Mora del Deudor: Interpelación y Efectos
Mora del Deudor: Interpelación y Efectos
Punto 1
La mora estaba regulada en el art 509 de Vélez, que siguió al Código Civil Francés que al mismo
tiempo había dejado de lado la tradición romana y había consagrado que la mora no se podía
constituir sino mediante una interpelación (es un requerimiento) la ley no requiere ningún tipo de
medios, si debe ser eficiente por lo tanto quien emite la interpelación debe quedarse con una
certificación de que se emitió una interpelación y que la otra parte lo ha recibido (ej: acta notarial,
escribano).
El principio es la interpelación pero hay excepciones, por ejemplo cuando el plazo es esencial (es
fundamental para la existencia de la obligación y por lo tanto no se admite el retardo en el
cumplimiento) y las partes establecían de común acuerdo que no habrá interpelación por lo tanto
la mora resulta automática.
3) la constitución en mora, mediante la interpelación del acreedor, en las obligaciones en que elos
es un requisito de mora.
Sujetos: la debe realizar el acreedor o su representante ya sea legal o voluntario. Debe ser dirigida
al domicilio del deudor o al de su representante y no interesa si el instrumento es dirigido
personalmente por el destinatario.
Condiciones de la interpelación:
-la reclamación de pago debe ser categórica: debe ser una expresa reclamación del cumplimiento.
Se exige que además sea preciso e importe una manera de compeler al deudor. No es suficiente la
simple comunicación del A al D.
-sea coercitivo: debe ser precisa y concreta la reclamación de pago, y nunca hecha por vías
indirectas o manifestaciones de voluntad tacitas.
-ser apropiado: importa que el intérprete debe adecuar la exigencia a las condiciones de la
obligación, es decir, en cuanto al objeto de la prestación, forma de cumplimiento, el tiempo
necesario para posibilitar el pago, lugar y modo como debe hacerse efectiva la obligación. Por eso
debe indicarse el importe y la manera de cumplimiento.
En Roma la interpelación del acreedor solo era indispensable para provocar la mora del deudor,
cuando la obligación tenia fecha de vencimiento (mora ex personale). En cambio, si estaba
señalada de antemano la fecha de pago (obligación con plazo determinado), la interpelación se
consideraba innecesaria: el deudor caía en mora por el solo vencimiento del plazo que hacia
exigible la deuda (mora automática/mora ex re).
Esta interpretación contaba con opiniones que la consideran dudosa y algunas falsas (Girard).
Algunos autores sostuvieron que en Roma no era asi. Que para que naciera la responsabilidad
siempre el acreedor debía interpelar al deudor, y debía ser oportuna y en el lugar del
cumplimiento de la obligación.
El fundamento de la mora automática para las obligaciones que tienen plazo determinado, radica
en que el deudor conoce exactamente el momento en que debe cumplir la prestación y por lo
tanto resulta innecesario supeditar la responsabilidad del deudor al cumplimiento de un requisito
formal como es la interpelación.
Nuestro codificador había establecido en el art 509 el principio general según el cual debe mediar
requerimiento judicial o extrajudicial por parte del acreedor para que el deudor incurra en mora.
Significa que, no había mora sin interpelación del acreedor.
SISTEMA DE LA LEY 17.711: La reforma abandona el criterio del código que requería como
principio la previa interpelación para que se produjera la mora del deudor en las obligaciones a
plazo y lo sustituye por una enunciación de situaciones de mora, que se configuran mediante la
realización de hechos distintos.
Reforma integral del Código Civil en el año 1968 y se modifica y queda redactado así:
Art 509: En las obligaciones a plazo, la mora se produce por su solo vencimiento.
Si no hubiere plazo, el juez a pedido de parte, lo fijará en procedimiento sumario, a menos que el
acreedor opte por acumular las acciones de fijación de plazo y de cumplimiento, en cuyo caso el
deudor quedará constituido en mora en la fecha indicada por la sentencia para el cumplimiento de
la obligación.
Para eximirse de las responsabilidades derivadas de la mora, el deudor debe probar que no le es
imputable.
