RINOSINUSITIS
Se define como un grupo de padecimientos caracterizados por inflamación de la nariz y de
los senos paranasales. Pueden clasificarse de acuerdo a su cronicidad (aguda, subaguda y
crónica) y de acuerdo al número de episodios o cuadros de exacerbaciones en los
pacientes.
La rinitis aguda es una inflamación aguda de la mucosa de la nariz y los senos paranasales
cuyos síntomas duran menos de cuatro semanas.
Esto ocurre gracias a que los senos paranasales son estructuras contiguas a la cavidad
nasal, cuyas funciones son calentar y humidificar el aire inspirado, presentar antígenos al
sistema inmune, proteger al cerebro de traumatismos, cámaras de resonancia y aligerar el
peso del esqueleto nasal. La rinosinusitis suele ser una infección de origen viral. Los
principales microorganismos que se encargan de la infección son Streptococcus
pneumoniae y Haemophilus influenzae .
El cuadro clínico se suele asociar en casos de infección de vías respiratorias superiores
que no se resuelven en 10 días, o que empeora al cabo de 5 a 7 días y se acompaña de
algunos o todos los signos y síntomas considerados como criterios diagnósticos. Debido a
que los síntomas son muy característicos, se pueden clasificar en mayores o menores y si
se cumple con dos mayores o uno mayor y dos menor , esto nos constituye el diagnóstico.
Mayores: rinorrea purulenta, obstrucción nasal, dolor o plenitud facial, hiposmia, anosmia y
fiebre.
Menores: cefalea, tos, halitosis, fatiga , otalgia, plenitud ótica y dolor dental.
El tratamiento se basa mediante los estudios clínicos, ya que la mayoría de los casos se
resuelven espontáneamente , de modo que, el tratamiento debería basarse en los
resultados de los cultivos obtenidos de punciones guiadas por endoscopia del meato medio,
siempre que sea posible.
Para pacientes con enfermedad no complicada, el tratamiento de elección es la amoxicilina
sola o asociada con ácido clavulánico cuando no hay respuesta durante 10-14 días. Para
pacientes alérgicos a los betalactámicos, se recomienda trimetoprim/sulfametoxazol,
cefalosporinas, macrólidos o quinolonas.
En el caso de la rinosinusitis crónica, es una inflamación de la nariz y los senos paranasales
que persiste clínicamente por más de 12 semanas consecutivas; puede subclasificarse
como rinosinusitis crónica infecciosa o no infecciosa, con o sin pólipos, y con características
eosinofílicas.
Dentro de su epidemiología es la enfermedad más frecuente de los senos paranasales;
afecta a una cantidad extraordinaria de personas, con una prevalencia de 16%
Esto ocurre debido a que se relaciona a la presencia de factores sistémicos, locales y
ambientales que predisponen a ella de forma importante. Aunque a menudo se deriva de
una infección por hongos o bacterias.
Los pólipos nasales representan una reacción inflamatoria no infecciosa, con frecuencia
eosinofílica. Se considera que la rinosinusitis crónica con características no eosinofílicas es
resultado de trastornos de eliminación mucociliar y de una ventilación sinusal anormal. Los
microorganismos más comunes son [Link], anaerobios y enterobacterias gram negativas
como P. aeruginosa.
Dentro del cuadro clínico se encuentran: rinorrea, obstrucción nasal y dolor o plenitud facial.
La sinusitis micótica, se describe como la complicación de un estado de inmunodeficiencia o
diabetes descontrolada que se caracteriza por su curso invasor [Link] su
detección se utiliza la rinoscopia donde hay detección de rinorrea, edema, pólipos o
deformidades del tabique nasal, incluso la endoscopia nasal y los estudios de imagen. Al
igual que la TAC siendo el método de elección para imagenología de nariz y senos
paranasales.
El tratamiento incluye el lavado nasal con solución salina estéril, mucolíticos, esteroides
nasales, inmunoterapia, así como el control ambiental, dependerá si la enfermedad tiene
cierta cronicidad, para considerar el uso de ciclos repetidos de antibioticoterapia orientada
mediante cultivos.
En cuanto al tratamiento quirúrgico se considerará en medidas terapéuticas médicas
máximas.
En cuanto a la rehabilitación y prevención de estos pacientes con enfermedad alérgica, el
tratamiento adecuado puede prevenir exacerbaciones de la rinitis y, por consiguiente, el
avance de la enfermedad. Lo mismo aplica para la detección y corrección oportuna de las
alteraciones anatómicas que comprometen el drenaje de los diferentes senos paranasales.