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Población y contexto de Corea del Sur

El documento describe la historia, geografía, política y economía de Corea del Sur. Incluye información sobre la capital, moneda, PIB, deuda pública, inflación y otros datos económicos. También proporciona detalles sobre el presidente actual y las relaciones internacionales del país.
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Población y contexto de Corea del Sur

El documento describe la historia, geografía, política y economía de Corea del Sur. Incluye información sobre la capital, moneda, PIB, deuda pública, inflación y otros datos económicos. También proporciona detalles sobre el presidente actual y las relaciones internacionales del país.
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 Corea del sur

Corea del Sur, situada en el este de Asia, tiene una superficie de 100.370 Km2.
Corea del Sur, con una población de 51.781.000 personas, se encuentra en la posición 28 de la
tabla de población, compuesta por 196 países y tiene una alta densidad de población, con 516
habitantes por Km2.
Su capital es Seúl y su moneda Won surcoreanos.
Corea del Sur es una de las 10 economías más importantes del mundo por volumen de PIB.
Su deuda pública en 2019 fue de 621.074 millones de euros, con una deuda del 42,13% del PIB. Su
deuda per cápita es de 12.011 € euros por habitante.
La última tasa de variación anual del IPC publicada en Corea del Sur es de enero de 2022 y fue del
3,6%.

Nombre oficial: República de Corea (Dae Han Min Guk).

Superficie: 99.687 km2.


Límites: Al norte con la zona desmilitarizada (DMZ) que le separa de la República Popular
Democrática de Corea; al Este con el Mar de Japón/Mar del Este; al Sur con el Mar Oriental de
China; y al Oeste con el Mar Amarillo.
Presidente

Moon Jae-in (en hangul, 문재인; en hanja, 文在寅; pronunciado /mun dʑɛ
in/; Geoje, Gyeongsang, 24 de enero de 1953) es un político surcoreano, líder
del Partido Demócrata de Corea y presidente de la República de Corea desde el 10 de
mayo de 2017, tras resultar victorioso en las elecciones presidenciales de ese año.

Historia

Como un sinfín de cosas originarias de Asia, Corea es una nación ancestral, milenaria por su
existencia y sus tradiciones, pero nueva, joven por la sangre renovada y advertida en sus
impulsos y deseos de participar con el conjunto de naciones. Que la historia no va en línea recta
lo demuestra fehacientemente el desarrollo de Corea. Cómo una nación se elevó en tan sólo tres
o cuatro décadas de un país eminentemente rural a una nación industrial y desarrollada, es
admirable.

Todos los indicadores de la economía coreana dan testimonio de la voluntad y la decisión del
país por alcanzar el nivel de nación desarrollada. Tales han sido sus éxitos y logros en el plano
económico, que a menudo parece olvidarse que la vitalidad de la cultura y la sociedad coreanas
son los pilares en que se sustenta aquélla. Estas observaciones se refieren a la Corea de la
presente generación, la de las Olimpiadas de 1988 a la fecha, digamos. Con esas Olimpiadas,
Corea como que hubiese adquirido la mayoría de edad a nivel mundial, reafirmó la seguridad que
en sí misma había poseído en siglos anteriores y que extravió durante la primera mitad del siglo
pasado.

II
Todos conocemos la ubicación geográfica de la península, enmarcada en medio de pueblos y
territorios más grandes y poderosos. La geografía de un país no es una opción, pero sí un
fenómeno que influye y delimita el carácter propio. En ese contexto Corea halló, en general, no
sólo acomodo con China, sino comprensión y amistad casi siempre. Más aún, China significó
durante siglos modelo e inspiración en el desarrollo de Corea como entidad nacional. En las
rivalidades de poder actuales, la ubicación de Corea, como en el pasado, sigue siendo estratégica,
decisiva.

La historia coreana se remonta a milenios antes de nuestra era, bien que la historia escrita
comienza más o menos durante la época de Augusto, el emperador romano y, muy importante,
esa historia fue escrita por escribas chinos. Hacia el año 668, durante la dinastía Shila (57 a. C. a
918 d. C.) Corea se unificó, influida por la cultura china: filosofía confuciana, budismo,
educación, cultura, ritos... Corea se mantuvo enclaustrada por siglos frente al mundo exterior, en
nada que no se tratase de China. Pueblo homogéneo y cerrado, adquirió el mote de reino
ermitaño.

