Actualización en Pediatría: Módulo 3
Actualización en Pediatría: Módulo 3
Módulo 3
Células madres
Mielomeningocele. Atención multidisciplinaria
Sepsis neonatal
Seguridad en la atención de los pacientes
PRONAP
Programa Nacional de Actualización Pediátrica
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Tel/Fax (54-11) 4821-8612 /19 internos 130 - 131 - 132 - 145
Av. Coronel Díaz 1971 - (C1425DQF) - Ciudad Autónoma de Buenos Aires - República Argentina
2014
Células madre
Módulo 3
Mielomeningocele. Atención multidisciplinaria
Sepsis neonatal
Seguridad en la atención de los pacientes
Dirección:
Dra. María Luisa Ageitos
Edición:
Dra. Lucrecia Arpi
Dra. Virginia Orazi
Dra. Roxana Martinitto
Procesamiento didáctico:
Lic. Claudia Castro
Lic. Amanda Galli
Apoyo Administrativo:
Fabiana Cahaud
María Laura Boria
Jazmín Kancepolski
Bárbara Rubino
PRONAP
Programa Nacional de Actualización Pediátrica
2
PRONAP. Programa Nacional de Actualización Pediátrica: Módulo 3 - 2014 / Silvina Kuperman ... [[Link].].
1ª edición. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Sociedad Argentina de Pediatría, 2014.
140 páginas; 20x28 cm.
ISBN 978-987-3715-04-4
1. Pediatría. I. Kuperman, Silvina. CDD 618.92
Publicación de la Sociedad Argentina de Pediatría. Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación
Programa Nacional de Actualización Pediátrica (PRONAP). puede ser reproducida o transmitida en ninguna forma y por
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Las opiniones que se expresan en este libro
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Hecho el depósito que marca la ley 11.723.
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PRONAP Informa
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Células madre. El banco público de
sangre de cordón umbilical
Dra. Silvina Kuperman
45
Mielomeningocele.
Atención multidisciplinaria
Dra. María Fernanda de Castro Pérez
Dra. Liliana M. Campmany
Sepsis neonatal
Dra. Cecilia Enfedaque 79
Seguridad en la atención de los pacientes
Dra. Nora Dackiewicz 107
4
PRONAP INFORMA
Este es el último Módulo del Curso 2014 y en este envío Ud. está recibiendo:
3. En el caso del examen puede hacerlo de una sola vez o ingresar la cantidad de ve-
ces que quiera para ir completando el instrumento en etapas. Si entra más de una
vez, guarde sus respuestas cada vez que termine la sesión. Guardar sin enviar.
6. En la encuesta de opinión y trabajo en terreno debe cargar los datos de una vez
y enviarlo. En este caso no tiene la opción GUARDAR, debe completarlo y enviarlo
de inmediato. Haga click en el botón correspondiente: ENVIAR.
Fecha de entrega
- Trabajo en terreno (enviado en el Módulo 2)
- Examen final 30 de abril 2015
- Encuesta de opinión
Voces de la red
Acabo de leer la anécdota del Maestro Gianantonio que inicia el módulo 1. Realmente
hermosa y que lo pinta tal cual siempre contaron los que lo conocieron personalmen-
te, que no es mi caso. La Medicina es Ciencia pero también es ARTE, arte de saber ver
y escuchar y eso es lo más importante para recordar de un verdadero MAESTRO.
¡¡UN GENIO!! Empezamos muy bien con el ciclo 2014. Un saludo, Graciela.
Muchas gracias de nuevo por la tarea que realizan con empeño y pasión. Valoro no
solo la idoneidad sino el esfuerzo. Saludos afectuosos, Marta.
Los temas, fascinantes. María.
Recibí el módulo 1. Muy lindo el diseño. El 1° tema (Acoso entre pares) muy bueno lo
que llevo leído. Interesante la forma de plantear los objetivos del módulo... más colo-
quial. También veo más práctica la forma de presentar en 3 entregas, todo el material
de estudio. Saludos y gracias a todos lo que hacen el PRONAP!!!, Marta.
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Saludo a todo el equipo que tanto y tan silenciosamente trabaja para la pediatría ar-
gentina. Cordialmente, Elvio.
ENCUENTROS VIRTUALES
Los inscriptos son distribuidos en “aulas” (grupos) que son coordinadas por un tutor.
Los tutores son pediatras clínicos con experiencia docente.
Para poder participar es requisito indispensable tener acceso a una PC con banda
ancha 2 o 3 horas por semana.
Estos créditos son reconocidos por el CEP para la certificación y/o el Mantenimiento
de la Certificación de Médico Pediatra.
8
PRONAP 2015
INSCRIPCIÓN
TEMAS 2015
Como es habitual, los temas han sido seleccionados según las sugerencias de los
inscriptos, las propuestas de la Secretaría de Educación Continua, la consulta a los
presidentes de Filiales y directores de Región. La decisión final ha estado a cargo de la
Dirección PRONAP y de la Comisión Directiva de la Sociedad Argentina de Pediatría.
• Anemia.
• Colestasis neonatal.
• Comunicación.
• Disruptores hormonales.
• Salud visual.
• Síndrome metabólico.
CONTACTO
Si usted desea hacernos llegar sugerencias, temas u opiniones, puede hacerlo por
teléfono, carta, mail o participando de la lista de discusión del PRONAP.
CORREO POSTAL:
PRONAP 2014
Coronel Díaz 1971
(1425) Ciudad Autónoma de Buenos Aires
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su lugar, hubiéramos sentido una mezcla de alarma o de rechazo por una afirmación
semejante.
Usted sostuvo esa mirada y sonrió. La mujer preguntó entonces:
—¿Cómo encontró a mi chiquito, doctor?
—Lo encontré haciendo travesuras en la incubadora –contestó sin dejar de mirarla–.
Y por lo que me cuentan los doctores parece que es bastante movedizo.
Me pareció que la mujer había empezado a sonreír.
—Y Usted ¿cómo lo vio? –insistió ella.
—Lo vi bien –enfatizó Usted–. Tiene una carita muy graciosa.
La cara de la mujer comenzó a iluminase. Todos sabemos que un chico que tiene
retraso severo de crecimiento conserva apenas cierta redondez en los pómulos y eso
era lo que Usted había elogiado.
—¿Y por qué pesa tan poco? –volvió la mujer.
Usted la miró como midiendo la respuesta y luego habló:
—¡Las causas pueden ser tantas!!! –dijo sonriendo sin dejar de mirarla–. A veces la
placenta, a veces el cordón umbilical, otras un poco de presión o el cigarrillo, nunca
se sabe con exactitud –prosiguió, mientras la expresión de la mujer se suavizaba y yo
empezaba a entender el porqué de sus preguntas frente a la incubadora.
—Pero lo más importante –continuó Usted– es que ha recorrido este camino con su
mamá y a partir de ahora va a engordar hasta que se vaya a su casa.
Miré a la mujer, que parecía rejuvenecida. Usted seguía sonriendo cuando ella preguntó:
—Doctor, no quiero molestarlo más. ¿Cuándo se va a ir a casa mi hijo?
Después que Usted se fue del Servicio, hicimos una encuesta entre nosotros sobre lo
que hubiéramos contestado a esta pregunta.
Lo más frecuente fue, entre otras, “cuando tenga 37 semanas de edad gestacional,
cuando pese más de 2 kilos, cuando mantenga bien su temperatura, cuando succione
y se alimente adecuadamente” y las combinaciones posibles a esas opciones.
Usted simplemente volvió a mirarla a los ojos y devolvió la pregunta:
—¿Cuál es su día fatídico, señora?
—El viernes, doctor –respondió ella, sabiendo que había acertado al elegirlo a Usted.
—Entonces quédese tranquila –le escuché decirle– que cuando le demos el alta va a
ser un sábado.
La mujer tomó nuevamente su mano entre las de ella, lo besó emocionada y se fue.
Esto ocurrió hace algunos años y permanece guardado en mi memoria con cierta
impronta mágica. La misma magia que Usted derramaba para enseñarnos que pala-
bras como brujo, bebé travieso o día fatídico pueden abrirnos el camino hacia el otro y
permitirnos aliviar algún sufrimiento o brindar algún consuelo.
Dr. Daniel Gril 1
1. Gril Daniel; El mejor de los nuestros. Recordando a Carlos A. Gianantonio. FUNDASAP 1997.
Capítulo
CÉLULAS MADRE.
El Banco Público de
Sangre de Cordón umbilical
objetivos
Definir célula madre.
Diferenciar célula madre embrionaria de célula madre adulta.
Explicar en qué consiste el trasplante de células progenitoras hematopo-
yéticas (TCPH).
Identificar los diferentes tipos de TCPH.
Explicar qué es y para que se usa la sangre de cordón umbilical (SCU).
Describir los diferentes modelos de funcionamiento de los bancos de
sangre de cordón umbilical.
Puntualizar los pasos del proceso de obtención de SCU.
Aconsejar a las familias que consulten a dónde recurrir para obtener in-
formación sobre el tema.
esquema de contenidos
CÉLULAS MADRE
Donante de CPH
INTRODUCCIÓN
Una célula madre es una célula con la capacidad de dividirse indefinidamente (auto-reno-
varse) dando lugar a células que conservan esta característica.
A su vez, y si se dan las condiciones y/o señales apropiadas, estas células son capa-
ces de dar lugar o diferenciarse en los diferentes tipos de células especializadas que
conforman un organismo. A diferencia de las células madre, estas células especializa-
das presentan funciones y formas características (tales como las células musculares,
epidérmicas o nerviosas).
Es posible clasificar a las células madre según su origen, denominando células madre
embrionarias a aquellas obtenidas durante los primeros estadios del embrión (blas-
tocisto). Esta célula madre embrionaria es pluripotente, pudiendo dar origen a las
distintas células derivadas de las tres capas embrionarias (ectodermo, endodermo y
mesodermo) y al tejido extraembrionario.
La célula madre por excelencia la constituye el óvulo fertilizado, una célula totipo-
tente, capaz de dar origen tanto a tejidos embrionarios como extraembrionarios. A
su vez, es posible aislar células totipotentes de la masa celular interna y de la cresta
germinal del embrión (durante un período acotado del desarrollo del embrión).
A medida que el desarrollo del organismo avanza, resulta más complicada la obten-
ción y caracterización de células madre.
Una diferencia fundamental entre las células madre embrionarias y las adultas es que
las células obtenidas de fuentes adultas (estroma de médula ósea, músculo, grasa,
tejido nervioso) presentan un potencial de diferenciación limitado. Además estas cé-
lulas presentan una duración en cultivo menor que el de las células embrionarias. Sin
embargo, debemos considerar que las condiciones experimentales usadas podrían no
ser óptimas para las células madre adultas.
En cuanto al uso de una u otra fuente (embrionaria vs. adulta) para terapias médicas,
es importante aclarar que el uso de células embrionarias se asocia con la posibilidad
de generar tumores y el riesgo de generar respuestas inmunes si se utilizarán de
fuente alogénica (de otro individuo).
16 Silvina Kuperman • células madre. El Banco Público de Sangre de Cordón umbilical
Son tres las fuentes a partir de las cuales se obtienen las células progenitoras hema-
topoyéticas:
Los candidatos a esta terapéutica son pacientes cuya médula deberá ser ablacionada o
destruida por altas dosis de quimioterapia durante el tratamiento para lograr eliminar la
neoplasia, o bien tratarse de una médula ósea dañada por agentes nocivos como radia-
ciones, tóxicos ambientales, químicos u otros. Este procedimiento también se realiza
con el propósito de prevenir el daño que producen algunas enfermedades genéticas
como por ejemplo el Síndrome de Hurler o la adrenoleucodistrofia, entre otras, median-
te el reemplazo de la médula del paciente por una médula genéticamente sana.
Es esencial conocer que no todas esas enfermedades pueden curarse con un trasplante de
CPH, la decisión debe tomarla el médico tratante y el equipo profesional de las unidades de
trasplante.
18 Silvina Kuperman • células madre. El Banco Público de Sangre de Cordón umbilical
Había sido postulado que una célula progenitora hematopoyética era aquella que tenía
la capacidad de restaurar el sistema hematopoyético de un animal sometido a irradia-
ción letal y la infusión de médula ósea en animales irradiados permitió confirmar esa
potencialidad celular.
Estos experimentos pre-clínicos llevaron a realizar ensayos clínicos con humanos que
habían sido expuestos a radiaciones basándose en la utilización de médula ósea para
restaurar el sistema hematopoyético ablacionado.
Recién en 1959 Thomas público el primer engrafment (“engraftment”: que las células
del donante injertaron en la médula ósea del paciente) exitoso; la primera infusión de
médula ósea de un hermano gemelo a un paciente con leucemia que había sido some-
tido a radioterapia; el resultado de la infusión fue la reconstitución de la médula ósea
del paciente. Este caso demostró que la infusión de médula ósea protegió al paciente
de la radiación letal y le permitió reconstituir una serie hematopoyética sana.
El avance de este tratamiento necesitó del progreso de otras ramas de las ciencias
médicas para ser considerada una práctica médica corriente.
Los avances que permitieron que el trasplante de médula ósea se convirtiera en una
terapia curativa corriente fueron de orden:
Se debe señalar que, de acuerdo a la información de los registros internacionales, con esos
donantes solo pudo cubrirse las necesidades del 50% de los pacientes, y que muchas ve-
ces el donante registrado que resulta apto, por una variedad de razones (alrededor de 30%
de los llamados) no asiste cuando es convocado.
Dado que la sangre de cordón umbilical contiene CPH aptas para el trasplante, una
vez conocida esa aptitud se crearon los primeros bancos públicos en el mundo: en
1992 se establecieron casi al mismo tiempo, bancos públicos de Sangre de Cordón
Umbilical en Dusseldorf, Nueva York y Milán, posibilitando la realización de trasplan-
tes de células progenitoras hematopoyéticas de sangre de cordón umbilical no empa-
rentados. Como mencionamos anteriormente obtener donantes compatibles es más
difícil entre miembros de minorías raciales y mezclas raciales.
pronap 2014 • mÓdulo 3 • capÍtulo 1 21
A pesar del escepticismo inicial con que los algunos médicos dedicados a trasplan-
te recibieron esa propuesta para el abordaje del trasplante de células progenitoras
hematopoyéticas en leucemias, la sangre de cordón umbilical se ha convertido en una
de las fuentes más comunes para la realización de los trasplantes de células progeni-
toras hematopoyéticas alogénicos.
Esta estrategia ha mejorado los resultados de los trasplantes en los adultos con enfer-
medades hematológicas. Solo una de las dos (2) unidades que se infundan será la res-
ponsable de la hematopoyesis sostenida y ese proceso, que se inicia con la infusión de
dos unidades de donantes diferentes y finaliza con el engrafment definitivo de una de
ellas, deja todo un campo de investigación sobre el proceso biológico del engrafment
a partir de la hipótesis de una competencia entre ambas unidades infundidas.
Hoy los bancos públicos de sangre de cordón umbilical son un componente esencial del
sector de la salud pública que provee células progenitoras hematopoyéticas para los
pacientes que no poseen un donante familiar histocompatible. Esos bancos también de-
sarrollan proyectos de investigación y promueven la implementación de nuevas tecnolo-
gías en un campo completamente dinámico y como tal, variable.
Para que los bancos funcionen como tales, brindando un servicio público al que lo
necesite, es necesario que haya una coordinación en el nivel nacional que mantenga la
información sobre las unidades disponibles en los bancos públicos (en nuestro país es
el INCUCAI) y una coordinación internacional que se mantenga en comunicación con la
nacional.
En el año 2005, el Hospital de Pediatría JP Garrahan inaugura las actividades del Ban-
co Público de Argentina, bajo la dirección de la Dra. Ana Emilia del Pozo. Las unidades
preservadas en él se encuentran disponibles a través del Registro Nacional de Donan-
tes de células progenitoras hematopoyéticas del INCUCAI y comunicadas al BMWD
para todo paciente argentino o de otro país que las requiera. Ese mismo año el Banco
Público obtuvo la habilitación del INCUCAI para su funcionamiento.
