0% encontró este documento útil (0 votos)
114 vistas863 páginas

Ánima

Este documento presenta la introducción de una historia de fantasía que se desarrolla en un mundo llamado Mikrokosmos. Narra cómo un campamento llamado Grex se instala en un nuevo territorio y comienza a organizarse. Un joven llamado Jungkook está triste porque su hermano Jimin, quien se convirtió en un guía de la madre espiritual del mundo, no pudo asistir a su decimoquinto cumpleaños como había prometido. Jungkook siente que Jimin ya no le importa su familia desde que decidió convertirse en gu

Cargado por

Lannie
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
114 vistas863 páginas

Ánima

Este documento presenta la introducción de una historia de fantasía que se desarrolla en un mundo llamado Mikrokosmos. Narra cómo un campamento llamado Grex se instala en un nuevo territorio y comienza a organizarse. Un joven llamado Jungkook está triste porque su hermano Jimin, quien se convirtió en un guía de la madre espiritual del mundo, no pudo asistir a su decimoquinto cumpleaños como había prometido. Jungkook siente que Jimin ya no le importa su familia desde que decidió convertirse en gu

Cargado por

Lannie
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

L.

L.S
L.S

Ánima | KookV /
YoonMin

Dónde hay luz, hay oscuridad. 'Madre' sabía eso, y para


impedir que la oscuridad domine su mundo, creó a criaturas
fruto de su propia luz; los ánima. Criaturas conectadas con
ambos mundos; corazones humanos, almas espirituales,
mitad humanos, mitad animales. Ellos son los encargados
de acabar con las criaturas que amenazan con acabar con
toda luz dentro de cada ser viviente de ese mundo. Así ha
sido durante miles de años, en cada generación hubo algo
que los motivaba a cumplir con sus tareas, esta vez, podría
ser cualquier cosa...O cualquier persona, incluso unos
simples humanos.

│ │ · ✦ ───────────────── │ ✦ ✦ · · 🎖

Ganadora de los Taekook Awards 2022. 🥇

Ganadora del primer puesto de los World Wile Handsome 2021 en


la categoría 'fantasía'. 🥈

Ganadora del segundo puesto de los Dyonisus Awards 2021 en la


categoría 'fantasía'.

Portada realizada por @ArezuPin de @Dynasty_Editorial

• Finalizado •

• Capítulos de entre 5000 y 6000 palabras •

L.S
L.S

✧۪۪ ུུÁᥒιmᥲ۪ੈ✩‧₊


.

❝ Cada diez mil años, en el mundo nombrado


"Mikrokosmos", se logra reunir la oscuridad
suficiente que nace de los sentimientos
negativos de las personas que lo habitan,
creando desde lo profundo de la tierra a criaturas
hechas de pura maldad que tienen como único
objetivo corromper a toda criatura viva que tenga
luz en su interior, para volverse más fuertes y
abarcar cada espacio de ese mundo.
Por suerte, donde hay oscuridad, también hay
luz.
"Madre"; el ser espiritual más poderoso,
creadora de la vida y la luz, siendo totalmente
consciente de la existencia de esta oscuridad,
creó algo capaz de impedir que la maldad
venciera, creando cinco criaturas hechas de su
propia luz; los ánima.
Criaturas cambiaformas; corazones humanos,
alma de animales.
Espíritus físicos que están conectados con la
tierra y el cielo al mismo tiempo, capaces de
acabar con las criaturas oscuras y crear luz en el
alma de cada ser viviente.

L.S
L.S

En este mundo existen seis reinos, y en cinco de


éstos, nacerá una de éstas criaturas, veinte años
antes de que llegue el día en el que la maldad
logre ganar fuerzas para intentar destruirlos una
vez más. Deben de unirse en el reino general,
para reforzar la luz en el corazón de las
personas, y así procurar que la luz en todos
permanezca. ❞
—Y eso, mis pequeños, es lo que sucederá en
diez años —dijo una mujer cerrando el libro en sus
manos—. Tienen la suerte que muchos no
tendrán: haber nacido con la posibilidad de
presenciar estos sucesos que hacen que
podamos vivir como lo estamos haciendo ahora.
Los quince niños que rodeaban la gran fogata,
observaron a la mujer con ojos brillantes, como si
estuvieran imaginándose el momento en el que
puedan presenciar tales escenarios. Todos, excepto
un niño que no parecía encantado como los demás
con esa historía que ya todos sabían.
—No entiendo porque se emocionan, la maldad
en el mundo seguirá estando de todas formas, en
pocas o grandes cantidades, pero seguirá —dijo
levantándose del tronco donde estaba sentado,
comenzando a caminar lejos—. Idolatran a
criaturas que solo se preocupan por nosotros
cuando todo se sale de control, estúpidos...
La mujer lo regañó por el vocabulario que usó,
mientras que los demás niños lo miraban con
asombro; otros con una mirada molesta debido a su

L.S
L.S

actitud, y otros ya más acostumbrados a su


comportamiento.
—Espera, ¿Dónde vas? —preguntó otro niño,
siguiéndo sus pasos—. La señorita Rosé no
terminó de contarnos la historia.
—No me importa, no me interesa seguir
escuchando esas estupideces —dijo sin detenerse
en ningún momento.
—Pero...
—Vuelve tú si quieres, yo estaré haciendo algo
mucho más útil; conseguiré más comida para
mañana, por qué nadie va a preocuparse por si
comemos o no.
El pequeño se detuvo, observando como su amigo
se alejaba caminando hasta el pequeño lago donde
de día todos nadaban. Amaba a ese niño que
consideraba como un hermano, pero muchas veces
no lograba comprenderlo.
Decidió que volvería a la fogata, ya que a él si le
interesaba saber sobre esas criaturas que todos -
incluyéndolo a él- adoraban, pero antes de eso se
acercó un poco a el bosque a su lado para orinar en
uno de los troncos de los árboles.
Se acercó a el lago para lavar sus manos, sintiendo
como se congelaban debido a el viento frío de la
noche. Escuchó un ruido provenir de uno de los
arbustos cerca, y se asustó alejándose un poco aún
con las manos mojadas.

L.S
L.S

Cuando observó mejor en esa dirección, pudo ver


unos ojos amarillos brillar en la oscuridad de la
noche, brillaban incluso más que la luna sobre él, y
lejos de sentir miedo, la curiosidad lo invadió por
completo, aunque eso no fue suficiente para
animarlo a acercarse.
Volvió a pegar un salto, asustandose nuevamente
cuando notó que algo era lanzado de entre las
plantas, cuando se acercó para comprobar de qué
se trataba, no supo que hacer con esa piel de algún
animal; parecía que habían separado el pelaje de la
piel de forma descuidada, aún tenía pedazos de
carne y goteaba sangre, pero toda la piel que se
veía muy abrigada parecía estar intacta.
Sin aguantar más el frío el sus manos, y luchando
con el asco que le producía el olor que emanaba, se
secó con el pelaje. Hechó una mirada hacia el lugar
donde había visto esos bellos ojos, pero éstos ya no
estaban allí, no había nada.
—Podríamos hacer un gorro con esto... —dijo
decidiendo que le llevaría la piel a uno de los
adultos.
Desde uno de los árboles, una criatura lo veía
alejarse, y luego copió su acción, alejándose de la
misma forma en la que había llegado; en completo
silencio, mezclándose con la oscuridad del bosque y
la noche.


.

L.S
L.S

Tuve que hacerme un canal en YouTube para


poder subir el trailer :)

Es la primera vez que edito, no me quedó


perfecto pero la intensión está :"D
Me inspiré en las frases (que estarán en la
historia) de la letra de la canción
'Rewrite the stars, de James Arthur y Anne
-Marie

L.S
L.S

‧₊˚Iᥒtrodᥙᥴᥴιóᥒ༉‧₊

❛Eᥒ ᥱstᥱ dᥱᥴᥱᥒιo, ᥣᥣᥱgᥲrᥲ́ ᥱᥣ grᥲᥒ dίᥲ.❜

✦ .
·˚ · ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.

El campamento Grex* encontró un buen lugar en


donde estar esa temporada; un buen terreno
despejado de árboles en esa selva llena de éstos
mismos y arbustos, donde daba el sol y cerca había
un río pequeño. Era el hábitat del reino
de Singularity.
Comenzaron a organizarse; armar las carpas, otros
se encargaban de preparar la fogata, otros a buscar
leña, otros a pescar, otros a recolectar frutos, otros a
acomodar el equipaje, cada uno con su tarea. Pero

L.S
L.S

el encargado de ir a cazar estaba sentado en el


suelo, jugando con una rama que había encontrado
en el camino, al parecer sin ganas de hacer su labor.
Eunji —la mujer de mediana edad que era una de
las personas a cargo del campamento— notó su
malestar, sabía la razón por la cuál estaba allí y se
acercó para hablar con él.
—¿Sigues triste porque Jimin no pudo ir? —
preguntó sentándose a su lado.
Quiso acariciar su cabello, pero el chico apartó su
mano de forma tosca y negó varias veces.
—No me importa, no quería verlo de todas
formas —aseguró, pero sonaba muy molesto como
para que eso fuera cierto.
—Estoy segura de que él de verdad quería
reunirse —dijo con voz calmada, ya acostumbrada
a la actitud del pelinegro—. Pero tienes que
entender que el proceso para ser un distinguido
de madre es muy tedioso y lleva mucho tiempo,
él se está esforzando para conseguirlo, no tiene
tiempo para casi nada.
—Si de verdad hubiera querido verme habría ido,
pero es obvio que ya no le importo, no le
importamos más, todo lo que le importa es hacer
ese estúpido proceso —tomó la rama con ambas
manos y la partió por la mitad, lanzando ambas
partes a un lado—. Le importan más esas
criaturas que su familia, no quiero saber más
nada de él.

L.S
L.S

—No digas esas cosas —dijo en un tono de


regaño—. El nos ama, somos su familia y como
tal, tenemos que respetar su decisión y apoyarlo.
—Es un mentiroso, dijo que iba a ir, yo lo esperé
durante horas y jamás llegó, ¿Para de demonios
dice que irá si no va a hacerlo? —preguntó
molesto.
Cumplía quince, la edad más especial para todos, y
Jimin le había enviado una carta diciendo que el día
de su cumpleaños iba a reunirse con él en la plaza
principal del reino de Lights, pero jamás llegó.
—Este año no pudo ir, pero estoy seguro de que
el próximo lo hará, no-
—¡No cumpliré quince de nuevo! —gritó,
apretando sus puños ante la impotencia que estaba
sintiendo—. El me prometió que estaría, pero eso
fue cuando le importaba, ya ni debe de
recordarlo.
Para todos los habitantes de Mikrokosmos, a los
quince años uno se convertía por completo en
hombre o mujer adultos, podía elegir si ser;
cazadores, agricultores, artesanos, pescadores,
inventores o hijos guía de madre.
Los hijos guía de madre son personas que estudian
la historia de madre, de los ánima, y se encargan de
llevar el conocimiento de la historia de su mundo, la
magia que este posee e incluso hablan sobre
los Umbra*, las criaturas oscuras que invadían su
mundo cada diez mil años.

L.S
L.S

Jimin había cumplido los quince hace dos años, y


decidió ir al reino de Lights* para formarse como un
hijo guía de madre. Lo que significaba que debía de
mudarse a ese lugar, y obviamente, se apartó del
campamento por completo.
Siempre quiso ser un guía de madre porque le
fascinaba todo es mundo y las historias de los
ánima, y cuando los guías especialistas vinieron a
buscarlo diciendo que madre lo había elegido como
un encargado para que ayudara en la búsqueda y
reunión de los cinco ánimas, Jimin no pudo evitar
llorar de la emoción.
Jungkook eligió ser un cazador, ya que obviamente
no era bueno para las demás cosas, y no le gustaba
para nada la idea de ser un hijo guía. Odió toda su
vida a esas personas, más que nada porque veía
estúpido adorar a unas criaturas que solo aparecían
cada miles de años, pero no ayudaban jamás a las
personas cuando de verdad necesitaban ayuda.
El creía en madre, pero la había ganado un poco de
rencor por haber ayudado a que Jimin se fuera por
mucho más tiempo.
—No es fácil ser un hijo guía de madre, él
también fue elegido por la mismísima madre para
ser uno de los encargados de-
—Si, si, ya me sé ese cuento, lo dices siempre —
cortó sus palabras, sin ganas de volver a escuchar
aquello que se sabía de memoria—. Y no me
importa, Jimin no vino el año pasado, no lo hizo

L.S
L.S

este y no lo hará jamás, y no me importa, ¡Para


mi él dejó de ser mi hermano, para siempre!
—¡Jungkook, no digas eso! —regañó la mujer.
Se puso de pié, caminó directo a donde estaban las
armas para tomar un arco y flechas, ignorando los
llamados de Eunji. No quería seguir hablando del
tema, no quería ser pensando en el que él creía, ya
no era parte de su familia.
Se adentró más en la selva en busca de algún
animal, debía de hacer su tarea y seguir
perfeccionándose como todo un cazador. Iba a ser
uno de los mejores, esa era su meta, demostrarle a
todos que podía ser un jefe al mano del
campamento en un futuro.
—Ojalá jamás vuelva...Mentiroso, mal hermano,
imbécil... —iba soltando insultos mientras
caminaba.
Varios metros más adelante, escuchó sonidos desde
unos arbustos que estaban delante, y recordando los
consejos de sus hermanos mayores que eran
cazadores ya con experiencia, se agachó un poco y
retrocedió en silencio.
Tomó una flecha, y se colocó en la postura
aprendida justo hace unas horas, apuntando hasta el
arbusto que continuaba moviéndose. Respiró hondo,
esperó a que el animal saliera, y cuando tuvo la vista
completa de ese pequeño jabalí, dudó bastante.
—Es muy pequeño aún... —susurró.

L.S
L.S

El pequeño animal se acercó a él poco a poco


mientras buscaba alimento, hasta que quedó justo
frente a él. Jungkook lo apuntó, pero sus manos
temblaban, comenzó a sudar y sentía que poco a
poco su postura iba volviéndose su postura normal.
—Mierda...
El pequeño animal lo miraba con sus ojos brillosos,
curioso, y cada vez acercándose más.
Lo tenía justo en la mira, era imposible que fallara
estando tan cerca...Pero no pudo hacerlo.
Bajó el arco y suspiró regañandose a si mismo por
ser tan cobarde. Dejó el arma a un lado, y se sentó
en el suelo, sacando de su bolsillo algunas bayas
que una de sus hermanas le había dado hace unas
horas, extendiendoselas al animal.
—¿Qué haces alejado de tu madre, pequeño? —
preguntó mientras el animal se acercaba a comer de
su mano—. Estás muy pequeño para andar solo...
Suspiró cansado, y pensó en que jamás iba a poder
lanzar la flecha si seguía encontrándose con
animales tan pequeños, y aunque fueran más
grandes, siempre terminaba acobardandose.
—Supongo que la agricultura tendrá que ser lo
mío, ya que mis manos para las manualidades no
sirven, ¿Tu que opinas, pequeño? —le preguntó al
animal que olfateaba sus pantalones en busca de
más alimento.

L.S
L.S

Cerca, pero sin que su presencia fuera notoria, una


criatura de ojos celestes lo observaba fijo, moviendo
su cola de un lado a otro, mirándolo con interés y un
poco de encanto por su actitud con el pequeño
animal.
Continuó haciéndolo, hasta que el pelinegro regresó
por donde vino, sin nada en sus manos.

│ │ · ✦ ─── Horas más tarde...

│✦

✦ ·
·

Jungkook no podía dormir, por lo que decidió salir a


caminar un poco, aunque sabía que era peligroso.
Salió en silencio de la carpa que compartía con
alguno de sus hermanos, y se encaminó hacia
donde el supuso que se encontraba el pequeño río.
Por suerte para él, la luna estaba llena, y alumbraba
muy bien el camino y todo a su al rededor, por lo que
no tuvo que quitar una de las antorchas que
alumbraban su campamento.
En un día habían instalado el campamento, cosa
fácil al ser tantos y organizarse tan bien. Al regresar
sin una presa, la burla de sus hermanos no se hizo
de esperar cuando le dijo a Eunji que quería cambiar
de profesión, pero no le importó mucho.

L.S
L.S

Pudo escuchar la voz de Jimin diciéndole que no era


malo ni era menos hombre por no ser un cazador,
sabía perfectamente que eso era lo que le hubiera
dicho si estuviera ahí.
Pero no lo estaba, así que esas palabras no tenían
importancia: se sentía como un estúpido al no tener
las agallas que sus otros hermanos si, esas por las
que eran respetados entre todos los Grex.
Perdido en su pensamientos, no se dió cuenta que
tanto se había alejado de su campamento, hasta que
se detuvo cuando escuchó el sonido de agua cerca;
sonaba como una cascada, pero nadie le había
dicho que había una cerca.
Se acercó mucho más, curioso por el sonido, pero
se asustó cuando escuchó el sonido de un chapuzón
y pudo divisar la cascada, que no era grande pero
tampoco muy pequeña.
Escondiéndose detrás de una gran roca, asomó la
cabeza para ver que era ese sonido, y se asustó
cuando vió que una persona emergió del pequeño
lago que había debajo de la cascada, que era
alumbrada por muchas luciérnagas sobre y al
rededor del agua, volaban de forma lenta y aleatoria,
dándole una imagen realmente hermosa de esa
lugar que de por si era muy bonito.
Más bien, era un chico de más o menos su edad;
estaba sumergido solo de la cabeza para abajo, y su
torso estaba descubierto, movió su cabeza
quitándose un poco el agua de su cabeza y cabello,

L.S
L.S

y levantó la vista hasta el cielo nocturno, con la


imagen de la cascada de fondo.
Era delgado pero no mucho, su cabello era blanco,
brillaba bajo la luz de la luna y tenía un perfil muy
bonito, tenía sus ojos cerrados y las luciérnagas a su
al rededor lo hacían verse...Mágico.
Jungkook inconscientemente dió un paso hacia
delante, y dejó en evidencia su presencia al pisar
una rama, haciendo ruido. Se quedó estático en su
lugar cuando el chico volteó en su dirección y clavó
sus ojos sobre él.
El pelinegro sintió un escalofrío recorrerle cada parte
de su ser cuando se dió cuenta de que sus ojos eran
de un color celeste brillante, resaltaban de entre la
oscuridad de la noche, opacaban incluso a las
luciérnagas, y junto con ese cabello brillante
era...Simplemente perfecto.
Se quedaron observando en silencio durante
algunos segundos, hasta que el chico en el agua
volvió a esconder gran parte de su cuerpo debajo del
agua, dejando ver solo desde su nariz hasta arriba,
sin apartar la mirada de él.
Jungkook no supo que hacer, creyó que lo había
asustado, y para no seguir haciéndolo dió dos pasos
hacia atrás, dejando sus manos a la vista para
mostrarle que no tenía ningún arma en mano.
—E-Está bien, no estoy armado —aseguró con voz
nerviosa.

L.S
L.S

El chico en el agua solo sacó su rostro por completo,


ladeando su mirada un poco, mirándolo con
curiosidad e interés.
—¿Estás solo?, es peligroso andar solo de
noche al aire libre... —dijo, luego parpadeando
varias veces al darse cuenta de que él estaba
haciendo exactamente eso—. Yo lo estoy, pero no
deberías de seguir mi ejemplo, no es lo mejor —
se apresuró a decir.
El chico de cabello blanco rió ante sus palabras, y
Jungkook se sintió estúpido por haberse sonrojado
al pensar que era lindo. Comenzó a rascar su nuca
de forma nerviosa, sin saber que más decir.
El chico de la cascada se llevó una su dedo índice a
sus labios, haciéndole una señal de silencio mientras
le guiñaba un ojo, y comenzó a nadar hacia atrás sin
apartar la mirada de él, desapareciendo detrás de la
cascada.
Jungkook no supo como tomarse aquello, y luego de
unos segundo de pensar si ir a buscarlo o no, se
acercó rodeando el lago hasta la parte trasera de la
cascada, pero no había nadie.
No había rastro alguno del chico, ni siquiera ropa a
un lado, nada.
¿Acaso había sido real aquello?
No tenía ni idea.

│ │ · ✦ ─── A la mañana siguiente...

L.S
L.S

│✦

✦ ·
·
Estaba a punto de comenzar con sus lecciones
sobre botánica básica debido a su cambio de oficio,
pero se extrañó cuando todos se le quedaron
observando con ojos y bocas abiertas, como si le
hubiera salido una segunda cabeza.
—¿Qué?, ¿Qué tengo? —preguntó tocando su
rostro en busca de algo raro.
Eunji se acercó a él, deteniéndose a solo un metro,
apuntando su cuerpo con una mano tapando su
boca con incredulidad.
—Jungkook...Madre te ha elegido —dijo sin poder
creer sus palabras.
El pelinegro la miró como si estuviera loca, y estuvo
a punto de decirle que deje de hacer bromas, pero al
ver sus manos notó que su piel comenzaba a brillar,
y al mirar sus pies notó que pequeños destellos
formaban a su alrededor un círculo violeta.
—Q-Qué...¿Qué es e-esto? —preguntó asustado.
—Jungkook, te confío el hacer de mi voluntad un
hecho, y de las leyendas, realidades...En este
decenio, llegará el gran día.
No solo él escuchó aquella voz femenina que
parecía provenir de todos lados, sino que todos a su

L.S
L.S

al rededor pudieron oírlo, haciendo que se quedaran


mucho más perplejos ante todo lo que estaba
sucediendo.
—Tienes una parte de mi ahora, úsala para llegar
a los corazones de mis cinco hijos tan
especiales...Cree, perdona y ama, como si para
eso hubieras nacido.


.
Grex*: del latín; significa "Manada".
Lights*: nombre del sexto reino, donde se reunirán
los cinco ánimas el día esperado.
Umbra*: del latín; significa "sombra".
.


TENÍA LA INTRODUCCIÓN LISTA DESDE HACE
DÍAS, Y DECIDÍ QUE PODÍA PUBLICARLO
ANTES.
OJO, NO OLVIDEN QUE ESTO COMENZARÁ
CUANDO TERMINE "WE ARE"
GRACIAS POR DECIDIR ESPERARLA Y
TENERLE GANAS, DE VERDAD QUE ME RE
MOTIVA CUANDO ME DICEN QUE ESPERAN
ACTUALIZACIÓN 💜

L.S
L.S

*ૢ✧Fᥣorᥱs dᥱ ᥒᥲᥴιmιᥱᥒto⸙ ⊰
·

✦ .
·˚ · ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.

El gran templo era el lugar donde cada día a la


misma hora, todos los guías de madre que están
formándose y los que eran los maestros ya
formados, esos que se encargaban de enseñarles a
los principiantes todo lo necesario para que lleguen
a ser como ellos. El gran templo era el edificio más
grande de todo el reino, ya que era considerado un
lugar sagrado y el único lugar donde se podía
conectar con Madre de forma directa, y era donde
ella dejaba los mensajes e imágenes que quiere
mostrarle a las personas; en el lugar se hacían
reuniones públicas en horario temprano, y a la tarde
le tocaba a los guías de madre.
Uno de sus alumnos era especial, ya que era el
único elegido de madre hasta el momento, Jimin; un

L.S
L.S

alumno ejemplar y apasionado por la tarea tan


importante que Madre le había encargado, que
incluso los guías de madre mucho más antiguos que
él, le pedían consejos o ayuda con algunas cosas.
—Jimin, ¿Puedes hacernos el favor de saludar a
madre? —preguntó uno de sus maestros.
—Por supuesto —respondió él haciéndole una
reverencia en señal de respeto.
Saludar a madre era una forma de iniciar con las
actividades sagradas de cada día, donde alguien
saludaba a Madre que normalmente se hacía
colocando una flor de cualquier tipo en la fuente de
agua sagrada debajo del gran espejo mágico, pero
el día en el que madre mostró a Jimin como uno de
los encargados de reunir a los ánima, una flor nació
en esa fuente: una Spirea, y desde ese día debía de
saludar a madre regando esa flor con agua que solo
se conseguía en la fuente del centro de la ciudad,
una que tenía la estatua de la figura imaginaría de
madre.
Se decía que el agua que salía de esa fuente eran
las lágrimas de Madre que soltaba con la muerte de
cada uno de las personas que fallecen día a día,
pero que también eran de felicidad cuando alguien
más nacía en ese mundo.
Éstas flores nacidas en esta fuente son conocidas
como flores de nacimiento, y puede representar dos
cosas; a los elegidos de madre para buscar a los
ánima, y a cada uno de éstos. Si las flores de un

L.S
L.S

ánima crecía a un lado de la de un elegido,


significaba que le correspondía buscar a ese ánima.
La flor de Jimin creció el día en el que Madre lo
nombró un elegido, y hasta ahora ninguna flor a
crecido a su lado. La Spirea se conoce como "La
pequeña princesa" y refleja la belleza pura.
—Madre, espero que éste día sea igual de
maravilloso para ti, gracias por otro día de salud
y luz sobre todos nosotros —comenzó a saludar
Jimin mientras volcaba el agua del pequeño cuenco
de porcelana blanca—. Te agradecemos tu bondad
y generosidad, y sobretodo el cuidar nuestro
futuro enviando a tus hijos a éste mundo.
Al volcar el agua por completo sobre su flor, el gran
espejo frente a todos los presentes comenzó a brillar
cada vez más al igual que el agua de la fuente que
comenzó a tornarse púrpura. La luz se hizo tan
fuerte que todos los presentes tuvieron que cerrar
los ojos y cubrir sus rostros con sus brazos.
—Jungkook...
La voz de Madre pudo escucharse por todo el lugar,
y cuando la luz de hizo más tenue, en el espejo
comenzó a formarse una imagen all principio
borrosa. Jimin levantó la mirada al escuchar el
nombre, y abrió los ojos sorprendido cuando la
imagen de su hermano apareció en el espejo; su
cuerpo estaba siendo iluminado por la luz de madre
tal y como le había ocurrido a él hace un par de
años, se notaba confundido y asustado por lo que le
estaba sucediendo.

L.S
L.S

—No puede ser... —dijo el rubio sin poder


comprender como Madre pudo elegirlo, ya que
Jungkook preferiría arrancarse un brazo antes de ser
un guía de madre.
—Jeon Jungkook, quien reside en el reino de
Singularity...Su corazón es noble aunque esté
rodeado de una coraza de piedra, hay más luz en
su interior de lo que los demás y él puede ver...
Una flor comenzó a crecer del lado derecho de la
fuente, a un metro de la de Jimin. Todos los guías de
madre observaron la flor con los ojos abiertos y
grandes sonrisas en sus rostros, porque esa flor
significaba algo bueno para el futuro de los ánimas y
ellos mismos.
—Dejo a mis hijos en sus manos también, confío
en que su flor nacerá el día de hoy, y de nuevo
cuando su corazón brille con todo su esplendor
nuevamente...
La flor recien nacida floreció por completo, y Jimin se
acercó para acariciar sus pétalos, sonrió, y levantó la
mirada hacia el espejo admirando la imagen de un
Jungkook completamente confundido, siendo
felicitado por toda su familia. Cada día recordaba a
su familia y sobretodo a su hermano favorito, pero
en ese momento se dió cuenta de cuánto los
extrañaba.
—Si, ese es exactamente Jungkook... —dijo, y
juntó sus manos para hacer una reverencia al
espejo—. Gracias por notarlo y permitirme volver
a verlo.

L.S
L.S

—Las flores, miren las flores —dijo uno de los


otros guías de madre, apuntando ambas flores.
Jimin abrió los ojos y observó la suya, notando que a
un lado de ésta apareció otra flor, y al ver la de
Jungkook se dió cuenta de que también a un lado de
la suya había crecido una. En el espejo la imagen
había cambiado, y ahora había un escrito sobre la
imagen de la flor de Jungkook.
—Rápido, alguien que anote el significado de las
nuevas flores —pidió uno de los maestros de guías
de madre.
Uno de ellos corrió a buscar el libro que estaba
sobre un pedestal a un lado de la fuente, libro en el
que se anotaba todo lo que ocurría en la historia del
mundo y de los ánima desde hace miles de años. Le
encarcaron a Jimin comenzar a escribir, y éste
sonrió al tener el honor de hacerlo.
En el espejo podía leerse lo siguiente:
"Flor de tigre; 'tigridia pavonia' solo florece una vez al
año. Flor perteneciente a Jeon Jungkook, quien
nació el día 1 de septiembre"
—¿Solo florece una vez al año? —preguntó Jimin
extrañado con el único dato que había sobre la flor.
Le habían dicho que las flores representan a la
persona o una característica de ellos, pero ese dato
no le decía mucho sobre Jungkook o su persona, a
diferencia de la suya. Su flor representaba, según
madre, la bondad en su corazón, y el apodo
de "pequeña princesa" a pesar de ser un hombre,

L.S
L.S

era porque él estaba rodeado de un aura que solo


lograba transmitirle la familia real respetada con un
gran corazón y generosidad.
—Es una flor extraña pero bonita, seguro que el
nuevo elegido es tan bueno como Jimin —
comentó uno de los otros aspirantes a guías madre.
El rubio solo sonrió nervioso ante eso, ya que
conocía a la perfección a Jungkook y él era
completamente diferente a él, además de que sabía
que por más de que Madre lo haya elegido, él no iba
a aceptar seguramente.
—Es la flor al lado de la del nuevo, mira —indicó
otro de los aspirantes.
Jimin levantó la cabeza para leer nuevamente lo que
ahora ponía sobre la flor correspondiente a su
hermano. Comenzó a anotar todo tal y como estaba
escrito en el espejo.
"Calicanto de Carolina; 'Calycanthus floridus',
atribuyen a las características como la lealtad y la
caridad.
Flor perteneciente a mi hijo menor, quien nació el 30
de diciembre y protege el reino de Singularity"
—Singularity...es su primer búsqueda, será allí —
dijo luego de anotar, orgulloso y feliz por su hermano
menor, ya que podría visitar a su familia nuevamente
cuando vaya a buscar al ánima que vive en ese
reino.

L.S
L.S

—Me pregunto cuál será tu primer destino, Jimin-


ah —dijo una chica aspirante a guía de Madre.
—También yo...
La imagen en el espejo cambió nuevamente, esta
vez mostrando la flor a un lado de la suya, y no pudo
evitar emocionarse al saber cuál sería su primer
destino, y sobretodo la característica del ánima que
tendría el honor de buscar.
"Alerce: se le atribuye una personalidad valiente y
destacada.
Flor perteneciente a mi hijo más misterioso, quien
nació el 9 de marzo y protege del reino de Shadow"
—Wow, el reino de Shadow...Te tocó el más
complicado, ¿Cierto? —preguntó uno de sus
maestros.
—¿Enserio? —preguntó Jimin muy curioso por sus
palabras—. A mi me gusta ese reino, cuando era
pequeño vivimos unos años allí con mi familia.
Era un lugar tranquilo y las estrellas se veían
realmente hermosas debido a la poca luz del
lugar.
—Suele ser el lugar donde más avistamientos de
umbra hay, y el lugar asusta a muchos que no
son residentes o conocedores del lugar por ser
tan oscuro, les causa terror —comentó el hombre
de mediana edad.
—Los umbras son seres de oscuridad, la gente
suele asumir que el agujero del nido de ellos, por

L.S
L.S

lo que todo en el lugar, incluyendo el ánima de


ese reino no son bien aceptados —comentó una
de las aspirantes a guías de madre—. Yo soy de
ese reino, y cada vez que la gente lo sabe me
miran de una forma en la que me siento mal por
elegir este camino.
—Eso es horrible —respondió Jimin con una mueca
de disgusto, se volteó para hablarle directamente a
todos los presentes luego de soltar la libreta y
pluma—. La oscuridad de los umbra es distinta a
la que es normal aquí, Shadow es un reino que
tiene una belleza que no todo el mundo sabe
admirar, y olvidan lo más importante de todo...el
ánima de ese lugar es igual a los otros, son hijos
de Madre, estan hechos con su luz, no hay
manera de que tenga maldad alguna.
El espejo detrás suyo comenzó a brillar al igual que
el agua de la fuente, pero no solo eso, sino que la
flor de Jimin y la que estaba a su lado también lo
hicieron. La luz de madre era de color purpura, pero
la que brillaba por todo el lugar era dorada, era como
si fuera su propia luz.
Jimin brillaba con luz propia, una luz hermosa y
cálida.
Todos se quedan impresionados y sorprendidos ante
la bella imagen frente a ellos, pero cuando ven a
Jimin caer al suelo desmayado entran en pánico. Un
maestro lo toma en brazos y se encarga de llevarlo a
su recamara, mientras todos los demás se quedan
en el lugar preocupados por su salud, pero sobre

L.S
L.S

todo maravillados con el espectáculo que tuvieron la


suerte de apreciar.
—¿Esa es la luz de un elegido de madre? —
preguntó uno de los aspirantes—. Es hermosa.
—¿El otro elegido será igual de brillante que
Jimin? —preguntó una de las aspirantes—. Seguro
que si, para ser un elegido se debe de amar todo
lo creado por Madre y a ella misma.
—Debe de tener un gran corazón y delicadeza,
belleza y comprensión así como Jimin —acotó
uno de los maestros—. Alguien digno y orgulloso
de tener una gran responsabilidad como lo es
buscar a los ánima.
—Enviaremos a nuestros hombres a que
busquen al elegido hoy mismo, no hay tiempo
que perder —dijo uno de los maestros más antiguos
del lugar.
Las expectativas en el gran templo eran altas, pero
la emoción también era igual de grande. No dudaban
en que el nuevo elegido les traería orgullo y nuevas
esperanzas, seguridad y armonía en el reino.
Confiaban por completo en el juicio y decisiones de
Madre.

│ │ · ✦ ───En el reino Singularity...

│✦

L.S
L.S

✦ ·
·

—¡Me niego, no pienso tener nada que ver con


los guías de madre y los malditos ánimas! —gritó
Jungkook completamente disgustado con lo que
acababa de suceder.
Toda su familia lo estaba rodeando al momento de la
elección y comenzaron a felicitarlo luego de haber
escuchado la voz de madre, presenciar ese acto tan
mágicamente hermoso y sobretodo que haya sido
alguien más de su campamento alguien elegido para
algo tan importante.
Estaban orgullosos y emocionados...Pero Jungkook
no pensaba lo mismo.
—¿No es increíble, Jungkook?, madre te ha
elegido, eres uno de los muy pocos
afortunados —felicitó Eunji acercándose a él para
abrazarlo con fuerza.
—¡No, no lo es! —negó rechazando su muestra de
cariño—. Debe de ser una maldita broma, no
puede ser que Madre me haya elegido para eso,
¡Yo no cumplo con nada de lo que se necesita
para una cosa así! —dijo sin poder creer que esto
le estuviera sucediendo a él.
—Nosotros estamos igual de sorprendidos, pero
si madre te eligió, es por algo —dijo ella
sonriendole comprensiva—. Yo sé que no te gusta

L.S
L.S

la idea, pero quizás si aceptas y vas al reino de


Lights y aprendes más sobre todo ese mundo,
termine gustandote la idea y-
—Madre se equivocó, eso es lo que sucedió —
dijo con total seguridad, ignorando las palabras que
había escuchado—. Debe de ser eso, o que ella
me está castigando por no ser un maldito
seguidor de esas criaturas inútiles.
—Madre no se equivoca con estas cosas, lo
sabes muy bien —dijo acercándose para colocar
sus manos sobre sus hombros—. Seguro que ella
sabe el gran corazón que tienes, y cree que si les
das la oportunidad podrías querer a esas
criaturas tanto como Jimin lo hace.
—Yo no tengo un gran corazón, y no soy como
Jimin... —dijo con la mirada baja, aprentando los
puños con fuerza ante todos los sentimientos que lo
estaban invadiendo—. Yo no quiero serlo, no
quiero irme y abandonar a mi familia, yo no voy a
abandonarlos y a olvidarme de ustedes por ver a
esas criaturas como lo hizo él...Me quedaré aquí
para siempre y voy a cuidarlos, ¡Voy a cuidarlos
incluso más de lo que un ánima podría hacerlo!
Salió corriendo hacia el bosque al sentir que las
lágrimas abandonaban sus ojos, ignorando los
llamados de Eunji y su familia. No le gustaba que lo
vieran llorar, tampoco quería seguir pensando en la
idea de tener que volverse un guía de madre y salir
en busca de esas criaturas a las cual desprecia.

L.S
L.S

No sabe por cuánto tiempo corrió ni que tanto se


alejó de su campamento, solo se detuvo cuando
tropesó y casi cae al suelo debido a la rama
sobresaliente de un arbol. Se detiene para regular su
respiración, sintiéndose un poco mareado. Limpió el
rastro de lágrimas de sus mejillas, y comenzó a mirar
a su alrededor para ver en donde se encontraba,
pero no reconoce el lugar.
—Diablos, ¿Me perdí? —preguntó en voz alta.
Comenzó a volver sobre sus pasos, pero algo
brillante llamó su atención cuando miró a la
izquierda; pequeñas esferas de luz color celestes
flotaban en el aire, había varias y parecían estar
marcando un camino entre los arboles y arbustos.
Jungkook era una persona muy curiosa, y a pesar de
que dudó mucho en si seguirlas o no, antes de que
pudiera pensarlo bien ya lo estaba haciendo. Se
acercó a las luces e intentó tocar una de ellas, pero
su mano traspasó la esfera y desapareció al hacerlo.
Continúo siguiendo las luces hasta que llegó a una
cueva un tanto pequeña, y dentro de esta las luces
seguían formando un camino, el cuál él quiso seguir
hasta el final.
La luz de fuera no alumbraba demasiado el interior
de ésta, por lo que Jungkook caminó casi a ciegas
hasta que el suelo pareció acabarse y cayó en un
agujero que no logró ver.
—¡Mierda! —se quejó al sentir dolor en su trasero,
ya que aterrizó mal.

L.S
L.S

Cuando abrió los ojos, creyó que lo que estaba


viendo era irreal; el lugar pareció comenzar a brillar
gracias a unos cristales de colores púrpuras que
estaban incrustados en las paredes y techo de las
rocas que conformaban la estructura del lugar.
Pequeñas partículas brillantes flotaban por todo el
lugar haciendo que todo se viera mágico, e incluso
olía bien en el lugar, como a flores aunque no haya
ninguna allí.
Se adentró de a poco en el lugar, acercándose a los
cristales con la intensión de tocarlos, pero antes de
que pudiera hacerlo escuchó una risa detrás suyo.
Se volteó asustado y pudo ver como algo se
escondía detrás de una gran roca que había a unos
metros.
—¿Hola? —preguntó no muy seguro sobre si
acercarse o no.
Se acercó poco a poco, hasta que se asomó para
ver el lugar donde esa extraña figura se asomó, pero
no vio nada allí. Escuchó la misma risa detrás suyo y
se volteó rápidamente.
—¡Hola! —dijo un chico que apareció frente a él.
Jungkook se asustó ante su repentina presencia y
no pudo evitar caer al suelo. Levantó la mirada y
conectó sus ojos con los contrarios, y se quedó
completamente hipnotizado por la belleza de éstos;
ojos de un color celeste brillante, profundos y que
parecían tener el cielo en ellos, el cabello blanco
brillante cayendo levemente sobre sus largas
pestañas. No se dió cuenta de cuando el chico

L.S
L.S

misterioso se acercó tanto a su rostro, pero eso le


permitió poder observar sus facciones con detalle,
desde su perfecta nariz hasta sus labios con una
forma única.
El chico le sonrió, y se arrodilló frente a él para
mirarlo con interés.
—¿Q-Quién eres?, ¿Qué haces aquí? —preguntó
Jungkook sin poder apartar la mirada de sus ojos.
—Estoy aquí porque aquí vivo, ¿Qué haces tú
aquí? —preguntó el chico sin borrar su sonrisa—
. Estás muy lejos de tu casa.
—¿Vives...vives aquí? —preguntó sin comprender
a lo que se refería.
—Eso dije.
Jungkook observó todo el lugar con detalle,
creyendo que ese era un lugar muy bonito, pero que
no era un lugar muy habitable. Cuando el chico
amagó con acercarse más a él, notó por primera vez
que el chico estaba completamente desnudo y las
mejillas se le encendieron automáticamente.
—N-No, ¡No te acerques! —dijo estirando sus
manos para evitar que se acercara, volteando el
rostro con los ojos cerrados fuertemente.
—¿Por qué? —preguntó el chico con un tono de
tristeza al sentirse rechazado por el chico frente a él.
—Porque estás desnudo, ¿Por qué estás
desnudo? —preguntó sin moverse ni abrir los ojos.

L.S
L.S

—¿Y eso qué?, soy igual que tú —respondió


simple.
—Si, pero...pero la gente no ve a los demás
desnudos, no es ético ni...ni...¡No está bien! —
dijo cubriendo su rostro con ambas manos.
—Uhm...Está bien —dijo el chico misterioso.
Escuchó pasos alejarse, y luego de unos segundos
alejó sus manos de su rostro volviendo a tener una
vista clara de todo el lugar. Buscó con la mirada al
chico misterioso, pero no lo vio por ningún lado.
Se puso de pie y comenzó a buscarlo, sintiéndose
mal por haberle hablado en ese tono tan brusco. Sus
hermanas siempre le enseñaron que no todo el
mundo tiene las mismas costumbres ni la misma
forma de vivir, y quizás ese chico pertenecía a un
campamento completamente distinto a al suyo,
donde era normal verse como Madre los trajo al
mundo.
—¿Así está mejor? —escuchó la voz del chico
detrás suyo.
Volteó a verlo y notó que éste ahora estaba vestido
con ropa blanca, que lo hacía verse muy bonito y
resaltaba el color de sus ojos y cabello. Se quedó
unos segundos observando su figura con ojos
brillantes, él chico le parecía demasiado hermoso
como para que fuera real, que por un momento
creyó que estaba soñando todo.
—Me gustan tus ojos —dijo el chico acercándose a
él—. Son grandes y bonitos.

L.S
L.S

—G-Gracias, igualmente —respondió nervioso, sin


darse cuenta de que sus mejillas se colorearon de
un carmín muy bonito.
—Jungkook...Ese es tu nombre, ¿Cierto? —
preguntó cruzando sus manos detrás de su espalda,
comenzando a observarlo mientras caminaba a su
alrededor—. Me gusta como suena, es lindo, y
eso está bien porque una persona linda tiene que
tener un nombre igual de lindo.
—...Y, ¿Cuál es el tuyo? —preguntó siguiendo sus
movimientos con ojos atentos.
El chico se detuvo detrás suyo y sostuvo sus
hombros acercando sus labios a su oreja. Cosa que
hizo que Jungkook sintiera un fuerte escalofrío por
todo su cuerpo.
—Puedes llamarme como quieras.
—¿C-Cómo dices? —preguntó alejándose un poco
para voltear a verlo—. Eres raro.
—Tú también lo eres —respondió soltando una risa
divertida—. Un cazador que no puede cazar es
muy raro, y alguien que dice no tener un gran
corazón cuando daría la vida por su familia los es
también, y alguien que dice odiar a su hermano
favorito solo para ocultar el dolor de extrañarlo
también es raro. Tú eres raro.
Jungkook se sorprendió al escuchar todas esas
cosas. Era como si el chico lo conociera mucho, y
pudiera ver a través de él como nadie más podía
hacerlo. Lo miró receloso por las cosas que había

L.S
L.S

dicho, que si bien eran verdad, le ofendía que


alguien revelara sus sentimientos de esa forma.
—¿Cómo sabes todo eso?, no nos conocemos.
—Yo te conozco, aunque no sé si es la palabra
correcta...Digamos que siempre que puedo te
observo, y aprendo cosas de ti —respondió
casual.
Jungkook no supo como tomar esa confesión, pero
la verdad era que tampoco podía pensar claramente
teniéndolo en frente, mirándolo de esa forma
luciendo tan bonito a sus ojos. Apartó la mirada
sintiéndose un tonto por no poder actuar como le
gustaría ante un desconocido, hasta que se tensó
cuando sintió las manos contrarias tomar sus
mejillas para hacer que lo mirara.
—Tienes un gran corazón, eres generoso y a
pesar de que dices que no, eres alguien muy
amable —dijo, y acercó su rostro más al suyo—
. Puedo ver tu luz...Y me gusta.
Se tensó por completo cuando pudo sentir su cálida
lengua remarcar sus labios de forma lenta; lo hizo
varias veces, como si fuera una muestra de cariño
única, sintió que su cabeza daba vueltas y sus
manos picaban por poner sus manos sobre él
también.
Se extrañó cuando el chico se separó de golpe y se
quedó observando el techo con el ceño fruncido. Lo
miró una vez más con pena en sus ojos, y corrió

L.S
L.S

hacia la salida del lugar, que era ese agujero por


donde había caído.
—¡Espera!, ¿Dónde vas? —preguntó intentando
seguir sus pasos, pero no era tan rápido como él,
por lo que cuando llegó fuera ya había perdido todo
rastro de hacia donde de habría ido—. Se fue...
Observando mejor el lugar para memorizarlo, notó
que en el suelo a un lado de la entrada estaba la
ropa que el chico se había puesto para no
incomodarlo. La tomó en sus manos y se quedó
observandola con cuidado, notando que nunca antes
había visto una tela como esa, tan suave y brillante
que parecía mágica.
La dejó donde estaba, y se dedicó a buscar el
camino de regreso a casa mientras sentía sus
mejillas arder ante el recuerdo de lo que el chico le
había hecho. Fue extraño, nunca antes había
escuchado hablar o había visto que las parejas en
su campamento se besaran de esa forma, y
tampoco estaba seguro de si lo había sido porque no
utilizó sus labios directamente.
Sintió que su cabeza dolía debido a tantas cosas
que rondaban por su cabeza, no quería tener que
pensar en todas al mismo tiempo ya que todas eran
o malas o confusas. Pensando en laa palabras que
le había dicho ese extraño chico, se dió cuenta de
que no sabía absolutamente nada de él, ni siquiera
su nombre, y se sentía extraño no saber nada
cuando el chico parecía saber muchas cosas sobre
él.

L.S
L.S

Continuó caminando durante varios minutos,


sintiendo que sus pies comenzaban a dolerle, hasta
que le pareció escuchar que alguien lo llamaba.
Siguiendo el sonido de los llamados que se hacían
cada vez más claros, logró encontrarse con algunos
de sus hermanos que parecían estar buscándolos.
—¡Aquí estoy! —avisó acercándose a ellos.
—¡Está aquí! —avisó uno de sus hermanos.
La primera en acercarse a él para abrazarlo fue su
hermana Hyesun, quien estaba embarazada de
cuatro meses y ya tenía una muy notoria barriga.
—Jungkook, ¿Dónde estabas? —preguntó luego
de abrazarlo con fuerza, riendo cuando sintió que el
azabache se hacía hacia atrás para no presionar su
panza.
—¿Qué haces en la selva?, debes de estar en tu
carpa reposando —regañó él dejándose abrazar
por un momento.
—Todos estabamos preocupados por ti, ¿Dónde
te habías metido? —preguntó uno de sus
hermanos, quien es el padre del bebé que estaba
esperando Hyesun.
—Yo... —pensó seriamente en si contarles que
había conocido a alguien muy extraño, hermoso y
sobretodo misterioso en una cueva con cristales que
parecían mágicos, pero algo le decía que debía de
guardar el secreto. Recordó el extraño beso que
había recibido y negó varias veces con la cabeza—
. En ningún lado, solo caminé por ahí...

L.S
L.S

—¿Te sientes bien?, estás rojo —preguntó su


hermana colocando una mano en su frente para
comprobar su temperatura, temiendo que pudiera
haberse enfermado.
—¡N-No estoy avergonzado! —negó retrocediendo
para llevar sus manos a su pecho, sintiendo que su
corazón latía con fuerza—. No me gustó, ¿Cuando
dije eso? —preguntó a la defensiva.
Ambos adultos jóvenes se miraron entre ellos
confundidos ante su actitud y palabras, negando al
mismo tiempo en señal de que no sabían que era lo
que le ocurría.
—¿De qué estás hablando?, ¿Comiste alguna
fruta en mal estado y estás alucinando? —
preguntó su hermano preocupado por su salud.
—¿Será algún efecto secundario de ser un
elegido? —preguntó ella.
—...Iré a ver si alguien necesita ayuda en algo —
dijo, y caminó en la dirección en la que creyó que
estaría su campamento.
—No, Jungkook, es por allá —le indicó su
hermano, apuntando a la derecha de donde él ahora
miraba.
—Ya lo sabía —respondió, y caminó a paso rápido
hasta allá, siendo seguido por sus hermanos.
Mientras Jungkook era recibido por su familia con
felicitaciones que el no tomó bien e ignoró los
halagos, un gran animal de ojos celestes se

L.S
L.S

encargaba de impedirles el paso a esas criaturas


oscuras que amenazaban con atacar el campamento
a varios metros suyos.



.

¿A que no se la esperaban? 👀
Me gusta hacer cosas que nadie se espera, jeje.
Esto es solo un pequeño regalo de año nuevo
para las personas que son fieles seguidores
y que esperan a que la comience oficialmente,
ustedes me regalan cariño siempre y yo también
quiero darles algo 💚
Espero que haya calmado un poco las ansías y
que les guste de que va.
Nos leemos más antes de lo que esperan por
aquí 🍃

Los quiero 💜
[Link]
.

L.S
L.S

*ૢ✧Eᥣ ᥲdιós ყ ᥣᥲ ρromᥱsᥲ⸙ ⊰


·

✦ .
·˚ · ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.

El reino de Lights era un lugar muy bonito, era de los


lugares que más iluminados estaban por las noches;
las calles, las casas, los jardines e incluso los
caminos que llevaban a pequeñas cosechas que
estaban por todo el reino. De ahí el nombre del
lugar, y también porque se decía que fue el primer
lugar en donde Madre comenzó a crear vida a partir
de su propia luz.
A Jimin una de las cosas que más le gustaba hacer
en la vida era leer e informarse sobre el mundo en el
que vivía. Él sabía que no era lo mismo preguntarle
a sus mayores —que muchas veces no tenían las
respuestas a sus preguntas— sobre algo que le
daba curiosidad, que leerlo por si mismo e
imaginarse como sería, y luego comprobar si al verlo
o vivirlo en persona, sentía lo mismo que al leerlo.

L.S
L.S

Desde pequeño quiso conocer todo lo que


conformaba su mundo, que a sus ojos solo se hacía
cada vez más y más hermoso a medida que iba
conociéndolo. El deseo de ser un guía de madre fue
en gran parte motivado porque el reino de Lights, y
más específicamente el edificio sagrado del lugar,
era el único que poseía una biblioteca con todos y
cada uno de los libros que existían, y la única forma
de acceder a todos ellos era teniéndo ésta profesión.
Desde que tuvo que alejarse de su familia para
mudarse al ser un elegido de Madre, aprendió
muchísimo gracias a éstos libros, y no podía estar
más feliz por poder alimentar su conocimiento de
cosas que antes no sabía o no era consciente, como
por ejemplo que existían flores e insectos con un
aspecto mágico que habitaban los otros cinco reinos,
también naturaleza única, difíciles de encontrar pero
que valían totalmente la pena su búsqueda.
Encontrar alguno era su segunda meta cuando
tuviera que ir en busca del ánima que le había sido
encargado.
—Shadow...
Recuerda haber estado en ese reino cuando era
pequeño, fue al primer lugar al que tuvo que
mudarse luego de volverse un miembro de ese
campamento, pero como pasaron tantos años no
recuerda muchas cosas sobre ese lugar.
El único recuerdo vívido que tiene de ese tiempo es
cuando Jungkook casi es devorado por un leopardo
por salvarlo a él; se había perdido persiguiendo a un

L.S
L.S

animal pequeño y se alejó mucho del campamento


sin darse cuenta, hasta que las horas pasaron y él
no lograba volver a casa. Se había perdido y estaba
llorando como un bebé hambriento, hasta que
escuchó la voz de su pequeño hermano a lo lejos, y
corrió hacia él sin prestarle atención a su alrededor.
Aún recuerda la forma en la que lo abrazó cuando lo
vio acercarse a él con una mirada de preocupación,
a la vez que lo regañaba por haberse alejado, y
cómo para salvarlo lo empujó hacia una laguna que
estaba debajo del mini acantilado que estaba detrás
suyo cuando vio que el animal se acercaba a ellos
con toda la intención de atacarlos.
No existía alguien más valiente y que amara tanto a
los suyos cono Jungkook.
Si no fuera porque se escondió en un tronco hueco y
sus hermanos mayores llegaron a tiempo para poder
ahuyentar al animal, Jungkook no estaría vivo hoy
en día y sería por su culpa.
—Jungkook... —llevó una mano a la altura de su
cuello, sosteniendo entre sus dedos el colgante
hecho con un diente de jabalí que el menor le había
regalado por su cumpleaños número quince—. Te
extraño, hermano.
Se sentía mal porque le había prometido reunirse
con él el día de su cumpleaños, pero al final no pudo
hacerlo porque no se lo permitieron, diciendo que se
acercaba el día de su exámen y debía de tomarse
todo el tiempo para estudiar sobre otro evento
histórico del reino del cuál aún no había escuchado.
Esperaba que no lo odiara por eso, y que le permita

L.S
L.S

volver a abrazarlo, sin ningún tipo de resentimiento


entre ambos.
Conocía a su hermano, y estaba seguro de que
estaría muy molesto, pero también esperaba que no
por eso ya no lo quisiera como antes, ya que era
muy terco y resentido.
Recuerda que dentro de dos días podría volver a
verlo, podría verlo todos los días y estudiarían juntos
todo el tiempo, aunque no estuviera seguro de que
el menor querría estudiar. Un sentimiento de alegría
invadió todo su pecho ante la idea de volver a
abrazarlo, y no puede pedirle nada más a Madre.
Suspira y mira por la ventana, notando que la luna
es creciente pero aún así se ve muy hermosa,
aunque no puede decir lo mismo de las estrellas, ya
que al haber tanta luz a su alrededor no tenía una
vista completamente clara de todo el cielo estrellado.
Esa era otra de las cosas que extrañaba mucho,
poder observar el cielo nocturno con completa
claridad gracias a la oscuridad de la noche que
rodeaba su campamento.
El cielo nocturno es una de sus cosas favoritas que
su mundo le puede ofrecer.
No tiene sueño, por lo que decide comenzar a leer la
historia del reino de Shadow para matar el tiempo.
Se halaga a si mismo por haberlo retirado con
tiempo y no a ésta hora, cuando la biblioteca estaría
seguramente cerrada, y comienza a leer con la
ayuda de una vela que encendió hace una hora y
aún tiene mucho para consumirse.

L.S
L.S

Antes de eso, decide aprovechar las energías que


todavía tiene y se pone a escribirle una nueva carta
a su familia como cada semana. Desde que llegó al
lugar le ha escrito semana tras semana a su familia,
entregándoles las cartas gracias los maestros guías
de Madre que le ayudan a que lleguen a su destino,
y a pesar de que jamás recibe respuesta, está
seguro de que su familia lee cada una de ellas y no
le envían otra de vuelta porque no quieren quitarle
tiempo valioso según ellos.
Extraña a todos, hay días en los que mucho más
que otros, pero es imposible que piense en ellos
cada día y no lo invada el sentimiento de melancolía
que duele, pero que también le da fuerzas para
esforzarse cada día.
Quiere volver y que todos estén orgullosos de él, es
una de las cosas que más desea en la vida.

│ │ · ✦ ───A la mañana siguiente...

│✦

✦ ·
·

El sonido de los pájaros cantar junto con las risas de


los niños que sabía que corrían alrededor de su
carpa, hicieron que se despertara y a regañadientes
se levantó, solo para gritarles a sus hermanos más

L.S
L.S

pequeños que dejen de hacer tanto ruido, pero se


detiene cuando ve que todos los adultos forman un
círculo rodeando algo que no alcanzaba a ver, pero
que tiene muchas ganas de hacerlo.
Se coloca sus abrigos, sus zapatos, y sale con
rapidez para acercarse a su familia.
—¿Qué tanto están haciendo? —le pregunta a uno
de sus hermanos mayores, intentando abrirse paso
entre todos.
Eunji lo sostuvo de los hombros cuando logró
colocarse frente a los adultos, y lo hizo retroceder un
poco priorizando su seguridad, cosa que el
azabache no se tomó muy bien porque él quería ver
de cerca lo que estaba ocurriendo.
—Ten cuidado, Jungkook, uno de tus hermanos
fue atacado por un umbra y consiguió
atraparlo —respondió a sus dudas.
Jungkook observó con asombro la jaula de madera
de roble, en la que dentro tenía atrapada a una
serpiente que se notaba de lejos que no era normal;
sus ojos eran rojos, su cuerpo completamente negro,
el cascabel en la punta de su cola parecía lanzar
una especie de aura oscura, algunas escamas de
color rojas al igual que sus ojos, y se movía
violentamente, intentando romper la jaula con su
mandíbula.
—¿Están todos bien? —preguntó el azabache
observando a todos con preocupación.

L.S
L.S

—Me mordió en la pierna, pero creo que no es


grave... —dijo uno de sus hermanos mayores,
Youngjo.
—¿Te duele?, deberíamos de ir a la ciudad a que
te revisen, puede que sea venenosa, no es una
serpiente normal —dijo Eunji con mucha
preocupación en su rostro.
—Nunca antes nos habíamos encontrado con un
umbra... —comentó uno de los hombres mayores,
que se había acercado a matar al monstruo—. Se
supone que los ánima se encargan de ellos.
—Esas criaturas... —murmuró Jungkook con
molestia—. ¿Qué nos protegen?, si claro, tan solo
mira a Youngjo, no sabemos que le sucederá,
pudo haberlo matado cualquier otro bicho sin
que esa cosa se preocupara.
—Jungkook, no digas esas cosas, los ánima
hacen todo lo que pueden, hasta ahora no nos
han atacado criaturas más peligrosas y-
—¡Ya deja de defenderlos! —le gritó el menor a la
mujer—. Si sigues esperando a que ellos nos
defiendan, entonces los próximos vamos a ser
los demás, ¿Y si esa cosa mordía a Yoorim?
La nombrada se llevó una mano a su panza en
crecimiento, bajando la mirada apenada, asustada
con las palabras del azabache. Los demás
presentes solo se mostraban incómodos ante sus
palabras, ya que para nadie del campamento era

L.S
L.S

ajeno el conocimiento de que a Jungkook no le


agradó jamás la historia de los ánima.
—Jungkook, vamos a hablar ahora mismo —
ordenó Eunji, y tomó su brazo para alejarlo hasta
una de las carpas del lugar.
El menor solo se dejó llevar maldiciendo por lo bajo
al saber lo que le esperaba, pero tampoco le dio
demasiada importancia porque ya estaba
acostumbrado a los regaños y sermones de la mujer
solo por no pensar como ellos.
Se sentó sobre una se las mantas con los brazos y
piernas cruzadas, y esperó a que la mujer
comenzara a hablar, mirando hacia abajo.
—Kook...Estoy preocupada por ti —dijo con voz
suave, a diferencia de lo que el azabache se
imaginaba.
—¿Preocupada?, ¿Por qué? —preguntó
levantando la mirada para verla.
—Si... —se sentó a un lado y llevó su mano al
cabello contrario, dejando su frente al descubierto—
. Jungkook, ayer madre te eligió, y vendrán al
buscarte como lo hicieron con Jimin, vas a tener
que hacer todo eso que no te gusta...
—Pero yo no quiero hacerlo —dijo mostrándose
temeroso—. Yo no quiero alejarme de ustedes, no
quiero buscar a ningún ánima, no quiero estudiar
todas esas cosas, ¿Por qué Madre me eligió si no
quiero todo eso?

L.S
L.S

—No lo sé, cariño...Pero si sé una cosa, y es que


Madre no se equivoca, y todo lo hace por una
razón, y no una mala, no lo hace para castigarte
como tú crees.
—Eso no me importa, no voy a ir, no me quiero ir
y no lo haré —dijo seguro—. No pueden
obligarme.
—No todo es malo si aceptas hacerlo, podrás ver
a Jimin todos los días y-
—No quiero verlo, no quiero saber nada de ese
mal agradecido, olvidador, mentiroso —dijo
poniéndose de pie—. En estos años jamás nos ha
enviado ni siquiera una carta, ¡Ya no le
importamos!
—Sé que lo extrañas y que no dices eso enserio,
solo estás tristes y-
—Él decidió dejar de ser mi hermano y parte de
la familia, nadie lo obligó a irse, él quiso
dejarnos...Yo no haré lo mismo.
Salió de la carpa y caminó por el lugar buscando a
su hermano, porque no estaba tranquilo, temía que
ese monstruo lo haya envenenado y necesitara
asistencia médica. Estaba preocupado, porque si
ese era el caso, tampoco sabían que tan peligroso
era, y no contaban con un transporte para ir a la
ciudad de forma rápida para que recibiera asistencia
médica, tampoco tenían muchas monedas, si algo le
sucedía, el bebé de Yoorim iba a crecer sin un

L.S
L.S

padre, y no quería ver mal a su hermana durante el


embarazo.
Llegó a la carpa donde dormían sus hermanos, y
antes de ingresar se quedó unos segundos
respirando hondo, intentando mostrarse lo menos
afectado posible.
—Hermano, soy Jungkook, ¿Puedo entrar? —
preguntó por respeto a su privacidad, y lo hizo solo
cuando recibió una respuesta afirmativa de parte de
su hermana embarazada.
Al hacerlo notó que su hermano estaba recostado,
con sábanas cubriéndolo hasta su cuello, y con un
trapo sobre su frente. Se veía enfermo, bastante mal
para haber estado bien hasta hace solo unos
minutos, sudaba mucho y parecía estar durmiendo
pero se movía incómodo entre sueños.
—De un momento a otro comenzó a sentirse
mal...Parece que solo empeora —dijo Yoorim a su
lado, visiblemente preocupada.
—...Debemos de llevarlo a la ciudad, deben de
revisarlo —dijo apretando los puños, sintiendo algo
colocarse en su pecho al ver a su hermano de esa
forma: miedo.
—Tardaríamos días, y no podemos pagarlo, las
monedas que hay son para las reservas y las
nuestras las estamos juntando para las cosas del
bebé... —se llevó sus manos a su rostro, y comenzó
a llorar.

L.S
L.S

Jungkook al verla se acercó para abrazarla con


cuidado de no acercase demasiado a su panza, en
un intento por consolarla y calmarla. Él también
sentía ganas de llorar al pensar que algo podría
sucederle a su hermano, pero en ese momento
debía de ser un hombre y brindarle seguridad a su
familia.
—Estará bien, con los demás podemos llevarlo y
yo tengo monedas ahorradas de mis
cumpleaños... —dijo, y besó su cabeza con
cariño—. Es mejor usarlas en algo importante
como esto y no en caprichos míos, no te
preocupes, él estará bien.
—No, Kook —negó sosteniendo sus brazos—. Eso
es tuyo, estabas ahorrando para algo importante y-
—Quería comprar un carruaje para ocasiones
como esta, esta bien, quería invertir en el
campamento, ayudar... —dijo, y acarició un poco su
panza con suavidad, para luego levantarse—. Iré a
avisarles a los demás, ya regreso.
—Espera, Kook...
El menor salió rápidamente con la intensión de
hablar con uno de sus hermanos más mayores para
avisarle la delicadeza del estado de salud de
Youngjo, pero al acercarse a otra de las carpas, notó
que muchas personas estaban acercándose a el
camino de tierra, y notó que había un carruaje
esperando por alguien. Corrió emocionado creyendo
que sus mayores tuvieron la misma idea qué él y ese

L.S
L.S

vehículo esperaba por su hermano para llevarlo a la


ciudad.
—¡Eunji! —llamó acercándose a la mujer que
parecía estar hablando con alguien—. ¿Llevaremos
a Young...?
—Jungkook...
Se detuvo de golpe cuando vio a un hombre de edad
avanzada vestido con lo que reconoció como el
vestuario que usaban los guías de madre que había
visto caminar en el reino de Lights. Retrocedió
inconscientemente, mirando al hombre con recelo,
luego volteó a ver a Eunji, quien se acercó a él para
sostener sus hombros, mirándolo con nerviosismo.
—Son guías de madre, ellos...vinieron a buscarte
y-
—Vinieron en vano, porque no pienso ir con
ustedes —le dijo al hombre, acercándose al
hombre, haciéndole frente—. Madre cometió un
error, yo desprecio a los ánima y no me pasaré
años buscándolos, elijan a alguien que si quiera
perder su tiempo en eso.
—¡Jungkook, tu vocabulario! —regañó la mujer.
El hombre enviado por el santuario permaneció
tranquilo a pesar de la forma tosca con la que se
estaba dirigiendo un menor hacia él, y antes de
hablar sacó de un bolso que traía un papel doblado,
y se lo mostró.

L.S
L.S

—Jeon Jungkook, segundo elegido de Madre... —


comenzó a dictar lo que estaba escrito en el papel,
que tenía el dibujo de una flor extraña que no había
visto antes—. Tú flor de nacimiento es la flor de
tigre; 'tigridia pavonia', que solo florece una vez
al año...
—Yo no sé que es eso, pero no es mío —negó el
azabache—. Como sea, voy a pedirle
educadamente que regrese por donde vino
porque no pienso ir con ustedes, ¿Qué no
entendió?
—Lamentablemente eso no es algo que puedas
decidir, Madre no comete errores y debes de
venir con nosotros —respondió el hombre con
tranquilidad, volviendo a guardar el papel—. Tu
ánima a encontrar es de este reino, por lo que
volverás a ver a tu familia en tres años, no debes
de preocuparte por eso.
—Vuelve tú en tres años, yo me quedaré aquí con
mi familia —dijo firme, y volteó con la intensión de
irse—. Mi familia me necesita, mi hermano es
prioridad en este momento, no ir a estudiar
cosas que no me interesan para hacer algo que
no quiero.
Los demás que estaban allí por su curiosidad por el
hombre, fueron regresando a sus tareas, y otros a
visitar a Youngjo, creyendo que la conversación ya
estaba terminada. Todos conocían al menor y
sabían que si él decía que no iba a ir, entonces no lo
haría por más que le ofrecieran todo el oro del
mundo.

L.S
L.S

Caminó hacia la carpa de su hermano, ignorando los


llamados de Eunji para que regresara y se
disculpara con el hombre por haberle hablado con
un tono irrespetuoso. La mujer se volteó e hizo una
reverencia al hombre, que seguía permaneciendo
tranquilo a pesar de las palabras del menor.
—Lo siento mucho, es un chico difícil pero no es
malo, es solo que la idea de alejarse de alejarse
de nosotros no le agrada para nada... —dijo con
pena.
—Comprendo, aún es muy joven y jamás se a
alejado de su familia, es difícil dejarlos, pero es
necesario que lo haga —respondió con un tono
serio—. No se puede elegir otra persona, el
tiempo esencial.
—Lo sé, respetamos mucho a Madre, pero en
este momento no creo que pueda convencerlo
porque además, uno de sus hermanos está
enfermo, fue mordido por un umbra en forma de
serpiente y está muy mal, él-
—¿Cómo dice? —preguntó levantando una ceja—
. Entonces necesitan apresurarse o él podría
morir en máximo dos días, necesita ir a la ciudad
de Lights lo más rápido posible.
Eunji palideció al escuchar aquello, y sus manos
comenzaron a temblar al pensar que su hermano
menor podría llegar a morir en un par de días si no
hacían algo al respecto. El hombre colocó una mano
en su hombro, y observó a la mujer con una mirada
fija que le causó escalofríos.

L.S
L.S

—Podría salvarse si lo llevamos ahora mismo —


dijo, como si le estuviera haciendo un trato—. Si el
niño acepta, lo llevaremos y pagaremos su
tratamiento, además de que le daremos reservas
de alimento durante el tiempo que esté en
el templo.
La mujer lo miró con recelo, y se cruzó de brazos.
Iba a responderle, pero la voz de Jungkook se
escuchó primero.
—¿Lo dice enserio? —preguntó acercándose al
hombre, pero ella lo tomó del brazo y lo colocó
detrás suyo, enfrentando al hombre con la mirada.
—¿Acaso piensa manipular a mi pequeño para
que acepte ir con ustedes?, eso no habla muy
bien de un guía de madre.
—Nosotros debemos de hacer cualquier cosa
para asegurar el futuro de cada hijo e hija de
madre, y si para eso tengo que hacer cosas poco
éticas, entonces eso haremos —respondió sin
una pisca de culpa—. Pero, después de todo, es él
quien decide.
—No crea que va a poder aprovecharse, es un
niño aún y-
—¿¡Lo dice enserio!? —preguntó Jungkook
moviendo con cuidado a Eunji a un lado—. Por
favor, si va a hacer eso entonces acepto —dijo
seguro.
—Totalmente enserio —respondió el hombre.

L.S
L.S

—Jungkook, no dejes que te manipule de esa


forma, tu orgullo no vale-
—¡¿A quién le importa el orgullo?! —gritó cuando
ella lo volteó para hacer que la mirara.
—Kook...
El azabache había comenzado a llorar mucho más
fuerte, parecía un pequeño niño al que habían
dejado solo en medio de la selva, llevó sus manos a
su rostro, limpiando inútilmente sus mejillas que
volvían a empaparse segundos después.
—Y-Youngjo empeoró...N-No quiero que m-
muera... —dijo intentando mirarla a los ojos, pero las
lágrimas se lo impedían—. Yoorim e-está asustada,
le hará mal p-ponerse así...
—¿Qué...?, pero si no estaba tan mal cuando fui
a verlo —dijo la mujer comenzando a alterarse—
. Oh, cielos...no...
Eunji corrió hacia la carpa de Youngjo, y Jungkook
se quedó solo con el hombre, sin poder dejar de
llorar y temblar. Él podía soportar cualquier cosa,
hacerle frente a quien sea sin acobardarse ni
asustarse, pero la sola idea de perder a alguien de
su familia hacía que perdiera toda esa fortaleza y el
terror se apoderada de él por completo.
El guía de madre volvió a entregarle el papel con el
dibujo de su flor de nacimiento, y Jungkook solo
alcanzó a mirarla sin comprender que era lo que
quería que hiciera con eso.

L.S
L.S

—El tiempo es primordial para que tu hermano se


salve, si lo llevamos ahora mismo —dijo con voz
seria, e insistió para que tomara el papel.
Jungkook no se lo pensó mucho, de hecho nada,
porque el estaba dispuesto a dar su vida por los
suyos si eso podía salvarlos, juró que los protegería
siempre, era uno de los hombres de la familia y era
hora de que comenzara a hacer sacrificios por el
bien de todos.
Aún si debía de aceptar vivir un infierno.
—A-Acepto, iré...Pero quiero al menos terminar
este día con mi familia —pidió aprovechando que
podría negociar un poco con el hombre, ya que
parecía necesitarlo tanto como él a ese carruaje—
. Quiero que se lleven a mi hermano ahora
mismo, y que vaya la madre del hijo que espera
con él, porque no quiero que se preocupe, y
también será una forma de asegurarme de que
no me están mintiendo.
El hombre pareció pensárselo un poco, y finalmente
aceptó.
—Lo llevaremos ahora, pero, nosotros también
debemos de asegurarnos de que cumplirás tu
palabra y vendrás con nosotros...Por lo que, si
no lo haces, nos veremos en la obligación de
utilizar métodos mucho más 'duros' con las
mujeres de tu campamento, ¿Entiendes eso?
—...Por supuesto.

L.S
L.S

El hombre se volteó para caminar hacia el carruaje,


pero antes de detuvo un momento para hablarle de
nuevo:
—Trae a tu hermano.

│ │ · ✦ ───Unos minutos después...

│✦

✦ ·
·
Jungkook ayudó a sus otros hermanos a subir a
Youngjo al carruaje con algunas cosas para el
camino, y ayudaron a Yoorim a subirse también. El
azabache de acercó a ellos antes de que tuvieran
que irse, y les sonrió intentando darles seguridad
con ese gesto.
—De esta forma llegarán a la noche, estará bien y
no tendrán que pagar nada, también los traerán
cuando él esté bien... —le dijo mientras le
entregaba unas cantimploras de cuero con suficiente
agua para ambos en el camino—. Recuerden que
los quiero mucho.
—Kook, ¿Qué hiciste para que nos lleven y
no pagemos por la atención médica? —preguntó
preocupada—. No nos perdonaremos si tuviste
que aceptar algo que no quiere-
—Nadie me obliga a hacer algo que no quiero,
jamás y lo sabes...Solo acepto hacerlo —aseguró,

L.S
L.S

y besó el dorso de su mano para alejarse y


permitirles irse, sin querer perder más tiempo—
. ¡Tengan cuidado en el camino!
El carruaje comienza a alejarse junto con el guía de
madre que estaba a un lado del jinete, y se queda
observando unos segundos el camino por el que se
fueron. Juntó sus manos y observó al cielo, cerrando
los ojos durante unos segundos.
—Madre, por favor... —él no pudo notarlo, pero al
momento de comenzar a rezarle a Madre, un círculo
morado igual al que cuando fue elegido apareció
debajo de sus pies, y el viento comenzó a soplar con
poco más de fuerza a su alrededor—. No suelo
pedirte muchas cosas, así que por favor, esta vez
cumple mi pedido, que no es mucho, solo quiero
que protejas en todo momento a todos en ese
carruaje...Y si puedes, también ayuda a
que Youngjo sane rápido y regrese a casa
pronto...
A unos metros, escondido y silencioso, un felino de
ojos celestes brillantes observaba todo desde hace
un largo rato, y al ver lo que el azabache podía
hacer al rezarle a Madre, se quedó maravillado con
tal espectáculo digno de apreciar debido a su belleza
y singularidad.
Cuando lo vio irse, dejó de mover su cola de un lado
a otro, y recordó todo lo que había estado
observando desde que regresó del otro lado de la
selva donde tuvo que luchar contra unos umbras que
amenazaban con atacar a unos cazadores de la
ciudad, sintiendo que todo lo que estaba ocurriendo

L.S
L.S

era su culpa porque había descuidado el


campamento del azabache, y uno de sus hermanos
ahora estaba pagando las consecuencias de su
error.
No había llegado a tiempo, era su culpa, Jungkook
se veía triste a causa de su debilidad.
Si tan solo fuera más rápido...
Por otro lado, el azabache estaba en su carpa
comenzando a empacar sus cosas con tiempo,
porque sabía que si no lo hacía en ese momento
entonces luego de olvidarla y terminaría haciendo
todo a último momento y podría olvidarse algo.
—Jungkook... —llamó Eunji ingresando a su carpa.
El menor no volteó a verla, ni detuvo sus acciones,
simplemente continuó con su tarea en silencio, sin
querer mirarla porque sabía que al hacerlo iba a
serle completamente imposible el aguantar las
ganas de llorar que le generaba toda la situación. Ya
no era un niño, no podía llorar por todo, hacerlo lo
hacía sentir débil, y no podía permitirse ser débil si
quería proteger a su familia.
—Kook, por favor, habla conmigo...Sé que estás
mal, no tienes que aguantar todo —dijo
acercándose más, hasta colocar su mano sobre su
cabello, comenzando a acariciarlo—. Lo que hiciste
fue un gran gesto, le salvaste la vida a tu
hermano y al aceptar también nos prometieron
reservas de alimento...Pero, ¿Acaso crees que

L.S
L.S

nos pone feliz recibir eso a costa de tu libertad y


felicidad?
—...No importa, no es la gran cosa.
—Tendrás que estudiar para buscar ánimas...
No respondió a eso, no sabía que responder porque
nada bueno se le ocurría. Se quedó pensando en
algo que pudiera calmarla, pero sus pensamientos
fueron interrumpidos, al sentir los brazos de la mujer
rodearlo desde la espalda.
—Todos queremos que nuestro pequeño
hombrecito sea feliz, si tú te vas, ¿Quién
causaría alborotos para hacer nuestros días más
interesantes? —preguntó con voz dulce, sintiendo
como el cuerpo del menor comenzaba a temblar—
. ¿Acaso te aburres mucho aquí?, ¿O es qué
admites que extrañas mucho a Jimin y quieres
verlo?
—Yo... —sostuvo los brazos que lo rodeaban, y
volteó a verla con ojos brillantes y labios
temblorosos—. N-No quiero irme, Eunji... —admitió
con la voz totalmente quebrada—. E-Extraño
a Jimin, pero...ustedes s-son mi hogar...
—Lo sé, cariño —respondió besando su sien—
. Nuestro pequeño...¿Crees que Madre tenga
preparado algo muy bueno para ti?
—¿Qué t-tiene de bueno todo e-esto? —preguntó
negando con la cabeza—. Nada...

L.S
L.S

—No lo sé, quizás Jimin se siente muy solo y


necesita tu ayuda, o quizás esta experiencia
cambie tu vida para bien...quizás conozcas a
alguien y te enamores —dijo intentando verle el
lado positivo de muchas formas.
—¿E-Enamorarme? —preguntó pensando en ello
con curiosidad, y por un momento la imagen del
chico de aspecto mágico cruzó por su cabeza, pero
negó varias veces sintiendo sus mejillas arder—. No,
no quiero hacer eso...
—¿Por qué no?, ¿No te gustaría amar y ser
amado por alguien? —preguntó curiosa.
—No lo sé...Simplemente creo que es
innecesario —respondió lo primero que se le cruzó
por la cabeza.
—Eso crees ahora, pero te aseguro que eso es
algo que no vas a poder evitar que suceda, y vas
a estar muy enamorado, haciendo todo tipo de
cosas para gustarle a esa persona —comenzó a
hacerle cosquillas mientras se burlaba de él—. Vas
a comportarte como tonto, vas a querer darle
muchos besitos, te vas a poner celoso y de
seguro que vas a terminar haciendo todo lo que
te pida.
—¡Claro que no, eso suena muy tonto! —negó
entre risas, intentando alejarse de su toque—
. ¡Jamás haré eso!
—Eso ya lo veremos —dejó de hacerle cosquillas,
y despeinó su cabello—. Esta noche vamos a

L.S
L.S

preparar una gran cena para que todos se


despidan de ti de la mejor forma, ¿Qué te
parece?
—Eso...estaria genial —respondió sonriendole leve
mientras limpiaba sus mejillas húmedas.
—Es hora de que salgas de aquí y pases tiempo
con tu familia, todo lo que puedas, para que
mañana no sientas que te faltó hacer algo, ¿De
acuerdo?
—Cierto, ya fue suficiente llanto —se puso de pie
y acomodó su ropa antes de salir de la carpa—. No
hay que desperdiciar el tiempo.
Ese día, lo que restaba de éste, debía de ser
inolvidable. Iba a pasar tiempo con cada integrante
de su familia, para poder marcar al día siguiente
pudiendo decir que no se perdió de nadie.
—Gracias, Eunji.

│ │ · ✦ ───Esa noche...

│✦

✦ ·
·
No supo que hora era, solo sabía que era de noche
porque los grillos de dejaban saber eso, pero en

L.S
L.S

medio de ésta se despertó cuando escuchó algunos


sonidos fuera de su carpa, donde se había quedado
a dormir junto con sus hermanos más pequeños del
campamento, que decidieron dormir con él esa
noche antes de que se fuera por un tiempo
indefinido.
Podía escuchar como una voz familiar llamaba su
nombre, y con curiosidad salió de su carpa con
cuidado de no despertar ni pisar sin querer a
ninguno de sus hermanos, y asomó la cabeza para
observar a los lados pero no vio nada a primera
vista.
—Jungkook... —escuchó una voz familiar llamarlo,
y cuando recordó a quién le pertenecía, se puso
nervioso, pero aún así salio para comenzar a
caminar hacia ese lugar donde habían aparecido
esas pequeñas esferas de color celeste que le
indicaban que camino tomar para siempre
encontrarse con ese chico tan misteriosamente
hermoso.
No hacía frío, estaba idea para solo llevar algo fino
sin preocuparte por enfermarte. Se colocó las
sandalias y caminó con cuidado de no hacer mucho
ruido, y a medida de que se acercaba al lugar que su
familia aún no había descubierto por estar algo lejos
y fuera de la zona de caza, sentía los nervios
atacarlo de manera exagerada por alguna extraña
razón.
El solo pensar en que vería de nuevo a ese chico,
hacía que su corazón comenzara a palpitar con
fuerza.

L.S
L.S

Luego de unos minutos llegó a esa pequeñas


cascada, y buscó con la mirada la figura del chico
pero no la vio por ningún lado. Sintió una leve
corriente de aire tibio a un lado de su oreja que lo
hizo sentir escalofríos, y se quedó quieto al saber
que se trata de él.
—¡Buu! —escuchó su voz algo alta, lo que lo hizo
pegar un leve salto al asustarse, ya que no se lo
esperaba, y quiso voltear a verlo, pero antes de eso
decidió asegurarse de algo.
—¿Estás vestido? —preguntó muy nervioso al
pensar que el chico estaría nuevamente desnudo.
—Si, ya que sino no quieres verme —respondió
colocándose frente a él, mostrándole una gran
sonrisa, y dio una vuelta completa mostrándole sus
prendas—. ¿Ves?
—S-Si, ya veo... —respondió con la mirada fija en
esos ojos que eran irreales, porque no era posible
que alguien humano posea esos ojos tan hermosos,
y además de eso que sea hermoso y tenga esa
sonrisa, esa perfecta sonrisa que ahora le estaba
mostrando—. H-Hola...
El chico solo rio por lo tierno que se le hacía el verlo
tan tímido y nervioso por su presencia, y se se
acerco un poco más al rostro contrario juntando sus
manos detrás de su espalda, cambiando un poco su
expresión a uno mucho menos feliz.
—Escuché que te vas...

L.S
L.S

Jungkook lo miró sorprendido porque no esperaba


que supiera eso. Se movió incómodo en su lugar, sin
saber de que forma responderle aunque no haya
mucho que pensar.
—Si, mañana...
—¿Vas a volver? —preguntó llevando su mano
hacia su pecho, subiendo y acariciando éste con su
dedo índice, cosa que hizo al azabache encogerse
un poco.
—Por supuesto, siempre que mi familia esté
aquí —respondió seguro.
—¿Cuánto tiempo te irás? —preguntó llevando su
palma a su mejilla, acariciando muy suavemente,
como si no quisiera asustarlo al tomarse tal
atrevimiento—. ¿Por mucho?
No rechazó su toque a pesar de que se sentía
avergonzado, ya que no sabía cuánto tiempo estaría
fuera, por ende quizás pasase mucho tiempo hasta
que volviera a verlo, y quería grabarse su rostro y
gestos de memoria. Llevó su mano a la altura de su
rostro y la posó sobre el dorso de la contraria,
presionado levemente.
—No lo sé... —admitió, y no pudo evitar el querer
preguntarle algo que se moría por saber—. Oye,
¿Cómo te llamas?
El albino sonrió ante su toque y asintió con la
cabeza, pero no le respondió enseguida, sino que se
acercó un poco más a su rostro, hasta que podían
sentir el cálido aliento del contrario, cosa que hizo al

L.S
L.S

azabache ponerse mucho más rojo de lo que ya


estaba.
—Te diré mi nombre solo si me dejas darte un
regalo de despedida temporal —susurró contra
sus labios, llevando su otra mano para acariciar sus
labios con su pulgar—. Voy a extrañarte, eres la
única persona que me gusta ver tanto,
me aburriré mucho sin ti.
—¿Te gusta...verme? —preguntó un tanto perdido
ante la cercanía y la forma en la que seguía
sonriendole tan cálidamente—. B-Bueno, pero,
¿Vas a decirme tu nombre?, tu sabes el mío pero
yo no se el tuyo...
—Soy Taehyung —respondió y se alejó para volver
a juntar sus manos tras su espalda, y sonreírle
divertido—. Puedes decirme Tae, Taehyungie,
Taehyung-ah, Taehyung-shi, Taetae...Como tú
quieras.
—Taehyung... —repitió observándolo con una
mirada brillante, sintiéndose un poco tonto por no
haberse movido para nada desde que llegó allí.
—Esa es la forma más aburrida —se quejó
haciendo una mueca al escuchar la manera de
llamarlo, pero luego volvió a sonreír y a acercarse a
él—. No importa, quizás cuando me tengas más
confianza vas a llamarme con algún mote.
Tomó su mano y comenzó a arrastrarlo hasta más
allá de la cascada, asustando un poco al menor que

L.S
L.S

no pudo evitar sentir un poco de desconfianza al no


saber cuales serían sus intensiones.
—No te preocupes, solo vamos a buscar tu
regalo —tranquilizó al notar que se veía algo
temeroso.
—¿De qué regalo hablas? —preguntó curioso.
—Ya verás —respondió sonriendo emocionado.
Jungkook no hizo más preguntas, solo dejó que lo
llevara donde quisiera, solo concentrándose en la
calidez de su mano que sostenía la suya con
confianza, como si estuviera acostumbrado a
hacerlo. Era extraño, la forma en la que se
conocieron lo era, e incluso la relación que
mantenían hasta ahora lo era, pero también era
extraño que no sintiera que estuviera mal o
desconfiara de sus intenciones con él.
Quizás todo se debía a su sonrisa y a esos ojos que
eran como un cielo sublime y sobrenatural, que solo
existía producto de la imaginación más alocada.
O quizás era la simple calidez de su mano que le
generaba tanta seguridad como tranquilidad.
—...Tú también puedes llamarme como
quieras —dijo el azabache luego de unos segundos
en silencio.
—¿Enserio? —preguntó deteniéndose para voltear
a verlo, y abrazó su brazo con su mano libre,
acercándose más a él—. Entonces, cuando

L.S
L.S

regreses, vas a saber de qué forma decidí


llamarte.
—Espero que no sea muy lejano... —murmuró
bajando la mirada avergonzado.
Continuaron caminando un par de metros más,
hasta que llegaron a un lugar rocoso, el cual tuvieron
que trepar un poco sobre las rocas para llegar a un
pequeño pozo que estaba casi escondido a simple
vista. Taehyung se acercó a él soltando por un
momento al menor, que solo observaba curioso
como sacaba algo brillante de su bolsillo, y lo
colocaba dentro del agua que estaba dentro del
pozo, el cual comenzó a brillar cuando hizo contacto
con el pequeño cristal de varios colores que estaba
colgado de una soga de cuero.
—Se dice que existen tres pozos como éstos en
todo el reino... —comenzó a contar, cerrando los
ojos por un momento mientras movía el cristal en
forma de círculo en el agua—. El agua que está en
éstos no es normal, viene del centro de la tierra
donde la magia de Madre es más poderosa...
Comenzó a murmurar algunas cosas que el
azabache no alcanzo a escuchar, pero tenía la idea
de que estaba haciendo algún tipo de rezo a Madre,
y el aumento del brillo del agua lo hizo quedarse un
momento embobado observando el espectáculo.
Sacó el colgante y abrió los ojos luego de unos
segundos, volteando a verlo.
—Se dice que si mojas algún objeto con un valor
sentimental, éste te protegerá de cualquier tipo

L.S
L.S

de oscuridad, mostrándote el camino a la luz... —


se acercó a él, y le colocó el colgante con cuidado,
acercándose a su rostro nuevamente con escasos
centímetros del rostro contrario—. Siempre te hará
regresar a casa...
Jungkook llevó su mano izquierda al colgante,
sintiendo una corriente eléctrica por todo su cuerpo
al hacer contacto con la piedra colorida, sin
animarse a apartar la mirada de la contraria.
—...Gracias, es muy bonito —dijo sonriendole
sincero.
—...¿Realmente vas a volver? —preguntó
mostrando por primera vez, inseguridad en su
mirada—. Enserio me acostumbré a ti, eres como
la conexión entre las personas y mi mundo. No
soportaría no volver a verte jamás...
—Por supuesto que volveré —aseguró a pesar de
que no comprendió mucho sus palabras, pero sentía
que era poco ético poner en duda sus palabras que
sonaban tan sinceras—. Me agradas...Me gustaría
volver a a verte también, Taehyung...
—¿Me lo prometes? —preguntó sosteniendo sus
manos entre las suyas, sin apartarse ni apartar la
mirada.
El azabache sonrió tímido y asintió.
—Lo prometo.

L.S
L.S

El ojiceleste sonrió en grande, y le pidió que cerrara


los ojos por un momento, cosa que el azabache hizo
sin dudarlo mucho.
—Te esperaré —aseguró, y cerro los ojos
igualmente, acercando sus labios para posarlos
sobre los contrarios, ejerciendo presión muy
suavemente.
Le dio un beso inocente, totalmente puro y sin
ninguna otra intención más que sellar sus promesas
y palabras con ese gesto tan íntimo, haciendo de
ese gesto algo único y singular entre ellos.
Jungkook agradeció no haberse ido ese día, y lograr
tener una despedida como esa, de las mejores y
más bonitas. Ahora tenía una razón más para
regresar a casa, para querer hacerlo lo más rápido
posible.

L.S
L.S

*ૢ✧Ɛstɔs۪trɛs۪largɔs۪aŋ̃ɔs⸙ ⊰
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
La despedida fue mucho peor de lo que creyó que
sería.
Durmió muy poco luego de haber vuelto del
encuentro con Taehyung, quien luego de regalarle
aquel muy bonito collar y despedirse con ese
inocente pero muy significativo beso, le dijo que ya
era tarde y debía de volver a su campamento para
poder dormir adecuadamente. Le costó consiliar el
sueño, ese extraño chico rondaba por su cabeza
como una mariposa sobre una flor, y sumado la
tristeza de saber que debía de despedirse de su
familia en un par de horas, no le permitieron dormir
sino hasta que el sol se asomó comenzando a
alumbrar poco a poco todo el reino.
—No sé que harán sin mi, posiblemente las
cosas ya no sean tan divertido el día a día, pero
no quiero que se depriman mucho, voy a
regresar cuando menos se lo esperen —dijo

L.S
L.S

mirando a toda su familia, que estaban frente a él


despidiéndose, algunos con lágrimas en sus ojos,
otros aguantando para no mostrarse débiles.
—Cállate, vas a llorar cada noche pidiendo por
Eunji, bebé —se burló una de sus hermanas.
—¡Cállate tú, Minhee! —le respondió sacándole la
lengua.
Algunos rieron por sus actitudes, pero luego de eso
volvieron a mostrarse tristes, ya que sabían que
pasaría mucho tiempo para que pudieran volver a
verlos interactuar de esa forma.
—Cuídate mucho, y trata de no enfermarte —dijo
una de las ancianas, que se acercó a él para
colocarle una bufanda de lana color crema que
estaba casi nueva.
—Nana, hace calor ahora... —se quejó
sonrojándose cuando la anciana tiró de sus mejillas
como si fuera un bebé—. Ya, no soy un niño...
—Toma, hijo... —le entregó otra bufanda hecha a
mano muy parecida a la suya, solo que ésta era de
un color más nude—. Ésta es para Jimin, ¿Se la
puedes entregar por mi? —preguntó sonriendole
leve.
Jungkook al escuchar el nombre del rubio hizo una
mueca, pero aunque no quisiera hacerlo porque él
sentía que no se lo merecía, no quería quitarle la
emoción ni menospreciar su gesto y trabajo que le
tomó hacerlas, por lo que solo asintió tomándola

L.S
L.S

para guardarla en uno de sus sacos donde llevaba


toda la ropa que tenía.
—Le va a gustar mucho, Nana —aseguró
sonriéndole de manera extraña.
—Dile que tenga cuidado con los mosquitos por
la noche, le dejan muy mal la piel, es muy
sensible —dijo la mujer.
—Se lo diré, no te preocupes...
—Jungkook... —la voz de Eunji lo hizo voltear con
algo de temor, ya que sabía que con ella le sería aún
más difícil el no llorar—. Por favor, cada vez que
nos extrañes, solo mira las estrellas y piensa que
no estamos tan lejos, ya que estaremos mirando
el mismo cielo, ¿De acuerdo? —preguntó
acercándose para abrazarlo con fuerza.
—¿Q-Quién dijo que y-yo los iba a extrañar? —
preguntó mordiendo su labio inferior para,
inutilmente, evitar el llanto—. Ustedes v-van a
extrañarme...
—Así es, muchísimo... —respondió riendo por su
actitud, y se separó un poco para sostener su rostro
y hacer que la mirara—. Por favor, no seas tan
cruel con Jimin, sabes que es muy sensible y te
quiere mucho, además es la única familia que
estará contigo...Deja el orgullo de lado, ¿Si?
—...No prometo nada —respondió sin más.
—Te quiero mucho, todos te amamos.

L.S
L.S

—También los amo... —respondió en voz baja,


dándole una rápida mirada a el resto de su familia,
volteando a verlos luego de que calmara su llanto—
. ¡No quiero que cocinen enrollado de cerdo
hasta que yo vuelva, ¿De acuerdo?!
Todos rieron por su pedido, pero aún así asintieron
prometiéndole hacer eso. Jungkook sabía que era
más que seguro que si lo harían, pero no importaba
eso en ese momento.
—¿Nos vamos? —preguntó el guía de madre que
había regresado con otro carruaje para buscarlo—
. Llegaremos mañana temprano a tiempo para la
prueba de reconocimiento —dijo el hombre con un
tono serio, sin apurarlo directamente.
—Si, ya sé —respondió el azabache rodando los
ojos. Se acercó a Eunji para susurrarle al oído algo
que consideraba muy importante, pero que el
hombre no debía de escuchar—: Si Youngjo no
regresa sano, vayan a verme y díganmelo, y
abandonaré todo por no haber cumplido su
parte, ¿Okay?
—Si, no te preocupes, cariño —respondió, y le dió
un último beso en su frente antes de dejarlo ir hacia
el carruaje—. ¡No te portes tan mal como aquí!
—¡No pidas imposibles! —le respondió el menor
desde dentro del vehículo.
El carruaje comenzó a avanzar, y escuchando los
gritos de sus familiares cada vez más lejos, se
permitió llorar todo lo que quiso, sin importarle que el

L.S
L.S

hombre estuviera sentado frente a él, ya que no le


prestaba atención, solo leía el libro que tenía entre
sus manos.
—El tiempo pasará rápido... —susurró para él
mismo, y llevó su mano al cristal debajo de su
camisa—. Volveré.
Tomó uno de sus bolsos que estaba a un lado de su
asiento, y lo abrazó, volteando a ver por la pequeña
ventana sin cristal que estaba en medio de la puerta.
Avanzaron algunos minutos sin que nada interesante
ocurriera, hasta que algo de entre los árboles llamó
su atención haciendo que se acerque un poco más
para ver con más atención eso de color oscuro que
se movía entre los arbustos y pequeños árboles.
Se asustó un poco cuando, a varios metros, un
animal oscuro de ojos rojos parecía estar
acercándose a ellos. Tuvo algo de miedo porque
creyó que se trataría de un umbra, y si los atacaba,
no podría defenderse porque no llevaba ningún arma
consigo.
Notó que algo blanco se movió con rapidez,
empujando a la criatura oscura lejos de ellos; pudo
escuchar rugidos, notó los arbustos donde habían
caído moverse, pero no pudo ver nada más porque
se alejó demasiado.
—Puede tratarse del ánima de este reino —
escuchó al hombre decir.
—¿El ánima? —preguntó volteando a verlo.

L.S
L.S

—Si, ¿Quién crees que mantuvo a tu


campamento a salvo todo este tiempo? —
preguntó sin apartar la mirada del libro en ningún
momento—. Los umbra están en todos lados, de
muchas formas, y acabarían con todos en una
semana si no fuera por ellos.
—...Si así fuera, mi hermano no habría estado a
punto de morir...Y aún no sé si va a lograrlo —
respondió serio, volviendo a mirar por la ventana.
—¿Sabes con que frecuencia aparecen los
ánima? —preguntó sin mirarlo.
Jungkook no respondió, porque no sabía, ni tampoco
le emociona saberlo. Jamás le gustó hablar de los
ánima, y no quería hacerlo, no era cómodo para él.
—Unas diez veces al día es lo que se cree, en
distintos lados del reino, y va aumentando a
medida que el tiempo pasa —respondió a su
propia pregunta—. No sabemos aún cómo, pero
los ánima pueden sentir cuando éstos aparecen,
van de inmediato al lugar para acabar con ellos y
evitan que ataquen a las personas, procurando
siempre de no ser vistos, y sobre todo que nadie
llegue a notar el peligro.
El azabache al escuchar eso se sorprendió bastante,
y por un momento se sintió mal por menospreciar a
las criaturas, pero luego volvió a invadirlo el
pensamiento de que seguro eran puras locuras que
ellos mismo creían para darle razón a sus creencias
y adoración por los ánima.

L.S
L.S

—No me interesan todos sus cuentos, no van a


hacer que cambie mi pensamiento hacia ellos —
dijo con seguridad, sin voltear a ver al hombre.
—Para serte sincero, no puedo creer que Madre
te haya elegido para un trabajo tan importante
con esos pensamientos, pero al llegar sabremos
el por qué —dijo el hombre sin mirarlo. No lo había
hecho en ningún momento.
—Me cansé de decirles que Madre cometió un
error... —bufó.
—Madre no comete errores —aseguró.
—Ya veremos eso.

│ │ · ✦ ───Doce horas después...

│✦

✦·
·
—Niño, despierta —escuchó la voz del hombre.
Sintió que movían su hombro con insistencia, y
comenzó a despertarse poco a poco, debido también
a que había mucgo ruido fuera, y que la luz del sol le
estaba dando de lleno en el rostro.
—Estamos a punto de llegar, comienza a
despertarte —ordenó el hombre, y volvió a
acomodarse en su asiento.

L.S
L.S

—Por fin... —respondió mientras se estiraba en su


lugar.
Buscó su cantimplora de agua y bebió la poca que le
quedaba, luego buscó una de las frutas que una de
sus hermanas mayores le había dado, y la comió
mientras observaba por la ventana lo que había
dejado de ser rural y ahora eran tiendas de comercio
con muchas personas caminando de un lado a otro.
No pudo evitar no notar que las personas en ese
lugar vestian prendas de muy buena calidad, se
veían a muchos guías de Madre que se distinguían
por usar la típica vestimenta; allí todos se veían
saludables, en buen estado físico, la gente
compraba mucho y seles notaba que no les dolía el
monedero al gastar las muchas monedas que
llevaban encima, los edificios y puestos estaban en
excelentes condiciones, y los animales se veían
saludables.
Se notaba que había escasa necesidad en ese reino
a diferencia de los otros.
—¿Te agrada el lugar? —preguntó el hombre
mirándolo con curiosidad.
—...Se me hace desagradable —respondió
volteando a verlo—. ¿Qué tan seguidor de madre
hay que ser para permitirte una vida tan fácil?
El hombre no le respondió, solo le mantuvo la
mirada comenzando una guerra en la que, el que la
apartaba, perdía. Jungkook no se dejó intimidar, no
quería que sintiera que es superior a él solo por ser

L.S
L.S

un guía de madre y él un simple adolescente de un


campamento nómada.
El carruaje se detuvo luego de unos segundos, y el
ginete les avisó que habían llegado, haciendo que
ambos apartaran la mirada al mismo tiempo hacia la
pequeña ventana que estaba en la puerta, notando
una gran puerta de madera clara abierta de par en
par, con algunos guías de madre esperando fuera.
—...No voy a vestirme así —dijo antes de tomar
sus cosas, bajando despacio para no tirar ninguno
de sus bolsos.
—Eso no es algo que se discuta —le respondió el
hombre tomando su pequeña mochila, única
pertenecía que llevaba encima.
—No lo haré —aseguró, y caminó hacia la entrada
del gran edificio, que parecía que se caería encima
de tan grande que era—. Que ganas de presumir
que tienen los guías de madre...
—Jeon Jungkook —escuchó a varias personas
acercarse a él, diciendo su nombre al mismo tiempo
y con la misma emoción, lo que hizo que el
azabache los mirara con recelo y algo de miedo—
. Bienvenido, elegido de Madre.
—...Hola —respondió no muy seguro de si acercarse
a él o no.
—Por favor, déjenos llevar sus cosas a su
habitación —se ofreció uno de ellos acercándose
para que le entregue sus cosas.

L.S
L.S

—No, yo puedo hacerlo —negó sosteniendo con


fuerza sus pertenencias—. ¿Dónde tengo que-?
—¡Jungkook!
La voz inconfundible de Jimin lo hizo quedarse un
momento de piedra, y al voltear un poco hacia su
derecha, se desestabilizó un poco cuando el rubio
saltó sobre él abrazandolo con fuerza. Quería
apartarlo, gritarle que no se atreviera a tocarlo, que
lo odiaba y que era una basura por haber olvidado a
su familia...
—Hermano, te extrañé mucho...m-mucho... —dijo
Jimin sin apartarse ni un poco, ni aflojar la fuerza del
abrazo.
No le correspondió aunque sus manos picaran por
hacerlo, ignoró a su corazón en ese momento pero
no pudo controlar sus propias lágrimas, las cuales
llegaron junto con un llanto silencioso que lo hizo
sentirse un tonto.
—N-No me toques, te o-odio... —dijo sin poder
moverse, pero queriendo decirle todas esas cosas
que había preparado durante todo el camino—. Y-Ya
no eres m-mi hermano, nos o-olvidaste...
Jimin solo sonrió y se separó un poco sin soltarlo del
todo para besar su mejilla con cariño varias veces,
haciendo que el azabache comenzara a moverse
para intentar apartarlo y evitar que siguiera
haciéndolo.
—Te extrañé mucho, ¿También me
extrañaste? —preguntó sin dejar de sonreír.

L.S
L.S

—¡No, sueltame, mentiroso! —gritó moviéndose


para intentar hacer que lo soltara—. ¡Te odio,
déjame!
—Lamento no poder ir a verte el día de tu
cumpleaños...De verdad, lo siento —dijo volviendo
a abrazarlo.
—¡Sueltame! —dijo empujándolo con fuerza
haciendo que se apartara y lo soltara—. ¡No vine
aquí porque te extrañara, yo no quise venir, yo
no quise abandonar a la familia como tú!
—Jungkook, yo no quise-
—No quiero que me vuelvas a abrazar, porque ya
no eres mi hermano —dijo tomando uno de sus
bolsos más pesados para voltear y comenzar a
caminar hacia el lugar donde el hombre le indicó,
limpiando sus mejillas húmedas—. ¡No vuelvas a
hablarme, traidor!
El rubio solo se quedó en su lugar sintiéndose algo
mal por sus palabras. Sabía que al irse, Jungkook se
molestaría con él por abandonarlo, después de todo
eran inseparables, y sabía que el no ir a verlo
cuando se lo prometió iba a hacer que se molestara
mucho más, pero lo más importante era que él sabía
que lo quería de la misma forma en la que él lo
hacía.
Después de todo son familia.
Debía de darle un poco de tiempo para que se
acomodara y calmara, luego se disculparía e
intentaría hacer que dejara de estar molesto, que le

L.S
L.S

contara lo que estaba ocurriendo en su


campamento, como estaba su familia, como había
estado él estos largos años sin verlo.
Había tantas cosas de las que quería hablarle, que
no veía la hora de que tuviera tiempo para
preguntarle todo lo que quería saber, y volver a
sentir un abrazo de parte de su hermano favorito.
—Jimin, ¿Por qué no vas a ayudarlo a instalarse
en lo que nosotros preparamos todo para la
prueba de reconocimiento? —preguntó una de las
chicas que estaba en proceso de ser guía de Madre
al igual que él.
—¿Enserio?, gracias —respondió sonriendole
amable, y se apresuró a ir por el camino que habían
tomado su hermano y el maestro guía de Madre que
estaba a cargo de enseñarle la mayoría de las
cosas.

│ │ · ✦ ───Un rato después...

│✦

✦·
·
Había estado más de diez minutos intentando hacer
que Jungkook le respondiera, pero lo único que
había ganado era el ser ignorado por completo, cosa
que comenzaba a desesperarlo.
—Jungkook, por favor, ¿Por qué me tratas
así? —preguntó con desespero—. Puedo

L.S
L.S

explicarte el por qué no pude ir el día de tu


cumpleaños, solo déjame-
—Cualquier cosa que digas, no es excusa, yo
hubiera hecho cualquier cosa por ir a verte, no
importa en los problemas que me meta por
hacerlo —dijo sin voltear a verlo, ocupado en
ordenar su ropa en uno de los muebles que había en
el lugar.
—Estás siendo muy injusto conmigo...
—¿Injusto yo? —preguntó riendo sin gracia—. Yo
no fui quien abandonó a su familia por venir a
tener una vida con más lujos, dedicando todo mi
tiempo en saber sobre criaturas que jamás harán
nada por mi, ni mi familia, olvidado a ésta sin que
importe algo más que los ánima, umbra y yo que
sé que más.
—Yo jamás me olvidé de ustedes, los extraño
cada día y les escribo cartas cada semana,
¿Crees que no me entristece el estar lejos de
ustedes por tanto tiempo? —preguntó dolido—. Mi
vida no es siempre color de rosas aquí.
—¡Deja de mentir solo por cinco minutos! —le
gritó enojado, volteando a verlo con el ceño
fruncido—. Jamás, en todo este tiempo, nos ha
llegado una sola de tus supuestas cartas.
—...¿Qué? —preguntó incrédulo—. Eso...Eso no
puede ser, yo les escribo cada semana —
respondió seguro.

L.S
L.S

—¿Ahora vas a decir que miento? —preguntó a la


defensiva—. Ni una, jamás. Con eso dejaste más
que claro que dejamos de importarte.
Cuando Jimin iba a responder a eso, unos golpes en
la puerta lo hicieron callar, y en su lugar la voz del
hombre que había traído a Jungkook al lugar se hizo
presente, haciendo que el azabache rodara los ojos.
—Es hora de la prueba de rec-
—Si, si, ya se —respondió Jungkook dejando su
ropa a un lado, acercándose a la puerta—. Vamos,
acabemos con esto ya.
Pasó por al lado de rubio sin mirarlo, siguiendo al
hombre que caminaba en silencio guiándolo hasta
dentro del templo, donde habían cerrado la puerta
que daba a la calle principal, y habían muchas
personas vestidas con la túnica color blanca con
violeta que caracterizaba a los guías de madre,
misma que Jimin estaba usando también.
—No voy a vestirme así —volvió a aclarar.
—Eso no es algo que se discute —volvió a
responderle el hombre.
Jimin fue el encargado de entregarle una de las
túnicas de los guías de Madre, pero Jungkook se
negó rotundamente a aceptarla, no iba a colocarsela
bajo ninguna circunstancia, y cuando ya perdieron
varios minutos intentando hacer que cambiara de
opinión, al final el azabache ganó y decidieron al
menos hacer la prueba sin la vestimenta.

L.S
L.S

—¿Qué tengo que hacer? —preguntó colocándose


frente a una gran fuente que tenía una pequeña
cascada que salía de la pared, donde arriba estaba
colocado un gran espejo dorado—. ¿Para qué es
esto?
—Madre confirmará que eres el indicado, y
veremos lo que hay en tu alma y corazón —
respondió Jimin acercándose para entregarle una
copa de oro—. Debes de beber el agua de la
fuente, luego colocar su mano en el espejo.
—Esa que está ahí es tu flor, la cual floreció
anoche —comentó uno de los estudiantes guías de
Madre, apuntando la flor anaranjada que estaba a un
lado de otra flor de color bordó—. Solo florecerá
una vez al año, ya se cerró...
—Entiendo... —dijo, pero realmente no había
comprendido mucho acerca de eso—. Entonces,
¿Simplemente bebo esta agua de procedencia
dudosa?
Jimin asintió, colocándose a su lado, juntando sus
manos para comenzar a rezar murmurando cosas
que el azabache no comprendía, pero que notó que
todos estaban haciendo lo mismo. Él solo observó la
copa, y con algo de duda la acercó a la pequeña
cascada, llenando ésta hasta la mitad, para luego
beber de forma rápida, creyendo que sabría mal,
pero se sorprendió cuando se dio cuenta de que su
sabor era como el de agua normal, solo que un poco
dulce.

L.S
L.S

Dejó la copa a un lado cuando bebió todo el líquido


de ella, luego observó su reflejo en el gran espejo
del lugar, y aunque con algo de miedo por lo que
pudiera pasar al hacerlo, apoyó su palma en el
reflejo, sintiendo al hacerlo que su mano se
calentaba un poco al hacer contacto con el cristal.
El cristal dejó de reflejarlo, y en su lugar comenzaron
a aparecer imágenes de todo tipo a medida que
comenzaba a brillar cada vez más cada que una
imagen aparecía; Eunji, su familia, Jimin, el reino de
Singularity, su campamento...Y cuando ya casi no se
podía observar el espejo debido al gran brillo, la
figura de un chico al que solo alcanzaron a verle sus
ojos de color celeste claro, todos tuvieron que cerrar
los ojos y cubrirse con sus brazos.
—Tan cálido... —se escuchó la voz de Madre por
todo el lugar luego de que el brillo de color morado
se haya disipado—. Jungkook, no fui yo quien te
eligió...Fuiste tú quien eligió, y es él quien te
elegiría, el único que puede llegar a él...
—¿Qué...? —el azabache no comprendía sus
palabras, y tampoco lo que acababa de ocurrir.
Todos los presentes se habían sorprendido casi
tanto como él, algunos sonreían aliviados por que
Madre no se haya equivocado con el menor, y por
queeso significaba que el futuro de todos estaba
cada vez más asegurado. Jimin por su parte, sonrió
al ver que su imagen había aparecido junto con la
del resto de su familia, cosa que significaba que el
azabache aún lo consideraba parte de su familia,
que lo quería aunque dijera que no.

L.S
L.S

—Bienvenido al templo, elegido de Madre —dijo


el hombre que lo había traído al lugar, arrodillandose
frente al menor cuando de volteó para preguntar que
había sido eso—. Nuestro salvador.
—Oye, no hagas eso, es extraño... —dijo el
azabache sin saber de que manera reaccionar.
—¡Nuestro salvador! —gritaron los demás, a
excepción de Jimin, copiando las acciones del
hombre.
Jungkook no se sintió halagado o imortante en ese
momento, sino que se sintió confundido y hostigado,
era como si se le hubiera encargado la vidas de
cada persona en el mundo, y eso lo asustó un poco,
haciendo que saliera corriendo hacia la que ahora
sería su recámara, sin importarle los llamados del
rubio.
—¡Jungkook, espera! —pidió siguiéndolo detrás.
Debido a la vestimenta no pudo alcanzarlo a tiempo,
y terminó frente a la puerta que había sido cerrada
desde dentro, impidiendole ingresar para hablar con
su hermano. Apoyó su frente sobre la madera
gruesa, y esperó a escuchar la voz del menor.
—...También me sentí así cuando tuve que hacer
lo mismo al llegar, sé que puede ser
muy...Imponente —habló teniendo una idea sobre
lo que le habría ocurrido—. A mi me dijo que era el
único que podría llegar a él sin necesidad de
fingir ser alguien que no soy...Y aún sigo
pensando en lo que eso puede significar, porque

L.S
L.S

la idea de tener una responsabilidad tan grande


es abrumadora, no me deja dormir bien por las
noches.
—No entiendo...¿Por qué nosotros? —escuchó la
voz del menor desde dentro—. Yo no elegí nada,
no quiero todo esto...Solo quiero ir a casa y que
estén todos esperándome...Incluso tú.
El rubio sintió esas palabras como un golpe directo a
su pecho, sintiéndose mal al escucharlo de esa
forma, queriendo lo mismo pero sabiendo que no
podían hacer nada para evitarlo, porque debía de
haber una razón para que fueran ellos, debía de
haber algo bueno esperándolos al finalizar todo,
debía de haberlo o enloquecería.
—Lo siento...No puedo hacer nada más que
ayudarte y acompañarte aquí —dijo cerrando los
ojos con fuerza, luego de unos segundos sonrió aún
sin abrirlos—. ¿Sabes?, creo que es mi culpa en
parte, porque te extrañé mucho, siempre deseaba
que estuvieras aquí conmigo...Creí que sería
mucho más divertido de esa forma, pero ahora
estás aquí y no eres feliz por eso, lo siento.
—...Como si Madre te quisiera tanto —respondió
sonando burlón, pero Jimin sabía que con eso había
querido decirle que no era su culpa.
Jimin iba a responderle a eso, pero sintió una mano
posarse en su hombro, haciéndolo voltear solo para
encontrarse con Sungjin, el hombre maestro de
todos los guías de Madre principantes y en proceso

L.S
L.S

como él y Jungkook, quien fue el que trajo al


azabache al lugar.
—Deberás de ir a buscar los libros para que
Jungkook comienze lo más pronto posible con
los estudios —dijo con su tono serio de siempre.
—Claro, no se preocupe —respondió respetuoso y
fio unos pasos hacia el pasillo que daba a la
biblioteca, pero se detuvo unos segundos después al
recordar algo que lo había hecho sentirse inseguro—
. Disculpe, maestro, ¿Puede hacerle una
pregunta?
—Claro, la que quieras.
—Es que, Jungkook dijo que yo no le he enviado
ni una sola carta a mi familia en todo este
tiempo...Pero usted dijo que se aseguraría de que
llegaran todas, ¿Entonces por qué dijo que no
les llegó ninguna? —preguntó preocupado.
El hombre solo lo observó en silencio durante unos
minutos, y luego se acercó para sostener uno de sus
hombros.
—Me aseguro de que sea así siempre, y jamás
me han dicho que los mensajeros tuvieran algún
problema con la entrega, pero si quieres puedo
investigar y buscar algún fallo en las entregas —
intentó tranquilizar.
—Entiendo...Muchas gracias, por favor, me
preocupa mucho que no hayan podido enviarlas
en todo este tiempo —dijo suspirando un poco más
aliviado.

L.S
L.S

—No te preocupes, yo me encargo de todo.

│ │ · ✦ ───Un mes despues...

│✦

✦·
·
Todo estaba completamente oscuro, no podía ni
siquiera verse a si mismo...
Estaba parado en medio de la oscuridad, pero no
estaba asustado ni desesperado por buscar algo de
luz. Mantenía sus ojos cerrados a pesar de toda la
obscuridad a su alrededor, ya que era lo mismo que
tenerlos abiertos, pero de esa forma podía intentar
escuchar o sentir algo más en todo ese cómodo
vacío.
Pudo sentir el tacto de dos manos posarse
suavemente sobre sus hombros, pero no se
sorprendió ni rechazó su toque, era familiar y
agradable; las manos bajaron por sus brazos de
forma lenta, acariciando su piel sobre la suave y fina
tela de su ropa, hasta que se posó sobre su cintura,
para luego juntarse ambas manos en su regazo, a la
vez que sintió unos labios besar su nuca con
cuidado, para luego moverse hacia el lado izquierdo
de su cuello sin abandonar su piel en ningún
momento.

L.S
L.S

Sonrió sin saber exactamente por qué, pero


sintiéndose plenamente feliz, totalmente encantando
con el tacto sobre su cuerpo, y el calor de un cuerpo
contrario detrás de su espalda.
—¿Qué sucede? —escuchó su propia voz desde
algún lugar, pero él no habló, era como si fuera él en
otro lado de ese mundo—. ¿Qué te está pasando?
Las manos que estaban sobre él comenzaron a
abandonar su cuerpo de forma brusca, como si no
quisiera hacerlo pero tuviera qué, y el frío comenzó a
apoderarse de todo su cuerpo.
—E-Espera...
Seguía escuchando su voz como si estuviera siendo
reproducida desde algún lugar lejano, y no podía
mover su cuerpo ni producir sonido alguno.
—¡No te vayas!
Un sentimiento de dolor, angustia y desesperación
se instaló en todo su cuerpo, pero no podía hacer
nada para impedirlo.
—¡No me dejes!
Despertó de golpe sentándose sobre la cama con la
respiración agitada, quedándose un momento
observando sus sábanas, esas que sostenía con
fuerza y manos temblorosas debido a la sensación
que le produjo aquél extraño sueño.

L.S
L.S

Pegó un pequeño grito cuando el sonido de unos


golpes en su puerta se escucharon, y volteó a ver en
su dirección intentando calmarse.
—...¿Quién es? —preguntó intentando hacer que su
voz se escuchara calmada.
—Jimin, necesitamos tu ayuda —escuchó la voz
de uno de sus compañeros que aspiraban a llegar a
ser guías de madre oficiales, y se apresuró a
levantarse para abrir la puerta.
—¿Qué sucedió? —preguntó mientras se quitaba
las lagañas de sus ojos.
—Jungkook volvió a saltarse las clases de
historia de los diez mil años, y el maestro está
molesto, no lo encontramos por ningún lado
y...De nuevo robó las pinturas de su salón —
informó el chico, estando acostumbrado a tener que
llamarlo para que se encargara del azabache.
—Santa Madre... —bufó llevando una mano al
puente de su nariz—. Yo me encargo, no te
preocupes, gracias por avisarme —respondió
sonriendole leve.
—No es nada, Jimin...Y por cierto, ¿Estás
bien? —preguntó preocupado-. Estás pálido,
¿Estás enfermo?
—No...No, no te preocupes, es solo que acabo de
tener una pesadilla —tranquilizó.
—De acuerdo, espero que no vuelvas a tener de
esas —dijo sonriendole amable—. Nos vemos.

L.S
L.S

—Nos vemos, Donghan...


Cerró la puerta cuando el otro se alejó, y suspiró
cansado al recordar que debía de volver a buscar a
su hermano por todo el edificio y fuera de éste.
Jungkook era un alumno que dejaba mucho que
desear; era rebelde, no obedecía, no estudiaba, no
hacía las oraciones, no quería vestirse con la túnica,
robaba comida a media noche y pinturas y papel del
salón que el maestro utilizaba como una especie de
oficina, y no asistía a la mayoría de las clases a las
cuales no iba con él, ya que Jimin se encargaba de
obligarlo a asistir con él.
Los otros aprendices no lo querían, y se quejaban de
él casi a diario, diciendo que alguien como él no
podía ser uno de los elegidos de Madre, que no
merecía serlo y que terminaría por condenar a todos
con sus acciones y desprecio por la profesión.
—Jungkook, ¿Por qué no puedes portarte bien al
menos una semana? ;preguntó para si mismo
mientras buscaba ropa para cambiarse—. Vas a
hacer que me salgan canas verdes de tanto lidiar
con tus caprichos...
Sabía que el menor no quería estar ahí ni hacer
nada de lo que él ya se acostumbró a hacer a diario,
pero no creía que sería tan rebelde y le traería
tantos problemas. No cuestionaba el juicio de Madre,
solo que le gustaría preguntarle como terminarían
las cosas si el azabache seguía comportándose de
esa forma cuando llegue el día.
—Solo queda esperar y ver...

L.S
L.S

Estuvo toda una hora caminando por todo el edificio,


en los jardines de fuera e incluso en algunas tiendas
fuera del templo, pero no lo encontró sino hasta que
caminó un largo camino, adentrándose al bosque
que estaba detrás de uno de los establos de la
cuidad, donde lo encontró sentado en el césped
frente a unas flores de color celeste, con uno de los
grandes cuadernos, dibujando algo que desde su
lugar no alcanzó a ver.
Decidió acercarse en silencio desde atrás, para
poder observar que era lo que lo tenía tan
entretenido, y al poder apreciarlo abrió los ojos
sorprendido.
Había dibujado el rostro y cuello de alguien; un chico
muy apuesto con el cabello un poco largo, y había
pintado su cabello de un color gris con reflejos
blancos, haciendo que se viera brillante, su piel de
un color acanelado y parecía estar muy concentrado
en mezclar los colores celeste y azul en los ojos,
haciéndolos brillar al agregarle pequeños destellos
de blanco en algunos lugares.
—Que hermoso... —comentó haciendo que el
azabache se diera cuenta de su presencia, y
volteara a verlo intentando alejar el dibujo de su
vista—. No sabía que eras tan talentoso con el
arte, hermanito.
—¿Cómo me encontraste? —preguntó a la
defensiva—. No iré, me aburren esas clases.
—Jungkook, deja de comportarte así, estarás
aquí tres años, ¿Piensas evitar todo siempre? —

L.S
L.S

preguntó con voz tranquila, sin querer que sonara


como un regaño, sino como un consejo.
—Si —respondió sin más.
Jimin solo suspiró y se sentó a su lado, intentando
mirar el cuadro con el retrato de ese chico
desconocido, pero al notar que el menor no parecía
querer que lo viera, sintió mucha más curiosidad.
—¿Quién es?, ¿Cómo se te ocurrió pintarle el
cabello y ojos de esa forma? —preguntó curioso.
—Él tiene el cabello de ese color... —respondió
bajando la mirada para que no notara su leve
sonrojo.
—¿En serio?, ¿Y los ojos? —preguntó confundido.
—Son algo así...Pero son mucho más bonitos,
realmente brillan y su color es como el azul
claro...Pero es único —respondió con la mirada fija
en su propio dibujo, llevando una mano a su
colgante debajo de su camisa—. Su nombre
es Taehyung.
—¿Lo soñaste?
Jungkook negó con la cabeza varias veces, y volteo
a mirarlo con seriedad.
—Es un amigo que vive solo en la selva, lo
conocí antes de venir aquí —comentó totalmente
serio—. Yo también me sorprendí cuando vi que
era tan extraño, pero no es malo...Me agrada —
dijo un poco tímido al admitir eso en voz alta.

L.S
L.S

—¿Solo en la selva?, ¿Hablas de que existe


alguien así en el reino de Singularity? —preguntó
sorprendido.
—Si, ¿Verdad que es extraño? —preguntó
ladeando la cabeza inocente.
—Podría ser... —volvió a fijar su vista en el dibujo, y
una idea alocada pero muy posible cruzó por su
cabeza, y no pudo evitar emocionarse—. Jungkook,
puede que él sea el ánima de ese reino.
El azabache arrugó el entrecejo y negó
rotundamente.
—Claro que no, ¿Por qué dices eso? —preguntó
un tanto molesto por esa acusación.
—Jungkook, no existe nadie con ese color de
cabello y unos ojos así, que viva solo en una
selva...¿Acaso no pensaste alguna vez en que
puede que sea uno en su forma humana? —
preguntó sin poder evitar mostrar su emoción—
. Tiene que serlo, ¡Jungkook, encontraste al
ánima mucho más antes que cualquier elegido de
Madre en la historia!
—¡Taehyung no es una de esas criaturas! —gritó
dejando el dibujo a un lado, levantándose para
mirarlo con recelo—. No lo conoces, no digas
locuras como esas, el no lo es, y no puede serlo
porque entonces yo...yo...
Se quedó unos segundos en silencio al no poder
decir lo que pensaba en ese momento, y
simplemente negó con la cabeza varias veces.

L.S
L.S

—No vuelvas a repetir algo como eso, Taehyung


solo es un poco extraño, pero me gusta que sea
así —dijo abrazándose a si mismo.
—Jungkook...
El rubio supo que quizás había metido la pata al
decirle eso, ya que ahora esa duda permanecería en
la cabeza del menor como algo que lo atormente de
vez en cuando o cada que piense en ese chico. Sin
embargo, él estaba seguro de que se trataba de el
ánima de ese reino, y el hecho de que Jungkook lo
haya conocido lo sorprendió mucho, y le dio algo de
envidia, la verdad.
—Cierto —habló el azabache acercándose a la
pequeña mochila que había llevado consigo, y de
ella sacó muchos sobre de cartas, dejándolas caer a
un lado del rubio—. Jimin, lo siento, tú decías la
verdad... —dijo apenado.
—¿De que hablas? —preguntó confundido, pero su
expresión cambió por completo cuando pudo
reconocer todas esas cartas, las cuales el mismo
había escrito—. No puede ser...esto...
—Las encontré en el salón del viejo, y me
molesté mucho al verlas allí...Lo siento, te dije
cosas muy feas porque creí que estabas
mintiendo —se disculpó sentándose a su lado—
. ¿Me perdonas?
Jimin sintió impotencia en ese momento, y al no
poder maldecir a su maestro, solo alcanzó a soltar
lágrimas silenciosas mientras apretaba las cartas

L.S
L.S

con fuerza, sintiéndose un poco menos dolido


cuando sintió los brazos de su hermano rodear su
cuello.
—Yo siempre pensé en ustedes...siempre... —dijo
llevando sus manos a su rostro.
—...Ahora lo sé, y créeme que todos en el
campamento lo saben —dijo el menor intentando
hacer que se sintiera menos mal.
—Es injusto, es cruel...
—¿Quieres que le haga pagar? —preguntó el
azabache mostrando su puño.
Jimin solo negó riendo divertido, y comenzó a limpiar
si rostro húmedo, intentando calmarse.
—Ya no importa, ahora estás aquí.

L.S
L.S

*ૢ✧Shᥲdoᥕ: ᥱᥣ rᥱιᥒo dᥱ ᥣᥲs


ᥒoᥴhᥱs mᥲ s osᥴᥙrᥲs⸙ ⊰
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
Amaneció siendo 13 de octubre en el reino de
Lights.
Jimin cumplía 18 años, y había llegado no solo su
cumpleaños, sino que el día por el que tantos años
estuvo preparándose, había llegado finalmente.
Ese día su maestro y aprendices que también
querían llegar a ser guías de Madre, le prepararon
un desayuno muy variado y extenso, el cuál quiso
compartir con Jungkook, pero éste había vuelto a
escapar de sus clases, y tampoco había aparecido
para saludarlo por su cumpleaños.
—Gracias a todos, me gustó mucho —dijo al
terminar su desayuno, observando a todos en la
habitación—. Quiero decirles que la pasé muy
bien estos tres años, les agradezco su

L.S
L.S

hospitalidad y amabilidad conmigo, de todo


corazón.
—Gracias a ti por ser tan buena persona y
esforzarte cada día —habló uno de sus
compañeros con los que más vínculo tenía.
—No es por ponerte presión, Jiminie, pero
tenemos muchas esperanzas en ti —dijo una de
sus compañeras más antiguas.
—Tómalo con calma, aún tienes poco más de
cuatro años para que llegue el día —dijo su
maestro—. Puedes aprovechar y buscar algunas
cosas fantásticas que tiene el reino de Shadow.
—Definitivamente quiero hacer eso, es una de
mis metas en la vida, no quiero perecer sin haber
visto aunque sea algunas maravillas de cada
reino —respondió sonriendo en grande.
—Te daremos todo lo necesario para el viaje,
aunque ya con todo lo estudiado sobre como
sobrevivir en la naturaleza, no creo que se te
haga tan complicado, eres inteligente y
perseverante —halagó otro de sus maestros.
—Me preocupa un poco el hecho de que en las
únicas clases en las que no te fue tan bien,
fueron las de defenza contra animales —comentó
uno de sus compañeros—. Ten mucho cuidado,
porque puede que el ánima de ese reino te salve
de los umbra, pero no sabemos si también de los
animales salvajes.

L.S
L.S

—Si, usar armas no es lo mío... —admitió cohibido,


bajando la mirada algo nervioso—. Aunque, tengo
la seguridad de que Madre estará cuidándome en
todo momento y voy a saber arreglarmelas,
confío en mis habiliades.
—Todos confiamos en ti, desde el primer día que
llegaste aquí supimos que Madre nos había
enviado a la persona correcta —halagó su
maestro.
—Muchas gracias, sus palabras y confianza son
un halago —respondió educado.
—Aunque, no podemos decir lo mismo de
Jungkook —continúo hablando, esta vez con un
tono de desaprobación—. No sé que tan buena
idea es dejar el futuro de todos en sus manos,
pero habrá que confiar en que Madre tiene las
cosas bajos control.
—Hablando de Jeon, ¿En dónde está? —preguntó
uno de sus maestros secundarios—. Es tu
cumpleaños y te irás en unas horas, ¿No debería
de estar aquí compartiendo el desayuno contigo?
—Quien sabe, quizás ni siquiera esté cerca del
edificio, la mayoría del tiempo lo pasa fuera
evitando las clases —respondió una de sus
compañeras.
—No quiere usar la vestimenta
correspondiente —se quejó su maestro.

L.S
L.S

Jimin sonrió incómodo ante sus palabras, y suspiró


hondo para luego hablarles directamente a todos los
que estaban en la mesa.
—Quiero pedirles algo antes de mi partida... —
dijo llamando la atención de todos en la mesa—. Sé
que esto es muy importante, pero por favor, no
sean tan duros con Jungkook, él es bueno y
tiene un gran corazón, solo que la idea de tener
esta responsabilidad no es tan agradable para él
como lo fue para mi, y separarse de nuestra
familia le dolió más que a mi...Es la persona más
importante para mi, y se sentirá mucho más solo
cuando me vaya, así que por favor, tenganle
paciencia y cuidenlo por mi.
Se puso de pie e hizo una reverencia respetuosa,
rogando por que su hermano menor lo pasara lo
menos mal posible, que consiga empatizar con
alguien allí para que no se sienta tan solo, y por que
pudiera estudiar algo que le ayude el día en el que le
toque a él tener que ir en busca del ánima
correspondiente.
Todos al escuchar sus palabras tan sinceras y
amorosas, no pudieron evitar mirarlo con ternura.
—Eres una gran persona, Jiminie —halagó una de
sus compañeras.
—Seremos lo más comprensivos posible, pero él
también deberá de, al menos, respetarnos —
respondió su maestro—. Cosa que hasta ahora no
hizo en ningún momento.

L.S
L.S

—Me disculpo en su nombre, pero de verdad que


no es alguien tan malo, no hay oscuridad en su
corazón, solo es un poco rebelde y testarudo... —
dijo bajando la mirada un tanto apenado, ya que
defender a Jungkook luego de que se comportara de
esa forma, no era tarea fácil—. Solo debe de
acostumbrarse y hacerse la idea...
—Si tú lo dices, entonces debe de ser cierto —
comentó uno de sus compañeros—. Después de
todo, son hermanos, comparten sangre.
Jimin rió y negó con la cabeza, tomando un poco de
agua de su cuenco de madera.
—No compartimos sangre, de hecho, muy pocos
en el campamento son familiares directos, ya que
la familia crece cuando dejamos que alguien sea
parte de el, nos criamos todos como hermanos y
solo dejan de serlo cuando se enamoran o son
familiares directos —comenzó a explicar,
sonriendo un poco al recordar a su familia—. No
importa tu edad o de donde vengas, si quieres
ser parte de la familia, entonces nosotros te
recibimos con los brazos abiertos y te amamos
de igual forma que a los demás.
—Eso suena lindo, deben de ser muy buenas
personas —comentó una de sus compañeras.
—Entonces, ¿Tú tienes familiares directos en su
campamento? —preguntó uno de sus maestros
secundarios.

L.S
L.S

—Si, todos son personas maravillosas y muy


trabajadoras —dijo respondiendo al comentario de
la chica, y luego volteó la mirada hacia el hombre—
. No, ni Jungkook ni yo los tenemos; él fue
encontrado siendo un recién nacido en medio de
un camino en un bosque en el reino de
Moonchild, estuvo a punto de morir de
hipotermia, pero Eunji, la mujer que es como la
madre de todos, lo rescató y no se rindió con él
cuando todos lo daban por muerto, ella logró
calentarlo lo suficiente colocandole sus propios
abrigos y con su calor corporal, y lo crió junto
con los demás adultos del campamento,
mientras que yo fui adoptado cuando tenía
cuatro, porque el que era mi padre murió atacado
por un oso pardo, y la mujer que me dio a luz no
quedó muy bien de la cabeza como para criar a
un niño.
—Que cruel, abandonar a un bebé en esas
condiciones... —comentó uno de sus
compañeros—. Y pobre mujer.
Jimin bajó la mirada sonriendo un poco decaído,
jugando con sus manos—. Estuvo toda su vida en
el campamento; son su mundo, y es por eso que
estar lejos de ellos es doloroso, le duele mucho
aunque no lo diga, él siempre actúa fuerte como
si nada le afectara, pero es de las personas más
sensibles y consideradas que conozco... —por
alguna razón sintió ganas de llorar al hablar de su
hermano más amado—. Él ama tanto que daría su
vida; se enoja mucho algunas veces pero jamás
deja de querer a alguien, es algo brusco con las

L.S
L.S

palabras pero sabe reconocer y aceptar cuando


se equivocó o tiene que pedir perdón, le cuesta
un poco mostrar su cariño y afecto, suele
comportarse un tacto tosco por pena o
vergüenza, pero si llegas a conocerlo lo
suficiente, no necesitarás que lo haga para sentir
su aprecio...
A un par de metros de la mesa, detrás de una de las
grandes puertas, escuchando todo a través de la
puerta entreabierta, Jungkook sonreía con ojos
húmedos ante sus palabras.
—L-Le debo mi vida, con él p-pasé los mejores
momentos de mi v-vida, y no hay cosa que más
desee en el m-mundo más que el que sea feliz
siempre y t-tenga una v-vida larga y
saludable... —se limpió rápidamente las lágrimas de
emoción que bajaron por sus mejillas—. Me dolió m-
mucho dejar a mi familia, pero mucho m-más a
él...Lo extrañé mucho e-estos años, tuve q-que
abandonar varios años junto a él y s-
seguramente me perdí momentos importantes
junto c-con él y mi familia...y ahora tendré que v-
volver a pasar por el mismo dolor de n-no volver
a verlo durante otros a-años más, no poder
cuidarlo y compartir m-momentos...E-Es por eso
que, por favor, cuidenlo m-mucho y no lo dejen
solo, es lo único que les p-pido.
Jungkook se levantó del suelo donde estaba sentado
escuchándolo, y caminó hacia una de las ventanas
mientras secaba sus mejillas, saliendo del lugar en
busca de algo en específico.

L.S
L.S

│ │ · ✦ ───Una hora después...

│✦

✦ ·
·
Caminó hacia el espejo por primera vez en años, sin
su túnica de color blanco, disfrutando del silencio del
lugar que solo era interrumpido por el sonido de la
pequeña cascada que salía de la pared, suspirando
hondo antes de comenzar a hablar.
—Finalmente llegó el día... —llevó su mano a la flor
perteneciente al ánima que debía de buscar,
acariciando sus pétalos con suavidad—. Es extraño,
siento muchas cosas en este momento, que no
puedo priorizar ninguna. Todos dicen que tienen
muchas espectativas conmigo, que confían en
mi, pero no todo es tan sencillo como solo
estudiar, ¿Cierto?
Apartó su mano de la flor, y la colocó sobre el espejo
frente a él, cerrando los ojos antes de preguntar:
—Madre, ¿Realmente confías en mi?
Dos segundos pasaron, hasta que sintió una calidez
debajo de su palma sobre el cristal, y abrió los ojos
encontrándose con que un brillo de color dorado que
se extendió desde su palma a todo el cristal, dejando
ver una imágen oscura en todo el reflejo, cosa que
llamó mucho la atención del rubio.

L.S
L.S

—¿Qué quieres mostrarme? —preguntó apartando


su mano, intentando buscar algo entre toda esa
oscuridad.
Unos segundos después, pudo notar perfectamente
como unos ojos de color amarillo brillante, realmente
preciosos, aparecieron mirando en su dirección justo
de frente, dándole una vista perfecta de esos orbes
dorados resplandecientes, fantásticos e irreales. Su
mirada era profunda, misteriosa, y un tanto curiosa a
su parecer, era como si esos ojos fueran
conscientes de que estaba siendo observado de
alguna forma.
No podía distinguir nada más que no fueran esas
esferas doradas, cosa que le hizo preguntarse que
clase de criatura era, aunque la respuesta le llego al
instante, como si hubiera leído sus pensamientos, ya
que la flor que representaba al ánima del reino de
Shadow, comenzó a brillar mostrando un reflejo
púrpura incluso en el agua debajo de ésta.
Eran los ojos del ánima que debía de buscar.
—Hermosos ojos... —murmuró volviendo a acercar
su mano al cristal, sobre la imagen de aquellos
orbes brillantes, como si pudiera llegar a tocarlos—
. ¿Qué forma tienes? —le preguntó a la imagen,
aunque sabía que no recibiría respuesta.
—No hay fuerza motora más poderosa que el
amor... —escuchó la voz de Madre desde algún
lugar de aquella habitación—. El amor no
discrimina, es inevitable, puede ayudarnos a
lograr cosas imposibles, hace relucir la luz

L.S
L.S

dentro de cada uno, y es la base de los


milagros...
—¿Amor? —preguntó sin comprender mucho lo que
intentaba decirle con eso.
—Hay cosas que simplemente están destinadas a
suceder, cosas que están fuera de mi alcance,
como la unión de dos almas que se buscan
desde el momento en el que son creadas por mis
manos...
La imagen en el espejo comenzó a desvanecerse, al
igual que el brillo en aquella flor, y Jimin llevó la
mano que reposaba sobre el cristal a su pecho,
prestándole completa atención a las palabras de
Madre.
—Yo solo creo un camino más corto entre esas
almas, y el resto solo sucede gracias al amor en
sus corazones...
La voz de Madre no volvió a escucharse luego de
eso, y Jimin asumió que eso había sido todo.
Escuchó pasos acercarse a donde él, y volteó
encontrándose con su maestro.
—Su carruaje llegó —avisó.
—Gracias por el aviso —volteó hacia el espejo
nuevamente, e hizo una reverencia con sus manos
juntas, saludando a Madre—. La próxima vez que
me pare en este lugar, no será solo, lo prometo.
Dicho esto, volteó y caminó junto con su maestro
hacia la salida del lugar. Sus cosas estaban siendo

L.S
L.S

cargadas por sus maestros secundarios, y el buscó


con la mirada a Jungkook, pero no lo encontró por
ningún lado.
¿No vendría a despedirlo?
—Te extrañaremos, Jiminie —dijo una de sus
compañeras abrazandolo con afecto.
Detrás de ella estaban todos sus compañeros,
quienes habían salido para despedirse y desearle
suerte en su viaje y en su búsqueda. Les agradeció
de todo corazón, y prometió que regresaría con
buenas noticias y más esperanzas para todos.
Cuando todos sus compañeros regresaron al gran
edificio para seguir con sus estudios, el aún
permaneció a un lado del carruaje, esperando a su
hermano, el cual sabía que no sería tan cruel de no
despedirse de él, pero luego de diez minutos seguía
sin aparecer.
—Debemos de irnos para no llegar tan tarde, en
el reino de Shadow oscurece temprano —avisó el
ginete del carruaje.
Jimin solo asintió suspirando triste, y se subió al
vehículo. Continúo mirando por la ventana incluso
cuando comenzó a avanzar, teniendo la esperanza
de que Jungkook aparecería corriendo pidiéndole
que se detenga para poder darle un abrazo antes de
tener que volver a alejarse de él durante tanto
tiempo.
Ya habían hecho las pases hace semanas,
¿Entonces por qué no había ido a despedirse?

