Psicoanálisis en Contextos Vulnerables
Psicoanálisis en Contextos Vulnerables
RESUMEN ABSTRACT
La especificidad del rol de psicoanalista comprende, ade- The specificity of the psychoanalyst’s role includes, in
más de los clásicos contextos de intervención, una dimen- addition to the classic intervention contexts, a social di-
sión social, un potencial transformador, que resulta visible mension, a transformative potential, which becomes visi-
cuando se trabaja en el área comunitaria. Partiendo de ble while working in the community area. Starting from
Freud y Pichon Rivière, se recogen conceptualizaciones Freud and Pichon Rivière, several conceptualizations of
de destacados psicoanalistas argentinos, Bleger y Ulloa, outstanding argentine psychoanalysts, Bleger and Ulloa,
quienes teorizan sobre las intervenciones del psicoanalis- are collected. These authors theorize about psychoanalyti-
ta en el ámbito institucional. Además, se desarrollan apor- cal interventions in the institutional sphere. Furthermore,
tes de Galende y Lewkowicz, quienes ahondan en el as- some contributions of Galende and Lewkowicz, who delve
pecto socio-político de esta cuestión. into socio-political aspects of this issue, are developed.
Esta temática fue desarrollada en una tesis de grado. Los This topic was worked out in a thesis. The most relevant
aspectos más relevantes que la componen son abarcados aspects that compose it are covered in this paper; here
en el presente escrito; aquí se enriquecen y profundizan. they are enriched and deepened. The approaches to pa-
El acercamiento a problemáticas de pacientes que pade- tients who suffered situations of extreme vulnerability, from
cían situaciones de extrema vulnerabilidad, a partir de la the inclusion of a student in a professional practice within
inclusión de un estudiante en una práctica profesional y en the area of university extension of the Faculty of Psycho-
el área de extensión universitaria de la Facultad de Psico- logy, UBA (University of Buenos Aires), worked as a trigger
logía, UBA, operó como disparador de la indagación que for the inquiry presented here.
aquí se presenta.
Keywords:
Palabras clave: Psychoanalysis - Community - Institution - Vulnerability
Psicoanálisis - Comunidad - Institución - Vulnerabilidad
1
Universidad de Buenos Aires (UBA), Facultad de Psicología, Cátedra Psicoanálisis: Escuela Inglesa II. E-mail: ffreidin@[Link]
2
Universidad de Buenos Aires (UBA), Facultad de Psicología.
los individuos aunados en un colectivo son capaces de trabajo interdisciplinario en los referidos contextos.
llevar a cabo acciones que no podrían realizar en forma Se cree que hoy en día estas diferencias entre psicólogo
aislada. y psicoanalista han perdido vigencia, toda vez que la for-
La misma línea es retomada por Wilfred Bion (1952), mación de posgrado en psicoanálisis se ha diversificado
quien analiza el funcionamiento regresivo que muestran en distintas instituciones y orientaciones, con inclusión de
los individuos al agruparse. Se configura una “mentalidad los psicólogos. También actualmente la formación de gra-
grupal” (por la combinación inconsciente de sus miem- do dota al psicólogo de vastos conocimientos en el área
bros, dado el predominio del proceso primario y el uso de de psicoanálisis, aunque los contenidos y las modalidades
la identificación proyectiva, con inmovilización del tiempo de transmisión, acotadas al consultorio y a lo individual,
y una deficitaria relación con la realidad), que se opone al podrían ser objeto de críticas que exceden los alcances
“grupo de trabajo” (que exhibe un propósito, cooperación, del presente escrito.
adecuada relación con la realidad y predominio del pro- Más allá de esta discusión, Bleger considera que estamos
ceso secundario), llegando a teorizar “tres supuestos frente a un problema claramente social, que se intenta
básicos”, que marcan tres configuraciones de la fantasía resolver constantemente de forma individual, o a lo sumo
inconsciente grupal. Ellos dan cuenta de la tensión que grupal.
les genera a los individuos el hecho de pertenecer a gru- Una disquisición interesante que el autor propone, es la de
pos. Tanto se trate de grupos terapéuticos o de institucio- diferenciar el “psicólogo institucional” del “psicólogo en la
nes, sus conceptos arrojan luz sobre los comportamientos institución”. El primero tiene como “primer cliente” a la
de los individuos en contextos grupales y señalan moda- institución misma. Debe realizar un análisis de ella, una
lidades específicas que deben tomar las intervenciones investigación de su funcionamiento y sus particularidades.
del psicoanalista. Se orientará mejorar su organización y sus condiciones,
tendiendo a promover la salud y bienestar de las personas
2.2.- Bleger: psicoanálisis en la institución, psicoaná- que la integran.
lisis de la institución El segundo refiere al psicoanalista inserto en el hospital.
