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Derechos y Discapacidad en Bolivia

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La Defensoría del Pueblo, este 15 de octubre, cuando se

conmemora el “Día Nacional de las Personas con


Discapacidad”, establecido según Decreto Supremo 27837, de
12 de noviembre de 2004, llama a reflexionar sobre la situación
de esta población que se encuentra en desventaja frente a su
entorno que evita su participación plena y efectiva en la
sociedad, en igualdad de condiciones con las demás personas;
entendiendo que la discapacidad emerge, principalmente, de las
diversas barreras que le afectan, como son las arquitectónicas,
actitudinales, comunicacionales y otras que impiden el pleno
ejercicio de sus derechos.

En Bolivia, según datos del SIPRUNPCD y el IBC, existen 95.884


personas con discapacidad, de las cuales el 45% son mujeres y
55% varones; de total de ellas, el 51% tiene una discapacidad
grave, el 28% moderada, el 15% muy grave y el 6% padece una
discapacidad leve; mientras que el 38% tiene discapacidad
física-motora, el 29% intelectual, y el 15% múltiple.

Como Estado se ha avanzado en el reconocimiento de los


derechos de esta población, empero aún existen demandas en
cuanto a la otorgación de fuentes laborales dignas, educación
inclusiva en todos los niveles, acceso a la salud con trato
preferente, así como concienciación sobre la discapacidad en
los ámbitos públicos, privados y de la comunidad para la
deconstrucción de barreras arquitectónicas, actitudinales y
comunicacionales en todos los espacios y ámbitos.

La Defensoría del Pueblo insta a las instituciones públicas de


los diferentes niveles de gobierno, a adoptar medidas de acción
positiva tendientes a eliminar las barreras sociales para
asegurar el ejercicio y la vigencia, en igualdad de condiciones,
de los derechos de las personas con discapacidad, promoviendo
simultáneamente su valorización y participación efectiva en la
construcción y desarrollo del Estado Plurinacional de Bolivia.

De igual forma, se insta a las diferentes instituciones privadas,


familias, comunidad y sociedad en general a promover y
contribuir en el ejercicio a plenitud de los derechos de esta
población en situación de vulnerabilidad.

En ese marco, la Defensoría del Pueblo, en la presente gestión,


creó la Delegación Defensorial Especial para los Derechos de
las Personas con Discapacidad, con la finalidad de impulsar
prioritariamente, una agenda de trabajo, destacando resultados
positivos como la presentación de una propuesta modelo de Ley
Municipal para Personas con Discapacidad, que sea el marco
normativo para los gobiernos locales y les permita desarrollar
políticas públicas para la atención, protección y mejora de la
calidad de vida de esta población con discapacidad. A la fecha
cinco gobiernos municipales la han promulgado.

Asimismo, se presentó una propuesta normativa para modificar


el Decreto Supremo 3437 para posibilitar que este pago del
bono mensual a personas con discapacidad grave y muy grave,
se lo otorgue independientemente de que sus padres, madres,
cónyuges o tutores se encuentren insertados laboralmente.

Se logró también la modificación del Reglamento para la


Otorgación de Licencias de Conducir del SEGIP, a fin de que se
otorgue licencias de conducir vehículos a personas con
discapacidad auditiva (personas sordas); se conformó una Mesa
de Trabajo Interinstitucional para la Evaluación y Análisis del
Proceso de Calificación de Discapacidad.

Actualmente, se desarrollan dos investigaciones defensoriales


para evidenciar los avances, pendientes y dificultades
existentes en el acceso de esta población a las universidades y
en el servicio público de transporte, con el fin de adoptar
determinaciones que tiendan a promover la efectivización de
sus derechos en igualdad de condiciones.

