Actualización en Pediatría 2014: Módulo 1
Actualización en Pediatría 2014: Módulo 1
en un mundo mejor
2014
Acoso entre pares
Módulo 1
Detección temprana del cáncer pediátrico
Impacto alejado de la lactancia materna
Otitis media
PRONAP
Programa Nacional de Actualización Pediátrica
[Link] / [Link]: pronap@[Link]
Tel/Fax (54-11) 4821-8612 /19 int. 130 - 131 - 132 - 145
Av. Coronel Díaz 1971 - (C1425DQF) - Ciudad Autónoma de Buenos Aires - República Argentina
2014
Acoso entre pares
Módulo 1
Detección temprana del cáncer pediátrico
Impacto alejado de la lactancia materna
Otitis media
Dirección:
Dra. María Luisa Ageitos
Edición:
Dra. Virginia Orazi
Dra. Lucrecia Arpí
Dra. Claudia Ferrario
Procesamiento didáctico:
Lic. Claudia Castro. Lic. Amanda Galli
Apoyo administrativo:
Fabiana Cahaud
María Laura Boria
Jazmín Kancepolski
Bárbara Rubino
PRONAP
Programa Nacional de Actualización Pediátrica
2
PRONAP. Programa Nacional de Actualización Pediátrica: Módulo 1 - 2014 / Ana Campelo ... [et al].
1a edición. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Sociedad Argentina de Pediatría, 2014. 144 p.; 28x20 cm.
ISBN 978-987-3715-01-3
1. Pediatría. I. Campelo, Ana . CDD 618.92
Fecha de catalogación: 04/07/2014
Publicación de la Sociedad Argentina de Pediatría. Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta
Programa Nacional de Actualización Pediátrica (PRONAP). publicación puede ser reproducida o transmitida en ninguna
Av. Coronel Díaz 1971 C1425DQF. Buenos Aires. forma y por ningún medio electrónico, mecánico, de fotocopia,
grabación u otros, sin permiso previo por escrito de la
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internos: 130/131/132/145.
Las opiniones que se expresan en este libro
Fax directo: interno 132. son las de los autores y no necesariamente las de
Correo electrónico: pronap@[Link] la Sociedad Argentina de Pediatría.
Internet: [Link] Diseño Editorial: Ami Galli • amigalli@[Link]
Horario de atención: Lunes a Viernes de 10 a 20 hs.
Esta tirada de 5.900 ejemplares fue impresa en junio de 2014
© Sociedad Argentina de Pediatría, 2014. en IDEOGRÁFICA, Tte. Gral. J.D. Perón 935 (C1038AAS)
I.S.B.N.: 978-987-3715-01-3 Ciudad de Buenos Aires • Telefax: 4327-1172 •
Hecho el depósito que marca la ley 11.723 ideografica@[Link]
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PRONAP Informa
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Acoso entre pares
Lic. Ana Campelo 13
Detección temprana del cáncer pediátrico
Dr. Marcelo Scopinaro
Dr. Walter Cacciavillano
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PRONAP INFORMA
¿Qué es el PRONAP?
El PROGRAMA NACIONAL DE ACTUALIZACIÓN PEDIÁTRICA es un curso a distancia,
pionero en América Latina, realizado ininterrumpidamente desde 1993 y año a año va
manteniendo el número de inscriptos. Ya contamos para este año con aproximada-
mente 7.100 inscriptos.
En cada uno de los capítulos se proponen ejercicios que pueden ser realizados en
forma individual y/o en grupo con otros colegas. Los ejercicios son para afianzar su
aprendizaje. No debe enviarlos al PRONAP.
En 2014 se escribirán los siguientes temas: Acoso • Burn out • Detección tempra-
na del cáncer • Impacto alejado de la LM • Mitos en alimentación infantil • Otitis
media aguda • Errores en infectología • Indicación racional de estudios por imáge-
nes • Orientación sexual • Preguntas frecuentes en dermatología • Células madres
• Mielomeningocele.
LISTA DE INTERÉS: El curso cuenta con una lista de discusión e información por
correo electrónico en la que pueden participar los profesionales que desean inte-
ractuar con sus colegas utilizando este recurso informático. Está coordinada por el
Dr. Salomón Danon de La Rioja. Si tiene interés en participar en este foro, envíenos
un mail a:
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Voces de la lista
“He entregado el examen, encuesta y trabajo en terreno.
Muchas gracias al Dr. Salomón y a todos los pronaperos y será hasta otro encuen-
tro. Es muy enriquecedor compartir y disentir!!!! Buen año para todos”. Mónica.
“Excelente todo lo relacionado a PRONAP: contenidos, presentación y sobre todo,
a todos ustedes: EL EQUIPO HUMANO". Gracias”. Ernesto.
Los inscriptos son distribuidos en “aulas” (grupos) que son coordinadas por un
tutor. Los tutores son pediatras clínicos con experiencia docente.
Para poder participar es requisito indispensable tener acceso a una PC con banda
ancha.
Encuesta de opinión
Lo que más le gustó del EV (en pocas palabras):
- Los tiempos para responder fueron cortos, además la época del año complicada.
- No llegamos a leer toda la bibliografía que circuló en las aulas.
- La coincidencia de realizar el curso con la fecha de presentación del examen de
Pronap.
- Muchos alumnos por aula, muchos mails para leer todos los días.
- Que sea virtual, aunque es más cómodo por los tiempos del que disponemos para
participar.
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Reclamos del módulo 3 hasta 30 días antes de la fecha límite de entrega del exa-
men final.
Importante: tenga en cuenta que para recibir el material en los envíos pla-
nificados debe tener pago el total del curso. Caso contrario, no recibirá el
material correspondiente y generará una deuda con tesorería.
Guarde los módulos en lugar seguro, evite extravíos. Luchamos con un correo lento
e ineficiente, no podemos mejorarlo, trate de controlar la llegada del material a su
domicilio. Actualice el mismo si se muda; si en su casa no hay nadie que lo reciba,
busque una dirección alternativa.
CORREO POSTAL:
PRONAP 2014
Coronel Díaz 1971
(1425) Ciudad de Buenos Aires
Al equipo PRONAP
Pero este era el tema que aquel miércoles queríamos repasar con Usted. Por eso ele-
gimos esa chiquita que ya tenía varias internaciones por su desnutrición.
Tenía tres años y ya era familiar para muchos de nosotros, así que decidimos pre-
sentarla en el pase de la tarde. Además, queríamos comentarle nuestra opinión con
respecto a la madre, con la que resultaba difícil comunicarse. Llevamos a la chiquita
con su mamá hasta el aula de la Sala 15 por si Usted quería verla y comenzamos la
presentación.
Usted asentía y cuando terminamos nos preguntó sencillamente porque teníamos esa
idea de la madre. Las opiniones de los que la conocíamos iban desde que se trataba
de una mujer apática, poco comunicativa, que preguntaba poco sobre las enferme-
dades de su hija, que se conectaba poco con los médicos y cosas por el estilo, hasta
lo que la consideraban un caso social irreparable, típico de la situación de miseria en
que vivía la familia. Usted pidió entonces ver a la chiquita, a la que habíamos dejado
esperando en la antesala del aula. Hicimos pasar a la señora con su hijita en brazos.
Usted la saludó y recuerdo que le dio las gracias por permitir que examináramos a la
nena. La mujer apenas sonrió, porque tenía la cara habitada por el sufrimiento.
De a poquito y como jugando, Usted fue mirando a la chiquita, hasta que le pidió
permiso a la madre para sacarle la ropa. Dobló el vestido sobre la camilla y constató
los hallazgos del examen físico que tan detalladamente había escuchado en nuestra
presentación.
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Colaboradora
Lic. Marina Lerner
Profesora de Lengua y Literatura por el
IES Moreau de Justo y Lic. en Psicología, UBA.
Coordinadora regional del Programa de Asistencia
Socioeducativo del Ministerio de Educación del Gobierno de la
Ciudad de Buenos Aires, que asesora sobre convivencia escolar
a las Escuelas Medias y Técnicas.
Miembro del Observatorio Argentino de Violencia en las Escuelas.
Autora de diversos materiales editados por el Observatorio de
Violencia en las Escuelas.
14 Ana Campelo y col. • Acoso entre pares
objetivos
esquema de contenidos
CIBERACOSO
Comprender el problema
Judicialización y medicalización
• Violencia y declinación de la autoridad
• La violencia como lugar de reconocimiento
• Relaciones de poder entre pares
• Vínculos de hostilidad que se inician o continúan por
el ciberespacio
INTRODUCCIÓN
La OMS define a la salud como un estado de completo bienestar físico, mental y
social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades (1958). Desde este
enfoque salud es un concepto integral y dinámico, que refiere a las condiciones de
vida y de desarrollo de los sujetos, tanto a nivel individual como social.
La salud es un derecho social y un bien público. Ha sido consagrado como tal por la
Convención de los Derechos del Niño, aprobada en 1989, a la cual han adherido la ma-
yoría de los países del mundo y que en la Argentina entró en vigencia a partir de 1990,
y adquirió rango constitucional a partir de la Reforma de 1994.
Ahora bien, para hacer efectivo el acceso al derecho a la salud a los niños, es nece-
saria la participación de la comunidad adulta. Un niño recién nacido necesita de los
cuidados de los otros para poder sobrevivir; a diferencia de las otras especies, el
cachorro humano requiere de la atención de sus mayores; sin ella su crecimiento y
desarrollo como individuo y como sujeto social no serían posibles.
No son solamente el padre o la madre, son quienes están involucrados en la salud de
los niños, desde sus primeros días de vida; hay otros adultos que también lo están. El
pediatra, en tanto profesional de la salud, está ubicado en un lugar privilegiado para
acompañar a las familias en la crianza de sus hijos. Es por esto que se piensa al pedia-
tra como médico del niño y de su familia.
Acompañar a las familias en la crianza significa orientarlas, desde el rol profesional, en
la generación de las condiciones necesarias para el desarrollo integral de la salud de
sus hijos. Nos hacemos eco de las palabras de María Luisa Ageitos, Pediatra y Licen-
ciada en Salud pública, cuando afirma que: “En nuestro carácter de pediatras, somos
médicos de cabecera de un periodo de la vida humana caracterizado por el cambio,
el crecimiento y el desarrollo, cambios constantes que desafían nuestra observación,
modelan nuestra flexibilidad y nos permiten disfrutar del maravilloso mundo de la
infancia. “… “Nuestro modesto rol adquiere significado porque somos, quizás junto a
los docentes, los abogados naturales de la causa de la infancia, y tanto en el acompa-
ñamiento y el apoyo como en la denuncia pública debemos considerar siempre, ante
todo, el interés superior del niño.”
El pediatra es entonces un actor social fundamental para hacer efectivo el ejercicio
del derecho a la salud para todos los niños, para que estos principios que los amparan
sean traducidos a la realidad cotidiana de todos y cada uno de ellos.
Muchas veces los padres se acercan al médico pediatra de sus hijos y les formulan
consultas, que no son médicas en un sentido restringido, pero que sí se relacionan
con la salud desde una concepción integral. Este hecho da cuenta del valor que la
palabra del pediatra tiene para esos padres.
Pero los pediatras no solamente atienden a familias que les consultan preocupadas
por la salud de sus hijos; muchas veces se encuentran con adultos que no se sienten
involucrados o se encuentran con serias dificultades para involucrarse en el desarrollo
integral de sus hijos. Es en esos casos que adquiere mayor importancia la iniciativa del
pediatra para ayudar a las familias a asumir la responsabilidad que les corresponde.
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 1 17
La vida escolar, los vínculos con los pares son de gran importancia para el crecimiento
saludable de un niño. Por este motivo es necesario que los adultos, familias, pediatras
y docentes, no estemos ajenos a ello.
El acoso es una modalidad que pueden asumir los vínculos entre pares que, al igual que
cualquier otra forma de violencia, resulta perjudicial para el crecimiento saludable de los
niños, adolescentes y jóvenes.
¿Cómo acceder a información que posibilite entender si los lazos que fue desarrollan-
do con sus pares en el barrio y en la escuela, favorecen su desarrollo integral o hay
que ayudarlo a que esto sea de otra manera?
¿Cómo puede leer el profesional de la salud cierta información que brinda el niño, el
adolescente o su familia que indique que puede estar involucrado en un circuito de
acoso escolar?
¿Qué es posible hacer, desde el rol del pediatra, cuando una familia pregunta sobre el
circuito de acoso en el que está involucrado su hijo?
Las planteadas son algunas de las preguntas que intentaremos responder para ayu-
dar y orientar a los pediatras y a otros profesionales de la salud a abordar este tema
desde la práctica médica. Esperamos que este material contribuya a reflexionar sobre
una problemática que nos preocupa a todos.
El acoso entre pares es “la agresión hacia un individuo o grupo cometida por uno o más
individuos –generalmente más– realizada en forma sistemática y repetida en el tiempo, y
sobre la base de una relación asimétrica de poder”.
Otros términos que aluden al mismo fenómeno son bullying, que en su sentido literal
significa “toreo”, intimidación u hostigamiento entre pares. En este material optamos
por el uso de cualquiera de las versiones en nuestra lengua.
18 Ana Campelo y col. • Acoso entre pares
El acoso es una de las formas posible de violencia entre pares, pero no la única. Hay
situaciones de violencia en las escuelas que no son casos de acoso y no por ello son
menos graves.
¿Qué rasgos o características debe tener una situación para que estemos ante la pre-
sencia de acoso? Detengámonos en la definición:
No son acoso las burlas, discriminaciones u otras agresiones ocasionales cuando tie-
nen por objeto en forma rotativa a distintos miembros del grupo, es decir, son dirigidas
a un alumno en un momento y a otro en otra ocasión. Tampoco es acoso, por ejemplo,
las peleas a repetición entre dos jóvenes o entre bandas de jóvenes que se la “tienen ju-
rada”. En el primer caso porque la agresión no recae en el mismo sujeto, en el segundo,
porque si bien la agresión puede ser reiterada, perdurable en el tiempo, no se identifica-
ría al menos en principio una clara asimetría de poder entre los involucrados.
Hacer esta diferencia es importante, porque en el sentido común se ha asumido el tér-
mino acoso como sinónimo de violencia. Me “buleó” dicen los chicos en las escuelas
ante cualquier forma de maltrato que reciban de parte de sus pares. Sin embargo es
preciso reconocer las diferencias para tratar la problemática con la especificidad que
requiere. Esto no quiere decir que otras situaciones como los ejemplos mencionados
no sean formas de violencia, ni que sean menos graves, ni tampoco que no requieran
la intervención de los docentes, de las familias y de los adultos para revertirlas.
El acoso es un fenómeno grupal, en el que participan generalmente, además de
quienes acosan y quienes son acosados, otros sujetos en calidad de testigos o espec-
tadores. Estos pueden comportarse de un modo más o menos activo, puede ser que
no agredan en forma directa como puede ser que se sumen a las humillaciones, las
burlas u otra forma de violencia. En uno u otro caso su sola presencia convalida las
agresiones. Sin la presencia de “espectadores” no habría escena de acoso posible.
Las agresiones pueden ser físicas y/o psíquicas: golpes, amenazas, humillaciones,
aislamientos o exclusiones, burlas, o formas más sutiles, como gestos, “robar las me-
jores amigas”, entre otras.
El acoso entre pares es una de las formas de violencia que ha adquirido mayor visibi-
lidad en estos últimos años, a partir de la cobertura mediática de algunos casos que
resonaron en la opinión pública. Sin embargo, ya en 1970, Dan Olweus, pionero en la
investigación sobre el tema, decía que el fenómeno no era nuevo pero que había crecido
su ocurrencia. Haciendo un poco de memoria, podemos recordarlo de nuestra propia
experiencia como estudiantes en lo que en jerga escolar denominábamos “tomar de
punto” a un compañero.
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 1 19
La forma de malos tratos más habitual mencionada por los estudiantes fue:
Valga la aclaración que las frecuencias en las respuestas no se suman, ya que en la en-
cuesta un mismo alumno podía responder varias opciones para una misma pregunta.
Como se desprende de los resultados, los malos tratos disminuyen a medida que
aumenta el ciclo de escolaridad. Para todas las variables analizadas, los reportes en
el ciclo superior se reducen aproximadamente un tercio, con excepción de los insultos
que descienden a casi la mitad.
La forma más habitual de violencia propiamente dicha que viven los alumnos de las
escuelas por parte de sus compañeros son las amenazas de daño. Aproximadamente
uno de cada diez alumnos del ciclo básico dice haber vivido esta situación en el último
año y en el ciclo superior el porcentaje no supera el 5,9%.
