Los requerimientos energéticasdel ser humano los aportan fundamentalmentelos
giúcidos y los Iípidos, ya que ambos nutrientes cubren, cuando menos, e1 75 % de las
d o n a s de la dieta.
Los glúcidos constituyen la principal fuente de energía para el hombre, debido a
qneson los nutrientes mayoritarios de su dieta, ya que existeuna mayor disponibilidad
de estos compuestos, relacionada con su abundancia en la naturaleza y su menor costo.
No obstante, no se conoce ningún requerimiento específico de algún tipo de glúcido
en el ser humano.
Los Iípidos son la segunda fuente de energía del organismo. Resultan más eficien-
tes como fuente energética que los carbohidratos, pues rinden más del doble de
kilodorías por gramo que éstos; son abundantes en la dieta humana, aunque, como
regla, en menor grado que los glúcidos. El hombre necesita ingerir algunos tipos de
Iípidos en su alimentación porque no tiene la capacidad de sintetizarlos, al menos en
cantidades suficientes.
Este capítulo se dedicará al estudio de la participación y la importancia de los
glúcidos y los Iípidos en la dieta humana.
Glbcidm en la dieta humana
Requerimientos
Conlos glúcidos se cubre la mayor parte de los requerimientosenergéticosdel ser
humano, ya que éstos suelen aportar el 50 % o más de las calorías de la dieta; en
ocasiones, pueden aportar hasta el 80 % de todos los requerimientos energéticos. De
manera excepcional,como es el caso de los esquimales,el consumo de carbohidratos
e s d n h o , lo que pone en evidencia el carácter dispensable de estos nutrientes.
En el proceso de la gluconeogénesis se pueden obtener glúcidos a partir de la
mayoría de los aminoácidosy de la fracción glicerol de las grasas. No obstante,se ha
demostrado la necesidad de la ingestión de un mínimo de carbohidrato preformado,
Para evitar la cetosis.
A pesar del carácter dispensable de los glúcidos, se considera que es necesario
"gerir un mínimo de 5 g de carbohidratos por cada 100 kcal de la dieta, con vistas a
"pedir la cetosis. Sin embargo, para garantizar la prevención de todos los efectos
indeseables del ayuno o de las dietas con alto contenido en grasas, se recomienda la
ingestión de, al menos, S0 a 100 g de carbohidratos digeribles por día.
En las recomendaciones hechas por un grupo de expertos de la FAOIOMS, en
relación con las metas nutriciouales, se orienta la ingestión mínima de glúcidos del
55 % del total de la energía ingeridddía y un máximo del 75 %. De ellos, e1 50 %,
como mínimo, y el 70 %, como máximo, debe ser de carbohidratos complejos; en
cuanto a los azúcares refinados (simples)se plantea el 0 % como cifra mínima y sólo
el 10 %,como máxima.
En cuanto a los glúcidos no digeribles (o no absorbibles),es decir, las fibras, se
recomienda un mínimo de 16 g/día y un máximo de 24 g/día. El tipo principal de
fibras, celulosa y muchas hemicelulosas aumenta el bolo fecal, disminuye el tiempo
del tránsito intestinal y decrece la presión intracolon, todo lo cual influyeen su fun-
ción beneficiosa, en relación con la enfermedad diverticular.
Se sabe, además, que la fibra de los cereales, especialmente del trigo, tiene acción
laxante y aumenta los movimientos peristálticos,por lo que evita la constipación; tal
vez por ello se explique su efecto en la disminución del riesgo de hemorroides y de
cáncer de colon. Las ligninar también contribuyen a aumentar el bolo fecal, pero,
además, absorben sustancias orgánicas como el colesterol.
