0% encontró este documento útil (0 votos)
212 vistas164 páginas

Sacramentario Siro-Ortodoxo de Antioquía

Este documento contiene el orden de la misa y los sacramentos de la Iglesia Católica Sirio-Ortodoxa de Antioquía. Incluye oraciones, lecturas y detalles sobre cada parte de la liturgia eucarística así como sobre el bautismo, confirmación, penitencia, matrimonio, unción de los enfermos y otros sacramentos.

Cargado por

ernarvaezg
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
212 vistas164 páginas

Sacramentario Siro-Ortodoxo de Antioquía

Este documento contiene el orden de la misa y los sacramentos de la Iglesia Católica Sirio-Ortodoxa de Antioquía. Incluye oraciones, lecturas y detalles sobre cada parte de la liturgia eucarística así como sobre el bautismo, confirmación, penitencia, matrimonio, unción de los enfermos y otros sacramentos.

Cargado por

ernarvaezg
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

IGLESIA CATÓLICA APOSTÓLICA SIRO-ORTODOXA DE ANTIOQUÍA

ARQUIDIÓCESIS DE CENTRO AMÉRICA


IGLESIA CATÓLICA ECUMÉNICA RENOVADA – ICERGUA

SACRAMENTARIO
DIVINA LITURGIA – ORDINARIO DE LA MISA
MISAS RITUALES, VOTIVAS
Y EN VARIAS NECESIDADES
Y RITUAL DE LOS SACRAMENTOS
BENDICIONAL BREVE
LECCIONARIO PARA MISAS RITUALES

PARA LOS CRISTIANOS CATÓLICOS


SIRO-ORTODOXOS DE OCCIDENTE
DEL PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA
La Torre. Carretera Panamericana, Kil. 27.5. Apartado 031–San Lucas Sacatepéquez,
03008. Sacatepéquez, GUATEMALA, C. A. Tel/Fax (502) 78303512
E–mail: icergua@[Link]
[Link].
ÍNDICE
PÁGINA
LA DIVINA LITURGIA 03
PRIMER SERVICIO, PREPARACIÓN DE LAS OFRENDAS Y SEGUNDO SERVICIO 03
1. RITOS INICIALES 05
2. RITOS PENITENCIALES. 09
3. GLORIA Y 4. ORACIÓN COLECTA 11
5. LITURGIA DE LA PALABRA. 12
6. HOMILÍA. 13
7. EL SALUDO DE LA PAZ Y 8. CREDO. 13
9. ORACIÓN DE LOS FIELES. 14
10. OFERTORIO 14
11. PREFACIOS Y ANÁFORAS 16
PREFACIOS DOMINGOS ORDINARIOS Y COMUNES 16
PREFACIOS ADVIENTO, NAVIDAD, EPIFANÍA 20
PREFACIOS BAUTISMO DEL SEÑOR, CUARESMA, PASCUA, 22
PREFACIOS ASCENSIÓN, PENTECOSTÉS, SANTÍSIMA TRINIDAD, 26
PREFACIOS SAGRADO CORAZÓN, CRISTO REY, COMÚN DE SANTOS Y OTROS 27
PREFACIOS VARIAS OCASIONES, MISAS RITUALES Y PROPIOS DE SANTOS 30
ANÁFORA ROMANA ANTIGUA 36
ANÁFORA DE SAN HIPÓLITO 40
ANÁFORA DE SAN JUAN CRISÓSTOMO 43
ANÁFORA DE SANTIAGO 47
ANÁFORA DE SAN MARCOS 51
ANÁFORA DE SAN PEDRO 55
ANÁFORA DE SAN JUAN 59
ANÁFORA DE LOS DOCE APÓSTOLES 63
ANÁFORA DE BAR DIONISIO JACOBO SALIBI 67
12. RITO DE LA COMUNIÓN 71
13. RITO DE CONCLUSIÓN 73
PROPIO DE MISAS EN OCASIONES ESPECIALES 75
MISAS COMUNES 75
MISAS RITUALES Y DE DIFUNTOS 78
MISAS VOTIVAS Y EN LAS DIVERSAS NECESIDADES 82
LOS SACRAMENTOS DE INICIACIÓN CRISTIANA 92
A. SACRAMENTO DEL BAUTISMO 92
B. SACRAMENTO DE LA CRISMACIÓN 98
C. SACRAMENTO DE LA EUCARISTÍA 100
CONFIRMACIÓN DE LA CRISMACIÓN Y ENVÍO MISIONERO 101
EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA 106
EL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO 112
LA EXTREMAUNCIÓN 116
RITUAL DE LAS EXEQUIAS 120
CELEBRACIÓN DURANTE EL VELORIO 127
LAS EXEQUIAS EN EL TEMPLO O EN LA FUNERARIA 129
DESPEDIDA JUNTO AL SEPULCRO EN EL CEMENTERIO 132
RITOS PARA INSTITUIR MINISTROS A MIEMBROS DEL PUEBLO DE DIOS 136
VIÁTICO – EXPOSICIÓN Y BENDICIÓN DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO 138
CELEBRACIÓN DEL BAUTISMO EN CASO DE EMERGENCIA 140
BENDICIONES cruz, imagen, medalla, rosario, agua, símbolo, objetos, familia, casa,
escuela, comercio, fábrica, taller, vehículo, cosechas, animales, velas, pan, 141
BREVE LECCIONARIO PARA USO EN LAS MISAS RITUALES 156
2
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
LA DIVINA LITURGIA
El que preside, hace el primer servicio, la preparación de las ofrendas y el segundo
servicio en forma privada, antes de la celebración de la Divina Liturgia.
PRIMER SERVICIO: ORACIONES PREPARATORIAS
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Y que sobre nosotros, débiles y pecadores,
se derrame la misericordia y la compasión, ahora y en la gloria, por los siglos de los
siglos. Amén.
Oración de apertura
Otórganos conocimiento, espíritu de adoración y rectitud de intención, para que
seamos dignos, Dios, misericordioso y compasivo, de estar en tu presencia, con
pureza y santidad y permite que te sirvamos, reconociéndote como nuestro Señor y
Creador, a quien sea dado el honor y la gloria, Padre, Hijo y del Espíritu Santo, ahora,
y por los siglos de los siglos. Amén.
A continuación, el celebrante recita el Salmo 51:
Por tu amor, oh Dios, ten compasión de mí; por tu gran ternura, borra mis culpas.
¡Lávame de mi maldad! ¡Límpiame de mi pecado! Reconozco que he sido rebelde; mi
pecado no se borra de mi mente. Contra ti he pecado, y solo contra ti, haciendo lo
malo, lo que tú condenas. Por eso tu sentencia es justa; irreprochable tu juicio. En
verdad, soy malo desde que nací; soy pecador desde el seno de mi madre. En verdad,
tú amas al corazón sincero, y en lo íntimo me has dado sabiduría. Purifícame con
hisopo, y quedaré limpio; lávame, y quedaré más blanco que la nieve. Lléname de
gozo y alegría; alégrame de nuevo, aunque me has quebrantado. Aleja de tu vista mis
pecados y borra todas mis maldades. Oh Dios, ¡pon en mí un corazón limpio!, ¡dame
un espíritu nuevo y fiel! No me apartes de tu presencia ni me quites tu santo espíritu.
Hazme sentir de nuevo el gozo de tu salvación; sostenme con tu espíritu generoso,
para que yo enseñe a los rebeldes tus caminos y los pecadores se vuelvan a ti.
Líbrame de cometer homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación, y anunciaré con cantos
que tú eres justo. Señor, abre mis labios, y con mis labios te cantaré alabanzas. Pues
tú no quieres ofrendas ni holocaustos; yo te los daría, pero no es lo que te agrada. Las
ofrendas a Dios son un espíritu dolido; ¡tú no desprecias, oh Dios, un corazón hecho
pedazos! Haz bien a Sion, por tu buena voluntad; vuelve a levantar los muros de
Jerusalén. Entonces aceptarás los sacrificios requeridos, las ofrendas y los
holocaustos; entonces se ofrecerán becerros sobre tu altar.
Al entrar al templo, dice:
Llegaré a tu altar, oh Dios, pues tú, llenas mi vida de alegría. (Salmo 43: 4)
He entrado en tu templo, oh Dios, y en tu santuario te he adorado, oh Rey celestial,
perdona todos los pecados que contra ti he cometido.
El Señor es Dios; ¡él nos alumbra! Comiencen la fiesta y lleven ramas hasta los
cuernos del altar. Te doy gracias y alabo tu grandeza, porque tú eres mi Dios. (Sal
118:27-28)
PREPARACIÓN DE LA OFRENDA
El celebrante sube al altar y prepara el pan que será presentado, diciendo:
Fue llevado como cordero al matadero, y como oveja ante el esquilador. Humillado, se
quedó en silencio, y no abrió la boca. (Hechos 8.32, Isaías 53:7) Señor, Tú has puesto tu
trono en tu casa. Prepáralo con tus manos. Pues Tú reinas por los siglos de los siglos.

3
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Luego coloca el pan en la patena, mirando hacia arriba, diciendo:
Oh Primogénito del Padre celestial, acepta esta oblación de la mano de tu siervo débil
y pecador.
Se mezcla el agua con el vino en un vaso, (no más de un tercio de agua), diciendo:
La mezcla del agua y del vino sea signo, oh Señor, de cómo uniste tu divinidad con
nuestra humanidad.
Seguidamente se echa la mezcla en el cáliz, diciendo:
Nuestro Señor Jesucristo fue crucificado en Jerusalén en la cruz, entre dos ladrones, y
de su costado traspasado con una lanza, salió sangre y agua, para el perdón de toda
la creación. Y el que lo vio da testimonio, y sabemos que su testimonio es
verdadero. (Juan 19: 34-35)
El celebrante cubre la patena y el cáliz, besa el altar en el centro y desciende.
Este primer servicio se llama de Melquisedec (Gn 14,18; Sal 110,4; Heb 5,6)
SEGUNDO SERVICIO
Se realiza en la Sacristía o en un lugar adecuado, mientras se reviste.
Oración de apertura
Purifica nuestros corazones y límpianos de todo mal, Señor, Dios nuestro, para que
seamos dignos de entrar en el sublime y excelso Santuario. Haz que con pureza y
santidad subamos a tu santo altar, y perseverando en la fe verdadera, te ofrezcamos
un sacrificio agradable y espiritual, todos los días de nuestra vida; Padre, Hijo y
Espíritu Santo, ahora y por los siglos de los siglos.
Revestimiento con los ornamentos
Hace tres veces el signo de la cruz sobre la túnica, y luego se la pone, diciendo:
Oh Señor, revísteme con las vestiduras de la incorruptibilidad, por el poder de tu
Espíritu Santo, y haz que sea agradable ante tu presencia, llevando una vida virtuosa y
recta, todos los días de mi vida. ¡Oh Señor y Dios nuestro!
Hace dos veces el signo de la cruz sobre la estola y luego se la coloca, diciendo.
Dame fuerza en la batalla; y haz que los rebeldes se inclinen ante mí, y que delante de
mí huyan mis enemigos. Así destruiré a los que me odian. (Sal 18:39-40)
Hace una vez la señal de la cruz sobre el cíngulo, diciendo:
Ciñe tu espada en mi cintura, oh Todopoderoso. ¡Tu mano derecha realiza grandes
proezas! (Salmo 45: 3-4)
Se pone la capa, diciendo:
Reviste a tus sacerdotes con la salvación y a tus fieles de gloria. (Salmo 132:16)
El celebrante se lava las manos y recita la siguiente oración en silencio:
Señor Dios Todopoderoso, Tú perdonas los pecados y no quieres la muerte del
pecador, por eso levanto mis manos y mi corazón hacia ti, para implorarte que
perdones todas mis faltas, ahora que, a pesar de ser indigno, me acerco a tu
altar. Libra mi mente de las acechanzas del enemigo, mis ojos de malas miradas, mis
oídos de toda vanidad, mis manos de las malas acciones, y mis entrañas de toda
ansiedad; para que, estando plenamente en tu presencia, reciba el don de tu divino
amor, oh Señor, Dios nuestro.

4
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
ORDINARIO DE LA MISA
1. RITOS INICIALES:
1.1. PROCESIÓN DE ENTRADA.
Desde el fondo del templo, se ingresa en procesión, preceden los monaguillos,
ministros, concelebrantes y, finalmente quien preside, presbítero u obispo.
El celebrante echa incienso en el incensario, diciendo, en voz baja:
Señor, que el aroma de nuestras oraciones te sea agradable, y que el olor de nuestro
incienso te aplaque, para que, por tu misericordia, tu creación sea agradable ante ti.
Ahora y por los siglos de los siglos.
Durante la procesión de entrada se entona un canto adecuado. En los tiempos fuertes
y en las solemnidades, es recomendable proclamar durante la entrada los siguientes
salmos u oraciones:
1.1.1 DURANTE LA PASCUA
La liturgia puede comenzar con la aspersión del agua bendita, como recuerdo del
Bautismo. Mientras se asperje el agua, se puede cantar el salmo 118:
Ant. Den gracias al Señor, porque su amor es eterno. Aleluya.
Salmo 118.
+Den gracias al Señor, porque él es bueno, *
porque su amor es eterno.
+Que digan los israelitas: *
―El amor del Señor es eterno.‖
+Que digan los sacerdotes: *
―El amor del Señor es eterno.‖
+Que digan los que honran al Señor: *
―El amor del Señor es eterno.‖
+ En mi angustia llamé al Señor; *
él me escuchó y me dio libertad.
+El Señor está conmigo; no tengo miedo. *
¿Qué me puede hacer el hombre?
El Señor está conmigo; él me ayuda. *
¡He de ver derrotados a los que me odian!
+Es mejor confiar en el Señor*
que confiar en el hombre.
Es mejor confiar en el Señor *
que confiar en grandes hombres.
+Todas las naciones me rodearon, *
pero en el nombre del Señor las derroté.
Me rodearon por todos lados, *
pero en el nombre del Señor las derroté.
Me rodearon como avispas, *
pero su furia se apagó como fuego de espinos; –
¡en el nombre del Señor las derroté!
+Me empujaron con violencia, para que cayera, *
pero el Señor vino en mi ayuda.
5
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Yo canto al Señor, que me da fuerzas. *
¡Él es mi Salvador!
+En las casas de los hombres fieles*
hay alegres cantos victoriosos:
―¡El poder del Señor alcanzó la victoria! *
¡El poder del Señor es extraordinario! –
¡El poder del Señor alcanzó la victoria!‖
+¡No moriré, sino que he de vivir*
para contar lo que el Señor ha hecho!
El Señor me ha castigado con dureza, *
pero no me ha dejado morir.
+¡Abran las puertas del templo,*
que quiero entrar a dar gracias al Señor!
1

+Esta es la puerta del Señor, *


y por ella entrarán los que le son fieles.
+Te doy gracias, Señor, porque me has respondido*
y porque eres mi salvador.
+La piedra que los constructores despreciaron*
se ha convertido en la piedra principal.
Esto lo ha hecho el Señor, *
y estamos maravillados.
+Este es el día en que el Señor ha actuado: *
¡estemos hoy contentos y felices!
Por favor, Señor, ¡sálvanos! *
Por favor, Señor, ¡haz que nos vaya bien!
+¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! *
Bendecimos a ustedes desde el templo del Señor. –
El Señor es Dios; ¡él nos alumbra!
+Comiencen la fiesta y lleven ramas*
hasta los cuernos del altar.
+Te doy gracias y alabo tu grandeza, *
porque tú eres mi Dios.
+Den gracias al Señor, porque él es bueno, *
porque su amor es eterno.
Ant. Den gracias al Señor, porque su amor es eterno Aleluya.
Cuando se llega al Altar, terminada la aspersión, se prosigue:
P. Muéstranos, Señor, tu misericordia. (Aleluya)
R. Y danos tu salvación. (Aleluya)
P. Señor, escucha mi oración. R. Y llegue hasta Ti mi clamor.
P. El Señor esté con ustedes. R. Y con tu espíritu.
P. Oremos: Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, envía desde el
cielo a tu santo ángel, para que cuide, proteja, asista y defienda a quienes
participan en tu santo templo. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén.

6
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
1.1.2. DURANTE EL ADVIENTO Y LA CUARESMA
Durante el Adviento y la Cuaresma, se puede cantar la siguiente letanía:
P. Oh Dios Padre, Creador del cielo y la tierra;
R. Ten piedad de nosotros.
P. Oh Dios Hijo, Redentor del mundo;
R. Ten piedad de nosotros.
P. Oh Dios Espíritu Santo, Santificador de los fieles;
R. Ten piedad de nosotros.
P. Oh Santa, bendita y gloriosa Trinidad, un solo Dios;
R. Ten piedad de nosotros.
P. No recuerdes, Señor, nuestras culpas ni las de nuestros padres, ni nos castigues
por nuestros pecados;
R. Perdónanos, Señor.
P. Perdona a tu pueblo, redimido con tu preciosa Sangre, y no estés enojado con nosotros;
R. Perdónanos, Señor.
P. De todo mal, del pecado, de las asechanzas del Maligno; de tu ira, y de la
condenación eterna;
R. Líbranos, Señor.
P. De la ceguera del corazón, del orgullo, de la vanagloria, de la hipocresía, la envidia,
el odio, la malicia y la falta de caridad;
R. Líbranos, Señor.
P. De los afectos desordenados, y de todos los engaños del mundo,la carne y el Maligno,
R. Líbranos, Señor.
P. Del rayo y la tempestad; de sismos, incendios, e inundaciones; de la enfermedad y
la hambruna; de la guerra y el crimen y de la muerte súbita;
R. Líbranos, Señor.
P. De las falsas doctrinas, la herejía y el cisma; de la dureza de corazón, y del
menosprecio a tu Palabra y a tus mandamientos;
R. Líbranos, Señor.
P. Por tu encarnación,
R. Líbranos, Señor.
P. Por tu muerte y resurrección,
R. Líbranos, Señor.
P. Por la efusión del Espíritu Santo,
R. Líbranos, Señor.
P. Nosotros, que somos pecadores,
R. Te rogamos, óyenos.
P. Jesús, Hijo de Dios vivo,
R. Te rogamos, óyenos.
P. Cristo, óyenos,
R. Cristo, óyenos.
P. Cristo, escúchanos,
R. Cristo, escúchanos.
P. Humildemente te rogamos, oh Padre, que por tu infinita misericordia, nos libres de
todo mal y nos concedas tu perdón, y, ya que hemos puesto en ti toda nuestra
confianza, haz que podamos servirte, viviendo en pureza y santidad. A ti el honor y la
gloria, por medio de Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén.
7
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
1.1.3. DURANTE LOS DOMINGOS ORDINARIOS
La liturgia puede comenzar con la aspersión del agua bendita, como recuerdo del
Bautismo. Mientras se asperje el agua, se puede cantar el salmo 51
Ant. 1. Purifícame y quedaré limpio; lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
Salmo 51
+Por tu amor, oh Dios, ten compasión de mí; *
por tu gran ternura, borra mis culpas.
¡Lávame de mi maldad! *
¡Límpiame de mi pecado!
+Reconozco que he sido rebelde; *
mi pecado no se borra de mi mente.
Contra ti he pecado, y solo contra ti, *
haciendo lo malo, lo que tú condenas.
+Por eso tu sentencia es justa; *
irreprochable tu juicio.
En verdad, soy malo desde que nací; *
soy pecador desde el seno de mi madre.
+En verdad, tú amas al corazón sincero, *
y en lo íntimo me has dado sabiduría.
Purifícame con hisopo, y quedaré limpio; *
lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
+Lléname de gozo y alegría; *
alégrame de nuevo, aunque me has quebrantado.
Aleja de tu vista mis pecados*
y borra todas mis maldades.
+Oh Dios, ¡pon en mí un corazón limpio!, *
¡dame un espíritu nuevo y fiel!
No me apartes de tu presencia*
ni me quites tu santo espíritu.
+Hazme sentir de nuevo el gozo de tu salvación; *
sostenme con tu espíritu generoso,
para que yo enseñe a los rebeldes tus caminos*
y los pecadores se vuelvan a ti.
+Líbrame de cometer homicidios, *
oh Dios, Dios de mi salvación, –
y anunciaré con cantos que tú eres justo.
Señor, abre mis labios, *
y con mis labios te cantaré alabanzas.
+Pues tú no quieres ofrendas ni holocaustos; *
yo te los daría, pero no es lo que te agrada.
Las ofrendas a Dios son un espíritu dolido; *
¡tú no desprecias, oh Dios, un corazón hecho pedazos!
+Haz bien a Sión, por tu buena voluntad; *
vuelve a levantar los muros de Jerusalén.

8
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Entonces aceptarás los sacrificios requeridos, *
las ofrendas y los holocaustos; –
entonces se ofrecerán becerros sobre tu altar.
Ant. Purifícame y quedaré limpio; lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
1.4. EN LAS OTRAS OCASIONES
La liturgia puede iniciar cantando un cántico adecuado o, llegando directamente al altar.
1.2. INCENSACIÓN
Al llegar al altar, se hace la incensación del altar, diciendo, en voz baja.
Oh Cristo, que aceptaste el sacrificio del sumo sacerdote Melquisedec, acepta, Señor,
la oración de tu siervo y perdona las ofensas de tu rebaño.
El cordero inmaculado, que se entregó a sí mismo como ofrenda agradable a Su
Padre, para la redención y la reconciliación de todo el mundo, nos haga dignos de
ofrecernos a Ti, como sacrificio vivo y agradable, como lo fue el sacrificio que, por
nosotros, ofreció Cristo, nuestro Dios y Señor, por los siglos de los siglos.
Kyrie eleison, Kyrie eleison, Kyrie eleison. Señor, ten piedad de nosotros. Señor,
perdónanos y ten misericordia de nosotros. Señor, escúchanos y ten misericordia de
mí. Gloria a Ti, Señor; gloria a Ti, oh Dios; gloria a Ti para siempre, esperanza nuestra.
1.3. SALUDO
El que preside, saluda al pueblo:
P. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
R. Amén.
P. Me acercaré al altar de Dios.
R. Al Dios que es mi alegría y mi júbilo.
Luego si las circunstancias lo hacen recomendable, se recita el salmo 43.
P. Oh Dios, hazme justicia; ¡Ponme a salvo del mentiroso y del malvado!
R. ¡Porque tú eres mi Dios y protector!
P. Envía tu luz y tu verdad, para que ellas me enseñen el camino que lleva a tu santo
monte, al lugar donde tú vives.
R. Llegaré entonces a tu altar, oh Dios, y allí te alabaré al son del arpa, pues tú, mi
Dios, llenas mi vida de alegría.
P. ¿Por qué voy a desanimarme? ¿Por qué voy a estar preocupado?
R. Mi esperanza he puesto en Dios, a quien seguiré alabando. ¡Él es mi Dios y
Salvador!
Si se ha recitado el salmo, se concluye así:
P. Nuestro auxilio está en el nombre † del Señor.
R. Que hizo el cielo y la tierra.
2. RITOS PENITENCIALES
Si por razones pastorales se administra el Sacramento de la Reconciliación antes de
iniciar la celebración de la Eucaristía, éste se administra en este momento.
Cuando no se administra el Sacramento de la Reconciliación, se prosigue as:
P. Hermanos: El Señor Jesucristo nos dijo: ―Amarás al Señor tu Dios con
todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el
9
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
primero y más importante de los mandamientos. El segundo es
semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos
mandamientos se resumen toda la Ley y los Profetas.‖ Por las veces en
que no los hayamos cumplido, reconozcámonos pecadores e
imploremos la misericordia del Señor.
Luego se deja tiempo para el arrepentimiento:
T. Yo, pecador me confieso a Dios T. Yo confieso ante Dios
todopoderoso a la bienaventurada todopoderoso y ante ustedes
siempre Virgen María, al hermanos, que he pecado mucho de
bienaventurado san Miguel Arcángel, pensamiento, palabra, obra y
al bienaventurado san Juan Bautista, omisión.
a los santos Apóstoles Pedro y Pablo, Golpeándose el pecho, dicen:
a todos los santos, y a ustedes,
hermanos, que pequé gravemente de Por mi culpa, por mi culpa, por mi
pensamiento, palabra y obra; gran culpa.
Golpeándose el pecho, dicen: Luego prosiguen:
por mi culpa, por mi culpa, por mi Por eso ruego a santa María, siempre
gravísima culpa. Virgen, a los ángeles, a los santos y a
Luego prosiguen:
ustedes, hermanos, que intercedan
Por eso, ruego a Santa María siempre
por mí ante Dios, nuestro Señor.
Virgen, al bienaventurado san Miguel
Arcángel, al bienaventurado san Juan
Bautista, a los santos Apóstoles
Pedro y Pablo, a todos los santos, y a
ustedes, hermanos, que rueguen por
mí a Dios nuestro Señor. Amén.
P. Dios Todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros
pecados, y nos comunique la vida eterna.
R. Amén.
P. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
R. Y danos tu salvación.
P. Señor, escucha mi oración.
R. Y llegue hasta Ti mi clamor.
P. El Señor esté con ustedes.
R. Y con tu espíritu.
P. Oremos. Oh Señor, Tú conoces los corazones y para ti no hay
secreto alguno: purifica nuestros pensamientos, sentimientos, palabras y
obras y haz que por la efusión de tu Santo Espíritu, te amemos y
glorifiquemos tu Nombre. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.
10
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Luego se recita o se canta el Kyrie:
Señor, ten piedad de nosotros. (Kyrie, eleison)
Señor, ten piedad de nosotros. (Kyrie, eleison)
Cristo, ten piedad de nosotros. (Christe, eleison)
Cristo, ten piedad de nosotros. (Christe, eleison)
Señor, ten piedad de nosotros. (Kyrie, eleison)
Señor, ten piedad de nosotros. (Kyrie, eleison)
3. GLORIA.
A continuación, si la Liturgia del día lo requiere, se canta o se recita el himno siguiente:
Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a quienes ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos,
te adoramos, te glorificamos, te damos gracias,
Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad nosotros;
porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor,sólo tú Altísimo Jesucristo,
con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.
4. ORACIÓN COLECTA
Quien preside, tras unos segundos de silencio, dice la Oración Colecta correspondiente
a la Liturgia del día, (según el calendario litúrgico) recogiendo todas las peticiones de la
Iglesia. La oración termina con la siguiente conclusión.
Si la oración se dirige al Padre:
P. Por nuestro Señor, Jesucristo, tu Hijo, que siendo Dios vive y reina
contigo, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
Si la oración se dirige al Padre, pero al final de la misma se menciona al Hijo:
P. Él, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, por los
siglos de los siglos.
Si la oración se dirige al Hijo:
P. Tú que vives y reinas, con el Padre, en la unidad del Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos.
El pueblo aclama:
R. Amén.

11
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
5. LITURGIA DE LA PALABRA.
El lector va al ambón y lee la primera lectura, que todos escuchan sentados.
Para indicar el fin de la lectura, el lector dice:
L. Palabra de Dios.
Todos aclaman:
R. Te alabamos, Señor.
El salmista o cantor canta el SALMO RESPONSORIAL.
Si hay segunda lectura, se lee en el ambón, como la primera. Al final el lector dice:
L. Palabra de Dios.
Todos aclaman:
R. Te alabamos, Señor.
Sigue el Aleluya o, en tiempo de Cuaresma, el canto interleccional.
Quien preside echa incienso en el incensario, diciendo:
En honor y gloria de la santa y gloriosa Trinidad, sea ofrecido este incienso de mis
manos débiles y pecadoras. Misericordioso Señor, ten piedad de nosotros y ven en
nuestro auxilio.
Después el diácono (o presbítero que ha de proclamar el evangelio en la misa
presidida por el Obispo), inclinado la cabeza, pide la bendición, diciendo en voz baja:
D. P. Padre, dame tu bendición.
Quien preside, en voz baja, dice:
P. El Señor esté en tu corazón y en tus labios, para que anuncies
dignamente su Evangelio; en el nombre del Padre y del Hijo +, y del
Espíritu Santo.
El diácono o el presbítero responden:
D. P. Amén.
Si quien preside proclama el evangelio, inclinado ante el altar, dice en secreto:
P. Purifica mi corazón y mis labios, Dios todopoderoso, para que
anuncie dignamente tu Evangelio.
Después el diácono (o el presbítero) va al ambón, acompañado por los ministros que
llevan el incienso y los cirios; ya en el ambón dice:
D. P. El Señor esté con ustedes.
El pueblo responde:
R. Y con tu espíritu.
El diácono (o el presbítero):
D. P. Lectura del Evangelio según san N.
Y mientras tanto hace la señal de la cruz sobre el libro y sobre su frente, labios y pecho.
El pueblo aclama:
R. Gloria a ti, Señor.
El diácono (o el presbítero), inciensa el libro.
Luego proclama el evangelio.
12
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Acabada la lectura del evangelio el diácono (o el presbítero) dice:
D. P. Palabra del Señor.
Todos aclaman:
R. Gloria a ti, Señor Jesús.
Si la aclamación es cantada pueden usarse esta de alabanza a Jesucristo:
R. Tu palabra, Señor, es la verdad, y tu ley nuestra libertad.
Si el diácono o un presbítero diferente a quien preside lee el Evangelio, lleva el libro al
presidente, y éste lo besa, diciendo al Pueblo de Dios, mientras lo bendice:
P. Por las palabras del Evangelio sean perdonados nuestros pecados.
O bien quien leyó besa el libro, diciendo las mismas palabras.
6. HOMILÍA.
Luego tiene lugar la homilía; ésta es obligatoria todos los domingos y solemnidades y
se recomienda en los restantes días.
7. EL SALUDO DE LA PAZ.
Terminada la Homilía, quien preside bendice al pueblo:
P. La paz esté con ustedes.
R. Y con tu espíritu.
D./P. Hermanos: amémonos los unos a los otros, dándonos el saludo de
paz, para que confesemos con un solo corazón…
R....al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo: Trinidad, una e indivisible. Amén.
Luego se intercambia el saludo de la paz.
8. CREDO.
Acabada la homilía, se hace la profesión de fe, utilizando la fórmula niceno-
constantinopolitana:
T. Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la
tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre
antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de
Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del
Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, y por nuestra
salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de
María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato: padeció y fue sepultado y resucitó al tercer
día según las Escrituras; subió al cielo y está sentado a la derecha del
Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su
reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del
Padre, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y
que habló por los profetas.
13
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
Si las circunstancias pastorales lo hacen recomendable, se puede hacer la profesión
de fe en forma dialogada:
P:/ ¿Creen en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la
tierra? R:/ Sí, creo.
P:/ ¿Creen en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de
Santa María Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los
muertos y está sentado a la derecha del Padre? R:/ Sí, creo.
P:/ Creen en el Espíritu Santo, que procede del Padre, que con el
Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria; en la Iglesia
que es una, santa católica y apostólica; en la comunión de los
santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los
muertos y en la vida eterna? R:/ Sí, creo.
P:/ ¡Esta es nuestra fe. Esta es la fe de la Iglesia, que nos gloriamos
de profesar en Cristo Jesús, Señor nuestro!
9. ORACIÓN DE LOS FIELES.
Se puede hacer la plegaria universal u oración de los fieles, de la siguiente forma:
Invitatorio
El presidente invita a los fieles a orar, por medio de una breve exhortación.
Intenciones
Las intenciones son propuestas por un lector o por otra persona idónea.
El pueblo responde con una invocación u orando en silencio.