El New York Blood Center’s National Cord Blood Program ha desarrollado una planifi-
cación para colectar donaciones de sangre de cordón umbilical de las minorías étni-
cas. Lograron que de 53.000 donaciones, 18% son de raza negra, 22% son descen-
dientes de hispanos y 13-15% multirraciales (incluye asiáticos), constituyendo estas
minorías casi el 50% de las colecciones realizadas.
Es menor el número de pacientes que tiene una unidad de sangre de cordón umbilical
histoidéntica, pero es crítico señalar que la compatibilidad de un paciente con la san-
gre de cordón umbilical no familiar es menos crítica que con la de la medula ósea de
un donante no familiar. Es así, que es posible utilizar con éxito una unidad de sangre
de cordón umbilical que tenga incompatibilidad con el receptor en uno o dos locus.
Unidades con esas características están disponibles para el 80% de los pacientes de
20 años de edad o mayores, sin tener en cuenta la raza o antecedentes étnicos, según
los investigadores, quienes insisten en señalar que a partir del apoyo del Estado a los
bancos públicos de SCU aumentó el acceso al producto de células de progenitoras
hematopoyéticas necesario para los trasplantes.
La única razón que no solo justifica, sino que indica la guarda familiar, es la existencia en la
familia de un niño enfermo, potencialmente candidato a trasplante o en el caso en que uno
de los padres del niño por nacer comparta antígenos de HLA con el cónyuge.
Con la aparición de los bancos familiares con propósitos de guarda autóloga como
una alternativa comercial para familias que desearan colectar la sangre de sus hijos
recién nacidos, aparece la problemática ética relacionada con esos emprendimientos.
En ese sentido varios países europeos, como Francia, Bélgica, España e Italia, prohi-
bieron la instalación de los bancos privados.
dad en el derecho a recibir una unidad cuando esta es necesitada, las ventajas que
posee la sangre de cordón umbilical para las minorías étnicas y las mezclas raciales,
el menor costo para disponer de esas unidades, la importancia del desarrollo de in-
vestigación e intercambio de conocimiento activo a partir de la participación en la red
internacional de bancos de sangre de cordón.
Pero a pesar de la falta de respaldo académico los bancos con fines autólogos y de
carácter comercial continuaron su crecimiento, habiendo una seria discusión sobre
el tipo de producto que se almacena ya que como es con carácter autólogo o privado,
algunos no observan las normas de calidad y estándares establecidos, por lo cual,
muchos de los productos guardados no serían aptos para el trasplante.
Promoción de la donación
La información para la donación (promoción de la donación) debe iniciarse en estadios
tempranos del embarazo, pero nunca antes de la vigésima semana y es recomendable
que la firma del consentimiento informado se realice antes de la fecha estimada de
parto y no cuando ya se inició el trabajo, dado que las condiciones de la madre en ese
momento no garantizan que la información sea apropiada.
Consentimiento informado
A pesar de que la sangre del cordón umbilical y la placenta son consideradas “material
biológico de descarte”, debe obtenerse el consentimiento informado para su donación.
28 Silvina Kuperman • células madre. El Banco Público de Sangre de Cordón umbilical
Es esencial que la familia donante esté claramente informada acerca del objetivo de su
donación y del carácter público de la conservación así como de la disponibilidad para
su uso en los registros internacionales y por lo tanto, por cualquier paciente que nece-
site las células que se colectan. También es importante que los donantes sepan que
la guarda efectiva de la sangre donada dependerá de las características del producto
colectado, entre las cuales se encuentran la identificación apropiada del producto y
los documentos acompañantes durante la colecta y transporte, el tiempo transcurrido
entre la colecta y la llegada de la unidad al centro de procesamiento, el cumplimiento
de la cadena de frio durante el transporte, el volumen, el número y tipo de células que
contenga, su viabilidad, los resultados de los estudios para detectar infecciones (vira-
les, parasitarias y bacterianas) que se realizan en la unidad de procesamiento.
Técnicas de colecta
1. In útero, se realiza dentro de la sala de parto mientras la placenta se encuentra aún
dentro del útero (antes del alumbramiento). En este caso la colecta es realizada
por el médico obstetra o personal obstétrico, siempre que el parto se desarrolle sin
urgencias. La colecta debe iniciarse inmediatamente después de realizado el clam-
peo del cordón umbilical. Cabe destacar que no deben modificarse las prácticas
del parto debido a la indicación de colecta de sangre de cordón umbilical. Deben
seguirse las políticas institucionales y recomendaciones profesionales en cuanto al
tiempo óptimo de clampeo del cordón umbilical.
Sea cual fuera la técnica seleccionada deben asegurarse tres aspectos críticos que
son: el adecuado volumen (el volumen colectado con la viabilidad, encontrando que
esta aumenta cuando el volumen es mayor de 120 mL y que disminuye cuando lo
colectado es menor a 60 mL), la asepsia del sitio de punción y la identificación de
la unidad y etiquetado apropiado (se debe seguir las indicaciones de los estándares
que regulan la actividad y a nivel internacional las reglas de ISBT128 para Bancos de
cordón umbilical).
pronap 2014 • mÓdulo 3 • capÍtulo 1 29
Transporte
El banco público estableció una red de colecta en sitios remotos del país para maximizar
la diversidad genética de nuestras unidades. Para garantizar la calidad del producto y
su viabilidad celular se debe asegurar el control de la temperatura durante el transporte
y, para eso, se utiliza un método validado con registro continuo de la temperatura que
permite detectar los desvíos que pudieran afectar a la calidad de la unidad.
La logística del transporte debe garantizar que las unidades lleguen en tiempo para
poder almacenarlas en menos de 36 horas.
Preparación de la unidad
La preparación de la unidad, mediante el procesamiento, puede realizarse siguiendo
diferentes métodos. Hay manuales y automatizados, ambos incluyen la reducción de
contenido de glóbulos rojos y del plasma de la unidad colectada originalmente. Lo que
se conserva es el buffy coat que es la capa que contiene las células mononucleares
con potencialidad hematopoyéticas. Las unidades deben ser manipuladas en ambien-
tes que aseguren la esterilidad del producto (laboratorios con aire filtrado y cabina
de flujo laminar) realizándose cultivos de todas las unidades previo a la guarda, si los
cultivos bacterianos resultan positivos, las unidades son descartadas.
Mientras tanto fueron desarrollándose normas específicas para definir y conducir las
políticas, procesos y procedimientos para el funcionamiento de los bancos de sangre
de cordón umbilical en todo el mundo, siendo pioneras las establecidas por la Funda-
ción para la Acreditación de Terapias Celulares (FACT por sus siglas en inglés). FACT
realizó convenios con Netcord (Red de información sobre trasplantes de SCU) y desa-
rrollaron estándares internacionales. El principal objetivo de Netcord-FACT es desa-
rrollar estándares de calidad de las prácticas médicas y de laboratorio para la colecta,
el almacenamiento y la liberación de las unidades de SCU para su uso. Su meta es que
los resultados en el producto celular logren la consistencia necesaria y la más alta
calidad de la unidad que se infunde como trasplante. Estos estándares se aplican en
forma idéntica para la colecta alogéneica, no relacionada y para los bancos privados.
En el año 2001 la Asociación Americana de Bancos de Sangre (AABB por sus siglas
en inglés) publicó los primeros estándares para Bancos de Sangre de Cordón, y en los
últimos años los armonizó con los de FACT.
En el año 2010 la FDA estableció los estándares de trabajo basados en buenas prác-
ticas de manufactura en los laboratorios, y estrictos programas de Garantía de la
Calidad que deben cubrir los tres grandes procesos de los bancos: la colecta, el ban-
queo y la liberación de unidades. El cumplimiento de esa normativa es crítico para el
ingreso de unidades de países fuera de los [Link]., y para unidades que deben pasar
de un estado a otro dentro de los [Link]. Dadas las dificultades que muchos bancos
tuvieron para cumplir esas normas en lo inmediato, se estableció un IND (“IND”: hace
referencia al protocolo de investigación de una nueva droga o tratamiento) que debía
pronap 2014 • mÓdulo 3 • capÍtulo 1 31
ser cumplido en el término de un año. El Banco Público de SCU del Hospital Garrahan
logró la obtención del IND y el registro en la FDA en febrero de 2011 y fue renovado en
2013. El cumplimiento de esas normas de calidad nos habilita para el ingreso de las
unidades de nuestro banco en los [Link].
Algunos han desarrollado líneas celulares mesenquimales a partir del SCU, y por otra
parte, las células madre mesenquimales son utilizadas en la co-infusión con unidades
de SCU en el trasplante de CPH para mejorar el anidamiento (o homing) de las células
infundidas para repoblar la médula ósea ablacionada, pero también se postulan como
útiles en algunos protocolos experimentales de generación de tejidos no hemopoyéti-
cos y definitivamente se utilizan ya en el tratamiento de la enfermedad injerto contra
huésped. Las fuentes de estas células son diferentes tejidos y entre ellos se encuen-
tran el endotelio y la gelatina de Wharton del cordón umbilical.
32 Silvina Kuperman • células madre. El Banco Público de Sangre de Cordón umbilical
autoevaluación
V F
2. El uso de células madre adultas de fuente alogénica se asocia con la posibilidad de generar tumores.
V F
3. Las fuentes a partir de las cuales se obtienen las células progenitoras hematopoyéticas son la médula
ósea, la sangre periférica, la sangre de cordón umbilical y la placenta
V F
4. Se denomina trasplante singénico a aquel en el que el donante es un hermano gemelo univitelino.
V F
5. La sangre de cordón umbilical es una fuente valiosa de células madre capaz, en condiciones apropiadas,
de reconstituir las series celulares de la médula ósea.
V F
6. El trasplante de células progenitoras hematopoyéticas realizado con sangre de cordón umbilical no re-
quiere, para ser exitoso, una perfecta compatibilidad.
V F
7. Las células progenitoras hematopoyéticas de sangre de cordón umbilical ofrecen un mayor riesgo de
transmisión de infecciones y de incidencia de enfermedad de injerto contra huésped.
V F
8. El propósito de los bancos públicos de SCU es proveer productos de células progenitoras hematopoyé-
ticas a quien lo necesite sea cual fuere su condición y ubicación en el mundo.
V F
9. La sangre de cordón umbilical se encuentra dentro de la placenta y de las venas del cordón umbilical de
los niños recién nacidos.
V F
10. La colecta de sangre de cordón no representa ningún peligro para el bebé ni para la madre.
V F
34
autoevaluación
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...............................................................................................................................................................................
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5. Mencione por lo menos tres enfermedades que requieren para su tratamiento un trasplante de células
progenitoras hematopoyéticas.
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35
autoevaluación
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2. Celeste y Pedro consultan porque tienen temor de no aprovechar y guardar SCU del bebé que están
esperando, por si este hijo tiene algún tipo de enfermedad que requiera un trasplante posterior. ¿Cuál es
la recomendación que Ud. le ofrece?
................................................................................................................................................................................
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36 Silvina Kuperman • células madre. El Banco Público de Sangre de Cordón umbilical
CONCLUSIONES
Cuando la guarda de la sangre de cordón umbilical es realizada en un banco público
como el que funciona en el Centro Regional de Hemoterapia, Banco Público de Sangre
de Cordón Umbilical de Referencia Nacional del Hospital Dr. JP. Garrahan, el procedi-
miento es gratuito para la familia donante y está destinada a cualquier paciente que
la necesite y para la cual resulte apta, en Argentina o en cualquier lugar del mundo. La
donación es completamente altruista. Todos los procedimientos operativos del banco
público se realizan dentro de las Buenas Prácticas de Manufactura, estando habilitado
por la autoridad local, el INCUCAI. Asimismo, está acreditado y aprobado por las entida-
des de referencia internacionales (Advancing Transfusion for Cellular Therapies World-
wide, Bone Marrow Donor Worldwide, National Marrow Donor Program de [Link].).
La colecta de sangre de cordón no representa ningún peligro para el bebé ni para la madre.
En ningún momento se toma ninguna muestra de sangre del recién nacido. La sangre
de cordón umbilical contiene "células progenitoras hematopoyéticas" (CPH) pero son
comúnmente conocidas como "células madre".
Los trasplantes de médula ósea constituyen parte del tratamiento de numerosas en-
fermedades hematológicas, inmunológicas, oncológicas y metabólicas.
LECTURAS RECOMENDADAS
Bone Marrow Donor [Link]://[Link]/[Link]?id=97 (acceso Julio
2014).
Takahashi, K., and Yamanaka, S. Induction of pluripotent stem cells from mouse embryo-
nic and adult fibroblast cultures by defined factors. Cell. 2006;126(4):652-5.
Thomas ED, Bukner CD, Banaji M, Clift RA, Fefer A, Flournoy N, Goodell BW, Hickman RO,
Lerner KG, Neiman PE, Sale GE, Sanders JE, Singer J, Stevens M, Storb R, Weidan PL.
One hundred patients with acute leukemia treated by chemotherapy, total body irradia-
tion, and allogeneic marrow transplantation. Blood 1977 Apr;49(4):511-33.
38
clave de respuestas
3. Verdadero.
4. Verdadero.
5. Verdadero.
6. Verdadero.
7. Falso. Las células progenitoras hematopoyéticas de sangre de cordón umbilical son menos maduras, po-
seen telómeros más largos, lo que les otorga una mayor potencialidad para proliferar. Están disponibles
en los bancos cuando se las requiere y su colección no implica riesgos para la madre ni para el recién
nacido (RN), siempre que se respete la modalidad del parto establecida, y ofrecen un menor riesgo de
transmisión de infecciones y menor riesgo relativo en la incidencia de enfermedad de injerto contra
huésped.
8. Verdadero.
9. Verdadero.
10. Verdadero.
2. La clasificación de las células madre según su origen, denomina células madre embrionarias a aquellas
obtenidas durante los primeros estadios del embrión (blastocisto). Esta célula madre embrionaria es
pluripotente, pudiendo dar origen a las distintas células derivadas de las tres capas embrionarias (ecto-
dermo, endodermo y mesodermo) y al tejido extraembrionario.
39
clave de respuestas
3. Las células madre adultas son aquellas obtenidas de tejidos ya diferenciados (hígado, tracto gastroin-
testinal, páncreas, sangre de cordón umbilical, médula ósea, bulbo olfatorio, córnea y retina, giro den-
tado del hipocampo, etc.). Estas células mantienen la capacidad de auto-renovación, al menos durante
la vida del organismo del cual se obtienen y, si se dan las señales correctas, pueden diferenciarse en las
células especializadas del tejido del cual provienen.
4. Se denominan células progenitoras hematopoyéticas a aquellas células madre adultas capaces de di-
ferenciarse para dar origen a las células maduras de la sangre (glóbulos rojos, glóbulos blancos y pla-
quetas) y, de ese modo, ser capaces de repoblar la médula ósea. A diferencia de las células troncales
hematopoyéticas, éstas no tienen la capacidad de auto renovarse. Sin embargo ambas son referidas
como células progenitoras hematopoyéticas (CPH).
5. Las enfermedades que requieren un trasplante de células progenitoras hematopoyéticas para su tra-
tamiento son de origen oncológico, hematológico y no hematológicas; las más frecuentes son las leu-
cemias, la anemia aplástica, inmunodeficiencias, linfomas, enfermedades hereditarias metabólicas;
podemos también mencionar entre otras, la osteopetrosis, que se caracteriza por la disfunción de los
osteoclastos heredada en forma autosómica recesiva, y cuya única cura puede lograrse mediante el
trasplante de células progenitoras hematopoyéticas (TCPH).
6. El almacenamiento en estos bancos está dirigido a pacientes que lo necesitan en la familia. Estos permi-
ten que familias con un niño que padece una enfermedad tratable con trasplante hematopoyético alma-
cene la sangre de cordón umbilical de un hermano del paciente para su potencial uso futuro. Si la unidad
colectada es compatible con el hermano enfermo, se evita la espera necesaria para que el recién nacido
tenga un peso suficiente para poder ser sometido a la extracción de médula ósea para el trasplante y
todos los procedimientos invasivos que involucra esa extracción.