En el siglo diecinueve su debilitamiento se produjo como consecuencia de que no tuvo ningún


rey de valía y sí mucha intriga en la Corte, aseguran los historiadores. Sólo en 1876 Corea fue
forzada a abrirse. China lo había hecho durante la Guerra del Opio, 1839-1842, y Japón en 1853.
En 1905 Corea se convirtió en protectorado primero y luego, en 1910, en colonia de Japón. Hasta
1945 Corea continuó siendo una sociedad agraria a la que los japoneses sometieron con rudeza.
Entonces conoció Corea un padecimiento ignorado en toda su larga historia, que de algún modo
moldeó su actual carácter. Desde 1910, a la caída de la dinastía Chosón, Corea ha estado en
guerra, colonizada o dividida. Su nacionalismo actual proviene seguramente del sometimiento
que les impuso Japón, con quien hoy conviven y rivalizan.

Al acabar la Segunda Guerra Mundial no hubo razón para la división de la península, como no
haya sido un anuncio de la Guerra Fría. En agosto de 1948 se proclamó la República de Corea en
el sur y en septiembre la República Popular Democrática de Corea en el norte. Esa guerra no
resolvió nada, no obstante que cobró más de dos millones de vidas humanas; mostró eso sí
crueldad, tanto del Norte como del Sur.

III

La historia contemporánea de Corea empieza realmente en 1962, cuando el general Park


Chung-hee asumió el poder. Entonces comenzó no sólo la etapa industrial del país, sino sobre
todo una transformación profunda en todos los aspectos. Cualquier persona interesada sabe del
prodigioso éxito de la economía nacional. En 1962 el PIB coreano fue de 2.3 mmd. En 1997 de
442 mmd y en 2015 de alrededor de 1,392 mmd. Fueron varios los factores que se congregaron
en el logro de esta hazaña: un liderazgo muy firme, trabajo sin cuartel, voluntad de cambio e
imaginación.

Una característica, quizás la más notable de la economía coreana, fue la formación de los
grandes conglomerados industriales: Samsung, Hyundai, Lucky Star, Daewoo, etcétera, los que
con mucha habilidad y persistencia conquistaron los mercados mundiales. Los productos
coreanos se hallan hoy en todas partes.
Relaciones internacionales

Numerosos aspectos inciden en la cuestión de la seguridad de la península


coreana: el conflicto entre ambas Coreas, los constantes ensayos y acciones
militares de Corea del Norte, que provocan una situación de tensión prebélica
permanente en la región y; sobre todo, el desarrollo, por parte de Corea del
Norte de su propio programa de armamento nuclear. La resolución de estas
cuestiones se ha enfocado de forma diversa según épocas, con etapas de
tensión y enfrentamiento y otras de cooperación internacional y
conversaciones multilaterales, que se han venido desarrollando en el ámbito
de las llamadas “conversaciones a seis bandas”, protagonizadas por los seis
principales actores de la región (China, Rusia, Japón, EEUU y las dos Coreas),
que, sin embargo, han tenido escaso éxito para solventar dichas cuestiones.

Numerosos aspectos inciden en la cuestión de la seguridad de la península coreana: el conflicto


entre ambas Coreas, los constantes ensayos y acciones militares de Corea del Norte, que
provocan una situación de tensión prebélica permanente en la región y; sobre todo, el desarrollo,
por parte de Corea del Norte de su propio programa de armamento nuclear. La resolución de
estas cuestiones se ha enfocado de forma diversa según épocas, con etapas de tensión y
enfrentamiento y otras de cooperación internacional y conversaciones multilaterales, que se han
venido desarrollando en el ámbito de las llamadas “conversaciones a seis bandas”,
protagonizadas por los seis principales actores de la región (China, Rusia, Japón, EEUU y las dos
Coreas), que, sin embargo, han tenido escaso éxito para solventar dichas cuestiones.

Papel de China, Rusia, Japón y EEUU


Estos cuatro países han sido, tradicionalmente, los principales actores de la región junto con las
protagonistas del conflicto coreano; si bien cada uno de ellos ha llevado a cabo sus actuaciones
exteriores en función de sus propios intereses nacionales (unas veces concordante, otras veces
no). No obstante, desde que Corea del Norte realizó su ensayo nuclear de octubre de 2006, la
diplomacia internacional respecto a la península coreana ha experimentado un cambio
importante.

