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Clases de fuego y extintores básicos

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PLAN VI

PREVENCION DE INCENDIO

FICHA Nº1 Conceptos generales

CATEDRA INSTALACIONES – PAVON / FORNARI - PLAN VI – AÑO 2018 1


PREVENCIÓN DE INCENDIOS

1. EL FUEGO. CONCEPTOS BÁSICOS

COMBUSTIÓN
La combustión es una reacción de oxidación entre un cuerpo combustible y un cuerpo comburente (generalmen-
te oxígeno), provocada por una fuente de energía, normalmente en forma de calor. Esta reacción es exotérmica
(desprende calor).
Cuando el combustible se combina totalmente con el oxígeno sin dejar más productos residuales que CO2 y
vapor de agua, recibe el nombre de combustión completa. Si el combustible no se combina totalmente con el
oxígeno por ser insuficiente la cantidad de oxígeno en el ambiente, recibe el nombre de combustión incompleta,
desprendiendo monóxido de carbono (CO).

TIPOS DE COMBUSTIÓN
En función de la velocidad de la reacción, se consideran cuatro tipos de combustión:
- COMBUSTIÓN LENTA U OXIDACIÓN: Se produce sin emisión de luz y desprende poco calor.

- COMBUSTIÓN RÁPIDA O FUEGO: Se produce con fuerte emisión de luz y de calor en forma de llamas y con
una velocidad de propagación inferior a 1 metro por segundo.

- COMBUSTIÓN DEFLAGRANTE O DEFLAGRACIÓN: Se produce cuando existe una masa de gas mezclada
con una cantidad de aire que asegura su combustión, por la inflamación de mezclas aéreas de polvos combusti-
bles, etc.
En la deflagración, la masa de gas arde súbitamente dando un frente de llama de alta temperatura (aproximada-
mente 1700ºC-1800ºC) que se propaga como una bola de fuego a velocidad superior a 1 metro por segundo e
inferior a la velocidad del sonido (333 m/segundo). Aunque cesa una vez que se consume el gas existente,
puede dar origen a otros fuegos por combustión de substancias o
combustibles.
Provoca la aparición de fenómenos de presión con valores compren-
didos entre 1 y 10 veces la presión inicial, generando efectos sonoros
o “flashes”
Sus efectos sobre las personas no protegidas son de quemaduras
graves causadas por la onda de radiación del frente de la llama.

- COMBUSTIÓN DETONANTE: Se define habitualmente como


detonación o explosión la combustión que se produce con una
velocidad de propagación de la llama superior a la del sonido (333
m/seg.). En este caso, la combustión de la masa de gas se realiza en
décimas de segundo, estando acompañada de la onda de choque de
la explosión la cual, por su elevada presión (con valores que pueden
superar en 100 veces la presión inicial), ocasiona daños sobre las
estructuras próximas a ella, con pérdidas de bienes y vidas.

TRIANGULO DEL FUEGO


Aunque las palabras fuego e incendio, se emplean indistintamente, definen situaciones distintas.
El fuego es una combustión caracterizada por una emisión de calor acompañada de humo o de llama, o de
ambos, pero todo su entorno está dominado y controlado por el hombre.
El incendio es una combustión que se desarrolla sin control en el tiempo y en el espacio.
Para que se produzca un fuego, se requieren tres elementos: COMBUSTIBLE, COMBURENTE Y ENERGÍA DE
ACTIVACIÓN (calor). Si falta o se suprime uno de ellos, el fuego deja de existir.
Esto se representa con un gráfico en forma de triángulo, de forma que cada uno de sus lados se corresponde
con uno de esos tres elementos, formando lo que se llama el TRIANGULO DEL FUEGO.

Posteriormente, algunos teóricos plantearon que podrían concurrir estos tres elementos sin que necesariamente
se produjera el fuego. Proponían un cuarto elemento, sin cuya presencia el fuego con llama no era posible: LA
REACCIÓN EN CADENA o serie de reacciones entre los productos inicialmente resultantes de la combustión.
Así se amplía que, para existir un fuego, no es suficiente con que se forme el triángulo del fuego, sino que hacen
falta cuatro elementos que se representan en forma de TETRAEDRO DEL FUEGO, cada una de cuyas caras se
corresponde con COMBUSTIBLE, COMBURENTE, ENERGÍA DE ACTIVACIÓN Y REACCIÓN EN CADENA.

CATEDRA INSTALACIONES – PAVON / FORNARI - PLAN VI – AÑO 2018 2


COMBUSTIBLES
Son todas aquellas sustancias capaces de arder por medio de una reacción química con un comburente. Pueden
ser sólidos, líquidos o gases.
Los combustibles pueden clasificarse, por su origen, en naturales y artificiales, y según su estado físico en
sólidos, líquidos y gaseosos. No obstante, la combustión tiene lugar, normalmente, en fase gaseosa, por la
vaporización previa de los combustibles (si no eran ya gases) o por su descomposición por el calor (pirólisis),
dando sustancias combustibles en estado gaseoso. Es decir, el combustible como tal no arde (no arde el papel,
ni la gasolina,...) sino que arden los gases desprendidos por el propio combustible al suministrarle calor.
Algunas veces, la combustión tiene lugar en más de una fase (combustión heterogénea) como ocurre en la
combustión del carbono y de algunos metales.
En general, la combustión en fase gaseosa produce una llama visible, mientras que la combustión heterogénea
produce una incandescencia.
Para calcular, teóricamente, la “fuerza” que alcanzará un incendio, en función de los combustibles presentes, se
establecen tres conceptos:
-Caloría es la cantidad de calor necesaria para elevar en un grado la temperatura de un gramo de agua. Nor-
malmente se utilizan la kilocaloría (1.000 calorías) y la megacaloría (1 millón de calorías).
-Potencial calorífico es la cantidad de calorías que produce un elemento combustible, en su combustión, por
unidad de masa.
-Carga térmica es la cantidad de calorías que se desprenderían, en caso de incendio, por cada unidad de super-
ficie del sector considerado. Para determinarla hay que tener en cuenta la superficie total del sector considerado
y el potencial calorífico de cada uno de los distintos combustibles que se contienen en ese sector.
A veces la carga térmica se expresa en Kg. de madera. Por ejemplo, si 1 Kg de madera equivale a 4 Megacalo-
rías y 1 Kg de Butano equivale a 26 Megacalorías, se dice que la carga térmica de un sector determinado en el
que hay 1 Kg de Butano es igual a la de 6,5 Kgs de madera (26/4).

COMBURENTES
Son aquellos elementos que permiten la activación de la combustión cuando tenemos el combustible con la
temperatura adecuada. Para que pueda producirse el fuego es preciso que exista una mezcla entre los vapores
o gases combustibles y el aire.
Como comburente típico se considera el oxígeno, que se encuentra en el aire en una proporción próxima al 21 %
en volumen. Incluso existen determinados combustibles que incluyen oxígeno como parte de su composición
(nitrocelulosa) y otros que pueden liberar fácilmente oxígeno en condiciones adecuadas (nitrato de sodio, clorato
de potasio, peróxido de hidrógeno,...) y que, por tanto, pueden arder sin contacto con el aire.
No obstante, algunos materiales, como aluminio y magnesio, pueden arder aún sin presencia de oxígeno.
Pero no siempre, por el mero hecho de existir combustible en presencia de oxígeno, se va a producir un incendio
o una explosión. Aparte de ser necesaria una mínima energía de activación, es imprescindible que la mezcla de
vapores combustibles con el oxígeno se encuentre en unas proporciones determinadas.
Se llama límite inferior de inflamabilidad a la menor proporción de gas o vapor combustible en el aire capaz de
arder por efecto de una llama o chispa. Límite superior de inflamabilidad es la mayor proporción de gas o
vapor combustible en el aire por encima de la cual el fuego no se propaga. En el punto medio entre ambos
límites, la ignición se produce de manera más intensa y violenta. Fuera de esos porcentajes de concentración, no
es posible la ignición aunque haya vapores combustibles en el aire.
Sólo cuando la relación vapor-aire se sitúa en algún punto entre ambos límites pueden producirse incendios o
explosiones. En ese caso, la mezcla estaría dentro de lo que se llama rango de inflamabilidad o explosividad
del producto de que se trate. Cuando más amplio es ese rango, más peligroso es el producto.
Al aumentar la temperatura o la presión de la mezcla gas-aire, se amplia en ambos sentidos el intervalo de
inflamabilidad, o sea que el límite inferior disminuye y el superior aumenta. En las mismas circunstancias las
velocidades de propagación de la llama aumentan, esto explica el desarrollo acelerado de las deflagraciones.
Además, debe tenerse en cuenta que una mezcla vapor-aire, por encima de su límite superior de inflamabilidad,
puede entrar en la zona de peligro si, por cualquier motivo, accidental o provocado, aumenta el aporte de aire.

ENERGÍA DE ACTIVACIÓN
Para que un material actúe como combustible es necesario que se le aporte una cantidad de energía (energía de
activación) que provoque la liberación de sus electrones para compartirlos con los de oxígeno más próximo.
Esta energía puede producirse de diversas formas, por sobrecargas eléctricas, rozamientos, radiaciones, reac-
ciones químicas, choques, etc., que pueden suministrar a los combustibles la suficiente energía, generalmente
en forma de calor, para producir el fuego.
Cada una de las diferentes materias combustibles requiere una temperatura específica para iniciar la combustión.
Por ello, se establecen los siguientes valores:

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Punto o Temperatura de inflamación es aquella en la cual un combustible sólido o líquido llega a desprender
vapores que pueden inflamarse en presencia de una llama o chispa.
Punto o temperatura de autoinflamación, es la temperatura mínima a la que una sustancia en contacto con el
aire arde espontáneamente sin necesidad de ningún aporte energético a la mezcla.
En determinadas ocasiones, la energía de activación es aportada por la naturaleza, sin intervención directa o
indirecta del hombre.
Por ejemplo:
- El rayo.
- La combustión espontánea de materias como:
- Basureros y vertederos
- Trapos con restos de grasa.
- Carbón vegetal: Encina (catálisis), hulla, etc.
- Aceites vegetales secos: Linaza, almendras, etc.
- Fermentaciones de vegetales almacenados antes de estar bien secos: Paja, heno, vegetales verdes, forrajes
húmedos, etc.
- Inflamación por el sol en condiciones de baja humedad ambiental por el efecto lupa (rayos solares concentra-
dos por cristales, vidrios, metales) o por elevación de la temperatura de algunos materiales por encima de su
temperatura de autoinflamación.

REACCIÓN EN CADENA
La temperatura comienza a debilitar los enlaces de hidrógeno hasta que se rompen y el fuego ataca al carbono
del combustible que reacciona con el oxígeno de la atmósfera para dar CO (monóxido de carbono) que, reaccio-
nando con más oxígeno, da CO2 (anhídrido carbónico). Así se explica que el oxígeno se agote rápidamente.
Por otra parte, el hidrógeno libre se combina con el oxígeno dando grupos oxidrilos (OH) que es lo que arde y
mantiene la combustión.
Al ser una reacción exotérmica (desprende calor), la propia energía que se desprende es suficiente para liberar
otros electrones de los átomos de combustible, desarrollándose una serie de reacciones encadenadas que
mantienen la combustión.

PRODUCTOS DE LA COMBUSTIÓN
Cuando se desarrolla una combustión, la reacción entre el combustible y el comburente provoca la emisión de
calor, llamas, humos y gases.
a) CALOR:
No existe una definición exacta del calor. La teoría hoy aceptada generalmente nos dice que se trata del movi-
miento rápido de las moléculas que forman la materia.
b) LLAMAS:
Las llamas son gases incandescentes que se producen:
- Cuando arden combustibles gaseosos.
- Cuando se queman combustibles líquidos, aunque en realidad lo que arde realmente es el gas inflamable que
emiten de forma continua.
- Cuando se queman combustibles sólidos que se descomponen por pirolisis permitiendo gases inflamables que
son los que realmente arden. Los combustibles que no se descomponen de la forma indicada (como el coque)
arden sin llama.
c) HUMOS:
Se componen de partículas de diferente tamaño y color, incompletamente quemadas, que son arrastradas por
corrientes de convección y se hacen visibles obstaculizando el paso de la luz hasta impedirlo por completo. Por
experiencias de Bomberos, se reconoce que un 60% de incendios con los que se tienen que enfrentar, no se
distinguen las manos extendidas frente al rostro.
El humo puede también ser inflamable cuando se encuentra con una adecuada proporción de calor y de oxígeno.
El humo es irritante para el aparato respiratorio y para los ojos. Su color depende de las sustancias que arden y
de la cantidad de oxígeno presente.
En función de los materiales que arden, los humos pueden presentar una coloración concreta. A título de ejemplo,
podemos citar:
- HUMOS BLANCOS: Combustión de productos vegetales, forrajes, piensos, etc...
- HUMOS AMARILLOS: Sustancias químicas que contienen azufre, combustibles que contienen ácido clorhídri-
co y nítrico.
- HUMOS GRISES: Compuestos celulósicos, fibras artificiales, etc...
- HUMO NEGRO CLARO: Caucho.
- HUMO NEGRO OSCURO: Petróleo, fibras acrílicas,...
Igualmente, el humo irá mezclado con gases tóxicos que modificarán su color.

Siempre a título orientativo, podemos utilizar la siguiente regla:

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- HUMO BLANCO. Arde libremente.
- HUMO NEGRO. Falta de oxígeno.
- HUMO AMARILLO, ROJO O VIOLETA. Existe la posibilidad de gases tóxicos.

