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Terapia Grupal Gestalt y Modelos de Trabajo

Este documento describe diferentes modelos para la psicoterapia grupal. Se mencionan varios modelos como el modelo psicoanalítico, adleriano, psicodramático, existencial, centrado en la persona, gestáltico, de análisis transaccional, conductual, racional emotivo y realista. También se describen diferentes tipos de grupos como grupos T, de encuentro, de sensibilización y maratón. La psicoterapia grupal ofrece ventajas como aprender de los problemas de los demás, desarrollar habilidades sociales y

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Terapia Grupal Gestalt y Modelos de Trabajo

Este documento describe diferentes modelos para la psicoterapia grupal. Se mencionan varios modelos como el modelo psicoanalítico, adleriano, psicodramático, existencial, centrado en la persona, gestáltico, de análisis transaccional, conductual, racional emotivo y realista. También se describen diferentes tipos de grupos como grupos T, de encuentro, de sensibilización y maratón. La psicoterapia grupal ofrece ventajas como aprender de los problemas de los demás, desarrollar habilidades sociales y

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Modelos para el trabajo con grupos.

FUENTE: [Link] 2009; 13(1)

María de los Angeles López Ortega.


Universidad La Salle Morelia.

Resumen

En la atención de pacientes con diversos problemas psicológicos una exitosa manera de brindarles un tratamiento
psicoterapéutico es mediante el trabajo con grupos. En este trabajo se abordarán tanto los modelos de trabajo con
grupos así como los tipos de grupo. Un psicoterapeuta puede ayudar a varias personas a la vez a hacer su vida
más funcional, a crecer como personas, debido a que los modelos grupales ofrecen innumerables ventajas, tales
como: un paciente al oír los problemas de los demás se da cuenta que no es el único en el mundo que sufre y
hasta puede descubrir que hay muchos otros con problemáticas más difíciles de resolver que la suya; al trabajar
en grupo los pacientes ensayan y desarrollan habilidades sociales que les habrán de servir al interactuar en sus
otros grupos sociales (en lo laboral, con su familia, amigos, etc.) y los pacientes pueden obtener retroalimentación
tanto del moderador del grupo, así como de los demás participantes del grupo lo que hace una experiencia más
enriquecedora que la psicoterapia individual. Se puede trabajar con grupos desde los diferentes enfoques de la
psicología, entre los que destacan: el modelo analítico, el modelo adleriano, el modelo psicodramáticos, el modelo
existencial, el modelo centrado en la persona, el modelo gestáltico, el modelo de análisis transaccional, el modelo
de terapia conductual, el modelo de terapia racional emotiva y el modelo de terapia realista. Los grupos se pueden
clasificar en: Grupos T, grupo de encuentro, grupo de sensibilización y grupos maratón.

Introducción

La psicoterapia grupal ha ido tomando fuerza a través del tiempo. Hay personas la terapia grupal a la individual,
ambas ofrecen ventajas. En este trabajo se abordarán los distintos tipos de modelos de terapia grupal y los
algunos de los distintos con los que se puede trabajar.

La psicoterapia de grupo es un tratamiento en el que personas con problemas emocionales, sociales o


conductuales se reúnen en un grupo dirigido por un terapeuta entrenado y se ayudan unas a otras a llevar a cabo
cambios de conducta o personalidad. El terapeuta de grupo dirige las interacciones de los miembros del grupo para
que logren sus cambios. (1)

El concepto “psicoterapia de grupo” engloba determinados métodos de tratamiento que, en presencia de uno o
varios terapeutas, estimulan la labor autocentrada de los miembros. Para ello se acude a motivaciones psicológicas
profundas y a la dinámica grupal, las cuales actúan sobre los individuos y el grupo. Se define como “psicoterapia
de grupo” al conjunto de personas que se reúnen en un lugar determinado, a una hora preestablecida de común
acuerdo entre terapeuta y pacientes y que comparten una serie de normas tendientes a la consecución de un
objetivo común, la curación. Los miembros del grupo desempeñan inconscientemente determinados roles o
funciones en estrecha relación de interdependencia. Mientras sus roles están sujetos a cambio continuos, el
terapeuta desempeña el papel de líder formal del grupo. (2)

Modelos de Grupos

A continuación se presentan una serie de modelos para el trabajo psicoterapéutico grupal que permita tener un
panorama amplio de en que consiste cada uno de estos, sus aplicaciones y sus técnicas.

Modelo Psicoanalítico
Se acepta generalmente en la actualidad la aplicación de conceptos psicoanalíticos a la terapia de grupo, aunque
no siempre fue así, dado que la comunidad psicoanalítica se enzarzó en un acalorado debate sobre la eficacia de la
terapia de grupo en general. La psicopatología se entendía como el resultado de conflictos intrapsíquicos, de forma
que el tratamiento consistía en analizar al paciente como individuo. (3) Poco a poco se ha ido demostrando la
eficacia de la terapia grupal aplicando la teoría psicoanalítica y actualmente muchos psicoanalistas utilizan este
exitoso modelo.

Su meta es proporcionar un clima que ayude a los clientes a explicar las relaciones familiares de la infancia para
facilitar el insight sobre los orígenes del trastorno psicológico evolutivo y estimular una experiencia emocional
correctiva. Esto facilita la interacción del grupo, creando un clima de aceptación y tolerancia. Una vez obtenido el
insight sobre psicodinamia y psicopatología, terapeuta y paciente buscan opciones alternativas ante la presencia
del conflicto en las distintas áreas de la vida. Para algunos autores, la distinción entre psicoterapia analítica de
grupo y otras terapias se centra en la presencia de elaboración e integración del proceso terapéutico. Elaboración
es el análisis de las resistencias y otros factores que evitan el insight. Produce cambios significativos y duraderos
en el paciente. (4)

Fundamentalmente, las cuestiones relativas a la utilización eficaz de los principios psicoanalíticos en la terapia de
grupo se centran en la transferencia generada en el ámbito multipersonal del grupo y en la oportunidad para el
estudio de temáticas individuales en el encuadre grupal. Se acepta que la transferencia se desarrolla bien en el
marco del grupo, aunque su naturaleza sea diferente. Aunque es cierto que en el grupo no se dispone de mucho
tiempo para la exploración intensiva de las historias individuales, no es menos cierto que el grupo ofrece muchas
más oportunidades para comparar y contrastar las percepciones presentes con las experiencias pasadas. (3)

El psicoanálisis de grupos introduce una actividad que generalmente no se da en otras terapias de grupo: la
interpretación de la naturaleza de los procesos inconscientes en la interacción entre los pacientes y entre éstos y el
terapeuta. Los pacientes aprenden a comprender el significado latente de sus aportaciones y también hacen
interpretaciones significativas, aunque sus interpretaciones sean acertadas unas veces y otras no. El material
inconsciente es expuesto y elaborado. Los pacientes hacen insight, lo que les ayuda a comprender sus problemas y
les capacita, con el apoyo del analista y de los demás pacientes, para enfrentarse a sus dificultades. (5)

Freud fue el primero en realizar aportaciones importantes al estudio de los grupos. Contempla los procesos
grupales como simples extensiones de las actividades de la amente del sujeto; visualiza la forma en la que se
modifica la dinámica individual en el grupo, sin pretender explicar las fuerzas inminentes, características de los
grupos. El campo que abrió Freud a la investigación en cuanto a los grupos ha estimulado el desarrollo teórico y
técnico del abordaje grupal. (4)

El terapeuta renuncia al liderazgo directo y el grupo tome su propio curso, interpreta algunos patrones de
conducta. Los miembros, plantean aspectos y producen material inconsciente. El terapeuta busca el análisis de los
conflictos a un nivel más profundo, registrando señales de resistencia y transferencia y los interpreta, y ayuda en
los aspectos inconclusos. El terapeuta, desde la postura analítica tradicional permanece anónimo; en ocasiones los
miembros del grupo requieren que el terapeuta permanezca desconocido y poderoso. La mayoría de los terapeutas
prefiere no revelar aspectos de su vida personal al grupo, aunque algunos lo hacen con la finalidad de proveer un
modelo a sus pacientes. Muchos se niegan a autorrevelarse porque temen que se le vea humanos. (4)

El terapeuta grupal está expuesto a una gran diversidad de estímulos que reducen su habilidad para observar las
dinámicas individuales, reacciones transferenciales y contratransferenciales, sus propios actings y los de los
miembros. Necesita observar y tolerar los intensos intercambios emocionales que se producen durante las
relaciones interpersonales en el “aquí” y “ahora” del grupo, que incluyen los sentimientos de cada miembro hacia
él y hacia los demás, así como su propia contratransferencia hacia cada miembro y hacia el grupo como un todo.
(4)

Algunas de sus técnicas son: Interpretación, análisis de sueños, asociación libre, análisis de resistencia y de
transferencias, todas destinadas a hacer consciente lo inconsciente y a provocar el insight.

Las dinámicas familiares se trabajan en grupos minoritarios. El concepto de defensa es útil para entender las
dinámicas internas y el manejo de los estresantes ambientales. El centro de interés insigh, dinámicas
intrapsíquicas etc. no es valorado por clientes con problemas ambientales, el foco interno se allá en conflicto con
valores culturales.

Hoy día se considera idóneo para psicoanálisis en grupo un número de ocho a diez miembros. Puesto que la mayor
parte de las familias oscilan entre tres y ocho miembros, y actualmente la media suele ser de cuatro a cinco, un
grupo de 8 a 10 proporciona un espacio transferencial suficiente para la familia nuclear y otros aspectos
extrafamiliares. Con menos de ocho miembros un grupo no tiene bastante actividad e intercambio interpersonal.
Con más de 10 tanto el terapeuta como los participantes pueden tener dificultades para darse cuenta de lo que
está pasando. (5)

Las sesiones de grupo son más eficientes si duran de una hora y media a dos horas y media. Tanto la sesión
regular como la alternativa (aquel encuentro programado en la que los miembros de un grupo psicoanalítico se
reúnen si la presencia del terapeuta, que se hacen de una a dos veces por semana, generalmente en las casas de
los pacientes, para de esta manera crear una atmósfera en la se estimule la libre participación de los integrantes
del grupo) deben tener una duración limitada. Si bien un grupo puede tener una sesión alternativa que dure más
de lo habitual, los miembros se resisten inevitablemente a las sesiones excesivamente prolongadas. (5)

Modelo Adleriano
El autor de este modelo es Alfred Adler, quien fue uno de los clínicos en la vanguardia de llevar los conceptos
psicoanalíticos a la terapia de grupo, y cuyas teorías sobre el ser humano como criatura plenamente social le
condujeron de un modo natural a llevar grupos ya en 1921. (3)

Adler fue el primero en experimentar por primera vez con la coterapia, en los años 20’s, utilizando dos
profesionales en lugar de uno, en su Clínica de Guía para el Niño en Viena (Adler, 1930), para vencer las
resistencias en el tratamiento de niños en presencia de sus padres. (6)

Adler se sirvió de los grupos como forma de educar a los adolescentes; también escribió acerca del uso de los
métodos grupales para tratar de prevenir la delincuencia. Adler usó el grupo de adolescentes sobre todo para
reflejar las reacciones del terapeuta ante el adolescente; aplicaba interacciones mínimas entre pares. (7)

La meta de este modelo es la de crear una relación terapéutica que anime a lo participantes en los presupuestos
básicos de la vida y una comprensión de sus estilos de vida. Les ayudan a conocer sus puntos fuertes y su poder
de cambio para que aceptar el estilo de vida que quisieron. Emplea procedimientos de auto-apertura,
interpretación y el análisis de patrones para desafiar los pensamientos y los objetivos. Observa el contexto social
de la conducta y ayuda a los miembros a aceptar y utilizar sus propias evaluaciones. El terapeuta se esfuerza por
lograr una formulación de metas, adopta un rol activo, analiza y examina dinámicas individuales, para comunicar
una actitud básica de aceptación y esperanza. Los miembros del grupo hacen insight sobre sí mismos.

Algunas de sus técnicas son: Análisis y evaluación inicial, exploración de la constelación familiar, recuerdos de la
infancia, confrontación e interpretación, reestructuración cognitiva, desafía al sistema de valores exploración de
dinámicas sociales y estilo de vida.

La cultura se concibe como una perspectiva y como los antecedentes a través de los que se deriva el significado de
la vida. Cada individuo elaborará un sentido y significado diferente en razón de su experiencia. La entrevista en
este enfoque puede entrar en conflicto por las culturas no acostumbradas a revelar asuntos familiares. El
terapeuta debe asegurarse que las metas sean respetadas y que sean congruentes en el grupo.

Modelo Psicodramático
El psicodrama puede considerarse como una parte de la sociometría, fue creado por Jacob Levy Moreno (1889-
1974), un psiquiatra innovador. (2, 8) Este autor se introdujo al psicodrama utilizando el juego de roles o role
playing, como medio para corregir y ampliar la percepción general. La representación de roles tanto en niños como
en adultos sirve de satisfacción parcial a las necesidades o deseos reprimidos por la educación familiar o por las
restricciones sociales o culturales, de ahí que Moreno pronto utilizó al psicodrama como un método terapéutico. (2)

Al psicodrama se le puede definir como cualquier terapia en la que los pacientes representan temas relacionados
con sus problemas en forma de drama improvisado, generalmente con la ayuda de otros que representan el papel
de otras personas significativas. (8) Otra definición de psicodrama dice que es la utilización de técnicas dramáticas
para ejercer una acción terapéutica sobre las personas. Se utiliza en pacientes que presentan síntomas y
problemas personales para intentar modificar sus dificultades emocionales en grupos no muy grandes de
preferencia. Es una técnica psicoterapéutica. (2)

Su objetivo es facilitar el alivio de los sentimientos acumulados, para proporciona insight y que desarrollen
conductas nuevas y más efectivas. Sus tareas son la facilitación, observación, dirección, producción y la síntesis. Y
al finalizar el terapeuta da los resultados a los participantes.

El terapeuta sugiere técnicas que intensifiquen sentimientos, recrear situaciones pasadas y proporcionar mayor
conciencia de los conflictos.

Algunas de sus técnicas son: Auto-presentación, presentación del otro, entrevista en el rol del otro y en el de uno
mismo, soliloquio, técnica de dobles, silla vacía, alucinaciones y delirios, hipnodrama, fantasías, técnica del espejo
y egos auxiliares. Para los reservados esta perspectiva ayuda a la expresión. El terapeuta puede crear escenas que
sean culturalmente significativas para entender el impacto de la cultura. Les ayuda a la comunicación,
espontaneidad y creatividad en el marco de la cultura. El énfasis en la experimentación y expresión de
sentimientos, en la catarsis y la dramatización presente de los problemas pasados puede asustar a los clientes. Se
requiere precaución al animar a los clientes a mostrar sus emociones intensas en presencia de otros.
El psicodrama es una técnica grupal en la cual todos los miembros participan de manera activa en la
dramatización. La sesión de psicodrama clásico consta de tres fases que no tienen necesariamente la misma
duración: calentamiento, drama y cierres o fase de puesta en común. Durante el calentamiento, el grupo ayuda al
director a disminuir la rigidez del protagonista y a romper su aislamiento, al crear una atmósfera de espontaneidad
y confianza. A lo largo de la acción, el grupo participa en la dramatización pues sus miembros fungen como
terapeutas asistentes, yoes auxiliares y dobles, y mediante la empatía que impera en el escenario. En la fase de
participación, el grupo enriquece la acción terapéutica cuando, al terminar la dramatización, todos los miembros
comparten sus experiencias. (2,8)

Los grupos de psicodrama tienden a ser mayores que los otros grupos terapéuticos, siendo 10 el número de
participantes, para ofrecer mayor variedad de personalidades y roles y asegurar la existencia de una audiencia
ante la que se presente la obra. La audiencia se convierte en un importante objeto transferencial, especialmente
durante la actuación, cuando el director se retira a los bastidores. Algunos terapeutas prefieren que haya una
cierta homogeneidad entre el grupo en edad, inteligencia e incluso en creatividad. (8)

Puede tratarse de un solo paciente, ya sea como actor o como espectador. Un pequeño número de participantes
implicados en un mismo conflicto, también pueden representarlos de manera simultánea o sucesiva. De igual
modo, un gran número de pacientes pueden ser tratados juntos aunque como espectadores, ya que la
representación la realizan exclusivamente los yoes auxiliares. (2)

Las sesiones de psicodrama tienden a ser más largas que las de otras terapias grupales, extendiéndose a una
media de dos horas, más que una y media. El límite de dos horas se acerca a lo que los dramaturgos y directores
de cine consideran que es el lapso de tiempo de atención natural para una producción dramática. (8)

Modelo Humanista-Existencial
El objetivo de este modelo de trabajo grupal es la de negar la polarización que a menudo existe entre el terapeuta
y el cliente (en este modelo se sustituye la palabra paciente por la del cliente). En esencia se asume que la
relación de reciprocidad con el terapeuta es la auténtica experiencia grupal. (9)

El abordaje humanista-existencial debe sus existencia al filósofo danés Soren Kierkegaard (1813-1855). Pasó gran
parte de su vida en Copenhague. Escribió acerca de un momento decisivo que cambia la vida de una persona, pero
la persona debe querer ese momento decisivo. Kierkegaard era pesimista y escéptico sobre la condición humana.
Destacaba que toda la vida es incierta. (9)

Tras la Segunda Guerra Mundial empezó a desarrollarse en Los Estados Unidos de Norteamérica un vigoroso
movimiento de terapia humanista-existencial. (9) Psicólogos y filósofos existencialistas le devuelven la libertad al
individuo; es decir, después de los problemas que la humanidad adquirió a raíz de la Primera Guerra Mundial, los
existencialistas ven a la persona libre. En la psicología humanística, la persona tiene libertad de elección, lo cual
sustituye la idea conductista del conjunto mecánicamente determinado de conductas. De aquí parte el concepto de
cliente, el cual sustituye el concepto de paciente, porque el cliente tiene la capacidad de decidir.

Algunos de los proponentes principales de esta orientación son: Abraham Maslow, Carl Rogers, Gordon Allport,
Charlotte Bühler, Rollo May, Viktor Frankl, Wilhelm Dilthey, Edward Spranger, William Stern, Kurt Lewin, Kurt
Goldstein, Gardner Murphy, Erich Fromm, Fritz Perls, entre otros. (10)

Para proporcionar condiciones que maximizan la autoconciencia y reducen los bloqueos del crecimiento. Para que
los clientes descubran la libertad de elección y asuman la responsabilidad de sus elecciones. Su principal tarea es
estar presente y disponible para los individuos del grupo y captar su objetivo. Funciona creando la relación persona
a persona auto-revelándose y confrontando a los miembros de forma prudente.

Los pacientes más susceptibles de un abordaje existencial son los que expresan su falta de sentido de la vida y
que arrastran una larga historia de tropiezos en su búsqueda de objetivos. Si se trabaja con personas mayores de
treinta años –cuando hay que aceptar la propia finitud, cuando hay que encarar la realidad del envejecimiento y la
muerte, cuando ya no sirve la rebelión violenta como forma de negación- el terapeuta se encuentra ante pacientes
susceptibles del abordaje humanista-existencial. (9)

El terapeuta puede estructurar al grupo en base a temas existenciales como la libertad, la responsabilidad, la
ansiedad, culpabilidad, los integrantes son responsables de lo explorado.

Desde el primer encuentro grupal, este tipo de terapia pone el énfasis en la condición humana. El terapeuta tiene
su visión personal de la vida, pero anima a que cada miembro del grupo encare su irrepetible individualidad. El
terapeuta estimula la autenticidad y alienta a los pacientes a arriesgarse en sus vidas. (9)

Este enfoque valora en primer lugar la compresión y en segundo las técnicas no prescribe algún método. El
terapeuta puede adoptar cualquier otra técnica de otro enfoque. Un valor nuclear es el énfasis en la comprensión
del mundo fenomenológico del cliente, incluidos sus antecedentes culturales. Conduce al fortalecimiento individual
en una sociedad opresiva. Sus calores de individualidad, libertad, autonomía y autorrealización a menudo entran
en conflicto con los calores culturales de colectividad, respeto a la tradición, referencia a la autoridad, etc.

El terapeuta de grupo existencial acepta que as personas necesitan ayuda para superar los efectos emocionales de
acontecimientos traumáticos, pero cada quien dispone de una vía propia y exclusiva para recuperarse después de
un shock emocional. La relación terapéutica existencial debe ser de colaboración, (9) dirigida a dar
acompañamiento, pero no consejo, puesto que cada persona es dueña de su propio destino y por lo tanto puede
tomar decisiones y recuperarse por si misma cuando esté lista.

Modelo Centrado en la Persona


El autor del enfoque centrado en la persona es el reconocido psicólogo Carl Rogers (1902-1987). En este enfoque
de psicoterapia no se trata de hacerle algo a la persona ni de inducirlo a hacer algo en relación a sí misma, sino se
trata de liberarla para que pueda tener un crecimiento y un desarrollo a nivel personal, que ella misma quite los
obstáculos que le impiden avanzar. (11)

Su meta es proporcionar un clima seguro para examinar la gama de sentimientos y ayudar a los miembros a ser
más abiertos a las experiencias y desarrollar la confianza en si mismo y en sus juicios. Para desarrollar la
espontaneidad, honestidad y apertura. Facilita el grupo, maneja las barreras de comunicación, establece clima de
confianza ayuda en el funcionamiento. La tarea del facilitador es ser genuino, tener aceptación incondicional,
respeto y comprensión, creando un clima de tolerancia y experimentación. El terapeuta proporciona escasa
estructuración o dirección. Los miembros son considerados capaces de encontrar una dirección significativa, de
ayudarse mutuamente y de progresar hacia resultados constructivos.

Hace hincapié en actitudes y conducta del facilitador se emplean pocas técnicas estructuradas o planificadas.
Algunas son la escucha activa, el reflejo de sentimientos, la clarificación, apoyo y el estar presente para el cliente.
Rogers contribuyó a la ruptura de barreras culturales y a la posibilitación de diálogo abierto entre diversas
culturas. Los puntos centrales son el respeto por valores, la escucha activa, la aceptación de diferencias etc.
Algunos de los valores centrales de este enfoque pueden ser incongruentes con la cultura del cliente, la falta de
estructura y dirección por parte del terapeuta con inaceptables por lo tardado del proceso.

Carl Rogers en su libro El proceso de convertirse en persona, dice que la psicoterapia centrada en la persona
produce muchos cambios: en individuo modifica su manera de elegir y establecer valores; enfrenta la frustración
con menos tensión fisiológica y cambia su manera de percibirse y valorarse. La teoría de la psicoterapia centrada
en la persona postula que los cambios operados en el interior del individuo durante el tratamiento le permitirán,
una vez finalizado éste, conducirse de maneras menos defensivas y más socializadas y aceptar la realidad en sí
mismo y en el medio social que lo rodea, todo lo cual demuestra que su sistema de valores se ha socializado. Esto
significa que adoptará conductas más maduras y que tenderán a desaparecer las actitudes infantiles. El proceso
del cliente está en reciprocidad con las actitudes del terapeuta. (12)

Rogers dice que son necesarias tres actitudes o comportamientos básicos, facilitadores del proceso, y que todo
psicoterapeuta humanista debe tener: la empatía, la autenticidad o congruencia, la aceptación incondicional de la
persona.

Entre las técnicas utilizadas por este enfoque destacan: El reflejo (de sentimiento, actitud, pensamiento y
experiencia), la autorrevelación (que significa que el terapeuta puede compartir sus experiencias que puedan ser
de ayuda a los miembros del grupo), la confrontación, entre otras.

Rogers en su libro Grupos de Encuentro, dice que los grupos de encuentro atraviesan por diversas etapas que son:
(2,13)

1. Rodeos
2. Resistencia a la expresión o exploración personal
3. Descripción de sentimientos del pasado
4. Expresión de sentimientos negativos
5. Expresión y exploración de material personalmente significativo
6. Expresión de sentimientos interpersonales inmediatos dentro del grupo
7. Desarrollo en el grupo de la capacidad de aliviar el dolor ajeno
8. Aceptación de sí mismo y comienzo del cambio
9. Resquebrajamiento de las fachadas
10. Realimentación
11. Enfrentamiento
12. Relación asistencial fueras de las sesiones del grupo
13. Encuentro básico
14. Expresión de sentimientos positivos y acercamiento mutuo
15. Cambios de conducta en el grupo

Modelo Gestáltico
Fritz Perls figura como el fundador de la terapia Gestalt. Su opinión es que la persona media puede temer a la vida
y a experimentar el aquí y el ahora; debido a esto, suele vivir principalmente en el pasado, mediante los recuerdos
obsesivos, y en el futuro, con la expectativas ansiosas de la catástrofe. (14)

Perls escribió: “Durante un tiempo traté de solucionar en el conflicto entre la terapia individual y la grupal,
pidiéndole a mis pacientes que tuvieran ambas. Sin embargo posteriormente he eliminado por completo las
sesiones individuales, excepto en casos de emergencia. En realidad, he llegado a considerar que toda terapia
individual está obsoleta y debería ser reemplazada por talleres de terapia gestáltica. Ahora, en mis talleres integro
trabajo individual y de grupo. Sin embargo, esta integración resulta efectiva con un grupo sólo si se produce un
real encuentro entre el terapeuta y el paciente individual dentro del grupo”. (15)

Tal vez la mayor contribución de la terapia de grupo Gestalt haya sido la incorporación de los aspectos creativos y
de conciencia corporal de la teoría y terapia Gestalt al proceso grupal y la importancia que da el aprendizaje
experiencial más que el insight. (16)

Su meta es capacitar a los miembros a prestar atención a las experiencias que viven en cada momento para que
puedan reconocer e integrar los aspectos de sí mismos a los que han renunciado. Sugiere técnicas de ayuda a los
participantes para intensificar su experiencia y estar alertas a sus mensajes corporales, en la identificación y
trabajo de asuntos pendientes del pasado que interfieren en su funcionamiento habitual. Un terapeuta experto se
dedica por entero a un individuo por vez, pero desde un punto de vista diagnóstico y terapéutico. El terapeuta es
responsable de ser consciente de su experiencia centrada en la persona y usarla grupalmente, estructurando el
grupo para intensificar con técnicas las emociones. Los miembros deben ser activos y efectuar interpretaciones.

El terapeuta usa distintas técnicas orientadas a la acción, las que intensifiquen la experiencia inmediata y la
conciencia de los sentimientos habituales. Las técnicas incluyen la confrontación, la silla vacía, la rueda, los
procedimientos de ensayo, trabajo de sueños etc. El interés por la expresión no verbal es congruente con las
culturas que buscan más allá de las palabras. Este enfoque ayuda a clientes que estén acostumbrados a la no
expresión libre de sentimientos. El terapeuta usa la observación de las expresiones corporal. Los miembros
culturalmente son condicionados a ser reservados emocionalmente pueden sentirse reacios a este enfoque. No se
debe presionar a los pacientes, hasta que se cumpla la relación terapéutica establecida.

Básicamente los grupos de terapia Gestalt suelen incluir de 8 a 10 miembros y uno o dos líderes; se reúnen
durante una hora u hora y media, una o dos veces por semana, suelen ser abiertos de duración ilimitada,
heterogéneos en su composición y se prolongan bastante tiempo. Antes de incluirse en un grupo, hay una
orientación previa individual, donde se detalle el contrato de grupo para cada miembro. Estos grupos son
especialmente muy eficaces para personas inhibidas o muy intelectuales, que están desconectadas de sí mismas.
(16)

Modelo Análisis Transaccional


El análisis transaccional (AT) es una teoría psicológica y el método de tratamiento que sigue dicha teoría. Fue
creado por Eric Berne, un psiquiatra que estudió psicoanálisis y que toma de esta corriente dos fundamentos
teóricos principales: la elaboración y las situaciones edípicas. (17)

Ayuda a los clientes a deshacerse de los guiones y juegos psicológicos en sus interacciones. Para retar a sus
miembros a que reexaminen las decisiones pasadas y adopten conscientemente nuevas decisiones. Desempeña un
papel didáctico, ayuda en el reconocimiento de juegos para evitar la intimidad, el estado del ego en que se trabaja
en un transacción determinada y los aspectos auto-punitivos de sus decisiones tempranas. Derivado del énfasis en
la relación igualitaria entre el terapeuta y los miembros, la responsabilidad de ambos. Especifican el contrato los
cambios que los miembros desean y los aspectos a examinar en el grupo.

Las técnicas incluyen el uso de los listados o cuestionarios para detectar mandatos y decisiones del pasad, juegos
y posiciones vitales: el modelo familiar; rol play y el análisis estructural. El método de contratos actúa como
salvaguarda frente a la imposición de valores del terapeuta que puede ser incongruentes con los del cliente. Da
comprensión de normas familiares y culturales. La terminología del AT puede distraer a los clientes de algunas
culturas. El terapeuta debe hablar con el cliente del contrato específico antes de desafiar los guiones de la vida del
cliente, su orden familiar etc.

El análisis transaccional puede utilizarse con individuos, parejas, familias y grupos grandes, tales como
instituciones, grupos religiosos y colegios. Tiene una ventaja: gran parte del trabajo de AT puede hacerse de forma
amena y útil tanto para el paciente como para el terapeuta.

Es de los pocos modelos que necesitan que el paciente haga un contrato de no suicidio, pase lo que pase. En AT se
considera importante dar la consigna estricta de que el paciente no se suicide, porque no se puede ayudar a
alguien muerto. (17)

Modelo Terapia Conductual/Cognitivo-Conductual


Este modelo es muy útil para ayudar a los miembros del grupo a eliminar las conductas inadaptadas y aprender
nuevos patrones de conducta más efectivos. Funciona en la modificación de la conducta, el terapeuta debe ser
directivo y a menudo ser como profesor. Éste imparte métodos para modificar la conducta para que los pacientes
fuera de las sesiones lo hagan. El terapeuta es responsable de la enseñanza activa y del proceder en las
actividades del grupo. Se espera que los miembros sean activos y que lo aprendido lo apliquen en la vida
cotidiana.

Con la llegada de la terapia conductista a principios de los años 60 se hizo patente la posibilidad de utilizarla en el
marco de tratamiento. Generalmente los grupos se componían de miembros con problemas similares. Se podía
enseñar conductas concretas a los pacientes y se les podía reforzar con diferentes patrones de refuerzo dentro del
propio grupo. Además de la reducción del estrés y el entrenamiento en habilidades sociales, la terapia grupal
cognitivo-conductual se ha aplicado con éxito al tratamiento de una gran variedad de problemas, tales como la
reducción de los efectos de la depresión, reducción de ansiedad general, control de la agresividad, en personas
violentas, desarrollo y perfeccionamiento de las habilidades relacionadas con la paternidad, resolución de
problemas de adaptación en personas divorciadas y manejo del dolor. Dado que muchos problemas que se
discuten en los grupos cognitivo-conductuales son socio-interaccionales, la presencia de otros pacientes supone,
para el terapeuta, la oportunidad de observar y para los pacientes, la posibilidad de poner en práctica nuevas
habilidades sociales y de interacción con otros compañeros en un entorno de protección. (18)

En la terapia conductual de grupo, una persona o personas intentan modificar las conductas desadaptivas de dos o
más individuos no relacionados, mediante la aplicación sistémica de procesos y procedimientos validados en
términos empíricos, donde por lo general se reúnen datos para evaluar el impacto de dichos procedimientos sobre
los miembros del grupo. (2)

El grupo ofrece a los pacientes muchas oportunidades para aprender y practicar conductas y cogniciones, a medida
que responden a demandas grupales en continua evolución. En los grupos cognitivo-conductuales los pacientes
aportan feedback y consejos. Como resultado, los pacientes desarrollan importantes habilidades de liderazgo.
Ayudando a otros pacientes, generalmente aprenden a ayudarse a sí mismos de forma más eficaz que cuando son
receptores únicos de una terapia particular. (18)

Otra característica de la terapia cognitivo-conductual en grupo es la oportunidad de refuerzo a través de los


compañeros. A todos los pacientes se les ofrece la posibilidad de aprender o perfeccionar la habilidad de
administrar refuerzos a otras personas en situaciones socio-interaccionales con la esposa, familia, grupo de amigos
y trabajo. (18)

Otra contribución podría ser la precisión de las evaluaciones. Diversos aspectos de un problema, que pueden
escapar a la atención del terapeuta más sensible, a menudo se clarifican en una discusión grupal intensa. El grupo
ofrece al paciente una fuente de información importante sobre las conductas que resultan molestas o le hacen
atractivo ante los demás. Ofrece también evaluaciones del resto de los participantes sobre las percepciones que el
paciente individual tiene de las situaciones sociales. De esta forma, se puede confrontar a cada miembro con las
percepciones distorsionadas o defensivas. Este tipo de confrontación se acepta con mayor facilidad cuando viene
de un igual que cuando viene del terapeuta. (18)

Las principales técnicas, basadas en los principios de aprendizaje y conducta, tratan de lograr cambios de conducta
y reestructuración cognitiva, incluyen la desensibilización sistemática, la terapia implosiva, etc. El interés por la
cultura más que por los sentimientos, es compatible en muchas culturas. Los ayuda en la preparación de
propósitos de grupo, les ayuda en aprendizaje de destrezas practicas, interés educativa etc. Los terapeutas deben
ayudar a evaluar las posibles consecuencias de sus cambios conductuales. Los familiares pueden valorar
negativamente el estilo asertivo adquirido por el cliente.

La mayoría de los grupos de terapia intensiva se realizan en 14 o 18 sesiones semanales, con algunas sesiones de
revisión durante uno a seis meses después de la finalización. Los adiestramientos a corto plazo duran de 6 a 12
sesiones. (18)

Terapia Racional Emotiva


Su creador es Albert Ellis (1913). La terapia racional emotiva (TRE) parte de la teoría del aprendizaje cognoscitivo
y social, hace hincapié en las variables de la personalidad que intervienen en la conducta, pero de manera especial
en sus determinantes cognoscitivos. (2) Su meta es enseñar a los miembros del grupo que son responsables de
sus propios trastornos y para ayudarles a identificar y eliminar el proceso de auto-adoctrinamiento. Para eliminar
la impresión irracional y auto-punitiva de la vida y sustituirla por tolerante y racional.

En la terapia racional emotiva, el terapeuta suele actuar de dos formas, la primera es hacerle ver al individuo en
forma constante las ideas ilógicas y supersticiones que están en la base de sus temores; la segunda consiste en
animar y persuadir al cliente a emprender aquellas actividades que contrarresten las ideas que mantiene. Para
lograrlo en la terapia se utilizan las asignaciones y las tareas prácticas, así como auxiliares para superar de
manera exitosa las creencias y temores ilógicos que el cliente tiene. Una vez que se alcanza lo anteriormente
mencionado, se abre un camino que permitirá la solución de dificultades. (2)

Funciona didácticamente: explica, enseña y reeduca. Ayuda a los miembros a observar y afrontar su pensamiento
irracional e identificar su conexión con la conducta auto-punitiva. Les enseña a cambiar patrones de pensamiento y
conducta. El terapeuta es responsable de desafiar las señales de conductas basadas en el pensamiento irracional.
Los miembros son responsables de combatir pensamientos auto-punitivos y se espera que hagan auto-
confrontaciones.

La técnica fundamental es la enseñanza activa. Los terapeutas prueban, confrontan, desafían y dirigen. Modelan y
enseñan a pensar racionalmente y explican, persuaden e informan a los clientes. Los terapeutas que bajo el
modelo TRE usan un estilo directo. La TRE proporciona las bases para cuestionarse los propios pensamientos y
para identificar los valores que ya no son funcionales. Su interés por el pensamiento y la racionalidad pueden ser
aceptados por muchos clientes. Sin embargo el terapeuta debe tener sus precauciones, ya que si tiene un estilo de
liderazgo muy fuerte y directivo, los miembros se pueden retraer. Es necesario entender el mundo del cliente
antes de atacar fuertemente los pensamientos percibidos.