En las obligación a plazo la mora se produce con el mero vencimiento, pero el legislador de que
plazo está hablando ¿? (el plazo es una modalidad de la obligación y junto con la condición y cargo
son elementos accidentales, pueden estar o no estar) porque puede haber un plazo inicial y un
plazo final, uno determinado y uno indeterminado, un plazo expreso o tácito, cierto e incierto.
La mayoría de los autores entendieron que cuando en el 509 decía que en las obligaciones a plazo,
la mora se produce por su solo vencimiento debe verse si la obligación tiene un plazo
“determinado, expreso y cierto” si no no y la mora es automática.
Llambias. Plazos: “Es cierto el plazo cuando se conoce de antemano el momento de su realización,
como dice el codificador "cuando fuese fijado para terminar en designado año, mes o día, o
cuando fuese comenzado desde la fecha de la obligación, o de otra fecha cierta" (art. 567).
Ejemplo: un pagaré a noventa días, o la obligación de pagar una suma el 30 de noviembre del año
siguiente. En cambio, "el plazo es incierto, cuando fuese fijado con relación a un hecho futuro
necesario, para terminar el día en que ese hecho necesario se realice" (art. 568). Ejemplo: la
obligación de pagar una suma después de recoger la cosecha, o a la muerte de determinada
persona”.
2º párrafo
3º párrafo: Si no hay plazo hay que pedírselo al juez. Tuvo críticas que decía que si las partes no
establecieron el plazo quien era el juez para hacerlo. El plazo solo constituye un accidente o
modalidad de la obligación y no un elemento natural de ella.
Cuando la ley dice “obligaciones sin plazo” lo que hay que entender es que son obligaciones CON
plazo pero INDETERMINADO.
ART 508: El deudor es igualmente responsable por los daños e intereses que su morosidad causare
al acreedor en el cumplimiento de la obligación.
ART 510: En las obligaciones recíprocas, el uno de los obligados no incurre en mora si el otro no
cumple o no se allana a cumplir la obligación que le es respectiva.
No puede tolerarse que uno de los contratantes pretenda constituir en mora al otro si él a su vez
ha incurrido en incumplimiento material, respecto de la obligación a su cargo.
Velez no legislaba sobre la mora del acreedor pero la mencionaba en la nota del 509 que decía que
al acreedor se le impone la misma regla que al deudor a los efectos de la mora (en la mora del
acreedor, se invierte).
1. Obligaciones con plazo expreso→ la mora se produce por el solo vencimiento del plazo. Hay que
determinar a qué plazo se refiere: a) plazo cierto, se sabe inicialmente cuándo ocurrirá el
vencimiento, por ej, la obligación de pagar $100 el día 1/6 de 2017; b) plazo incierto determinado,
se supedita el vencimiento a un hecho que necesariamente debe ocurrir pero no se sabe cuándo,
como la obligación de pagar una deuda cuando Pablo muera; c) plazo incierto indeterminado, es
menester realizar algunos trámites previos para que se sepa en qué momento se producirá el
vencimiento, el plazo de vencimiento no está determinado y lo fija el juez.
2. Obligaciones con plazo tácito→ el plazo tácito es el no fijado por las partes, pero que se deduce
de la misma naturaleza del compromiso. La propia índole de la prestación nos está indicando la
necesidad de un tiempo para realizarla. El art. impone el requisito de la interpelación previa al
deudor, para que se dé el estado de mora.
3. Obligaciones inmediatamente exigibles→ son las que no están sujetas a ninguna modalidad y
cuya exigibilidad es coetánea con su nacimiento, pueden satisfacerse en cualquier momento:
cuando lo requiera el A, o cuando el D desee liberarse. Ej. la obligación del vendedor de entregar la
cosa cuando el comprador lo exija. Es necesaria la previa interpelación del D.
Sistema en el CCYC
En el libro tercero, legisla sobre la mora del deudor y del acreedor, a diferencia con el código de
Vélez que solo legislaba la del deudor.
Art 886.- Mora del deudor. Principio. Mora automática. Mora del acreedor. La mora del deudor
se produce por el solo transcurso del tiempo fijado para el cumplimiento de la obligación.
El acreedor incurre en mora si el deudor le efectúa una oferta de pago de conformidad con el
artículo 867 y se rehúsa injustificadamente a recibirlo.