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China

Desde el fin de la Guerra de Corea, China ha mantenido una política exterior hacia la península
coreana caracterizada por el mantenimiento del status quo y la estabilidad, fiel con su concepción
de la “coexistencia pacífica”. Además, la estrategia china considera que el colapso del régimen
norcoreano sería el peor escenario posible, pues llevaría a una marea de refugiados y una
reunificación precipitada, a favor de Seúl, de la península, lo que situaría a los más de 28.000
soldados estadounidenses estacionados en bases sitas en Corea del Sur en la frontera oriental de
China. Esto hace que, a día de hoy, China sea el único aliado real con el que cuenta Corea del
Norte a nivel internacional, así como su principal socio comercial y del cual proceden una parte
importante del montante total de ayuda económica y alimentaria que viene recibiendo el país
desde hace años.

No obstante, esta relación bilateral se está viendo afectada por el desarrollo nuclear norcoreano,
que choca con la estrategia china de no-nuclearización de la sociedad internacional.
Concretamente, los constantes incumplimientos por parte de Corea del Norte de los
compromisos alcanzados en las conversaciones a seis bandas (especialmente el referido a no
realizar más pruebas nucleares), están colocando a China en una situación cada vez más
complicada de cara al resto de la comunidad internacional; lo cual está haciendo que China se
haya abstenido en las reuniones del Consejo de Seguridad que han fijado sanciones a Corea del
Norte; actuación que, a su vez, ha reducido la influencia real china sobre el país, al considerar los
norcoreanos como una traición, no sólo que China no haya vetado estas sanciones aplicando su
derecho de veto, sino que además muestre su conformidad por un incremento de las mismas. A
pesar de todo, China sigue defendiendo la solución dialogada y considera que las sanciones no
son el camino a seguir, lo que muestra la ambivalencia y el frágil equilibrio de las posiciones
chinas en la cuestión.

Por lo que se refiere a sus relaciones con Corea del Sur, China mantiene unas relaciones políticas
cordiales con este país, e incluso le ha apoyado en ocasiones con motivo de los contenciosos
territoriales surcoreano-japoneses. Las relaciones comerciales son, desde que se restablecieron
las relaciones diplomáticas en agosto de 1992, cada vez más intensas, tal y como demuestra el
hecho de que Corea del Sur es, después de Japón, el segundo país exportador a China; y esta, el
primer país de origen de las importaciones coreanas. No obstante, las relaciones bilaterales
chino-surcoreanas han atravesado diversas etapas en función de los gobiernos en el poder, por lo
que habrá que ver cómo se desarrolla el nuevo escenario entre Park Geun-hye (presidenta de
Corea del Sur) y Xi Jinping (presidente de China).

Estados Unidos

Las relaciones de Estados Unidos con Corea del Norte han sido, desde la época de la Guerra
Fría, de profundo y arraigado enconamiento. No olvidemos que Estados Unidos fue un actor
fundamental en la Guerra de Corea, y cuya intervención dio al traste con el deseo de Kim Jong
Sung de unificar el país bajo su dirección. Asimismo, Estados Unidos ha usado su influencia en
la comunidad internacional para promover la imposición de sanciones al régimen norcoreano, en
especial, desde la puesta en marcha de su programa nuclear (que choca con la estrategia
norteamericana de evitar la proliferación de armas nucleares); motivos por los cuáles Corea del
Norte ve a Estados Unidos como el gran enemigo a batir, y no ha dudado en amenazar
repetidamente a este país con acciones militares. No obstante, ya en los últimos años de la
presidencia de Bush, y, sobre todo, con la llegada de Obama al poder, se dio un giro a la
estrategia norteamericana de tal forma que Washington ha pasado de la “paciencia estratégica”
(esperar a que las dificultades económicas de Corea del Norte le obliguen a negociar) a una
política de acercamiento e implicación, que ha llevado a la firma de acuerdos bilaterales en 2007
y 2012, (lo que algunos expertos han interpretado como un intento de reducir la influencia de
China en Pyonyang) que, sin embargo, han terminado en papel mojado por los sendos
incumplimientos de Corea del Norte de los mismos.

