestación de servicios empresariales y logísticos regionales. Dinámica de actividad ecotu-
rística en sectores como el Cerro de las Tres Cruces y Cristo Rey. Ecoturismo y avistamiento de aves en el sector
de la Reserva de San Antonio cuenca del río Cali, entre otros.
Territorio Poblaciones de estratos 1, 4, 5 y 6 en suelo urbano y población del suelo rural de los corregimientos de ocho
multiestrato corregimientos.
63
Cali. Esta localidad concentra el área del segundo periodo de crecimiento his-
tórico de la ciudad hacia el sur y el primer asentamiento de origen informal en
el sector denominado Siloé (comuna 20). Mantiene por tanto una condición de
multiestrato en todos los niveles y se caracteriza por concentrar en la comuna
19 la mayor cantidad de servicios de salud y deportivos a escala urbana, me-
tropolitana y regional, además de una centralidad de abastecimiento a escala
zonal en el barrio La Alameda, que mantiene fuertes relaciones funcionales de
abastecimiento con las laderas rurales del municipio, además de sus fuentes
de abasto en la Galería Santa Helena, Cavasa y otras zonas abastecedoras
del departamento y la región (tabla 8).
Tabla 8.
Localidad 2
Localidad Criterios predominantes Explicación
Características sociales de la Población urbana con condiciones de habitabilidad vulnerables principalmente en los asentamientos
2 población informales de ladera, altos índices de densidad poblacional en la comuna 20. Mixtura con población de
estratos y condiciones de vida altos en los barrios tradicionales de Cali como Miraflores, San Fernando,
Santa Anita, Cristales. Integración con la población de la zona rural, con vivienda suburbana en crecimiento
acelerado de residencias campestres y de descanso y con sectores productores campesinos: población
rural campesina en corregimientos de Pichindé, Los Andes y parte de Villacarmelo.
Servicios ecosistémicos
Planteamiento de tratamiento y gestión integral cuenca río Cañaveralejo, Meléndez y Pichindé. Fortaleci-
miento de la gestión ambiental en zona de reserva nacional en los corregimientos de Pichindé, Villacarmelo
y Los Andes. Conformación de cordón ambiental para la mitigación de impactos negativos debido a los
asentamientos informales en el urbano periurbano.
64
Características sociales de la Esta localidad está conformada por capital humano cualificado, y un costado oriental (comuna 6) de
población población que demanda prestación de servicios sociales de manera oportuna.
pot
Planteamientos de renovación urbana en la zona industrial que actualmente está migrando de la ciudad.
La potencialidad del corredor de la carrera 8 y la vinculación del área de la Base Aérea planteada como
parque metropolitano de la ciudad. Costado oriental corredor verde Yumbo, Cali, Jamundí. Se evidencia
3 en el tratamiento del Barrio Industrial de la comuna 8, que está integrado a las comunas 4, 5, 6 y 7, debido
a que los usos y el tratamiento histórico de este barrio se caracterizan por las mismas dinámicas de los
barrios localizados sobre el eje vial de la calle 25, cuya vocación industrial está dejando este suelo vacante.
Adicionalmente, requiere potencializar una centralidad que acoja las nuevas funciones institucionales
de la localidad.
Territorio
Convergencia de estratos 1, 2 y 3.
multiestrato
– Localidad 4: urbana. Compuesta por las comunas 9 (sin los barrios Sucre y
Obrero), 10, 11 y 12 y los barrios de la comuna 8 por debajo de la carrera 8.a.
Esta localidad presenta las mayores condiciones de homogeneidad tanto en
lo social como en lo territorial. Su desarrollo histórico se asocia a ser una zona
pericentral, por tanto abarca áreas de crecimiento compacto sobre el centro
global hasta la década de los años cuarenta y áreas del segundo periodo de
crecimiento hasta los años sesenta. Su modelo urbanístico mantiene las carac-
terísticas de la ciudad tradicional; su uso predominante es la vivienda de baja
densidad y como principal centralidad se ubica la Galería de Santa Elena, con
65
Características sociales de la po- Mano de obra cualificada. Población con condiciones socioeconómicas similares. Bajas densidades
blación de población y de vivienda. Focos de inseguridad asociada a espacios de actividad comercial y de
servicios de pequeña y mediana escala, que progresivamente han ido perdiendo la actividad residencial.
pot Área aferente al corredor vial de la calle 25, proyecto del corredor verde Yumbo, Cali, Jamundí. Además
del proyecto de renovación urbana de la Galería de Santa Elena. Se incluye la zona de redensificación
4 de las comunas 9 y 10, barrios que están presentando pérdida de habitantes.
Adicionalmente, requiere potencializar una centralidad que acoja las nuevas funciones institucionales
de la localidad.
66
Características sociales de la Población altamente cualificada, mejores condiciones socioeconómicas, población con altos índices de
población calidad de vida. La población de la comuna 18 y parte de la comuna 16, con características sociales
diversas, población migrante de regiones como Nariño, Cauca y Pacífico. Por otra parte, cuenta con una
población afro localizada en los corregimientos El Hormiguero y Navarro, que presentan condiciones so-
ciales diferentes al resto del territorio rural. Los habitantes de los corregimientos de Pance, Villacarmelo y
La Buitrera presentan dinámicas y aprovechamiento de las tierras en proyectos turísticos.
Servicios ecosistémicos Conformada por área perteneciente al pnn Farallones, se han adelantado procesos de conservación y
gestión ambiental, principalmente en la protección de corredores ambientales de las cuencas de los ríos
Pance, Lili y Meléndez, como la Reserva Forestal de Uso Sostenible del río Meléndez. Adicionalmente,
cuenta con la potencialidad de promover proyectos y tratamientos de conservación y protección de la
zona de protección ambiental del río Cauca (sector de humedales) en los corregimientos El Hormiguero
y Navarro y su articulación con las cuencas de los ríos previamente listados.
5 Ciudad policéntrica El sur, como nuevo polo de desarrollo y prestación de servicios de Santiago de Cali.
pot Este sector cuenta con la zona de expansión de la ciudad, la cual está en proceso de planeación, y se irá
consolidando a medida que se vaya desarrollando. Implicación de una nueva centralidad en la zona sur,
planteada desde el pot de 2000, así como el desarrollo de infraestructura dotacional, de espacio público,
de movilidad y de servicios públicos completos para la población proyectada.
Distribución poblacional Población entre los 301.000 habitantes, con posibilidades de aumentar considerablemente con la conso-
balanceada lidación de la zona de expansión del sur de Cali de aproximadamente 600.000 habitantes.
Dinámicas entre barrios, Relaciones funcionales de la población residente de las comunas 16, 17, 18 y 22 con los sectores rurales
dinámicas urbano-rurales de Pance, La Buitrera y Villacarmelo. La dinámica funcional de la población de El Hormiguero y Navarro
con otros municipios como Jamundí y Puerto Tejada, así como también aprovechamiento de zonas de
esparcimiento frecuentemente en el río Pance y sus alrededores.
67
Características sociales de la po- Concentración de población afro y población migrante de otros territorios: zona rural, municipios vecinos
blación y departamento. Demandas poblacionales para suplir las necesidades básicas insatisfechas (nbi) como
retos para la administración pública y también como potencialidades en términos de culturales y deportivos.
Servicios ecosistémicos Acciones focalizadas para la gestión integral del Jarillón del río Cauca.
7 pot Este sector tiene la posibilidad de proyectos estratégicos de Mejoramiento Integral de Barrios, para solventar
necesidades de condiciones de habitabilidad de la población residente. También están incluidos el proyecto
del Pondaje, Charco Azul y el Ecoparque Aguas de Navarro.
Dinámicas entre barrios, dinámicas Relaciones funcionales de la población residente de las comunas 7, 14 y 21 y corregimiento de Navarro,
urbano-rurales hasta el canal cvc Sur. Relación histórica y funcional con comunidades residentes.
Como una etapa final, este escenario 3 de división de localidades propuesto por
las universidades de la Alianza, junto con dos escenarios más desarrollados por
el equipo técnico del dapm de Santiago de Cali, se llevaron como opciones y base
del trabajo participativo en talleres con actores de diferente índole en comunas y
corregimientos, retroalimentación que aportó a la construcción de una propuesta
final de escenario concertado (mapa 4) que direccionó la elaboración del Proyecto
de Acuerdo gestionado por la Alcaldía ante el Concejo Municipal en el segundo
semestre de 2019.
68
69
orientación del presupuesto, tanto local como distrital. En el ámbito territorial, cada
una de las localidades presenta potencialidades para acoger uno o más de estos
apellidos como enfoques de dinamización económica, social, cultural e institucional.
El Escenario 3 aquí propuesto por la Alianza de Universidades, respeta en alta pro-
porción la división territorial histórica de comunas-barrios y corregimientos-veredas,
con el propósito de salvaguardar la identidad cultural y territorial adquirida a lo largo
de los años, y la posibilidad de seguir investigando las problemáticas territoriales a
partir de fuentes estadísticas nacionales (censos de población y vivienda, encuestas
sociales, otras variables históricas).
Otras divisiones territoriales como las Unidades de Planificación Urbana (upu) y las
Unidades de Planificación Rural (upr) consignadas en el pot de Cali 2014 fueron
tenidas en cuenta, pero en ningún momento se consideraron decisivas para la
división en localidades.
El mapa 1 y la tabla 2 consignan una síntesis de la caracterización socioeconómi-
ca del área urbana de Santiago de Cali en dos niveles, detallada en ocho zonas
homogéneas base para la delimitación de localidades, que a su vez se engloban
entre sí para establecer tres grandes zonas homogéneas que muestran con mayor
claridad la alta segregación socioespacial de la ciudad y la ubicación periférica de
los estratos más bajos. Estas localidades concentran las mayores densidades de
población y de vivienda, razón por la cual se hizo muy difícil conformar las locali-
dades del oriente de la ciudad en condiciones de multiestrato y mantener al mismo
tiempo equilibrio en la talla poblacional. Uno de los mayores retos para el Distrito es
el diseño y la implementación de modelos institucionales innovadores que atiendan
necesidades reales de la población, históricamente limitada en la gestión de las
condiciones de calidad de vida urbana y rural.
Muchas de las variables desde la óptica social que pudieron tenerse en cuenta para
la construcción de escalas geográficas sociales con homogeneidad relativa, deben
considerarse más bien como retos y desafíos para los nuevos funcionarios locales.
En este sentido, la nueva división de localidades debe obedecer más a criterios
de características de sus habitantes, que a problemas o síntomas sociales: temas
como la inseguridad, la ausencia de infraestructuras, los bajos niveles de ingreso,
la integración entre estratos, etc., deben ser prioridad en el nuevo modelo de go-
bernanza antes que un criterio de división territorial. Igual consideración se deberá
tener con variables y necesidades ambientales, particularmente en suelo rural.
70
71
72
73
doi: 10.51564/2021.06
77
Política de 1991.
Distrito Turístico, Cultural e Histórico Acto Legislativo 3 del 3 de noviembre de 1989,
de Santa Marta reafirmado en el artículo 356 de la Constitución
Política de 1991.
Distrito Especial Industrial y Portuario Acto Legislativo 1 de 1993.
de Barranquilla
78
Revisión de la literatura
Los algoritmos evolutivos, de los cuales hacen parte los algoritmos genéticos, se
han utilizado desde hace varias décadas para resolver problemas de optimización
geográfica, desde localización, gestión del recurso natural, selección de reservas
79
Datos
Para construir una división de localidades para el Distrito de Santiago de Cali, me-
diante la aplicación de un algoritmo genético, se emplearon diez bases de datos
de las fuentes de información dispuestas por la Alcaldía. Gran parte de los datos
se encontraba almacenadas en shapefiles (formato que almacena la ubicación
geométrica y atributos de entidades geográficas), por lo que se procesó la infor-
mación georreferenciada para obtener el dato de interés por barrio o por comuna.
Finalmente, las bases de datos que se seleccionaron se caracterizaron porque la
información se pudo extraer a nivel de comuna o se pudo agregar fácilmente a
este nivel.
La primera base de datos provee información sobre el número de equipamientos
por barrios que hay de salud, administración pública, bienestar, cultura, educación,
recreación y seguridad (véase en la tabla 2 la información a nivel de comunas).
La segunda base de datos corresponde al número de habitantes por barrio y la ter-
cera al número de comedores públicos por comuna.1 La cuarta presenta el número
de puestos de salud, centros de salud, hospitales y clínicas. Esta base de datos se
construyó a partir de la información de Cali en cifras 2016. La quinta corresponde
al número de colegios públicos por comuna; la sexta contiene información del
número de empresas por comuna a 2016 y proviene de la Cámara de Comercio
de Cali. La séptima base contiene información sobre cuántos barrios por comuna
son considerados tio. La octava fuente contiene el número de bienes inmuebles
propiedad del municipio que este ha destinado a educación, a iglesias, a seguridad
ciudadana y a servicios generales por comuna. La novena base corresponde a los
porcentajes de lados de manzana con estratos 1, 2, 3, 4, 5 y 6 por cada comuna.
Estos datos se extrajeron de Cali en cifras 2016.
La última base de datos corresponde a la matriz de adyacencia de las comunas, la
cual representa algebraicamente cuáles comunas comparten un límite geográfico
1 Los datos por comuna de esta base de datos y las siguientes se encuentran en el anexo 1.
80
Tabla 2.
Número de equipamientos
Comuna Admón.
Salud Bienestar Cultura Educación Recreación Seguridad
Pública
1 3 1 6 1 18 2 3
2 38 13 18 6 33 9 12
3 6 8 13 15 20 1 9
4 6 1 18 1 31 9 2
5 7 2 11 1 14 8 3
6 6 1 24 3 18 7 4
7 6 1 15 4 25 8 2
8 9 3 27 2 36 13 2
9 5 2 8 1 18 0 4
10 6 1 11 2 22 15 5
81
19 1 1 0 1 0 0
20 0 0 1 0 0 0
21 0 0 0 0 0 0
22 1 0 0 0 0 0
Fuente: elaboración propia.
Metodología
La metodología elegida para definir las comunas que pertenecen a cada una de las
localidades se basa en la aplicación de un algoritmo genético. Esta se va a imple-
mentar bajo dos escenarios, suponiendo que el distrito tiene (1) seis localidades y (2)
siete localidades. A continuación, se introduce los principales conceptos asociados
a este algoritmo, sus componentes, las restricciones impuestas, el proceso intuitivo
bajo el cual opera el algoritmo, así como algunas limitaciones.
Los algoritmos genéticos están inspirados en el proceso evolutivo biológico y sus
principales componentes son:
– Genes: indican a qué localidad pertenece la comuna, pueden tomar un valor
que va de 1 a 6, o de 1 a 7 para el escenario de 7 localidades.
– Cromosomas: son vectores de 22 x 1, donde cada celda representa una de las
22 comunas que componen el área urbana del municipio.
– Método para crear los genes de la primera población: aleatorio.
– Tamaño de la primera población: 500 cromosomas.
– Función de evaluación: contiene las restricciones y evalúa cada cromosoma,
buscando encontrar aquel que minimiza el valor de la función de evaluación.
– Parámetros genéticos de la mutación: indica cuál es la probabilidad de que un
gen se modifique aleatoriamente. Se eligió una tasa del 5 %.
– Parámetros genéticos de recombinación: indica cuántos cromosomas se copian
cada vez que se forma una nueva generación; son una forma de escoger los
82
83
84
Resultados
Distrito compuesto por seis localidades
El resultado de dividir las 22 comunas en 6 localidades mediante el algoritmo ge-
nético se encuentra en la tabla 4 y su respectiva visualización en la figura 2. Se
observa que, en términos de distribución de estratos al interior de las localidades,
85
Tabla 4.
Comunas por localidad en distrito con seis localidades
Localidad Comunas Localidad Comunas
3 1
CALI DISTRITO ESPECIAL: POLÍTICAS PÚBLICAS, ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y DESCENTRALIZACIÓN
4
1 19 2
20 11
10 13
17 14
2 5
18 15
22 16
4 21
5 8
3
6 6 9
7 12
Fuente: elaboración propia.
Figura 2.
División de Santiago de Cali en seis localidades
86
87
16 5 19
2 17 20
22 3
6 4
7 5
3 8 1
9 7 2
6
Fuente: elaboración propia.
Figura 3.
División de Santiago de Cali en siete localidades
88
Tabla 6.a
N.º N.º Comedores N.º Barrios Bienes inmuebles propiedad del municipio Puestos N.º Centros de N.º N.º Colegios
Localidad
Empresas comunitarios tio
Educación Iglesias Seguridad Servicios de salud salud/hospitales Clínicas públicos
1 5856 78 34 6 17 13 6 18 6 0 37
2 9439 6 5 2 6 6 3 2 3 3 23
3 9760 13 15 3 4 8 6 5 6 1 59
4 6591 4 5 2 5 5 3 4 5 0 59
5 10.275 26 12 2 9 6 3 10 2 14 39
6 15.630 2 7 7 6 9 10 2 5 2 42
7 12.225 12 13 2 13 7 14 7 3 10 28
Tabla 7.
Características distrito con siete localidades
Porcentaje de lados de manzana por estrato Equipamientos
N.º
Localidad Estrato Estrato Estrato Estrato Estrato Estrato Admón.
Habitantes Salud Bienestar Cultura Educación Recreación Seguridad
1 2 3 4 5 6 Pública
89
De ahí a que la partición que se sugiere como base para la construcción de la dis-
tribución final del territorio en localidades haya sido esta última, con el limitante de
que no se logró incluir la información del componente rural debido a su ausencia.
Aparte de lo anterior, la aplicación de este algoritmo tiene algunas limitaciones: (1) su
aplicación no garantiza que se vaya a encontrar una solución que logre cumplir con
todas las restricciones impuestas; (2) cada vez que se corre el algoritmo se puede
hallar una solución diferente, debido a que la inicialización de este es aleatoria,
y (3) la división que se logra depende de las restricciones impuestas, por tanto el
algoritmo no puede tener en cuenta elementos que pueden ser importantes, como
la presencia de barreras invisibles, pero para los cuales no existen datos. Estas
limitaciones justifican que los resultados se contrasten, complementen y mejoren
con la implementación de metodologías de otras ciencias, y con las observaciones
de expertos en materia de seguridad, política, urbanismo, derecho, entre otras.
Referencias
– Bacao, F., Lobo, V. & Painho, M. (2005). Applying genetic algorithms to zone design.
Soft Computing, 9(5), 341-348.
– Balling, R. J., Taber, J., Day, K. & Wilson, S. (2000). Land use and transportation planning
for twin cities using a genetic algorithm. Transportation Research Record, 1722(1), 67-74.
– Calthorpe, P. & Fulton, W. (2001). The regional city. Island Press.
– Han, R. & Liu, J. (2017). Spectral clustering and genetic algorithm for design of district
metered areas in water distribution systems. Procedia Engineering, (186), 152-159.
– Homayouni, H. (2007). A genetic algorithm approach to space layout planning optimiza-
tion. [Link]
– Kado, K. (1995). An investigation of genetic algorithms for facility layout problems. http://
[Link]/ObjKWe
– Lowry, M. B. (2004). Coordinated regional and city planning using a genetic algorithm.
All Theses and Dissertations, 151.
– Mitchell, M. (1995). Genetic algorithms: an overview. Complexity, 1(1), 31-39. [Link]
[Link]/~mm/cs410-510-winter-2005/ga- [Link]
90
91
92
1 558 2 4 na 1 na na 2 1 0 0 0 13
2 9416 3 2 1 5 4 13 1 0 0 0 10 7
3 9631 1 3 5 1 3 8 1 0 1 1 2 15
4 3127 1 4 2 na 2 1 1 3 0 0 0 22
5 2872 0 0 na 5 4 1 0 1 0 0 0 5
6 2251 7 7 1 7 3 1 4 2 0 0 0 8
7 1571 7 7 1 2 2 2 3 1 0 1 0 20
8 3876 2 5 1 1 2 2 1 1 0 1 1 27
9 4313 4 3 1 1 4 2 1 2 0 0 0 12
10 3551 0 1 na 1 1 1 1 3 0 0 0 19
11 1907 0 0 1 2 3 2 2 1 0 0 0 21
12 1133 4 4 1 2 1 na 1 1 0 0 0 19
13 1789 14 13 2 8 3 na 8 1 0 1 0 14
14 1627 23 10 4 6 4 2 5 2 0 0 0 11
15 1397 20 6 na 3 3 3 4 1 0 0 0 10
16 1596 6 5 2 2 2 na 2 1 0 1 0 21
17 5698 0 0 na 3 2 2 0 1 0 0 3 2
18 1698 17 6 na 3 2 1 5 1 3 0 0 11
19 8095 1 1 2 6 2 2 1 0 1 0 14 23
20 482 8 5 na na 2 na 4 1 0 0 0 5
21 1043 21 5 na na 3 1 1 1 0 0 0 2
22 2145 0 0 na 1 2 1 0 0 0 0 0 na
93
doi: 10.51564/2021.07
Naturaleza jurídica
De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 286 de la Constitución Política, “son en-
tidades territoriales los departamentos, los distritos, los municipios y los territorios
97
1. El Concejo Distrital.
2. El Alcalde Distrital.
4. Las entidades que el Concejo, a iniciativa del Alcalde Distrital, cree y organice.
98
Aspectos jurídicos
Homogeneidad relativa
El ordenamiento colombiano contempla en la Ley 1617 de 2013 el régimen al cual
están sometidos los distritos especiales. Así, al revisar las normas que lo componen,
y de manera puntual lo relacionado con la división del territorio distrital, compuesto
en el municipio por comunas y corregimientos, se halla el artículo 34 donde se
expone el criterio por excelencia para tal escisión:
Artículo 34. Los distritos estarán divididos en localidades, de acuerdo con las
características sociales de sus habitantes, con homogeneidad relativa desde
el punto de vista geográfico, social, cultural y económico. (Cursivas fuera del
texto original)
En las normas colombianas que hacen parte del derecho duro no existe un artículo
que defina con certeza lo que es la homogeneidad relativa como criterio para el
establecimiento de las localidades en los distritos especiales. De allí que se deba
recurrir a diversas disciplinas para darle sentido a tal situación, y a un único fallo
de la Corte Constitucional donde si bien no se define en sí, se da un marco de
referencia al respecto.
