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Conflicto de Competencias en La Paz

Este documento describe un conflicto de competencias jurisdiccionales entre autoridades indígenas originarias campesinas y un juez ordinario sobre un caso penal. El Tribunal Constitucional Plurinacional debe determinar si las autoridades indígenas tienen competencia para conocer un caso sobre presuntos delitos de difamación y calumnia ocurridos en su jurisdicción.

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Conflicto de Competencias en La Paz

Este documento describe un conflicto de competencias jurisdiccionales entre autoridades indígenas originarias campesinas y un juez ordinario sobre un caso penal. El Tribunal Constitucional Plurinacional debe determinar si las autoridades indígenas tienen competencia para conocer un caso sobre presuntos delitos de difamación y calumnia ocurridos en su jurisdicción.

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SENTENCIA CONSTITUCIONAL

PLURINACIONAL 0059/2016
Sucre, 24 de junio de 2016
SALA PLENA
Magistrada Relatora: Dra. Mirtha Camacho Quiroga
Conflicto de competencias jurisdiccionales
Expediente: 11923-2015-24-CCJ
Departamento: La Paz
En el conflicto de competencias jurisdiccionales interpuesto por Rufino Sabino Quispe
Antiñapa, Secretario General de la Sub Central de Villa Jarka de la localidad de
Zongo, provincia Murillo del departamento de La Paz contra Henry David Sánchez
Camacho, Juez Primero de Partido y Sentencia de El Alto del mismo departamento.
I. ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA
I.1. Alegaciones del Secretario General de la Subcentral de Villa Jarka
Por memorial presentado el 10 de agosto de 2015, cursante de fs. 7 a 8 vta., manifiesta que
a raíz del informe de 6 de julio de ese año, se evidenció un conflicto de malos manejos
orgánicos, que van en contra de sus usos y costumbres, a raíz de ello, Teodora Merlo Calle,
faltando a la verdad histórica de los hechos acudió a la justicia ordinaria interponiendo una
acción penal privada por la presunta comisión de los delitos de difamación y calumnia,
figuras previstas en los arts. 282 y 287 del Código Penal (CP), ante el Juzgado Primero de
Partido y Sentencia en lo Penal de El Alto del departamento de La Paz; por tal motivo, en
su condición de autoridad de la Sub Central de Villa Jarka, en aplicación de lo dispuesto en
los arts. 179.I y 190 de la Constitución Política del Estado (CPE), mediante memorial de 7
de julio de 2015, solicitó a esta autoridad su declinatoria de jurisdicción y competencia, sin
que a la fecha hubieren obtenido respuesta alguna a esa solicitud.
I.2. Informe del Juez Primero de Partido y Sentencia de El Alto
Al ser notificado con el Auto constitucional (AC) 0319/2015-CA de 25 de agosto, cursante
de fs. 11 a 15, por el cual se le concedió el plazo de quince días para presentar sus
argumentos con relación al conflicto de competencias jurisdiccionales; de esa manera, el 11
de noviembre de 2015, mediante informe escrito vía fax cursante de fs. 40 a 42 vta.,
sostiene lo siguiente:
De acuerdo a los datos del proceso, Mercedes Paulina Colque Ali, presentó excepción de
declinatoria y competencia ante su autoridad, motivo por el que su persona, conforme a
procedimiento y en estricto cumplimiento a los arts. 314 y 315 del Código de
Procedimiento Penal (CPP), tramitó esta excepción previo traslado a la parte querellante, y
por Resolución 253/2015 de 4 de agosto (antes de que se presente este conflicto de
competencias en sede constitucional) resolvió su excepción declinatoria, declarando
infundado el mismo, debido a que la acusada no presentó su solicitud conforme al art. 101
del Código Procesal Constitucional (CPCo) donde se establece que es la autoridad indígena
originaria campesina la que debe presentar su demanda de conflicto de competencias, lo
que no sucedió en el presente caso.
Afirma que, Rufino Sabino Quispe Antiñapa, Secretario General de la Sub Central de Villa
Jarka, de la localidad de Zongo, en ningún momento interpuso ante su Juzgado la demanda
de conflicto de competencias entre la jurisdicción ordinaria y la jurisdicción indígena
originaria campesina.