Por otra parte, las fibras mucilaginosas (pectina y gomas) tienen un mecanismo de
acción diferente;,ellas forman geles en el estómago y el intestino, y disminuyen el
tiempo de vaciamientogástrico, la velocidad de absorción de muchos de los nutrientes,
y en especial,la velocidad en la que los carbohidratos son digeridos y absorbidos; por
ello, el pico de concentraciónde glucosa en sangre, así como los niveles de insulina en
dicho fluido, son menores si se ingiere este tipo de fibra, conjuntamentecon las comi-
das que contengan glúcidos.
Las fibras solublesen agua (peetinas, gomas y algunashemicelulosas, entre otras)
contribuyen también a disminuir los niveles séricos de colesterol, aunque también
disminuyen la absorción de algunos iones.
Por lo anteriormente expuestose recomienda la ingestión diaria de 400 g de frutas
y hortalizas, y de 30 g de leguminosas,frutos secos y semillas (como parte de los 400 g
de fmias y hortaüzas).
Laingestión de cantidades excesivasde fibras puede provocar flatulencia,cólicos
y malestar abdominal generalizado.
Disponibilidady fuentes
Los glúcidos principales en los alimentos son los almidones y los azúcares. Los
granos de cereales, los tubérculos (papa, malanga, boniato, yuca, etc.),Jas pastas (fi-
deos, espaguetis, macarrones, etc.) y el arroz, de consumo general en muchos países,
son las fuentes principales de almidón de la dieta humana.
La sacarosa es el azúcar más abundante en la dieta, debido a su empleo generali-
zado como edulcorante en la confección de diferentes alimentos, entre ellos panetelas,
refrescos, helados, confituras y otros dulces. La lactosa, azúcar de la leche, resulta de
especial relevancia en los niños pequeños.
Los vegetales, las semillas y los granos contienen celulosa, hemicelulosa y lignina
insolubles en agua. Las frutas, los cereales y las legumbres son fuentes de fibras solu-
bles en agua.
Almacenamiento de los ghíados
Los animales se nutren de manera [Link] los períodos en los cuales
están ingiriendo alimentos en cantidades suficientes, se almacena glucógeno en el
hígado y los músculos fundamentalmente,y este polisacárido es degradado cuando se
requiere por el organismo, en períodos interalimentarios y en el ayuno de corta
duración.
Como fuera ya tratado (capítulo 43),el hombre puede disponer rápidamente desu
reserva energética en forma de glucógeno hepático, para mantener la glicemia por un
determinadonúmero de horas.
Las plantas sintetizan glucosa mediante la fotosíntesis; este monosacárido, con-
juntamente con la fmctosa, forma sacarosa, la cual es transportada a los diferentes
tejidos no fotosintéticos. En los vegetales, los glúcidos se acumulan en forma de
almidón. El almidón, reserva glucídica de muchas plantas, es un componente funda-
mental de la dieta humana.
..
Alteraciones metabólicas relacionadas con la ingesia giuudica
Cuando se recibe una dieta rica en carbohidratos, una parte de éstos semetaboliza
y rinde energía; otra parte se almacena como glucógeno,y lamayor parte se transforma
en grasas y se metaboliza o almacena como tal. La cuantía en que los carbohidratos
ingeridosen la dieta se transforman en grasa depende de la periodicidad con la que se
ingieren los alimentos.
Existen evidencias que parecen relacionar la frecuencia con la que el hombre
ingiere sus alimentos y la cuantía en que los glúcidos ingeridos se transforman en
grasa, con la aparición de obesidad, aterosclerosisy diabetes mellitus. Es importante
-
tener en cuenta oue el incremento de la in~estiónde !zlúcidosconduce a un aumento
de los requerimientos de la tiamina o vitamina B,.
0
En ausencia de un aporte suficiente de carbohidratos, las reservas hepáticas de
glucógeno son capaces de mantener la concentraciónde glucosa sanguínea dentro de
valores normales solamente durante unas pocas horas (de 18a24 h como promedio);
posteriormente, si el ayuno se mantiene, el aporte de glucosa hacia la sangre depende
del proceso de la gluconeogénesis.