En relación con ello se halla que “homogéneo” hace referencia, según la Real
Academia Española (rae), a dos acepciones: en primer lugar, a todo aquello que
está formado por elementos con características comunes referidas a su clase o
naturaleza, lo que permite establecer entre ellos una relación de semejanza y uni-
99
Por último, Infestas y Lambea (1997) son quienes realizan una mayor aproxima-
ción de este concepto hacia el ordenamiento territorial, pues el efecto de esta
es el de la definición de áreas geográficas a partir del conjunto de factores que
100
101
102
Figura 1.
Componentes del pot
Componente general
Políticas, objetivos,
estrategias y acciones de
contenido estructural
Componente urbano
y componente rural
Programa de ejecución
103
Figura 2.
Vigencia y plazos de revisión
Largo
Alcalde 1 Alcalde 2 Alcalde 3
plazo
Mediano
Alcalde 1 Alcalde 2
plazo
Corto
Alcalde 1
plazo
104
Art. 5, Inc. 1 y 2, Decreto 4002 de 2004
Al inicio del periodo constitucional y únicamente
sobre los contenidos que se han vencido.
Revisión y ajuste por vencimiento
[Link] 104 de vigencia Art. 189, Decreto 019 de 2012 12/3/21 12:41 PM
Incorporación de la gestión del riesgo
en la revisión de los POT.
Atendiendo que, al momento de darse la transición de la ciudad de Santiago de
Cali de municipio a Distrito Especial, el pot vigente se encuentra en la revisión
a corto plazo, es necesario establecer cuál debe ser el camino, jurídicamente
viable, para realizar el ajuste de esta norma y para que la administración pueda
responder ante las necesidades de la nueva configuración. Lo anterior dado que
el pot es fundamental para los municipios y distritos, en la medida en que bajo
un enfoque territorial determina la planificación económica, social, ambiental e
institucional prevista en el Plan de Desarrollo, racionalizando las intervenciones
sobre el territorio y orientando su desarrollo y aprovechamiento sostenible (dnp,
De ahí que se dé lugar al rastreo normativo en busca del momento idóneo para una
revisión y ajuste del pot. Advierte, además, que la Ley 1454 de 2011, o Ley Orgánica
de Ordenamiento, en el artículo 29, numeral 3.º, literal A, contempla la competencia
de los distritos especiales para dividir el territorio en localidades de acuerdo con las
características sociales de sus habitantes y, en ese sentido, atribuir competencias
y funciones administrativas, funciones que están íntimamente relacionadas con el
desarrollo del Plan de Ordenamiento.
1 Se presenta un error en la redacción del segundo inciso del artículo citado. Al hacer referencia al “artículo 28
anteriormente citado”, se refiere al artículo 28 de la Ley 388 de 1997, en el cual se expresan los términos de
vigencia y de revisión de los pot.
105
Esta norma, a criterio del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio (s. f.), se refiere
a la revisión y modificación del pot en cualquier momento del proceso de imple-
mentación, siempre que aquellas se soporten técnicamente.
De lo anterior se puede establecer que este tipo de revisión es viable siempre que se
tenga en cuenta el artículo 1.º de la Ley 902 de 2004, tal como lo expone la norma
precitada. En él se manifiestan las normas urbanísticas estructurales:
Son las que aseguran la consecución de los objetivos y estrategias adoptadas en
el componente general del plan y en las políticas y estrategias de mediano plazo
del componente urbano. Prevalecen sobre las demás normas, en el sentido de
que las regulaciones de los demás niveles no pueden adoptarse ni modificarse
contraviniendo lo que en ellas se establece.
106
[…]
De esto se entiende que las revisiones y los ajustes se podrán dar en cualquier
momento del proceso de implementación del pot, siempre que se presenten las
situaciones excepcionadas allí plasmadas. Tras el análisis de este artículo se puede
determinar que la configuración de la ciudad de Santiago de Cali constituye a su vez
la excepción de interés público, ya que a través de ella se ofrece un mayor grado
de descentralización de la administración y, por ende, una amplia cobertura en la
prestación de servicios públicos y en la cobertura y satisfacción de necesidades
de la comunidad (Rico y Rosero, 2014).
En síntesis, por medio del pot se surte planificación y gestión de las entidades te-
rritoriales y, además, de un proceso de construcción colectiva de país, que se debe
dar de manera progresiva, gradual y flexible, tendiente a lograr una adecuada orga-
nización político-administrativa del Estado en el territorio. Así, en la categorización
de los municipios hacia distritos nace la duda sobre la transición del pot en relación
con la pérdida de competencia de instituciones y figuras para su implementación,
pues se debe dar una revisión y posible modificación que se encuentre por fuera
de los plazos contemplados en la ley colombiana (corto, mediano y largo).
Se advierte que, frente a este escenario, se postulan dos posibles salidas (figura
3). La primera mediante la modificación excepcional de norma urbanística, donde
al proponerse en el nuevo modelo de administración distrital figuras que conlleven
la reestructuración de las entidades desconcentradas o descentralizadas en las
107
Programa de ejecución
de necesidades de la comunidad.
CALI DISTRITO ESPECIAL: POLÍTICAS PÚBLICAS, ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y DESCENTRALIZACIÓN
Figura 3.
Formas de revisión y ajuste del pot
108
Estas jal encuentran su fundamento en los artículos 318, 323 y 324 de la Carta;
en ellos se ha estipulado que, en relación con los municipios, en cada comuna o
corregimiento habrá una junta de elección popular, integrada por el número de
miembros que la ley determine; asimismo que, cuando se trata de localidades,
habrá una junta por cada una de ellas, elegida por cuatro años e integrada por no
menos de siete ediles y se determinará el número de estos atendiendo la población
109
Los particulares solo son responsables ante las autoridades por infringir la
Constitución y las Leyes. Los servidores públicos lo son por la misma causa y
por omisión o extralimitación en el ejercicio de sus funciones.
Lo anterior equivale a dar por sentado que mientras los particulares pueden
hacer todo aquello que no les esté expresamente prohibido por la Constitución
y la ley, los funcionarios del Estado tan solo pueden hacer lo que estrictamen-
te les está permitido por ellas. Y es natural que así suceda, pues quien está
detentando el poder necesita estar legitimado en sus actos, y esto opera por
medio de la autorización legal.
110
111
112
113
114
115
116
117
cional, 1996-B)
Así mismo, ha sostenido que el concepto que emita el Consejo Territorial de Planea-
ción sobre el proyecto de Plan de Desarrollo de la entidad territorial, de su respectivo
nivel, es obligatorio para que el acuerdo u ordenanza que lo apruebe tenga validez
(Corte Constitucional, 1996-A). Igualmente, esta corporación se refiere al papel de
los consejos frente al Plan de Desarrollo, señalando que
la realización del principio de participación consagrado en la Carta Política exige
que la actuación del Consejo Nacional de Planeación y de los consejos territo-
riales, como instancias para la discusión del plan de desarrollo, se garantice no
solo en la fase de aprobación sino también frente a las modificaciones del Plan,
lo que le otorga a dichos consejos permanencia institucional para el cumplimiento
de su función consultiva. (Corte Constitucional, 2003)
En consecuencia, el dnp plantea que la función consultiva de los Consejos Terri-
toriales no acaba en la fase de discusión del Plan, sino que esta se extiende a las
siguientes etapas relacionadas con su modificación (esap y dnp, 2011).
Teniendo estas normas presentes, no se encuentra ninguna distinción entre cómo
deben funcionar los Consejos Territoriales de Planeación en los entes que tienen la
categoría de municipio frente a aquellos que ostentan la de distritos especiales; por
tanto, en la categorización de la ciudad de Santiago de Cali en uno, no se afectaría
el funcionamiento de dichos consejos, salvo por la calificación que se les ha dado
en la ciudad como Consejos Municipales de Planeación.
En síntesis, el papel principal de los Consejos Territoriales de Planeación es el de
servir como instancia fundamental en los procesos de planeación de las entida-
des territoriales, garantizando, por demás, la participación ciudadana tanto en la
construcción como en la evaluación de políticas públicas. Lo anterior atendiendo
la finalidad estatal de facilitar la participación de todos en las decisiones que los
afectan y en la vida económica, política, administrativa y cultural.
No obstante, tras el rastreo normativo y jurisprudencial, no se entrevé que exista un
tratamiento diferencial entre los Consejos Territoriales de Planeación municipales
y distritales. Por ello, al darse la transición de la ciudad de Cali hacia un Distrito
Especial, esta figura deberá atenderse bajo las normas generales que le corres-
ponden a los Consejos Territoriales municipales.
118
119
120
Se advierte, por tanto, que no es posible que se determine una competencia res-
tringida a la autoridad ambiental urbana al suelo urbano, y asignarle a otra entidad,
como las car competencias sobre el medio ambiente en territorio considerado dentro
del instrumento de planificación. En esta función se estaría privilegiando la división
político-administrativa por encima de la integralidad del medio ambiente (Velásquez,
121
Conclusiones
Cabe resaltar que la categorización como Distrito Especial permite dar un paso
más en la consolidación de una estructura administrativa que exige la articulación
y optimización de acciones en sectores específicos reconocidos como atribuciones
especiales en la Ley 1933 de 2018, y que fueron trabajados y fortalecidos en la
reforma administrativa de 2016.
122
Referencias
– Avendaño, M. (2005). La homogeneidad del pluralismo. Revista Electrónica de Filosofía,
(1).
– Barría Paredes, M. (2011). El elemento de interpretación gramatical: su origen en Sa-
vigny, algunos autores modernos y la doctrina nacional. Ars Boni et Aequi, 7(2). http://
[Link]/icsyc/wp-content/uploads/2011/09/[Link]
– Botero, N. (2017). Una reforma administrativa que estaba pendiente. En P. Sanabria &
E. Rodríguez (eds.), Transformar lo público: perspectivas sobre la reforma administrativa
de Santiago de Cali de 2016. Editorial Universidad Icesi.
123
124
125
Mendoza Martelo].
– Definición. (s. f.). Definición de conformación. [Link]
– Departamento Administrativo Nacional de Estadística (dane). (s. f.). Conceptos Básicos.
[Link]
– Departamento Nacional de Planeación (dnp). (2015). Rutas especializadas para la
formulación de los Planes de Desarrollo Territorial. [Link]
uploads/2015/12/15Rutas-Especializadas-Plan-de-Ordenamiento-Territorial-Muncipal-
[Link]
– Dromi, R. (1998). Derecho Administrativo (7.ª ed.). Ciudad Argentina.
– Escuela Superior de Administración Pública (esap) & Departamento Nacional de Pla-
neación (dnp). (2011). El papel de los Consejos Territoriales de Planeación (ctp). https://
[Link]/CDT/Consejo%20Nacional%20de%20Planeacin/Guia%20
Consejos%20Territoriales%[Link]
– González, J. (1990). Sociología de las culturas subalternas (2.ª ed.). Universidad Autó-
noma de Baja California.
– Hernández, P. (1999). Descentralización, desconcentración y delegación en Colombia.
Legis.
– Hogg, M. & Vaughan, G. (2008). Psicología social (5.ª ed.). Editorial Médica Paname-
ricana.
– Infestas, A. & Lambea, M. (1997). Los intereses de la sociología actual. Proyecto A
Ediciones.
– Jiménez Barrero, C. (2007). Desconcentración administrativa: el caso de las loca-
lidades en el Distrito Capital [tesis de especialización inédita]. Escuela Superior de
Administración Pública. [Link]
desconcentraci%C3%B3n%20administrativa%20el%20caso%20de%20las%20locali-
dades%20del%20distrito%[Link]
– Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio. (s. f.). Marco general. Revisión y ajuste del
Plan del Ordenamiento Territorial.
– Orellana, L. (2000). La supletoriedad de las leyes. Revista Chilena de Derecho, 27(4).
[Link]
126
127
doi: 10.51564/2021.08
131
132
133
134
11 Los que siguen, dependiendo de la magnitud son los concejos de M=21; casos como los de Cali, Medellín,
Barranquilla o Bucaramanga, en los que el umbral fáctico es del 3,4 % superior al 3 % del Senado.
135
Fórmula de conversión Divisor D’Hondt (cifra repartidora Divisor D’Hondt (cifra repartidora
CALI DISTRITO ESPECIAL: POLÍTICAS PÚBLICAS, ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y DESCENTRALIZACIÓN
12 En ambos casos fue omitido el puesto censo debido a la distorsión que produciría de los resultados. De hecho,
el grueso de los votantes que ejercen el derecho al sufragio en él, lo hacen porque no han solicitado que se les
asigne un puesto de votación específico, designándosele este por defecto.
Lo anterior produce que se concentre una cantidad notablemente alta de votantes (es el puesto más grande de
la ciudad), entre los que una enorme proporción no está domiciliada en la localidad. No es un tema menor, pues
debería ser tenido en cuenta para la elección de los ediles de la localidad en la que este puesto está físicamente,
ya que la mayor parte de los ediles podrían ser elegidos por votantes ajenos al territorio.
136
13 Mientras que hoy 37 comunas y corregimientos manejan de forma agregada un presupuesto de alrededor
de $30.000 millones. Las seis localidades diseñadas en este caso tendrían uno no menor (también de forma
agregada) a los $110.000 millones.
14 Ya sea en la “versión más deseable” de una campaña basada en ideas y proyectos, hasta en otras fundadas
en intercambios de tipo particularista, como pueden ser el clientelismo y el patronazgo.
137
Figura 2.
Resultados por localidad 2015. Partidos de mayor tamaño
Fuente: elaboración propia con datos de la Registraduría Nacional del Estado Civil (preconteo).
138
Figura 4.
Resultados por localidad 2015. Partidos de tamaño intermedio
Fuente: elaboración propia con datos de la Registraduría Nacional del Estado Civil (preconteo).
139
Fuente: elaboración propia con datos de la Registraduría Nacional del Estado Civil (preconteo).
Por último, en el grupo de partidos con las votaciones más pequeñas pueden ser
ubicados la Alianza Social Independiente (asi), el Movimiento Alternativo Indígena
y Social (mais), junto a la Unión Patriótica (up) que en la última elección se presentó
coaligado a Colombia Humana (ch) y la desaparecida Opción Ciudadana (op), cuyo
lugar fue ocupado por la Alianza Democrática Afrocolombiana (ada), que se lanzó
por primera vez en elecciones locales (figuras 6 y 7).
Figura 6.
Resultados por localidad 2015. Partidos de menor tamaño
Fuente: elaboración propia con datos de la Registraduría Nacional del Estado Civil (preconteo).
140
Naturalmente, los porcentajes de votos que cada uno de los partidos obtuvo en
cada periodo, incluso aquellos que no cambiaron de segmento, no son idénticos,
experimentándose, en algunos casos, variaciones sensibles (que seguramente
seguirán existiendo durante los próximos comicios).
Una vez analizada la distribución de los sufragios en las seis localidades diseñadas,
es tiempo de revisar la adjudicación de asientos para cada partido en cada una
de ellas. Como se mencionó, esta se realizaría a través de una fórmula de divisor
D’Hondt,15 pudiéndose apreciar con precisión el número de curules que hubiese
obtenido cada una de las fuerzas en las tablas 2 y 3.
La revisión de los resultados de las últimas elecciones municipales (2019) permite
apreciar que no existen partidos predominantes en ninguna de las seis localidades
diseñadas. De hecho, en el mejor de los casos, las fuerzas más votadas alcan-
zan un 33 % de las curules (el Partido Liberal en la localidad 2 de la simulación
M=9, donde alcanza 3 de 9 asientos),16 apreciándose sistemáticamente un alto
nivel de fragmentación. Del mismo modo que sucediera desde el punto de vista
electoral, dentro de las corporaciones existe un escenario caracterizado por la
existencia de partidos medianos (plc, psun, av, pcc) o pequeños (cr, ColRen, cjl,
cd y pda). Evidentemente esto no representa una situación excepcional; por el
15 Como se mencionó, Nohlen (1998) señala que este tipo de fórmula de conversión tiende a producir un leve
efecto sobre la proporcionalidad, beneficiando ligeramente a los partidos grandes por sobre los pequeños. Sin
embargo, ejercicios de simulación en los que se la comparó con otro tipo de fórmulas, como el cociente Hare
(que debería beneficiar, por el contrario, a los partidos más chicos), muestra que este tipo de resultados no se
produce en todos los casos de manera automática.
16 Cabe señalar que esta es una situación excepcional ya que, en el resto de los casos, el mayor porcentaje de
escaños obtenido por algún partido es del 26,6 %.
141
n % n % n % n % n % n % n % n % n % n % n % n % n % n %
1 3 20 3 20 3 20 2 13,3 1 6,6 1 6,6 1 6,6 1 6,6 0 0 n/u n/u n/u n/u n/u
2 4 26,6 3 20 2 13,3 2 13,3 1 6,6 1 6,6 1 6,6 0 0 1 6,6 n/u n/u n/u n/u n/u
3 3 20 3 20 3 20 3 20 1 6,6 1 6,6 1 6,6 0 0 0 0 0 0 n/u n/u n/u n/u
CALI DISTRITO ESPECIAL: POLÍTICAS PÚBLICAS, ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y DESCENTRALIZACIÓN
4 3 20 2 13,3 3 20 2 13,3 2 13,3 1 6,6 1 6,6 1 6,6 0 0 n/u n/u n/u n/u n/u
5 3 20 3 20 3 20 2 13,3 1 6,6 1 6,6 1 6,6 1 6,6 0 0 n/u n/u n/u n/u n/u
6 3 20 4 26,6 3 20 2 13,3 1 6,6 1 6,6 0 0 1 6,6 0 0 0 0 n/u n/u n/u n/u
Total 19 21,1 18 20 17 18,8 13 14,4 7 7,7 6 6,6 5 5,5 4 4,4 1 1,1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
2019 M=9
plc psun av pcc cr ColoRen cjl cd pda mira ada asi ch-up mais
n % n % n % n % n % n % n % n % n % n % n % n % n % n %
1 2 22,2 2 22,2 2 22,2 1 11,1 1 11,1 0 0 n/u 1 11,1 n/u n/u n/u n/u n/u n/u
2 3 33,3 2 22,2 2 22,2 1 11,1 1 11,1 n/u n/u n/u n/u n/u n/u n/u n/u n/u
3 2 22,2 2 22,2 2 22,2 1 11,1 1 11,1 1 11,1 n/u n/u n/u n/u n/u n/u n/u n/u
4 2 22,2 2 22,2 2 22,2 1 11,1 1 11,1 1 11,1 0 0 n/u n/u n/u n/u n/u n/u n/u
5 2 22,2 2 22,2 2 22,2 1 11,1 1 11,1 0 0 n/u 11,1 n/u n/u n/u n/u n/u n/u
6 2 22,2 2 22,2 2 22,2 1 11,1 1 11,1 n/u n/u 1 11,1 n/u n/u n/u n/u n/u n/u
Total 13 24 12 22,2 12 22,2 6 11,1 6 11,1 2 3,7 0 0 3 5,5 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
17 Aunque cabe destacar que el decrecimiento del pcc es mucho más evidente desde el punto de vista del número
de asientos que de su porcentaje.
142
18 Es interesante tener en cuenta que el rendimiento que este partido exhibe en el escenario de disminución de
la magnitud, parece estar directamente relacionado con la pérdida de representación que experimentan otras
fuerzas que aspiran a obtener votos de electorados ideológicamente afines a los de cd como cjl y el pcc.
19 Este autor toma la noción de nacionalización desarrollada por distintos autores (Jones & Mainwaring, 2003;
Bochsler, 2010) y la transforma en municipalización para analizar el tipo de relación que los partidos tienen
con el territorio en las elecciones locales. Desde este punto de vista, un partido con una votación parejamente
distribuida está municipalizado (equivalente de nacionalizado).
143
Tabla 3.