40
clave de respuestas
2. Almacenar estas células en forma privada, para uso personal o familiar no constituye ninguna garantía
para terapias futuras ya que la unidad puede no resultar apropiado utilizarla para una enfermedad par-
ticular, no ser adecuada para otro miembro de la familia (por no ser compatible, por ejemplo), o bien
ante el eventual caso de ser necesitada, el contenido en células madre guardadas podría no ser suficien-
te o apto para el tratamiento indicado. Actualmente, las células madre de sangre de cordón umbilical
poseen cualidades terapéuticas similares a las de médula ósea: solo pueden ser utilizadas para tratar
enfermedades de la sangre. No existe evidencia clínica que muestre que estas células sean eficaces en
el tratamiento de otras enfermedades como Parkinson, Alzheimer, diabetes, entre otras. Almacenar la
sangre de su propio hijo solo es aconsejado cuando la familia posee otro niño que tiene o ha tenido una
enfermedad que pudiera ser tratada con trasplante de médula ósea.
pronap 2014 • modulo 3 • capitulo 1 41
INTRODUCCIÓN
La recolección de células de la sangre del cordón umbilical (un material que en el
pasado era descartado 1) implica, tal como ocurre en la donación de órganos y tejidos
que unos individuos suministran su material biológico para beneficio de otros. En este
caso, los donantes son niños recién nacidos, por lo que es imprescindible el consenti-
miento de la madre como en toda práctica que afecta a menores.
Los aspectos éticos de la donación de órganos y tejidos están relacionados con el con-
trol y propiedad del cuerpo humano y llevan implícito valores tales como el altruismo,
la equidad, la justicia, maximizar la salud y el bienestar, la reciprocidad y la solidaridad
y requiere un adecuado consentimiento para protección de los donantes.
Una cuestión igualmente importante es la que concierne a la elección del lugar que
será depositario de estas células. La opción es entre bancos públicos (para uso de
todos) como lo es el hospital Garrahan o bancos privados (para beneficio del individuo
y/o su familia) y los intereses y significados asociados a estas alternativas2 .
1. Burgio GR, Gluckman E, Locatelli F. Ethical reappraisal of 15 years of cord-blood transplantation. The Lancet
2003(361);January 18.
2. Petrini C and Farisco M. Informed consent for cord blood donation. A theoretical and empirical study. Blood
Transfus Jul 2011;9(3):292–300. doi: 10.2450/2010.0083-10.
42 Susana E. Sommer • ASPECTOS ÉTICOS RELACIONADOS CON LA DONACIÓN DE CÉLULAS DE SANGRE DEL CORDÓN UMBILICAL
CONSENTIMIENTO INFORMADO
El consentimiento informado es un requisito formal ineludible en la procuración de ór-
ganos o tejidos y es una práctica usual en la mayoría de los países. Los puntos claves
para el consentimiento informado son los mismos que se utilizan para la participación
como voluntarios sanos en protocolos de investigación en seres humanos o los que
rigen para la donación de otras partes del cuerpo humano. Es decir, la información
debe ser completa, donde además del procedimiento, deben constar las implicacio-
nes, los eventuales riesgos y deben quedar claro quiénes serán los eventuales benefi-
ciarios. La iniciativa de donar, como ocurre con los servicios tradicionales de bancos
de sangre se asienta en la comprensión de que alguna persona (niños o adultos)
podría necesitar asistencia de un banco público de células de cordón, es decir todos
son potenciales receptores.
Dentro del marco ético del consentimiento algunos de los interrogantes son:
3. Petrini C. Umbilical cord blood collection, storage and use: ethical issues. Blood Transfus 2010;8:139-48 DOI
10.2450/2010.0152-09.
4. Busby, H. The meanings of consent to the donation of cord blood stem cells: perspectives from an interview
based study of a public cord blood bank in England. Clinical Ethics 2010;5:22-2.
pronap 2014 • modulo 3 • capitulo 1 43
Este es un tema que merece una amplia discusión dado las presiones que reciben
las familias para que tomen un “seguro biológico” en momentos de especial vulne-
rabilidad como son los relacionados con el embarazo y el parto. También debemos
mencionar que podrían existir ciertos “conflictos de interés” en este tipo de recomen-
daciones. Un conflicto de interés es aquella situación en la que el juicio del indivi-
duo –concerniente a su interés primario– y la integridad de una acción, tiende a estar
indebidamente influenciado por un interés secundario, de tipo generalmente económi-
co o personal.
Una propuesta muy interesante para resolverla necesidad de optar entre bancos
públicos y privados, es la que sugiere que la disyuntiva planteada se puede interpre-
tar como la opción entre ser una “buena madre” o un “buen ciudadano”. En el primer
5. Cadigan RJ, Lassiter D, Haldeman K, Conlon I, Gail ER, Henderson E. Neglected ethical issues in biobank manage-
ment: Results from a U.S. study. Life Sciences, Society and Policy 2013;9:1 doi:10.1186/2195-7819-9-1.
6. Hofmann B, Solbakk JH, Holm S. Analogical Reasoning in Handling Emerging Technologies: The Case of Umbilical
Cord Blood Biobanking. AJOB November/December 2006;(6):6.
7. American Academy of Pediatrics. Cord Blood Banking for Potential Future Transplantation. Pediatrics 2007;
119:165-170.
caso, el de la buena madre, la decisión conduce aguardar las células en un banco pri-
vado, priorizando a los propios en concordancia con ciertos principios neoliberales, y
como forma de lograr un “seguro biológico” individual. Por el contrario, si se piensa en
términos ser un “buen ciudadano” y el objetivo es promover los beneficios a la socie-
dad, la opción es confiar en el banco público 9. Esto evidenciaría una postura solidaria,
centrada en el bienestar de la sociedad más que en las necesidades individuales o
familiares.
9. Porter M, Kerridge IH, Christopher FC, Jordens. "Good Mothering” or “Good Citizenship”? Conflicting Values in
Choosing Whether to Donate or Store Umbilical Cord Blood. Bioethical Inquiry 2012;(9):41-4.
Capítulo
MIELOMENINGOCELE.
ATENCIóN MULTIDIsCIPLINARIA
objetivos
esquema de contenidos
MIELOMENINGOCELE
Cuidados pediátricos
INTRODUCCIÓN
El mielomeningocele (MMC) y otros defectos congénitos del tubo neural se producen
como consecuencia de fallas en el proceso embriológico de formación de la estructu-
ra precursora del sistema nervioso central durante la 3ra. a 4ta. semana de gestación.
Según el nivel anatómico, los defectos del tubo neural se dividen en los que:
En nuestro país, desde hace algunas décadas, la mejoría en los tratamientos neuro-
quirúrgicos y en el cuidado neonatal, han generado un aumento de la sobrevida, y
como consecuencia, un incremento en la población de niños y adolescentes con MMC.
EPIDEMIOLOGÍA
Los defectos congénitos del tubo neural (DCTN) son una de las malformaciones con-
génitas severas más frecuentes. Cada año nacen en el mundo de 300.000 a 500.000
niños afectados. Estos defectos congénitos constituyen el grupo de las alteraciones
prevenibles por ácido fólico.
Una minoría corresponde a defectos del tubo neural determinados por anomalías
cromosómicas (síndrome de deleción 22q, 11, trisomía 13 y 18) o desórdenes de gen
único (como el síndrome de Meckel, Waardenburg, Joubert y otros).
pronap 2014 • mÓdulo 3 • capÍtulo 2 49
DIAGNÓSTICO PRENATAL
La detección prenatal de los DCTN puede hacerse en base a distintos estudios. La
mayor sensibilidad y especificidad se logra combinando ambos métodos:
La cirugía correctora debe programarse para ser realizada lo más precozmente posible,
dentro de las 48 horas del nacimiento. Si el paciente debe ser trasladado, debe ser esta-
bilizado y acondicionado previamente. Para el traslado colocar al niño en la incubadora
en posición prona. Higienizar con suero fisiológico tibio y cubrir el defecto con plásti-
co estéril (bolsas de sonda nasogástrica u otro elemento). Estas medidas evitarán la
contaminación con materia fecal, la evaporación y se disminuirá el riesgo de infección.
50 de Castro Pérez - Campmany • MIELOMENINGOCELE ATENCIÓN MULTIDISCIPLINARIA
Colocar un aro de gasa estéril alrededor de la lesión para evitar el desplazamiento del
material herniado. Sólo la piel alrededor del defecto se limpia con desinfectantes tibios
(iodopovidona al 10%). Si el saco herniario está roto, se iniciará tratamiento antibiótico.
Al alta los padres deberán estar capacitados para realizar el cateterismo intermitente
limpio y se indicará profilaxis antibiótica hasta completar la evaluación urológica.
Todas las mujeres en edad reproductiva reciban 0,4 mg/día de ácido fólico
en adición a una dieta rica en folato.
Mujeres en mayor riesgo de gestar niños con defectos del tubo neural, reci-
ban dosis mayores de ácido fólico: 4-5 mg/día (embarazo previo afectado,
historia familiar, diabetes insulino-dependiente, ingestión de anticonvulsi-
vantes u otros fármacos competidores del ácido fólico).
MIELOMENINGOCELE
MANIFESTACIONES CLÍNICAS
A partir del defecto inicial en el cierre del tubo neural, se desarrollan las anomalías
asociadas del sistema nervioso central como, hidrocefalia y la Malformación de
Arnold-Chiari. También las secuelas ortopédicas, urológicas, intestinales, del creci-
miento y desarrollo y diversas comorbilidades.
MANIFESTACIONES NEUROLÓGICAS
El MMC se presenta al nacimiento como una tumoración quística, en forma de saco,
cubierta por una capa de tejido parcialmente epitelizada, o como una placoda neu-
ral plana. La mayoría de los niños tiene hidrocefalia asociada a una malformación de
Chiari tipo II. Se describirán:
Hidrocefalia.
Malformación de Arnold-Chiari.
Médula anclada.
Hidrocefalia. El 90% presenta hidrocefalia. En el 20% está presente en el nacimien-
to y el resto la desarrolla días o meses después del cierre quirúrgico del defecto. Los
signos y síntomas de presentación son irritabilidad, rechazo del alimento, vómitos,
aumento del perímetro craneano, fontanela llena, diastasis de suturas, estrabismo.
Luego del cierre del defecto, los pacientes deben ser controlados con medición del
perímetro craneano y ecográficamente en forma semanal durante los primeros dos
meses. Posteriormente se podrán espaciar los controles de acuerdo a la evolución. Si
se constata hidrocefalia progresiva, la conducta neuroquirúrgica habitual es la colo-
cación de una válvula de derivación ventrículo peritoneal.
En los casos sintomáticos, los signos y síntomas varían según la edad de presentación.
Durante los primeros meses de vida, hasta un tercio de los lactantes pueden presentar
signos de compresión del tronco cerebral y disfunción de pares craneales bajos, como:
En los niños mayores los síntomas tienden a ser más insidiosos: dolor occipital, ataxia,
debilidad y espasticidad de miembros superiores, disminución de la destreza manual
y cambios en la escritura.
Los signos clínicos comúnmente aparecen entre los 6 y 12 años, e incluyen deterioro
de la marcha, dolor lumbar en la zona de la cicatriz o en las piernas, espasticidad, in-
cremento de la escoliosis, deformidad progresiva de los pies, y deterioro de la función
vesical o intestinal. El dolor lumbar típicamente empeora con la actividad y alivia con
el reposo. La resonancia magnética nuclear (RMN), los estudios urodinámicos y elec-
trofisiológicos colaboran con el diagnóstico. La adopción de una conducta quirúrgica
debe decidirse en forma interdisciplinaria. El beneficio de la cirugía es fundamental-
mente el alivio del dolor y puede detener el deterioro neurológico.
ALTERACIONES OFTALMOLÓGICAS
La estrecha relación que tiene el normal desarrollo visual con la integridad del sistema
nervioso central es el eje de evaluación ya que el diverso compromiso neurológico de
cada paciente determinará su capacidad visual en el futuro.
MANIFESTACIONES ORTOPÉDICAS
La mayoría de estos pacientes presentan alteraciones ortopédicas secundarias a
la lesión medular y nerviosa. La repercusión clínica se correlaciona con el nivel
lesional; a partir de este concepto anatómico se clasifican los niveles funcionales, los
cuales orientan en sus capacidades, en el tratamiento y el pronóstico de ambulación
futura.
54 de Castro Pérez - Campmany • MIELOMENINGOCELE ATENCIÓN MULTIDISCIPLINARIA
Cuádriceps Extensión de
Nivel II rodilla Extensión
Lumbar L III, Ortésis cortas activa de
medio LIII-LIV Cuádriceps/ Estabiliza rodillas en
Isquiotibiales rodilla en bipedestación
bipedestación
Alteraciones de la columna
Entre el 50 y el 90% de los pacientes con MMC tienen alteraciones en su columna.
Tratamiento quirúrgico: debe ser evaluado según los objetivos que se pretendan
lograr para ese paciente y en el momento oportuno, debe valorarse en el contexto glo-
bal del paciente, su edad, su función pulmonar y con todo el equipo interdisciplinario.
Está orientado a minimizar deformaciones y maximizar la funcionalidad y la movilidad
con el menor riesgo de complicaciones.
ALTERACIONES UROLÓGICAS
El paciente con MMC se presenta, casi invariablemente, con vejiga neurogénica (VN).
Se define la vejiga neurogénica como la disfunción del tracto urinario inferior (TUI)
debida a una lesión neurológica que compromete los centros reguladores de la unidad
vesicoesfinteriana. El tipo específico de VN varía considerablemente entre pacientes y
no puede predecirse por el nivel del defecto espinal.
Seguimiento
Tratamiento
Los objetivos desde el punto de vista urológico son preservar la función renal y vesical
y brindar continencia socialmente aceptable.
Los hallazgos urodinámicos son los que indican el tipo de intervención necesaria.
58 de Castro Pérez - Campmany • MIELOMENINGOCELE ATENCIÓN MULTIDISCIPLINARIA
El CIL debe ser comenzado después del nacimiento en todos los niños, especialmente en
aquellos con signos de obstrucción del tracto de salida.
Para el procedimiento se utilizan catéteres de un calibre que varía con la edad del
niño. La frecuencia del CIL es indicada por el urólogo, generalmente se realiza cada
3-4 horas, las complicaciones son infrecuentes y generalmente se vinculan a un mal
entrenamiento.
Durante los primeros años de vida resulta sumamente beneficioso implementar ade-
más el Cateterismo Continuo Nocturno (CCN).
Las medicaciones más utilizadas para disminuir la presión intravesical son los antico-
linérgicos como la oxibutinina y la tolterodina.
La profilaxis antibiótica se indica durante los primeros meses de vida, hasta que los
padres se familiaricen con la técnica de CIL y se complete la evaluación urológica
inicial. Luego deberá ser suspendida, a menos que el niño tenga reflujo vésico ureteral
(RVU), hidronefrosis o infección urinaria recurrente.
En pacientes con mala respuesta al tratamiento médico pueden plantearse las si-
guientes opciones quirúrgicas:
Incontinencia urinaria
Los intentos iniciales de adquirir continencia se realizan mediante el tratamiento con-
servador con anticolinérgicos y CIL. Cuando el componente vesical es el responsable,
por alta presión o hiperactividad, puede estar indicada la inyección de toxina botulíni-
ca o la cistoplastia de ampliación. Cuando el mecanismo esfinteriano es deficiente, los
tratamientos sobre el cuello vesical serán los indicados: sling procedimiento quirúrgi-
co sobre el cuello vesical con aponeurosis o protésico, inyecciones de abultamiento,
esfínter urinario artificial. En muchos pacientes estos dos componentes fallan (detru-
sor y esfínter) y requieren tratamientos quirúrgicos combinados para su resolución.
MANIFESTACIONES INTESTINALES
La mayoría de los pacientes con MMC presentan intestino neurogénico, manifestán-
dose con constipación e incontinencia fecal. La afectación neurológica produce
alteraciones variables en la motilidad intestinal. Aún los pacientes con defectos más
bajos, sin compromiso motor en miembros inferiores, pueden presentar alteraciones
de la sensibilidad rectal e incontinencia fecal, ya que el esfínter anal externo (volunta-
rio) recibe inervación del segmento S2-S4.
