0% encontró este documento útil (0 votos)
16 vistas38 páginas

Causas de la ansiedad en estudiantes de psicología

Este documento presenta un anteproyecto de investigación que busca identificar las causas de la ansiedad en estudiantes universitarios de psicología industrial en la Universidad Dominicana OYM. El estudio explorará factores como las presiones académicas, la competencia entre compañeros, problemas personales y falta de apoyo emocional. El objetivo general es comprender las razones subyacentes de la ansiedad para desarrollar estrategias de manejo efectivas. El estudio utilizará encuestas y entrevistas para recopilar datos sobre las experiencias de los estud

Cargado por

Odalis De Jesús
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
16 vistas38 páginas

Causas de la ansiedad en estudiantes de psicología

Este documento presenta un anteproyecto de investigación que busca identificar las causas de la ansiedad en estudiantes universitarios de psicología industrial en la Universidad Dominicana OYM. El estudio explorará factores como las presiones académicas, la competencia entre compañeros, problemas personales y falta de apoyo emocional. El objetivo general es comprender las razones subyacentes de la ansiedad para desarrollar estrategias de manejo efectivas. El estudio utilizará encuestas y entrevistas para recopilar datos sobre las experiencias de los estud

Cargado por

Odalis De Jesús
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Universidad Dominicana OYM

Fundada el 12 de Enero de 1966


Republica Dominicana
Facultad de Humanidades y Ciencias.
Escuela de Psicologia

Titulo:
Causas de la ansiedad en los estudiantes universitarios de psicología
industrial sección 7391 en la asignatura test de personalidad de la
Universidad Dominicana O y M durante el periodo septiembre-
diciembre 2023.

Sustentantes:

Iris Melany Santos


18-EPSS-1-507
Edilma N. Encarnación
21-SPSS-1-204
Laura E. Javier
21-SPSS-1-046
Naiky E. Encarnación
21-SPSS-1-205

Asesor de contenido: Lic. Cecilia Troncoso

Santo Domingo, Distrito Nacional.


2023

Índice
Capítulo I Introducción
La presente investigación trata el tema: : Causas de la ansiedad en los
estudiantes universitarios de psicología industrial sección 7391 en la
asignatura test de personalidad de la universidad Dominicana OyM durante
el periodo septiembre-diciembre 2023.
En este anteproyecto, exploraré las causas subyacentes de la ansiedad entre
los estudiantes de psicología industrial de la Universidad Dominicana
OYM durante el periodo septiembre-diciembre 2024, centrándome
específicamente en la asignatura de test de personalidad. Analizar estas
tensiones proporcionará una comprensión más profunda de los desafíos que
enfrentan y, espero, abrirá la puerta a estrategias efectivas de gestión y
apoyo emocional.
El transcurso del periodo académico septiembre-diciembre de 2023, los
estudiantes de psicología industrial en la Universidad Dominicana OYM se
encuentran inmersos en un entorno educativo desafiante, especialmente en
la asignatura de test de personalidad. Esta investigación se adentra en las
complejidades de la ansiedad que experimentan, buscando identificar y
comprender a fondo las causas que subyacen a este fenómeno.
Exploraremos cómo las presiones académicas, las expectativas personales y
otros factores contribuyen a la ansiedad estudiantil. Al iluminar estas
dinámicas, aspiramos a sentar las bases para estrategias de gestión efectivas
y la implementación de medidas de apoyo emocional, con el objetivo
último de mejorar el bienestar y el rendimiento académico de nuestros
estudiantes.

Definición del tema de investigación:


Causas de la ansiedad en los estudiantes universitarios de psicología
industrial sección 7391 en la asignatura test de personalidad de la
universidad dominicana O y M durante el periodo septiembre-diciembre
2023.

Antecedentes del tema:

Formulación del problema


EL problema de investigación consiste en analizar las razones subyacentes
de la ansiedad experimentada por estudiantes universitarios de psicología
industrial, específicamente en la sección 7391 de la Universidad
Dominicana O&M, durante el periodo académico de septiembre a
diciembre de 2023, en el contexto de la asignatura de test de personalidad.
El objetivo es comprender a fondo los factores que contribuyen a este
fenómeno para desarrollar estrategias efectivas de manejo y apoyo
emocional.

Sistematización del problema La sistematización de este tema implica


organizar y analizar sistemáticamente la información recopilada sobre las
causas de la ansiedad en estudiantes de psicología industrial. Se debería
diseñar un marco metodológico que incluya la recopilación de datos a
través de encuestas, entrevistas u observación, seguido de un análisis
estadístico para identificar patrones. La estructuración de resultados y
conclusiones permitirá ofrecer una visión coherente y respaldada sobre las
causas de la ansiedad en la mencionada población estudiantil.

Objetivo General: Identificar las causas de la ansiedad en los estudiantes


universitarios de psicología industrial sección 7391 en la asignatura test de
personalidad de la Universidad Dominicana O y M durante el periodo
septiembre-diciembre 2023.

Objetivos Específicos:
1- Identificar las presiones académicas específicas que afectan que
afectan a los estudiantes de psicología industrial.
2- Investigar la influencia de fatores externos como la vida personal y
social, en la ansiedad.
3- Mencionar estrategias de intervención y apoyo psicológico en la
ansiedad.
4- Analizar las diferentes situaciones de peligro que se perciben como
amenazantes durante la ansiedad.
5- Implementar actividades de relajación diaria, y reducir los niveles
generados de la ansiedad.

Antecedente:
La ansiedad es un síntoma muy común en la mayoría de las personas; todos
en algún momento de nuestras vidas hemos sentido ansiedad en respuesta a
numerosos eventos, pero en algunas ocasiones la ansiedad se presenta
también sin un desencadenante aparente; la ansiedad tiene un fin
determinado, la supervivencia del individuo; cuando nos enfrentamos a un
peligro nuestro organismo se prepara para defenderse o para huir, es decir,
se prepara para sobrevivir; entre los cambios que se producen para esta
supervivencia hay físicos y psicológicos; los físicos incluyen incremento de
la frecuencia cardiaca y del flujo sanguíneo hacia los músculos
esqueléticos, tensión muscular; piel fría por disminución de la circulación
sanguínea a este nivel; incremento de la presión arterial; sensación de
mareo, náusea, etc.; entre las sensaciones psicológicas podemos contar la
sensación inicial de miedo que nos moviliza para alejarnos del peligro,; la
sensación más intensa de pánico y la sensación de muerte inminente, es
decir, de que en ese preciso momento podemos morir; todos las
sensaciones anteriores sirven, como hemos dicho, para movilizarnos y
alejarnos del peligro, para sobrevivir; pero cuando todas estas respuestas
ocurren en situaciones que no lo requieren, entonces empezamos a hablar
de un trastorno de ansiedad, y los síntomas son todas las sensaciones ya
descritas.

Pero cuando ya se trata de un trastorno de ansiedad los síntomas pueden ir


en aumento; inicialmente podemos sentir ansiedad de baja intensidad en
situaciones determinadas, posteriormente esta ansiedad incrementa en
gravedad hasta volverse pánico; y las situaciones se extienden a otras
similares, es decir, que si inicialmente nos producía ansiedad caminar solos
de noche, después ya nos produce ansiedad el solo hecho de salir a la calle,
agravándose los síntomas hasta tener una verdadera crisis de pánico.

La crisis de pánico es la forma más grave de un trastorno de ansiedad; es


bastante frecuente y muy incapacitante; sin previo aviso comenzamos a
tener miedo, pánico, sensación de muerte inminente, se eleva la frecuencia
cardiaca y la presión arterial, sentimos mareos, náuseas, sensación de dolor
en el pecho, falta de respiración, sudoración fría, entre otros; al paso de los
minutos estas sensaciones van disminuyendo hasta desaparecer por
completo, pero nos dejan la sensación de que ocurrirán en cualquier
momento, lo que nos incapacita para llevar una vida normal.

Los trastornos de ansiedad están descritos en el Manual Diagnóstico y


Estadístico de los trastornos mentales (DSM IV), el cual los clasifica como:
trastorno de angustia, agorafobia, fobia específica, fobia social, trastorno
obsesivo compulsivo, trastorno por estrés postraumático y trastorno de
ansiedad generalizada.

