NIC16
NIC16
INMOVILIZADO MATERIAL
SUMARIO
Párrafos
Objetivo 1
Alcance 2-5
Definiciones 6
Reconocimiento 7-14
Costes iniciales 11
Costes posteriores 12-14
Valoración en el momento del reconocimiento 15-28
Componentes del coste 16-22
Valoración del coste 23-28
Valoración posterior al reconocimiento 29-66
Modelo del coste 30
Modelo de revalorización 31-42
Amortización 43-62
Importe amortizable y periodo de amortización 50-59
Método de amortización 60-62
Deterioro del valor 63-64
Compensación por deterioro del valor 65-66
Baja en cuentas 67-72
Información a revelar 73-79
Disposiciones transitorias 80
Fecha de vigencia 81
Derogación de otros pronunciamientos 82-83
Esta Norma revisada sustituye a la NIC 16 (revisada en 1998) Inmovilizado material, y
se aplicará en los ejercicios anuales que comiencen a partir del 1 de enero de 2005.
Se aconseja su aplicación anticipada.
OBJETIVO
1. El objetivo de esta Norma es prescribir el tratamiento contable del inmovilizado
material, de forma que los usuarios de los estados financieros puedan conocer
la información acerca de la inversión que la entidad tiene en su inmovilizado
material, así como los cambios que se hayan producido en dicha inversión. Los
principales problemas que presenta el reconocimiento contable del
inmovilizado material son la contabilización de los activos, la determinación de
su importe en libros y los cargos por amortización y pérdidas por deterioro que
deben reconocerse con relación a los mismos.
ALCANCE
2. Esta Norma se aplicará en la contabilización de los elementos de
inmovilizado material, salvo cuando otra Norma Internacional de
Contabilidad exija o permita un tratamiento contable diferente.
3. Esta Norma no será de aplicación a:
(a) los activos biológicos relacionados con la actividad agrícola (véase la NIC
41 Agricultura); o
(b) los derechos mineros y reservas minerales tales como petróleo, gas natural
y recursos no renovables similares.
No obstante, esta Norma será de aplicación a los elementos de inmovilizado
material utilizados para desarrollar o mantener los activos descritos en los
párrafos (a) y (b).
4. Otras Normas Internacionales de Contabilidad pueden obligar a reconocer un
determinado elemento de inmovilizado material de acuerdo con un tratamiento
diferente al exigido en esta Norma. Por ejemplo, la NIC 17 Arrendamientos
exige que la entidad evalúe si tiene que reconocer un elemento de inmovilizado
material sobre la base de la transmisión de los riesgos y ventajas. Sin
embargo, en tales casos, el resto de aspectos sobre el tratamiento contable de
los citados activos, incluyendo su amortización, se guiarán por los
requerimientos de la presente Norma.
5. La entidad aplicará esta Norma a los inmuebles que estén siendo construidos o
desarrollados para su uso futuro como inversiones inmobiliarias, pero que no
satisfacen todavía la definición de ‘inversión inmobiliaria’ recogida en la NIC 40
Inversiones inmobiliarias. Una vez que se haya completado la construcción o el
desarrollo, el inmueble pasará a ser una inversión inmobiliaria y la entidad
estará obligada a aplicar la NIC 40. La NIC 40 también se aplica a las
inversiones inmobiliarias que estén siendo objeto de nuevos desarrollos, con el
fin de ser utilizadas en el futuro como inversiones inmobiliarias. La entidad que
utiliza el modelo del coste para las inversiones inmobiliarias, de acuerdo con la
NIC 40, deberá utilizar el modelo del coste al aplicar esta Norma.
DEFINICIONES
6. Los siguientes términos se usan, en la presente Norma, con el significado
que a continuación se especifica:
Amortización es la distribución sistemática del importe amortizable de un activo
a lo largo de su vida útil.
Coste es el importe de efectivo o medios líquidos equivalentes pagados, más el
valor razonable de las demás contraprestaciones entregadas, para adquirir un
activo, en el momento de su adquisición o construcción.
Importe amortizable es el coste de un activo, o el importe que lo haya sustituido,
menos su valor residual.
Importe en libros es el importe por el que se reconoce un activo, una vez
deducidas la amortización acumulada y las pérdidas por deterioro del valor
acumuladas.
Importe recuperable es el mayor entre el precio de venta neto de un activo y su
valor de uso.
El inmovilizado material son los activos tangibles que:
(a) posee una entidad para su uso en la producción o suministro de bienes y
servicios, para arrendarlos a terceros o para propósitos administrativos;
y
(b) se esperan usar durante más de un ejercicio.
La pérdida por deterioro es la cantidad en que excede el importe en libros de un
activo a su importe recuperable.
Valor específico para la entidad es el valor actual de los flujos de efectivo que la
entidad espera recibir por el uso continuado de un activo y por la enajenación o
disposición por otra vía del mismo al término de su vida útil. En el caso de un
pasivo, es el valor actual de los flujos de efectivo en que se espera incurrir para
cancelarlo.
Valor razonable es el importe por el cual podría ser intercambiado un activo, o
cancelado un pasivo, entre partes interesadas y debidamente informadas, en
una transacción realizada en condiciones de independencia mutua.
El valor residual de un activo es el importe estimado que la entidad podría
obtener actualmente por la enajenación o disposición por otra vía del activo,
después de deducir los costes estimados por tal enajenación o disposición, si el
activo ya hubiera alcanzado la antigüedad y las demás condiciones esperadas al
término de su vida útil.
Vida útil es:
(a) el periodo durante el cual se espera utilizar el activo amortizable por parte
de la entidad; o bien
(b) el número de unidades de producción o similares que se espera obtener
del mismo por parte de la entidad.
RECONOCIMIENTO
7. Un elemento de inmovilizado material se reconocerá como activo cuando:
(a) sea probable que la entidad obtenga los beneficios económicos
futuros derivados del mismo; y
(b) el coste del activo para la entidad pueda ser valorado con fiabilidad.
8. Las piezas de repuesto y el equipo auxiliar se contabilizan habitualmente como
existencias y se reconocen en el resultado del ejercicio cuando se consumen.
Sin embargo, las piezas de repuesto importantes y el equipo de mantenimiento
permanente, que la entidad espere utilizar durante más de un ejercicio,
cumplen normalmente las condiciones para ser calificados como elementos de
inmovilizado material. De forma similar, si las piezas de repuesto y el equipo
auxiliar sólo pudieran ser utilizados con relación a un elemento de inmovilizado
material, se contabilizarán como inmovilizado material.
9. Esta Norma no establece la unidad de valoración para propósitos de
reconocimiento, por ejemplo no dice en qué consiste un elemento de
inmovilizado material. Por ello, se requiere la realización de juicios para aplicar
los criterios de reconocimiento a las circunstancias específicas de la entidad.
Podría ser apropiado agregar partidas que individualmente son poco
significativas, tales como moldes, herramientas y troqueles, y aplicar los
criterios pertinentes a los valores totales de las mismas.
10. La entidad evaluará, de acuerdo con este principio de reconocimiento, todos
los costes de inmovilizado material en el momento en que se incurra en ellos.
Estos costes comprenden tanto aquéllos en que se ha incurrido inicialmente
para adquirir o construir un elemento de inmovilizado material, como los costes
incurridos posteriormente para añadir, sustituir parte de o mantener el elemento
correspondiente.
Costes iniciales
11. Algunos elementos de inmovilizado material pueden ser adquiridos por razones
de seguridad o de índole medioambiental.
Aunque la adquisición de ese tipo de inmovilizado material no incremente los
beneficios económicos que proporcionan los elementos de inmovilizado
material existentes, puede ser necesaria para que la entidad logre obtener los
beneficios económicos derivados del resto de los activos. Dichos elementos de
inmovilizado material cumplen las condiciones para su reconocimiento como
activos porque permiten a la entidad obtener beneficios económicos
adicionales del resto de sus activos, respecto a los que hubiera obtenido si no
los hubiera adquirido. Por ejemplo, una entidad química puede tener que
instalar nuevos procesos de fabricación para cumplir con la normativa
medioambiental relativa a la producción y almacenamiento de productos
químicos, reconociendo entonces como parte del inmovilizado material las
mejoras efectuadas en la planta, en la medida que sean recuperables, puesto
que sin ellas la entidad quedaría inhabilitada para producir y vender esos
productos químicos. No obstante, el importe en libros resultante de tales
activos y otros relacionados con ellos se revisará para comprobar la existencia
de deterioro del valor, de acuerdo con la NIC 36 Deterioro del valor de los
activos.
Costes posteriores
12. De acuerdo con el criterio de reconocimiento contenido en el párrafo 7, la
entidad no reconocerá, en el importe en libros de un elemento de inmovilizado
material, los costes derivados del mantenimiento diario del elemento. Tales
costes se reconocerán en el resultado del ejercicio cuando se incurra en ellos.
Los costes del mantenimiento diario son principalmente los costes de mano de
obra y los consumibles, que pueden incluir el coste de pequeños componentes.
El objetivo de estos desembolsos se describe a menudo como ‘reparaciones y
conservación’ del elemento de inmovilizado material.