En ambos ciclos los golpes o lastimaduras son menos frecuentes que las amenazas,
mientras que el robo con uso de la fuerza es la menos frecuente de todas estas for-
mas de violencia.
Al igual que los malos tratos, la violencia propiamente dicha disminuye en el ciclo su-
perior, manteniéndose en ambos ciclos la proporción de reporte de los distintos tipos
de hechos.
20 Ana Campelo y col. • Acoso entre pares
Otros datos obtenidos revelan que el 15,3% de los alumnos estuvo involucrado en
peleas con intercambio de golpes, en más de la mitad de los casos, entre una y dos
veces.
En las conclusiones de la investigación, se destaca que tanto los alumnos como los
directores coincidieron en señalar que el problema de la violencia es mayor en las
escuelas de la zona que en la propia; y que al reiterar la pregunta sobre el nivel de
gravedad del problema de la violencia en la escuela propia unos y otros lo calificaron
mayoritariamente como “poco” o “nada” grave (alumnos: “Poco grave”: 52,7%; “Nada
grave”: 26%. Directores: “Poco grave”: 63,1%; “Nada grave”: 26,1%).
En función de estos resultados, sus autores concluyen que “se muestra la problemáti-
ca del conflicto y la violencia en las escuelas como algo muy preocupante, pero a nivel
general, abstracto. En cuanto se comienza a hablar de la propia escuela el discurso
cambia radicalmente, tornándose menos grave e incluso no problemático”.
Ciberacoso
Como un rasgo propio de nuestra época, el acoso escolar al igual que otras formas de
violencia recibe el impacto que tienen las redes sociales y las tecnologías de la infor-
mación y las comunicaciones en los vínculos entre pares.
El acoso, como así también otras formas de violencia, también puede tener sus mani-
festaciones a través del espacio virtual. Cuando esto sucede estamos ante la presen-
cia de ciberacoso (o cyberbulliyng, en su versión en lengua inglesa).
Ciberacoso es aquel que se lleva a cabo a través de las redes sociales, teléfonos celu-
lares u otras tecnologías de la información y comunicación. Son ejemplos de acoso en
el espacio virtual: difundir fotos o filmaciones que comprometen la privacidad de los
sujetos, subir a Internet filmaciones o fotos de situaciones de golpes o humillación,
enviar mensajes ofensivos o amenazantes, abrir un falso perfil en Facebook usur-
pando la identidad de otro; promover la exclusión de un miembro del curso como por
ejemplo alentar a no concurrir a su cumpleaños o la no participación en juegos depor-
tivos, entre otros.
El tema es de gran relevancia y plantea alta complejidad para los adultos (docentes,
familias, pediatras u otros involucrados con la formación de niños y jóvenes). Por un
lado, se trata de una problemática inédita para quienes no somos nativos digitaliza-
dos, es decir, no nacimos en una sociedad en la que ya existieran estas nuevas tec-
nologías. Por otro, los vínculos entre pares en el espacio virtual se encuentran mucho
más lejos aún de la posibilidad de intermediación por parte de los adultos que aquellos
que se producen en el espacio presencial. Y finalmente, lo que es más complejo, la no
presencia del otro que pueda poner un límite a las acciones, la falta de registro de lo
que le sucede como consecuencia de las interacciones, hace más difícil que se acoten
los comportamientos.
Según concluye este estudio, 2.542 escolares de los siete países encuestados han
reconocido haber sido perjudicados a través del celular y Messenger. En total, el 12,1%
ha experimentado una forma de ciberacoso. El teléfono celular resulta la herramienta
más utilizada para acosar: el 13,3% reconoce haber perjudicado a un compañero a
través de su celular.
Por otra parte, el 19,25% de los chicos encuestados declara haber sido víctima de
ciberacoso, mientras que este porcentaje desciende a 13,8% en las mujeres.
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 1 23
Un enfoque es relacional cuando asume que una manifestación de violencia tiene lugar
no solo por circunstancias individuales o por características subjetivas de las personas
involucradas sino también debido a las interacciones entre los sujetos y al contexto en el
que éstas se producen.
Esto desde ya no implica desconocer que existen características subjetivas que acer-
can a los chicos a una u otra posición pero amplía los márgenes de comprensión, ya
que considera que los comportamientos son situacionales, es decir, responden a una
situación determinada y solo pueden explicarse teniendo ésta en cuenta.
Por este motivo, preferimos hablar de roles y no de perfiles. Mientras los perfiles
aluden a una identidad o a una esencia del sujeto, los roles aluden al comportamiento
situacional del sujeto.
24 Ana Campelo y col. • Acoso entre pares
En tanto remiten a la identidad de un sujeto, los perfiles constituyen la base para etique-
tamientos o estigmas: “víctima”, “victimario”, “acosador” “acosado”, “débil” y “fuerte”,
“violento” entre tantos otros posibles. Incluso algunos autores se han referido a los
niños o jóvenes que acosan a sus compañeros como los “bulls”, en su traducción literal,
los toros. Sabemos que el lenguaje, el modo de nombrar las cosas, no es inocuo. Todos
estos términos califican al sujeto, refieren a su identidad y al hacerlo la fijan, la cristali-
zan. Si en cambio nos referimos a chicos que acosan o que están acosando a otros, o
chicos que están siendo acosados, no nos referimos a una identidad sino a un compor-
tamiento en una situación o momento y que, como tal, puede modificarse.
Esto incluye una mirada a los demás actores, a las relaciones entre ellos, y también a
las prácticas y dispositivos institucionales.
¿Cuál es la actitud de los docentes frente a los vínculos entre los niños o jóvenes?,
¿qué espacios de participación existen en la escuela?, ¿existen normas o acuerdos
elaborados colectivamente?, ¿cuál es la reacción habitual de los adultos ante otros
episodios de violencia?, ¿cómo es la relación de la escuela con las familias?, son algu-
nas entre otras muchas preguntas que ayudan a comprender un hecho de violencia. Y
siempre es necesario comprenderlo si queremos intervenir adecuadamente.
No hay víctimas y victimarios. Las conductas violentas perjudican a todos los que partici-
pan, sean quienes agreden o quienes son agredidos o simplemente testigos. Más aún tra-
tándose de niños y jóvenes creemos que, aunque de diferentes maneras, ambos (quienes
acosan y quienes son acosados) padecen la situación, ambos se encuentran en situación de
vulnerabilidad y como adultos somos responsables de su cuidado y protección.
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 1 25
Así lo sostiene Juana María Ariza Crespín cuando afirma que “Para el niño que acosa,
la violencia es apenas un instrumento de intimidación. Para él, su actuación es correc-
ta y por lo tanto, no se autocondena, lo que no quiere decir que no sufra por ello”.
Así, algunos países han avanzado en la regulación normativa, en muchos casos pro-
moviendo la denuncia y judicialización de la infancia y de las relaciones escolares. Son
ejemplos la Ley promulgada en Massachusets (2010), que exige denunciar a las auto-
ridades los casos extremos de bullying, y las leyes promulgadas en Chile y en Colom-
bia, en las cuales son las autoridades de la escuela quienes pueden ser sancionadas
“si no adoptaran las medidas correctivas, pedagógicas o disciplinarias”.
La clasificación del DSM ha generado una fuerte polémica con profesionales del
campo de la salud y de la educación, preocupados por el desarrollo y crecimiento de
niños y jóvenes. Estos actores han alzado sus voces para cuestionar la alianza entre la
industria farmacéutica y el cientificismo positivista para la comprensión de los tras-
tornos mentales, que ha derivado en el abuso de diagnósticos y de administración de
psicofármacos. Patologización, medicalización y estigmatización de la infancia han
sido consecuencias de estos sistemas de clasificación.
Comprender el problema
para poder intervenir
¿Cómo intervenir desde un enfoque alternativo? Para dar respuesta a este interro-
gante, es necesario que comprendamos con mayor profundidad algunos fenómenos
subjetivos y grupales que tienen lugar en las situaciones de acoso entre pares.
Por otra parte, la retirada del Estado en su rol de protección de derechos y disminu-
ción de desigualdades provocó la pérdida de su legitimidad y, en consecuencia, el
cuestionamiento de las instituciones propias de la modernidad. Escuela y familia fue-
ron puestas bajo sospecha. El cuestionamiento a estas instituciones tuvo su correlato
en la declinación de los roles a los que tradicionalmente conferían autoridad.
Así, docentes y padres ya no detentan la autoridad por el solo hecho de serlo, ya no reci-
ben en transferencia la autoridad por parte de una institución que los sostiene, sino que
se ven obligados a construirla día a día. Esto en principio representa un desafío y, como
todo desafío, una oportunidad pero también muchas veces nos deja en la perplejidad.
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 1 27
Pero no hay niños o jóvenes con más poder que otros, en una situación de acoso todos los
involucrados se encuentran en situación de vulnerabilidad.
Las relaciones de poder que se establecen dentro del mismo grupo pueden resultar
“alternativas” o “complementarias” de las relaciones de poder que establece la escue-
la y el docente en la tarea cotidiana a través de sistemas de clasificaciones, etiquetas
y jerarquías: “buenos” y “malos alumnos”, “inteligentes” o “lentos”, entre otras.
28 Ana Campelo y col. • Acoso entre pares
Muchas veces los chicos esconden detrás de la figura del “provocador” la vergüenza
que sienten que sus compañeros se den cuenta que a ellos no les es sencillo seguir la
explicación de un docente. Eligen ser vistos como “los malos” de la escena escolar y no
como los “lentos”, “los malos alumnos”, “los que no les da la cabeza” u otras etiquetas
de sentido negativo.
Por eso es importante que los adultos comprendamos que no hay “buenos” y “malos”
alumnos, sino diferentes modos de relacionarse con la escuela y con el aprendizaje, y si
bien es de esperar que en algunos casos la escuela valore más a unos que a otros, es su
función prever condiciones para que aprendan todos y cada uno de los niños o jóvenes.
Aunque la mayoría de las veces no lo expresen, ellos padecen estas etiquetas y es parte
del cuidado que les debemos como adultos ponerlas en cuestión. Ningún chico puede
pensar de sí mismo que es tonto, o que es lento o que no sirve para la escuela o para el
aprendizaje de determinados saberes como, por ejemplo, la matemática.
La existencia de situaciones de acoso entre pares debe necesariamente llevar a pregun-
tarnos qué sucede día a día en el devenir escolar. ¿Qué clasificaciones, qué jerarquías se
establecen en la escuela?, ¿son todos y cada uno de los niños valorados en su singula-
ridad? Son algunas de las preguntas que podemos hacernos si deseamos estar atentos
a la escolaridad de niños y jóvenes desde una perspectiva integral. En tanto involucran
al grupo, estos modos de comportarse deben ser abordados no solo ocupándose de las
personas, sino de la relación que éstas desarrollan entre sí, en el contexto en el que ésta
tiene lugar.
Ahora bien, una vez que la violencia se hace presente, como por ejemplo las situacio-
nes de acoso entre pares, es importante que no exista silencio sobre el tema, que los
docentes no hagan “la vista gorda”, le quiten importancia bajo el pretexto de que “son
cosas de chicos”. O lo que es más grave aún, se sumen a la agresión, a través de risas
u otros comentarios.
“Todos los chicos tienen derecho a estar y sentirse seguros en su escuela” establece
la Ley de Educación Nacional, Nº 26.206, que en su artículo 126, inciso d, expresa que:
“los/as alumnos/as tienen derecho a ser protegidos/as contra toda agresión física,
psicológica o moral”.
Para salvaguardar este derecho, es importante que todos los adultos como respon-
sables del cuidado y crecimiento de las nuevas generaciones, seamos conscientes de
que el acoso o cualquier otra forma de violencia no debe tener lugar en la escuela.
Difícilmente los chicos puedan encontrar solos nuevos modos de vincularse entre ellos.
Así la intervención de los adultos –docentes, familias, pediatras u otros– resulta
fundamental para la interrupción del circuito de hostigamiento.
Excede el propósito de este material desarrollar con profundidad cómo debe actuar la es-
cuela y los docentes ante situaciones de acoso entre pares. Sin embargo, es importante que
el pediatra conozca sobre este tema, para así poder orientar adecuadamente a las familias.
La Ley de Convivencia (N° 26.892, septiembre de 2013), establece: crear una línea tele-
fónica nacional y gratuita para la atención de situaciones de violencia en las escuelas.
Algunas cuestiones que la escuela debe tener en cuenta ante un caso de acoso
La resolución de la situación de acoso es responsabilidad de la escuela en su
conjunto. Cada caso es singular y por lo tanto no hay un único modo de abordarlo,
por lo que es importante que el equipo docente tenga un tiempo y un espacio para
pensar el problema. Si bien los casos son singulares, es importante que existan en la
escuela criterios compartidos, ya que se traducen en la transmisión de un mensaje
coherente a la comunidad educativa en su conjunto.
30 Ana Campelo y col. • Acoso entre pares
Dar la palabra a los chicos, escucharlos. Todos los chicos tienen derecho a hablar
acerca de lo que les sucede en la escuela. Y ante un caso de acoso es fundamental
que quienes participan, sea cual sea el rol que asuman, puedan expresar lo que sien-
ten, que se sientan escuchados, alojados, contenidos, cuidados.
El valor pedagógico de las sanciones. Ante una trasgresión a las normas los do-
centes deben intervenir, porque de no hacerlo se genera un clima de impunidad que
es siempre perjudicial para los vínculos. Por este motivo, son importantes las sancio-
nes. Pero es fundamental que éstas tengan un sentido y valor pedagógico. Son peda-
gógicas todas aquellas sanciones que posibilitan a nuestros niños, niñas, adolescen-
tes y jóvenes hacerse responsables progresivamente de sus actos. Por el contrario,
aquellas que atentan contra sus derechos como, por ejemplo, privarlo de la escola-
ridad o humillarlo ante otros alimentan la violencia, además de que están prohibidas
expresamente en numerosos instrumentos de derechos humanos, como así también
en la legislación nacional.
Como adultos, cualquiera sea el rol que nos toque asumir, es importante que demos
la palabra a niños, adolescentes y jóvenes, escucharlos. Preguntarles qué les pasa. No
es una concesión que les hacemos como adultos sino un derecho que los ampara. La
Convención Internacional sobre los Derechos del Niño proclama que éstos tienen el
derecho a tomar la palabra y a ser escuchados. Y establece que es responsabilidad de
los adultos construir espacios de comunicación y diálogo para que estos expresen sus
ideas y sentimientos.
El modo en que nos dirigimos a los chicos tendrá mucho que ver con la posibilidad
efectiva de dialogar con ellos, evitando que se transforme en un monólogo o un
“sermón”.
Ya ante la existencia de una situación de acoso, es muy probable que ésta se agrave si
los niños y jóvenes no tienen espacios donde expresar lo que les acontece ni adultos
en los cuales confiar.
Por este motivo es importante que el pediatra advierta si un niño, adolescente o joven
participa en una escena de acoso desde cualquiera de los roles posibles, no sólo
cuando es acosado. No olvidemos que lejos de haber niños o jóvenes fuertes porque
acosan a otros, la necesidad de ejercer o demostrar poder a través de la violencia a
sus pares da cuenta de su vulnerabilidad. Unos y otros se encuentran inmersos dentro
de un vínculo que resulta perjudicial para su formación. Aunque cabe aclarar que el
hecho de que expresen su punto de vista no significa que se avale el maltrato, todos
debemos comprender que tener distintas visiones no implica el poder dañar al otro.
Algunos indicadores
Muchos trabajos sobre “bullying” señalan diferentes indicadores que pueden advertir
al pediatra o al equipo de salud de que un chico está sufriendo una situación de acoso.
Son solo señales a tener en cuenta. No son indicadores unívocos, es decir, no nece-
sariamente revelan la existencia de acoso, podrían dar cuenta de algún otro problema
que afecta a los niños, adolescentes o jóvenes. Como también podría darse un caso
de acoso sin que estén presentes estos signos. En todo caso sirven para estar alerta y
para saber que es necesario indagar un poco más qué es lo que sucede, conversando
con el chico y su familia.
32 Ana Campelo y col. • Acoso entre pares
Muchas veces los chicos no cuentan a los adultos sobre estos problemas por:
Miedo a ser vistos como débiles o “buchones” por otros compañeros.
Miedo a ser más agredidos, más rechazados por sus pares.
Miedo a ser castigados o cuestionados por los adultos, a que los adultos
piensen que son débiles.
Vergüenza a que se sepa públicamente cómo son tratados, qué se dice de
ellos, aunque sea falso, el acoso siempre resulta una experiencia muy humi-
llante.