La agorafobia se caracteriza por la aparición de ansiedad o


comportamientos de evitación en lugares o situaciones donde escapar
puede resultar difícil o embarazoso o bien donde sea imposible encontrar
ayuda en caso de que aparezcan síntomas de ansiedad.

La fobia específica se caracteriza por la presencia de ansiedad como


respuesta a la exposición a situaciones u objetos específicos temidos.

La fobia social se caracteriza por la presencia de ansiedad en situaciones


sociales o actuaciones en público.

El trastorno obsesivo compulsivo se caracteriza por la presencia de


obsesiones, que causan mucha ansiedad, y compulsiones, que tienen como
fin neutralizar la ansiedad.
El trastorno por estrés postraumático se caracteriza por la
reexperimentación de acontecimientos altamente traumáticos, con síntomas
de activación y comportamientos de evitación.
El trastorno de ansiedad generalizada se caracteriza por la presencia de
ansiedad y preocupaciones excesivas y persistentes, durante al menos 6
meses.

Hipótesis:
1. La carga academia intensiva podría generar ansiedad en los estudiantes
de psicología industrial debido a la presión constante para cumplir con los
requisitos del programa.
2. La competencia entre compañeros de clase por destacar en una disciplina
relacionada con el análisis psicológico, podría contribuir la ansiedad,
creando un ambiente competitivo.
3. Factores externos como problemas personales o familiares, podrían
afectar la concentración y bienestar emocional de los estudiantes,
aumentando la ansiedad.
4. ¿La falta de recursos de apoyo psicológico dentro de la universidad
podría dejar a los estudiantes sin las herramientas necesarias para gestionar
el estrés, contribuyendo así a la ansiedad?
5. La presión social y las expectativas percibidas de éxito en la carrera de
psicología industrial podrían generar ansiedad, especialmente si los
estudiantes sienten que deben cumplir con ciertos estándares para ser
considerados exitosos por sus padres o profesores.

Justificación
Este estudio sobre las causas de la ansiedad en los estudiantes de
psicología industrial en la Universidad Dominicana O Y M durante el
periodo septiembre-diciembre de 2024 es fundamental por diversas
razones. En primer lugar, la ansiedad académica es un fenómeno
ampliamente reconocido que puede tener un impacto significativo en el
rendimiento estudiantil y el bienestar psicológico. Al comprender las
causas específicas de esta ansiedad en el contexto de la asignatura de test
de personalidad, podemos diseñar intervenciones más efectivas y
personalizadas para mitigar estos efectos negativos.
Además, la justificación de este estudio se basa en la relevancia práctica
que tiene para la comunidad educativa y los profesionales en formación.
Identificar las presiones específicas que contribuyen a la ansiedad en esta
asignatura permitirá a los educadores y profesionales de la psicología
diseñar estrategias pedagógicas más ajustadas, facilitando un ambiente de
aprendizaje más favorable y contribuyendo al desarrollo integral de los
estudiantes.

En tercer lugar, este estudio también tiene implicaciones más amplias para
la mejora de los programas educativos. Al conocer las causas de la
ansiedad en una asignatura específica, se puede realizar una revisión crítica
de los métodos de enseñanza y evaluación utilizados, con el objetivo de
hacer ajustes que reduzcan las tensiones innecesarias y fomenten un
aprendizaje más efectivo.

Finalmente, la justificación radica en la necesidad de generar conocimiento


específico en el ámbito de la psicología industrial, contribuyendo así al
cuerpo de literatura existente. Este estudio no solo aborda una problemática
concreta en un contexto particular, sino que también agrega valor al campo
académico al ofrecer perspectivas y hallazgos que pueden informar futuras
investigaciones y prácticas educativas.

Capitulo II Marco de Referencia

Marco teórico
Según azarus (1976): La ansiedad es un fenómeno que se da en todas las
personas y que, bajo condiciones normales, mejora el rendimiento y la
adaptación al medio social, laboral, o académico. Además, tiene la
importante función de movilizarnos frente a situaciones amenazantes o
preocupantes, de forma que hagamos lo necesario para evitar el riesgo,
neutralizarlo, asumirlo o afrontarlo adecuadamente.

La ansiedad es un síntoma muy común en la mayoría de las personas; todos


en algún momento de nuestras vidas hemos sentido ansiedad en respuesta a
numerosos eventos, pero en algunas ocasiones la ansiedad se presenta
también sin un desencadenante aparente; la ansiedad tiene un fin
determinado, la supervivencia del individuo; cuando nos enfrentamos a un
peligro nuestro organismo se prepara para defenderse o para huir, es decir,
se prepara para sobrevivir; entre los cambios que se producen para esta
supervivencia hay físicos y psicológicos; los físicos incluyen incremento de
la frecuencia cardiaca y del flujo sanguíneo hacia los músculos
esqueléticos, tensión muscular; piel fría por disminución de la circulación
sanguínea a este nivel; incremento de la presión arterial; sensación de
mareo, náusea, etc.; entre las sensaciones psicológicas podemos contar la
sensación inicial de miedo que nos moviliza para alejarnos del peligro,; la
sensación más intensa de pánico y la sensación de muerte inminente, es
decir, de que en ese preciso momento podemos morir; todos las
sensaciones anteriores sirven, como hemos dicho, para movilizarnos y
alejarnos del peligro, para sobrevivir; pero cuando todas estas respuestas
ocurren en situaciones que no lo requieren, entonces empezamos a hablar
de un trastorno de ansiedad, y los síntomas son todas las sensaciones ya
descritas (1).
Pero cuando ya se trata de un trastorno de ansiedad los síntomas pueden ir
en aumento; inicialmente podemos sentir ansiedad de baja intensidad en
situaciones determinadas, posteriormente esta ansiedad incrementa en
gravedad hasta volverse pánico; y las situaciones se extienden a otras
similares, es decir, que si inicialmente nos producía ansiedad caminar solos
de noche, después ya nos produce ansiedad el solo hecho de salir a la calle,
agravándose los síntomas hasta tener una verdadera crisis de pánico.

La crisis de pánico es la forma más grave de un trastorno de ansiedad; es


bastante frecuente y muy incapacitante; sin previo aviso comenzamos a
tener miedo, pánico, sensación de muerte inminente, se eleva la frecuencia
cardiaca y la presión arterial, sentimos mareos, náuseas, sensación de dolor
en el pecho, falta de respiración, sudoración fría, entre otros; al paso de los
minutos estas sensaciones van disminuyendo hasta desaparecer por
completo, pero nos dejan la sensación de que ocurrirán en cualquier
momento, lo que nos incapacita para llevar una vida normal (2).

Los trastornos de ansiedad están descritos en el Manual Diagnóstico y


Estadístico de los trastornos mentales (DSM IV), el cual los clasifica como:
trastorno de angustia, agorafobia, fobia específica, fobia social, trastorno
obsesivo compulsivo, trastorno por estrés postraumático y trastorno de
ansiedad generalizada.
La agorafobia se caracteriza por la aparición de ansiedad o
comportamientos de evitación en lugares o situaciones donde escapar
puede resultar difícil o embarazoso o bien donde sea imposible encontrar
ayuda en caso de que aparezcan síntomas de ansiedad.
La fobia específica se caracteriza por la presencia de ansiedad como
respuesta a la exposición a situaciones u objetos específicos temidos.
La fobia social se caracteriza por la presencia de ansiedad en situaciones
sociales o actuaciones en público.