LITURGIA EUCARÍSTICA
10. OFERTORIO
Se recogen las ofrendas y, al final se hace una procesión, llevando la ofrenda
económica y otros dones que los fieles hayan aportado para las necesidades de la
Iglesia o de los pobres.
10.1. Ofrecimiento del pan y del vino
Quien preside, descubre la patena y el cáliz, toma la patena con la mano derecha y el
cáliz con la izquierda, cruza los brazos y dice:
P. Bendito seas, Señor, Dios del Universo, por este pan y este vino,
frutos de la tierra y del trabajo humano, que recibimos de tu generosidad
y ahora te presentamos con la confianza de que los aceptarás y, por tu
gracia, los convertirás para nosotros en pan de vida y en bebida de
salvación.
R. Bendito seas por siempre, Señor.
Luego se deposita la patena y el cáliz sobre el altar, y las ofrendas son cubiertas con
un velo.
14
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Mientras el celebrante hace este rito el pueblo canta un canto adecuado
Seguidamente se echa incienso en el incensario, diciendo, en voz baja:
Yo, siervo de Dios débil y pecador, clamo y digo:
Al echar el incienso la primera vez dice, en voz baja: Santo, Santo, es el Padre.+
Al echar el incienso la segunda vez dice, en voz baja: Santo, Santo es el Hijo. +
Al echar el incienso la tercera vez dice, en voz baja: Santo es el Espíritu Santo que
santifica + el incensario que le presenta este siervo pecador. Ten misericordia
de nosotros, de nuestros padres y hermanos; de nuestros ancianos y
maestros; de todos los hijos de tu santa y gloriosa Iglesia y de todos los que
duermen el sueño de la paz.
El celebrante sube al altar e inciensa el frente de las ofrendas, diciendo, en voz baja:
¡Alabado sea el Señor de la Justicia! Con la dulce fragancia del incienso, sea
recordada la Virgen María, Madre de Dios.
Luego inciensa hacia la parte posterior de las ofrendas, diciendo, en voz baja:
¡Alábenlo, naciones todas! Con la dulce fragancia del incienso, sean recordados los
profetas, los apóstoles y los santos mártires.
Inciensa hacia el lado izquierdo de las ofrendas, diciendo, en voz baja:
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Con la dulce fragancia del incienso, sean
recordados los doctores, los sacerdotes, y los justos.
Inciensa hacia el lado derecho de las ofrendas, diciendo, en voz baja:
Por los siglos de los siglos. Amén. Con la dulce fragancia del incienso, sean
recordados, la Santa Iglesia y todos sus hijos.
Se inciensan en forma circular las especies, dos veces para el lado izquierdo y una vez
para el derecho, diciendo, en voz baja:
Oh Sumo Sacerdote y Señor de Señores, que viniste para habitar en el altar de Tu
Santa Iglesia, acepta las alabanzas de los ángeles y el incienso que te ofrecemos,
junto a todos los seres visibles e invisibles.
Suban hasta ti, oh Señor, como el humo del incienso, nuestra alabanza y nuestra
acción de gracias, para que se conceda la tranquilidad a tu pueblo, la paz a tu rebaño,
el perdón a tus ovejas y la fragancia de tu gracia a tu Iglesia. Danos tu paz y
recuérdate de tu santa Madre, de tus santos y de todos los fieles difuntos, oh Cristo,
Hijo de Dios, que eres adorado y glorificado con el Padre y el Espíritu Santo, por los
siglos de los siglos. Amén.
Luego el presidente, de pie a un lado del altar, se lava las manos, diciendo:
P. Purifícame, oh Señor, de toda impureza y lávame con el agua de la vida,
para que, con corazón puro y santo, sea digno de entrar ante tu presencia, oh
Santo de los Santos. De manera que, exentos de toda mancha, celebremos los
admirables y divinos misterios; y, libres de todo pecado, te ofrezcamos un
sacrificio inmaculado, agradable a ti, como lo es el glorioso sacrificio de nuestro
Dios y Señor Jesucristo, por los siglos de los siglos.
10.2. Oración sobre las ofrendas (secreta)
Después el celebrante levanta las manos mirando en alto e invita a todos a la oración.
P. Oren hermanos, para que nuestro sacrificio sea agradable a Dios,
Padre todopoderoso.
15
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
R. Que el Señor reciba de tus manos este sacrificio, para la alabanza y
gloria de su Nombre, para nuestro bien, y el de toda su santa Iglesia.
Quien preside, recita o canta la Oración sobre las ofrendas correspondiente a la Liturgia
del día. La oración termina con la siguiente conclusión.
Si la oración se dirige al Padre:
P. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Si la oración se dirige al Padre, pero al final de la misma se menciona al Hijo:
P. Él, que vive y reina, por los siglos de los siglos.
Si la oración se dirige al Hijo:
P. Tú que vives y reinas, por los siglos de los siglos.
El pueblo aclama:
R. Amén.
11. ANÁFORA
11.1. Prefacio
El presidente con las manos extendidas canta o recita:
P. El Señor esté con ustedes. R. Y con tu espíritu.
P. Levantemos el corazón. R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
P. Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R. Es justo y necesario.
Se canta uno de los prefacios siguientes, según el tiempo o la fiesta, salvo en
el caso en que la Anáfora elegida tenga su propio prefacio y este sea utilizado:
Los prefacios están marcados para el canto, con tres cadencias:
+ primera cadencia.
‘ pausa intermedia, para cualquiera de las cadencias.
* segunda cadencia.
‖ tercera cadencia, final de estrofa.
Al final el pueblo canta el Santo y mientras tanto, el celebrante levanta el velo, lo pasa
tres veces sobre las especies, diciendo en voz baja:
Tú eres la roca inconmovible, de donde nacen doce ríos de agua, para saciar a
las doce tribus de Israel. Tú eres la roca firme que cerró la tumba de nuestro
Salvador.
Luego agita los dedos de las manos sobre las especies, invocando el Espíritu Santo.
PREFACIO I DOMINICAL DEL TIEMPO ORDINARIO
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ Quien, por su misterio pascual,‘ realizó la obra
maravillosa de llamarnos del pecado y de la muerte+ al honor de ser estirpe
elegida,‘ sacerdocio real,‘ nación consagrada,* pueblo de su propiedad,‖ para
que, trasladados de las tinieblas a tu luz admirable,+ proclamemos ante el
mundo tus maravillas.‖ Por eso, con los ángeles y arcángeles+ y con todos los
coros celestiales,* cantamos sin cesar el himno de tu gloria:‖

16
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO II DOMINICAL DEL TIEMPO ORDINARIO
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ El cual, compadecido del extravío de la humanidad,‘
quiso nacer de la Virgen;+ sufriendo la cruz nos libró de eterna muerte,* y,
resucitando, nos dio vida eterna‖ Por eso, con los ángeles y arcángeles+ y con
todos los coros celestiales, * cantamos sin cesar el himno de tu gloria:‖
PREFACIO III DOMINICAL DEL TIEMPO ORDINARIO
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Porque reconocemos como obra de tu poder admirable‘ no sólo haber
socorrido nuestra débil naturaleza con la fuerza de tu divinidad,+ sino haber
previsto el remedio en la misma debilidad humana,* y de lo que era nuestra
ruina‘ haber hecho nuestra salvación,‘ por Cristo, Señor nuestro. ‖
Por Él los ángeles te cantan con júbilo eterno,+ y nosotros nos unimos a sus
voces* cantando humildemente tu alabanza:‖
PREFACIO IV DOMINICAL DEL TIEMPO ORDINARIO
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ Porque Él, con su nacimiento,‘ restauró nuestra
naturaleza caída;+ con su muerte, destruyó nuestro pecado;‘ al resucitar, nos
dio nueva vida; * y en su ascensión,‘ nos abrió el camino de tu reino.‖
Por eso, con los ángeles y arcángeles+ y con todos los coros celestiales, *
cantamos sin cesar el himno de tu gloria:‖
PREFACIO V DOMINICAL DEL TIEMPO ORDINARIO
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Porque creaste el universo entero,‘ estableciste el continuo retorno de las
estaciones,+ y al ser humano, formado a tu imagen y semejanza,‘ sometiste las
maravillas del mundo,* para que, en nombre tuyo, guiara la creación,‖ y, al
contemplar tus grandezas,+ en todo momento te alabara,* por Cristo, Señor
nuestro.‖A quien cantan los ángeles y los arcángeles,+proclamando sin cesar: ‖
PREFACIO VI DOMINICAL DEL TIEMPO ORDINARIO
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
En ti vivimos, nos movemos y existimos;+ y,todavía peregrinos en este mundo,‘
no sólo experimentamos las pruebas cotidianas de tu amor,* sino que
poseemos ya en prenda la vida futura,‘ pues esperamos gozar de la pascua
eterna,‖ porque tenemos las primicias del Espíritu+ por el que resucitaste a
Jesús* de entre los muertos.‖ Por eso, Señor, te damos gracias+ y proclamamos
tu grandeza* cantando con los ángeles:‖

17
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO VII DOMINICAL DEL TIEMPO ORDINARIO
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Porque tu amor al mundo fue tan misericordioso+ que no sólo nos enviaste
como redentor a tu propio Hijo,* sino que en todo lo quisiste semejante al
hombre,‘ menos en el pecado,‖ para poder así amar en nosotros+ lo que
amabas en él.‖ Con su obediencia has restaurado aquellos dones+ que por
nuestra desobediencia* habíamos perdido.‖ Por eso, ahora nosotros,+ llenos
de alegría,* te aclamamos con los ángeles y los santos cantando:‖
PREFACIO VIII DOMINICAL DEL TIEMPO ORDINARIO
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Porque has querido reunir de nuevo,+ por la sangre de tu Hijo y la fuerza del
Espíritu,* a tus hijos dispersos por el pecado;‖ de este modo tu Iglesia,‘
unificada por virtud y a imagen de la Trinidad,+ aparece ante el mundo como
cuerpo de Cristo‘ y templo del Espíritu,* para alabanza de tu infinita sabiduría.‖
Por eso, unidos a los coros angélicos,+ te aclamamos llenos de alegría:‖
PREFACIO IX DOMINICAL DEL TIEMPO
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Porque nos concedes en cada momento lo que más conviene+ y diriges
sabiamente la nave de tu Iglesia,* asistiéndola siempre con la fuerza del
Espíritu Santo,‖ para que, a impulso de su amor confiado,‘ no abandone la
plegaria en la tribulación,+ ni la acción de gracias en el gozo,* por Cristo, Señor
nuestro.‖ A quien alaban los cielos y la tierra,+ los ángeles v los arcángeles*
proclamando sin cesar:‖
PREFACIO COMÚN I
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ A quien hiciste fundamento de todo+ y de cuya
plenitud* quisiste que participáramos todos.‖ Siendo él de condición divina se
despojó de su rango,+ y por su sangre derramada en la Cruz,* puso en paz
todas las cosas;‖ y así, constituido Señor del universo,+ es fuente de salvación
eterna* para cuantos creen en él.‖ Por eso, con los ángeles y arcángeles+ y
con todos los coros celestiales, * cantamos sin cesar el himno de tu gloria:‖
PREFACIO COMÚN II
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Que por amor creaste al hombre,+ y, aunque condenado justamente,‘ con tu
misericordia lo redimiste,* por Cristo, Señor nuestro.‖ Por Él, los ángeles y los
arcángeles+ y todos los coros celestiales* celebran tu gloria, unidos en común
alegría.‖ Permítenos asociarnos a sus voces+ cantando tu alabanza:‖
18
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO COMÚN III
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Porque has querido ser, por medio de tu amado Hijo,+ no sólo el creador del
género humano,* sino también el autor generoso de la nueva creación.‖ Por
eso, con razón te sirven todas las criaturas,+ con justicia te alaban todos los
redimidos* y unánimes te bendicen tus santos.‖ Con ellos, unidos a los
ángeles,+ nosotros queremos celebrarte* y te alabamos cantando:‖
PREFACIO COMÚN IV
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,* Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Pues aunque no necesitas nuestra alabanza,‘ ni nuestras bendiciones te
enriquecen,+ tú inspiras y haces tuya nuestra acción de gracias,* para que nos
sirva de salvación,‘ por Cristo, Señor nuestro.‖
A quien alaban los ángeles y los arcángeles,+ proclamando sin cesar:‖
PREFACIO COMÚN V
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ Porque, unidos en la caridad, celebramos la muerte de
tu Hijo,+ con fe viva proclamamos su resurrección,* y con esperanza firme
anhelamos su venida gloriosa.‖
Por eso, con todos los ángeles y santos,+ te alabamos, cantando sin cesar:‖
PREFACIO COMÚN VI
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,* por Jesucristo, tu Hijo amado.‖
Por él, que es tu palabra,+ hiciste todas las cosas;‖ tú nos lo enviaste para
que,‘ hecho hombre por obra del Espíritu Santo+ y nacido de María la Virgen,*
fuera nuestro Salvador y Redentor.‖ Él, en cumplimiento de tu voluntad,‘ para
destruir la muerte y manifestar la resurrección+ extendió sus brazos en la
cruz,* y así adquirió para ti un pueblo santo.‖
Por eso, con los ángeles y los santos,+ proclamamos tu gloria cantando:‖
PREFACIO COMÚN VII
En verdad es justo darte gracias,+ Señor, Padre santo,* Dios de la alianza y de
la paz.‖ Porque tú llamaste a Abrahán‘ y le mandaste salir de su tierra,+ para
constituirlo padre de todas las naciones.‖ Tú suscitaste a Moisés‘ para librar a
tu pueblo+ y guiarlo a la tierra de promisión.‖ Tú, en la etapa final de la historia,‘
has enviado a tu Hijo,+ como huésped y peregrino en medio de nosotros,* para
redimirnos del pecado y de la muerte;‖ y has derramado el Espíritu,+ para
hacer de todas las naciones* un solo pueblo nuevo,‖ que tiene como meta, tu
reino,+ como estado, la libertad de tus hijos,* como ley, el precepto del amor.‖
Por estos dones de tu benevolencia,+ unidos a los ángeles y a los santos,*
cantamos con gozo el himno de tu gloría:‖
19
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO COMÚN VIII
En verdad es justo darte gracias y deber nuestro alabarte,‘ Padre santo,+ Dios
todopoderoso y eterno,* en todos los momentos y circunstancias de la vida,‖ en
la salud y en la enfermedad,+ en el sufrimiento y en el gozo,* por tu siervo,
Jesús,‘ nuestro Redentor.‖ Porque él, en su vida terrena,+ pasó haciendo el
bien* y curando a los oprimidos por el mal.‖ También hoy, como buen
samaritano,+se acerca a todo hombre que sufre en su cuerpo o en su espíritu, *
y cura sus heridas con el aceite del consuelo‘ y el vino de la esperanza.‖ Por
este don de tu gracia,+ incluso cuando nos vemos sumergidos en la noche del
dolor,* vislumbramos la luz pascual en tu Hijo, muerto y resucitado.‖ Por eso,
unidos a los ángeles y santos,+ cantamos a una voz el himno de tu gloria:‖
PREFACIO COMÚN IX
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖ Tú
eres el Dios vivo y verdadero;+ el universo está lleno de tu presencia,* pero
sobre todo, has dejado la huella de tu gloria‘ en el hombre creado a tu imagen.‖
Tú lo llamas a cooperar con el trabajo cotidiano‘ en el proyecto de la creación+
y le das tu Espíritu para que sea artífice de justicia y de paz,* en Cristo, el
hombre nuevo.‖ Por eso, unidos a los ángeles y a los santos,+ cantamos con
alegría el himno de tu alabanza:‖
PREFACIO I DE ADVIENTO
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ Quien al venir por vez primera en la humildad de
nuestra carne,+ realizó el plan de redención trazado desde antiguo* y nos abrió
el camino de la salvación;‖ para que al venir en la majestad de su gloria,+
revelando así la plenitud de su obra,* podamos recibir los bienes prometidos
que ahora, en vigilante espera,‘ confiamos alcanzar.‖
Por eso, con los ángeles y arcángeles+ y con todos los coros celestiales, *
cantamos sin cesar el himno de tu gloria:‖
PREFACIO II DE ADVIENTO
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ A quien los profetas anunciaron,+ la Virgen esperó con
inefable amor de Madre,* Juan lo proclamó ya próximo y señaló después entre
los hombres.‖ El mismo Señor nos concede ahora prepararnos con alegría‘ al
misterio de su nacimiento,+ para encontrarnos así, cuando llegue,* velando en
oración y cantando su alabanza.‖ Por eso, con los ángeles y arcángeles+ y con
todos los coros celestiales, * cantamos sin cesar el himno de tu gloria:‖

20
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO III DE ADVIENTO
En verdad es justo darte gracias,‘ es nuestro deber cantar en tu honor himnos
de bendición y de alabanza,+ Padre todopoderoso,* principio y fin de todo lo
creado.‖ Tú nos has ocultado el día y la hora en que Cristo,‘ tu Hijo, Señor y
Juez de la historia,+ aparecerá revestido de poder y de gloria,* sobre las nubes
del cielo.‖ En aquel día glorioso+ llegarán a su plenitud* los cielos nuevos y la
tierra nueva.‖ El mismo Señor que se nos mostrará entonces lleno de gloria+
viene ahora a nuestro encuentro‘ en cada hombre y en cada acontecimiento, *
para que lo recibamos en la fe‘ y por el amor demos testimonio de la esperanza
dichosa de su reino.‖ Por eso, mientras aguardamos su última venida,+ unidos
a los ángeles y a los santos,* cantamos sin cesar el himno de tu gloria:‖
PREFACIO IV DE ADVIENTO
En verdad es justo darte gracias,+ Señor, Padre santo,* todopoderoso y eterno.‖
Te alabamos, te bendecimos y te glorificamos+ por el misterio de la Virgen
Madre.‖ Porque, si del antiguo adversario nos vino la ruina,+ en el seno virginal
de la hija de Sión ha germinado aquel que nos nutre con el pan de los ángeles,*
y ha brotado para todo el género humano la salvación y la paz.‖ La gracia que
Eva nos arrebató nos ha sido devuelta en María.+ En ella, madre de todos los
hombres,* la maternidad, redimida del pecado y de la muerte,‘ se abre al don
de una vida nueva.‖ Así, donde había crecido el pecado,+ se ha desbordado tu
misericordia* en Cristo, nuestro Salvador.‖
Por eso, con todos los ángeles y santos,+ te alabamos, cantando sin cesar:‖
PREFACIO I DE NAVIDAD
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Porque gracias al misterio de la Palabra hecha carne,+ la luz de tu gloria brilló
ante nuestros ojos con nuevo resplandor,* para que, conociendo a Dios
visiblemente,‘ él nos lleve al amor de lo invisible.‖ Por eso, con los ángeles y
arcángeles+ y con todos los coros celestiales,* cantamos sin cesar el himno de
tu gloria:‖
PREFACIO II DE NAVIDAD
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ Porque en el misterio santo que hoy celebramos,+
Cristo, el Señor, sin dejar la gloria del Padre,* se hace presente entre nosotros
de un modo nuevo:‖ el que era invisible en su naturaleza‘ se hace visible al
adoptar la nuestra;+ el eterno, engendrado antes del tiempo,* comparte
nuestra vida temporal para asumir en sí todo lo creado,‖ para reconstruir lo que
estaba caído+ y restaurar de este modo el universo,* para llamar de nuevo al
reino de los cielos‘ al hombre sumergido en el pecado.‖ Por eso, unidos a los
coros angélicos,+ te aclamamos llenos de alegría.‖

21
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO III DE NAVIDAD
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ Por él, hoy resplandece ante el mundo el maravilloso
intercambio que nos salva,+ pues al revestirse tu Hijo de nuestra frágil
condición,* no sólo confiere dignidad eterna a la naturaleza humana‘ sino que
por esta unión admirable, nos hace a nosotros eternos.‖ Por eso, unidos a los
coros angélicos,+ te aclamamos llenos de alegría:‖
PREFACIO DE LA EPIFANÍA: De la Epifanía al día anterior al Bautismo del Señor.
En verdad es justo y necesario,’ es nuestro deber y salvación+ darte gracias
siempre y en todo lugar,* Señor, Padre santo,’ Dios todopoderoso y eterno.”
Porque has revelado en Cristo,+ la luz para todos los pueblos,* y el misterio de
nuestra salvación;” pues al manifestarse tu Hijo en nuestra carne mortal,+
nos hiciste partícipes* de la gloria de su inmortalidad.”
Por eso, con los ángeles y los arcángeles+ y con todos los coros celestiales,*
cantamos sin cesar el himno de tu gloria.”
PREFACIO EN EL BAUTISMO DEL SEÑOR
En verdad es justo y necesario,’ nuestro deber y salvación+ darte gracias
siempre y en todo lugar,* Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. ”
Porque quisiste rodear el bautismo de tu Hijo en el Jordán’ de signos admirables+
para que, mediante aquella voz, venida del cielo* creyéramos que tu Verbo se
encontraba presente en el mundo” y por el Espíritu, que descendió en forma
de paloma,+ se manifestara que Cristo, tu Hijo,’ era ungido con el óleo de la
alegría* y enviado a evangelizar a los pobres.” Por eso, a una con los espíritus
celestes + te alabamos constantemente en la tierra * proclamando tu gloria:”
PREFACIO I DE CUARESMA
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ Por él concedes a tus hijos anhelar, año tras año,+ con
el gozo de habernos purificado,* la solemnidad de la Pascua,‖ para que,
dedicados con mayor entrega a la alabanza divina y al amor fraterno,+ por la
celebración de los misterios que nos dieron nueva vida,* lleguemos a ser con
plenitud hijos de Dios.‖ Por eso, con los ángeles y arcángeles+ y con todos los
coros celestiales,* cantamos sin cesar el himno de tu gloria:‖
PREFACIO II DE CUARESMA
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has establecido generosamente este tiempo de gracia para renovar en
santidad a tus hijos, de modo que, libres de todo afecto desordenado, vivamos
las realidades temporales como primicias de las realidades eternas. Por eso,
con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar:

22
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO III DE CUARESMA
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Porque con nuestras privaciones voluntarias‘ nos enseñas a reconocer y
agradecer tus dones,+ a dominar nuestro afán de suficiencia‘ y a repartir
nuestros bienes con los necesitados,* imitando así tu generosidad.‖ Por eso,
con los ángeles te glorificamos+ y te alabamos diciendo:‖
PREFACIO IV DE CUARESMA
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Porque con el ayuno corporal refrenas nuestras pasiones,+ elevas nuestro
espíritu,‘ nos das fuerza y recompensa,* por Cristo, Señor nuestro.‖ Por él, los
ángeles y los arcángeles‘ y todos los coros celestiales+ celebran tu gloria,‘
unidos en común alegría.* Permítenos asociarnos a sus voces‘ cantando
humildemente tu alabanza:‖
PREFACIO V DE CUARESMA
En verdad es justo bendecir tu nombre,‘ Padre rico en misericordia,+ ahora
que, en nuestro itinerario hacia la luz pascual,‘ seguimos los pasos de Cristo,*
maestro y modelo de la humanidad reconciliada en el amor.‖ Tu abres a la
Iglesia el camino de un nuevo éxodo‘ a través del desierto cuaresmal,+ para
que, llegados a la montaña santa,‘ con el corazón contrito y humillado,*
reavivemos nuestra vocación de pueblo de alianza,‖ convocado para bendecir
tu nombre,+ escuchar tu Palabra* y experimentar con gozo tus maravillas.‖ Por
estos signos de salvación,+ unidos a los ángeles, ministros de tu gloria,*
proclamamos el canto de tu alabanza:‖
PREFACIO DOMINGO PRIMERO DE CUARESMA: TENTACIONES DEL SEÑOR
Realmente es justo y necesario,’ es nuestro deber y salvación+ darte gracias’
siempre y en todo lugar,’ Señor, Padre santo,’ Dios todopoderoso y eterno,*
por Cristo, Señor nuestro. ” Él mismo al abstenerse de alimentos terrenos+
durante cuarenta días, consagró con su ayuno * nuestra práctica cuaresmal,” y
al rechazar las tentaciones del demonio+ nos enseñó a superar las fuerzas del
pecado;” de este modo+ celebrando con sinceridad el misterio de esta
Pascua,* podremos pasar un día a la Pascua que no acaba.” Por eso, unidos a
los coros de los ángeles,+ cantamos sin cesar,* un himno a tu gloria:”
PREFACIO DOMINGO SEGUNDO DE CUARESMA: TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR
Realmente es justo y necesario,’ es nuestro deber y salvación+ darte gracias’
siempre y en todo lugar,’ Señor, Padre santo,’ Dios todopoderoso y eterno,*
por Cristo, Señor nuestro.” Él mismo, después de anunciar su muerte a los
discípulos les reveló el esplendor de su gloria en la montaña santa, para dar
testimonio,+ de acuerdo con la Ley y los Profetas,* que la Pasión es el camino
a la Resurrección.” Por eso, con todos los coros celestiales+ te aclamamos en
la tierra,* cantando sin cesar:”
23
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO DOMINGO TERCERO DE CUARESMA: LA SAMARITANA
Realmente es justo y necesario,’ es nuestro deber y salvación+ darte gracias’
siempre y en todo lugar,’ Señor, Padre santo,’ Dios todopoderoso y eterno,*
por Cristo, Señor nuestro.”
Quien al pedir agua a la mujer samaritana+ ya había infundido en ella el don de
la fe,* y si quiso estar sediento de la fe de aquella mujer’ fue para encender en
ella el fuego del amor divino.” Por eso, Padre, te damos gracias+ y
proclamamos tu grandeza* cantando con los ángeles:”
PREFACIO DOMINGO CUARTO DE CUARESMA: EL CIEGO DE NACIMIENTO
Realmente es justo y necesario,’ es nuestro deber y salvación+ darte gracias’
siempre y en todo lugar,’ Señor, Padre santo,’ Dios todopoderoso y eterno,*
por Cristo, Señor nuestro.” Él mismo llevó a la luz de la fe’ al género humano
que caminaba en tinieblas,+ y a los que nacen esclavos del pecado’ los hace
renacer por el bautismo* transformándolos en hijos adoptivos.”
Por eso, Padre, te adoran el cielo y la tierra’ entonando un canto nuevo,+ y
nosotros con todos los ángeles te alabamos,* cantando sin cesar:”
PREFACIO DOMINGO QUINTO DE CUARESMA: LA RESURRECCIÓN DE LÁZARO
Realmente es justo y necesario,’ es nuestro deber y salvación+ darte gracias’
siempre y en todo lugar,’ Señor, Padre santo,’ Dios todopoderoso y eterno,*
por Cristo, Señor nuestro.” Como verdadero hombre que él era,+ lloró a su amigo
Lázaro,* y como eterno Dios lo levantó del sepulcro;” hoy extiende su compasión a
todos los hombres+ y por medio de sus sacramentos* nos conduce a una vida nueva.”
Por eso, unidos a los coros de los ángeles,+ cantamos sin cesar,* un himno a tu
gloria:”
PREFACIO DE LA PASIÓN DEL SEÑOR I
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Porque en la pasión salvadora de tu Hijo+ el universo aprende a proclamar tu
grandeza* y, por la fuerza de la cruz,‘ el mundo es juzgado como reo y el
Crucificado exaltado como juez poderoso.‖ Por eso, ahora nosotros, llenos de
alegría,+ te aclamamos con los ángeles y los santos* cantando tu alabanza:‖
PREFACIO DE LA PASIÓN DEL SEÑOR II: PARA DÍAS DE SEMANA SANTA
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ Porque se acercan los días santos de su pasión
salvadora‘ y de su resurrección gloriosa;+ en ellos celebramos su triunfo sobre
el poder de nuestro enemigo* y renovamos el misterio de nuestra redención.‖
Por eso, los ángeles te cantan con júbilo eterno+ y nosotros nos unimos a sus
voces,* cantando humildemente tu alabanza:‖