Hay que incidir en el hecho de que la adopción de esta norma es meramente orientativa, ya que puede darse el
caso de que un determinado color enmascare a otro y, por tanto, no detectar su presencia, por lo que no debe-
mos descuidar las medidas de protección que debamos adoptar.

d) GASES:
Cuando arde un combustible, se descompone en una serie de productos que, por sí mismos o tras reaccionar
con los componentes del aire, provocan la emisión de una serie de gases cuyos principales riesgos suelen ser su
toxicidad y su temperatura.
El enemigo principal con el que se tiene que enfrentar el Bombero en su labor ante un incendio, es la formación
de gases, ya que estos ponen en peligro su propia supervivencia.
Las estadísticas demuestran que el mayor número de víctimas mortales son consecuencia directa de las emana-
ciones del incendio y no a causa de las llamas.
La naturaleza de estos gases dependerá del tipo de combustible que arda, lo que dificulta una exposición deta-
llada de estos riesgos.
Algunos de esos gases pueden detectarse mediante un determinado olor. Sin embargo, el hecho de que no
aparezca un olor específico no significa que no se encuentre presente. Existe la posibilidad de que esté enmas-
carado por otro olor más fuerte.
Por su especial peligrosidad, a continuación relacionamos aquellos más peligrosos.
- MONÓXIDO DE CARBONO (CO):
Se desprende de todos los combustibles orgánicos, sobre todo cuando la combustión se realiza con deficiente
suministro de aire (fuegos confinados, combustión incompleta).
Tiene un olor y sabor muy débil, lo que aumenta su peligrosidad.
Produce asfixia y se combina con la hemoglobina de la sangre (portadora de oxígeno) para formar la
carboxihemoglobina, arrebatando a la sangre el oxígeno que el cuerpo necesita.
Una persona que permaneciera realizando un ejercicio moderado (andar), en una atmósfera con tan sólo un
0.05 % de monóxido de carbono, padecería síntomas graves al cabo de una hora y media, ya que la concentra-
ción de carboxihemoglobina en su sangre alcanzaría el valor del 40 %. Un 0,1% de monóxido de carbono en el
aire puede producir la muerte, en las mismas circunstancias, en tres horas.
- ANHÍDRIDO CARBÓNICO (CO2):
Se desprende en combustibles orgánicos cuando la combustión se realiza en ambientes aireados (combustión
completa).
Aunque es un gas inerte, se debe considerar peligroso ya que:
- Al ser más pesado que el aire, desplaza al oxígeno.
- Produce aumento del ritmo de la respiración y, por tanto, se inhala más cantidad de gases tóxicos.
- Es narcótico, provocando jaquecas, somnolencia, confusiones, pudiendo llegar al coma profundo.
- SULFURO DE HIDROGENO:
Se desprende cuando arden materias orgánicas que contienen azufre, lana, gomas, caucho, cuero,...
Huele a huevos podridos. En concentraciones altas produce mareos y parálisis respiratoria.
- DIÓXIDO DE AZUFRE (SO2):
Se origina en la combustión de materias que contienen azufre.
Es irritante intenso, intolerable aún en concentraciones muy inferiores a las mortales.
- AMONIACO:
Se desprende cuando arden combustibles que contienen nitrógeno: lana, seda, plásticos,...
Olor insoportable y acre. Tiene efectos irritantes para ojos y nariz. Largas permanencias en concentraciones
altas provocan desde lesiones en la córnea hasta complicaciones pulmonares.
- CIANURO DE HIDROGENO:
Se desprende cuando arden lana, seda o plástico. Huele a almendras amargas.
Es altamente tóxico y rápidamente mortal, produciendo parálisis respiratoria.
En contacto con la humedad de la atmósfera se transforma en ácido cianhídrico.
- CLORURO DE HIDROGENO:
Se desprende en combustiones de materias plásticas que contienen cloro.
Es irritante, tóxico y corrosivo ya que al contacto con la humedad del ambiente se transforma en ácido clorhídrico.
- DIÓXIDO DE NITRÓGENO (NO2):
Aparece en la combustión de nitrato de celulosa, nitrato amónico,... y cuando el ácido nítrico entra en contacto
con otros materiales (madera, metales,...).
Se identifica por su color marrón rojizo y es altamente tóxico, pudiendo aparecer sus efectos incluso bastante
tiempo después de haberlo respirado.

- ACROLEÍNA:

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Se produce en la combustión de productos petrolíferos (aceites lubricantes, grasas, asfaltos,...) y puede aparecer
en fuegos de materiales comunes tales como la madera y el papel.
Es altamente tóxico y mortal a determinadas concentraciones.
- FOSGENO:
Es un gas altamente tóxico que se produce en la combustión de los productos clorados y en la utilización de
tetracloruro de carbono al ponerse en contacto con el calor.

TRANSMISIÓN DEL CALOR


El calor se transmite de tres formas diferentes:
- CONDUCCIÓN: Transmisión progresiva por contacto directo dentro de un mismo cuerpo. Por ejemplo, en una
barra metálica que se calienta por un extremo.
- CONVECCIÓN: Transmisión por el aire en movimiento al ascender las partes más calientes debido a su me-
nor densidad. Es la forma de transmisión más corriente en los incendios. En general la propagación se efectua-
rá en vertical, de abajo a arriba, aunque la presencia de corrientes provocará cambios de dirección.
- RADIACIÓN: Proceso de transmisión desde un cuerpo hasta otro separado de aquel, en línea recta a través
del aire. El ejemplo más significativo de fuente de radiación de calor es el sol.

CLASES DE FUEGO
Según el comportamiento de los diversos materiales combustibles, se ha normalizado su agrupación en las
siguientes clases de fuego:
- FUEGOS DE CLASE A: Son los de combustibles sólidos que retienen oxígeno en su interior formando brasas.
Son los llamados fuegos “secos”. Por ejemplo, madera, papel, tejidos, carbón,...
- FUEGOS DE CLASE B: Son los de combustibles líquidos. Son los llamados fuegos “grasos”. Sólo arden en la
parte de su superficie que esté en contacto con el oxígeno del aire. Por ejemplo: gasolina, aceite, gasóleo,...
Se incluyen en este grupo a los gases como por ejemplo: metano, propano, butano, gas natural. También aque-
llos materiales que aún siendo sólidos a la temperatura normal, se licuan antes de llegar a la temperatura de
ignición, como asfaltos, parafinas, algunos tipos de plásticos,...
- FUEGOS DE CLASE C: son los producidos sobre materiales, instalaciones o equipos sometidos a la acción de la
corriente eléctrica.
- FUEGOS DE CLASE D: Son los de metales combustibles, cuya extinción debe tratarse de forma especial.
Por ejemplo, magnesio, aluminio en polvo, sodio, potasio,...

INFLAMACIÓN GENERALIZADA (Flashover)


En todo incendio producido en un recinto cerrado, se consume oxígeno hasta que llega un momento que no
queda el suficiente para producir las reacciones de combustión. No obstante, dentro del recinto sigue habiendo
gases combustibles y calor suficiente para que, ante una entrada brusca de aire del exterior al abrir una puerta,
romperse los cristales de las ventanas o cualquier otra causa, se produzca un flashover, es decir una inflama-
ción súbita y generalizada de esos gases calientes.
Y no sólo puede producirse dentro del recinto donde se inició el fuego. En otras ocasiones, esos gases de la
combustión pueden acumularse en otros recintos diferentes, incluso en plantas situadas por encima del recinto
donde se produjo el incendio, hasta que cualquier foco de ignición, bien sea un punto de calor cualquiera o las

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pavesas transportadas hasta allí por convección provoca un flashover en cuanto la concentración de los gases
entra en los límites de inflamabilidad.

EXPLOSIÓN DEL HUMO (Backdraft)


El backdraft o explosión de humo es un proceso que se produce en un recinto donde se ha iniciado un incendio
que ha provocado una acumulación de gases calientes de combustión y un empobrecimiento del oxígeno en su
interior. Cuando se produce una entrada repentina de aire en el recinto, se formará una mezcla humo-aire den-
tro del límite de inflamabilidad. Cuando esta mezcla alcance cualquier punto de calor, que puede ser aportado
desde el exterior o cualquier resto del fuego inicial, esa mezcla se inflamará en una deflagración que provocará
una bola de fuego que saldrá violentamente a través del hueco por donde ha entrado el aire.
El mayor riesgo para los Bomberos es que el backdraft no siempre se produce al mismo abrir un hueco de ven-
tilación, sino que la mezcla de gases inflamables puede no entrar en ignición hasta que, con los Bomberos
dentro del recinto, aparezca un foco de calor como, por ejemplo, cuando remueven el material ya quemado y
liberan brasas encendidas.

1.2. EFECTOS DE LOS INCENDIOS PARA EL SER HUMANO


Las consecuencias que conlleva un incendio pueden ser muy graves e incluso trágicas, todo va a depender de
la intensidad del mismo y de la propia naturaleza del combustible que arde para que se originen unos efectos u
otros.
A pesar de esta dificultad, podemos agrupar los efectos nocivos de los incendios en dos grandes apartados:
a) GASEOSOS b) CALORÍFICOS:

- Humos - Quemaduras en personas


- Gases tóxicos - Deterioro de los materiales que arden
- Gases corrosivos - Propagación del incendio
- Gases irritantes - Deterioro de los materiales cercanos

EFECTOS DE LOS HUMOS Y GASES TÓXICOS


A grandes rasgos, del material resultarán gases tóxicos y humos que tendrán, por un lado, una acción directa
sobre la persona y, de otro, dificultarán la evacuación y la acción contra el incendio. Del tiempo de exposición
dependerán distintos grados de lesiones. Según las características individuales (niños, ancianos, enfermos,...),
los productos de la combustión actuarán en mayor o menor intensidad y tendrán mayor repercusión.
El humo en sí, representa un riesgo importante para cualquier persona que se aproxime al incendio ya que, al
margen de que reduce la visibilidad, le produce irritación de la garganta, ojos y mucosas e, incluso, exposicio-
nes largas afectan al ritmo normal de la respiración, disminuyendo considerablemente la capacidad de respues-
ta de la persona que los inhala.
Los gases tóxicos y los humos serán los responsables de, aproximadamente, un 70% de las muertes produci-
das en un incendio y las podemos estudiar en un solo apartado pues, aunque tengan caracteres íntimos distin-
tos, sus efectos –como disminución de visibilidad, intoxicación respiratoria y asfixia- son comunes.
La inhalación de los mismos va a impedir la función vital de las vías respiratorias y pulmones, que es el inter-
cambio gaseoso de oxígeno para su posterior utilización en los tejidos, y la eliminación de CO2 resultante del
metabolismo. Impidiendo esta función producen directamente la muerte por asfixia o bien aumentan la morbili-
dad del afectado complicando su evolución.
Los efectos generales los podemos dividir en dos grandes grupos:
a) Generales. Producidos en todos los incendios.
b) Específicos. Dependiendo del combustible y de los gases producidos.

a) Efectos generales:
En todos los incendios se van a producir humo y gases tóxicos resultantes de la combustión que van a crear:
1) Pánico entre la gente, con la desorganización consiguiente y la rotura de todos los esquemas de eva-
cuación, señalización y extinción que posea el edificio.
2) Disminución de la visibilidad, no sólo por el aumento de la densidad atmosférica, sino también produ-
ciendo tos y estornudos que hacen que el individuo se desoriente, dificultando sus movimientos.
3) Disminución del oxígeno en el aire, donde se encuentra en una proporción cercana al 21%, estando el
79 % restante constituido fundamentalmente por nitrógeno.
El hombre necesita para vivir de este 21 % de oxígeno, o mejor dicho que el oxígeno se encuentre con una
presión parcial de alrededor de 160 mm de mercurio (213mbar). En toda combustión hay un consumo de oxí-
geno exagerado y cuando la concentración disminuye empiezan a plantearse los problemas.
Así a una concentración del 17% de oxígeno en el aire, disminuye la coordinación motriz. Entre el 14 y el 10%
comienzan a tropezar y aumenta la fatiga.
Entre un 10 y un 6% se produce la pérdida de consciencia, hasta la muerte por asfixia.
4) La inhalación de los gases actuará a distintos niveles provocando

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- La muerte inmediata.
- Irritación de vías aéreas con cierre bronquial y edema pulmonar.
- Inhibición de los mecanismos reguladores centrales.
- Inhibición del transporte de oxígeno por la hemoglobina.
- Inhibición de la captación de oxígeno por los tejidos.
Todos estos hechos van a aumentar la frecuencia respiratoria, lo cual nos cierra un círculo vicioso pues se
produce una mayor inhalación de humos y gases.
Estos efectos generales se responsabilizan de un 70% de las muertes de un incendio. De este porcentaje la
lesión de las vías respiratorias (faringe, laringe, tráquea y bronquios) puede producirse con o sin quemaduras
cutáneas y, normalmente, los intoxicados por humo y gases tóxicos van a tener un tiempo de latencia de 48
horas hasta que se manifiestan los síntomas respiratorios y la muerte les llega por infección, estenosis y/o fi-
brosis de estas vías, creando una insuficiencia respiratoria. Por supuesto estos efectos tienen una mayor re-
percusión en personas disminuidas físicamente, ancianos, niños, enfermos cardiorrespiratorios, alcohólicos y
drogadictos, ya sea por las mayores dificultades que tienen de escapar al incendio o por tener una disminución
de defensas con las que reaccionar a las posteriores infecciones, intervenciones,... que puedan surgir.
Según las estadísticas, más de un 60% de las muertes producidas en un incendio afectan a niños menores de
9 años y personas mayores de 60 años.