El trastorno obsesivo compulsivo se caracteriza por la presencia de


obsesiones, que causan mucha ansiedad, y compulsiones, que tienen como
fin neutralizar la ansiedad.
El trastorno por estrés postraumático se caracteriza por la
reexperimentación de acontecimientos altamente traumáticos, con síntomas
de activación y comportamientos de evitación.
El trastorno de ansiedad generalizada se caracteriza por la presencia de
ansiedad y preocupaciones excesivas y persistentes, durante al menos 6
meses.
El trastorno de angustia (o trastorno de pánico) se caracteriza por la
aparición súbita de síntomas de aprehensión, miedo pavoroso o terror,
acompañados habitualmente de sensación de muerte inminente; es una
patología frecuente, desagradable y, a menudo , invalidante; para
diagnosticarla las crisis no pueden obedecer a los efectos fisiológicos
directos de una sustancia o de un trastorno médico (3).
Una crisis de angustia se caracteriza por la aparición aislada y temporal de
miedo o malestar de carácter intenso, que se acompaña de al menos 4 de un
total de 13 síntomas somáticos o cognoscitivos; la crisis se inicia de forma
brusca y alcanza su máxima expresión con rapidez, en 10 min o menos,
acompañándose a menudo de una sensación de peligro o de muerte
inminente y de una urgente necesidad de escapar; los 13 síntomas
somáticos o cognoscitivos son: palpitaciones, sudoración, temblores o
sacudidas, sensación de falta de aliento o ahogo, sensación de atragantarse,
opresión o malestar torácicos, náuseas o molestias abdominales,
inestabilidad o mareo (aturdimiento), desrealización o despersonalización,
miedo a perder el control o volverse loco, miedo a morir, parestesias y
escalofríos o sofocaciones.
La mayoría de los síntomas de las crisis de angustia son somáticos más que
emocionales; quizá esto explique la frecuencia de presentación de los
pacientes con un trastorno de angustia en las consultas de medicina general,
y la elevada tasa de utilización de servicios médicos por estos pacientes.
La crisis de angustia puede aparecer en todos los trastornos de ansiedad;
pueden aparecer sin un desencadenante previo, o en respuesta a un estímulo
ambiental.
El nombre de trastorno de pánico proviene del dios griego Pan, dios de los
rebaños, bosques y campos, quien era conocido por asustar repentinamente
a los seres humanos y animales de manera espontánea; el carácter
espontáneo de los ataques de angustia es la característica principal que
identifica al trastorno.
El trastorno de pánico ha existido desde el principio de la historia,
Hipócrates presentó varios casos alrededor del 400a.c. una de las primeras
descripciones de la era moderna fue realizada por Benedickt en 1870 en la
que constataba la existencia de pacientes que presentaban ansiedad súbita y
mareos en lugares públicos.
Los ataques de pánico producen un miedo muy intenso y los pacientes
temen lógicamente padecerlos, se preocupan y sienten ansiedad ante la
posibilidad de reaparición del ataque, esta es la ansiedad anticipatoria; un
número importante de individuos continúan desarrollando miedo y
evitación a las situaciones asociadas con los ataques de pánico, sienten a
menudo la necesidad de huir o acudir a un sitio seguro como su propio
hogar; la agorafobia (o miedo a salir) complica a menudo el trastorno; más
de tres cuartas partes de los pacientes refieren evitación agorafóbica.
El trastorno de pánico oscila entre el 3 y 8% en la atención primaria, y al
menos un 50% de los casos no son detectados.
Es al menos dos veces más prevalente en mujeres que en hombres; su inicio
parece tener dos picos: el primero de los 15 a 24 años, y el segundo de los
45 a los 54 años.
Las pruebas de laboratorio sugieren la participación de los sistemas de
noradrenalina cerebral en el trastorno de pánico.
En cuanto al tratamiento, la mayoría de los autores está actualmente de
acuerdo en que los inhibidores selectivos de la recaptura de serotonina
(ISRS), como la paroxetina y la sertralina, constituyen el tratamiento de
elección; de igual manera son eficaces la lbenzodiacepinas de alta potencia
como el alprazolam y el clonazepàn.

Los inicios de la ansiedad en la historia:


A menudo se ha escrito que la historia de los trastornos de ansiedad es
reciente y que apenas se conocía como un trastorno antes del siglo XIX, sin
embargo, puede que no sea del todo cierto que la ansiedad sea una
construcción relativamente reciente. Los trastornos del estado de ánimo
(sobre todo con la que se denominó en su momento melancolía, hoy
característica de los trastornos depresivos), pueden tener raíces históricas
que se remontan a la antigüedad clásica.
Hay indicios de que la ansiedad fue identificada claramente como un efecto
negativo distinto y como un trastorno separado por los filósofos y médicos
grecorromanos. Ya Hipócrates (460 a. C.-370 a. C.) y sus discípulos
dejaron una colección de textos médicos denominados el Corpus
Hipocrático en donde se recoge la fobia de un hombre llamado Nicanor, el
cual, al acudir a fiestas nocturnas, cuando escuchaba a la flautista "se
alzaban masas de terrores.
Dijo que apenas podía soportarlo cuando era de noche, pero si lo escuchaba
durante el día no se veía afectado. Tales síntomas persistieron durante un
largo período de tiempo ".
En los escritos filosóficos estoicos latinos, como los tratados de Cicerón y
Séneca, figuran muchos puntos de vista modernos sobre las características
clínicas e incluso tratamiento cognitivo de la ansiedad.
En las Disputas de Tusculan, la serje de cinco libros escritos por Cicerón
(106 a.C-43 a.C), escribió que la aflicción (molestia), la preocupación
(sollicitudo) y la ansiedad (angor) se denominan trastornos (aegritudo),
debido a la analogía entre una mente con problemas y un cuerpo enfermo.
Además, ofrece una descripción clínica de los diversos efectos anormales:
el angor (ansiedad) se caracteriza clínicamente como un trastorno
"constrictor" u opresivo (premens); mientras que la molestia (aflicción) se
describe como permanente, y sollicitudo (preocupación) cum cogitatione
(como rumiante). Con esta diferencia es posible que Cicerón hiciese una
primitiva distinción (que posteriormente se atribuiría a los trabajos de
Cattell y Schleier) entre dos maneras diferentes de manifestarse lo que hoy
entendemos como ansiedad: una ansiedad estado, que denomina los
momentos puntuales e intensos en los que se experimenta este tipo de
emoción; y una ansiedad rasgo, que hace referencia a la propensión de cada
persona a vivir con ansiedad, de forma más estable.
Séneca (4 a.C. - 65 d.C.), otro filósofo estoico, enseñó a sus
contemporáneos cómo lograr liberarse de la ansiedad en su libro De
tranquillitate animi, en el que define el estado ideal de "paz mental"
(tranquillitas) como una situación en la que uno no está perturbado (no
concuti), y que es equivalente a lo que los griegos llamaron eutimia
(término que actualmente se usa en psiquiatría para denominar la fase de
normalidad situada entre episodios de manía o depresión en pacientes con
trastorno bipolar). Según Séneca, el miedo a la muerte es el pensamiento
principal que nos impide disfrutar de una vida sin preocupaciones "El que
teme a la muerte nunca actuará como lo hace un hombre vivo". Este
pensamiento anticipa los desarrollos futuros de Kierkegaard, Heidegger y
los filósofos existencialistas sobre la ansiedad fundamentalmente causada
por la comprensión del ser humano de que su existencia es finita. Según
Séneca una forma de escapar de la presión de la ansiedad es dedicarse a
uno atención al presente en lugar de preocuparse por el futuro, un enfoque
que en el momento presente es uno de los objetivos clave en técnicas como
la meditación consciente.

La manía: La ansiedad en la historia.

Observando las diferencias de funcionamientos, en la filosofía y medicina


antigua se desarrolló una clasificación que denominaron La teoría de los
cuatro humores que, en esencia, afirmaba que el cuerpo humano está
compuesto de cuatro sustancias básicas, llamadas humores (líquidos), cuyo
equilibrio indicaba el estado de salud de la persona. Así, todas las
enfermedades y discapacidades resultarían de un exceso o un déficit de
alguno de estos cuatro humores, siendo la manía una de estas
enfermedades.
Esta clasificación, tan primitiva con respecto a lo que ahora conocemos, fue
la más común para explicar el funcionamiento del cuerpo humano entre los
médicos europeos del momento hasta la llegada de la medicina moderna a
mediados del siglo XIX. Así, el término de manía aún se manejaba en 1801
cuando Pinel la caracterizaba en su obra Tratado de la alienación mental o
la manía como "una perturbación de todas las facultades es la locura
propiamente dicha". En aquellos principios de siglo, la manía o «delirio
general» era una categoría que agrupaba los estados agudos, excitatorios,
eventualmente febriles, incluidos los estados de confusión tóxica o
infecciosa por aquel entonces frecuentes.
Hasta este momento los trastornos que se identificaban se clasificaban de
«enfermedades mentales» como síndromes particulares de un estado
patológico único: la alienación mental descrita por Pinel. Fue el psiquiatra
Jean-Pierre Falret a mediados de siglo XIX el que, inspirado por los
trabajos de su precursor Pinel, marcó un gran cambio en la manera de
concebir las enfermedades mentales, diciendo que en psiquiatría existían,
como en el resto de la medicina, enfermedades autónomas, cuyos síntomas
y evolución eran independientes y se originaban por causas específicas,
aunque aún estuviesen pendientes por descubrir.

