NO TE RINDAS
Oración de inicio: Padre amado, te damos muchas gracias una vez más, no, nos cansamos de
repetir a diario esta verdad, creemos lo que tu palabra dice que estamos en pie no por nuestros
méritos personales, sino por tu misericordia, porque así lo dice tu palabra, que por tu misericordia
nosotros no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias son nuevas son
cada mañana, que honor papito lindo, el saber que tuvimos un lugar donde recostar nuestra cabeza y
poder declarar lo que tu palabra también dice yo me acosté, yo dormí y yo desperté, porque Jehová
me sustentaba, te doy gracias por lo que tú estás haciendo padre amado, gracias porque creo que tú
nos hablas diariamente a través de tu palabra, yo estoy orando por cada persona que escucha estos
devocionales donde quiera que se encuentren sean bendecidos ahora en el nombre de Jesús amén y
amén gloria al señor.
Mis amados, hermanos hoy quiero compartir con ustedes una nueva enseñanza, compartir una
palabra que le he titulado, no te rindas y la base bíblica para este pensamiento es efesios capítulo 3
el versículo 13 escuche las palabras de nuestro Dios en esta carta del apóstol Pablo dice:
13
por lo cual pido que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por vosotros, las cuales
son vuestra gloria.
Estas palabras que pronuncia el apóstol Pablo, es muy interesante conocer un poco de la historia en
la condición donde estaba el apóstol Pablo en este momento, Pablo se encontraba como prisionero
en Roma ya llevaba allí un buen tiempo, quizás más de 2 años allí en una de las cárceles en Roma,
no, por bandido, no, porque había pecado, sino por causa del Evangelio y si alguien tiene de alguna
manera autoridad para hablarnos de lo que es no rendirnos, es el apóstol Pablo porque si tú haces un
recorrido escritural, incluyendo las cartas del apóstol Pablo y incluso su conversión, incluso la
palabra que el mismo Jesús dijo yo le voy a enseñar a él cuánto le va a costar, padecer por causa de
mí; o sea, ya Jesús le estaba hablando de las adversidades, de los momentos difíciles y es muy
alentador qué nivel espiritual pudo alcanzar este hombre, qué terrenos pudo haber pisado para desde
una prisión, porque se supone si vamos a ponerle un poquitico de razonamiento, quiénes son los que
tienen que alentar a quienes los que estamos fuera disfrutando, libertad o lo que están prisioneros,
¿quién tiene que alentar a quién? se supone según la lógica, pues los que estamos afuera,
experimentando una libertad, debemos enviar una carta de aliento, una palabra de aliento a aquellos
que están privados de la libertad, pero qué interesante que a un pavo lo estando como prisionero
pagando un precio por causa de Cristo, por causa del Evangelio, está alentando a los hermanos en
Éfeso y les está pidiendo aquí en una manera implícita, para reconocer el término no te rindas, la
palabra no desmayes, es exactamente como si fuese un sinónimo por lo cual pido que no desmayen
a causa de mis tribulaciones, por vosotros, por las cuales son vuestro galardón; o sea, la súplica, el
ruego que el apóstol Pablo le estáis le está haciendo a la iglesia de Éfeso, es precisamente para que
no se rindan, en otras palabras no permitan que los sufrimientos que ustedes estén viendo en mí
como vuestro Pastor como el fundador de la Iglesia, como vuestro mentor, los sufrimientos que yo
estoy enfrentando, es más los estoy preparando para que cuando ustedes mismos enfrenten futuros,
desafíos, futuros enfrentamientos, vicisitudes del diario vivir, aprendan a no rendirse y a soportar
todo lo que venga a enfrentar con gallardía, todos los desafíos de nuestro diario vivir, Pablo está
diciendo yo soporto todo esto, yo voy a soportarlo y por eso me encuentro aquí en este lugar, no
rindiéndome, porque lo que Pablo le está diciendo ¡es no quiero escuchar de ustedes! ¡ya no soporto
más! ¡hasta aquí si acabó! es el término que muchas veces los seres humanos y de alguna manera
entendible cuando pasamos momentos difíciles, acaso no es la frase que más usamos nosotros,
cuando vemos a alguien que está atravesando alguna circunstancia, cuando nosotros es el término
que usamos, cuando vemos a alguien que está en un momento difícil, cuando vemos a una persona
que está pasando por una crisis, quizás puede estar atravesando una enfermedad terrible y no
soporta más, quizás está atravesando un divorcio y no soporta el dolor de ver lo que esa situación
está causando a sus hijos, de pronto algunos están diciendo, ¡estoy extremadamente herida! 1o
herido de ver la traición de mi propia familia! otros podían decir ¡estoy lleno de coraje! ¡ver que me
estoy destruyendo por el coraje interno que tengo de ver la indiferencia! ¡y la falta de interés de mi