Estudiantes Registrados con Discapacidad


Datos a Nivel Nacional y Departamental
Centros de Educación Especial
Instituciones Educativas Especiales
Las instituciones educativas inclusivas que dependen del ámbito de Educación
Alternativa y de los subsistemas de Educación Regular y Superior de Formación
Profesional adquieren este reconocimiento porque brindan atención educativa
pertinente, en igualdad de oportunidades con equiparación de condiciones a
estudiantes con Discapacidad, Dificultades en el Aprendizaje y Talento Extraordinario
mediante metodologías flexibles reflejadas en las adaptaciones curriculares.
Centros de Educación Especial
Son instituciones que brindan atención educativa en modalidades directa e indirecta y
desarrollan el currículo específico con programas y servicios adecuados según las áreas
de atención, características, potencialidades, necesidades, expectativas e intereses de
la población. Atienden de manera específica a las y los estudiantes con discapacidad,
realizan apoyo a los procesos de educación inclusiva en Unidades e Instituciones
Educativas de otros ámbitos y subsistemas, y cuentan con personal administrativo,
equipos multidisciplinarios y fundamentalmente personal docente.
A nivel nacional existen 134 Centros de Educación Especial legalmente establecidos de
dependencia fiscal y de convenio; sin embargo, no existen Centros de Educación
Especial Privados.

Asimismo, se puede observar en el cuadro y gráfico anterior que hubo un incremento


en la creación de Centros de Educación Especial en todos los departamentos, en el año
2006 se tenía 86 y en la gestión 2016 134 Centros de Educación Especial; por lo que se
amplió la cobertura educativa a estudiantes con Discapacidad, Dificultades en el
Aprendizaje y Talento Extraordinario prioritariamente en el área rural.
En relación a la población del Ámbito de Educación Especial atendida en el Sistema
Educativo Plurinacional, específicamente en Centros de Educación Especial y Unidades
Educativas del Subsistema de Educación Regular se tiene lo siguiente: 8.961
estudiantes con discapacidad y 1.556 estudiantes con Dificultades en el Aprendizaje
atendidos en Centros de Educación Especial (modalidad directa) a nivel nacional y
8.819 estudiantes con Discapacidad y 256 estudiantes con Talento Extraordinario
reciben atención educativa en Unidades Educativas del Subsistema de Educación
Regular (modalidad indirecta) a nivel nacional.
Maestras y Maestros de Educación Especial
De la misma manera, el número de maestras y maestros en el Ámbito de Educación
Especial aumentó en los últimos 6 años de 979 a 1.478.
Por otro lado, se incrementó horas a ítems de maestras/os de 72 horas a 108 horas,
con el objetivo de mejorar la gestión educativa en Centros de Educación Especial.

SIRIED: Sistema de Indicadores Educativos del Ámbito de Educación Especial


Un sistema de indicadores educativos está definido como un conjunto integrado de
información que mantiene coherencia y sentido con el modelo educativo y por tanto
está más allá de una simple acumulación de indicadores. En ese sentido, el sistema de
indicadores para el Ámbito de Educación Especial, se constituye en un instrumento
que permite caracterizar aspectos específicos y particulares del proceso educativo de
la población del Ámbito de Educación Especial y por tanto permite tener una visión
coherente de aspectos globales y/o particulares al mismo tiempo.

Datos de la población de personas con discapacidad

Las cifras referidas a las personas con discapacidad en Bolivia son diversas:
 Según la Organización Panamericana de la Salud de la Organización Mundial
de la Salud (OPS/OMS), debería existir 1.005.900 personas con algún grado
y tipo de discapacidad, equivalente al 10 % de la población total de Bolivia,
ya que Bolivia cuenta con una población de 10.059.856 habitantes.
 El Censo Nacional de Población y Vivienda 2012, a diferencia del realizado
en 2001, incorporó preguntas dirigidas a identificar a la población con
dificultades permanentes para ver, oír, hablar, caminar y recordar, que
llegan a un total de 388.119 personas, explica el informe presentado por el
Instituto Nacional de Estadística (INE).
 Según Datos oficiales del Programa de Registro Único Nacional de
Personas con Discapacidad a diciembre de 2014, se tienen 53.770 personas
con discapacidad registrados a nivel nacional, de las cuales 40.552 tienen su
carnet de discapacidad.

