Esta gran obra creada en el año 1925 por Armando Discépolo, narra la historia de
miles de inmigrantes, que tras la ruptura de sus deseos y proyectos llegan a la
ciudad en busca de nuevos caminos
Se retrata el ambiente del sótano de una casa de "inmigrantes ricos", en Buenos Aires, donde los
criados conviven en un ambiente cargado de violencia y falta de comunicación. En efecto, al
hablar los personajes extranjeros el español como mejor pueden, no logran entenderse, y esto da
lugar a la confusión y a los mal entendidos. Es por eso mismo que la obra se llama Babilonia,
retratando el hecho bíblico conocido como "La Torre de Babel".
Piccione, es, fuera de todo el conflicto principal, el personaje más interesante de la historia. Un
chef italiano, que por momentos cree que esta en un nivel más alto que los demás criados, hasta
que Esteban (dueño de la casa) le aclara que esto no es así, que allá abajo son todos iguales.
Junto a él, esta Cacerola, un pinche de cocina, también italiano, y Carlota, que es francesa. Estos
dos personajes contribuyen a la trama sólo con situaciones graciosas, y en algunos casos, el
autor los usar para criticar ciertas costumbres (cuando Emilia le pregunta a Cacerola que tal se
encuentra, y él responde "regular", lo que provoca la reacción de Piccione y de los demás
personajes, o cuando Secundino-portero gallego-les pide algo para comer, y Cacerola le da una
croqueta caliente que hace que se queme, con lo que Piccione se ríe y le pregunta si lo hizo a
propósito, y su ayudante le responde que sí, por el hecho de que Secundino es gallego.).
El segundo monologo, a cargo de Piccione, explica el título de la obra, y expone la
realidad del país. Un país generoso en donde cualquiera tiene la oportunidad de
ocupar puestos de trabajo, sin estar capacitado para hacerlo. Deja ver un poco de
tristeza por la poca valoración que se hace del esfuerzo por la preparación y la
experiencia. Revela la incapacidad de los que toman las decisiones, en este caso
sus patrones como ejemplo de la sociedad, de comprender el valor de esa
experiencia. No obstante también se resalta la voluntad por trabajar, aprender el
oficio y hacerlo bien
Piccione, Cacerola y Carlota, representan el trabajo honesto, pero con distintas
aristas. Carlota es grande, esta sola, y ha perdido las esperanzas de aspirar a una
vida mejor, por lo que recurre a la bebida. Cacerola es el joven que ha venido a
aprender el oficio y hacerse la América y ya tiene su primera moneda de oro. Cree
que el solo puede contra el mundo. Piccione es experimentado y está orgulloso de
su curriculum y está dispuesto a no dejarse pisotear por gente cuyos méritos no
son tales y que el conoce bien.
El desarrollo se inicia con el anuncio de que arriba piden los postres. Todas las
historias suben un peldaño. Alcibíades se vuelve a equivocar, Eustaquio cansado
se relaja frente a Piccione y tienen un pequeño intercambio de palabras, justo
antes de que encuentre un pelo entre los postres, responsabilidad de
Carlota. Cacerola y Carlota no se llevan bien.
. Se profundizan los anticipos, Piccione, que se adueña del nudo, haciendo que
todo funcione en la cocina, también conoce a los patrones de cuando no tenían
dinero. Pero no está dispuesto a hablar. Sin embargo la tanada se le subirá en el
desenlace.
Lo mejor de la obra es la continua aparición de subtramas, que van haciendo la cosa más y más
interesante. Por ejemplo, como Esteban amasó su fortuna, cosa que sólo es sabida por Piccione e
Isabel.
Finalmente llaman a Piccone arriba para felicitarlo por la magnífica cena.
El desarrollo termina cuando los señores bajan a los gritos diciendo que los han
robado y el ladrón se encuentra ahí abajo. Se produce un enfrentamiento que los
patrones pierden. Los gritos que publican sus secretos de como amasaron su
fortuna se ha escuchado en toda la casa. De todas maneras las relaciones entre
los compañeros de trabajo se han roto, tras el “sálvese quien pueda” del que solo
Piccione se hizo cargo. Falta recuperar la joya, y aunque creen que no está entre
ellos, inician una requisa. La aparición en el bolsillo equivocado, resulta una
sorpresa y otra acción vil, pero en este caso ejercida por los malechores que dan
testimonio de haber visto como José se deshacía del objeto – algo que no
pudieron ver – todos lo creen y lo condenan.
De todas maneras, la casa ya no volverá a ser la misma.