Estratagema en Claroscuro
Estratagema en claroscuro
Magdalena Chocano
xxxxxxxx@[Link]
Segunda edición: xxxxx 2020
Colección:
Remasterizados
Editado por:
Personaje Secundario
Calle Soto Martinez 551 Urb. San Germán SMP
Lima - Perú
Comité editorial:
Cayre Alfaro Fonseca
José María Salazar Núñez
Diseño de portada e ilustraciones:
xxxxxxxxxxxxxx
Diseño y diagramación:
xxxxxxxxxxxx
Hecho el Depósito Legal de la Biblioteca Nacional del Perú N° xxxxxxxx
ISBN: xxxxxxxxxxxxxx
Se terminó de imprimir en febrero 2020 en:
Multiservicios El Olimpo de Sandra Estela Torres Fuentes
Av. Wilson 1168 Of. 201
Tiraje: xxx ejemplares
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Estratagema en Claroscuro
Magdalena Chocano
Álbum
Estratagema en Claroscuro
I
´Para Michele
Los ecos de una conversación
de una risa perfecta
La lluvia forja la arena martillando inúmeros
yunques de piedra
A orillas de las mares se iza violenta la ola
y en un giro maestro apaciguada se extiende
en el borde de la costa
sin invadir la playa
salvo razón fundada y poderosa
La soledad es un estado de gracia
vaho de fuerza
tensión y relax del músculo cordial
en incontrolable paciencia por retener lo precario
Que no se derrumbe el eco
la risa no
La clave es el nombre
la Obra del Nombre
por energía de cuidadosa libertad
por repentina astucia de la ola
por secreta evasión a la inconsistencia
II
Para Rosario
Una niña maquina su futuro
ha anudado suavemente sus fuerzas en el juego:
sigilo
hermetismo
y pericia
en el arte severo del escondite
Oblongos roperos guardan trajes para vivir todos los dramas
Ser Arbaces por ejemplo
y agonizar en Pompeya
o ser quien compra verduras con billetes de mentira
¿Dónde estabas Estrella cuando te anhelaba?
Lejos
mi alma no volvía
entregada hace un instante al torbellino de avatares
siendo la bruja en su cueva o madre de mis muñecas
pero al fin estoy aquí
con vosotras
sobreviví
Ven
ven entonces
acerca tu silueta rosada
sentémonos juntas a recortar figuras de papel
y no hagas ruido con las tijeras
pues nos rodea una gran incomprensión
III
Habría querido pulsar el nóumeno cernido de las cosas
pero pasó hora tras hora
copiando de un libro las respuestas al cuestionario
Las tareas eran vastas
en el cuaderno cartográfico
siempre quedaban mapas por colorear
el perfil del océano ante todo
Se esperaba que la costumbre diera conocimiento
y sin embargo
la abstracción más solemne se alcanzaba
mirando vidrieras de viejos bazares
o en la parsimonia de beber la ya extinta Kola Inglesa
La pena era un atrio sin palomas
y la caligrafía, interminable
en hoja de doble renglón donde escribía
“Hoy brilla una daga en el cielo”
al feliz amparo de los antiguos tropos
Ella demoraría en conocer sinonimias más certeras:
la semejanza entre la luz y la locura —verbigracia—
la infeliz coincidencia entre el trabajo y la ceguera,
en fin,
todo lo que disímil se funde en la metáfora
o estratagema sombría del poema
IV
Disuelta lírica:
las palabras han brillado
en los extremos mortales
luz en la luz/
sombra en la sombra—
libertad es ocultarse
—paisaje de mar glauco y humoso grises rocas
avanzan la arena se deshace bajo tus pies—
Una muchacha se hunde para siempre
Las claras venas del planeta se desangran
—Posible— el sol fulgura tras las inmensas nubes
La hermana flota aún entre la niebla y las aguas
en las mangas de su blusa brillan
los nombres por última vez
V
Oscuramente
como hago aquello que me alcanza y me supera
asearé uno a uno mis objetos
Un rayo de sol puede atravesar las cortinas cerradas/
un paseo de antorchas puede colmar el patio de penumbra. . .