De la revisión de antecedentes del presente caso, por Resolución 109/2015 de 13 de abril,
se admitió la querella y acusación particular promovida por Teodora Merlo Calle en contra
de Mercedes Colque “de Rodríguez”, por la presunta comisión de los delitos de difamación
e injuria, a lo que la acusada planteó el incidente de actividad procesal defectuosa,
señalándose posteriormente día y hora de conciliación, acto al que no asistió la acusada, por
lo que, de lo relatado se comprueba que en momento alguno observó su competencia y más
bien acudió ante la justicia ordinaria ejerciendo los medios de defensa reconocidos por ley.
En el fondo, la parte acusada ha planteado un incidente y/o excepción de incompetencia, y
ésta debió ser planteada conforme lo prevé el art. 310 del CPP, de manera previa la
incompetencia por razón de jurisdicción conjuntamente con su apersonamiento y el
incidente de actividad procesal defectuosa, pero no lo hizo incumpliendo lo previsto por el
artículo precitado; por lo que, no se presentó oportunamente esta excepción y ahora exige
su procedencia de manera extemporánea, desnaturalizando este medio de defensa.
Los argumentos expuestos por la parte acusada, para solicitar la incompetencia en razón de
la jurisdicción, no tienen relación alguna con los hechos denunciados para que su autoridad
pueda declinar su competencia, además que esos hechos sucedieron en la ciudad de El Alto
a dos cuadras de la Plaza Ballivián; por lo tanto, no existe el ámbito de la aplicación
territorial, motivo por el que también se rechazó su solicitud de declinatoria de jurisdicción
y competencia.
I.2. Admisión y notificaciones

El Tribunal Constitucional Plurinacional, mediante AC 0319/2015-CA, cursante de fs. 11 a


15, admitió el conflicto de competencias suscitado entre las autoridades indígena
originarias campesina de la Sub Central de Villa Jarka, de la localidad de Zongo, provincia
Murillo del departamento de La Paz y el Juez Primero de Partido y Sentencia de El Alto,
ambos del departamento de La Paz. Ordenando se ponga en conocimiento de la autoridad
demandada, para que en el plazo de quince días presente los alegatos que correspondan,
dando cumplimiento a lo determinado por el art. 103.I del CPCo.
II. CONCLUSIONES
Del análisis y compulsa de los antecedentes que cursan en el expediente, se establecen las
siguientes conclusiones:
II.1. El 1 de abril de 2015, Teodora Merlo Calle, mediante memorial presentó acusación y
querella particular en contra de Mercedes Colque, por la presunta comisión de los delitos de
difamación e injurias (tipificados y sancionados por los arts. 282 y 287 del CP,
respectivamente), hecho que sucedió el 22 de marzo del mismo año en la parada de
transporte a Zongo ubicado a dos cuadras de la Plaza Ballivián de la ciudad de El Alto. (fs.
86 a 91); se admite la querella mediante Auto de Admisión de 13 de abril del mencionado
año (fs. 92).
II.2. Mediante informe de 6 de julio de 2015, la Subcentral de Villa Jarka del Sector Zongo,
provincia Murillo del departamento de La Paz, hace conocer que Teodora Merlo Calle es
cuñada de la exdirigente de la Central Agraria Campesina Indígena Originaria de Zongo, y
que a raíz de los últimos levantamientos en contra de esta exautoridad se le revocó de tal
cargo, optando por la defensa de ella y sus familiares, entre ella su cuñada que decidió
perseguir a su compañera Mercedes Colque Ali, por “revanchismo”, lo que ocasionó una
ruptura matrimonial, por lo que se trata de un tema sindical; no consta fecha de recepción
en el Juzgado Primero de Partido y Sentencia de El Alto sobre este informe (fs. 4).
II.3. El 7 de julio del mismo año, Mercedes Paulina Colque Ali, mediante memorial
solicitó la declinatoria de jurisdicción y competencia del Juez Primero de Partido y
Sentencia de El Alto, ya que las autoridades originarias de la localidad de Zongo
compulsaron tales antecedentes, indicando que el problema se debe a raíz de los últimos
levantamientos orgánicos en contra de una exautoridad de la Subcentral Agraria de Villa
Jarka, que es cuñada de la querellante (fs. 2 a 3 vta.)
II.4. Por Resolución 253/2015 de 4 de agosto, el Juez Primero de Partido y Sentencia de El
Alto emitió el auto motivado que declaró como infundada la declinatoria de jurisdicción y
competencia promovida por la acusada, Mercedes Paulina Colque Ali, debido a que en el
fondo lo que plantea es una excepción de incompetencia en contra de su autoridad, y que la
misma debió ser resuelta previamente a cualquier otra excepción, conforme lo prevé el art.
