Informe
En la prueba de uso del robot para niños, el primer paso consistió en armar la pista para
proporcionar un camino claro por donde el robot pudiera desplazarse. Una vez completada
esta tarea, comenzamos a guiar al robot utilizando el control remoto. Esta fase inicial sirvió
para familiarizarnos con el funcionamiento básico del robot y sus capacidades de
movimiento.
Sin embargo, el verdadero desafío llegó cuando intentamos programar al robot para que
siguiera la pista sin necesidad de usar el control remoto. Nos enfrentamos a la tarea de
comprender cómo utilizar las flechas de dirección disponibles en el robot para guiarlo en su
recorrido. La falta de una orientación clara hizo que esta parte del proceso resultara
complicada. Tuvimos que experimentar y probar diferentes combinaciones de comandos
para lograr que el robot siguiera el camino deseado.
Durante este proceso de programación, el robot parecía tener sus propias emociones. En
ocasiones, se mostraba alegre y cooperativo, siguiendo el recorrido con precisión. Sin
embargo, en otros momentos, parecía frustrado o confundido, lo que resultaba en
movimientos erráticos o detenciones inesperadas. Esta interacción emocional con el robot
añadió un elemento adicional de complejidad y desafío a la tarea.
A pesar de las dificultades encontradas, cada intento nos brindó una oportunidad para
aprender y mejorar nuestra comprensión del funcionamiento del robot. Con paciencia y
perseverancia, logramos superar los obstáculos y completar con éxito la prueba,
demostrando nuestra capacidad para programar y controlar al robot de manera efectiva.