José Bleger (1966), psiquiatra y psicoanalista argentino de Allí señala que su pensamiento dinámico, el pensar psi-
extensa trayectoria dentro del trabajo social e institucional, coanalíticamente, es un gran aporte a la docencia y al
desarrolla en “”Psicohigiene y psicología institucional” la trabajo con grupos operativos -siguiendo la perspectiva
importancia del trabajo de los psicólogos y consideracio- pichoniana-, desalentando tomar pacientes en análisis
nes sobre el papel que le cabe a los psicoanalistas dentro dentro del hospital.
de la Salud Pública, como promotores de la salud mental. Una idea que posee riqueza y potencial explicativo a la
hora de articular subjetividad y sociedad, es la que “la ins-
[ ] la psicohigiene se refiere a la administración de recursos titución forma parte de la organización subjetiva de la per-
psicológicos para enfrentar los problemas relativos a las sonalidad” (p. 80). Las personas encuentran en las institu-
condiciones y situaciones en que se desarrolla la vida de la ciones un soporte a su identidad. Señala Bleger que existe
comunidad tomada en sí misma y no teniendo como referen- una tensión entre este soporte que brindan, y las caracte-
te a la enfermedad (Bleger, 1966. P: 122). rísticas que exhiben, muchas veces alienantes. Allí la labor
del psicólogo institucional encuentra un campo fértil.
El trabajo del psicólogo implica intervenir en una trama por En su famoso libro “Simbiosis y ambigüedad” (1967) tra-
demás compleja, donde se ven incluidos factores tales baja la noción del encuadre como institución, en la cura
como vivienda, trabajo, alimentación, entre otros, teniendo psicoanalítica. Su “Psicoanálisis del encuadre” estudia los
en cuenta el contexto socioeconómico y cultural que rodea aspectos inconscientes depositados en él, enriqueciendo
a la comunidad asistida. ambos conceptos: el de encuadre y el de institución.
Es necesario aclarar que en la época en que Bleger desa- El encuadre del psicoanalista (honorarios, horarios, acti-
rrolla su obra, la formación del psicoanalista en la Argen- tud profesional, entre otros) no es el mismo que el del
tina estaba acotada al Instituto de Psicoanálisis, que no paciente; este último deposita la parte psicótica de la
reconocía a los psicólogos como candidatos. personalidad, lo más indiscriminado y arcaico de su sub-
Bleger afirma que el número de psicoanalistas no resulta jetividad. El encuadre, como institución, soporta aspectos
suficiente para llevar adelante dicha propuesta, destinada no simbolizados, mudos. En pacientes graves su ruptura
a los psicólogos. A pesar de ello, tampoco cree necesario por parte del analista desencadena en el analizante fenó-
modificar la formación ni abrir indiscriminadamente el ins- menos de angustia psicótica o desestructuración. Propone
tituto de Psicoanálisis, en función de la urgencia de generar Bleger realizar un “psicoanálisis del encuadre” para dar
recursos. Sin embargo, atendiendo a los aportes específi- nombre a esos aspectos inefables.
cos que pueden realizar los psicoanalistas, sugiere formar
“investigadores especializados en el método del psicoaná- 2.3.-Ulloa: Numerosidad Social, cultura del malestar,
lisis clínico…, del psicoanálisis aplicado y del psicoanálisis movilidad política
operativo” (Bleger, 1966, p. 183) para que puedan ejercer También Fernando Ulloa, médico y psicoanalista argentino,
el rol de asesores en la psicohigiene y la salud pública. registró un extenso recorrido dentro del trabajo institucional
Cree necesario que su formación incluya un conocimiento y psicoanalítico. En sus obras “Novela clínica psicoanalíti-
sobre la importancia social de esta tarea, tanto como del ca: historial de una práctica” (1995) y “Salud elemental: con
toda la mar detrás” (2011) también aborda desde su propia desfavorables las que afecten el pensamiento y accionar
experiencia profesional el trabajo psicoanalítico dentro de de los actores del campo de la salud, mermando la eficacia
las instituciones, destacando la relevancia del mismo den- de sus intervenciones profesionales.
