Descendientes
Historia Riumba al fin sisisisisiis
Después de la calma viene la tormenta, o al menos eso dice mi tío borracho al que le han
metido 7 órdenes de alejamiento. Y bueno, eso es lo que pasaba actualmente en Ciudad Cubo.
La vida avanzaba con normalidad. Mucha gente llegaba, movidas por el interés de la batalla, lo
que le dio un segundo aire a la ciudad, causando un boom que llevaría a mucha gente a
mudarse allí. De los 2 millones de habitantes antes del ataque, ahora eran más de 6 millones
de personas. Y pues, para un alcalde recién llegado es un reto.
Recién 6 meses después de la batalla contra Karma, Rius y Timba pudieron tener su boda. No
vamos a hondar en eso porque simple y llanamente no quieren una historia sobre un evento
como estos… ¿o sí? No sé, ustedes decidirán.
Bueno, a ver y no al cine. Ya habiendo pasado 1 mes de este suceso tan importante (y bonito),
nos hayamos en un domingo por la mañana. Los pajaritos cantan, Mike y Akela peleaban por
un tamal de chancho, y luego de una noche de pasión y poses de kamasutra complejas que no
pienso narrar aquí, los esposos se levantaron de su sueño.
Buenos días mi dormilón –dijo Rius, sobando su cabeza
Buenas madrugadas –dijo Timba- ¿Cómo estás?
No puedo mover las piernas –dijo Rius avergonzado
Eso significa que no debemos salir de la cama –dijo Timba, arropándose con su cobija- por algo
te dije que hacerlo fue buena idea…
Te recuerdo que lo hiciste de mala gana –dijo Rius- y no estabas de muy mala gana cuando
estaba encima de ti…
El timbre de la casa de los dos sonaria de forma salvaje. Timba se metería más en sus sabanas,
esperando a que Rius se levantara, pero este le empujaría diciendo:
Te dije que fueras gentil, apenas me puedo mover. Ahora, por malo, debes ver quien está allí.
Timba, a regañadientes, se levantó, y arrastrando las sabanas, bajo lenta y dolorosamente por
las escaleras. Este, tal como un fantasma, llegaría hasta la puerta, y pues la abriría, al igual que
sus ojos querían abiertos por lo que vería. ¿Qué, esperaban otro chiste sexual? No mis panas,
aquí somos más refinados.
En fin, que aquí estaba una mujer más alta que Timba, casi de 1.80, con el cabello exactamente
igual al de Rius, solo que muy largo, con una chaqueta de cuero bastante bonita, y una cara
delicada pero decidida.
¿Esta Rius acá? –pregunto la chica
Depende –dijo Timba, agarrando su brazo- ¿de parte de…
Timba creaba un arma de plasma con su brazo, pero la chica lo agarro rápidamente y le hizo
chocar con un armario. Timba intentaría levantarse, pero la chica lo arrinconaría contra la
pared.
Creo que no entendiste pequeño –dijo la chica sacando la daga- o me dices donde esta Rius o…
MANOS ARRIBA –grito Rius, bajando rápidamente, con una espada de energía
Sin embargo, un silencio sepulcral dejo a Rius y a la chica helados. Timba gritaba a Rius que lo
ayude a salir, mientras forcejeaba. Aunque ni necesito ayuda, ya que la chica lo soltó al tiempo
que soltaba la daga, al mismo tiempo que Rius desintegraba su espada.
Saraí…
Papá… -dijo la chica
Ambos se lanzaron encima del otro, dándose un abrazo mientras los dos lloraban a pierna
suelta.
No puede ser –dijo Rius, agarrando su cara- estas… viva… ¿Cómo…
Ejem –dijo Timba, con un jarrón en su cabeza- pueden decirme… ¿QUE DEMONIOS ESTA
PASANDO ACA?