310 del CPP, por lo que esta excepción no fue interpuesta oportunamente; por otra parte,
los elementos de prueba presentados por la parte acusada consisten en un informe de la Sub
Central de Villa Jarka del Sector de Zongo, cuyo contenido nada tiene que ver con los
hechos de difamación e injuria que están bajo su conocimiento; consecuentemente,
desestimó la solicitud de la acusada (fs. 43 a 45).
II.5. El 10 de agosto de 2015, Rufino Sabino Quispe Antiñapa, Secretario General de la
Sub Central de Villa Jarka, interpuso conflicto de competencias ante el Tribunal
Constitucional Plurinacional solicitando la admisión del mismo (fs. 7 a 8 vta.).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
Las autoridades indígena originaria campesinas de la comunidad de la Sub Central de Villa
Jarka, de la localidad de Zongo, provincia Murillo del departamento de La Paz, a raíz del
proceso penal instaurado ante la jurisdicción ordinaria contra un miembro de su comunidad,
por la presunta comisión de los delitos de difamación e injurias, afirmando que el conflicto
debe ser resuelto conforme a sus usos y costumbres, por lo que solicitaron a la autoridad
judicial que decline su conocimiento sobre el caso, sin haber obtenido respuesta hasta la
fecha de presentación del presente conflicto.
Sobre la base de dichos argumentos, corresponde al Tribunal Constitucional Plurinacional,
en mérito al control competencial de constitucionalidad, establecer la competencia o no de
las autoridades indígena originaria campesinas de la Subcentral de Villa Jarka, para conocer
y resolver los presuntos delitos de difamación y calumnia que fueron suscitados en su
jurisdicción.
III.1. Las bases del constitucionalismo plurinacional e intercultural
El art. 1 de la Constitución Política del Estado (CPE), describe al Estado boliviano de la
siguiente forma: “Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho
Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrático, intercultural,
descentralizado y con autonomías. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo
político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país”,
que implica sin duda alguna dejar atrás el proyecto de Estado Nación que sustentó el
monismo jurídico desarrollado bajo la creencia de que debíamos ser iguales
sociológicamente hablando por lo que únicamente los funcionarios públicos estatales
debían monopolizar la violencia y el poder político y que un reconocimiento de pluralidad
de fuentes normativas provocaría una afectación al Estado de Derecho y el principio a la
igualdad ante la ley.
El art. 2 de la CPE, establece: “Dada la existencia precolonial de las naciones y pueblos
indígena originario campesinos y su dominio ancestral sobre sus territorios, se garantiza su
libre determinación en el marco de la unidad del Estado, que consiste en su derecho a la
autonomía, al autogobierno, a su cultura, al reconocimiento de sus instituciones y a la
consolidación de sus entidades territoriales, conforme a esta Constitución y la ley”, con
dicha disposición constitucional se reconoce de manera categórica la preexistencia de las
comunidades indígenas al Estado Plurinacional de Bolivia y su derecho a la libre
determinación en el marco de la unidad para consolidar de acuerdo a las concepciones y
cosmovisiones particulares y colectivos el “vivir bien”.
Es así que, en relación a las bases del constitucionalismo plurinacional e intercultural el
Tribunal Constitucional Plurinacional en su SCP 0300/2012 de 18 de junio, precisó que:
“La Constitución boliviana, de manera transversal, reconoce los derechos de las
naciones y pueblos indígena originario campesinos, desde su primer artículo, al definir
el modelo de Estado como '…Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario,
libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con
autonomías. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político, económico,
jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país'.
En el art. 2 de manera expresa se garantiza la libre determinación de las naciones y
pueblos indígena originario campesinos, en el marco de la unidad del Estado y, en ese
ámbito, el art. 30 de la CPE, les reconoce su derecho a la autonomía, al autogobierno, a
su cultura, al reconocimiento de sus instituciones y a la consolidación de sus entidades
territoriales, estableciendo un catálogo exclusivo de derechos de las naciones y pueblos
indígena originario campesinos, entre los que se encuentran el derecho a la libre
determinación y territorialidad (art. [Link].4 de la CPE) el derecho a que sus instituciones
sean parte de la estructura general del Estado, (art. [Link].5 de la CPE), al ejercicio de sus
sistemas políticos, jurídicos y económicos acorde a su cosmovisión (art. [Link]. 14 de la
CPE), a la consulta previa obligatoria (art. [Link].15 de la CPE), a la gestión territorial
indígena autónoma, y al uso y aprovechamiento exclusivo de los recursos naturales
renovables existentes en su territorio (art. [Link].17 de la CPE), y a la participación en los
órganos e instituciones del Estado (art. [Link].18 de la CPE).