tro del ámbito de la Salud Mental. Considera al psicoanáli- La “Cultura de la mortificación” podría comprenderse co-
sis como una valiosa herramienta que puede utilizarse mo lo contrario a la Salud Mental. Una resignación colec-
para contrarrestar los permanentes ataques de las institu- tiva al sufrimiento, “el malestar hecho cultura” (p. 170).
ciones hacia la subjetividad de sus integrantes. Ante esto, considera necesario que el profesional, en su
Resulta frecuente, dentro del trabajo en las instituciones, intención de producir cambios en Salud Mental, pueda
que los conflictos y las carencias corran el riesgo de natu- hacer de la pasión un instrumento útil, pasión que se es-
ralizarse, produciéndose una suerte de “cristalización de la tructura en el oficio del clínico.
resignación”, una aceptación de las condiciones negativas El clínico en Salud Mental debe ser sostenido por una
tal cual están dadas y la creencia de que no quedaría mu- capacitación colectiva que lo nutra tanto de los conoci-
cho que hacer ante estas. Cuando esto sucede, la institu- mientos específicos como así también de recursos para
ción se torna aplastante de las subjetividades, no sólo para trabajar en la adversidad. Una vez cumplida esta moviliza-
quienes recurren a ella en demanda de atención, sino ción impulsada desde el campo clínico, es necesario tras-
también para quienes integran los equipos asistenciales. ladarla al campo político - cultural para lograr su consoli-
Teniendo en cuenta estas apreciaciones, Ulloa postula: dación, con el fin de inscribir a la Salud Mental como
producción cultural y contrapoder, fundamental en una
El psicoanálisis se ha enfrentado, con significativos éxitos, a comunidad que pretenda realmente una organización de-
los desafíos de la psiconeurosis; ahora, terminando el mile- mocrática.
nio, este desafío sigue siendo el mismo, pero a él se agrega Finalmente, el autor destaca la importancia del trabajo con
un enfrentamiento con el ambiguo campo de la Salud Men- los equipos asistenciales que se desenvuelven dentro de
tal, campo difícil de demarcar y definir (Ulloa, 1996, p.14). condiciones marginales. Entiende que dentro de ellos está
el germen para producir cambios en Salud Mental, y que
A lo largo de su obra, desarrolla el concepto de “Numero- la pobreza presupuestaria con la que lidian no debe “con-
sidad Social”, que alude a aquellas situaciones colectivas tagiar” ni devaluar sus funciones.
en las que se sostiene el psicoanalista. La define como la
sumatoria de sujetos, cuando a la pareja analista - pacien- 2.4.- Galende: el sujeto y lo colectivo
te se agregan terceros. Situación que con habitual fre- En la misma línea de lo planteado por sus antecesores,
cuencia se da en el trabajo institucional, donde configuran Emiliano Galende, médico y psicoanalista argentino, pu-
la escena los integrantes de esta dupla junto a otros miem- blica “Psicoanálisis y Salud Mental. Para una crítica de la
bros de un equipo asistencial. razón psiquiátrica” (1990), escrito que también subraya la
Si bien dentro de un análisis, el terapeuta puede servirse importancia de las políticas en Salud Mental y en Salud
de la herramienta interpretativa, en la “Numerosidad So- Pública.
cial” esto no es posible. En ella, la herramienta de trabajo El autor, al igual que los psicoanalistas antes citados, no
es el debate crítico, tendiente a generar un pensamiento duda en situar a la Salud Mental como disciplina del cam-
cuestionador, que apunte al futuro. Va a decir que, teniendo po socio-político y como integrante de las políticas de
en cuenta las condiciones precarias en las que se encuen- Salud. Por ello considera que para que las intervenciones
tra la Salud Mental, es importante que su reconstrucción se en Salud Mental tengan efectos sustanciales se deben
genere desde el interior de los equipos asistenciales, res- comprender y regular los procesos sociales. Es solo a
catando así la labor del psicólogo institucional, descripto partir de este análisis que se puede pensar en una inter-
por Bleger. Sería fundamental, desde la perspectiva del vención desde el psicoanálisis, brindando la posibilidad de
autor, que esté acompañado por lo que denomina como singularizar, de “resituar en el sujeto su relación con lo
“movilidad política”, ayudando de este modo a inscribir a la colectivo” (Galende, 1990, p.39).