La mora es una conducta antijurídica porque comporta la violación del específico deber impuesto
en el contrato en orden al tiempo de su ejecución o del deber genérico de no dañar a otro.
Establece como regla la mora automática, la que será aplicable a todo aquel supuesto que no se
halle entre las excepciones (obligaciones a plazo tácito e indeterminado) la regla se aplica
entonces a las obligaciones a plazo determinado, cierto o incierto; a las obligaciones puras y
simples; a las derivadas de los hechos ilícitos.
Casos de mora sin interpelación
-la confesión de la mora: la confesión que haga el mismo deudor de su estado de mora es un
hecho para tenerlo por constituido.
-el pacto entre las partes: si las partes acuerdan que el solo vencimiento del término o
cumplimiento de la condición produce la mora automática del deudor, será innecesario e inútil
que el acreedor interpele.
-la imposibilidad de interpelar al deudor: es un requisito de excepción al reclamo formal. Debe ser
imputable a la culpa del obligado. En todos los casos obra con culpa o malicia que impiden que el
acreedor cumpla con el requisito, y ello debe ser sancionado considerando como si la
interpretación se hubiera realizado.
En el CCYC
Art 887: Excepciones al principio de la mora automática. La regla de la mora automática no rige
respecto de las obligaciones:
a) sujetas a plazo tácito; si el plazo no está expresamente determinado, pero resulta tácitamente
de la naturaleza y circunstancias de la obligación, en la fecha que conforme a los usos y a la buena
fe, debe cumplirse;
b) sujetas a plazo indeterminado propiamente dicho; si no hay plazo, el juez a pedido de parte, lo
debe fijar mediante el procedimiento más breve que prevea la ley local, a menos que el acreedor
opte por acumular las acciones de fijación de plazo y de cumplimiento, en cuyo caso el deudor
queda constituido en mora en la fecha indicada por la sentencia para el cumplimiento de la
obligación.
Casos dudosos
-obligaciones liquidas: son obligaciones de sumas de dinero no precisadas. Una postura sostiene
que como el D desconoce el importe a pagar y él no es culpable de esa situación no puede quedar
constituido en mora. Otra sostiene que no impide el cumplimiento del D, este incurre en mora por
el transcurso de tiempo o mediante interpelación.
-obligaciones puras: es cuando carece de modalidad, no está sujeto a plazo, condición o cargo. Es
necesario interpelar para constituir en mora.
-obligaciones en las que falta la cooperación del acreedor: cuando debe prestar su cooperación y
no lo hace por su culpa o dolo, el deudor no puede quedar constituido en mora. Es necesario que
la colaboración del acreedor resulte un elemento indispensable para el cumplimiento.
5) El deudor moroso no puede invocar la teoría de la imprevisión contractual (la incorpora Velez,
dice que si una de las partes contratantes la prestación a su cargo se tornaba excesivamente
onerosa por un hecho imprevisible o inevitable podía pedirle al juez que morigere la obligación,
por ejemplo el dólar con la inflación). El que está en mora no puede invocar la teoría de la
imprevisión contractual, debe cumplir “como venga”.
Prescripción
Art 2539.- Efectos. La suspensión de la prescripción detiene el cómputo del tiempo por el lapso
que dura pero aprovecha el período transcurrido hasta que ella comenzó.
En la mora lo relevante es que el deudor sepa que debe cumplir, y que el acreedor está
reclamando ese cumplimiento. La prescripción, en cambio, es consecuencia de la inactividad de las
partes, y una demostración cualquiera de actividad tendiente a mantener viva la relación jurídica
se considera suficiente para interrumpir el curso de la prescripción.
En las obligaciones, cuando no son reclamadas durante cierto lapso por el acreedor o incumplidas
por el deudor frente a la ignorancia o inactividad del titular del crédito, las obligaciones se tornan
inexigibles, por la prescripción de acciones que se produce.
Cesación de la mora: la mora se prolonga hasta que ocurra algún hecho que la haga cesar.
1. El pago. Cuando el deudor cumple la prestación, cesa su estado de mora, pero debe pagar los
daños e intereses moratorios.
3. Renuncia del A. En el caso de que el acreedor renuncie a los derechos que le asisten por la mora
incurrida tal renuncia puede ser total o parcial, pero la cesación de la mora estará supeditada a la
medida de la renuncia.