Para abordar la psicoterapia de grupo, la TRE se apoya en un modelo más educacional que médico o
psicodinámico, por lo cual está a favor tanto de las sesiones de grupo como de las individuales. Trabaja con grupos
que van de 20 a 30 personas y algunas veces hasta más de 200. Aunque el número ideal va de 20 a 13 personas,
busca equilibrar el número entre hombres y mujeres, considerando todas las edades que van de los 18 a los 60
años. Las sesiones de grupo se desarrollan de manera organizada, encabezadas por un psicoterapeuta, quien se
ocupa de que sólo una persona hable a la vez; motiva la espontaneidad sin perder el orden, anima a cada
miembro para que hable sobre sus problemas, en particular a los más silenciosos; asigna tareas específicas para
que los miembros las realicen en casa y después esas tareas son revisadas. Las sesiones suelen tener una
duración de dos horas quince minutos, con una frecuencia de una vez a la semana. (2)

Conclusiones

El campo de la psicoterapia es muy amplio y cada día gracias a la investigación se extiende más y más. La
psicoterapia es una alternativa de tratamiento para las personas que tienen algún conflicto sin resolver, fobias,
para los problemas emocionales, para ayudar a personas con problemas mentales, para la enseñanza de
habilidades sociales, adicciones, etc.

Cada terapeuta debe vivir como paciente, la terapia individual y la grupal desde el enfoque de su preferencia para
que a partir de su experiencia en el grupo, pueda decidir con qué modelo se siente más a gusto para trabajarlo
después profesionalmente con sus pacientes.

Todos los enfoques ofrecen ventajas y desventajas. No a todo el mundo le funciona igual un modelo que otro. Es
por eso que resulta conveniente informarse bien acerca de la enorme variedad de enfoques en la psicología y estar
al pendiente de los avances que se van haciendo en cada enfoque.

Para aquellos pacientes que necesiten una profundización de los problemas para encontrar la solución a ellos y que
estén dispuestos a explorarse tanto a nivel consciente e inconsciente, una buena alternativa es el modelo
Psicoanalítico.

Para aquellos que deseen solucionar sus problemas y que no tengan inconvenientes en explorar todos los asuntos
familiares que pudieran influir, una buena alternativa es el modelo Adleriano.

Una alternativa para los que les guste el drama y que sean creativos, es el psicodrama, además de que permite a
los pacientes aprender a expresarse mejor.

Para aquellas personas que necesitan encontrarle sentido a su vida, que se encuentren en una crisis de tipo
existencial, que necesiten una manera de hallarle sentido al sufrimiento, la aceptación de la muerte, el
envejecimiento, la pérdida se les sugiere el modelo Humanista-existencial.

Para aquellas personas que deseen una atención de persona a persona, se les recomienda el modelo Centrado en
la Persona; es decir, que quieran ser atendidos por un psicoterapeuta con una adecuada formación académica y
entrenamiento en la facilitación de desarrollo humano, pero que no se crea superior a sus clientes (pacientes), sino
que en todo momento esté conciente de que es un ser humano con sus limitaciones como todos, y que va a
acompañar a sus clientes ayudándoles a desarrollar todo su potencial humano. Además este enfoque se
recomienda a personas que no les importe un trabajo grupal poco estructurado y que más bien vayan abiertos a la
experiencia.

Para aquellos que deseen una terapia llevando las experiencias en el aquí y el ahora, que use la creatividad y la
conciencia corporal se recomienda el modelo Gestáltico.

Para aquellos que están cansados de una existencia llena de juegos psicológicos y que dejan de ser ellos mismos,
y que quieran un cambio de forma amena y poco amenazante, se recomienda el modelo del Análisis Transaccional.

Las personas que necesiten ayuda para superar problemas de conducta, adicciones, malos hábitos, pensamientos
negativos recurrentes, problemas alimenticios, entre muchos otros una buena alternativa es la terapia cognitivo-
conductual.

Para aquellos que tengan capacidad intelectual suficiente para emprender análisis racionales y que necesiten que
un terapeuta les ayude a desechar ideas ilógicas que estén afectando sus relaciones y haciendo su vida
disfuncional, se les recomienda el modelo de Terapia Racional Emotiva.

La terapia grupal le ayuda al paciente a sentirse acompañado y comprendido por otros. Ya no se sentirá el único
que tiene problemas o que está enfermo. Descubrirá que también puede ayudar a sanar a otra persona. Se volverá
más comprensivo y desarrollará habilidades sociales. El hombre es un ser social por naturaleza, los grupos son una
forma de que el ser humano pueda resolver sus conflictos en un espacio que se aproxima mucho al contexto en el
que diariamente se desarrolla.

Referencias

1. Discapnet: El portal de la discapacidad Fundación ONCE - Fondo Europeo de Desarrollo Regional. Terapias de
Grupo. Citado el 1 de enero de 2009. Disponible en URL: [Link]/Castellano/Salud/Guias%20de%
20Salud/Guia%
2. González Núñez JJ. Psicoterapia de grupos: Teoría y técnica a partir de diferentes escuelas psicológicas. México:
Manual Moderno; 1999.
3. Rutan JS. Terapia psicoanalítica de grupo. En Kaplan HI. Sadock BJ. Terapia de grupo. 3ª edición. Madrid:
Médica Panamericana; 1998. pp. 149-157.
4. Díaz Portillo I. Bases de la terapia de grupo. México: Pax; 2000.
5. Kutash IL. Wolf A. Psiconálisis de Grupos. En: Kaplan HI. Sadock BJ. Terapia de grupo. 3ª edición. Madrid:
Médica Panamericana; 1998. pp. 136-149.
6. Roller B. Nelson V. Coterapia. En: Kaplan HI. Sadock BJ. Terapia de grupo. 3ª edición. Madrid: Médica
Panamericana; 1998. pp. 334-343.
7. Kymissis P. Terapia de grupo con adolescentes. Kaplan HI. Sadock BJ. Terapia de grupo. 3ª edición. Madrid:
Médica Panamericana; 1998. pp.631-639.
8. Sacks JM. Psicodrama. En: Kaplan HI. Sadock BJ. Terapia de grupo. 3ª edición. Madrid: Médica Panamericana;
1998. pp. 234-249
9. Rosenbaum M. Terapia de grupo con abordaje Humanista-Existencial. En: Kaplan HI. Sadock BJ. Terapia de
grupo. 3ª edición. Madrid: Médica Panamericana; 1998. pp. 258-267.
figura/fondo

TERAPIA GESTÁLTICA GRUPAL

Paco Peñarrubia (*)

RESUMEN
Exposición de dos modelos clásicos de trabajo gestáltico grupal: gestalt en
grupo y gestalt de grupo, representados por Fritz Perls y la escuela de
Cleveland respectivamente.

Síntesis del autor, denominada gestalt grupal, entendida como fase de no-
directividad (escuchando los fenómenos grupales para los que propone el
“mapa” de Bennis y Shephard) y fase de intervención (con trabajos
individuales y experimentos grupales).

Desarrollo del concepto de experimento colectivo.

Hablar de Psicoterapia Gestáltica hace pensar casi inevitablemente en


grupos, porque éste era el encuadre favorito de su creador, Fritz Perls,
cuya época de esplendor (sesentas) coincide también con la eclosión de los
grupos en la cultura humanista, en la que él tuvo una influencia decisiva y
una responsabilidad innegable.

Sin embargo no podemos afirmar con rigor que el grupo gestáltico sea una
terapia de grupo, sino más bien una terapia en grupo.

En la tradición psicoanalítica nos encontramos con una polémica muy


similar. Hay psicoanálisis en grupo, donde se analiza a los pacientes como
si estuvieran aislados y tomados de uno en otro (Woli y Schawart); hay
psicoanálisis del grupo, donde se psicoanaliza al propio grupo como si se
tratara de un solo paciente (Ezriel y Bion); y por último hay grupoanálisis,
que analiza simultánea y globalmente al individuo y al grupo (Campos,
1980. Pág. 39).

(*) Paco Peñarrubia. Psicólogo. Psicoterapeuta. Director del CIPARH. C/Corredera Baja
de S. Pablo, 53 – 1º Centro. 28004. Madrid. (91) 532 61 41

11
GESTALT EN GRUPO

En la tradición gestáltica contamos con dos modelos básicamente: uno


viene del psicoanálisis, lo encarna Perls (a quién Claudio Naranjo define,
entre otras cosas, como un neofreudiano) y al que, como dije antes,
podríamos denominar "gestalt en grupo".

En su época californiana Perls había abandonado la terapia individual y


enfatizaba la eficacia del encuadre de tipo grupal sobre el individual
porque actuaba de manera más contundente en las resistencias del
paciente. Algo así como que el individuo puede defenderse mejor de las
intervenciones del terapeuta individual (cuando éste frustra las evitaciones
de su paciente e intenta confrontarlo con su falsedad) pensando, por
ejemplo, que son "cosas del terapeuta". Esto mismo difícilmente ocurrirá
en grupo: no se puede descalificar lo que están viendo docenas de ojos que
coinciden en señalar los juegos neuróticos del individuo que trabaja en ese
momento en el centro del grupo.

Perls trabajaba habitualmente así, en una especie de sesión individual


ante el grupo, utilizando a éste como una comparsa muy especial, puesto
que se convertía en un resonador energético del trabajo que se estaba
desarrollando en el centro. Algunos conciben este estilo heredado de Perls
y habitual entre los gestaltistas, como una prolongación de la personalidad
autoritaria de su creador, que conllevaría un cierto desprecio de los
recursos del grupo.

No comparto esta crítica, y cualquiera que haya experimentado esta


manera de trabajar en grupo coincidirá en que los niveles de implicación,
de compromiso y de autenticidad que se dan en esa "sesión", son
netamente superiores a la sesión individual, posiblemente por la magia de
ese "aquí y ahora", que es la condición de la filosofía existencial: el
individuo en un contexto irrepetible y puntual, o dicho en términos de la
Teoría de la Gestalt o Psicología de la forma: el grupo como fondo y el
paciente/terapeuta como figura o primer plano.

Y recordemos que fondo y figura son inseparables en lo que respecta a la


percepción.

Es cierto que Perls, que tanto insistió en la autorregulación organísmica


como sinónimo de la salud personal, no tenía la fe de Rogers en la
autorregulación del propio grupo, al que bastaba "dejar ser" para que se
convirtiera en un agente curativo, más allá de la figura de conocimiento o

12
figura/fondo

de poder que represente el terapeuta (al que Rogers llamaba precisamente


"facilitador" de ese proceso), a diferencia del modelo médico del terapeuta.

La personalidad arrolladora de Perls introdujo un modelo de terapeuta


más directivo, susceptible de ser entendido como excesivamente poderoso,
pero también podemos entenderlo como el más profundamente respetuoso,
puesto que apoyar al paciente más allá de los mínimos es infantilizarlo, es
no respetar que él eche mano de su propio autoapoyo. Así es que el estilo
de Fritz era facilitador en el sentido más duro de la palabra, es decir,
dificultando lo neurótico e invitando al vacío, a ese espacio del centro del
grupo que llamamos: "silla caliente" como eufemismo de "silla eléctrica".

Al final de sus días Perls ni siquiera creía ya en el grupo terapéutico


convencional, sino que propugnaba la comunidad terapéutica, el "Kibbutz
gestáltico" donde la convivencia y la propia vida serían los factores de
aprendizaje de la gestalt como filosofía de vida.

Si bien dije que este estilo perlsiano viene del psicoanálisis (en el sentido
de que el psicoanálisis grupal estaba muy poco desarrollado en los años
20-30, época de su formación analítica) también creo que este uso del
grupo, es herencia del aprendizaje teatral de Perls con el gran director
alemán Max Reinhardt (Peñarrubia, 1990. Págs. 13-18)

El grupo como fondo o comparsa tiene muchas resonancias con el coro


teatral, tan importante en la tragedia griega, y al que Reinhardt dedicaba
especial atención como contrapunto subrayador, contrastador, etcétera de
la acción central. El coro-grupo así entendido es el contexto del trabajo del
"protagonista": este coro a veces pone la palabra de la sociedad, a veces la
voz de los dioses (como alter-ego psicodramático), a veces se contagia de la
emoción y encadena la siguiente sesión en el centro, a veces es utilizado
como recurso de espejos proyectivos para quien está trabajando.

Los trabajos de Fritz que nos han llegado registrados en vídeo, nos lo
muestran en muchas ocasiones, como un magistral director de escena que
saca el máximo partido del grupo y del individuo en una ínter-relación tan
sutil como poderosa para su finalidad terapéutica: ampliar la conciencia
interna y externa.

Ruth C. Cohn llama también a este estilo "método del coro griego" como
definición de la terapia de grupo gestáltica que hacía Perls. Ella ha
investigado con cinco modelos de interacción grupal: el psicoanalítico, la
terapia experiencial, el grupo T, su propio método al que llama "interacción
centrada en un tema" y la terapia gestáltica así entendida.

13
Descubrió que:

"Invariablemente los grupos exhibieron la mayor participación


personal en el laboratorio de terapia gestáltica, pese a que la
mayor parte del tiempo eran espectadores más que participantes
en interacción. La observación del diálogo dramático terapéutico
tenía mayor repercusión que la interacción personal" (Cohn, 1973.
Págs. 135-143)

GESTALT DE GRUPO

El otro estilo gestáltico de trabajo grupal procede de la Psicología de la


Forma y se encarna en el modelo de Cleveland.1

Laura Perls conocía bastante mejor que Fritz las teorías de la Psicología de
la Gestalt o de la forma, uno de cuyos postulados básicos es que "el todo
es más que la suma de las partes". Parecería una consecuencia lógica
aplicar este principio al grupo, cosa que Fritz no hizo, pero que sí han
desarrollado Laura y la escuela de Cleveland en un modelo concreto que
formuló Elaine Kepner, en los años 70 (Kepner, 1980). Aquí al grupo se le
mira con una doble atención: enfocando el desarrollo de los individuos en
el grupo e, ininterrumpidamente, el desarrollo del grupo como un sistema
social. Es una síntesis entre la gestalt individual y la dinámica de grupos
lewiniana. Este modelo afirma que el grupo pasa por cuatro fases
denominadas: fase de Identidad (que remitiría a la pseudoidentidad o
dependencia), fase de Influencia (que alude a los fenómenos de autoridad,
normas, etcétera y nos remitiría a la contradependencia), fase de Intimidad
(que alude a las interacciones grupales, a la interdependencia) y por último
la fase de Cierre (que alude a la recogida de la experiencia).

Este modelo resuena inevitablemente con el enfoque grupo-analítico de


Foulkes que, como ya dije, analiza simultáneamente al individuo y al
grupo, y quien hace el análisis es el propio grupo, al que como uno más,
pero con características distintas, pertenece el terapeuta como miembro.

Personalmente prefiero el esquema foulkiano, es más, me parece que es el


modelo "gestáltico" por excelencia según la Psicología de la Forma. Si

1
Una de las Escuelas más reconocidas de formación gestáltica, fundada en los años 50
por Fritz Perls y su espose Laura, es el máximo exponente de la llamada "Gestalt de la
Costa Este" cuyos intereses se han centrado en la sistematización teórica, frente a la
''Gestalt Californiana'' más interesada en el desarrollo de la intuición.

14
figura/fondo

alguna deuda tiene la Terapia Gestalt con dicha Psicología (en el caso de
Fritz, desde luego que ninguna).

Foulkes sería la línea más directa en lo que se refiere a grupos. Foulkes,


que era alemán aunque desarrolló sus teorías grupales en Inglaterra,
colaboró estrechamente con Kurt Goldstein adscrito a la escuela de la
gestalt, con quien también trabajó Fritz Perls en Frankfurt, siendo su
ayudante de 1926 a 1927. Siguiendo con las coincidencias, diremos que
Foulkes se analizó con Helena Deutsch, que también fue la supervisora de
los primeros pacientes de Perls en Viena.

El abordaje de Foulkes representa una excelente síntesis del psicoanálisis


y la dinámica de grupos (Foulkes siguió con interés los estudios de Lewin
en América, otra rama de aquella Psicología de la Gestalt, dedicada ahora
a la investigación de la dinámica de los grupos pequeños). El modelo
foulkiano recoge la tradición analítica respecto al grupo, es decir, un
especial énfasis en la comprensión de los fenómenos respecto a la
autoridad, cosa que apuntó Freud y desarrolló Bion. A su vez, el terapeuta
como un miembro más del grupo resuena con el enfoque rogeriano y apoya
el poder terapéutico del propio grupo. Su modelo alude a cuatro fases de la
historia del grupo, encadenadas en una secuencia: Conformidad-
Autoridad-Dependencia-Cambio, pudiendo primar cualquiera de estas fases
en cualquier momento del grupo.

La Conformidad recoge aquello que Kepner llama "identidad", es decir, los


fenómenos grupales que surgen de la tensión de adecuación del individuo
a las normas y cultura del grupo. Autoridad que refleja tanto las relaciones
con la autoridad instituida (el terapeuta) como el propio poder personal
que va desarrollándose a lo largo de la historia del grupo. Dependencia,
que señala los fenómenos de rebeldía y de frustración de expectativas
depositadas en un terapeuta omnipotente y por último los procesos de
maduración que recoge la fase de Cambio.

Como explicación de los fenómenos grupales, que son el resultado de la


dinámica de los individuos y del grupo, me resulta más sugerente la
formulación de Foulkes que la de Kepner, en parte porque actualiza y
recoge la literatura psicológica tradicional sobre grupos y en parte porque
sintetiza coherentemente los aportes de la Psicología de la Gestalt, de la
Dinámica de Grupos de Lewin, del Psicoanálisis e incluso de la Sociología:
en los años de Foulkes en Frankfurt, el Instituto Psicoanalítico compartía
el edificio (e incluso actividades comunes) con el instituto de Sociología o
Escuela de Frankfurt que nutrió a pensadores de la talla de Adorno, y W.
Benjamín. En uno de los pocos textos castellanos sobre grupos y Gestalt,
Marta Atienza (Atienza, 1987) resuena con Foulkes cuando alude a que la

15
dinámica del grupo atraviesa períodos de desorganización (conformidad),
de voracidad dependiente y de condenación (dependencia, autoridad) así
como períodos expansivos y elaborativos (cambio).

Aparte de los modelos teóricos de referencia, que, como hemos visto, son
bastante similares, lo que va a diferenciar más a un terapeuta
grupoanalítico y a un gestaltista es la manera de hacer. Generalmente el
gestaltista es más directivo, interviene más en la actividad del grupo,
proponiendo (y a veces participando en...) experiencias, ejercicios, juegos y
experimentos grupales que involucren a la totalidad de los miembros. No
atiende tanto a los conceptos de transferencia y resistencia, sino a la
autenticidad y franqueza de las comunicaciones y las conductas,
"haciendo mayor hincapié terapéutico en la singularidad y espontaneidad
del individuo en la interacción grupal", como Ruth C. Cohn señala, propio
del terapeuta experiencial.

GESTALT GRUPAL

Según vamos viendo, en terapia gestalt se trabaja con grupos de muy


diversas maneras, casi siempre en función del estilo personal del
terapeuta.

Puede ser una sucesión de trabajos individuales (a la manera clásica de


Perls). Pueden ser propuestas de trabajo en subgrupos (parejas, tríadas...)
dirigidos a la exploración del aquí y ahora o a la indagación de asuntos
inconclusos de cada persona; Claudio Naranjo (1990) ha desarrollado
eminentemente esta especialidad, entre otras, como una forma de
autoterapia o terapia autogestionada dentro del grupo, transmitiendo una
profunda fe en el valor curativo de la interacción relacional, en un clima de
transparencia y confianza y donde el terpeuta es más un "supervisor" de
las tareas del subgrupo, ya que son los propios miembros, quienes se
acompañan, aportando su presencia y su escucha más neutra, sin juegos
"sociales" o manipulatorios.

Pueden ser ejercicios propuestos al grupo (fantasías dirigidas, juegos, etc.)


cuya capacidad movilizadora suscite material para trabajar después
individualmente (Castanedo, 1990. Págs. 127,184) adoptando aquí el
terapeuta, un rol más activo y apriorístico.

Mi forma característica de trabajar con grupos ha ido cambiando con el


tiempo. En la actualidad podría definirla como una polaridad entre no
directividad e intervención, con lo que cada uno de estos aspectos

16
figura/fondo

conlleva.

A. Desde la No-Directividad atiendo especialmente a lo que el grupo


expresa de muy diferentes maneras: verbal y gestualmente, en la
distribución del espacio, en el sentido, en el silencio, en el tono de la
voz, en el código del lenguaje (personal e impersonal, etc.). Esta
escucha actitudinalmente neutra, que significa algo más que atención
flotante freudiana o la empatía rogeriana, y que en gestalt podría
traducirse por presencia completa, considero que es la cualidad básica
del buen terapeuta y que permite la comprensión del grupo o del
paciente como si de un libro abierto se tratara.

A esta escucha le dedico el tiempo inicial (que pueden ser horas si se


trata de un grupo intensivo al estilo de taller de fin de semana) que
durará más o menos en función del material que aparezca y de mi
propia habilidad para captarlo. En estas secuencias no directivas
suelen emerger los fenómenos de grupo que han recogido todos los
modelos clásicos: Bion, Foulkes, Lewin, Bales, etc., y que creo que el
esquema de Bennis y Shepard (Bennis y Shepard, 1956. Págs. 415-437)
aglutina en forma abarcadora y comprehensiva este esquema, que me
parece uno de los mapas más útiles, con tal de que no confundamos al
mapa con el territorio, viene a decir, en síntesis, que el proceso de un
grupo tiene dos ciclos o fases por las que pasa.

La primera tiene que ver con lo que llaman Dependencia y se refiere a


todos los asuntos con la autoridad. La segunda, denominada
Interdependencia, tiene que ver con los asuntos de intimidad entre los
miembros del grupo. Es como si la línea vertical que inauguró Freud al
hablar de que la psicología del grupo atañe a la identificación de cada
miembro con el padre-terapeuta, y que desarrolló Bion a través de sus
supuestos básicos de Dependencia, Lucha-Fuga y Emparejamiento, (por
no repetir lo que tanto Foulkes como Kepner señalan al respecto, aquí se
combinara con la línea horizontal que atañe a los vínculos afectivos entre
los propios componentes del grupo.

Estos dos ejes, vertical y horizontal, van a definir el proceso del grupo, es
decir, su resolución de los conflictos de poder por un lado y los del amor
por otro. Lo que Bennis y Shepard afirman, y mi experiencia en grupos lo
corrobora, es que hasta que no se resuelvan los conflictos con la autoridad
(fase de Dependencia) no afloran en el proceso grupal los fenómenos más
claramente afectivos (fase de interdependencia).

Este mapa explica la evolución de cada fase en términos dialécticos:


situación de partida, desequilibrio-conflicto y solución o nueva situación

17
de equilibrio. Paralelamente tiene en cuenta la tipología de los miembros
del grupo según se manejan con el poder y con los afectos, de forma que,
en lo que se refiere a la autoridad hay personas dependientes,
contradependientes e independientes (y esta actitud de independencia,
aparte de que haya personas más maduras en todo grupo, es la meta
precisamente del proceso terapéutico grupal); en lo que se refiere a la
intimidad y el amor, hay miembros sobrepersonales (que establecen lazos
afectivos de forma compulsiva), contrapersonales (fóbicos al contacto) y
personales (aquellos que diríamos en gestalt que contactan y se retiran
adecuadamente).

Todos estos factores operan dinámicamente en la vida de un grupo y


explican los pasos y cambios que van ocurriendo en su historia. Así es que
la mayoría de los grupos parten de una situación de dependencia donde se
depositan poderes casi mágicos en el terapeuta, actitud ésta que
representarán mejor los individuos más dependientes que suelen ser los
líderes de este momento grupal; en la medida en que el terapeuta no hace
un uso narcisista de estos poderes que le han proyectado, sino que los va
devolviendo a sus legítimos dueños, los miembros del grupo, sobreviene un
momento de conflicto y desequilibrio (denominado subfase de
Contradependencia-lucha, tan afín al concepto de lucha-Fuga en Bion),
situación de destete que suele ser vivida dramáticamente y donde las
rivalidades entre los miembros del grupo apoyan los liderazgos más
rebeldes, los caudillajes contradependientes y el resentimiento contra el
terapeuta por su "abandono", por no ser Dios y no secundar la demanda
neurótica del grupo.

Esta situación va evolucionando hacia su solución, ya que los miembros


del grupo van madurando a través de estos conflictos, con la ayuda de las
personas más independientes que jugarán el papel más importante en este
momento grupal y que ayudarán a superar la ambivalencia hacia la
autoridad, percibiéndola más objetivamente, como alguien con mayor
experiencia y conocimientos, pero un ser humano como ellos. Este pasaje
por los infiernos cristaliza en una mayor madurez del grupo, una actitud
de autorresponsabilidad y un reconocimiento del propio poder personal.

En lo que respecta a la fase de interdependencia o dinámica de los afectos


interpersonales, el grupo parte igualmente de un equilibrio engañoso,
(denominado Encantamiento) pero necesario después de los conflictos que
han sufrido: algo así como "no volvamos a otra crisis capaz de
deshacernos, forcemos el acuerdo y el entendimiento, amémonos",
representada en especial por los miembros sobrepersonales. Esta tregua se
revela antes o después insatisfactoria, porque reprime las individuales y
las legítimas diferencias.

18
figura/fondo

El equilibrio se rompe de la mano de los miembros más contrapersonales y


el grupo entra de nuevo en una situación de conflicto: amores y odios,
alianzas y rupturas... y todo aquello que tiene que ver con la ambivalencia
hacia la necesidad/negación de amor y calor. Esta subfase, denominada
Desencanto, igualmente dramática, evoluciona hacia su solución, donde
primarán las actitudes más personales y maduras a este respecto, capaces
de apoyar lo auténtico de los demás y de ilustar lo neurótico o
manipulador sin descalificar por ello a la persona total.

El esquema aquí resumido me parece uno de los que mejor explican los
avatares de la historia de un grupo y el cambio de actitudes a que da lugar
y que son un sinónimo de curación o salud. Aun manejándome con este
mapa cognitivo, sólo la escucha atenta y la mínima directividad me pueden
proporcionar la comprensión del momento puntual en que se mueve el
grupo.

FASE: Dependencia Miembros


Subfase 1: Dependencia-
Huída Dependientes
Subfase 2: FENÓMENOS
Contradependencia-Lucha Contradependientes DE
Subfase 3: AUTORIDAD-PODER
Solución- Catarsis Independientes

FASE: Interdependencia Miembros


Subfase 1:
Encantamiento-Huída Sobrepersonales
Subfase 2: FENÓMENOS
Desencanto-Lucha Contrapersonales DE
Subfase 3: INTIMIDAD-AMOR
Solución- Consenso Personales

B. A partir de aquí entiendo cuándo mi intervención puede ser útil y


facilitadora. lntervenir significa a veces señalar los aspectos
fenomenológicos observados, devolver lo obvio que el grupo no percibe,
no se "Da Cuenta" o se percata.

La señalización gestáltica trata de no caer en un "acercadeísmo"


("aboutism", expresión de Perls que denuncia la palabrería, el hablar
acerca de algo, defendiéndose de vivenciarlo) sino más bien invitar a la
experiencia. Esto puede desembocar frecuentemente en un trabajo
individual al estilo de lo que llamé "gestalt en grupo", con las ventajas
situacionales ya señaladas:

19
"Lo que el grupo posibilita más que la sesión privada es que para
todo el grupo es obvio que la persona angustiada no ve lo obvio, no
ve la forma de salir del impasse, no ve (por ejemplo) que la mayor
parte del sufrimiento es pura imaginación. Frente a esta convicción
colectiva del grupo, el paciente no puede usar su habitual
conducta fóbica, consistente en renegar del terapeuta cuando no
logra manipularlo. De alguna manera, la confianza en el grupo
parece ser mayor que la confianza en el terapeuta, a pesar de toda
la así llamada confianza transferencial." (Perls, 1978. Pág. 25)

El trabajo individual ocupa muy a menudo el lugar del "emergente grupal",


es decir, permite que aflore en forma de conflicto personal lo que sería
conflicto grupal.

En este sentido suelo ser yo el que selecciona qué trabajo hacer, invitando
a unos y no a otros a explorar en el centro ese asunto que estén
manifestando. Otras veces, de forma espontánea y ante la pregunta
"¿Quién quiere trabajar?". La persona que se ofrece, acaba mostrando un
retrato puntual y simbólico de lo que pasa en el grupo y entonces soy yo
quien lo extrapola y lo explicita al grupo. Esto fomenta que el feedback del
grupo sea más comprometido y autorresponsable y da lugar a un
encadenamiento de trabajos individuales que son acumulativos respecto al
nivel de apertura y conciencia del grupo, lo cual viene a suscribir de forma
aparentemente paradójica aquello de que el todo es más que la suma de las
partes.

La segunda intervención por excelencia es el experimento. Los Polster


(1976) señalan que los tres principios gestálticos aplicables al trabajo con
grupos son la oportunidad de crear experimentos junto con la toma de
contacto y la toma de conciencia (awareness). También Perls alude al grupo
como espacio de experimentación:

"Hay otras ventajas al trabajar con un grupo. Gran parte del


desarrollo individual puede ser facilitado haciendo experimentos
de retirada, o aprendiendo la importancia de la atmósfera, o
mostrando a la persona en el lugar mismo cómo aburre
colectivamente, hipnotiza o divierte al entorno. En la pena o
situaciones de similar carga emocional, ocurren frecuentemente
reacciones en cadena. El grupo aprende pronto a entender la
diferencia entre ayudar con buenas intenciones y el verdadero
apoyo." (Perls, 1978. Pág. 25)

Podríamos generalizar que el espacio que en el grupo psicoanalítico ocupa


la interpretación, en el grupo gestáltico lo ocupa el experimento, ya que

20
figura/fondo

cuando el terapeuta propone un determinado juego, ejercicio o


experimentación improvisada en el momento, parte de una hipótesis
acerca de lo que está pasando y precisamente propone ese trabajo
colectivo para explorar, para ampliar la conciencia, para que el grupo se
percate más y mejor de lo que ocurre. En rigor esto no es tanto una
interpretación sino una organización selectiva de lo fenomenológico que el
terapeuta observa y devuelve estructurado al grupo para que juegue y lo
vivencie.

Hay ejercicios colectivos clásicos en gestalt cuya probada eficacia los hace
especialmente útiles depediendo el momento:

• Rondas grupales: donde cada cual expresa su percepción de los otros,


haciendo hincapié en lo negativo (lo que Claudio Naranjo denomina
"reducción del ego", entendiendo que aquí "ego" se refiere a la falsa
personalidad, tal como se entiende en las tradiciones espirituales), en lo
positivo o en ambas cosas. Este tipo de juego pone de relieve una de las
mayores ventajas del grupo: la multiplicación de espejos proyectivos, es
decir, la situación grupal favorece que cada persona deposite en los
demás miembros del grupo, aspectos propios rechazados y
precisamente porque explicita estas proyecciones puede volver a
apropiárselas y recuperar lo suyo enajenado en los otros.

• Juegos de acercamiento/distanciamiento: donde cada cual puede


experimentar sus temores y deseos de contacto con los otros.

• Fantasías dirigidas: donde el terapeuta puede proponer imágenes


significativas que amplifiquen la conciencia emocional del momento
grupal. A veces son de corte regresivo: fantasías de vuelta a la infancia
para rememorar y vivenciar asuntos emocionales inconclusos. Puede
ser proyecciones en el futuro, para tantear los aspectos motivacionales,
las metas de autorrealización y denunciar las paralizaciones que hacen
que en el presente el grupo no se haga responsable de sus legítimas
necesidades. Otras veces ayudan a jugar a favor de las resistencias
para desarticular de forma simbólica lo defensivo: alentar la evitación,
refugiándose en fantasías gratificantes y luego volver con más fuerza y
seguridad a enfocar lo conflictivo donde antes se atascó el grupo.

Por lo general, y según he constatado en mi experiencia, es la escucha


atenta lo que va a devenir en experimentos nuevos y creativos adecuados
al momento. Lo que he observado con frecuencia es que en los momentos
de crisis con la autoridad (la situación de desequilibrio dentro de la fase de
dependencia), el grupo tiende a paranoizarse y resultan especialmente

21
eficaces los experimentos que faciliten la expresión de la agresión:
explicitar las rivalidades entre líderes, confrontar los subgrupos en pugna,
recuperar las proyecciones puestas en los otros, enfrentarse a la autoridad
del terapeuta, afirmarse asertivamente, exagerar la rebeldía y la sumisión,
expresar las demandas de necesidad, peleas de cojines, enfrentamiento de
"machos" por las mujeres, etc.

En la fase de crisis afectiva (aquello que citamos como Desencanto durante


la fase de lnterdependencia) los fenómenos más susceptibles de
experimentación son aquellos que tienen que ver con la identidad (quién
soy yo ante los otros), con el temor a expresar rechazos y atracciones, con
los fantasmas de erotización, con las dificultades de pedir, dar y recibir
amor, las rivalidades y alianzas con el propio sexo frente al sexo opuesto,
la confianza y la aceptación, experimentar y atravesar el temor a ser
"engullido" por el grupo, etc.

También quiero expresar la riqueza de propuestas experimentales que


surgen del propio grupo, experiencia ésta que tengo muy constatada en los
grupos de creatividad, o grupos de crecimiento humano coordinados con
técnicas creativas. En estos grupos, suelo trabajar en la despenalización
de lo neurótico precisamente para que aflore, para que se favorezca la
toma de conciencia y para transformar esos aspectos neuróticos en
herramientas creativas para la vida. El clima de transparencia que suele
darse en este tipo de grupo, favorece que sea el propio grupo quien
proponga los experimentos a desarrollar y siempre acabo asombrándome
de lo atinado, rico y poderoso de esas propuestas que, obviamente, aliento
a jugar y vivenciar.

Este asombro, sorpresa y agradecimiento puedo reconocerlo en general en


mi trabajo con grupos y es el acicate que me motiva después de tantos
años. Sin menoscabo de la terapia individual, el grupo me moviliza más
dinámicamente y aporta al proceso del cliente el mejor laboratorio para el
ensayo de nuevas conductas y el mejor sistema de espejos dónde
reconocerse.

22
figura/fondo

BIBLIOGRAFÍA

ATIENZA, M. (1987). ESTRATEGIAS EN PSICOTERAPIA GESTÁLTICA.


“Grupos, Parejas y Dinámica Gestáltica”. Nueva Visión. Buenos Aires.

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RELATIONS 9.

CAMPOS, J. (1980). “Psicoanálisis, Prosicoanalistas y Psicoterapias


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CASTANEDO, C. (1990). GRUPOS DE ENCUENTRO EN TERAPIA GESTALT.


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COHN, R. C. (1973). ''Terapia de grupo psicoanalítica, experiencial y


gestáltica'', en Fagan y Shephard: TEORÍA Y TÉCNICA DE PSICOTERAPIA
GESTÁLTICA. Amorrortu. Buenos Aires.

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A.E.T.G., No. 11, noviembre. (Publicación de la Asociación Española de
Terapia Gestalt.).

PERLS, F. J. (1978). "Terapia de grupo versus Terapia individual", en John


Stevens: ESTO ES GESTALT. Cuatro Vientcis. Santiago de Chile.

POLSTER, E. y M. (1976). TERAPIA GESTÁLTICA. Amorrortu. Buenos


Aires.