L.S
L.S

El vehículo continuó avanzando varios metros más,


hasta llegar a un camino que estaba rodeado de
árboles, en donde Jimin pudo escuchar el sonido de
algo caer sobre el techo. Al levantar la mirada pudo
ver como la trampilla que estaba en medio del techo
se abrió, y la figura de su hermano ingresó por ella,
sorprendiendo al rubio.
—Jungkook, ¿Cómo llegaste ahí? —preguntó con
un tono de regaño—. Es peligroso.
—Subí a un arbol y salté —respondió sin más,
buscando algo en sus bolsillos.
—Eso solo empeora las cosas —respondió
frunciendo el ceño.
—Se me hizo algo tarde porque la tipa de la
tienda de manualidades es muy lenta, pero al
final logró dejarlo justo como se lo pedí y
alcancé a pintarlo un poco —dijo, y tomó su mano
izquierda para atarle con un nudo fuerte una pulsera
hecha a mano.
Jimin observó curioso el accesorio que ahora estaba
en su muñeca, sonriendo en grande al notar que se
trataba de una pulsera de cuero que unía una fina
madera lisa, la cual tenía grabado la palabra 'familia',
junto con el dibujo en color morado de dos
personitas tomadas de la mano.
—En este lugar no te cobran nada si dices que
eres un elegido de Madre, es muy conveniente —
dijo apartando la mirada avergonzado, sin querer ver
su reacción ante un gesto tan cursi de su parte—

L.S
L.S

. Como sea, ya que tendré que pasar otros tres


años sin verte, quería darte algo para que
recuerdes que me abandonaste por segunda vez.
Jimin solo alcanzó a reír a la vez que lloraba,
llevando su mano derecha a su pecho, sin poder
decir nada ante la emoción que le hacía sentir su
gesto.
—Decídete, o lloras, o ríes —dijo el menor rodando
los ojos.
El rubio solo lo abrazó con fuerza, sin poder detener
su llanto al tener que despedirse nuevamente de su
hermano, y por la emoción de que esta vez el
azabache no le estuviera gritando que es un traidor y
que lo odia por irse. Jungkook le correspondió al
abrazo intentando no comenzar a llorar también,
aunque estaba resultando ser una tarea difícil.
—C-Creí que n-no vendrías... —admitió el rubio sin
separarse.
—¿Cómo crees?, no me perdonaría el que te
vayas sin antes recordarte que me estás
abandonado de nuevo —respondió, y apoyó su
frente sobre el hombro contrario, sintiendo el llanto
llegar a él—. P-Pero eres m-mi hermano, siempre
regresaras a c-casa, ¿Cierto?
—S-Siempre regresaré a casa...no importa c-
cuanto tiempo me lleve —aseguró, y se separó
para mirarlo a los ojos—. La p-próxima lo haremos
juntos, ¿Si?

L.S
L.S

—Si... —respondió, y apoyaron sus frentes juntas,


cerrando los ojos al mismo tiempo—. Te quiero.
—Y yo a ti —le respondió de la misma forma.
Luego de unos segundos y de desearle suerte,
Jungkook salió por donde entró, sosteniéndose de la
rama de un árbol, cayendo al suelo cuando el
carruaje se alejó un par de metros. Se quedó
observando el vehículo alejarse mientras secaba sus
lágrimas, y suspiró hondo antes de regresar por
donde vino, ya que sabía que los molestos guías de
Madre lo estarían buscando por todos lados.
Por su parte, Jimin observaba el obsequio de su
hermano con una gran sonrisa en su rostro,
prometiéndole a él, a su familia y al mundo, que
finalizaría su tarea con éxito aunque le tomara varios
años hacerlo.
Encontraría a la criatura de bellos ojos, y la llevaría
frente al espejo para que Madre completara el
siguiente paso.

│ │ · ✦ ───Veintiocho horas después...

│✦

✦ ·
·
Bajó del carruaje cargando con la pequeña mochila
que había llevado, y una bolsa mucho más grande

L.S
L.S

donde llevaba su ropa y demás cosas necesarias, y


se despidió del jinete agradeciéndole y deseandole
suerte y que llegara seguro a su hogar.
Se detuvo un momento para admirar la que era la
ciudad principal del reino, luego comenzó a caminar
donde habían muchísimos puestos de mercado de
todo tipo; había muchísima iluminación, mucha
gente caminando de un lado a otro, las voces de los
vendedores se podían escuchar por todo el lugar,
era un lugar realmente grande y bastante animado.
El ya había estado en el reino, pero era muy joven y
habían estado en una zona mucho más rural, en
medio de la selva y bastante lejos la ciudad central.
Tiene muy lindos recuerdos de este lugar, y le pone
contento que sea su primer destino.
Continúo caminando, admirando las manualidades y
accesorios que se vendían, muy característicos del
lugar, tentando por comprar algunas de las comidas
que se le ofrecían, pero tenía el dinero justo para
comprar lo necesario para adentrarse a la selva, por
lo que no podía darse el gusto por el momento.
Continúo caminando un poco hasta que encontró un
gran puesto en donde vendrían animales para
comprar y cocinar, así como gallinas, cerdos, incluso
vacas.
Sintió un jalón en su hombro y brazo, y cuando quiso
darse cuenta, un hombre con la mayoría de su rostro
tapado por un pañuelo rojo le había quitado su
pequeña mochila en la cual tenía las monedas justas
que su maestro le había dado, y corría lejos suyo
moviéndose entre la gente como un experto.

L.S
L.S

—¡Detente, espera! —gritó intentando correr detrás


de él, pero la mochila grande que llevaba en una de
sus manos le impedía hacerlo rápidamente.
Intentó esquivar a todas las personas que se le
ponían al frente, pero era una tarea difícil. Chocó
con una persona casi cayendo al suelo, pero fue
rápidamente sostenido por esa persona que sostuvo
su cintura quedando frente a frente, y pudo notar con
claridad a la persona al tenerlo tan cerca; llevaba un
sombrero de kasa, y algo muy característico y algo
extraño era que llevaba una venda que cubría sus
ojos por completo, pero no lo suficiente como para
cubrirle una cicatriz que le llevaba desde arriba de
su ceja derecha hasta su mejilla del mismo lado, su
piel era muy blanca, y su cabello muy oscuro, un
constraste hermoso.
—Lo siento, con permiso —dijo, y volvió a correr
en dirección a donde el ratero había huido.
Continuó intentando correr lo más rápido que pudo,
pero cuando quiso buscarlo con la mirada, se dio
cuenta de que ya lo había perdido de vista por
completo. Suspiró rendido, y en lo único en lo que
pensó es en que seguro que su maestro se
molestaría por haberse descuidado de esa forma.
¿Ahora cómo se compraría la carpa y las demás
cosas?
Caminó cabizbajo en una dirección cualquiera,
preguntándose a si mismo cómo podría hacer ahora,
no podía ingresar a la selva al menos eso, era
indispensable no solo para la lluvia, sino que para

L.S
L.S

los depredadores, el frío y los mosquitos. Ni siquiera


había comenzado su búsqueda y ya no podía ni
comenzarla, ¿Acaso Madre le estaba poniendo
pequeños desafíos o simplemente había tenido mala
suerte?
Estuvo a punto de comenzar a llorar al sentirse inútil
y no saber de que forma solucionar este problema,
hasta que la melodía de unos tambores y flautas
llamaron su atención, haciendo que comenzara a
buscar con la mirada de donde provenía aquella
alegre melodía, hasta que llegó a una especie de
plaza en la cual había un suelo de piedra lisa que
formaban un círculo gigante; en medio había una
fuerte, y sentado sobre el borde de ésta habían
varias personas las cuales tocaban instrumentos
creando la muy alegre melodía, frente a ellos había
varias mujeres con faltas largas bailando a la ritmo
de la música, moviendo éstas creando una imágen
muy bonita junto con el movimiento de sus brazos y
cabello.
—Qué hermoso... —dijo admirando el espectáculo
con ojos brillosos.
Se acercó mucho más a ese círculo de personas
que estaban admirando también esa hermosa danza
la cual desconocía el nombre, pero que no podía
dejar de mirar. Cada vez se acercaba más y más
gente, y algo que llamó su atención era que la gente
se acercaba y dejaba una moneda en una pequeña
canasta, la cual las mujeres al finalizar su hermosa
danza, una de ellas agradecía a todos y repartía las
monedas entre ellas.

L.S
L.S

Una idea cruzó por su cabeza, y recordando que


hace unos años había aprendido una danza en el
reino de Daydream, y juntando las muy pocas
alternativas que tenía a su alcance, con el tiempo
que calculaba que le quedaba antes de que
anocheciera, decidió animarse y acercarse a los
músicos en la fuente. Para su suerte, habían varias
personas con distintos instrumentos, y uno de ellos
traía un sombrero de kasa el cual podría serle de
ayuda.
—Disculpen, ¿Cualquiera puede participar? —
preguntó a uno de los músicos.
—Si, solo pedimos tres monedas de las que
ganes a cambio —respondió el anciano con el
arma—. Podemos tocar la canción que quieras,
hijo.
Jimin sintió y dejó la mochila a un lado del hombre,
preguntándole si podría cuidar sus cosas y zapatos
por un momento mientras él muestra su danza, y si
le presgaba su sombrero oara recojer las monedas,
y le agradece mucho su amabilidad ante su
respuesta afirmativa. Le da el nombre de una de sus
melodías favoritas, la cual el hombre conoce, y le
pide a su amigo el que poseía el violín que le ayude
a crear una melodía mucho más hermosa para ese
joven amable.
Busca con la mirada algo, un objeto que lo ayudaría
a embellecer su baile, y nota que hay una anciana
en espera de otro espectáculo, y se acerca a ella
para pedirle un favor.

L.S
L.S

—Buenas tardes, hermosa dama —saluda


simpático, ganandose una sonrisa de parte de la
mujer—. ¿Podría prestarme un momento su
pañuelo?, prometo darle un espectáculo muy
bonito si me ayuda.
—Claro, hijo —se quitó su pañuelo blanco de la
cabeza, y se lo entregó con confianza—. Suerte.
—Muchas gracias —dijo sonriendole en grande.
Se acercó al centro del círculo formado por las
personas que cada vez aumentaban su número,
colocó al pañuelo en rodeando su cuello,
sosteniendo una de sus puntas con su mano
derecha, preparándose para demostrar lo que había
aprendido para festejar los cumpleaños de sus
familiares, y les hizo una señal a los músicos para
que comenzaran a tocar.
—Madre, si esto fue un desafío para ponerme a
prueba...Te dedicaré este baile —murmuró
mirando al cielo que comenzaba a tornarse cada vez
más anaranjado, y sonrió con labios sellados.
La melodía comenzo a sonar, y sus movimientos
también; gracias a que su vestimenta era
completamente blanca, le daban un aura de pureza
que complementaba por completo con su danza
elegante, suave y de movimientos precisos pero
delicados.
El silencio de las personas era algo bueno, porque
era sinónimo de concentración, y por un momento se
dejó llevar tanto por la melodía, que cerró los ojos y

L.S
L.S

dejó que su cuerpo continuó danzando por si solo,


sin ser consciente de que en el suelo debajo suyo,
un círculo de luz con figuras muy parecidas a las
estrellas, se creaban en el suelo y luego se elevaban
lentamente, dándole una visión mucho más hermosa
a su figura que parecía estar danzando en las
estrellas.
El tiempo pasó rápido y cuando quiso darse cuenta,
la música había acabado. Abrió los ojos notando el
rastro de ese brillo que había nacido producto de su
propia luz y pasión por lo que hacía, un tanto
inseguro sobre cómo la gente se tomaría aquello, ya
que no era muy normal de ver, no ibas a la tienda y
alguien comenzaba a brillar sin motivo alguno.
Su corazón pudo palpitar con tranquilidad cuando
escuchó los aplausos y halagos de las personas, y
soltó el aire que había estado reteniendo, sonriendo
orgulloso de si mismo. Se sorprendió cuando vio a
mucha gente acercarse para dejarle monedas, y le
sorprendió que haya logrado llenarla.
—¡Muchas gracias! —agradeció a todas las
personas haciendo una reverencia a cada lado del
círculo, y se acercó a recoger lo que le había sido
dado.
Se acercó a la mujer para entregarle su pañuelo,
junto con cinco monedas como agradecimiento por
su amabilidad, y a los músicos les dió tres a cada
uno de los que estaban allí aunque no hayan tocado
para él, y guardó las monedas ganadas en su
mochila, volviendo a ponerse sus zapatos.

L.S
L.S

Caminó hacia un lugar de la multitud en la cual no


había tanta gente, pero se detuvo cuando la figura
de alguien le impidió seguir avanzando, y al notar de
quién se trataba, ladeó la cabeza en silencio sin
saber que era lo que quería.
El tipo de la venda en los ojos levantó su mano
dejando ver que poseía la pequeña mochila que le
habían robado, y Jimin no pudo evitar abrir los ojos
sorprendido por que lo tuviera en su poder.
—¿Lo recuperaste por mi? —preguntó incrédulo.
El tipo no dijo nada, solo asintió con la cabeza, y el
rubio le sonrió agradecido, recuperando su mochila,
y la abrió para sacar la mitad de las monedas que le
había dado su maestro, y se las entregó a ese
desconocido, sosteniendo ambas de sus manos,
haciendo una pequeña reverencia.
—Muchas gracias, por favor, acepta esto como
agradecimiento —dijo, y no esperó respuesta
alguna, solo soltó sus manos y continúo su camino
sin borrar la sonrisa de su rostro.
El desconocido solo bajó la mirada a sus manos,
observando las monedas con atención, luego
levantó la mirada hacia el cielo que ya se había
oscurecido bastante, y frunció el ceño.
—¿Qué estás tramando, Madre?

L.S
L.S

*ૢ✧Vιsιtᥲ ᥲᥣ hogᥲr ყ ᥙᥒ
rᥱᥱᥒᥴᥙᥱᥒtro ᥲmᥲrgo⸙ ⊰
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.

Casi un año pasó desde que Jimin partió al reino de


Lights, y hasta el momento no hubo ningún informa o
rastro del rubio con alguna señal del ánima. Eso no
era extraño, alguien podía tardar años en
encontrarlos, y aún había tiempo, por lo que todos
esperaban pacientes, y rezaban por qué el rubio
estuviera bien.
Hoy, era primero del noveno mes, y eso significaba
que era un día muy especial para Jungkook: su
cumpleaños número dieciséis.
—¿Dónde está? —preguntó el maestro a sus
alumnos, esos que dentro de un par de semanas se
recibirían como guías de Madre—. Le preparamos
un gran desayuno, y debemos de darle un aviso
importante de Madre.

L.S
L.S

—No está en su habitación, tampoco lo


encontramos dentro del edificio —respondió una
de sus alumnas.
El hombre suspiró y negó con la cabeza varias
veces. Era una costumbre y un gesto de amabilidad
el preparar un desayuno para todos los guías de
Madre, maestros y en este caso, esos que estaban
en proceso de serlos.
—¿Dónde se habrá metido ahora? —miró hacia
arriba y suspiró cansado—. Solo espero que no
haya hecho lo mismo que la otra vez...
—¿Soltar a los caballos? —preguntó uno de sus
alumnos.
—¿Robar los suministos médicos? —preguntó
otro.
—¿Pintar la puerta del templo? —preguntó otra de
sus alumnas.
—¿Encerrar al maestro de historia mágica en el
baño para no tener clases? —preguntó uno de los
maestros secundarios.
—¿Esconder la llave de la biblioteca para que
ninguno pueda estudiar? —preguntó otra de sus
alumnas.
—¿Quemar su uniforme cada vez que se lo da
para que lo use?
—¿Querer adoptar un perro dentro del edificio?
—¿Sacar comida a nombre suyo para no pagar?

L.S
L.S

—¿Intentar ir al reino de Shadow encima de uno


de los carruajes comerciales?
—¿Hacer que los niños robaran gallinas y las
liberaran en el bosque?
—Ya entendí, hizo muchas cosas que no son
correctas —dijo el maestro llevando una mano al
puente de su nariz—. Y no, yo me refería a que
intente robar un carruaje para ir a su reino...De
nuevo.
—Maestro, con todo respeto, ¿Por qué deja de se
comporte de esa forma sin aplicarle un
correctivo? —preguntó uno de los maestros
secundarios—. Sus acciones afectan no solo a
usted, sino a todos nosotros y a la santidad del
templo con acciones tan inmorales e
irrespetuosas.
—Es un elegido de Madre, y debemos de actuar
de forma en la que ella mande con respecto a su
elegido —respondió, y tomó la copa con jugo de
mandarina, bebiendo un poco—. Su último pedido
de esta mañana fue que hoy le permitamos ir a
visitar a su familia durante siete días.
—¿Qué?, ¿Cómo es posible que haya pedido una
cosa como esa si ni a Jimin se le permitió hacer
eso? —se quejó una de las alumnas.
—Su comportamiento no merece recompensas
como ésta, es injusto para todos nosotros a los
que no se nos permitió visitar a nuestras familias
todos éstos años —se quejó otro alumno.

L.S
L.S

—¿Por qué Madre pidió algo como eso? —


preguntó uno de los maestros secundarios—
. ¿Tiene alguna finalidad que ayude en la
búsqueda?, después de todo se trata de su rieno
al cual debe de ir al cumplir la mayoría de edad.
—Desconozco las razones de Madre, pero como
servidor y seguidor suyo, no cuestionaré sus
palabras y acataré sus órdenes sin dudarlo,
porque solo ella conoce la forma en la que
nuestro mundo puede prevalecer en la luz —
respondió seguro, y se levantó de su asiento.
—¿Dónde va? —preguntó uno de los maestros
secundarios.
—Jungkook no vendrá a desayunar con
nosotros, es mejor que lo busquemos antes de
que se le ocurra alguna otra travesura con la que
comenzar el día —dijo caminando hacia la puerta—
. Ustedes pueden empezar sin él, no se
preocupen.
—De acuerdo, maestro —le respondieron todos, y
le hicieron una reverencia antes de que saliera de la
habitación.
Tenía una vaga idea de dónde estaría, ya que Jimin
antes de irse le dijo cuales eran los lugares a los que
el azabache le gustaba ir para tener un momento de
tranquilidad y alejarse del templo lo más posible.
Algo le decía que Jungkook jamás iba a empatizar
con las actividades de los guías de Madre, y eso le
preocupaba porque el tiempo pasaba, y no sabría

L.S
L.S

que era lo que iba a pasar cuando tuviera que


buscar el ánima.

│ │ · ✦ ───Treinta minutos después.

│✦

✦ ·
·
Uno de los lugares favoritos de Jungkook era ese
pequeño espacio verde a un lado del lago a unos
minutos de la ciudad principal. El sonido del lago le
recordaba a su campamento, a su familia; le gustaba
recostarse en el césped, escuchar a los pájaros
cantar, sentir el viento y descansar de todas las
personas del templo que le ordenaban estudiar
muchas cosas todo el tiempo.
Sinceramente no le importaba que fuera su
cumpleaños, porque sentía que no había algo que
festejar; su familia no estaba, Jimin no estaba, y no
quería festejar nada con los guías de Madre, no les
tenía la suficiente empatía.
—¿Cómo estará Jimin? —preguntó para si mismo.
Observando las nubes, comenzó a preguntarse
como estaría el rubio, que estaría haciendo; si comía
adecuadamente, si había enfermado, si se aburría
mucho, si encontró a la criatura horrorosa o si
regresaría pronto. Extrañaba mucho a su hermano,
su ausencia hacía que el tiempo en ese lugar

L.S
L.S

pareciera correr más lento y aburrido, tedioso y


cansador.
Iba a ser una tortura pasar otros dos años en ese
lugar, donde la única forma de no aburrirse era
haciendo cosas por las que era regañado. Esperaba
que con sus acciones, Madre se diera cuenta de que
él no era el adecuado para la tarea y le dijera al viejo
que podía irse a casa porque ya había elegido a
alguien más, alguien que sí se comporte
adecuadamente y quiera ir en busca de esos bichos
raros.
¿Por qué Madre insistía tanto en molestarlo de esta
forma?, él sabía que no era la persona más educada
y que era algo rebelde algunas veces, pero no creía
haber hecho algo tan malo como para que se
empeñara tanto en darle donde más le duele.
No solo lo alejó de su familia, sino que lo hizo para
que lo obligaran a hacer eso que el dijo toda la vida
que jamás haría, ¿Acaso existía alguien más
desgraciado que él en estos momentos?
—Ánimas... —suspiró cansado, y comenzó a pensar
en esas criaturas, más específicamente en la que
debía de ir a buscar, y cuando lo hacía, solo un
pensamiento abordaba toda su cabeza—: Deden de
ser horribles, bestias salvajes y sucias.
Aún pensaba en como haría para encontrarlo,
porque el reino es grande, la selva lo es, y él solo
buscándolo sería como buscar un anillo en medio
del océano.

L.S
L.S

—¿Cómo diablos voy a encontrarlo? —preguntó


chasqueando la lengua irritado.
Se sacó el collar que le había regalado Taehyung, y
lo levantó apuntando hacia el cielo, disfrutando de la
forma en la que parecía que un arcoíris brilante salía
de éste al recibir los rayos del sol.
—Quizás podría perdirle ayuda a Taehyung... —
murmuró, y se quedó unos segundos en silencio
recordando su rostro, sus ojos, esos que deseaba
con todas sus fuerzas volver a ver de cerca—. ¿Qué
estará haciendo ahora?
Siempre lo recordaba; cada que veía flores del color
de sus ojos, cuando miraba el cielo nocturno y
comparaba las estrellas con el brillo de sus orbes,
cuando escuchaba el agua caer recordaba la
cascada donde siempre lo encontraba, e incluso en
sus sueños a veces aparecía, y algunas veces volvía
a sonreírle, a besarlo.
Se quedó unos segundos moviendo el cristal de un
lado a otro, jugando con los pequeños arcoíris que
se creaban mientras recordaba al albino, hasta que
escuchó pasos cerca y una voz conocida que lo
asustó.
—¿De donde sacaste eso? —preguntó su maestro
con voz seria.
Jungkook se reincorporó y se colocó el collar,
escondiendolo debajo de su camisa para luego
voltear a verlo con recelo.

L.S
L.S

—¿Qué quiere? —preguntó sin molestarse en


hablarle con respeto.
—¿De donde sacaste eso? —volvió a preguntar
apuntando a su cuello.
—Fue un regalo —respondió sin más—. ¿Por qué
le importa?, no voy dárselo.
—Jungkook... —el hombre de acercó a él y lo miró
serio—. ¿Acaso tuviste contacto con un ánima?
El azabache al escuchar su pregunta lo miró con una
mueca de desagrado, luego comenzó a reír mientras
negaba con la cabeza.
—¿Qué pregunta sin sentido es esa?, ¿En serio
cree que justamente yo he estado en contacto
con esos bichos?, no me haga reír —dijo, y volteó
para mirar hacia el lago, ignorando su presencia.
—¿Quién te regaló ese cristal? —intentó acercar
su mano al objeto, pero Jungkook se alejó
poniéndose de pie, mirándolo con molestia.
—No voy a dejar que lo toque, es especial para
mi, fue un regalo de un amigo, ¿Por qué me está
molestando más de lo normal? —preguntó
receloso, con su mano sobre el objeto debajo de su
camisa.
—Ese no es cualquier cristal o piedra barata,
Jungkook —el hombre suspiró hondo y luego lo
miró con muchísima seriedad—. Ese es un cristal
único, uno de las cinco clases que hay en todo el

L.S
L.S

mundo, las cuales solo pueden encontrarse en


los sitios en donde nacieron los ánima.
—¿Qué?, ¿Qué cosas dice? —preguntó sin
comprender sus palabras.
—Si hubieras asistido a tus clases, ya estarías
enterado de esto —regañó, y apuntó a su cuello—
. No hay forma de que una persona normal haya
podido tomarlos, solo un ánima puede tocarlos y
sabe dónde encontrarlos.
—Eso no tiene sentido, porque yo si puedo
tocarlo, y me lo regaló un amigo, no una de esas
criaturas —respondió seguro.
—¿Qué clase de amigo?
—Un amigo que vive en la selva... —bajó la mirada
sin poder explicarle bien de quién se trataba.
—Los ánima tienen dos formas, una animal y otra
humana, ¿Si sabías eso? —preguntó acercándose
a él un poco más—. Jungkook, has tenido
contacto con un ánima en su forma humana y no
lo sabías, eso es-
—¡Taehyung no es una de esas cosas! —gritó, y
lo miró con molestia—. No lo conoce, no puede
decir esas cosas así como así.
—¿No lo es o no quieres admitir que lo es? —
preguntó serio—. ¿Acaso el chico tiene unos
rasgos que no son normales?, ¿Ojos de un color
extraño?

L.S
L.S

—Eso...Eso no significa nada, él no es una de


esas cosas —aseguró observando el césped con la
mirada perdida en algún punto de éste—. Él solo es
un poco raro, por eso vive solo.
—¿Cómo es él?, ¿Cómo lograste acercarte?,
¿Por qué te dio algo tan preciado como uno de
los cristales de su nacimiento? —preguntó
insistente, muy curioso y sorprendido—. Lograste
conectar con él, por eso Madre te eligió, ¿Cierto?
—¡No, cállate, cállate! —se agachó sosteniendo su
cabeza con ambas manos, sintiendo algo extraño en
su pecho que no dolía pero era molesto—
. Taehyung no es uno de ellos, me lo habría
dicho, no puede ser uno de ellos, porque
entonces yo...yo...
—Sabía que Madre no cometía errores —comentó
el hombre con una sonrisa orgullosa, y se volteó
para irse, pero antes de eso le dijo—: Madre te
permitió ir a visitar a tu familia durante siete
días...Podrías preguntarle tú mismo si lo es o no.
—¿Eh?
Volteó a verlo con una expresión de confusión, y se
acercó para preguntarle con ojos brillosos si no
estaba bromeando.
—¿Puedo ir a ver a mi familia?, ¿Enserio?
—Así es. Ve a preparar tus cosas, nos iremos en
dos horas —dijo, y comenzó a caminar de nuevo
hacia la ciudad.

L.S
L.S

Jungkook sonrió en grande, sintiendo las ganas de


llorar de felicidad ante eso. Creía que no podría ver
a su familia en muchísimo más tiempo, pero se le iba
a permitir hacerlo y justo el día de su cumpleaños,
no podía pedir nada más en ese momento.
Llevó una mano a su pecho, a la altura del collar con
esa extraña piedra la cual ahora se enteraba de que
era especial, y su expresión cambió por completo al
recordar las palabras del maestro.
¿Taehyung era un ánima?
No, no podía serlo, era imposible...¿O no?
—Por favor, dime que no lo eres... —dijo para si
mismo, cerrando los ojos con fuerza—. No lo eres,
no lo eres, ¿Verdad?
Levantó la mirada hacia el cielo, con una mueca de
molestia mezclada con tristeza.
—No puedes también hacerme esto, Madre...No
con él.
Bajó la mirada confiando en ese momento en la idea
de que nada de lo que había dicho el maestro era
cierto, y corrió hacia la ciudad, por primera vez
ansioso por llegar al templo, pero esta vez iba juntar
sus cosas para largarse de ahí y poder ver a su
familia.
Siete días. Serían los siete días más preciados de su
vida, no iba a desaprovechar ni un solo minuto.

L.S
L.S

│ │ · ✦ ───Dos horas después...

│✦

✦ ·
·
Jungkook ya tenía su bolso listo en la entrada del
templo, esperando al carruaje que lo llevaría con su
familia. Había rechazado la propuesta del maestro
para hablar con Madre antes de irse, porque no
tenía nada para decirle y no quería perder más
tiempo, quería largarse de allí lo más rápido posible.
Los alumnos para ser guías de Madre no habían ido
a despedirlo como a Jimin, cosa que no le
sorprendió para nada porque no tenía ningún tipo de
vínculo con ellos, y tampoco quería que estuvieran
allí diciéndole palabras de apoyo que obviamente
serían falsas, porque él sabía que no era querido en
ese grupo, más que nada porque él siempre les
recalcaba lo estupidos que eran por elegir
desperdiciar años para ser guías de Madre.
—¿Por qué se tardan tanto? —preguntó moviendo
su pie impaciente.
—Son veinte horas de viaje, ¿Llevas lo necesario
para el camino? —preguntó su maestro llegando a
su lado.

L.S
L.S

—Si —respondió sin más, ya que estaba molesto


con el hombre por las cosas que había ducho sobre
Taehyung.
—Sabes, Madre jamás le permitió a Jimin algo
como esto, ¿No te preguntas el por qué a ti si? —
preguntó tranquilo, sin mirarlo.
—No me importa el por qué, solo quiero
irme...Aunque me hubiese gustado que Jimin
vaya a visitarnos —admitió.
—Yo creo que, cuando regreses sabrás el por
qué —respondió seguro, con la mirada fija en el
lugar donde tenía el collar con el cristal—. Madre
tiene una forma muy peculiar de hacer las cosas,
¿No lo crees?
—Tiene una forma pésima de hacerlas, por eso
estoy aquí —respondió con molestia.
—Ya veremos...
El carruaje llegó a ellos, y Jungkook no tardó mucho
en subir su bolso, luego subió él y sin despedirse del
maestro le pidió al jinete que comenzara a avanzar.
El hombre de túnica blanca observaba el transporte
alejarse, y luego volteó para caminar hacia la
habitación del azabache.
Se sorprendió muchísimo al verlo sostener ese
cristal el cual solo había visto en libros, y le
sorprendió aún más que le haya dicho que fue un
regalo de un amigo. Puede que no quisiera admitirlo,
pero Jungkook había tenido contacto con un ánima
en su forma más difícil de ver, y no solo eso, sino

L.S
L.S

que había logrado empatizar con él hasta el punto


de haber conseguido que le regalara uno de esos
cristales de nacimiento.
Estaba convencido de que el chico debía de tener
otra prueba de su contacto con el ánima, y eso era
exactamente lo que estaba buscando en ese
momento entre las pertenencias del azabache. No
sabía que estaba buscando, pero sabía que algo
definitivamente lograría hayar.
No había nada en sus ropas, en su escritorio, ni en
los muebles. Revisó debajo de la cama, y encontró
varios lienzos cubiertos con una tela, y decidió
darles una ojeada. Al descubrirlos, abrió los ojos
completamente asombrado con la imagen que
estaba pintada sobre los lienzos.
—No hay duda, es uno de ellos...
El los lienzos se podría apreciar el rostro de
Taehyung pintado desde varios ángulos; los detalles
estaban en sus ojos, donde se podía notar que el
azabache se tomó mucho tiempo intentando hacerlo
los más detallados y reales posibles, y el cabello del
chico era completamente blanco. Todo su aspecto
era irreal, mágico, y el nombre debajo de cada dibujo
le confirmaban que se trataba del ánima.
—Taehyung... —leyó, y sonrió en grande—. El
mocoso no tiene idea de la suerte que tiene.
Decidió que se quedaría con las pinturas.

│ │ · ✦ ───En el reino de Singularity...

L.S
L.S

│✦

✦ ·
·
Llegó al reino casi un día después, y a medida que
se acercaba a su campamento, su corazón palpitaba
más fuerte debido a la emoción. No podía creer que
estuviera tan cerca de volver a ver a su familia, ya
quería ver la cara de todos cuando lo vieran allí sin
esperar verlo ese día.
Esperaba que estuvieran cocinando algo muy
bueno, al menos, porque se moría de hambre.
—¿Quiere que le ayude a bajar sus cosas? —
preguntó el jinete del carruaje cuando se detuvieron
al final del camino más ancho.
—No, esta bien, no traje mucho —respondió
mientras bajaba junto con su bolso, y antes de
comenzar a alejarse le entregó unas monedas que le
había quitado al viejo sin que se diera cuenta—
. Gracias por el viaje, tenga cuidado en el
camino.
—Gracias, hijo.
Tomó su bolso y lo cargó en su espalda, comenzó a
correr hacia donde estaba su campamento, sintiendo
sus manos sudar debido a la emoción de volver a
verlos a todos. Cuando pudo ver a todas las
personas de su campamento haciendo sus tareas
diarias y a los niños jugando por todo el lugar, se

L.S
L.S

detuvo y dejó caer el bolso, luego tomó aire y


saludó:
—¡Llegó por quien lloraban! —dijo en un grito que
todos pudieron escuchar, y voltearon a verlo.
Tardaron unos segundos en asimilar y reconocerlo, y
cuando lo hicieron todos dejaron sus tareas y fueron
corriendo a recibirlo. Todos gritaban su nombre y
todos se tomaron su tiempo para abrazarlo,
atacandolo con preguntas las cuales no pudo
responder debido a que no le daban tiempo a
hacerlo.
—Ya, ya, sé que me extrañaron pero relájense,
me quedo toda una semana —dijo, y buscó con la
mirada a una persona en especial—. ¿Dónde está
Eunji?
—Fue a lavar la ropa al rio, debe de estar por
regresar, Yoorim está con ella y su bebé —le
respondió uno de sus hermanos.
—Jamás supe si fue niño o niña, ¿Es un niño? —
preguntó mientras alzaba en brazos a una de sus
hermanas más pequeñas—. ¿Cómo se llama?,
¿Dónde está Youngjo?, ¿Está mejor?
—Su nombre es Jungmin —escuchó la voz de su
hermano, y al voltear a verlo sonrió en grande al
verlo sano y con un pequeño bebé en sus brazos—
. Yoorim lo eligió, en honor a sus hermanos que
se están sacrificando por todos nosotros.
Jungkook se acercó a él y observó con una gran
sonrisa, luego posó su mirada sobre el bebé el sus

L.S
L.S

brazos, y juraba que jamás había visto una cosa


más adorable que ese bebé de ojos grandes y de un
color chocolate claro muy brillantes.
—¿Puedo cargarlo? —preguntó un poco nervioso.
—Por supuesto.
Le entregó a su bebé y Jungkook lo sostuvo con
ambas manos, con una mano sostenía su pequeña
cabecita, y con la otra la parte de abajo, sin saber
muy bien como era la forma correcta de sostenerlo.
Su hermano se rió al verlo tan nervioso, y le palmeó
la cabeza mirándolo con ojos brillantes.
—Estás más alto, cada vez pareces mucho más
hombre —dijo, y con algo de incomodidad decidió
preguntar eso que todos querían saber pero nadie
se animaba a hacerlo—. ¿Y Jimin?, ¿Cómo está
él?
—Estaba bien la última vez que lo vi, él ya
cumplió la mayoría de edad y hace como un año
que partió al reino de Shadow —contó tranquilo
mientras le hacía caras extrañas al bebé, y éste reía
al verlo—. Tiene que buscar al bicho de ese reino,
no sé cuando vendrá, pero espero que sea
pronto.
—Cuando lo viste no fuiste muy brusco con él,
¿O si? —preguntó una de sus hermanas—
. Estabas molesto con él.
—Si, estaba molesto y le dije muchas cosas feas
durante un tiempo...Pero era porque creía que se
había olvidado de nosotros, pero en realidad las

L.S
L.S

cartas que él escribía no las enviaban, nos tienen


como presos en ese lugar, es horrible —dijo, y
levantó la mirada para sonreírle despreocupado—
. No importa, él siempre pensó en nosotros y
volverá a penas termine con esa tarea horrible.
—¿Y tú?, ¿Cómo vas con eso de ser un
distinguido de Madre? —preguntó uno de los
ancianos del campamento.
—Soy un alumno excelente, no tienes ni idea —le
respondió seguro, para que el hombre se sintiera
orgulloso—. Mucho mejor que Jimin.
Ninguno de sus hermanos le creyó para nada, y él
solo rió ante sus expresiones al escucharlo. Una voz
femenina muy conocida llego a sus oídos, y su
mirada se posó en la figura de la mujer que se
acercaba a ellos con un canasto con ropa mojada, y
al cruzar miradas Jungkook sintió ganas de llorar.
—Mamá... —murmuró, y le devolvió su bebé a su
hermano, para luego acercarse a ella y abrazarla
con fuerza.
—Mi hijo —dijo ella y dejó caer la canasta al suelo,
comenzando a llorar al volver a sentirlo entre sus
brazos—. No puedo creerlo, ¿Cómo es que estás
aquí?
—Madre me dejó venir de visita, estaré siete días
con ustedes —respondió, y se alejó un poco para
sonreírle en grande intentando no romperna llorar—
. Los extrañé mucho.

L.S
L.S

—Mira lo alto que estás, te ves más maduro, mira


esos músculos, ¿Haces ejercicio en el
templo? —preguntó observándolo de pies a
cabeza—. Estás algo delgado, ¿Te alimentas
bien?
—Lo único bueno de ese lugar es la comida, así
que sí, me alimento bien —respondió sincero—
. ¿Ustedes cómo han estado?, ¿Les traen los
suministros que prometieron?
—Si, cada mes sin falta, gracias a ti —sostuvo su
rostro con ambas manos y le sonrió nostálgica—. Mi
niño, ¿Cómo has estado?, ¿Lo pasas muy mal?,
lo siento tanto...
—Era más divertido cuando estaba Jimin, pero
desde que se fue cada día es un sufrimiento... —
admitió soltando un suspiro cansado, y bajó la
mirada.
—Enserio que me gustaría hacer algo para
ayudarte, pero está fuera de nuestro alcance, en
verdad lo siento...
—Me gustaría estar aquí con ustedes y no allá
donde no me siento cómodo... —levantó la mirada
y retuvo la primer lágrima todo lo que pudo, hasta
que esta sola bajó por su mejilla izquierda—. No
quiero esto, no importa cuánto intente evitarlo,
tengo que hacerlo aunque los deteste, a los
guías de Madre y a los ánima, ¿Por qué?
Eunji no supo que responder a eso, y simplemente
volvió a abrazarlo. Estar en casa lo hacía sentir

L.S
L.S

melancólico, quiso llorar todo lo que no lo hizo en el


reino de Lights, quería charlar con cada uno de sus
familiares y jugar con los niños como si jamás tuviera
que volver a irse.
Si, era por poco tiempo, pero estaba en casa otra
vez.
—¿Tienes hambre?, vamos a prepararte algo
delicioso, ¿Qué quieres que te preparemos? —
preguntó alejándose y comenzando a limpiar su
rostro—. Casi es hora de ir de caza, ¿Quieres
acompañar a tus hermanos?
—Muero de hambre, cualquier cosa está bien —
respondió suspirando hondo para calmarse—. Si
quiero ir con ellos.
Se pondría al día con todos, y comenzaría por sus
hermanos de casi su misma edad. Con el tema de
su familia, se había olvidado por completo del tema
de Taehyung y el cristal, en ese momento solo
importaba su familia.
La familia es lo más importante para él, hasta ahora
no existió alguna otra cosa que pudiera igualarle en
importancia.
Su familia no fue la única que se acercó para
saludarlo, sino que una criatura de ojos brillantes
también se había acercado para recibirlo, escondida
entre la flora del lugar, movía su cola de un lado a
otro, muy feliz de volver a verlo.
La noche sería muy larga.

L.S
L.S

│ │ · ✦ ───Al caer la noche...

│✦

✦ ·
·
A pesar de que estuvo todo el día sin parar, al llegar
la hora de dormir no pudo hacerlo porque no estaba
cansado, el sueño no lo invadía, y al llevar una mano
a su pecho y sentir el collar debajo de sus prendas,
recordó algo importante.
—Taehyung... —murmuró, y se levantó con cuidado
de no despertar a sus otros hermanos con los que
dormiría durante esos días, y salió para colocarse
sus zapatos.
Intentó recordar el camino por donde estaba la
cascada, pero le costó hacerlo ya que pasó mucho
tiempo y la flora estaba algo cambiada. Caminó
durante unos largos minutos casi a ciegas debido a
la poca iluminación de la noche, sintiéndose más
tranquilo cuando escuchó a lo lejos el sonido del
agua cayendo.
Caminó un poco más rápido siguiendo el sonido de
la cascada, escuchando a los grillos grillar entre la
flora del lugar, sintiendo su corazón latir fuerte al
pensar en que podría volver a ver al albino de ojos
mágicos, y la sola idea de que existiera la posibilidad
de que sea un ánima, simplemente le aterraba.

L.S
L.S

—¡Taehyung! —llamó mirando para todos lados en


busca de una señal de su presencia en el lugar,
aunque tampoco podía gritar demasiado porque
podría atraer a algún animal salvaje—. ¿Estás
aquí?
Caminó un poco rodeando la zona de la cascada,
buscando con la mirada algún rastro del albino, y al
pasar por uno de los árboles se asustó cuando un
rostro apareció frente a él de golpe.
—¡Jungkookie! —gritó Taehyung emocionado,
asustando al azabache, que cayó al suelo debido al
susto.
Un Taehyung vestido estaba colgado de sus piernas
en la rama de un arbol, cabeza abajo y rió ante su
susto. Se reincorporó y lo observó desde arriba,
esperando a que el azabache levantara la mirada
para verlo, y cuando lo hizo se lanzó sobre él
cuando éste pudo levantarse del suelo.
Jungkook instintivamente lo sostuvo al ver que se
lanzó hacia él, y al sentir el fuerza abrazo del
ojiceleste, no pudo evitar corresponderle antes de
pensar en cualquier otra cosa. Olía a flores y tierra, a
naturaleza, y eso le gustaba, quiso sentir un poco
más y se acercó a su cuello sin soltarlo.
Taehyung se separó un poco sin apartar sus brazos
de su cuello, y lo miró a los ojos sin borrar la gran
sonrisa de sus labios.

L.S
L.S

—Si volviste, no rompiste tu promesa —sostuvo


su rostro con ambas manos y examinó todo su rostro
a detalle—. Estás mucho más lindo, muy bonito.
Jungkook al escucharlo no pudo evitar sonrojarse, y
se perdió por un momento en sus ojos, esos muy,
muy hermosos ojos; pareciera que la galaxia entera
estaba en ellos, y sus largas pestañas parecían
brillar también, que junto con su cabello blanco
brillante que caía sobre éstas, creaban una mirada
perfecta.
Poder verlos desde tan cerca era para él un
privilegio, algo especial y único, se sentía
afortunado.
—Y-Yo...Si, gracias...Tú... —intentó halagarlo de la
misma forma, pero al observar el resto de su rostro,
sus facciones que estaban mucho más marcadas
que la última vez, sus labios con esa forma tan
particular y su mandíbula más marcada que antes,
todo en conjunto con sus ojos y cabello lo hacían
lucir simplemente irreal ante sus ojos—. Me gusta tu
cara...Me gusta mucho...
Taehyung rió divertido y encantado con su
comportamiento tímido, luego lo volvió a abrazar con
algo de fuerza, apoyando su frente sobre uno de sus
hombros, frotando su mejilla sobre éste luego de
unos segundos.
—Te extrañé mucho, me aburrí muchísimo sin ti,
nadie de tu familia hace nada interesante, tú eres
el único que siempre hacía algo emocionante —
dijo cerrando los ojos ante su acercamiento.

L.S
L.S

—...Yo también pensé mucho en ti —admitió


cohibido debido al gesto del otro—. Incluso pinté tu
retrato un par de veces.
—¿Enserio?, ¿Sabes pintar? —preguntó volviendo
a separarse para mirarlo a los ojos—. ¡Muéstrame,
por favor!
—Lo siento, no las traje...Solo vine de visita un
par de días —dijo, y cambió su expresión al
recordar las palabras de su maestro, soltando el
cuerpo ajeno durante unos segundos mientras
observaba de pies a cabeza al otro.
Taehyung al notar un poco de desconfianza en su
mirada, se sintió un poco atacado.
—¿Por qué me miras así? —preguntó llevando sus
manos detrás de su espalda.
—Taehyung...¿Hay algo que me estés
escondiendo? —preguntó serio, y llevó una mano a
la altura de su pecho donde estaba su collar—. Algo
importante.
—¿Importante?, ¿Cómo qué? —preguntó
ladeando la cabeza.
Jungkook se quitó su collar y se lo mostró.
—¿De donde sacaste esta piedra?
—...La encontré, ¿Por qué preguntas? —preguntó
moviéndose incómodo en su lugar.
—El maestro guía de Madre me dijo que era
especial, que era difícil de encontrar y...que solo

L.S
L.S

los ánima podían tocarlas —dijo serio, y se relamió


los labios nervioso antes de preguntar eso que
jamás pensó que le preguntaría—: ¿Eres un
ánima?
Taehyung se quedó unos segundos en silencio,
mirándolo fijo, como si estuviera pensando bien qué
responderle, hasta que luego de unos segundos le
sonrió leve y apuntó a su cabello.
—¿Es por mi apariencia? —apartó la mirada y rió
sin gracia—. Podría fácilmente ser uno con estos
ojos y cabello...Pero no lo soy —aseguró.
—¿En verdad no lo eres?, por favor, dime la
verdad... —pidió bajando el collar para mirarlo con
desesperación en su mirada.
—¿Sabes por qué vivo solo? —preguntó
acercándose unos pasos hacia él—
. Porque luzco de esta forma, y eso podría traer
muchos malentendidos, no todo el mundo es
bueno y... —apuntó hacia arriba y lo miro serio—
. Nadie elige cómo venir al mundo, ella lo hace.
—¿Madre? —preguntó confundido.
—Exacto —extendió sus brazos y dió una vuelta
riendo leve—. Ella me hizo de esta forma, aunque
yo no lo haya querido, al igual que tú no elegiste
irte, ¿Cierto?
—Así es —bajó la mirada un momento, y se relamió
los labios antes de volver a mirarlo—. Lo siento, es
solo que...Jamás conocí a alguien como tú, y
luego de escuchar al viejo decir todas esas

L.S
L.S

cosas, yo solo...Voy a confiar en ti —dijo, y le


sonrió sincero, para luego volver a colocarse el
collar.
Taehyung le sonrió de regreso, llevando sus manos
a su espalda, pellizcando fuerte su propia piel
intentando ignorar ese sentimiento de culpa y
pesadez que se instaló en su pecho luego de
haberle mentido de esa forma, sabía que los ánima
no eran de su agrado para nada.
Jungkook lo odiaría si le decía la verdad, no iba a
volver a hablarle, lo odiaría por algo que no era su
culpa ni había elegido. Si mentir de esa forma iba a
permitirle permanecer a su lado, entonces iba a
hacerlo, porque era la única persona con la cual se
sentía seguro y podía comportarse libremente.
Se acercó al azabache y sostuvo su mano para
llevarlo hacia otro lugar.
—¡Vamos a ponernos al día, hace mucho que no
nos vemos! —dijo mientras lo arrastraba hacia una
de las rocas a un lado del agua, para sentarse allí—
. Cuéntame como es todo allá donde fuiste.
Se sentaron sobre una gran roca uno al lado del
otro; Taehyung apoyó su cabeza sobre su hombro, y
sostuvo una de sus manos entrelazando sus dedos,
mientras que Jungkook sonrió tímido pero muy a
gusto con su gesto, y comenzó a contarle como era
todo en el reino de Lights.
Esa primer noche se la pasaron hablando sobre
distintas cosas, conociéndose un poco más, y cada

L.S
L.S

vez teniendo más confianza para atreverse a


algunas cosas, como por ejemplo Taehyung; que de
vez en cuando le dejaba leves besos sobre sus
mejillas, y jugaba con su oreja mientras lo observaba
y escuchaba hablar, mientras que Jungkook se
animó a acariciar su cabello durante algunos
minutos, y al reír escondía su rostro en la curvatura
de su cuello al sentirse cohibido.
La primer noche pasó tranquila, aunque nada les
aseguraba que las demás fueran iguales.


.
¿Por qué esperar al domingo cuando puedo
subirlo ahora que lo terminé? ;)
[Link]

L.S
L.S

*ૢ✧Mᥲ s osᥴᥙro qᥙᥱ ᥣᥲ mιsmᥲ


ᥒoᥴhᥱ⸙ ⊰
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
Casi un año había pasado desde que Jimin había
partido hacia el reino de Shadow, y hasta el
momento no había obtenido ningún tipo de resultado
en su búsqueda, cosa que lo hacía sentirse un poco
mal consigo mismo.
Las palabras de todas las personas que habían
puesto sus esperanzas en él, no tenían sentido si el
no lograba ni siquiera un mínimo avance, cualquier
cosa; una huella, un rastro, un avistamiento, incluso
se conformaba con solo ver un poco desde lejos.
Se movía de sitio cada dos semanas y podía jurar
que ya se había recorrido la mitad de toda la selva
del reino. Con la comida se las arreglaba, la mayoría
de las veces comía frutas, y conseguía presas
gracias a trampas que dejaba, las cuales no sabía

L.S
L.S

como pero siempre lograban cazar algo aunque no


las colocara de la mejor forma.
Había algo extraño, podía sentirlo, lo notaba en esos
detalles que muchas veces no eran detalles muy
menores, como por ejemplo; que a veces cuando no
lograba cazar algo porque se le olvidaba preparar
las trampas o simplemente esperaba y nada caía
mientras él veía, siempre al día siguiente encontraba
algún tipo de carne de algún animal, el cual no
llegaba a terminarselo porque era casi un animal
entero.
Hambre no pasaba, y extrañamente tampoco sed,
porque siempre aparecía un cuenco con más agua
de la que él recordaba que había dejado, y él no
estaba loco o al menos aún creía estar lo
suficientemente cuerdo como para notar ese tipo de
cosas.
Tampoco pasaba frío, gracias a que las pieles de los
animales que extrañamente aparecían frete a su
carpa, la utilizaba para crear abirgos y mantas,
incluso mejores techos para que el agua no
ingresara. El fuego de su fogata siempre se
mantenía encendido aunque haya terminado de
llover o se le haya apagado por un descuido suyo,
siempre lograba volver a encenderse, eso también
era extraño.
Era como si alguien se estuviera tomando la
molestia de cuidar de él desde las sombras, en
secreto y sin que se diera cuenta de que lo hacía.
Pensó en que quizás se trataba de Madre, pero ella

L.S
L.S

no se manifestaba de esas formas, por lo que no se


le ocurrían otras cosas.
Como su supervivencia estaba siendo muy fácil,
demasiado incluso, todo se volvía mucho más
aburrido, e incluso leer ya no era entretenido. Una
forma de perder el tiempo había sido escribiendo y
haciendo unos dibujos no muy claros sobre la flora y
fauna del lugar, escribía las cosas que descubría y
cualquier cosa que fuera interesante, pero ya se
estaba quedando sin hojas en blanco.
Pensaba en su familia muchas veces, se preguntaba
cómo estaría Jungkook, si se estaría portando bien o
mal, si habría estado estudiando o se saltaba las
clases, rezaba y le pedía a Madre que le hiciera
cambiar un poco su comportamiento travieso, más
que nada para que todo fuera mucho más fácil en
ese lugar en el que no quería estar.
Lo extrañaba mucho, pero esa pulsera siempre era
como un abrazo de su parte, que lograba calmarlo y
reconfortarlo de alguna forma.
Ya había caído la noche, y decidió que buscaría un
lugar sin tantos árboles para poder admirar mejor las
estrellas, que en ese reino se podían ver tan
claramente que muchas veces prefería aguantar el
sueño todo lo posible solo para quedarse admirando
el cielo nocturno, pero siempre terminaba
durmiendose.
Se preparó una antorcha para alumbrar el camino,
ya que por alguna razón, aunque la luna estuviera
tan llena y cerca, la luz de ésta no parecía iluminar

L.S
L.S

mucho el lugar, por lo que debía de siempre llevar


algo para iluminar su camino cada que caía la
noche.
Era increíble lo mucho que se oscurecía en ese
lugar.
Caminó intentando buscar un camino marcado en el
suelo, pero tuvo que abrirse camino el mismo para
poder avanzar algo. Estaba yendo casi a ciegas,
pero avanzaba sin mayores complicaciones. Había
llovido hace unas largas horas, pero aún habían
pequeños charcos de agua y el barro aún estaba
fresco, haciendo un poco más tediosa su caminata.
Hasta que algo lo puso realmente incómodo.
Sentía que lo observaban, pero que algo con una
mirada intensa lo hacía. Miró para todos lados en
busca de alguna amenaza, pero no logró ver nada
más alla de unos tres dos metros máximo. Decide no
darle más importancia cuando la sensación de
sentirse observado disminuyó bastante, y sigue
avanzando durante unos minutos, hasta que levanta
la cabeza intentando darse cuenta de si estaba
logrando ir por un lugar con menos árboles.
Notó algo oscuro moverse de forma rápida de la
punta de un árbol a otra, y se queda completamente
quieto ante el susto. Intentó buscar con la mirada a
la extraña criatura, pero no tuvo que buscar tanto,
porque justo desde una de las ramas a unos metros
sobre él, unos ojos de color rojos se dejaron ver.

L.S
L.S

Lo miraban como un león a su presa, y eso lo hizo


petrificarse. El bufido de una serpiente junto con el
movimiento de acercarmiento de aquellos ojos rojos
lo hicieron gritar asustado, e instintivamente
retrocedió, cayendo al suelo en el proceso, dejando
caer la antorcha la cual cayó justo en un charco con
agua, desvaneciendo las llamas, dejando todo
completamente a oscuras.
Cerró los ojos esperando lo peor, pero lo único que
ocurrió fue que escuchó fue un fuerte rugido, luego
otro bufido más violento y sonidos como si animales
estuviera peleando. No podía ver nada, pero aún así
al notar que seguía vivo e ileso, se apresuró a
buscar la rama con la que había hecho una
antorcha, solo por seguridad, a modo de defenza si
notaba que algo querría atacarlo.
Luego de unos segundos en los que continuaba
escuchando esos sonidos extraños, no pudo
encontrar la rama, y de repente el silencio absoluto
se apoderó del lugar, y Jimin solo cerró los ojos
asustado, pidiéndole por dentro a Madre que lo
protegiera de alguna u otra forma.
Al abrirlo luego de unos segundos, nota que frente a
él ahora hay unos ojos dorados que sobresalen de la
escuridad, mirandolo fijo. Aquellos orbes extraños
pero atrayentes parecía acercarse cada vez más
hacia él, pero Jimin estaba tan perdido en admirar la
belleza de esos orbes, que no tuvo tiempo para si
quiera sentir temor, porque reconocía esos ojos, los
había visto antes.

L.S
L.S

No se podía ver otra cosa que no fueran esos bellos


ojos; ojos que parecían ser el oro más brillante del
mundo siendo fundido junto con algunas estrellas de
ese hermoso cielo, un brillo dorado que era mágico
pero a la vez le recordaba a algo tan simple como
las bellas flores de esos jardines hermosos que
habían en el reino de Lights.
Acercó una de sus manos hacia ellos, pero un poco
más arriba, sabiendo que se trataba de un animal, e
intentó buscar su cabeza para acariciar su pelaje. El
animal parecía no inmutarse ni rechazar su toque,
solo permaneció totalmente quiero, dejando que el
rubio posara su mano sobre su cabeza, y acariciara
con algo de duda su oscuro pelaje.
—He visto esos ojos antes... —comentó en un
susurro, y sonrió en la oscuridad creyendo que el
animal no podía verlo—. Son tan hermosos...
De no ser porque debido a la cercanía podía sentir la
calidez de su respiración, y porque estaba tocando
su piel, creería que había muerto y que estaba
viendo una ilusión o la cosa más hermosa en el más
allá. No creía que pudiera existir una mirada tan
hermosa como esa, era simplemente algo que
superaba cualquier alocada imaginación.
Tampoco había escuchado ningún tipo de sonido
luego de que todo se quedó en silencio, era como si
no produjera sonido al caminar, como si no tuviera
un cuerpo sino que pertenecía a la misma oscuridad
del lugar.

L.S
L.S

Era incluso más oscuro que la misma noche, pero


eso no era para nada malo, ni desagradable, sino
todo lo contrario.
No sintió miedo, no se sintió en peligro, sino todo lo
contrario. Se había perdido tanto en su mirada que
inclusó ignoró el hecho que de estaba literalmente
en medio de la oscuridad sin forma ni idea de como
regresar a la seguridad de su carpa y fogata.
Luego de unos segundos, la criatura de movió
alejándose un poco de él, y podía notar por el
movimiento de sus ojos que eran po único que se
podían ver con claridad, que estaba pasando por su
lado. El animal sostuvo con sus dientes la manga de
su camisa, y tiró de él como ordenándole que se
pusiera de pie, cosa que el rubio hizo sin que tuviera
que insistir mucho.
—D-Disculpa... —intentó hablarle, pero la criatura
no se detuvo en ningún momento, solo continuó
tirando de él para hacer que siguiera caminando—
. Eres el ánima de éste reino, ¿Cierto?
No obtuvo respuesta, y por alguna razón no se
atrevió a volver a preguntar.
Caminaron en silencio durante largos minutos, hasta
que el rubio pudo notar a un par de metros la luz del
fuego de su fogata, a la vez que sintió que el animal
soltaba su prenda. Cuando quiso voltear a verlo, no
pudo ver absolutamente nada, más que la luz del
fuego, y decidió acercarse a éste en busca de
resguardo y calor, ya que hacía bastante frío luego
de la lluvia.

L.S
L.S

Se sienta frente a la fogata y suspira hondo, llevando


una mano a su pecho, notando por primera vez que
su corazón latía con fuerza, y no precisamente por el
susto, sino por la emoción de haber podido tener un
contacto con el ánima al que tanto estaba buscando.
Recuerda sus ojos, su mirada, y no puede evitar
sonreír mientras cierra los ojos intentando tener una
imagen más clara de ellos.
—En persona son incluso más hermosos que la
vez que me los mostraste, Madre... —dijo con la
mirada directo al cielo, sin dejar de sonreír—. Quiero
agradecerle por haberme salvado, ¿Cómo puedo
volver a verlo?, ¿Puedes decirme?
No obtuvo respuesta de Madre, pero si captó la
atención de aquella criatura de pelaje oscuro y
mirada brillante, que estaba sobre un arbol a unos
metros, vigilando como cada noche a ese chico el
cual no podía dejar de observar, no podía dejar de
cuidarlo cada día.
Su corazón y su ser, su alma, todo en él le decían
que debía de protegerlo desde el día uno, y no podía
ir en contra de todas esas cosas.
Aun con la sensación de las cálidas y suaves manos
del rubio sobre su pelaje, movió su cola de un lado a
otro, sintiendo ganas de que volviera a hacerlo,
porque se sentía bien aunque no quiera admitirlo del
todo.

L.S
L.S

│ │ · ✦ ───A la mañana siguiente...

│✦

✦ ·
·
Luego de su encuentro extraño y repentino con él
ánima, a penas y había dormido correctamente, la
emoción del momento le impedía hacerlo, y cuando
quiso acordarse, el sol ya comenzaba a salir de
nuevo.
Estaba convencido de que cerca del lugar estaría la
"casa" de la criatura, por lo que decidió que es día se
la pasaría buscando por todo su alrededor, porque si
el día anterior había aparecido, era porque su casa
estaba cerca, ¿O no?
Se sentía afortunado por haber sido ayudado por él
ánima, porque quién sabe que hubiera sido de él si
no llegaba en ese momento justo.
Antes de comenzar con su búsqueda, tomaría un
gran baño aprovechando el hermoso día que se le
había regalado. Llevó algunas prendas limpias,
arrastrando hacia ese pequeño río un tendedero
pequeño que el mismo había hecho para secar su
ropa, la cuál larvaria y dejaría secar al sol.
Siempre se tomaba su tiempo en cada baño, porque
le gustaba siempre estar completamente limpio, y la
noche anterior había caído en barro, aunque por
suerte no se ensució demasiado, él si sentía que

L.S
L.S

había sido mucho. A él nunca le había gustado


mucho el bañarse junto con sus hermanos, porque
se avergonzaba y era una persona muy reservada,
le daba incluso mucha vergüenza su propia
desnudez, por lo que ducharse solo era algo que lo
tranquilizaba mucho.
Si tan solo hubiera sabido que había alguien que lo
estaba observando en ese momento, saldría
corriendo de la vergüenza, pero nadie normal era
capaz de percibir la presencia de esa criatura que lo
miraba desde lo alto de la rama de un árbol.
Cuando se sintió lo suficientemente limpio, se secó
unas pieles que tenía especial para eso, y se vistió
con la ropa limpia que había traído, y puso a secar al
sol la que había lavado con cuidado. Se sentó en la
orilla del río y tomó su cuaderno junto con una
pequeña mina con la que escribía, y se comenzó a
escribir sobre su experiencia con su primer
encuentro con un ánima; como fue, como lo hizo
sentir, y sobre todo, lo hermoso de aquella mirada
que pagaría hasta lo que no tenía por volver a verla.
Suspiró y levantó la mirada al cielo, el cual le
regalaba un poco de sombra de vez en cuando
gracias a las pocas nubes que había. Pensó en que
quizás caminaría en alguna dirección al azar en
busca de huellas o algo por es estilo, y regresaría
antes de que anochezca, era mejor que no hacer
nada.
—Me pregunto cómo le irá a Jungkook cuando
tenga que ir en busca del otro ánima... —se
preguntó a si mismo, y no pudo evitar reír al

L.S
L.S

imaginarse al azabache rindiéndose el primer día—


. Hace una semana cumplió sus dieciséis, y
tampoco pude saludarlo, ¿Se habrá enojado de
nuevo?
Sostuvo su muñeca contra su pecho, jugando con la
pulsera que su hermano le había regalado, y sonrió
algo desganado, melancólico e incluso un poco
triste. Intentaba no pensar e su familia para que no
recayera su humor, pero cuando lo hacía, realmente
algo en su pecho dolía al extrañarlos.
—Extraño la comida del campamento, lavar la
ropa juntos, las charlas en la noche todos
juntos... —una lágrima cayó por su mejilla, y ya no
pudo parar las que continuaron.
Si, los extrañaba muchísimo a todos.
Durante cuatro años no había derramado una sola
lágrima al pensar en si familia, pero en estos
momentos en los que estaba completamente solo y
sin saber que le deparará la vida, en lo único en que
podía pensar era en ellos, y se permitió soltar por
esa vez todos esos sentimientos que llevaba tiempo
intentando ignorar.
Admiraba mucho a Jungkook porque el menor
lloraba más veces que él, pero siempre al terminar
de hacerlo lograba fortalecerse y recuperarse rápido.
En cambio, a él no le gustaba hacerlo porque
cuando comenzaba le costaba mucho parar, y
acababa con muy malos ánimos, triste y le llevaba
un tiempo recomponerse.

L.S
L.S

Esta bien, él también podía permitirse sentirse


destrozado por un momento, ¿Cierto?
Se abrazó a si mismo y lloró a la orilla del río,
sintiéndose de alguna manera reconfortado con el
sonido del agua correr, porque le hacía escuchar
menor sus propios sollozos. Había olvidado su tarea
por unos minutos, y eso lo hizo sentirse algo libre
durante ese tiempo, sin ningún tipo de presión o
responsabilidad sobre su espalda.
A varios metros, una criatura de pelaje oscuro que
había estado observándolo durante todo el día, al
verlo de esa forma se bajó del árbol en el que
estaba, y se alejó completamente en silencio.

│ │ · ✦ ───Una hora después...

│✦

✦ ·
·
Regresó a su carpa cargando con todas sus cosas, y
aún continuaba secando sus lágrimas. Ya estaba un
poco más calmado, pero la tristeza y el pesar en su
pecho seguía allí, debía de controlarse si no quería
volver a romper en llanto. Había sido liberador, pero
creía que ya había sido suficiente.
Dejó las cosas a un lado de su carpa, e ingresó para
buscar algún abrigo para llevar por si le daba frío,
pero se detuvo al notar que había algo sobre sus

L.S
L.S

mantas, justo en medio de donde él dormía: flores.


Estaban simplemente tiradas sobre las mantas, de
forma descuidada, apresurada.
Más específicamente eran rosas blancas, pero no
era normales, porque en la punta de sus pétalos
tenían brillo, un brillo que se notaba incluso sin
ningún tipo de luz que lo refleje.
—Qué hermosas... —tomó una con ambas manos,
y la sacó fuera, procurando revisar si tenían espinas,
pero no tenía ningúna—. ¿De donde salieron?
Miró hacia todos lados en busca de alguien que le
haya podido dejar esas preciosas flores, pero no vio
a nada, ni a nadie. Secó por completo sus lágrimas y
sonrió, llevó la flor a su nariz para olfatearla,
sonriendo cuando pudo sentir un delicioso aroma
provenir de éstas.
Buscó algo en donde ponerlas con un poco de agua,
y decidió que sacrificaría su cuenco con agua, y las
dejó a todas allí. Las dejó en un lugar donde les
diera el sol, para hacer relucir ese brillo que poseían,
y se quedó admirandolas un momento sin dejar de
sonreír.
—¿Es esta una de las bellezas de este reino? —
preguntó para si mismo, y se quedó un segundo
observándolas con una idea en su cabeza—
. ¿Podría ser...?
Hay una mínima, una escasa posibilidad de que
haya sido cosa de el ánima, ¿Cierto?
Eso significaba que habría una posibilidad de que se

L.S
L.S

tratara de él, y si era él, entonces eso significaba


que estaba cerca.
—Bien, hora de ponerse en marcha —se animó a
si mismo, y comenzó a preparar sus cosas para
comenzar su exploración—. Es momento de
tomarse las cosas mucho más enserio, el tiempo
pasa.
Se sentía mucho más motivado que antes, y por un
momento se olvidó de todo aquello que lo ponía mal.
Se vistió con lo adecuado, comió algunas frutas que
le quedaban, y tomó su cantimplora de cuero para
llenarla con agua del río.
El plan A era buscar hasta encontrar algún rastro o
señal de la criatura, y el plan B era algo más
arriesgado, pero que si funcionaba, iba a ser mucho
más fácil encontrarlo. Con la suficiente agua para
todo el día, comenzó a caminar en dirección a donde
la noche anterior, solo por una simple corazonada,
algo le decía que debía de ir por ese lugar.
La primer hora caminando fue tranquila, pero cuando
miró hacia arriba y notó que el cielo estaba cada vez
más cubierto por esas nubes que parecían ser de
lluvia, se pensó mucho el continuar avanzando o
regresar antes de la lluvia le cayera encima. Decidió
que ya no había vuelta atrás, iba a avanzar hasta
que encontrara alguna pista o algo que lo detuviera.
—Y sino, que suceda el plan B... —murmuró sin
dejar de avanzar—. Y sino, pues...Veremos.

L.S
L.S

Continuó caminando hasta que sus pies comenzaron


a doler y sus talones comenzaban a hincharse, y se
detuvo un momento para sentarse debajo de un
árbol a descansar y beber un poco de agua. Se
quedó observando un punto en el suelo, pensando
en que anochecería pronto, y aún no había
encontrado nada.
—¿Debería de volver? —se preguntó a si mismo, y
observó a su alrededor sin buscar nada en
específico, jugando con la antorcha apagada que
había llevado con él por las dudas—. Lloverá, mi
fogata ya debe de estar apagada y...
Algo llamó su atención, y lo hizo levantarse de golpe
olvidando por completo el cansancio.
¿Acaso eso eran huellas?
Si, pero no eran huellas normales, eran como de un
felino muy, muy grande, y parecía ir en un dirección
a un lugar oculto por una gran montaña de roca.
Caminó abriéndose paso entre los árboles y plantas,
hasta que creyó llegar al limite donde la gran pared
de roca estaba cubierta por una cortina de hojas.
Se acerco a ésta y supo gracias a una leve ráfaga
de viento, que había algo detrás, y no se equivocó.
Acercó la rama a la pared y ésta se adentró entre las
hojas, dándose cuenta de que había un lugar
escondido, y no tardó en ingresar sin miedo de
encontrarse algún depredador.
Estaba muy oscuro, por lo que antes de seguir
ingresando al lugar, salió un momento para buscar
con que encender fuego y encender la antorcha.

L.S
L.S

—Puede que no haya nada, pero puede que haya


algo...Si no me arriesgo, jamás voy a conseguir
nada.
Tardó unos cuántos minutos en hacerlo, pero logró
tener una antorcha decente. Se felicitó a si mismo y
respiró hondo antes de ingresar, animandose a si
mismo a no tener miedo, ya que Madre siempre lo
estaría cuidando, lo sabía.
Caminó poco a poco con pasos cuidadosos,
intentando alumbrar lo más que podía todo el
extenso lugar de esa cueva escondida, buscando
algo en el suelo o incluso algo escrito en las
paredes. No supo cuánto tiempo estuvo caminando
ni cuánto habrá avanzado, pero solo se detuvo
cuando alcanzó a ver algo en el suelo como a dos
metros de distancia.
Tragó duro antes de acercarse al extraño objeto, y al
darse cuenta de que se trataba de ropa humana, se
extrañó bastante, y se animó a tomarla para
observarla mejor, notando en el acto que debajo de
las prendas había un sombrero de kasa.
—¿Será...?
Escuchó una especie de gruñido detrás, que casi
hace que le un ataque al corazón del susto, y volteó
dejando caer la prenda al sueno nuevamente, y
colocó la punta de la antorcha frente a él como si
fuera un arma muy filosa.
Se quedó un momento helado al darse cuenta de
que se trataba de un animal, más específicamente;

L.S
L.S

una pantera negra con aquellos ojos de oro que


había visto la noche anterior, y no pudo evitar abrir
los suyos en grande.
—T-Tú...
Bajó un poco su antorcha, sin moverse de su lugar
porque aunque no estaba cien por ciento seguro,
algo le decía que se trataba del dichoso ánima que
tanto había estado buscando.
Y queriendo ver durante toda su vida, claro está.
El animal solo se quedó quieto observándolo fijo, sin
moverse ni un poco, parecía una estatua y Jimin no
supo de que forma continuar, o que debía de decir a
continuación. Todo lo que alguna vez había
practicado se había esfumado como si fuera espuma
de mar, y de su boca solo salían suspiros leves.
—...Eres un ánima, ¿Cierto? —se animó a
preguntar al sentirse lo suficientemente valiente por
un momento.
Luego de unos segundos de silencio y un intenso
cruce de miradas, el animal se acercó a él, y lo
sorprendió cuando no tuvo pena en cambiar de
forma frente a él, cambiando a su forma humana,
quedando completamente desnudo sin vergüenza
alguna frente al rubio, que al notar eso bajo la
mirada sorprendido, luego le levantó sintiendo sus
mejillas arder mucho, comenzando a temblar de los
nervios.

L.S
L.S

Cuando lo vio acercarse mucho más, dejó caer la


antorcha para cubrir su rostro con ambas manos
cuando su mirada quería bajar por si misma.
—¡N-No te acerques! —pidió en un jadeo
apenado—. Santa Madre, no estás vestido, no
debo de-
—¿Qué harás ahora que lo sabes, peón de
Madre? —preguntó el extraño de ojos dorados con
una voz firme, casi amenazante.
Jimin al escucharlo suspiró hondo varias veces
antes de bajar sus manos, asegurándose de fijar su
mirada sobre la suya, perdiéndose un momento en
lo hermoso de sus ojos que parecían estar cubiertos
de polvo dorado brillante, mágico y con pequeños
detalles en blanco que parecían perlas. Brillaban
como faroles en medio del océano, eran tan
hipnotizantes que Jimin se quedó completamente
aturdido y no pudo decir palabra alguna.
—Llegaste demasiado lejos, te estás volviendo
una molestia... —acercó su rostro al contrario, y le
funció en ceño—. Vete de mi reino.
Jimin pareció reaccionar ante sus palabras, y lo miró
confundido, sin atreverse a moverse ni un poco
debido a la cercanía contraria que era muy
intimidante.
—Y-Yo vine a buscarte en nombre de Madre, tú-
—Viniste en vano, porque no pienso irme a
ningún lado, mucho menos por una orden de
Madre —dijo cortando sus palabras, con un tono

L.S
L.S

para nada amigable—. No voy a repetirlo, vete de


mi reino.
—N-No puedo hacer eso, yo-
El ánima llevó una mano a su rostro, sosteniendo su
mejilla firme, sin ser delicado pero tampoco muy
brusco, simplemente sostuvo su rostro y lo miró
serio.
—Escucha, peón de Madre... —acercó su rostro un
poco más al contrario, lo suficientemente como para
sentir la calidez contraria—. No importa lo que me
digas, no me importa cuánto tiempo pasaste
preparándote para esto o cuánto pasaste
buscándome, no me importa como te haga sentir
esto en lo más mínimo...No haré lo que ella
quiere que haga.
Jimin no sabía si lo mejor era responderle, ya que
estaba temblando debido a lo duro de sus palabras,
pero extrañamente no tenía miedo o se sentía en
peligro como tal, la presencia del otro solo le
causaba vergüenza debido a su desnudez y algo de
intimidación por sus palabras.
—...P-Pero...ella te creó para-
—Sé para qué fui hecho...Pero no lo acepto —
dijo, y soltó su rostro retrocediendo un paso, y le
hizo una señal con la cabeza apuntando hacia la
salida—. Tu viaje termina aquí, vete.
El rubio se quedó completamente perplejo por sus
palabras, porque todo esto no era para nada lo que
se había imaginado que pasaría cuando lograra

L.S
L.S

encontrar al ánima que tanto ansiaba conocer. No


podía simplemente decirle "De acuerdo, fue un gusto
conocerte, adiós", no podía simplemente irse, mucho
menos él podía negarse, ¿Qué sería del futuro de
todos si no aceptaba hacer lo que Madre le había
encargado?
El no pasó años lejos de su familia, estudiando día y
noche, estuvo casi un año solo en medio de la selva
buscando y buscando para que ahora este ánima le
diga que no acepta hacer eso para lo que fue
creado.
—...No puedes simplemente no aceptar... —dijo
en voz baja, con la mirada fija en el suelo, pero el
otro logró escucharlo de igual forma—. Pasé por
mucho para venir a buscarte...
—Eso ya es tu problema, yo no te pedí que lo
hicieras, puedes quejarte con Madre si tan mal te
hace sentir esto, pero nadie va a obligarme a
hacer algo que no quiero, ¿Te queda claro
eso? —respondió con un tono de voz duro,
mirándolo fijo.
—...Eso es muy egoísta —dijo con un tono de voz
mucho más firme, apretando los puños intentando
no alterarse—. Si sabes que te necesitamos para
lo que viene, ¿Enserio no vas a ayudarnos?,
ayudar a personas inocentes y buenas que
merecen tener un futuro seguro...Eres una
creación de Madre, no puedes pensar de esa
forma tan egoísta.

L.S
L.S

—A lo único que protego es a la gente de mi


reino, no me interesan lo que ocurra en los
demás reinos, la gente de otros reinos ve a éste
como un nido de umbras e incluso muchos me
ven como uno, ¿Crees que voy a tener empatía
por ese tipo de gente? —rió con sorna y lo miró
con diversión—. No me hagas reír, para eso están
los demás ánima, que cada uno se encargue de
cuidar su reino o los demás si así lo quieren.
—Sabes que no es tan fácil, que te necesitamos...
—Pues lo lamento, pero no pienso seguir las
órdenes de Madre, mucho menos las de un tipo
cualquiera que la idolatra como si fuera la gran
cosa —respondió simple, y amagó con caminar
hacia la salida.
—¡Tienes que hacerlo! —le exigió, y lo miró con
ojos firmes, conectando miradas—. ¡Muchas
personas se sacrifican día a día para asegurar el
futuro de todos sin pedir nada a cambio, mi
hermano está sufriendo porque no quiere hacer
todo esto, está sacrificando mucho y es por el
futuro de las personas que quiere, no puedes
simplemente hablar como si tus decisiones no
afectaran a nadie!
El ánima se acercó a él con rapidez, y sostuvo su
ropa con fuerza, lanzandolo al suelo; tomó sus
muñecas con una sola mano y las posó sobre su
cabeza, y con su otra mano sostuvo su cuello con
firmeza para hacer que lo mirara.

L.S
L.S

—Crees que lo sabes todo pero no sabes nada


sobre nosotros, absolutamente nada...
Jimin respiraba con dificultad y mejillas sonrosadas
debido a la posición en la que estaban, porque el
hombre sobre él estaba desnudo y porque su rostro
estaba cerca de suyo, podía apreciar la belleza de
sus orbes de oro con sumo detalle, y todo eso junto
era molesto porque le impedían concentrarse en lo
importante.
—¿Sabes quien es más egoísta entre ustedes y
nosotros? —preguntó con voz mucho más grave,
detallando con su mirada sus facciones, ya que
gracias a su vista podía ver mucho más que él con la
poca luz de la antorcha a un lado—. Ustedes solo
esperan a que les solucionemos la vida
arriesgando las nuestras, y al final siempre le
agradecen a Madre por habernos creado, ¿Y tú
crees que nosotros somos felices siendo lo que
somos?, ¿Cargando con la responsabilidad más
grande de todo éste mundo?
Apretó un poco más el agarre de sus muñecas, y
bajó la mirada hacia su cuello, bajando su toque
hacia sus clavículas que habían quedado expuestas
debido al movimiento.
—Madre nos crea de esta forma, y es horrible,
porque desde que nacemos estamos
completamente solos; nos criamos solos,
sobrevivimos como podemos, luchamos contra
los umbras desde el día uno sea como sea... —
subió su toque de nuevo sin dejar de tocar su piel,
hasta llevar a su mandíbula, la cual remarcó con sus

L.S
L.S

dedos con algo de brusquedad—. Nos lastimamos,


tenemos sentimientos y decisión propia además
de poder cambiar de forma, no podemos convivir
con las demás personas porque sería
peligroso...No puedes crear una vida y
controlarla a tu antojo, Madre sabe eso y por esa
razón es que también les jode la vida a personas
como tú, las cuales envía creyendo que solo
porque ellos lo digan vamos a obedecer.
Jimin solo se mantenía en silencio escuchando sus
palabras, sintiendo los toques para nada delicados
del otro, estremeciendose cuando el desnudo cuerpo
ajeno se acercó más al suyo.
—Como yo no quiero obedecerla, cree
que enviandote para seducirme vas a hacerme
cambiar de opinión, pero no soy tan estupido y
fácil de manipular, ¿Te queda claro? —preguntó
en un tono amenazante, a la vez que presionaba
aún más contra el suelo sus muñecas.
—¿D-De qué seducción estás hablando? —
preguntó confundido y avergonzado por sus
acusaciones, cuando el cree que jamás hizo nada
como eso—. Y-Yo solo-
—¿En verdad crees que no me di cuenta?, ¿Qué
tan ingenuo crees que soy? —preguntó sonando
molesto, y se alejó un poco aún aun soltarlo, para
observarlo por completo—. Desde el primer día en
el que llegaste aquí y chocaste conmigo, sabías
que iba a ayudarte; cuando ella me hizo verte
bailar, luego te acercaste a mi para sonreírme de
esa forma, te metes directamente en la selva

L.S
L.S

donde sabes que yo vivo y pasas día a día


actuando de forma extraña porque sabes que
siempre te observo, cada vez que sonríes, cada
vez que te das un baño, cuando hablas solo o te
pones a cantar para distraerte...Lo haces todo
siempre a propósito porque sabes que te
observo.
—¿Q-Qué? —preguntó sinceramente sorprendido,
avergonzado y aturdido por esa confesión, esa
acusación completamente errónea según él—. No
es así, yo jamás-
—Ella y tú creen que soy estupido y fácil de
manipular, que lo tienen todo controlado y que
todo saldrá como quieren, ¡Pero están
completamente equivocados!
Acercó su boca a su cuello, girando su rostro para
dejarlo aún más al descubierto y mostró sus
colmillos, gruñendo contra su oreja.
—¿Sabes por qué se equivocan?, porque solo
eres un simple chico, no puedes contra mi de
ninguna forma... —lamió la piel de su hombro hasta
casi llegar a su oreja, para luego susurrarle—: En
este momento podría hacerte cualquier cosa,
incluso sería muy fácil simplemente morderte el
cuello y dejar que te desangres...No tienes
ninguna clase poder sobre mi, no importa que
tanto intentes seducirme.
—N-No hago eso, de verdad... —dijo sintiendo su
cuerpo temblar y estremecerse al sentir la lengua
contraria lamer su piel.

L.S
L.S

¿Acaso estaba pensando en comérselo?


—...No vas a lastimarme —dijo luego de unos
segundos, llamando la atención del de ojos dorados.
—¿Qué te hace estar tan seguro de eso? —
preguntó levantando la mirada para conectarla con
la suya.
—Porque...Si quisieras verme muerto, no me
habrías ayudado anoche —respondió seguro,
aunque aún con sus mejillas ardiendo—. No eres
malo, dices que siempre me observas...Entonces
fuiste tú el que dejó las flores en mi carpa,
¿Cierto?
El ánima no respondió a eso, solo se mantuvo en
silencio, hasta que bajó la mirada hacia sus labios, y
estuvo a punto de tocarlos, pero algo pareció llamar
si atención, y levantó la mirada hacia la salida.
—Umbras... —susurró, y se quitó de encima, para
luego cambiar de forma y alejarse de allí
rápidamente, como si se mezclara con la oscuridad.
Jimin solo se reincorporó y acarició sus muñecas,
soltando solo el aire que había estado reteniendo, y
cerró los ojos intentando hacer que sus apresurados
latidos volvieran a la normalidad.
Nada de esto estaba previsto en sus planes, ¿Qué
se supone que haría ahora?

L.S
L.S

*ૢ✧Los ojos dᥱᥣ ᥲdιós ⸙ ⊰


·

✦ .
·˚ · ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
Jungkook no quería que los días continuaran
pasando, disfrutaba mucho de volver a estar con su
familia luego de tanto, pero sobre todo le gustaba
pasar las noches con Taehyung.
El albino hablaba mucho con él, cada día que
pasaba se volvía mucho más cariñoso con él, y él
también perdía un poco más la vergüenza con el
pasar de los días. A veces jugaban en el agua de
debajo de la cascada, aunque aún no había
aceptado quitarle la ropa para eso.
Las noches en ese lugar hasta el momento eran
tranquilas, al igual que los días en los que les
ayudaba a hacer las actividades y tareas del
campamento, pero definitivamente no se
comparaban con las noches.
—¿Enserio tienes que irte de nuevo mañana? —
preguntó Taehyung con una expresión de

L.S
L.S

desánimo—. Ya te fuiste una vez, ¿Por qué de


nuevo?
Ambos estaban recostados sobre el pasto a un lado
de la cascada, uno al lado al otro. El ojicejeste se
colocó de lado, y había comenzado a jugar con el
cabello azabache del menor, mientras que éste lo
miraba a los ojos, admirando la belleza de éstos
como la primera vez siempre que los veía.
—Si, vendrán a buscarme y tengo que irme...De
primeras fue un milagro que me dejaran venir
antes —respondió tranquilo—. Pero, volveré, tal
vez el año que viene o en dos años, no lo
sé...Pero definitivamente lo haré.
Taehyung se le quedó viendo durante unos
segundos en silencio, luego se levantó y en un
rápido y desvergonzado movimiento se colocó sobre
él. Jungkook se reincorporó al ver cómo se había
colocado, sonrojandose un poco ante la cercanía y
posición, apoyando su peso sobre sus manos.
—Hasta el momento en el que vuelvas, pensaré
en ti cada día... —dijo el albino, y llevó sus manos a
sus mejillas—. Te esperaré ansioso como hasta
ahora, no importa si pasa un año o más...¿Me
vuelves a prometer que volverás?
Jungkook iba a decir algo, pero los labios contrarios
posandose sobre los suyos lo obligaron a callar.
Mentiría si dijera que en todas estas noches no
habían vuelto de besarse, si, pero no pasaban de
ser besos inocentes, muy distintos al que ahora le
estaba dando el mayor.

L.S
L.S

Ambos eran inexpertos en dar este tipo de muestras


de cariño, por lo que su ritmo era lento, a veces
chocaban sus dientes haciendo que ambos rieran
avergonzados, pero luego volvían a intentarlo,
mejorando cada vez más, aumentando el tiempo
entre cada beso para tomar aire.
El azabache no supo en qué momento, pero sus
manos ahora acariciaban las caderas contrarias, y
las manos contrarias se enredaban en sus cabellos
de forma aleatoria.
Los besos e inocentes caricias no pasaron a más, y
luego de unos minutos Taehyung abrazó su cuello
haciendo que apoyara su mejilla en su pecho, cosa
que el azabache aceptó gustoso abrazando su
cintura para acercarlo incluso más si eso era posible.
—Sabes...Si ya no quieres vivir solo, puedes
integrarte a mi campamento —dijo, sorprendiendo
al ojiceleste—. No rechazamos a nadie, estoy
seguro de que incluso con ese cabello y ojos
raros, nadie te negaría un lugar en la familia.
Taehyung no pudo evitar sentir ternura por ese gesto
e invitación tan amables, pero a la vez se sintió mal
al recordar que le estaba mintiendo, y no podría
decirle la razón real de por qué no podía convivir con
otros. Sabía que tarde o temprano sabría la verdad,
pero hasta entonces, intentaría ganarse tanto su
corazón como le fuera posible para que no lo
rechace por lo que es, porque no es su culpa, él no
eligió ser de esa forma ni esta vida.

L.S
L.S

—Sé que no lo harían...Pero no puedo hacerlo,


sería arriesgado, y la verdad es que ya me
acostumbré a vivir por mi cuenta —respondió
tranquilo, y se separó un poco para mirarlo—. Pero,
gracias.
—¿Seguro?, bueno, si algún día cambias de
opinión, eres bienvenido —dijo seguro, y cerró los
ojos ante las suaves caricias del otro en su cabello—
. Me gustaría que mi familia te conozca, Eunji te
amaría, porque también le gusta hacer chistes
muy malos —bromeó.
—Oye, mis chistes son muy buenos, los escuché
y la gente se reía cuando los decían —respondió
riendo divertido ante sus palabras—. Si a ti no te
hacen gracia, ¿No eres tú el que no tiene gracia?
—Puede ser, pero, no, definitivamente tus
chistes son malos.
—¿Crees que me llevaría bien con tus
hermanos? —preguntó curioso.
—Si, estoy seguro —aseguró—. Creo que
deberías de ir conociendolos, porque...Si no es
ahora será en un futuro, ¿Cierto?
—¿En un futuro?
Jungkook sintió su rostro arder ante lo que estaba
pensando, sin poder evitarlo ya que era la primera
vez que se sentía de esa forma con alguien más.
Era la primera vez que se sentía tan conectado con
otra persona, y no de forma familiar, sino mucho más
íntima y cariñosa.

L.S
L.S

Le gustaba mucho la personalidad del albino; era


cariñoso, bastante inquieto y risueño, parecía decir
las cosas correctas para hacerlo sentir bien, podía
hablar de lo que sea con él, era hermoso y le
encantaba su voz.
—Porque...Cuando termine lo que tengo que
hacer, podré continuar con mis tareas en mi
campamento, y quizás buscar a un
compañero...de vida —dijo, y suspiró avergonzado,
apretando con fuerza la camisa del otro.
Taehyung no pudo evitar sonrojarse también, pero
sonrió en grande, temiendo porque el azabache
pudiera sentir lo acelerado de sus latidos.
¿Ser el compañero de vida de Jungkook?, ¿Podía
ser eso posible siendo lo que era?
—...¿Estás emocionado con la idea? —preguntó el
menor sonriendo tímido al notar lo acelerado de sus
latidos—. Tu corazón late rápido...
Taehyung iba a responder a eso, pero su expresión
cambió por completo y volteó hacia la derecha,
fijandola entre los árboles donde parecía estar
escuchando algo que el azabache no. Se levantó
rápidamente y comenzó a quitarse la camisa que
traía puesta.
—Jungkook, tienes que irte, ahora —ordenó con
la vista fija en esa dirección—. Vete, corre.
—¿Por qué?, ¿Qué sucede? —preguntó
poniéndose de pie también—. ¿Por qué te estás
quitando la ropa?

L.S
L.S

—¡Jungkook, por favor, vete! —pidió volteando a


verlo, luego de quitarse los pantalones.
El azabache iba a responderle, pero escuchó un
gruñido venir de la dirección en la que estaba viendo
el albino, y no pudo evitar mirar también, asustadose
cuando notó unos ojos rojos iluminarse de entre las
plantas.
—¡Vete, ya! —ordenó, pero el azabache de había
quedado de piedra observando esos ojos rojos que
le transmitían tantas cosas malas.
—...Taehyung, aléjate de ahí, vámonos —pidió
alarmado cuando notó que los gruñidos se
escuchaban cada vez más cerca—. Taehyung, ven-
Como si fuera automático, el albino volteó a ver en
dirección a la criatura, y luego se abalanzó a ella
cambiando de forma rápidamente, soltando un
gruñido fuerte y poderoso. En menos de tres
segundos estaba luchando contra una criatura
totalmente oscura de brazos largos que le colgaban
a los lados, con los que intentó atacar a Taehyung,
pero éste fue más rápido y era más grande, por lo
que no le costó mucho acabar con él luego de unas
cuántas mordidas en el cuello de la criatura.
Cuando el cuerpo oscuro del umbra comenzó a
desaparecer en forma de una epsecie de humo
pesado del mismo color, Taehyung volteó a ver a
Jungkook para asegurarse de que estuviera bien,
pero no se acercó al ver la expresión con la que lo
estaba mirando.

L.S
L.S

—...Tú...eres un... —Jungkook miró su gran figura


con sorpresa, rechazo, y desilusión—. Me
mentiste...
La figura de Taehyung en su forma animal era
hermosa; un gran tigre albino de unos dos metros de
grande, ojos igual de hermosos a los que tenía en su
forma humana, pero con rasgos felinos. Una figura
hermosa, pero que Jungkook en ese momento no se
permitió admirar, porque estaba molesto y dolido.
Cambió a su forma humana, e intentó acercarse a él,
pero obviamente no iba a ser tan fácil.
—Jungkook, yo-
—¡No te acerques! —ordenó, y retrocedió unos
pasos—. Eres uno de ellos...me dijiste que no, yo
te pregunté y, ¡A los ojos me juraste que no!
—Si te lo decía, no ibas a querer voler a verme-
—¡Obviamente no, los detesto! —dijo, y negó con
la cabeza—. Tú lo sabías, por eso no me dijiste la
verdad...
—Sé que no te agradan, pero yo soy más de un
ánima, Jungkook... —dijo, e intentó acercarse a él
nuevamente—. Yo no-
—¡Eres un mentiroso, eso es lo que eres! —dijo, y
se quitó el collar que él le había regalado—. No solo
eres uno de ellos, sino que me mentiste, me
engañaste, ¿Acaso pensabas mentirme
siempre?, ¿¡Hasta cuando!?

L.S
L.S

—¡No, yo solo no quería que me odies por algo


que yo no-!
—¡Yo confié en ti, yo te confesé cosas que solo
le dije a Jimin, yo te...! —se quedó en silencio unos
segundos, y le lanzó el collar—. Yo te...te quería,
mucho, de una forma especial...
—Jungkook...Por favor... —suplicó comenzando a
llorar—. Yo te-
—¡No quiero escucharte, no quiero verte, ya no
quiero saber nada de ti! —gritó, y salió corriendo
hacia su campamento nuevamente—. ¡Te odio!
—¡Jungkook, espera! —quiso correr hacia él, pero
al en el le impidió hacerlo—. J-Jungkook...n-no me
digas eso...
Cayó de rodillas sobre el frío pasto, observando el
collar con ese cristal tan especial que le había
regalado, viéndolo como una señal de que el
azabache ya no le permitiría volver a acercarse.
Sin embargo no lo tomó.
Se abrazó a si mismo sin poder detener su llanto,
porque su pecho dolía, dolía mucho; el rechazo y
desprecio de Jungkook luego de todo lo que ocurrió
entre ellos, el tener que soportar una vida como esa
sin que él lo haya elegido, el no poder hacer nada al
respecto, el pensar que nuevamente estaría
completamente solo.
Lo único bueno que había obtenido en su vida era
Jungkook, y ahora él ya no lo quería por lo que era.

L.S
L.S

—¿Por qué...? —preguntó rasguñando con fuerza


sus brazos—. Y-Yo no quiero esto...Madre, ¿Por
qué eres tan c-cruel?
Se odiaba, se despreciaba tanto como Jungkook lo
hacía.
¿Por qué simplemente no dejaba que algún umbra
acabara con él de una vez por todas?
Ya no quería seguir de esa forma.
Pero lamentablemente tampoco podía tomar una
decisión egoísta, porque aunque no quisiera, era
importante y necesario para la vida de las personas
de su reino.
Ni siquiera podía elegir morir, así como tampoco
pudo elegir de que manera vivir. Estaba solo, era
odiado por la única persona que había logrado
ingresar a su corazón, y su creadora acababa de
confesarle algo que terminó por destrozarlo.

│ │ · ✦ ───A la mañana siguiente...

│✦

✦ ·
·
Esa noche Jungkook no pudo conciliar el sueño, se
quedó toda la noche pensando en muchísimas

L.S
L.S

cosas, sintiendo muchas cosas, tantas que no pudo


fijarse en una sola para intentar comprenderla. Con
el pasar de las horas, la molestia se transformó en
tristeza, y la tristeza en algo mucho más doloroso, le
costó mucho más identificarlo.
Quiso hacerse el fuerte, pero lloró hasta que el sol
salió y sus hermanos despertaron, y al verlo de esa
forma creyeron que estaba triste porque debía de
irse ese día, y Jungkook no los corrigió porque no
sabía de qué forma explicarles todo lo sucedido.
Al no poder calmarlo y notar que incluso las burlas
parecían no afectarle, decidieron llamar a la única
persona que quizás podría descubrir que era lo que
sucedía con el azabache, y quizás calmarlo.
—¿Qué sucede, hijo? —preguntó Eunji ingresando
a la carpa, preocupada por lo que sea que le esté
sucediendo.
Jungkook solo negó con la cabeza y escondió su
rostro entre sus piernas, abrazando éstas con
fuerza.
—¿Es porque hoy te vas?, ¿Eso te pone mal? —
preguntó llevando una mano a su cabello.
El menor volvió a negar, y ella ya no supo que otras
razones podrían ser. Le dio unos segundos para que
se desahogara, y luego volvió a insistir:
—Sabes que puedes contarme lo que sea,
¿Cierto?

L.S
L.S

—...No puedo —respondió luego de unos


segundos—. No puedo.
—¿Por qué no puedes?, ¿Es algo malo?, ¿Hiciste
algo malo? —preguntó mucho más preocupada.
—No...no lo sé —admitió, y rompió en llanto una
vez más.
Intentaba hablar pero un nudo gigante se formaba
en su garganta impidiendo que lo hiciera. No es que
no confiara en Eunji, de hecho era la persona en la
que más confiaba luego de Jimin, pero simplemente
creía que no le creería nada de lo que diría, porque,
¿Cómo era posible que haya tenido un vínculo de
esa forma con un ánima?, era simplemente ridículo
para cualquiera que lo escuchara.
—Está bien, está bien... —consoló la mujer
atrayendolo hacia él para abrazarlo de forma
protectora—. No importa lo que sea, vamosa a
ayudarte, a aconsejarte...Todo tiene solución,
créeme.
—...C-Creo que me enamoré —admitió con
dificultad, sin avergonzarse porque la tristeza era
mayor que ese sentimiento—. P-Pero no debí
hacerlo...No de e-el...
—...¿Te enamoraste?, ¿De quién? —preguntó
realmente sorprendida.
Jungkook se apartó para observarla, con algo de
dificultad debido a las lágrimas acumuladas, y
suspiró hondo.

L.S
L.S

—¿Me creerás si te digo la verdad?


—Pero por supuesto que si, ¿Por qué no te
creería?
—Porque...se trata de...el ánima de este reino —
admitió, y se llevó ambas manos a su rostro.
Eunji quedó en un pequeño shock durante un
momento, luego comenzó a pensar en si en verdad
aquello era posible.
—¿Conoces al ánima de este reino? —preguntó
incrédula.
—No solo lo conozco... —dijo, y dejó su rostro al
descubierto nuevamente—. Hace un año me
desperté por la noche y terminé caminando hasta
una cascada de aquí cerca...La primera vez que
lo vi fue solo por un momento, no me habló, no
se acercó...Pero luego al día siguiente lo vi de
nuevo, en una cueva escondida...
Eunji lo escuchaba atentamente, sin poner en dudas
sus palabras, porque esas lágrimas no eran
producto que algo inventado sino de algo vivido, algo
le dolía en verdad y se notaba que estaba
confundido y desesperado por un poco de ayuda.
—Antes de irme, me regaló un collar con un
cristal extraño, y le prometí que volvería...Esa
noche me besó, y yo... —calló unos segundos, y
luego bajó la mirada cerrando los ojos con fuerza—
. Yo pensé mucho en él mientras estaba en el
templo, no podía dejar de hacerlo, la imagen de
su rostro y sus ojos estaban siempre en mi

L.S
L.S

cabeza, incluso en mis sueños...Quería tanto


volver a verlo porque es agradable estar con él...
La mujer no pudo evitar sonreír por sus palabras,
porque estaba confesando que alguien había
ganado su corazón sin ser realmente consciente de
eso, pero también estaba preocupada por imaginar
lo que significaría que se tratara de un ánima, ya que
él los odia.
—Yo no sabía que era un ánima, yo solo creí que
era extraño...Allá en el templo el maestro vio mi
collar y me dijo que solo un ánima podría
darmelo, y yo no le creí porque...No quería creer
que fuera de esa forma...
—¿Él te dijo anoche que lo era?
—Cuando llegué, lo busqué para preguntarle, y él
me lo negó, me juró que no lo era, que solo se
veía extraño y que poe eso vivía solo...Y yo le
creí porque me miro a los ojos y me juró que era
así, yo confié en él... —dijo, y creyó que al hacerlo
volvería a enfadarse, pero no lo hizo.
—Quizás él sabía que si lo sabías, no ibas a
querer volver a verlo...
—...Todas las noches iba a verlo, pasabamos el
tiempo juntos; hablabamos, el me mostraba
cosas extrañas y bonitas del reino que
escontraba, y yo le contaba sobre las travesuras
que hice en el templo —llevó su mano a su pecho,
a la altura donde solía estar el collar, sintiendo que
algo importante le faltaba—. Lo quise cada vez

L.S
L.S

más con cada noche que pasaba con él, yo...Nos


besamos muchas veces, y la ultima vez fue
especial, yo le ofrecí que se uniera a la familia...
—...¿Cómo te enteraste de que era un ánima?
—...Un umbra apareció, y quiso atacarnos...El no
tuvo más remedio que cambiar a su forma
animal, y yo me di cuenta en ese momento...
—Jungkook...
—Su nombre es Taehyung, tiene el cabello
blanco y los ojos más hermosos que haya visto
en toda mi vida, son de color celeste brillante, es
como un cielo que al mismo tiempo está
estrellado...Adoro sus ojos —admitió, y tragó duro
intentando deshacerse de ese nudo en su garganta
que volvía a aparecer—. Y-Yo incluso pensé en
hacerlo mi compañero de vida, pero ahora...
—¿Ahora qué?, ¿Ahora ya no solo porque no es
completamente humano? —preguntó sonando
molesta, cosa que hizo al azabache voltear a verla
con confusión.
—¿Es que acaso crees que no debería de olvidar
esa idea?, ¡Es un ánima, yo los odio!
—No, tú odiaste a los ánima toda tu vida porque
creías que eran criaturas que Madre creó solo
para acabar con los umbras cada que aparecen,
pero ahora te diste cuenta de que son mucho
más que eso, ¿Es que acaso ese chico no tiene
sentimientos?

L.S
L.S

Jungkook no supo que responder a eso, y solo bajó


la mirada pensando en eso.
—Puede deducir con lo que me dices que él
también tiene sentimientos por ti, que incluso te
quiere tanto que no te confesó eso porque no
quería que te alejaras de él, ¿Cuando te enteraste
le dijiste cosas feas?
—...Si.
—¿Y él como las tomó?
—...Comenzó a llorar, y me dijo que...Justamente
eso, por eso no me lo dijo —habló, y suspiró
cansado—. Intentó decirme cosas pero yo no lo
dejé.
—Jungkook, voy a decirte algo importante y
quiero que cuando termine, pienses seriamente
en lo que hiciste, ¿De acuerdo?
El azabache no le respondió, solo volteó a verla con
atención.
—El amor viene en todas las formas posibles,
cada ser vivo en este mundo ama, siente y sufre,
no importa si es animal o persona...O incluso un
ánima —dijo con voz segura—. Estoy segura de
que nadie, incluso él, eligió ser de esta forma, así
como tú no elegiste ser un elegido de Madre, ¿No
crees?
El menor no respondió, ni se movió, solo escuchaba
atentamente.

L.S
L.S

—Si, puede que te haya mentido, pero lo hizo por


miedo a que lo odies por ser algo lo cual no
puede cambiar, no lo dejaste hablar, no estás
teniendo en cuenta sus sentimientos y sobre
todo, estás siendo muy injusto tanto con él,
como contigo.
Eunji llevó una de sus manos a su rostro para hacer
que la mirara, y le sonrió.
—Cuando hay amor, nada más importa; ni la
raza, ni el género, ni mucho menos el ser
diferente. Siempre y cuando el sentimiento sea
sincero y sin malas intenciones, ¿Enserio vas a
dejar que algo como el ser diferente impida que
tú corazón ame?, ¿Enserio importa que sea un
ánima cuando a ti te muestra su lado más
humano?
—...¿No? —preguntó aún muy confundido, pero
sintiendo que su perspectiva cambiaba por completo
y algo dentro suyo le exigía hacerle caso a su
corazón y no a su estupida cabeza terca—. ¿Qué
puedo hacer ahora?, le dije cosas muy feas...No
querrá verme.
—Ve a buscarlo, si está molesto entonces deja
que se desquite, y cuando se calme, pídele
disculpas y deja que tu corazón sea el que
hable —le dijo, y se levantó para caminar hacia la
entrada de la carpa—. No importa que tan molesto
pueda estar, si él también te quiere, terminarán
nuevamente juntos de una u otra forma.

L.S
L.S

—Espera, ¿Puedes hacerme un favor? —pidió


volviendo a mirarla—. No le digas a nadie sobre él,
por favor...
—¿Y eso por qué?
—Porque él quiere mantenerse escondido...Si el
no quiere que sepan de él, entonces no voy a
decir nada, no quiero hacer algo que lo haga
odiarme más —dijo, y llevó sus manos a su pecho
nuevamente—. Además, es peligroso que sepan
de él, me dijo eso...
—...De acuerdo, también respetaré eso —le
respondió, y sonrió antes de irse. Luego volvió y le
apuntó con el dedo—. Sea lo que sea que quieras
hacer, hazlo luego de salir a desayunar con
todos, ¿De acuerdo?
—Claro que si —respondió mientras se limpiaba los
rastros de lágrimas de su rostro—. Gracias, no
sabía que hacer...
—Siempre puedes contar conmigo, te aconsejaré
y te regañaré si es necesario, porque para mi
eres como mi hijo, y te amo —le respondió de
forma sincera, sin poder evitar que sus ojos se
humedecieran—. No puedo creer que ya estés tan
grande, pareciera ayer cuando te encontré y
cuando comenzaste a caminar...
—No, no empieces con esas cosas —se quejó
rodando los ojos—. Eres una llorona.

L.S
L.S

—Y tú un terco impulsivo, por eso quizás te


quedaste sin compañero de vida —le respondió a
modo de burla—. Suerte con eso.
—...Si, suerte...
Iba a necesitar mucho más que suerte para arreglar
las cosas con Taehyung, algo le decía que no sería
tan fácil. Llevó su mano a su pecho, y recordó que
también le pediría que le devolviera el collar, porque
realmente le gustaba y estaba seguro de que servía,
porque había regresado a casa y siempre lo
mantuvo fuera del peligro.
Además, era una muestra de los sentimientos de
Taehyung por él, y eso en este momento, valía
mucho más que las otras cosas.

│ │ · ✦ ───Dos horas después...

│✦

✦ ·
·
Sabía que vendrían a buscarlo del templo em
cualquier momento, entonces decidió no perder
mucho más tiempo, y luego de ayudar a preparar el
desayuno y de tomarlo junto con toda su familia,
caminó por ese recorrido que ya se sabía de
memorial hacia la cascada algo alejada, con la
esperanza de encontrar a Taehyung aún en el lugar.

L.S
L.S

Al llegar no vio a nadie, pero si pudo ver a unos


metros, en el césped un poco alto, casi escondido a
simple vista pero siendo muy notorio gracias a la luz
de los rayos de sol darle, y se acercó para tomarlo.
—Taehyung no se lo llevó... —susurró para él
mismo, luego se colocó el collar y suspiró calmado—
. Mucho mejor.
Observó a su alrededor y al notar que Taehyung no
estaba, decidió comenzar a llamarlo.
—¡Taehyung! —llamó una vez, pero no obtuvo
respuesta alguna—. ¡Taehyung, quiero hablar
contigo!
Lo único que se escuchaba además del sonido del
agua de la cascada era el de los pajaros cantar y
aletear lejos al haberse irumpido su silencio en el
lugar.
—¡Taehyung, por favor, ¿Puedes oírme?!
Si, Taehyung podía escucharlo, y también verlo,
escondido entre la flora del lugar, queriendo
acercarse pero obligándose a su mismo a no
hacerlo, porque ya no era posible poder estar con él,
y eso era algo que toda la noche lo hizo llorar en la
soledad de su fría cueva.
Madre le había mostrado su destino escrito en las
estrellas, y no podía luchar contra eso.
Lo mejor sería que Jungkook continuara con su vida
y se olvidara de él, aunque él no pueda olvidarlo
jamás.

L.S
L.S

—¡Tae, por favor, tengo que decirte algo


importante! —gritó una vez más, luego bajó la
mirada suspirando rendido—. Por favor...
Taehyung solo se disculpó a sus adentros, le
agardeció y le pidió perdón con la mirada aunque no
pudiera verlo. En silencio y con sigilo, se alejó del
lugar, tomando su corazón en sus garras, y
aguantando el dolor, como lo hizo durante toda su
vida.
Una parte de él estaba realmente feliz, agradadecido
con Jungkook por haberle permitido poder
experimentar algo tan hermoso e imposible para él
como lo es el amor.
—¡Jungkook!
El azabache volteó al escuchar la voz de Eunji a lo
lejos y, dándole una última mirada al lugar, de giró
para comenzar a caminar en dirección a donde era
llamado. Un sentimiento de vacío, arrepentimiento y
tristeza se instaló en su pecho, porque algo le decía
que no iba a poder despedirse de Taehyung ni
arreglar las cosas.
—Hijo, ¿Dónde estabas?, ya vinieron a
buscarte —dijo la mujer al verlo.
—...Fui a buscarlo —respondió con la mirada baja y
un agarre fuerte en el cristal que llevaba colgado al
cuello—. Pero, no sé si no me escuchó o no
quiere verme...
—Jungkook... —se acercó a él y lo abrazó con
fuerza, intentando darle algo de contención de esa

L.S
L.S

forma—. No te preocupes, están destinado a


volver a verse porque es a él a quien debes de
buscar, ¿Cierto?
—Si, pero...No quiero pasar todo este tiempo
sabiendo que las cosas están así, y por mi
culpa...Quiero verlo una vez más antes de irme.
Eunji no supo que responder a eso para aliviar su
malestar, solo acarició su espalda con cariño, y
luego caminaron de regreso al campamento.
Ya había preparado sus cosas con ayuda de
algunas de sus hermanas, y los ancianos le
prepararon alimentos y agua para el camino. Se
despidió de todos, tardando un poco más con los
niños que le pedían que no se fuera, pero la que
más le costó fue la despedida con la mujer que
consideraba más que una madre.
—Te estaremos esperando, y para cuando
regreses, haremos una gran fiesta, ¿Qué te
parece? —preguntó Eunji mientras acomodaba su
cabello.
—Ya lo estoy deseando —respondió sonriendole
leve, luego la abrazó una vez más—. Te amo,
mamá, gracias por todo.
—Cuídate mucho y sé un poco más obediente y
respetuoso con tus mayores, el maestro me dijo
de tu comportamiento —dijo ella apuntando al
hombre que lo esperaba a un lado del carruaje.

L.S
L.S

—Pts, chismoso... —se quejó, ganándose un golpe


detrás de la cabeza de parte de la mujer—. Ya, no
es para tanto.
—Si Jimin regresa, envíale saludos de nuestra
parte, ¿Si?
—Por supuesto, se pondrá feliz por eso —
respondió sonriendo más grande—. ¡Cuídense
todos y no lloren tanto cuando me vaya!
—¡Ya vete! —dijo uno de sus hermanos.
—¡Tú principalmente! —le respondió él.
—¿Nos vamos? —preguntó el maestro.
Jungkook rodó los ojos y bufó molesto por su
insistencia. Saludó a todos una vez más y se subió
al carruaje junto con el hombre de bata blanca, luego
se acomodó en su lugar con su mano sosteniendo
con fuerza el cristal mientras miraba por la pequeña
ventana luego de que el vehículo comenzara a
moverse.
No podía dejar de pensar en Taehyung y en lo
estupido que había sido.
—Yo tenía razón, ¿No es así? —preguntó el
maestro sin mirarlo, con la vista fija en el libro que
había sacado para leer.
Jungkook volteó a verlo con confusión y algo de
recelo.
—¿A qué te refieres?

L.S
L.S

—Al ánima —respondió firme, y sonrió landino—


. Estoy seguro de que lo haz visto de nuevo, y
has confirmado mis palabras.
—...Eso no le interesa —respondió sin más, y
volvió a mirar por la ventana.
—Tú flor floreció la noche en la que viniste —
comentó.
—¿Y?
—Tú flor de nacimiento florece una vez al año
según Madre, lo que puede significar que el
próximo año quizás te deje regresar otra
semana —respondió tranquilo.
—¿Enserio? —preguntó interesado en eso.
El sonido de algo golpear el techo no le permitió al
hombre responder. El grito del ginete junto con los
relincheos del caballo y unos gruñidos extraños
provenir de fuera, les dejó saber que algo malo
sucedía.
Jungkook quiso mirar por la ventana, pero antes de
acercar su rostro al agujero, el hocico oscuro de un
umbra parecido a una hiena intentó ingresar dentro,
haciendo que el azabache retrocediera asustado.
Antes de que pudiera ingresar, el umbra fue tomado
por detrás y lanzado lejos. Un rugido conocido para
él se escuchó fuera, y al azomarse pudo ver
perfectamente el escenario que había fuera.

L.S
L.S

—Taehyung... —murmuró al verlo en su forma


animal.
Fuera habían tres de esas criaturas oscuras, todas
intentando acercarse al carruaje, pero Taehyung no
se los permitía lanzando manotazos y rugidos a
ellos. Uno de lanzó sobre él, pero el tigre albino fue
ágil y rápido, tomándolo por el cuello y lanzandolo
lejos muy malherido en esa zona.
Los otros dos se acercaron al mismo tiempo, y
Taehyung solo pudo mandar lejos a uno de ellos,
mientras que el otro mordió una de sus patas con
fuerza, sacándole un gruñido lastimero al tigre.
—¡Taehyung! —gritó Jungkook al ver que lo
estaban hiriendo, e intentó bajar del vehículo, pero el
maestro se lo impidió sosteniéndolo con fuerza—
. ¡Sueltame!
—No seas imprudente, no puede hacer nada,
solo harás que te maten —le respondió firme.
—¡Hay que ayudarlo, sea como sea!
—¡Ponte en marcha! —le gritó el hombre al jinete.
—¡No, hay que ayudarlo de alguna forma! —se
quejó intentando zafarse de su agarre.
El hombre lo acercó a la ventana, obligándolo a
mirar por la ventana.
—¡Esto es lo que significa ser un ánima, para
esto nacen y es por esto que no puedes hacer
nada para ayudarlo! —dijo el hombre con voz

L.S
L.S

dura—. ¡Admira como las criaturas que tú tanto


odias se arriesgan por nosotros, cómo se
arriesga por ti!
Taehyung sostenía con su mandíbula a uno por una
de sus patas, y el otro se lanzó a atacarlo, rasgando
con sus grandes garras su espalda, haciendo que
una gran herida en la parte de su espalda de pudiera
ver perfectamente. El quejido de dolor que salió del
tigre hizo que Jungkook comenzara a llorar,
asustado por lo que pudiera sucederle a su amado.
—¡Taehyung!
Por un momento Taehyung se debilitó, y una de las
criaturas intentó correr hacia el carruaje, pero él aún
malherido no iba a permitir que dañaran de ninguna
forma al azabache.
Debían de pasar sobre su cadaver si querían
lograrlo.
El carruaje comenzó a moverse en ese momento, y
Taehyung saltó sobre el animal que intentó
acercarse a él, haciendo que ambos rueden por el
suelo. Se colocó delante del carruaje que se alejaba,
y un aura de color celeste se expandió por todo su
cuerpo y a su alrededor cuando soltó un rugido tan
fuerte y potente que al llegar a los umbra, acabó con
ellos e hizo temblar el suelo.
Jungkook observó todo con un sentimiento de
impotencia, preocupación y miedo por la salud de
Taehyung, que volteó a verlo, conectando miradas
mientras se alejaban cada vez más.

L.S
L.S

Sus bellos ojos solo le decían una cosa cosa: Adiós.


Cayó de rodillas al suelo de madera cuando el
maestro lo soltó, y comenzó a dejar caer lágrimas
silenciosas mientras apretaba los puños y los
dientes.
—¿Comprendes ahora la importancia de la tarea
que tanto te niegas a hacer por egoísmo? —
preguntó el hombre volviendo a tomar asiento—
. Todo irá de mal a peor si no hacemos lo que
debemos hacer para evitar que más umbras
invadan este mundo.
Jungkook se odió a si mismo, porque en ese
momento se dio cuenta de cuán equivocado estuvo
toda su vida con respecto a los ánima.
—Taehyung...
"Lo siento", le hubiera gustado decirle en ese
momento.

L.S
L.S

*ૢ✧Pᥲᥣᥲbrᥲs fᥲᥣsᥲs, ᥲᥴᥴιoᥒᥱs


sιᥒᥴᥱrᥲs ⸙ ⊰
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
Jimin no estaba seguro de qué se supone que haría
ahora, pero definitivamente debía de lograr que el
ánima aceptara ir con él para completar el pedido de
Madre y ayudar a acabar con los umbras. No sabía
cómo, pero debía de hacerlo, tenía que encontrar la
forma de hacer que aceptara.
Ahora, sentado aún en esa fría y oscura cueva, la
cual olía a humedad, se planteaba el irse o quedarse
a esperar al ánima. No tenía gracia irse luego de
haber encontrado —al parecer, no estaba del todo
seguro— el lugar donde duerme, ya que estuvo todo
un año buscando tal lugar, y sería estupido irse. Al
final, decidió que se quedaría, no estaba del todo
seguro para qué, pero iba a quedarse.

L.S
L.S

A medida que pasaban los minutos, era consciente


de que tampoco habría sido buena idea salir, porque
estaba anocheciendo, si es que ya no era de noche,
y le asustaba caminar tanto bajo la oscura noche. Su
antorcha se consumiría en cualquier momento, y ya
le asustaba estar a oscuras en ese lugar, por lo que
sabía que fuera estaría completamente aterrado.
Se preguntó si el ánima volvería, ya que había
pasado tiempo y no había rastro de él. Quizás no lo
haría porque él estaba allí, ya le había dejado en
claro que su presencia no era de su total agrado,
pero también le había dejado en claro que no iba a
lastimarlo, de hecho, Jimin estaba seguro de que
había estado haciendo lo contrario durante todo el
tiempo que estuvo allí sin que fuera consciente de
eso.
No es que le tuviera miedo antes de saber eso, no
estaba del todo seguro de que no iba a lastimarlo,
pero confiaba en que no.
Comenzaba a hacer cada vez más frío, escuchaba
la lluvia caer fuera, y los truenos lo hacía saltar en su
lugar debido al susto, y ahora se daba cuenta de que
no se había abrigado lo suficiente como para pasar
la noche fuera de su carpa y cobijas durante tanto
tiempo. El poco calor que le brindaba su antorcha no
es suficiente para hacer que su piel no se pusiera de
gallina ante el frío, y luego de unos hizo que se
desespere al apagarse.
—Ay, no...Por favor... —pidió moviendo el palo para
intentar hacer que el fuego no se extinguera tan
rápido.

L.S
L.S

Obviamente falló, y solo le quedó abrazarse a si


mismo en un intento por buscar calor, el cual era
escaso en ese momento. Envuelto en una oscuridad
absoluta, era como si el escenario no pudiera
empeorar para él, y eso lo aliviaba un poco, a menos
que si pudiera y el ánima regresara y lo sacara fuera
bajo la lluvia.
Llevó sus rodillas a su pecho y abrazó sus piernas
con brazos temblorosos, hundiendo su rostro entre
sus brazos, cerrando los ojos con fuerza. En ese
momento le hubiera gustado estar en su
campamento, recostado sobre suaves pieles,
escuchando a su hermano Jungkook quejarse de los
trabajos que le hacen hacer y que a él no le gustan,
sabiendo que estaría seguro de todo si estaba con
su familia.
El sonido de un gruñido lo hizo levantar la mirada
asustado, pero al encontrarse con esos ojos dorados
tan hermosos, extrañamente sintió una calma
increíble expandirse por todo su cuerpo. Se mantuvo
unos segundos observándolo hasta que los ojos se
movieron hacia su izquierda, y se perdieron en la
oscuridad del lugar.
¿A donde iba?, ¿No iba a sacarlo o iba a permitirle
quedarse allí?
El frío no lo dejaba pensar con claridad, solo
esperaba que el tiempo pasara rápido y su cuerpo
se calentara lo suficiente como para pasar la noche
sin enfermarse. Si tan solo se hubiera traído un
abrigo más ahora no tendría tantos problemas para,
al menos, poder dormir en ese lugar, pero no era

L.S
L.S

suficiente. El que estuviera lloviendo tampoco


ayudaba y solo hacía que la temperatura bajara más
de lo que normalmente hacía en la noche.
No pasaron muchos segundos cuando sintió que
alguien tomaba su brazo con algo de brusquedad,
haciéndo que soltara un pequeño grito debido al
susto, pero al contectar sus ojos con aquellos orbes
mágicos, solo se dejó llevar y se levantó del suelo.
Estaba siendo guiado hacia —lo que él suponía al
escuchar la lluvia cada vez más lejos— más al
interior de la cueva.
—¿Dónde me llevas? —preguntó luego de unos
segundos en los que seguían caminando, y él no
podía ver ni sentir nada que no fuera el agarre en su
muñeca izquierda.
—Mantente callado —ordenó el ánima que al
parecer estaba en su forma humana.
Jimin se sonrojó al pensar que estaría desnudo
como la primera vez que lo vio cambiar de forma, y
no pudo evitar pensar en que no le molestaría
mucho aquello si las circunstancias fuera otras, y no
fuera un ánima.
Continuaron caminando alrededor de cinco minutos,
hasta que el rubio pudo divisar a lo lejos una especie
de luz violácea que parecía salir del suelo. Al llegar a
la luz se dió cuenta de que en realidad había una
bajada, y al bajar se encontró con un escenario muy
hermoso.

L.S
L.S

—E-Esto...¿Tú lugar de nacimiento? —preguntó


Jimin con un brillo único en sus ojos.
El ánima lo volteó a ver con una ceja alzada cuando
se detuvieron, y lo soltó con brusquedad. El rubio
notó en ese momento que el ánima se encontraba
vestido, y también notó que su cuerpo ya no
temblaba, él lugar era cálido.
—¿Tú cómo sabes eso? —preguntó receloso.
—Sé muchas cosas sobre Madre y los ánima... —
respondió algo avergonzado, y luego se acercó a los
cristales de color violeta que estaban incrustados en
las paredes como su hubieran crecido allí, y acercó
su mano con la intensión de tocarlos—. Que
hermosos...
—¡No lo toques! —gruñó el otro sosteniendo su
mano antes de que pudiera tocarlos.
—¿P-Por qué? —preguntó un nervioso Jimin.
—¿No que sabes muchas cosas?, dímelo tú —
dijo sarcástico, y soltó su mano.
—No lo sé todo...Recuerdo leer que los lugares
de nacimiento de los ánima solían ser en lugares
escondidos como una cueva, y que en ellos
habían cristales mágicos, por eso reconocí el
lugar como uno...No decían nada sobre no
tocarlos.
—Si los humanos lo tocan, verán cosas que no
deberían de ver —se giró un poco hacia la otra

L.S
L.S

dirección, pero no le quitó la vista de encima—. Solo


no los toques, o voy a arrancarte un dedo.
—Bien, lo siento... —respondió alejándose un poco
de las paredes, quedándose un momento sin saber
que hacer luego de eso—. ¿Por qué me trajiste
aquí?
—¿Prefieres estar allá? —preguntó sin mirarlo,
luego de sentó en el suelo apoyándose en una de
las paredes del lugar.
—Umn...no, estoy mejor aquí —dijo, y también
tomó asiento en el suelo, a unos metros de distancia
del otro, quedando frente a él—. Gracias.
El de cabellos oscuros lo miró por un momento, sin
ninguna expresión en su rostro más que una ceja
levemente alzada.
—¿Por qué me agradeces? —preguntó indiferente.
Jimin pensó en explicarle, decirle que sabía que lo
había llevado a ese lugar tan íntimo sin importarle
que fuera casi un lugar sagrado, solo para que no
tuviera frío. Sin embargo no lo hizo, porque el chico
frente a él parecía ser de esos que se muestran fríos
e indiferentes pero que en realidad son de los que
más se preocupan por los demás.
Sus acciones dejaban eso en claro.
Jimin sonrió sincero, y apoyó su barbilla sobre sus
rodillas, mirándolo con curiosidad, su mirada fija en
los ojos tan hermosos que poseía la persona frente a
él.

L.S
L.S

—Me recuerdas mucho a alguien... —comentó,


ganándose la atención absoluta del otro—. Su
nombre es Jungkook, es mi hermano...
El pelinegro apartó la mirada luego de unos
segundos sin decir absolutamente nada. Jimin hizo
un leve puchero al ser ignorado, y también por ya no
ver las esferas de oro que tenía como ojos, eran en
serio etéreos, mágicos, podías mirarlos por horas y
jamás te cansarías.
Al menos él no lo haría jamás.
—¿Cómo te llamas?, aún no me has dicho tú
nombre —habló nuevamente, pero el otro aún no lo
volteaba a ver—. ¿Es cierto que su nombre lo
eligen ustedes?, leí que Madre les pone un
nombre, pero ustedes deciden si aceptarlo o no,
¿Tú elegiste el tuyo?
—¡Ya cállate! —se quejó el pelinegro volteando a
verlo—. ¿Jamás te callas?, hablas demasiado, es
molesto.
—Pero...Quiero saber tu nombre —respondió
cabizbajo, con una expresión de tristeza, luego
volvió a levantar la mirada con una expresión mucho
más animada—. ¡Cierto, yo tampoco te dije el mío!
—No quiero saberlo —respondió el otro, volviendo
a apartar la mirada.
—Soy Jimin, Park Jimin —respondió de igual
forma, sin borrar su sonrisa—. Tengo diecinueve,
¿Tú cuántos años tienes?

L.S
L.S

—¿No escuchas?, ¡Ya cállate! —gruñó una vez


más, volteando a verlo con el ceño fruncido—. Te
sacaré afuera si no guardas silencio.
—¿No vas a decirme tú nombre? —volvió a
preguntar ignorando sus palabras.
—No —respondió seco.
Jimin no estaba del todo seguro, pero, si el chico
frente a él resultaba ser como Jungkook, entonces
sabía como actuar para, al menos, hacer que le
respondiera algunas cosas. También puede que se
equivoque, pero si no se arriesgaba, entonces no iba
a conseguir nada.
Se puso de pie y caminó hacia él, ganándose la
mirada del otro. Por alguna razón se sentía cada vez
más avergonzado a medida que se acercaba al otro,
pero eso no lo detuvo y se sentó frente a él en forma
de loto, casi haciendo que sus rodillas rozaran con
las contrarias, manteniendole la mirada.
—Preguntaré hasta que me respondas, y si no
vas a hacerlo, entonces vas a tener que sacarme
fuera —habló con seguridad.
El pelinegro le mantuvo la mirada, presionando sus
puños ante sus palabras, sabiendo que el otro lo
estaba manipulando, tal y como había estado
haciendo todo este tiempo aunque él dijera que no.
Se inclinó hasta quedar a unos pocos centímetros de
su rostro, notando que el rubio posaba su mirada
sobre la suya.

L.S
L.S

—Siempre supe que Madre actuaba de forma


despreciable, pero enviarte a ti es demasiado
rastrero, es demasiado bajo incluso para alguien
como ella... —habló tranquilo, observando cada
facción y detalle del rostro contrario—. No sé que es
lo que esperas obtener intentando manipularme
y seducirme, pero deberías de tener cuidado,
porque si juegas con fuego, vas a arder.
Las mejillas del rubio se colorearon ante la
acusación de seducción del otro, ¿Por qué seguía
con esa idea?, el no estaba haciendo nada de eso.
—Y-Yo no intento seducirte, ¿Por qué insistes en
eso? —preguntó avergonzado, pror sin poder
apartar la mirada de la contraria—. Solo quiero
saber tu nombre.
—Ya te dije que no soy estupido, no soy débil, no
vas a conseguir nada, así que ya detente —
respondió con recelo.
—No te estoy pidiendo que aceptes venir
conmigo al reino de Lights, solo quiero saber
cuál es tu nombre —insistió.
—¿Por qué demonios querrías saberlo?
—Porque quiero saberlo, quiero saber por qué
nombre llamarte, quiero conocerte, saber más
sobre ti... —tragó duro y suspiró hondo—. Eres una
persona igual de importante que las demás
quitando el hecho de que eres un ánima.
—...Eso es seducción.

L.S
L.S

—¡N-No lo es! —negó avergonzado—. Solo soy


amable...¿Es que acaso nadie fue amable contigo
antes?
—No mantengo contacto o relación con las
personas, es peligroso —respondió sin más—
. Pero sé la diferencia entre amabilidad y
seducción, no soy tonto.
—Si quisiera seducirte, haría otras cosas, no
solo insistir en saber tu nombre —dijo en voz
baja, apartando la mirada avergonzado.
El pelinegro ladeó la cabeza mirándolo curioso ante
sus palabras.
—¿Qué cosas?
—N-No, no importa... —habló negando con la
cabeza—. La cosa es que no estoy seduciendote,
ni siquiera sé como hacer eso, lo único que se
me da bien es estudiar y hacer ungüentos
medicinales.
—Y hablar mucho.
El rubio rió por eso y asintió con la cabeza varias
veces.
—Si, también, supongo... —levantó la mirada un
poco más tranquilo, y ladeó la cabeza antes de
volver a hablar—: ¿Me dirás tu nombre?
El pelinegro solo se quedó en silencio sin
responderle, admirando y delineando con la mirada
la forma de sus labios, sus gruesos y muy

L.S
L.S

apetecibles belfos. El rubio decía no estar


seduciendolo, pero era obvio que lo estaba
haciendo, porque sino, ¿Qué otra explicación habría
para las ganas que tiene de deborarlo y no en el
sentido literal de la palabra?
Su mirada se dirigió a la salida por un momento, y
luego volvió a posarse sobre el rubio. En un rápido
movimiento empujó a Jimin y quedó sobre él,
aprisionando su cuerpo por completo.
—...Yoongi —dijo el ánima, y sus ojos parecieron
brillar mucho más por un momento—. Yo lo elegí.
Jimin al verlos comenzó a sentirse mucho más
somnoliento, y antes de que pudiera responderle
algo acerca del nombre que había dicho el pelinegro,
cerró sus ojos cayendo en un profundo sueño.
Yoongi se apartó de su lado al ver que ya se había
dormido, y comenzó a despojarse de sus ropas, para
luego cambiar a su forma animal y correr hacia
fuera.
Lo umbras parecían aparecer con más frecuencia
cada nuevo año, y eso no le gustó para nada.

│ │ · ✦ ───A la mañana siguiente...

│✦

✦ ·

L.S
L.S

·
Silencio.
No se escuchaba absolutamente nada, tampoco
veía nada.
Absolutamente nada, pero aún así había un dolor
insoportable en su pecho, el dolor de la angustia, de
la desesperación, de la tristeza. ¿Qué era ese
sentimiento en su corazón?, como si se lo estuvieran
destrozando.
Arrancando una gran parte de él.
De repente comenzó a ver el cielo nocturno repleto
de estrellas, era como si estuviera flotando entre
ellas, pero era como si no estuviera allí tampoco, al
menos no físicamente presente.
—Vive...Sé feliz...Te amo —escuchó una voz, pero
no supo reconocerla.
Una estrella brillante apareció entre las otras, al
mismo tiempo en el que el dolor en su pecho se
intensificó, y el llanto se adueñaba de todo su ser.
—¡No!
Se despertó pegando un grito que hizo eco en todo
el lugar, y se reincorporó al instante llevando ambas
manos a su pecho, sintiendo todo ese dolor en su
pecho y corazón como si algo le hubiera sucedido.
Lloraba, pero no de forma tranquila, lo hacía de
forma desconsolada, incluso podría gritar si no

L.S
L.S

estuviera tan ocupado intentando hacer que el aire


llenara sus pulmones.
No tenía idea del por qué, pero lloraba como si
hubiera fallecido un familiar muy cercano, y el dolor
en su pecho no parecía querer desaparecer.
—¿P-Por qué? —preguntó para si mismo,
realmente confundido y algo asustado por ese sueño
que no tenía nada que fuera realmente como para
ponerlo de esa forma.
O al menos él creía que no porque no comprendía
nada de lo que había visto y oído.
Se puso de pie con algo de dificultad, ya que sentía
que sus piernas temblaban un poco, y caminó en
dirección a donde estaba la salida de ese lugar, pero
se detuvo al notar que el camino estaba
absolutamente oscuro y no podría avanzar mucho a
ciegas.
Debía de esperar a que el ánima apareciera para
pedirle que lo ayude a llegar a la entrada. Tenía
mucha sed y algo de hambre, no supo cuánto tiempo
estuvo dormido y tampoco si ya había dejado de
llover.
Al pensar en él, los recuerdos de la noche anterior
llegaron como agua fluyendo de una cascada, y una
palabra fue la que resaltó de entre todas las que
compartió con él: Yoongi.
—Yoongi... —murmuró, y no pudo evitar sonreír,
sintiéndose un poco más calmado, sin darse cuenta

L.S
L.S

de que las lágrimas habían dejado de caer—


. ¡Yoongi!
No sabía si iba a escucharlo, pero de igual forma lo
llamó, porque también debía de hacer sus
necesidades y no creía aguantar mucho. No podía
simplemente soltar todo en un lugar tan sagrado y
bonito como ese, sería como faltarle el respeto al
ánima y a Madre.
No tuvo que esperar tanto, y en unos pocos
segundos notó la presencia del otro frente a él, tan
silenciosamente se había acercado, que no lo habría
notado de no ser por lo brillantes de sus ojos y su
respiración cálida chocar con su rostro, lo cual
también le dejaba en claro que estaba demasiado
cerca.
—¿Qué? —preguntó el pelinegro, observando su
rostro con algo de preparación, que obviamente no
iba a demostrar, al ver que sus ojos estaban rojos y
aún con restos de lágrimas.
—Y-Yo...¿Podrías llevarme fuera?, ¿Ya paró la
lluvia? —preguntó con la mirada fija sobre la suya—
. ¿Ya es de día?
Yoongi no dijo nada, solo tomó su muñeca y
comenzó a llevarlo fuera de la cueva, hasta que
ambos salieron corriendo esa cortina de plantas, y la
luz del sol le dio de lleno al rubio, haciendo que lleve
su mano libre a la altura de sus ojos.
—Ya es... —sintió que el otro soltó su mano, y volteó
a verlo mientras limpiaba el resto de lágrimas de sus

L.S
L.S

ojos, respirando tranquilo cuando notó que estaba


vestido—. Gracias.
—¿Qué te pasó? —preguntó refiriéndose a sus
lágrimas.
—Solo fue una...¿Pesadilla? —respondió no muy
seguro de como catalogarlo—. Desperté y no podía
dejar de llorar.
—Bien —fue todo lo que respondió, y comenzó a
quitarse su ropa.
Jimin se alarmó por eso, y se volteó al instante para
no verlo desnudo una vez más. Escuchó un gruñido
de su parte, y luego notó que se había cambiado a
su forma animal, y corría hacia la extensa selva.
No sabía hacia donde iba, a qué o si quiera que
debía de hacer él en ese momento, solo sabía que
se estaba orinando y que tenía mucha sed. Primero
buscar un arbol para vaciar su vejiga, y luego a
buscar algo de agua, o algún lago cerca.
Cuando ya soltó todo lo que estaba reteniendo,
observó a su alrededor y en ese momento se dio
cuenta de que no tenía ni la menor idea de dónde
podría estar su mini campamento. No recordaba ni
siquiera por donde había venido, ¿Qué se supone
que haga ahora?
No podía quedarse allí, todo lo que necesitaba para
su día a día estaba allí, y el darse cuenta de que sus
cosas estaban a la intemperie, quizás un animal
salvaje los destrozó, o la tormenta que hubo mandó

L.S
L.S

a volar todo y sus cosas ahora están esparcidas por


todo el reino.
Incluso las hermosas flores que Yoongi le había
dado.
—¡Las flores! —gritó cuando recordó ese detalle, y
teniendo un leve recuerdo del camino por el que
vino, salió corriendo con la intensión de regresar a
su mini campamento.
Sólo esperaba encontrar esa flor tal y como la dejó,
porque realmente le gustaba mucho, era la única
muestra simbólica de afecto o preocupación que el
ánima le había dado, y le encantaba la flor, las flores
en si le gustaban mucho y esas no solo eran flores,
eran especiales, estaba seguro de que era parte de
la flora única y mágica de ese reino.
No tenía el camino claro para nada, solo corría
siguiendo sus instintos y tentando a la suerte. Si
conseguía dar con el río entonces le sería mucho
más fácil porque su lugar estaba cerca de él, pero si
seguía corriendo y no llegaba a ningún lado,
entonces estaba yendo por el camino contrario.
Se perdería, en el peor de los casos.
Corrió y corrió, hasta que tropezó debido al barro
muy húmedo que había en ese lugar, cayendo hacia
delante, manchando sus manos al usarlas para
evitar una caída que podría haberle hecho
empaparse de barro. No le importó mucho eso, se
levantó como pudo intentando ignorar el cansancio y
siguió corriendo.

L.S
L.S

Por un momento creyó que había estado corriendo


en la dirección incorrecta, hasta que se detuvo para
escuchar mejor el sonido del agua correr en el rio
que estaba cerca, muy cerca. Siguiendo el sonido
llegó al tan anhelado río, y no pudo evitar comenzar
a reír para quitarse los nervios que había estado
soportando, y se acercó para limpiar sus manos,
mojar su rostro y saciar su sed.
Le hubiera quedarse a tomar un baño, pero no tenía
ropa limpia y tenía que encontrar su campamento.
Volvió a ponerse de pie y siguió caminando río
arriba, mucho más tranquilo, porque ahora solo
debía de seguir hasta ver su tendedero de madera,
ese que estaba seguro de que estaría intacto porque
él mismo lo plantó muy abajo y firme para que el
viento no lo moviera.
Se asustó por un momento cuando aquél objeto no
aparecía en su vista, hasta que lo vio a varios
metros e instintivamente aceleró el paso. Tuvo
ganas de abrazar el tendedero pero eso sería un
poco triste, por lo que solo se adentró a la selva
siguiendo la dirección en la que apuntaba el objeto, y
sonrió cuando vio que su carpa estaba intacta al
igual que su fogata, pero la sonrisa se le borró al
instante cuando vio el cuenco donde había dejado
las flores, y estas estaban en el suelo hechas un
desastre.
—Ay, no... —se agachó a donde las flores, y tomó el
tallo de una, que era lo único que quedaba de lo que
fue una hermosa rosa blanca—. Lo siento...

L.S
L.S

Un gruñido que comenzaba a serle familia se


escuchó cerca, y al levantar la mirada se escontró
con Yoongi en su forma animal, que lo miraba fijo y
volvió a gruñirle por lo bajo, como regañandolo.
—L-Las dejé fuera y se destrozaron... —le dijo
como si el otro le estuviera pidiendo una explicación
por las flores—. Me gustaban mucho, pero no las
cuidé como debería, lo siento...
Yoongi solo se quedó observándolo durante unos
segundos, hasta que se acercó y le quitó el tallo de
las manos con sus dientes, y luego cambió a su
forma humana, causando que el rubio se cubriera el
rostro automáticamente al notar que estaba
desnudo.
—Solo son flores, ¿Por qué te preocupas
tanto? —preguntó sin comprender por qué se veía
tan afligido.
—¡No son solo flores! —regañó descubriendo su
rostro, pero concentrándose solo en sus ojos—. Son
especiales, brillaban y de seguro de te costó
mucho encontrarlas, para mi son importantes...
—Se dónde crecen...¿Quieres que te lleve? —
preguntó el pelinegro sin expresión alguna en si
rostro, queriendo no hacer de esa propuesta algo
especial.
A Jimin se le iluminaron los ojos automáticamente al
escuchar esa propuesta, le sonrió en grande y
asintió con la cabeza varias veces.

L.S
L.S

—Por favor, te lo agradecería mucho —respondió


con emoción.
—Entonces vas a tener que subirte a mi espalda,
porque está algo lejos y no voy a caminar de esta
forma un camino tan largo —dijo, y se alejó un
poco para volver a cambiar de forma.
El rubio se quedó un momento procesando sus
palabras, reaccionando solo cuando el ánima de
inclinó frente a él invitándolo a subirse sobre su
espalda. Estaba nervioso por eso, su forma animal
era mucho más grande de lo que es una pantera
normal, y para subirse debía de dar un salto para
llegar.
No podía creer que estaba a punto de subirse sobre
la espalda de un ánima, sus manos temblaban y por
un momento se quedó en blanco sin reaccionar,
hasta que Yoongi le gruñó apresurandolo, y Jimin se
obligó a si mismo a hacerlo antes de que el otro se
arrepintiera.
Tal y como lo dedujo, tuvo que dar un salto para
poder sostenerse bien y subirse, y una vez arriba se
acomodó no muy seguro de a donde sostenerse,
pero terminó por presionar con algo de fuerza su
pelaje cuando el animal comenzó a correr
velozmente y casi lo hace caer al suelo.
Estuvo unos segundos con los ojos fuertemente
cerrados, sin animarse a abrirlos porque creía que al
hacerlo iba a perder la fuerza de sus brazos ante el
miedo. Apoyó su mejilla sobre el pelaje oscuro, y
podía escuchar perfectamente los sonidos que el

L.S
L.S

animal producía; su corazón latir con fuerza, sus


musculos tensarse, los leves gruñidos que soltaba
de vez en cuando, su respiración pesada en incluso
sentía la calidez de su cuerpo envolver el suyo.
Se animó a si mismo a abrir los ojos solo un poco, y
al hacerlo solo podía ver como la imagen a su
alrededor parecía pasar a una velocidad altísima, y
cuando terminó de abrirlos y alzó un poco la vista,
simplemente se sintió maravillado por la forma en la
que el animal avanzaba por la selva como si fuera
una cosa de todos los días, como si conociera el
camino a la perfección y no le costara nada moverse
entre la flora del lugar.
Era una experiencia que jamás iba a olvidar.
El animal se detuvo que golpe, haciendo que Jimin
se desestabilice por un momento, y luego el mismo
ánima hizo un movimiento para que cayera al suelo.
El rubio se quejó por eso, pero al reincorporarse y
observar a donde el animal estaba mirando, el aire
se le escapó de los pulmones.
—E-Esto... —se acercó al gran campo de rosas
brillantes, y se arrodilló frente a ellas, con una
sonrisa que fácilmente podía hacerle frente a esas
preciosas rosas—. Esto es...Simplemente
hermoso.
El lugar era extenso, y parecía que todo había sido
plantado por alguien cuidadosamente, ya que estás
estaban divididas por colores; rojas, amarillas,
blancas, celestes, rosas y naranjas. Todas y cada
una tenían un brillo distinto al final de cada pétalo;

L.S
L.S

en las rojas el brillo era amarillo, en las amarillas,


naranja, en las naranjas, rojas, en las celestes,
violeta, en las blancas, de un color plateado, y en las
rosas, rojo.
Formaban un arcoíris hermoso, bello y único.
El lugar en sí era hermoso, porque estaba rodeado
de árboles no muy altos que le permitían a los rayos
del sol iliminar las flores al máximo, habían
mariposas por encima y abejas brillantes sobre el
campo de flores, todo era tan hermoso que Jimin
creyó que estaba soñando.
Pero ni en sus sueños hubiera imaginado algo como
eso.
—Es como un sueño... —comentó, y se acercó a
oler algunas de las flores de color celeste, las cuales
estaban frente a ellos—. Y huelen increíble,
dulce...¿Está es una de las maravillas que hay en
Shadow?
—Increíble que un lugar así esté en este reino,
¿No lo crees? —preguntó Yoongi a sus espaldas,
acercándose hasta quedar justo detrás suyo.
—¿Por qué-
—No voltees, estoy desnudo y te pones tonto
cuando me ves así —se apresuró a decir cuando el
rubio se levantó y quiso voltear.
—Oh, okay... —fue todo lo que respondió a eso—
. Pero, yo no creo que sea increíble en ese
sentido en él que dices...