propia pareja! !no le importa nada el hogar! ¡no le importan nada los hijos! esto me tiene con una
idea increíble o quizás otros ven el rechazo de sus propios hermanos en Cristo y aún de sus propios
líderes, eso es muy doloroso o ver quizás a tus propios hijos que no quieren saber nada de Dios,
habiéndolos educado en el Evangelio, pueden haber muchos más ejemplos que estos, Pablo está
diciendo yo no quiero escuchar de ustedes, que por esas circunstancias que son dolorosas, que son
válidas, que yo no le estoy restando importancia, ni desmeritando tu dolor, no, estoy diciendo que
no me importa, pero lo que te pido, lo que te ruego, lo que te estoy suplicando, es no te rindas,
porque la frase que más usamos los seres humanos, cuando vemos a alguien en un momento de
crisis, en un momento doloroso, en un momento difícil, nosotros le decimos por favor no te rindas,
no desistas, sigue adelante y es duro porque todos hemos pasado un momento muy difícil, es donde
queremos como se dice tirar la toalla, colgar los guantes y decir ¡no soporto más! ¡ya no aguanto
más! ¡no sé por qué estoy viviendo esto! sé que a veces no hay respuestas satisfactorias para
situaciones extremadamente dolorosas, pero uno dice bueno esto quizás será una frase de ánimo
inventada por los seres humanos, pero te tengo una noticia, es que Dios bíblicamente también nos
pide que no nos rindamos, ya, no es el apóstol, aunque está hablando por el espíritu, es el mismo
Dios que nos está pidiendo, no te rindas, mira lo que dice el libro de hebreos capítulo 10 el
versículo 35 al 39 escucha lo que dice
35
no perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón;
36
porque os es necesaria la paciencia, para que, habiendo hecho la voluntad de
Dios, obtengáis la promesa.
37
porque aún un poquito,
Y el que ha de venir vendrá, y no tardará.
38
Mas el justo vivirá por fe;
Y si retrocediere, no agradará a mi alma.
Mira la palabra no te rindas, aquí implícitamente el justo vivirá por la fe y si retrocediere, dice Dios
no agradará a mi alma, no te rindas porque no me agradas, no te rindas, persistes sigue y dice la
escritura en el versiculo 39
39
pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que
tienen fe para preservación del alma.
O sea, lo que Dios nos está diciendo en esta palabra que acabamos de leer, es no dejen de confiar en
mí, porque van a recibir lo prometido, no dejen de confiar en mí, no permita que la circunstancia
les roben la confianza en mí, aun cuando les toque sufrir, no dejen de hacer mi voluntad, que es
doloroso, sí puede ser doloroso, pero no dejen de hacer mi voluntad, no se olviden de que estoy
pronto para regresar, estoy pronto para regresar dice la palabra porque aún un poquito y el que ha de
venir vendrá, no tardará, no olviden estoy pronto para regresar los que confían en mí, los que
confían en mí y no se rinden vivirán para siempre, es muy alentador saber que el mismo Dios nos
está rogando, nos está pidiendo los que no se rinden en la vida del reino, es la evidencia de que tú y
yo tenemos a Dios en nuestro corazón, que él es nuestro señor, sabes esa es la evidencia de que tú
tienes a Dios en tu corazón, la evidencia no es que los lo siento, es que no lo siento, no, la evidencia
de que tienes a Dios en tu corazón es que no te rindes y te lo muestro bíblicamente segunda de
Juan capítulo 1 versículo 9 escucha lo que dice la palabra;
9
cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que
persevera en la doctrina de Cristo, ese sí tiene al Padre y al Hijo.
O sea, el que se rinde, el que desiste, el que dice ya no quiero saber nada de esto, no quiero seguir
en el Evangelio, no soporto más esto, me ha traído mucho dolor, no sé qué hacer, la Biblia dice
según este pasaje, si no persevera en las enseñanzas de Cristo en lo que Dios nos ha dicho, no tienes
a Dios, suena duro, pero así es, pero ¿sabes qué dice la Biblia? pero el que persevera en la doctrina
de Cristo, el que no se rinde, mira lo que dice, ese tiene al padre y al hijo, porque esto no se trata
mis amados hermanos de recibir beneficios, como si dijéramos bueno sigo en la vida cristiana, si
todo me va bien, hay cosas muy dolorosas, hay crisis y situaciones extremadamente difíciles, pero
hoy Dios no sé lo que estás viviendo, no sé lo que estás atravesando y tú has venido orándole al
señor, háblame claramente, dime qué tengo que hacer, dame una palabra a través del Pastor Fabio
Castañeda, dame una palabra a través de estos devocionales, hoy Dios te dice por encima de lo que
estés enfrentando, hoy Dios te da una palabra para decirte mi niña, mi hijo, no te rindas.
Oración de cierre: Padre yo te doy gracias por tu palabra, en el nombre de Jesús amén y amén
gloria al señor.