PRINCIPIOS
La Ley Orgánica del Ministerio Público de 1994 ha definido en sus normas una
serie de principios que rigen el funcionamiento de la institución, siendo los mismos
los siguientes: a) Unidad: de conformidad con este principio, el Ministerio Público
es único e indivisible, concepto que se traduce en que cada uno de los órganos de
la institución lo representa íntegramente, en la medida en que su actuación está
enmarcada en las atribuciones correspondientes al cargo. Implicará ésta, que el
fiscal cuando interviene en el proceso lo hace como representante del Ministerio
de Público en su función de perseguir penalmente conforme el principio de
legalidad. Es decir, a través de él es toda la institución la que está interviniendo.
Por ello, a diferencia de lo que ocurre con los jueces, no podrá anularse una
diligencia o dejarse de practicar invocando que el fiscal no tiene a su cargo el
caso.
Este principio se encuentra regulado en los dos siguientes artículos: El Artículo
cinco de la Ley Orgánica del Ministerio Público, Decreto 40-94 del Congreso de la
República de Guatemala regula: “Unidad y jerarquía. El Ministerio Público es único
e indivisible para todo el Estado. Se organiza jerárquicamente. En la actuación de
cada uno de sus funcionarios estará representado íntegramente. Para acreditar la
personería de un fiscal del Ministerio Público sólo será necesaria la constancia de
su cargo o, en su caso, por el mandato otorgado. Los funcionarios que asistan a
un superior jerárquico obedecerán instrucciones conforme lo dispuesto por esta
ley”. La Ley Orgánica del Ministerio Público, Decreto 40-94 del Congreso de la
República de Guatemala regula en el Artículo nueve: “Integración. El Ministerio
Público está integrado por los órganos siguientes: 1) El Fiscal General de la
República. 2) El Consejo del Ministerio Público. 3) Los Fiscales de Distrito y
Fiscales de Sección. 4) Los Agentes Fiscales. 5) Los Auxiliares Fiscales”. b)
Jerarquía: El Ministerio Público, a diferencia del Organismo Judicial donde todos
los jueces son iguales y sólo tienen distribución de competencias, es una
institución organizada jerárquicamente. El Fiscal General es el jefe del Ministerio
Público, a los que le siguen los fiscales de distrito y de sección, los agentes
fiscales y los auxiliares fiscales. Entre ellos existe una relación jerárquica que se
refleja en la posibilidad de dictar instrucciones y sanciones disciplinarias. El
Consejo del Ministerio Público es un órgano por fuera de la estructura jerárquica,
en tanto tiene a su cargo funciones de asesoría y de control de las instrucciones y
sanciones impartidas por el Fiscal General. La función del Consejo es de suma
importancia para equilibrar la estructura jerárquica, puesto que su composición
permite, además de tener representantes electos por el Congreso de la República,
tener fiscales electos en asamblea de fiscales donde las jerarquías se diluyen y
todos tienen igual representación, esto es, un voto cada fiscal de distrito, de
sección, agente fiscal y auxiliar fiscal. La manifestación más destacable de la
organización jerárquica de la institución es el sistema de instrucciones que todos
los fiscales pueden dictar a sus subordinados, conforme el Artículo 66 de la Ley
Orgánica del Ministerio Público, Decreto 40-94 del Congreso de la República de
Guatemala: “Facultad de impartir instrucciones. Según el orden jerárquico, los
miembros del Ministerio Público podrán impartir a sus subordinados las
instrucciones convenientes al servicio y al ejercicio de las funciones, tanto de
carácter general como las referidas a asuntos específicos”. Así lo señala el
Artículo 47 de la Ley Orgánica del Ministerio Público cuando norma que la función
de los fiscales estará sujeta a la Constitución, a las leyes y a las instrucciones
dictadas por el superior jerárquico. El límite a este deber de obediencia a las
instrucciones de los superiores se encuentra en el artículo 67, que señala que el
cumplimiento de la instrucción sólo debe realizarse en la medida en que ésta se
enmarque dentro de la ley. En caso que así no fuera, puede plantearse la objeción
conforme el artículo 68 de la misma ley. El Artículo 47 de la Ley Orgánica del
Ministerio Público, Decreto 40-94 del Congreso de la República de Guatemala
regula: “Ejercicio de la Función. En el ejercicio de sus funciones los fiscales
estarán sujetos únicamente a la Constitución Política de la República de
Guatemala, los Tratados y Convenios Internacionales, la ley y las instrucciones
dictadas por su superior jerárquico, en los términos establecidos por esta ley”. La
Ley Orgánica del Ministerio Público, Decreto 40-94 del Congreso de la República
de Guatemala regula en el Artículo 67: “Deber de Obediencia. El fiscal que reciba
una instrucción concerniente al servicio y al ejercicio de sus funciones deberá
cumplir si se encuentra enmarcada dentro de la ley y atenerse a ella en sus
actuaciones, sin perjuicio de manifestar su posición personal. En los debates
orales, el funcionario que asista a ellos actuará y concluirá según su criterio. Si
algún superior jerárquico desea conducir el debate según su propio criterio, éste
deberá asistir a la audiencia”