Con los objetivos de que el niño mantenga un ritmo evacuatorio regular (mínimo de 3
deposiciones semanales) y alcance pseudocontinencia fecal debemos instituir trata-
miento precoz y sostenido en el tiempo del intestino neurogénico.
En pacientes seleccionados en los que, con estas medidas iniciales, no se logre pseu-
docontinencia, se planteará el uso rutinario de enemas retrógrados (los enemas de
uso común). Como tratamiento de elección en pacientes motivados, que no respon-
dieron al tratamiento habitual de la incontinencia fecal se planteará el tratamiento
quirúrgico para la realización de enemas anterógrados (botón de Chait). Botón de
Chait es un procedimiento quirúrgico que crea una comunicación entre la piel y la luz
del ciego, mediante la colocación de un botón de gastrostomía. A través de esta vía se
hacen enemas que lavan el colon en forma anterógrada. Su utilización adecuada pre-
viene pérdidas intestinales por períodos que varían de paciente a paciente (entre 12 y
48 horas). Permiten un manejo independiente del intestino neurogénico.
Peso para edad: valora la totalidad de la masa corporal (masa grasa + masa muscu-
lar). Estos pacientes tienen hipotrofia muscular por debajo del nivel lesional, por lo
pronap 2014 • mÓdulo 3 • capÍtulo 2 61
Talla para edad: refleja el crecimiento longitudinal del paciente. Son múltiples las lesio-
nes que presentan estos pacientes que pueden alterar su talla. (Ver algoritmo de talla).
Índice de Masa Corporal/edad (IMC) tiene alta correlación con la adiposidad y con el
riesgo cardiovascular.
Pubertad precoz. Sucede en alrededor del 12% de los pacientes con MMC. Más fre-
cuente en niñas con antecedentes de hipertensión endocraneana perinatal. Es fun-
damental la detección temprana y evaluación conjunta con el endocrinólogo. Evaluar
cada caso para decidir el tratamiento de inhibición del eje.
COMORBILIDADES
SOBREPESO Y OBESIDAD
El sobrepeso/ obesidad está registrado en más del 50% de los pacientes con MMC.
Los pacientes con mielomeningocele poseen un menor nivel de actividad física y con-
tenido muscular. Esto los hace más vulnerables de padecer sobrepeso y obesidad.
Recomendaciones nutricionales
Alto aporte de frutas y verduras diarias.
Ingesta láctea acorde a recomendaciones, en mayores de 2 años descre-
mados.
Uso de aceites vegetales en vez de grasas animales.
Uso de panes con granos.
Consumo de carnes magras y pescados.
Uso de jugos y alimentos con azucares refinados.
No más de 2 g por día de sodio.
Complicaciones de la obesidad: lesiones en la piel, aumento del riesgo quirúrgico y
cardiovascular, síndrome metabólico, hipertensión arterial, apnea de sueño, progre-
sión del daño renal, daño hepático.
El 35% de los pacientes con MMC y obesos desarrollan síndrome metabólico, esto implica
mayor riesgo que la población general.
ALERGIA AL LÁTEX
Estos pacientes constituyen una población particularmente predispuesta a presentar
reacciones de hipersensibilidad al látex mediadas por Ig E. La prevalencia de sensibi-
lización al látex es del 1 al 2% en la población general, mientras que en pacientes con
MMC alcanza el 20 al 67%. El riesgo de estos pacientes de presentar una reacción
anafiláctica en quirófano es 500 veces mayor que el de grupos controles.
Como factores patogénicos que se relacionan con un incremento del riesgo han sido
implicados: la exposición repetida y/o una predisposición genética, los antecedentes
personales de atopía, el número de cirugías previas, el contacto reiterado con látex a
través de las mucosas gastrointestinal y urogenital.
64 de Castro Pérez - Campmany • MIELOMENINGOCELE ATENCIÓN MULTIDISCIPLINARIA
La recomendación actual es: no exponer al látex a pacientes con MMC desde el nacimiento,
independientemente de que hayan o no presentado síntomas de sensibilización. La ausen-
cia de sensibilización actual no descarta el riesgo de sensibilización ulterior.
El paciente que haya presentado manifestaciones de alergia debe ser provisto de una
placa identificadora y ser evaluado por un médico alergista. Debemos recomendar a
todos los pacientes con MMC que deben evitar el contacto con productos como chu-
petes, tetinas, globos, bombitas de agua, productos de buceo, preservativos, etc. que
contengan látex. Los padres deben informar sobre este riesgo a otros profesionales
para que eviten el contacto con látex (extracciones de sangre, exámenes odontológi-
cos o ginecológicos, vacunación).
LESIONES EN LA PIEL
Alrededor del 50% de los pacientes las presentan en algún momento de su vida. Las
mismas pueden ser: escaras, úlceras, quemaduras, maceración.
El método más eficaz para tratar las úlceras por presión es la prevención, minimizar
los factores de riesgo, instaurar medidas posturales, extremar la limpieza y eliminar
las condiciones que favorecen su aparición.
Los factores de riesgo a nivel torácico o lumbar alto son: no deambuladores, falta de
sensibilidad, obesidad, sexo femenino, insuficiencia renal, actividad física reducida,
uso de antiepilépticos o corticoides.
Fracturas patológicas
Alrededor del 30% de estos pacientes tiene alguna fractura en los miembros inferio-
res, el 25% tiene más de una fractura a lo largo de su vida, es frecuente en obesos no
deambuladores y la causa subyacente más importante es la osteoporosis.
Espontáneo 64%
Por inmovilización por yeso 20%
Por transferencias 11%
Caídas 5%
Localización más frecuente en metáfisis o diáfisis de extremidades insensibles, en
general fémur y tibia.
66 de Castro Pérez - Campmany • MIELOMENINGOCELE ATENCIÓN MULTIDISCIPLINARIA
Es importante sospechar fractura patológica en paciente que presentan calor, rubor, au-
sencia de dolor y deformidad del miembro y, a veces, crepitación.
DAÑO RENAL
Más del 90% de los niños con MMC nacen con riñones normales. Sin embargo el
daño renal en pacientes con MMC es frecuente y se adquiere en forma secundaria a la
disfunción del tracto urinario inferior, el reflujo vesicoureteral (RVU) y las infecciones
urinarias recurrentes (IUR). El deterioro renal puede ser minimizado con un adecuado
y precoz tratamiento urológico.
La mayoría de los pacientes con MMC que llegan a la insuficiencia renal crónica deben ser
interpretados como un fracaso del tratamiento.
Se define como portador de ITU al paciente con MMC que se presente con 2 o más
síntomas (fiebre 38°C, dolor abdominal, dolor lumbar, aparición o empeoramiento de
incontinencia, dolor en el cateterismo o al orinar, orina turbia o maloliente) + 100 000
unidades formadoras de colonias/ml, de un único microorganismo y + 10 leucocitos
por campo en la microscopía.
CUIDADO PEDIÁTRICO
El niño con mielomeningocele como cualquier otro niño requiere controles pediátricos
periódicos generales acorde a su edad, con evaluación del crecimiento, desarrollo y
maduración. Es rol del pediatra estimular la lactancia y el apego madre/hijo. Luego
hacer indicaciones nutricionales contemplando adaptaciones a su patología de base.
Indicar las vacunas del calendario oficial y en pacientes con mayor riesgo de compli-
caciones respiratorias (cifoescoliosis, obesidad mórbida, enfermedad renal crónica)
vacunar a partir de los 2 años con vacuna neumococcica 23 valente y continuar con
antigripal anual.
El pediatra además de trabajar con el niño enfermo debe incluir en el cuidado a sus padres
y hermanos y reforzar los aspectos sanos del paciente y su familia.
ESCOLARIDAD
SEXUALIDAD
La sexualidad en pacientes con mielomeningocele suele implicar dificultades para los
pacientes, sus padres y el equipo de salud.
Debemos enfatizar que estos pacientes conservan el deseo sexual, siendo su respuesta
genital variable en función del nivel lesional.
Los pacientes con discapacidades tienen más riesgo de sufrir abuso sexual, el equipo
de salud debe trabajar en la prevención.
ADHERENCIA AL TRATAMIENTO
La adherencia se define como un proceso de cuidado activo y responsable en el que
el paciente trabaja para mantener su salud en estrecha colaboración con el personal
sanitario.
El tratamiento crónico en estos pacientes implica: cateterismo vesical, dieta para pre-
venir la obesidad, constipación y en algunos casos para el cuidado del riñón, hábitos
intestinales para lograr pseudocontinencia, tomar medicación, realizar kinesiología,
actividad física, en muchos casos tratamientos psicopedagógicos y psicológicos para
afrontar dificultades escolares y de afrontamiento de la enfermedad respectivamente.
70 de Castro Pérez - Campmany • MIELOMENINGOCELE ATENCIÓN MULTIDISCIPLINARIA
Los obstáculos para una transición efectiva suelen ser los siguientes:
El trabajo interdisciplinario crea un espacio de atención que permite entre todos los
profesionales establecer prioridades, definir evolución de la enfermedad y generar
estrategias de seguimiento y tratamiento. De esta manera la familia recibe un nivel
de información homogéneo, integral. Los pediatras debemos ser los promotores del
trabajo en equipo.
autoevaluación
V F
2. El MMC es la forma más frecuente y grave de espina bífida.
V F
3. El 90% presenta hidrocefalia.
V F
4. Los signos clínicos de médula anclada aparecen en los tres primeros años de vida.
V F
5. Entre el 50 y el 90% de los pacientes con MMC tienen alteraciones en su columna.
V F
6. El uso de corset desde la aparición de las alteraciones previene la deformación de la columna.
V F
7. El cateterismo intermitente limpio (CIL) debe ser comenzado después del nacimiento en todos los niños,
especialmente en aquellos con signos de obstrucción del tracto de salida.
V F
8. La mayoría de los pacientes con MMC presentan intestino neurogénico, manifestándose con constipa-
ción e incontinencia fecal.
V F
9. El sobrepeso/ obesidad está registrado en más del 50% de los pacientes con MMC.
V F
10. No se debe exponer al látex a pacientes con MMC desde el nacimiento, independientemente de que
haya o no presentado síntomas de sensibilización.
V F
11. Alrededor del 50% de los pacientes presentan en algún momento de su vida lesiones en la piel.
V F
73
autoevaluación
V F
14. La bacteriuria asintomática no debe tratarse con antibióticos. El paciente con MMC no requiere urocul-
tivos periódicos de control.
V F
15. La mayoría de los niños con MMC presentan un coeficiente intelectual (CI) que oscila en un rango entre
normal promedio y fronterizo/ limítrofe lo que es apto para el ingreso a la escolaridad común.
V F
...............................................................................................................................................................................
2. Mencione en qué momentos evolutivos se debe indicar la consulta con el oftalmólogo y cuáles son los
objetivos de los controles.
................................................................................................................................................................................
...............................................................................................................................................................................
3. Explique qué indicaciones nutricionales le daría a la familia de un niño con MMC para prevenir:
A. la constipación ..............................................................................................................................................
B. la obesidad .....................................................................................................................................................
74
autoevaluación
Durante el fin de semana, consultó en una guardia en buen estado general, por presentar fiebre de 24
horas de evolución y catarro de vías aéreas superiores. Su hermana de 4 años, presentaba un cuadro
similar. El médico de guardia, indicó tratamiento sintomático para ambas y solicitó a María un examen
de orina y urocultivo.
Concurre a su consultorio, 3 días después, con los resultados. La orina completa muestra 8 leucocitos
por campo y el urocultivo tomado por cateterismo, 100.000 colonias de E. Coli sensible a cefalexina.
2. Juan es un paciente de 14 años, con MMC nivel lumbar alto. En una sesión de hidroterapia su profesor
constata deformidad del muslo derecho y una zona de enrojecimiento en el tercio inferior. El paciente se
encuentra en buen estado general, afebril y sin dolor. Consulta por guardia, donde además constatan
crepitación de la zona. Se indica iniciar tratamiento con cefalexina. A las 48 hs vuelve a consultar por
persistencia de los síntomas.
CONCLUSIONES
La mayoría de los niños con MMC tiene afección de múltiples órganos y sistemas y
presenta discapacidades que dependen del nivel lesionar y de la calidad de atención
de la salud que recibe.
La atención interdisciplinaria es el modelo mas eficiente para seguir a estos pacientes, ge-
nerando un ámbito de acompañamiento que contemple al paciente, a todos los integrantes
de la familia, a todas sus necesidades, de manera integral y personalizada.
Los pediatras debemos liderar el cambio, hacia un modelo de atención integral, que
contemple a la familia y permita desarrollar al niño todo su potencial.
LECTURAS RECOMENDADAS
Grupo Asesor sobre Defectos del Tubo Neural. Dirección Nacional de Maternidad e
Infancia. Ministerio de salud de la Nación. Recomendaciones para los Servicios de neo-
natología ante el diagnóstico de Mielomeningocele. [Link]
a=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&cad=rja&uact=8&ved=0CBsQFjAA&url=ht
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tion of Neural Tube Defects and Other congenital Anormalies. J Obstet Gynaecol Can
2003;25(11):959–65.
77
clave de respuestas
5. Verdadero.
6. Falso. El corset generalmente no aporta beneficios ya que no evita el progreso de la deformación y pre-
senta efectos adversos: compresión del tronco y úlceras por decúbito.
7. Verdadero.
8. Verdadero.
9. Verdadero.
10. Verdadero.
11. Verdadero.
12. Verdadero.
13. Verdadero.
14. Verdadero.
15. Verdadero.
- Mujeres en mayor riesgo de gestar niños con defectos del tubo neural, reciban dosis mayores de ácido
fólico: 4 – 5 mg/día (embarazo previo afectado, historia familiar, diabetes insulino-dependiente, inges-
tión de anticonvulsivantes u otros fármacos competidores del ácido fólico).
La ingesta suplementaria de ácido fólico debe iniciarse desde un mínimo de 4 semanas antes y mante-
nerse hasta 12 semanas post concepción.
78
clave de respuestas
2. Los controles planificados se deben hacer: durante el primer año de vida al 1°; 3°; 6° y 12 meses de vida,
luego cada 6 meses y a partir de los 3 años, anualmente, siempre valorando el examen visual dentro del
contexto clínico de cada paciente.
- Movimientos oculares: observar que no presente ninguna forma de estrabismo, si se presenta en for-
ma aguda nos advertirá de una disfunción valvular.
- Fondo de ojo: para determinar compromiso del nervio óptico ya sea por la presentación de edema
(disfunción valvular aguda) o de atrofia en los casos más severos y evolutivos de la hidrocefalia, esto
nos dará idea del futuro compromiso visual de este niño.
- Actitud visual o agudeza visual: cuando la edad del paciente o su estado cognitivo permita cuantificarla.
- Refracción: ya que observamos en este grupo de pacientes frecuente necesidad de uso de anteojos
por presentar astigmatismos de alto valor.
3. Es importante que estos niños aprendan a comer correctamente. Favorece la lactancia materna exclusi-
va desde el nacimiento.
B. Alto aporte de frutas y verduras diarias. Ingesta láctea acorde a recomendaciones, en mayores de 2
años descremados. Uso de aceites vegetales en vez de grasas animales. Uso de panes con granos.
Consumo de carnes magras y pescados. Uso de jugos y alimentos con azucares refinados. No más de
2 g por día de sodio.
Sepsis Neonatal
objetivos
esquema de contenidos
SEPSIS NEONATAL
Sepsis precoz
Epidemiología Sepsis tardía
Patogenia Sepsis grave
Shock séptico
Diagnósticos diferenciales
Prevención
Tratamiento
pronap 2014 • mÓdulo 3 • capÍtulo 3 81
Cabe destacar que el 61% de las defunciones neonatales en nuestro país son por
causas reducibles, contándose la sepsis bacteriana entre una de ellas. Además, el im-
pacto de la morbilidad de la sepsis, más difícil de estimar, es muy importante ya que
contribuye a aumentar los días de internación en las Unidades de Cuidado Intensivo
Neonatal (UCIN) y las secuelas sobre todo en el neurodesarrollo, todo lo cual convier-
te a su prevención y manejo correcto en un desafío.