Por otra parte, se reconocen los principios y valores de las naciones y pueblos indígena
originario campesinos como principios y valores de la Constitución Política del Estado.
Así, en el art. 8.I Constitucional, establece que el Estado asume y promueve como
principios ético morales de la sociedad plural: ama qhilla, ama llulla, ama suwa (no seas
flojo, no seas mentiroso ni seas ladrón), suma qamaña (vivir bien), ñandereko (vida
armoniosa), teko kavi (vida buena), ivi maraei (tierra sin mal) y qhapaj ñan (camino o vida
noble).
(…)
Este conjunto de normas que se encuentran en la parte dogmática, sustentan la parte
orgánica de la Constitución Política del Estado, pues la conformación de los Órganos del
poder público tienen carácter plurinacional, con el objetivo no sólo de hacer efectivos los
derechos previstos en el art. 30 de la CPE, en especial el derecho a la participación en los
Órganos e instituciones del Estado, sino, fundamentalmente, de entablar un diálogo
intercultural entre diferentes grupos culturales, naciones y pueblos indígena originario
campesinos, con la consiguiente conjunción de lógicas, saberes, valores, principios,
derechos, bajo una influencia recíproca entre lo 'occidental' y lo indígena originario
campesino, para la construcción de una nueva institucionalidad y, claro está, en el
ámbito jurídico, de un nuevo Derecho, pero por sobre todo en la construcción de un
Estado sólido y progresista en el que prime la unidad en la diversidad” (las negrillas son
nuestras).
III.2. Naturaleza, alcances y requisitos del conflicto de competencias jurisdiccionales
A partir de la refundación del Estado, materializada con la aprobación de la Constitución
Política del Estado, mediante Referéndum de 25 de enero de 2009 y su ulterior
promulgación el 7 de febrero del mismo año; se funda un nuevo modelo de Estado bajo
criterios de interculturalidad, complementariedad y pluralismo como base esencial de esta
reforma constitucional, aspecto que se infiere del art. 1 de la CPE, cuando previene que:
“Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario,
libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con
autonomías. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico,
cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país”. En este sentido, a partir de la
vigencia de este nuevo texto constitucional, que asume la concepción del pluralismo como
un elemento esencial del nuevo modelo de Estado; el constituyente bajo el principio de
separación de poderes, asigna competencias específicas a los cuatro órganos diseñados
dentro la nueva estructura del Estado; es así que la Asamblea Legislativa Plurinacional,
ejerce funciones legislativas, el Órgano Ejecutivo ejerce funciones de administración y
ejecución, el Órgano Judicial ejerce funciones jurisdiccionales inherentes a la
administración de justicia y el Órgano Electoral ejerce funciones de naturaleza electoral.
En este marco, y refiriéndonos concretamente a los roles de control de constitucionalidad
encomendados a este Tribunal, caracterizado por un sistema de control concentrado, en
cuya virtud ejerce roles preventivos y reparadores, entre estos, el ejercicio del control
competencial con relación a las jurisdicciones ordinaria, agroambiental y la indígena
originario campesina, conforme establece el art. 202.11 de la CPE, cuando previene que
es atribución del Tribunal Constitucional Plurinacional conocer y resolver: “Los conflictos
de competencia entre la jurisdicción indígena originario campesina y la jurisdicción
ordinaria y agroambiental”. Siendo así, que la atribución prevista para el órgano de
control de constitucionalidad se articula a los fines y objetivos concretos diseñados por el
constituyente para el mismo y que previstos por el art. 196 de la Norma Suprema: “…vela
por la supremacía de la Constitución, ejerce el control de constitucionalidad y precautelar el
respeto y la vigencia de los derechos y las garantías constitucionales”.
A este efecto, la SCP 0363/2014 de 20 de febrero, estableció el siguiente razonamiento:“El
diseño constitucional del control de constitucionalidad y de las atribuciones y
competencias otorgadas a éste ente orgánico para cumplir esa trascendental función,
permiten distinguir tres grandes grupos o tipología de mecanismos instrumentados para el
efecto, lo que a su vez ha consagrado la idea desarrollada previamente por el extinto
Tribunal Constitucional republicano, de que el control de constitucionalidad tiene tres
brazos operativos, así conforme a la SC 0099/2010-R de 10 de mayo, se tiene la siguiente
comprensión: ‘A partir de la reforma de 1994 a la Constitución de 1967, se crea en Bolivia
la justicia constitucional a la cabeza del Tribunal Constitucional, como último y máximo
garante de la Constitución y de los derechos fundamentales. En ese contexto y de acuerdo
al criterio de interpretación constitucional de «unidad constitucional», se establece que el
control de constitucionalidad al margen de su rostro preventivo o reparador, tiene tres
brazos operativos de control a saber: el primero referente al control normativo de
constitucionalidad; el segundo vinculado al control reforzado de constitucionalidad,
referente a la vigilancia y resguardo de derechos fundamentales y finalmente, el control
competencial de constitucionalidad, a través del cual se protege la garantía de
competencia frente a actos lesivos que puedan afectarla’” (las negrillas nos pertenecen).