24
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO DE LA PASIÓN DEL SEÑOR III: PARA DOMINGO DE RAMOS
Realmente es justo y necesario,’ es nuestro deber y salvación+ darte gracias’
siempre y en todo lugar,’ Señor, Padre santo,’ Dios todopoderoso y eterno,*
por Cristo, Señor nuestro.” Quien, siendo inocente,+ se entregó a la muerte por
los culpables* y aceptó la injusticia de ser contado entre criminales.‖ De esta
forma,al morir, destruyó nuestra culpa,+y al resucitar, nos adquirió la salvación.‖
A él alaban los cielos y la tierra,+ los ángeles y arcángeles.*
Permítenos asociarnos a sus voces, cantando tu alabanza:‖
PREFACIO PASCUAL I
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación + glorificarte
siempre, Señor,‘ pero más que nunca en este tiempo* en que celebramos que
Cristo, nuestra pascua,‘ ha resucitado de entre los muertos.‖
Porque Él es el verdadero Cordero que quitó el pecado del mundo:+ muriendo,
destruyó nuestra muerte,* y resucitando, restauró la vida.‖ Por eso, llenos de la
alegría pascual,+ junto a toda la creación,* nos unimos a los coros celestiales,‘
a los ángeles y a los arcángeles,‘ y cantamos el himno de tu gloria:‖
PREFACIO PASCUAL II
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación + glorificarte
siempre, Señor,‘ pero más que nunca en este tiempo* en que celebramos que
Cristo, nuestra pascua,‘ ha resucitado de entre los muertos.‖
Por Él los hijos de la luz amanecen a la vida eterna,+ y los creyentes atraviesan
los umbrales del reino de los cielos;‖ porque en la muerte de Cristo+ nuestra
muerte ha sido vencida* y en su resurrección hemos resucitado todos.‖ Por eso,
llenos de la alegría pascual,+ junto a toda la creación,* nos unimos a los coros
celestiales,‘a los ángeles y a los arcángeles,‘y cantamos el himno de tu gloria:‖
PREFACIO PASCUAL III
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación + glorificarte
siempre, Señor,‘ pero más que nunca en este tiempo* en que celebramos que
Cristo, nuestra pascua,‘ ha resucitado de entre los muertos.‖
Porque Él no cesa de ofrecerse por nosotros,‘ de interceder por todos ante ti;+
inmolado, ya no vuelve a morir;* sacrificado, vive para siempre.‖ Por eso, llenos
de la alegría pascual,+ junto a toda la creación,* nos unimos a los coros
celestiales,‘a los ángeles y a los arcángeles,‘y cantamos el himno de tu gloria:‖
PREFACIO PASCUAL IV
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación + glorificarte
siempre, Señor,‘ pero más que nunca en este tiempo* en que celebramos que
Cristo, nuestra pascua,‘ ha resucitado de entre los muertos.‖
Porque en Él fue demolida nuestra antigua miseria,+ reconstruido cuanto
estaba derrumbado* y renovada en plenitud la salvación.‖ Por eso, llenos de la
alegría pascual,+ junto a toda la creación,* nos unimos a los coros celestiales,‘
a los ángeles y a los arcángeles,‘ y cantamos el himno de tu gloria:‖

25
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO PASCUAL V
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación + glorificarte
siempre, Señor,‘ pero más que nunca en este tiempo* en que celebramos que
Cristo, nuestra pascua,‘ ha resucitado de entre los muertos.‖
Porque Él, con la inmolación de su cuerpo en la cruz,+ dio pleno cumplimiento*
a lo que anunciaban los sacrificios de la antigua alianza,‖ y ofreciéndose a sí
mismo por nuestra salvación+ quiso ser al mismo tiempo* sacerdote, víctima y
altar.‖ Por eso, llenos de la alegría pascual,+ junto a toda la creación,* nos
unimos a los coros celestiales,‘ a los ángeles y a los arcángeles,‘ y cantamos el
himno de tu gloria:‖
PREFACIO DE LA ASCENSIÓN Y DESPUÉS DE LA ASCENSIÓN
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación + glorificarte
siempre, Señor,‘ pero más que nunca en este tiempo* en que celebramos que
Cristo, nuestra pascua,‘ ha resucitado de entre los muertos.‖ El cual, habiendo
entrado una vez para siempre‘ en el santuario del cielo,+ ahora intercede por
nosotros,‘ como mediador* que asegura la inextinguible efusión del Espíritu.‖
Pastor y obispo de nuestras vidas,+ nos invita a la plegaria unánime,‘ a ejemplo
de María y los apóstoles,* para que vivamos en un perenne Pentecostés.‖ Por
eso, llenos de la alegría pascual,+ junto a toda la creación,* nos unimos a los coros
celestiales,‘a los ángeles y a los arcángeles,‘y cantamos el himno de tu gloria:‖
PREFACIO PARA PENTECOSTÉS: EL MISTERIO DE PENTECOSTÉS
Realmente es justo y necesario,’ es nuestro deber y salvación+ glorificarte
siempre, Señor, Padre santo,* Dios todopoderoso y eterno.” Para llevar a su
plenitud el misterio pascual,+ envías hoy el Espíritu Santo sobre los que hiciste
tus hijos adoptivos* haciéndolos partícipes de la Vida de tu Hijo único.”
Es el mismo Espíritu que, en el momento de nacer la Iglesia,+ dio a todos los
pueblos el conocimiento del Dios verdadero,* y unió a las diversas lenguas en
la confesión de una sola fe.” Por eso, llenos de la alegría pascual,+ junto a toda la
creación,* nos unimos a los coros celestiales,‘ a los ángeles y a los arcángeles,‘ y
cantamos el himno de tu gloria:‖
PREFACIO PARA EL DOMINGO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
En verdad es justo y necesario,’ es nuestro deber y salvación + darte gracias
siempre y en todo lugar, * Señor, Padre santo,’ Dios todopoderoso y eterno”.
Que con tu único Hijo y el Espíritu Santo’, eres un solo Dios’, un solo Señor+,
no en la singularidad de una sola persona,* sino en la trinidad de una sola
naturaleza”. Y lo que creemos de tu gloria, porque tú lo revelaste+, eso mismo
lo afirmamos de tu Hijo* y también del Espíritu Santo’, sin diferencia ni
distinción.” De modo que al proclamar nuestra fe’ en la verdadera y eterna
divinidad+, adoramos a tres personas distintas,* en la unidad de un solo ser’ e
iguales en su majestad”. A quien alaban los ángeles y los arcángeles+, y todos
los coros celestiales*, que no cesan de aclamarte con una sola voz”:

26
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO DEL SAGRADO CORAZÓN
En verdad es justo y necesario,’ es nuestro deber y salvación+ darte gracias
siempre y en todo lugar,* Señor, Padre santo,’ Dios todopoderoso y eterno.’
por Cristo, Señor nuestro.” El cual, con inmenso amor,’ se entregó por
nosotros en la cruz + e hizo salir sangre y agua de su costado herido,* de
donde habrían de brotar’ los sacramentos de la Iglesia”, para que todos’,
atraídos hacia el corazón abierto del salvador+, pudieran beber siempre, con
gozo*, de la fuente de la salvación”. Por eso, con los ángeles y con todos lo
santos+ te alabamos*, cantando sin cesar”:
PREFACIO DE JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO
Realmente es justo y necesario,+ glorificarte siempre, Señor,* Padre Santo,
Dios todopoderoso y eterno.” Porque consagraste Sacerdote eterno y Rey del
Universo+ a tu Hijo único, nuestro Señor Jesucristo,* ungiéndolo con óleo de
alegría.” Él se ofreció a sí mismo en el altar de la cruz+ como Víctima
inmaculada y pacificadora*para consumar el misterio de la redención humana”
y, sometiendo a su poder la creación entera,+ entregarte, Padre santo,* el
Reino eterno y universal que él mismo inauguró.” Es el Reino de la verdad y la
vida,+el Reino de la santidad y la gracia,*el Reino de la justicia, el amor y la paz.”
Por eso, con los ángeles y los santos,+ y con todos los coros celestiales,*
proclamamos tu gloria, cantando:”
PREFACIO DEL ESPÍRITU SANTO
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Porque Tú eres quien dirige y gobierna a tu Iglesia,+ proporcionándole lo que
más le conviene* en todo lugar y en cada momento. ‖
No dejas de instruirla, sostenerla y guiarla‘ con la fuerza del Espíritu Santo,+
para que celebre incesantemente* los prodigios de un renovado Pentecostés.‖
De manera que, confiada siempre a ti en el amor,+ ni abandone la plegaria en
la tribulación,‘ ni deje de darte gracias en el gozo,* por Cristo Señor nuestro.‖
Por eso, unidos a los coros angélicos,+ te aclamamos, * llenos de alegría:‖
PREFACIO DE SANTA MARÍA VIRGEN I
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria,+ al celebrar la (nombre de la fiesta o
memoria) de la Bienaventurada Virgen María, * madre y modelo nuestro:‖
Porque ella concibió a tu único Hijo por obra del Espíritu Santo+ para que,
quedando transformada su total disponibilidad‘ en santa y gloriosa fecundidad,*
brillara sobre el mundo la luz eterna,‘ Jesucristo Señor nuestro.‖
Por él, los ángeles y los arcángeles‘ y todos los coros celestiales,+ celebran tu
gloria, unidos en común alegría.* Permítenos asociarnos a sus voces,‘
cantando humildemente tu alabanza:‖

27
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO DE SANTA MARÍA VIRGEN II
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación+ darte gracias y
proclamar que has hecho obras admirables* al hacer brillar tu gloria y tu
perfección en tus santos‖ y de un modo muy especial en Santa María,+ la
madre de tu Hijo Jesucristo* y de toda la nueva creación.‖ Por eso, al celebrarla
hoy,+ queremos exaltar tu generosidad * inspirados en su propio cántico.‖
En verdad, has hecho maravillas por toda la tierra,‘ y prolongaste tu misericordia
de generación en generación,+ cuando, complacido en la humildad de tu
sierva,* nos diste por su medio al autor de la vida,‘ Jesucristo, tu Hijo, Señor
nuestro.‖ Por él, los ángeles y los arcángeles+ te adoran eternamente,‘
gozosos en tu presencia.*Permítenos unirnos a sus voces‘ cantando tu alabanza:‖
PREFACIO DE SANTA MARÍA VIRGEN III
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación+ darte gracias
siempre y en todo lugar,* Señor, Padre santo,‘ Dios todopoderoso y eterno‘
y alabarte en esta festividad de la Virgen María.‖
Porque al aceptar ella tu Palabra‘ en su corazón inmaculado,+ tú la elegiste
para que la concibiera en su seno virginal* y, al dar a luz a Cristo,‘ preparó el
nacimiento de la Iglesia.‖ Porque al aceptar, junto a la cruz,‘ el encargo de tu
amor,+ recibió como hijos a todos los seres humanos,* redimidos por la sangre
de Cristo.‖ Porque al unirse a las oraciones‘ de los apóstoles y discípulos,+ que
esperaban la venida del Espíritu Consolador,* se convirtió en el modelo de la
Iglesia suplicante‖ y, desde su glorificación a los cielos,+ sigue mostrando su amor
y protección* a la Iglesia que peregrina‘ hacia la plenitud de la vida.‖ Por eso, con
todos los ángeles y santos,+te alabamos sin cesar,*cantando tus maravillas:‖
PREFACIO DE SANTA MARÍA VIRGEN IV
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ Porque has constituido a Santa María,‘ la Madre de tu
Hijo,+ en madre y auxiliadora* del pueblo cristiano,‖ para que, imitándola en su
entrega‘ y alentado por su protección,+ participe valientemente en el combate
de la fe,‘ persevere con fidelidad en la enseñanza de los apóstoles,* y camine
seguro entre las dificultades del mundo,‘ hasta alcanzar gozoso la Jerusalén
celestial. ‖ Por eso, Señor, con todos los ángeles+ te aclamamos ahora y por
siempre, * cantando tus maravillas:‖
PREFACIO DE APÓSTOLES I
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso Pastor
eterno.‖ Porque no abandonas nunca a tu rebaño,+ sino que por medio de los
santos Apóstoles* lo proteges y conservas,‖ y quieres que tenga siempre por
guía+ la palabra de aquellos mismos pastores* a quienes tu Hijo dio la misión
de anunciar el Evangelio.‖ Por eso, con los ángeles y arcángeles+ y con todos
los coros celestiales,* cantamos sin cesar el himno de tu gloria:‖

28
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO DE APÓSTOLES II
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ Porque has cimentado tu Iglesia sobre la fe confesada por
los Apóstoles,+ para que permanezca en el mundo como signo de santidad* y
señale a todos los hombres el camino que nos lleva hacia Ti.‖ Por eso, Señor,+
con los ángeles te alabamos ahora y por siempre* cantando con humilde fe:‖
PREFACIO DE SANTOS PASTORES
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ Porque nos concedes la alegría de celebrar hoy la fiesta
de san N.,+ fortaleciendo a tu Iglesia con el ejemplo de su vida,* instruyéndola
con su palabra‘ y protegiéndola con su intercesión.‖ Por eso, con los ángeles y
los santos,+ te cantamos el himno de alabanza* proclamando sin cesar:‖
PREFACIO DE LOS SANTOS MÁRTIRES
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Porque la sangre del glorioso mártir San N.+ derramada, como la de Cristo,
para confesar tu nombre,* manifiesta las maravillas de tu poder;‖ pues en su
martirio, Señor, has sacado fuerza de lo débil,+ haciendo de la fragilidad tu
propio testimonio,* por Cristo, Señor nuestro.‖ Por eso, como los ángeles te
cantan en el cielo,+ nosotros en la tierra te aclamamos cantando sin cesar:‖
PREFACIO DE SANTAS VÍRGENES Y RELIGIOSOS
En verdad es justo y necesario, que te alaben, Señor,‘ tus criaturas del cielo y
de la tierra,+ y, al recordar a los santos que por el reino de los cielos se
consagraron a Cristo,* celebremos la grandeza de tus designios.‖ En ellos
recobra el hombre la santidad primera, que de ti había recibido,+ y gusta ya en
la tierra* los dones reservados para el cielo.‖ Por eso, con todos los ángeles y
santos,+ te alabamos, cantando sin cesar:‖
PREFACIO DE SANTOS I
En verdad es justo darte gracias y deber nuestro glorificarte, Padre Santo,+
porque manifiestas tu gloria en la asamblea de los santos,* y, al coronar sus
méritos, coronas tu propia obra.‖ Tú nos ofreces el ejemplo de su vida,+ la
ayuda de su intercesión* y la participación en su destino,‖ para que, animados
por su presencia alentadora,‘ luchemos sin desfallecer en la carrera+ y
alcancemos, como ellos,‘ la corona de gloria que no se marchita,* por Cristo,
Señor nuestro.‖ Por eso, con los ángeles y arcángeles+ y con la multitud de los
santos,* cantamos sin cesar el himno de alabanza:‖

29
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO DE SANTOS II
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ Porque mediante el testimonio admirable de tus santos+
fecundas sin cesar a tu Iglesia con vitalidad siempre nueva,* dándonos así
pruebas evidentes de tu amor.‖ Ellos nos estimulan con su ejemplo en el
camino de la vida+ y nos ayudan con su intercesión.‖ Por eso, ahora, nosotros,
llenos de alegría,+ te aclamamos con los ángeles y los santos* cantando:‖
PREFACIO DE DIFUNTOS I
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ En él brilla la esperanza de nuestra feliz resurrección;+
y así, aunque la certeza de morir nos entristece,* nos consuela la promesa de
la futura inmortalidad.‖ Porque la vida de los que en ti creemos, Señor,+ no
termina, se transforma;* y, al deshacerse nuestra morada terrenal‘ adquirimos
una mansión eterna en el cielo.‖ Por eso, con los ángeles y arcángeles+ y con
todos los coros celestiales, * cantamos sin cesar el himno de tu gloria:‖
PREFACIO DE DIFUNTOS II
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ Porque él aceptó la muerte, uno por todos,‘ para
librarnos del morir eterno;+ es más, quiso entregar su vida* para que todos
tuviéramos vida eterna.‖ Por eso, unidos a los coros angélicos,+ te aclamamos
llenos de alegría:‖
PREFACIO DE DIFUNTOS III
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ Él es la salvación del mundo,+ la Vida de los hombres*
y la Resurrección de los muertos.‖ Por eso, con todos los ángeles y santos,+ te
alabamos,* proclamando sin cesar:‖
PREFACIO DE DIFUNTOS IV
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Tú llamas a la vida eterna con Cristo‘ a los que fueron redimidos por él,+ y
otorgaste el don de tu gracia* a los que había muerto a causa del pecado.‖
Por eso, con todos los ángeles y santos,+te alabamos,*proclamando sin cesar:‖
PREFACIO DE DIFUNTOS V
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,* Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.‖
Por tu poder fuimos creados;+ a causa del pecado fuimos condenados a morir; *
pero por la muerte de tu Hijo tenemos parte en su resurrección gloriosa. Por
eso,con todos los ángeles y santos,+te alabamos,*cantando sin cesar:‖
30
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO POR LA UNIDAD DE LA IGLESIA
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖Por él nos has conducido al conocimiento de la verdad,+
para hacernos miembros de su cuerpo‘ mediante el vínculo de una misma fe y
un mismo bautismo;* y has enviado sobre todos los pueblos‘ la efusión de tu
Espíritu Santo.‖ Tu Espíritu es artífice de la unidad,+ él habita en tus hijos de
adopción,* él santifica a toda tu Iglesia y la guía a la perfección.‖ Por eso,
unidos al coro de los ángeles,+ te alabamos con alegría,* cantando tu gloria:‖
PREFACIO PARA LA DEDICACIÓN DE UNA IGLESIA
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Porque en toda casa consagrada a la oración+ manifiestas la gloria de tu amor,*
y constituida en tabernáculo de tu presencia sacramental‘ nos recuerdas que tú
mismo nos has hecho templos del Espíritu Santo.‖ Con tu acción constante,
santificas a la Iglesia,‘ esposa de Cristo,+ que simbolizada por estos templos
materiales,* se presenta ante el mundo‘ como signo de la presencia de tu Reino.‖
Por eso, con todos los ángeles y santos,+te alabamos,*proclamando sin cesar:‖
PREFACIO DE LA INICIACIÓN CRISTIANA:
En verdad es justo darte gracias‘ y exaltar tu nombre,+ Padre santo y
misericordioso,* por Jesucristo,‘ Señor y redentor nuestro.‖ Tú, en el bautismo,
das nueva vida a los creyentes+ y los haces partícipes* del misterio pascual de
tu Hijo.‖ Tú los llenas con la fuerza de tu Espíritu,+ mediante la imposición de
manos* y la unción real del santo crisma.‖ Tú los alimentas y santificas con el
cuerpo y la sangre de Jesucristo,+ para que, penetrados por la gracia de estos
admirables misterios,* se vayan transformando en imagen de tu Hijo‘ y participen
de la vida eterna.‖ Así engendras en el seno de la Iglesia,‘ virgen y madre,* un
pueblo de sacerdotes y reyes.‖ Por este don de tu benevolencia‘ tu familia te
adora+ y, unida a los ángeles y a los santos,* canta el himno de tu gloria:‖
PREFACIO DE LA CONFIRMACIÓN:
En verdad es justo darte gracias,+ es bueno cantar tu gloria,* Padre santo,‘
fuente y origen de todo bien.‖ Tú, a tus hijos, renacidos en el bautismo‘ y
marcados con sello del Espíritu Santo, por la crismación,+ los confirmas con el
poder de tu Espíritu,* mediante la imposición de manos y la santa unción.‖ Así,
fortalecidos a imagen de Cristo,‘ el ungido por el Espíritu Santo+ y enviado
para anunciar la buena nueva de la salvación,* los envías como testigos de la
fe‘ en la Iglesia y en el mundo.‖ Por eso nosotros, reunidos en esta asamblea
festiva+ para celebrar los prodigios de un renovado Pentecostés,* y unidos a
los ángeles y a los santos,‘ cantamos el himno de tu gloria:‖

31
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO DE EUCARISTÍA I: EL SACRIFICIO Y EL SACRAMENTO DE CRISTO
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ Pues Él, al revelarnos el verdadero sentido del
sacerdocio,+ se ofreció a ti como víctima salvadora,* y nos mandó que lo
ofreciéramos‘ como memorial suyo.‖ De esta manera,‘ cuando comemos su
carne,‘ inmolada por nosotros,‘ quedamos fortalecidos;+ y cuando bebemos su
sangre,‘ derramada por nosotros,* quedamos limpios de nuestros pecados. ‖
Por eso, con los ángeles y arcángeles+ y con todos los coros celestiales, *
cantamos sin cesar el himno de tu gloria:‖
PREFACIO DE EUCARISTÍA II:
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo,‘ Dios todopoderoso y eterno,* por
Cristo, Señor nuestro.‖ El cual, en la última cena con los Apóstoles,‘ cuando iba a
ofrecerse a ti como cordero sin mancha,+ para perpetuar los efectos de su
pasión salvadora,* nos dejó el memorial de su muerte y resurrección. ‖
Con el sacramento de su Cuerpo y de su Sangre,‘ alimentas y santificas a tus
fieles+ para que, una misma fe los ilumine* y un mismo amor los una.‖ Así, nos
acercamos a tu mesa+ para que, nos vayas transformando* en imagen de tu
Hijo.‖ Por eso, con los ángeles y arcángeles+ y con todos los coros celestiales,*
cantamos sin cesar el himno de tu gloria:‖
PREFACIO DE LA PENITENCIA
En verdad es justo alabarte y darte gracias,‘ Padre santo, Dios todopoderoso,+
por tus beneficios,* y sobre todo por la gracia del perdón.‖ Porque al hombre,
náufrago a causa del pecado,+ con el sacramento de la reconciliación‘ le abres
el puerto de la misericordia y de la paz,* en Cristo muerto y resucitado.‖ Con el
poder de tu Espíritu,+ has dispuesto para la Iglesia,‘ santa y al mismo tiempo
necesitada de penitencia,* una segunda tabla de salvación‘ después del
Bautismo,‖ y así la renuevas incesantemente,+ para congregarla* en el
banquete festivo de tu amor.‖ Por este don de tu benevolencia+ unidos a los
ángeles y a los santos,* cantamos, a una voz, el himno de tu gloria:‖
PREFACIO DE LA UNCIÓN DE LOS ENFERMOS
En verdad es justo darte gracias,‘ Dios de misericordia,+ Señor todopoderoso,*
por Jesucristo, Señor y Redentor nuestro.‖
Porque has querido que tu único Hijo,+ autor de la vida,* médico de los cuerpos y
de las almas,‖ tomase sobre sí nuestras debilidades,+ para socorrernos en los
momentos de prueba* y santificarnos en la experiencia del dolor.‖
En el signo sacramental de la Unción,‘ por la oración de la Iglesia,+ nos libras
del pecado,‘ nos confortas con la gracia del Espíritu Santo* y nos haces
partícipes de la victoria pascual.‖ Por este signo de tu benevolencia,+ unidos a
los ángeles y a los santos,* cantamos, a una voz, el himno de tu gloria:‖