L.S
L.S

—¿En qué sentido crees que lo digo? —preguntó


tranquilo, acercándose un poco disimuladamente
para olfatear su cabello.
Jimin sintió un escalofrío por toda su espalda, y solo
se puso nervioso al saber que lo tiene tan cerca, y
desnudo, un detalle que no podía ignorar.
—En el templo había una chica que estaba en
proceso de ser guía de Madre junto conmigo... —
comenzó a contar, volviendo a fijar su mirada en las
flores para intentar distraerse—. Su nombre es
Youngka, es de aquí, y una vez me dijo que la
gente que no es de aquí ve este lugar como el
nido de los umbra solo porque aquí es más
oscuro de en los demás reinos...
—Así es, después de todo los umbras son seres
de oscuridad...
—Pero no es la misma, la oscuridad de los umbra
no es la misma que hay en este reino, es distinta
y no por eso significa que aquí sea un nido de
esas criaturas... —bajó la mirada y apreto los puños
con fuerza—. Que todas las personas de este
reino e incluso tú seas vistos siquiera parecidos
a esos monstruos...No es justo, no está bien...
—...Seducción —comentó acusador.
—¡Q-Qué no! —respondió avergonzado—. Lo que
quiero decir es que, no comparto ese
pensamiento, porque cada reino es hermoso y no
dudo ni un poco en que en tosos hay maravillas
como ésta —dijo apuntando al campo de flores—

L.S
L.S

. Mi tarea es hacer que aceptes venir


conmigo...Pero, mi sueño es ver todas las
maravillas de este mundo, de cada reino...
Jimin no pareció darse cuenta, pero de él comenzó a
emerger un aura dorada que por un momento asustó
a Yoongi, pero éste no se alejó al sentir la calidez de
ésta llegar él.
Jimin brillaba, casi tanto como todo ese campo de
flores mágicas.
Volteó a verlo sin preocuparse por su desnudez, y le
sonrió sincero, acercando su mano a una de sus
mejillas en un ataque de valentía y poca vergüenza.
—Yoongi, ¿Me mostrarías todas las maravillas de
tu reino?
El ánima le mantuvo la mirada, y una sonrisa casi
imperceptible apareció en su rostro. Llevó una de
sus manos a la contraria, y asintió.

L.S
L.S

*ૢ✧Lᥲ bᥱᥣᥣᥱzᥲ dᥱ ᥣos ojos qᥙᥱ


ყᥲ ᥒo qᥙιᥱrᥱᥒ vᥱrtᥱ ⸙ ⊰
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
El primer año pasó lento, muy lento a comparación
del segundo, el cual pasó tan rápido que cuando
Jungkook se despertó ese día y miró el calendario,
no podía creer que su cumpleaños número diecisiete
era justo ese día.
Cuando volvió al templo el año pasado, todos se
sorprendieron ante el cambio que hubo en él, no
solo en su comportamiento sino en su forma de
referirse a los ánima, la cual ya no era despreciando
a tales criaturas, sino que estaba realmente
interesado en ellos. El maestro le agradeció a Madre
el haberle permitido ir a su hogar, ya que le da todo
el crédito de su cambio al haber podido descubrir
que el chico que siempre pintaba, era un ánima.

L.S
L.S

Lo único que lamenta es que el cambio no haya sido


tan bueno, porque si bien Jungkook se mostraba
más interesado en los ánima, no asistía a todas sus
clases, solo a algunas y siempre a las mismas en
donde se explicaban cosas sobre los ánima en
específico, no sobre Madre o la historia desde que el
mundo fue creado.
Se colocó boca arriba en su cama, y llevó su mano
al collar que Taehyung le regaló, sosteniéndolo entre
sus dedos mientras recordaba, una vez más como
cada día, los ojos hermosos de ese chico al que
había dañado. Se culpaba cada día por ser un
estudio e ignorante, caprichoso y terco, se odiaba
cuando recordaba las palabras tan feas que le dijo y
la forma en la que el albino lloró frente a él.
Recuerda la última vez que lo vio, en su forma
animal que intentó pintar muchas veces pero que no
podía completarlo de forma correcta porque no
había visto con atención a observar a detalle.
Esperaba que estuviera bien, cuando llegó esperaba
que sus maestros le dijeran que ellos también
pueden sanarse de alguna forma mágica, pero se
preocupó aún más cuando la respuesta a esa
pregunta fue negativa.
No podían hacerlo, simplemente sanaban como
alguien normal, incluso quedaban cicatrices si
resultaban muy heridos.
Al recordar la forma en la que esos umbras lo
atacaron, la piel se le ponía de gallina y maldecía a
esas horribles criaturas por haberlo lastimado de esa
forma. También se maldecía el mismo al saber que

L.S
L.S

no podría haber echo nada para ayudarlo, porque


los ánima fueron creados justamente porque son los
únicos que pueden llegar a hacerles frente.
Se relamió los labios al recordar las veces
que probó los de Taehyung, intentando que el dulce
sabor de aquellos belfos preciosos volviera a
sentirse, pero suspiró rendido cuando no lo logró, de
nuevo.
Lo extrañaba mucho, más que lo que creyó que lo
haría.
Unos toques en su puerta lo hicieron abandonar
esos pensamientos que cada día lo atacaban,
haciendo que se sentara en la cama mientras
frotaba sus ojos para terminar de despertar por
completo.
—¿¡Qué!? —preguntó en voz alta mientras se
levantaba de la cama.
—Te preparamos un gran desayuno, ¿Vas a bajar
o te escaparas como el año pasado? —preguntó
su compañero y también aplicante para guía de
madre, Kim Yugyeom.
—¡Iré! —fue todo lo que respondió mientras
caminaba hacia su clóset en busca de alguna
camisa para tapar su torso al descubierto—. Solo
porque tengo mucha hambre y no quiero que me
regañen —susurró para si mismo.
Aún seguía sin agradarles a la mayoría de sus
compañeros, pero eso no es que le importara
mucho, al menos a uno de ellos había logrado de

L.S
L.S

milagro hacer que creyera que no era un completo


desastre y un odioso como aparentaba ser la
mayoria del tiempo.
Una vez que ya se vistió y calzó, caminó hacia la
puerta para ir al baño, pero antes de salir se detuvo
a apreciar el cuadro que el mismo había pintado
hace unos meses, el cual dejaba ver a Taehyung
siendo alumbrado por la luz de la luna; en aquella
cascada de noche, con sus ojos brillando más que
incluso esas luciérnagas que había pintado a su
alrededor, pero que brillaba menos que su sonrisa,
con el agua de la cascada detrás suyo.
Quería volver a verlo sonreírle de aquella forma.
Salió de la habitación para no seguir recordándose a
si mismo lo estupido que había sido. Cuando terminó
de asearse un poco y hacer sus necesidades, bajó
hacia el gran comedor del lugar, donde todos los
maestros y aspirantes a guías de Madre ya estaban
sentados esperándolo para poder comenzar con el
desayuno en su honor.
—Buenos días, Jungkook —saludó su maestro, y
le siguieron los demás.
El azabache no respondió al saludo, solo se sentó
en su lugar y observó todo lo que estaba sobre la
mesa, tomó una de las bandejas de frutas y
comenzó a comerlas sin hacer sus oraciones ni
esperar a nadie. Aquello hizo que la mayoría se
molestara por su falta de modales y agradecimiento,
pero su maestro notó que su humor no era el mejor,
e intentó animarlo.

L.S
L.S

—Feliz cumpleaños, tengo una sorpresa para


ti —dijo, y le sonrió leve.
—¿Qué tiene de feliz? —preguntó mirándolo con el
ceño fruncido—. Estoy en un lugar que no quiero,
lejos de mi familia y rodeado de gente hipócrita a
la que no le agrado ni un poco pero aún así se
sienta a desayunar conmigo por mi cumpleaños,
¿Crees que me importa que sea mi cumpleaños?,
solo es otro día más pero con una mejor comida
para desayunar.
La mesa quedó en completo silencio luego de sus
palabras, y Jungkook tomó uno de los panes dulces
de la mesa, volviendo a comer para terminar con eso
y pensar en que lugar pasaría el día, porque
definitivamente no tenía ganas de estudiar
absolutamente nada ese día.
—Entonces, ¿No quieres saber cuál es mi
sorpresa? —preguntó su maestro luego de unos
segundos.
Jungkook no respondió, solo se encogió de hombros
restandole importancia. Con toda sinceridad, el
azabache estaba seguro de que el hombre no lo
conocía lo suficiente como para comprarle algo que
sea de su agrado o que vaya a usar, lo único que el
hombre tiene muy en claro es que jamás va a usar la
vestimenta de los guías de Madre, porque le parece
la cosa más horrorosa de todo el mundo.
Estaba seguro de que ni a Madre le gustaba.

L.S
L.S

—Acompáñame al santuario cuando termines de


desayunar y te lo diré —respondió el hombre, y
comenzó a comer luego de juntar sus manos y hacer
una leve oración.
Pasados unos minutos en los que el silencio era muy
incómodo para todos los de la mesa excepto
Jungkook, a quien no le importaba en lo más
mínimo, uno de los mensajeros del templo llegó e
ingresó a la habitación pidiendo permiso, saludando
a todos antes de acercarse al maestro.
—Maestro, acaba de llegar esto desde el reino
de Shadow —informó el mensajero entregándole
una carta—. Es de parte del elegido de
madre, Jimin.
Jungkook al escuchar el nombre se levantó
emocionado, y sin importarle nada, le quitó la carta
de las manos de su maestro, para leer lo ponía en el
sobre. Sonrió en grande cuando al leer la parte de
atrás, leyó que era de su hermano, especialmente
para él.
—Es para mí —le dijo al hombre manteniendo su
sonrisa, y salió corriendo hacia su habitación para
leerla con más privacidad.
Su maestro solo negó con la cabeza restandole
importancia, le agradeció al mensajero y les dijo a
los demás que volvieran a comer, ya que
seguramente el azabache iba a tardar un rato.

L.S
L.S

—¿No cree que puede ser un informe sobre el


ánima? —preguntó uno de los aspirantes a guía de
Madre—. Quizás es para usted y no para él.
El hombre solo negó, y apuntó al lugar donde
anteriormente estaba Jungkook sentado.
—Es su cumpleaños, Jimin dijo que regresaría
con el ánima, y mientras tanto buscaría sin dar
informes —dijo con tranquilidad, y volteó a ver a la
puerta por donde se había ido el menor—
. Realmente es para él, ¿No vieron su sonrisa?
—Maestro, ¿Cuándo cree que Jimin regrese? —
preguntó Yugyeom.
—No lo sé, pero aún faltan cinco años para que
el gran día llegue, no hay prisa, y Madre está
tranquila —respondió con seguridad—. Ella confía
en ellos, y nosotros debemos de hacer lo mismo.
—Si tarda tanto tiempo con uno, ¿No cree que
tardarán más con los otros? —preguntó una
aspirante.
—Confiemos en que será mucho más fácil con
los otros ánimas que con éstos primeros —dijo, y
tomó un vaso de agua, sonriendo de lado—. Creo
que no le será muy difícil a Jungkook encontrar
al suyo.
Todos los aspirantes y maestros lo miraron con
confusión ante la seguridad con la que apoyaba la
capacidad de Jeon de encontrar al ánima, pero no
dijeron nada al respecto. Por su lado, el azabache se
había encerrado en su habitación, se sentó en el

L.S
L.S

marco de su ventana y observaba la carta con una


gran sonrisa en su rostro.
—Realmente envió una carta... —dijo para él
mismo, pasando sus dedos sobre el papel algo
desgastado.
Sin poder esperar más para leer lo que ponía en
ella, quitó el sello y sacó otro pedazo de papel
mucho más blanco, notando que estaba escrito por
completo de un lado de la hoja, y seguía detrás.
Pasó su lengua por sus labios y suspiró antes de
comenzar a leerla:
"Kook, feliz cumpleños. Estoy escribiendo esto tres
días antes, lo que me dijo el mensajero que tardaría
en llegar al templo, espero que haya sido así, y si
llegó tarde, lo siento, si llegó antes, feliz cumpleaños
adelantado.
Sé que debe de ser duro para ti estar en ese lugar,
lamento que tengas que estar allí solo, me gustaría
que nos hubieramos preparado antes, pero los
tiempos no dieron. Aún así, sé que debes de estar
esforzándote para soportar el no ver a la familia, sé
que esperas a que llegue el día en el que puedas
regresar a casa, ya sea para buscar al ánima o no,
sé que aprovecharás para quedarte con ellos, ¡Pero
no olvides tu tarea, es importante!
¿Te estás cuidando?, ¿Te estás comportando?,
espero que así sea, y no estés actuando rebelde,
que vayas a todas las clases y no te escapes, que te
lleves bien con todos, espero que al menos haya
algo que haga que no te pongas demasiado triste.

L.S
L.S

No te escribí antes porque estuve literalmente todo


este tiempo en la selva, ¿Qué crees?, ¡Encontré al
ánima!, Pero no te emociones mucho, no tiene ni la
más mínima intención de abandonar su reino e ir al
templo para hacer la tarea que debe de hacer, es
muy terco y actúa frío, pero en realidad tiene un gran
corazón. Creo que se parece mucho a ti en ese
aspecto.
Estoy "conviviendo" con él, es extraño, no creo que
yo le caiga de maravilla, pero me soporta, ¡Y me ha
enseñado varias maravillas de su reino!, no lo dice
pero sé me que cuida en todo momento, es muy
amable y atento, realmente me cae bien, es guapo y
su forma animal es hermosa. ¿Sus ojos?, sus ojos
son simplemente algo de otro mundo, parecen
esferas de magia dorada, como si todas las estrellas
se hubieran juntado en el sol, así son, realmente me
gustan mucho.
Creo que me emocioné hablando sobre él, que
vergüenza...Bueno, en resumen, su nombre
es Yoongi, y no sé como, pero voy a lograr que
acepte venir conmigo, definitivamente.
Kook, sé que no te caen bien, pero, estoy segura de
que él no es el único que es tan...Humano. Estoy
convencido de que el ánima de Singularity debe de
tener un gran corazón también, cuando te toque ir a
buscarlo, y si lo encuentras, dale una oportunidad,
de seguro que no vas a arrepentirte.
Volviendo al tema de tu cumpleaños, éste tampoco
pude estar contigo, pero ésta vez al menos quise
hacerte saber de alguna forma que te quiero mucho,

L.S
L.S

que me gustaría mucho estar contigo, que


festejemos en familia todos juntos. Te extraño
mucho, cuando se hace insoportable miro la pulsera
que me obsequiaste y de alguna forma logra
consolarme, pero me encantaría abrazarte.
Ah, estoy llorando en este momento, espero que las
marcas de mis lágrimas no aparezcan en el papel.
Seguro haz crecido bastante, ¿Será que ya eres
más alto que yo?, puede ser, sé que dos años no es
mucho, pero estás en la edad en la que más
cambios hay en tu cuerpo y tu aspecto, por eso temo
que cuando vuelva a verte hayas cambiado
bastante, que ya no te veas como mi pequeño
hermanos menor adorable el cuál se hace el chico
malo pero es una bolita de amor. Da igual como te
veas, siempre vas a ser eso para mí, ¿De acuerdo?
Te escribiría mucho más, pero Yoongi y yo vinimos a
la cuidad solo para esto, y ya está comenzando a
anochecer. No le gusta mucho estar rodeado de
personas, me está apresurando para que nos
vayamos, no quiero molestarlo mucho.
Se viene el invierno, abrigate bien. Compórtate, no
des muchos problemas, recuerda que te quiero
mucho, muchísimo. Compré un regalo para ti, te lo
daré cuando volvamos a vernos, espero que sea
pronto.
Atte: Tu hermano favorito. "
Al terminar de leer todo, Jungkook se sintió
extrañamente renovado, como si necesitara aquellas

L.S
L.S

palabras de su hermano para hacerle sentir que no


todo era una mierda ese día, estar en ese lugar.
Llevó el papel a su pecho, sonriendo a labios
cerrados, suspirando hondo para que ese nudo en
su garganta no se hiciera más grande y comience a
llorar.
—También te quiero, y te extraño... —murmuró
como si el otro pudiera escucharlo—. Y sí, sé que
los ánima tienen ojos hermosos, estoy
enamorado de uno...
No pudo evitar sonrojarse al admitir aquello, y luego
limpió sus lágrimas con las mangas de su camisa.
Se sentía mucho mejor, estaba feliz, realmente feliz
luego de tanto tiempo. Saber de su hermano, el ver
que le estaba yendo muy bien y que también lo
extrañaba, hacían que muchas preocupaciones se
esfumaran, y tuviera ganas de incluso esforzarse
más en los estudios para no decepcionarlo.
No supo cuánto necesitaba de sus palabras hasta
este momento.
Volteó la cabeza en dirección a la puerta,
observando el cuadro de su ánima, y una sonrisa
melancólica adornó sus labios.
—Ojalá pudiera enviarte una carta... —se bajó del
marco de la ventana hasta llegar a la pintura,
posando las yemas de sus dedos sobre el rostro del
albino—. ¿La leerías?
Ah, estaba realmente mal por ese chico, lo sabía.

L.S
L.S

Guardó la carta en el sobre y la guardó debajo de su


colchón, no se le enseñaría a nadie porque era algo
personal, ni siquiera a su maestro aunque hable del
ánima del reino de Shadow. Si Jimin quería
informarle al hombre sobre eso, entonces enviaría
una carta para él, ¿Cierto?
Salió de la habitación para regresar al comedor, pero
ya no para comer, se le había ido el hambre, pero su
humor era mejor que el de antes. Al ingresar a la
habitación se acercó directamente a su maestro, y
se paró a su lado.
—No tengo hambre, ¿Vamos? —preguntó
refiriéndose a lo de ir al templo para que le muestre
su sorpresa.
—¿Qué decía Jimin en la carta? —preguntó
poniéndose de pie.
—Me deseó un feliz cumpleaños, que me
comporte, que estudie y demás, ya sabes como
es Jimin —respondió restandole importancia.
—Tan atento a todo —comentó, y ambos
comenzaron a caminar hacia el templo—. Me
pregunto cómo le estará yendo en la búsqueda
del ánima.
Una duda pasó por la cabeza de Jungkook al
recordar las palabras de su hermano con respecto al
ánima de aquél reino, y aprovechó que estaba con el
hombre que más sabía sobre las criaturas para
quitarle la duda.

L.S
L.S

—Oiga, ¿Es posible que los ánima se nieguen a


cumplir con su tarea? —preguntó sonando
realmente curioso.
El hombre lo miró con algo de sorpresa debido a su
curiosidad y pregunta. Por su mente pasó la idea de
que quizás el ánima con el que mantenía un vínculo
no quería cumplir con su tarea al haberle comentado
que Jungkook tendría que ir por él cuando llegue el
momento. Decir que no le preocupó aquello sería
mentira, pero por otro lado decidió confiar en el juicio
de Madre, si ella los había elegido para tal tarea, era
porque confiaba en que lograrían hacer que
aceptaran de alguna u otra forma.
—Aún no llegas a esta parte de tus estudios,
porque no llegas a clases literalmente —comentó,
haciendo que el azabache se sintiera un poco
culpable por eso—. Pero tienes que saber que los
ánima son seres vivos al igual que nosotros, con
magia en ellos y una habilidad única, pero ni
siquiera Madre tiene la capacidad de crear vida y
manejarla a su antojo —dijo con algo de seriedad
debido a la importancia del tema.
—¿Eso que quiere decir?
—Qué Madre los crea para ese propósito, pero
está en ellos decidir si seguir su legado o no,
tienen consciencia y sentimientos propios, el ser
el guardian de un reino debe de hacer que
se encariñen con su gente y tengan esa
responsabilidad como un sentido de vida —
comenzó a explicar—. Abandonar a su reino,
aunque al dejarlo los umbras se trasladen a otro

L.S
L.S

debido a la barrera protectora que se instala en


lugar de su ausencia, debe de ser algo duro para
ellos, o simplemente no aceptan que su único
propósito en su vida sea aquella misión de un
día...
—Espere...¿Barrera protectora?, ¿De qué habla?
—preguntó realmente perdido en tantos datos
nuevos.
—Para que sepas y comprendas éstas cosas es
que tienes clases, Jungkook —regañó.
—¿Va a explicarme o no? —preguntó intentando
evadir el tema de su rebeldía con el tema de las
clases a las que faltaba.
El hombre solo suspiró negando con la cabeza, y
continuó:
—Cuando un ánima abandona su reino, Madre
del otorga la habilidad de poder crear una barrera
protectora a base de la magia que ellos
acumularon en su lugar de nacimiento, en el cuál
ellos nacen y crecen, viven y pasan la mayor
parte del tiempo —comenzó a explicar, y apunto a
su pecho—. Los cristales que componen su lugar
de nacimiento, acumulan parte de su poder
mágico, es tanto que ellos pueden rodear los
limites de su reino por completo, creando una
especie de tierra que anula la aparición de
los umbras durante un tiempo.
—Pero, si ese es el caso, ¿No sería mejor que
todos hagan eso yéndose de su reino? —

L.S
L.S

preguntó algo confundido con tanta información—


. Así no aparecerían umbras en ninguno de los
reinos.
—No, cuando los umbras no pueden generarse
en uno de los reinos, se mueven a otro, haciendo
que éstos aparezcan con más frecuencia, de
alguna forma perjudican a los otros reinos al irse
del suyo, y si todos se fueran de sus reinos, el
nido de los umbras sería este reino —dijo
apuntando a su alrededor—. Sería un acto inútil,
porque la barrera protectora solo dura un tiempo
indefinido que jamás a llegado a los seis meses,
es algo que solo puede utilizarse una
vez, tomaríam treinta años que la magia se
acumule en sus lugares de nacimiento.
—En resumen, causaría aún más caos si se
utiliza de forma estupida —dedujo el azabache—
. ¿Es por eso que todos los umbras deben de
reunirse aquí y acabar con todos los umbras de
una vez por todas?, ¿Pueden eliminarlos de raíz?
—Por supuesto, deben de juntarse todos en este
reino, el cual tiene la mayor concentración de
magia y esencia de Madre, si todos juntan sus
habilidades, éstas se vuelven una que es mortal,
acaba con todos los umbras de raíz —dijo, y
volteó a verlo cuando llegaron a la puerta del
templo—. Hay muchas otras cosas que deberías
de saber ya, y otras que podrías aprender su
fueras a todas tus clases, debes de saber como
es el mundo en el que vives y con lo que tratas.

L.S
L.S

—Ya, charlando contigo aprendí lo de semanas,


¿No es más fácil de esta forma? —preguntó como
su fuera obvio.
—Te lo resumí todo y sin detalles, aún falta
mucho y no voy a responderte a nada más. Si
quieres saber más, ve a tus clases como todos
los demás.
—Las clases son aburridas, me quitan las ganas
de saber cosas como ésta —se quejó, y suspiró
cuando llegaron frente al espejo sobre la pequeña
fuente de agua sagrada.
Su mirada se posó en el agua, justo donde estaban
las flores, y una de ellas le llamó la atención más
que las otras, ya que esta brillaba y era la primera
vez que la vio florecer.

—Esa es tu flor de nacimiento —informó el hombre


como si le pudiera leer la mente—. Su significado
es que florece una vez al año, descubrimos que
es siempre en tu cumpleaños, floreció esta
mañana.
—Es muy bonita... —comentó con sinceridad, y no
pudo evitar posar su mirada sobre la que estaba al
lado, la cual tocó con la punta de sus dedos—. ¿Y
ésta?, ¿Es de Jimin?
—Ésa, es del ánima de Singularity —respondió, y
luego poso su mirada sobre su persona, analizando
sus reacciones—. Mejor dicho, de ese que
llamas Taehyung.

L.S
L.S

El corazón de Jungkook dio un pequeño vuelco al


escuchar eso, y se asustó un poco cuando ambas
flores comenzaron a brillar, soltando un brillo de
color púrpura que caracterizaba a Madre, el cual
desapareció cuando el alejo su mano de ambas
flores.
—¿Qué significa eso?, ¿Cuál es el significado de
la flor de Tae? —preguntó sin apartar la mirada de
la flor de su ánima—. El color no le hace juicio, los
ojos de Tae son celestes, brillantes...¿Por qué
tiene ese color?, es algo fea...
—Las flores no tienen que parecerse o ser del
color característico de cada uno, de hecho son
flores que ya existen en el mundo, lo que definen
a cada uno son sus características —apuntó la de
Taehyung—. Ésta representa la lealtad y la
caridad.
—¿Y la mía?
—Lo único especial es que florece una vez al
año, pero eso puede significar algo, y en este
caso... —apunto al espejo, diciéndole con ese gesto
que mirara a dicho objeto—. Florece en tu
cumpleaños, fecha en la que Madre pide que te
llevemos a visitar a tu familia, una semana.
Los ojos de Jungkook se iluminaron al instante al
escuchar eso, y sonrió al instante volteando a ver al
hombre para que le confirmara que no era una
broma. Al recibir un asentimiento de su parte, sonrió
aún más y llevó una mano al espejo.

L.S
L.S

—Esto no compensa que me hayas elegido para


este dolor de cabeza, pero si hace que te odie un
poco menos —le dijo directamente a Madre—
. Gracias, me voy.
Se volteó para comenzar a correr hacia su
habitación nuevamente, sin esperar a que su
maestro le dijera nada más, solo quería preparar sus
cosas para irse.
Estaba que no daba más de felicidad; Jimin le había
enviado una carta, podría regresar con su familia
durante toda una semana, y sobre todo y lo que más
le emocionaba, era que volvería a ver a Taehyung,
que podría pedirle disculpas, que podría volver a
abrazarlo si es que el otro no lo odiaba por las cosas
que le había dicho.
No podía esperar.

│ │ · ✦ ───Veinte horas después...

│✦

✦ ·
·
A penas llegó a su campamento, saludó al jinete del
carruaje, le pagó al hombre con monedas que
nuevamente le quito a su maestro sin que éste lo
supiera, y bajo sus cosas él mismo sobre su
espalda, notando considerablemente la diferencia
entre la última vez que vino. Había crecido y

L.S
L.S

adquirido mucha más fuerza y masa muscular, lo


cual lo hacía sentirse ya todo un adulto aunque su
edad adulta aún no llegara.
Eso le hizo preguntarse el si Taehyung también se
vería mucho más adulto, estaba seguro de que iba a
verse mucho más atractivo, ya que la última vez que
lo vio, estaba aún más lindo que la vez en la que
vinieron a buscarlo para ir al templo por primera vez
como un elegido de Madre.
El sonido tan característico de cuando su familia se
llamaban entre todos para que se juntaran a
almorzar, lo saco de sus pensamientos haciéndolo
sonreír. Apresuro el paso hasta que tuvo a la vista
su campamento, y a otros cuantos metros a toda su
familia rodeando una gran fogata mientras los
adultos repartían cuencos con comida.
—¡Llegué en el mejor momento! —gritó
acercándose a ellos.
Todos voltearon a verlo, y los niños fueron los
primeros que corrieron hacia él gritando su nombre.
Jungkook temió por su vida cuando notó que todos
se lanzaban hacia él, haciendo que cayera al suelo e
intente inútilmente evitar que todos los niños
quisieran besarlo con sus labios llenos de sopa.
—¡Aléjense de mí, pequeños monstruos
asquerosos! —se quejó entre risas, intentando
apartar a los siete pequeños de entre cinco y ocho
años que estaban aún sobre él.

L.S
L.S

Todos los demás adultos y ancianos se acercaron a


él, y Eunji en especial llevó sus manos a su rostro,
sorprendida de verlo nuevamente allí. Jungkook se
levantó luego de muchos esfuerzos, saludó a todos
con un abrazo fuerte hasta que llegó el turno de
saludar a la mujer que era como su madre.
—Hijo... —nombró Eunji, fallando en retener las
lágrimas de emoción al poder abrazarlo
nuevamente.
—Hola, mamá —saludó dela misma forma, teniendo
suerte al retener sus lágrimas—. Me dejaron venir a
verlos de nuevo, ¿No es genial?
—Mira lo grande que estás —dijo apartándose
para mirarlo de arriba a abajo—. Deja de crecer,
¿Qué es esto?, tu rostro está mucho más
marcado, mira tus brazos —dijo sorprendida,
pasando su mano por sus hombros y brazos.
—Y la próxima vez que venga, ya seré todo un
hombre, no van a reconocerme —respondió riendo
divertido—. ¿Ustedes cómo estuvieron?
—Ven, vamos a sentarnos a comer todos juntos
y hablemos con más tranquilidad —dijo
sosteniendo su brazo, comenzando a caminar juntos
con los demás familiares a la fogata.
Todos estaban contentos por la llegada del
azabache, incluso ese tigre escondido entre la flora,
observando todo el agradable reencuentro del chico
que, supo en ese momento, no se había movido un
poco de lo profundo de su corazón.

L.S
L.S

Deseó poder acercarse y saludarlo, pero había


tomado una decisión, y no iba a cambiar de opinión
por nada. Además, creía que Jungkook no quería
verlo, las últimas palabras que le dijo estaban tan
presentes que dolían como la primera vez cada que
las recordaba.
Simplemente las cosas no podían ser como antes,
por más que le destrozara por dentro en solo
imaginar que tendría que acostumbrarse a
observarlo de lejos como lo hizo desde que lo
conoció.
Las estrellas le recordaban cada noche que no
podría amar sin que alguien sufra por ello.


.
Se vienen tiempos duros para el Taekook :)
.

L.S
L.S

*ૢ✧Iᥣᥙmιᥒᥲs mι۪mᥙᥒdo dᥱ
sombrᥲs⸙ ⊰
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
Con el corazón en mano, le entregó la carta a el
mensajero, que al recibirla la guardó entre todas las
demás que estaban en ese bolso de cuero, para
luego despedirse del rubio con un movimiento de
mano. Jimin le correspondió el saludo de la misma
forma, y se quedó observando la espalda del
hombre alejarse, esperando a que la carta llegase a
manos de su hermano a tiempo.
También esperaba que la carta solo fuera leída por
Jungkook y no por su maestro, porque revelaba
cosas que le avergonzaba que supiera, ya que no
estaba logrando realmente lo que había prometido.
Y tampoco estaba muy seguro sobre poder hacerlo,
la verdad.

L.S
L.S

—Si terminaste podemos irnos —escuchó detrás


suyo, y volteó encontrándose con Yoongi apoyado
sobre la pared de una casa.
Jimin se acercó a él y le sonrió. Colocó sus manos
juntas detrás de su espalda y ladeó un poco la
cabeza antes de suspirar hondo. Cuando notó que
una de las cejas de Yoongi se levantaba como
preguntandole que era lo que quería, juntó sus
manos frente a él y colocó una sonrisa algo tímida.
—¿Podemos quedarnos un poco más? —
preguntó mirándolo al rostro, aunque no
directamente a los ojos porque éste llevaba una
venda sobre ellos para ocultar el color de éstos.
—No. Vámonos —respondió sin más, y se volteó
con la intensión de irse.
Jimin se apresuró a acercarse y tomó su brazo con
ambas manos, impidiendole continuar y haciendo
que el ánima voteara a verlo.
Su relación con Yoongi durante casi todo un año
había sido...Peculiar. Cada tantos días le mostraba
alguna de las maravillas de ese reino, a veces lo
invitaba a comer con él, o simplemente lo llamaba
para tener a alguien con quien hablar. Le agradaba
mucho porque el pelinegro lo cuidaba siempre, no
era tonto y se daba cuenta de eso con muchos
detalles que parecían ser insignificantes para el
ánima, pero que para él valía oro.

L.S
L.S

Como por ejemplo el acompañarlo a la cuidad solo


para que pudiera entregarle la carta a Jungkook por
su cumpleaños.
—Hace mucho que no vengo a la ciudad, aún
faltan para que anochezca, ¿Podemos quedarnos
un poco más? —pidió insiste sin soltar su brazo,
moviendo éste de un lado a otro de forma algo
infantil—. Yoongi, por favor...
—Si nos agarra la noche será peligroso, además
de que la última vez que estuviste aquí te
asaltaron —recordó.
—Pero ahora no llevo tantas cosas y estoy
contigo —se excusó, aunque en gran parte si le
daba mucha seguridad estar con él.
—Si aparece algún umbra voy a tener que irme y
te quedarás solo por quien sabe cuánto tiempo,
no seas infantil y vámonos —dijo sonando firme y
seguro de sus palabras.
Jimin no había pensado en eso, y simplemente al
saber que tenía razón bajó la mirada dejando ver su
tristeza, y soltó el agarre del brazo contrario, para
juntar ambas manos sobre su estómago.
—Lo siento, no pensé en eso... —dijo con un
notable tono de desánimo.
Yoongi se quedó mirándolo por unos segundos, y
maldijo por lo bajo cuando se sintió terriblemente
mal al haber provocado esa expresión en su rostro.
El creía que Jimin trataba de seducirlo
comportándose de forma que hacía latir su corazón

L.S
L.S

acelerarse, y muchas veces se sentía enfermo del


estómago, pero ahora viéndolo de esa forma y
teniendi ganas de acceder a su pedido, estaba
seguro de que esa era su manera de manipularlo
realmente.
—Seducción... —dijo con tono acusador.
—¡N-No, deja de decir que siempre intento
seducirte! —se quejó sintiendo sus mejillas
calentarse ante la acusación—. Ya te dije que si
quisiera seducirte haría otras cosas... —murmuró
para si mismo, pero el oído del pelinegro era diez
veces mejor que el de alguien normal, y pudo
escucharlo perfectamente.
—¿Qué cosas? —preguntó totalmente ignorante de
a lo que se refería.
—N-Nada, olvídalo —negó de inmediato, y
comenzó a caminar por donde habían llegado,
soltando un suspiro sonoro—. Vámonos antes de
que comiencen los espectáculos o querré
quedarme aún más.
Y sus palabras solo hicieron sentir peor al mayor, el
cuál no tardó demasiado en acercarse a él y tomar
su mano sin permiso para comenzar a caminar hacia
una calle que estaba siendo cada vez más transitada
debido a los puestos y pequeñas tiendas que
comenzaban a abrir.
—Reza por que no aparezcan umbras por un
rato —le dijo sin voltear a verlo, solo siguiendo el
camino hacia la calle de tierra llena de puestos.

L.S
L.S

Jimin tardó unos segundos en comprender a lo que


se refería, y sus ojos brillaron cuando notó la
dirección en la que iban. Su corazón comenzó a latir
desenfrenado ante el hecho de que el mayor haya
accedido a quedarse un poco más, estaba contento
de que fuera tan bueno con él a pesar de que no
tenía ninguna obligación de quedarse con él,
simplemente podría irse y dejarlo, pero no lo estaba
haciendo y sabía perfectamente el por qué.
Lo estaba cuidando.
Sonrió en grande y se soltó del agarre del mayor un
momento, solo para tomar ambas manos suyas y
colocarse frente a él sin dejar de caminar del todo.
—¡Entonces vamos, aprovechemos cada
minuto! —su mano izquierda sostuvo la derecha
contraria, y tiró de él hacia las personas del lugar.
Yoongi sintió, por unos segundos, que fue buena
idea haberse quedado luego de ver al hernosa y
gran sonrisa que el rubio le regalaba. El cálido
agarre en su mano solo hizo que su mirada de
posara allí durante unos segundos, e
inconscientemente y sin permiso de su parte más
cuerda, se encontró a sí mismo entrelazando sus
manos. A Jimin no parecía molestarle tal gesto, cosa
que extrañamente tranquilizaba al pelinegro.
Si la forma en la que el rubio se comportaba no era
seductora, no comprendía por qué lo estaba
haciendo sentir tantas cosas extrañas e incluso
accedía a cosas como éstas.

L.S
L.S

—Menos mal que traje mis ahorros —comentó el


rubio sin dejar de caminar, sin soltar su mano en
ningún momento—. Te compraré algo como
agradecimiento, ¿Qué quieres?
Yoongi negó con la cabeza aunque el otro no
pudiera verlo, y caminó con más velocidad para
quedar a su lado.
—No quiero nada, solo compra lo que quieras
para luego irnos —respondió simple.
—Vamos, algo tiene que gustarte mucho, no te
reprimas, aprovechemos bien el tiempo y que
tengo muchas monedas de la última vez —dijo
volteando a verlo sin borrar la sonrisa de sus
labios—. ¿Qué compras cuando vienes aquí?
—Ropa, artículos para guardar agua, mantas, y
gallinas vivas para comer como bocadillo —
respondió simple.
—¿Cómo haces para conseguir monedas?
—Vendo pieles de animales que cazo.
—¿Te pagan mucho por ellas?
—Sí, bastante.
La charla estaba fluyendo sin problemas mientras
caminaban ahora a un paso lento para poder
observar todas las cosas que estaban a la venta;
desde comida hasta manualidades, pasando por
ropa y algunos pequeños muebles o decoraciones.

L.S
L.S

—¿Lo haces muy seguido? —preguntó Jimin


deteniéndose frente a un puesto que vendía camisas
con unos diseños muy bonitos.
Soltó la mano del mayor para poder tomar una de
laa prendas para observarla con detalle, haciendo
que Yoongi arrugara el ceño por tal acción, ya que
estaba bastante cómodo de esa forma.
—Solo cuando necesito alguna de esas, de lo
contrario intento no venir mucho —respondió a su
pregunta con tranquilidad, mientras observaba como
algunas personas se acercaban a ellos a paso
rápido.
—¿Y eso por q-
Sus palabras fueron interrumpidas por un pequeño
grito de sorpresa que sintió el rubio cuando fue
consciente de la repentina cercanía del mayor, y las
manos de éste sobre su cintura haciéndolo a un lado
con cuidado. Se dió cuenta de las intenciones del
pelinegro cuando pudo ver a dos hombres corriendo
con algo de prisa detrás de ellos.
—Idiotas... —murmuró Yoongi viendo a ambos
hombres alejarse, aún sin soltar el cuerpo contrario.
Jimin iba a decir algo al respecto, pero la voz de la
vendedora lo hizo voltear a verla.
—¿Va a llevar alguna, joven?
—Ah, yo...

L.S
L.S

—Puede llevar otra para su pareja, y puedo


hacerle un precio por ambas —ofreció la mujer
apuntando a Yoongi.
Ambos la miraron con sorpresa aunque al mayor no
se le notara ya que su vista estaba cubierta, y luego
soltó la cintura del rubio alejándose un poco de su
cuerpo. Jimin, a pesar de estar avergonzado por la
forma en la que la mujer los veía, no iba a
desaprovechar la propuesta de un pequeño
descuento.
—¿C-Cuál te gusta? —preguntó volteando a ver al
mayor a pesar de sus mejillas sonrosadas.
—No quiero ninguna, Jimin.
—Pero dijo que va a hacernos precio si
compramos dos —insistió haciendo un leve
puchero.
—Pues compra dos, pero para ti —respondió
firme.
—Pero...
—Solo es oferta de parejas, solo por esta
semana —habló la mujer interrumpiendo la pequeña
discusión.
Jimin miró al mayor asintiendo con la cabeza como
si eso fuera el final de la discusión, pero al ver que el
mayor quería hablar para negarse una vez más, el
rubio envolvió su brazo con el suyo y se acercó a su
rostro para utilizar su mejor cara de cachorro bajo la
lluvia.

L.S
L.S

—Por favor, Yoongi, elije una, ¿Sí?


Y el mayor quiso golpearlo por mirarlo de esa forma,
quiso extrangularlo cuando terminó accediendo y
quiso arrancarle el cuello cuando el rubio se mostró
feliz al verlo recibir la camisa. Jimin era un
manipulador experto, de seguro que había estado
años perfeccionando sus habilidades y gestos para
que él bajara su guardia y terminara siendo un
sumiso ante sus pedidos.
Si, debía de ser eso, mezclado con magia negra,
porque de otra forma no podía comprenderlo.
—¡Vayamos al centro, deben de estar haciendo
espectáculos! —pidió Jimin volviendo a tomar una
de sus manos con la suya, comenzando a tirar de él
para que le siguiera el paso.
—El centro está algo lejos, alejarnos de la selva
no es la mejor idea si un umbra aparece —
respondió en contra de la idea del menor—. No
vamos a ir.
—Solo vamos a dar una mirada, solo un acto y
ya, ¿Por favor? —pidió el rubio deteniéndose para
encararlo y colocar la misma expresión suplicante
que antes.
—Dije que no —repito firme, cruzándose de
brazos—. Ese truco no va a funcionar de nuevo
conmigo, ¿Te queda claro?
Jimin bajó la mirada y apretó más contra su pecho
una de las camisas que habían comprado, su
expresión era de tristeza y asintió desganado.

L.S
L.S

—Está bien... —fue todo lo que dijo ante su


negación.
Yoongi se quedó observando fijo al rubio, y
chasqueó la lengua molesto por el repentino
sentimiento de culpabilidad que lo atacó al verlo de
esa forma, pero él sabía que no debía de consentirlo
tanto.
Sin embargo, veinte minutos después, ambos
estaban en el centro, escuchando a unas mujeres
cantar en forma de coro; Jimin disfrutaba y admiraba
el talento de las mujeres con ojos brillantes y una
gran sonrisa, mientras que Yoongi solo se
preguntaba como es que habían terminado de
aquella forma.
Se sentía un idiota débil y vulnerable.
Se supone que era un ánima, el ánima del reino de
Shadow, el más oscuro, uno de los más fuertes, con
una voluntad inquebrantable y una fuerza física y
mental que lo hacían invecible ante cualquier see
humano normal.
Entonces, ¿Por qué demonios...?
La armoniosa voz de Jimin llegó a sus oídos a pesar
de que éste había comenzando a cantar casi en un
susurro la canción que presentaban las mujeres, y
en ese momento volteó para verlo.
Mala idea, porque se quedó completamente
embobado admirando su perfil sonriente,
escuchando su dulce voz ir al coro de las demás
mujeres.

L.S
L.S

Ah, por eso habían termiando en ese lugar, ya se


daba cuenta.

│ │ · ✦ ───Al día siquiente...

│✦

✦ ·
·
Había terminado de cenar, y en ese momento
estaba echando más leña al fuego para avivar el
fuego y mantenerlo durante toda la noche. El día
había sido agotador porque se dedicó a lavar toda la
ropa y sábanas que ya necesitaban un lavado;
buscó leña durante horas, la suficiente como para
que le dure un máximo de dos días, juntó agua y se
dio un baño de casi treinta minutos aprovechando
que el sol estaba algo fuerte, refrescandose
bastante.
Sus planes para era noche eran dormir y seguir
durmiendo todo lo necesario, pero Yoongi tenía otros
planes para ambos.
—¿Estás muy cansado? —escuchó la voz de
Yoongi a sus espaldas, y se volteó a verlo con una
sonrisa automática.
—Hyung, que extraño que vengas a verme tan
tarde, ¿Necesitas algo? —preguntó sin alejarse de

L.S
L.S

él, queriendo mantenerse a un lado del calor del


fuego.
—No contestaste a mi pregunta —recalcó.
—Oh, cierto —rió y negó con la cabeza—. Nunca
hago nada interesante, solo quiero ir a dormir,
estoy algo cansado, ¿Por qué pregunta?
—Quería mostrarte un lugar mágico que de
seguro iba a encantarte, pero supongo que será
mañana cuando no estés tan cansado —dijo
sonando serio, pero por dentro solo quería intentar
convencerlo de que insista en querer ir.
No se equivocó cuando pensó que funcionaría.
—¡No estoy cansado, estoy completamente
bien! —dijo colocándose de pie rápidamente, para
luego acercarse a él con una sonrisa inocente—
. ¿Qué lugar quieres mostrarme?
—Será un viaje algo largo... —se quitó la camisa
color crema que llevaba, haciendo que al rubio
ruborizarse por unos segundos—. ¿Te sientes
preparado?
—¡P-Por supuesto! —asintió varias veces con la
cabeza, sin querer bajar su mirada al cuerpo libre de
prendas del mayor.
—Lleva mi ropa —pidió, y luego cambió a su forma
animal.
Jimin se apresuró a recoger su ropa, la dobló un
poco y luego se acercó al animal, subiéndose

L.S
L.S

rápidamente a su lomo como ya lo había hecho


varias veces. El mayor esperó a que el rubio
terminara de acomodarse sobre él, y cuando lo
estuvo, comenzó a correr lejos del pequeño
campamento, siguiendo un camino que parecía ser
muy conocido para él.
Si tuviera que describir lo que se sentía estar sobre
el ánima de aquella forma, sintiendo la brisa fría
golpear su cuerpo, contrarrestando con el calor
corporal del animal debajo suyo, escuchando su
corazón y respiración, Jimin diría que la experiencia
es simplemente: unica.
Cuando la pantera por fin detuvo su correr, Jimin
tardó unos segundos en volver a abrir los ojos y
bajar del lomo del gran animal con algo de dificultad
debido a que estaba todo demasiado oscuro y no
quería pisar mal y caerse. Sostuvo la ropa en sus
manos hasta que Yoongi cambió de forma y la tomó
para vestirse sin preocuparse porque el rubio se
avergonzara al verlo, ya que estaba todo tan oscuro
que sabía que no podría ver absolutamente nada.
Y si así era, Jimin no podía ver absolutamente nada
a su alrededor, y de no ser por los ojos brillantes del
pelinegro, tampoco sabría dónde se encontraba en
ese momento.
Se quedó absolutamente quieto en su lugar,
buscando con la mirada brillante del mayor, hasta
que luego de unos segundos la encontró, y notó que
ésta se acercaba cada vez más a él. Creyó que se
detendría al estar al menos a un metro o poco
menos, como acostumbraba a hacerlo el mayor

L.S
L.S

normalmente, pero al notar que sus ojos cada vez


estaban más cerca de los suyos, solo pudo
encogerse en su lugar y contener el aire por un
momento al sentir la cálida respiración del mayor
sobre su rostro.
Podía sentir la presencia del cuerpo contrario a
escasos centímetros de la suya, y de verdad
agradecía que estuviera vestido o todo sería mucho
más vergonzoso para él.
—¿Qué crees que quiero mostrarte? —preguntó a
solo centímetros de los labios contrarios.
Jimin no podía moverse, por un momento quiso
retroceder al escucharlo y sentirlo tan cerca, pero
era como si otra fuerza lo obligara a permanecer
justo donde estaba, prohibiendo que se alejara. A
pesar de la vergüenza que le generaba la cercanía,
se animó a levantar la mirada y conectar sus ojos
con aquellos círculos brillantes que lograban
cautivarlo incluso más que todas las cosas
hermosas que Yoongi le mostró.
Eran tan hermosos que le quitaban el aire.
—N-No lo sé...No puedo ver nada —respondió en
un tono de voz bajo y suave, tímido.
Yoongi podía apreciar su rostro y mirada a la
perfección a pesar de la oscuridad que los envolvía,
por lo que no pudo evitar repasar las facciones del
menor con la mirada, sintiéndose extrañamente
atacado por la belleza de cada detalle que
conformaba el rostro del rubio.

L.S
L.S

Podía notarlo algo tenso, nervioso, lo que lo hizo


pensar que quizas estaba lo asustando con sus
acciones. No le gustaba eso.
—¿Confías en mí, Jimin? —preguntó utilizando el
misto tono de voz que el rubio, solo que esta vez,
acercó una de sus manos al cuello contrario,
comenzando a acariciar su piel superficialmente con
el dorso de sus dedos—. Dime...
Era un toque casi imperceptible, pero que Jimin
podía sentir con intensidad, que le ocasionó un
escalofrío por todo su cuerpo, pero no fue para nada
algo que le hiciera querer alejarse o quejarse ante su
toque delicado. Por otro lado, pensó en que
responder ante la pregunta del mayor, haciéndose la
misma pregunta para que le fuera más fácil el tener
una respuesta a eso.
Hasta el momento, no hubo absolutamente nada que
le hiciera dudar sobre la posibilidad de que el ánima
le hiciera algún tipo de daño. Todo lo que el mayor
habia hecho hasta ahora eran simplemente acciones
con buenas intenciones; le había mostrado muchas
maravillas, plantas e incluso insectos que nunca
antes creyó poder ver en su vida, lo ayudaba
siempre con lo que fuera y le hizo pasar un momento
increíble en la ciudad.
Por eso mismo, ¿Debía de confiar en él?, ¿Lo
hacía?
—Sí. Confío en ti, Yoongi —respondió con
seguridad pero sin cambiar el tono de su voz.

L.S
L.S

El oji dorado sonrió muy imperceptiblemente al


escuchar su respuesta; la cual le dió la seguridad
para continuar con lo que quería, y también la
valentía de subir su mano hacia su rostro para
acariaciar la mejilla contraria con estimo antes de
bajar su tacto sin despegar en ningún momento su
palma del cuerpo contrario, y terminó tomando su
mano con suavidad, para finalmente entrelazar sus
dedos con un toque de timidez de parte del rubio,
que correspondió al gesto sin ningún tipo de queja.
—¿Sabes que es lo mejor de que éste lugar sea
tan oscuro? —preguntó mientras comenzaba a
caminar hacia atrás, guiando al rubio hacia un lugar
en específico.
Jimin avanzó poco a poco dando pasos algo
inseguros, pero confianzo en que nada lo haria
tropezar.
—¿Qué? —preguntó curioso, con la vista fija en los
orbes contrarios.
—Que por la noche, las maravillas brillan aún
más —respondió sonriendo sincero cuando sintió
una calidez debajo de sus pies, y el suelo de piedra
debajo de ambos comenzó a iluminarse.
Jimin se sorprendió al notar como el suelo debajo de
ambos iluminaba cada vez más a su alrededor a
medida que iban avanzando. Sus ojos se abrieron
con sorpresa y encanto al notar que medida que
daba un paso, el brillo de la luz de color rosado y
púrpura se extendían por todo el campo, dejando a
vista que delante de ellos habían grandes pastizales,

L.S
L.S

los cuales también adquirían un brillo de color verde


esmeralda en la punta de las hojas cuando la luz del
suelo llegaba a ellos.
Antes de que pudiera ingresar a los altos pastizales,
a su alrededor ya había suficiente luz como para que
pudieran ver al otro por completo, y la sonrisa
sincera que el pelinegro le daba hizo que el sonriera
en grande automáticamente.
—A la de tres, corremos —dijo el mayor
sosteniendo con firmeza el agarre de sus manos,
volteando un poco su cuerpo en dirección al los
pastizales, pero sin dejar de verlo—. ¿Estás listo?
Jimin no sabía que era lo que estaba intentando
hacer, pero sentía la adrenalina de la incertidumbre
al saber que seguramente iba a ser algo hermoso,
hacían que pusiera toda su confianza en él.
—Estoy listo —respondió sin ocultar ni un poco su
emoción.
Yoongi contó hasta tres, y luego comenzó a correr
junto con el directo hacia los extensos pastizales, los
cuales se iluminaban en la punta a medida que sus
pasos extendían en la luz por todo el lugar. Jimin
solo se quedó completamente maravillado cuando
sus ojos notaron lo que estaba ocurriendo a su
alrededor; las plantas con las que tenían contacto al
correr, comenzaban a soltar aquellas pequeñas
esferas de luz color esmeralda, haciendo que
comenzaran a flotar a su alrededor como si fueran
burbujas, las cuales se elevaban alto antes de que
viento las mueva unos pocos metros, luego

L.S
L.S

explotaban en forma de pequeños brillos que


terminaban adornando los pastizales de forma
completamente hermosa a ojos de cualquiera.
Jimin estaba demasiado hipnotizado ante tal
espectáculo natural, que solo se dejaba llevar por el
mayor, y no se dio cuenta de que éste los había
hecho correr formando un gran círculo, y luego se
detuvo en medio de éste. El rubio solo volvió a posar
su mirada en él cuando sintió que soltaba su mano y
se paraba frente a él.
Conectaron miradas, ambos apreciando la figura del
otro siendo rodeado por esas esferas de luz, que se
volvían destellos brillantes creando una imagen que
dejó hipnotizados a ambos. Con sus corazones
latiendo fuerte y sus ojos brillantes, atentos al otro,
Yoongi quiso aumentar un nivel más.
Retrocedió un paso, cerró los ojos y levantó su
pierna para luego pisar con fuerza el suelo, haciendo
que todas las esferas a su alrededor que aún no
habían sido tocadas, se elevaran en un movimiento
de ola. Jimin giró en su lugar admirando ese
espectáculo tan bello y único, sintiendo su corazón
golpear con fuerza su pared torácica.
—¡Es hermoso, Hyung! —gritó eufórico, sin mirarlo.
Yoongi lo observaba en su lugar, y sonrió ante la
imagen del rubio juntando ambas manos para
recoger las pequeñas partículas brillantes, luego
lanzándolas al aire a la vez que sonreía. No le
importó quedar cubierto de brillo, solo se quedó
observando como el menor se dejaba llevar con la

L.S
L.S

euforia que sentía en ese momento, y comenzaba a


recorrer todo el lugar como si estuviera danzando,
tal y como lo había hecho en la cuidad la vez en la
que lo conoció.
Había visto muchas cosas y escenarios en su vida,
pero en ese momento estaba completamente seguro
de que ésta, era la más hermosa de todas; Jimin
siento iluminado levemente por el suelo rosado y
púrpura, rodeado de aquél brillo esmeralda que
contrarrestaba a la perfección, tiñendo sus blancas
prendas y el rubio cabello del menor, que sonreía y
danzaba de forma juguetona.
Lo que tuvo en claro, fue que Jimin iluminaba su
mundo de sombras, incluso más que el lugar en el
que estaban.
Con la respiración agitada y una gran sonrisa en sus
labios, el rubio se acercó al mayor casi corriendo,
deteniéndose cuando estuvo solo a pocos
centímetros del cuerpo contrario.
—Hyung... —llevó una mano al cabello contrario,
quitando todo el brillo de éste revolviendo su cabello
de forma juguetona, riendo divertido al ver la mueca
del mayor ante esto—. Gracias, yo...yo no puedo
describir todo lo que estoy sintiendo en este
momento...
—Es muy bonito, ¿No lo crees? —preguntó
volteando el rostro para admirar algunas esferas que
seguían elevándose en el aire—. Es de mis lugares
favoritos, aunque hace un tiempo que no venía...

L.S
L.S

Jimin se quedó observando su rostro durante unos


segundos sin decir absolutamente nada, solo
escuchando a su corazón, el cual le gritababa los
cuatro vientos que deje de fingir que no sabía que
significaba ese sentimiento que inundaba cada parte
de su ser, le ordenaba dejar de hacerse el tonto.
—Hyung, yo... —su voz hizo que el mayor volviera a
prestarle complementa atención—. Durante toda mi
vida siempre he querido dos cosas; que mi
familia jamás pasara por cosas malas o
dolorosas, y poder conocer aunque sea algunas
maravillas de éste mundo...
—Creí que era el ser un guía de madre —admitió.
—Yo siempre quise alimentar mi conocimiento,
poder al menos conocer por escrito las cosas
hermosas de este mundo, y la única forma de
hacerlo era siendo un guía de Madre... —comenzó
a contar—. Jamás creí poder lograr ver aunque
sea una, no mucha gente logra dar con ellas o
sabe donde buscarlas, por lo que me resigné a
que lo máximo que alcanzaría sería conocer de
ellas en los libros...
Parecía estar hablando de algo importante para él,
por lo que Yoongi se sintió halagado de que confiara
en él como para revelarle algo tan importante.
—Cuando Madre me eligió para el cargo de
buscarlos, yo no podía creerlo, tuve mucho
miedo de que no fuera el indicado para algo tan
importante, también me aterraba el alejarme de

L.S
L.S

mi familia durante tanto tiempo...Hacerlo fue


doloroso, mucho...
Al revelar aquello sus ojos solo demostraban
tristeza, más no arrepentimiento.
—¿Por qué no te negaste? —preguntó Yoongi
realmente curioso.
—No podía hacerlo, es un cargo importante,
negarse a los pedidos de Madre no es algo que
esté bien, después de todo, ella siempre hace las
cosas por una razón y un bien —respondió
sincero, luego sonrió—. Además, podría ir al reino
de Lights, podría leer cualquier libro y saber
acerca de todo lo que siempre quise
saber...Además...
—...¿Además?
—Podria conocer las creaciones más
importantes y hermosas de todas las que Madre
hahecho —dijo con la mirada algo baja y las mejillas
ardiendo.
—¿Cuáles? —preguntó intentando recordar alguna
que fuera mejor que las que había en su reino.
—...A ustedes —admitió no dejándose vencer por la
vergüenza—. Y-Yo realmente quería conocerlos,
desde pequeño cuando mis hermanas mayores
nos contaban acerca de ustedes y de lo que
hacen por nosotros...
—...Supongo que te llevaste una gran desilusión
conmigo —dijo refiriéndose a que él no seguía esos

L.S
L.S

cuentos, porque no aceptaba vivir solo para cumplir


con esa tarea.
Para su sorpresa, Jimin negó y luego de mostró una
sonrisa.
—Como elegido de Madre, me siento un inútil e
incapaz de cumplir con la tarea que se le fue
asignada... —llevó ambos brazos al cuerpo
contrario, y sin poder resistirse más, lo abrazó
posando su frente sobre su pecho—. Pero, como
Park Jimin, yo realmente estoy feliz de poder
conocerte, Yoongi...No porque seas un ánima,
sino porque creo que eres una gran persona,
cumpliste mis sueños más grandes sin
obligación, ni pedir nada a cambio, y yo...No creo
merecerlo, tampoco sé como devolverte el favor,
solo puedo intentar demostrarte toda mi
gratitud...
—Jimin... —Yoongi no supo como actuar al sentirlo
tan cerca, no tenía idea de si debía de corresponder
o simplemente dejar que lo abrace—. Yo...
—Gracias —levantó la mirada para conectarla con
la suya, alarmando por un momento al mayor
cuando notó que las lágrimas comenzaban a caer
por sus mejillas—. En serio, muchas gracias por
todo...
El pelinegro se quedó observando su rostro durante
unos segundos, luego subió sus manos, las cuales
habían permanecido a sus lados sin saber dónde
posicionarse, y limpió de la forma más delicada que
pudo los rastros de lágrimas de sus mejillas.

L.S
L.S

—Creo que eres especial, por eso quiero


mostrarte todo eso que quieres ver —admitió el
mayor.
—¿Especial?, ¿De qué manera?
—Simplemente no puedo negarme, me gusta la
sonrisa que pones cuando ves algo que te gusta,
cuando estás feliz... —ladeó un poco la cabeza y
atrapó su labio inferior entre sus dientes—. Haces
que quiera mostrarte cada maravilla de éste
mundo, sin pedir nada a cambio más que esa
expresión tuya al verlas.
Jimin soltó una pequeña risa, luego volvió a mirarlo.
—Yo no hago nada especial para que sientas
eso...
—Pues, yo creo que si me seduces aunque digas
que no —respondió más en broma que enserio.
Jimin se sonrojó hasta las orejas cuando una idea
apareció en su cabeza junto con imágenes para
mada apropiadas, que lo hicieron sentirse una
persona atrevida y maleducada. Aún así, no pudo
evitar pensar que quizás debería de comenzar a
hacerlo...
Solo para que acepte ir con él, no por otra cosa, no
es...No es correcto que sea por otra cosa, ¿Cierto?
—No te he seducido jamás... —llevó sus manos al
pecho contrario, las cuales fueron a parar a uno de
los botones de arriba, y comenzó a abrir su camisa
mientras acercaba sus labios al cuello contrario—

L.S
L.S

. Te dije que si lo hiciera, haría otras cosas, y me


refería a éstas...
Yoongi se quedó completamente quieto, sorprendido
por las acciones del menor, las cuales él sabía
perfectamente a donde querían llevarlo.
—¿Vas a seducirme de verdad ahora? —preguntó
con la voz un poco más grave de lo normal, debido a
la sensación de los labios ajenos probar su cuello, y
las manos contrarias acariciar todo su pecho al
descubierto—. ¿Qué quieres lograr con esto?
Jimin dejó caer la prenda contraria al suelo, y subió
sus manos desde su abdomen hasta su cuello, para
luego acercar sus cuerpo hasta que lograron quedar
completamente juntos. Acercó sus labios a los
contrarios, pero no llegó a unirlos del todo.
—Quiero que vengas conmigo... —respondió
luego de conectar sus miradas—. Por favor...
—Lo sabía, sabía que para esto te envió Madre —
gruñó por lo bajo, llevando sus manos a cada lado
de su cintura.
—No, Madre jamás me pidió que hiciera esto... —
respondió sonando seguro, acariciando sus labios
contra los impropios, pero sin llegar a unirlos del
todo—. Aunque, creo que ella sabía que íbamos a
terminar de esta forma...Qué era inevitable.
En un rápido movimiento y sin saber muy bien en
qué momento sucedió; Jimin estaba recostado en el
suelo siendo rodeado por los pastizales brillantes,
con Yoongi sobre él, entre sus piernas, olfateando

L.S
L.S

su cuello y lamiendo su piel expuesta, para luego


subir hacia una de sus orejas.
—¿Qué te asegura que luego de esto, acepte ir
contigo? —preguntó en un susurro, llevando sus
manos a los límites de la camisa blanca contraria,
adentrando ambas manos.
—Quiero correr el riesgo de que mis planes
salgan mal...Y tenga que volver a intentar
convencerte —respondió sorprendiendose de su
atrevimiento.
—Veremos que sucede luego, entonces...
Se levantó un poco para conectar sus miradas,
momento que Jimin aprovechó para pasar sus dedos
sobre el rostro del mayor, delineando sus facciones,
perdiéndose por un momento en sus ojos, esos
hermosos y etéreos orbes que le robanan el aliento
cada que los veía.
No fue necesario que se lo pidiera, en menos de dos
segundos, ambas bocas se unieron para comenzar
una danza lenta y armoniosa, haciendo música a
base de chasquidos y jadeos que soltaban en medio
del movimiento de labios.
Comenzaron algo de lo que solo la luna, las estrellas
y la oscuridad a su alrededor eran testigos.


.

L.S
L.S

No sabía si poner la parte donde se dan amor en


ese lugar tan bonito, porque quizás no les gusta
o sienten que arruina la estética
✨Sweet and magic✨ que quise como tema de la
historia.
Si quieren que la ponga (y va a aparecer dentro
de dos capítulos), dejen un 🌈:

Si no quieren, dejen un 🌵:
Sin más que decir más que, espero que les haya
gustado este cap, nos leemos pronto 💜
[Link]


.

L.S
L.S

*ૢ✧Dᥱ jᥲmᥱ vᥱrtᥱ, ᥲᥙᥒqᥙᥱ ყᥲ


ᥒo mᥱ qᥙιᥱrᥲs⸙ ⊰
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
Arrepentimiento, dolor, ansiedad, desesperación...
Sentía muchas cosas luego de haber esperado toda
la noche a Taehyung a un lado de la cascada que ya
era como un lugar suyo, de ambos, especial al
menos para él. Llamó a su nombre incontables
veces, pidiendo por su presencia, por que lo
escuchara, y sabía que el ánima lo hacía, pero que
estaba ignorandolo.
El pensar que ya no quería verlo lo ponía triste, dolía
más de lo que creyó que lo haría, porque había
esperado el momento en el que pudiera volver a
verlo como esperó pocas cosas en su vida. Él sabía
que la había cagado con Taehyung, y creía que el
ánima iba a aceptar hablar con él porque se supone

L.S
L.S

que lo quería, debería de darle una oportunidad


porque también lo quiere como él, ¿Cierto?
¿O no?
Esa pregunta hizo que su mente comenzara a
cuestionarse aquello; ¿Taehyung lo quería de la
misma forma?, ¿Acaso él era el único que estaba
enamorado?, ¿Jamás iba a volver a verlo? No lo
sabía, se hacía muchísimas preguntas pero no
conseguía conseguir respuestas de ninguna y tuvo
miedo, tuvo mucho miedo de no volver a verlo más
que el hecho de que pudiera odiarlo.
No pudo dormir nada, y cuando el sol se hizo
presente, el canto de los pájaros fueron los que lo
hicieron volver a la realidad. Sabiendo que no iba a
recuperar el sueño, decidió vestirse y calzarse para
salir de su carpa, sabiendo que quizás los ancianos
ya estarían despiertos, pensó que quizas podría
ayudarlos con algunas tareas. Luego vería de forma
buscar a Taehyung, porque definitivamente no ibana
rendirse, iba a conseguir hablar con él.
—Jungkook, hijo, ¿Despierto tan temprano? —
preguntó una de las abuelas que sostenía algo de
ropa en sus brazos—. Buenos días.
—Buenos días, abuela Han —saludó sonriendole
amable, y se acercó a ella para quitarle la ropa—
. Déjeme ayudarla con esto.
—Gracias, hijo.
—¿Va a hacer la colada?

L.S
L.S

—Así es, vamos con Somin y Hyungwon.


—Quiero ayudarlos —dijo volteando hacia el lago
donde sabía que lavaban la ropa—. Puedes tomar
mi brazo, vamos a tu ritmo, abuela Han.
—Ah, te has vuelto mucho más amable y
maduro —halagó la mujer pasando su brazo por el
suyo, y comenzaron a caminar juntos—. Sin dudas
te estás convirtiendo en un gran hombre, y
espero que te estén dando una buena educación
allá en el templo.
—Ustedes me criaron muy bien, y lo siguen
haciendo, así que debo de agradecerles a
ustedes el haberme convertido en la persona que
soy ahora —respondió sincero.
—Jimin también es un gran chico, y estoy segura
de que ahora es todo un adulto guapo y amable,
así como tú pero más cariñoso y sensible —dijo
riendo por sus palabras.
—¿Qué quieres decir con eso, abuela? —
preguntó fingiendo sentirse ofendido.
—Solo digo que tu eres un poco más arisco y
menos cariñoso, pero lo que no dices lo
demuestras con actos, eso no te hace menos
amable pero si menos cariñoso.
—Ya, me conoces desde que me cagaba encima,
sabes que no soy bueno con las palabras y
sentimientos... —se calló unos momentos cuando
recordó lo sucedido con Taehyung y su expresión
decayó—. Yo soy un completo estupido con las

L.S
L.S

palabras y solo consigo dañar con mis palabras


cuando me molesto...
—¿Por qué lo dices, hijo? —preguntó volteando a
verlo—. ¿Peleaste con alguien?, ¿Jimin?
Jungkook negó con la cabeza y levantó la vista para
observar las hojas de los árboles sobre ellos,
pensando en que quizás podía pedirle un consejo a
la sabia mujer.
—Abuela, ¿Cómo hago que alguien a quien dañé
con mis palabras quiera volver a hablarme? —
preguntó sin mirarla, porque le daba algo de
vergüenza—. Si yo...si yo le dije que no quería
volver a verlo, pero no era cierto, ¿Crees que
acepte escucharme si le pido hablar?
—Pues, yo creo que si de verdad estás
arrepentido y quieres disculparte, debes de
insistir hasta que tenga que escucharte —
respondió la mujer con seguridad—. Le dices todo
lo que tienes para decirle, y luego solo te queda
esperar una respuesta, si aquella persona te
quiere, sabrá perdonarte.
—¿Y si no me perdona? —preguntó un más
asustado, volteando a verla—. ¿Y si no quiere
volver a verme?, Yo...yo lo quiero mucho.
—Pues, si tanto lo quieres, ¿Vas a apartarte así
de fácil? —preguntó dándole una mirada llena de
seguridad.
Jungkook la miró durante unos segundos pensando
en su pregunta, pero no tuvo que pensarlo

L.S
L.S

demasiado para saber la respuesta, la cual lo hizo


responder de inmediato y con completa seguridad.
—No, no pienso hacerlo.

│ │ · ✦ ───Horas después...

│✦

✦ ·
·
—¡Todos a comer! —llamó una de las mujeres
adultas.
Todos escucharon el llamado, y de inmediado se
acercaron y rodearon la gran fogata, la cual era aún
más grande de lo que Jungkook recordaba.
Prepararon la comida favorita de Jimin en honor a él,
deseando con aquello que le estuviera yendo bien
en su tarea y que regrese rápido a casa para que
toda la familia pueda comer juntos nuevamente. Era
como una especie de ritual que hacían cada año o
en cada que alguno de los miembros del
campamento se iba por un largo periodo de tiempo,
una forma de pedirle a madre que lo cuidara y lo
ayudara a regresar a salvo a casa al ver que su
familia lo espera con ansias.
—Que lastima que Jimin no está, me voy a
asegurar de presumirle esto cuando vuelva a
verlo —dijo Jungkook con diversión mientras
esperaba a que le sirvieran.

L.S
L.S

—¿No has sabido de él en este tiempo, Kook? —


preguntó Eunji.
—Ah, si. Me envió una carta antes de venir —
comentó con emoción—. Le está yendo mejor de lo
que yo esperaba, dice que ya encontró al ánima,
aunque éste no está queriendo cooperar para ir
al reino de Lights...Pero seguro de Jimin
encuentra la forma de hacer que acepte.
—¿¡Enserio!? —preguntaron la mayoría de sus
familiares al mismo tiempo, sin poder creerlo.
—¿Te dijo como se ve?, ¿Qué clase de animal
es? —preguntó una de sus hermanas pequeñas,
sus ojos brillantes le dieron a entender que le
gustaría mucho saber como eran esas criaturas
mágicas.
—No me dijo que animal era, pero si me dijo que
en su forma humana tenía cabello muy negro, y
sus ojos era dorados brillantes —respondí
mientras hacía memorias sobre lo que me había
ducho acerca del ánima—. Dice que se llevan bien
y que le recuerda a mi por alguna razón.
—Debe de ser terco y actuar frio, pero ser una
masita dulce por dentro —bromeó una de mis
hermanas.
—¡Oye!, ¿Qué quieres decir con eso? —pregunté
ofendido.
—Solo que, si Jimin dice que le recuerda a ti,
debe de ser alguna de esas razones.

L.S
L.S

—O increíblemente apuesto, como yo —bromeó


tirando de su cabello hacia atrás.
—Presumido, egocéntrico —dijo una de sus
hermanas que estaba a su lado.
Le di un suave golpe en su brazo y le saqué la
lengua, luego de eso comenzamos un juego de
forcejeo que Eunji detuvo golpeandonos a ambos
detrás de la cabeza.
—Ya basta, a comer —dijo, y le entregó un cuenco
lleno con comida caliente.
A Jungkook se le hizo agua la boca, y no solo a él,
sino también a cierto tigre albino que observaba todo
desde su escondite a varios metros. Taehyung sabía
de la llegada del azabache desde que ingresó en el
carruaje, lo escuchó llamarlo por la noche y a pesar
de que fue hacia la cascada, no se acercó ni dejó
notar su presencia porque no quería hablar con él.
No estaba molesto, se sentía herido y tenía miedo
de que sus sentimientos se agrandaran hasta el
punto en el que el menor se adueñara de su
corazón, porque Madre le había dicho que un amor
entre un humano y un ánima no iba a ser posible.
Era un amor imposible, ambos eran distintos, de
mundos completamente diferente que no iban a
poder acomplarse, según Madre.
No quería terminar con un corazón roto, pero lo que
menos quería era romper el corazón de Jungkook.
No quería dañarlo de esa forma con sus
sentimientos, sería egoísta de su parte arriesgarse a

L.S
L.S

vivir un amor imposible, sabiendo que todo podría


terminar de la peor forma y el corazón de Jungkook
era algo que no estaba dispuesto a sacrificar.
Sintiendo que no era digno de si quiera seguir
admirando al azabache de lejos, decidió alejarse y
regresar a su hogar.
—Falta un año para que tu busques al ánima de
aquí, ¿Cierto? —preguntó uno de los abuelos del
lugar.
Jungkook levantó la vista de su comida por un
momento para mirar al hombre y asintió, luego
masticó y tragó rápido para contestarle.
—Sí, el próximo año volveré, y lo bueno es que
puedo instalarme aquí para buscarlo... —intentó
no mostrar su tristeza ante el recuerdo del albino—
. Espero tener suerte como Jimin.
Eunji pudo notar el dolor en su mirada cuando habló
sobre el ánima, y se acercó a él para sentarse a su
lado y tomar su mano a modo de consuelo
silencioso, cosa que Jungkook agradeció en silencio.
—El abuelo Cha dice haberlo visto —comentó uno
de sus hermanos.
—¿Cómo? —preguntó Jungkook volteando a verlo
con seriedad y mucha incredulidad—. ¿Lo vio?,
¿Cómo pudo verlo?
—El abuelo dice eso, pero ya está muy mayor y a
veces alucina —respondió Eunji—. No sabemos si

L.S
L.S

dice la verdad, hijo. Por eso no te comentamos


nada al respecto.
—¿Qué es lo que dice el abuelo? —insistió en
saber.
—Bueno, el dice que una noche se despertó
porque escuchó algunos sonidos extraños fuera
de su carpa... —comenzó a contar una de sus
hermanas mayores, la cual era hija del anciano en
cuestión—. Dice que al salir se encontró con un
umbra que parecía ser un jabalí, y que éste al
verlo corrió hacia él con intensión de atacarlo,
pero justo en ese momento apareció un tigre de
color blanco que atacó y mató al umbra.
Jungkook abrió los ojos sorprendido, sintiendo su
corazón latir rápido ante la mención de la hermosa
forma animal que tenía su Taehyung.
Definitivamente era él, su abuelo no mentía, pero no
podía decirle aquello a su familia o iba a romper la
promesa que le hizo al ojiceleste sobre no revelar su
identidad.
—¿Dijo algo más que pueda caracterizar al
ánima? —preguntó intentando ocultar el inmenso
interés en eso.
—Dijo que se llevó un gran susto al ver al ánima
frente a él, pero que dejó de tenerlo cuando el
animal volteó a verlo, porque dice que sus ojos
eran celestes brillantes y muy hermosos —
respondió su hermana.

L.S
L.S

—Dijo que le transmitían paz y seguridad —acotó


uno de sus hermanos, esposo de la hija del
anciano—. Luego dice que cayó dormido, y lo
encontramos por la mañana durmiendo fuera.
Paz y seguridad. Si, esas eran unas de las cosas
eran las que le hacía sentir los mágicos ojos de su
amado. Sonrió inconscientemente al recordar la
forma en la que Taehyung sonreía, su rostro siendo
iluminado por la luz de la luna, las luciérnagas a su
alrededor haciendo de su vista una mucho más
hermosa de lo que ya era.
Quería volver a verlo, ver su sonrisa y poder al
menos abrazarlo.
Se puso de pie dejando su cuenco ya vacío a un
lado, y observó a su alrededor la flora del lugar,
intentando recordar el lugar en el que había
caminado hace tiempo, hacia ese lugar en el que
pudo hablar con Tae por primera vez. Ahora sabía
que era su lugar de nacimiento, y por ende debería
de estar allí o ir allí a dormir.
—¿Jungkook? —llamó Eunjin, pero el azabache no
la escuchó.
No podía recordarlo, porque tampoco es que le
hubiera puesto mucha atención al lugar, ya que
prácticamente había sido guiado hacia allí por una
luces flotantes. Le hubiese encantado que éstas
volvieran a aparecer y le guiaran el camino
nuevamente, pero eso parecía no ser posible.

L.S
L.S

Llevó una mano a la altura de su pecho y sostuvo


por sobre la ropa el cristal que Taehyung le regaló,
como si eso fuera a ayudarlo a recordar al menos la
dirección para comenzar a buscar por su cuenta.
Cerró los ojos y suspiró, pensó en esos ojos color
cielo mágico, y algo en su interior comenzó a hacer
sentir que podía encontrar el camino si así lo quería.
Sus familiares lo llamaban pero él no era capaz de
escucharlos, luego los llamados fueron
reemplazados por gemidos de sorpresa y suspiros
sorprendidos cuando notaron que un aura brillante
de color morado había comenzado a rodearlo, y se
movían a su alrededor como si estuvieran danzando.
Jungkook no se dió cuenta de aquello, y solo se
permitió abrir los ojos cuando el cristal en su mano
comenzó a emitir calor, aumentando su temperatura
considerablemente, haciendo que tuviera que
sacarlo y sostenerlo del hilo de cuero al que estaba
amarrado.
El cristal había adquirido el mismo color que el brillo
a su alrededor, y Jungkook pudo ver a través de éste
que una zona casi frente a él se iluminaba si lo veías
a través del mismo.
—El camino... —susurró cuando se dio cuenta de
aquello. Se volteó para ver a su familia antes de
comenzar a avanzar—. Voy a caminar por ahí,
volveré en un rato —avisó antes de comenzar a
caminar hacia el camino que se iluminaba a
través del cristal.
Su familia solo se le quedó observando
sorprendendidos lo que ocurría, y solo pudieron

L.S
L.S

darle una explicación: cosa de ser un elegido de


Madre. Lo vieron observar ese extraño cristal que
nunca antes habían visto porque no lo mostraba,
preguntándose si era algo que les entregaban a los
guías de Madre o solo era algo que los elegidos
podían poseer.
Jungkook caminó por la flora con la mirada fija en el
cristal que ahora había adquirido un color morado
muy bonito, pero su mente no estaba para admirar
eso a detalle, porque solo podía pensar en que
estaba siendo guiado hacia el lugar de nacimiento
de Tae.
Iba a verlo.
No supo cuánto tiempo estuvo caminando, tampoco
le dio mucha importancia al hecho de que se tropezó
muchas veces y se escuchaban sonidos entre los
arbustos, toda su mente y atención estaban en
seguir el camino que le era mostrado, hasta que se
detuvo de golpe cuando el cristal dejó de brillar y
volvió a la normalidad. Observó a su alrededor y a
su derecha notó la cueva que estaba casi escondida
a simple vista, y los recuerdos vinieron a él
recordando que debía de ingresar allí y se
encontraría con el "hogar" de Taehyung.
Se adentró a la pequeña —pero fácil de ingresar—
cueva con algo de prisa, y no se dió cuenta de que
el suelo se terminó en un punto haciendo que cayera
a un pequeño sub suelo. Soltó un gemido de dolor al
caer se trasero al suelo, maldijo por lo bajo el haber
olvidado que la primera vez le pasó lo mismo, pero
no le dio mayor importancia cuando abrió los ojos y

L.S
L.S

lo primero que notó fueron las paredes con cristales


sobresaliendo de las paredes de piedra y aquellas
partículas de luz que se movían como si fueran
luciérnagas pero más grandes que éstas y de color
celeste.
—¿Taehyung? —preguntó mientras se ponía de
pie, luego comenzó a caminar por el lugar
observando a todos lados—. Tae, ¿Estás aquí?
El lugar no era muy grande, solo le tomó un minuto
recorrerlo por completo y no vio al ojiceleste por
ningún lado, tampoco escuchó ningún sonido
además de algunas gotas cayendo desde algún
lugar del techo de piedra lisa. Regresó sobre sus
pasos y se quedó un momento pensando en qué
hacer a continuación; podía esperarlo o volver luego.
—Voy a esperarlo...No importa cuánto tarde —
dijo para si mismo, y buscó un lugar donde sentarse
a esperar.
Al acercarse a una pared donde no habían cristales,
se detuvo un momento cuando las ganas de
observar mejor éstos se hizo presente. Tomó el
cristal de su collar y lo comparó con los que estaban
allí, y se extrañó al observar que no eran iguales.
¿De dónde había sacado Taehyung ese cristal
entonces?
No lo pensó mucho cuando acercó su mano al gran
cristal de la pared, y al momento de hacerlo su
mente se desconectó de todo a su alrededor: ya no
se encontraba en aquella cueva, sino que estaba en

L.S
L.S

medio de la selva. Se sintió extraño, porque no se


sentía como si estuviera en aquél lugar, y al
observar sus manos se dió cuenta de que éstas eran
casi translúcidas, y cuando intentó tocar el tronco de
un árbol que estaba a su lado, su mano traspasó
éste.
No tuvo tiempo ni de cuestionarse lo que estaba
ocurriendo, cuando algo blanco y pequeño apareció
frente a él. Cuando notó lo que era, abrió los ojos en
grande y se quedó completamente quieto en su
lugar; se trataba de un pequeño tigre albino que
perseguía una mariposa de color rosa, intentando
atraparla pero fallando en cada intento.
—¿Tae? —preguntó para si mismo, y el pequeño
animal frente a él pareció no escucharlo.
Un gruñido lastimero salió del pequeño animal, y
Jungkook notó que en una de sus patas traseras se
encontraba enroscada una serpiente completamente
negra y con los ojos rojos, sus colmillos estaban
clavados en su pelaje y Taehyung intentó quitarla,
pero no podía hacerlo.
—¡Tae! —gritó acercándose para intentar quitarle el
umbra, pero al hacerlo ocurrió lo mismo que con el
árbol, y no pudo hacer nada por él, solo continuó
escuchando los sonidos de lastimeros de parte del
pequeño tigre albino—. Tae...
El tigre albino tardó unos minutos, pero luego logró
sostener la serpiente con su pequeña mandibula y la
lanzó al suelo para luego destrozar la cabeza del
umbra con sus pequeños pero fuertes dientes.

L.S
L.S

Cuando ésta desapareció, el pequeño tigre caminó


unos pocos metros cojeando de su pata trasera,
luego cayó al suelo mientras temblaba y soltaba
gruñidos lastimeros, y luego de unos segundos su
cuerpo cambió de forma dejando ver a un pequeño
niño de unos seis años con cabello blanco.
Jungkook se acercó a él y aunque sabía que no iba
a poder tocarlo, hizo un movimiento sobre su
cabello, queriendo brindarle un poco de consuelo al
pequeño que lloraba y sostenía su pierna mordida,
completamente solo sin que nadie lo ayude de
ninguna forma. Una lágrima cayó por las mejillas del
azabache al verlo de esa forma, y solo alcanzó a
disculparse aunque el otro no pudiera escucharlo.
—Lo siento...Lamento haberte dicho todas esas
cosasz, yo no-
Un fuerte gruñido hizo que de un momento a otro se
encontrara nuevamente en la cueva rodeada de
cristales, y un dolor en su espalda le hizo darse
cuenta de que había sido lanzado al suelo.
—Joder... —se quejó aún con los ojos cerrados por
el impacto, luego otro gruñido aún más cerca lo hizo
abrir los ojos, y casi se le sale el corazón al
hacerlo—. T-Tae...
Tenía a ese hermoso —y ya no pequeño— tigre
albino encima, observándolo con una expresión que
no se veía del todo feliz de verlo, pero que a
Jungkook le hizo sonreír automáticamente, porque
su Taehyung estaba sobre él, en este caso. No
sentía miedo a pesar de que se estaba acercando

L.S
L.S

cada vez más a su rostro, solo se dejó hacer y no


pudo evitar soltar una leve risa cuando la lengua
algo rasposa del animal sobre sus mejillas,
limpiando las lágrimas de las que fue consciente en
ese momento.
—¿Cómo debo de tomarme esto? —preguntó
refiriéndose a las lamidas en su rostro, y luego llevó
sus manos a la parte superior de su cabeza y detrás
de sus orejas para acariciar la zona—. Hace un
tiempo que tengo ganas de acariciar tu
pelaje...Es muy suave.
Taehyung se quedó un momento en aquella posición
con los ojos cerrados, mientras Jungkook admiraba
el bello rostro de su forma animal, notando que a
pesar de ser un felino, no lo sentía ronronear, por lo
que no estaba seguro de si estaba disfrutando se las
caricias que le estaba dando. Luego de unos
segundos, los ojos del animal se abrieron, y
Jungkook notó que sus ojos tenían el mismo color
característico, pero que no tenía el mismo brillo, pero
si era como si el color celeste estuviera en una
especie de mezcla con un color un poco más azul
pero sin opacar el celeste brillante.
—Te extrañé —admitió con una pequeña pero
sincera sonrisa—. ¿Puedes volver a tu forma
humana?, quiero hablar contigo-
Sin previo aviso, Taehyung se alejó de él y se colocó
a varios metros suyo, en una posición que Jungkook
interpretó como a la defensiva, no como si lo
estuviera a punto de atacar, sino lo contrario, como
si él fuera a atacarlo.

L.S
L.S

—¿Tae? —preguntó preocupado.


Lo único que recibió fue un gruñido amenazante,
que lo descolocó por completo porque hasta el
momento creyó que con su actitud no estaba
molesto con él, pero ahora parecía que no quería
tenerlo cerca.
—Tae, estás enojado, lo sé... —comenzó a hablar
intentando acercarse a él, pero al hacerlo solo
recibió otro gruñido de advertencia—. Por favor,
vuelve a tu forma humana y hablemos.
Taehyung volvió a gruñir e hizo un movimiento con
la cabeza apuntando hacia la salida, cosa que
Jungkook interpretó como un "vete".
—No voy a irme —aseguró cruzándose de brazos—
. Me voy a quedar aquí hasta que me escuches,
pero en tu forma humana porque quiero que me
respondas.
Fue respondido con otro gruñido, pero el azabache
no lo escuchó y solo se sentó en el suelo sin mover
la posición de sus brazos, y lo miró serio. El tigre
hizo un movimiento con una de sus patas
delanteras, como si estuviera amenazandolo, lo que
hizo que Jungkook alzara una ceja.
—¿Me estás amenazando? —preguntó ofendido—
. Adelante, ¿Qué vas a hacerme?, ¿Comerme?
Taehyung soltó un gruñido mucho más fuerte y
largo, con intensión de asustarlo, pero el azabache
no se inmutó para nada.

L.S
L.S

—No me voy a ir hasta que hablemos, así que o


vuelves a tu forma humana y hablamos, o me vas
a tener aquí molestandote durante horas —dijo de
forma igual de amenazante.
El tigre lo observó durante unos segundos sin volver
a gruñirle, y acto seguido se volteó y recostó en el
suelo dándole la espalda.
—No lo puedo creer, ¿Vas a ignorarme? —
preguntó Jungkook ofendido—. No puedes
ignorarme, Tae, no voy a dejar que me ignores.
Acto seguido, se acercó a él y se agachó hasta
quedar a su altura, llevando una mano a su pelaje
con la intensión de acariciarlo, pero Taehyung lo
hizo alejar su mano soltando un gruñido.
—Grrr, grrr, ¿Eso es todo lo que vas a
decirme? —preguntó un poco desesperado—
. Taehyung no seas infantil, tenemos que
hablar...¿No vas a siquiera escuchar lo que tengo
para decirte?
No obtuvo ni quiera un gruñido en respuesta, lo que
lo hizo pasar de estar molesto a sentirse asustado,
asustado de que Taehyung ya no lo quisiera ni un
poco como para al menos querer escucharlo.
—Tae...¿Acaso ya no me quieres? —preguntó con
voz temblorosa, temiendo por la respuesta
negativa—. Tae, yo...yo entiendo que ya no me
quieras ni ver, porque fui un estupido y te dije
cosas muy feas...Pero yo solo hablé porque soy
un estupido que no piensa en las cosas que dice,

L.S
L.S

yo actué de forma infantil y sin saber de que


hablaba pero...Nada de lo que dije fue verdad,
¿Okey?
Silencio. Un silencio que era como una puñalada en
su pecho directo a su corazón.
—Yo no te odio, no podría odiarte aunque
quisiera hacerlo...Sé que eres más que solo un
ánima, eres el chico más hermoso, encantador y
divertido que conocí en mi vida, y...No soportaría
que me odiaras aunque yo merezca que lo hagas
porque fui un estupido, no pensé en ningún
momento en como te sentirías tú...De verdad
necesito que me perdones, que vuelvas a
hablarme...¿Me dejas verte una vez más al
menos?, por favor, déjame verte una vez más
aunque ya no me quieras...
Taehyung ya no quería seguir escuchándolo porque
estaba a nada de bajar sus muros, cambiar de forma
y lanzarse a sus brazos como quiso hacer desde la
última vez en que lo vio. Debía de mantenerse fuerte
y evitar escucharlo, pero sobre todo evitar mirarlo
porque definitivamente no podría seguir fingiendo
que ya no lo quiere.
—No voy a irme, Taehyung —repitió, y el albino se
sorprendió por su insistencia—. No hasta que al
menos me dejes verte en tu forma humana una
vez más.

│ │ · ✦ ───Horas más tarde...

L.S
L.S

│✦

✦ ·
·
No supo cuántas horas pasaron desde que salió
corriendo de su propia cueva, esperando que
Jungkook se aburriera y regresara a su
campamento. Ya era de noche, y regresó a su cueva
sin prisa, con muchos pensamientos en su cabeza y
una sensación muy fea en su pecho, una presión
dolorosa que aumentaba cuando recordaba las
palabras de su azabache.
Se sentía la peor persona del mundo por hacer
sentir mal a una persona tan maravillosa como
Jungkook, pero sabía que se sentiría aún peor si
dañaba su corazón. Aunque, luego de unos
segundos pensó: ¿No lo estoy dañando haciendole
creer que ya no lo quiero?
Sabe que el menor se siente de la misma forma que
él, y si se ponía en su lugar, entonces su corazón
dolía como la vez en la que le dijo todas esas cosas
horribles. Lo perdonaba, porque lo había escuchado
hablar con aquella anciana, porque todo el tiempo
estaba al tanto de él, y sabía que sus palabras eran
sinceras, entonces...¿Qué debía de hacer?
Ingresó a su cueva esperando encontrarlo vacío
como de costumbre, pero lo que no esperó
encontrarse jamás fue a Jungkook parado frente a
una de las paredes que no tenía cristales, con varias
cosas en el suelo a su alrededor y pintando en la

L.S
L.S

pared casi liza. Al verlo desde varios metros, se


acercó poco a poco, sin querer hacer ruido,
queriendo ver que era lo que estaba pintando.
¿De dónde había sacado todas esas cosas?, ¿Las
trajo de du campamento?
El azabache parecía muy concentrado en lo que
estaba haciendo. Tanto, que no notó su presencia a
sus espaldas, ni siquiera escuchó el leve gruñido
que Taehyung soltó al notar que era lo que estaba
pintando: su retrato.
Su jodido retrato estaba siendo detallado en la
pared, y el ojiceleste estaba seguro de que si no
fuera por sus características tan únicas, juraría que
no era él, porque la persona en la pared tenía una
gran sonrisa, era hermosa y a su alrededor pudo
distinguir las pequeñas esferas de luz como las
luciérnagas que estaban en la cascada cada noche.
Estuvo largos minutos observando como la mano del
menor se movía de forma ágil y profesional
sosteniendo distintos pinceles para terminar los
detalles de su retrato. Soltando un largo suspiro y
dejando caer el pincel en un pequeño cuenco con
agua, y al separarse para admirar su obra de lejos,
su espalda chocó con algo cálido y suave, que lo
hizo asustarse por un momento.
—Tae... —nombró el azabache al voltearse, más no
dijo nada más luego de unos segundos.
Taehyung retrocedió y caminó hacia el final de la
cueva, justo en una esquina donde casi escondido

L.S
L.S

detrás de una roca, había ropa en el suelo, la cual


tomó con sus dientes y llevó hacia afuera bajo la
atenta mirada de Jungkook, la cual estaba fija en sus
movimientos, pero totalmente en silencio.
Luego de unos pocos minutos, todo el aire se le
quedó atascado y su corazón se detuvo por un
momento cuando pudo ver como la figura de
Taehyung en su forma humana y vestido
completamente de blanco se dejaba ver; con sus
cabellos del mismo color algo desaliñados pero sin
que eso hiciera que se viera mal en lo más minimo,
acercándose a él a pasos lentos y algo inseguros,
pero con la mirada fija en los orbes oscuros del
menor.
Y Jungkook no pudo evitar mostrar sonreír en
grande al verlo.
—Tae...
Arriesgándose al rechazo, se acercó a él con pasos
más acelerados que los suyos; y lo rodeó con sus
brazos su cintura, apegándolo a su cuerpo hasta que
sus pechos se juntaron, hundiendo su nariz en la
curvatura de su cuello, aspirando el aroma a flores y
tierra que era característico del albino.
—No se supone que sea así... —dijo Taehyung
luego de unos segundos, hasta que se rindió y rodeó
su cuello con sus brazos, apoyando su frente sobre
uno de sus hombros—. Pero no puedo alejarme de
ti, Kookie...Lo siento, no puedo.

L.S
L.S

—No lo hagas —pidió sin apartarse ni aflojar su


agarre—. Por favor, no lo hagas, no te alejes.


.
Tuve problemas con mi cuenta y me tomó varios
días arreglarlo, por eso estuve inactiva, pero
espero no volver a tener ningún problema para
actualizar como lo vengo haciendo hasta ahora,
disculpen :(
[Link]
.

L.S
L.S

*ૢ✧Cᥙᥲᥒdo ᥙᥒᥲ ᥒᥙᥱvᥲ fᥣor


ᥒᥲᥴᥱ⸙ ⊰
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
Mientras en el reino de Singularity las cosas a penas
comenzaban a suceder, en el reino de Shadow, dos
vidas se estaban uniendo en cuerpo y alma.
Los cálidos y suaves pastizales solo lograban que la
temperatura de sus cuerpos aumentara el doble
debido a las cariciar y besos que eran repartidos en
la piel expuesta que dejaban ver sus prendas, las
cuales fueron desapareciendo poco a poco. El
primero en quitarle la camisa al otro fue Yoongi,
quien se encontraba sobre el cuerpo del rubio, el
cual tenía sus piernas abiertas, rodeando las
caderas impropias, y soltó un suspiro pesado al
sentir las manos algo frías en la cálida piel de su
abdomen, manos que comenzaron a subir sin dejar
de tocar su piel en ningún momento, hasta que llegó
a sus hombros y tuvo que retirar la prenda superior.

L.S
L.S

Caricias de parte de ambos sobre el cuerpo contrario


era algo inevitable, al igual que los besos en el
cuello del rubio que le provocaba jadeos leves. Para
ambos, las cientos de sensaciones que los estaban
invadiendo eran nuevas, nunca antes
experimentadas y por eso había algo de inseguridad
en sus acciones, pero que eran alentados por un
sentimiento cálido, era como si cada poro de sus
cuerpos les gritara que no había cosa más correcta
que sus almas uniéndose en una sola.
Solo una fina prenda impedían que admiraran sus
cuerpos al desnudo, pero antes de eso Yoongi se
separó un poco para admirar al chico debajo suyo;
su cabello rubio tenía aún brillos en sus hebras, al
igual que algunas partes de su rostro, resaltando en
sus mejillas sonrosadas, dándole un aspecto
sublime y etéreo ante los ojos del mayor, que temió
por su salud por un momento al sentir que au
corazón bombeaba como nunca antes.
Desde que ese chico puso un pie en su reino y lo vio
en la cuidad, simplemente no pudo apartar sus ojos
de él. Era como si una fuerza invisible le hiciera
buscarlo y vigilarlo siempre, poco a poco comenzó a
sentirse más y más atraído por su persona; podría
pasarse horas y horas admirando al rubio
simplemente caminando en busca de hierbas o
lavando su ropa, escucharlo hablar solo y a veces
cantar cuando creía estar solo.
Intentó alejarlo porque sabía la razón por la que
estaba allí y aunque no estuviera de acuerdo, le
aterraba la idea de que consiguiera manipularlo con

L.S
L.S

su belleza para que acepte ir con él, y destrozar las


reglas implicadas por él mismo en su vida. El
comenzar a interactuar con él solo hizo que aquello
fuera más fácil y casi inevitable, y quería golpearse
por eso porque sabía que al final terminaría
aceptando, pero por otro lado...Ahora simplemente
no le importaba romper todas sus reglas por el chico
que lo observaba en ese momento con ojos
brillantes.
Quiso decirle algo, intentar poner el palabras lo que
sentía, pero no hallaba palabras para explicar
aquello bueno y tan abrumante que le hacía sentir.
Decidió no utilizar las palabras y simplemente volvió
a acercarse para juntar sus labios una vez más,
llevando sus manos a la única prenda que le
impedía admirar por completo la desnudez contraria.
Ya la había visto incontables veces desde lejos
cuando tomaba baños, pero el admirarlo de cerca
era completamente diferente porque ahora podía
besar y disfrutar de él por completo.
Desde su perspectiva, Jimin no sabía cómo se
sentiría poder tocar el cielo, pero estaba seguro de
que se sentía exactamente como lo estaba haciendo
ahora. Jamás se hubiera imaginado estar en esta
situación con él, a pesar de que hizo latir su corazón
rápidamente la primera vez que lo vio en su forma
humana, porque no creía que se sintiera tan bien
sentirlo de esta forma.
Era una persona muy soñadora y algo ilusa, muchas
veces a lo largo de su vida quiso imaginarse a la
persona que cautivaria su corazón, la persona a la

L.S
L.S

que quisiera entregarle su corazón por completo,


pero jamás podría imaginarse que sería un ánima.
No era algo malo o se sentía desilusionado, de
hecho todo lo contrario, se sentía afortunado y muy
feliz de poder sentirse querido y deseado por alguien
tan maravilloso como Yoongi. Sentía que podría
llegar a amarlo de forma incondicional, y que sus
sentimientos serían recíprocos, y quizás se
equivocaba, pero no creía mucho en eso, porque
podía sentirlo dentro de él...También era querido con
la misma intensidad.
El mayor retiró con cuidado la última prenda
contraria, y no pudo evitar morder su labio inferior
con una leve sonrisa al ver al rubio tan entregado a
él con seguridad. Se retiró su pantalón y eso fue
todo para quedar en iguales condiciones ya que él
no utilizaba ningún tipo de ropa interior, y luego sus
manos se encargaron se acariciar sus piernas,
subiendo hasta sus muslos para terminar en sus
glúteos, donde acarició con parsimonia, logrando
volver a escuchar los leves jadeos de parte del rubio.
Jimin por su parte, llevó sus mano al abdomen firme
de su mayor, sintiendo su piel ardiente y suave bajo
sus dedos; subió lentamente por su pecho, viajó por
hombros, luego sus brazos y retrocedió hasta subir
por su cuello y se detuvo en su rostro, el cual atrajo
hacia sus labios nuevamente, esta vez atreviéndose
a adentrar su lengua para sentirlo mucho más.
Sintió sus piernas siendo separadas con delicadeza,
y aunque sintió algo de pena se dejó hacer porque
se sentía seguro a manos del mayor. Yoongi se

L.S
L.S

acercó más a su cuerpo, logrando que ambas


erecciones se rozaran, haciendo que ambos
sintieran una especie de corriente eléctrica por todo
su cuerpo, volviendo sus zonas íntimas mucho más
sensibles ante el tacto de sus pieles juntas.
Separándose, el pelinegro gruñó y fue hacia su
hombro izquierdo para, literalmente morder su piel
en un acto instintivo de su parte animal, ocasionando
que el rubio soltara un gemido extraño de leve dolor
mezclado con placer. Jimin buscó una de las manos
contrarias y llevó dos dedos a su boca, comenzando
a chuparlos para dejarlos empapados en su propia
saliva, acto que el mayor observaba con atención, y
lo hacía sentirse mucho más caliente en su zona
baja.
Mientras el rubio jugaba con sus dedos, Yoongi bajó
hacia sus pezones, los cuales lamió y mordió
levemente, también dejó besos a sus lados. Jimin se
estremeció ante el cosquilleo placentero que le
provocaba la boca contraria y abrió las piernas un
poco más, dándole una señal silenciosa a la vez que
dejaba sus dedos libres de que comenzara a
prepararlo. El mayor comprendió aquello y no lo hizo
esperar mucho antes de separarse no sin antes
darle un rápido beso, y acercó sus dedos lubricados
a la entrada del menor.
Con mucho cuidado, queriendo ser lo más
cuidadoso posible, ingresó un solo dígito a la vez
que se acercaba a sus labios para distraerlo de la
intromisión. Jimin no sintió dolor, solo una leve
molestia y ayudaba mucho el hecho de estar

L.S
L.S

chupando y mordiendo despacio los finos labios de


su mayor. Sus labios eran adictivos, delgados
contrarrestando y adaptándose perfectos con los
suyos, los cuales eran más prominentes y gruesos.
Comenzó con movimientos lentos comenzó a hacer
movimientos lentos pero profundos, no pasaron ni
dos minutos cuando el rubio se separó de sus labios
solo para susurrarle un "puedes continuar", y de
inmediato el mayor ingresó otro dedo con cuidado.
Estaba siguiendo sus instintos, por lo que se le hacía
extraño que estuviera avanzando como si estuviera
acostumbrado a poseer al rubio, pero le gustaba y
estaba feliz de poder hacer las cosas correctamente.
El cuerpo de Jimin comenzó a temblar levemente
cuando el placer comenzó a hacerse cada vez más
intenso, los movimientos cada vez más rápidos y
profundos, junto con los besos y lamidas en la piel
sensible de su cuello. Estaba apretando los labios en
un intento por no soltat sonidos vergonzosos, pero al
sentir un tercer dígito simplemente no pudo seguir
intentándolo.
Extrañamente los sonidos obscenos del menor
hacían que Yoongi sintiera cada vez más
desesperación por tomarlo de una vez por todas,
pero no iba a ser bruto o causarle cualquier tipo de
daño.
—P-Puedes entrar...ya... —dijo el rubio casi en un
tono de súplica, necesitaba sentirlo mucho más,
sentirlo por completo.

L.S
L.S

—No lo pidas dos veces —respondió el mayor en


un gruñido, y retiró sus dedos con cuidado.
Llevó una mano a su erección para bombearla un
poco mientras con la otra mano separaba una de las
nalgas del rubio para tener una mejor vista de su
entrada. Acercó la punta, y mientras se adentraba de
forma muy lenta, cuidadosa, levantando la mirada
para verlo a los ojos mientras lo hacía. A pesar de
que el choque de miradas en ese momento le
resultaba muy vergonzoso al menor, tampoco quería
apartar la mirada porque le excitaba mucho más que
observara sus expresiones mientras intentaba solo
concentrarse en el placer y no en el dolor soportable
que le causaba el pene ingresar en él.
Yoongi gruñó no fuerte pero casi como lo hacía
estando en su lado animal, intentando soportar las
ganas de simplemente empujar e ingresar de golpe,
porque podía notar las lágrimas salir de los ojos del
rubio a pesar de que estaba siendon pacienta y
cuidadoso. Se acercó para lamer sus lágrimas
mientras llevaba una de sus manos a la solitaria
erección impropia, comenzando a acariciarla de
forma lenta.
Jimin lo abrazó por el cuello y, luego de sentirlo por
completo durante largos segundos, sus piernas
dejaron de temblar y el dolor era casi nulo. Movió
sus caderas como señal silenciosa para que
comenzara a moverse, y el mayor lo hizo; salió casi
por completo, y volvió a adentrarse, sintiendo una
ola de placer invadirlo por completo cuando las
estrechas paredes del menor apretaron su erección

L.S
L.S

de forma encantadora, haciendo que soltara


gemidos cada vez más sonoros a medida que
comenzaba a moverse, cada vez que los gemidos
ajenos también se hacían cada vez más seguidos.
El calor de sus cuerpos; sus corazones latiendo a
máxima velocidad, sus labios y lenguas intentando
descubrir algún otro lugar que no hayan probado de
su boca, las caricias, los gemidos ahogados, el
placer en aumento. Todo era demasiado hermoso,
se sentía demasiado bien como para que fuera del
todo bueno, era como si sus almas se estuvieran
conociendo y enlazando entre ellas, firmando un
pacto silencio en el cual prometían jamás separarse.
En algún punto cerca del clímax, Yoongi acercó sus
dientes y colmillos a la blanquecina piel de su
hombro y los anterró con poca fuerza, no sabía por
qué lo estaba haciendo, era algo instintivo. A Jimin le
hubiera dolido ese acto de no ser porque el placer
era mucho más fuerte, y estaba demasiado ocupado
gimiendo el nombre del mayor con los ojos cerrados
con fuerza.
El primero en correrse luego de largos minutos fue el
rubio, manchando su abdomen y pecho, luego se
abrazó con más fuerza al cuerpo contrario, sintiendo
como sus pienas temblaban con fuerza debido a los
espasmos placenteros de la eyaculación. Yoongi le
siguió gracias a que las cálidas paredes de su menor
apretaron su pene causando que se volviera loco, y
terminó llenándolo de su esencia.
Luego de unos segundos, se separó un poco aún sin
abandonar el interior contrario, solo para admirar su

L.S
L.S

rostro desde su lugar. La escena frente a él era


simplemente algo etéreo a sus ojos; respiración
irregular con sus labios levemente abiertos, mejillas
rojas, ojos húmedos, labios rojos e inchados, cabello
desordenado y la marca de sus dientes sobre su piel
que le resultaba extrañamente atrayente.
—Hermoso... —soltó sin razón alguna, sin dejar de
admirarlo.
Por su parte, Jimin tenía una vista también muy
hermosa frente a él; el mayor estaba en condiciones
muy parecidas, solo que desde su posición podía
admirar como el cielo estrellado parecía hacer brillar
aún más sus ojos, sus mágicos y preciosos orbes
que lo volvían loco, que jamás se cansaría de
admirar. Llevó sus manos al rostro contrario y lo
atrajo para unir sus labios una vez más, de forma
más dulce, casi jugetona. Sintió como el mayor
dejaba escuchar un sonido extraño, como una
especie de ronroneo, pero mucho más grave.
—Es bueno saber que me quieres más de lo que
hubiera imaginado —dijo Jimin al terminar el beso,
sonriendole sincero, aún con algo de vergüenza.
Yoongi salió de su interior con cuidado, y luego miró
la marca que sus dientes dejaron en su hombro
izquierdo.
—Lo siento por eso, no sé por qué lo hice.
El rubio negó con la cabeza y llevó una mano a la
zona.

L.S
L.S

—No te preocupes, no es como si doliera


mucho...Además, creo que debe de ser cosa de
tu lado animal, eres como un gatito después de
todo —comentó divertido.
—¿Qué tienen que ver los gatos? —preguntó
confundido.
—Bueno, una vez Jungkook y yo vimos unos
gatos apareandose, y el gato estaba mordiendo
el cuello de la gata mientras...hacían eso —
comentó con algo de pena—. Quiero decir, que
debe de ser tu lado animal, después de todo eres
de la familia de los felinos o algo así, ¿Cierto?
—Supongo...
—Está haciendo algo de frío —comentó el rubio
llevando sus manos a su pecho—. ¿Deberíamos de
irnos?
—Sí, ya se esta volviendo a poner oscuro aquí —
respondió luego de darle una mirada a su alrededor.
Se reincorporó dejándole espacio al menor para que
hiciera lo mismo, y comenzó a buscar las prendas
del rubio al ver que éste se quedaba quieto con la
mirada en el suelo, mucho más rojo que antes y con
una mueca extraña.
—¿Qué? —preguntó refiriéndose al cambio
repentino en la actitud contraria.
—N-No, es solo que...N-Necesitaría un baño —
respondió avergonzado, y no era para menos, ya
que sentía como la esencia del mayor caía por sus

L.S
L.S

muslos, cosa que no había notado antes hasta que


se reincorporó.
—Hace frío y el agua del río debe de estar mucho
más fría que por el día, puedes enfermarte —
respondió el mayor, y luego de unos segundos notó
cual era la comodidad del menor—. Ah, lo siento
por eso también...
—E-Está bien...
Yoongi buscó su camisa y se la lanzó.
—Puedes limpiarte con eso, de todas formas
tengo que cambiar de forma para poder llevarte a
tu carpa.
—Gracias —respondió el rubio dándole una sonrisa
apenada—. Prometo que mañana te la lavaré.
Jimin se limpió como pudo bajo la atenta mirada del
mayor, intentando no sentir vergüenza por eso
también, luego comenzó a vestirse.
—...¿Podemos repetirlo mañana? —preguntó el
mayor de forma casual, logrando que el rubio bajara
la mirada con el rostro más que rojo—. ¿Te
gustaría?
El menor llevó ambas manos a su rostro,
cubriéndolo en un intento por hacer que la
vergüenza se fuera, pero aún así asintió sin
responder, porque no se sentía capaz de hacerlo.
Yoongi no pudo evitar sonreír por su respuesta
afirmativa, y se acercó para rodear su cintura con

L.S
L.S

sus brazos, besó su cuello y esperó a que volviera a


dejar su rostro al descubierto para hablarle.
—Si no acepto irme contigo...¿Qué harás? —
preguntó mucho más serio.
—No lo sé...Podría irme y buscar otro ánima en
algún otro reino, pero se supone que solo puedo
ir a buscar otro cuando tu aceptes venir
conmigo —suspiró y volvió a hablar—: Una nueva
flor nace junto a la mía, y es allí cuando se
decide a que reino debo de ir a
continuación...Pero el tiempo corre y aún no sé si
solo tendré que ir a buscar uno o dos más, no sé
cuánto tiempo va a llevarme y tampoco puedo
perder mucho tiempo aquí por esa razón...
—Entiendo...
—Supongo que tendré que volver de igual forma
y arriesgarme a ir a otro reino, hasta que decidas
ceder o tengas que hacerlo...Pero eso ya
depende de ti.
—Si acepto ir contigo, ¿Puedo acompañarte a
buscar a los otros ánimas?
—No hay nada que te impida hacerlo... —se
quedó unos segundos analizando sus palabras,
luego lo miró con sorpresa y una sonrisa—. ¿Estás
diciendo que vas a aceptar venir conmigo?
—Si no queda de otra —respondió encogiéndose
de hombros—. Supongo que lograste seducirme.

L.S
L.S

Jimin ignoró aquello último y sonrió en grande para


luego acercarse a sus labios y volver a besarlo con
ansias. Rodeó su cuello con ambos brazos y al
separarse continuó dándole besos en sus mejillas.
—Gracias, en serio...¿Pero estás seguro de
querer venir conmigo?
—Supongo que es algo que no puedo evitar por
mucho más tiempo... —suspiró y apoyó su frente
sobre su hombro derecho—. Por más que lo
intente...Mi destino ya está escrito en las
estrellas —susurró esto último tan bajo que
Jimin no pudo escucharlo.
—¿Qué dices?
—Nada —se separó y se puso de pie, haciendo que
el otro copiara su acción—. Es tarde, te llevaré a tu
carpa.
Jimin asintió y terminó de recoger la ropa del suelo
mientras Yoongi cambiaba a su forma animal, luego
se subió a su lomo y regresaron por donde vinieron.
No hablaron más sobre lo ocurrido, porque no lo
creían necesario, porque solo bastaba mirarse a los
ojos para responder a cualquier duda que tuvieran
sobre sus sentimientos.

│ │ · ✦ ───Al día siguiente...

│✦

✦ ·

L.S
L.S

·
El sol había salido hace ya varias horas, y Jimin se
encontraba lavando alguna ropa suya —luego de
haber tomado un baño necesario— y la que manchó
de Yoongi la noche anterior. Éste último no había
aparecido en toda la mañana, cosa que extrañó un
poco al rubio, ya que era hora de desayunar y en las
últimas semanas este se aparecía para desayunar
junto con él.
La noche anterior antes de dormirse, le había dicho
al mayor que debían de partir ese mismo día porque
el tiempo era oro y extrañaba mucho a Jungkook, y
estuvo de acuerdo con marcharse ese día. Debía de
recoger todas sus cosas y abandonar sus lindas
plantaciones de flores y algunas hierbas que el
mismo colocó a un lado de su pequeño
campamento, todo lo que había armado durante el
tiempo que estuvo allí, y le daba algo de tristeza
hacerlo.
Observó el cielo y sonrió mientras sentía los rayos
del sol sobre su rostro. Éste estaba casi despejado
por completo; con algunas nubes no muy grandes, el
viento era suave y el sonido del agua del río correr le
daban una tranquilidad inexplicable pero muy
agradable. Iba a extrañar ese lugar que tanto le
gustaba, pero extrañaba aún más a su hermano
menor y familia, y sentía que estaba cada vez más
cerca de regresar con ellos ahora que Yoongi aceptó
ir con él.
Terminó de colgar la ropa en el tendedero que
también lo había acompañado, y suspiró hondo

L.S
L.S

antes de regresar a donde su carpa. Al llegar al lugar


se encontró con Yoongi colocándose algo de ropa
perteneciente al rubio, y con un jabalí muerto a un
lado de la fogata.
—Es mucha carne para el desayuno —comentó al
llegar a su lado.
—Es el animal más pequeño que encontré en el
camino —respondió sin más, luego se acercó a él y
se le quedó viendo fijo sin decir nada.
—¿Q-Qué? —preguntó el rubio sintiéndose
intimidado y algo avergonzado por su intensa mirafa.
Yoongi no dijo nada, solo sostuvo sus hombros y se
acercó para dejar un casto beso sobre sus labios,
haciendo al menor sonreír por un momento,
apenado pero encantado con el gesto.
—Yo haré el jabalí, tú ve recogiendo tus cosas —
dijo con tranquilidad, y una sonrisa de lado—. Tengo
hambre, por lo que no creo que sobre
demasiado.
—¿Cómo puedes comer tanto? —preguntó Jimin
negando con la cabeza, aún con la sonrisa en su
rostro—. Gracias.
Cada uno comenzó con su tarea, en un silencio
cómodo. Luego de casi dos horas la carne del jabalí
estaba cocinada y servida en los pequeños cuencos
de madera, y ahora la carpa y pieles que el menor
utilizaba para cubrirse del frío estaban guardadas en
su bolsa grande de cuero, y sus demás cosas como
ropa y libros estaban en su mochila con algunas

L.S
L.S

otras cosas pequeñas. Ambos se sentaron al comer


uno al lado del otro, y Jimin agradeció por la comida
antes de degustar la carne del animal.
—¿Qué pasará conmigo cuando llegue al reino
de Lights? —preguntó Yoongi mientras masticaba.
—Tengo entendido que no quieres que te vean
en tu forma humana, ¿Cierto? —preguntó luego de
tragar.
—Así es.
—Entonces, al llegar a las zonas pobladas vas a
estar en tu forma animal, vas a atraer muchas
miradas y halagos de parte de la gente, ya que
todos sabrán que eres un ánima debido a que
todos me conocen y obviamente porque eres
más grande que una pantera normal y tus ojos
son únicos —respondió, luego volvió a morder otro
pedazo de carne—. No tienes que prestarles
atención si no quieres, la cosa es llegar al
templo, donde los guías de Madre te recibirán de
la mejor forma y seguramente te llevaran donde
está el espejo de Madre para que ella sepa que
aceptaste cumplir con tu tarea y a mi me
encargue otro ánima que buscar.
—¿Cómo sabes cuál debes de ir a buscar luego
de mí?
—Nacerá una nueva flor junto a la mía —
respondió emocionado—. Oh, y también vas a
poder ver la tuya.

L.S
L.S

—No me emociona tanto la idea como a ti —


confesó mientras deboraba otro pedazo de carne.
—¡También vas a conocer a Jungkookie! —
recordó y sonrió en grande.
—¿Y debería de sentirme feliz por eso? —
preguntó alzando una ceja—. Dijiste que nos
odiaba.
—Confío en que ahora que ya no es un niño va a
resignarse a seguir pensando así de ustedes —
respondió algo apenado—. Es un gran chico, tiene
un corazón enorme, solo es un poco difícil de
tratar pero estoy seguro de que le caerías bien si
llegara a conocerte, ustedes se parecen bastante,
¿Sabes?
—Entonces debe de ser una persona
encantadora —dijo con sarcasmo.
Jimin no pudo evitar reírse por sus palabras y le
apuntó con el dedo índice.
—¡Algo como eso me hubiera respondido él!
—¿Lo extrañas mucho? —preguntó con ojos un
poco más compasivos.
—Muchísimo... —admitió con una sonrisa
melancólica—. Es mi hermanito, lo adoro y si
pudiera no me alejaría jamás de él, pero las
cosas nunca son exactamente como uno quiere.
—...Eso lo sé perfectamente —respondió
apartando la mirada.

L.S
L.S

—Seguramente no estemos mucho tiempo allí,


por lo que no tendrás que soportar demasiado la
intensidad de los guías de Madre y los
cuidadanos —habló cambiando su semblante a uno
más animado—. Supongo que no te gusta mucho
la atención y gestos de ese tipo.
—Detesto ese tipo de atención, y detesto a la
gente en general, son demasiados molestos —
respondió en un gruñido.
—Solo espero que no saltes sobre alguien —
bromeó.
—El único humano que me gusta eres tú —
comentó fijando su mirada en la contraria—. Solo
me lanzaría sobre ti para repetir lo de anoche.
Jimin se sonrojó hasta las orejas y se ahogó con la
comida. Yoongi rió ante su reacción, pero antes de
que pudiera agregar algo más, sintió la presencia de
umbras cerca de un pequeño pueblo lejos de su
ubicación, y de inmediato se puso de pie dejando el
cuenco a un lado.
—Umbras —dijo mientras se quitaba la ropa con
velocidad, dejándola caer al suelo.
Jimin se tranquilizó luego de que el mayor saliera
corriendo en su forma animal, y tomó un poco de
agua de los otros cuencos. No sabía si iba a tardar
mucho en volver, por lo que simplemente se dedicó
a terminar de comer para luego comenzar a preparar
las cosas para irse cuando el mayor regresara.

L.S
L.S

Se sentía ansioso con la idea de regresar al templo


luego de tanto tiempo. Llevó su vista a su muñeca y
sonrió al admirar la pulsera que le regaló su
hermano menor.
—Espérame, Jungkookie...

│ │ · ✦ ───Dos horas después...

│✦

✦ ·
·
Para salir del reino y llegar rápido debían de tomar
un carruaje, y para eso debían de pedirlo en el
pueblo, el cual normalmente se pedía con
anterioridad pero esperaban poder conseguir uno
rápidamente —pagando unas monedas que más,
obviamente— porque no querían tener que ir sobre
el lomo de Yoongi en su forma animal, porque tenía
cosas que cargar y, además, Jimin quería comprarle
un obsequio a Jungkook. Tenía pensado comprarle
algo como un souvenir, pero sabía que al menor le
gustaban las cosas que fuera útiles y no simples
recuerdos de algún reino en particular.
—¡Mira, Yoongi, esto podría gustarle! —chilló
Jimin tirando del brazo del mayor, el cual llevaba
puesto su atuendo junto con la venda en sus ojos
para pasar desapercibido—. Puede usarlo porque

L.S
L.S

es una almohada...No muy grande, pero


definitivamente va a usarla, ¿Crees que le guste?
—Y yo que sé, es tu hermano, no el mío —se
quejó el mayor, el cual estaba malhumorado porque
no le gustada estar más tiempo del necesario en
lugares con mucha gente y ruido—. Solo compra
cualquier cosa, va a tener que aceptarla por
educación de cualquier forma, ¿O no?
—No puedo solo comprar cualquier cosa,
Yoongi —se quejó mirandolo con ojitos de
cachorro—. ¿Podrías ayudarle a elegir algo bonito
e útil?
—No.
—¿Por qué no?
—Porque no se me ocurre nada y terminé por
sugerir cualquier cosa sin fijarme que es en
realidad —respondió sincero—. Además, nos
estamos moviendo con muchas cosas encima y
aún no conseguimos carruaje, tampoco puedes
gastar tantas monedas sin saber cuánto van a
cobrarnos.
Jimin bajó la mirada mostrándose triste, y soltó su
brazo de forma lenta.
—Creí que como sus personalidades son
parecidas, se te podría ocurrir algo...Está bien, lo
siento por ser pesado —dijo, suspiró.
Yoongi chasqueó la lengua y gruñó en señal de
molestia porque el rubio estaba intentando

L.S
L.S

manipularlo para que accediera. Pudo haber


accedido con muchas cosas hasta ahora, pero eso
no significaba que iba a cumplir con cada pedido o
capricho que el rubio quisiera porque no estaba bien.
No iba a dejar que lograra su cometido nuevamente,
antes de eso dejaba de llamarse Min Yoongi.
Diez minutos después estaban camino a los establos
en busca de un carruaje disponible, con un Yoongi
con el ceño fruncido y un Jimin muy feliz por haber
conseguido el obsequio perfecto gracias al mayor, el
cual visitó varios puestos en busca de algo que
pudiera ser del agrado del chico que no conocía aún.
—Gracias por ayudarme, Yoongi —dijo el menor
con una sonrisa sincera, queriendo tomar su mano
pero sin poder hacerlo debido al equipaje que
llevaba.
—¿Quién? —preguntó el mayor intentando bromear
consigo mismo luego de haber incumplido con sus
palabras de forma casi humillante para él.
—¿Quién qué? —preguntó el rubio inocente sin
comprender a que se refería.
—Olvídalo. Mira, parece que un carruaje acaba de
regresar —apuntó a unos metros más adelante,
donde efectivamente un hombre de edad media se
bajaba del carruaje recién aparcado a un lado de la
entrada del establo.
—Puede que sea nuestro día de suerte —comentó
con emoción, y ambos se apresuraron a llegar al
lugar.

L.S
L.S

Y efectivamente era su día de suerte, ya que gracias


a unas monedas de más, otro hombre diferente al
que acababa de llegar aceptó llevarlos en unos
minutos hasta que terminara de almorzar. Mientras
esperaban a que el hombre terminara de hacerlo, se
dedicaron a acomodar las cosas dentro del carruaje,
más bien lo hizo Yoongi mientras Jimin se dedicaba
a acariciar a uno de los caballos.
Iba a hablarle, pero el mayor prefirió admirar en
silencio el perfil del rubio mientras acariciaba a esos
hermosos animales con una bella sonrisa en su
rostro, con todo el sol iluminando su lindo rostro y el
viento acariciando su cabello de forma suave. Fue
consiente de como su cuerpo dejó de estar tenso y
abrumado, a estar en completa calma con una
sensación cálida en su pecho.
Sabía que el vínculo entre ellos era peligroso, pero
siendo sinceros, lo único que quería era mantener al
rubio cerca todo el tiempo que le fuera posible.
Un par de horas después, Yoongi abandonaba su
reino por primera vez en toda su vida, dejando un
sabor amargo en su boca al pensar en que
extrañaría muchísimo su hogar. Seguramente no
volvería a ese lugar, pero al menos podía decir que
hizo un buen trabajo protegiendo a las persona de
allí, y eso era suficiente para que su corazón
estuviera en paz.
Al mismo tiempo, ajeno a todas las cosas que
ambos estaban sintiendo, en una fuente de agua
única, una nueva flor florecía a un lado de la
perteneciente al rubio. El comienzo de una nueva

L.S
L.S

misión, una nueva aventura, un pasó más cerca del


día en que el lo escrito en las estrellas se cumpliría.


.
Me tardé un poco, pero aquí está :D
Dedicado a aly1514 porque me dijo que ama
mucho esta historia, gracias por tus lindas
palabras y recomendarla 🤧💚
Ptt: creo que es la única persona de las que me
leen que sabe mi nombre real 👀.
¿Cuál creen que es?, es un poco raro, por eso
les daré una pista y si lo adivinan, les dedico el
próximo capítulo 💚💫. Empieza con "L" y termina
con "A".
[Link]

L.S
L.S

*ૢ✧Eᥣ ᥴorᥲzóᥒ qᥙᥱ ιgᥒorᥲ ᥣᥲs


ᥱstrᥱᥣᥣᥲs⸙ ⊰
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
La segunda noche cayó desde que Jungkook
regresó al reino de Singularity, y a pesar de que
estuvo casi todo el día lejos de su campamento sin
avisarle a su familia de su paradero, pero aquello no
podía importarle menos cuando tenía frente a él al
ser más hermoso de todo el mundo, de cada reino
según él.
Habían terminado en el suelo; Jungkook sentado en
el suelo con la espalda apoyada en una de las
paredes sin cristales, con Taehyung arrodillado entre
sus piernas y abrazando el cuello contrario. Las
caricias en la espalda del albino eran dadas con
tanta delicadeza y afecto que éste mismo quería
fundirse en el calor contrario y jamás alejarse.

L.S
L.S

—Supe que estuviste cuidando de mi


campamento, y estoy seguro de que lo haces
dese siempre, gracias por eso —habló Jungkook
después de largos minutos de cómodo silencio.
—Cuido de todo el reino, es mi hogar y mi
responsabilidad. Pero desde que te conozco, el
cuidar de tu familia es mi prioridad, porque si
ellos son importantes para ti, entonces también
lo son para mí —confesó sin vergüenza alguna—
. Aunque, la vez en la que uno de tus hermanos
estuvo grave, no pude llegar a tiempo para evitar
que saliera lastimado, lo siento mucho...
—No lo hagas —besó su sien y volvió a poyar su
barbilla sobre su cabeza—. No fue tu culpa.
—Pero yo te escuché ese día, dijiste que no los
había defendido y es cierto, no pude hacerlo
porque fui débi-
—No sabía lo que estaba diciendo, solo era un
mocoso que los odiaba solo porque mi hermano
favorito se alejó para prepararse a buscarlo,
aunque eso tampoco era su culpa...Nada de lo
que dije en esos tiempos es cierto, estaba
equivocado y en serio espero que me perdones
por hablar tan feo de ustedes, de ti...
—Está bien...Yo nunca pensé mal de ti, puedo
sentir tu corazón —dijo y llevó una de sus manos al
pecho contrario—. Eres una buena persona, solo
que te cuesta expresarte o te da vergüenza —rió
divertido al decir lo último.

L.S
L.S

—Gracias por no odiarme a pesar de todo lo que


dije...Creí que me odiabas y por eso no querías
verme —confesó con algo de tristeza ante la idea.
—No te odio, eres el único humano que me
gusta.
—Tú eres el único ánima que me gusta —bromeó.
—¿Conoces otros? —preguntó curioso y algo
molesto ante la idea—. Así que esto es la
infidelidad...
Jungkook no pudo evitar reír ante sus palabras y
negó con la cabeza, luego lo separó un poco para
sostener su rostro y besar su frente con ternura
antes de mirarlo a los ojos.
—No conozco a ninguno más, pero si lo hiciera,
ninguno me gustaría tanto como tú —confesó con
algo de vergüenza.
Taehyung sonrió y volvió a abrazarlo y hundir su
rostro en su cuello, sintiéndose feliz por sus
palabras. Si pudiera ronronear lo haría, pero los
tigres no pueden hacerlo, por lo que solo esperó a
que el azabache pudiera sentir lo feliz y cómodo que
estaba en ese momento.
—No creí que volverías tan pronto... —comentó el
mayor sin separarse.
—Yo tampoco, pero al parecer siempre me dejan
volver por mi cumpleaños —respondió el
azabache—. Cosa que me hace feliz porque
puedo ver a mi familia...y a ti. Pero no me gusta

L.S
L.S

que solo a mí, a Jiminie no lo dejaron venir a


visitarnos jamás en todo el tiempo que fue un
guía de Madre.
—¿Y quién decide quien viene y quien no? —
preguntó curioso.
—Madre. Cosa irónica porque ella fue quien me
alejó de mi familia, pero pareciera que quiere
intentar que no le guarde rencor por hacerlo
permitiéndome venir de vez en cuando —
respondió un poco en broma.
—Ugh, no tengo una buena relación con
Madre —comentó el albino.
—¿Cómo así?, ¿No es ella quien te hizo? —
preguntó curioso.
Taehyung se separó un poco, llevando sus manos al
pecho contrario, para conectar sus miradas.
—Por eso —respondió sonriendo desganado.
Jungkook lo miró con preocupación al ver su
expresión decaída al confesar aquello, y llevó sus
manos al rostro contrario para hacer que lo mirara,
también para animarlo a explicarle aquello. El
ojiceleste bajó la mirada por un momento antes de
comenzar a hablar.
—Si me hubiesen dado a elegir, yo no hubiera
elegido ser un ánima...No sabes cuánto me
gustaría ser una persona normal como tú —dijo
siendo lo más sincero en todo el tiempo que llevan
conociéndose—. Antes no lo pensaba de esa

L.S
L.S

forma, simplemente me había resignado a vivir y


cumplir con la obligación que se me fue
dada...Pero ahora...
—¿Qué cambió ahora? —preguntó en voz baja,
como si el levantar la voz hiciera que el ambiente se
arruinara.
Taehyung llevo ambas manos al rostro contrario y
acarició sus mejillas con ambos pulgares, admirando
las facciones contrarias, notando como éstas
estaban aún más marcadas que la última vez que lo
vio a esa distancia. Sintió su corazón latir con fuerza
y rapidez cuando sus ojos se conectaron, la calidez
en sus miradas era una caricia a sus almas, y
aumentaba las ganas de acercarse para besarlo.
—Ahora quiero estar contigo —respondió de la
misma forma.
—Estoy contigo... —respondió Jungkook con algo
de color en sus mejillas ante sus palabras.
—No me refiero a eso, sino que... —suspiró y se
quedó unos segundos en silencio, sin saber si era
correcto el confesarle aquello que no lo dejaba
dormir bien por las noches—. Jungkook, nosotros
fuimos creados para cumplir con un propósito,
¿Lo sabes?
—Si, acabar con los umbras —respondió seguro,
recordando las palabras de su maestro y algunas
clases de historia mágica—. ¿Eso es algo muy
malo?

L.S
L.S

—Es...Jungkook, ¿Tú me quieres? —preguntó


algo desesperado por escuchar una respuesta
positiva—. ¿Me quieres contigo siempre?
—Por supuesto que sí —admitió el azabache con
mucha pena, pero sin darle importancia a eso
cuando notó lo mal que se había puesto su chico—
. Te quiero conmigo siempre, porque te quiero
mucho...Hablaba en serio cuando te dije que me
gustaría que seas mi compañero de vida, porque
te quiero de esa forma, ¿Sabes?
—Me pone feliz escuchar eso, a mi también me
gustaría mucho...Pero, soy un ánima —respondió
con pesar, y sus ojos picaron amagando con
comenzar a soltar lágrimas—. Yo no puedo
convivir con tu familia como tú, sería
peligroso...Yo...
Suspiró y se volteó en su lugar. Comenzó a abrir la
camisa que traía puesta, ocasionando que el
azabache se sintiera nervioso por un momento, pero
los nervios se le fueron así como vinieron cuando vio
que la bonita piel de la espalda del albino tenía
cuatro cicatrices de garras que iban desde su
hombro derecho a el costado de su costilla
izquierda.
—Es de cuando te fuiste la última vez... —informó
Taehyung aún sin darle la cara—. En mi forma
animal casi no se nota porque el pelaje las cubre,
pero...No es la única.
Jungkook se sintió horrible cuando recordó la vez
que tuvo que abandonarlo con esos umbras, cuando

L.S
L.S

notó como lo lastimaban y no pudi hacer nada para


ayudarlo. Tragó duro y con cierto temor a lastimarlo
acercó una de sus manos a las marcas.
—¿Duele? —preguntó con preocupación, pasando
sus dedos por las marcas de forma casi superficial,
lento y suave.
Taehyung solto una pequeña risa y negó con la
cabeza.
—Son cicatrices, ya no duele —respondió, luego
bajo la cabeza apenado—. Solo se ve feo...
El menor pudo notar el tono de su voz al decir eso,
notó como sus hombros se escogían, seguramente
sintiéndose avergonzado y con mucho disgusto por
tener aquellas marcas que si bien no eran lo más
bonito del mundo, no había forma de que le hicieran
creer al azabache que lo hacían verse mal de
ninguna forma. Quiso hacerle saber que su piel era
la cosa más suave y de color más bello que conoció,
que ni esa ni todas las cicatrices del mundo podrían
opacar el encanto de ésta ante sus ojos.
Llevó ambas manos a las caderas contrarias, y sus
labios se posaron sobre una de las alargadas
marcas, la cual comenzó a besar sin prisa alguna.
Sintió la piel bajo sus belfos erizarse y el cuerpo del
mayor temblar ligeramente, lo que lo hizo sonreír por
alguna razón. El albino suspiró y cerró los ojos
disfrutando de la agradable sensación de los besos
contra su piel.
El menor se acercó a su oreja y le susurró:

L.S
L.S

—Me gustas aún con todas las cicatrices del


mundo, Tae...
—...Los umbras cada vez son más, más grandes,
más rápidos y fuertes —comenzó a hablar
recordando lo que quería decirle anteriormente—
. Soy fuerte, fui hecho así, de otro modo no
podría defender mi reino...Pero cada vez es más
complicado, y temo que un día reciba una herida
muy grave y yo-
—No lo digas.
Envolvió su cintura con sus brazos y lo atrajo más a
su cuerpo, juntando su pecho contra la espalda al
descubierto del albino. Escondió su rostro en el
cuello impropio y aspiró en aroma a naturaleza y
flores que lo caracterizaba, queriendo borrar
aquellos pensamientos de ambas mentes.
—Kook...
—Eso no pasará.
—No puedes saberlo...no lo sabes...
—Aún así no lo digas, no hay que pensar en eso,
solo...solo hay que pensar en que estamos
juntos ahora —habló contra su cuello, donde dejó
un beso sobre su piel—. Cuando estoy contigo no
puedo pensar en nada más que no seas tú,
¿Puedes simplemente pensar en mi de igual
forma?
Taehyung mordió su labio inferior, pensó en todo
aquello que sabía que debía de decirle antes de que

L.S
L.S

las cosas se pusieran peor, pero simplemente no


podía hacerlo si lo escuchaba decir todas esas
cosas, y disfrutaba del contacto de sus cuerpo tan
cerca. Si por él fuera no diría nada y se arriesgaría a
quererlo de la misma forma aunque solo tuvieran un
día para estar juntos, ¿Pero Jungkook pensaría lo
mismo?, ¿Estaría dispuesto?
—Jungkook... —con algo de dificultad se volteó y se
colocó a horcajadas del menor, observando su rostro
con seriedad—. ¿Estarías conmigo aunque lo
nuestro fuera efímero?
El azabache lo miró directo a los ojos, esos mágicos,
etéreos y hermosos orbes que jamás se cansaría de
admirar, y éstos mismos le dieron la respuesta a esa
pregunta.
—Elegiría estar contigo no importa qué,
Taehyung —aseguró junto con una sonrisa sincera.
El albino sonrió de la misma forma y no pudo evitar
que algunas lágrimas se escaparan por sus mejillas.
Envolvió su cuello y lo abrazó con fuerza, sin dejar
de sonreír incluso más que antes al sentir las manos
contrarias acariciar su espalda ahora al descubierto.
Se separó luego de unos segundos y limpió su rostro
del resto de lágrimas.
—Jungkookie, te quiero mucho —confesó
mostrando su rectangular sonrisa.
El menor sonrió en grande también, y se acerco para
darle un casto beso, porque ya no aguantaba las

L.S
L.S

ganas de volver a sentir sus labios sobre los


impropios, luego respondió:
—También te quiero mucho, Tae —admitió con
algo de pena.
Sus ojos bajaron a las clavículas expuestas del
mayor, y sintió sus mejillas colorearse un poco ante
los pensamientos poco inocentes que lo invadieron
al darse cuenta también de que la posición en la que
estaban le dificultaba el no tener ese tipo de
pensamientos.
—¿N-No tienes frío?, deberías de volver a
colocarte la camisa... —comentó apartando la
mirada.
—Aquí dentro no hace frío, es cálido —respondió
algo confundido por su pregunta.
—Ehh, sí, pero...
—De hecho, comienza a hacer calor, ¿No
crees? —preguntó llevando una mano a su cabello
para tirarlo hacia atrás, atrayendo la mirada del
menor nuevamente—. Deberías de quitarte la
camisa también.
—B-Bueno, yo... —las manos del mayor fueron a
los botones de su camisa, y comenzó a dejar su piel
al descubierto poco a poco—. T-Tae, no creo que-
—Nunca te he visto desnudo, quiero verte —dijo
como si nada, y terminó de quitarle la camisa.

L.S
L.S

—¿Cómo?, ¿Desnudo? —preguntó el azabache


sintiendo su rostro arder por completo ante la idea
de que el otro lo viera como Madre lo trajo al mundo.
—Sí. Tu ya me has visto desnudo, yo también
quiero —respondió el albino con una sonrisa casi
inocente que no venía al caso—. Podemos
desnudarnos y nadar en la cascada, la noche
está bonita y no hace frío, además nunca quisiste
nadar conmigo.
—Nadar...Sí, nadar, nada más raro que eso,
¿Cierto? —preguntó Jungkook como si se estuviera
regañando a él mismo el pensar en otro tipo de
cosas—. Está bien, vamos a nadar.
Taehyung sonrió en grande nuevamente y le dio un
beso más antes de ponerse de pie para comenzar a
dar leves saltitos emocionados. Jungkook le siguió y
también sonrió al notarlo tan feliz con la idea, sabía
que le gustaba mucho nadar, cosa que al principio le
pareció extraño porque que supone que es de la
familia de los gatos y a éstos no les gusta nadar —
según lo que le dijo su familia— pero Tae le dijo que
es una de las cosas que más le gusta hacer, y debía
de aprovechar que la cascada que ellos
frecuentaban contaba con agua climatizada gracias
a las rocas cálidas del fondo.
—Vamos —dijo el mayor, y tomó su mano parra
comenzar a caminar fuera de la cueva.
Una vez que salieron, Jungkook levantó la mirada
hacia el cielo estrellado, y sonrió al sentirse
totalmente en calma en aquél momento; estaba en

L.S
L.S

casa con su familia, y estaba tomando la mano del


chico que estaba en su corazón y cabeza todo el
tiempo, ¿Qué podría ser mejor que eso?
Se estaba dejando guiar por el mayor, ya que era de
noche y su vista no era la mejor a pesar de la luz de
la luna, seguía sin ver mucho y no sabía muy bien
como llegar a la cascada desde allí.
—Jungkookie, ¿Pudiste ver a tu hermano
Jimin? —preguntó el albino a su lado.
—No pude verlo, pero sí me envió una carta por
mi cumpleaños —respondió volviendo a mirarlo—
. ¿Sabes lo que me dijo?
—¿Qué volverá pronto?
—No, ojalá. Me dijo que encontró al ánima del
reino de Shadow, y que tiene unos ojos muy
bonitos parecidos a los tuyos, creo que son algo
así como amigos.
—¿Ehh?, ¿En serio? —preguntó geniunamente
sorprendido—. Eso es bueno, aunque no pensé
que todos los ánimas fueran tan
amigables...¿Qué clase de animal es?
—No me dijo eso, solo me dijo que era muy
apuesto en su forma humana —respondió
restandole importancia—. Lo malo es que dijo que
no está muy de acuerdo en ir con él para cumplir
con su tarea como ánima, ¿Eso es raro?
—Aunque no lo creas, no todos los ánimas viven
felices y emocionados por cumplir con lo que

L.S
L.S

deben de hacer...Eso nos recuerda que no somos


libres de vivir como queramos —respondió
haciendo un leve puchero—. No me sorprende su
negación.
Jungkook al notar que su humor decayó un poco al
responder aquello, se detuvo haciendo que el otro
hiciera lo mismo, y lo atrajo hacia él para comenzar a
besar todo su rostro de forma juguetona, causando
la risa del otro luego de unos segundos. Se detuvo al
escucharlo y apoyó su frente sobre la contraria,
mirandolo con una leve sonrisa en sus labios.
—No conozco a los otros, pero estoy seguro de
que eres el más hermoso de todos los ánimas,
definitivamente —admitió con algo de vergüenza.
—Tú eres el humano más hermoso que me visto
en toda mi vida —confesó de la misma forma.
Tomó su rostro y volvió a besarlo de forma más
profunda que las otras veces, disfrutando de las
caricias que el menor le daba a sus caderas.
—Si seguimos así no llegaremos nunca a
nadar —bromeó el menor.
—¡Cierto!, vamos, vamos, la noche pasa rápido
en esta epoca del año y puede que te de sueño
pronto y te quieras ir a dormir —dijo volviendo a
tirar del menor—. Por cierto, ¿Tú familia no se
preocupa al no verte allí de noche?
—Pues...Ahora que lo dices, no les dije nada,
creo que estarán preocupados —respondió un
poco preocupado por aquello.