13. Ciertos componentes de algunos elementos de inmovilizado material pueden
necesitar ser reemplazados a intervalos regulares. Por ejemplo, un horno
puede necesitar revisiones y cambios tras un determinado número de horas de
funcionamiento, y los componentes interiores de una aeronave, tales como
asientos o instalaciones de cocina, pueden necesitar ser sustituidos varias
veces a lo largo de la vida del avión. Ciertos elementos de inmovilizado
material pueden ser adquiridos para hacer una sustitución recurrente menos
frecuente, como podría ser la sustitución de los tabiques de un edificio, o para
proceder a un recambio no frecuente. De acuerdo con el criterio de
reconocimiento del párrafo 7, la entidad reconocerá, dentro del importe en
libros de un elemento de inmovilizado material, el coste de la sustitución de
parte de dicho elemento cuando se incurra en ese coste, siempre que se
cumpla el criterio de reconocimiento. El importe en libros de las partes que se
sustituyan se dará de baja en cuentas, de acuerdo con las disposiciones que al
respecto contiene esta Norma (véanse los párrafos 67 a 72).
14. Una condición para que algunos elementos de inmovilizado material continúen
operando, (por ejemplo, los aviones) puede ser la realización periódica de
inspecciones generales por defectos, independientemente de que las partes
del elemento sean sustituidas o no. Cuando se realice una inspección general,
su coste se reconocerá en el importe en libros del elemento de inmovilizado
material como una sustitución, siempre y cuando se cumplan las condiciones
para su reconocimiento. Al mismo tiempo, se dará de baja cualquier importe en
libros, procedente de una inspección previa, que permanezca en la citada
partida y sea distinto de los componentes físicos no sustituidos. Esto sucederá
con independencia de que el coste de la inspección previa fuera identificado
contablemente dentro de la transacción mediante la cual se adquirió o
construyó dicha partida. Si fuera necesario, puede utilizarse el coste estimado
de una inspección similar futura, como indicativo de cuál fue el coste de la
inspección realizada cuando la partida fue adquirida o construida.
VALORACIÓN EN EL MOMENTO DEL RECONOCIMIENTO
15. Todo elemento de inmovilizado material, que cumpla las condiciones para
ser reconocido como un activo, se valorará por su coste.
Componentes del coste
16. El coste de los elementos de inmovilizado material comprende:
(a) su precio de adquisición, incluidos los aranceles de importación y los
impuestos indirectos no recuperables que recaigan sobre la adquisición,
después de deducir cualquier descuento comercial o rebaja del precio;
(b) cualquier coste directamente relacionado con la ubicación del activo en el
lugar y en las condiciones necesarias para que pueda operar de la forma
prevista por la dirección;
(c) la estimación inicial de los costes de desmantelamiento o retiro del
elemento, así como la rehabilitación del lugar sobre el que se asienta,
cuando constituyan obligaciones en las que incurra la entidad como
consecuencia de utilizar el elemento durante un determinado periodo, con
propósitos distintos del de la producción de existencias durante tal periodo.
17. Ejemplos de costes directamente relacionados son:
(a) los costes de retribuciones a los empleados (según se definen en la NIC 19
Retribuciones a los empleados), que procedan directamente de la
construcción o adquisición de un elemento de inmovilizado material;
(b) los costes de preparación del emplazamiento físico;
(c) los costes de entrega inicial y los de manipulación o transporte posterior;
(d) los costes de instalación y montaje; y
(e) los costes de comprobación de que el activo funciona adecuadamente,
después de deducir los importes netos de la venta de cualquier elemento
producido durante el proceso de instalación y puesta a punto del activo
(tales como muestras producidas mientras se probaba el equipo); y
(f) los honorarios profesionales.
18. La entidad aplicará la NIC 2 Existencias, para contabilizar los costes derivados
de las obligaciones por desmantelamiento, retiro y rehabilitación del lugar sobre
el que se asienta el elemento, en los que se haya incurrido durante un
determinado periodo como consecuencia de haber utilizado dicho elemento
para producir existencias. Las obligaciones por los costes contabilizados de
acuerdo con la NIC 2 o la NIC 16 se reconocerán y valorarán de acuerdo con la
NIC 37 Provisiones, activos contingentes y pasivos contingentes.
19. Ejemplos de costes que no forman parte del coste de un elemento de
inmovilizado material son los siguientes:
(a) costes de apertura de una nueva instalación productiva;
(b) costes de introducción de un nuevo producto o servicio (incluyendo los
costes de actividades publicitarias y promocionales);
(c) costes de apertura del negocio en una nueva localización o dirigido a un
nuevo segmento de clientela (incluyendo los costes de formación del
personal); y
(d) costes de administración y otros costes indirectos generales.
20. El reconocimiento de los costes en el importe en libros de un elemento de
inmovilizado material finalizará cuando el elemento se encuentre en el lugar y
condiciones necesarias para operar de la forma prevista por la dirección. Por
ello, los costes incurridos por la utilización o por la reprogramación del uso de
un elemento no se incluirán en el importe en libros del elemento
correspondiente. Por ejemplo, los siguientes costes no se incluirán en el
importe en libros de un elemento de inmovilizado material:
(a) costes incurridos cuando un elemento, capaz de operar de la forma prevista
por la dirección, no ha comenzado a utilizarse o está operando por debajo
de su capacidad plena;
(b) pérdidas operativas iniciales, tales como las incurridas mientras se
desarrolla la demanda de los productos que se elaboran con el elemento; y
(c) costes de reubicación o reorganización de parte o de la totalidad de las
explotaciones de la entidad.
21. Algunas operaciones, si bien relacionadas con la construcción o desarrollo de
un elemento de inmovilizado material, no son necesarias para ubicar al activo
en el lugar y condiciones necesarios para que pueda operar de la forma
prevista por la dirección. Estas operaciones accesorias pueden tener lugar
antes o durante las actividades de construcción o de desarrollo. Por ejemplo,
pueden obtenerse ingresos mediante el uso de un solar como aparcamiento
hasta que comience la construcción. Puesto que estas operaciones accesorias
no son imprescindibles para colocar al elemento en el lugar y condiciones
necesarios para operar de la forma prevista por la dirección, los ingresos y
gastos asociados a las mismas se reconocerán en el resultado del ejercicio,
mediante su inclusión dentro la clase apropiada de ingresos y gastos.
22. El coste de un activo construido por la propia entidad se determinará utilizando
los mismos principios que si fuera un elemento de inmovilizado material
adquirido. Si la entidad fabrica activos similares para su venta, en el curso
normal de su explotación, el coste del activo será, normalmente, el mismo que
tengan el resto de los producidos para la venta (véase la NIC 2 Existencias).
Por tanto, se eliminará cualquier ganancia interna para obtener el coste de
adquisición de dichos activos. De forma similar, no se incluirán en el coste de
producción del activo, las cantidades que excedan de los rangos normales de
consumo de materiales, mano de obra u otros factores empleados. En la NIC
23 Costes por intereses, se establecen los criterios para el reconocimiento de
los intereses como componentes del importe en libros de un elemento de
inmovilizado material construido por la propia entidad.
Valoración del coste
23. El coste de un elemento de inmovilizado material será el precio equivalente al
contado en la fecha de reconocimiento.
Si el pago se aplaza más allá de los plazos normales del crédito comercial, la
diferencia entre el precio equivalente al contado y el total de los pagos se
reconocerá como gastos por intereses a lo largo del periodo de aplazamiento, a
menos que se capitalicen dichos intereses de acuerdo con el tratamiento
alternativo permitido en la NIC 23.
24. Algunos elementos de inmovilizado material pueden haber sido adquiridos a
cambio de uno o varios activos no monetarios, o de una combinación de
activos monetarios y no monetarios. La siguiente discusión se refiere
solamente a la permuta de un activo no monetario por otro, pero también es
aplicable a todas las permutas descritas en el primer inciso de este párrafo. El
coste de dicho elemento de inmovilizado material se medirá por su valor
razonable, a menos que (a) la transacción de intercambio no tenga carácter
comercial, o (b) no pueda medirse con fiabilidad el valor razonable del activo
recibido ni el del activo entregado. El elemento adquirido se valorará de esta
forma incluso cuando la entidad no pueda dar de baja inmediatamente el activo
entregado. Si la partida adquirida no se mide por su valor razonable, su coste
se valorará por el importe en libros del activo entregado.
25. La entidad determinará si una permuta tiene carácter comercial, considerando
en qué medida se espera que cambien los flujos de efectivo futuros como
consecuencia de dicha transacción. Una transacción de intercambio tendrá
carácter comercial si:
(a) la configuración (riesgo, calendario e importe) de los flujos de efectivo del
activo recibido difiere de la configuración de los flujos de efectivo del activo
cedido; o
(b) el valor específico para la entidad de la parte de sus actividades afectada
por la permuta, se ve modificado como consecuencia del intercambio; y
además
(c) la diferencia identificada en (a) o en (b) resulta significativa al compararla
con el valor razonable de los activos intercambiados.
Al determinar si una permuta tiene carácter comercial, el valor específico para
la entidad de la parte de sus actividades afectada por la transacción, deberá
tener en cuenta los flujos de efectivo después de impuestos. El resultado de
estos análisis puede quedar claro sin necesidad de que la entidad deba realizar
cálculos detallados.
26. El valor razonable de un activo, para el que no existan transacciones
comparables en el mercado, puede valorarse con fiabilidad si (a) la variabilidad
en el rango de las estimaciones del valor razonable del activo no es
significativa, o (b) las probabilidades de las diferentes estimaciones, dentro de
ese rango, pueden ser evaluadas razonablemente y utilizadas en la estimación
del valor razonable. Si la entidad es capaz de determinar de forma fiable los
valores razonables del activo recibido o del activo entregado, se utilizará el
valor razonable del activo entregado para valorar el coste del activo recibido, a
menos que se tenga una evidencia más clara del valor razonable del activo
recibido.