32
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO DE LAS ORDENACIONES I
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación+ darte gracias
siempre y en todo lugar,* Señor, Padre santo,‘ Dios todopoderoso y eterno.‖
Ya que, por la unción del Espíritu Santo, constituiste a tu Hijo unigénito+
Pontífice de la alianza nueva y eterna* y has querido que su sacerdocio único‘
se perpetuara en la Iglesia‖ Porque Cristo no sólo comunica la dignidad del
sacerdocio real‘ a todo el pueblo redimido,+ sino que, mediante la imposición
de las manos,* eligiendo a algunos de entre los hermanos,‘ los hace partícipes
de su ministerio de salvación.‖ Ellos renuevan, en su nombre, el sacrificio
redentor,+ lo alimentan con la palabra, y lo fortifican con los sacramentos, *
dando con su vida testimonio de tu fidelidad y de tu amor.‖ Por eso, Señor, con
todos los ángeles y santos,+ te alabamos,* cantando llenos de alegría.‖
PREFACIO DE LAS ORDENACIONES II:
En verdad es justo y necesario,‘ alabarte y darte gracias,+ Padre santo,‘ Dios
omnipotente y misericordioso,* de quien proviene toda paternidad por la
efusión del Espíritu.‖ En tu Hijo Jesucristo,‘ sacerdote eterno,+ has puesto el
origen de todo ministerio,* para mantener vivo el testimonio apostólico en tu
pueblo.‖ Tú eliges dispensadores de los santos misterios,+ para que en todas
las naciones de la tierra se ofrezca el sacrificio perfecto* y con la palabra y los
sacramentos,‘ se edifique la Iglesia,‘ comunidad de la nueva alianza y templo
de tu gloria.‖ Por este misterio de salvación, unidos a los ángeles y a los
santos, cantamos con gozo el himno de tu alabanza:
PREFACIO DEL MATRIMONIO I:
En verdad es justo y necesario ‘, es nuestro deber y salvación+ darte gracias
siempre y en todo lugar,* Señor, Padre santo,‘ Dios todopoderoso y eterno.‖
Porque estableciste con tu pueblo una nueva alianza,+ para hacer partícipes
en Cristo de la naturaleza divina‘ y coherederos de su gloria,* a los que redimiste
por el misterio de su muerte y resurrección. Y quisiste darnos a entender esta
gracia de tu liberalidad+ en la unión del hombre y la mujer,* para que el
sacramento que ahora celebramos,‘ nos recuerde el designio inefable de tu
amor.‖ Por eso, con los ángeles y los santos,+ cantamos sin cesar* el himno de
tu gloria:‖
PREFACIO DEL MATRIMONIO II
Realmente es justo y necesario,+ glorificarte siempre, Señor,* Padre Santo,
Dios todopoderoso y eterno.”
Tú sellaste la unión matrimonial con un vínculo indisoluble de amor y paz,+ y
quisiste que la fecundidad de los esposos,* sirviera para aumentar tus hijos
adoptivos.‖ Y así, por medio de tu providencia y de tu gracia,+ que se manifiestan
de manera tan inefable,‘ los hijos nacidos para poblar la tierra* renacen
espiritualmente para acrecentar la Iglesia,‘ por Jesucristo, Señor nuestro.‖
Por él, con los ángeles y los santos,+ te cantamos el himno de alabanza,*
proclamando sin cesar:‖
33
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO 2 FEBRERO: EL MISTERIO DE LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR
Realmente es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Porque hoy tu Hijo es presentado en el templo+ y es proclamado por el
Espíritu:* "luz de las naciones y gloria de Israel".‖
Por eso, nosotros llenos de alegría+ salimos al encuentro de nuestro Salvador*
y con los ángeles y los santos‘ te alabamos cantando:‖
PREFACIO 19 DE MARZO: SAN JOSÉ
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖ Y
alabar, bendecir y proclamar tu gloria+ en la * (solemnidad, veneración) de san
José,* el hombre justo que diste por esposo‘a Santa María, la madre del Señor.‖
Lo elegiste como cabeza de tu familia en Nazaret+ para que, cuidara de tu Hijo
unigénito,* concebido por obra del Espíritu Santo,‘ Jesucristo, el Señor.‖ Por
eso,con todos los ángeles y santos,+te alabamos,*cantando sin cesar:‖
PREFACIO 25 DE MARZO: EL MISTERIO DE LA ENCARNACIÓN
En verdad es justo y necesario,’ es nuestro deber y salvación+ darte gracias
siempre y en todo lugar,* Señor, Padre santo,’ Dios todopoderoso y eterno.’
por Cristo, Señor nuestro.” Porque la Virgen María,‘ recibió con fe el anuncio
celestial+ de que, por obra del Espíritu Santo,* él iba a nacer entre nosotros
para nuestra salvación,‖ y con amor de madre,+ lo llevó en sus purísimas
entrañas.‖ Así se cumplieron las promesas hechas al pueblo de Israel+ y se vio
ampliamente colmada* la esperanza de la humanidad.‖
Por eso, con todos los ángeles y santos,+te alabamos,*cantando sin cesar:‖
PREFACIO 3 MAYO Y 14 SEPTIEMBRE: LA VICTORIA DE LA GLORIOSA CRUZ
Realmente es justo y necesario,+ glorificarte siempre, Señor,* Padre Santo,
Dios todopoderoso y eterno.” Porque estableciste la salvación del género
humano‘ en el árbol de la cruz,+ para que donde tuvo origen la muerte,* allí
resurgiera la vida,‖ y el que venció en un árbol+ fuera en un árbol vencido* por
Jesucristo, Señor nuestro.‖
Por eso, con todos los ángeles y santos,+te alabamos,*cantando sin cesar:‖
PREFACIO 24 JUNIO Y 29 AGOSTO: LA MISIÓN DEL PRECURSOR
En verdad es justo y necesario,’ es nuestro deber y salvación+ darte gracias
siempre y en todo lugar,* Señor, Padre santo,’ Dios todopoderoso y eterno.’
por Cristo, Señor nuestro.” Hoy alabamos tu grandeza manifestada en san
Juan Bautista,+ el precursor de tu Hijo* y el mayor de los nacidos de mujer.‖
Él, antes de nacer,+ saltó de alegría en el vientre de su madre* al sentir la
proximidad del Salvador.‖ Luego señaló al Cordero que quita el pecado del
mundo + y bautizó en el río Jordán * al mismo autor del bautismo.‖ Finalmente
mereció dar el supremo testimonio de Cristo,+ derramando su sangre por él.‖
Por eso, unidos a los coros de los ángeles,+ cantamos un himno a tu gloria,*
proclamando sin cesar:‖
34
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
PREFACIO 29 JUNIO: LA DOBLE MISIÓN DE PEDRO Y PABLO EN LA IGLESIA
Realmente es justo y necesario,+ glorificarte siempre, Señor,* Padre Santo,
Dios todopoderoso y eterno.” Tú quieres que hoy los santos Apóstoles Pedro y
Pablo+ sean causa de nuestra alegría:‖ Pedro fue el primero en confesar la
fe,+ Pablo el insigne maestro que la interpretó;‖ aquél formó la primera Iglesia con
el resto de Israel,+éste fue quien la extendió entre los paganos llamados a la fe.‖
Y a los dos, coronados por el martirio,+ hoy los celebra y venera tu pueblo.‖
Por eso, con todos los ángeles y santos,+te alabamos,*cantando sin cesar:‖
PREFACIO 6 DE AGOSTO: LA TRANSFIGURACIÓN
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Porque Cristo,‘ después de anunciar su muerte a los discípulos,+ les mostró en
el monte santo el esplendor de su gloria,* para testimoniar que, de acuerdo con
la ley y los profetas,‘ la pasión es el camino que conduce a la resurrección.‖
Por eso, con todos los ángeles y santos,+te alabamos,*cantando sin cesar:‖
PREFACIO 15 DE AGOSTO: LA GLORIA DE MARÍA ELEVADA AL CIELO
Realmente es justo y necesario,’ es nuestro deber y salvación+ darte gracias’
siempre y en todo lugar,’ Señor, Padre santo,’ Dios todopoderoso y eterno,*
por Cristo, Señor nuestro.” Porque hoy ha sido llevada al cielo la Virgen Madre
de Dios,+ anticipo e imagen de la perfección que alcanzará tu Iglesia.‖ Tú no
quisiste que ella sufriera la corrupción del sepulcro,+ ya que había engendrado
en su seno al autor de la vida,* Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro.‖
Por eso, unidos a los coros de los ángeles,+ te cantamos llenos de alegría:‖
PREFACIO 29 SEPTIEMBRE: DE LOS ÁNGELES
En verdad es justo y necesario,‘ es nuestro deber y salvación,+ darte gracias
siempre y en todo lugar,‘ Señor, Padre Santo,* Dios todopoderoso y eterno.‖
Porque rescatados del pecado por tu Hijo Jesucristo,+ ahora te alabamos,*
celebrando a tus ángeles y arcángeles.‖ El honor que tributamos a los que te
fueron fieles,+ es reconocimiento de tu gloria;* pues, si es digna de admiración
la criatura angélica,‘ lo es inmensamente más aquel que la creó.‖ Por eso, con
todos los ángeles y santos,+te alabamos,*cantando sin cesar:‖
PREFACIO 1 DE NOVIEMBRE: LA GLORIA DE LA IGLESIA, NUESTRA MADRE
Realmente es justo y necesario,’ es nuestro deber y salvación+ darte gracias’
siempre y en todo lugar,’ Señor, Padre santo,’ Dios todopoderoso y eterno,*
por Cristo, Señor nuestro.” Porque hoy nos permites honrar a la Ciudad santa,
la Jerusalén celestial, que es nuestra madre, donde una multitud de hermanos
nuestros ya te alaba eternamente. Por eso, unidos a ellos y a todos los
ángeles, te glorificamos y te alabamos con nuestras voces, cantando:
R. Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.
35
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
11.2. Memorial, Epíclesis y Peticiones
ANTIGUA ANÁFORA ROMANA
INVOCACIÓN
Con las manos extendidas, el presidente dice:
Padre misericordioso te pedimos humildemente por Jesucristo, tu Hijo,
nuestro Señor, que aceptes y † bendigas estos † dones, este sacrificio
† santo y puro.
CANON DE LOS PADRES DE LA IGLESIA VIVOS
Te lo ofrecemos, ante todo por tu Iglesia santa y católica, para que le
concedas la paz,la protejas,la congregues en la unidad y la gobiernes en el
mundo entero, con nuestro venerable y bendito Patriarca N., con nuestro
Obispo N., con los demás obispos, los presbíteros y diáconos y con todo
tu pueblo santo.
CANON DE LOS FIELES VIVOS Y LOS GOBERNANTES (opcional)
Acuérdate del Obispo de Roma, N., de los demás Patriarcas y obispos: Que
asumiendo plenamente la tradición apostólica, sean signo y vínculo de unidad. Bendice
a los presbíteros, a los pastores, ministros, servidores, a todos los que, fieles a la
verdad, profesan la fe católica y apostólica y a nuestros gobernantes.
Acuérdate también, Señor, de tus hijos [N. y N.]; y de todos los aquí reunidos, cuya fe y
entrega bien conoces; por ellos y todos los suyos, por el perdón de sus pecados y la
salvación que esperan, te ofrecemos, y ellos mismos te ofrecen, este sacrificio de
alabanza a ti, eterno Dios, vivo y verdadero.
CANON DE LA MADRE DE DIOS Y LOS SANTOS
Reunidos en comunión con toda la Iglesia, veneramos la memoria, ante
todo de la gloriosa siempre Virgen María, Madre de Jesucristo, nuestro
Dios y Señor; la de su esposo, San José, la de los santos apóstoles y
mártires Pedro y Pablo, Andrés, Santiago y Juan, Tomás, Santiago,
Felipe, Bartolomé, Mateo, Simón y Tadeo; Lino, Cleto, Clemente, Sixto,
Cornelio, Cipriano, Lorenzo, Crisógono, Juan y Pablo, Cosme y Damián,
y la de todos los santos; por sus méritos y oraciones concédenos en
todo tu protección. [Por Cristo, nuestro Señor. Amén.]
Conmemoración de los santos propia de algunas solemnidades:
En la Natividad del Señor y durante su octava:
Reunidos en comunión con toda la Iglesia para celebrar (la noche santa) el día santo
en que la Virgen María, conservando intacta su virginidad, dio a luz al Salvador del
mundo, veneramos la memoria, ante todo, de la gloriosa siempre Virgen María, Madre
de Jesucristo, nuestro Dios y Señor;
En la Epifanía del Señor:
Reunidos en comunión con toda la Iglesia para celebrar el día santo en que tu único
Hijo, eterno como tú en la gloria, se manifestó en la verdad de nuestra carne, hecho
hombre como nosotros, veneramos la memoria, ante todo, de la gloriosa siempre
Virgen María, Madre de Jesucristo, nuestro Dios y Señor;
36
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
En el Jueves santo:
Reunidos en comunión con toda la Iglesia para celebrar el día santo en que nuestro
Señor Jesucristo fue entregado por nosotros, veneramos la memoria, ante todo, de la
gloriosa siempre Virgen María, Madre de Jesucristo, nuestro Dios y Señor;
Desde la misa de la vigilia pascual hasta el segundo domingo de Pascua:
Reunidos en comunión con toda la Iglesia para celebrar (la noche santa) el día santo
de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo según la carne, veneramos la memoria,
ante todo, de la gloriosa siempre Virgen María, Madre de Jesucristo, nuestro Dios y
Señor;
En la Ascensión del Señor:
Reunidos en comunión con toda la Iglesia para celebrar el día santo en que tu único
Hijo, nuestro Señor Jesucristo, habiendo tomado nuestra débil condición humana, la
exaltó a la derecha de tu gloria, veneramos la memoria, ante todo, de la gloriosa
siempre Virgen María, Madre de Jesucristo, nuestro Dios y Señor;
En el domingo de Pentecostés:
Reunidos en comunión con toda la Iglesia para celebrar el día de Pentecostés, en que
el Espíritu Santo se manifestó a los apóstoles en lenguas de fuego, veneramos la
memoria, ante todo, de la gloriosa siempre Virgen María, Madre de Jesucristo, nuestro
Dios y Señor;
El presidente continuando con las manos extendidas, prosigue:
Acepta, Señor, en tu bondad, esta ofrenda de tus siervos y de toda tu
familia santa; ordena en tu paz nuestros días, líbranos de la
condenación eterna y cuéntanos entre tus elegidos. [Por Cristo, nuestro
Señor. Amén.]
MEMORIAL
El celebrante primero impone las manos sobre las ofrendas y luego toma la hostia con
su mano derecha, la pone sobre su palma izquierda y elevando los ojos dice:
Al celebrar esta liturgia, en cumplimiento del encargo que Jesucristo nos
dejó, te suplicamos Padre, que † bendigas y aceptes, la ofrenda de tu
Iglesia, de manera que sea para nosotros Cuerpo y Sangre de tu Hijo
inmaculado.
El cual, la víspera de que aceptara voluntariamente entregarse por
nosotros, pecadores, tomó pan en sus santas manos y después de darte
gracias†, lo bendijo†, lo santificó†, lo partió y se lo dio a sus santos
discípulos, diciendo:
Tomen y coman todos de él: esto es mi Cuerpo, que se entrega por
ustedes y por la multitud, para el perdón de los pecados y para dar
la vida eterna.
Todos: Amén.
Toma el cáliz con ambas manos, luego lo sostiene con la izquierda y con la derecha
hace tres veces el signo de la cruz, diciendo:

37
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Del mismo modo, tomó el cáliz, te dio gracias†, lo bendijo†, lo santificó†
y se lo dio a sus santos discípulos diciendo:
Tomen y beban todos de él: este es el cáliz de mi sangre, sangre de
la alianza nueva y eterna, que se derrama por ustedes y por la
multitud, para el perdón de los pecados y para dar la vida eterna.
Todos: Amén.
Cuando celebren este sacramento, háganlo en conmemoración mía,
recordando mi muerte y resurrección,hasta que vuelva en la gloria.
Todos: Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven,
Señor Jesús.
Con las manos extendidas, el presidente prosigue:
Por eso, Padre, nosotros, tus siervos, y todo tu pueblo santo, al celebrar
este memorial de la muerte gloriosa de Jesucristo, tu Hijo, nuestro
Señor; de su santa resurrección del lugar de los muertos y de su
admirable ascensión a los cielos, te ofrecemos, Dios de gloria y
majestad, de los mismos bienes que nos has dado, el sacrificio puro,
inmaculado y santo: pan de vida eterna y cáliz de eterna salvación. Mira
con ojos de bondad esta ofrenda y acéptala, como aceptaste los dones
del justo Abel, el sacrificio de Abrahán, nuestro padre en la fe, y la
oblación pura de tu sumo sacerdote Melquisedec.
Todos: Oh Dios, Padre todopoderoso, te glorificamos, te
bendecimos, te adoramos y te suplicamos: Ten compasión y
misericordia de nosotros.
Diácono: Amados hermanos: ¡Qué admirable y maravilloso es este
momento, en el que el Espíritu Santo va a descender desde lo alto
sobre esta oblación, para santificarla. Con devoción y adoración,
oren en su presencia. Que la paz y la tranquilidad estén en sus
corazones.
EPÍCLESIS
El que preside, impone las manos sobre las ofrendas, diciendo:
Te suplicamos, Señor, que envíes tu Espíritu Santo sobre esta
Eucaristía que te ofrecemos, para que por su efusión, la haga perfecta.
El que preside, alza las manos en alto, diciendo:
Escúchanos Señor, y ten compasión y misericordia de nosotros.
Todos: Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
El celebrante extiende la mano izquierda y hace la señal de la cruz con la mano
derecha sobre el cuerpo, diciendo en voz alta:

38
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Haz que descienda tu Espíritu Santo para que este pan se convierta en
el † Cuerpo que da vida, en el † Cuerpo que redime, y en el † Cuerpo de
Cristo, nuestro Dios y Señor.
Todos: Amén
El celebrante extiende la mano izquierda y hace la señal de la cruz con la derecha
sobre el cáliz, diciendo en voz alta:
Haz también que el Espíritu Santo convierta este vino en la † Sangre de
la nueva Alianza, en la † Sangre de la Redención, y en la † Sangre de
Cristo, nuestro Dios y Señor.
Todos: Amén.
Con las manos juntas, e inclinado profundamente, el presidente prosigue:
Te pedimos humildemente, Dios todopoderoso, que esta ofrenda sea
llevada a tu presencia, hasta el altar del cielo, por manos de tu ángel,
para que cuantos recibamos el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, al
participar aquí de este altar, seamos colmados † de gracia y bendición.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Todos: Amén.
CANON DE LOS FIELES DIFUNTOS
Acuérdate también, Señor, de tus hijos [N. y N.], que nos han precedido
con el signo de la fe y duermen ya el sueño de la paz.
A ellos, Señor, y a cuantos descansan en Cristo, concédeles el
consuelo, de la luz y de la paz. Por Cristo, nuestro Señor.
Todos: Amén.
CANON DE LOS PADRES Y DOCTORES DE LA IGLESIA (opcional)
Y a nosotros, pecadores, siervos tuyos, que confiamos en tu infinita misericordia,
admítenos en la asamblea de los santos apóstoles y mártires Juan el Bautista,
Esteban, Matías y Bernabé, [Ignacio, Alejandro, Marcelino y Pedro, Felicidad y
Perpetua, Águeda, Lucía, Inés, Cecilia, Anastasia,] y de todos los santos; y acéptanos
en su compañía, no por nuestros méritos, sino conforme a tu bondad. [Por Cristo,
nuestro Señor. Amén.]
Juntando las manos, el presidente prosigue:
Pues por Cristo, Señor nuestro, sigues creando todos los bienes, los
santificas, los llenas de vida, los bendices y los repartes entre nosotros.
DOXOLOGÍA
El presidente y los ministros elevan la patena con el pan consagrado y el cáliz y cantan:
P. Por Cristo, con él y en él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad
del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Todos: Amén.

39
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
ANÁFORA DE SAN HIPÓLITO
Se puede utilizar este u otro prefacio, de acuerdo a la liturgia del día.
P. El Señor esté con ustedes. R. Y con tu espíritu.
P. Levantemos el corazón. R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
P. Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R. Es justo y necesario.
Te damos gracias, ¡oh Padre Santo!,+ por Jesucristo, tu Hijo amado. ”
Por él, que es tu Palabra inseparable+
y en quien pusiste tus complacencias, * has creado todas las cosas. ”
Al cumplirse la plenitud de los tiempos, + para revelarnos tu voluntad, *
nos lo enviaste como Salvador y Redentor. ”
Él descendió desde el cielo,’ por obra del Espíritu Santo, +
se hizo hombre en el seno de santa María, la Virgen*
y se manifestó como Hijo tuyo. ”
Él, en cumplimiento de tu voluntad, +
para liberar de la condenación y de la muerte’ a los que en ti creyeran, *
extendió sus brazos en la cruz’ y así adquirió para ti un pueblo santo. ”
Por eso,con los ángeles y los santos,+ te alabamos,cantando sin cesar:‖
R. Santo, Santo, Santo...
INVOCACIÓN
Padre santo, tu Hijo Jesucristo aceptó la pasión, para destruir los lazos
de la muerte y romper las cadenas del Maligno; de manera que,
derrotado el poder de las tinieblas, los justos gozaran de tu luz y la
creación llegara a su plenitud, participando de su resurrección.
MEMORIAL
El celebrante primero impone las manos sobre las ofrendas y luego toma la hostia con
su mano derecha, la pone sobre su palma izquierda y elevando los ojos dice:
Por eso, al celebrar esta liturgia, en cumplimiento del encargo que Él nos
dejó, te suplicamos Padre, que † bendigas y aceptes, la ofrenda de tu
Iglesia, de manera que sea para nosotros Cuerpo y Sangre de tu Hijo
inmaculado. El cual, la víspera de que aceptara voluntariamente
entregarse por nosotros, pecadores, tomó pan en sus santas manos y
después de darte gracias†, lo bendijo†, lo santificó†, lo partió y se lo dio
a sus santos discípulos, diciendo:
Tomen y coman todos de él: esto es mi Cuerpo, que se entrega por
ustedes y por la multitud, para el perdón de los pecados y para dar
la vida eterna.
Todos: Amén.
Toma el cáliz con ambas manos, luego lo sostiene con la izquierda y con la derecha
hace tres veces el signo de la cruz, diciendo:
40
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Del mismo modo, tomó el cáliz, te dio gracias†, lo bendijo†, lo santificó†
y se lo dio a sus santos discípulos diciendo:
Tomen y beban todos de él: este es el cáliz de mi sangre, sangre de
la alianza nueva y eterna, que se derrama por ustedes y por la
multitud, para el perdón de los pecados y para dar la vida eterna.
Todos: Amén.
Cuando celebren este sacramento, háganlo en conmemoración mía,
recordando mi muerte y resurrección, hasta que vuelva en la gloria.
Todos: Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven,
Señor Jesús.
Padre santo, al celebrar ahora el memorial de la muerte y resurrección
de tu Hijo, nosotros, tus siervos pobres y pecadores, te ofrecemos esta
acción de gracias, confiados en tu infinita bondad.
Todos: Oh Dios, Padre todopoderoso, te glorificamos, te
bendecimos, te adoramos y te suplicamos: Ten compasión y
misericordia de nosotros.
Diácono: Amados hermanos: ¡Qué admirable y maravilloso es este
momento, en el que el Espíritu Santo va a descender desde lo alto
sobre esta oblación, para santificarla. Con devoción y adoración,
oren en su presencia. Que la paz y la tranquilidad estén en sus
corazones.
EPÍCLESIS
El que preside, impone las manos sobre las ofrendas, diciendo:
Te suplicamos, Señor, que envíes tu Espíritu Santo sobre esta
Eucaristía que te ofrecemos, para que por su efusión, la haga perfecta.
El que preside, alza las manos en alto, diciendo:
Escúchanos Señor, y ten compasión y misericordia de nosotros.
Todos: Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
El celebrante extiende la mano izquierda y hace la señal de la cruz con la mano
derecha sobre el cuerpo, diciendo en voz alta:
Haz que descienda tu Espíritu Santo para que este pan se convierta en
el † Cuerpo que da vida, en el † Cuerpo que redime, y en el † Cuerpo de
Cristo, nuestro Dios y Señor.
Todos: Amén
El celebrante extiende la mano izquierda y hace la señal de la cruz con la derecha
sobre el cáliz, diciendo en voz alta:
Haz también que el Espíritu Santo convierta este vino en la † Sangre de
la nueva Alianza, en la † Sangre de la Redención, y en la † Sangre de
Cristo, nuestro Dios y Señor.
41
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Todos: Amén.
Te suplicamos Padre, que el Espíritu Santo congregue en la unidad a
cuantos participamos del Cuerpo y Sangre de tu Hijo Jesucristo, que
vive y reina, por los siglos de los siglos.
Todos: Amén.
CANON DE LOS PADRES DE LA IGLESIA VIVOS
Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra y con nuestro
venerable y bendito Patriarca N., con nuestro Obispo N., con los demás
obispos, los presbíteros, diáconos y con todo tu pueblo que peregrina
por este mundo, llévala a su perfección por la caridad.
CANON DE LOS FIELES VIVOS Y LOS GOBERNANTES (opcional)
Acuérdate del Obispo de Roma, N., de los demás Patriarcas y obispos: Que
asumiendo plenamente la tradición apostólica, se convierta en signo y vínculo de
unidad. Bendice a los presbíteros, a los pastores, ministros, servidores y a todos los
que, fieles a la verdad, profesan la fe católica y apostólica.
Acuérdate, Señor, de nuestros gobernantes, consuela a los afligidos y a los tristes,
sana a los enfermos y socorre a los necesitados.
Te pedimos por [N. y N.] (se recuerda a los vivos por los que se quiere orar
especialmente), y por todo tu pueblo santo, haz que manteniéndonos en la fe
verdadera, te alabemos y te glorifiquemos.
CANON DE LA MADRE DE DIOS Y LOS SANTOS
Haz que gocemos de tu heredad junto con tus elegidos: con María, la
Virgen Madre de Dios, los apóstoles y los mártires, y todos los santos,
por cuya intercesión confiamos obtener tu ayuda.
CANON DE LOS PADRES Y DOCTORES DE LA IGLESIA (opcional)
A nosotros, pecadores, siervos tuyos, que confiamos en tu infinita misericordia,
admítenos en la asamblea de los santos Juan el Bautista, Esteban, Matías y Bernabé,
y de todos los santos; y acéptanos en su compañía, no por nuestros méritos, sino
conforme a tu bondad.
CANON DE LOS FIELES DIFUNTOS
Recuérdate también, Señor, de tus hijos [N. y N.], que nos han
precedido con el signo de la fe y duermen el sueño de la paz. A ellos,
Señor, y a cuantos descansan en Cristo, concédeles el consuelo, la luz y
la paz. Por Jesucristo, tu Hijo, Señor nuestro, por quien nos concedes
toda gracia y bendición.
DOXOLOGÍA
El presidente y los ministros elevan la patena con el pan consagrado y el cáliz y cantan:
P. Por Cristo, con él y en él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad
del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Todos: Amén.

42
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
ANÁFORA DE SAN JUAN CRISÓSTOMO
Se puede utilizar este u otro prefacio, de acuerdo a la liturgia del día.
P. El Señor esté con ustedes. R. Y con tu espíritu.
P. Levantemos el corazón. R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
P. Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R. Es justo y necesario.
El presidente, con las manos extendidas, dice:
En verdad es justo cantarte y bendecirte, +
alabarte, darte gracias y adorarte,’ siempre y en todo lugar, *
Dios único y verdadero,’ que existes desde siempre y vives siempre,’
junto a tu Hijo Unigénito y al Espíritu Santo. ”
Tú de la nada nos has traído a la existencia, +
y cuando caímos, * nos tendiste la mano, ”
y no nos has abandonado, + hasta hacernos partícipes de tu gloria *
y otorgarnos tu Reino divino. ”
Elevamos nuestra acción de gracias, a Ti, oh Padre, +
a tu Hijo unigénito,’ y a tu Espíritu Santo, *
por todos los beneficios’ que nos han sido otorgados; ”
tanto por aquellos que conocemos+
como por aquellos* de los que no somos conscientes. ”
Te damos gracias también por esta Liturgia; +
dígnate recibirla de nuestras manos; ”
mientras innumerables ángeles y arcángeles; ’
querubines y serafines+ contemplando la gloria de tu rostro, *
te sirven siempre y te glorifican sin cesar. ”
También nosotros, unidos a sus voces, +
entonamos el himno de alabanza, *
proclamando, exclamando y cantando tus maravillas: ”
Santo, Santo, Santo...
INVOCACIÓN
A ti, Señor, Dios de amor y de ternura, te alabamos con los coros
celestiales, proclamando: Santo eres, en verdad Padre, fuente de toda
santidad, con tu Hijo unigénito Jesucristo y con tu Espíritu Santo.
Sí, Tú eres santo y tu gloria es excelsa.
Tanto amaste al mundo, que le diste a tu Hijo unigénito para que todo el
que crea en Él no muera, sino que tenga la vida eterna.
MEMORIAL
El celebrante primero impone las manos sobre las ofrendas y luego toma la hostia con
su mano derecha, la pone sobre su palma izquierda y elevando los ojos dice:

43
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Por eso, al celebrar esta liturgia, en cumplimiento del encargo que Él nos
dejó, te suplicamos Padre, que † bendigas y aceptes, la ofrenda de tu
Iglesia, de manera que sea para nosotros Cuerpo y Sangre de tu Hijo
inmaculado.
El cual, la víspera de que aceptara voluntariamente entregarse por
nosotros, pecadores, tomó pan en sus santas manos y después de darte
gracias†, lo bendijo†, lo santificó†, lo partió y se lo dio a sus santos
discípulos, diciendo:
Tomen y coman todos de él: esto es mi Cuerpo, que se entrega por
ustedes y por la multitud, para el perdón de los pecados y para dar
la vida eterna.
Todos: Amén.
Toma el cáliz con ambas manos, luego lo sostiene con la izquierda y con la derecha
hace tres veces el signo de la cruz, diciendo:
Del mismo modo, tomó el cáliz, te dio gracias†, lo bendijo†, lo santificó†
y se lo dio a sus santos discípulos diciendo:
Tomen y beban todos de él: este es el cáliz de mi sangre, sangre de
la alianza nueva y eterna, que se derrama por ustedes y por la
multitud, para el perdón de los pecados y para dar la vida eterna.
Todos: Amén.
Cuando celebren este sacramento, háganlo en conmemoración mía,
recordando mi muerte y resurrección, hasta que vuelva en la gloria.
Todos: Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven,
Señor Jesús.
En memoria del gran misterio que tu Hijo Jesucristo nos dejó como
alianza eterna, recordamos su pasión y su muerte en la cruz; su
resurrección, su ascensión a los cielos y su exaltación a tu derecha,
mientras esperamos su venida gloriosa. Por eso, Señor, nosotros, tus
siervos pobres y pecadores, te ofrecemos esta acción de gracias,
confiados en tu infinita bondad.
Todos: Oh Dios, Padre todopoderoso, te glorificamos, te
bendecimos, te adoramos y te suplicamos: Ten compasión y
misericordia de nosotros.
Diácono: Amados hermanos: ¡Qué admirable y maravilloso es este
momento, en el que el Espíritu Santo va a descender desde lo alto
sobre esta oblación, para santificarla. Con devoción y adoración,
oren en su presencia. Que la paz y la tranquilidad estén en sus
corazones.

44
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
EPÍCLESIS
El que preside, impone las manos sobre las ofrendas, diciendo:
Te suplicamos, Señor, que envíes tu Espíritu Santo sobre esta
Eucaristía que te ofrecemos, para que por su efusión, la haga perfecta.
El que preside, alza las manos en alto, diciendo:
Escúchanos Señor, y ten compasión y misericordia de nosotros.
Todos: Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
El celebrante extiende la mano izquierda y hace la señal de la cruz con la mano
derecha sobre el cuerpo, diciendo en voz alta:
Haz que descienda tu Espíritu Santo para que este pan se convierta en
el † Cuerpo que da vida, en el † Cuerpo que redime, y en el † Cuerpo de
Cristo, nuestro Dios y Señor.
Todos: Amén.
El celebrante extiende la mano izquierda y hace la señal de la cruz con la derecha
sobre el cáliz, diciendo en voz alta:
Haz también que el Espíritu Santo convierta este vino en la † Sangre de
la nueva Alianza, en la † Sangre de la Redención, y en la † Sangre de
Cristo, nuestro Dios y Señor.
Todos: Amén.
Que la comunión con el cuerpo y la sangre de tu Hijo, no sea para
nosotros motivo de juicio y condenación sino, por tu infinita misericordia,
nos aproveche para defensa de alma y cuerpo, sea remedio saludable
para el perdón de los pecados y nos llene de su Espíritu Santo. Te lo
pedimos por el mismo Jesucristo, nuestro Señor.
Todos: Amén.
CANON DE LOS PADRES DE LA IGLESIA VIVOS
Acepta esta ofrenda espiritual, que te ofrecemos por tu Iglesia Santa,
Católica y Apostólica. Acuérdate, de nuestro venerable y bendito Patriarca
N., de nuestro Obispo N.; de los demás obispos, de los presbíteros,
diáconos y de todos los que se han entregado a tu servicio: consérvalos en
tu paz, dales salud y vida, para servicio de tu pueblo y haz que siempre
perseveren en la fe y prediquen la verdad. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LA MADRE DE DIOS Y LOS SANTOS
Recordamos especialmente a nuestra santísima, purísima, bendita y
gloriosa Señora, la Madre de Dios y siempre Virgen María, y te
bendecimos porque la has elevado más alto que los querubines y
serafines; recordamos también al santo profeta y precursor Juan el
Bautista, a los santos y gloriosos Apóstoles Pedro y Pablo, y a todos los
45
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
santos, por cuyas súplicas e intercesión, confiamos obtener siempre tu
ayuda. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS PADRES Y DOCTORES DE LA IGLESIA (opcional)
Acepta este sacrificio espiritual, que te ofrecemos en comunión con los que nos han
precedido en la fe: nuestros primeros padres, los patriarcas, los profetas, los apóstoles,
los predicadores, los mártires, los confesores, los ascetas, (san N., cuya memoria
celebramos hoy) y todos los justos, que contemplan tu rostro. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS FIELES VIVOS Y LOS GOBERNANTES (opcional)
Acuérdate del Obispo de Roma, N., de los demás Patriarcas y obispos: Que asumiendo
plenamente la tradición apostólica, se convierta en signo y vínculo de unidad. Bendice
a los presbíteros, a los pastores, ministros, servidores y a todos los que, fieles a la
verdad, profesan la fe católica y apostólica.
Acuérdate del mundo entero. Que nuestros gobernantes trabajen con honestidad y
rectitud, para que vivamos en justicia, paz y libertad.
Te pedimos especialmente por N.N. (se recuerda a los vivos por los que se quiere orar
especialmente), por quienes vivimos en este(a) (pueblo, ciudad, país, lugar, etc.), por
los enfermos, los afligidos, los cautivos, los que se encuentran de viaje y por todos los
que estamos aquí reunidos: concédenos el perdón de nuestros pecados, tu protección,
tu misericordia y tu gracia. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS FIELES DIFUNTOS
Acuérdate de cuantos se han dormido en la esperanza de la
resurrección, (especialmente de N.N.) concédeles, oh Dios nuestro,
participar en el descanso, en donde resplandece para siempre la luz de
tu Rostro. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad.
Junta las manos.
Haz que, con un solo corazón y a una sola voz, te glorifiquemos,
proclamando tus maravillas.
DOXOLOGÍA
El presidente y los ministros elevan la patena con el pan consagrado y el cáliz y cantan:
Por Cristo, con él y en él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del
Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Todos: Amén.

