Creatividad en el Espacio Educativo
Creatividad en el Espacio Educativo
Creatividad en el espacio
educativo
Índice
Material de trabajo 3
2.1. Introducción y objetivos 3
© Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)
A fondo 50
Test 52
Material de trabajo
A todos nos gustaría ser creativos y ser capaces de impulsar esta característica en
nuestro entorno, pero debemos comenzar por conocer a qué nos referimos
realmente con «ser creativos»: una persona creativa, ¿nace o se hace? Sin duda, los
genes determinan muchas de nuestras cualidades, pero si cultivamos desde bien
pequeños algunas habilidades lograremos desarrollarlas incluso más que las
personas que las poseen de forma natural.
Los objetivos que se pretende alcanzar con el estudio del tema son:
Conocer cómo desarrollar la creatividad en el espacio educativo.
Desarrollar la creatividad como actitud personal.
Plantear la creatividad como estrategia de centro.
Aplicación de cuestionarios para valorar la creatividad.
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Las preguntas que nos planteamos son: ¿cómo podemos ser más creativos como
educadores?, ¿qué estrategias podemos utilizar para ser más creativos?, ¿cómo
fomentamos la creatividad en la educación?
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En segundo lugar, tenemos que reconocer los diferentes tipos de creatividad que
hay. Al no ser un concepto unívoco, podemos tener y desarrollar distintos tipos de
creatividad (apartado 2).
Por otra parte, ¿cómo es una persona creativa?, ¿qué características tiene?
Pensemos si podemos estimular nuestra creatividad a través de herramientas, que
también nos servirán para nuestros estudiantes (apartado 3).
Sin embargo, en España la RAE no aceptó introducir el término hasta 1970, y la Real
Academia de la Lengua Francesa lo rechazó en 1971. Hoy, sin embargo, su uso se ha
generalizado, aunque no hay un consenso acerca de su definición.
Consulta la Tabla 1
De Bono (1994), creador del llamado «pensamiento lateral», señala que la creatividad
no es una destreza o habilidad con la que algunos elegidos tienen la suerte de nacer,
sino que se trata de una destreza que podemos desarrollar y cultivar. Como en otras
disciplinas, existen niveles de destreza innata, pero si la trabajamos y la entrenamos
conseguiremos escalar y mejorar su capacidad creativa.
Figura 1. Estudio Adaptación y baremación del test de pensamiento creativo de Torrance: expresión figurada.
Educación Primaria y Secundaria. Fuente: Gobierno de Canarias (s. f.).
Son numerosos los expertos que reflexionan sobre los diferentes tipos de
creatividad y su clasificación. Tristán y Mendoza (2016) recogen en su artículo
Taxonomías sobre creatividad diferentes formas de clasificarla, aunque reconocen la
dificultad de diferenciar entre los tipos de creatividad y los procesos cognitivos
creativos. Estos son algunos ejemplos de clasificación según donde se ponga el foco
del análisis.
Por su parte, Malian y Nevin (2005) tienen en cuenta la relación intra e interpersonal,
y definen tres categorías:
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relaciones.
Cuanto más diversas y variadas las ideas, mayor será el número y calidad de
nuestro pensamiento creativo.
Por último, está demostrado que caminar o realizar ejercicio físico oxigena la mente
y favorece la generación de ideas creativas.
1. Buscar asociaciones: Mednick (1962), creador de esta teoría, afirmó que «los
individuos creadores dependían de asociaciones que se extendían muy lejos» y
propuso el trabajo de asociaciones de ideas y palabras.
2. Buscar analogías: La memoria resulta crucial para ligar ideas ya conocidas y
provocar ideas creativas. La metáfora es imprescindible en cualquier proceso
creativo.
3. Combinaciones, exploraciones, transformaciones. Margaret Boden (2010), una
de las investigadoras líderes en creatividad, en su obra Creatividad y arte: tres
caminos para sorprender postula que existen tres tipos de creatividad:
combinatoria, exploratoria y transformadora, y que deben tenerse en cuenta las
diferencias psicológicas entre ellos. La creatividad combinatoria es la que realiza
combinaciones no familiares de ideas familiares de forma deliberada o
inconsciente. La creatividad exploratoria es aquella en la que «la persona pregunta
qué ideas o artefactos pueden ser alcanzados o no dentro del espacio y cuáles son
los límites del espacio o si el espacio puede ser expandido a través de alguna
alteración superficial». La creatividad transformadora permite que las ideas surjan
de una forma a la que nunca habríamos llegado por canales convencionales.
4. Retrasar el juicio. El psicólogo americano Donald MacKinnon (1966) ha
documentado casuística acerca del momento de evaluación. Parece que las
personas más creativas posponen el juicio de las ideas encontradas, lo que las lleva
a ampliar el foco de búsqueda.