Las ideas de Falret fueron transmitidas al psiquiatra alemán Emil


Kraepelin, quien las sistematizó e hizo de ellas la base de su sistema
nosológico que, en lo esencial, domina aún la psiquiatría. Fue así como el
concepto de manía evoluciona, hasta ese momento imperante durante
siglos.

Ansiedad como neurosis:


Las palabras que corresponden al inglés anxiety, como hemos visto son
muy antiguas, pero no aparecieron en el vocabulario psiquiátrico hasta
1880 aproximadamente. Su raíz es el verbo latino ango, estrechar, apretar,
del que derivaban, entre otros, los dos sustantivos: angustia y anxietas.

Es Morel quien, en 1866, inaugura la historia moderna de lo que hoy


conocemos como ansiedad con su artículo "Sobre el delirio emotivo,
neurosis del sistema nervioso ganglionar visceral". A pesar de que no
emplea nunca el término ansiedad, Morel recoge en un mismo cuadro los
estados en los que se puede reconocer tanto el trastorno de ansiedad
generalizada como las crisis de pánico, las obsesiones y las fobias. A su
juicio, todo ello revelaba una perturbación de la "emotividad" y, puesto que
él consideraba que ésta tenía como soporte fisiológico el "sistema nervioso
ganglionar visceral" (nuestro sistema nervioso autónomo), lo atribuía a un
trastorno funcional de éste, a una neurosis específica.

Seis años más tarde, Westphal aísla clínicamente la agorafobia,


manifestación neuropática cuyo síntoma central es un sentimiento de miedo
(en griego: phobos) irracional, que aparece cuando el sujeto se encuentra en
un espacio abierto (en griego: ágora). El éxito de esta nueva entidad
conduce rápidamente a la descripción de otros numerosos estados fóbicos
más o menos específicos.

Por otro lado, en 1880, el libro del neurólogo americano Beard, "Tratado
práctico del agotamiento nervioso" (neurastenia), introduce una nueva
neurosis atribuida por su autor a lo que hoy se llama el "estrés de la vida
moderna". El cansancio físico y mental es su principal síntoma, pero va
acompañada de otros muchos, somáticos y físicos, entre los cuales se puede
reconocer fenómenos fóbicos y obsesivos.

En 1895 Sigmund Freud se interesó por el estudio de la histeria y, más en


general, de las neurosis, emprendiendo la clasificación de la neurastenia.
Afirmó que la neurastenia de Beard debía descomponerse en dos neurosis
distintas, la neurosis de angustia y la neurastenia propiamente dicha. La
primera describía la presencia de angustia bajo dos formas: una leve que
implica una espera ansiosa permanente, a la que se incorporan crisis de
angustia intensas, de duración limitada, que sobrevienen en cualquier
momento, quedando a veces la angustia enmascarada por síntomas físicos
como la sensación de ahogo u opresión torácica. La neurastenia
propiamente dicha, por el contrario, está dominada por la fatiga. El mismo
año, Freud publica en Paris un trabajo consagrado a las fobias y a las
obsesiones.

Las aportaciones de Freud fueron fundamentales, para la descripción y


clasificación de los límites del grupo de las neurosis, en el que se
incluyeron cinco entidades distintas, la histeria, la hipocondría, y las
neurosis de angustia, fóbica y obsesiva.

La neurastenia va desapareciendo como protagonista progresivamente, y


durante este período hasta la primera mitad del [Link], las antiguas neurosis
se transformarán prácticamente en nuestros trastornos de ansiedad actuales.

Desde la segunda mitad del [Link] hasta la actualidad:

Aun así, la primera edición del Manual diagnóstico y estadístico de los


trastornos mentales publicado en 1952 por la Asociación de Psiquiatría
Americana, el DSM-I, conservaba la influencia del psicoanálisis y dedica
un capítulo a los
"trastornos psiconeuróticos". Definiendo como característica principal de
éstos "la ansiedad que puede percibirse directamente o ser controlada
inconsciente y automáticamente empleando diversos mecanismos
psicológicos de defensa". Aparecen descritas seis categorías entre las que
se encontraban la "reacción ansiosa", la "reacción fóbica" y la reacción
obsesiva-compulsiva, convirtiéndose prácticamente en un grupo de
trastornos de ansiedad.

A partir de 1962, el psiquiatra americano Donald Klein observó que, entre


las personas con agorafobia los medicamentos psicotrópicos producían
acciones diferentes: Los sedantes eran eficaces en la ansiedad leve
permanente, pero no actuaban sobre las crisis de angustia, y lo contrario se
cumplía con ciertos antidepresivos. De ahí concluyó que las dos variedades
de ansiedad eran de naturaleza diferente, por lo que a partir de ese
momento se diferenciaría ansiedad (anxiety) «caracterizada por la
presencia continua de una espera ansiosa, denominada hoy "trastorno de
ansiedad generalizada"» de lo que terminó designando Klein como "crisis
de pánico" (síntoma que en su momento Freud llamó crisis de angustia) -
que se definía por la aparición, con cierta frecuencia, de crisis de pánico, el
"trastorno de pánico" hoy aceptado-

En 1968 aparece el DSM-Il, la segunda versión del Manual diagnóstico,


caracterizando las neurosis de ansiedad como una preocupación ansiosa
exagerada que llega hasta el pánico y va acompañada a menudo por
síntomas somáticos. Recogiendo la distinción de conceptos que fueron
elaborando anteriormente Freud y Klein, reflejaba que
la neurosis de ansiedad (al contrario que la neurosis fóbica) puede
producirse en cualquier circunstancia y no está limitada a situaciones u
objetos específicos.

A finales de los años sesenta, se empieza a concebir la ansiedad como un


término que se refiere a un patrón de conducta caracterizado por
sentimientos subjetivos de tensión y activación fisiológica, y que se da
como respuesta a estímulos internos (pensamientos) y externos
(ambientales). Se va perfilando, por tanto, como un constructo
multidimensional compuesto por tres componentes (comportamientos,
pensamientos y síntomas fisiológicos), los cuales interactúan entre sí.

El DSM-III introdujo en 1980 una verdadera revolución conceptual, se


despegó de la concepción psicoanalista para acercarse a la de la psiquiatría
biológica y se acerca a un enfoque social. Al contrario que en el manual de
la
Organización Mundial de la Salud (CIE-10), desaparece el capítulo de
"Neurosis" y se sustituye por "Trastornos de la ansiedad" que incluye la
antigua neurosis de angustia, ya dividida en "Trastorno pánico" y
"Trastorno de ansiedad generalizada", al igual que los "Trastornos fóbicos"
y el "Trastorno obsesivo-compulsivo". La importancia que cobra la
sintomatología en la definición de los "Trastornos de ansiedad" lleva a
incorporarles dos entidades nuevas, el "estado de estrés postraumático" y el
"estado de estrés agudo". Sin embargo, la histeria (que fue antaño el
prototipo de las neurosis) queda excluida de este capítulo y pasa a formar
parte renombrada como Trastorno de conversión, que se incluía en el nuevo
capítulo de los Trastornos somatomorfos donde se unía, entre otros, a la
hipocondría.

Durante la década de los ochenta fue cuando se agudizaron las


investigaciones centradas en la ansiedad, comenzándose a describir las
características de la ansiedad. Así, Lewis (1980) señala que, en primer
lugar, constituye un estado emocional experimentado como miedo o algo
similar cualitativamente y distinto a la ira; en segundo lugar, es una
emoción desagradable (sentimiento de muerte o derrumbamiento); en tercer
lugar, se orienta al futuro, relacionándose con algún tipo de amenaza o
peligro inminente; en cuarto lugar, en ella no aparece una amenaza real y,
si la hay, el estado emocional sugerido resulta desproporcionado a ésta; en
quinto lugar, se señala la presencia de sensaciones corporales que causan
molestias durante los episodios de ansiedad, por ejemplo, la sensación de
ahogo, opresión en el pecho, dificultades respiratorias, etc.; en último lugar,
se informa de la manifestación de trastornos corporales que bien pertenecen
a funciones controladas voluntariamente de huida, defecación, etc., o bien
obedecen a funciones involuntarias o parcialmente voluntarias como
vómitos, temblor y sequedad de boca.