Pues... Timba, te presento a Saraí, mi hija. Saraí él es mi esposo…
Espera… ¿no que todos tus hijos habían sido asesinados por un rey medio loco? –pregunto
Timba
No estaba loco –dijo Saraí- sabía lo que hacía. Y se supone que tú eras el muerto…
Haber, yo te busque por los 9 reinos, y nunca te halle –dijo Rius, golpeando levemente su
pecho
¿9 Reinos? ¿Cómo los nórdicos? –pregunto Timba
No, son los reinos de la Dimensión angelical –dijo Saraí- pero eso no importa… Papá, dime una
cosa… ¿Cómo el general más poderoso del Reino del Jamás termino siendo el sumiso de un
mortal?
Hey –dijo Timba- ¿Cómo que mortal? Yo soy el dios del sueño y de las siestas…
Okey, replantemos –dijo la chica, agarrando su cabeza- ¿Cómo es que alguien como tu pudo
enamorarse y casarse con alguien tan…
¿Guapo? –dijo Timba
Lamentable…
Hey –dijo Rius- puede que sea un vago muchas veces, pero ha logrado lo que nadie, quitándote
a ti y a tus hermanos, logro: hacerme feliz de verdad…
Déjame decirte que tú tienes unos estándares muy bajos de felicidad –dijo Saraí
No lo cambiaría por nada –dijo Rius, agarrando a Timba
Bueno… no soy nadie tus decisiones equivocadas –dijo Saraí
No sé si sentirme halagado o intimidado –dijo Timba
Esto no es una victoria para ti –dijo Saraí, señalando a Timba- te estaré vigilando…
Bueno, pasemos a otro tema –dijo Rius- ¿Cómo es que nunca supe de ti?
Pues… ellos me capturaron por un tiempo –dijo Saraí- pero siempre fueron negligentes, así que
logre escapar. Para cuando ellos se dieron cuenta, yo ya estaba en el Limbo…
Perdón, pero me perdí –dijo Timba- ¿Qué es el Limbo?
El limbo es una dimensión entre el reino Angelical, demoniaco y el plano mortal, ósea este.
Pero si estuviste en el Limbo, ¿Cómo me hallaste?
¿Bromeas? Acabas de derrotar a uno de los piratas Multiversales más grandes de este plano
¿Karma?
Claro peli azul –respondió Saraí- Ese demonio tenía una buena parte del Limbo y del Reino
demoniaco bajo su control, y si no lo matabas papá, seguro que…
Espera un momento –dijo Rius- yo no acabe con Karma, fue…
Un estruendo los hizo volar a los 3. La pared había sido destrozada por Trolli de una patada,
secundado por Mike y Akela.
MANOS ARRIBA A LOS INTRUSOS A ESTE UNIVERSO –grito el pelo azabache
PERO QUE TE PASA PASMAO –grito Rius- QUE ME DESTRUYES LA CASA
Espera… ¿Rius? –dijo Mike- ¿Sigues vivo?
PUES CLARO –dijo Timba- QUE NO ME VEZ
Es que… el radar…
Trolli –dijo Rius- calma… ella es mi hija, Saraí…
¿No que tus hijos habían sido…
NO IMPORTA AHORA –grito Rius- Hija, te presento a Trolli, el defensor de este universo…
A, entonces el mato a Karma…
Hey, ¿Cómo que el mato a Karma? –dijo Mike, enojado- ¿Qué ya nadie le da a uno lo que se
merece?
Espera… ¿en serio un chucho venció a Karma? Que lamentable…
Un segundo después, ella estaba atada de manos y piernas en una silla al otro lado de la sala,
mientras Mike sacaba unos rayitos, sonriente
Ahí está tu chucho querida –dijo el perro, vanagloriándose
MIKE –grito Trolli, golpeándolo con su bastón- YA HEMOS HABLADO DE LOS TAQUIONES Y
QUE…
¿Taquio que? –dijo Akela
Un taquion es cuando un cuerpo sobrepasa la velocidad de la luz… En fin –dijo agarrándose la
oreja- Ustedes dos, falsa alarma, no es necesario la bomba de oxigeno…
ACABAS DE DARLE A ESOS DOS NIÑOS UNA BOMBA DE OXIGENO –gritaron Timba y Rius
Pues… si –dijo Trolli- ustedes les dieron la pieza más importante de un rayo destructor de
universos a Mike…
Además –dijo Mike- Lozano y Naomi me enseñaron a ser un Taco, ¡Y PUEDO HACER LO QUE
QUIERA SIN PREOCUPARME!
