CORTE SUPREMA: EN ESTOS CASOS NO EXISTE DELITO DE SECUESTRO PESE A
RESTRINGIRSE LA LIBERTAD CASACIÓN N° 1438-2018-LA LIBERTAD
¿Comete secuestro el chofer y cobrador que no permiten que el pasajero descienda del
bus por falta de pago del pasaje?
¿Y el sujeto que huye del control policial y lleva consigo por varias cuadras a un policía
que subió a su vehículo?
No toda restricción a la libertad deberá ser calificada y sentenciada como secuestro. Así,
por ejemplo, no constituirá secuestro:
a) Aquellos casos en los que una persona, bajo la creencia de que otra está cometiendo
un delito –sobre la base fáctica de presunta comisión–, la detiene en ejercicio de su
facultad de arresto ciudadano, previsto en el artículo 260 del NCPP; y,
b) Cuando un policía detiene a un ciudadano por un tiempo superior a las cuatro horas
para realizar el control de identidad, conforme al artículo 205 del NCPP.
Igualmente, c) Cuando, al calor de una discusión, un ciudadano que únicamente pretende
huir del control policial lleva consigo por varias cuadras al policía que subió a su vehículo;
y,
d) El chofer y el cobrador de un bus de servicio público que no reciben el pago íntegro del
pasaje y no dejan al usuario en su paradero, sino a unas cuadras distantes de su destino.
Los dos primeros supuestos podrían subsumirse en el tipo penal de abuso de autoridad;
el tercero como resistencia a la autoridad y el último como coacción; mas no en el de
secuestro, toda vez que su connotación no obedece a un afán ilegal de privar de la
libertad, típico del secuestro, y el fin que guio su conducta sería específicamente de
contrarrestar la legalidad y, además, circunstancial. No existe, pues, un plan criminal para
su perpetración.
Así lo ha precisado la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema, al resolver la
Casación N° 1438-2018-La Libertad, expedida el 30 de octubre de 2019.
En dicha sentencia, la Suprema también señaló que no toda privación de libertad
realizada por funcionarios en ejercicio legal de sus atribuciones constituye un supuesto
típico de secuestro. "Queda descartado el secuestro cuando la autoridad detiene a una
persona en ejercicio de sus funciones", señaló.
Así, en el caso juzgado, los dos serenos procesados y el policía procesados por un
supuesto delito de secuestro "aprehendieron al agraviado en cumplimiento del
denominado ‘Plan de erradicación’, según quedó acreditado en juicio y conforme a los
términos de la propia acusación", refirió la Corte. Esto es, "no fue una conducta cuya
resolución hubiese surgido en virtud de una decisión personalísima contra el agraviado, ni
que luego de ello se hubieran realizado exigencias indebidas a la familia de aquel a
cambio de su liberación durante su traslado a un lugar distinto de su domicilio", señaló el
Colegiado.
Por ello, se concluyó que "los sentenciados, independientemente de la legitimidad y la
legalidad de su proceder en cumplimiento del ‘Plan de erradicación’, ejercieron una
facultad justificada y, por especialidad, se hace atípica la calificación de su conducta como
secuestro. En tal virtud, deben ser absueltos".
Corte Suprema precisa el tipo penal de secuestro
En este fallo, la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema precisó el tipo penal de
secuestro, previsto en el artículo 152 del Código Penal, señalando que "sanciona a quien
sin derecho, motivo ni facultad justificada priva a otro de su libertad personal, cualquiera
sea el móvil, el propósito, la modalidad o la circunstancia o tiempo que el agraviado sufre
la privación o restricción de su libertad".