27. El coste de un elemento de inmovilizado material que haya sido adquirido por
el arrendatario en una operación de arrendamiento financiero, se determinará
utilizando los principios establecidos en la NIC 17 Arrendamientos.
28. El importe en libros de un elemento de inmovilizado material puede ser
minorado por el importe de las subvenciones oficiales, de acuerdo con la NIC
20 Contabilización de las subvenciones oficiales e información a revelar sobre
las ayudas públicas.
VALORACIÓN POSTERIOR AL RECONOCIMIENTO
29. La entidad elegirá como política contable el modelo del coste (párrafo 30)
o el modelo de revalorización (párrafo 31), y aplicará esa política a todos
los elementos que compongan una clase de inmovilizado material.
Modelo del coste
30. Con posterioridad a su reconocimiento como activo, un elemento de
inmovilizado material se contabilizará por su coste de adquisición menos
la amortización acumulada y el importe acumulado de las pérdidas por
deterioro del valor.
Modelo de revalorización
31. Con posterioridad a su reconocimiento como activo, un elemento de
inmovilizado material cuyo valor razonable pueda medirse con fiabilidad,
se contabilizará por su valor revalorizado, que es su valor razonable, en el
momento de la revalorización, menos la amortización acumulada y el
importe acumulado de las pérdidas por deterioro de valor que haya
sufrido. Las revalorizaciones se harán con suficiente regularidad, para
asegurar que el importe en libros, en todo momento, no difiera
significativamente del que podría determinarse utilizando el valor
razonable en la fecha del balance.
32. Normalmente, el valor razonable de los terrenos y edificios se determinará a
partir de la evidencia basada en el mercado que ofrezca la tasación, realizada
habitualmente por expertos independientes cualificados profesionalmente. El
valor razonable de los elementos de inmovilizado material, por ejemplo, la
planta y equipo será habitualmente su valor de mercado, determinado
mediante una tasación.
33. Cuando no exista evidencia de un valor de mercado, como consecuencia de la
naturaleza específica del elemento de inmovilizado material y porque el
elemento rara vez sea vendido, salvo como parte de una unidad de negocio en
funcionamiento, la entidad podría tener que estimar el valor razonable a través
de métodos que tengan en cuenta los rendimientos del mismo o su coste de
reposición una vez practicada la amortización correspondiente.
34. La frecuencia de las revalorizaciones dependerá de los cambios que
experimenten los valores razonables de los elementos de inmovilizado material
que se estén revalorizando. Cuando el valor razonable del activo revalorizado
difiera significativamente de su importe en libros, será necesaria una nueva
revalorización. Algunos elementos de inmovilizado material experimentan
cambios significativos y volátiles en su valor razonable, por lo que necesitarán
revalorizaciones anuales. Tales revalorizaciones frecuentes serán innecesarias
para elementos de inmovilizado material con variaciones insignificantes en su
valor razonable. Para éstos, pueden ser suficientes revalorizaciones hechas
cada tres o cinco años.
35. Cuando se revalorice un elemento de inmovilizado material, la amortización
acumulada en la fecha de la revalorización puede ser tratada de cualquiera de
las siguientes maneras:
(a) Reexpresada proporcionalmente al cambio en el importe en libros bruto del
activo, de manera que el importe en libros del mismo después de la
revalorización sea igual a su importe revalorizado. Este método se utiliza a
menudo cuando se revaloriza el activo por medio de la aplicación de un
índice a su coste de reposición depreciado.
(b) Eliminada contra el importe en libros bruto del activo, de manera que lo que
se reexpresa es el valor neto resultante, hasta alcanzar el importe
revalorizado del activo. Este método se utiliza habitualmente en edificios.
La cuantía del ajuste en la amortización acumulada, que surge de la reexpresión o
eliminación anterior, forma parte del incremento o disminución del importe en libros del
activo, que se contabilizará de acuerdo con lo establecido en los párrafos 39 y 40.
36. Si se revaloriza un elemento de inmovilizado material, se revalorizarán
también todos los elementos que pertenezcan a la misma clase de
activos.
37. Una clase de elementos pertenecientes al inmovilizado material es un conjunto
de activos de similar naturaleza y uso en las actividades de la entidad. Los
siguientes son ejemplos de clases separadas:
(a) terrenos;
(b) terrenos y edificios;
(c) maquinaria;
(d) buques;
(e) aeronaves;
(f) vehículos de motor;
(g) mobiliario y utillaje; y
(h) equipo de oficina.
38. Los elementos pertenecientes a una clase, de las que componen el
inmovilizado material, se revisarán simultáneamente con el fin de evitar
revalorizaciones selectivas, y para evitar la inclusión en los estados financieros
de partidas que serían una mezcla de costes y valores referidos a diferentes
fechas. No obstante, cada clase de activos puede ser revalorizada de forma
periódica e independiente, siempre que la revisión de los valores se realice en
un intervalo corto de tiempo y que los valores se mantengan constantemente
actualizados.
39. Cuando se incremente el importe en libros de un activo como
consecuencia de una revalorización, tal aumento se llevará directamente
a una cuenta de reservas de revalorización, dentro del patrimonio neto.
No obstante, el incremento se reconocerá en el resultado del ejercicio en
la medida en que suponga una reversión de una disminución por
devaluación del mismo activo, que fue reconocida previamente en
resultados.
40. Cuando se reduzca el importe en libros de un activo como consecuencia
de una revalorización, tal disminución se reconocerá en el resultado del
ejercicio. No obstante, la disminución será cargada directamente al
patrimonio neto contra cualquier reserva de revalorización reconocida
previamente en relación con el mismo activo, en la medida que tal
disminución no exceda el saldo de la citada cuenta de reserva de
revalorización.
41. La reserva de revalorización de un elemento del inmovilizado material incluida
en el patrimonio neto podrá ser transferida directamente a la cuenta de
reservas por ganancias acumuladas, cuando se dé de baja en cuentas al
activo. Esto podría implicar la transferencia total de la reserva cuando el activo
sea enajenado o se disponga de él por otra vía. No obstante, parte de la
reserva podría transferirse a medida que el activo fuera utilizado por la entidad.
En ese caso, el importe de la reserva transferido sería igual a la diferencia
entre la amortización calculada según el valor revalorizado del activo y la
calculada según su coste original. Las transferencias desde las cuentas de
reservas de revalorización a las cuentas de reservas por ganancias
acumuladas, realizadas, no pasarán por el resultado del ejercicio.
42. Los efectos de la revalorización del inmovilizado material, sobre los impuestos
sobre las ganancias, si los hay, se contabilizarán y revelarán de acuerdo con la
NIC 12 Impuesto sobre las ganancias.
Amortización
43. Se amortizará de forma independiente cada parte de un elemento de
inmovilizado material que tenga un coste significativo con relación al
coste total del elemento.
44. La entidad distribuirá el importe inicialmente reconocido de un elemento del
inmovilizado material entre sus partes significativas y amortizará de forma
independiente cada una de estas partes. Por ejemplo, podría ser adecuado
amortizar por separado la estructura y los motores de un avión, tanto si se tiene
en propiedad como si se tiene en arrendamiento financiero.
45. Una parte significativa de un elemento de inmovilizado material puede tener
una vida útil y un método de amortización que coincidan con la vida y el
método utilizados para otra parte significativa del mismo elemento. En tal caso,
ambas partes podrían agruparse para determinar el cargo por amortización.
46. En la medida que la entidad amortice de forma independiente algunas partes
de un elemento de inmovilizado material, también amortizará de forma
separada el resto del elemento. El resto estará integrado por las partes del
elemento que individualmente no sean significativas. Si la entidad tiene
diversas expectativas para cada una de esas partes, podría ser necesario
emplear técnicas de aproximación para amortizar el resto, de forma que
represente fielmente el patrón de consumo o la vida útil de sus componentes, o
ambos.
47. La entidad podrá elegir amortizar de forma independiente las partes que
compongan un elemento y no tengan un coste significativo con relación al
coste total del mismo.
48. El cargo por amortización de cada ejercicio se reconocerá en el resultado
del ejercicio, salvo que se haya incluido en el importe en libros de otro
activo.
49. El cargo por amortización de un ejercicio se reconocerá habitualmente en el
resultado del mismo. Sin embargo, en ocasiones los beneficios económicos
futuros incorporados a un activo se incorporan a la producción de otros activos.
En este caso, el cargo por amortización formará parte del coste del otro activo
y se incluirá en su importe en libros. Por ejemplo, la amortización de una
instalación y equipo de manufactura se incluirá en los costes de transformación
de las existencias (véase la NIC 2). De forma similar, la amortización del
inmovilizado material utilizado para actividades de desarrollo podrá incluirse en
el coste de un activo intangible reconocido de acuerdo con la NIC 38 Activos
intangibles.
Importe amortizable y periodo de amortización
50. El importe amortizable de un activo se distribuirá de forma sistemática a
lo largo de su vida útil.
51. El valor residual y la vida útil de un activo se revisarán, como mínimo, al
término de cada ejercicio anual y, si las expectativas difirieren de las
estimaciones previas, los cambios se contabilizarán como un cambio en
una estimación contable, de acuerdo con la NIC 8 Políticas contables,
cambios en las estimaciones contables y errores.