Definición
Se define sepsis neonatal como un cuadro clínico de infección, con bacteriemia compro-
bada o no, y asociada a diferentes manifestaciones de respuesta inflamatoria sistémica,
durante el primer mes de vida.
Epidemiología
La incidencia de la sepsis neonatal varía según se trate de países desarrollados o en
vías de desarrollo, oscila entre 1 a 20‰ nacidos vivos y presenta una mortalidad en-
tre 5 a 50%. Ambas son mayores cuando menor es la edad gestacional (EG).
Sepsis precoz (SP): se presenta durante las primeras 72 horas de vida y se relaciona
con complicaciones que ocurren durante el embarazo, el parto y el nacimiento (Tabla 1).
mortalidad, pero entre ambos microorganismos son responsables del 70% de los
casos de SP. Los otros patógenos asociados con menor frecuencia son Listeria mo-
nocytogenes, otros Streptococcus (pyogenes, viridans, pneumoniae), Enterococcus y
Haemophilus influenzae no tipificable.
En Estados Unidos de Norteamérica el National Institute of Child Health and Human
Development (NICHD) Neonatal Research Network (NRN) estima que la incidencia ge-
neral de sepsis precoz es de 0,98‰ nacidos vivos (mortalidad 16%), 0,49‰ por EGB
(mortalidad 9%) y 0,28‰ por E. coli (mortalidad 20%). En nuestro país se reportaron
tasas de enfermedad precoz por EGB de 0,3 a 1,3‰ nacidos vivos con una mortalidad
del 13 al 50%. Las tasas son mayores a menor edad gestacional.
Sepsis tardía (ST): se presenta después de las 72 horas de vida. Los microorganis-
mos patógenos suelen provenir del ambiente que rodea al recién nacido, hospitalario
o de la comunidad, y entre los factores de riesgo se encuentran los procedimientos
invasivos en la UCIN (catéteres centrales, ventilación mecánica, cirugía), el uso inapro-
piado y prolongado de ATB, la falta de alimentación por vía oral, el uso de inhibidores
de la bomba de protones o bloqueantes H2, la incorrecta higiene de manos en su aten-
ción y otras deficiencias en las normas de prevención de las infecciones asociadas al
cuidado de la salud (Tabla 1). Suele ser una enfermedad menos grave, con una morta-
lidad más baja que la sepsis precoz y presenta más asiduamente signos de infección
focal. La más frecuente es la sepsis de adquisición intrahospitalaria. La incidencia de
meningitis es de un 5 a 10%.
Las tasas de sepsis tardía varían con la EG. La NICHD, Neonatal Research Network re-
portó que 21% de los RN < de 1500 g desarrollan uno o más episodios de bacteriemia
durante su internación: 58% en los RN de 22 semanas, 20% en los de 28 semanas de
EG. Estas tasas varían además considerablemente con las condiciones socioeconómi-
cas y las prestaciones del sistema de salud.
En nuestro país el sistema VIHDA reporta, entre otros datos, las tasas de las bacterie-
mias neonatales asociadas al cuidado de la salud de 40 UCIN de todo el país. Las tasas
de bacteriemias asociadas al uso de catéter central son para el primer semestre de
2013 de 10,73‰ días catéter para los menores de 1000 g, de 7,26‰ para los de 1001 a
1500 g, de 6,42‰ para los de 1501 a 2500 g y de 7,52‰ para los mayores de 2500 g.
Patogenia
La sepsis neonatal resulta de las interacciones complejas entre el agente infeccioso y la
respuesta de un huésped especialmente condicionado por su reducida capacidad inmuni-
taria y la inmadurez de sus barreras naturales (piel y mucosas).
El sistema inmune se desarrolla durante los primeros años de vida. Los neonatos,
especialmente los prematuros, tienen una inmunidad “naive” y falta de pasaje trans-
placentario de inmunoglobulinas que recién comienza a ser efectiva a las 34 semanas
de EG. Sin embargo son capaces de montar un control suficientemente efectivo de
la infección. Las características fundamentales de la inmunidad neonatal son: 1) su
capacidad de respuesta está casi exclusivamente mediada por la inmunidad innata,
2) la vulnerabilidad del sistema no reside en la falta de sus componentes sino como
esos componentes son funcionalmente regulados, 3) la interrelación entre inmunidad,
metabolismo y microbiota es crítica para determinar cómo responden a la infección.
Falta aún mucho por saber sobre los mecanismos de homeostasis de la respuesta
inmune en el RN, pero las diferencias fundamentales en la respuesta innata del huésped
pronap 2014 • mÓdulo 3 • capÍtulo 3 85
Las células T en el útero tienen su actividad disminuida para poder tolerar los Antíge-
nos (Ag) propios y los de la madre. En el RN continúan con un punto de corte de ac-
tivación alto y se regula preferentemente hacia la respuesta T2 y T reguladora con la
consiguiente disminución de la respuesta T1 (citotóxica). Falta el “switch” isotípico en
la producción de Ac y hay una memoria disminuida (debido a la limitada exposición a
patógenos) lo que reduce su habilidad para responder en forma efectiva a la infección.
La disminución de la inmunidad celular incrementa el riesgo de las infecciones cau-
sadas por patógenos intracelulares como Listeria, Salmonella, Herpes simplex virus
(HSV), Citomegalovirus y Enterovirus.
También para poder desarrollar una respuesta inmune efectiva a la infección es vital la
homeostasis de hidratos de carbono y lípidos. Se observó que la hiperglucemia puede
inducir respuestas de citoquinas proinflamatorias in vitro y que la infección induce no
solamente el catabolismo sino una serie de respuesta regulatorias que priorizan nive-
les de sustrato cruciales para restaurar la homeostasis. El resultado es una deficiencia
neta de proteína y energía. Cada vez es más claro que inmunidad y metabolismo están
muy conectados y que existen mecanismos que comparten recursos y regulación
cruzada sobre todo en los pasos metabólicos de lípidos y carbohidratos.
86 Cecilia Enfedaque • Sepsis Neonatal
Los RN que permanecen en las UCIN colonizan su intestino y piel con los microorganismos
de ese medio ambiente, de gran poder patógeno y muchas veces multirresistentes a los
ATB, especialmente si se alimenta con leches artificiales en su totalidad.
Manifestaciones clínicas
Las manifestaciones clínicas de la sepsis en el RN varían e incluyen desde cuadros
subclínicos hasta síntomas graves de compromiso sistémico o focal. Dependen del
tiempo de exposición, el tamaño del inóculo, el estado inmunitario, la virulencia del
agente y la respuesta del RN a la invasión. Estos signos no son específicos y pueden
ser asociados con otras enfermedades neonatales no infecciosas como el síndrome
de dificultad respiratoria, desórdenes metabólicos, hemorragia intracraneal, parto
traumático, cardiopatías congénitas, etc.
Cuando un lactante menor a 30 días consulta en forma ambulatoria por presentar cualquie-
ra de los siguientes síntomas y signos: rechazo del alimento, fiebre o hipotermia, dificultad
respiratoria, taquicardia, bradicardia, alteración de la coloración de la piel, etc., se lo debe
atender en forma prioritaria y urgente. No hay que perder tiempo solicitando un hemograma
y/o una orina completa para descartar o confirmar la sepsis. Si en el lugar de consulta no
se lo puede atender en forma integral (internación, cultivos y medicación antibiótica) se lo
debe derivar sin demoras.
Si por cualquier circunstancia existen dudas sobre los signos de alarma (fiebre versus
sobrecalentamiento, rechazo del alimento versus mala técnica alimentaria, etc.) se lo debe
mantener en observación el tiempo suficiente para poder tomar una decisión. No olvidar
que el primer diagnóstico es clínico.
Debe realizarse ante todo un minucioso análisis de los antecedentes, con un prolijo interrogato-
rio a la madre y un examen físico sistemático y seriado que incluya observación, auscultación y
palpación para obtener la máxima información. Los cambios en los hallazgos entre un examen y
el siguiente proveen información importante acerca de la presencia y evolución de la sepsis.
pronap 2014 • mÓdulo 3 • capÍtulo 3 87
La fiebre (temperatura axilar ≥ 37,5° o rectal ≥ 38°) sólo está presente en un 50% de
los RN sépticos, pero un 15% tienen hipotermia o inestabilidad térmica, por lo tanto,
sólo un tercio de estos pacientes no tiene alteraciones de la temperatura. Esto obli-
ga a que todos los RN con alteraciones térmicas sean evaluados ya que puede ser el
único signo de infección. Asimismo debemos tener en cuenta que puede encontrarse
hipertermia en otros trastornos no infecciosos como deshidratación, intoxicación por
medicamentos (salicilatos, atropínicos, neurolépticos), intoxicaciones por infusiones
caseras (Borraja, Chamico y Payco), hemorragia cerebral, temperatura ambiental
elevada o exceso de abrigo. Cuando hay sobrecalentamiento, el tronco y las extremi-
dades están uniformemente calientes mientras que en la fiebre el tronco está caliente
y las extremidades frías.
El comienzo puede ser agudo, grave, con shock séptico o sutil, insidioso con sólo unos
pocos síntomas. En la sepsis precoz los RN suelen tener dificultad respiratoria y shock
como signos predominantes. En la sepsis tardía en general los síntomas son sutiles y
la instalación es más lenta.
Si el médico, la madre o enfermera a cargo del paciente definen que el RN tiene “mal
aspecto” o que “no lo ven bien”, puede esto sólo ser un signo de alarma para pensar
en sepsis. Es importante tener siempre un alto índice de sospecha ya que el cuadro
clínico puede tener una evolución rápidamente desfavorable, a veces en pocas horas,
y la pronta instalación del tratamiento disminuye su gravedad.
Diagnóstico
El diagnóstico precoz de sepsis es un desafío porque las manifestaciones clínicas
son inespecíficas y pueden ser atribuidas a otras entidades no infecciosas y los tests
de laboratorio no son definitorios. El único diagnóstico de certeza lo da la presencia de
microorganismos en el hemocultivo y debido a que en general presentan un número
elevado de unidades formadoras de colonias (ufc), la tasa de positivización es alta (80
a 90%). Este porcentaje puede disminuir por la administración de ATB intraparto a la
madre o por las limitaciones para obtener un buen volumen de sangre para cultivo,
sobre todo en los más pequeños.
En todo RN con sospecha de sepsis es mandatorio realizar una pronta evaluación, deriva-
ción oportuna si corresponde y la instalación rápida del tratamiento ATB. No se debe de-
morar con estudios si la institución no está preparada para su atención integral. El rechazo
del alimento, pecho o mamadera es un signo precoz de gran importancia a considerar en
un RN para sospechar sepsis.
Hemocultivo de control
a las 48 horas
Debido a las dificultades para realizar un diagnóstico precoz sólo con la clínica y a que
los cultivos tardan al menos 24 horas, es que se han investigado otros tests para apoyar
o descartar este diagnóstico en forma temprana. Entre los mismos encontramos: índi-
ces hematimétricos (leucocitosis, leucopenia, neutropenia, índice cayados/ neutrófilos
totales, etc.), reactantes de fase aguda (Proteína C Reactiva o Prot CR, amiloide A sé-
rico), procalcitonina, citoquinas (IL6, IL8, IL10) y antígenos leucocitarios (CD64, CD11).
La PCR también se está comenzando a usar para diagnóstico de Ag bacterianos en el
suero. Además se encuentra en estudio un índice de frecuencia cardíaca que evaluaría,
mediante el monitoreo continuo, las modificaciones que se producen (disminución de
la variabilidad y largas desaceleraciones transitorias) 24 horas antes del inicio de los
síntomas. Se describirá brevemente el valor de cada una de ellos.
Cultivo de LCR: a todo RN con sospecha de sepsis se le debe realizar una punción
lumbar porque el cultivo positivo de LCR es el único parámetro que confirma menin-
gitis en el neonato y por lo tanto permite realizar una terapia antibiótica más racional.
Los pacientes en este grupo etario, con cultivo positivo en el LCR pueden tener en un
40% hemocultivo negativo y en un 12 % recuento celular en el citoquímico menor a 21
glóbulos blancos por ml, por lo tanto la meningitis neonatal puede ocurrir en ausencia
de bacteriemia y con LCR normal. En el caso de que las condiciones clínicas impidan
realizar una punción lumbar se deben colocar los ATB a dosis de meningitis.
Debe realizarse por punción suprapúbica o por sondaje vesical con técnica estéril y
recordar que los valores de punto de corte son distintos para las diferentes técnicas.
92 Cecilia Enfedaque • Sepsis Neonatal
Aun cuando el hemograma aporta poco para el diagnóstico de sepsis debe solicitarse
porque la neutropenia constituye un elemento de gravedad y puede requerir de trata-
mientos especiales. Lo mismo sucede con la trombocitopenia.
Proteína C Reactiva (Prot CR): es una reactante de fase aguda asociada con daño
tisular que se produce en el hígado estimulado por la liberación de IL6 por los macró-
fagos. Comienza a aumentar a las 6 horas, alcanza su pico a las 24 horas, se mantiene
alta mientras la infección no se controla y desciende cuando se resuelve. Su valor
cuantitativo tiene relación con el monto del tejido dañado. En los RN la medición seria-
da durante 24-48 h aumentaría la sensibilidad de este test, sugiriendo si es persisten-
temente negativa la ausencia de infección (valor predictivo negativo de 99%).
Los valores aumentados son más difíciles de interpretar especialmente para el diag-
nóstico de la sepsis precoz ya que la fiebre o la hipertensión materna, el uso prena-
tal de corticoides y el distrés fetal también causan elevación de la ProtCR, así como
el stress quirúrgico y las inmunizaciones. Estudios adicionales muestran que la EG
modifica la cinética, teniendo los prematuros una respuesta menos elevada y más
corta si se los compara con RN sanos de término. También se observaron variaciones
fisiológicas en los niveles en sangre durante los primeros días de vida. Por lo tanto la
ProtCR debe ser usada como parte de un grupo de tests diagnósticos y no en forma
aislada. Se define como patológico a un valor > 10 mg/l.
Citoquinas: durante los últimos años se han estudiado múltiples citoquinas con el
objeto de realizar un diagnóstico precoz de sepsis que incluyeron a las IL6, IL8, IL10
y TNF-α. Las IL 6 y 8 aumentan rápidamente con la infección pero pronto normalizan
pronap 2014 • mÓdulo 3 • capÍtulo 3 93
sus niveles en suero (antes de las 24 horas) lo cual limita su potencialidad como mar-
cadores de infección. Se está evaluando una combinación de perfiles de citoquinas
que podría mejorar la utilidad de las mismas.
Técnicas moleculares: debido al tiempo que tardan los cultivos se estudió la sensibi-
lidad y especificidad de PCR convencional y en tiempo real. En la actualidad no cum-
plen los estándares para poder reemplazar a los cultivos con la desventaja además
que no nos brindan la sensibilidad ATB. Podrían cumplir un rol si se obtienen junto con
los cultivos y en los casos en que la madre recibió ATB intraparto.
Diagnósticos diferenciales
Son muchos y muy variados los diagnósticos diferenciales de la sepsis neonatal, des-
de cardiopatías congénitas hasta alteraciones congénitas del metabolismo. Se enu-
meran los más frecuentes:
Tratamiento
Cuando se sospecha sepsis neonatal el tratamiento debe ser instituido en forma
inmediata ya que por la relativa inmunosupresión del huésped, puede tener una evo-
lución rápidamente desfavorable, a veces en pocas horas, y la pronta instalación del
mismo disminuye su gravedad.
Un vez internado lo primero que se debe hacer es mantenerlo con una temperatura
adecuada, colocarle una vía endovenosa y estabilizarlo hemodinámicamente. Rápida-
mente después se procederá a policultivarlo (2 hemocultivos, urocultivo y cultivo de
LCR) y a realizar hemograma, ProtCR (si el inicio de los síntomas lleva más de 8 horas)
y otros tests de laboratorio de acuerdo a lo que requiera cada paciente. Inmediata-
mente de realizados los cultivos se indicará el ATB empírico.