De lo que se concluye, que la Constitución Política del Estado, a objeto de garantizar la
materialización de la nueva estructura del Estado, otorga al Tribunal Constitucional
Plurinacional, la responsabilidad de dirimir tres tipos de conflictos de competencias: a) Los
conflictos de competencias y atribuciones entre órganos del poder público; b) Los
conflictos de competencias entre el Estado Plurinacional, las entidades territoriales
autónomas y descentralizadas, y entre éstas; y, c) Los conflictos de competencia entre la
jurisdicción indígena originaria campesina y la jurisdicción ordinaria y agroambiental.
Ahora bien, dada su trascendencia constitucional, los conflictos de competencia entre la
jurisdicción indígena originaria campesina y la jurisdicción ordinaria y agroambiental, se
regulan constitucional y legalmente, así los arts. 190, 191 y 192 de la CPE estatuyen los
principios y preceptos sustantivos que se deben respetar a tiempo de determinar a qué
jurisdicción corresponde la dilucidación de un preciso asunto.
En ese orden, los arts. 100 a 103 del CPCo regulan el procedimiento a seguir para tramitar
un conflicto de esta naturaleza, que no puede ser asimilado a las pautas previstas para los
otros tipos de conflictos precisamente por su natural distinción.
III.3. Conflicto de competencias entre la jurisdicción ordinaria y la indígena
originaria campesina
Al respecto, la SCP 0026/2013 de 4 de enero, estableció que: “El art. 179.I de la CPE,
determina que: 'La función judicial es única. La jurisdicción ordinaria se ejerce por el
Tribunal Supremo de Justicia, los tribunales departamentales de justicia, los tribunales de
sentencia y los jueces; la jurisdicción agroambiental por el Tribunal y jueces
agroambientales; la jurisdicción indígena originaria campesina se ejerce por sus propias
autoridades; existirán jurisdicciones especializadas reguladas por la ley'. En este sentido,
la jurisdicción indígena originario campesina es anterior a la jurisdicción ordinaria (art. 2
de la CPE).
Respecto a la relación entre jurisdicción ordinaria y jurisdicción indígena originaria
campesina, el art. [Link] de la CPE, establece que: 'La jurisdicción ordinaria y la
jurisdicción indígena originario campesina gozarán de igual jerarquía', es decir, en una
dinámica de cooperación y coordinación (art. 192 de la CPE) y no de paternalismo.
Ahora bien, ante la existencia de un conflicto de competencias el art. 202.11 de la CPE,
entrega al Tribunal Constitucional Plurinacional la atribución de conocer: 'Los conflictos
de competencia entre la jurisdicción indígena originaria campesina y la jurisdicción
ordinaria y agroambiental', en este sentido, la autoridad que considere que se usurpa su
competencia '…solicitará que ésta última se aparte de su conocimiento' [art. 102 del
Código Procesal Constitucional (CPCo)], así, 'Si la autoridad requerida rechaza la
solicitud o no se manifiesta en el plazo de los siete días subsiguientes, a partir de la
petición de la autoridad demandante, ésta se encontrará facultada para plantear el
conflicto ante el Tribunal Constitucional Plurinacional'.
En ese entendido, la resolución del Tribunal Constitucional Plurinacional se limita a
determinar la autoridad indígena originaria campesina u ordinaria en su caso,
competente para conocer un determinado asunto y si bien mediante este tipo de proceso
constitucional se pretende resguardar la garantía del juez natural no por ello se observa si
los estándares de la jurisdicción competente respetan o el debido proceso pues ello
corresponde en su caso a otras acciones constitucionales.