Salud Mental como una producción cultural. Para lograr este propósito, considera fundamental la labor
Entonces, cada analista decide si va a poner su disciplina del analista dentro de la institución, siguiendo los linea-
al servicio del trabajo en situaciones adversas, o involu- mientos del psicoanálisis y luchando contra los embates
crarse en lo que la política considera como causas perdi- homogeneizantes propios de un establecimiento médico-
das. Cree que el profesional siempre actúa desde su asistencial. Su análisis aborda las particularidades del
condición política, entendiendo a ésta como inherente a su trabajo analítico dentro de las instituciones de salud.
condición de sujeto social, se haga o no cargo de ella. Considera que, al hacer referencia a un tratamiento ana-
Además de los conceptos antes referidos, autor se refiere lítico en una institución, es necesario preguntarse por la
a otros dos que considera claves a la hora de hablar del transferencia, entendiendo que es su despliegue en la
escenario de la Salud Mental: el “Síndrome de Padeci- cura el que define las características y posibilidades de
miento” y la “Cultura de la mortificación”. un análisis.
Cuando habla del primero, alude a la pérdida de coraje, En tanto en toda sociedad los procesos de ideologización
lucidez y contentamiento del cuerpo. Se trata de una re- resultan masificantes -y a ello contribuyen distintas disci-
signación que impide hacer frente a lo adverso. Considera plinas-, entiende a la intervención psicoanalítica como
que es frecuente, que sean estas mismas circunstancias singularizante, resituando en el sujeto su relación con lo
colectivo. Afirma que para lograr esto último, no hay técni- para alcanzar un desarrollo subjetivo pleno. Reconoce,
co en Salud Mental que esté conceptual y metodológica- además, que en este trabajo la autonomía de la Salud
mente mejor preparado que el analista. Mental es relativa, ya que está condicionada por las accio-
Galende explica que las formas de organización regulan nes y políticas estatales.
las relaciones humanas, y que estas regulaciones pueden Resulta evidente que ninguna disciplina suplanta a la otra,
resultar perjudiciales o beneficiosas para cada uno de los pero desde esta perspectiva, el aporte de la psicología y
sujetos. Al analista le interesan aquellas instituciones que, del psicoanálisis, a una medicina social no homogeneizan-
siendo productoras de normas, sean también espacios que te del sujeto que sufre, es innegable. Considera que el
permitan el despliegue de la subjetividad y colaboren en la prestigio social del psicoanálisis se debe mayormente a su
conformación de la identidad. El analista no debe olvidar capacidad para producir un lazo social nuevo. Su inclusión
su posición, que debe promover una singularización plena, en Salud Mental tiene un efecto “desmedicalizante” y, a la
llevándolo a considerar el caso por caso. Y resalta el desa- vez, “culturizante” de la comprensión de la enfermedad y
fío de llevar esto a cabo en Salud Mental, considerando las prácticas terapéuticas.
que, dentro de ella, el dispositivo administrador exigirá la Cree que no son de gran importancia ciertas cuestiones
modelización y normativización de sus prácticas. habitualmente referidas al encuadre, tales como el dinero,
Para el autor, y ubicándose en la misma línea de lo desa- el número de sesiones, el lugar disponible, entre otros.
rrollado por Fernando Ulloa, el objeto de la Salud Mental Considera relevante que el analista pueda controlar algu-
nunca es natural, sino más bien social-histórico. Este no nos aspectos del tratamiento y que no sea la misma insti-
se limita a la producción de enfermedades mentales, sino tución la que los determine: elección mutua de analista y
a los valores positivos de la Salud Mental, tal como se hizo paciente, mantenimiento de la privacidad en la relación
referencia al exponer las ideas de Bleger en cuanto al analítica, duración del tratamiento, criterios de curación y
campo de acción de la psicohigiene. finalización del tratamiento. Para un analista lo esencial es
Esto implica un planteo más abarcativo de la problemáti- lo singular de cada análisis.