Duranteun ayuno prolongadola disminución del aporte de carbohidratos refona-
rá la utilización de los ácidos grasos. En dicho ayuno -cuando los depósitos de
glucógeno se han gastado- la supervivenciadepende, en gran medida, de la moviliza-
ción de los lípidos de reserva. La excesiva movilización de los lípidos en el ayuno
conduce a una hiperlipemia y a la cetosis, e incluso puede provocar hígado graso. El
cuadro de cetosis no suele ser grave, debido a la utilización de los cuerpos cetónicos
por algunos tejidos, a través del proceso de cetólisis.
Lfpidm en la dieta humana
Requerimientos
Normalmente, del 20 al 30 % de las calorías de la dieta se obtienen de las grasas,
es decir, de 66 a 85 g, lo cual significa alrededor de 3 000 kcal; sin embargo, las grasas
pueden aportar el 30 ó 35 %,e incluso más, de las calorías de la dieta.
Como se sabe, las vitaminas liposolublesy algunos ácidos grasos esenciales cons-
tiiuyen requerimientosobligadosde la dieta en el ser humano. Se ha observado que los
animales mantenidos con dietas exentas de grasa cesan de crecer, desarrollan graves
alteraciones de la piel, sufren daño renal y dejan de reproducirse. Estas alteraciones se
eliminan si se le adiciona a la dieta los ácidos grasos esenciales (linoleico,
linolénico y araquidónico); si el aporte de linoleico es suficiente, no se requieren
los otros 2 ácidos grasos, ya que éstos pueden formarse a partir de aquél.
Entre las alteracionesprovocadaspor dietas carentes o deficitariasen ácidos grasos
esenciales en niños se encuentra la dermatitis escamosa. Se ha podido establecer que
ellos necesitan consumir alrededor de1 4 % de sus requerimientos energéticos totales,
en forma de ácidos grasos esenciales, especialmenteácido linoleico. En la leche mater-
na es esa, precisamente,la proporción en que seencuentra dicho ácido. Como se seíialó
anteriormente, entre los requerimientoslipídicos también se encuentran algunas vita-
minas liposolnbles, aspecto que será analizado en el capítulo 73, dedicado al estudio
de las vitaminas.
El tipo de grasa que se ingiere reviste importancia para la salud humana. Así+ ha
demostrado que las grasas saturadas inhihen lacaptación deLDL por sus receptores,lo
que puede explicar su efectosobreel incrementode los nivelessanguíneosde colesterol.
El ácido palmítico aumenta los niveles de colesterol en sangre y no se ha demostrado
este efecto para el ácido esteárico.
Los ácidos poliinsaturados disminuyen la concentración del colesterol de las
LDL y las HDL, mientras que el ácido oleico disminuye la concentraciónde las LDL,
sin afectarlasHDL.
La ingestión de los ácidos grasos insaturados de la serie 0-3 disminuye discreta-
mente el colesterol sanguíneo,en tanto que decrecela de triacilgliceroles. Sin embar-
go, el aporte en la dieta de los ácidos grasos insaturados de la serie m-6 disminuye
sensiblemente los niveles de colesterol sanguíneo y afecta muy poco los de
triacilgliceroles.
En las recomendaciones del Comité de Expertos de la FAOIOMS, acerca de la
dieta para mejorar la salud, se orienta que el total de las grasas sea, como mínimo, del
15 % y,como máximo,del30 %,del total del aporte energético diario. Paralas grasas
saturadas se plantea un mínimo del O % y un máximo del 10 %; en el caso de las
poüinsaturadas el mínimo es de13 % y el rnáximo,de17 %.La relación adecuada para
grasas saturadas, monoinsaturadasy poliinsaturadassería de 1:1,5:1. En relación con
el colesterol la recomendación es de un mínimo del O %,y un máximo de 300 mgldía.