Ahora bien, respecto a los ámbitos de aplicación de la jurisdicción indígena originaria
campesina el art. [Link] de la CPE, determina que: 'La jurisdicción indígena originario
campesina se ejerce en los (…) ámbitos de vigencia personal, material y territorial…'
correspondiendo efectuar una interpretación desde y conforme a la Constitución y los
Tratados del Derecho Internacional de Derechos Humanos (arts. [Link] y 256 de la CPE)
del art. 8 de la Ley de Deslinde Jurisdiccional, es decir:
III.2.1.Ámbito de vigencia personal
El art. 30.I de la CPE, precisa: 'Es nación y pueblo indígena originario campesino toda la
colectividad humana que comparta identidad cultural, idioma, tradición histórica,
instituciones, territorialidad y cosmovisión, cuya existencia es anterior a la invasión
colonial española', por su parte el art. 2 de la Ley Fundamental, hace referencia a dos
elementos a considerar que son: 'Dada la existencia pre-colonial de las naciones y pueblos
indígena originario campesinos y su dominio ancestral sobre sus territorios…' y finalmente
debe considerarse el art. 191.I de la Norma Suprema, que establece: 'La jurisdicción
indígena originario campesina se fundamenta en un vínculo particular de las personas que
son miembros de la respectiva nación o pueblo indígena originario campesino'.
En este sentido, para este Tribunal Constitucional Plurinacional resulta claro que la
interpretación del art. 9 de la Ley de Deslinde Jurisdiccional que establece: 'Están sujetos
a la jurisdicción indígena originaria campesina los miembros de la respectiva nación o
pueblo indígena originario campesino', debe interpretarse en un sentido amplio y
conforme al art. [Link].1 de la CPE, que establece que: 'Están sujetos a esta jurisdicción
los miembros de la nación o pueblo indígena originario campesino, sea que actúen como
actores o demandado, denunciantes o querellantes, denunciados o imputados,
recurrentes o recurridos', de donde puede extraerse que inicialmente alcanza a:
1) Los miembros de las colectividades humanas que comparten identidad cultural, idioma,
tradición histórica, instituciones, territorialidad y cosmovisión con existencia pre-colonial
y que ejercen dominio ancestral sobre sus territorios. Al respecto, la SCP 1422/2012 de 24
de septiembre, aclaró que: '…debe precisarse además que en el contexto de las naciones y
pueblos indígena originario campesinos, su estructura organizativa por razones también
de orden socio-histórico, podría estar compuesta por organizaciones campesinas, juntas
vecinales u otras modalidades organizativas que reflejen un proceso de mestizaje vivido en
el País, en estos casos, el reconocimiento de derechos colectivos como naciones y pueblos
indígena originario campesinos, responderá a la concurrencia de cualquiera de los
elementos de cohesión colectiva descritos supra, es decir a la existencia de identidad
cultural; idioma; organización administrativa; organización territorial; territorialidad
ancestral; ritualidad y cosmovisión propia, entre otras…', aspecto que no debe resultar
sorprendente si se considera la cantidad oficial de personas auto-identificadas como
indígenas y la magnitud de migración interna provocadas por las necesidades económico -
sociales en nuestro país.
2) En este sentido, debe considerarse que el vínculo 'particular' que une a los miembros de
una nación o pueblo indígena originario campesino de ninguna manera podría fundarse en
el nacimiento o los rasgos físicos, por ello mismo, una persona no nacida en una
determinada cultura puede adoptar la misma y por ende ser juzgado por la jurisdicción
indígena originaria campesina, por ello mismo el art. 1.2 del Convenio 169 de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT), establece que: 'La conciencia de su
identidad o tribal deberá considerarse un criterio fundamental para determinar los grupos
a los que se aplican las disposiciones del presente Convenio'.
3) Por otra parte y considerando que el derecho colectivo a administrar su justicia está
relacionado a la construcción de su identidad social, es lógico aceptar que es posible el
juzgamiento de personas que no necesariamente pertenezcan a la nación o pueblo indígena
originario campesino pero que voluntariamente de manera expresa o tácitamente se
sometan a dicha jurisdicción por ejemplo al decidir ocupar sus territorios ancestrales
aunque ello no implica que no deba analizarse en cada caso la concurrencia de los
ámbitos territorial, material y personal referidos por el art. [Link] de la CPE.
