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Técnica de la Tortuga Manolita para Niños

La técnica de la tortuga Manolita enseña a los niños a contar hasta 10 cuando se sientan enojados para ayudarlos a controlar sus emociones. Otras técnicas como la caja de la rabia y la botella de la calma también ayudan a los niños a expresar y liberar sus sentimientos de enojo de manera saludable.

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Técnica de la Tortuga Manolita para Niños

La técnica de la tortuga Manolita enseña a los niños a contar hasta 10 cuando se sientan enojados para ayudarlos a controlar sus emociones. Otras técnicas como la caja de la rabia y la botella de la calma también ayudan a los niños a expresar y liberar sus sentimientos de enojo de manera saludable.

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Existe una técnica utilizada por muchísimos psicólogos para enseñar a los niños más

pequeños a controlar sus emociones e impulsos. Está especialmente indicada para niños
más nerviosos, niños propensos a tener rabietas porque no saben dominar su enojo y su ira.

La técnica se llama 'La tortuga Manolita', y tú también puedes aprender a utilizarla. Te


decimos cómo hacerlo.

Cómo usar la técnica de la Tortuga Manolita para enseñar autocontrol a los niños

Esta es la historia que debes contar a tu hijo. La historia de la tortuga Manolita:

'Conozco a una tortuga que se llama Manolita, que se mete en muchos problemas. Cuando
está en el colegio y ve que no le salen bien los ejercicios, los rompe. Cuando la profesora le
riñe, se enfada. Y si en el patio alguien la empuja sin querer, le pega.

Pero Manolita no se siente bien haciendo todo esto. Se siente muy triste. Sabe que no
debería haber hecho eso, pero es que en ese momento siente mucha rabia y no puede
pensar.

Un día en el que Manolita estaba muy triste porque su profesora le había castigado, se
encontró con una tortuga mucho más mayor y con mucha experiencia. La tortuga le dijo:

- Manolita, ¿no te das cuenta de que la solución de tus problemas está en el


caparazón? Cuando sientas esa rabia, tienes que meterte en el caparazón y contar
hasta 10.

Manolita decidió probar. Cuando alguien le empujaba sin querer, se metía en su caparazón y
contaba hasta 10. Y también cuando le salían mal las cosas o le regañaban... ¡Y
funcionaba! Al salir del caparazón, ya no se sentía enfadada y se encontraba mucho
mejor'.

Esta técnica es muy útil para niños nerviosos, con problemas de conducta e incluso
para niños con TDAH. Para que funcione, debes recordarle la historia y también que debe
contar hasta 10 cada vez que sienta el impulso de gritar, romper algo o pegar.

Para un niño, la rabia es como un monstruo que se apodera de todo de encuentra a su


paso, un monstruo incontrolable y muy dañino. ¿Cómo hacer para que un niño sea capaz de
enfrentarse a este gran monstruo? La psicólogaMarina Martín creó un juego que ayuda a los
más pequeños a canalizar su ira: 'La caja de la rabia'

Una caja para atrapar la rabia y frenar las rabietas infantiles

Para ellos, esta actividad no es más que un juego, y sin embargo puede suponer una
fantástica herramienta para enseñarles a lidiar con una de las emociones más complejas e
incontrolables: la ira.

La 'Caja de la rabia' sirve para que el niño aprenda a controlar su momento de enfado y
consiga tranquilizarse antes de actuar de forma incontrolada. ¿Quieres saber cómo se
juega?

1. El cuento: Primero debes contarle la historia de Roberto (o el nombre que prefieras), un


niño que un día tuvo un mal día en el colegio, y también en casa, porque no conseguía lo que
deseaba y todo le salía al revés... Roberto tiene tan mal día, que al llegar la noche estalla en
pataletas y llantos incontrolados. En ese momento, al sentir Roberto tanta rabia, un enorme
monstruo salió de él y comenzó a romper todo lo que encontraba a su paso. Roberto, al ver
el destrozo que 'su monstruo' había ocasionado, intentó reparar todo, y a la vez que
arreglaba lo que el monstruo había roto, el monstruo se hacía más y más pequeño, hasta
desaparecer. Esta historia, por cierto, está basada en un famoso cuento: 'Vaya rabieta', de
la escritora Mireille d'Allancé.

2. El dibujo: Di a tu hijo que cada vez que sienta mucho enfado, como Roberto, debe
hacer un dibujo de la rabia que siente, que haga un garabato del color que desee... Para ello,
ofrécele una hoja en blanco y lapiceros de colores. Y cuando haya terminado, le dices que le
dibuje ojos, manos, pies... Hasta definir su particular monstruo de la rabia.