L.S
L.S

Taehyung se detuvo de golpe y se quedó


observando un punto a lo lejos durante unos
segundos, luego volteó a verlo con el ceño fruncido.
—Tu familia está preocupada, te están buscando
y es de noche, ¿Sabes lo peligroso que es
eso? —regañó.
El azabache se preocupó por eso, y lo dejó ver en su
rostro.
—Te llevare con ellos, creo que debemos de
dejarlo para mañana el nadar —dijo el albino
dándole una sonrisa despreocupada, y volviendo a
tirar de él para que comenzara a caminar de nuevo.
—Pero-
—Te quedarás una semana nuevamente,
¿Cierto? —preguntó sin voltear a verlo.
—Sí, pero-
—Entonces tenemos tiempo para pasarlo juntos,
no te preocupes —tranquilizó—. Además, te ves
cansado, ¿Dormiste bien anoche?
—No...
—Lo supuse, yo tampoco...
Continuaron caminando, esta vez hacia el
campamento del menor, deteniéndose cuando
pudieron oír los llamados de algunas personas
buscando al azabache. Éste no pudo evitar sentirse
mal por preocuparlos tanto y hacer que estuvieran

L.S
L.S

hasta tan tarde buscándolo, creyendo que algo le


había sucedido.
Taehyung se colocó frente a él y llevó sus manos a
su cuello, haciendo que lo mirara durante unos
segundos, en los cuales solo le sonrió.
—No es como si no fueramos a vernos nunca
más, ¿Por qué pones esa cara? —preguntó burlón.
Jungkook hizo un puchero y rodeó su cintura con
sus brazos como si ya fuera costumbre estar en esa
posición entre ambos. Su expresión le causó tanta
ternura al mayor que no se aguantó el acercarse y
besar su labio inferior tiernamente abultado, una y
otra vez hasta que el menor sonrió para luego
capturar sus labios en un beso mucho más largo.
—Aish, ¿No quieres dormir conmigo? —preguntó
el azabache en un tono divertido—. Una carpa solo
para nosotros, me puedes usar como almohada,
¿Qué te parece?
—Suena tentador, no me hagas desearlo, sabes
que no puedo —se quejó de forma infantil—
. Podríamos dormir juntos en mi cueva, pero no
tengo ningún tipo de cama, suelo dormir en mi
forma animal por esa razón.
—Bueno, no por mucho tiempo —dijo, y al
escuchar otro llamado se apresuró a besarlo una vez
más antes de quitar sus manos del cuerpo
contrario—. Nos vemos.
—Nos vemos, guapo —saludó con un movimiento
de mano.

L.S
L.S

Vio al menor alejarse, y desde su lugar esperó a que


escuchar a éste hablar con sus familiares para poder
quitarse su ropa y cambiar de forma para vigilar que
todos regresen al campamento sanos y salvos.
Esa noche podría dormir sin nada que atormente su
cabeza y su corazón, y no podría estar más contento
por eso.

│ │ · ✦ ───A la mañana siguiente

│✦

✦ ·
·
Despertó debido a los gritos y un peso encima de su
cuerpo que lo hicieron quejarse aún con los ojos
cerrados.
—¡Ya es de día, Jungkook, ya es de día! —
escuchó una voz chillona sobre él, seguido de otras
más que decían lo mismo que él.
—Niños, no molesten —se quejó el azabache
intentando cubrirse con las pieles, pero éstas les
fueron alejadas por completo de su anatomía—. ¡No
quiero levantarme, no quiero!
—Jungkook es un vago, Jungkook es un vago —
caturreó una de las niñas que estaban intentando

L.S
L.S

hacerle cosquillas—. No habrá más desayuno para


ti si no te levantas.
—Eunji nos dijo que te despertaramos para que
desayunes —dijo uno de los niños que comenzó a
tirar de su brazo, en un intento por hacer que se
levantara—. Alguien va a ser regañado~.
Al escuchar eso automáticamente el azabache se
reincorporó, sosteniendo a una de las niñas que casi
cae al suelo ante su movimiento abrupto. Miró a los
tres cuatro niños antes de parpadear varias veces
antes de hablar.
—¿Y ahora qué hice? —preguntó temeroso.
Los cuatro niños comenzaron a reirse cómplices,
casi burlones, luego sin más salieron de la carpa sin
responder a su pregunta. Aquello desconcertó aún
más al menor, el cual decidió, entre maldiciones,
salir de una vez y renunciar a seguir durmiendo
aunque fuera lo que más quería en ese momento.
Mientras caminaba al lago para al menos asearse
mínimamente y hacer sus necesidades, saludó a sus
familiares con los que se cruzaba, buscando con la
mirada a la mujer que consideraba una madre para
preguntarle si estaba en problemas o no.
Aunque algo le decía que sí luego de lo que sucedió
la noche anterior.
En su defensa...Estaba enamorado.
—¡Jeon Jungkook! —escucho a Eunji llamarlo a
sus espaldas cuando iba a comer unas moras que

L.S
L.S

acababa de encontrar en un cuenco en el pequeño


almacen de comida.
Se volteó lentamente, dejando las moras a un lado, y
le sonrió cuando sus miradas se conectaron. La
mujer estaba de brazos cruzados y con el ceño
fruncido, eso definitivamente debía de ser una buena
señal, ¿Cierto?
—Buenos días, mamá —saludó acercándose a
ella—. Hoy te ves bien, más joven, ¿Qué-
—No te hagas el tonto, tú y yo vamos a hablar
muy seriamente, jovencito —dijo con voz
autoritaria—. Vamos a hablar a solas, sígueme.
Jungkook bajó la mirada y la siguió mientras bufaba
en silencio como todo un niño pequeño. Caminaron
hasta un lugar del lago que estaba algo alejado de
donde lavaban la ropa y juntaban agua, y se
sentaron en unas rocas a un lado de la orilla, frente
a frente.
—¿Tienes algo que decirme? —preguntó la mujer
luego de unos segundos de mirarlo fijamente—
. ¿Sabes lo preocupados que estabamos ayer?
—Puedo explicarlo...
—Te fuiste de esa forma tan extraña
haciendo...alguna especie de cosa con ese cristal
raro que tienes ahí y no apareciste hasta muy a la
noche, y como si nada, ¿Dónde fuiste?, ¿Qué
estabas haciendo?

L.S
L.S

—Puedo explicarlo...Pero...¿Me creerías? —


preguntó dudoso, pero manteniendole la mirada.
—Quiero la verdad, Jungkook —pidió con mucha
más calma que antes—. Sabes que mientras no
sea nada malo, no voy a enojarme.
El azabache tardó unos segundos pensando en
cómo explicarle lo que sucedió, aunque ésta ya
supiera sobre Taehyung porque ya se lo dijo una
vez, no estaba seguro de que tanto podía contarle
sobre él sin que éste se molestara por ello, ya que
tampoco le había dicho al albino que su madre sabía
sobre él y lo suyo.
—Estuve con él —dijo con algo de timidez,
esperando a que ella comprendiera a lo que se
refería.
—Cuando hablas de él, ¿Te refieres...al
ánima? —preguntó con algo de emoción al notar el
sonrojo en el rostro de su hijo.
—Sí, ¿Recuerdas qué antes de irme no
quedamos en los mejores términos? —comenzó a
jugar con sus manos intentando no morir de pena al
estar hablando sobre algo tan íntimo con la mujer—
. Bueno, no pude hacer las pases con él antes de
irme, y cuando vine quise hacerlo, entonces fui a
donde siempre nos encontramos...Pero él no
apareció esa noche...
—Entonces...¿Anoche si pudiste hablar con él?
Jungkook asintió, luego rascó la parte trasera de su
cabeza en señal de nerviosismo.

L.S
L.S

—Pudimos hacer las pases, y estuvimos


hablando...Lo importante es que las cosas ahora
están bien entre nosotros, y si no fuera por él, no
hubiera regresado hasta que amanecía, porque
simplemente me olvidé de que ustedes no sabían
a donde había ido —admitió con algo de pena.
Eunji lo miró enternecida, pero de igual forma se
acerco para darle un golpe detrás de la cabeza.
—Eso no quita que nos hiciste preocupar,
creíamos que algo te había sucedido, ¿Acaso
somos tan poco importantes para ti, mocoso? —
preguntó molesta—. Si vas a volver a desaparecer,
al menos avísame para que les diga a los demás
que no se preocupen de nuevo.
—¿Y qué les dirás?, recuerda que no puedes
contarle a nadie sobre Tae —habló preocupado.
—Lo sé, no soy tan tonta, hijo —regañó, luego le
sonrió—. Tú dejamelo a mí, no te preocupes por
eso.
—Gracias, mamá —agradeció sonriendole en
grande.
—Sabes, sé que no es posible, pero me gustaría
conocerlo... —comentó ella con algo de tristeza—
. Ya sabes, decirle que pobre de él por
aguantarte, que tenga cuidado porque eres un
chico muy celoso e infantil.
—No soy celoso —se defendió—. Espera, ¿Cómo
que pobre de él? —preguntó ofendido.

L.S
L.S

—Ajam, lo que tu digas, pequeño —respondió ella


con diversión—. Me da gusto verte tan feliz, en
serio.
—Estoy feliz, realmente lo soy cuando estoy con
él —admitió a pesar de la vergüenza—. Me gusta
mucho, es...Increíble.
—¿Cómo es él? —preguntó curiosa—. Me refiero a
en personalidad, ¿Cómo es?
Jungkook sonrió al recordar a su chico, y se
acomodó mejor en su roca antes de comenzar a
hablar sobre algo tan importante. Porque Taehyung
era importante, y todo lo relacionado con él también
lo era para él.
—Es muy activo, todo el tiempo quiere hacer
algo, ya sea caminar o ir en busca de algo para
mostrarme; le gusta mucho nadar y siempre
quiere que lo hagamos juntos, pero nunca he
aceptado hacerlo porque me da vergüenza
desnudarme frente a él, a él no le da vergüenza
esas cosas porque dice que tenemos lo
mismo... —admitió con algo de pena—. Le gusta
hablar de todo y también escuchar anécdotas,
también es muy cariñoso y divertido, le gusta
bromear y también me regaña mucho...Le gustan
mucho las frutas y los abrazos, al menos los
míos, es lo que me dijo...
—¿Son muy cariñosos el uno con el otro? —
preguntó en un tono pícaro, alzando sus cejas
reiteradas veces.

L.S
L.S

—S-Sí...¿Por qué lo preguntas? —preguntó algo


ala defensiva al sospechar a lo que se refería.
—Bien, creo que es hora de darte la charla... —
dijo, y su mirada de volvió seria—. A Jimin se la di
antes de irse porque no sabía cuando iba a
volver a verlo, y creo que es tiempo de que te la
diga a ti.
—¿Qué charla?
—Hijo, escucha, cuando dos personas se aman
mucho...



.
Ya hacía falta un capítulo Kookv super
tierno, aprecienlo porque nunca se sabe si esto
va a seguir siempre 👀.
[Link]
.

L.S
L.S

*ૢ✧Eᥣ ᥱᥒᥴᥙᥱᥒtro dᥱ ᥣᥲs ᥴᥙᥲtro


ᥲᥣmᥲs (Pt.1)⸙ ⊰
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
Luego de muchas horas de viaje, Jimin y Yoongi
llegaron a las afueras del reino de Lights.
Se detuvieron antes de cruzar el puente que daba al
camino que llevaba al centro de la ciudad, porque el
pelinegro debía de cambiar a su forma animal antes
de ser visto por demás personas, y para que todos
supieran que uno de los ánimas había por fin llegado
al reino.
Durante la mayor parte del camino, Yoongi se la
había pasado observando aquélla infinita pared de
aura púrpura que se había instalado en los limites de
su reino. Jimin pudo notar fácilmente que estaba
algo preocupado, hasta melancólico por abandonar
el lugar que fue su hogar, aquél que defendió con
tanto esmero, el lugar donde nació.

L.S
L.S

El carruaje se detuvo, y el rubio supo que habían


llegado.
—¿Hasta aquí está bien? —preguntó el jinete
desde fuera.
—¡Sí, muchas gracias! —respondió Jimin.
Yoongi se removió en su lugar quejándose del grito,
ya que estaba durmiendo con la cabeza apoyada
sobre los muslos del menor. Éste último rió al ver su
reacción y comenzó a acariciar sus cabellos para
comenzar a despertarlo.
—Yoongi, llegamos... —avisó.
El ánima en vez de despertarse, se acomodó mejor
y sostuvo la mano contraria entre la suya,
entrelazando sus dedos. Aquello hizo que el rubio se
avergonzara pero aún así sonriera ante la acción.
—Ya, Yoongi, tenemos que apurarnos o
llegaremos muy tarde —insistió llevando su otra
mano al rostro contrario, para apretar ambas
mejillas, haciendo que sus labios adoptaran una
forma graciosa—. El jinete debe de regresar.
—Si se queja, lo deboro —respondió luego de
resoplar con molestia al abrir los ojos—. Bueno, al
menos ya llegamos, ya no siento el culo de tanto
estar sentado.
—Pero si te la pasaste recostado casi todo el
camino.

L.S
L.S

—Casi —se reincorporó y se colocó su sombrero de


kasa—. Viajamos como por seis días, no vuelvo a
hacerlo.
—Solo fueron poco más de veinte horas, eres un
exagerado —respondió el rubio riendo ante sus
palabras.
Jimin buscó la venda de sus ojos, y se acercó para
ayudarle a colocarsela, ya que aún debían de
despedirse del jinete y éste no podía ver sus ojos o
se daría cuenta de que era un ánima y no sabían
como reaccionaría. Yoongi solo se dejó hacer y se
quedó quieto observando el rostro contrario, luego
de unos segundos se acercó y dejó un suave beso
sobre los labios impropios. El rubio sonrió
avergonzado, pero aún así también lo besó antes de
que ambos bajaran del carruaje.
Al hacerlo, el jinete los estaba esperando al lado de
los caballos y les sonrió amable, luego los ayudó a
bajar las cosas que habían traído consigo, las cuales
eran todas pertenencias del rubio.
—Gracias por el viaje —agradeció Jimin, y de su
pequeña bolsa sacó algunas monedas de plata—
. Tome, regrese a salvo a casa.
—Pero ya me pagó antes de partir, señor —
respondió el hombre bastante sorprendido.
Jimin casi hace una mueca de desagrado ante la
forma de llamarlo, pero decidió no darle mayor
importancia y volvió a sonreírle.

L.S
L.S

—Lo sé, esto es solo un extra por su amabilidad


y ayuda con nuestras cosas —respondió firme, y
volvió a ofrecerle las monedas—. Por favor, acepte,
me sentiré muy mal si no lo hace.
El hombre sonrió y le agradeció varias veces antes
de volver a subirse al carruaje, para luevo alejarse
de regreso al reino más oscuro. Jimin y Yoongi
tomando todas las cosas y a sugerencia del mayor,
juntaron todo para atarlo sobre su lomo en forma
animal.
—¿Estás seguro de que puedes con todo y
además conmigo? —preguntó preocupado por la
salud del mayor.
—Soy lo suficiente fuerte como para cargar
mucho más que esto y recorrer todos los reinos
sin problemas —respondió el mayor, y se quitó la
venda junto con el sombrero—. Tendrás que
guiarme y decirme de que forma actuar cuando
lleguemos, porque no tengo idea de cómo
hacerlo.
—Umm...Bueno, voy a confiar en ti —dijo, y y
tomó el sombrero y la venda para colocarlas en su
bolso—. Y no te preocupes mucho por lo que
suceda al llegar, de primeras la gente comenzará
a rodearnos para verte pero sin llegar a tocarte
porque te consideran una criatura tan sagrada
como la mismísima Madre, por lo que no tienes
que hacer nada más que caminar hasta el templo.

L.S
L.S

—Suena bien —comentó mientras comenzaba a


quitarse la prenda superior, y se la entregaba al
rubio para que la guardara—. ¿Y al llegar al lugar?
—Te recibirán todos los guías, maestros y demás
miembros del templo, tampoco te tocarán, de
hecho no pueden hacerlo porque lo consideran
una falta de respeto —comentó con la mirada fija
en el torso descubierto del más pálido—. Te guiaré
hasta la cascada donde está el espejo de madre y
nuestras flores, para que Madre te dé la
bienvenida, y una nueva flor nacerá junto a la mía
indicando a cuál ánima voy a tener que ir a
buscar...Y seguramente te prepararán una gran
cena, y fuera la gente rezará agradeciéndote tu
ayuda con los ánima y te dejará regalos en la
entrada del templo.
—Espero y sea comida...¿Y qué te darán a ti? —
preguntó curioso, mirandolo con una ceja alzada al
notar que había apartado la mirada avergonzado
luego de que le entregara sus prendas inferiores.
—¿Eh?, ¿A mí? —preguntó sorprendido y bastante
confundido por la pregunta.
—Sí, según me dijiste, te pasaste años lejos de tu
familia, estudiando para traerme hasta aquí,
pasaste todo un año en la selva sobreviviendo
por tu cuenta, ¿No crees que mereces incluso
más que yo por sacrificarte por el futuro de
todos? —preguntó sonando como un hecho, lo que
hizo al rubio cuestionarse un poco aquello.

L.S
L.S

—Yo...disfrutaré de una buena cena, mejor que la


de mi cumpleaños y podré ver a mi hermano, eso
es suficiente para mí —respondió dándole una
pequeña sonrisa.
Yoongi frunció en ceño y se acercó a él para apoyar
sus manos sobre sus hombros, mirándolo con
seriedad.
—Mereces lo mismo o incluso más que yo, Jimin,
¿Es que esa gente no tiene sentido común?, es
injusto que no te ofrezcan nada cuando
sacrificaste casi todo por cumplir con lo que se
te fue pedido.
Jimin no dijo nada, solo bajó la mirada al cuello
contrario sin saber que responder a eso. Yoongi
tomó su barbilla con una de sus manos, e hizo que
volviera a mirarlo a los ojos.
—Entiendo que seas humilde, que no tengas
grandes ambiciones o sientas que no necesitas
cosas materiales, lo entiendo y me gusta eso de
ti —acercó sus labios a la frente contraria, y dejó un
beso de algunos segundos sobre ésta—. Pero el
que no reclames lo que mereces es algo
completamente distinto, no eres un perro que
entrenan para cazar y como recompensa le dan
de comer un poco de lo que cazó. Mereces, como
mínimo, reconocimiento y gratitud de todas las
personas por las que estás haciendo esto.
—Yoongi... —lo miró con ojos brillantes, y casi que
siente ganas de llorar al escucharlo. Lo abrazó
apoyando su barbilla sobre la piel descubierta de

L.S
L.S

uno de sus hombros, no sin antes dejar un beso


sobre la zona—. Que tú me recuerdes algo que yo
mismo olvido y te des cuenta de mi esfuerzo, me
es suficiente...Gracias.
—Sí, bueno...estoy desnudo y estás muy cerca,
mejor te alejas o tardaremos mucho más en
irnos —dijo controlando el abrazarlo y lanzarlo a los
pastizales para quitarle la ropa.
—¡Y-Yoongi! —regañó avergonzado con un fuerte
sonrojo en sus mejillas.
Se alejó y Yoongi no perdió tiempo en cambiar a su
forma animal, porque lo que más deseaba era
recostarse en algún lugar tranquilo junto con el rubio
y dormir unas largas ocho horas como mínimo. Jimin
comprendió el mensaje y comenzó a subir los bolsos
y atarlos alrededor del lomo de la pantera negra de
dos metros y medio de alto, con facilidad ya que éste
se agachó para que le fuera fácil hacerlo.
—Sé que eres veloz, pero no vayas demasiado
rápido por si las cosas se caen —dijo el menor
antes de subirse a su lomo, delante de las bolsas.
Yoongi gruñó despacio en respuesta, y un segundo
después comenzó a correr rápido, sin hacerle
especial caso a su advertencia.

│ │ · ✦ ───Quince minutos después...

│✦

L.S
L.S

✦ ·
·
Se detuvieron en el camino de tierra cuando lograron
ver el puente a varios metros delante, ya que Jimin
debía de bajar y caminar a un lado de Yoongi lo que
resta de camino, ya que si la gente lo veía tocando
al ánima, lo tomarían como una falta de respeto a
Madre y a las criaturas.
¿Qué pensarían si supieran las cosas que hizo y la
extraña relación que tienen?
Definitivamente sería algo muy malo para él, lo
tratarían de irrespetuoso y de blasfemar el nombre
de todo lo sagrado.
Aún así, no se arrepentía, y no sentía mal lo que
estaba haciendo. Quizás su recompensa por todo su
esfuerzo y sacrificios era el tener a alguien como
Yoongi junto a él.
Creía eso fervientemente.
—Bien, ahora solo vamos a caminar hasta el
templo, que está algo lejos pero no
demasiado —dijo el rubio mientras desataba las
sogas que sostenían sus cosas sobre el lomo del
animal—. Oh, y recuerda que no puedes tocarme
frente a nadie, o estaré en graves problemas...
Yoongi lo miró con ojos acusadores y algo
confundidos, y Jimin le sonrió leve. Se acercó y dejó
un beso sobre su cabeza.

L.S
L.S

—Es algo de ética y moral del templo, nadie


puede tocarte y eso me incluye también —
respondió algo decaído.
Yoongi soltó un gruñido a modo de queja, y Jimin lo
ignoró para tomar sus cosas y cargarlas como pudo
sobre su espalda. Ambos comenzaron a caminar, el
menor sintiéndose más nervioso que el otro, al cual
no le estaba gustando nada como estaba yendo
todo.
El reino de Lights era una especie de isla gigante, ya
que estaba rodeada por agua, y la forma en la que
conectaba con cada reino era a través de un extenso
puente cada uno. En total habían cinco puentes,
todos llevaban a un reino distinto, y por ende los
cinco reinos estaban conectados al reino principal,
por lo que a pesar del largo viaje, era imposible no
saber donde ir.
—Estoy nervioso, pero emocionado por poder
ver a Jungkookie de nuevo —comentó el rubio
sonriendo en grande al recordar a su hermano—
. Espero que se haya portado bien y que esté
estudiando duro.
Tenía tantas cosas que contarle a su hermano que
estaba seguro de que se quedarían hasta tarde
hablando, lo que lo hizo ponerse aún más ansioso.
—Sabes, creo que le caerías bien si llega a
conocerte, creo que tienen muchas cosas en
común —comentó queriendo hablar para ignorar el
hecho de que llegaría muerto por cargar con tanto
un camino tan largo.

L.S
L.S

No podía dejar que vieran que está haciendo que el


ánima cargara sus cosas, era algo que también
verían como una falta de respeto. Ahora que
comenzaba a pensarlo con más detalle, muchas
cosas, por no decir todas, eran consideradas una
falta de respeto, lo que llegaba a ser irritante.
Tardaron unos cinco minutos hasta que se cruzaron
con las primeras personas, dos mujeres y un hombre
de edad media, los cuales estaban yendo en su
dirección contraria con canastos grandes sobre su
cabeza —seguramente para recolectar hierbas de
los bosques al otro lado del puente— y al ver al gran
animal caminar hacia ellos, se quedaron unos
segundos en shock; murmuraron algunas cosas
entre ellos con emoción, dejaron los canastos en el
suelo y se arrodillaron juntando sus manos y
bajando su cabeza.
Aquello no sorprendió a Jimin, ya que éste sabía
como debía de ser el actuar de las personas frente a
los ánimas, pero por otro lado, casi espantó a
Yoongi, porque aquello le resultaba exagerado y
muy estupido a su parecer. Las cosas sobre los
guías de Madre, el templo y todo lo relacionado con
la creencia a su creadora jamás le habían parecido
algo útil o inteligente, no lograba verle la necesidad
ni el por qué de todas esas medidas, rituales y
costumbres que se hacían en nombre de ella y todas
sus creaciones.
No odiaba a Madre, solo le culpaba por su vida.
Ninguno hablaba; Yoongi por obvias razones, y
Jimin porque no tenía para decir, solo debía de

L.S
L.S

cumplir su tarea y llevar al mayor hasta el templo.


Caminaron durante casi diez minutos, cuando
llegaron a las primeras viviendas y comercios del
otro lado del puente de piedra, y con las personas
que estaban allí se repetía el mismo accionar ante la
presencia del ánimal de ojos brillantes y tamaño
anormal.
Toda la gente se colocaba a cada lado, dejándoles
el camino libre para llegar al templo, el cual se podía
ver desde el inicio del puente debido a su gran altura
y tamaño, por lo que era imposible perderse.
Unos veinticinco minutos después, estaban a solo
unos metros de la entrada del templo, donde un
aspirante a guía de Madre que estaba barriendo la
entrada los vio a lo lejos y con mucha sorpresa y
emoción corrió dentro para llamar a sus superiores.
Para cuando llegaron a la gran puerta del edificio,
todos los aspirantes, guías de Madre y maestros
estaban formando dos filas a cada lado de la
entrada, la cual tenía sus puertas completamente
abiertas, listos para recibir a la criatura demostrando
todo su respeto hacia él.
No se extrañó al no ver a su hermano, ya que
supuso que éste estaría lejos del templo haciendo
cualquier otra cosa en vez de hacer lo que debía.
—Hay que entrar —le susurró el rubio, y ambos
continuaron caminando.
Jimin saludaba a todos con reverencias cortas
mientras a avanzaba, con sus manos juntas

L.S
L.S

mostrando respeto también a sus superiores y


mayores.
Al ingresar, lo primero que llamó la atención de
Yoongi fue que el lugar grande, muy grande y
extenso; no había sillas, habían ventanales grandes
con cristales de colores entre rosados y púrpuras,
que hacían que los rayos de sol que ingresaban a
través de ellos, y el lugar adquiría esos tonos por
todos lados, y junto con los pequeños y flotantes
destellos brillantes le daban un aspecto mágico al
lugar, y sobre todo era imposible ignorar aquel
espejo grande y brillante que estaba en medio de
una fuente con una cascada que salía de la pared de
detrás.
Yoongi y Jimin se detuvieron cuando estuvieron
frente al espejo, y el menor volteó a ver a su
maestro, el cual estaba con los demás detrás de
ellos, de rodillas en el suelo.
—Mi aspecto no es decente para hablar con
Madre, ¿Puedo ir a lavarme y colocarme mi
túnica? —le preguntó al hombre con un tono
respetuoso.
El animal volteó a verlo y ladeó la cabeza, sin
entender el por qué le pedía permiso para hacer
aquello, más no hizo sonido alguno.
—Claro que sí, elegido de Madre —respondió el
hombre de igual forma, dándole una mirada de
orgullo.

L.S
L.S

Jimin hizo una reverencia y se dirigió a Yoongi antes


de irse.
—No me tardo, no hagas nada hasta que vuelva,
¿De acuerdo? —pidió casi en súplica, como
pidiéndole que se comportara.
El mayor solo lo miró y pestañeó dos veces, dándole
a entender que le haría caso.
Mientras Yoongi estaba a nada de saltar sobre todos
esos que le estaban agradeciendo a Madre por su
creación y arrancarles la cabeza, Jimin intentó darse
la ducha más rápida de su vida, y se vistió con la
túnica correspondiente. Quiso pasar por la
habitación de Jungkook para buscarlo, pero algo le
decía que debía de regresar pronto, ya que nada
podía iniciar sin el elegido de Madre presente.
Al ingresar de nuevo al salón principal, fue directo a
donde estaba el espejo y colocó su mano sobre el
cristal, inclinándose un poco con los ojos cerrados.
—Madre, he cumplido con la tarea que me fue
encomendada y traje a uno de tus hijos al lugar
donde yace tu corazón... —comenzó a hablar,
llamando la atención del animal—. Min Yoongi;
nacido el nueve del tercer mes, guardián del
reino Shadow, quien representa la flor de
nacimiento 'Alerce', está ahora frente a tí...
Abrió los ojos y sonrió. El espejo comenzó a brillar, y
el cuerpo del rubio también, pero desprendiendo un
aura dorada totalmente distinta a la morada del
espejo. Yoongi lo miraba embelesado, pensando

L.S
L.S

que incluso en aquél atuendo horroroso, su chico se


veía igual de hermoso y mágico.
Movía la cola de un lado a otro de forma
inconsciente.
—Quien yace en lo profundo de mi corazón... —
murmuró tan bajo que nadie más que él alcanzó a
escuchar aquello, luego volvió a alzar la voz—. Está
dispuesto a hacer su voluntad dada el día de su
creación, y yo estoy dispuesto a terminar con mi
tarea, si usted aún me quiere para ello y me
muestra mi siguiente destino...
Su flor y la de Yoongi comenzaron a brillar, y unos
segundos después, la voz inconfundible de Madre
resonó por todo el lugar.
—Mi hijo... —dijo, y Yoongi rodó los ojos al saber
que estaba refiriéndose a él—. El brillo de tus ojos
solo es opacado por el de tu corazón, y éste solo
es admirado en todo su esplendor por el alma
que ahora está conectada a la tuya...
Ambos chicos comprendieron aquellas palabras, y
Jimin agradecía estar dándoles la espalda a los
demás, así no podrían ver su fuerte sonrojo.
—El amor es poder, pero sobretodo es necesario
para vivir...Ahora estarás a su lado hasta el
final...Y ayudarás a cumplir con la misión que
salvará al mundo de la oscuridad absoluta...
Todos escuchaban atentos las palabras de su diosa,
atentos a lo que dijese su voluntad, la cual sería

L.S
L.S

cumplida sin objeción alguna y vista con buenos ojos


en la mirada de todos los que le rezan día a día.
—Están juntos en esto, el elegido no lo hará solo,
y mi hijo no permitirá algo como eso bajo
ninguna circunstancia...
A un lado de la flor de Jimin, comenzó a crecer otra,
y junto con su aparición también pudieron leerse
algunas palabras referente a ésta nueva creación.
"Rumex: se le atribuye el gran afecto que siempre
pondrá esa persona en lo que hace.
Flor perteneciente a mi hijo mayor, quien nació el 4
de diciembre y protege el reino de Ephipany"

—Woah, que suerte, el reino de Ephipany... —


comentó uno de los guías de Madre—. Dicen que
es un lugar lleno de paisajes hermosos.
A Jimin le brillaron los ojos ante eso, porque había
leído sobre las maravillas de ese reino, y ahora
tendría la oportunidad de poder ver al menos una de
ellas. Él estaría feliz con cualquier otro reino que le
tocara porque todos tenían maravillas, pero de ese
había una que soñaba con poder ver con sus
propios ojos.
Por su parte, a Yoongi comenzaba a no agradarle
tanto la idea de que Jimin conociera a otros ánimas
e intente convencerlos de aceptar ir con él
seduciendolo como hizo con su pobre persona. No le
gustaba la idea de que pensara que los ojos de otro

L.S
L.S

ánima le gustaban más que los suyos, odiaba la


idea.
—Confío en que tendrán éxito, porque estarán
juntos... —dijo Madre, y luego de ello el brillo en el
espejo desapareció al igual que el de Jimin, y su voz
no volvió a escucharse.
—¡Atentos todos, porque todo el reino debe de
saber sobre la llegada del primer ánima! —habló
el maestro a todos los demás presentes—
. ¡Debemos de recibir y atender de la mejor
manera a uno de nuestros salvadores, así que
muestrenle sus respetos y luego a preparar todo,
¿Comprendieron?!
—Sí, maestro —respondieron todos al unísono, y
luego se arrodillaron nuevamente frente a ánima, el
cual ahora los miraba de frente.
Todos le agradecieron que estuviera allí, au
existencia; alagaban su belleza y la de sus ojos,
también agregando que tendría la mejor estadía en
el lugar antes de —como Madre lo dijo— emprender
un nuevo camino hacia el reino de Ephipany junto
con Jimin.
Haciéndole caso al rubio, Yoongi solo se sentó en el
suelo y observaba a todos con una mirada aburrida.
Mientra tanto, Jimin se acercó a su maestro para
preguntarle algo en voz baja.
—Maestro, ¿Dónde está Jungkook?
—Madre le permitió ir a visitar a su familia unos
días por su cumpleaños —respondió con un

L.S
L.S

volumen de voz bajo también—. Regresará en un


par de días.
La decepción de Jimin no pudo ser peor al escuchar
aquello.

│ │ · ✦ ───En el reino de Singularity...

│✦

✦ ·
·
El anochecer estaba dándole paso a las primeras
estrellas en el cielo que poco a poco iban tiñendose
de un color zafiro precioso, y con las primeras
estrellas, cierto chico de cabellos azabaches y ojos
grandes estaba tomando sus pinturas y dos lienzos
que uno de sus hermanos mayores le obsequió, con
la idea de llevarlos hasta donde su ánima lo
esperaba como cada noche desde que hicieron las
pases.
—¿Vas a verlo? —preguntó Eunji llegando a su
lado, con una canasta mediana de frutas frescas y
lavadas.
Jungkook volteó a verla, sonrió y asintió varias
veces.

L.S
L.S

—Me dijo que le gustaría aprender a pintar, y voy


a enseñarle —respondió con ojos entusiasmados,
brillantes.
—Espero que pasen una linda noche —respondió
sinceramente feliz al verlo tan contento—. Toma,
llévale esto.
Le extendió la canasta con frutas y Jungkook la tomó
sin preguntar nada al respecto, aunque algo
inseguro de lo que diría cuando le llevara la canasta,
y también le preocupaba que su familia tuviera
pocos alimentos como para hacer ese lindo gesto.
¿Los niños tenían más para su crecimiento y salud?
—Dijiste que le gustaban las frutas, entonces
debes de llevarle algunas —comentó la mujer
asintiendo con la cabeza ante sus propias palabras.
—¿Seguro que puedo llevarle tantas? —preguntó
preocupado—. ¿Y ustedes?
—Tenemos un almacen lleno, nos durará varias
semanas y hay una buena época para las frutas,
no te preocupes por eso y solo llevaselas —
insistió casi en regaño—. Te hará quedar bien, lo
harás muy feliz y de seguro te dará muchos
besitos —dijo en un tono pícaro que hizo sonrojar al
menor.
Recordó la charla que tuvieron el día anterior y aún
le costaba imaginarse a él haciendo aquello con
Taehyung.

L.S
L.S

—B-Bien, se las llevaré —dijo con nerviosismo—


. Gracias, mamá.
—Ve con cuidado y por favor, al menos regresa
temprano para que nadie comience a
preguntarse por qué no regresas a dormir por las
noches —dijo mientras acomodaba la camisa que
traía puesta.
—Intentaré regresar temprano, lo prometo —
respondió con un tono no muy creíble.
Con ayuda de la mujer logró adentrarse a la fauna
sin que su familia lo notara, cosa que no fue fácil
porque llevaba bastante cosas consigo y no podía
correr. El camino a la cueva de Taehyung cada vez
se lo memorizaba más, por lo que ya casi se lo sabía
de memoria, y por ende llegó rápido a comparación
de otras veces a pesar de tener poca iluminación.
Cuando estuvo en la entrada de la cueva, se
preguntó de que forma iba a poder bajar todas las
cosas sin que nada se le cayera o el mismo se
cayera de forma estupida, por lo que se quedó
largos segundos parado observando las cosas en el
suelo, preguntándose que sería más fácil bajar
primero.
—¡Jungkookie! —escuchó a sus espaldas.
Al voltear, casi cae pierde el equilibrio y cae al suelo
al sentir a su chico saltar sobre él y rodear su cintura
con sus piernas, haciendo que tuviera que
sostenerlo por los muslos para que no cayera. Aún
así le fue inevitable no sonreír y sonrojarse

L.S
L.S

levemente cuando fue atacado por besos en todo su


rostro, causándole risa.
—Te extrañé —dijo el ojiceleste luego de dejar de
besar su rostro, con su frente apoyada sobre la
contraria, sin dejar de sonreírle.
—También te extrañé, lindo —respondió, y lo besó
de forma dulce durante algunos segundos—. Te
tengo una sorpresa.
A Taehyung le brillaron los ojos aún más de lo que
ya lo hacía, y miró detrás del azabache regresando
sus pies al suelo. Abrió la boca y ojos en grande al
notar el lienzo y las punturas, y casi chilla al ver la
canasta llena de frutas que se veían frescas.
—¿¡Todo esto es para mí!? —preguntó
emocionado, dando pequeños saltitos mientras
aplaudía.
—Todo es para ti, por ser tan precioso —
respondió el azabache acercándose para tomar su
cintura y acercarlo a él nuevamente—. Dijiste que
querías aprender a pintar, entonces voy a
enseñarte, y dijiste que te gustaban mucho las
frutas, entonces te traje algunas... —besó ambas
mejillas y le sonrió un poco tímido—. Siempre
intentaré hacerte feliz y darte lo que quieras.
—Jungkookie... —nombró totalmente conmovido
por sus palabras, encantado con la idea y un poco
más enamorado del chico frente a él—. Gracias, en
verdad te quiero muchísimo, me gustas mucho y
quiero besarte toda la noche.

L.S
L.S

La idea le encanto al más pequeño, quien quiso


sentirlo mucho más y entonces lo abrazó con fuerza
y atacó su cuello con besos húmedos que le
encantaban al albino.
—Podemos hacerlo, pero dentro, porque aquí
fuera hace algo de frío y no quiero que te
enfermes —habló el mayor.
Jungkook asintió, y cada uno tomó algo para llevarlo
dentro de la cueva. El menor bajó primero, y le
indicó al albino que le pasara las cosas desde arriba,
para que fuera más fácil, que nada cayera y nada se
rompa.
—Pintar mientras comemos fruta, Suena bien,
¿Verdad? —preguntó el azabache cuamdo
acomodaron las cosas contra una pared sin
cristales. Se sentó en el suelo apoyando su espalda
en la pared, y le tendió su mano al otro para que se
acercara.
—Me encanta —respondió el ánima, y se colocó
entre las piernas del menor con un lienzo en sus
manos—. Ah, estoy emocionado...¿Es muy
difícil?
Jungkook rodeó su cintura con ambos brazos y
apoyó su barbilla sobre su hombro izquierdo. Las
pinturas estaban a la derecha de ambos, y las frutas
a su izquierda, siendo bastante cómodo para ambos.
—No, solo es cuestión de práctica —respondió
seguro—. Elije un pincel y te mostraré como y
para que cosas utilizarlo, ¿Está bien?

L.S
L.S

—De acuerdo —extendió su mano derecha al frasco


con pinceles, y eligió uno bastante fino—. Éste,
¿Para qué sirve?
Entre explicaciones, y algunos garabatos hechos por
Taehyung, pasó media hora muy agradable para
ambos. Jungkook a veces se perdía en su mundo al
olfatear el dulce aroma que desprendía el cabello
blanco de su chico, y terminaba con una sonrisa
boba cada vez que el mayor le decía que
reaccionara con besos sobre sus labios.
Era tan cómodo, cálido y agradable estar juntos, que
cuando lo estaban, el mundo desaparecía
absolutamente para ambos. Era como si se hubieran
ido juntos a otro mundo, donde solo existían ellos
dos, y nada más importara que el demostrarse amor
todo el tiempo.
—¿A ti quien te enseñó a pintar, Jungkookie? —
preguntó el albino dejando el lienzo y pinceles a un
lado, para voltearse y quedar a horcajadas del
azabache.
Éste estaba comiendo algunas uvas, y casi se
atraganta con una cuando Taehyung literalmente se
sentó justo sobre su entrepierna, y comenzó a comer
una manzana como si nada.
—A-Antes de mudarnos a éste reino, vivimos en
el de Daydream —comenzó a contar intentando no
pensar en cosas extrañas—. Allí una vez fuimos a
la ciudad más grande, y había un grupo de
personas enseñando algunas cosas a los niños
de forma gratuita...

L.S
L.S

Sonrió al recordar aquellos tiempos, cosa que


también hizo sonreír al mayor.
—Podías elegir que aprender, y las opciones
eran; danza, pintura y música —dijo levantando un
dedo por cada ejemplo—. Jimin eligió danza y yo
pintura, porque a Eunji le gustaba admirar las
obras que se vendían, y yo...Quería hacerle una
colección para que no tuviera que ir a cuidades
para apreciarlas —respondió apenado al confesar
aquello.
—Eso es tan lindo... —comentó el mayor
totalmente enternecido al escuchar aquello—
. Realmente la amas mucho, ¿Cierto?
—Ella no solo me salvó la vida y se convirtió en
mi madre, sino que se volvió una parte
irremplazable en mi vida y me hizo quien soy
ahora —respondió sonriendo sincero.
—Me gustaría conocerla...Hablar con ella... —dijo
con tristeza, apartando la mirada.
—Podrías hacerlo... —comentó el menor algo
inseguro.
—¿Cómo podría?, no soy un humano
completamente y...¿No vería extraño que tú y yo
nos queramos de esta forma? —preguntó
temeroso.
—Espera...¿Dices que sí la conocerías? —
preguntó esperanzado y sorprendido.

L.S
L.S

—Bueno, confío en tí, y si puedes asegurarme de


que no le contará a nadie sobre mí y no me
odiará por lo que soy...haría una excepción solo
para conocer a una persona tan importante para
ti —respondió mostrando una sonrisa sincera.
Jungkook se quedó unos segundos analizando sus
palabras, y luego suspiró tomando confianza para
confesarle que Eunji sabía sobre él y su relación.
—¿Y si te dijera que ella sabe sobre nosotros? —
preguntó algo temeroso.
Taehyung lo miró confundido.
—¿A qué te refieres con eso?
—Umm...Puede que le haya contado sobre
nosostros hace un tiempo —admitió, y apartó la
mirada al sentirse intimidado—. E-Ella fue quien te
envió las frutas porque le dije que te gustaban
y...quiere conocerte también.
Taehyung abrió la boca sorprendido, luego de unos
segundos reaccionó y lo miró con emoción
contenida.
—Si ella me conociera, ¿Guardaría el secreto?,
¿No me odiaría? —preguntó queriendo asegurarse.
—Por supuesto que guardaría el secreto, es lo
que está haciendo, es la única a la que le conté
sobre tí porque confió en ella —aseguró—. Y no,
ella no te odia, de ninguna manera.

L.S
L.S

—¡Entonces si quiero conocerla! —respondió


dejando mostrar su emoción.
—¿En serio? —preguntó Jungkook aún sin
creerlo—. Ella se pondrá super feliz, de verdad.
—Yo estoy feliz, porque conoceré a la persona
que me permitió conocerte —respondió, y lanzó la
manzana ya deborada de nuevo a la canasta, para
posar sus manos en el cuello impropio—. Quiero
saber todo de ti, y quiero compartir también
cosas importantes...
Se acercó y besó su barbilla y mandíbula con
parsimonia, lento; movió su cuerpo para estar más
cerca del otro haciendo que pudiera sentir la
entrepierna del azabache debajo de su trasero.
Aquello hizo que Jungkook se tensara y no supiera
de que forma actuar para no cagarla.
—T-Tae, estás-
—Quiero sentirte más... —dijo Taehyung contra
sus labios, llevando sus manos debajo de la camisa
contraria, meciendose de forma lenta sobre el
azabache—. Mucho más...
Sus mágicos ojos tenían un brillo extraño, uno que
hizo que la piel se le erizara al verlo, y que su cuerpo
reaccione no solo con el contacto de sus cuerpos.
—Joder... —gruñó Jungkook, y prodeció a colocar
ambas manos sobre la espalda baja del albino.

L.S
L.S



.

¿Lemon o qué? 🤔
¿Quién creen que la pase peor en el templo?,
¿Yoongi o Jungkook? xd
[Link]
.

L.S
L.S

*ૢ✧Eᥣ ᥱᥒᥴᥙᥱᥒtro dᥱ ᥣᥲs ᥴᥙᥲtro


ᥲᥣmᥲs (Pt.2)⸙ ⊰
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.

En aquella cueva cálida y brillante, oculta de todos


excepto de dos personas que ahora estaban a punto
de unirse en cuerpo y alma, ni siquiera Madre era
testigo de lo que estaba ocurriendo dentro, solo eran
ellos.
—Tae... —llamó Jungkook rompiendo el beso con
sabor a uva y manzana, y el albino lo miró con
curiosidad a penas a escasos centímetros de los
labos ajenos—. ¿Estás seguro de esto? —
preguntó nervioso.
—Lo estoy, quiero unirme a ti de todas las
formas posibles —respondió completamente
seguro, sin un solo atisbo de duda en su voz y
mirada—. Te irás en unos días y voy a extrañarte

L.S
L.S

muchísimo, quiero que sepas que no importa el


tiempo que tardes, estaré esperándote...porque
te quiero, en serio lo hago.
Jungkook se perdió unos segundos en esos ojos
brillantes y hermosos que tanto le gustaban,
sintiendo como su pecho se calentaba y una
sensación agradable lo hizo sonreír al escucharlo.
Llevó una mano a la nuca contraria para atraerlo y
juntar sus labios nuevamente, pero esta vez de
forma dulce y amorosa.
—También te quiero mucho, de verdad... —dijo al
separarse, juntando sus manos con las contrarias,
entrelazando sus dedos—. Sabes que si por mi
fuera, no me iría jamás, me quedaría aquí por mi
familia y por tí.
—Te esperaré aquí, el tiempo que sea, siempre —
aseguró el mayor, y le sonrió encantado mientras
sostenía su rostro con ambas manos—. Eres
hermoso, Jungkookie.
El azabache no pudo evitarlo y se sonrojó ante sus
palabras, pero eso no le impidió animarse y
continuar con lo que Taehyung comenzó; sostuvo
ambos lados de sus caderas, y llevó sus labios al
cuello contrario para comenzar a besar su suave piel
creando un camino desde su barbilla, hasta casi
llegar a sus clavículas, donde al llegar llevó sus
manos dentro de la prenda superior del contrario y
comenzó a acariciar su piel a medida que subía.
Taehyung se dejaba hacer mientras soltaba suspiros
y acariciaba el pecho contrario por sobre la ropa,

L.S
L.S

hasta que se separó un poco para quitarse su


camisa y dejar su torso al descubierto.
—Ahora tú —dijo coqueto, comenzando a mover su
pelvis nuevamente, frotando ambas entrepiernas—
. Quiero probarte.
El menor no supo exactamente a qué se refería con
eso, pero tampoco se detuvo a preguntar y solo se
apresuró a quitarse la camisa también, mientras
soltaba jadeos placenteros debido a los movimientos
del otro sobre su parte más sensible. Taehyung se
quedó unos segundos admirando su pecho, hombro
y clavículas, hasta que se acercó para comenzar a
lamer su piel como si se tratara de algún dulce.
—Delicioso... —comentó cuando se sintió
satisfecho al probar su pecho, hombros y cuello—
. ¿Quieres probarme también?
Jungkook no tardó en dejar saber su respuesta
cuando lo abrazó por la cintura y se levantó para
llevarlos a ambos lejos de las pinturas y la canasta
de frutas, hasta recostar al mayor sobre el cálido
suelo, y se acomodó sobre él sin dejar de mirarlo en
ningún momento.
—¿Puedo? —preguntó el menor queriendo
asegurarse para comenzar a tocar y besar en zonas
en las que antes no lo hizo.
Taehyung le sonrió coqueto y llevó sus manos a su
pantalón holgado, el cual se quitó de forma
habilidosa quedando tal cual llegó al mundo,
ganándose la mirada contraria sobre su cuerpo.

L.S
L.S

—Pruebame —pidió con la voz más ronca de lo


normal, y aquello hizo que el azabache se pusiera
duro por completo ante tanto.
Acercó su rostro al pecho impropio, y recordando
uno de los consejos de Eunji, comenzó a jugar con
uno de los botones rosados de su chico, chupando,
usando su lengua y dientes sin llegar a dañar ni un
poco. Sintió las manos del mayor en su cabello y
supo que estaba causando algo placentero cuando
escuchó los leves gemidos que salían de los labios
contrarios.
—J-Jungkook... —gimió ansioso, y llevó una mano
al borde del pantalón del azabache, tirando de él
hacia abajo.
El menor entendió lo que quería, y se separó para
quitarse la prenda inferior bajo la atenta y ansiosa
mirada del albino. En los ojos contrarios, además de
ver placer, podía admirar perfectamente el amor que
había en ellos, la forma en la que lo miraba como si
fuera lo más hermoso y preciado que tenía hizo que
el corazón del menor comenzara a latir como nunca
antes, hasta el punto en el que se asustó un poco
por ello.
—Ven —pidió tendiendole su mano.
Taehyung se extrañó por aquello, pero lo hizo sin
rechistar, y supo que era lo que quería cuando el
azabache se sentó y abrió sus piernas dejándole
espacio para que se subiera como antes estaban.
Sonrió y lo hizo, esta vez pudieron sentirse por
completo el uno al otro al estar completamente

L.S
L.S

desnudos, y fue una sensación que nunca iban a


olvidar por más que quisieran hacerlo.
Jungkook abrazó el torso contrario, queriendo que
no haya ni un poco de distancia entre ambos
cuerpos, queriendo sentir la calidez de su chico
fundirse con la suya antes de continuar con lo que
quizás le haría no fijarse en detalles como esos. El
calor del lugar parecía haber aumentado, y eso solo
hacia que sus cuerpos también lo hicieran y por
consecuencia sudaran más, hasta que una fina capa
de sudor los cubrió a ambos, pero no era para nada
desagradable, todo lo contrario.
—También quiero sentirte... —dijo, y levantó la
mirada para conectarla con la celeste—. Me gustas
tanto...
El albino sintió una estampida de elefantes en su
estómago al escuchar sus palabras junto con esa
mirada llena de amor y fascinación que había en los
hermosos ojos de su humano favorito, y le fue
imposible no sonreír encantado.
—Me gustas mucho más, mucho —aseguró, y
juntó sus frentes—. Voy a hacer que te sientas
bien, nos sentiremos bien...
Cuando el menor iba a preguntar a qué se refería
con eso, sintió una corriente eléctrica recorrerle toda
la espina dorsal y concentrarse en su pene, el cual
estaba siendo masturbado por la grande y cálida
mano del ánima, junto con el miembro del albino al
mismo tiempo.

L.S
L.S

—Se aprende muchas cosas escuchando las


conversaciones de los humanos... —comentó
Taehyung, y sonrió coqueto y satisfecho cuando
pudo escuchar los gemidos del menor—. ¿Se siente
bien?
Quería saber si no era solo él quien se estaba
sintiendo bien con lo que estaba haciendo, porque a
pesar de haber escuchado la practica de lo que
estaba haciendo, obviamente jamás vio cómo se
hacía o lo hizo anteriormente. La respuesta la obtuvo
cuando comenzó a mover su mano más rápido, y
Jungkook tiró su cabeza hacia atrás soltando unos
gemidos cada vez más fuertes.
Sonrió contento entre sus propios gemidos, porque
le hacía feliz hacer feliz al menor.
El menor llevó sus manos al trasero del albino, y
comenzó a acariciar y presionar cada nalga a su
gusto, sintiendo la suavidad de su piel debajo de sus
palmas. Buscó los labios ajenos y besos húmedos
fue lo que se dieron hasta que ambos llegaron al
clímax casi al mismo tiempo, manchando al
abdomen del azabache y la mano del otro, junto con
ambos miembros.
Taehyung dejó caer su peso sobre el cuerpo
contrario, y Jungkook apoyó su peso y el suyo con
brazo y mano izquierda apoyada detrás de su propia
espalda, en el suelo. Llevó la derecha a su abdomen
y erección, juntando con sus dedos un poco del
semen de ambos, para llevarlo a la entrada del
mayor.

L.S
L.S

—¿Sabes que haré? —preguntó Jungkook contra


su oreja.
Taehyung detuvo los besos que estaba repartiendo
en el cuello ajeno para asentir con la cabeza, y luego
se acomodó mejor, abriendo las piernas para que el
menor tuviera un mejor acceso con sus dedos.
Abrazó su cuello cuando sintió un primer dedo
ingresar en su ano, y soltó un quejido muy leve a un
lado de la oreja del azabache.
—¿Duele? —preguntó Jungkook preocupado por
estar haciéndolo mal y dañar al mayor de alguna
forma.
—No...solo es raro —respondió, y abrazó sus
hombros soltando un suspiro—. Continúa.
Jungkook asintió, y continuó moviendo su dedo
dejándose llevar por completo en sus instintos para
hacerlo de la forma correcta, ys que jamás había
hecho algo como eso y no le importaba no hacerlo
perfecto, solo no arruinarlo o dañar al mayor. Lento y
hasta donde llegara, de esa forma comenzó a
prepararlo, hasta que Taehyung ya no se sentía
incómodo.
—Mete otro —sugirió el albino, el cual estaba muy
entretenido dando leve mordidas en los hombros y
cuello del azabache.
—¿Seguro?
—Sí.

L.S
L.S

A pesar de que a Jungkook comenzaba a dolerle su


erección desatendida, quería tomarse su tiempo
porque prefería detenerse por completo a lastimar su
cuerpo de alguna forma. Para él, Taehyung era una
joya preciada que debía de ser cuidada y tratada con
todo el tacto y cuidado del mundo, y él era algo bruto
por lo que debía de controlarse.
Ingresó otro de forma lenta y cuidadosa, soltando un
suspiro aliviado cuando escuchó un leve jadeo
placentero de parte de su chico, que se abrazó aún
más a su cuerpo, pidiéndole que comenzara a
moverlos de forma más apresurada. El azabache no
tardó en hacerle caso, y comenzó a moverlos con
mayor rapidez, también hizo movimientos de tijera
pensando que de esa forma iba a preparlo mejor y
más rápido, y al parecer fue una buena idea.
—Jungkookie...mnh... —gimió el mayor, y se
reincorporó un poco hasta poder unir sus labios una
vez más ante la necesidad de besarlo que lo invadió
en el momento—. Es suficiente, puedes entrar.
—¿Estás seguro? —preguntó el menor algo
asustado.
Sabía que solo él podía decirle si estaba listo o no,
por lo que decidió confiar en él y retiró sus dedos,
recibiendo una pequeña queja de parte del mayor.
Tomó su erección en su mano derecha y se
masturbó unos segundos mientras buscaba la
mirada del otro.
—Baja tú a tu ritmo, sin prisa, con cuidado —dijo
el azabache.

L.S
L.S

Taehyung le sonrió y asintió, separó un poco más


sus rodillas, y bajó la mirada para buscar el pene del
menor y tomarlo para alinearlo debajo de su entrada.
Creyó que no iba a doler mucho luego de la
preparación que tanto tiempo le llevó a Jungkook,
pero al intentar meter solo la punta, se detuvo
abruptamente soltando un gemido de dolor.
—T-Tae, espera —habló el menor preocupado al
notar su expresión de dolor, e intentó apartarse—
. No, detente-
Fue callado por los labios ajenos, y se quedó
completamente quieto cuando sintió como el mayor
bajó un poco más, lo suficiente como para que la
punta estuviera dentro por completo.
—No, Tae —se quejó el menor rompiendo el beso—
. Si duele, te detienes.
—N-No te preocupes, soy más resistente y me
acostumbro rápido —respondió dándole una
sonrisa tranquilizadora—. Confía en mí, ¿Sí?
—Confío...Pero solo hazlo con cuidado, ¿De
acuerdo? —pidió sintiéndose un poco más
tranquilo.
Taehyung asintió, y volvió a juntar sus labios a la vez
que comenzó a bajar muy poco a poco, relajando su
cuerpo para que le fuera más fácil, concentrándose
en las caricias que el menor le daba en su espalda;
en como jugaban con sus lenguas juntas, en las
mordidas que daba en su labio inferior y en la

L.S
L.S

calidez de ambos cuerpos cada vez más juntos,


cada vez más calientes.
Tomó menos de cinco minutos estar totalmente
abajo, y la sensación fue tan placentera para ambos
que rompieron el beso solo para soltar gemidos
sonoros. El albino se acercó a la oreja del otro y
sonrió coqueto.
—Me gusta que sea grande... —comentó, y
comenzó a moverse lento, marcando un ritmo que
poco a poco comenzaba a encantarles—. T-Tan
caliente...
—N-No digas esas cosas —regañó el azabache
ante la vergüenza que le causaban sus comentarios,
pero a la vez no pudo evitar sonreír gustoso cuando
las paredes internas del mayor lo envolvían de forma
tan deliciosa, haciéndolo ver las estrellas y querer
más—. Eres cálido, T-Tae...
El ánima comenzó a moverse mucho más rápido,
sosteniéndose de los hombros ajenos y dando
brincos; sintió al menor también mover su pelvis en
busca de más contacto, y luego de unos pocos
segundos se perdió por completo en todas las
sensaciones mágicas que estaban invadiendo su
cuerpo y mente en ese momento.
Jungkook no estaba muy diferente, solo que los
gemidos del mayor que escuchaba directamente en
su oreja, lo hacían excitarse el doble, y le daban la
fuerza para golpear mucho más duro el interior de su
chico. Ambos cuerpos quemaban; vibraban, las
corrientes eléctricas que los hacían sentirse mucho

L.S
L.S

más sensibles y los torpes besos que eran


interrumpidos por jadeos y gemidos, todo se sentía
tan maravillosamente perfecto que daba hasta un
poco de miedo.
El primero en venirse fue el menor, el cual a pesar
de sentir un ardor en su espalda debido a los
rasguños que inconscientemente el otro le estaba
causando, ya no pudo con tanto y soltó toda su
esencia dentro de su chico. Taehyung al sentir su
interior ser llenado por completo, no tardó en hacer
lo mismo, solo que éste llevó sus dientes a la piel del
hombro de Jungkook y mordió con fuerza, sin saber
exactamente el por qué de aquello.
Se quedaron unos segundos intentando recuperar el
aliento y calmar sus respiraciones, luego el albino se
preocupó ante la herida que le causó en su hombro.
—Lo siento, Jungkookie... —se disculpó, y se
separó un poco para mirarlo a los ojos—. No sé por
qué hice eso, ¿Te duele mucho?
El azabache negó y le sonrió, luego abrazó su
cintura y apoyó su mejilla en uno de sus hombros.
—Estoy bien, estoy feliz... —respondió sin quitar la
sonrisa de su rostro, luego levantó la mirada para
verlo a los ojos—. ¿Cómo te sientes tú, precioso?
Taehyung se movió para sacar el pene de su
interior, y se acomodó sobre su regazo para
sonreírle de igual forma, solo que en sus ojos había
algo que desconcertó un poco al menor.

L.S
L.S

—¿Tae? —preguntó preocupado al ver que sus ojos


comenzaban a humedecerse.
El albino mordió su labio inferior y llevó sus manos
algo temblorosas al rostro contrario. Abrió la boca
para decir algo, pero su voz no salía, y solo
consiguió soltar lágrimas silenciosas. Aquello asustó
al menor, que creyó haberlo lastimado de alguna
forma.
—¿Qué sucede?, ¿Te lastimé?, ¿Te duele
algo? —preguntó, y acunó el rostro impropio entre
sus manos, comenzando a desesperarse—. ¿Por
qué lloras?
Taehyung llevó ambas manos a su pecho, y
comenzó a llorar mucho más fuerte.
—M-Me duele aquí... —dijo en un hilo de voz—
. Duele...P-Porque quiero estar c-contigo para
siempre...
Jungkook lo miró sin comprender a qué se refería,
solo pudo acercarlo para abrazarlo y besar sus
lágrimas en un intento por calmarlo.
—Estarás conmigo para siempre... —dijo como si
fuera un hecho—. Siempre estaré contigo, ¿Por
qué no lo estaría?
Taehyung lo observó en silencio durante unos
segundos, hasta que finalmente lo abrazó también,
hundiendo su nariz en su cuello.

L.S
L.S

—¿Estarás conmigo hasta el final? —preguntó en


voz baja, como si fuera un secreto—. ¿Sin importar
qué?
—Lo estaré, sin importar qué —aseguró sin
dudarlo.
Iba a aferrarse a eso, sin importar que tan malo
pueda llegar a ser, iba a aferrarse a Jungkook hasta
el final.
—...Lo siento.

│ │ · ✦ ───En el reino de Lights

│✦

✦ ·
·
Jimin no tuvo tiempo de objetar nada luego de
aquella confesión con respecto a su hermano, e
inmediatamente fue enviado a ayudar a preparar la
cena en nombre del ánima recién llegado. Quiso
acercarse a Yoongi para avisarle que ahora debía de
quedarse en ese lugar, quieto y observando a las
personas del reino que poco a poco comenzaban a
llegar al templo con obsequios para él, pero en
cuánto de acercó a él, le pidieron que no invada el
espacio personal de la criatura.

L.S
L.S

Le dio una mirada disculpándose por dejarlo solo, y


tuvo que irse a obedecer las órdenes de sus
superiores, porque era su "obligación" atender de la
mejor manera al ánima.
Por su lado, Yoongi solo de quedó en su lugar sin
saber que debía de hacer o cómo comportarse. Se
puso extremadamente nervioso al no tener al rubio
cerca, y al ver como muchas personas llegaban, le
dejaban en el suelo frente a él obsequios que él no
había pedido si aceptaría, decidió simplemente
esperar a que se cansaran y Jimin fuera por él.
La gente traía todo tipo de objetos; desde
decoraciones que parecían costosas, hasta todo tipo
de frutas y flores hechas ramos que eran muy bellos.
Se imaginó a Jimin durmiendo sobre todos esas
flores hermosas, y su cola se movió de un lado a
otro, fascinado con la imagen mental.
Las palabras de agradecimiento por "salvarlos" le
estaban aturdiendo la cabeza luego de tan solo una
hora, y estaba seguro de que si pasaba mucho más
tiempo en ese lugar, iba a enloquecer y atacar a
alguien para que dejaran de darle cosas que no
quería, y agradecieran por algo que aún no hizo ni
quería hacer por voluntad propia.
Soltó un gruñido fuerte llamando la atención de
todos los presentes, e intentó irse por la puerta en la
que el rubio se fue junto con los demás, pero
algunos guías de Madre se pararon frente a la
puerta impidiendole el paso. Él volvió a gruñir
asustando un poco a las personas, y sus ojos
amarillos brillantes se posaron en una ventana

L.S
L.S

cercana, y no dudó ni dos segundos y corrió a ella


para lanzarse y escapar de ese lugar en en que lo
trataban como si fuera la mismísima Madre.
—¡Ánima de Shadow, espere! —escuchó a alguien
gritar desde dentro.
—¡Es peligroso que salga fuera! —escuchó otro.
Yoongi los mandó a la mierda por dentro y
simplemente corrió al rededor del gran edificio, en
busca del rubio para decirle que no iba a pasar más
tiempo estando tieso y recibiendo obsequios y
palabras que lo hacían ponerse de mal humor. No
tenía idea dónde podría estar, pero primero iba a
buscar fuera del lugar, luego iba a volver a meterse
dentro e iba a buscarlo por todo el lugar hasta dar
con él.
Si él tenía cierto poder en el lugar, iba a poner
ciertas reglas. No iba a dejar que lo trataran como un
maldito amuleto de la suerte que solo debía de
quedarse quieto para ser alabado, detestaba
aquello.
¿Por qué había aceptado venir aquí?
—¡Jimin! —escuchó a alguien llamar el nombre de
su chico desde dentro del edificio.
Ah, sí, por él.
Siguiendo el sonido de la voz de la chica que llamó
al rubio, dio un gran salto e ingresó a una las
grandes ventanas del primer piso, y con el sigilo con
el que nació, caminó procurando buscar con su oido

L.S
L.S

super desarrollado la voz del rubio, y pudo


escucharla en el piso de abajo, del otro lado de
donde él estaba.
Corrió por los pasillos sin importarle si se cruzaba
con alguien, solo quería ir donde el rubio y pedirle
que lo ayude a salir de toda esa situación con la que
no se sentía para nada cómodo.
Llegó a una puerta que estaba entreabierta, y de
esta podía sentir distintos olores a frutas,
preparaciones de comidas, hierbas y salsas. Era
obvio que se trataba de una cocina, y se adentró al
lugar soltando un gruñido que asustó a casi todos
los presentes, excepto a cierto rubio que estaba
limpiando sus manos para salir en busca del ánima
ante el aviso de una de las guías de Madre.
Los murmullos no se hicieron de esperar al ver a la
criatura, junto con las reverencias. La pantera albina
se acercó al rubio con facilidad, ya que las personas
en el lugar le abrían paso, tratando de no tocarlo
bajo ninguna circunstancia.
—No puedes abandonar el templo hasta que-
Un gruñido calló sus palabras, y Jimin se cruzó de
brazos ofendido por aquello.
—No tienes por qué gruñirme de esa forma,
¿Sabes? —se quejó.
Yoongi se acercó a él y tomó entre sus dientes un
pedazo de la tela de la túnica que llevaba puesta el
rubio, y tiró de él haciendo que caminen hasta la
puerta con la intensión de salir de allí.

L.S
L.S

—No puedo ir contigo, tengo que ayudar aquí y


tú debes de estar en el templo... —dijo el menor
intentando hacer que lo suelte. Suspiró y lo miró a
los ojos con ojos compasivos—. Sé que no te gusta
todo esto, pero es algo que se debe de hacer por
costumbre, ellos creen que están recibiendote de
la mejor forma posible, intentan hacer que te
sientas bienvenido de la forma en la que es
costumbre desde siempre, y yo...tengo que
seguir las reglas y costumbres si no quiero que
me traten como un irrespetuoso, lo siento.
El animal lo miró durante unos segundos, hasta que
volvió a tomar una parte de su túnica y lo llevó hacia
una de las habitaciones cercanas que estaban
vacías, y una vez dentro, volvió a su forma humana
para poder hablar también.
—Me vale una mierda lo que intentan hacer, no
voy a soportar algo que no me gusta y mucho
menos voy a dejar que te hagan pelar frutas y
verduras luego de todo lo que has hecho, no es
justo para ninguno —se quejó acercándose a el
rubio para sostener su rostro entre sus manos y
mirarlo con intensidad.
—Yoongi, está bien, es para ti y solo será por
este día-
—No, no está bien y esto no va a seguir así lo
que resta del día, antes que eso me regreso a mi
reino contigo, a la fuerza o no, tu eliges —
amenazó.

L.S
L.S

Jimin suspiró cansado y llevó ambos brazos al cuello


contrario, para abrazarlo con delicadeza y esconder
su rostro en su cuello.
—Es solo por hoy, no tienes que hacer mucho
solo mostrarte ante la gente y en la noche te
dejarán en paz, lo prometo —habló suave,
queriendo convencerlo—. Si no te comportas van a
pedirte que muestres tu forma humana para que
confirmes con tus propias palabras que viniste
con la intensión de ayudarnos...Y sé que no
quieres que te vean de esa forma...Solo quiero
cuidar de ti. Ayudar con la comida no es nada, en
serio.
Yoongi lo abrazó por la cintura y acercó sus labios a
la oreja impropia.
—¿Cuándo podemos estar juntos y a solas?,
¿Dormiré contigo? —preguntó mucho más
calmado.
—A la noche harán un espectáculo muy bonito, y
es para ti, por lo que puedes verlo a solas si
quieres —comenzó a explicar sin alejarse,
sintiéndose algo apenado por la desnudez del
mayor—. Prometo que me escaparé para que
podemos admirarlo juntos, a solas. Y no sé si me
permitan dormir contigo, pero puedes colarte en
mi habitación sin que nadie sepa y dormiremos
juntos, ¿Qué te parece?
Yoongi sonrió y se alejó un poco para mirarlo a los
ojos.

L.S
L.S

—Suena bien...Pero si voy a estar parado durante


tantas horas sin hacer absolutamente nada,
quiero que al menos estés conmigo —dijo de
forma firme, dejando en claro que no iba a cambiar
de opinión respecto a eso.
—Eso estará difícil...
—¿Quien tiene el mando aquí? —preguntó
volviendo a sonar serio.
—¿El mando?, aquí no hay algo como alguien al
mando como tal... —comenzó a explicar—. Pero, el
maestro que hoy les ordenó a todos que se
pusieran manos a la obra, es quien todos más
respetan y quien da las mayorías de las órdenes
aquí. Supongo que él es quien está al
mando...¿Por qué lo preguntas?
—Hablaré con él y le diré que quiero que estés a
mi lado todo el tiempo que esté aquí, de otra
forma haré un escándalo que no le gustará
nada —dijo de forma tan seria que el rubio supo que
hablaba completamente en serio.
—¿Cómo vas a hacer eso?, no puedes hablar en
tu forma animal —dijo desconcertado—. ¿Qué es
lo que piensas hacer?
—No voy a mostrarme, solo quiero que me
escuche y que me responda, y para eso vas a
ayudarme a llevarlo a un lugar en donde pueda
esconderme de su vista —respondió con
seguridad, como si el plan no pudiera salir mal de
ninguna forma.

L.S
L.S

—No sé si va a aceptar...
—Va a hacerlo, de una u otra forma, voy a hacer
que acepte —se acercó y lo besó de forma suave—
. Confía en mí.
Jimin se sonrojó y asintió, para luego volver a unir
sus labios de forma casi necesitada. El beso no duró
mucho, ya que seguramente estarían buscándolos
por todo el lugar y no querían desesperar mucho
más a las personas que seguramente estaban
formando fila para ver al ánima y entregarle un
obsequio.
—Podemos ir a los vestuarios, allí hay
cortinas —sugirió el rubio—. Mientras tu esperas,
yo iré a buscar al maestro.
—Bien, entonces vamos —respondió el mayor, y
se alejó para regresar a su forma animal.
—No está lejos, pero como todos deben de estar
buscándote, tenemos que ir rápido, ¿De
acuerdo? —dijo el rubio acercándose a la puerta
para abrirla un poco y revisar que no haya nadie por
los pasillos—. No hay nadie, vamos.
Jimin salió primero y caminó a paso rápido buscando
los vestuarios, los cuales no estaban muy lejos pero
debían de subir las escaleras. Yoongi seguía al rubio
de cerca, escuchando todo lo que sucedía en el
perímetro por si alguien se acercaba y debían de
esconderse, asegurándose de que todo vaya bien.
Tardaron unos cinco minutos en llegar, y por fortuna
en ese momento no había nadie ocupandolos en ese

L.S
L.S

momento. El rubio corrió algunas cortinas y le indicó


al mayor que de metiera allí.
—No tardaré, pero por las dudas no vuelvas a tu
forma humana hasta que ya estemos aquí, ¿De
cuerdo? —preguntó acariciando el cuello del
animal.
El animal asintió y Jimin se apresuró a salir del lugar
en busca de su maestro, el cual siempre había sido
llamado de esa forma y jamás reveló su nombre a
los demás guías de Madre. Estaban los maestros de
distintas áreas, como por ejemplo la de historia
mágica, pero si solo decías maestro a secas, te
estabas refiriendo al hombre que estuvo a cargo de
buscar a los elegidos de Madre. El más respetado y
sabio del templo, según todos.
Fue hacia la zona más sagrada del templo, donde
supuso que estaría el hombre intentando calmar las
preguntas de las personas que vinieron a dejarle su
ofrenda a Yoongi, y al llegar se sorprendió al
encontrarse con todos los obsequios que había
hasta el momento. Las puertas estaban abiertas de
par en par, y en la entrada de esta estaba hecha una
fila que se veía muy larga desde su lugar, de
personas con objetos en sus brazos.
Ignoró todo aquello por un momento y buscó a su
maestro por el lugar, y lo encontró parado frente al
espejo de Madre con la mirada fija en el objeto,
como si estuviera esperando a que Madre le dijera
que debía de hacer para poner control en el lugar.
Se acercó a él y le habló en voz baja para que solo
él pudiera escuchar.

L.S
L.S

—Maestro, ¿Puedo hablar un momento con


usted? —preguntó respetuoso ante todo.
El hombre volteó a verlo, y se veía un poco
sobrepasado por todo lo que estaba ocurriendo con
las personas fuera del templo, y por supuesto con
Yoongi y su rebeldía.
—Jimin, el ánima salió corriendo, ¿Tienes una
idea de a donde pudo haber ido? —preguntó
manteniendo la calma que lo caracterizaba.
—De eso quiero hablarle... —se acercó un poco
más y colocó una mano a un lado de su boca, como
si le estuviera por contar el mayor secreto de
todos—. El ánima quiere hablar con usted y poner
algunas pautas sobre su estadía aquí, quiere
pedirle a usted algunas...medidas, para que todo
esto le resulte mucho más fácil y llevadero para
todos, ¿Está dispuesto a hablar con él?
La mirada del hombre pareció iluminarse por un
momento, y se quedó un tiempo analizando sus
palabras, como si estuviera esperando a que le
dijera que se trataba de una broma. Pero no podía
ser eso porque Jimin no era el tipo de persona que
bromearía con algo como eso, y su mirada parecía
ser sincera.
—¿Hablará conmigo?, ¿Cómo? —preguntó
interesado.
—Bueno, el no se mostrará en su forma humana
delante de usted...Bueno, delante de nadie, no es
algo que le guste, pero hablará con usted y podrá

L.S
L.S

escucharlo —intentó explicar de la mejor forma—


. Por favor, acompáñeme y lo llevaré con él para
que puedan discutir sobre algunas cosas.
El hombre lo observó con curiosidad mezclada con
algo más que Jimin no pudo descifrar, y luego
asintió. El rubio se volteó y ambos comenzaron a
caminar juntos hacia unos pasillos muy conocidos
para todos los que vivían en el lugar, ya que allí eran
donde, al salir de darse una ducha, todos debían de
vestirse con la túnica del lugar para cumplir con el
código de vestimenta.
El cual Jungkook detestaba y jamás cumplió...y
seguramente jamás cumplirá.
—Jimin —llamó el hombre sin detener sus pasos al
igual que el rubio.
—Dígame...
—Tú ya has visto al ánima en su forma
humana...lo haces de forma habitual, ¿Cierto? —
preguntó sonando curioso, más no molesto ante la
idea.
El rubio se sintió nervioso ante la pregunta, porque
los recuerdos de ambos juntos vinieron a él como su
fuera una advertencia, la cual era "Nadie debe de
enterarse de lo que sientes y haces con él, o puede
que sufras las consecuencias de aquello que está
prohibido en el mundo en el que resides".
—Si, lo hago —respondió finalmente—. Pasé
mucho tiempo buscándolo... —comenzó a hablar
sin atreverse a mirar al hombre—. Cuando lo hice,

L.S
L.S

se negó completamente a aceptar venir


conmigo...me dijo que me fuera de su reino —
recordó, y no pudo evitar retener una risa—. Pasé
bastante tiempo intentando convencerlo de que
aceptara...hasta que logramos llevarnos bien y al
final aceptó venir, aunque la idea no le gustaba
en lo más mínimo porque no le gusta ser tratado
de esta forma...Como si fuera Madre, porque no
tiene la mejor de las relaciones con ella por
ciertos motivos personales...
Tuvo que modificar un poco los hechos, pero no
estaba mintiendo.
El hombre solo escuchaba atento, sin responder
absolutamente nada, y duraron así hasta que
llegaron a los vestuarios, y Jimin se detuvo frente a
la puerta.
—Está aquí —avisó, y volteó a ver al hombre un
momento antes de abrir la puerta—. Es un poco
terco, espero y lo entienda...
Suspiró y abrió la puerta con algo de lentitud, por las
dudas de que Yoongi no se haya quedado donde lo
dejó y estuviera ya en su forma humana. Ambos se
adentraron al lugar, y el rubio le hizo una señal a su
maestro para que se detuviera y esperara justo
donde estaba: algo alejado de la cortina.
—Ya estamos aquí... —avisó el rubio.
En la pared de detrás de la cortina, había una
ventana por la cual ingresaban los rayos del sol, y
gracias eso y a que la cortina era algo fina, la silueta

L.S
L.S

de la forma animal de Yoongi podía verse desde


donde estaban. La figura cambió a una mucho más
pequeña, mostrando la de un hombre, y esa fue la
señal que tuvo Jimin de que el mayor iba en serio.
—¿Eres el que está al mando aquí? —preguntó
Yoongi con una voz firme y algo intimidante.
El maestro se sorprendió mucho al escucharlo, y se
quedó un tanto en shock, por lo que tardó unos
segundos en reaccionar y responder a su pregunta.
—No tenemos a alguien al mando de todo...Pero
se podría decir que sí —respondió intentando
mantener la calma.
—Bien, la razón por la que estás aquí es porque
quiero poner un condición para permanecer aquí
sin causar problemas —dijo tranquilo, como si le
estuviera hablando de una cosa sin mucha
importancia—. No es de mi especial agrado la
forma en la que soy benerado y tratado, y mi
paciencia es poca ante cosas que no son de mi
especial agrado, sepa entender.
—...¿Qué condición quieres poner? —preguntó el
maestro algo sorprendido por la actitud del ánima.
—Quiero a Jimin a mi lado en todo momento —
respondió sin más, causando que el rubio bajara la
mirada nervioso—. Es la persona a la que más
confianza le tengo, y me comprende sin
necesidad de utilizar palabras, me mantiene a
raya si es necesario, ¿Comprende?

L.S
L.S

El hombre no se sorprendió mucho al escuchar


aquella petición, ya que para él era algo obvio que
luego de todo el tiempo conviviendo, habrían forjado
un lazo especial de cariño entre ellos. Sabía
perfectamente que Jimin era capaz de lograr que
todo funcione tal y como se tenía planeado, sin
problemas, y aún así tuvo curiosidad de saber algo
más antes de dar su respuesta.
—Jimin tiene sus obligaciones en el lugar con las
que debe de cumplir... —comentó dejando que la
respuesta a sus palabras llegara sola por parte del
ánima.
Yoongi soltó una risa sarcástica, y el rubio temió lo
peor.
—Con todo respeto, maestro...tiene que estar
bromeando —dijo con algo de molestia—. La forma
que tienen que hacer las cosas en este lugar es
absurda.
—¿Absurda? —preguntó el maestro con
curiosidad—. ¿A qué se refiere exactamente?
—Según tengo entendido, Jimin pasó años
preparándose para finalmente ir a buscarme,
lejos de su familia y sin hacer otra cosa que
estudiar, ¿Cierto?
—Exactamente.
—Eso, en resumen, es que sacrificó años de su
vida y juventud con su familia por hacer algo que
va a ser la salvación de todos en este mundo... —
se quedó unos segundos intentando calmarse a si

L.S
L.S

mismo para no utilizar un mal lenguaje, porque no


quería meter en problemas a Jimin por faltarle el
respeto al hombre—. Pasó dos años en la mal-...en
la selva, solo, sobreviviendo por si mismo
mientras me buscaba, cosa para nada fácil,
déjeme decirle.
Jimin quería reír por la forma en la que estaba
controlando su lenguaje, pero tenía que mantenerse
serio frente a sus superiores, y quería que tomara a
Yoongi en serio.
—Cuando lo hizo, lo traté para la m-...Muy mal, y
él no se rindió conmigo porque tiene en claro
que lo que debía de hacer es importante no solo
para él, sino para todo el mundo...En resumen,
hizo hasta lo imposible y finalmente estoy aquí,
siendo tratado como la salvación benévola y
generosa que todos creen, cuando no es así, yo
no estoy aquí hoy en día porque amo a todos,
eso es basu...Mentira —corrigió.
Jimin admiraba la manera en la que se estaba
conteniendo, en verdad se notaba que estaba
hablando en serio, aunque se note que era bastante
bruto con las palabras. El maestro solo escuchaba
atento, permitiendo que exprese todo lo que tenía
para decir sin querer interrumpirlo.
—Aquí el único que se preocupa por todos es
Jimin, y en vez de darle un descanso,
agradecerle como se debe por haberme traído
hasta aquí o si quiera permitirle ver a su familia,
lo mandan a la pu-...A la cocina a pelar papas y
lavar lechugas, ¿Es eso justo?, no lo es para

L.S
L.S

nada y mientras yo esté aquí, no va a ser tratado


de esa forma, ¿Queda eso claro? —preguntó
exigente y serio.
Hubo un momento en silencio, en el que Jimin casi
llama por su nombre al ánima en un regaño por
haber dicho aquellas ultimas palabras que para él no
eran necesarias y solo causarían confusión en el
templo de ser llevadas a cabo. El maestro por otro
lado, solo sonrió landino luego de unos segundos,
casi imperceptible, hasta que finalmente habló.
—Me recuerdas a alguien —comentó recordando a
su "alumno estrella" el cual estaba visitando a su
familia—. Espero que entienda, mi señor, que
llevar tales actos podrían dejar mal visto a Jimin
por tomarse tantos atrevimientos con su persona
sin haberles sido informados por Madre o por
usted directamente —dijo queriendo hacerle saber
lo que causaría su pedido—. ¿Acaso estaría
dispuesto a mostrarse humano frente a todo un
reino, solo para mantener a Jimin a su lado?
El lugar quedó en silencio durante unos segundos,
los cuales el rubio sintió eternos ante la espera de
una respuesta por parte de Yoongi, y éste se
planteaba que le importaba más; el por primera vez
dejar a la vista su figura más íntima e importante
frente a todo un reino sin cubrirse de ninguna forma,
o tener a Jimin a su lado obligando a que se le trate
como se lo merece.
Era una decisión fácil a su parecer.
—Jimin, ven aquí —pidió el pelinegro.

L.S
L.S

—¿Eh? —preguntó éste confundido—. ¿P-Por qué?


—He tomado una decisión, ven —pidió
nuevamente.
Jimin miró a su maestro unos segundos, luego
caminó con pasos inseguros hasta llegar a la cortina
y cruzó ésta sin dejar a la vista del hombre nada que
pudiera mostrar al ánima. Al quedar frente a él,
intentó decirle algo, pero antes de poder responder
fue callado con un suave choque de labios que duró
unos segundos.
Cuando el mayor se separó, le sonrió y lo atrajo a su
cuerpo con un brazo, cubriendo de esa forma la
mayoría de su cuerpo al desnudo gracias a la túnica
ancha, y con su otra mano corrió la cortina dejando a
ambos a la vista del maestro que al cruzar miradas
con el ánima, se quedó totalmente maravillado ante
la imagen frente a él.
Apoyó su barbilla sobre el hombro del rubio que
estaba igual de sorprendido que su maestro, y le
sonrió a éste con superioridad y seguridad. Junto
con el brillo de sus ojos, a su alrededor comenzó a
formarse un aura de color oscura, pero era brillante y
cálida, no transmitía ningún tipo de sentimiento
maligno o oscuro como su color, sino todo lo
contrario.
—Yo, Min Yoongi, hijo de Madre y guardián del
reino de Shadow...Quiero a Park Jimin a mi lado.

L.S
L.S



.
Me quedó muy largo como para seguir lo demás
que escribí, pero eso es bueno porque voy a
tardar menos en traerles otro cap ;D
En serio quería hacer el encuentro de los cuatro
lo más antes posible, pero es que no consigo
hacer que pase rápido, se me ocurren muchas
cosas que agregar y solo sigo y sigo
escribiendo, ¡Help!
Pronto, muy pronto, i promise :)
[Link]
.

L.S
L.S

*ૢ✧Yιᥒ Yᥲᥒg⸙ ⊰
·

✦ .
·˚ · ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
En dos días Jungkook debía de marcharse, y el
tiempo que le quedaba junto a su familia y su amado
estaba contado, por lo que no podía desperdiciar ni
un minuto, debía de hacer todo lo que no podría una
vez que se fuera.
—Mamá... —llamó el azabache acercándose a la
mujer que estaba colgando algunas prendas al sol.
Eunji volteó a verlo durante unos segundos, y le
sonrió, para luego volver a su tarea.
—¿Qué sucede?, ¿Tienes hambre? —preguntó
burlona.
—No, es que tengo que decirte algo
importante —respondió nervioso, dándole una
mirada a las demás personas que estaban llevando
a cabo la tarea de secar la ropa—. A solas.

L.S
L.S

La mujer pensó unos segundos de qué podría


tratarse para que quisiera hablar a solas, y lo
primero que se le vino a la cabeza fue el tema del
ánima del que tanto le comentó el azabache. Sonrió
y dejó el canasto de ropa a un lado, luego tomó una
de las manos de Jungkook con las suyas, las cuales
estaban frías debido a la ropa húmeda.
—Aly, ¿Puedes ocuparte de esto por mí? —le
preguntó a una mujer que estaba ayudando a colgar
la ropa de todos.
—Claro, no te preocupes —respondió la joven.
—Gracias.
Dejó que canasto en el suelo, y se volteó para tomar
la mano del azabache.
—Tengo una leve sospecha sobre lo que quieres
decirme —dijo con una sonrisa traviesa—. Es sobre
él, ¿Cierto?
Los colores se le subieron al azabache al recordar la
maravillosa noche que pasó junto a Taehyung, y
asintió mientras era guiado por la mujer a una parte
del campamento donde no había nadie cerca que
pudiera escucharlos. Se sentaron en unos de los
troncos del lugar, y Eunji esperó a que el menor
hablara primero.
—No es algo malo, ¿O sí? —preguntó preocupada
al notar lo nervioso que estaba el menor.
Jungkook no sabía de que forma informarle que
Taehyung quería conocerla, ya que no sabía cuál

L.S
L.S

sería la reacción de ella ante la noticia, tampoco


estaba seguro de si esta iba a aceptar verlo en
medio de la selva, ya que sabía que a ella no le
gustaba estar en medio de la fauna y flora sin ningún
tipo de arma para defenderse de los depredadores.
—¿Confías en mí? —preguntó finalmente, mirando
los ojos de ella con seriedad.
—Por supuesto que sí, hijo —respondió ella sin
dudarlo—. ¿Por qué lo preguntas?, me estás
asustando...
—Entonces ven conmigo —dijo luego de ponerse
de pie y ofrecerle su mano, y le sonrió—. Tengo que
presentarte a alguien muy importante.
Ante sus palabras, Eunji supo a qué se refería y la
emoción que sintió en ese momento no le cabía en
el pecho. Sonrió en grande y tomó su mano para
dejarse guiar por el menor, el cual había tomado una
dirección desconocida para ella, ya que nadie iba en
esa dirección a hacer ninguna tarea más que cazar
pero a la cercanía del campamento. Caminaron sin
decir absolutamente nada durante unos largos
minutos, hasta que poco a poco comenzó a oirse el
sonido de agua cayendo.
—¿Una cascada? —preguntó ella sorprendida ante
la idea, luego recordó que él le había contado acerca
de un lugar en el que se encontraban—. ¿Es el
lugar donde lo conociste?
—Sí. Aquí nos conocimos, y pasamos la mayoría
del tiempo juntos —respondió el azabache sin

L.S
L.S

poder evitar el sonreír al recordar aquello—. Aquí es


donde le gusta nadar, y me obliga a hacerlo
también —bromeó.
Cuando el paisaje de la pequeña cascada apareció
frente a ambos, Eunji abrió los ojos y la boca
sorprendida por lo hermoso del lugar, y no pudo
hacer otra cosa que soltar el agarre de la mano del
menor para comenzar a caminar por todo el lugar
admirando el paisaje.
—Éste lugar es bellísimo... —comentó fijando su
vista en el agua cayendo por la pequeña montaña.
Por su parte, Jungkook se acercó a unos arbustos
altos, sabiendo que Taehyung se encontraba a allí
escondido debido a los nervios y la vergüenza de
conocer a la mujer que era una Madre para él. Se
giró dándole la espalda a la mujer y lo llamó.
—Tae, ven... —pidió extendiendole su mano para
que saliera y la tomara.
Taehyung se asomó poco a poco, hasta que corrió y
buscó refugio en el cuello del azabache, cerrando
los ojos y encogiéndose en el pecho ajeno, siendo
aún no visible ante los ojos de la mujer que al
escuchar a su hijo hablarle a alguien. Lo vio de
espalda junto con alguien más a quien no pudo verle
el rostro, pero supo de quién se trataba.
—Tranquilo, se llevarán muy bien, estoy
seguro —animó Jungkook algo divertido ante los
nervios del albino, comenzando a acariciar su

L.S
L.S

cabello—. Solo sé tú mismo, eres encantador por


naturaleza.
Al notar la situación, Eunji se acercó poco a poco
manteniendo su sonrisa amable, ansiosa por
conocer al chico que tan feliz hacía a su pequeño ya
no tan pequeño. Cuando lo hizo, pudo notar con más
claridad el tono del cabello que era brillante y claro
que dejaba verse sobre el hombro del azabache.
Taehyung asomó su cabeza solo un poco más,
hasta asomar sus ojos y observar a la mujer que, al
verlo, abrió los ojos poco a poco, maravilada con lo
que presenciaban sus ojos. Los orbes celestes,
brillantes, que eran como olas de agua hecha de
diamante moviéndose dentro de sus orbes, mágico...
Comprendía por completo la fascinación de
Jungkook por ellos. No era para menos, una
sensación de tranquilidad y calidez se instaló en su
pecho cuando lo vio, y no supo si era porque la
sonrisa del azabache se volvió aún más grande
cuando el ánima se dejó ver por completo ante ella,
o por la forma en la que el albino le sonrió.
—Hola —saludó Taehyung a la mujer, sosteniendo
el brazo de su chico. Eso lo hacía sentirse más
valiente.
Jungkook sonrió y tomó su mano para comenzar a
caminar lo que quedaba de camino hasta ella,
animando de esa forma a ambos a presentarse.
—Mamá, él es Taehyung... —presentó de forma
cohibida, tímido por presentarlo como si fuera su

L.S
L.S

pareja, cuando eso aún no era algo oficial o


cercanamente posible.
Eunji tardó unos segundos en lograr quitar su vista
de la mirada brillante del de piel acanelada, luego le
sonrió amable y, sin pensarlo mucho se acercó para
abrazarlo con fuerza. El gesto sorprendió a ambos
chicos, ya que no se esperaban que hiciera eso,
pero a diferencia de lo que pensó el azabache,
Taehyung se sintió mucho más seguro con esa
muestra de afecto, y le correspondió casi de igual
forma.
La mujer más importante para Jungkook lo estaba
abrazando, y eso lo hizo feliz.
—Gracias por hacerlo feliz —le susurró ella antes
de separarse—. Jungkook no para de hablarme de
ti, en serio que no, comienza a hartar —bromeó.
—E-Eso no es cierto —negó inmediatamente el
anterior nombrado, con sus orejas rojas de pena—
. No es todo el tiempo...
Taehyung sonrió en grande al escucharla decir eso,
y volteó a verlo con una sonrisa divertida, que solo
hizo al menor ponerse mucho más rojo de lo que
estaba.
—Sabes, no es como si no le creyera desde un
principio... —hablo la mujer llamando la atención de
ambos nuevamente—. Pero, en serio eres...un
ánima —comentó aún sin poder creerlo—. Tus ojos
son más que preciosos, de otro mundo, y tu
cabello es precioso también.

L.S
L.S

—Gracias —respondió el ánima llevando sus manos


a sus mejillas, sintiéndose tímido ante los halagos—
. Usted es muy hermosa también.
—Me sorprende y estoy muy agradecida de que
hayas aceptado conocerme, Taehyung —dijo con
un todo de sinceridad puro, tomando ambas de sus
manos—. Es un honor, y quiero agardecerte por
siempre cuidar de nosotros, sé que lo haz hecho
todo este tiempo...Todos estamos agradecidos,
él único que decía no estarlo era Jungkook y
míralo ahora.
—¡Ya!, no te traje para que me avergüences con
él —se quejó el azabache.
—No te estoy avergonzando, estoy diciéndole lo
obvio —respondió queriendo molestarlo un poco
más.
—¿Podemos no sacar ese tema nuevamente? —
preguntó ucultando su rostro con su mano libre—
. Creo que ya fue suficiente, ya lo conoces, y
deberíamos de-
—¿Podemos sentarnos y charlar a solas? —
preguntó Eunji ignorando al azabache—. Me
gustaría hacerte algunas preguntas y charlar
sobre algunas cosas importantes.
Aquello, a pesar de que puso muy nervioso al ánima,
también lo emocionó porque podría preguntarle
algunas cosas sobre Jungkook, ya que, ¿Quién
sabía más sobre él que la mismísima mujer que lo
crió toda su vida?, debía de aprovechar que al

L.S
L.S

parecer no causó una mala impresión y pedirle


algunos consejos para como tratar al azabache.
—Claro —respondió, y se soltó del agarre de sus
manos, causando una reacción disconforme de parte
del otro.
—¿Me van a hacer a un lado? —preguntó
frunciendo el ceño.
—Quiero hablar cómodamente con él a solas, y
tú por mientras puedes regresar con tu familia y
disfrutar el tiempo que te queda hasta que tengas
que irte de nuevo —respondió la mujer casi en un
regaño—. Tú estás con él casi toda la noche, no
seas tan celoso.
—No soy celoso —negó Jungkook cruzándose de
brazos.
—Yo sí... —comentó Taehyung entre su mini
discusión, llamando la atención de ambos—. Los
tigres somos muy territoriales —dijo como si fue
algo obvio.
—¿Tigre? —preguntó ella sorprendida—
. ¿Puedes...transformarte en un tigre?
—Sí... —admitió algo incómodo ante eso, ya que le
recordó que no era un humano como ellos, y eso lo
ponía triste—. De esa forma puedo acabar con los
umbras.
—Ya veo...Debe de ser sorprendente —dijo, y al
notar la incomodidad del chico al decir aquello,

L.S
L.S

cambió de tema completamente—: Jungkook, ve a


ayudar en el campamento y déjanos solos.
—Pero yo-
—No seas terco y hazme caso.
Jungkook hizo un breve berrinche, y finalmente se
rindió, pero no se fue porque por un momento pensó
en si debía de saludar a Taehyung con un beso o
no, lo cual solo era detenido por su vergüenza de
que Eunji los viera haciendo aquello. El albino
pareció darse cuenta de que estaba teniendo un
debate consigo mismo, y fue él quien se acercó para
tomar sus mejillas y juntar sus labios durante
algunos segundos.
—Nos vemos más tarde, yo la haré regresar a
salvo, lo prometo —le dijo el albino al separarse,
dándole una suave caricia en su mejilla.
Jungkook, a pesar de la vergüenza, sonrió y le
acarició el rostro con la misma delicadeza.
—Gracias. Nos vemos en la noche, ¿Sí? —dijo, y
sin atreverse a mirar a Eunji a los ojos, caminó en la
dirección por la que vino con la mujer.
Cuando Jungkook desapareció entre la flora, los
otros dos se observaron durante unos segundos en
los que esperaban a que el otro comenzara con la
charla, pero cuando Eunji se dió cuenta de que el
ánima no iba a animarse a ser el primero en hablar,
decidió hacerlo ella.

L.S
L.S

—¿Y si nos sentamos? —preguntó apuntando al


césped verde y muy cuidado del lugar—. Para estar
más cómodos mientras hablamos.
—Claro —respondió el albino con una sonrisa.
Ambos se sentaron frente a frente a un lado del
agua, y luego de carraspear, la mujer le sonrió para
transmitirle un poco más de confianza.
—Dime, Taehyung, ¿Cómo vives tu día a día? —
preguntó queriendo comenzar con algo personal
antes de hablar de Jungkook y su relación tan única.
—Oh, pues, hay días en los que recorro casi todo
el reino ya que los umbras aparecen en puntos al
azar, y debo de apresurarme a ir a por ellos... —
comenzó a explicar, extrañamente sintiéndose
menos nervioso que antes aunque estuviera
contando su vida privada—. Obviamente vivo en la
selva, aunque duermo siempre en la cueva en la
que nací, la cual afortunadamente está cerca de
vuestro campamento y de esa forma puedo ver a
Kook más fácilmente —dijo con una sonrisa tímida
al decir lo último.
—¿Pasas más tiempo en tu forma humana o
animal? —preguntó curiosa, con una leve sonrisa al
escucharlo hablar del azabache de forma tan
cariñosa.
—Debido a los umbras y a que debo de cazar mi
comida para mantenerme con fuerzas, lo hago en
mi forma animal —explicó lo mejor que pudo—

L.S
L.S

. Solo estoy en mi forma humana cuando estoy


con Kook o cuando quiero nadar.
—¿No tienes familia? —preguntó sin querer que
sonara como algo triste.
Taehyung negó con la cabeza, y llevó sus rodillas a
su pecho para abrazar sus piernas antes de
responderle.
—Nacemos solos, siendo pequeños cachorros
de nuestra forma animal y no conseguimos
cambiar a nuestra forma humana hasta que
asesinamos al primer umbra —fijó su mirada en
sus rodillas, recordando algunas cosas—. Desde
nuestra creación Madre nos deja en claro para
qué estamos en este mundo, y con el tiempo nos
damos cuenta nosotros mismos que no nos
queda de otra que cumplir con nuestra tarea
aunque nosotros no lo hayamos elegido, porque
no podemos simplemente ignorar o permitir que
los umbras lastimen o asesinen a gente
inocente...Porque son inocentes, como
nosotros...
Dijo lo último con un tono de voz más bajo, siendo
tristeza lo único que se puede identificar en ella.
Queriendo cambiar el ambiente y humor del
ojiceleste, Eunji sonrió y decidió preguntar por algo
que de seguro lo haría sonreír.
—Él me contó su versión, pero me gustaría
escuchar la tuya —Taehyung la miró y ella
prosiguió—. ¿Cómo conociste a Jungkook?, ¿Qué
te hizo acercarte a él?

L.S
L.S

Automáticamente las comisuras de los labios del


albino se alzaron mostrando una sonrisa apenada
pero también encantada al poder contarle a alguien
acerca de lo mucho que el azabache le gustaba.
—Como dije antes, su campamento está cerca de
la cueva en la que nací y duermo, por lo que
cuando ustedes llegaron, yo estaba cerca
observándolos a todos instalar el campamento —
comenzó a contar con emoción—. Antes de
ustedes, las personas más cercanas a éste lugar
son de una ciudad a varios kilómetros, por lo que
estaba feliz porque podría observarlos convivir
sin tener que irme muy lejos.
—¿Te ibas lejos para observar a las personas? —
preguntó ella curiosa al escuchar aquello.
—Sí. Es que, aunque no pueda ser parte de una
familia o un grupo, me gusta observarlos y
aprender de las personas...A veces llego a
imaginar que soy parte de ellos, y por unos
momentos me siento en paz, feliz —dijo aún con
una expresión que la mujer no pudo descifrar, pero
que la hizo sentirse triste.
—Entonces...¿Viste a Jungkook cuando
llegamos? —preguntó queriendo volver a ver esa
bonita sonrisa en su rostro.
—Fue imposible no notarlo —respondió, y volvió a
colocarse en forma de loto, sonriendo tímido—
. Todos estaban trabajando en algo, pero él solo
estaba sentado en una roca con una expresión
graciosa de molestia.

L.S
L.S

—Estuvo de esa forma durante todo el tiempo


desde que regresamos del reino de Lights,
porque su hermano Jimin prometió reunirse con
él por su cumpleaños pero al final no lo hizo —
explicó la mujer recordando aquella vez—. Se
mostraba molesto y decía que lo odiaba, pero
solo estaba triste por no poder verlo, lo
extrañaba pero jamás iba a admitirlo por que
antes era incluso más orgulloso y terco que
ahora —dijo con una mueca de diversión.
Aquello hizo reír al albino también.
—Pero sabes, había algo en él que me hacía
imposible dejar de verlo... —comentó Taehyung
llevando una mano a su cabello para comenzar a
jugar con algunos de sus mechones—. No sé si es
exactamente algo que solo los ánimas podemos
hacer...Pero al verlo, pude sentir lo que había en
él; la calidez y amor en su corazón, sus
miedos...Era como si un aura púrpura lo rodeara
y me atrajera hacía él...Es extraño, no puedo
describirlo mejor que eso.
—¿Eso te hizo acercarte a él? —preguntó ella.
—No, no tenía intenciones de acercarme, no
podía...De hecho, él fue quien me encontró la
primera vez —levantó la mirada y la fijó en la
cascada—. Yo estaba nadando justo aquí, de
noche, como acostumbraba a hacerlo, y él
apareció...

L.S
L.S

En sus ojos habían tantos sentimientos y emociones,


que Eunji solo se mantuvo en silencio, dejando que
prosiga a su ritmo.
—Fue extraño, me sorprendió mucho ya que mis
sentidos incluso en mi forma humana son
fuertes, y no lo escuché ni sentí cerca, así que
fue una sorpresa —dijo, y soltó una pequeña risa—
. No sabía que hacer, era la primera vez que
alguien me veía en mi forma humana, pero
extrañamente no sentí miedo...Él no se asustó al
verme, incluso me habló asegurando que no
estaba armado o iba a dañarme, me dijo que era
peligroso estar solo de noche aunque él también
lo estaba, y en ese momento yo solo pensé que
era lindo...
—Tan torpe mi niño, seguro que estaba nervioso
en ese momento —comentó Eunji imaginándose el
momento.
—Yo no le respondí, solo me alejé para que no
me viera y pensara que me fui, pero solo volví a
mi forma humana y lo seguí cuando regresaba al
campamento para que nada le sucediera. Creí
que aquello solo había sido un extraño
encuentro y que no iba a repetirse, no tenía
planeado acercarme o hablarle, por obvias
razones... —dijo Taehyung con sus ojos aún fijos en
el agua cayendo—. Ahora que lo pienso, él fue
quien siempre vino a mí...
—¿Cómo así?

L.S
L.S

—No sé cómo, pero la segunda vez que nos


vimos, él encontró mi cueva —respondió con algo
de extrañeza en sus ojos cuando volteó a verla—
. No queda lejos de su campamento pero es
difícil encontrarla, no se nota a simple vista y es
algo complicado entrar a ella fácilmente...Pero
ahí estaba él, en mi lugar de nacimiento, sin
saber que lugar era ese...
—¿Qué sentiste al verlo ahí? —preguntó muy
curiosa de saber cómo seguía aquello. Jungkook no
le había contado todo y con detalles como lo hacía
él.
—Fue extraño, y pensé que... —bajó la mirada a
sus manos, y un leve sonrojo se instaló en sus
mejillas—. Sentí que era el destino, que algo me
estaba diciendo que debía de hablarle, como si
me estuviera buscando y debía de hacerle saber
que me había encontrado... —explicó tímido.
—Entonces le hablaste...
—Lo hice, aunque sin querer lo asusté —
respondió riendo divertido al recordar aquel día—
. Luego se espantó porque yo estaba desnudo,
obviamente, nunca tuve la necesidad de vestirme
porque nadie me veía y si estoy vestido y cambio
a mi forma animal, la ropa se rasgaría y solo
sería tela, pero luego de que él dijo eso recordé
que las personas no suelen ir desnudas,
entonces me vestí con ropa que robé un día de la
cuidad...

L.S
L.S

Eunji comenzó a reír ante aquello, y Taehyung no


supo el porque de su gracia, y sin embargo también
quiso reír al escucharla.
—Jungkook es muy tímido aunque quiera
demostrar que no, y al igual que Jimin, siempre
les dio pena bañarse junto con sus hermanos y
por eso cada uno lo hacía solo luego de que
todos lo hicieran —comentó ella con algo de
nostalgia—. No sé si Jimin seguirá con esa pena,
pero Jungkook lo hace, y me causó gracia al
imaginarme su cara cuando vio la desnudez de
alguien desconocido.
—Cerró los ojos y no los abrió hasta que me
vestí —miró con algo de pena sus manos antes de
comentar lo que estaba pensando—. Me gustaría
conocer a ese Jimin...Kook habla mucho de él,
como si fuera una persona maravillosa y muy
importante para él, por lo que me gustaría
conocerlo también...
—Seguro que algún día lo conoces, ya que
también es uno de los elegidos de Madre, ¡Es
destino que se conozcan también! —comentó
emocionada—. Estoy segura de que vas a caerle
muy bien, te amará solo por hacer feliz a
Jungkook.
—¿Eso crees? —preguntó Taehyung con ojos
brillantes.
—Claro que si, Jimin no odia a nadie y es un
amor de persona, respetuoso e incapaz de tratar
mal a alguien que no le ha hecho nada malo —

L.S
L.S

comentó la mujer orgullosa de su pequeño ya no tan


pequeño.
—Ah, espero que así sea...
—Oye, pero sigue hablándome sobre tu historia
con Kook, ¿Tú sabías lo que el pensaba de los
ánimas en ese momento? —preguntó curiosa por
eso.
La expresión de Tae fue extraña, Eunji no supo
cómo identificarla.
—Lo sabía, lo escuchaba cuando se quejaba con
ustedes, y si bien sus palabras eran erróneas en
su mayoría...¿Por qué debería de molestarme
que nos odie cuando yo mismo me odio por lo
que soy? —preguntó con algo de gracia, aún sin
reírse.
—¿Por qué...te odias? —preguntó ella sin podrr
disfrazar la tristeza al hacerlo.
—...Él no supo que yo era un ánima, y supongo
que eso fue porque como jamás le interesó todo
el tema, y creyó que solo eramos animales
mágicos —continuó diciendo, ignorando la pregunta
anterior—. El creyó que solo era un chico extraño
que vivía solo en la selva porque precisamente
era extraño, más él jamás me trató de una forma
especial en ese sentido...
Eunji notó la evasión de su pregunta, y decidió no
decir nada al respecto o insistir. Taehyung se sintió
mal por no responderle, pero es que no sabía de qué

L.S
L.S

forma responderle aquello que ni siquiera le había


dicho a Jungkook aún por miedo.
—Comenzamos a vernos por las noches aquí,
charlamos mucho y cada vez nos fuimos
haciendo más y más cercanos...Hasta que él
descubrió que yo era un ánima, ¿Le contó como
fue aquello?
—Sí. Por la mañana sus hermanos me llamaron
para avisarme que no dejaba de llorar y no
sabían el porqué, entonces fui a hablar con él y
me contó todo —respondió con una mueca, luego
negó con la cabeza—. Actuó muy mal, pero
supongo que eso era normal en su situación, ya
que era la primera vez que algo como aquello le
sucedía y con alguien tan especial como tú.
—Eso fue el año pasado, y yo creía que me
odiaba y por eso no hablé con él cuando fue a
buscarme —contó, y volvió a abrazar sus piernas—
. Por eso y por otra cosa...
Cuando ella iba a preguntar a qué se refería, al
albino se apresuró a volver a hablar.
—Pero cuando regresó hace unos días, pudimos
hablar y arreglamos las cosas, estamos bien
ahora y...Me hace feliz —terminó de decir con una
sonrisa leve—. Me hace feliz que quiera
conocerme porque yo también quería conocerla,
gracias...
—También me alegra conocerte, porque desde
que se reconciliaron se muestra mucho más feliz,

L.S
L.S

como nunca antes lo estuvo aún con la ausencia


de Jimin —dijo ella con una sonrisa sincera.
—Eso me hace feliz, verlo feliz me gusta, él me
gusta mucho... —dijo llevando sus manos a sus
mejillas ante la vergüenza que lo invadió al admitir
aquello frente a la mujer—. Intentaré hacerlo feliz
siempre que pueda.
—Eso espero, porque él quiere que seas su
compañero de vida, ¿Lo sabes? —preguntó
sonriendo en grande.
Automáticamente luego de decir aquello, Taehyung
cambió su expresión por completo. Su labio inferior
comenzó a temblar y sus ojos comenzaron a verse
mucho más cristalinos que antes. Ante las fuertes
ganas de llorar que no invadieron, solo alcanzó a
cubrir su rostro con ambas manos, intentando no
romper en llanto frente a la mujer.
—¿Qué sucede, Taehyung? —preguntó Eunji
preocupada por su repentina reacción, y se acercó a
él para medio abrazarlo—. ¿Taehyung?
—Y-Yo también quiero...Yo...t-tambien... —dijo, y
no pudo retener mucho más el llanto.
—¿Entonces por qué lloras así, cariño? —
preguntó con un tono maternal que solo hizo que el
albino sintiera ganas de contarle la razón detrás de
ese llanto.
—¡No me queda mucho tiempo en este
mundo! —confesó en un grito lastimero.

L.S
L.S

Silencio de parte de ambos luego de aquello.


Solo el sonido de los pajaros, del agua cayendo y
del viento soplar entre las hojas de los árboles,
sabían cuánto dolor cargaban aquellas palabras.

│ │ · ✦ ───En el reino de Lights...

│✦

✦ ·
·
Jimin solo se quedó inmóvil sin saber que hacer ante
laa acciones y palabras de ánima que ahora estaba
en su forma humana, frente a su maestro, del cual
desconocía la reacción ante lo que acababa de
presenciar. Decir que no temía por esto sería mentir
descaradamente, porque temía únicamente por lo
que podría pasarle a Yoongi.
—Y-Yoongi... —susurró en un intento por que lo
escuchara e impidiera que dijera que era todo una
broma—. Yoongi, no tienes que hacer est-
—¿Y bien? —preguntó al ánima alzando la voz,
dirigiéndose al hombre que lo miraba como si
hubiese esperado toda la vida para ello, sin poder
creerlo aún—. ¿Qué tengo que hacer para que
cumpla con lo pedido aunque sea algo que
deberían de hacer?

L.S
L.S

—Yoongi, no tienes que hacer esto —habló Jimin


un poco más alto, mirándolo a los ojos—
. ¿Entiendes que no es solo hacer esto?, todo el
mundo querrá verte en tu forma humana, se
correrá la voz y la gente de los demás reinos
querrá venir y es peligroso, además de que no
tenemos mucho tiempo antes de irnos al reino de
Ephipany.
—Nada es más importante que darte tu lugar en
este momento —respondió el pelinegro uniendo sus
miradas, causando miles de sensaciones en el rubio
al hacerlo—. Para mí, eres más importante que
cualquier cosa que tenga que ver conmigo o con
cualquiera.
—Yoongi...
Por un momento se olvidó que no estaban solos, y lo
abrazó rodeando su cuello, agradeciéndole sus
palabras pero aún en desacuerdo con sus acciones.
Fue correspondido al instante, ya que al pelinegro no
le importaba si eso podía tomarse a mal por el
hombre que los observaba, ahora con un brillo
extraño en sus ojos.
—Haré lo que tenga que hacer, así que hable —le
dijo al maestro una vez más, con voz firme y
autoritaria.
Jimin volvió a recaer en que no estaban solos y que
no podía actuar con tanta normalidad, por lo que
intentó separarse pero Yoongi no lo permitió,
presionandolo más contra su cuerpo, evitando que
voltee a ver al hombre.

L.S
L.S

—M-Maestro, yo-
—No es necesario que haga absolutamente nada,
Min Yoongi —habló el hombre cortando sus
palabras, llamando la atención de ambos—. Me
encargaré de que tus pedidos sean llevados a
cabo a nombre de Madre, ya que consideramos
que tienes el mismo mando que ella aquí.
—¿Eh?, pero, ellos querrán escucharlo de
Madre —habló Jimin sin comprender sus palabras.
—Nadie pondrá en duda mis palabras, no te
preocupes, Jimin —habló el hombre con una
tranquilidad que los otros dos no comprendían—
. Tomenlo como un agradecimiento por haberme
mostrado la forma humana de un ánima.
Ambos chicos lo miraron con una mezcla de
confusión y sorpresa. No supieron que responder,
más no objetaron nada porque aquello sonaba
demasiado bien y conveniente para ambos, más que
nada para el pelinegro que a pesar de haber
aceptado, su identidad como humano era algo
demasiado preciado para él, aunque Jimin lo era aún
más.
—Ambos pueden estar juntos, pero por favor,
regresen al salón para recibir los regalos de las
personas —volteó hacia la puerta luego de darle
una última mirada a Yoongi—. Será un día largo, y
mañana continuará la bienvenida, por lo que
podrán irse en un par de días hacia su nuevo
destino.

L.S
L.S

—Gracias, maestro —agradeció Jimin volteando a


verlo.
—Ah, por cierto, Jimin... —el hombre se detuvo
antes de salir para mirarlo con una leve sonrisa—
. Mañana tendré que ir a buscar a Jungkook,
porque su semana termina y a menos de que
vaya a buscarlo no volverá aunque tenga que
hacerlo, así que, ¿Vas a esperarlo?
Los ojos del rubio se iluminaron al escuchar el
nombre de su hermano, e inmediatamente asintió
varias veces.
—Lo esperaré, definitivamente.
El maestro asintió y salió de la habitación sin
agregar nada más. El rubio se volteó para mirar al
pelinegro con ojos que lo regañaban en silencio y
con brazos cruzados, más eso solo consiguió que el
ánima se encogiera de hombros, indiferente.
—Era mi decisión y debías de respetarla aunque
no te gustara —se defendió el mayor.
—Tu decisión me involucra, así que sí, puedo
molestarme o negarme —dijo con calma pero con
firmeza en su voz—. Debes de agradecer que el
maestro va a arriesgarse y mentirá para seguir
preservando tu identidad humana.
—No le pedí que lo haga. Y creo que debo de
utilizar el poder que tengo en este lugar y en su
gente, no suena mal —dijo sonriendo de forma
perversa, traviesa.

L.S
L.S

—¿Cómo harás eso en tu forma animal?


—Tú te encargaras de decirles, ¿O no? —
preguntó convencido.
Jimin no respondió, solo suspiró y caminó hacia la
puerta, para salir no sin antes decirle que se
apresurara a regresar al salón principal. Yoongi bufó,
pero aún así regresó a su forma animal y le siguió el
paso.
Bajo la atenta mirada de todos los demás guías de
Madre, maestros y personas que esperaban para
dar su regalo, caminaron hacia el primer escalón de
la pequeña escalera frente a la fuente con el espejo.
En ese lugar estaba antes Yoongi, y ahora no solo
estaba él, sino que también lo acompañaba el rubio
en silencio. Todo aquello no pareció importarles
mucho a los presentes, ya que anteriormente el
maestro les había dado el aviso de que "Madre
ordena que el elegido esté al lado del ánima a
cargo", y al confiar plenamente en las palabras del
hombre, las cuales jamás mintieron, nadie dudó.
Aquél riesgo, el atrevimiento y la consideración
sorprendieron muchísimo a Jimin, quien jamás había
imaginado que el hombre más correcto con todo lo
que respecta a Madre y el templo, pudiera actuar de
esta forma por un ánima.
No supo como sentirse o que pensar al respecto,
pero lo agradecía en nombre de Yoongi.
Suspiró hondo cuando luego de una hora de estar
parado observando los regalos que le traían al

L.S
L.S

ánima, notó que la fila de fuera parecía volverse


mucho más larga. Escuchó el gruñido del animal a
su lado, y se preocupó por su poca paciencia.
Iba a ser un largo día.

│ │ · ✦ ───En el reino de Singularity...

│✦

✦ ·
·
La noche cayó, y con ella Jungkook se preparó para
el encuentro con su amado.
Cuando Eunji regresó de la charla con Taehyung,
esta no le dijo absolutamente nada sobre lo que
hablaron, y tampoco le comentó mucho sobre lo que
había pensado sobre el ánima más que cosas
como "es encantador", "muy simpático", "guapo".
Aquello le pareció algo extraño, más no insistió en
preguntarle nada porque debía de ayudar a sus
hermanos con algunas tareas del día.
Esa noche no sería la última que tendría para
pasarla con el albino, pero él disfrutaba cada una de
ellas como si lo fuera.
Decidió llevar con él algunas toallas y una manta,
por si a Taehyung le daban ganas de nadar y al salir
no se morían de frío o enfermaban. Poco a poco

L.S
L.S

comenzaba a gustarle también en nadar en aquella


agua templada, rodeados esas luciérnagas que
parecían siempre querer iluminarlos para que
pudieran apreciar sus rostros mejor que con solo la
luz de la luna.
Su corazón latía cada vez más rápido a medida que
el sonido del agua de la cascada se escuchaba con
mayor claridad; su cuerpo reaccionaba de esa forma
porque sabía que con cada paso que daba, más
cerca estaba de volver a ver a Taehyung, sus
preciosos ojos, su bello rostro, su maravilloso
cuerpo, escuchar su armoniosa voz, poder acariciar
su sedoso cabello y acariciar su suave piel.
De solo pensarlo todo su sistema aumentaba sus
sentidos, se sentía emocionado y ansioso, lo
extrañaba a pesar de haberlo visto por la mañana.
—¿Tae? —llamó cuando llegó a su lugar de
encuentro.
—¡Jungkookie! —escuchó detrás suyo.
A penas volteó, el mayor saltó sobre él para
abrazarlo, y fue correspondido de inmediato luego
de que Jungkook dejara caer todo lo que traía con
él. Lo sostuvo de detrás de sus rodillas, dejando a la
altura de su rostro el impropio, y aprovechando eso
se atrevió a darle un pequeño beso.
—¿De donde sales siempre? —preguntó el
azabache divertido.
—Soy sigiloso como un tigre —bromeó.

L.S
L.S

—Tienes que enseñarme, de esa forma voy a


escapar de mis aburridas clases más rápido y sin
que me noten —dijo mientras caminaba hacia el
borde del lago con el mayor en sus brazos.
—¿Qué gano si acepto enseñarte? —preguntó
juguetón.
—Puedes pedirme lo que quieras, lo sabes.
Incluso si no me enseñas nada, pídeme lo que
quieras —respondió un poco tímido ante sus
palabras tan atrevidas, según él.
Taehyung sonrió en grande y lo abrazó aún más
fuerte.
—¡Nademos! —pidió apartándose para hacer que lo
bajara.
—Sabía que querrías hacer eso —respondió el
azabache, y se acercó al lugar donde dejó caer las
toallas y la manta—. Traje esto para cuando
salgamos del agua y no nos de frío.
Llevó las cosas a la orilla del lago, y cuando volteó a
ver al albino, éste ya estaba quitándose la ropa para
desnudarse por completo. Jungkook se quedó un
momento embobado admirando su cuerpo, sus
curvas, su color de piel siendo alumbrada por la luz
de luna y las pequeñas luciérnagas a su alrededor.
—Vamos, Jungkookie, quítate la ropa también así
nos metemos juntos —dijo Taehyung sonriendo
inocente.

L.S
L.S

Jungkook suspiró y sonrió también, quitando


cualquier pensamiento subido de tono para decirse a
si mismo que debía de disfrutar del momento como
dos amantes que se divertían estando juntos. Por
que eso eran, y siempre charlaban y hacían chistes,
hablaban sobre experiencias vividas y lo que querían
hacer en un futuro.
El primero en lanzarse al agua obviamente fue Tae,
luego le siguió el azabache, que tardó unos minutos
en quitarse la ropa y adentrarse por completo al
agua. Cuando el agua le llegó por debajo de los
pectorales, buscó con la mirada al albino, pero no lo
encontró.
—¿Tae? —preguntó preocupado al no verlo.
Se metió al agua un momento para intentar ver algo,
pero obviamente no logró ver nada debido a la poca
luz. Cuando sumergió del agua secó su rostro y
luego llevó sus manos a su cabello para tirarlo hacia
atrás.
—¿Tae? —volvió a preguntar.
Se asustó un poco cuando sintió dos brazos rodearlo
por detrás y un calor chocar en su espalda. Supo
que era Taehyung porque escuchó su leve risa y un
escalofrío le recorrió la espalda cuando sintió como
el mayor mordía uno de sus hombros.
—¿Lo ves?, sigiloso... —murmuró el
ojiceleste cerca de su oreja.
Jungkook llevó sus manos a las contrarias y las
entrelazó con las suyas. Permaneció de esa forma,

L.S
L.S

cómodo con el calor que el pecho impropio le


proporcionaba a su espalda, y los suaves besos en
su espalda, nuca y hombros le causaban leves
cosquillas.
—Harás que me guste nadar tanto como a ti —
comentó cerrando sus ojos ante las muestras de
afecto del otro.
—Sería bonito que cada que nades pienses en
mí...No me olvidarás tan fácil de esa forma —
comentó en voz baja, cómo si le estuviera contando
un secreto que solo podía escucharlo él.
—¿Por qué te olvidaría?, estarás conmigo, no
puedo olvidarme de ti ni por unas horas.
Taehyung no respondió aquello, solo apoyó su frente
en su espalda y suspiró hondo cerrando sus ojos.
—¿Sabes...lo que es el Yin y el Yang? —preguntó
luego de unos segundos en silencio.
—¿Eh?, creo haber escuchado de eso...¿Por qué
lo preguntas? —preguntó el azabache extrañado
por la pregunta.
—El color negro es lo malo, el blanco lo
bueno...Hay un poco de blanco en lo negro y un
poco de negro en lo blanco, dicho que mejor
forma; nada es completamente bueno, nada
completamente malo, siempre habrá algo bueno
en lo malo y algo malo en lo bueno... —comenzó a
hablar, apretando un poco más el agarre del cuerpo
contrario—. No puede existir la luz sin la

L.S
L.S

oscuridad, así como lo bueno sin lo malo y


viceversa...
—¿Qué intentas decirme? —preguntó bastante
confundido con este repentino diálogo.
—Nosotros los ánimas, somos lo blanco, y lo
umbras son lo negro...Somos el Yin y el Yang, un
equilibrio; como una enfermedad y una cura, el
sol y la luna que mantienen el mundo como se lo
conoce...No podemos existir sin el
otro...¿Comprendes? —preguntó con la voz algo
temblorosa debido al llanto que estaba reteniendo.
—...No entiendo a qué quieres llegar, ¿Qué es lo
que quieres decirme? —preguntó preocupado—
. Sé claro y directo, por favor...
—...Voltea —pidió apartando sus brazos del cuerpo
ajeno.
Jungkook hizo lo pedido y lo miro a directo a los
ojos, esperando encontrarse con una expresión
triste, decaída o asustada, pero lo que vio fue una
sonrisa preciosa y aquellos orbes mágicos color
cielo. Taehyung no respondió a sus preguntas, solo
llevo ambas manos a su rostro, acunandolo entre
sus manos para luego acercarse y besarlo con tanta
delicadeza que el azabache se sintió mareado por
un momento.
—Tae...
—Hasta mis ultimos días en este mundo, quiero
estar contigo sin importar lo que venga, solo
disfrutando estar a tu lado el tiempo que deba

L.S
L.S

estarlo...¿Tú quieres eso?, ¿Me lo permites? —


preguntó esperando una respuesta positiva,
necesitando una respuesta positiva para poder
continuar sonriendole de esa forma.
—También quiero eso, ¿Por qué la necesidad de
preguntarlo de nuevo? —preguntó soltando una
risa leve para intentar aliviar el ambiente extraño.
—¿Incluso si mañana fuera el último día en el
que pudieras verme? —preguntó de la misma
forma.
Jungkook llevó sus manos a las caderas contrarias,
acercándose hasta juntar sus frentes, sin dejar de
mirarlo.
—Incluso si mañana fuera el último día, elegiría
pasarlo todo el día contigo, disfrutarlo al
máximo...Pero, nos queda mucho por estar
juntos, ¿Por qué hablas como si se tratara de lo
contrario? —preguntó extrañado.
Soltando un suspiro, sin alejarse ni un poco, volvió a
rodear su cuello con sus brazos y a terminar con la
distancia de sus labios, esta vez más profundo, más
necesitado, necesitando sentirlo para comprobar
que, en este momento, estaban juntos.
Puede que el futuro sea incierto, pero ahora estaban
juntos, y solo eso era suficiente por ahora.


.

L.S
L.S

Esta se suponía que sería la parte tres de "El


encuentro de las cuatro almas", pero ya ven, se
me volvió a hacer larguisimo :")
Tarde en terminarlo porque tuve días ocupados,
pero aunque lo haga tarde o pase mucho tiempo,
siempre actualizo, i promise.
[Link]
.

L.S
L.S

*ૢ✧Doᥒdᥱ ᥙᥒo ᥱsρᥱrᥲ ყ ᥱᥣ otro


sᥱ dιrιgᥱ⸙ ⊰
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.

Cuando la luna llena y las estrellas brillantes


adornaron en inmenso cielo, Jimin pudo respirar y
permitirse recostarse en su cama luego del día más
ajetreado que tuvo en el palacio desde que puso un
pie allí.
Cuidar que Yoongi no atacara a nadie y se
comportara, había sido la tarea que más le agotó, ya
que no tuvo que hacer más que eso al solo tener
que permanecer a su lado. Por órdenes del maestro,
no podían compartir habitación porque el ánima
tenía una exclusiva para él, y obviamente, también
era mal visto por las personas. Ante esto, el ánima
solo asintió tomándoselo bien.

L.S
L.S

Demasiado bien como para que Jimin se quedara


tranquilo. Conocía lo suficiente al ánima como para
saber que algo tramaba, y solo podía pedirle a
Madre que de alguna forma impidiera que sea algo
malo o que le trajera problemas con las personas del
templo.
No sabía que tan tarde era, solo era consciente de
que ya no había posición en la cama que no haya
hecho intentando dormirse. Estaba preocupado,
pero por otro lado esperaba algo que él mismo
desconocía, era como la sensación de que algo va a
ocurrir y quiere que ocurra. Además de eso, tenía
muchos pensamientos acerca de otras cosas, como
por ejemplo; que mañana su maestro se iría a
buscar a Jungkook de sus pequeñas "vacaciones", y
pronto podría volver a verlo luego de tanto tiempo, y
el hecho de que sentía que la ausencia de su
maestro haría la vigilancia de Yoongi mucho más
complicada en el templo.
Debía de hablar con él seriamente y pedirle que no
cause problemas, porque no creía poder soportar los
sermones de los demás maestros y guías de Madre
diciéndole que no puede "manejar a su ánima a
cargo".
Cerró los ojos queriendo intentar nuevamente
conciliar el sueño, pero unos toques en su puerta lo
asustaron por un momento. Nadie iba a tocar a su
puerta a esa hora, se supone que todos estarían
durmiendo.
—Solo podría ser... —murmuró levantándose de la
cama para acercarse a la puerta.

L.S
L.S

Le quitó el pestillo y la abrió un poco, lo suficiente


como para notar la figura de Yoongi detrás de la
madera, que lo observaba con esos ojos brillantes y
hermosos, los cuales resaltaban aún más debido a
la poca luz del lugar.
—Yoongi —completó sus propias palabras soltando
un suspiro—. ¿Qué haces aquí?, si te ven vamos a
tener problemas y-
—Entonces déjame entrar —le interrumpió el
pelinegro empujando más la madera para abrir aún
más la puerta, luego se adentró tomando la mano
del rubio.
Cerró la puerta detrás suyo y avanzó un paso,
admirando el lugar donde el rubio dormía todas las
noches en ese lugar.
—Eres un elegido de Madre, ¿Y duermes en este
hoyo demasiado humilde? —preguntó sintiéndose
indigado una vez más por el trato injusto hacia el
rubio—. ¿Has visto la habitación en la que me
pusieron a mi?, es todo lo contrario a esta
habitación...especial.
—No hables así de mi habitación —regañó el rubio
soltando su mano para cruzarse de brazos y mirarlo
con el ceño fruncido—. Me gusta, y la mantengo
limpia y bonita. Es suficiente para mí.
—Nunca dije que fuera un hoyo sucio y feo, solo
dije que mereces más —refutó el mayor
conectando miradas—. Eres demasiado humilde y

L.S
L.S

conformista, debo de corromperte más, al


parecer —bromeó.
—Definitivamente te llevarás muy bien con
Jungkookie —respondió evitando la vergüenza de
las palabras con doble sentido—. ¿Qué haces aquí
tan tarde?
—Dormiré contigo —respondió como si fuera obvio,
y se apresuró a tomar su mano para llevarlos a
ambos hacia la cama.
Jimin no objetó nada sobre eso, porque no era como
si no quisiera hacerlo, de hecho era lo que estaba
esperando a que sucediera. Algo dentro suyo le dijo
que Yoongi iba a buscarlo para eso justamente, y
estaba feliz de que sucediera. Esperó a que el ánima
fuera el primero en meterse a la cama, pero al llegar
al lado de ésta, el mayor se quedó unos segundos
observando el objeto con una mirada que el rubio no
pudo descifrar.
—¿Qué sucede?, ¿Crees que es muy pequeña
para ambos? —preguntó preocupado por la
comodidad del otro.
—No es eso —negó con la cabeza, luego volteó a
verlo—. Nunca he dormido en una cama, me
resulta extraño.
Jimin se adelantó y se metió a la cama primero, sin
soltar su mano para luego tirar de él para hacer que
se recueste a su lado. Yoongi solo se dejó hacer,
soltando un leve gruñido cuando los brazos del rubio
lo acercaron a su anatomía para hacer que buscara

L.S
L.S

comodidad en su pecho. Los cubrió a ambos con las


mantas, que a penas alcanzaban a cubrir ambas
anatomías, y luego se separó un poco para buscar
aquellos ojos mágicos que tanto amaba.
—Hoy fue un día agotador, y sé que fue peor para
ti —dijo el rubio en un susurro, acariciando su mejilla
con lentitud—. Por eso, gracias por esforzarte por
mí.
—Creo que prefiero mil veces luchar contra
los umbras a repetir lo de hoy —dijo cerrando los
ojos ante el tacto del menor—. Aunque si por tí, lo
volvería a repetir las veces que sean necesarias.
Le fue imposible a Jimin no sonreír ante sus
palabras, tampoco buscar la mano contraria para
entrelazar sus dedos con los contrarios, para luego
acercar el dorso de la contraria para besarla. Quería
aprovechar una parte de la noche para hablar con él
sobre algunas cosas importantes que ocurrirían de
ahora en adelante, porque no sabía si volverían a
tener un momento de intimidad y tranquilidad como
este.
—Yoongi, hay algo que he querido preguntarte
pero se me olvida... —habló llamando la atención
del pelinegro por completo, utilizando un tono de voz
bajo, como si se estuvieran contando un secreto que
solo ellos podían saber.
—Dime... —respondió de la misma forma.
—Según el maestro, cada ánima posee una
habilidad única con la que pueden atacar a los

L.S
L.S

ánima en caso de que con sus ataques básicos


no fueran suficientes —dijo con algo de duda—. Es
más que nada un mito que surgió hace cientos
de años gracias al testimonio de un guía de
madre de aquella época que dice haber
presenciado una cuando el ánima del reino de
Moonchild en esa época lo salvó...
—¿Quieres saber si eso es cierto? —dedujo por
su tono de curiosidad.
—Me muero por saber si es cierto, ya que eso
suena increíble, y me da curiosidad saber que es
lo que tu puedes hacer —respondió sincero,
sonriendole tímido.
—Bueno, tienes suertes, es cierto —respondió
sonriendole con diversión—. ¿Quieres ver que soy
capaz de hacer?
—¿Eh?, ¿Puedes mostrarme? —preguntó entre
sorprendido y emocionado.
—Claro, pero para eso necesitaría
transformarme, y un lugar más grande que esta
habitación...peculiar —dijo con un tono de
desagrado al referirse a la habitación, haciendo que
Jimin le de un golpe en la frente—. Oye...
—Me gusta mi habitación, no hables feo de
ella —regañó.
—Bueno, ¿Quieres que te muestre o no? —
preguntó mientras se alejaba para ponerse de pie.

L.S
L.S

Comenzó a quitarse la ropa, y Jimin se levantó para


detenerlo.
—Espera, ¿Qué vas a hacer?
—Salgamos y busquemos un lugar en el que
podamos divertirnos un poco sin que nos
molesten, ¿Qué dices? —preguntó con un tono
travieso en su voz que no le dio buena espina al
rubio.
—Es muy tarde para salir, y si alguien nos ve
vamos a estar en problemas, además-
Sus palabras fueron calladas por los labios ajenos
que se posaron en los suyos durante unos pocos
segundos, luego sin más, Yoongi se acercó a la
ventana del lugar terminando de quitarse sus
prendas.
—Saldremos por la ventana, no te preocupes —
dijo restandole importancia.
—Cuando dices que no me preocupe, me
preocupo aún más —dijo soltando un suspiro
hondo.
Aún así, se acercó a su placard y buscó dos abrigos;
recogió la ropa que el mayor dejó desparramada por
el suelo y lo guardó todo en una mochila. Mentiría si
dijera que no le emocionaba hacer esta pequeña
travesura, ya que siempre la pasaba bien con
Yoongi, y en verdad quería ver que era lo que podía
hacer además de atacar en su forma animal con
garras y esa fuerte mandíbula.

L.S
L.S

—Hay un pequeño lago al oeste de aquí, es el


lugar favorito de Jungkookie cuando no quiere
obedecer a nadie ni ir a clases —comentó
acercándose a un Yoongi ya en su forma animal
para abrir la ventana antes de subirse a su lomo—
. Es un bonito lugar, nadie va allí y mucho menos
a esta hora, además de que tiene un pastizal
bastante grande.
Se subió con algo de miedo, ya que a pesar de ya
haber montado al animal varias veces, jamás saltó
de una ventada en esa posición. No es que
desconfiara de la agilidad del ánima, sabía que
nunca lo lastimaría, pero no podia evitar tener miedo
de la altura.
Se aferró con fuerza al pelaje del animal sin llegar a
lastimarlo cuando éste se subió al marco de la
ventana, e hizo lo posible por no gritar cuando saltó
directo al suelo. Eran unos veinte metros, ya que la
habitación de Jimin estaba en uno de los pisos
superiores, pero solo tardaron unos pocos segundos
en alcanzar el suelo, y entonces pudo respirar con
normalidad.
—Por allá —apuntó Jimin la dirección de aquél lugar
anteriormente comentado, y el ánima no tardó en
correr hacia allí.
El lugar a pie estaba a unos veinte minutos, pero a
ellos le tomó unos pocos. El sonido del agua correr
rio abajo se escuchaba con mayor fuerza al ser de
noche, acompañado de los sonidos de los grillos
haciendo que la calma invadiera a ambos a penas

L.S
L.S

pisar el lugar. Jimin se bajó del lomo del animal, y


suspiró hondo.
—La luna está en su máximo esplendor, ¿No le
da un toque más bonito al lugar? —le preguntó al
ánima.
Yoongi se acercó aún sin cambiar su forma, para
posarse frente a él y acto seguido, buscó una
pequeña roca para tomarla con sus dientes y
entregársela. Jimin la tomó sin comprender que era
lo que quería que hiciera con ella.
—¿Qué hago con esto? —preguntó observándolo
fijo, queriendo saber que quería a través de su
mirada, y cuando una idea pasó por su cabeza, miró
la roca y luego nuevamente a él—. ¿Quieres...que
te la lance?
El ánima movió su cabeza de arriba a abajo,
asintiendo. El rubio abrió los ojos en grande y negó
con la cabeza varias veces.
—No voy a lastimarte, Yoongi.
El ánima cambió a su forma humana, rodó los ojos y
se cruzó de brazos para observarlo con gracia.
—Jimin, peleo contra ánimas casi todo el tiempo,
¿Crees que una piedrita va a lograr herirme? —se
acercó más hasta que pudo acariciar su mejilla—
. Confía en mí. Solo voy a mostrarte mi habilidad
especial.
El rubio asintió luego de aquella breve explicación, y
por un momento se sintió tonto por creer que iba a

L.S
L.S

lastimarlo con una simple piedra, pero no podían


culparlo por preocuparse por el mayor. Luego de un
pequeño beso, Yoongi volvió a alejarse para adoptar
nuevamente su forma animal.
Jimin suspiró hondo, y luego levantó su brazo en
señal de que estaba a punto de lanzar la piedra,
pero de igual forma le avisó antes de hacerlo, por las
dudas. Cuando lo hizo, utilizó todas sus fuerzas,
sabiendo que si no lo hacía de aquella manera,
luego el mayor le reclamaría el ser tan suave.
Al momento en el que la piedra impactó contra la
figura oscura poco iluminada, se desvaneció como si
se tratara de humo oscuro que se desvaneció en el
aire. Jimin se asustó por un momento, pero no tuvo
tiempo para si quiera llamar el nombre del ánima,
porque éste apareció por su izquierda lanzándose a
él hasta dejarlo en el suelo.
—¿Cómo...? —preguntó entre sorprendido y aún
algo asustado.
Yoongi volvió a su forma humana, quedando sobre
el rubio, al parecer demasiado cómodo en aquella
posición.
—No le he dado un nombre, así que si quieres
darle uno, no me voy a oponer —habló el
pelinegro acomodándose entre las piernas
contrarias—. Puedo teletransportarme a poca
distancia y dejar un clon para confundir al
enemigo. Sirve tanto para atacar como para huir,
aunque jamás he tenido que huir.

L.S
L.S

—Wow...Eso es tan beneficioso como


ingenioso —halagó sonriendole encantado—. Me
pregunto qué podrán hacer los demás.
—No tengo idea de lo que podrán hacer, pero
definitivamente mi habilidad es la mejor —dijo
con altanería, soltando una risa leve cuando vio al
rubio rodar los ojos.
—Hablando de los otros ánimas... —dijo Jimin
llevando ambas manos al rostro contrario, sintiendo
éstas un poco frías—. Espera, primero vístete,
está fresco y hay que abrigarnos.
A regañadientes, Yoongi se separó del cuerpo
contrario y el rubio sacó los abrigos de su mochila
mientras el ánima volvía a vestirse. Cuando ambos
estuvieron abrigados, se recostaron en el césped,
que si bien estaba algo frío, no podían sentirlo por
completo al haberse acurrucado en los brazos
contrarios. Con su rostro escondido en el cuello
contrario, Jimin suspiró a gusto antes de continuar
con lo que antes iba a decir.
—Sabes, cuando Jungkookie llegó a éste lugar
luego de convertirse en un elegido de Madre,
vine a buscarlo aquí porque solía escaparse para
no ir a las clases... —comenzó a contar—. Me
pedían que lo buscara y a veces era muy difícil
dar con él porque siempre encontraba lugares
donde esconderse para que nadie lo encontrara...
—Tienes razón, creo que nos llevaremos bien —
bromeó el mayor.

L.S
L.S

—Odia este lugar tanto como tú —respondió


soltando una pequeña risa al imaginarse a ambos
quejándose juntos del lugar y sus reglas—. Bueno,
una vez vine a buscarlo aquí y lo encontré
pintando...con las cosas que le robó al maestro
de su despacho —suspiró hondo al recordar que su
hermanito era un dolor de cabeza siempre.
Yoongi no pudo evitar reír, y llevó una mano al
cabello contrario, comenzando a acariciarlo.
—Ya me cae bien.
—A lo que voy —dijo con un tono de regaño ante el
apoyo de las malas acciones de su hermano—. Es
que pintó la imagen de un chico...extraño...
—¿Extraño?, ¿En qué sentido?
—El chico tenía cabello blanco y ojos celestes,
aunque también eran azules...El detalle con el
que pintó sus ojos haciendo que se vean
brillantes en el papel, me dejó impresionado, y
ahora que lo pienso también me recuerdan al
brillo de los tuyos.
—Quieres decir que... —no completó la frase
porque no estaba seguro de si lo que el pensaba era
a lo que el rubio se refería.
—Creo que era el ánima del reino de Singularity,
donde mi familia se está quedando ahora —
completó, dándole la razón a los pensamientos del
mayor—. En su forma humana, claro.