III.2.2. Ámbito de vigencia territorial
Respecto al ámbito territorial, el art. 11 de la Ley de Deslinde Jurisdiccional (LDJ), señala
que: 'El ámbito de vigencia territorial se aplica a las relaciones y hechos jurídicos que se
realizan o cuyos efectos se producen dentro de la jurisdicción de un pueblo indígena
originario campesino, siempre y cuando concurran los otros ámbitos de vigencia
establecidos en la Constitución Política del Estado y en la presente Ley', lo que sin duda
busca preservar la seguridad jurídica en las relaciones jurídicas entendida en la SC
0287/99-R de 28 de octubre de 1999, como: '…condición esencial para la vida y el
desenvolvimiento de las naciones y de los individuos que la integran. Representa la
garantía de la aplicación objetiva de la ley, de tal modo que los individuos saben en cada
momento cuáles son sus derechos y sus obligaciones, sin que el capricho, la torpeza o la
mala voluntad de los gobernantes pueda causarles perjuicio'.
Ahora bien, dicha norma, también debe interpretarse en el marco del art. [Link].3 de la
CPE, que refiere: 'Esta jurisdicción se aplica a las relaciones y hechos jurídicos que se
realizan o cuyos efectos se producen dentro de la jurisdicción de un pueblo indígena
originario campesino', es decir:
i) En general la jurisdicción indígena originaria campesina se aplica en los territorios
ancestrales.
ii) A hechos cometidos fuera del espacio físico de un territorio indígena originario
campesino que puedan afectar la cohesión social colectiva como podría suceder; por
ejemplo cuando, los mismos se produzcan por una autoridad en representación del pueblo
indígena originario campesino o exista desvío de poder respecto a dicha representación.
III.2.3. Ámbito de vigencia material
Respecto al art. [Link].2 de la CPE, respecto al ámbito de vigencia material, establece que
la jurisdicción indígena originaria campesina: '…conoce los asuntos indígena originario
campesinos de conformidad a lo establecido en una Ley de Deslinde Jurisdiccional', pese a
ello, a este Tribunal Constitucional Plurinacional le resulta absolutamente claro que las
comunidades indígena originario campesinas vienen conociendo desde la antigüedad
todas las controversias surgidas en la misma de forma que cuentan con la presunción de
competencia por su situación histórica de desventaja respecto a la jurisdicción ordinaria
por lo que la interpretación de la Ley de Deslinde Jurisdiccional, debe efectuarse de tal
manera que lo inhibido a la jurisdicción indígena originaria campesina sea el resultado
de una interpretación sistemática del texto constitucional de donde resulte que la
exclusión de un 'asunto' de la competencia de la jurisdicción indígena originaria
campesina busque de manera evidente y clara en el caso concreto proteger un bien jurídico
de entidad nacional o internacional de acuerdo a las particularidades del caso concreto”
(las negrillas nos corresponden).
III.4. Análisis del caso concreto
De la revisión de los antecedentes dentro del presente caso, tenemos que el Secretario de la
Sub Central de Villa Jarka, en el memorial donde se interpone el presente conflicto de
competencias jurisdiccionales, sostiene que los hechos denunciados dentro del proceso
penal iniciado por Teodora Merlo Calle en contra de Mercedes Paulina Colque Ali, tiene
como origen un conflicto de malos manejos orgánicos al interior de la organización
campesina a la que representa, advirtiendo que la denunciante falta a la verdad histórica de
los hechos, al acudir a la jurisdicción ordinaria interponiendo la precitada demanda de
acción penal privada por la supuesta comisión de los delitos de difamación y calumnia, por
lo que en su condición de autoridad originaria (Secretario General) interpuso declinatoria
de jurisdicción y competencia al Juzgado Primero de Partido y Sentencia de El Alto, sin
que a la fecha tal autoridad haya dado respuesta alguna.
Una vez establecidos los supuestos fácticos del presente conflicto de competencias
jurisdiccionales, es preciso establecer la correspondencia de los ámbitos de vigencia
precitados en el Fundamento Jurídico III.2 de este Fallo, por lo que tenemos lo siguiente:
III.4.1. Respecto al ámbito de vigencia personal
Según lo afirmado por las autoridades originarias, que activaron el presente conflicto de
competencias, tanto Teodora Merlo Calle como Mercedes Paulina Colque Ali son
miembros de la comunidad Villa Jarka, extremo que no fue desmentido o desvirtuado por
ninguna de las dos partes intervinientes en el precitado proceso penal, por lo que al
pertenecer a esta comunidad indígena originaria campesina como miembros de la misma,
ambas están sujetas a su jurisdicción indígena originaria campesina; entonces, se tiene por
cumplido el ámbito de vigencia personal dentro del presente caso.