ca, atendiendo a factores tales como el contexto social, Asimismo, refiere a un aspecto al que hay que prestar
condiciones económicas, trabajo, tiempo libre, condicio- especial atención y que está referido a lo que agrega la
nes de vivienda, alimentación, impacto de las políticas institución al análisis: su presencia en la transferencia.
generales, entre otros. Todo esto, dice Galende, es parte Considera que la institución aparece aquí como una fuerza
esencial de la salud, de lo que se desprende que la inter- instituyente que obstaculiza la configuración de la relación
vención técnica es solo uno de los aspectos del dispositi- con el paciente. Se trata de una transferencia previa a la
vo político de salud. transferencia analítica y que se instaura como un aspecto
Explica que los desarrollos de políticas de Salud Mental no analizable. Esta transferencia previa está determinada
centradas en lo comunitario han enriquecido los planteos por la relación regresiva que el paciente tiene con la insti-
de la medicina social, lo que, a su vez, han favorecido la tución médico-asistencialista, que repite vínculos prima-
implementación de acciones de Salud Mental. Considera rios y simbióticos -difícilmente analizables-, los que se
fundamental la conformación de políticas sociales que se expresan bajo la forma de sometimiento o como exigen-
planteen actuar sobre todos los aspectos del sufrimiento cias de cuidado y atención.
humano, que atienda a las poblaciones en riesgo y que Esto evoca el planteo de Bleger (1960), acerca de los as-
logre sensibilizar al conjunto de la sociedad acerca de la pectos primitivos, indiscriminados, que son inconsciente-
fragilidad humana y las desigualdades sociales. Esto es lo mente colocados en el encuadre. A diferencia de Galende,
que permitirá una gestión social de los problemas de salud y como ya fuera explicitado más arriba, Bleger apuntaba a
y de las enfermedades mentales. la elucidación de estos aspectos primitivos y simbióticos.
Galende postula que la extensión de las intervenciones Volviendo a Galende, este considera que esta exigencia
de Salud Mental en poblaciones de riesgo y el aumento de ser curado y atendido es una fuerza que aplasta las
de la demanda de atención psicológica es consecuencia condiciones de la historia personal de los consultantes en
de un daño real de los vínculos sociales. Como conse- las instituciones de salud. A esto deben sumarse los em-
cuencia, los sujetos son particularmente vulnerables y bates reales que toda institución realiza contra las subje-
tienden a expresar estos conflictos con síntomas patoló- tividades. Los encuadres de la institución y del analista son
gicos. De aquí, subraya la importancia de pasar de con- contrarios, en el sentido en que este último se interroga
siderar a un sujeto enfermo -y la consecuente interven- por el sufrimiento sintomático, mientras que la institución
ción terapéutica individual-, a reconocer la dimensión no se plantea interrogantes, sino que responde con sus
colectiva del problema, planteando intervenciones que se modos, saberes y funcionamientos establecidos. Refiere
dirijan a los conjuntos sociales. En aquellos sectores que es fundamental que, desde el inicio del tratamiento, el
donde el malestar social es mayor, se vuelve necesario analista se oriente a generar un espacio analítico en el que
reclamar al Estado y a la sociedad la generación de me- se escuche la demanda del paciente, procurando que la
dios necesarios para aliviarlos. interferencia de la institución sea mínima.
