HABILIDADES SOCIOEMOCIONALES EN EL MARCO DE LA
SEMIPRESENCIALIDAD Y ENTORNOS VIRTUALES EN LA EDUCACIÓN
UNIDAD 1
I. EDUCACIÓN SOCIOEMOCIONAL
1- ¿Qué son las habilidades socioemocionales?
Podríamos definir a las habilidades socioemocionales como aquellas
conductas aprendidas que llevamos a cabo cuando interactuamos con
otras personas y que nos son útiles para expresar nuestros
sentimientos, actitudes, opiniones y defender nuestros derechos. Por
ejemplo, entre ellas podemos destacar el autoconocimiento, el
autocontrol, la empatía o la capacidad de colaborar con los demás.
Desarrollar este tipo de habilidades es muy importante, dado que
contribuyen a que nos relacionemos de forma asertiva y funcional con
los demás, además de ayudarnos a alcanzar nuestros objetivos en un
contexto social del que no nos podemos separar.
Si bien no hay una clasificación estricta sobre qué tipos de
habilidades socioemocionales hay, sí que podemos clasificarlas en
habilidades más básicas y habilidades más complejas.
Las básicas las podríamos entender como aquellas que son
relativamente simples, pero fundamentales para poder adquirir
habilidades más complejas. Entre ellas podríamos destacar ser
capaz de escuchar, de mantener una conversación, asertividad,
dar las gracias, presentarse... mientras que en las complejas
tendríamos, por ejemplo, tomar la iniciativa, establecer objetivos
o resolver conflictos.
2- Identificar las habilidades socioemocionales
Las Habilidades Socioemocionales buscan reconocer la
importancia de desarrollar habilidades como la
autoestima, el autoconocimiento, y el trabajo en equipo.
Ejemplos de habilidades socioemocionales
• Conciencia social: La conciencia social es la
comprensión de que los demás están también
sintiendo cosas y ser capaz de adoptar perspectivas
diferentes cuando se interactúa con ellos. Ser
consciente socialmente hablando es comprender que
no estamos solos en el mundo y que, de la misma
manera que los demás tienen obligaciones y
derechos, nosotros también.
• Empatía: La empatía es ampliamente conocida
como la capacidad para ponerse en el lugar de los
demás y sincronizarse con sus emociones. Es
experimentar lo que los demás están sintiendo y
es, claramente, una capacidad muy relacionada
con la inteligencia emocional, de tipo
interpersonal.
• Autoconocimiento: El autoconocimiento
entendemos a la capacidad de conocerse a uno
mismo, tanto en lo cognitivo como en lo emocional.
Es decir, se trata de la habilidad para saber lo que
estamos sintiendo en cada momento, hacer
evaluaciones realistas en relación con nuestras
propias habilidades y saber en qué somos buenos y
qué tenemos dificultades.
En esta habilidad se mezclan aspectos
relacionados con la inteligencia emocional,
concretamente la de tipo intrapersonal, y
también aspectos cognitivos, especialmente la
metacognición.
• Resiliencia: La resiliencia es una capacidad
fundamental en toda persona, dado que es lo que nos
hace sufrir más o menos ante una situación que nos
es adversa, como los eventos difíciles, estresantes o
traumáticos.
Esta habilidad es fundamental en la medida de que
nadie tiene una vida perfecta. Todos pasamos por
altibajos en algún momento de nuestras vidas, con lo
cual es necesario aprender a gestionarlos y, en la
medida que esté en nuestras manos, aprender a
hacerle frente.
• Comunicación asertiva: La comunicación asertiva
es un estilo de comunicación muy útil para cualquier
situación, dado que es el aprender a comunicar lo que
queremos decir sin tapujos. Cada persona tiene
derecho a expresarse y, siempre y cuando sea desde
el respeto y la tolerancia, cada uno puede hacer valer
su opinión.