Sentir que nadie se preocupa por ellos, o que nadie los va a comprender.
Creer que tienen que resolver solos el problema.
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 1 33
Algunas veces los chicos no lo cuentan o los docentes no advierten la situación, otras,
lo advierten pero piensan que son cosas de chicos, que se van a arreglar solos. Es
importante entonces que las familias colaboren con la escuela dándoles a conocer el
problema, comprometiéndose en conjunto para la resolución.
Si la respuesta brindada por el docente o la conducción de la escuela no resultara
satisfactoria, entonces las familias podrán dirigirse a la supervisión o inspección co-
rrespondiente. Si ésta tampoco diera respuesta; la familia tiene el derecho y la res-
ponsabilidad de acercarse a los equipos técnicos que atienden casos de violencia en
las escuelas (cada provincias tiene un equipo), y/o a alguna oficina que represente la
defensa de los derechos de las niñas, niños y adolescentes.
Puede accederse a un listado de los equipos técnicos en las provincias a través de la
siguiente publicación del Observatorio Argentino de Violencia en las Escuelas. http://
[Link]/construccion/pdf_observatorio/[Link]
En ocasiones, las familias pueden intentar resolver la situación poniéndose en contac-
to con los padres de los chicos o dirigirse en forma directa a los niños que agreden.
Otras veces intervienen en los conflictos entre los chicos a través de las redes virtua-
les como, por ejemplo, el Facebook. Esto nunca es recomendable. Incluso con las me-
jores intenciones suele agravar el problema. Es la escuela la responsable de convocar
a las familias de los niños y de comprometerlas en la resolución.
Ahora bien, no siempre la intervención de la escuela y del docente se va a corres-
ponder con la respuesta que esperan los padres. La intervención de la escuela ne-
cesariamente deberá estar en la línea de garantizar los derechos de todos los chicos
involucrados. El hecho de que un chico agrede a otros no justifica que la escuela tome
34 Ana Campelo y col. • Acoso entre pares
medidas que lo humillen o que resulten violatorias de sus derechos. Muchas veces los
padres esperan la expulsión de la escuela de quienes cometen el acto de violencia, sin
embargo, esta no es una medida que pueda ni deba tomar la escuela. Como pediatras
es posible ayudar a que las familias comprendan esta perspectiva y adopten una acti-
tud de colaboración y no de confrontación con la escuela.
También el pediatra puede ayudar a las familias a identificar si su hijo está acosando a
otro niño. Cuando esto sucede, es muy difícil para los padres el reconocer algo ne-
gativo en la conducta de sus hijos por lo que es fundamental la palabra del pediatra,
ayudando a responsabilizarse sin culpabilizarse, ayudando a separar los hechos de la
persona, desalentando que utilicen la violencia para reparar el problema. También en
estos casos es importante que las familias comuniquen a la escuela el problema y se
comprometan activamente en su resolución.
Por pequeñas que parezcan, las situaciones de violencia tienden a agravarse cuando no
se interviene.
Los pediatras podrán orientar a las familias a que actúen a tiempo, diciendo no al
maltrato, a que no naturalicen burlas u otras agresiones como “juegos” o cosas de
chicos. Desalentar a los adultos a que se sumen al maltrato, una burla que genera
sufrimiento en el otro no es un chiste ni un juego, es una forma de agresión.
Ante una situación de violencia, es importante que el adulto (docente, familia, pediatra)
haga oír ante niños o jóvenes su posición frente a lo que está sucediendo; es el adulto con
su acto quien va a marcar que las situaciones de acoso no pueden tener lugar.
Poder trasmitirle a los jóvenes que hay un límite en su hacer, es una manera de que
ellos vayan descubriendo que existe el otro como semejante y también la importancia
de cuidarse a sí mismo.
Los límites, para ser efectivamente una forma de cuidado, nunca deben atentar contra
la autoestima del niño o joven.
Es importante que los adultos propongan cierta separación entre el niño o joven y los
hechos o la imagen que éstos construyen sobre sí mismos. Por eso sus palabras no
deben nunca reforzar la representación del niño o joven como débil o como temido.
No es lo mismo preguntarle ¿por qué sos malo? a ¿por qué elegís hacerte conocer
ante tus compañeros como el que maltrata? En esta última pregunta no se fija una
identidad entre “malo” y el niño o joven, ni se lo asocia a una fortaleza, sino por el con-
trario se lo invita a cuestionarse el rol que contingentemente ha asumido.
Sin embargo, el dolor ante el sufrimiento de un hijo, en un caso, el enojo en el otro, son
sentimientos que suelen aparecer en las familias y llevarlas a actuar no siempre de
la mejor manera posible. El pediatra es una figura clave para orientar a las familias a
responder con serenidad ante la situación, controlando los sentimientos que la misma
les provoca y ayudando siempre a los niños y jóvenes a no identificarse con los roles
que ocasional y transitoriamente despliegan.
36 Ana Campelo y col. • Acoso entre pares
Supongamos que un padre dice a un chico “No te la agarres con él que es más débil
que vos”. Con las mejores intenciones una intervención como la mencionada lejos de
contribuir a interrumpir la violencia, refuerza la lógica que predomina en el acoso: la
existencia de débiles y fuertes y la sumisión de unos a otros.
En el consultorio, es posible trabajar con las familias para que alienten a sus hijos a
tener amigos en la escuela y en otros espacios de socialización, como por ejemplo, el
barrio, los clubes, u otras actividades. Con este propósito es posible sugerir a los padres
que fortalezcan las redes de amigos, que inviten chicos a la casa, que amplíen los gru-
pos de pertenencia de sus hijos a través de actividades que sean de su interés y agrado.
Cuando se trata de chicos que acosan a otros, es importante orientar a las familias
para que canalicen la conducta agresiva de su hijo por ejemplo hacia algún deporte.
Las habilidades para la vida no son inherentes al sujeto sino que se aprenden. Y como
todo aquello que se aprende, se enseñan.
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 1 37
La escuela y la familia son dos espacios privilegiados para que niños y jóvenes puedan
desarrollarlas, acompañados por sus docentes y padres.
El pediatra puede orientar a las familias para que acompañe el uso de redes virtuales
por parte de los niños. No se trata de prohibir su uso sino de enseñarles a que ha-
gan un uso responsable, a que adopten prácticas de cuidado de sí mismos y de los
otros. Existen diversos procedimientos para intervenir en las redes sociales a través
de denuncias o bloqueos a grupos o personas. Por ejemplo en Facebook, es posible
denunciar a un grupo y/o página, yendo a la página y, una vez allí, haciendo click en la
opción “Denunciar página” o “Denunciar grupo”. O si la denuncia es para un usuario,
“Denunciar/bloquear a esta persona”.
Otro aspecto a tener en cuenta es el uso de los videojuegos. Actualmente uno de ellos
tiene gran circulación entre los adolescentes y niños: “bully”. Su personaje es un niño
que es hostigado por sus pares en la escuela y ante el silencio de sus docentes debe
defenderse por mano propia, a través de agresiones cada cual más aberrante. Si bien
no hay estudios que indaguen las consecuencias de los videojuegos que convocan a
la violencia como forma de diversión, es importante que como adultos reflexionemos
con nuestros niños sobre estos temas.
En este caso, es importante que el pediatra ponga el acento en el cuidado que necesitan
los chicos para poder crecer y vincularse con sus pares, y no en una patología del niño o
joven.
autoevaluación
V F
2. El acoso es la situación de violencia más grave que pueden sufrir los chicos en la escuela.
V F
3. El acoso es un fenómeno grupal, en el que participan generalmente, además de quienes acosan y quienes
son acosados, otros sujetos en calidad de testigos o espectadores quienes convalidan las agresiones.
V F
4. Sin la presencia de “espectadores” no habría escena de acoso posible.
V F
5. Los resultados de diferentes estudios e investigaciones expresan que los malos tratos y/o la violencia
disminuyen a medida que aumenta el ciclo de escolaridad y que son más frecuentes entre los varones
que entre las mujeres.
V F
6. En una situación de acoso todos los involucrados se encuentran en situación de vulnerabilidad.
V F
7. Los resultados obtenidos en diferentes investigaciones demuestran que la preocupación del docente
ante los problemas de convivencia es una de las variables que más incide en la presencia de vínculos de
respeto y solidaridad entre los niños.
V F
8. Otra intervención que favorece la resolución del conflicto se produce cuando la familia se pone direc-
tamente en contacto con los padres del niño que agrede intentando hacerles comprender cuál es la
situación.
V F
9. Muchas veces es conveniente adoptar una actitud expectante para ver el desarrollo que la situación
tiene en el tiempo, en algunas oportunidades los conflictos son solo “cosas de chicos”.
V F
10. Ante la existencia de una situación de acoso, es importante brindar espacios donde expresar lo ocurri-
do frente a adultos confiables, de lo contrario la situación puede agravarse.
V F
39
autoevaluación
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En ese momento, la madre de Juan que estaba presente muy angustiada le cuenta que el otro día su
hijo había llegado con todos los útiles rotos y que no quiere ir a la escuela; la madre dice que cree que él
tiene miedo; ella quiso ir a hablar con la maestra pero Juan le rogó que no lo hiciera, y le juró que él iba
a resolverlo porque que si ella iba el compañero que lo molesta se iba a poner peor e iba a ir con todos
sus hermanos y lo iba a matar. La madre dice que no sabe qué hacer, que tampoco se lo quiere contar a
su marido porque tiene miedo de que se enoje con Juan.
¿Qué conducta asumiría Usted en este caso? ¿Qué orientación daría a esta mamá?
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40
autoevaluación
2. Ezequiel tiene 12 años, está cursando su 6to grado y es derivado por la escuela a un centro de salud
del barrio porque maltrata a un compañero llegando, incluso, a amenazarlo de muerte; esto hizo que la
directora convocara a los padres del niño. La madre fue a la cita y dijo que ella tampoco puede con él y
el padre no se ocupa de su hijo.
La madre y Ezequiel llegan al turno de admisión del Centro de salud y son atendidos por una pediatra,
la Dra. Ramos. La mamá comienza a contarle por qué están ahí, Ezequiel se encuentra al lado sin mirar
cuando le hablan y si lo hace, se pone en una actitud muy desafiante.
La médica le pregunta cómo se siente en la escuela, Ezequiel le dice que todos son unos “giles”; la médi-
ca le marca que es raro que todos sean “giles” y le pregunta sobre cómo se siente tratado por la maestra.
Ezequiel responde que bien porque le tiene miedo a él.
La médica insiste y le pregunta que antes de que él lograra que la docente le tuviese miedo cómo se
sentía él; dice que bien, pero que son todos muy “giles”.
La Dra. le pregunta cómo le va con el estudio; Ezequiel dice rápido que bien; pero la madre dice que no es
así, que la maestra le dijo que va a repetir de nuevo si sigue sin prestar atención. Ezequiel dice que él no
estudia porque no le importa.
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3. Lo consultan Marianela (de 11 años) y su mamá. En el control habitual usted constata importante
sobrepeso por lo que decide poner el foco en las actividades que realiza la niña fuera de la escuela. La
madre le dice que se pasa toda la tarde sentada con la compu, también se queda “chateando” hasta
tarde, que le cuesta dormirse. La madre dice que ella no entiende nada de informática pero que cree
que eso no le hace bien, que está siempre sola, que está nerviosa, ansiosa que está pendiente siempre
de los mensajitos que le llegan.
Usted nota a la niña muy introvertida, tímida, no ha hablado en toda la entrevista. Cuando le pregunta
cómo le va en la escuela, dice que bien “aunque este año mucho no le interesa estudiar”.
Mencione qué indicadores podrían hacerlo pensar en que Marianela puede estar sufriendo una situación
de acoso.
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pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 1 41
Conclusiones
El hostigamiento o acoso entre pares, o “bullying” en lengua inglesa, ha adquirido am-
plia visibilidad en estos últimos tiempos como resultado de la cobertura mediática de
casos recientes. No se trata de un fenómeno nuevo. Ya en 1970, Dan Olweus, autor de
las primeras investigaciones sobre “intimidación sistemática”, decía que el fenómeno
no era nuevo pero que había crecido. Es lo que denominábamos “tomar de punto”.
El acoso es una de las formas de violencia entre pares, no la única. También lo son las
burlas, las discriminaciones, los golpes, las agresiones verbales, que cuando no re-
caen en forma sistemática sobre el mismo sujeto no constituyen acoso. Y no por ello
son menos importantes
Aun así, el acoso existe y, al igual que con cualquier otra forma de violencia, es ne-
cesario que los adultos tomen conciencia de ello e intervengan para ponerle fin, ya
que muy difícilmente los chicos puedan hacerlo sin su presencia. Los docentes en las
escuelas pero también las familias y cualquier otro adulto comprometido con el creci-
miento y desarrollo de niños y jóvenes.
Más aún en la actualidad, ya que el fenómeno recoge el impacto que tienen las redes
sociales y las tecnologías de la información y las comunicaciones, en las relaciones
sociales y en las modalidades que asumen el conflicto y la violencia en las escuelas
(ciberacoso).
En las antípodas de estos planteos, el enfoque relacional reconoce que una manifesta-
ción de violencia tiene lugar no solamente por características de las personas involu-
cradas o por sus circunstancias individuales (su contexto social, el familiar, etc.) sino
fundamentalmente por las interacciones entre los sujetos y por el contexto en el que
éstas se producen. Esta afirmación no implica desconocer que existen características
subjetivas que acercan a los chicos a una u otra posición pero amplía los márgenes de
comprensión, al ubicar que los comportamientos son situacionales.
Desde una concepción de la salud en sentido amplio, el pediatra, como médico del
niño y de su familia, está ubicado en un lugar privilegiado para acompañar a las fami-
lias en la crianza de sus hijos. Esto significa orientarlas, desde el rol profesional, en la
generación de las condiciones necesarias para el desarrollo integral de la salud de sus
hijos. No sólo en relación con el acoso entre pares, sino con todo aquello que afecte a
la escolaridad de niños y jóvenes, y al modo en que se relacionan con los demás.
lecturas recomendadas
Armero Pedreira P, y cols. Acoso escolar. Revista Pediatría de atención primaria. Vol XIII,
N 52. Diciembre 2011.
Ley Nacional 26.892/13, Promoción de la convivencia y el abordaje de la conflictividad
social en las instituciones educativas.
Kaplan C. Una lectura sociopolítica y sociocultural de las violencias en la educación
escolar. Videoconferencia realizada en el marco del ciclo de videoconferencias Cátedra
Abierta del Observatorio Argentino de Violencia en las escuelas. Ministerio de Educación
de la Nación. 2013. Disponible en:
[Link]
Observatorio Argentino de violencia en las escuelas. Cátedra abierta. Aportes para pensar
la violencia en las escuelas. Ciclo de Videoconferencias. Violencia Escolar. I. Título, 2008.
Disponible en: [Link] /
Zelmanovich P. Violencia y desamparo. Videoconferencia realizada en el marco del ciclo
de videoconferencias Cátedra Abierta del Observatorio Argentino de Violencia en las Es-
cuelas. Ministerio de Educación de la Nación. 2011. Disponible en: [Link]
com/watch?v=ziJ5IkH71Ic
Bibliografía consultada
Ariza Crespín JM. El maltrato infantil entre iguales, Temas para la Educación, Revista
Digital para profesionales de la enseñanza, Andalucía, enero 2010.
Convención sobre los Derechos del Niño. Adoptada por la Asamblea General de las Na-
ciones Unidas el 20 de Noviembre de 1989.
del Río Pérez J, Bringue Sala X, Sádaba Chalezquer C, González D. Cyberbullying: un
análisis comparativo en estudiantes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú
y Venezuela, Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad y Literatura, Foro
Generaciones Interactivos, Universidad de Navarra.
Observatorio Argentino de Violencia en las Escuelas, Ministerio de Educación de la
Nación y UNSAM. La violencia en las escuelas. Un relevamiento desde la mirada de los
alumnos. Buenos Aires (2010).
Olweus D. Conductas de acoso y amenaza entre escolares. Ediciones Morata (1998).
Preámbulo de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud, 1948.
UNICEF-FLACSO. Clima, situaciones conflictivas y de violencia en escuelas secundarias
de gestión pública y privada del área metropolitana de Buenos Aires. Buenos Aires, 2011.
43
clave de respuestas
• Debe existir una relación asimétrica de poder entre quienes acosan y quien o quienes son acosados.