Por el contrario, las relaciones de Estados Unidos con Corea del Sur constituyen un ejemplo de
profunda cooperación. Estados Unidos fue, durante la Guerra de Corea, el principal defensor de
Corea del Sur, lo que sentó las bases para el establecimiento de unas relaciones bilaterales
intensas en todos los ámbitos: en el político, con la defensa de los intereses surcoreanos en la
esfera internacional (un claro ejemplo de ello sería el apoyo norteamericano al nombramiento del
exministro de Asuntos Exteriores surcoreano, Ban Ki Moon, como Secretario General de la
ONU); en el económico, con unas relaciones comerciales intensas (desde 2007 existe un acuerdo
de libre comercio entre ambos países); y en el militar, con la instalación de bases militares
norteamericanas en el país (y al desarrollo de maniobras conjuntas), y el compromiso de apoyo
en caso de guerra con el vecino del norte.

Rusia

Moscú cambió radicalmente su política exterior respecto a la península de Corea después de la


desintegración de la Unión Soviética. Con el fin de la Unión Soviética, Corea del Norte pasó a
ser un país poco prioritario para Moscú. Rusia dejó de conceder a Corea del Norte un trato
económico prioritario y, además, comenzó a desarrollar relaciones con Seúl; acto que fue
considerado por Corea del Norte como una agresión y que provocó un distanciamiento entre
ambos países, que se mantiene a día de hoy.

Por su parte, las relaciones entre la Unión Soviética y Corea del Sur se mantuvieron congeladas
durante la Guerra Fría, hasta la llegada de Gorbachov al poder, cuando se establecieron
relaciones diplomáticas entre ambos países, que se consolidaron en 1992 con la firma un acuerdo
de colaboración mutuo. Sin embargo, la llegada al poder de Lee Myung-bak, que apostó por
reforzar sus relaciones políticas con EEUU, desplazando a Rusia a un cuarto lugar dentro de sus
prioridades de política exterior (después de EEUU, Japón y China) ha enfriado las relaciones
bilaterales; enfriamiento al que también ha contribuido la actual crisis económica, que ha
paralizado parte de las relaciones económicas mutuas.

Uno de los problemas más graves de la diplomacia rusa es cómo conjugar el desarrollo de las
relaciones simultáneamente con ambos países, sin que aparezcan hostilidades por la otra parte y,
más aún, dentro de un contexto en que Rusia es para ambos países un agente secundario. El
resultado de este proceso es que, en los últimos años, Rusia ha ido perdiendo protagonismo en la
zona por falta de influencia y por falta de iniciativas, limitando sus actuaciones sobre la cuestión
coreana a hacer jugar su influencia en el seno de Naciones Unidas.

Japón

Las relaciones de Japón con Corea del Norte se mantienen en una situación de enfrentamiento
similar a la que mantiene el régimen de Pyonyang con Corea del Sur, lo que ha hecho a veces a
Japón objeto de las amenazas norcoreanas. A pesar de ello, Japón se ha venido oponiendo
tradicionalmente a la fijación de sanciones por considerar que exacerbarían el comportamiento
impredecible y peligroso de Pyongyang y, en el mejor de los casos, fomentarían sus
exportaciones de misiles y de tecnología nuclear y sus actividades de contrabando de drogas en
el Mar del Este. No obstante, y sobre todo desde el inicio del desarrollo del programa nuclear
norcoreano, Japón ha reducido considerablemente sus relaciones económicas y comerciales con
Pyonyang.

Esta posición intermedia es seguramente el resultado de la presión de la


opinión pública japonesa en dos temas muy sensibles: los secuestros de
ciudadanos japoneses en los 70 y 80, todavía no definitivamente resueltos, y la
amenaza potencial de los misiles norcoreanos. En cualquier caso, Tokio se
opone no sólo a cualquier solución militar, sino también a cualquier escenario
que contemple, entre sus objetivos principales, el cambio de régimen en Corea
del Norte, apostando por todo ello por el diálogo multilateral en el marco de
las conversaciones a seis bandas.

Por su parte, las relaciones bilaterales entre Corea del Sur y Japón tuvieron su
punto de inicio formal en 1965, cuando ambos países firmaron el «Tratado
sobre la base de las relaciones entre Japón y la República de Corea» y en el
cual establecieron relaciones diplomáticas. Unas relaciones diplomáticas que
se han visto tradicionalmente complicadas por el contencioso sobre las islas
Dokdo (para Corea del Sur) o Takeshima (para Japón), que ambos países
reclaman como parte histórica de su territorio; y que se ha unido al tradicional
sentimiento antinipón en Corea del Sur por los desmanes japoneses durante la
ocupación de la península.