5. Constitución en mora del acreedor: el deudor, mediante una oferta real de pago, transfiere el
estado de incumplimiento al acreedor. Cuando el acreedor se niega a recibir el pago, el deudor
puede obtener su liberación mediante el procedimiento de la oferta real y subsiguiente depósito
de la cosa debida. Ello es lógico si se considera que el pago no es sólo una obligación del deudor,
sino que también constituye un derecho del mismo, pues tiene legítimo interés en quedar
liberado.
Punto 2
Son acontecimientos que interrumpen la causal de tal manera que el resultado dañoso ser
imputado al deudor. También se los define como acontecimientos extraordinarios imprevisibles o
inevitables, no imputables al deudor, qué impiden el cumplimiento de la obligación.
En el artículo 514 del cod civil define al caso fortuito como el que no ha podido preverse, o qué
previsto no ha podido evitarse.
El código civil se refiere a ambos como sinónimos. La doctrina en general los entendido como
términos intercambiables porque así parece haberlo dicho el codificador en la definición del
Artículo 514 y en su aplicación en otras normas.
El caso fortuito es lo que siempre proviene del Azar, la suerte o casualidad mayor presupone una
potencialidad extraña que impide una actuación voluntaria.
Otro distingo Con base romanista indica que el caso fortuito es lo que la prudencia humana no
puede prever, fuerza mayor resulta aquello que no es posible resistir.
Requisito:
B) Imprevisible: Que no ha podido preverse, es aquello que puede preverse con antelación y
aquello que el comportamiento razonable y corriente puede anticipar que ocurrirá. En el hay
ciertos hechos que son previsibles vuelven imprevisibles en función del momento en que
ocurriran.
D) Inimputable: Significa que no se puede atribuir a la culpa del deudor, dándose como excepción
1) que el caso fortuito se deba y sea consecuencia de la culpa del deudor.
2) que el hecho no sea ajeno al deudor, es decir que se lo pueda calificar como autor del mismo, y
por lo tanto causal entre su accionar u omitir y el resultado dañoso.
E) Extraordinario. Que sea un acontecimiento que exceda el orden natural ya que la consecuencia
no ocurre de acuerdo con el curso natural y ordinario de las cosas, sino que una condición desvía
la cadena causal y produce el resultado inesperado.
Casos:
Las lluvias e inundaciones se consideran casos de fuerza mayor cuando no son periódicas, ni se
pueden prever, o por su intensidad. Los Fuertes vientos deben ser violentos y que revistan
gravedad y en el caso de los incendios se deben producir por una causa fortuita, no cuando es
consecuencia de deficiencias de instalaciones eléctricas o negligencia, etcétera.
1) una resolución judicial que impida el cumplimiento de la obligación es FM. Galli sostiene que las
resoluciones pueden constituir CF o FM cuando impiden el cumplimiento de una prestación,
siempre que el D no fuera responsable de la situación jca que ha motivado a resolución. Ej., una
resolución que ordena el embargo de una mercadería e impide que el obligado la entregue al A, si
la orden del juez se ha dictado porque la conducta del deudor dio motivos para ellos, no está ante
una FM. En cambio, si el embargo se hubiera decretado por circunstancias ajenas al D, entonces si
es FM y se exime de responsabilidad.
2) La guerra por sí sola, no constituye FM o CF, pero puede serlo si a consecuencia de ella se ha
hecho imposible la prestación. Si las partes hubieran estipulado que los efectos de los contratos se
suspenden en tiempos de guerra, entonces es una eximente de responsabilidad.
3) Hechos de terceros cuando un tercero no dependiente del deudor hace imposible la ejecución
de una obligación es CF o FM. Son eventos que el D no puede superar. Por ej, el robo a mano
armada, un atentado a un tren por una bomba.
4) Huelga, solo constituye una eximente cuándo: 1. Se trata de una huelga general, que abarca a
todo un gremio a todos los de la industria, paraliza el comercio o la industria en su totalidad y ya
no hay posibilidad de cumplir la O; 2. Huelgas imposibles de prever, como huelgas revolucionarias
o actos de sabotaje; 3. Huelgas parciales que asumen la característica de FM y hacen imposible la
ejecución de la O.