46
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
ANÁFORA DE SANTIAGO
El presidente con las manos extendidas canta o recita:
P. El Señor esté con ustedes. R. Y con tu espíritu.
P. Levantemos el corazón. R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
P. Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R. Es justo y necesario.
El presidente, con las manos extendidas, dice:
Verdaderamente es digno y justo dar gracias,+
adorar y glorificar,* al Creador de todo el universo.‖
Por eso nos unimos a los coros celestiales;+
al sol, la luna y todas las estrellas;* y junto a toda la tierra, a los mares‘
y a los elegidos para habitar en la Jerusalén celestial; ‖
con los ángeles y arcángeles,‘ con las dominaciones, y principados,+
con los querubines y serafines* cantamos, exultamos y proclamamos:‖
Santo, santo, santo…
INVOCACIÓN
En verdad Tú eres Santo, y todo lo santificas, oh Rey del Universo;
santo es tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo y tu Espíritu Santo, que
conoce hasta lo más íntimo de los corazones.
Tú, del barro creaste al hombre y lo colocaste en el paraíso; y cuando
quebrantó el mandamiento que le habías dado, no lo abandonaste, sino
que compadecido, lo fuiste guiando por los profetas.
Al cumplirse la plenitud de los tiempos, nos enviaste a tu único Hijo
como salvador y redentor. Él se encarnó por obra del Espíritu Santo y
nació de la Virgen María, para que fuera restablecida Tu Imagen, que
por la desobediencia había quedado oscurecida.
MEMORIAL
El celebrante primero impone las manos sobre las ofrendas y luego toma la hostia con
su mano derecha, la pone sobre su palma izquierda y elevando los ojos dice:
Por eso, al celebrar esta liturgia, en cumplimiento del encargo que Él nos
dejó, te suplicamos Padre, que † bendigas y aceptes, la ofrenda de tu
Iglesia, de manera que sea para nosotros Cuerpo y Sangre de tu Hijo
inmaculado. El cual, la víspera de que aceptara voluntariamente
entregarse por nosotros, pecadores, tomó pan en sus santas manos y
después de darte gracias†, lo bendijo†, lo santificó†, lo partió y se lo dio
a sus santos discípulos, diciendo:
Tomen y coman todos de él: esto es mi Cuerpo, que se entrega por
ustedes y por la multitud, para el perdón de los pecados y para dar
la vida eterna.
Todos: Amén.
47
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Toma el cáliz con ambas manos, luego lo sostiene con la izquierda y con la derecha
hace tres veces el signo de la cruz, diciendo:
Del mismo modo, tomó el cáliz, te dio gracias†, lo bendijo†, lo santificó†
y se lo dio a sus santos discípulos diciendo:
Tomen y beban todos de él: este es el cáliz de mi sangre, sangre de
la alianza nueva y eterna, que se derrama por ustedes y por la
multitud, para el perdón de los pecados y para dar la vida eterna.
Todos: Amén.
Cuando celebren este sacramento, háganlo en conmemoración mía,
recordando mi muerte y resurrección, hasta que vuelva en la gloria.
Todos: Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven,
Señor Jesús.
Al recordar, oh Señor, tu muerte, tu resurrección y tu ascensión al cielo,
donde estás sentado a la derecha del Padre; mientras esperamos tu
venida gloriosa para instaurar la justicia y recompensar a tus elegidos; te
ofrecemos este sacrificio incruento, y te pedimos que no nos trates como
merecen nuestros pecados, sino conforme a tu infinita misericordia,
líbranos de todo pecado y mira propicio al pueblo de tu heredad que te
suplica y por ti pide al Padre: Señor, nosotros, tus siervos pobres y pecadores,
te ofrecemos esta acción de gracias, confiados en tu infinita bondad.
Todos: Oh Dios, Padre todopoderoso, te glorificamos, te
bendecimos, te adoramos y te suplicamos: Ten compasión y
misericordia de nosotros.
Diácono: Amados hermanos: ¡Qué admirable y maravilloso es este
momento, en el que el Espíritu Santo va a descender desde lo alto
sobre esta oblación, para santificarla. Con devoción y adoración,
oren en su presencia. Que la paz y la tranquilidad estén en sus
corazones.
EPÍCLESIS
El que preside, con las manos impuestas sobre la ofrenda, dice:
Ten piedad de nosotros, oh Señor, Padre todopoderoso, y envía sobre
estas ofrendas al Espíritu Santo, que es Señor y participa de la misma
naturaleza, poder y gloria contigo y con tu Hijo. Él habló a lo largo de la
antigua y de la nueva Alianza; Él descendió en forma de paloma sobre
nuestro Señor Jesucristo en el río Jordán y se posó en forma de lenguas
de fuego sobre los apóstoles el día de Pentecostés.
El que preside, alza las manos en alto, diciendo:
Por eso te suplicamos que nos escuches, Señor; y que tengas
compasión y misericordia de nosotros.
48
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Todos: Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
El celebrante extiende la mano izquierda y hace la señal de la cruz con la mano
derecha sobre el cuerpo, diciendo en voz alta:
Haz que descienda tu Espíritu Santo para que este pan se convierta en
el † Cuerpo que da vida, en el † Cuerpo que redime, y en el † Cuerpo de
Cristo, nuestro Dios y Señor.
Todos: Amén
El celebrante extiende la mano izquierda y hace la señal de la cruz con la derecha
sobre el cáliz, diciendo en voz alta:
Haz también que el Espíritu Santo convierta este vino en la † Sangre de
la nueva Alianza, en la † Sangre de la Redención, y en la † Sangre de
Cristo, nuestro Dios y Señor.
Todos: Amén.
Haz, Señor, que quienes participamos del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
seamos santificados y produzcamos frutos de justicia y santidad; que tu
Santa Iglesia sea confirmada en la roca de la fe, sobre la que está
fundada, para que sea invencible ante el poder del abismo. Presérvala
de todo error hasta el final de los tiempos y concédele que te alabe y te
glorifique a ti, a tu Hijo único y al Espíritu Santo, Trinidad santa, una e
indivisible, por los siglos de siglos.
Todos: Amén.
CANON DE LOS PADRES DE LA IGLESIA VIVOS
Te ofrecemos, Señor, este sacrificio incruento por tu Santa Iglesia,
extendida a través de todo el mundo, concédele el don de tu Espíritu
Santo. Acuérdate, de nuestro venerable y bendito Patriarca N.,de nuestro
Obispo N.; de los demás obispos, de los presbíteros, diáconos y de mí,
indigno siervo tuyo. No recuerdes nuestros pecados sino, por tu
misericordia, haz que vivamos de acuerdo a tu voluntad. Te lo pedimos,
Señor.
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS FIELES VIVOS (opcional)
Acuérdate del Obispo de Roma, N., de los demás Patriarcas y obispos: Que asumiendo
plenamente la tradición apostólica, se convierta en signo y vínculo de unidad. Bendice
a los presbíteros, a los pastores, ministros, servidores y a todos los que, fieles a la
verdad, profesan la fe católica y apostólica.
Líbranos, Señor de toda asechanza, de todo mal y del castigo que merecemos por
nuestros pecados. Haz que seamos fieles en el cumplimiento de tu voluntad.
Acuérdate, oh Señor, de nuestros familiares y amigos, de los aquí reunidos y de todo
tu pueblo santo. Bendice a aquellos que se han encomendado a nuestras oraciones:
atiende sus súplicas y necesidades. Sostén a los que confían en ti y se encuentran en
tentación. Acuérdate también de los enfermos, de los prisioneros, de los afligidos y de
49
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
todos los que se sienten atormentados. Concede prosperidad, justicia y concordia a
nuestros pueblos. Danos buen tiempo y llena toda la creación con la abundancia de tus
bendiciones, para que todos se alegren al participar de tu salvación. Te lo pedimos,
Señor. Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS GOBERNANTES (opcional)
Recuerda a los gobernantes del mundo entero: haz que revestidos de las armaduras
de la luz, sean liberados de sus enemigos y conduzcan a los pueblos por caminos de
justicia y de paz. Te lo pedimos, Señor. Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LA MADRE DE DIOS Y LOS SANTOS
Recordando a la siempre Virgen María, Madre de Dios, quien es
proclamada bienaventurada por todas las generaciones; a los profetas;
al precursor, san Juan Bautista; a los santos apóstoles Pedro y Pablo y
a los demás apóstoles; a san Esteban y a todos los santos que gozan de
tu presencia: te rogamos que por su intercesión seamos fortalecidos y
nos mantengamos firmes en tu servicio. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS PADRES Y DOCTORES DE LA IGLESIA (opcional)
En comunión con Santiago, primer obispo de Jerusalén y con todos los que a través de
los siglos, han confesado en Tu Iglesia la fe verdadera y la han transmitido hasta
nuestros tiempos, recordamos especialmente a los bienaventurados Ignacio,
Clemente, Atanasio, Basilio, Gregorio, Cirilo y Efrén y, renovando nuestra profesión de
la fe católica y apostólica, te suplicamos que por su intercesión, seamos confirmados
en la plenitud de la verdad; haz que cesen los errores y haznos dignos de ser contados
entre tus elegidos. Te lo pedimos, Señor. Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS FIELES DIFUNTOS
Recordamos a todos aquellos que perseverando en la fe verdadera, han
muerto en la paz: haz que por tu infinita misericordia, liberados de toda
atadura, estén gozando de la gloria de tu reino. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Ten misericordia de todos nosotros, perdona las faltas que hemos
cometido en pensamiento, palabra y obra; aquellas conocidas y aquellas
ocultas. Líbranos de todo pecado y danos parte con tus elegidos, para
que junto con toda la creación te honremos, te bendigamos y te
glorifiquemos, a ti, a tu Hijo único y al Espíritu Santo, Trinidad santa, una
e indivisible, Dios de gloria y de compasión.
DOXOLOGÍA
El presidente y los ministros elevan la patena con el pan consagrado y el cáliz y cantan:
Por Cristo, con él y en él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del
Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Todos: Amén.

50
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
ANÁFORA DE SAN MARCOS
El presidente comienza la plegaria eucarística con el prefacio. Con las manos
extendidas canta o recita:
P. El Señor esté con ustedes. R. Y con tu espíritu.
P. Levantemos el corazón. R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
P. Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R. Es justo y necesario.
El presidente, con las manos extendidas, dice:
Verdaderamente es digno y justo glorificarte,+
darte gracias, alabarte y honrarte a Ti,‘ creador de todas las cosas,*
Padre Todopoderoso, con tu Hijo unigénito y con tu Espíritu Santo. ‖
Por eso nos unimos a los coros celestiales,‘ a los ángeles y arcángeles;+
a los tronos y dominaciones;‘ a los querubines y serafines*
y a una sola voz te alabamos, cantando:‖
Santo, santo, santo….
INVOCACIÓN
Tú eres Santo, oh Padre todopoderoso, con tu Hijo y con el Espíritu
Santo. Pues cuando estábamos perdidos por el pecado, viniste en
nuestra ayuda, enviando a tu único Hijo para que por su pasión
redentora, nos rescatara con su divina sangre y nos hiciera nuevamente
partícipes de tu reino.
MEMORIAL
El celebrante primero impone las manos sobre las ofrendas y luego toma la hostia con
su mano derecha, la pone sobre su palma izquierda y elevando los ojos dice:
Por eso, al celebrar esta liturgia, en cumplimiento del encargo que
Jesucristo nos dejó, te suplicamos Padre, que † bendigas y aceptes, la
ofrenda de tu Iglesia, de manera que sea para nosotros Cuerpo y
Sangre de tu Hijo inmaculado.
El cual, la víspera de que aceptara voluntariamente entregarse por
nosotros, pecadores, tomó pan en sus santas manos y después de darte
gracias†, lo bendijo†, lo santificó†, lo partió y se lo dio a sus santos
discípulos, diciendo:
Tomen y coman todos de él: esto es mi Cuerpo, que se entrega por
ustedes y por la multitud, para el perdón de los pecados y para dar
la vida eterna.
Todos: Amén.
Toma el cáliz con ambas manos, luego lo sostiene con la izquierda y con la derecha
hace tres veces el signo de la cruz, diciendo:
Del mismo modo, tomó el cáliz, te dio gracias†, lo bendijo†, lo santificó†
y se lo dio a sus santos discípulos diciendo:
51
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Tomen y beban todos de él: este es el cáliz de mi sangre, sangre de
la alianza nueva y eterna, que se derrama por ustedes y por la
multitud, para el perdón de los pecados y para dar la vida eterna.
Todos: Amén.
Cuando celebren este sacramento, háganlo en conmemoración mía,
recordando mi muerte y resurrección,hasta que vuelva en la gloria.
Todos: Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven,
Señor Jesús.
Al recordar, oh Señor, Jesucristo, todo lo que hiciste por nuestra
redención: tu concepción virginal, tu nacimiento, tu bautismo, tu pasión
redentora, tu muerte vivificadora, tu sepultura, tu gloriosa resurrección, y
tu ascensión a los cielos, en donde estás sentado a la derecha del
Padre; y, mientras esperamos tu venida gloriosa para instaurar la justicia
y recompensar a tus elegidos; te suplicamos que tengas compasión de
nosotros y que nos libres de nuestras iniquidades, pues tu Iglesia y tu
rebaño han puesto en ti su confianza. Señor, nosotros, tus siervos
pobres y pecadores, te ofrecemos esta acción de gracias, confiados en
tu infinita bondad.
Todos: Oh Dios, Padre todopoderoso, te glorificamos, te
bendecimos, te adoramos y te suplicamos: Ten compasión y
misericordia de nosotros.
Diácono: Amados hermanos: ¡Qué admirable y maravilloso es este
momento, en el que el Espíritu Santo va a descender desde lo alto
sobre esta oblación, para santificarla. Con devoción y adoración,
oren en su presencia. Que la paz y la tranquilidad estén en sus
corazones.
EPÍCLESIS
El que preside, con las manos impuestas sobre la ofrenda, dice:
Ten piedad de nosotros, oh Señor, Padre todopoderoso, y envía sobre
estas ofrendas tu Espíritu Santo, que participa de la misma naturaleza,
poder y gloria contigo y con tu Hijo. Haz que descienda sobre nosotros
y, por tu infinita misericordia, nos transforme en vasos elegidos, dignos
de servirte y alabarte.
El que preside, alza las manos en alto, diciendo:
Te suplicamos que nos escuches, Señor; y que tengas compasión y
misericordia de nosotros.
Todos: Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
El celebrante extiende la mano izquierda y hace la señal de la cruz con la mano
derecha sobre el cuerpo, diciendo en voz alta:

52
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Haz que descienda tu Espíritu Santo para que este pan se convierta en
el † Cuerpo que da vida, en el † Cuerpo que redime, y en el † Cuerpo de
Cristo, nuestro Dios y Señor.
Todos: Amén
El celebrante extiende la mano izquierda y hace la señal de la cruz con la derecha
sobre el cáliz, diciendo en voz alta:
Haz también que el Espíritu Santo convierta este vino en la † Sangre de
la nueva Alianza, en la † Sangre de la Redención, y en la † Sangre de
Cristo, nuestro Dios y Señor.
Todos: Amén.
Haz, que estos sagrados misterios nos sirvan para el perdón de los
pecados; nos hagan dignos de estar en tu presencia; ayuden a la
edificación de tu santa Iglesia y hagan que tus hijos sean preservados
de todo pecado, por los siglos, de los siglos.
Todos: Amén.
CANON DE LOS PADRES DE LA IGLESIA VIVOS
Por tu infinita misericordia, te pedimos, Señor por tu Santa Iglesia,
extendida por todo el mundo: concédele el don de la unidad y la paz.
Acuérdate, de nuestro venerable y bendito Patriarca N., de nuestro
Obispo N.; de los demás obispos, de los presbíteros y diáconos: dales
sabiduría y haz que al celebrar los santos misterios, te sirvan con pureza
y santidad, para que tu pueblo te alabe y te dé gracias a ti, y a tu Hijo
unigénito y al Espíritu Santo. Te lo pedimos, Señor
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS FIELES VIVOS (opcional)
Acuérdate del Obispo de Roma, N., de los demás Patriarcas y obispos: Que asumiendo
plenamente la tradición apostólica, se convierta en signo y vínculo de unidad. Bendice
a los presbíteros, a los pastores, ministros, servidores y a todos los que, fieles a la
verdad, profesan la fe católica y apostólica.
Por este santo sacrificio, concédenos cumplir tu voluntad, danos tu perdón y líbranos
de todo mal. Acuérdate, oh Señor, de todo tu pueblo santo. Bendice a aquellos que se
han encomendado a nuestras oraciones: atiende sus súplicas y necesidades.
Sostén a los que confían en ti y se encuentran en tentación.
Concede prosperidad, justicia y concordia a nuestros pueblos. Danos buen tiempo y
llena toda la creación con la abundancia de tus bendiciones, para que todos se alegren
al participar de tu salvación. Te lo pedimos, Señor.
Da salud a los enfermos, consuelo a los afligidos y libertad a los prisioneros; cuida a
los que están lejos y haz que regresen a sus hogares; haz que todos perdonen las
ofensas recibidas, para que haya reconciliación; da pan a los que tienen hambre y
otorga el perdón a los pecadores para que reinen la paz y la justicia. Te lo pedimos,
Señor. Todos: Señor, ten piedad.

53
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
CANON DE LOS GOBERNANTES (opcional)
Recuerda a los gobernantes del mundo entero: haz que revestidos de las armaduras
de la luz, sean liberados de sus enemigos y conduzcan a tu pueblo por caminos de
justicia y de paz. Te lo pedimos, Señor. Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LA MADRE DE DIOS Y LOS SANTOS
Recordando a la siempre Virgen María, Madre de Dios, quien es
proclamada bienaventurada por todas las generaciones; a los profetas;
al precursor, san Juan Bautista; a los santos apóstoles Pedro y Pablo y
a los demás apóstoles; a san Esteban y a todos los santos que gozan de
tu presencia: te rogamos que por su intercesión seamos fortalecidos y
nos mantengamos firmes en tu servicio. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS PADRES Y DOCTORES DE LA IGLESIA (opcional)
En comunión con Santiago, primer obispo de Jerusalén y con todos los que a través de
los siglos, han confesado en Tu Iglesia la fe verdadera y la han transmitido hasta
nuestros tiempos, recordamos especialmente a los bienaventurados Ignacio,
Clemente, Atanasio, Basilio, Gregorio, Cirilo y Efrén y, renovando nuestra profesión de
la fe católica y apostólica, te suplicamos que por su intercesión, seamos confirmados
en la plenitud de la verdad; haz que cesen los errores y que seamos dignos de ser
contados entre tus elegidos. Te lo pedimos, Señor. Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS FIELES DIFUNTOS
A ti, oh Dios de Abraham, de Isaac, de Jacob y de todos los que han
vivido en tu presencia a través de los siglos, te pedimos por todos los
que, perseverando en la fe verdadera, han muerto en la paz,
especialmente nuestros familiares y bienhechores: haz que por tu infinita
misericordia, liberados de toda atadura, estén gozando de la gloria de tu
reino. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Que esta oblación que te ofrecemos, oh Padre, nos traiga el perdón y la
paz, pues aunque sean grandes nuestros pecados, mayores son los
méritos de la pasión, muerte y resurrección de tu amado Hijo, a quien
sea dado el honor, la gloria y la alabanza; junto al Espíritu Santo que
inició y lleva a plenitud el misterio de nuestra salvación; Trinidad santa
una e indivisible, Dios de gloria y de compasión.
DOXOLOGÍA
El presidente y los ministros elevan la patena con el pan consagrado y el cáliz y cantan:
Por Cristo, con él y en él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del
Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Todos: Amén.

54
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
ANÁFORA DE SAN PEDRO
El presidente comienza la plegaria eucarística con el prefacio. Con las manos
extendidas canta o recita:
P. El Señor esté con ustedes. R. Y con tu espíritu.
P. Levantemos el corazón. R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
P. Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R. Es justo y necesario.
El presidente, con las manos extendidas, dice:
Verdaderamente es digno y justo alabarte y glorificarte,+
oh Creador del cielo y de la tierra.‖
Por eso, nos unimos a los coros de ángeles y arcángeles,+
y a una sola voz te alabamos,* cantando:‖
Santo, santo, santo….
INVOCACIÓN
Santo y misericordioso eres, oh Señor, pues por el infinito amor que
tienes a la humanidad, enviaste a tu único Hijo al mundo.
Para salvarnos él se hizo hombre, encarnándose, por obra del Espíritu
Santo, en el seno de la Virgen María.
Para llevar a plenitud el misterio pascual y darnos la salvación, se
entregó por nosotros.
MEMORIAL
El celebrante primero impone las manos sobre las ofrendas y luego toma la hostia con
su mano derecha, la pone sobre su palma izquierda y elevando los ojos dice:
Por eso, al celebrar esta liturgia, en cumplimiento del encargo que
Jesucristo nos dejó, te suplicamos Padre, que † bendigas y aceptes, la
ofrenda de tu Iglesia, de manera que sea para nosotros Cuerpo y
Sangre de tu Hijo inmaculado.
El cual, la víspera de que aceptara voluntariamente entregarse por
nosotros, pecadores, tomó pan en sus santas manos y después de darte
gracias†, lo bendijo†, lo santificó†, lo partió y se lo dio a sus santos
discípulos, diciendo:
Tomen y coman todos de él: esto es mi Cuerpo, que se entrega por
ustedes y por la multitud, para el perdón de los pecados y para dar
la vida eterna.
Todos: Amén.
Toma el cáliz con ambas manos, luego lo sostiene con la izquierda y con la derecha
hace tres veces el signo de la cruz, diciendo:
Del mismo modo, tomó el cáliz, te dio gracias†, lo bendijo†, lo santificó†
y se lo dio a sus santos discípulos diciendo:

55
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Tomen y beban todos de él: este es el cáliz de mi sangre, sangre de
la alianza nueva y eterna, que se derrama por ustedes y por la
multitud, para el perdón de los pecados y para dar la vida eterna.
Todos: Amén.
Cuando celebren este sacramento, háganlo en conmemoración mía,
recordando mi muerte y resurrección, hasta que vuelva en la gloria.
Todos: Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven,
Señor Jesús.
Al celebrar el memorial de nuestra redención, mientras esperamos tu
venida gloriosa, te ofrecemos, oh Señor, nuestra alabanza y te
suplicamos: líbranos de toda ansiedad y de la condenación. Sálvanos
por tu misericordia. No mires nuestros pecados sino la fe de tu Iglesia,
que te suplica y por ti implora al Padre: Señor, nosotros, tus siervos
pobres y pecadores, te ofrecemos esta acción de gracias, confiados en
tu infinita bondad.
Todos: Oh Dios, Padre todopoderoso, te glorificamos, te
bendecimos, te adoramos y te suplicamos: Ten compasión y
misericordia de nosotros.
Diácono: Amados hermanos: ¡Qué admirable y maravilloso es este
momento, en el que el Espíritu Santo va a descender desde lo alto
sobre esta oblación, para santificarla. Con devoción y adoración,
oren en su presencia. Que la paz y la tranquilidad estén en sus
corazones.
EPÍCLESIS
El que preside, con las manos impuestas sobre la ofrenda, dice:
Ten piedad de nosotros, oh Señor, Padre todopoderoso, y envía sobre
estas ofrendas tu Espíritu Santo, para que las consagre y a nosotros nos
purifiquen.
El que preside, alza las manos en alto, diciendo:
Te suplicamos que nos escuches, Señor; y que tengas compasión y
misericordia de nosotros.
Todos: Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
El celebrante extiende la mano izquierda y hace la señal de la cruz con la mano
derecha sobre el cuerpo, diciendo en voz alta:
Haz que descienda tu Espíritu Santo para que este pan se convierta en
el † Cuerpo que da vida, en el † Cuerpo que redime, y en el † Cuerpo de
Cristo, nuestro Dios y Señor.
Todos: Amén

56
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
El celebrante extiende la mano izquierda y hace la señal de la cruz con la derecha
sobre el cáliz, diciendo en voz alta:
Haz también que el Espíritu Santo convierta este vino en la † Sangre de
la nueva Alianza, en la † Sangre de la Redención, y en la † Sangre de
Cristo, nuestro Dios y Señor.
Todos: Amén.
El celebrante, con las manos extendidas, prosigue:
Te pedimos que por la participación en estos santos misterios, seamos
purificados, nuestros pecados sean perdonados y tengamos parte en la
vida eterna. A ti, oh Padre, sea la alabanza y la acción de gracias, y a tu
único Hijo y al Espíritu Santo, ahora y por los siglos de los siglos.
R. Amén.
CANON DE LOS PADRES DE LA IGLESIA VIVOS
Acepta, Señor, nuestras súplicas y oraciones; concede tranquilidad a tu
pueblo, da paz a tu Iglesia y protege a todos los que cuidan de tu
rebaño. Acuérdate, de nuestro venerable y bendito Patriarca N., de
nuestro Obispo N.; de los demás obispos, de los presbíteros y diáconos:
confírmalos en la fe; dales fortaleza y serenidad; y escucha las súplicas
que te presentan por tu pueblo. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS FIELES VIVOS (opcional)
Acuérdate del Obispo de Roma, N., de los demás Patriarcas y obispos: Que asumiendo
plenamente la tradición apostólica, se convierta en signo y vínculo de unidad. Bendice
a los presbíteros, a los pastores, ministros, servidores y a todos los que, fieles a la
verdad, profesan la fe católica y apostólica.
Acuérdate, oh Señor, de todo tu pueblo santo. Bendice a aquellos que se han
encomendado a nuestras oraciones: atiende sus súplicas y necesidades.
Sostén a los que confían en ti y se encuentran en tentación.
Concede prosperidad, justicia y concordia a nuestros pueblos. Danos buen tiempo y
llena toda la creación con la abundancia de tus bendiciones, para que todos se alegren
al participar de tu salvación. Bendice a los bienhechores de tu Iglesia, sé para ellos
refugio y protección; y líbralos de todo mal. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS GOBERNANTES (opcional)
Recuerda a los gobernantes del mundo entero: haz que revestidos de las armaduras
de la luz, sean liberados de sus enemigos y conduzcan a tu pueblo por caminos de
justicia y de paz. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LA MADRE DE DIOS Y LOS SANTOS
Recordando a la siempre Virgen María, Madre de Dios, quien es
proclamada bienaventurada por todas las generaciones; a los profetas;
al precursor, san Juan Bautista; a los santos apóstoles Pedro y Pablo y
57
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
a los demás apóstoles; a san Esteban y a todos los santos que gozan de
tu presencia: te rogamos que por su intercesión seamos fortalecidos y
nos mantengamos firmes en tu servicio. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS PADRES Y DOCTORES DE LA IGLESIA (opcional)
Acuérdate, Señor de todos tus santos que nos han precedido en la fe, junto a Santiago,
primer obispo de Jerusalén y a todos los que a través de los siglos, han confesado en
Tu Iglesia la fe verdadera y la han transmitido hasta nuestros tiempos; recordamos
especialmente a los bienaventurados Ignacio, Clemente, Atanasio, Basilio, Gregorio,
Cirilo y Efrén y, renovando nuestra profesión de la fe católica y apostólica, te
suplicamos que por su intercesión, seamos confirmados en la plenitud de la verdad y
que seamos dignos de ser contados entre tus elegidos. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS FIELES DIFUNTOS
Te pedimos por todos aquellos que perseverando en la fe verdadera,
han muerto en la paz: haz que por tu infinita misericordia, liberados de
toda atadura y de todo pecado, hayan sido recibidos en el seno de
nuestro padre Abraham y estén gozando de la gloria de tu reino. Te lo
pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Ten misericordia de todos nosotros, perdona todas las faltas que hemos
cometido en pensamiento, palabra y obra; aquellas conocidas y aquellas
ocultas. Líbranos de todo pecado y danos parte con tus elegidos, para
que junto con toda la creación te honremos, te bendigamos y te
glorifiquemos, a ti, a tu Hijo único y al Espíritu Santo, Trinidad santa, una
e indivisible, Dios de gloria y de compasión.
DOXOLOGÍA
El presidente y los ministros elevan la patena con el pan consagrado y el cáliz y cantan:
Por Cristo, con él y en él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del
Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Todos: Amén.