23
GUÍA DE INTERVENCIÓN CLÍNICA
PARA TERAPIA GRUPAL
VIGENTE A 2016
Directorio

Dr. Jesús Kumate Rodríguez


Presidente Honorario Vitalicio del Patronato Nacional

Dr. Roberto Tapia Conyer


Presidente del Patronato Nacional

Sra. Kena Moreno


Fundadora de CIJ y Vicepresidenta B Vitalicia del Patronato Nacional

Lic. Carmen Fernández Cáceres


Directora General de CIJ

Lic. Iván Rubén Retiz Márquez


Director General Adjunto de Administración

Dr. José Ángel Prado García


Director General Adjunto de Operación y Patronatos

Dr. Ricardo Sánchez Huesca


Director General Adjunto Normativa

Dra. Laura Margarita León León


Directora de Tratamiento y Rehabilitación

Coordinadora:
Dra. Laura Margarita León León
Directora de Tratamiento y Rehabilitación

Elaboración:
Mtro. Iván Huerta Rodriguez.
Psic. Lydia Gaona Márquez.
Mtro. Marco A. Hernández Delgado.
Psic. Virginia Ortiz Gonzáles.
Psic. Juan M. Rivas Alvarado.

Revisión:
Mtra. Laura Soubran Ortega
Subdirectora de Consulta Externa

Mtro. Otto Berdiel Rodriguez


Jefe del Departamento de Consulta Externa
DESARROLLO DE LA INTERVENCIÓN EN TERAPIA GRUPAL

El tratamiento puede definirse, en general, como una o más intervenciones estructuradas


para tratar los problemas de salud y de otra índole causados por el abuso de drogas y
aumentar u optimizar el desempeño personal y social. Según el Comité de Expertos de la
Organización Mundial de la Salud en Farmacodependencia, el término “tratamiento” se aplica
al “proceso que comienza cuando los usuarios de sustancias psicoactivas entran en contacto
con un proveedor de servicios de salud o de otro servicio comunitario y puede continuar a
través de una sucesión de intervenciones concretas hasta que se alcanza el nivel de salud y
bienestar más alto posible”1.

El proceso de tratamiento en Centros de Integracion Juvenil, se apega a una ruta prefijada


en la que se pueden identificar cuatro fases claramente diferenciadas, 1) Preconsulta, 2)
Evaluación Clínica y Diagnóstico, 3) Tratamiento y Rehabilitación y finalmente 4)
Seguimiento; cada una de las cuales comprenden una serie de acciones específicas.

Bajo este marco de acción, el proceso de la intervención en el servicio de Terapia Grupal, se


apega a un derrotero parecido en cuanto se pueden distinguir algunas fases en el desarrollo
de la intervención psicoterapéutica.

Si bien el contenido específico de los grupos varía enormemente, las tendencias y los
procesos son muy similares. Esto es, independientemente de la naturaleza del grupo y la
orientación teórica del terapeuta, algunas tendencias generalizadas se muestran en la
mayoría de los grupos que permanecen durante un periodo de tiempo. A este respecto se
presentan algunos supuestos que vinculan a la mayoría de los procesos grupales2:

El grupo es visto como vehículo para ayudar a las personas a ejecutar modificaciones en sus
actitudes, opiniones sobre sí mismo y sobre otros, sentimientos, conductas, percepciones,
entre otros.
Los grupos se desarrollan en un patrón regular y observable, lo que permite predecir patrones
comportamiento futuro.
Otro supuesto sostiene que las mismas características de desarrollo serán evidentes en todos
los grupos de tratamiento que se desarrollan de una manera normativa, es decir, como poca
variabilidad en su desarrollo.
Con el paso del tiempo, en los grupos se manifestarán un aumento de la complejidad de
interacción, no obstante, de vez en cuando mostraran algún grado de regresión o
reversibilidad a etapas anteriores al desarrollo grupal.

Los modelos de terapia grupal difieren en cuanto a si el proceso de desarrollo que se


observa es lineal (las etapas se producen progresivamente en una sucesión invariable),
1
Oficina de las Naciones Unidades contra la Droga y el Delito. Abuso de Drogas: tratamiento y rehabilitación. New York.
Naciones Unidas. 2003.
2
Bernard H, et al. Clinical Practice Guide Lines for Group Psychoterapy. Int Journal of Group Psychoterapy 2008; 58 (4).
cíclica (el grupo puede repetir ciertas etapas, o hacer frente a cuestiones particulares, en
ciertos intervalos o bajo ciertas condiciones), o una combinación de patrones lineales y
cíclicos3. No obstante, de manera general, la intervención grupal sigue una trayectoria más o
menos predecible en su evolución y desarrollo, apegándose en mayor o menor medida a una
serie de fases o etapas que constituyen el proceso de intervención: 1) fase de exploración, 2)
fase de transición y trabajo, y 3) fase de consolidación o terminación3-4.

Bajo este contexto, e independientemente del marco conceptual que el terapeuta maneje la
propuesta metodología general de esta guía, es que el desarrollo de la intervención en el
servicio de Terapia Grupal, se conduzca a través de una serie de fases vinculadas entre sí,
pero con metas y objetivos diferentes. A saber:

1. Fase 1: Exploración.
2. Fase 2: Transición y Trabajo.
3. Fase 3: Consolidación y terminación del proceso.

Exploración

Transición y
Terminación
Trabajo

Si bien cada fase tiene un propósito particular, no se formula ninguna metodología o


procedimiento en particular para alcanzarlo, antes bien, la intención es que cada terapeuta
desde su marco conceptual, haga uso de las herramientas a su disposición para conducir el
desarrollo de la intervención a través de las fases planteadas.

3
Ibid. pag. 1
4
Corey G. Teoría y práctica de la terapia grupal. España. Desclée De Brouwer; 1995.
FASE 1

EXPLORACIÓN

El estado inicial del desarrollo de un grupo es el momento de la orientación y exploración. Es


el período para construir un espacio en el que la cohesión y la confianza del grupo permitan
un desarrollo continuo.

Durante esta fase los miembros aprenden a funcionar en grupo, definen sus propias metas,
clarifican sus expectativas y crean su espacio en el grupo. Normalmente los miembros llegan
al grupo con ciertas expectativas, preocupaciones y ansiedades, por lo que es vital que
dispongan de la oportunidad de expresarlas abiertamente.

La exploración grupal de la situación que acompaña a los/las pacientes es un paso


importante en cualquier modelo de intervención grupal. El terapeuta estará en posibilidades
de tener mayor comprensión del funcionamiento grupal, recogiendo de la narrativa de los/las
pacientes, su constelación de creencias y actitudes, estrategias de afrontamiento, situaciones
de vulnerabilidad, pensamientos y significados asociados al consumo de drogas.

La exploración es proceso mediante el cual el/la terapeuta y los/las pacientes colaboran en la


comprensión de la situación particular y puntos de encuentro de los pacientes. Esta
colaboración entre pacientes y terapeuta va más allá de la mera descripción y/o definición de
áreas de intervención. La idea central de esta etapa del proceso, consiste en construir en
colaboración con los/las pacientes un espacio de confianza para la expresión de sus
dificultades, preocupaciones, emociones, miedos y fantasías, y en conjunto articular los
elementos que constituyen el problema en términos de su etiología (causa) y mantenimiento,
condiciones y consecuencias particulares.

En términos generales, se puede definir a esta, como una fase de integración al grupo,
definición de la situación de los/las pacientes en términos dela bordaje grupal y el encuadre
de trabajo. Lo cual se traducirá en una guía que direccionará la intervención hacia la
siguiente fase.

FASE 2

TRANSICIÓN Y TRABAJO.

Un grupo debe atravesar normalmente una fase de transición algo dificultosa antes de iniciar
el trabajo productivo. Durante este estadio los miembros, manifiestan su ansiedad,
resistencia y conflictos y el terapeuta les ayuda a iniciar el trabajo de sus problemas 5.

La fase de Transición en el desarrollo de un grupo se caracteriza por los sentimientos de


ansiedad y una actitud defensiva. Conforme los miembros del grupo vayan confiando más y
los objetivos del grupo se clarifiquen, serán más capaces de compartir sus asuntos

5
Ibid, p. 2.
personales y la ansiedad se reducirá, lo que permitirá comenzar con un trabajo más
provechoso.

Una vez definida la situación y estructura del grupo, es decir, ya que se han identificado los
elementos que configuran el origen de los problemas, la fase siguiente en el desarrollo de la
intervención o trabajo, consiste básicamente en poner en juego la metodología, las
estrategias y actuaciones específicas en función de las necesidades y evolución del grupo y
los/las pacientes respecto del consumo y los problemas asociados. Esto significa que si bien
el primer foco de atención estará en el consumo de sustancias, el proceso de tratamiento no
debe restringirse a ello, antes bien, deben ser atendidos los problemas concomitantes
derivados o asociados a esta práctica.

El periodo de Trabajo se caracteriza por el examen de problemas significativos y por la


producción efectiva de las modificaciones. La idea central de esta fase es pues, la de hacer
conscientes a los/las pacientes de los elementos relacionados a sus problemáticas actuales
(emociones, pensamientos, conductas, sensaciones), llevándolos a comprender el
significado de los mismos y motivarlos a realizar acciones en pro de su recuperación.

FASE 3.
CONSOLIDACIÓN Y TERMINACIÓN DEL PROCESO
Es importante que el proceso de intervención tenga un final planeado y el paciente tome
conciencia del punto de inicio, de culminación y de los cambios y logros obtenidos durante
este intervalo de tiempo. Por lo anterior es importante que el terapeuta sea, al mismo tiempo,
un administrador de los tiempos, los contenidos, y las metas del proceso 6.

El cierre es un momento crucial en la culminación de un proceso terapéutico, dado que se


erige como un periodo cargado de connotaciones clínicas y emocionales, por lo que se
debe preparar al paciente para que la conclusión de la intervención le signifique una
clausura de la experiencia grupal satisfactoria.

La idea central de este periodo es ayudar al paciente a reconocer e interiorizar los procesos
de cambio que acontecieron en la intervención (estados emotivos, resignificaciones), así
como fortalecer las acciones emprendidas respecto de las metas trazadas.

Así y desde un marco biopsicosocial, la Terapia de Grupo busca conseguir la abstinencia o


en su caso, reducir los riesgos y daños que implican el uso o abuso de dichas sustancias,
abatir los padecimientos asociados al consumo e incrementar el grado de bienestar físico,
mental y social de la persona que usa, abusa o depende de sustancias psicoactivas.

La terapia de grupo se orienta hacia el crecimiento siendo su centro de atención el


descubrimiento de los recursos internos de los miembros. Algunas de sus metas pueden ser:

6
Sanchez-Escobedo, P. Psicología Clínica. El Manual Moderno. México. 2008.
Que los/las pacientes.

Aprendan a confiar en sí mismo y en los demás


Logren un auto-conocimiento y desarrollen la sensación de una identidad propia.
Reconozcan las similitudes de las necesidades y los problemas de los participantes y
desarrollen una sensación de universalidad.
Aumenten la auto-aceptación, la auto-confianza, y el respecto a si mismos.
Busquen formas alternativas para mejorar los aspectos evolutivos normales y resolver ciertos
conflictos.
Sean consciente de las posibilidades propias y actuar en consecuencia.
Aprendan habilidades sociales más efectivas.
Clarifiquen los valores propios y decidan si se modifican y cómo hacerlo.

Referencias

1. Oficina de las Naciones Unidades contra la Droga y el Delito. Abuso de Drogas: tratamiento y
rehabilitación. New York. Naciones Unidas. 2003.
2. Bernard H, et al. Clinical Practice Guide Lines for Group Psychoterapy. Int Journal of Group
Psychoterapy 2008; 58 (4).
3. Corey G. Teoría y práctica de la terapia grupal. España. Desclée De Brouwer; 1995.
4. Sánchez E. P., Psicología Clínica. México. El Manual Moderno. 2008.
MARCO REFERENCIAL

EL MODELO BIOPSICOSOCIAL

El modelo biopsicosocial surge como una necesidad de cambio ante las perspectivas
imperantes en un determinado momento histórico en el cual la atención clínica se centraba
sólo en el aspecto médico sin considerar todo un cúmulo de elementos presentes en el
territorio de lo humano. Engel es, quien principalmente plantea la necesidad de considerar
los factores psicológicos y sociales dentro de la medicina, tanto en sus procesos diagnósticos
como de tratamiento. La idea en la que se fundamenta es que para poder tener un abordaje
clínico, que aspire a tener cierta eficacia, el paciente no puede ser reducido a su enfermedad,
y a su vez, la enfermedad misma no puede ser llevada al campo de la fisiopatología
únicamente 4

De esta manera es como a finales del S. XX comienzan a cuestionarse y entrar en crisis los
paradigmas científicos de la época, dando lugar a muy diversas irrupciones en el terreno de
la producción de conocimiento y de intervención en la realidad. En 1977 Engel, desde el
interior del campo de la medicina, propone un modelo capaz de incluir el elemento humano
en la experiencia de la enfermedad, dando lugar a lo que él llamaría Modelo de Atención
Biopsicosocial.5

Principalmente, si revisamos los postulados de Engel, considerado el ideólogo principal del


Modelo Biopsicosocial, nos podemos dar cuenta que surgen a partir de una reflexión crítica
hacia un modelo de medicina basado en lo biológico, con procesos de tecnificación y
especialización cada vez más sofisticados, que en su desarrollo fueron dejando de lado la
cuestión humana (tanto del médico como del paciente).

Considerando autores como Vargas, Alonso y Carrió, mencionaremos los principales


elementos que componen el Modelo Biopsicosocial:

4
Alonso, Y. . ¿Qué ha pasado con el modelo biopsicosocial en la investigación médica? Jano: Medicina y humanidades. 2009 [Consultado
el 23 de abril de 2014]. Disponible en: [Link]
5
Vargas, P. El modelo biopsicosocial, un cambio de paradigma. Medicina de Familia: La Clave de un Nuevo Modelo.
Madrid: SEMFYC y CIMF. 1997 [Consultado el 8 de mayo de 2014]. Disponible
en:[Link]
1. Multidimensional y multicausal: Los fenómenos se consideran dentro de una complejidad
donde no pueden tener una causa única, sino que responden a muchos factores de muy
diversa índole, donde a su vez estos factores múltiples no son homogéneos en su
composición sino de naturaleza multidimensional en sí mismos.

2. Multidisciplina-interdisciplina: Las fronteras entre los terrenos disciplinarios se desdibujan.


Se plantean retos que conducen a crear cuotas de saber entre los diferentes campos del
conocimiento. El desafío primordial en las intervenciones desde este modelo es la
construcción de estrategias interdisciplinarias que puedan producir andamiajes complejos
para dialogar con problemáticas y fenómenos también complejos.

3. Proceso salud-enfermedad: no se considera a la salud como un estado a conquistar,


definido por la ausencia de lo patológico. Se piensa la salud-enfermedad como un proceso
en continuo. Se trata de elementos que interactúan, no desde los puntos extremos de una
recta, sino desde diferentes grados de relación del sujeto con el medio y con él mismo.
Proceso que se encuentra en constante cambio, que está atravesado por múltiples factores y
que se construye también en coordenadas de espacio y tiempo. Se piensa ya no sólo desde
lo biológico o la fisiopatología, sino transversalizado por eventos históricos, culturales,
políticos, económicos, etc.

4. Sujeto–objeto: Desde este modelo no existe el observador objetivo, por lo que el operador
es siempre parcial y comprometido con el medio donde interviene. Asimismo es necesario
pensar que también la presencia de ese “observador” interfiere en el medio donde opera, de
manera imprevisible. Desde esta visión la subjetividad del observador es parte innegable del
proceso que se desea investigar, ya que el observador también usará su historia, su bagaje
cultural e ideológico y su marco teórico para observar, para definir el problema, para
diagnosticar, en definitiva para intervenir.

5. Indeterminación e incertidumbre: Si pensamos que la causalidad de un fenómeno es


múltiple, donde no existe una linealidad entre causa-efecto, sino que esto se da de manera
compleja, es necesario tomar en cuenta que no podremos tener un control total para predecir
las variables y los efectos de los eventos, será posible conocer sólo algunas pero no
podemos aspirar conclusiones acabadas y totalizadoras. Es importante dar espacio a la
incertidumbre, al enigma y poder sostener esto en el proceso de acompañar subjetividades.

6. Modelo centrado en el paciente: se requiere pasar de un modelo centrado en la


enfermedad a un modelo centrado en el paciente y su particular forma de vida, su contexto
familiar y social. El modelo advierte de la necesidad de incorporar al paciente como sujeto del
proceso asistencial. Carrió6 señala la importancia de integrar la narrativa del paciente,
escuchar lo que dice sobre su dolencia o padecimiento. Se trata de considerar el proceso de
enfermar en relación a la subjetividad.

7. Relación médico-paciente: Se considera un elemento central en la evolución de una


enfermedad. En función de esta relación se establecen efectos psicológicos que pueden
modificar la vivencia de la enfermedad e incluso influir en procesos bioquímicos que aporten
variables al padecimiento7. Asimismo el paciente participa junto con el profesional de la salud
en la definición del problema. El profesional interviene constantemente de forma explícita o
no en el paciente, desde sus conocimientos, sus prejuicios, sus propios padecimientos, su
forma de relacionarse, etc. Por lo tanto las intervenciones no se realizan sólo desde el
aspecto profesional del que asiste sino también pasa por el campo de su subjetividad.

8. Diagnóstico contextualizado: desde los encuentros iniciales se tomará al paciente como un


sujeto, inserto en relaciones dinámicas con su medio y con su propio psiquismo. Entran en
escena diversos factores para considerar, todos relacionados con la vida del paciente, la
historia, su medio social, político, económico, etc. Y a partir de esta diversidad de
dimensiones, que atraviesan el sujeto, se tomarán los elementos propios para poder esbozar
cada caso en particular.

9. Tratamiento: Se le tomará como un proceso donde el paciente tiene la autonomía y


responsabilidad para participar, construir y tomar decisiones sobre tal proceso, es decir, lo

6
Carrio, F.B. El Modelo Biopsicosocial en Evolución. Barcelona: Med Clin. 2002 [Consultado el 6 de mayo de 2014]
Disponible en: [Link]
7
Vargas, P. El modelo biopsicosocial, un cambio de paradigma. Medicina de Familia: La Clave de un Nuevo Modelo.
Madrid: SEMFYC y CIMF. 1997 [Consultado el 8 de mayo de 2014]. Disponible
en:[Link]
implica y se realizará en sintonía con los procesos sociales del contexto en el que el paciente
se encuentre.

Como podemos observar el Modelo Biopsicosocial8 implica una vía para entender cómo los
fenómenos relativos a la salud, están influidos por múltiples niveles de la organización
humana, que van desde el molecular hasta el social esto es, considerada desde el punto de
vista filosófico una manera de entender como el sufrimiento y el proceso de enfermedad se
ven afectados por múltiples niveles de organización (molecular a social), desde el nivel
práctico, es una forma de entender que la experiencia subjetiva y el entorno social de el/la
paciente son factores significativos para la elaboración de un diagnóstico preciso que
favorezca los resultados de la intervención9.

LOS FUNDAMENTOS BIOPSICOSOCIALES DE LAS ADICCIONES

De acuerdo con Lorenzo10 el terreno de la adicción está constituido por muchos factores que
lo hacen un fenómeno complejo de difícil delimitación, donde convergen elementos
multidimensionales, de índole biológica, psicológica y social que se encuentran sostenidos
desde la sobrederterminación existente entre ellos. Por lo tanto, realizar una intervención con
características biopsicosociales se vuelve una tarea indispensable y con grandes desafíos.

Se necesitan ciertas perspectivas teóricas y metodológicas para complejizar los fenómenos


biológicos, psicológicos y sociales y ponerlos a dialogar entre ellos con el fin de conocer
cómo interactúan y cómo se relacionan estos factores con la problemática de consumo en
cada uno de los pacientes que se atienden.

Con esto es necesario detenernos a considerar que la incorporación de un modelo


biopsicosocial no puede quedarse únicamente en el enlistado de los factores que
corresponden a cada una de las áreas (biológica, psicológica y social) de manera

8
Tizón, J. A propósito del modelo biopsicosocial, 28 años después: epistemología, política, emociones y
contratransferencia. España: Editorial SemFyc; 2007
9
Borrell-Carrió, F., Suchman, A.L., Epstein. R.M., (2004). The biopsychosocial model 25 years later: principles, practice, and
scientific inquiry. Ann Fam Med.
10
Lorenzo, P., Ladero, J.M., Leza, J.C. y Lizasoain, I. Drogodependencias Tercera edición. Madrid, España: Editorial Médica
Panamericana; 2009
independiente. Será importante no creer que la mera suma de estas tres áreas dará cuenta
de una nueva lógica de intervención. Lo que se pretende a partir de los postulados del
Modelo Biopsicosocial es lograr dar cuenta de que cada uno de los elementos que integran al
sujeto (bio-psico-social) están tocados unos con otros y sería erróneo considerar que un
elemento de la persona corresponde únicamente a una de las áreas sin relacionarse con las
otras.

En la literatura científica sobre el tema nos encontramos con textos que hacen referencia a
los fundamentos principales de la problemática de la adicción (causas, consecuencias y
modelos explicativos) en términos del modelo biopsicosocial pero, en su mayoría, aún siguen
intentando hacer una limitación, que puede parecer un poco rígida, para los elementos que
corresponden a cada una de las áreas. Conviene tener en cuenta que estas exposiciones
(que también incluiremos más adelante) tienen más fines didácticos que explicativos, pues
sabemos que ningún elemento en la subjetividad del paciente puede ser puramente
biológico, puramente psicológico o puramente social.

Desde esta lógica, pensamos que el reto es poder llevar la reflexión y el análisis a niveles de
complejidad que estén a la altura del fenómeno, problematizando las relaciones de esos
elementos entre ellos y proponiéndolos no como elementos separados sino como categorías
que también guardan un nivel de complejidad en sus dimensiones internas y en las
relaciones entre ellas.

No pretendemos negar la utilidad de correlacionar ciertos fenómenos involucrados en la


problemática adictiva a cada una de las dimensiones que integran a la persona, pues esto
dará pautas a intervenciones efectivas: medicando cuando sea necesario usar medicación,
haciendo intervención de terapia individual o grupal, interviniendo con la familia, etc. Pero
también es cierto que no podemos dejar de señalar que todas estas cuestiones son también
fenómenos que no pertenecen unívocamente a una disciplina, por lo que se dan con
múltiples dimensiones, con sus propias interconexiones para cada paciente en particular.

Podemos decir que no existe una causa única que pueda considerarse responsable de la
aparición del fenómeno de la adicción ni tampoco la hay para el consumo de droga por parte
de una persona concreta. Además, en el inicio del consumo de una droga y en su
mantenimiento intervienen numerosas variables: sólo algunas son comunes. Según
Lorenzo11 podemos ubicar la distribución de estas variables en tres ámbitos: la propia droga,
el individuo y el ambiente.

La droga y su potencial adictivo: los factores relacionados con la propia droga que
condicionan su capacidad de desarrollar una drogodependencia son su coste, grado de
pureza, potencia farmacológica y las variables farmacocinéticas: capacidad de absorción de
la droga según su vía de administración, rapidez de inicio de sus efectos, características de
su biotransformación: capacidad de depósito y redistribución en el tejido graso, de inducción
o inhibición enzimática del retículo sarcoplásmico liso metabolizador de fármacos,
interacciones farmacológicas, etcétera.

El individuo: La vulnerabilidad de los individuos para desarrollar dependencia a determinadas


drogas está relacionada con una serie de factores biológicos y psicológicos:

El Sexo parece ser un factor de vulnerabilidad a ciertas sustancias debido a


características constitucionales inherentes a uno u otro, así como las construcciones
que ese sujeto hace de su sexo y su género.

La carga genética de la persona puede mediar en las características farmacocinéticas


de la droga, dado que existe un polimorfismo de los genes codificadores de las
enzimas que participan en la absorción, el metabolismo, la eliminación de las drogas
y, también, en las reacciones mediadas por la interacción droga-receptor. Las
diferencias interindividuales pueden explicar los distintos grados de refuerzo positivo y
negativo que una misma droga puede ejercer sobre distintas personas. No obstante, la
existencia de factores hereditarios no implica que una dependencia sea un trastorno
hereditario en sí mismo, sino que existe un riesgo mayor de desarrollar esa
dependencia.
La adolescencia es un factor de riesgo debido a las características del proceso
madurativo psicológico de esta etapa de la vida.

11
Lorenzo, P., Ladero, J.M., Leza, J.C. y Lizasoain, I. Drogodependencias Tercera edición. Madrid, España: Editorial Médica
Panamericana; 2009
Los trastornos psiquiátricos, la adicción de sustancias tóxicas es frecuente en
personas con problemas psiquiátricos e igualmente las patologías mentales son
frecuentes en individuos que presentan alguna adicción. Muchas veces se acude a las
drogas para aliviar determinados síntomas de la esfera psíquica, como la ansiedad, la
tristeza, la abulia, el insomnio, etc., o para cambiar la vivencia de una baja autoestima
o la inseguridad en las relaciones interpersonales o por la existencia de una falta de
control de impulsos y de la agresividad. Además, con frecuencia aparecen síntomas
psíquicos después de un periodo de consumo de drogas; por tanto, más que aliviar
una patología psiquiátrica, la ocasionan o la reducen.

El ambiente: son muchos los factores ambientales que condicionan el desarrollo de una
adicción; el entorno familiar, cuando este es disfuncional, las probabilidades de inicio de
consumo de drogas se dispara. También son factores ambientales de riesgo: la propia
legislación en materia de consumo de drogas; la actitud social ante la droga; la publicidad y
propaganda inductora al consumo; la información incompleta, incluso errónea, sobre el
peligro del consumo de drogas; la situación laboral; la inadecuada orientación del tiempo de
ocio, el comportamiento de los modelos sociales; la necesidad de reconocimiento dentro de
un grupo; las influencias de compañeros y amigos.

LA INTERVENCIÓN CLÍNICA EN ADICCIONES DESDE EL MODELO BIOPSICOSOCIAL

La perspectiva biopsicosocial involucra, como ya hemos mencionado, la apreciación de que


los fenómenos relativos a la salud, como el de la dependencia a sustancias, que es el campo
que nos atañe, no sólo se manifiestan en términos de fisiopatología, sino que se expresan
simultáneamente en diferentes niveles de funcionamiento de las personas, que pasan por lo
celular, los órganos, la persona, la familia o la sociedad12.

Desde esta concepción, el Modelo Biopsicosocial proporciona un marco de referencia


holístico para entender como el fenómeno de la adicción afecta a las personas en las
dimensiones biológica, psicológica y social, enfatizando que la relación entre estas

12
Frankel, R., Quill. T., McDaniel. S., (Eds.): The Biopsychosocial Approach: Past, Present, Future. University of Rochester
Press, Rochester: NY; 2003.
dimensiones es recíproca, por lo que cualquier cambio que ocurra en alguna de ellas, afecta
a las demás.

Este modelo sugiere que un número importante de factores biológicos y psicosociales


pueden predisponer a una persona a desarrollar dependencia a las drogas; diversos estudios
en el campo de la genética y la biología molecular, han proporcionado evidencia científica
acerca de que, en individuos con historia familiar de consumo de alcohol y/o otras drogas
presentan desventajas neuropsicológicas, así como otros trastornos mentales, que los hacen
vulnerables a padecer cuadros severos de adicción a diferentes drogas, esto afecta tanto a
hombres como a mujeres, pudiendo ocasionar un inicio temprano del consumo.

Entre los factores psicosociales se mencionan como predisponentes: la dinámica familiar y


sus problemáticas en ocasiones de violencia, el abuso físico o sexual, el nivel
socioeconómico o de bienestar y calidad de vida, altos niveles de estrés escolar o laboral,
desempleo y en algunas ocasiones la presión que los amigos pueden ejercer para que
consuma alcohol, tabaco y/o otras drogas.

Finalmente es importante mencionar que los factores genéticos y ambientales interactúan


con las etapas críticas del desarrollo del ser humano, siendo la más crítica la adolescencia,
cuando el individuo no ha madurado aun sus capacidades neurológicas de toma de
decisiones, juicio, y autocontrol, lo que hace doblemente vulnerable esta etapa de desarrollo
(biológicos), dando como experiencia que mientras más temprano se comienza a consumir
mayor es la probabilidad de llegar a la dependencia.

Bajo este modelo, se considera a la adicción como una intrincada y compleja interacción
entre factores biológicos (funcionamiento del organismo), psicológicos (emociones y
motivaciones de las personas) y sociales (sistema social en el cual interactúa la
persona)[Link] lo que la oferta de servicio debe ser integral, es decir encaminada a tratar
cada una de las áreas.

13
Coombs, R. y Howatt, W.. The Addictión counselor´s. Desk reference. Canada: John Wiley & Sons; 2005
A continuación se describe en forma breve, las metas que se pretende alcanzar en cada una
de las dimensiones que aborda el modelo biopsicosocial:

La dimensión biológica busca atender los efectos fisiológicos derivados del consumo crónico
de sustancias psicoactivas; restablecer la función normal del sistema nervioso central,
disminuir los deseos de consumir las drogas y proporcionar ayuda farmacológica para
favorecer el logro de la abstinencia.

La dimensión psicológica busca reducir el malestar psicológico a través de diversas técnicas,


mismas que buscan incidir en el comportamiento de las personas (actitudes, creencias,
emociones y conductas auto-destructivas), a través de un tratamiento individual, grupal y
familiar.

La dimensión social propone una serie de estrategias que consisten en ayudar a el/la
paciente a fortalecer sus habilidades en el ámbito social, laboral, escolar y recreativo, de
modo tal que pueda sentirse satisfecha/o y exitosa/o en su entorno de pertenencia (Anthony,
1979; en Acuña, 1999). Para tal propósito, la Rehabilitación y Reinserción Social están
diseñadas para ofrecer la recuperación del funcionamiento Bio-Psico-Social de un individuo,
al mejor nivel posible a través de procedimientos de aprendizaje y apoyo social.

Este marco de referencia es la guía bajo la cual, los servicios de tratamiento que se otorgan
en la Consulta Externa Básica e intensiva (Centro de Día) están estructurados, teniendo
como objetivos:

1) suprimir o reducir el consumo de alcohol, tabaco y otras drogas;


2) incrementar el bienestar físico, psicológico y social promoviendo estilos de vida
saludable y libre de consumo de drogas.

Como podemos observar el Modelo Biopsicosocial pretende conformar un proceso de


atención de las adicciones que sea integral, profesional y ético, atendiendo cada una de las
esferas que implica lo humano, teniendo presente de manera permanente que dicho proceso
no será una tarea fácil, considerando lo complejo que resulta ser una adicción en cada
sujeto, ya que como hemos visto, el consumo de sustancias tóxicas obedece a una historia
singular de vida y por tanto habrá que adaptar el modelo de intervención a la particularidad
de cada caso, éste es el reto que nos plantea la mirada biopsicosial y que nos atañe a
nosotros como profesionales de la salud.

Referencias Bibliográficas

1. Alonso, Y. ¿Qué ha pasado con el modelo biopsicosocial en la investigación médica? Jano:


Medicina y humanidades. 2009 [Consultado el 23 de abril de 2014]. Disponible en:
[Link]
2. Vargas, P. El modelo biopsicosocial, un cambio de paradigma. Medicina de Familia: La Clave de
un Nuevo Modelo. Madrid: SEMFYC y CIMF. 1997 [Consultado el 8 de mayo de 2014].
Disponible en:[Link]
3. Carrio, F.B. El Modelo Biopsicosocial en Evolución. Barcelona: Med Clin. 2002 [Consultado el 6
de mayo de 2014] Disponible en: [Link]

4. Tizón, J. A propósito del modelo biopsicosocial, 28 años después: epistemología, política,


emociones y contratransferencia. España: Editorial SemFyc; 2007
5. Borrell-Carrió, F., Suchman, A.L., Epstein. R.M., (2004). The biopsychosocial model 25 years later:
principles, practice, and scientific inquiry. Ann Fam Med. 2:576-582.
6. Lorenzo, P., Ladero, J.M., Leza, J.C. y Lizasoain, I. Drogodependencias Tercera edición. Madrid,
España: Editorial Médica Panamericana; 2009
7. Frankel, R., Quill. T., McDaniel. S., (Eds.): The Biopsychosocial Approach: Past, Present, Future.
University of Rochester Press, Rochester, NY, 2003.
8. Coombs, R. y Howatt, W.. The Addictión counselor´s. Desk reference. Canada: John Wiley & Sons;
2005
PERSPECTIVA DE GÉNERO EN LA PRÁCTICA CLÍNICA.

Los roles de género son determinante sociales, son modos de vida socialmente perpetuados
que imprimen vulnerabilidad de género a hombres y mujeres. Y en tercer lugar, los ideales de
feminidad y masculinidad y sus vivencias subjetivas son determinantes psíquicos de género.

Por lo anterior es necesario reconocer los roles e identidades de género como parte del
proceso de salud/enfermedad. Es decir, las formas de vida impuestas por los roles e ideales
que hay que representar como hombre o mujer son determinantes psicosociales para la
salud.

Se trata ahora de analizar la relación del sexo, el género, el sujeto y su interacción en el


sistema biopsicosocial:

En la esfera biológica, el cuerpo es portador de la diferencia anatomo-fisiológica que


determina la adscripción a un sexo biológico. Cada persona nace con un sexo que en
términos anatómicos sería de macho o de hembra. Hablamos de sexo para referirnos
a estas realidades anatómicas aún no reconvertidas por el proceso social y psíquico.
En la esfera social de relación y vínculos con los otros, nos acabamos adscribiendo a
identificaciones de mujeres o de hombres. Durante la socialización, aprendemos a
representar los roles asignados y a identificarnos con esos papeles sociales de
hombre y mujer. Estos son los roles de género. Así, hombres o mujeres se construyen
como experiencia social que añade significados al estado corporal de macho/hembra.
Y por último, en la esfera psíquica se construyen para cada persona posiciones
subjetivas femeninas y masculinas. Se construyen a lo largo de la vida interiorizando
los ideales sociales y las identificaciones a través de las experiencias vividas. Las
feminidades y masculinidades proceden de los modelos ideales propuestos por la
sociedad, pero interiorizados y modificados por cada persona hasta convertirlos en
sus ideales personales motor de sus actos.
El sujeto, en este sentido, es el habitante del cuerpo en el espacio psíquico y se ha
construido a partir de la interacción de las tres esferas. El sujeto está condicionado tanto por
el cuerpo, como por las relaciones sociales, como por la realidad psíquica.

La subjetividad comprende las funciones de este sujeto biopsicosocial particular construido


por cada individuo. El sexo es ‘bio’, el género es psicosocial y el sujeto es biopsicosocial.
La concepción biopsicosocial de la atención implicaría entonces que, si consideramos que el
proceso de salud/enfermedad está determinado por los anteriores factores de las tres
esferas, la intervención clínica deberá contar con instrumentos para intervenir en los tres
tipos de factores.

Desde dicha perspectiva se contempla que hombres y mujeres tienen distinta vulnerabilidad
a los mismos factores biológicos. Esta vulnerabilidad puede subyacer en patologías de alta
prevalencia en las mujeres para las que no se encuentra explicación causal, por falta de una
mirada diferencial14.

Además los determinantes subjetivos de vulnerabilidad de género, favorecen posiciones


subjetivas enfermantes. Por ejemplo, las mujeres que viven en el modelo de género
tradicional, quedan en posición subordinada y siendo objeto del deseo y necesidades de los
otros, sujetas al ideal de feminidad pasivo, quedando expuesta a abusos, a fijación en
funciones de cuidadora, sin capacidad de decisión y realización de proyectos propios. Para
los hombres, la fijación en el modelo tradicional les coloca en la necesidad de mantener
posiciones de poder, expuestos a la caída de su masculinidad cuando se producen
descapitalización de ese poder.

Por lo tanto Las mujeres y los hombres, debido a diferencias biológicas y, en otros casos,
debido a su distinta socialización y modelos de comportamiento de género, presentan
diferente forma de experimentar la enfermedad, de búsqueda de ayuda; de expresión de la
queja y los síntomas y de comunicación e interacción con el sanitario/a.