• Toma responsable de decisiones: Si bien es quizás
algo todavía complicado durante la infancia, educar
en una correcta toma de decisiones puede ser un
aspecto fundamental para que el niño, una vez haya
alcanzado la edad adulta, se comporte de forma
controlada y bien adaptada.
A lo largo de la vida son muchas las situaciones en las
que tenemos que decidir qué camino coger. Uno
puede implicar más riesgos que el otro, pero también
más beneficios. Aprender a decidir correctamente, en
base a criterios más o menos objetivos y no basados
en impulsos, puede ser una buena forma de evitar
disgustos en el futuro.
Por ejemplo, una buena toma de decisiones es decidir
no empezar a fumar cuando un amigo nos invita a un
cigarrillo, o decidir evitar tomar alcohol entre semana.
En estas decisiones se ha impuesto la decisión de
tener una buena salud que la presión social.
3- Características e importancia de las habilidades
socioemocionales
• En sus inicios, se consideraban como rasgos
fijos de personalidad. No obstante, en los
últimos años, las investigaciones han cambiado
la manera de entenderlas, considerándolas
como habilidades que se pueden re-incorporar
y mejorar con una intencionada intervención
familiar, educativa y social.
• Durante muchos años el éxito personal y social
se predecía a partir del cociente intelectual.
Este índice se utilizaba como predictor de los
logros personales de alumnos y adultos en sus
carreras. Sin embargo, desde hace algunas
décadas, diferentes autores pusieron en
evidencia como eran otros factores los que
facilitaban mejor el desarrollo vital de las
personas: Gardner habló de "inteligencia
interpersonal e inteligencia intrapersonal" y
Goleman, basado en los trabajos de Gardner,
acuñó el término de "inteligencia emocional";
etc.
• Estos nuevos conceptos, junto con otros
definidos posteriormente, empezaron a
constituir las llamadas habilidades
socioemocionales, las cuales podían predecir
los logros vitales mucho mejor que los test
sobre inteligencia cognitiva.
4- Objetivos de las habilidades socioemocionales en la
educación
a. Lograr el autoconocimiento a partir de la
exploración de las motivaciones, necesidades,
pensamientos y emociones propias, así como su
efecto en la conducta y en los vínculos que se
establecen con otros y con el entorno.
b. Aprender a autorregular las emociones y generar
las destrezas necesarias para solucionar conflictos
de forma pacífica, a partir de la anticipación y la
mediación como estrategias para aprender a
convivir en la inclusión y el aprecio por la
diversidad.
c. Comprender al otro de manera empática y
establecer relaciones interpersonales de atención y
cuidado por los demás, mirando más allá de uno
mismo.
d. Fortalecer la autoconfianza y la capacidad de
elegir a partir de la toma de decisiones
fundamentadas.
e. Aprender a escuchar y a respetar las ideas de los
otros, tanto en lo individual como en lo colectivo,
para construir un ambiente de trabajo
colaborativo.
f. Cultivar una actitud responsable, positiva y
optimista, y una percepción de autoeficacia tal
que le permita al estudiante mantener la
motivación para desempeñarse con éxito en sus
actividades cotidianas.
g. Desarrollar la capacidad de resiliencia para
enfrentar las adversidades y salir de ellas
fortalecidos.
h. Minimizar la vulnerabilidad y prevenir el consumo
de drogas, los embarazos no deseados, la
deserción escolar, el estrés, la ansiedad, la
depresión, la violencia y el suicidio, entre otros.
5- Tipos de habilidades socioemocionales
La UNESCO ha organizado las "habilidades del siglo
XXI" en tres categorías:
a. Habilidades personales: aquellas características
personales que permiten al individuo actuar de
manera efectiva en su vida.
• Iniciativa: habilidad importante para emprender
algo nuevo.
• Resiliencia: permite superar obstáculos
satisfactoriamente y seguir adelante con
nuevos objetivos.