De esta manera, nos encontramos con datos muy disímiles entre el Estado y
organismos internacionales de la ONU como la Organización Mundial de la Salud
(OMS), la OPS e incluso el Banco Mundial. Es oportuno subrayar que la estimación de
la OMS/OPS se hace partiendo de que la población con discapacidad es un porcentaje
entre un 10 y 15 % de la población general, en países con las características de los
latinoamericanos y caribeños. Eso equivaldría en el caso Boliviano a una cantidad de
1.005.598 personas con discapacidad, evidenciándose de esta manera que los datos
oficiales del Instituto Nacional de Estadística – INE, no se acercan a los porcentajes
internacionales y mucho menos las cifras publicadas por el Programa de Registro Único
Nacional de la Persona con Discapacidad – PRUNPCD del Ministerio de Salud. Se podría
afirmar que esta diferencia abismal en los datos se origina en la invisibilización en la
BOLETA CENSAL, de la discapacidad mental y psicológica, además de otros factores
como las enfermedades terminales, crónica y degenerativa.

Cabe precisar que este factor incide no solo en la adopción de planes, programas y
proyectos efectivos que vayan a mejorar el ejercicio de los derechos de las personas
con discapacidad, sino que también otras condiciones como el envejecimiento de la
población, la desnutrición, el abandono infantil, la marginación de grupos sociales
como los pueblos indígenas, la pobreza extrema y su desplazamiento.

Reconocimiento de los derechos de las personas con discapacidad

La lucha de las organizaciones de personas con discapacidad y familias, el


asesoramiento técnico de organismos internacionales de defensa de los derechos
humanos y la voluntad política de los Estados, entre otras, han contribuido a la
construcción de un sistema de promoción y protección de los derechos de las personas
con discapacidad. Circunstancias que han impulsado avances normativos conocidos en
la actualidad, entre los que podemos destacar la Convención Internacional sobre los
Derechos de las Personas con Discapacidad promulgada por la Organización de las
Naciones Unidas - ONU el 10 de diciembre de 2006, ratificada por el Estado
Plurinacional de Bolivia mediante Ley Nº 4024, en abril del año 2009.

Bolivia a tiempo de suscribir convenios, tratados y declaraciones ha asumido


compromisos y recomendaciones del órgano supranacional. En materia de
discapacidad ha trabajado sus propias normativas incorporando los nuevos enfoques
de inclusión social promovidos a nivel internacional, teniendo como limitante la
insuficiente implementación de planes y programas concretos, orientados a superar las
condiciones de pobreza y vulneración de los derechos de las personas con
discapacidad.

Cada una de las asociaciones tiene sus propios puntos de vista respecto a la
vulneración de sus derechos y al incumplimiento de la ley, que tiene relación con las
características de su propia discapacidad. Las personas con discapacidad auditiva y
discapacidad visual, encuentran una mayor vulneración de los derechos a educación,
salud y trabajo, porque los primeros necesitan de un intérprete para ejercer sus
derechos; “quieren ir a la escuela, a los institutos e incluso a la Universidad, pero estas
instituciones no tienen intérprete, son ellos los que deben pagar este servicio. Lo
mismo pasa en el tema de salud, el médico no puede atenderlos sin interprete, por lo
que estos derechos pierden su esencia de fundamentales, por las limitaciones en su
ejercicio”.

En el caso de personas con discapacidad visual, el acceso a los bienes y servicios, como
un derecho igualitario no existe. La violación a los derechos a educación y trabajo son
los más frecuentes; los docentes no conocen el sistema Braille para poder desarrollar
su clase. No pueden encontrar trabajo por los prejuicios arraigados en la sociedad con
relación a las personas con discapacidad visual. Sin embargo, resultado de las luchas
reivindicativas, ponemos en relieve que el sector de personas con ceguera, es el único
que ha logrado un seguro de salud vitalicio.