El objetivo, si realmente se pretende brindar una atención clínica integral y eficaz, es


identificar los factores de vulnerabilidad psicosocial asociados al proceso de
salud/enfermedad. Y, a partir de ello, identificar posibles necesidades de atención psicosocial
e influir en su transformación. Lo que se buscaría con esto sería evitar el sesgo de género en
la atención, mismo que se produce al no considerar las diferencias debidas al sexo biológico
y las diferentes formas de enfermar debidas al género, o bien, actuar a través de un
estereotipo de género.

14
Valls L. C. Mujeres invisibles para la medicina, Barcelona: Debolsillo ; 2006
Los y las profesionales sanitarios tienen un alto potencial de transmisión de mensajes debido
al lugar que hoy en día ostenta el saber médico. Así que, lo tengan en cuenta o no, pueden
tener una gran influencia generadora de cambio de actitudes.

Es así que se desde un modelo biopsicosocial, que contemple la perspectiva de género, la


intervención no reposa sólo sobre la capacidad técnica y el conocimiento biomédico del
sanitario/a. También sobre su capacidad de escucha de aspectos psicosociales y su
integración con los biológicos y de su capacidad para crear las condiciones del encuentro en
las que la persona pueda expresar sus experiencias y participar en las decisiones. Así como
favorecer una relación integral profesional-paciente.

Estamos hablando de una relación que permita acoger los aspectos psicosociales y
subjetivos del/la paciente, interesándose por quién es el/la paciente, y también que permita al
profesional auto-interrogarse sobre los aspectos subjetivos que le implican. Y poner estos
afectos al servicio de los efectos del encuentro. Esto es una relación significativa con
potencial para causar efectos en el/la paciente.

Desde este modelo se considera a la persona como sujeto activo en su proceso de


salud/enfermedad y no como objeto del saber y actuaciones médicas. Para ello servirán
tácticas de:

Reconocer al sujeto paciente como el que tiene el conocimiento sobre sus


padecimientos, reconociendo su experiencia y su saber.
Devolución de la palabra a los y las pacientes, especialmente a las mujeres.
Escucha activa de la o el paciente.
Potenciar las posibilidades de expresión del/la paciente y su participación en las
decisiones.
Potenciar y encaminar a la/el paciente a enfrentarse con sus problemas de salud.
Redistribución del poder en la relación profesional-paciente.
Como podemos observar una práctica clínica que pretenda ser integral, buscará adoptar una
perspectiva de género que permee la atención que se brinde a los usuarios, considerando
sobre todo, que dichas categorías sociales, tienen alto impacto en la salud de las personas y
en la manera en que éstas se relacionan consigo mismas y con su entorno.
Referencias Bibliográficas

1. VALLS LLOBET, Carme. Mujeres invisibles para la medicina, Barcelona, Debolsillo, 2006

Fuente:

Velasco A. S. Recomendaciones para la práctica clínica con enfoque de género. Observatorio de Salud de la
Mujer. Madrid: Digital Solutions Networks S.A.; 2009
ENFOQUE PSICOANALÍTICO

El psicoanálisis es gestado en el siglo XIX, alrededor de 1896 por Sigmund Freud, consiste
esencialmente en un pensamiento que gira entorno de una práctica clínica, de un modo de
abordar terapéuticamente el discurso del sujeto, teniendo como un postulado central el hecho
de que mucho de lo que aqueja a una persona se origina a nivel inconsciente, ahí donde la
voluntad y la razón no alcanzan.

Es así que el psicoanálisis implica un método de investigación de los procesos


inconscientes, un modo de tratamiento de las perturbaciones neuróticas y una serie de
conceptos teóricos15, los cuales han conformado una teoría que apuesta por el análisis de la
psique humana a través del lenguaje, el cual nos constituye precisamente como sujetos.

En este sentido, el psicoanálisis podría ser entendido como un método y técnica de


tratamiento psicoterapéutico basada en la exploración del inconsciente a través del lenguaje.
A diferencia de otros métodos que se basan en ejercicios, entrenamiento o técnicas de
aprendizaje inducidas, el psicoanálisis pretende que el paciente logre dar cuenta de aquellas
circunstancias (generalmente inconscientes) que han dado origen a sus afecciones y
malestares psíquicos. Se trataría entonces de lograr una deconstrucción de la historia
personal del sujeto, donde él mismo se implique en ella y pueda entonces resignificar o
cambiar aquello que le aqueje, esencialmente lo que se refiere a su vida afectiva y
particularmente aquellas áreas que contribuyen y mantienen la formación de síntomas, o que
le han causado malestar psíquico y por ende emocional.

Según la teoría psicoanalítica, las representaciones del inconsciente tienen la particularidad


de incidir de manera decisiva en la vida psíquica del sujeto y es por tanto importante analizar
de qué manera dichas interacciones se están dando para poder generar entonces un cambio
óptimo en el día a día de la persona, quien además llega a consulta por que un sufrimiento la
aqueja, para lo cual el psicoanalista brindará una escucha ética y profesional. El enfoque
psicoanalítico no consistiría en la búsqueda permanente por darle un sentido a lo que le
ocurre al sujeto, sino en acompañar a éste en el proceso de analizar su discurso, a que
encuentre una nueva posición en la palabra, y se posibilite de esta manera un cambio de
posición subjetiva respecto a su propia existencia.

15
Assoun P. L. La Metapsicología. Bs. Aires, Argentina: Siglo veintiuno editores;2002
En función de lo expuesto, se puede afirmar que para el enfoque psicoanalítico la vida
psíquica no tiene su centro emisor en la conciencia del hombre, en su racionalidad, sino que
considerando que lo inconsciente tiene efectos determinantes en nuestra vida cotidiana, se
produce un desplazamiento del interés de estudio hacia el mimo, para determinar las leyes y
mecanismos de su funcionamiento y entonces poder incidir terapéuticamente en la vida del
sujeto.

¿Cómo entiende la adicción el enfoque psicoanalítico?

En psicoanálisis se habla de síntomas, refiriéndose a que existen ciertas formaciones


sustitutivas, las cuales implican que algo del deseo del sujeto ha sido acallado por efecto de
la censura, quedando por supuesto a nivel inconsciente dicho proceso. No obstante el
síntoma, en su constante repetición, no cesa de decir algo, y es en este escenario donde
puede entenderse la adicción, la cual se gesta como una conducta compulsiva a través de la
cual el sujeto pretende obturar el malestar psíquico que lo aqueja.

El síntoma adictivo se convierte así para el paciente en una fuente de alivio inmediato de
tensión, no obstante la droga se convierte en una forma de relación con el deseo que más
que desarrollar u optimizar nuestra relación con éste, nos aleja más y más del mismo,
pudiendo llegar a sustituir la relación con el entorno, por una representación fantasmática
que llega a suplir completamente a la realidad cotidiana del sujeto. El bienestar casi completo
e instantáneo que proporcionan las drogas le coloca por encima de las relaciones sociales
incluyendo las amorosas y sexuales, no es por ello difícil imaginar que un consumidor pueda
sustituir a las personas por el goce en polvo o líquido que le proporcionan las substancias
tóxicas.16

Además como sabemos el cuerpo está implicado de manera singular en la adicción, de


hecho la droga puede llegar a ocupar el lugar del objeto que permitiría una vía de acceso
privilegiada e inmediata hacia el goce, sin embargo se trata de un goce mortífero en el cual el
consumidor se consume así mismo hasta el grado de poder morir.

Como podemos observar la adicción implica un acto sintomático, una trampa en la que el
sujeto cae pretendiendo anestesiar un dolor que no ha sido elaborado, quizás porque no ha

16
Ortega J. El goce del adicto. Psicoanálisis en Extensión [en línea]. México. 2008 [Consultado el 13 de Mayo de 2014] Disponible en:
[Link]
sido ni siquiera hablado y por tanto escuchado. El análisis apuntaría a que el sujeto pueda
dar palabras, escucharse, permitirse moverse de ese lugar donde el goce lo es todo, para
poder advenir entonces como sujeto deseante, capaz de vivir su vida, con todo lo que ello
implique, incluyendo sus faltas.

Abordaje grupal de la adicción desde el enfoque psicoanalítico

En psicoanálisis no se considera al grupo como una simple reunión de personas en un lugar


determinado, sino que es visto como una forma de organización de vínculos intersubjetivos,
donde los distintos elementos constitutivos del psiquismo se organizan como un grupo
interno, es esto lo que hemos dado en llamar el ámbito de lo intrasubjetivo grupal,
conceptualización que permite comprender claramente algunos de los fenómenos del
proceso grupal, en especial de los efectos movilizadores que esta situación estimula. De
acuerdo a esta conceptualización es el grupo externo adquiere valor de prolongación o de
una extensión de los grupos internos, en este sentido lo que ocurre en el grupo es también
experimentado y elaborado como pertenencia intrasubjetiva. 17

Lo anterior puede entenderse desde uno de los conceptos fundamentales en psicoanálisis: la


transferencia, que como subraya H. Racker18 es en donde se actualizan nuevas ediciones de
aquellos antiguos conflictos, lo que hace posible entre otras cosas, que el sujeto pueda
reproducir un afecto ya vivido en un objeto del hoy. Es mediante el entendimiento de dicho
proceso que podemos dar cuenta de cómo entre los integrantes del grupo, el sujeto
depositará afectos que no son necesariamente provocados por sus compañeros sino por una
dinámica interna, que además es inconsciente.

La relación entre estos dos grupos, el intersubjetivo y el intrasubjetivo, crean un campo de


estudio invalorable en la comprensión de los dinamismos psíquicos subjetivos que aborda el
psicoanálisis aplicado. Cabe señalar que en el grupo, la transferencia toma una forma distinta
a la del proceso individual. Se escinde tomando cuatro objetos transferenciales19:

f) El analista o el equipo de analistas

17
Bleger L. y Pasik N. Psicoanálisis Grupal, Cuándo, Cómo, Porqué. Campo Grupal, [en línea]. Argentina. UBA.1997. [Consultado el 16 de
Mayo de 2014]. Disponible en: [Link]
18
Racker H. Estudios sobre técnica psicoanalítica. Bs, Aires: Paidos; 2001
19
Bleger L. y Pasik N. Psicoanálisis Grupal, Cuándo, Cómo, Porqué. Campo Grupal, [en línea]. Argentina. UBA.1997. [Consultado el 16 de
Mayo de 2014]. Disponible en: [Link]
g) Los compañeros de grupo

h) El grupo como un todo

i) Un objeto exterior, generalmente la institución en la que funciona y enriquece el proceso.

La presencia de este abanico de objetos transferenciales actúa como un prisma que permite
poner en evidencia aspectos de la transferencia que pueden quedar ocultos o confusos
cuando se dirigen a un sólo objeto. Por otro lado este hecho permite que en ocasiones, al no
concentrarse la transferencia en el analista, este formule intervenciones que puedan ser
escuchadas más libremente por los pacientes.

En este sentido es sumamente importante que quien esté a cargo del manejo
psicoterapéutico grupal, tome en cuenta toda la serie de elementos psíquicos y
comportamentales que se juegan al interior del grupo, esto con la finalidad de accionar un
plan de intervención que atienda a la complejidad de este tipo de tratamiento, el cual
además, es uno de los más utilizados en el campo de las adicciones.

Hablando del manejo grupal, en psicoanálisis se enfatiza la actitud abstinente del o los
terapeutas, la cual promueve efectos transferenciales que se suman a aquellos que se
favorecen en relación a la presencia de los otros y al grupo como totalidad. En este contexto,
a través de interpretaciones sistemáticas (en especial de las transferencias y de las redes de
identificación), que el proceso terapéutico puede devenir en la elucidación de la correlación
de los conflictos, ansiedades y defensas con las formaciones y los procesos psíquicos
constituidos dentro de los vínculos intersubjetivos primarios. El señalamiento y la
interpretación de los “efectos transferenciales” y las identificaciones que surgen en el seno
del grupo, como repetición de situaciones actuales en la “dramática grupal”, permiten la
comprensión de las constelaciones conflictivas.20

Es por lo descrito anteriormente, que la intervención grupal desde el psicoanálisis se torna en


un recurso sumamente valioso respecto al tratamiento de las adicciones, ya que como
sabemos la toxicomanía implica un síntoma familiar, en el cual según Pichón-Rivière21 lo que
ocurre es que uno los integrantes de la familia se encuentra en el lugar del portavoz del

20
Ibíd.
21
Aldrete L. Modelos sistémico estructural y psicodinámico vincular, en confluencia a través de un enfoque integrativo familiar. Tesis para
obtener el grado de maestría en terapia familiar. México: IFAC; 2008
sufrimiento familiar, es decir él es quien denuncia la situación conflictiva y el caos
subyacente.

Es en este sentido, que desde el psicoanálisis se plantea cuando el consumidor se integra a


un grupo terapéutico, la trasferencia accionará de manera inconsciente la forma en que éste
ha vinculado a lo largo de toda su vida, factor que lo ha llevado entre otras cosas a
relacionarse de manera conflictiva con su entorno y a caer en la adicción como síntoma. Por
lo que sería a través del accionar terapéutico grupal que se buscaría que el sujeto pueda
hacer consciente el lugar que ha ocupado en la dinámica de sus grupos de referencia, en
especial en el de su familia, para poder entonces resignificar su posición y si así lo desea,
cambiar.

Bibliografía

1. Assoun P. L. La Metapsicología. Bs. Aires, Argentina: Siglo veintiuno editores;2002


2. Ortega J. El goce del adicto. Psicoanálisis en Extensión [en línea]. México. 2008 [ Revisado el 13 de Mayo de
2014] Disponible en: [Link]
3. Bleger L. y Pasik N. Psicoanálisis Grupal, Cuándo, Cómo, Porqué. Campo Grupal, [en línea].
[Link].1997.[Revisado el 16 de Mayo de 2014].Disponible en:
a. [Link]
4. Racker H. Estudios sobre técnica psicoanalítica. Bs, Aires: Paidos; 2001
5. Aldrete L. Modelos sistémico estructural y psicodinámico vincular, en confluencia a través de un enfoque integrativo
familiar. Tesis para obtener el grado de maestría en terapia familiar. México: IFAC; 2008
ENFOQUE HUMANISTA

La perspectiva Humanista considera la naturaleza humana como básicamente buena, con


un potencial inherente para mantener relaciones significativas, saludables y para tomar
decisiones que son del interés de uno mismo y de los demás. Esta perspectiva apunta
actuales procesos conscientes en lugar de los procesos inconscientes y las causas últimas,
pero al igual que el enfoque existencial, que sostiene que las personas tienen la capacidad
intrínseca de auto-dirección responsable. Para el terapeuta humanista, al no ser el
verdadero yo, es la fuente de los problemas. La relación terapeútica sirve como un vehículo
o un contexto en el que el proceso de crecimiento psicológico es fomentado.

La psicología humanista, a menudo referida como la “tercera fuerza” además del


conductismo y el psicoanálisis, tiene que ver con el potencial humano y la experiencia
personal única del individuo. Los psicólogos humanistas en general, no niegan la
importancia de muchos de los principios del conductismo y el psicoanálisis. Ellos valoran el
conocimiento de antecedentes de comportamiento, así como la importancia de las
experiencias de la infancia y los procesos psicológicos inconscientes. Los psicólogos
humanistas podrían argumentar, sin embargo, que los seres humanos son más que la
colección de comportamientos u objetos de fuerzas inconscientes. Por lo tanto la psicología
humanista a menudo se describe como holístico, en el sentido de que tiende ser inclusiva y
la aceptación de diversas tradiciones teóricas y prácticas terapeúticas. El énfasis de mucho
terapeutas humanistas es la primacía de establecer una relación terapeútica que es de
colaboración, aceptando el mundo en el que vive el paciente. El enfoque humanista también
es holístico, ya que supone una interrelación entre las dimensiones psicológicas, biológicas,
sociales y espirituales del paciente. La psicología humanista asume que las personas tienen
una capacidad innata hacia la auto-comprensión y la salud psicológica. Algunos de los
principales promotores de este enfoque incluyen a Abraham Maslow, quien popularizó el
concepto de “autorealización”, Carl Rogers, quien formuló la terapia centrada en la persona y
Fritz Perls, cuya terapia Gestalt enfocada en la totalidad de la experiencia de una persona en
cualquier momento dado. Algunas de las características esenciales de la terapia humanista
son:

Comprensión empática del marco de referencia del cliente y la experiencia subjetiva.


El respeto a los valores culturales de los clientes y la libertad de ejercer una elección.
Exploración de los problemas a través de un enfoque auténtico y de colaboración
para ayudar al cliente a desarrollar una visión, el coraje y la responsabilidad.
Exploración de las metas y expectativas, incluyendo la articulación de lo que el cliente
quiere lograr y espera obtener del tratamiento.
Definir el papel del terapeuta, pero respetando la autodeterminación del paciente.
Evaluación y mejora de la motivación del paciente.
Establecimiento de un contrato terapeútico de manera formal o informal.

¿La Terapia Humanista Cómo ve la adicción?

La Terapia Humanista penetra en un nivel más profundo de los problemas relacionados con
los trastornos de abuso de sustancias, a menudo actúa como un catalizador para la
búsqueda de alternativas para las sustancias para llenar el vacío que el paciente está
experimentando. La empatía y la aceptación, así como el conocimiento que se obtiene por el
paciente, contribuyen a la recuperación del paciente, proporcionando oportunidades para
hacer nuevas elecciones existenciales, a partir de una decisión informada para utilizar o
abstenerse de sustancias. La terapia puede agregar para el paciente una dimensión de la
autoestima, la auto-motivación y auto-crecimiento que mejor facilite su tratamiento. El
enfoque Humanista puede ser particularmente adecuado para el tratamiento de abuso de
sustancias a corto plazo, ya que tienden a facilitar la relación terapeútica, aumentar la
conciencia de sí mismo, centrarse en los posibles recursos internos y establecer al paciente
como la persona responsable de la recuperación. De este modo, los pacientes pueden ser
más propensos a ver más allá de las limitaciones del tratamiento a corto plazo y la
recuperación se visualiza como un proceso de toda la vida, para alcanzar su pleno potencial.

Debido a que este enfoque trata de abordar los factores subyacentes de los trastornos por
abuso de sustancias, que no siempre pueden enfrentar directamente el abuso de sustancias
en sí. Dado que el abuso de drogas es el principal problema que se presenta y debe
permanecer en primer plano, esta terapia se usa más eficazmente en combinación con los
tratamientos más tradicionales para los trastornos de abuso de sustancias. Sin embargo
muchos de los principios subyacentes que se han desarrollado para apoyar estas terapias,
se pueden aplicar a casi cualquier otro tipo de terapia para facilitar la relación cliente-
terapeuta.

Mucho de los aspectos de los enfoques Humanistas (incluyendo la empatía, estímulo del
afecto, la escucha reflexiva y la aceptación de la experiencia subjetiva del paciente) son
útiles en cualquier tipo de sesión de terapia breve, si se trata de la terapia psicodinámica,
estratégico o cognitivo-conductual. Ellos ayudan a establecer una buena relación y
proporcionar fundamentos para una participación significativa con todos los aspectos del
proceso de tratamiento.

¿La Terapia Humanista Cómo aborda la adicción?

La terapia Humanista aborda factores que configuran los trastornos por abuso de sustancias,
como la falta de sentido de la vida, miedo a la muerte o al fracaso. Las terapias humanistas y
existenciales penetran en un nivel más profundo de los problemas relacionados con los
trastornos de abuso de sustancias, a menudo actúa como un catalizador para la búsqueda
de alternativas a las sustancias para llenar el vacío que el paciente está experimentando. La
empatía y la aceptación, así como el conocimiento que se obtiene por el paciente,
contribuyen a la recuperación del paciente, proporcionando oportunidades para hacer
nuevas elecciones existenciales, a partir de una decisión informada para utilizar o
abstenerse de sustancias. La terapia Humanista puede agregar al paciente una dimensión
de la autoestima, la auto-motivación y auto-crecimiento que mejor facilite su tratamiento.
Enfoques terapeúticos humanistas y existenciales pueden ser particularmente pueden ser
particularmente adecuados para el tratamiento de sustancias a corto plazo, ya que tienden a
facilitar la relación terapeútica, aumentar la conciencia de sí mismo, centrarse en los
posibles recursos internos, y establecer al paciente como la persona responsable de su
recuperación. De este modo, los pacientes pueden ser más propensos a ver más allá de las
limitaciones del tratamiento a corto plazo y lograr la recuperación como un proceso para
trabajar toda la vida para alcanzar su pleno potencial

Debido a que estos enfoques tratan de abordar los factores subyacentes de los trastornos de
abuso de sustancias, que no siempre pueden enfrentar directamente el abuso de sustancias
en sí. Dado que el abuso de drogas es el principal problema que se presenta y debe
permanecer en el primer plano, estas terapias se usan más eficazmente en combinación con
los tratamientos más tradicionales para los trastornos de abuso de sustancias. Sin embargo
muchos de los principios subyacentes que se han desarrollado para apoyar estas terapias se
pueden aplicar a casi cualquier otro tipo de terapia para facilitar la relación paciente-
terapeuta.

Terapia de Grupo.

El enfoque de Carl Rogers, representa un enfoque de peso en la psicoterapia de grupo


centrada en el cliente, autodenominada terapia de grupo, por su estilo y énfasis en los
grupos de encuentro, que es su forma de realización. Las escalas de Autenticidad,
Estimación, Calor y solicitud, Comprensión Empática, van a marcar un hito en su época y
van a influir mucho en la psicoterapia de la época, particularmente en los enfoques que a
continuación surgirán.

Yalom, ha demostrado que la integración es el único camino de la ciencia del grupo y el


aprender del grupo.

El trabajo de Yalom emergió y fue el resultado de una ola de cambios sociales en este
campo, recibía la influencia de Lewin del aprovechamiento de la Psicología Social; de
Rogers quien había estado trabajando en los "grupos de crecimiento personal", usando sus
conceptos de la terapia centrada en el cliente; de Jerome Frank , estuvo simultáneamente
investigando el impacto de "factores inespecíficos", semejantes a la esperanza y aceptación
en la relación de ayuda; de H. S. Sullivan, desarrolló sus ideas sobre las relaciones
interpersonales como base del desarrollo psicológico. El enfoque de Yalom reflejó su
orientación personal con las rutas de los psicólogos humanistas-existencialistas. Hizo
énfasis en la importancia de la interacción entre los miembros del grupo, promueve la
operación de los llamados "Factores Curativos". El grupo fue visto como un microcosmo
social con sus propias propiedades terapéuticas. El insight genético y las interpretaciones
del terapeuta decayeron como mecanismos de cambio en favor de las experiencias de
aprendizaje interpersonal en la interacción corriente del grupo. Este enfoque tuvo en su
época una influencia general en la terapia de grupo en Norte América que continúa hasta el
presente. Existen algunos enfoques que asocian éste con la tradición analítica, que destaca
la importancia de las interpretaciones centradas en el líder. La escuela interpersonal
describe el rol del terapeuta en la creación y mantenimiento del ambiente terapéutico dentro
del cual los factores terapéuticos pueden activarse. Puede decirse que la Teoría
interaccional o integracionista de Yalom marcó un hito en el campo de la psicoterapia de
grupo y puede considerarse a este autor como alguien que integró la necesidad del grupo
sin que nada sobrara o faltara, o al menos fue su intención, debe ser una propuesta seria a
considerar por el terapeuta que se enfrente al grupo siempre.

Bibliografía.
Carson, R.C., and Butcher, J.N.
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Corey, G. Theory and Practice of Counseling and Psychotherapy, 4th ed. Pacific Grove, CA:
Brooks/Cole, 1991.

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The Mythic Path: Discovering the Guiding Stories of Your Past--Creating a Vision for Your
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Giorgi, A., ed.


Phenomenology and Psychological Research. Pittsburgh, PA: Duquesne University Press,
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Phenomenology, Vol. 4. Pittsburgh: Duquesne University Press, 1983. pp. 199-201.

Yalom, I.D.
Existential Psychotherapy. New York: Basic Books, 1980
ENFOQUE COGNITIVO- CONDUCTUAL DE LA TERAPIA GRUPAL.

La Terapia Cognitivo Conductual (TCC) puede definirse actualmente como la aplicación


clínica de la ciencia de la psicología, en el que se fusionan principios y procedimientos
derivados del Condicionamiento Clásico, Condicionamiento Operante, Teoría del Aprendizaje
Social y la Teoría Cognitiva.22-23-24

La Terapia Cognitivo-Conductual está basada en los siguientes principios que guían la


intervención:
1) Se sustenta en una determinada teoría. La Terapia Cognitivo-Conductual se basa en
modelos empíricamente comprobables que determinan la base y el fundamento lógico de las
intervenciones.
2) Se basa en un modelo de colaboración. Las personas desempeñan un papel activo en lo
referente a reconocer sus metas, establecer sus objetivos, experimentar, practicar y
supervisar su propio rendimiento. El papel de el/la terapeuta es ser un guía en la
comprensión de sus problemas y las formas alternativas de solucionarlas.
3) Tiene un plazo limitado. Es una terapia breve y con un plazo limitado, el cual no suele
prolongarse más allá de 24 sesiones.
4) Es objetiva y estructurada. Constituye un modelo estructurado y objetivo que guía y orienta
a las personas a lo largo del proceso de evaluación, formulación del problema, intervención
terapéutica, seguimiento y valoración de los resultados.
5) Se centra en el aquí y ahora. Los tratamientos cognitivo-conductuales se concentran en el
presente, abordando los problemas y dificultades actuales.
6) La Terapia Cognitivo-Conductual se basa en un proceso de autodescubrimiento y
experimentación convenientemente guiados. Se trata de un proceso activo que fomenta el
hábito de cuestionar la validez de los pensamientos y creencias.

22
Carroll K, Onken L. Behavioral therapies for Drug Abuse. Am J Psychiatry; 2005;162:1452-1460.
23
Carroll K, Rounsaville B. Behavioral therapies. En Miller W, Caroll K (Eds). Rethinking substance abuse. New York: The
Guilford Press; 2006.
24
Finney JW, Wilbourne PL, Moos RH. Psychosocial treatments for substance use disorders. In: Nathan PH, Gorman JM,
editors. A guide to treatments than work. New York, NY:Oxford University Press; 2007. P. 179.
7) La Terapia Cognitivo-Conductual es un modelo basado en la adquisición de nuevas
habilidades. Se trata de un enfoque centrado en la adquisición de habilidades con el objeto
de aprender otras formas alternativas de pensar y actuar.25

Como entiende la adicción

A continuación se describe como desde los diferentes pilares que sustentan la terapia
cognitivo conductual conciben la adicción:

Condicionamiento clásico
El Condicionamiento Clásico consiste en aparear un estímulo neutro con un estímulo
incondicionado que produce una respuesta refleja. En este sentido, el condicionamiento
clásico señala que las situaciones externas e internas (estado de ánimo, situaciones
ambientales, personas del entorno social inmediato, etc.) se tornan para las personas
consumidoras de sustancias psicoactivas en desencadenantes condicionados que pueden
generar síntomas condicionados de abstinencia. Los cuáles son estímulos discriminatorios
para volver a consumir la droga y así contrarrestar estas sensaciones negativas. Es decir,
los individuos adquieren conductas por medio de la asociación de estímulos.26 Este
paradigma señala que con el paso del tiempo el consumo de una droga se asocia a una serie
de contextos (estímulos condicionados): lugares, personas, momentos del día o días de la
semana, estados emocionales, entre otros. Y al paso del tiempo, la exposición a estás
estímulos es suficiente para provocar el deseo muy intenso o impulsos que a menudo son
seguidas por el consumo de la droga.27

Condicionamiento operante
El condicionamiento operante permite explicar la conducta especialmente la de
autoadministración de drogas. El principio central de este modelo de aprendizaje es que la
conducta de los individuos es regulada por sus consecuencias. En este contexto, se define
como refuerzo a toda consecuencia de una conducta que sea capaz de incrementar la
25
Stallard P. Pensar bien, sentirse bien. Manual Práctico de Terapia Cognitivo Conductual para niños y adolescentes.
España: Desclée de Brouwer; 2007.
26
Acuña GG. Comprendiendo las adicciones: teoría del aprendizaje y su aplicación en prevención de recaídas. [Consultado
6 de mayo 2014]; Disponible en:
[Link]
27
Littel M, Franken HAI. Electrophysiological correlates of associative learning in smokers: a higher-order conditioning
experiment. BMC Neuroscience. 2012;13(8):1-13.
probabilidad de su ocurrencia a futuro. Un refuerzo positivo supone una recompensa,
mientras que un refuerzo negativo implica la remoción de un estímulo aversivo. El opuesto al
refuerzo es el castigo que es toda aquella consecuencia de una conducta que sea capaz de
disminuir la probabilidad de su presentación futura.28

Bajo este paradigma las personas consumen drogas como consecuencia de los efectos, ya
sea que funcionen como reforzadores positivos de la conducta al producir sensaciones de
placer, bienestar, excitación, mejor rendimiento, entre otros, o como reforzadores negativos
evitando sensaciones desagradables como la tensión, cansancio e incluso el síndrome de
abstinencia producido por el consumo mismo de las sustancias.29-30

Teoría del aprendizaje social (TAS)

Esta teoría sostiene que los patrones de conducta, las normas sociales y culturales se
adquieren mediante la observación de un modelo, favoreciendo de esta forma, el aprendizaje
de determinadas conductas, pero asimismo es posible desaprender aquellas conductas que
no favorecen el desarrollo del individuo. Desde esta teoría los comportamientos adictivos son
conductas inadecuadas, que se adquieren y se mantienen mediante el modelamiento, el
reforzamiento social, los efectos anticipados de la droga, la experiencia directa de los efectos
de esta como recompensa y castigo y la dependencia física.31

Enfatiza el mecanismo de autoeficacia, para explicar cómo el pensamiento afecta a la acción


y como los patrones de conducta son seleccionados por los individuos. La expectativa de
autoeficacia supone que el individuo tiene habilidad suficiente para afrontar una situación
específica, estas expectativas de eficacia influyen directamente sobre el desarrollo y

28
Acuña GG. Comprendiendo las adicciones: teoría del aprendizaje y su aplicación en prevención de recaídas. [Consultado
6 de mayo 2014]; Disponible en:
[Link]
29
West R, Brown J. Theory of addiction. 2a ed. Oxford, UK: Wiley Blackwell; 2013.
30
Martín del Moral M, Fernández L. Fundamentos biopsicosociales de las drogodependencias. Prevención y Tratamiento.
En: Lorenzo P, Ladero JM, Leza JC, Lizasoain I, editores. Drogodependencias: farmacología, patología, psicología y
legislación. Buenos Aires, Madrid: Médica Panamericana; 2009. P. 27-61.
31
Graña GJL. Conductas adictivas, teoría, evaluación y tratamiento. Debate; 1994.
mantenimiento del alcohol, y se relacionan con las predicciones acerca de la recuperación y
las recaídas.32

Terapia cognitiva

La terapia cognitiva señala que el modo en que el individuo estructura cognitivamente sus
experiencias va a determinar en buena medida cómo se siente, cómo actúa y la reacción
física que experimenta. Por lo tanto, establece una clara relación entre cogniciones,
emociones y conductas. Según este modelo, las personas organizan su mundo en
esquemas, los cuales son patrones cognitivos es decir, (formas de procesar la información)
relativamente estables que constituyen la base de las interpretaciones de la realidad.33

Aplicado al comportamiento adictivo, se basa en que los estímulos que llevan al consumo de
drogas no son externos al sujeto (ambientales), sino que se encuentran en su sistema de
creencias.34 Las creencias se definen como estructuras cognitivas relativamente rígidas y
duraderas, que no son fáciles de modificar por la experiencia. De acuerdo a Beck 35 en el
corazón del problema de la adicción se encuentra un conjunto de creencias centrales o
nucleares del tipo “estoy indefenso”, “no soy querido”. Estas creencias nucleares interactúan
con los estresores vitales para producir un exceso de ansiedad que conduce a la búsqueda
de la sustancia para aliviarlas.36

En este sentido, las creencias adictivas deben ser consideradas como un conjunto de ideas
centradas alrededor de la búsqueda de placer, resolución de problemas, alivio y escape.
Pueden dividirse en varios grupos: las que guardan relación con la idea de que uno necesita
la sustancia si tiene que mantener el equilibrio psicológico y emocional; la expectativa de que
la sustancia mejorará el funcionamiento social e intelectual; la creencia de que la droga
proporciona energía al individuo y por consecuencia más fuerza y poder; la expectativa de

32
Echeverría SVL, Ruiz TGM, Salazar GML, Tiburcio SMA. Modelo de detección temprana e intervención breve para
bebedores problema. Curso de Capacitación para profesionales de la salud. México: Universidad Nacional Autónoma de
México, Facultad de Psicología; 2008.
33
Gómez-Escalonilla A, Plans B, Sánchez D, Sánchez-Guerra M. Cuadernos de terapia cognitivo conductual. Madrid: EOS;
2003.
34
Becoña IE, Cortés TM coordinadores. Manual de adicciones para psicólogos especialistas en psicología clínica en
formación. Barcelona: Socidrogalcohol; 2010.
35
Beck A, Wright C, Newman C, Liese B. Cognitive therapy of substance abuse. New York: Guilford Press; 2006.
36
Polo MI, Restrepo AMF, Cerra BC, Parra SM, Medina FV, Paez GA. Categorías de creencias adictivas en pacientes de un
programa de rehabilitación en farmacodependencia. Revista Española de Drogodependencias. 2011;36(2):185-196.
que la droga calmará el dolor; el supuesto de que la droga aliviará el aburrimiento, la
ansiedad, la tensión y la depresión; y la convicción de que a menos que se consuma para
neutralizar la angustia ésta continuará indefinidamente, y con toda probabilidad, empeorará.37

La terapia cognitivo conductual supone que el uso de sustancias adictivas es una conducta
aprendida, mantenida por las consecuencias del consumo tanto positivas como negativas,
así como por las expectativas que la persona mantiene con respecto al consumo de dichas
sustancias, supone además que el agente de cambio de la conducta de consumo es la
misma persona y enfatiza la autoeficacia del individuo para conseguir su meta.

En resumen, la Terapia Cognitivo Conductual se interesa por comprender la forma de


interpretar los hechos y las experiencias así como identificar, entender y modificar las
distorsiones que son la base de los trastornos emocionales y conductuales que presentan las
personas.38

Abordaje de la adicción a drogas desde la terapia cognitivo conductual grupal

Por lo tanto, las terapias cognitivo-conductuales, o "terapias de amplio espectro", tienen


como objetivo principal mejorar las capacidades cognitivas y de comportamiento del paciente
para poder cambiar el consumo de alcohol, tabaco y/u otras drogas y lograr mantener la
abstinencia. De esta manera, las personas podrán distinguir las situaciones en las que se
presenta el riesgo de volver a hacer uso de la sustancia y de esta forma podrá evadirlas y
combatirlas. Este tipo de terapia, si bien es estructurada y tiene objetivos concretos, es
flexible y amoldable a las necesidades y rasgos personales de cada paciente integrante del
grupo.

Ventajas de la terapia grupal


El abordaje del consumo de sustancias en la terapia grupal cognitivo conductual tiene las
siguientes ventajas:
 El grupo proporciona apoyo positivo para resistirse al consumo de sustancias
psicoactivas.
37
Beck A, Wright F, Newman C, Liese B. Terapia Cogntiva de las drogodependencias. Barcelona: Paidós; 1999.
38
Dobson K, Dozois D. Historical and Philosophical bases of the cognitive-behavioral therapies. In Dobson K editor.
Handbook of the cognitive behavioral therapies. New York: The Guilford Press;2010.
 El grupo reduce la sensación de aislamiento que la mayoría de las personas con
problemas de abuso de sustancias experimenta.
 Les permite darse cuenta de que no son los únicos que tienen este problema.
 El grupo permite a las personas consumidoras de drogas ser testigo de los logros de
los otros miembros del grupo, lo que provoca esperanza de que pueden lograr la
abstinencia.
 El grupo proporciona retroalimentación en relación a los valores y habilidades de otros
miembros del grupo lo que permite que modifiquen su concepto de sí mismos e
incremente su percepción de autoeficacia. 39
Se propone trabajar alrededor de 24 sesiones, de 3 a 10 miembros que se reúnen dos veces
a la semana durante 3 meses, la duración de las sesiones es de 90 minutos. El grupo se
orienta a la recuperación temprana centrándose en las habilidades para lograr autocontrol de
los síntomas. Los grupos son homogéneos y utiliza dispositivos psicoeducativos para
promover un aprendizaje sostenido. Las temáticas a trabajarse durante la sesión estarán en
función de las necesidades identificadas en la fase de evaluación clínica y diagnóstico.