2. No son acoso las burlas, discriminaciones u otras agresiones ocasionales cuando tienen por objeto en
forma rotativa a distintos miembros del grupo, es decir, son dirigidas a un alumno en un momento y a
otro en otra ocasión. Tampoco es acoso, por ejemplo, las peleas a repetición entre dos jóvenes o entre
bandas de jóvenes que se la “tienen jurada”. En el primer caso porque la agresión no recae en el mismo
sujeto, en el segundo, porque si bien la agresión puede ser reiterada, perdurable en el tiempo, no se ob-
serva, al menos en principio, una clara asimetría de poder entre los involucrados.
44
clave de respuestas
3. Ciberacoso es aquel que se lleva a cabo a través de las redes sociales, teléfonos celulares u otras tec-
nologías de la información y comunicación. Son ejemplos de acoso en el espacio virtual: difundir fotos o
filmaciones que comprometen la privacidad de los sujetos, subir a Internet filmaciones o fotos de situa-
ciones de golpes o humillación, enviar mensajes ofensivos o amenazantes, abrir un falso perfil en Face-
book usurpando la identidad de otro; promover la exclusión de un miembro del curso como por ejemplo
alentar a no concurrir a su cumpleaños o la no participación en juegos deportivos, entre otros.
Citar a Juan y a sus papás para el próximo mes; y aclararles que le interesa mucho saber cómo sigue la
situación escolar de Juan.
2. Tal vez Ezequiel esté ocultando cierta dificultad que le presenta el estudio, generando miedo a sus com-
pañeros y creyéndose él mismo que no le interesa la escuela; esta es una manera en que muchos chicos
velan para sí y para el resto, la dificultad en la comprensión de los contenidos; es una forma de evitar ser
objeto de las burlas, o de estigmas como “burros”.
Se le puede pedir a la madre que venga la próxima semana con el padre de Ezequiel. En esa cita se debe
plantear que esta situación de amenazas de Ezequiel a su compañero debe terminarse; y se debe hablar
sobre la importancia de esto para la salud de su hijo.
Puede ser necesario derivar a Ezequiel a una psicopedagoga para evaluar su situación escolar y a una
consulta con una psicóloga. Aclarar a los padres que todo esto debe ser acompañado por el hacer de la
escuela; es decir, las maestras o la directora no pueden permitir que Ezequiel provoque a su compañero
todo el tiempo.
De la acción que realicen los adultos, ya sea padres y maestros, va a depender que Ezequiel pueda ir
haciéndose responsable de sus actos; por ahora siente que él les gana a los grandes y a los chicos, por
el miedo que genera su actitud; esto si no se resuelve es un verdadero problema para su crecimiento y
desarrollo, que como todo niño necesita de un adulto que pueda acompañarlo en ese proceso.
45
clave de respuestas
3. Marianela. Indicadores a tener en cuenta: cambio de carácter, ansiedad, cantidad de horas frente a la
pantalla, aislamiento. Pérdida de interés en el estudio.
Preguntar a Marianela sobre qué tipo de actividades hace toda la tarde en la PC. Si es usuaria de face-
book, cuántos amigos tiene, si son de la escuela, si siguen por face las peleas de la escuela. Indagar posi-
bles malos tratos o burlas o acoso en ella o en algún otro compañero. Preguntar si hay algún compañero
o compañera que la moleste, si esto ocurre preguntar si la maestra sabe o está al tanto de esta situación.
En esta entrevista o en una próxima preferiblemente con el padre también, comentar que usted sospe-
cha que Marianela puede estar involucrada en una situación de acoso, proponer a la madre que hable
con la maestra y le comente esta situación, que pregunten si en el aula los chicos se cargan o se agreden.
Sugerir que realicen este contacto con la escuela lo antes posible, que no dejen pasar el tiempo.
También trabajar las actividades que puede hacer la niña en el horario extraescolar, poner límites a la
cantidad de horas frente a pantallas y proponer otras actividades recreativas, artísticas o deportivas.
Esto además de ayudar a disminuir el sedentarismo puede ofrecer la posibilidad de nuevos amigos y en
escenarios en los que pueda ser reconocida.
Citar a esta familia en un mes para saber qué cosas han ocurrido y si han podido avanzar con la situación.
Capítulo
DETECCIÓN TEMPRANA
DEL CÁNCER PEDIÁTRICO
objetivos
esquema de contenidos
CÁNCER INFANTIL
Grupo de enfermedades de muy baja frecuencia, de características propias
bien definidas, cada una con tratamiento y pronóstico muy definido.
INTRODUCCIÓN
El cáncer en general, incluyendo todas las edades en niños y adultos es la segun-
da causa de muerte en Argentina y el mundo, precedida sólo por las enfermedades
cardiovasculares. En este universo merece nuestra atención el cáncer en la niñez y la
adolescencia, ya que si bien representan un porcentaje muy pequeño del total de los
cánceres (2-3 %) constituyen la segunda causa de muerte en menores de 15 años.
El número total de nuevos casos en niños menores de 15 años en nuestro país oscila
entre 1200 y 1300 por año. Conviene resaltar que ciertas formas de cáncer son espe-
cificas del niño (tumores embrionarios como retinoblastoma, nefroblastoma, neu-
roblastoma, hepatoblastoma, etc.) y, por el contrario, la mayoría de los cánceres del
adulto no existen en pediatría. El ROHA ha registrado los tipos de cáncer en la infancia
y su distribución por frecuencia de acuerdo a normas internacionales del International
Agency for Research on Cancer, de la que forma parte (ver Figuras 1 y 2).
La eficacia de la quimioterapia.
El enfoque multidisciplinario en el abordaje terapéutico.
La participación mayoritaria dentro del marco terapéutico de protocolos na-
cionales o internacionales.
Persisten algunos escollos que impiden mejorar esos resultados:
Diagnósticos tardíos por falta de alerta en el equipo de salud.
Insuficiente calidad en algunos servicios de atención.
Derivaciones retrasadas.
Problemas de accesibilidad a métodos diagnósticos y/o de tratamientos.
50 Scopinaro - Cacciavillano • DETECCIÓN TEMPRANA DEL CÁNCER PEDIÁTRICO
I. Leucemia 36,8%
V. Retinoblastoma 3,5%
Global Leucemia
Linfomas y t. reticuloendoteliales T. sistema nervioso central
Neuroblastomas y T. del SNP Retinoblastomas
Tumores renales Tumores hepáticos
Tumores óseos T. de partes blandas
T. de células germinales Carciomas y otros t. epiteliales
En relación a los diagnósticos tardíos por falta de alerta en el equipo de salud, nu-
merosos trabajos demuestran que, en la gran mayoría de los casos, el periodo que co-
rre entre la aparición del primer síntoma y la primera consulta médica es muy breve.
Contados problemas de accesibilidad hacen que este tiempo se prolongue. En cambio
el periodo entre la primera consulta médica y la llegada a un centro de referencia para
la patología es siempre, y por mucho, el responsable de la demora diagnóstica.
Otro factor importante que impide mejorar los resultados en cáncer infantil es la insufi-
ciente calidad en algunos servicios de atención. Un aporte esencial para la descripción
de la realidad vigente lo constituye el trabajo de Maria Felice y col.1 que se propuso:
El trabajo concluye con que es indispensable desarrollar políticas de salud para re-
vertir la elevada mortalidad en niños con cáncer en Argentina y que deben aplicarse
programas que incluyan reformas estructurales, formación de recursos humanos y
equipamiento, además de un trabajo colaborativo continuo.
El rol del pediatra es fundamental para prevenir, desde la niñez, el cáncer del adulto
y esto tendría un impacto sanitario trascendente.
Acerca de los factores ligados con hábitos y comportamientos de vida, varios deben
ser tenidos muy en cuenta desde la infancia y/o la adolescencia:
Si bien hay factores relacionados con el paciente y con los padres (socio-culturales),
en el diagnóstico temprano las mayores demoras se producen en el ámbito institu-
cional, es decir a partir de que los padres realizan la primera consulta en el centro de
atención hasta el diagnóstico oncológico. El trabajo organizado y coordinado ofrece
resultados concretos en la vida de cada paciente aumentando la posibilidad de cura y
mejorando a calidad de vida. Los casos avanzados requieren un tratamiento más con-
dicionante de secuelas en general, constituyendo un precio poco conveniente para la
curación.
Causas determinantes del cáncer del adulto han sido claramente demostradas (ta-
baco, alcohol, tóxicos, etc.). El rol, en cambio, de los factores predisponentes o de-
terminantes del cáncer infantil es muy difícil de establecer. En lo referente a factores
medioambientales los datos aun son de difícil o imposible interpretación. Hay es-
fuerzo permanente para esclarecer este punto en el que aun las evidencias son muy
escasas en pediatría. El rol de los factores genéticos, transmitidos por los padres, es
débil (menos del 10% de los casos) y los casos hereditarios son excepcionales, sin
embargo el retinoblastoma puede serlo en un porcentaje apreciable de los casos.
Anomalías constitucionales aumentan la frecuencia de cáncer, como por ejemplo la
trisomia 21 y riesgo de leucemia aguda. También se puede afirmar que el riesgo de
cáncer no aumenta en los hermanos del paciente pediátrico, así como tampoco en la
descendencia de los pacientes curados de un cáncer infantil respecto del resto de la
población.
En los últimos años, el mejor conocimiento del intrincado mecanismo del ciclo celular
ha permitido identificar proteínas que intervienen en forma antagónica, las que favo-
recen la mitosis (oncogenes) y aquellas que interrumpen el proceso (genes supreso-
res de tumores), lo que ha permitido definir al cáncer como una enfermedad genética
provocada por estimulación de los oncogenes, por inhibición de los genes supresores
de tumores o por una falla de los genes responsables de la reparación del ADN. Ade-
más, las proteínas protagonistas de la muerte celular programada (apoptosis) pueden
ser eludidas por las células neoplásicas en su intención de eternizarse.
El profesional del equipo de salud que tenga el primer contacto con el paciente, debe
tener conocimiento sobre el tema, debe estar capacitado para pensar en esta enfer-
medad con el objetivo de realizar un diagnóstico de sospecha oportuno y una deriva-
ción adecuada y temprana al especialista o a un centro de referencia.
La edad es otro factor importante, los niños mayores y adolescentes, pueden llegar
a ocultar los síntomas a sus padres, por pudor, como por ejemplo en el caso de los
tumores testiculares en los que también se observa una importante demora diag-
nóstica.
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 2 55
Los pacientes con Síndrome de Down tienen una incidencia de leucemia aguda entre 10 y
20 veces superior a la de la población general.
Niña de 7 años que consulta por dolores óseos generalizados y fiebre sobre todo por
la tarde, sin un foco clínico evidente. El hemograma revela una ligera anemia. Es estu-
diada por su pediatra, pensando en causas infecciosas y reumatológicas. Al cuadro se
le agrega decaimiento y palidez cutáneo mucosa, se repite hemograma y se constata
leucocitosis, anemia. Es derivada a hematólogo quien realiza punción aspiración de
médula ósea, que confirma diagnóstico, de Leucemia Linfoblástica Aguda.
Alteraciones hematológicas. Una de las formas de presentación de las enfermeda-
des neoplásicas son las alteraciones hematológicas, manifestadas por leucopenias/
linfocitosis, anemias, trombocitopenia, palidez y sangrados (petequias, hematomas,
sangrados activos no relacionados a traumatismos), debidas a fallo por compromiso
medular, como la observada en leucemias/linfomas o en metástasis de tumores sóli-
dos (neuroblastoma, sarcoma de Ewing).
58 Scopinaro - Cacciavillano • DETECCIÓN TEMPRANA DEL CÁNCER PEDIÁTRICO
signos de sangrado
hepato-esplenomegalia
Paciente de 12 años de edad que consulta por cuadro de dificultad respiratoria agu-
da, a la auscultación se constata obstrucción leve y se indica tratamiento sintomático.
El paciente no mejora y continúa con dificultad para respirar sobre todo con los
ejercicios. Ante la persistencia de los síntomas la madre consulta a la guardia de un
hospital, al examen físico se constata hepatomegalia y adenopatías de más de 2 cm
cervicales y axilares. Se realiza una RX de tórax donde se observa ensanchamiento
mediastinal. Diagnóstico presuntivo: Linfoma.
Los tumores óseos y los que se originan en la pared torácica se presentan como
masas propiamente dichas, destrucciones óseas, o aplastamientos vertebrales.
66 Scopinaro - Cacciavillano • DETECCIÓN TEMPRANA DEL CÁNCER PEDIÁTRICO
Figura 5. RMN con contraste que muestra: compresión medular secundaria a masa
paravertebral
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 2 67
El paciente deber ser derivado a un centro de alta complejidad que cuente con tera-
pia intensiva, con un médico hemato-oncólogo, y un equipo médico entrenado en el
manejo de estas situaciones.
Ante la presencia de una masa abdominal el pediatra debe tener en cuenta la edad de
presentación, los síntomas asociados y los sitios abdominales de localización.
En los lactantes menores de 6 meses, si bien existe patología de origen tumoral malig-
na, la gran mayoría de las masas son benignas, debidas a malformaciones congénitas.
En este grupo etario es importante destacar la presencia de nódulos subcutáneos
rojo-violáceos, acompañados o no de hepatomegalia, siendo los diagnósticos diferen-
ciales una forma especial de neuroblastoma o las leucemias.
Las masas centro abdominales de rápido crecimiento orientan a linfomas como diag-
nóstico presuntivo. Otra forma de presentación abdominal de los linfomas es la inva-
ginación intestinal.
Niña de 3 años de edad, cuya madre nota durante el baño una tumoración en el
abdomen. Consulta a su pediatra: el examen clínico de la niña es muy dificultoso, por
ofrecer resistencia a la palpación. Por encontrarla el pediatra en muy buen estado ge-
neral y asintomática, no da importancia al dato de la madre. A los pocos días la madre
nota orinas más oscuras, que al realizar una nueva consulta se constata que se trata
de hematuria, se realiza una ecografía abdominal, que evidencia masa de origen renal.
Diagnóstico presuntivo: Tumor de Wilms.
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 2 69
Figura 6. TAC de abdomen con contraste que muestra masa heterogénea que
corresponde a tumor del riñón derecho
Niño de 5 años de edad, que es llevado a la consulta por guardia, por presentar
“renguera” y dolor en cadera. Es evaluado por ortopedista, quien solicita RX de ambas
caderas y fémures no constando patología ósea. Al persistir lo síntomas realiza con-
sulta con su pediatra, quien indica analgésicos. Luego de 72 horas la madre consulta a
un Servicio de Emergencias pediátrico, donde se solicita una ecografía abdomino-pel-
viana, por diagnóstico presuntivo de abceso del psoas, y se constata la masa pelviana.
Por intermedio de una biopsia quirúrgica se diagnostica: rabdomiosarcoma.
Tumores de retroperitoneo. Los tumores que se localizan en el retroperitoneo
pueden producir una compresión medular, al invadir los agujeros de conjunción, la
presentación clínica inicial es el dolor dorso-lumbar, las manifestaciones neurológicas
tales como paresias, pérdida de control de esfínteres o de su tonicidad, son síntomas
tardíos.
SÍ
Niño de 5 años de edad, que comienza con dolor en la “cintura”, que no lo deja dor-
mir, ni jugar. Es evaluado por pediatra, quien indica analgésicos comunes, no cede
el dolor, diagnóstico presuntivo inicial infección urinaria. Continua con dolor, y los
padres notan que mueve menos las piernas. RMN constata masa paravertebral con
compresión medular, Diagnóstico probable: Sarcoma de Ewing.
La radiografía simple de abdomen y las ecografías son los métodos complementarios
iniciales a solicitar. Una vez sospechada la presencia de una masa es necesario deri-
var al paciente un centro de referencia sin efectuar otras prácticas que puedan demo-
rar el diagnóstico.
Masa abdominal de rápido crecimiento es considerada una urgencia médica que debe ser
derivada al hemato-oncólogo.
La localización más frecuente de los tumores óseos son las extremidades, si bien se
pueden presentar en cualquier localización (columna, pelvis), afectan principalmente
a adolescentes.
Paciente de 14 años de edad que consulta por dolor en rodilla derecha, refiere an-
tecedente de traumatismo, la madre le indica analgésicos, pero el dolor persiste y se
hace mas intenso, consulta a su médico, que considera que se puede deber a dolores
de crecimiento, al mes aparece la rodilla con mayor volumen, sin signos de flogosis.
Consulta nuevamente se realiza RX donde observa reacción con disrupción del pe-
riostio, con lesión osteolítica concomitante.
Diagnóstico presuntivo: Osteosarcoma.