58
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
ANÁFORA DE SAN JUAN
El presidente comienza la plegaria eucarística con el prefacio. Con las manos
extendidas canta o recita:
P. El Señor esté con ustedes. R. Y con tu espíritu.
P. Levantemos el corazón. R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
P. Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R. Es justo y necesario.
El presidente, con las manos extendidas, dice:
Verdaderamente es digno y justo alabarte,+
oh Padre, Señor del cielo y de la tierra.‖
Los coros celestiales te alaban y glorifican; + los querubines te bendicen*
y los serafines proclaman tu grandeza. ‖
Nos unimos a ellos,+ proclamando y cantando tus alabanzas: ‖
Santo, santo, santo….
INVOCACIÓN
Tú eres santo, Señor todopoderoso, con tu Hijo unigénito y con el
Espíritu Santo. Tú Padre, enviaste a tu Hijo para nuestra salvación; tú
Hijo te encarnaste, sufriste y fuiste crucificado por nosotros, que somos
tu imagen; tú Espíritu Santo santificas todo con tu poder. A ti, Trinidad
santa, una e indivisible, honor y gloria, por siempre.
MEMORIAL
El celebrante primero impone las manos sobre las ofrendas y luego toma la hostia con
su mano derecha, la pone sobre su palma izquierda y elevando los ojos dice:
Por eso, al celebrar esta liturgia, en cumplimiento del encargo que
Jesucristo nos dejó, te suplicamos Padre, que † bendigas y aceptes, la
ofrenda de tu Iglesia, de manera que sea para nosotros Cuerpo y
Sangre de tu Hijo inmaculado.
El cual, la víspera de que aceptara voluntariamente entregarse por
nosotros, pecadores, tomó pan en sus santas manos y después de darte
gracias†, lo bendijo†, lo santificó†, lo partió y se lo dio a sus santos
discípulos, diciendo:
Tomen y coman todos de él: esto es mi Cuerpo, que se entrega por
ustedes y por la multitud, para el perdón de los pecados y para dar
la vida eterna.
Todos: Amén.
Toma el cáliz con ambas manos, luego lo sostiene con la izquierda y con la derecha
hace tres veces el signo de la cruz, diciendo:
Del mismo modo, tomó el cáliz, te dio gracias†, lo bendijo†, lo santificó†
y se lo dio a sus santos discípulos diciendo:

59
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Tomen y beban todos de él: este es el cáliz de mi sangre, sangre de
la alianza nueva y eterna, que se derrama por ustedes y por la
multitud, para el perdón de los pecados y para dar la vida eterna.
Todos: Amén.
Cuando celebren este sacramento, háganlo en conmemoración mía,
recordando mi muerte y resurrección, hasta que vuelva en la gloria.
Todos: Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven,
Señor Jesús.
Al recordar tu muerte y proclamar tu resurrección; mientras esperamos
tu venida gloriosa, te pedimos, Señor Jesucristo: ten misericordia de
nosotros y, por tu infinita bondad, al venir en la majestad de tu gloria,
colócanos a tu derecha, haciéndonos entrar a las mansiones reservadas
para tus elegidos. Oh, Señor, no nos apartes de tu presencia, ni dejes
que nuestras faltas nos alejen de tu amor. No nos trates como a
extraños, pues hemos reconocido tu santo Nombre y confesamos que
eres nuestro Dios; sino mas bien, recordando tus promesas de
salvación, perdónanos y ten misericordia de nosotros.
Por eso, tu Iglesia penitente, humildemente te suplica y, por ti, implora al
Padre,al ofrecerte esta acción de gracias, confiados en tu infinita bondad.
Todos: Oh Dios, Padre todopoderoso, te glorificamos, te
bendecimos, te adoramos y te suplicamos: Ten compasión y
misericordia de nosotros.
Diácono: Amados hermanos: ¡Qué admirable y maravilloso es este
momento, en el que el Espíritu Santo va a descender desde lo alto
sobre esta oblación, para santificarla. Con devoción y adoración,
oren en su presencia. Que la paz y la tranquilidad estén en sus
corazones.
EPÍCLESIS
El que preside, con las manos impuestas sobre la ofrenda, dice:
Ten compasión de nosotros, Señor y envía sobre nosotros y sobre estas
ofrendas el Espíritu Santo vivo y vivificador; pues Él es fuente de toda
santidad; Él habló por los profetas y dio fortaleza a los apóstoles y a los
mártires. Haz que descendiendo sobre estos misterios los santifique.
El que preside, alza las manos en alto, diciendo:
Te suplicamos que nos escuches, Señor; y que tengas compasión y
misericordia de nosotros.
Todos: Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
El celebrante extiende la mano izquierda y hace la señal de la cruz con la mano
derecha sobre el cuerpo, diciendo en voz alta:

60
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Haz que descienda tu Espíritu Santo para que este pan se convierta en
el † Cuerpo que da vida, en el † Cuerpo que redime, y en el † Cuerpo de
Cristo, nuestro Dios y Señor.
Todos: Amén
El celebrante extiende la mano izquierda y hace la señal de la cruz con la derecha
sobre el cáliz, diciendo en voz alta:
Haz también que el Espíritu Santo convierta este vino en la † Sangre de
la nueva Alianza, en la † Sangre de la Redención, y en la † Sangre de
Cristo, nuestro Dios y Señor.
Todos: Amén.
En voz alta prosigue el celebrante:
Haz, que por la comunión en estos santos misterios seamos
santificados; que sea purificada nuestra alma y nuestro cuerpo y
participemos de la vida eterna de tu reino.
A ti, oh Padre, sea la alabanza y la acción de gracias, con tu único Hijo y
con el Espíritu Santo, ahora y por los siglos de los siglos.
R. Amén.
CANON DE LOS PADRES DE LA IGLESIA VIVOS
Al celebrar este santo sacrificio, recordamos, oh Señor, a tu santa
Iglesia y a todos los que cuidan de tu pueblo. Especialmente te pedimos
por nuestro venerable y bendito Patriarca N., por nuestro Obispo N.; por
los demás obispos, los presbíteros y diáconos: Haz que sean
confirmados en la verdad, para que por su ministerio seamos fortalecidos
en la fe. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS FIELES VIVOS (opcional)
Acuérdate del Obispo de Roma, N., de los demás Patriarcas y obispos: Que asumiendo
plenamente la tradición apostólica, se convierta en signo y vínculo de unidad. Bendice
a los presbíteros, a los pastores, ministros, servidores y a todos los que, fieles a la
verdad, profesan la fe católica y apostólica.
Padre santo, libra a tu pueblo sacerdotal de toda acechanza y de todo mal; y con tu
mano poderosa condúcelo, para que te alabe y te bendiga.
Bendice a aquellos que se han encomendado a nuestras oraciones: atiende sus
súplicas y necesidades.
Sostén a los que confían en ti y se encuentran en tentación.
Concede prosperidad, justicia y concordia a nuestros pueblos. Danos buen tiempo y
llena toda la creación con la abundancia de tus bendiciones, para que todos se alegren
al participar de tu salvación. Te lo pedimos, Señor.
Acepta, oh Señor, en tu santo altar del cielo, las ofrendas de cuantos te sirven y
cumplen tu voluntad: dales parte en tu gloria y cólmalos de gracia y bendición. Te lo
pedimos, Señor. Todos: Señor, ten piedad.

61
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
CANON DE LOS GOBERNANTES
Recuerda a los gobernantes del mundo entero: haz que revestidos de las armaduras
de la luz, sean liberados de sus enemigos y conduzcan a los pueblos por caminos de
justicia y de paz. Te lo pedimos, Señor. Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LA MADRE DE DIOS Y LOS SANTOS
Recordando a la siempre Virgen María, Madre de Dios, quien es
proclamada bienaventurada por todas las generaciones; a los profetas;
al precursor, san Juan Bautista; a los santos apóstoles Pedro y Pablo y
a los demás apóstoles; a san Esteban y a todos los santos que gozan de
tu presencia: te rogamos que por su intercesión seamos fortalecidos y
nos mantengamos firmes en tu servicio. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS PADRES Y DOCTORES DE LA IGLESIA (opcional)
En comunión con Santiago, primer obispo de Jerusalén y con todos los que a través de
los siglos, han confesado en Tu Iglesia la fe verdadera y la han transmitido hasta
nuestros tiempos, recordamos especialmente a los bienaventurados Ignacio,
Clemente, Atanasio, Basilio, Gregorio, Cirilo y Efrén y, renovando nuestra profesión de
la fe católica y apostólica, te suplicamos que por su intercesión, seamos confirmados
en la plenitud de la verdad; haz que cesen los errores y que seamos dignos de ser
contados entre tus elegidos. Te lo pedimos, Señor. Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS FIELES DIFUNTOS
Acuérdate, Señor, por tu misericordia, de aquellos que, a través de los
siglos, han participado en estos divinos misterios y gozan de tu
presencia: haz que por tu infinita misericordia, liberados de toda atadura,
estén gozando de la gloria de tu reino. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Danos, Señor pureza y santidad, para que libres de toda mancha, te
sirvamos en tu presencia, te alabemos, te exaltemos y te glorifiquemos;
pues aunque sean grandes nuestros pecados, mayores son los méritos
de la pasión, muerte y resurrección de tu amado Hijo, a quien sea dado
el honor, la gloria y la alabanza; junto al Espíritu Santo que inició y lleva
a plenitud el misterio de nuestra salvación; Trinidad santa una e
indivisible, Dios de gloria y de compasión.
DOXOLOGÍA
El presidente y los ministros elevan la patena con el pan consagrado y el cáliz y cantan:
Por Cristo, con él y en él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del
Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Todos: Amén.

62
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
ANÁFORA DE LOS DOCE APÓSTOLES
El presidente comienza la plegaria eucarística con el prefacio. Con las manos
extendidas canta o recita:
P. El Señor esté con ustedes. R. Y con tu espíritu.
P. Levantemos el corazón. R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
P. Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R. Es justo y necesario.
Verdaderamente eres santo, oh Dios, Padre, +
origen de todo lo que existe.‖
A ti sea dada la gloria, la alabanza y la bendición,+
junto a tu único Hijo, Jesucristo* y al Espíritu Santo vivificador.‖
Nos unimos a las voces de los querubines y serafines +
que te glorifican con sus celestiales melodías *
y a una con ellos, te alabamos, cantando: ‖
Santo, santo, santo….
INVOCACIÓN
Tú eres santo, oh Padre misericordioso; santo es tu Hijo Jesucristo,
Señor de todo lo creado y santo es tu Espíritu vivificador. Pues para
nuestra salvación, tu Hijo unigénito se encarnó en el seno de la purísima
Virgen María, Madre de Dios, y nos rescató, liberándonos de la
esclavitud.
MEMORIAL
El celebrante primero impone las manos sobre las ofrendas y luego toma la hostia con
su mano derecha, la pone sobre su palma izquierda y elevando los ojos dice:
Por eso, al celebrar esta liturgia, en cumplimiento del encargo que
Jesucristo nos dejó, te suplicamos Padre, que † bendigas y aceptes, la
ofrenda de tu Iglesia, de manera que sea para nosotros Cuerpo y
Sangre de tu Hijo inmaculado.
El cual, la víspera de que aceptara voluntariamente entregarse por
nosotros, pecadores, tomó pan en sus santas manos y después de darte
gracias†, lo bendijo†, lo santificó†, lo partió y se lo dio a sus santos
discípulos, diciendo:
Tomen y coman todos de él: esto es mi Cuerpo, que se entrega por
ustedes y por la multitud, para el perdón de los pecados y para dar
la vida eterna.
Todos: Amén.
Toma el cáliz con ambas manos, luego lo sostiene con la izquierda y con la derecha
hace tres veces el signo de la cruz, diciendo:
Del mismo modo, tomó el cáliz, te dio gracias†, lo bendijo†, lo santificó†
y se lo dio a sus santos discípulos diciendo:
63
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Tomen y beban todos de él: este es el cáliz de mi sangre, sangre de
la alianza nueva y eterna, que se derrama por ustedes y por la
multitud, para el perdón de los pecados y para dar la vida eterna.
Todos: Amén.
Cuando celebren este sacramento, háganlo en conmemoración mía,
recordando mi muerte y resurrección, hasta que vuelva en la gloria.
Todos: Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven,
Señor Jesús.
Por eso, nosotros tus siervos, pobres y pecadores, recordando tu
ternura y tu amor por toda la humanidad, te suplicamos que al venir en
el esplendor de tu gloria, para instaurar tu justicia y dar a los justos su
recompensa, tengas compasión y misericordia de nosotros, pues somos
el pueblo de tu heredad, y miembros de tu Iglesia que te suplica y por ti
pide al Padre, que sea agradable esta acción de gracias, que
ofrecemos, confiados en tu infinita bondad.
Todos: Oh Dios, Padre todopoderoso, te glorificamos, te
bendecimos, te adoramos y te suplicamos: Ten compasión y
misericordia de nosotros.
Diácono: Amados hermanos: ¡Qué admirable y maravilloso es este
momento, en el que el Espíritu Santo va a descender desde lo alto
sobre esta oblación, para santificarla. Con devoción y adoración,
oren en su presencia. Que la paz y la tranquilidad estén en sus
corazones.
EPÍCLESIS
El que preside, con las manos impuestas sobre la ofrenda, dice:
Ten piedad de nosotros, oh Padre, y envía sobre estas ofrendas, desde
tu santo cielo, al Santo Espíritu vivificador, de manera que se conviertan
en el Cuerpo y la Sangre que dan la vida, que nos perdonan y nos
santifican.
El que preside, alza las manos en alto, diciendo:
Te suplicamos que nos escuches, Señor; y que tengas compasión y
misericordia de nosotros.
Todos: Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
El celebrante extiende la mano izquierda y hace la señal de la cruz con la mano
derecha sobre el cuerpo, diciendo en voz alta:
Haz que descienda tu Espíritu Santo para que este pan se convierta en
el † Cuerpo que da vida, en el † Cuerpo que redime, y en el † Cuerpo de
Cristo, nuestro Dios y Señor.
Todos: Amén
64
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
El celebrante extiende la mano izquierda y hace la señal de la cruz con la derecha
sobre el cáliz, diciendo en voz alta:
Haz también que el Espíritu Santo convierta este vino en la † Sangre de
la nueva Alianza, en la † Sangre de la Redención, y en la † Sangre de
Cristo, nuestro Dios y Señor.
Todos: Amén.
En voz alta prosigue el celebrante:
Haz, que por la comunión en estos sagrados misterios alcancemos el
perdón de los pecados; obtengamos la salud del cuerpo y del alma; y no
permitas que nunca nos apartemos de ti, sino cólmanos con la
abundancia de tu Espíritu. A ti sea dada la gloria y la alabanza, junto a tu
Hijo Jesucristo y al Espíritu Santo, ahora y por los siglos de los siglos.
Todos: Amén.
CANON DE LOS PADRES DE LA IGLESIA VIVOS
Te ofrecemos, oh Señor, este santo sacrificio por todo tu pueblo santo.
Especialmente te pedimos por nuestro venerable y bendito Patriarca N.,
por nuestro Obispo N.; por los demás obispos, los presbíteros y
diáconos: haz que caminando junto a todo tu pueblo en pureza y
santidad, alcancemos la perfecta unidad, para que, presentándonos ante
ti como un solo rebaño agradable a tus ojos y con un solo corazón, te
alabemos y te glorifiquemos a ti, y a tu Hijo unigénito y al Espíritu Santo.
Te lo pedimos, Señor
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS FIELES VIVOS (opcional)
Acuérdate del Obispo de Roma, N., de los demás Patriarcas y obispos: Que asumiendo
plenamente la tradición apostólica, se convierta en signo y vínculo de unidad. Bendice
a los presbíteros, a los pastores, ministros, servidores y a todos los que, fieles a la
verdad, profesan la fe católica y apostólica.
Acuérdate, oh Señor, de todo tu pueblo santo: haz que se mantenga en tu presencia,
reconociendo la abundancia de tu misericordia y de tus bendiciones. Te lo pedimos,
Señor. Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS GOBERNANTES (opcional)
Recuerda a los gobernantes del mundo entero: haz que revestidos de las armaduras
de la luz, sean liberados de sus enemigos y conduzcan a tu pueblo por caminos de
justicia y de paz. Te lo pedimos, Señor. Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LA MADRE DE DIOS Y LOS SANTOS
Recordando a la siempre Virgen María, Madre de Dios, quien es
proclamada bienaventurada por todas las generaciones; a los profetas;
al precursor, san Juan Bautista; a los santos apóstoles Pedro y Pablo y
a los demás apóstoles; a san Esteban y a todos los santos que gozan de

65
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
tu presencia: te rogamos que por su intercesión seamos fortalecidos y
nos mantengamos firmes en tu servicio. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS PADRES Y DOCTORES DE LA IGLESIA (opcional)
En comunión con Santiago, primer obispo de Jerusalén y con todos los que a través de
los siglos, han confesado en Tu Iglesia la fe verdadera y la han transmitido hasta
nuestros tiempos, recordamos especialmente a los bienaventurados Ignacio,
Clemente, Atanasio, Basilio, Gregorio, Cirilo y Efrén y, renovando nuestra profesión de
la fe católica y apostólica, te suplicamos que por su intercesión, seamos confirmados
en la plenitud de la verdad; haz que con corazón limpio y sencillo caminemos por tus
sendas. Te lo pedimos, Señor. Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS FIELES DIFUNTOS
Recuerda, Señor a todos los fieles difuntos; acepta la ofrenda que te
presentamos por ellos y concédeles que descansen en el seno de
nuestro padre Abraham. Haz que, liberados de toda atadura, estén
gozando de la gloria de tu reino. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Ten misericordia de todos nosotros y, por tu Hijo inmaculado, por quien
confiamos alcanzar tu misericordia y el perdón de nuestros pecados,
líbranos, junto a toda la creación, de toda falta de pensamiento, palabra
y obra, para que te bendigamos y te glorifiquemos, a ti, a tu Hijo único y
al Espíritu Santo, Trinidad santa, una e indivisible; Dios de gloria y de
compasión.
DOXOLOGÍA
El presidente y los ministros elevan la patena con el pan consagrado y el cáliz y cantan:
Por Cristo, con él y en él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del
Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Todos: Amén.

66
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
ANÁFORA DE BAR DIONISIO JACOBO SALIBI
El presidente comienza la plegaria eucarística con el prefacio, cantando o recitando:
P. El Señor esté con ustedes. R. Y con tu espíritu.
P. Levantemos el corazón. R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
P. Demos gracias al Señor, nuestro Dios. R. Es justo y necesario.
Es digno y justo glorificar y alabar al Padre,+ al Hijo y al Espíritu Santo,*
un solo Dios verdadero.‖ Nos unimos a la multitud del ejército celestial +
que está en tu presencia* y te glorifica sin cesar‖; haznos dignos de
alabarte+ tres veces*, exultando y proclamando‖:
Santo, santo, santo…
INVOCACIÓN
Santo es el Padre, que engendra y no es engendrado, santo es el Hijo
engendrado, y no creado, y santo es el Espíritu Santo que procede del
Padre y que con el Padre y el Hijo recibe adoración y gloria; un Dios
verdadero, que por su misericordia y compasión nos redimió.
MEMORIAL
El celebrante primero impone las manos sobre las ofrendas y luego toma la hostia con
su mano derecha, la pone sobre su palma izquierda y elevando los ojos dice:
Al celebrar esta liturgia, en cumplimiento del encargo que Jesucristo nos
dejó, te suplicamos Padre, que † bendigas y aceptes, la ofrenda de tu
Iglesia, de manera que sea para nosotros Cuerpo y Sangre de tu Hijo
inmaculado.
El cual, la víspera de que aceptara voluntariamente entregarse por
nosotros, pecadores, tomó pan en sus santas manos y después de darte
gracias†, lo bendijo†, lo santificó†, lo partió y se lo dio a sus santos
discípulos, diciendo:
Tomen y coman todos de él: esto es mi Cuerpo, que se entrega por
ustedes y por la multitud, para el perdón de los pecados y para dar
la vida eterna.
Todos: Amén.
Toma el cáliz con ambas manos, luego lo sostiene con la izquierda y con la derecha
hace tres veces el signo de la cruz, diciendo:
Del mismo modo, tomó el cáliz, te dio gracias†, lo bendijo†, lo santificó†
y se lo dio a sus santos discípulos diciendo:
Tomen y beban todos de él: este es el cáliz de mi sangre, sangre de
la alianza nueva y eterna, que se derrama por ustedes y por la
multitud, para el perdón de los pecados y para dar la vida eterna.
Todos: Amén.

67
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Cuando celebren este sacramento, háganlo en conmemoración mía,
recordando mi muerte y resurrección, hasta que vuelva en la gloria.
Todos: Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven,
Señor Jesús.
Oh, Señor, al conmemorar tu entrega redentora, mientras esperamos tu
venida gloriosa, en la que recompensarás a tus elegidos, tu Iglesia y tu
rebaño, humildemente te suplican y, por ti piden al Padre que aceptes
esta acción de gracias, que te ofrecemos confiados en tu infinita bondad.
Todos: Oh Dios, Padre todopoderoso, te glorificamos, te
bendecimos, te adoramos y te suplicamos: Ten compasión y
misericordia de nosotros.
Diácono: Amados hermanos: ¡Qué admirable y maravilloso es este
momento, en el que el Espíritu Santo va a descender desde lo alto
sobre esta oblación, para santificarla. Con devoción y adoración,
oren en su presencia. Que la paz y la tranquilidad estén en sus
corazones.
EPÍCLESIS
El que preside, con las manos impuestas sobre la ofrenda, dice:
Ten piedad de nosotros, oh Señor, y envía tu Espíritu Santo sobre esta
Eucaristía que te ofrecemos, para que por su efusión, la haga perfecta.
El que preside, alza las manos en alto, diciendo:
Escúchanos, Señor; y ten compasión y misericordia de nosotros.
Todos: Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
El celebrante extiende la mano izquierda y hace la señal de la cruz con la mano
derecha sobre el cuerpo, diciendo en voz alta:
Haz que descienda tu Espíritu Santo para que este pan se convierta en
el † Cuerpo que da vida, en el † Cuerpo que redime, y en el † Cuerpo de
Cristo, nuestro Dios y Señor.
Todos: Amén
El celebrante extiende la mano izquierda y hace la señal de la cruz con la derecha
sobre el cáliz, diciendo en voz alta:
Haz también que el Espíritu Santo convierta este vino en la † Sangre de
la nueva Alianza, en la † Sangre de la Redención, y en la † Sangre de
Cristo, nuestro Dios y Señor.
Todos: Amén.
Haz que quienes participen de estos santos misterios, alcancen el
perdón de sus pecados y hereden la vida eterna, para que te alaben y te
den gracias, con tu Hijo unigénito y con el Espíritu Santo, ahora y por los
siglos de los siglos.
68
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
R. Amén.
CANON DE LOS PADRES DE LA IGLESIA VIVOS
Señor en este momento maravilloso y santo, te rogamos por quienes
presiden y conducen a tu santa Iglesia en todo el mundo: acuérdate de
nuestro venerable y bendito Patriarca N., de nuestro obispo N. y de los
demás ministros de tu rebaño: confírmalos en la fe, Señor y haz que por
su ministerio seamos fortalecidos. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS FIELES VIVOS (opcional)
Acuérdate del Obispo de Roma, N., de los demás Patriarcas y obispos: Que asumiendo
plenamente la tradición apostólica, se convierta en signo y vínculo de unidad. Bendice
a los presbíteros, a los pastores, ministros, servidores y a todos los que, fieles a la
verdad, profesan la fe católica y apostólica.
Acuérdate, oh Señor, de todos nuestros hermanos en la fe, que se encomiendan a
nuestras humildes oraciones: a ellos y a todos los que han caído en la tentación pero
se refugian en ti, oh Señor todopoderoso, escúchales y concédeles la salvación;
bendice a este pueblo, haz que por tu gracia, viva en concordia y prosperidad y que
todos sus habitantes perseveren en la justicia.
Auxilia a los necesitados y a los pobres, protege a todos los que a ti claman y ayúdales
en sus necesidades. Te lo pedimos, Señor. Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS GOBERNANTES (opcional)
Recuerda a los gobernantes del mundo entero: haz que revestidos de las armaduras
de la luz, sean liberados de sus enemigos y conduzcan a los pueblos por caminos de
justicia y de paz. Te lo pedimos, Señor. Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LA MADRE DE DIOS Y LOS SANTOS
Recordando a la siempre Virgen María, Madre de Dios, quien es
proclamada bienaventurada por todas las generaciones; a los profetas;
al precursor, san Juan Bautista; a los santos apóstoles Pedro y Pablo y
a los demás apóstoles; a san Esteban y a todos los santos que gozan de
tu presencia: te rogamos que por su intercesión seamos fortalecidos y
nos mantengamos firmes en tu servicio. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad.
CANON DE LOS PADRES Y DOCTORES DE LA IGLESIA (opcional)
En comunión con Santiago, primer obispo de Jerusalén y con todos los que a través de
los siglos, han confesado en Tu Iglesia la fe verdadera y la han transmitido hasta
nuestros tiempos, recordamos especialmente a los bienaventurados Ignacio,
Clemente, Atanasio, Basilio, Gregorio, Cirilo y Efrén y, renovando nuestra profesión de
la fe católica y apostólica, te suplicamos que por su intercesión, seamos confirmados
en la plenitud de la verdad; haz que cesen los errores y haznos dignos de ser contados
entre tus elegidos. Te lo pedimos, Señor. Todos: Señor, ten piedad.

69
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
CANON DE LOS FIELES DIFUNTOS
Acuérdate, oh Señor, de los fieles difuntos que se durmieron en la
esperanza y, por tu misericordia, concede el descanso eterno a los que
han sido redimidos por la sangre de tu Hijo unigénito. Señor, por tu
infinita misericordia, recíbelos en tu reino; perdonándoles todas sus
faltas. Te lo pedimos, Señor.
Todos: Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
Ten misericordia de todos nosotros, perdona nuestras faltas de
pensamiento, palabra y obra; las que nos son conocidas y las ocultas y
concédenos la gracia de perseverar en la fe hasta el final, para que
ahora y en todo momento, tu santísimo y bendito Nombre sea alabado,
exaltado y glorificado, junto al nombre de nuestro Señor Jesucristo y del
Espíritu Santo; Trinidad santa una e indivisible, Dios de gloria y de
compasión.
DOXOLOGÍA
El presidente y los ministros elevan la patena con el pan consagrado y el cáliz y cantan:
Por Cristo, con él y en él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del
Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Todos: Amén.

70
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
12. RITO DE LA COMUNIÓN
Una vez que ha dejado el cáliz y la patena, el presidente, con las manos juntas, dice:
P. Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina
enseñanza, nos atrevemos a decir:
Si se considera oportuno, toda la asamblea se une de manos y todos juntos oran:
T. Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga
a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
Todos concluyen la oración, aclamando, con las manos elevadas:
[Link] tuyo es el reino, tuyo es el poder y la gloria, por siempre Señor.
Después el presidente, con las manos extendidas, dice en voz alta:
P. Líbranos, Señor, de todos los males, pasados, presentes y futuros: y
por la intercesión de la bienaventurada, siempre Virgen María, Madre de
nuestro Dios y Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles
Pedro y Pablo; y de todos los santos, concédenos la paz en nuestros
días, líbranos de todo pecado y protégenos de toda perturbación. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
El presidente seguidamente extiende las manos y dice, bendiciendo tres veces:
P. La gracia de † nuestro Señor Jesucristo, el amor del † Padre y la
comunión † del Espíritu Santo esté con ustedes.
El pueblo responde:
R. Y con tu espíritu.
Después toma el Cuerpo de Cristo, lo parte sobre la patena, y deja caer una parte del
mismo en la Sangre, diciendo en secreto:
P. El Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, unidos en este cáliz, no sean
para mí motivo de juicio y condenación sino, por tu infinita misericordia,
sirvan para el perdón de mis pecados y se conviertan en alimento de
vida eterna.
Inmediatamente comulga quien preside y los concelebrantes, diciendo:
P. El Cuerpo y la Sangre de Jesucristo me comuniquen la vida eterna.
Mientras tanto se canta:
Cordero de Dios,que quitas el pecado del mundo,ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios,que quitas el pecado del mundo,ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, danos la paz.

71
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Solo pueden acercarse a recibir la comunión los bautizados que compartan la fe
católica ortodoxa, sobre el sacramento de la Eucaristía.
Absolución previa a la comunión:
A continuación, todos los que comulgarán hacen esta confesión:
T. Señor, Jesucristo, Hijo del Dios vivo, que por voluntad del Padre,
cooperando el Espíritu Santo, diste con tu muerte la vida al mundo,
concédenos que la comunión en tu Cuerpo y en tu Sangre, por tu infinita
misericordia, nos sirva para el perdón de nuestros pecados, nos libre de
todo mal y sea remedio y protección para nuestra alma y nuestro
cuerpo. Haz que seamos obedientes a tus mandamientos y no permitas
que nunca nos apartemos de Ti, que vives y reinas con el Padre, en la
unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
Luego el presidente imparte la absolución, haciendo la señal de la cruz
P. Que el Señor Omnipotente y Misericordioso, nos conceda el perdón,
la absolución † y la remisión de todos nuestros pecados.
R. Amén.
Distribución de la comunión
Seguidamente el presidente hace una reverencia profunda, toma el pan consagrado y,
sosteniéndolo un poco elevado sobre el cáliz, lo muestra al pueblo, diciendo:
P. He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos
los invitados a su banquete.
Luego, juntamente con el pueblo, añade:
T. Señor, yo no soy digno de que vengas a mí, pero una palabra tuya
bastará para sanarme.
Luego todo el pueblo, si pastoralmente se considera oportuno, pueden recitar la
siguiente oración:
T. Señor, yo creo y confieso que Tú eres verdaderamente el Cristo, el Hijo de Dios
vivo, que has venido al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el
primero. Creo firmemente que en la Eucaristía está verdaderamente presente tu
Cuerpo inmaculado y tu preciosa Sangre. Por eso te suplico que tengas piedad de mí y
perdones mis pecados: los cometidos voluntaria e involuntariamente; de palabra y de
obra; con conocimiento y sin él. Purifícame para que la participación en tus santos
misterios no sea motivo de condenación sino me sirva para la remisión de mis pecados
y me haga partícipe de la vida eterna. Amén.
El presidente luego dice, antes de distribuir la comunión:
P. El Cuerpo de Cristo que se entregó y su Sangre que se derramó por
nosotros, les hagan partícipes de la vida eterna. Amén.
Luego comienza el canto de comunión y se distribuyen las santas especies a quienes
van a comulgar, diciendo a cada uno:
P. El Cuerpo y la Sangre de Jesucristo.
El que va a comulgar responde:
72
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
R. Amén.
Y comulga.
El diácono y los ministros que distribuyen la comunión observan los mismos ritos.
Acabada la comunión, el presidente, el diácono o un ministro idóneo purifica la patena
y el cáliz sobre el altar, o en la credencia.
Luego, de pie en la sede, el presidente canta o recita la oración de Post-comunión, con
las manos extendidas:
P. Oremos.
La oración termina siempre con la conclusión breve.
Si la oración se dirige al Padre:
P. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Si la oración se dirige al Padre, pero al final de la misma se menciona al Hijo:
P. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Si la oración se dirige al Hijo:
P. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
El pueblo aclama:
R. Amén.
13. RITO DE CONCLUSIÓN
En este momento se hacen, con brevedad, los oportunos anuncios y advertencias.
Después tiene lugar la despedida. El presidente extiende las manos y dice:
P. El Señor esté con ustedes.
El pueblo responde:
R. Y con tu espíritu.
El presidente bendice al pueblo, diciendo:
P. Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo † y Espíritu Santo,
descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.
El pueblo responde:
R. Amén.
El Obispo, para bendecir al pueblo, usa el siguiente formulario, a no ser que prefiera
utilizar una de las bendiciones solemnes o una de las oraciones sobre el pueblo.
O. Bendito sea el nombre del Señor.
R. Ahora y por siempre.
O. Nuestro auxilio está en el nombre del Señor.
R. Que hizo el cielo y la tierra.
O. La bendición de Dios todopoderoso, Padre †, Hijo †, y Espíritu †
Santo descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.
R. Amén.