52. La amortización se contabilizará incluso si el valor razonable del activo excede
a su importe en libros, siempre y cuando el valor residual del activo no supere
al importe en libros del mismo. Las operaciones de reparación y mantenimiento
de un activo no evitan realizar la amortización.
53. El importe amortizable de un activo se determina después de deducir su valor
residual. En la práctica, el valor residual de un activo a menudo es
insignificante, y por tanto irrelevante en el cálculo del importe amortizable.
54. El valor residual de un activo podría aumentar hasta igualar o superar el
importe en libros del activo. Si esto sucediese, el cargo por amortización del
activo será nulo, a menos que — y hasta que — ese valor residual disminuya
posteriormente y se haga menor que el importe en libros del activo.
55. La amortización de un activo comenzará cuando esté disponible para su uso,
esto es, cuando se encuentre en la ubicación y en las condiciones necesarias
para ser capaz de operar de la forma prevista por la dirección. La amortización
del activo cesará cuando se produzca la baja en cuentas del mismo. Por tanto,
la depreciación no cesará cuando el activo esté sin utilizar o se haya retirado
del uso activo, y se mantenga para su enajenación o disposición por otra vía, a
menos que se encuentre amortizado por completo. Sin embargo, si se utilizan
métodos de depreciación en función del uso, el cargo por amortización podría
ser nulo cuando no tenga lugar ninguna actividad de producción.
56. Los beneficios económicos futuros incorporados a un activo, se consumen, por
parte de la entidad, principalmente a través de su utilización. No obstante, otros
factores, tales como la obsolescencia técnica o comercial y el deterioro natural
producido por la falta de utilización del bien, producen a menudo una
disminución en la cuantía de los beneficios económicos que cabría esperar de
la utilización del activo. Consecuentemente, para determinar la vida útil del
elemento de inmovilizado material, se tendrán en cuenta todos los factores
siguientes:
(a) la utilización prevista del activo. El uso debe estimarse por referencia a la
capacidad o al rendimiento físico que se espere del mismo;
(b) el deterioro natural esperado, que dependerá de factores operativos tales
como el número de turnos de trabajo en los que se utilizará el activo, el
programa de reparaciones y mantenimiento, así como el grado de cuidado
y conservación mientras el activo no está siendo utilizado;
(c) la obsolescencia técnica o comercial derivada de los cambios o mejoras en
la producción, o bien de los cambios en la demanda del mercado de los
productos o servicios que se obtienen con el activo; y
(d) los límites legales o restricciones similares sobre el uso del activo, tales
como las fechas de caducidad de los contratos de servicio relacionados
con el activo.
57. La vida útil de un activo se definirá en términos de la utilidad que se espere que
aporte a la entidad. La política de gestión de activos llevada a cabo por la
entidad podría implicar la enajenación o disposición por otra vía de los activos
después de un periodo específico de utilización, o tras haber consumido una
cierta proporción de los beneficios económicos incorporados a los mismos. Por
tanto, la vida útil de un activo puede ser inferior a su vida económica. La
estimación de la vida útil de un activo, es una cuestión de criterio, basado en la
experiencia que la entidad tenga con activos similares.
58. Los terrenos y los edificios son activos independientes, y se contabilizarán por
separado, incluso si han sido adquiridos de forma conjunta. Con algunas
excepciones, tales como minas, canteras y vertederos, los terrenos tienen una
vida ilimitada y por tanto no se amortizan. Los edificios tienen una vida limitada
y, por tanto, son activos amortizables. Un incremento en el valor de los terrenos
en los que se asienta un edificio no afectará a la determinación del importe
amortizable del edificio.
59. Si el coste de un terreno incluye los costes de desmantelamiento, traslado y
rehabilitación, esa porción del terreno se amortizará a lo largo del periodo en el
que se obtengan los beneficios por haber incurrido en esos costes. En algunos
casos, el terreno en sí mismo puede tener una vida útil limitada, en cuyo caso
se amortizará de forma que refleje los beneficios que se van a derivar del
mismo.
Método de amortización
60. El método de amortización utilizado reflejará el patrón con arreglo al cual
se espera que sean consumidos, por parte de la entidad, los beneficios
económicos futuros del activo.
61. El método de amortización aplicado a un activo se revisará, como
mínimo, al término de cada ejercicio anual y, si hubiera habido un cambio
significativo en el patrón esperado de consumo de los beneficios
económicos futuros incorporados al activo, se cambiará el método de
amortización para reflejar el nuevo patrón. Dicho cambio se contabilizará
como un cambio en una estimación contable, de acuerdo con la NIC 8.
62. Pueden utilizarse diversos métodos de amortización para distribuir el importe
amortizable de un activo de forma sistemática a lo largo de su vida útil. Entre
los mismos se incluyen el método lineal, el método de amortización decreciente
y el método de las unidades de producción. La amortización lineal dará lugar a
un cargo constante a lo largo de la vida útil del activo, siempre que su valor
residual no cambie. El método de amortización decreciente dará lugar a un
cargo que irá disminuyendo a lo largo de su vida útil. El método de las
unidades de producción dará lugar a un cargo basado en la utilización o
producción esperada. La entidad elegirá el método que más fielmente refleje el
patrón esperado de consumo de los beneficios económicos futuros
incorporados al activo. Dicho método se aplicará uniformemente en todos los
ejercicios, a menos que se haya producido un cambio en el patrón esperado de
consumo de dichos beneficios económicos futuros.
Deterioro del valor
63. Para determinar si un elemento de inmovilizado material ha visto deteriorado su
valor, la entidad aplicará la NIC 36 Deterioro del valor de los activos. En dicha
Norma se explica cómo debe proceder la entidad para la revisión del importe
en libros de sus activos, cómo ha de determinar el importe recuperable de un
activo y cuándo debe proceder a reconocer, o en su caso, revertir, las pérdidas
por deterioro del valor.
64. En la NIC 22 Combinaciones de negocios, se explica cómo contabilizar una
pérdida por deterioro del valor reconocida antes del final del primer ejercicio
anual que haya comenzado después de una combinación de negocios, que se
haya calificado como adquisición.
Compensación por deterioro del valor
65. Las compensaciones procedentes de terceros, por elementos de
inmovilizado material que hayan experimentado un deterioro del valor, se
hayan perdido o se hayan abandonado, se incluirán en el resultado del
ejercicio cuando tales compensaciones sean exigibles.
66. El deterioro del valor o las pérdidas de los elementos de inmovilizado material
son hechos independientes de las reclamaciones de pagos o compensaciones
de terceros, así como de cualquier compra posterior o construcción de activos
que reemplacen a los citados elementos, y por ello se contabilizarán de forma
separada, procediendo de la manera siguiente:
(a) el deterioro del valor de los elementos de inmovilizado material se
reconocerá según la NIC 36;
(b) la baja en cuentas de los elementos de inmovilizado material retirados o de
los que se haya dispuesto por otra vía se contabilizará según lo establecido
en esta Norma;
(c) la compensación de terceros por elementos de inmovilizado material que
hubieran visto deteriorado su valor, se hubieran perdido o se hubieran
abandonado se incluirá en la determinación del resultado del ejercicio, en el
momento en que la compensación sea exigible; y
(d) el coste de los elementos de inmovilizado material rehabilitados, adquiridos
o construidos para reemplazar los perdidos o deteriorados se determinará
de acuerdo con esta Norma.
BAJA EN CUENTAS
67. El importe en libros de un elemento de inmovilizado material se dará de
baja en cuentas:
(a) por su enajenación o disposición por otra vía; o
(b) cuando no se espere obtener beneficios económicos futuros por su
uso, enajenación o disposición por otra vía.
68. La pérdida o ganancia surgida al dar de baja un elemento de inmovilizado
material se incluirá en el resultado del ejercicio cuando la partida sea
dada de baja en cuentas (a menos que la NIC 17 establezca otra cosa, en
caso de una venta con arrendamiento financiero posterior). Las
ganancias no se clasificarán como ingresos ordinarios.
69. La enajenación o disposición por otra vía de un elemento de inmovilizado
material puede llevarse a cabo de diversas maneras (por ejemplo mediante la
venta, realizando sobre la misma un contrato de arrendamiento financiero o por
donación). Para determinar la fecha de la enajenación o disposición por otra
vía del elemento, la entidad aplicará los criterios establecidos en la NIC 18
Ingresos ordinarios, para el reconocimiento de ingresos ordinarios por ventas
de bienes.
Se aplicará la NIC 17 en caso de que la disposición del activo consista en una
venta con arrendamiento posterior.
70. Si, de acuerdo con el principio de reconocimiento del párrafo 7, la entidad
reconociera dentro del importe en libros de un elemento de inmovilizado
material el coste derivado de la sustitución de una parte del elemento, entonces
dará de baja el importe en libros de la parte sustituida, con independencia de si
esta parte se hubiera amortizado de forma independiente.
Si no fuera practicable para la entidad la determinación del importe en libros de
la parte sustituida, podrá utilizar el coste de la sustitución como indicativo de
cuál podría ser el coste de la parte sustituida en el momento en que fue
adquirida o construida.
71. La pérdida o ganancia derivada de la baja en cuentas de un elemento de
inmovilizado material, se determinará como la diferencia entre el importe
neto obtenido por su enajenación o disposición por otra vía, si existe, y el
importe en libros del elemento.