72 Scopinaro - Cacciavillano • DETECCIÓN TEMPRANA DEL CÁNCER PEDIÁTRICO
Cefaleas. La cefalea es uno de los síntomas más comunes en pediatría, muy in-
frecuentemente es causada por un tumor. A pesar de esto siempre es importante
descartar una causa tumoral. La cefalea es producida por obstrucción de drenaje
del líquido cefalorraquídeo (hidrocefalia) y la presencia de masa en el SNC. ¿Cuándo
sospechar que la cefalea puede deberse a un origen tumoral?
Estrabismo.
Pérdidas de fuerza muscular (paresias/plejías).
Pérdidas de pautas madurativas.
Alteraciones de la marcha y equilibrio.
Trastornos deglutorios, parálisis facial, déficit motores focales.
Tortícolis (como tentativa de acomodación por alteraciones visuales).
Abombamiento de fontanela, aumento del perímetro cefálico, en lactantes.
Alteraciones hormonales, pubertad precoz, y diabetes insípida en tumores
localizados en hipotálamo.
Niña de 6 meses de edad, cuya madre nota un reflejo blanquecino en el ojo derecho
al tomarle las fotos; si bien la madre se encuentra preocupada, el pediatra tiende a
calmarla, con el tiempo aparece estrabismo del mismo ojo, interpretado como fisioló-
gico. Los padres consultan a un oftalmólogo quien realiza fondo de ojo con anestesia
y se diagnostica un tumor en la retina. Diagnóstico presuntivo: Retinoblastoma.
casos clínicos
Los siguientes casos clínicos se presentan con la intención de ejemplificar el proceso
de atención de pacientes con enfermedad oncológica.
Andrea, 10 años
Paciente previamente sana, sin antecedentes hereditarios ni personales de importan-
cia. Consulta al Hospital por presentar tres meses de evolución de vómitos matinales
asociado a cefaleas de moderada intensidad. Consultó en varias oportunidades con
pediatra y oftalmólogo. Le indicaron lentes, pero al no notar los padres mejoría de los
síntomas y agregarse desviación de la comisura labial y somnoliencia, consulta a un
neurólogo que le realiza un fondo de ojos, donde se constata edema de papila bilateral.
Examen físico: eutrófica, lúcida, ubicada en tiempo y espacio, ataxia, paralisis facial.
Se solicita TAC de cerebro con contraste que evidencia lesión en fosa posterior con
refuerzo con contraste.
Se realiza resección quirúrgica de masa en forma completa.
Diagnóstico: Meduloblastoma.
Ezequiel, 12 años
Ingresa derivado de consultorio privado por dolor abdominal, con el antecedente de
haber presentado 15 días antes un traumatismo abdominal. Se queja de dolor lumbar
izquierdo desde hace una semana, astenia y anorexia. No refiere hematuria y presenta
varicocele de 2 años de evolución.
Exámenes complementarios:
LDH 1370 UI/L.
Uremia 0,35 g/l.
Creatininemia 1,09 mg/dl.
GB 5.510/mm3 Hto 38% gr/dl Plaquetas 239.000/mm3.
Eritrosedimentación 18 mm/hora.
Orina: sin hematuria.
TAC : - Cráneo: sin alteraciones.
- Tórax: imagen nodulillares a nivel pulmonar. Ensanchamiento de
mediastino (conglomerado ganglionar).
- Abdomen y pelvis: masa tumoral abdominal retroperitoneal izquierda.
- Adenomegalias retroperitoneales rodeando los grandes vasos. Imagen
nodular hepática.
Se realiza biopsia por punción. Informe de patología: tumor de células
redondas pequeñas y azules.
Diagnóstico: Rabdomiosarcoma.
25/01/2011: TAC de tórax: Consolidación del espacio aéreo con presencia de bronco-
grama aéreo que compromete el lóbulo pulmonar inferior derecho, atelectasia masiva
del pulmón derecho. Colecciones pleurales derechas tabicadas, engrosamiento pleu-
ral. Timo aumentado de tamaño. Adenomegalias mediastinales y axilares.
29/01/2011: Pasa a UCIM, Síndrome VCS, derrame pleural derecho y pericárdico (co-
lapso de AI, SIV disquinético). Se inicia tratamiento con corticoides y medidas de lisis
tumoral con diagnóstico presuntivo de LINFOMA.
Pedro, 3 años
Etnia Toba, derivado de puesto sanitario por constipación crónica y desnutrición para
interconsulta con Gastroenterología y Nutrición.
Paciente que ingresa grave, en mal estado general, desnutrido marasmático grave, y
con marcada palidez cutáneo mucosa, piel seca opaca, cabellos finos, secos, desco-
loridos. Resaltos óseos visibles, rosario costal, glúteos en bolsa de tabaco. En cuello
se observan y palpan adenomegalias, una supraclavicular izquierda de 2 x 2 cm de
diámetro. Abdomen globuloso, tenso, doloroso, hígado a 7 cm del reborde costal, se
palpa masa que ocupa todo hemiabdomen izquierdo que pasa la línea media exten-
diéndose a flanco derecho, con edema escrotal izquierdo.
Laboratorio de ingreso:
Función hepática y renal normal.
Albúmina 2,9 gr/dl.
Coagulograma alterado.
Hemograma: GB 11.970/mm3, 70/1/27/2 , Hto 26% gr/dl, Hb 7,1 gr/l,
plaquetas 486.000/mm3.
LDH 6.220 UI/L.
80 Scopinaro - Cacciavillano • DETECCIÓN TEMPRANA DEL CÁNCER PEDIÁTRICO
Serologías negativas.
Lavados gástricos negativo.
Radiografía de tórax: Imagen densa no homógenea en campo superior y medio dere-
chos y otra imagen densa en campo inferior izquierdo.
Motivos por el cual se solicita TAC:
Tórax: Conglomerado de adenomegalias en hueco supraclavicular izquierda, de
3,5 cm, desplaza la tráquea y estructuras vasculares. Formación de aspecto tumoral
de 3 x 2,5 cm, en mediastino posterior, a nivel paraespinal izquierda, que toma amplio
contacto con la columna vertebral, aorta torácica descendente y esófago. Extensión
hacia abdomen.
autoevaluación
Referencias
1. recuperación completa que se logra en el 65% del total de los niños con cáncer.
2. tipo de tumores frecuente en los niños, que incluye retinoblastoma, neuroblastoma y otros.
3. forma de cáncer específico de los niños, uno de los tumores embrionarios.
4. primera causa de muerte en niños de 5-15 años.
5. tasa de muertes a causa de una enfermedad determinada, se dice de la enfermedad.
6. forma de cáncer específico de los niños, otro de los tumores embrionarios.
7. tratamiento farmacológico del cáncer que ha demostrado su eficacia.
8. tipo de prevención que procura detectar la enfermedad la enfermedad en sus estadios iniciales.
9. nivel de calidad de los servicios para atender este tipo de pacientes.
10. característica de los servicios de salud, posibilidad de la población para acceder al diagnóstico y
tratamiento que necesita.
11. genes responsables de la transformación de una célula normal en una maligna que desarrollará un
determinado tipo de cáncer.
12. muerte celular programada.
13. proceso de desarrollo de un tumor, depende de múltiples factores.
14. enfermedad maligna más frecuente en la infancia.
82
autoevaluación
Referencias
autoevaluación
V F
3. En Argentina, en 2010, alrededor de 450-500 niños y adolescentes fallecieron por cáncer.
V F
4. En Argentina se producen, por año, unos 1.200 nuevos casos de cáncer entre los menores de 15 años.
V F
5. Las mayores demoras diagnósticas se producen en el ámbito institucional, a partir de la primera
consulta realizada por los padres en un centro asistencial.
V F
6. Los hermanos de un paciente oncológico pediátrico tienen más riesgo de padecer la enfermedad.
V F
7. Los factores genéticos transmitidos por los padres son determinantes en todos los tipos de cáncer infan-
til.
V F
8. La prevención secundaria se focaliza en la detección del cáncer en sus estadios iniciales.
V F
9. Los hijos de pacientes curados de cáncer infantil tienen más riesgo de desarrollar la enfermedad que el
resto de la población.
V F
10. Los tumores del SNC son la enfermedad maligna más frecuente entre los menores de 15 años.
V F
11. Un 10% de las causas de fiebre de origen desconocido son atribuidas a procesos neoplásicos.
V F
12. Ante cefaleas asociadas a vómitos matinales, o a alteraciones del crecimiento o a diabetes insípida se
debe sospechar origen tumoral.
84
autoevaluación
V F
13. Los tumores hepáticos son más frecuentes que los tumores de partes blandas.
V F
14. Si un paciente con clínica respiratoria no responde al tratamiento instituido se debe revisar el
diagnóstico y considerar sospecha de cáncer.
V F
15. La demora en el diagnóstico del cáncer en los niños se debe, en gran medida, a un bajo índice
de sospecha por parte del pediatra.
V F
Escribir en los espacios en blanco las palabras que correspondan para formar
un texto correcto
1. Se ha definido el cáncer como una enfermedad genética provocada por la ………...............................……. de
los oncogenes, por la ……………….................…….. de los genes supresores de tumores o por una falla de los
genes responsables de la …………………..........…………… del ADN.
[Link] célula neoplásica acumula mutaciones en su genoma, activa oncogenes, inactiva genes
……..............…………………, modifica el ciclo celular, altera su fenotipo, crece y prolifera sin control,
…….......................……. los mecanismos de la apoptosis y elude el sistema inmune.
3. Los signos y síntomas más frecuentes que deben alertar ante la posibilidad de cáncer y que requieren
estudios son:
- …….......................…….…….......................…….
- alteraciones hematológicas
- …….......................…….…….......................…….
- …….......................…….…….......................…….
- sintomatología musculoesquelética
- …….......................…….…….......................…….
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 2 85
Conclusiones
Los tumores en pediatría son potencialmente curables, un diagnóstico oportuno y un
tratamiento adecuado mejoran las posibilidades. Es fundamental un elevado índice de
sospecha inicial, por parte de los pediatras, basado en los signos y síntomas de
presentación más frecuentes.
Se han logrado grandes avances en los últimos años, con mejores tasas de curación,
pero esto implica muchas veces secuelas físicas, psicológicas y sociales, que requie-
ren un tratamiento y seguimiento a largo plazo. Acortar el tiempo entre la primera
consulta y la derivación oportuna al especialista o institución para el diagnóstico,
ayudará también a disminuir las secuelas.
lecturas recomendadas
¿Cuándo sospechar cáncer en el niño? ROHA. Instituto Nacional del Cáncer Argentina.
[Link]
ROHA/Cuando_Sospechar_Cncer_en_los_ninios.pdf
Página web Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos de Norteamérica.
[Link]
Rocco Roberto. PRONAP Módulo 1, Capítulo 3. Año 2002. Adenomegalias. Páginas 58-83.
[Link]
co/Pediatria/Soporte_Pediatrico_para_el_paciente_Oncologico_Febrero_2013.pdf
Bibliografía consultada
García Hernández B. Sospecha de cáncer en Pediatría. Pediatr Integral 2008; XII (6):537-
544.
López Almaraz R. Detección y derivación precoz de niños con sospecha de cáncer. BSCP
Can Ped 2007; 31(1):7-21.
Losa Frias V, Garcia Sánchez A.M, Navas A PI, Zamora Gómez M. Detección precoz de
cáncer en Atención Primaria. Pediatr Integral 2012; XVI(6):441-452.
Pizzo P, Poplack D. Principles and Practice of Pediatric Oncology. Sixth Edition. 2011.
Chapter 6 Clinical Assessment and Differential Diagnosis of the Child with Suspected
Cancer. Pages 123-137.
Villaroel M. Diagnóstico precoz en el cáncer infantil. Rev Med Clin Condes 2006;17(2):
60-5.
87
clave de respuestas
clave de respuestas
8. Verdadero.
9. Falso. No existe evidencia al respecto.
10. Falso. La más frecuente es la leucemia aguda. Estos tumores ocupan el segundo lugar con el 18% de
los casos.
11. Verdadero.
12. Verdadero.
13. Falso. Los tumores de partes blandas representan el 6% de los casos mientras que sólo el 1,4% de los
casos corresponde a tumores hepáticos.
14. Verdadero.
15. Verdadero.
Escribir en los espacios en blanco las palabras que correspondan para formar
un texto correcto
1. Se ha definido el cáncer como una enfermedad genética provocada por la estimulación de los oncoge-
nes, por la inhibición de los genes supresores de tumores o por una falla de los genes responsables de
la reparación del ADN.
2. La célula neoplásica acumula mutaciones en su genoma, activa oncogenes, inactiva genes supresores
modifica el ciclo celular, altera su fenotipo, crece y prolifera sin control, inhibe los mecanismos de la
apoptosis y elude el sistema inmune.
3. Los signos y síntomas más frecuentes que deben alertar ante la posibilidad de cáncer y que requieren
estudios son:
- fiebre prolongada
- alteraciones hematológicas
- linfoadenopatías
- mediastinales, abdominales, de partes blandas
- sintomatología musculoesquelética
- cefaleas y alteraciones oculares
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 2 89
ANEXO 1
¿CÓMO ACTUAR ANTE LA SOSPECHA DE UNA ENFERMEDAD ONCOLÓGICA?
primera consulta
EQUIPO DE SALUD
Signos y síntomas frecuentes
EMERGENCIA NO
SOSPECHA DE SEGUIMIENTO
CENTRO DE ALTA ENFERMEDAD ONCOLÓGICA DEL CASO
COMPLEJIDAD PROVINCIAL
ONCÓLOGO PEDIATRA NO
REFERENTE PROVINCIAL
CONFIRMACIÓN
DE DIAGNÓSTICO
Si el paciente debe ser derivado, informar a la familia sobre cual es el motivo o sospe-
cha médica.
ANEXO 2
CENTROS A NIVEL NACIONAL, QUE CUENTAN CON SERVICIOS DE
HEMATOLOGÍA Y ONCOLOGÍA PEDIÁTRICA
NEUQUEN
TUCUMAN
Sub-sector Público
Hospital del Niño Jesús
Hospital Provincial "Dr. Castro Rendón"
Sub-sector Privado
TIERRA DEL FUEGO
Clínica Pediátrica San Lucas
Clínica de Especialidades Médicas Privada,
CEMEP (Río Grande)
SALTA
Hospital Público Materno Infantil
Capítulo
IMPACTO ALEJADO DE
LA LACTANCIA MATERNA
objetivos
esquema de contenidos
Lactancia Materna
Enfermedades Desarrollo
crónicas cognitivo e
no transmisibles inteligencia
Enfermedades
Metabolismo Cáncer de mama Enfermedad de
crónicas no
y salud ósea y de ovario Alzheimer
transmisibles
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 3 95
INTRODUCCIÓN
El amamantamiento es la forma óptima y natural de alimentar al lactante. Además de
macro y micronutrientes en su justa medida, brinda hormonas, factores de crecimien-
to, citoquinas, células, anticuerpos, y otros compuestos bioactivos que van cambian-
do y adecuándose en el tiempo a medida que el niño crece. La composición de la leche
materna esta influenciada por la edad gestacional y la edad posnatal del bebé y por el
estado de salud y nutricional de la madre.
Los niños amamantados son más saludables que aquellos que reciben otras formas de
alimentación y la información disponible indica que los beneficios sobre la salud presen-
tan un impacto tanto inmediato, como a mediano y largo plazo en la vida adulta.
El impacto del amamantamiento no es sólo para el niño, sino también a largo plazo
para la salud de la madre. El bien común de la madre y el niño quizás pueda sintetizar-
se en el vínculo entre ambos.
La revisión de la bibliografía permite identificar los siguientes temas sobre la salud del
niño:
Siempre se tendrá en cuenta en los estudios que están en juego los estímulos del
sistema inmunológico y los factores socio ambientales, así como la situación socioe-
conómica, el número de convivientes, la higiene, o el acceso al agua potable y cloacas,
los que pueden ser importantes factores confusores tratándose de estudios observa-
cionales. Si bien la hipótesis de la higiene es motivo de debate, pareciera que la falta
de exposición a agentes infecciosos incrementa la susceptibilidad al desarrollo de
enfermedades alérgicas.
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 3 97
Los más de 100 oligosacáridos presentes en la leche materna, muchos de ellos con cono-
cido efecto prebiótico, constituyen un estimulo importante para el sistema inmunológico.
La lactancia materna por tres meses al menos tiene un efecto protector sobre la
dermatitis atópica. Ha sido probada una disminución del riesgo en niños con historia
familiar de enfermedades atópicas, nácidos de término en países desarrollados.
Del mismo modo el amamantamiento por un periodo igual o mayor a tres meses está
asociado a la disminución del riesgo de desarrollar asma en niños con una historia
familiar positiva. Pero también la disminución del riesgo se halló en niños sin historia
familiar de asma.