Un líquido negro reposa en un frasco
acecha a la mano distraída que al abrirlo librará
los poderes dormidos
Los nombres de las cosas se labran se relievan
no lo digo por los altivos enseres que me cercan
(que indócil el tacto sobre ellos/
la temprana tragedia de la mano)
lo digo por un sonido que no llega
Un cuerpo se forma a pausa plena
modelando su sombra en esta lumbre
y la acción es difícil cuando existe
un instrumento solo
VI
La columna exenta levanta el aire gris
un diluvio eterno exaspera su cuerpo de basalto
y su pómulo y
su tobillo
Llovieran estrellas si doblase la cintura!
Quema su nuca un cielo como lava y ceniza
la fisión escapa a los átomos negros
para que no se quiebre en la tensión ilímite
el mar carcome plúmbeo su cimiento angustiado
Una victoria sencilla:
desmoronarse de piedra
ser arma
libre de cielo
grávido
cariátide maleable
que surca fría linfa
VII
Para Lourdes, excéntricamente
El primitivo temario de las noches en una enciclopedia
entrañable y total
no oculta lo que prevalece cuando todo es dudoso
como peligro arrostrado sin destino
La lucidez de las finas hiladuras del cerebro
descorriendo el espacio donde la magia no concreta
se ha vuelto quebradiza de pura solemnidad:
El peinado se descuelga
La pared se descascara
He de cerrar el grueso libro amenazado por fumadores
de cannabis
ahora que las facultades de los elementos
/trabajosamente descubiertas/:
el rigor matemático
la eternidad de la materia
no empañan la visión decantada de lo solo
VIII
Rudeza
señalada rudeza
tras el abanico
oculto lunfardo de malandra
y cadenciosa cabellera de serpientes
Atrapa la vigilia
en el nido feroz de su cabeza
el concierto de ofidios sibilante
espera en el país desplegado
pasea la yema de sus dedos en las varillas
y piensa que no la ensordece
luego de tanto tiempo
de graves rostros de piedra
IX
Aquello flota sacro
avanza mi error
mis varios yerros
Me arrastran mis errores
golpean el suelo al andar
su orgullo es desmedido, y justo
Hierro de los errores que te atraviesa de parte a parte
mi insolencia hiende el aire estupefacto
siniestro es mi manejo
Y la vida es mi error
la muerte mi error
mi error
sobre todo
el poder
este poder
X
A Rosa Virginia
Puedo pelear con el pan
con la miel incluso si me falla
Puedo enfrentar al árbol
fustigar a la piedra
y al fuego que me hirió el muslo derecho
he castigado ayer
Si me resiente la rosa
le quitaré su nombre
y si el sol me amenaza temera mi silencio
No. De mis poderes no me jacto.
No me engaño
y ante el toque sutil de la mar
sé de mi límite
porque ella me estrechó hasta acercar la muerte
y sin tomarme en cuenta me atenazó los pies
XI
Te enredé Minerva
te dejé sin habla
te quité la bruñida armadura
tomé a broma tu batalla
y me reí del cónclave de guerreros en que te ufanabas
Yo era la araña pequeña y deslumbrante
que creíste vencer ha tanto tiempo
Yo te cegué. Lloraste.