Disponibilidady fuentes
Los lípidos principales de la dieta son los triacilgliceroles y en menor cuantía el
colesterol, la ledtina y otros. La mayoría de los alimentos, tanto animales como vege-
tales, contiene alguna grasa en cantidades variables,una gran parte de ella asociada a
otros constituyentes hísticos, por lo que frecnentementeresultan difícil de cuantificar
en una dieta, a esta grasa se le suele reconocer como "grasa invisible", pero la contribu-
ción más importante de los Iípidos en la dieta humana, y aquélla que es fácilmente
cuanaficable,se realiza a partir de aceites, manteca, mantequilla, margarina y algunas
[Link]
. " ricas en masa
Los ácidos grasos de algunos peces y aceites de pescado son ricos en ácidos grasos
de la serie 0-3, sobre todo el eicosapentanoico. El aceite de las plantas y los vegetales
es rico en ácidos grasos de la serie w-6,especialmente el ácido linoleico.
Los Iípidos rinden 9 3 kca1.g-l. Debido a que la palatihilidad de los alimentos
aumenta por su contenido en grasa, así como al hecho de la utilización de algunos
tipos de grasa enla preparación demúltiples alimentos,los lípidos son abundantes en
la mayoría de las dietas de los seres humanos.
Almacenamiento de ¡os iípidos
Las grasas constituyen el reseworio de energía más poderoso del organismo. Los
Iípidos se almacenan en el tejido adiposo en forma de triacilgliceroles (capítulo67).
Como se sabe, los triacilgliceroles son depósitos altamente concentradosde energía
metabólica, porque estos compuestos se encuentran en un estado muy reducido; por
ser sustancias no polares, se almacenan en forma anhidra, es decir, casi totalmente
exenta de agua.
Alteraciones metabóiicas relacionadas con la ingesta liptdica
Esun hecho bastanteaceptado que las dietas ricas en ácidosgrasos polünsatnrados
y bajasen colesterol son efectivaspara prevenir algunasenfedadesmdiovasculares,
particularmentela arteriosclerosis; no obstante, son muchos los aspectospolémicos en
este sentido.
Se sabe que la ingestión elevada de colesterol provoca hipercolesterolemia en
algunas personas, pero no en otras. Evidenciasexperimentales apoyan la existencia
de respuestas individualesdiferenciadas.
Se ha demostrado que las dietas ricas en colesterol no afectaron los valores de
colesterol total plasmático,HDL y LDL colesterol en la mayoría de las personas inclui-
dasen un grupo experimental. Sin embargo, en una parte relativamente pequeña de los
sujetos investigados se observó un incremento promedio del 12 % en sus niveles de
colesterolplasmático. Estas respuestas no estuvieron relacionadascon la calidad de la
dieta, nicon la eficiencia de absorción, ni con el nivel inicial de colesterol sérico, en
tanto que sí se demostró una relación con la cuantía de la reducción de la síntesis de
colesterol en los tinfocitos: en e1 30 % de los suietos estudiados disminuvó " ooco su
A
biosíntesis, a pesar de haber recibido dietas ricas en colesterol, contrario al otro 70 %
que experimentó un decrecimientomuchomás marcado de la síntesis de colesterol,
aun cuando recibió la misma dieta.
La calidad de la grasa de la dieta sí ha demostradoafectar significativamentelos
valores de colesterolplasmático. Las dietas ricas en grasas saturadas, generalmente
grasas de origen animal, tienden a incrementar los niveles séricos de colesterol,mien-
tras que las grasas de origen vegetal, los aceites, en los cuales abundan los ácidos
grasos insaturados, tienden a disminuirlos. Por otra parte, se ha planteado la posible
relación de proporciones bajas de ácido linoleico en las grasas del tejido adiposo, con
riesgo de enfermedadcoronaria.
Se ha comprobado también un efecto de los Iípidos de la dieta sobre el tiempo de
coagulación de la sangre: aumento de la actividad fibrinolíticay del tiempo de coagu-
lación con dietas ricas en ácidos grasos esenciales, en tanto que las dietas ricas en
grasassaturadas provocan un efedo contrario.