Sugiere que las intervenciones deben enfocarse en aque- Por último, se incluye la perspectiva de Ignacio Lewkowi-
llos sectores del tejido social donde se producen las ma- cz, historiador y filósofo argentino, que dedicó parte de su
yores fracturas de las relaciones humanas. Estima que trabajo al estudio de las nuevas subjetividades contempo-
solo así se pueden recuperar las condiciones básicas ráneas. Su obra “Pensar sin Estado: la subjetividad en la
era de la fluidez” (2004), fue publicada en forma póstuma. interroga acerca de las posibilidades de realizar un psicoa-
Las ideas allí vertidas permiten retomar lo expuesto por nálisis en el marco de una institución. Considera que el
Galende respecto a la rotura de los lazos sociales en po- psicoanálisis tendrá que ser flexible y no optar por un
blaciones vulnerables y sus consecuentes efectos sobre discurso totalizador, al modo del discurso médico hegemó-
las subjetividades. nico. Cree que será tarea del analista tolerar el entrecru-
Si bien Lewkowicz no se posiciona desde el psicoanálisis, zamiento de discursos y responder a las exigencias insti-
sus desarrollos permiten profundizar acerca de la noción tucionales, pero sin dejarse “atrapar” por ellas. Concluye
de resquebrajamiento de los tejidos sociales, entendiendo que la posibilidad de instaurar un análisis depende de la
que este fenómeno, es determinante para la Salud Mental, demanda del paciente y de la posición que frente a ella
y para la salud en general, sobre todo en los sectores más asuma el psicoanalista.
relegados del colectivo social. Por su parte, Pavelka en “Psicoanálisis, transferencia y
Considera que en la actualidad la noción de Estado como posicionamiento comunitario” (2014) desarrolla una inves-
figura institucional, social y política, que estructura las re- tigación en la que expone distintas alternativas en los
laciones y el pensamiento ya no existe; ya no promueve abordajes e intervenciones psicoanalíticas en contextos
bases para la subjetividad. Con esto no se refiere que institucionales y comunitarios. También se ocupa del ma-
haya desaparecido en su materialidad, sino que ha agota- nejo de la transferencia. El autor toma como unidad de
do su capacidad para instituir subjetividad y organizar estudio a la comunidad de un barrio humilde de la ciudad
pensamiento. de Viedma, Provincia de Río Negro, en la República Ar-
El autor refiere que es el Estado el que representa el lazo gentina, a la que se agregan las instituciones que allí tra-
social. El conjunto es el lazo social y los elementos de bajan. Su propósito es brindarles a estas últimas herra-
este conjunto son los individuos, pero no como tales, sino mientas para el abordaje de las problemáticas con las que
como son instituidos por ese lazo. Son los soportes subje- operan a diario y, además, aportar conceptualmente al
tivos de ese lazo, que a la vez se representa en el Estado. trabajo psicoanalítico en contextos comunitarios mediante
A modo de ejemplo, va a tomar lo que sucede en una la producción de nuevos conocimientos. Pavelka conside-
monarquía, donde el monarca es el lazo y el pueblo se ra que el psicoanálisis puede brindar, en estas problemá-
define como el conjunto de sus súbditos. ticas, herramientas para interrogar la práctica, ayudar a
Considera que el Estado se apoya en la nación y esta, a generar lazos con otros y alentar al trabajo con otras dis-
su vez, en los ciudadanos. Pero, explica, el ciudadano en ciplinas, siempre teniendo como objetivo el beneficio de
la actualidad se debilitó como soporte subjetivo del Esta- los sujetos.
do, por lo que este ya no lo representa. Considera que, A partir de la asistencia clínica a población vulnerable, en
como producto de procesos económicos, se ha producido “Reflexiones sobre la articulación entre psicoanálisis y
un estallido, que violentamente marginó a gran parte de la comunidad”, Freidin (2014) da cuenta del trabajo que se
masa de ciudadanos. El Estado resultante ya no atiende lleva a cabo en un Servicio Asistencial de niños, depen-
a las demandas de todos, sino solo la de aquellos que diente de una universidad pública. Expone una labor inter-
ahora son su soporte subjetivo, aquellos que consumen. disciplinaria, en estrecho vínculo con escuelas, juzgados,
Considera que la exclusión actual es puramente pragmá- Servicios de Protección de Derechos, ONGS, entre otras
tica, ya que procede sin discurso, lo que es una operación instituciones. Hace referencia a diversas investigaciones
de pura violencia, a la que se le suma aquella mediante la UBACyT del mismo equipo profesional, llevadas adelante
cual los expulsados intentan subjetivar su condición. En- para mejorar las estrategias para el abordaje psicotera-
tonces, emergen nuevas formas de subjetivación, especí- péutico de la población asistida. Afirma que la tarea en
ficas de estos segmentos poblacionales que permanecen este tipo de dispositivos obliga a repensar las prácticas,
excluidos. Retomando los conceptos tradicionales de in- en el intento de articular los distintos actores implicados
clusión y exclusión, el autor considera que, en el contexto en problemáticas complejas.
