Patrística
texto 1: De Nicolás Abbagnano, historia de la filosofía:
reflexión personal y justificación teórica:
El hombre por sí solo, fiándose de la razón, no puede descubrir el significado
esencial de la revelación cristiana, por ello los pensadores cristianos se esforzaron por
hacer entender el mensaje cristiano, diferenciándolo de otros pensamientos a partir de
los Evangelios.
Para conseguirlo, los Padres de la Iglesia:
interpretaron bien los textos bíblicos,
adoptaron los conceptos de la filosofía griega necesarios para expresar
adecuadamente el nuevo pensamiento,
distinguieron lo propio de la razón y lo propio de la fe,
e intentaron evitar con ello todo tipo de herejías.
para, más tarde, centrarse en la formulación doctrinal de las creencias cristianas.
Y, aunque dentro de la patrística, puede observarse como la vertiente latino-
occidental, mantuvo una actitud negativa hacia la filosofía, afirmando que el filósofo
es el amigo del error, mientras que el cristiano es su enemigo…
La patrística greco-oriental, si mantuvo una actitud positiva ante la filosofía,
afirmando dentro de esta vertiente algunos pensadores que algunos escritos de los
filósofos estaban llenos de verdades cristianas, y que los grandes filósofos, escogidos
por Dios, habían intuido la verdad evangélica; llegando incluso a expresar que “La
filosofía es la sirvienta de la teología”.
Texto 2:
Tema: Creacionismo e inmortalidad del alma.
Tesis:
El mundo ha sido creado por Dios a partir de la nada (creacionismo) y tendrá
un final en el tiempo (linealidad): DIOS es concebido como un Ser trascendente
(necesario), mientras que sus criaturas, el hombre creado, es un ser contingente.
Problema: Antropológico
¿Es necesario valerse de cuerpo y alma para buscar a Dios?
Justificación:
Los pensadores cristianos, a partir del mensaje evangélico, acuñaron nuevos
conceptos e ideas sobre temas que ya habían preocupado a numerosos filósofos,
aportándoles un enfoque nuevo…
Partiendo de esto, el cristianismo rechaza la concepción cíclica de los griegos y
la teoría de Parménides, creyendo que el mundo había sido creado por Dios a
partir de la nada (creacionismo) y que tendrá un final en el tiempo (linealidad),
teniendo conciencia de que DIOS es un Ser trascendente (necesario), y de la
CONTINGENCIA de todas sus criaturas.
De esta forma, el cristianismo se aleja del politeísmo griego y romano,
y del monoteísmo propio de la religión judía, afirmando la existencia de un
único Dios que, sin embargo, es trinitario (padre, hijo y Espíritu Santo):
monoteísmo trinitario.
Por consiguiente, la providencia se identifica con el teísmo: Dios es un ser
providente que se involucra en el mundo creado: “Yo no soy Dios, pero soy
hechura suya”
El hombre y la mujer son considerados hijos de Dios, dotados de alma inmortal
y creados a imagen y semejanza de Dios, y aunque el mensaje evangélico
promete una resurrección completa de cuerpo y alma, la influencia platónica
dio lugar a que muchos cristianos asociaran el alma con la espiritualidad y
vinculasen el cuerpo con la materia: “el hombre interior que hay en mí, es el
que recibió esta respuesta y conoció esta verdad, mediante el Ministerio del
hombre exterior”.
Álvaro Gaona Morente
Guillermo Gaona Durán