Estructura de una sesión grupal

Cada sesión consiste de los siguientes componentes:


1. Presentación de el/la terapeuta. El/la terapeuta se presenta ante el grupo y realiza la
presentación de la modalidad de tratamiento. Se estima un tiempo aproximado de 5
minutos.
2. Presentación de los integrantes del grupo. Cada uno de los integrantes del grupo se
presenta mientras el/la terapeuta va registrando la información que proporciona cada
miembro del grupo identificando los estímulos tanto internos como externos que
activan la conducta de consumo, la identificación de las creencias orientadas al
bienestar ante condiciones aversivas, los pensamientos automáticos que son breves,
así como la avidez por consumir y los síntomas de la abstinencia, las creencias
facilitadoras y las creencias instrumentales o planes de acción.
3. Una vez identificados los pensamientos y creencias que conducen al consumo, se
realiza el desafío de estos pensamientos y creencias.
39
Center for Substance Abuse Treatment. Substance Abuse Treatment: Group Therapy. Treatment Improvement Protocol
(TIP) Series 41. DHHS Publication No (SMA) 05-3991. Rockville, MD: Substance Abuse and Mental Health Services
Administration, 2005.
4. Entrenamiento en habilidades de afrontamiento. A los integrantes del grupo se les
enseña habilidades de afrontamiento específicas de acuerdo a las necesidades
identificadas en cada miembro durante la evaluación.
5. Establecimiento de objetivos y tareas para casa. A cada miembro del grupo se le
motiva a fijar metas a corto y largo plazo y se dejan las tareas a realizar para el logro
de estos objetivos.
6. Cierre de la sesión. Los integrantes del grupo realizan reflexiones sobre lo aprendido
durante la sesión grupal.40

Referencias
1. Carroll K, Onken L. Behavioral therapies for Drug Abuse. Am J Psychiatry;
2005;162:1452-1460.
2. Carroll K, Rounsaville B. Behavioral therapies. En Miller W, Caroll K (Eds). Rethinking
substance abuse. New York: The Guilford Press; 2006.
3. Finney JW, Wilbourne PL, Moos RH. Psychosocial treatments for substance use
disorders. In: Nathan PH, Gorman JM, editors. A guide to treatments than work. New
York, NY:Oxford University Press; 2007.P. 179.
4. Stallard P. Pensar bien, sentirse bien. Manual Práctico de Terapia Cognitivo
Conductual para niños y adolescentes. España: Desclée de Brouwer; 2007.
5. Acuña GG. Comprendiendo las adicciones: teoría del aprendizaje y su aplicación en
prevención de recaídas. [Consultado 6 de mayo 2014]; Disponible en:
[Link]
[Link]

6. Littel M, Franken HAI. Electrophysiological correlates of associative learning in


smokers: a higher-order conditioning experiment. BMC Neuroscience. 2012;13(8):1-
13.
7. West R, Brown J. Theory of addiction. 2a ed. Oxford, UK: Wiley Blackwell; 2013.
8. Martín del Moral M, Fernández L. Fundamentos biopsicosociales de las
drogodependencias. Prevención y Tratamiento. En: Lorenzo P, Ladero JM, Leza JC,
40
Brook WD, Spitz IH editors. The group therapy of substance abuse. New York: The Haworth Medical Press; 2002.
Lizasoain I, editores. Drogodependencias: farmacología, patología, psicología y
legislación. Buenos Aires, Madrid: Médica Panamericana; 2009. P. 27-61.
9. Graña GJL. Conductas adictivas, teoría, evaluación y tratamiento. Debate; 1994.
10. Echeverría SVL, Ruiz TGM, Salazar GML, Tiburcio SMA. Modelo de detección
temprana e intervención breve para bebedores problema. Curso de Capacitación para
profesionales de la salud. México: Universidad Nacional Autónoma de México,
Facultad de Psicología; 2008.
11. Gómez-Escalonilla A, Plans B, Sánchez D, Sánchez-Guerra M. Cuadernos de terapia
cognitivo conductual. Madrid: EOS; 2003.
12. Becoña IE, Cortés TM coordinadores. Manual de adicciones para psicólogos
especialistas en psicología clínica en formación. Barcelona: Socidrogalcohol; 2010.
13. Beck A, Wright C, Newman C, Liese B. Cognitive therapy of substance abuse. New
York: Guilford Press; 2006.
14. Polo MI, Restrepo AMF, Cerra BC, Parra SM, Medina FV, Paez GA. Categorías de
creencias adictivas en pacientes de un programa de rehabilitación en
farmacodependencia. Revista Española de Drogodependencias. 2011;36(2):185-196.
15. Beck A, Wright F, Newman C, Liese B. Terapia Cogntiva de las drogodependencias.
Barcelona: Paidós; 1999.
16. Dobson K, Dozois D. Historical and Philosophical bases of the cognitive-behavioral
therapies. In Dobson K editor. Handbook of the cognitive behavioral therapies. New
York: The Guilford Press;2010.
17. Center for Substance Abuse Treatment. Substance Abuse Treatment: Group Therapy.
Treatment Improvement Protocol (TIP) Series 41. DHHS Publication No (SMA) 05-
3991. Rockville, MD: Substance Abuse and Mental Health Services Administration,
2005.
18. Brook WD, Spitz IH editors. The group therapy of substance abuse. New York: The
Haworth Medical Press; 2002.
MANUAL

LINEAMIENTOS PARA EL TRABAJO EN


GRUPOS TERAPÉUTICOS:

La experiencia de CAVIDA
en el trabajo con grupos
de hombres y grupos de mujeres
que viven violencia
El manual Lineamientos para el trabajo en grupos terapéuticos: la experiencia de CAVIDA en el traba-
jo con grupos de hombres y grupos de mujeres que viven violencia, fue elaborado por el Centro de
Atención a la Violencia Doméstica (CAVIDA), del Instituto Latinoamericano de Estudios de la
Familia, A.C. (ILEF), con el financiamiento otorgado por el Instituto Nacional de Desarrollo
Social (INDESOL) a través de su programa de Coinversión Social 2006.

Elaboraron el manual:
Ignacio Maldonado Martínez,
Flora Aurón Zaltzman,
Laura Díaz Leal Aldana,
Soren García Ascot,
Marisa Oseguera García
y Gerardo Reséndiz Juárez

Grupo CAVIDA

Coordinadores: Dr. Ignacio Maldonado Martínez y Dra. Flora Aurón Zaltzman.

Integrantes: Laura Díaz Leal, Soren García Ascot, Alejandra López, María Maldonado, Maribel
Nájera, Marisa Oseguera, Gerardo Reséndiz, Magdalena Sánchez, Adriana Segovia, Manuel
Turrent, Juan Antonio Zorrilla
ÍNDICE

1. ¿Quiénes somos? 8
2. Prefacio 8
3. Objetivos 9
4. Esquema conceptual, referencial y operativo (ECRO) 9

4.1 Marco teórico 11


• Teoría General de los Sistemas 11
¿Qué es la Teoría General de los Sistemas? 11
TGS y violencia 11
• Teoría del construccionismo social 13
¿Qué es el construccionismo social? 13
Construccionismo social y violencia 14
• Teoría de género 15
¿Qué es el género? 15
Una visión sensible al género 16
¿Cómo se construye el género? 16
La experiencia de la mujer 16
La experiencia del hombre 17
• Teoría de grupos 18
¿Qué es un grupo? 20
Grupos terapéuticos 20
Dinámica y dialéctica de grupos 20

4.2 Modelos derivados del marco teórico 21


• Modelo de terapia estructural 21
¿En qué consiste la terapia estructural? 21
¿Por qué son útiles los conceptos de terapia 22
estructural en el trabajo con grupos?
• Modelo de terapia narrativa 23
La vida está compuesta de múltiples historias 23
Las historias saturadas por el problema y las historias alternativas 23
Historias delgadas y gruesas 23
Deconstrucción y externalización 23
Testigos 24
Ritos de pasaje 24

4.3 Conceptos importantes


en nuestro trabajo con grupos y violencia 25
Principio ético 25
Violencia familiar 25
Testigos narrativos 25
Testigos presenciales 25
Poder 25
Jerarquía 26
Minimización 26
Responsabilidad 26
Cultura grupal 27
Nombrar la violencia 27
Ideas importantes a transmitir en los grupos 27
Redes 27
Transmisión generacional 28
Cerco del silencio 28
Diferenciación 29
Atrapamiento 29
Identidad 29
Espejeo 29
Naturalización de la violencia 29
¿Nos gusta el maltrato? 30
5. Metodología de trabajo con los grupos 31
5.1. Encuadre 31
Frecuencia, duración y lugar de las sesiones 31
Tamaño del grupo 31
Tipo de grupo 31
Entrevista como filtro 31
Indicaciones y contraindicaciones 31
Contrato inicial de diez sesiones 32
Fuentes de referencia 32
Demanda de atención 32
Modalidades de pago empleadas 32
Confidencialidad y transparencia 33
Grupos simultáneos de hombres y de mujeres 33
Contrato de videograbación 33
Coterapia, equipo detrás del espejo y equipo reflexivo 33
Compromiso de no violencia 34
Llamadas a los asistentes 34
Funciones de los coordinadores del grupo 34
Continuidad y cierre en los grupos 35

5.2. Desarrollo de una sesión 35


Pre-sesión 35
Sesión 35
Consulta con el equipo 35
Comentarios finales 36
Discusión post-sesión 36
Discusión con todo el equipo 36

5.3. Técnicas 36
Coterapia 36
Intensidad y foco 37
Utilización de metáforas 37
Humor y juego 38
Destacar elementos de reflexión 38
Tareas 38
Preguntas circulares 38
Preguntas narrativas 39
Documentos terapéuticos 40
Herramientas para facilitar el trabajo en grupo 40
Participación equitativa 41
Equipo reflexivo 41
Activación de redes 41

5.4. Manejo de temas importantes 42

5.5. Indicadores de avance y retroceso 44


Indicadores de avance 44
Indicadores de retroceso 45

5.6. Ejemplo de una sesión grupal 45

6. ¿Qué hacer en situaciones de crisis? 48

7. Cuidado del operador 48


¿Por qué es necesario el trabajo y cuidado de la persona 48
del agente social (o terapeuta)?
La violencia y la persona del agente social 49
Desgaste profesional o burn out 49
Algunos estudios en violencia 50
8. Propuestas para el trabajo y cuidado de la persona 51
del agente social que trabaja con violencia
Del trabajo de la persona del agente/terapeuta: 51
la ampliación de la visión.
Del equipo 51
Contención, terapia personal 52
Análisis de casos, supervisión 52
Situaciones especiales 52
Actividades recreativas, deportivas y espirituales 53

9. Conclusiones 53
10. Referencias bibliográficas 54

11. Anexos 57
Permiso para la videograbación de las sesiones 57
Diploma 58
Cuestionario sobre el cuidado del operador 59
1. ¿QUIÉNES SOMOS?

E l Centro de Atención a la Violencia Doméstica (CAVIDA) surgió en 1996 cuando un grupo de


terapeutas comenzaron a trabajar como equipo en casos relacionados con la violencia domésti-
ca en el Instituto Latinoamericano de Estudios de la Familia A.C. (ILEF). Los coordinadores de este
equipo son el Dr. Ignacio Maldonado y la Dra. Flora Aurón. Los integrantes del equipo CAVIDA
compartimos la formación como terapeutas familiares sistémicos y el interés por el tema de la vio-
lencia. A partir de su creación, CAVIDA ha venido desarrollando proyectos conjuntos con insti-
tuciones gubernamentales y de la sociedad civil interesadas en el tema. El trabajo de CAVIDA está
orientado a la atención, prevención, capacitación e investigación de la violencia familiar.

2. PREFACIO

D esde hace tres años hemos venido desarrollando el trabajo con grupos terapéuticos de hombres,
que en general son quienes ejercen la violencia, y grupos terapéuticos de mujeres, que son las
principales receptoras de la misma. Hemos brindado en cada uno de los grupos un espacio para hablar
de su situación, compartir sus experiencias y para trabajar el proceso por el que cada uno atraviesa,
con el propósito de identificar la violencia, deconstruir la premisas que la mantienen y promover la
construcción de relaciones pacíficas. Este trabajo ha sido enormemente revelador y enriquecedor
para nosotros como terapeutas que trabajamos con violencia. La idea de desarrollar este escrito surge
de la experiencia que CAVIDA ha tenido desde su nacimiento, de nuestro aprendizaje en el tema
con grupos terapéuticos y violencia, y de los beneficios que hemos observado en los miembros de los
distintos grupos con que hemos trabajado. Surge también de un profundo deseo y un enorme interés
por organizar la información y plasmar nuestra experiencia, con la finalidad de compartirla de tal
forma que pueda serle útil a otros agentes de salud (terapeutas, trabajadores sociales, etc.) que, como
nosotros, se enfrenten con las dificultades que este trabajo conlleva. Esperamos que por este medio,
nuestra forma de trabajar con grupos sea un motivo de reflexión en la que los diferentes agentes socia-
les tomen las ideas que les parezcan útiles, y el trabajo con grupos tenga un mayor alcance benefi-
ciando así a más personas que se encuentren atrapadas en esta terrible problemática.

El proyecto para elaborar este Manual se planteó a partir de los convenios que CAVIDA y el
Instituto Nacional de Desarrollo Social (INDESOL) han venido estableciendo en los últimos
años. El material aquí descrito incluye nuestro Esquema Conceptual Referencial y Operativo
(ECRO), la metodología de trabajo con los grupos y los resultados alcanzados; los apartados del
ECRO y las técnicas son acompañados de las fuentes de referencia para quien tenga la inquietud
de adentrarse más en el tema. El manual va dirigido a profesionales que cuenten con alguna expe-
riencia en el trabajo con violencia1 y con cierta capacitación sobre el tema.

1. Es importante que los agentes de salud que estén interesados en reproducir este tipo de trabajo, manejen conocimientos sobre qué es la
violencia, el ciclo de la violencia, tipos de violencia, síndromes asociados, etc.

8
Si bien las páginas siguientes proponen lineamientos a partir de nuestra experiencia con
esta forma de trabajo, es posible que se requieran ajustes para realizar este tipo de trabajo en
diferentes contextos. Es importante mencionar que la sistematización de las ideas principales
del trabajo con grupos aquí desarrolladas, no hubiera sido posible sin la reflexión permanen-
te sobre nuestra labor y las ideas teóricas que la sustentan, la cual ha sido una herramienta
útil e indispensable.

De la misma forma queremos invitar al lector a involucrarse en un proceso de reflexión con-


tinua sobre su hacer y las implicaciones que éste tiene. Por último no queremos dejar de mencio-
nar que estamos conscientes de que unas cuantas páginas no son suficientes para reflejar la
dimensión y la complejidad del contexto en el que se encuentran inmersas las personas y las fami-
lias que, de una u otra forma, se encuentran vinculadas a la violencia.

3. OBJETIVOS

• Proveer de un marco teórico básico para el trabajo con grupos terapéuti-


cos de hombres y mujeres vinculados a sistemas que viven violencia.

• Sensibilizar sobre la importancia y beneficios del trabajo grupal en casos


de violencia.

• Proporcionar algunas líneas básicas y herramientas técnicas para la for-


mación y el desarrollo de grupos terapéuticos de hombres y mujeres.

4. ESQUEMA CONCEPTUAL REFERENCIAL Y OPERATIVO (ECRO)2

T omamos el concepto de ECRO propuesto por Pichón Riviére (2002), para referirnos a un
esquema dinámico y evolutivo que contiene un conjunto de conceptos que conforman nues-
tro marco de referencia al trabajar con situaciones de violencia, es dinámico y evolutivo porque
ha sido retroalimentado y transformado a partir de nuestro trabajo. “El esquema primero es con-
ceptual, es decir que incluye todos los conceptos que se tiene en una estructura, el esquema se va
modificando con el transcurso del tiempo y con el andar de los conocimientos y de la experien-
cia. Un momento de cierto cierre es necesario para la asimilación y un momento de apertura es
necesario para la inclusión de nuevas experiencias que van a enriquecer y a enriquecerse en el
momento en que se produzca el cierre y así sucesivamente” (Pichón Riviére, 2002).

2. Caracterizamos al ECRO como un conjunto organizado de nociones y conceptos generales, teóricos referidos a un sector de lo real, aun
universo del discurso, que permite una aproximación instrumental al objeto particular concreto. Este ECRO y su didáctica están fundados
en el método dialéctico.

9
A continuación incluimos como parte del ECRO de CAVIDA:

A) Marco teórico:

• Teoría General de los Sistemas (TGS)


• Teoría del construccionismo social
• Teoría de género
• Teoría de grupos

B) Modelos de terapia derivados del marco teórico:

• Modelo de terapia estructural


• Modelo de terapia Narrativa

Cada uno de estos puntos se comentan brevemente, por lo que sugerimos que para una revi-
sión más amplia se consulten las referencias anexas.

10
4.1. MARCO TEÓRICO

TEORÍA GENERAL DE LOS SISTEMAS 3

¿Qué es la Teoría General del los Sistemas? nar algunos. Es, a la vez, subsistema de otros sis-
temas más amplios como la comunidad, la cul-
La Teoría General de los Sistemas (TGS) es tura y la sociedad. Se encuentra en ese sentido
una metateoría tal como la describió Von en permanente interacción con otros sistemas,
Bertalanffy (1995). Nace como un intento de influyéndolos y siendo influida por ellos.
aplicar principios generales a los distintos
sistemas para entender la forma en que se
organizan; se trata fundamentalmente de un
comunidad
nuevo paradigma. familia amistades
extensa

Para entender la Teoría General de los


Sistemas podemos valernos de la familia como trabajo familia escuela

ejemplo para su explicación. La familia desde


la óptica sistémica está compuesta por una serie profesionales grupos
terapéuticos
de salud sociedad
de miembros que a su vez pueden ser agrupados cultura
por subsistemas, tenemos así el subsistema con-
yugal, compuesto por los padres como pareja, el
subsistema fraterno, que se refiere a los herma- Figura 1. El grupo terapéutico puede ser visto como otro siste-
nos, el subsistema parental, compuesto por la ma, sustentado por una ideología contracultural en la que, entre
otras cosas, se desnaturaliza la violencia. El grupo como sistema
pareja en su función de padres, el subsistema se mantiene en interacción permanente con la familia a través
filial, compuesto por los hijos, los subsistemas de los miembros que asisten a sus sesiones. La intervención en
de género compuesto por los hombres por un este sentido resulta importante, basada en la idea de que el cam-
bio en uno de los miembros tanto en el grupo como en la fami-
lado y por las mujeres por el otro. Cada uno de lia, tiene efectos en los otros miembros y en la organización
los elementos que forman parte de la familia familiar como un todo. Cultura, comunidad y sociedad influyen
y son influidos por los otros subsistemas aquí presentados, en un
vista como un sistema, sean individuos o susb- proceso dinámico y evolutivo.
sistemas, se encuentran en permanente inte-
racción, generando la idiosincrasia y organiza-
ción particular de cada familia. La familia es TGS y violencia
más que la suma de sus partes.
La TGS es, un lente, entre otros, a través del
La familia como sistema está en constante cual la familia aparece como una totalidad
interacción con otros sistemas, como la familia inserta en un sistema mayor, el contexto social,
extensa, escuela, trabajo, amistades, profesiona- en donde se localiza el origen principal de la
les de la salud, grupo terapéutico, por mencio- violencia familiar. Por ello se infiere que es en

3. Para mayor información del tema consultar (15) y (31) de las referencias bibliográficas.

11
el mismo contexto de las relaciones sociales- cias. Asimismo, en la teoría sistémica es fun-
familiares que los actores pueden encontrar damental el concepto de jerarquía, aunque la
mejores maneras de relacionarse, que les permi- circularidad esté siempre presente.
tan crecer y autoafirmarse sin someter a otros.
El enfoque sistémico resulta abarcativo,
multiplicador y preventivo en la medida que
La TGS es un lente, entre otros, a través permite observar a todo un sistema a la vez, y
del cual la familia aparece como una tota- de ser necesario apunta a la reconstrucción y
lidad inserta en un sistema mayor, el con- participación de las redes sociales que son las
texto social, en donde se localiza el origen que pueden consolidar los cambios favorables
principal de la violencia familiar. de los sistemas familiares.

La institución familiar es depositaria de la


La Teoría General de Sistemas ha recibido crí- violencia en sus múltiples formas, la vive, la
ticas en sus aproximaciones a ciertos proble- reproduce, la genera, la sufre. La familia como
mas sociales como el de la violencia. Sin sistema es capaz de encontrar nuevos y distin-
embargo es importante señalar que estas críti- tos cauces a sus dificultades, que permitan
cas se deben a lecturas funcionalistas de la desarrollarse a cada uno de sus miembros de
misma, ya que lecturas dialécticas distinguen manera más sana.
la idea de sistemas abiertos, sistemas con más
complejidad en sus interrelaciones, que los Una intervención sistémica atiende a las
convierten en algo más que una sumatoria de secuencias transaccionales, especialmente a los
sistemas recortados. La lectura dialéctica tam- circuitos retroalimentadores que aparecen como
bién toma en cuenta la ideología y el sistema “causa” inmediata de las escaladas de violencia,
de creencias. Asimismo, en la teoría sistémica así como el proceso relacional entre la pareja, la
es fundamental el concepto de jerarquía, que familia extensa y otros servicios sociales que
no se contrapone con la circularidad. La idea constituyen el sistema que puede mantener al
de jerarquía es indispensable para distinguir la problema. Sin embargo, aunque la teoría sisté-
gran diferencia entre la responsabilidad del mica enfatice una multicausalidad interaccio-
abusador y del abusado, es en este sentido que nal, no debe perderse de vista la existencia de
se habla del desequilibrio de poder existente. jerarquías, así como las diferencias sociales basa-
das en el poder; esto significa que no todos los
La lectura dialéctica toma en cuenta siste- elementos de un sistema tienen la misma res-
mas como la ideología y el sistema de creen- ponsabilidad en las interacciones violentas.

EJERCICIO 1
• Imagina a tu familia de origen
• Represéntala en un mapa como un sistema, incluyendo los distintos subsistemas que la componen.
También dibuja otros sistemas importantes con los que se encuentre en permanente interacción.

12
TEORÍA DEL CONSTRUCCIONISMO SOCIAL 4

¿Qué es el construccionismo social?


obedecer, quién es la autoridad, quién
El construccionismo social plantea que lo que el debe dar el cariño, y quién puede expresar
sujeto conoce no es una realidad objetiva, que afecto y ternura, entre otros.
la realidad es construida a través del lenguaje y
de las relaciones en los contextos en que nos
movemos, y por tanto, puede ser cuestionada y Tres ideas fundamentales en el enfoque
negociada dentro del lenguaje. Las creencias y construccionista social son: construcción
significados cambian en la medida en que se social de la realidad, deconstrucción y co-
generan cambios en nuestro contexto social, el construcción; estos tres elementos se encuen-
sentido de lo que es real y de lo que está bien, tran conectados.
emerge de las relaciones en ese contexto social.
La idea de construcción social de la reali-
La manera en que deben comportarse dad sirve de marco de referencia para explorar
padres, hijos, hombres, mujeres y familias es los lentes con que las personas y las familias
dictado por una cultura, y quienes se alejan de miran su mundo, y la manera en que esos len-
lo que la cultura dicta y permite, son sanciona- tes fueron creados al entrar en contacto con
dos socialmente. También socialmente se otros en su vida.
construye un consenso sobre quién debe tener
el poder, cómo se debe mandar, quién debe La deconstrucción es un proceso en que
obedecer, quién es la autoridad, quién debe dar individuo y familia identifican una serie de
el cariño, quién puede expresar afecto y ternu- premisas a partir de las cuales han construido
ra. El construccionismo social cuestiona estas su historia y han dado validez a su realidad,
ideas básicas sobre quiénes somos, ya que no que sustentan una serie de hábitos de relación.
existe un “self verdadero”, o que permanezca En la deconstrucción damos cuenta de que
inmutable. Este paradigma también se opone a estas premisas son una herencia cultural y
una postura funcionalista que sostiene una familiar que en muchas ocasiones se ha trans-
causalidad lineal, así como la existencia de mitido de generación en generación, otras tan-
una única realidad válida con características tas, son premisas que se han mantenido a lo
de universalidad para todos. largo de la historia de la persona, sin haber
sido cuestionadas o identificadas.

Socialmente se construyen consensos La co-construcción es un término que hace


sobre aspectos como quién debe tener el referencia a que en una labor conjunta, al
poder, cómo se debe mandar, quién debe menos dos personas intervienen facilitando la
emergencia de una nueva historia y una nueva

4. Para mayor información sobre el tema consultar (12) y (19) de las referencias bibliográficas.

13
lectura de la realidad, que tiene como susten- cionista, que respeta las diversas maneras de
to un conjunto nuevo de premisas. organización familiar, desde distintos paráme-
tros de salud, a diferencia de una visión fun-
Por ejemplo, en el caso de un grupo de ado- cionalista que considera que hay una sola
lescentes que entrevistamos, la mayoría compar- forma de ser familia “sana” (funcional). En
tía que era más hombre aquel que tenía a la realidad se puede hablar de diferentes tipos de
novia que gusta más a los demás, que es macho, familias con sus respectivas maneras particula-
que manda, que ha tenido más novias, que de- res de organización como lo son: las uniparen-
fiende a las hermanas, que enfrenta, que se hace tales, reconstruidas, extensas, entre otras.
cargo de la casa, que no se enferma. Estas son
algunas ideas que generan una realidad cons-
truida socialmente. Encontramos en el proceso Se puede hablar de diferentes tipos de
de deconstrucción, que muchas de las premisas familias con sus respectivas maneras par-
alrededor de las cuales se construye el concepto ticulares de organización como lo son: las
del ser hombre, están ancladas en el lenguaje del uniparentales, reconstruidas, extensas,
contexto familiar y cultural. En el proceso de co- entre otras.
construcción con los hombres, una posibilidad
de trabajo es llevarlos a identificar distintas pre-
misas que guíen la manera de relacionarse de Se busca comprender siempre el contexto
otros hombres que conocen, tal vez hombres que de las familias, de donde emanan los particula-
se permitan más la expresión de afectos, que res significados de sus relaciones. El problema
puedan aceptar sentirse enfermos sin dejar de de la violencia está enlazado con sistemas más
sentirse hombres, que ayuden a sus parejas; den- amplios y complejos como son el contexto
tro de la terapia narrativa, estos son considera- social, político, económico, cultural e ideoló-
dos sucesos excepcionales, en el apartado corres- gico, por lo que es importante atender a los
pondiente ampliaremos sobre el tema. distintos niveles para entender cómo se cons-
truye la realidad en los sistemas donde se pre-
Construccionismo social y violencia senta la violencia.

Respecto al tema de la violencia, la visión Si se considera la ideología del patriarca-


construccionista nos aporta la importancia de do como el contexto en el cual se genera la
contar con una mirada crítica respecto de una violencia masculina, se pueden investigar
noción única y excluyente de la realidad, así varios conceptos interrelacionados, incluso
como la posibilidad de deconstruir los discur- la idea de que las mujeres son propiedad de
sos dominantes de género, de los nichos cultu- los hombres, y partiendo de ahí la idea de
rales y de poder, rescatando la diversidad de que los hombres pueden hacer lo que desean
historias posibles y de subjetividades dentro con sus propiedades. A partir de estas inda-
del marco de la conversación. gaciones sobre las ideas que cada integrante
de una familia tiene sobre la agresión mascu-
Por ejemplo en el trabajo con grupos vulne- lina en general, y sus ideas sobre por qué ocu-
rables es importante esta distinción construc- rrieron los episodios de violencia entre ellos,

14
se pueden empezar a entender las ideas en riarcal como el contexto en el que se da la vio-
que se arraiga la violencia, también cómo y lencia masculina contra la mujer. Partiendo de
en qué contexto los hombres aprendieron a esto, los miembros de una familia pueden
ser hombres y las mujeres aprendieron a ser optar por dejarse llevar por estas ideas empo-
mujeres. brecedoras o bien decidir crear deliberada-
Se trata de facilitar la emergencia de una mente una relación distinta que sea viable
nueva versión, reconociendo la ideología pat- para todos.

EJERCICIO 2

• De acuerdo a la cultura en la que vives ¿cómo debe ser una familia?

• ¿Qué tipos de familias conoces? ¿Cuáles predominan en tu medio? ¿Cuáles son mejor aceptadas por
tu grupo social?

• ¿Quiénes en tu familia son violentos y aceptan la violencia o el maltrato como algo natural? ¿Quiénes
en la sociedad comparten estas ideas con ellos? ¿Quiénes no aceptan la violencia o el maltrato en tu
familia? ¿Quienes en la sociedad comparten estas ideas con ellos?

• En tu medio familiar y social ¿A qué tipo de hombre se admira y a qué tipo de mujeres?

TEORÍA DE GÉNERO 5

¿Qué es el género? cuanto comportamientos, aficiones, estilos de


vida, papeles a desempeñar, ni las característi-
Es frecuente confundir el término género. Se cas de personalidad, sino que todo este aconte-
ha utilizado para referirse al sexo, a las carac- cer es secundario a la culturización o socializa-
terísticas biológicas de hombre y mujer; pero ción de que somos objeto mujeres y hombres
en realidad su significado se refiere al conjun- desde el nacimiento, a lo largo de nuestras vidas
to de ideas, prescripciones y valoraciones y en estrecha conexión con las cambiantes cir-
sociales sobre lo masculino y lo femenino, cunstancias socioculturales e históricas.
tomando como referencia esa diferencia
sexual (Lamas, M. 1997). Otro error en el que incurrimos con fre-
cuencia es emplear el término para referirnos
Sabemos que el sexo biológico no determina solamente al género femenino, y analizar las
per se el desarrollo posterior de las personas en relaciones entre los hombres y las mujeres pero

5. Para ampliar la información sobre el tema consultar (18) de referencias bibliográficas.

15
sólo desde la situación de la mujer, excluyendo se van incorporando y reforzando a través del
la del hombre. proceso de socialización que permanece
durante toda la vida. Es evidente que la cul-
tura marca las interrelaciones entre los seres
La categoría de género sirve para analizar humanos, es decir, funcionamos más de
la condición femenina y la situación de las acuerdo a estereotipos que hemos aprendido,
mujeres y lo es también para analizar la los cuales se van transmitiendo de generación
condición masculina y la situación vital de en generación.
los hombres y en particular resulta muy útil
para comprender las relaciones entre Somos herederos de un legado cultural que
éstos bajo la lógica de subordinación ha definido de forma estereotipada las dife-
femenina que configura este orden social. rencias sociales, afectivas, de estatus y de
poder entre hombres y mujeres a partir de las
diferencias anatómicas.

Una visión sensible al género Existen una serie de mecanismos del proce-
so de socialización que causan un efecto nor-
Es necesario incorporar una visión sensible al mativo, es decir, establecen normas de com-
género como una especie de lente a través del portamiento que dan lugar a que se piense que
cual miramos e interpretamos al mundo, y dar- “ser así” es totalmente natural, incuestionable
nos cuenta que las creencias que tenemos y por tanto no modificable.
sobre cómo deben ser los hombres y las muje-
res, muchas veces constriñe nuestras vidas, La experiencia de la mujer
nuestros deseos, nuestras necesidades y esta-
blece limitaciones al desarrollo personal. En diferentes ámbitos de nuestra sociedad,
laborales, políticos, económicos, familiares,
Las diferencias de género se han establecido la participación de la mujer presenta condi-
desde un criterio de superioridad vs. ciones muy particulares. A diferencia del
Inferioridad, en donde los hombres han ocupa- hombre, para quien se han encontrado social-
do la primera y las mujeres la segunda posición. mente las condiciones para que el trabajo y la
familia sean complementarios, para la mujer
Los estudios sobre género son uno de los son dos áreas en contraposición y con fre-
apoyos teóricos más importantes en el trabajo cuencia en conflicto.
de CAVIDA, tanto en el área de la preven-
ción, como en el de la atención de los proble- En la socialización encontramos que a las
mas relacionados con la violencia familiar niñas se les refuerza la dependencia, la expre-
sión de los sentimientos y las habilidades para
¿Cómo se construye el género? desarrollar relaciones interpersonales, desarro-
llando la función del cuidado a los otros, fun-
Nuestros valores y creencias los empezamos a ción que legitima su “ser mujer”; por esto, las
adquirir desde el momento en que nacemos, expectativas de ser una buena mujer están

16
centradas en el objetivo de ayudar a otros, más Entonces la única manera de estar cerca de la
que a sí mismas. imagen de su padre es en muchas ocasiones,
transformarse en un macho que niega su anhe-
La autoestima e identidad de las mujeres lo de cercanía y de necesitar de los demás.
está profundamente enraizada en las relacio-
nes interpersonales, desarrollando cualidades Posteriormente el hombre aprende en la
como la empatía, la expresión emocional, la misma familia a tener más derechos que las
calidez.” Las mujeres se miden en términos de hermanas, y a que las hermanas le sirvan,
lo que dan, sin importar si esto conlleva un ocupando un lugar de mayor jerarquía en el
sacrificio y establece relaciones de dependen- sistema familiar, en el cual, muchas veces por
cia”. ( Tarragona, 1990) la ausencia del padre se convierte en “el
hombre de la casa”, reafirmando su masculi-
La función estereotipada de agradar y cuidar nidad a través del control y sometimiento de
al hombre se ve constantemente reforzada por lo femenino que lo reconecta simbólicamen-
los mensajes familiares y culturales, de tal te con su padre.
manera que al igual que su madre aprenderá a
silenciar su propia voz, sus deseos y sus dere- Muchos hombres en nuestra cultura viven
chos, de lo contrario, “corre el riesgo de que el atrapados en dilemas difíciles de resolver y a
marido la tache de loca y la cambie por otra”, veces falsos, como la disyuntiva de ser “ma-
“su obligación”es conservar a la familia, sin cho o mandilón”. La medida de ser más hom-
importar el costo personal. bre es tener más poder, controlar e imponer
conductas violentas que le reaseguran la dife-
Otra creencia se refiere a que ser amadas rencia con el ser mujer. El tener una relación
depende de algún tipo de abnegación. Hijas de de colaboración en casa, con los hijos, en las
madres que han vivido relaciones pautadas por decisiones, para muchos los acerca tanto a la
la violencia quedaban atrapadas en un doloro- mujer, que llegan a ver desdibujada su imagen
so dilema, a partir de sentimientos muy con- y pueden ser etiquetados como mandilones
tradictorios hacia la madre: coraje y compa- (Guttman, 2000).
sión, desprecio y deseo. En un intento de man-
tener un vínculo positivo con su madre, llegan Otro dilema se refiere a la expresión de sus
a ser como ella, víctimas en la relación con sentimientos vs la fortaleza emocional. No tie-
otro, ese otro que las maltrata, pero que las nen permitido desde pequeños, tanto en su ho-
acerca a la madre. gar, como en la escuela y el vecindario, expre-
sar miedo, tristeza, ternura, cariño, sentimien-
La experiencia del hombre tos sólo aceptados para las mujeres. La única
expresión válida y reforzada es el enojo, rela-
El lugar prioritario de la madre en la crianza de cionándolo con el coraje y la fuerza que un
los hijos y la ausencia de una relación cercana “hombre debe tener”. El alcohol, las drogas,
con el padre, llegan a significar que aprender a relaciones extramaritales, son de las pocas
ser hombres “es aprender a no ser femenino” posibilidades que tienen para dar salida a sus
(Goldner, Penn, Sheinberg y Walter, 1990). preocupaciones y afectos.

