Dioxígeno
El dioxígeno, oxígeno molecular,2 oxígeno diatómico u oxígeno gaseoso (generalmente llamado solo oxígeno) es
una molécula diatómica compuesta por 2 átomos de oxígeno. Es un gas (en condiciones normales de presión y
temperatura) incoloro, inodoro e insípido. Existe otra variedad alotrópica del oxígeno formada por tres átomos: O3,
denominada ozono, cuya presencia en la atmósfera protege la Tierra de la incidencia de radiación ultravioleta
procedente del Sol.
El oxígeno líquido y sólido tienen una ligera coloración azulada y en ambos estados es muy paramagnético. El oxígeno
líquido se obtiene usualmente mediante la destilación fraccionada del aire líquido junto con el nitrógeno.
Prácticamente reacciona con la totalidad de los metales (exceptuando los metales nobles) provocando la corrosión.
Aplicaciones
La principal utilización del oxígeno, se usa oxígeno líquido en los motores de propulsión de los cohetes, mientras que
en los procesos industriales y en el transporte el oxígeno para la combustión se toma directamente del aire. Otras
aplicaciones industriales son la soldadura y la fabricación de acero y metanol.
La medicina también hace uso del oxígeno suministrándolo como suplemento a pacientes con dificultades
respiratorias; y se emplean botellas de oxígeno en diversas prácticas deportivas como el submarinismo o laborales, en
el caso de acceder a lugares cerrados, o escasamente ventilados, con atmósferas contaminadas (limpieza interior de
depósitos, trabajo en salas de pintura, etc.). También se usa en las aeronaves en caso de descompresión del fuselaje (las
llamadas "máscaras de oxígeno").
El oxígeno provoca una respuesta de euforia en los que lo inhalan, por lo que históricamente se ha usado como
divertimento, práctica que persiste hoy día. En el siglo XIX también se utilizó, mezclado con óxido nitroso, como
analgésico.
Historia
El oxígeno, del griego ὀξύς, ácido, y -geno, de la raíz γεν, generar, —nombre dado por Lavoisier en 1774 que a la
postre se ha demostrado inexacto en la medida en que hay numerosos ácidos que no contienen oxígeno— fue
descubierto por el farmacéutico sueco Carl Wilhelm Scheele en 1771, pero su trabajo no obtuvo un reconocimiento
inmediato y en ocasiones se atribuye a Joseph Priestley quien lo descubrió independientemente el 1 de agosto de 1774.