COMPONENTES DEL
CONSUMO DE ENERGÍA
Licda. Ana Villagrán
◦ Requerimiento energético basal.
Requerimiento calórico total:
◦ Efecto térmico del alimento
◦ Actividad física
◦ Factor por digestibilidad de los alimentos.
◦ La energía se define como “la capacidad de realizar un trabajo”.
◦ La fuente última de toda la energía en los organismos vivos es el sol. A través del
proceso de la fotosíntesis, las plantas verdes interceptan una fracción de la luz
solar que llega a sus hojas y la capturan en los enlaces químicos de la glucosa. Las
proteínas, las grasas y los carbohidratos se sintetizan a partir de este hidrato de
carbono básico para satisfacer las necesidades de la planta.
◦ Los animales y los seres humanos obtienen estos nutrientes y la energía contenida
en ellos mediante el consumo de plantas y carne de otros animales.
◦ El cuerpo utiliza la energía procedente de los hidratos de carbono, las proteínas, las grasas
y el alcohol de la dieta; esta energía queda atrapada en los enlaces químicos de los
alimentos y se libera al metabolizarlos.
◦ Se debe suministrar energía de manera regular con el fin de satisfacer las necesidades
energéticas de supervivencia del cuerpo. Aunque, en última instancia, toda la energía se
transforma en calor que se disipa a la atmósfera, anteriormente los procesos celulares
específicos posibilitan su utilización en todas las tareas necesarias para el mantenimiento
de la vida. Estos procesos engloban reacciones químicas que mantienen los tejidos
corporales, la conducción eléctrica de los nervios, el trabajo mecánico de los músculos y
la producción de calor para mantener la temperatura corporal.
Necesidades energéticas
◦ Las necesidades energéticas se definen como la ingesta de energía en la dieta necesaria
para el crecimiento o el mantenimiento de una persona de una edad, sexo, peso, altura y
nivel de actividad física definidos.
◦ En los niños y las mujeres embarazadas o en período de lactancia, las necesidades
energéticas incluyen las impuestas por la formación de tejidos o la secreción de leche a
una velocidad compatible con un buen estado de salud.
◦ En personas enfermas o lesionadas, los factores generadores de estrés incrementan o
reducen el gasto energético
◦ El peso corporal es un indicador de idoneidad o falta de idoneidad de la ingesta energética. El
cuerpo posee la capacidad exclusiva de modificar la mezcla de combustible formado por hidratos
de carbono, proteínas y grasas para adaptarse a las necesidades energéticas. Sin embargo, el
consumo de una cantidad muy grande o muy pequeña de energía produce cambios del peso
corporal con el paso del tiempo.
◦ Por consiguiente, el peso corporal refleja la suficiencia de la ingesta energética, pero no constituye
un indicador fiable de la idoneidad de los macronutrientes o los micronutrientes. Por otra parte, el
peso corporal depende de la composición del cuerpo, de modo que una persona con una masa
magra más abundante que la grasa corporal o una grasa corporal mayor que la masa magra podría
precisar una ingesta energética diferente de la de un sujeto normal o «promedio».
Componentes del gasto energético
◦ La energía se consume en el cuerpo humano en forma de gasto energético basal (GEB), efecto
térmico de los alimentos (ETA) y termogenia debida a la actividad (TA). Estos tres componentes
conforman el gasto energético total (GET) de un individuo.
◦ Gasto energético basal y en reposo El GEB, o tasa metabólica basal (TMB), se define como la
cantidad mínima de energía consumida que es compatible con la vida.
◦ El GEB de un sujeto refleja la cantidad de energía que emplea durante 24 h mientras se encuentra
en reposo físico y mental en un entorno térmicamente neutro que impide la activación de
procesos termógenos, como el temblor.
◦ Las mediciones del GEB deben realizarse antes de que la persona haya realizado ninguna
actividad física (preferiblemente, al despertarse) y entre 10 y 12 h después de la ingesta de
cualquier alimento, bebida o nicotina.
◦ Los valores diarios del GEB se mantienen notablemente constantes y suelen representar alrededor
del 60-70% del GET
◦ El gasto energético en reposo (GER) o tasa metabólica en reposo (TMR) es la energía consumida
en actividades necesarias para el mantenimiento de las funciones corporales normales y la
homeostasis. Entre ellas figuran la respiración y la circulación, la síntesis de compuestos orgánicos
y el bombeo de iones a través de membranas. Se incluyen, asimismo, la energía necesaria para el
sistema nervioso central y el mantenimiento de la temperatura corporal. El GEB rara vez se
cuantifica hoy en día por motivos prácticos.