72. La contrapartida a cobrar por la enajenación o disposición por otra vía de un
elemento de inmovilizado material, se reconocerá inicialmente por su valor
razonable. Si se aplazase el pago a recibir por el elemento, la contrapartida
recibida se reconocerá inicialmente al precio equivalente de contado. La
diferencia entre el importe nominal de la contrapartida y el precio equivalente
de contado se reconocerá como un ingreso ordinario por intereses, de acuerdo
con la NIC 18, de forma que refleje el rendimiento efectivo derivado de la
cuenta por cobrar.
INFORMACIÓN A REVELAR
73. En los estados financieros se revelará, con respecto a cada una de las
clases de inmovilizado material, la siguiente información:
(a) las bases de valoración utilizadas para determinar el importe en libros
bruto;
(b) los métodos de amortización utilizados;
(c) las vidas útiles o los porcentajes de amortización utilizados;
(d) el importe en libros bruto y la amortización acumulada (junto con el
importe acumulado de las pérdidas por deterioro del valor), tanto al
principio como al final de cada ejercicio; y
(e) la conciliación entre los valores en libros al principio y al final del
ejercicio, mostrando:
(i) las inversiones o adiciones realizadas;
(ii) las enajenaciones o disposiciones por otra vía;
(iii) las adquisiciones realizadas mediante combinaciones de
negocios;
(iv) los incrementos o disminuciones, resultantes de las
revalorizaciones, de acuerdo con los párrafos 31, 39 y 40, así como las
pérdidas por deterioro del valor reconocidas, o revertidas
directamente al patrimonio neto, en función de lo establecido en la
NIC 36;
(v) las pérdidas por deterioro del valor reconocidas en el resultado del
ejercicio, aplicando la NIC 36;
(vi) las pérdidas por deterioro de valor que hayan revertido, y hayan
sido reconocidas en el resultado del ejercicio, aplicando la NIC 36;
(vii) las amortizaciones;
(viii) las diferencias netas de cambio surgidas en la conversión de
estados financieros desde la moneda funcional a una moneda de
presentación diferente (incluyendo también las diferencias de
conversión de un negocio en el extranjero a la moneda de
presentación de la entidad que informa); y
(ix) otros movimientos.
74. En los estados financieros también se revelará información sobre:
(a) la existencia y los importes correspondientes a las restricciones de
titularidad, así como los inmovilizados materiales que estén afectos
como garantía al cumplimiento de obligaciones;
(b) el importe de los desembolsos reconocidos en el importe en libros, en
los casos de elementos de inmovilizado material en curso de
construcción;
(c) el importe de los compromisos de adquisición de inmovilizado
material; y
(d) si no se ha revelado de forma independiente en la cuenta de
resultados, el importe de las compensaciones de terceros que se
incluyan en el resultado del ejercicio por elementos de inmovilizado
material cuyo valor se hubiera deteriorado, se hubieran perdido o se
hubieran retirado.
75. La selección de un método de amortización y la estimación de la vida útil de los
activos son cuestiones que requieren la realización de juicios de valor. Por
tanto, las revelaciones sobre los métodos adoptados, así como sobre las vidas
útiles estimadas o sobre los porcentajes de depreciación, suministran a los
usuarios de los estados financieros información que les permite revisar los
criterios seleccionados por la dirección de la entidad, a la vez que hacen
posible la comparación con otras entidades. Por razones similares, es
necesario revelar:
(a) la amortización del ejercicio, tanto si se ha reconocido en el resultado de
ejercicio, como si forma parte del coste de otros activos; y
(b) la amortización acumulada al término del ejercicio.
76. De acuerdo con la NIC 8, la entidad ha de informar acerca de la naturaleza y
del efecto del cambio en una estimación contable, siempre que tenga una
incidencia significativa en el ejercicio corriente o que vaya a tenerla en
ejercicios siguientes. Tal información puede aparecer, en el inmovilizado
material, respecto a los cambios en las estimaciones referentes a:
(a) valores residuales;
(b) costes estimados de desmantelamiento, retiro o rehabilitación de
elementos de inmovilizado material;
(c) vidas útiles; y
(d) métodos de amortización.
77. Cuando los elementos de inmovilizado material se contabilicen por sus
valores revalorizados, se revelará la siguiente información:
(a) la fecha efectiva de la revalorización;
(b) si se han utilizado los servicios de un experto independiente;
(c) los métodos y las hipótesis significativas aplicadas en la estimación
del valor razonable de los elementos;
(d) en qué medida el valor razonable de los elementos de inmovilizado
material fue determinado directamente por referencia a los precios
observables en un mercado activo o a recientes transacciones de
mercado entre sujetos debidamente informados en condiciones de
independencia, o fue estimado utilizando otras técnicas de valoración;
(e) para cada clase de inmovilizado material que se haya revalorizado, el
importe en libros al que se habría reconocido si se hubieran
contabilizado según el modelo del coste; y
(f) las reservas de revalorización, indicando los movimientos del
ejercicio, así como cualquier restricción sobre la distribución de su
saldo a los accionistas.
78. Siguiendo la NIC 36, la entidad revelará información sobre las partidas de
inmovilizado material que hayan sufrido pérdidas por deterioro del valor,
además de la información requerida en los puntos (iv) a (vi) del apartado (e) del
párrafo 73.
79. Los usuarios de los estados financieros también podrían encontrar relevante
para cubrir sus necesidades la siguiente información:
(a) el importe en libros de los elementos de inmovilizado material, que se
encuentran temporalmente fuera de servicio;
(b) el importe en libros bruto de los inmovilizados materiales que, estando
totalmente amortizados, se encuentran todavía en uso;
(c) el importe en libros de los inmovilizados materiales que, retirados de su uso
activo, se mantienen sólo para ser enajenados o para disponer de ellos por
otra vía; y
(d) cuando se utiliza el modelo del coste, el valor razonable de los
inmovilizados materiales cuando es significativamente diferente de su
importe en libros.
Por tanto, se aconseja a las entidades presentar también estas informaciones.
DISPOSICIONES TRANSITORIAS
80. Los requerimientos relativos a la valoración inicial de los elementos de
inmovilizado material adquirido en permutas de activos, que se
encuentran especificados en los párrafos 24 a 26, se aplicarán de forma
prospectiva y afectarán sólo a transacciones futuras.
FECHA DE VIGENCIA
81. La entidad aplicará esta Norma en los ejercicios anuales que comiencen a
partir del 1 de enero de 2005. Se aconseja su aplicación anticipada. Si
alguna entidad aplicase esta norma para un periodo que comenzase antes
del 1 de enero de 2005, revelará este hecho.
DEROGACIÓN DE OTROS PRONUNCIAMIENTOS
82. Esta Norma deroga la NIC 16 Inmovilizado material (revisada en 1998).
83. Esta Norma deroga las siguientes Interpretaciones:
(a) SIC-6 Costes de modificación de los programas informáticos existentes;
(b) SIC-14 Inmovilizado material — Indemnizaciones por deterioro del valor de
las partidas; y
(c) SIC-23 Inmovilizado material — Costes de revisiones o reparaciones
generales.
APÉNDICE
Modificaciones de otros pronunciamientos
Las modificaciones que contiene este Apéndice tendrán vigencia para los ejercicios
anuales que comiencen a partir del 1 de enero de 2005.
Si una entidad aplica esta norma para un periodo anterior, las modificaciones también
tendrán vigencia para ese periodo.
A1. Se modifica la NIIF 1 Adopción, por primera vez, de las Normas Internacionales
de Información Financiera y los documentos que la acompañan, de la manera
descrita a continuación.
Se modifica el párrafo 24 de la NIIF 1, que ahora queda de la siguiente manera:
24. Si una dependiente adoptase las NIIF con posterioridad a su dominante, la
dependiente valorará los activos y pasivos, en sus estados financieros
individuales, eligiendo entre los siguientes tratamientos:
…
(b) los importes en libros requeridos por el resto de esta NIIF, establecidos
en la fecha de transición a las NIIF de la dependiente. Estos importes
pueden diferir de los descritos en la letra (a) anterior:
…
(ii) cuando las políticas contables aplicadas en los estados financieros
de la dependiente difieran de las que se utilizan en los estados
financieros consolidados. Por ejemplo, la dependiente puede emplear
como política contable el modelo del coste de la NIC 16 Inmovilizado
material, mientras que el grupo puede utilizar el modelo de
revalorización.
A2. Se modifica el párrafo 21 de la NIC 14 Información financiera por segmentos,
que ahora queda como sigue:
21. La valoración de los activos y pasivos de un segmento incluirá los
ajustes, correspondientes a los importes en libros de los activos y
pasivos de los segmentos identificables de una entidad adquirida en una
combinación de negocios calificada como una adquisición, incluso en el
caso de que tales ajustes se hayan hecho sólo con motivo de la
elaboración de los estados financieros consolidados y no se hayan
registrado en los estados financieros separados de la dominante ni en
los individuales de la dependiente. De forma similar, si el inmovilizado
material ha sido revalorizado después de la adquisición, de acuerdo con
el modelo de revalorización de la NIC 16, las valoraciones de los activos
del segmento se reflejarán teniendo en cuenta tal revalorización.
A3. [Este párrafo no se reproduce ya que se trata de una modificación a una parte
no integrante de una norma o interpretación]
A4. Se modifica la NIC 36 Deterioro del valor de los activos, que ahora queda como
sigue.