5. Otras técnicas habituales en esta fase son: la atención a los estímulos sensoriales,
la eliminación de alternativas, la división del problema y el cambio de
representación, la marcha atrás para retomar el problema ya resuelto con
posterioridad, etc.
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1. Relaciones forzadas. Esta técnica fue desarrollada por Whiting en 1962 y consiste
en comparar un problema con algo con lo que no tenga relación, o que esta sea
escasa; esto provoca ideas nuevas que desarrollan soluciones originales. La técnica
responde a la pregunta «¿qué resultaría si combinase o uniese esta cosa con esta
otra?». Su resultado implica un mejor conocimiento de ambas.
2. Listado de atributos. Técnica creada por Crawford (1964) e implementada por
Koberg y Bagnall (1976). Se trata de listar las categorías a las que se puede asociar
las características de un objeto o cosa: físicas, psicológicas, sociales, coste, función,
durabilidad, tiempo, etc., para extender las perspectivas generales y específicas
del tema trabajado.
3. SCAMPER. Técnica elaborada por Osborn (1953) y ampliada por Eberle (1996). Se
basa en una lista de preguntas que estimulan la generación de ideas siguiendo
estos pasos: se establece el problema y se responde a una serie de preguntas que
definen la sigla SCAMPER: «¿Sustituir? (cosas, lugares, procedimientos, personas,
ideas…); ¿Cambiar? (temas, conceptos, ideas, emociones); ¿Adaptar? (ideas de
diferentes contextos, tiempos, personas, etc.); ¿Modificar? (transformarlo,
redimensionarlo), ¿ponerle otros usos? (extraer sus posibilidades ocultas);
¿Eliminar? (sustraer conceptos, partes, elementos del problema); y ¿Reordenar?
(invertir elementos, cambiarlos de lugar, cambiar el rol, etc.) Además, Osborn
(1953) propone el empleo de verbos manipulativos para generar ideas, como:
minimizar, magnificar, alterar, modificar, reorganizar, combinar, sustituir y
revertir. Otros expertos añaden otros como: dividir, multiplicar, ahuecar, repeler,
rotar, desviar, eliminar, añadir, proteger, repetir, integrar, simbolizar, abstraer,
congelar, ablandar, incrementar, unificar, distorsionar, estirar, aplanar,
diseccionar, etc.
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Junto con las operaciones mentales y las técnicas creativas descritas, expertos y
organizaciones han ideado métodos que fomenten la creatividad. Estos sirven para
aplicar técnicas en diferentes contextos y pueden emplear una o varias. Algunos de
los más importantes son:
ordenar, etc., además de eliminar las imposibles En esta etapa se valora sobre
todo la cantidad de ideas generadas; en una etapa posterior, se establecerán los
criterios para evaluar las ideas y se analizarán sus puntos fuertes y débiles. La
mejor forma de realizar un brainstorming es con post-it, físicos o virtuales.
Se sugiere realizar esta técnica en grupos pequeños, y puede usarse para romper
bloqueos y generar pensamiento divergente.
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Figura 3. Recomendaciones para un buen brainstorming. Fuente: sitio web de Pyme-Up (2019).
Figura 4. Consejos sobre cómo hacer un buen brainstorming. Fuente: blog de Pablo Peñalver
(2014).
El método de los seis sombreros busca reproducir esos mismos procesos mentales
de la toma de decisiones, pero haciéndolo de una manera sistemática y pública.
Para que el proceso sea más simple, propone atender a una cosa detrás de otra,
de manera que todos los miembros del grupo se puedan concentrar y enfocar en
lo que se está analizando en ese momento; esto facilita no solo poder cambiar de
actitud (ponerse un sombrero diferente si así lo necesita el interlocutor), sino
organizar mucho mejor las perspectivas y los puntos de vista de todos para
generar un intercambio mucho más rico a la hora de tomar la decisión.
tanto en el pasado (en lo sucedido, en los por qué), sino en pensar en el futuro (en
lo que está por llegar, en el qué). Es un procedimiento con reglas muy concretas,
aunque permite expresar con libertad todos los pensamientos y sentimientos,
dado que cada sombrero permite un tipo de pensamiento diferente. Es una
técnica que no censura, que permite el libre pensamiento y que una vez aceptada
Conlleva el control de los procesos, organiza la agenda para pensar, debe realizar
resúmenes y conclusiones.
En este enlace puedes encontrar varias aplicaciones gratuitas para realizar mapas
mentales: [Link]
mapas-mentales/
Figura 7. Plantilla de mapa mental. Fuente: sitio web de Lucidchart (s. f.).