Distribución de curules por partido con M=15 y M=9 (2015)
CALI DISTRITO ESPECIAL: POLÍTICAS PÚBLICAS, ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y DESCENTRALIZACIÓN
2015 M=15
plc psun cr pcc av cd mira pda asi op up
n % n % n % n % n % n % n % n % n % n % n %
1 3 20 3 20 3 20 3 20 1 6,6 2 13,3 n/u n/u n/u n/u n/u
2 4 26,6 4 26,6 3 20 2 13,3 1 6,6 0 0 0 0 1 6,6 n/u n/u n/u
3 4 26,6 4 26,6 3 20 3 20 1 6,6 0 0 0 0 n/u n/u n/u n/u
4 4 26,6 4 26,6 3 20 3 20 1 6,6 0 0 0 0 n/u n/u n/u n/u
5 3 20 3 20 3 20 2 13,3 2 13,3 2 13,3 0 0 0 n/u n/u n/u
6 3 20 4 26,6 3 20 2 13,3 1 6,6 1 6,6 1 6,6 0 n/u n/u n/u
Tot 21 23,3 22 24,4 18 20 15 16,6 7 7,7 5 5,5 1 1,1 1 1,1 0 0 0 0 0 0
2015 M=9
plc psun cr pcc av cd mira pda asi op up
n % n % n % n % n % n % n % n % n % n % n %
1 2 22,2 2 22,2 2 22,2 1 11,1 1 11,1 1 11,1 n/u n/u n/u n/u n/u
2 3 33,3 2 22,2 2 22,2 2 22,2 0 11,1 n/u n/u n/u n/u n/u n/u
3 2 22,2 2 22,2 2 22,2 2 22,2 1 11,1 n/u n/u n/u n/u n/u n/u
4 3 33,3 2 22,2 2 22,2 2 22,2 0 0 n/u n/u n/u n/u n/u n/u
5 2 22,2 2 22,2 2 22,2 1 11,1 1 11,1 1 11,1 n/u n/u n/u n/u n/u
6 2 22,2 2 22,2 2 22,2 1 11,1 1 11,1 1 11,1 n/u n/u n/u n/u n/u
Tot 14 25,9 12 22,2 12 22,2 9 16,6 4 7,4 3 5,5 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
144
Consideraciones finales
Como se planteó desde el inicio del trabajo, la entrada en vigor del distrito afectará
sensiblemente el escenario electoral en lo referido a las jal y las dinámicas políticas
del distrito. Indiscutiblemente el diseño de las localidades influirá de algún modo en
los resultados; sin embargo, independientemente de este, si se evita la utilización
de gerrymandering (diseño electoralmente estratégico del “dibujo” de los distritos),
otros tipos de arreglos institucionales pueden adquirir una capacidad de impacto
aún mayor. Se hace referencia, específicamente, a la magnitud de los distritos elec-
torales, cuya variación produce cambios significativos en la representación política.
145
niveles de transfuguismo que exhibe buena parte de los actores políticos, puede
mostrar importantes variaciones del panorama electoral.
Referencias
– Abadía, A. (2014). Opciones políticas, comunas y votos. Distribución territorial de los
apoyos electorales a la Alcaldía de Santiago de Cali 2003-2011. Trans-pasando Fron-
teras, (6), 183-216.
– Albarracín, J. & Milanese, J. (2012). The Impact of the Colombian Electoral Reform in
Congressional and Sub-National Elections. Documento presentado en el Congress of
the Latin American Studies Association. San Francisco, California.
– Bochsler, D. (2010). Measuring Party Nationalization: A new Gini-based indicator that
corrects for the number of units. Electoral Studies, 29(1), 155-168.
– Carty, K. (2004). Parties as franchise systems. The stratarchical organizational impera-
tive. Party Politics, 10(1), 5-24.
– Cox, G. (1997). Making Votes Count. Cambridge University Press.
– Duverger, M. (2001). Influencia de los sistemas electorales en la vida política. En A. Batlle
Rubio (coord.), Lineamientos para la administración pública del nuevo distrito especial
de Santiago de Cali (pp. 37-76). Ariel.
– Gallagher, M. (1991). Proportionality, disproportionality and electoral systems. Electoral
Studies, (10), 33-51.
– Gallagher, M. (1992). Comparing proportional representation electoral systems: quotas,
thresholds, paradoxes and majorities. British Journal of Political Science, (22), 469-496.
– Gallagher, M. & Mitchell, P. (2008). Appendix C. En M. Gallagher & P. Mitchell (eds.),
The politics of electoral systems (pp. 607-620). Oxford University Press.
– Jones, M. & Mainwaring, S. (2003). The Nationalization of parties and party systems:
An empirical measure and an application to the Americas. Party Politics, 9(2), 139-66.
– Lijphart, A. (1994). Electoral system and party system. Oxford University Press.
– Milanese, J. & Barrero, F. (2016). Selección de candidatos en escenarios de atomiza-
ción dirigencial. Análisis de los casos de Cali y el Valle del Cauca, elecciones locales y
regionales 2015. Análisis Político, 29(88), 68-89.
146
147
Fuente: elaboración propia con datos de Registraduría Nacional del Estado Civil y Rodríguez et al. (2019).
Mapa 3. Mapa 4.
Distribución de votos psun 2015 Distribución de votos psun 2019
Fuente: elaboración propia con datos de Registraduría Nacional del Estado Civil y Rodríguez et al. (2019).
148
Mapa 7. Mapa 8.
Distribución de votos pcc 2015 Distribución de votos pcc 2019
Fuente: elaboración propia con datos de Registraduría Nacional del Estado Civil y Rodríguez et al. (2019).
149
Fuente: elaboración propia con datos de Registraduría Nacional del Estado Civil y Rodríguez et al. (2019).
Fuente: elaboración propia con datos de Registraduría Nacional del Estado Civil y Rodríguez et al. (2019).
150
Fuente: elaboración propia con datos de Registraduría Nacional del Estado Civil y Rodríguez et al. (2019).
151
JUAN ALBARRACÍN
ANGIE LIZETH CALAMBÁS PECHENÉ
doi: 10.51564/2021.09
1 Tasas de homicidio mayores a 10 por cada 100.000 habitantes son consideradas por la Organización Mundial
de la Salud (oms) como situaciones de violencia epidémica.
155
156
157
la estructura criminal del cartel, los grupos criminales más pequeños y locales no
adquirieron ni armas, recursos o capacidad organizativa relevantes. En contraste,
la incorporación en su organización de estos grupos en las periferias de Medellín
por parte del cartel de esa ciudad, sentó las bases para la creación de estructuras
criminales locales más sofisticadas (Durán-Martínez, 2018; Duncan, 2013), con la
capacidad de regular el uso de la violencia en la ciudad.
Si bien las transformaciones del narcotráfico en Cali (del auge y colapso del cartel
de Cali), pasando por las disputas entre el Clan Herrera y el cartel del Norte del
Valle, y la incursión de las Bandas Criminales surgidas de las desmovilizaciones
paramilitares (Arévalo y Guáqueta, 2014), impactaron las dinámicas de la violencia
en Cali y sus regiones vecinas; estos grandes grupos criminales no ejercieron ni
ejercen control territorial (directo o indirecto) en las zonas periféricas de la ciudad.
Recientemente, el negocio del microtráfico ha llevado a los grandes grupos crimi-
nales de la región cercana a Cali a establecer mayores contactos con las pandillas
(Ordóñez, 2017) y otros grupos criminales locales de la ciudad. Sin embargo, estos
acuerdos se limitan a relaciones puntuales, ligadas a ciertos mercados ilegales, y
no representan asociaciones duraderas (unodc, 2019, p. 57). Es decir, las zonas
periféricas y marginalizadas de Cali están marcadas por la presencia de grupos
criminales con baja capacidad organizativa, desde pandillas juveniles a oficinas
con portafolios criminales un poco más diversificados (préstamos gota a gota,
microtráfico, sicariato, entre otros), que no tienen la capacidad de regular el uso
de la violencia. La ausencia de mecanismos de gobernanza criminal, en contraste
con ciudades como Medellín (Blattman et al., 2018) o São Paulo (Denyer Willis,
2015; Feltran, 2010), es paradójicamente una de las posibles razones de los altos
niveles de violencia de la ciudad.
Es importante también entender la violencia en Cali como un fenómeno anidado
en un contexto regional más amplio (Guzmán, 2006). Cali es una ciudad con altos
niveles de violencia rodeada (figura 2) por ciudades también muy violentas. La
figura 2 también nos muestra que Cali y sus ciudades vecinas experimentan ten-
dencias similares en cuanto al comportamiento de los homicidios: cuando sube o
baja en Cali, tiende a verse patrones similares en las otras ciudades. Si miramos
la zona de influencia de Cali más allá de estas ciudades inmediatamente vecinas,
158
159
160
161
162
Mapa 1.
Ocurrencia de homicidios en Cali por barrios (2015-2017)
Fuente: elaboración propia a partir de datos del Observatorio de Seguridad del Municipio de Santiago de Cali.
163
Fuente: elaboración propia a partir de datos del Observatorio de Seguridad del Municipio de Santiago de Cali.
164
Mapa 3.
Barrios consistentemente violentos y posibles localidades
Fuente: elaboración propia a partir de datos del Observatorio de Seguridad del Municipio de Santiago de Cali.
165
Mapa 4.
Densidad de hurtos (2016-2018) y propuesta de localidades
CALI DISTRITO ESPECIAL: POLÍTICAS PÚBLICAS, ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y DESCENTRALIZACIÓN
Fuente: elaboración propia a partir de datos del Observatorio de Seguridad del Municipio de Santiago de Cali.
166
observar otros patrones espaciales. Para el hurto de carros (mapa 5), la mayor
concentración se sitúa al norte en la localidad de Cauca Norte (actuales comunas
5 y 6) y Cañaveralejo (en especial en la comuna 19). Ya si observamos la densidad
de hurtos a residencias, la concentración de dicho delito es alta en el oriente de Cali
en su actual comuna, en la propuesta la localidad de Cauca Sur, y en las comunas
9 y 10, es decir, la localidad de Cañaveralejo.
167
Fuente: elaboración propia a partir de datos del Observatorio de Seguridad del Municipio de Santiago de Cali.
168
Finalmente, se puede analizar de qué manera las posibles seis nuevas localidades
se ajustan a la estrategia ya existente del Plan Nacional de Vigilancia Comunitaria
por Cuadrantes, determinada por la Policía Nacional. Esta estrategia crea áreas
geográficas delimitadas donde pequeños grupos de policía focalizan su acción
disuasiva, reactiva o de prevención de delitos y, por lo menos en teoría, pueden
desarrollar un contacto más directo con la comunidad (Policía Nacional, 2010).
Mapa 7.
Cuadrantes y localidades propuestas
Fuente: elaboración propia a partir de datos del Observatorio de Seguridad del Municipio de Santiago de Cali.
169
170
171
172
173
– Arias, E. (2017). Criminal enterprises and governance in Latin America and the Caribbean.
Cambridge University Press.
– Arjona, A. (2016). Rebelocracy: social order in the Colombian civil war. Cambridge
University Press.
– Barnes, N. & Albarracín, J. (2020). Criminal governance in the time of covid-19. Urban
Violence Research Network. [Link]
of-covid-19/
– Bayona, J. & Vanegas, G. (1995). Redes de poder local y violencia. El caso de la región
valle-caucana.
– Becker, G. S. (1968). Crime and punishment: an economic approach. Journal of Political
Economy, 76(2), 13-68.
– Blattman, C., Gustavo Duncan, B. & Tobón, S. (2018). Gangs of Medellín: how organized
crime is organized. Working paper.
– Camacho, Á. (1991, enero-abril). El ayer y el hoy de la violencia en Colombia: continui-
dades y discontinuidades. Análisis Político, 12, 23-34.
– Camacho, Á. & Guzmán, Á. (1990). Colombia. Ciudad y violencia. Foro Nacional.
– Concha, A., Guerrero, R., Álvarez, A., Cobo, G., De Roux, G. & Alzate, A. (1994). Estra-
tegias de la Alcaldía de Cali para enfrentar la inseguridad y la violencia. En F. Carrión,
A. Concha & G. Cobo (eds.), Ciudad y violencias en América Latina (pp. 119-153).
Programa de Gestión Urbana.
– De Roux, G. (1994). Ciudad y violencia en América Latina. En F. Carrión, A. Concha
& G. Cobo (eds.), Ciudad y violencias en América Latina (pp. 25-46). Programa de
Gestión Urbana.
– Denyer Willis, G. (2015). The killing consensus: Police, organized crime, and the regu-
lation of life and death in urban Brazil. University of California Press.
– Duncan, G. (2013). Una lectura política de Pablo Escobar. Revista Co-herencia, 10(19),
235-262.
– Duran Martinez, A. (2018). The politics of drug violence: criminals, cops and politicians
in Colombia and Mexico. Oxford University Press.
– Fajnzylber, P., Lederman, D. & Loayza, N. (2002). Inequality and violent crime. Journal
of Law and Economics, 45(1), 1-39.
– Feltran, G. (2010). Crime e castigo na cidade: os repertórios da justiça e a questão do
homicídio nas periferias de São Paulo. Caderno crh, 23(58), 59-73.
174
175
doi: 10.51564/2021.10
179
sión; el 5 de marzo de 2012 la oficina de prensa del Concejo de Cali informó que el
por entonces presidente del cabildo, Fernando Tamayo, se había pronunciado días
atrás, en un evento convocado por el Ministerio del Interior, sobre la importancia de
que Cali se convirtiera en distrito, que él denominaba Distrito Especial, Comercial
y de Servicios. Este pronunciamiento se hizo a propósito del Proyecto de Ley que
sobre los distritos se debatía en el Congreso.3 Tamayo afirmó que
De esa manera […] haríamos frente a todo un proceso de modernización y re-
estructuración, como lo ha planteado el alcalde Rodrigo Guerrero Velasco, con
las reformas administrativas, y de paso, respondemos a la vocación de servicios
en que hoy está sumida la urbe. (Concejo Santiago de Cali, 2012)
180
181
5 Aunque no hay estudios para Cali referentes a la discusión política de las propuestas de planeación, el trabajo
de Ruiz (2018), sobre la discusión y aprobación de los presupuestos anuales presentados por la administración
al Concejo Municipal, permite corroborar este planteamiento. Un documento técnico, el presupuesto municipal,
es discutido y aprobado a partir de discusiones y acuerdos políticos. Parece obvio, para quien conozca la arqui-
tectura básica de cualquier Estado democrático, pero es una obviedad que cuesta hacer ver en las discusiones
locales actuales, en especial en relación con la planeación.
6 Hay una amplia bibliografía sobre este punto, pero quizá un muy buen modo de entrada a esta discusión sea
el libro de Peter Hall, Ciudades del mañana (1996).
7 A diferencia de los otros Consejos Territoriales de Planeación, llamados ctp en todo el país, el de Cali tiene la
sigla cmp, Acuerdo 01 del 3 de marzo de 1995 del Concejo Municipal de Cali. Navarro fue miembro del cmp entre
2014 y 2019 y dirigió el proceso de seguimiento a los dos planes en una comisión creada en dicho Consejo para
tal efecto.
182
8 Hay una amplia bibliografía sobre estas relaciones y sus complejidades. Véase, por ejemplo, McGuirk (1995);
Ramírez (2000); Pelissero (2003); Chaskin (2005); Auerbach (2012); da Cruz et al. (2019).
183
planeación. Que la Subdirección del pot y Servicios Públicos contara con solo 7
personas es, obviamente, una señal clara de la importancia que se le asignaba a
este plan y a las funciones que deberían cumplir esta subdirección.
Pero el número de funcionarios no es sino una parte de los inconvenientes. La refor-
ma de 1996 (Concejo Municipal de Cali, Acuerdo 1 de 1996) diseñó una oficina de
planeación con una estructura bastante sólida, con funcionalidades claras, aunque
discutible por lo frondosa. Estaba mucho más articulada en cuanto funciones y ta-
reas, pero muy especialmente, incluía dentro de estas, la planeación y la proyección
futura de la ciudad. La reforma de 2001 de alguna manera “apelmazó” todo este
diseño en tres subdirecciones, eliminó algunas dependencias y divisiones, y no
solo redujo el número de funcionarios sino que, sin un norte claro, dejó un diseño
institucional de tareas superpuestas, de competencias no muy claras o excesivas
en su cantidad. Entre esos cambios, que de forma más precisa habría que llamar
recortes, desapareció la Unidad de Cooperación Horizontal y Asuntos Externos,
encargada de coordinar con los municipios vecinos, aunque no exclusivamente
con ellos, las propuestas de planeación, en especial las referidas a las políticas
de vivienda. Y aunque esta oficina y las similares que existieron con ese propósito
previamente no produjeron los resultados esperados en materia de coordinación
territorial (Martínez y Buitrago, 2011), al menos mantenía abierta la posibilidad de
una coordinación regional o metropolitana.
Estos recortes son el resultado de las reformas hechas en el Estado local y regional
a inicios de siglo, en las que, ante la difícil situación económica, se hizo un recorte
radical de la planta de funcionarios, que produjo situaciones como las descritas en
esta oficina, extensibles al conjunto de la administración, y un diseño institucional
poco coherente (Gómez, 2011).
Las consecuencias de esta debilidad en la capacidad de acción y en la organiza-
ción institucional fueron claramente negativas. Como puede verse, por ejemplo,
en relación con la aplicación del pot aprobado en 2000. Algunos de los balances
sobre ese pot apuntan a señalar que este no se logró desarrollar cabalmente porque
fuerzas del mercado son “las que imponen el desarrollo de la urbe” (Vergara, 2016,
p. 204), afirmación discutible, porque no tiene en cuenta que la limitada capacidad
184
9 Véase [Link]
to-urbanistico/ Consultado 21-02-2020
185
186
Lo social y la política
Desde antes de la expedición de la Ley 1617 de 2013, que regula la creación y el
funcionamiento de los distritos especiales en Colombia, ya se hablaba de convertir
a Cali en distrito. Los actores políticos veían, por motivos que no están todavía muy
claros, una oportunidad de tramitar esa conversión. Esta era lo suficientemente
atractiva para que lo intentaran en seis ocasiones.
Estos intentos tomaron a la oficina de planeación municipal por sorpresa, como
no podría ser de otra manera. Una oficina con el diseño institucional que se ha
presentado, con las deficiencias en número de funcionarios señaladas y con una
concepción del desarrollo (en el que se confunden el funcionamiento con las metas
187
10 Sobre esta práctica como sustituto de la participación ver el concepto sobre la reforma del pot de 2014 presentado
por el cmp de Cali.
11 Deliberadamente se ha omitido el uso del calificativo neoliberal a lo largo de este apartado. Primero, porque
se ha vuelto un lugar común para explicar de manera bastante abstracta procesos locales de todo tipo, que
están lejos de lo que por lo general se denomina neoliberal. Segundo, porque permite desviar la discusión de
elementos puntuales hacia aspectos políticos, muy importantes, pero que desbordan lo que se está discutiendo
específicamente. Esto no quiere decir que el neoliberalismo, como forma de concebir al Estado y las relaciones
sociales, no haya estado presente todo este tiempo en las discusiones locales de reorganización del estado
local y de sus tareas.
188
189
de la ciudad.
A continuación, se presentan dos escenarios claves de discusión del pot que son
elementos importantes para pensar el nuevo ordenamiento del distrito. La revisión
del pot busca poner de nuevo sobre la mesa una discusión sobre estos, como modo
de generar esas condiciones para discutir la planeación de la ciudad.
190
191
son aquellas que la gente está interesada en cumplir; para todo lo demás habrá
siempre una solución alternativa, que genera ilegalidad o corrupción o ambas. La
justa indignación moral que ocasiona este fenómeno no debe olvidar el contexto
en el que funcionan las normas.15
La ciudad policéntrica
Acertadamente en los diagnósticos y propuestas del nuevo pot se veía como una
dificultad para el ordenamiento y el funcionamiento de la ciudad su monocentrismo.
En un documento titulado ¿Por qué decir SÍ a la revisión y ajuste del pot de Santiago
de Cali?, que elaboró la administración municipal y circuló en septiembre de 2014,
se proponían nueve puntos para dar una respuesta positiva a esa pregunta. Uno
de estos puntos, el cuarto, se refería a la necesidad de una ciudad policéntrica
como clave para el desarrollo económico. Este punto es crucial pues, en efecto, la
ciudad tiene una alta concentración de actividades de todo tipo en el centro de esta,
lo que genera enormes dificultades de movilización, de pérdida de tiempo, costos,
contaminación y otros aspectos inconvenientes. Reconocer las centralidades que
se han desarrollado “espontáneamente” en la ciudad y desarrollar un plan que las
potencie, las regule y desarrolle otras, era y sigue siendo una necesidad importante
para el funcionamiento de la ciudad.16
La idea de que la ciudad debe ser policéntrica está claramente definida en el mo-
delo territorial del pot, pues en el artículo 4.º del Acuerdo 0373, que lo promulga,
se señala “la consolidación de un modelo denso y policéntrico” para el municipio.
Desafortunadamente, el articulado y los desarrollos subsiguientes no permiten ver
cómo se va a lograr ese modelo policéntrico.
El Acuerdo señala, en el artículo 282, la existencia de 25 centralidades en Cali,
agrupadas en 7 categorías (empresariales [6], con usos asociados a la vivienda
[3], servicios al automóvil [2], de servicios industriales [2], industriales [2], de abas-
15 Hay una amplia bibliografía en sociología al respecto. Para el caso colombiano véase principalmente García
Villegas (2009, 2017). Para un ejemplo latinoamericano véase Araujo (2009).