3. La caja: Busca una caja vacía (o un tarro) y encierra el dibujo en la caja. Explica al niño
que el monstruo de la rabia ya no podrá salir.

Por qué la ira también es importante para los niños

La ira es una de las emociones básicas presente en todas las personas. Evidentemente,
también en los niños. Con el tiempo, aprendemos a canalizarla.
La primera vez en el que el niño descubre que la rabia que siente puede resultar
terriblemente frustrante es a los 2 años aproximadamente. Es la etapa por excelencia de
las rabietas. La ira puede hacerles perder el control y estallan en gritos, llantos y pataletas.
Pero la ira, aunque nos cueste creerlo, es necesaria. Nos ayuda a seleccionar lo que nos
gusta de lo que no nos gusta, lo que nos agrada de lo que nos desagrada.

La ira debe ser vista como un mecanismo de defensa. Estalla cuando nos sentimos
amenazados (a nivel físico o psiológico). ¿Qué nos produce enfado? ¿Por qué? ¿Cómo
podemos solucionarlo? Ayuda a tu hijo a transformar la ira en algo positivo, una forma de
conocerse mejor a sí mismo y de conocer mejor a los demás. Lo mejor sea enseñar a los
niños a entenderla, y no tanto a evitarla.

Cómo hacer una botella de la calma o bote mágico para niños

El bote o botella de la calma es una herramienta fantástica para ayudar a relajarse a niños
más nerviosos. También se llama botella de la paz, e incluso, botella mágica. Está elaborada
a partir de purpurina, y su objetivo es ayudar a los niños a manejar sus sentimientos.
Funciona como una terapia para los niños.

La botella de la calma ya se utiliza en clases de mindfulness, yoga y en algunos colegios.


Cuando el niño la agita, observa cómo la purpurina se mueve de forma descontrolada, como
son sus emociones cuando se enfada o se siente frustrado.

Materiales:

 1 bote de cristal (más bien alto) o botella de plástico


 Purpurina del color que quieras (mejor, azul y tonos claros)
 Pegamento glitter o transparente
 Agua templada
 Colorante alimentario
 1 cucharada sopera y otra de postre
 Consejos: puedes utilizar en lugar de pegamento, aceite para bebé o glicerina
En ese momento, el adulto puede decirle que recuerde cuándo se siente así, como esa
purpurina que se agita con fuerza. Cuando la purpurina comienza a caer lentamente al fondo,
el nerviosismo pasa y el niño consigue relajarse.

Desde [Link] te decimos cómo preparar tu propia botella de la calma en casa.

Siempre ha habido niños más nerviosos. El temperamento, la personalidad... ¡Existen tantos


factores que influyen en hacer de nuestros hijos 'pequeños terremotos'! Pero
siempre podemos ayudarles a recuperar la calma. ¿Cómo? Existen muchas técnicas. El
bote de la calma, La técnica de la tortuga... y también la técnica del globo. Sí, del globo.
¿Quieres saber en qué consiste?

Cómo usar la técnica del globo para calmar a niños nerviosos

La técnica del globo consigue ayudar a los niños más nerviosos a controlar sus
impulsos. Ayuda a el niño dominen sus nervios porque le enseña a respirar de forma
correcta para lograr la calma. Evidentemente, necesitas globos, globos de colores. Y un
espacio más bien amplio dentro de la casa. Te explicamos los pasos que debes seguir:

1. Primero debes explicar al niño que si está nervioso, en realidad se siente como un
globo demasiado inflado, a punto de estallar.

2. Ahora debes pedirle al niño que se siente. Tú te sientas cerca de él.

3. Infla un globo, tanto tanto, que estalle (avísale de lo que va a suceder para que no se
asuste). Explícale que así nos sentimos cuando estamos nerviosos o enfadados y sentimos
que no podemos controlarnos.

4. Pide al niño que infle un globo mucho, pero no demasiado, para que no estalle, y que
intente vaciar el globo de aire pero lentamente, sin que salga disparado como un cohete
(aunque esto último les divierta tanto a los niños).

5. Ahora pide al niño que cierre los ojos e imagine que es un globo. Debe respirar muy
profundo, tanto que sienta que está a punto de estallar, como el globo. Después, debe
expulsar el aire lo más lento que pueda. De esta forma, le explicas, no estallarás
y conseguirás recuperar la calma.

6. Una vez que el niño abra los ojos, le pides que recuerde situaciones en las que se ha
sentido como el globo a punto de estallar... Una pelea con un amigo, cuando los padres le
regañan, o cuando le piden que haga algo que siente que no podrá hacer bien... Explícale
que cada vez que se sienta así, debe respirar hondo, inflarse como el globo y expulsar el aire
poco a poco como ha hecho ahora, para lograr la calma.

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