A pesar de todo, Japón y Corea del Sur son socios comerciales importantes
para sus respectivas economías, además de que existe un fenómeno de
intercambio cultural entre ellos. Por otro lado, ambos países son aliados
estratégicos de Estados Unidos, quien no ha dudado en mediar entre ellos
para evitar fisuras en su cinturón de seguridad en la región Asia-Pacífico.

La cuestión nuclear
Uno de los puntos más controvertidos sobre Corea del Norte reside en su
capacidad nuclear. Aunque no existen datos oficiales que lo confirmen, los
expertos estiman que Corea del Norte cuenta con un arsenal de entre 9 y 12
armas atómicas, así como material para fabricar nuevas unidades. En los
últimos años, Corea del Norte ha llevado a cabo tres pruebas nucleares (en
2006, 2009 y 2013) que han dejado entrever la capacidad nuclear del país; y
que han provocado la reacción contraria de la comunidad internacional, que
ha aprobado a través del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sanciones
contra el país asiático.

Esta situación en el Este de Asia pone nerviosos a Washington y Pekín ante la


perspectiva de proliferación de armas nucleares en la región, al entender que
el proyecto nuclear norcoreano podría impulsar un “efecto dominó” que
llevase a que, para contrarrestar las ambiciones nucleares de Corea del Norte,
Japón y Corea del Sur desarrollaran sus propias armas nucleares.

Política

El sistema político de Corea del Sur se define como una


república democrática presidencialista, donde el Presidente es
el jefe del Estado, y que se rige por un sistema liberal
pluripartidista de democracia representativa o "figurativa". A
su vez, el Primer ministro de Corea del Sur es el jefe de
Gobierno. El poder legislativo lo ejercen el Gobierno y la
Asamblea Nacional (Gukhoe) mientras que el poder judicial,
que es independiente, lo ejercen la Corte Suprema y para
apelaciones, el Tribunal Constitucional.

Desde 1948, la Constitución de Corea del Sur ha sufrido cinco


reformas importantes, y cada una de ellas significaba una
nueva república. La actual Sexta República comenzó con la
última reforma constitucional de 1988, en la que se
establecieron las bases para que Corea del Sur se convirtiera
en una democracia parlamentaria.

Conflicto entre coreas

La Guerra de Corea fue un conflicto bélico entre Corea del Sur y Corea del
Norte entre el 25 de junio de 1.950 y el 27 de julio de 1.953, se considera
una de las guerras más violentas y sanguinarias de la historia y hace parte
de uno de los conflictos de la Guerra Fría. Corea del Sur o la República de
Corea contaba con el apoyo varias fuerzas armadas de otros países
comandados por [Link], mientras que Corea del Norte contaba con el apoyo
de la Unión Soviética y la República de China.
La Guerra de Corea fue un conflicto realmente brutal, en Corea del Sur
alcanzaron 708.500 víctimas mortales, en Corea del Norte fueron 1.042.000
personas muertas; en ambos casos, entre civiles y militares.

Historia Resumida de la Guerra de Corea

Antecedentes

Al término de la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética y [Link]


decidieron dividir a Corea en dos partes, dada la forma geográfica del país,
el punto de división fue el paralelo 38. Así entonces, en más o menos el año
1.945 la parte norte de Corea quedó a cargo de la Unión Soviética, mientras
que el sur a cargo de [Link], dando como resultado dos nuevos Estados con
su respectiva constitución. Sin embargo, el 25 de junio de 1.950 Corea del
Norte invadió Corea del Sur y así dio inicio a la Guerra de Corea.

Desarrollo de la Guerra de Corea

Cuando Corea del Norte invadió Corea del Sur, éstos solicitaron apoyo a
[Link] para repeler el ataque, gracias a la contraofensiva de tropas de
Estados Unidos se logró devolver a las tropas norcoreanas muy cerca del río
Yalu por el paralelo 38; incluso, la ONU envío ayuda de otras naciones. El río
Yalu es un río fronterizo entre China y Corea del Norte; así fue como la
República Popular de China comenzó su apoyo a Corea del Norte, quien
también recibió armamento de la Unión Soviética.