La diabetes tipo 1 resulta de la pérdida de producción de insulina desde las células β
de los islotes pancreáticos o la destrucción de las mismas. Ciertos factores dietéticos,
infecciones virales, parecen inducir procesos inmunológicos que atacan las células β.
Los mecanismos de protección sobre la diabetes tipo 1 atribuidos a la leche materna
incluyen inmunidad pasiva provista por anticuerpos de la Ig A secretoria, incremento
de la proliferación de células β respecto de niños alimentados con fórmulas, o retardo
en la exposición a antígenos alimentarios, en particular la β lactoglobulina (proteína de
leche de vaca), en niños amamantados.
Según diversos autores el riesgo de desarrollar diabetes tipo 1 disminuye significativa-
mente en quienes fueron amamantados más de tres meses que en los amamantados
menos de tres meses. A pesar que diversos autores sugieren que la diabetes tipo 1
es más probable cuanto menor es la duración del amamantamiento, los resultados
deben todavía interpretarse con cuidado hasta descartarse todos los factores poten-
cialmente confusores.
Otra de las enfermedades relacionadas al sistema inmunológico es la leucemia. Inves-
tigaciones de distintos autores (Kwan ML, 2005; Martin RM, 2005) obtuvieron resul-
tados que muestran una disminución del riesgo de desarrollar leucemia en niños que
estuvieron expuestos a factores predictivos que afectaran el funcionamiento tempra-
no del sistema inmune, que incluyó vacunas, enfermedades, medicaciones y patrón
de alimentación al seno materno.
Sin embargo la Leucemia linfoblástica aguda no parece ser alcanzada por la protec-
ción del amamantamiento, y algunos autores hacen referencia a una débil, o insufi-
ciente evidencia para afirmar que el amamantamiento tiene un efecto protector en
enfermedades malignas como la leucemia.
Resultados similares fueron observados más recientemente por Victora y cols. en una
población brasilera, mostrando un aumento significativo del crecimiento en relación a
la duración de la lactancia hasta los 11 meses.
Información reciente hace referencia a los componentes bio activos (hormonas y fac-
tores de crecimiento) presentes en la leche materna, como grelina, leptina e insuline
like growth factor-1 (IGF-1) que están comprometidos en la regulación del apetito, la
ingesta, el metabolismo y la composición corporal. Estos componentes, que no están
presentes en la fórmulas que sustituyen la leche materna, podrían explicar los hallaz-
gos de estudios epidemiológicos que muestran que los niños que son amamantados
presentan una mayor talla en la vida adulta.
Los nutrientes de la leche materna pueden tener efectos positivos a largo plazo sobre el
desarrollo intelectual y cognitivo.
Los primeros sustratos sobre los que se basó la hipótesis de las ventajas del ama-
mantamiento fueron los ácidos grasos de cadena larga hallados en la leche materna,
específicamente ácido docosahexaenoico (DHA) y ácido araquidónico (AA). Juntos
DHA y AA representan aproximadamente 20% del contenido de los ácidos grasos
del cerebro y están comprometidos en el neurodesarrollo temprano, promoviendo el
desarrollo neuronal, reparación y mielinización.
El feto, el neonato y el lactante deben recibir ácidos grasos poliinsaturados para lograr el
óptimo desarrollo visual, auditivo y cognitivo.
(por acción de las desaturasas). Los ácidos grasos esenciales (AGE) son aquellos que
el organismo no puede sintetizar, por lo que deben obtenerse por medio de la dieta.
Se trata de ácidos grasos poliinsaturados. No pueden sintetizarse por inmadurez del
sistema enzimático en etapas tempranas de la vida (cuando es fundamental la síntesis
de AGE, e incorporación al sistema nervioso central).
Numerosas publicaciones comunicaron experiencias en aumentar el contenido de DHA
en la leche y de esa forma mejorar el desarrollo de los niños amamantados. Se reco-
mendó suplementación con 100 a 200 mg de DHA durante mas de 3 meses posparto,
y se demostró que el DHA en la leche materna y en plasma del lactante fue significati-
vamente superior que los que no recibieron suplementación con DHA. Los resultados
sugieren que la mayor ingesta de ácidos grasos esenciales tendría efectos benéficos.
El ácido palmítico (ácido hexadecanoico) es un componente importante de la leche
materna; representa alrededor del 25% de los lípidos en su composición, de los cuales
60-85% se encuentra en la posición 2 del triacilglicerol (sn-2). Los sustitutos de la le-
che materna utilizan aceites vegetales: el agregado de aceite de palma (alto contenido
de ácido palmítico) permite lograr una formulación más cercana a la composición de
los lípidos de la leche materna. Llegan entonces a tener mas de 20% de ácido palmíti-
co pero presentan sólo alrededor de 15% en la posición Sn-2. Sólo logran tener alrede-
dor de 40% del ácido palmítico en la posición sn-2 las fórmulas que contienen grasa
láctea, o las que presentan lípidos estructurados artificialmente.
La importancia de esta posición es que al llegar a la luz intestinal los triglicéridos son
atacados por las lipasas que actúan en la posición 1 y 3, dejando 2 moléculas de ácido
palmítico libre y un mono glicérido. Este último es bien absorbido y ese ácido palmíti-
co posteriormente se incorpora a la membrana del glóbulo rojo, reflejo de la incorpo-
ración de lípidos al SNC. Los ácidos palmíticos libres se unen al calcio, en un proceso
conocido como saponificación, y se eliminan en materia fecal.
El ácido palmítico además de ser unos de los lípidos mas abundantes en el SNC, y par-
ticipar del proceso de mielinización, tiene la capacidad de desencadenar el proceso
de palmitoilación. Este proceso es el que permite el movimiento de algunas proteínas
dentro del importante componente lipídico del SNC.
La colina es participe necesario de la síntesis del neurotransmisor acetilcolina.
El hierro ha sido fuertemente involucrado en los procesos de neurodesarrollo. Se
demostró que su deficiencia provoca una permanente deficiencia en el número de re-
ceptores de dopamina y empeoramiento de la neurotransmisión. Estos cambios están
relacionados con el comportamiento y el patrón de sueño-vigilia, y los animales de
experimentación, con sus depósitos de hierro deplecionados, también presentan una
respuesta anormal al estrés.
En niños con anemia por deficiencia de hierro se halló una transmisión más lenta a
través de la vía auditiva del tronco cerebral (potenciales evocados), y se lo relacionó
con hipomielinización.
Tanto el ácido docosahexaenoico, el ácido araquidónico, la colina, el ácido palmítico y
el hierro participan desde la gestación en los procesos de neurogénesis, glicogénesis,
sinaptogénesis y mielinización.
Otros autores hacen referencia a otros componentes de la leche materna como la
taurina, Insulin like Growth Factor (IGF) y sus proteínas transportadoras (IGFBP).
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 3 103
También los ácidos grasos oleico y esteárico, el colesterol, el iodo, el cobre, el zinc y
algunas vitaminas son posibles factores beneficiosos en la leche materna.
Es oportuno mencionar que los resultados sobre los beneficios del amamantamiento
en recién nácidos pretérmino a mediano y largo plazo fueron también probados con
mayor evidencia.
Un reciente meta-análisis sugiere que hay una relación inversa estadísticamente significa-
tiva de la duración de la lactancia materna y el riesgo de diabetes tipo 2. (Aune D, 2014).
Durante el embarazo las mujeres ganan grasa visceral. Los estudios que analizan el
impacto de la lactancia materna sobre la composición corporal materna no son con-
cluyentes; las investigaciones han estado dirigidas a examinar si la lactancia materna
se asocia con la adiposidad visceral varios años después del embarazo. Se incluye-
ron mujeres de 45 a 58 años, que estaban libres de enfermedad cardiovascular y no
habían usado anticonceptivos orales o terapia de reemplazo hormonal en los 3 meses
104 Horacio Federico González • IMPACTO ALEJADO DE LA LACTANCIA MATERNA
Los estudios sobre el impacto de la lactancia sobre la salud ósea surgen por la trans-
ferencia de calcio de la madre al feto y el lactante que se produce durante el embarazo
y la lactancia, situación que abre la posibilidad de aumentar el riesgo de osteoporosis
de la madre mas tardíamente, en periodos alejados. Durante el embarazo, aumenta la
absorción intestinal de calcio para satisfacer gran parte de las necesidades de calcio
del feto. El calcio es necesario para la producción de leche materna. Las demandas de
calcio se satisfacen a través de la conservación de calcio renal y, en mayor medida,
por la movilización del calcio óseo materno. Las mujeres experimentan una pérdida
transitoria de aproximadamente 3-7% de su densidad mineral ósea durante la lactan-
cia, que se recupera luego del destete. La velocidad y el grado de recuperación se ven
influidos por la duración de la lactancia y amenorrea posparto y se diferencian por el
sitio del esqueleto desde donde se moviliza el calcio. La ingesta adicional de calcio no
previene la pérdida ósea durante la lactancia. La recuperación ósea es completa para
la mayoría de las mujeres y se produce incluso con espacios intergenésicos de corta
duración. Los estudios epidemiológicos han encontrado que el embarazo y la lactan-
cia no se asocian con un mayor riesgo de fracturas osteoporóticas. Es importante
destacar que también las madres adolescentes tienen capacidad de amamantar y
recuperar la densidad mineral ósea que disminuye durante el periodo de lactancia.
Hay una reducción del riesgo de cáncer de mama en las mujeres que amamantaron.
Enfermedad de Alzheimer
Otras asociaciones fueron descriptas entre amamantamiento y el desarrollo de en-
fermedades en la vida adulta. Recientemente se han desarrollado muchas investiga-
ciones respecto al riesgo de demencia y su vinculación con las hormonas. Resultan
interesantes los resultados de un estudio realizado por Fox M y publicado en 2013, en
una cohorte de Inglaterra que muestra como la historia reproductiva puede incluirse
entre los factores etiológicos de la Enfermedad de Alzheimer. Las mujeres que ama-
mantaban tuvieron una reducción significativa del riesgo, respecto de las que no lo
hacían. La lactancia materna es un importante modificador de la exposición hormonal
endógena para las madres.
106
autoevaluación
Referencias
1. Pesquisa, indagación.
2. Dar el pecho.
3. Proteínas especiales que se encuentran en el interior y sobre la superficie de ciertas células del cuerpo,
incluidas las células mamarias … actúan como un interruptor que activa o desactiva una función particu-
lar en la célula.
4. Conjunto de herramientas estadísticas que son útiles para sintetizar los datos de una colección de estudios.
5. Proporción de individuos de un grupo o de una población que presentan una característica o evento
determinado en un momento o período determinado.
autoevaluación
8. Enfermedad definida por la OMS como índice de masa corporal igual o superior a 30 kg/m².
9. Enfermedad maligna que provoca un aumento incontrolado de leucocitos.
10. Lípido que se encuentra en los tejidos corporales y en el plasma sanguíneo de los vertebrados.
Se presenta en altas concentraciones en el hígado, médula espinal, páncreas y cerebro.
15. Niño que mama o que está en edad de mamar o alimentarse con leche.
16. Cumple funciones de neurotransmisor en el sistema nervioso central; es también una neurohormona
liberada por el hipotálamo y su función principal en éste, es inhibir la liberación de prolactina del lóbulo
anterior de la hipófisis.
17. Mielogénesis. Proceso de formación de una vaina alrededor del axón ocilindro-eje de la neurona o
célula nerviosa.
18. Enfermedades provocadas por microorganismo (bacterias, hongos, virus) o por priones.
19. Hormona que interviene en el aprovechamiento metabólico de los nutrientes.
20. Conjunto de trastornos metabólicos que afecta a diferentes órganos y tejidos, dura toda la vida y se
caracteriza por un aumento de los niveles de glucosa en sangre.
108
autoevaluación
VF
[Link] lactancia materna se reconoce como la forma de accesibilidad nutricional más equitativa.
VF
3. El beneficio a largo plazo más importante de la lactancia materna es la protección contra infecciones.
VF
4. La lactancia materna por al menos tres meses tiene un efecto protector sobre la dermatitis atópica.
VF
5. El riesgo de desarrollar diabetes tipo 1 disminuye en quienes fueron amamantados más de tres meses.
VF
6. La duración de la lactancia materna se asoció inversamente con el riesgo de sobrepeso.
VF
7. La lactancia materna contribuye a la prevención de la talla baja.
VF
8. Existe una asociación positiva entre lactancia materna y mejor desempeño en las pruebas de inteligencia.
VF
9. La ingesta adicional de calcio no previene la pérdida ósea durante la lactancia.
VF
10. El factor de protección individual más consistentemente asociado con cáncer de mama, es la mayor
duración de la lactancia materna.
VF
109
autoevaluación
Escriba su respuesta
1. Expliqueporqué el amamantamiento crea un patrón de comportamiento de mayor afecto y menor
depresión.
................................................................................................................................................................................
................................................................................................................................................................................
................................................................................................................................................................................
3. Mariela está embarazada de 37 semanas de su primer hijo y tiene dudas sobre si la lactancia beneficiará
a su hijo, ya que en su familia ella y sus dos hermanos no fueron amamantados. ¿Qué información le
brindaría respecto a la lactancia?
................................................................................................................................................................................
................................................................................................................................................................................
110 Horacio Federico González • IMPACTO ALEJADO DE LA LACTANCIA MATERNA
CONCLUSIONES
El riesgo de desarrollar diabetes tipo 1 disminuye significativamente en quie-
nes fueron amamantados más de tres meses. A pesar que diversos autores
sugieren que la diabetes tipo 1 es más probable cuanto menor es la duración
del amamantamiento, los resultados deben todavía interpretarse con cuida-
do hasta descartarse todos los factores potencialmente confusores.
El amamantamiento por un periodo igual o mayor a tres meses está asocia-
do a la disminución del riesgo de desarrollar asma en niños con una historia
familiar positiva.
Los resultados de algunas investigaciones mostraron que el amamanta-
miento por un periodo superior a seis meses tuvo un rol protector en el
desarrollo de leucemias.
Es importante fundamentar por qué amamantar para motivar a las madres a hacerlo.
La Sociedad Argentina de Pediatría, en Información a la Comunidad ofrece una página
de información sobre los beneficios de la lactancia materna.
([Link]
Hay un gran interés en los efectos de la alimentación materna en la salud de los niños
y adultos, y en lograr comprender los mecanismos que explican estos efectos. Más de
50 artículos mensuales se publican sobre el tema.
Sería de gran utilidad que los profesionales conozcan estos mensajes, y recomienden
su acceso.
LECTURAS RECOMENDADAS
Harder T, Bergmann R, Kallischniggg, Plagemann A. Duration of Breastfeeding and Risk
of Overweight: A Meta-Analysis. American Journal of Epidemiology 2005;162(5):397-403.
Martin RM, Gunnell D, Owen CG, Smith GD Breast-feeding and childhood cancer:
A systematic review with metaanalysis. Int J Cancer 2005;117(6):1020-31.
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 3 111
Mortensen E, Michaelsen KF, Sanders SA, Reinisch JM. The Association Between Dura-
tion of Breastfeeding and Adult Intelligence. JAMA 2002;287:2365-2371.
Owen R, Martin RM, Whincup PH, Davey-Smith G, Gillman MW , Cook DG. The effect of
breastfeeding on mean body mass index throughout life: a quantitative review of pub-
lished and unpublished observational evidence. American Journal of Clinical Nutrition
2005;82(6):1298-1307.
Victora CG, Barros F, Lima RC, Horta BL, Wells J. Anthropometry and body composition
of 18 year old men according.
112
clave de respuestas
clave de respuestas
Escriba su respuesta
1. El amamantamiento aumenta la producción de hormonas que crea un patrón de comportamiento con
mayor afecto y menos depresión. El amamantamiento favorece el contacto físico y psicológico entre la
madre y el niño. Algunas investigaciones sostienen que las hormonas maternas tendrían efectos sobre
la atención, por ejemplo ocitocina y la prolactina. O bien, a través del vinculo que influencia el patrón
de comportamiento de las madres que exhiben mayor atención sobre sus hijos, más caricias y menos
depresión, podría alentarse el desarrollo cognitivo.
2. El feto, el neonato y el lactante deben recibir ácidos grasos poliinsaturados para lograr el óptimo desa-
rrollo visual, auditivo y cognitivo.
3. El amamantamiento es la forma óptima y natural de alimentar al lactante y se asocia con menor inciden-
cia y severidad en casos de diarrea, otitis media e infección respiratoria.