b) Efectos específicos:
Dependerán de la toxicidad de los humos y gases de la combustión, en función de los materiales quemados.
En un ensayo realizado con roedores se llegó a la conclusión de que su toxicidad en cuanto a muertes inmedia-
tas no varía mucho según el material quemado, pero sí varía en cuanto a secuelas y problemas presentados en
la evolución de estos pacientes, así como en muertes producidas por complicaciones en el hospital.
El humo es una suspensión de partículas sólidas en un gas. Este gas está constituido por aire, CO, CO2, va-
por de agua y las partículas de alquitrán, hollín y materia no quemada. Su producción se favorece por la com-
bustión incompleta, la humedad y la naturaleza del material quemado. Si bien es el primero en advertirnos del
incendio y de su localización, su principal problema es la disminución de visibilidad y el pánico que origina.
En cuanto a los gases tóxicos producidos en el incendio van a estar en relación directa con el material que-
mado, de aquí la gran importancia que tiene la composición del material, aislamiento del mismo y comporta-
miento en caso de combustión por los distintos gases tóxicos que puede desprender.
Tres van a ser por tanto los factores que nos van a determinar las consecuencias, en ocasiones fatales, que
van a tener estos gases en el hombre: Tiempos de actuación, concentración y calidad, produciendo lesiones
tanto locales, por contacto, como generales si se absorben por vía respiratoria.
Los clasificamos en gases solubles o irritantes, gases insolubles o asfixiantes y gases con acción intoxicante
general.
Los gases solubles o irritantes van a tener un comportamiento frente al hombre a nivel local, irritando las
mucosas del tracto respiratorio y órgano de la visión. Si la exposición es larga se dañarán estos órganos y se
producirán quemaduras a estos niveles, insuficiencia respiratoria y, si sobrevive, lesiones irreversibles como
estenosis de vías respiratorias tras la cicatrización. A este grupo pertenecen gases como amoníaco, ácido sul-
furoso, acroleína, fosgeno, NO2.
Los gases insolubles o asfixiantes carecen del carácter irritante de los anteriores que, por esta acción, ad-
vierten de su toxicidad permitiendo un menor tiempo de exposición. Por el contrario, los gases insolubles van a
tener un mayor contacto con los distintos órganos, provocando lesiones de mayores dimensiones a nivel fun-
damentalmente de alvéolos y parénquima pulmonar, con la producción de edema a este nivel, quemadura quí-
mica y posterior infección, con tendencia a la destrucción del tejido y limitando el intercambio de gases e ins-
taurando una insuficiencia respiratoria de dimensiones imprevisibles. A este grupo pertenecen ácido cianhídrico,
CO2, CO.
Los efectos de los gases con acción intoxicante general van a estar producidos por la acción depresora que
tienen sobre los centros nerviosos y la consiguiente pérdida de conciencia lo que, al margen de su acción sobre
estos centros y las lesiones en los bronquiolos-parénquima pulmonar, provocará un mayor tiempo de exposi-
ción al resto de los elementos facilitando su acción. Dentro de este grupo se encuentran:
Sulfhídrico, fosfatos inorgánicos, paratión, exaetiltetrafosfato.

EFECTO DEL CALOR Y LAS LLAMAS


Hasta aquí hemos visto las acciones de los distintos gases, así como la acción directa e indirecta del humo
producido en un incendio. Vamos a tratar a continuación de los efectos producidos por los otros factores de
combustión, el calor y las llamas y a estudiar un poco más a fondo el efecto de estas últimas, las quemaduras,
por su importancia y frecuencia, así como las responsables de todos los problemas que a largo plazo no permi-
tirán a nadie que haya sufrido sus consecuencias olvidarse de aquél incendio.
Quizás se asocie la palabra incendio con quemadura, exclusivamente, y si bien estas son de gran importancia,
las lesiones y trastornos producidos en un incendio, aún cuando no se produzcan quemaduras, irán mucho
más allá de la quemadura como tal y del entorno del incendio: infecciones, invalideces, deformaciones, altera-
ciones psíquicas, etc.
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El calor y las llamas producidas provocarán los distintos grados de quemaduras, no sólo sobre la piel, sino
también sobre los ojos y vías respiratorias que son los que dejarán mayor número y más intensas secuelas,
pues si los primeros eran los responsables de un mayor número de muertes, los quemados llevarán consigo la
marca del incendio, psíquica o física, de por vida.
De distinta manera a la actuación de los gases y humos que actuaban de una forma más intensa a nivel de las
vías respiratorias, ojos y pulmones, estos van a ser los responsables de lesiones cutáneas y trastornos en el
aparato circulatorio.
El calor es el producto de la combustión que desempeña el papel más importante en la propagación del fuego
en los edificios. Representa un peligro físico para el hombre a través de la exposición a los gases calientes y a
la radiación.
Si los mecanismos de defensa de que disponemos no son capaces de compensar la energía calorífica exterior,
se origina una cadena de efectos que abarcan desde lesiones poco importantes hasta la muerte. Los meca-
nismos a los que antes aludía son la pérdida de calor mediante el enfriamiento del sudor por evaporación y su
disipación a través de la circulación sanguínea.
El exceso de exposición al calor puede ocasionar la muerte por hipertermia, sin producción de quemaduras, por
aumento de la temperatura corporal hasta lesionar centros nerviosos vitales. Provoca, de la misma forma, un
aumento del ritmo cardíaco ante la mínima lesión que este órgano tuviera.
Las consecuencias de esta exposición serán de mayor intensidad si la atmósfera del fuego contiene humedad,
hecho que puede ocurrir tanto por las características del edificio y su entorno, como por la producida por la
combustión o bien por el agua para su extinción.
Al margen de los efectos de muerte inmediata que hemos visto anteriormente, hipertermia y trastorno del ritmo
cardíaco, producidos directamente por el calor, la llegada de este de una forma brusca a los pulmones, ocasio-
na una reducción drástica de la presión sanguínea causando el colapso de los capilares pulmonares y acumu-
lación de líquido en los mismos con el consiguiente edema pulmonar.
En ensayos realizados por el Consejo Nacional de Investigación de Canadá, se puso de manifiesto que 149ºC
es la temperatura máxima del aire respirable por el ser humano para continuar viviendo. Esta temperatura sólo
se soporta durante períodos cortos y nunca en presencia de humedad.
En un edificio en llamas la temperatura ambiental puede alcanzar niveles de entre 200-600ºC e incluso mucho
más. Por otro lado, la humedad relativa del ambiente, va a determinar la cantidad de vapor de agua que la
transpiración puede evaporar.
En cuanto a los efectos producidos por las llamas, nos vamos a referir a los producidos a nivel de la piel, ya
que con anterioridad se ha hablado del efecto que causa tanto a nivel respiratorio, quemaduras-estenósis, co-
mo a nivel ocular, quemaduras-ceguera.
Las llamas, desde el punto de vista de la seguridad de las personas, confirman la existencia de fuego. Sin em-
bargo, pueden manifestarse calor y los productos de la combustión sin la existencia de llamas. Estas tienen un
factor de gran importancia al producir situaciones de pánico que originan lesiones generales y quemaduras
térmicas.
Las quemaduras son heridas tridimensionales que, en principio, suelen manifestarse por su efecto sobre la
piel, pero transcurridas unas horas, y según la intensidad térmica, tiempo de exposición, edad, etc, pueden
tener unos efectos generales cuyo curso futuro se desconoce.
Son traumas graves con un 10% de mortalidad y un 60% de secuelas.
En resumen, la acción de las temperaturas elevadas producidas en el incendio va a ser doble:
- Un efecto local, que originará las quemaduras.
- Un efecto general, que provocará:
- Agotamiento por calor. Se presenta cuando se ha producido una pérdida considerable de líquido (agua y
electrolitos “minerales”) por la exposición a una temperatura y humedad ambientales muy elevadas, esto deri-
vara en un cansancio progresivo, que es el agotamiento por calor. Los síntomas más frecuentes son debilidad,
cansancio extremo, dolor de cabeza, piel pálida con sudor frío (no siempre), aumento de la frecuencia cardiaca
(taquicardia), descenso de la tensión arterial (hipotensión), nauseas y vómitos.
- Calambres. Instaurado el agotamiento y si persisten las condiciones ambientales y el esfuerzo físico intenso,
se producirán contracturas dolorosas de la musculatura esquelética, localizadas sobre todo en pantorrillas,
muslos y hombros.
Estas contracturas son secundarias al desequilibrio hidroelectrolítico desencadenado por la excesiva sudora-
ción. Los síntomas, como su nombre indica, se caracterizan por la aparición de calambres musculares muy
dolorosos, acompañados por debilidad, dolor de cabeza, nauseas y en general los mismos que se han referido
al agotamiento.
- Síncope. En ocasiones la respuesta del organismo ante estas situaciones ambientales y de sobreesfuerzo es
brusca y se puede presentar una pérdida de conciencia inmediata, sin que la temperatura corporal supere los
39ºC.
- Golpe de calor. Como respuesta compensadora del organismo, se produce entre otras situaciones una inca-
pacidad para la sudoración e incluso una obstrucción mecánica de las glándulas sudorípara. Al no poderse
eliminar el calor corporal se produce una temperatura corporal igual o mayor a 42ºC y se empieza a dañar el
Sistema Nervioso y Cardio-Vascular. A partir de los 45ºC se inicia la destrucción celular y el daño de los órga-

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nos afectados es aún mayor. Al principio aparecen trastornos del comportamiento (desorientación, agresividad,
irritación, etc), a lo que se añaden calambres musculares, taquicardia, piel enrojecida, seca y caliente y aumen-
to de la frecuencia y ritmo respiratorios (hiperventilación). Posteriormente aparece la hipertermia junto a altera-
ciones importantes del nivel de conciencia, signos de afectación cerebral (parálisis en extremidades, etc), ta-
quicardia (más de150 pulsaciones/minuto), ausencia de sudoración (anhidrosis), alteraciones en la piel (peque-
ños puntos rojos), dolores musculares, nauseas, vómitos, diarreas, etc.

1.3 EFECTOS DE LOS INCENDIOS PARA LOS EDIFICIOS

El calor de un incendio provocará sobre los elementos afectados, a determinadas temperaturas, movimientos y
dilataciones que darán lugar a empujes sobre otros elementos adyacentes, que podrán resultar lesionados, o
pueden dar lugar a tensiones internas sobre el propio elemento si éste tiene limitada su posibilidad de dilatar.
Estos efectos se suman a los normales de carga, produciendo un colapso anticipado.
En general un elemento de edificio como muro, piso, viga o columna, tenderá a curvarse hacia la superficie
calentada, pero en una estructura real, en la que columnas y vigas se interconectan, la flexión puede alterarse
radicalmente y, en algunos casos, invertirse.
Otra circunstancia a considerar es el efecto del agua de extinción sobre elementos estructurales sometidos a
una elevada temperatura por causa del fuego. El rápido enfriamiento que se provoca puede causar una súbita
pérdida de resistencia por los efectos de contracciones descompensadas o de cristalización de las partículas.
Además de estos esfuerzos transmitidos a la estructura como consecuencia de las dilataciones, el fuego pro-
voca sobre los materiales unos deterioros que afectan a las propiedades de los elementos estructurales que
pueden ver seriamente disminuida su resistencia a partir de determinadas temperaturas, lo que hace necesario
estudiar el comportamiento de los materiales estructurales a elevadas temperaturas.

ESTABILIDAD AL FUEGO DE LA ESTRUCTURA


Para construir los elementos estructurales se hacen las siguientes recomendaciones.
Estructura de hormigón armado: No se recomendará mayor protección salvo que, en una inspección visual,
se observen defectos constructivos importantes (como desprendimientos que dejen partes de las armaduras
sin recubrir).
Estructura de acero: Como norma general (salvo que un técnico competente certifique lo contrario), se su-
pondrá que las estructuras metálicas no soportan ningún grado de EF. Deberán protegerse revistiéndolas con:
- Ladrillo.
- Revestimiento con placas de yeso o similares (el grado de EF deberá ser certificado por el fabricante).
- Mortero proyectado (el grado de EF deberá ser certificado por el fabricante).
- Pintura intumescente, según tipo (el grado de EF deberá ser certificado por un técnico cualificado).
Estructura de madera: En principio, sólo se admitirán estructuras de madera en viviendas unifamiliares. En los
demás usos se advertirá de que no se cumple el valor de EF exigido
Muros de fábrica: Se pueden considerar, a efectos de la inspección, como paredes resistentes al fuego.

Material extraído del Manual SEPEI de Bomberos.

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PLAN VI

INCENDIO

FICHA Nº 2 Protecciones

Realización y digitalización: Arqs. Cristina Pavón- Analía Walter- Nilda Millo

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PROTECCION CONTRA INCENDIOS
Toda planificación de la protección contra incendios comprende:
• una actividad de prevención
• una actividad de lucha contra incendios.

El intentar aportar soluciones concretas puede entrañar graves dificultades por la complejidad de las cir-
cunstancias que se generan en torno al incendio, [Link]. velocidad en la propagación; gran producción de
humos; riesgo de explosión, diferencias respecto a uso del inmueble afectado (almacenes, hospitales, insti-
tuciones penales etc.)
Si limitamos el análisis a la protección de las personas, aparece como primer medio de protección la eva-
cuación del entorno afectado por el incendio.
La evacuación de las personas constituye por lo tanto, la actividad más eficaz en la lucha contra los
daños que el incendio pueda provocar, pues implica el resguardo del bien más valioso, la vida humana.

CONCEPTO DE EVACUACIÓN
Es la acción de desalojar un local o un edificio en el que se ha declarado un incendio u otro tipo de
emergencia.

