LA MANO DE DIOS
EZEQUIEL 37: 1 – 2
INTRODUCCION
Cuando leemos el libro de Ezequiel desde el capitulo 1 podemos notar
que este hombre recibió un llamado en un tiempo difícil, en un tiempo
caótico, en un momento y para un lugar donde se supone que no tenia
que ser llamado por Dios, pero nosotros tenemos la idea que Dios solo
nos va a llamar cuando estamos en nuestro mejor tiempo.
Ezequiel quien es llamado por Dios, venia de una línea sacerdotal su
padre había sido sacerdote, y por ende el seguía en esa línea
sacerdotal, pero Dios lo llama para un ministerio muy diferente, y lo
hace estando en medio de los cautivos, él no quería ser profeta
porque sabía lo difícil de este llamado, pues él sabía que los profetas
no eran valorado por la gente y tenido en estima, pues el profeta habla
sin filtros todo lo que Dios quería hablar, pero el sacerdote era querido
por todos pues era el que presentaba los sacrificios y llevaba al pueblo
a la reconciliación con Dios.
Pero allí en el capitulo 1 vemos que este hombre tiene un encuentro
con Dios de una forma sorprendente viendo la gloria de Dios de una
forma en la que pocos han tenido la oportunidad de verla, y esto
sucede en un momento donde el con el pueblo estaban en medio de
un cautiverio.
A mí me gusta esto porque la biblia dice que Ezequiel en medio de los
cautivos puede ver la gloria de Dios de una forma única y
esplendorosa, porque dice que vino allí sobre él la mano de Jehová.
¿Cuándo viene la mano de Dios?
En el momento preciso donde más la necesitaba.
Y quiero ilustrar un poco lo que representa la mano de Dios
La palabra mano significa:
- Poder para dar
- Poder para Recibir
- Poder para dirigir
La mano de Dios es la mano protectora Juan 10:28
y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará
de mi mano.
El diablo podrá querer derribarte, tirarte con todo, pero Dios dice: estas
en mi mano
Salmos 118:13-14
13
Me empujaste con violencia para que cayese,
Pero me ayudó Jehová.
14
Mi fortaleza y mi cántico es JAH,
Y él me ha sido por salvación.
es la mano del Padre que ama a su hijo y lo dirige por sendas
correctas. Un padre en su verdadero juicio no va a pretender que algo
malo le ocurra a su hijo, lo va a llevar por sendas correctas, sendas
donde no haya nada en que el niño pueda tropezar, sendas donde el
niño no se pierda.
El niño tiene esa sensación de paz y de tranquilidad, camina por
lugares donde nunca ha transitado, sin embargo, confía en la mano de
su padre que lo guía. El Señor está hablando en su Palabra de la
mano de Dios que nos lleva a lugares donde nunca hemos estado y
que nos dice que debemos estar confiados, que debemos sujetar
nuestras manos a la mano de Dios.
Uno de los resultados de estar tomado de la mano de Dios es que no
tengamos ansiedad y la ansiedad es el fruto de lo desconocido.
Cuando uno tiene planes, metas, sueños, cuando uno quiere que algo
suceda y no conoce lo que viene comienza una ansiedad.
La ansiedad es el resultado de lo que desconocemos.
También podemos decir que hay una ansiedad espiritual, una
ansiedad producto de lo que no sabemos, de lo que esperamos y
parece que se retarda, que no llega.
Todos nosotros muchas veces pasamos por circunstancias, donde
necesitamos confiar en esa mano protectora que nos dice: “No temas,
yo te llevo, yo te tomo por mi mano derecha y no te dejaré hasta
que llegue y haga contigo aquello que me he propuesto hacer”.
La mano de Dios te promueve
1 Pedro 5:6
Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte
cuando fuere tiempo;
El Señor dice que te exaltará, aunque eres débil, aunque no tienes
fuerzas, pero mantente bajo mi mano
La mano de Dios da propósitos
A veces algunos hemos escuchado a ciertos padres en la ira diciendo
a sus hijos: “no te deseamos, eres un simple accidente, viniste a este
mundo, pero no te buscamos, no estamos preparados” y el odio y el
veneno atacaron tu corazón, Pero no estamos en este mundo por
accidente, sus padres no tuvieron un accidente, sino que estás aquí
porque Dios lo quiso. No naciste por casualidad, sino porque Dios
tenía un propósito contigo. Dios tiene un plan y el plan todavía no se
ha cumplido, sino que está por cumplirse lo mejor.
Jeremías 29.11: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de
vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros
el fin que esperáis”.
Jeremías 1.5 dice: “antes que te formase en el vientre te conocí, y
antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones”.
ahora quiero regresar a al versículo que tomamos como base cuando
el profeta describe como: La mano de Jehová vino sobre mí, y me
llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que
estaba lleno de huesos.