• Responsabilidad: empuja a realizar el
esfuerzo necesario para llevar adelante un
proyecto.
• Asunción de riesgo: no atemorizarse ante
los peligros, buscando soluciones efectivas.
• Creatividad: para crear cosas o modos
nuevos útiles para nuestro fin. En este
artículo explicamos Cómo desarrollar la
creatividad.
• Autorregulación: importante habilidad que
permite invertir nuestra fuerza cuando está
en su máximo potencial, descansar cuando
lo necesitamos, tomarnos tiempo de
reflexión, etc. Permite un cuidado personal
imprescindible para llevar adelante nuestra
vida de manera óptima.
• Adaptabilidad: flexibilidad necesaria para
ajustarnos al grupo social y al medio en el
que nos relacionamos, sin caer en la
sumisión.
• Gestión del tiempo: nos permite priorizar
y ser eficientes. Aquí encontrarás
Herramientas y técnicas de gestión del
tiempo.
• Autodesarrollo: necesaria para evolucionar
junto con la vida y no estancarnos.
b. Habilidades sociales: facilitan relaciones
personales satisfactorias y positivas.
• Trabajo en equipo: fundamental para
integrar en un proyecto común todas las
habilidades personales. El resultado de este
modo es mucho más fructífero.
• Trabajo en red: para hacerlo más efectivo.
• Empatía: imprescindible para fomentar un
clima agradable de relaciones personales.
En el siguiente artículo encontrarás Cómo
practicar la empatía.
• Compasión: nutre y une a las personas.
• Sensibilidad cultural: permite abrir
nuestras conciencias a otros conocimientos,
mundos y nutrirnos de ellos.
• Habilidad de comunicación: aspecto
necesario para transmitir objetivos y
concretarlos. Aquí encontrarás técnicas para
la comunicación eficaz.
• Habilidades sociales: imprescindibles para
llevar adelante un proyecto conjunto a
través de las relaciones personales.
• Liderazgo: favorece en gran medida la
gestión y efectividad del trabajo grupal. En
este artículo puedes leer más sobre el
liderazgo y sus tipos.
C. Habilidades de aprendizaje: permiten a la
persona adquirir aprendizajes significativos y
útiles para su vida y para la sociedad.
• Organización: todo proyecto requiere
de planificación y
organización.
• Resolución de problemas: permite superar
obstáculos y crear desde nuevas perspectivas.
• Pensamiento crítico: base sobre la cual se
hace posible un trabajo cognitivo creativo,
eficiente y útil.
Planificar el desarrollo positivo de estas
habilidades desde edades tempranas permitirá
a los alumnos expresar su potencial interno y
desarrollarse según sus necesidades de manera
saludable y en harmonía con los demás,
garantía de satisfacción personal y, con ello,
buen proyecto de vida.
II. DESARROLLO DE LAS HABILIDADES SOCIOEMOCIONALES
Teniendo en cuenta la importancia para el desarrollo
personal y profesional de las habilidades socioemocionales,
se enfatiza la importancia de su desarrollo desde edades
tempranas. Los pasos a seguir para desarrollar estas
habilidades desde los primeros años educativos serán:
• Elaborar un marco teórico que sustente el proyecto
• Identificar las competencias socioemocionales
• Formar al profesorado
• Crear contenido curricular adaptado a los diferentes niveles
educativos
• Crear instrumentos de evaluación y diagnóstico
• Implementar el cambio
• Evaluar el proyecto incorporando permanentemente los cambios
necesarios.
La educación debe enfocarse y tener, como función
principal, la adaptación social del individuo. Esto conlleva
fomentar su integración en la sociedad, interactuando con
los demás, desarrollando diversas maneras de sentir,
pensar y actuar. Todo esto es fundamental para poder
acabar siendo un individuo bien adaptado al llegar a la
edad adulta.