BASES FUNDAMENTALES A PREVER EN UN PLAN DE EVACUACIÓN


1. Zonas no evacuables
2. Detección y alarmas fiables
3. Preparación y organización humana de la evacuación con simulacros periódicos.
4. señalización de las salidas
5. Existencia de salidas suficientes para cada zona en número; ancho; tipo; ubicación etc.
6. Señalización de acceso a los caminos de evacuación
7. Existencia de caminos suficientes para la evacuación en número, ancho, tipo, ubicación etc.
8. Excesos correctos a estos caminos
9. Inmunidad de estos caminos a fuego y humo durante el tiempo necesario.
10. Descarga correcta de los caminos a vía pública o zona segura.
11. Señalización a lo largo del camino de la circulación correcta y de los accesos que no deben
ser utilizados.
A continuación se cita un extracto del Código de Planeamiento y Edificación de la CABA con respecto a las
características de los edificios para prevención y protección de las personas en caso de incendio.

Código de Planeamiento y Edificación de la CABA


DE LA PROTECCIÓN CONTRA INCENDIO - Ordenanza 45.425
DEFINICION, OBJETIVOS, ALCANCES Y GENERALIDADES
La protección contra incendio comprende el conjunto de Condiciones de construcción, instalación y equipa-
miento que se deben observar tanto para los ambientes, como para los edificios, y aun para los usos que no
importen edificios y en la medida que esos usos las requieran.
Los objetivos que con las mismas se persiguen son:
- Dificultar la gestación de incendios.
- Evitar la propagación del fuego y efectos de gases tóxicos.
- Permitir la permanencia de los ocupantes hasta su evacuación.
- Facilitar el acceso y las tareas de extinción del Personal de Bomberos.
- Proveer las instalaciones de extinción.
a) Todo emplazamiento o edificio comprendido dentro de la jurisdicción del presente Código, deberá cumplir
con las disposiciones contenidas en este Capítulo y afines.
1) Las condiciones de protección contra incendio serán cumplidas por todos los edificios a construir, como tam-
bién por los existentes en los cuales se ejecuten obras que aumentaren su superficie cubierta, o a juicio de la
Dirección, si aumenta la peligrosidad se modifica la distribución general de obra o altera el uso.
Asimismo serán cumplidas por usos que no importen edificios, y en la medida que esos usos las requieran.
2) Cuando se utilice una finca o edificio para usos diversos, se aplicará a cada parte y uso las Condiciones que
correspondan; en caso contrario se considera todo el riesgo como el mayor existente.

Condiciones de Situación
Las condiciones de situación constituyen requerimientos específicos de emplazamiento y acceso a los edificios,
conforme, a las características de riesgo.
1) En todo edificio o conjunto edilicio que se desarrolle en un predio de más de 8.000 m² se deberán disponer
facilidades para el acceso y circulación de los vehículos del servicio público contra incendio.

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2) En las cabeceras de los cuerpos de los edificios que posean solamente una circulación fija, vertical, deberán
proyectarse plataformas pavimentadas a nivel de la planta baja, que permitan el acceso y posean resistencia al
emplazamiento de escaleras mecánicas.
Las condiciones específicas de Situación serán caracterizadas con la letra S seguida de un número de orden.
a. Condición S1: El edificio deberá separarse de las líneas divisorias y de la vía pública conforme a lo determi-
nado en Explosivos y en Requisitos particulares para depósitos de inflamables ubicados dentro del cap. 4.12.4.
b. Condición S2: Cualquiera sea la ubicación del edificio en el predio, éste deberá cercarse (salvo las aberturas
exteriores de comunicación), con un muro de 3 m de altura mínima y de 0,30 m de espesor en albañilería de
ladrillos macizos, o 0,07 m de hormigón.

_Condiciones de construcción
Las cajas de escaleras en edificios. Las condiciones en sótanos y subsuelos. Cajas, ascensores y montacargas.
Las condiciones de construcción constituyen los requerimientos e las características constructivas, destinados
a preservar la seguridad de las construcciones, limitando la acción del fuego, humo y productos de combustión.
Todo elemento constructivo que constituye el límite físico de un sector de incendio deberá tener una resistencia
al fuego de acuerdo a la ventilación del local.
Puertas que separan sectores de fuego de un edificio, deberán ofrecer resistencia al fuego no menor de un
rango que el exigido para el sector donde se encuentra (mínimo F 30). Y su cierre será automático.
Ventanas. Las aberturas que comunican el sector de incendio con el exterior del inmueble, no requerirán nin-
guna resistencia.
Sótanos. Con superficies de planta igual o mayor que 65 m2, deberán tener en su techo aberturas de ataque
de características físicas, técnicas y mecánicas apropiadas a sus fines. Cuando existan dos o más sótanos
superpuestos, cada uno deberá cumplir el requerimiento prescripto.
La distancia a cualquier punto de un sótano, medida a través de la línea natural de libre trayectoria hasta una
caja de escalera, no deberá superar los 15 m. Cuando la distancia sea superior, se deberán prever mínimo dos
salidas.
En subsuelos, en todos los riesgos, cuando el inmueble que lo contiene, tenga pisos altos, el acceso al ascen-
sor no podrá ser directo, sino a través de una antecámara con puerta de cierre automático de doble contacto y
resistencia al fuego.
La caja de escaleras en edificios de más de un piso alto, quedará separada de los medios internos de circula-
ción, por puertas como las citadas, que abrirán hacia adentro con relación a la caja, y no invadirán su ancho de
paso, en la abertura. Ninguna unidad independiente podrá tener acceso directo a la caja de escalera.
Cuando sea exigido para servir a una o más plantas, dos escaleras, cualesquiera sean las características que
ellas tengan, se ubicarán en forma tal que por su opuesta posición, permitan en cualquier punto de la planta
que sirvan, que ante un frente de fuego, se pueda lograr por una de ellas, sin atravesarlo, la evacuación, a tra-
vés de la línea natural de libre trayectoria.
Cuando el edificio sea destinado a vivienda, oficinas o banco, y tenga más de 20 m de altura, la caja de escale-
ra accederá a través de antecámara con puerta de cierre automático en todos los niveles.
El acceso a sótanos, se realizará de modo que forme caja de escalera independiente sin continuidad con el
resto del edificio.
Medios de salida. Deben estar ubicados a una distancia inferior a 5 m de la Línea Municipal. En el nivel de
acceso habrá elementos que corten el suministro de gas, la electricidad y otro fluido inflamable.

Electricidad. Se asegurará mediante líneas especiales el funcionamiento del tanque hidroneumático de in-
cendio u otro sistema directamente adecuado a la extinción, cuando el edificio sea dejado sin corriente eléctrica,
por una intervención.
Las condiciones específicas de construcción, serán caracterizadas con la letra C y son once. A modo de
ejemplo se describen algunas de las condiciones de construcción mas conocidas:
a. Condición C1: Las cajas de ascensores y montacargas estarán limitadas por muros de resistencia al fuego.
Las puertas tendrán una resistencia no menor de un rango que el exigido y estarán provistas de cierre a doble
contacto y cierrapuertas aprobados.
b. Condición C2: Las ventanas y las puertas de acceso, a los distintos locales que componen al ambiente a
los que se acceda desde un medio interno de circulación de ancho no menor a 3 m, no deberán cumplir con
ningún requisito de resistencia al fuego.
c. Condición C3: Los sectores de incendio deberán tener una superficie cubierta no mayor a 1.000 m2 debién
dose tener una cuenta para el cómputo de la superficie los locales destinados a actividades del sector.
Esto será así excepto que los locales destinados se encuentre separados por muros de resistencia al fuego
correspondiente al riesgo mayor. Si la superficie es superior a 1.000 m2 deben efectuarse subdivisiones con
muros cortafuego, de modo no excedan el área antedicha.
En lugar de la interposición de muros cortafuegos, podrá instalarse rociadores automáticos para superficies
cubiertas que no superen los 2.000 m2.

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d. Condición C4: Los sectores de incendio deberán tener una superficie cubierta no mayor a 1.500 m2. En
caso contrario se colocará muro cortafuego.
En lugar de la interposición de muros cortafuegos, podrán instalarse rociadores automáticos para superficies
cubiertas que no superen los 3.000 m2.
e. Condición C7: en los depósitos de materiales líquidos (con capacidad superior a 3.000 litros) se deberán
adoptar medidas que aseguren la estanqueidad del lugar que lo contiene.
g. Condición C8: solamente puede existir un piso alto destinado para oficina o trabajo como dependencia del
piso inferior constituyendo una unidad de uso, siempre que tenga salida independiente. Se exceptúa estaciones
de servicio donde se podrá construir pisos elevados destinados a garaje.
f. Condición C9: Habrá un equipo electrógeno, de arranque automático, para cubrir las necesidades de quiró-
fanos y artefactos de vital funcionamiento.
g. Condición C11: Los medios de salida del edificio con sus cambios de dirección (corredores, escaleras y
rampas), serán señalizados en cada piso mediante flechas indicadoras de dirección, de metal bruñido o de
espejo, colocadas en las paredes a 2 m sobre el solado e iluminadas, en las horas de funcionamiento de los
locales, por Iámparas compuestas por soportes y globos de vidrio, o por sistema de luces alimentado por ener-
gía eléctrica, mediante pilas, acumuladores, o desde una derivación independiente del tablero general de distri-
bución del edificio, con transformador que reduzca el voltaje de manera tal que la tensión e intensidad suminis-
tradas, no constituya un peligro para las personas en caso de incendio.

_Condiciones de extinción
Casos en los que habrá un servicio de agua contra incendio. El tanque elevado de reserva y el sistema hidro-
neumático.
Las condiciones de extinción constituyen el conjunto de exigencias destinadas a suministrar los medios que
faciliten la extinción de un incendio en sus distintas etapas.

Condiciones generales
• Todo edificio deberá poseer matafuegos en cada piso, en lugares accesibles y prácticos, que se indicarán en
el proyecto respectivo, matafuegos distribuidos a razón de uno por cada 200 m o fracción de la superficie del
nivel.
• Salvo para los Riesgos 6 a 7, desde el segundo subsuelo inclusive, hacia abajo, se deberá colocar un siste-
ma de rociadores automáticos de modo que cubran toda la superficie del piso.
• Toda pileta de natación, o estanque con agua, excepto el de incendio, cuyo fondo se encuentre sobre el nivel
oficial del predio, de capacidad no menor a 30 m3 deberá equiparse con una cañería de 76 mm de diámetro. La
cañería deberá tomar su caudal debe el frente del inmueble mediante una llave doble de incendio de 63,5 mm
de diámetro.
• Toda obra en construcción que supere los 25 m de altura, poseerá una cañería provisoria de 64 mm de diá-
metro interior, que remate en una boca de impulsión situada en la línea Municipal. Además tendrá como míni-
mo una llave de 64 mm en cada planta, en donde se realicen tareas de armado del encofrado.
Las condiciones específicas de Extinción serán caracterizadas con la letra E y son nueve. A modo de ejemplo
se describe una de las condiciones de extinción más conocidas y utilizadas:

Condición E1: caso en el que habrá un servicio de agua contra incendio:


• El número de bocas en cada piso, será el cociente de la longitud de los muros perimetrales de cada
cuerpo de edificio expresados en metros dividido por 45. Se consideran enteras las fracciones mayores que 0,5.
En ningún caso la distancia entre bocas excederá de 30 m .
El agua provendrá de cualquiera de estas fuentes:
• De tanque elevado de reserva, cuyo fondo estará situado con respecto al solado del último piso a una
altura tal que asegure la suficiente presión hidráulica.
Esto será para que el chorro de agua de una manguera de la instalación de incendio en esa planta, pueda batir
el techo de la misma y cuya capacidad será de 10 litros por cada metro cuadrado de superficie de piso, con un
mínimo de 10 m3 y un máximo de 40 m3 por cada 10.000 m3 de superficie cubierta.
Cuando exceda esta superficie se debe aumentar la reserva en la proporción de 4 litros por metro cuadrado
hasta totalizar una capacidad tope de 80 m3 contenida en tanques no inferiores a 20 m3 de capacidad cada
uno.
• Un sistema hidroneumático aceptado por el organismo de aplicación que asegure una presión mínima
de 1 kg/cm2, descarga por boquillas de 13 mm de diámetro interior en las bocas de incendio del piso más alto.
El sistema será válido cuando ajuicio de la Dirección exista causa debidamente justificada para que el tanque
elevado pueda ser reemplazado por este sistema.

En actividades predominantes o secundarias, cuando se demuestre la inconveniencia de este medio de extin


ción, la Dirección podrá autorizar su sustitución por otro distinto de igual o mayor eficacia.

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- Condición E3: Cada sector de incendio o conjunto de sectores de incendio comunicados entre sí con super-
ficie cubierta mayor que 600 m² deberá cumplir la condición E1; la superficie citada se reducirá a 300 m² en
subsuelos.
- Condición E4: Cada sector de incendio o conjunto de sectores de incendio comunicados entre sí, con super-
ficie de piso acumulada mayor que 1.000 m² deberá cumplir la condición E1.
La superficie citada se reducirá a 500 m² en subsuelos.
- Condición E6: Se realizará una conexión directa de 76 mm con la red de AySA.
- Condición E7: Cumplirá la prevención E1 si el uso posee más de 500 m² de superficie cubierta sobre el nivel
oficial del predio o más de 150 m² si está bajo nivel de aquel y constituyendo sótano.
- Condición E8: Si el uso tiene más de 1.500 m² de superficie cubierta, cumplirá con la Prevención E1. En
subsuelos la superficie se reduce a 800 m². Habrá una boca de impulsión.

_Presentación de planos de condiciones contra incendio


La documentación necesaria para pedir un permiso de construcción de una instalación contra
incendio.
Este trámite sirve para solicitar un permiso de construcción de una instalación contra incendio en una obra a
iniciar o existente.
La instalación contra incendio no admite una presentación de ajuste y siempre requiere que se presente un
proyecto para registrar y una vez concluida dicha instalación se debe tramitar el plano de conforme a obra (fi-
nal).
Hay que presentar la siguiente documentación:
6 juegos de copias del plano.
• Plano visado por sección contable de la DGFOC para el pago de los derechos de instalación contra incendio.
• Comprobante del pago de derechos de instalación.
• Certificado de uso conforme.
• Solicitud de permiso.