Tratamiento de sostén
Se debe monitorear temperatura, saturación pre y post ductal, presión sanguínea,
electrocardiograma continuo, ph arterial, diuresis, glucemia y calcemia. Los objeti-
vos son mantener un relleno capilar menor a 2 seg, pulso normal sin diferencia entre
centrales y periféricos, extremidades calientes, diuresis >1 ml/kg/h, sensorio normal,
saturación de O2 entre 90 a 95 % con una diferencia entre la pre y posductal < al 5%.
Las acciones a realizar son mantener la vía aérea, ventilación y oxigenación adecua-
das. Considerar ARM y colocación de vías centrales venosas y/o arteriales. Estar
atento a los parámetros hemodinámicos para comenzar resucitación con fluidos e
inotrópicos.
Antibióticoterapia
Tratamiento empírico: Debe iniciarse prontamente ya que esto asegura una mejor
evolución y disminución de la mortalidad. Está determinada por los agentes etioló-
gicos más frecuentes, su tasa de sensibilidad y sus propiedades cinéticas. Las dosis
deben ajustarse por edad gestacional y cronológica, y de acuerdo a las función renal
y hepática de los neonatos. Se debe usar en general terapia combinada que cubra en
forma amplia los posibles microorganismos involucrados Gram negativos y positivos.
Tratamiento definitivo
A las 48 horas con cultivos negativos, paciente asintomático o con síntomas atribuibles
a otra entidad y/o 2 valores de ProtCR cuantitativa ≤ 10 mg/l (tomadas después de las 8
horas de inicio del cuadro y con 24 horas de diferencia) se pueden suspender los ATB.
Con hemocultivo positivo, tratar según microorganismo aislado y adecuar ATB con el
espectro más reducido según la sensibilidad del antibiograma y foco clínico.
Los Staphylococcus coagulasa negativo y los Staphylococcus aureus deben ser tra-
tados con vancomicina sólo si son oxacilina resistentes. Los Staphylococcus aureus
meticilino sensible (SAMS) pueden ser tratados con cefalotina, clindamicina según
sensibilidad del ATBgrama. La trimetoprima sulfametoxazol (TMS) no puede ser usa-
da en menores de 1 mes. Recordar que estos últimos ATB no pasan meninges. Para los
enterococos se debe utilizar en general ampicilina más un aminoglucósido, por que la
sinergia de ambos ATB es necesaria, si es resistente a la ampicilina se utilizará vanco-
micina.
Es muy importante tener en cuenta en los neonatos con cultivos negativos y persis-
tencia de los síntomas de sepsis, la etiología viral. En prematuros con antecedentes de
trasfusiones de glóbulos rojos, el citomegalovirus (CMV) adquirido postnatal, puede
dar un cuadro similar a la sepsis bacteriana. También se debe tener en cuenta el virus
de herpes simplex y los enterovirus, sobre todo en los que la adquieren en la comuni-
dad. Ante la sospecha de infección por HSV se debe iniciar rápidamente tratamiento
con aciclovir.
El catéter venoso central (CVC) se debe retirar siempre que se aísle de los hemo-
cultivos Cándida, Staphylococcus aureus, Enterococcus o BGN. Con aislamiento en
hemocultivo de Staphylococcus coagulasa negativo (SCN) y con el paciente a estable
se puede dejar el catéter. Controlar con nuevos hemocultivos a las 48 horas de trata-
miento efectivo, si estos son negativos, el catéter venoso central puede permanecer.
Si por el contrario persisten positivos retirar el catéter. Cuando el paciente con sepsis
está grave, con trastornos hemodinámicos, retirar siempre el catéter asegurando una
buena vía endovenosa para su tratamiento.
Una consideración especial merece el uso de vancomicina. Son necesarios más estu-
dios para obtener datos sobre la dosis óptima, su eficacia y seguridad, sobre todo en
prematuros. Tiene una gran variabilidad farmacocinética en este grupo etario, por lo
que es necesario su dosaje en plasma para asegurarse un tratamiento correcto. Los
niveles bajos de vancomicina en sangre (a pesar de una dosis “teórica” correcta para
un germen sensible) es una de las causas de falla terapéutica.
Duración del tratamiento ATB: sepsis por SCN 7 días (con permanencia del catéter
10 días) y para el resto de los microorganismos 14 días. Si tiene meningitis con ais-
lamiento de cocos Gram positivos 14 días y si es por bacilo Gram negativos 21 días.
En el caso de sepsis por cándida es necesario medicar durante 21 días debido a las
dificultades para descartar compromiso meningoencefalítico.
pronap 2014 • mÓdulo 3 • capÍtulo 3 97
El uso apropiado de los ATB salva vidas y reduce complicaciones. Su uso indiscriminado in-
crementa la aparición de cepas multirresistentes, de infecciones diseminadas por Cándida
y de enterocolitis necrotizante (ECN).
La causa más común de uso inapropiado es la continuación de los ATB con cultivos
negativos o la persistencia más allá de 48 horas de las profilaxis quirúrgicas, seguido
de la falta de descalamiento de los mismos una vez que se identifica el microorganis-
mo y la sensibilidad ATB. Es necesario que cada institución establezca programas de
educación y elabore guías para evitar los daños asociados al mal uso de los ATB.
Prevención
La sepsis neonatal es una de las causas más importante de mortalidad en este grupo
etario por lo tanto es necesario realizar todos los esfuerzos necesarios para su pre-
vención. El buen control del embarazo y del parto continúa siendo el factor más im-
portante para la prevención de la sepsis temprana. Es necesario el screening universal
en la semana 35 a 37 para detectar la colonización materna por Estreptococo Grupo B
(EGB) y usar la profilaxis intraparto con penicilina o ampicilina, por lo menos 4 horas
antes de que nazca el bebé, en aquellas madres colonizadas. También se podría usar
PCR para EGB en el momento del parto para aquellas no testeadas previamente, que
aunque aún debe mejorarse la sensibilidad y especificidad de esta prueba. Por otro
lado, el reconocimiento temprano de la corioamnionitis y el correcto tratamiento de la
embarazada disminuyen la transmisión materno-fetal de microorganismos.
Cuando el RN es dado de alta es prioritario informar a la madre sobre los signos de alarma
de sepsis y que la consulta debe ser urgente en caso de presentarlos. Tenemos que poner
énfasis que en el hogar la prevención pasa por la higiene en su atención y la alimentación a
pecho, que es la única que le ofrece protección inmunológica y nutrientes específicos para
el desarrollo del SNC.
98 Cecilia Enfedaque • Sepsis Neonatal
Para la sepsis tardía intrahospitalaria todos los esfuerzos deben dirigirse en primer lu-
gar a que se cumpla una apropiada higiene de manos por parte del personal de salud.
Es muy importante además que existan guías y recomendaciones para la correcta
inserción y cuidado del catéter venoso central, el manejo de la ventilación mecánica y
el uso adecuado de ATB. Debe existir un programa de control de infecciones hospita-
larias que brinde educación continua, monitoree todos los procedimientos invasivos y
nos dé información sobre las tasas de infección, los microorganismos involucrados y
su sensibilidad ATB.
Las otras dos estrategias muy importantes son el cuidado meticuloso de la piel del RN y la
alimentación precoz con leche humana que favorece el desarrollo de una microbiota que
disminuye el riesgo de infección y, además, si se estimula la presencia de las madres en el
servicio de neonatología y el contacto piel a piel podrán excretar en su leche (por el circuito
entero mamario) Ac contra los microorganismos nosocomiales de esa UCIN.
El rol de la leche de su propia madre es muy importante desde el punto de vista in-
munológico, vincular y con nutrientes específicos para el desarrollo del SNC pero si
eso no es posible una segunda opción es la LH de banco. También es necesario el uso
restringido de bloqueantes H2 e inhibidores de la bomba de protones.
Una variedad de otras intervenciones han sido estudiadas para prevenir la sepsis
neonatal entre las que se encuentran el uso de lactoferrina, anticuerpos monoclonales
antiestafilocóccicos, inmunoglobulina endovenosa, factores estimulantes de colonias
de granulocitos-macrófagos, glutamina, probióticos y la profilaxis con fluconazol para
la candidiasis invasiva. El uso de inmunoglobulina endovenosa, factores estimulantes
de colonias y glutamina no han demostrado utilidad en disminuir la mortalidad y las
secuelas. El uso de anticuerpos monoclonales antiestafilocóccicos parecía atractivo
dado el alto porcentaje de RN afectados, pero faltan estudios multicéntricos que los
avalen. La lactoferrina es una proteína de la leche humana con un rol importante en la
inmunidad innata. Los estudios de su uso con o sin Lactobacillus Rhammosus GG han
demostrado disminuir la incidencia de sepsis bacteriana y fúngica pero falta respon-
der algunas preguntas sobre la dosis correcta y el riesgo de enterocolitis necrotizante
(ECN). Hay bastante evidencia sobre el uso de probióticos para la prevención de la
ECN pero para la sepsis neonatal los trabajos son pequeños y contradictorios. La
principal dificultad residiría en la falta de estandarización y regulación en el uso de
los mismos especialmente si van a ser usados en < de 1000 g. La profilaxis con fluco-
nazol 3 mg/kg 2 veces por semana, las primeras 6 semanas de vida, ha demostrado
ser eficaz en reducir el número de infecciones severas por cándida en los menores de
1000 g y es una práctica recomendada en las unidades con alta tasa de candidiasis
invasiva.
99
autoevaluación
................................................................................................................................................................................
...............................................................................................................................................................................
Sepsis grave:
................................................................................................................................................................................
...............................................................................................................................................................................
Shock séptico:
................................................................................................................................................................................
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Sepsis precoz:
................................................................................................................................................................................
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Sepsis tardía:
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...............................................................................................................................................................................
...............................................................................................................................................................................
100
autoevaluación
V F
3. Las manifestaciones clínicas de la sepsis del recién nacido son graves e incluyen compromiso sistémico
o focal.
V F
4. El signo más frecuente de sepsis en todo el período neonatal es la dificultad respiratoria.
V F
5. Las alteraciones de la temperatura están presentes en el 50% de los RN sépticos.
V F
6. La presencia de shock al inicio del cuadro se relaciona con mayor mortalidad.
V F
7. El rechazo al alimento (pecho o mamadera) es un signo precoz a considerar en un RN con sospecha de
sepsis.
V F
8. El hemocultivo es el patrón de oro para el diagnóstico de sepsis.
V F
9. La presencia de foco urinario (cultivo de orina positivo) es frecuente en la sepsis precoz.
V F
10. Cuando se sospecha de sepsis neonatal el tratamiento debe ser instituido inmediatamente.
V F
101
autoevaluación
A las 48 horas el paciente se encuentra afebril, en buen estado general, tolerando la vía oral. En el hemo-
grama tenía un recuento leucocitario de 14.000/mm3 y una Prot CR de 5mg/l. Los cultivos arrojaron los
siguientes resultados: Cultivo de orina y LCR negativos, hemocultivos 1 de 2 positivos para un Staphylo-
coccus epidermidis que cultivó a las 36 horas.
b. ¿Qué conducta debe tomar?
................................................................................................................................................................................
2. Marcos es un RN de 10 días de vida que concurre a la guardia en verano por presentar fiebre de 1 día
de evolución, rechazo del alimento y somnolencia. En la guardia le bajan la temperatura y como no le en-
cuentran un foco de infección lo mandan a su casa y le dicen a la mamá que vuelva a control en 24 horas.
Le aseguran que la causa de todo es el excesivo calor ambiental.
El bebé regresa al hospital a las 8 horas en mal estado general, con mala perfusión periférica y escasa
respuesta a los estímulos. Ingresa a la UCIN donde requiere expansión con fluidos e inotrópicos y ven-
tilación mecánica. Se policultiva y medica con ampicilina más gentamicina. En el LCR y en la sangre se
aísla E. coli resistente a la ampicilina.
Conclusiones
La sepsis neonatal continúa siendo una causa significativa de mortalidad y morbi-
lidad. En nuestro país es la cuarta causa de muerte neonatal (511 muertes/año), es
considerada reducible y debe ser una de nuestras metas del milenio.
Lecturas recomendadas
Borghesi A, Manzoni P et al. New Possibilities of Prevention Infection in Newborns. Jour
of Maternal-Fetal and Neonatal Medicine 2011;24(5 (2):28-30.
Fairchild Karen D, Polin Richard A. Infecciones asociadas al cuidado de la salud en las uni-
dades de cuidado intensivo neonatal. Clínicas Perinatológicas de Norteamérica 2010; 37.
Garges H and Daniel B. Neonatal Meningitis: What is the Correlation Among CFS Cul-
tures, Blood Cultures and CSF Parameters? Pediatr 2006; 117: 1094-1100.
Randis Tara M, Polin Richard. Early Onset Group B Estreptococcal Sepsis. New Recom-
mendations from de Centres for Disease Control and Prevention. Arch Dis Fetal Neonatal
2012;97:F 291-294.
Shane A and Stoll Barbara. Neonatal Sepsis: Progress Towards Improve Outcome. Jour
Infect 2014;Jan 68:Suppl 1-524-32.
Tripathi N et al. Antibiotic Use and Misuse in NICU. Author manuscript. Clin Perinatol
2012 March;39(1):61-68. doi:10.1016/[Link].2011.12.003.
clave de respuestas
Sepsis precoz (SP): se presenta durante las primeras 72 horas de vida y se relaciona con complicaciones
que ocurren durante el embarazo, el parto y el nacimiento. Sepsis tardía (ST): se presenta después de
las 72 horas de vida. Los microorganismos patógenos suelen provenir del ambiente que rodea al recién
nacido, hospitalario o de la comunidad.
2. Buen control del embarazo y del parto, screening universal en la semana 35 a 37 para detectar la colo-
nización materna por Estreptococo Grupo B (EGB) y usar la profilaxis intraparto con penicilina o ampi-
cilina, por lo menos 4 horas antes de nazca el bebé, en aquellas madres colonizadas. Reconocimiento
temprano de la corioamnionitis y el correcto tratamiento de la embarazada disminuyen la transmisión
materno-fetal de microorganismos.
Al alta informar a la madre sobre los signos de alarma de sepsis y que la consulta debe ser urgente en
caso de presentarlos. En el hogar la prevención pasa por la higiene en la atención y la alimentación a
pecho del RN.
Para la sepsis tardía intrahospitalaria, en primer lugar, apropiada higiene de manos por parte del perso-
nal de salud. Es muy importante además que existan guías y recomendaciones para la correcta inserción
y cuidado del catéter venoso central, el manejo de la ventilación mecánica y el uso adecuado de ATB.
Debe existir un programa de control de infecciones hospitalarias que brinde educación continua, moni-
toree todos los procedimientos invasivos y de información sobre las tasas de infección, los microorga-
nismos involucrados y su sensibilidad ATB.
Cuidado meticuloso de la piel del RN y la alimentación precoz con leche humana de su propia madre o de
banco.
La profilaxis con fluconazol 3 mg/kg 2 veces por semana, las primeras 6 semanas de vida, ha demostra-
do ser eficaz en reducir el número de infecciones severas por Cándida en los menores de 1000 g y es una
práctica recomendada en las unidades con alta tasa de candidiasis invasiva.
105
clave de respuestas
4. Verdadero.
5. Falso. Si bien la fiebre sólo está presente en un 50% de los RN sépticos, un 15% tienen hipotermia o ines-
tabilidad térmica por lo tanto sólo un tercio de estos pacientes no tiene alteraciones de la temperatura.
6. Verdadero.
7. Verdadero.
8. Verdadero.
9. Falso. Es raro el cultivo de orina positivo en la sepsis precoz. En la sepsis tardía que ocurre en la UCIN el
porcentaje de foco urinario es del 2 al 10%, mientras que en el neonato no internado es una de las prime-
ras causa de bacteriemia (50%).