Se modifican, dentro de la Norma, los párrafos 4, 9, 37, 38, 41, 42, 59, 96 y 104, que
ahora quedan como sigue:
4. Esta Norma es aplicable a los activos que se contabilicen según su
valor revalorizado (valor razonable) siguiendo otras Normas
Internacionales de Información Financiera, como el modelo de
revalorización de la NIC 16, Inmovilizado material. No obstante,
determinar si un activo previamente revalorizado puede haberse
deteriorado, dependerá de los criterios utilizados para determinar el
valor razonable:
…
9. Al evaluar si existe algún indicio de que el activo puede haber
deteriorado su valor, la entidad deberá considerar, como mínimo,
las siguientes circunstancias:
…
Fuentes internas de información
(f) cambios significativos con un efecto desfavorable para la
entidad, que tengan lugar durante el ejercicio o se espere
que ocurran en un futuro inmediato, en la forma o manera en
que se usa o se espera usar el activo. Estos cambios
incluirán situaciones tales como que el activo deje de ser
utilizado, o planes de interrupción o reestructuración de la
explotación a la que pertenece el activo, o que se haya
decidido la enajenación o disposición por otra vía del mismo
antes de la fecha prevista; y
…
37. Los flujos de efectivo futuros se estimarán, para el activo, teniendo
en cuenta su estado actual. Dichas estimaciones no incluirán
pagos o cobros futuros que puedan tener su origen en:
…
(b) costes futuros para aumentar el activo o sustituir una parte
del mismo, o bien para mantenimiento de estas partidas.
38. Puesto que los flujos de efectivo futuros se estiman para el activo en su
estado actual, el valor de uso no reflejará:
…
(b) costes futuros para aumentar el activo o sustituir una parte del
mismo, o bien para mantenimiento de estas partidas, ni tampoco
los beneficios futuros que se relacionen con los citados costes
futuros.
41. Las estimaciones de los flujos de efectivo futuros no incluirán las
estimaciones de pagos futuros derivadas de los costes de aumentar o
sustituir una parte del activo, o bien de dar servicio al mismo, hasta que
la entidad haya incurrido en tales costes (véase el Ejemplo 6 del
Apéndice A).
42. Las estimaciones de los flujos de efectivo futuros incluirán, los costes
futuros necesarios para el mantenimiento cotidiano del activo.
59. La pérdida por deterioro se reconocerá inmediatamente como un
gasto en la cuenta de resultados, a menos que el activo en
cuestión se contabilice por su valor revalorizado, aplicando otra
Norma (por ejemplo en virtud del modelo de revalorización de la
NIC 16, Inmovilizado material). Las pérdidas por deterioro del valor
de los activos revalorizados, se tratarán como una disminución de
la revalorización en aplicación de otra Norma.
96. Al evaluar si existen indicios de que la pérdida por deterioro del
valor reconocida en ejercicios anteriores para un activo ya no
existe o ha disminuido en su cuantía, la entidad considerará, como
mínimo, si se dan algunas de las siguientes indicaciones:
…
Fuentes internas de información
(d) cambios significativos con un efecto desfavorable para la
entidad, que tengan lugar durante el ejercicio o se espere
que ocurran en un futuro inmediato, en la forma o manera en
que se usa o se espera usar el activo. Estos cambios
incluirán situaciones tales como que el activo deje de ser
utilizado, o planes de interrupción o reestructuración de la
explotación a la que pertenece el activo, o que se haya
decidido la enajenación o disposición por otra vía del mismo
antes de la fecha prevista; y
…
104. La reversión de una pérdida por deterioro del valor de un activo se
reconocerá como un ingreso inmediato en la cuenta de resultados,
a menos que dicho activo se contabilice por su valor revalorizado,
siguiendo otra Norma (por ejemplo, de acuerdo con el modelo de la
revalorización de la NIC 16 Inmovilizado material).
Cualquier reversión de la pérdida por deterioro del valor de un activo
previamente revalorizado se tratará como un aumento de la revalorización, en
aplicación de otra Norma.
A5. Se elimina la nota a pie de página correspondiente al apartado (a) del párrafo
14 de la NIC 37 Provisiones, activos contingentes y pasivos contingentes.
A6. Se modifica la NIC 38 Activos intangibles, que ahora queda como sigue:
Introducción
Se elimina el párrafo 7.
Norma
En el párrafo 7 se añade la siguiente definición:
Valor específico para la entidad es el valor actual de los flujos de efectivo que la
entidad espera recibir por el uso continuado de un activo y por la enajenación o
disposición por otra vía del mismo, al término de su vida útil. En el caso de un
pasivo, es el valor actual de los flujos de efectivo en que espera incurrir para
cancelarlo.
En el párrafo 7 se modifican las siguientes definiciones.
Coste es el importe de efectivo o medios líquidos equivalentes pagados, más el
valor razonable de las demás contraprestaciones entregadas, para adquirir un
activo en el momento de su adquisición o producción.
Importe amortizable es el coste de un activo, o el importe que lo haya sustituido,
menos su valor residual.
El valor residual de un activo es el importe estimado que la entidad podría
obtener actualmente por la enajenación o disposición por otra vía del activo,
después de deducir los costes estimados de tal enajenación o disposición, si el
activo ya hubiera alcanzado la antigüedad y demás condiciones esperadas al
término de su vida útil.
Vida útil es:
(a) el periodo durante el cual se espera utilizar el activo
amortizable por parte de la entidad; o bien
(b) el número de unidades de producción o similares que se
espera obtener del mismo por parte de la entidad.
Se modifica el párrafo 18 y el título que lo precede, que ahora quedan como sigue:
Reconocimiento y Valoración
18. El reconocimiento de un elemento como activo intangible requiere que
la entidad demuestre que el elemento satisface:
(a) la definición de activo intangible (véanse los párrafos 7 a 17); y
(b) los criterios de reconocimiento establecidos en esta Norma
(véanse los párrafos 19 a 55).
Este es también el caso de los costes inicialmente incurridos para adquirir o generar
internamente un activo intangible, así como aquellos incurridos posteriormente para
aumentar un activo, sustituir una parte del mismo, o bien para su mantenimiento.
Se añade un nuevo párrafo 18A:
18A. La naturaleza de los activos intangibles es tal que, en muchos casos, no
permiten ni aumentos ni sustituciones de partes del mismo. En
consecuencia, la mayoría de los desembolsos posteriores se hacen
probablemente para mantener los beneficios económicos futuros
incorporados a un activo intangible existente, por lo que no satisfacen la
definición de activo intangible ni los criterios de reconocimiento
establecidos en esta Norma. Por otra parte, a menudo resulta difícil
atribuir directamente los desembolsos posteriores a un activo intangible
concreto, porque corresponden al negocio en su conjunto. Por tanto,
sólo se reconocerán de forma excepcional, en el importe en libros de un
activo intangible, los desembolsos posteriores — desembolsos
incurridos después del reconocimiento inicial de un activo intangible
comprado o después de terminar un activo intangible que se haya
generado internamente —. De forma coherente con el párrafo 51, los
desembolsos posteriores referidos a marcas, cabeceras de periódicos o
de revistas, los sellos o denominaciones editoriales, las listas de clientes
y elementos de naturaleza similar (ya hayan sido comprados o
generados internamente) siempre se reconocerán en el resultado del
ejercicio en el que se incurra en ellos, a fin de evitar el reconocimiento
de un fondo de comercio generado internamente.
Se modifica el párrafo 24 que queda redactado como sigue:
24. El coste de un activo intangible comprenderá:
(a) su precio de compra, incluidos los aranceles de importación y los
impuestos indirectos no recuperables que recaigan sobre la
adquisición, después de deducir cualquier descuento o rebaja
del precio; y
(b) cualquier coste directamente atribuible para la preparación del
activo para su uso previsto.
Se añaden los párrafos 24A a 24D:
24A. Ejemplos de costes directamente atribuibles son:
(a) costes de retribuciones a los empleados (según se define en la
NIC 19 Retribuciones a los empleados) en los que se ha
incurrido directamente para dar a los activos su condición y
ubicación operativas; y
(b) honorarios profesionales.
24B. Ejemplos de costes que no forman parte del coste de un activo
intangible son los siguientes:
(a) los costes de introducción de un nuevo producto o servicio
(incluyendo los costes de actividades publicitarias y
promocionales);
(b) los costes asociados a la apertura del negocio en una nueva
localización o para un nuevo segmento de clientela (incluyendo
los costes de formación del personal); y
(c) los costes de administración y otros costes generales.
24C. El reconocimiento de los costes en el importe en libros de un activo
intangible terminará cuando el mismo se encuentre en el lugar y
condiciones necesarias para operar de la forma prevista por la
dirección. Por ello, los costes incurridos por la utilización o por la
reprogramación del uso de un activo intangible no se incluirán en el
importe en libros de dicho elemento. Por ejemplo, los siguientes costes
no se incluirán en el importe en libros de un activo intangible:
(a) costes incurridos cuando un elemento, capaz de operar de la
forma prevista por la dirección, todavía tiene que ser puesto en
marcha; y
(b) pérdidas operativas iniciales, tales como las generadas mientras
se desarrolla la demanda de los productos que se elaboran con
el activo.
24D. Algunas operaciones, si bien relacionadas con el desarrollo de un
elemento de activo intangible, no son necesarias para colocar al activo
en las condiciones necesarias para que pueda operar de la forma
prevista por la dirección. Estas operaciones accesorias pueden tener
lugar antes o durante las actividades de desarrollo. Puesto que estas
operaciones accesorias no son imprescindibles para colocar al activo en
las condiciones necesarias para operar de la forma prevista por la
dirección, los ingresos y gastos asociados a las mismas se reconocerán
en el resultado del ejercicio, mediante su inclusión dentro de las clases
apropiadas de ingresos y gastos.