17
Por último queremos señalar que la mayoría siones y en algunos casos situaciones que pare-
de hombres y mujeres implicados en relaciones cen no tener salida y que cuando se conjunta
violentas crecieron en familias con estereoti- con el ciclo de la violencia son protagonistas
pos de género muy marcados, que crean confu- de un dramático vínculo amoroso.

EJERCICIO 3

• Recuerda qué mensajes le transmitió tu abuela a tu madre y ella a ti sobre cómo deben ser:
Los hombres
Las mujeres

• Recuerda qué mensajes le transmitió tu abuelo a tu padre y el a ti respecto a cómo deben ser:
Los hombres
Las mujeres

• ¿Cuáles de estos mensajes se repiten de generación en generación?

• ¿Cuáles son diferentes y qué influyó para que sean diferentes?

• ¿Sientes que alguno de los mensajes que recibiste de tu familia han limitado o empobrecido tu desarrollo?
¿Cuáles?

• ¿Sientes que alguno de los mensajes que recibiste te han ayudado en tus relaciones interpersonales o en
tu desarrollo general? ¿Cuáles?

• En el caso de que tengas hijos o hijas. ¿Qué ideas les has transmitido sobre el papel de los hombres y de
las mujeres y su relación entre ellos? Si aún no los tienes ¿Qué ideas te gustaría transmitirles?, ¿Qué ideas
no te gustaría que tuvieran?.

TEORÍA DE GRUPOS 6

Los grupos son las piedras angulares en la vida de Un grupo necesita dos condiciones básicas
los seres humanos, el desarrollo bio-psicosocial, para su formación:
familiar y comunitario se logra a través de los a) que los miembros compartan normas
grupos a los que pertenecemos desde el naci- para interactuar dentro de un amplio margen
miento. Para la psicología, éstos son como mi- de contenidos y,
crocosmos sociales en interacción permanente. b) que el grupo incluya a miembros cuyas afi-

6. Para ampliar la información del tema consultar (11), (24) y (25) de las referencias bibliográficas.

18
nidades, similitudes y diferencias, los enlacen. pueda compartir sus dificultades sin perder
su estatus;
Para definir a los grupos se consideran cri- • Reforzar la autoconfianza, autoestima,
terios en función a su tamaño, duración, mutua comprensión, respeto y certeza de
grado de formalización, objetivos, estructura poseer un lugar igualitario en el grupo (per-
interna, actividades, etc. Existen diferentes tenencia);
tipos de grupos: • Ayudar a disminuir las culpas y ansieda-
a) Primarios o naturales, como la familia, des gracias a la socialización de las mismas
la escuela, el grupo de juego, el vecindario, que (cohesión y lealtad);
desarrollan lazos emocionales cálidos, íntimos, • Ampliar y consolidar las redes de apoyo
personales. entre ellos.
b) secundarios o artificiales, como el grupo
de trabajo, asociaciones civiles, ONGS, clubes Apoyados en la Teoría General de los
de servicio, entre otros; que se integran para Grupos, se han desarrollado experiencias con
alcanzar metas y objetivos comunes. grupos terapéuticos que corresponden a una
variedad de enfoques y técnicas, por ejemplo,
Los grupos terapéuticos corresponden a los el psicodrama, grupos de corte psicoanalítico,
secundarios o artificiales, éstos surgen primero terapia gestalt, de reflexión, psicoeducativos,
en Inglaterra y posteriormente con gran fuerza etc., dirigidos a grupos de diferentes edades,
en la post-guerra en Estados Unidos, conside- como adultos, adolescentes, niños, adultos
rando lo económico de su intervención y sus mayores, jóvenes.
resultados son promovidos como una opción
terapéutica de gran valía. Otro tipo de grupos de autoayuda, como
A.A., Alanon, grupos de pacientes con cáncer,
Los grupos terapéuticos (Foulkes), se desen- diabetes, por nombrar algunos, han facilitado
vuelven específicamente en el campo clínico; procesos de cambio muy importantes entre sus
sus miembros no dependen entre sí en la vida miembros.
ordinaria, de hecho, son extraños organizados
para sostener reuniones formales, en el mismo El objetivo de la psicoterapia grupal consis-
sitio, hora y días prestablecidos. Comparten te en aprender a confiar en si mismo y a desa-
normas y compromisos, promueven relaciones rrollar intimidad sin temor ni culpa, a expre-
horizontales con objetivos y propósitos tera- sarse valerosamente y a responder honesta y
péuticos, entre los cuales destacan: libremente a los demás.

• Cuestionar las creencias y conductas con- Además el trabajo grupal, busca la recons-
flictivas a través de la retroalimentación trucción de viejas pautas de relación y facilita
con los otros; los cambios significativos en el plano-cogniti-
• Compartir los problemas aprovechando vo conductual. Es importante señalar que no
su efecto catártico; sólo se producen cambios cognitivos-conduc-
• Promover una atmósfera permisiva para tuales sino también ideológicos, los cuales se
que el participante no se sienta criticado y pueden apreciar a lo largo del proceso grupal

19
dentro y fuera del espacio terapéutico. ras dinámicas, hidráulicas, las que predomina-
ban, como por ejemplo, el choque de fuerzas
Definición de grupo entre impulsos y defensas.

Es el conjunto de personas que se reúne en un Con el tiempo, el mismo Freud fue movién-
tiempo y un espacio determinados, con un obje- dose de esas metáforas dinámicas, a otras vin-
tivo común, que lleva a que un agrupamiento culadas a la construcción social de la realidad
(serialidad) se transforme en un grupo, emer- lo que expresa en su obra tardía “Construc-
giendo de éste una identidad y cultura grupal. ciones en psicoanálisis.”

En el caso del trabajo con grupos que aquí Posteriormente, muchos autores, se acer-
presentamos, el objetivo común de sus inte- caron a posiciones más dialécticas, entre
grantes es erradicar la violencia de sus vidas a ellos, Sartre dice: “focalizamos el proceso gru-
partir de la revisión y deconstrucción de las pal más que como juegos tensionales de fuer-
premisas de género y poder que sostienen la zas, como una dialéctica de una totalización
violencia, así como el esfuerzo por construir en proceso”. Al hablar de grupos, uno de los
relaciones pacíficas. conceptos fundamentales que desarrolló
Sartre es el de “serialidad” versus “grupo”.
Grupos terapéuticos ¡Cómo es que de un conjunto de personas, se
organiza un grupo? ¿Cómo se da la transición
Utilizamos el término “grupos terapéuticos” de la serialidad al grupo? Para Sartre el grupo
para referirnos a los grupos en los que los coor- se constituye contra la serie. La vida del
dinadores y el equipo realizan intervenciones grupo está hecha de una permanente tensión
terapéuticas basadas en un bagaje teórico clí- entre estos dos polos extremos. Es esta ten-
nico. También se refiere a que hemos encon- sión la que constituye el motor de la dialécti-
trado que los efectos de los grupos en sus inte- ca de los grupos.
grantes han sido terapéuticos.
Debemos tener presente que si bien un grupo
De acuerdo a la noción de grupos terapéuti- se constituye contra la serialidad, siempre tien-
cos aquí planteada, los coordinadores son faci- de a volver a ella. Los grupos tienen vida efíme-
litadores del grupo, que además de realizar ra. Facilitar que un conjunto de personal (seria-
intervenciones promueven la participación de lidad) se reunan en un tiempo y un espacio
los integrantes en la problemática que cada dados, con un objetivo común, lleva a que un
uno de ellos trae a las sesiones. agrupamiento se transforme en un grupo.

Dinámica y dialéctica de grupos Todo grupo alberga en su seno aspectos repe-


titivos, que tienden a reiterarse constantemente,
Durante las primeras décadas de trabajo con y aspectos creativos que tienden a la transforma-
grupos terapéuticos, éste estuvo muy influen- ción. Lograr que el grupo pase de pautas repeti-
ciado por la teoría de mayor impacto de ese tivas a las creativas, es una tarea fundamental
momento, el psicoanálisis. Y eran las metáfo- de estos grupos. No hay que perder de vista que

20
en un grupo se da lo repetitivo y la creatividad refiere a encuadre, contrato, etc., como aspec-
en una dialéctica constante. to explícito de esta “juramentación”. Y, como
aspecto implícito, podemos decir que un grupo
se estructura como tal cuando va consolidan-
Facilitar que un conjunto de personas do un conglomerado de representaciones ima-
(serialidad), se reúnan en un tiempo y ginarias comunes (identificaciones cruzadas,
espacio dados, con un objetivo común, ilusiones, mitos grupales, etc.)
lleva a que un agrupamiento se transforme
en un grupo, emergiendo de este una Enfrentamos la teorización de los grupos
identidad y cultura grupal. desde la transversalidad, es decir, renuncia-
mos a dar cuenta de lo grupal desde un solo
cuerpo teórico. De ahí nuestro ECRO, que
Según Sartre, para desarrollarse dialéctica- contempla la TGS, el Psicoanálisis, la
mente, un grupo debe “juramentarse”. Se Narrativa, el Género.

4.2. MODELOS DERIVADOS DEL MARCO TEÓRICO

MODELO DE TERAPIA ESTRUCTURAL 7

¿En qué consiste la Terapia Estructural? La familia es un grupo social natural, que
determina las respuestas de sus miembros a tra-
La terapia estructural es una terapia de acción. vés de estímulos desde el interior y desde el
Consiste en modificar el presente y no en exterior. La familia es considerada la matriz de
explorar e interpretar el pasado. Asumimos la identidad pues el sentido de identidad de
que el pasado influyó en la creación de la orga- cada miembro está influido por su sentido de
nización y funcionamiento actual del sistema pertenencia a ella.
por lo que se expresa en el presente.
Cuando un terapeuta trabaja con un siste-
La terapia estructural parte de estudiar al ma su conducta se incluye en ese contexto.
individuo en su contexto social y por tanto Los terapeutas y la familia forman en conjun-
intenta modificar la organización de la fami- to un nuevo sistema terapéutico, que gobierna
lia. Cuando se transforma la estructura del la conducta de sus miembros.
grupo familiar, se modifican consecuentemen-
te las posiciones de los miembros en ese grupo, Este es el fundamento de la terapia estruc-
Como resultado de ello, se modifican las expe- tural. El terapeuta se asocia con la familia con
riencias de cada individuo. el objetivo de cambiar su organización, de tal

7. Para ampliar la información del tema es posible consultar (20) y (29) de las lista de referencias bibliográficas.

21
modo que la experiencia de sus miembros se tionando los roles, las premisas de género y las
modifique. A través de la facilitación del uso jerarquías. Y construir puentes entre las inte-
de modalidades alternativas de interacción racciones que se dan entre los integrantes del
entre los miembros de la familia, el terapeuta equipo y las relaciones que establecen con los
recurre a la matriz de la familia para el proce- miembros de sus propias familias o con otras
so de curación. Ésta, al modificarse, ofrece a personas en su entorno social.
sus miembros nuevas circunstancias y nuevas
perspectivas frente a ellas. La nueva organiza- Los roles que juega cada miembro del grupo,
ción permite un continuo refuerzo de esta los que juegan en sus familias y el papel que tuvo
experiencia, lo que proporciona una valida- cada uno en sus familias de origen, dan a ellos un
ción actualizada del sentido de sí. sentido de pertenencia e identidad. Conceptos
de la terapia estructural como fronteras, jerar-
¿Por qué son útiles los conceptos de la tera- quías, limites, o alianzas son útiles para obtener
pia estructural para el trabajo con grupos? un mapa de las interacciones en el grupo.

Partiendo de que puede ser considerado como Los coordinadores del grupo y el equipo
sistema cualquier grupo de personas que inte- van obteniendo información acerca del fun-
raccionan entre sí y están comprometidas en cionamiento de las familias de los integrantes
definir sus relaciones recíprocas de acuerdo a y elaborando mapas de esas estructuras, a par-
determinadas reglas, los conceptos de la tera- tir de estos mapas se trabaja teniendo presen-
pia estructural nos son útiles para entender el te la interacción de los sistemas familiares de
funcionamiento de un grupo y para tratar de cada uno de los integrantes del grupo y el rol
modificar ciertas pautas de interacción que se que juega cada uno de ellos en esta dinámica
presentan en su estructura, desafiando o cues- interrelacional.

EJERCICIO 4

• Cierra los ojos y lleva a tu mente una imagen, como una fotografía de tu familia de origen.

• Piensa en dos eventos importantes y determinantes a lo largo de su historia.

• ¿Cómo afectaron estos dos eventos la estructura familiar?

• ¿Modificaron de alguna forma tu experiencia y tu lugar dentro de la familia?

• ¿Modificaron la experiencia y el lugar que ocupaban otros miembros del sistema familiar?

22
MODELO DE TERAPIA NARRATIVA 8

La vida está compuesta de múltiples historias sucesos excepcionales y son el punto de parti-
da para construir conjuntamente con la perso-
Michael White y David Epston (1990) desarro- na, historias que vayan más de acuerdo con lo
llaron la Terapia Narrativa, basados en el cons- que prefiere para su vida; una vez que se han
truccionismo social. Para la narrativa, las histo- construido, el objetivo es irles dando más y
rias de las personas emergen de sus relaciones, y más presencia, lo que en narrativa se llama
ambas están en proceso permanente de cons- “engrosar las historias alternativas”
trucción y cambio. Estas historias determinan la
vida y la identidad de quienes las narran. Historias delgadas y gruesas

Las historias están formadas dentro de un Lo que en terapia narrativa consideramos des-
contexto de: género, clase, raza, cultura e cripciones o historias delgadas son aquellas que
identidad sexual, que contribuyen poderosa- fueron muchas veces creadas por otras perso-
mente a los significados de las mismas. Las ver- nas, con el poder de definir nuestra identidad,
siones que tenemos de nosotros mismos están como nuestros padres, maestros, algunos profe-
construidas de las percepciones y descripcio- sionales de salud, etc. Para el paciente y otras
nes que vienen de los discursos de las comuni- personas son consideradas como verdades, que
dades a las que pertenecemos. nos dicen cómo la persona “es”. Generalmente,
la definen en términos de sus debilidades, en
Las historias saturadas por el problema y las lugar de sus habilidades y fortalezas.
historias alternativas
La descripción “delgada” deriva de la
Normalmente cuando una persona solicita influencia de las creencias y los discursos
terapia, se encuentra bajo la influencia de una sociales y culturales. El engrosar las historias
historia saturada por un problema en el con- alternativas propicia que se formen conclusio-
texto de una cultura dominante. Esta historia nes más liberadoras sobre la identidad de la
se considera la historia dominante en la vida persona. Testimonios y rituales facilitan el
de la persona y tiene una influencia negativa engrosamiento de las historias alternativas.
sobre su identidad y su vida.
Deconstrucción y externalización
Uno de los objetivos del terapeuta es que el
paciente encuentre historias alternativas que Cuando un problema define a alguien hay muy
contradigan esa historia dominante, construir poco que la persona pueda hacer al respecto, es
nuevas narrativas dando luz a eventos no parte de ella; en cambio cuando el problema es
registrados o que se han dejado fuera de la his- externo a la persona, ella puede tomar la res-
toria dominante, estos sucesos son llamados ponsabilidad de la forma en la que interactúa

8. Para ampliar la información sobre el tema es posible consultar (34), (35) y (37) de la lista de referencias bibliográficas.

23
con él. La conversaciones externalizadoras oportunidad de reconocer, confirmar y elabo-
hacen sentir a la gente que pueden estar a cargo rar sobre la nueva identidad. En el trabajo con
de estos aspectos de su vida por primera vez. los grupos los mismos integrantes cumplen el
rol de testigos.

Un punto importantísimo en la terapia Ritos de pasaje


narrativa es que se considera que los pro-
blemas existen como algo externo a las Michael White sugiere desafiar los patrones de
personas, se convierten en entidades consumo (aquí se refiere tanto al consumo de
separadas, de esta forma los problemas drogas como a nuestra cultura de consumis-
considerados inherentes y las cualidades mo), mediante ritos de pasaje. Dice que quien
relativamente fijas que se atribuyen a per- resuelve dejar atrás una vida de adicciones ( y
sonas o relaciones se hacen menos cons- nosotros lo hacemos extensivo a una vida de
tantes y restrictivos. violencia), atraviesa un proceso de tres fases al
que llama “migración de identidad”:
1. Fase de separación, o de rompimiento
La finalidad de deconstruir las ideas es revi- con la vida que han conocido hasta el mo-
sarlas y cuestionarlas a la vez que observamos mento.
cuál es el impacto que tienen y que han teni- 2. Fase intermedia, en que lo familiar está
do en la vida de las personas. El objetivo cen- ausente y nada significa lo que significaba
tral de deconstruir las ideas y premisas es mos- antes. Y, por último
trar que están creadas por la sociedad y la cul- 3. Fase de reincorporación: se ha llegado a un
tura a través del lenguaje. nuevo lugar en la vida. Una vez más están
“en casa” consigo mismos y con una manera
Se manejan dos tipos de preguntas en la de vivir. Recuperan la sensación de tener
práctica de re-escribir las historias: a) pregun- conocimientos y herramientas para vivir.
tas sobre el panorama de acción: éstas que se
relacionan con los eventos y/o acciones, pre- Sin duda la más difícil es la fase dos; en
sentes, pasadas, o futuras de la persona y que nuestra experiencia muchas personas se estan-
concuerdan con el evento excepcional. b) pre- can en esta fase con gran sensación de fracaso,
guntas sobre el panorama de la identidad: son por lo que hay que prestar atención y hacer
preguntas que se dirigen hacia los significados una especial labor de contención.
y las interpretaciones de las acciones , que tie-
nen relación con la identidad de la persona. No es necesaria la formalización de un rito
de pasaje como tal, ya que el grupo lo facilita
Testigos una y otra vez. Los integrantes de los grupos,
tanto de varones como de mujeres, comparten
Considerando que la identidad se construye sus “mapas” con los demás, particularmente los
socialmente, se enfatiza la necesidad de tener que llevan más tiempo en el grupo con aque-
testigos que reconozcan y apoyen la nueva his- llos que recién ingresan, y, si bien asisten con
toria que se está creando. Los testigos dan la la intención de limpiar sus vidas de la violen-

24
cia, muchos están aun lejos de concretar la que se presentan. Por ejemplo, en el caso de
“fase uno” que implica decidir dejarla, o la los varones que se enfrentan a un dilema cuan-
“fase dos” el no saber con qué herramientas se do han resuelto respetar mayor autonomía de
pueden manejar ante las situaciones nuevas sus mujeres.

4.3. CONCEPTOS IMPORTANTES EN NUESTRO TRABAJO


CON GRUPOS Y VIOLENCIA.

Principio ético Pueden ser amigos, parientes, terapeutas etc.


De la misma manera que respaldamos nuestro de la persona. Ellos pueden participar en lo
trabajo con violencia en una serie de conceptos que es el “re- contar” las historias previamen-
teóricos, consideramos fundamental tener en te contadas por las personas. Pueden dar apoyo
cuenta el siguiente principio ético: “No a la a los consultantes y disminuir los efectos de
violencia bajo ninguna circunstancia”. Consi- aislamiento y desconexión que muchas veces
deramos violencia a la que se ejerce al amparo acompañan el problema. Los testigos son un
de un desequilibrio de poder. recurso natural de los grupos, los asistentes al
Este principio ético está presente a lo largo grupo funcionan como testigos.
de nuestras intervenciones, que comienzan
precisamente proponiendo un compromiso de Testigos presenciales
suspender toda acción vinculada a cualquier Todas aquellas persona que sin recibir la vio-
tipo de violencia, al menos mientras dure el lencia física o verbal directamente son recep-
proceso terapéutico. tores de la violencia por el sólo hecho de pre-
senciarla. Entendiendo que toda violencia
Violencia familiar tiene siempre un componente emocional, pre-
Son aquellos actos u omisiones que atentan senciar la violencia por sí sola genera efectos
contra la integridad física, emocional, intelec- importantes en los testigos, especialmente
tual, social y moral de cualquiera de los inte- lesiones emocionales que permanecerán a tra-
grantes de la familia. Su ejecución implica un vés del tiempo. Comúnmente encontramos a
acto de poder basado en la desigualdad de los niños en esta situación ya que son expues-
género, edad, clase, etc. En un principio la defi- tos a la violencia de los padres en casa.
nición de violencia incluía como elemento
fundamental la intencionalidad, por razones de Poder
carácter legal se omitió este elemento. Se Entendemos como ejercicio de poder al que
entiende que la violencia es un acto intencio- ejerce cualquier instancia en el mundo social
nal pues conlleva una decisión. frente a cualquier otra que podría responderle
con lo que Foucault llamó resistencia. Casi
Testigos “narrativos” siempre se da este interjuego de ejercicio de
Los testigos dan la oportunidad de reconocer, poder y resistencia que se le opone. Siguiendo a
confirmar y elaborar sobre la nueva identidad. Foucault, hablamos de ejercicio de dominación

25
en el caso de que el o los sujetos a quienes se bilidad sobre sus acciones y tiende a atribuírse-
aplica el poder están incapacitados de ejercer la a eventos o factores externos donde siente
resistencia, como por ejemplo las mujeres que tiene poca o ninguna influencia, también
dependientes económicamente, las más débiles tiende a subestimar la dimensión de sus actos
físicamente , aquellas que están sujetas a circui- violentos y los efectos que estos tienen.
tos reiterativos de estrés, los niños y niñas, los
ancianos, las personas con capacidades diferen- Responsabilidad
tes, la población en extrema pobreza, entre Se busca que, quien ejerce violencia lo reconoz-
otros. Este ejercicio de poder que afecta negati- ca y deje de utilizarla como una forma de rela-
vamente la libertad y la dignidad del otro, cionarse. Responsabilidad también implica ha-
implica siempre el uso de la fuerza para produ- cerse cargo de la propia seguridad en el caso de
cir daño. En un sentido amplio se puede hablar quien recibe la violencia. Las mujeres, a través
de violencia política, violencia económica y del proceso grupal van construyendo la manera
violencia social. En todos los casos, el uso de la de hacerse cargo de ellas mismas y de cuidarse.
fuerza nos remite al concepto de poder. En el caso de los hombres que ejercen violen-
cia es común encontrar que tienden a deposi-
Jerarquía tar en otros la responsabilidad propia. Esto se
En la teoría general de los sistemas la jerarquía manifiesta de dos maneras:
es un concepto del modelo estructural por el
que se clasifican el poder y la autoridad relati- 1. Abiertamente pidiéndole a su compañera
vos de los individuos y subsistemas de la fami- o a otros que acepten sus puntos de vista, atri-
lia y se señalan las fronteras entre ellos. buyéndoles la responsabilidad de ignorar, dis-
Cuando se lo aplica en forma rígida, o con un culpar, minimizar, tolerar, aceptar la culpa,
criterio sexista, el concepto de jerarquía pone ser comprensivos, o perdonar su violencia.
en desventaja a las mujeres y a los niños, pues
2. Depositando de forma encubierta en su
ellos siempre terminarán en los últimos pues-
pareja y en los demás la responsabilidad de
tos de cualquier clasificación basada en la
su violencia y de atenderla por él. Por ejem-
autoridad. Tal como se lo enseña y practica en
plo, asumiendo que quien debe cambiar es la
el ámbito de la terapia familiar, este concepto,
mujer, manteniendo el secreto de su violen-
muchas veces no da cabida al estilo femenino
cia o justificando su violencia como una res-
de tomar decisiones de un modo más consen-
puesta natural al comportamiento del otro.
sual y colectivo, o de ejercer la autoridad (con
Ambas formas de depositar la responsabili-
los hijos, por ejemplo) a través de la relación
dad en el otro llevan a los demás a participar
más que del empleo explícito del poder.
en el problema y perpetuar la interacción
(Walters, 1996:39). La jerarquía es también
restrictiva de la responsabilidad. Tal ciclo de
una principio organizador de los sistemas de
desequilibrio en la responsabilidad puede
acuerdo a la Teoría General de los Sistemas.
escalar a través del tiempo de tal manera que
a menor responsabilidad suya, mayor res-
Minimización
ponsabilidad de los demás. El terapeuta
El hombre que ejerce violencia y llega a terapia
puede ser también depositario de la respon-
está entrenado para evadir cualquier responsa-

26
sabilidad, por lo que debe estar atento a su Nombrar la violencia
rol en los sistemas familiares donde existe la Es iluminar aquellos actos en que el poder y el
violencia como una forma de relacionarse. dominio han eliminado la libertad del recep-
tor de la violencia Es ponerle nombre a cada
La violencia siempre es responsabilidad acción u omisión que sean violentas. La pri-
de quien la ejerce mera consecuencia de nombrar la violencia es
que las personas distinguen y se dan cuenta de
que en sus vidas existe violencia y que la vio-
Cultura grupal lencia no es normal. Nombrar la violencia
La cultura grupal se va creando en la medida en también invita a mirar los efectos de ésta. La
que el grupo se va consolidando, y se trata de un violencia estaba naturalizada culturalmente,
conglomerado de representaciones imaginarias por eso era invisible, nombrarla es una forma
comunes, identificaciones cruzadas, ilusiones y de hacerla visible. Socialmente ahora se nom-
mitos grupales. El grupo comparte un lenguaje y bra más aunque es un proceso incipiente.
sus miembros son parte de la identidad del gru-
po, y el grupo parte de la identidad de sus miem- Redes 9
bros. Se van construyendo reglas y creencias en Grupo de personas, miembros de la familia,
esa cultura grupal, y va emergiendo un consenso vecinos, amigos, miembros de la comunidad,
sobre una forma de interpretar la realidad. compañeros de trabajo, compañeros de escue-

Ideas importantes a transmitir en los grupos.

• La violencia no es aceptable ni justificable en ninguna de sus formas.

• Para el hombre el proceso se inicia tomando la responsabilidad de sus acciones y los


efectos que estas tienen.

• Para la mujer el proceso inicia recuperando su mirada en ella misma como persona y
tomando responsabilidad sobre su seguridad.

• La violencia es en muchas ocasiones un problema que se ha repetido a través de las


generaciones, pero es posible romper la cadena en el presente.

• La migración hacia una nueva identidad del hombre y de la mujer es un proceso.

• El enojo, la tristeza, la desesperación, la alegría, la fortaleza son sentimientos válidos en


hombres y mujeres, pero la violencia no se justifica nunca.

8. Para ampliar la información sobre el tema de redes consultar (27) en la lista de referencias.

27
la, miembros de la iglesia y otras personas, ayuda material (servicios).
capaces de aportar una ayuda y apoyo tan rea- El apoyo de las redes resulta muy importan-
les como duraderos a un individuo o una fami- te en el trabajo con problemáticas como:
lia. Es un capullo alrededor de una unidad fami- muerte, problemas crónicos, violencia, migra-
liar que sirve de almohadilla entre esa unidad y ción, situaciones de desastre, enfermedad cró-
la sociedad, es lo que subsiste del aspecto tribal nica y adicciones.
de las sociedades primitivas. La redes bien dis-
tribuidas y heterogéneas en la composición de Transmisión generacional
sus miembros tienden a dar un mejor soporte y En todos los sistemas familiares se construyen
cubrir una variedad de funciones más amplia. un conjunto de creencias que son compartidas
y dan pertenencia e identidad familiar, así por
ejemplo: los González al creer que en la pareja
Las redes ayudan a dar contención a las
la mujer debe obediencia absoluta e incuestio-
personas. El grupo terapéutico funciona
nable al marido, cada integrante de los
como parte de la red social de sus asisten-
González cuando incorpora y vive esta creen-
tes. Una persona aislada siempre esta en
cia se siente parte de ellos, de lo contrario se
mayor riesgo de perder su salud mental.
puede percibir como desleal y traidor con las
consecuencias que esto representa.

Amistades Familia

Los sistemas de creencias, transmitidos de


generación en generación, se traducen en
patrones relacionales y en reglas implícitas
y explícitas que dan cuenta del proceso lla-
mado transmisión transgeneracional.

Relaciones Relaciones con


de trabajo, sistemas de salud
comunitarias o agentes sociales

Cerco del silencio


o estudio

Es una muralla que no permite revelar que en


Figura 2. Representa un mapa de la red social del individuo, el
punto del centro representa a la persona. En cada uno de los una familia hay violencia y que exige que se
cuadrantes se registran a los miembros significativos de su red guarde el secreto, que define a la violencia como
social, ubicándolos en relación al punto central dependiendo de
lo cercana que sea la relación con la persona. La densidad de
un asunto privado. Es muy común que exista un
relaciones en cada cuadrante puede variar. cerco del silencio alrededor del problema de la
violencia familiar, éste se construye a partir de
En situaciones críticas, la red permite un la vergüenza que tiene quien es golpeado, abu-
efecto catártico; brinda fuentes de conten- sado o maltratado. La cultura también puede
ción y apoyo. En sobresaturación de funciones llevar a mantener el cerco del silencio, aun
la red reparte la carga, reorganiza y reestructu- cuando la persona receptora de la violencia
ra, busca soluciones alternativas. hable o pida ayuda se encuentra con personas
Funciones de la red: compañía, apoyo emo- que piensan que la persona violentada “provo-
cional, guía cognoscitiva, regulación social y ca” y es causante de la violencia o que no la fre-

28
nan porque no quieren. La persona receptora de Identidad
la violencia regresa entonces a vivir el problema El sí mismo se convierte en las maneras más o
en silencio. Mantenerse en silencio puede ser menos estables y emocionales de contarnos a
también una forma de proteger al agresor. nosotros mismos y a los otros acerca de quiénes
somos, a través del cambio azaroso y continuo
No hablar acerca de la violencia que se del vivir. El sí mismo no es una entidad estable
vive va aislando a las personas. Éstas y duradera, sino una autobiografía que escribi-
sufren en silencio, mientras la violencia mos y reescribimos en forma constante, al par-
continúa. Mientras no se rompe el silen- ticipar en la prácticas sociales que describimos
cio la violencia no se detiene. en nuestras siempre cambiantes narraciones y
contextos. La identidad se refiere a la coheren-
cia y continuidad en las historias que relatamos
El hombre puede estar también atrapado en
sobre nosotros a través del tiempo, o al menos
otro cerco del silencio, aprisionado en su propia
el problema de construir narrativas que otor-
persona sin poder comunicar sus temores, sus
guen sentido a nuestra falta de coherencia
tristezas, sus debilidades y su necesidad de afecto.
respecto a nosotros y del caos de la vida. Dis-
tintas partes de nuestra identidad emergen al
Diferenciación establecer distintas relaciones y en distintos
Diferenciación es poder pensar, sentir y actuar de contextos. (Goolishian y Anderson, 2002)
forma personal, sin que eso signifique negar la
interdependencia con otros individuos y sistemas. Espejeo
Los sistemas, los subsistemas y las funciones Se refiere al proceso en el que los miembros del
pueden estar diferenciados o indiferenciados. grupo identifican en lo que el otro hace o rela-
Cuando un hijo está instalado en una función ta aspectos de ellos mismos. Cada uno recono-
parental como apoyo a su madre por encontrar- ce una parte de él en el otro. Los distintos asis-
la en una situación de vulnerabilidad, puede tentes del grupo intervienen en la historia del
representar una pobre diferenciación si el hijo otro a partir de la propia historia. La mirada y
pasa a comportarse como pareja de su madre, la la voz del otro se vuelven estructurantes.
reprenda y la llegue a controlar.
Naturalización de la violencia
Atrapamiento Nos encontramos que la cultura y la sociedad
Se refiere a los momentos en que una persona durante mucho tiempo han aceptado la violen-
se encuentra en una relación en la que se cia principalmente de hombres hacia mujeres
manejan mensajes o situaciones contradicto- justificándola como un elemento intrínseco de la
rias que la mantienen en una posición de ambi- naturaleza y la relaciones humanas. Estas creen-
valencia con respecto al destino de su vida. Es cias se ven reflejadas en las distintas consultas en
el caso de las mujeres que habiendo reconoci- las que hombres y mujeres explican cómo la vio-
do que son receptoras de la violencia, se man- lencia se ha repetido a través de las generaciones
tienen unidas a su pareja ya que han recibido y en sus familias como un fenómeno “normal”. En
aceptado el mensaje de que para valer como el proceso grupal invitamos a “desnaturalizar la
mujeres deben estar al lado de un hombre. violencia”. A mirarla como una elección.

29
¿NOS GUSTA EL MALTRATO?

E s cierto que, con relación a generaciones


anteriores, quizá de nuestros padres o
nuestros abuelos, podemos reconocer que los
a gritarles porque sólo así entienden”, “le
gusta que le peguen porque ahí se queda”.

padres actuales tienden a ser menos severos Cierto tipo de “terapias” o “grupos de
que como lo fueron los padres (y los maes- superación” basan sus prácticas en estas
tros!) del siglo pasado. Existe cada vez más ideas de que sólo el maltrato “sirve”, y
conciencia e información sobre el respeto a muchas personas que acuden a ellas o son
los derechos de los niños y sobre los efectos testigos de las mismas están convencidas de
negativos del maltrato y la violencia. que así es. Su convencimiento proviene de
éstas y otras ideas arraigadas en la cultura
Sin embargo, en esta transición de las for- como: “sólo si duele sirve”, “nadie entiende
mas de crianza, tiende a haber una confusión a la buena”, “si algo es suave, te estás
sobre lo que sirve y lo que no sirve, sobre lo haciendo tonto”, “la gente no entiende si
que daña y lo que no daña, y se confunden no le gritas”, “nos gusta la mala vida”.
conceptos como : firmeza/límites/respeto
con violencia y maltrato. Estos conceptos no Hemos asociado el maltrato con la obe-
aplican solamente a la crianza, también diencia por temor, o la permanencia en un
están presentes en las relaciones de pareja, la vínculo violento a un “gusto”, y hemos acep-
escuela, laborales y hasta políticas. tado esto como explicaciones causales: el
gusto por el maltrato o el maltrato como
Mientras que en ciertas familias los padres única forma de obediencia. Y en estas creen-
les consultan todo a los hijos, les permiten cias seguimos preservando un régimen auto-
hacer casi todo lo que quieran -aunque no ritario –social y familiar- y nos cuesta trabajo
tengan la edad ni el criterio para hacerlo-, y incorporar prácticas respetuosas y democráti-
les quieren evitar hasta la mínima frustra- cas porque las confundimos con el extremo
ción, por otro lado existen padres que están de que si no hay autoritarismo hay anarquía.
convencidos de que “la única manera de que
los hijos entiendan es con golpes e insultos”, De ahí que sea muy importante cuestionar
o, todavía más, piensan: “les gusta que les las ideas antes mencionadas y empezar a ejer-
pegue y les grite (a la mujer o a los hijos)”. cer prácticas de relaciones de autoridad (pa-
dres, maestros), con límites claros y trato firme
Ésta última forma es la más grave porque (ambos indispensables), pero absolutamente
es la más generalizada y está muy arraigada respetuoso de la dignidad de las personas.
en nuestra cultura. Está tan arraigada que
aun si no acostumbramos, por ejemplo, Definitivamente: a nadie le gusta el mal-
pegarles a nuestros hijos, aceptamos como trato, y se puede ejercer la disciplina y la
verdades explicaciones como “tengo que ir autoridad sin violencia.

30
5. METODOLOGÍA DE TRABAJO CON LOS GRUPOS

A continuación describimos nuestra metodología de trabajo con los grupos, la cual nos ha sido
muy útil. Es importante leer este apartado tomando en cuenta el contexto ya que es posible que
en contextos diferentes la metodología deba ser adaptada cuando así se requiera.