III.4.2. Respecto al ámbito de vigencia territorial
Del informe de la autoridad jurisdiccional ordinaria, se advierte que el hecho denunciado
sucedió en la ciudad de El Alto, y no así dentro de la comunidad de Villa Jarka, aspecto por
el cual sostiene que dentro del presente caso, no se cumple con el ámbito de vigencia
territorial, ante esta afirmación, es necesario citar el contenido del art. 11 de la Ley de
Deslinde Jurisdiccional (LDJ), que textualmente señala: “El ámbito de vigencia territorial
se aplica a las relaciones y hechos jurídicos que se realizan o cuyos efectos se producen
dentro de la jurisdicción de un pueblo indígena originario campesino, siempre y
cuando concurran los otros ámbitos de vigencia establecidos en la Constitución Política del
Estado y en la presente Ley” (el resaltado es propio).
En mérito a lo establecido por el art. 11 de la LDJ, tenemos que la jurisdicción territorial no
se basa íntegramente por el lugar en el cual se haya podido cometer un determinado delito,
sino que también se toma en cuenta en donde se producen los efectos de este tipo de hechos
u actos; ahora al referirnos a los delitos de difamación y calumnia, es claro que si bien, el
hecho denunciado sucedió en la ciudad de El Alto, también resulta claro que los efectos
familiares y sociales colectivos se producen dentro de la comunidad de Villa Jarka; por lo
tanto, lo anteriormente desarrollado lleva a concluir que no es un elemento indispensable el
hecho que un acto denunciado se dé o acontezca necesariamente dentro del espacio físico
de un territorio indígena originario campesino, sino que también se toma en cuenta los
efectos de tal conducta en la comunidad, para considerarse que cumpla con el ámbito de
vigencia territorial, extremo que acontece dentro del presente caso, ya que los efectos del
acto denunciado afectó la cohesión social colectiva de esta comunidad, lo que nos permite
concluir que también se cumplió con el ámbito de vigencia territorial.
III.4.3. Respecto al ámbito de vigencia material
En cuanto al ámbito material, se tiene que el proceso penal iniciado por Teodora Merlo
Calle en contra de Mercedes Paulina Colque Ali es por la supuesta comisión de los delitos
de difamación y calumnia.
Entonces, el contenido del art. [Link] inc. a) de la LDJ, establece que la jurisdicción indígena
originario campesina en materia penal no alcanza a los siguientes delitos: “(…) los delitos
contra el Derecho Internacional, los delitos por crímenes de lesa humanidad, los delitos
contra la seguridad interna y externa del Estado, los delitos de terrorismo, los delitos
tributarios y aduaneros, los delitos por corrupción o cualquier otro delito cuya víctima sea
el Estado, trata y tráfico de personas, tráfico de armas y delitos de narcotráfico. Los delitos
cometidos en contra de la integridad corporal de niños, niñas y adolescentes, los delitos de
violación, asesinato u homicidio”.
Del marco legal precitado, tenemos que los delitos de difamación e injurias no se
encuentran en la lista establecida del art. [Link] inc. a) de la LDJ, por lo que en el presente
caso, se concluye que los delitos de difamación e injurias pueden ser resueltos por las
autoridades indígena originario campesinas, ya que confluye también el ámbito de vigencia
material dentro del presente caso.
Del análisis realizado se llega a la conclusión de que confluyen los tres ámbitos de vigencia
establecidos por la jurisdicción constitucional, por lo que dentro del caso en análisis, debe
otorgarse la competencia para su conocimiento y resolución a las autoridades de la
comunidad indígena originaria campesina de Villa Jarka.
POR TANTO
La Sala Plena del Tribunal Constitucional Plurinacional, en virtud de la jurisdicción y
competencia que le confieren los arts. 202.2 de la Constitución Política del Estado
Plurinacional de Bolivia y 12.11 de la Ley del Tribunal Constitucional Plurinacional
(LTCP), resuelve: Declarar COMPETENTES a las autoridades indígena originaria
campesinas de la Subcentral de Villa Jarka, de la localidad de Zongo, provincia
Murillo del departamento de la Paz.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
No intervienen los Magistrados Dra. Neldy Virginia Andrade Martínez y Dr. Ruddy José
Flores Monterrey, por ser ambos de voto disidente.
Corresponde a la SCP 0059/2016 (viene de la pág. 13).
Fdo. Dr. Juan Oswaldo Valencia Alvarado
PRESIDENTE
Fdo. Dra. Mirtha Camacho Quiroga
MAGISTRADA
Fdo. Dr. Zenón Hugo Bacarreza Morales
MAGISTRADO
Fdo. Tata Efren Choque Capuma
MAGISTRADO
Fdo. Dr. Macario Lahor Cortéz Chávez
MAGISTRADO

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