Cuento
Era el cumpleaños de Mateo , fue una fiesta increíble. Había parque de bolas , globos incluso
tarta . Todo era perfecto , y claro , como no iba a serlo si era el cumpleaños de Mateo , él y sus
padres , en fin…Son perfectos.
Como todo lo que empieza acaba , así que los padres de mis amigos empezaron a llegar para
llevarles a casa , pero los míos no estaban ahí , nada nuevo. Como siempre me dispuse a volver
solo a casa , para mi sorpresa al llegar me encontré la puerta entreabierta y decidí no entrar.
- Ya esta bien , no habrá una última vez , las oportunidades se acabaron – escuché detrás de la
puerta.
Hubo unos instantes de silencio y acto seguido un fuerte disparo rompió este silencio.
Yo atemorizado subí por las escaleras a arriba y me quede ahí en el ático , todo estaba
silencioso parecía insolito , como si nada hubiera pasado , pero en mi cabeza aquél sonido
fugaz no paraba de reproducirse . No sabía que hacer , a quién acudir , mi madre era lo más
parecido a una familia que tenía . Sé que no era perfecta ya que al despertar cada día
encontraba una nueva botella en la basura pero se que hacia todo lo posible para que
saliéramos adelante , aunque cada vez esto último , resultaba más complicado. Y mi padre…
bueno si se le puede llamar así tampoco cuenta ya que se desentendío de mi nada más nacer.
Pero todo eso ahora no importa , la única con la que podía contar era mi madre y en ese
isntante ni tan si quiera sabía si ella seguirá viva.
Pase muchas horas anonadado hasta que reaccione y decidi entrar a mi casa , al entar un gran
charco de sangre acaparó mi mirada y ahí pude comprobar que mis peores designios se habían
cumplido. Ahí puede contemplar el blanco cuerpo de mi madre sobre la tarima. Decidí llamar a
la policía. No tardaron en llegar , no vinieron solos , les acompañaba una mujer con unos
papeles que me dijo que la acompañara, era la asistente social.
Fue una dura y larga noche , las preguntas invadían mis entañas y yo no tenía ni tan si quiera
las respuestas para ellas . Esa noche la pasé ahí pero no tardaron en trasladarme , al día
siguiente me encontraba en un centro para menores. Ahí viviamos 15 adolescentes , de los
cuáles yo era el más pequeño , tan solo tenía 12 años. A causa de la existencia única de un solo
centro en mi ciudad me tuve que desplazar de zona y por tanto cambiar de colegio lo que me
distanció de mis amigos, fue sin duda uno de los momentos más duros ya que ellos era lo único
valioso que creía tener.
El primer día en mi nueva realidad fue muy duro. En el nuevo colegio era todo diferente , era
enorme recuerdo visualizar el pasillo y no llegar a distinguir el final entre tanta gente. Ahí todo
era átipico para mí y sobretodo yo para ellos , recuerdo entrar a mi clase y ver las miradas y
cuchicheos que recayeron sobre mi en ese instante. Mi ropa no era ni de marca ni tan guay
como la suya , era donada y no era difícil darse cuenta. Otro obstáculo era mi nivel
académico , estos últimos años como ya sabeis no tenía un buen ambiente familiar en el que
estudiar, es por ello que era incapaz de contestar a las simples preguntas para un niño de mi
edad que me hacían los profesores y por ello mis compañeros se reían de mi . Además de que
al momento de la comida yo me traía mi comida de casa ya que yo no me podía permitir
comprarla ahí como todos mis compañeros . Por ello , cada día en aquel lugar era un infierno ,
hasta que un día lei en un cartel sobre un curso de programación . Había oído sobre ello así
que decidí apuntarme con el fin de no pasar tanto tiempo en aquella casa la cual no sentía
hogar. El curso empezó el 20 de marzo , aquel fue primer día que sentí motivación por algo ,
marco un punto de inflexión en mi vida , comenzé a pasarme todas las tardes en el escritorio
de la sala común junto al ordenador , pese a que solo disponía de 2 h para estar con él
diariamente eso no supuso un impedimento para mi ya que me levantaba de madrugada para
seguir practicando e investigando sobre ello. Mi profesor de tecnología estaba completamente
perplejo el alumno había superado el nivel del profesor , era la primera vez que algo así le
sucedía por ello estaba completamente anonadado. Hasta que un día realizo