Durante el conflicto se vivieron varias batallas, unos que buscaban repelar al


ejército invasor quienes habían acorralado a Corea del Sur hasta su
extremo; y los otros que buscaban derrotar al ejército defensor quienes en
algún momento los acorralaron hasta el límite con China. Por ejemplo, la
Batalla del Embalse de Chosin fue un duro golpe para los aliados,
especialmente para la ONU que la conformaban principalmente soldados
estadounidenses.
Corea del Norte sufrió varios bombardeos por parte de [Link] que dañaron
bastante su infraestructura, y de hecho, Corea del Norte estuvo en riesgo de
sufrir hambrunas, pues con uno de los bombardeos se destruyó la presa
Toksan que provocó una inundación en miles de hectáreas de arroz. Y
aunque siempre hubo alarma de usar armas nucleares, nunca se llegó a eso.

Fin de la Guerra

Finalmente, el fin de la guerra llegó cuando se firmó un acuerdo de paz entre


Corea del Sur y Corea del Note luego de 3 años de conflicto; por lo que se
considera que no hubo un ganador puntual. Sin embargo, fue el ejército de
Corea del Norte quien se rindió ante la amenaza de [Link] y de la República
de China de emplear armas nucleares. A esa fecha, ya se conocía la historia
del bombardeo sobre Hiroshima y Nagasaki que ordenó [Link].

De esta manera, en julio de 1.953 se firmó un armisticio en donde se ponía


fin a los conflictos armados; y además, con ambas partes de acuerdo, se
acordó trazar una frontera de 4km de ancho y tiene 238km de longitud, con
el fin de evitar los conflictos militares.

A esta zona se le conoce actualmente como la Zona Desmilitarizada de


Corea, ZDC, que es la franja de seguridad encargada de ser el límite
territorial entre las dos Coreas. Esta zona se encuentra poco poblada, pues
es un territorio de carácter militar, dedicado especialmente para la
contención. La parte norte de la ZDC está administrada por Corea del Norte,
mientras que la parte sur la administra [Link]. Que sea una zona
desmilitarizada significa que en ese territorio no está permitida ninguna
actividad militar.

Consecuencias

1. Los muertos ascendieron, entre los dos bandos a 1.750.000 personas, de


los cuales 779.500 fueron civiles (373.500 por Corea del Sur y 406.000 por
Corea del Norte).
2. En Corea del Sur se registraron 103.284 heridos y Corea del Norte se
estiman que hubo 680.000 desaparecidos.

3. En cuanto a la artillería, se estimó que se destruyeron en total 3.059


aviones, 2.714 aviones de Corea del Sur se destruyeron y 345 aviones de
Corea del Norte se perdieron.

4. A pesar de haber sido firmado un tratado de paz por ambas Coreas, la


tensión política y militar se mantiene hasta la actualidad, creando un estado
de alerta permanente entre los dos países.

Por qué la guerra de Corea nunca


terminó, técnicamente?
Hace 70 años, surgió un conflicto por el control de la península de
Corea, un enfrentamiento que avivó tensiones que aún existen y que
cambió la forma de librar una guerra.

El 25 de junio de 1950, un ataque sorpresa de Corea del Norte contra


Corea del Sur provocó una guerra que enfrentó a comunistas y
capitalistas por el control de la península de Corea. La guerra de Corea,
que transcurrió entre 1950 y 1953, dejó millones de muertos y una
división permanente entre Corea del Norte y Corea del Sur.

Con todo, aunque en Estados Unidos se denomina la «guerra


olvidada» debido a la falta de atención que recibió durante y después del
conflicto, la guerra de Corea dejó un profundo legado: no solo sigue
determinando cuestiones geopolíticas —técnicamente, nunca terminó—,
sino que también sentó un precedente para que los presidentes
estadounidenses libraran guerras sin el consentimiento del Congreso.
La guerra radicaba de la ocupación japonesa de Corea entre 1910 y 1945.
Con el fin de la Segunda Guerra Mundial y el desmantelamiento del
imperio japonés por parte de las potencias aliadas, el destino de Corea se
convirtió en la moneda de cambio entre Estados Unidos y la URSS. Los
antiguos aliados desconfiaban mutuamente y en 1948, para controlar la
influencia del otro, establecieron dos naciones coreanas separadas y
demarcadas por una frontera en el paralelo 38, la línea de latitud que
atraviesa la península. Corea del Norte se convertiría en un estado
socialista liderado por Kim Il-sung y respaldado por la URSS, y Corea del
Sur, en un estado capitalista liderado por Syngman Rhee y respaldado
por Estados Unidos.