10. Verdadero.
b. El resultado de esos cultivos descarta infección y estando el paciente asintomático y con ProtCR < 10
mg/l se debe suspender los ATB. Si quiero asegurarme puedo repetir otra ProtCR.
c. La conducta es inadecuada porque el RN no tiene sepsis. Las consecuencias son aparición de microor-
ganismos multirresistentes, candidiasis invasiva, ECN y toxicidad del ATB.
2. Marcos
a. Todo niño con síntomas sospechosos de sepsis debe ser internado, policultivado y medicado. Sólo el
resultado de los cultivos y la evolución me dirán si la causa es infecciosa o no.
b. Tiene una sepsis con foco meníngeo. Debo asegurarme que reciba un ATB adecuado al microorganis-
mo, que pase a meninges y con dosis de meningitis.
Capítulo
SEGURIDAD EN LA ATENCIÓN
DE LOS PACIENTES
Dra. Nora Dackiewicz
Médica pediatra.
Presidenta de la Subcomisión de
Calidad y Seguridad del Paciente de la SAP.
108 Nora Dackiewicz • SEGURIDAD EN LA ATENCIÓN DE LOS PACIENTES
objetivos
Comprender el concepto de seguridad en la atención del paciente.
esquema de contenidos
Cultura de la seguridad
Infecciones hospitalarias
Procesos de medicación
Procedimientos quirúrgicos
pronap 2014 • mÓdulo 3 • capÍtulo 4 109
INTRODUCCIÓN
El interés en el error en medicina y la seguridad en la atención existió desde los albo-
res de la medicina, como lo expresa la frase “Primero no dañar”, atribuida a Hipócra-
tes (siglo V AC), pero cobró un especial auge desde el informe del Institute of Medicine
de [Link]. (IOM) en 1999, en el que se difundió que el número de muertes de pacientes
internados en hospitales de [Link]. causadas por errores en la atención se asemeja a
la caída de un avión Jumbo por día.
En 1999 el IOM publicó el informe “To err is human”, que posteriormente fue analizado
por Lucian Leape y colegas y publicado en The New England Journal of Medicine. En
él se destacaban cifras alarmantes de muertes por errores médicos (entre 48.000 y
98.000 muertes al año en [Link]. por errores en la atención médica).
Este documento señalaba que el 90% de estas muertes eran debidas a fallas del siste-
ma y de los procesos, más que a negligencia de los profesionales.
Todos los estudios coincidieron en que las actividades con mayor riesgo de ocurrencia
de error en la atención médica son los procesos de medicación y las cirugías.
A partir de esta toma de conciencia, en el año 2002, la 55ª Asamblea Mundial de la Sa-
lud redactó una resolución sobre seguridad de los pacientes.
Dos años después, en octubre de 2004, la OMS puso en marcha una Alianza Mundial
para la Seguridad del Paciente. Su meta era consolidar y coordinar las iniciativas mun-
diales y nacionales para mejorar la seguridad del paciente.
La OMS ha informado que al menos 50% de todo el equipo médico es inseguro y que
el 77% de los casos notificados de falsificación de medicamentos o uso de drogas sin
110 Nora Dackiewicz • SEGURIDAD EN LA ATENCIÓN DE LOS PACIENTES
control ocurre en los países en desarrollo. Esto subraya la necesidad crítica de tomar
medidas eficaces, visibles y concertadas para reducir el número creciente de efectos
adversos en la atención de salud y su repercusión sobre las vidas de los pacientes.
La seguridad del paciente como disciplina añade al compromiso personal una cultura
que implica a la comunidad íntegra (gobiernos, instituciones de salud, profesionales y
pacientes) en el mantenimiento de sistemas de prevención, construcción y cuidado de
la salud.
Las instituciones de salud tienen el deber de velar por la seguridad de los pacientes en
forma integral, garantizando que todos los medios y procedimientos de diagnóstico y
tratamiento sean lo más seguros posibles, así como la idoneidad de los profesionales
que en ellas se desempeñan.
Los sistemas de alta tecnología tienen muchas barreras de defensa: algunas son
tecnológicas (alarmas, barreras físicas, cierres automáticos), otras se apoyan en las
personas (cirujanos, anestesistas, pilotos, operadores de vuelo) y otras dependen de
procedimientos y controles administrativos. La finalidad de todas ellas es proteger a
las víctimas potenciales y valores materiales de accidentes. Aún en caso de alcanzar
un alto nivel de efectividad en las defensas, siempre existirán zonas débiles.
En un mundo ideal todas las barreras defensivas estarían intactas. En la realidad, sin
embargo existen “agujeros” como en un queso suizo, aunque a diferencia del ejemplo
del queso, estos agujeros o debilidades están continuamente abriéndose, cerrándose
o cambiando de lugar.
Las fallas activas son actos inseguros cometidos por personas en con-
tacto directo con los pacientes o el sistema. Pueden tomar una variedad
de formas: errores, violación o infracción de procedimientos, lapsus, etc.
Las fallas activas tienen impacto directo en la integridad de las defensas, y
generalmente tienen una historia causal que se extiende hacia atrás en el
tiempo y a través de los niveles del sistema.
Las condiciones latentes son fallas estructurales que existen dentro del
sistema. Se originan en el diseño del sistema y en la gestión clínica diaria.
Pueden provenir de decisiones equivocadas o con capacidad de introducir
fallas en el sistema. Las condiciones latentes tienen dos tipos de efectos
adversos: pueden conducir a error en el lugar de trabajo (por ejemplo equi-
pos inadecuados, fatiga, inexperiencia, falta de capacitación) o bien pueden
ser generadores de agujeros de larga duración, o debilidad en las defensas
(alarmas no confiables, indicadores sin utilidad, procedimientos engorro-
sos, diseño de procesos deficientes). Las condiciones latentes, como el
término sugiere, pueden permanecer dormidas por años, hasta que se
combinan con alguna falla activa y se gatilla la oportunidad de un accidente.
A diferencia de las fallas activas, las fallas latentes pueden ser identificadas
y remediadas antes de que un evento adverso ocurra.
No se puede cambiar la condición humana, pero se pueden cambiar las condiciones en las
cuales los seres humanos trabajan.
pronap 2014 • mÓdulo 3 • capÍtulo 4 113
1. CULTURA DE LA SEGURIDAD
Para mejorar la seguridad de los sistemas es preciso aprender de los propios errores. Los
errores y/o eventos adversos tienen que traducirse en información útil que pueda antici-
parlos y/o prevenirlos en el futuro.
Sólo así es posible identificar las causas que los originan y desarrollar estrategias
para evitar que se repitan. Para ello es necesario crear una cultura profesional no
punitiva que deseche la idea de culpabilidad y favorezca la comunicación y el análisis
de los errores.
En el ámbito sanitario, esto supone un enorme cambio cultural, puesto que tradicio-
nalmente el sector médico y la sociedad han asumido que los profesionales sanita-
rios son «perfectos», es decir que los errores son inaceptables o están asociados a
negligencia. Por ello, en el ámbito de la medicina siempre se ha tendido a encubrir los
errores por temor al desprestigio profesional y a posibles sanciones. De hecho, ac-
tualmente, a diferencia de lo que ocurre en otros sectores, las instituciones sanitarias
no suelen disponer de protocolos de actuación que especifiquen qué hacer y cómo
manejar los errores en caso de que se produzcan, ni suelen establecer cauces para
comunicar y analizar constructivamente la información sobre errores, ni, lo que es
más importante, disponen de estructuras para buscar soluciones e introducir mejo-
ras con el fin de prevenir que vuelvan a ocurrir errores similares.
Por otra parte, existen también otras barreras, impuestas por los sistemas legales,
que suponen quizás el mayor obstáculo para el desarrollo de los programas de co-
municación y análisis de errores. En este sentido es importante trabajar sobre la
normativa de procesos de cada institución, de forma que se garantice la protección
y la confidencialidad de la información, con el fin de evitar los lógicos temores de los
profesionales a verse involucrados en juicios por mala praxis. Esta adecuación de las
normativas institucionales constituye un paso determinante para impulsar la notifica-
ción de errores.
Sin embargo, por todo lo expuesto no es sencillo el reporte del error en medicina.
los miembros. Ellas operan en forma inconsciente, definen la visión que los miembros
de la organización tienen de ésta y de sus relaciones con el entorno y han sido apren-
didas como respuesta a los problemas de subsistencia en el entorno y a los propios de
la integración interna de la organización.
Hoy existe una urgente necesidad de que los organismos de asistencia sanitaria re-
planteen sus procesos de trabajo y definan la seguridad como un objetivo institucional
de máxima relevancia. No obstante, es evidente que no se pueden aplicar cambios
duraderos e importantes en una organización sin replantear de forma satisfactoria su
cultura. La cultura de una organización es la manifestación de una serie de premisas
interiorizadas por sus miembros y de compromisos que todos comparten y asumen
en temas como la interacción entre seres humanos, instituciones y entornos. Estas
premisas les permiten encontrar vías comunes para interpretar las situaciones y darle
un sentido a su existencia profesional y personal. Se expresan de muchas formas,
a través de valores, creencias, actitudes, comportamientos, lenguaje, costumbres,
objetivos, directivas y funcionamiento de la organización. La cultura da un sentido de
identidad y establece un vínculo esencial entre los miembros de una organización y su
misión, y se considera un factor determinante del éxito o fracaso de la misma. Fortale-
ce el compromiso con los objetivos institucionales y aporta orientación para entender
y reforzar las pautas de comportamiento. La cultura no es estática, sino el resultado
de interacciones dinámicas entre los distintos integrantes de una institución.
Por tanto, una cultura de seguridad es aquella que integra la máxima hipocrática
básica de "no causar daño" en la misma fibra de la identidad de la organización, que la
incorpora a sus normas y funcionamiento y la sitúa como misión prioritaria fundamen-
tal. Dicha misión se define mediante principios corporativos formales y se pone en co-
nocimiento de sus miembros en forma de principios rectores que gobiernan el trabajo
de la organización y se aplican a sus prácticas diarias. Una cultura de seguridad es la
que nace del esfuerzo colectivo de una institución para encaminar la totalidad de los
elementos culturales hacia los objetivos de seguridad, incluidos los de sus miembros,
sistemas y actividades laborales.
Fuerzas externas
En [Link]. se pusieron en marcha “fuerzas externas” que favorecieron la creación de
una cultura de la seguridad, impulsadas por los dos informes del Instituto de Medicina
estadounidense titulados “To err is human: Building a safer health system” y “Cros-
sing the quality chasm: A new health system for the 21st century”.
Desde el 1 de julio de 2001, los hospitales reconocidos o acreditados por la Comisión
Conjunta de Acreditación de Organizaciones Sanitarias (JCAHO, Joint Commission
on Accreditation of Healthcare Organizations) de Estados Unidos, cuentan con nue-
vas normativas que exigen mayores responsabilidades respecto a la seguridad de los
pronap 2014 • mÓdulo 3 • capÍtulo 4 115
En países como el nuestro, donde no existe una exigencia externa obligatoria en este
sentido, es necesario enfatizar el papel esencial de los directivos de las institu-
ciones en el estímulo de un entorno favorable al aprendizaje, en la necesidad de
que exista colaboración interdisciplinaria y comunicación entre los miembros de
las organizaciones, y en la incorporación de las prioridades de seguridad del pacien-
te al nuevo diseño de la totalidad de los procesos, funciones y servicios organizativos
relevantes.
Lo que se pretende es que estas iniciativas de seguridad del paciente tengan repercu-
sión en la estructura formal de los hospitales y su entorno, con el apoyo de sus direc-
tivos y el compromiso de los recursos institucionales necesarios.
Principios éticos
A lo largo de los años, las organizaciones profesionales han desarrollado códigos
éticos que han servido como directrices para sus miembros, donde se exponen las
pautas que deben seguir en la toma de decisiones y cuál debe ser su comportamiento
en el desempeño de su trabajo. Estos principios constituyen los valores esenciales y
los objetivos principales de cada profesión. Nacida de las tradiciones propugnadas
por el juramento hipocrático, la máxima de “no dañar” debe guiar la sensibilidad ética
de los facultativos.
Evolución de la cultura
La cultura de una organización surge de su ideología fundacional, que define un
sentido de misión y una visión. Con el paso del tiempo, como consecuencia de la
interacción de una organización con el entorno, la mayor eficacia de ciertos valores y
prácticas hacen que algunos de éstos se impongan sobre otros. A la conformación de
una cultura contribuyen también las interacciones entre los miembros que integran
la organización y el propósito que éstos atribuyen a sus múltiples acciones y a los
acontecimientos. La suma de todo ello genera el espíritu que subyace a la cultura de
la institución. Los elementos que contribuyen a transmitir y sostener la cultura son el
uso de declaraciones de principios, símbolos, casos que se transmiten, jerga, ceremo-
nias y rituales, el ejercicio del liderazgo, el proceso de socialización de los miembros y
la definición de objetivos.
Los auténticos líderes predican con el ejemplo y logran sus objetivos de seguridad aportan-
do ellos mismos el comportamiento que esperan obtener del resto.
Incertidumbre médica
Existe consenso respecto a que la incertidumbre siempre está presente en la práctica
médica y que va asociada con frecuencia a cierta imprecisión. Sin embargo, las acti-
tudes que desarrollen los médicos en respuesta a esta incertidumbre pueden ahogar
pronap 2014 • mÓdulo 3 • capÍtulo 4 117
Entre las estrategias para gestionar de forma proactiva la incertidumbre médica están el
estímulo para la capacitación continua del personal como una responsabilidad de la insti-
tución y el diseño de programas de formación profesional.
Esta formación debe incluir cursos sobre seguridad del paciente, colaboración, comu-
nicación, aprendizaje basado en problemas, práctica basada en evidencias y técnicas
para investigar y aprender de los errores.
Aprendizaje organizativo
La seguridad se ha descrito como el resultado final de un proceso de aprendizaje or-
ganizativo en el que participan todos los integrantes de una institución que trabaja de
forma colectiva en la consecución de este fin.
Una organización jamás podrá mejorar los procesos, si piensa que su gente es el problema.
Pensamiento flexible
El pensamiento flexible es imprescindible para conocer las causas del error, porque la
confluencia de factores que favorecen situaciones proclives a errores surge continua-
mente. La certeza sobre los tipos de problemas que deben afrontar las organizaciones
nunca es absoluta, ni sobre cuál es la mejor manera de resolverlos o sobre quiénes
participan en el proceso de investigación. A medida que las organizaciones adquieren
un mayor conocimiento sobre seguridad, deben también abrir su base conceptual a
principios de diseño seguro, incluyendo conceptos como simplificación de procesos y
diseño de procedimientos para una recuperación rápida frente a los errores. Un pen-
samiento flexible permite a las organizaciones aprender considerando cómo utilizar lo
que ya se sabe para ir más allá del pensamiento actual.
Aprender a aprender
El aprendizaje organizativo no es un proceso fácil, sino que requiere un esfuerzo im-
portante. El potencial con el que una organización cuenta para aprender se ve reforza-
do si:
A pesar de que se sabe que la diversidad de las prácticas clínicas contribuye a compli-
car los sistemas y favorece la comisión de errores, dicha diversidad sigue producién-
dose por varias razones, entre ellas la resistencia a renunciar a patrones habituales, el
deseo de los profesionales de conservar su autonomía, paradigmas anticuados sobre el
trabajo médico, o bien simplemente falta de disposición de la organización al cambio.
2. EVENTOS ADVERSOS
El aprendizaje más importante y más buscado en el campo de la seguridad en la aten-
ción es cómo prevenir el daño a los pacientes durante los procesos de diagnóstico,
cuidados y tratamiento.
Aunque cada evento es único, existen patrones o semejanzas que pueden ser estudia-
dos en función del riesgo. Si los incidentes no se reportan, es imposible analizarlos y
prevenir su recurrencia.
Los sistemas de reporte de eventos tienen como objetivo aprender a partir de las
fallas y volcar ese aprendizaje en la mejora de la seguridad.
Es necesario aclarar que aún no existe una terminología común que permita saber
que todos estamos hablando de lo mismo. No existe aún, en el ámbito local, una pues-
ta a punto de la taxonomía en seguridad que permita comprender los alcances de
cada palabra, tratando de evitar connotaciones legales.