Las personas con discapacidad física califican como el mayor atropello a sus derechos
la falta de accesibilidad, las barreras arquitectónicas no les permiten ingresar a las
escuelas, a los institutos técnicos y universidades, menos a bibliotecas, centros
culturales, organismos administrativos y de servicio como los juzgados, policía, órgano
electoral, hospitales, mercados, etc. Su derecho al trabajo está limitado por la falta de
capacitación técnica y por la ausencia de adaptaciones en los centros de trabajo. Por
todo ello se consideran “discriminados y marginados del desarrollo económico y social
del país”.

Derechos económicos y sociales


La situación de violaciones reiteras de derechos económicos y sociales que afecta a las
personas con discapacidad, que es ya grave en las zonas urbanas, se hace mucho más
grave en zonas rurales y remotas. Veamos ahora la situación de manera más concreta,
en algunos de estos derechos de la llamada segunda generación.
Educación
La Dirección General de Educación Especial dependiente del Ministerio de Educación
es la instancia técnico-administrativa, responsable de la educación en los niños y
jóvenes con discapacidad. Dicha instancia dirige, planifica, asesora, controla y evalúa el
funcionamiento de la modalidad de la educación “especial” en el ámbito educativo en
Bolivia.
Según sus datos presentados para el año 2013, presenta que 8.288 estudiantes con
discapacidad están inscritos en escuelas regulares. Esto significa el 0,30%, de la
matrícula. Correspondiendo al nivel inicial 0,22%, en primaria 0,38% y en secundaria el
0,22%. En este último nivel, el área rural es el que presenta mayor inequidad puesto
que llega a 0,18% frente al 0,24% del área urbana.
Las cifras sobre acceso a la educación de niñas y niños con discapacidad, padece de las
mismas limitaciones de precisión estadística que enunciamos anteriormente. Empero a
partir de los datos disponibles, se puede asegurar que las niñas y los niños con
discapacidad tienden a ser severamente excluidos de los sistemas educativos,
violándose de esta manera, su derecho a la educación. Cabe indicar que el acceso a la
educación varía según el tipo y el grado de discapacidad
En el estudio que viene realizando la Defensoría del Pueblo en coordinación la
Asociación Jacha Uru sobre Educación Inclusiva se ha evidencia entre otras las
siguientes falencias:

 Los directores y profesores de la Unidades Educativas desconocen los


lineamientos sobre educación inclusiva además del abordaje a niños niñas y
adolescentes con discapacidad.
 Una práctica común que las escuelas rechacen a niños y niñas con
discapacidades más severas.
 La educación de los niños y niñas con discapacidad por lo general es
segregada y no supera el nivel primario.
 Hay un restrictivo acceso a las escuelas secundarias, en virtud a la muy
escasa integración de las y los jóvenes con discapacidad en este nivel
educativo.

 Los y las facilitadoras del PROFOCOM, tienen conocimiento teórico sobre


educación inclusiva, no de la experiencia vivida en la práctica.

 Como resultado de estas prácticas discriminatorias, las personas con


discapacidad que asisten a algún centro educativo, por lo general, reciben
menos educación y de menor calidad, que las personas sin discapacidad,
mientras tanto, la tasa de analfabetismo entre las personas con
discapacidad es de 51%, mientras que para la población en general, el
indicador alcanza al 19%, según datos del Banco Mundial.

Otras falencias generales que se pueden evidenciar son:

 Deficiencias en la gestión educativa por falta de formación especializada y


capacitación en servicio de maestros, técnicos e instructores
 Ausencia de personal especializado para la función de supervisión
 Insuficiencia de equipos multidisciplinarios
 Ausencia de programas de educación temprana
 Marginación de los niños con impedimentos severos y profundos al acceso
de los centros educativos
 Falta programas de capacitación sistemática dirigidos a maestros de
educación regular y a padres de familia.
 Inexistencia de programas de transición entre los servicios educativos y los
de formación ocupacional.
 Escasa participación de padres y organizaciones de personas con
discapacidad en el accionar educativo.