A largo plazo, tiene beneficios sobre el crecimiento y desarrollo del niño y sobre su propia salud. La ayu-
dará a recuperar su peso y reducirá la probabilidad de padecer diabetes tipo 2 y cáncer de mama.
Capítulo
OTITIS MEDIA
objetivos
Definir OMA, otitis media aguda recurrente (OMAR) y otitis media con
efusión (OME).
Orientar a los padres para que realicen la consulta oportuna con otorrino-
laringología.
esquema de contenidos
OTITIS MEDIA
Epidemiología
Factores de riesgo Diagnóstico
Historia natural Profilaxis antibiótica
Observación expectante
Etiología Medicación
Tubos de timpanostomía
Fisiopatogenia
Diagnóstico Adenoidectomía Consulta
Tratamiento otorrinolaringológica
Prevención
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 4 117
MT membrana timpánica
ON otoscopio neumático
RA reflectometría acústica
TM timpanometría
INTRODUCCIÓN
Las otitis medias son enfermedades del oído medio que incluyen la otitis media aguda
(OMA), la otitis media con efusión (OME) y la otitis media crónica (OMC).
La OME persistente es una condición que puede provocar hipoacusia, trastornos del
habla, del lenguaje y del aprendizaje, afectando el desarrollo y la calidad de vida del
niño. Su prevalencia es alta y en los países desarrollados es el diagnóstico más fre-
cuente por el cual se realiza una cirugía durante la infancia.
DEFINICIONES
Otitis media (OM): es un término general para describir la inflamación del
oído medio sin referencia a la etiología o a la patogenia.
Otitis media aguda (OMA): se refiere a la infección microbiana de la efusión
del oído medio y se debe diagnosticar cuando se observa un abombamiento
franco (moderado o severo) de la membrana timpánica (MT) o ante la apa-
rición repentina de otorrea no debida a una otitis externa. Puede diagnosti-
carse también si el abombamiento es leve pero el niño además manifiesta
otalgia (frotamiento o tironeo de la oreja en niños que aún no hablan) y hay
eritema intenso de la MT. No debe hacerse el diagnóstico de OMA en niños
que no tienen efusión en el oído medio (reconocida por otoscopía común o
idealmente neumática, timpanometría o reflectometría acústica).
OMA severa: es aquella que muestra abombamiento acentuado de la MT y
fiebre de 39° C o más.
OMA no severa: es aquella que muestra abombamiento leve y temperatura
menor a 39° C.
OMA recurrente (OMAR): 3 ó más episodios bien documentados de OMA en
6 meses o 4 o más en un año.
OME: es una efusión del oído medio sin signos ni síntomas de infección.
Miringitis: es una inflamación de la MT, generalmente con vesículas o bullas,
que puede ocurrir con o sin efusión del oído medio.
Otorrea: se refiere a la descarga de secreción desde el oído, originado en
uno o más de los siguientes sitios: conducto auditivo externo, oído medio,
mastoides, oído interno o cavidad intracraneana.
La mayoría de las OMA ocurren entre los 6 meses y los 3 años de vida; luego su inci-
dencia disminuye progresivamente aunque puede ocurrir ocasionalmente en adoles-
centes y adultos.
Hay grupos étnicos más propensos a padecer OMA. Han sido bien estudiados ciertos
grupos aborígenes australianos, esquimales y algunos nativos de Norte américa.
También hay factores climáticos (en verano disminuyen las OM mientras que las viro-
sis respiratorias invernales aumentan su incidencia); socioeconómicos (la incidencia
se incrementa por hacinamiento familiar y en jardines maternales) y de acceso a la
atención médica (falta de diagnóstico y tratamiento oportuno).
HISTORIA NATURAL
La historia natural de la OMA revela que habitualmente los síntomas de infección se
resuelven rápidamente, aunque luego la OME persista por un tiempo variable. A dife-
rencia de lo que se enseñaba antes, la OME suele preceder y proseguir a la OMA. Es
mucho más frecuente el exudado sero-mucoso del oído medio que la colección puru-
lenta.
La curación clínica de la OMA ocurre en 81% de los niños no tratados de todas las
edades y en 92% de los tratados con antibióticos en 7 a 14 días, si bien sólo 60-70%
eliminan la efusión a los 30 días de seguimiento. A los tres meses de un primer episo-
dio de OMA persiste la OME en el 10% de los oídos.
120 Andrés D. Sibbald • OTITIS MEDIA
ETIOLOGÍA
FISIOPATOGENIA
La OMA es una enfermedad infecciosa que ocurre por una disfunción tubaria, una
respuesta inmunológica insuficiente y una sobrecarga microbiana. La mayoría de las
OMA infantiles están precedidas por una infección viral de las vías aéreas superiores
que incrementa la producción de moco, reduce el barrido ciliar en la nasofaringe, pro-
duce inflamación y disminuye la respuesta inmunológica.
La trompa de Eustaquio, más corta y más blanda que la del adulto y a veces compri-
mida por tejido adenoideo, se obstruye por esta inflamación, se reduce la ventilación
del oído medio y se genera una presión negativa que retrae la membrana timpánica
(MT) e induce la acumulación de secreción inicialmente serosa, la OME común. Hasta
allí el oído medio sigue sin infección y se ve una efusión transparente, a veces con un
nivel hidroaéreo. En determinado momento la obstrucción tubaria cede temporaria-
mente por un instante y las secreciones de la nasofaringe refluyen hacia el oído medio
introduciendo virus y bacterias que activan la respuesta inmune atrayendo neutró-
filos que a su vez liberan mediadores inflamatorios. El examen otoscópico descubre
entonces una MT engrosada, opaca y con contenido lechoso, a veces con estrías de
color rojo intenso, pero fundamentalmente se muestra prominente o abombada por la
presión, la respuesta inflamatoria y la colección purulenta.
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 4 121
DIAGNÓSTICO
La OMA, como toda enfermedad, es un proceso secuencial que provoca una aparición
progresiva de manifestaciones clínicas. Irrumpe cuando una efusión del oído medio,
habitualmente no identificada hasta ese momento, se infecta con otopatógenos que
provienen de la nasofaringe y entonces aparecen en forma rápida los signos y sínto-
mas de inflamación intensa e infección.
El diagnóstico clínico de la OMA puede ser difícil en los primeros años de vida, que es
cuando más ocurre esta enfermedad. Sabemos, por varias publicaciones recientes,
que los síntomas observados por los padres en el niño pequeño no permiten diferen-
ciar el que padece OMA del que sufre el impacto de otra infección, generalmente viral
pura, de la vía aérea superior. Hay una superposición de síntomas que confunden y
exigen un diagnóstico otoscópico. Los síntomas sí sirven posteriormente para el se-
guimiento del niño con OMA diagnosticada, mientras se realiza el tratamiento.
La única excepción puede ser la otorrea repentina (no debida a otitis externa) en un
paciente que dificulta la limpieza del conducto auditivo externo (CAE) con el instru-
mental adecuado que debe tener y saber utilizar el pediatra.
Una vista parcial del tímpano suele ser insuficiente. El pediatra debe apartar o retirar
el cerumen para iniciar la inspección de la MT cuando sospecha una otitis media.
Este procedimiento tiene una primera fase estática para reconocer los reparos ana-
tómicos comunes de la MT así como el color, la translucencia y la integridad.
sigue siendo la más utilizada porque, en general, el pediatra carece de los instrumen-
tos y de la instrucción adecuada. A veces es difícil distinguir si la MT está hinchada o
retraída: la presión positiva con la insuflación de aire del ON la desplaza hacia atrás si
hay abombamiento y la presión negativa la trae hacia adelante si está retraída.
El precio de estos equipos ha disminuido en los últimos años, haciéndolos más acce-
sibles. Muchos otoscopios de los más utilizados en Argentina tienen un orificio en el
que puede insertarse la pera insufladora. Actualmente ésta puede conseguirse en los
sitios de venta de artículos por Internet. Lo mismo sucede con los otros instrumentos
e incluso se ofrecen algunos usados en excelentes condiciones a muy buen precio.
Sólo como referencia podemos mencionar que en eBay o Amazon un reflectómetro
Ear Check puede obtenerse por 20 dólares.
124 Andrés D. Sibbald • OTITIS MEDIA
Figura 5. Timpanometría
Timpanograma normal Timpanograma plano
1,5 1,5
Movimiento del tímpano
Movimiento del tímpano
1,0 1,0
0,5 0,5
0,0 0,0
Dado que el pediatra debe monitorear frecuentemente la evolución de las otitis me-
dias en sus pacientes, el reflectómetro ofrece una gran ayuda porque ofrece un "sco-
re" o puntaje que los padres pueden apreciar fácilmente.
severa/ no severa; uni o bilateral; con o sin otorrea) y del padecimiento. El diagnós-
tico de la enfermedad depende de los signos otoscópicos. La evaluación global del
malestar del paciente se determina según la variedad y la intensidad de los síntomas.
Irritabilidad Fiebre
Llanto inusual
Sueño intranquilo
MT
abombada
Efusión MT
en oído inflamada
medio
Frotamiento de oreja
Apetito reducido
Dolor de oído (otalgia)
TRATAMIENTO MÉDICO
En 1981 Van Buchem, un médico generalista holandés, publicó un estudio que marca
un hito en el tratamiento de la OMA en niños. En un ensayo aleatorio verificó que niños
mayores de 2 años con OMA no tenían diferencias significativas en su evolución clínica
según se trataran con miringotomía, antibióticos o ninguno de ellos. Muchos trabajos
posteriores, reunidos en diversos meta-análisis de miles de niños con OMA, confir-
man que el 80% tiene curación clínica espontánea. Nació así la opción terapéutica de
observación expectante para pacientes debidamente seleccionados.
Treinta años más tarde, en 2011, Jerome Klein, un reconocido pediatra infectólogo,
reflexionaba en un editorial del New England Journal of Medicine acerca de cómo los
clínicos de hace no más de medio siglo, se verían muy sorprendidos al descubrir que
la OMA dejaba de ser la enfermedad grave con complicaciones supuradas de la era
preantibiótica para convertirse en un padecimiento menor que permite un manejo
sintomático, sin indicación inmediata de antibióticos en muchos niños. Klein escribía
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 4 127
a raíz de dos nuevos ensayos aleatorios sobre OMA infantil tratados con antibióticos
o con placebo publicados en esa misma edición. Hoberman en Pittsburgh (USA), y
Tahtinen en Turku (Finlandia), demostraron que con un diagnóstico otoscópico rigu-
roso de OMA, y en niños menores de 2 y 3 años respectivamente, la respuesta a los
antibióticos es sustancialmente más efectiva (Número necesario a tratar: 3-4 niños)
que en los meta-análisis previos (Número necesario a tratar: 8-16 niños).
El número necesario a tratar (NNT) es la cantidad de individuos a los que debemos so-
meter a un determinado tratamiento para lograr una curación más que en el grupo con-
trol sin tratamiento. Se expresa en un rango con un IC (intervalo de confianza) que en
general es del 95%, que expresa que la probabilidad de que esa curación se deba al azar
es menos del 5%. En el ejemplo anterior significaría que tratando sólo niños menores de
2 ó 3 años con diagnóstico riguroso de OMA puedo afirmar con un 95% de certeza que
debo tratar entre 3 y 4 niños para curar a uno que no se hubiera curado sin antibióticos.
Usando criterios menos rigurosos y no haciendo diferencias por edad deben tratarse
entre 8 y 16 niños para curar a uno que no se hubiese curado espontáneamente.
Algunos autores señalan eventos adversos, como una mayor duración de la OME,
cuando se comparan estos fármacos con placebo.
Investigaciones hechas en las últimas décadas indican que la mayoría de los niños de
todas las edades que padecen OMA no severa muestran una curación clínica satisfac-
toria aún sin tratamiento antibiótico. Se estima que para estos pacientes el NNT con
antibióticos es de 8 a 16 para lograr una diferencia significativa en la mejoría sintomáti-
ca de un niño. Esto ha llevado a que muchas sociedades científicas de diversos países
promuevan la opción, para pacientes debidamente seleccionados (diagnóstico incierto,
bajo riesgo, episodio aislado de OMA), de indicar un tratamiento inicial sin antibiótico en
los primeros 2-3 días. Esto sólo es posible cuando el pediatra y los padres, tras una in-
128 Andrés D. Sibbald • OTITIS MEDIA
Dos ensayos clínicos recientes en niños menores de tres años utilizando criterios muy
rigurosos para el diagnóstico de OMA, comprueban que la mitad de aquellos que re-
ciben placebo en lugar de antibiótico tienen una evolución sintomática favorable. Los
signos otoscópicos de la enfermedad, sin embargo, resuelven más rápidamente en
aquellos tratados con antibiótico (NNT=3-4).
La elección del antibiótico es empírica para cada caso de OMA pero depende de la
salud general del niño, de si fue tratado con antibióticos en el último mes y de la acep-
tación, la tolerancia y el costo del medicamento.
La amoxicilina (90 mg/kg /día en 2 dosis diarias) durante 5 a 10 días es la primera op-
ción que recomiendan las guías actuales. Esa recomendación se basa en la seguridad
que ofrece en dosis altas, sobre todo frente al Streptococcus pneumoniae, que es el
patógeno más agresivo.
Hay evidencia que respalda que regímenes de 5 días de tratamiento, en vez de los
10 días tradicionales, son suficientes para la mayoría de los pacientes. Si el paciente
es mayor de 4 años o si la tasa de cepas resistentes en la comunidad no es elevada
(<20%), la dosis de 40 mg/kg/día suele ser suficiente.
pronap 2014 • módulo 1 • capítulo 4 129
Aún en las OMA no complicadas pueden hallarse cepas resistentes de los otopatóge-
nos más frecuentes. Por este motivo, si el paciente padece OMAR, si fue tratado con
antibióticos en las últimas 4 semanas o si concurre a jardín maternal, deben consi-
derarse agentes de más amplio espectro para mejorar la cobertura para bacterias
productoras de beta-lactamasa. La combinación de amoxicilina con ácido clavulánico
(preferiblemente en relación 7:1 ó 14:1 para reducir efectos adversos gastro intesti-
nales) o con sulbactam constituye actualmente la segunda línea de tratamiento. Se
indica a razón de 45-90 mg/kg/día de amoxicilina. El sabor y la diarrea son dos incon-
venientes de estas combinaciones que a veces atentan con el cumplimiento.
En tercera línea de antibióticos está la ceftriaxona intramuscular a 50 mg/kg/día. Una
sola dosis es efectiva contra los neumococos penicilino susceptibles y contra los HiNT
y las Moraxellas. Los neumococos penicilino resistentes requieren 3 dosis aplicadas
en días sucesivos o alternos (por su vida media prolongada).
En pacientes excepcionales con alergia mediada por IgE (tipo I) a la penicilina (urtica-
ria, anafilaxia, laringoespasmo) pueden indicarse macrólidos, como azitromicina (10
mg/kg el primer día y 5 mg/kg por 4 días más) o claritromicina (15 mg/kg/día en dos
dosis diarias), pero debe recordarse que tienen una eficacia limitada ante HiNT y
ante neumococos. También en estos casos puede indicarse la ya mencionada ceftria-
xona, recordando que alrededor del 10% de los pacientes alérgicos a penicilina pre-
sentan reacciones cruzadas a las cefalosporinas.
Las Guías de OMA de la Academia Americana de Pediatría de 2013 modifican parcial-
mente las del 2004, aclarando que puede mantenerse una observación expectante en
niños de 6 a 23 meses si la OMA es unilateral y no severa.
a. Aplica solamente para niños con diagnóstico firme de oma (ver diagnóstico).
b. Niño visiblemente enfermo, otalgia por más de 48 hs, temperatura > 39º c en últimas 48 hs acce-
so difícil con el seguimiento médico.
c. Ofrece opción de manejo inicial sin antibióticos. Debe conversarse con la familia y debe haber
mecanismo para asegurar buena comunicación con el pediatra.
Fuente: Guías clínicas de la AAP 2013.
¿Cuánto tiempo debe tratarse una OMA? La mayoría de los autores indican antibióticos
durante 7 días, pero puede ser de 5 a 10, según el caso individual de cada paciente.
130 Andrés D. Sibbald • OTITIS MEDIA
PREVENCIÓN
MEDIDAS GENERALES
La reducción del uso del chupete y del contagio de infecciones en jardines maternales
tiene un efecto considerable, pero generalmente son opciones de prevención secun-
daria que se implementan cuando el niño ya sufre OMAR.