Desde el Manual diagnóstico de 1980 hasta el actual, el DSM-V, no ha


habido grandes cambios en cuanto a los trastornos de ansiedad, dado que la
perspectiva es similar: estructurar los trastornos por categorías basándose
principalmente en los síntomas y, ocasionalmente y de forma secundaria,
por los posibles factores que los generan o causan. Pese a ello, la
investigación continúa para generar una clasificación que no se base
únicamente en criterios objetivos de los síntomas predominantes, y poder
en un futuro establecer una clasificación en la que se tengan en cuenta
desde factores genéticos hasta el papel que juegan los factores ambientales
y sociales; una clasificación biopsicosocial que combine aproximaciones
diferentes.

La ansiedad es la emoción más conocida, porque todo el mundo la ha


sentido en algún momento. Aunque precisamente cuando se hace notar de
modo prominente, es que no está funcionando óptimamente y no es el
mejor modo de conocerla. La ansiedad es en realidad un proceso emocional
ligado a la anticipación de situaciones de peligro, que es su función
adaptativa principal.

Más específicamente podemos considerar a la ansiedad como una actitud


emocional cognitiva, es decir, se trata de un sistema de procesamiento de
información amenazante que permite movilizar anticipadamente acciones
preventivas. Ya que carece de recursos propios, los cuales toma prestados
principalmente de los procesos del miedo y estrés, y que opera como un
programa de orden superior reclutando tales recursos sólo cuando le son
precisos. Para, ello sesga la atención sobre las condiciones que implican
peligro, permite el acceso masivo a la información amenazadora
almacenada en la memoria y sesga la interpretación de situaciones
ambiguas como potencialmente peligrosas.

Así pues, el proceso de la ansiedad selecciona qué condiciones del entorno


son adaptativamente importantes, porque amenazan la integridad física o
psíquica de la persona, y la procesa de forma prioritaria, descartando las
demás con la finalidad de evitar que su procesamiento le reste recursos. El
desarrollo del proceso de ansiedad se encuentra totalmente determinado por
el propio desarrollo personal y esto hace que existan grandes diferencias
individuales en todos los elementos que la configuran.

Su capacidad de proacción, va más allá de una reacción emocional, ya que


no solo responde cuando la amenaza está presente, sino que, al anticiparla,
también puede actuar con antelación y así evitarla con mayor eficacia.

La angustia es por excelencia la experiencia subjetiva de la ansiedad.


Pero se trata de una respuesta emocional muy rica en contenidos y con
amplias diferencias individuales y se encuentra una extensa gama de
efectos experiencias. La preocupación es un elemento trascendente en el
proceso de ansiedad.

Pero se trata de una respuesta emocional muy rica en contenidos y con


amplias diferencias individuales y se encuentra una extensa gama de
efectos experienciales. La preocupación es un elemento trascendente en el
proceso de ansiedad e interviene en el propio procesamiento y como efecto
del propio procesamiento.
La percepción de los cambios concomitantes que se producen en la
activación fisiológica es de gran relevancia en los efectos subjetivos de la
ansiedad.
El afrontamiento de la ansiedad, además de ser uno de los elementos
críticos del proceso emocional, es a su vez, una de las características
distintivas del mismo. Pero no todas las formas de afrontamiento reactivo
de la ansiedad son igualmente efectivas, así el sensibilizador dirige la
atención con el fin de obtener más información sobre las amenazas, lo que
hace que se mantenga un estado constante de hipervigilancia, el represor
ignora los indicios de amenaza, inhibiendo su procesamiento y la
conjunción de ambos afrontamientos da lugar a situaciones altamente
ansiosas.

Por contra, un afrontamiento no defensivo permite acciones adecuadas


tanto frente a la propia respuesta emocional, como ante las condiciones
amenazantes. Pero la ansiedad, al contener elementos estables en el tiempo,
también es un organizador de la propia personalidad, actuando como un
rasgo distintivo de la misma. De hecho, la eficacia adaptativa de la persona
en su conjunto depende de un proceso que coordine los diferentes
elementos y recursos con un objetivo conjunto. Y este papel lo cumple la
ansiedad. La ansiedad interactúa con otros rasgos de personalidad,
ambientales y hereditarios, que hacen que unas personas sean más sensibles
o vulnerables a los efectos de este proceso. El estrés patológico es otro
factor importante de vulnerabilidad.

Y, por último, las consecuencias más negativas que puede tener la ansiedad
son un amplio elenco de trastornos que no se deben tanto a un mal
funcionamiento del propio proceso, sino a un afrontamiento inadecuado del
mismo o a realizar su activación bajo condiciones que no son
verdaderamente Amenazantes.
Características de la ansiedad:

La ansiedad es un proceso que se produce en todas las personas y que, bajo


condiciones normales, mejora el rendimiento y la capacidad de adaptación.
Así pues, tiene la importante función de movilizar recursos frente a
situaciones de posible amenaza o preocupantes, de tal manera que hagamos
todo lo necesario para evitar el riesgo, neutralizarlo, asumirlo o afrontarlo
adecuadamente.

Como vimos, el miedo es un programa emocional que puede movilizar casi


todos los recursos de la persona para ponerle a salvo, ya que el fracaso en
esta tarea eliminaría cualquier futuro. Pero el sistema podría ser aún más
efectivo si fuera capaz, no solo de responder ante indicios de peligro, sino
de proveer anticipadamente (en función de la experiencia anterior) tales
indicios, de tal manera que así podría movilizar recursos para eliminar
antes de su aparición la situación de peligro. Esto implica añadir nuevas
capacidades de análisis a la vía rápida pero imprecisa que configura la
evaluación de la situación, para dotarla de mayor precisión, sin perder por
ello su automatismo e inmediatez. Esto puede lograrse de dos maneras,
bien priorizando el procesamiento de la información relevante o bien
mediante mecanismos de compensación, destinados a contrarrestar los
efectos de interferencia que causa el tener que procesar información neutra
no significativa; por ejemplo, el preocuparse por la situación representa un
proceso cognitivo irrelevante a la tarea pero que consume recursos. Desde
el punto de vista de evitar peligro, estos cambios computacionales son
cruciales e implican el desarrollo de una actitud emocional cognitiva, que
posibilitan el desarrollo de esos mecanismos de priorización y
compensación.

Esta modificación de los programas emocionales tiene una importante


consecuencia ya que los hace pasar de la reacción afectiva, a la proacción y
a los actos intencionales. Estos actos intencionales se producen en función
de las consecuencias que se prevean, aunque al final éstas no se produzcan,
en parte como consecuencia de la propia eficacia de la anticipación. Así, la
anticipación ejerce un importante papel en la solución de problemas, o en
su mantenimiento, y es decisiva en la ansiedad, donde la anticipación juega
un papel crucial.

Desencadenantes de la ansiedad.

Los desencadenantes de la ansiedad no son situaciones que puedan dañar


directamente a la persona, como ocurre en el caso del miedo. Si no que en
su mayoría son reacciones aprendidas y anticipadas de amenaza. El tipo de
estímulos, tanto internos como externos, que son capaces de evocar las
respuestas de ansiedad, están en gran parte determinados por características
de la historia personal, existiendo notables diferencias individuales en
cuanto a los propios desencadenantes y a la propensión a manifestar tales
reacciones ante los diversos tipos de situaciones implicadas.
En general, se suele hacer referencia a que las situaciones son solo
potencialmente ansiógenas, porque no siempre producen reacciones de
ansiedad. Lo cual ha sido explicado de formas muy diferentes, pero que se
debe a que lo que genera la reacción de ansiedad es el significado personal
o, más exactamente, la interpretación anticipadora de la situación que hace
la persona. En ocasiones incluso la persona reconoce y es consciente que la
situación no supone una amenaza objetiva para él, pero sin embargo no
puede controlar voluntariamente su reacción de ansiedad.
Son las expectativas de peligro las que median las respuestas de ansiedad,
así ciertas condiciones actúan como señales anticipadoras de peligro. Las
expectativas de peligro pueden generarse a partir de tres procesos de
aprendizaje distintos: por medio de condicionamiento clásico. por medio de
aprendizaje observacional y mediante la transmisión de información que
contribuya a la aparición de expectativas de peligro; son los "tres caminos
hacía el miedo" de Rahman (1977). Así, como mero ejemplo, en la
"ansiedad ante los exámenes" las expectativas de peligro pueden provenir
por haber sufrido en carne propia.