5.1. ENCUADRE

Frecuencia, duración ra grupal. Cuando algunos de los asistentes ter-


y lugar de las sesiones minan su estancia en el grupo, se puede volver
Las sesiones se realizan una vez por semana, a abrir por algunas semanas aceptando a perso-
con duración de 1 hora y media. Se utiliza nas que estén interesadas.
siempre el mismo consultorio para llevarlas a
cabo. Se suspende el grupo durante períodos Entrevista como filtro
vacacionales: especialmente en Semana Siempre es importante incluir una entrevista
Santa, dos semanas durante el verano y previa para decidir si quien solicita la entrada
Navidad. Aunque los asistentes son avisados al grupo está en condiciones de hacerlo o bien
con tiempo sobre estos períodos, posterior- si es preferible que reciba otro tipo de atención
mente los coordinadores los vuelven a contac- previa al grupo. También se puede determinar
tar para recordarles las fechas en que se reini- si definitivamente no es candidato para ingre-
cian las sesiones. sar. Las otras alternativas de atención pueden
ser: tratamiento psiquiátrico, terapia indivi-
Tamaño del grupo dual, terapia de pareja, terapia familiar, otros
El tamaño del grupo ha variado a lo largo del grupos más adecuados para su condición, o una
proceso grupal entre 3 y 11 personas, siendo un combinación de algunas de éstas alternativas
número óptimo entre 8 y 10 personas, ya que Es posible que aun cuando alguien ingrese
permite que cada uno de los miembros se invo- al grupo después de haber hecho la entrevista,
lucre en las problemáticas presentada por los no pueda continuar en el proceso grupal por-
otros miembros y que quienes tengan más que los coordinadores así lo juzguen conve-
necesidad de exponer su situación lo hagan a lo niente para los fines y condiciones del trabajo.
largo de la sesión. Por otra parte un número de
entre 8 y 10 personas enriquece con reflexiones Indicaciones y contraindicaciones
y experiencias permanentemente al grupo. Criterios de inclusión:
• En nuestra experiencia, es recomendable
Tipo de grupo que el mínimo de edad sea de 18 años
El grupo se mantiene abierto mientras no se • Hombres y mujeres interesados en refle-
alcance el límite de máximo de asistentes, xionar acerca de los géneros y de las relacio-
cuando se ha alcanzado el número máximo se nes de poder.
cierra, esto facilita el desarrollo de una cultu- • Hombres y mujeres en situación de vio-

31
lencia como generador, receptor o testigo. Fuentes de referencia
• Con disposición y compromiso de asistir a La mayoría de los asistentes al grupo han sido
las sesiones grupales. derivados por sus terapeutas individuales, de
pareja o familiares, por lo cual podemos consul-
Criterios de exclusión: tarlos sobre su proceso terapéutico y el motivo
• Menores de edad por el cual son referidos. En otras ocasiones son
• Personas en estado de intoxicación por derivados por otras instituciones o llegan a la
alcohol u otro tipo de drogas clínica de atención a la comunidad, de cual-
• Trastornos psiquiátricos severos: de per- quiera de estas formas siempre sigue siendo
sonalidad, psicosis, demencia, y en gene- importante hacer una entrevista de filtro.
ral trastornos que dificulten el trabajo de
grupo. Demanda de atención
• Situaciones de riesgo extremo que requie- Es variable el nivel de demanda con el que
ren atención especializada o bien interna- asisten los miembros del grupo. Algunos tie-
miento: como ideación y/o intento de suici- nen muy clara la violencia que han ejercido o
dio, ideas homicidas ( previa valoración se de la que han sido receptores. Otros asistentes
pueden aceptar siempre y cuando se encuen- comienzan a darse cuenta, conforme avanza su
tren en tratamiento individual psicotera- proceso en el grupo, de cómo la violencia está
péutico y en algunos casos psiquiátrico ). presente en sus vidas. Y algunos tienen poca o
• Personas que tengan relación de paren- nula conciencia de cómo han ejercido violen-
tesco, de amistad, de vecinos y de compa- cia o cómo han sido receptores de la misma. La
ñeros de trabajo entre los miembros de demanda de atención puede ser directamente
grupo por que pueden dificultar la apertu- del miembro que asiste al grupo, o bien por
ra de algunos temas. una demanda indirecta de sus familiares (espo-
• Retraso mental de moderado a profundo. sas o hijos), o de sus terapeutas individuales,
familiares o de pareja. Normalmente cuando
Contrato inicial de diez sesiones vienen condicionados por otra persona el
Consideramos que un elemento importante enganche es menor. Es importante que exista
del encuandre es que cada asistente a cual- una demanda de atención, la entrevista de fil-
quiera de los grupos se comprometa a asistir tro y las primeras sesiones en el grupo para
al menos a las diez primeras sesiones. Definir construir una demanda clara.
un tiempo limitado permite un mejor engan-
che y compromiso de los miembros que asis- Modalidades de pago empleadas
ten al grupo y permite también que en esas Existen dos modalidades de pago:
sesiones comiencen a sensibilizarse sobre la La primera modalidad es en la que los asistentes
violencia y las consecuencias de ésta en sus al grupo son exentados de pago ya que en ese
vidas. Una vez llegadas la diez sesiones es momento y por un tiempo determinado los gru-
más probable que la persona decida conti- pos son financiados por alguna institución (co-
nuar en el proceso grupal, ya que la persona mo por ejemplo INDESOL), por lo que única-
ya forma parte de la cultura e identidad del mente se les solicita firmen la hoja de asistencia.
grupo. Una segunda modalidad de pago es cuando

32
cada uno de los asistentes al grupo aporta una mente o con algunas horas de diferencia. A los
cantidad en cada sesión de acuerdo a sus posibi- distintos grupos pueden asistir miembros de una
lidades, la cuota puede establecerse como fija o misma familia. Pero miembros de una misma
como variable, en este último caso cada persona familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo
aporta lo que en cada sesión pueda y desee. La o personas que tengan alguna relación de otra
cuota fija favorece la asistencia de los integran- índole no pueden asistir al mismo grupo. La
tes a cada sesión, ya que el acuerdo es que el finalidad de este diseño es que cada uno de los
pago se realizará independientemente de que asistentes pueda hablar con total libertad sobre
decidan o no asistir a la sesión, puede acordarse la situación que los trae al grupo terapéutico.
por escrito este compromiso. El dinero en cual-
quiera de las modalidades es depositado en Contrato de videograbación
sobres. Esta modalidad se utiliza cuando los gru- Cada uno de los asistentes al grupo llena un
pos no son financiados por una institución. formato de autorización para la videograba-
ción de lo que ocurre en la sesión, y en ese for-
Confidencialidad y transparencia mato hace explícito si permite que esos videos
Principios fundamentales de nuestro trabajo sean mostrados con fines didácticos.10
son la confidencialidad y la transparencia.
Desde que un miembro comienza a asistir a un Coterapia, equipo detrás del espejo
grupo explicamos que quienes trabajamos en y equipo reflexivo
CAVIDA somos parte de un equipo. Como El formtato de trabajo es en coterapia: dos
parte de ese equipo compartimos información hombres, dos mujeres o una mujer y un hom-
de lo que sucede en los grupos de hombres y de bre con formación como terapeutas coordinan
mujeres. Desde un inicio informamos que si se las sesiones del grupo. Las sesiones se realizan
presenta una situación de riesgo en la que se en una cámara de Gessell, detrás del espejo se
puede presentar violencia podemos utilizar la encuentra un equipo con el que los coordina-
información de un grupo para intervenir en el dores se reúnen antes de terminar la sesión
otro. Es importante explicar esto, sobre todo para comentar sobre lo que ha sucedido en la
porque en ocasiones los miembros de una misma. Algunos de esos comentarios son com-
pareja asisten al grupo de hombres y al grupo partidos con los asistentes del grupo cuando
de mujeres respectivamente de forma simultá- los coordinadores se vuelven a reunir con ellos
nea. Definimos de esta forma nuestro doble antes de terminar la sesión. Los miembros del
rol: como terapeutas y como agentes de con- equipo pueden también mantener comunica-
trol social. Como tales explicitamos la impli- ción por interfón con los coordinadores del
caciones legales de la conducta violenta. grupo a lo largo de la sesión. Otra modalidad
que en ocasiones implementamos es lo que es
Grupos simultáneos conocido como equipo reflexivo, en este for-
de hombres y mujeres mato son los mismos miembros del equipo
Organizamos grupos terapéuticos para hombres quienes comentan las ideas que les surgieron
y mujeres que son llevados a cabo simultánea- mientras escuchaban la sesión, los asistentes al

10. En la sección de Anexos se inlcuye un formato de permiso para la videograbación

33
grupo escuchan esta conversación. Las pecu- ausenta por varias sesiones, uno de los coordi-
liaridades de estos formatos serán desarrolladas nadores establece contacto para enterarse de
más adelante en el apartado de técnicas. los motivos por los que ha dejado de asistir y
en el caso que lo consideremos pertinente
interfón
nuevamente invitarlo a incorporarse al grupo.
Cuando el grupo ya ha desarrollado un cultura
vi TV
o
de

videocámara

grupal alguno de los asistentes puede ser la per-


Equipo
observador Coordinadores Miembros del grupo

interfón
Funciones de los
coordinadores del grupo
Figura 3. Diagrama de la distribución de participantes en el tra-
bajo grupal. 1. La definición del encuadre para que
quede muy claro a todos los integrantes
Compromiso de no violencia del grupo. (quiénes, cómo, cuándo,
Desde el primer momento en que una persona dónde y de qué forma se trabaja).
asiste al grupo se les invita a comprometerse a 2. Atención al lugar que el coordinador
no ejercer violencia física o verbal. Y su contra- ocupa en el grupo. Ya que su posición
parte de este acuerdo es trabajar en alternativas puede modificarse a lo largo del proceso
de relación y vida pacíficas. Este es un requisito para dejar de tener el liderazgo ejecutivo.
para mantenerse en el grupo. También sensibi- Es muy importante estar atentos a no
lizamos a los asistentes al grupo sobre nuestro convertirnos como coordinadores en el
compromiso y obligación profesional. conmutador central, ya que esto limita la
El compromiso de no violencia es un organi- interacción y reflexión entre los inte-
zador del grupo, forma parte de la identidad gru- grantes del grupo.
pal. Ha ocurrido que cuando alguien se desvía 3. Contención de ansiedades desbordan-
de este compromiso el grupo mismo se vuelve tes que son frecuentes y típicas en la
agente de control social. Aquí vale la pena situación de violencia.
recordar nuestro principio ético que se hace 4. Una función central es el acompañar
extensivo a los miembros del grupo “no a la vio- a los miembros del grupo a procesar y
lencia bajo ninguna circunstancia”, si alguien elaborar su situación en relación con la
continúa ejerciendo violencia mientras asiste al violencia. En nuestra experiencia, les
grupo, podemos asumir que el grupo no ha sido tranquiliza enormemente saber que no
útil para esa persona, sin embargo hemos obser- son los únicos que han vivido situacio-
vado que uno de los efectos que el asistir al nes tan dramáticas. Escuchar el impacto
grupo tiene sobre sus miembros es que la violen- que ha tenido la violencia en los otros
cia suele parar o disminuir, por que se desarrolla integrantes y poder contactar con distin-
una conciencia sobre el hecho. tas voces, así como distintas opciones
que otras personas han encontrado ante
Llamadas a los asistentes del grupo las dificultades, presenta un abanico de
Cuando uno de los asistentes al grupo se

34
sona que se ponga en contacto con quien se ha
alternativas que los abre a una serie ausentado con el mismo fin.
nueva de posibilidades y decisiones.
5. La mediación ante situaciones de Continuidad y cierre en los grupos
conflicto, confrontación, o culpabiliza- Como se dijo anteriormente los grupos son
ción que se puedan dar entre los inte- abiertos, el encuadre se plantea en el sentido del
grantes del mismo. Esto suele darse compromiso de los miembros del grupo para
sobre todo en las primeras etapas del asistir de un mínimo de 10 sesiones a 1 o 2 años,
proceso grupal en la que puede haber de acuerdo a cada participante. Periódicamente
una tendencia a reproducir los modelos se hacen evaluaciones del proceso grupal y del
de relación a los que han estado sujetos. proceso de cada integrante ( una a dos veces por
6. Generar un clima de seguridad y con- año). En dichas evaluaciones se decide la per-
fianza donde puedan emerger voces dis- manencia o egreso de los integrantes así como
crepantes y visones contradictorias en de cerrar un grupo y abrir otro.
un clima de contención. Las personas que han asistido al grupo desa-
7. Trabajar con el silencio. Aprender a rrollan en general una filiación al mismo, algu-
distinguir los distintos roles que puede nos que han dejado el grupo por un tiempo se
jugar el silencio, poderlo incluir y nom- sienten en casa cuando regresan. Aunque los
brar, sin convertirnos en un agente per- coordinadores del grupo cambien y los asisten-
secutor. Nunca hay que forzar la inter- tes sean en su mayoría desconocidos para quien
vención de los participantes. regresa, el espacio y el enfoque se mantienen,
lo que da un sentido de continuidad.

5.2. DESARROLLO DE UNA SESIÓN

1. Pre-sesión observan detrás en la cámara de Gessell y par-


Antes de iniciar la sesión los coordinadores ticipan comunicándose con los coordinadores
del grupo se reúnen para recapitular sobre lo del grupo cuando lo consideran necesario a
acontecido en la sesión anterior, los temas que través de un interfón. A lo largo de la sesión se
quedaron pendientes y el proceso grupal en lo propicia que los distintos asistentes participen
general. En algunas ocasiones a lo largo de la en la discusión grupal. Los temas que se tratan
semana uno de los coordinadores puede haber dependen de lo que los participantes traen a la
recibido información de alguno de los asisten- sesión, pero también pueden ser propuestos
tes al grupo o de otro terapeuta sobre alguno por los coordinadores si se considera que hay
de ellos, en este momento se comenta esa algo importante que tratar.
información y se decide cómo se manejará.
3. Consulta con el equipo
2. Sesión Aproximadamente media hora antes de que
Durante una hora y media se trabaja con el termine la sesión, los coordinadores salen a
grupo, mientras los miembros del equipo conversar con los miembros del equipo acerca

35
de lo que han observado, intercambiando pun- 5. Discusión post-sesión
tos de vista durante unos cuantos minutos. Posterior a la sesión se conversa con el equipo
Anteriormente los coordinadores salían sobre los efectos de los comentarios en el
sólo 15 minutos antes, pero la experiencia nos grupo y sobre los temas pendientes a tratar en
ha enseñado que regresar a la sesión con más la siguiente sesión. Se comenta también sobre
tiempo permite a los coordinadores trabajar los contenidos de la sesión, el proceso grupal,
con el grupo en el proceso de elaboración de la la coterapia y las diversas técnicas utilizadas.
reflexiones planteadas por el equipo. La discusión con el equipo que observó la
sesión y más tarde con todo el equipo CAVI-
4. Comentarios finales DA ya es en sí una forma de investigación, que
Cuando regresan a la sesión los coordinadores abarca la elaboración y reconceptualización de
plantean al grupo lo que han reflexionado con los terapeutas acerca de la violencia y de está
el equipo, los comentarios pueden tener dis- metodología de trabajo.
tintos objetivos como: Enfatizar algo de lo
sucedido en la sesión, nombrar alguna acción 6. Discusión con todo el equipo.
o idea para hacerla clara, ayudar a que los inte- El equipo completo intercambia información
grantes del grupo se planteen nuevas posibili- de lo acontecido en las sesiones de hombres
dades para entender lo que está pasando y y mujeres que ocurren de forma paralela en
encuentren nuevas alternativas ante una nuestro centro de trabajo. También se
situación dada; plantear una tarea o reconocer comenta algún dato que se considere impor-
el avance o retroceso de alguno o varios de los tante sobre las terapias individuales, de pare-
integrantes del grupo. El comentario puede ja o familiares que algunas (os) de los asis-
incluir varias de las posibilidades anteriores. tentes al grupo llevan con otros terapeutas
Después de que los coordinadores llevan al del equipo, sobre todo si es crucial para
grupo los comentarios del equipo, se da por tomar decisiones con respecto a nuestra
concluida la sesión. intervención.

5.3. TÉCNICAS

Coterapia cos disponibles y propicia una acción creado-


ra. Whitaker señala que la coterapia logra
La coterapia es la técnica que involucra a más dinamizar los bloqueos y parálisis en la terapia.
de un terapeuta en el desempeño psicotera- En el caso de terapia de grupos con personas
péutico. El trabajo en coterapia tiene varias que viven violencia el nivel de tensión en las
ventajas: ayuda a desarrollar una comprensión sesiones puede ser alto, por lo que considera-
más clara del proceso terapéutico, se genera mos la coterapia necesaria, ya que ofrece
una amplitud del lente de trabajo ya que lo apoyo, contención y acompañamiento a los
que no ve un terapeuta puede ser detectado dos coordinadores. Así, uno de los terapeutas
por el otro; incrementa los recursos terapéuti- puede ser quien guíe la sesión y el otro, seguir-

36
lo; uno de los dos puede enfocarse en el relato Intensidad y foco
de una persona mientras el otro pone atención
a lo que ocurre mientras tanto con los demás La intensidad es una técnica de la terapia
miembros del grupo; un terapeuta puede enfo- familiar sistémica. La finalidad de esta herra-
carse en el contenido y el otro, en el proceso. mienta es propiciar que los pacientes escuchen
Es importante para trabajar de esta forma y acepten los mensajes importantes. Los
que haya cierta comunicación entre los tera- miembros de las familias, así como los inte-
peutas, sobre sus historias, su ideología, sus grantes de los grupos terapéuticos, presentan
procesos personales, la forma de trabajar de dificultad o “sordera selectiva” a ciertos men-
cada uno y su reacción a ciertos temas o situa- sajes, regulada por la historia común, sus leal-
ciones que puedan darse en el grupo. tades o sus resistencias. Por ello algún mensa-
En nuestra experiencia, la coterapia entre je importante puede no ser registrado o perder
hombre y mujer, ofrece dos visiones distintas penetración. El terapeuta necesita hacer que el
de lo que es la construcción de género, abrien- grupo “escuche”, superando la “sordera selecti-
do así la visión de este aspecto al grupo. va”, para lograrlo, repite el mensaje tantas
Desmitifica la idea de que los terapeutas coor- veces considere necesario en el curso de la
dinadores del grupo deben ser del mismo sexo terapia. La repetición incrementa la “intensi-
que los integrantes del mismo. De esta forma, dad” en la sesión.
la coterapia también ofrece un modelo de
negociación y de aceptación de las diferencias.
El uso del equipo detrás del espejo puede Utilización de metáforas
ser considerado también como una forma de
coterapia. Las metáforas tienen siempre la función de
Los terapeutas pueden hablar entre ellos en sintetizar mensajes en una intervención que
el curso de una sesión o pueden no hacerlo, nor- los transmite e integra y que utiliza lenguaje
malmente se propicia esto cuando ambos consi- simbólico para que tengan sentido para el o los
deran que puede ser útil que los miembros del pacientes.
grupo los escuchen hablar sobre ellos o para dar Por ejemplo, cuando utilizamos la metáfo-
intensidad a alguna reflexión que hace alguno ra de “migración de identidad”, que compara
de los dos sobre lo que han compartido los el proceso de pasar de vivir una vida con vio-
miembros del grupo; también puede usarse lencia a otra que esté libre de ella, con un
como un medio para confrontar dos ideas dis- viaje. Así, todos los participantes pueden ubi-
tintas, como que uno de los terapeutas esté de carse en algún lugar del camino que puede ser,
acuerdo con el paciente y el otro no, o que uno según el caso, más cerca de la meta, o bien en
perciba algo negativo en él y el otro tenga una movimientos circulares que son frecuente-
vision más optimista al respecto. Esto funciona mente vividos como retrocesos. En relación
como un desafío ya que muchas veces el pacien- con la metáfora de migración de identidad, el
te desafiando a uno de los terapeutas actúa de terapeuta puede activamente evocar las carac-
una forma distinta a la habitual para probar que terísticas del camino de otro miembro del
es capaz de hacerlo, descubriendo capacidades y grupo, o de un compañero de otro grupo, para
herramientas en el proceso. comparar las circunstancias por las que alguien

37
atraviesa: comparar dificultades, y las solucio- en la sesión. Ejemplos de tareas serían: dibujar
nes exitosas ante una situación determinada. sus miedos para comentarlos la próxima
sesión, investigar sobre algún tema de interés
general como el de la menopausia, escribir una
Humor y juego carta a alguien, hacer una lista, etc. En una
oportunidad, trabajando con el grupo de hom-
El enojo, la depresión, la tristeza, la furia, el bres, les sugerimos leer el folleto “Y decidí
miedo, la culpa y la inseguridad son algunos de vivir sin violencia: la historia de Grego-
los matices que bordan y desbordan a las muje- rio”(CAVIDA, 2004), para luego comentarlo.
res y a los hombres que acuden a los grupos tera- Esta tarea sirvió para “poner al día” temas co-
péuticos. Las metáforas, el humor y el juego mo construcción de masculinidad, transmisión
resultan elementos liberadores en el proceso, ya generacional, naturalización de la violencia,
que les permiten reír, distienden el ambiente, y entre otros.
a su vez, ayudan a simbolizar, representar expe-
riencias y colocarse en otro lugar, un lugar desde
donde se observa la situación con una perspec- Preguntas circulares
tiva que les permite diferenciarse y diferenciar
sus recursos, potenciales y alternativas. El interrogatorio circular es una de las herra-
mientas más preciadas en la terapia sistémica,
su aportación se la debemos a Selvini
Destacar elementos de reflexión Palazzoli, Boscolo, Cecchin y Prata (1980).
Basada en la epistemología sistémica, la circu-
Los coordinadores realizan señalamientos laridad da cuenta de la interacción e interde-
cuando enfatizan la importancia de un tema, pendencia de las relaciones.
cuando marcan semejanzas o diferencias entre Cuando el terapeuta aprende a mirar relacio-
el contenido de lo que dos integrantes han nes en lugar de hechos y de personas, incorpo-
comentado, o cuando lo hacen sobre el proce- ra una lectura circular y desarrolla un lenguaje
so individual de varios de sus integrantes, y que le permite explorar las relaciones y las
cuando enfatizan diferencias que observan de diferencias que se presentan. El pensamiento
un mismo integrante en dos momentos distin- circular es todo un proceso de desaprender las
tos de su proceso. En general los señalamien- explicaciones lineales de causa y efecto que
tos sirven a los coordinadores para comunicar culpabilizan en muchos de los casos, además
los indicadores de cambio, estancamiento y de ser sumamente restrictivos en la aprecia-
retroceso a los integrantes del grupo. ción de las situaciones.
La conducción de las sesiones grupales requie-
re de la habilidad para formular preguntas de
Tareas manera circular, con el propósito de obtener
información, de reflexionar, de ampliar la vi-
Consideramos que puede resultar útil ayudar a sión del problema o situación que se esté tra-
interconectar al grupo a través de una tarea en tando, de generar diferencias de la manera
común, extendiendo así el efecto del trabajo como se ven las cosas y desde luego de provo-

38
car cambios no sólo de la percepción sino de dejaste reclutar por la idea de que un varón
conducta. El grupo de terapeutas de Milán debe ser violento? o, ¿Por qué piensas que un
propuso algunas pautas para formular pregun- varón debe tener más poder que una mujer?
tas en términos circulares, a continuación Las preguntas son muy variadas, pero apun-
citamos algunos ejemplos: tan casi siempre a las limitaciones que la cul-
tura nos impone y, simultáneamente, a nuestra
• En términos de comportamientos y no en tér- posibilidad de desafiar esas limitaciones y
minos de sentimientos. sobrepasarlas. (Michael White lo llama “will
Ej. ¿Cómo reaccionaba su madre, cuando su power”, poder de la voluntad.) Puede decirse,
padre….? en resumen, que las preguntas narrativas bus-
can ayudar a las personas a liberarse de los
• En términos de diferencias de conductas relatos negativos que tienen sobre sí mismos y,
entre las personas. al mismo tiempo, detectar los “sucesos excep-
Ej. ¿Quién interfiere más tu abuelo o tu abue- cionales” que nos hablan de aspectos positivos
la? silenciados en la historia oficial.
Además, las preguntas en narrativa buscan
• En términos de cambios a partir de un evento. dejar en claro que hay valores que son esencia-
Ej. ¿Antes de quedarse sin empleo, como era la les para los sujetos y que la política no es una
relación con su pareja? palabra ajena a la psicoterapia. Ejemplo de
esto es cuando las preguntas acerca del fracaso
• En términos de diferencias con respecto a personal develan el “fracaso del sistema
situaciones hipotéticas. social”, y, a la vez, van develando, o ayudando
Ej. ¿Si alguien se va de casa, quién sería, al- a construir, actos de resistencia.
guien de la pareja, o uno de los hijos? Como ya dijimos, uno de los principales
objetivos de las preguntas en narrativa es
El interrogatorio circular es una poderosa externalizar el problema mirándolo desde otro
forma de intervención, además de ampliar la ángulo y separándolo de nuestra identidad.
información, propicia reflexiones tanto en el A continuación presentamos ejemplos de
miembro del grupo que está trabajando una cómo hacer preguntas que ayuden a externalizar
determinada situación como para el resto de el problema en lugar de preguntas que lo man-
sus integrantes que va incorporando una tengan como parte de la identidad de las perso-
visión circular de las relaciones, y por lo tanto nas, más que un adjetivo que “define”, lo ideal es
mayor responsabilidad de sus acciones. darle al problema la calidad de sustantivo, algo
que puede encontrarse “fuera” de la persona.

Preguntas narrativas Preguntas en las que el problema define


nuestra identidad:
Las preguntas en Narrativa son coherentes con ¿Cómo te convertiste en una persona violenta?
la Terapia Familiar Sistémica. Un ejemplo de ¿Ante qué situaciones eres más violento/ a?
pregunta que toca tanto al ecosistema como a la ¿Qué cosas haces que no harías normalmente
construcción social del yo es: ¿Cómo fue qué te cuando eres violento/ a?

39
¿Qué consecuencias tiene en tu vida y en tus adquiere un nuevo status en la comunidad a la
relaciones que tu seas violento/ a? que pertenece, que conlleva nuevas responsa-
¿Cuáles de tus dificultades actuales se deben a bilidades y privilegios. Sirven como testimo-
que eres violento/ a? nios de lo que en narrativa se llama “rito de
pasaje” y representan el esfuerzo y el trabajo
Preguntas externalizadoras. terapéutico del paciente.11
¿Qué experiencias te hicieron vulnerable como
para que la violencia dominara tu vida?
¿En qué condiciones se apodera la violencia de Herramientas para facilitar
tu persona? el trabajo en grupo
¿Qué efectos tiene la violencia en ti y en tus
relaciones? • Facilitar la participación de los distintos
¿Crees que la violencia te impide ver tus recur- asistentes al grupo .
sos? • Estar atento a la comunicación verbal y a
¿Alguna vez haz estado en una situación en la la analógica (no verbal), aprovechar esto
que la violencia hubiera podido dominarte, pero para preguntar como se van sintiendo con
que hayas sido tu quien la dominó a ella? cuidado y sensibilidad
• Validar las expresiones de afecto y solida-
Y así como en estos ejemplos usamos el ridad
termino violencia tanto para definir a la per- • Apoyar a los líderes del grupo que apun-
sona, en la primera serie de preguntas, como tan hacia la tarea o el intercambio positivo.
para externalizar el problema, en la segunda; • Conversar, mirarse y reflexionar con el
puede aplicarse a cualquier otro problema coterapeuta
como depresión, ansiedad, enojo, timidez, • Libertad en los temas a tratar de acuerdo a
egoísmo, miedo, etc. lo que los integrantes del grupo traen a la ses-
ión, aunque los coordinadores tiene una serie
de temas a la mano que incorporan a las refle-
Documentos terapéuticos xiones grupales cuando consideran oportuno.

Partiendo de la narrativa, en donde el lengua-


je desempeña un papel central en la definición Participación equitativa
de la identidad de las personas, los documen-
tos escritos son considerados como una herra- Una de las tareas de los terapeutas es lograr
mienta útil ya que juegan un papel importan- que todos los miembros participen y compar-
te en la redescripción de éstas. Así, certifica- tan sus historias, visiones e ideas. Suele suce-
dos, diplomas o cartas sirven para acreditar los der que un miembro del grupo habla demasia-
nuevos relatos, ya que después de cierto proce- do o entra en muchos detalles sobre lo que está
so terapéutico testifican que la persona narrando, lo que hace que el resto de los

11. En la sección de Anexos se inlcuye un diploma que se entregó al grupo de hombres después del trabajo de varios meses y de haber logra-
do avances significativos en sus procesos personales.

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miembros empiece a cansarse o distraerse lugar a la multiplicidad de voces y miradas,
fácilmente. Los terapeutas cuidadosamente cada miembro del equipo presenta un punto de
deben interrumpirlo y dar a otro miembro la vista único que enriquece a los integrantes del
palabra, o bien abrir una pregunta como por grupo, quienes los escuchan hablar.
ejemplo ¿Quién se identifica con X? ¿A quién
más le hace sentido lo que comenta Y? Otra Algunas guías para este forma de trabajo son:
opción es que alguno de los terapeutas haga un • Las ideas son presentadas tentativamente.
comentario y cambie el tema si es necesario • Los comentarios son formulados de mane-
cuidando que quien acaparó la palabra no se ra que evitan la culpabilización o la conno-
sienta abruptamente interrumpido. tación negativa de los atributos de las per-
Otras veces sucede que hay miembros que sonas.
participan poco por ser más tímidos o por • Los miembros del equipo mantienen con-
tener mayor dificultad para hablar de sus tacto visual entre ellos mientras conversan.
emociones o compartir sus historias privadas, • Las percepciones y los pensamientos de
es también tarea de los terapeutas hacer inten- los miembros del equipo son compartidos
tos de que participen preguntándoles directa- en la conversación.
mente qué piensan en relación al comentario • No se evalúa, no se juzga, no se explica ni
de algún otro miembro del grupo, o bien, se interpreta lo que se ha observado.
observándolos, y si gesticulan, o expresan algo • Las reflexiones intentan presentar los
de manera analógica, partir de eso para pre- múltiples lados de un dilema, moviéndose
guntar que están sintiendo o pensando. de una posición de “esto o lo otro” a una
posición de “esto y lo otro”.
• Se trata de que las reflexiones no sean
Equipo reflexivo demasiado parecidas ni demasiado diferentes
a las expuestas por los miembros del grupo
El impacto que tiene el equipo reflexivo incluyendo el estilo, ritmo y palabras de la
(Andersen 1994) es muy fuerte y por lo mismo conversación escuchada. En general no se
es una herramienta terapéutica que utilizamos usan diagnósticos ni términos psicológicos.
frecuentemente en el trabajo con grupos, con- • Se procura utilizar las metáforas y el len-
siste en que varios observadores o testigos de la guaje de las personas que asisten al grupo
sesión miembros del equipo (que observa para que les haga más sentido.
detrás de la cámara de Gesell en nuestro caso,)
participan en el proceso terapéutico con el
objetivo de ofrecer a los pacientes la posibili- Activación de redes
dad de escucharlos hablar entre ellos sobre lo
que observaron y escucharon. Estos observado- Consiste en estimular y apoyar, la función del
res se integran al grupo terapéutico por unos grupo como una red para sus miembros en la
minutos y se dedican a conversar entre ellos que se repartan los números telefónicos, que
solamente sobre lo que han visto y escuchado organicen encuentros en otros momentos y
en el grupo, poniendo especial énfasis en las lugares para tomarse un café y platicar o bien
fortalezas de los miembros del grupo. Se da en la que lleguen a visitarse en sus casas, ya sea

41
de manera casual, o ante alguna crisis, dificul- semanas, debido a vacaciones del equipo y del
tad o enfermedad. En los grupos analíticamen- Instituto donde se lleva a cabo la terapia, a
te orientados, el que los asistentes al grupo pesar de esto, las integrantes del grupo decidie-
recurran a sus redes puede ser entendido como ron seguir reuniéndose en otro lugar y traba-
actuación no útil, (acting out). Nosotros en jando en su proceso por su cuenta.
cambio favorecemos intencionalmente la Durante este período una de las compañeras
construcción de redes, hemos visto que tiene tuvo una crisis familiar que la llevó a tomar la
un efecto terapéutico muy importante en la decisión de salirse de su casa. Sus compañeras
vida de quienes asisten al grupo. del grupo la apoyaron, la escucharon y le brin-
Algunos de los miembros del grupo recu- daron contención. Le ofrecieron ayuda para
rren espontáneamente a otras redes: enfrentar su problema; una la invitó a quedar-
Alcohólicos Anónimos, Alanon, Padres des- se en su casa mientras resolvía sus asuntos, otra
pojados, Neuróticos Anónimos, grupos de compañera le ofreció una camioneta para
diversas filiaciones religiosas, grupos de apoyo, mudarse y una más manejó la camioneta.
club de los optimistas, apoyos psiquiátricos, Al regreso a las sesiones regulares, las muje-
instituciones de atención a las adicciones, res compartieron con los terapeutas lo sucedido,
Locatel, entre otros. Con mucha frecuencia la protagonista de la historia explicó que haber
recomiendan alguno de estos grupos a sus contado con la red del grupo la hizo consciente
compañeros partiendo de su propia experien- de otras redes en su vida, de las que no se había
cia y de que ha sido para ellos una gran ayuda percatado. Ella sintió que había salido fortaleci-
para comprender su situación con más claridad da de esa experiencia por el apoyo de sus com-
y enfrentarla con mas recursos. pañeras del grupo. Es importante mencionar
Una situación que ejemplifica la fuerza e que generalmente la gente que vive violencia
importancia que puede darse en la red de no percibe las redes de apoyo con las que cuen-
apoyo surgió cuando el grupo de mujeres tuvo ta en su vida, pero comienzan a identificarlas
un periodo de descanso de las sesiones por 3 con la ayuda del grupo.

5.4. MANEJO DE TEMAS IMPORTANTES

Los coordinadores del grupo tienen una agenda de temas y palabras claves que se van destacan-
do a lo largo de las sesiones, algunos de ellos son:

• Violencia
• Tipos de violencia
• Efectos de la violencia
• Ciclo de la violencia
• Construcción de género
• Responsabilidad

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• Nombrar la violencia
• No minimizar
• Crianza de los hijos
• Relación con los hijos
• Dinero
• Alternativas de la violencia
• Pareja
• Sexualidad
• Infidelidad
• Control
• Autoimagen
• Temores
• Silencio
• Perdón
• Duelo
• Abuso sexual
• Redes y sus efectos
• Cerco del silencio
• Depresión
• Autoestima
• Confusión
• Mistificación
• Nombrar sensaciones y emociones.
• Drogadicción y alcoholismo
• Experiencias como víctimas de violencia
• Indicadores previos a los eventos violentos
• Transmisión generacional de la violencia
• Elementos culturales que favorecen la violencia
• Síndrome de indefensión aprendida

En las sesiones se trabaja sobre los proble- pueden plantear abiertamente uno de estos
mas que los asistentes traen. Los coordinado- temas al grupo, o bien alguno de los partici-
res, el equipo y los asistentes que llevan más pantes puede mencionarlos espontáneamente
tiempo en el grupo comparten el lenguaje, los a lo largo de la sesión. A través del proceso
temas y la ideología de la cultura contra la vio- grupal varios de estos aspectos son hablados,
lencia y de la cultura de las relaciones pacífi- sin que exista un orden predeterminado, cada
cas. Tanto los coordinadores, como el equipo, tema puede se retomado en varias ocasiones.

43
5.5 INDICADORES DE AVANCE Y RETROCESO EN EL PROCESO GRUPAL.