En algunas ocasiones podemos llegar a pensar que el alumno más creativo es el que
presenta comportamientos más negativos o disruptivos en el aula, pero no tiene por
qué ser así: no hay una correlación entre creatividad y mal comportamiento. Aquí
entra en juego la habilidad del docente para reconocer la singularidad de su
alumnado y desarrollarla.
García-Pérez afirma asimismo que «el individuo creativo tiende a ser introvertido,
necesita largos períodos de soledad y parece tener poco tiempo para lo que él llama
trivialidades de la vida cotidiana y de las relaciones sociales». De la misma forma,
estos individuos suelen poseer una gran intuición y están «más interesados por el
significado abstracto del mundo exterior que por su percepción sensitiva» (p.34).
Marina propone un sencillo test para evaluar la creatividad básica del alumnado:
Para Marina, estos rasgos «son hábitos adquiridos y constituyen la esencia del
talento. Y no se trata de intentar cambiar incesantemente, sino de saber cuándo hay
que cambiar y atreverse a hacerlo bien. Para hacerlo bien hay que tener buenas
ideas».
Antes del s. XIX no existían sistemas educativos en el mundo, y estos fueron creados
para satisfacer las necesidades surgidas durante la industrialización. Este modelo se
ha venido arrastrando hasta nuestros días, y ese es el motivo por el que el actual
sistema educativo se basa en la idea de la habilidad académica, y su jerarquía se basa
en dos ideas:
Las materias útiles para el trabajo son más importantes. Esta idea aleja a los
estudiantes de las materias que más les gustan, al introducirles la creencia de que
con el estudio de esas disciplinas no podrían encontrar trabajo.
Nuestra idea de habilidades educativas ha llegado a dominar nuestra visión
sobre la inteligencia, debido a que las universidades generaron un sistema a su
imagen, y por tanto el sistema público se ha convertido en un proceso de admisión
universitario.
Estas ideas hacen que muchas personas creativas, brillantes y talentosas piensen que
no lo son porque las materias que se les daban bien en el colegio estaban ꟷy siguen
estandoꟷ infravaloradas o desprestigiadas.
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Este propósito lo tenían claro en Gran Bretaña ya en el año 1999, cuando sir Ken
Robinson lidera el informe All our Futures: Creativity, Culture and Education, junto
con el National Advisory Committee on Creative and Cultural Education. En este
documento, se destacaba «la necesidad urgente de desplegar el potencial de cada
joven, ya que la prosperidad económica y la cohesión social de Gran Bretaña
dependían de ello», y se argumentaba que para obtenerlo era imprescindible
conseguir «una estrategia nacional para la educación creativa (formas de educación
que desarrollan las capacidades de los jóvenes para la ideación original y la acción) y
cultural (formas de educación que les permiten enfrentarse positivamente a la
complejidad creciente y a la diversidad de valores sociales y formas de vida)».
Como hemos visto hasta el momento, parece que hay personalidades que son
innatamente creativas, pero lo que también es cierto es que la creatividad se puede
trabajar y desarrollar. De hecho, algunos estudios aseguran que algunas personas
que nacen creativas pero no trabajan esta habilidad, acaban siéndolo en menor grado
cuando son adultas que otras originalmente menos creativas pero que adquieren
herramientas desde la infancia para potenciarla.
Por tanto, el papel del profesorado es clave para ayudar al alumnado a comprender
y controlar esos procesos; es decir, técnicas y destrezas específicas para cada
disciplina y formas de trabajo.
A su vez, el informe All our futures de Ken Robinson precisa algunos hábitos que el
docente debe adoptar para poder enseñar creatividad. Algunos de ellos son:
inconscientes para lograr desarrollar una conciencia sobre los distintos contextos
en los que las ideas pueden surgir.
Estimular los procesos que otorgan libertad para jugar con ideas, conjeturas y
posibilidades, complementándolos con una evaluación crítica de las primeras.
Dice Mariola Lorente en La creatividad infantil, publicado en Faros (2014), que «una
clase creativa comienza con la pasión y el entusiasmo del profesor, que tiene que
cuestionar y retar a su alumnado. El profesor tiene que sentirse capaz de asumir
riesgos, fijar grandes metas y aspirar a la excelencia» (p.84).
Piensa en cinco actividades que realizas como educador que consideres que
estimulan la creatividad en tus aulas, y piensa también en otras cinco actividades que
podrías hacer:
1. Test de Torrance (Torrance Test of Creative Thinking, 1966). El TTCT tiene una
perspectiva psicométrica y está destinado a la evaluación del pensamiento
divergente en el contexto escolar. Se puede ver un ejemplo aquí.
2. Prueba de Habilidades de la Estructura del Intelecto (Guilford, 1950), Test de
Wallach y Kogan (1965) y Test de Asociaciones Remotas (Mednick, 1967) son
algunas de las pruebas internacionales más conocidas y fiables, aunque no estaban
adaptadas a la población española. En cualquier caso, han servido de inspiración
para algunas medidas no formales de la creatividad, como son las situaciones
inusuales, la previsión de consecuencias, el uso no común de objetos, la
composición de narraciones, la cumplimentación de dibujos a partir de líneas o la
asociación de palabras.