Se esperaba que ambos países equilibraran el poder en Asia oriental,


pero enseguida quedó patente que ningún estado consideraba al otro
legítimo. Tras una serie de riñas fronterizas, Corea del Norte invadió a su
vecino meridional en junio de 1950. Esta invasión desató una guerra
subsidiaria entre dos potencias nucleares y el primer enfrentamiento de
la Guerra Fría.

Estados Unidos presionó al recién creado Consejo de Seguridad de


Naciones Unidas para que autorizara el uso de fuerza para ayudar a
Corea del Sur y el presidente Henry Truman se comprometió a enviar
efectivos a la causa sin la aprobación del Congreso, que tiene el poder de
declarar la guerra. Fue la primera vez que Estados Unidos entró en un
conflicto extranjero a gran escala sin una declaración oficial de guerra.

«No estamos en guerra», contó Truman a la prensa el 29 de junio de


1950. «[Corea del Sur] ha sido atacada ilegalmente por una panda de
bandidos que son vecinos de Corea del Norte». Pese a las cuestiones
sobre si Truman se había extralimitado en su autoridad presidencial, la
implicación de Estados Unidos en el conflicto se describió oficialmente
como una «acción política».

Economía

Décima potencia económica del mundo y cuarta de Asia en 2021,


Corea del Sur es famosa por su espectacular ascenso desde ser uno
de los países más pobres del mundo a un país desarrollado de altos
ingresos en una sola generación. Durante la crisis financiera
mundial de 2007-2008, el país mantuvo una economía estable e
incluso experimentó un crecimiento económico en lo más álgido
de la crisis. Sin embargo, Corea del Sur se encamina hacia uno de
sus peores períodos (de dos años) de crecimiento en más de medio
siglo, golpeada por la ralentización de la economía china, las
incertidumbres por la guerra comercial entre Beijing y
Washington, junto a los efectos globales de la pandemia de
COVID-19. La inversión estancada y la incapacidad de contagiar
el boom del sector del chip hacia otras industrias limitó el
crecimiento económico hacia una cifra estimada en 2% en 2019,
que luego cayó a -1,9% en 2020. Según las últimas previsiones del
FMI (de octubre de 2020), el crecimiento del PIB debiera repuntar
a 2,9% en 2021 y 3,1% en 2022, gracias a la recuperación de la
economía global posterior a la pandemia. En la actualización más
reciente de sus Perspectivas de la Economía Mundial, el FMI
revisó sus proyecciones de crecimiento del PIB para Corea del Sur
a 3,1% en 2021 y 2,9% en 2022 (lo que representa una diferencia
de +0,2% y -0,2% respectivamente con respecto a las
proyecciones de la OMC de octubre de 2020).
Principales sectores económicos
Corea del Sur ha experimentado una de las mayores transformaciones económicas de los últimos 60 años.
Dado su tamaño geográfico limitado, sus recursos naturales y su población (una fuerza laboral de 28,4
millones de personas de su población de 51,28 millones), el país ha prestado especial atención al desarrollo de
tecnología e innovación para promover el crecimiento, creciendo desde una nación predominantemente
agrícola, rural hasta ser un país urbano e industrializado. La industria representó el 33% del PIB y emplea al
25% de la fuerza laboral en 2020 (Banco Mundial, 2020). Las principales industrias incluyen textiles, acero,
fabricación de automóviles, construcción naval y electrónica. Corea del Sur es el mayor productor mundial de
semiconductores.

El sector agrícola en Corea del Sur solo hace una contribución insignificante al PIB del país (1,7%) y emplea
solo al 4.8% de la población activa. El arroz es el principal cultivo agrícola. La cebada, el trigo, el maíz, la soja
y el sorgo se cultivan extensivamente. El sector también incluye la ganadería a gran escala. Se cultiva menos
de una cuarta parte de la tierra. Los recursos minerales de Corea del Sur se limitan al oro y la plata.

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