16 Es importante tener en cuenta que esta distribución de funciones y actividades debe equilibrarse para que el
centro no pierda su dinamismo. La “cultura de ir al cam” debe reenfocarse hacia un centro rico en otro tipo de
ofertas. Este tema no se abordó ni en el pot ni en la reforma de 2016 y es un desafío pendiente, tal como se
señala en Rodríguez y Mesa (2017).
192
17 Aquí se listan solamente las galerías y no se consideran otros puntos de abasto, algunos con mucho más peso
económico que varias de estas plazas.
18 Cursivas fuera del texto original.
193
las metas de generar una mejor calidad de vida en la ciudad. Definir localidades
para el nuevo distrito en torno a esas centralidades, una opción entre varias, no es
aplicable hasta que la planeación municipal se las tome en serio y tome decisiones
adecuadamente sustentadas.
194
19 Un ejemplo de esto es el actual proyecto del Tren de Cercanías. Es una obra importante, presente en el imagi-
nario local, al menos desde la década de los ochenta, pero que no es sino un medio para garantizar que ciertos
procesos funcionen de manera más eficiente, lo que no es poca cosa, pero que no necesariamente permiten
dar el salto a la planeación metropolitana y, en lo que aquí concierne, a cambiar la manera como se discute la
planeación de la ciudad. Con respecto a ese escaso impacto véase el Plan de Desarrollo Distrital 2020-2023.
Sobre las limitaciones de la infraestructura para este tipo de procesos véase Sáenz et al. (2020).
195
196
197
Recomendaciones
Es poco probable que si no se fortalece la capacidad de la oficina de planeación
distrital esta pueda cumplir a cabalidad su tarea. Adoptar el Distrito Especial requiere
consolidar la reforma de 2016, aprendiendo de sus falencias, mediante la revisión
de las funciones y responsabilidades de oficinas como Planeación, pues hay que
revisar a fondo su diseño institucional, en el marco de la administración que va a
requerir el nuevo distrito. Es inaplazable, aunque se haya pospuesto tantas veces
en el pasado, con urgencias iguales o peores que las actuales, una intervención
para que esta oficina esté en capacidad de articular, a los criterios urbanísticos,
aunque sea un análisis socioeconómico más robusto, y por supuesto la incorporación
de nuevas tecnologías para el procesamiento de big data, entre otras cuestiones.
Pero no es suficiente con el cambio administrativo si no se cambian algunas de
las concepciones de la oficina. Es indispensable superar la visión tecnocrática
del territorio; partir de una noción que reconozca, y no solo enuncie, la diversidad
de actores que lo constituyen y lo definen y que, por consiguiente, sin un análisis
juicioso de las dinámicas humanas será poco lo que podrá hacerse sobre él. Si la
planeación se limita a producción científica y eficiente de la norma urbanística, que
debe mantenerse a toda costa, va a predominar una visión limitada y limitante del
territorio, una de cuyas principales evidencias son las actuales upu, la concepción
actual de las centralidades urbanas y la precaria idea de las dinámicas sociales y
económicas que definen el territorio y que informan los planes actuales. Una de las
principales discusiones sobre el nuevo distrito es le definición de localidades. Con
los insumos existentes y la concepción predominante del territorio que traslucen
los instrumentos de planeación disponibles, será muy complejo lograr superar la
exclusión y la fragmentación que caracterizan a Cali.
Mientras la ciudad solo enuncie y no asuma que su futuro está en la acción concer-
tada con los territorios vecinos, es poco lo que podrá hacer para controlar una serie
de procesos con alto impacto negativo en la calidad de vida de sus pobladores.
La acción política es aquí indispensable en varias direcciones: la ausencia de la
discusión sobre el distrito y sobre el área metropolitana puede, como hasta ahora
lo ha hecho, impedir que se desarrollen ciertas medidas, pero sobre todo impedir
la buena administración de varias de las futuras localidades, cuyas dinámicas son
198
Referencias
– Alonso, J. C. & Lotero, A. M. (2006). 10 años de la Ley Páez: transformación de la
economía caucana. Universidad Icesi.
– Alonso, J. C. & Solano, J. A. (2003). Nuevas evidencias de la crisis caleña. Estudios
Gerenciales, (89), 43-56. [Link]
ciales/article/view/123
199
– Hall, P. A. (1996). Ciudades del mañana: historia del urbanismo en el siglo xx. Ediciones
del Serbal.
– Londoño, N. (2014). Las organizaciones públicas y la ordenación del territorio. (Trabajo
inédito)
– Martínez, P. & Buitrago, O. (2011). Cali, una metrópoli regional en movimiento: la pla-
neación municipal y los procesos de metropolización. Universidad del Valle.
– McGuirk, P. M. (1995). Power and influence in urban planning: community and property
interests’ participation in Dublin’s planning system. Irish Geography, 28(1), 64-75.
– Milanese, J. & Barrero, F. (2016). Selección de candidatos en escenarios de atomiza-
ción dirigencial: análisis de los casos de Cali y del Valle del Cauca, elecciones locales
y regionales 2015. Análisis Político, 29(88).
– Milanese, J., Abadía, A., Rodríguez, A. & Cuervo, B. (2017). Configuración de los apoyos
electorales a nivel municipal. Un análisis de los resultados electorales para la Alcaldía
de Cali, Colombia (2003-2015). Colombia Internacional, (90), 67-98.
– Otero, A. (2014). Cali a comienzos del siglo xxi: ¿crisis o recuperación? En L. A. Galvis
(ed.), Economía de las grandes ciudades en Colombia: seis estudios de caso. Banco
de la República.
– Pelissero, J. (2003). Cities, politics, and policy: a comparative analysis. cq Press.
– Portes, A., Roberts, B. & Grimson, A. (2008). Ciudades latinoamericanas: un análisis
comparativo en el umbral del nuevo siglo. Prometeo Libros.
– Ramírez-Gallegos, F. (2000). Técnicos y políticos, ¿cómo dialogan? clacso.
– Rogger, D. (2014). The causes and consequences of political interference in bureaucratic
decision making: Evidence from Nigeria. Job Market Paper. [Link]
cgi-bin/conference/[Link]?db_name=CSAE2014&paper_id=664
– Ruiz, C. (2018). El control del Concejo Municipal a la Alcaldía (tesis de maestría). Uni-
versidad Icesi.
– Sáenz, J., Rodríguez Caporalli, E. & Fernández Dusso, J. J. (2020). Ciudades, subre-
giones y redes en el suroccidente colombiano: infraestructura, migración, mercado y
formas asociativas. Universidad Icesi.
– Sennett, R. (2019). Construir y habitar. Anagrama.
200
201
doi: 10.51564/2021.11
DISTRITO ESPECIAL
Extraordinario 516 de 2016
El primer cambio que plantea el Decreto Extraordinario 516 de 2016, frente al De-
creto 2003 de 2001, es un aumento en el número de organismos que conforman la
administración municipal de Santiago de Cali. Con la entrada en vigencia de esta
reforma administrativa se pasó de 15 entidades públicas a 28, es decir, casi se
duplicó el número de organismos. Esto se debe fundamentalmente a la creación
de varios departamentos administrativos y secretarías.
En primer lugar, se resalta la creación de varios departamentos administrativos que
hasta 2016 fueron direcciones adscritas al despacho del alcalde. Sin embargo, con
la entrada en vigencia del Decreto Extraordinario 516 de 2016, se les otorgó un
mayor grado de independencia y de recursos para su funcionamiento.
205
206
Sector físico
Secretaría de Infraestructura y Valorización, Secretaría de Tránsito y Transporte
Empresa del Servicio Público de Aseo de Cali e. s. p. (emsirva) y Empresas Muni-
cipales de Cali (emcali).
Sector colectivo
Secretaría de Gobierno, Convivencia y Seguridad, Secretaría de Deporte y Recrea-
ción y Centros de Administración Local Integrada (cali).
DISTRITO ESPECIAL
mento Administrativo de Control Disciplinario Interno, Departamento Administrativo
de Gestión Jurídica Pública, Departamento Administrativo de Desarrollo e Innovación
Institucional, Departamento Administrativo de Hacienda Municipal, Departamento
Administrativo de Planeación Municipal (dapm), Departamento Administrativo de
Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Departamento Administrativo
de Contratación Pública y Unidad Administrativa Especial de Gestión de Bienes y
Servicios.
207
Sector salud
Secretaría de Salud Pública.
Entidades adscritas:
Red de Salud de Ladera - ese, Red de Salud del Norte - ese, Red de Salud del
CALI DISTRITO ESPECIAL: POLÍTICAS PÚBLICAS, ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y DESCENTRALIZACIÓN
Centro - ese, Red de Salud del Oriente - ese, Red de Salud del Suroriente - ese,
Empresa Social del Estado Hospital Geriátrico y Ancianato San Miguel.
Sector educación
Secretaría de Educación, Instituto Popular de Cultura, Escuela Nacional del Deporte
e Institución Universitaria Antonio José Camacho.
Sector cultura
Secretaría de Cultura, Unidad Administrativa Especial Estudio de Grabación Takeshi-
ma y Unidad Administrativa Especial Teatro Municipal.
Sector movilidad
Secretaría de Movilidad y Secretaría de Infraestructura.
208
DISTRITO ESPECIAL
Descentralización y desconcentración:
espacio de cambio a partir de la reforma de 2016
Los principios para la descentralización y la desconcentración en el municipio de
Santiago de Cali están establecidos en los Acuerdos Municipales 01 de 1996 y 70 de
2000. Ambos acuerdos se constituyen el marco legal para el Decreto Extraordinario
516 de 2016 “Por el cual se determina la estructura de la Administración Central y
las funciones de sus dependencias”.
1 Como parte del proceso se hicieron diez entrevistas semiestructuradas a actores políticos, funcionarios y actores
de la sociedad civil.
209
210
Es decir, la reforma de 2016 estipula que los cali hacen parte del nivel de gestión
territorial y son la materialización de la desconcentración en todo el municipio.
Por su parte, el artículo 189 del Decreto 516 de 2016 establece que los cali son
entidades adscritas a la Secretaría de Desarrollo Territorial y Participación Ciuda-
dana, entidad creada con esta misma reforma. Es decir, los cali hacen parte del
nivel de gestión territorial, pero están adscritos a una Secretaría de Despacho que
hace parte del nivel de gestión sectorial. Esta reforma administrativa plantea, en
los numerales 10 y 11 del artículo 190, que esta Secretaría de Despacho, como
cabeza de sector, está obligada en relación con los cali a coordinar la gestión de la
administración municipal en los territorios y a evaluarla constantemente.
DISTRITO ESPECIAL
Es importante mencionar que, de acuerdo con el artículo 193 del decreto men-
cionado anteriormente, en el que se establecen las funciones de los cali, hay una
reducción importante en el número y la calidad de las funciones de estos centros
en relación con la propuesta de administración del municipio establecida en 2001.
Parece haber un debilitamiento de estos centros de articulación administrativa a
nivel de las veintidós comunas. Si bien mantiene funciones referentes a la articu-
lación de planes, programas y proyectos ejecutados en el territorio y su respectivo
seguimiento, se eliminan funciones como las de elaborar y presentar ante las Juntas
Administradoras Locales (jal) y las Juntas de Acción Comunal (jac) el presupuesto
y el plan de inversiones de las comunas. De acuerdo con los artículos 23 y 67 del
decreto esto es, desde 2016, una facultad de la cabeza de sector, es decir, de la
Secretaría de Desarrollo Territorial y Participación Ciudadana y del Departamento
Administrativo de Hacienda Municipal.
211
Tabla 1.
Funciones del gobierno central de la administracion municipal de Santiago de Cali
Instancias
Tema/función Administración central
de gobierno local
Ejercer como autoridad y ente rector del ramo o Celebrar contratos y convenios, en
especialidad de la administración que le ha sido los términos de la delegación que
asignado (artículo 23). expida el alcalde (artículo 193).
Cumplir con las funciones y atender los servicios Realizar seguimiento al desarrollo
que le sean asignados y preparar y expedir, en de planes, programas y proyectos
desarrollo del ordenamiento jurídico que enmarca ejecutados en los territorios (ar
su gestión administrativa, los actos administrativos tículo 193).
necesarios para tal efecto (artículo 23).
212
DISTRITO ESPECIAL
Presupuestales e instrumentos de planificación del nivel central
(artículo 23).
Dirigir y coordinar el proceso presupuestal del
organismo y de los organismos o entidades que le
sean adscritos o vinculados (artículo 23).
Ordenar el gasto asignado al organismo, de con-
formidad con los actos administrativos que expida
el alcalde (artículo 24).
Mantener actualizada y consolidar la información
Producción de sectorial o de del ramo de la administración pública
información que conforme a su especialidad técnica le corres-
ponda (artículo 23).
Formular la política general interna del organismo
y evaluar y aprobar los planes anuales de las acti-
Control
vidades de este, conforme a los lineamientos que
señale el alcalde (artículo 24).
213
214
DISTRITO ESPECIAL
área metropolitana en el Valle del Cauca.
El pot de Santiago de Cali reconoce a lo largo de su desarrollo la necesidad de
trabajar con una perspectiva de asociación en temas que desbordan los asuntos
de la ciudad, es decir los hechos metropolitanos o regionales. Por ejemplo, los
asuntos económicos, medioambientales, de infraestructura, de servicios públicos, de
planificación del territorio, de mitigación de riesgos y desastres, turismo, movilidad
y transporte, seguridad y vivienda.
A continuación, se mencionan las entidades de la administración municipal, de
acuerdo con el Decreto Extraordinario 516 de 2016, entre cuyas sus funciones están
las relacionadas con el diseño, la implementación, el seguimiento o la evaluación
del pot municipal, y por ende con los asuntos metropolitanos de la región.
215
216
DISTRITO ESPECIAL
localidades, como se presenta en otras secciones de este libro, necesariamente
debe considerar aspectos de representación política que sin duda afectan lo
administrativo.
– Estrategia de servicio al ciudadano y presencia en las localidades: Santiago
de Cali innovó en los años noventa con mecanismos de desconcentración a tra-
vés de la creación de los cali (Barrero et al., 1990). No obstante, las dificultades
de gestión que experimentó dicho modelo en los últimos años le restaron fuerza
y capacidad. La estructura de distrito permite construir un nuevo modelo de cer-
canía al ciudadano a través de las alcaldías locales y las casas distritales en los
corregimientos (véase modelo de Medellín al respecto en Sanabria, 2017), las
cuales no solo desde el punto de vista arquitectónico deberán indicar la presencia
cercana del Estado caleño en el territorio, sino a través de un modelo claro de
217
misma del distrito puede aparecer como una forma de autonomía frente al ám-
bito departamental, se considera importante crear un comité estratégico en el
que participen la gobernación departamental y las alcaldías de los municipios
circundantes para identificar problemas estratégicos de orden supramunicipal
y facilitar la consolidación de procesos colaborativos (Sanabria, 2017).
– Cooperación interjurisdiccional, asociatividad y gobernanza metropolitana:
si bien el modelo de distrito plantea de alguna forma una estructura relativa-
mente aislada de sus municipios circundantes, es clave que Santiago de Cali
institucionalice un espacio de colaboración frente a los municipios circundantes
en el sur del Valle del Cauca y el norte del Cauca. La creación de un comité
metropolitano (con varios niveles de interacción: directivo, técnico, operativo)
donde se analicen los grandes temas de sostenibilidad y medio ambiente, se-
guridad, movilidad, prestación de servicios, etc., puede facilitar la concreción
de espacios de colaboración, cocreación y atención a problemas intrincados
de política pública que superen las fronteras y la capacidad de los municipios
circundantes. Cali puede desempeñar un rol fundamental en la constitución del
área metropolitana del sur del Valle del Cauca y la estructura distrital debería
operar como un dinamizador de esos mecanismos de cooperación, colaboración
y aprovechamiento de economías de escala.
– Gobernanza colaborativa, participación ciudadana y seguimiento a la ges-
tión y las políticas públicas: la estructura distrital y su división por localidades
aparecen como un potente instrumento para facilitar y estimular la participación
ciudadana y un otorgar mayor rol a las organizaciones de la sociedad civil en el
ámbito local. Los antecedentes de presupuesto participativo en Cali que datan
de décadas atrás, presentan una oportunidad para fortalecer los mecanismos
de planeación y presupuestación desde lo local; la constitución de un Sistema
Distrital de Planeación y Presupuestación aparece como un elemento estratégico
para fortalecer las vocaciones locales y la participación amplia de los caleños.
En materia de descentralización:
– Autonomía en la operación: en general, la reglamentación existente no plantea
un alto nivel de autonomía desde las localidades. No se plantea un conjunto de
218
DISTRITO ESPECIAL
(Salud, Educación, Bienestar, Participación).
– Capacidad de gestión desde la localidad: en este punto aparecen como claves
la definición de equipos de gestión local que, como se ilustra para el caso de
Medellín (Sanabria, 2017), permitan conectar los procesos de la administra-
ción central con los procesos en las localidades, con profesionales de enlace
y equipos zonales en las diferentes áreas de política de las secretarías en las
localidades. Esto aparece particularmente relevante para áreas de política que
requieran un enfoque sólido de implementación desde lo local (salud, educación,
seguridad, medio ambiente, recreación, control a invasiones y asentamientos
informales, entre otras).
– Administración y generación de infraestructura: la nueva forma de distri-
bución de las localidades en el Distrito Especial implica la revisión de la dis-
219
Referencias
– Alcaldía de Santiago de Cali. Decreto Extraordinario 203 de 2001 (3 de marzo), por el cual
se compilan el acuerdo 70 de 2000, el acuerdo 01 de 1996 y las demás disposiciones
que lo hayan modificado, adicionado o aclarado que conforman la estructura orgánica
y funcional del municipio de Santiago de Cali.
– Alcaldía de Santiago de Cali. Decreto Extraordinario 516 de 2016, por el cual se deter-
mina la estructura de la Administración Central y las funciones de sus dependencias.
– Barrero, F., Urazán, A., Reina, F., Rivera, H. & Betancourt, L. (1991). Los cali: el gobierno
en las esquinas. feriva.
220
DISTRITO ESPECIAL
221
MÓNICA CASTILLO
doi: 10.51564/2021.12
CONFLICTIVIDAD LOCAL
Cultural, Turístico, Empresarial y de Servicios, convirtiéndose en la oportunidad de
repensar y reconfigurar el territorio municipal, así como para la formulación de po-
líticas públicas ajustadas a las necesidades reales de los ciudadanos. El gran reto
de Cali como Distrito Especial será la creación de políticas públicas que favorezcan
la desconcentración de funciones y la descentralización administrativa, las cuales
deberían generar un mayor acercamiento de las localidades a los ciudadanos,
mejorar la capacidad de repuesta y la eficiencia de las funciones del Estado local,
favoreciendo una división político-administrativa equitativa e incluyente.
Este capítulo tiene como objetivo plantear algunos lineamientos y recomendaciones
para pensar la descentralización y la desconcentración de la conflictividad local, en
aras de gestionar los conflictos territoriales potenciales que tendremos como Distrito
Especial según la propuesta de división territorial en seis localidades, planteada
por la gerencia del Distrito, Planeación Municipal y la Alianza de Universidades.
225
226
En este sentido, la primera fase del proyecto descentralizador respondió a una crisis
de legitimidad del sistema político y se constituyó como un instrumento para recu-
perar la credibilidad de los ciudadanos (Velásquez, 2003). Las primeras reformas
iniciadas con la elección popular de alcaldes incluyeron en el ámbito financiero un
CONFLICTIVIDAD LOCAL
nuevo marco fiscal para los municipios y departamentos (Ley 14 de 1983), así como
la asignación de funciones y competencias a los municipios, a través de la figura
del alcalde y los consejos municipales o locales. Posteriormente, se aumentaron
los ingresos tributarios municipales mediante transferencias del Estado central
(Ley 12 de 1986) y se incorporan las Juntas Administradoras Locales (jal). De
esta manera, la intención del proceso descentralizador estuvo ligada a aspectos
clave que siguen manteniendo vigencia hoy: “la apertura democrática al proceso
de paz, la racionalización del gasto público, el desarrollo regional y municipal, y la
reconstrucción de un orden político legitimado por amplias capas de la población”
(Duarte, 2018, p. 156), redistribuyendo el poder político del Estado central.
La segunda fase del proceso de descentralización en Colombia inicia a partir de la
Constitución de 1991, bajo un panorama mundial y regional conducido por el dis-
curso neoliberal en disputa con el discurso socialdemócrata. Con esta Constitución
se buscó el desarrollo de normas encaminadas a ocho aspectos fundamentales:
227
De esta manera, la fórmula constitucional para llevar a cabo este segundo proceso
descentralizador se dio y se sigue dando, a través de: (1) las entidades territoriales
de planificación municipal, departamental y distrital, y (2) la ampliación de la par-
ticipación ciudadana en la construcción de políticas públicas, a través de diversos
mecanismos participativos1 (Ley 134 de 1994).
La debilidad financiera e institucional para llevar a cabo el proyecto descentralizador,
mediante el desarrollo de las regiones y las municipalidades y la desarticulación entre
los procesos de planificación y la toma de decisiones, no fue resuelta por el Estado
y condujo a que los procesos de descentralización se obstaculizaran (Devia, 2007).