Llorarás más
pues rodearé tu cuello de gruesas trenzas negras
lujosas mucho más que una telaraña
XII
Alguien se burla de su propia inteligencia
y se escuchan aplausos
XIII
De pronto soy la peor voz
la más agraz
la condenable
que acomete el muro de las lamentaciones
Se quisiera escuchar un canto/ una oración
antes que el inteligible tumulto lapidario
que asuela superficies
El muro ignora si me lamento
si maldigo
si impreco o lloro
pero teme a mi bronco soliloquio
como a un juramento de demolición
XIV
La soledad es un prodigio
surgido como el mundo de la nada
XV
Ella pule sus escamas
bajo el claro de luna
un silencio perfecto cae sobre las olas
y la mar es una inmensa lágrima gastando los escollos
Ella fulge de fulgor mineral
bajo la luna nueva
un demudado mar calla rozando las arenas
y el brillo letal de la ceniza danza sobre las aguas
El Universo ha sido escarnecido
por la aciaga imposición de otro universo
y ha fugado hacia el Reverso del espacio
Nadie ha de alcanzarle
allí donde la soledad
es venganza de teoría irrefutable
XVI
Yo y la pasión
frente al mundo
somos un rastro punible de clarividencia
/Hay gente con ojos que no son ojos
cosas diferentes ocupan sus cuencas
y pretenden mirar/
La pasión es mi aliento helado
luego de concluir una estructura
La pasión me transforma en lo más desamado de la tierra
polvareda de mí en malan/danza
ocasión de arrebato
intolerancia
No comparto nada
o todo me es ajeno
solo yo y la pasión
vamos fuertes
como palabras
XVII
Para Anton R.,
sin distancia
En su buhardilla Matemática conspira
con la línea y el punto
la trama del movimiento
y en todo caso
la ruina de Euclides
cuando las paralelas se intersequen
Hay tantos puntos como ángeles hay
en la cabeza de un alfiler
—yo sigo a Cantor
y pelean
disputan
y traen abajo el Paraíso
Esa línea se mueve y arma este plano triste
y se mueve más
para hacer de este plano mi urbe predilecta
Hay tantos pobres aquí como ángeles hay
en la cabeza de un alfiler
y tantos ricos hay como hay camellos
pasando por el ojo de mi aguja
XVIII
He fraguado la intensa maravilla
Férreo romance el orden de mis cosas lleno de calma
y azar
Constelaré en las noches su forma legendaria
La armonía no pausa ni en el punto más radiante
a que me encubro
No soltaré el eje / que me desuelle la mano
Consiento la perspicacia que me hiere
el sexto tacto que me roba todo miraje
La luz es tan lenta como la sangre
y las estrellas brillan firmemente
mientras zurzo los trajes
de quienes rasgan sus vestiduras cuando sufren
En el territorio innegable y sentenciado
ella amontona las nubes
truena en las alturas
Una infinita posposición es el huero principio
de la historia
y ninguna teoría puede ya sujetarme
a los añicos de un universo
perpetuo y trastocado
pues yo por ventura no soy humana
XIX
Fénix
yo
te
deseo
el
Fuego
XX
Para Maria Emma, por supuesto.
Iremos hacia el mar Penélope
a la mar alta
nos haremos navegantes
lejos de las negras ciudades
de las costas infectadas de cadáveres
Oiremos por fin el canto de la Sirena
el ignoto poema pavor de los marinos
¿Te dirá esa vieja trovera
cómo el viento de sal
no opacó nunca el fulgor de su cabello?
Me parece ya verla escamada de luz
jugando con sus hijos al compás del oleaje
Teje laboriosa las velas
téjelas en la noche guiándote por los astros
hila con rayo de luna imposible de rasgar
Piensa en la brisa oceánica que henchirá tu traje
en la diestra timonel de firme rumbo:
Nuestros remos hendirán la mar como picos de gaviota
En el ocaso del ponto
no me verás
oirás mi voz
añorar quizá la rosa de jardines devastados
y mientras la estela de nuestra nave
se irisa de estrellas. . . Te vendrá el sueño, Penélope
Teje nuestra bandera
hermana
borda el verso
sagaz entre las mujeres
finge deshacer la trama
y prosigue sin cesura
Imagina el alado amanecer
cuando te pediré
enseñarme
aquel punto de tejido
que siempre quise aprender
en la blanca cubierta
me reclinaré a tus pies
a separar los hilos de colores
y el mismo viento
que impulsará nuestro bajel
los enredará en las hebras de mi pelo
Nuestra risa Penélope
ha de surcar los cielos
vibrante en el excelso
espejo de la mar
XXI
Véngate
yo te conjuro al olvido perfecto
Dime lo que ves desde esta atalaya que nos reúne
Alguien galopando en la playa?
Alguien de cuerpo desnudo, crin al viento?
Alguien presa de horror sin freno?
Alguien conducido tercamente hacia el mar?