 Carencia de asignación de recursos económicos y humanos


 La organización estructural y funcional de las instituciones de educación
especial, requieren de una reorientación ya que no responden a las
necesidades de la población escolar con discapacidad
 Una gran parte de los profesionales que laboran, son docentes sin
especialidad en educación inclusiva
 La carencia de ambientes y de material pedagógico es la característica
general.
 Las aulas de apoyo psicopedagógico manejan problemas de aprendizaje que
son manifestaciones de problemas emocionales y de conducta, y son
atendidos por personal no especializado, necesitan una reorientación
profunda.
 Los programas de educación integrada son pocos y están concentrados en
las ciudades más desarrolladas, deben convertirse en una estrategia general
de la educación en todo el país.
Trabajo
En el aspecto laboral las acciones gubernamentales son nulas o muy escasas, a pesar
de los esfuerzos realizados por la Bolsa de empleo para las personas con discapacidad
del Ministerio del Trabajo, Empleo y previsión Social dependencia técnico-
administrativa que se ocupa de la formación ocupacional e inserción laboral de las
personas con discapacidad a la fecha se desconoce del trabajo que realiza a favor de
las personas con discapacidad.
El ámbito del acceso al empleo para las personas con discapacidad en edad productiva
y en condiciones para trabajar, es quizás donde se da con mayor frecuencia la
discriminación asociada con discapacidad y la violación del derecho al trabajo.
Desafortunadamente, no se cuentan con cifras de desempleo exactas en Bolivia, sin
embargo, según estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en los
países de América Latina y El Caribe, más del 85 % de las personas con discapacidad,
que podrían trabajar, carecen de empleo.
Según datos de la "Misión Solidaria Moto Méndez”, el 82%, de las personas con
discapacidad no tienen trabajo, el 10% tiene trabajo independiente y el 7% está
insertado en una institución pública o privada. Las personas con discapacidad no
trabajan porque además de las condiciones laborales inadecuadas, no están
preparadas para la vida laboral, por tanto no han desarrollado las capacidades y
habilidades necesarias para optar a una fuente laboral.
Otro tema completamente preocupante, es la situación laboral de las mujeres que
presentan discapacidad física, auditiva, visual y psicológica o mental. El aislamiento y
las restricciones sociales que sufren por su condición de discapacidad, se entremezclan
con la opresión que padecen como mujeres. Se les suele tratar desde una posición
victimizada como un colectivo “doblemente marginado”, por el hecho de ser mujer y
de tener una discapacidad, intentando clarificar cual de los dos factores (sexo o
discapacidad) produce mayor limitación en sus vidas.
Según el documento “Estado de situación de los derechos de las mujeres con
discapacidad – Recomendaciones Defensoriales” realizado el año 2011 por la
Defensoría del Pueblo se menciona: Que la Primera razón que explica las dificultades
para acceder a un empleo, es que no hay muchas oportunidades (31,5%), las
imputables a la propia discapacidad representan 25,5%, las referidas a la percepción
de los empleadores respecto a que consideran que no pueden hacer nada, 15,2%, y la
no calificación (9,7%). Las otras causas mencionadas se refieren a la percepción de los
empleadores respecto a su condición de género, de etnia y discapacidad, hasta las
referidas a la auto-imagen, las decisiones de esposo y las opciones frente a los bajos
salarios.
En el aspecto laboral de las personas con discapacidad, se tiene que trabajar mucho,
especialmente, en todo lo que tienen que ver con la articulación entre la educación y
el trabajo, en la formación ocupacional y en la inserción laboral y en programas de
seguimiento y mantenimiento del trabajo, todo esto requiere de acciones en el sector
educativo, en el sector empresarial, y en el Ministerio de Trabajo Empleo y Previsión
Social.