MEDIDAS ESPECÍFICAS
Las virosis de la vía aérea superior generan la cascada inflamatoria que precipita la
OMA. Actualmente la propuesta de vacunas antivirales se limita al virus de la influen-
za. Nuestro Programa Nacional de Inmunizaciones hace obligatoria la vacuna antigri-
pal para niños de 6 meses a 2 años. Trabajos publicados indican una efectividad de
protección de 30 a 55% durante la temporada de influenza.
PROFILAXIS ANTIBIÓTICA
Hasta hace unos años la quimioprofilaxis con antibióticos a dosis bajas durante largo
tiempo se indicaba con el objetivo de reducir la repetición de episodios en niños con
OMAR. Actualmente sabemos que el riesgo de incrementar la resistencia bacteriana
excede el escaso beneficio de la profilaxis diaria y se desaconseja esta opción de pre-
vención secundaria.
TUBOS DE TIMPANOSTOMÍA
La ventilación prolongada con tubos de timpanostomía (TT), también llamados diábo-
los, disminuye considerablemente los episodios de OMA pero no los elimina. Los tubos
reducen la recurrencia porque eluden la disfunción tubárica de los primeros años de
vida. También reducen el uso de antibióticos sistémicos, ya que las OMA en pacientes
con TT se tratan generalmente con quinolonas en gotas a través del tubo.
ADENOIDECTOMÍA
La hiperplasia franca del tejido adenoideo, que puede obstruir la trompa de Eusta-
quio, y la adenoiditis persistente, muchas veces con biofilms difíciles de erradicar con
antimicrobianos, justifican a veces la realización de una adenoidectomía en el paciente
con OMAR. El beneficio de esta cirugía suele ser evidente desde los 2 años de edad,
pero es mayor cuando se realiza en niños mayores de 3 ó 4 años, aun cuando la hiper-
plasia no sea oclusiva.
132 Andrés D. Sibbald • OTITIS MEDIA
DIAGNÓSTICO
Para buscar y verificar la OME el pediatra utiliza los mismos instrumentos que para
la OMA. El primer método recomendado es la otoscopía neumática (ON), que debería
ser parte de la rutina del examen físico pediátrico.
Los siguientes son ejemplos de entidades que hacen a los niños más vulnerables:
Hipoacusia neurosensorial.
Trastornos del lenguaje.
Trastorno global del desarrollo (espectro autista).
Síndromes genéticos (síndrome de Down u otros).
Malformaciones craneo faciales.
Fisura palatina aislada o con otras malformaciones asociadas.
Trastornos visuales severos.
OBSERVACIÓN EXPECTANTE
Toda intervención para una OME, sea médica o quirúrgica, debe plantearse después
de un período de observación pertinente. Los niños de bajo riesgo que presentan
OME deben ser monitorizados clínicamente por el pediatra por un período inicial de
tres meses. En ese tiempo se puede citar periódicamente para documentar la evolu-
ción con los métodos ya señalados. Los factores que afectan los intervalos óptimos
entre las consultas dependerán del criterio médico, de los deseos de los padres y de
las características singulares de cada paciente. Si la OME persiste a los 3 meses de
observación corresponde realizar una evaluación audiométrica. Si la audición no está
sustancialmente afectada y si no se observan anomalías estructurales de la MT se
recomienda continuar con la observación periódica cada 3 meses.
134 Andrés D. Sibbald • OTITIS MEDIA
Algunos de estos niños evolucionarán hacia la OME crónica y tendrán riesgo de sufrir
daño estructural de la MT debido a la reacción inflamatoria local (leucotrienos, pros-
taglandinas). La hipoventilación sostenida del oído medio también genera una presión
negativa que predispone a la aparición de bolsillos de retracción focales, atelectasia
generalizada y colesteatoma. Ante la sospecha de estas formas severas de OME el
pediatra debe realizar oportunamente la consulta con el especialista.
MEDICACIÓN
El tratamiento farmacológico de cualquier enfermedad sólo es apropiado si logra un
beneficio sostenido y significativo que supera el obtenido a través de una observación
expectante. Si bien algunas medicaciones han demostrado beneficios para la OME,
muchos son de corta duración y relativamente pequeños en magnitud. Además, mu-
chos pueden generar efectos adversos.
Los antibióticos no ofrecen solución para las OME y los corticoesteroides tampoco
brindan un efecto sostenido. Combinados pueden ofrecer un beneficio de corto plazo,
confirmado por algunos ensayos clínicos, para padres que prefieren evitar o posponer
una intervención quirúrgica. En esos casos un tratamiento combinado durante 10 a 14
días, puede indicarse por única vez.
CONSULTA OTORRINOLARINGOLÓGICA
Cuando el paciente consulta al ORL o al audiólogo, es recomendable que el pediatra
envíe una síntesis escrita de las observaciones otológicas realizadas (duración y late-
ralidad de la OME, ocurrencia de OMA, audiometrías, trastornos del habla y del len-
guaje) y de los motivos específicos de la consulta. La misma sirve también para que
los padres conozcan esos motivos y que el ORL pueda ofrecer alternativas adecuadas
de diagnóstico y de tratamiento. Completada la evaluación, el especialista debe res-
ponder con su apreciación del caso y con las recomendaciones de seguimiento adicio-
nal con o sin cirugía.
autoevaluación
V F
2. La mayoría de las OMA ocurren en los primeros 6 meses de vida y luego su incidencia disminuye
progresivamente.
V F
3. La curación clínica de la OMA ocurre en 81% de los niños no tratados de todas las edades
y en 92% de los tratados con antibióticos en 7 a 14 días
V F
4. A los tres meses de un primer episodio de OMA persiste la otitis media con efusión (OME)
en el 10% de los oídos.
V F
5. La OMA suele preceder y proseguir a la OME.
V F
6. Con técnicas moleculares como PCR (reacción en cadena de polimerasa) se comprueba que el 66% de
las OMA tienen presencia simultánea de bacterias otopatógenas y de virus asociados.
V F
7. La verificación de efusión por reflectometría acústica o por timpanometría permite arribar a
un diagnóstico específico.
V F
8. El tratamiento antibiótico inmediato en menores de tres años ofrece mayor beneficio cuando la OMA es
bilateral y cuando tienen otorrea por OMA.
V F
9. La incidencia de mastoiditis aguda es similar en pacientes que recibieron antibióticos y en aquellos en
los cuales no hubo tratamiento anti-infeccioso desde el diagnóstico de la OMA.
V F
10. Hay evidencia que respalda que regímenes de 5 días de tratamiento, en vez de los 10 días
tradicionales, son suficientes para la mayoría de los pacientes.
V F
136
autoevaluación
................................................................................................................................................................................
................................................................................................................................................................................
................................................................................................................................................................................
................................................................................................................................................................................
4. Explique en qué situaciones la realización de una adenoidectomía puede ser beneficiosa para un
paciente con OMAR.
................................................................................................................................................................................
................................................................................................................................................................................
autoevaluación
A B
1. Oído derecho A:
a) Normal.
b) OME.
c) OMA.
2. Oído izquierdo B:
a) Normal.
b) OME.
c) OMA.
autoevaluación
2. Ana tiene 3 años y la madre la trae sin turno porque está fastidiosa, llora y hace días que se frota las
orejas y los ojos. Su pediatra no está y usted la atiende en el consultorio de demanda espontánea. La
madre menciona que aún no une dos palabras y que no se le entiende cuando habla. Tiene vacunas y
crece normalmente.
Está afebril, aunque la noche anterior la madre la notó calentita. Le dio paracetamol hace 3 horas. Tiene
rinorrea y últimamente respira por la boca.
Imágenes de la otoscopía: (VEA LA OTOSCOPÍA NEUMÁTICA EN EL REPOSITORIO: IMÁGENES ANA A y B).
A B
1. Oído derecho A:
a) Normal.
b) OME.
c) OMA.
2. Oído izquierdo B:
a) Normal.
b) OME.
c) OMA.
................................................................................................................................................................................
................................................................................................................................................................................
139
autoevaluación
3. Maxi tiene 20 meses de edad, es previamente sano, concurre a guardería y desde ayer presenta fiebre
entre 38 y 38,5º C, con discreta irritabilidad nocturna (se despertó llorando 2 veces). Tiene rinorrea
verdosa, conjuntivitis y tose mucho desde hace dos días. Nunca tomó antibióticos. De día juega casi
como siempre y come bien. Las imágenes de su otoscopía neumática se encuentran en el repositorio.
IMÁGENES MAXI A y B.
A B
1. Oído derecho A:
a) Normal.
b) OME.
c) OMA.
2. Oído izquierdo B:
a) Normal.
b) OME.
c) OMA.
autoevaluación
4. Omar tiene 18 meses y ya ha tenido 5 otitis; la primera a los 6 meses de vida, con supuración del oído
izquierdo. No concurre a guardería, sigue tomando pecho 3 a 4 veces por día, tiene 3 hermanos mayo-
res sanos y no ha tenido otras enfermedades. Hace 3 meses que no recibe antibióticos.
A B
1. Oído derecho A:
a) Normal.
b) OME.
c) OMA.
2. Oído izquierdo B:
a) Normal.
b) OME.
c) OMA.
autoevaluación
5. Lucho tiene 4 años y concurre para control. La madre lo ve bien. No refiere ningún síntoma.
Al examinarlo tiene estas imágenes otoscópicas: (VEA LA OTOSCOPÍA NEUMÁTICA EN EL REPOSITO-
RIO: IMÁGENES LUCHO A y B).
A B
1. Oído derecho A:
a) Normal.
b) OME.
c) OMA.
2. Oído izquierdo B:
a) Normal.
b) OME.
c) OMA.
................................................................................................................................................................................
142 Andrés D. Sibbald • OTITIS MEDIA
CONCLUSIONES
La otitis media es frecuente en los primeros años de vida y el pediatra debe capaci-
tarse para reconocer otoscópicamente las diferentes etapas de esta enfermedad.
Lamentablemente el entrenamiento de pre y posgrado en otología es incompleto y el
error del médico en la clasificación de las otitis es muy frecuente.
El otoscopio neumático, con su juego completo de espéculos de diferentes calibres, es
el instrumento diagnóstico por excelencia. Este capítulo describe su uso y en varios
sitios se ofrecen cursos presenciales y “online” que facilitan el aprendizaje. Para con-
firmar y monitorizar la efusión del oído medio es muy recomendable el reflectómetro
acústico. La combinación de estos dos instrumentos es sencilla, indolora, económica
y reduce sustancialmente la confusión entre oído normal, OME y OMA.
Afortunadamente las formas leves de OMA y OME suelen tener una resolución espon-
tánea. En estos casos es de buena práctica compartir con los padres esta información
e implementar las pautas de manejo de las guías clínicas.
Las OMA severas, según los signos otoscópicos y los síntomas propios o generales,
suelen mostrar una pronta respuesta al antibiótico, pero la resistencia bacteriana
ocurre y se evidencia cuando no hay mejoría clínica en el paciente, cuando aparece
o persiste la otorrea y cuando siendo inicialmente unilateral pasa a ser bilateral. Por
estos motivos es conveniente recomendar que los padres vigilen la respuesta al trata-
miento y que consulten nuevamente ante el posible fracaso del mismo.
Las OME persistentes, eventualmente crónicas, deben ser reconocidas tempranamen-
te y monitorizadas con la debida documentación en la historia clínica. Si no resuelve
en el plazo de 3 a 6 meses, o si el pediatra advierte que se afecta preocupantemente la
función o la estructura del oído medio, podrá solicitar pruebas audiológicas o enviar al
ORL un resumen de las observaciones más importantes para que el especialista deter-
mine la conducta más apropiada.
LECTURAS RECOMENDADAS
American Academy of Family Physicians, American Academy of Otolaryngology-Head
and Neck Surgery, American Academy of Pediatrics Subcommittee on Otitis Media With
Effusion. Pediatrics 2004;113:1412-1429.
Hoberman A, et al. Treatment of acute otitis media in children under 2 years of age. N
Engl J Med 2011;364:105-15.
Klein JO. Is acute otitis media a treatable disease? N Engl J Med 2011;364:168-69.
Lieberthal AS, et al. The Diagnosis and Management of Acute Otitis Media. Clinical
Practice Guideline. Pediatrics 2013;131:e964-e999.
Sibbald AD. Acute otitis media in infants: The Disease and the Illness. Clinical distinctions for
the new treatment paradigm. Otolaryngology-Head and Neck Surgery 2012;147:606-10.
Tahtinen PA, et al. A placebo-controlled trial of antimicrobial treatment for acute otitis
media. N Engl J Med 2011;364:116-26.
Venekamp RP, Sanders S, Glasziou PP, Del Mar CB, Rovers MM. Antibiotics for acute otitis
media in children. Cochrane Database of Systematic Reviews 2013, Issue 1. Art.
Nº: CD000219. DOI: 10.1002/14651858.CD000219.pub3.
143
clave de respuestas
2. Falso. En el primer semestre es infrecuente porque los niños están protegidos por el amamantamiento
y por anticuerpos transferidos por vía transplacentaria.
3. Verdadero.
4. Verdadero.
5. Falso. La OME suele preceder y proseguir a la OMA. Es mucho más frecuente el exudado sero-mucoso
del oído medio que la colección purulenta.
6. Verdadero.
7. Falso. El diagnóstico de OMA se hace observando la membrana timpánica (MT) utilizando el otoscopio
neumático. Sólo la inspección visual de la membrana timpánica distingue si la efusión es o no es infec-
ciosa.
8. Verdadero.
9. Verdadero.
10. Verdadero.
Factores protectores: edad (mayor de 3 años), sin episodios previos, inmunizaciones específicas aplica-
das, lactancia materna.
2. La OMA es una enfermedad infecciosa que ocurre por una disfunción tubaria, una respuesta inmunoló-
gica insuficiente y una sobrecarga microbiana. La mayoría de las OMA están precedidas por una infec-
ción viral de las vías aéreas superiores que incrementa la producción de moco, reduce el barrido ciliar
en la nasofaringe, produce inflamación y disminuye la respuesta inmunológica. La trompa de Eusta-
quio, se obstruye por esta inflamación, se reduce la ventilación del oído medio y se genera una presión
negativa que retrae la membrana timpánica (MT) e induce la acumulación de secreción inicialmente
serosa. En determinado momento la obstrucción tubaria cede temporariamente por un instante y las
secreciones de la nasofaringe refluyen hacia el oído medio introduciendo virus y bacterias que activan
la respuesta inmune atrayendo neutrófilos que a su vez liberan mediadores inflamatorios. El examen
144
clave de respuestas
otoscópico descubre entonces una MT engrosada, opaca y con contenido lechoso, a veces con estrías
de color rojo intenso, pero fundamentalmente se muestra prominente o abombada por la presión, la
respuesta inflamatoria y la colección purulenta.
3. La otitis media aguda recurrente (OMAR), se define cuando un niño sufre 3 ó más episodios bien docu-
mentados de OMA en 6 meses o 4 episodios en 12 meses. Es importante verificar que entre cada uno
de los episodios de OMA se despeja la efusión residual, ya que la otra presentación clínica, la OME con
OMAR, es una entidad nosológica diferente que generalmente tiene otra conducta terapéutica.
4. Es necesario considerar que la adenoidectomía es más invasiva e impone un pequeño riesgo (quirúrgi-
co y anestésico) adicional. La hiperplasia franca del tejido adenoideo, que puede obstruir la trompa de
Eustaquio y la adenoiditis persistente, muchas veces con biofilms difíciles de erradicar con antimicro-
bianos, justifican a veces la realización de una adenoidectomía en el paciente con OMAR. El beneficio
de esta cirugía suele ser evidente desde los 2 años de edad, pero es mayor cuando se realiza en niños
mayores de 3 ó 4 años, aun cuando la hiperplasia no sea oclusiva. En los pacientes con OME se indica
cuando el cirujano comprueba una obstrucción retronasal, una sinusitis crónica o cuando requiere una
segunda colocación de diábolos.
2. Ana: Oído derecho: OME. Oído izquierdo: OME. Conducta: Proponer control con monitoreo otológico
hecho por el pediatra durante tres meses.
3. Maxi: Oído derecho: OMA. Oído izquierdo: OMA. Conducta: amoxicilina + clavulánico.
4. Omar: Oído derecho: OMA. Oído izquierdo: normal. Conducta inicial: proponer amoxicilina + analgesia.
Conducta ulterior: seguimiento (monitoreo) otológico a fin de determinar si los oídos se normalizan
entre episodios de OMA o si persiste la OME.
5. Lucho: Oído derecho: normal. Oído izquierdo: normal. Conducta: ninguna. Volver a observar oídos en el
próximo control. Las pequeñas alteraciones que se observan en la otoscopía corresponden a secuelas
menores de procesos previos.