Pero aunque se debe intentar fomentar cuantas más
habilidades socioemocionales posibles, sí que es cierto que
el trabajo docente debe centrarse en aquellas habilidades
que resulten ser más probables y útiles en la vida del
individuo, tanto a corto como largo plazo.
¿Por qué las HSE son importantes para las y los
adolescentes?
Los adolescentes se encuentran en una edad crítica en
la que comienzan a definir y desarrollar su identidad y
a tomar decisiones cruciales para el resto de su vida.
Las HSE son determinantes porque:
✓ Facilitan la superación de obstáculos e inciden en
aspectos como la autoestima, el manejo de
emociones, el comportamiento escolar, los logros
académicos, el establecimiento de relaciones
interpersonales y la resolución de conflictos.
✓ Minimizan el estrés, la depresión, la impulsividad y la
agresividad que puedan sentir los jóvenes.
✓ Previenen conductas de riesgo, actitudes violentas y mejoran el
clima y la seguridad escolar.
¿Qué tipo de prácticas positivas pueden
implementar los maestros para desarrollar las
habilidades socioemocionales de sus estudiantes?
Les presento seis prácticas que se basan en las investigaciones (¡aunque
no son las únicas!).
✓ Enseñar habilidades socioemocionales de forma
explícita: algunas intervenciones consisten en
implementar una secuencia del tipo “planear, hacer,
revisar” (es decir, planear, ejecutar y revisar una
tarea con los maestros y demás estudiantes.
✓ Utilizar lenguaje socioemocional: los maestros pueden
motivar a sus estudiantes utilizando lenguaje que
alienta el esfuerzo y trabajo, promueve la afirmación
positiva, o los ayuda a comparar su realidad presente
con el futuro que desean (contrastar mentalmente).
✓ Mejorar la interacción maestro-estudiante: es
fundamental que los maestros demuestren que les
importan sus estudiantes, que traten de ser justos y
que aporten calidez y apoyo.
✓ Promover el aprendizaje basado en la cooperación:
más que poner a sus estudiantes a trabajar en grupo,
los maestros pueden alentarlos a trabajar juntos de
forma activa y significativa.
✓ Establecer expectativas y etiquetas positivas:
etiquetar el desempeño de los estudiantes más
positivamente puede ayudar a incrementar su
autoestima y moldear sus decisiones educativas. En
Estados Unidos, otorgar la etiqueta “avanzado” en vez
de “competente” en un examen estatal de
matemáticas incrementó la asistencia a la universidad
de manera significativa.
✓ Mejorar la gestión del salón de clase: una gestión del
salón de clase más efectiva contribuye a mejorar la
auto eficacia en la enseñanza y la organización del
aula, aumentar la participación de los estudiantes,
disminuir las conductas que perturban el aprendizaje,
crear ambientes más alegres y seguros, y reconocer
que la manera en que los estudiantes aprenden es tan
importante como lo que aprenden.
Consejos para ayudar a los alumnos aventajados
1. Recurre al trabajo colaborativo. Al trabajar en
grupos equilibrados, los alumnos se ayudan y
aprenden unos de otros, cada uno aporta su forma de
trabajar y sus fortalezas. Un alumno con más facilidad
para comprender conceptos o resolver problemas
transmitirá sus conocimientos y ayudará al resto a
avanzar. Pero, además, al ejercer de tutor,
estructurará y explicará sus conocimientos, lo que
contribuirá a que los afiance y se sienta valorado y
seguro de sí mismo. Y, como en cualquier trabajo
realizado en común, también aprenderá cosas,
descubrirá nuevas formas de llegar a la solución,
nuevas técnicas de documentación y mejorará sus
habilidades sociales y cooperativas. En este
documento del Laboratorio de Innovación Educativa
(Lab!), José Ramón Otero detalla en qué consiste el
aprendizaje cooperativo, por qué es útil y cómo
aplicarlo. También pueden ayudarte estos diez
consejos para aplicar el aprendizaje colaborativo en el
aula o estas cinco recomendaciones para trabajar con
grupos.