Aquí Ezequiel comienza a experimentar una realidad que Israel estaba
viviendo, Dios lo lleva en una visión por el espíritu a un cementerio,
donde no hay vida donde todo esta muerto, donde no hay esperanza,
Dios no lleva Ezequiel a un lugar donde la gente tiene una atmosfera
de gloria, lo lleva a un lugar donde ya no hay atmosfera, donde todo
estaba seco, donde todo esta muerto y Dios desafía a Ezequiel y le
dice crees que estos huesos pueden vivir y Ezequiel responde solo tu
jehová lo sabe.
1. Lo primero que quiero resaltar es que cuando la mano de Dios
viene sobre una persona, lo trasciende de lo natural a lo sobre
natural, cuando la mano de Dios viene sobre una persona no
importa como se llame, no importa de que familia o apellido
provenga, no importa si es estudiada o preparada, que carrera
profesional tenga si es que tiene una, cuando la mano de Dios
viene no importa si tiene 80 años o 15 años, la mano de Dios le
da capacidades sobre naturales, la mano de Dios lo lleva a
dimensiones espirituales que ningún instituto lo va a llevar,
cuando la mano de Dios viene nos hace ser fructíferos, nos hace
ser efectivos, vine hablarle a un joven u adolescente y decirle
que si la mano de Dios viene sobre ti, tu vida va cambiar, tu vida
va hacer mudada, Dios te va a levantar, si la mano de Dios viene
sobre ti la depresión se va a ir, la falta de búsqueda de Dios se
va a desaparecer, si la mano de Dios viene sobre ti el pecado no
va a tener mas efecto para gobernar tu vida, hay alguien que
quiere que la mano de Dios venga sobre su vida.
2. Cuando la mano de Dios viene serás guiado por el espíritu
La mano de Jehová vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de
Jehová. La mano de Jehová
Representa la presencia, la unción de Dios, mientras que el valle
de los huesos secos puede representar una época de crisis, de
necesidad. Es decir, cuando la unción de Dios viene sobre
nosotros, no es para llevarnos a lugares tranquilos y bonitos,
sino para introducirnos en intrincados laberintos de necesidad y
crisis. Porque allí es donde se necesita producir vida, ésta es la
esencia del evangelio.
Es fácil pensar que el espíritu nos quiere llevar a lugares o
personas que espiritualmente están bien y que tienen fuego y
unción por todos lados, pero acá vemos que el espíritu lleva a
Ezequiel a un lugar que era un valle desértico, lleno de huesos,
huesos secos en gran manera, Dios nos esta diciendo los voy a
llevar con mi mano por el Espíritu, donde la gente ya no sueña,
donde la gente esta muerta, donde la gente ya no alaba porque
no tiene espíritu, el Espíritu aquí a muchos los va a llevar a
lugares donde solo hay valles de huesos secos, los va llevar
donde ya no hay vida, donde ya no hay poder, a donde ya no
hay visión, y allí Dios a través de ti va demostrar su poder.
La mano de jehová te trajo a este campamento para ungirte para
llenarte, pero también para enviarte, porque afuera, hay un valle
de huesos secos, afuera hay mortandad, afuera hay gente seca
vacía, abran jóvenes y adolescentes aquí listos para ser llevados
por la mano de Dios al lugar donde Dios quieres que estes, para
que profetices vida a los que están muertos, Dios los va a llevar
a los cementerios espirituales, para que te pares y le digas
muerto así te dice jehová.
3. Cuando la mano de Dios viene te da poder del espíritu santo
3. Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije:
Señor Jehová, tú lo sabes.
4. Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles:
Huesos secos, oíd palabra de Jehová. 5. Así ha dicho Jehová el
Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en
vosotros, y viviréis. 6. Y pondré tendones sobre vosotros, y haré
subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en
vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.
Ezequiel entendía que, si el espíritu de Dios no tocaba esos
huesos, no iban a tener vida, él sabía que necesitaba que el
poder de Dios viniera sobre el para ver la manifestación, para ver
la evidencia.
Ezequiel sabía que, si la mano de Dios no estaba con él, no iba
a pasarle nada. También sabía que, si la mano de Dios no
estaba con él, no podía recibir las profecías, la palabra, el
propósito, y la unción de Dios. Porque si no estaba sobre él, no
se iba a manifestar lo sobrenatural.
Por eso el salmista dice la diestra que quiere decir la mano
derecha de Jehová hace proezas, es decir Dios con su mano
manifiesta poder, manifiesta milagros asombrosos.
Por ejemplo, en la Biblia se nos dice que Dios hizo proezas para
liberar a los israelitas de la esclavitud en Egipto. Esto incluyó el
desencadenar de diez plagas sobre el país, dividir el Mar Rojo y
guiar al pueblo por el desierto. Estos hechos son considerados
como proezas porque demuestran el poder y la grandeza de
Dios. Estas proezas también sirvieron como un recordatorio para
los israelitas de la presencia y el poder de Dios.
David venció al gigante porque no fue la mano de David en esa
honda fue la mano de jehová para lanzar la piedra que derribaría
al gigante.
Por eso David decía en Salmos 108:13 En Dios
haremos proezas, Y él hollará a nuestros enemigos.