◦ Este índice se sustituye por mediciones del GER, el cual suele ser entre un 10 y un 20%
mayor que el GEB en la mayoría de los casos. Los términos GER y TMR, y GEB y TMB se
aplican indistintamente.
Factores que inciden en el gasto energético
en reposo
◦ Un gran número de factores hacen que el GER difiera de una persona a otra, si bien son el tamaño y la
composición del cuerpo los que ejercen un efecto más destacado
◦ Edad. Al depender, en gran medida, de la proporción de masa magra corporal (MMC), el GER alcanza sus
valores máximos durante los períodos de crecimiento rápido, en especial a lo largo del primer y segundo años
de vida.
◦ La energía adicional necesaria para sintetizar y depositar los tejidos corporales es de aproximadamente 5
kcal/g de tejido ganado. Los lactantes en crecimiento pueden almacenar hasta el 12 al 15% de la energía
contenida en los alimentos en forma de nuevos tejidos. A medida que el niño se hace mayor, la necesidad
energética para el crecimiento disminuye hasta acercarse al 1% del GET. Con posterioridad a la etapa inicial
de la vida adulta, se produce una disminución del GER del 1 al 2% por kilogramo de masa exenta de grasa
(MEG) y década. Por fortuna, el ejercicio ayuda a mantener una MMC mayor y un GER más alto. La
disminución del GER con la edad podría deberse, en parte, a la modificación de la proporción relativa de la
MMC
◦ Composición corporal. La masa libre de grasa (MLG), o MCC, representa la mayor parte del tejido
metabólicamente activo del cuerpo y constituye el principal factor pronóstico del GER. La MLG da cuenta
de alrededor del 80% de las variaciones del GER. Debido a su MLG más alta, los deportistas con mayor
desarrollo muscular presentan un metabolismo en reposo aproximadamente un 5% por encima de los valores
de las personas no deportistas. Los órganos del cuerpo participan en la producción de calor.
◦ Cerca del 60% del GER proviene del calor generado por los órganos con una tasa metabólica alta (OTMA), a
saber, el hígado, el cerebro, el corazón, el bazo y los riñones.
◦ Tamaño corporal. Las personas de mayor tamaño suelen
presentar unas tasas metabólicas más altas que los sujetos
más pequeños, si bien los individuos altos y delgados
tienen unas tasas mayores que las personas bajas y anchas.
Por ejemplo, si dos personas pesan lo mismo, pero una de
ellas es más alta, el sujeto más alto presenta un área
superficial corporal mayor y una tasa metabólica más
elevada.
◦ Clima. El GER se ve afectado por los valores extremos de la temperatura ambiente. Las personas
que viven en climas tropicales suelen tener unos valores de GER entre un 5 y un 20% mayores
que los habitantes de regiones templadas.
◦ El ejercicio a temperaturas mayores de 30 °C impone una pequeña carga metabólica cercana a un
5%, debido al aumento de la actividad de las glándulas sudoríparas. La magnitud del aumento del
metabolismo energético en entornos muy fríos depende del aislamiento provisto por la grasa
corporal y por la ropa
◦ Sexo. Las diferencias sexuales en las tasas metabólicas
pueden atribuirse, fundamentalmente, a las diferencias del
tamaño y la composición del cuerpo.
◦ Las mujeres suelen presentar una proporción mayor de
grasa respecto al músculo que los varones, y, por tanto, sus
tasas metabólicas son aproximadamente un 5 a 10%
menores que las de los hombres del mismo peso y altura.
Sin embargo, esta diferencia se atenúa conforme avanza el
proceso de envejecimiento
◦ Estado hormonal. El estado hormonal puede repercutir en la tasa metabólica. Las
endocrinopatías, como el hipertiroidismo y el hipotiroidismo, aumentan o reducen el gasto
energético, respectivamente.
◦ La estimulación del sistema nervioso simpático durante los períodos de excitación emocional o
estrés induce la liberación de adrenalina, la cual favorece la glucogenólisis y potencia la actividad
celular.
◦ La grelina y el péptido YY son dos hormonas
intestinales que intervienen en la regulación del
apetito y la homeostasis energética.