Y cae entre las olas?
Perece?
Habla
o prefieres que recuerde
cómo te conduje al mar
te espoleé
y apenas mis cabellos flotaron un momento
sobre las altas espumas
te desbocaste huyendo
relinchando de pavor, cortando el aire
Soy la más indefensa criatura
en las noches tensaba mi arco
¿me reconoces Centaura?
Atravesé a mis pretendientes
Si me internase hoy en la mar
—no temas—
si me internara, digo,
no habría ya diferencia
entre la espuma y mi cabello
Véngate
yo lo deparo
Nunca te conduje al mar
permanecí envejeciendo en esta torre
hasta vaciar mi aljaba
XXII
HEGEMONIA
Ululas
el roce veloz de mi falda en sueños de acoso
un imperio de violencia se desborda sobre tardos enseres
Ni aun sujetando tus manos temblorosas de furia
doblegaré el miedo en mi corazón
de cada añico de mi espejo
tu imagen censida reflorece
donde eres más fuerte eres más vulnerable
jamás hubo dominio
no lo habrá
si la euforia es tanta
si está
si nos habita
Yo soy la Distancia
y permanezco en las afueras
esperando la paulatina calma
Desde aquí vislumbro tu rojizo cabello
que se esparce en los cielos
la luz no lo conmueve
Pasa el tiempo
Bendito el Artilugio de tu veste escarlata
oh reina
a orillas de los ríos lavas tu traje
la sangre se diluye
humedeces tus sienes pálidas
tu tersa nuca
Nunca hubo herida
era sólo el rosado sol del orto
relampagueando en las aguas
no habrá resquemor
sólo un canto impenetrable y lúcido
conmueve la anchura de la tierra
Te yergues
Tú
la asesina
la serena hacedora de los días
la inefable
sólo yo yazgo desangrandome
mientras la noche me devora los ojos
y agoniza
XXIII
POEMA PARA ALUMBRAR EL LADO NEGRO DE LA MONTAÑA
“Black Mountain Side”
Jimmy Page - Led Zeppelin
Yo soy un niño que juega con vidrios de colores
hallados en una botella venida de otra costa
Jimmy Page ascendía por una escala gótica
había llegado a la eternidad sin proponérselo
Un niño no puede descifrar el mensaje enviado en una botella
Un niño sólo puede capturar el rayo del sol en su abalorio
Jimmy Page escapaba de una escafandra gótica
un estridor de cuerdas
ahuyento a los furtivos diosecillos de las ruinas
- A qué entender si basta contemplar
- la luna sobre el contorno de una guitarra
- alargándose en las aguas
Jimmy Page ostentaba cabellos hasta el talón
y sus trances aunque dudosos se harían dignos de cine o
ditirambo
/enredado durante noches en la copa de un pino invisible
fue liberado por los espíritus del parque/
/raptado por los ángeles arpistas
fue expulsado del empíreo por los celosos tronos/
/liberó al Cantor apresado por los duendes del asfalto
y fue despedazado/
/el Cantor rehízo su cuerpo y lo animó
cantando la Canción de Cuna
que recordaba al mirarse en un Espejo Retrovisor/
/Jimmy Page luchó por la guitarra mágica
sepultada en el fondo del Atlántico
contra los músicos aullantes de la Espesura de Acero/
/y luego de puntear finamente el instrumento
desapareció hace siglos
caminando sobre el último rayo de sol/
Un niño empuña firmemente el cristal escarlata del ocaso
Un hombre sólo pudo escribir en el envés de su noche
“Yo soy una guitarra en el cielo”
XXIV
Yo soy intratable
ninguna luz me alumbra
El corazón puro es un cuchillo acezando
navegable incrustación del mar
Yo soy transparente
ninguna luz me evade
Óyeme espora habitante
no sé si soy eterna no estoy segura
Quien a Sí Se crea a Sí se destruye
Materia es energía
Luz es energía
Materia es luz
Círculo de tiza donde nada concluye
Estoy formándome / estoy creciendo
mi cabeza enterrada empieza a abrir los ojos
voy a reunir las partes todas de mi cuerpo
voy a completarme
Aire/Tierra/Agua/Fuego ¿sabéis de mi?