_Sistema de palier protegido


El volumen de humos y gases determinados. Actividades de tiempo. Caudal y superficie en
conductos de extracción.
El sistema evacuador de humos y gases puede definirse como un mecanismo combinado, de inyección aire,
que asegurará el tiraje de la columna de extracción y favorecerá el arrastre de los humos y gases más comu-
nes en el proceso de combustión.
Este sistema tiene por objetivo preservar las cajas de escaleras de la presencia de humos y gases, para asegu-
rar que la población del edificio, disponga de un período razonable de tiempo para poder evacuar el lugar.
El palier protegido debe acompañar a cada caja de escalera y su ubicación se podrá proponer en un espacio
protegido previo al ingreso a la caja o en la antecámara de acceso a la caja de escalera cuando el edificio lo
requiera.

_Aspectos para el proyecto con sistema palier protegido


El borde superior e inferior de las rejas de inyección de aire. El conductor y colector de ex-
tracción de humos y gases.
• Las rejas de inyección de aire y la de extracción de humos y gases tendrán la misma superficie que las sec-
ciones de sus respectivos conductos.
• El borde inferior de la reja de inyección de aire se ubicará a no más de 0,10 m sobre el nivel de piso termina-
do de la planta en que se ubique.
• El borde superior de la reja de extracción de humos y gases se ubicará a no más de 0,10 m por debajo del
nivel de cielorraso o losa.
• La distancia máxima entre el conducto de extracción de aire y el conducto de extracción de humos y gases
será de dos metros en planta.
• El conducto de extracción de humos y gases descargará en el colector de extracción un nivel por encima del
que extrae
• La toma de captación de aire que será inyectado se colocará por debajo del nivel de cielo raso de planta baja.
Asegurará la limpieza del aire captado, impidiendo cualquier posibilidad de que la toma pueda absorber humos
y gases de sectores de incendio linderos.
• El remate de colector de extracción de humos se ubicará a 0,50 m por encima de cualquier otro remate, ven-
tilación, muro o parapeto que guarde una distancia en planta menor de 4 m.
De conservar distancias superiores a las indicadas en el párrafo anterior, el remate se producirá a 0,70 m. por
encima del último piso intransitable.

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• Cualquier sea el resultado obtenido por el método de cálculo propuesto, las dimensiones de los conductos
que integran el sistema no podrán ser menores a las que se detallan:
1. Conducto de inyección de aire: 0,20 m x 0,20 m.
2. Conducto de extracción de humos y gases: 0,20 m x 0,20 m.
3. Colocador de extracción de humos y gases: 0,40 m x 0,40 m .
• Este sistema puede ser completado con elementos mecánicos que colaboren en la inyección de aire o ex-
tracción de humos y gases. Pero en ningún caso podrán disminuirse las dimensiones que surgen del método
del cálculo supuesto.
• El sistema evacuador de humo y gases sólo podrá instalarse en el palier o espacio protegido previo el ingreso
a la caja de escalera o en la antecámara de acceso a la caja de escalera cuando el edificio lo requiera.
No se permitirá instalar en comunicación directa con un sector de incendio.
• Quedan eximidas de incluir este sistema evacuador de humos y gases como mecanismo idóneo para preser-
var la circulación en escaleras, todas aquellas actividades que se desarrollan en distintos niveles vinculados
entre sí por vacíos, permitiendo considerar a todo el uso como un único sector de incendio.
Para las actividades que reúnan estas características, la dirección fijará el criterio, para desarrollar un sistema
adecuado para eliminar humos y gases.

Distancia máxima a una caja de escalera


Todo punto de un piso, no situado en piso bajo, distará no más de 30 m de la escalera a través de la línea natu-
ral de libre trayectoria.
Esta distancia se reducirá a la mitad en sótanos. Si esta línea natural de libre trayectoria presentara desniveles
salvados por escalones, éstos cumplirán con lo prescrito en el Art. [Link]: Escaleras principales – Sus caracte-
rísticas o por rampas fijas que cumplirán con lo prescrito en el Art. [Link]. Rampas .
En caso de disponerse escalones siempre serán complementados por rampas, ejecutadas según el menciona-
do artículo o medios mecánicos de elevación, según lo prescrito en el Art. [Link]. Uso de los medios alterna-
tivos de elevación.
La escalera deberá conducir en continuación directa a través de los pisos a los cuales sirve, a cuyo nivel co-
municará con la vía pública. Cuando se requiera más de una escalera para una misma superficie de piso for-
marán caja.

La ordenanza 45.425
La ordenanza 45.425 establece las características que deben poseer los medios de escape contra incendio
para los edificios nuevos, de acuerdo a las siguientes generalidades
a. Todo edificio con 2 pisos altos o más deberá contar con caja de escalera, siendo aplicable en viviendas resi-
denciales colectivas a partir de los 12 m.
b. Las escaleras deber ser construidas en tramos rectos, no admitiéndose su compensación.
c. Se accederá a la caja a través de puertas de doble contacto, abriendo las mismas en el sentido de la eva-
cuación sin invadir el ancho de paso y tendrán cierre automático.
d. La caja estará libre de obstáculos no pudiendo colocarse ni armarios, hidrantes conductos de incinerador y
otros.
e. La caja de escaleras no podrá comunicarse con ninguna montante de servicios ni esta última correrá por el
interior de la misma.
f. Las puertas que conforman la caja de escaleras poseerán cerraduras sin llave y sin picaportes fijos, a efectos
de no provocar ningún impedimento en la salida.
g. En lo que se refiere a edificios existentes, deberán cumplir con dicha ordenanza, pero en caso de no poder
deberán
• Reemplazar materiales combustibles por incombustibles. Las montantes de servicios deberán sectorizarse
con materiales incombustibles
• Los medios de escape deberán poseer iluminación de emergencia para facilitar su evacuación.
• Si es posible se incorporará a los pasillos un sistema de ventilación adecuado para posibilitar la evacuación
de humo y gases.

CLASIFICACIÓN DE LOS GRADOS DE RIESGO DE INCENDIO


El grado de riesgo de incendio en un edificio se establece por el tipo de combustible que se utiliza:.
La clasificación tiene las siguientes categorías:
• Riesgo 1 Explosivos: materias de naturaleza química más o menos inestable como por ejemplo pól-
vora, cloratos, celuloide, picratos.
• Riesgo 2
a) Inflamables de primera categoría: materias que pueden emitir vapores que mezclados
en proporciones con el aire originan mezclas combustibles. Su punto de inflamación es
40°C (alcohol, éter, nafta, benzol, acetona).

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b) Inflamables de segunda categoría: materias que pueden emitir vapores que mezclados
en proporciones con el aire originan mezclas combustibles. Su punto de inflamación está
entre 40°C y 120°C (Kerosene, aguarrás, ácido acético)
• Riesgo 3 Muy Combustibles: materias que expuestas al aire pueden ser encendidas y continúan ar-
diendo una vez retirada la fuente de ignición como hidrocarburos pesados, madera, papel, carbón, teji-
dos de algodón.
• Riesgo 4 Combustibles: materias que pueden mantener la combustión aún después de suprimida la
fuente externa de calor como plásticos, cueros, lanas, madera, etc.
• Riesgo 5 Poco combustibles: materias que se encienden al ser sometida a altas temperaturas pero
su combustión cesa al ser apartada la fuente de ignición como celulosas artificiales.
• Riesgo 6 Incombustible: materias que al ser sometidas al calor o a llama directa pueden sufrir cam-
bios en su estado físico sin formación de materia combustible como hierro, plomo, etc.
• Riesgo 7 Refractarios: materias que al ser sometidas a altas temperaturas, hasta 1500 °C durante un
tiempo muy prolongado no sufren alteraciones de sus características físicas como amianto, ladrillos ce-
rámicos, etc.

Bibliografía
Código de Planeamiento y Edificación de la CABA
Instalaciones Sanitarias y contra Incendios. Ing. Néstor Quadri.
[Link]

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PLAN VI

PREVENCION DE INCENDIO

FICHA Nº 3 Prevención - Detectores

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La prevención del fuego: protección activa y protección pasiva.
Las reglas técnicas de prevención contra incendios tienen como objetivo el logro de una correcta emergencia
en caso de incendio en cualquier tipo de edificación.
De modo general los planes de prevención de un edificio se constituyen de una totalidad integrada de medidas
de protección activas y pasivas.
Para la protección activa conviene adoptar medidas para obtener la extinción del fuego durante su fase de
inicio.
Tales medidas abarcan el empleo de sistemas tecnológicos, como los sistemas de examen automático, los
sistemas de alarmas, la evacuación del humo, los sistemas ordinarios de la extinción, como el hidrante y los
extinguidores, los sprinkler, son las opciones mas recomendadas con una organización programada de eva-
cuación del edificio de forma segura y oportunamente rápida y de la participación de los equipos de emergencia.

Relevadores de humo y alarmas:


Permiten reconocer un acontecimiento de fuego en su primera fase, comenzando la fase de
la evacuación y accionando el cierre automático de las puertas por medio de la liberación
del electro imán es la participación de los equipos del desplome más fáciles

Indicación de las vías de escape:


Es esencial para garantizar la emergencia de las operaciones de los éxodos de las perso-
nas hacia las puertas cortafuego (altamente recomendable que estén equipadas con siste-
mas antipánico).

Evacuación del humo:


Permite el retiro de gases perjudiciales, facilitan las operaciones de los éxodos de las per-
sonas, limita la propagación del fuego, hacen la participación de los equipos bomberos más
segura
.

Sistema de extintores e hidrantes:


Son instrumentos esenciales para permitir la extinción del fuego y para garanti-
zar la eficacia de la participación de los equipos de bomberos.

Sprinklers:
Participan en el foco del fuego, limitando la extensión.

Para la protección pasiva es una medida fundamental para reducir los daños del lugar du-
rante la fase del fuego generalizado. Esta característica constructiva (en el caso de las puer-
tas cortafuego) determina el mantenimiento de la estabilidad de los elementos que llevan
durante el fuego (resistencia al fuego), la adopción de los sistemas dentro de los cuales se
previene la propagación del humo y el calor de los edificios (compartimentos), el empleo de
materiales equipamientos inflamables y de características ignífugas.

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CLASIFICACION DE DETECTORES

MANUALES
AVISADORES
FIJA
DE TEMPERATURA POR AUMENTO DIFERENCIAL
AUTOMATICOS COMBINADOS
LINEALES

DE HUMO IONICOS
DETECTORES OPTICOS

DE LLAMA INFRARROJOS
ULTRAVIOLETAS
LASER

MOMENTO EN EL QUE ACTUAN

LLAMA NO SE APRECIA

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DIFERENTES TIPOS DE DETECTORES DE INCEN-
DIO Y SU APLICACIÓN:

Detectores de humo
Detectores de temperatura
Detectores de llama
Detectores por rayo láser.

Detectores de Humo:

Por sistemas ópticos.


Los detectores de humo ópticos perciben el humo hasta el
limite del campo visual [Link] basados en el princi-
pio de dispersión de luz. Una bombilla eléctrica y una célula
fotoeléctrica se hallan colocadas en una cámara de medición,
de modo que la luz de la bombilla no logra alcanzar la célula
fotoeléctrica. Al penetrar partículas de humo en la cámara, la
luz es dispersada por estas y llega a la célula en la cual se
produce un impulso eléctrico que acciona la alarma.
Aplicación: es aconsejable para lugares donde el incendio
produzca grandes cantidades de humo visible, por ejemplo
ante el peligro de combustión sin llamas.

Por ionizacion:
El detector de humo por ionizacion es capaz de detectar
humo visible como no visible. Consiste en una cámara abier-
ta medidora y una cerrada comparadora. El aire en ambos
compartimentos esta ionizado. Si partículas de humo sus-
pendidas en el aire penetran en la cámara abierta, cambia la
resistencia eléctrica del aire y rompe el equilibrio eléctrico
reinante entre ambas cámaras. Un tubo de cátodo frió hiper-
sensible reacciona y produce un impulso eléctrico que acciona la alarma.
Aplicación: Por su alta sensibilidad, son apropiados para aquellos casos en que debe ser dada la alarma mu-
cho antes de que aparezcan llamas o la temperatura sea elevada. Ej.: en un centro electrónico, puesto que
pequeñas combustiones sin llama pueden provocar graves daños.
Este detector se puede graduar a menor sensibilidad en los casos que hay humo en forma esporádica.

Detectores de temperatura:

Detectores de temperatura critica:


Este tipo de detector provoca una señal eléctrica al percibir determinada temperatura crítica. (70 ºC) mediante
un contacto bimetalito el interruptor de la alarma se mantiene en posición de reposo hasta que alcanza la tem-
peratura critica.
Aplicación: se emplean en sitios en donde los valores a proteger no están concentrados. Ej.: en algunos edifi-
cios de oficina.
No son aptos para lugares en que la altura del local supere los 6 metros.

Detectores de aumento térmico diferencial:


Además de detectar el aumento de temperatura ambiente, los cambios bruscos de temperatura los percibe de
forma inmediata. Consiste en una abertura calibrada y un diafragma. Si la temperatura aumenta lentamente, el
aire es expande, pero puede salir por la abertura, pero si la temperatura aumenta rápidamente, el aire se ex-
pande y al tener una abertura calibrada que permite salir determinada cantidad de aire, la presión en la cámara
aumenta accionando la alarma.
Estos tipos de detectores son más sensibles que los detectores de temperatura crítica, pero menos que los
sensores de humo.
Aplicaciones: para proteger oficinas. Para laboratorios bioquímicos en los cuales la posibilidad de falsas alar-
mas es frecuente, debido al humo que producen algunos experimentos.