2. Prueba nuevas metodologías. Si innovas en la
estructura o la organización de tus clases motivarás
no solo a los alumnos con dificultades sino también a
aquellos estudiantes que van más avanzados y han
asimilado ya los conceptos esenciales.
3. La pedagogía inversa o flipped classroom, el
aprendizaje basado en proyectos o la teoría de las
inteligencias múltiples aplicada en el aula pueden
ayudarte a captar la atención y trabajar no solo los
contenidos de la asignatura sino también
competencias básicas, destrezas y habilidades.
4. Utiliza las TIC. Las nuevas tecnologías llaman la
atención de los nativos digitales y les proporcionan
herramientas para aprender, investigar, completar
sus conocimientos etc. En las aulas, te permiten
además personalizar el aprendizaje y dan a los
alumnos más aventajados la posibilidad de
profundizar más en los temas que les interesan,
practicarlos de un modo diferente o aprender cosas
nuevas a su ritmo y según sus necesidades. Puedes
recurrir a diferentes herramientas como:- Espacios
web de
5. documentación como el Banco de contenidos de aula
Planeta o enciclopedias online especializadas en los
temas que vayan a trabajar tus alumnos: naturaleza,
historia, arte, geografía…
– Laboratorios, experimentos, juegos,
aplicaciones, webquests y otras propuestas que
permitan explorar, investigar y divertirse
mientras se aprende. En la sección de Recursos
de nuestro blog tienes muchas ideas.
– Bancos de recursos abiertos donde puedes
encontrar interactivos, actividades y materiales
de todo tipo para practicar todas las
asignaturas. Procomún, Averroes o Educarex
son buenos ejemplos. En la sección de
Herramientas digitales abiertas de nuestro
Manual de ayuda cuentas con muchos enlaces
interesantes para buscar recursos e
instrumentos. Este documento del Centro
Territorial de Recursos para la Orientación, la
Atención a la Diversidad y la Interculturalidad
también recopila muchas ideas.
6. Promueve la integración. Los alumnos más capacitados o
aventajados en ocasiones pueden sentirse aislados en el
aula. Para evitarlo en la medida de lo posible, es
importante emprender actividades que promuevan la
integración de todos los estudiantes, trabajen las
habilidades sociales y mejoren el clima de la clase. Los
siguientes enlaces pueden ayudarte:- Orientaciones para
mejorar el clima de una clase.
– El desarrollo de las habilidades sociales
como estrategia para la integración en el
grupo-clase en Secundaria.
– El docente como gestor del clima del aula.
7. Trabaja las técnicas de estudio. Los alumnos con
facilidad para aprender y recordar pueden descuidar los
hábitos de estudio, lo que puede derivar en fracaso
cuando alcanzan cursos avanzados. Es importante que
incidas en este tema y les enseñes estrategias para
organizarse, planificar y establecer una rutina de
estudio. En este video encontrarás diez consejos para
estudiar mejor:
[Link]
[/youtube] También pueden resultarte de utilidad las
siguientes webs:
– Técnicas de estudio
– Aprender a estudiar
– Web Aprender a estudiar
Recomendaciones para trabajar habilidades sociales en los
estudiantes
Es por eso que hoy te traemos este artículo, en el que
te vamos a ofrecer cinco consejos para trabajar las
habilidades sociales con tu hijo/a a diario:
✓ Inventa juegos sobre situaciones
Podemos realizar un juego en familia donde
propongamos diferentes situaciones que puedan
darse en su día a día a las que tenga que presentar
una solución. Así trabajaremos la resolución de
conflictos, la toma de decisiones, la impulsividad…
Uno de los beneficios de este juego, además de
reforzar la unión familiar y pasar tiempo juntos, es
que al participar todos los miembros de la familia,
podemos ofrecer a nuestros/as hijos/as diferentes
puntos de vista y diferentes formas de actuar
frente a un mismo problema o situación.