L.S
L.S

—¿El mocoso pudo verlo en su forma humana?,


eso es extraño, nosotros somos muy reacios a
mostrarnos de esa forma a los demás... —habló
bastante sorprendido y confundido.
—Le pregunté quien era y me dijo que era un
amigo que conoció en la selva, que vivía solo en
ella...No recuerdo cómo me dijo que se llamaba,
pero si recuerdo cómo habló sobre la belleza de
sus ojos... —se apartó solo un poco para admirar
los orbes contrarios, y soltó un pequeño jadeo—
. Ahora entiendo a la perfección porqué hablaba
de ellos como si no existiera cosa más hermosa
en este mundo.
Yoongi no necesitó analizar mucho sus palabras
para darse cuenta de que se refería a sus ojos, y
sonrió ante la calidez que invadió todo su pecho al
oírlo.
—Entonces...Tu hermano encontró al ánima sin
tanto esfuerzo como tú, ¿No sientes algo de
envidia al respecto? —preguntó burlón.
Jimin le dio un suave golpe en su pecho, y negó con
la cabeza.
—Jungkookie siempre a odiado a los ánimas, por
una razón que mejor no comentar... —dijo algo
incómodo al admitir aquello frente a uno de ellos—
. Él habló de ese chico como si fuera un humano
normal, y cuando le comenté la posibilidad de
que fuera el ánima de ese reino, se volvió
loco... —suspiró entristecido—. Espero que de
alguna forma pueda convencerlo de que no tiene

L.S
L.S

que odiarlos, porque de otra forma, ¿Cómo hará


cuando tenga que traerlo aquí?
—Dijiste que volvió a donde tu familia,
¿Cierto? —preguntó el ánima con interés.
—Sí, ¿Por qué?
—Porque puede que al regresar a ese lugar, lo
haya visto nuevamente —opinó casi seguro—. Si
es un ánima y dejó que lo viera en si forma
animal, entonces debe de tenerle cierto aprecio y
entonces debería de haberle dicho que no es un
humano normal.
—Dices que...¿Puede que tengan un vínculo y
que Jungkookie ya sepa que es un ánima? —
preguntó sin poder creen en esa posibilidad.
—Es una posibilidad.
Jimin se quedó en silencio pensando en eso con la
mirada perdida. Yoongi lo notó y se acercó para
sacarlo de su pequeño trance con un suave beso
sobre sus labios, que hizo sonrojar al rubio aunque
aquello no fuera del todo visible ante la luz de la
luna.
—Cuando tu hermano vuelva, puedes
preguntarle y sacarte las dudas —con agilidad lo
sostuvo de la cintura y lo hizo quedarse nuevamente
debajo suyo, para acto seguido hundir su nariz en la
piel de su cuello—. Ahora mismo, solo somos
nosotros...

L.S
L.S

Jimin admiró su rostro desde abajo, se deleitó con la


belleza de sus ojos, sintiéndose hipnotizado por
éstos de una forma tan salvaje que le fue imposible
no sostener su rostro para acercarlo y robarle un
beso que fue mucho más intenso que los demás.
Yoongi no se quejó para nada y solo se encargó de
recorrer cada rincón de su boca con su lengua,
mientras sus manos acariciaban los muslos ajenos.
Al separarse luego de unos largos segundos, aún
con sus rostros muy cerca, Jimin llevó una de sus
manos a donde posaba la cicatriz del ojo derecho
del mayor, para acariciar esta como si fuera otra de
las muchas bellezas que poseía el ánima.
—Solo nosotros... —repitió sonriendo encantado.

│ │ · ✦ ───En el reino de Singularity...

│✦

✦ ·
·
Siete días pueden pasar tan rápido como lento
según uno mismo, según a qué velocidad quieras
que pasen y lo hará siempre de forma contraria. Eso
es lo que estaba sucediendo con Jungkook en estos
momentos en los que estaba preparando su
equipaje para volver al reino de Lights.

L.S
L.S

La noche anterior, la cual sería la última que pasaría


junto con Taehyung, le fue imposible no derramar
algunas lágrimas sobre el pecho del ánima que lo
sostenía entre sus brazos, acariciando su cabello y
dejando besos por todo su rostro en un intento por
calmarlo. El mayor le decía que no sería la última
vez que se verían, que el tiempo pasaría rápido y él
lo esperaría el tiempo que fuera necesario con tal de
volver a verlo.
Pero Jungkook no quería alejarse de él, no quería
esperar otro año para poder abrazarlo; besarlo,
escuchar su risa, apreciar sus hermosos ojos y pasar
tiempo juntos simplemente siendo ellos solos en su
mundo. Dolía imaginar los días en el templo sin la
compañía suya o de Jimin. También era un año lejos
de au familia, lejos del cariño y cuidados de su
Madre, y eso solo hacía que odiara aún más el cargo
que se le fue otorgado.
Justo ahora, estaba en una carpa donde dormía con
algunos de sus hermanos, sentado con su equipaje
a un lado y las rodillas junto a su pecho, intentando
tomar fuerzas para salir y esperar a que lo alejaran
de su familia y de su chico una vez más.
—Cariño, ¿Sigues aquí dentro? —preguntó Eunji
ingresando a la carpa en busca del menor, y al verlo
de esa forma se le oprimió el corazón—. Mi bebé...
Se acercó a él para sentarse a su lado y abrazarlo
con estimo, apoyando la cabeza del azabache en el
hueco de su hombro y cuello. Jungkook solo se dejó
hacer porque necesitaba de los mimos de la mujer
para aliviar un poco su dolor.

L.S
L.S

—Está bien, puedes llorar, cariño...


—Ya no soy un niño... —intentó mostrarse fuerte y
no romper a llorar como cuando tenía quince.
—Siempre serás mi niño, y no tiene nada de malo
llorar si quieres hacerlo —respondió ella
alejándose un poco para tomar el rostro del menor y
hacer que la mirara—. Sé cuánto te duele irte cada
vez que vienes, no solo por nosotros, sino por
Taehyung también.
—Yo...No quiero alejarme de ustedes, no quiero
alejarme de él, no cuando... —llevó una mano a la
altura de su pecho, donde se encontraba el cristal de
su collar debajo de la tela de su camisa—. No
cuando soy tan feliz con él.
Eunji se quedó unos segundos mirándolo con pena
en sus ojos, pensando en qué podría decirle para
animarlo, o en alguna forma de hacer que el dolor en
su corazón se apacigue un poco.
—El año entrante, cumplirás los dieciocho, y
entonces vas a volver, ¿Cierto? —preguntó ella
intentando animarlo.
—Sí, pero eso será para venir a buscar a
Tae...Tengo que llevarlo al templo, es lo único
que sé —respondió sin mostrar menos tristeza que
antes.
—Pues...¿Por qué no lo llevas ahora? —preguntó
ella como si fuera algo obvio.

L.S
L.S

—¿Eh? —Jungkook la miró como si le hubiera dicho


algo imposible pero posible al mismo tiempo—
. ¿Llevarlo ahora?
—Pues sí. Se supone que estos años te preparan
para que el siguiente lo busques, ¿No es así? —
Jungkook asintió a sus palabras y ella sonrió—
. Pero tú ya lo encontraste, ¿No te ahorra todo
ese trabajo?, ¿No crees que estarían más felices
si lo llevas al reino mucho antes de lo planeado?
Jungkook se quedó en una especie de shock al
escucharla, pensando en aquella posibilidad. No
sonaba como una mala idea, de hecho era algo que
parecía ser la solución a todo, pero conociendo lo
minuciosos que eran las personas del templo con
cumplir las reglas y llevar a cabo todo tal y como se
lo planeó, no estaba seguro de si se le permitiría
algo como eso.
Pero esperen, ¿Cuándo Jungkook siguió las reglas
del templo?
—¡Tienes razón! —gritó poniéndose de pie al
instante, para luego caminar hacia la entrada de la
carpa—. ¡Gracias, mamá, eres la mejor!
Salió corriendo en dirección a su lugar favorito del
reino; la cascada que era el mido de amor de su
ánima y él. No le importaba si al viejo o a las
personas del templo no les gusta la idea, pero iba a
llevar a Taehyung con él y nadie iba a impedirlo, ni
siquiera Madre.

L.S
L.S

—¡Tae! —llamó cuando llegó al lugar, rezando por


que el ánima no estuviera demasiado lejos
ocupándose de los umbras—. ¡Tae, ¿Me
escuchas?!
Pasaron unos segundos sin que el ánima
apareciera, y Jungkook comenzaba a desesperarse
porque tenía que hablar con él y pedirle que vaya
con él antes de que el viejo llegara a buscarlo, y el
muy maldito no conocía lo que era llegar después de
la hora acordada. Él creía que Taehyung aceptaría,
estaba casi seguro de eso, pero siempre cabía la
posibilidad de que le dijera que no, y si eso ocurría
entonces iba a romper su corazón en mil pedazos.
—No tengo demasiado tiempo... —murmuró para
si mismo mientras bajaba la mirada al suelo,
pensando en si ir a buscar al ánima a su lugar de
nacimiento o no.
Cuando estuvo a punto de voltear para ir a dicho
lugar, sintió un peso encima que lo hizo caer de
espaldas al suelo. No tuvo que abrir los ojos para
saber de quién se trataba.
—T-Tae, un día de éstos vas a romperme la
espalda... —se quejó, pero aún así sostuvo la
cintura contraria sin querer que se aleje.
—Lo siento, Jungkookie —se disculpó por su
brusquedad, y se acercó para besarlo de forma
dulce para pedir disculpas—. Creí que ya te habrías
ido...

L.S
L.S

—¡Cierto! —dijo el menor recordando la razón por la


que estaba allí, y de inmediato se sentó con el ánima
arrodilado en medio de sus piernas—. Tae, si
pudieras estar conmigo más tiempo, pero para
eso deberías de dejar este reino...¿Lo harías?
La pregunta la hizo con temor a una respuesta
negativa, e incluso bajó la mirada para no tener que
ver la negación en la expresión del mayor sin
necesidad de una respuesta verbal.
—Sabes que sí, Jungkookie —respondió Taehyung
al segundo de haber escuchado aquella pregunta,
sorprendiendo al menor que levantó la vista con
tanta rapidez que temió que su cuello se rompiera—
. Si es por mí, iría a cualquier lugar solo para
estar contigo...Pero mi reino me necesita, los
umbras-
—¡En cuanto salgas del reino los umbras dejarán
de aparecer aquí! —se apresuró a aclarar cuando
escuchó su preocupación—. Dejarán éste lugar
para irse a otro reino, al que tendremos que ir
luego de que visitemos el templo para confirmar
que te encontré.
—¿En serio? —preguntó Taehyung bastante
sorprendido—. ¿Estás seguro de eso?, no quiero
que nada le suceda a la gente de mi reino o a tu
familia, yo-
Jungkook lo calló robándole un casto beso, para
luego sostener su rostro entre sus manos.

L.S
L.S

—¿Crees que me arriesgaría a que mi familia


corriera peligro de esa forma? —preguntó como si
fuera lo más obvio del mundo—. Confía en mí. Esa
explicación es una de las muy pocas a las que si
le presté atención a mi maestro.
—Sé que jamás permitirías que algo malo les
ocurriera —confirmó el ánima sonriendole
divertido—. ¿Quieres que vaya contigo
entonces?, ¿En serio? —preguntó mostrando
felicidad y un brillo aún más precioso en sus
mágicos orbes.
Jungkook asintió sonriendo de la misma forma, y
buscó entrelazar ambas manos con las contrarias.
—No estoy seguro de si el viejo dejará que vayas
ahora, porque se supone que tiene que ser en un
año, pero la verdad es que me vale mierda si les
gusta la idea o no —dijo tan sincero que el ánima
no pudo evitar reír—. Te llevaré conmigo porque
me niego a volver a separarme de ti, yo...N-No
creo soportar esperar tanto e-esta vez para
volver a verte... —admitió con sus mejillas de un
color rosado muy bonito a ojos del contrario.
No se resistió y se lanzó a sus brazos para llenarlo
de besos por todo su rostro, sintiendo una emoción
en su pecho que nunca antes sintió. Se sentía como
hacer una travesura, a espaldas de la gente del
templo de Jungkook y de la mismísima Madre, y el
hecho de ir en contra de alguna de las cosas de
dicha diosa, le gustaba demasiado porque si bien no
podría cambiar su vida y destino, al menos si podría

L.S
L.S

decidir hacer algo por si mismo y no porque fuera


una orden directa de Madre.
—Entonces... —Taehyung se separó sin soltar los
hombros ajenos, y ladeó la cabeza mirándolo con
ojitos juguetones—. ¿Cuando nos vamos?
Jungkook le sonrió de igual forma, y comenzó a
contarle su plan para lograr hacer que el maestro
acepte llevarlo a él también en el carruaje.

│ │ · ✦ ───Quince minutos después...

│✦

✦ ·
·
Jungkook esperaba, por primera vez, con ansias a
que el carruaje en el que su maestro llegaría para
llevarlo nuevamente a ese lugar que tanto odiaba.
Con su equipaje a un lado, estaba charlando con
algunos de sus hermanos mientras esperaba. Luego
de unos segundos, algunos de los niños que
correteaban por el lugar, se acercaron a él
apresurados.
—¡Jungkookie, viene un carruaje! —dijeron los
niños al unísono.
El azabache fijo su mirada en la dirección por la que
siempre llegaba el vehículo, y al notarlo acercarse

L.S
L.S

sonrió landino y se volteó a ver a sus hermanos para


saludarlos. Llamó con un grito a todos sus familiares,
y éstos se acercaron para abrazarlo, desearle un
viaje seguro, pedirle que les envíe cartas y que se
cuidara. Hizo un trabajo enorme para no llorar
cuando todos los niños se lanzaron a abrazarlo al
mismo tiempo, y cuando Eunji lo abrazó, una lágrima
rebelde se dejo ver frente a todos.
—¡Bebé de mamá! —Se burló uno de sus
hermanos.
Jungkook solo lo miro mal, luego volteo a ver donde
su maestro esperaba paciente a que se despidiera
de su familia. Sostuvo su equipaje, y se acercó al
hombre con una sonrisa extraña, la cual no pudo
descifrar pero no le daba buena espina.
—Ya te estabas tardando —regañó el azabache
lanzando su equipaje dentro del carruaje.
—Normalmente me pides que ni siquiera venga,
¿Qué cambió ahora? —preguntó el maestro
ingresando al vehículo luego de que el menor hiciera
lo mismo—. ¿Qué planeas?
Jungkook no pudo aguantar la risa, y solo se dedicó
a mirar por la ventana hasta que el vehículo se puso
en marcha. Había pensado en la forma de decirle al
hombre que esta vez, alguien más los acompañaría
al reino de Lights.
—Oye, viejo... —llamo cuando ya no pudo ver su
campamento.
—Soy tu maestro, ya te dije que-

L.S
L.S

—Encontré al ánima de éste reino —dijo


interrumpiendo sus palabras, luego volteo a verlo
con una sonrisa de superioridad—. Vendrá con
nosotros.
—¿Cómo dices? —preguntó el hombre luego de
unos segundos, cuando analizó las palabras del
menor—. ¿Qué quieres decir con eso?
Jungkook sonrió, y se acercó a la ventana para
colocar ambas manos a cada lado de sus labios,
para luego llamar.
—¡Tae, hora de irnos!
Un rugido se escuchó luego del llamado, y luego a
los caballos relinchar junto con el grito sorprendido
del jinete, que detuvo el vehículo el cuanto la figura
de un tigre albino salto de entre la flora del lugar,
impidiendoles continuar. El maestro estuvo a punto
de preguntarle al menor que era lo que estaba
haciendo, hasta que éste saco de su mochila lo que
parecía ser prendas de ropa y una capa de color
negra con detalles dorados.
Se acercó a la ventana, con todas las prendas en
sus manos, las cuales sacó por la ventana y se las
entrego al tigre que se había acercado a ésta para
tomarlas.
—No nos iremos sin ti, así que tómate tu tiempo,
¿Si? —habló Jungkook mientras acariciaba la
cabeza del animal que sostenía las prendas entre
sus dientes, para luego volver a esconderse entre la
flora a un lado del camino.

L.S
L.S

—Maestro —escucharon el llamado algo asustado


del jinete, que no sabía de que manera actuar luego
de lo presenciado.
El le dio una mirada fija al azabache, que lo mirada
de igual forma con los brazos cruzados,
demostrando que no pensaba cambiar de opinión
por más que se negara rotundamente.
—Aún no avance —respondió el hombre al jinete.
—Que extraño que no me hayas invadido de
preguntas —comento el azabache algo receloso
ante la actitud bastante tranquila del hombre.
—¿Las contestarás?
—Depende qué preguntes y si él quiere que las
responda —dijo refiriéndose al ánima.
—Entonces habrá que esperar.
Cinco minutos de silencio fueron los que pasaron
hasta que una figura salió de entre la flora,
acercándose al vehículo y tocando dos veces en la
puerta de éste para que se le permitiera ingresar.
Jungkook fue el que lo hizo, dejando ingresar a un
chico que escondía la mayor parte de su cuerpo y
rostro bajo una capa que cubría su cabello y una tela
del mismo color que cubría desde su nariz a su
cuello, y solo podía apreciarse el color de sus ojos
debido al brillo de éstos.
El azabache tomo su mano entrelazando sus dedos
mientras lo hacía sentarse a su lado, quedando
frente al hombre que observaba al recién llegado

L.S
L.S

con una mirada extraña que el azabache no pudo


descifrar.
—Tranquilo, es inofensivo y no te obligará a
nada, ¿De acuerdo? —tranquilizó Jungkook a su
chico, que solo volteó a verlo y asintió.
—Supongo que ya puedo preguntar, ¿Cierto? —
pregunto el hombre con la mirada fija en el ánima,
observando fijo lo único que podía ver de él: sus
ojos.
—Puedes, pero primero continuemos con el
camino, ¿No crees? —preguntó refiriéndose a que
el carruaje seguía inmóvil.
El hombre pareció recordar ese detalle, y le indicó al
jinete que continuara avanzando antes de volver a
fijar su mirada en el azabache, que no soltaba el
agarre de la mano contraria por nada.
—¿Hace cuánto tiempo sabes de su
existencia? —preguntó tranquilo, queriendo hacerle
saber que no estaba molesto o disgustado con sus
acciones, solo curioso.
—Desde antes de que fuera un elegido de Madre,
aunque supe que era un anima hace como un
año... —bajó la mirada algo avergonzado por lo que
admitiría—. Usted tenía razón, solo que yo no
quise admitirlo en su momento.
—Entiendo —fue todo lo que respondió el hombre,
antes de callarse y buscar un libro en la pequeña
mochila que trago sonsigo, para comenzar leyendo.

L.S
L.S

Luego de unos largos minutos en silencio, en los que


Taehyung no se animó a si quiera levantar ma
mirada hacia el hombre, y que Jungkook esperara
otra pregunta, ambos se miraron entre ellos cuando
ninguna más fue formulada por el maestro.
—¿No...preguntarás nada más? —preguntó el
menor receloso—. ¿No vas a quejarte sobre
llevarlo ahora y no en un año?
—Por ahora no deseo preguntar nada más —
respondió sin apartar la mirada del libro sobre su
regazo—. Y no tengo razón para quejarme, ya que
el tiempo es oro y si las cosas pueden
adelantarse, creo que es mejor para todos.
Un silencio algo incómodo para ambos menores se
instaló, y sin nada más que agregar, solo se
acomodaron mejor en sus asientos, mientras
Taehyung miraba por la ventana con la cabeza
apoyada sobre el hombro del azabache, aún con sus
manos entrelazadas. El ánima no estaba del todo
cómodo con la presencia del hombre, pero el que su
chico estuviera a su lado lograba darle toda la
seguridad del mundo, por lo que podía relajarse un
poco.
—Por cierto... —habló el hombre llamando la
atención de ambos nuevamente—. Jimin está en el
templo, con el ánima del reino de Shadow. Llegó
hace dos días y decidió quedarse a esperarte
antes de ir al reino de Ephipany, su próximo
destino.

L.S
L.S

Ante el nombramiento de su hermano, los ojos de


Jungkook de iluminaron y le fue imposible retener
una gran sonrisa. Taehyung observó cada una de
sus reacciones, y sonrió también debajo de la tela
que cubría casi todo su rostro. Le gustaba verlo feliz,
y sabía lo mucho que el azabache amaba a su
hermano mayor.
Se sintió emocionado también, porque podría
conocerlo también.
—¡Eso es genial, por fin podré verlo luego de
tanto! —dijo sin borrar la sonrisa de su rostro, y se
volteó para ver a su ánima—. Tae, vas a conocer
a Jimin.
El albino solo asintió varias veces, dejando notar su
emoción, y luego abrazó uno de sus brazos con
ambos de los suyos, apoyando su cabeza sobre el
hombro del menor nuevamente. El maestro
observaba el comportamiento de ambos en silencio,
sin mostrar alguna reacción.
—Antes de llegar, tengo que advertirles que no
pueden comportarse como quieran, hay reglas
que seguir para que ni ustedes ni yo tengamos
problemas con las personas del lugar y los guías
de Madre —habló el hombre sonando más serio que
antes—. Y esto es algo serio, no vas a evitarlo
como cada orden que debes de seguir y no lo
haces.
Jungkook rodo los ojos con fastidio, y estaba a punto
de negarle si quiera escucharlo, hasta que Taehyung
se acercó a su oreja para susurrarle:

L.S
L.S

—Jungkookie, no quiero que tengamos


problemas, por favor, hazle caso aunque sea esta
vez...
—Pero, Tae... —se quejó volteando a verlo, y supo
que no podía negarse cuando sus ojos le decían
claramente: "Hazlo por mí"—. Aish, está
bien...Habla, viejo —pidió cruzándose de brazos,
con el ceño fruncido.
El maestro solo sonrió a penas al ver el cambio de
actitud del menor, y sintiéndose algo complacido ya
que era la primera vez que el menor aceptaba
escuchar y acatar sus órdenes sin protestar. Quizás
el ánima pueda ayudarlo a que tomara su papel
como debía hacerlo, eso sería beneficioso para
todos.
Cuando el hombre comenzó a hablar, Jungkook
supo que sería un largo viaje.
Pero al menos, ahora estaba junto a Taehyung, y
eso mejoraba absolutamente todo.


.
Despues de poco más de un mes, creo, por fin
les traigo otro capítulo :D
¿Me extrañaban? :")

Yo si a ustedes 🤧

L.S
L.S

Ya en el próximo capítulo, se va a dar el


encuentro más esperado por toda Latinoamérica
y españa unida, así que prepárense para eso.
¿Cómo creen que sea el encuentro entre los
cuatro? 👀

Los quiero 💜
[Link]
.

L.S
L.S

*ૢ✧Eᥣ ᥱᥒᥴᥙᥱᥒtro dᥱ ᥣᥲs ᥴᥙᥲtro


ᥲᥣmᥲs (Pt.3)⸙ ⊰
·

✦ .
·˚ · ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
A penas cruzaron los límites del reino de Singularity,
toda la energía acumulada se liberó al ya no sentir la
presencia de su guardián, haciendo que el "escudo"
de color morado brillante se dejara ver desde todos
lados. Taehyung pudo suspirar aliviado cuando
presenció aquello, ya que ahora su reino estaría libre
de los umbras.
Pasaron las horas, y luego de muy pocas paradas
en el camino, finalmente llegaron a los límites del
reino de Lights, donde un extenso puente les hacía
saber que estaban muy cerca de su destino.
—Deberían de bajar aquí —sugirió el maestro luego
de decirle al jinete que se detuviera.
—¿Y eso por qué? —preguntó Jungkook con una
mueca de disgusto al pensar que tendría que

L.S
L.S

caminar hasta el templo bajo el fuerte sol que


comenzaba a colocarse en su punto más alto.
—De nuevo, Jungkook... —habló el maestro
mirándolo con ojos críticos, pero aún manteniendo la
tranquilidad en su voz—. Si hubieras prestado
atención, o siquiera asistido a tus clases de
educación sagrada, ya sabrías el motivo.
El azabache solo rodó los ojos y se cruzo de brazos,
esperando a que el hombre le dijera la razón y
dejara de delatar su mal comportamiento a
Taehyung. Si bien él mismo le había contado
algunas de sus travesuras, y admitido que detesta el
lugar y sus reglas, obviamente jamás le dijo que
literalmente hacía lo que quería, y le faltaba el
respeto a algunas personas por no querer hacerles
caso en nada.
Ahora podía sentir los ojos fijos del ánima sobre él,
seguramente regañandolo con la mirada.
—Solo expliquenos, que ninguno sabe por qué —
habló refiriéndose al ánima a su lado.
El hombre suspiró rendido ante la actitud del menor,
y comenzó a explicarles todo:
—La forma correcta de presentarse es que
camines hasta el templo al lado del ánima en su
forma animal —dijo, dándole una mirada al chico
cubierto casi por completo—. Pero sin tocarlo, ni
decir absolutamente nada a nadie hasta que el
ritual de bienvenida se complete al atardecer.

L.S
L.S

—¿Y eso por qué?, estoy acostumbrado a


tocarlo —se quejó el azabache volviendo a tomar la
mano del albino para entrelazar sus dedos—
. ¿También les molesta eso?, ¿Acaso hay algo
que no les moleste o vean mal?
Taehyung ejerció un poco más de fuerza en sus
manos juntas en un intento por calmarlo, ya que se
notaba que el menor se estaba alterando y
terminaría molesto, sin querer hacer caso al hombre
debido a su terquedad. Jungkook enojado era
bastante impulsivo, eso lo sabía bastante bien, y no
quería que tuviera problemas con nadie.
—Debes de entender que así son las costumbres
y creencias —explicó el hombre manteniendo la
tranquilidad como acostumbraba aún frente a la
mala actitud del menor—. Los ánimas son
considerados seres sagrados, con un mandato y
respeto tan grande como el de Madre misma y
por eso, está mal visto que un simple humano
trate o hable de forma tan confiada y poco
respetuosa hacia él, debe de ser tratado como
nuestra diosa misma porque son una parte de
ella.
—Eso es estupido, Tae no quiere ser tratado
como si fuera ella... —respondió el azabache
volteando la mirada hacia la pequeña ventana del
vehículo, luego volvió a ver al hombre con
seriedad—. Además, se supone que no soy un
simple humano, sino un elegido de Madre. Ella
me dio un cargo lo suficientemente alto como
para tratar y estar al lado de mi ánima a cargo,

L.S
L.S

que ella misma puso en mis manos, ¿No estarían


faltandome el respeto a mi también por tratarme
como alguien corriente cuando soy algo así
como la mano derecha de Madre y una de las
personas que va a hacer que este mundo no se
convierta en mierda de umbra?
—Así sería si las personas conocieran y
comprendieran que las cosas deberían de ser
justamente como tu dices, pero sigues sin ser un
ánima, y además tu actitud no ayuda en nada a
que la gente te vea como "digno" de si quiera
haber visto al ánima en su forma humana —dijo
sin poder evitar el tono de regaño con el que le dijo
aquello.
—Pura mierda, yo soy diferente a ellos, les guste
la idea o no —soltó una risa leve, y miró al hombre
con autosuficiencia—. Les guste o no, soy mucho
más importante que ellos desde el momento en
el que ella me eligió para todo esto, así que haré
lo que se me de la gana con mí ánima... —sonrió
landino y llevó la mano contraria que aún sostenía
entre la suya, para besar el dorso sin apartar la
mirada ahora color púrpura brillante de sus iris, del
hombre frente a ellos—. Que vengan todos los que
no les parezca mi idea, que venga Madre incluso,
pero nadie va a decirme como comportarme con
Taehyung, porque no es el maldito ánima de la
gente, es simplemente Taehyung, quien me elige
por sobre las órdenes de Madre sobre lo que
debo de hacer con él.

L.S
L.S

Tanto el maestro, como Taehyung, miraban


sorprendidos al azabache luego de decir aquello.
Éste no parecía darse cuenta del cambio en su
mirada, y de esos destellos del mismo color que
éstos que parecía desprender su cuerpo como un
aura que se desvanecía a medida que se alejaba de
su cuerpo. Un sentimiento arrasador invadió desde
el pecho a cada punta del cuerpo del albino, que
sintió su corazón latir desenfrenado al escuchar la
forma en la que su azabache habló y se refirió a él,
de la forma en la que siempre quiso y solo él sabía
tratarlo.
Por su parte, el hombre parecía no poder salir del
pequeño shock al presenciar tal suceso, que sin
duda superaba por mucho las cosas que hasta
ahora Jungkook le había demostrado sin quererlo
realmente. No dejaba de sorprenderse de buena
forma con el chico, que solo se hacía más
interesante y único con el pasar del tiempo; conoció
desde antes de ir al templo al ánima, conseguía un
cristal extraño y único, el tener una especie de
relación muy especial con el anterior nombrado,
haber visto su forma humana, haberlo convencido de
venir al templo antes de tiempo, y ahora esto, junto
con la repentina madurez y conocimiento de su
propia importancia en el mundo.
Desde el primer momento supo que Jungkook tenía
algo especial, único. Pero jamás imaginó hasta que
punto, y ciertamente, estaba gratamente soprendido
y satisfecho. Aunque claro, no podía demostrarlo o
decir que estaba de acuerdo con muchas de las
cosas que quería hacer, puesto que tenía un deber

L.S
L.S

que cumplir como maestro superior en el templo, la


gente lo respetaba hasta el punto de haber creado
una presión para que fuera tal y como todos
esperaban.
No podía darse el lujo de mostrar sus opiniones, o
de llevar a cabo decisiones por su cuenta, por más
que muchas veces quisiera hacerlo.
Además, era divertido de cierta forma molestar al
azabache rebelde y testarudo.
El maestro solo sonrió a labios cerrados, luego cerró
los ojos y bajó un poco la mirada.
—Entonces, elegido de Madre... —abrió los ojos
para mirarlo directamente, a esos ojos que habían
vuelto a la normalidad luego de que el ánima a su
lado apoyara la cabeza sobre el hombro del menor—
. Podrás dejarles en claro eso a todos cuando le
den la bienvenida al ánima, pero no se discute el
hecho de que tengan que caminar de la forma en
la que te pido hasta el templo, de esa forma la
gente sabrá sobre la llegada de otro hijo de
Madre.
Jungkook sonrió contento con la idea de dejarles a
todos en claro que las cosas serían como él las
quisiera. No le importó aceptar el caminar hasta el
templo, aunque, era Jeon Jungkook, y no lo haría tal
y como de lo había pedido el hombre aunque haya
dicho que sí.
—Trato hecho, viejo —respondió sonriendo aún
más grande.

L.S
L.S

A su lado, Taehyung también sonreía aunque no


pudieran verlo, porque le gustaba la actitud del
azabache sobre su persona. Le estaba dando un
trato tan igualitario como siempre deseó de parte de
las personas, y decidió que ya no obedecería a
Madre como acostumbraba.
Ahora seguiría los pedidos de Jungkook sin tener
que rechistar, sabía que no iba a tener que hacerlo,
porque el azabache siempre piensa primero en él
antes que en su propia persona. Ahora lo estaba
demostrando al enfrentarse a todos por poder darle
algo de libertad y elección, en su vida condenada y
sin opciones.
Sin dudas, siempre lograba querer más y más al
menor.

│ │ · ✦ ───En el templo...

│✦

✦ ·
·
Jimin despertó temprano esa mañana, ya que la
emoción de saber que en unas horas iba a poder ver
a su hermano, hicieron que le fuera casi imposible
dormir durante la noche a pesar de estar
completamente calentito y cómodo en los brazos de
Yoongi. Éste último seguía descansando en su
habitación, ya que se negó a levartarse a la misma
hora que el rubio solo para desayunar

L.S
L.S

obligatoriamente en una gran mesa a la vista de


todos los del templo, y además de eso, comer en
una mesa en su forma animal no era de las cosas
más cómodas del mundo.
No supo que hora era, pero se encontraba charlando
con uno de los guías de Madre recién titulado como
tal, cuando una de las aspirante a guía que comenzó
ese año, llegó a paso apresurado avisando de el
regreso del maestro. Jimin no tuvo que pensarlo dos
veces antes de correr a la entrada del templo para
recibir al hombre y a su hermano, en menos de dos
minutos ya estaba en el lugar buscando con la
mirada a Jungkook.
Más solo encontró al hombre bajando unas
mochilas, las cuales supuso que le pertenecían a su
hermano. Se acercó al hombre rápidamente a pesar
de las preguntas que tenía para hacerle.
—Déjeme ayudarlo con eso —se ofreció a cargar
con una de las mochilas.
—Gracias —respondió el hombre entregándole la
menos pesada.
—Ummn...Maestro —llamó tragando duro, con algo
de miedo al hacer la pregunta—. ¿Y Jungkook?,
¿No vino con usted?
—Está de camino, no te preocupes —
respondió calmandolo al verlo muy nervioso—. No
creo que tarden mucho en llegar —comentó, y
comenzó a caminar dentro del templo.

L.S
L.S

Jimin se quedó unos segundos analizando las


palabras del hombre, y al darse cuenta de que había
hablado en plural, muchas preguntas y ansias
llegaron a él como un rayo.
¿Y si algún familiar venía con él?, ¿Podría ver a
algún familiar suyo luego de tanto tiempo?
Pero, ¿Por qué no venían en el carruaje?
El calor del sol dándole de lleno lo hizo reaccionar, y
se apresuró a adentrarse al edificio, camino a la
habitación del azabache parra dejar sus
pertenencias. Muchas preguntas tenía en ese
momento, pero lo que sabía con claridad era que
debía de despertar a Yoongi para que se despertara
y bajara a esperar a Jungkook junto con él.
Estaba emocionado por que se conocieran de una
vez, porque quería demostrarle a su hermanito que
los ánimas eran mucho más que aquello que él
creyó toda su vida. Iba a hacer que apreciara a
Yoongi siendo un ánima a como de lugar, porque no
había cosa que le llenara más el pecho que la
imagen de dos de las personas más importantes
para él conviviendo en paz y con cariño.
Corrió hacia su propia habitación, deteniéndose en
la puerta para tocar de forma insistente. Sabía que el
mayor había cerrado la puerta por dentro para que
nadie lo molestara e interrumpiera su sueño, pero
para su desgracia, el único que si podía hacerlo lo
estaba haciendo.

L.S
L.S

—¡Yoongi, abre rápido! —insistió sin dejar de


golpear la madera con sus nudillos—. Vamos,
Jungkook está por llegar, tenemos que recibirlo.
Para su sorpresa, el ánima no tardó mucho en abrir
la puerta para dejarse ver, con el cuerpo descubierto
sin ninguna prenda. Jimin no tuvo tiempo para
avergonzarse por verlo así nuevamente, solo se
acercó a él para tomar su muñeca y tirar de el hacia
afuera. Primero observó ambos lados del pasillo
para confirmar que no había nadie, y le pidió al
mayor que cambiara a su forma animal.
—Bien, pero primero... —Yoongi se acercó a él
tirando de su nuca, para conectar sus labios con los
contrarios, robándole un beso corto pero dulce—
. Listo.
Jimin sonrió tímido ante el repentino gesto, pero aún
así no se quejó y simplemente esperó a que
cambiara de forma. Cuando lo hizo, le acarició el
hocico con cariño, haciendo que el animal
ronroneara ante su tacto.
—Vamos.
Caminar por el lugar siempre era incómodo para
ambos; para Yoongi porque todos los que se
cruzaban con ellos casi que se ponían de rodillas
solo para darles los buenos días/noches, siempre
preguntando si necesitaba algo, y para Jimin era
incómodo las malas miradas de las personas cuando
le ponía una mano encima al animal, como si
estuviera cometiendo el mayor pecado de todos.

L.S
L.S

Siempre lograban hacerlos sentir mal de una forma u


otra, Yoongi ya quería irse del lugar, no soportaba a
nadie, nadie hacía algo interesante. La única forma
de soportar estar allí era al lado de Jimin, y era
complicado estar a su lado cuando al rubio siempre
le pedían ayuda para algo.
—Jungkookie está llegando, ¡Por fin voy a poder
verlo luego de dos años! —comentó aplaudiendo
varias veces en señal de emoción, luego volteó a ver
al ánima sin dejar de caminar—. No te preocupes,
quizás al principio cuando te vea te insulte por lo
que eres, pero voy a hacer todo lo posible por
que acepte conocerte y demostrarle que los
animas no son lo que él cree...No sé que tan
posible será, pero quiero que les tenga al menos
respeto a ustedes, ¿Sabes? —terminó de decir
luciendo triste y preocupado.
Yoongi al escucharlo se imaginó distintos escenarios
en los que el tal Jungkook lo insultaba y armaba un
escándalo, se volvía loco al enterarse de la relación
que mantiene con el rubio, la cual no sería para
nada de su agrado si el concepto que tiene de ellos
es que son criaturas despreciables e inútiles, que los
odia. Al pensar en eso la principal duda que tenía
era el por qué Madre lo había elegido si pensaba
eso de ellos. Se supone que el elegido de buscar a
los ánimas debe de querer hacerlo, o mínimo
tenerles un poco de cariño, considerarlos algo bueno
en el mundo por arriesgar sus vidas por las de los
demás.

L.S
L.S

Si pensaba mucho en eso, se molestaba mucho. No


quería pensar en la posibilidad de tener algún tipo de
enfrentamiento con el hermano de Jimin, porque era
justamente el hermano de Jimin y lo que menos
quería era tener problemas con su humano por algo
como eso.
Cuando llegaron a las puertas del templo, se
detuvieron hasta el límite de la sombra de la entrada
del lugar, ya que hacía algo de calor y no querían
esperar debajo de los rayos de sol. Pudieron
escuchar algunos gritos y bullicio varios metros,
donde había un camino largo y derecho de cientos
de metros que conectaba con el puente. Por ese
mismo camino en el cual llegaron Jimin y Yoongi.
Camino por el que apareció un hombre de unos
treinta años corriendo en su dirección.
—¡El segundo ánima está aquí! —gritó el hombre
pasando a unos metros de donde estaban ambos,
como si quisiera avisarles a todos las buenas
noticias.
Jimin se quedó totalmente confundido al escucharlo,
y rápidamente volvió a fijar su vista en el camino que
ahora estaba lleno de personas, y solo se hacía más
y más grande la multitud. A pesar de toda la gente,
que poco a poco se colocaba a cada lado del camino
para abrir el paso, fue fácil distinguir la figura de un
azabache montado en algo alto que se acercaba
cada vez más y más al templo.
—¿Jung...kook? —preguntó Jimin para si mismo
cuando la imagen se hacía cada vez más clara al

L.S
L.S

estar más cerca y sin gente que le obstruyera la


vista—. No puede ser...
—¡Muevanse, abran paso! —gritaba Jungkook a la
gente que lo observaba de muchas formas distintas,
ninguna realmente agradable—. ¡Así es, el ánima
del reino de Singularity está aquí!
El azabache estaba montado sobre el lomo de un
tigre albino de ojos celestes y brillantes, que
caminaba tranquilo por el lugar sin fijar su vista en
nada más que en el edificio más grande del lugar,
donde sabía que era su destino. Jungkook se sentía
poderoso desde allí, y no ocultaba su risa al notar a
forma en la que algunas personas lo miraba al estar
de esa forma en contacto con el ánima, bastantes
sorprendidos de que éste último le permitiera
tal "falta de respeto".
—Regresó su ciudadano más amado, ¿No me
extrañaron? —preguntó en voz alta a las personas,
obviamente siento sarcástico y burlón.
Su reputación en el reino no era la mejor, y tenía
muy en claro que solo le caía bien a un grupo muy
reducido de personas, a las cuales jamás les faltó el
respeto o les hizo alguna travesura desde que está
en el lugar. Jungkook para no aburrirse hacía
muchas travesuras que solo perjudicaban a las
personas del templo y les afectaba a los ciudadanos.
No era la persona más querida ni el elegido de
Madre que hubieran querido, pero eso no le
importaba en lo más mínimo.

L.S
L.S

—¡Hola, señor Han! —saludó a un hombre de unos


cuarenta y tantos años, que estaba entre la multitud
haciendo una reverencia respetuosa al ánima.
Éste al escucharlo alzó la mirada y al conectarla con
la suya le dio una mirada filosa. El señor Han lo
odiaba desde hace más de un año cuando sin
querer, robó uno de los caballos de su establo para
recorrer las extensas praderas que estaban al éste
del templo, y al regresarlo no lo ató del todo bien y el
animal terminó escapándose y destruyendo un
puesto de fruta, el cual tuvo que pagar en hombre al
ser el dueño del animal que jamás recuperó.
Cuando estuvo a menos de cien metros del templo,
sus ojos captaron una cabellera rubia en la entrada
de éste, la cual reconoció al instante. Sus ojos
brillaron de emoción y se inclino un poco para darle
unas suaves palmadas a la cabeza del animal.
—¡Tae, ese es Jimin! —dijo apuntando con su otra
mano el lugar donde el rubio estaba.
Taehyung no necesitó que se lo pidiera, aceleró el
paso hasta quedar a unos tres metros del rubio, y
luego se inclinó lo suficiente como para que el
azabache pudiera bajar.
—¡Jiminie! —saludó el menor corriendo a los brazos
de su hermano mayor, que lo abrazó de igual forma
pero no decía nada porque sus ojos estaban
inundados en lágrimas—. Te extrañé...
El rubio no tuvo que responder, solo lo apretó más
hacia él mientras sollozaba.

L.S
L.S

Por otro lado, Taehyung era consciente de la


presencia del otro ánima el cual al parecer Jungkook
aún no notaba. ¿Como no hacerlo?, si podía sentir
su presencia demasiado presente, casi causando
que su interior se sintiera cálido, casi como la
sensación de encontrarse con un hermano al igual
que los que seguían abrazándose. Sus ojos estaban
fijos en los dorados contrarios, y no apartaron la
mirada sino hasta que el rubio se separó de su
hermano y habló con algo de dificultad debido al
nudo en su garganta.
—Mira que grande estás, eres ya todo un
hombre... —habló con un tono paternal que hizo al
azabache rodar los ojos.
—Tú te ves más viejo —se burló, y luego pareció
darse cuenta de la presencia del ánima detrás del
rubio—. Oh, cierto...
Jimin pareció entrar en pánico cuando las miradas
de ambos azabaches se conectaron, y se apresuró a
hablar antes de que Jungkook soltara algún
comentario malo.
—K-Kook, él es Yoongi —dijo acercándose al
ánima para acariciar una de sus orejas gracias a que
el animal estaba inclinado—. Es el ánima del reino
de Shadow, y ahora...alguien muy especial para
mí —dijo con un tono suplicante, como si le
estuviera pidiendo que lo aceptara.
Jungkook no dijo nada, solo mantuvo su rostro
impacible y sus ojos sobre el ánima que parecía
tampoco querer apartar la mirada primero. Estaban

L.S
L.S

teniendo una batalla silenciosa de miradas, la cual


solo ponía aún más nervioso al rubio al no recibir
respuesta alguna de su hermano.
—Jungkookie... —habló nuevamente acercándose
a él para tomar sus manos entre las suyas, y lo miró
con algo de pena—. Yo sé perfectamente lo que
piensas sobre ellos, y-
Se calló abruptamente cuando el azabache se soltó
del agarre en sus manos para voltear y acercarse al
tigre albino que esperaba paciente a que Jungkook
lo presentara por él. A pesar de que Jimin sintió
aquello como un rechazo, se sintió totalmente
descolocado cuando una sonrisa que nunca había
visto en Jungkook adornó sus labios, a la vez que
acariciaba el hocico del ánima.
—Jimin hyung, él es Taehyung —habló sin mirarlo
aún—. Es el ánima del reino de Singularity —giró
su rostro para mirar a su hermano finalmente, y se
relamió los labios algo avergonzado ante lo que
diría—. Es mi chico de ojos cielo.
Taehyung al escucharlo soltó una especie de
gruñido leve, se sintió feliz y avergonzado aunque no
se le notara, y se acercó al rostro del azabache para
lamer su rostro de forma juguetona, sacándole una
risa a éste.
Jimin al ver tal interacción, se quedó en una especie
de shock mientras hacía un análisis de lo visto hasta
ahora; Jungkook llegando sobre un ánima como si
estuviera orgulloso de ello,Jungkook sin reaccionar
mal ante la presencia de Yoongi, Jungkook llamando

L.S
L.S

al ánima "su chico de ojos cielo" junto con esa


sonrisa, esa mirada...
Un momento, Jungkook no estaba reaccionando
como lo esperaba, ¿Qué estaba sucediendo?
—De acuerdo, creo que tienes mucho que
contarme —dijo colocando ambas manos en sus
caderas, mirando serio a su hermano, luego calmo
sus facciones al volver a mirar al tigre—. Por cierto,
es un placer, Taehyung.
El ánima solo hizo un movimiento de cabeza a modo
de respuesta, y fue entonces que Yoongi se movió
por primera vez, acercándose al otro animal.
Taehyung no se alarmó ni se lo tomó como algo
amenazante, de hecho también se acercó a él para
comenzar a olfatearlo, como si estuviera intentando
reconocerlo como de su "especie". Jungkook no
tardo en acercarse y abrazar una de las patas del
tigre de forma posesiva, dándole una mirada
amenazante al otro ánima.
—Olvidé de decirlo, pero también es mio —dijo
serio, olvidándose de la presencia de su hermano—
. No quieras pasarte de listo, Yoongi.
La pantera negra por dentro quiso reír ante los celos
del pequeño, pero como no podía reírse en esa
forma, decidió contestarle de otra forma. Se acercó
al rubio, que había quedado con la boca abierta al
presenciar la escena de celos de su hermano, y
comenzó a lamer su casa sacandolo de su trance.
Lamió dos veces su mejilla, luego bajó hasta su

L.S
L.S

cuello, y cuando quiso bajar más, Jimin se alejó


avergonzado.
—C-Creo que ya entendió, Yoon —dijo bajando la
mirada para que sus mejillas sonrojadas no fueran
tan notorias.
—Parece que no soy en único que tiene varias
cosas que contar —se burló Jungkook sin soltar a
su ánima, el cual estaba muy ocupado olfateando los
cabellos azabaches.
—Me temo que su reunión va a tener que ser
luego —se escuchó la voz del maestro, que
apareció por la entrada de templo y miró a Jungkook
directamente—. Creo que ya hiciste demasiado
espectáculo, es hora de comenzar con la
bienvenida del nuevo ánima.
—¿Y qué se supone que debo hacer? —preguntó
el azabache sin ganas—. Fue un largo viaje, no
quiero hacer nada.
—Kook, Todavía tienes que ingresar para hacerle
saber a Madre que trajiste a Taehyung aquí, y
debe de decirte cuál será tu próximo destino —
recordó el rubio, sabiendo que el azabache
seguramente lo habría olvidado, o quizás ni sabía
que debía de hacer—. Solo di las palabras, y una
nueva flor nacerá al lado de la tuya.
—Ahh, sí...eso —dijo fingiendo recordar—. Bueno,
deberás de ayudarme con las palabras, porque
no tengo buena memoria para eso, ya sabes...
—Si hubieras asistido a tus clases de-

L.S
L.S

—¡Ya, viejo!, solo repites lo mismo siempre —se


quejó cruzándose de brazos—. No asisto a ninguna
clase, todos saben eso...No hace falta que me
avergüences así —dijo con las mejillas algo
sonrojadas, mirando al ánima de reojo.
El hombre solo suspiró mientras negaba con la
cabeza.
—Iré a llamar a todos, ustedes mientras
prepárense —dijo, luego de giró para regresar
dentro del templo.
Jimin se acercó rápidamente a su hermano para
comenzar a explicarles todo, mientras los ánimas se
habían acercado nuevamente para olfatearse y
observar al otro. Ni ellos sabían por qué lo hacían,
solo sentían la necesidad de reconocerse, como si
de esa forma pudieran comunicarse, hacerse saber
que ambos estaban en iguales condiciones.
Ambos hicieron lo que no debían, ambos habían
dejado que unos simples humanos se adueñaran de
sus almas y corazones.

│ │ · ✦ ───Unos minutos más tarde...

│✦

✦ ·
·
Jungkook y Taehyung se encontraban delante de la
fuente y el espejo. El azabache tuvo que aprender
las palabras mágicas, a pesar de que todo esto le

L.S
L.S

resultara innecesario y ridículo, pero su maestro le


advirtió que si seguía incumpliendo las reglas,
quizás el ánima fuera el que sufriera las
consecuencias con las personas.
Suspiro y llevó una de sus manos al gran espejo,
luego cerró los ojos.
—Madre, he cumplido con la tarea que me fue
encomendada y traje a uno de tus hijos al lugar
donde yace tu corazón... —dijo recordando las
palabras de Jimin—. Kim Taehyung; nacido el
treinta del doceavo mes, guardian del reino de
Singularity, quien representa la flor de
nacimiento 'Calicanto de carolina', está ahora
frente a tí...
El espejo comenzó a brillar, pero a diferencia de
como pasó con Jimin, él brillo era del color
característico de Madre: el púrpura. Sin embargo,
ahora era el color que representaba el alma de
Jungkook, y brillaba tanto como ninguno creyó que
podría. Taehyung estaba detrás de él, a un lado,
pudiendo observar maravillado como su chico
resplandecía ante la luz.
—Y escucha esto porque solo voy a decirlo una
vez —habló un susurro, directo a Madre—. Gracias
por ponerlo en mi camino...
Gracias a sus sentidos super desarrollados,
Taehyung, y Yoongi que estaba parado a unos
metros junto con el rubio, pudieron escucharlo a la
perfección.

L.S
L.S

—Está dispuesto a hacer su voluntad dada el día


de su creación, y yo estoy dispuesto a terminar
con mi tarea... —siguió relatando, abriendo sus
ojos—. Si usted aún me quiere para ello y me
muestra mi siguiente destino.
Su flor y la de Taehyung comenzaron a brillar, y la
inconfundible voz de Madre resonó por todo el lugar,
tomándolo desprevenido por un momento.
—Mi hijo... —el albino supo que se estaba refiriendo
a él—. Eres valiente porque a pesar de mi juicio,
el miedo en tu corazón sobre el futuro no detuvo
a tus sentimientos, y créeme que serás
recompensado por eso...
Jungkook frunció el ceño al no comprender sus
palabras, sin saber a quien se estaba refiriendo
exactamente. Mientras que Taehyung, sintió ganas
de llorar ante la ilusión que sus palabras le
generaron, porque eso puede significar un sin fin de
cosas, y entre ellas puede que se le permitiera
permanecer junto al azabache para siempre.
Era poco probable, pero era una mínima de
posibilidad.
—El amor es poder, pero sobre todo es necesario
para vivir...Ahora estarás a su lado hasta el
final...y ayudarás a cumplir con la misión que
salvará al mundo de la oscuridad absoluta...
Al lado de la flor de Jungkook, no tan cerca como lo
estaba la de Tae, comenzó a crecer una nueva, muy
bonita a ojos de ambos. En el espejo comenzaron a

L.S
L.S

aparecer unas letras dejando leer el significado de la


nueva flor de nacimiento:
"'Clemátide': de le atribuye el perfecto equilibrio entre
la belleza del corazón y de la mente.
Flor perteneciente a mi tercer hijo mayor, quien
nació el 12 de septiembre y protege el reino de
Moonchild".
Jungkook no pudo evitar sentir muchas cosas al
escuchar su nuevo destino; Moonchild, el lugar
donde Eunji lo encontró, lo salvó de la muerte y lo
hizo perteneciente a la mejor familia que alguien
pudiera tener. Un sentimiento amargo se instaló en
su garganta ante el recuerdo de que allí fue donde
fue abandonado, donde no fue amado por la que
debió de ser su familia originalmente. Pero también,
agradecía enormemente que lo hayan hecho, o de
otra forma jamás hubiera conocido a nadie de su
familia, de otra forma Jimin no sería parte de su vida,
y eso era lo que importaba.
—Jungkook... —hablo Madre una vez más,
llamando la atención del azabache—. Sé fuerte...
Luego de esas palabras, no volvió a escucharse y el
brillo comenzó a desaparecer, dejándole lugar a las
oraciones de todos los del templo, incluyendo a
Jimin.
—¿Qué quieres decir con eso? —preguntó
Jungkook mirando el espejo, sabiendo que no
recibiría respuesta.

L.S
L.S

—Es hora de que el ánima reciba las ofrendas de


los cuidadanos —habló el maestro acercándose a
ellos—. Y no deberías de interponerte en
ello, Jungkook. Esto si es importante y necesario
para mantener a todos a raya.
—Me quedaré a su lado, no me importa lo que
digan —declaró sin señal de querer recibir una
respuesta a eso, solo le estaba informando.
—Como el elegido de Madre quiera, supongo —
respondió el hombre sin más, e hizo una reverencia
al ánima antes de retirarse.
El azabache se quedó unos segundos observando la
flor al lado de la suya, sin saber cómo sentirse con
respecto a "volver" a ese lugar por primera vez
desde que tiene memoria. Taehyung pudo notar que
algo no andaba del todo bien con él, y se acercó
para lamer su mejilla con cariño.
—Debemos de quedarnos aquí para que te
traigan regalos —informó al ánima acariciando su
pelaje—. Te gustan los regalos, así que supongo
que no será tan aburrido para si, ¿Cierto? —
preguntó sonriendole como solo podía hacerlo a él.
Taehyung movió la cabeza a modo de afirmación, y
se recostó en el suelo de forma que el azabache
podía sentarse y apoyar su espalda sobre él, y así lo
hizo el menor, sin importarle las miradas que le
daban los guías de Madre por estar en esa posición.
—Envidiosos —se burló.

L.S
L.S

—Mi siguiente destino es Ephipany —comentó


Jimin acercándose a ellos con Yoongi siguiendo sus
pasos, aprovechando que aún nadie se acercaba
con ofrendas—. Moonchild es un lugar frío,
recuerda llevar ropa muy abrigada.
Jungkook lo miró desde abajo con una mueca de
desagrado.
—No me gusta mucho el frío...
El rubio iba a responder, pero una chica encargada
de la cocina se acercó a él impidiendole continuar
con su conversación.
—Jimin, ven a ayudarnos a preparar todo para la
cena —dijo la chica sin esperar una respuesta.
Y nuevamente, el rubio fue interrumpido cuando
quiso responderle, no solo por el gruñido que le dio
Yoongi a la chica, sino por la voz de su hermano.
—Jimin no es cualquiera, muchacha —dijo el
azabache con un tono que dejaba notar su
molestia—. Es un elegido de Madre, por ende más
importante que tú, y por ende le debes todo el
jodido respeto, ¿Es que acaso no comprendes la
diferencia entre tú y él?
—Jungkook... —habló Jimin con un tono de
advertencia, pero el menor lo ignoró.
La chica iba a responderle, pero el azabache no
quería escucharla.

L.S
L.S

—Mi hermano puede ser muy amable y bastante


tonto a la hora de negarse a algo, pero mientras
yo esté aquí voy a hacer que todos le respeten, y
al que se niegue me voy a encargar yo mismo de
que se arrepientan por haberle faltado el
respeto —le dijo observándola con ojos
amenazantes—. Dile a todos que como vuelven a
pedirle hacer algo que le corresponde a otras
personas, les demostraré por qué todos en este
maldito lugar me odian, ¿Quedó claro?
La chica se sintió tan intimidada, que solo alcanzo a
asentir y hacer una reverencia, para luego salir
corriendo a pesar de que sus piernas temblaban.
Jimin comenzó a regañar al azabache por ser tan
duro, pero éste solo lo ignoraba diciéndoles a él y al
ánima que se sentaran a su lado, porque tenían
mucho de que hablar.
Taehyung descubrió que le gustaba mucho ese lado
del azabache, y Yoongi le dio la completa razón a su
humano; Jungkook le caía más que bien luego de lo
que dijo.
¡Por fin se dio el encuentro que todos esperaban!
Aunque aún falta mucho por interactuar y hablar,
así que mantengan la emoción.
Hice separadores nuevos, porque aprendí a
hacerlos y me emocioné. Los puse en todos los
capitulos, aunque seguro muchos los van a ver
justo ahora, peor bueno, ¿Les gusta?, pueden
ver las flores de nacimiento de cada uno en ellos.

L.S
L.S

Siguiente destino, Moonchild, y por ende,


siguiente ánima... 👀
¿Qué animales creen que sean los demás? Los
leo.

Los quiero 💜
[Link]

L.S
L.S

*ૢ✧No hᥲყ qᥙιᥱᥒ ᥒos


ᥴomρrᥱᥒdᥲ mᥱjor⸙ ⊰
·

✦ .
·˚ · ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
Luego de que Jimin regañara a Jungkook por
haberle hablado a la chica de aquella forma, y que
éste último no le diera la menor importancia, se
sentó en el suelo de la misma forma que él junto con
el ánima de ojos dorados, apoyando su peso de
espalda al cuerpo de la pantera. Los hermanos
comenzaron a hablar entre ellos, ya que los ánimas
no podían hacerlo en su forma animal y Taehyung
curioseaba los "regalos" que las personas dejaban
frente a él. Aunque ambos también estaban al tanto
de la charla de hermanos que comenzaron sin
importarles la gente que llegaba, dejaba un obsequio
y se iba luego de rezos y reverencias, no sin antes
darles una mirada de desaprobación a ambos
elegidos de Madre.

L.S
L.S

—¿Cual reino es el siguiente para ustedes? —


preguntó Jungkook apoyando su cabeza sobre el
pelaje de su ánima, con la mirada fija en el rubio.
Jimin sonrió cuando habló en plural, refiriéndose
también a Yoongi.
—Ephipany —respondió emocionado—. Estoy feliz
de que allí, porque dicen que todo el reino es un
paisaje hermoso, abundan los cerezos y lagos.
Sabes que me encantan los paisajes, y quiero
conocer todas las maravillas del lugar.
—¿Pudiste conocer algunas del reino
de Shadow?
—¡Sí! —llevó una mano a la parte trasera de una de
las orejas del ánima, comenzando a hacerle mimos
a su pelaje—. Yoongi me los mostró todos, no
tienes idea de lo hermosos que son los lugares
maravillosos —el brillo y la emoción que había en
su mirada hizo que el azabache también sonriera—
. Cuando todo esto termine, deberíamos de ir los
cuatro juntos, ¿No sería agradable?
—Me encantaría, y mucho más si es contigo,
Tae —respondió volteando el rostro para conectar
miradas con su ánima—. ¿Te gusta la idea?
El tigre buscó la mirada del otro gran felino, y ambos
pudieron sentir el mismo sentimiento de impotencia y
tristeza que aquella simple pregunta les ocasionaba.
Aún así, volvió a mirar a su humano, e hizo un
movimiento afirmativo como respuesta a su
pregunta, porque sí; la idea le gusta, y daría lo que

L.S
L.S

fuera por poder cumplir con aquellos planes, pero


era algo imposible.
Tomándo su respuesta como un hecho, Jungkook
sonrió en grande y acercó su frente a la cabeza del
tigre albino, para frotarse contra su suave y cálido
pelaje.
—Prometo hacer las cosas bien y rápido para
que podamos ir todos juntos, ¿De acuerdo? —le
dijo más que nada al ánima, cerrando sus ojos ante
la agradable sensación de tenerlo junto a él incluso
en ese lugar que detestaba.
Desde su lugar, Jimin observaba tal interacción con
mucha sorpresa, sin poder creer que ya no parecía
haber rastro del Jungkook que odiaba con todo si ser
a los ánima, la creación más divina de Madre. A
pesar de que estaba muy preocupado por él con
respecto a ese tema; por lo mucho que le costaría
llevar la tarea de la búsqueda, el tener que estar en
el templo lejos de su familia debido a la tarea
asignada, y el que fuera testarudo y terco. Al parecer
se preocupó por nada, porque su hermanito parecía
adorar al ánima.
No, no solo parecía adorarlo, más bien...Lo miraba
como él a Yoongi, y no supo de qué manera sentirse
con respecto a eso. Aunque avergonzado era algo
bastante acertado.
—¿Cómo fue que cambiaste de parecer con
respecto a los ánimas en solo dos años? —
preguntó el rubio, que continuaba acariciando el
pelaje de su ánima, y sabía que a la pantera le

L.S
L.S

gustaba porque lo escuchaba ronronear—. Me es


muy extraño verte de esa forma cuando las
peleas más feas que tuvimos fueron por ello.
Aquella pregunta hizo que el menor se sonrojara, y
llevara una mano a la parte trasera de su cabeza.
Rascó con nerviosismo mientras observaba el suelo,
buscando palabras para explicar que había caído
totalmente enamorado del ánima y de sus ojos, que
la personalidad de Taehyung lo cautivó hasta el
punto de mandar todos sus pensamientos infantiles
al olvido y que su sonrisa geométrica se adueñó de
su joven corazón para jamás devolverlo.
—Ya sabes...Simplemente pasó, las cosas pasan,
las personas cambian —respondió encogiéndose
de hombros, queriendo restarle importancia y no
responder ante la vergüenza de parecer
demasiado "cursi y meloso" ante los demás—. No
importa el por qué, alégrate de que las cosas
sean de esta forma.
Pero Jimin lo conocía a la perfección, y sabía la
causa de ese gran cambio, pero quería escucharlo
de su boca y quizás molestarlo un poco. Eran pocas
las veces en las que conseguía algo con lo que
molestarlo, ya que normalmente era al revés y era el
azabache el que siempre conseguía burlarse de él o
molestarlo con algo.
—Yo tenía razón, ¿Cierto? —preguntó volviendo a
llamar la atención del menor.
—¿Razón en qué?

L.S
L.S

—La vez en la que te encontré en el lago


pintando a un chico —le recordó con un tono de
voz inocente, y apuntó al ánima—. Me hablaste de
un chico que se había vuelto tu amigo, un chico
extraño y bonito que vivía la selva, solo...
Taehyung, que había estado observando a las
personas que llegaban y los regalos que dejaban, no
pudo evitar mover sus orejas y voltear a ver al rubio,
muy interesado en escuchar aquella anécdota en la
cual era partícipe sin saberlo. Por su lado, Jungkook
abrió los ojos al recordar, y se mordió la lengua para
evitar maldecir.
—Te dije que creía que se trataba del ánima de
ese reino, y te pusiste como loco negandolo —
dijo, sin dejar de apuntar al tigre que ahora lo
miraba—. Resultó que si lo era. Era Taehyung,
¿Cierto?
Jungkook frunció el ceño, como si aquello hiciera
desaparecer el color rosado de sus mejillas al
sentirse expuesto frente a su ánima, descubierto
ante el otro animal y un tonto frente a su hermano.
—No había forma de saberlo, lo adivinaste de
chiripa —acusó.
—Era demasiado obvio, Jungkookie —respondió
con un tono burlón en sus palabras—. Nadie tiene
la apariencia con la que pintaste a Tae, y mucho
menos vive solo en la selva a su edad.
—Puede que sí, pero tienes que recordar que era
más pequeño y no quería saber absolutamente

L.S
L.S

nada más con nada que tenga que ver con


Madre... —respondió escondiendo su rostro en la
curva del cuello del tigre—. No me hagas recordar
la forma en la que traté a Tae cuando confirmé
que era un ánima...
La expresión en el rostro de Jimin paso de ser una
burlona a una apenada, porque podía hacerse una
idea de lo que pasó y de cuales habrían sido las
palabras del menor. Giró su mirada hacia el tigre
albino, y le sonrió a labios cerrados.
—Imagino que mi tonto hermanito te habrá dicho
cosas muy feas, ¿Cierto? —le preguntó con un
tono de "sé cómo es cuando se enfada y te
compadezco", y recibió un asentimiento—. Pero
también sé que si estás aquí ahora es
porque recapacitó, supo entender que estaba mal
y que te lastimó, y se disculpó cómo debía, ¿No
es así?
—¿Qué?, ¿Estabas allí o qué? —preguntó el
menor saliendo de su "escondite" para encarar al
rubio con una expresión avergonzada—. Lo pensé
mejor y me disculpé, no hagas tanto drama por
eso.
—Vamos, Jungkookie —habló volviendo a utilizar
el tono burlón de antes—. Háblame del tipo de
relación que tienen, se nota que se quieren
mucho.
Jungkook, queriendo evitar responder a eso y
habiéndose dado cuenta de que su hermano se
comportaba de una forma peculiar con el ánima de

L.S
L.S

Shadow, sonrió landino y se apoyó sobre su ánima,


mirando al rubio con ojos curiosos.
—Lo más justo sería que me contaras primero
cómo hiciste para encontrar y traer a Yoongi
aquí, ya que tu fuiste el primero en irte, ¿No te
parece justo?
El rubio dejó de sonreír y se relamió los labios
pensando de qué manera contarle al menor que
había llegado, incluso, a ser uno solo con el ánima.
Si le decía que hacía su corazón latir con rapidez;
que le encantaba sentirlo dormir pegado a él,
besarlo, que su sonrisa era la más hermosa que
jamás vio, que sus ojos se habían convertido en su
nueva adicción y que estaba por completo a sus pies
hasta llegar a mandar a todos en el templo a volar si
le insistía...
¿Cómo reaccionaría Jungkook si supiera todo
aquello?, ¿Creería que había llegado demasiado
lejos en algo que era considerado como "malo" ante
las demás personas?
Si bien el azabache no era alguien que compartiera
los pensamientos de la gente, mucho menos de la
gente del templo, y al parecer tenía cierto cariño
hacía el ánima de Singularity, ¿Lo consideraría un
pecador?
—Me tardé al rededor de un año en
encontrarlo... —comenzó a contar sin querer mentir,
pero tampoco dar demasiados detalles—. Un día me
alejé de mi carpa porque quería buscar un lugar
donde se pudieran ver bien las estrellas, y

L.S
L.S

terminé en la oscuridad a punto de ser atacado


por un umbra...
Jungkook abrió los ojos alarmado al escuchar
aquello, e iba a regañarlo por no ser cuidadoso y
ponerse en peligro de aquella forma, pero Jimin se
adelantó y no lo dejó hablar.
—No me pasó nada, Yoongi me salvó y me llevó
de regreso a mi campamento —tranquilizó—
. Luego de eso, me sentí mucho más motivado y
sin pensarlo demasiado comencé a caminar con
la idea de no parar hasta que encontrara algo que
me lleve hasta él.
—Eso fue estupido, ¿Lo sabes? —respondió aún
con el ceño fruncido.
—No fue una idea demasiado planeada —admitió
con algo de pena—. Pero terminé encontrando el
lugar de nacimiento, y ahí pude verlo en su forma
humana por primera vez.
—Debo admitir que tengo mucha curiosidad por
verte de esa forma —comentó Jungkook mirando al
ánima azabache. Éste le devolvió la mirada, más no
hizo nada más, como si no le importara mucho
permitirle aquello—. También tienes unos ojos
bonitos, al parecer es cosa de ánimas.
Taehyung soltó un leve rugido, receloso ante el
interés y halago de su humano hacia el otro ánima, y
Jungkook al escucharlo negó rápidamente con la
cabeza.

L.S
L.S

—Obviamente los tuyos me gustan mucho más,


los tuyos siempre me parecerán lo más hermoso
y más mágicos —aclaró bajito, mirando al albino y
dejando un sutil beso en su pelaje—. No puede
existir nadie más hermoso que tú en ambas
formas.
—Sé que ustedes son muy reservados con su
forma humana —habló Jimin llamando la atención
de ambos—. Pero, si me lo permites, quisiera
conocerte de esa forma y poder conversar a
gusto —le ofreció a Taehyung junto con una sonrisa
sincera.
Éste lo miró y sin pensarlo demasiado, asintió varias
veces, demostrando sus ganas de conocer al rubio
también. Sabía que era una de las personas más
importantes para Jungkook, y solo por eso ya era
importante para él tambien. Quería agradarle, quería
que lo aprobara aunque no necesite su aprobación.
Si bien estaba algo nervioso por verlo en su forma
humana, no era mucho problema luego de haber
conocido a Eunji.
—¡Ah, cierto! —habló Jimin nuevamente, con algo
más de entusiasmo—. Jungkookie, debes de
contarme sobre cómo están todos en casa, los
extraños y hace mucho no de nada de ellos.
Los ojos del azabache se iluminaron como solo
pasaba cuando hablaba sobre su familia, y la charla
con su hermano, al que tanto extrañó, hizo que no le
importara el lugar ni la razón por la que estaban allí.
Mientras, los ánimas cruzaban miradas, sabiendo
que debían de tener una charla importante.

L.S
L.S

│ │ · ✦ ───Tres horas después...

│✦

✦ ·
·
Las horas pasaban, y a Jungkook ya comenzaba a
dolerle el trasero de tanto estar sentado en el suelo
del lugar. Los hermanos no dejaron de conversar,
Yoongi se había dormido y Taehyung seguía
despierto observando los obsequios que la gente
seguía trayendo.
—Es increíble que tantas personas vinieran a
traer una ofrenda —comentó el rubio observando la
montaña de objetos y comidas que estaba en medio
del gran salón—. Teniendo en cuenta
que Yoongi llegó hace dos días y la gente le trajo
muchas cosas, no creía que tuvieran aún más
cosas para entregar.
—Aún no entiendo la necesidad de hacer esto,
¿Donde se supone que Tae va a meterse todo
esto? —preguntó el azabache sin importarle que las
personas al rededor lo escuchara—. ¿Que
hizo Yoongi con todas las cosas?
—Es mucho más complejo que eso, Jungkookie.
Si hubieras asistido a tus clases de-
—¡Ay no, ¿Tu también?! —se quejó al escuchar
aquella pregunta que en los últimos años se la

L.S
L.S

repitieron más que cualquier otra—. No asistí a


clases como debería, entendido.
—Las ofrendas no son exacta y únicamente para
los ánimas, sino que son para el reino que
representan —comenzó a explicar el rubio—. Se
entrega al ánima representante para el reino y su
gente, las cosas se envían a dicho reino y se
entrega a sus habitantes. Cómo el reino del
Lights es el único que no tiene que lidiar
con umbras hasta la última fase, se tiene eso en
consideración.
—¿O sea que ésto no es para Tae, sino para la
gente de su reino?
—Obviamente él puede elegir lo que quiera, pero
al ser demasiadas cosas y muchas de ellas
seguro no logra darles un uso, se suele dar la
mayoría a las demás personas.
—Ya veo... —observó la montaña de objetos
acomodados cuidadosamente, y pensó en su
familia—. Podría llevarles muchas cosas útiles a
la familia, y otras bonitas para Eunji.
—Yoongi me dejó elegir varias cosas para ellos
también, las van a enviar a casa en cuanto nos
vayamos al siguiente reino —comentó con una
gran sonrisa—. Elegí muchas cosas de
maternidad y para los niños, así que tu podrías
elegir para otra cosa.
—Entonces lo haré y nos iremos lo más pronto
posible, de esa forma le enviarán las cosas más

L.S
L.S

rápido —dijo el azabache con seguridad—


. ¿Ustedes cuando van a partir?
—No lo sé, pero supongo que-
—Me temo que no podrán alargar su estadía aquí
mucho más —habló el maestro acercándose a
ellos.
—Viejo, no arruines el momento —bufó el menor
de todos.
—Tú no lo sabes porque no asististe a tus
clases, pero sé que Jimin está al tanto de lo que
sucede en los reinos a los que deben de ir
mientras están aquí, ¿Cierto? —preguntó mirando
al rubio directamente.
Jimin pareció recordarlo de golpe, y bajó la cabeza
preocupado.
—Los umbras... —murmuró por lo bajo.
—¿Qué sucede exactamente? —preguntó
Jungkook poniéndose de pie, cansado de estar
sentado.
—¿Ya ves por qué las clases son importantes?
—No me arrepiento de nada —declaró cruzándose
de brazos.
—¿Recuerdas la barrera que apareció cuando
dejamos el reino de Singularity? —preguntó el
maestro, recibiendo un asentimiento de parte del
azabache—. La energía acumulada en los lugares
de nacimiento logra hacer que la tierra sea

L.S
L.S

protegida por un escudo que hace que sea


imposible para los umbras aparecer en tal lugar.
—Sí, eso lo entendí...
—Pero los umbras seguirán apareciendo hasta
que se acabe con ellos desde raíz, entonces ellos
buscan otro lugar en donde aparecer —explicó el
hombre con tranquilidad, y apuntó a la fuente con
agua, donde estaban todas las flores de nacimiento
hasta ahora—. Buscarán un agujero nuevo por el
que salir, siempre es el más cercano al reino
abandonado, por lo que el número de umbras
que normalmente salen en dicho reino, se
duplica cuando los del anterior deciden aparecer
allí.
—Entonces...
—Sí. En este momento, los ánimas de los reinos
a los que debemos ir, tienen que esforzarse el
doble... —habló Jimin dejando notar su
preocupación—. Por dios, debe de ser muy difícil
para ellos.
Escuchando toda la conversación, los ánimas se
miraron entre ellos, ambos con los mismos
pensamientos. Ambos sabían que la aparición de los
umbras aumentó con el paso de los años, al igual
que la fuerza en éstos, y si les costaba a ellos solos,
no querían pensar en lo que debe de estar sufriendo
los demás ánimas para mantener a su gente a salvo.
Todos estuvieron de acuerdo en algo: debían de irse
lo más rápido posible.

L.S
L.S

—Deben irse mañana a primera hora, o las cosas


solo se pondrán peor en los reinos —dijo el
maestro con seriedad—. Intentaré que esto no se
extienda por más tiempo, ya que debemos de
hablar sobre el propósito de las clases de
armería.
Jimin se tensó en su lugar al escuchar el nombre de
esa clase, mientras que en los ojos de Jungkook
apareció un brillo especial.
—La única clase a la que asistía e incluso
entrenaba horas extra —comentó el azabache.
—La única clase que no me gustaba porque no
soy bueno... —comentó Jimin jugando con sus
manos.
—Ninguna clase es por nada, y esta es una de las
más importantes porque será de gran ayuda para
sus respectivos ánimas, y sobre todo para no ser
una carga y convertirse en una ayuda para
ellos —habló el hombre, y volteó a ver a
Jungkook—. Supongo que tu excelencia en ésta
clase, compensa un poco que no seas ni un poco
bueno en las demás.
—Me quedaré solo con la parte en la que
me halagas por ser excelente en armería —
respondió sonriendole con grandeza.
—Y tú, Jimin... —volteó a ver al rubio con una
mirada un poco más severa—. Debemos de
resolver esto de alguna forma, por lo que debes
de venir ahora mismo conmigo para hablar con el

L.S
L.S

profesor Byun y ver si hay forma de resolver


esto.
—Sí... —se levantó con la mirada gacha, siendo
seguido por el ánima azabache.
—Si necesitas ayuda, ven a buscarme —habló
Jungkook preocupado por su hermano.
Sabía que el tema de manejar armas para
enfrentarse a otra persona o animal le resultaba
extremadamente difícil, pero esperaba que
encontrara el arma perfecta para que pudiera
defenderse y serle de ayuda a Yoongi. El rubio le dio
una mirada sobre su hombro, y le sonrió leve para
tranquilizarlo.
Era un sufrimiento cuando las clases de armería
llegaban, le avergonzaba el hecho de no tener el
valor y pudor para sostener un arma y enfrentarse a
algo. Probó con todas las armas de filo, pero
simplemente no conseguía dominarlas o si quiera
conseguir hacer un corte superficial, sus brazos
temblaban cuando iba a entrar en contacto con algo
o alguien. Cuando Jungkook llegó al templo y puso
un pie en el campo de entrenamiento, solo tuvo que
posar su mirada en un arma y perfeccionarse clase a
clase.
Envidiaba a Jungkook por su habilidad en armería,
su coraje y perseverancia para querer ser el mejor
en lo que le gustaba.
Si quería ser útil, ayudar a Yoongi y al reino de
Ephipany, no ser una carga o molestia, debía de

L.S
L.S

esforzarse para al menos, conseguir dominar un


arma que no lo hiciera sentirse muy cruel al atacar.
Iba a ir al campo de entrenamiento, e iba a probar
todas las armas posibles hasta conseguir la que
fuera perfecta para él, y no importaba si no tenía
tiempo suficiente para entrenar antes de irse, iba a
entrenar cada día incluso mientras su viaje se lleve a
cabo.
Sintió la lengua de Yoongi lamer su mejilla, y eso lo
hizo salir de su pequeña burbuja de pensamientos.
Volteó a verlo y le dio una sonrisa tranquilizadora.
—Como puedes notar, no me gusta mucho esta
clase...Más bien, no sirvo para portar armas —le
dijo intentando verse tranquilo—. Pero, debo
hacerlo, no por mí sino por todos.
Yoongi solo lo observó, obviamente sin poder decir
nada, pero queriendo hacerlo. Cuando llegaron al
campo de entrenamiento, el cual estaba situado en
la parte trasera del templo, un hombre con la típica
vestimenta del lugar los estaba esperando junto a
unas cajas llenas de todo tipo de armas.
—Saludos, maestro, elegido de Madre, hijo de
Madre... —saludó el hombre haciendo una
reverencia a los tres.
—Buenas tardes, señor Wang —saludó Jimin
devolviendo el gesto.
—Sé que no es su clase favorita, pero espero
poder ayudarlo a encontrar su arma hoy —dijo
Wang al rubio, mostrándole la gran caja—

L.S
L.S

. Podemos probar las que aún no haz probado,


hay varias opciones.
—¿Con cual debería comenzar? —preguntó Jimin
observando la caja con una mirada insegura—. No
creo que las de filo sean una opción, ya he
probado todas...
—Entonces quizás te guste probar las mazas —
sugirió el entrenador, acercándose a la caja para
sacar dicha arma—. Tienes con una sola bola de
espinas, pero también hay hasta de tres.
Se acercó a Jimin con el arma en mano y se la
entregó para que la examinara. Al sostener el mango
de madera gruesa, soltó un leve chillido cuando el
peso de la esfera de púas fue demasiado para él y
ésta terminó en el suelo.
—Es bastante pesada... —comentó intentando
levantar el arma, lograndolo a penas, pero
terminando de dejarla en el suelo de nuevo—. No
es...no es para mí...
—No te preocupes, podemos intentar con otras
cosas.
Mientras Jimin probaba distintas armas, Yoongi
observaba todo sintiéndose impotente al no poder
ayudarlo o darle palabras de ánimo al estar de
aquella forma. Notaba lo mucho que el rubio se
estaba esforzando, intentando verle el lado bueno a
todas las armas que sostenía, fingiendo una sonrisa
cuando lo lograba sostener alguna de forma

L.S
L.S

correcta. Soltó un leve gruñido y caminó hacia la


caja para buscar algo por él mismo.
La mayoría eran armas de filo como hachas;
espadas, lanzas, dagas, etc. Sus ojos captaron un
brillo casi al fondo de la gran caja, y sin importarle
absolutamente nada de lo que pensaran los
hombres, lanzó un fuerte manotazo con sus garras,
destrozando la caja y haciendo que todas las armas
cayeran desparramadas en el césped.
—¡Yoongi! —regañó Jimin luego de saltar del susto.
El ánima buscó con la mirada lo que fuera que
estuviera brillando, y cuando sus ojos captaron el
arma en cuestión, la tomó entre sus dientes y la llevó
hacia el rubio.
—¿Qué traes ahí? —preguntó Jimin analizando el
objeto en su mandíbula, y cuando la tomó abrió los
ojos en grande—. Esto...
—¡Cómo no lo pensé antes! —comentó el maestro
de armería acercándose a ellos para analizar el
objeto en manos del rubio—. Arco y flecha, suena
perfecto para ti, Jimin.
Los ojos del rubio brillaron aún fijos en el arco, y
asintió con la cabeza antes de voltear a ver a
Yoongi, que también lo miraba fijo. Le sonrió en
grande y sin importarle la presencia de los hombres,
de lanzó para abrazarlo por el cuello, quedando con
los pies sobre el suelo al ser el animal tan alto.
—Gracias, Yoonie...

L.S
L.S

Yoongi tuvo unas ganas abominables de llevarlo a


un lugar privado y volver a probar todo su cuerpo,
más se obligó a si mismo a contenerse y centrarse
en lo que era primordial para ambos.
Con el arma ya elegida, Jimin comenzó con su
entrenamiento, mientras Yoongi escuchaba y
prestaba atención a los consejos del maestro para
tambien poder ayudarlo cuando quisiera seguir
entrenando por su cuenta. Estaba seguro de que el
rubio iba a hacerlo hasta perfeccionarse con el arco,
y él estaba más que dispuesto a ayudarlo a
conseguirlo.

│ │ · ✦ ───Una hora después...

│✦

✦ ·
·
A penas se cumplía una hora desde que Jimin y
Yoongi los dejaron solos, y Jungkook ya no soportó
seguir de aquella forma. Volvió a ponerse de pie
luego de unos largos minutosen los que solo se
dedicó a acariciar el pelaje suave del ánima, y se
acercó a la oreja de éste para susurrarle.
—¿Y si nos escapamos para hacer algo más
divertido? —preguntó rezardo para que le dijera
que sí.
Los ojos celestes y brillantes del tigre parecieron
encenderse, y su respuesta fue una lamida en la

L.S
L.S

barbilla contraria. Eso fue suficiente para que el


azabache sonriera y dejara un suave beso en su
nariz.
—Iré a buscar algo de ropa para ti, y luego te
haré señas para que nos vayamos a un lugar más
bonito, ¿Sí? —preguntó, pero al saber que no podía
recibir una respuesta, se apresuró a correr hacia las
escaleras.
Taehyung lo esperó paciente, tomándose el tiempo
para voltear la mirada hacia el gran espejo en medio
de la fuente. Cerró sus ojos para concentrarse, y
llamó a través de su alma a la fuerza que lo creó,
a ella.
—Madre...
—Mi hijo...mi amado hijo...
—Madre, ¿Cuál es mi propósito en este mundo?,
¿Es el que me has dicho desde mi nacimiento, o hay
algo más?
—Todos tienen un propósito en el
mundo...algunos comparten un propósito, y se
convierte en algo mucho más grande, más
mágico...
—Olvida mi pregunta, mejor dime, ¿Qué puedo
hacer para que Jungkook no sufra cuando todo esto
acabe?
—El sufrimiento es inevitable cuando el amor es
tan grande...más nada es imposible cuando la
base de los deseos es éste mismo...

L.S
L.S

—No quiero que sufra...no quiero dañarlo, no quiero


que me odie por mentirle...
—¿Crees en el destino?
—No lo sé...
—¿Crees en el amor?
—...Creo en Jungkook.
—Solo tienes que creer en él, en ti...El destino de
todos está escrito en las estrellas, no puedes
evitarlo...pero puedes cumplir con él y formar un
nuevo destino, uno que no sea solo tuyo...
—¿Qué significa eso?, ¿Qué se supone que me
espera?...solo quiero estar en él, Madre...
—No pienses en un futuro incierto pero
inevitable, disfruta del presente del que puedes
elegir cómo vivirlo...Estás con él,
Taehyung...ahora...
—Estoy con él...ahora...
—¡Tae! —llamó Jungkook desde las grandes
puertas abiertas.
Taehyung volvió a abrir los ojos y volteó a verlo.
Comenzó a mover su cola encantado con la imagen
del menor sonriendole tan bonito con los brazos en
alto para llamar su atención.
Sí, justo ahora, Jungkook está con él.

L.S
L.S

Cuando el menor le hizo una señal con la cabeza y


se perdió detrás del marco de la puerta, se apresuró
a levantarse y correr en su dirección. No le importó
las miradas ni los reproches de las personas a su
alrededor, ni tampoco necesitó que Jungkook le
dijera que hacer, solo llegó a su lado y de agachó
para que pudiera montarse en su lomo.
—Al norte, precioso —indicó el azabache cuando
estuvo sobre él, sonriendo en grande ante la
travesura que esta vez iba a hacer acompañado.
Soltando un gruñido que espantó a algunas
personas cercanas, Taehyung comenzó a correr en
la dirección indicada, perdiéndose entre los árboles
junto con su chico. No tenía idea de qué era lo que
el menor tenía planeado, pero no necesitaba
pensarlo, sabía que fuera lo que fuera, iba a ser un
momento grandioso por el simple hecho de estar con
él.
Justo en éste momento, están juntos, y eso es lo
que importa. Nada más.



.
Tengo pensado que haya mucha acción y drama
cuando abandonen el reino de Lights, así que
espero estén ansiosos y preparados para
cualquier cosa o sorpresa 👀.

L.S
L.S

*ૢ✧Cᥲmρo dᥱ ᥣᥲvᥲᥒdᥲ ⸙ ⊰
Capítulo únicamente KookTae ·

✦ .
·˚ · ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.

{🌈 }
La velocidad en la que avanzaban no era para nada
lenta, y eso le fascinaba a Jungkook, porque la
adrenalina que sentía al estar sobre el tigre; sentir el
viento golpear su rostro y cuerpo causándole un
escalofrío que contrarrestaba con la calidez del
cuerpo del ánima, admirar el paisaje a gran
velocidad, el pequeño vértigo cuando éste daba un
salto y debía de sostenerse con un poco más de
fuerza, el escuchar el latido del tigre y su fuerte
respiración, sus músculos tensarse y sus leves
gruñidos, todo le encantaba. De esa forma se sentía
extrañamente unido con Taehyung, era igual a la
unión que creó con él en su forma humana cuando
hicieron el amor, pero era especial y única en su
forma animal.

L.S
L.S

Ésta era la tercera vez que montaba al animal, ya


que cuando pasaban tiempo juntos en el reino de
Singularity, se la pasaban juntos pero en la forma
humana del albino. Solo en una ocasión pudo
montarlo estando allí, y fue cuando se habían
alejado del campamento y al hacerse tarde, debió de
regresarlo antes de que su familia se preocupara por
él. A pesar de que Jungkook quedó fascinado con la
experiencia y le pidió repetirlo, a ambos se les
olvidaba aquello cuando estaban juntos.
—Más adelante hay un paisaje muy bonito,
puedes bajar la velocidad o detenerte a admirarlo
si quieres —dijo el azabache sobre la oreja del
animal.
Éste le respondió con un gruñido, y aceleró un poco
más el paso, haciendo que el azabache sonriera aún
más. Amaba la adrenalina, las emociones fuertes y
las actividades que requieran habilidad física, por
eso la única clase a la cual asistía y la cual
disfrutaba amenamente era la de armería. También
por eso siempre se metía en problemas o hacía
travesuras, no podía permanecer demasiado tiempo
sin hacer algo que lo hiciera sentirse vivo, emoción o
adrenalina.
Con Taehyung era una excepción, ya que aunque
muchas veces no hicieran mucho más que hablar,
darse mimos y juguetear entre ellos, disfrutaba cada
minuto junto a él. Hacía que su corazón se acelerara
tanto como cuando se portaba mal, a veces incluso
más.

L.S
L.S

En una de sus travesuras, había terminado muy


lejos del templo, y fue cuando encontró el lugar al
que se estaban dirigiéndose.
Cuando a su vista llegó un espacioso lugar de color
lila, sintió que la velocidad del ánima se reducía
hasta detenerse. Taehyung se inclinó lo suficiente
como para que el azabache pudiera bajar de un
pequeño salto, y así lo hizo.
—¿Te gusta? —preguntó el menor extendiendo sus
brazos sin apartar la vista del otro, y le sonrió en
grande luego de lanzar la mochila a un lado—. Es
mil veces mejor que ese edificio maldito,
¿Cierto?
Taehyung lo admiró desde su lugar con los ojos bien
abiertos, brillantes como pocas veces, porque la
imagen frente a él era una de las más hermosas que
había tenido la suerte de presenciar hasta ahora; en
aquel bello paisaje lleno de flores de lavanda que al
moverlas liberaban su característico y delicioso
aroma, estaban siendo iluminadas por los rayos de
sol que hacían relucir su color, pero no solo su color,
sino que todo Jungkook brillaba. Sus ropas blancas,
su sonrisa brillante siendo aún más preciosa, sus
cabellos siendo movidos levemente por el viento que
también movía las flores y solo hacía que se creara
una imagen perfecta en la que Jungkook era el
principal protagonista, y la parte más hermosa de
ésta.
—¿No...te gusta? —preguntó el azabache nervioso,
algo decaído al creer que el lugar no era del agrado
de su chico—. Creí que iba a gustarte, por eso-

L.S
L.S

Taehyung no le permitió seguir hablando. Se lanzó a


él y antes de caer sobre él regresó a su forma
humana, y como si lo hubiera sabido lo sostuvo con
fuerza para no caer como era casi costumbre
cuando el ánima lo saludaba. De igual forma cayó
sobre el pasto y las flores, y fue contagiado por la
risa del albino, que se sostuvo de su cuello como si
muriera si no lo sentía de aquella forma.
—Me gusta. Me gustas, me gustas tú en este
lugar —dijo mientras olfateaba todo el cuello
impropio, sintiendo la necesidad de morderlo
levemente por todos lados.
Jungkook no pudo evitar sonreír al sentir sus mejillas
calientes. Llevó si mano izquierda a los cabellos
albinos, acariciando éstos con suma delicadeza, y
con su derecha acarició la piel expuesta de su
espalda, desde su omóplato izquierdo, donde bajó
hasta el inicio de sus glúteos. La cercanía del cuerpo
de su amado junto con los besos en su cuello le
estaban provocando un subidón en su temperatura
corporal que lo hizo darse cuenta de la situación en
la que estaban.
—T-Tae, tenemos que continuar —dijo intentando
que su voz saliera firme—. Quería que vieras esto,
pero debemos de ir a otro lugar.
Taehyung se separó un poco solo para verlo a los
ojos, y un adorable puchero adornó sus labios.
—Pero...Es un lindo lugar para que hagamos el
amor, Kookie —sugirió con un tono de voz inocente
que no coincidía con sus acciones, ya que se

L.S
L.S

levantó hasta quedar a horcajadas del menor—. ¿No


te gustaría?
Jungkook cerró los ojos con fuerza para no mirar el
precioso cuerpo de su chico completamente
desnudo sobre él, pero pareciera que su amiguito
comenzaba a despertarse. Negó con la cabeza, pero
contradictoriamente sus manos fueron a parar a los
la parte interna de los muslos del ojiceleste.
—S-Si me gustaría...Pero luego t-tendríamos que
tomar un baño y-¡Mmn!
Taehyung comenzó a moverse sobre la creciente
erección del azabache, con su mirada ahora coqueta
sobre la suya. Jungkook se había negado en un
principio porque iban a necesitar un baño luego y no
quería tener que regresar al templo para asearse.
—Luego nos limpiaremos en un lago
cercano...Ahh... —jadeó Taehyung sin dejar de
moverse, de forma lenta pero profunda.
Y el menor no pudo negarse ante todas esas
sensaciones que su chico le provocaba. Dejó llevar y
decidió no negarse a su pedido, y no es como si
quisiera hacerlo realmente, solo estaba siendo
considerado con lo que ocurriría luego, pero,
¿Desde cuándo Jungkook pensaba en las
consecuencias de sus actos?
No estaba en sus planes para ese día terminar
uniéndose una vez más a su chico en medio de un
campo de flores de lavanda, pero ahora la idea le
parecía de lo más emocionante y excitante.

L.S
L.S

—N-No viene nadie aquí...Mnn... —intentó hablar


de manera clara, pero las lamidas en su cuello no se
lo estaban dejando fácil—. Mucho m-
menos...ahora...
Intentó decirle que no habría problema en que
alguien pasara por allí y los viera, ya que las flores
eran altas, y el camino más cercano que conectaba
a la ciudad del templo estaba a muchos metros de
donde se habían detenido. No hicieron falta sus
palabras, porque no era como si al ánima le
importara mucho en ese momento si eran vistos o
no.
Solo quería volver a sentirlo por completo, conectar
sus cuerpos como solo ellos podían, disfrutar del
ahora sin pensar en el después. Solo eran ellos y no
había cosa que más le importara.
—Ven aquí —pidió Jungkook llevando una mano a
la parte trasera del cuello impropio, acercando sus
rostros para comenzar un beso en el que sus
lenguas volvieron a conocerse.
Para el azabache, no había cosa más adictiva y
deliciosa que el dulzor de la boca de su chico. Con
solo un roce podía volverlo loco, cuando sentía sus
labios contra los suyos era como si una corriente le
recorriera cara parte de su cuerpo, y cuando
enredaban sus lenguas el calor se intensificaba
hasta el punto en el que el sudor comenzaba a
aparecer en ciertas partes de su cuerpo. Era
simplemente única la forma en la que se sentía en el
punto más alto de la euforia, solo con amarlo de
aquella manera.

L.S
L.S

De pronto una idea llegó a su cabeza: ¿Cómo se


vería Taehyung completamente desnudo recostado
sobre aquellas hermosas plantas?
Con rapidez pero mucho cuidado, rodeó el cuerpo
contrario con sus brazos hasta girarlos a ambos para
quedar él sobre el albino, justo entre sus piernas. Se
separó apoyando su peso sobre sus manos, las
cuales estaban a cada lado de la cabeza de
Taehyung, y jadeó satisfactoriamente ante la imágen
que sólo él era afortunado de poder admirar:
Taehyung se miraba hermoso sobre las flores de
lavanda; sus manos sobre su pecho descubierto, sus
cabellos revueltos, sus preciosos ojos con ese cielo
estrellado que tanto le gustaba parecía brillar aún
más gracias a la luz del sol, la cual también hacía
brillar el color único de su piel, su boca entreabierta
soltando jadeos leves, mirándolo como si fuer la
creación más hermosa de Madre.
Justo como él lo miraba, y eso lo hacía sentirse tan
pleno.
—Eres majestuoso, Tae —halagó sin poder reprimir
una sonrisa encantada.
—Nop. Jungkookie es el más bonito —respondió
respondió el mayor sonriendole también.
El albino llevó sus manos al borde la camisa que el
menor traía puesta, y éste le ayudó a quitársela. Las
manos del mayor se apoyaron en sus pectorales, y
bajaron acariciando la suave piel lechosa hasta
llegar al cordón que servía como cinturón del

L.S
L.S

pantalón ajeno, deshaciendo el nudo. Quería sentirlo


en igual condiciones.
Solo su preciado collar era lo que estaba en su
cuerpo.
A pesar de ya haberse expuesto de esta manera
ante él, a Jungkook aún le provocaba vergüenza
mostrar su desnudez, más eso no fue impedimento
para no deshacerse de sus pantalones y ropa
interior al mismo tiempo. Y la imagen del azabache
con su rostro sonrojado contrarrestando con su
cuerpo firme y bastante trabajado haciendo que a
Taehyung le invadiera la ansiedad por tocarlo.
Y así lo hizo, porque tenía el absoluto derecho de
hacerlo.
Con solo unir sus miradas, ambos supieron que
ninguno quería esperar más.
Jungkook se acercó de nuevo a sus labios,
acercando más sus cuerpos ahora en igual
condiciones sosteniendo la parte baja de sus
muslos. Buscando aún más profundidad en el beso,
Taehyung rodeó su cuello, pero éste de vez en
cuando era difícil de seguir el ritmo sin sentir que el
aire le faltaba, porque las manos del azabache
subieron hasta su trasero donde comenzó a amasar
éste con algo de timidez imposible de ocultar.
—K-Kookie... —su voz sonó más como una súplica,
la cual el azabache supo interpretar como si llevaran
toda una vida uniéndose de esta forma.

L.S
L.S

Jungkook llevó su mano a la ya muy despierta


erección impropia, y comenzó a masturbarlo de
forma lenta, aliviando un poco el dolor de su chico.
El albino comenzó a soltar gemidos bajos, alentando
al menor a seguir y aumentar la velocidad de su
mano, pero éste tuvo una mejor idea antes de
hacerlo y acercó su propia erección —la cual
también dolía a falta de atención— a la contraria
para envolver ambas con su mano. Cuando la
velocidad de su mano aumentó, también lo hizo los
gemidos de ambos, los cuales no se molestaban en
acallar y eso solo volvía todo mucho más excitante.
—Tae...V-Voy a...yo... —intentó avisarle que estaba
cerca, pero se calló abruptamente cuando el
ojiceleste detuvo los movimientos de su mano con la
suya. Lo miró confundido ante eso.— ¿Tae?
—No, no así —se quejó de forma casi infantil,
negando con la cabeza sin dejar de mirarlo—
. Quiero que lo hagas...en mí —admitió con el
rostro de un rosado muy bonito—. Como la primera
vez...
—¿En...ti? —preguntó el menor sin comprender a
qué se refería, pero luego de unos segundos creyó
saberlo—. D-Dices...¿Quieres que termine dentro
de t-tí?
—Sí. Marcame así —ordenó.
Ante tal confesión y la idea de volver a acabar dentro
suyo, le fue imposible no sonreír aunque también
estuviera avergonzado con toda la situación.
Obviamente iba a hacerlo, ese era el plan, pero

L.S
L.S

antes de ingresar dentro suyo quería mimarlo de la


forma en la que lo estaba haciendo.
—Si lo haré, Tae... —respondió asintiendo para
convencerlo, y con su mano libre quitó la del mayor
para seguir masturbando ambas erecciones—. P-
Pero primero...hagámoslo así, ¿S-Sí?
Taehyung asintió al no poder callar sus jadeos, y con
ambas manos volvió a atraer al menor para besarlo
nuevamente. Y entre besos, caricias y gemidos,
ambos se corrieron casi al mismo tiempo, como si
sus cuerpos estuvieran esperando a que el otro lo
hiciera primero.
—A-Auch... —se quejó Jungkook cuando sintió que
el otro mordía su hombro al eyacular, pero poco le
importó realmente, ya que el placer era mucho
mayor al dolor en esa zona.
—L-Lo siento, Jungkookie —se disculpó el albino
al darse cuenta de lo que acababa de hacer.
—No importa.
Y era verdad. Jungkook aceptaría todo lo que viniera
de él, ya sean besos o mordidas, quería todo si era
suyo.
Con la mano que antes los había masturbado,
comenzó a juntar la escencia que ambos habían
liberado, y comenzó a esparcirla en la cálida entrada
de su chico. Iba a prepararlo para que no le doliera
justo como uno de sus hermanos mayores le había
recomendado cuando le dió una charla de "adultos"
luego de que le confesara que le gustaba un chico.

L.S
L.S

—A-Aah...Kookie... —Taehyung casi comienza a


lloriquear al sentir uno de los dedos de su humano
adentrarse en él.
—¿Estás bien? —pregunta inseguro, preocupado
por estar lastimandolo de alguna forma, pero sin
dejar de mover su dedo hacia adentro y hacia fuera
de forma algo lenta.
El albino asiente, y comienza a besar el cuello
contrario con la sola intensión de hacerlo sentir bien
a él también. Besa su piel con todo el amor que lo
conforma, queriendo que se grabe en su memoria la
sensación de sus labios sobre él, y vaya que lo está
logrando, porque Jungkook puede sentir la fuerza de
sus sentimientos en cada uno.
La espalda del albino se arqueó su espalda cuando
un segundo dígito fue introducido, y sus uñas un
poco largas rasparon levemente la piel de los brazos
ajenos. Está vez fue Jungkook quien atacó su cuello
y clavículas con besos húmedos, pero sin dejar de
ser delicados y amorosos. Los dedos inexpertos
pero habilidosos se movieron y prepararon al ánima
durante algunos minutos, hasta que Taehyung
prácticamente le ordenó que le hiciera el amor de
una vez.
—Ya lo estoy haciendo, Tae —respondió
conectando sus miradas, a la vez que retiraba sus
dedos para acomodarse mejor entre sus piernas—
. Te estoy amando.
La preciosa y brillante sonrisa del mayor fue su
impulso para tomar su erección y acomodarla para

L.S
L.S

comenzar a adentrarse al cálido y placentero interior


de su chico con lentitud. Soltó un jedeo largo, y el
otro un gemido entrecortado cuando ingresó por
completo.
—Jungkookie... —llamó abrazándose al cuerpo
contrario para sentirlo más cerca.
El azabache dejó un último beso sobre sus labios
antes de mirarlo. Aún no de movía, y eso
comenzaba a impacientarlos a ambos.
—¿Sí?
—Muévete, por favor...
Soltando una leve risa ante su impaciencia, pero le
hizo caso y comenzó a moverse hasta salir casi por
completo, volviendo a ingresar de golpe. Taehyung
volvió a arquear la espalda y el azabache gimió junto
con él ante la ola de placer que solo ese movimiento
les causó. Buscando más, sus movimientos se
hicieron más rápidos, hasta adaptar un ritmo que
volvía locos a ambos.
Palabras incoherentes salían de los labios del
ojiceleste, y Jungkook no estaba en mejores
condiciones. En ningún momento dejaron de
besarse, y cuando lo hacían en busca de aire,
conectaban sus miradas y el menor volvía a
enamorarse una vez más de esos ojos parecían
tener a todo el universo en ellos, un universo azul y
celeste que lo transportaba a un mundo en el que
solo podía vivir si caía cada vez más por él.

L.S
L.S

No creía posible caer más de lo que ya lo había


hecho, pero se equivocaba.
Por su lado, Taehyung también amaba los orbes
contrarios. Podían ser "simples", "comunes", como
los de cualquier otro humano. Pero no. Los ojos de
Jungkook eran grandes y expresivos, eran la
mayoría del tiempo tan oscuros y brillantes que
parecían ser negros completamente, pero cuando la
luz del sol daba con ellos, éstos adaptaban un color
oliva que era simplemente único y bonito.
Todo Jeon Jungkook era hermoso a sus ojos.
—Kookie...K-Kookie... —estaba cerca y quería
avisarle, pero simplemente nada más que eso y
gemidos aleatorios eran lo que podía salir de sus
labios en ese momento.
—Lo sé...lo sé, a-amor —respondió con el labios
inferior—. T-También yo...
Y finalmente Taehyung no soportó mucho más, y se
liberó soltando un gemido algo, el cual fue acallado
cuando automáticamente sus dientes buscaron el
hombro sano del menor para morder allí también. A
pesar de que esa mordida le causó aún más dolor
que el anterior, fue el ultimátum para que Jungkook
también se corriera, abrazando con fuerza la cintura
contraria.
Sin más fuerzas por el momento, de dejó caer sobre
el ánima, que abrazó su torso de igual forma
mientras dejaba pequeños besos y lamidas sobre la
mordida a modo de disculpa.

L.S
L.S

—Tae... —llamó, e hizo un esfuerzo por levantar la


mirada para conectarla con la contraria una vez más,
y al hacerlo sorprendió al ojiceleste por completo—
. Te quiero.
Sus ojos eran púrpuras, brillantes.
—Kookie...También te quiero —aseguró aún algo
sorprendido ante el repentino cambio del color de
sus iris.
—Te quiero —repitió, y apoyó su frente sobre la
impropia, cerrando los ojos al sentir cómo éstos se
humedecían—. Te quiero, te quiero, te quiero...No
me dejes nunca, por favor...
No sabía el por qué, pero el sentimiento de miedo lo
invadió cuando a su mente llegó la idea de que
Taehyung se alejaría de él, que lo abandonaría en
algún momento. La sola idea de que eso ocurriera,
lo aterraba.
Y al mayor, también lo invadió el mismo miedo. Pero
la diferencia estaba en lo que uno sabía y el otro
solo temía.
Comenzó a llorar también.
—Yo jamás te dejaría... —respondió a sus
palabras.
Y era verdad. Él por si mismo, jamás lo dejaría, ni
siquiera permanecería lejos suyo por demasiado
tiempo como tuvo que hacerlo algunas veces
cuando abandonaba su reino.

L.S
L.S

Sus labios volvieron a unirse. Porque lo necesitaban,


porque harían lo que fuera para permanecer juntos.

│ │ · ✦ ───Una hora después...

│✦

✦ ·
·
Les tomó varios minutos calmar todo el remolino de
emociones que los habían atacado al terminar de
hacer el amor, y otros quince para encontrar un río
cercano donde tomaron baño que terminó en ambos
lanzándose agua cuando se estaban vistiendo.
Aunque el clima no era frío, de igual forma
permanecieron varios minutos echado sobre el
césped, dejando que el calor de los rayos de sol
terminaran de secar sus prendas húmedas y cabello.
—También traje la capa, porque debemos de ir a
ver a alguien y para eso debemos de no llamar
tanto la atención —dijo Jungkook extendiéndole
ésta—. No está lejos desde aquí, podemos ir
caminando.
Taehyung lo miró con una expresión entre curiosidad
y sorpresa ante sus palabras, y tomó la capa para
colocarsela de forma de si mantenía la cabeza
gacha ésta cubría casi todo su rostro de las
personas que podrían estar a su alrededor.
—¿A alguien?, ¿Quién?

L.S
L.S

—Digamos que es un amigo —respondió,


acomodando la tela de la capa para que cubriera su
cuerpo por completo, y luego llevó ambas manos a
las mejillas contrarias para hacer que lo mirara—. No
te preocupes, es alguien de confianza. Solo
tengo que ir a buscar algo que hace unos meses
está preparando para mí.
—No sabía que tenías amigos aquí, y que
vivieran tan lejos del templo —comentó
acercándose para robarle un beso—. Confío en
ti, Jungkookie.
Eso hizo al menor sonreír, y él también lo besó de la
misma forma. Le acomodó la capucha de la capa y
tomó su mano para comenzar a caminar en
dirección a donde calculaba que se encontraba el
pequeño pueblo que había conocido hace unos
meses en una de sus salidas traviesas.
—Vamos a un pequeño pueblo llamado "Corazón
de fuego" —comenzó a contarle—. Eso es porque
tienen una fogata en le centro que es enorme,
dicen que es mágica porque el fuego no necesita
de leña para mantenerse encendida, solo lo hace
y jamás se apaga, ni siquiera cuando llueve.
—¿En serio? —preguntó el albino totalmente
maravillado con ese dato, no podía imaginar algo
como eso—. ¡Quiero verlo!, ¿Podemos
verlo, Jungkookie?
—Claro que sí, Tae. Son gente muy amable, y no
son seguidores obsesivos de Madre como en el
templo, por eso me caen bien.

L.S
L.S

—¿No creen en Madre? —preguntó curioso.


—Sí, si lo hacen. A lo que me refiero es que no
hacen nada más allá de rezarle y confiar en ella
cuando necesitan de sus "milagros" —dijo
haciendo un movimiento con su mano como
restandole importancia—. No hay templo, ni nada
que sea sagrado y esté conectado directamente
con ella, por lo que no hacen todas las cosas que
la gente de la ciudad central.
—Pareces saber mucho del lugar, ¿Estuviste
mucho tiempo aquí?
—Un par de días. Es una larga historia, la cual te
contaré cuando lleguemos y hablemos con mi
amigo —aseguró.
Siguieron caminando durante unos pocos minutos,
hasta que a Taehyung se le vino una pregunta que
lo hizo sentirse preocupado.
—Jungkookie... —llamó.
—Dime, Tae.
—Hace mucho tiempo que no ves a Jimin,
¿Cierto? —recibió una afirmación y continuó—. Me
dijiste que estabas emocionado por verlo, y
estoy seguro de que te gustaría aprovechar el
poco tiempo que disponemos en estar con él,
¿Vamos a tardar mucho en regresar?, ¿No estás
apurado para estar con él?
Jungkook volteó a verlo y le bajó la capucha para
poder mirarlo a los ojos. Le sonrió negando con la

L.S
L.S

cabeza levemente, y se acercó para dejar un beso


en su frente ante lo adorable que le pareció su
preocupación.
—No tardaremos mucho, y aún nos quedan
muchas horas hasta que caiga la noche, no te
preocupes por eso —volvieron a retomar el camino,
y Taehyung aprovechó para abrazar su brazo con el
suyo libre, apegándose a su cuerpo—. Además, sé
que también quieres conocerlo más y hablar con
él. Como no tenemos tanto tiempo, debemos
de apurarnos.
—¿Qué opinas de Yoongi? —preguntó de repente,
sorprendiendo al menor con tal pregunta—
. ¿Crees...que es lindo? —preguntó nervioso—
. Quiero decir...solo has visto su forma animal,
pero-
—Sinceramente, es un animal
bastante majestuoso, y sus ojos son bonitos,
únicos como solo los ánimas deben de tener —
respondió sincero—. Pero, estoy seguro de que no
importa si lo veo en su forma humana, o si
conozco a los otros... —bajó la mirada sintiendo
sus mejillas algo calientes ante la confesión que
haría—. No creo que nadie sea más hermoso que
tú en ambas formas...al menos a mis ojos, eres
perfecto y nadie tiene los ojos más bonitos de
los tuyos.
Decir que sus palabras no causaron un mar de
emociones en Taehyung, sería mentir porque
justamente era eso lo que estaba sintiendo. Fue la
mejor respuesta que pudo haber recibido, y dejó

L.S
L.S

mostrar su felicidad dejando un beso en una de sus


mejillas, para luego sonreír en grande.
—Tú eres el humano más bonito que he visto en
mi vida, Jungkookie —declaró queriendo hacerle
saber también que era el único ante sus ojos—
. Jungkookie es mi humano favorito, mío.
—Así es Tae —aceptó con ojitos brillantes,
volteando a verlo con una pequeña sonrisa tímida—
. Soy tu humano, y tú eres mí ánima.
—Me gusta. Me hace feliz —aseguró volviendo a
apoyar su cabeza sobre el hombro contrario, sin
borrar su sonrisa.
Continuaron caminando unos minutos hasta que
encontraron un camino de tierra, y algunas personas
a caballo pasando por allí. Taehyung se apresuró a
colocarse su capucha nuevamente, y se dejó guiar
por el azabache sin hacer ningún sonido ni alzar la
mirada. Escuchaba la risa de niños a unos metros, y
también a algunas personas saludando a Jungkook
y éste devolviendoles el saludo.
—¿El señor Cha está en su taller? —preguntó el
menor a una mujer que lo había saludado al verlo.
—Sí, hoy abrió temprano porque su hija viene de
visita y quiere terminar el trabajo rápido —
respondió la mujer.
—Gracias, señora Lee. Tenga un buen día —
saludó sonriendole amable.

L.S
L.S

—¿Vas a quedarte hoy? —pregunto la mujer


alzando la voz un poco al ver que ambos de
alejaban hacia el dichoso taller.
—¡No puedo, lo siento! —le respondió el azabache
sin detener sus pasos.
Continuaron caminando, hasta que Taehyung se
detuvo cuando el otro lo hizo, frente a una tienda de
herrería bastante pequeña, pero se veía mucho más
sofisticada que las demás casas del lugar.
—¿Ese señor por el que preguntaste es tu
amigo? —preguntó acercándose al menor para que
pudiera escucharlo al haber hablado en un volumen
bajo.
—Sí. Éste es su taller, es herrero —respondió, e
hizo sonar la campana que estaba a un lado de la
puerta—. Aquí está lo que vengo esperando hace
meses —dijo con emoción en su voz.
No tuvieron que esperar mucho para que la puerta
fuera abierta, y un hombre alto con sudor en su
frente y cuello, guantes y un mandil oscuro de color
hueso manchado de carbón. Al ver quién había
llamado a su tienda, sonrió y se abalanzó al
azabache para abrazarlo con fuerza.
—¡Jungkook, cuánto tiempo! —habló el hombre
con sincera felicidad al verlo—. ¡Creí que te habías
olvidado de nosotros!
—H-Hyung...no respiro —dijo intentando apartarlo.
—Lo siento, lo siento.

L.S
L.S

Taehyung, que se había soltado del agarre del


menor cuando el otro se abalanzó hacia él, miraba
receloso el agarre que tenía sobre su chico, más no
dijo nada. Confiaba en Jungkook para hacer que
nada fuera incómodo o peligroso para él. Al
separarse, el hombre fijó su vista en la figura
cubierta por la capa negra, y lo miró con curiosidad.
—¿Quién es tu amigo?
—Hyung, me gustaría quedarme a charlar, pero
tengo que volver lo más rápido posible al
templo —respondió el menor evadiendo la
pregunta—. Vine hoy y tengo que irme mañana,
pero antes de irme necesito saber si mi arma
está lista. La necesito.
—Bueno, es lamentable que no puedas quedarte,
pero la buena noticia es que hace semanas que
terminé con el trabajo —le respondió el hombre
alzando su pecho con orgullo—. Ven, la traeré en
seguida.
Jungkook asintió varias veces, notablemente
emocionado y ansioso. Volvió a tomar la mano de
Taehyung y los tres se adentraron a la tienda.
Dentro hacía algo de calor, ya que habían varios
hornos y calderas donde el hombre forjaba las
armas.
—Cuando la terminé pensé en llevártela al
templo, pero luego recordé que dijiste que casi
nunca estabas allí y si no te encontraba no
quería entregarla a nadie que no fueras tú —habló
el hombre desde otra habitación al fondo del lugar.

L.S
L.S

—Te agradezco eso. Nadie del templo sabe que


alguien iba a forjar mi propia arma, y estoy
seguro de que se la hubieran quedado para la
armería —respondió Jungkook con el ceño fruncido
ante la idea.
Taehyung escuchaba todo atento, y la curiosidad lo
estaba carcomiendo por dentro al no saber que
clase arma sabría usar su chico. Éste le había
contado que le gustaba y era muy bueno en la clase
de armería, pero nunca especificó que tenía un arma
favorita.
¿Cuál sería?, ¿Una espada?, ¿Una maza?, ¿Un
martillo?
—He aquí, el arma de uno de los elegidos de
Madre... —habló el hombre ingresando a la
habitación con lo que parecía ser una larga lanza de
color dorado con detalles azules, y se la entregó con
cuidado al azabache—. Yo la bauticé como
"Dragón de zafiro", pero tú puedes llamarla como
quieras.
El dragón de zafiro era una preciosa alabarda con un
dragón grabado en el hierro del filo.
(Imaginenla de oro con detalles azules)
Los ojos de Jungkook se abrieron al igual que su
boca, y con manos temblorosas tomó su alabarda y
la sostuvo con firmeza. La examinó a detalle, y cada
vez le gustaba aún más. Era pesada, pero no lo
suficiente como para que no pudiera usarla como
sabía hacerlo.

L.S
L.S

—Es...increíble —halagó, y levantó la mirada hacia


el hombre—. Muchas gracias, hyung. Prometo
darle un uso digno y cuidarla como si fuera mi
hijo.
El hombre negó con la cabeza y se acercó para
posar una de sus manos sobre el hombro del
azabache.
—Créeme que esto no es nada a comparación
con lo que hiciste por mí. Salvaste mi
vida, Jungkook...Te estaré eternamente
agradecido —dijo con tanta gratitud en su voz que
el azabache casi comienza a llorar.
—Yo me alegro de conocerlo a usted y a toda la
gente de aquí —admitió sonriendole agradecido—
. Me encantaría quedarme, pero por fin veo a mi
hermano luego de años y quiero estar con él
antes de volver a irme...
—Siempre serás bienvenido en nuestro humilde
pueblo, no lo olvides —respondió con un tono
paternal que le llegó a su corazón, y le revolvió el
cabello—. Antes de irte, ¿Quieres que la
probemos?
—¿Contigo? —preguntó sorpendido.
—Niño, yo era uno de los mejores caballeros del
reino cuando las disputas con los rebeldes eran
cosa de todas las semanas, ¿Crees que no
puedo contra un mocoso elegido de Madre? —
preguntó burlón.

L.S
L.S

Jungkook le sonrió landino, y lo desafió con la


mirada.
—Genial, siempre quise vencer a un veterano.
—Veterano suena a vejestorio, yo aún soy
joven —se quejó ante la palabra con la que se refirió
a él—. Mocoso maleducado.
Jungkook lo ignoró y se giró a ver al albino, que
examinaba la alabarda en sus manos.
—¿Te gusta, Tae? —pregunto acercándola más a él
para que la tocara si quisiera.
El ojiceleste asintió varias veces, y llevó una de sus
manos a el arma, pasando sus dedos por esta como
si se tratara de un objeto sagrado.
—¿Quieres ver que tan bueno soy con ella?
Taehyung volvió a asentir, y para sorpresa de
ambos, se quitó la capucha dejando su rostro y
cabello a la vista. Volteó a ver al hombre, que lo
miraba como si fuera un ser que no conocía, y le
sonrió a penas.
—Soy Kim Taehyung, el ánima del reino de
Singularity —se presentó sintiendo nervios, pero no
los suficientes como para no mantenerse firme ante
el hombre—. Gracias por darle a Jungkook algo
tan especial. Déjeme también entregarle algo
valioso.
—Tae, ¿Qué...? —quiso preguntarle por qué se
había expuesto de esa forma, aunque fuera frente a

L.S
L.S

alguien de total confianza, pero se calló cuando vio


al albino caminar hacia su hyung y tomas ambas
manos del pobre hombre que seguía en shock.
Taehyung cerró sus bellos ojos, y luego de unos
segundos, en las manos del hombre apareció un
cristal muy parecido al que el azabache usaba de
collar, solo que éste era más pequeño y de color
verde. Se alejó cuando lo terminó, y regresó al lado
de su chico.
—Sólo déjelo en algún lugar escondido de éste
sitio y su suerte y ganancias aumentarán diez
veces más que en sus mejore tiempos —dijo con
sinceridad—. O déjelo en su casa, y usted y su
familia estará a salvo de los umbras cuando
lleguen aquí, y tendrán la mejor salud que un
humano pueda tener.
El hombre tardó unos cuantos segundos en salir del
shoock, y rápidamente sostuvo el cristal contra su
pecho, a la vez que se arrodillaba frente al ánima.
—Mi más sincera gratitud, Kim Taehyung —dijo
con un tono respetuoso y firme—. Le daré un uso
digno.
Taehyung solo le sonrió algo apenado por tal
inclinación ante él, mientras que Jungkook lo miraba
totalmente encantado. Ese gesto le pareció tan
generoso y puro, que casi lo sostiene y le come la
boca como nunca frente a él hombre.

L.S
L.S

—Por favor, que esto permanezca en


secreto, hyung —pidió el azabache al hombre que
regresaba a su posición normal.
—No te preocupes, así será —aseguró el hombre
sin dejar de sonreír—. Déjame ir por mi espada, y
vamos a poner a prueba a esa preciosa en el
patio de atrás —dijo apuntando la alabarda.
Taehyung aplaudió emocionado, y el menor asintió.
Tomó la mano del ánima y fueron hacia uno de los
pasillos que estaban detrás de una puerta, hasta
llegar a un patio bastante grande, protegido con
altas paredes de piedra que no dejaban ver al
rededor.
—Me sentaré por aquí —avisó Taehyung, y se
acercó para besar su mejilla antes de alejarse.
Ambos esperaron al señor Cha, el cual apareció
unos minutos después con una espada gruesa con
el mango color naranja. De paró frente a Jungkook,
en medio del lugar, a varios metros de donde el
albino observaba expectante.
—¿Listo para recibir una paliza, pequeño? —
preguntó con burla, colocándose en posición de
combate—. No seré blando solo porque eres dos
décadas menor que yo.
Jungkook le sonrió altanero, desafiante. Tomando la
alabarda con ambas manos, la hizo girar un par de
veces, por encima de él incluso, con una agilidad y
elegancia única, y terminó extendiendo el filo en su

L.S
L.S

dirección con su cuerpo ligeramente inclinado hacía


atrás, demostrando que también estaba listo.
Sus ojos estaban encendidos.
—No necesito que lo seas.



.
Sé que no se esperaban en lemon, de nada ;)
Justo cuando estaba finalizando esa escena, se
reprodujo Film Out y casi lloro ;")
¿Se esperaban que el arma de Jungkook fuera
esa?
Me inspiré de uno de
mis crushes del ánime, Hak de akatsuki no yona:

Muy buen anime aunque no está completo


animado, pero si en manga. Se los recomiendo.

Los quiero 💜
[Link]

L.S
L.S

*ૢ✧Nᥙᥱstrᥲ hᥱrmᥲᥒdᥲd mᥲ s
fᥙᥱrtᥱ qᥙᥱ ᥒᥙᥒᥴᥲ⸙ ⊰
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.

Arma elegida. Era hora de practicar.


-Bien. Ahora, los pies separados a la misma
distancia que los hombros -indicó el profesor de
armería analizando la postura del rubio frente a él-
. Asegúrate de que la punta de tus pies estén
apuntando ligeramente hacia afuera.
Jimin acotó cada una de sus indicaciones,
sintiéndose bien consigo mismo cuando recibía un
halago por conseguirlo. Primero debía de practicar la
postura correcta para poder apuntar y disparar la
flecha que sostenía con algo de torpeza en sus
dedos al ser la primera vez que tomaba un arco y
flecha.

L.S
L.S

-Recuerda relajarte. Si tus hombros y brazos


están tensos, puedes tener muchos fallos al
intentar apuntar y disparar -dijo el profesor de
cabello canoso.
-Sí -respondió, y soltó un largo suspiro para
calmarse a si mismo al sentir sus hombros tensos
debido a los nervios que sentía.
Yoongi se había echado al suelo a unos pocos
metros, y observaba al rubio con suma atención.
Escuchaba las indicaciones del profesor
atentamente, para recordarlas y poder ayudarlo en
un futuro si lo necesitaba. Cada que el rubio recibía
un halago y una tímida sonrisa aparecía en los
carnosos y preciosos labios de su humano, movía la
cola totalmente encantado y orgulloso.
Jimin se estaba esforzando mucho, y por eso le
daban ganas de también hacerlo.
-La presión del arco en la línea de presión de la
mano -indicó el profesor acercándose para ayudarlo
a colocar los dedos en la posición correcta-. Muy
bien. Relaja los dedos, y tu mano debe de estar
girada unos cuarenta y cinco grados a la vertical
del arco.
-Cuarenta y cinco...¿Así? -preguntó colocando la
mano de la forma en la que le pareció correcta.
-Sí, muy bien. Relaja los dedos -repito al ver como
su mano comenzaba a temblar-. La punta de tus
dedos pulgar e índice deben rozar, pero de
manera relajada.

L.S
L.S

Los minutos pasaron, el profesor no apuraba el


proceso y dejaba que Jimin hiciera cada paso y
postura correctamente antes de avanzar con lo
siguiente. El rubio agradecía eso, porque había
algunas posiciones con los dedos que no lograba al
primer intento y necesitaba una segunda o tercera.
De vez en cuando volteaba a ver a Yoongi, y éste
asentía con la cabeza como una señal de que lo
estaba haciendo bien e iba a conseguirlo.
-El codo y el hombro deben de estar a la misma
altura -indicó el hombre, y Jimin lo hizo de
inmediato-. Tira de la cuerda a lo largo de tu brazo
de arco, hasta el punto de anclaje.
-¿Así?
-Exactamente. Tensa los músculos posteriores,
debes de estar derecho y relajado.
Ya casi iba a tener que disparar, y por más que
quisiera permanecer relajado, la idea de arruinarlo
todo y ni siquiera dar en el círculo grande a unos
treinta metros, le ponía de los nervios.
-Mantén los hombros lo más abajo
posible...Ahora, apunta -pidió con voz tranquila
para no hacerlo sentir presionado-. Recuerda tomar
tu dedo como una guía, pero ten en cuenta
siempre el viento y la trayectoria que tomará
según la fuerza y distancia.
Jimin suspiró hondo mientras intentaba apuntar al
centro. Sentía que comenzaba a sudar, y eso no era
una buena señal.

L.S
L.S

-Dispara cuando te sientas listo.


-S-Sí...
Luego de unos diez segundos, ya que sus brazos
comenzaban a doler debido a la postura a la que no
estaba acostumbrado, soltó la flecha y ésta parecía
ir justo a donde estaba en circulo de tiro, pero la
flecha se desvió y terminó siguiendo de darlo hasta
caer al suelo a varios metros del círculo. Jimin al
notar éso bajó el arco y cerró los ojos para no fijarse
en donde había caído la flecha. Ni siquiera se había
acercado al círculo y eso lo hacía sentirse un
completo inútil.
-No te preocupes -intentó animar el profesor-. Es la
primera vez, y lo hiciste bastante bien, créeme.
Jimin le sonrió leve, no muy contento a pesar del
halago.
Yoongi notó el malestar de su chico y se apresuró a
levantarse y caminar hacia donde la flecha había
terminado. La tomó entre sus dientes con cuidado de
no romperla o dañarla, y se acercó al rubio para
entregársela. Jimin volteó a verlo cuando estuvo a
su lado, se fijó en la flecha y luego nuevamente en
aquellos ojos de oro brillante que tanto le gustaban.
Le fue inevitable sonreír, porque eso era un claro
mensaje de que no importaba éste resultado, los
próximos serían mejores.
-Yoongi... -tomó la flecha y subió su otro brazo para
acariciarle la mandíbula-. Gracias. Tienes razón,
solo hay que seguir practicando.

L.S
L.S

El ánima soltó un pequeño rugido como respuesta, y


se le quedó observando un rato hasta que una
cuarta voz les llamó la atención. Su maestro se
acercó a ellos con una mirada de puro cansancio, y
Jimin ya se imaginaba de qué se trataría lo que les
diría.
-Jungkook y el ánima de Singularity se
escaparon de la entrega de ofrendas -dijo como si
ya no quisiera ocuparse del asunto-. Los guías,
maestros y la gente que espera entregar su
obsequio están como locos.
-No me sorprende de Jungkook, y no sé si
debería de sorprenderme del ánima -admitió
llevando una mano al puente de su nariz-. No lo
conozco lo suficiente...Pero imagino que deben
de ser muy parecidos y por eso se llevan tan
bien.
-¿A qué te refieres con eso?
-Qué si ambos son iguales de...rebeldes -
respondió intentando no usar una palabra despectiva
hacia ninguno-. Entonces se habrán ido a quien
sabe donde a hacer quien sabe qué.
-¿Sugieres con eso que no envíe a alguien a
buscarlos?
-Puede hacerlo, pero no creo que los encuentren,
siendo sincero -admitió con algo de pena por los
problemas que seguía causando su hermanito
menor-. Si antes era difícil encontrarlo cuando

L.S
L.S

estaba solo, ahora que tiene a un ánima y puede


irse mucho más lejos, lo hará sin dudarlo.
-Bueno, tienes razón en eso -respondió el hombre
volviendo a suspirar hondo-. Entonces solo hay
que esperar a que regresen, y mientras veré que
decirles a los demás para que se calmen un
poco.
-Me disculpo en su nombre, maestro -dijo en
verdad apenado-. Ya sabe como es Jungkook...No
es que lo haga apropósito, es solo que él es así,
¿Sabe?
-Créeme, tengo muy en claro el cómo
es Jungkook y puedo entenderlo y tolerarlo -
admitió mostrándose tranquilo nuevamente-. Pero
los demás no lo hacen, ya lo tienen como alguien
indigno y problemático...entre otras cosas.
-¿La gente habla muy mal de Jungkook? -
preguntó receloso-. Quiero decir, sé que pueden
quejarse de su actitud, pero no lo conocen en lo
más mínimo y no tienen derecho de decir cosas
peores...No voy a permitirlo -dijo con completa
seguridad.
-Bueno, en ese caso será mejor que no vayas al
salón principal -sugirió el maestro observando
hacia dicho lugar-. Las cosas que están diciendo
de él no son para nada agradables.
Jimin al escuchar aquello sintió un malestar en su
pecho que lo hizo fruncir el ceño y sentirse atacado
él mismo. Se volteó para entregarle el arco y flecha

L.S
L.S

a su profesor, y le hizo una señal con la cabeza a


Yoongi para que lo acompañara. El maestro les
siguió detrás, preocupado por lo que sea que el
rubio pudiera llegar a hacer, aunque tampoco creía
que causara un alboroto o fuera irrespetuoso.
Jimin siempre fue alguien tranquilo, respetuoso y
pacifista. No debía de preocuparse por que algo
sucediera, ¿Cierto?
Al llegar al salón principal, lo primero que notaron
fue que tal y como había dicho el maestro, todos los
guías de Madre, profesores y gente se había reunido
allí y casi que llenaban el lugar.
Ninguno en aquella gran habitación se molestó en
murmurar o hablar en voz baja, dejaban que todos
escucharan sus quejas y palabras como si supieran
que todos estaban de acuerdo. Como si se hubieran
juntado en ese lugar solo para denigrar al segundo
elegido de Madre.
-Desde un principio se supo que ese chico iba a
ser la desgracia de éste templo -dijo una mujer
que estaba allí para dejar su ofrenda.
-Sigo sin comprender por qué Madre lo eligió
para poner nuestro futuro en sus manos, ¿Qué
pasará con nosotros si ese chico sigue aquí
haciendo lo que se le da la gana? -opinó uno de
los guías de Madre.
Jimin continuó caminando hasta quedar delante del
gran espejo, dándole la espalda, escuchando todas
las cosas que se decían de su hermano menor. Se

L.S
L.S

estaba conteniendo para no explotar, pero era difícil


ante las palabras tan crueles y equivocadas sobre
Jungkook.
-Ese chico mancha el nombre de Madre con su
comportamiento, es el error más grande de
nuestra diosa -escuchó a uno de los profesores
decir.
-No deberían de permitirle ingresar a éste lugar
sagrado, no es merecedor de estar aquí y mucho
menos de seguir viviendo sin un castigo por sus
malos actos -dijo uno de los guías de Madre.
-Desde su llegada a este reino solo nos causó
desgracias, arruinó nuestra pacífica y noble vida.
-Elegir a ese chico fue un error, la sola existencia
de una persona tan problemática e irrespetuosa
es un error, ¡Hay que darle un castigo por sus
actos! -gritó un hombre que también estaba allí por
la ofrenda.
-¡Hay que quitarle el cargo de elegido de Madre y
castigarlo por haberse llevado al ánima! -gritó otra
mujer detrás del hombre.
Y esa fue la gota que derramó el vaso de Jimin.
Tomó aire, y apretó sus puños con fuerza, casi
haciéndose daño. Yoongi absu lado gruñía leve,
sintiéndose extrañamente también molesto ante las
palabras de las personas sobre el hermano de su
chico, y por dar por hecho que el otro ánima fue
obligado por el azabache a seguirlo.

L.S
L.S

Como si ellos no tuvieran voz ni voto y se basaran


en seguir órdenes de ellos.
-Todos ustedes... -abrió sus ojos y observó a todos
con sus ojos encendidos de un dorado brillante-
. ¡Callense la maldita boca! -su grito fue seguido
por un gruñido furioso y fuerte de parte del ánima,
obligando a todos a callarse.
Absolutamente todos en la sala quedaron en
completo silencio, y voltearon a ver al rubio que
observaba a todos con ojos furiosos, al igual que el
ánima su lado que mostraba los dientes en una
posición de defensa.
-¡El próximo que se atreva a decir una sola cosa
mala sobre mi hermano será el torturado! -
amenazó sin una pizca de duda en su voz.
Todos se mostraron sorprendidos y afectados por
dicha amenaza de parte del chico dulce que siempre
fue un ejemplo para todo el que lo conociera.
-Es Jimin, el elegido de Madre que si merece el
título... -dijo uno de los guías de Madre en voz baja
a uno de sus compañeros, pero no lo suficiente bajo
como para que el rubio no lo escuchara.
-¿Yo sí merezco el título y mi hermano no? -
preguntó sarcástico hacia el hombre, pero sin borrar
la expresión de molestia-. ¿De qué mierda estás
hablando?, ¡No sabes absolutamente nada,
ninguno de ustedes lo sabe! -gritó volviendo a
observar a las demás personas.

L.S
L.S

-P-Pero lo que decimos es cierto, elegido de


Madre -se atrevió a responder uno de los hombres
que vinieron a dejar su ofrenda-. Jeon es-
-¡No se atrevan a pronunciar el nombre de mi
hermano! -gritó mandandolo a callar-. ¿¡Creen que
tienen el derecho de hablar sobre algo de lo que
no tienen ni idea!?, ¡Todos ustedes son horribles
personas, no conocen a mi hermano, no hablen
de él como si lo hicieran!
-Oye, Jimin-
Uno de los maestros intentó acercarse a él y hacerlo
callar, pero el maestro se lo impidió colocándose
delante suyo, dándole una mirada que parecía
tranquila, pero era amenazante.
-Déjalo -ordenó.
El hombre no dijo nada más y retrocedió de
inmediato.
-¿Alguno de ustedes es consciente de lo que
significa tener este cargo?, ¡¿Acaso tienen idea
de cómo cambió nuestras vidas cuando fuimos
elegidos?! -apuntó a Yoongi sin apartar la mirada
de las personas-. ¿Qué es lo que piensan que son
éstas criaturas?, ¿Qué creen que significa ser un
ánima o un elegido de Madre?, ¿Acaso creen que
alguno de nosotros eligió ser lo que es?, ¡No, no
lo elegimos!
Yoongi lo miró por un momento, sintiendo sus
palabras con tanta intensidad como las palabras

L.S
L.S

dichas por su chico. Jimin estaba expresándose por


ambos, por todos, en realidad.
-No elegí esto, pero intenté hacer las cosas bien
porque era mi obligación -continuó diciendo con la
misma firmeza del principio-. Hace años que no veo
a mi familia, no estuve en los momentos
importantes de mi hermano durante casi tres
años, y tuve que dejarlo solo con todo cuando él
fue elegido por Madre para hacer algo que para
mi fue más fácil que para él...No fue menos
doloroso pero si más fácil porque no soy
Jungkook, para él la familia lo es todo y tener
que alejarse de ellos para hacer algo que no
quería fue horrible, es un sufrimiento que
soporta día a día.
Todos lo escuchaban atentos. Algunos sintiéndose
más afectados que otros, pero absolutamente todos
tenían su atención.
-Jungkook no es una persona que esté
acostumbrado a este estilo de vida, y jamás lo
hará porque él jamás finge ser alguien que no es,
no acepta las cosas que no le gusta y
absolutamente jamás va a seguir reglas que le
obligan a seguir...Así es él, es terco y no acepta
nada que se le ordene si no le gusta -tomó aire
para seguir hablando-. No sigue ni seguirá jamás
las reglas que ustedes quieren que siga, eso
deben de tenerlo claro y aceptarlo, les guste o
no.
-No es así como funcionan las cosas... -comentó
uno de los guías de Madre.

L.S
L.S

-Te equivocas -le respondió Jimin al instante,


volteando a verlo-. Las cosas no funcionan como
a ustedes les gustaría, pero están funcionando y
no se dan cuenta de eso. ¡Por Madre, que mi
hermano trajo al ánima un año antes de lo que
debería haberlo hecho y el otro también está
aquí! -dijo desesperado por que se dieran cuenta de
eso que era obvio-. A pesar de que nunca quiso
hacerlo, a pesar de que la gente que debe de
ayudar a salvar se la pasan denigrandolo, se está
esforzando. Él no hace las cosas como a ustedes
les gustaría, pero las logra, y el que esté aquí el
día de hoy con el ánima de Singularity es el claro
ejemplo de que es el elegido. Él es digno de
llevar esta tarea, pero ustedes no son dignos ni
de nombrarlo porque no ven más allá de sus
narices y de cómo quieren que sean las cosas
para ustedes, ¡Le deben respeto y gratitud y lo
único que obtiene de ustedes es desprecio y falta
de gratitud! ¡Deberían de sentirse avergonzados
de estar en éste lugar diciendo toda esa mierda
errónea sobre la persona que está sacrificando
años de su vida por todo el mundo!
Ninguno de los presentes pudo responder a sus
palabras. ¿Y cómo hacerlo cuando sus palabras
eran ciertas y el espejo detrás suyo brillaba
demostrando que Madre estaba absolutamente de
acuerdo con él?
-Todos van a callarse y a esperar a que mi
hermano vuelva junto con el ánima de
Singularity, y cuando lo hagan van a disculparse
con él por haber dicho todas esas porquerías

L.S
L.S

sobre él, van a agradecerle por todo y no van a


volver a decir algo malo sobre él...O les juro por
todo lo que amo, que no permitiré que se salven
cuando los ánimas invadan este reino -amenazó
sin titubear, causando un escalofrío en todos los
presentes-. ¿De acuerdo?
Ninguno de ellos pudo responderle en ese momento,
porque aún estaban asimilando que el chico dulce y
"ejemplar" estaba diciéndoles esas cosas con esa
mirada amenazante, y aún no se animaban a
aceptar que las palabras dichas eran totalmente
acertadas. Más el gruñido amenazador del ánima los
obligó a responder de forma afirmativa.
-Con todo esto claro, volveré a mis prácticas de
arco, y todos ustedes deberían de volver a sus
actividades -dijo Jimin un poco más calmado, pero
sin dejar de sonar firme-. Y todos los que traen
ofrendas, dejenlas en su lugar. El ánima de
Singularity las verá cuando regrese también.
Todos respondieron afirmativamente, y entonces el
rubio regresó por donde vino junto con Yoongi, que
caminaba mirando orgulloso a su chico luego de
haberse animado a dejar las cosas claro y defender
a su hermano de aquella manera. El llegar de nuevo
al campo de entrenamiento, Jimin de agachó sobre
el césped y suspiró hondo con sus manos
temblorosas junto a su pecho.
-L-Lo hice... -murmuró con la voz algo baja y la
mirada en el césped-. Pude defender a
Jungkookie...

L.S
L.S

Yoongi de acercó a él y lamió su mejilla para llamar


su atención. Jimin levantó la mirada y le sonrió
sincero.
-Sé que él haría lo mismo, aunque seguramente
hubiera sido más duro con las palabras -rió al
imaginarse aquello, y se puso de pie-. Ya no
permitiré que nuestros sacrificios y esfuerzos
sean menospreciados. Jungkookie tenía razón, y
tú también.
La pantera asintió con la cabeza, y volteó a ver el
campo de prácticas, justo donde su arco y flecha lo
esperaban para seguir practicando. Jimin también
fijó su mirada allí antes de conectar miradas con la
contraria y asentir.
-Tengo que esforzarme tanto como todos
nosotros lo estamos haciendo.

│ │ · ✦ ───Dos horas después...