5) Paro patronal.
Clases:
A) caso fortuito ordinario: Se trata de hecho que resultan poco acostumbrados o que dependen
de las condiciones temporales o que no se sepa bien cuando se producirán, etcétera. Por ejemplo,
el granizo en la provincia de Mendoza que a veces ocurre, si bien no se sabe cuándo.
Para otros autores, el caso fortuito siempre tiene carácter extraordinario, son las consecuencias
imprevisibles, anormales, fuera del orden natural de las cosas, sino no tendrían esa cualidad.
Teoría de Exner→ solo la FM exime de responsabilidad. Para que haya FM y por consiguiente
liberación de responsabilidad, se requieren 3 requisitos:
1. Exterioridad del hecho, debe originarse fuera del ámbito de las actividades del deudor, debe
irrumpir desde el exterior. Por ejemplo, un terremoto, un rayo, un inundación. En cambio el hecho
que tiene su origen dentro de la esfera de acción obligación del obligado, es el caso fortuito. Por
ejemplo, el estallido de una caldera, la rotura de una maquina;
3. Notoriedad del hecho, debe ser conocido por todos, para evitar que el deudor lo prepare
artificialmente para liberarse de sus obligaciones. Por ejemplo, la erupción de un volcán.
Teoría de Josserand→ solo la FM exime de responsabilidad. También exige los 3 requisitos, pero
atenúa el rigor en cuanto a que el hecho sea extraordinario y notorio. Explica que FM “es la fuerza
que irrumpe de fuera del círculo de ambas partes”. CF “es el acontecimiento anónimo que se
produce en el interior de la empresa”.
Efectos del CF o FM → eximen de responsabilidad al deudor el casus nemine prestantur, decían los
romanos. El efecto de esta causal es la liberación del obligado, tanto de su deber de cumplir la
prestación, como de pagar los daños e intereses.
Hay una regla en el proceso civil que indica que el actor debe probar los hechos. El casus configura
un típico hecho que impide atribuir la consecuencia al deudor y por ende corresponde que sea
este que cargue la prueba respectiva.
Cláusula de irresponsabilidad
Es posible convenir qué el deudor se exima de responder ante un hecho azaroso o fortuito. Es una
manera de reiterar que ese tipo de acontecimientos no obligan. Importancia práctica de esta
cláusula porque permite juzgar con certeza los supuestos dudosos. En Francia se la denominó"
cláusula de guerra" o " de huelga" porque era común que se liberará al deudor en ambos
supuestos.
La doctrina clásica francesa y los autores argentinos que siguieron esta corriente sostienen que
ante el incumplimiento existen 3 peldaños: El dolo, la culpa y el caso fortuito. Si efectuado un
distingo importante entre el caso fortuito y la ausencia de culpabilidad, el problema reside en
determinar si la falta de culpa se asimila el casus o bien son supuestos que se deben diferenciar.
Hoy es casi uniforme la opinión que separa ambos aspectos. Por ejemplo salas y trigo represas
consideran que es importante distinguir entre obligaciones de medios y de resultado. El las de
medio el acreedor debe demostrar la culpa del deudor para hacerlo responsable y éste se libera
por su sola falta de culpa. En cambio, en las de resultado la sola prueba del incumplimiento lleva la
condena, el deudor debe demostrar el caso fortuito para eximirse.
Hay una base para su diferenciación: El caso fortuito importa siempre la ruptura del nexo de
causalidad, mientras que la ausencia de culpa hay relación de causa adecuada entre el hecho y su
resultado, pero no hay actuación negligente del demandado.
Las posibilidades de eximición estarán dadas según el tipo de obligación de que se trate.
→ Culpa del deudor: si el CF se debiera a culpa o a dolo del obligado, no funcionaría esta causal de
exculpabilidad. La razón es: el CF libera de responsabilidad si es un hecho extraño a la voluntad del
D, pero si fuera éste quien lo ha causado desaparecería la razón de ser de su efecto excusatorio,
ej. La quema de plantas sin las debidas precauciones produce un incendio en las casas vecinas.
En caso de que en el proceso causal concurre el CF y la culpa del D, no es posible hacer incidir
sobre este la totalidad del daño, porque ello significaría hacerle soportar las consecuencias
causales.