Detectores de llamas

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Son detectores por sistemas ópticos que reaccionan ante la radiación infrarroja producida por llamas. Una lente
convergente que solo permite pasar luz infrarroja la proyecta a una célula fotoeléctrica. El aumento de corriente
producido en la célula dispara la alarma.
El detector opera ante el centelleo de la llama, pero con cierto retraso. De este modo se evitan falsas alarmas
debidas a radiación infrarroja constante.
Aplicación: no son apropiados para reconocer combustiones sin llama si son adecuados para recintos de mu-
cha altura, donde un incendio iniciado producirá mucha llama. Ej.: hangares.

Detectores por rayos láser:


Los detectores por rayos láser se basan en la posibilidad de desviar un rayo de luz por medio del calor. Cerca
del cielo raso y paralelo a este, un rayo de luz cruza el área a proteger, partiendo de un láser hacia un reflector
que lo dirige a una célula fotoeléctrica, situada cerca del láser. Al producirse fuego, una nube de gas caliente se
eleva hacia el cielo raso expandiéndose y atraviesa la trayectoria del rayo láser. El índice de refracción varía
con la temperatura y como consecuencia se desvía el rayo su incidencia sobre la célula fotoeléctrica es modifi-
cada. La variación de corriente eléctrica varia haciendo sonar la alarma.
Aplicación: son apropiados para recintos de grandes dimensiones, como depósitos fábricas y supermercados.
Se pudo comprobar que para recintos mayores de 650 m2 es más económico y eficiente que otros detectores
automáticos con el mismo grado de sensibilidad. Puede detectar una llama de 1 m2 sin producción de humo,
en un recinto de 600 m2 y de 12 m de altura.

REQUISITOS DE UN EQUIPO AUTOMATICO PARA DETECCION DE INCENDIOS

La eficacia y rapidez con que funciona un detector automático, depende de varias condiciones: aplicación del
modelo adecuado, distribución de suficientes unidades y situación apropiada de cada una. El siguiente cuadro
indica las áreas a proteger de cada uno de los equipos.

Tipo de detector de humo de temperatura critica de aumento térmico diferencial de llama


Sup. (m2) 15 - 25 15 - 25 15 - 120 hasta 1000

Condiciones a cumplirse:
• La Central de Alarma debe ubicarse en un lugar a prueba de incendios, libre de polvo, accesible en to-
do momento. El recinto debe ser un lugar ocupado permanentemente, como portería, guardia o sala de
control.
• Ha de existir un equipo de abastecimiento de energía eléctrica de emergencia.
• Estos equipos han de auto controlarse con respecto a rotura de cables, cortocircuitos, o interrupción de
la red.
• Periódicamente ha de efectuarse el mantenimiento de los equipos por personal especializado.
• Cuando los sitios a proteger sufran modificaciones, ha de adaptarse el sistema de detección a la nueva
realidad.
• Realizar un Plan para la actuación de cada individuo en caso de producirse la alarma. Esta organiza-
ción complementa el programa de equipos.

Material extraído del Manual S.E.P.E.I. de Bomberos.

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PLAN VI

INCENDIO

FICHA Nº 4 Sistema de extinción

Recopilación y digitalización: Arqts. Adriana Romanazzi - Cristina Pavón


Ampliación: arq, Analía Walter

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SISTEMAS DE EXTINCION

EXTINCION POR ENFRIAMIENTO

EXTINCION POR SOFOCACION

EXTINCION POR EMULSIONAMIENTO

EXTINCION POR DILUSION

ESPUMAS COMO AGENTES EXTINTORES

COMPUESTOS HALOGENADOS

EXTINCION POR AGUA

PRESURIZACION SISTEMAS JOCKEY

EXTINCION POR ENFRIAMIENTO:


La cantidad de agua necesaria para la extinción depende de la cantidad de calor a absorber, y lo mejor es
descargar el agua sobre el fuego de manera que pueda lograrse el máximo efecto enfriador mediante la absor-
ción de calor calentándose el agua hasta su punto de ebullición, convirtiéndose en vapor. Este proceso se faci-
lita cuando se aplica en forma pulverizada, en vez de chorro compacto.
La extinción por enfriamiento no es eficaz cuando el fuego es producido por un líquido inflamable y con una
temperatura inferior a los 38º C.

EXTINCION POR SOFOCACION


Ciertos productos en combustión suelen ser extinguidos por acción sofocante, generando vapor de agua en
cantidad suficiente, que permita suprimir la presencia del aire.
Esta acción sofocante puede incrementarse si se impide la dispersión del vapor que se produce en la zona de
combustión.
La absorción térmica por parte del vapor, concluye en el momento en que este comienza a condensarse, exi-
giendo este cambio de estado, que el vapor emita calor. El efecto de sofocación creado por el vapor aunque
tiende a suprimir la llama suele no extinguir el incendio y en los casos que la descomposición del material libere
el oxigeno, el agente extintor no puede lograr el efecto de sofocación.

EXTINCION POR EMULSIONADO


Se mezclan dos líquidos inmiscibles, obteniéndose una emulsión en la cual uno de los líquidos es dispersa en
forma de minúsculas gotas en el más espeso.
Aplicación: se utiliza para la extinción en ciertos líquidos inflamables, agregándoles agua pulverizada, impidien-
do de esta manera la emisión de vapores inflamables.
Ej.: en el Fuel Oil la emulsión se concreta en forma de espuma espesa, retrasando los vapores inflamables.
El efecto emulsionador, se logra empleando una pulverización de agua relativamente gruesa y fuerte.

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EXTINCION POR DILUCION
Los incendios producidos en materias inflamables hidrosolubles, pueden en ciertos casos neutralizarse por
dilución.
Los porcentajes de dilución para producir la extinción dependen de la cantidad de agua para dilución como del
tiempo necesario para la extinción. Puede aplicarse con éxito en ciertos alcoholes como el etílico o el metilico
con agua, en tanto se trate de pequeños volúmenes.

LAS ESPUMAS COMO AGENTES EXTINTORES


Están constituidas por burbujas formadas a partir de soluciones acuosas de diversos agentes espumantes. Su
accionar sobre líquidos inflamables o combustibles es consecuencia de ser mas ligera que la solución acuosa
que la forma y ala vez, mas ligera que los combustibles o líquidos inflamables sobre los cuales flota, produ-
ciendo sobre estos una capa continua de material acuosos , que desplazando al aire, enfría e impide el escape
de vapor, deteniendo la combustión.
Las espumas se fabrican de distinta manera, siendo algunas espesazo viscosas, con capacidad de formar ca-
pas sobre los líquidos incendiados, mientras que otras son más delgadas, motivo por el cual se extienden rápi-
damente sobre la superficie.
La espuma es un agente extintor muy rápido, enfriante y sofocante.
La variedad y tipos de espumas es muy grande y entre ellas se puede mencionar a los agentes espumantes
proteínicos, que son concentrados líquidos acuosos y agua; los que contienen polímeros proteínicos naturales
o las que combinan otros elementos, produciendo espumas densas y viscosas de gran resistencia al calor, y
alta estabilidad. Son de gran eficacia, los agentes espumantes de baja temperatura, los formadores de pelícu-
las acuosas, los fluoro proteínicos, los hidrocarburos sintéticos, los químicos, etc.

LOS COMPUESTOS HALOGENADOS


Los agentes extintores halogenados están compuestos por hidrocarburos, en los cuales uno o mas átomos de
hidrogeno han sido sustituidos por átomos de halógenos. Siendo los hidrocarburos gases muy inflamables, la
sustitución de los átomos le confiere ininflamabilidad y propiedad extintora de las llamas. Los halones son ga-
ses o líquidos que se vaporizan rápidamente ante el fuego. Su alta densidad en estado líquido, permite que sea
almacenado en forma muy compacta.
No son conductores de electricidad, razón por la cual se aplica en equipos eléctricos, motores, etc.
La protección puede realizarse indistintamente, mediante sistemas fijos o portátiles. Estos se encuentran supe-
ditados al tipo de protección que se desee obtener, pautas que determinan que tipo de halones habrán de utili-
zarse.

EXTINCION POR MEDIO DE AGUA

Matafuegos
Portables Motobombas
No
Autobombas
Automáticos

Fijos Establecimientos fijos

Rociadores Cañería seca


AGUA
o Cañería mojada
Sprinklers Combinados
Automáticos Agua fraccionada o

Sistema espe- pulverizada


ciales Cortina de agua o Drenchers
Alta velocidad

Por razones de seguridad deben cumplirse de forma obligatoria, Normas y disposiciones de Seguridad contra
Incendio en determinados Edificios Públicos, Industriales y de Vivienda colectiva.

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ELEMENTOS QUE FORMAN PARTE DE UNA INSTALACION CONTRA INCENDIO

1. Fuente de provisión de agua. Puede ser directa cuando ABSA estime que la presión disponible en ve-
reda es la suficiente como para alcanzar el punto más alto del edificio. De no existir presión suficiente,
se colocara Tanque de Bombeo y de Reserva Mixto o de Reserva Exclusivos para Incendio, este últi-
mo puede estar elevado, en planta baja o en subsuelo.
2. Cañerías de distribución.
3. Llaves o Bocas de Incendio.
4. Mangas.
5. Lanzas.
6. Nichos y soportes.
7. Rociadores o Sprinklers y sus Centrales de Alarma.
8. Lluvias.
9. Baldes de arena, Extintores, etc.

Estos tres últimos aplicables en Edificios Públicos, Comerciales, Oficinas, etc.

TANQUE MIXTO (características de ubicación y cálculo del volumen esta planteado en ficha de Instalación
Sanitarias. Dimensionado de agua fría y caliente)
Se denomina Tanque Mixto al tanque de Reserva que además de albergar la reserva sanitaria, incluye la de
incendio. Sus características constructivas son iguales a las del tanque de reserva, y su capacidad será la su-
matoria de los servicios que presta.
Para la utilización de los tanques mixtos es necesaria la autorización de la autoridad de aplicación.

Funcionamiento: deberá disponer de un gran volumen de agua para incendio, la que deberá renovarse cons-
tantemente para evitar contaminaciones. Por tal motivo está distribuido en forma superpuesta.
Cuando la capacidad del Tanque supera los 4000 lts debe compartimentarse. En la parte inferior se ubica un
colector del cual derivan las bajadas para alimentar las bocas de incendio (hidrantes) y también una bajada que
alimentara los servicios sanitarios.

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La bajada de sanitarios cumplirá las siguientes características:
1. la bajada se derivara a un sifón invertido, hasta alcanzar la altura de la reserva de agua para servicios
sanitarios. Ese sifón invertido, en la parte mas elevada se prolongara por encima del tanque a modo de
ventilación (ruptor de vacío).
2. de la rama descendente del sifón nace un nuevo colector que tendrá tantas bajadas como alimenta-
ción de grupos sanitarios existan en el edificio.

Puede apreciarse que de esta manera la renovación de


agua se realiza de forma permanente, sin afectar las
previstas para otros servicios especiales.
Cuando los Tanques Mixtos se proyectan para
otros servicios de incendio como ser rociadores au-
tomáticos o lluvias, el proceso se repite, formando
para cada caso sifones que alcanzaran en cada ca-
so su correspondiente nivel virtual.
Sintetizando: existe un orden de prioridad, el servi-
cio de incendio por medio de “”bocas de incendio”
dispone de la totalidad de la reserva del Tanque
Mixto; el servicio de lluvias, dispone de su reserva y
las superiores que son los servicios de los rociado-
res y la reserva sanitaria; y el servicio de rociadores
dispone de su propia reserva y la sanitaria.

TANQUE EXCLUSIVO PARA INCENDIO


En este caso las Reserva Servicio Domiciliario y Reserva Incendio están separadas. Con respecto a la ali-
mentación del tanque de reserva exclusivo para incendio se pueden dar dos situaciones:
1. que se derive un ramal de la cañería de alimentación al Tanque de Incendio.
2. que el Tanque de Reserva alimenta mediante una bajada al Tanque de Incendio, ubicado a nivel infe-
rior.
En ambos casos las características del tanque son las siguientes:
• El tanque estará provisto de un caño de rebase cuya boca de toma estará a la altura normal del servi-
cio.
• Poseerá válvula de purga de 0,05 m.

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• Podrán utilizarse tanques de hormigón o plástico, estos últimos deben estar contenidos en un cuarto
resistente al fuego y si se encuentran en el último piso deberán estar contenidos al menos por muros
que sobrepasen los 0,50 m.
• Cuando la parte superior del tanque sea hermética tendrá un caño de ventilación por encima del nivel
superior del agua con una reja de alambre para evitar la entrada de pájaros o insectos.

Tanque de Reserva para Incendio en Subsuelo

CAÑERIAS DE DISTRIBUCION
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Permiten circular el agua desde la boca de impulsión o desde el tanque hasta los hidrantes.
Se utilizan cañerías de hierro galvanizado, roscado, los diámetros son variados y el mínimo es de 51 mm.

BOCAS DE IMPULSION
Llave especial de simple o doble impulsión, construida en fundición de bronce, con rosca hembra y anilla girato-
ria que se monta sobre la cañería, en el frente del edificio sobre la Línea Municipal y a 60 cm. sobre el nivel de
vereda, dentro de un nicho de 40 x 60 cm. cerrado con una tapa que debe llevar estampado la palabra “BOM-
BEROS” o también puede situarse en el piso.
Se coloca en edificios que superen los 10 m de altura y sirve de nexo entre la cañería interior y la red distribui-
dora exterior con la auto bomba del cuerpo de bomberos. Cuando el incendio ya es inminente, empieza a fun-
cionar la reserva de incendio del tanque de reserva mixto. Esto da tiempo para que los bomberos recurran al
lugar y se alimenten de la red exterior a través de la auto bomba. Para garantizar la presión en la cañería, hay
que colocar una válvula de retención invertida en las bajadas del hidrante

LLAVES O BOCAS DE INCENDIO


Es el elemento de cierre que permite conectar la unión de la
manga con la fuente de alimentación.
Accesorios construidos en fundición de bronce, con vástago y
volante para su accionamiento y sus diámetros interiores son de
45 mm en general.