Los errores activos (aquellos que han ocurrido, pudiendo o no haber dañado al pacien-
te), así como los errores latentes, deben ser investigados en los procesos de atención,
para poder introducir barreras que impidan su ocurrencia.
Un sistema o ámbito seguro es aquel cuyo diseño impide, o por lo menos pone barreras a la
posibilidad de errores.
Múltiples estudios retrospectivos fueron realizados con el objetivo de medir los even-
tos adversos en distintas poblaciones de hospitales generales. Los resultados fueron
variados, pero se utilizaron metodologías diferentes, con distintos objetivos (en algu-
nos casos la selección se tomó de reclamos legales y en otros a partir de búsqueda de
eventos adversos para evaluar la seguridad).
El estudio IBEAS, (Prevalencia de Efectos Adversos en hospitales de Latinoamérica,
2009), fruto de la colaboración entre la Alianza Mundial para la Seguridad del Pacien-
te de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la
Salud (OPS) y el Ministerio de Sanidad y Política Social de España y los países México,
Perú, Argentina, Costa Rica y Colombia, representa la revisión más cercana a nuestra
realidad. En este estudio se encontró una prevalencia de eventos adversos de 10,5%,
de los cuales el 60% se consideraron evitables. Los eventos adversos más frecuen-
tes fueron las infecciones hospitalarias (neumonía intrahospitalaria, infección de la
herida quirúrgica, sepsis y bacteriemia), los eventos relacionados con errores de
medicación y los relacionados con procedimientos.
El reporte de eventos adversos es una práctica no sencilla de implementar y requiere
de una cultura de seguridad institucional afianzada.
La Alianza para la Seguridad de los Pacientes/ OMS lanzó en el 2005 las “Guías para
el reporte de eventos adversos y sistemas de enseñanzas”.
Los conceptos clave son:
3. ÁREAS CRÍTICAS
Cada organización de salud debe hacer un diagnóstico de situación para comenzar a traba-
jar en seguridad, ya que las prioridades tienen que ver con la realidad propia.
Infecciones hospitalarias
Infecciones relacionadas con la atención sanitaria
Para abordar este reto en todo el mundo, la Alianza Mundial por la Seguridad del Pa-
ciente y los expertos asociados han formulado estrategias de bajo costo que ayudan a
disminuir las infecciones relacionadas con la atención sanitaria.
Este es el primer Desafío o reto de la OMS en Seguridad del paciente: “Una atención
limpia es una atención más segura” (Clean care, safer care).
Los objetivos de este programa son: fomentar la toma de conciencia respecto a la
repercusión de las infecciones relacionadas con la atención sanitaria; lograr que los
países se comprometan a dar prioridad a la disminución de las infecciones relaciona-
das con la atención sanitaria; examinar la aplicación de las nuevas directrices de la
OMS sobre la higiene de las manos en la atención sanitaria.
El 5 de mayo de 2009 la iniciativa SAVE LIVES: Clean your hands, fue lanzada por el
programa de la Seguridad del Paciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS),
como parte del Primer Reto del programa “Una atención limpia es una atención más
segura”.
ANTES DE REALIZAR
UNA TAREA LIMPIA
O ASÉPTICA
1
ANTES DEL
CONTACTO
DIRECTO CON
EL PACIENTE
2 4 DESPUÉS DEL
CONTACTO
CON EL PACIENTE
3 DESPUÉS DE
5
EXPOSICIÓN DESPUÉS DEL
A FLUÍDOS CONTACTO
CORPORALES CON EL ENTORNO
DEL PACIENTE
Fuente: OMS
Adoptar las recomendaciones de las Directrices de la OMS sobre higiene de las manos
en la Atención Sanitaria (borrador avanzado), en particular la aplicación de estrate-
gias multimodales y multidisciplinarias, que deben incluir:
Luego los medicamentos serían distribuidos a cada sala, donde serían recibidos por
los enfermeros. Este es un punto crítico de reaseguro: debido a que generalmente es
un solo enfermero el que recibe toda la medicación difícilmente revise exhaustivamen-
te la pertinencia de la totalidad de los medicamentos. En el siguiente paso los enfer-
meros prepararían cada una de las medicaciones a la hora indicada constituyendo una
nueva barrera para posibles errores en los pasos anteriores (error en la dosis, en el
medicamento, etc.) y una vez preparada la bandeja administrarían las medicaciones
prescriptas. Un error en este paso repercute directamente en el paciente, generando
desde un daño insignificante hasta la muerte.
El último paso del proceso sería el monitoreo del paciente en busca de reacciones ad-
versas, para notificarlas posteriormente a la comunidad hospitalaria. El seguimiento
debería ser llevado a cabo por enfermeros, médicos y farmacéuticos.
Como dice Lucian Leape: “la seguridad está hecha de muchas pequeñas cosas
que en conjunto consiguen hacer una gran diferencia”.
Distintas organizaciones, como el Institute for Safe Medication Practices (ISMP), la
American Hospital Association (AHA), el Institute for Healthcare Improvement (IHI),
la Joint Comission on the Acreditation of Healthcare Organizations (JCAHO), la Ame-
rican Society of Health-System Pharmacist (ASHP) o la Massachussets Coalition for
Patient Safety, así como muchas asociaciones de farmacéuticos, han propuesto prác-
ticas, recomendaciones o estándares para prevenir errores de medicación, muchas
de ellas accesibles a través de sus respectivas páginas Web.
La siguiente es una lista que resume las recomendaciones generales para disminuir
los errores de medicación:
Cada año millones de personas son objeto de tratamiento quirúrgico debido a lesiones
traumáticas, complicaciones del embarazo, tumores, etc. Si bien los procedimientos
quirúrgicos tienen el objetivo de salvar vidas, las cirugías no seguras pueden causar
daños considerables y esto tiene implicancias sumamente importantes para la salud pú-
blica. Tan sólo la mortalidad por anestesia general puede llegar a ser tan alta como una
de cada 150 cirugías en algunas partes del África subsahariana. Las infecciones y otras
morbilidades postoperatorias también representan un problema gravísimo en el mundo.
El primero fue la simplicidad. Una lista exhaustiva de normas y directrices podría me-
jorar la seguridad, pero la exhaustividad dificultaría su uso y difusión y probablemente
se encontraría con una resistencia considerable. El atractivo de la simplicidad no es
desdeñable. Las medidas poco complicadas son más fáciles de establecer y pueden
tener efectos profundos en un amplio abanico de entornos.
La siguiente es la lista propuesta por la OMS como base para ser adaptada y modifica-
da según las características especiales de cada organización en la que deba ser imple-
mentada:
130 Nora Dackiewicz • SEGURIDAD EN LA ATENCIÓN DE LOS PACIENTES
pronap 2014 • mÓdulo 3 • capÍtulo 4 131
autoevaluación
V F
2. Una cultura de seguridad es aquella que integra la máxima hipocrática básica de "no causar daño" en
la misma fibra de la identidad de la organización, que la incorpora a sus normas y funcionamiento y la
sitúa como misión prioritaria fundamental.
V F
3. El aprendizaje más importante y más buscado en el campo de la seguridad en la atención es cómo
prevenir el daño a los pacientes durante los procesos de diagnóstico, cuidados y tratamiento.
V F
4. Los sistemas de reporte de eventos tienen como objetivo aprender a partir de las fallas y volcar ese
aprendizaje en la mejora de la seguridad.
V F
5. Tanto los errores activos (aquellos que han ocurrido, pudiendo o no haber dañado al paciente), como
los errores latentes, pueden y deben ser investigados en los procesos de atención, para poder introdu-
cir barreras que impidan su ocurrencia.
V F
6. Los eventos adversos más frecuentes son las infecciones hospitalarias, los eventos relacionados con
errores de medicación y los relacionados con procedimientos quirúrgicos.
V F
................................................................................................................................................................................
autoevaluación
4. Una cultura de seguridad en las instituciones está influida por múltiples aspectos y factores. Le propo-
nemos que lea el siguiente cuadro e identifique en qué medida se dan estas condiciones o tendencias
en la institución en la que usted ejerce la pediatría. Este ejercicio puede hacerlo solo o en grupo, con
sus compañeros de trabajo.
A B C
Existen principios éticos compartidos y observados por todos los profesionales
de la institución.
Existe una visión de la organización y se lleva a la práctica por todos.
Todos están convencidos de la importancia de la cultura de la seguridad.
Existe un compromiso con esa cultura que se manifiesta como prioridad
organizativa.
El líder de la organización inspira a los demás a través de su ejemplo, de las
buenas prácticas de gestión y del sentido de responsabilidad moral.
Existe en la organización un compromiso explícito con la mejora de la seguridad.
La seguridad es la característica dominante en todos los ámbitos de alto riesgo.
La responsabilidad de identificar y exponer las debilidades del sistema (que
pueden generar fallas en la seguridad) es responsabilidad de todos los
miembros de la institución.
Existen programas sistemáticos de formación en diferentes temas tendientes a
disminuir la incertidumbre médica aplicada al diagnóstico y tratamiento.
Se fomenta el trabajo en equipo para impulsar la colaboración y la
comunicación interdisciplinaria.
Se utiliza un sistema de reporte de efectos adversos.
El entorno de trabajo es abierto, no punitivo en el que el objetivo principal de
develar y analizar el error es el mejoramiento.
La institución cuenta con un programa de mejora de la calidad.
Le proponemos que revise su puntuación en el cuadro anterior, que identifique los tres o cuatro proble-
mas prioritarios y que proponga alguna estrategia de mejoramiento.
................................................................................................................................................................................
134
autoevaluación
El servicio tiene dos médicos de planta que trabajan de 8 a 12, un médico de guardia por día y residen-
tes. Hay además entre 3 y 4 enfermeros por turno.
En el pase de guardia nota que hay seis niños, que ingresaron por diversas causas, y que en el transcurso
de la internación comienzan con fiebre, diarrea y vómitos (no relacionados con el motivo de ingreso).
................................................................................................................................................................................
................................................................................................................................................................................
B) ¿Qué medidas de bajo costo propondría para mejorar esta situación? Mencione 10
................................................................................................................................................................................
................................................................................................................................................................................
2. Usted ingresa a trabajar a un hospital general, en el servicio de pediatría. A los pocos días le llama la
atención la frecuencia con la que ocurren errores de medicación. Sin embargo, nota que estos errores
no llaman la atención de los otros miembros del equipo, que parecen “acostumbrados” a que ocurran.
El hospital cuenta con una farmacia central con dos farmacéuticos, a cargo de todas las compras y de
enviar a los servicios la medicación solicitada.
En la sala hay una carpeta de indicaciones donde hay una o varias hojas por cada paciente. Cuando
ingresa un paciente el residente escribe de puño y letra una hoja de indicaciones y la coloca allí. Cada
mañana se revisa la hoja del paciente, se modifica si hay cambios y si no, se escribe “continúa con igua-
les indicaciones”, la firma y la fecha.
Si hay que pedir algo el enfermero envía la hoja a la farmacia y cuando recibe la medicación (en enva-
se cerrado) la prepara y la administra. Hay una heladera donde se guarda la medicación que requiere
refrigeración y una estantería donde se acomoda por orden alfabético lo que no requiere frío.
En este proceso ¿qué medidas simples de mejora sugiere implementar en el corto plazo para disminuir
los errores de medicación? Mencione 10.
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pronap 2014 • mÓdulo 3 • capÍtulo 4 135
CONCLUSIONES
a. La seguridad en la atención debe entenderse como un derecho de los
pacientes indefectiblemente unido al derecho a la salud y como una res-
ponsabilidad u obligación de las Instituciones de salud: todo paciente tiene
derecho a una atención médica segura, que no agregue riesgos a los inhe-
rentes a su enfermedad.
b. Es necesario que las instituciones de salud reconozcan que la asistencia
sanitaria es compleja y los errores pueden dañar a los pacientes, por lo que
se impone un cambio en la cultura institucional, respaldado por los directi-
vos, a favor de la seguridad de los pacientes y los trabajadores.
Se debe trabajar para mejorar el equilibrio entre conocimiento científico y
práctica clínica.
c. Las áreas críticas en las que se debe priorizar el interés son la prevención
de las infecciones hospitalarias, los procesos de medicación, quirúrgicos, y
de diagnóstico.
LECTURAS RECOMENDADAS
Kohn LT, Corrigan JM, Donaldson M, eds. Institute of Medicine (IOM) Report - To Err Is
Human: Building a Safer Health System. Washington, DC: National Academy of Scienc-
es; 1999.
España. Mejorando la Seguridad del Paciente en los Hospitales: de las Ideas a la Acción.
(Traducción de la documentación del Sistema Sanitario de Universidad de Michigan: Pa-
tient Safety Toolkit) [Link]
Mejorando_Seguridad_Paciente_Hospitales.pdf
Reason J. Human error: models and management. BMJ 2000;320:768-770 (18 March).
World Alliance for patient safety WHO. Draft Guidelines for Adverse Event Reporting and
Learning Systems. From information to action. 2005. [Link]
events/05/Reporting_Guidelines.pdf
WHO. Patient safety. Launch of nine Patient Safety Solutions. 2 May 2007. [Link]
[Link]/mediacentre/news/releases/2007/pr22/en/
clave de respuestas
2. Las fallas activas son actos inseguros cometidos por personas en contacto directo con los pacientes o el sistema.
Pueden tomar una variedad de formas: errores, violación o infracción de procedimientos, lapsus, etc. Las fallas
activas tienen impacto directo en la integridad de las defensas, y generalmente tienen una historia causal que se
extiende hacia atrás en el tiempo y a través de los niveles del sistema. Las condiciones latentes son fallas estruc-
turales que existen dentro del sistema. Se originan en el diseño del sistema y en la gestión clínica diaria. Pueden
provenir de decisiones equivocadas o con capacidad de introducir fallas en el sistema. Las condiciones latentes
tienen dos tipos de efectos adversos: pueden conducir a error en el lugar de trabajo o bien pueden ser generado-
res de agujeros de larga duración, o debilidad en las defensas. Las condiciones latentes, como el término sugiere,
pueden permanecer dormidas por años, hasta que se combinan con alguna falla activa y se gatilla la oportunidad
de un accidente. A diferencia de las fallas activas, las fallas latentes pueden ser identificadas y remediadas antes
de que un evento adverso ocurra.
3. Un evento adverso puede ser definido como un daño causado por la atención médica (no por la enfermedad de
base) que prolonga la hospitalización, produce una incapacidad al alta o ambas. Aún sin consenso en la defini-
ción, nos estamos refiriendo a eventos que produjeron daño al paciente, que no derivaron de la enfermedad de
base y que pudieron haberse evitado.
4. Este ejercicio no tiene clave. Fue formulado para promover la reflexión sobre estos aspectos.
137
clave de respuestas
clave de respuestas
• Trabajar con enfermería para que verifiquen la indicación y la identidad del paciente antes de admi-
nistrar medicación. Incluir a los padres en este paso.
• Que haya algún contenedor o caja identificado con nombre, apellido y fecha de nacimiento (o Nº de
historia clínica o DNI) con la medicación de cada paciente.
• Estandarizar los horarios de administración de medicamentos.
• Hacer un pase con cada turno de enfermería, con énfasis en las indicaciones de cada paciente.
La Convención de 25
los Derechos del Niño años
Este año se celebra el
25º Aniversario de la
Convención de los Derechos
del Niños adoptada por la
Asamblea General de las
Naciones Unidas el 20 de
noviembre de 1989. Es el
instrumento internacional más
ratificado a nivel mundial y el
hito más importante para la
vida de todos los niños, niñas y
adolescentes, ya que marcó el
inicio de una nueva era centrada en su bienestar y necesidades.
Sociedad Argentina
PRONAP 2014 de Pediatría
Esta tirada de 6.100 ejemplares fue impresa en diciembre de 2014 en
Módulo 3
Células madres
Mielomeningocele. Atención multidisciplinaria
Sepsis neonatal
Seguridad en la atención de los pacientes
PRONAP
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