│✦

✦·
·
Alrededor de casi dos horas y media, Jimin sentía
sus brazos casi adormecidos y sus dedos ardían de
tanto haber apuntado y disparado. Incluso sus
piernas temblaban levemente luego de tanto tiempo
de pie en el mismo lugar. Ya lograba darle al círculo
luego de los primeros diez intentos, pero aún no

L.S
L.S

conseguía darle al centro, ni siquiera lograba darle al


segundo círculo más cercano del punto.
Sentía que no tenía tiempo de descansar, porque
mañana partían al siguiente reino y debía de ser
capaz de darle al objetivo si quería ayudar a Yoongi
con los ánimas y defenderse por si mismo en caso
de que el ánima no pudiera hacerlo.
-Debo de conseguirlo hoy... -dijo volviendo a
apuntar con dificultad.
Cuando estaba a punto de disparar, la voz de su
hermano lo hizo desconcentrarse y en consecuencia
la flecha salió disparada hacia otro lado, dándole a
un muñeco de paja que estaba a varios metros de
los círculos de tiro.
-¡Jiminie, mira lo que conseguí! -gritó Jungkook
llegando sobre el lomo de Taehyung, con su brazo
alzado mostrando su alabarda con orgullo.
Tanto el rubio como la pantera voltearon a verlo, y el
primero les sonrió a ambos bajando sus brazos,
sintiendo un dolor en sus articulaciones al hacerlo
pero no demostrando su malestar frente al par. Pero
Taehyung pudo notar que algo no andaba bien, y su
mirada fue hacia el otro ánima mientras el azabache
se bajaba de su lomo. Le preguntó con la mirada si
algo andaba mal, y el otro solo asintió con la cabeza
levemente.
-¿A donde fuiste?, ¿Y de dónde sacaste eso? -
preguntó Jimin observando con curiosidad el arma

L.S
L.S

en las manos contrarias-. Es preciosa...¿La


robaste?, no me digas que la robaste.
-Claro que no. Me ofende que pienses eso de mí -
se quejó mostrándose falsamente ofendido-. Un
amigo la hizo para mí como agradecimiento por
un haberle salvado la vida, ¿No es increíble?
-Bien, voy a creerte -dijo finalmente, sonriendole-
. Yo también elegí mi arma, finalmente... -dijo
mostrándole el arco.
-¡Felicidades! -dijo acercándose para abrazarlo con
su brazo libre, luego observó mejor sus manos
cuando pudo escuchar el leve quejido que soltó su
hermano cuando lo hizo-. Oye, ¿Cuánto tiempo
llevas practicando? -preguntó con ojos entre
cerrados.
-Unas dos horas... -admitió como si fuera nada-
. Aún no puedo darle al centro, así que debo de
seguir practicando-
-¿Estás loco? -preguntó Jungkook mirándolo serio-
. El arco no es algo que debas de tomarte a la
ligera, tus manos están a nada de tener ampollas
y de seguro que tus brazos duelen. Dos horas es
mucho para la primera ves, debes de descansar
y seguir mañana.
-Estoy bien, puedo seguir -insistió, y retrocedió un
paso para mirarlo fijo, con determinación-. Mañana
nos vamos, y debo de poder al menos darle al
centro una vez. No puedo-

L.S
L.S

-No vas a seguir -se acercó y le quitó el arco de las


manos, sin tener que hacer demasiada fuerza ya
que el rubio no tenía casi fuerzas para darle pelea.
-Oye, devuelveme eso -se quejó e intentó
quitársela, pero cuando dio dos pasos sus piernas
flaquearon y cayó al suelo de rodillas-. Pero qué...
Yoongi se acercó a él y lo miró con preocupación,
mientras que Jungkook intentaba mantenerse firme
para decirle algunas cosas por su propio bien. Si
quería que Jimin le hiciera caso, debía de ser directo
con sus palabras o de lo contrario sabía que no iba a
hacerle entender que su salud y bienestar
importaban más que cualquier otra cosa.
-Mírate. No puedes seguir, debes de ir a
descansar, ahora.
-¡Si puedo seguir! -respondió intentando ponerse
de pie, pero ambas piernas se le acalambraron y
dolían cuando lo intentaba-. T-Tengo que seguir,
mañana nos vamos y yo-
-¡No puedes ni ponerte de pie, Jimin! -le respondió
el menor cerrando los ojos con fuerza antes de
volver a mirarlo-. No voy a dejar que te hagas más
daño. Puedes seguir mañana temprano, incluso
mientras estén buscando al otro ánima puedes
detenerte un momento a practicar, pero no
puedes hacerlo ahora.
-¡Tú pudiste dominar la alabarda en un día! -dijo
mirándolo con ojos húmedos-. Si tú pudiste

L.S
L.S

hacerlo, yo también...yo también tengo que


hacerlo. No tengo tiempo que-
-Si, lo hice en un día. Pero terminé con un dolor
de cuerpo que no me permitió levantarme de la
cama durante casi dos días, ampollas en los
dedos y una cortada en la rodilla que me dejó
una enorme cicatriz -le cortó sin querer escucharlo
decir esas cosas para convencerse a si mismo-. Yo
estaba acostumbrado al esfuerzo físico porque
nunca estoy quieto y me gustaba practicar con
otras armas cuando me aburría, pero tú no estás
acostumbrado a eso y está bien. Podrás hacerlo,
pero no ahora.
Jimin bajó la mirada y no pudo retener por más
tiempo las lágrimas que comenzaron a mojar sus
mejillas. Jungkook dejó ambas armas en el suelo y
se agachó para quedar a su altura.
-Sé lo que estás pensando, y no. No eres débil
por no poder dominar un arma tan compleja
como ésta en un solo día -acercó su mano al
cabello contrario para comenzar a acariciar sus
doradas hebras-. Dos horas para la primera vez
sin estar tirado en el suelo llorando de dolor es
un logro muy grande para alguien que no está
acostumbrado a éstas cosas. No menosprecies
tu esfuerzo de hoy...
-Q-Quiero poder lograrlo...Si tan solo fuera más
fuerte, o si-
-¿Quién dijo que no lo eres? -preguntó sin dejar de
mimarlo-. Eres la persona más fuerte que

L.S
L.S

conozco. La fuerza de una persona no de basa


solo en la fuerza física sino también en la
mental...Yo siempre supe que eras la persona
más fuerte de toda nuestra familia, y no tuviste
que dominar ninguna arma o tener músculos
enormes para que lo creyera.
Jimin levantó la mirada y soltó un suspiro hondo al
notar la mirada sincera y brillante de su pequeño
hermano. Jungkook le sonrió y tomó sus manos.
-Serás el mejor arquero si así te lo propones.
Pero para eso debes de conocer tu límite, o de lo
contrario te harás más daño y no podrás
continuar practicando, ¿Entiendes? -preguntó
intentando ser lo más dulce posible, y luego
chasqueó la lengua-. Joder, se supone que tú eres
el que debería de decirme este tipo de cosas a
mí. Esto de hablar como si fuera el responsable
de los dos es un asco -bromeó.
Jimin no pudo evitar reír, y se quedó unos segundos
observando el césped, pensando en las palabras del
menor. Su mirada luego de posó en Yoongi, quien lo
observaba con una mirada intensa, y supo que
pensaba exactamente lo mismo que su hermano.
-No puedo levantarme por el momento -comentó
luego de soltar un largo suspiro-. ¿Me ayudas a ir a
mi habitación?
Jungkook le sonrió y asintió con la cabeza. Se
colocó de espaldas a él para que se subiera a su
espalda, y con algo de esfuerzo logró hacerlo.
Comenzaron a ir directo al edificio, con ambos

L.S
L.S

ánimas siguiéndolos detrás, cargando en sus


mandíbulas ambas armas de sus correspondientes
humanos.
-Gracias, Jungkookie -agradeció el rubio apoyando
su mejilla sobre el hombro del azabache.
-No te pongas sentimental, no es momento -
respondió soltando una leve risa-. Por cierto,
cuando llegué pasó algo super raro -comentó
dejando ver la sorpresa en su voz.
-¿Raro?, ¿Qué sucedió?
-Bueno, yo esperaba que al volver todos
estuvieran super molestos por haberme ido con
Tae -comenzó a contar sin detener sus pasos-
. Esperaba que todos me miraran como siempre
lo hacen, que el viejo me diera la regañada de mi
vida y que los guías de Madre me dijeran que no
era digno y todas esas cosas que siempre me
dicen...
-¿No fue así? -preguntó el rubio fingiendo sorpresa.
-No. Cuando ingresé por la puerta del salón
principal, todos se pusieron de rodillas y creí que
era por la presencia de Tae, pero luego todos
dijeron se disculparon conmigo, y no solo eso -
dijo como si estuviera contando la mayor locura del
mundo-. ¡Me agradecieron por todo el trabajo que
estoy haciendo!, ¿Puedes creerlo?
-Wow, sorprendente... -respondió Jimin sonriendo
complacido al saber que lo que ordenó fue hecho-
. Quizás se dieron cuenta de todo el trabajo que

L.S
L.S

estamos haciendo, y que estaban siendo muy


injustos contigo.
-Creo que es más posible todos hayan
enloquecido al mismo tiempo que eso -dijo
negando con la cabeza-. Todos me odian, Jimin.
Para ellos soy un bastardo que solo hace cosas
malas para afectar a los demás y que me importa
una mierda lo que suceda con el mundo...
-No lo hacen, Jungkookie. Solo...no te conocen -
intentó animarlo.
-Da igual. No me importa lo que piensen, no voy
a cambiar ni hacer nada que ellos quieran -dijo
restandole importancia-. No sé que bicho les habrá
picado, pero al menos nadie me dio un discurso
innecesario.
-Creo que ya todos saben que no importa lo que
digan o hagan, no vas a actuar como ellos
quieren.
-Nop. Ni que fueran Eunji como para darme
órdenes -bromeó.
Cuando llegaron a la habitación del rubio, Jungkook
lo dejó sobre su cama con cuidado y se acercó a la
puerta para entregarle la mochila con ropa a
Taehyung.
-Puedes cambiarte en mi habitación, la que te
indiqué que era, ¿Lo recuerdas? -preguntó
acariciando su mentón. El tigre asintió-. Cuando lo
hagas, regresa aquí. Le haremos compañía
a Jimin y podrán charlar.

L.S
L.S

Taehyung asintió de nuevo, y se apresuró a ir a


donde se le había indicado. Jungkook regresó a la
habitación solo para decir que iba a esperar fuera
hasta que el otro ánima se cambiara.

│ │ · ✦ ───Quince minutos después...

│✦

✦·
·
Jungkook había ido a buscar algo de fruta y pan
para comer, y agua para beber. Ahora estaban los
cuatro en una misma habitación, los ánimas en su
forma humana siendo analizados por los que aún no
los habían visto de aquella forma.
Jimin miraba con mucho cuidado cada detalle del
chico que estaba frente a él, sentado entre las
piernas de su hermano, observandolo también a él.
Estaba maravillado con sus ojos, porque eran tan
hermosos como los de su chico, pero aún más
encantado estaba con el color de su cabello; albino y
brillante ante los rayos de sol que ingresaban por su
ventana abierta. El chico era hermoso, aunque no
más que Yoongi a su parecer.
-Encantado de conocerte, Taehyung -dijo Jimin
sonriendole amigable-. Me hace feliz que me
permitas conocerte de ésta forma también.

L.S
L.S

Taehyung le sonrió mostrando su característica


sonrisa cuadrada, y asintió.
-Estoy feliz de conocerte, Jimin -admitió con
emoción-. Jungkookie me habló mucho de ti, y
quería poder conocerte algún día.
-¿En serio? -preguntó sorprendido y encantado-
. Eso me hace aún más feliz.
-Eres muy bonito -halagó el albino.
-Gracias. Tú también lo eres -dijo el rubio con la
misma sonrisa encantada de antes.
Mientras ambos comenzaban a charlar de forma
animada, los otros dos solo permanecían en
completo silencio. Se miraban el uno al otro con una
mirada que si bien no era amenazante, era seria y
firme, como si estuvieran analizando al contrario en
busca de algo que fuera "extraño". Jungkook lo
miraba con algo de recelo y seguía apretando la
cintura de su chico, apegando la espalda de éste
contra su pecho luego de que el otro ánima lo haya
analizado con la mirada de arriba a abajo cuando
ingresó a la habitación.
-¿Cómo te hiciste esa cicatriz? -preguntó
finalmente el menor de todos, sin ningún tipo de tono
en su voz.
-Un umbra me atacó cuando era aún un
cachorro -respondió de la misma forma, sin apartar
la mirada tampoco.

L.S
L.S

Otro silencio de formó entre ellos durante unos


largos segundos.
-Te hace ver como un tipo rudo -volvió a hablar
Jungkook, utilizando el mismo tono de voz.
-Lo soy -respondió de igual forma-. Tú también lo
pareces cuando te enojas.
-Lo sé -respondió el azabache.
Luego de otros segundos en silencio, ambos
sonrieron landinos, más no comentaron nada. Jimin
casi chilla al notar aquello, sonriendo cómplice con el
ánima tigre.
-Sabía que se iban a llevar bien -comentó el rubio
llamando la atención de ambos, quienes al
escucharlo volvieron a mirarse por unos segundos,
volviendo a mostrarse serios para luego apartar la
mirada-. Fue mejor de lo que imaginé.
El ambiente era cómodo. Durante horas charlaron,
más Jimin y Taehyung la primera hora, pero luego
Jungkook se animó a hacerlo, y Yoongi le siguió
unos minutos después. Contaron todas las
anécdotas divertidas o interesantes que ambas
parejas tuvieron, los mayores le contaron sobre las
maravillas del reino de la pantera, y Taehyung
hablaba animado sobre las de su reino.
Todo parecía irreal, y el ambiente hizo a todos
sentirse tan a gusto, que por un momento se
imaginaron a todos juntos pero sin preocupaciones,
sin umbras ni problemas. Solo ellos viviendo una
vida completamente normal.

L.S
L.S

Un sueño imposible, pero tan hermoso...




.
Un poco tarde, porque tuve un fin de semana
ocupado. Pero ya saben, siempre les traeré
actualización. 💚

Los quiero 💜
[Link]

L.S
L.S

*ૢ✧Cᥲmιᥒos dιstιᥒtos,
ᥴorᥲzoᥒᥱs ᥲ ᥣᥲ ρᥲr⸙ ⊰
·

✦ .
·˚ · ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.

Fue un día bastante ajetreado. La cena se llevó a


cabo hace un par de horas, y Jungkook aún sentía la
incomodidad que había en el ambiente. No
comprendía el cambio que todos tuvieron para con él
ese día; nadie le negó sentarse en la mesa —eso
era lo que hubiera esperado de primeras—, no lo
miraron mal, tampoco le hablaron feo y nuevamente
luego de rezarle a Taehyung, todos le agradecieron
por su arduo trabajo.
Era un cambio tan brusco que no le terminó de
agradar del todo.

L.S
L.S

Cuando todos fueron a dormir a sus respectivos


dormitorios, obviamente Taehyung y Yoongi fueron a
descansar junto con sus humanos y no en las
habitaciones que se les había indicado. Hacía más
de dos horas que los hermanos del campamento
Grex se habían dormido gracias al cansancio del
día, pero los ánimas no podían recuperar el sueño
aún.
El ánima del reino de Shadow se levantó de la cama
que compartía con el rubio, con la agilidad y cautela
con la que se caracterizaba, cuando
escuchó su llamado. Se vistió y salió por la ventana
del lugar procurando que ésta se cerrara antes de
alejarse para que el frío no llegue a su chico.
La noche estaba hermosa; si bien había algo de
viento no muy fuerte, el cielo estaba completamente
despejado de nubes, dándoles una vista preciosa del
cielo estrellado y la luna menguante convexa. El
reino era muy silencioso por la noche, dejando de el
sonido de la naturaleza nocturna invadiera todo el
lugar.
Los sonidos podían escucharse incluso desde el
techo del templo, donde subió para encontrarse con
el otro ánima sentado en el borde con la mirada
celeste brillante fija en el cielo nocturno. Se acercó a
él sin decir absolutamente nada, y se sentó a un
metro suyo, fijando su vista dorada brillante en el
paisaje frente a ellos.
Permanecieron en silencio sintiendo el frío
golpearlos y mover levemente sus cabellos, sumidos
en una paz que no era para nada incómoda.

L.S
L.S

—¿Lo quieres? —preguntó Yoongi rompiendo el


silencio, más no volteó a verlo. Su voz era igual de
tranquila que el viento.
—No —respondió Taehyung sin apartar la mirada de
donde estaba en un principio, utilizando el mismo
tono de voz—. No solo lo quiero, lo amo.
—Sabes que no será posible.
—Lo sé, tanto como tú —respondió sin perder la
tranquilidad en su voz—. Tú también lo sabes
perfectamente, pero igual que yo, estás siendo
egoísta porque también lo amas, ¿Cierto?
—Lo hago —admitió.
—Pero, no te sientas culpable...al menos no del
todo —dijo con un poco más de simpatía en su voz
que no dejó en ningún momento de sonar relajada—
. Esto es de esta forma porque ellos también nos
aman.
—¿Se lo dijiste? —preguntó el mayor cerrando los
ojos por un momento.
—No. Por la misma razón por la cual tú no se lo
dijiste a él, ¿Me equivoco? —preguntó sonriendo
triste—. No puedo hacerlo. No cuando...Cada día
me mira de esa forma y habla sobre un futuro
juntos... —cerró sus ojos cuando sintió sus ojos
arder—. No puedo hacerlo, no quiero ver sus ojos
rotos y su sonrisa desaparecer.

L.S
L.S

Ambos permanecieron en silencio otros minutos,


dándose tiempo el uno al otro para no quebrarse en
ese momento.
—Madre es tan cruel... —comentó el pelinegro
volviendo a observar el paisaje frente a él—. Nos
llaman la creación perfecta de Madre, pero
nosotros mismos odiamos el serlo.
Cuando no recibió respuesta del albino, volteó a
verlo con curiosidad. Se dio cuenta de que aún no
apartaba la vista de las estrellas, como si estuviera
buscando algo en ellas.
—¿Qué buscas?
—Nuestro destino está escrito en las estrellas,
ellas las escriben... —respondió con pesar, pero
luego sonrió débil—. Cada noche las observo y
espero...
—¿Qué esperas?
Taehyung cerró los ojos apartando la vista del cielo
para fijarla en él antes de responder.
—A que me digan que voy a poder estar
con Jungkook por siempre —dijo sin borrar su
triste sonrisa.
Y Yoongi lo entendía tanto.
Él no esperaba esos milagros imposibles, pero los
deseaba con tanta intensidad que era imposible que
Madre no lo supiera. Llevó su mirada al cielo
estrellado también, y suspiró hondo.

L.S
L.S

—No nos queda mucho tiempo con ellos, no


queda mucho para el gran día —recordó soltando
un suspiro hondo—. Supongo que solo nos queda
aprovechar el tiempo.
Taehyung parpadeó varias veces antes de volver a
hablar, como si estuviera pensando bien que decir.
—Jungkookie...se veía realmente feliz hoy —
comentó con una pequeña sonrisa de labios
cerrados—. Estar con su familia lo hace feliz,
estar con su hermano lo hace feliz.
—Uhm —hizo un sonido de afirmación—
. Jimin siempre hablaba de él. Tanto que ya sé
sabía quien era sin conocerlo.
—Parece lindo... —comentó casi al aire, como
soltando un comentario a nadie en específico.
—¿Qué cosa?
—Tener una familia.
El albino volteó a verlo, sin una expresión en
especial. Sus palabras hicieron pensar mucho a
Yoongi, pensar en sí mismo, en ellos.
—Nosotros... —pensó bien sus palabras,
sintiéndose cohibido por lo que pensaba decir—
. Técnicamente somos hermanos, ¿No lo crees?
Sus palabras lograron hacer que los orbes brillantes
del albino intensificaran su brillo, y una hermosa
sonrisa rectangular nació en sus labios. Asintió

L.S
L.S

varias veces con la cabeza, totalmente de acuerdo y


encantado con la idea.
—Hemos crecido separados, y quizás solo nos
veamos un par de veces más antes del gran día,
pero... —tomó aire, manteniendo su sonrisa—
. Siempre contaremos el uno con el otro, al igual
que con los demás cuando los conozcamos,
¿Cierto? —preguntó el ojiceleste con ilusión.
—Claro —aseguró el pelinegro—. Después de
todo, no podríamos tener una relación de
hermanos como ellos, pero sigue siendo especial
y sincera —agradeció que Jimin no estuviera para
escucharlo decir cosas tan cursis en su momento de
leve sentimentalismo.
—Acabas de cumplir mi deseo de tener una
familia, gracias —soltó el albino volviendo a
observar las estrellas.
Yoongi no se animó a responder a eso, porque solo
se podía responder con algo igual de cursi y ya no
quería seguir sonando como un "tonto", según él.
Permanecieron en silencio durante unos minutos,
disfrutando del ambiente tranquilo, hasta que
Taehyung volvió a llamar su atención.
—Hermano —llamó, logrando hacer que el
pelinegro volteara a verlo, sintiéndose identificado y
cálido por título—. Si fueras un humano normal,
¿Cómo te gustaría que fuera tu vida?
La pregunta, si bien lo tomó por sorpresa, no tuvo
que pensarlo demasiado porque él mismo, los

L.S
L.S

últimos meses, se imaginó distintos escenarios


donde vivía una vida normal. Estaba de más decir
que en cada escenario no estaba solo, un rubio de
labios gruesos y voz angelical lo acompañaba y vivía
con él.
—No quisiera mucho, solo...Vivir tranquilo, con
lo esencial y un trabajo que me haga feliz —iba a
decirle que una vida con Jimin, pero creía que el otro
sabría que eso sería lo más importante—. ¿Y tú?
—Una vida con Jungkook —respondió el albino sin
dudarlo ni un solo segundo—. No importa cómo,
incluso en la pobreza o con dificultades...No me
importa cómo sea mientras él esté conmigo.
Yoongi sonrió, y le dijo que también lo quería a Jimin
con él. Hablaron al rededor de una hora más, sobre
distintos temas y anécdotas que pasaron desde
pequeños, hasta que un sonido extraño los hizo a
ambos callarse para escuchar mejor de qué se
trataba.
—¡Tae! —la voz de Jungkook se escuchaba casi a
lo lejos—. ¡Tae!
—¿Jungkookie? —preguntó el albino inclinándose
para buscar con la mirada al azabache, y sonrió al
verlo caminar por fuera del edificio, buscándolo—
. ¡Estoy aquí, ya bajo!
Cuando el azabache levantó la mirada, pudo ver
perfectamente gracias a la luz de la luna la figura de
su chico lanzarse como si nada hasta caer en el
pequeño techo que estaba en un de las entradas del

L.S
L.S

templo. Pudo notar el brillo y color de sus ojos


celestes, pero luego se alarmó cuando el ánima
saltó desde el pequeño techo en su dirección.
—E-Espera, Tae-
Como otras veces, éste no lo escuchó y solo se
lanzó a sus brazos como si la vida se le fuera en
ello. Jungkook se quedó unos segundos intentando
recuperar el aire y calmar el dolor en su espalda,
mientras Taehyung restregaba su mejilla contra el
pecho contrario.
—¿Qué haces fuera tan tarde, Jungkookie? —
preguntó casi como un regaño—. Estás
desabrigado y-
—¿¡Dónde estabas!? —preguntó Jungkook
sosteniendo sus hombros para alejarlo y mirarlo a
los ojos—. ¿¡Por qué te fuiste!?
Taehyung se asustó, porque el menor sonaba
asustado y alarmado. Se fijo mejor en su rostro y el
corazón se le detuvo por un momento cuando notó
que sus bellos orbes estaban inundados en
lágrimas.
—Jungkookie...
El azabache sorbió por la nariz y negó con la cabeza
varias veces. Volvió a estrecharlo contra su pecho,
comenzando a sollozar mientras buscaba casi
fundirse con él otro. El albino no dijo nada, solo se
limitó a también estrecharlo con sus brazos y volver
a juntar su mejilla contra el pecho contrario,
escuchando los latidos acelerados del menor.

L.S
L.S

—M-Me desperté y no estabas —volvió a


reprochar—. Estaba s-solo...creí que...q-que todo
había sido un s-sueño... —contó cómo podía,
intentando luchar contra el nudo en su garganta.
—Estoy aquí —aseguró apretandolo más contra él,
cerrando los ojos para evitar también comenzar al
llorar al escucharlo tan asustado—. No soy un
sueño, estoy aquí contigo.
—De n-nuevo en esa habitación —dijo refiriéndose
a la suya en el templo—. De nuevo solo, sin mi f-
familia, sin Jimin...Sin ti.
Taehyung se removió hasta subir y poder
observarlo. Llevó ambas manos a cada mejilla,
acariciando con tanto amor que Jungkook se quedó
sin palabras, solo permaneció observando esos
hermosos ojos que eran el cielo en su mejor
momento. No hicieron falta palabras, el mayor sabía
que no necesitaba utilizarlas y en su lugar, solo
limpió sus mejillas húmedas y besó cada rincón de
su rostro.
Jungkook se calmaba con cada beso, hasta que
consiguió regular su respiración y calmar el temblor
de sus manos. El ánima terminó con un dulce beso
en sus labios, y le sonrió.
—¿Donde estabas? —preguntó nuevamente, pero
ésta vez solo curioso.
—Mirando las estrellas, luego llamé a Yoongi y
hablamos sobre muchas cosas —respondió
sincero.

L.S
L.S

Jungkook arrugó el entrecejo y se levantó hasta que


quedó sentado con el otro sobre su regazo. Lo miró
con una ceja alzada, como imaginando distintos
escenarios en los que su chico estaba con el otro
ánima demasiado cariñosos para su gusto.
—¿Por qué con él?, yo podría haber hablado
contigo si me despertabas.
—¿Por qué lo dices enojado? —preguntó
abultando su labio inferior—. Y no iba a
despertarte, te veías adorable durmiendo.
Jungkook se sonrojó ante el halago, olvidándose por
completo de la razón de su pequeña molestia de
hace un momento. Se puso de pie y tomó su mano
para comenzar a caminar de regreso a su
habitación, escuchando la voz emocionada de su
chico mientras le contaba que Yoongi era su
hermano, que también tenía una familia al igual que
él.
Eso lo calmaba muchísimo. Significaba que no tenía
por qué preocuparse por si el otro ánima quería
arrebatarle al amor de Taehyung.

│ │ · ✦ ───En ese momento, pero en otro lugar...

│✦

✦ ·
·
Cuando Yoongi vio a Taehyung saltar ante el
llamado de Jungkook, supo que no iba a volver.

L.S
L.S

Decidió regresar a la habitación de su chico y seguir


durmiendo abrazándose al cálido y suave cuerpo del
rubio, por lo que regresó por donde vino y volvió a
meterse por la ventana.
Pero Jimin no estaba en su cama.
Creyendo que había ido al baño, se quedó sentado
esperando su regreso. Sin embargo, pasaron largos
minutos y éste no regresaba, entonces la idea de
que estaba buscándolo vino a su cabeza y decidió ir
a buscarlo. Se quitó toda la ropa y cambió a su
forma animal para salir por la ventana y comenzar a
olfatear el aire en busca de su chico.
Gracias a su buen olfato y gran sentido de audición,
logró dar con él hasta el inicio de un pequeño
bosque que estaba a unos minutos del templo. Se
acercó a través de la oscuridad de la noche y la que
producían las sombras de los árboles bajo la luz de
la luna, hasta que se detuvo y quedó sobre una
rama gruesa observando lo que estaba haciendo su
humano.
Jimin estaba practicando con su arco.
Colocó sobre una roca de casi dos metros de alto,
una vela, la cual estaba encendida. Yoongi se dio
cuenta de que la estaba utilizando como objetivo, ya
que disparó una flecha y ésta la rozó medio metro, y
el rubio susurró un "casi" solo para él, pero el ánima
pudo oírlo.
La vela estaba a unos treinta metros de distancia de
donde Jimin estaba parado en posición de tiro.

L.S
L.S

Estaba seguro de que los había contado para que


estuvieran a la misma distancia que el círculo en el
campo de práctica. No supo en qué momento había
ido a buscar su arco y las flechas, pero lo que si
sabía era que debía de detenerlo y enviarlo a dormir
porque seguramente su cuerpo aún estaba adolorido
por el esfuerzo de hoy.
Pero, ¿Cómo hacerlo cuando se veía tan decidido y
se estaba esforzando tanto por lograr darle al blanco
al menos una vez?
Sabía perfectamente la razón por la que se estaba
esforzando tanto, y verlo de esta forma solo lo hacía
sentirse más orgulloso de lo que ya estaba, y estaba
seguro de que con cada flecha lanzada, su amor por
él crecía. Su cola se movía de un lado a otro, y
cuando quiso darse cuenta estaba expectante
animandolo en silencio a que lo lograra.
La respiración de Jimin se escuchaba cada vez más
pesada y se aceleraba cuando lanzaba otra flecha;
se pasaba algunos minutos con los brazos abajo
para que no le doliera tanto antes de volver a
apuntar, recitaba en voz baja cada indicación que su
profesor le había dicho, y sonreía esperanzado
cuando lograba que la flecha se acercara cada vez
más a la vela. Cuando ya no le quedaban flechas a
mano, caminaba y buscaba todas, luego regresaba y
luego de un largo suspiro, continuaba.
Una y otra vez.
Habrá pasado poco más de una hora, cuando en
uno de sus tiros rozó la llama de la vela y casi la

L.S
L.S

apaga. Tanto la respiración de Jimin como la de


Yoongi se detuvieron un segundo ante la sorpresa,
pero el primero no tardó en volver a apuntar otra
flecha, ahora animado por su mejor intento.
Esta vez, se tomó mucho más su tiempo; respiró
hondo varias veces, utilizó mucha fuerza y disparó
soltando el aire por la boca. La flecha fue hacia toda
velocidad hasta la vela, y terminó apagada el en
suelo cuando el filo le dió de lleno.
Jimin bajó sus brazos junto con el arco, y de dejó
caer de rodillas en el suelo sin poder borrar la gran
sonrisa de sus labios.
—Lo hice... —dijo sin poder asimilarlo del todo
aún—. En verdad lo hice...
Yoongi bajó del árbol y se acercó a él cambiando a
su forma humana, evidenciando su presencia con
algunos aplausos.
—Lo hiciste —confirmó cuando llegó a su lado.
—Yoongi —Jimin volteó a verlo con sorpresa, y
temió que lo regañara—. Lo siento. Aproveché que
no estabas y-
El ánima se agachó y tomó su rostro para acercarlo
y unir sus labios. Quería callarlo, pero al mismo
tiempo felicitarlo por haber conseguido su propósito,
que para muchos no significaba demasiado, pero era
un logro enorme para él porque ahora sentía que
sería de ayuda. Se sentía más fuerte que antes, más
útil y valioso, y aunque ya lo sea a ojos del
pelinegro, a los propios no lo aceptaba.

L.S
L.S

Cuando se separó luego de devorar casi literalmente


sus labios, le sonrió.
—Lo hiciste.
Jimin cerró los ojos y dejó salir las lágrimas de
orgullo a si mismo. Asintió con la cabeza y se dejó
caer en sus brazos, pidiendo en silencio ayuda para
regresar a su habitación porque el cuerpo le dolía
todavía y ahora sus brazos estaban entumecidos.
No tuvo que pedirlo dos veces, cuando Yoongi ya lo
estaba cargando estilo princesa, y lo llevó de
regreso al templo sin preocuparse por su desnudez
porque nadie estaba despierto a esa hora como para
verlos.
Jimin logró dormir feliz esa noche, y Yoongi logró
enamorarse un poco más que ayer, y estaba seguro
de que se enamoraría más mañana.

│ │ · ✦ ───A la mañana siguiente...

│✦

✦ ·
·
—¡Ya despierten, jodidos dormilones! —gritó
Jungkook golpeando insistente la puerta de la
habitación de su hermano—. ¡Tae y yo vamos a
comernos todo su desayuno si no bajan en cinco
minutos!

L.S
L.S

Aquello fue una completa mentira, porque cinco


minutos después regresó para seguir golpeando la
puerta y continuar gritando que se despierten.
Taehyung solo lo seguía en su forma animal por
precaución a que alguien lo viera. y observaba
divertido el mini berrinche de su chico cuando no
recibía respuesta alguna de ninguno de los dos.
—Jimin, no jodas, siempre te levantas temprano
y hoy que es nuestro último día juntos hasta
quien sabe cuándo, ¡No te quieres despertar! —
se quejó pateando la puerta.
—Intenta no romper nada del edificio —dijo el
maestro acercándose a él—. No seas caprichoso y
vayan a desayunar antes de que tengan que
encantar sus armas.
—No molestes, viejo —respondió Jungkook sin
hacerle caso, e iba a volver a golpear la puerta, pero
detuvo su mano—. Espera...¿Encantar nuestras
armas? —preguntó interesado en cómo sonaba
eso—. ¿Qué es eso?
—No te gustará lo que voy a decirte... —respondió
el hombre con un tono serio.
Jungkook de acercó más a él y movió sus manos de
arriba a abajo.
—¡Responde la pregunta!, no te hagas el
misterioso —regañó.
El maestro se cruzó de brazos, suspiró hondo y lo
apuntó con el dedo índice antes de responder.

L.S
L.S

—Si hubieras asistido a tus clases, sabrías de


qué se trata —regañó él esta vez.
Taehyung pudo notar como el ojo izquierdo de su
chico parpadeaba e intentaba mantener la
compostura para no lanzarse y golpear al hombre
mayor. Por suerte para ambos, ya que no tendría
que impedir una pelea, la puerta de la habitación de
Jimin se abrió dejando ver a éste con una expresión
adormilada y detrás suyo a Yoongi en su forma
animal siguiéndole detrás.
—Jungkook, por favor no hagas tanto escándalo
por la mañana —pidió en rubio luego de bostezar—
. Buenos días a todos.
—¡Hasta que te dignas a despertar! —gritó
Jungkook acercándose a él para tomar su brazo y
comenzar a tirar de él hacia el comedor—. Me
muero de hambre. Vamos, Tae —llamó a su ánima,
que obediente lo siguió luego de saludar a Yoongi
con la mirada.
Cuando los cuatro principales estuvieron sentados
todos, junto a los demás guías de Madre y el
maestro, disfrutaron de un bastante agradable
desayuno. El azabache recordó lo dicho por el
hombre, y decidió preguntarle a su hermano de qué
trataba. Éste, al ya no sorprenderse de que no sepa
de que trata por no asistir a las clases seguramente,
no se molestó en regañarlo y simplemente respondió
su duda.
—Encantar las armas nos va a permitir poder
dañar a los umbras con éstas. Ya que un arma,

L.S
L.S

sea cual sea, no va a lograr dañarlos lo suficiente


como para acabar con ellos o dañarlos
gravemente —respondió mientras cortaba la
manzana por la mitad para quitarle las semillas,
luego entregársela a Yoongi—. La razón por la que
solo los umbras pueden asesinarlos, es porque
Madre les otorgó el poder y fuerza necesaria para
hacerlo. Al encantar nuestras armas, éstas
adquieren el mismo poder y fuerza para también
hacerlo.
Jungkook abrió la boca sorprendido ante tal
información, luego sonrió emocionado con la idea de
poder acabar con los umbras utilizando su ya tan
amada alabarda.
—Eso suena increíble —su expresión cambió a una
más curiosa, y aprovechó el intelecto de su hermano
para seguir preguntando cosas—. Pero espera, si
Madre puede hacer que las armas logren acabar
con los umbras, ¿Por qué no encantarlas a todas
para que los soldados puedan contra ellos
también?
Jimin negó con la cabeza.
—Encantar una sola requiere de mucho poder de
parte de Madre, y además de eso, no cualquier
persona logra utilizarlas —sonrío leve al notar
como su hermano se encargaba de quitarle el cáliz a
las frutillas para que Taehyung las comiera—
. Nosotros somos elegidos de Madre, lo que
significa que Madre ya gastó mucho de su poder
para que logremos manejar las armas una vez
encantadas. Y éstas cuando pasan por ese

L.S
L.S

proceso, se convierten en nuestras


completamente.
—¿Nuestras completamente? —preguntó sin
comprender.
—El arma encantada se vuelve tan pesada como
un bloque de hierro grande, pero seguirá
teniendo el mismo peso que normalmente tenía
para el dueño del arma —respondió sin poder
evitar reír cuando la expresión de su hermano fue de
confusión completa—. Ya lo verás cuando lo
hagamos.
Jungkook volteó a ver a su ánima y le sonrió
emocionado mientras acariciaba una de sus orejas.
—Tae, terminemos rápido para hacer eso, ¿No te
emociona también eso?
Taehyung asintió, y lamió el cuello contrario
causando que el azabache se sonrojara al estar los
demás presenciando tal escena. Ninguno se atrevió
a decir absolutamente nada sobre ello, y ninguno
tampoco iba a permitir que lo dijeran si se trataba de
algo malo.
Yoongi no quiso quedarse atrás, y también se
acercó al rubio para lamer su mejilla, causando risa
en el rubio al sentir cosquillas en la zona debido a su
lengua rasposa.
Fue un desayuno muy agradable. Al menos ellos
cuatro.

│ │ · ✦ ───Una hora después...

L.S
L.S

│✦

✦ ·
·
Nuevamente se encontraban en el templo, frente al
espejo y fuerte sagrada de Madre.
Por primera vez, Jungkook estaba emocionado por
llevar a cabo una de las cosas necesarias para
seguir con la búsqueda de los ánimas y la
eliminación de los umbras. Jimin por su parte,
estaba muy confundido ya que deseaba contarle a
su hermano que ya lograba darle al blanco, pero si lo
hacía debía de contarle que se levantó a mitad de la
noche y siguió practicando con su cuerpo adolorido
cuando él le ordenó que descansara hasta el día
siguiente.
—¿Quién será el primero? —preguntó su maestro
a ambos.
Yoongi y Taehyung estaban a unos pocos metros,
observando todo expectantes y también curiosos por
ver por primera vez el encantamiento de armas.
Jimin retrocedió un paso mirando a su hermano, y le
sonrió.
—Sé que quieres hacerlo primero, adelante —dijo
sosteniendo su arco y flecha con ambos brazos.
El azabache le agradeció con un movimiento de
cabeza, y su sonrisa fue grande cuando se acercó a
la fuente, y con todo el cuidado del mundo dejó que

L.S
L.S

el agua de ésta cubriera toda la alabarda cuando la


dejó en el agua. En ese momento se volteó para ver
a su hermano, y le hizo una señal con la cabeza
para que se acercara también.
—Podemos hacerlo juntos, ¿No es cierto? —
preguntó con sus grandes ojitos brillantes, pidiéndole
por favor que compartiera este momento con él—
. Ven.
Jimin le sonrió conmovido, y no dudó ni un segundo
en acercarse junto con su arco y flecha. Recordando
los pasos que debían de seguir y las palabras que
debían pronunciar, suspiraron y cerraron los ojos sin
soltar sus armas mojando sus manos también.
—Madre, te pedimos que nos prestes un poco
más de tu fuerza... —comenzó diciendo el
azabache.
—...Para que nuestras armas elegidas puedan
hacerle frente a la oscuridad... —continuó el rubio.
—Convierte ésta arma en una parte de nuestra
alma —terminaron ambos al unísono.
Tanto el arco y las flechas, como la alabarda
hundidos en el agua sagrada, comenzaron a brillar.
Cada uno con el brillo único de cada uno de sus
portadores, creando un espectáculo de auras
brillantes que iluminó incluso más que la luz del sol
de fuera.
Todos cerraron los ojos en consecuencia, y cuando
los abrieron, se encontraron con ambos hermanos
tomando nuevamente sus armas ya fuera del agua,

L.S
L.S

en sus manos. La sonrisa de ambos y el brillo en sus


ojos al admirar sus armas era algo que no tenía
precio alguno.
—¿En serio están...? —preguntó Jimin sin poder
dejar de admirar su arco y flechas.
—¡Jodidamente brillan! —exclamó el azabache
con emoción, luego volteó a ver a su ánima—. ¡Tae,
mira esto!
—¿Quieres averiguar a qué me refería con que se
vuelve pesada? —preguntó el rubio ofreciéndole
que sostenga su arco.
Jungkook acercó su mano al arco, y al sostenerlo
cuando el rubio lo soltó, casi pierde un pie.
Literalmente, porque de un momento a otro ésta se
sintió tan pesada que le fue imposible sostenerla
aunque sea por medio segundo. La dejó caer al
suelo alejándose para que éste no se cayera sobre
sus pies.
Abrió los ojos en grande observando el arco blanco
con detalles dorados brillantes, luego observó su
propia alabarda, la cual ahora tenía loa detalles
azules tan brillantes que podían verse preciosos al
lado de los celestes de Taehyung.
—Ya me va gustando más esto de ser un elegido
de Madre —bromeó.
—Lamento arruinar el momento —habló su
maestro acercándose a ambos—. Pero los
carruajes correspondientes están esperando

L.S
L.S

fuera, y no pueden dejar pasar mucho más


tiempo.
Los hermanos se miraron, al igual que los hermanos
ánima, y luego conectaron con sus respectivos
humanos. Jimin fue el primero en reaccionar y
acercarse para abrazar con fuerza a Jungkook.
—Kook...
—No digas nada —pidió apoyando su frente sobre
el hombro contrario—. Solo...Esta vez no tardes
tanto en regresar.
El mayor asintió, y levantó el rostro de su hermano
menor para dejar un suave beso en su frente.
Estaba a nada de comenzar a llorar, pero no quería
hacerlo porque sabía que el azabache también lo
haría y entonces ninguno podría calmarse.
—Promete que cada mes enviarás una carta a la
ciudad principal contándome cómo te estáyendo,
y yo también lo haré —propuso Jimin.
—Hecho.
Notando el momento difícil de ambos, los ánimas se
acercaron a ellos para darles las fuerzas suficientes
para que comenzaran a caminar fuera del salón
principal. Les hubiera gustado que su equipaje no
estuviera ya listo, para estar un tiempo más juntos,
pero todos ayudaron a que todo fuera lo más rápido
posible.
Los otros reinos y ánimas necesitaban su ayuda, no
había tiempo que perder.

L.S
L.S

Lo sabían, pero aún así era difícil y dolía.


Dejaron que primero se subieran los ánimas para
poder cambiar a su forma humana y vestirse. Una
vez ellos listos, los hermanos se miraron una última
vez antes de subir, mostrando sus pulseras de
familia, como una especie de promesa de que se
encontrarían nuevamente antes de lo que creían.
Se subieron a sus respectivos carruajes, y cuando
éstos comenzaron a avanzar por caminos contrarios,
se permitieron romper a llorar en los brazos de sus
amados.
Nuevamente debían de separarse, pero ésta vez
sabían que no sería por mucho tiempo.
Después de todo, la familia era lo más importante, y
su amor no era de los que se debilitaran debido a la
distancia.


.
Ninguno adivinó mi GG favorito, pero como soy
un alma generosa les actualizo igual. Si que sí.
Mi GG fav es (G) idle, ¿Y saben que es lo más
triste? Que mi bias era Soojin...
Sí, era. Porque no se si sabían, pero ella ya no
formará parte del grupo :").

Estoy bien, estoy bien, no me toquen 😭

L.S
L.S

Cofcof vayan a leer mi nuevo fic


omegaverse kookv que ya tiene dos capítulos y
sigo inspirada cof cof

Los quiero 💚
[Link]
.

L.S
L.S

*ૢ✧Eρhιρᥲᥒყ: ᥣᥲ bᥱᥣᥣᥱzᥲ ᥱᥒ todo


sᥙ sᥱr⸙ ⊰
·

✦ .
·˚ · ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
Luego de veinte horas, por fin habían llegado al
famoso reino de Ephipany.
—Jimin —llamó Yoongi moviendo ligeramente el
hombro del rubio para intentar despertarlo—. Jimin,
estoy seguro de que querrás ver esto.
El rubio comenzó a despertar por completo cuando
lo escuchó pronunciar aquello, y se apresuró a frotar
sus ojos mientras se acercaba a la pequeña ventana
del carruaje. Cuando sus ojos se acostumbraron a la
luz y fue capaz de observar el paisaje frente a él,
abrió la boca y sus ojos brillaron de emoción.
—Esto...

L.S
L.S

A su lado, Yoongi sonrió enternecido por su


reacción, y solo se dedicó a observar el paisaje que
era Park Jimin mientras éste observaba el de fuera.
—¡Yoongi, mira, son cerezos! —habló
emocionado, apuntando hacia fuera—. ¡Están por
todos lados!
Exactamente como el rubio comentaba, el paisaje de
fuera era precioso; se trataba de un bosque como
los demás, pero los árboles no eran de color verde
en su mayoría, los cerezos eran muchísimos más
que éstos últimos que solo se notaban pocos entre
los de color rosa. Los pétalos caían suave con el
viento, y al llegar al suelo se deshacían luego de
unos segundos en forma de destellos rosas. El canto
de los pájaros y el lejano sonido de un río le daban
al paisaje un ambiente mucho más mágico.
—Las ciudades deben de ser preciosas —
comentó Jimin sin dejar de observar fuera.
—Todo es demasiado...Rosa y claro —dijo Yoongi
arrugando la nariz—. El paisaje no se ve bien
conmigo, soy completamente oscuro.
El rubio volteó a verlo con el labio inferior abultado, y
regresó a su lugar para llevar sus dedos a la cicatriz
en el rostro contrario.
—¿Qué cosas dices, Yoongi?—regañó—. Tú eres
precioso y tienes un brillo único. Yo creo que te
verías bien en este hermoso paisaje porque
puedo verte por completo —halagó mostrándole
una preciosa y sincera sonrisa.

L.S
L.S

Yoongi lo miró fijo, con un brillo que no era el


habitual de sus ojos dorados luminosos. Sonrió
totalmente sincero, porque solo Jimin lograba
hacerlo sentir alguien tan especial sin referirse a él
como ánima, solo como Yoongi. Quería sentirse de
esa forma durante mucho más tiempo.
—Sí tu lo dices —respondió llevando su mano a la
comisura del labio contrario, limpiando el leve rastro
de baba seca.
El rubio se avergonzó de que el mayor lo viera de
esa forma, y terminó de limpiarse con la manga de
su camisa.
—¿Crees que falte mucho para llegar a la primer
ciudad? —preguntó Jimin volviendo a mirar por la
pequeña ventana.
—No. Puedo escuchar voces de gente no muy
lejos —respondió el ánima cerrando los ojos por un
momento—. Umbras...Qué molestia —se puso de
pie y volteó a ver al rubio—. Debo irme.
—¿Eh? —Jimin copió su acción y lo miró sin
comprender—. Voy contigo —dijo decido,
presionando el hilo de su arco colgado en su torso
con ambas manos.
Contrario a lo que el rubio creyó, el ánima asintió y
se acercó para besarlo durante un par de segundos
antes de comenzar a desvestirse. Entendiendo que
se estaba preparando para cambiar de forma, Jimin
también se preparó y llenó su estuche de flechas
con todas las que había traído.

L.S
L.S

—Aparecieron en distintos lugares al mismo


tiempo —comentó Yoongi cuando solo quedó
vestido de la parte inferior—. Él está yendo hacia
uno, pero nada asegura que pueda llegar al otro
a tiempo de que nadie salga herido.
—¿Puedes sentirlo a él también? —preguntó
sorprendido, refiriéndose al ánima.
—Sí. Al parecer puedo sentir la de los otros
ánimas que están en el mismo reino. Pude sentir
a Taehyung en cuanto ingresó al reino de
Lights —completamente desnudo, abrió la puerta
del carruaje aún en movimiento—. No sé cuantos
habrá en el lugar al que vayamos, pero manténte
alerta...Confío en ti —le sonrió una última vez,
mordió la correa del bolso con sus cosas y saltó del
carruaje cambiando de forma antes de aterrizar.
La pantera negra corrió a la velocidad del carruaje a
su lado, esperando a que el rubio tomara impulso y
saltara sobre su lomo. Cuando se acomodó para no
caerse, se acercaron hacia el jinete, llamando la
atención del anciano.
—¡Señor, puede regresar! —el hombre de edad
avanzada abrió los ojos sorprendido al verlo de esa
forma, y no pareció reaccionar sino algunos
segundos después—. ¡Gracias por el viaje, adiós!
Se sostuvo firme del pelaje del ánima y comenzaron
a avanzar hacia el lugar en donde se iban a
encontrar con los umbras. Parecía estar lejos, y a
medida que se acercaban al punto, tuvieron un mal
presentimiento porque comenzaron a ver a lo lejos

L.S
L.S

casas de madera y un camino que los llevaba a un


pequeño pueblo.
—Dime que no es aquí, Yoongi... —pidió Jimin a
medida que se acercaban, a pesar de que el animal
no podía responderle.
Desgraciadamente para ambos, los gritos de
personas respondió a su pregunta. El rubio tragó
duro, y tomó su arco para prepararse para atacar en
cualquier momento.
Llegaron al pueblo y las personas al verlos a ellos
tardaron unos segundos en reconocerlos, pero
tampoco tuvieron tiempo para decirles algo o pedir
ayudar, porque un gruñido fuerte hizo a todos
comenzar a correr hacia cualquier lado excepto
donde se encontraba la criatura.
—Yoongi, bájame o no podrás atacar —pidió Jimin
palmeando el pelaje del ánima.
De inmediato Yoongi se detuvo y de agachó para
que el rubio se bajara. Continúo con su camino
buscando al umbra, y Jimin iba a seguirlo de no ser
porque escuchó el grito horrorizado de una mujer
cerca, y al buscar con la mirada a ésta se encontró
con un umbra en forma de perro salvaje que saltó
sobre la mujer rubia y estaba mordiendo su pierna
como si no quisiera soltarla.
Jimin no dudó ni un segundo en tomar una flecha y
apuntar al umbra, sintiendo sus manos temblar
levemente debido a la adrenalina y leve temor del
momento, y disparó dando en el el costado del

L.S
L.S

umbra. El monstruo de oscuridad soltó la extremidad


de la mujer al instante, y cayó al suelo comenzando
a desparecer en forma de humo negro.
Corrió hacia la mujer en cuanto se aseguró de que el
umbra ya no era un peligro, y la ayudó a levantarse.
—¿Puede apoyar su otra pierna? —preguntó
buscando con la mirada a alguien para que ayudara
a la mujer así él podía ir en busca de otros umbras—
. ¡Alguien que la ayude!
—¡Señora Park! —un chico al parecer unos años
menos que Jimin se acercó a la mujer
desesperado—. ¡Señora Park, resista!
Jimin le entregó la mujer al chico, recogió la flecha
que había quedado en el suelo luego de acabar con
el umbra, y volvió a tomar su arco, dándoles una
mirada severa antes de alejarse.
—¡Vayan a alguna casa segura y no salgan! —
advirtió, y se alejó corriendo.
Sus ojos se movían rápido por todo el lugar en
busca de otros umbras, y los encontró, pero esta vez
eran tres y estaban intentando romper la ventana de
una de las casas del lugar. Rápidamente se colocó
en posición, tomó una flecha, apuntó y disparó,
dándole al que estaba detrás de los otros dos, más
cerca suyo. Automáticamente los otros dos buscaron
con la mirada al causante del ataque a uno de los
suyos, y cuando vieron al rubio comenzaron a correr
hacia él completamente furiosos.

L.S
L.S

Jimin supo que no debía de perder tiempo


intentando retroceder y solo volvió a tomar otra
flecha para apuntarle al que estaba más cerca de
lanzarse encima suyo. Disparó sabiendo que debido
a la cercanía era muy poco probable de que fallara,
y luego se agachó para esquivar a los umbras que
saltaron queriendo devorar su cabeza. En el suelo
volteó hacia atrás para ver si el umbra iba a atacarlo,
y reaccionó lo suficiente rápido como para colocar su
arco justo entre los dientes del umbra que estuvo a
punto de morderlo.
Él no poseía la suficiente fuerza como para soportar
mucho de esa forma, lo sabía, por lo que debía de
intentar zafarse otra forma. Pensó y pensó en
muchas cosas en tan solo tres segundos, y decidió
irse por la que resultaba más eficiente pero también
arriesgada. Soltó rápidamente uno de los lados del
arco para tomar una de las flechas, lo que hizo que
el agarre que impedía que el umbra se acercara a su
rostro perdiera fuerza y en consecuencia los dientes
afilados del animal llegaron a su cuello.
—Q-Qué... —clavó la punta de la flecha en el ojo del
umbra con fuerza, enterrando esta con fuerza hasta
hacer que el bicho se le quitara de encima—
. ¡Desagradable! —dijo refiriéndose a la baba de un
color oscuro que el umbra dejó en su cuello, y lo
pateó enviándolo más lejos.
Se levantó agitado debido al esfuerzo y susto del
momento, y buscó las flechas que había disparado.
Escuchó un fuerte gruñido que se le hizo familiar, y
se volteó para ir en su búsqueda. Se trataba de

L.S
L.S

Yoongi, y aunque estaba un poco preocupado, sabía


que su chico era muy fuerte y sería capaz de acabar
con cualquier umbra si se lo proponía.
En el camino se encontró con otro par de umbras
perros salvajes, pero les disparó desde una distancia
en la cual no pudieron acercárseles lo suficiente
como para atacarlos.
—¿Están tan lejos? —preguntó aún buscando a su
chico siguiendo también el sonido de los rugidos
más desagradables de escuchar que suponía que se
trataba del umbra.
Al doblar por uno de los caminos que estaba frente a
él, se detuvo abruptamente al ver algo muy grande y
oscuro a varios metros. Abrió los ojos totalmente
asustado e incrédulo, no podía creer lo que sus ojos
estaban viendo.
¿Qué era esa cosa?
Se veía como una serpiente de gran, gran tamaño.
Superaba el de Yoongi al menos dos veces, y lo que
daba más miedo era que en la parte de su cola
parecía tener una boca llena de dientes en forma de
círculo, la cual estaba intentando llegar al ánima que
utilizaba su habilidad para esquivar esa y la cabeza
en forma de serpiente con dos grandes colmillos.
Nunca había visto a un umbra de ese tamaño y que
no tenga la forma de algún animal normal. Asustaba
y parecía ser difícil para Yoongi atacarlo de algún
lado sin que alguna de las dos partes intentara
atacarlo.

L.S
L.S

Jimin se preocupó de que fuera demasiado para


Yoongi, pero se tranquilizó un poco cuando notó
varias heridas en el cuerpo escamoso del umbra, y
continuaba haciéndole varias heridas, pero que
debido a que debía de esquivar ataques de dos
lados a la vez, no estaban siendo tan fuertes como
debería.
Tenía que ayudarlo.
Tomó una de las flechas, e intentó apuntar a uno de
los ojos del gran monstruo. Era difícil porque éste se
movía bastante rápido, pero le daba algo de
seguridad que sus ojos fueran exactamente más
grandes que una serpiente normal. Apuntó, desde
una distancia prudente, y se arriesgó a disparar.
No le dio al ojo, sino más arriba. Eso pareció
molestar al umbra, que buscó con la mirada al
responsable de aquello. Jimin fue rápido esta vez y
al ver su fallo corrió hasta esconderse detrás de un
barril lleno de agua que estaba fuera de una de las
casas de madera. Yoongi notó la flecha, y no le
costó deducir lo que su chico intentaba hacer, por lo
que decidió continuar distrayendo al umbra para que
el otro lograra dañarle un ojo.
—Una vez más... —se animó Jimin a si mismo.
Asomó la cabeza para ver si el umbra estaba
distraído nuevamente, y salió para apuntar una vez
más. Esta vez esperó a que la cabeza diera un
movimiento rápido intentando atacar a Yoongi, que
logró hacerle un corte profundo y largo debajo de la
cabeza. Dio una respiración honda y disparó.

L.S
L.S

El grito enfadado del umbra le hizo saber que había


logrado dañarle el ojo derecho, y festejó volviendo a
esconderse. Ahora el animal no podría notar los
ataques de Yoongi de ese lado, y le sería más fácil
acabar con él.
El ánima soltó un fuerte gruñido, y se teletransportó
hacia el cuello del umbra del lado en el que no podía
ver, donde clavó sus dientes y garras con fuerza.
Jimin había disparado una flecha más, pero esta vez
del lado de la cola para que esa parte sintiera el
peligro en esa zona y no atacara a Yoongi mientras
le destrozaba el cuello.
Un último grito de parte del umbra, y cayó al suelo
inmóvil. El ánima escupió el pedazo de carne que le
había quitado con su mandíbula, y se alejó un poco
para ver cómo el monstruo comenzaba a desparecer
en forma de humo negro.
—¡Yoongi! —el rubio se acercó corriendo a él
colgando su arco detrás de su espalda, y abrazó una
de sus patas cuando estuvo frente a él—. ¿Estás
bien? —preguntó preocupado mirándolo a los ojos.
El ánima acercó su cabeza para acariciar el cabello
contrario, agradeciéndole por su ayuda de aquella
manera, luego apuntó con su mirada al hombro de
su pata izquierda, donde había una mordida que
parecía haber sido hecha por la parte de la cola del
umbra.
—Ay, no... —Jimin analizó la herida con espanto en
su rostro, e intentó calmarse—. Bien. No te

L.S
L.S

preocupes, voy a tratar tu herida en tu forma


humana para que sea más fácil, ¿Sí?
Yoongi asintió y levantó la mirada detrás del rubio.
Jimin llevó su mirada hacia allí, y se encontraron con
las personas del pequeño pueblo saliendo poco a
poco de sus casas al ya no escuchar a los umbras
cerca. El rubio reaccionó en ese momento y,
dándole una mirada al ánima, se acercaron a las
personas que observaban maravillados al animal
que se acercaba a ellos junto a ese rubio pequeño
pero valiente.
—¿Están todos bien? —preguntó a las personas
que se encontraban ahí—. ¿Heridos? Sé tratar
heridas.
Una de las clases del templo eran sobre el
tratamiento de heridas, la elaboración de ungüentos
medicinales con plantas y remedios naturales.
—¿Quién eres, joven? —preguntó un hombre de
edad avanzada acercándose a ellos mientras se
sostenía de otro hombre porque parecía estar herido
en su pie—. ¿Es acaso uno de los elegidos de
Madre?
—Sí. Park Jimin, es un placer —se presentó
haciendo una reverencia, luego acarició el pelaje de
Yoongi—. Él es Min Yoongi, el ánima del reino
de Shadow.
—Gracias a Madre que están aquí —gritó una
mujer acercándose con una pequeña de unos dos

L.S
L.S

años en sus brazos—. Gracias por salvarnos.


Todos hubiéramos muerto de no ser por ustedes.
—Muchas gracias, a ambos —dijeron todos casi al
mismo tiempo.
—¿Tienen plantas medicinales o lo necesario
para curar a los heridos? —preguntó Jimin también
recordando la herida de Yoongi—. Los ayudaré
todo lo posible.
A pedido del rubio, todos los ciudadanos heridos
serían atendidos en una de las casas más grandes
del lugar, mientras que los demás ayudaban a
conseguir lo necesario para tratar a las personas.
Yoongi se quedó fuera, en su forma animal
esperando a que Jimin los curara a todos para luego
atenderlo a él en privado para que nadie viera su
forma humana. Estaba simplemente echado en el
suelo tomando el sol, tranquilo e ignorando a las
personas que se arrodillaban frente a él para
agradecerle, hasta que los adultos se fueron y los
que llegaron a molestarlo fueron los niños. Parecían
no tenerle miedo, ya que se acercaban para
acariciarlo; algunos halagaban lo bonitos de sus
ojos, otros le acariciaban su cicatriz como si
quisieran curarla con eso, y los más traviesos
trepaban hasta subirse en su lomo.
Estaba intentando juntar cada poco de paciencia que
existía en su ser para no arrancarles los brazos a
todos o asustarlos con un gruñido, porque Jimin iba
a molestarse con él si lo hacía.

L.S
L.S

—¿Cómo te llamas, gatito? —preguntó un niño de


unos cuatro años, que lo observaba desde abajo con
ojos brillantes.
Yoongi soltó un leve gruñido al escucharlo. ¿Cómo
que gatito? Es una temible, poderosa y gran pantera
negra que podría devorarlos a todos si así lo
quisiera.
—El chico rubio lo llamó Yin Moongie...O algo
así —dijo una niña que parecía ser a penas más
grande que el niño que lo llamó gatito.
El ánima quería aplastarlos a todos, pero en especial
a esa niña.
—¡Está lastimado! —gritó otro niño muy pequeño
cuando notó la herida en su hombro, y fue corriendo
con sus pequeñas piernas para traer un paño
mojado, el cual colocó despacio en su herida,
dejándola ahí como si fuera a curarse solo—. Listo.
Ya no vas a estar herido, gatito.
El niño le sonrió, y Yoongi solo lo observó durante
unos segundos, para luego mirar el trapo mojado
que no duraría su herida pero al menos evitaría que
moscas o suciedad ingresaran en las heridas hasta
que Jimin lo trate.
Bueno, a ese no iba a comérselo.
Mientras tanto, Jimin terminaba de vendar la herida
a un joven de la edad de Jungkook, causada por las
garras de uno de los umbras en forma de perros
salvajes.

L.S
L.S

—Listo —le sonrió amable y se puso de pie—


. Ahora solo procura no moverte mucho o los
puntos se abrirán. Los cortes eran bastante
graves, por lo que debes de cuidar y limpiar bien
la herida cada día, ¿De acuerdo?
—Muchas gracias, elegido de Madre —el chico
hizo una reverencia desde donde estaba sentado,
hasta que otro chico de su misma edad se acercó a
ayudarlo a levantarse e irse.
—¿Quién sigue? —preguntó en voz alta, tomando
el cuenco y más plantas medicinales para hacer más
ungüento.
Dos personas se acercaron; la mujer rubia que había
salvado junto con el chico que la ayudó a buscar un
lugar seguro. Sentó a la mujer en la cama con
cuidado, y Jimin arrugó la nariz ante la impresión
que le causaba la herida de la mujer; el umbra había
mordido realmente feo y dejado heridas profundas.
—¿Cómo es su nombre? —preguntó el rubio
amable mientras tomaba uno de los baldes de agua
y un paño limpio para mojarlo, queriendo hacerla
distraerse un poco del dolor que sentiría a partir de
ahora.
La mujer suspiró hondo y levantó la mirada para
conectarla con la suya. Abrió la boca pero nada salió
de sus labios, cosa que preocupó al rubio que creyó
que la mujer se había golpeado la cabeza y no
estaba en las mejores condiciones. Volteó a ver al
chico que la trajo, que también lo estaba viendo con
algo de sorpresa y confusión.

L.S
L.S

—¿Se golpeó la cabeza en algún momento? —


preguntó ignorando el estado de ambos, ya que
acababan de pasar por una situación sumamente
traumática y aterradora donde pudieron haber
perdido la vida—. Revisaré también si tiene algún
golpe allí también.
—Park Minji —respondió la mujer finalmente,
mirándolo fijo.
Jimin le sonrió y se agachó para tomar el paño y
mojarlo.
—Parecido a mi nombre pero al revés —comentó
soltando una risa divertida—. Y dígame
señora Park, ¿Siente que el hueso fue dañado
también o solo la carne? —Estrujó el paño para
mojar la herida, causando que la mujer soltara un
quejido ante el frío del agua que ingresaba a sus
heridas.
—No...no lo creo —respondió, y mordió su labio
inferior ante el dolor que le causaba el paño
limpiando la sangre y suciedad de la herida.
—Lo siento, esto va a doler bastante —se
disculpó sin dejar de concentrarse en su tarea para
hacerlo con cuidado y no causarle más dolor del
normal—. Hay que limpiar bien para evitar una
infección —miró al chico que se había quedado
parado esperando a que la herida de la mujer fuera
sanada, y le sonrió breve—. ¿Cómo te llamas?
—¿Eh? —el chico, que analizaba el rostro del rubio
a detalle, parpadeó varias veces analizando su

L.S
L.S

pregunta antes de responder—. Ah, mi nombre es


Boyoung.
—Boyoung, ¿Podrías hacerme un favor y seguir
mezclando lo que está en ese cuenco? —
preguntó apuntando con la cabeza la mesa detrás
suyo—. Es el ungüento para colocarle a la
señora Park, y mientras más rápido esté listo,
más rápido voy a poder asistirla.
—Claro...
Hizo lo pedido, mientras Jimin terminaba de limpiar
la herida de la mujer. Ésta permanecía callada,
mirando al joven frente a ella que le hablaba sobre el
bonito reino que era Ephipany, que era su primera
vez visitandolo y que le gustaría visitar las maravillas
de éste.
—Creo que eso será un poco difícil, porque la
situación con los umbras está complicada y no
creo que podamos darnos ese gusto
con Yoongi —siguió hablando en rubio, hasta que
terminó de limpiar minuciosamente la herida, y dejó
el paño a un lado para levantarse y buscar otra
aguja desinfectada e hilo para coser la herida—
. Bien, señora Park. Ahora, esto va a doler
bastante también... —la miró y se sonrió queriendo
animarla—. Por favor, aguante un poco. Intentaré
no ser tan brusco.
La mujer solo asintió.

L.S
L.S

—¿Esto esta bien así, Jimin hyung? —preguntó


Boyoung mostrándole como le había quedado el
ungüento.
—Está perfecto. Muchas gracias, puedes dejarlo
aquí —dijo apuntando una pequeña mesa a su lado.
El chico dejó el cuenco en el lugar indicado, y luego
se acercó a la mujer para tomar una de sus manos
con ambas suyas, para darle apoyo al ver sus
expresiones de dolor ante la suturas.
—¿De qué reino eres? —preguntó la mujer
mientras contenía los gemidos de dolor.
—De ninguno —respondió simple, pero luego se
especificó al creer que ellos no comprenderían a qué
se refería—. Es decir, mi familia es un
campamento nómada. Vamos de reino en reino
cada cierto tiempo en busca de nuevos recursos
para no agotar los del lugar.
—Ya veo...
La mujer no preguntó nada más por el momento,
solo apretó el agarre que tenía en la tela de la cama
en la que estaba sentada, seguramente por el dolor
que le causó que Jimin terminara de suturar la
herida más grande.
—¿Y tus padres? —preguntó esta vez Boyoung,
sonando muy interesado.
—No los tengo que sangre...O bueno al menos
una madre, pero no tengo idea de dónde estará
en este momento —respondió concentrado en

L.S
L.S

suturar las otras heridas menores pero no menos


importantes—. Según tengo entendido, mi padre
murió siendo atacado por un oso pardo y mi
madre quedó tan mal que no fue capaz de seguir
cuidándome sola...Es comprensible, creo. Intento
ponerme en su lugar y entenderlo —dijo sin darle
tanta importancia, luego sonrió inconscientemente—
. De igual forma, tengo una gran y preciosa
familia, y un hermano menor
llamado Jungkook que es la luz de mis ojos.
—Eso...señora Park —Boyoung miró a la mujer
como pidiéndole que hiciera o dijera algo importante,
pero ésta solo negó con la cabeza dándole una
mirada severa—. Pero...
—¿Cuál es el nombre de ese hermano del que
hablas? —preguntó ella con un tono en su voz
mucho más dulce que antes.
Jimin sonrió en grande, luego observó la pulsera en
su muñeca derecha.
—Jungkook. Es increíble, una gran
persona...Pero siempre le gusta meterse en
problemas o causar alborotos —negó divertido—
. Solo una persona puede mantenerlo a raya y es
nuestra madre Eunji. Madre de corazón,
obviamente.
Así, Jimin continuó hablando sobre su hermano y
familia; anécdotas de su vida y demás, ya que la
mujer preguntaba muy interesada, hasta que la
herida fue trata con éxito y la mujer se fue junto con
el chico que Jimin supuso, era su madre. Continúo

L.S
L.S

tratando las heridas de las personas, hasta que no le


quedó nadie.
—Ahora, la de Yoongi —dijo tomando las cosas
necesarias para ir donde el ánima a paso rápido.
Al salir de la casa donde había estado haciendo de
doctor, buscó con la mirada a su chico, y lo encontró
a unos metros de la casa rodeado de niños. Lo
sorprendente no fue solo que estuviera de esa forma
sin mandarlo a volar, sino que habían tres de ellos
montados en su lomo, riendo divertidos mientras
Yoongi se movía en círculos trotando un poco como
su fuera un caballo.
Sorprendido, pero más encantado con la imágen
frente a él que jamás creyó llegar a presenciar,
comenzó a reír completa contento al ver a los niños
—y al parecer a Yoongi también— tan felices de
jugar con él. Recordó la vez en la que dijo que se
consideraba el ánima menos querido debido a su
reino con rumores tontos sobre su esencia oscura, y
porque su propia forma era oscura y temeraria, y al
verlo de esta manera solo se dio cuenta de que
estaba mucho más que equivocado.
El ánima al escuchar la risa de su amado, se detuvo
abruptamente para voltear a verlo, causando que
uno de los niños más pequeños casi cayera al suelo
de no ser porque llegó a sostenerlo a tiempo. El
pequeño solo rió aplaudiendo divertido luego de casi
terminar gravemente herido.
Jimin se cruzó de brazos, queriendo burlarse un
poco del mayor, que sabía por su mirada que se

L.S
L.S

encontraba avergonzado de haber sido visto de esta


manera por él.
—Niños, lamento interrumpir su divertido juego,
pero debo de sanar la herida de Yoongi —dijo
manteniendo una sonrisa burlona.
Todos los niños comenzaron a quejarse, y el ánima
se agachó para que los niños restantes bajaran de
su lomo lamentando que el tiempo de juego se haya
acabado.
—¿Luego vamos a seguir jugando con gatito? —
preguntó el niño que casi cae del lomo del animal,
mirando al rubio como si él diera la autorización.
—Lo siento, pequeños —se acercó al ánima para
acariciar su mentón—. Luego debemos de irnos
porque estamos aquí para cumplir con una tarea
muy importante dada por Madre.
Los niños comenzaron a chillar triste, y algunos a
llorar. Yoongi solo lamió la mejilla de su chico para
llamar su atención, y con solo mirarlo Jimin supo qué
era lo que quería preguntarle. Comunicarse con él
en esa forma era cada vez más fácil, y eso lo ponía
feliz.
—Vamos a pedir que nos presten una habitación,
¿Sí, gatito? —preguntó burlón, acariciando sus
orejas.
Yoongi gruñó en protesta intentando verse
nuevamente intimidante, fallando enormemente.

L.S
L.S

Se acercaron al hombre de edad avanzada que


supieron luego de presentarse que era el que
mantenía en orden en ese pequeño pueblo y se
encargaba de tomar las decisiones importantes que
involucraban a todos los ciudadanos del lugar.
—Disculpe —llamó Jimin, y el hombre volteó a
verlos.
—Park Jimin, Min Yoongi, nuestros salvadores —
dijo el hombre en un tono de agradecimiento que
avergonzó un poco al rubio por la forma de
llamarlos—. ¿En qué puedo ayudarles? ¿Hay algo
que necesiten?
—No es nada, solo iba a pedirle algún lugar
privado para poder tratar las heridas
de Yoongi —dijo apuntando el lugar herido del
animal—. Debo de tratarlo en su forma humana, y
no es una forma en la que le guste
mostrarse...Espero entienda —pidió apenado.
—Entiendo, no se preocupen —respondió el
hombre sonriendoles amable—. Pueden venir a mi
casa, vivo solo y nadie va allí más que yo.
—Muchas gracias —agradeció el rubio por ambos.

│ │ · ✦ ───Horas más tarde, al atardecer...

│✦

✦ ·
·

L.S
L.S

Al final no se habían ido, ya que todos los


ciudadanos del lugar les ofrecieron pasar la noche
allí, y prepararles una cena a modo de
agradecimiento por no solo haberlos salvado, sino
también haberlos curado y velado por su bienestar
sin pedir nada a cambio.
Jimin y Yoongi estuvieron de acuerdo, ya que se
hacía tarde y no había realmente una razón para no
aceptar la propuesta que amablemente le estaban
ofreciendo. La gente fue super amable con ellos,
permitiéndoles tomar un baño de agua caliente en
casa del alcalde del pueblo, e incluso le prestaron
ropa limpia al rubio.
—¿Puedes sentirlo aún? —preguntó Jimin
mientras secaba el cabello de Yoongi luego fe haber
tomado un baño, sentado en el regazo de éste en su
forma humana.
—Sí. Está lejos —respondió sabiendo que se
refería al ánima—. También sentí umbras hace
como una hora, pero cerca de donde estaba en
ese momento.
—Los umbras... —comenzó a hablar preocupado—
. Son cada vez peores, ¿Cómo llegarán a ser
cuando todos se junten en el reino de Lights? —
se estremeció ante el escalofrío que le dio en la
espalda al pensar en eso—. No quiero ni pensarlo.
—Yo tampoco, es un dolor de cabeza —respondió
el mayor apoyando su mejilla en el pecho contrario,
abrazando la cintura de su chico—. Estoy
agotado. Cenemos y vayamos a dormir.

L.S
L.S

Jimin dejó la toalla a un lado y acarició su cabello


con ambas manos, peinando con sus dedos el
cabello azabache del mayor. Sonrió al recordar lo de
la tarde y quiso hacer un comentario al respecto.
—¿Los niños te agotaron, gatito? —se burló.
Yoongi gruñó por lo bajo, y llevó sus dientes al
hombro contrario para morderlo no muy fuerte como
venganza. El rubio solo rió luego de un pequeño
gemido de dolor, y se separó para sostener su rostro
entre sus manos y apreciar la belleza de sus ojos,
sin dejar de sonreírle de esa forma tan angelical.
—La gente si te quiere, Yoongi —aseguró, y juntó
sus frentes—. Solo tienen que conocerte para
hacerlo.
El ánima de ojos dorados lo miró con la misma
intensidad, y terminó de acercarse para juntar sus
labios de forma suave, delicada. Los labios anchos y
suaves de Jimin siendo acariciados por los finos y
algo resecos de Yoongi, era una sensación tan
placentera y única que solo ellos pueden sentir
porque solo ellos pueden amarse de la forma en la
que lo hacen. Caricias en el cuello del ánima, en la
espalda baja del humano, tan íntimas y correctas
que no necesitaban ir deprisa para sentirse bien.
—Te amo... —susurró Yoongi entre el beso, tan bajo
que el otro casi no lo escucha.
—También te amo —le respondió aguantando gritar
de felicidad al escucharlo.

L.S
L.S

Cuando la espalda del rubio aterrizó en la cama en


donde estaban, la puerta fue tocada y sus labios
obligados a separarse. Jimin se reincorporó
rápidamente, con las mejillas algo sonrosadas
mientras el pelinegro gruñía molesto por la
interrupción.
—¿Sí? —preguntó a la persona que tocaba la
puerta.
—¡La cena ya está lista! Los esperamos en la
fogata —avisó una mujer que ambos reconocieron
como la madre del niño que se encariñó con Yoongi.
—¡Gracias, en seguida vamos! —respondió
mientras se colocaba sus zapatos, y volteó a ver al
pelinegro que solo se había echado en la cama con
los brazos abiertos—. Vamos, Yoongi. Mientras
más rápido comas, más rápido te irás a dormir.
—¿Por qué me hiciste poner pantalones si ahora
voy a tener que quitármelos? —preguntó mientras
realizaba dicha acción.
—Porque me pones nervioso y así no podía
curarte —respondió algo apenado.
Se levantó de la cama y caminó hacia la puerta. La
abrió y miró hacia fuera para ver si había alguien,
pero al notar que no volteó a ver hacia atrás y le hizo
una señal con la cabeza al mayor de que podía salir.
Debía de llegar a la puerta de la casa en esas
condiciones antes de salir y poder transformarse, o
de lo contrario no podría salir o rompería algo. El
primero en salir fue Jimin, y rápidamente Yoongi al

L.S
L.S

poner un pie fuera siguió avanzando mientras


cambiaba de forma.
Sabían en dónde ir, ya que la mayoría iba a estar
reunidos al rededor de la gran fogata del lugar para
cenar mientras intentarían darle una agradable cena
a sus salvadores. Cuando llegaron allí fueron
recibidos por nuevos agradecimientos y deliciosos
platillos, mientras que los niños se acercaron a
Yoongi para llevarlo a un lugar donde no habían
troncos ni rocas para sentarse, uno especial y
preparado solo para él.
La cena transcurrió animada pero agradable. Todos
intentaban charlar con el rubio, ya que era el único
que podía hablar, mientras que el ánima estaba
demasiado ocupado recibiendo alimentos de parte
de los niños como para escuchar lo que decían. En
cierto punto unas tres jóvenes decidieron darle un
pequeño espectáculo a ambos, y comenzaron a
cantar una de las canciones famosas del reino,
mientras un hombre acompañaba con el armonioso
sonido de un violín, al que luego se le unió una
flauta.
Jimin no pudo evitar no dejarse llevar cuando la
encantadora canción lo atrapó por completo, y se
puso de pie para comenzar a danzar tan hermosa y
delicadamente como solo él podía hacerlo. Al ritmo
de la suave canción y las voces aterciopeladas,
terminó dándoles a todos un espectáculo maravilloso
con sus pasos de baile tan únicos, e iluminando el
ambiente cuando nuevamente y como ocurrió en el
reino de Shadow, del suelo y ahora también del

L.S
L.S

fuego, comenzó a formarse un círculo al rededor de


la fogata y de éste nacieron destellos de luz
parecidos a las estrellas que parecían estar
subiendo camino a las que estaban en el precioso
cielo estrellado de esa noche.
Una imágen que hizo a Yoongi enamorarse aún más
de él si eso era posible; a los niños quedarse quietos
y callados por primera vez admirando el baile del
rubio, y a todos los presentes creer que se trataba
de una perfecta creación de Madre enviada al
mundo para que las personas pudieran presenciar lo
que era la belleza en todo su ser.



.
¿Qué les pareció el reino de Ephipany? ¿Cómo
se lo imaginaban antes?
Intento que cada reino tenga su esencia y
característica, por lo que uno nunca será igual al
otro.
Falta poco para conocer al ánima de éste reino,
¿Están preparados? 👀
[Link]
.

L.S
L.S

*ૢ✧Mooᥒᥴhιᥣd: Coᥣd ᥕhᥲᥣᥱ⸙ ⊰


·

✦ .
·˚ · ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.

Al ingresar al reino de Moonchild, inmediatamente


sintieron el cambio de temperatura a su alrededor, y
entonces comprendieron porque el jinete hizo una
parada antes de llegar y les recomendó abrigarse
porque iba a bajar la temperatura en un rato. Aunque
el gran bolso lleno de ropa abrigada y de pieles
debió de darles una idea, pero ninguno de ellos les
prestó real atención o pensó demasiado en ello.
Fuera solo parecía haber un basto bosque nevado
con montañas nevadas a lo lejos, pero no se podía
notar mucho más porque una espesa niebla no les
permita ver más allá de unos treinta o cuarenta
metros más adelante.
—Joder, no me gusta el frío —se quejó Jungkook
abriendo el gran bolso para sacar todos los abrigos y

L.S
L.S

pantalones especiales para el frío que había


dentro—. Lo odio, lo destesto, no lo soporto.
Primero le pasó los suyos a Taehyung, y éste se los
colocó con los brazos temblorosos. Se vistieron con
todo lo que había, incluso de colocaron los gorros y
guantes que amablemente su maestro había
colocado especialmente para ellos.
—¿Por qué nos tocó éste reino? —continuó
quejándose el menor mientras volvía a acomodarse
en su asiento, abrazándose a si mismo—. Lo
odio...Odio el frío...
Taehyung volteó a verlo y notó que no se veía para
nada bien, y no era solo por el frío en sí. Parecía ser
como si el frío le hiciera sentir algo mucho más
profundo, algo doloroso y para nada agradable. El
ojiceleste no se lo pensó mucho y se acercó a él
para sentarse en su regazo y abrazarlo para que
solo pudiera sentir su calor en ese momento. El
menor al sentirlo, pareció volver a calmarse y no
dudó en abrazarlo para buscar tenerlo lo más cerca
posible.
—Jungkookie...¿Qué tienes? —preguntó
Taehyung acariciando su mejilla con el dorso de sus
dedos que estaban algo fríos.
El azabache supo a lo que se refería, y solo suspiró
hondo antes de esconderse en la curvatura de su
cuello antes de comenzar a hablar.
—Es algo que nunca te conté... —respondió,
causando una curiosidad preocupante en el ánima,

L.S
L.S

porque sentía que no era algo bueno—. Éste es el


reino en el que crecí mis primeros años de vida.
Mis padres biológicos me abandonaron cuando a
penas había nacido, en un camino, en medio de
éste maldito frío y casi muero de hipotermia de
no ser porque mi familia y su campamento
llegaban a éste reino para instalarse durante
unos años...
Sus palabras sonaban tan rencorosas y molestas
que Taehyung solo pudo acompañarlo en el
sentimiento porque al imaginarse a un pequeño
Jungkook bebé solo y congelandose hasta casi morir
lo hacía sentirse furioso con las personas que le
hicieron eso. Pero también le causaba una tristeza
enorme, porque no podía creer que existiera gente
tan malvada en el mundo, y que esas personas
tengan algo que ver con su chico aunque solo sea
meramente biológico.
—Eunji y los demás me contaron que estaba tan
morado y helado que ni siquiera podía llorar, y
qué de no ser porque estaba justo en el camino
por el que ellos estaban pasando no me habrían
encontrado —continúo contando con pesar en su
voz—. Eunji fue la primera que se acercó para
cargarme en sus brazos y detuvo a todos para
intentar calentarme con su calor corporal y ropa
al ver que seguía vivo debido a mi casi
imperceptible latido...Y logró hacerlo pero
obviamente enfermé y tuvieron que gastar
bastante dinero para que me atendiera un buen
doctor de la ciudad más cercana.

L.S
L.S

—No puedo imaginarme a nadie capaz de hacer


algo como lo que te sucedió, Jungkookie...Lo
siento —dijo besando la mejilla que estaba
acariciando.
—Las cosas malas no acabaron ahí —dijo
sorprendiendo al otro—. Cuando yo tenía cuatro y
estábamos a semanas de irnos hacia otro reino,
ellos...Mis padres biológicos me reconocieron ya
que dicen que soy igual a ese hombre, y pidieron
que me devolvieran con ellos como si...Como si
fuera cualquier cosa, como si no me hubieran
abandonado para que muriera —apretó los puños,
y respiró profundo—. Obviamente, aunque era
igual a ese hombre, nadie en mi familia les creyó
y se negaron a entregarme a ellos, obviamente.
—¿Y cómo confirmaron que eran ellos? —
preguntó el mayor sin dejar de acariciar el cabello
contrario.
—Ellos dijeron que me abandonaron en medio de
un bosque, lo que no coincidía porque me
encontraron en medio de un camino por el que
pasaba gente, eso fue extraño y lo único que no
coincidió con todas las demás pruebas que
dieron —dijo viéndose aún algo curioso por ese
hecho—. Ya sabes, como la fecha en la que me
abandonaron, el color de la manta en la que
estaba envuelto, y algunas otras cosas que no se
molestaron en contarme.
—¿Aún después de admitir que te abandonaron
para que murieras quisieron que te entreguen a

L.S
L.S

ellos? —preguntó el albino incrédulo—. ¿Eso es lo


que llaman "una persona enferma mentalmente"?
Jungkook asintió y levantó la mirada en busca de la
suya, para poder continuar sin ponerse de malas,
porque tenía con él a el ser más precioso del mundo
que lo miraba con ojos mágicos llenos de amor y por
eso el pasado no debía de importar en absoluto.
—Dijeron que había sido un error, que estaban
arrepentidos y que ahora que sabían que no
había muerto querían criarme como unos buenos
padres —rió al decir eso, porque sonaba absurdo—
. Eunji los mandó a volar junto con toda mi
familia, y Jimin, que había llegado con seis un
ante antes y ya eramos uña y mugre. Ellos se
rindieron luego de una hora de insistir, y
finalmente se fueron ofendidos y diciendo que al
fin y al cabo ellos querían una niña.
—Quiero arrancarles los brazos —gruñó
Taehyung sin poder evitarlo—. Mi Jungkookie es el
hombre más increíble, hermoso y bueno del
mundo. Ellos jamás sabrán lo maravilloso que
eres y está perfecto porque no lo merecen —dijo
totalmente enfadado con lo que acababa de
escuchar, cruzándose de brazos y el entrecejo
arrugado.
Jungkook le sonrió y lo abrazó nuevamente más
hacia él, para ser él quien ahora besara su mejilla y
acariciara su mejilla. El frío ya no era tan notorio, sus
cuerpos se habían acostumbrado a la temperatura
con la ropa, y estando tan juntos tenían la calidez
necesaria para ya no preocuparse por eso. Luego de

L.S
L.S

unos minutos en los que solo se concentraron en


darse mimos entre ellos, Taehyung pareció darse
cuenta de algo.
—Puedo sentir al ánima de este reino, ir donde
acaban de aparecer umbras —dijo mirando hacia
la ventana con algo de seriedad.
Jungkook se sorprendió al escuchar aquello, y
también fijó su vista en la ventana.
—¿Está muy lejos? —preguntó curioso y algo
ansioso al pensar en que podrían ir a conocerlo más
pronto de lo que creían.
—Sí, del otro lado del reino, y... —abrió los ojos
preocupado y se levantó para comenzar a quitarse la
ropa—. ¡Más umbras, muy cerca!
—¿Eh? ¿Cómo que cerca? —preguntó Jungkook
también poniéndose de pie, tomando su arma del
rincón donde la dejó—. ¿Qué tan cerca? Oye, hace
mucho frío.
—¡Cerca, aquí! —gritó el albino desesperado por no
poder quitarse la ropa al tiempo que quería, y miró
por la ventana en busca de los umbras que podía
sentir acercándose—. Hay que salir de aquí, hay
que decirle al jinete que se vay-
Antes de que pudiera terminar de hablar, el sonido
de los caballos alterados y el grito del pobre hombre
que los manejaba, los alarmó y acto seguido todo el
carruaje volcó con ellos dentro. Un gruñido rasposo
y fuerte fue lo único que pudieron escuchar, al
menos Jungkook mientras intentaba dejar de

L.S
L.S

sentirse desorientado e intentaba buscar la puerta


del carruaje ahora volteado. Cuando la encontró
salió arrastrándose junto con su alabarda, la cuál no
había soltado en ningún momento.
—¿Tae? —lo buscó con la mirada mientras se ponía
de pie con algo de dificultad debido a que estaba
algo mareado luego de haberse golpeado la cabeza
dentro del carruaje—. ¡Tae, ¿Donde estás?! —
preguntó comenzando a desesperarse al no
encontrarlo.
Un fuerte y conocido gruñido se escuchó a unos
metros detrás suyo, y al voltear vio a lo lejos la figura
animal de su amado. Estaba una criatura que no
supo identificar pero que era dos veces más grande
que el propio Taehyung de dos metros, y parecía
como si sus brazos quemaran e intentaran lastimar
al tigre.
—¡Tae! —en cuanto quiso correr en su dirección
para ayudarlo, notó por el rabillo del ojo que algo se
le acercaba volando, y de inmediato volteó a la
defensiva para cortar lo que sea que fuera eso con
el filo de su alabarda—. ¿Qué carajos es...?
El grito del jinete lo hizo reaccionar y voltear la
mirada hacia él, encontrándose con el pobre hombre
malherido intentando arrastrarse lejos de lo que
parecía ser abejas horribles negras del tamaño de
un búho, que con los largos y filosos aguijones que
tenía al final de su anatomía, intentaban apuñalarlo.
Jungkook tuvo que pensar y actuar rápido, por lo
que le dio una última mirada a su chico y al ver que
éste soltaba su poderoso rugido que hizo que los

L.S
L.S

arboles al rededor se inclinaran y el umbra con


forma extraña cayera al suelo, supo que iba a poder
arreglárselas.
Confiaba en la fuerza de su chico, y ahora debía de
utilizar la suya para salvar la vida de ese pobre
hombre que seguramente tenía una familia que lo
esperaba en casa.
—Tú puedes, amor —animó en un murmullo que
solo él alcanzó a escuchar, y volteó en dirección al
jinete.
Moviendo su alabarda con bastante agilidad a pesar
de que tenía ropa muy incómoda encima, le dio a
cada una de las tres extrañas abejas umbra que
lograron causarle varios cortes superficiales al
hombre. Jungkook se agachó para ayudarlo a
levantarse, pero tuvo que soltarlo cuando otras dos
abejas aparecieron queriendo atacarlo a él estaba
vez.
—¡Señor, metase dentro del carruaje y cubra la
ventana con el bolso de nuestro equipaje! —
ordenó el azabache terminando de cortar a la abeja
que caía al suelo partida a la mitad y se desvanecía
en forma de humo negro.
El hombre no tardó en hacerle caso, y tuvo que
arrastrarse para meterse dentro del carruaje ya que
éste había quedado casi de lado, apoyado contra un
árbol y la puerta estaba del lado que estaba más
cerca del suelo. Cuando estuvo dentro, Jungkook
cortó el árbol con el que habían chocado desde la
base, haciendo que cayera al suelo y que el carruaje

L.S
L.S

quedara completamente de lado contra el suelo,


cubriendo por completo la puerta.
Se subió encima del carruaje justo a tiempo cuando
noto que se acercaban más abejas desde distintos
lados. Sostuvo con firmeza su alabarda y de forma
ágil, girandola al rededor de su cuerpo y volteando
rápidamente, lograba cortarlas unas a unas. En un
momento ya no vinieron de a tres o cinco, llegaban
casi que de a quince y atacaban por todos lados,
complicando la tarea de acabar con ellas la ropa que
tenía puesta que era demasiado incómoda, y el
hecho de que sus manos estaban frías.
—¡Joder, ¿De donde vienen, malditas?! —
preguntó ya harto y molesto cuando una de ellas
logró rasgar su pantalón y pierna, sin llegar a hacer
una herida grave pero de igual forma dolía.
Continúo de esa forma durante un par de minutos
más, hasta que dejaron de llegar y un extraño
chillido se escuchó a lo lejos. El azabache respiraba
agitado debido al esfuerzo, pero aún no bajaba la
guardia y buscó con la mirada a aquello que había
producido ese sonido espantoso. Luego de un par
de segundos, escuchó el mismo sonido que
producían las alas de las abejas al volar, pero
mucho más fuerte y algo diferente, y frente a él se
dejó ver más y más claramente en la neblina la
figura del umbra que Jungkook estaba buscando.
La reina madre de unos tres metros, estaba molesta
con el por haber asesinado a sus crías, pero
Jungkook estaba enojado con ella por haberlas
parido.

L.S
L.S

—Qué asco —dijo al ver que en el abdomen de la


abeja de ojos rojos habían docenas de huecos de lo
que anteriormente eran huevos de donde salieron
las abejas "pequeñas"—. Bien, ven aquí, bicho —
dijo colocándose en posición de ataque.
La abeja reina se acercó a él con bastante
velocidad, queriendo atacarlo con su gran aguijón.
Jungkook esperó a que se acercara lo suficiente y
cuando el umbra intentó atacarlo saltó también en su
dirección pero pasando por su lado luego de cortar
la parte del abdomen donde salía el aguijón. El
umbra soltó un chillido de dolor parecido al de antes,
pero Jungkook no estaba aún satisfecho y hasta que
no lo viera desaparecer sabía que no había acabado
con el.
Corrió hacia la parte trasera del umbra, y con
movimientos rápidos y seguidos logró cortarle una
de sus alas haciendo que la abeja cayera al suelo e
intentara sostenerse con sus largas y peludas patas,
pero el azabache no le dio respiro alguno y sin
importarle lo desagradable que le pareciera, se subió
sobre ésta y le cortó la cabeza de un solo
movimiento. Se bajó de un salto cuando el cuerpo
del umbra comenzó a desaparecer en forma de
humo, y se dedicó a intentar regular su respiración.
—Tae... —recordó, y volteó rápidamente para correr
en dirección a donde anteriormente lo vio pelear con
otro umbra extraño—. ¡Tae!
La niebla pareció hacerse más y más espesa, y eso
solo le impedía poder encontrar a su chico con
facilidad. Escuchó un leve gruñido a su derecha y al

L.S
L.S

voltear se encontró con la figura preciosa de


Taehyung en su forma tigre, que caminaba hacia él y
se veía cansado, parecía tener algo dificultad para
apoyarse en su pata izquierda.
—¡Tae! —corrió hacia él y abrazó su cuello con
fuerza, sintiendo por fin la calma cuando pudo
tenerlo a su lado nuevamente—. ¿Estás bien?
¿Herido?
Tae levantó su pata izquierda y le mostró una
quemadura en forma de línea que parecía ya no
arder tanto debido a que estaba pisando la nieve.
Jungkook lo llevó de regreso a donde había dejado
abandonado el carruaje junto con el jinete, y se
apresuró a pedirle al albino que volteara el carruaje
nuevamente para poder abrir la puerta y sacar la
ropa para abrigarlo, porque a pesar de que en su
forma animal no parecía tener frío, si lo tenía aunque
no tanto como antes.
—Señor, ¿Se encuentra bien? —preguntó
Jungkook al hombre dentro del vehículo, que estaba
arrodillado y cubriendo su cabeza con ambos
brazos, hasta que al escuchar su voz levantó la
mirada y se notaba totalmente asustado y con una
herida que sangraba un poco en su frente—. Que
bien que se encuentre en excelentes
condiciones, ¿Podría bajar un momento?
El hombre se bajó, y el azabache le pidió que se
volteara para no ver al ánima en su forma humana
desnudo. Taehyung cambió y se adentró en seguida
al carruaje donde se encontraba toda la ropa que
antes se había quitado, y volvió a abrigarse todo lo

L.S
L.S

posible mientras Jungkook buscaba el gorro y los


guantes contrarios.
—Los caballos huyeron —comentó el azabache
desde fuera, esperando a que el otro terminara—
. Debemos de conseguir un nuevo vehículo para
este hombre.
—Tendremos que ir caminando —habló Taehyung
bajando del vehículo mientras se abrazaba a si
mismo, y se acercó al cuerpo contrario para
apoyarse en su pecho—. ¿Tú estás bien? Te atacó
algún umbra, ¿Cierto?
—Solo me cortaron un poco la pierna —dijo
mirando hacia abajo para que el otro también lo
hiciera—. Pero a penas lo siento. El frío es lo
único que nos molesta ahora.
—Debemos de buscar alguna ciudad o pueblo
para ayudar al hombre a volver, y también para
que traten tu herida o puede infectarse —dijo el
ojiceleste, y miró detrás de Jungkook, al hombre que
aún permanecía de espaldas y se abrazaba a si
mismo—. No sabemos cuánto vamos a tardar y
tampoco tenemos comida o agua.
—Entonces deberíamos de empezar a caminar
ahora, pero... —miró al hombre y luego a él—. Va a
verte.
Taehyung se encogió de hombros y solo sostuvo
uno de los del azabache con ambas manos,
acercándose a su cuerpo para que el otro no tuviera
mucho frío.

L.S
L.S

—Ya no me importa tanto, y no hay otra


alternativa —dijo sonando seguro—. Anda, dile
que nos vamos.
El hombre al voltearse ante el llamado del azabache
y notar por primera vez la figura humana del ánima,
se quedó de piedra y solo reaccionó cuando ambos
comenzaron a caminar siguiendo el camino por el
que estaban yendo en carruaje. El plan era simple,
seguir el camino hasta que encontraran civilización o
hasta que aparezca un carruaje camino a alguna
ciudad o pueblo.
Taehyung estaba atento a las presencias que sentía
para que los umbras no los tomaran por sorpresa
nuevamente, y por suerte no sentía ninguna de
ellos. Pero si podía sentir perfectamente la
presencia de su otro hermano en algún lugar de ese
gran reino frío. Él también tenía muchas de
conocerlo al igual que Jungkook, aunque por el
momento no podían ir a buscarlo porque debían de
asegurarse de que el hombre lograra regresar al
reino de Lights en una pieza.
Las cosas no podían ser tan fáciles, claramente.

│ │ · ✦ ───Cinco horas después...

│✦

✦ ·
·

L.S
L.S

El frío ya era una cosa más molesta que


preocupante para cuando lograron ver a lo lejos
grandes edificaciones siendo alumbrados por
distintas fogatas que estaban colocadas cada tantos
metros en un extenso y largo camino de tierra.
Llegaron y de inmediato sintieron el calor de todas
esas grandes fogatas, por lo que caminar fue algo
mucho más agradable.
—Es un lugar muy bonito —comentó Taehyung
observando al rededor.
—No veo ningún comercio a la vista —dijo el
azabache buscando con la mirada un lugar donde
comprar algo de comer para los tres—. El viejo nos
dio muchas monedas de oro, podríamos hasta
alquilar habitaciones para quedarnos durante
meses, pero no tenemos esa intención.
—Además, aunque encontremos un carruaje para
el señor Lee, debe de estar muy cansado como
para volver —comentó el albino refiriéndose al
jinete que caminaba al lado del menor—
. Deberíamos de buscar un lugar donde
quedarnos esta noche. Ya está atardeciendo.
Los tres miraron hacia el cielo, y efectivamente los
colores naranja y rojo comenzaban a notarse cada
vez más en lugar del celeste. Notaron de camino a la
ciudad que al pasar las horas la niebla se iba
dispersando hasta que ya no hubo rastro de ésta, y
el cielo, que estaba completamente cubierto de
nubes grises como de lluvia, también comenzaban a
desaparecer hasta que ya no quedó ninguna.

L.S
L.S

—¿Deberíamos de preguntarle a alguien dónde


podemos conseguir una posada? —preguntó
Taehyung quitando su mirada de unos niños que
estaban jugando con la nieve que se acumulaba a
un lado del camino marcado.
—Sería lo mejor, o quien sabe hasta que hora
vamos a estar buscando una por nuestra
cuenta —respondió Jungkook.
—Yo puedo preguntarle a alguien —dijo el señor
Lee—. Por una posada y un lugar donde
encontrar un médico para usted, Jeon.
—Entonces se lo encargamos, por favor —
respondió Taehyung sonriendo amable al hombre.
El hombre solo asintió apartando la mirada del
ánima, ya que se sentía intimidado por su
naturaleza, y sentía que no era digno de mirarlo a
los ojos en su forma humana. Quería ser lo más
respetuoso posible con ambos, ya que se trataba del
ánima y el azabache le había salvado la vida.
El hombre se alejó para comenzar a buscar a alguna
persona a la cual preguntarle, ya que no parecía
haber demasiadas personas caminando fuera a esa
hora, lo que era entendible debido al frío que hacía
fuera y que casi anochecía.
—Me duelen las piernas de tanto caminar —se
quejó Taehyung abrazando al azabache haciendo un
adorable puchero con su labio inferior—. Estoy
cansado, solo quiero dormir contigo.

L.S
L.S

Jungkook sonrió divertido por la especificación de la


forma en la que quería descansar, y tomó su rostro
con ambas manos que no estaban tan frías gracias a
mantenerlas cerradas y contra la piel de su abrigo.
Beso la punta rojiza de su nariz, luego sus
sonrosadas mejillas también debido al frío, hasta
detenerse en sus labios donde dio dos.
—No es de esta forma en la que pensaba llegar a
éste reino —se quejó también, pero con un tono
divertido que dejaba en evidencia que no hablaba
tan en serio—. Esto no fue nada genial, casi
me apuñalan umbras en forma de abejas
gigantes, y para colmo me lastimaron la pierna.
—No pude verte, pero a puesto a que estuviste
increíble, Jungkookie —halagó asintiendo ante sus
propias palabras—. Saliste casi ileso y lograste
mantener al señor Lee a salvo. Estoy muy
orgulloso de ti.
—¿En serio? —preguntó con ojos brillosos, le
encantaba que su chico le dijera que estaba
orgulloso—. La verdad es que fue muy incómodo
manejar la alabarda con toda esta ropa. No sé ni
cómo llegué a sobrevivir a eso.
El albino iba a responderle, pero fueron
interrumpidos por dos chicas jóvenes que se
acercaron a preguntarles sobre alguna posada
cerca. Mientras Jungkook les explicaba que ellos
también estaban buscando alguna, Taehyung
escondía su rostro en el pecho de su chico porque
ya era demasiado que el señor Lee lo haya visto de

L.S
L.S

cerca de esa forma y no se sentía cómodo con la


idea de que más personas lo hicieran.
—Muchas gracias, espero que también
encuentren alguna —dijo una de las chicas
mientras se alejaban.
Jungkook bajó la cabeza para ver a su chico, y
abrazó su cintura con un solo brazo —ya que el otro
sostenía su alabarda— para hacerle saber que las
chicas ya se habían ido. Taehyung subió la mirada
para conectarla con la suya y le sonrió diciéndole
con eso que estaba bien, sonrisa la cual el menor le
devolvió.
—Sé donde está la posada más cercana —dijo el
señor Lee llegando a su lado—. Dicen que es algo
costosa que las demás, pero tienen asistencia
médica y baños con aguas termales.
—No importan si son costosas, solo vamos a
pasar una noche allí —dijo Jungkook restandole
importancia al tema del costo—. Va de parte del
viejo.
Taehyung se emocionó ante la idea de las aguas
termales, y luego de ponerse de acuerdo fueron en
busca de la posada que estaba derecho y luego
doblando a la izquierda. El señor Lee no había
preguntado su también podían pedir comida en el
lugar, por lo que solo les quedaba llegar y probar
suerte.

L.S
L.S

Luego de casi quince minutos caminando, lograron


encontrar un gran cartel de madera pintado de color
aguamarina con el nombre de "Omelas".
—Es éste —dijo el señor Lee cuando el azabache
volteó a verlo preguntándole en silencio si ese era el
lugar.
—Entremos entonces —dijo el menor, y volteó a
ver al ánima, que asintió.
Por fuera el lugar no parecía muy costoso como al
parecer lo eran sus precios, pero al ingresar sí se
quedaron maravillados con lo bonito y elegante que
se veía todo. Los muebles eran parecidos a los que
se encontraban en el templo, pero eran de color más
alegres, y dos chimeneas es cada lado del extenso
lobby les permitía estar en el lugar sin necesidad de
tantos abrigos.
—¿En qué puedo ayudarlos? —preguntó una
mujer de edad media acercándose a ellos con una
sonrisa servicial.
—¿Usted para qué cree que vinimos a una
posada? —preguntó Jungkook sin ánimos para
aguantar absolutamente nada, y hambre.
—Ehh —el señor Lee quiso evitar que alguno de los
trabajadores se molestaran con ellos, e intentó ser él
quien hablara—. Estamos buscando habitaciones
y atención médica...
—Y baño de aguas termales —le susurró
Taehyung desde detrás de espalda del azabache
donde estaba escondido.

L.S
L.S

—Sí, y también baños de aguas termales —


finalizó el hombre sonriendo amable.
—¿Cuántas habitaciones y de qué nivel
buscan? —preguntó la mujer mientras les indicaba
que se acercaran a un escritorio grande que era
atendido por un hombre de edad media—. Tenemos
desde el nivel uno al cinco, y cada uno de ellos
ofrece un servicio adicional. Él que tiene los
baños termales y asistencia médica es el nivel
cinco, y es el más costoso.
—¿Cuánto cuesta ese? —preguntó Jungkook
buscando dentro de su ropa la bolsa con monedas
de oro que el viejo le dio antes de salir del templo—
. Queremos dos habitaciones, una para dos y
otra para uno.
—Cinco monedas de oro por cada habitación con
plazo de una semana, y obviamente las comidas
son enviadas a las habitaciones y las
habitaciones están ubicadas en el piso de arriba
con balcón por si quieren probar suerte y esperar
a ver a la ballena de invierno —dijo la mujer
buscando dos llaves de las que estaban colgadas en
la pared detrás del hombre de mediana edad.
—¿Ballena de invierno? —preguntó Jungkook
curioso—. ¿Qué es eso?
—¿Eh? ¿Es la primera vez que escuchan sobre
ella? —preguntó la mujer entregándoles las llaves y
tomando las monedas de oro a cambio—. Debe de
ser la primera vez que vienen a nuestro reino,
¿Cierto?

L.S
L.S

—La ballena de invierno es una de las maravillas


vivientes de este reino —comenzó a contar el
hombre detrás del escrito, haciendo que los tres
prestaran atención a sus palabras—. Aparece cada
año nuevo, o doce de septiembre, y creemos que
en esa fecha específica es porque es el
cumpleaños del ánima del reino. Mucha gente
viaja a éste reino en esas fechas solo para poder
verla.
—Aunque hubo veces en las que apareció en
fechas totalmente aleatorias, aunque no
sabemos la razón y sucesión muy pocas veces
desde que tengo memoria —continuó contando la
mujer con emoción—. La gente siempre prueba
suerte de que suceda mientras están en el reino
por poco tiempo.
—Cuando dices que es una maravilla
viviente...¿A qué te refieres exactamente? —
preguntó Jungkook cuando el albino picó su espalda
con su dedo, como si le estuviera pidiendo que le
preguntara más acerca de eso.
—Se trata de una ballena que nada a través de
las auroras boreales que aparecen cada
noche sobre las montañas nevadas —respondió
el hombre tomando de debajo del escritorio, y sacó
un cuadro que parecía ser una pintura donde se
podía ver a una ballena nadando en muchas formas
de colores y de fondo un cielo nocturno estrellado—
. Aparece durante unos pocos minutos, y vuelve
a desaparecer tal y como llegó entre las luces en
el cielo.

L.S
L.S

—Deberían de subir ya y acomodarse para al


menos ver la auroras boreales antes de ir a
descansar —surgió la mujer amable.
El señor Lee les agradeció por los tres, y fueron
guiados hacia sus habitaciones. La chica les mostró
donde estaban los baños termales, y luego de que
Taehyung se quedara dentro de la habitación en
donde dormirían, el azabache fue llevado a la sala
en donde un médico trataría su herida y luego
regresaría donde el albino.

│ │ · ✦ ───Dos horas después...

│✦

✦ ·
·
Tuvieron que esperar a que ya nadie quisiera ir a los
baños termales para que Taehyung pudiera ir junto
con el menor.
—¡Mira, Jungkookie! —dijo emocionado el
ojiceleste mientras tiraba del brazo del otro para
acercarse a gran fosa de agua burbujeante que
estaba en la parte trasera del edificio al aire libre,
donde de podían ver las montañas desde ese
lugar—. ¡Son aguas termales! No como el agua
tibia de la cascada, estas son termales
y burbujeantes.

L.S
L.S

—Ya lo veo, Tae —respondió sonriendo encantando


y divertido al ver la emoción en los ojos brillantes de
su chico—. Entremos.
Con sus manos juntas, ingresaron al agua y cuando
todo sus cuerpos estuvieron envueltos en esa cálida
y relajante agua, sintieron como todos tus músculos
perdían tensión y se sentían completamente
relajados. Soltaron suspiros hondos, soltando todo lo
pasado durante el día en él.
—Santa e irritable Madre —dijo Jungkook
apoyando su cabeza sobre una de las rocas que
rodeaban el estanque—. No sabía que necesitaba
tanto esto hasta este momento.
Taehyung se sumergió en el agua durante algunos
segundos, luego salió echando su cabello hacia
atrás con los ojos cerrados. Los abrió para admirar
el cielo estrellado, y sonrió al sentirse realmente
contento en ese momento. Jungkook lo admiraba
desde su lugar, totalmente embelesado y sintiendo
un hermoso deja vu de la primera vez en la que lo
vio debajo de esa gran cascada.
Se acercó a él y apoyó su frente sobre su hombro
desnudo luego de dejar un pequeño beso en la
zona.
—Sabes, la primera vez que te vi esa noche... —
habló llamando por completo la atención del albino,
que se movió hasta quedar frente a él para
comenzar a acariciar sus pectorales y hombros—
. Me pareciste la persona más hermosa del
mundo. Creí que solo habías resultado ser mi

L.S
L.S

imaginación porque eras tan perfecto


y desapareciste tan rápido que no parecías ser
real...
—Realmente me asustaste esa noche —admitió el
ojiceleste soltando una pequeña risa—. Era la
primera vez que alguien aparecía por esos lados,
y también la primera vez que alguien lograba
verme.
—Lamento eso —se disculpó dejando un beso en
una de sus mejillas.
Taehyung levantó la mirada, y abrió los ojos en
grande junto con una gran sonrisa cuando apareció
lo que estaba esperando. Se colocó de espaldas a
su chico, y tomó sus muñecas para hacer que
rodeara su cintura.
—Jungkookie, mira arriba —pidió haciendo
exactamente eso, y apuntando al cielo.
El azabache obedeció. Cuando sus ojos captaron
esas preciosas auroras de colores sobre las
montañas, se quedó totalmente encantado y
sorprendido. Los colores verdes, amarillos y
naranjas parecían moverse como si fueran
pequeñas olas vistas desde arriba, cambiando de
color a medida que se movían y con leves destellos
al rededor.
—¿No es hermoso? —preguntó el mayor
apoyándose contra él, apoyando su cabeza sobre el
hombro contrario sin dejar de sonreír—. Es aún más

L.S
L.S

hermoso porque lo estamos viendo


juntos, Jungkookie.
—Sí. Así es, Tae —apoyó su mejilla sobre su
cabello albino, y sonrió sin dejar de admirar el
cielo—. Ya pasó el doce de septiembre, pero,
¿Crees que tengamos la suerte de ver a la
ballena esa? —preguntó esperanzado—. Me
gustaría que lo veamos
juntos...Podría presumirle a Jimin que lo vi y él
no, seguramente se moriría por ver algo como
eso.
Taehyung permaneció en silencio durante algunos
segundos, como si estuviera pensando en hacer
algo.
—¿Y si la llamamos? —preguntó sin dejar de
observar el cielo.
Jungkook bajo la mirada para observarlo confundido,
luego volvió a mirar el cielo.
—No creo que funcione de esa manera, Tae —
respondió riendo leve.
Sin embargo Taehyung se veía decidido a probarlo.
Cerró los ojos durante unos segundos, buscando
alguna otra presencia además de la del ánima de
ese reino, buscando a ese ser viviente que también
pertenecía a ese reino, llamándolo. Abrió los ojos
cuando logró sentir algo, algo que respondió a su
llamado.
—Van... —murmuró con sorpresa en su mirada.

L.S
L.S

—¿Qué? —preguntó Jungkook mirándolo


confundido.
—Su nombre, es Van —dijo mirando al cielo
expectante.
—¿Nombre? ¿De quién? —preguntó el azabache
sin comprender nada.
Taehyung apuntó al cielo y con su otra mano tomó el
mentón del azabache para que también volviera a
mirar al cielo. El menor en ese momento se
encontraban tan confundido como enamorado, y eso
era mucho.
—Tae, no entiendo-
—¡Aquí viene! —dijo emocionado.
De entre las luces coloridas, se abrió una especie de
circulo de los colores del arcoíris y de ella comenzó
a verse poco a poco la figura de una ballena de color
Violeta con el lomo blanco brillante. Su canto resonó
por todos lados, haciendo que las personas se
acercaran a sus ventanas para poder ver con sus
propios ojos a la maravilla viviente del reino de
Moonchild, y desde ese lugar tan cálido e íntimo,
Taehyung y Jungkook veían cómo Van, nadaba
siguiendo la aurora boreal que cambiaba sus colores
a medida que la ballena avanzaba.
Nuevamente cantó, como si los estuviera saludando.
—¡Te dije que debíamos de llamarlo! —dijo
Taehyung sin dejar de mirar emocionado a la ballena
de invierno.

L.S
L.S

—No lo...puedo creer... —dijo el azabache con la


boca y ojos bien abiertos.
Taehyung sonrió en grande y alzo las manos en
dirección a la ballena.
—¡Hola, Van! —saludó como si la ballena pudiera
oírlo.
Y sorprendiendo aún más a Jungkook, la ballena
volvió a cantar como si le estuviera respondiendo.
¿Que tan extraordinario y maravilloso eran los ánima
realmente?


.
¿Que opinan del reino de Moonchild? ¿Cómo se
lo imaginaban?
Yo sinceramente no soporto el frío, así que éste
reino seria el último al que iría, pero seguro que
les encantan a los amantes del frío.
Y no, todavía no van a ver al dios Nam. Pero
pronto 👀
[Link]
.

L.S
L.S

*ૢ✧thᥱ trᥙth ᥙᥒtoᥣd⸙ ⊰


·

✦ .
·˚ · ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
El sol a penas hacía su aparición por el horizonte
tiñendo todo de rosa gracias a los cerezos que se
encontraban en cada rincón del reino, y el elegido de
madre se encontraba practicando su puntería de una
forma nueva a la que venía haciéndolo. Encontró un
lago cerca del pueblo en donde se quedaron a pasar
la noche, y practicaba cazando los peces que
nadaban rápidamente siguiendo la corriente.
Iba a matar dos pájaros de un tiro; practicar su
puntería con objetivos en movimiento, y conseguir
algo de comida para el camino que debían de
recorrer buscando al otro ánima.
Apuntó desde una distancia considerable para
aumentar el nivel de dificultad, y disparó en cuanto la
figura de un pez de color blanco con manchas
azules pasó frente a él, y logró darle con la suficiente
fuerza para clavar la flecha en el suelo de tierra y

L.S
L.S

piedras. Sonrió satisfecho y se acercó para recoger


la flecha con el pez que continuaba moviéndose
buscando zafarse de la flecha.
—Lo siento. Prometo no desperdiciar nada —le
dijo al pez mientras le quitaba la flecha y dejaba al
pez en la pequeña canasta que tomó prestada.
Yoongi tenía un gran apetito, y debía de asegurarse
de que logre alimentarse correctamente porque iba a
necesitar las energías para enfrentarse a los
umbras. Seguramente ese día también iban a tener
que enfrentarse a más umbras, y debían de
alimentarse y descansar bien para poder mantener
ese estilo de vida hasta poder dar con el ánima de
este reino.
Atrapó otros cinco peces más y decidió regresar
antes de que Yoongi despertara y no lo encontrara
en la cama junto a él. Solía ponerse de mal humor a
penas se despertaba, y peor aún cuando al
despertar su chico no estaba junto a él.
—¿Debería cocinarlos antes de irnos? —preguntó
para si mismo mientras caminaba de regreso a la
aldea observando los peces en esa pequeña
canasta—. Le preguntaré a Yoongi.
Llegó a uno de los caminos que conectaba con toda
la aldea y saludó a las personas adultas que a esa
hora comenzaban a despertar para hacer las
primeras tareas del día. No había persona que no lo
conociera en el lugar luego del día de ayer, y para su
suerte todos eran muy amables y siempre le

L.S
L.S

preguntaban si necesitaba algo antes de que


tuvieran que irse.
Esa noche se quedaron en una de las habitaciones
de la casa del alcalde que les ofreció estadía, y a
pesar de ser el hombre más "importante", éste aún
no se había levantado a diferencia de las otras
personas. Le pareció curioso más no algo de
demasiada importancia, pero le ponía algo nervioso
que el hombre estuviera en la casa y por casualidad
viera a Yoongi en su forma humana o ingresara a la
habitación.
Regresó a la casa, más específicamente a la
habitación en donde había dejado a su chico
durmiendo como un bebé luego del largo día de
ayer. Al abrir la puerta se encontró con que todo
estaba tal y como cuando abandonó la habitación;
Yoongi estaba en la cama en la misma posición en
la que lo había visto; boca abajo con la mitad del
rostro en la almohada y un brazo debajo de ésta. Y
en este punto ya no le sorprendía porque el ánima
no se movía casi nada cuando dormía.
Se acercó a una pequeña mesa que estaba a un
lado de la única ventana de la habitación y dejó la
bandeja con peces sobre ésta. Dejó su arco y
estuche con flechas apoyados sobre la pared y
caminó hasta la cama para recostarse nuevamente
al lado del ánima. Se tapó con las sábanas y se
acercó lo suficiente al cuerpo contrario hasta apoyar
su cabeza sobre uno de los hombros al descubierto
del mayor. Observó por un momento lo poco que se
veía de la herida del día de ayer en su otro hombro,

L.S
L.S

y se alegró de ver que tenía un aspecto mejor que el


día anterior.
Se pensó unos segundos en si despertarlo para que
comenzaran a prepararse para irse o dejarlo dormir
una hora más, y creó un gran debate en su cabeza
con respecto a eso durante unos minutos. Se quedó
observando por la ventana escuchando la
respiración del hombre a su lado, pensando en
muchas cosas y a la vez en nada, solo sintiendo el
calor ajeno tan cómodo que por un momento casi
vuelva a dormirse él también.
La paz que había en ese momento podía hacer que
olvidara la situación que debían de enfrentar en
cuanto abandonaran esa agradable aldea. Era
demasiado agradable y hacía que se imaginara un
futuro en el que él y Yoongi tuvieran mañanas como
esa pero sin tener que preocuparse por otra cosa
que ser felices el uno con él otro.
Cuando se acomodó sobre la almohada y volteó el
rostro para mirar al otro, de encontró con un par de
ojos dorados que lo miraban con una paz que le creó
un escalofrío en todo el cuerpo del menor. Ninguno
de los dos dijo absolutamente nada, solo de
quedaron largos segundos admirando al otro como
si fuera la primera vez que se veían.
Yoongi sacó su mano de debajo de la almohada
para llevarla a la espalda contraria y acercar al rubio
hasta que sus frentes se juntaron. Continuaron
mirándose hasta que el mayor dejó un dulce beso en
la punta de la nariz contraria, y Jimin cerró sus ojos

L.S
L.S

instintivamente ante el toque y no los abrió los


segundos siguientes.
—Capturé algunos peces para el camino —
informó el rubio abrazando el torso contrario en
busca de más contacto—. ¿Deberíamos de
cocinarlos ahora o en el camino?
Yoongi comenzó a acariciar su espalda mientras que
con su otra mano frotaba sus ojos, y luego de
bostezar contestó:
—Dudo que podamos quedarnos demasiado
tiempo en un solo lugar sin tener que movernos
por los umbras o por el ánima, así que
deberíamos de cocinarlos y comer algunos antes
de irnos —respondió pensando en las posibilidades
del día de hoy.
—Cierto. Podemos aprovechar que ya hay
fogatas encendidas aquí, y no creo que se
nieguen a usarlas un momento —dijo el menor
asintiendo ante sus palabras—. Iré a cocinarlos
entonces. Luego limpiaré una vez más tu herida
para que continúe sanando rápido y de buena
forma.
Yoongi asintió y lo dejó irse no sin antes darle su
beso de buenos días. Él también se levantó de la
cama para quitarse el pantalón y salir por la ventana
cambiando de forma para poder estirarse más
efectivamente. Sí podía hacerlo en su forma
humana, pero se sentía mejor si lo hacía en su
forma animal porque sus articulaciones se estiraban
mucho más.

L.S
L.S

—Ah, buenos días, Yoongi —escuchó una voz


masculina que se acercaba donde él, y volteó a verlo
caminar en su dirección con una canasta de ropa en
sus manos—. ¿Se están preparando para irse?
El ánima la observó fijo durante unos segundos y
luego asintió, para segundo después continuar
estirando sus extremidades tal y como los felinos
podían hacerlo. El chico no era de su completo
agrado porque había notado que observaba mucho
a Jimin, y especialmente luego de que bailara
alrededor de la fogata la noche anterior.
—¿Jimin está despierto también? —preguntó el
chico el cual no sabía el nombre ni le importaba.
Yoongi volteó a verlo fijo, causando un leve
estremecimiento en el pobre chico que sentía que el
animal lo estaba queriendo asesinar con la mirada.
El ánima de acercó a él y sin previo aviso o motivo
alguno, golpeó la canasta con ropa que traía
haciendo que ésta cayera al suelo.
—Pero... —el chico no comprendía el por qué había
hecho eso, y solo podía observar la ropa en el suelo
con curiosidad.
El ánima quiso reírse, y lo hubiera hecho si estuviera
en su forma humana. Pero a quien no le pareció
para nada graciosa su acción, fue Jimin que estaba
observando por la ventana en busca del mayor en
ese momento y presenció la escena.
—¡Yoongi, ¿Por qué hiciste eso?! —regañó desde
la ventana.

L.S
L.S

El nombrado bajó la cabeza en su dirección como si


estuviera pidiendo perdón, pero disimuladamente
miró al chico y le gruñó en advertencia. Jimin suspiró
pensando que no había forma de hacer que el mayor
se controlara con las demás personas, y luego miró
al chico y lo saludó con una gran sonrisa.
—¡Buenos días, Boyoung! —saludó moviendo su
mano.
—B-Buenos días, Jimin hyung —saludó éste con
algo de inseguridad al sentir la pesada mirada del
ánima sobre él—. ¿Ya se van?
—Aún no, es un par de horas como mucho —
respondió el rubio desde el marco de la ventana—
. Estamos preparando algunas cosas para el
camino.
—Ya veo, ¿Necesitan ayuda? —ofreció amable.
Jimin negó.
—No, gracias. Pero Yoongi va a ayudarte a llevar
esa ropa a donde tengas que llevarla a modo de
disculpa por lo de recién —dijo sorprendiendo al
ánima.
Yoongi le gruñó en protesta, y se echó al suelo
evitando mirarlo, dejando en claro que no iba a
ayudarlo en nada.
—Eh, no es necesario, Jimin hyung —dijo
Boyoung luego de recoger toda la ropa que se había
"caído" al suelo.

L.S
L.S

—Va a hacerlo —dijo el rubio con un tono de voz


que se escuchaba amable pero era amenazante y el
ánima lo sabía—. Porque lo que hizo no está bien
ni es algo amable hacia las personas que nos
trataron tan bien, ¿No es así, Yoongi?
El mayor solo se quedó quieto durante unos
segundos, luego soltó un gruñido fuerte en protesta,
y le quitó con sus dientes la canasta del pobre
Boyoung que temía que el ánima le hiciera algo
estando solos. Yoongi le gruñó una vez al chico,
preguntándole con eso hacia donde debía de
acompañarlo, y el menor tragó duro antes de
comenzar a caminar por donde se encontraban las
sogas para colgar la ropa ya lavada.
Por su parte, Jimin satisfecho con la buena acción
de su chico, tomó la canasta con el pescado, colgó
su arco y estuche de flechas en su espalda y salió
de la casa en busca de alguna fogata cercana en la
que pudiera cocinar el pescado. En el camino se
encontró con algunos de los niños que el día anterior
estaban jugando con Yoongi, y éstos los saludaron y
preguntaron por el ánima.
—Yoongi fue con Boyoung a colgar la ropa
limpia —informó a los pequeños.
—¡Vamos a ayudarlos! —dijo uno de ellos
animando a los otros dos que lo acompañaban—
. ¡Nos vemos después, Jimin hyung!
Jimin les sonrió y dejó que se fueran corriendo en
dirección a donde estaban las sogas para colgar la
ropa, que al parecer solo había un lugar en donde lo

L.S
L.S

hacían porque los niños no dudaron en ir hacía allí.


Retomó su camino hasta la fogata más cercana, y
allí se encontró con algunas señoras y ancianas que
estaban preparando el desayuno para sus familias.
—Buenos días —saludó educado—. ¿Puedo
cocinar esto un momento? —preguntó mostrando
la bandeja con los pescados.
—¡Buenos días, Jimin! —saludaron las mujeres
contentas de verlo una vez más.
Definitivamente iban a extrañarlos cuando tuvieran
que irse. Esas personas que les salvaron la vida y
que en solo un día lograron cautivar y agradar a
cada ciudadano de esa pequeña aldea. Todos
sentían al rubio como alguien más del lugar, y era
extraño pero a muchas personas mayores les
recordaba a alguien aunque no sabían a quién.
Jimin lograba iluminar ese lugar como nadie antes, y
el tan buen trato causaba un sentimiento de
familiaridad de parte del rubio que no podía explicar
con palabras, pero era un sentimiento cálido.

│ │ · ✦ ───Dos horas después...

│✦

✦ ·
·

L.S
L.S

Todos se reunieron en la entrada del pueblo para


despedir a sus salvadores, incluso los niños que
lloraban tristes por la despedida del ánima con el
que se habían encariñado mucho en tan poco
tiempo. Yoongi no iba a extrañarlos, pero debía de
admitir que se divirtió con los pequeños.
—Cuando todo este problema de los umbras se
solucione, vengan a visitarnos —pidió el alcalde
del pueblo.
—Sí, y prometemos conseguir más instrumentos
para tocar una hermosa melodía y que puedan
bailar para nosotros una vez más, Jimin —dijo
Minji, que se mantenía de pie gracias a la ayuda de
Boyoung.
—Sí, prometemos volver algún día luego de que
todo esto se solucione —respondió el rubio con
una gran sonrisa—. Gracias por su hospitalidad y
amabilidad.
—Gracias a ustedes por salvarnos, y por favor
tengan mucho cuidado en su camino —dijo una
de las mujeres mayores—. Últimamente los
bandidos están por todos lados y si los
encuentran van a intentar robarles todo lo que
lleven encima.
—Así que los bandidos están en este reino
también... —lamentó Jimin con una mueca de
disgusto—. Gracias por el aviso, pero no tienen
que preocuparse por nosotros —se acercó al
ánima y acarició su barbilla, causando un ronroneo

L.S
L.S

placentero de parte del animal—. Nosotros nos


cuidamos el uno al otro.
Se despidieron de todos una vez más, y con el
equipaje listo y atado al cuello de Yoongi; Jimin
sobre su lomo revisando su arco y flechas, partieron
dejando atrás un agradable lugar al que
definitivamente quería volver algún día.
Antes de salir del lugar, Yoongi le dijo que el ánima
estaba del otro lado del reino pero que se movía en
su dirección y que aún no habían rastros de umbras
de los que ellos tuvieran que encargarse. La idea era
ir directo a buscarlo, pero si volvían a aparecer
umbras en dos lugares distintos al mismo tiempo
entonces debían de abandonar ese plan y alejarse
del otro ánima una vez más.
Si eso sucedía siempre que intentaran acercarse,
entonces les tomaría algunos días o quizás semanas
poder completar con su objetivo.
El reino era grande, y según el mayor, les tomaría
casi una hora o menos llegar a donde el otro ánima.
Si el otro seguía acercándose a ellos, entonces sería
todo mucho más fácil, pero en ese momento el
mayor obstáculo para el encuentro de los tres eran
la aparición de los umbras.
—¿Cómo crees que sea en su forma animal? —
preguntó Jimin mientras observaba el paisaje a
medida que avanzaban a una velocidad a la que ya
se estaba acostumbrando—. ¿Crees que sea
un leon? ¿O un oso?

L.S
L.S

Según había leído en los libros del templo que le


servían de estudio sobre los ánimas, cada uno de
ellos solía adaptar la forma de animales que no
suelen tener depredadores naturales, pero podían
haber excepciones pero siempre los animales eran
carnívoros. Hasta ahora nunca en toda la historia
existió un ánima que no fuera de esas
características.
Jimin creía firmemente que cada animal nacía según
la belleza o características de su reino natal, y su
pensamiento fue confirmado un poco más al conocer
a Yoongi y Taehyung: una pantera igual de negra
que sus noches, y un tigre con una galaxia en su
mirada como el cielo estrellados de las noches en la
selva.
Tomando a ambos como ejemplo, aún así no podía
imaginar que clase de animal sería el ánima del
reino de Ephipany. Estaba ansioso y emocionado
por conocerlo de una vez.
No llevaba la cuenta pero habrán pasado unos
treinta minutos cuando Yoongi se detuvo de golpe
en medio del camino de tierra que estaban
siguiendo, haciendo que el rubio tuviera que
sostenerse con fuerza para evitar tambalear y caer.
—¿Qué sucede, Yoongi? —preguntó acercándose
al rostro del animal, preocupado y alerta por si se
trataban de umbras—. ¿Umbras?
El ánima asintió, pero no se veía como si estuviera
alerta. Parecía como si estuviera esperando a que

L.S
L.S

aparecieran, como si eso no fuera un problema y de


hecho quisiera que aparecieran.
—¿Yoongi? —llamó una vez más, esperando algún
tipo de respuesta que le explicara que estaba
sucediendo y por qué se había detenido.
De pronto en, el lugar que estaba en silencio,
comenzó a escucharse a lo lejos un sonido extraño,
como el rugido de un oso pardo pero mucho más
distorsionado, rasposo. Era obvio que se trataba de
un umbra, pero también se escuchaban sonidos
fuertes junto con gritos de ese "oso", como si lo
estuvieran atacando.
—¿Puede ser que...? —Jimin no terminó la
pregunta, pero el mayor lo entendió perfectamente y
asintió—. ¡Entonces vamos a acercarnos! —
insistió emocionado.
Antes de que el ánima pantera pudiera avanzar
menos de cinco metros, una figura negra y de unos
tres metros llegó volando y se estrelló en el suelo
frente a ellos. Ambos observaron al umbra que
efectivamente era un osos con garras gigantes, que
comenzaba a desaparecer en forma de humo frente
a ellos.
Nada pudo salir de sus bocas en ese momento,
porque se concentraron en alzar la mirada y buscar
al responsable de tal ataque al umbra. Frente a
ellos, contrario a todas sus ideas, se encontraron
con un pequeño zorro blanco con ojos rosados
brillantes, pero la característica más notable y por la
que se dieron cuenta de que se trataba del ánima

L.S
L.S

fue porque el pequeño animal tenía siete colas en


lugar de una.
—Es...Pequeño —dijo Jimin sin poder dejar de ver
al zorro blanco que caminaba en su dirección con
tanta tranquilidad como elegancia.
Dando dos palmadas sobre el lomo del mayor,
Yoongi se agachó para que el rubio pudiera bajar.
Jimin no se acercó al ánima, solo lo miró fijo y
esperó a que fuera el otro quien diera el primer paso
para acercarse o comenzar una conversación.
Pero al parecer no era ni en momento ni el lugar,
porque de inmediato ambos ánimas se pusieron en
posición de ataque y desde los árboles de cerezos a
la derecha del zorro blanco comenzaron a aparecer
más de esos extraños y tenebrosos umbras en
forma de osos con garras largas. Cinco en total.
Jimin también se colocó en posición tomando una
flecha para apuntar directo a uno de los umbras,
mientras que Yoongi se abalanzó hacia uno de ellos,
el que estaba más cerca de ambos. Dos de los
umbras se dirigieron hacia el ánima blanco, y éste
solo esperó a que se acercaran lo suficiente para
atacarlos. Uno de ellos se abalanzó hacia Jimin
queriendo rasgarlo con sus largas garras, pero el
rubio actuó rápido y disparó directo a la cabeza del
umbra para luego esquivar el ataque rodando hacia
la izquierda para alejarse lo suficiente para poder
posicionarse y disparar una vez más.
Tenía que estar al tanto de sus propios atacantes,
pero a la misma vez quería presenciar la forma en la

L.S
L.S

que podría atacar ese pequeño zorro blanco con


muchas colas.
Un fuerte gruñido de advertencia que reconoció
como el fe Yoongi, se escuchó detrás suyo, y antes
de poder voltearse un fuerte estruendo lo hizo caer
al suelo luego de destabilizarse debido a que el
suelo de tierra se quebró bajo sus pies. Al voltearse
aún en el suelo abrió los ojos en grande y se
sorprendió al ver a uno de los osos ser aplastados
por una de las colas del otro ánima, que había
aumentado su tamaño increíblemente.
Otro gruñido de parte de Yoongi lo hizo volver en sí,
y miró a la pantera durante unos segundos, siendo
regañado por éste a través de sus ojos. Sabía que lo
estaba regañando por descuidar su espalda y no
permanecer alerta, y se disculpó con un movimiento
de cabeza volviendo a ponerse en posición para
atacar a uno de los dos osos que quedaban. Aún así
no tuvo que hacer más nada, porque el zorro blanco
se colocó frente a los dos osos y sin moverse de su
lugar los atacó utilizando dos de sus colas que
parecían ser látigos fuertes que con un solo golpea
lograba enviar a volar lejos a esos monstruos.
Dos golpes más a cada uno aplastandolos contra el
suelo, y los umbras comenzaron a desaparecer en
forma de humo. Decir que Jimin no estaba
absolutamente sorprendido positivamente con la
habilidad y fuerza del otro ánima.
Yoongi de acercó a él y el rubio esperó a ser
regañado con un nuevo gruñido, pero en cambio el

L.S
L.S

ánima solo comenzó a lamer el cuello contrario y


acariciar su mejilla con el pelaje de su cabeza.
—Lo siento... —se disculpó el rubio mientras
acariciaba las orejas del otro—. No voy a volver a
distraerme, lo prometo.
Mientras estaban en su burbuja de amor, el otro
ánima se acercaba a ellos y se quedó observándolos
a ambos durante unos segundos hasta que se
dieran cuenta nuevamente de que él se encontraba
allí. El primero en darse cuenta de eso fue Yoongi,
que podía sentir el llamado del ánima, y se lo hizo
saber al rubio con un movimiento de cabeza.
—¿Quieres hablar con nosotros? —preguntó
Jimin al zorro blanco, agachando la mirada porque el
animal era bastante pequeño.
Éste asintió, y comenzó a caminar en dirección a los
arboles de cerezo pidiendo que lo siguieran y así lo
hicieron los otros.
Ninguno de los dos podía dejar de mirar al animal
extraño que caminaba frente a ellos sin prisa, con
elegancia. De todas las opciones, un pequeño zorro
blanco con siete colas no era algo que hubiera
pasado por sus cabezas en algún momento, y el
hecho de que tuviera tanta fuerza y ese estilo de
lucha, solo hacía todo mucho más inesperado.
Jimin supuso que estarían yendo a un lugar privado
para poder charlar tranquilamente, pero él no estaba
tranquilo teniendo frente a él a otro de los ánimas
que tanto quiso conocer y que iba a acompañarlo en

L.S
L.S

su viaje hacia el día esperado para luchar juntos


contra los umbras que quedarían.
Por otro lado estaba contento de haberlo encontrado
tan rápido, porque de esa forma podría regresar al
reino de Lights y quizás adelantar su búsqueda con
el último ánima hasta que Jungkook regresara con el
ánima que quedaría.
¿Cómo le estaría yendo a su hermano? Esperaba
que bien. Tanto a él como a Taehyung.
Siguieron caminando durante veinte minutos hasta
llegar a una laguna rodeada de árboles de cerezo
mucho más altos y grandes que los otros. El agua de
ese lago brillaba como si ésta estuviera hecha de
diamantes, y al parecer era debido a los pétalos que
caían al agua y se disolvían en el agua abrillantando
la claridad del agua.
—Que hermoso... —comentó Jimin admirando en
paisaje frente a ellos.
Se acercó al lago y metió ambas manos para juntar
un poco de agua en ellas y poder observar mejor el
agua tan peculiar y hermosa. Yoongi se acercó a él
para admirar mejor el agua, ya que también era la
primera vez que veía algo como eso y la curiosidad
estaba.
—¡Eh, ustedes dos! —escucharon un grito detrás
de ellos.
Voltearon encontrándose con un hombre desnudo
mirándolos a ambos con los brazos cruzados y el
ceño fruncido. Su cabello era de un tono

L.S
L.S

blanquecino parecido al de Taehyung pero con


tonalidades rosadas a contra luz; ojos rosados
brillantes que combinaban perfectamente con el
paisaje a su alrededor, rostro con facciones
hermosas, alto y con hombros anchos.
Su forma humana era tan preciosa como su parte
animal, y eso dejaba en claro que absolutamente
todos los ánimas debían de ser seres perfectos.
Jimin se sorprendió al verlo de esa forma, porque
había olvidado que para hablar con él debía de
cambiar a su forma humana e iba a estar desnudo
cuando lo hiciera. Yoongi notó eso y también cambió
a su forma humana para colocarse frente al rubio y
evitar que viera al otro sin nada puesto.
—¿Ustedes son los que hicieron que esos
asquerosos umbras se multipliquen las últimas
semanas? —preguntó el ánima de nombre
desconocido, muy notablemente molesto con
ambos.
—Y-Yo soy Park Jimin, elegido de Madre —se
presentó el rubio aún con la mirada cubierta por la
mano del azabache—. Él es Yoongi, él ánima del
reino de Shadow.
Yoongi miró al otro con una mirada amenazante,
diciéndole solo con eso que cuidara sus palabras y
forma de dirigirse hacia su chico. El otro ánima lo
miró curioso por un momento, pero luego volvió a
fruncir el ceño.

L.S
L.S

—Mi nombre es Kim Seokjin, guardián de éste


reino...¡Reino que no me da un respiro desde que
enviaron a más umbras a aparecer aquí! —se
quejó sonando ofendido y molesto, luego se calmó a
si mismo mientras masajeaba sus sienes—. Aahh,
mi paz quedó arruinada y ya no tengo el tiempo
para mis siestas de belleza.
—¿Siestas de belleza? —preguntó Yoongi
mirándolo como si fuera un bicho raro—. Éste está
tonto, Jimin. Va a ser fácil que nos siga.
—¡Oye, escuché eso! —dijo el otro ánima.
—No me importa —le respondió el otro.
—¡Yoongi, no seas grosero! —regañó el rubio
apartando la mano contraria para poder mirar a los
ojos al otro hombre, evitando bajar la mirada—. Es
un placer conocerte, Seokjin —dijo sonriendole
amable—. Gracias por salvarme antes.
—Es para lo que fui creado —respondió el otro sin
darle demasiada importancia—. La verdad es que
no esperaba conocerte sino hasta al menos un
año más, pero al parecer eres más efectivo de lo
que creí.
—Muchas gracias —respondió sintiéndose
halagado.
—¡No era un cumplido! —dio un pisotón en el
suelo, luego volvió a calmarse a si mismo—. Mi
tiempo en este mundo se ha reducido gracias a
tu buen trabajo, espero que estés contento,
chico.

L.S
L.S

Jimin no comprendió a lo que se refería, y cuando


estuvo a punto de preguntar fue interrumpido por el
pelinegro, que le cubrió las orejas lanzándole una
mirada tan fría y amenazante que el otro se sintió
intimidado y solo permaneció en silencio observando
a ambos continuamente. Luego de unos segundos
fue que el albino pudo reconocer la situación, y su
rostro solo pudo mostrar seriedad.
—Oye, oye, ¿Qué está sucediendo exactamente
aquí? —preguntó mirando fijo al ánima, que aún le
mantenía la mirada—. Si es lo que creo que es,
supongo que no se lo has dicho aún.
—Eso no es asunto tuyo —respondió Yoongi
sonando firme y a la defensiva—. Solo cumple con
tu tarea sin decir cosas que no se te
preguntaron, y todos felices.
Jimin quiso saber de qué estaban hablando, así que
apartó las manos contrarias de las suyas y miró a
Yoongi con interrogación en sus ojos, preguntándole
que le había dicho. Éste volteó a verlo y relajó sus
facciones antes de responderle.
—Deberíamos de avanzar lo más rápido posible y
regresar al reino de Lights —sugirió.
—¿Por qué tan rápido? —preguntó Seokjin
sonando mucho más amigable que anteriormente,
llamando la atención de ambos—. Mi reino tiene
maravillas muy bonitas, ¿No les gustaría ver
algunas antes de irnos?

L.S
L.S

Yoongi lo miró mal, mientras que a Jimin le brillaron


los ojos y sonrió encantado con la idea.
—¡Nos encantaría! —respondió el rubio—. ¿En
serio nos mostrarás algunas?
—Por supuesto. De esa forma podemos charlar
un poco más... —dijo dándole una mirada burlona
al otro ánima—. Además, solo tendrán
oportunidad de verlas antes de que nos
vayamos. Luego de eso no habrá nadie que
pueda guiarte.
—¿Eh? —Jimin lo miró confundido, y aún más
cuando escuchó a Yoongi gruñirle—. Yoongi, ¿Qué
haces?
—No me gusta el tono con el que estás hablando,
Kim Seokjin —dijo el pelinegro con recelo—. No
quiero tener que arrancarte una de las muchas
colas que tienes, ¿Sabes?
—Yoongi —habló Jimin regañandolo por las
palabras amenazantes que no eran necesarias
según él.
—¿Por qué tan a la defensiva, hermanito? —
preguntó Seokjin con falso dolor—. No voy a decirle
eso que tú no quieren confesarle, no es asunto
mío si quieres que viva una mentira.
—¡Cállate la maldita boca! —gritó totalmente
molesto, e intentó lanzarse hacia él en su forma
animal, pero fue detenido por el rubio.