La arteriosclerosisestá relacionada con las alteraciones del metabolismo iipídico,
particularmente el del colesterol (capítulo 53).
En determinadas condiciones, las cantidades de grasa en el hígado aumentan
como resultado de una movilización exagerada de la grasa de reserva. Esta moviliza-
ción excesiva de grasas puede estar ocasionada por la acción de algunas hormonas u
otras condiciones, como son la depauperación, el ayuno prolongado, la diabetes
incontrolada o la intoxicación por determinadassustancias,entre ellas el tetraclornro
de carbono, el cloroformo, el fósforo, el plomo o el arsénico, así como por la ingestión
de dietas deficientes en factores lipotrópicos (colina, inositol y determinados
aminoácidos),los cuales serán objeto de estndio en los próximos capítulos.
Los hígados grasos pueden ser inducidospor algunas dietas, como aquellas ricas
en grasa o glúcidos, o deficientes en proteínas. El alcoholismo predispone al indivi-
duo para experimentar éste u otros padecimientos hepáticos, lo cual se desarrollará
másadelante.
Alteraciones metabólicas principales en el aleohoiismo
Eletanol es, alavez,un nutriente y una droga. Es un nutriente en el sentido de que
su oxidación libera una gran cantidad de energía (7,l kcaüg). Los trastornosmetabólicos
queproduce la intoxicación alcohólica parecen estar relacionados con diversos facto-
m,entrelos que merecenseñalarse: trastornos de la absorción y la digestión, y despla-
zamiento en la utilización de otros nutrientes,debido asu alto contenido calórico.
El etanol altera la degradación y metabolización de los principales nutrientes; puede
degradarse en el organismo a través de 2 sistemas distintos:
[Link] sistema de laalcohol deshidrogenasa (ADH):
CH,CH,OH + NAD* -CH,CHO + NADH.H+
Esta enzima presenta una baja Km para el etanol (= 1mM).
2. El sistema microsomal oxidante del etanol (MEOS):
CH,CH,OH + NADPH.H+ + 0 2 d H , C H 0 + N A D P + 2H,O
Este sistema presenta un valor de Km alta (= 10mM).
En el alcohólico crónico, cuyas concentraciones sanguíneas de etanol suelen ser
elevadas, el sistema MEOS tiene una participación importante,lo que trae como con-
secuencia que en vez de que se produzcan equivalentes de reducción (como en el
sistema ADH), los cuales serían oxidados en la cadena respiratoria y permitirían la
síntesis de ATP, ocurra la producción de H,O, sin formación de equivalentesde reduc-
ción y sin síntesis de ATP, lo que implica un cuantioso dispendio de energía.
Del 15 al 41 % de las calorías de origen alcohólico reemplazan a otras fuentes
energéticas, provenientes de los alientos, lo que determina que la calidad de la dieta
decaiga. Además, en el alcohólico crónico se presentan una serie de alteraciones
bioquímicas, entre las que deben mencionarse: la ingestión de las vitaminas A, C y
tiamina desciende por debajo de las dosis recomendadas, al igual que sucede con la
ingestión y absorción de las fibras, del calcio y del hierro. Por otra parte, existe un
aumento de Las pérdidas de nitrógeno por la orina.
Los niveles de metionina, vitamina E, selenio y piridoxina también disminuyen.
.
Durante el alcoholismo aumenta la excreción de mamesio., lo aue conduce a la
hipomagnesemia,y son frecuentes la hipocincemia y la hipercinuria.
Todo lo anterior conduce a afeccioneshepáticas graves y a alteraciones visuales,
entre otras. El hígado graso y la cirrosis hepática son complicaciones frecuentes del
alcoholismo. Sin embargo, algunos autores han recomendado la ingestión de una
cantidad pequeña de alguna bebida alcohólica (alrededor de 30 mWdía), dado que
existen evidenciasde su efecto en la elevación de los niveles sanguíneos del coleste-
rol sanguíneo de las HDL.