Se modifica el párrafo 34 que queda redactado como sigue:
34. Algunos activos intangibles pueden ser adquiridos a cambio de uno o
varios activos no monetarios, o de una combinación de activos
monetarios y no monetarios. La siguiente discusión se refiere solamente
a una permuta de un activo no monetario por otro, pero también es
aplicable a todas las permutas descritas en el primer inciso de este
párrafo. El coste de dicho activo intangible se medirá por su valor
razonable, a menos que (a) la transacción de intercambio no tenga
carácter comercial, o (b) no pueda medirse con fiabilidad el valor
razonable del activo recibido ni el del activo entregado. El activo
adquirido se valorará de esta forma incluso cuando la entidad no pueda
dar de baja inmediatamente el activo entregado. Si el activo adquirido
no se mide por su valor razonable, su coste se valorará por el importe
en libros del activo entregado.
Se añaden los párrafos 34A y 34B:
34A. La entidad determinará si una permuta tiene carácter comercial,
considerando en qué medida se espera que cambien los flujos de
efectivo futuros como consecuencia de dicha transacción. Una
transacción de intercambio tendrá carácter comercial si:
(a) la configuración (riesgo, calendario e importe) de los flujos de
efectivo del activo recibidos difiere de la configuración de los
flujos de efectivo del activo transferido; o
(b) el valor específico para la entidad de la parte de sus actividades
afectadas por la permuta se ve modificado como consecuencia
del intercambio; y además
(c) la diferencia identificada en (a) o en (b) resulte significativa al
compararla con el valor razonable de los activos intercambiados.
Al determinar si una permuta tiene carácter comercial, el cálculo del valor específico
para la entidad de la parte de sus actividades afectada por la transacción, deberá tener
en cuenta los flujos de efectivo después de impuestos.
El resultado de estos análisis puede quedar claro sin que la entidad deba realizar
cálculos detallados.
34B. El párrafo 19(b) especifica que una condición para reconocer un activo
intangible es que el coste del mismo pueda ser medido con fiabilidad. El
valor razonable de un activo intangible, para el que no existan
transacciones comparables en el mercado puede valorarse con
fiabilidad si (a) la variabilidad en el rango de las estimaciones del valor
razonable del activo no es significativa, o (b) las probabilidades de las
diferentes estimaciones, dentro de ese rango, pueden ser valoradas
razonablemente y utilizadas en la estimación del valor razonable. Si la
entidad es capaz de determinar de forma fiable los valores razonables
del activo recibido o del activo entregado, entonces, se utilizará el valor
razonable del activo entregado para valorar el coste del activo recibido,
a menos que se tenga una evidencia más clara del valor razonable del
activo recibido.
Se elimina el párrafo 35.
Se modifica el párrafo 54, que ahora queda de la siguiente manera:
54. En el coste de un activo intangible generado internamente se incluirán
todos los costes directamente atribuibles que sean necesarios para
crear, producir, y preparar el activo para que pueda operar de la forma
prevista por la dirección. Ejemplos de costes directamente atribuibles
son:
(a) los costes de materiales y servicios utilizados o consumidos en
la generación del activo intangible;
(b) costes de retribuciones a los empleados (según se definen en la
NIC 19 Retribuciones a los empleados) que procedan de la
generación del activo intangible;
(c) los honorarios para registrar el derecho; y
(d) la amortización de patentes y licencias que se utilicen en la
generación del activo intangible.
En la NIC 23 Costes por intereses, se especifican criterios para el reconocimiento de
los intereses como parte del coste de un activo intangible generado internamente.
Se elimina el título que precede a los párrafos 60 a 62.
Se eliminan los párrafos 60 y 61.
Se elimina el párrafo 62, su contenido se ha llevado al párrafo 18A.
Se modifica el título que precede al párrafo 63, que ahora queda como sigue:
Valoración posterior al reconocimiento
Se modifican los párrafos 76 y 77, que ahora quedan como sigue:
76. Cuando se incremente el importe en libros de un activo intangible
como consecuencia de una revalorización, tal aumento se llevará
directamente a una cuenta de reservas de revalorización, dentro
del patrimonio neto.
No obstante, el incremento se reconocerá en el resultado del ejercicio en la
medida en que suponga una reversión de una disminución por revalorización del
mismo activo, que fue reconocida previamente en resultados.
77. Cuando se reduzca el importe en libros de un activo intangible
como consecuencia de una revalorización, tal disminución se
reconocerá en el resultado del ejercicio. No obstante, la
disminución será cargada directamente al patrimonio neto contra
cualquier reserva de revalorización reconocida previamente en
relación con el mismo activo, en la medida que tal disminución no
exceda el saldo de la citada cuenta de reserva de revalorización.
Se modifican los párrafos 79 y 80 que quedan redactados como sigue:
79. El importe amortizable de un activo intangible se distribuirá de
forma sistemática a lo largo de su vida útil.
Existe una presunción refutable de que la vida útil del activo intangible no
excederá 20 años, desde la fecha en la que el activo esté disponible para su uso.
La amortización comenzará cuando el activo esté disponible para su uso. La
amortización cesará cuando el activo sea dado de baja en cuentas.
80. La amortización se reconocerá incluso si hubiera tenido lugar un
incremento en, por ejemplo, el valor razonable del activo o en su
importe recuperable. Entre los muchos factores que se consideran para
la determinación de la vida útil de un activo intangible, se incluyen:
(a) la utilización prevista del activo y la posibilidad de que el activo
pudiera ser gestionado eficientemente por otro equipo de
dirección;
(b) los ciclos habituales de vida del producto para el activo, así
como la información pública sobre estimaciones de las vidas
útiles de activos similares, que tienen una utilización similar;
(c) la obsolescencia técnica, tecnológica, comercial o de otro tipo;
(d) la estabilidad de la industria en que opera el activo, así como los
cambios en la demanda del mercado para los productos o
servicios producidos por el activo;
(e) las actuaciones que se esperan de los competidores o los
competidores potenciales;
(f) la cuantía de los desembolsos por mantenimiento requeridos
para conseguir los beneficios económicos futuros esperados del
activo, así como la capacidad e intención de la entidad para
alcanzar dicho nivel;
(g) el periodo de control sobre el activo, así como los límites legales
u otros límites similares sobre el uso del activo, tales como la
fecha de vencimiento de los arrendamientos asociados al mismo;
y
(h) si la vida útil del activo depende de la vida útil de otros activos de
la entidad.
Se modifican los párrafos 88 a 90, que ahora quedan como sigue:
88. El método de amortización utilizado reflejará el patrón con arreglo
al cual se espera que sean consumidos, por parte de la entidad, los
beneficios económicos futuros del activo. Si ese patrón no puede
determinarse con fiabilidad, se utilizará el método lineal. El cargo
por amortización de cada periodo se reconocerá en el resultado del
ejercicio, a menos que otra Norma permita o requiera su inclusión
en el importe en libros de otro activo.
89. Pueden utilizarse diversos métodos de amortización para distribuir el
importe amortizable de un activo de forma sistemática a lo largo de su
vida útil. Entre los mismos se incluyen el método lineal, el método del
saldo decreciente y el método de las unidades de producción. El método
se elegirá de manera que refleje el patrón esperado de consumo de los
beneficios económicos futuros incorporados en el activo, y se aplicará
de manera coherente de un ejercicio a otro, a menos que se haya
producido un cambio en el patrón esperado de consumo de los
beneficios económicos futuros. En muy raras ocasiones podrá existir
evidencia convincente para apoyar un método de amortización de
activos intangibles que dé lugar a un importe, en la amortización
acumulada, menor del que resultaría al aplicar el método lineal.
90. El cargo por amortización de un ejercicio se reconocerá habitualmente
en el resultado del ejercicio. Sin embargo, en ocasiones los beneficios
económicos futuros incorporados a un activo se incorporan a la
producción de otros activos. En este caso, el cargo por amortización
constituirá parte del coste del otro activo y se incluirá en su importe en
libros. Por ejemplo, la amortización de activos intangibles usados en el
proceso de producción se incluye en el importe en libros de la
existencias (véase la NIC 2 Existencias).
Se modifica el párrafo 93, que ahora queda como sigue:
93. La estimación del valor residual de un activo se basará en el importe
recuperable por su enajenación o disposición por otra vía, utilizando los
precios existentes en la fecha de la estimación para la venta de un
activo similar que haya alcanzado el término de su vida útil y que haya
operado en condiciones similares a aquéllas en las que se utilizará el
activo. El valor residual se revisará, como mínimo, al término de cada
ejercicio anual. Un cambio en el valor residual del activo se contabilizará
como un cambio en las estimaciones contables, de acuerdo con la NIC
8 Políticas contables, estimaciones contables y errores.
Se añade el párrafo 93A:
93A. El valor residual de un activo intangible podría aumentar hasta igualar o
superar el importe en libros del activo.
Si esto sucediese, el cargo por amortización del activo será nulo, a menos que — y
hasta que — ese valor residual disminuya posteriormente y se haga menor que el
importe en libros del activo.