No. Nadie sabe de mí
Ni yo misma me sé
Auscultemos la fibra cándida y salvaje del silencio
Oye el estampido de esquejes reluciente
vibración de telares
Oye el rumor de epopeya que transgrede la vida
Huraño exceso el de mi transparencia
asaz deslumbrante
Empáñeme yo?
Hágame soportable?
Vuélqueme opaca y mortal?
Celebro la Arista.
la espina de la rosa.
la punta de proyectil!
Todo lo que vale a la hora de sacudir el polvo de las
sandalias
Al final
Quien a Sí Se crea en Sí reposa
por eso nunca me equivoco o siempre
y la luz desespera de seguirme
XXV
A Magdalena Varias
El arte no es claridad
nada nace transcurre o fina prístino
no lo que viene de pacarina densa y pura
Separar del cielo la mar
único gesto certero
paradigma de Quien busca do apoyar su pie y danzar
En el principio
el esfuerzo
Músculos extendidos
Flexión
Preciada Libertad de los Objetos
Opaca Tozudez que No Aminora
Todo nos Une Nada nos Separa
Aquella viscosidad
difícil para el contorno armado por abuso del lenguaje
entrevero tu tarea tu trabajo
parva ciencia tu paciencia
Sudor. Sal.
Jadeo.
El cuerpo.
Pelo.
Flor de agua.
Tierra.
Entera estoy cosa inigual a todo reducida
Decanta Mina tu argumento
que no me aplaco de ritmo
y siempre me desvelo
XXVI
Te equivocas Objeto
Craso Error
Eso no es Eso sino su Desemejanza
Ves el Mar ¿es un Espejo O
es un Alma sudorosa?
Lo que está Dado
es la Fluxión Interminable entre la Víscera
donde se aloja el dolor que Tú no frisas
No te excede ni Un Milímetro ni Un Lustro
cuál sea Nuestro Intersticio
flacas Luces tu Osadía
Sombrajo tu Suspicacia
todo empeño es Costa Rala si faltare el arrebato
la melopea Cualquiera que va gritando en su hora
Y Aquello/
lo Otro
fugitivo del espacio
Imposibles es que sea a tu mano Sometido
pues es albur su destino no Narrado entre las Tantas
las historias que escribiste
es aquello que ensoñabas
—Prescindible— sin embargo
ruina y pompa de su nombre: Frágil red que no perece
nigromancia del Asedio
parafernalia del éter
la Longitud de la tierra
O lo Ubicuo Convocado
esa Forma Incontrolable de la mente
es su Estar Lo de la espuma de fluidos materiales
la su voz el Desen/Canto
y su bandera el Viento que bate toda bandera
Pausa Mar!
tú, Arista de las palabras
deshaz La zeugma. O Inscribe.
XXVII
INSTANTE FINAL DE LA CONCIENCIA
La veo edificada
en la áurea proporción
del magnífico tetrad de los Herméticos
las cúpulas de plata —sabia la rectitud de las arcadas
así
exactamente
Cada punto menos falso que el anterior
alucino
la clave sefirota de la medida de los ángulos inmunes
de la muralla de luz que la circunda
entre la fetidez de agónicos crustáceos
Aquellas de labios naranjas te recibirán
Aquellos de angostas caderas
contoneándose en la suave piel de la penumbra
Difícil ser esta deidad que somos / difícil
no romperse entre los ídolos que sin cesar nos retratan
y trastocan
la noche acuna el silencio en su regazo también te mece
a ti corporeidad a medias cuando quieres tan transitivo
el verbo que te tiene
El universo es la serpiente que de a pocos te ahoga en
sus anillos
tras la clavícula reposa la Clavícula
yo apenas puedo contener la risa
es un gran espectáculo
y una sorpresa aguarda para el fin
El libro Estratagema en Claroscuro se terminó de imprimir en
Lima, Perú en marzo de 2020, xxxxxx
Magdalena Chocano (Lima, 1957)
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