GABINETES
Mangas y lanzas serán acondicionadas en una caja metálica. Las mangas estarán enrolladas o plegadas de
forma tal que permita el tendido de la línea sin impedimento. El gabinete es de 65 x 60x 20 cm. de profundidad,
con puerta con cerradura y vidrio en el frente.
El gabinete puede contener la válvula de incendio junto con la manga y la lanza (BIE).
También se pueden utilizar gabinetes que contengan matafuegos.
Los gabinetes pueden reemplazarse por nichos en pared.

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LAS MANGAS
Se hacen de una tela especial, cáñamo. Su longitud varía según el
destino del edificio por lo general es de 30m. Para su conexión con
la boca de incendio llevan uniones de bronce mandriladas.

LANZAS
Se construyen en cobre y bronce, en 45 y 63.5 mm de diámetro, con
boquillas provistas de cilindro directriz y grifo de cierre lento, teniendo
diámetro de 15 mm en su descarga. Esta lanza deberá estar armada
de acuerdo a su correspondiente manga.

BALDES DE ARENA: Manija fija y [Link] 10 litros de capacidad,


se proveen con grapa de sujeción para colgar, metálica zincada, la
tapa de los baldes es un elemento indispensable que puede ser utili-
zada en ambos modelos

ROCIADORES AUTOMATICOS
Los rociadores automáticos son el dispositivo para distribuir automáti-
camente agua sobre un fuego en cantidad suficiente para dominarlo.
Son pequeños dispositivos integrados en un cuerpo metálico, generalmente de bronce, provistos de un deflec-
tor que distribuye de forma uniforme el agua en forma de lluvia. También existen otros que contienen una am-
polleta fusible (de cuarzo) o un elemento fusible metálico, colocado de forma tal que obstruye el paso del agua.
Al producirse el fuego, la temperatura
determina la rotura de la ampolleta o
fusible, liberando el agua, que al pegar
contra el deflector se expande en fina
lluvia. La rotura de la ampolleta o ele-
mento fusible, se produce entre los 70 y
80 ºC, temperatura que está de acuer-
do a los elementos que se quieren pre-
servar.
Estos rociadores cubren una superficie
de 10 m2 y se colocan mediante piezas
de empalme a las cañerías de distribu-
ción, en forma de damero.

Hay tres sistemas de rociadores auto-


máticos:
a) Rociadores de cañería mojada.
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b) Rociadores de cañería seca.
c) Rociadores combinados.

a. En este caso las cañerías se encuentran siempre llenas de agua, empleándose este sistema en zonas
donde al cañería no sufra congelamiento.
b. En este caso la cañería esta llena de aire comprimido, y el agua se encuentra protegida de los rigores de
las bajas temperaturas, detrás de una válvula diferencial que se levanta y permite el ingreso del agua a las
redes cuando se produce la apertura de uno o mas rociadores por la acción del fuego. De esta manera se es-
capa el aire comprimido y fluye el agua a través de las cañerías alcanzando los rociadores.
c. El sistema combinado se usa cuando el congelamiento solo es en determinadas épocas del año, en cuyo
caso las cañerías se mantienen llenas de agua durante el verano y con aire comprimido durante el invierno,
mediante el drenaje de las mismas.
El sistema de rociadores automáticos consta de un conjunto de cañerías, generalmente suspendidas del te-
cho, que conducen el agua hasta las cabezas de rociadores
El funcionamiento es siempre automático, no necesita de la vigilancia directa de personal. La acción extintora
actúa en el instante mismo del comienzo del incendio, ampliándose el radio en los casos de iniciarse nuevos
focos.
Todos los equipos incluyen una alarma fuerte y audible a distancia para poner en alerta al personal de vigilan-
cia y en consecuencia verificar la importancia del siniestro , como así también detener la marcha de las bombas
en el caso de completarse la extinción.
Por lo general las alarmas están conectadas al cuartel de bomberos.
Se tendrá un cuidado especial en no cerrar las válvulas de control, antes de que concluya la extinción, y des-
pués abrirla cuando se hayan reemplazado las cabezas afectadas para no dejar fuera de servicio el sistema.

ESTACION DE CONTROL Y ALARMA


Las estaciones de control y alarma funcionan exclusivamente para el sistema de [Link] constituidas
por una campana de alarma de funcionamiento automático, accionada hidráulicamente.
Tiene dos fuentes de alimentación, del tanque de reserva y de una cisterna que se alimenta del agua directa.
Ambas alimentaciones llegan a la campana de alarma y operan indistintamente mediante by pass. De la cam-
pana de alarma parte la cañería de alimentación a los sprinklers.
Cuando fluye agua a través de la cañería por producirse un foco de fuego, el impulso hidráulico acciona la
campana.

DETECTORES HIDRAULICOS
El detector hidráulico se coloca en las instalaciones de rociadores, solo cuando no se instalan las estaciones de
control, y alarma. El mismo se instala sobre la cañería de alimentación de agua a los rociadores. Este consta
de un diafragma liviano que trabaja solidario con un vástago de bronce colocado en posición vertical. Cuando el
fusible del rociador se rompe, fluye el agua a través de la cañería y ese fluir acciona sobre el diafragma y con-
secuentemente sobre el vástago el cual es apartado de su posición vertical alcanzando su máxima inclinación y
cerrando un circuito eléctrico que pone en funcionamiento la campana de alarma.

RENOVACION DE AGUA
Para lograr una adecuada renovación del agua contenida en las tuberías de incendio, se coloca en el punto
mas bajo de la instalación una derivación no mayor de 13 mm que se utilizara para alimentar un depósito de
inodoro o una canilla de limpieza.
En las instalaciones de sprinklers o de lluvia las cañerías tendrán una pequeña pendiente para ubicar en el
extremo un grifo para purga.

SISTEMAS DE LLUVIAS
En espectáculos públicos, teatros, sobre el escenario y en el lugar denominado capilla, donde se dispone la
utilería y t decorados fácilmente combustibles, las instalaciones contra incendio se ven complementadas por
una instalación especial denominada sistema de lluvias. Se alimenta con agua del tanque de reserva y esta
constituida por una red de cañerías de gran diámetro, distribuida en forma de peine o espina. Las cañerías
están cribadas con agujeros de aproximadamente 3 mm cada 5 cm. y se encuentran obturadas en sus extre-
mos.
El sistema es de accionamiento manual sobre una palanca que pone en tensión un cable cuyo extremo es soli-
dario con una válvula a solapa. Como consecuencia del accionar es levanta permitiendo el fluir del agua a
través de las cañerías cribadas, proyectándose en forma de lluvia.
La válvula asolapa se encuentra instalada dentro de la cañería a la salida del tanque , pro debajo de ella se
encuentra ubicada una llave esclusa para cerrar el sistema y entre ambas hay un grifo de purga, para efectuar
pruebas de funcionamiento.
Las cribas se obturan con cera de abeja, que se desprende fácilmente ante la presión del agua.

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Las cañerías se proyectan con una pendiente de 5 0/00 para permitir el escurrimiento del agua y al efecto de
colocar una purga en su extremo.
La cantidad de agua para estos servicios se calcula en base a 3000 lts (3 m3) por cada 100 m2 de superficie a
cubrir.

EQUIPOS A BASE DE AGUA


El agua es la fuente mas adecuada para extinguir materiales sólidos y según las características del fuego se
las puede emplear de diversas formas.
• En forma de niebla: la niebla se difunde por un área mayor que el chorro pleno y es más eficaz la ex-
tinción del fuego cuando es desarrolla en forma superficial.
• En forma de fina lluvia: es imprescindible en un incendio de polvo y de incendios superficiales.
• Chorro pleno de agua: se utiliza para extinción de fuegos profundos.
Las lanzas están preparadas con sistemas reversibles y pueden operarse con niebla, lluvia o chorro pleno.
En establecimientos industriales es conveniente reemplazar el chorro pleno por lluvia o niebla, ya que las partí-
culas absorben mayor cantidad de calor y actúa con mayor eficiencia.

ESPUMA Puede ser aplicada por medio de aparatos portátiles o por instalaciones fijas. Los matafuegos em-
plean indistintamente la espuma química o la mecánica. La de espuma química tiene un cuerpo de metal que
contiene una solución de carbonato acido de sodio, con un agente estabilizador de espuma. En un recipiente
interno se dispone una solución de sulfato de aluminio. Para que el matafuego funcione se invierte el mismo
para que se mezclen las soluciones, produciendo la combinación una sobre presión que al escapar a través de
la boquilla agita la solución produciendo y expeliendo la espuma. La espuma mecánica en cambio se produce
cuando una solución espumogena es expelida por la presión que ejerce un gas, a través de una tobera espe-
cial.

No automático Portable Matafuegos


Polvo seco
Automático Fijos Difusores
Espuma química
No automático Portable Matafuegos
Espuma mecánica
Espuma
Espuma química
Automático Fijos Difusores
Espuma mecánica
No automático Portable Matafuegos Anhídrido carbónico
Anhídrido carbónico
Gas
Automático Fijos Difusores FM-200
CEA-410Perfluorcarbono
Arena No automático Portable Baldes

MATAFUEGOS O EXTINTORES PORTATILES:


Pueden identificarse dos clases:

• El matafuego de soda acida: el agua en forma de solución bicarbonatada se halla contenida en un cuerpo
metálico mientras que en recipiente de vidrio con acido sulfúrico, se mantiene en su boca por encima de la
solución. Al invertirlo entran en contacto las soluciones, de esta combinación se genera anhídrido carbóni-
co que crea una presión suficiente como para hacer expeler el liquido acuoso. Como variante esta una am-
polla interior que se rompe por intermedio de un percutor, repitiéndose el proceso.

• El matafuego de agua pura con capsula de gas: no existe reacción química, se eleva el agua a través
de una capsula de gas ubicada en el exterior. El gas es anhídrido carbónico y se libera perforando mecá-
nicamente un sello obturador.

CAPACIDADES SEGÚN TIPO DE AGENTE EXTINTOR:

Cargas de: Polvo Haloclean Espuma CO2

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Capacidades: 1 - 2,5 - 5 y 10 kgs. 1 - 2,5 - 5 y 10 kgs. 2,5 - 5 y 10 kgs. 2 - 3,5 - 5 - 7 y 10 kgs.

CLASIFICACION SEGÚN TIPO DE FUEGOS:

MATAFUEGOS MANUALES Y RODANTES

CLASES DE FUEGOS
A: Combustibles sólidos Goma, Trapos, Papeles, Maderas, Plásticos

B: Líquidos Inflamables Pinturas, Kerosene, Alcoholes, Nafta, Aceite

C: Instalaciones Eléctricas Motores, Tableros, Informática, Transformadores

Titanio, Aluminio, Magnesio, estroncio, Bario, Sodio, Litio, Po-


D: Metales Combustibles
tasio

K: Freidoras comerciales y Sistemas de Fuego producido por aceite de freír en cocinas industriales y
Ingeniería en Restaurantes restaurantes

Matafuegos Manuales y Rodantes a base de Polvo Bajo Presión.


Triclase ABC
Capacidades: 1 - 2,5 - 5 - 10 - 25 - 50 -70 y 100 kgs.
Aplicaciones: Locales comerciales, oficinas,
Edificios, viviendas, estacionamientos, etc.
Cargas especiales: de Polvo BC, Monnex, ABC 90 y Purple-K para
industrias de alto riesgo de incendio

Matafuegos Manuales y Rodantes a base de CO2.(Dióxido de Car-


bono). Clase BC
Capacidades:1-2-3,5-5-7-10-20-30-40 y 60 kgs.
Aplicaciones:Recomendado su uso en electricidad y combustible. No
aptos para fuegos clase A.

Matafuegos Manuales y Rodantes a base de:


Clase [Link] Extintor: Agua.
Light [Link] [Link] Extintor:AFFF
Agua [Link] [Link] [Link] Desionizada.
Capacidades:10 y 100 lts.

Matafuegos Manuales a base de Haloclean HCFC-123. Clase ABC


Capacidades:1-2,5-5-10 y 25 kgs.
Reemplazante ecológico del Halon [Link] corrosivo
Aplicaciones: Centros de cómputos, náutica, telefonía, aviación, equipos electrónicos,
hospitales, quirófanos y equipos hospitalarios especializados, salas presurizadas,
instrumental.

Matafuegos a base de Solución Química Pulverizada Bajo Presión. Clase ABCK


Agente extintor: Agua con Acetato de Potasio en solución.
Capacidades: 6 lts. y 10 lts.
Aplicación: Especialmente apto para extinguir fuego producido por aceite de freir en freido-
ras industriales (cocinas industriales y restaurantes) y ocasionales derrames de aceite co-
mestible.

CATEDRA INSTALACIONES – PAVON / FORNARI - PLAN VI – AÑO 2018 11


La lanza genera una llovizna muy fina conformando una pantalla aislante del calor y la electricidad, que le per-
mite al operador arrimarse al fuego y extinguirlo con facilidad.

OTRAS FORMAS DE INSTALACIONES CONTRA INCENDIO


PRESURIZACION SISTEMAS JOCKEY

Consiste en un conjunto de tres electro bombas centrifugas, interconectadas entre si y controladas automáti-
camente por presostatos de mínimo y máximo nivel. Dos de ellas la 1 y la 2 cuentan con toda la potencia que
requiere la instalación, la restante, numero 3, es de menor potencia y se llama bomba Jockey.