La dieta en la prevención de algunas enfermedades crónicas
Las dietas conocidas como «afluentes»o «de anuencia», que son características
del desarrollo económico y consisten, en esencia, en un aporte abundante de los
diferentes nntrientes,provocan un efecto beneficioso a mediano y corto plazos (mejor
crecimiento y desarrollo,menor prevalencia de enfermedades infecciosas, etc.), pero
han demostrado ser perjudiciales a largo plazo, por el exceso de alimentos de gran
contenido energético,ricos en grasa y azúcares refmados simples (mono y diacáridos,
principalmente), y el déficitde carbohidratos complejos.
En diversos estudios epidemiológicos se ha demostrado una relación estrecha
entre este tipo de dieta y la aparición de unaseriedeenfermedades crónicas no infec-
ciosas, como la cardiopatía coronana, las enfermedadescardiovasculares,la diabetes
mellitus, la hipertensión, algunos tipos de cánceres, las caries dentales, los cálculos
biliares y los trastornos gastrointestinales,entre otras.
La ingestión excesiva de grasas saturadas y el incremento de lq concentración
sanguínea de colesterol se asociancon la cardiopatí[Link] hipertensión arteria1
se relaciona con la obesidad, el consumo de sal y la ingestión de alcohol. A su vez, la
diabetes se asocia con la obesidad.
~orotrolado,seha demostrado unamayor incidencia de cáncer demama, prástata
y colon en individuos que ingerían cantidades excesivas de grasas. También se ha
planteado que el consumo de cerveza puede incrementar el riesgo de cáncer del recto.
Además, el aumento de la incidencia de eáncer del estómago -en algunos países- se ha
asociado con el incremento de la ingestión de alimentos ahumados y conservados en
salmuera (que pueden contener precursores de nitmsaminas).
La ingestión excesiva de bebidas alcohólicasse ha relacionado con la aparición
de cánceresde la boca, la faringe, el esófago,el hígado y la parte superior de la laringe.
Para evitar la obesidad se recomienda una ingesta calórica que permita el mante-
nimiento del peso corporal adecuado. En los niños esto se controla por el peso para la
talla. En los adultos es más útil el índice de masa corporal (IMC):
masa corporal en kg
IMC =
(talla en metros)'
El M C medio se considera normal en valores de 20 a 22 para la población adulta
de todos los países, pero se acepta como valor normal inferior hasta 18,&y superior
hasta 25. A partir de estos valores se defmen los distintos grados de deficiencias caló-
ricas y de obesidad. En el caso de las deficienciasenergéticas,el grado se establece de
acuerdo con los valores del M C :
-De 17,s a 185: grado 1.
- De 16 a 173: grado 2.
-Menor de 16: grado 3.
En la obesidad también se clasifican en grados, de acuerdo con el valor del IMC:
-De 25 a 30: grado 1.
-De 30 a 40: grado 2.
-Más de 40: grado 3.
Resumen
Los glúcidw y los Lípidos proveen la mayoría de los requerimientos energhti-
e<w en el ser humano. Por su abundancia y menor mstolos Wbohidratos constitu-
yen la principal fuente de energía y aportan el 50 % o más de las calorías de la
dieta. Aunque en el hombreno se conoce ningún requerimientoespeeíñco de algun
tipo de glúcido, se ha demostrsdo la necesidad de ingesti6n de una cantidad núnima
de glúeidos, para evitar trastornos meiabólieos graves, como la eetosis.
Los principales glúcidos de la dieta son los almidones y los azúcares. Los
almidones se encuentran en los gnioos de cereales, los tubérculos, las pastas y el
arroz. El azúcar sacarosa es abundante en la dieta por su empleo como edulcoran-
te en la preparaci6n de alimentos. La lactosa es importante en la alimentación de
los niños pequeños.