→ Mora del deudor: si la mora del deudor se hubiera debido a caso fortuito o fuerza mayor, no
impediría el efecto excusatorio del causus. Pero si la mora fue imputable al obligado, entonces el
casus sobreviniente no lo exime de la responsabilidad al deudor, ya que el retardo que provocó el
CF o FM afectando a la obligación es imputable al deudor.
Hay una excepción cuando el deudor, a pesar de su mora que produce que el evento imprevisto
afecte a la obligación, queda liberado de la responsabilidad si la cosa que está en la imposibilidad
de entregar a consecuencia del CF, hubiera perecido igualmente en poder del acreedor. Ej: se ha
vendido a Juan 100 vacas que se las debían entregar el 2 de diciembre. Pasa ese día sin cumplir la
entrega de la hacienda vendida y Juan constituye en mora al vendedor. La hacienda se muere en
una inundación extraordinaria e imprevista que afecta el campo del deudor. Se deberían pagar a
Juan los daños y perjuicios, pero si prueba que el Juan hubiera llevado la hacienda a su campo e
igual hubiera muerto producto de la inundación, el vendedor quedaría liberado de la
responsabilidad, a pesar de su mora.
Punto 3
La incorpora Vélez, dice que si una de las partes contratantes la prestación a su cargo se tornaba
excesivamente onerosa por un hecho imprevisible o inevitable podía pedirle al juez que morigere
la obligación, por ejemplo el dólar con la inflación. Mediante esta teoría se busca la intervención
judicial para reajustar el contrato que se ha vuelto excesivamente gravoso para una de las partes
por causas imprevistas y restablecer el equilibrio económico inicial.
Evolución
En el derecho romano, los textos de Paulo, de Cicerón, según los cuales para estar obligado a
cumplir lo prometido todo debe permanecer en el mismo estado de cosas que existía cuando se
formuló la promesa, es decir que el contrato obliga si las cosas no cambian –cláusula rebus sic
stantibus-. Desapareció la aplicación de esta cláusula con el individualismo en el siglo XIX y
reapareció con los desequilibrios económicos por la guerra mundial de 1914.
Fundamento
Hay una división doctrinaria: los que aceptar esta teoría, y los que la rechazan. Los autores que la
rechazan → argumentan que con ella se afecta la seguridad de los contratos. Los que la admiten se
han dividido en cuanto a los fundamentos que le sirven de base →
d. Alsina en nuestro derecho sostiene que el fundamente es la buena fe, nadie contrata para
arruinarse.
e. Planiol, da un fundamento jurídico positivo, art 1134 del CC francés: los contratos deben
ejecutarse de buena fe, debe existir en la celebración y en el cumplimiento del contrato, si se
carga al D con consecuencias no previstas que implican una pérdida patrimonial no hay buena fe.
Si el D no cumple por su culpa, debe responder por las consecuencias previsibles.
g. Oertmann: desaparición de las bases del negocio, en ocasiones las partes basan su declaración
de voluntad en un hecho que no se preocupan de elevar a condición del negocio, por suponerlo
indiscutible. Desaparecida esa situación de hecho desaparecen las bases del contrato y de ahí el
derecho a una intervención judicial para reajustar las prestaciones.
i. Cossio, argumenta que el contrato es un acto jurídico, pero al desaparecer las bases que las
partes han tenido en cuenta al celebrarlo, se convierte en hecho jco.
Requisitos
a. Aplicable solo a los actos jcos, no a actos ilícitos. Un ladrón no podría alegar que el valor de la
cosa que debe restituir al propietario ha aumentado fuera de lo previsto al cometer el robo.
c. Acaecimientos de un hecho exterior, o sea ajeno a las partes. Si en la emergencia hubiera culpa,
dolo o mora del obligado, cualquier pretensión de aplicar esta teoría fallaría por su base.
Recepción en el CC y CCCN En el CC hasta la reforma del art 1198 por decreto-ley 17.711/68 no
existía disposición que contemplara favorablemente esta situación de imprevisión. El art. 1633,
antes de la reforma, contemplaba que aunque encarezca el valor de los materiales y de la obra de
mano el locador bajo ningún pretexto puede pedir aumento en el precio cuando la obra ha sido
contratada por una suma determinada.