Sesgos de la ansiedad:

Dado que los recursos cognitivos de los que disponemos son limitados y
constantemente necesitamos tomar numerosas decisiones, muchas de las
cuales son realizadas de forma automática y no consciente (evaluación de
la situación), respecto a qué estímulo debemos procesar, entre un número
casi infinito de estos, y cuáles deben ser descartados o no procesados. Los
sesgos en el procesamiento de la información congruente con las
emociones son los que toman rápidamente la decisión de que es lo que debe
ser procesado, en función del significado emocional de las situaciones. Por
ejemplo, cuando las personas ansiosas leen el periódico, su atención
frecuentemente suele ser reclamada por los artículos con contenido
amenazador. De modo semejante, cualquier insecto pequeño rápidamente
puede atraer la atención de una persona que tiene una fobia a las arañas.
Durante las dos últimas décadas, muchos estudios han demostrado que la
ansiedad está estrechamente asociada con sesgos en el modo de procesar la
información que es congruente con la emoción de ansiedad (MacLeod,
1999).

La ansiedad como emoción que cumple una función adaptativa contribuye


a la activación del sistema de procesamiento de información emocional
ante señales de condiciones amenazantes, a fin de evitarlos o reducir su
impacto sobre la persona. Dicha activación se lleva a cabo a través de la
facilitación que la ansiedad ejerce sobre el funcionamiento de los procesos
de evaluación valorativa y la movilización de recursos del sistema
cognitivo (Calvo y García, 2000).
La movilización de tales fenómenos de priorización y compensación se
realiza mediante el reclutamiento de las siguientes facultades cognitivas:
- Selección atencional de la información de peligro.
- La selección en el acceso a la memoria de la información amenazante.
- La interpretación sesgada de la información ambigua.
- La reducción en la capacidad de la memoria operativa y el uso de recursos
auxiliares.

Sesgos en la atención

El fenómeno básico de sesgo de la atención en la ansiedad consiste en


focalizar la atención preferente hacia estímulos indicadores de peligro o
amenaza potencial, en comparación con la atención que se presta a los
estímulos emocionalmente neutros, particularmente cuando unos y otros se
encuentran presentes de modo concurrente. Las representaciones internas
correspondientes a dos o más opciones del entorno que deben ser
procesadas compiten reclamando la atención por medio de enlaces
inhibitorios. Así, el aumento en la activación de una de las representaciones
inhibe a las otras, hasta que la representación dominante tenga éxito en
capturar toda la atención y logre el acceso a la conciencia. Ver la
representación de este proceso que se recoge. Lo mismo que ocurre en una
demanda de tarea controlada, que la activación de objetivo pretendido
inhibe la atención para los distractores irrelevantes. Se trata de un sistema
de evaluación que se supone trabaja con bajos niveles de conciencia y de
forma automática, y cuya salida activa selectivamente las representaciones
que han sido biológicamente preparadas en el transcurso de la evolución o
que tienen establecidas asociaciones de peligro mediante el aprendizaje
previo (Mathews y MacLeod, 2002).

La activación de todo este fenómeno en el procesamiento de la ansiedad


implicará, en un primer momento una fase de hipervigilancia, que lleva a
un constante rastreo de los estímulos ambientales, con el objeto de detectar
cualquier posible amenaza o indicio de peligro. En este primer momento, el
rango de la atención es muy amplio, procesándose un sin fin de estímulos
neutros como potencialmente amenazantes, al tiempo que el procesamiento
se ve interferido por numerosos estímulos irrelevantes, redundando en una
elevada distracción.
A continuación, cuando la persona ha detectado los estímulos que ha
valorado como más amenazantes y responsables de activar el proceso de
ansiedad, focalizará la atención en estos estímulos y, a partir de ese
momento, el sesgo selectivo atencional centrado en la amenaza impediría
que pueda fijar su atención en cualquier otro aspecto del entorno. Se
producirá a partir de ese momento una drástica reducción del rango de
atención, con una fuerte focalización sobre la posible amenaza y la
imposibilidad de redirigir la atención a cualquier otra parte del campo
estimular (Eysenck, 1992).

• Sesgos en la memoria

El procesamiento de la ansiedad implica también el acceso masivo a la


información amenazadora memorizada. Para verificar si una condición es
peligrosa o no, es preciso compararla con experiencias previas en
situaciones equivalentes.

Estas preocupaciones cumplen tres funciones que son críticas en el


procesamiento de la ansiedad (Tallis, Eysenck y Mathews, 1992):

- En primer lugar, la preocupación tiene una función de alarma, que es


capaz de alertar al sistema emocional sobre la aparición de estímulos
potencialmente amenazantes.

- Seguidamente, la preocupación cubre una función de impronta, ya que es


la responsable de la aparición de pensamientos e imágenes amenazantes en
la conciencia.

- Y, en tercer lugar, la preocupación desarrolla una función de preparación,


anticipando las consecuencias que tendrían determinadas líneas de
afrontamiento sobre los acontecimientos futuros y reduciendo de este modo
la ansiedad, por un proceso de habituación.

La preocupación se dispara cuando se dan una serie de condiciones, en


primer lugar un aumento de la probabilidad subjetiva de que ocurra un
suceso amenazante, al tiempo que se produce una inminencia subjetiva del
suceso (los acontecimientos son tanto más aversivos, cuanto más próximos
se encuentran en el tiempo), una alta aversividad percibida del suceso (en
función de su significación, intensidad y número de objetivos bloqueados),
y por último, una inhabilidad percibida de las estrategias de afrontamiento
disponibles para paliar la situación (que es parte de la evaluación valorativa
prototípica de la ansiedad).
Por su parte, el mantenimiento o duración temporal de la preocupación,
será responsabilidad de la existencia de determinados conglomerados o
estructuras organizadas de información relacionada con las preocupaciones.
Estos conglomerados se encuentran en mayor número y están mejor
estructurados en el caso de la ansiedad patológica, que, en el caso de la
ansiedad normal, y son los responsables de la existencia de diferencias
individuales en el mantenimiento temporal de las preocupaciones.

En cualquier caso, la preocupación finalizará en el momento en que se


cumpla su objetivo de preparación ante los acontecimientos futuros, es
decir, cuando se alcanza un adecuado manejo de la situación amenazante.
Aunque también puede terminar como consecuencia de un aumento de las
demandas ambientales; ya que los recursos de la memoria de trabajo son
limitados y un esfuerzo extra en el procesamiento del ambiente estimular,
sólo puede tener cabida con consecuencia de una reducción de las
preocupaciones (Eysenck, 1983).

• Mecanismo de movilización de recursos auxiliares:

Por último, el mecanismo de movilización de recursos para afrontar las


demandas implica, de nuevo la intervención de procesos cognitivos
básicos. La presencia de representaciones de contenido aversivo y
amenazante que son activadas por los sesgos cognitivos exigirá, dada su
prioridad, un análisis cognitivo extenso en la memoria operativa. Esto
permite a la persona determinar la naturaleza aversiva de las demandas.
Pero tales representaciones ocuparían parte de los recursos limitados de la
memoria operativa.

Consecuencias de la ansiedad:

Al ser la ansiedad un proceso importante para la supervivencia y la


adaptación personal tiene también importantes consecuencias. En este
epígrafe vamos a referirnos a tres de ellas. En primer lugar, a su
participación en la organización general del comportamiento, como un
factor o rasgo de personalidad, más allá de ser una respuesta puntual ante
exigencias del medio. En segundo lugar, veremos los factores que pueden
afectar al correcto funcionamiento de este proceso. Y, por último, haremos
una breve mención de las consecuencias que se producen por su mal
funcionamiento.

Ansiedad estado y ansiedad rasgo


Hay una diferenciación ya clásica en el estudio de la ansiedad, que
distingue entre estado y rasgo de ansiedad. Correspondiéndose el estado
con lo que hemos visto hasta ahora como proceso o reacción de ansiedad, y
el rasgo con una tendencia mantenida en el tiempo y, por lo tanto, como
una característica de personalidad. Aunque ésta es una diferenciación que
corresponde a enfoques descriptivos y no procesuales de la ansiedad, en
algunos campos aún sigue plenamente vigente y en expansión (Hendler y
Kocovski, 2001).