Del mismo modo, el Colegiado refirió que la estructura normativa, permite expresar las
siguientes características del delito de secuestro:
a. Es un delito común, que puede ser cometido por cualquier persona y se realiza al
margen del ejercicio de toda función pública en que concurran razones particulares del
autor. Es posible su comisión por un funcionario o servidor público siempre que actúe al
margen de la ley y por razones personales ajenas a su ejercicio funcional y/o al interés
público.
b. Su comisión únicamente se produce a título doloso, y ello demandará constatar en el
agente una especial intencionalidad personal dirigida hacia la privación o restricción de la
libertad ambulatoria del agraviado.
c. Protege la libertad personal, comprendida como la capacidad de toda persona para
desplazarse de un lugar a otro sin restricción alguna y conforme a su voluntad, sin
importar las alteraciones o adicciones que padezca para justificar su restricción, dado que
el respeto a la dignidad humana subyace a cualquier consideración personal o
institucional.
d. El derecho, motivo o facultad al que se refiere el tipo penal permite prever que existen
supuestos en los que se produciría la configuración típica objetiva de secuestro; empero,
ella estaría justificada por el ejercicio de las mencionadas prerrogativas, que deben estar
previamente reconocidas en una norma positivizada. Ello habilitará las bases necesarias
para determinar cuándo una conducta se cometió a títulopersonal o bajo alcances
justificados normativamente en el mismo tipo.
e. El periodo de restricción no es cuantificable a efectos de determinar la configuración
típica; por ello, no serán amparables las alegaciones que minimicen tiempos para alegar
atipicidad o lapsos prolongados para aseverar mayor reproche de antijuridicidad respecto
a la conducta básica.
f. La carencia de móvil, propósito, modalidad o circunstancia por la que el agraviado ha
sido privado de su libertad debe ser comprendida junto con las facultades mencionadas
inicialmente, esto es, que la persona que restringe la libertad de otra, además de no tener
derecho, motivo o facultad, actúa sin un propósito razonable a las condiciones descritas y
ello permitirá diferenciar el afán o propósito criminal de secuestro, en función de las
causas de la resolución criminal que determinaron al agente delictivo a obrar en un modo
específico en desmedro de la libertad de otra persona.
¿CÓMO SE CONFIGURA EL DELITO DE SECUESTRO DE MENOR DE EDAD?
ELEMENTOS CONFIGURADORES DEL SECUESTRO [RN 165-2020, LIMA NORTE]
SÉPTIMO. Al respecto, esta Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema ha establecido
que la estructura del injusto del delito de secuestro en sus tipos básico y agravado,
advierte la tutela penal de la privación o restricción de la libertad de la persona como bien
jurídico protegido.
Se trata de un tipo penal común en el que cualquier persona natural, puede ser sujeto
activo.
Entre sus elementos normativos, tenemos:
7.1. “Sin derecho” priva a otro de su libertad personal no solo exige la restricción de la
capacidad física de movimiento del sujeto pasivo, sino que, en clave normativa, lo
importante es la privación de la capacidad de la víctima de decidir el lugar donde quiere o
no quiere estar.
7.2. “Sin motivo ni facultad justificada” priva a otro de su libertad personal, exige que no
medie “consentimiento del sujeto pasivo”, y que el agente prive de la libertad a otra
persona sin motivos o facultades razonables.
7.3. Los medios comisivos de la privación o restricción de libertad de la persona no
quedan limitados al empleo de la violencia o amenaza, sino que pueden perpetrarse o
materializarse por diversos medios o modos objetivos e idóneos contra la víctima.
7.4. “Cualquiera sea la circunstancia y tiempo” en que se prive o restrinja la libertad. En
consecuencia, en cuanto al aspecto del “espacio” el tipo penal no diferencia si el sujeto
activo priva de la libertad a la víctima en un “lugar público o privado”, o si el espacio físico
de locomoción es “pequeño o grande”, es indistinta la calificación del lugar y las
proporciones métricas o dimensionales.
7.5. Finalmente, respecto a la acción del tiempo, la privación o restricción de la libertad
ambulatoria puede ser de escasa duración (mínimo tiempo) o por lapsos prolongados
(tiempo mayor).
La consumación del injusto penal de secuestro se da cuando el sujeto pasivo queda
privado o restringido de su libertad.
En tanto se prolongue la afectación a la libertad de la víctima, el delito seguirá
realizándose, pues estamos ante un delito permanente.
OCTAVO. De otro lado, el secuestro agravado por la calidad del sujeto pasivo “un menor
de edad”, no solo tiene incidencia en la agravación de la determinación de la pena, sino
que la tutela penal de protección se vincula con la disminuida capacidad de
autodeterminación de los menores, con base en la protección especial del menor por la
custodia y cuidado de sus padres o de quienes la ejercen.