actual, los mecanismos de inclusión no producen lazo En “Niñez vulnerada: un relato a tres voces” (Freidin, Men-
entre los incluidos y que, por su parte, los mecanismos de dos y Díaz, 2018), se da testimonio de un caso clínico que
exclusión tampoco generan lazo entre los excluidos. se presenta en el mismo servicio asistencial. Se trata de
Refiere un escenario de crisis permanente, una “catástro- una psicoterapia vincular de tres hermanos que atraviesan
fe”, la que da lugar a la contingencia. Esta última, dice situaciones de violencia familiar, abuso de substancias,
Lewkowicz, solo deja margen para una organización de la duelos y abandono de sus figuras parentales. La institu-
subjetividad por demás precaria. Interesa evocar aquí el ción escolar, el Servicio Asistencial, el hospital público y
concepto blegeriano de institución como soporte de la una oficina de Protección de los Derechos trabajan en red
identidad, mencionado al comienzo, en este caso notoria- con estos niños y su abuela para abordar este complejo
mente fallido. caso. Las autoras consideran que el tratamiento psicoana-
lítico de modalidad vincular se constituye en un espacio de
3.- Estado del arte elaboración para los niños, permitiéndoles tramitar expe-
Dos investigaciones actuales que abordan el tema en riencias dolorosas y traumáticas. La red interstitucional es
cuestión se presentan a continuación. En “Acerca de las el marco de todas las intervenciones.
demanda psicológica en un dispositivo asistencial: la Sa- Las mismas ideas siguen siendo trabajadas en “Texto y
lud Mental y el Psicoanálisis”, Campodónico (2013), se contexto: una mirada comunitaria que enriquece al psicoa-
nálisis” (Freidin, Mendos, Porta, Sarraquigne y Díaz, en las instituciones de salud y especialmente en las de
2019), donde se afirma que en el trabajo con población Salud Mental, cabe entonces no desoírla. La falta de re-
psicosocialmente vulnerable “los contextos crean los tex- gistro por los psicólogos, psicoanalistas y profesionales de
tos”. Solo la comprensión de los primeros ilumina los se- otras disciplinas conexas, resulta en una doble vulnera-
gundos. Ello lleva a que la práctica clínica se caracteriza ción para los sujetos afectados.
por intervenciones plásticas, por fuera de toda ortodoxia. Como ya se dijo, pero conviene enfatizar, este escrito re-
Otro escrito, denominado: “De los sujetos que han sido coge una tesis de grado en psicología, que se apoya en
alojados lábilmente en el deseo del Otro” (Szapiro, 2010), una investigación teórica, pero parte de un interés clínico,
describe el trabajo realizado dentro de una Asociación motivado por el contacto con pacientes “reales” en un
Civil que recibe niños, niñas y adolescentes derivados de programa de extensión universitaria.
las Defensorías de Derechos de CABA. Se trata de una La observación no participante, llevada adelante a partir
población en situación de vulnerabilidad social, donde los de una Práctica Profesional en un Servicio Asistencial con
lazos familiares están resquebrajados. La Asociación tra- población infantil y sus adultos responsables, que articula
baja desde el psicoanálisis, registrándose cambios signi- psicoanálisis y trabajo comunitario, permitió vislumbrar lo
ficativos en los pacientes. Szapiro explicar que con fre- beneficioso que resulta la implementación del psicoanáli-
cuencia se encuentra con jóvenes en los que existiría un sis en estos contextos. Cabe subrayar que si bien se
alojamiento temprano precario y lábil en el deseo del Otro. arriba a este escrito desde una mirada psicoanalítica, se
Se pregunta acerca de las intervenciones que desde el inscribe en una praxis que aloja la interdisciplina.
