El Cinquecento
El Cinquecento, mejor conocido como los años 1500 y la segunda etapa del Renacimiento, es el
movimiento posterior al Quattrocento. En esta época se desarrolló de golpe el antropocentrismo
humanista, la principal característica de la Edad Moderna.
Origen del Cinquecento
Es un periodo perteneciente al arte Europeo, sobre todo el italiano. Corresponde al siglo XVI y se
caracteriza a nivel intelectual por el cambio de teocentrismo medieval al antropocentrismo
humanista de la Edad Moderna.
Este comprende de dos fases, empieza con el conocido como Alto Renacimiento (los últimos años
del siglo XV y las primeras décadas del siglo XVI) y termina con lo que se conoce
como Bajo Renacimiento o Manierismo.
Ahora, el siglo que viene antes del Cinquecento (el cual es importante de mencionar por el camino
que le dejo a este para desarrollarse) fue el Quattrocento. Sin embargo, fue en el Cinquecento
donde se construyó el vocabulario clásico y se fueron desarrollando las características propias del
Renacimiento.
Características del Cinquecento
El Cinquecento se caracterizó sobre todo por la ruptura y división de la iglesia, formándose
nuevas religiones cristianas, al igual que por la creación del cambio en el arte y la estética hacia un
aspecto más clásico y naturalista. Podemos encontrar otras características que lo representaron,
las cuales fueron:
Gran interés por la antigüedad y el antropocentrismo.
Tendencias a la monumentalidad (en el arte significa pinturas de mayor tamaño).
Suelen emplear un color esencial para las obras, dejando de lado las fuertes policromías.
Se le dio más valor al carácter científico y a la investigación de las obras de arte.
Los artistas gozaron de un potente prestigio.
Se desarrollaron muchas técnicas en cuanto al paisaje de las obras.
Había una cierta idealización en las representaciones, a pesar de que trataban de ser
exactas.
Se destacó la escuela Valenciana por sus contribuciones con el desarrollo del color,
distanciándose del Quattrocento.
Le dejó el camino libre al Barroco.
Historia del Cinquecento
Esta etapa del Renacimiento tuvo su centro en la Roma de los papas. Su enfoque artístico en el
resto de Europa Occidental se trabajó a lo largo del siglo XVI. La influencia que tuvo a nivel del arte
podemos verlas en los artistas que participaron en este periodo, como lo fueron Leonardo Da
Vinci, Miguél Ángel, Rafael Sanzio, entre otros.
Estos artistas, los cuales eran unos genios en cuanto a la anatomía, rompieron con el pasado para
ponerse en rumbo con el desarrollo del naturalismo. Por esto mismo, con la ayuda de otros
artistas, estos fueron lo que crearon técnicas como la pintura en óleo, que, en comparación con el
temple, no se desquebrajaba con el secado.
Se desarrollaron movimientos religiosos y políticos ligados a la Reforma Protestante. Ahora, en
cuanto al renacimiento español, iniciaron los denominados Siglos de Oro, en donde hubo un gran
desarrollo (y le otorgaron mayor importancia) a las bellas artes.
Hay que reconocer que el Cinquecento, aunque es verdad que no duró mucho, casi todos los
artistas, hasta después de fallecidos, hicieron historia con sus obras. Es por esto que, hasta en la
actualidad, siguen dando mucho de que hablar.
El Cinquecento en las bellas artes
Es importante que conozcamos los diferentes procesos por los que han tenido que pasar las
disciplinas artísticas para convertirse en lo que conocemos hoy en día. Por esto mismo, te
explicaremos cuál fue la participación del Cinquecento en cada una de las bellas artes.
¡Comencemos!
El Cinquecento en la Arquitectura
Las características que dejo este periodo en la arquitectura fueron las siguientes: equilibrio,
austeridad, robustez y predominio de la construcción sobre la decoración. En las construcciones
cinquecentistas se emplearon los volúmenes, buscando que hubiera contraste y juego mediante la
mezcla de las formas y el manejo de la luz.
El Cinquecento en la Escultura
Como ya te lo hemos explicado, el cuerpo humano era la máxima representación de la
belleza que había para usar de modelo. Esto hizo posible el surgimiento del arte escultural. Se
utilizaron temas como la mitología, lo pagano y lo alegórico. Aunque las esculturas religiosas
seguían siendo creadas, ahora se veían desde un punto de vista diferente.
Aquí es donde Miguel Ángel hace su gran aparición. La calidad de su trabajo hizo que pudiera
darle vida al mármol. Podemos ver el reflejo de las técnicas desarrolladas en este movimiento a
través de esculturas como “El David”, y otras como “La maravilla de Piéta vaticana”.
Entre los materiales que empleaban para realizar las esculturas encontramos el mármol, la piedra,
la terracota y los metales fundidos.
El Cinquecento en la Pintura
Ahora, en cuanto a la pintura, no podemos negar que Leonardo Da Vinci rompió moldes. Las obras
de este autor poseen un cierto misterio que te hace querer quedarte viendo su arte por horas.
Con la técnica del “sfumato” envolvía sus representaciones en una especie de capa difuminada.
En las obras del Cinquecento lo que más se puede apreciar es, sin duda alguna, la búsqueda de la
belleza. El enfoque en las figuras humanas es algo que podemos ver muy marcado en cada una de
las obras del Cinquecento, al igual que la luz. No había escenas secundarias en estas obras. Todo
pasaba en un momento, por lo que la obra siempre se representaba una escena en específico.
Importancia del Cinquecento en la actualidad
Se calcula que fue en esta etapa donde se pudo evidenciar una notoria transformación del
teocentrismo intelectual al antropocentrismo humanista, lo que significó un gran avance para la
sociedad. Este movimiento permitió una contemplación de la naturaleza libre y logró que se
pudiera trabajar en una mentalidad humana menos rigurosa, apartada de los dogmatismos.
Esta mentalidad, y si nos ponemos analizar, valorización del cuerpo humano, desarrolló una mayor
libertad de expresión que daría paso a la creación de nuevas técnicas, formas de pensar y de
actuar, ayudando a la sociedad a avanzar.
Entonces, ¿es importante esta etapa de Renacimiento? Por supuesto, porque todo lo que sucedió
en esta logró que el arte pudiera avanzar sin tantas reglas de por medio y de una manera mucho
más humana, dando paso a movimientos posteriores como el Barroco.