Servicios de salud y rehabilitación


La mayor parte de las personas con discapacidad no tiene acceso a los servicios de
salud y de rehabilitación, debido a la infraestructura de los edificios donde se ofrecen
estos servicios, ya que carecen de accesibilidad. Empero aún, esta responsabilidad, en
el área rural carecen de los recursos necesarios y, consecuentemente, los servicios que
prestan son insuficientes y de baja calidad.
Las dificultades de acceso identifican a los altos costos de los servicios, la falta de
conocimientos de los trabajadores de salud y la inexistencia de especialistas que
puedan responder adecuadamente a las necesidades de atención de las personas con
discapacidad. La infraestructura de los hospitales no son adecuados para la atención
de las personas con discapacidad porque ni siquiera tienen rampas de acceso.
Además se puede afirmar como otros factores de vulneración de derechos los
siguientes:

 El Estado proporciona pocas ofertas de formación para la atención de


personas con discapacidad en el área de Salud.
 Tampoco existen programas y estrategias de acompañamiento permanente
a las familias. Principalmente programas de contención, asesoría y
orientación en la primera noticia.
 No existen protocolos de atención para personas con discapacidad según
edad, sexo, tipo y grado de discapacidad.
 En el área rural son casi inexistentes los centros de salud y de rehabilitación
para personas con discapacidad.
 Para la calificación, se exige que la persona presente diagnósticos y
exámenes especializados (Audiometría o Tomografía) que generan costos
altos y adicionales, fuera de su alcance.
Por todo ello, se puede afirmar que el derecho a la salud de las personas con
discapacidad, tiene un bajo índice de cumplimiento y lo que domina son diferentes
manifestaciones de violación de ese derecho, que es fundamental para todo ser
humano.
En esta área están las acciones que deben realizarse en prevención de discapacidades,
detección oportuna, intervención temprana y rehabilitación funcional médica,
psicológica, del lenguaje. Las personas con discapacidad originadas por deficiencias
sensoriales no acceden a los servicios específicos de atención, al igual que las personas
con discapacidad causada por deficiencias psicológicas e intelectuales por falta de
intérpretes o especialistas en el área.
No se conoce que el Ministerio desarrolle programas sistemáticos, a nivel nacional, de
prevención de discapacidades, intervención temprana, detección oportuna de
deficiencias, dotación de ayudas técnicas. Las acciones que realiza son aisladas y muy
esporádicas. En estos últimos años se han hecho esfuerzos para incorporar el
componente de discapacidades en el nuevo modelo de atención, y se han elaborado
documentos, normativas para establecer acciones de prevención a través del nuevo
Sistema de Salud Universal el cual no contempla protocolos para las personas con
discapacidad.
Existen muchas limitaciones el proceso de calificación de la discapacidad y para el
desplazamiento de médicos calificadores itinerantes a provincias que no cuentan con
equipos calificadores.
En el sector salud, la atención a las personas con discapacidad es deficiente
concentrada en las ciudades, sin ninguna atención en el sector rural, se atienden a
ciertos tipos y grados de discapacidad. Las personas con discapacidad grave y múltiple
no tienen atención, los programas de prevención y detección oportuna y atención
temprana, son insuficientes
Accesibilidad
Bolivia cuenta con normas de accesibilidad que fue aprobada mediante Resolución
Ministerial Nº 077/2014, mediante las cuales los edificios deben ser accesibles para las
personas con discapacidad. Sin embargo, tal disposición no se cumple, pero el principal
problema no es ese: Lo real es que rara vez se exige el cumplimiento de estas normas.
ya es común la falta de criterio técnico con que se busca construir con accesibilidad. Se
construyen rampas que son demasiado pronunciadas y sanitarios que no son
accesibles, tal como sucedió con la construcción de rampas en las entidades
financieras, que en muchos casos no cumplen con las normas internacionales sobre
dimensiones y accesibilidad.
La falta de accesibilidad que impide o afecta el derecho a la libre circulación, a menudo
se extiende a los espacios públicos de nuestras ciudades. Algunos de los obstáculos
comunes son la ausencia de rampas en las aceras, el bloqueo de las rampas existentes
y la falta de señales sonoras u otro tipo de señalización accesible en los cruces de vías.
A esto se suman la irregularidad de las superficies y la omnipresencia de las ventas
ambulantes.
Derecho a la información y la comunicación
El derecho a la informarse y recibir información a través de medios accesibles, derecho
del que deberían disfrutar las personas con discapacidades sensoriales, se cumple de
manera muy limitada ya que el gobierno no publica información en formatos
alternativos. Una muestra concreta de ello es nuestro país no tiene una versión en
formato alternativo de la Constitución Política del Estado.