A ello pueden sumarse los problemas generados por: (1) deficiencias normativas,
que incluyen el exceso de reglas formales de procedimiento, mecanismos poco
eficaces de aplicación de la norma, contradicciones entre la norma, poca claridad
en la asignación de competencias, la fragmentación excesiva de funciones entre
los distintos niveles de gobierno poco coordinados; (2) la ineficacia de los mecanis-
mos de participación ciudadana para responder a las demandas sociales e incidir
en políticas públicas; (3) la persistencia del clientelismo como modelo de gestión
pública; (4) la inexistencia de una planta de administradores públicos permanentes
de carrera; (5) la ausencia de memoria y permanencia institucional para continuar
con los procesos, y (6) la corrupción política en todos los niveles e instancias de
Gobierno (Ramírez, 2009; Velásquez, 2003). Estos problemas siguen vigentes
en los distintos niveles de gobierno y hoy continúan debilitando las políticas de
descentralización.
Según el estudio sobre la reforma administrativa de Cali realizado por Sanabria y
Rodríguez (2017), se plantea que
la descentralización […] consiste en la transferencia de funciones estatales a
entidades con personalidad jurídica propia. Dichas entidades descentralizadas
1 De acuerdo con el artículo 103 de la Constitución colombiana, “son mecanismos de participación del pueblo en
ejercicio de su soberanía: el voto, el plebiscito, el referendo, la consulta popular, el cabildo abierto, la iniciativa
legislativa y la revocatoria del mandato”. Adicionalmente, existen diferentes instancias de participación, concer-
tación, control y vigilancia de la gestión pública.
228
CONFLICTIVIDAD LOCAL
los organismos de la Administración Central del Municipio podrán constituir
sedes u oficinas en el territorio del Municipio de Santiago de Cali, diferentes a
la sede principal de aquellos con el propósito de acercar la Administración a las
personas, para prestar un mejor servicio a la ciudadanía en términos de oportuni-
dad, calidad y eficiencia. En este evento, la creación de sedes desconcentradas
administrativamente serán autorizadas y reglamentadas por el Alcalde. (Decreto
Extraordinario, 2016, p. 3)
229
230
CONFLICTIVIDAD LOCAL
es entendido como un campo en disputa en el que diversos actores se relacionan
e intentan dominarlo, manifestarse y expresarse en él de distintas maneras. Es por
esto que en Colombia son frecuentes los conflictos territoriales asociados al acceso
y la distribución de la tierra, sus formas de producción y explotación; los usos y
funciones sociales del espacio; la ocupación y privatización del espacio público; los
conflictos interculturales de carácter territorial, y la relación entre violencia y despojo
o desplazamiento forzado (Machado, 2009; Reyes, 2009; Fals Borda, 1975; Duarte,
2015; Fernán González, 2014).
3 El diseño de políticas públicas hace parte del análisis de políticas públicas como disciplina, y puede definirse
como un conjunto de actividades que se llevan a cabo con el objetivo de mejorar la formulación y los resultados
de las políticas, mediante la previsión de las consecuencias de las acciones de gobierno; se trata de elegir
alternativas de política, que están compuestas de diferentes combinaciones de instrumentos (Howlett, 2011).
4 Los instrumentos de política pública pueden ser definidos como los medios y las técnicas que posee una política
pública para cumplir eficientemente sus objetivos.
231
Contreras, 2011).
De esta manera, se plantea como un primer paso para la gestión pública de la conflic-
tividad local la caracterización de los conflictos manifiestos y potenciales para cada
localidad. Se trata de determinar los conflictos latentes y manifiestos, pero también
de prever cuáles podrían ser aquellos potenciales a corto, mediano y largo plazo
en cada territorio, con el fin de tomar acciones preventivas para que esos conflictos
puedan contrarrestarse o contenerse antes de convertirse en problemas mayores.
Con base en el estudio realizado por la Alianza de Universidades, Planeación Mu-
nicipal y la gerencia del distrito,5 se identificaron para cada localidad un conjunto
de vocaciones y potencialidades, y otro conjunto de retos y desafíos, los cuales
están dados por las características poblacionales, ambientales, socioculturales,
políticas y económicas de cada territorio local (para ampliar la caracterización de
la propuesta de división territorial integrada, su delimitación y criterios, conviene
revisar el capítulo alusivo a este tema).
La mayoría de los retos y desafíos, de no ser gestionados efectivamente, se constitu-
yen en conflictos actuales o potenciales. A continuación se ilustra para cada localidad
un mapa y una tabla que resume las vocaciones y potencialidades, así como los
retos y desafíos manifiestos según el estudio previamente realizado (mapas 1-6 y
tablas 1-6). Al término de estos, se hace hincapié en los temas que deberían ser
tratados con prelación, dadas sus condiciones para convertirse en conflictos que
pueden tener consecuencias negativas para la ciudadanía y los territorios.
Los conflictos latentes para la localidad 1 Cali-Aguacatal, se relacionan directamen-
te con conflictos ambientales asociados a la protección de los recursos hídricos,
la minería ilegal y el manejo de residuos sólidos. También pueden presentarse
conflictos por la tierra, así como por las condiciones y la calidad de vida de la po-
blación vulnerable que posee alta presencia en la localidad. La concentración de
asentamientos humanos de desarrollo incompleto (ahdi) hace que sus pobladores
busquen asentarse en el territorio, disputándose el acceso y la permanencia a la
tierra y el territorio. A ello se suma la necesidad de mejoramiento de la seguridad
ciudadana (mapa 1 y tabla 1).
5 Vale la pena destacar el apoyo para este ejercicio de la Fundación Ríos y Ciudades.
232
CONFLICTIVIDAD LOCAL
riales, industriales y turísticos. ecológica (ladera y zona plana).
– Potencial de renovación y revitalización del centro – Descontaminación cuenca río Cali.
de Cali. – Actividad de minería ilegal.
– Generación de proyectos de corredores verdes. – Concentración económica y alta informalidad.
– Presencia de áreas patrimoniales. – Alta concentración de ahdi.
– Integra relaciones metropolitanas de conectividad – Alta recepción de población vulnerable y de pobla-
con la zona industrial de Yumbo y con el Pacífico ción víctima del conflicto armado.
(Puerto de Buenaventura). – Alta amenaza de movimientos en masa en zonas de
ladera.
– Déficit de espacio público.
– Alta densidad de hurtos y homicidios localizados en
ciertas zonas.
– Puntos críticos de concentración de residuos sóli-
dos.
Fuente: elaboración propia con base en el estudio realizado por la Alianza de Universidades, Planeación Municipal
y la Gerencia del Distrito Especial (2019).
233
Tabla 2.
Localidad 2. Cali-Norte
Vocaciones y potencialidades Retos y desafíos
– Presencia de áreas y corredores indus- – Gestión y manejo del Jarillón del Río Cauca.
triales. – Manejo de riesgos por inundación.
– Servicios empresariales y recreativos. – Presencia y control de ahdi (zona Jarillón).
– Desarrollo de vivienda nueva y equipa- – Generación de espacio público.
mientos a escala metropolitana. – Alta densidad poblacional.
– Potencial de reconversión base área. – Alta densidad de hurtos a vehículos.
– Conexión con el aeropuerto de Palmira – Protección de principales sistemas de drenaje, incremento de áreas
y con Candelaria. verdes y árboles, concentración de islas de calor.
Fuente: elaboración propia con base en el estudio realizado por la Alianza de Universidades, Planeación Municipal
y la Gerencia del Distrito Especial (2019).
La gestión del riesgo por inundación del río Cauca es el principal foco de conflicto
de la localidad 2, Cali Norte, por varios aspectos: (1) el proceso de reasentamiento
humano que se lleva a cabo en la zona por parte de la Alcaldía y el Plan Jarillón de
Cali, el cual presenta situaciones problemáticas en términos políticos, comunitarios
y administrativos; (2) las disputas por la tierra entre los ocupantes y la adminis-
tración municipal; (3) la presencia de nuevos ocupantes en los ahdi que cada día
arriban al territorio; (4) la vulnerabilidad que caracteriza a estas poblaciones, y (5)
234
Mapa 3.
Localidad 3. El Pondaje
CONFLICTIVIDAD LOCAL
pacios públicos, polideportivos, centros de salud). des humedales de regulación.
– Servicios de abastecimiento relevantes para la ciudad. – Riesgo por inundación (lagunas El Pondaje y Charco
– Localidad con alta vocación de vivienda y consolida- Azul).
ción de barrios de estratos medios. – Presencia y control de ahdi (zona lagunas).
– Recuperación de grandes humedales: El Pondaje y – Incremento de áreas verdes y árboles y espacio pú-
Charco Azul como hitos del territorio de Santiago de blico.
Cali. – Recepción de población vulnerable y desplazada.
– Alta densidad poblacional.
– Alta concentración de homicidios localizados en ciertas
zonas; puntos críticos de residuos sólidos.
– Concentración de islas de calor.
Fuente: elaboración propia con base en el estudio realizado por la Alianza de Universidades, Planeación Municipal
y la Gerencia del Distrito Especial (2019).
6 Para ampliar el análisis de la problemática del Plan Jarillón de Cali véase Castillo Cubillos (2018).
235
Mapa 4.
Localidad 4. Cauca Sur
Tabla 4.
Localidad 4. Cauca Sur
Vocaciones y potencialidades Retos y desafíos
– Vocación ambiental con alto po- – Alta concentración y recepción de población desplazada y víctima del
tencial como destino ecoturístico. conflicto armado.
– Drenajes estratégicos para la – Mejoramiento de calidad de vida y condiciones socioeconómicas, de
conectividad ecológica entre las empleo, servicios públicos y equipamientos a escala zonal.
montañas y el valle del río Cauca. – Segregación socioespacial.
– Red de humedales para la conser- – Gestión del Jarillón del Río Cauca y del riesgo por inundación.
vación ambiental y el desarrollo – Presencia y control de ahdi.
ecoturístico. – Protección del sistema de humedales y drenajes; incremento de áreas
verdes y árboles; control de borde urbano y ahdi; puntos críticos de con-
centración de residuos sólidos.
– Alta concentración de homicidios en zonas focalizadas.
– Accesibilidad y movilidad eficientes.
Fuente: elaboración propia con base en el estudio realizado por la Alianza de Universidades, Planeación Municipal
y la Gerencia del Distrito Especial (2019).
236
CONFLICTIVIDAD LOCAL
Tabla 5.
Localidad 5. Pance Lili
Vocaciones y potencialidades Retos y desafíos
– Destino ecoturístico asociado a áreas rurales protegi- – Alta amenaza de movimientos en masa en zonas de
das. ladera.
– Servicios educativos y de salud. – Protección de nacimientos de agua, humedales y
– Zona de expansión para la generación de proyectos drenajes estratégicos para la conectividad ecológica
urbanos y corredores verdes. entre las montañas y el valle del río Cauca.
– Acuífero de la ciudad, posee la mayor cantidad de – Mejoramiento servicios públicos y movilidad (amplia-
humedales. ción de infraestructura vial y transporte público).
– Conexión con Jamundí y el sur del país. – Concentración de hurtos a vehículos y viviendas.
– Fomento de la presencia de actividades económicas.
Fuente: elaboración propia con base en el estudio realizado por la Alianza de Universidades, Planeación Municipal
y la Gerencia del Distrito Especial (2019).
237
Mapa 6.
CALI DISTRITO ESPECIAL: POLÍTICAS PÚBLICAS, ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y DESCENTRALIZACIÓN
Localidad 6. Cañaveralejo
Tabla 6.
Localidad 6. Cañaveralejo
Vocaciones y potencialidades Retos y desafíos
– Destino deportivo y ecoturístico asociado a áreas – Presencia y control de ahdi.
protegidas. – Alta amenaza de deslizamientos y movimientos en
– Servicios de salud y grandes centros de abastecimien- masa en zonas de ladera.
to. – Protección de drenajes y nacimientos de agua (con-
– Concentración de actividades culturales. taminación de cuerpos de agua).
– Mayor cantidad de nacimientos de agua. – Conflictos de uso del suelo en zonas protegidas.
– Drenajes estratégicos para la conectividad ecológica – Actividad de minería ilegal.
entre las montañas y el valle del río Cauca. – Mejoramiento de espacio público en algunas zonas.
– Alta concentración de hurtos y homicidios en algunas
zonas.
Fuente: elaboración propia con base en el estudio realizado por la Alianza de Universidades, Planeación Municipal
y la Gerencia del Distrito Especial (2019).
238
CONFLICTIVIDAD LOCAL
Partiendo de este enfoque, la administración central del gobierno deberá descen-
tralizar, por medio de cada alcaldía local, la gestión de los conflictos presentes en
cada territorio. Si bien la Ley 1617 de 2013 establece cierta autonomía para que
cada alcaldía local gestione sus propios recursos a través de los fondos de desarrollo
local, esto exige la realización de un segundo paso: contar con una infraestructura
institucional consolidada y fuerte, que haga frente a las necesidades de sus ciu-
dadanos. Para ello debe contar con los recursos humanos, económicos, locativos
y de servicios suficientes. Uno de los mayores problemas de las alcaldías locales
de los distritos en Colombia es la débil capacidad institucional y técnica para llevar
7 La Subsecretaría de Asuntos Locales tiene como objetivo “formular, planear y aplicar un modelo de gobierno para
fortalecer la autonomía, la participación, la democracia y la convivencia entre los habitantes de las localidades,
mediante la articulación y coordinación de la gestión territorial del nivel central con el local, con la finalidad de
mejorar las condiciones de vida de los habitantes” (Secretaría de Gobierno, 2019).
239
8 Para el caso de Bogotá existe además del Decreto 1421 de 1993, alrededor de ocho leyes y veintidós acuerdos
que les exigen ciertas disposiciones, funciones y delegaciones a los alcaldes menores.
240
CONFLICTIVIDAD LOCAL
públicas y a la producción de valor público.
Relacionando los últimos dos puntos, este trabajo en redes de gobernanza debe
contemplar un diseño institucional participativo para cada alcaldía local. Sabemos
que el aumento de la participación ciudadana no necesariamente genera el aumento
de la democracia; deben existir unas condiciones favorables para que dicha partici-
pación logre los efectos deseados. Goldfrank (2006) destaca cinco condiciones para
el contexto político que favorecen el éxito de los procesos de política participativos:
(1) voluntad política, del partido político involucrado, del alcalde y de los funcionaros
que llevan a cabo el proceso participativo, los cuales deben estar comprometidos
ideológicamente con la idea de compartir la toma de decisiones con la ciudadanía;
(2) capital social, dentro de la ciudadanía local debe haber asociaciones civiles
dispuestas a participar; (3) personal competente y calificado dentro de la adminis-
tración local; (4) recursos suficientes para la ejecución de programas y proyectos, y
241
Tabla 7.
Diseño institucional
Objetivo del proceso participativo Cuál o cuáles son los objetivos que se esperan con el
proceso participativo
Características de los participantes Características socioeconómicas y habilidades proclives a
la participación
Apuestas de los participantes Qué esperan los participantes de la política en cuestión y
de su participación
Alcance y objeto de la participación El alcance y objeto propuesto para la participación de la
comunidad
Tipo de organización y discusión El tipo de organización de la participación y la calidad de
discusión que se da en ella (deliberación, debate)
Frecuencia de la participación Frecuencia con la que se lleva a cabo la participación
Capacidad de empoderamiento Capacidad de los participantes para empoderarse en estos
espacios participativos
Monitoreo del proceso Forma en que se lleva a cabo el monitoreo del proceso
participativo
Enfoque de necesidades inmediatas o El diseño participativo se lleva a cabo para responder a
a largo plazo necesidades inmediatas o a largo plazo
Todos los puntos expuestos anteriormente son relevantes para garantizar una agen-
da pública ajustada a la realidad de las localidades y la gestión de sus conflictos.
242
CONFLICTIVIDAD LOCAL
– Duarte, C. (2018). Hacia una antropología del Estado colombiano: descentralización y
gubernamentalidad multicultural. Pontificia Universidad Javeriana Cali.
– Fung, A. (2003). Survey article: recipes for public spheres: eight institutional designs
choices and their consequences. The Journal of Political Philosophy, 11(3), 338-367.
243
– Lora, E. (ed.). 2007. El estado de la reforma del Estado en América Latina. Banco Inte-
ramericano de Desarrollo, Banco Mundial y Mayol Ediciones.
– Machado, A. & Vivas, J. (2009). Ensayos para la historia de la política de tierras en Colom-
bia: de la colonia a la creación del Frente Nacional. Universidad Nacional de Colombia.
– Peters, G. & Pierre, J. (2002). La gobernanza en niveles múltiples: ¿un pacto fáustico?
Foro Internacional, 42(3), 429-453.
– Sorensen, E. & Torfing, J. (2009). Marking governance networks effective and democratic
through metagovernance. Public Administration, 87(2), 234-258.
244
245
doi: 10.51564/2021.13
UN CONTEXTO DIVERSO
– El primero consistió en la definición, desde la Secretaría de Gobierno, de que
una de las estrategias bandera debía ser la construcción de tres escenarios de
localidades que generaran un abanico de posibles ámbitos que permitieran una
discusión más rica en los espacios de participación ciudadana e institucional.
Tener una propuesta de localidades se planteó como la base para el posterior
diseño institucional y financiero de Cali Distrito, que debía responder, en todo
caso, a las particularidades del territorio de manera general, y de las caracte-
rísticas de cada una de las localidades en particular. Es decir, la administración
local debía ajustarse a la realidad y prospectiva territorial, y no al revés.
– El segundo se trató de articular este trabajo a un proceso de participación ciu-
dadana, para lo cual se planteó, desde la Alcaldía, buscar el apoyo de la Uni-
1 Por medio de la cual se categoriza al municipio de Santiago de Cali como Distrito Especial, Deportivo, Cultural,
Turístico, Empresarial y de Servicios.
249
2 Su trabajo fue apoyado por ProPacífico como aporte a la discusión de Cali Distrito Especial.
3 La Fundación Ríos y Ciudades promueve el desarrollo sostenible del territorio y de las ciudades, teniendo como
eje principal de su ordenamiento, las cuencas hidrográficas y el agua (véase [Link] En el
proceso de Cali Distrito la Fundación participó activamente, buscando fortalecer los aspectos “socioambientales”
en la discusión, así como la comprensión de las dinámicas campo-campo y ciudad-campo.
4 Por la cual se expide el régimen para los distritos especiales.
250
UN CONTEXTO DIVERSO
alentar la interacción y la conectividad entre zonas urbanas y rurales, y de promover
sinergias entre zonas urbanas y rurales), y que se buscaría conformar un número
reducido de localidades (como apuesta inicial de racionalidad administrativa y fi-
nanciera), se llegó, después de discusiones en talleres y mesas de trabajo, a una
clasificación de principios orientadores, marco legal, criterios y visión prospectiva,
que serían tenidos en cuenta para consolidar los escenarios de delimitación de las
localidades.
Considerando que el concepto de “principio” se refiere a la “base, origen, razón
fundamental sobre la cual se procede discurriendo en cualquier materia” (rae, 2020),
en el grupo de principios orientadores se llegó entonces a que el ejercicio debía
conducir a la racionalidad administrativa y fiscal, buscando facilitar la coordinación
de las dependencias de la Alcaldía bajo un modelo financieramente sostenible a
largo plazo, esto teniendo presente que a mayor número de localidades, mayores
251
5 Específicamente se refiere a la experiencia dada en los escenarios participativos de la revisión y ajuste del
pot y de la formulación de las Unidades de Planificación Urbana y Rural, llevados a cabo por el Departamento
Administrativo de Planeación (dapm) de Cali entre los años 2012 y 2019.
6 El concepto de cuenca funcional fue traído a la discusión por la Fundación Ríos y Ciudades, especialmente
por Álvaro Pedroza (2019), quien manifiesta que la delimitación de las cuencas está dada no solo por aspectos
ambientales y geográficos, sino también por las relaciones funcionales que establecen sus habitantes, tanto al
interior de ellas, como con el contexto que los rodea.
7 Si bien en la ley no se hace referencia a que para la definición de las localidades se deben tener en cuenta
variables ambientales, en los diferentes espacios de discusión que se abrieron desde noviembre de 2018,
este fue reconocido como uno de los aspectos fundamentales que debía guiar el ejercicio. Esto, sin embargo,
ya venía siendo puesto como elemento a tener en cuenta por parte del equipo de Planeación Municipal, dada
la revisión del caso del Distrito de Cartagena, documentado en la “Propuesta de Nuevas Localidades para el
Distrito de Cartagena de Indias a partir del enfoque ecosistémico” (Torregroza et al., 2016).
252
UN CONTEXTO DIVERSO
la misma cantidad de habitantes, empresas, empleos, oficinas, votantes, servicios
o atributos ambientales, entre otros aspectos.
8 Los conceptos de ciudad y campo fueron traídos a la discusión por la Fundación Ríos y Ciudades, teniendo en
cuenta que la condición de “urbano” y “rural” está muy ligada a una asignación normativa, mientras los conceptos
de “ciudad” y “campo” parten de una condición intrínseca. Es así como tanto el “suelo urbano” como el “suelo
rural” están conformados por ámbitos configurados como ciudad, donde prima el paisaje construido y otros como
campo, donde dominan los elementos naturales.