Se modifican los párrafos 94 y 95, que ahora quedan como sigue:
94. Tanto el periodo como el método de amortización se revisarán,
como mínimo, al término de cada ejercicio anual. Si la vida útil
esperada del activo difiere de las estimaciones iniciales, el periodo
de amortización se modificará adecuadamente. Si ha tenido lugar
un cambio en el patrón esperado de consumo de los beneficios
económicos futuros incorporados al activo, se cambiará el método
de amortización para reflejar el nuevo patrón. Dicho cambio se
contabilizará como un cambio en las estimaciones contables, de
acuerdo con la NIC 8.
95. Durante la vida de un activo intangible, puede quedar patente que
la estimación de su vida útil resulta inadecuada.
Por ejemplo, el reconocimiento de una pérdida por deterioro del valor podría
indicar la necesidad de cambiar el periodo de amortización.
Se modifican los párrafos 103 y 104, que ahora quedan como sigue:
103. Un activo intangible se dará de baja en cuentas:
(a) cuando se enajene o disponga del mismo por otra vía; o
(b) cuando no se espere obtener beneficios económicos futuros
por su uso, enajenación o disposición por otra vía.
104. La pérdida o ganancia surgida al dar de baja un activo intangible,
se determinarán como la diferencia entre el importe neto obtenido
por su enajenación o disposición por otra vía, si existe, y el importe
en libros del activo. Esta diferencia se incluirá en el resultado del
ejercicio cuando el activo sea dado de baja en cuentas (a menos
que la NIC 17 establezca otra cosa, en caso de una venta con
arrendamiento posterior). Las ganancias no se clasificarán como
ingresos ordinarios.
Se añaden los párrafos 104A a 104C:
104A. La enajenación o disposición por otra vía de un activo intangible puede
llevarse a cabo de diversas maneras (por ejemplo mediante la venta,
realizando sobre el mismo un contrato de arrendamiento financiero o
por donación). Para determinar la fecha de la enajenación o disposición
por otra vía de ese activo, la entidad aplicará los criterios, establecidos
en la NIC 18 Ingresos ordinarios, para el reconocimiento de ingresos
ordinarios por ventas de bienes. Se aplicará la NIC 17 en caso de que la
disposición del activo consista en una venta con arrendamiento
posterior.
104B. Si, de acuerdo con el principio de reconocimiento del párrafo 19, la
entidad reconociera dentro del importe en libros de un activo el coste
derivado de la sustitución de una parte de un activo intangible, entonces
dará de baja el importe en libros de la parte sustituida. Si no fuera
practicable para la entidad la determinación del importe en libros de la
parte sustituida, podrá utilizar el coste de la sustitución como indicativo
de cuál podría ser el coste de la parte sustituida en el momento en que
fue adquirida o generada internamente.
104C. La contrapartida a cobrar por la enajenación o disposición por otra vía
de un activo intangible, se reconocerá inicialmente por su valor
razonable. Si se aplazase el pago a recibir por el activo intangible, la
contrapartida recibida se reconocerá inicialmente al precio equivalente
de contado. La diferencia entre el importe nominal de la contrapartida y
el precio equivalente de efectivo se reconocerá como un ingreso
ordinario por intereses, de acuerdo con la NIC 18, de forma que refleje
el rendimiento efectivo derivado de la cuenta por cobrar.
Se elimina el párrafo 105.
Se modifica el contenido del párrafo 106, que queda como sigue:
106. La amortización no cesará cuando el activo esté sin utilizar o se haya
retirado del uso activo, y se mantenga para su enajenación o
disposición por otra vía, a menos que se encuentre amortizada por
completo.
Se elimina, en el párrafo 107, la frase «No es obligatorio presentar información
comparativa de ejercicios anteriores».
Se modifica el apartado (e) del párrafo 111, que ahora queda como sigue:
(e) el importe de compromisos contractuales para la
adquisición de activos intangibles.
Se modifica el punto (iii) del apartado (a) del párrafo 113, que ahora queda como
sigue:
(iii) el importe en libros que habría sido reconocido si se
hubiera aplicado, a la clase de activos intangibles
revalorizada, el tratamiento de referencia del párrafo 63; y
Se modifica el párrafo 113(b) y se añade el párrafo 113(c), que ahora quedan como
sigue:
(b) el importe de las reservas por revalorización asociado con
activos intangibles al comienzo y al final del ejercicio,
indicando los cambios que han tenido lugar durante el
ejercicio y cualquier restricción sobre la distribución de su
saldo entre los accionistas; y
(c) los métodos e hipótesis significativas aplicadas en la
estimación del valor razonable de los activos.
Se añade el párrafo 121A:
121A. Los requerimientos establecidos en los párrafos 34 a 34B, relativos a la
valoración inicial de los activos intangibles adquiridos en permuta de
activos, se aplicarán de forma prospectiva y afectarán sólo a las
transacciones futuras.
A7. Se modifica la SIC-13 Entidades controladas conjuntamente — Aportaciones
no monetarias de los partícipes, de la manera descrita a continuación.
Se modifican los párrafos 5 y 6, que ahora quedan como sigue:
5. Al aplicar el párrafo 48 de la NIC 31, a la contabilización de las
aportaciones no monetarias que haya realizado al capital de una ECC,
el participante reconocerá, en el resultado del ejercicio en que se
produzca la operación, la porción correspondiente a las pérdidas o
ganancias atribuibles al capital poseído por los demás participantes,
salvo cuando se de uno cualesquiera de los siguientes supuestos:
(a) no han sido transferidos a la ECC los riesgos y ventajas
inherentes a la propiedad del activo o activos no monetarios
aportados;
(b) la pérdida o ganancia relativa a los bienes aportados no puede
ser medida de forma fiable; o bien
(c) la transacción de aportación no tenga carácter comercial, según
la descripción dada a estos términos en la NIC 16 Inmovilizado
material.
Si se aplica cualquiera de las excepciones de los párrafos (a), (b) o (c) anteriores, las
pérdidas o ganancias se considerarían no realizadas, y por tanto, no se reconocerán
en el resultado del ejercicio, a menos que fuera de aplicación lo establecido en el
párrafo 6.
6. Si, además de recibir instrumentos de capital de la ECC, el partícipe
obtiene activos monetarios o no monetarios, reconocerá la porción
apropiada de las pérdidas o ganancias derivadas de la operación, en el
resultado del ejercicio.
Se insertan dos nuevos párrafos 14 y 15, después del párrafo de la Fecha de
Vigencia.
14. Las modificaciones de la contabilización de las aportaciones no
monetarias, especificadas en el párrafo 5, se aplicarán de forma
prospectiva a las transacciones futuras.
15. La entidad aplicará las modificaciones de esta Interpretación hechas por
la NIC 16 Inmovilizado material, en los ejercicios anuales que
comiencen a partir del 1 de enero de 2005. Si la entidad aplicase dicha
Norma en un periodo anterior, también aplicará estas modificaciones
para ese periodo.
A8. Se modifican los párrafos 3 a 5 de la SIC 21 Impuesto sobre las ganancias —
Recuperación de activos no depreciables revalorizados, que ahora quedan de
la siguiente manera:
3. El problema consiste en cómo interpretar la expresión «recuperación»
en relación con un activo que no se amortiza (activo no amortizable) y
haya sido revalorizado según el párrafo 31de la NIC 16 (revisada en
1998).
4. Esta Interpretación también será de aplicación a las inversiones
inmobiliarias que se contabilicen por sus valores revalorizados según el
párrafo 33 de la NIC 40, pero que se considerarían no amortizables si
se aplicase la NIC 16.
5. El activo o pasivo por impuestos diferidos que surge de la revalorización
de un activo no amortizable, según el párrafo 31 de la NIC 16, se
valorará en función de las consecuencias fiscales derivadas de la
recuperación del importe en libros de ese activo a través de la venta,
independientemente de las bases de valoración del importe en libros del
activo. Por lo tanto, si la norma fiscal especificara un tipo fiscal aplicable
al importe tributable derivado de la venta de un activo, que fuese
diferente del tipo fiscal aplicable al importe gravable que se derivaría del
uso del activo, se aplicará el primer tipo en la valoración del activo o
pasivo por impuestos diferidos asociado con el activo no amortizable.
A9. [Este párrafo no se reproduce ya que se trata de una modificación a una parte
no integrante de una norma o interpretación]
A10. Se modifica el apartado (d) del párrafo 9 de la SIC-32 Activos intangibles —
Costes de sitios web, que ahora queda como sigue:
(d) La fase de Operación comienza una vez que el desarrollo del
sitio web esté completo. Los desembolsos acometidos en esta
fase se reconocerán como un gasto cuando se incurra en ellos, a
menos que satisfagan los criterios del párrafo 19 de la NIC 38.
A11. En diciembre de 2002, el Consejo publicó un Proyecto de Norma sobre
Modificaciones Propuestas a la NIC 36 Deterioro del valor de los activos y la
NIC 38 Activos intangibles. Las modificaciones propuestas por el Consejo en la
NIC 38 reflejan cambios relacionados con las decisiones tomadas en el
Proyecto de Combinaciones de Negocios. Puesto que este proyecto está
todavía en curso, los cambios que propone no han sido recogidos entre las
modificaciones de la NIC 38 incluidas en este Apéndice.
A12. En julio de 2003, el Consejo publicó el Proyecto de Norma 4 Enajenación de
activos no corrientes y presentación de explotaciones en interrupción definitiva,
en el que se proponían modificaciones a la NIC 38 y a la NIC 40 Inversiones
inmobiliarias.
Estos cambios propuestos no quedan reflejados en las modificaciones a la NIC 38 y a
la NIC 40 incluidas en este Apéndice.