◦ La tasa metabólica de la mujer varía a lo largo del ciclo menstrual. Durante la fase lútea (es decir,
el período comprendido entre la ovulación y el inicio de la menstruación), la tasa metabólica
registra un ligero incremento. En el transcurso del embarazo, el crecimiento de los tejidos
uterinos, placentarios y fetales, junto con el aumento del gasto cardíaco en la madre, producen
aumentos graduales del GEB
◦ Temperatura. La fiebre incrementa el GER alrededor de un 7% por cada aumento de un grado
de la temperatura corporal por encima de 98,6 °F o un 13% por cada grado por encima de 37 °C,
según los estudios clásicos. Los estudios con pacientes ingresados han puesto de relieve aumentos
del gasto energético tanto durante el período febril como a lo largo del enfriamiento, y cuya
magnitud depende del trastorno en cuestión
Efecto térmico de los alimentos
◦ El término efecto térmico de los alimentos (ETA) se aplica al aumento del gasto energético
asociado al consumo, la digestión y la absorción de los alimentos.
◦ El ETA representa, aproximadamente, el 10% del GET. El ETA recibe también el nombre de
termogenia inducida por la dieta, acción dinámica específica y efecto específico de los alimentos.
◦ Este índice puede dividirse en dos subcomponentes, uno obligatorio y uno facultativo (o
adaptativo). La termogenia obligatoria corresponde a la energía necesaria para la digestión, la
absorción y el metabolismo de los nutrientes, lo que engloba la síntesis y el almacenamiento de
proteínas, grasas e hidratos de carbono. La termogenia facultativa o adaptativa se refiere al
«exceso» de energía consumido, además de la termogenia obligatoria, y podría atribuirse a la
ineficiencia metabólica del sistema estimulado por la actividad nerviosa simpática.
◦ El ETA depende de la composición de la dieta, de modo que el gasto energético aumenta
directamente tras la ingesta de alimentos, especialmente después del consumo de una comida rica
en proteínas en comparación con otra formada por abundantes grasas.
◦ El metabolismo de los lípidos es eficiente, ya que solamente se desperdicia un 4% de los mismos,
mientras que la conversión de los hidratos de carbono en lípidos para su almacenamiento supone
una pérdida del 25%.
◦ Se cree que estos factores están relacionados con las características favorecedoras de la obesidad
de las grasas. Aunque la magnitud del ETA depende del volumen y el contenido en
macronutrientes de la comida, su valor disminuye a lo largo de los 30 a 90 min posteriores a la
ingesta.
◦ Por otra parte, la tasa de oxidación de macronutrientes no difiere en las personas delgadas y en las
obesas
◦ Los alimentos picantes potencian y prolongan el ETA. Los platos que contienen chile y mostaza
pueden incrementar la tasa metabólica hasta un 33% más que las comidas no picantes, y este
efecto puede prolongarse más de 3 h. La cafeína, la capsaicina y varios tés, como el verde, pueden
también incrementar el gasto energético y la oxidación de los lípidos.
◦ La medición del ETA real tan solo tiene interés con fines de investigación. Para cuantificar su
valor, sería necesario determinar el GEB y la energía consumida por encima de este cada 30 min
durante, al menos, 5 h después de la ingesta de alimentos. En la práctica, se calcula como un 10%
por encima del GEB añadido a la suma del GER y la termogenia por actividad.
Termogenia por actividad
◦ Además del GER y el ETA, se consume energía en las actividades, ya sean relacionadas con el
ejercicio o bien dentro del trabajo y los movimientos que se realizan a diario. Aunque puede
dividirse en dos categorías, en la mayoría de los sujetos se adjudican kilocalorías (kcal) adicionales
al término más general de «actividad», el cual engloba la termogenia por actividad (TA ) y la
termogenia por actividad no relacionada con el ejercicio (TA NE).
◦ La TA corresponde a la energía consumida durante la práctica de deporte o ejercicio para
mantener la forma física; la energía consumida en el transcurso de las actividades de la vida diaria
se denomina TANE.
◦ La contribución de la actividad física constituye el componente más variable del GET, el cual
puede ser solamente de 100 kcal/día en los sujetos sedentarios o llegar a 3.000 kcal/día en los
atletas. La TANE representa la energía consumida durante la jornada laboral y las actividades de
ocio (como ir de compras, realizar movimientos habituales en la vida diaria e, incluso, mascar
chicle), que podrían dar cuenta de las grandes diferencias de gasto energético en distintas personas
◦ La TA muestra una notable variabilidad en distintos individuos en función del tamaño corporal y
la eficacia de los hábitos de movimiento del sujeto. Igualmente, el nivel de forma física influye en
el gasto energético de la actividad voluntaria, debido a las variaciones existentes en la masa
muscular.