Con la reforma de ley 17711/68 el art. 1198, establece: “En los contratos bilaterales conmutativos
y en los unilaterales onerosos y conmutativos de ejecución diferida o continuada, si la prestación a
cargo de una de las partes se tornara excesivamente onerosa, por acontecimientos extraordinarios
e imprevisibles, la parte perjudicada podrá demandar la resolución del contrato. Lo mismo se
aplicará a los contratos aleatorios cuando la excesiva onerosidad se produzca por causas extrañas
al riesgo propio del contrato”.
“En los contratos de ejecución continuada la resolución no alcanzará a los efectos ya cumplidos.
No procederá la resolución si el perjudicado hubiese obrado con culpa o estuviese en mora”.
“La otra parte podrá impedir la resolución ofreciendo mejorar equitativamente los efectos del
contrato”
Y se ha modificado el art. 1633: “aunque encarezca el valor de los materiales y de la mano de obra,
el locador bajo ningún pretexto puede pedir aumento en el precio cuando la obra ha sido
contraída por una suma determinada” y agrega “salvo lo dispuesto en el art. 1198”
Punto 4
c) para evitar un mal, actual o inminente, de otro modo inevitable, que amenaza al agente o a un
tercero, si el peligro no se origina en un hecho suyo; el hecho se halla justificado únicamente si el
mal que se evita es mayor que el que se causa. En este caso, el damnificado tiene derecho a ser
indemnizado en la medida en que el juez lo considere equitativo
Estado de Necesidad
El estado de necesidad es la situación de aquel que, para evitar un mal mayor a su persona, a
terceros o a sus bienes, causa un daño a otro, que no es autor del peligro.
El estado de necesidad siempre supone un conflicto de intereses en el que se sacrifica el de menor
entidad, funciona como causa de justificación de la ilicitud del acto.
Requisitos
a) Un peligro actual o inminente de sufrir un mal: el peligro debe ser inminente y afectar un bien
jurídico protegido. Se discute si el bien comprometido debe necesariamente tener contenido
patrimonial o bien si puede involucrar derechos personalísimos como la vida, la integridad física, la
libertad, el honor, etc. En función de los valores ahora primordiales en el sistema legal analizado, a
nuestro criterio queda claro que los derechos personalísimos quedan incluidos. También se incluye
la protección a los terceros.
b) Que la situación de necesidad no haya sido causada por el sujeto amenazado: no debe llegarse a
la situación de peligro por un acto voluntario y deliberadamente ocasionado por quien invoca el
estado de necesidad. Éste, en cambio, puede derivar de un hecho de la naturaleza ([Link].,
catástrofe ambiental), incluir una cosa inanimada (p. ej., amenaza cierta de ruina) o comprender
comportamientos de terceros (p. ej., intempestivo cruce de un peatón que lleva al automovilista a
embestir el frente de un inmueble). Ciertas situaciones particulares del sujeto (p. ej., hambre o sed
extremas) también pueden justificar el estado de necesidad.
c) Que no exista otra vía para eludir el peligro: no debe existir otra alternativa viable para evitar el
daño o, al menos, el interesado debe acreditar que tomó todos los recaudos para impedir el
peligro.
d) Que el daño ocasionado sea menor al evitado: resulta necesaria una desproporción cuantitativa
y cualitativa entre los bienes en juego, de tal modo que el perjuicio causado resulte de menor
entidad al impedido.
Resarcimiento
Un problema muy debatido en la doctrina es Y ante el acto necesario se debe reparar el daño
causado.
Una doctrina minoritaria considera que el daño causado bajo estas circunstancias no es
indemnizable por qué se trata de un acto lícito o porque aún siendo antijurídico el
comportamiento del sujeto adquiere los caracteres del caso fortuito o fuerza mayor.
La doctrina mayoritaria entiende que el perjuicio debe repararse. Con ello el derecho concilia la
puja de intereses y da un Sensato equilibrio al resultado del accionar necesario.
Se considera que si bien se trata de un accionar lícito la indemnización es procedente por razones
de equidad, para fijar el importe a reparar habrá que Establecer un equilibrio entre los intereses
contrapuestos considera la situación patrimonial de ambas partes y tomar debidamente en cuenta
los demás antecedentes del caso.