L.S
L.S

—¡Yoongi, basta! —pidió ya harto de no


comprender la causa de su comportamiento tan a la
defensiva.
Yoongi se detuvo pero no dejó de mirar al otro, sin
dejar de gruñirle tampoco. El rubio se acercó a él,
pero con seriedad volteó a ver a Seokjin, que
también le sostenía la mirada al otro ánima con
seriedad. Algo extraño sucedía, y no era tonto,
entendía que había algo que el mayor no quiso
decirle, algo que debía de saber y al parecer no era
bueno.
—Yoongi —llamó colocándose frente a éste,
mirándolo con tanta seriedad que el otro supo que
hablaba totalmente en serio—. ¿A qué se refiere
con eso? Y no me mientas, sé que hay algo que
no me estás diciendo...Que no me quieres decir
pero es importante.
—Parece que tienen mucho de qué hablar, por lo
que voy a darles su espacio —dijo Seokjin,
volteando para retirarse y dejarlos solos—. Habrá
que esperar al anochecer para llevarlos a ver una
de las maravillas de mi hermoso reino —dijo
mientras se alejaba.
Se alejó volviendo a su forma animal, dejando a la
pareja sola y en medio de un ambiente que se volvió
pesado y temerario. Yoongi regresó a su forma
humana luego de algunos segundos, y extendió su
mano para pedirle algo de ropa, y esa fue la señal
para Jimin que le confirmó que se trataba de algo
serio y que les tomaría tiempo discutir.

L.S
L.S

Una vez vestido, el mayor de acercó a la laguna y


suspiró hondo mientras observaba su reflejo en el
agua brillante. El rubio se acercó a él y lo tomó del
brazo con suavidad, sabiendo que necesitaría
obtener valor para decirle lo que sea que debiera
decirle.
—Jimin, ¿Qué es lo que te enseñan sobre
nosotros? —preguntó sin mirarlo, con un tono de
voz bajo y calmado, pero con algo de temor
palpable.
El menor se sorprendió un poco ante la repentina
pregunta, pero aún así se puso a pensar en todas
las cosas aprendidas sobre ellos durante el tiempo
que estuvo en el templo.
—Su nacimiento, estilo de vida, propósito y-
—Nuestro propósito —repitió cortando sus
palabras—. ¿Cuál es nuestro propósito?
—Acabar con los umbras y defender a las
personas de éstos... —respondió intentando
adivinar a qué quería llegar.
—Exacto. Acabar con los umbras que aparecen
durante dos decenios, para eso nacemos un par
de años antes de que éstos aparezcan —dijo, y se
quedó en silencio unos segundos antes de continuar
hablando—. Nacen los umbras y nacemos
nosotros. Mueren todos los umbras y entonces
nosotros...
—¿A-A qué te refieres con que ustedes...? —
Jimin creyó haber entendido mal, pero la expresión

L.S
L.S

en el rostro del otro y el silencio que le siguió a su


respuesta le confirmó que no estaba pensando de
manera equívoca—. No...No quieres decir que
ustedes...Que tú...
Debía de estar bromeando. No puede ser verdadero
eso que su cabeza está pensando, simplemente no
quiere creer que de trate de eso.
—Ánimas —interrumpió, metiendo su mano al agua
para hacer que su reflejo—. Criaturas mágicas
mitad animales y mitad humanos, creados con
energía prestada de madre...Creadas únicamente
para acabar con la oscuridad que amenaza la paz
de este mundo —soltó una risa sin gracia, y levantó
la mirada hacia el cielo—. Fuertes, maravillosos, y
muchas otras cosas que dicen sobre
nosotros...Es irónico que nos amen por lo que
somos, cuando nosotros nos odiamos por esa
misma razón.
—Ya basta —dijo Jimin acercándose para hacerlo
voltear y poder mirarlo a los ojos—. No estás
siendo claro y estoy pensando cosas extrañas...
—Jimin —lo sostuvo por los hombros y lo miró fijo, y
sus ojos parecían brillar más de lo normal junto con
esa mirada sincera y entristecida—. Eres inteligente
y sensato, sé que entiendes qué quiero
decir...Así que no intentes buscarle otro
significado, porque no lo hay.
El rubio negó con la cabeza varias veces, sintiendo
sus ojos arder y su pecho oprimir más
dolorosamente con cada segundo.

L.S
L.S

—E-Entiendo qué quieres decir... —respondió


mordiendo su labio inferior en un intento por
controlar sus emociones—. Lo entiendo, pero
no...no tiene que ser así...
—Lamento no haberte dicho antes, pero yo... —
suspiró y llevó sus manos a su rostro, acariciando
sus mejillas a modo de disculpa—. Soy
egoísta. Jimin, yo te amo, te amo
siendo Yoongi y no un ánima porque siempre me
has tratado por quien soy y no por lo que soy...
—No quiero oírlo... —susurró cerrando sus ojos con
fuerza, como si eso fuera a hacer que sus palabras
cambiaran.
—Soy egoísta porque no te dije la verdad, porque
quise estar contigo hasta el final incluso...incluso
si eso, si había un final cercano, incluso si esto
no tiene futuro —su voz tembló cuando las
primeras lágrimas cayeron en el rostro de su
amado—. Iba a decirlo cuando llegue el momento,
porque no habrá un futuro juntos pero...Pero
estoy contigo ahora, estamos juntos ahora y... —
no pudo evitarlo por más que quiso, y sus ojos
también lloraron—. De todas formas es mi destino,
pero quiero...Te quiero en él mientras
permanezca aquí, te amo...Jimin, te amo.
Jimin asintió y lo abrazó con fuerza, con tanta fuerza
que el mayor creyó que no quería soltarlo, y así era,
no quería soltarlo por miedo a que al hacerlo
desapareciera.

L.S
L.S

—E-Entontraremos la forma... —dijo hundiendo su


rostro en el cuello contrario—. Encontraremos la
forma de q-que te quedes conmigo, porque t-te
amo, y porque tú lugar en conmigo...Es
conmigo —aseguró, casi como una promesa.
—Es contigo... —afirmó en un susurro entrecortado,
porque el dolor le impedía volver a decir palabra
alguna.


.
Apareció nuestro WH, pero nadie dijo que el
encuentro iba a ser agradable en primera
instancia :)
Estoy sensible, no me toquen :")
[Link]
.

L.S
L.S

*ૢ✧Tᥱ rᥱᥴᥙᥱrdo⸙ ⊰
Dedicado a: RJJinnie92 💕
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
Esa mañana tenían pensado despertarse muy
temprano. Debían de ir a conseguir un carruaje
nuevo para que el señor Lee pudiera regresar al
reino de Lights, y así ellos podrían ir directo a buscar
al otro ánima. Pudieron ir a dormir sin problema
alguno luego de haber podido ver a la ballena de
invierno Van, ya que estaba cansados debido al día
largo y tedioso que tuvieron anteriormente.
El primero en despertar fue Taehyung. Estaba de
muy buen humor por haber conocido a Van y porque
tenía ganas de conocer al que consideraba su otro
hermano; el ánima de ese reino. Quería levantarse
lo más rápido posible y avanzar aunque sea a paso
lento, pero había un pequeño inconveniente.
—Jungkookie~ —canturreó moviendo el hombro del
azabache, que continuaba durmiendo como si no

L.S
L.S

tuviera la intención de despertar jamás—. Ya es de


día, hay que despertar. Tenemos mucho que
hacer hoy —dijo alargando la "U".
El azabache se encontraba de costado, y no se
mosqueó ni un poco al escucharlo. El albino hizo un
puchero al no conseguir resultados, pero luego se
recuperó rápidamente y decidió continuar
intentando. Quitó las sábanas que cubrían su cuerpo
por completo y se recostó sobre él comenzando a
dar palmaditas en el pecho ajeno, con una de sus
mejillas apoyadas sobre el hombro impropio.
—Mi Jungkookie precioso, mi hombre fuerte y
tierno —dijo alzando solo un poco más el tono de
voz—. Hay que despertar. Eres un bebé pero no
puedes dormir como uno, tenemos cosas que
hacer.
El menor solo se removió hasta quedar boca arriba
con el albino sentado a horcajadas en sus muslos.
Aún así el azabache se negó a abrir los ojos y solo
atrajo al mayor hacia su pecho para hacer que se
recostara sobre él, y lo mantuvo allí abrazándose a
su torso.
—Vuelve a dormir, Tae —dijo sin muchas ganas de
seguir hablando.
—¡No podemos seguir durmiendo,
Jungkookie! —regañó haciendo un pequeño
berrinche, pero luego se calmó para disfrutar un
poco de la comodidad que sentía en ese momento
escuchando los latidos impropios—. También me

L.S
L.S

gustaría quedarme de esta forma...¡Pero no


podemos! —regañó una vez más.
—Tae, te amo... —dijo sosteniendo el cuerpo ajeno
para luego rodar hasta quedar sobre el ojiceleste en
la misma posición—. Pero vuelve a dormir.
El albino no pudo evitar sonreír cohibido por tal
confesión, y por un momento olvidó lo que estaba
intentando hacer, hasta que volvió a darse cuenta y
comenzó a picar con su dedo índice el abdomen
marcado del menor.
—¡No intentes distraerme, tramposo! —regañó—
. Tenemos que ir a conseguir un carruaje para el
señor Lee, y hay que comenzar a buscar a mi
otro hermano.
Jungkook chasqueó la lengua y bufó rendido, más
no se movió.
—Pero hace frío.
—Aquí dentro no hace frío.
—Pero fuera sí, y hay que salir afuera —dijo
quejándose como si fuera un niño pequeño—. No
quiero. Solo un poco más.
—No sabemos cuánto tarden en aparecer
más umbras, y si lo hacen en dos lugares al
mismo tiempo puede haber personas en peligro
porque el ánima de este lugar no puede estar en
dos lugares a la vez —dijo sonando más serio esta
vez—. No hay que ser egoístas, los umbras de mi

L.S
L.S

reino son los que amenazan este ahora ahora. Es


mi responsabilidad también.
—No es tu culpa —dijo casi como un regaño por
haberse responsabilizado por los ataques de los
umbras—. Bien, voy a levantarme... —comenzó a
acariciar su espalda—. Pero solo si me das un
beso de buenos días.
Taehyung se separó lo suficiente como para mirarlo
a la cara y le sonrió en grande. Aún con las mejillas
sonrosadas se acercó para besar su frente, ambas
de sus mejillas y finalmente dejó un beso suave
sobre sus labios. Satisfecho con eso por el
momento, el azabache le sonrió también y comenzó
a estirarse mientras el albino salía de encima suyo y
bajaba de la cama para buscar las prendas y abrigos
de ambos.
—Tenía pensado ir a pedir el desayuno, pero si
alguien me ve va a alterarse y quiero que nos
vayamos sin problemas —dijo el mayor mientras
dejaba las prendas y abrigos sobre la cama—
. ¿Puedes ir tú?
—Sí, no hay problema —respondió levantándose
de la cama—. También hay que avisarle al señor
Lee que nos vamos. Iré a avisarle cuando vaya a
pedir el desayuno.
—¿Podemos desayunar aquí? —preguntó
mientras se vestía.
—Si así lo quieres entonces aquí vamos a
desayunar —dijo restandole importancia al permiso

L.S
L.S

para hacerlo en la habitación—. Si se niegan, tengo


una bonita y poderosa alabarda que mostrarles.
Taehyung de forma desaprobatoria y el menor se
apresuró a aclarar que estaba bromeando. Se
vistieron, lavaron sus dientes y cara con agua tibia
que salía en los baños del lugar que estaban
conectados con la fuente de baños termales. El
ánima se colocó la capucha del gran abrigo que
debía de llevar para que no notaran su cabello y
ojos, ya que debían de bajar a buscar el desayuno
que al final si podían comer en sus respectivas
habitaciones.
Cuando regresaron a la habitación, dejaron sus
bandejas en la mesa que estaba al lado de la
ventana del lugar, el albino se quitó el abrigo y se
sentaron uno al lado del otro.
—No, no puedo hacerlo así —se quejó Taehyung
antes de comenzar a comer los panes con
mermelada de frutas, té de hierbas de menta y fruta
cortada—. Estoy incómodo.
—¿Incómodo? —preguntó el azabache deteniendo
sus movimientos cuando estaba a punto de
comenzar a comer algo de fruta—. ¿Quieres
sentarte en la cama?
Taehyung negó con la cabeza y acercó su bandeja
de madera hasta dejarla al lado de la otra, y se puso
de pie para caminar hasta donde el menor. Se sentó
en su regazo de lado, sonrió satisfecho, y tomó su
rostro para darle un beso en la mejilla.

L.S
L.S

—Así está mejor —aseguró, y se acomodó para


comenzar a beber un poco de té.
Jungkook no pudo evitar sonreír como todo un joven
enamorado hasta los huesos, cosa que era, y no se
quejó para nada. Al contrario, solo le devolvió el
beso en el mismo lugar que el otro y rodeó su cintura
con uno de sus brazos, y continuó con su desayuno
con su mano libre.
—Oh, por cierto, amor —llamó el azabache luego
de unos segundos—. ¿Puedes saber dónde está el
otro en este momento?
El albino asintió, y terminó de comer una frutilla
antes de responder.
—Sí. En este momento está algo lejos, pero
menos que ayer, al oeste de donde estamos.
—¿No has sentido la presencia de umbras como
ayer? —apoyó su barbilla sobre el hombro del
otro—. Sería un problema que siempre
aparecieran en dos lugares distintos a la vez, no
podríamos encontrarnos con el otro si es de esa
forma.
—Hay que pensar en positivo —animó el albino—
. Y sino, ya pensaremos en una forma.
—Supongo que sí —respondió pensativo.
—¿Hablaste con el señor Lee? —preguntó esta
vez el mayor—. Terminamos con esto y nos
vamos, ¿Le dijiste eso?

L.S
L.S

—Sí. No te preocupes, cuando fui a su habitación


estaba ya despierto y desayunando —respondió
tranquilo—. ¿Cuánto crees que cueste un carruaje
con caballos? —preguntó sin tenerla menor idea—
. No podemos alquilarlo, porque para regresarlo
debería de volver y no sabemos cuánto tiempo
nos tome encontrar al ánima y hacerlo venir con
nosotros.
—No lo sé, pero espero que alcance con lo que el
maestro te dio —respondió igual de confundido.
—No te preocupes por eso. El viejo me dio más
que lo que necesitamos —dijo restandole
importancia—. Pero podemos usarlo para comprar
nueva ropa y abrigos, porque con este frío no
pienso lavar la ropa como acostumbramos a
hacerlo en el campamento —aseguró.
—El frío es difícil de soportar, porque mi reino
suele ser cálido y con mucha humedad —
comentó el mayor con algo de malestar—. Pero
supongo que en unos días podemos
acostumbrarnos un poco más y soportarlo mejor.
—Sinceramente preferiría que no pasara tanto
tiempo —comentó sin ocultar su desagrado por el
clima del lugar—. Creo que nunca voy a sentir
agrado por los lugares con baja temperatura...En
especial por este reino.
Taehyung volteó a verlo con algo de pena, porque
sabía muy bien el por qué el lugar no era para nada
agradable para él. Recordar lo que le sucedió
cuando él solo era un bebé lo hacía sentirse, sobre

L.S
L.S

todo, enfadado con esas personas que debían ser


las que cuidaran y amaran a su Jungkook, pero no lo
hicieron. Aún así, también quería ayudarlo a que su
corazón no cargara con esa oscuridad y malos
sentimientos al pensar o estar en ese reino que a
pesar de la baja temperatura, era igual de hermoso
que los otros a su manera.
Se levantó por un momento para colocarse a
horcajadas suya, pero sin más intenciones de
mirarlo a los ojos cuando le dijera lo que quería
hacerle entender.
—Jungkookie —llamó llevando una de sus manos a
su oreja para comenzar a jugar con ésta mientras
hablaba—. Deberías de sentir cosas más bonitas
al estar en este lugar o recordarlo, ¿Sabes por
qué?
El azabache solo negó con la cabeza mientras lo
miraba con completa atención, admirando sus
preciosos y tan mágicos orbes que siempre le
robaban el aliento, que no importa que tantas veces
los viera, siempre era como la primera vez.
—Éste lugar fue en el que te ocurrió lo más
horrible de toda tu vida, eso es algo que no se
puede simplemente olvidar o ignorar —dijo con
pesar, pero inmediatamente su expresión y voz
cambiaron a una más motivada—. Pero aquí fue
donde conociste a tu familia, aquí conociste
a Jimin. Y eso, es mucho más importante y
significativo que aquello que nunca debió de
pasarle a una persona tan maravillosa como tú —
le sonrió en grande y sostuvo sus mejillas con

L.S
L.S

ambas manos—. Ellos son lo mejor que pudo


haberte pasado, en este lugar hay cosas
maravillosas como las auroras boreales y es el
hogar de Van. Y ahora, también quiero que
pienses en nosotros juntos en ese lugar a pesar
de la razón por la que estamos aquí y
los umbras.
—Tae... —Jungkook no pudo responder con algo
coherente en ese momento.
Analizó sus palabras y, por primera vez, era como si
todos sus pensamientos y hasta sus sentimientos al
darse cuenta una vez más de dónde se
encontraban, se hubieran transformado y ya no se
vieran tan oscuras. Fue como si un peso invisible en
su pecho hubiera desaparecido y pudiera respirar
mejor.
—Como tu campamento en nómada, es obvio
que han recorrido muchos reinos y lo seguirán
haciendo —continuó con la misma emoción en su
voz—. En todos ellos creaste y crearás recuerdos
de todo tipo, y solo debes de quedarte con los
bonitos, con los que te hagan feliz y de esa forma
vivirás feliz, siempre admirando la belleza de
cada uno de los reinos.
Jungkook le sonrió sincero y soltó el aire que no
sabía que estaba reteniendo. Rodeó su cintura con
ambos brazos y lo estrechó en su pecho. Lo mucho
que amaba a ese chico era algo que no podía
explicar con palabras; era el único que podía hacerlo
sentir de esa manera y abrirle los ojos ante las cosas
bellas de la vida, el único que lograba hacer que él

L.S
L.S

también se sienta brillar en un lugar resplandeciente


o incluso a su lado.
—El mejor recuerdo y la maravilla más hermosa
de todas siempre serás tú —dijo sin querer
soltarlo—. Todos los recuerdos más felices serán
contigo, estoy seguro de eso. Iremos a todos los
reinos solo nosotros por nuestra cuenta cuando
esto esto termine, y vamos a ver todas las
maravillas de cada reino ¿Qué te parece la
idea? —preguntó sonriendo contra la piel de su
cuello—. Incluso podríamos ir
con Jimin y Yoongi. Estoy seguro de que no van
a negarse.
Taehyung se abrazó con más fuerza al cuerpo
ajeno, sintiendo sus manos temblar. Tardó unos
segundos, pero finalmente respondió sin que el
repentino nudo en su garganta se lo impidiera.
—Sería maravilloso.

│ │ · ✦ ───Cinco horas después...

│✦

✦ ·
·
Conseguir un carruaje con caballos a la venta no fue
tarea fácil pero gracias a las indicaciones del
anciano encargado de la posada lograron encontrar
un lugar en donde los vendían en conjunto a un
buen precio.

L.S
L.S

Con el carruaje, se subieron y acompañaron al señor


Lee todo el camino hasta llegar al límite del reino
para asegurarse de que lograra irse del reino a salvo
del ataque de umbras o animales salvanes. El
camino fue algo largo y Jungkook no pudo evitar
dormir la mitad del camino sobre el hombro de su
chico hasta que el carruaje de detuvo. Era su
parada.
—Gracias por traernos y esperamos que llegue a
salvo al templo —dijo Taehyung cuando él y el
azabache estuvieron fuera del carruaje.
—Gracias a ustedes por salvar mi vida, y por
acompañarme hasta aquí —respondió el hombre
con sincera gratitud en sus palabras—. Les deseo
suerte en su búsqueda y que logren regresar al
reino de Lights en perfectas condiciones.
—No tenga dudas de eso —respondió el menor
tomando la mano del albino con su mano libre, ya
que en la otra sostenía su alabarda—. Ambos
somos fuertes y juntos no hay de qué
preocuparse.
El hombre asintió de acuerdo con sus palabras, y sin
agregar nada más, volvió a poner a los caballos en
marcha para no quitarles más de su tiempo. Cuando
el carruaje estuvo en el camino fuera del reino
Moonchild, la pareja retomó su propio camino hacia
el norte de donde se encontraban.
—¿Estamos más cerca ahora? —preguntó el
menor, refiriéndose a la ubicación del otro ánima.

L.S
L.S

—Sí, aunque si vamos a pie seguramente


tardemos unas dos horas a menos de que se
acerque más a nosotros, y si se aleja entonces
estaríamos en problemas —respondió con algo de
pesar—. Llegaríamos más rápido si vamos en mi
forma animal...¡Pero hace frío! —se quejó
abrazando el brazo del azabache.
—A menos que debamos de ir donde
haya umbras, no lo hagas —aconsejó Jungkook—
. No quiero que pases frío porque sí. No importa
si tardamos un poco, mientras tanto podemos
hablar de lo que tú quieras.
Taehyung le sonrió y se acercó para dejar un beso
en una de sus mejillas frías.
—Gracias, Jungkookie.
—Por cierto, si ese ánima vive aquí entonces
debe de ser un animal que viva en el frío, como
un oso polar o algo por el estilo ¿Cierto? —
preguntó curioso—. Apuesto por el oso polar.
—Esa es una buena pregunta, no lo había
pensado —dijo comenzando a pensar en eso—
. Puede ser, el oso polar es un depredador que
no tiene otros depredadores que lo ataquen.
—Ummn...¿Y si es un pingüino?
—¿Eh? ¿Un pingüino? —preguntó el albino
divertido, y no pudo evitar comenzar a reír a
imaginar a un pequeño pingüino peleando contra
umbras—. ¡No puede ser un pingüino! Sería
demasiado gracioso.

L.S
L.S

Jungkook también comenzó a reír al imaginarse lo


mismo.
—Cierto. No sería nada genial y sería raro de ver.
—No se me ocurre ninguno más porque no
conozco sobre muchos animales, y menos que
vivan en lugares fríos —comentó el albino con
pena—. Nunca vi un pingüino, pero una vez vi
una pintura de uno de uno de las aldeas de mi
reino.
—Yo tampoco vi ninguno...¿Y si buscando
algunos luego de encontrar al otro ánima? —
propuso con un brillo de emoción en sus ojos que
solo eran señal de que quería meterse en
problemas—. Le pediremos que nos lleve a un
lugar donde hayan, que seguro que en este lugar
hay y él sabe dónde encontrarlos.
—¿¡Eso crees!? —preguntó con un brillo parecido
en sus ojos ya de por si brillantes, pero en éstos no
habían intenciones de alguna travesura—. ¡Sí, si
quiero!
—Entonces apresuremonos en encontrar a tu
otro hermano —respondió, sabiendo que ese
apodo ponía feliz a su chico.
Taehyung asintió varias veces sin borrar la sonrisa.
Continuaron caminando por unos treinta minutos,
hasta que Taehyung se detuvo de golpe y cerró los
ojos como si quisiera concentrarse para sentir algo.
Jungkook no dijo nada, sabía que debía de tratarse
de umbras o sobre el otro ánima.

L.S
L.S

—De nuevo umbras —dijo el albino luego de unos


segundos en silencio, y comenzó a quitarse los
abrigos—. En dos lados al mismo tiempo. Estaba
ubicando a cuál de los dos iría él —dijo
refiriéndose a su otro hermano—. Al parecer
también puede sentir mi presencia, porque nos
dejó el que está más cercano a nosotros a pesar
que de donde él estaba hay la misma distancia a
ambas ubicaciones.
—Entonces debemos de apurarnos —dijo
Jungkook estirando sus brazos, preparándose para
manejar su arma—. Dame la ropa, las guardaré
aquí —dijo bajando el bolso de tela que trajeron
especialmente para guardar la ropa que Taehyung
iba a sacarse en cuanto tuviera que cambiar de
forma.
El albino se las entregó una a una, incluso los
guantes y el gorro hasta que quedó sin nada y se
apresuró a cambiar de forma antes de que todo el
cuerpo se le congelara. Estando en su forma animal
el frío se reducía bastante, y eso le permitirá pelear
sin problemas, pero aún seguía sintiendo bastante.
Despues de todo éste clima era totalmente distinto al
de su reino, al que estaba acostumbrado.
Jungkook se apresuró a volver a colgar el bolso en
su hombro y se subió al lomo del tigre cuando éste
se agachó para que lo hiciera. Dio dos palmadas en
uno de los costados del animal, señal de que ya
podía avanzar.
El ánima avanzó con rapidez entre los árboles del
bosque nevado, siguiendo la presencia de aquellos

L.S
L.S

seres de maldad y oscuridad que toda la vida


detestó. Sabía que podían encontrarse con cualquier
cosa, ya que los umbras parecían ser mucho más
grandes o extraños, e incluso quizás aumentaban en
número.
Confiaba en la fuerza y habilidad de combate de su
Jungkookie, pero de igual forma iba a al pendiente
de él y a protegerlo de lo cualquier umbra que se le
acerque o intente dañarlo.
—Los umbras parecen ser jodidamente extraños
en este lugar, así que ya no sé con que vamos a
encontrarnos —comentó Jungkook buscando con
la mirada algo extraño o peligroso a la vista, ya que
Taehyung no le había dicho que tan lejos
aparecieron los umbras.
El chillido parecido al de un águila pero mucho más
fuerte se escuchó a lo lejos, y llamó la atención de
ambos, que miraron hacia arriba y a lo lejos pudieron
ver a un ave negra con los ojos de un rojo intenso.
Parecía ser un cuervo gigante, y volaba en dirección
hacia donde ellos iban también. No tardaron en ver a
lo lejos casas de madera y demás edificaciones; era
un pueblo.
—Demonios, tenemos que estar al pendiente de
que nadie muera —se quejó el azabache—. No
puedo concentrarme en pelear y en salvar a otras
personas al mismo tiempo.
Cuando estuvieron a unos cien metros de llegar al
lugar, presenciaron claramente como el umbra ave
gigante se detuvo sobre algunas casas, y al mover

L.S
L.S

sus alas de un movimiento rápido y seco lanzó


algunas de sus plumas como si se trataran de
flechas que a toda velocidad impactaron el las casas
y asustaron a algunas de las personas que estaban
fuera.
Los gritos aterrados de la gente no tardaron en
escucharse, y eso solo ponía más nervioso al
menor, que estaba pensando en una forma de poder
atacar al umbra. Él no podía volar, ¿Cómo iba a
lastimarlo si no podía llegar hasta él?
—Jimin hubiera podido atacarlo —se quejó una
vez más—. Tae, estamos en problemas —le dijo
dando leves palmadas al costado del tigre.
Taehyung también estaba preocupado por eso.
Debía de pensar en una forma de poder hacer que el
ave se acerque y al menos de esa forma podría
dañarlo si utiliza su habilidad, e incluso Jungkook
podía alcanzarlo de alguna forma y lastimarlo. Le
gruñó leve al menor, y éste supo lo que quería
decirle cuando el tigre se detuvo y se agachó para
que pudiera bajar.
El azabache se bajó de un salto y al observar a
todas las personas que corrían asustadas de un lado
a otro, no pudo evitar molestarse por el escándalo y
los nervios de que el ave volviera a atacar y le diera
a alguno de ellos.
—¡Vayan todos dentro de alguna casa, ¿Por qué
demonios siguen fuera?! —gritó llamando la
atención de las personas que estaban cerca suyo—

L.S
L.S

. ¡Rápido, no quiero ver a nadie fuera hasta que


acabe con ese bicho!
Las personas que lo escucharon tardaron unos
segundos en acotar sus ordenes, porque cuando
vieron al tigre de ojos brillantes detrás de ese chico
extraño, se quedaron unos segundos en shock al
reconocerlo como un ánima. Debido al pánico y
miedo de ser asesinados por el ave que sobrevolaba
el pueblo lanzando plumas como flechas, y los gritos
de ese chico, no tardaron mucho más en meterse en
las casas más cercanas aunque no sean las suyas.
Jungkook buscó al ave con la mirada y lo encontró
más adelante, atacando algunas casas mientras las
personas se resguardaban en éstas. Apretó el
agarre en su alabarda porque no se le ocurría una
forma de lograr llegar hasta él y atacarlo.
Escuchó el gruñido de Tae detrás suyo, y volteó a
verlo. El tigre movió su mirada hacia la derecha,
donde había un camino y al final de éste, a lo lejos
se podía ver un edificio más alto que las demás
casas; una capilla con una estructura lo
suficientemente alta como para que Taehyung al
saltar lograra acercarse al ave si pasaba por ese
lugar.
—¿Qué tienes en mente? —preguntó demostrando
que estaba de acuerdo con lo que sea que quisiera
intentar.
Taehyung regresó a su forma humana sin importarle
el frío o la desnudez porque nadie estaba fuera ya.

L.S
L.S

De otra forma no podría explicarle lo que tenía en


mente.
—S-Subiremos a la punta de ese edificio, y
cuando el ave se acerque, s-salto y cuando
estemos cerca suyo tú también saltas —dijo
mientras temblaba debido al frío—. Debes lograr
subir a e-esa cosa, y acabas con él ¿Puedes
hacerlo?
—Puedo hacerlo —respondió sin dudar—. De
acuerdo. Vuelve a tu forma animal, rápido.
Taehyung no iba a discutir eso. Regresó a su pelaje
blanco con rayas negras, y se agachó para que el
menor subiera a su lomo una vez más.
Cuando Jungkook estuvo arriba, el ojiceleste corrió
hasta la capilla mientras gruñía alto y amenazante
para que el umbra lograra escucharlo y llamara su
atención. El ave lo hizo, y volteó a verlos.
—Cuando logre subir a él, voy a cortar sus
alas —dijo el azabache cuando subieron al techo de
la capilla—. Va a caer, pero yo saltaré antes de
caer con él.
Taehyung se detuvo cuando iba a subir al techo más
pequeño pero más alto, y volteó la cabeza
intentando verlo. Le gruñó como diciendo que eso
era peligroso, pero el menor solo acarició su pelaje
tranquilizándolo.
—No pasa nada, porque que tú vas
a sostenerme ¿Cierto? —preguntó más como un
hecho.

L.S
L.S

Taehyung asintió de inmediato, prometiéndole que


iba a sostenerlo y a no dejarlo caer. Subió a lo más
alto de ese edificio, y al ver al umbra acercarse
volvió a gruñirle fuerte.
El ave volvió a chillar de igual forma, como si
también lo estuviera desafiando. De un movimiento
rápido con sus alas, volvió a lanzar más de dos
docenas de plumas, desde unos cien metros, y
Taehyung no tardó en utilizar su ataque más
poderoso para evitar que las plumas lleguen a ellos.
Rugió con tanta fuerza, lanzando una onda de
choque que hizo devolver algunas de las plumas y
hacer que terminaran dándole al ave. El rugido fue
tan fuerte que Jungkook tuvo que sostenerse con
mucha fuerza del pelaje del tigre, y luego se disculpó
por eso, pero el ánima no le prestó mayor atención
porque a penas lo había sentido.
El umbra ante el daño de sus propias plumas soltó
un chillido aún más estruendoso que los anteriores,
y parecía muy molesto. En su ataque de ira se
acercó a ellos volando con rapidez, y esa fue la
oportunidad de Taehyung para soltar con toda la
fuerza que poseían sus patas traseras, y Jungkook
se sostuvo con fuerza y preparó para también saltar
cuando fuera el momento adecuado.
Con el impulso del tigre, lograron quedar justo frente
al ave pero aún un poco abajo, por lo que el
azabache actuó rápido y se puso de pie como pudo,
y antes de perder el equilibrio y caer, saltó.
Taehyung esquivó el cuerpo del ave y evitó chocar
con él, y se concentró en aterrizar correctamente. A

L.S
L.S

penas se estabilizó en el suelo, levantó la mirada


para confirmar que Jungkook había conseguido subir
sobre el umbra y no estaba cayendo. Sintió alivio
cuando lo vio sostenido con fuerza en el plumaje del
ave, justo en la zona de su cuello e intentaba subir
trepando hasta poder quedar arriba del animal. Pero
luego una ola de preocupación lo invadió cuando
notó que el ave comenzaba a volar mucho más alto
soltando chillidos claramente molestos por tener al
humano sobre él.
Gruñó con fuerza, con miedo, sin dejar de mirar
hacia el cielo. Debía de estar atento por si no
lograba sostenerse y caía.
Prometió no dejarlo caer y no iba a hacerlo.
Por su parte, Jungkook logró colocarse sobre el ave
pero no podía aflojar su agarre del plumaje porque
estaba seguro que por la fuerza del viento que se
hacía cada vez más frío y fuerte debido a la altura,
iba a caer. La adrenalina corría por todo su cuerpo y
no iba a caer de ese umbra hasta que le cortara las
alas o la cabeza, lo que fuera más fácil.
No quería mirar abajo porque iba a darle algo de
miedo la altura que seguramente habían ganado.
Pero luego el miedo de fue, porque abajo estaba
Taehyung, su Taehyung.
Y Taehyung nunca lo dejaría caer.
—¡Joder, que frío! —gritó sintiendo todo su rostro
completamente helado.

L.S
L.S

Sus manos comenzaban a entumecerse debido al


frío en ellas, eso le decía que debía de apresurarse.
Abrió los ojos con dificultad y lo primero que llegó a
sus ojos era la cabeza del ave que no dejaba de
chillar, claramente molesta por tenerlo encima.
Jungkook aprovechó que el ave comenzó a planear
en un momento y el movimiento no era tanto, para
incorporarse lo suficiente como para quedar de
rodillas sobre el animal, sin soltarse en ningún
momento con su mano libre, ya que en la otra
estaba sosteniendo la alabarda.
El umbra chilló una vez más, y Jungkook tuvo
suficiente de sus molestos sonidos.
—¡Ya cállate!
Se puso de pie de un momento a otro, y antes de
desestabilizarse sostuvo su arma con dos manos, la
hizo girar en sus manos para ganar fricción y con
fuerza y rapidez cortó su cuello logrando hacerle un
tajo hasta la mitad de su cuello, callando sus
chillidos al instante. El ave hizo un movimiento
brusco y Jungkook cayó hacia atrás, pero antes de
caer del animal, siguió cortando todo lo que había a
su alcance y logró cortar la mitad de la base de su
ala izquierda.
Supo que estaba cayendo cuando el viento golpeaba
su espalda con fuerza, y al abrir los ojos todo lo que
pudo notó la figura del ave oscura alejarse y caer
más delante suyo. Cerró los ojos con fuerza y solo
sostuvo su alabarda con fuerza para no perderla.

L.S
L.S

No se preocupó por la caída, solo esperó.


Luego de unos pocos segundos escuchó un rugido a
lo lejos y le fue imposible no sonreír al reconocerlo.
Taehyung estuvo todo el tiempo siguiendo el vuelo el
ave, terminando entre el bosque, y al notar la figura
de su amado caer no tardó en correr a donde él iba
estaba cayendo. No le dio importancia al umbra, a si
al caer desaparecía demostrando que había muerto,
solo corrió con rapidez para lograr alcanzar el
cuerpo del azabache entre sus patas antes de que
llegara al suelo. Y lo hizo al dar un gran salto, lo
sostuvo con cuidado y lo rodeó con su cuerpo y
patas.
Hizo girar su cuerpo para amortiguar la caída y que
el azabache no se lastimara de ninguna forma.
Logró amortiguar la caída del menor, pero descuidó
la suya.
No fue consciente de las grandes rocas que estaban
por el lugar, y su cuerpo y cabeza impactó con
fuerza contra una de éstas cuando giró su cuerpo.
Soltó un gruñido de dolor ante el impacto, y luego se
quedó en completo silencio y totalmente quieto.
Jungkook luego de unos segundos en los que no
escuchó nada y se dio cuenta de que estaba en el
pecho de su ánima, abrió los ojos y se removió para
liberarse un poco del fuerte agarre.
—¿Tae? —llamó.
Al no recibir ningún tipo de respuesta terminó de
alejar las patas de su cuerpo y se incorporó para

L.S
L.S

mirar a su amado. Cuando lo vio con los ojos


cerrados y una linea de sangre bajar por la parte
trasera de su cabeza, abrió los ojos totalmente
aterrado.
—T-Tae... —soltó la alabarda a un lado, y se acercó
para comprobar si se trataba de una herida en él, y
pánico se apoderó de él cuando notó que se había
hecho una herida muy fea en esa zona de la
cabeza—. ¡Tae!
Comenzó a moverlo insistentemente para al menos
confirmar que estaba consciente, pero no consiguió
absolutamente nada. Su pecho comenzó a oprimirse
y las lágrimas no tardaron en aparecer bajando por
sus mejillas, pero no llegando a caer porque debido
al frío se congelaban antes de hacerlo. Sintió mucho
más frío del que hacía.
Taehyung tenía sus ojos cerrados, no los abría.
Seguía en su forma animal y ese pequeño charco de
sangre que alcanzó la nieve se hacía cada vez más
grande poco a poco.
—¡Despierta! —pidió llevando sus manos
temblorosas al rostro del animal—. T-Tae, por
favor...
Acercó su oreja a su pecho para confirmar si su
corazón seguía latiendo, y una calma enorme lo
invadió cuando escuchó sus latidos que eran rápidos
cuando estaba en esa forma.
—Sigues conmigo... —dijo volviendo a alejarse
para mirarlo, y se quitó los guantes para juntarlos y

L.S
L.S

llevarlos a la zona herida para detener un poco la


sangre—. Sigues conmigo. No te preocupes, voy
a buscar ayuda.
Eso debería de hacer, pero no quería dejarlo solo en
ese lugar mientras buscaba el pueblo que acababan
de salvar para pedir ayuda. Él solo no podría
cargarlo y moverlo, no podía ayudarlo si lo dejaba
solo pero no quería dejarlo solo.
—¿Q-Qué hago? —preguntó mirando al cielo,
dirigiéndose a ella—. ¡Sirve para algo y ayúdalo,
maldita! —exigió comenzando a desesperarse.
No podía dejar de temblar ni de llorar, y nada se le
ocurría. Luego de algunos largos segundos, escuchó
unos pasos acercarse, pero no eran de una persona.
Levantó la vista y al notar que algún tipo de animal
se acercaba a ellos, se apresuró a tomar su
alabarda y colocarse frente al cuerpo inconsciente
de su ánima a la defensiva.
Cuando el animal se acercó lo suficiente, pudo darse
cuenta de que se trataba de un lobo de la misma
estatura de Taehyung, y en el momento en el que
notó que sus ojos eran de un color púrpura brillante
parecidos a los de su chico, supo que se trataba de
el otro ánima.
Bajó su arma y lo miró fijo.
El animal caminó hasta quedar a tan solo un metro
de distancia y se detuvo. Sin esperarlo, el ánima
lobo de pelaje marrón claro cambió su forma a la
humana, la cual era la de un hombre alto; piel con un

L.S
L.S

tono acanelado parecido al de Taehyung, ojos


púrpuras y cabello del mismo color que el pelaje en
su forma animal.
—Te recuerdo —dijo el ánima desconocido.
Jungkook solo parpadeó totalmente confundido.


.
Logré subir el capítulo de Nam en su
cumpleaños. Estoy feliz porque no estaba
planeado pero resultó de esta forma 🤧💜.
Nuestro Nam es un lobo precioso, ¿Adivinaron?

Estuvo intensa la cosa, ¿Qué será de Tae? 😔👊


[Link]
.

L.S
L.S

*ૢ✧Lᥲ rᥱsιgᥒᥲᥴιóᥒ ᥲᥒtᥱ ᥱᥣ


tιᥱmρo rᥱstᥲᥒtᥱ⸙ ⊰
Capítulo dedicado a: meow_binbin 💕
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.

No podía retener sus lágrimas, no podía hablar


porque cuando lo intentaba su garganta dolía debido
al gran nudo que parecía haberse apoderado de su
garganta por completo. Yoongi intentaba no hacerlo
también porque no quería hacer que todo se tornara
aún más deprimente, pero lo único que consiguió fue
sollozar en silencio.
—C-Cuando él... —el menor se dio cuenta en ese
momento de algo que antes había pasado—
. Cuando J-Jungkook...No...
Pensó en su pequeño hermano, fue imposible no
hacerlo. Si él se sentía morir con la noticia, no podía
imaginar cómo se pondría el azabache cuando lo

L.S
L.S

supiera, porque distinto a todo lo que pueda parecer,


el menor era mucho más sensible y sentimental,
amaba con todo su ser con una intensidad peligrosa
porque algo como esto, lo destrozaría por completo.
Se había dado cuenta de lo mucho que sentía por
Taehyung, lo mucho que lo amaba y él mismo lo
había escuchado hablar sobre un futuro juntos con el
ánima.
El ánima albino no le había dicho nada tampoco.
Le preocupaba, temía no poder ser una base de
fortaleza y consuelo para cuando el momento
llegara, porque él estaría igual o peor que él, ¿Le
diría que la vida sigue cuando una gran parte de ella
iba a desaparecer?
No podía. Imposible. También iba a necesitarlo a él
para mantenerse de pie.
¿Cómo podría verlo nuevamente sabiendo esto?
¿Debía de decírselo o no?
—Estás preocupado por tu hermano, ¿Cierto? —
preguntó el azabache sin apartarse—. No lo sabe.
Taehyung...No se lo dijo por la misma razón que
yo también, pero principalmente porque no es
capaz de decírselo y ver cómo se rompe frente a
él sin poder hacer nada.
Jimin lo abrazó con más fuerza, diciéndole en
silencio solo con eso que él tampoco quería verlo de
esa forma. Intentaba auto convencerse de que
cuando Yoongi ya no estuviera con él iba a poder
seguir con su vida tal como antes, pero a su mente

L.S
L.S

solo llegaba la sonrisa de su amado y su voz


diciendo su nombre.
—Yoongi... —llamó contra su hombro, casi
suplicando que hiciera o dijera algo que calmara el
dolor en su corazón.
El mayor lo apartó un poco para poder sostener su
rostro y hacer que lo mirara. Los preciosos orbes del
rubio buscaron su mirada, encontrando ojos dorados
brillantes mirándolo con tantos sentimientos que lo
abrumaba. El menor cerró los ojos cuando los
pulgares del otro comenzaron a limpiar sus mejillas
húmedas, a la vez que acariciaba sus pómulos
intentando calmarlo un poco de esa forma, pero no
era suficiente.
—Jimin, mírame —pidió sin detener sus caricias—
. Mírame, estoy aquí.
El rubio abrió los ojos, parpadeando un poco debido
a las lágrimas que aún amenazaban con salir.
Yoongi lo miró y le sonrió leve, a pesar del dolor en
sus ojos.
—¿Me ves? —preguntó sin apartar la mirada en
ningún momento—. Puedes verme, puedes
sentirme... —juntó ambas frentes y sus manos
buscaron las contrarias para llevarlas a sus propias
mejillas—. Aún estoy aquí contigo. No te despidas
de mí ahora, porque ahora estoy contigo.
—Estás conmigo... —repitió Jimin aún sin creer sus
propias palabras, y sostuvo con más firmeza el
rostro contrario—. Sí, estás aquí aún.

L.S
L.S

Sus palabras hicieron eco en su cabeza, como si


ésta misma le estuviera repitiendo el significado de
sus palabras y que comprendiera, asimilara lo que el
mayor quería decirle. Y luego de unos segundos lo
hizo. Por supuesto, Yoongi estaba aquí hora. Podía
verlo, podía tocarlo, estaba con él.
Entonces sonrió poco a poco, admirando la belleza
de sus ojos. Entonces una idea llego a su cabeza, y
no dudó ni un poco en llevarla a cabo.
—Vas a estar conmigo durante mucho tiempo
más —aseguró—. Vamos a quedarnos aquí y a
vivir de la forma en la que lo planeamos aunque
sea por unos pocos meses, nadie puede
impedirnos hacer eso.
Yoongi abrió los ojos en grande al escucharlo, y no
dijo nada dudando de si eso significaba exactamente
lo que él creía que significaba. Su corazón comenzó
a latir rápido ante la emoción, y como si pudiera
sentirlo, el rubio sonrió más en grande y unió sus
labios durante unos pocos segundos.
—¿Por qué apurarnos en regresar? Aún tenemos
un año y si pudimos dar con Seokjin en tan poco
tiempo entonces daremos con el siguiente en
menos —aseguró nuevamente—. También quiero
estar contigo, así que también seré egoísta esta
vez.
Tomó las manos contrarias y entrelazó sus dedos en
cada una.

L.S
L.S

—Te propongo algo, Yoongi —habló tomando


mucho aire para decir lo siguiente—. Comencemos
nuestra vida juntos, hoy mismo. Sacrifiquemos
diez meses del tiempo que disponemos antes de
tener que irnos, y vivamos nuestra historia de
amor como alguna vez lo planeamos, ¿Sí? —
ofreció, y le fue inevitable que un par de lágrimas
recorrieran sus mejillas—. Nosotros no podemos
ser una breve historia de amor en este mundo,
merecemos que sea al menos corta, pero no
breve.
Esta vez fue el ánima el que sintió sus ojos arder
más y su garganta cerrarse nuevamente. Asintió
repetidas veces, aún intentando asimilarlo y cuando
lo hizo sonrió también.
—Una corta historia de amor suena perfecto —
respondió con tanto amor, felicidad y sinceridad en
sus ojos que al rubio le costó un poco mantenerle la
mirada—. Es más de lo que creí posible...Tú eres
más de lo que creí posible en toda mi vida.
—Entonces está decidido —dijo el rubio limpiando
su rostro húmedo, para luego acercarse a la mochila
que habían llevado y buscar ropa para el otro—
. Comencemos a planear nuestra nueva vida en
este lugar, no quiero perder ni un segundo.
Como si se hubieran puesto de acuerdo para dejar el
ambiente melancólico, se mostraron más alegres, y
se concentraron en lo que tenían planeado. Ahora se
encontraban caminando alrededor del lago brillante
tomados de la mano. El mayor se había colocado su
ropa, y su sobrero de kasa para que el sol no

L.S
L.S

molestara su vista, y eso causaba que los pétalos


que quedaban sobre éste, colorearan con brillo al
desaparecer y le daban una imagen muy bonita
según el rubio.
—Lo primero es encontrar un lugar donde
quedarnos —dijo el rubio llevando un dedo a su
barbilla, como si eso le ayudara a pensar mejor—
. No tiene que ser un lugar muy grande o lujoso,
y supongo que no quieres estar en un lugar con
demasiadas personas.
—Tenemos aún el dinero que el viejo del templo
te dio para los gastos que tuvieras que hacer —
recordó el mayor—. Podríamos comprar una
cabaña pequeña.
—Esa es una muy buena idea —aceptó el rubio,
luego su expresión cambió a una más alegre—
. ¿Qué te parece volver al pueblo del que
vinimos? —preguntó recordando el lugar y la forma
de ser tratados—. Estoy seguro de que van a
recibirnos de buena manera, y la gente de allí ya
te conoce.
El ánima se lo pensó unos largos segundos;
pensando en los pros y contras de ir a ese lugar, y
un pro era justamente la tranquilidad del lugar
sumado a que ya lo habían visto, y el contra eran los
niños molestos y ese chico que miraba demasiado a
su humano. Si debía de poner ambas cosas a la
balanza, ese último contra era demasiado, pero
luego recordaba lo cómodo y a gusto que Jimin
estuvo en el lugar y cualquier cosa que él quisiera
iba a aceptarlo.

L.S
L.S

Después de todo, la única condición real que él


ponía era que estar con él.
—Me parece bien si a ti te parece bien —
respondió finalmente.
—Entonces nos quedaremos allí —dijo Jimin
dando un leve apretón al agarre de sus
manos— ¿Recuerdas donde se encontraba el
pueblo?
—Un poco...Pero preguntando llegaremos a
cualquier lado —respondió el mayor restandole
importancia—. Vamos a buscarlo ahora.
—Pero debemos de buscar a Seokjin primero —
comentó el menor recordando al otro ánima.
El pelinegro volteó a verlo y en su rostro apareció
una expresión de desagrado mezclado con molestia.
—¿Por qué quieres buscarlo? Si lo vuelvo a ver
le arranco la lengua por ser un bocazas —
amenazó.
—No puedes hacer eso —regañó el rubio—. Tú
mejor que yo debes de entender su
comportamiento al vernos, y... —bajó la mirada
mostrándose un poco más triste—. No dijo nada
que no fuera cierto...
—Cierto. Mejor le arranco alguna de las muchas
colas que tiene en su forma de zorro pequeño y
patético —dijo volviendo a molestarse al ver a su
chico nuevamente triste.

L.S
L.S

—Hablo en serio, Yoongi —volvió a regañar el


rubio—. Además, hay que decirle que no vamos a
irnos sino hasta dentro de diez meses, y acordar
que debe de mostrarnos una de las maravillas de
este lugar igualmente esta noche.
El mayor pareció recordar aquello y asintió
lentamente.
—Podría llamarlo...Pero no quiero verle la cara,
en serio sigo molesto con él de igual forma —se
cruzó de brazos, dejando ver su mal humor.
El rubio rió al ver su expresión de enfado que a él le
pareció adorable, y soltó su mano para volver a
colocarse frente a él y sostener su rostro con
suavidad. Le dejó un rápido e inocente beso antes
de hablarle.
—Por favor. Quiero dejarle esas cosas en claro, y
no quiero llevarme mal con él, después de todo
no es malo, simplemente... —calló unos momentos
para pensar qué palabras utilizar—. Es su forma de
demostrar su odio hacia el destino que le tocó,
yo entiendo eso, y sé que tú también.
El ánima no respondió a eso porque sabía que en
parte tenía razón. Obviamente no todos iban a tener
personalidades iguales, y sus vivencias y manera de
sobrellevar la vida que les quedó junto con el
momento en el que aparece el encargado de llevarlo
al fin de sus días como lo era Jimin, iban a hacer
que reaccionara de distintas formas. Al fin y al cabo,
el ánima de ojos rosas no había sido malo sino
odioso.

L.S
L.S

Soltando un suspiro resingnado, el mayor cerró sus


ojos y buscó la presencia del otro ánima en algún
lugar de ese reino, y lo llamó. Era la primera vez que
utilizaba esa habilidad que solo funcionaba con "sus
hermanos", aunque Yoongi hasta el momento solo
consideraba al albino como uno, no al pequeño zorro
que toma "siestas de belleza" aunque nadie pueda
verlo.
—Ya lo llamé —avisó al menor.
Jimin le sonrió en agradecimiento, y volvió a tomar
su mano para llevarlo debajo de uno de los cerezos,
donde estiró su palma para que algún pétalo cayera
en ésta. Quería comprobar si el brillo que dejaban al
desaparecer se quedaba en su mano o desaparecía
luego de unos segundos.
—Sabes... —habló el rubio manteniendo la mirada
en los pétalos rosados del árbol frente a ellos—. Me
siento muy cómodo en este lugar. Quiero decir,
el ambiente de este reino, el ver los cerezos me
transmite una tranquilidad que no puedo explicar
pero que puedo asegurar que no he sentido en
ningún otro lugar.
Yoongi lo escuchó atento, y disfrutó de la imágen del
perfil contrario siendo rodeado por los pétalos
cayendo a su alrededor. Siguió con la vista un pétalo
que descansó en la palma del contrario, y
permaneció allí durante unos segundos, sin
desparecer.

L.S
L.S

—¡No desaparece! —dijo cuando se dio cuenta de


que el pétalo seguía en su mano luego de varios
segundos—. ¿Por qué será?
—Porque naciste en este reino —respondió una
tercera voz detrás de ambos, y Yoongi no tuvo que
voltear para descubrir de quién se trataba.
El rubio si lo hizo, parpadeando varias veces con
una expresión de confusión al escucharlo. Seokjin se
acercó a ellos, sorpresivamente ahora vestido con
prendas que parecían muy costosas.
—Los pétalos de los cerezos solo se mantienen
si están en contacto con alguna persona que
haya nacido aquí y posea la esencia de la luz
única de este reino —explicó el de ojos rosados
brillantes—. Eres de aquí pero no sabes eso,
¿Acaso vives debajo de una roca?
—Yo...¿Soy de aquí? —preguntó Jimin más para si
mismo que a él—. No lo recuerdo.
—¿No lo recuerdas? —preguntó el más alto de
todos con sorpresa—. ¿No creciste aquí?
—Que te importa —respondió Yoongi sin podes
evitarlo.
—¡Tú cállate, no te he preguntado a ti! —
respondió el otro ánima dándole una mala mirada.
—Puede ser que lo haya hecho —respondió el
rubio ignorando esa breve discusión—. Si es así, no
lo recuerdo. Solo tengo recuerdos de cuando
conocí a mi familia, pero fue en otro reino.

L.S
L.S

—¿Tu familia nunca te dijo donde naciste? —


preguntó Yoongi muy curioso también.
Jimin negó. Bajó la mirada hacia el pétalo, que aún
no se desvanecía, y una idea cruzó su mente. Tomó
la otra mano del pelinegro, volteó su palma, colocó
el pétalo sobre ésta, y esperó. Pasaron unos tres
segundos, y luego la palma pálida del mayor quedó
pintada con un brillo con tonalidades rosas. Ambos
abrieron los ojos de par en par ante eso, luego se
miraron, y miraron al otro ánima al mismo tiempo.
—¿Lo ves? Eres nativo de éste reino —dijo el
ojirosa cruzándose de brazos—. Supongo que
Madre te envió aquí por esa razón.
—Ya veo... —habló el rubio luego de asimilarlo—
. Por eso me siento tan a gusto en este lugar...
—Es el mejor reino de todos, el más precioso y
con el ánima más apuesto al parecer —dijo
Seokjin mirando a Yoongi con una sonrisa burlona—
. El tuyo debe de ser oscuro y aburrido, como tú.
—¿Quieres pelear? —preguntó el pelinegro
quitándose el sobrero, acercándose a él de forma
amenazante—. Te voy a demostrar que divertido
que soy mientras te arranco los dientes.
—¡Aquí nadie se va a pelear! —detuvo Jimin
colocándose frente a su ánima para empujarlo
levemente hacia atrás—. Solo vamos a avisarle y
nos vamos, ¿Sí?
Yoongi solo gruñó y se cruzó de brazos sin dejar de
mirar mal al otro á ánima, que también lo miraba de

L.S
L.S

la misma forma y le gruñía. El rubio soltó un suspiro


cansado y se volteó para encarar al más alto.
—Seokjin, puedes estar tranquilo porque
pensamos quedarnos un tiempo en este lugar
antes de irnos —le sonrió leve—. Y esperamos
que esta noches nos muestres una de las
maravillas de este reino, por lo que vendremos
aquí para que nos lleves tal y como acordamos
anteriormente.
El ánima lo miró con una ceja alzada, como si
estuviera analizando algo mientras su mirada iba del
rubio al de ojos dorados, hasta que sonrió landino,
casi burlón antes de responder.
—Ya veo. Quieren retrasar lo inevitable, era muy
probable que hicieran eso luego de que sepas
cuál es nuestro destino —dijo sin gracia pero con
un tono divertido—. ¿Quieren vivir una mentira?
Allá ustedes. Su ingenuidad me dará más tiempo
de vida, gracias.
—En serio... —habló Yoongi nuevamente,
acercándose a él—. Si no te callas, voy a-
—Eso es todo —dijo el rubio cortando las palabras
de su chico, aún con la mirada sobre el otro ánima—
. Nosotros nos vamos. Nos vemos en la noche,
Seokjin.
Volteó y tomó la mano del pelinegro, recogió su
bolso con sus cosas, y comenzaron a caminar hacia
la dirección en la que vinieron. Éste estuvo muy de
acuerdo en alejarse de ese lugar y sobre todo de

L.S
L.S

ese tipo, por lo que no perdió tiempo y comenzó a


quitarse su ropa nuevamente para comenzar a
buscar el pueblo de forma más rápida.

│ │ · ✦ ───Una hora después...

│✦

✦ ·
·
No les costó mucho encontrar el pueblo
nuevamente, ya que el ánima tenía buen sentido de
la orientación y una buena memoria que les permitió
regresar casi sin ningún problema. Jimin lo halagó
todo lo que quiso, y el mayor se agasajaba en las
palabras bonitas y olvidando por un momento lo que
significaba regresar a ese lugar.
Con el rubio sobre su lomo, siguieron el camino de
tierra marcado que los llevaba a la entrada del
pueblo, llamando la atención de todos al momento.
—¡Es Jimin y el ánima! —avisó a los gritos un
hombre que acarreaba una vaca—. ¡Regresaron!
Su grito llamó la atención de las personas cercanas,
y a su vez éstas le informaban a los demás, y de esa
forma en menos de cinco minutos casi todo el
pueblo estaba rodeando a ambos. Se veían
contentos de volver a verlos, y eso hizo sentir bien al
rubio.

L.S
L.S

—Pedimos volver a verlos pero no creímos que


fuera tan rápido —comentó el alcalde abriéndose
paso entre la gente para acercarse a ellos.
—Hubo un cambio de planes y tenemos pensado
quedarnos en el reino durante algunos meses —
habló el rubio bajándose del lomo de la pantera—
. Lo pensamos y creímos que éste sería un buen
lugar para quedarnos ese tiempo...Si ustedes nos
lo permiten, claro.
—Por supuesto que son bienvenidos a quedarse
el tiempo que deseen —respondió el anciano con
una amable sonrisa—. Todos estarán felices de
tenerlos aquí.
—Muchísimas gracias por recibirnos una vez
más —agradeció el rubio haciendo varias
reverencias hacia todos los presentes, luego volvió a
mirar al anciano—. ¿Hay alguna cabaña que
podamos comprar? Cualquiera está bien, no
importa si es pequeña.
—¿Cómo creen que vamos a cobrarles? —
preguntó una mujer dando un paso al frente de la
multitud para acercarse a ellos—. Hay una cabaña a
unos metros de uno de los caminos que
pertenecía a una pareja de ancianos que
fallecieron hace un año, y desde entonces nadie
la a ocupado, ¿Les parece quedarse allí?
Los ojos del rubio brillaron. Antes de responder
volteó a ver al ánima, que al cruzar miradas asintió
dando su aprobación. El escuchar que estaba
alejado de las demás casas lo convenció al instante.

L.S
L.S

—Nos encantaría usarla —respondió Jimin


haciendo otra reverencia—. Muchas gracias.
—Siganme, les mostraré la casa —ofreció el
alcalde.
El rubio agradeció una vez más, y luego de saludar a
todos de manera breve, fueron junto con su amado a
ver la que sería su nueva casa.
A decir verdad, la casa no estaba tan alejada de las
demás; no era pequeña pero tampoco precisamente
grande, era perfecta para dos personas, tenía un
pequeño jardín en frente, estaba rodeado de cerezos
que hacían brillar ma casa cuando los pétalos que
caían sobre ésta se desvanecían. Para llegar a ella
solo debías de caminar unos cien metros de un
camino de tierra marcado en el suelo, el cual a mitad
de éste tenía un pozo de agua.
Era muy bonita, y el lugar donde se ubicaba también
era muy lindo.
—Es perfecta —comentó el rubio cuando estuvieron
frente a la casa—. ¿Te gusta, Yoongi? —preguntó
volteando a ver al animal.
El ánima asintió, y se acercó a él para lamer su
mejilla, dejando en claro que le gustaba mucho.
—Aún tiene los muebles, aunque les recomiendo
comprar otro colchón y sábanas —comentó el
alcalde—. Quizás tenga algo de polvo encima,
pero nada que no puedan limpiar en un par de
horas.

L.S
L.S

—No se preocupe por eso, nosotros dejaremos


todo reluciente —dijo el rubio juntando sus
manos—. ¿Donde podemos conseguir un
colchón nuevo y sábanas?
—Uno de los muchachos está por ir a la ciudad
más cercana en carruaje a por unas herramientas
para la cosecha, pueden pedirle que compre
alguno —ofreció—. Estaría aquí al atardecer.
—Nos haría un gran favor, muchas gracias
nuevamente —agradeció Jimin realmente
conmovido por tanta amabilidad de parte de esas
personas.
Buscó algo en su bolso; monedas de oro. Tomó
algunas, lo suficiente como para comprar lo
necesario, algo de fruta y para pagarle al chico que
iría a hacerle el encargo. Volteó a ver al anima y le
entregó una pequeña bolsa de cuero con las
monedas, y las otras las volvió a guardar en en
bolso.
—Ve a pagarle al muchacho, yo mientras
comenzaré a limpiar, ¿Sí? —pidió acariciando el
pelaje del cuello del animal, luego se giró hacia el
hombre—. ¿Podría pedirle los necesario y algo de
fruta? Dígale que lo que le sobre se lo quede
como agradecimiento.
—Se lo diré, no te precupes —respondió el alcalde
sonriendole amable.
Yoongi se fue junto con el hombre, y el rubio se
adentró a la casa utilizando la llave que el anciano le

L.S
L.S

había entregado. Cuando ingresó a la casa, lo


primero que notó fue que había un pequeño pasillo
que parecía dar a distintas habitaciones. Caminó
examinando la casa, dejó su arco y flechas a un lado
de la puerta antes de seguir avanzando. Llegó a una
parrilla donde cocinar, también era el comedor;
todos los muebles del lugar eran de madera y
habían muchas ventanas que dejaban entrar mucha
luz natural de fuera.
Sí notó que todo estaba cubierto de polvo, incluso
las sábanas puestas sobre los muebles para que
éstos no se mancharan. Lo primero que hizo fue
abrir las ventanas para ventilar el lugar, y procedió a
quitar todas las sábanas de los muebles cubiertos.
Habían varios veladores con velas casi completas en
la mayoría, y supo que podían utilizarlas cuando las
necesitaran.
Aunque no creían necesitarlas, porque después de
todo Yoongi esta acostumbrado a los lugares
oscuros y podía ver perfectamente, y él se
acostumbró a ellos gracias a él también. Solo
necesitaba la luz de su mirada para saber dónde ir,
siempre iba a ir a donde ellos estuviera, por lo que
era algo muy eficaz.
Revisó las dos puertas que le faltaban, y primero se
encontró con lo que parecía ser el baño, donde
había una gran tina de madera. La última habitación,
la más alejada de la entrada era el dormitorio, y lo
que le encantó fue ver que había una chimenea justo
frente a la cama.

L.S
L.S

—Es incluso más de lo que esperaba


encontrar —dijo para si mismo.
Recordó ver una escoba en la cocina, y fue a
buscarla para comenzar a sacar fuera el polvo que
se acumuló con el tiempo.
Una extraña ansiedad se apoderó de él mientras
barría, una que se generaba principalmente por la
emoción de comenzar con una vida junto a Yoongi
como siempre quiso desde que se enamoró de él,
pero a la vez lo hacía temerle al futuro, por obvias
razones que no quería recordar pero que siempre
estaba ahí detrás esperando a que voltee para
nuevamente querer llorar al recordarlo.
Pero se obligaba a si mismo a no pensar en el futuro
y disfrutar del ahora. Su presente se veía
maravilloso, y todo se debía a que Yoongi estaba
con él. En este momento está con él, están juntos.
—La noche antes de salir del reino de Lights... —
habló Yoongi detrás suyo, asustando al rubio que
estaba muy metido en sus pensamientos—
. Taehyung me llamó y tuvimos una charla...
El pelinegro se encontraba nuevamente vestido, y se
acercó a él para quitarle la escoba y hacerla a un
lado. Jimin lo escuchaba atento, con sus manos
viajando hasta el cuello contrario.
—Me preguntó cómo me gustaría que fuera mi
vida si fuera una persona normal, y me di cuenta
de que ambos querríamos lo mismo de ser así —

L.S
L.S

continuó sosteniendo su cintura para atraerlo más


hacia él.
—¿Qué querrían? —preguntó cuando el otro no
reveló lo que era.
—Vivir de la manera que sea, pero él con
Jungkook y yo contigo —respondió juntando sus
frentes para hacerle mimos a su nariz con la punta
de la suya—. Mañana, cuando amanezca junto
contigo para tener un día como una persona
normal, quitando algunos enfrentamientos con
umbras, podré decir que pude cumplir con mi
deseo.
—Éste es nuestro hogar ahora —aseguró el menor
sin apartar la vista de sus orbes dorados—. Mañana
serás oficialmente mi compañero de vida, y lo
serás siempre.
Yoongi sonrió y lo abrazó con más fuerza.
—Me gusta como suena eso. Me gusta mucho.
Jimin fue quien terminó con la distancia entre sus
bocas, y lo besó de forma profunda pero dulce, feliz
pero asustada. Ese beso no fue como los anteriores,
para nada. En ese beso estaban absolutamente
todos los sentimientos de ambos hacia el otro,
siendo compartidos, revelados en su forma más
cruda y sincera.
Y se sentía tan agridulce.

L.S
L.S

—Es una lástima que la cama no esté disponible


aún... —comentó el ánima cuando se separó luego
de unos minutos, con un nuevo objetivo; su cuello.
Jimin no pudo evitar sonrojarse al comprender el
significado de sus palabras, pero tampoco pudo
evitar apegarse más al cuerpo contrario y dejarle
aún más acceso a su cuello. Debía de admitir que
extrañaba sentirse uno con el otro y la unión de sus
cuerpos de la forma más íntima posible, y durante
estos meses definitivamente aquello sucedería
varias veces.
Quería ser uno con él, y quizás cuando llegara el
momento y no lograba hacer que se quedara, podría
intentar irse junto con él.
Yoongi se separó de golpe y chasqueó la lengua.
—Acabo de vestirme, que malditos... —se quejó
mientras comenzaba a desvestirse.
—¿Umbras? —preguntó Jimin alejándose para
buscar su arco.
—Sí —respondió el mayor—. Lo peor es que está
del otro lado del maldito reino, y el infeliz
del zorrito poca cosa está yendo al que está más
lejos suyo solo para que tengamos mayor
distancia —se quejó entre gruñidos—. Juro que
voy a dejarlo sin piernas.
—Ya, ya. Enojarte no sirve de nada —se colgó lo
necesario a sus hombros, y salió de la casa primero,
sabiendo que el otro lo seguiría.

L.S
L.S

Cuando estuvo fuera el pelinegro cambió


rápidamente de forma, y sus movimientos ya eran
automáticos; agacharse para que el rubio pudiera
subirse, y una vez este arriba, comenzaba a correr
hacia su destino sabiendo a qué velocidad máxima
moverse para no poner en peligro al rubio, y
sintiendo sus caricias en su pelaje.
Era todo igual que otras veces, pero ésta vez al
finalizar, tendrían un hogar al que regresar. No a
cualquier parte, sino a un lugar suyo, de ambos.

Escribir esto se vuelve más difícil a medida que


llega el final :")
Pero siempre mantengan la esperanza, abuelitas
👀
Gracias por sus mensajes tan bonitos, y tengas
un excelente día/tarde/noche. Los quiero 💜
[Link]

L.S
L.S

*ૢ✧Eᥣ ᥴᥲᥣor dᥱ tᥙ ᥲmor ᥱᥒ ᥱ stᥱ


frίo⸙ ⊰
Dedicado a: @debsyam_ 💕
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
Con ayuda del ánima del ese reino, lograron llevar a
Taehyung hasta una cueva en la que se encontraba
el lugar de nacimiento del nuevo desconocido.
Jungkook no paraba de llorar porque la
preocupación sobre el estado de su amado, que
había dejado de sangrar pero no sabía si era por el
frío o si significaba algo bueno.
Por suerte en el lugar, al igual que en el hogar de
Taehyung en su respectivo reino, el lugar tenía una
temperatura cálida que no se veía afectada por las
ventiscas de frío que venían de fuera. Eso era muy
bueno porque sus cosas habían quedado en algún
lugar del pequeño pueblo re habían salvado del

L.S
L.S

umbra, y cuando Taehyung quisiera regresar a su


forma humana no tendría frío.
Sorprendentemente el lugar parecía ser una casa
porque contaba con una cama hecha de pieles, dos
grandes barriles; uno con agua y otro con frutas.
También había una mesa con objetos sobre ella
como cuencos y mantas, y sorprendentemente
varios libros apilados.
—No te preocupes, la herida no parece muy
grave y estamos hechos para sanar rápido —dijo
el ánima que regresó a su forma humana para
hablarle y ofrecerle un poco de agua en uno de los
cuencos que estaban sobre la mesa—. Puedo
ayudar a que su herida sane más rápido.
El azabache no le importaba que el tipo estuviera
desnudo, le daba igual todo lo que no tuviera que ver
con Taehyung.
Jungkook, que estaba sentado a un lado del tigre
albino acariciando su pelaje con sus mejillas
húmedas, tomó el cuenco con una de sus manos y
bebió todo el contenido rápidamente. Soltó un
suspiro hondo intentando detener su llanto, pero al
volver a ver el rostro del tigre volvía a sentirse
culpable y asustado por él.
—¿Lo quieres tanto? —preguntó el ánima de
cabello castaño observando fijamente al menor,
analizando sus acciones—. Pareces demasiado
preocupado por él, no puedes dejar de llorar.

L.S
L.S

—O-Obviamente estoy preocupado, ¿Crees que


estoy llorando de felicidad? —preguntó Jungkook
mirándolo fijo, con sus ojos rojos y el ceño
fruncido—. ¿Y por qué te quedas ahí parado sin
hacer nada? Ayuda a Taehyung si es que puedes
hacerlo —apresuró.
—Ya, ya —respondió el moreno levantando sus
manos—. Aún así no creo que despierte hasta
dentro de un par de horas luego de que lo ayude.
—No importa...Mientras despierte —murmuró el
menor apoyando su cabeza sobre el tigre.
El ánima castaño volvió a transformarse en un gran
y bello lobo, y se acercó el tigre, deteniéndose hasta
que su rostro se acercó a la cabeza de éste y
comenzó a lamer la herida. Jungkook levantó la vista
y al notar lo que estaba haciendo tuvo ganas de
decirle que se aleje, pero luego recordó que
Taehyung le había dicho que su saliva tenía un
efecto medicinal incluso más efectivo y rápido que la
mejores medicinas de las hierbas más efectivas, y lo
dejó ayudar a su amado.
El otro ánima estuvo alrededor de dos
minutos lamiendo su herida, hasta que se separó y
se quedó observando como ésta comenzaba a
sanarse de forma algo lenta pero efectiva. El lobo
caminó hasta una de las esquinas de aquél lugar,
donde se podían ver varias prendas de ropa.
Regresó a su forma humana para cambiarse,
mientras Jungkook revisaba la herida del albino y
suspiraba mucho más tranquilo al ver que se estaba
sanando.

L.S
L.S

El azabache, ahora más calmado pero aún sin dejar


de acariciar el pelaje blanco con rayas de su ánima,
levantó la mirada para mirar al moreno que se había
vestido y sentado en el suelo a un par de metros de
ambos.
—G-Gracias...Por ayudarnos —dijo algo apenado
por su actitud de hace unos minutos.
—No podía no ayudarlos —respondió el otro
sonriendole amable, luego volvió a mirar al tigre
sobre esa cama improvisada de pieles—. Después
de todo, somos como familia, ¿No es así?
El menor asintió recordando que su amado llamaba
a ese ánima hermano aún sin conocerlo, y asintió.
—El te considera su hermano, y estaba
emocionado por conocerte —contó, y luego se dio
cuenta de que aún no se habían presentado—
. Cierto, ¿Cómo te llamas?
—Puedes llamarme Namjoon. Kim Namjoon —
respondió el moreno volviendo a mirarlo.
—Él es Taehyung —dijo mirando por un momento
al tigre—. También es Kim. Yo soy-
—Jungkook, ¿Cierto? —preguntó el moreno,
sorprendiendo al azabache—. Creo recordar que
ese es el nombre que te dió la mujer que se
recogió.
La primera reacción del azabache fue mirarlo con
recelo.

L.S
L.S

—¿Y tú cómo demonios sabes eso? ¿De qué


carajos me conoces? —preguntó desconfiado,
frunciendo el ceño.
—Eres muy mal hablado, ¿Te has dado
cuenta? —comentó el moreno con algo de diversión
al escucharlo en vez de sentirse atacado por sus
preguntas—. Y respondiendo a tu pregunta, yo
solo llevaba siete años en este mundo cuando
estaba caminando por los fríos bosques y
escuché un muy leve llanto de bebé en algún
lugar de éste —aquello llamó la atención de
Jungkook, que lo miraba con curiosidad—. Busqué
el origen de ese llanto y encontré a un recién
nacido envuelto en una manta de color azul
claro, y al ver que su llanto comenzaba a ser
cada vez más débil supe que se estaba muriendo
de frío...
Jungkook lo miró con el ceño fruncido una vez más,
pero está vez era de incredulidad ante la idea de que
lo que estuviera diciendo fuera lo que estaba
pensando.
—Pensé en traerlo aquí, pero no tenía de cómo
cuidar a un bebé humano, entonces escuché a lo
lejos las voces de muchas personas que
caminaban por uno de los caminos cercanos —
continuó contando a pesar de las expresiones
incrédulas del menor—. Entonces sostuve la
manta entre mis dientes al estar en mi forma
animal y me adelanté lo suficiente en el camino
hasta poder dejarlo en medio para que esas

L.S
L.S

personas pudieran cuidarlo. Los humanos saben


cuidar bebés humanos, fue lo que pensé.
Jungkook tardó algunos segundos en reaccionar, en
asimilar sus palabras y luego de parpadear varias
veces y abrir la boca para decir algo, se resignó a
solo cerrar la boca cuando nada llegó a su mente.
Namjoon al verlo tan confundido solo pudo reír.
—Los observé cuando esa mujer te cargó y
comenzó a brindarte su calor corporal, y luego
los seguí para ver que hacían solo por
curiosidad —continuó—. La mujer te llevó a una
ciudad para curarte porque obviamente habías
enfermado, y yo seguí a las otras personas para
saber donde iban a instalarse. Desde ese día a
veces iba a observar como iban las cosas, y fui
testigo de los primeros cuatro años de tu vida
aunque no lo sepas. Luego ustedes se fueron.
Jungkook no iba a mentir, estaba muy sorprendido y
algo shockeado con todo lo dicho por el hombre
frente a él.
—Entonces... —lo miró serio—. Eres mucho más
viejo que Taehyung.
—...¿Eso es todo lo que vas a decir acerca de lo
que acabo de contar? —preguntó algo confundido
por su reacción.
—Es que...¿Qué quieres que diga? —preguntó
rascando la parte trasera de su cabeza, bajando la
mirada—. Gracias por no dejarme
morir...Supongo.

L.S
L.S

—Oh, de nada —respondió sonriendole amable


nuevamente—. Creí que no me creerías.
—No, todo coincide con lo sucedido y dicho por
las personas que me abandonaron —respondió
volviendo a mirarlo—. Además, ¿Qué ganarías
mintiendo con algo como eso? Sería estúpido.
Namjoon asintió dándole la razón a eso último.
El silencio volvió a hacerse presente en el lugar,
cosa que hizo sentir algo incómodo al menor que no
tenía idea de lo que podría hablar con el moreno. Al
no saber que hacer, simplemente se dedicó a
acariciar el pelaje del tigre albino. Quería que
despertara para animar un poco las cosas y que
consiguiera sacar tema de conversación porque a él
no se le ocurría absolutamente nada.
—¿Cómo se encuentra ese niño rubio que
seguías a todos lados? —preguntó de repente el
ánima lobo.
Jungkook volvió a mirarlo con algo de duda respecto
a quién se estaba refiriendo, pero luego recordó que
a su hermano lo conoció en éste reino.
—Ah, debes de referirte a Jimin —supuso.
—Sí, creo que algo así era su nombre —respondió
asintiendo varias veces—. ¿Sigue vivo?
—¿Y por qué no estaría vivo? —preguntó
frunciendo el ceño—. El está bien, vivo —dijo
haciendo énfasis en la última palabras—. En este
momento está en el reino de Ephipany, buscando

L.S
L.S

al ánima de ese reino con el del reino de Shadow,


él también es un elegido de Madre.
Namjoon abrió los ojos sorprendido al escuchar
aquello, y luego sonrió leve.
—Vaya, que dos personas de la misma familia
sean los elegidos de ánima no debe de ser una
cosa que se haya visto anteriormente —comentó
sin salir de su sorpresa—. ¿Es bueno en lo que
hace?
—Obviamente. De otra forma no sería un elegido
de Madre, ¿Cierto? —preguntó con obviedad—
. Aunque, yo soy mucho mejor. Jimin es muy
rebelde y muchas veces tuve que obligarlo a
asistir a las clases o a comportarse con los
demás —dijo cruzándose de brazos, sonriendo con
superioridad.
—Vaya, debe de ser difícil lidiar con un hermano
así —respondió el mayor creyendo por completo sus
palabras.
—Lo es —respondió, y soltó un suspiro cansado—
. Pero es un buen chico, una gran persona.
Todos somos hermanos en nuestro
campamento, pero él es mi favorito, es a quien
elegiría por encima de todos.
—Debe de ser divertido tener un hermano así, de
cualquier forma —dijo observando al ánima aún
dormido con ojos soñadores—. He escuchado a
muchas personas quejarse de sus hermanos o

L.S
L.S

familiares...Pero si yo tuviera a alguien con quien


compartir mi día a día, no me quejaría jamás.
Jungkook lo observó serio esta vez, luego le fue
imposible no mostrar lástima por él, porque sabía
gracias a Taehyung la manera en la que ellos se
sentían. La soledad absoluta era algo que podía
llegar a ser muy dolorosa, y mucho más para ellos
que no podían ni siquiera hablar con alguien más
porque podría ser peligroso para su seguridad. No
todas las personas eran buenas y al verlos solo iban
a agradecerles su lucha contra los umbras para
salvar sus vidas, muchas de ellas si los encontraban,
iban a hacer cosas menos bonitas.
—Bueno, siempre los has tenido —dijo llamando
su atención nuevamente, pero él apartó la mirada
porque el decir cosas motivacionales o cursis le
avergonzaba mucho si no eran a personas muy
cercanas—. Es decir...Los otros ánimas serían
como tus hermanos, solo que no han podido
convivir...hasta ahora. Pero ahora, al menos
Taehyung está aquí y puedes, quizás...Hacer
cosas de hermanos.
Hubo un silencio de algunos segundos, en los que
ninguno hizo contacto visual ni dijo absolutamente
nada más. Aquello fue demasiado incómodo para el
menor, que casi se voltea para que el mayor deje de
mirarlo.
—¿Qué es lo que hacen los hermanos? —
preguntó Namjoon finalmente luego de unos
minutos.

L.S
L.S

Jungkook volvió a verlo, y recordó a Jimin y las


cosas que ellos solían hacer desde pequeños.
Entonces sonrió, y se acomodó en su lugar para
comenzar a hablarle sobre las travesuras que el
comenzaba y el mayor terminaba envuelto en un
inútil intento por detenerlo pero jamás lograba
hacerlo. Namjoon lo escuchaba atento, muy
entretenido con las anécdotas de ambos hermanos,
imaginándose por momentos que él también vivía
momentos como esos con alguien.
Así pasaron al rededor de una hora, donde el tema
de conversación variaba haciendo que por
momentos fuera el mayor quien le contara sus
aventuras siendo un ánima, que iban desde peleas
con umbras extraños, hasta sucesos sobre la gente
normal de la que muchas veces era testigo.
El cuerpo del tigre albino en el que Jungkook estaba
apoyado comenzó a removerse haciendo que ambos
hombres voltearan a verlo. El azabache de
inmediato se acercó a su rostro con una expresión
de preocupación.
—Tae —llamó sosteniendo el gran rostro del animal,
que comenzaba a abrir sus ojos poco a poco—. Tae,
amor, ¿Estás bien?
El ánima moreno miró sorprendido al azabache
cuando lo llamó de esa forma, más no dijo
absolutamente nada.
Taehyung despertó poco a poco, hasta que logró
reincorporarse poco a poco. Al hacerlo decidió
regresar a su forma humana porque quería

L.S
L.S

preguntarle a su humano por qué le dolía la cabeza.


Al intentar voltear a ver al azabache, sintió que éste
lo rodeaba casi cubriéndolo por completo.
—¿Jungkook? —preguntó sin comprender su
comportamiento—. ¿Qué haces? ¿Estás
llorando? —sonó preocupado al escucharlo
sollozar, abrazándolo también.
—Es-estaba tan preocupado... —fue todo lo que
pudo formular, estrechándolo más contra sí—. Tae...
El albino sonrió culpable por hacer que se
preocupara de esa manera, y comenzó a dejar
pequeños besos en su cuello intentando calmarlo.
Era una escena tan íntima que el ánima moreno se
sintió fuera de lugar y casi que sale de allí para
darles privacidad.
—¿Tú estás bien? —preguntó Taehyung al menor,
cuando éste lo dejó separarse para poder mirarlo—
. No llores. Por favor, Jungkookie.
—Estoy bien... —respondió el azabache con los
ojos cerrados al sentir las manos del albino
limpiando sus mejillas húmedas—. Ahora que estás
despierto estoy bien.
Taehyung le sonrió y luego notó que no estaba
vestido.
—Jungkookie, dame algo de ropa —pidió, y luego
se dio cuenta de que en el lugar en el que estaban
no hacía frío. Entonces observó a su alrededor y al
encontrar la mirada de alguien más, abrió los ojos en

L.S
L.S

grande porque pudo reconocerlo como uno de sus


hermanos—. Tú...
Namjoon le sonrió amable.
—Que bien que ya hayas despertado —dijo el
ánima castaño.
—Oye, dale algo de ropa —pidió el azabache
cubriendo el cuerpo de su ánima para que el otro no
pudiera verlo—. Luego irémos a buscar nuestras
cosas a ese lugar. Y espero que no nos hayan
robado nada porque sino la próxima vez voy a
dejar que los maten a todos —dijo con el ceño
fruncido.
—¡Jungkook! No digas eso, tenemos que
protegerlos —respondió el ánima tigre. Luego miró
al segundo ánima y le sonrió emocionado—. Es un
placer conocerte finalmente. Soy Taehyung
¿Cómo es tu nombre?
Namjoon se puso de pie para buscarle algo de ropa
de la que tenía a mano, mientras le respondió.
—Soy Kim Namjoon —se presentó cortés—
. También estoy feliz de conocer a otro de los
míos —se acercó a ellos y le extendió su ropa,
aunque sin mirarlo mucho porque el azabache
parecía sentirse muy receloso.
—Gracias —respondió el ojiceleste tomando las
prendas—. ¿Qué animal eres? ¿Un pinguino?

L.S
L.S

Jungkook rió al recordar la conversación que


tuvieron anteriormente, mientras que el ánima de
ojos violetas lo miró confundido.
—No, soy un lobo —respondió orgulloso—. Y tú un
tigre albino bastante sorprendente.
—Lo sé —respondió Taehyung con una sonrisa
orgullosa—. ¡Quiero ver tu forma animal! —pidió
juntando sus manos para mirarlo con suplica.
—Tae, primero termina de vestirte —regañó el
azabache tomando la camisa para ayudarle a
colocarsela—. Luego vas a verlo, porque iré con
Namjoon a buscar nuestros abrigos y demás
cosas.
—¿Y yo no puedo ir? —preguntó con un leve
puchero.
—No, porque vas a quedarte para asegurar que
te recuperes bien —respondió Jungkook mientras
abotonaba la camisa ajena—. Y para eso necesitas
quedarte, porque no hace frío aquí.
—Está bien —aceptó el Kim menor bajando la
mirada sin estar muy feliz por eso.
Jungkook al notarlo sonrió para calmar su malestar,
y sin pena alguna por la presencia del otro ánima, y
sostuvo su rostro para acercarlo y poder unir sus
labios. Taehyung se dejó hacer a pesar de la
presencia de uno de sus hermanos, porque
simplemente le era imposible negarse a los besos de
su humano.

L.S
L.S

Namjoon no comentó nada al respecto a pesar de


sorprenderse.
—Volveremos rápido, y luego podemos hablar
más a gusto con Namjoon antes de planear el
irnos, ¿De acuerdo? —dijo Jungkook cuando se
separó, acariciando el cabello ajeno cerca de la
herida que terminaba de cicatrizar por completo
gracias a su organismo.
Taehyung le sonrió más a gusto y asintió.
El azabache se puso de pie y buscó su alabarda
antes de acercarse al otro ánima, que observaba al
albino con una mueca de confusión. Éste último
pudo darse cuenta de lo que le estaba preguntando
con esa mirada, y negó con la cabeza leve
respondiendo a sus dudas.
Namjoon comprendió todo y le hizo una señal de
que no iba a opinar o decir algo al respecto.
—¿Vamos? —preguntó el azabache luego de volver
a colocarse todos los abrigos que se quitó al
ingresar a esa cueva cálida.
—Claro —respondió el moreno comenzando a
quitarse la ropa.
Cuando estuvo en su forma animal, Taehyung miró
maravillado al animal frente a él. Era un precioso
lobo de dos metros con pelaje marrón con algunas
pequeñas zonas blancas, y unos intensos ojos de
color púrpura brillantes. Definitivamente quería saber
cuál sería su habilidad a la hora de atacar a los

L.S
L.S

umbras, porque debía de ser igual de increíble como


su forma animal.
—¡Eres increíble, hyung! —halagó aplaudiendo
varias veces.
Jungkook se cruzó de brazos y lo miró con una
expresión de molestia. Taehyung al notar su mirada
y verlo así, solo rió por sus celos y le envió su beso
volador para que deje de poner esa cara. Aquello
funcionó y ambos salieron de la cueva con el menor
sobre el lomo del lobo.
Eso si hizo sentir al albino celoso, porque Jungkook
solo debía de subirse a su lomo. Así que cuando
ambos se fueron, se quedó allí cruzado de brazos
con una molestia en su pecho que reconocía como
celos.
Entendía a su Jungkook por completo cuando él se
sentía de aquella forma.
También, se puso a pensar en que debía de
confesarle la verdad. Pero tenía mucho miedo de
cómo el azabache se lo tomaría, y que se molestara
con él por no haberlo dicho antes. Sabía que al
haber encontrado al ánina de éste reino debían de
irse.
Pero aún no quería acercarse al día en el que
tuviera que decirle adiós. Aún quería quedarse a su
lado, aún habían muchas cosas que quería hacer
con Jungkook y que no quería dejarlas pendientes.
Al menos quería dejarle buenos recuerdos a su

L.S
L.S

amado para que lo recuerde con una sonrisa, y


calmar un poco el inevitable dolor de su corazón.

│ │ · ✦ ───Cinco horas después...

│✦

✦ ·
·
Taehyung tenía muchas ganas de ir a visitar otra de
las maravillas que el reino ofrecía, por lo que
esperaron a que otros umbras aparecieran para
tener un tiempo asegurado para poder ir a verlo y
disfrutarlo sin interrupciones. Namjoon dijo que iban
a poder jugar en ese lugar, y eso fue suficiente para
que ambos menores se emocionaran.
Por eso ahora al atardecer, Namjoon en su forma
animal llevaba a ambos sobre su lomo. El albino dijo
que no quería tener que abrigarse al llegar porque
podía enfermar, aunque esto no fuera cierto porque
su organismo no le permitía enfermarse, pero
ninguno de los otros dos se negó a cumplir su
capricho.
—¿Hace frío todo el año? —preguntó Taehyung
observando el paisaje mientras se acurrucaba en el
pecho del azabache, que estaba detrás suyo
rodeándolo con sus brazos—. Debe de
ser cansador estar todos los días muy abrigado.
Me gusta más estar desnudo en mi reino.

L.S
L.S

Namjoon asintió con la cabeza. Como el lugar al que


iban no estaba lejos de donde se encontraba su
cueva, estaban yendo a una velocidad tranquila y sin
prisa.
—Debe de haber cosas muy bonitas, como las
auroras boreales, pero yo no podría vivir aquí
durante mucho tiempo sin cansarme —comentó el
azabache—. También prefiero el clima cálido.
—¿Estamos muy lejos? —preguntó el albino sin
poder ocultar su emoción.
—El sol comienza a ponerse —comentó Jungkook
observando al cielo, esas estrellas que comenzaban
a aparecer una a una—. Aquí sí que anochece
temprano, ¿Será por el frío?
—No lo sé —respondió el albino.
Namjoon asintió nuevamente.
Caminaron durante unos diez minutos más,
charlando sobre lo bueno y lo malo del clima frío y
del cálido, entre otras diferencias de éste reino con
el del albino. El lobo de ojos violetas brillantes se
detuvo dejándoles saber a ambos que habían
llegado, y la pareja miró al frente, y no pudieron
evitar fruncir el ceño al ver un espacio grande y
vacío en el que solo había nieve y a lo lejos
montañas nevadas. No había absolutamente nada
más, y el terreno parecía dividirse entre el césped
cubierto de nieve en el que estaba ahora, y luego la
pura nieve sin césped a la vista. Lo único que
parecía maravilloso era la luz de las auroras

L.S
L.S

boreales que comenzaron a aparecer e iluminaba el


lugar.
—¿Aquí es? —preguntó Taehyung a su hermano,
algo dudoso de que ese lugar fuera donde se
encontraba una de las maravillas del reino—. Wow,
es...es muy... —no quería hacerlo sentir mal, pero
tampoco sabía que decir al respecto—. Creo
que...Tiene su encanto —dijo palmeando el
costado de lobo.
—Aquí no hay nada de maravilloso, Namjoon —
de quejó el azabache—. ¿Qué es este lugar de
porquería? Literalmente solo hay nieve, y eso ya
lo vimos a penas llegamos —dijo cruzándose de
brazos.
El lobo se agachó lo suficiente para que ambos
bajaran, y a pesar de que ambos no estaban
seguros que hacerlo, se miraron un momento y
finalmente se bajaron del lomo del ánima. Éste solo
comenzó a correr hacia la nieve, y se detuvo a unos
diez metros de donde los menores se encontraban
tomados de las manos observando al lobo hacer lo
que estuviera haciendo.
Namjoon volteó a verlos para asegurarse de que lo
estaban mirando, y entonces comenzó a cavar en la
nieve rápidamente. Al hacerlo, la nieve que lanzaba
detrás suyo se dividía y convertía en pequeños
copos que destellaban un brillo blanco que tiritaba
mientras flotaba en el aire como si de pequeñas
luciérnagas se tratara, y permanecían en el aire
incluso luego de que ambos menores abrieran los

L.S
L.S

ojos totalmente maravillados con tal imagen frente a


ellos.
Taehyung no tardó en querer probar hacer lo mismo
que su hermano, y se acercó a esa nieve mágica
para tomar un poco en ambas de sus manos y
lanzarlas sobre su cabeza esperando a que ocurra lo
mismo que hizo el lobo, y así fue. Sonrió totalmente
maravillado con los copos brillantes que flotaban
sobre él, y volteó a ver a Jungkook para ir hacia él y
tomar su mano para llevarlo más dentro de ese
desierto de nieve.
—¡Jungkookie tienes que intentarlo! —dijo el
albino con sus ojos cielo brillante llenos de emoción.
Le fue imposible al azabache no sonreír también, y
obedeció al instante, pero iba a probarlo a su
manera. Por lo que dejó su alabarda sobre la nieve,
se agachó para juntar mucha de esa nieve que
ahora que veía más de cerca, se notaba que no era
como la que se encontraba por todo el reino, y formó
una bola de nieve que a penas podía sostener en
sus manos sin que le costara cargarla.
—¡Namjoon, piensa rápido! —gritó el azabache, y
le lanzó con todas sus fuerzas la bola de nieve al
ánima.
Ésta terminó impactando en la cabeza del lobo, que
acabó con muchos copos fragmentados de la nieve,
siendo un poco cegado ante el brillo de éstos.
Ambos menores rieron por su pequeña travesura, y
Namjoon no pudo evitar emocionarse al darse
cuenta de que ahora contaba con gente con la que

L.S
L.S

podía divertirse como muchas veces quiso hacerlo


pero jamás pudo hacerlo. La felicidad lo invadió, y su
cola se movió de un lado a otro mientras corría hacia
ellos.
—¡Cuidado, Jungkookie! ¡Busca venganza! —
gritó Taehyung corriendo lejos del lobo mientras reía
ante la emoción que le generaba el pasar un
momento como éste con alguien.
El azabache corrió en la dirección contraria a la de
su chico, pero obviamente no pudo ser más rápido
que él y terminó en el suelo luego de que el animal
se lanzara sobre él sin llegar a lastimarlo, solo
haciendo que cayera al suelo para luego volver a
colocarse de forma que pudo volver a lanzarle
mucha nieve al volver a cavar con rapidez. Jungkook
terminó moviendo sus brazos por todos lados
queriendo apartar esos copos brillantes y fríos,
porque al fin y al cabo eran copos de nieve fríos que
lo estaban haciendo congelarse.
—¡Oye, eso es trampa! —se quejó Jungkook
cuando pudo ubicar al lobo entre todos esos copos
brillantes—. ¡Tae, contraataque! —gritó pidiendo
refuerzos cuando vio al lobo volver a colocarse en
posición para lanzarle más nieve.
—¡Contraataque! —gritó Taehyung lanzando una
bola de nieve casi tan grande como la que el
azabache le lanzó a Namjoon.
Pero su puntería no fue muy buena y terminó
golpeando una de sus patas traseras, cosa que no
hizo mucho para evitar que el ánima de ojos violetas

L.S
L.S

esta vez lo apuntara a él para llenarlo de copos fríos


y brillantes. El albino gritó cubriéndose con ambos
brazos mientras se agachaba un poco.
—Terrible error, Kim Namjoon —dijo el azabache
con unas bolas de nieve más pequeñas que las
anteriores, una en cada mano—. Acabas de atacar
a mi chico de ojos cielo.
Sin esperar alguna reacción de su parte, comenzó a
lanzarle éstas mientras se movía para que el lobo no
pudiera volver a atacarlo con facilidad. Cuando
Taehyung pudo volver a observar a los otros con
facilidad, comenzó a hacer muchas bolas de nieve
para que el azabache las lanzara porque tenía mejor
puntería.
Namjoon fue quien comenzó a correr del azabache
esta vez, dándole algo de chances de alcanzarlo al
no utilizar toda su velocidad. Y así pasaron casi una
hora, hasta que Taehyung pidió un descanso, y los
otros estuvieron de acuerdo. El lobo de echó al suelo
jadeando un poco con la lengua fuera, porque se
había cansado junto con la emoción del momento.
Ambos cayeron al suelo entre carcajadas ante la
euforia y diversión del momento, lo bien que se
sentía jugar como si fueran niños en un lugar tan
bonito como ese. Era la primera vez que el ánima
jugaba con nieve, y que lo hacía junto con alguien
más. Per todo era aún más especial porque este
mágico momento lo estaba disfrutando por primera
vez con la persona que amaba como nunca creyó
amar a alguien.

L.S
L.S

El albinó continuó riendo recostado en el suelo con


los brazos extendidos, sintiendo sus manos
congelarse un poco al tener contacto con esa nieve
tan única y especial. Jungkook detuvo su llanto solo
para voltear desde la misma posición y admirar su
perfil sonriente mientras su oídos se deleitaban con
la preciosa risa de su amado. Namjoon los
observaba recostado en el suelo a unos metros,
sintiéndose mal por ambos porque sabía el futuro de
esa hermosa pareja única, bella e imposible por más
sincero y puro que fuera el amor de ambos.
Las carcajadas del albino fueron cambiando poco a
poco, a la vez que el azabache notó como su
expresión se volvía una de angustia y tristeza. Sus
mágicos orbes color cielo comenzaron a inundarse
en lágrimas, y su risa pasó a ser un llanto que se
volvía más desgarrador a medida que los segundos
pasaban. Jungkook se reincorporó de inmediato con
confusión y desesperación al no saber el por qué de
ese repentino cambió en su chico.
—Tae, ¿Qué pasa? —se acercó más para acariciar
su rostro para intentar hacer que lo mirara—. ¿Por
qué lloras? ¿Que ocurre? —la preocupación solo
se hacía más grande a medida que el albino
aumentaba su llanto.
Lloraba como si estuviera experimentando el dolor
más grande de su vida, hipaba tanto que le costaba
respirar con normalidad e incluso comenzó a toser.
—Tae, ¿Qué es lo que tienes? —preguntó
sintiendo que sus ojos también ardían y su ganganta
se cerraba ante el llanto que se avecinaba, porque le

L.S
L.S

dolía verlo de esta manera y no saber que hacer


para calmarlo— M-Mi amor, por favor. Dime
algo... —suplicó acercando su rostro al impropio
para juntar sus frentes.
—N-No quiero desaparecer —soltó con la voz
totalmente rota y con dolor en cada palabra—. No q-
quiero dejarte, n-no quiero irme...Tengo miedo —
admitió teniendo que tomar aire por su boca de
manera desesperada porque le costaba respirar—
. T-Tengo mucho miedo...No quiero i-irme, no
quiero de-dejarte...
Jungkook no comprendía de qué estaba hablando, lo
que solo lo hizo que se desesperara aún más.
—Tae...No entiendo de qué hablas —dijo, y lo
sostuvo de sus hombros para que se sentara, y
poder abrazarlo en un intento por calmarlo, pero
aquello pareció lograr el efecto contrario porque
ahora el mayor comenzó a temblar—. T-Tae, por
favor para...
—¡Quiero ser normal! —gritó totalmente
destrozado, aferrándose al abrigo del azabache con
tanta fuerza que sus manos dolían—. ¡Quiero vivir!
¡Quiero tener una familia, amigos! —su voz
pareció quebrarse un poco con cada palabra,
haciendo parecer que no había bebido agua en
días—. ¡Quiero estar contigo por siempre! S-Sería
como morir...y n-no quiero m-morir —se apartó un
poco para mirarlo, y su mirada mágica se veía tan
rota y asustada que detrozó el corazón de
Jungkook—. Es t-tan injusto y duele, me d-duele
mucho.

L.S
L.S

—Tae, basta —volvió a pedir el menor, sosteniendo


su rostro para limpiar sus mejillas inútilmente, porque
las lágrimas no paraban de caer y el cuerpo
contrario no dejaba de temblar debido a su llanto—
. No sé de que hablas, pero basta. Nada de lo que
dices tiene sentido, porque no vas a morir. Estás
vivo, y estás conmigo —aseguró conteniendo su
propio llanto.
—N-No es justo... —continuó el albino sin que las
palabras contrarias lo hicieran sentir mejor—. No es
justo que c-cuando encuentro mi felicidad t-
tenga que abandonarla —sorbió por la nariz y llevó
una mano a su pecho, que dolía debido al fuerte
llanto y a la tristeza de recordar su inevitable
futuro—. Q-Quiero vivir...Y quiero hacerlo c-
contigo. Ojalá fuera normal, porque así podría
quedarme contigo y t-tener todo lo que si-
siempre quise.
—Tae, no tienes que ser normal para que
estemos juntos —quiso hacerle entender el menor
con desesperación—. Nosotros siempre
estaremos juntos porque nos amamos, ¿O
acaso-
—¡Voy a desaparecer, Jungkook! —le gritó
mirándolo directo a los ojos para que supiera que
estaba hablando completamente en serio—. ¡C-
Cuando terminemos nuestra tarea todos vamos a
desaparecer! Namjoon, Yoongi, yo y todos los
demás ánimas.
El menor lo miró con los ojos abiertos, la boca
entreabierta y totalmente en shock por sus palabras.

L.S
L.S

Sus labios se movían como queriendo decir algo,


pero terminaba callando a la vez que seguía mirando
fijo al albino en busca de una señal que le dijera que
estaba bromeando.
—Eso no...Eso no pasará, Tae —dijo luego de
unos segundos—. Ya lo hablamos...Nuestro futuro
luego de terminar con todo esto.
—Jungkook, no hay un f-futuro para mí ni para
ninguno de nosotros luego de terminar la
tarea —dijo queriendo dejar de llorar porque quería
que entendiera las cosas como son, y miró un
momento en dirección a Namjoon, que solos los
observaba con las orejas bajas, triste también al
recordar su cruel destino—. L-Lo siento... —sostuvo
su rostro con sus manos frías—. N-No quise decirlo
antes porque te amo...Porque te quiero conmigo
hasta que tenga que desaparecer...Y no podía r-
romper tu corazón de esa forma...¡Pero ya no
soporto seguir mintiendote cada vez que
hablamos sobre un futuro juntos!
—Tae, eso no pasará —insistió Jungkook bajando
la mirada—. Ya basta de decir todo esto, porque
no pasará.
—J-Jungkook, por favor. No-
—¡Eso no pasara! —le gritó volviendo a mirarlo, con
el miedo en sus ojos como si quisiera ignorarlo—
. No pasará. Entiende esto; no voy a dejar que
eso pase.

L.S
L.S

—¡Jungkook, basta! —gritó volviendo a llorar al


sentirse culpable por la negación del menor—. ¡Ese
siempre fue nuestro destino!
—¡Tu destino es estar conmigo! —le respondió
dejando que algunas lágrimas cayeran por sus
mejillas de forma involuntaria—. ¡No voy a dejar
que ella te aparte de mí, ¿Entiendes?!
—J-Jungkook...Ya basta —pidió cubriendo su
rostro para intentar calmar un poco el dolor de verlo
de esta manera.
—No, basta tú —volvió a abrazarlo y su mirada se
perdió en algún punto de la blanca, sintiendo su
corazón temblar de miedo—. Eso no pasará. No
pasará...No.
El menor iba a hacer lo imposible para que eso no
pasara. Aunque no supiera cómo, ni por donde
empezar.
No saben como lloré escribiendo la última parte.
Soy muy sensible 🤧💔.
Comienza la cuenta regresiva: 5...
[Link]

L.S
L.S

*ૢ✧Eᥒ bᥙsᥴᥲ dᥱᥣ Qᥙιᥒto ყ


ᥙ ᥣtιmo⸙ ⊰
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.

│ │ · ✦ ───Diez meses después...

│✦

✦ ·
·
El tiempo suele pasar rápido cuando disfrutas la
forma de vivirlo, pero para Yoongi y Jimin el tiempo
transcurrió de manera lenta. Diez meses se sintieron
mucho más conviviendo y viviendo una vida normal
quitando las veces que tuvieron que acabar con los
umbras. Era increíble lo feliz que el vivir una vida
normal juntos los hacía, pero también el disfrute
tenía su sentimiento amargo al final de cada día, y
durante estos últimos, cada despertar.

L.S
L.S

Él sol ya se dejaba ver por completo cuando Yoongi


despertó debido a los rayos de éste que iluminaban
su rostro, y lo primero que sus ojos dorados
captaron fue una cabellera rubia que reconocería en
cualquier lado, cerca de su rostro. Entonces recordó
que Park Jimin es la persona que está entre sus
brazos con su espalda al descubierto pegada a su
pecho en igual de condiciones.
La noche anterior habían hecho el amor uniendo sus
almas un poco más, con el pensamiento de que
seguramente sería la última vez que lo harían. Ese
día partirían abandonando el que fue su hogar desde
hace meses, el pueblo que los recibió y los volvió su
familia, y el reino en donde crearon su corta pero
feliz historia de amor.
Quedaron en encontrarse con Jungkook, Taehyung
y el nuevo ánima en la entrada del reino de Lights en
dos días, por lo que debían de partir por la noche
para llegar a tiempo sin demasiadas prisas. A dos
semanas de haber llegado al reino de Epiphany,
fueron a la ciudad principal en donde se recibían las
cartas esperando alguna de los menores, y se
sorprendieron al encontrarla y leer en ella que se
quedarían unos meses antes de ir en busca del
último ánima. No les fue difícil darse cuenta de que
seguramente Jungkook ya sabría la verdad, y ambos
estaban queriendo hacer lo mismo que ellos;
aumentar su tiempo juntos, retrasar lo inevitable todo
lo posible.
Les respondieron que ellos iban a hacer lo mismo, y
les dio un plazo de diez meses hasta que se

L.S
L.S

encontraran nuevamente para continuar con su


tarea. Ese día era pasado mañana.
En todo este tiempo pasaron varias cosas; Jimin se
volvió un experto con el arco, y ahora era casi
imposible que fallara incluso a los objetivos en
movimiento porque se volvió experto en reconocer
los patrones de movimiento de los umbras, y con
eso presentirlos para luego darles justo donde
quería. También forzaron una gran relación con
todas las personas del pueblo, e incluso comenzaron
a trabajar vendiendo distintas cosas cada uno; Jimin
infusiones y ungüentos medicinales, y Yoongi
cazaba animales para vender sus pieles y carne. Lo
que ganaban lo utilizaban más que nada para
comprar alimentos, vestuarios y otras varias cosas
para la gente del pueblo que tan bien los trataron
todo el tiempo.
Conocieron también otra maravilla del lugar que les
mostró Seokjin, y con respecto a éste; costó al
rededor de seis meses, pero finalmente poco a poco
comenzó a ser más amigable con ambos, y ahora
mantenían una buena relación entre los tres además
de acabar con los umbras. Se habían dado cuenta
de que su recelo era una especie de resentimiento
que se creó en el momento en el que llegaron con el
propósito de acortar su esperanza de vida, y
aumentó cuando se dio cuenta de que ambos tenían
sentimientos románticos por el otro. Yoongi solo
pudo asociarlo a que le estában dando falsas
esperanzas con tener una posibilidad de que no todo
termine como lo haría, pero en el fondo sabía que
sería algo imposible. Cuando finalmente aceptó lo

L.S
L.S

que venía y se dio cuenta de que ellos no tenían la


culpa de haberse enamorado, desistió con su recelo.
Debían de hacer algo importante en la noche antes
de irse, por lo que levantarse temprano para ayudar
en los preparativos era algo que debían de hacer si
o si. Por eso Yoongi no tardó mucho más en
comenzar a despertar a su amado para que
comenzaran con ese largo día. Llevó una mano a su
cabello rubio, y lo acarició mientras acercaba sus
labios a su oreja.
—Jimin...Es hora de despertar —dijo con el tono
de voz normal, no fue un susurro o murmullos,
porque entonces no iba a despertarlo—. No sé que
hora es, pero no creo que sea demasiado
temprano porque el sol es una molestia.
El rubio se removió un poco en sus brazos, y
parpadeó muchas veces intentando despertar por
completo. La luz el lugar que ingresaba por las
ventanas hizo doler sus ojos por un momento, hasta
que luego de restregarlos con el dorso de su mano
dejó de ser una molesto. Se volteó lo suficiente
como para poder ver a su ánima y éste besó su
frente con suavidad formando una gran sonrisa en el
rubio.
—Buenos días —saludó Jimin volteando por
completo para abrazar el torso ajeno y esconder su
rostro en su cuello.
—Buenos días —saludó también, y una de sus
manos acarició la espalda impropia—. Tenemos

L.S
L.S

que levantarnos. Hay muchas cosas para hacer


antes de irnos.
Jimin no respondió nada a eso, solo permaneció en
silencio pensando en muchas cosas a la vez, y le
era imposible no sentir su pecho doler un poco al
darse cuenta de que hoy volvían a emprender el
camino que solo los llevaría al final de una parte de
su vida. Todos estos meses intentó prepararse
mentalmente para afrontar esto de la manera más
madura y menos dolorosa.
Pero, ¿Cómo podía no doler?
Había dicho que intentaría buscar la manera de
intentar hacer que se quedara a su lado, pero
sinceramente no había nada que pudiera hacer más
que rezarle a Madre cada noche en busca de una
respuesta a sus dudas sobre una posible opción. De
más está decir que jamás recibía respuesta alguna.
—Oye, Yoongi... —llamó sin apartarse ni un poco—
. ¿En verdad no hay ninguna forma de evitarlo?
El ánima no necesitó que explicara a qué se refería
con eso. Era difícil responder a eso, pero no era una
mentira.
—Me pregunto lo mismo...
Dos minutos de silencio y caricias, de pensamientos
y emociones. Entonces Jimin se alejó para sentarse
en la cama, y volteó a verlo con una sonrisa.
—Andando. Hoy tenemos muchas cosas que
hacer —dijo, y quitó las sábanas de encima para ir

L.S
L.S

al cuarto de baño que tenían con una tina de madera


llena de agua limpia, y algunos baldes a un lado
también llenos para el baño de esa mañana—
. Apúrate o me acabaré toda el agua.
Yoongi asintió, y lo vio salir de la habitación tomando
una toalla que estaba sobre una silla en una de las
esquinas. Volteó a ver hacia la ventana, y solo se
dedicó a escuchar el canto de los pájaros por un
momento antes de levantarse y abrir la mitad de ésta
para dejar que la habitación se ventile. Uno de los
pétalos de los cerezos cayó en el marco, y el de ojos
dorados lo tomó entre su dedo pulgar e índice, hasta
que éste desapareció convirtiéndose en brillo rosado
hasta no dejar rastro.
No pudo evitar pensar que a él le ocurriría lo mismo;
desaparecería sin dejar rastro, convirtiéndose en
polvo de estrellas.
Suspiró hondo, y se obligó a si mismo a avanzar
hasta el final, porque no tenía otra opción. Jamás la
tuvo.

│ │ · ✦ ───Dos horas después...

│✦

✦ ·
·
Lamentablemente el alcalde del pueblo había
fallecido de un paro al corazón el día anterior, y la
costumbre del lugar era darle una despedida tan

L.S
L.S

bella como demostrativa de todo el cariño que esa


persona recibió en vida, y recibiría su alma al
abandonar su cuerpo. El funeral se haría a la noche
como en cada reino, porque se cree que cuando el
brillo de las estrellas se deja ver por completo,
ilumina a las almas en su camino al descanso eterno
de su alma, y Madre crea un lugar en el cielo para
que su esencia se convierta en una nueva estrella.
Dependía de distintas costumbres según los lugares,
pero generalmente las despedidas a un ser querido
no solían ser tristes y apagadas, sino que las
personas se reunían luego de que el ataúd era
llevado al cementerio, y charlaban animadamente
sobre anécdotas y vivencias con la persona
fallecida, brindaban en su nombre y era recordado
en todo momento con una sonrisa agradecida por su
existencia.
En este reino, se hacía algo especial caracterizaba
al mismo, y era que un grupo de personas se
encargaba de colocar el ataúd sobre un pequeño
bote a medida que avanzaba por el río hasta llegar
al camino final; un lago que conectaba todos los ríos,
donde al bajar a tierra se encontraba el cementerio
inmenso del reino. Otro grupo mayor de personas
esperaba allí al ataúd, y lo llevaban hacia un lugar
disponible el cual sería su tumba. Antes de cubrir
con tierra el lugar de descanso del fallecido, se
dejaban caer sobre la madera unas semillas
mágicas llamadas "semillas muerte" por usarse en
las tumbas, que con el paso de los días hacía crecer
césped y flores sobre la tierra, y de esa forma

L.S
L.S

prevalecía la belleza y vida en el lugar de los


muertos.
Esta semilla era algo difícil de conseguir porque se
hallaban en lo alto de la montaña más grande del
reino, y el tiempo de ir a buscarlas podía ser de un
día o incluso más. Y es aquí donde Jimin y Yoongi
hacen su aparición, ya que se ofrecieron a ir a
buscarlas, ya que les sería más fácil y seria una
manera de agradecerle y despedirse del hombre que
les dio un hogar y un lugar en esa pequeña
comunidad de personas amables.
Les tomaría un par de horas como mucho, mientras
las otras personas terminaban los preparativos del
funeral y el festejo de remembranza al hombre.
—¿Guardaste el cofre? —preguntó Jimin tomando
su arco y flechas para colocarlos en su espalda—
. Llevaré una bota de agua.
—Está aquí —respondió Yoongi apuntando la bolsa
de tela que dentro contenía un pequeño cofre donde
pondrían las semillas.
—Todavía no puedo creer que el alcalde haya
fallecido... —dijo el rubio con una mueca de tristeza.
—La tierra lo reclamó —respondió Yoongi
acercándose a él para acariciar su cabello—. No
estés triste. Hay que recordarlo con una sonrisa.
Jimin asintió y sonrió. Lo besó de forma tierna, y le
hizo una señal para que salieran de la casa y que
pudiera transformarse. Yoongi le siguió mientras se
quitaba sus prendas, y una vez fuera cambió a su

L.S
L.S

forma animal mientras Jimin se ataba la bolsa de


tela a la cintura, y se subió al lomo de la pantera
cuando éste de inclinó como acostumbraba a
hacerlo para que se subiera. El rubio se acomodó y
luego dio dos palmadas a un costado del pelaje
azabache.
—Andando, Yoongi —pidió dando una sutil caricia
a su pelaje.
El gran animal avanzó de forma rápida, corriendo en
dirección al bosque de cerezos en dirección a la
montaña que podía verse a lo lejos. Seguramente
debían de pasar por alguna de las ciudades que
estuvieran en el camino, pero eso no era un
problema. Mientras no aparecieran umbras que
pudieran ocasionarle problemas, no tenían nada
más de lo que preocuparse.
—Yoongi, ¿Y si llamas a Seokjin para que nos
acompañe? —preguntó Jimin en voz alta cerca de
la oreja del animal—. Seguramente está aburrido,
como siempre dice estarlo.
Yoongi asintió, y lo llamó a través del lazo que los
unía como ánimas. El otro no estaba muy lejos, pero
iba a tardar un par de horas en alcanzarlos porque
estaban en movimiento. Seokjin solía matar su
tiempo observando a las personas convivir, o
buscando ocasiones en las que pudiera ayudar
como cuando los grupos de bandidos intentaban
robar a personas que transportaban alimentos y
otras cosas en los carruajes, o las tiendas y puestos
en las ciudades y pueblos. Luego de eso no hacía

L.S
L.S

mucho más, por lo que solía aburrirse si no


encontraba alguna otra cosa que hacer.
Pararon a descansar y tomar un poco de agua a las
dos horas de viaje, y aprovecharon para esperar a
Seokjin que estaba yendo donde ellos. Apareció
luego de una hora en la que Jimin se entretuvo
jugando con algunos hamsters que vio salir de una
madriguera debajo de la tierra, y Yoongi se dedicó a
observarlo, gruñendo a los pequeños animalitos
cuando éstos intentaban acercarse a él. Los
animales muy pequeños lo ponían nervioso, porque
estando en ese estado podía lastimarlos o
aplastarlos sin darse cuenta si se le subían encima o
caminaban muy cerca suyo.
—Hay muchos de esos bichos en todo el reino —
comentó Seokjin acercándose al rubio parra
acariciar a uno de los hamsters—. Se reproducen
rápido.
El pelirosado estaba completamente desnudo al
haber cambiado de forma al llegar, pero eso ya a
ninguno les incomodaba. Jimin no se ponía nervioso
al verlo como lo hacía al ver a Yoongi en igual
condiciones, obviamente porque éste le gustaba y lo
amaba, además de que ya intimidaron muchísimas
veces.
—Y así es como tú te los comes estando en tu
forma animal, ¿Cierto? —preguntó Yoongi
volviendo a su forma humana solo para decir eso,
regresando a los segundos siguientes.

L.S
L.S

Jimin miró con ojos abiertos al segundo ánima, y


éste solo se encogió de hombros diciendo que
necesitaba comer para vivir, y que era un animal
pequeño que se alimentaba de animales pequeños.
—Ojalá hubiéramos traído algo se frutos
secos... —dijo Jimin intentando quitarse la imagen
del ánima zorro comiendo a esas pequeñas y tiernas
criaturas—. Son tan lindos y lindas.
—¿Sabias que también pueden llegar a comerse
a sus crías recién nacidas? —preguntó el de ojos
rosados.
—¡Ya! No tenías por qué decirme eso —se quejó
poniéndose de pie para caminar hacia su amado,
que al estar echado en el césped solo tuve que
subirse sin problemas—. Vamos antes de que
alguno diga alguna otra cosa que perturbe mi
mente.
—¿Y a dónde vamos exactamente? —preguntó
Seokjin antes de cambiar a su forma animal.
—El alcalde del pueblo en el que estamos
viviendo falleció ayer, y vamos a la montaña a
buscar las semillas muerte —respondió Jimin, y
comenzaron a avanzar hacia la dichosa montaña.
Tuvieron que parar media hora luego porque
sintieron la presencia de varios umbras en un solo
lugar, cerca de la ciudad principal. Se trataban de
muchísimos umbras en forma de arañas de igual
tamaño que los ánima, a los cuales Jimin tardó en
atacar porque le tenía bastante miedo y asco a esos

L.S
L.S

insectos, y verlos de aquella manera hizo que se


quedara un momento de piedra y con varios
escalofríos recorriendo su cuerpo, hasta que los
gritos asustados de unas personas que estaban de
caza por el lugar lo hizo reaccionar y los atacó sin
fallar ni un tiro por suerte, a pesar de los nervios que
hacían temblar sus manos.
Dos horas después llegaron a la montaña, y
subieron por ésta hasta comenzar a encontrar, casi
en la cima, las plantas en las cuales crecían éstas
semillas. Eran de color rojo brillante, con cinco
grandes pétalos encima formando una especie de
estrella, tenían líneas blancas en sus tallos que
formaban formas extrañas, y la semilla se
encontraba en medio de los pétalos; era de color lila,
brillaban no por tener luz propia sino porque
parecían estar hechas de cristal y al reflejar los rayos
de sol en ésta, parecían brillar.
El lugar se llenaba de ellas conforme subían, y Jimin
quiso observar el paisaje desde la cima, por lo que el
ánima pantera no dudó en seguir subiendo a pesar
de los desniveles del suelo, solo para que pudiera
ver lo que tanto quería. Alcanzaron la cima, y Jimin
estaba seguro de que ese paisaje era considerado
una maravilla más.
—Es hermoso... —dijo con ojos brillantes ante el
paisaje frente a sus ojos.
Yoongi lo observaba sentado sobre sus patas
traseras mientras lo veía sonreír recolectando la
cantidad justa de semillas que le habían pedido, y
observando con atención las plantas con una flor

L.S
L.S

encima, seguramente queriendo memorizar su


imagen para luego intentar dibujarla en su diario y
escribir sobre ésta.
Yoongi pensaba que él también era una maravilla.

│ │ · ✦ ───En el reino Moonchild...

│✦

✦ ·
·
El medio de un bosque helado, se encontraba un
campamento improvisados; unas seis carpas, una
fogata mediana en medio de todas ellas y algunos
caballos atados de los árboles. Algunos hombres se
encontraban bebiendo vino sentados al rededor del
fuego, cuando escucharon el sonido galopes de
caballos y ruedas guiar; un carruaje de carga se
acercaba a donde ellos se encontraban, y
manejando éste se encontraban un hombre y una
mujer saludando a los del campamento mientras
gritaban.
—¡Hemos conseguido uno de los buenos! —gritó
la mujer que acompañaba al jinete.
—¡Armamento, cabrones! —gritó el jinete.
Todos los del campamento al escucharlos se
acercaron al vehículo, y los que estaban dentro de
las carpas salieron escuchando el bullicio de fuera.
El carruaje se detuvo, y los jinetes bajaron, y el
hombre caminó hasta la parte trasera del carruaje, y

L.S
L.S

se subió para indicarles a dos hombres que estaban


dentro que bajaran lo que no les importaba, y sin
ningún cuidado el cuerpo de un hombre de edad
media amarrado con sogas rodeando su cuerpo se
dejó ver. Lo dejó caer en la fría nieve, y el hombre
soltó un quejido de dolor porque estaba herido
debido a la paliza y los cortes que esos hombres le
ocasionaron.
—P-Por favor...¡No me maten! —pidió el hombre
de rehén.
—¡Cállate! —uno de los hombres que estaba
anteriormente alrededore de la fogata lo pateó en el
estómago quitandole el aire por un momento—
. Mientras nos digas el precio de cada cosa ahí,
no vamos a matarte —levantó la vista hacia el
hombre y la mujer que estaban en el asiento del
jinete—. Nadie los vio, ¿Cierto?
—Claro que no, jefe —respondió la mujer.
—Eso espero. Porque en los últimos meses
muchos no lograban sus botines supuestamente
porque dos ánimas y un chico con una lanza se
los impedían —dijo el hombre que parecía ser el
jefe de todas esas personas, que se dedicaban a
robar los cargamentos de los carruajes que pasaban
por caminos desolados—. El mercado negro ha
decaído demasiado por culpa de ellos.
—¡No es una lanza, cabrones! —se escuchó un
grito desde algún lugar cercano.

L.S
L.S

Todos los presentes buscaron desesperados con la


mirada a la persona que acababa de gritarles, pero
no podían ver a nadie en todo el lugar, y los árboles
eran altos pero no muy anchos como para esconder
a una persona. El jefe de todos ellos les hizo señales
para que fueran a buscar sus armas, y sus
subordinados se apresuraron en acatar su orden. El
jefe desenvainó la espada que mantenía en su
cintura, y volvió a buscar con la mirada a alguien en
todas las direcciones.
—¿¡Quién anda ahí!? ¡Muéstrate! —ordenó
gritándole al aire.
—Robar armamento pero no saben reconocer las
armas, ¡Qué patéticos! —volvió a escucharse la
misma voz.
Uno de ellos miró hacia arriba, y por el rabillo del ojo
notó que en las ramas altas de uno de los árboles
cerca se podía ver la figura de alguien de cuclillas
sobre la madera. Notó el brillo de una cuchilla, y se
desesperó.
—¡Arriba! ¡En los arboles! —advirtió apuntando en
esa dirección.
Todos voltearon a ver en esa dirección, y se
encontraron con un apuesto joven de cabello negro,
abrigos de pieles y una gran bufanda de lana
rodeando su cuello. Pero lo que los hizo ponerse
nerviosos, era el arma que sostenía y mantenía
apoyada sobre uno de sus hombros, con un filo
brillante. El chico les sonrió, y el jefe reaccionó
primero que los otros.

L.S
L.S

—¡Rápido, disparen flechas! —ordenó a sus


subordinados.
Habían cuatro personas con arcos, y todos ellos
apuntaron al joven que se puso de pie sin prisa
sobre la rama, y todos dispararon casi al mismo
tiempo. El joven en el árbol no se inmutó, y se
veloces movimientos destrozó las flechas con el filo
de su arma como si nada.
—Es una alabarda —dijo Jungkook frunciendo el
ceño—. ¡Aprendan sobre armas si van a
venderlas ilegalmente, imbeciles!
Todos jadearon sorprendidos y algo asustados por el
chico que parecía ser alguien fuerte y ágil con la
alabarda, y los arqueros no tardaron en tomar otras
flechas y comenzar a dispararle con todo lo que
tenían seguidamente. Fue totalmente inútil porque el
azabache volvió a mover su arma con una sola
mano de un lado a otro, desviando y partiendo cada
flecha que se dirigía hacia él.
Distraídos por esa escena, no pudieron escuchar las
pisadas en la nieve del gran lobo de ojos púrpura
que se acercó a ellos e hizo relinchar a los caballos
cuando comenzó a gruñir amenazante. Los hombres
armados voltearon hacia el animal, y cuando fueron
a atacarlo, se detuvieron abruptamente al ver como
otros tres lobos hechos de un aura violeta se crearan
a los lados del lobo de pelaje marrón.
—¡J-Jefe, no podemos contra esos
monstruos! —gritó uno de los mientras retrocedía.

L.S
L.S

Jungkook saltó hacia el techo del carruaje, y luego


bajó a la nieve sorprendiendo a los dos hombres que
estaban al lado del rehén, a los que no dudó en
cortar de manera superficial para no matarlos pero si
dejarlos fuera de competencia. El jefe que estaba
cerca de ellos, al verlo no dudó en correr hacia él
para atacarlo. Pero antes de poder acercarse, la
figura de un gran tigre albino de colocó frente al
azabache, y sin dudarlo ni un segundo se abalanzó
hacia él y fue directo a morder el brazo que sostenía
la espada, y lo hizo quedarse en el suelo
manteniendo una de sus patas sobre su pecho.
—¡Suéltame, monstruo! —gritó el hombre que
intentaba safarse de los dientes del tigre, golpeando
su cabeza con su mano libre.
Jungkook se acercó a él y pateó una de sus costillas
varias veces.
—¿A quién crees que le dices así? ¿Huh? —
preguntó din dejar de golpearlo, y luego llevó el filo
de su arma al cuello del hombre—. Nadie insulta y
golpea a mí chico y sigue con todas sus
extremidades. Maldito ladrón ignorante.
—¡Jefe!
Los hombres que estaban más cerca intentaron
acercarse, pero Taehyung se colocó frente al
azabache una vez más, y viendo que todos estaban
frente a él y que Namjoon estaba fuera de su rango,
se colocó en posición de ataque y lanzó su habilidad
hacia ellos sin importarles si lo resistían o no. Un
aura celeste envolvió su cuerpo, y soltó un

L.S
L.S

estruendoso rugido que los hizo a todos los ladrones


salir disparados como si un muro de concreto los
hubiera golpeado y mandado a volar.
La única mujer del grupo que estaba a un lado del
carruaje, se encontraba temblando de miedo sin
poder moverse, y calló sentada el suelo cuando
Jungkook se acercó a ella luego de haber dejado
inconsciente al jefe de una patada en su cabeza. La
apuntó con la punta de su alabarda, y se cómodo la
bufanda con su otra mano.
—Desatalo —ordenó apuntando con su cabeza al
hombre que continuaba atado en la fría nieve—
. Vamos, que no tenemos todo el día para
esperarte.
La mujer se apresuró a ir donde el hombre y acatar
las órdenes del azabache. El hombre fue desatado,
y en su lugar Jungkook la ató a ella para luego
empujarla a la nieve a un lado del jefe. Namjoon y
Taehyung se acercaron a él, y le dieron una última
mirada al campamento y a todas las personas allí
antes de que Jungkook lanzara la mochila de cuero
que colgaba en el cuello del lobo hacia dentro del
carruaje, para que los ánimas pudieran vestirse y
abrigarse.
Mientras tanto, él ayudó al hombre a ponerse de pie
y a que se subiera nuevamente en el asiento del
jinete.
—Viejo, debe de contratar a algunas personas
que lo cuiden si va a transportar cosas de
valor —regañó revisando sus heridas, las cuales por

L.S
L.S

suerte no eran graves. Luego notó cómo el hombre


temblaba levemente, y suspiró para luego quitarse
su bufanda y colocarla en el cuello del pobre
hombre—. Y tiene que abrigarse más, ¿Acaso
quiere enfermar? Ya está viejo y debe cuidarse.
—M-Muchas gracias, muchacho —agradeció el
hombre casi con lágrimas en sus ojos—. Ellos iban
a matarme, y sino iba a perder el trabajo y mi
familia no tendría qué comer.
—Familia... —nombró Jungkook recordando a la
suya—. Debe cuidarla. Es lo más importante que
uno tiene.
Jungkook lo sabía perfectamente. Lo más importante
para él era ello, y su amado.

│ │ · ✦ ───Al caer la noche...

│✦

✦ ·
·
Estos meses fueron como una montaña rusa de
emociones para ambos. Al recibir la carta de Jimin y
Yoongi y saber que iban a hacer lo mismo que ellos,
también se dieron cuenta de que quizás el rubio ya
sabía lo que los ánimas le estuvieron ocultando todo
este tiempo. Más ninguno habló sobre ello o
comentó algo al respecto luego de eso.

L.S
L.S

A pesar de tener dinero para pagar una posada


lujosa como la que alquilaron anteriormente,
decidieron aprovechar que Namjoon sabía de la
existencia de una cabaña alejada de las ciudades y
pueblos que estaban deshabitada desde hace años,
y la convirtieron en su casa, la cual solo utilizaban
antes de ir a dormir y antes de comenzar con un día
ajetreado como todos los que le siguieron a los
primeros.
Tuvieron que reemplazar algunos muebles, y no
contaba con acceso a agua cercana porque el río
más cercano estaba a un kilómetro, pero contaba
con una chimenea y eso la hacía perfecta para
ambos. Esa se convirtió en su casa, y su rutina
cambió a una que ambos disfrutaban.
Al enterarse de la gran inseguridad de robos a los
transportadores de mercancía, junto con Namjoon
decidieron actuar a favor de los ciudadanos buenos,
y se convirtieron en los "héroes" de Moonchild, como
comenzaron a llamarlos desde que impedían robos y
recuperaban mercancías. Sumándole los
enfrentamientos con los umbras, el tiempo que
pasaban haciendo alguna otra cosa divertida y
conociendo lugares que Namjoon les mostraba, todo
se volvió muy ajetreado y caótico. Pero aún así era
perfecto.
La relación de ambos con el ánima lobo fue
fortaleciéndose desde el día en el que jugaron en la
nieve y compartieron el momento de quiebre de
Taehyung. Ese fue el único día que Jungkook le
permitió repetir aquellas palabras, y le juró que

L.S
L.S

estarían juntos hasta el final de sus días, incluso


luego de que el día esperado llegué y cumplan con
su tarea. El ojiceleste sabía que de nada servía
insistir en que aceptara que las cosas solo iban a
terminar de una sola forma, y que era la peor,
porque Jungkook jamás iba a aceptar la idea de que
tuviera que abandonarlo.
Aunque, Taehyung sabía que en el fondo Jungkook
lo sabía, y podía escucharlo algunas madrugadas
rezarle a Madre aún cuando éste jamás lo hace,
preguntándole si en verdad sería tan cruel de darles
un final como ese a quienes no se lo merecían.
Hicieron un pacto silencioso de no hablar más del
tema, e incluso a horas de emprender viaje para
continuar con su tarea, ninguno comentó algo al
respecto.
A los dos les gustaba estar activos en algo y no
aburrirse quedándose en un solo lugar mucho
tiempo a menos que tengan ganas de hablar, ya que
amaban charlar con el otro. Eso era lo que estaban
por hacer mientras se sentaban sobre pieles en el
suelo que simulaban un colchón frente a la
chimenea, con cuencos llenos de sopa de verdura y
carne que Jungkook preparó para la cena.
Se sentaron uno al lado del otro y simplemente se
dedicaron a comer mientras sus ojos se posaban en
las llamas que les brindaba calor.
—¿Extrañas mucho a tu familia, Jungkookie? —
preguntó el ánima apoyando su cabeza sobre el
hombro ajeno.

L.S
L.S

—Siempre están en mi mente...Pero estando


contigo jamás siento la nostalgia del hogar,
porque lo eres también, Tae —respondió apoyando
su cabeza sobre la otra, sin quitarle la mirada al
fuego—. En momentos como éstos, en los que
debemos de...avanzar, sí los extraño un poco.
—Debes de extrañar mucho a Jimin —comentó
haciendo lo mismo que el azabache—. Pero, vamos
a verlo dentro de unas horas, así que también
debes de estar emocionado.
—Si lo extraño bastante —admitió—. Cuando lo
vea voy a contarle sobre Van, y seguramente va
a morir de envidia.
Taehyung rió leve al imaginarse a ambos en ese
escenario, y luego dejó el cuenco vacío a un lado
fuera de las pieles. Jungkook copió su acción ya que
también había acabado, y ambos se miraron en
silencio durante algunos segundos. No dijeron
absolutamente nada, porque no fue necesario más
que las lágrimas del mayor hacer acto de presencia.
El azabache sentía su alma doler al ver el miedo e
impotencia en su mirada, y esas lágrimas de
resignación. No se le ocurrían palabras de
esperanza porque con el pasar de los días él mismo
comenzaba a perderla, pero si quiso acompañar su
dolor u sufrir juntos, como debían de hacerlo.
Entonces se acercó más a él y sostuvo su rostro con
ambas manos, para terminar uniendo sus labios en
un beso en el que compartían su dolor y su amor.

L.S
L.S

El mayor jadeó luego del intenso beso, y apoyó su


frente sobre la contraria para mirarlo. Abrazó el
cuello ajeno y se dejó caer sobre las pieles, y una de
sus manos acariciaron la mejilla contraria.
—Seamos uno...Una última vez, ¿Sí? —pidió
sonriendole con dolor en su corazón.
—No será la última... —negó el azabache, y llevó
sus labios al cuello impropio, comenzando a besar
su suave piel—. Nosotros ya somos uno, amor.

│ │ · ✦ ───Afueras del reino de Lights...

│✦

✦ ·
·
El día del encuentro de los hermanos llegó, y los
primeros en llegar fueron Taehyung, Jungkook y
Namjoon, ya que el reino de Moonchild tenía un
camino más corto hacia el reino principal. Decidieron
esperar justo donde comienza el extenso puente que
conecta con la ciudad principal donde se encuentra
el templo.
No traían mucho equipaje, por lo que lo dejaron todo
a un costado mientras ambos ánimas se recostaban
sobre el césped a un lado del camino, y Jungkook
recostó su espalda en el cuerpo del tigre. Esperaron
durante unas dos horas en las que Taehyung durmió
una pequeña siesta mientras Jungkook simplemente

L.S
L.S

miraba el cielo y Namjoon perseguía a una ardilla,


hasta que los otros tres llegaron.
Cuando el azabache notó la figura de su hermano
sobre la pantera negra, palmeó un par de veces a
Taehyung para despertarlo, y se levantó dejando su
alabarda a un lado para correr hacia el rubio, que al
verlo acercarse se bajó de Yoongi y también se
acercó a él a paso rápido hasta que ambos se
fundieron en un abrazo.
Jimin no pudo evitar llorar, y fue sorprendido cuando
escuchó a su hermano menor sollozar sobre su
hombro, y lo sintió temblar. Jungkook apretó
fuertemente el agarre en su camina, y negó con la
cabeza apoyando su frente en su hombro.
—H-Hyung...ellos...
Y el mayor no necesitó que dijera nada más.
Entonces lo abrazó con más firmeza, y asintió
también comenzando a llorar más fuerte sin poder
evitarlo, porque a su dolor se le sumaba el ver a su
hermano menor sufrir como solo él podía
comprender porque le dolía de igual forma. Pero
sabía que al menor iba a afectarle mucho más
quizás, y su llanto de dolor le estaba desgarrando el
alma.
Los ánimas se miraron entre ellos, y se saludaron
solo con miradas. En conocerse finalmente se sentía
extraño, más no incómodo o desagradable. No
quisieron interrumpir a los hermanos, y simplemente
esperaron a que su dolor se calmara lo suficiente.

L.S
L.S

Cómo me va a costar llegar al final de esto 😭

El próximo capítulo es más bonito ♡ ;")


4...
[Link]

L.S
L.S

*ૢ✧Sᥱᥲ⸙ ⊰
Dedicado a: aly1514 💕
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
Los hermanos se separaron luego de algunos
minutos en los que intentaron mostrarse lo menos
afectados posible, y entonces comenzaron con las
presentaciones, al mismo tiempo que comenzaban a
caminar por el extenso puente camino al templo
porque sabían que el tiempo era primordial en esta
ocasión. Ni siquiera podrían quedarse a dormir esa
noche, porque las barreras en los reinos recién
abandonados aparecieron al ellos alejarse, y en
consecuencia todos los umbras se irían al último
reino en donde solo habría un solo ánima que se
encargue de todos.
—Él es Namjoon, y puede hacer aparecer otros
lobos igual a él que pelean con él —presentó
Jungkook sobre el lomo del tigre albino—. Es una
buena persona y muy amable.

L.S
L.S

—Encantado de conocerte, Namjoon —saludó


Jimin haciendo una leve reverencia, también
estando sobre el lomo de su ánima—. Él es Yoongi,
y este pequeñín se llama Seokjin. Ambos tienen
habilidades muy buenas.
—Es la primera vez que veo un ánima tan
pequeño —comentó Jungkook observando con algo
de gracia al zorro que caminaba a la par de la
pantera—. ¿Cómo puede encargarse de
los umbras? ¿Los hace desmayarse de ternura?
Seokjin volteó a verlo y gañidó en su dirección,
prometiendo luego demostrarle que podía romperle
todos los huesos si así lo quería. Yoongi se hubiera
reído si hubiera estado en su forma humana, y
confirmó una vez más que el chico le caía muy bien.
Taehyung por su lado lo hubiera regañado por
burlarse de su forma, porque no era algo que
hubiera elegido.
—Te sorprenderás cuando veas lo que puede
hacer —comentó Jimin al escuchar a su hermano—
. Recuerda que es un ánima. Puede acabar con
un umbra de un solo golpe.
—¿En verdad? Quiero ver eso —dijo el azabache
con emoción volviendo a mirar al zorro de siete
colas—. Por cierto, éste es mi Taehyung —dijo
acariciando las orejas del nombrado—. Es increíble
y muy fuerte. Está muy emocionado por
conocerlos aunque no pueda demostrarlo, así
que espero que seas amable con él.

L.S
L.S

—Jungkook, deja de amenazar a las personas —


regañó Jimin—. Mejor cuéntanos lo que hicieron
todos estos meses, ¿Cómo es Moonchild? ¿Han
visto las maravillas? —preguntó emocionado—
. Nosotros lo vimos, y Ephiphany tiene muchos
lugares preciosos que me encantaría que vieran.
—¡Oh, cierto! —dijo el menor recordando aquello—
. No sabes a quién conocimos. Cuando te cuente
todo vas a querer ir allí, vas a envidiarnos.
Jungkook le contó sobre Van, sobre las maravillas
en donde jugaron con nieve brillante, y todo lo
demás, lo bueno. Contar sobre sus vivencias con los
ánima lo hacía sentir algo nostálgico, porque de
alguna manera sabía que quizás, muy posiblemente,
fueran las últimas. Pero aún así, se trataban de
momentos hermosos y felices, e iba a contarlos con
la emoción de los mismos. Jimin escuchaba todo
atentamente, y le respondía a las cosas de las que
se sentía celoso de haber presenciado. Le alegraba
escuchar que el ánima de Moonchild había sido tan
amable y bueno con su hermano y Taehyung.
Él solo alcanzó a contarles sobre cómo era el
paisaje de Ephiphany cuando ya estuvieron frente a
las puertas del reino, ignorando a las personas que
al verlos llegar se comportaron de igual forma que la
primera vez a Yoongi y Taehyung. Lo único que
todos podían agradecer, era que no iban a tener que
quedarse a recibir los "regalos" y "ofrendas" de la
gente. A esta altura, tanto a Jimin como a Jungkook
no les importaba no un poco e llegar rompiendo
todas las absurdas reglas sobre llegar con los

L.S
L.S

ánimas de una manera. Después de todo iba a ser la


última vez que lo hicieran porque al traer al último
ánima no iban ni a tener tiempo de llegar al templo.
Iba a ser todo un caos.
Su llegada era una señal para los ciudadanos del
reino de Light, para decirles que debían de
comenzar a preparar sus cosas para mudarse a
cualquier otro reino que estuviera libre de umbras
hasta que terminen con los restantes allí. Aún no
sabían cuánto tiempo estarían allí, pero supusieron
que el tiempo límite, porque ¿Cómo no hacerlo?
Todos querían pasar el mayor tiempo en ese mundo
antes de lo peor.
Al parecer alguien le había avisado al maestro que
ellos habían llegado, porque estaba esperándolos
fuera de las puertas del templo cuando llegaron a
éste. Todos los ánimas detuvieron sus pasos, y
Jungkook y Jimin se bajaron de sus ánimas para
acercarse a él y saludarlo.
—Hola, maestro —saludó Jimin haciendo una
reverencia—. Es bueno volver a verlo luego de
tantos meses.
—Viejo, ¿Me extrañaste? —preguntó Jungkook a
modo de saludo, sonriendo divertido—. Yo la
verdad es que no. Me hubiera quedado sonde
estaba si me dieran a elegir, la verdad.
Tanto Jimin como el maestro rodando sus ojos ante
su actitud siempre respetuosa. El hombre sin
embargo, ya acostumbrado a él, simplemente les
sonrió leve a ambos.