9 El artículo 4.º del Acuerdo 0373 de 2014 señala que “el ordenamiento territorial de Santiago de Cali reconoce
como base el conjunto de ofertas y restricciones ambientales y geográficas, con especial énfasis en las cuen-
cas hidrográficas y fuentes de agua, elementos que articulan y estructuran el territorio urbano-rural, y en las
dinámicas geológicas, climatológicas e hidrológicas, que determinan las opciones de uso, ocupación y manejo,
y se orienta a la consolidación de un modelo denso y policéntrico que soporta su complementariedad funcional
a nivel regional en la prestación de servicios, producción y distribución de bienes, destaca la conservación, la
recuperación y el uso racional de los recursos naturales de la zona rural y urbana, articulando adecuadamente
sus bordes con los municipios colindantes”.
253
254
UN CONTEXTO DIVERSO
suelo rural.
– Variables de movilidad: conectividad territorial y densidad de vías. Se utiliza
la información de conectividad vial y de densidad vial para dar cuenta de las
relaciones funcionales y de conectividad rural y urbano-rural.
En el suelo urbano, se utilizaron las siguientes variables homogenezadas a escala
de barrio para realizar los modelos de análisis espacial:
– Variables ambientales: distribución por cuencas y presencia de amenazas
naturales en el territorio. Se utilizan estas variables con el objetivo de evitar,
10 Y paradójicamente, en el desarrollo de los escenarios, no fue posible lograr una mezcla de grupos poblacionales
con diversas condiciones socioeconómicas, especialmente en el oriente de la ciudad, dadas las densidades
poblacionales que tiene esta zona y la importancia de no generar localidades muy grandes en términos pobla-
cionales. Esto fue una recomendación derivada de un proceso de análisis de estudios de caso, en el que se
evidenció que, en el Distrito de Bogotá, las localidades más grandes son las que han tenido peores indicadores
de gestión (dapm, 2019).
255
256
UN CONTEXTO DIVERSO
sencilla. Esta última se relaciona con una de las limitaciones de esta técnica, que
consiste en el nombramiento de los factores, el cual puede resultar problemático
ya que los nombres de estos pueden no reflejar de manera precisa las variables
dentro del factor (Yong & Pierce, 2013).
Los pasos a seguir, según Morales Vallejo (2013), Montoya Suárez (2007) y Yong
y Pierce (2013) para realizar el análisis factorial son:
1. Elaboración de la matriz de correlaciones:11 se busca realizar un cálculo de una
matriz capaz de expresar la variabilidad conjunta de las variables.
2. Extracción de los factores comunes.
11 “En el análisis factorial es costumbre empezar con una matriz de correlaciones entre variables y terminar con
una matriz de pesos factoriales, que pueden interpretarse […] como correlaciones entre las variables y ciertas
construcciones hipotéticas llamadas ʻfactores’” (Comrey, 1985, p. 35).
257
258
Figura 1.
Aplicación de análisis factorial para índices compuestos
Distribución de calidad de vida Distribución de índice de actividad ecónomica Distribución de índice de calidad urbana
259
al., 2007).
Se utiliza fundamentalmente como una técnica exploratoria, descriptiva pero no
explicativa. Las soluciones no son únicas, en la medida en que la pertenencia al
conglomerado para cualquier número de soluciones depende de muchos elementos
del procedimiento elegido. Por otra parte, la solución clúster depende totalmente de
las variables utilizadas; la adición o la destrucción de variables relevantes puede
tener un impacto sustancial sobre la solución resultante (Fuentes, 2011).
Los algoritmos de formación de conglomerados se agrupan en dos categorías
(Fuentes, 2011):
1. Algoritmos de partición: método de dividir el conjunto de observaciones en k
conglomerados (clústeres), en donde k lo define inicialmente el usuario.
2. Algoritmos jerárquicos: método que entrega una jerarquía de divisiones del
conjunto de elementos en conglomerados.
Un método jerárquico aglomerativo parte de una situación en la que cada obser-
vación forma un conglomerado y en sucesivos pasos se van uniendo, hasta que
finalmente todas las situaciones están en un único conglomerado.
Un método jerárquico disociativo sigue el sentido inverso: parte de un gran conglo-
merado y en pasos sucesivos se va dividiendo hasta que cada observación queda
en un conglomerado distinto.
El primer paso es obtener grupos de objetos de forma que, por un lado, los objetos
pertenecientes a un mismo grupo sean muy semejantes entre sí, es decir, que el
grupo esté cohesionado internamente y, por el otro, los objetos pertenecientes a
grupos diferentes tengan un comportamiento distinto con respecto a las variables
analizadas, es decir, que cada grupo esté aislado externamente de los demás
grupos (Fuentes, 2011).
Una vez establecidas las variables y los objetos a clasificar, el siguiente paso
consiste en establecer una medida de proximidad o de distancia entre ellos que
cuantifique el grado de similaridad entre cada par de objetos. Las medidas de
proximidad, similitud o semejanza miden el grado de semejanza entre dos objetos
de forma que, cuanto mayor (resp. menor) es su valor, mayor (resp. menor) es el
260
UN CONTEXTO DIVERSO
sus correspondientes medias, eligiendo un primer individuo de arranque de cada
grupo y asignando posteriormente cada caso a un grupo según el efecto que esta
asignación cause sobre la varianza de los grupos. De esta manera, se agregan
observaciones a aquellos grupos en los que no se modifique de forma significativa
su dispersión. Este algoritmo se caracteriza porque en cada etapa se comprueba
si la configuración clúster puede ser mejorada de un grupo a otro, de manera que
la reasignación de observaciones en otro clúster mejora la varianza, comprobando
los casos secuencialmente para ver su influencia individual (Fuentes, 2011).
Esta técnica se aplicó en el área rural a partir de la vereda como unidad espacial,
utilizando como variables el suelo protegido, las cuencas hidrográficas, la conectivi-
dad vial y la distribución poblacional. En primer lugar, se hizo un análisis exploratorio
de tipo jerárquico con el método de conglomeración de Ward, para disminuir la
varianza de los elementos al interior del conglomerado. Se identificó como óptimo
generar cuatro conglomerados rurales (figura 2).
261
262
Figura 4.
Conglomerados generados
UN CONTEXTO DIVERSO
Fuente: dapm (2019).
263
ajustado en conjunto con el dapm. Los escenarios ajustados según los conglome-
rados generados se pueden observar a continuación (figura 5).
Figura 5.
Escenarios construidos a partir del método usado por dapm, 2019
264
UN CONTEXTO DIVERSO
particulares, y nada puede substituir el conocimiento directo de tales elementos”
(Jacobs, 2011, p. 480), partiendo además de que “los procesos que tienen lugar en
las ciudades no son en modo alguno arcanos, comprensibles solo para los exper-
tos. Casi todo el mundo puede comprenderlos. Muchos ciudadanos corrientes ya
los entienden perfectamente, lo que ocurre es que no han puesto nombre a estos
procesos” (Jacobs, 2011, p. 480).
El reclamo y la observación ciudadana e institucional permitieron ajustar ciertos
límites que encajaban mejor con un escenario de integración, racionalidad fiscal,
provisión de servicios ecosistémicos y funcionalidad de las cuencas, así como
de los arraigos culturales que obligaban a mantener unos continuos territoriales
en escenarios que tradicionalmente han sido reclamados conjuntamente por las
12 En el marco del Contrato Interadministrativo 4132.[Link] de 2019 “Estudios necesarios para la planifi-
cación y estructuración de escenarios participativos para la organización político-administrativa de Santiago de
Cali como Distrito Especial”.
265
266
UN CONTEXTO DIVERSO
gadura, que se dio en época electoral y que no hubo mayor interés por parte de
diversos sectores clave por participar, esto último probablemente debido a la falta
de claridad de por qué se declara a Santiago de Cali como Distrito, cuando tiene
todavía mucho por resolver como municipio.
Y aunque estas dudas probablemente continúen y surjan nuevas en los caminos
venideros del debate alrededor de Cali Distrito, esta designación legal fue y sin
duda seguirá siendo una oportunidad para pensarnos y soñarnos (en escenarios
de encuentro entre academia, ong, sociedad civil y administración pública) en una
Cali más integrada, participativa y con una institucionalidad más sólida, eficiente y
más cercana a la población.
267
– Concejo Municipal de Santiago de Cali. Acuerdo 0373 de 2014 (31 de diciembre), por
medio del cual se adopta la revisión ordinaria de contenido de largo plazo del Plan de
Ordenamiento Territorial del municipio de Santiago de Cali.
– Congreso de la República de Colombia. Ley 1617 de 2013 (5 de febrero), por la cual
se expide el Régimen para los Distritos Especiales. [Link]
eva/gestornormativo/[Link]?i=51601
– Congreso de la República de Colombia. Ley 1933 de 2018 (1.° de agosto), por medio de
la cual se categoriza al municipio de Santiago de Cali como Distrito Especial, Deportivo,
Cultural, Turístico, Empresarial y de Servicios. [Link]
gestornormativo/[Link]?i=87799
– Departamento Administrativo de Planeación. (2019). Cali Distrito Especial: documento
técnico de soporte de delimitación de las localidades. [Link]
publicaciones/146724/cali-distrito-especial/genPagdoc2805=2
– Fuentes, S. (2011). Análisis de conglomerados. [Link]
Econometria/Analisis_Cluster.pdf
– Fundación Ríos y Ciudades (1.º de marzo de 2020). Fundación Ríos y Ciudades. http://
[Link]/
– Garroncho, C. & Campos-Alanis, J. (2013). Réquiem por los indicadores no espaciales
de segregación residencial. Papeles de Población, 19(77), 269-300.
– Giraldo Henao, R. (2011). Estadística espacial, notas de clase. Universidad Nacional
de Colombia.
– Hair, J., Anderson, R., Tatham, R. & Black, W. (2000). Análisis multivariante (5.ª ed.).
Prentice Hall.
– Jacobs, J. (2011). Muerte y vida de las grandes ciudades. Capitan Swing.
– Johnson, R. A. (2007). Applied multivariate statistical analysis. Pearson Prentice Hall.
– López, S. (2003). Percepción y creación de la ciudad: método simbólico-semiótico del
ciudadano para una re-creación de la realidad urbana. Gazeta de Antropología, 19,
artículo 17. [Link]
– Loranca, B. (24-28 de septiembre de 2012). El problema de homogeneidad y compaci-
dad en diseño territorial (ponencia). Congreso Latino-Iberoamericano de Investigación
Operativa, Río de Janeiro, Brasil.
268
UN CONTEXTO DIVERSO
269
doi: 10.51564/2021.14
273
274
275
276
277
278
279
280
281
guros, como lugares en los que no se puede vivir en sociedad, un problema que
tendría que repensarse en la propuesta de Cali Distrito Especial, para configurar la
seguridad y la convivencia como derecho fundamental. También es necesario tener
en cuenta cómo se han estigmatizado territorios y poblaciones, en particular a los
jóvenes como sujetos violentos, sujetos a los cuales se les ha aplicado políticas de
mano dura a lo largo del siglo xxi.
Reflexionar sobre cómo se vive la exclusión en lo cotidiano y lo que implica, en tér-
minos de inclusión social, se constituye en una idea central de la propuesta de Cali
Distrito Especial. También es importante repensar ¿cuál es el papel de la ciudada-
nía?, ¿cómo se ha planteado su vinculación en este proceso?, ¿cómo atemperarse
a la realidad nacional en términos de ciudad y región ambientalmente sustentable?
Puesto que nos encontramos en un régimen de transición de la coyuntura nacio-
nal, relacionado con las crisis del neoliberalismo de mercado acentuado desde el
ámbito nacional, con el Plan Nacional de Desarrollo Nacional 2018-2022, “Pacto
por Colombia, pacto por la equidad”, orientado al ordenamiento y la asociatividad
territorial en la perspectiva de progreso económico y no en términos de equidad y
justicia social (dnp, 2019).
Las ciudades en el Plan Nacional de Desarrollo Nacional mencionado son pensadas
en términos de productividad y competitividad, sin contemplar la relación campo
y ciudad, estrategia que tiene unas dificultades enormes ante la concentración de
procesos productivos centrados en el comercio internacional. Lo que ha venido
pasando en Cali, particularmente desde el punto de vista técnico, es el reforza-
miento del concepto urbano sobre el rural, intentando desaparecer la zona rural del
municipio, entendiéndola con una dimensión más urbana que rural.
La pregunta a realizar en esta propuesta de Cali Distrito Especial es: ¿qué sería lo
propiamente rural en términos de ciudad y cómo fortalecerlo hacia el futuro? Es un
desafío para el sistema de ciudades construido en la región, pero que Cali necesita
pensar seriamente, dado que el sistema de ciudades no solo agrupa a las ciudades
del Valle del Cauca, sino también del Cauca (variados elementos de articulación y
desarticulación de la ciudad tienen que ver con esto), y también relacionado con
la idea de qué tan capaces son los gobiernos locales para fortalecer y modernizar
282
283
Conclusiones
En este artículo hemos discutido dos temas clave para pensar el proceso de Cali
como Distrito Especial. Primero, a partir de una revisión bibliográfica, hemos pro-
puesto el lente conceptual de la teoría política normativa para comprender la misma
naturaleza de los procesos re-descentralizadores en lo local. Aunque se identifican
diferentes formas para poner en práctica la teoría normativa, no obstante, en el
caso de Cali como Distrito Especial es fundamental tener en cuenta el papel que
desempeñan procesos como la re-descentralización como una institución, y no
solamente como un proceso político-administrativo. Entendida bajo esta perspec-
tiva, se hace necesario identificar la forma como se están poniendo en práctica
postulados básicos de la democracia como el bien común, la legitimidad de la
autoridad política, los derechos y libertades y el carácter y la fuerza vinculante de
las obligaciones políticas.
El segundo tema ha estado referido a la generación de un proceso de gobernanza
compartida, que permita la convergencia de una diversidad de actores en el diseño
de Cali como Distrito Especial. Sin embargo, en la práctica lo que se observa es una
pérdida de capacidad directiva del gobierno local en el caso de Santiago de Cali,
una ciudad ubicada en la región del Pacífico colombiano, en la que se observan
territorios con elevados niveles de concentración de la tierra y la riqueza en pocas
manos, el aumento de las economías ilícitas e informales, así como la acentuación
de contrastes en términos de desarrollo humano y bienestar, que intentan ser re-
sueltos sin la coordinación y convergencia de actores.
284
Referencias
– Arias, J. (2008). El ordenamiento territorial en Colombia: entre la descentralización y la
autonomía. Universidad del Valle.
– Bauböck, R. (2013). Teoría política normativa e investigación empírica. En D. Della-Porta
& M. Keating (eds.), Enfoques y metodologías de las ciencias sociales, una perspectiva
pluralista (pp. 53-74). Akal.
– Borja, J. (1989). Estado, descentralización y democracia. Foro Nacional por Colombia.
– Borja, J. (2011). Ciudadanía y espacio público. Foro, (40), 67-80.
– Correa, R. (2012). La descentralización en Cali: entre avances y retrocesos. Perspectivas
Internacionales, 8(1), 139-173.
285
286
287
LINA MARTÍNEZ
ISABELLA VALENCIA
VALERIA TROFIMOFF
doi: 10.51564/2021.15
DISTRITO ESPECIAL
instituciones operen consistentemente con valores que reflejen las expectativas de
los ciudadanos (oecd, 2017a). Además, es un elemento fundamental para el buen
funcionamiento de un gobierno, pues es lo que incentiva a los ciudadanos a pagar
impuestos, ir a las urnas, participar en procesos políticos y demandar una buena
gestión gubernamental (Van de Walle & Bouckaert, 2003).
Una tendencia global, acentuada con la crisis financiera de 2008, es el permanen-
te declive de la confianza de los ciudadanos hacia las instituciones públicas. De
acuerdo con los datos de Gallup World Pool, los niveles de confianza en los países
desarrollados en 2015 estaban por debajo del 5 %, presentando un declive de al
menos 10 puntos porcentuales desde 2005 (oecd, 2017a). En América Latina la
situación no es distinta. En la región, y en Colombia en particular, la desconfianza
hacia las instituciones públicas ha ido decreciendo y los ciudadanos declaran cada
291
con instituciones débiles (Helliwell & Huang, 2008). Una proporción importante de
esta investigación se encuentra en países desarrollados, gracias a la información
que recolectan los sistemas de estadísticas nacionales y las recomendaciones de
organizaciones multilaterales como la Organización para la Cooperación y el De-
sarrollo Económicos (oecd, por sus siglas en inglés) de recolectar periódicamente
información que refleje la percepción de la ciudadanía sobre el funcionamiento
del Gobierno (oecd, 2017b). En América Latina, parte de la información disponible
proviene de encuestas realizadas en la región sobre actitudes y opiniones políticas,
como el Proyecto de Opinión Pública de América Latina (lapop) de la Universidad
de Vanderbilt. En el caso colombiano, el Departamento Administrativo Nacional de
Estadística (dane) ha implementado desde 2011 su Encuesta de Cultura Política,
con el fin de evaluar la percepción de la ciudadanía en los siguientes aspectos:
democracia, instituciones y partidos políticos (dane, 2019).
En Cali, la Universidad Icesi, a través de su Observatorio de Políticas Públicas
(polis), se ha unido al esfuerzo del estudio de la confianza institucional en la ciudad.
Utilizando la plataforma de su encuesta poblacional Calibrando, la cual se realiza
anualmente desde 2014, se incluyeron preguntas sobre confianza institucional e
interpersonal. Este trabajo se realizó con el apoyo técnico de la división estadística
de la oecd, el cual brindó apoyo en la traducción y construcción del cuestionario apli-
cado en Cali. El proyecto se llevó a cabo en 2017 y 2018. El análisis presentado en
este capítulo usa los datos recolectados en este estudio y son únicos en la medida
en que son datos estadísticamente representativos para una ciudad. En la mayoría
de los sistemas de información donde se recolectan variables que permitan medir el
nivel de confianza hacia las instituciones públicas, estos son de carácter nacional.
Hemos encontrado, al igual que los países en los que se han realizado estas
mediciones, que los niveles de confianza hacia las instituciones públicas son muy
bajos. En términos generales, la ciudadanía confía muy poco en el Gobierno y los
estamentos que los representan. Sin embargo, el incremento del nivel educativo
y la percepción de una buena provisión de bienes públicos, muestran un aumento
leve en los niveles de confianza institucional.
Este capítulo busca iniciar una discusión sobre la importancia de medir los niveles
de confianza que tienen los ciudadanos hacia el Gobierno, y los mecanismos a
292
DISTRITO ESPECIAL
Con este análisis buscamos empezar una discusión sobre los mecanismos que au-
mentan y disminuyen la confianza de los ciudadanos hacia los estamentos públicos
en Cali. También esperamos entregar pautas claras para el gobierno local, en el
marco de su reforma administrativa, para mejorar la comunicación y la entrega de
bienes y servicios a la población.
Revisión de literatura
La confianza como ingrediente clave en la gestión pública
La confianza puede ser definida o bien como insumo, o como resultado de la gestión
pública. En su sentido de “insumo” es la cuota inicial a las reformas públicas para
garantizar los mecanismos de entrega de mejores bienes y servicios. En el sentido
293
gasto público equivalen aproximadamente al 4,4 % del pib, es decir, los Gobiernos
tienen la posibilidad de mejorar los servicios públicos que ofrecen sin necesidad
de incrementar el gasto público sustancialmente (bid, 2018).
La confianza es un bien escaso en América Latina y el Caribe. Las personas no
solo no confían en las instituciones gubernamentales, sino que tampoco confían en
quienes viven en su misma comunidad (bid, s. f.). Este fenómeno de desconfianza,
generalizado en la región, tiene importantes costos negativos en la gestión guberna-
mental. La confianza en las instituciones cumple un rol fundamental al condicionar
la confianza social entre ciudadanos, dado que cuando las instituciones propician
un marco de legalidad adecuado, políticas de equidad social y justicia, las personas
se sienten seguras en su interacción con los demás (Beramendi et al., 2016). El
deterioro de la confianza institucional conlleva a su vez un deterioro del tejido social.
El lapop (bid, s. f.) encuestó a diferentes ciudadanos sobre confianza institucional y
presupuestos fiscales. En general, los ciudadanos quieren mejores servicios públi-
cos, educación, salud, sistema pensional, infraestructura vial, seguridad, entre otros,
pero no están dispuestos a financiar programas gubernamentales para obtenerlos.
Pagar más impuestos no es una medida popular entre los latinoamericanos. Un
ejemplo de ello es que el 54 % de los encuestados manifestó querer asignar más
dinero a policías, debido a los altos índices de criminalidad, pero solo un 40 % afirmó
estar dispuesto a pagar impuestos más altos por este servicio.
En Colombia, el comportamiento de esta variable es similar al panorama regional.
El deterioro de la confianza institucional afecta directamente la gestión municipal
en las ciudades del país. En los últimos años, el porcentaje de colombianos que
confían en sus alcaldías se ha reducido (figura 1). El 25 % de la población confía
en las elecciones y solo el 10 % confía en los partidos políticos; por tanto, existe
una desconexión persistente y cada vez mayor entre los ciudadanos y los medios
tradicionales que permiten la representación y la participación política (caf, 2018).