psicoanálisis podrían resultar adecuadas en estos casos, El intercambio con tutores y otros psicoterapeutas relacio-
a la vez que resalta la importancia que particularmente nados con los casos observados y las supervisiones ple-
cobra la transferencia en el abordaje de estos jóvenes. narias del equipo, fueron el escenario de una experiencia
En el artículo “Claves “de-formación” para construir el rol que reúne a un estudiante y un docente, generando en
de los psicólogos/as en lo comunitario” (Tissera, Petit y ambos partícipes de esta dupla nuevas preguntas e inte-
Berzel, 2018), los autores puntualizan acerca de la forma- reses. El escenario grupal fue el marco, el encuadre que
ción de los psicólogos que ponen su disciplina al servicio dio soporte a esta experiencia, dentro de la universidad en
de lo comunitario. Enfatizan, como lo hacen los colegas intercambio con otras instituciones.
antes referidos, la importancia de la conformación de equi- La institución como soporte de la identidad es una idea que
pos, así como también subrayan la riqueza de la práctica vale la pena recoger. Cabe preguntarse si la identidad
conjunta que los vincula con profesionales de otras áreas. profesional del psicólogo o del psicoanalista en relación a
Consideran necesario que las prácticas sean sostenidas lo comunitario es un tema relevante o si por el contrario,
por teorías que se adecuen a los contextos, y destacan la no lo es. Sin dudas, esta cuestión preocupaba a los pione-
importancia de actividades académicas tales como las ros del psicoanálisis orientado a lo social. Pareciera no
supervisiones, la elaboración de artículos, las presentacio- hallarse un rumbo definido en este sentido, al menos en el
nes en jornadas y congresos con fines de difusión e inter- medio público universitario en CABA.
cambio. Hacen referencias, además, a ciertas caracterís- Hace casi 100 años Freud se refería a lo dificultoso que
ticas personales que consideran indispensables en el resulta considerar a los sujetos sin tener en cuenta sus
trabajo comunitario, entre las que ubican la sensibilidad vínculos y los entornos en los que se desenvuelven.
social, el compromiso, la resiliencia, la apertura a la otre- A lo largo del recorrido bibliográfico propuesto, se hizo
dad, entre otras. evidente que el trabajo psicoanalítico en contextos comu-
nitarios y vulnerables, así como en instituciones, está im-
4.- Conclusiones y debate bricado en el abordaje de situaciones complejas, que ex-
Se abordó en este escrito la relevancia del trabajo psicoa- ceden la mera intervención técnica. Emergen problemáticas
nalítico en contextos comunitarios, institucionales y de que siendo el resultado de un conglomerado de factores
vulnerabilidad social. Para ello, se hizo énfasis en el tra- de orden político, social y económico, influyen negativa-
bajo del psicoanalista dentro de la Salud Mental y en las mente en la salud de las personas, más aún en aquellos
instituciones, en los aportes que realiza el psicoanálisis en sectores profundamente relegados de la sociedad.
estos ámbitos, en la importancia de entender la Salud De esto se desprende que estamos frente a una proble-
Mental como un campo multideterminado y en la necesi- mática de orden social, por lo que un abordaje individual
dad de la existencia de políticas en Salud Pública. no alcanza. Es en esta situación, y en la misma línea de
Con este objetivo, se recuperaron trabajos de autores con lo propuesto por Bleger, que el ámbito fértil de trabajo del
importantes trayectorias dentro del trabajo social-comuni- psicólogo es la Salud Pública y la Salud Mental. Dentro de
tario, en su mayoría psicoanalistas, haciendo una suerte esta última, el psicoanálisis se presenta como un valioso
de historización de la cuestión aquí abordada. instrumento, no sólo en el tratamiento de pacientes, donde
Este aspecto es subrayado por los autores del presente su intervención es por demás adecuada, sino como disci-
escrito, insertos en el campo de la docencia y la extensión plina que ayuda a interrogar a este ámbito, que sirve de
universitaria, dado el valor de los textos que aquí se citan, fuerza instituyente ante lo instituido e inamovible presente
injustamente desestimados en las currículas actuales. en la Salud Mental, tal como desarrollaron los autores que
El estado del arte referido aquí, muestra la actualidad de configuraron el marco de la reflexión que aquí se presenta.
la cuestión que se plantea: la vulnerabilidad se presenta El psicoanálisis posee un potencial para promover cam-