Las teorías de los rasgos concibieron la ansiedad como una disposición


interna, o tendencia a reaccionar de forma ansiosa con una cierta
independencia de la situación en que se encuentre la persona. El primer
intento de formular una teoría de estado-rasgo sobre la ansiedad fue el
realizado por Cattell y Scheier (1961).

Aunque sin duda, el modelo sobre ansiedad estado-rasgo que ha tenido más
amplia difusión y ha acumulado el mayor aval investigador es el de
Spielberg (1985), que partiendo de una posición bastante cercana a las
conceptualizaciones clásicas del rasgo se ha ido acercando progresivamente
hacia posiciones más interactivas. Para Spielberg el estado de ansiedad es
como una emoción transitoria caracterizada por la activación fisiológica
(principalmente del sistema nervioso autónomo) y sentimientos de
aprensión, temor y tensión; mientras que la ansiedad de rasgo es una
predisposición de la persona para responder. Así pues, el rasgo de ansiedad
se entiende como una característica de personalidad o tendencia a
reaccionar de forma ansiosa, con independencia de la situación. Por lo
tanto, podríamos decir, que el rasgo de ansiedad es análogo a la energía
potencial, mientras que el estado lo es a la energía cinética.

Las aportaciones más recientes dentro de esta conceptualización plantean


que tanto la ansiedad rasgo como la de estado son multidimensionales, es
decir compuestas de diferentes elementos (Hendler, 1997).

Al mismo tiempo, estas dimensiones actúan dentro de un marco interactivo,


en el que no son solo las características de la persona, ni las de la situación
por si solas las responsables de producir la respuesta de ansiedad, sino que
es la conjunción de ambas lo que da la peculiaridad de la misma. Es decir,
para que se produzca un aumento en el estado de ansiedad de una persona,
la situación amenazadora debe ser congruente con la faceta del rasgo de
ansiedad correspondiente, condición imprescindible de esa interacción
persona por situación. Por ejemplo, si una persona tiene un alto nivel de
rasgo de ansiedad de "daño físico" y se encuentra en una situación de
"evaluación social", no cabe esperar que se produzca un incremento en sus
niveles de ansiedad, por contra, si se encontrase en una situación de
"daño físico" sí que se produciría tal respuesta de ansiedad.

Por lo tanto, son los factores cognitivos y motivacionales que predisponen


a la persona a hacer interpretaciones amenazantes a cerca de la situación
(componentes del rasgo), unidos al significado psicológico que tienen
ciertas características ambientales que se están produciendo en este
momento (componentes de la situación), los que determinan la reacción
ansiosa (estado de ansiedad).

En conclusión, la ansiedad estado será la responsable de las reacciones y de


las respuestas para hacerlas frente. Mientras que la ansiedad rasgo, puede
ser considerada como una ansiedad futura que se basaren la ansiedad del
pasado, ya que es la que determina la predisposición cognitiva a interpretar
ciertas situaciones como amenazantes, independientemente del peligro real.
Por lo tanto, lo que están haciendo las formulaciones de ansiedad estado-
rasgo es definir los componentes cognitivos, es decir los contenidos que
configuran la actitud cognitiva emocional (que ciertamente son estables en
el tiempo porque provienen de la acumulación de experiencias a lo largo de
toda la vida y porque existe a su vez una tendencia a que se mantengan
inalterados), como rasgos de personalidad. Así pues, todas estas
aportaciones, aunque sean más descriptivas que procesuales, no son
discrepantes entre sí y ponen de manifiesto la trascendencia que el proceso
de ansiedad tiene en la vida de las personas.

Como hemos visto, el sistema cognitivo de las personas debe ser capaz de
detectar la importancia de las demandas externas y el valor afectivo que
tienen para ellas, esto le servirá para regular la obtención, organización y el
empleo de conocimientos significativos a lo largo de toda la vida. De tal
manera que la propia estructura de la persona se irá creado como
consecuencia de estos procesos, y dará lugar a contenidos estables en el
tiempo y con relativa independencia de las condiciones donde se encuentre
la persona. Es decir, características típicamente asignadas a la personalidad
y precisamente el encargado de organizar, canalizar y coordinar todo esto
es la ansiedad.

Marco geográfico

La universidad O&M su sede central se encuentra ubicada en la Avenida


Independencia #200, Santo Domingo, República Dominicana. La
Universidad Dominicana O&M es un centro de altos estudios fundado el 12
de enero de 1966 por un selecto grupo de profesores encabezados por el
doctor José Rafael Abinader. La Universidad es totalmente privada, se
financia con recursos propios y cuenta con el auspicio de la Fundación
Universitaria O&M.

La O&M, como le llaman cariñosamente sus estudiantes, profesores y


egresados, surge en una etapa de incertidumbre y dificultades en la
República Dominicana. Se inició impartiendo cursos de corta duración y
carreras a nivel técnico en las áreas de contabilidad, administración,
economía, mercadotecnia, ventas y computación. Su matrícula era mínima,
unos 18 estudiantes se matricularon en su primera carrera técnica, pero la
excelencia académica mostrada desde sus principios provocó un rápido
crecimiento.

Al cumplir su 50 Aniversario el 12 de enero del 2016, la O&M con unos


cuarenta y seis mil estudiantes, es parte fundamental de la educación
universitaria de nuestro país, siendo el alma mater de más de cincuenta mil
egresados en las diferentes ramas del saber. La acogida favorable fue ha
tenido la O&M es el reflejo, entre varios factores, de su calidad en la
enseñanza, de la pertinencia de sus programas académicos y de la seriedad
y responsabilidad que ha mostrado en el transcurso de su existencia.

Esta universidad es esta por después de Bepensa Dominicana la cual solo


las divide la calle Héroes de Luperón.

Bepensa es un grupo empresarial mexicano, conformado por más de 40


compañías agrupadas en 5 divisiones de negocios. Juntas, brindan empleo a
más de 13,000 personas en 3 países. Nuestras 59 marcas, muchas de ellas
líderes globales en sus categorías, buscan satisfacer las necesidades de más
de 350 mil clientes registrados y millones de consumidores en México,
Estados Unidos y República Dominicana.

Queda ubicada antes del Ministerio De Energía y Minas, este también


dividiéndolo por una calle. Estando ubicado este en la Avenida
Independencia #1428, esquina Avenida Enrique Jiménez Moya, Centro de
los Héroes, Santo Domingo, República Dominicana.

El Ministerio de Energía y Minas de la República Dominicana es el


organismo de Estado encargado del desarrollo responsable del sector
energético y de la minería nacional. Se preocupa por mantener una
infraestructura energética confiable y preservar una adecuada explotación
de los minerales del territorio nacional.

Su creación en 2013 desliga del Ministerio de Industria y Comercio todas


las atribuciones relativas a energía y minería. Su sede se encuentra en el
Centro de los Héroes de Santo Domingo. Su ministro es Antonio Almonte,
desde el 16 de agosto de 2020.
Por sus alrededores que el KFC Independencia, el Club Deportivo La
Farándula y el Ministerio de Trabajo.
El KFC se encuentra ubicado en la Avenida Independencia #1803, Santo
Domingo, República Dominicana.
KFC comenzó en el año 1930, con un cocinero, el coronel Harland
Sanders, quien a sus 40 años creó la receta secreta para "chuparse los
dedos" y la perfeccionó hasta lograr la famosa mezcla de 11 hierbas, las
cuales aún se usan en las cocinas de KFC.

A la fecha, KFC cuenta con más de 25,000 restaurantes ubicados en más de


145 países y territorios por todo el mundo.

También se encuentra El Ministerio del Trabajo detrás de la universidad


O&M. La cual se ubica en la avenida Enríquez Jiménez Moya, Centro de
los Héroes, Santo Domingo, República Dominicana.

El Ministerio de Trabajo de la República Dominicana es un organismo de


Estado que supervisa las relaciones de trabajo asalariado dependiente del
sector privado y organismo oficiales autónomos.

Se originó en 1930 bajo el nombre de Secretaría de Estado de Trabajo y


Comunicaciones. Tiene su sede en Santo Domingo, en la Av. Enríquez
Jiménez Moya, en el Centro de los Héroes. Desde el 16 de agosto de 2020,
su ministro es Luis Miguel de Camps García-Mella.