Las personas con mayor nivel de confianza institucional tienden a confiar en otras
instituciones públicas, es decir, la confianza institucional funciona como un dominó:
si se fortalece la confianza en una institución, es muy probable que esto se extrapole
a otro tipo de instituciones gubernamentales.
294
DISTRITO ESPECIAL
que sus gobernantes se interesan por lo que ellos piensan. Por otra parte, los
colombianos menos satisfechos con la calidad de servicios públicos en su barrio
(vías, salud, educación, servicios de acueducto y demás) fueron más propensos
a ser víctimas de algún acto de corrupción (como pagar por algún trámite pú-
blico). La precariedad de los servicios públicos reflejada en la baja satisfacción
aumenta la probabilidad de que más ciudadanos opten por pagar sobornos para
poder acceder a dichos servicios. La corrupción y la desconfianza institucional
se convierten en un círculo vicioso.
En América Latina y el Caribe, la clase media se ha expandido y consolidado
sustancialmente en los últimos años; el 40 % de los latinoamericanos pertenece
a una clase media vulnerable (caf, 2018). En Cali, la dinámica es muy similar.
Una clase media más sólida implica retos cada vez más exigentes para las
295
La oecd (2018) afirma que el nivel educativo tiene una relación directamente pro-
porcional con los niveles de confianza interpersonal e institucional (figura 2). Las
habilidades cognitivas adquiridas por medio de la educación permiten a las personas
comprender de una mejor manera el funcionamiento gubernamental y, por ende, esto
se puede trasladar a un mayor nivel de confianza hacia las instituciones públicas
(Christensen & Laegreid, 2005).
Figura 2.
Relación entre nivel educativo y confianza institucional
Nota: el gráfico muestra la confianza promedio en los demás y la confianza en el Gobierno con intervalos de con-
fianza del 95 %.
Fuente: Trustlab (Francia: 2016; otros países: 2017).
296
DISTRITO ESPECIAL
no solo los niveles de satisfacción con el sector público, sino que también están
relacionados con mayores niveles de confianza (Aberbach & Christensen, 2005).
Es decir, la calidad y la forma en que los ciudadanos tienen acceso a los bienes
provistos por el Gobierno son factores que están altamente relacionados con la
percepción que tienen los ciudadanos de la labor del Estado y, por ende, de la
confianza que ellos tienen en sus instituciones.
Cuando los Gobiernos incumplen las expectativas de los ciudadanos, es un factor
que incide en la caída de los niveles de satisfacción y, a su vez, en los niveles de
confianza. Así, un país que presente demandas insatisfechas genera en la sociedad
un alejamiento de los deberes cívicos, pues la comunidad siente que no hay valor
ni tampoco incentivos para cumplir las obligaciones como ciudadanos, como lo es
la acción de voto y el pago de impuestos (oecd, 2018). En consecuencia, esto dis-
297
Datos y métodos
Para este análisis se utilizó la encuesta poblacional Calibrando realizada por el
Observatorio de Políticas Públicas (polis) de la Universidad Icesi. Calibrando es
una encuesta multianual que se aplica en Cali desde 2014 (Martínez, 2017), cuyo
objetivo central es obtener una medición de la satisfacción con la vida de los ha-
bitantes de la ciudad, para estudiar la relación que existe entre satisfacción con la
vida y la provisión de bienes públicos. Buena parte de esta encuesta se encuentra
sustentada metodológicamente en las guías diseñadas por la oecd para la medición
de satisfacción con la vida y el bienestar subjetivo.
En 2017, en el marco de una colaboración con el directorado estadístico de la oecd,
se incluyó en la encuesta de Calibrando tres módulos sobre confianza interpersonal
e institucional. El módulo de confianza institucional (dos módulos en total) incluyó
catorce preguntas. Tres preguntas, del componente central (core measure) para la
medición de confianza institucional fueron incluidas:
En una escala de 0-10, donde 0 significa de ningún modo y 10 significa siempre,
qué tanto confía usted en:
– El Concejo Municipal
– La Policía
– Los funcionarios públicos
Once preguntas más para la medición de confianza institucional fueron incluidas:
En una escala de 0-10, donde 0 significa de ningún modo y 10 significa siempre,
qué tanto confía usted en:
– C1: Si usted se quejara de la mala calidad de un servicio público, ¿qué tan
probable es que el problema se solucionara fácilmente?
– C2: Si un grupo grande de ciudadanos expresara incomodidad con el funciona-
miento de algún servicio público (por ej.: el sistema educativo, salud o judicial),
¿usted cree que se tomarían medidas correctivas?
298
DISTRITO ESPECIAL
directorado estadístico de la oecd. En 2017 se realizaron 1237 encuestas estadís-
ticamente representativas por género, raza/etnia y estrato socioeconómico para
Cali. La encuesta tiene un margen de error del 2,8 % y un nivel de confianza del
95 %. Las encuestas fueron realizadas por encuestadores entrenados en entrevis-
tas cara a cara, en 36 puntos en la ciudad (parques, plazas, estaciones de buses,
etc.). Los encuestados son residentes de la ciudad, mayores de edad, escogidos
aleatoriamente, que de manera voluntaria respondan la encuesta. En total, la en-
cuesta la componían 88 preguntas que incluyen datos demográficos, empleo, salud,
bienestar subjetivo, confianza interpersonal, confianza institucional y satisfacción
con los bienes públicos en la ciudad.
En 2018 la encuesta de Calibrando solo incluyó las medidas centrales de confianza
institucional (Concejo Municipal, Policía, funcionarios públicos). Ese año se reco-
299
300
Figura 3.
Confianza institucional por sexo y raza/etnia
DISTRITO ESPECIAL
Fuente: elaboración propia con base en datos de Calibrando (2017-2018).
301
básico de ubicar los bienes públicos donde está el mayor número de beneficiarios,
los niveles de confianza institucional se mantendrán a la baja.
Para el estudio de la correlación entre el nivel educativo y la confianza institucional,
la variable nivel educativo se dividió en tres categorías: baja (primaria y secundaria),
media (técnico o tecnológico) y alta (profesional, posgrado y doctorado). En línea
con los resultados encontrados en los países de la oecd (2018), los caleños que
cuentan con mayores niveles educativos tienen mayores niveles de confianza en
las instituciones públicas. Participar en entornos académicos ofrece espacios de
discusión que permiten a los ciudadanos tener mayor y mejor información sobre
su gobierno, así como construir una visión crítica sobre el funcionamiento de sus
instituciones (figura 4).
Favorecer el acceso a la educación superior permite la consolidación de capital
humano en las ciudades. En el caso de Cali, las disparidades en acceso a edu-
cación superior son muy altas cuando se analizan por raza/etnia. De acuerdo con
los datos de Calibrando, el 46 % de los que se autorreconocen como mestizos han
accedido a educación profesional, y solo el 13 % de los afro y el 3 % de los que
se reconocen como indígenas han accedido al sistema educativo superior. Estas
disparidades, a largo plazo, también se pueden ver reflejadas en la baja confianza
de las poblaciones menos educadas hacia el Gobierno.
El análisis por estrato socioeconómico evidencia un descontento generalizado entre
los caleños. Los niveles socioeconómicos más bajos, que representan el 55 % de la
población, confían poco en las instituciones municipales, aun cuando son quienes
tienen un mayor contacto directo con la provisión de bienes públicos (a través de los
programas de reducción de pobreza, sistema de salud subsidiada y gratuidad en la
educación). Por su parte, la clase media tampoco está contenta. En la ciudad, el 40
% de los caleños vive en estratos 3 y 4, lo que implica retos importantes. La clase
media es un segmento poblacional que demanda tanto cobertura como calidad en
los bienes y servicios recibidos por parte del Estado.
Cali, al igual que otras ciudades de América Latina y el Caribe, ha experimentado
un crecimiento y una consolidación de la clase media en los últimos años. El au-
mento de ingresos de la población implica para el Gobierno enfrentarse a demandas
302
DISTRITO ESPECIAL
Indicador compuesto 7,36 -
Indicador integridad
C6 7,8 -
C7 5,5 -
C8 3,8 -
Indicador compuesto 5,67 -
Indicador sinceridad
C9 4,2 -
C10 4,2 -
C11 3,1 -
Indicador compuesto 3,83 -
* El nivel educativo bajo incluye las personas que alcanzaron un nivel educativo igual o menor a la secundaria; el
medio hace referencia a las personas que hicieron un técnico o tecnológico; por último, el alto incluye a los caleños
con estudios universitarios o posgrados (maestría o doctorado).
Fuente: elaboración propia con base en datos de Calibrando (2017-2018).
303
públicas más exigentes, dado que la clase media, a diferencia de la clase baja, ya
tiene sus necesidades básicas satisfechas. Con la expansión de la clase media,
las necesidades de provisión de servicios públicos se trasladan a temas de calidad,
es decir, a la satisfacción con el servicio recibido. Pero si no se ofrece calidad y se
cobra cada vez más impuestos a este grupo poblacional, las posibilidades para el
Gobierno de generar más confianza en sus instituciones se ven socavadas.
La clase media demanda mayor atención por parte de la administración municipal.
Fomentar una clase media estable que promueva el crecimiento económico y la
estabilidad política, requiere que los Gobiernos formulen e implementen políticas
orientadas a tener en cuenta sus demandas y la vulnerabilidad económica a la cual
están sujetos (polis, 2018). Tener en cuenta el rol político que desempeña la clase
media en la materialización de políticas públicas implica construir democracias más
sólidas, capaces de incrementar la confianza institucional entre ciudadanos con
demandas más rigurosas de lo público (tabla 2).
Tabla 2.
Confianza por estrato socioeconómico
304
DISTRITO ESPECIAL
cional (línea verde). En este caso, un caleño que reporta niveles de satisfacción con
la seguridad por debajo de 4,3, por ejemplo, su nivel de confianza institucional es de
2,3. Mientras que una persona que evalúa por encima de 8 su nivel de satisfacción
con la seguridad, su confianza institucional sube a 4,6. Los bienes públicos que
presentan mayores mejoras en los niveles de confianza son aquellos que estaban
peor puntuados en términos de satisfacción con su servicio, como fue el caso de
la seguridad, el transporte público y el tráfico.
305
306
Figura 6. Figura 7.
Relación entre confianza institucional y Relación entre confianza institucional y
número de paraderos del sitm-mio número de policías
DISTRITO ESPECIAL
Fuente: elaboración propia. Fuente: elaboración propia.
307
308
Altos estándares de
Usar el poder y los recursos comportamiento y transparencia
Integridad
públicos éticamente Compromiso para luchar
contra la corrupción
Generar herramientas de información
para comunicar las acciones
Informar, consultar y y decisiones del Gobierno
Sinceridad
escuchar a los ciudadanos Compromiso de crear oportunidades
que genuinamente influencien
las decisiones políticas
Hay cuatro indicadores que buscan cuantificar qué tanto refleja el Gobierno en sus
DISTRITO ESPECIAL
acciones los valores que la ciudadanía espera y miden los niveles de confianza en
las instituciones:
– Capacidad de respuesta (responsiveness): mide la respuesta de las instituciones
en materia de prestación de servicios públicos; las preguntas que componen
este indicador abordan cuál es la expectativa del individuo en caso de que se
presenten situaciones de incomodidad o alguna mala calidad del servicio.
– Integridad: considera acciones que están relacionadas a la toma de decisiones
del Estado donde puedan existir corrupción y conflictos de interés, como el
acceso libre a información, sobornos y consultas ciudadanas.
– Confiabilidad: está compuesto por preguntas que miden la percepción ciudadana
de acciones del Estado ante situaciones de desastres y el manejo de sobornos,
309
310
DISTRITO ESPECIAL
y los funcionarios públicos generan muy poca confianza y su imagen no es buena
como consecuencia de la ineficiencia en la entrega de los bienes y servicios que la
población demanda. Sin embargo, este no es un problema exclusivo de la adminis-
tración pública de la ciudad; incluso en países con mayores niveles de desarrollo
también se encuentran unos niveles bajos de confianza hacia el Gobierno y sus
estamentos públicos.
Este capítulo tiene por objetivo iniciar una discusión sobre los bajos niveles de
confianza en la ciudad y los mecanismos que aumentan o disminuyen la confianza
de los ciudadanos hacia los estamentos públicos. Respondimos a tres preguntas:
una sobre las características de los ciudadanos que confían más o menos en el
Gobierno; otra sobre cómo la satisfacción y la cantidad de bienes públicos afecta
la confianza institucional, y la última sobre qué tan diferente es la confianza insti-
tucional en Cali comparada con los países de la oecd.
311
del sector público. La clase media, que es el segmento poblacional que más está
creciendo, confía poco en el Gobierno y en los organismos que lo representan. La
baja confianza de la clase media hacia el Gobierno es un reto importante, porque
ellos son la mayor fuerza electoral y es a quienes más afectan las reformas tribu-
tarias. La clase media no ve traducido el incremento del pago de los impuestos en
los bienes que recibe.
Aquellos que están más satisfechos con la provisión de bienes y servicios y los que
tienen una mayor provisión en la cantidad de bienes públicos, son los que confían
más en el Gobierno. Esto muestra que el mecanismo para que la población confíe
más en su administración es transparente: una provisión equitativa y de calidad en
los bienes públicos.
La baja confianza de los ciudadanos hacia el Gobierno también se percibe en in-
dicadores más específicos como capacidad de respuesta, integridad, confiabilidad
y sinceridad. Si bien las diferencias no son lejanas a las reportadas en países de-
sarrollados, son muy similares a los países con los niveles más bajos de confianza
institucional.
Estudiar la confianza institucional, es relevante no solo por lo que refleja de la go-
bernanza local, sino que también incide en la confianza entre ciudadanos. Estudiar
la confianza es también un mecanismo para entender cómo se puede fortalecer el
tejido social, dado que la confianza institucional es una materialización de valores
sociales compartidos.
Referencias
– Aberbach, J. D. & Christensen, T. (2005). Citizens and consumers: an npm dilemma.
Public Management Review, 7(2), 225-246.
– Alcaldía de Santiago de Cali. (2013). Cali, segunda ciudad con mayor población afro-
descendiente en el país. [Link]
gunda_ciudad_con_mayor_poblacin_afrodescendiente_en_el_pas/
– Alcaldía de Santiago de Cali. (2018). Cali en Cifras 2018-2019. [Link]
planeacion/publicaciones/137802/libro-cali-en-cifras-capitulos/
– Banco Interamericano de Desarrollo (bid). (s. f.). ¿Cómo la confianza impacta tu calidad
de vida? [Link]
de-vida
312
DISTRITO ESPECIAL
government, policy effectiveness and the governance agenda. En Government at a
Glance 2013 (pp. 19-37). [Link]
glance-2013_gov_glance-2013-en#page3
– Organisation for Economic Co-operation and Development (oecd). (2017a). Trust and
public policy: how better governance can help rebuild public trust. oecd. [Link]
org/10.1787/9789264268920-en
– Organisation for Economic Co-operation and Development (oecd). (2017b). oecd guide-
lines on measuring trust. oecd. [Link]
– Organisation for Economic Co-operation and Development (oecd). (2018). Trust and its
determinants: evidence from the trutslab experiment. oecd.
– Van de Walle, S. & Bouckaert, G. (2003). Public service performance and trust in govern-
ment: the problem of causality. International Journal of Public Administration, 26(8-9),
891-913.
313
doi: 10.51564/2021.16
317
318
319
320
321
322
323
disposición final de residuos sólidos y no como un relleno sanitario, con los criterios
y métodos de ingeniería del caso para controlar posibles impactos ambientales.
Adicionalmente, el mencionado Canal Sur, en su tramo final, corta tangencialmente
el basurero de Navarro, con las implicaciones sanitarias que esto podría ocasionar.
Como consecuencia de la situación descrita, el antiguo botadero de Navarro y su
área de influencia corresponden en el momento actual a un auténtico pasivo am-
biental. Los costos ambientales aquí representados se transferirán posiblemente
en el tiempo a futuras generaciones.
324
325
326
327
328
329
Localidad 1. Cali-Norte
– Vocaciones principales: turismo, agrícola, residencial y de servicios.
– Estratos: 1-6.
Localidad 2. Pichindé-Centro-Oriente
– Vocaciones principales: turismo, deporte, comercial, industrial.
– Estratos: 1-6.
Localidad 3. Meléndez-Cañaveralejo-Pondaje
– Vocaciones principales: turismo y residencial.
– Estratos: 1-6.
Localidad 4. Pance-Lili-Cauquita
– Vocaciones principales: conservación, turístico y recreativo, cultural-educativo,
empresarial tecnológico (tic).
– Estratos: 2-6.
Conclusiones y recomendaciones
– Cali es una ciudad cuyo ordenamiento y planificación urbana se han llevado a
cabo históricamente en contravía de la vocación ambiental del territorio, lo que
la ha conducido a altos niveles de insostenibilidad, que se traduce a su vez en
las huellas ambientales y en los impactos ambientales ocasionados sobre la
región de influencia.
– La distritalización de Cali y su estatus de Distrito Especial se constituyen en una
oportunidad para un nuevo ordenamiento territorial y planificación urbana de la
ciudad con criterios de sostenibilidad. Para ello, se sugiere que la delimitación
de localidades se lleve a cabo de acuerdo con las vertientes de las cuencas
hidrográficas de la ciudad como ejes articuladores y ordenadores. Desde las
330
331
Referencias
– Banco Mundial. (2020). Datos de libre acceso del Banco Mundial. [Link]
[Link]/
– Boulding, K. E. (1966). The economics of the coming spaceship Earth source. En H.
Jarrett (ed.), Environmental Quality in a Growing Economy (pp. 3-14). Resources for the
Future/Johns Hopkins University Press.
– Colectivo Ciudadano Fundación Ríos y Ciudades. (2019). Análisis y propuesta de de-
limitación de localidades para Cali Distrito Especial.
– Christensen, T. (ed.). (2011). Solid waste technology & management. Willey.
– Gandini, M. A. (2016). Análisis del programa Cali Cómo Vamos: aspectos ambientales.
Alianza Universidades y Universidad Autónoma de Occidente.
– Lineweaver, C. & Egan, C. (2008). Life, gravity and the second law of thermodynamics.
Physics of Life Reviews, 5, 225-242.
– Organización de las Naciones Unidas (onu). (2018). Departamento de Asuntos Económi-
cos y Sociales de la onu. [Link]
332
333
doi: 10.51564/2021.17
337
ciudades dominadas por el comercio o los puertos y ciudades que son centros
políticos. En el centro de esta concepción se encuentra entonces los temas del
territorio, del poder y de la dominación no legítima (Weber, 1969). Para Manuel
Castells (1974), las ciudades latinoamericanas tienen sus particularidades, es-
pecialmente en la manera como se entretejen históricamente la urbanización, la
industrialización y los procesos de poblamiento. Por su parte, Charles Tilly (1992)
desarrolla un modelo que vincula, para la época moderna europea, el proceso de
concentración y centralización de los medios de coerción que evolucionan con el
Estado y el proceso de concentración y de centralización del capital que confluyen
en la ciudad. El tema es entonces el de las variaciones de las interacciones entre
la ciudad y el Estado. En el proceso histórico, Tilly considera importante el tema
del control de los ciudadanos en el territorio y la transición de los ejércitos a la
policía (pp. 149-191). Por su parte, Michel Foucault (2004) le dedica dos clases
magistrales en el Colegio de Francia a la policía, con ejemplos en una primera
fase de modernización de la sociedad. Allí hace una reflexión sobre las condi-
ciones y temas en los que surgió la policía en los siglos xvii y xviii, que claro está
mantienen su significado hoy. Destaca la ciudad, el mercado, la red vial que lo
alimenta. En pocas palabras: la urbanización del territorio como el contexto en el
que se forma la policía y se propende por un orden social que expresa poder. En
sus palabras: “En el fondo, se trataba de hacer del reino, del territorio entero, una
especie de gran ciudad, procurar que el territorio se ordenara como una ciudad
y tan perfectamente como ella” (p. 384).
Con sus propios matices y en referencia a condiciones sociohistóricas distintas,
aunque todos tienen que ver con la modernización capitalista, otros autores tam-
bién subrayan el tema del territorio, la ciudad como espacio de diferenciación social
y la manera como interviene el Estado para controlar el territorio y la población,
especialmente por medio de la fuerza policial. Así, Robert Park y Ernest Burguess
(1974), hace ya casi cien años, introducen la idea de la ciudad y lo urbano como un
espacio “ecológico” que vincula distintos factores que crean regularidades, dentro
de un aparente desorden. La idea de diferenciación, división del trabajo, pero
también de vínculos y solidaridades es central. Esto permite entender la ciudad
como un cuerpo, las conductas normales y las patológicas, los lugares sagrados,
profanos y prohibidos de cualquier ciudad, la movilidad, central a la dinámica
urbana, así como las condiciones materiales (ambientales) que hacen posible el
338
339
340
341
342
343
guridad entre individuos se ve afectada de manera “no intencional” con las diver-
sas formas de accidentalidad, de tránsito, en el trabajo, en el hogar. Finalmente,
la naturaleza puede manifestarse con inundaciones, incendios, movimientos de
tierra, afectando la ciudadanía. Pero la sociedad también interviene afectando
la naturaleza: deforestando, modificando el curso de las aguas, consumiendo
los recursos naturales como si fueran infinitos. Todo esto está implicado en un
concepto de seguridad ciudadana como bien público.