Funcionamiento:

1. Sin incendio: al abrirse una canilla de servicio con artefacto de poco uso, se produce una caída de
presión en el sistema, automáticamente se pone en funcionamiento la bomba Nº 2, Jockey, que cubre
ese descenso.
2. En caso de incendio: al abrirse un sprinkler (por ejemplo) se produce una caída de presión en el sis-
tema, automáticamente se pone en funcionamiento la bomba Nº 2 Jockey. Como no cubre ese descen-
so, se ordena automáticamente el funcionamiento de la bomba Nº 3, la electro bomba. Si por cualquier
causa, (corte de energía eléctrica, por ejemplo), no funcionase la electro bomba, se pone en funciona-
miento la bomba Nº 1, motobomba. Este sistema se llama arranque en cascada.

Elementos componentes:

• Bomba Jockey, Bomba Principal y Bomba de Reserva (Motobomba).


• Tanque Pulmón: es un Tanque lleno de Aire, cuya función es sostener la presión del sistema. Volumen:
de 10 a 100 dm3.
• Tanque reserva.
• Colector de Aspiración.
• Válvula de corte a la entrada y salida de cada bomba
• Válvula de recirculación
• Válvula de seguridad necesaria en motores diesel
• Colector de impulsión.
• Presostatos de mínimo y máximo nivel. Se colocan a razón de uno por bomba.
• Tablero de comando automático.
• Manómetros se colocan uno a la salida de cada bomba.
• Tanque de combustible.

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Bibliografía
Diseño de instalaciones contra Incendio. Ing Andrés Chowanczak. Año 2009
Sistemas de Protección con Hidrantes. Ing Néstor Botta.
Tipos y usos de los extintores portátiles. . Ing Néstor Botta.
Fichas de la Cátedra Pollone Morales (año 2008)

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PLAN VI

INCENDIO

FICHA Nº 5 Pautas de diseño

Realización: Arqts. Cristina Pavón- Analía Walter

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DISEÑO DE INSTALACIÓN CONTRA INCENDIO CON HIDRANTES.

PAUTAS A TENER EN CUENTA:

1) Sectorización: la planta se debe dividir en locales o en sectores de incendio. El diseño se


realiza por sector de incendio, estos deben estar cubierto por hidrantes conforme las
dimensiones y características del mismo.
Un sector de incendio es un local o conjunto de locales delimitados por muros y entrepisos
de resistencia al fuego y que a los efectos de la lucha contra el fuego se comporta como
una unidad, es decir: que el fuego queda confinado dentro de su área y la posibilidad de su
propagación es nula.

2) Cantidad de Hidrantes: su número se determina de la siguiente manera:

Perímetro de la Planta / 45
Además:

• la distancia entre dos hidrantes debe ser a igual a 30 m y se debe verificar que si traza una
circunferencia de 22 m de radio sobre el hidrante, toda la superficie de la planta debe estar
cubierta.

• Todos los puntos del sector de incendio protegido deben ser alcanzados como mínimo por
el desarrollo de una manga de incendio conectada a una de las bocas de incendio
colocadas.

3) Ubicación de los Hidrantes (BIE): para su ubicación debe tener en cuenta las siguientes
pautas:

• Los hidrantes se ubicaran en las zonas comunes de cada planta (por ejemplo palieres), en
lugares de fácil acceso y próximos a los medios de escape.
• No pueden instalarse en las cajas de escaleras ni el desarrollo de las mangas pueden
atravesarla
• Un hidrante debe estar a no más de 3 metros del medio de salida.
• Se deben montar sobre un soporte rígido y la altura de su centro debe quedar como máximo
a 1,50 m del piso.

• Válvula de incendio: El borde inferior de la válvula debe ubicarse a una altura entre 1,00 m
y 1,20 m del piso con su boca de descarga hacia abajo y a 45 grados.

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Detalle ubicación BIE (boca de incendio equipada): conjunto de gabinete, válvula de
incendio, manga y lanza.

4) Disposición de las cañerías: un sistema de hidrantes está conformado por:

Montantes o cañería vertical: alimentan a los ramales


Ramales que alimentan a los hidrantes.

Se deben tener en cuenta las siguientes condiciones:


• En edificios de 10 a 20 m de altura, la montante debe tener un diámetro mínimo de 4” y en
edificios con altura mayor a 20 m, la troncal debe tener un diámetro mínimo de 6”.
• Se recomienda no utilizar diámetros inferiores a 65 mm (2 ½ “)
• Para determinar el diámetro de la cañería montante en un tramo en particular, se debe
comenzar a recorrer la cañería en dirección hacia la o las fuentes de suministro y contar
cuantos ramales (que puedan llegar a ser utilizados en forma simultánea durante un
incendio) quedan aguas abajo del tramo de cañería considerado y con ese número
consultar la tabla siguiente:

Cantidad de ramales aguas


Diámetro del tramo de la
debajo de la cañería
cañería montante
montante
1 100mm (4”)”
2 125 mm (5”)
3 150 mm (6”)
4a7 200 mm (8”)

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• Si un tramo de cañería montante TR mixto
suministra agua, en forma simultánea, a
una red de rociadores y a bocas de Bajadas
incendio, cada conexión que se realice Reserva
desde la cañería montante hasta una Domiciliaria
sección de rociadores debe contar con
una válvula individual de control, del
mismo diámetro que la cañería de
conexión sobre la cual está montada.
Este tipo de cañerías reciben el nombre
de cañería montante combinada.
• Cada montante debe poseer una válvula
de cierre del mismo diámetro que la Montante
montante.
• La longitud máxima entre la montante y
el hidrante más alejado es de 375 m.
• Un ramal solo puede alimentar un único
nivel del edificio. Ramal
• Los ramales horizontales deben tener
una pendiente que permita el desagote
del sistema
• Un ramal no puede alimentar a más de Hidrante
10 hidrantes.

Boca
Impulsión

T. Bombeo

• Cada ramal debe tener el diámetro indicado en la siguiente tabla según la cantidad de
hidrantes:

Cantidad max hidrantes Longitud máxima


Diámetros de la cañería
de 44,5 mm del ramal (m)
1 50 mm (2 “) 45
2 63 mm (2 ½”) 45
3a 6 75 mm (3”) 80
7a8 88 mm (3 ½”) 80
9 a 10 100 mm (4”) 280

5) Cantidad de matafuegos: su número se determina teniendo en cuenta que:


CATEDRA INSTALACIONES – PAVON / FORNARI - PLAN VI – AÑO 2018 4
• debe existir como mínimo un matafuego cada 200 m2. En caso de viviendas multifamiliares
con palieres privados, se debe calcular 1 matafuego por palier.
Su clase dependerá del fuego probable.
• La distancia máxima a recorrer hasta el matafuego será de 20 mts para un matafuego de
clase A y de 15 mts para un matafuego de clase B.
• Se ubicarán entre 1, 20 a 1,50 m de altura del suelo en su parte superior.

Detalle ubicación extintor

6) Boca de impulsión:
• La instalación debe estar conectada al menos a 1 boca de impulsión.

CATEDRA INSTALACIONES – PAVON / FORNARI - PLAN VI – AÑO 2018 5


• Debe existir una boca por cada calle a las que dé el predio.
• El caño que une la boca de impulsión con el resto de la instalación debe tener por lo menos
igual diámetro que la montante.
• Debe estar alojada en un gabinete con marco y tapa de 60 x 40 cm.
• Si se ubica en la fachada del edificio sobre línea municipal no puede estar a más de 1,00 de
altura.
• Si está en la pared lateral de acceso al edificio o en la entrada de una cochera a no más de
2,00 m de la línea municipal.

7) Rociadores:
Situaciones en que es obligatorio utilizarlos:
• En todo edificio que supere los 38 m de altura, deben protegerse sus medios de escape
con un sistema de rociadores automáticos, complementados con avisadores y/o
detectores de incendio. (Decreto Nº 351 / 79, reglamentario de la Ley de seguridad e
Higiene en el Trabajo) - (Este aspecto no es mencionado por el C.E. C.A.B.A.)
• En locales que deban cumplir con las condiciones C3 y C4 y superen las dimensiones
máximas requeridas (C.E. C.A.B.A.) su utilización permite duplicar la superficie de los
sectores de incendio.
• Llevará rociadores todo uso ubicado en segundo subsuelo y hacia abajo, excepto los
que tengan riesgo R5 y R7 (ver los riesgos en ficha 2)
• Local comercial, industria, depósito riesgo R3 de 1000 m2 o si tiene planta baja y más
de 2 pisos y supera los 900 m2.
• Ídem anterior para uso con riesgo R4 de más de 1500 m2.

Función de las cañerías


• Caños principales: abastecen a las cañerías de distribución o eventualmente a los ramales.
• Cañerías de distribución: abastecen a los ramales.

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• Ramales: abastecen a los rociadores.

Especificaciones respecto al trazado de la instalación y a sus materiales.


• Cañerías: pueden ser de acero zincado con accesorios de fundición maleable.
• No embutidas: debido a su rápido deterioro por corrosión.
• Pendiente: 1 cm cada 3 m (0,33 %), para el drenaje.
• Grampas, como máximo cada 3,60 m, debiendo existir una grampa a aproximadamente
0,15 m del final de cada caño.
• Diámetro mínimo de ramales: 0,025 m
• La cañería de distribución no contendrá rociadores.
• Se recomienda no alimentar a cada lado de un ramal más de 4 rociadores. En casos
especiales puede llegarse hasta 6, con el consiguiente aumento en el diámetro de las
cañerías.

Área y separación de los rociadores


Para determinar la separación entre los rociadores primeramente se debe realizar el análisis de
riesgos de las actividades:
• Actividades de riesgo leve: aquellas caracterizadas por la inexistencia de depósitos y la
ausencia de manufacturas o procesos industriales como viviendas, clubes, establecimientos
de enseñanza, establecimientos de salud, hoteles, lugares religiosos, museos, salas de
exposición, oficinas.

• Actividades de riesgo moderado grupo 1: aquellas en la que se encuadran negocios y


depósitos no peligrosos o industrias donde sus procesos y materias primas no
revisten peligrosidad como comercios de comestibles y vestidos, centros comerciales,
panaderías, restaurantes, librerías, bibliotecas, frigoríficos, productos alimenticios,
cervecerías, tintorerías y lavanderías, fabricación y venta de art. del hogar, taller mecánico,
ventas y estacionamiento de automóviles.

• Actividades de riesgo moderado grupo 2: aquellas en la que se encuadran depósitos de


productos de combustión fácil o industrias con procesos y materias primas de fácil
combustión como cines y teatros, salas de conciertos, imprentas, fábricas de fideos,
calzados, hilanderías, etc.

• Actividades de alto riesgo: aquellas en la que se encuadran depósitos de productos de


muy inflamables o industrias con procesos y materias primas muy difícil de combatir en un
incendio como fábricas de aceites, pinturas y barnices, destilerías de petróleo, industrias
químicas extra peligrosas

CATEDRA INSTALACIONES – PAVON / FORNARI - PLAN VI – AÑO 2018 7


Riesgo Superficie máx/rociador Distancia máxima entre
rociadores
Leve 21m2 4,6 m
Moderado 1 y 2 12 m2 4,0 m
Alto 9 m2 3,6 m
La distancia entre el rociador y la pared es la mitad de la distancia entre rociadores.
La distancia mínima entre rociadores es 2m.

Número de rociadores a considerar: se obtiene dividiendo la superficie del local por la


superficie del rociador.

PASOS A SEGUIR PARA EL CALCULO DE LA RESERVA DE INCENDIO.

* Se calcula 10lts / m 2 de superficie hasta los primeros…….40.000lts.

Estos 40.000lts sirven hasta los 10.000 m 2.

A partir de allí se considera 4lts / m 2 hasta un mínimo de 80.000 lts.

Superficie en m 2 Reserva de Incendio en lts


1.500 15.000
4.000 40.000
6.000 40.000
10.000 40.000
10.100 40.000

La reserva mínima es de 10.000lts y en caso de edificios para cine o teatros se aumentará a


20.000 lts.

CATEDRA INSTALACIONES – PAVON / FORNARI - PLAN VI – AÑO 2018 8


Capacidad mínima del tanque unificado es la suma del mas exigido mas el 50% del menos
exigido.
De 0 m2 hasta los 4.000 m2 es de 10 lts/ m2.
De 4.000 m2 a los 10.000 m2 se mantiene constante los 40.000 lts.
De 10.000 m2 a los 20.000 m2 es 4 lts/m2. Esta es la capacidad máxima.

Cálculos de la carga mínima:


FA
Para el cálculo de la carga mínima
sobre la primera boca de incendio
alimentada se procede de la siguiente
manera: CARGA MINIMA CARGA MINIMA
• En tanque separado, se debe PARA TANQUE 5,00 m. 5,00 m. PARA TANQUE
MIXTO SEPARADO
tomar la distancia entre el fondo de
tanque y la losa sobre dicha boca
de incendio y la misma debe ser
BI
igual o mayor a 5 m, caso contrario
no habrá en la cañería suficiente
presión como para surtir 50,00 m.
BI máximo
correctamente a la boca de
incendio.
• En el caso de los tanques mixtos,
la distancia puede tomarse desde BI
el nivel de llamada del flotante
automático y no desde fondo de
tanque (esto se debe a que el BI
tanque que surte los artefactos de
incendio está alimentado por
bombeo). BI

Carga máxima sobre bocas de


incendio es de 50 m.
CARGAS MINIMAS SOBRE HIDRANTES

CATEDRA INSTALACIONES – PAVON / FORNARI - PLAN VI – AÑO 2018 9

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