Capitulo III Aspectos metodológicos

Tipo de estudio
El tipo de estudio de esta investigación será mixto, utilizando encuestas
cuantitativas y entrevistas cualitativas. mixto se elige para obtener una
comprensión más completa y profunda del fenómeno en cuestión. En este
caso, la ansiedad en estudiantes de psicología industrial se presenta como
un fenómeno multifacético que puede beneficiarse de la combinación de
datos cuantitativos y cualitativos.

Sobre la prevalencia de la ansiedad y sus niveles generales en la población


estudiantil. Por otro lado, las entrevistas cualitativas ofrecerán una visión
más detallada y contextualizada al explorar las experiencias personales,
factores subyacentes y percepciones individuales relacionadas con la
ansiedad.
Al integrar ambos enfoques, se logra una investigación más holística que
no solo cuantifica la ansiedad, sino que también proporciona una
comprensión enriquecida de las causas y experiencias subyacentes,
permitiendo una interpretación más profunda de los resultados.

Población de estudio
Estudiantes de psicología industrial de la sección 739I en la Universidad
Dominicana OYM durante el periodo mencionado. Este enfoque específico
asegura que la investigación se centre en un grupo homogéneo de
individuos, permitiendo un análisis más preciso de las causas de la
ansiedad en ese contexto particular.

Método y procedimiento
El método propuesto para este estudio sería un enfoque mixto,
combinando tanto métodos cuantitativos como cualitativos. La utilización
de encuestas cuantitativas proporcionará datos numéricos sobre la
prevalencia y niveles generales de ansiedad en los estudiantes. Por otro
lado, las entrevistas cualitativas permitirán explorar de manera más
profunda las experiencias individuales, percepciones y causas subyacentes
de la ansiedad. Este enfoque integral proporcionará una comprensión más
completa del fenómeno en estudio.

*Revisión bibliográfica:* Consulta bases de datos académicas y libros


especializados para fundamentar la investigación.
*Diseño de investigación:* Implementa un enfoque mixto, con encuestas
para datos cuantitativos y entrevistas para datos cualitativos.
Procedimientos:
*Selección de participantes:* Identificación y selección de estudiantes de
la sección 7391.
*Obtención de consentimiento:* Asegura el consentimiento informado de
los participantes.
*Aplicación de encuestas:* Administra encuestas utilizando escalas
validadas para medir la ansiedad.
*Entrevistas individuales:* Realiza entrevistas semiestructuradas para
comprender a fondo las causas de la ansiedad.
*Análisis de datos:* Emplea herramientas estadísticas para analizar datos
cuantitativos y análisis de contenido para datos cualitativos.
*Elaboración de conclusiones:* Sintetiza hallazgos y concluye basándote
en los resultados combinados

Fuentes y técnicas
La encuesta se diseñó meticulosamente para explorar las causas de la
ansiedad en estudiantes universitarios de psicología industrial,
específicamente en la sección 7391 de la Universidad Dominicana O y M.
El proceso de selección de participantes se basó en criterios específicos
relacionados con el curso de test de personalidad durante el periodo de
septiembre.

El cuestionario abarca preguntas detalladas que examinan tanto factores


académicos como personales, proporcionando una visión integral de los
desencadenantes de la ansiedad. Además, se incorporaron escalas validadas
de evaluación psicométrica para garantizar la precisión y la confiabilidad
de los resultados.

Las fuentes que respaldan esta metodología incluyen estudios previos sobre
ansiedad en estudiantes universitarios, así como teorías relevantes de la
psicología industrial. Este enfoque integral busca arrojar luz sobre las
complejas interacciones que contribuyen a la ansiedad en este grupo
específico, contribuyendo así al conocimiento en el campo.
Capitulo IV. Análisis de los datos

Análisis de los datos

1. ¿Sientes que la ansiedad afecta en la realización de las tareas?

2. ¿Cómo reacciona ante situaciones estresantes?


3. ¿Cómo describirías tu nivel de estrés en esta materia?

4. ¿Cómo te sientes acerca de la ansiedad provocada por las tareas


de la materia?

5. ¿Qué estrategias utilizas `para lidiar con el nerviosismo durante


los exámenes?
6. ¿Qué tal te caen las materias de la universidad?

7. ¿Considera que la ansiedad en los estudiantes universitarios es


algo normal?
8. ¿Sueles tener muchos compromisos que te impiden dedicarte a
estudiar?

9. ¿Te sientes a gusto con tus compañeros de clase?

10.¿ Con que porcentaje te gustaría pasar esta materia?


Conclusión
La ansiedad entre estudiantes universitarios de psicología industrial en la
asignatura de test de la personalidad en la Universidad Oym puede ser
atribuida a una combinación de factores. En primer lugar, la presión
académica ejerce una influencia significativa, ya que los estudiantes sienten
la necesidad de alcanzar altos estándares en una disciplina que exige
precisión y comprensión profunda. Esta presión se intensifica con el temor
al rendimiento, donde la evaluación de habilidades y conocimientos puede
generar inseguridades y preocupaciones sobre el propio desempeño.
Además, la carga de trabajo puede contribuir a la ansiedad, ya que los
estudiantes de psicología industrial enfrentan una cantidad considerable de
material para estudiar y asimilar. La complejidad de la asignatura de test de
la personalidad añade otro nivel de desafío, ya que los conceptos y teorías
pueden resultar abrumadores. La competencia entre compañeros también
juega un papel, ya que la comparación constante puede generar un
ambiente competitivo que aumenta la ansiedad.

La falta de recursos de afrontamiento adecuados es otro factor crucial. Los


estudiantes a menudo carecen de herramientas efectivas para gestionar el
estrés y enfrentar los desafíos académicos. Es esencial implementar
programas de apoyo psicológico y recursos adicionales para fortalecer las
habilidades de afrontamiento y promover la salud mental.

En última instancia, abordar estos aspectos mediante la implementación de


estrategias de manejo del estrés, fomentar un ambiente de aprendizaje
colaborativo y proporcionar recursos de apoyo puede contribuir a reducir la
ansiedad en los estudiantes de psicología industrial. Al reconocer y abordar
estos desafíos, la universidad puede cultivar un entorno académico más
saludable y propicio para el bienestar estudiantil.
En conclusión, la ansiedad en estudiantes de psicología industrial,
específicamente en la asignatura de test de la personalidad, suele derivar de
diversos factores, como la presión académica, el miedo al rendimiento y la
competencia entre compañeros. Abordar estas preocupaciones y
proporcionar recursos de apoyo puede ayudar a mitigar la ansiedad y
promover un entorno educativo más saludable.
Recomendación:
Con base en los hallazgos de esta investigación, se recomienda
implementar programas de apoyo psicológico que ayuden a los estudiantes
a desarrollar habilidades de afrontamiento efectivas. Además, se sugiere la
creación de un ambiente colaborativo en el aula que fomente la
comunicación entre estudiantes y profesores, proporcionando un espacio
donde los desafíos académicos puedan discutirse abierta y
constructivamente. La universidad también podría considerar la revisión de
las cargas de trabajo y la estructura de evaluación para aliviar la presión
innecesaria. Estas recomendaciones buscan no solo abordar la ansiedad
existente, sino también prevenir su recurrencia y fomentar un entorno
educativo saludable y enriquecedor.

Bibliografía:
Fernández-Abascal Enrique G., García Rodríguez María Pilar, Jiménez
Sánchez María Dolores, Domínguez Sánchez Francisco Javier. Psicología
de la emoción, Enero 2010 año de edición, año de publicación Julio 2010.
Editorial Universitaria Ramón Areces.
[Link]
A history of anxiety: from Hippocrates to DSM. Marc-Antoine Crocq.
Dialogues Clin Neurosci. 2015 Sep; 17(3): 319-325.
Los conceptos de trastorno del estado de ánimo y de ansiedad: evolución
histórica. P. Pichot. Revista Átopos Ansiedad, angustia y estrés: tres
conceptos a diferenciar. Juan Carlos Sierra, Virgilio Ortega e Ihab
Zubeidat. Revista Subjetividades, fortaleza / V. III / N. 1 / P. 10 - 59 /
MAR. 2003
Historia y redescripción de la angustia clínica. César Ojeda. Rev Chil
Neuro-Psiquiat 2003; 41(2): 95-102
Nacimiento y evolución de los conceptos de neurosis y psicósis. Antonio
Torres Ruiz. Revista Neurología, Neurocirugia y
Psiquiatria, 2003; 36(1): Ene.-Mar: 28-30

También podría gustarte