Llegar al territorio y a su población con estrategias de seguridad ciudadana que
logren contraponerse al deterioro ambiental, a la accidentalidad y al conflicto
violento entre personas y propiedades, supone estrategias específicas como las
siguientes:
344
345
2 Información obtenida de Revista Criminalidad de la Policía Nacional y Observatorio del Delito, Cali. Datos del
dane de población con proyecciones de 1980 a 2005, revisados en noviembre de 2019. Datos para 2018 según
datos censales de 2018 ajustado.
3 Se consultó la página web del Observatorio del Delito del municipio y se trabajó con los informes anuales para
los años 2008 y 2017.
346
347
mero de víctimas está entre 21 y 40 años. Habría que detenerse más para analizar
el cambio que se presenta en el tipo de medio de violencia que se utiliza. En 2010, el
95 % fue con un medio “contundente” y en 2017 este medio se utilizó en el 40 %
de los casos. Es un cambio drástico y se requiere saber los medios alternativos
utilizados. En general, la violencia intrafamiliar permanece oculta. Sus dimensiones
pueden ser muy importantes. No es un tema del presente; está arraigado en formas
de reproducción de la cultura patriarcal y machista, y no necesariamente predomina
en territorios específicos.
Al tener en cuenta, entre 1999 y 2012, los Delitos Asociados con la Violencia
(dav),5 para el área metropolitana de Cali, que pueden servir de indicador de lo que
sucedió en Cali, el 67 % de todos los delitos son dav para el periodo. Si sacamos
los promedios de cada tipo de delito para el periodo y su participación porcentual
dentro de los dav, encontramos que el 12,69 % son homicidios y el 19,38 % son
lesiones personales (para un total del 32,07 % del delito). El 27,7 % son delitos
contra el patrimonio; el 12,62 % delitos contra la familia; el 10,54 % delitos contra
la seguridad pública; el 9,47 % contra la salud pública; el 5,69 % son amenazas, y
el 1,99 % delitos contra la integridad sexual. En conjunto, este es un buen indicador
de la magnitud y el carácter de la violencia delictiva en el área metropolitana de
Cali y, por inferencia, en Cali.
La información anterior se refiere a delitos y dav, específicamente homicidios, hurtos
y violencia intrafamiliar. Es importante su cuantificación y georreferenciación, que
de todas maneras es diversa, pero otro asunto es su explicación. Hay justificacio-
nes para cada escenario de violencia urbana y una explicación fundamental que
vincula el conjunto de hechos con el orden social urbano en general. El punto al
que se quiere llegar es que, aunque puede haber una dinámica de cada localidad
asociada con los hechos, dar cuenta de ellos implica una visión de conjunto y una
política de seguridad ciudadana acorde. Queda muy claro que los homicidios son
tal vez el delito más significativo, pero los delitos que están asociados a la violencia
348
Conclusiones
1. Es muy importante, en una ciudad como Cali, que se caracteriza por sus ras-
gos de fragmentación socioeconómica urbana, desarrollar una estrategia de
seguridad ciudadana que tenga como propósito la ciudadanía, promoviendo un
sentido de identidad y pertenencia con el territorio, más allá de las diferencias
étnicas y de clase de la población.
2. Una estrategia de seguridad ciudadana debe introducir el criterio ambiental y
ecológico para definir el conjunto del territorio y la diferenciación del municipio
en localidades. Este criterio actúa como un factor que crea identidad y allí deben
hacer presencia diferentes sectores sociales.
3. Los anteriores criterios pueden llevar a que el número de localidades sea menor
que el argumentado desde la administración. Pueden ser cuatro localidades,
como lo sostiene el Colectivo Ciudadano Ríos y Ciudades. Esto puede traer
6 La organización inicial de la Policía en Colombia está en el Decreto 1000 de 1891. Se contó con la asesoría
francesa del profesional en el tema, el señor Gilibert, quien insiste, desde esa época, en diferenciar las funciones
del Ejército y las de la Policía, haciendo de esta una institución de carácter civil. Véase Castaño Castillo (1947).
349
Referencias
– Abello, C., Angarita, A. & Angarita, P. E. (2013). Nuevo pensamiento sobre seguridad
en América latina. clacso y Universidad de Antioquia.
– Alcaldía de Santiago de Cali. (junio de 2019). Cali-Distrito: propuesta de reforma Ad-
ministrativa.
– Alianza de Universidades: Icesi-Universidad San buenaventura (usb) Cali. (2019). Pro-
puesta de localidades para Cali Distrito Especial.
– Castaño Castillo, Á. (1947). La Policía: su origen y su destino. cahur.
– Castells, M. (1976). La cuestión urbana. Siglo xxi Editores.
– Departamento Administrativo de Planeación de Cali. (2019). Cali Distrito Especial: Do-
cumento técnico de soporte de delimitación de localidades. (Documento inédito)
– Foucault, M. (2004). Clase sobre la Policía como producto de la razón de Estado mo-
derna. En Seguridad, territorio, población (pp. 355-409). Fondo de Cultura Económica.
– Guzmán, Á. (2013). Seguridad ciudadana y seguridad del estado. En A. Colak, A. An-
garita & P. E. Angarita, Nuevo pensamiento sobre seguridad en América Latina. clacso.
– Guzmán, Á. (ed.). (2018). Ciudad y Violencia. Centro Editorial uao.
– Guzmán, Á. (2020). Tendencias de la criminalidad y políticas de seguridad ciudadana
en Cali (1980-2018). (Documento de trabajo uao inédito)
– Harvey, D. (1996). Justice, nature and the geography of difference. Blackwell Publishers.
350
351
CIRO JARAMILLO
ALEJANDRO L. GRINDLAY
CARMEN LIZÁRRAGA MOLLINEDO
doi: 10.51564/2021.18
355
Metodología
Con la finalidad de evaluar la distribución espacial de las oportunidades de mo-
vilidad relacionadas con el acceso de la población al brt y las necesidades esti-
madas de movilidad en transporte público de las comunas, se identificaron en la
literatura dos índices especializados para caracterizar esta situación: el índice de
necesidades sociales de transporte (itsn), en adelante, necesidad, y el índice de
provisión de transporte público (iptp), en adelante: provisión, en términos absolutos
356
357
Por su parte, la provisión tiene como objetivo desarrollar una métrica comparable
y representativa del nivel de suministro de transporte público disponible en cada
comuna; este se basa en la existencia o no de paradas del brt, en las frecuencias
de paso y capacidades de pasajeros en los buses que prestan el servicio. Los
detalles de conceptualización, formulación y cálculo de los índices itsn e iptp se
detallan en Jaramillo et al. (2012).
Para evaluar sus resultados en profundidad, inicialmente se realizó un análisis es-
tadístico descriptivo con medidas de tendencia central y de dispersión de los datos
358
Donde:
z: variable estandarizada
xi: valor del indicador en una comuna i
µ: promedio del indicador
σ: desviación estándar del indicador
Con base en los valores de variables estandarizadas de cada indicador, se realizó un
análisis espacial de su distribución en términos de los mapas de desviación estándar.
Desde la perspectiva del análisis univariado y con el apoyo de los diagramas de
caja, los valores extremos se identificaron como una representación útil del esda,
por lo que un valor se considera anómalo cuando excede de 1,5 el rango intercuar-
tílico formado por la diferencia entre los valores que ocupan la posición del 25 % al
75 %, respectivamente.
359
Figura 2.
Cuadrantes de relaciones bivariadas entre variables con puntaje z
x=0
Quadrant II Quadrant I
–+ ++
y=0
360
Tabla 2.
Estadística descriptiva de necesidad y provisión de transporte
Índices
Estadístico
Necesidad-A Necesidad-R Provisión-A Provisión-R
Promedio 45,007 59,782 52,425 34,735
Mediana 40,135 59,740 55,435 28,070
Desviacion típica 24,776 27,366 25,726 25,933
Asimetría 0,930 -0,316 -0,063 1,286
Curtosis 0,852 -0,615 -0,110 1,119
Prueba de Shapiro-Wilk 0,878 0,955* 0,967* 0,864
(Significancia ρ) (0,011) (0,398) (0,632) (0,006)
* Se acepta Ho, distribución normal.
361
y 3d).
En la figura 3a se muestran: los valores más bajos de necesidad-A en dos comunas
en el centro de la ciudad y una en la zona sur; los valores más altos en tres comunas
en la zona centro-oriental y una en el sector nororiental. Por otra parte, se presentan:
los valores más altos de provisión-A en cuatro comunas del centro de la ciudad y
los valores más bajos se presentan en cuatro comunas en la parte occidental y sur
de la zona de estudio (figura 3c). El comportamiento de estos índices en el resto
de la ciudad es más próximo al promedio.
En la representación de necesidad-R identifica una comuna en el centro-occidente
y cuatro en el centro-oriente con los valores valores más altos, una franja norte-sur
se identifica con cuatro comunas con los valores más bajos en relación con el pro-
medio del índice (figura 3b). Por otra parte, al analizar la distribución de provisión-
R, se pueden apreciar dos comunas en el centro y una comuna en el sur con los
valores más altos por encima del promedio y con los valores más bajos se destaca
una comuna en la zona centro-occidente. El comportamiento de estos índices en
el resto de la ciudad es más próximo al promedio (figura 3d).
Los resultados del análisis de los diagramas de caja revelan los valores atípicos
mostrados en las comunas para los índices: provisión-A, provisión-R y necesidad-
A (figura 4). En la representacion de la provisión-A se encontró un valor extremo
en el centro de la ciudad; en provisión-R el punto alto anómalo tambien está en la
zona central, pero correspondiendo con el centro histórico de la ciudad. El índice
necesidad-A tiene un valor atípico con un valor bajo en la parte sur, que coincide
con la comuna de estrato socioeconómico más alto de la ciudad; los valores atípicos
altos de este índice se encuentran en las comunas ubicadas en el centro-oriente
y el nororiente de la zona de estudio, donde los estratos socioeconómicos son los
más bajos de la ciudad.
En la tabla 3 se muestran los valores de los coeficientes de correlación utilizados
para la relación entre los índices de necesidad y de provisión. Se identifica que
los valores de las correlaciones entre necesidad-A y necesidad-R con provisión-R
tienen un ρ-value < 0,05, lo que permite rechazar la Ho y aceptar que la configu-
ración espacial entre ellos no se produce de manera aleatoria; en todos los casos
362
363
Discusión y conclusión
Este trabajo ha profundizado en el potencial analítico de los indicadores propuestos
en la literatura con respecto a la provisión y la necesidad de transporte tanto relativos
como absolutos (Jaramillo et al., 2012). Se reconoce que a pesar del importante
salto cualitativo que condujo la implementación del sistema brt-mio en Santiago
de Cali, aún se necesitan mejoras en este sistema de transporte masivo, como se
menciona en otros estudios (Scholl et al., 2016).
Adicionalmente, los resultados del análisis estadístico descriptivo muestran que la
distribución de la necesidad-R y la provisión-A presentan una distribución normal,
a diferencia de los otros indicadores.
364
365
Figura 5.
Cartografía de asociaciones entre el iptp y el itsn
CALI DISTRITO ESPECIAL: POLÍTICAS PÚBLICAS, ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y DESCENTRALIZACIÓN
366
– Breitung, W. (2011). Borders and the city: intra-urban boundaries in Guangzhou (China).
Quaestiones Geographicae, 30(4), 55-61.
367
– Fransen, K., Neutens, T., Farber, S., De Maeyer, P., Deruyter, G. & Witlox, F. (2015).
Identifying public transport gaps using time-dependent accessibility levels. Journal of
Transport Geography, 48, 176-187.
CALI DISTRITO ESPECIAL: POLÍTICAS PÚBLICAS, ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y DESCENTRALIZACIÓN
– Jaramillo, C., Lizárraga, C. & Grindlay, A. L. (2012). Spatial disparity in transport social
needs and public transport provision in Santiago de Cali (Colombia). Journal of Transport
Geography, 24, 340-357.
– Lucas, K., Bates, J., Moore, J. & Carrasco, J. A. (2016). Modelling the relationship
between travel behaviours and social disadvantage. Transportation Research Part A:
Policy and Practice, 85, 157-173.
– Lucas, K., Mattioli, G., Verlinghieri, E. & Guzman, A. (2016). Transport poverty and its
adverse social consequences. Proceedings of the Institution of Civil Engineers - Trans-
port, 169(6), 353-365.
– Santos, S. P., Manzato, G. G., & Silva, A. N. R. D. (2014). Estratégias para a determi-
nação da densidade populacional visando a definição de regiões urbanas homogéneas
por meio de técnicas de análise espacial. Livro de Actas.
368
– Shapiro, S. S. & Wilk, M. B. (1965). An analysis of variance test for normality (complete
samples). Biometrika, 52(3), 591-611.
– Venter, C. (2016). Assessing the potential of bus rapid transit-led network restructuring
for enhancing affordable access to employment – The case of Johannesburg’s Corridors
of Freedom. Research in Transportation Economics, 59, 441-449.
369
doi: 10.51564/2021.19
* Una versión previa de este texto se entregó como cierre del documento que presentaron la Alianza de Universida-
des, ProPacífico y la Cámara de Comercio de Cali a la Alcaldía de Cali el 10 de junio de 2019. En la elaboración
de esa versión previa fue coautora Mónica Castillo, ese documento ha sido reescrito para este libro.
1 Así lo manifestó Heriberto Sanabria el lunes 23 de julio, en una charla en la Sociedad de Mejoras Públicas de
Cali. Sanabria repitió esta declaración varias veces en los distintos eventos que al respecto se hicieron en Cali.
373
El proyecto de ley se presentó entre 2014 y 2017 seis veces, con el aval del Concejo
Municipal, y hay evidencia de que, al menos en dos ocasiones, también se presentó
con el aval del alcalde del momento. El hecho de que esta posibilidad, anunciada
año tras año, causara sorpresa y tomara a casi todo actor o institución relevante
de la vida local desprevenido es muy indicativo de la conexión entre los diferentes
actores que participan de la planeación de la ciudad. Era de esperar que una pro-
puesta como la de ser distrito articulara iniciativas en varios registros y movilizara
intereses diversos, pero los debates que se dieron y en general lo ocurrido con
la opinión pública local, entre agosto de 2018 y diciembre de 2019, son una clara
evidencia de que no pasó así.3
Es también una constatación de las serias limitaciones que poseen las entidades
territoriales como Cali, de estar atentas a su entorno y prepararse ante las eventua-
lidades que ese entorno anuncia, en este caso de manera reiterada y persistente.
Es una debilidad de la planeación, que puede traer costos elevados para el funcio-
namiento de la administración y para la vida de los caleños.4
No se trata de llorar sobre la leche derramada, sino de señalar, aunque sea obvia,
una falencia que debe prevenir el accionar de distintos actores locales frente a
sucesos similares en un futuro.5 Aunque la reforma administrativa de 2016 dotó a
muchas entidades nuevas y viejas con facultades indispensables para adelantar su
tarea, ese paso debe ser complementado con otros, casi que inmediatos, para que
el recién creado distrito pueda cumplir con los cometidos que la Ley 1617 establece.
2 Fernando Tamayo es, desde 2003, de manera ininterrumpida, concejal por el Partido Conservador.
3 Como resulta cada vez más previsible en la ciudad, “el fantasma paisa” hizo su aparición. El estudio que hizo la
Universidad eafit a solicitud de la Cámara de Comercio de Medellín, acerca de si era pertinente que el municipio
de Medellín se convirtiera en distrito, con resultado negativo, puso nuevamente de presente la imprevisión con
la que se encaran las decisiones de planeación en Cali.
4 Durante el proceso de acompañamiento que hizo la Alianza de Universidades a la reforma administrativa de
2016, se insistió en la necesidad de una instancia dentro de la administración encargada de esta tarea, pero
esa opción no fue considerada pertinente.
5 No es un futuro lejano o incierto. La iniciativa sobre el sistema de ciudades, el fortalecimiento de los esquemas
asociativos territoriales, como las áreas metropolitanas, entre otros, evidencian que Cali deberá en breve asumir
retos similares a los de ser distrito. ¿Se ha dado una discusión sobre la posibilidad que tiene Cali como distrito
de ser parte, por derecho propio, de la rap?, ¿qué proyectos interesaría tramitar en ese escenario?
374
375
La división en localidades
En cuatro de los capítulos precedentes se ha puesto de presente el trabajo adelan-
tado para diseñar una división territorial para el nuevo distrito, tanto la que hizo la
Alianza de Universidades con respecto a la división territorial por localidades como
la que hizo la oficina de Planeación. Ejercicios que al final fueron concertados en
una única propuesta, que se presentó inicialmente a la Alcaldía y con posterioridad
al Concejo Municipal.
6 Hay tres excepciones importantes sobre la ancestralidad, que no se refieren al corregimiento, pero están asen-
tados en ellos: son los Consejos Comunitarios de Playa Renaciente y El Hormiguero, en el oriente, y Peón en
el occidente, habitados por población afrodescendiente desde inicios del siglo xix.
7 Es pertinente señalar que parte significativa de la población que vive en los corregimientos proviene de la ciu-
dad misma, tanto para los altos niveles de ingreso como para los bajos. No hay mucha información sobre esta
movilidad por ingreso hacia los corregimientos, pero hay algunos indicios. Por ejemplo, la encuesta aplicada en
2014 a los habitantes de la zona rural colindante con el Jarillón de Cali, en el oriente, muestra que al menos la
tercera parte de ellos vivía antes en Cali.
376
8 Una clave de lectura fundamental para la Alianza fue pensar esta reorganización del territorio como una opor-
tunidad para acometer una serie de iniciativas que están pendientes; por ejemplo, modificar la mirada sobre
las zonas rurales del municipio. Es llamativo que el componente ambiental haya quedado por fuera en los
apellidos del distrito, lo cual no debe ser entendido como una señal para relegar lo ambiental, en especial con
la transformación que debe tener el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (dagma).
377
378
379
El marco jurídico
Un elemento central del análisis fue el marco jurídico para el nuevo distrito sobre el
cual hay un extenso desarrollo en este libro. Entre los elementos que es indispensa-
ble señalar, está que la categorización como Distrito Especial permite dar un paso
más en la consolidación de una estructura administrativa que exige la articulación
y optimización de acciones en sectores específicos, que fueron reconocidos como
380
9 Véase [Link]
[Link]
10 Consciente de esto y con el apoyo de ProPacífico, el equipo de la Alianza elaboró un proyecto de ley que per-
mitiera que en la elección de ediles hubiese una participación diferenciada para los habitantes de la zona rural,
Proyecto de Ley 227/19 Senado-331/19 Cámara, que por razones de agenda legislativa quedó archivado, pero
que es importante retomar.
381
Esto tiene un costo económico, pero que puede compensarse con mejores resul-
tados en la participación y en la capacidad de acción en el territorio. La conversión
de Cali en distrito es una oportunidad inmensa para mejorar los procesos de parti-
cipación ciudadana y de abrir posibilidades para mejorar en la calidad de la oferta
de bienes y servicios de la administración, en especial para garantizar derechos a
muchos ciudadanos que hoy no tienen acceso a estos. Con todas las precauciones
fiscales y políticas del caso, esta oportunidad no debe desaprovecharse. Las medi-
das de descentralización y desconcentración que se adopten no serán la panacea
para todos los problemas de la ciudad. Son, si la tarea se hace bien, un camino
quizá más expedito que otros, y hoy por hoy obligatorio, para alcanzar metas sobre
las que hay más o menos consenso en las tres últimas administraciones locales.
En segundo lugar, es necesario que la estructura administrativa distrital facilite la
participación ciudadana y promueva los mecanismos para llegar a acuerdos en
las localidades más diversas, con procedimientos diferenciados, pero tan eficaces
como los que podrían surgir en las más homogéneas.
Una de estas vías es implementar una estrategia de Servicio al Ciudadano mediante
un cambio en la forma como se da la presencia que tendrá la administración en
cada localidad. Para eso es urgente hacer una evaluación en distintos ámbitos
de la experiencia de los Centros de Atención Local Integrada (cali), no solo de su
estructura y funcionamiento, sino del tipo de relaciones comunitarias que constru-
yeron, de la percepción que tienen las comunidades y de los aspectos en los que
es preciso dar continuidad, reconociendo las especificidades de cada comuna y
las continuidades en varios lugares o en toda la ciudad. Si las evaluaciones que
se hacen de los servicios siguen restringiéndose a los aspectos administrativos y
funcionales, los cambios propuestos corren el peligro de quedarse por fuera de las
dinámicas territoriales reales, heterogéneas como ha sido dicho.
Este aprendizaje sobre los cali y sus territorios debe dar paso a un modelo es-
calonado e integrado de atención al ciudadano que vaya desde la atención de
procesos desconcentrados en centros de atención de localidad, hasta la crea-
ción de equipamientos cercanos, barriales, oficinas móviles y oficinas virtuales,
aprendiendo de prácticas de probado éxito en otras ciudades comparables con Cali,
382
383
384
385
386
387
388
389
390
En asocio con
[Link]