73
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Si se desea, luego se puede leer o cantar la siguiente homilía de Santiago de Serug
para el cierre de la Liturgia:
El Señor a cuya vista se estremecen los serafines,
es el mismo que está presente en el pan y vino sobre el altar.
Los coros celestiales, revestidos de rayos, arden si lo ven en su resplandor.
Sin embargo, el polvo despreciable participa con confianza de su vida.
Los Misterios del Hijo son fuego entre los seres celestiales,
Isaías da testimonio junto con nosotros, pues los ha visto.
Estos misterios que estaban en el seno de la divinidad,
se distribuyen a los hijos de Adán en el altar.
El altar se convierte como en el carro de los querubines,
y está rodeado de los coros celestiales.
En el altar se coloca el cuerpo del Hijo de Dios,
y los hijos de Adán lo llevan devotamente en sus manos.
En lugar de un hombre vestido de lino, se encuentra el presbítero (obispo),
que distribuye limosnas (la Eucaristía), entre los más necesitados.
Si la envidia existiera entre los ángeles, los querubines habrían envidiado a los hombres.
En donde Sión colocó la Cruz para crucificar al Hijo,
germinó el árbol que dio a luz al Cordero.
Donde los clavos atravesaron las manos del Hijo,
las manos de Isaac se abrieron para presentar su ofrenda.
Bendito sea el ministro, que lleva los misterios de su Señor,
y con su diestra distribuye la vida a los hombres.
Bendito sea el ministro que lleva el incensario puro,
que con su fragancia hace que el mundo sea dulce y agradable.
Bendito sea el ministro, a quien el Espíritu Santo ha levantado,
y en cuya lengua ha puesto las llaves de la casa de Dios.
Bendito sea el ministro, que saca al hombre de lo más profundo del abismo,
para que el Señor lo eleve y lo una con Él en lo alto del cielo. Aleluya.
Bendito sea el ministro, que desata a los hombres en la tierra,
para que el Señor los desate en las alturas. Kyrie eleison.
Alabado sea el Señor. Que tenga misericordia de ustedes y me dé su perdón.
Y sea siempre recordado san Jacobo Malphono.
Al final, el diácono (o el presidente) despiden al pueblo con la fórmula siguiente:
P.D. Pueden ir en paz.
El pueblo responde:
R. Demos gracias a Dios.
Después el presidente besa con veneración el altar y, hecha la debida reverencia
emprende la procesión de salida.

74
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
MISAS COMUNES
COMÚN DE LA DEDICACIÓN DE UNA IGLESIA
Oración Colecta
Señor y Dios nuestro, que nos permites recordar cada año el día de la
consagración de este templo, atiende nuestras súplicas y concédenos rendirte
siempre en este lugar, un culto que te dé gloria a ti y nos santifique
plenamente a nosotros. Por nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Al hacer memoria del día en que te dignaste llenar esta casa de gloria y
santidad, te pedimos, Señor, que nos transformes en ofrendas agradables a
tus ojos. Por Jesucristo.
Oración después de la Comunión
Te pedimos, Señor, que este pueblo, consagrado a ti, obtenga tus bendiciones,
a fin de que descubra la gracia que ha recibido al participar en la liturgia de
esta fiesta. Por Jesucristo, nuestro Señor.
COMÚN DE SANTA MARÍA I
Oración Colecta
Señor, concede a tus hijos gozar siempre de completa salud de alma y cuerpo;
y por la intercesión de santa María, Madre de tu Hijo, líbranos de las tristezas
de esta vida y concédenos participar de las alegrías de tu Reino. Por nuestro
Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Padre lleno de bondad, que nos socorra el inmenso amor de tu Hijo unigénito
para que, quien al nacer de santa María, la consagrara con abundancia de
bendiciones, nos libre de nuestras culpas y haga acepta a ti nuestra oblación.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Señor, al recibir el sacramento eucarístico en esta festividad (conmemoración)
de santa María, te pedimos que nos concedas celebrar dignamente, a imitación
suya, el misterio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
COMÚN DE SANTA MARÍA II
Oración Colecta
Fortalece, Dios misericordioso, nuestra debilidad, para que todos los que ahora
recordamos con veneración a la santa Madre de Dios, podamos, por su
intercesión y ayuda, participar de la vida nueva de tu Reino. Por nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Al venerar la memoria de la Madre de tu Hijo, te rogamos, Señor, que la
ofrenda que te presentamos nos transforme, por tu gracia, en oblación viva y
continua a Ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.

75
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Oración después de la Comunión
Ya que participamos de la redención eterna, te pedimos, Señor, que al venerar
la memoria de la Madre de tu Hijo, nos gloriemos de la plenitud de tu gracia y
sintamos los efectos de tu obra redentora. Por Jesucristo, nuestro Señor.
COMÚN DE SANTOS Y SANTAS
Oración Colecta
Dios todopoderoso y eterno, que nos has dado una prueba de tu amor al
glorificar a tus santos, haz que la intercesión y ejemplo de san N. (santa N., tus
santos N. N.) nos impulsen a seguir con fidelidad a tu Hijo, Jesucristo, que vive
y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos.
Oración sobre las Ofrendas
Acepta, Señor, con bondad, nuestras ofrendas y, por intercesión de san N. (santa
N., tus santos N. N.) que hoy conmemoramos, consérvanos unidos en tu amor
para que podamos ofrecerte dignamente este sacrificio de alabanza. Por
Jesucristo.
Oración después de la Comunión
Dios nuestro, fuente de consolación y de paz, que nos has concedido celebrar
la Eucaristía en la fiesta de san N. (santa N., tus santos N. N.), haz que el
Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos recibido en este sacramento, nos
den participación en la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
COMÚN DE MÁRTIRES
Oración Colecta
Te pedimos, Señor, que nos concedas imitar la constancia en la fe de san N.
(santa N., tus santos N. N.), cuyo martirio recordamos cada año llenos de
veneración. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Recibe, Padre santo, las ofrendas que te presentamos en honor de san N.
(santa N., tus santos N. N.) mártir(es) y concédenos permanecer firmes en la
confesión de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Señor, ya que nos has alimentado con el Cuerpo de Cristo, por la intercesión
de san N. (santa N., tus santos N. N.), cuyo martirio hemos celebrado,
concédenos la gracia de seguirte con fidelidad en la Iglesia, para la salvación
de todos. Por Jesucristo.
COMÚN DE PASTORES
Oración Colecta
Señor, Tu confiaste a (al obispo) san N. la misión de instruir a tus ovejas con la
palabra y el ejemplo, concédenos, por su intercesión, ser fieles a la fe que
enseñó con su palabra e imitar el ejemplo que nos dio con su vida. Por nuestro
Señor Jesucristo.

76
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Oración sobre las Ofrendas
Que estos dones, Señor, que te presentamos en honor de san N. y que van a
dar testimonio de tu poder y de tu gloria, nos hagan partícipes de la salvación
eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Fortalecidos con el pan de la vida, te pedimos, Señor, que a ejemplo de san N.
te sirvamos con entrega absoluta y amemos a nuestros hermanos con amor
incansable. Por Jesucristo, nuestro Señor.
COMÚN DE VÍRGENES Y RELIGIOSAS CONSAGRADAS
Oración Colecta
Concédenos, Dios, salvador nuestro, que al conmemorar hoy a santa N.,
aprendamos, a ejemplo suyo, a servirte con amor y alegría. Por nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Acepta, Señor, los dones que te presentamos, por las maravillas que tu amor
realizó en la vida de santa N., y haz que nuestra ofrenda sea grato a tus ojos.
Por Jesucristo.
Oración después de la Comunión
Señor, que este sacramento fortalezca en nosotros tu amor, para que
aceptemos los sufrimientos de nuestra vida como una forma de participar en la
pasión de Cristo y nos esforcemos por vivir unidos a ti, a ejemplo de santa N..
Por Jesucristo, nuestro Señor.

77
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
MISAS RITUALES Y DE DIFUNTOS
PARA LA DEDICACIÓN DE UNA IGLESIA
Oración Colecta
Dios de poder y de misericordia, llena de bendiciones este templo tuyo y
concede tu ayuda a cuantos en él te invoquen; haz que el poder de tu palabra y
de tus sacramentos fortalezca el corazón de todos tus hijos. Por nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Que te sean gratos, Señor, los dones que tu Iglesia te presenta llena de alegría
y, por medio del sacrificio eucarístico que vamos a ofrecerte, reunidos en tu
templo santo, ayuda a tu pueblo a participar de la eterna salvación. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Te pedimos, Señor, que los sacramentos que hemos recibido nos ayuden a
conocerte más, para que te adoremos sin cesar en este templo y gocemos
incesantemente de tu presencia, en unión de tus santos. Por Jesucristo.
PARA LA INICIACIÓN CRISTIANA
(BAUTISMO – CRISMACIÓN – COMUNIÓN)
Oración Colecta
Concédenos, Dios nuestro, recibir con un corazón sencillo y dócil la palabra de
vida con la que nos has regenerado como hijos tuyos, para vivir de acuerdo
con ella y demostrar a través de nuestras obras, nuestro amor a los demás.
Por nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Te rogamos, Señor, que recibas como ofrenda agradable, junto con el sacrificio
de tu Iglesia, a estos hijos tuyos que, hechos semejantes a Cristo por el
bautismo y que por la unción del Espíritu Santo recibida en la crismación, has
agregado hoy a tu pueblo sacerdotal. Por Jesucristo.
Oración después de la Comunión
Concédenos, Señor, que alimentados con el sacramento del Cuerpo y la
Sangre de tu Hijo y, en comunión con el Espíritu Santo, crezcamos de tal
manera en el amor a nuestros hermanos que, por la fuerza de esta caridad, el
Cuerpo de Cristo alcance su plenitud. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PARA LA CONFIRMACIÓN Y EL ENVÍO MISIONERO
Oración Colecta
Cumple, Señor, tu promesa y envíanos a tu Espíritu Santo, para que podamos
dar testimonio ante el mundo con nuestra vida, del Evangelio de Jesucristo,
nuestro Señor, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es
Dios, por los siglos.

78
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Oración sobre las Ofrendas
Recibe, Señor, las oraciones y ofrendas de tus fieles, y tú que has
perfeccionado en ellos la semejanza con tu Hijo, haz que por la participación
en el memorial de su sacrificio, que nos mereció a tu Espíritu Santo, puedan
dar con su vida testimonio del Señor resucitado, que vive y reina por los siglos.
Oración después de la Comunión
Bendice, Señor, sin cesar a estos hijos tuyos, que has consagrado con la
unción del Espíritu Santo y alimentado con el sacramento de tu Hijo, para que
superen todas las adversidades, alegren a tu Iglesia con la santidad de su vida,
y con su trabajo y su amor, la extiendan por todo el mundo. Por Jesucristo.
EN LA CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO
Oración Colecta
Dios nuestro, que quisiste elevar el amor entre el hombre y la mujer a la
dignidad de sacramento, derrama su Espíritu sobre estos hijos tuyos que van a
contraer matrimonio, para que siempre den testimonio con su vida, del amor
divino que hoy los trae a tu altar. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Escucha, Señor, nuestras súplicas y recibe con agrado las ofrendas que te
presentamos por estos hijos tuyos, unidos en santo matrimonio, para que la
celebración de estos misterios los confirme en el amor. Por Jesucristo.
Oración después de la Comunión
Por este sacrificio de salvación, protege, Señor, con tu providencia, a la nueva
familia que has instituido y unifica en un mismo corazón a los que uniste en
una santa alianza (y has alimentado con un mismo pan y un mismo cáliz). Por
Jesucristo, nuestro Señor.
EN LOS ANIVERSARIOS DEL MATRIMONIO
Oración Colecta
Dios todopoderoso, creador del universo, que quisiste que el hombre y la mujer
se complementaran en la unión conyugal, bendice a estos hijos tuyos N. y N. y
confírmalos en su amor, para que su matrimonio sea una imagen cada vez
más auténtica de la unión de Cristo con su Iglesia. Por nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Señor y Dios nuestro, que hiciste brotar sangre y agua del costado de Cristo
para significar el misterio de nuestra redención, recibe estas ofrendas que te
presentamos en acción de gracias por tus hijos N. y N. y colma su hogar con la
abundancia de tus dones. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Llena, Señor, de amor y de alegría los corazones de estos hijos tuyos N. y N., a
quienes has alimentado con este sacramento, para que, en su hogar, todos
encuentren comprensión amorosa, al reinar siempre la virtud y la paz. Por
Jesucristo.
79
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
EN LA PROFESIÓN RELIGIOSA
Oración Colecta
Concede, Señor, a estos (estas) hermanos (hermanas) nuestros (nuestras), a
quienes inspiraste el propósito de seguir a Cristo más de cerca, perseverar
felizmente en el camino que han emprendido a través de su profesión temporal
(perpetua), para que su vida se transforme en un don perfecto a mayor gloria
tuya. Por nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Recibe, Señor, las ofrendas y las súplicas que te presentamos al celebrar la
profesión religiosa de estos (estas) hermanos (hermanas) nuestros (nuestras) y
haz que su consagración, con la ayuda de tu gracia, dé frutos abundantes de
santidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Que el sacramento que hemos recibido nos llene, Señor, de tu alegría y ayude
a estos (estas) hermanos (hermanas) nuestros (nuestras) a cumplir las
obligaciones de la vida religiosa a la que hoy se consagran temporalmente
(perpetuamente), para que puedan servirte con libertad de hijos (hijas). Por
Jesucristo, nuestro Señor.
PARA EL VIÁTICO
Oración Colecta
Dios nuestro, que nos diste a tu Hijo como camino, verdad y vida, mira con
bondad a nuestro (nuestra) hermano (hermana) N., que confía plenamente en
tus promesas y haz que, fortalecido (fortalecida) con el Cuerpo y la Sangre de
Cristo, participe de la plenitud de tu Reino. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Padre santo, que nuestro sacrificio renueve el del Cordero Pascual, que con su
pasión nos abrió las puertas de tu Reino, y haga partícipe a nuestro(a)
hermano(a) N. de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Señor nuestro, salvación eterna de los que creen en ti, concede a nuestro(a)
hermano(a) N. que, alimentado(a) con el pan de vida, participe en el Reino de
luz y de amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.

80
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
MISAS DE DIFUNTOS
EN LAS EXEQUIAS DE UN ADULTO
Oración Colecta
Dios, Padre todopoderoso, apoyados en nuestra fe, que proclama la muerte y
resurrección de tu Hijo, te pedimos que concedas a nuestro hermano(a) N.
que, así como ha participado ya de la muerte de Cristo, esté participando
también de la alegría de su gloriosa resurrección. Por nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Te ofrecemos, Señor, este sacrificio de reconciliación por nuestro hermano(a)
N., para que encuentre como hermano misericordioso a tu Hijo Jesucristo, a
quien, por medio de la fe reconoció como su Salvador. Por Jesucristo.
Oración después de la Comunión
Por esta Eucaristía, que tu Hijo nos dejó como alimento para el camino de esta
vida, concédenos, Señor, que nuestro(a) hermano(a) N., participe en el
banquete de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
EN LAS EXEQUIAS DE UN NIÑO
Oración Colecta
Tú conoces, Padre, nuestra profunda tristeza por la muerte de este(a) niño(a);
concede a quienes lo(la) lloramos en la tierra, la gracia de creer que ya goza
para siempre en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Oración sobre las Ofrendas
Santifica, Dios nuestro, estos dones ofrecidos y concede a estos padres que,
con dolor confían a tu amor el(la) hijo(a) de ti recibido(a), la alegría de
abrazarlo(a) nuevamente un día en tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Saciados con los dones divinos te pedimos, Padre, que nos permitas participar
en tu Reino de la mesa a la cual ya has admitido a este niño. Por Jesucristo.
EN DIVERSAS CONMEMORACIONES DE DIFUNTOS
Oración Colecta
Dios, Padre todopoderoso, que por el bautismo nos has configurado con la muerte
y resurrección de tu Hijo, concede a tu siervo(a) N. que, libre de los lazos de la
muerte, esté gozando de la comunión de tus santos. Por nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Haz, Señor, de tu siervo(a) N., a quien recordamos ahora que te ofrecemos
este sacrificio de alabanza, por tu misericordia, esté participando de la gloria de
tus santos. Por Jesucristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Por este sacrificio que hemos celebrado para recordar a nuestro(a)
hermano(a), difunto(a) derrama, Señor, con largueza tu misericordia sobre
todos nuestros hermanos difuntos; tú que les concediste la gracia del bautismo,
haz que estén participando de la plenitud de los gozos eternos. Por Jesucristo.
81
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
MISAS VOTIVAS
DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Oración Colecta
Dios todopoderoso, al celebrar la solemnidad del Corazón de tu Hijo unigénito,
recordamos los beneficios de su amor para con nosotros; concédenos recibir
de esta fuente divina una inagotable abundancia de gracia. Por nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Mira, Señor, el amor del Corazón de tu Hijo, para que los dones que te
ofrecemos sean agradables a tus ojos y sirvan para el perdón de nuestras
culpas. Por Jesucristo.
Oración después de la Comunión
Este sacramento de tu amor, Dios nuestro, encienda en nosotros el fuego de la
caridad que nos mueva a unimos más a Cristo y a reconocerle presente en los
hermanos. Por Jesucristo nuestro Señor.
DE LA SANTÍSIMA EUCARISTÍA
Oración Colecta
Oh Dios, que en este sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu
pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios
de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en
nosotros el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas.
Oración sobre las Ofrendas
Concede, Señor, a tu Iglesia, el don de la paz y la unidad, significado en las
ofrendas sacramentales que te presentamos. Por Jesucristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
La comunión de tu Cuerpo y Sangre, Señor, signo del banquete del reino, que
hemos gustado en esta celebración, nos llene del gozo eterno de tu divinidad.
Tú que vives.
DEL ESPÍRITU SANTO
Oración Colecta
O Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu
Santo, haznos dóciles a sus inspiraciones para gustar siempre el bien y gozar
de su consuelo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Santifica, Señor, nuestras ofrendas y, con la luz del Espíritu Santo, purifica
nuestros corazones. Por Jesucristo nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Que tu Espíritu Santo, Señor, descienda sobre nosotros, purifique nuestros
corazones y los vuelva fecundos penetrándolos del suave rocío de su venida.
Por Jesucristo.

82
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
DE SANTA MARÍA, MADRE DE LA IGLESIA
Oración Colecta
Dios misericordioso, que quisiste que tu Hijo unigénito proclamara desde la
cruz como Madre nuestra a su propia Madre, haz que tu Iglesia, por la
intercesión maternal de la Virgen María, crezca cada día en santidad y atraiga
a su seno a todas las naciones. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Convierte, Señor, en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, estos dones que te
presentamos, y haz que este memorial de nuestra redención, nos inflame en el
amor que te profesó santa María, Madre de la Iglesia, y nos asocie íntimamente,
como ella, en la obra de la salvación de la humanidad. Por Jesucristo.
Oración después de la Comunión
Tú que nos has concedido en este sacramento la participación en la vida
eterna, haz, Señor, que tu Iglesia, por la intercesión maternal de santa María,
ilumine a todas las naciones con la luz del Evangelio y las santifique con los
dones de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.
DE SAN JOSÉ
Oración Colecta
O Dios, que con inefable providencia elegiste a san José como esposo de la
Madre de tu Hijo, concédenos la gracia de tener como intercesor en el cielo al
que veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Al ofrecerte este sacrificio de alabanza, te rogamos, Señor, que nos proteja en
esta vida la intercesión de san José, a quien confiaste la misión de custodiar,
como padre, a tu Hijo unigénito. El, que vive y reina por los Siglos de los siglos.
Oración después de la Comunión
Renovados con este sacramento de vida, te suplicamos, Señor, que, por el
ejemplo y la intercesión de san José, tu servidor fiel y obediente, vivamos
siempre consagrados a ti en justicia y santidad. Por Jesucristo nuestro Señor.

83
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
MISAS EN LAS DIVERSAS NECESIDADES
POR LA IGLESIA UNIVERSAL
Oración Colecta
Dios nuestro, que con admirable providencia dispusiste que el Reino de Cristo
se extendiera por todo el mundo y que toda la humanidad participara de la
redención, haz que tu Iglesia, sacramento universal de salvación, manifieste y
realice en el mundo el misterio de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Acepta, Padre misericordioso, las ofrendas de esta comunidad cristiana y por
el poder de este sacrificio que estamos ofreciendo, haz que la multitud de los
creyentes viva cada vez más de acuerdo con su dignidad de estirpe elegida, de
sacerdocio real, de nación consagrada y de pueblo redimido por ti. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Dios nuestro, que con tus sacramentos alimentas y fortaleces a tu Iglesia,
concede a quienes hemos participado del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, vivir
su doctrina de amor y ser así fermento de vida e instrumento de salvación en
medio de la comunidad humana. Por Jesucristo, nuestro Señor.
POR LA IGLESIA LOCAL
Oración Colecta
Oh Señor, que en cada una de las Iglesias diseminadas por el mundo
manifiestas el misterio de la Iglesia universal, una, santa, católica y apostólica,
haz que tu Arquidiócesis (diócesis o parroquia o comunidad) de N., unida a su
pastor, por el Evangelio y la Eucaristía, se congregue en el Espíritu Santo, para
que manifieste la universalidad de tu pueblo y sea signo e instrumento de la
presencia de Cristo en el mundo,que vive y reina.
Oración sobre las Ofrendas
Al celebrar el memorial del amor infinito de tu Hijo, te rogamos, Señor, que los
frutos de la acción salvadora sirvan, por el ministerio de tu Iglesia, para la
salvación de toda la humanidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Te rogamos, Señor, que se manifiesten con toda su fuerza y perseveren hasta
el fin en nuestra Iglesia de N. la integridad de la fe, la santidad de las
costumbres, la caridad fraterna y la fe auténtica y, ya que no dejas de alimentar
a tu pueblo con tu palabra y con el Cuerpo de tu Hijo, no ceses tampoco de
conducirlo bajo tu protección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
POR UN CONCILIO O UN SÍNODO
Oración Colecta
Señor, que guías y proteges a tu Iglesia, concede a tus hijos reunidos en el
Concilio (Sínodo), el espíritu de sabiduría, de verdad y de paz, para que se
esfuercen por conocer tu voluntad y te sirvan con todo empeño. Por nuestro
Señor Jesucristo.
84
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Oración sobre las Ofrendas
Mira con bondad, Padre misericordioso, las ofrendas que te presentamos e
ilumina con tu Espíritu a quienes has elegido para orientar a tu pueblo, a fin de
que conozcan realmente tu voluntad y la lleven a cabo con firmeza. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que acabamos de recibir, confirmen,
Señor, en la verdad, a los ministros de tu Iglesia y los impulsen a buscar la
gloria de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
EN UNA REUNIÓN ESPIRITUAL O PASTORAL
Oración Colecta
Infúndenos, Señor, el espíritu de inteligencia, de verdad y de paz, para que nos
esforcemos en conocer lo que te agrada y, de común acuerdo, lo pongamos en
práctica. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Mira, Señor, con bondad las ofrendas que te presentamos y concédenos
comprender con claridad y proclamar con valor, lo que es justo y grato a tus
ojos. Por Jesucristo.
Oración después de la Comunión
Que esta comunión, Señor, nos confirme en tu santa voluntad para que
siempre demos testimonio de ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.
POR EL OBISPO
Oración Colecta
Dios nuestro, pastor y guía de todos los fieles, mira con bondad a tu hijo N., a
quien constituiste en sucesor de los Apóstoles y pastor de la Iglesia en N., y
concédele tu espíritu de consejo y fortaleza, de sabiduría y de piedad, para que
con su palabra y su ejemplo, conduzca al pueblo que le has confiado, y
juntamente con él, participe de la vida nueva de tu Reino. Por nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Acepta, Señor, con agrado, la ofrenda que te presentamos por tu siervo N., a
quien has puesto como obispo de la Iglesia en N. y otórgale la sabiduría y la
caridad de los Apóstoles, para que la guíe por el camino de la salvación. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Multiplica, Señor, en nuestro obispo N. los dones de tu gracia, que brotan de
este sacrificio eucarístico, para que cumpla santamente su ministerio pastoral.
Por Jesucristo.
POR LOS PRESBÍTEROS
Oración Colecta
Dios nuestro, que constituiste a tu Hijo como Sumo y Eterno Sacerdote,
concede a cuantos él eligió como ministros y dispensadores de tus
85
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
sacramentos, permanecer fieles en el cumplimiento de su ministerio. Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Tú que has querido que los presbíteros estén al servicio del altar y de tu
pueblo, concédeles, Señor, por la fuerza de este sacrificio, que su ministerio te
sea siempre grato y rinda frutos permanentes para tu Iglesia. Por Jesucristo.
Oración después de la Comunión
Que este sacrificio eucarístico que te hemos ofrecido y del cual hemos
participado, santifique, Señor, a tus presbíteros y a todos tus fieles, para que,
en plena comunión contigo, colaboren con todas sus fuerzas a la edificación de
tu Reino. Por Jesucristo.
POR EL MINISTRO ORDENADO CELEBRANTE
Oración Colecta
Tú, que no por mis méritos sino por la generosidad de tu gracia, quisiste
ponerme al frente de esta familia tuya, concédeme, Señor, desempeñar un
ministerio digno de ti y guiar, con tu auxilio, a la comunidad que me has
confiado. Por nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Dios nuestro, que dispones con fuerza y suavidad el destino de la humanidad,
acepta los dones que tu bondad ha puesto en mis manos y, por el poder de
este sacrificio, únenos, a pueblo y presbítero, en un solo corazón, para que no
le falte al pastor la docilidad de los fieles, ni a los fieles la solicitud del pastor.
Por Jesucristo.
Oración después de la Comunión
Padre todopoderoso y eterno, origen y plenitud de todas las virtudes,
concédeme buscar siempre la justicia y la verdad para que, con la palabra y el
ejemplo, lleve a los fieles al conocimiento de tu gracia. Por Jesucristo.
POR LAS VOCACIONES AL MINISTERIO ORDENADO
Oración Colecta
Señor, tú que eres quien provee de pastores a la comunidad cristiana, haz que
tu Espíritu suscite en ella vocaciones para presbíteros dignos del servicio del
altar y los llene de piedad y fortaleza para anunciar tu Evangelio. Por nuestro
Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Mira, Señor, con bondad, los dones y oraciones de tu pueblo; multiplica en él
las vocaciones presbiterales y hazlas perseverar en tu amor. Por Jesucristo.
Oración después de la Comunión
Con la fuerza de este sacramento de amor que hoy hemos celebrado, haz,
Señor, madurar las vocaciones que, a manos llenas, sembraste en el campo
de la Iglesia, a fin de que sean muchos los que elijan servirte en sus hermanos.
Por Jesucristo.
86
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
POR LOS MINISTROS DE LA IGLESIA
Oración Colecta
Dios nuestro, que enseñaste a los ministros de tu Iglesia, a no buscar que
alguien los sirva, sino a servir a todos, concédeles ser infatigables en el don de
sí mismos, constantes en la oración, alegres y bondadosos en el ejercicio de
su ministerio. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Acepta, Padre santo, nuestros dones y concédenos seguir el ejemplo de
humildad y servicio a los demás que nos dejó tu Hijo Jesucristo, que no vino a
ser servido sino a servir y a entregar su vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Concede, Señor, a tus hijos alimentados con esta Eucaristía, ser fieles
ministros del Evangelio, de los sacramentos y de la caridad, para bien de tu
pueblo y gloria de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS
Oración Colecta
Señor, tú que nos amas tanto, envía sobre nosotros la gracia abundante de tu
Espíritu, para que, viviendo con verdad nuestro cristianismo, demos al mundo
testimonio de la verdad y busquemos confiados la unidad de todos los
creyentes, en la reconciliación y la paz verdadera. Por nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Señor, tú que con un solo y único sacrificio, el de tu Hijo, redimiste a tu pueblo
y lo adoptaste para siempre, concédele, los dones de la unidad y de la paz. Por
Jesucristo.
Oración después de la Comunión
Al participar del sacramento de tu Hijo, te pedimos, Señor, que santifiques y
renueves a tu Iglesia, a fin de que todos los que nos gloriamos del nombre de
cristianos podamos servirte en la unidad de la fe. Por Jesucristo.
POR LA EVANGELIZACIÓN DE LOS PUEBLOS
Oración Colecta
Dios nuestro, que quieres que toda la humanidad se salve y llegue al
conocimiento de la verdad, mira la abundancia de tu mies y envíale operarios
para que se anuncie el Evangelio a toda criatura; y tu pueblo, congregado por
la palabra que da vida y sostenido con la fuerza de los sacramentos, avance
por el camino de la salvación y del amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Señor, como aceptaste la gloriosa pasión de tu Hijo, dígnate aceptar también
por la salvación del mundo los dones y plegarias de tu Iglesia. Por Jesucristo.
Oración después de la Comunión
Te pedimos, Señor, que la participación en tu mesa nos santifique y que la
redención que tu Hijo consumó en la cruz, sea recibida con gozo en todo el
mundo, por medio del sacramento de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
87
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
POR LA RECONCILIACIÓN
Oración Colecta
Señor, que quieres reunir a toda la humanidad en un solo pueblo, libre de la
esclavitud del pecado, ayúdanos a liberarnos de todo lo que nos mantiene
divididos para que tu Iglesia pueda manifestarse ante el mundo como
sacramento universal de salvación y como signo e instrumento de tu amor. Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Acepta, Señor, con bondad, los dones que tu Iglesia te presenta y, por este
memorial de la muerte de tu Hijo, que con su sangre borró nuestros pecados y
nos reconcilió contigo, concédenos (al celebrar con alegría este tiempo de
gracia) que hagamos partícipes a todos de la paz de Cristo, que vive y reina.
Oración después de la Comunión
Señor, que el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, que hemos recibido en este
sacramento de unidad, nos llene de tu amor, para que podamos ser en todas
partes, instrumentos de tu paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.
POR EL PERDÓN DE LOS PECADOS
Oración Colecta
Escucha, Señor, nuestra oración y perdona nuestros pecados, para que
recibamos, juntamente, tu perdón y tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación y alabanza, para que perdones
nuestros pecados y dirijas hacia ti nuestro vacilante corazón. Por Jesucristo.
Oración después de la Comunión
Por nuestra participación en el sacramento del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo,
has perdonado, Señor, nuestros pecados; concédenos tu gracia para evitarlos
de ahora en adelante y servirte con sincero corazón. Por Jesucristo.
POR CUALQUIER NECESIDAD
Oración Colecta
Padre todopoderoso, auxilio en nuestras necesidades, fortaleza en nuestros
sufrimientos y consuelo en nuestra aflicción, ten compasión de tu pueblo y
socórrelo en sus necesidades presentes, para que pueda disfrutar del alivio de
tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Acepta, Señor, nuestras oraciones y ofrendas, a fin de que, por tu misericordia,
nos veamos libres de los males que nos afligen y experimentemos la
abundancia de tus bendiciones. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Reanímanos, Señor, y fortalécenos, con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, para
que podamos hacer frente, con serenidad y fortaleza, a las dificultades que nos
aquejan, y sepamos reconfortar a nuestros hermanos. Por Jesucristo.

