viernes, 6 de noviembre de 2015
¿Existen profetas en la actualidad?
¿EXISTEN PROFETAS EN LA ACTUALIDAD?
por: Pastor Gilberto Rufat
La contestación es NO. ¿Por qué?
1- Porque la Biblia registra que Jesús dijo que la ley y los profetas fueron hasta Juan
(el Bautista). Siendo éste, el último profeta previamente anunciado por algunos de los
profetas del Antiguo Testamento (Isaías 40:3-5; Malaquías 3:1-2; 4:5-6).
“La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y
todos se esfuerzan por entrar en él.” (Lucas 16:16)
2- Porque los judíos no reconocieron voz profética después de Malaquías.
“Entonces los judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham
murió, y los profetas; y tú dices: El que guarda mi palabra, nunca sufrirá muerte.”
(Juan 8:52)
3- Porque el libro de los Hechos presenta que los judíos creyentes eran hijos de los
profetas del pasado.
“Vosotros sois los hijos de los profetas, y del pacto que Dios hizo con nuestros padres,
diciendo a Abraham: En tu simiente serán benditas todas las familias de la tierra.”
(Hch. 3:25)
4- Porque la Biblia claramente enseña que la iglesia debe ser fundamentada
únicamente sobre la enseñanza de los apóstoles escogidos por Cristo y los escritos de
los profetas del Antiguo Testamento. El fundamento se pone o se coloca una sola vez y
sobre él se edifica, no se vuelve a colocar otro fundamento.
“edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra
del ángulo Jesucristo mismo.” (Efesios 2:20)
5- Porque los apóstoles dirigieron a la iglesia hacia la palabra profética más segura no
hacia nuevos profetas.
“Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar
atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y
el lucero de la mañana salga en vuestros corazones.” (2Pedro 1:19)
6- Porque los profetas reconocidos como divinamente inspirados fueron los del
Antiguo Testamento.
“porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos
hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.” (2Pedro 1:)
7- Porque la Biblia establece que la máxima revelación o palabra de Dios para la
iglesia es la de su propio Hijo Jesucristo.
“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los
padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien
constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo.”(Hebreos 1:1-2)
8- Porque la Biblia registra que el mensaje revelado por Dios a través de los profetas
del Antiguo Testamento, las enseñanzas de Jesús y la predicación de los apóstoles no
puede ser cambiado.
“Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia
de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos
que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un
ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea
anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica
diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.” (Gálatas 1:6-9)
9- Porque los apóstoles de la iglesia nunca nombraron nuevos apóstoles fuera de
Matatías en sustitución de Judas (Hechos 1:16-26) y del llamado de Jesús a Pablo
(1Corintios 15:8-10), así como nunca reconocieron nuevos profetas como los del
Antiguo Testamento.
10- Porque ninguno de los autores del Nuevo Testamento citó alguna profecía de
ningún otro profeta que no fuera de los antiguo testamentarios.
11- Porque el Canon del Nuevo Testamento se cerró hace siglos. Por ende, ¿por qué
necesitaríamos profetas hoy, si ya tenemos la revelación completa de Dios?
12- Porque ninguno de los padres de la iglesia, así como tampoco por siglos en la
historia de la iglesia se reconoció a nuevos profetas o apóstoles.
Conclusión
Es muy probable que algunos confundan el don de profecía del Nuevo Testamento con
la tarea o el ministerio del profeta en el Antiguo Testamento. El don de profecía, según
el contexto del Nuevo Testamento nada tiene que ver con nuevas revelaciones, sino con
la proclamación y la enseñanza de la palabra previamente escrita. Por tal razón, los que
profetizan en el Nuevo Testamento, estaban sujetos a los profetas del Antiguo
Testamento y se demanda que su profecía o mensaje sea examinado o juzgado (1Co.
14:29).