◦ La TA tiende a reducirse al aumentar la edad, y esta tendencia se ha vinculado con la disminución
de la MLG y el aumento de la grasa corporal. Por lo general, los hombres poseen una mayor masa
de músculo esquelético que las mujeres, a lo que podría atribuirse su mayor TA
Medición del consumo de energía
◦ La unidad estándar de medición de energía es la caloría, la cantidad de energía calórica necesaria
para elevar 1 °C la temperatura de 1 ml de agua a 15 °C. La cantidad de energía que participa en el
metabolismo de los alimentos es bastante grande, de modo que para cuantificarla se utiliza la
kilocaloría (kcal), 1.000 calorías.
◦ Por convención popular, la kilocaloría se designa como kilocaloría se abreviará como kcal.
◦ El julio (J) mide la energía en términos del trabajo mecánico y corresponde a la cantidad de energía
necesaria para acelerar con una fuerza de 1 Newton (N) durante una distancia de 1 m; esta unidad
se emplea, a menudo, en países distintos a EE. UU. Una kcal equivale a 4,184 kilojulios (kJ).
Calorimetría directa
◦ La calorimetría directa únicamente puede llevarse a cabo por medio de instrumentos muy
especializados y costosos. Se controla al individuo en una estructura similar a una habitación
(habitaciones calorimétricas) que permite realizar cantidades moderadas de actividad.
◦ La habitación contiene instrumentos que determinan la cantidad de calor generado por el sujeto
en el interior de esta cámara.
◦ La calorimetría directa permite medir la energía consumida en forma de calor, aunque no aporta
información acerca del tipo de combustible oxidado. Asimismo, el método se ve limitado por la
naturaleza cerrada de las condiciones de estudio. Por ello, la determinación del GET a través de
este método no se considera representativa de un sujeto de vida libre (es decir, que realiza las
actividades diarias normales) en un entorno normal, dado que la actividad física en el seno de la
cámara es escasa. Su elevado coste, su complicado diseño de ingeniería y la escasez de centros
adecuados a nivel mundial limitan, en mayor medida, el uso de este método
Calorimetría indirecta
◦ La calorimetría indirecta (CI) es un método más utilizado de determinación del gasto energético.
Se determinan el consumo de oxígeno y la producción de dióxido de carbono de un sujeto a lo
largo de un período dado. Se aplican la ecuación de Weir (1949) y un cociente respiratorio
constante de 0,85 para transformar el consumo de oxígeno en GER. Aunque los equipos pueden
variar, por lo general la persona respira en una boquilla (con pinzas nasales), una mascarilla que
cubre la nariz y la boca, o bien una tienda ventilada que captura el dióxido de carbono espirado.
Las tiendas ventiladas resultan de utilidad para las mediciones a corto y largo plazo. Las
determinaciones de CI se realizan mediante un instrumento llamado carro o monitor de medición
metabólica.
◦ Estos carros de mayor tamaño son más costosos, debido a su capacidad expandida, como una
interfaz de medición de CI de pacientes ingresados conectados a un respirador.
◦ Los carros metabólicos se utilizan, a menudo, en los hospitales para determinar las necesidades
energéticas y son más frecuentes en las unidades de cuidados intensivos.
◦ El gasto energético se puede medir por medio de calorímetros indirectos portátiles diseñados
específicamente para determinar el consumo de oxígeno con un valor estático de producción de
dióxido de carbono en los sujetos y los pacientes que respiran de manera natural. Estos
dispositivos se pueden trasladar con facilidad y su coste es relativamente bajo
ESTIMACIÓN DE LAS
NECESIDADES
ENERGÉTICAS
Ecuaciones de estimación del gasto energético en
reposo
◦ Con el paso de los años se han formulado varias ecuaciones para estimar el GER.
◦ Existen ecuaciones para estimar el GER a partir ecuaciones de Harris-Benedict eran unas de las
más utilizadas para estimar el GER en sujetos normales, enfermos o lesionados.
◦ Se ha observado que las fórmulas de Harris-Benedict sobreestiman el GER en individuos
normales y obesos en un 7 a 27%.
◦ En un estudio de comparación del GER medido y el GER estimado mediante las ecuaciones de
Mifflin-St. Jeor, las ecuaciones de Owen y las ecuaciones de Harris-Benedict en hombres y
mujeres, se comprobó que las ecuaciones de Mifflin-St. Jeor eran las de mayor exactitud en la
estimación del GER tanto en personas normales como obesas.
