LA VIOLENCIA EN LA CUESTA DE LAS COMADRES
A medidos de 1953 México era una nación que se marchitaba a causa de la violencia que
se desarrollaba en la Revolución. En un ambiente propicio para la agresividad, Juan
Rulfo fue un escritor que salpicó de su propia perspectiva de la violencia y demás
sucesos, a la Antología cuentística El llano en llamas. La cuesta de las comadres, un
cuento perteneciente a esta antología nos adentra a un mundo narrativo con un
trasfondo violenta. Frente a este hecho, surge la pregunta ¿De que manera los
elementos formales representan la relación entre la violencia y la sociedad? Un
breve análisis sobre el cuento “La cuesta de las comadres” nos permitirá entender la
ideología de las narrativas del escritor mexicano y entender las percepciones que tenía
sobre la violencia. Desde la manera en como los elementos formales empleados,
describen la presencia de la violencia hasta la manera en la que se desarrollan con su
entorno social.
Es de este modo, como en un intento por comprender la complejidad de su narrativa
propuse 3 tesis sobre la presencia la violencia en el cuento.
“La caracterización de los personajes representa la influencia de la violencia
en el miedo de la sociedad”
CITA TEXTUAL 1:
Y nada más por los ladridos todos calculaban la distancia y el rumbo por donde
irían a llegar. Entonces la gente se apuraba a esconder otra vez sus cosas. Siempre
fue así el miedo que traían los difuntos Torricos.
La presencia de los Torricos en la población enfatiza el miedo en los habitantes, el
narrador no lo expresa de una manera concisa; sin embargo, cuenta como “Por oìr los
ladridos, todos calculaban la distancia y el rumbo por donde irían a llegar” esta
expresión hace referencia a una advertencia de la naturaleza, representada por los
perros de los Torricos, los cuales se desempeñan como un antecedente de las causas del
miedo que se genera en la población, en otras palabras. Bastaba tan solo con la
advertencia de un factor de la naturaleza, tan simple como un animal, para que los
pobladores empiecen a sentir una sensación de miedo e inseguridad. Esta relación de
causa-efecto, de la presencia y el miedo que se desarrolla entre los pobladores y los
hermanos Torricos se ve reforzada en “Se apuraba a esconder sus cosas”. La gente, al
sentir miedo, procedía a esconder sus posesiones valiosas. Este tipo de acciones solo
son causadas por un miedo al robo o saqueo. Es de esta manera como descubrimos que
la presencia de los hermanos Torricos en la población consistían en una relación
violenta con los habitantes, la violencia es expresada en el robo de las posesiones ajenas,
asimismo, el narrador dice “Siempre fue asì el miedo de traían los difuntos Torrricos” En
esta ocasión la palabra “Siempre” hace referencia a la constancia del sentimiento del
miedo estaba presente e los pobladores; es decir, esta suceso no tenía su inicio aquí, ni
tampoco su fin, sino que más bien la presencia de los Torricos en la población era un ciclo
de violencianormalizado por la población.
Ahora bien, la interpretación de esta cita se puede reconstruir a partir de las acciones y
caracterizaciones de los personajes. Los Torricos, en la cita, son evidenciados como
personas que infunden miedo, lo que indirectamente, conlleva a un respeto por parte de
la población. El respeto de las personas hacia otra, se debe principalmente a la posesión
de un elemento determinante del poder social; sin embargo, esta relación es expresada
en el cuento de una manera distinta. Los Torricos no son respetados por el valor o por
la cantidad de posesiones propias que tenían, sino por el saqueo y maltrato que hacían a
las pertenecías ajenas. Es decir, el saqueo y robo es expresado, dentro de la cita, como
un tipo de violencia indirecta y justamente por este método que ambos personajes
lograban desarrollar un respeto originado por el miedo ¿De qué manera? Pues el miedo
a perder las posesiones propias y a recibir un maltrato es lo que comúnmente dentro de
la sociedad es conocido como “Amenaza”. En pocas palabras, la razón principal por la
que la población temía a los Torricos era porque su presencia en el pueblo era una
amenaza a su bienestar personal
común pero principalmente una amenaza hacia sus bienes propios. Este mismo miedo
deriva en el respeto que los pobladores les tenían a estos dos personajes.