Taquion Mike, Taquion –dijo Akela
A este punto me arrepiento de hacerle caso a Enora y traerme a esos dos a vivir acá…
En fin –dijo Sararí, liberada de sus ataduras- ya que tengo a ustedes reunidos, debo decirles…
Oigan –dijo una chica desde fuera- ¿Qué paso acá?
Era una chica alta y castaña, con una casaca típica de esos musicales americanos de amor, y
cara de confundida
Trolli como siempre –dijo Rius- golpeando antes de hablar…
Otra cosa –dijo un chico rubio con casaca violeta detrás de la chica- ¿Quién es ella?
LOZANO, NAOMI, PRESENTACIONES LUEGO –grito Trolli- ¿Qué nos debes decir?
Hay algo muy importante que deben ver –dijo Saraí –deben venir conmigo. Hay seres muy
poderosos que me buscan, y son los únicos que me pueden ayudar ahora…
Unos minutos después, el singular grupo se metía en una espesa selva, en un camino sin
asfalto ni nada, a una temperatura bastante agradable para parecer algo como lo que
encontrarías en el Congo, o en las selvas de la India.
¿Recuerdan la peli del Libro de la Selva? Hablo del remake, no de la original. Ya, allí hay
algunas escenas con templos antiguos en ruinas, con clara procedencia hindú. Algo muy
parecido se veía a los costados del camino. Parecía que quien hubiera vivido allí tenia buen
gusto.
Alguien me explica ¿Dónde estamos exactamente? –pregunto Akela
Esto es el Limbo ¿no? –pregunto Lozano
Efectivamente –dijo Trolli- solo que estamos en una luna muy alejada de la zona normal de
tránsito, la ruta comercial…
¿Cómo sabes todo eso? –dijo Saraí
He sido un mercenario hace mucho querida –dijo Trolli
¿Por casualidad no me cazaste? –dijo irónicamente
No me acuerdo de haber trabajo con alguien como el que te persigue –dijo Trolli- nunca me
relacione con Imperiex… Además, el actuaba solo o con sus subordinados, casi nunca me llego
una petición suya, y eso que era muy cotizado…
¿Cómo te llamabas? –pregunto Timba, con curiosidad
Prefiero no decirlo…
Basta de pasados raros –dijo Rius- ¿A dónde nos llevas?
Ya estamos llegando, tranquilo –dijo Sararí.
Una pendiente llevaba a un lugar del bosque que parecía un espejo, que sin embargo fue
cruzado en un instante por Saraí. Viendo que nadie hacia nada, Mike y Akela entraron a ese
lugar. Y bueno, allí ya todos agarraron confianza y se metieron. Allí, el espectáculo que les
esperaba era alucinante.
Estaban en una suerte de isla flotante llena de vegetación, y alrededor de esta nubes enormes
y hermosas colmaban el lugar. Aunque lo más llamativo era una cabañita en el fondo, a la cual
se dirigía Saraí.
Espera –dijo Rius- a donde…
Rius, creo que ahí es donde esta lo que quiere mostrarnos…
Saraí salió unos segundos después, con dos niñas de aproximadamente 9 o 10 años en sus
brazos. Se notaba que habían estado dormidas porque apenas levantaban sus ojos, pero aun
así cuando vieron a nuestros protagonistas su sueño desapareció. La más alta tenía el cabello
rojo y unos pequeños cuernitos de cabra, además de una cola del mismo animal, y la otra tenía
la mitad del cabello superior castaño y la otra negra, mientras que sus ojos eran de color
verde, pero de tonos diferentes.
Niñas, saluden –dijo Saraí
¿Quiénes son ellos? –dijo la ojiverde, preocupada- ¿Vienen a por…
No, no –dijo Saraí- Una, él es tu abuelo Rius. Crea, él es tu tío…
Dijo abue…
Rius cayó al suelo como saco de papa, o bueno, eso diría si Timba no hubiera estado atento a
la jugada y lo hubiera agarrado antes de que cayera al piso. Parecía que su presión, o alguna
cosa de ángeles que ignoramos, había causado que Rius se desmayara al instante.