Los indicadores del proceso grupal que a con- tándolo, respetando su proceso, le hablan
tinuación se enumeran pueden ser entendidos de las reglas del grupo.
también como indicadores del proceso indivi- • Validan afectos y tiempo de cada uno.
dual de los asistentes a los grupos. Estos indi- • Proponen nuevas reglas, hacen propues-
cadores son comunicados por los coordinado- tas autogestivas. Por ejemplo, cuando se
res de los grupos en el transcurso de las sesio- empiezan a reunir fuera de las sesiones.
nes a los miembros en quienes se observan. No • Activan sus propias redes
se comunican como un listado sino como • Amplían sus márgenes de tolerancia a la
parte de la conversación cuando emerge algu- frustración y pueden tolerar la noción de
no de los indicadores a lo largo de la sesión. proceso.
• Empiezan a utilizar el espejeo como herra-
mienta de crecimiento.
Indicadores de avance • Pasan a ver los problemas como algo con
múltiples hilos, es decir, a mirarlos en su com-
• Cuando los miembros del grupo comien- plejidad y a incluir distintas perspectivas.
zan a hablar más entre sí. • Se puede pensar también como un indi-
• Empieza a presentarse más interés, com- cador de avance en el grupo cuando
promiso y puntualidad habiendo un ambiente de confianza hay
• El grupo pasa de los monólogos a los diá- indicios de apertura, y abren temas como
logos, de lo general a lo particular en los los de infidelidad, golpear a los hijos,
intercambios grupales, de lo impersonal a lo resentimiento hacia los hombres o hacia
personal en las historias. las mujeres, y en general cuando compar-
• Pasan de la búsqueda de la verdad a la ten cosas vergonzosas que podrían generar
multiplicidad de voces, lo que ayuda a gene- crítica.
rar premisas distintas y dinámicas distintas. • Se hacen cargo de sus resentimientos,
• Pasan de quedarse en el discurso a los vergüenza y culpa.
hechos concretos en sus vidas. •Se empiezan a ofrecer ayuda pronto, esta-
• Se termina con los monólogos para desa- blecen contacto físico, se acompañan, se
rrollar conversaciones con los otros y con traen cosas como lecturas (esto sucede más
ellos mismos. comúnmente en el grupo de mujeres).
• Se pueden conectar con los otros a partir • En el grupo de hombres, éstos pasan de
de su propia experiencia. minimizar y de culpabilizar a otros, a res-
Incorporan el lenguaje grupal de la cultura ponsabilizarse de sus acciones y omisiones.
contra la violencia y de las relaciones pací- • El tema del abuso sexual puede ser un
ficas. tema que no fácilmente es hablado en el
• La capacidad para ponerse en los zapatos grupo de hombres, y puede ser un indicador
del otro. a más largo plazo en el proceso. Puede ser
• Reciben al nuevo integrante retroalimen- más fácil para ellos comenzar por aceptar la

44
responsabilidad de sus acciones sin utilizar • El grupo no acepta un suceso de alguien
en un principio términos como abusadores, porque no coincide con la ideología.
abusados o abuso sexual. También pueden • Hay incapacidad para ponerse en los
hablar sobre el tema con mayor soltura si no zapatos de otro miembro de su familia. Por
se encuentran directamente involucrados ejemplo, cuando los hombres empalizan
en el acto, como en el caso de los hijos. con el sufrimiento de los hijos pero en nin-
guna medida con el de la pareja.
• Cuando la motivación para asistir al
Indicadores de retroceso grupo es externa, hay interés de otra perso-
o estancamiento na y no de quién asiste al grupo, cuando
éste es el caso, con mayor facilidad se pre-
• Faltar a las sesiones, la impuntualidad. senta deserción del asistente. La motiva-
• Cuando se centraliza la conversación. ción personal tiende a generar mayor com-
• Cuando alguien pasa de lo personal a las promiso.
ideas teóricas o no personales. • Si sucede que los demás miembros de la
• Un experiencia que alguien cuenta al familia no reciben atención cuando es
grupo y que los rebasa, en el sentido que no necesaria, puede darse cierto estancamiento
se pueden identificar con ella y no saben o deserción en el asistente al grupo.
qué hacer con esa historia, normalmente • Un cambio de encuadre por parte de los
son historias con una gran carga emotiva, coordinadores puede disgregar al grupo
pueden disgregar al grupo sobre todo en eta-
pas tempranas del proceso. Nota: La evolución en cada área de su vida y
• Vuelve a presentarse, ejercerse o naturali- de sus relaciones de un asistente al grupo
zarse la violencia. puede ser distinta, por ejemplo puede haber
• No se valida la multiplicidad de voces mayor avance en la relación con los hijos que
Vuelve a verse el enojo y la violencia como con la pareja. Los cambios o no cambios pue-
inseparables den ser más visibles en un nivel que en otro.

5.6. EJEMPLO DE UNA SESIÓN GRUPAL

T: Yo me identifique con lo que dijo Antonio cuando la agresión de entrada es con madres,
en engancharse, en que yo soy el que digo la ya estás en un nivel… ¿qué onda qué esta
última palabra, a mi me pasaba, yo la correte- pasando con la relación?
aba por todas la calles, y lo que yo aprendí aquí Yo lo que haría en tu lugar es desengan-
es que si se va pues que se vaya, es su deci- charme, te da mucha desesperación. antes
sión,...antes nos pasaba, y acordamos que si se los viernes me iba de borracho, y ella los vier-
quiere ir que lo hará con cuidado. nes siempre se angustiaba, y ahora me habla
Yo pienso que primero es muy difícil desen- para ver donde estoy. En resumen yo aprendí
gacharse, de que yo quería decir lo ultimo, y ya cosas, ponerme en su lugar, pensar como se

45
siente los viernes y tratar de no engancharme A: De tener una familia que no tengo, por eso
y dejarla que se tome su tiempo y yo también me enojo tanto.
tomarme el mío, y mas con alcohol, yo en mi
caso personal tomaba y así las cosas que tie- E: Lo dijiste muy claro, me enojo, no me
nes guardadas salen y de una manera que no hacen enojar.
es la forma.
T: A mi paso con mi padre biológico, yo no
F: Antes los viernes tomabas para sacar todas quería ir, el insistía, yo le tenia mucho rencor
esas cosas, te enganchabas así. ¿ ahora como le y muchas cosas, y yo no quería ir, yo hasta
haces?. sentía que lo odiaba, quería hasta que se
muriera.
T: Me voy a mi casa, acordamos que iba a lle-
gar temprano, a veces voy a comer con mis Terapeuta: ¿Cómo reaccionaba tu papá?
compañeros pero no tomo y me voy a mi casa,
llego temprano. T: Me respetaba, ahora después entiendo
ahora le puedo decir papá, entiendo la necesi-
E: dijo Antonio algo - me hacen- y siempre lo dad de Antonio de tener familia, pero no te da
oigo repetitivamente que dice -me hacen- y no derecho de imponer, te puedes enojar.
nos hacen!! nosotros hacemos, y la otra hay
una fijación de tu parte en querer convivir con A: Es que ellos me ven como que soy el pin-
su hija, ella y tu... che ogro, me da mucho coraje, ya no tolero la
etiqueta que traigo y no hay forma de quitár-
A: En plan familiar. mela

E: Cuesta trabajo pero hay que respetar sus Terapeuta: ¿Y quién tiene que trabajar para
decisiones. quitarte esa etiqueta?,¿ la hija de tu esposa, tu
esposa o tu mismo tendrás que trabajar para
A: Yo como el señor de la casa se me hace muy quitarte de ese lugar?
sano, infundir la convivencia.
B: A mi me recuerda muchas cosas, ya les
E: Pero cuando una persona no quiere hay que comenté que mi idea de venir aquí, era demos-
respetarlo, yo lo veo con mi hijo, antes lo que- trarle a ella que estaba loca. Sabes que voy a ir
ría obligar, y ahora entiendo, el respeto se gana y el psicólogo me va a dar la razón.
no se impone.
Terapeuta: ¿Cómo te veía ella?
Terapeuta: Lo que dices Eduardo, de forzar
una relación o una fijación ¿cómo lo ves? B: Tenia muchos conceptos de mi que me
había ganado, como borracho, violento, no
E: Cómo una necesidad de Antonio por algo, estaba equivocada, a ella la culpaba de mi vio-
de compañía. lencia. –(decía) ella hace que me enoje la
cabrona, si llego pedo, pero en cuánto llego

46
me empieza a provocar. que tengo que aprender a vivir con el dolor,
Ahora me he dado la oportunidad de venir son consecuencias, el rechazo de mi mujer es
a trabajar esa violencia que es mía, cuando la por mis acciones y ahora lo respeto y he logra-
desato yo decido desatarla, no es la mujer, el do terminar con ese machismo, decir yo soy el
pesero o el piche trailero que se me cruza, el hombre de la casa, lo único que me trajo fue-
hijo, el mesero y la otra es la combinación de ron problemas, resentimiento de mis hijos, el
tres tequilas, ¿y que me provocaba? mas ira, escape de mis hijos de la casa, ya están hasta el
que mi ira se desatara mas pronto, las cosas que gorro, el rechazo de mi mujer.
hacía ahora las pienso y no se vale que haya
podido hacer eso. Hasta trataba de ocuparme E: Yo quiero agregar algo con Antonio, es una
de los problemas que tiene ella, ahora me manera de compartir, ahora creo que tengo
queda claro que mi alcoholismo, mi violencia una buena relación con mi hijo, eso que dice
la enfermó y de eso soy responsable, pero si se Alberto yo lo viví, no podía tener una comu-
quiere tratar depende de ella, yo no me puedo nicación principalmente con mi hijo, me sen-
hacer cargo de eso, me recuerda cuando decía tía rechazado, menospreciado, para mi era un
ella es la culpable, de mis hijos por no hacer la dolor, como una patada en el trasero, de que
tarea, por no sacar 10, por no cumplir mis no reconocía lo que había hecho, ahora respe-
expectativas. to sus decisiones, no necesito que el haga o
deje de hacer algo para yo estar bien.
E: O lo que yo no cumplí.
A: Que madurez.
B: Yo tengo que aceptar que hay gente que no
quiere relacionarse conmigo, eso es obvio, mi E: Es lo que hemos aprendido aquí, si hay cosas
hijo esta resentido conmigo, aquí en el grupo que me duelen, si no me lo dan algo que ne-
tenia un compañero que tenia la edad de mi cesito si me afecta, pero me lo doy yo mismo.
hijo y me hizo ver porque mi hijo está resenti-
do conmigo y discúlpenme como lo cuento, F: El hecho de venir aquí es que el que tiene
espero que algún día lo pueda contar de otra la posibilidad de cambiar es uno, no por que
manera, me duele, como no me va a doler uno venga aquí van a cambiar los que no vie-
tener dos hijos adictos, y todavía castigarlos, nen, me paso anoche que estuvimos hablando
insultarlos, tengo que aceptar esos daños que con mis hijos que Paco no se aplica, me gustó
hice, y por los cuales la mujer no quiere regre- que Miguel dijo ya estoy harto de batallar con
sar conmigo. Paco si no es mi hijo, le echamos montón a
Paco, que si no se aplicaba se iba a un anexo,
Terapeuta: Ahora lo dices con dolor, antes lo estuvimos hasta tarde platicando, y Paco tiene
decías con enojo y se expresaba con violencia una forma de ver muy fea, me dijo al final la
y ahora ¿que haces con el dolor? mamá: a ti es el único que se te queda viendo
así, yo antes con esa gotita, me enganchaba y
B: En primera es un problema mío, lo estoy ahora me contuve, y le dije mejor si es a mi al
atendiendo, lo tengo que seguir trabajando, lo que ve así, significa que yo no le voy a dar un
trabajé mucho tiempo con lágrimas, ahora se madrazo como si se lo pueden dar en la calle,

47
mejor que me vea así a mi”. tiempos.

A: Yo pensaba a que chingados vengo aquí, A: Yo ya llevo muchos años así, viviendo así,
pero ahora me esta cayendo el 20 de que tengo 20 años.
algo que cambiar yo.
Terapeuta: ¿Y trabajando por vivir de otra
Terapeuta: También hay que considerar los manera?

6. ¿QUÉ HACER EN SITUACIONES DE CRISIS?

Es de vital importancia, como ya menciona- una valoración y medicar en caso de ser


mos antes, contar con una red que pueda apo- necesario.
yar el trabajo que se hace con los grupos, y a la • Hospitales psiquiátricos para casos extre-
cual podamos recurrir en situaciones de crisis, mos que necesiten internación.
tales como, que uno de los integrantes del • Otros terapeutas que puedan dar terapia
grupo se encuentre en riesgo, que haya algún individual a quien lo requiera o solicite.
desbordamiento emocional, depresión muy • Personas que trabajen con adicciones o
fuerte o trastornos de la conducta, o bien bien información de grupos como AA,
cuando, a pesar de estar en tratamiento y de granjas o lugares a donde se pueda remitir a
haber hecho el compromiso de frenar la vio- las personas que lo necesiten.
lencia, algún miembro del grupo es víctima o • Psicólogos o terapeutas infantiles que
es quien ejerce violencia extrema. apoyen con los niños que han sido víctimas
o testigos de la violencia.
Esta red idealmente debería estar conforma- • Información de Refugios o albergues para
da por:: poder ayudar a las mujeres que toman la
• Uno o más psiquiatras que puedan hacer desición de abandonar el hogar.

7. CUIDADO DEL OPERADOR 11

¿Por qué es necesario el trabajo necesidad de que la persona del terapeuta traba-
y cuidado de la persona je sobre sí misma (su historia, sus propios puntos
del agente social (o terapeuta)? ciegos, fuertes, débiles), ya que es ella el instru-
mento con el cual trabaja para otros y con otros.
Desde el surgimiento de la psicología y más con- Para prácticamente la mayoría de los mode-
cretamente del psicoanálisis, se ha planteado la los terapéuticos en psicología y en particular

11. Fragmento de la tesis: Guía de atención y prevención de la violencia para agentes sociales. Consultar (21) de la lista de referencias bibliográficas.

48
en la terapia familiar, que es la que nos convo- poco diferenciados en nuestra persona-cuerpo
ca, es indispensable tener una psicoterapia de terapeutas. La impotencia y la rabia son los
personal, y esto es útil en varios sentidos, principales componentes de las escenas de vio-
como el de elaborar la propia historia y dife- lencia que se describen, y la impotencia y la
renciarla de la historia y conflictiva de los rabia son los principales sentimientos que nos
pacientes, conocer los obstáculos y puntos cie- embargan como terapeutas.
gos; también es importante para estos fines la Tener y reconocer estos sentimientos nos
supervisión de casos y la formación teórica. conecta con el sistema, sin embargo, sabemos
Estos requisitos son básicos para el ejercicio que es necesario colocarse en un metanivel
profesional, pero no eliminan el riesgo a la que deje a la rabia en otro lugar, para poder
estabilidad y equilibrio emocional ante el trabajar terapéuticamente. Aun más, es nece-
impacto del sufrimiento de los pacientes y de sario remontar la rabia en procuramiento de
los temas difíciles con los que se trabaja, como nuestro propio cuidado, sin el cual sería impo-
adicciones, violencia, psicosis, duelos, discapa- sible continuar trabajando sistemáticamente
cidad, entre otros. con tales cargas afectivas.
Cuando el cuidado de la persona no está
presente de una manera consistente, se tiene
La violencia y la persona una afectación emocional y a veces física de la
del agente social persona que trabaja la violencia, que lleva a
actuar y reproducir situaciones de violencia, o
En nuestra experiencia en el trabajo con vio- adquirir conductas de riesgo, como las adiccio-
lencia hemos encontrado que además del tra- nes, la iatrogenia con los pacientes, y el des-
bajo en el sentido terapéutico que menciona- gaste profesional llamado en inglés síndrome
mos antes, es necesario agregar un cuidado de del burn out.
la persona del agente social/terapeuta en un
sentido más amplio.
En el trabajo con violencia nos encontramos Desgaste profesional o burn out
frente a las víctimas de la violencia, con quienes
es relativamente fácil identificarse y compartir El síndrome de burn out (Pérez, 2000) ha sido
su impotencia. También estamos frente al agre- estudiado desde hace más de 25 años, quien lo
sor, de quien, a pesar de los sentimientos negati- utilizó por primera vez fue Freudenberger en los
vos o mezclados que puede provocar en un pri- años setenta, al observar a jóvenes e idealistas
mer momento, consideramos finalmente un voluntarios que trabajaban en instituciones asis-
hecho muy afortunado poder trabajar con él tenciales y que, al pasar de los meses, se mostra-
para fines preventivos y terapéuticos. ban apáticos, desilusionados, más cansados que
Como consecuencia de este trabajo con la las personas a las que ayudaban. En Europa se
violencia, nos convertimos entonces, como estudió en los años setenta, en Estados Unidos
parte del sistema terapéutico, en receptores en los ochenta y en España en los noventa.
corporales, emocionales y discursivos de la Se trata de un cuadro de claudicación
violencia, por hacer una distinción en tres psico-fìsica del individuo como resultado de
niveles que —en lo concreto— se instalan la influencia de condiciones externas riguro-

49
sas o estresantes relacionadas con su ámbito Síntomas conductuales como llegar tarde al
social y laboral. trabajo, ausentismo laboral, trabajar muchas
Burn out en inglés significa: quedar fuera de horas pero lograr poco, pérdida del entusiasmo,
servicio, apagarse. Su sinonima: Síndrome del facilidad para frustrarse, aburrimiento, rigidiza-
quemado, síndrome del aniquilamiento y sín- ción y dificultad para tomar decisiones. Sínto-
drome de desgaste profesional. Claramunt tra- mas que se expresan interaccionalmente, como
duce al burn out como estado de extenuación aislarse de los colegas, cerrarse a nuevas infor-
emocional’ (EEE). (Claramunt, 1999). maciones, aumento de la irritabilidad con los
Es muy común en el personal médico, espe- compañeros de trabajo. Puede aparecer tam-
cialmente en aquellos que trabajan con enfer- bién dependencia al alcohol o drogas como
medades crónicas o terminales, con ancianos, una manera de anestesiar el dolor que implica
neonatos, enfermos mentales, drogadictos, la erosión espiritual.... Entre los síntomas psi-
pacientes de terapia intensiva. cológicos aparece la desmotivación, irritabili-
dad, decaimiento psicológico, sensación de
vacío, deterioro del autoconcepto, visión nega-
Algunos estudios en violencia tiva de la vida y de los demás. Culpa, autoin-
culpación por la falta de logro con los consul-
Encontramos algunos estudios en América tantes, o en el otro extremo, sentimientos de
Latina sobre el desgaste profesional y el trabajo omnipotencia...se acompaña además de viven-
con violencia como el de Ana María Arón cias de incompetencia (crisis de competencia),
(1999) y el de María Cecilia Claramunt (1999). y fantasías de abandono o cambio de trabajo.”
Arón considera que el trabajo en estas Los equipos también tienden, dice Arón, a
áreas puede describirse como una profesión reproducir en el grupo de trabajo las dinámicas
de alto riesgo, lo que implica estar expuesto del circuito de la violencia. Es decir, algunos
en mayor grado a las consecuencias que se son percibidos por los demás como abusadores,
han descrito en el desgaste y agotamiento la mayoría se percibe a sí mismo como víctima.
profesional y considera que los operadores Las emociones que circulan son las de miedo
sociales que trabajan en contacto directo intenso, persecución, sensación de abuso,
con temas de violencia, lo hacen sin tomar abuso de poder, designación de chivos emisa-
las debidas precauciones. rios, expulsión de algún miembro, conflictos
“El desgaste y el agotamiento profesional... de lealtades. Los equipos más traumatizados
se refiere a una reacción caracterizada por sín- presentan aislamiento de sus miembros, difi-
tomas como cansancio que va más allá de lo cultad para ventilar los conflictos y aparecen
esperado de acuerdo a las exigencias de desem- externamente muy silenciados.
peño físico de las labores realizadas, fatiga, len- Según Claramunt, es posible que surjan
titud, una serie de síntomas físicos que van sentimientos o reacciones emocionales comu-
desde dolores de cabeza, de cuello, de espalda, nes en la victimización: la culpa, la vergüenza,
problemas del aparato locomotor, del aparato el miedo, la rabia, y especialmente la impoten-
digestivo, irritabilidad, alteraciones del sueño y cia: Claramunt afirma que existe la ilusión de
del apetito, problemas de la piel y mayor vulne- que hay algo que se puede hacer pero que yo
rabilidad a todo tipo de enfermedades. no he encontrado .

50
8. PROPUESTAS PARA EL TRABAJO Y CUIDADO DE LA PERSONA
DEL AGENTE SOCIAL QUE TRABAJA CON VIOLENCIA

Por lo anterior, nuestro modelo terapéutico incluye necesariamente el cuidado de la persona


del terapeuta. Es decir, nuestra estrategia terapéutica exige un cuidado personal sin el cual no
hay trabajo terapéutico.

Del trabajo de la persona del res, médicos, pastores o cualquier otro proveedor
agente/terapeuta: de tales servicios, que sean significativos.
la ampliación de la visión. De Michael White queremos retomar la
postura para evitar el burn out: propone prácti-
Algunas posturas como la de Ana María Arón, cas de re-integración. “Se trata de prácticas
consideran el desgaste profesional con metáforas que ayudan a los terapeutas a recuperar y pri-
de vaciamiento, ,consideramos que esta metáfo- vilegiar las asociaciones históricas y locales
ra o visión mecánica es gráfica respecto al des- significativas en su historia y a explorar las
gaste profesional, sin embargo las metáforas posibilidades de la incorporación de otras per-
espaciales derivadas: límites, desbordamiento, sonas en sus vidas y en su trabajo.” Se trata de
contención, no abarcan la complejidad del lugar identificar y reconocer a quienes han contri-
de atrapamiento de quien trabaja con violencia, buido significativamente a la generación de
ni sus posibles cauces o recursos preventivos. nuestras historias de identidad y a nuestros
De ahí que consideremos que si bien son saberes y habilidades para la vida.
importantes los recursos tipo “vaciamiento”, En conclusión, los recursos teóricos, éticos
son aun más importantes los recursos que colo- y terapéuticos que permitan al agente/tera-
quen al agente/terapeuta en un lugar de com- peuta colocarse en un lugar complejo pero
plejidad teórica-ética acorde a la situación, y claro, acorde a la complejidad y confusión del
por eso retomamos las siguientes posturas teóri- problema, nos parece que son elementos fun-
cas que nos parece contribuyen en ese sentido: damentales para trabajar con la violencia en
En el caso de Aponte (1988), éste señala una situación menos riesgosa.
como las habilidades esenciales del terapeuta
para obtener un resultado positivo: 1)
Habilidades externas, la conducta técnica real Del equipo
utilizada por el manejo de la terapia. 2)
Habilidades interiores, o la integración personal El equipo ayuda a manejar la ansiedad, permi-
de la propia experiencia del terapeuta . 3) te distinguir cuestiones personales y llevar a
Habilidad teórica, o la adquisición de modelos cabo el útil instrumento del equipo reflexivo,
teóricos y marcos de referencia conceptuales, y si es necesario. Consideramos que la existencia
4) Capacidad de colaboración, o la habilidad de un equipo es uno de los elementos más efi-
para coordinar los esfuerzos terapéuticos propios caces para el trabajo terapéutico y el cuidado
con los de otros profesionales y agentes, inclu- de quien trabaja con el tema de la violencia.
yendo colegios, abogados, terapeutas, superviso- Nos atreveríamos a sugerir que los casos de

51
violencia no deben trabajarse sin equipo, en te de su sentimiento de incapacidad y de
cualquier modalidad de éste. impotencia. Sin embargo, como hemos señala-
En ese sentido cobra importancia la perte- do, siempre está presente el riesgo de que el
nencia a instituciones, asociaciones o equipos sistema de supervisión se vuelva isomórfico
de trabajo que promuevan un diálogo entre con el sistema familiar y se repitan situaciones
profesionales acerca de la temática clínica, y de poder, jerarquía vertical y maltrato.
que, puedan llegar a actualizar, enriquecer y De ahí que independientemente de los
retroalimentar la práctica profesional. varios estilos y visiones de la supervisión, insis-
Los equipos suelen generar espacios protegi- tamos en incorporar posturas de White (2002)
dos para el planteamiento y la resolución de los respecto a la supervisión como saber jerárqui-
problemas surgidos al interior de los mismos. co e incorporar prácticas narrativas: prácticas
descentradas, conversaciones de re-integra-
ción; narración y re-narración de las historias
Contención, terapia personal de las vidas de las personas; estructuración de
foros de testigos externos; prácticas de recep-
Como se ha señalado, la terapia personal siem- ción y devolución; prácticas de reconocimien-
pre será un recurso indispensable para el tera- to y prácticas de transparencia.
peuta y el agente social, aunque no el único.
Las personas que han recibido contención
consideran que es una de las ayudas más Situaciones especiales
importantes y de la que piden que se amplíe.
El objetivo de la contención es revisar en Por nuestra propia experiencia, las situaciones
forma permanente la conexión de la historia de violencia son situaciones criminales, deli-
personal con las actitudes, los sentimientos y el tos, actos ilegales, y a pesar de nuestra claridad
quehacer frente a su materia de trabajo, así de mantenernos en el marco legal, las condi-
como la revisión de los efectos del mismo (aquí ciones de aplicación de la justicia en México
y ahora) en la vida personal y sus implicaciones no garantizan la seguridad del denunciante y
en el trabajo de equipo. Hacer conscientes y de quien en ocasiones se ve envuelto como
reconocer los efectos negativos que producen el perito o testigo: el agente social o terapeuta,
enfrentarse continuamente al dolor y al enojo por lo que es muy fácil estar, en estos casos, en
permiten al profesional instrumentar acciones situaciones de riesgo.
que lo protejan emocionalmente y poner lími- Lo que podemos decir al respecto es que si
tes con el otro, permitiéndole así lograr mayo- se trabaja con situaciones de violencia debe
res beneficios para aquellos a quienes asiste y tenerse una asesoría legal sobre los pasos que
menor agotamiento o desgaste en los planos como terapeutas/agentes se pueden o deben
emocional, físico y profesional. dar, en cada caso.
Sin embargo pensamos que los profesionales
de la salud debemos insistir en solicitar que se
Análisis de casos, supervisión. nos aseguren las condiciones mínimas de res-
guardo de la integridad personal en el trabajo, a
La supervisión también permite sacar al agen- las instituciones, a las autoridades, a la sociedad.

52
Actividades recreativas, de autocontrol emocional, desarrollo de habili-
deportivas y espirituales dades sociales como la comunicación asertiva,
de resolución de problemas y conflictos.
Tanto los autores consultados, como los resulta- “Algunas estrategias claves de pensamiento
dos de la investigación, así como nuestra propia positivo son: la flexibilidad, el optimismo, la
experiencia concluye que las actividades recre- comprensión o empatía, el relativismo para
ativas, deportivas y espirituales, son indispensa- evaluar los problemas. Ellos también pueden
bles para el manejo del estrés y el desgaste pro- ser una oportunidad para el aprendizaje, para
fesional. La lista es extensa, todo sirve: ejerci- encontrar un sentido a la vida o cambiar
cios de respiración, físicos, taichi, meditación, patrones desgastantes de conducta. La respon-
yoga, una adecuada alimentación, sueño y des- sabilidad de nuestras decisiones y acciones.
canso, relajación, oración, diversión, técnicas Pensar en el presente.”

9. CONCLUSIONES Ó
¿QUÉ APRENDIMOS?

Aprendimos que funciona mejor, que en las red de intervenciones da también continuidad
sesiones, los coordinadores se reúnan con el al proceso grupal y el proceso grupal de conti-
resto del equipo media hora antes de que ter- nuidad a las otras intervenciones. Nos move-
mine en lugar de quince minutos, como hací- mos en múltiples niveles de intervención.
amos anteriormente. De esta forma, hay tiem- En los grupos nos ha resultado benéfico
po suficiente para trabajar las reflexiones del favorecer la solidaridad y la construcción de
equipo con el grupo terapéutico. redes siempre y cuando se trabaje también en
El equipo es una parte central de este traba- los roles bien diferenciados dentro y fuera de
jo que retroalimenta a los terapeutas y al las sesiones.
grupo. Comprobamos que el trabajo orientado a la
En los temas de género encontramos que el deconstrucción de las premisas de género trae
equipo reflexivo con miembros de ambos sexos resultados positivos en el proceso de migración
tiene efectos positivos en el grupo. de identidad de las personas que viven en sis-
La coterapia de mujer y hombre es muy útil temas vinculados a la violencia.
y desafía ideas estereotipadas que dictan que Con la terapia grupal, se potencia y se agili-
deben ser dos mujeres las que coordinen el za la recuperación de los participantes, ya que
grupo de mujeres o dos hombres los que coor- ésta permite ampliar las voces que cada perso-
dinen el grupo de hombres. na escucha. Tiene un efecto multiplicador
Simultáneamente otros miembros del equi- hacia fuera del grupo y permite que sus miem-
po que no sean los coordinadores de grupo bros compartan una identidad grupal que está
pueden dar atención individual, de pareja o sustentada por una cultura basada en las rela-
familiar a alguien del grupo y en estos casos la ciones pacíficas.

53
10. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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México D.F., México: Paidós.

56
11. ANEXOS

ANEXO 1. PERMISO PARA LA VIDEOGRABACIÓN DE LAS SESIONES

México, D. F. a ____ de ____________ de 20_____.

El Instituto Latinoamericano de Estudios de la Familia, A. C. ILEF es una institución que tiene


entre sus objetivos la atención a familias e individuos que solicitan terapia psicológica para diver-
sos problemas. En el artículo 2 inciso C del estatuto de la asociación se especifica que la institu-
ción proporcionará tratamiento a familias, de acuerdo a sus posibilidades económicas, como parte
de su objetivo de dar atención a la comunidad, que en su caso serán cuotas de recuperación.

El Sr(a). _______________________________ autoriza al Instituto Latinoamericano de


Estudios de la Familia, A. C. A grabar en audio y/o en video las entrevistas realizadas para que
puedan ser estudiadas con mayor detenimiento. Asimismo, si (____) no (____) autoriza a que
en ocasiones puedan ser utilizadas con fines didácticos, si (____) no (____) autoriza a que pue-
dan ser utilizados con fines de difusión educativa.

Esto es una práctica común en los programas más avanzados en la Terapia Familiar en México y
el mundo. Los videos y el material clínico que se generen por la clínica que trabaja con la pro-
blemática de violencia familiar CAVIDA son propiedad exclusiva de la misma. Los terapeutas
del equipo CAVIDA respetarán la privacidad de los miembros de las familias y protegerán su ano-
nimato.

Firman al calce las partes de conformidad, una vez que fue leído y entendido su contenido.

_______________________ ______________________
CONSULTANTES TERAPEUTA
(nombre y firma) (nombre y firma)

57
ANEXO 2. DIPLOMA

El camino de las 10 mil leguas


comienza con el primer paso.
Tao Te King

El Centro de Atención a la Violencia Doméstica (CAVIDA) del Instituto Latinoamericano


de Estudios de la Familia, A. C. (ILEF) otorga el siguiente

DIPLOMA
a

en reconocimiento a su valeroso esfuerzo para identificar el daño que ha causado su violencia,


a su familia y a sí mismo, y por el compromiso que está demostrando al ir dando los pasos nece-
sarios para comenzar a eliminarla de su vida día con día.

Hemos constatado que ha realizado estos logros gracias a que ha reflexionado y se


ha cuestionado la manera en que fue educado para ser un varón, así como los privilegios de poder
que esa educación le otorgó, y ha tomado la resolución para ir construyendo paulatinamente una
nueva identidad que lo libere de formas de ser hombre que lo han aprisionado y que le han impe-
dido disfrutar plenamente su ser y sus relaciones.

Consideramos que es un hombre comprometido en el camino de construir relacio-


nes pacíficas y armoniosas con la gente que lo rodea. También sabemos que este proceso no está
acabado, sino que será un compromiso que tendrá que renovarse día con día.

Los coordinadores del grupo:

__________________________ ________________________

Testigos del proceso: (el equipo detrás del espejo)

58
ANEXO [Link] SOBRE EL CUIDADO
DEL OPERADOR/ AGENTE DE SALUD

SEXO (F) (M)

EDAD____________ FORMACIÓN PROFESIONAL______________________

TIEMPO DE LABORAR EN LA INSTITUCIÓN ACTUAL:


________años_____________meses

1. En su trabajo, en qué consiste su tarea principal (señale una, la que ocupa el mayor tiem-
po)_______________.

terapia grupal a mujeres


terapia grupal a hombres
talleres a jóvenes y niños
terapia individual
otra, explique_____________________________________________________

2. ¿Qué impacto considera que tiene su trabajo en su vida personal?

Mucho Regular Nada

3. ¿Qué tipo de impacto? (señale los 3 de mayor importancia).______________________

emocional
frustración (por la reincidencia)
cuestionamientos, confrontaciones con ideas/historias propias
crecimiento personal
cargar con las historias de los pacientes
saturación
enojo, intolerancia
satisfacción
h) otro, describa__________________________________________________
físico:
estrés
tensión
desgaste físico, agotamiento
otro, describa__________________________________________________

59
familiar:
m) revisar relaciones propias
n) restarle tiempo a la familia

otras relaciones:
o) tener buenas relaciones con compañeros de trabajo
p) falta de tiempo para dedicarle a otras relaciones

4. ¿Considera usted que su trabajo conlleva algún tipo de riesgo?

Sí_______________ No_______________

5. ¿De qué tipo? (señale uno, el más importante)

a) físico, de salud
b) emocional
c) violencia de usuarios hacia operadores
d) por moverse en zonas de inseguridad y delincuencia
e) otro, describa_______________________________________________________

6. ¿Alguna vez se ha sentido en una situación límite, física o emocional, al realizar su trabajo?
Sí ____________________ No________________________

De qué tipo: (elija una):

conflictos fuertes en el equipo de trabajo


angustia por una persona que llegó en crisis
riesgo en comunidades
maltrato institucional
un usuario que quiso golpear al operador
falta de material
desgaste físico y emocional
otra, describa____________________________________________________________

7. ¿Considera que necesitaría algún tipo de apoyo para realizar su trabajo?

Sí__________________ No_____________________________

60
¿De qué tipo? (puede elegir hasta dos, los más importantes para usted)

capacitación
psicoterapia
contención
supervisión
más tiempo de vacaciones
económico
mejores instalaciones
trabajo en equipo
más personal
jornadas más cortas
otro, describa________________________________________________________

8. ¿Actualmente recibe algún tipo de apoyo?

Sí_________________ No___________________

9. ¿De qué tipo? (puede elegir hasta dos, los más importantes para usted)
psicoterapia
capacitación
contención
apoyo de compañeros
otro, describa________________________________________________________

10. ¿Quién lo proporciona?


una ONG a través de su institución
los propios compañeros
particular
la propia institución
otro, describa_______________________________________

11. ¿Qué le ha funcionado para cuidar su persona al realizar su trabajo? (puede elegir hasta dos,
los más importantes para usted)

deporte
recreación
amistades
psicoterapia
alimentación
poner límites en el trabajo

61
tomar unos minutos de descanso dentro del trabajo
estudiar
separación entre trabajo y vida personal
trabajo multidisciplinario/equipo
otro, describa________________________________________________________

12. ¿Qué apoyos necesitaría para realizar su trabajo con menos riesgo y más cuidado de su perso-
na? (puede elegir hasta dos, los más importantes para usted)

capacitación
psicoterapia individual
actividades recreativas y deportivas
mejores condiciones físicas de trabajo
menos horas de trabajo
mejor organización y comunicación entre jerarquías
reducir la carga de trabajo de escritorio
estímulos
vacaciones
contención
supervisión
estabilidad laboral
prestaciones (seguro médico, de vida)
vigilancia
otro, describa________________________________________________________

62

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