Por otro lado, la cita evidencia también la ausencia de un personaje o una voz que
justifique y defienda el bienestar de la población. Ni siquiera el mismo narrador, el cual
se muestra consciente de todas estas acciones adquiere una actitud que intervenga ante
la violencia, todo lo contrario, dentro de la cita, él junto con la población se
caracterizan como temerosos y sensibles ante la presencia de los hermanos Torricos.
Es de este modo pues como el narrador nos enfatiza, a través de las características de
los personajes la magnitud del temor que infundían los hermanos Torricos en la
población.
De este modo se instaura dentro del cuento, una filosofía social, una en la cual la
violencia expresada indirectamente por la presencia de los Torricos ocasiona la
inseguridad y sobre todo, miedo, así como respeto de la población. La cita es, entonces,
una sucesión de interacciones entre los personajes que, basada en su caracterización,
representa la influencia de la violencia en la sociedad sobre el miedo y respeto de esta
misma hacia los personajes que cometen estos actos violentos.
El lenguaje enfatiza a la violencia como una esperanza de supervivencia
CITA TEXTUAL:
Luego vi que regresaba con el guango en la mano. Pero al quitarse él de
enfrente, la luz de la luna hizo brillar la aguja de arria, que yo había clavado en el
costal. Y no sé por qué, pero de pronto comencé a tener una fe muy grande en
esa aguja”
La amenaza hacia el narrador se presenta desde la primera oración “Vi que regresaba
con un guango en la mano”. Es de este modo, como la cita textual empieza a
construirse desde una perspectiva personal, las interpretaciones que se tienen sobre el
entorno son entonces propias del narrador, por esta misma razón, es como a través del
lenguaje la voz narrativa expresa una amenaza por parte de su entorno exterior. Sin
embargo, en la continuación de la cita “Al quitarse él de enfrente, la luz de la luna hizo
brillar la aguja” se evidencia de un discurso interno que expresa indirectamente un
pensamiento enfocado en un objeto, que el narrador interpreta como una señal ¿De qué
modo? Consideremos primero que el narrador se encuentra en una situación de
amenaza, dentro de un ambiente nocturno donde la única fuente de luz es la emitida por
la luna, esta misma, convenientemente enfoca su luz en un objeto filudo luego de que el
personaje que amenaza al narrador se retire, es de este modo como el ambiente y los
personajes se relación convenientemente para captar la atención del narrador. Esta
idea; sin embargo, culmina su construcción en la oración “No sé porque, pero empecé a
tener una fé muy grande en esa aguja” en esta situación el narrador nos empieza a
expresar un pensamiento mucho más interno, uno en el cual describe a un objeto filudo
como una esperanza de supervivencia, ya que se encuentra en un estado de amenaza.
Esta oración es clave dentro de la cita
textual debido a que refuerza los antecedentes propuestos por el narrador sobre un
pensamiento que es interpretado como una defensa violenta ¿De qué manera? Pues la
voz narrativa, desde su propia perspectiva, define a la aguja como un elemento
determinante de su vida, dicho elemento simplemente cumple una función que es la de
clavarse en una superficie y eso mismo se dice en la oración “La aguja de arria que yo
había clavado en el costal” es entonces como las ideas de la voz narrativa dentro de la
cita empiezan a relacionarse de una manera más precisa, pero sin embargo no son del
todo muy directas.
Visto de otro modo, el guango sostenido por el personaje representa la amenaza directa a
la voz narrativa, la cual encuentra su esperanza de defensa en la aguja, principalmente en
su uso de manera violenta. Este hecho nos es confirmado posteriormente en la oración
“desensarté la aguja y sin esperar otra cosa es la hundí a él” por lo cual podemos
deducir que lo que la cita evidencia realmente es la presencia de la violencia en ambas
partes del suceso, tanto en la parte de la amenaza como en la parte de la violencia; es
decir, la violencia está presente en ambas partes de la supervivencia humana. Finalmente,
podemos concluir que todo el lenguaje empleado por la voz narrativa expresa a la
violencia, representada por la aguja, como una esperanza de vida empleada través de la
defensa.