◦ Las ecuaciones de Mifflin-St. Jeor se formularon a partir del GER medido mediante CI en 251
hombres y 247 mujeres; el 47% de los sujetos presentaba un índice de masa corporal (IMC) de 30
a 42 kg/m2. Estas ecuaciones son las siguientes:
Ecuaciones de Mifflin-St. Jeor
◦ Hombres: kcal/día = 10 (peso) + 6,25 (altura) − 5 (edad) + 5
◦ Mujeres: kcal/día = 10 (peso) + 6,25 (altura) − 5 (edad) − 161
◦ Peso = peso corporal real en kilogramos;
◦ altura = centímetros; edad = años
◦ A pesar de que las ecuaciones de Harris-Benedict se han aplicado a sujetos enfermos y lesionados, estas
fórmulas se diseñaron inicialmente para ser utilizadas en sujetos «normales» sanos, por lo que puede
cuestionarse su aplicación a otras poblaciones.
Estimación de las necesidades energéticas a partir de la
ingesta energética
◦ Tradicionalmente, las recomendaciones relativas a las necesidades energéticas se sustentaban en
registros efectuados por el propio sujeto (p. ej., registros de la dieta) o bien estimaciones realizadas
por el propio sujeto (p. ej., memorias de 24 h) de la ingesta de alimentos.
◦ Sin embargo, en la actualidad se acepta que estos métodos no proporcionan unas estimaciones
exactas o exentas de sesgo de la ingesta energética de un sujeto. El porcentaje de personas que
infravalora o infranotifica su ingesta de alimentos oscila del 10 al 45% en función de su edad, sexo
y composición corporal.
◦ Existen numerosos programas en línea que permiten calcular el contenido en macronutrientes y
micronutrientes al introducir los alimentos y las cantidades consumidas. El usuario de estos
programas puede introducir sus datos para recibir un informe, que, a menudo, se acompaña de
otro informe más detallado para el profesional sanitario. Algunos programas de uso frecuente son
el Food Prodigy y el MyPlate Tracker del Ministerio de Agricultura de EE. UU
◦ [Link]
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Ecuaciones de predicción de las necesidades
energéticas
◦ La National Academy of Sciences, el Institute of Medicine, y el Food and Nutrition Board, en
colaboración con Health Canada, han efectuado estimaciones de las necesidades energéticas de
hombres, mujeres, niños y lactantes, así como de mujeres embarazadas y madres lactantes
◦ Las necesidades energéticas estimadas (NEE) son el promedio de la ingesta energética en la dieta
que debería mantener el equilibrio energético en un adulto sano de una edad, sexo, peso, altura y
nivel de actividad física definidos compatibles con una buena salud.
◦ En niños, gestantes y mujeres lactantes, las NEE incluyen las necesidades energéticas asociadas a
la formación de los tejidos o la secreción de leche a un ritmo concordante con un estado de salud
bueno.
◦ Las ecuaciones de predicción incluyen un coeficiente de actividad física (AF) para todos los
grupos, salvo los lactantes y los niños pequeños.
◦ Los coeficientes de AF se corresponden con cuatro categorías o niveles de actividad física (NAF):
sedentario, poco activo, activo y muy activo.
◦ Dado que el NAF es el cociente entre el GET y el GEB, o energía que se consume en las
actividades de la vida diaria, la categoría sedentario tiene un intervalo NAF de 1 a 1,39.
◦ Las categorías por encima de sedentario se definen con arreglo a la energía que consume un
adulto que camina a una velocidad establecida.
◦ Los equivalentes de paseo que corresponden a cada categoría de NAF para un adulto de peso
medio que camina a 4,8-6,4 km/h son 3,2, 11,3 y 27,4 km/día, respectivamente.
Cálculo de la energía de los alimentos
◦ La energía total disponible en un alimento se mide con un calorímetro de bomba. Este dispositivo se
compone de un contenedor cerrado en el que se quema una muestra de alimento pesada, prendida con una
chispa eléctrica, en una atmósfera oxigenada. El contenedor está sumergido en un volumen conocido de agua
y la energía calórica generada se calcula en función del aumento de la temperatura del agua después de
quemar el alimento.
◦ No toda la energía de los alimentos y el alcohol está disponible para las células del cuerpo, ya que los
procesos de digestión y absorción no son completamente eficientes. Por otra parte, la porción nitrogenada de
los aminoácidos no se oxida, sino que se excreta en forma de urea.
◦ En consecuencia, la energía biológica disponible en los alimentos y el alcohol se expresa en valores
redondeados ligeramente por debajo de los obtenidos con el calorímetro.
◦ Los valores correspondientes a proteínas, lípidos, hidratos de carbono y alcohol son 4, 9, 4 y 7 kcal/g,
respectivamente. La fibra se considera un «hidrato de carbono no disponible» resistente a la digestión y la
absorción; su aporte energético es mínimo.