L.S
L.S

—Esta vez si que se tardaron mucho. Aunque,


supongo que no es que tardaron, sino que
eligieron tomarse unas largas vacaciones —dijo
el maestro notando que se veían demasiado
tranquilos y sin ninguna señal de que estuvieran
apenados por haber tardado en su tarea.
—Lo merecíamos, obviamente —respondió
Jungkook.
—Quisimos tomarnos un tiempo, ya que
disponíamos de él —dijo Jimin—. Pero, como ve,
siempre cumplimos con nuestra misión de
manera correcta.
—Obviamente —se auto halagó el azabache.
—Nunca dudé de ustedes —respondió el hombre
tranquilo, luego se volteó en dirección al templo—
. Pero vamos. No pueden perder mucho tiempo o
el reino de Daydream será un caos.
Ambos hermanos le hicieron señas a los ánimas
para que se acerquen, y éstos los siguieron
observando todo el lugar, que estaba lleno de guías
de Madre, otros maestros y aprendices. Todos se
arrodillaron ante ellos, y comenzaron a rezar luego
de agradecerles por su protección. Los ánimas
simplemente los ignoraban, y los nuevos se
quedaron observando curiosos el gran espejo sobre
la fuente brillante.
Jimin y Jungkook se acercaron al espejo como ya
sabían que debían de hacerlo, y antes de llevar sus
manos al cristal se miraron para darse ánimos el uno

L.S
L.S

al otro, porque tenían en claro de que éste iba a ser


un pasó más hacia el, al parecer, inevitable fin del
camino junto con los ánima. El rubio asintió dándole
ese empuje que necesitaba el menor para atreverse
a hacerlo, y se tomaron de las manos para hacerlo
juntos.
—Madre, hemos cumplido con la tarea que se
nos fue encomendada, y trajimos a dos de tus
hijos al lugar donde yace tu corazón... —
comenzaron a recitar al mismo tiempo, una última
vez.
—Kim Namjoon, nacido el doceavo día del
noveno mes, guardián del reino de Moonchild,
quien representa la flor de nacimiento
'Clemátide', está ahora frente a ti... —dijo
Jungkook representado al ánima lobo.
—Kim Seokjin, nacido el cuarto día del doceavo
mes guardián del reino de Ephiphany, quien
representa a la flor 'Rumex', está ahora frente a
ti... —dijo Jimin representando al ánima zorro de
siete colas.
El espejo comenzó a brillar al pronunciar aquellas
oraciones de ambos de el color característico de
Madre, y los ánimas nuevos se quedaron un
momento sorprendidos y encantados con lo bonita
que era la imagen que se creaba en esa fuente con
ese gran espejo.
—Están dispuestos a hacer su voluntad dada el
día de su creación, y nosotros estamos
dispuestos a terminar con nuestra tarea, si usted

L.S
L.S

aún nos quiere para ello y nos muestra el


siguiente destino... —volvieron a pronunciar ambos
al mismo tiempo.
Las seis flores presentes dentro de la fuente
comenzaron a brillar, y la voz de Madre se escuchó
clara por todo el lugar.
—Mis hijos...Recorrieron un largo camino hasta
aquí, que los llevará al comienzo del final...Pero
si el amor es sincero y fuerte, entonces en algún
momento prevalecerá... —dijo Madre llamando la
atención de los ánimas y elegidos de Madre.
—¿Y eso que diablos significa? —preguntó
Jungkook con algo de desespero—. ¡No juegues
con nosotros!
—Jungkook, controlate... —pidió Jimin a pensar de
preguntarse lo mismo.
—He estado intentando hablar con ella desde
hace meses... —dijo soltando la mano de su
hermano para apretar los puños con fuerza, y bajó la
mirada intentando no explotar—. Ni una sola vez a
respondido a mis llamados o alguna de mis
preguntas...¿No se supone que debe de hacerlo?
¡Todo esto es su culpa y solo evita le
responsabilidad!
—¡Jungkook, basta! —ordenó Jimin bajando la
mirada—. No podemos...No podemos hacer nada,
nada va a cambiar solo por hablar con ella.
—¡No voy a aceptarlo! —negó Jungkook apretando
su mandíbula y sintiendo sus ojos arder ante las

L.S
L.S

ganas de romper a llorar que todo esto le


generaba—. N-No puede separarme de Tae...No
puede ser tan cruel... —murmuró casi sin voz.
Y Jimin no supo que responder a eso, porque él
creía lo mismo. Pero independientemente de lo que
ellos crean, la realidad era otra, y estaba fuera de
sus manos. Sabía que Jungkook tenía claro aquello,
pero de saberlo a aceptarlo había una gran
diferencia, y conocía lo suficientemente bien al
menor como para saber que no iba a aceptar aquello
porque entonces caería en un pozo sin fondo de
oscuridad del que no estaba seguro de poder
ayudarlo a salir, porque, ¿Quién entonces lo sacaba
a él también?
Jimin no lo había aceptado del todo, pero
inconscientemente si lo hizo como un método de
defensa para que al llegar ese día, el dolor no fuera
tan fuerte. Aunque eso era algo imposible en
realidad, pero mantenía la esperanza de que
funcionaría de alguna forma.
—¿Adorar a Madre? —preguntó Jungkook soltando
una risa sin gracia—. Es a quien más odio en este
mundo.
Dicho esto, se volteó para correr fuera del salón
principal. Jimin iba a seguirlo, pero al ver que
Taehyung corría detrás suyo, se dio cuenta de que
él no podría calmar su dolor cuando ni siquiera
puede calmar el suyo. Esperó que el ánima tigre
supiera cómo calmarlo, porque debían de irse en
poco tiempo por el bien del reino de Daydream y el
ánima de allí. Los presentes junto con el maestro no

L.S
L.S

podían entender con exactitud las palabras y


comportamiento del azabache, pero los ánimas si, y
no podían culparlo por su reacción.
Jimin le dio una mirada a Yoongi, la cual le decía
que no se preocupara por su hermano, y entonces el
rubio decidió terminar con esto para poder irse.
Alejarse del lugar que más les recordaba sobre el
juicio de Madre iba a ser lo mejor para todos, en
especial para ambos hermanos. Miró el espejo y
notó que algunas palabras estaban ya escritas, y
luego bajó la mirada para admirar la nueva flor que
había nacido justo en medio de las otras seis.
"Botón de oro; representa a un hombre inocente.
Flor perteneciente a mi hijo del medio, el cual nació
el 18 de febrero y protege el reino de Daydream"

—Es preciosa... —dijo el rubio al verla.


—Lo lamento... —dijo Madre una vez más antes de
que su brillo se apagara y las letras en el espejo
dejaran de verse.
Hubo un silencio en todo el lugar que duró un minuto
completo, hasta que Yoongi se acercó al rubio y
lamió su mejilla para hacer que abandonara sus
pensamientos y reaccionara nuevamente. Jimin lo
miró un poco desorientado ante tantas emociones
juntas, pero luego se recompuso rápidamente y
acarició el rostro del felino para decirle que todo
estaba bien.

L.S
L.S

—Esperemos a Jungkook y Taehyung fuera y


luego nos vamos —les dijo a todos los ánimas, los
cuales asintieron y lo siguieron cuando caminó hacia
fuera bajo la atenta mirada de los guías de Madre y
el maestro, que no pudo evitar sentir pena por
ambos hermanos aunque no comprendiera muy bien
el motivo de su malestar y molestia con Madre.

│ │ · ✦ ───Con Jungkook y Taehyung...

│✦

✦ ·
·
Jungkook no llegó muy lejos, solo se subió al primer
árbol que encontró en la entrada del bosque a un
lado del templo, y se sentó en una de sus ramas
para intentar calmar todas esas emociones
negativas que lo invadían en el momento. No quería
pensar en nada, porque si lo hacía solo iba a
volverse loco con pensamientos negativos que lo
harían querer mandar todo a la mierda y huir junto
con su amado sin importarle que los umbras jodieran
el mundo y las personas en él.
Pero luego recordaba a su familia, y el pensar en
que pudieran salir lastimados si no acababa con su
misión, sentía ganas de vomitar de lo desagradable
que aquello sonaba aunque fuera una simple
probabilidad. Definitivamente no tenía opción alguna
más que avanzar hasta el final. Hasta el final de su
mayor felicidad en toda su corta vida.

L.S
L.S

—Jungkookie... —escuchó la voz del dueño de su


corazón desde abajo, y cuando bajó la mirada se
encontró con esos ojos cielo brillantes que tanto
amaba, mirándolo con preocupación—. Jungkookie,
baja, ¿Sí?
El azabache no se lo pensó demasiado y solo lo hizo
porque él se lo estaba pidiendo. Bajó de un salto
quedando justo frente a su chico, que al tenerlo en
frente se acercó para besarlo de manera dulce.
Taehyung se había cubierto hasta sus pantorrillas
con una de las mantas que estaban en la mochila
que cargaba hace unos momentos en su forma
animal, y la sostenía firme para que no de cayera
porque había algo de viento en ese momento.
—Jimin se veía preocupado —regañó el ánima al
separarse, y le sonrió dulce—. Tenemos que irnos.
Uno de mis hermanos debe de estar a punto de
pasarla mal con tantos umbras.
—Tae...Yo no puedo... —intentó explicarle cómo se
sentía, pero no encontraba palabras ni una forma
adecuada de decirlas.
—Tu hermano te necesita tanto como tú a él —
dijo sin dejarlo terminar su difícil oración—
. Recuerda que su corazón también le pertenece
a Yoongi, y que sienten el mismo dolor... —
suspiró intentando mantener su sonrisa, y se acercó
lo suficiente como para apoyar su mejilla sobre uno
de sus hombros, siendo abrazado a los pocos
segundos—. Es el mayor, pero incluso él necesita
que le digan que todo va a estar bien...Aunque no
lo esté realmente.

L.S
L.S

—No sé que hacer... —admitió sintiendo sus ojos a


punto de liberar esas lágrimas que estuvo intentando
retener—. Tengo una presión dolorosa en el
pecho que con cada día que pasa se vuelve más
pesada, más dolorosa...Y no sé cómo calmarla.
Taehyung se quedó unos segundos en silencio, y
luego se separó para volver a mirarlo a los ojos, sin
dejar de sonreírle en ningún momento.
—¿Recuerdas que una vez te pregunté si estarías
conmigo aunque lo nuestro fuera efímero? —
preguntó con un tono melancólico—. ¿Lo
recuerdas? Dijiste que sí.
Jungkook asintió luego de unos segundos que le
tomó recordar aquello.
—Cumple tu palabra —pidió un poco más serio—
. Y ten en claro algo, Jungkookie... —acercó su
rostro al impropio para juntar sus frentes y mirarlo
desde esa distancia—. Pase lo que pase, lo
nuestro no terminará en ese momento, será
eterno siempre y cuando siga siendo el dueño de
tu corazón, ¿Entendido?
El menor cerró sus ojos por un momento y asintió.
Taehyung le sonrió satisfecho, y luego se alejó para
darse espacio y regresar a su forma animal, no sin
antes agregar algo más.
—Tengo muchas ganas de conocer al reino
de Daydream y a mi último hermano, así
que apuremonos —dijo con sincera emoción en sus
palabras.

L.S
L.S

Jungkook se limpió el rastro de las pocas lágrimas


que se atrevió a soltar, y luego asintió sonriéndole
también. Se subió a su lomo luego de guardar la
sábana en la mochila que había quedado en el suelo
a un metro, y caminaron de regreso al templo para
reunirse con los demás.

│ │ · ✦ ───Veinte horas después...

│✦

✦ ·
·
Finalmente estaban a menos de una hora de llegar
al reino de Daydream luego de un largo viaje en
carruaje, uno bastante extenso que los normales, en
el cual todos volvieron a sus formas humanas y
pudieron conversar entre todos y conocerse un poco
más. Las anécdotas que tenían el grupo de
Jungkook eran muchas, por lo que no se aburrieron
en el camino, junto con las del equipo de Jimin y la
emoción de éste al contarle sobre las maravillas de
ese reino y lo bonito que era cada lugar del reino de
Ephiphany.
—Aún estoy muy celoso porque ustedes
pudieron presenciar algo como Van, —se quejó el
rubio cruzándose de brazos—. Se escucha tan
maravilloso...
—A mi me gustaría ver los cerezos —confesó
Namjoon—. En mi reino no hay mucha flora que

L.S
L.S

se pueda apreciar, y los árboles están todo el


tiempo pobres de hojas por el clima frío.
—Nos costó acostumbrarnos al frío porque mi
reino es cálido y a Jungkookie no le gusta mucho
el frío —comentó Taehyung—. Pero, cuando lo
hicimos ya disfrutamos mucho de la nieve, y
llegar a casa y encender la chimenea era muy
agradable.
—¿Terminaron quedándose en un pueblo? —
preguntó Jungkook mirando al ánima pantera—
. ¿Cómo hicieron para que no te vieran en su
forma humana? ¿O te mostraste?
—Solo cambiaba a esta forma cuando estabamos
solos —respondió Yoongi con simpleza.
—¿Cómo creen que sea el último ánima? —
preguntó Seokjin curioso—. Espero que sea
pequeño como yo, porque ser el único así me
enfada —se quejó cruzándose de brazos.
—Tae y yo creíamos que Namjoon sería un
pinguino —comentó Jungkook riendo divertido junto
con el albino al recordar aquello.
—Hasta ahora todos ustedes tienen algo que ver
con el ambiente y clima de cada reino, así que
tiene que ser algo relacionado —dijo Jimin
llamando la atención de todos—. Nosotros vivimos
allí, pero en una zona alejada de los lugares más
bonitos. Hace bastante calor allí, aunque cuando
llueve se vuelve muy frío porque...

L.S
L.S

—¡Hay mar! —completó Jungkook, y volteó a ver a


su chico que al escucharlo lo miró con emoción de
su mirada—. Me olvidé de decírtelo, pero es el
único reino que tiene un mar tan bonito con un
clima cálido.
—¿Un mar? —preguntó Seokjin también
emocionado con la idea—. Entonces...Quizás el
quinto ánima es un animal marino? —preguntó
curioso.
—Obviamente no. O no podría luchar contra
los umbra —respondió Yoongi obviando aquello—
. Quizás es un elefante...
—¿Cómo podría moverse rápido en busca de
los umbras si fuera un elefante? —contradijo
Seokjin.
—Bueno, es mejor que decir que puede ser un
pez —le dijo cruzándose de brazos con el ceño
fruncido ante el rechazo de su idea.
—Nunca dije que fuera un pez, también puede
ser un calamar —se defendió el ojirosa.
—Eso suena aún más estúpido y sigue
necesitando estar en el agua.
—Ya, no vuelvan a discutir —regañó Jimin
rodando los ojos—. Ya veremos cuando lo
encontremos. Yoongi ven aquí —pidió palmeando
sus muslos.
El ánima de ojos dorados no tardó ni dos segundos
en acomodarse en su lugar, y acabó apoyando su

L.S
L.S

cabeza de lado sobre el regazo del rubio. El


pelinegro apoyó una de sus manos sobre una de las
rodillas del rubio, y cerró los ojos cuando sintió que
su cabello era acariciado. La escena fue tan tierna
para los otros, que no pudieron evitar sonreír.
—El mar... —nombró Taehyung sin poder ocultar su
emoción, y se abrazó al brazo izquierdo del
azabache para luego apoyar su cabeza sobre su
hombro—. ¿Podemos ir?
—Obviamente vamos a ir —dijo Namjoon—. Sería
una blasfemia no hacerlo teniendo la
oportunidad.
Pasó una media cuando finalmente cruzaron las
fronteras del reino de Daydream, y todos se
abalanzaron a las ventanas del carruaje para
observar el paisaje de fuera. Se encontraron con un
precioso paisaje que parecía ser una inmensa
pradera verde con todo tipo de colores que le daban
las flores por todo el lugar. No se veían árboles
hasta el momento, pero si se podían ver casas y
edificaciones a muchos metros del camino que
estaban tomando. El cielo estaba totalmente
despejado y el sol iluminando todo de una manera
preciosa aquel paisaje.
—¡Qué bonito! —dijeron Jimin y Taehyung al mismo
tiempo.
El carruaje avanzó muchos metros hasta que se
encontraron con la primeras casas, y las personas
poco a poco comenzaron a verse por montones
también. Las casas eran todas parecidas en

L.S
L.S

estructura, pero algunas eran más grandes que


otras.
—¿Estamos yendo a la ciudad principal? —
preguntó Jungkook a su hermano mayor.
—Sí. A menos que tengamos que detenernos si
sienten la presencia de algunos umbras —
respondió el rubio.
—El quinto se mueve rápido... —comentó Yoongi
observando por la pequeña ventana.
—Bastante, diría yo... —dijo Taehyung haciendo lo
mismo.
—¿No creen que se está acercando? —preguntó
Namjoon con el ceño levemente fruncido.
—Así es. Se está acercando —confirmó Seokjin.
—¿Se acerca a nosotros? —preguntó Jimin
sorprendido y emocionado al mismo tiempo—. ¿Qué
tanto creen que tarde en llegar?
—Un minuto —respondió Yoongi.
—¿Un minuto? —preguntó Jungkook sorprendido—
. Estaba cerca entonces. Que suerte.
—No. Estaba bastante lejos —dijo Namjoon
corrigiendo sus palabras—. Debe de ser un animal
que se mueva realmente rápido, o puede que se
trate de su habilidad la que le otorga esa
velocidad.

L.S
L.S

—¿Qué animales son rápidos? —preguntó


Taehyung al azabache a su lado.
—Jimin cuando se asustaba y corría —respondió
burlón.
Jimin lo miró regañandolo con la mirada, y Yoongi
pateó una de las piernas del azabache a modo de
venganza. El menor se quejó ante el golpe, y los
demás exceptuando a Taehyung, comenzaron a reír
por eso. El albino le gruñó al de ojos dorados, y este
solo le sacó la lengua.
Continuaron su camino durante unos largos
segundos, hasta que se detuvieron porque se pudo
sentir al carruaje detenerse de golpe y moverse de
forma brusca. Todos se miraron entre ellos, y los
ánimas simplemente bajaron del carruaje con
tranquilidad porque sabían de qué se trataba. Los
hermanos le siguieron algo confundidos y alertas,
tomaron sus respectivas armas y se bajaron detrás
de los cuatro ánimas. Al hacerlo y mirar hacia arriba
donde todos los demás estaban observando, sus
ojos se abrieron enormemente ante la criatura que
estaba frente a sus ojos.
Un precioso guepardo el doble de su tamaño normal
con unos brillantes y mágicos ojos verde claro los
observaba a cada uno y movía su cola de un lado a
otro, viéndose emocionado.
—E-Es el...¿Cierto? —preguntó Jimin por lo bajo.
La respuesta la obtuvo cuando el quinto ánima bajó
rápidamente y se acercó primero a Namjoon para

L.S
L.S

restregar su rostro contra una de sus mejillas de


manera cariñosa, cosa que sorprendió al ánima lobo,
pero que no se negó a ello porque la emoción de
conocer a uno de más de sus hermanos lo ponía
feliz. El guepardo de ojos verdes hizo lo mismo con
Seokjin, que simplemente se dejó hacer fingiendo
que no le importaba, y luego lo hizo con Yoongi.
—Oye, no seas tan confianzudo conmigo —se
quejó apartándose un poco del quinto ánima.
—Yoongi, está feliz de conocerte. No seas tan
malo —regañó Jimin.
El pelinegro bufó, y se cruzó de brazos dejando que
el guepardo lo saludara como quisiera. Antes de que
saludara a Taehyung que lo esperaba con los brazos
abiertos, muy feliz de por fin conocerlo, Jungkook se
acercó al ánima de ojos verdes y abrazó su cuello
dando algunas palmadas en su cabeza.
—Yo te saludo por él —dijo dejándole en claro que
no iba a dejar que lo saludara de manera tan
cariñosa.
—¡Jungkookie! —se quejó el albino cruzándose de
brazo—. Deja que mi hermano me salude.
—Solo si no es guapo —le puso como condición, y
se volteó para volver a ver al guepardo que no
dejaba de mover su cola de un lado a otro—. A ver,
vuelve a forma humana y preséntate.
El quinto ánima volvió a su forma humana bajo la
atenta mirada de todos los presentes, y una muy
sorprendida de parte del jinete del carruaje que

L.S
L.S

había volteado a ver que era lo que ocurría y qué


golpeó al carruaje, y casi se desmaya al observar la
manera en la que los ánimas cambiaban de forma.
Al hacerlo, el guepardo se transformó en un atractivo
y alto muchacho de cabello rubio y ojos verdes
brillantes, su sonrisa era brillante y su nariz era
simplemente perfecta.
Tanto Jimin como Jungkook abrieron la boca
sorprendidos por su apariencia, y voltearon a ver s
sus respectivos ánimas, que también lo observaban
sorprendidos y atentos. El rubio llevó una de sus
manos a los ojos del pelinegro, mientras que
Jungkook hizo voltear al albino para que lo mirara
solo e él.
—Yo soy más apuesto, date cuenta —dijo el
menor de todos con el ceño fruncido—. No te dejes
engañar, Tae.
Taehyung solo lo miró confundido levantando una
ceja al no comprender a qué se refería con eso. Y
Yoongi simplemente volteó el rostro para ver al rubio
con una clara interrogante en su expresión, a lo que
Jimin simplemente apartó la mirada sintiéndose
avergonzado por su arrebato.
—¡Estoy muy feliz de conocerlos! —dijo el quinto
ánima alzando sus brazos, sin quitar la gran sonrisa
de su rostro—. Mi nombre es Jung Hoseok.
Bienvenidos a mi reino, hermanos.
—Es un placer conocerte —dijo Namjoon
sonriéndole amable—. Soy Namjoon.

L.S
L.S

—Seokjin —se presentó el ojirosa.


—Yoongi —respondió el pelinegro cuando su chico
apartó su mano de su rostro.
—Mucho gusto —saludó Taehyung cuando
finalmente pudo darse la vuelta para volver a ver a
su nuevo hermano—. Soy Taehyung, pero tu
puede llamarme-
—Taehyung. Puedes llamarlo Taehyung —dijo
Jungkook abrazando al albino por la espalda, sin
dejar de mirarlo con recelo.
—Un gusto a todos —respondió el quinto ánima sin
perder la emoción—. ¡No saben todo lo que estuve
esperándolos! Me aburría tanto —se quejó de
manera infantil—. Y los umbras ahora aparecer
varias veces cada hora, o a veces cada media,
son insoprtables y si no fuera porque soy rápido,
entonces no hubiera podido con todos. ¡Pero
ahora ustedes están aquí y van a ayudarme! —
dijo aplaudiendo varias veces—. También tenemos
un tiempo antes de tener que irnos, por lo que
puedo mostarles mi reino y sus maravillas si así
quieren, ¡Les juro que hay muchos lugares muy
bonitos!
—Hablas demasiado —se quejaron Yoongi y
Seokjin al mismo tiempo.
—Sorprendente. Debe de ser su habilidad —opinó
Jungkook.
A Jimin y Taehyung les pareció adorable.

L.S
L.S

—¿Y ustedes? —preguntó Hoseok a los hermanos.


—Soy Park Jimin, y éste de aquí con cara de
perro salvaje es mi hermano
menor Jeon Jungkook —los presentó el rubio con
una sonrisa amable.
A esta altura a nadie le importaba verlo desnudo, ya
que estaban acostumbrados abla desnudez
impropia, además de que no miraban de más donde
no debían porque sino era incómodo.
—Es un placer también conocerlos, elegidos de
Madre —respondió Hoseok haciendo una leve
reverencia—. Ahora-
Todos los ánimas voltearon a ver en distintas
direcciones, y se callaron abruptamente. Los
hermanos se dieron cuenta de que se trataban de
umbras cuando todos se quitaron la ropa y
cambiaron a su forma animal. Ambos prepararon sus
armas, y montaron los lomos de sus ánimas
característicos.
—Viejo, esperanos aquí, ¿Entendido? —le ordenó
Jungkook al jinete—. Cuida nuestras cosas, o no
te pagaremos.
—¡Jungkook! —regañó Jimin.
—¿Nos iremos a distintos lugares? —preguntó
Jungkook observando a los otros cuatro ánimas, los
cuales asintieron—. Bien, cuando terminen, todos
nos reuniremos aquí de nuevo, ¿Entendido?

L.S
L.S

Todos asintieron, y un segundo después cada uno


fue a los lugares en los que habían aparecido
umbras en distintos lugares de todo ese inmenso
reino lleno de cosas maravillosas por descubrir y
admirar. Pero para eso primero debían de
deshacerse de lo malo para disfrutar de los bueno, y
aquello iba a llevarles más tiempo del acostumbrado
porque ahora el número de enemigos había
aumentado.

│ │ · ✦ ───Cinco horas después...

│✦

✦ ·
·
Les tomó tres horas acabar con los umbras y volver
a retomar el camino hacia la ciudad principal una
hora, pero tuvieron que volver a separarse cuando
otros umbras volvieron a aparecer en uno de los
grandes pueblos cerca de la ciudad principal, y
ahora rezaban por que no volvieran a aparecer otros
al menos durante dos horas completas porque
habían llegado y les gustaba todo lo que veían sus
mágicos ojos.
Faltaba una hora para el atardecer, y todos luego de
una charla medio filosófica de parte de Namjoon,
decidieron que caminarían por esas calles en sus
formas humanas, para poder disfrutar de lo bello del
último reino que visitarán antes de regresar al de
Lights. Todos estuvieron de acuerdo, ya sin

L.S
L.S

importarles si las personas los observaban y


reconocían.
—El baile y el arte son cosas que se disfrutan
cada día en todos lados, pero en especial en esta
ciudad porque es la más poblada y que más
personas visitan al venir de otros reinos —contó
Hoseok caminando al frente de los otros seis, que lo
seguían mientras observaban todo a su alrededor—
. En las calles puedes presenciar a personas
tocando instrumentos y bailando, y en muchas
de las paredes libres son pintadas con obras de
arte hechas por pintores muy talentosos, como
por ejemplo ese de allí —apuntó a la izquierda,
donde una mujer se encontraba terminando de pintar
un pavo real con todos los colores del arcoiris al lado
de una panadería.
—Ohh, ella es muy buena —halagó Jungkook con
ojos brillantes ante la obra de arte que la mujer
estaba creando—. Yo también quiero hacerlo...
Jungkook iba de la mano con Taehyung, al igual que
Yoongi y Jimin. Los otros ánimas que ya estaban
enterados de la relación que ellos mantenían, no se
inmutaron por aquello, y Hoseok tampoco notó
aquello como algo raro o preguntó al respecto.
Sinceramente no le importaba cual fuera la relación
que mantuvieran mientras fuera buena.
—¿Sabes pintar? —preguntó Hoseok volteando a
verlo.
—Nosotros vivimos aquí durante algunos años
junto con nuestra familia —contó el rubio—

L.S
L.S

. Habían unas personas que se quedaron una


temporada en una de las posadas de esta ciudad,
y enseñaban distintas cosas, entre ellas danza y
pintura.
—Jimin eligió la danza, y yo pintura —continuó
Jungkook—. Estar aquí me trae muchos
recuerdos... —dijo observando las decoraciones de
las casas y calles alumbradas con grande fogatas a
lo largo del gran camino principal de aquella ciudad,
y los otros veladores en las casas y postes de
madera.
—Cierto. Recuerdo a todos bailando alrededor de
la fogata, y como el último día muchas personas
que confesaban a sus amados —dijo Jimin
sonriendo al recordar a su familia en aquellos
momentos—. La gente aquí es muy amable, y
siempre disfrutan del arte hechos por cualquier
persona sea ciudadanos de aquí o no.
—¿Sabes bailar? ¡Yo también! —dijo Hoseok
acercándose a él con una sonrisa radiante.
—¿En serio? —preguntó Jimin con emoción en su
mirada—. ¡Eso es genial! Podemos quizás bailar
juntos.
—¡Me encantaría! —respondió Hoseok con la
misma emoción.
Yoongi chasqueó la lengua y apartó la mirada
notablemente molesto por esa interacción de la que
no podía ser participe.

L.S
L.S

—Cualquiera puede bailar... —dijo por lo bajo, pero


Jimin pudo escucharlo.
—Obviamente que cualquiera puede hacerlo —
dijo Jimin volteando a verlo con una sonrisa
divertida, y abrazó su brazo para acercarse más a su
rostro—. ¿Qué te parece si bailamos cuando esos
músicos comiencen a tocar? —preguntó
apuntando más adelante, donde un grupo de
personas con todo tipo de instrumentos
acomodándose a un lado de una de las fogatas.
—¿Bailar? —preguntó Yoongi entrando en pánico—
. No puedo...Me duele el estómago —de excusó.
—Entonces puedes observarnos a Hoseok y a mi
hacerlo, para que aprendas algunos pasos —dijo
el rubio soltando su brazo con la intención se
acercarse al ánima de ojos verdes, pero Yoongi
volvió a tomar su mano para hacer que lo mirara—
. ¿Yoongi?
—No me duele tanto... —dijo bajando un poco la
mirada, intentando ocultar la vergüenza que le
provocaba el aceptar intentar algo como eso—. P-
Puedes enseñarme...Lo más básico.
Jimin sonrió en grande, totalmente enternecido por
su actitud tímida, y no pudo evitar acercarse para
sostener su rostro y poder juntar sus labios en un
beso que sorprendió un poco al ánima de ojos
verdes que los observaba desde su lugar. El
pelinegro sostuvo su cintura cuando el beso se
volvió un poco más intenso, y solo se separaron

L.S
L.S

unos segundos después cuando una animada


melodía comenzó a escucharse más adelante.
—¡Vas a divertirte mucho! Ya verás —le prometió
el rubio a su ánima, y tomó su mano para llevarlo
frente a la pequeña orquesta, donde ya algunas
personas estaban listas para comenzar a bailar.
Decir que Yoongi estaba más que nervioso era
mentira, porque sentía que iba a hacer el ridículo. Lo
suyo era destrozar umbras, no bailar y menos algo
tan animado. Pero ya estaba allí, con un Jimin
emocionado y con una gran sonrisa por enseñarle a
bailar, y solo por ver esa expresión de felicidad, iba a
hacer lo que fuera. La música que sonaba con
flautas, tambores y la voz de una mujer cantando a
la par de la melodía con una voz dulce, era alegre
más no muy animada como para bailar de manera
muy agitada.
—Solo copia mis pasos, ¿Sí? —preguntó con tono
dulce para darle seguridad.
El mayor solo supo asentir, y se dedicó a observar
los movimientos del rubio. Éste levantó su mano
derecha apuntando su palma en su dirección, y su
brazo izquierdo lo estiró un poco manteniendola
abajo un poco detrás de su espalda. Yoongi hizo lo
mismo y también levantó su mano izquierda para
acercarla a la suya cuando esté le dijo que lo hiciera,
pero supo que estaba haciéndolo mal cuando Jimin
rió.

L.S
L.S

—¿Qué? —preguntó un poco a la defensiva, pero


porque se sentía avergonzado por estar haciendo
mal algo tan simple.
—La otra mano —indicó—. No tiene que ser como
si fueras mi reflejo.
El ánima corrigió su posición, y el rubio asintió
indicándole que así estaba perfecto. Luego de
corregir su otra mano para que quedara igual a
como Jimin la colocaba, le indicó que comenzaran a
caminar en círculos sin apartar sus manos juntas y
sin dejar de mirarse a los ojos. Jimin hizo que
observara a las otras personas, y le animó a
copiarlos de la mejor manera que pueda. Fue así
como luego de diez minutos por fin tenía los pasos
básicos y uno que otro más ya memorizado. Ahora
solo faltaba ponerlos en práctica e intentar hacerlos
bien.
Yoongi se sorprendía de él mismos cuando podía
seguirle el ritmo y bailar junto a su chico y no
simplemente por su lado frente a él en un inútil
intento por seguirlo. Jimin no podía dejar de
sonreírle ante lo feliz que lo hacía poder hacer algo
que amaba junto con la persona que ama, y verlo
disfrutar de ello llenaba su corazón de una forma
inexplicable. Estaban tan metidos en su propio
mundo en el que solo eran ellos, ma música y el
amor en sus miradas cómplices, que no notaron
cuando a su alrededor comenzaron a aparecer las
características esferas doradas del círculo brillante
del suelo que se formó en cuanto pudieron
sincronizarse.

L.S
L.S

Las personas que estaban bailando a su alrededor


se quedaron maravillados con tal escena, y sintieron
que de alguna forma aquello era una demostración
de la felicidad que la música puede crear en los
corazones de las personas, y mucha más gente se
unió a la pista de baile, también otros músicos cerca
de otra de las fogatas para mantener el ritmo de la
música en todo ese espacio. Las esferas parecidas a
estrellas brillantes se elevaban, y se perdían cuando
llegaban alto en el cielo que a penas comenzaba a
darle paso al atardecer.
Por su lado, Taehyung y Jungkook habían caminado
por el lugar buscando algo de comer porque el
azabache tenía algo de hambre. Terminaron en un
puesto donde vendían pan caliente relleno de queso
y algunas verduras, del que el albino terminó
también comprando uno para él porque ya solo el
aroma era delicioso.
—Gracias, Jungkookie —agradeció el mayor luego
de besar su mejilla con cariño—. Está delicioso.
—Son las favoritas de mamá Eunji de cuando
vivíamos aquí —contó sin poder evitar sonreír ante
el recuerdo de la mujer más importante en su vida—
. A Jimin no le gustan porque una vez le cayó
muy mal y estuvo con dolor de estómago durante
algunos días.
—Pobrecito —lamentó el albino, y volvió a darle
otro mordisco a su comida, y luego se detuvo
cuando el menor lo hizo—. ¿Jungkookie?

L.S
L.S

Jeon se había detenido en cuanto vio a su derecha a


dos chicos de más o menos su edad parados frente
a una pared de piedra, con varios baldes mediados
con pintura de todos los colores. Al parecer estaban
discutiendo sobre que pintar en esa pared libre, y
obviamente quiso también hacerlo. Taehyung notó
ese brillo especial en sus preciosos ojitos, y de
inmediato supo que debía de hacer algo para lograr
complacerlo.
Soltó su mano y se acercó a los chicos con una sola
idea en su cabeza.
—¡Hola! —saludó llegando donde ambos chicos,
que de inmediato voltearon a verlo—. Mi nombre es
Taehyung, y soy el ánima del reino
de Singularity —se presentó con una gran sonrisa.
Los chicos abrieron los ojos como platos al observar
sus ojos, y de inmediato le creyeron porque era
imposible no hacerlo al ver su cabello y ojos. Los
chicos, como era de esperarse, comenzaron a
agradecerle por su arduo trabajo haciendo varias
reverencias muy inclinadas, y le preguntaron si
podían ayudarlo con algo.
—Él es Jungkook —dijo presentando al azabache
cuando volvió a tomar su mano para acercarlo a
donde estaban los dos chicos—. Él es un elegido
de Madre, por favor sean amablws con él —pidió
con un tono demasiado dulce.
Ambos chicos volvieron a hacer varias reverencias al
azabache, que miraba a su chico con una ceja
alzada, preguntándole que qué estaba haciendo.

L.S
L.S

Taehyung solo le guiñó un ojo, y volvió a prestarle


atención a los dos chicos.
—Él es un gran artista, y me preguntaba si lo
dejaría utilizar este muro y sus pinturas para que
cree una imagen muy bonita —pidió amable.
Nadie podría negarle algo a Taehyung fuera un
ánima o no, porque el chico era un encanto y super
adorable. Y así fue como consiguió darle a Jungkook
lo que quería. El azabache ahora estaba frente al
muro con un pincel limpio en su mano, había dejado
su alabarda a un lado, y estaba pensando en qué
dejar en aquella pared durante años y años. El
albino se colocó a su lado, esperando a que
comenzara a hacer algo que seguramente sería
hermoso.
—¿Qué sucede, Jungkookie? —preguntó
preocupado al ver que no comenzaba.
—¿Puedes ir con los demás y regresar cuando
haya terminado? —preguntó volteando a verlo—
. Es que...Quiero hacer algo especial para ambos,
pero sobre todo para ti —admitió avergonzado.
Taehyung no pudo evitar emocionarse al escucharlo,
y asintió varias veces. Se acercó a él para darle
varios besos en sus labios antes de darle uno más
largo antes de separarse. Le sonrió cuando notó la
sonrisa avergonzada del menor, y finalmente lo dejó
solo para ir a buscar a los demás. Jungkook volvió a
mirar al muro, y comenzó a bañar el pincel con el
primer color que utilizaría para comenzar con la
pintura.

L.S
L.S

│ │ · ✦ ───Cuarenta minutos después...

│✦

✦ ·
·
Taehyung no quiso ir a revisar como iba la pintura de
Jungkook por más que la tentación casi le gana
varias veces. Entonces lo que hizo fue esperar un
buen rato antes de acercarse lo suficiente para
gritarle y preguntarle si ya había terminado, a lo que
el azabache desde su lugar le hizo una señal para
que se acercara y así lo hizo a paso rápido.
—A ver, a ver. Que es lo que... —se detuvo y se
calló cuando pudo notar la imagen que estaba
pintada en el muro de piedra lisa.
Se quedó sin palabras, sin poder reaccionar. Y solo
lo hizo cuando sintió los brazos del menor rodear su
cintura desde detrás, para admirar ambos la imagen
grabada en frente.
—¿Te gusta? —preguntó Jungkook apoyando la
barbilla sobre su hombro.
Las lágrimas que salieron de los mágicos orbes del
ánima fueron suficiente respuesta a esa pregunta.
La imagen pintada frente a ellos eran ambos, pero
no se la forma en la que estaban ahora; Taehyung
estaba en su forma animal y solo podía verse desde
su torso a su cabeza, de perfil y con Jungkook de
frente de la misma manera, sus frentes estaban

L.S
L.S

juntas, los ojos celestes brillantes con cada detalle


de ellos que parecía haberse aprendido de memoria,
las manos del azabache sostenían su rostro como
acariciando su pelaje, y alrededor de ambos podía
apreciarse su aura celeste mezclada con la púrpura
de Jungkook, formando un corazón de fondo.
Debajo, se encontraban sus iniciales con la
frase; "Kim Taehyung y Jeon Jungkook, dos almas
que se amaron desde el primer momento y para
la aternidad".
Era demasiado para que su corazón lo soportara sin
soltar lágrimas llenas de distintos sentimientos, pero
uno sobresaliente; amor. Cuánto amaba al hombre
detrás suyo era una locura, era algo que no podía
explicarlo y un sentimiento que jamás quería
abandonar, ni podría.
—Aquí, estaremos juntos incluso luego de lo que
sea que suceda ese día... —dijo Jungkook
intentando no romper a llorar y ponerlo peor.
—Jungkook... —volteó sobre su propio eje, sin
separarse no un poco del menor, y rodeó su cuello
con ambos brazos—. Te amo. Realmente lo hago,
y lo mejor que pudo haberme pasado en esta
vida, fue conocerte.
—Yo creo que lo mejor que pudo haberme
pasado, es amarte —respondió de la misma
manera—. También te amo, como no tienes idea.
Ambos sonrieron dejando caer lentas y silenciosas
lagrimas, y juntaron sus frentes, sin notar que estaba

L.S
L.S

en la misma posición que la pintura del menor.


También, sin notar como los colores de la pintura
comenzaban a adquirir un brillo único.
—¡Oigan! —escucharon la voz de Jimin llamarlos
desde unos metros.
Se separaron un poco para voltear a ver donde el
rubio los llamaba, y éste les hizo señas para que se
acercaran.
—¡Vamos a bailar todos juntos la última canción,
y luego iremos a ver el mar! —avisó e invitó.
Taehyung se limpió las lágrimas y carraspeó antes
de voltear y levantar también su mano en señal de
que los habían escuchado.
—¡Ya vamos! —respondió el albino. Volvió a ver a
su chico, y lo besó con intensidad antes de
entrelazar sus manos y llevarlo a donde los otros
cuando vio su expresión de "yo no bailo, lo mío es la
pintura"—. Anda, Jungkookie. Va a ser divertido,
¡Y luego iremos a ver el mar!
Jungkook solo supiró y se dejó llevar, porque estaba
seguro de que iba a disfrutarlo a pesar de no ser un
gran bailarín, porque estaría con la persona que
ama, y las otras personas que se volvieron
importantes en su vida.
Era una noche maravillosa que aún no acababa, y
que iba a disfrutar al máximo como cada día estando
con ellos.

Escribiendo esto me pongo demasiado soft 😭 💕

L.S
L.S

¡Por fin apareció nuestro Hobi! ¿Les gusta el


animal que es? 💚
2...
[Link]

L.S
L.S

*ૢ✧Eᥣ ᥱqᥙιρo mᥲ s fᥙᥱrtᥱ⸙ ⊰


·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.

Las noches pueden llegar a ser maravillosas si las


pasas con la o las personas indicadas. Y ésta,
estaba siendo una noche de esas para los siete
chicos que luego de tener que abandonar la fiesta
que se armó en la ciudad principal para acabar con
umbras, fueron directo al mar; la maravilla más
famosa de aquel reino.
—¡Rápido, rápido! —apuró Taehyung tirando de la
mano de Jungkook para terminar de cruzar la selva
que daba al mar.
—¡Les va a encantar el mar! —comentó Hoseok
corriendo detrás de Yoongi y Jimin, el rubio también
tirando de la mano del ánima pantera ante la
emoción—. ¡Brilla!
—Sí que tarda en anochecer en este reino —
comentó Namjoon observando al cielo estrellado a

L.S
L.S

través de las hojas de los árboles—. No es como en


el mío.
—Hay demasiada humedad —se quejó Seokjin—
. Mi cabello es un desastre luego de haber
bailado.
—¡Fue muy divertido! —comentó Taehyung sin
dejar de reír ante la emoción que sentía en ese
momento—. Yoongi no sabía bailar y se veía muy
gracioso.
El mencionado gruñó mirándolo mal, y los demás
solo rieron de acuerdo con el albino. Caminaron a
paso rápido durante unos diez minutos entre burlas
a los que no bailaban bien y expectativas del paisaje
que verían. La emoción en sus corazones era tanta
que la adrenalina los invadió haciendo que sus ojos
brillaran de emoción y sintieran que estaban a punto
de presenciar el paisaje más hermoso y de vivir el
momento más preciado de sus vidas. Y lo era.
Porque estaban todos juntos, la luna brillaba más
que nunca y en ese momento no eran los ánimas de
distintos reinos. Simplemente eran un grupo de
amigos con dos pares de enamorados que estaban
viviendo como si no tuvieran más responsabilidades
que su propia felicidad.
Poco a poco comenzaron a escuchar el sonido de
las olas llegar a la orilla y deshacerse tal como
vinieron. Aquello solo aumentó la emoción y la
velocidad de los pasos de los más emocionado por
llegar a la orilla, y luego de unos segundos en los
que ya no hubo árboles en su camino y que taparan
su vista, pudieron verlo. El mar; extenso pareciendo

L.S
L.S

infinito incluso si no podían ver claramente más allá


debido a la oscuridad de la noche. Lo bello estaba
en el agua de éste mar especial ya que; el agua que
llegaba a la orilla literalmente brillaba tal y como
Hoseok se los había dicho, de un precioso color azul
que era imposible no admirar maravillado ante lo
precioso que era.
No se notaban con fuerza debido a que las olas eran
tranquilas, pero entonces, antes de que pudieran
decepcionarse al no ver algo muy maravilloso,
Hoseok corrió hacia el agua y antes de mojar sus
pies se quitó los zapatos que había estado llevando
hasta el momento. Se volteó a ver a los otros y
sonrió en grande.
—¡No se pierdan esto! —dijo con emoción, y corrió
hacia el agua
Al momento de que sus pies tocaron el agua, ésta
brilló más ante el contacto, y luego brilló con
intensidad a medida que el ánima guepardo corría a
través de la orilla. Todos observaban maravillados
tal espectáculo, sobre todo Jimin y Taehyung,
quienes eran los que más disfrutaban de las
maravillas que eran afortunados de poder ver y
disfrutar. La mirada de todos brillaba gracias a la luz
de luna llena que los acompañaba esa noche, y
todos morían por hacer lo mismo que Jung en esos
momentos.

L.S
L.S

El primero en acercarse fue Taehyung, quien ni


siquiera tomó la mano del azabache para llevarlo
con él de lo emocionado que estaba. Jimin le siguió
al verlo, él si tomando la mano de Yoongi para que
fueran a meterse juntos al agua, y ya luego le
siguieron los otros. Llegaron al agua, se quitaron sus
calzados y con algo de duda se agacharon para
tomar un poco de agua entre sus manos y pudieron
apreciar como ésta manchaba sus manos como si se
tratara de agua dejando los lugares en su piel que
hicieron contacto, con el brillo azul de la misma.
—¡Mira, Yoongi! —dijo un emocionado Jimin
sosteniendo ese agua brillante en sus palmas juntas,
acercandolas a su rostro con cuidado de no
derramar nada—. Es precioso...

—En verdad brilla —respondió embobado viendo


con atención aquel precioso fenómeno—. Creí que
Jung solo exageraba.
—Todo este mar brilla ante el contacto con
objetos físicos —dijo Hoseok volviendo a correr
hacia ellos—. Pero solo puede apreciarse de
noche.
—Creo que hasta ahora es mi maravilla
favorita —comentó Taehyung jugando con el agua
sin borrar su gran sonrisa—. Ojalá el agua de la
cascada fue así.

L.S
L.S

—Mi favorito es Van, pero esto también es


precioso —comentó Jungkook agachandose a su
altura para observar el agua a detalle. Tomó un poco
del agua en sus dedos y acercó los mismo al rostro
de su amado, que solo lo miró curioso y dejó que
manchara la punta de su nariz dejándola azul y
brillante—. Combina con tus ojos.
Taehyung le respondió con una sonrisa tímida, y
luego copió la acción del otro pero manchando sus
mejillas en forma de corazón en cada una de ellas.
Continuaron dibujando y escribiendo en distintas
partes de su cuerpo, divirtiéndose de esa manera.
—O sea que si me lanzo al agua...¿Voy a quedar
azul brillante? —preguntó Namjoon sin despegar la
vista del agua que mojaba y tintaba sus pies.
—¿Quieres que te empuje para comprobarlo? —
preguntó Seokjin.
—No, creo que-
Seokjin lo empujó de igual forma. Todos se voltearon
a ver en su dirección al escuchar ese chapuzon junto
con el pequeño grito de sorpresa emitido por el
ánima lobo, y se encontraron con un Namjoon con
casi todo el cuerpo de color azul brillante sentado en
el agua que seguía manchando su ropa. Al pasar
sus manos por su rostro para quitarse los restos de
agua, solo logró manchar aún más todo su rostro
hasta verse muy gracioso a ojos de todos los
presentes, que no pudieron aguantar la risa al verlo
de aquella forma.

L.S
L.S

—Bueno, al menos ahora se que sí —dijo


Namjoon riendo junto a ellos porque se imaginaba
como se veía y si era gracioso.
—Tranquilo, en unos diez minutos dejarás de
brillar —dijo Hoseok cuando se recuperó de la risa.
Se acercó para ayudarlo a pararse como buena
persona que era, y el ánima lobo le agradeció por
ello.
Yoongi había apartado su mirada para admirar el
rostro de su amado sonriendo en grande y siendo
iluminado por no solo la luz de la luna sino por el
brillo azul del agua debajo. Una vez más, no podía
creer que un ser tan hermoso como lo era Park Jimin
lo amara. No quería decirlo, pero con cada día que
pasaba, el miedo que no sintió antes de desaparecer
comenzaba a hacerse presente hasta que lograba
sofocarlo y hacerlo temblar.
Se supone que él había aceptado su destino y por
más que le doliera, iba a enfrentarlo de la mejor
manera posible para que cuando tenga que decir
adiós no fuera tan doloroso para Jimin. Pero, eso era
cuando tenía todavía algo de tiempo para pasarlo
junto a él, no ahora que estaban a nada de tener que
despedirse aunque no quisiera hacerlo. Volteó al
otro lado para observar a Jungkook y Taehyung, y al
verlos sonreír y estar en su propio mundo en el que
solo eran ellos, quiso golpearse porque se supone
que se prometió a sí mismo disfrutar cada segundo
al lado de la persona que amaba hasta que ya no
pudiera.

L.S
L.S

Pero en vez de hacer eso está gastando tiempo


temiendo por algo que era inevitable y que aceptó
desde el momento en el que nació. Tenía al amor de
su corta vida a su lado, pero su cabeza estaba en
las estrellas en las que se convertiría y no en la que
estaba a su lado brillando solo para él. Entonces
decidió dejar de perder lo más valioso que tenía en
su vida desde que lo conoció: tiempo.
—Jimin —llamó sin quitarle la mirada de encima.
El rubio volteó a verlo preguntandole con la mirada
que era lo que sucedía, y el ánima de ojos dorados
lo tomó por la cintura para hacer que quedaran
frente a frente, y sin agregar ni avisar nada más,
unió sus labios de manera apasionada y algo
demandante, pero sin dejar que desapareciera ese
toque dulce donde le recordaba cuánto lo amaba.
Jimin se sorprendió por unos segundos, pero luego
simplemente se relajó e intentó seguirle el ritmo,
lograndolo unos momentos después en los que
formaron su propia burbuja en la que solo existían
ellos.
Las manos del rubio fueron al cuello impropio,
dejando sin querer manchas brillantes en la zona,
mientras que el pelinegro solo pudo estremecerse un
poco ante el frío de sus manos debido al agua.
Escucharon los comentarios de los otros solteros
intentando burlarse de ellos, pero ninguno de los dos
los escuchaban realmente. Cuando se separaron
necesitando aire, más que nada el humano, se
quedaron mirando los ojos ajenos admirando la
belleza de estos. Que sí, los ojos de Jimin le

L.S
L.S

resultaban igual de mágicos aunque no fueran


brillantes como los suyos, porque cuando lo miraban
podía notar el cariño y el amor en ellos, y eso era
incluso mejor que cualquier otra maravilla de
cualquier reino.
Era su maravilla favorita si le daban a elegir.
—¿Qué quieres hacer en este preciso
momento? —preguntó Yoongi sin apartar la mirada
de los orbes ajenos.
Jimin sonrió al escuchar tal pregunta, y ladeó un
poco la cabeza para mirarlo con mayor atención
antes de responder.
—Estoy haciendo lo que quiero en este preciso
momento —respondió con seguridad, y juntó sus
cuerpos en un abrazo—. Estoy contigo... —fijó su
mirada en su hermano, quien estaba besando la
mejilla del albino haciendo que éste riera al ver como
sus labios quedaban brillantes al tocar su mejilla
húmeda con éstos—. Veo a mi hermano feliz.
También está conmigo, eso me hace feliz
también... —fijó su vista ahora en los otros tres
ánimas, dos de ellos intentaban lanzar a Seokjin al
agua entre risas—. Conocí a personas buenas... —
miró hacia arriba antes de volver a apoyar la barbilla
sobre su hombro—. Es una noche hermosa, en un
lugar hermoso...No quiero nada más en este
momento que disfrutar de todo esto justo así,
entre tus brazos.
Sus palabras se clavaron profundo en el corazón del
mayor, que sonrió porque era obvio que algo como

L.S
L.S

eso era lo que su chico más quería. Jimin se separó


lo suficiente para mirarlo. Subió una de sus manos
hasta que su pulgar acarició la cicatriz debajo de su
ojo derecho.
—¿Qué quieres tú, mi amor? —preguntó
disfrutando de poder llamarlo de esa manera.
—Te quiero a ti. Solo a ti.
Ambos sonrieron enamorados, y se acercaron una
vez más para juntar sus labios pero a penas lo
hicieron escucharon el grito de Hoseok se escuchó
fuerte llamando la atención de todos los presentes y
haciendo que todos voltearan a verlos.
—¡Miren allí! —pidió Hoseok apuntando hacia el
mar.
Todos observaron a donde apuntaba, Taehyung y
Jungkook se pusieron se pie para observar mejor
hacia donde el otro apuntaba, y de un momento a
otro se sorprendieron al ver que a lo lejos algo salía
del agua y luego volvía a meterse. Aquello en
movimiento parecía estar acercándose a donde
ellos. Los hermanos no pudieron ver bien de qué se
trataba, pero los ánima si gracias a su vista mucho
más desarrollada, y Taehyung al darse cuenta de lo
que era no pudo evitar soltar un chillido emocionado.
—¡Jungkookie, mira! —dijo apuntando a aquellas
figuras que salían del agua para luego volver a
meterse dejando un destello azul brillante por donde
salían y luego volvían a meterse—. ¡Son delfines!

L.S
L.S

—¿Delfines? —preguntó el menor intentando


observar mejor a aquellos supuestos delfines.

—¡Hola, delfines! —saludó el albino moviendo sus


brazos alto para intentar llamar su atención.
Jungkook y Jimin pudieron verlos con claridad
cuando estuvieron lo suficientemente cerca y porque
al salir del agua, ésta misma teñía sus cuerpos del
característico brillo azul. El rubio abrió los ojos
totalmente maravillado con tal escena de la que se
sentía afortunado de poder apreciar, mientras que el
azabache no pudo evitar sonreír ante lo bonita que
era la imagen, y porque Taehyung intentando llamar
la atención de los animales era muy adorable para
su pobre corazón.
—Es raro verlos de noche —comentó Hoseok sin
dejar de observar a los animales que seguían
saltando de aquí para allá manteniéndose lo más
cerca posible, como si quieren hacerse ver ante
ellos—. Creo que están saludandolos.
Y como si lo confirmaran, los animales comenzaron
a hacerse escuchar logrando hacer de toda la
situación algo mucho más mágico. Jimin terminó
también saludando a los animales mientras que los
otros ánimas se mantenían observando más
tranquilos pero no menos maravillados a los
animales que en verdad estaban saludandolos.
Todos pensaron que aquel momento no podía ser
mejor, cuando una sorpresa más se hizo presente,

L.S
L.S

pero no en el mar mágico, sino en el precioso e


infinito cielo nocturno.
Sorprendiendo incluso al mismo Hoseok, poco a
poco, una a una comenzó a formarse una lluvia de
estrellas por primera vez luego de cientos de cientos
de años en el cielo de aquel mundo lleno de
maravillas. No eran blancas, eran de distintos
colores, podían verse todos los colores del arcoiris
en aquellas lineas rápidas que solo se dejaban ver
durante algunos segundos antes de desaparecer
dejando paso a las otras. Aquello simplemente los
dejó sin palabras a cada uno.
De forma inconsciente ambas parejas tomaron sus
manos entrelazando sus dedos con firmeza, sus
miradas fijas en ese regalo de Madre para todos
ellos. Para su primer y última noche todos juntos.
Unos segundos después, aún con la mirada arriba,
Taehyung habló solo para su amado.
—Cuando esté ahí arriba, intentaré hacer que
veas esto cada dia de tu cumpleaños —dijo
sonando esperanzado—. Para que no me olvides,
y para recordarte que incluso allí, sigo amándote.

│ │ · ✦ ───Dos días después...

│✦

✦ ·
·

L.S
L.S

El camino de regreso al reino de Lights fue animado


al menos hasta que estuvieron a punto de llegar,
cuando al parecer todos perdieron las ganas de
hablar. Hoy era el gran día. No habían regresado
antes porque debían de darles tiempo a los cuidados
del reino a que evacuaran éste, pero tuvieron que
hacerlo porque las apariciones de umbras pasaron
de ser cada hora, a cada media hora, luego veinte
minutos y ya supieron que debían de acabar con eso
porque poco a poco los ánimas se estaban agotando
y los hermanos no descansaban lo suficiente como
para ser de ayuda como antes.
Aunque quisieran, no podían postergar más lo
inevitable.
—No sabemos cuánto tardarán los umbras en
aparecer, así que a penas ingresemos al reino
vamos a estar preparados para lo que sea que
venga, ¿Bien? —preguntó Namjoon cuando el
carruaje se detuvo antes de llegar al camino que los
recibía al reino de Lights.
Todos bajaron de él, le agradecieron al jinete que los
llevó hasta allí, y éste se fue deseándoles suerte y
agradeciéndoles por su sacrificio. Y aquella palabra
quizás no fue la mejor porque hizo aparecer un
ambiente tenso e incómodo entre todos. Porque
literalmente era eso, un sacrificio.
—Tendremos que cambiar de forma ahora,
entonces —dijo Yoongi comenzando a sacarse la
ropa.

L.S
L.S

—Tengan cuidado todos, porque seguramente


tenemos que separarnos —dijo Jimin cuando
terminó de contar las flechas que tenía a su
disposición, las cuales eran quince—. Jungkook, no
te sobre esfuerces y te creas que pueden con
todos. Ten cuidado con-
—Que si, Jimin —respondió el azabache rodando
los ojos mientras jugaba con su alabarda en sus
manos—. Pero si puedo con todos los que
vengan, ¿No es cierto, amor?
Taehyung, que estaba a punto de quitarse los
pantalones, asintió totalmente de acuerdo.
—De igual forma, ten cuidado, Jungkookie —pidió
el albino.
—Está bien, voy a tener cuidado —aceptó solo
porque se trataba de él.
—Mocoso maleducado —se quejó el rubio.
Yoongi se acercó a él en su forma animal y lamió su
mejilla para que quitara ese ceño fruncido, cosa que
funcionó porque el rubio le sonrió y acarició su
cabeza con cariño. Mientras, todos los ánimas le
siguieron y cambiaron cada uno a sus formas
animales. Todos se miraron durante algunos
segundos, y no fueron necesarias las palabras para
saber que los ánimas estaban ya despidiéndose, y
que los hermanos no querían decir adiós.
Pero debían de avanzar.

L.S
L.S

Jungkook caminó hacia el tigre albino, y antes de


subirse a él como era costumbre acarició su mejilla
con la propia, dándole así ánimos y también
pidiéndole que se cuidara. Jimin repitió el gesto con
Yoongi también antes de subirse al ánima pantera.
Ya en sus posiciones, todos comenzaron a caminar
los metros que les faltaban para ingresar al territorio
del reino de Lights en completo silencio.
Cinco minutos les tomó cruzar aquella línea
imaginaria pero marcada por el cambio drástico en la
tierra de césped a tierra clara. En el momento en el
que todos cruzaron aquella línea imaginaria, la
conocida pared brillante de color púrpura hizo su
presencia, y aquello fue la señal para los ciudadanos
de ese reino de que ya no iban a ser amenazados
por los umbras, y significaba alegría y paz para ellos,
pero algo totalmente distinto para las siete almas
que en ese momento comenzaron con el último
esfuerzo.
A media que caminaban hacia el extenso puente,
notaron que el cielo comenzaba a nublarse, a
oscurecerse y la temperatura comenzó a bajar un
poco haciendo que Jimin se abrazara a si mismo por
unos segundos. Un escalofrío le recorrió la espalda
a Jungkook cuando sintió que algo lo observaba,
pero si los ánimas no habían reaccionado entonces
no se trataba de un umbra a punto de atacarlo.
Unos cinco pasos después, todos se quedaron
quietos, como si hubieran sentido que algo se
acercaba. Hoseok avanzó un poco más y volteó a
ver a todos, diciéndoles con la mirada y un

L.S
L.S

movimiento de cabeza que él iría hacia lo que sea


que haya aparecido en algún lugar del reino. Todos
asintieron en respuesta, y el guepardo se fue tan
veloz como era que en tres segundos ya no estaba
en su campo visual.
Avanzaron un poco más hasta que los ánimas
volvieron a detenerse, y esta vez fue Seokjin quien
avanzó en aquella dirección. Unos segundos
después escucharon un gran gruñido provenir no
muy lejos de donde ellos estaban, y Yoongi estaba
por ir pero Namjoon se puso en frente y le pidió con
la mirada que lo dejara ir a él porque si se trataba de
un umbra grande entonces él sería el mejor para
acabar con él gracias a su habilidad. La pantera
asintió permitiéndole ir en su lugar.
Taehyung emitió un leve gruñido cuando pudo
escuchar del otro lado un sonido familiar. Jungkook
pudo escucharlo y se acercó a su oreja para
preguntarle que era lo que ocurría. La respuesta le
llegó por si misma cuando a lo lejos, entre los
árboles al lado del camino pudo notar a muchas
figuras pequeñas volar en su dirección.
—Ay, no ustedes... —se quejó sosteniendo
firmemente su alabarda mientras bajaba del tigre—
. Esto ya es personal —volteó a ver a su hermano y
a los otros dos ánimas que quedaban allí—
. Ustedes avancen. Yo me encargo de los que
vienen.
Taehyung se acercó a él como diciéndole que iba a
quedarse con él a pelear, pero el azabache negó
con la cabeza.

L.S
L.S

—Seguirán apareciendo por distintos lugares,


debes de ir —respondió con voz dulce—. Prometo
que avanzaré camino al templo en cuanto
termine aquí. Podemos encontrarnos de camino
o allí.
El tigre dudó, pero cuando sintió otra presencia de
umbras en algún lugar de ese reino, supo que el
menor tenía razón. Se acercó rápidamente para
lamer su cuello antes de irse camino al siguiente
enemigo. Jungkook miró a su hermano que dudaba
el irse o no, y el menor al notar eso le hizo una señal
para que se fuera.
—Ya traté con estos, Jimin —aseguró—. Estaré
bien. Te lo prometo.
—Más te vale, o te juro que dejo de ser tu
hermano —amenazó intentando calmarse.
—Ustedes también cuídense —dijo dando por
finalizada la conversación, volviendo a observar en
dirección a donde las pequeñas abejas se
acercaban.
Yoongi avanzó luego de darle una mirada más al
que podía considerar como si cuñado tanto por Jimin
como por ser hermano de Taehyung. La verdad era
que el azabache le agradaba mucho y tenían varias
cosas en común, le resultaba admirable que fuera
tan valiente y osado, y muy habilidoso con el arma
que había hecho suya.
Deseaba sinceramente que nada le ocurriera por
eso, y porque sino su amado iba a tener que sufrir

L.S
L.S

un doble dolor insoportable; dos pérdidas de las


personas que más amaba.
—Sé que estará bien... —dijo Jimin mientras
avanzaban hacia el siguiente enemigo—. Debe de
despedirse de Taehyung —terminó con un
pequeño nudo en su garganta porque él también
debía de hacerlo.
Jungkook por su parte, avanzó hacia las abejas
negras de ojos rojos que volaban hacia él como si
fuera su primer comida desde hace semanas, y con
habilidad y rapidez comenzó a cortarlas todas una
por una a medida que se acercaban. La primera vez
le resultó un poco complicado ya que estaba con
mucha ropa encima, lo que era incómodo y no le
permitía poder moverse como quería. Pero ahora
estaba ligero de ropa y acabaría con ellas de
manera más rápida.
Luego de unos dos segundos notó que el número de
abejas parecía no disminuir o aún le quedaban
muchas porque seguían viniendo una tras otra. Si
eso continuaba por más tiempo iba a comenzar a
cansarse y sis brazos dolerían haciendo que le fuera
difícil defenderse de los aguijones puntiagudos y
filosos.
—¡Joder! ¿Cuántos más van a venir? —preguntó
molesto sin detener los movimientos de su alabarda.
Y al acabar con ellas debía de terminar con la abeja
madre. No tenía idea de cuánto tiempo todos
estarían allí luchando contra los umbras, podían ser
horas o incluso días dependiendo de cuántos

L.S
L.S

umbras aparecieran y de qué forma. De lo que si


estaba seguro era de que no podía soportar
demasiado sin un descanso de por medio, por lo que
rogaba que al menos pudiera descansar unos
segundos y que el agua que tenía en su bota de
agua colgando en su cintura, o de lo contrario iba a
estar en problemas porque por más bueno que
fuera, no era un ánima y por ende no poseía su
resistencia física.
Por ahora, iba a concentrarse en acabar con todas
esas molestas abejas que en verdad eran el tipo de
umbra que más detestaba de todos a los que se ha
enfrentado hasta el momento.

│ │ · ✦ ───En otro lado del reino, tres horas


después...

│✦

✦ ·
·
Jimin pegó un salto desde el lomo de Yoongi y logró
sostenerse de la rama de aquel árbol al cual debía
de subirse para poder tener un panorama completo y
acabar con esos asquerosos umbras con forma de
hienas desgradables y con una joroba aún más
grande. La pantera negra estaba ocupada con un
umbra en forma de gorila unos metros alejado de
donde él se encontraba, en su propia pelea.

L.S
L.S

Las hienas intentaban trepar por el tronco del arbol


para poder atacarlo, pero Jimin tenía la ventaja y no
le tembló la mano al tomar firme su arco y flechas,
apuntar directo a sus cabezas y disparar terminando
por dejarlos en el suelo sin vida. Eran unos diez,
todos parecían estar un poco cegados ya que se
chocaban y dañaban entre ellos al intentar trepar por
el tronco del alto arbol.
—Uno...Dos... —contaba uno a unos los umbras a
los que disparaba para tener una cuenta de las
flechas que le quedaban a disposición. Dependía de
ellas y por ende debía de ser consciente de sus
probabilidades de tiro—. Cinco...Seis...
En un momento falló un tiro, por lo que al finalizar
había disparado once flechas, quedaban cuatro en
su estuche. Observó todo al rededor para
asegurarse de que no habían más de esos umbras,
y bajó con ciudado sosteniéndose de la rama para
saltar a otra que no parecía muy estable pero que
haría más segura su bajada. Los umbras asesinados
se terminaban de deshacer en forma de humo negro
mientras él recogía sus flechas también contandolas
por si alguna de le perdía.
Volteó a donde Yoongi estaba peleando contra ese
umbra grande en forma de gorila negro con extrañas
marcas rojas al igual que sus ojos, y pudo respirar
tranquilo cuando lo vio caminar hacia él al parecer
sin un solo rasguño. El ánima se acercó a él y
comenzó a olfatearlo como si estuviera buscando
alguna herida, lo que hizo al rubio reír enternecido.

L.S
L.S

—Estoy bien. ¿Tú? —preguntó queriendo


asegurarse.
Yoongi asintió con la cabeza, y se inclinó para que
se subiera nuevamente en su lomo. El rubio lo hizo,
sin soltar en ningún momento su arco por si algún
umbra aparecía de la nada. Caminaron durante
aproximadamente un minuto, hasta que un fuerte
temblor los hizo detenerse y al menor sostenerse
firme del cuerpo del animal.
—¡¿Qué es esto?! —preguntó cerrando los ojos
fuertemente cuando un gruñido realmente fuerte y
alto hizo retumbar todo a su alrededor.
Yoongi gruñó fuerte cuando pudo sentir la presencia
de otro umbra, pero no cualquiera, sino uno que era
muchísimo más grande que los que conocía hasta
ahora. Y no habla de grande del tamaño de una
ballena, sino de uno mucho más. El suelo no dejaba
de temblar y eso les dificultaba el paso porque era
complicado mantenerse derecho ante tanto
movimiento. Por un momento el ánima creyó que el
suelo iba a abrirse, pero aquello no sucedía. Jimin
abrió los ojos intentando ver a su alrededor y
entender lo que estaba ocurriendo, pero no vio nada
extraño.
Al menos hasta que levantó la vista y pudo ver como
poco a poco una criatura negra que desprendía un
aura oscura parecía ponerse de pie o estar saliendo
de algún lugar. Supieron que se trataba de un
agujero inmenso en medio a unos cientos de metros
frente a ellos cuando ya no hubo árboles a su
alrededor. Yoongi se detuvo en seco al verlo, y Jimin

L.S
L.S

comenzó a temblar de miedo porque aquello no


podía tratarse de algo real.
Ese no podía ser un umbra.
Se trataba de nada más ni nada menos que un
gigantesco monstruo de unos cien metros con forma
humanoide pero muy deformado, con piernas
anchas y brazos largos con unas desagradables
garras de color rojo al igual que sus enormes ojos
saltones. Era una criatura realmente aterradora y
horrible. Cuando terminó de salir del enorme agujero
del suelo, éste se cerró por si solo dejando
únicamente la marca en forma de línea recta.
—Y-Yoongi...Eso... —no supo ni siquiera que era lo
que él mismo quería decirle. Estaba completamente
aterrado porque no tenía ni idea de cómo iban a
acabar con esa cosa.
En ese momento también pensó en los demás,
sobre todo en su hermano. ¿Estaría bien? ¿Dónde
estaba? ¿Y si estaba muy herido?
Como si leyera sus pensamientos, Yoongi comenzó
a correr en dirección a donde se supone que se
encontraba la ciudad ya que el azabache le había
dicho a Taehyung que allí seria su punto de
encuentro, y aunque no estuviera ya ahí, estaba
seguro de que aparecería.
—¿Cómo haremos para vencer a esa cosa? —
preguntó Jimin sin despegar su vista de la horrible
criatura que estaba gruñendo repetidas veces
mientras comenzaba a caminar en dirección a donde

L.S
L.S

ellos estaban hace unos momentos—. Tiene


alas...¿Qué haremos si vuela? Ninguno de
ustedes puede volar, no podremos atacarlo si
está en el aire...
Muchos escenarios malos comenzaban a formarse
en su cabeza, y la desesperación comenzaba a
atacarlo. Yoongi pudo darse cuenta de ello en su
tono de voz, y aunque él tampoco tenía idea de
cómo iban a vencerlo, estaba seguro de una sola
cosa.
Regresó a su forma humana luego de detenerse y
hacer que el rubio se bajara con las piernas
temblando, y se acercó a él para sostener sus
hombros haciendo que lo mirara fijo.
—No sé cómo...Pero sé que juntos vamos a
poder hacerlo —aseguró.
Jimin lo escuchó atento, y al pensar en los siete
juntos si pudo ver una luz de esperanza que
significaba su victoria. Respiró un poco más
calmado, intentando ignorar el temblor de la tierra
bajo sus pies cada que ese monstruo daba un paso,
y asintió completamente seguro.
—Tienes razón. Si no es juntos, no será
posible —confirmó.
—Vayamos a buscar a los otros.
El ánima volvió a su forma animal, y Jimin volvió a
subirse a su lomo. Emprendieron nuevamente el
camino a la ciudad en donde se encontraba el
templo, rezando porque los otros estuvieran allí

L.S
L.S

sanos y salvos para poder ir en contra de el que


parecía ser el jefe final.

│ │ · ✦ ───En ese momento, en la ciudad...

│✦

✦ ·
·
—¡Me cago en todo! ¡Mira lo que es esa cosa! —
se quejó Jungkook observando al enorme monstruo
que parecía estar buscando algo en todo ese reino—
. ¡Tendremos que hacer lo imposible para poder
si quiera lastimarlo!
—Es el último... —dijo Taehyung abrazando con
fuerza la espalda del azabache—. Si acabamos con
este, ya todo acabará.
Ambos iban sobre el lomo de Hoseok en su forma
animal. Se habían encontrado en medio del bosque
y decidieron avanzar juntos hacia el templo para ver
si los otros se encontraban allí. Hace una media
hora los ánimas habían dejado de sentir que los
umbras aparecían, y evidentemente era porque no
iban a salir excepto éste.
—Si todos peleamos juntos tenemos
probabilidades —dijo Taehyung intentando ser
positivo ante esta situación tan desesperante—. Es
grande...Pero nosotros somos fuertes. Quizá nos

L.S
L.S

cueste, pero podremos acabar con él. Yo confío


en todos ustedes. —dijo refiriéndose a los siete.
—Espero que Jimin esté bien... —dijo el menor
pensando en su hermano mayor.
—Yoongi nunca dejaría que le pasara algo malo,
así que estará bien —aseguró el albino queriendo
tranquilizarlo aunque también estaba preocupado.
Debido a la velocidad de poseía el guepardo,
llegaron a la ciudad más antes de lo esperado, y
fueron directo al templo en donde se supone que era
el punto de encuentro obvio para todos. De camino
allí se encontraron con Seokjin, el cual se veía
cansado pero no herido.
—¡Seokjin! —llamó Jungkook.
Éste se detuvo al escucharlos, y cuando Hoseok se
acercó a él no dudó en subirse también a su lomo.
Taehyung lo tomó entre sus brazos y comenzó a
revisar que no tuviera ninguna herida.
—¿Estás bien? —preguntó revisando sus cosas, e
hizo una mueca cuando notó que dos de ellas tenían
cortes bastante feos. Aún así, el pequeño zorro
asintió.
—Bien. Nos faltan tres... —dijo Jungkook.
—¿No sabes donde están los demás? —le
preguntó Taehyung a Seokjin.
El ánima de ojos rosas negó.

L.S
L.S

Jungkook y Taehyung tuvieron que sostenerse con


fuerza del guepardo cuando un leve temblor los
tomó por sorpresa. Voltearon en dirección al
monstruo y lo encontraron golpeando una de las
barreras protectoras de los otros reinos. Era la que
estaba defendiendo el reino de Shadow, y al parecer
el no poder cruzar lo había hecho molestar
demasiado. Otro gruñido y otro temblor que los hizo
volver a plantearse cual era el plan.
Primero, que todos estuvieran juntos o nada serviría.
—Debemos de encontrarlos rápido... —dijo
Taehyung observando con miedo a la gran criatura.
CHAN CHAN CHAN.
Llegó el día esperado y con ello, el jefe final.
Será una pelea dura, en la que van a correr
muchos riesgos, pero juntos podrán vencer si
utilizan todas sus fuerzas 💪🏻.
El que sigue es el final :"(

Esperenlo con ansias ♡.


[Link]

L.S
L.S

*ૢ✧Lᥲ fᥲsᥱ fιᥒᥲᥣ dᥱ ᥣᥲs


ᥱstrᥱᥣᥣᥲs⸙ ⊰
Dedicado a: Ximena089 💕
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
Yoongi y Jimin corrían en dirección al templo lo más
rápido posible, intentando no intimidarse por aquella
criatura que continuaba golpeando la infinita barrera
que protegía a los otros reinos. Cuando los nervios
se calmaron un poco, el ánima pudo sentir la
presencia de Namjoon del otro lado del reino
acercándose al lugar al que ellos iban, y supuso que
alguno de sus otros hermanos le habría dicho que
fuera hasta allí, pero de igual forma también lo llamó
hacia allí.
Podía sentir a los otros dos juntos donde se
encontraba el templo, y seguramente Jungkook
estaría con ellos. Quiso avisarle a Jimin pero por
obvias razones no pudo hacerlo así que
simplemente se dedicó a correr hacia el punto de

L.S
L.S

encuentro lo más rápido posible. Lo hicieron y de


inmediato armaron un plan en el que Jimin fue la
mente maestra.
Su plan consistía en ir por partes para debilitar al
enemigo poco a poco. Lo principal era acabar con
sus alas, y de eso se encargó Jungkook con ayuda
de Namjoon para trepar hacia la espalda del
monstruo, y aunque le costó un poco porque tuvo
que hacer varios cortes profundos sobre un gigante
en movimiento intentando atacarlo con sus garras,
impidieron que éste saliera volando y pudiera
atacarlos desde allí sin poder hacer nada.
Luego debían de acabar con sus garras, sus brazos
si era posible para que no pudiera atacarlos porque
un solo golpe de ese monstruo podía matarlos. Fue
ahí que Jimin dejó ciego al umbra gigante lanzando
varias flechas hacia sus ojos desde la azotea del
templo vacío. Cuando lograron quitarle la vista,
Seokjin siendo el más ágil por su tamaño, subió
hasta su hombro y con la fuerza que cada una de
sus siete colas poseía, lo golpeó con todo lo que
tenia varias veces hasta lograr marearlo lo suficiente
como para que incluso al intentar quitarse a Jin de
encima, se golpeara él mismo.
Ante el golpe que él mismo se dio, Yoongi
aprovechó para, junto con todos los demás
comenzar a darles en los que parecían ser su punto
más débil; su cuello. Cada uno por una parte, hasta
que lograron, literalmente, decapitarlo luego de que
Taehyung le lanzara uno de sus potentes gruñidos al
estar su cuello con cortes que iban de lado a lado.

L.S
L.S

Viendo al monstruo caer, cada uno bajó de él


diviendose en dos grupos que terminaron algo lejos
el uno del otro. Pero no podían estar más felices.
Agotados, pero felices.

Lo habían logrado. Vencieron a ese monstruo que


no creyeron ni siquiera poder herir, y todo fue
gracias a que actuaron juntos, como el equipo más
fuerte.
—¡Lo hicimos! —gritó Hoseok al regresar a su
forma humana, alzando los brazos eufórico.
—Por poco y no —dijo Seokjin echándose al suelo
al sentarse sobre el césped algo despedazado—
. Muy inteligente de parte de Jimin ese ataque.
El rubio recién nombrado bajaba de la azotea del
templo con la respiración aún algo agitada debido a
la adrenalina del momento. Cuando estuvo fuera
buscó a los otros, encontrándose con Seokjin y
Hoseok a unos cuantos metros, y se acercó a ellos
rápidamente a pesar de estar agotado por todo el
esfuerzo del momento.
—¡Chicos, ¿Se encuentran bien?! —preguntó
Jimin cuando estuvo a pocos metros de ellos con
una sonrisa feliz de haber triunfado y que ellos se
encontraran bien.
Cuando los ánimas iban a responder, sus palabras
fueron interrumpidas por el repentino cambio a su
alrededor; el cielo volvía a despejarse y la luz de sol
iluminó cada rincón de ese reino. Incluso algunos

L.S
L.S

pájaros se escucharon a la vez que el humo negro


del umbra desapareciendo se deshacía por
completo. Jimin miró hacia arriba cubriendo el sol
con una de sus manos para que no dañara sus ojos,
y sonrió aún más.
En ese momento se acordó de Yoongi y comenzó a
mirar en dirección a donde el otro había estado
atacando al umbra. Sabía que tardaría un par de
minutos en llegar a donde ellos, por lo que se dedicó
a esperarlo.
—Tenemos que reunirnos con...los otros... —
cuando Jimin volteó a ver a los dos umbras que
estaba a un metro de distancia, se dio cuenta de que
algo le sucedía a Seokjin—. ¿Jin?
Éste observaba sus manos, las cuales comenzaban
a teñirse de un brillo rosa al igual que el de sus ojos,
desde la punta de sus dedos camino a su muñeca,
como si estuviera siendo manchado con el agua del
mar brillante solo que en otro color. Las veía sin
ningúna expresión, luego miró sus pies, los cuales
también estaban a pasando por el mismo proceso.
No era tan rápido, de hecho parecía que iba a tardar
unos dos minutos en que aquél brillo lo tiña por
completo.
—Creo que ya es hora... —dijo el ojirosa
poniéndose de pie.
El mayor de los siete alzó la vista al cielo,
disfrutando del calor del sol que iba a sentir por
última vez, y cerró sus ojos disfrutando de la suave
brisa que movió sus cabellos levemente. Junto con

L.S
L.S

el canto de los pájaros suspiró hondo, llenando sus


pulmones de ese aire no tan puro sino lleno de polvo
de tierra aún, pero era perfecto porque sería sus
últimos suspiros en ese mundo. Hoseok, que lo
observaba en silencio con una leve sonrisa que
demostraba tristeza más que cualquier otro
sentimiento, no dijo absolutamente nada y solo se
dedicó a esperar su turno.
—Jin, ¿Qué...? —Jimin se acercó a él teniendo un
mal mal presentimiento, pero sobre todo miedo.
Temía que fuera lo que creía que era.
El de ojos rosas volteó a verlo con una leve sonrisa
que se notaba sincera pero no feliz. Se acercó a él
cuando sus antebrazos y la mitad de sus piernas
estuvieron cubiertos por ese brillo rosado
característico, y acarició su cabello de manera
juguetona.
—Al principio me caías mal, pero terminé
tomándote cariño —dijo con un tono de voz algo
inestable. Se notaba que intentaba no quebrarse—
. Al final, me alegro de haberlos conocido a
todos.
Jimin al escucharlo solo confirmó sus sospechas, y
se apresuró a ver a Hoseok para comprobar si
también le estaba pasando lo mismo, porque si ese
era el caso entonces Yoongi estaría desapareciendo
también, pero se calmó un poco cuando notó que
aún no. Volvió a mirar a Seokjin con un gran nudo ya
formado en su garganta le complico el hablar y su
vista se nubló debido al llanto avecinandose.

L.S
L.S

—Jin...Y-Yo...También estoy feliz de haberte


conocido a pesar de tu mal genio —dijo intentando
buscar las palabras correctas para demostrarle lo
mucho que lo quería, sinceramente—. G-Gracias...
El brillo recorrió todo el torso del mayor, y antes de
que terminara de subir por su cuello hasta su cabeza
y rostro, Seokjin sonrió sincero dejando escapar una
lágrima silenciosa.
—Sé fuerte —pidió. Jimin sabía a lo que se refería.
Y antes de que el nudo en su garganta le permitiera
responderle, el brillo cubrió absolutamente cada
parte de él, y se deshizo en polvo del mismo color
que sus mágicos ojos, el cual se esparció por el
lugar para luego elevarse hacia el cielo de manera
lenta pero segura.
Seokjin se había ido.
Aún en shock, logró girar su cabeza y observar a
Hoseok. Se espantó cuando vio que éste ya tenía el
cuerpo cubierto del mismo brillo pero del color de
sus ojos, casi llegando al torso. El ánima guepardo
soltó una leve risa sin mucha gracia mientras
observaba sus manos, y luego lo miró.
—Fui feliz como nunca el día que llegaron a mi
reino. Muchas gracias a todos —admitió con una
gran sonrisa.
Jimin iba a acercarse aunque sus piernas tardaran
en reaccionar, pero el ánima negó retrocediendo.

L.S
L.S

—Ve donde Yoongi, o puede que sea muy


tarde —dijo con seguridad.
Entonces el rubio volvió a recordar a su amado, y
muchos sentimientos lo invadieron en ese momento
pero sobre todo miedo y desesperación. Así que,
retrocediendo de espaldas, miró a Hoseok una
última vez.
—¡Eres una de las personas más maravillosas
que he conocido! —admitió Jimin sin poder retener
las lágrimas de dolor tener que despedirse de ellos
de esta manera, sin poder hacer nada.
Aquellas simples palabras hicieron extremadamente
feliz a Hoseok haciendo que una resplandeciente
sonrisa adornada su rostro, y despareció de igual
forma que Seokjin ante los ojos.
Hoseok se había ido.
Con el corazón en el puño, Jimin volteó y corrió en
dirección a donde Yoongi. Corrió con todas las
energías que le quedaban, rezando, suplicandole a
Madre que le diera tiempo a poder al menor decirle
una vez más que lo ama. Avanzó por la orilla del
límite del bosque, llamando el nombre de su amado
esperando una respuesta, la cual llegó como un
rugido no muy lejano. Era él. Lo reconocería desde
cualquier distancia.
Sintiendo un aumento de adrenalina al escucharlo
corrió un poco más rápido, hasta que la figura de la
pantera negra corriendo en su dirección lo hizo
detenerse para intentar recuperar un poco de aire y

L.S
L.S

poder hablar correctamente. Su corazón latía


apresurado debido a muchas emociones del
momento, y solo aumentaron cuando Yoongi regresó
a su forma humana y lo abrazó con fuerza.
—No siento a Seokjin ni a Hoseok... —dijo el
pelinegro con la respiración agitada—. Y
Namjoon...Su presencia de hace más débil...
Jimin solo sollozó en su hombro liberando un poco
del dolor que le causaba todo, y el otro no necesitó
más para saber que era lo que sucedía. El
momento había llegado.
Tragó duro sintiendo el miedo ante la incertidumbre
invadir todo su cuerpo, pero intentó disimularlo lo
más posible para no hacer al rubio sentirse peor
ante lo que sucedería. No había marcha atrás, y lo
supo en el momento en el que notó la punta de sus
dedos comenzar a teñirse de un brillo dorado que se
extendía poco a poco. Entonces tomó sus hombros
para apartarlo de forma delicada y poder mirarlo, y la
expresión de miedo junto a esas lágrimas
imparables hicieron doler su corazón más de lo que
ya lo hacía.
—N-No puedo, Yoongi...No puedo a-aceptar que
me dejes... —admitió en un hilo de voz de dejaba
ver todo el dolor que cargaban sus palabras. Llevó
sus manos a su cuello con desespero—. Tiene
que...t-tiene que haber una forma...
—Te amo —fue todo lo que Yoongi respondió, lo
que sintió que era lo que debía de dejar en claro—
. Te amo como nunca creí poder amar a nadie,

L.S
L.S

Park Jimin... —su llanto también había comenzado


pero era silencioso, e intentaba controlar el nudo en
su garganta—. Este era mi destino desde que me
crearon...Y acepté ello porque mi vida era
monótona y sinsentido... —acarició sus mejillas
con tanta delicadeza que al menor le dolió—. Pero
tú hiciste que en verdad me sintiera vivo y que
disfrutara el haber nacido...Y eso es algo de lo
que estoy totalmente agradecido, porque todo tú
me llenó de vida y de amor que jamás creí recibir
de parte de nadie...Gracias, mi amor.
Jimin se alarmó cuando vio que el brillo estaba
llegando al torso del otro, y se desesperó. Cerró sus
ojos con fuerza y respiró con dificultad.
—¡Haré lo que sea! —gritó, pero no a Yoongi sino a
Madre directamente—. ¡Juro que haré lo que sea,
pero por favor...! —tragó duro apoyando su frente
sobre el hombro contrario—. ¡Por favor, no te lo
lleves!
Y aquello rompió en mil pedazos al ánima que no
tenía palabras para calmar el dolor de su amado,
porque no podía calmar el suyo propio. Al notar que
el brillo había llegado a su torso y que pronto iba a
llegar a cubrirlo por completo, se armó de valor y
alejó una vez más al rubio para volver a sostener su
rostro y hacer que lo mirara.
—Dime que me amas —suplicó juntando sus
frentes—. Necesito escucharlo una última
vez...Por favor.

L.S
L.S

—Te amo...T-Te amo tanto, que quiero morir —


confesó totalmente roto.
—Pero yo quiero que vivas. Que lo hagas por mí,
por todos nosotros —dijo acercando sus labios a
los ajenos—. Siempre me podrás ver cuando las
estrellas iluminen la noche, y cuidaré tus sueños
hasta tus últimos días...
El brillo comenzó a subir por su cuello, y para este
punto Jimin temblaba sin poder contenerse ni regular
su llanto. Cerró sus ojos cuando sintió los labios
ajenos sobre los suyos, amando la calidez que los
labios impropios una última vez, durante unos pocos
segundos antes de que ya no los sintiera. No
necesitó abrir los ojos para saber que él ya no
estaba allí.
Calló de rodillas al suelo y se abrazó a si mismo, en
un intento inútil por mantener la calidez de su amado
con él por más tiempo, pero de pronto todo se sentía
tan frío. De inclinó sintiendo un dolor insoportable en
su pecho hasta que su frente tocó el suelo, y lloró
como nunca antes había llorado por algo o alguien
en su vida. Quería morir, quería ir junto con Yoongi
no importaba donde fuera mientras estuviera con él.
En esos momentos en verdad quería hacerlo.
Pero de repente escuchó a los lejos un grito
totalmente desgarrador, que reconoció al instante.
Se reincoporó respirando agitado y aún hipando,
intentando buscar de dónde provenían esos gritos
tan lastimeros.
—Jungkook...

L.S
L.S

│ │ · ✦ ───Unos minutos antes no muy lejos de


allí...

│✦

✦ ·
·
Lo primero que hizo Jungkook al llegar donde
Taehyung junto con Namjoon, fue abrir sus brazos e
invitar a su amado a que lo abrazara, y así lo hizo el
albino que regresó a su forma humana y
emocionado por la victoria no podía dejar de sonreír.
—¡Lo logramos! —festejó Taehyung en los brazos
de su amado.
—Les dije que juntos íbamos a poder hacerlo —
comentó Namjoon desde su lugar admirando a los
enamorados festejar—. ¿Creen que los otros estén
heridos?
—No lo creo —respondió Jungkook dejando en el
suelo al albino pero sin soltar su cintura—. Son
fuertes, y el bicho no consiguió darnos ninguna.
Namjoon iba a decir algo, pero calló al sentir como la
presencia de Seokjin comenzaba a desaparecer. Se
quedó estático durante algunos segundos, hasta que
logró llamar la atención de los otros dos, aunque uno
de ellos estaba igual que él. Jungkook notó que
ambos estaban extraños y no respondían a sus
llamados, por lo que tomó a Taehyung de los
hombros para moverlo un poco.

L.S
L.S

—Oye, amor ¿Qué sucede? —preguntó


preocupado.
Taehyung no respondió a su pregunta, solo volteó a
ver alarmado a Namjoon cuando sintió que su
presencia comenzaba a desvanecerse. Miedo puro
llenó cada parte de su cuerpo cuando vio como las
manos de su hermano ánima comenzaban a
tornarse de un púrpura brillante, desde sus dedos y
pies subiendo hasta su muñeca y sus tobillos. Supo
de inmediato de lo que se trataba, y ante su intensa
mirada, Namjoon que no se había percatado de
aquello aún, miró sus propias manos y un jadeo se
quedó a medio salir ante la sorpresa.
Aunque no era tanto una sorpresa, era algo que
sabían que iba a suceder.
—¿P-Por qué...? —Taehyung se acercó a él
soltando por un momento el agarre del menor, que
volteó a ver a Namjoon también ante la expresión de
su amado—. ¿P-Por qué tan pronto? —preguntó
totalmente descolocado, sin saber que era todo
aquello que estaba sintiendo.
Jungkook no comprendía que era lo que le estaba
sucediendo al mayor de los tres, pero no le tomó
demasiado darse cuenta luego de escuchar a
Namjoon hablar mientras observaba su brazo ya
teñido por completo.
—No quería irme tan pronto... —admitió con voz
temblorosa, y luego miró a ambos menores—
. Supongo que no hay...más tiempo del que
tuvimos hasta ahora.

L.S
L.S

Taehyung no tenía palabras. Estaba saliendo del


shock y logró hacerlo a tiempo para abrazarlo antes
de que el brillo llegara hasta su cuello. Lo abrazó
con fuerza, queriendo igualar su dolor en aquél
gesto de cariño sincero, cariño que nació el día en
que se conocieron y que ahora era tan grande como
el que podía sentir por un hermano.
—No te pongas tan mal. Nos veremos allá
arriba...Seguramente —dijo Namjoon
correspondiendo al abrazo, y antes de convertirse en
polvo brillante, agregó—: Nos vemos, hermano.
En un solo segundo, desapareció entre sus brazos.
Namjoon de había ido.
Taehyung bajó sus brazos con pesar, con la mirada
perdida en algún punto de las viviendas de la ciudad,
hasta que se dio cuenta de que la presencia de
Seokjin y Hoseok también desaparecieron. Se volteó
encontrándose con un Jungkook totalmente en
shock sin poder creer lo que acababa de presenciar,
y Taehyung supo que no tenía mucho tiempo.
—N-Namjoon...
El azabache quería preguntar que era lo que había
sucedido, aunque dentro suyo sabía lo que había
ocurrido. Y sabía lo que ocurriría. Sus pensamientos
junto con su miedo creciente pararon un momento
cuando el albino se acercó a él casi que echándose
sobre él parra atrapar sus labios entre los suyos. Y
ese beso se sintió tan triste que le provocó ganas de
llorar.

L.S
L.S

Taehyung ya estaba derramando lágrimas cuando


se separó aferrándose a la camisa maltratada y
sucia de tierra del menor, con fuerza y manos
temblorosas. Se apartó para mirarlo a los ojos, y
ellos le dijeron absolutamente todo.
—E-Está bien, no te preocupes —dijo Jungkook
negándose a la realidad—. Tú no te irás...Tú no
puedes irte —llevó sus manos al rostro del
ojiceleste, intentando calmar a su asustado corazón
y sus manos inquietas—. T-Todavía se puede
hacer algo, ¿Cierto? Estamos cerca del templo,
podemos-
—Tuve una vida maravillosa —habló Taehyung
cortando sus palabras, sonriendole sincero pero con
dolor—. La tuve desde que llegaste a mí, y mejoró
cuando te volviste parte de ella... —sus manos,
con la punta de sus dedos comenzando a brillar de
un precioso color celeste, acariciaron el rostro del
menor que parecía estar medio aturdido—. Fue
corta, sí. Pero cada día contigo se sentían como
toda una vida...Y eso me hizo sentir que pasé una
eternidad con la persona que amaba —sonrió
mostrando todos sus dientes, mientras las lágrimas
manchaban su rostro—. No fui solo un ánima
gracias a ti...Fui la persona más afortunada.
Jungkook negó con la cabeza varias veces, aterrado
al ver que los antebrazos del mayor estaban casi
cubiertos por completo. Había visto lo ocurrido con
Namjoon y sabía que si lo cubría por completo, lo
perdería. Ante la desesperación y la ilusa esperanza
de poder hacer algo, sus manos fueron hacia los

L.S
L.S

brazos del albino, más específicamente sobre el


brillo que se apoderaba de su piel e intentó borrarlo
de alguna manera, detenerlo. Pero era inútil.
Taehyung no soportaba verlo así, tan perdido y
asustado, luchando por algo que no podría lograr.
Entonces apartó sus manos de forma algo brusca
para hacer que se detuviera de una vez. Lo miró
suplicante, y el menor se detuvo con las mejillas ya
manchadas de sus propias lágrimas.
—No hay tiempo. No se puede hacer nada,
acéptalo de una vez y dime lo que tengas que
decirme antes de que sea demasiado tarde —
suplicó con la voz algo ronca debido al nudo que le
impedía hablar con normalidad—. Sabíamos que
esto pasaría, mi amor...
—P-Por favor, no te vayas —suplicó sin poder
hacer otra cosa—. T-Te amo. No me dejes...N-
No puedo vivir sin ti, no quiero —negó abrazando
su cintura con fuerza, como si eso impidiera que se
fuera.
Y Taehyung sonrió porque necesitaba escuchar que
dijera que lo amaba una vez más antes de irse.
—Si podrás —aseguró volviendo a acariciar su
rostro—. Tienes que volver con tu
familia...Jimin va a necesitarte más que nunca
luego de esto —tomó aire cuando su torso comenzó
a cubrirse por completo dirigiéndose a su cuello—
. Si me amas, vas a vivir cada día intentando ser
feliz. Si no lo haces, desde donde sea que esté,
voy a enojarme contigo.

L.S
L.S

Ante la mención de su familia y su hermano, una


parte de él reaccionó abandonando los
pensamientos de querer irse con él a donde sea que
fuera. Taehyung suspiró satisfecho cuando notó que
sus palabras no habían sido ignoradas, y pudo
sentirse más tranquilo porque esperaba que pudiera
seguir adelante con su vida. Una larga, sana y feliz
vida.
—G-Gracias por todo, mi amor —agradeció
llevando una de sus manos a la altura de su pecho,
sintiendo el tacto del colgante que le regaló años
atrás—. Te amaré desde donde sea que esté. Lo
juro.
El brillo llegó a su rostro y comenzó a cubrirlo por
completo. Jungkook tomó su rostro una vez más e
intentó unir sus labios con desespero una última vez,
pero el tacto en sus manos se volvió polvo brillante
rodeándolo. Abrió sus ojos cayendo en la realidad de
golpe, sintiéndose frío y una presión en su pecho
que se volvió asfixiante. Le faltaba el aire y su vista
se distorcionaba mientras observaba aquellos leves
destellos de color celeste comenzar a elevarse.
No sintió fuerza en sus piernas y cayó de rodillas al
suelo, pero no le dio demasiada importancia y solo
estiró sus brazos intentando tomar eso pequeños
destellos que comenzaban a desaparecer. De pronto
al dolor se le sumó ira.
—¡¿Por qué?! —preguntó a la nada, intentando
tomar aquellos destellos como si pudiendo reunirlos
todos, lograría hacer que Taehyung reapareciera—
. ¡Devuélvemelo! ¡Devuélvemelo! —se estaba

L.S
L.S

desgarrando la garganta en gritos, pero no podía


importarle menos, porque ningún dolor físico iba a
superar lo que estaba sintiendo en ese momento—
. ¡¿Cómo te atreves?! ¡Jamás te lo perdonaré!
Cuando ya no pudo alcanzar aquellos destellos que
iban perdiéndose en el infinito cielo, se sintió morir y
golpeó en suelo de tierra con todas sus fuerzas, una
y otra vez mientras gritaba a todo pulmón y dañando
su garganta el nombre de su amado. Estaba
agotado física y mentalmente, pero aún así no dejó
de llamarlo.
Se odió a si mismo por no poder hacer nada para
evitarlo, por no poder mantener a la persona que
amaba a su lado, y en consecuencia comenzó a tirar
de sus cabellos con fuerza, en un intento por
castigarse a sí mismo. El dolor en su pecho era tan
desgarrados que golpeó éste queriendo hacer que
desapareciera, pero solo lograba dañarse aún más.
De pronto las heridas hacia si mismo se detuvieron
cuando sintió a alguien tomar sus muñecas con
fuerza para alejarlas de su propia anatomía, y sintió
una presencia detrás suyo apegarse a él. Por un
momento se detuvo creyendo que quizás sus
suplicas fueron escuchadas y Taehyung había
vuelto, pero al girar la cabeza se dio cuenta de que
no se trataba de él, sino de su hermano.
Ambos estaban con la respiración agitaba, ojos rojos
con un llanto que salía solo sin poder detenerse, y
Jungkook pudo verse a si mismo en los ojos de su
hermano. En ese momento se dio cuenta de que

L.S
L.S

Yoongi también se había ido, y recordó las palabras


de su amado diciendo que Jimin iba a necesitarlo.
Bajó sus manos rendido, y se lanzó a los brazos de
su hermano en busca de algo de consuelo, y
buscando darle algo también a él. Y entonces Jimin
actuó como su hermano mayor, y por ese momento
solo se dedicó a abrazar con fuerza el cuerpo
tembloroso y cansado de su hermanito, escuchando
sus sollozos dolorosos y rotos, sufriendo de igual
forma pero en silencio y sin dejar de acariciar la
espalda contraria.
En medio de la ciudad, en un silencio que solo era
perturbado por el viento intentando ser de consuelo,
ambos hermanos sufrían la pérdida de sus seres
amados.

│ │ · ✦ ───Dos semanas después,


campamento Grex...

│✦

✦ ·
·
Jimin había escuchado la frase "estar muerto en
vida", pero nunca comprendió su significado mi
creyó poder hacerlo porque creía que su familia era
su motor vital, lo que le haría querer despertar cada
día para disfrutar la calidez de su hogar y cuidar de
ellos. Pero, desde que perdió a Yoongi, se siente
muerto en vida e incluso estando con su familia no
lograba calmar el dolor en cada parte de su cuerpo,

L.S
L.S

tan desgarrador como agonizante. Día a día, con


cada hora que pasaba el dolor y la tristeza
aumentaban. Sentía que una gran parte de él había
desaparecido y que necesitaba encontrarla para
volver a sentirse completo.
Las noches eran las peores, definitivamente. La
oscuridad de la noche le recordaba a él; cuando
cerraba sus ojos intentando conciliar el sueño solo
lograba ver aquellos ojos dorados tan bellos en
medio de la oscuridad, mirándolo con amor como
recordaba, e incluso en sueños recordaba la
sensación de las caricias de su amado, tan dulces y
algo frías al principio pero que lograban calentarse a
medida que recorría su piel. Juraba que por
momentos podía sentir su aroma y todo eso lo
lograba causar en el un nuevo llanto lleno de
angustia y dolor, cosa que sucedía casi todas las
noches exceptuando las veces en las que el
cansancio de no haber dormido y llorado durante
horas lo obligaba a hacerlo.
Se sentía culpable también porque estaba haciendo
preocupar a su familia, pero sobre todo a Eunji, que
cada que lo encontraba llorando se quedaba a su
lado intentando consolarlo en silencio porque sabía
que no habían palabras que pudieran calmar su
dolor. Toda su familia estaba preocupado por él y
Jungkook, que desde que volvieron no fueron los
mismos que antes y para mal. Definitivamente para
mal. Aunque ambos estaban pasando por lo mismo,
lo estaban sobrellevando de distintas maneras.

L.S
L.S

Él a penas comía; no dormía lo suficiente por lo


anterior mencionado, las actividades del día a día no
lograban distraerlo lo suficiente porque los recuerdos
venían a él en momentos aleatorios haciendo que de
pronto el pecho le doliera y un nudo se formara en
su garganta impidiendo que pudiera hablar y
responder correctamente a sus familiares. Y hasta el
momento, ni una sola vez observó el cielo nocturno.
Tenía miedo. La idea le aterraba, porque estaba
seguro de que si lo hacía, iba a terminar de
romperse, y no quería hacerlo porque luego de llegar
al limite del dolor y el anhelo por algo imposible
¿Qué iba a suceder con él? Allí se supone que
estaría él, la persona a la que más amó en toda su
vida como nunca creyó amar a alguien; quien le
mostró las cosas maravillosas del mundo y
sensaciones únicas, quien lo hizo sentirse amado
como nadie, valioso y feliz cada momento que
estuvieron juntos.
Antes amaba ver las estrellas, pero ahora las
odiaba. Su admiración por Madre desapareció al
momento en el que le arrebató a Yoongi de aquella
manera, sin apiadarse de ellos en ningún momento
luego de todo lo que tuvieron que pasar. Los trató
como si fueran una herramienta que alquiló para
utilizar cierto tiempo antes de tener que devolverla, y
eso solo causaba aún más repulsión por ella.
¿Y Jungkook?
Jimin sabía que debido a su personalidad debía de
estar sufriendo peor que él, pero extrañamente
desde ese día hasta que regresaron, no volvió a

L.S
L.S

llorar. O al menos no frente a los demás. Quizás lo


hacía cuando se escapaba por la noche para ir a
quien sabe dónde hasta el amanecer.
El cambio en su actitud era mucho más evidente que
el suyo, y la más preocupada por su sufrimiento
silencioso era Eunji, que por más que insistió
muchísimas veces, el menor se negaba a hablar
sobre lo ocurrido o cómo se sentía. Jungkook
siempre fue una persona bastante extrovertida, le
gustaba bromear con sus hermanos y era de los
primeros en llegar a la fogata cuando la comida
estaba lista. Ahora eso había cambiado
drásticamente.
No sonreía, casi no hablaba y siempre intentaba
estar haciendo algo para evitar que le preguntaran
siempre que le sucedía, y seguramente para pasar
tiempo solo, más del que ya pasaba. Se alejó de
todos, y cada noche sin falta salía de su tienda para
irse sin avisar a nadie, y jamás respondía donde iba
cuando se lo preguntaban. Salía de caza solo
cuando era necesario, ya no jugaba con los niños y
su humor era de perros si le insistían en alguna cosa
o preguntaban varias veces si estaba bien o si
necesitaba algo.
Con solo verlo a los ojos, Jimin sentía que estaba
viendo su reflejo porque también había dolor en
ellos. Solo ellos podían entender el sufrimiento
ajeno, y por esa misma razón, aunque fuera irónico,
no lograban saber como consolar al otro cuando ni
ellos mismo sabían cómo hacer para seguir
adelante. Pero Jimin era la única persona con la que

L.S
L.S

el menor pasaba más tiempo, aunque casi ni


hablaban pero la compañía del otro era una especie
de consuelo para ambos.
La noche cayó una vez más, y con ello Jungkook
salió de su carpa para volver a perderse entre la
selva junto a su alabarda que siempre llevaba como
defensa por si se cruzaba con algún animal salvaje.
Obviamente, también tenemos a un Jimin intentando
dormir sin que esta vez se repitiera lo de las otras
noches y poder descansar correctamente de una
buena vez.
Pero no fue así.
Al cerrar sus ojos, unos segundos más tarde pudo
escuchar la voz de Yoongi hablándole, diciéndole
cuánto lo amaba, la imagen de su sonrisa tímida
cuando le decía algo dulce se hizo presente y no
pudo evitarlo, el dolor era mucho peor con el paso
del tiempo y en verdad quería dejar de sufrir pero
era imposible.
¿Cómo podía simplemente seguir con su vida como
si Min Yoongi jamás hubiera existido? ¿Cómo iba a
lograr olvidarse de todos los momentos vividos?
Porque el vivir con ellos era lo que estaba
haciéndole tanto mal. No podía vivir viendo como el
mundo avanzaba mientras el suyo se había ido, era
imposible.
Jamás dejaría de doler, porque jamás dejaría de
amarlo. De eso se dio cuenta en ese momento,
cuando abrazaba el sombrero de kasa en un inútil
intento de sentir a Yoongi consigo. Lo recuperó

L.S
L.S

gracias al maestro que apareció una semana


después de que ambos regresaran a sus hogares,
agradeciendo por todo su trabajo hasta ahora y
afirmando que vivirían a salvo del peligro de los
umbras durante muchísimo años gracias a ellos.
Obviamente aquel agradecimiento no fue bien
recibido por Jungkook, quien mandó a Madre, a él y
a todo el mundo al mismísimo demonio afirmando
que parte de su vida murió aquél día y que nada iba
a poder sanar el dolor en su alma.
Jimin no pudo contradecirlo en nada o intentó
calmarlo, porque sinceramente no quería hacerlo. El
menor se estaba expresando por ambos, y el
hombre tenía que saber lo importantes que eran
esos seres a los que ellos trataron como sacrificios
todo el tiempo. Todo el mundo veneraba a los
ánimas, pero solo hasta que les hayan salvado el
culo, ya que sabían que ahora no volverían a pensar
en ellos, solo iban a agradecer que "lo peor ya pasó"
cuando lo peor para ellos no era lo mismo a lo que
ellos se referían.
Obviamente el maestro no dijo nada respecto a eso,
y Jungkook desapareció por algún lugar de la selva
queriendo estar solo una vez más ante las ganas de
llorar de impotencia que le dieron en ese momento.
Volviendo al día de hoy, Jimin no lo soportó más.
Desde dentro de su carpa podía verse algo debido a
la luz de la gran fogata y las antorchas de fuera
iluminando todo al rededor para ahuyentar a los
depredadores, y él lo que quería era completa
oscuridad. Por lo que, salió de su tienda en silencio

L.S
L.S

intentando no despertar a los dos hermanos


mayores con los que compartía tienda junto con
Jungkook, en busca de más oscuridad.
Quería recordar el momento en el que lo conoció en
esa noche oscura en la que estuvo a punto de ser
atacado. Aunque realmente el primer encuentro en
el que pudo ver su forma humana es el que quería
recordar porque en ese preciso momento, Jimin
supo viendo sus ojos tan bellos, que iba a amarlo.
Se abrazó a sí mismo porque un viento frío le
recorrió por completo todo el cuerpo. Se colocó sus
zapatos que estaban en la entrada de la carpa, y
acto seguido buscó con la mirada algún lugar al azar
de la flora del lugar que se podía ver a través de la
luz de la fogata y las antorchas. No se lo pensó
mucho y simplemente sostuvo con firmeza el
sombrero entre sus brazos con cuidado de no
maltratarlo, y caminó hacia la oscura selva. En ese
momento no pensó en los riesgos que aquello
conllevaba. De hecho, desde ese día no ha podido
pensar con claridad y no creía hacerlo mientras la
herida no sanara ni un poco y pareciera empeorar
con cada día.
Caminó con cuidado observando el suelo aunque no
se viera mucho, solo un poco gracias a la luz de la
luna que ingresaba a través de las hojas, y logró
avanzar varios metros hasta que ya no pudo ver el
camino y todo se encontraba tan oscuro casi como
aquella vez. De manera ilusa buscó entre la
oscuridad a aquellos ojos dorados, esperando a que

L.S
L.S

apareciera y le dijera que regresó, que regresó para


quedarse junto a él como tantas veces soñaron.
Pero nada de eso ocurrió. Yoongi no estaba allí, y lo
sabía, más no lo aceptaba.
Rendido y sintiendo que su cabeza dolía horrores,
regresó sobre sus pasos sin mirar realmente si
estaba regresando por donde vino. No soltaba el
sombrero por nada, y mantenía su mirada gacha,
temiendo que sus ojos de desviaran hacia arriba en
busca de alguna señal de Yoongi. Realmente le
asustaba hacerlo.
Sus pasos se detuvieron cuando escuchó una rama
romperse entre los arbustos del lugar junto con un
gruñido desconocido. Alzó un poco la mirada
buscando de dónde provenía el sonido, y su cuerpo
tembló cuando notó un par de ojos mirarlo desde los
arbustos en su lado derecho.
A pesar del miedo que sintió en ese momento, una
parte de su cabeza pensó que quizás, ésta era una
oportunidad para ir donde Yoongi. ¿Si moría iría al
mismo lugar que él? ¿Podría finalmente estar con
Yoongi por la eternidad?
Si existía una posibilidad, quería averiguarlo.
Jungkook sabía desde pequeño que el mundo era
un lugar tan maravilloso como oscuro. Sabía que a
lo largo de su vida iba a vivir momentos felices como
dolorosos, pero jamás hubiera imaginado que
existiría un dolor tan grande como la pérdida no de
un ser querido, sino de el amor de su vida.

L.S
L.S

El sufrimiento de cada día era simplemente


inexplicable. No podrías entenderlo a menos que
pasaras por lo mismo, y él deseaba que nadie
pasara por ello porque era un infierno en vida.
Desde que regresó a su campamento intentó no
mostrarse débil o llorar frente a su familia porque no
quería su lástima ni ver sus expresiones de pena.
Por lo que cada día intentaba actuar de la mejor
manera posible, pero su dolor solo le permitía actuar
como si fuera un ser sin emociones, haciendo
muchas cosas para intentar mantener su mente
ocupada y no pensar en quién le había sido
arrebatado, pero no lograba hacerlo y solo se
guardaba todo su dolor para soltarlo en el lugar más
preciado en todo Mikrokosmos; aquella cascada en
donde conoció a Taehyung.
Cada noche, sin falta, iba a ese lugar a sufrir en
silencio y también a recordar los momentos vividos
con su amado. Recordaba su voz, su risa, sus bellos
orbes, la manera en la que lo mirada y las veces en
las que luego de hacer el amor permanecían
abrazados como si ese fuera el lugar en el que
querían vivir por siempre. Su voz resonaba en su
cabeza repitiendo las palabras dichas por última vez,
y con eso intentaba darse alguna especie de
consuelo. Pero sabía que no existía tan cosa para él
o para su hermano.
Sostuvo entre sus manos el colgante que le regaló
antes de que se fuera, intentando darse fuerzas para
continuar. Solo habían dos cosas que le impedían el
descubrir si podía volverse también una estrella y

L.S
L.S

permanecer al lado de su amado; su familia y Jimin.


A pesar de no tener la capacidad, cada día intentaba
hacer que su mente también se distrayera o
encontrara alguna actividad que lo hiciera. No podía
darle palabras de apoyo pero intentaba hacerle
saber que no estaba solo, que él estaba sufriendo al
igual que él, que quizás podían continuar de alguna
forma juntos.
Sabía que no estaba haciendo un excelente trabajo
en eso, pero en verdad se esforzaba luchando
contra su propio sufrimiento. Notaba que Jimin
intentaba también brindarle su apoyo por momentos
pero estaba en su misma situación; no sabía cómo.
También valoraba la preocupación de su familia,
pero no soportaba la misma y a veces terminaba
contestando mal o tratando de manera brusca a sus
hermanos o incluso un par de veces le pidió de mala
manera a su madre que lo dejara en paz.
Por las noches en ese lugar tan preciado, también
se regañaba por aquello.
Suspiró limpiando sus mejillas luego de tres horas
de llanto, aunque no había sido suficiente como para
calmar el dolor permanente en su corazón. Se puso
de pie dejando su alabarda a un lado, y con la
mirada fija en la cascada rodeaba de las típicas
luciérnagas, decidido a hacer algo que Taehyung
adoraba. Se quitó toda la ropa prenda por prenda,
recordando las veces en las que el albino lo
convencía de nadar junto a él. En esos momentos, si
hubiera sabido que no lo tendría a su lado

L.S
L.S

nuevamente, hubiera aceptado todas las veces que


se lo pidió y él por vergüenza no se había animado.
Ahora quería encontrarlo allí. Encontrar a una parte
de su amado en ese lugar que era su favorito. Por lo
que una vez despojado de sus prendas, no se lo
pensó ni un segundos y se lanzó al agua cálida que
lo envolvió por completo. Una vez allí abajo, con los
ojos cerrados, escuchando el sonido del agua de la
cascada caer no muy claro pero presente, en la
oscuridad que aumentaba cada vez que se hundía
allí, los recuerdos se volvieron aún más claro.
A Taehyung le gustaba hundirse y luego salir a la
superficie para asustarlo o tomarlo por sorpresa. Su
risa mezclada con el sonido de la cascada sonaba
clara, casi que con eco, y Jungkook podía sentir la
mirada brillante del albino mirándolo y por momentos
creyó volver a sentir sus brazos rodeando su torso
en un abrazo lleno de ese amor que solo su bello
ánima podía darle.
Poco a poco el oxígeno le hacía falta y sus
pulmones dolían exigiendo aire limpio, pero él aún
no quería romper esa burbuja en la que podía sentir
y recordar al albino mejor que otras veces. Abrió sus
ojos solo por instinto, y al no ver absolutamente
nada volvió a caer en la realidad de que Taehyung
no estaba con él, no iba a salir del agua riendo por
haberlo tomado por sorpresa, no iba a volver a tomar
su rostro para besarlo como una especie de
venganza por haberlo asustado.
Ya no.

L.S
L.S

Se impulsó hacia arriba para finalizar llegar a la


superficie y finalmente pudo rellenar sus pulmones
con aire limpio, haciendo que el dolor en ellos se
apaciguara poco a poco. Respiró hondo varias veces
hasta que su respiración volvió a calmarse, y una
vez más se armó de valor para alzar la mirada y ver
el cielo estrellado.
Quería verlo. Como sea pero necesitaba saber que
estaba allí, velando por él y dándole ánimos, fuerzas
para poder continuar como fuera. Las estrellas
brillaban con intensidad, la luna de igual forma, pero
él no se perdía en ello y buscaba una en
específico. Lo buscaba a él.
—Tae... —llamó como si el otro pudiera
escucharlo—. ¿Estás ahí realmente?
Silencio. Ningún tipo de respuesta.
—Por favor... —suplicó llevando su mano al
colgante que no se quitaba jamás y que no dejaba
que nadie lo tocara—. Solo necesito una
señal...Para saber que me estás esperando.
Solo necesitaba eso para poder continuar. Para que
cuando las estrellas dejen de notarse por él día, él
sepa que aún está allí.
Y entonces, una de aquellas estrellas pareció
aumentar de tamaño no considerablemente pero no
de manera exagerada, solo un poco pero lo
suficiente. Y entonces Jungkook lo supo; era él.
No necesitó nada más, excepto el volver a tenerlo
entre sus brazos.

L.S
L.S

—¿Me esperarás? —preguntó sin quitarle la mirada


a aquella estrella que titilaba como en respuesta—
. Espérame, amor. Te amo.

│ │ · ✦ ───Quince minutos después...

│✦

✦ ·
·
Con su ropa húmeda debido a habérsela puesto
encima luego de salir del agua, fue en busca de su
hermano para demostrarle que ellos estaban allí.
Sabía que seguramente en este momento estaría
nuevamente llorando solo sin encontrar consuelo
alguno. Pero ahora había uno, e iba a hacer que
viera que Yoongi también estaba allí, atento a él y
sufriendo seguramente al verlo sufrir a él.
Regresó a su campamento, se acercó a la carpa que
compartía con Jimin y otros dos de sus hermanos
mayores, y se adentró a ella buscando con la mirada
al rubio, pero no lo encontró allí. Extrañado, salió
para revisar si sus zapatos estaban fuera y no los vio
allí. Creyó que había ido al baño y entonces esperó
a su regresó. Pero pasaron cinco, diez minutos, y
Jungkook supo que no había ido al baño o algo le
había sucedido en el camino.
Se preocupó naturalmente, y fue en su búsqueda
intentando adivinar por donde se había ido. Por el
lado por el que él vino no estaba, por lo que fue

L.S
L.S

hacia el contrario a paso rápido, rezando por que


nada le haya sucedido o definitivamente no podría
con ello.
Apresuró el paso gritando el nombre de su hermano
sin importarle si algún animal salvaje lo escuchaban
porque tenía su alabarda en mano y no dudaría en
acabar con lo que sea que se le viniera encima.
Caminó durante algunos segundos, hasta que
escuchó entre un silencio que provocó intentando
escuchar algo, el gruñido no muy lejano de algún
animal salvaje. Tuvo un mal presentimiento al
escucharlo, por lo que se acercó rápidamente
sosteniendo su arma con firmeza por si tenía que
utilizarla.
Caminó entre la fauna atento a todo, hasta que pudo
notar la figura de su hermano parado a mitad de un
camino poco marcado de tierra, observando algo
frente a él pero viéndose tranquilo. Jungkook iba a
acercarse a él de forma calmada para preguntarle
que era lo que estaba haciendo allí tan tarde, pero
se detuvo un momento cuando al acercarse lo
suficiente notó que frente a él, acercándose poco a
poco, un gran oso pardo gruñendo y con toda la
intención de saltar sobre él.
Actuó más rápido que el animal, colocándose frente
a su hermano con su arma apuntando al animal que
al verlo intentó saltar sobre él, pero Jungkook lo hizo
detenerse al cortar una de sus patas. Fue un corte
profundo pero no mortal. Solo quería hacer que se
fuera, no matarlo por matarlo si podía evitarlo.

L.S
L.S

El animal al verse herido y amenazado por el


azabache, salió corriendo en dirección opuesta.
Cuando Jungkook se cersioró de que el animal no
volvería, se giró para enfrentar a su hermano que no
había reaccionado en absoluto y mantenía su mirada
baja, como esperando a que suceda lo que tuviera
que suceder.
—¿Qué demonios haces en medio de la selva de
noche y solo? —preguntó regañandolo con voz
dura, realmente enojado por lo que pudo haberle
pasado—. ¡Si no hubiera venido a buscarte,
hubieras sido comida para osos!
—¡Si así iba a estar con Yoongi entonces no me
importa! —le respondió Jimin abrazando con fuerza
el sombrero entre sus brazos, sin mirarlo.
Jungkook lo miró entre molesto y comparecido,
porque él había tenido esos pensamientos en un
momento, pero en esos momentos se dio cuenta de
que no era tan fácil como decir aquello. Jimin no
estaba pensando con claridad, se estaba dejando
llevar por su anhelo y dolor, y lo comprendía como
nadie podría. Pero no era de esa forma
como ellos querían que continuaran, y debía de
recordarselo a él como Taehyung se esforzó por
hacerlo entender aquello antes de desaparecer.
Quería regañarlo, golpearlo incluso. Pero aquella no
era la forma. Entonces simplemente lo abrazó con
fuerza, notando como su cuerpo se tensaba un poco
ante la sorpresa, porque el rubio se esperaba un
golpe o un grito, pero estaba recibiendo algo
completamente distinto. Jungkook podía sentir su

L.S
L.S

dolor y desespero, y por segunda vez desde lo


ocurrido, lloraron a la par por la misma razón. Pero
ahora quería ser él quien calmara su desespero.
—Sabes que soy la persona que te entiende
como nadie... —comenzó a decir—. Sabes que
estoy sufriendo igual que tú...P-Pero estoy
intentando continuar c-como puedo. Él me lo
pidió, él me lo recordó —dijo refiriéndose a
Taehyung—. Lo mismo que sientes ahora, yo lo
sentí en el momento en el que supe que no iba a
poder hacer nada para hacer q-que se quede
conmigo...Pero lo estoy intentando porque él m-
me lo pidió, y p-porque amo también a mi f-
familia...Porque te amo a ti y sé que me
necesitas.
Jimin lo escuchaba atento, sintiéndose culpable al
notarlo tan dolido y sincero como no lo había sido
desde lo ocurrido.
—Quiero s-seguir por él, por n-nuestra
familia...Y t-te necesito para lograrlo, Jimin —
sinceró casi suplicando que sintiera lo que él—. No
me dejes cuando más te necesito...N-No me
dejes tú también.
Entonces Jimin rompió en llanto. Un llanto culpable,
triste e impotente. Y no, el dolor no había disminuido
ni un poco, pero era más soportable con el apoyo de
su hermanito. Había olvidado aquello que el menor
le estaba recordando, y se regañó por aquello
porque tenía razón. Tenía razones para seguir, y la
más importante era hacer que Jungkook no caiga
como él estuvo a punto de hacerlo.

L.S
L.S

De eso de trataba. Ser el soporte del otro, y superar


el golpe más duro de sus vidas juntos. Y lo lograrían
mientras ninguno suelte al otro.

│ │ · ✦ ───Mucho tiempo después...

│✦

✦ ·
·
Cada primero de septiembre, el cielo nocturno del
reino en el que estuviera el campamento Grex, era
adornado por la imagen de una preciosa lluvia de
estrellas. Cada año, sin falta. Tal y como lo había
prometido, y Jungkook jamás se perdía una.
Siempre con la compañía de su hermano, que luego
de aquella noche en la que ambos juraron no olvidar
jamás que eran la fuerza del otro, de animó a buscar
a su amado en las estrellas, encontrandolo sin
mayor problema y sintiendo que valía la pena vivir si
también podía verlo cada noche y recordar día a día
cuánto lo amaba.
Ninguno de los dos volvió a enamorarse o a formar
una familia. Vivieron muchos años cuidando de su
campamento en constante crecimiento hasta que
fueron tantos como para fundar un pueblito en el
reino de Singularity, elegido por ambos hermanos
que se volvieron los cabecillas de la manada luego
de que Eunji falleciera a la edad de 70 años.
Eligieron ese reino porque allí fueron elegidos por
Madre y pudieron conocer a los más grandes
amores de su vida.

L.S
L.S

Otro dato a tener en cuenta fue que ninguno de los


dos volvió a rezarle a Madre, y tampoco volvieron a
tener contacto con ella. No regresaron jamás al reino
de Lights, y visitaron cada reino en los que los
ánimas vivieron, volviendo a ver sus maravillas y
recordando los momentos vividos con ellos.
Tuvieron vidas largas, saludables y llenas de
momentos felices a pesar de esa herida que nunca
sanó en sus corazones. Nunca abandonaron al otro
y se encargaron de dejar la marca de los ánimas en
cada reino, para que las personas tuvieran en venta
que los ánimas, tanto anteriores como los que
nacerán, eran más que criaturas encargadas de
salvarlos de las eras más oscuras del mundo. Les
dejaban en claro que ellos sufrían, sentían y amaban
igual o incluso más que ellos.
La única vez en la que se separaron, fue cuando
Jimin, con sus 72 años de vida y sabiendo que su
tiempo de volver a reencontrarse con su amado
estaba cerca, decidió viajar solo hasta el reino de
Shadow, donde quería que su alma abandonara su
cuerpo. La despedida con su hermano fue tan triste
como emotiva, porque el menor se alegraba de que
él podría volver a ver a su amado si existía aquella
posibilidad, y porque cumplieron con el deseo de sus
ánimas de vivir por ellos, sin dejar de amarlos en
ningún momento.
Jungkook se quedó en su pueblito, sabiendo que no
volvería a ver a su hermano. Al menos, no en ese
mundo.

L.S
L.S

Park Jimin falleció a la edad de 72 años, abrazando


ese sombrero de kasa que siempre estuvo con él,
viejo y algo dañado pero igual de preciado para el.
Con una sonrisa a labios cerrados, pidiendo a quien
sea, poder volver a verlo en otra vida. Y que en la
misma, volvieran a estar juntos.
Jeon Jungkook dio su último suspiro dos años
después que su hermano, viviendo un tiempo menos
que él debido a su vida más activa, pero en paz y
sosteniendo aquel collar que muchas personas
quisieron comprarle por lo bello que era, pero que él
mantuvo consigo en todo momento. La noche de su
cumpleaños, bajo una lluvia de estrellas, le dijo adiós
al mundo en el que vivió los mejores momentos de
su vida. Él estaba seguro, de que volvería a estar
junto a su amado, y se amarán de igual manera
donde sea que volvieran a reencontrarse.
Porque todos nos convertimos en polvo de estrellas
cuando nuestra alma abandona nuestro cuerpo, y
todas las estrellas comparten el mismo lugar. Todas
las almas destinadas vuelven a encontrarse, y si
tienen la suerte, también renacen para volver al otro.
El amor lo puede todo. Incluso después de la
muerte.

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

L.S
L.S

✧۪۪ ུུÁᥒιmᥲੈ✩‧₊
Dedicado a: WingsBlack_ARMY 💕
·

✦ .
·˚ · ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.

12:07 p.m. Escuela privada 'Seoul Souls'.

❝ Solo si su amor tiene la fuerza suficiente, y


están destinados a estar juntos...
( Sabes que te quiero
No es un secreto que trato de ocultar... )
Entrar a esa escuela no fue difícil para el menor y
eso, preocupaba a uno de los dos adolescentes que
caminaban por los pasillos oscuros de su escuela.
—Jungkook, aún estamos a tiempo de irnos —
dijo el mayor de ellos, sosteniendo una parte de la
chaqueta del menor que caminaba frente a él
alumbrando los pasillos con una linterna pequeña—

L.S
L.S

. Por decimotercera vez, no puedes meterte a la


escuela a la noche solo para cambiar el examen
que hiciste mal antes de que tu profesor lo haga
mañana, ¡Esto es ilegal y somos menores,
nuestros padres van a tener problemas si nos
descubren! —regañó aún manteniendo un tono de
voz bajo.
—Ya cállate, Jimin o van a encontrarnos en serio
y será tu culpa —respondió el menor, deteniéndose
antes de doblar en uno de los pasillos, para
asomarse y ver si los guardias estaban por ahí—
. Será rápido, solo tengo que reemplazar una
hoja por la otra y ya. No es ni un minuto.
—Si hubieras asistido a las clases y haber
hechos los trabajos prácticos que te enviaban en
vez de escaparte de la escuela, hubiera hecho
bien ese exámen y no tendríamos que estar
jugandonos nuestra vacante en esta escuela —
regañó el mayor dando leves golpes en la espalda
del menor.
—¡Yo no te pedí que vinieras! —respondió en un
susurró volteando a verlo—. Puedes irte si quieres.
—¡No puedo dejarte solo!
—¡Ese es tu problema!
(...Sé que me quieres
Así que no sigas diciendo que nuestras manos están
atadas...)
Escucharon los pasos y un silbido del que debía de
ser alguno de los guardias, y se apresuraron a

L.S
L.S

esconderse detrás de los cestos de basura que


afortunadamente eran grandes. Tuvieron que estar
totalmente quietos y en silencio, apagando la linterna
que llevaba el azabache, y el guardia caminó por
ese pasillo sin notar que ellos estaban allí.
Cuando el hombre giró en otro pasillo, ambos
suspiraron aliviados. Jungkook volvió a encender su
linterna y continuó con su camino hacia la sala de
profesores. Jimin también tenía una, pero no se
animaba a encenderla por miedo a que por los
nervios y el miedo a ser descubiertos no pudiera
apagarla cuando debiera.
—Diablos, Jungkook, ¿Por qué siempre tienes
que hacer cosas riesgosas como ésta? —se
quejó el mayor volviendo a sostenerse de la tela se
la camiseta del menor, mirando para todos lados,
alerta.
—Me gusta la adrenalina —respondió el azabache
riendo bajito.
(...Afirman que no está en las cartas
Pero el destino te está alejando a kilómetros
Y fuera de mi alcance...)
En otra parte de ese edificio...
Alumbrando los pasillos con linternas de corto
alcance, dos adolescentes también estaban
caminando por los oscuros pasillos esquivando a los
guardias de seguridad. Éstos iban juntos pero sin
tocarse, uno un poco más preocupado por ser

L.S
L.S

descubierto que el otro. Ambos llevaban gorras y


cubrebocas.
—¿Entonces aceptaste ayudarme a entrar por
que...? —preguntó el mayor de ambos en voz baja,
sin descuidarse de la presencia de los guardias.
—La piscina de éste lugar en increíble;
climatizada e iluminada. Pero solo pueden usarla
los que están en el club de natación —respondió
el menor de ambos en el mismo tono, sonriendo
anticipado a lo que venía a hacer—. Adoro las
piscinas y el mar, tengo que nadar en ella al
menos una sola vez, y escuché que esa
habitación no es vigilada por los guardias porque
no hay nada que puedan robarse y los guardias
no se centran en ese lugar.
—Bueno, eso es algo extraño, pero allá tú si eso
te hace feliz —respondió el pelinegro con un tono
desinteresado—. Yo solo necesitaba entrar.
Gracias por darme una mano con las cerraduras,
Kim.
—¿Puedo saber para qué vienes tú, Yoongi?
—Vendo las respuestas a los exámenes a los
alumnos que van mal en la materia y están
dispuestos a pagar una importante cantidad por
ellas en vez de ponerse a estudiar —respondió
como si nada.
—Eso está muy mal... —se lo pensó nuevamente y
no pudo evitar preguntar—. ¿A cuánto las de
cálculo?

L.S
L.S

Caminaron solo dos pasos más y estaba. a punto de


llegar a una de las esquinas, pero al mismo tiempo
un guardia apareció repentinamente y los alumbró
de lleno a ambos. El hombre uniformado tardó dos
segundos en reaccionar e intentar capturarlos.
—¿¡Qué creen que hacen aquí, bandidos!? —gritó
el hombre corriendo detrás de ambos, que para
suerte de ambos estaba algo obeso y no era rival
para ambos jóvenes a la hora de correr.
—¡Tenemos que separarnos! —sugirió Yoongi.
—¡Estoy de acuerdo! —respondió Taehyung.
Se separaron en una bifurcación de dos pasillos,
haciendo que el guardia se detuviera un momento
para pensar a quién seguir. En eso llamó al otro
guardia para avisarle que habían intrusos y que
comenzara a buscarlos por todos lados.
(...Pero estás aquí en mi corazón
Entonces, ¿quién puede detenerme si decido?
¿Que eres mi destino? ...)
Jungkook y Jimin se encontraban caminando
sigilosamente, estaban muy cerca de la sala de
profesores, pero antes de llegar al pasillo en donde
encontraba, escucharon la voz de un guardia en esa
dirección que los alarmó.
—¡Hay intrusos! —gritó el hombre apuntando la luz
de su linterna en su dirección.
Los amigos se miraron entre ellos sorprendidos a
pesar de no distinguir bien sus rostros en medio de

L.S
L.S

la oscuridad, y al escuchar los pasos apresurados


del uniformado acercándose, no dudaron en
comenzar a correr en la dirección opuesta.
—¿¡Cómo nos descubrieron!? —preguntó el rubio
por lo bajo, alarmado y asustado.
—¡No lo sé, solo corre!
En algún momento de su huida, terminaron yendo
por caminos distintos sin darse cuenta.
(... ¿Y si reescribimos las estrellas? ...)
Taehyung, sin quererlo, terminó llegando a donde
quería: la piscina.
Sonrió en grande y, arriesgándose a que los
guardias buscaran allí, se sacó el cubre bocas; la
gorra, los zapatos, los calcetines y la chamarra que
llevaba sobre la camisa de su uniforme. Quedó solo
en pantalones y camisa, pero eso no le molestaba
para nada, y sin perder más tiempo se metió al agua
de un pequeño chapuzón.
Sumergió luego de unos segundos y sonrió
contento.
—¡Joder, el agua está de puta madre!
Nadó hacia una de las puntas de la piscina, y se
preparó para intentar nadar hasta la otra sin
sumergirse. La piscina era larga, pero estaba seguro
de que podría llegar a hacerlo.
Entonces tomó mucho aire hasta llenar sus
pulmones, y volvió a sumergirse.

L.S
L.S

Jungkook corrió durante un par de minutos hasta


que reconoció la puerta que daba a la piscina, y al
comprobar que esta a abierta se metió allí creyendo
que nadie iba a revisar un lugar en donde no había
absolutamente ningún lugar donde esconderse.
Ingresó cerrando la puerta tras él, y se apoyó en
ésta respirando con dificultad, intentando calmarse
luego de esa corrida. Se había dado cuenta
demasiado tarde como para regresar e ir por donde
Jimin había ido cuando se dio cuenta de su
ausencia, y ahora no sabía que hacer.
—Van a encontrarlo...¡Joder, que van a
encontrarlo! —dijo preocupado.
(...Di que fuiste hecho para ser mío,
Nada nos separará...)
El guardia había decidido ir por donde Jimin había
corrido, y éste a pesar de escuchar sus gritos muy
lejos de donde él se encontraba ahora, estaba
asustado y nervioso, y eso solo complicaba las
cosas porque no tenía idea de que hacer ahora o
dónde esconderse.
Intentaba abrir alguna de las aulas, pero todas
estaban cerradas con llave.
—Ay no...no, no, no... —comenzó a decir con
desesperación, golpeando levemente las puertas de
las aulas a las que no podía entrar—. Perdí a
Jungkook y ahora van a atrapar...¿Qué hago?
¿Qué hago? —preguntó al borde del llanto.

L.S
L.S

Los pasos acelerados el guardia se escuchaban


cada vez más cerca, y Jimin solo podía temblar. Se
resignó a ser atrapado.
Entonces, sin que lo notara, la puerta detrás suyo en
la que se había detenido se abrió y sintió que
alguien sostenía su brazos para hacerlo entrar de un
tirón. La puerta se cerró con rapidez pero sin hacer
ruido, y Jimin sintió que alguien lo retenía contra el
pecho de alguien y le cubrían la boca para que no
hiciera sonido alguno.
—Shhh —escuchó una voz algo grave en su oreja, y
se obligó a callarse cuando los pasos fuera de la
habitación se escucharon justo del otro lado de la
puerta corrediza.
(...Eres al único al que debía encontrar...)

Escuchó movimientos en el agua y levantó la mirada


confundido. El lugar no estaba iluminado, pero
habían ventanas que dejaban entrar una gran luz de
luna y la piscina estaba iluminada, por lo que,
acercándose un poco más pudo ver perfectamente
la figura de alguien nadando hacia la punta en la que
él estaba.
Tardó unos segundos en darse cuenta de lo que
estaba sucediendo y cuando lo hizo no pudo sentirse
más soprendido; alguien además de él se había
animado a ingresar a la escuela, pero éste
desconocido había decidio probar la piscina a
diferencia suya.

L.S
L.S

Era todo muy loco.


Cuando el individuo sumergió llevando ambos
manos a su rostro para quitarle el resto agua, el se
agachó en sl borde de la piscina para mirarlo mejor y
quizás hacer algún comentario gracioso al
desconocido.
(...Depende de ti, y depende de mí
Nadie puede decir lo que llegamos a ser...)
Cuando los pasos ya no se escucharon, la mano que
cubría la boca del rubio dejó de hscerlo, y Jimin
pudo respirar con más tranquilidad, pero aún así
ahora su cuerpo temblaba levemente porque no
tenía idea de quién estsba estaba detrás suyo y lo
había salvado.
Sabía que no era Jungkook porque tenía un perfume
más fuerte, mucho más intenso pero que olía muy
bien.
Por un momento creyó que se trataba de un
fantasma, pero rápidamente negó descartando esa
posibilidad y se volteó lento intentando ver de quién
se trataba.
(... ¿Por qué no reescribimos las estrellas? ...)

Taehyung tiró de su cabello hacia atrás y luego


suspiró hondo recuperando el aliento. Miró para
arriba al sentir una mirada sobre él, y se encontró
con el rostro de un chico que nunca antes había
visto.

L.S
L.S

Jungkook solo había alcanzado a abrir la boca


porque al momento de conectar miradas con el chico
en el agua, no fue capaz de formular absolutamente
nada.
Ambos se miraron con una intensidad desconocida,
y luego de un par de segundos, imágenes llegaron a
la cabeza de ambos como si fuera una película.
Película en la cual ellos dos eran los protagonistas,
donde Taehyung poseía ojos mágicos de color cielo
y Jungkook admiraba embelesado a éstos mismos.
Y otros muchos también se instalaron en sus mentes
como recuerdos vívidos.
(...Tal vez el mundo podría ser nuestro...)

Jimin levantó la mirada, y gracias a la poca luz que


ingresaba de una farola fuera que llegaba gracias a
que algunas ventanas estaban sin cortinas, ambos
individuos pudieron notar tenue los rostros ajenos.
El rubio quiso verlo claramente y agradecerle,
entonces encendió la linterna que traía e hizo que su
luz alumbraba a ambos colocándola en medio.
Entonces cuando pudieron verse el uno al otro, se
quedaron totalmente tiesos en sus lugares. Jimin
dejó caer la linterna al suelo, haciendo que la
oscuridad volviera a envolverlos, peor extrañamente
ahora podía seguir distinguiendo sus rostos a la
perfección. Sus miradas.

L.S
L.S

Imágenes en donde Yoongi poseía ojos dorados


brillantes y Jimin besaba una cicatriz en su rostro,
los invadieron junto con otros muchos.
Se sentían tan reales.
(...Esta noche.)
·

✦ .
·˚· ˚

· .· ✹ ·
˚ .

✹ .*·
.
...Volverán a encontrarse en alguna de sus
siguientes vidas ❞
[Link]
[Link]

L.S
L.S

‧₊˚Agrᥲdᥱᥴιmιᥱᥒtos༉‧₊


.
Ésta historia finalmente llegó a su fin :")
Ánima es una de las historias que más disfruté
escribir, porque amo todo lo que tenga que ver
con fantasía y magia ✨ 💫
Intenté mostrar la madurez de los personajes con
el paso del tiempo, y crear escenarios fantásticos
e intentar narrar de manera que
pudieran imaginarlos como yo, y espero haberlo
logrado.
El final siempre fue pensado de esta manera y no
iba a cambiar, porque como siempre dejé en
claro; su destino estaba escrito en las
estrellas. Y las estrellas no pueden modificarse,
solo son.
El capítulo siguiente al final, es un nuevo
comienzo porque sus almas renacieron con los
recuerdos de su vida anterior que solo iban a
recuperar si se encontraban, y eso solo iba a
ocurrir si en verdad merecían estar juntos hasta
el final esta vez no prematuro.
Y no sé si lo notaron, pero intenté recrear de
manera "moderna" según la época actual en la

L.S
L.S

que ahora viven, como la primera vez en la que


se vieron siendo ánimas.
No quise cambiar sus personalidades tampoco, y
siempre de mantuvo la relación que los
unía; Jimin y Jungkook como casi hermanos,
y Yoongi y Taehyung desconocidos hasta ese
momento.
Mi mente voló creando cada escenario en esta
historia, y eso me hizo disfrutarla al máximo.
Espero que la hayan disfrutado si llegaron hasta
aquí, y gracias por el apoyo y los lindos
comentarios que motivan mucho a uno a
continuar, en serio 💜💚.
Me tardé en terminarla porque no quería hacerlo,
me ponía nostálgica :") pero tenía que hacerlo.
Si tuvieran que elegir un solo reino
que poder visitar y ver sus maravillas, ¿Cuál
elegirían? 👀

Yo el de Hobi porque amo la playa 🏖💕

¿Su personaje favorito? Solo uno 👀


¿Alguna pregunta o duda pendiente?
Ptt: me hubiera gustado hacer la escena de la
pelea final más detallada, pero el capítulo ya era
muy largo y no quería hartarlos.

L.S
L.S

Nos estaremos leyendo en otra de mis historias,


quizás. Nuevamente, muchas gracias, y
manténganse saludables 💚
[Link]

.

L.S

También podría gustarte