¿Mi tío se murió? –pregunto Crea
Bueno… explícame, ¿Cómo ellas existen?
Rius estaba acariciando los pelos de las dos niñas, cargándolas de regreso. Habían estado
jugando unas horas, y habían decidido moverse a su dimensión de origen, a la casa de Rius,
mientras se asentaban.
Pues… yo me case hace mucho, cuando acepte que todos ustedes habían muerto. Allí, junto a
mi pareja conocimos a otra pareja de demonios, y nos volvimos muy cercanos, tanto que
fuimos padrinos de bodas, e íbamos a ser padrinos de nuestras hijas, Una la mía y Crea la de
ellas, sin embargo…
¿Qué paso? –pregunto Mike
Imperiex –dijo Saraí- el paso…
¿El Rey del Obscurus? –dijo Trolli, parando en seco
No sé porque las busca –dijo Saraí, preocupada- pero nos ha perseguido por mucho tiempo, y
ha arrasado universos por nosotras…
Tranquila –dijo Timba- nosotros nos hemos enfrentado a seres muy poderosos… ¿Qué es lo
peor que podría pasar?
Pero lo que ignoraba Timba era que, miles de universos más allá de donde se encontraban, ese
tal Imperiex estaba concentrado en lo suyo: buscar a las niñas, para propósitos aún
desconocidos.
Lo cierto es que en este instante se encontraba al final de un asedio a un universo particular.
Caminaba arrastrando a un chico castaño con ropas extrañas, pero de un color amarillo
característico.
Es interesante como es que ustedes sean llamados “dioses” –dijo este, decepcionado- y no
hayan durado nada contra mi…
¿Qué hiciste… con el resto? –pregunto este, escupiendo sangre.
Verás, pequeño dios –dijo Imperiex- tus impertinentes amigos dioses, llamados Los Compas,
ahora son parte de algo para lo que de verdad sirvan, pero no te incumbe a ti. Creí que eras un
Mike del Multiverso más importante, pero solo eres una versión desechable. Así que, dios del
Sol, debes de servir para algo, y mi sabueso no ha almorzado aún.
Este, viendo su destino, intentaría escapar, aunque sin éxito. Imperiex lo llevaría ante una
enorme mole de obsidiana, con dos enormes cuernos y ojos purpura, que tendría un enorme
collar alrededor de su cuello. Agarrando al dios del cuello, el tirano gritaría:
TITAN, TE LO DEJO, ES TUYO
El enorme ser lo agarraría con sus dientes, y lo devoraría vivo sin darle tiempo a reaccionar.
Imperiex vio como el alma del dios salía de su cuerpo, algo que él no permitiría.
Desempuñando una espada puesta en su espalda, este la dirigió hacia el alma, la cual sería
absorbida con un ruido sordo por la espada, una pequeña luz roja seria el preámbulo de algo
aterrador: la cara del dios, con claros signos de agonía, se dibujó encima de la hoja. Así como
el, miles de millones de almas desdichadas habían corrido con su misma suerte.
Mi señor –dijo alguien de repente, llegando desde atrás- todo el universo ha sido drenado. Las
almas ya se dirigieron a los campos de concentración.
Perfecto –dijo Imperiex- ¿alguna novedad de las…
Negativo mi lord –dijo el subordinado- aún seguimos en su búsqueda
Pues deben apurarse –dijo Imperiex, impaciente- pronto la bomba ya estará lista.
Solo nos falta la ubicación del elegido del Universo y de las princesas mi Lord –dijo el
subordinado- muy pronto, el proyecto A.K.I.R.A será puesto en marcha, y nada podrá
detenerlo.
No te adelantes Galván –dijo Imperiex- un paso a la vez… Ahora, terminemos esto…
El espero a que todas sus tropas, y su mascota abandonaran el mundo donde estaban. Luego,
Imperiex cargaría mucha energía en su espada, y la chocaría en el planeta, con tal fuerza que lo
destrozo, llevándose consigo también miles de galaxias y constelaciones.
Bueno… ya fue suficiente… es hora de ir a por ti… Sarahí