De esta forma cuando en un futuro le surja una
situación parecida, tendrá recursos para
enfrentarse a ella.
✓ Sé un ejemplo
Está claro que si queremos que nuestro hijo
entrene ciertas habilidades sociales, como podría
ser la empatía, nosotros/as tenemos que ser su
figura de referencia.
Por ello, si pretendemos que nuestro hijo/a sea
empático con su entorno y con las personas que le
rodean, deberemos actuar con la misma empatía
hacia él y hacia los demás. Al final, aprendemos
por imitación y este es uno de los factores más
importantes.
✓ Refuerza las conductas positivas
Si nuestro hijo/a ha actuado de una forma que
consideramos que es positiva para él/ella, deberemos
reforzar esa conducta para aumentar la probabilidad
de que vuelva a ocurrir en un futuro. Por ejemplo, si
nuestro hijo/a ha tenido un problema en el colegio y
ha sabido gestionarlo y resolverlo de forma adecuada
por sí mismo, reforzaremos esta conducta.
Si por el contrario, no ha sido capaz, nunca
castigaremos lo ocurrido, ya que seguramente haya
actuado así porque no tiene más recursos. Lo que
debemos hacer en este caso, es apoyarle y ofrecerle
otras formas de respuesta y actuación ante esa
situación.
✓ Apúntale a actividades extraescolares o deportivas
Apuntar a nuestros hijos/as a diferentes actividades es
muy positivo ya que se relacionarán con otros niños/as
de su edad que pueden ser más o menos afines a
él/ella.
Esto les generará una serie de situaciones que
tendrán que enfrentar y que les permitirá entrenar
habilidades como la empatía, la asertividad, la
resolución de conflictos.
✓ Presta atención a su autoestima
Es necesario prestar atención a su autoestima, ya
que una buena autoestima nos ayudará a tener
relaciones mejores y más sanas con nuestro entorno.
Por ello, debemos enseñarle la importancia de
quererse a uno mismo y creer en aquellas cosas que
son capaces de hacer.
Las habilidades que promueve Construye
Con base en los resultados de investigación de los campos
de la psicología, la educación, la economía y las
neurociencias, Construye T ha seleccionado seis habilidades
socioemocionales sobre las que existe evidencia que son
maleables y que están relacionadas con resultados de éxito
para las personas.
Otro aspecto importante a considerar es la formación
socioemocional de educadores. Siendo que los docentes son
los principales implementadores de programas para el
fortalecimiento de habilidades socioemocionales de niños,
niñas y jóvenes, su bienestar personal y su propio desarrollo
de habilidades socioemocionales son importantes para lograr
dichos aprendizajes en los estudiantes. No obstante, se ha
encontrado en informes recientes que la formación
socioemocional parece ser escasa en los programas de
formación inicial de los docentes en América Latina, y también
parecen ser escasos los programas de formación en servicio
orientados al desarrollo de estas habilidades en los
educadores.
Finalmente, debe considerarse que, a pesar de la importancia
del sistema educativo sobre el desarrollo de estas habilidades,
no es el único ámbito desde donde incidir para su desarrollo,
lo que impone desafíos de articulación intersectorial. Una vía
complementaria para abordar el desarrollo de habilidades
socioemocionales a lo largo de la vida es a través de acciones
de acompañamiento psicosocial en los ámbitos de la vida
familiar y comunitaria. Finalmente, el abordaje del aprendizaje
socioemocional también debiera extenderse a programas de
formación profesional que atiendan brechas para la inserción
laboral, especialmente en jóvenes que no han finalizado la
educación secundaria; y paulatinamente incorporar estas
competencias en los sistemas nacionales de certificación o
marcos nacionales de cualificaciones, como mecanismo de
articulación entre la educación y la formación y el aprendizaje
continuo. Existen algunos ejemplos que van en ese sentido;
pero resulta deseable un mayor impulso.