La fibra vegetal (celulosa y otms glúcidos no absnrbibles) es beneficiosa para
el ser hnmano, evita la constipad6n y previene la aparición de algunas enfermeda-
des: hemorroides y cáncer de colon, entre otras.
En los animales, los glúcidos se almacenan en forma de gludgeno, fundamen-
talmente en el hígado y los músculos. El gludgeno es degradado cuando se requie-
re por el organismo y el gludgeno hepático consütuye una reserva energética, de
la cual éste ouede h n e r rá~idamente,ante demandas de cortos períodos.
Los Lípidos son 1; segundé fuente de energía en el ser humano y aportan del
U)a1 35 96 de las calorías de la dieta. Las viteminas liposolubles y. algunos
- dddos
grñms insaínrados son requerimientos i n d i ~ p e n s a b l e el
s ~hombre.
~
Los triseiipiicerolescontenidos en grasas y aceites son los Iípidos fundamenta-
les de la dieta; en menor cuantía lo son el colesterol y otms Iípidos.
Los Upidos se almaeenao como triaeilgüeeroles en el tejido adiposo y constitn-
yen la reserva de energía más cuantiosa del organismo.
La d d a d de la grasa de la dieta ha demostrado tener importancia en relación
con los niveles de colesterol plasdtico. Las grasas de origen animal tienden a
incrementar Los niveles sé rico^ de colesterol, en tanto que las de origen vegetal
producen un dedo contrario.
Los efeetoB de las dietas muy ricas en eolesterol, sobre la síntesis endógena de
este compuesto, pareeen depender de condicionesindividuales.
Los hígados grasos pueden ser inducidos por las dietas ricas en grasas o en
glúcidos, o defieitarias en p r o t e h . El alcoholismo predispone al padecimiento de
ésta y otrss afecciones hepáticas.
- -
Loa: trastornos orovocados nor la intoxicación alcohólica orneeen estar rela-
cionados con la malabsorción, los proh1emas digestivos y el desplazamiento en la
utjlización delos otros nutrientes. En el alcohólico crónico se produce un dispendio
energético y, además, se afeetan la ingestión y absorción de algunas vitaminas y
minerales, y aumenta la excreción de nitrógeno. El hígado graso y la eirrosiS son
complicaciones frecnentes del alcoholismo crónico.
Las dietas afluentes han demasirado ser perjudiciales a largo p b y se han
asociado con m mayor riesgo de algunas enfermedades crónicas no infecciosas,
como las enfermedades cardiovaseulares, la hipertensión arterial, la diabetes
meIlihis y algunos tipos de cánceres.
[Link] los glúcidos más importantes de la dieta humana.
2. Diga a cuánto asciende el aporte energético glucídico en la dieta humana.
3. Explique por qué a pesar de no conocerse ningún requerimiento específico de
algún tipo de glúcido, éstos deben incluirse en la dieta.
4. ¿Cuáles son las formas de almacenamientode los carbobidratos?
S. ;Por qué se dice que el organismo humano puede disponer del glucógeno hepático
ante demandas energéticas durante cortos períodos?
6. ¿Cuáles son los Iípidos más abundantes de la dieta humana?
7. ¿Cuál es la forma de almacenamiento de los Iípidos?
8. Fundamentesu mayor eficienciacomo reservorio de energía, en comparacióncon
el glucógeno.
9. Explique los efectos sobre el colesterol plasmático de la calidad de Los Iípidos de la
dieta.
10. Detalle Las causas de las alteraciones metabólicas en el alcoholismo crónico y
mencione sus principales complicaciones.
[Link] efecto perjudicial de lasdietas «aiiuentes» en el ser humano.
12. Mencione Las cantidades de cada nutriente recomendadas por el Comité deExper-
tos de la FAOIOMS para evitar la instalación de enfermedadescrónicas no infec-
ciosas y preservar la salud.
[Link] el concepto de IMC y diga los valores normales para los adultos. Clasifique
los grados de obesidad, según el IMC.