El uso del braille en documentos públicos importantes es una práctica muy limitada y
el uso de la Lengua de Señas en entidades públicas prestatarias de servicios, es la
excepción más que la regla. Los medios de televisión (generalmente de carácter
privado) aún cuando existan normas, que les obligan a ofrecer programas noticiosos y
de interés educativo con interpretación en Lengua de Señas o subtitulados, pocas
veces lo cumplen y cuando lo hacen, es de manera puntual. Por ejemplo, en los
noticieros matutinos solamente.

Debilidades

 Según datos oficiales del Gobierno las personas con discapacidad en el país
ascienden aproximadamente al 3, 5% de la población es decir alrededor de
388.119 personas.
 Según datos del Programa Único Nacional de Personas con Discapacidad -
PRUNPCDs, a diciembre de 2014, se tienen 53.770 personas con discapacidad
registrados a nivel nacional. Datos que están por debajo de las estimaciones
realizadas por la Organización Mundial de Salud, que señalan el 10% de la
población de América Latina tiene discapacidad. Marcada discriminación en la
atención por tipo y grado de discapacidad, existe una tendencia a la atención
de las personas con discapacidad física y auditiva en el área de salud, y a las
personas con discapacidad mental en el área de educación, dejando
descubierta la atención a las personas con discapacidad originadas por
deficiencias sensoriales, autismo y a los que tienen discapacidades múltiples
están gravemente afectadas.
 Existe una deficiencia en programas de prevención, las pocas acciones son
desarticuladas y llegan a un pequeño porcentaje de la población en riesgo, no
existe un verdadero sistema de prevención. Son muy pocas y concentradas en
las grandes ciudades, las acciones de detección oportuna y de intervención
temprana, los niños con discapacidad son detectados muy tardíamente, a
veces, cuando ya llegan a la escuela, habiéndose perdido un valiosísimo tiempo
de rehabilitación. Deficiente calidad y cobertura de atención a la población con
discapacidad dada la centralización de los servicios en las ciudades principales,
casi sin servicios en el sector urbano marginal y rural.
 Baja cobertura de acciones de rehabilitación integral. No está consolidado un
verdadero Sistema Nacional de Prevención, Atención e Integración de las
personas con discapacidad. La incidencia del problema se agudiza sobre todo
en los sectores urbanos marginales y rurales, dado la relación existente entre
discapacidad, condiciones de vida, bajos ingresos, falta de servicios para
personas con discapacidad.
 Los recursos humanos, materiales y económicos son insuficientes para la
atención en salud, educación, trabajo, para las personas con discapacidad.
 Uno de los aspectos más débiles de la atención es la formación ocupacional y la
inserción laboral, son totalmente invisibles los programas en este sentido y
existe una total descoordinación entre el sector educativo y el sector laboral en
este tema.

 Sobre las organizaciones de personas con discapacidad existe una división de


las mismas, donde un sector es afín al gobierno y otro sector que no está de
acuerdo con las políticas que realiza el Estado.

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