3. Test de AbreAción para la Evaluación de la Creatividad (TAEC). Creado por De La
Torre (1996). Es el primer test baremado de creatividad cuyo objetivo es el
público español que arroja una puntuación fiable de creatividad gráfica. El
inconveniente es que presenta un modelo de corrección complejo.
4. Test de Inteligencia Creativa (CREA). Fue confeccionado por Corbalán, F. J.,
Martínez, F., Donolo, D., Alonso, C., Tejerina, M. y Limaña, M. R. en 2003. La
baremación abarca desde los seis años hasta individuos adultos. Mide únicamente
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Con todas estas técnicas en la mano, corresponde al docente elegir la que mejor se
adapte a sus necesidades.
Además de los cuestionarios formales que acabamos de ver, existen otras fórmulas
más sencillas de llevar a cabo en el aula que nos dan información inmediata y sin
necesidad de formarse o necesitar un especialista que interprete los resultados de un
test.
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Para valorar las respuestas a este test se consideran los Sí con un punto y los No con
un 0, excepto los ítems inversos ꟷes decir, los que se enuncian mediante una
negaciónꟷ como el 5, el 18 y el 19, donde es el No el que puntúa con un 1.
Debe considerarse que este test fue creado para identificar a los niños con gran
potencial creativo, por tanto, las puntuaciones bajas y medias no indican
necesariamente ausencia de creatividad. El alumnado con puntuaciones altas (entre
el percentil 85-99) destaca por su interés, perseverancia, independencia, flexibilidad
y curiosidad.
Para conocer más a fondo los resultados de este test en alumnos de primaria en
relación con el grado de autonomía que sus padres les conceden puedes leer el
siguiente informe:
[Link]
[Link]?sequence=1&isAllowed=y
Test de Torrance
Para identificar de forma fiable a dicho alumnado y poder garantizar una mayor
eficiencia en la intervención educativa el Gobierno de Canarias elaboró un material
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Test CREA
La intencionalidad de este estudio fue evaluar a través del test CREA las
potencialidades creativas de un grupo de personas de distintos rangos de edad y nivel
educativo, ya que en estudios anteriores se comprobó que estas variables genreran
variaciones en los desempeños. Complementaron el test con una canica con colores
en el interior y sonidos de la jungla, con el fin de que estimulara la generación de
preguntas distintas a las que se producirían utilizando solamente las láminas propias
del test por ser estímulos de carácter táctil y sonoro, respectivamente.
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En cuanto al factor nivel educativo, parece ser también determinante. Los resultados
de este y otros test consultados por los autores parecen indicar que la etapa
universitaria sería la que más influye en la potencialidad creativa de las personas.
2.4. Resolución
Todos tenemos la capacidad de crear, pero debemos aprender a ser creativos. Los
estudiantes tienen que ser capaces de encontrar su motivación y su pasión por ello
les moverá a lanzarse a nuevos caminos. Durante el proceso de creación de la
máscara, Gloria León en su aula de plástica, diseña diferentes espacios que hacen que
aumente la motivación, que los recursos sean variados y los resultados sean acordes
a la solución que busca la persona. El proceso es fundamental. Durante el proceso
de transformación de algo hasta ver el producto final, los estudiantes aprenden a
buscar estrategias que posteriormente necesitarán en su vida y donde el error se
considera un aprendizaje más. Los estudiantes deben aprender que la equivocación
es algo común y valorar cómo es su evolución. Plantearse preguntas y ser crítico, es
parte de ese proceso de creación.
Como hemos visto durante este tema, no es tanto disponer de una gran inteligencia
sino de las características intelectuales que pueden llevarnos a ser creativos. La
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Qué es la creatividad
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Los autores realizan en este trabajo una aproximación al CREA como instrumento
para evaluar la creatividad desde la óptica cognitiva.
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La creatividad no es una
cualidad de la que estén
dotados particularmente los
artistas y otros individuos, sino
una actitud que puede poseer
cada persona. 2 B Piaget
La creatividad se origina en un
conflicto inconsciente. La
energía creativa es vista como
una derivación de la sexualidad
infantil sublimada, y que la
expresión creativa resulta de la
reducción de la tensión. 3 C Gardner
La creatividad constituye la
forma final del juego simbólico
de los niños, cuando este es
asimilado en su pensamiento. 4 D Osborn
9. ¿Qué es el brainstorming?
A. Método de generación de ideas en grupo.
B. Una técnica para medir la creatividad.
C. Un test de inteligencia y creatividad.