Todas estas reglas se alteran cuando el comportamiento de la gente fue para proteger y preservar
la persona o los bienes de un tercero, si el tercero provocó el peligro o bien el mismo le fue
extraño es a este último quien corresponde la carga de reparar.
Estado de necesidad e incumplimiento contractual
Si al puede ser equiparado saculo que sólo puede ser vencido mediante una actividad lícita o
sacrificando la integridad personal u otros bienes la cuestión asimila la noción de imputabilidad
objetiva al Estado de necesidad. Esta última liberara al deudor ante la involuntariedad del peligro.
Legítima defensa
La legítima defensa muy cercana al Estado de necesidad es el supuesto en que alguien causa daños
a otro usando medios racionales a fin de repeler una agresión ilegítima. El problema surge a raíz
de los daños causados por quien se defiende lo que exige determinar si dicho daño admite o no
una justificación jurídica el agresor debe soportar civilmente los perjuicios que son resultados de
su propio accionar.
Requisitos:
1) agresión ilegítima: Es necesario que el ataque sea contrario a la ley. Si el que lo hace ejercita
regularmente un hecho propio no puede caber legítima defensa. Además de ilícita la agresión
debe ser actual significa la inminencia del daño, no es suficiente la mera amenaza y mucho menos
el daño consumado. La agresión debió dirigirse contra la persona o los bienes materiales o
inmateriales.
2) racionalidad del medio empleado: Es la proporción entre el ataque y los medios utilizados para
su defensa. La desproporción o irracionalidad de los medios empleados con relación a los
utilizados para la agresión hacen caer en el exceso de legítima defensa.
3) falta de provocación suficiente: Es necesario analizar que las actitudes o comportamientos del
defendido no hayan sido la causa adecuada de la agresión. Distintos en caso de provocación
insuficiente o que no da motivo a la agresión.
El sujeto actuante está amparado por la ley y aún cuando causa daños a otro no resulta
responsable. La legislación admite excepcionalmente este tipo de actuación sólo cuando los
auxilios de la justicia pudieran no llegar a tiempo o fuera peligrosa la espera. Son tres los requisitos
que se exigen:
c) que no exista tiempo razonable y suficiente para acudir a los órganos del estado.
El Código Civil de Vélez en su art. 1071, establecía: "El ejercicio regular de un derecho propio o el
cumplimiento de una obligación legal no puede constituir como ilícito ningún acto. La ley no
ampara el ejercicio abusivo de los derechos.
Se considerará tal al que contraríe los fines que aquélla tuvo en mira al reconocerlos o al que
exceda los límites impuestos por la buena fe, la moral y las buenas costumbres". Se observa tal
referencia histórica y originalista en la interpretación de la ley, que el legislador del nuevo Código
ha preferido evitar.
En el derecho civil clásico argentino, la doctrina sostuvo que si tal obediencia proviene de órdenes
legítimas o lícitas, su cumplimiento no genera responsabilidad en quien las cumple, En cambio, si
las órdenes son ilícitas habrá que diferenciar si éstas emanan de un superior jerárquico
competente que las emite dentro del ámbito de sus atribuciones, cumpliendo las formas
adecuadas y sin posibilidad para el subordinado de revisión, caso en el que no habrá
responsabilidad de parte de éste por la ejecución; de los casos en los que faltara alguno de estos
requisitos. En estos últimos supuestos, el ejecutor sí respondería, salvo excepciones (p. ej., podría
alegar estado de necesidad, violencia moral, etc.)
Los deberes deben ser legales porque Los Morales o sociales se han en la órbita de lo jurídico y
están fuera de estos presupuestos, los deberes conforme a la legislación justifican siempre el
comportamiento y salvan la responsabilidad a quien ocasionan daños obrando de tal manera.
Orgaz da el ejemplo de testigo que declara hechos que afectan el honor o patrimonio de otra
persona.
Otro tema es el de obediencia debida, la diferencia reside en que la orden no es emitida por la ley
sino por la autoridad. Desde el punto de vista civil Configura una vía de irresponsabilidad.
Si El ejecutor puede revisar la orden sólo se excusa el error, en caso contrario es responsable.