INSTITUTO TECNICO SUPERIOR ´´INCOS TARIJA´´
SECRETARIADO EJECUTIVO
EL NIÑO Y LOS CLAVOS
DOCENTE :
ALUMNA : Aliz Angelo Donaire
CURSO :
PERIODO ACADEMICO: MAYO 2021
TARIJA - BOLIVIA
El NIÑO Y LOS CLAVOS
EL NIÑO Y LOS CLAVOS
Había un niño que tenía muy mal carácter. Un día, su padre le dio una bolsa
con clavos y le dijo que cada vez que perdiera la calma, clavase un clavo en la
cerca del patio de la casa. El primer día, el niño clavó 37 clavos. Al día
siguiente, menos, y así el resto de los días. Él pequeño se iba dando cuenta
que era más fácil controlar su genio y su mal carácter que tener que clavar los
clavos en la cerca. Finalmente llegó el día en que el niño no perdió la calma ni
una sola vez y fue alegre a contárselo a su padre. ¡Había conseguido,
finalmente, controlar su mal temperamento! Su padre, muy contento y
satisfecho, le sugirió entonces que por cada día que controlase su carácter,
sacase un clavo de la cerca. Los días pasaron y cuando el niño terminó de
sacar todos los clavos fue a decírselo a su padre.
Entonces el padre llevó a su hijo de la mano hasta la cerca y le dijo:
– “Has trabajo duro para clavar y quitar los clavos de esta cerca, pero fíjate en
todos los agujeros que quedaron. Jamás será la misma. Lo que quiero decir es
que cuando dices o haces cosas con mal genio, enfado y mal carácter dejas
una cicatriz, como estos agujeros en la cerca. Ya no importa que pidas perdón.
La herida siempre estará allí. Y una herida física es igual que una herida verbal.
Los amigos, así como los padres y toda la familia, son verdaderas joyas a
quienes hay que valorar. Ellos te sonríen y te animan a mejorar. Te escuchan,
comparten una palabra de aliento y siempre tienen su corazón abierto para
recibirte”.
Las palabras de su padre, así como la experiencia vivida con los clavos,
hicieron con que el niño reflexionase sobre las consecuencias de su carácter. Y
colorín colorado, este cuento se ha acabado.