CITA 3:
Odilón y yo llegamos a pelearnos muchas veces —siguió diciéndome—. Era algo
duro de entendederas y le gustaba encararse con todos, pero no pasaba de allí.
Con unos cuantos golpes se calmaba.
La cita textual nos vincula con la violencia desde la primera oración “Odilón y yo
llegamos a pelarnos muchas veces” describiendo su presencia en una relación familiar,
en la que la violencia es constante y a su vez, normalizada. Sin embargo, la perspectiva
propia del personaje no empieza a construirse por completo hasta las oraciones
continuas “Era algo duro de entendederas y le gustaba encararse con todos” en las que
demuestra ser consciente de las acciones violentas que cometía su hermano contra la
población, empieza a describirlo como una personalidad rebelde y terca, en un claro
intento de justificar sus actos. Es decir que en esta parte de la cita textual se demuestra
como se desarrolla la consciencia de los personajes ante la violencia que cometen pero
que sin embargo tratan de defenderse y en cierto modo, excusarse para poder justificar
su maldad culpando a los demás. Este es un claro de cómo, para huir de nuestra culpa
nos vemos en la necesidad de describirnos como personas que poseen características
que nos hacen actuar así, interpretado de otra manera, nos defendemos de la culpa tras
nuestra propia descripción.
Asimismo, esta idea de defensa y justificación hacia la violencia se ve reforzada en
“Pero no pasaba de allí” en la que el personaje, a través de su dialogo representa una
idea que expresa una limitación de la violencia; es decir, establece un limite entre el
entorno exterior y el personaje que comete estos actos. Pero ¿Realmente porque el
personaje tendría la necesidad de mencionar esto? Nuevamente, para justificar la
violencia. Sin embargo, la diferencia es que ahora la violencia se convierte en un hecho
aceptado pero que tiene una limitación en su desarrollo con el entorno, el personaje
justifica la violencia de una manera distinta pero aún mantiene su postura de defensa.
Para él, la violencia es justificable pese a ser consciente de sus consecuencias. ¿Cómo
podemos describirlo entonces? Como una persona maquiavélica y ambiciosa, ya que la
violencia en cierto sentido solo puede ser usada para obtener un beneficio propio.
Por otro lado, en la última parte de la cita “Con unos golpes se calmaba” menciona una
solución indirectamente y es que el personaje en esta cita afirma que, para detener la
incomodidad generada por la personalidad agresiva de Odilón, existe la ineludible
necesidad de recurrir a una defensa violenta. Irónicamente el narrador en esta cita
textual empieza a reconstruirnos una ideología que se repite en las demás citas, la única
manera de detener la violencia es mediante el empleo de más violencia como método de
defensa; sin embargo, también es necesario mencionar que expresa un equilibrio de la
violencia en ambas partes de la escena diaria. Tanto en la parte que comúnmente es la
ocasiona la incomodidad, definida oficialmente como amenaza. Como en la parte de
parte de la defensa para evitar esta incomodidad. Por cual podemos concluir, que en los
diálogos lo que verdaderamente se expresa es un equilibrio de la violencia, pues en
ambas se emplea su uso. Al fin y al cabo, la violencia entonces, dentro de la cita
comienza a desarrollarse y a describirse como una acción cíclica en los personajes, la
violencia está presente en la cotidianidad, en la amenaza y en la defensa. Actuar con
violencia para defenderme de la violencia solo genera un ciclo de daños interminables
por lo cual justificar su presencia en nuestra personalidad solo es una tonta excusa con
un trasfondo de maldad.
En definitiva, podemos decir que los diálogos de los personajes expresan a la violencia
como un acto de defensa y detención de las incomodidades generadas por el entorno
exterior.