RCP
La reanimación cardiopulmonar (RCP) se refiere a un procedimiento de urgencia para establecer
un ritmo cardiaco y una frecuencia de respiración normales.
La RCP estándar utiliza una combinación de compresiones cardiacas y ventilaciones artificiales de
los pulmones por medida de respiración boca a boca. Durante muchos años, esta combinación fue el
único método de RCP, sin embargo, en la actualidad el método RCP solo con manos se convirtió en el
método preferido.
Se estima que el RCP solo con manos salva acerca del 20% mas de vidas que el método estándar.
Además, aumenta la tasa de supervivencia del 18 al 34% respecto al método tradicional.
Como dato curioso, el temor público de contraer enfermedades contagiosas como el HIV, la
hepatitis, la tuberculosis y el covid- 19, el profesional de salud es más propensos a realizar RCP solo con
las manos en lugar del método estándar.
¿Cuándo se realiza un RCP?
Paro cardíaco: Cuando el corazón deja de latir.
Paro respiratorio: Cuando la respiración se detiene.
Asfixia: Si una persona está atragantada y no puede respirar.
¿Qué pasa en nuestro cuerpo cuando se realiza un RCP?
El objetivo principal de la RCP es proporcionar un flujo sanguíneo mínimo y oxígeno a los
órganos vitales para mantenerlos vivos hasta que se pueda restablecer la función
cardiorrespiratoria normal.
Mantenimiento de la Circulación Sanguínea:
Las compresiones torácicas durante la RCP comprimen el corazón entre el esternón y la
columna vertebral, lo que ayuda a bombear la sangre desde el corazón hacia el resto del
cuerpo.
Este flujo sanguíneo proporciona oxígeno y nutrientes esenciales a los órganos vitales,
especialmente al cerebro.
Suministro de Oxígeno a los Órganos:
La ventilación, ya sea a través de la respiración boca a boca o mediante dispositivos,
suministra oxígeno a los pulmones. Este oxígeno se transporta a través de la sangre hacia
los tejidos y órganos del cuerpo, asegurando que las células obtengan el oxígeno
necesario para su función.
Prevención del Daño Cerebral:
Mantener el flujo sanguíneo al cerebro es crítico durante un paro cardíaco, ya que el
cerebro es extremadamente sensible a la falta de oxígeno. La RCP ayuda a prevenir el
daño cerebral al mantener la circulación sanguínea.
(se presenta el video)
EL RCP NO DEBE REALIZARSE EN PERSONAS CONSCIENTES
Es importante no iniciar la RCP en una persona consciente y respirando de manera normal,
ya que esto podría causar daño (lesiones en el pecho, costillas y órganos internos) y no
proporcionaría ningún beneficio.
¿Cómo se realiza un RCP?
En primer lugar, las técnicas de RCP varían ligeramente dependiendo de la edad de la persona.
Antes de realizar un RCP debemos evaluar la respuesta de estímulos verbales o físicos. Observar
movimientos y emisión de ruidos.
Colocar a la persona en una superficie plana, evitando torcer cabeza y cuello. Abrir vías
respiratorias realizando maniobra frente-mentón para facilitar la entrada de aire. Observar,
escuchar y sentir la respiración durante 10 segundos. Pedir a alguien que llame a emergencias
(911). Iniciar respiración artificial (boca-boca). Comprobar signos de vida Si no hay signos de vida
iniciar las compresiones torácicas.
En neonatos y niños
Para realizar RCP debemos colocar el talón de la mano en el esternón, justo por debajo de los
pezones, nunca en el extremo del esternón. En los niños menores de 1 año colocaremos 2 dedos, y en
niños mayores de 8 años podemos utilizar la 1 o las 2 manos.
Niños:
Los ciclos son de 30 compresiones a una velocidad de 100-120 compresiones por minuto, seguidas
de 2 respiraciones o ventilaciones (1 segundo cada una) si se realiza del modo estándar
La profundidad de la compresión es de 5 cm o ⅓ del diámetro anteroposterior del tórax; permitir
el retroceso completo del tórax entre las compresiones
Neonatos o lactante
Ciclos de 30 compresiones a una velocidad de 100-120 compresiones por minuto, seguidas de 2
respiraciones (1 segundo cada una)
La profundidad de las compresiones debe ser de 4 cm o 1/3 del diámetro anteroposterior del
tórax; permitir el retroceso completo entre las compresiones.
(se presenta el video)
Adultos y adolescentes
Coloque la base de una mano en el esternón, justo entre los pezones. Coloque la base de la otra
mano sobre la primera mano. Ubique el cuerpo directamente sobre las manos para hacer presión
Comience a hacer las compresiones.
Los ciclos son de 30 compresiones torácicas a una velocidad de 100-120 compresiones por
minuto, seguidas de 2 ventilaciones o respiraciones en caso de que se realice (1 segundo cada
una)
Profundidad de las compresiones 2 pulgada o 5–6 cm; permitir el retroceso completo del tórax
entre las compresiones.
(se presenta el video)
DATO CURIOSO
Cuando una persona colapsa de repente, la respiración boca a boca puede ser innecesaria y hasta
puede disminuir sus probabilidades de sobrevivir, dijeron investigadores en dos estudios que hallaron que
la compresión del pecho es suficiente.