Signos de puntuación: para utilizarlos correctamente debo tener en cuenta, en primer
lugar, las reglas o normas de uso, las cuales son obligatorias. En segundo lugar, y no
menos importante, tengo que usar la lógica para que el uso de cada uno de los signos me
ayude a expresar, en el lenguaje escrito, lo que quiero decir.
¿Cómo mejorar el lenguaje?: leyendo. No es una fórmula mágica pero los resultados
parecen mágicos ya que se dan automáticamente. ¿Qué leer?: de todo; lo que más me
guste. ¿Cuánto leer?: al menos cinco libros al mes. Otro recurso muy importante es
prestar atención a palabras nuevas e incorporarlas a mi habla.
Idiomas: Los idiomas nacen por la necesidad de comunicarse de grupos de personas.
Estos grupos, aislados entre sí, dan una forma a la palabra de acuerdo a sus necesidades
y costumbres por lo que, distintas zonas geográficas del mundo tienen patrones distintos
en su forma de hablar. Luego, las migraciones hicieron que comiencen a producirse
mezclas al entrar estas formas de hablar en contacto. Así fueron evolucionando los
distintos idiomas hasta que a partir del siglo XII comienzan a dictarse las gramáticas que
les dan un formato fijo. La del idioma español fue obra de Antonio de Nevrija, en 1492.
Lengua, lenguaje, habla, idioma y dialecto: La lengua o lenguaje es el sistema de
comunicación verbal y escrito, regido por un conjunto de convenciones y reglas
gramaticales, que es empleado por los seres humanos para comunicarse. Es el sistema
lingüístico de una comunidad, formado por sonidos articulados. El habla es la facultad de
articular palabras, también esta acepción la adopta el término lengua; es la realización del
sistema lingüístico, es decir, el uso que cada hablante hace de la lengua. El idioma es la
lengua, perfectamente desarrollada, de un país o comunidad. El dialecto es la forma
particular en que un idioma es hablado en un determinado lugar.
Comunicación verbal y no verbal: La comunicación verbal es aquella donde el
mensaje es verbalizado, pues se utilizan las palabras ya sea de manera oral o escrita.
Mientras que la comunicación no verbal es aquella que se da sin el uso de palabras, se
utilizan gestos, miradas, movimientos corporales, dibujos, fotografías, etc.
La comunicación no verbal es un proceso de comunicación mediante el cual se transmite
un mensaje por medio de gestos, signos o indicios; es decir, sin palabras, al contrario que
la comunicación verbal. Gestos, lenguaje corporal, postura, expresión facial, contacto
visual… son algunos de los recursos que utiliza.
Ambas formas se dan, en la comunicación cotidiana, de manera conjunta.
Registro: Los registros son las distintas formas en las que se manifiesta el lenguaje
según la situación comunicativa en la que nos encontremos. Estos pueden ser:
Formal: Se caracteriza por la selección por parte del emisor de los recursos lingüísticos
adecuados, y el uso del lenguaje de forma adecuada. Puede tratarse
de registros especializados, como el científico-técnico.
Informal: Se da en la comunicación entre familiares, amigo o personas con cierto grado
de cercanía afectiva. Puede incluir mezcla de idiomas, regionalismos, modismos.
Oral: Es la comunicación que se produce al hablar, conversar.
Escrito: Se produce a través de la escritura.
Técnico: Es el conjunto de palabras o frases propias de una especialidad. Coloquial: Se
usa en situaciones de comunicación informales. Se centra en la interacción.
Sistema lingüístico: La lengua es un sistema de signos lingüísticos, conformado por la
interacción comunicativa y cuyo fin es la comunicación misma.
Lecto: elemento compositivo (sufijo) que forma sustantivos relacionados con “lengua”,
“habla”, “lenguaje”. Por ejemplo: dialecto, cronolecto, sociolecto, sexolecto, ecolecto.
Código: En la comunicación, el código es un conjunto de elementos que se combinan
siguiendo ciertas reglas y que son semánticamente interpretables, lo cual permite
intercambiar información. En este contexto, las sociedades humanas se caracterizan
principalmente porque, valiéndose de unidades sonoras significativas, logran comunicarse
a través del código más complejo: las lenguas humanas o códigos lingüísticos.
El emisor y el receptor deben utilizar el mismo código para que la comunicación sea
posible. Aunque todos los otros elementos del circuito comunicativo funcionen
adecuadamente, la comunicación no tendrá éxito si el emisor y el receptor no comparten
el mismo código.