88
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
POR LOS ENFERMOS
Oración Colecta
Omnipotente y eterno Dios, salvación eterna de los que creen en ti, escucha
las súplicas que te dirigimos por tus hijos enfermos, para que, recuperada la
salud, puedan darte gracias entre tu pueblo santo. Por nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Dios nuestro, cuya providencia dirige cada momento de nuestra vida, recibe las
súplicas y las ofrendas con que imploramos tu misericordia por nuestros
hermanos enfermos, para que la preocupación de ahora por su enfermedad, se
nos convierta pronto en gozo por su salud. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Dios nuestro, auxilio inefable en la enfermedad, ayuda con tu poder a estos
hijos tuyos enfermos, para que, aliviados por tu misericordia, vuelvan a ocupar
su lugar en la asamblea de tus fieles. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PARA DAR GRACIAS A DIOS
Oración Colecta
Dios y Padre generoso, de quien procede todo cuanto somos y tenemos, te damos
gracias por los beneficios que nos has dado y te pedimos que nos ayudes a
amarte con todo el corazón y todas nuestras fuerzas. Por nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas
Acepta, Señor, este sacrificio de alabanza en acción de gracias por todos tus
beneficios y concédenos utilizar para tu gloria lo que, sólo de tu bondad, hemos
recibido. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Tú, que nos has devuelto en alimento espiritual el Cuerpo y la Sangre de Cristo
que te ofrecimos en acción de gracias, llénanos, Señor, de fortaleza y alegría,
para poder servirte con renovado entusiasmo y disfrutar continuamente de tus
beneficios. Por Jesucristo, nuestro Señor.
POR LA FAMILIA
Oración Colecta
Dios trino y uno, en quien encuentra origen y fundamento toda relación familiar,
escucha nuestras súplicas y concede a todas las familias imitar las mismas
virtudes y el amor de la santa familia de tu Hijo, a fin de que, reunidos todos en
tu casa, gocemos de la felicidad de tu Reino. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Acepta, Señor, este sacrificio de reconciliación que vamos a ofrecerte por nuestras
familias, para que las conserves en tu gracia y en tu paz. Por Jesucristo.
Oración después de la Comunión
Haz, Señor, que tus hijos, alimentados con este sacramento, podamos imitar
siempre los ejemplos de la Sagrada Familia, a fin de que, después de
afrontando con fe y serenidad las dificultades, experimentemos el gozo de tu
amor. Por Jesucristo.
89
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
POR LA PAZ Y LA JUSTICIA
Oración Colecta
Dios nuestro, que llamas hijos tuyos a los que promueven la paz, concédenos
trabajar incansablemente por establecer la justicia, sin la cual es imposible
garantizar una paz auténtica y duradera. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Te ofrecemos, Señor, bajo los signos sacramentales del pan y del vino, el
sacrificio de tu Hijo, rey de la paz, para que este misterio de unidad y de amor,
reafirme la fraternidad entre todos tus hijos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración después de la Comunión
Concédenos, Señor, el espíritu de tu amor, a fin de que, alimentados con el
Cuerpo y la Sangre dé tu Hijo, fomentemos entre toda la humanidad la paz que
él mismo nos dejó. Por Jesucristo, nuestro Señor.
POR LA PATRIA O POR LA SOCIEDAD CIVIL
Oración Colecta
Señor, tú que guías al universo con sabiduría y amor, escucha las oraciones
que te dirigimos por nuestra(o) patria (ciudad o pueblo), a fin de que la
prudencia de sus gobernantes y la honestidad de los ciudadanos mantengan la
concordia y la justicia y se alcancen el verdadero progreso y la paz. Por
nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Acepta, Señor, los dones y plegarias de tu Iglesia y haz que todos los seres
humanos se llenen del espíritu de hijos de Dios, a fin de que, superadas por
amor todas las desigualdades, lleguen los pueblos a formar una sola familia.
Por Jesucristo.
Oración después de la Comunión
Que nuestra participación en este sacramento de unidad, mediante el cual
renuevas constantemente a la familia humana, nos ayude, Señor, a alcanzar el
amor auténtico y eficaz que nos impulse a promover el progreso de los pueblos
y a realizar, en la caridad, las exigencias de la justicia. Por Jesucristo.
EN EL TIEMPO DE LA SIEMBRA
Oración Colecta
Bendice, Señor, a tu pueblo a fin de que, por tu misericordia, nuestra tierra
produzca sus frutos y podamos gozar de ellos con gratitud, alabando tu santo
nombre. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Acepta, Señor, nuestros dones, a fin de que, quienes te presentamos este pan
hecho con granos de trigo, que va a ser convertido en el Cuerpo de tu Hijo,
podamos alegrarnos de ver nuestras semillas convertidas en cosechas
abundantes, gracias a tu bendición. Por Jesucristo, nuestro Señor.

90
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Oración después de la Comunión
Concédenos, Padre todopoderoso, cosechas abundantes a fin de que, menos
preocupados ya por el sustento del cuerpo, podamos buscar el bien espiritual y
gozar de la felicidad eterna, de la que nos haces partícipes en este
sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.
PARA DESPUÉS DE LA COSECHA
Oración Colecta
Te damos gracias, Señor, por los frutos que la tierra ha producido para nuestro
sustento y te pedimos, que tú que haces fecunda la semilla y la multiplicas con
generosidad, hagas que en igual medida madure en todos nosotros el germen
de la justicia y el fruto de la caridad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas
Santifica, Señor, estos frutos de la tierra que te presentamos como acción de
gracias y tú, que has hecho fecundo el trabajo de los campos, haz que tu
palabra crezca en nosotros y dé frutos de vida eterna. Por Jesucristo.
Oración después de la Comunión
Señor, concédenos que este sacrificio de salvación que te ofrecemos en acción
de gracias por nuestra cosecha, produzca en nosotros frutos de vida nueva.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
PARA PEDIR LA LLUVIA
Oración Colecta
Dios todopoderoso, de quien depende todo nuestro ser, actividad y vida,
concede a nuestros campos la lluvia necesaria a fin de que, asegurado nuestro
sustento diario, podamos, con tranquilidad, buscar los bienes de tu Reino. Por
nuestro Señor.
Oración sobre las Ofrendas y Oración después de la Comunión
Se toman de uno de los formularios de los domingos del tiempo ordinario.
Prefacio: Dominical III p. 14.
PARA PEDIR BUEN TIEMPO
Oración Colecta
Dios todopoderoso y eterno, que en cada uno de los acontecimientos nos
invitas a crecer en la fe y nos llamas a la esperanza, concédenos gozar de
buen tiempo y saberlo utilizar, como un don que nos regalas, para gloria tuya y
salvación nuestra. Por nuestro Señor Jesucristo.
Oración sobre las Ofrendas y Oración después de la Comunión
Se toman de uno de los formularios de los domingos del tiempo ordinario.
Prefacio: Dominical III p. 14.

91
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
ADMINISTRACIÓN DE LOS SACRAMENTOS DE
INICIACIÓN CRISTIANA
A. SACRAMENTO DEL BAUTISMO
I. INTRODUCCIÓN
Los ritos y oraciones que se encuentran en letra más pequeña pueden ser
omitidos, cuando la situación pastoral lo requiera.
1. RECEPCIÓN:
C. Hermanos: ¿Qué nombre han puesto a su hijo?
R. N.
C. ¿Qué piden a la Iglesia de Dios para N.?
R. La fe, que se da por la efusión del Espíritu Santo.
C. ¿Qué es lo que les da la fe?
R. La vida eterna.
C. ¿Se comprometen a vivir como auténticos cristianos y a enseñar a N.
a vivir en la fe y a cumplir los mandamientos del Señor?
R. Sí, nos comprometemos.
C. Si quieren entrar en la vida eterna, guarden los mandamientos: ―Amarás al Señor tu
Dios, con todo tu corazón, con toda tu mente y con todo tu ser y al prójimo como a ti
mismo.‖
Luego el celebrante sopla suavemente tres veces sobre el iniciando, diciendo una vez:
C. Salgan todas las fuerzas del mal de éste(a) servidor(a) y den lugar al Espíritu Santo
Consolador.
Seguidamente marca la frente y el pecho del niño con la cruz, diciendo: (lo mismo
hacen, inmediatamente después los padres y padrinos, sin decir nada)
C. Recibe la señal de la cruz y que por tu fe en los preceptos celestiales,
actúes de tal manera que seas templo de Dios.
Luego extendiendo las manos sobre el iniciando, prosigue:
C. Te rogamos Señor que escuches nuestras súplicas y que guardes con tu poder
eterno a este elegido que ha sido marcado con el signo de la cruz, para que
cumpliendo tu voluntad, participe de la gloria de la redención. Por Jesucristo nuestro
Señor.
R. Amén
Después impone la mano sobre la cabeza del iniciando y dice:
C. Dios todopoderoso y eterno, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que has llamado a
este siervo(a) a participar de tu vida: aparta toda oscuridad de su corazón, rompe las
ataduras del Maligno y haz que lleno de tu divina sabiduría, se vea libre de toda
tentación, alegre a tu Iglesia cumpliendo tus mandamientos y crezca cada día en
santidad. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén
Si se considera oportuno, en este momento se les da una pizca de sal en la boca.

92
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
2. BENDICIÓN DE LA SAL:
Con las manos extendidas sobre la sal:
C. Esta sal es conjurada, en el nombre del Padre omnipotente +, por el amor de
Jesucristo +, y por el poder del Espíritu + Santo, de manera que, consagrada, en el
nombre de la Santísima Trinidad, sea signo de salvación y liberación del enemigo.
Prosigue con las manos extendidas sobre la sal:
Por eso, te suplicamos, Padre envía tu Espíritu Santo a, santificar + y bendecir +, esta
sal, de manera que, para quienes la reciban, sea medio de sanación y que el Señor
Jesucristo, que ha de juzgar a vivos y muertos y a toda la creación, les libre de toda
condenación.
R. Amén.
Luego pone una pizca de sal en la boca de los iniciandos, diciendo:
C. Recibe la sal de la sabiduría, que te ayude a alcanzar la vida eterna.
R. Amén.
C. La paz del Señor, esté con ustedes.
R. Y con tu espíritu.
Con las manos extendidas prosigue:
C. Oh Dios de nuestros padres, creador del cielo y la tierra, te suplicamos que nutras a
tu hijo con el alimento celestial, para que sea fervoroso de espíritu, alegre en la
esperanza y constante en tu servicio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
Con las manos extendidas prosigue:
C. Y tú, espíritu del mal, eres conjurado en el nombre del Padre +, y del Hijo + y del
Espíritu Santo +, a salir y apartarte de este siervo de Dios. Reconoce al Hijo de Dios y
al Espíritu Santo, alejándote de este siervo a quien Jesucristo ha llamado para sí y ha
elegido para recibir el bautismo.
Luego, hace la señal de la cruz sobre los iniciandos, diciendo:
C. No te atrevas a profanar jamás esta señal que ha sido marcada en esta frente. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
Si el inicio se ha celebrado al ingreso del templo, en este momento se dice:
C. Entren al templo de Dios, para que tengan parte con Cristo en la vida eterna.
R. Amén.
II. RENUNCIA AL MAL
Seguidamente, junto a la fuente bautismal:
C. Renuncien al mal en este momento:
¿Renuncian al pecado, para vivir en la libertad de los hijos de Dios?
R. Sí, renuncio.
C. ¿Renuncian a las seducciones del Maligno, para que no les esclavice
el pecado? R. Sí, renuncio.
C. ¿Renuncian a Satanás, padre y príncipe del pecado? R. Sí, renuncio.

93
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
III. BENDICIÓN DEL ÓLEO Y UNCIÓN
C. Invoquemos, entonces, al Padre, por su Hijo Jesucristo, implorando la
efusión de su Espíritu Santo, sobre este(os) siervo(s) que será(n)
iniciado(s) en la vida cristiana.
Se cantan o se recitan las siguientes letanías:
Señor, ten piedad, Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad, Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad, Señor, ten piedad.
Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros.
San Miguel Arcángel, ruega por nosotros.
San Juan Bautista, ruega por nosotros.
San Pedro y San Pablo, rueguen por nosotros.
Todos los santos y santas de Dios, rueguen por nosotros.
De todo mal, líbranos, Señor.
De todo pecado, líbranos, Señor.
Nosotros que somos pecadores, te rogamos óyenos.
Que regeneres a nueva vida a quienes hoy
+ son iniciados en la vida cristiana, te rogamos óyenos.
Cristo óyenos, Cristo óyenos.
Cristo escúchanos, Cristo escúchanos.
Luego, extendiendo las manos sobre los bautizandos dice:
C. Oh, Señor, Padre santo, autor de la luz y de la verdad, te suplicamos
que infundas tu Espíritu en este(os) niño(s) (hermanos), para que
iluminado(s), purificado(s) y santificado(s) con tu gracia, alcance(n) una
fe firme, un criterio recto y la perseverancia en la doctrina verdadera. Por
Jesucristo nuestro Señor. R. Amén.
Luego el celebrante, si se considera oportuno, toca las orejas de los bautizados diciendo:
C. Ephetha (Ábrete)
Y luego la nariz, diciendo:
C. En olor de suavidad. Y todas las fuerzas del Maligno huyan, porque se acerca el
juicio de Dios.
Si el óleo de los catecúmenos no ha sido bendecido, se bendice así:
C. Eres conjurado, oh óleo, en el nombre de Dios Padre +, de Jesucristo + y del
Espíritu + Santo, para que por la invocación de la Santísima Trinidad, todos los
poderes del enemigo, toda malicia del Maligno, toda asechanza o engaño, sean
expulsados de ti.
Que quienes sean ungidos con este óleo, por el poder de Dios, queden consagrados,
sean adoptados como hijos, sean perdonados de todo pecado y sus cuerpos sean
santificados y reciban toda gracia espiritual. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

94
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Con las manos extendidas sobre el óleo, prosigue:
C. Oremos: Oh Señor, de quien procede todo crecimiento y progreso espiritual; tú que
por el poder del Espíritu Santo, otorgas la fortaleza en la debilidad, te suplicamos que
envíes tu bendición sobre este óleo +, para que, quienes se acerquen a la fuente de la
regeneración, a través de la unción con este óleo, sean purificados en el cuerpo y el
espíritu, liberados de toda atadura y de toda presencia del mal y del pecado. Que tus
siervos, a los que has llamado a la Fe, sean purificados por la acción de tu Espíritu
Santo; y que este óleo sea instrumento de salvación para aquellos que, por el
sacramento del Bautismo, serán regenerados para la vida eterna. Por Jesucristo,
nuestro Señor. R. Amén.
Si el óleo ha sido bendecido antes, en lugar de la oración anterior, el celebrante
imponiendo las manos, dice la siguiente oración:
C. Oh Dios, Tú enviaste a tu Hijo Jesucristo para liberarnos de la
esclavitud del pecado y darnos la libertad, te pedimos que libres de toda
fuerza y atadura del Maligno a este(os) siervo(s) tuyo(s), y que tu
Espíritu Santo habite en él (ellos), para que sea(n) templo(s) vivo(s) de
tu gloria. Por Jesucristo nuestro Señor. R. Amén.
Seguidamente unge el pecho y la espalda de cada candidato, mientras los padrinos y
la comunidad imponen las manos. Introduce la unción con las siguientes palabras:
C. Eres ungido con este óleo de salvación +, para que por el poder de
Cristo Salvador, + recibas la vida eterna. Por Él, que vive y reina por los
siglos de los siglos. R. Amén.
IV. BENDICIÓN DEL AGUA Y BAUTISMO
Si el agua no ha sido bendecida, se prosigue de la siguiente manera:
C. Seas bendecida, oh agua, por el Dios vivo +, por el Dios santo +, por
el Dios + que en el principio, con su palabra, te separó de la tierra e hizo
que su Espíritu se elevara sobre ti.
Traza la señal de la cruz en el agua, simbolizando que es partida y abarca todo el
mundo, luego se enjuga las manos y prosigue:
C. El Señor te hizo brotar desde el paraíso y, dividida en cuatro
torrentes, te mandó regar toda la tierra; Él te transformó en el desierto
en agua cristalina y te hizo brotar de la peña para apagar la sed de su
pueblo, liberado de Egipto.
Seas también bendecida por Jesucristo +, su único Hijo, Señor nuestro,
que en Caná de Galilea, te convirtió en vino; por Él que caminó sobre ti y
en ti fue bautizado por Juan en el Jordán; por Él que te hizo manar de su
costado junto con su sangre y que luego ordenó a sus discípulos que en
ti fueran bautizados los creyentes, diciéndoles: “Vayan, enseñen a todas
las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del
Espíritu Santo”. Por eso, Dios todopoderoso, asístenos misericordioso a
quienes cumplimos tus preceptos y envíanos benigno, tu Espíritu Santo.
95
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Sopla tres veces sobre el agua y continúa con las manos extendidas sobre el agua:
Santifica esta agua pura para que, además de lavar los cuerpos,
sea eficaz para purificar los espíritus.
Si es posible, se introduce el cirio pascual en el agua y, en todo caso, repite tres veces,
más fuerte cada vez, con las manos extendidas sobre el agua:
Haz que descienda sobre esta agua, el poder del Espíritu Santo.
Luego con las manos extendidas sobre el agua prosigue:
Para que, fecundándola, a través de ella, tus elegidos sean regenerados;
sea borrada toda mancha de pecado; y el ser humano, creado a tu
imagen, purificado de todo mal, recupere su dignidad de hijo tuyo. Te lo
pedimos a ti oh Padre, en el Espíritu Santo, por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.
Luego puede incensar la fuente con tres movimientos simples.
Seguidamente, hace caer sobre el agua, en forma de cruz, un poco del óleo de los
catecúmenos, diciendo:
C. Sea esta fuente santificada y fecundada con el óleo de la salvación,
para que los que en ella sean bautizados,renazcan a la vida eterna.
R. Amén.
Y sucesivamente del santo crisma, diciendo:
C. Hágase la infusión del crisma de nuestro Señor Jesucristo y del
Espíritu Santo, y mézclese con el óleo de la salvación, en el agua de la
regeneración, en el nombre del Padre +, y del Hijo + y del Espíritu + Santo.
R. Amén.
V. PROFESIÓN DE FE Y BAUTISMO
C.Y ahora,antes de recibir el bautismo, hagan la profesión de nuestra fe:
R. Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la
tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre
antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de
Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del
Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, y por nuestra
salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de
María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato: padeció y fue sepultado y resucitó al tercer
día según las Escrituras; subió al cielo y está sentado a la derecha del
Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su
reino no tendrá fin.

96
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del
Padre, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y
que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
En situaciones pastorales extraordinarias, se puede utilizar la profesión de fe dialogada:
P:/ ¿Creen en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la
tierra? R:/ Sí, creo.
P:/ ¿Creen en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de
Santa María Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los
muertos y está sentado a la derecha del Padre? R:/ Sí, creo.
P:/ ¿Creen en el Espíritu Santo, que procede del Padre, que con el
Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria; en la Iglesia
que es una, santa católica y apostólica; en la comunión de los
santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los
muertos y en la vida eterna? R:/ Sí, creo.
P:/ ¡Esta es nuestra fe. Esta es la fe de la Iglesia, que nos gloriamos
de profesar en Cristo Jesús, Señor nuestro!
Seguidamente, el celebrante pregunta a los bautizandos:
C. ¿Quieren ser bautizados en la fe que acaban de confesar?
R. Sí, quiero.
Seguidamente se procede al bautismo. Es práctica de la iglesia antigua, que el
bautismo se haga por medio de la triple inmersión en el agua. Por razones pastorales,
esta puede ser sustituida por una triple infusión de agua.
La siguiente fórmula del bautismo es pronunciada articulada en tres partes,
correspondiendo con cada una de las inmersiones es:
N., siervo(a) de Dios, se te bautiza en el nombre del Padre *, y del
Hijo * y del Espíritu * Santo.

97
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
B. SACRAMENTO DE LA CRISMACIÓN
I. PRIMERA EPÍCLESIS
Con las manos extendidas sobre los crismandos, el celebrante dice:
C. Oh, Señor, te suplicamos que envíes tu Espíritu Santo sobre este(os)
hermano(s) y que por tu gracia, sea(n) preservado(s) de todo pecado.
Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.
C. El Señor esté con ustedes.
R. Y con tu espíritu.
C. Nuestro auxilio está en el nombre del Señor.
R. Que hizo el cielo y la tierra.
C. Señor, escucha mi oración.
R. Y llegue hasta Ti mi clamor.
Luego con las manos extendidas, el celebrante prosigue:
C. Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que hiciste
renacer a este(os) hijo(s) tuyo(s) por medio del agua y del Espíritu
Santo, liberándolo(s) del pecado:
Extendiendo las manos sobre los confirmados, prosigue:
C. Envía sobre él (ellos) el Espíritu Santo Consolador, otorgándole(s) tus
siete divinos dones. R. Amén.
C. Concédele(s) el Espíritu de sabiduría y de entendimiento. R. Amén.
C. Dale(s) el Espíritu de consejo y de fortaleza. R. Amén.
C. Inúndale(s) del Espíritu de ciencia y de piedad. R. Amén.
C. Cólmalo(s) con el espíritu de tu santo temor, y márcalo(s) con el signo
de la cruz de Cristo + hasta la vida eterna. Por el mismo Jesucristo
nuestro Señor. R. Amén.
II CRISMACIÓN
Si preside el Obispo se coloca la mitra. El diácono (u otro ministro) ofrece al
celebrante, el santo crisma.
El padrino, la madrina, los familiares y toda la comunidad imponen manos sobre el
crismando.
Durante la unción se puede entonar un canto adecuado.
El celebrante, después de haber introducido la extremidad del dedo pulgar de la mano
derecha en el crisma, hace la señal de la cruz con el mismo dedo pulgar en la frente
del crismando, diciendo:
C. N., servidor(a) de Dios, se te marca con el signo de la cruz + y se te
unge con el crisma de la salvación, para que recibas el don del Espíritu
Santo. En el nombre del Padre + y del Hijo + y del Espíritu Santo +.
98
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
R. Amén.
Luego el celebrante brevemente impone las manos sobre la cabeza del confirmado y,
seguidamente, dándole un saludo adecuado le dice:
C. La paz esté contigo.
Respondiendo:
R. Y con tu espíritu.
III. SEGUNDA EPÍCLESIS
Cuando se termina de crismar a todos los confirmandos, el celebrante se lava las
manos. Luego el celebrante, con manos extendidas dice:
C. Señor, escucha mi oración.
R. Y llegue hasta Ti mi clamor.
Prosigue, extendiendo las manos sobre los confirmados:
C. Oh Dios, que enviaste a los Apóstoles el Espíritu Santo y quisiste que
por medio de ellos y de sus sucesores, fuera comunicado a todos los
creyentes: míranos propicio y haz que la efusión de tu Espíritu Santo
permanezca en este(os) siervo(s), que ha(n) sido ungido(s) con el Santo
Crisma y ha(n) sido marcado(s) con el signo de la Cruz, para que
entre(n) a formar parte de tu pueblo, como miembro(s) de Cristo
sacerdote, profeta y rey. Que vive y reina por los siglos de los siglos.
R. Amén.
IV. RITOS COMPLEMENTARIOS
Seguidamente el celebrante coloca la vestidura blanca a cada uno de los que han sido
bautizados y crismados, diciendo:
C. N. recibe la vestidura blanca, llévala sin mancha, para que participes
de la vida eterna.
R. Amén.
Luego se entrega la vela encendida a los iniciados o a sus padrinos, diciendo:
C. Recibe la luz de Cristo; mantén la gracia del bautismo y cumple los
mandamientos, para que puedas salir al encuentro de Cristo Jesús, el
Señor y junto con todos los santos, participes de la vida eterna.
R. Amén.
Luego se invita a los padrinos a que pasen adelante de sus ahijados, impongan las
manos sobre ellos, oren y les den una bendición.

99
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
C. SACRAMENTO DE LA EUCARISTÍA
Si los sacramentos se administran dentro de la Misa, se prosigue con el ofertorio. Si se
celebran fuera de la misa, en este momento se administra la comunión.
C. Fieles a la recomendación del Salvador, oremos como Él nos enseñó:
R. Padre nuestro, que estás en el cielo…
C. He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.
Puede repetir esta misma frase tres veces. Luego, juntamente con el pueblo, añade:
R. Señor, yo no soy digno de que vengas a mí, pero una palabra tuya
bastará para sanarme.
Después toma el copón, y da la comunión diciendo:
C. El Cuerpo y la Sangre de Cristo te haga partícipe de la vida eterna.
El que va a comulgar responde:
R. Amén.
Luego, se concluye con la siguiente oración:
C. Oremos. Envía, oh Señor, tu Espíritu de amor a quienes has
alimentado con el Sacramento Pascual, para que, por tu gracia, vivan
siempre en perfecta armonía. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
C. Así bendice el Señor a los que le temen:
Que el Señor los bendiga desde Sión, para que experimenten todos los
días de su vida los beneficios de la Jerusalén celestial y participen de la
vida eterna, en el nombre del Padre, y del Hijo, + y del Espíritu Santo.
R. Amén.
C. Pueden ir en paz.
R. Demos gracias a Dios.

100
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
CONFIRMACIÓN DE LA CRISMACIÓN Y ENVÍO MISIONERO
La administración del sacramento de la Crismación, según la Tradición antiquísima de
la Iglesia, debe administrarse inmediatamente después del Bautismo y antes de la
Comunión, como parte de ceremonias que deben estar profundamente ligadas, no solo
en su significado, por ser las tres parte de la Iniciación Cristiana, sino también en el
tiempo en que se administran.
La confirmación de la Crismación, en cambio, es el rito sacramental en el que se
reaviva y fortalece la efusión del Espíritu Santo comunicada en la Crismación, con
vistas a la participación adulta del cristiano dentro de la vida de la Iglesia y a su envío
misionero, como sucedió con los apóstoles, a partir del día de Pentecostés.
Después del Evangelio, el Obispo (y los presbíteros que concelebran) se sientan en los
lugares preparados para ellos. Los confirmandos son presentados por un presbítero,
por un diácono o, por el responsable de su preparación.
Cada confirmando, si es posible, es llamado por su nombre y se coloca delante del
Obispo. Si los confirmandos son numerosos, no son llamados nominalmente, sino que
se colocan en un lugar adecuado delante del celebrante.
El obispo se sienta en la sede, y la presentación se hace de la siguiente manera:
I. Presentación y homilía
R. Querido Padre: estos hermanos de la Parroquia (Comunidad) N.
piden ser fortalecidos y confirmados en la unción del Espíritu Santo que
recibieron al ser Crismados, con vistas a la misión.
O. ¿Tienes seguridad de que están suficientemente preparados y son
idóneos para recibir la Confirmación?
R. Doy fe de que todos ellos están bautizados y crismados, han sido
instruidos en la fe y se han venido preparando con sincero empeño.
Considero que están preparados para ser confirmados en su fe y ser
enviados a dar testimonio del Evangelio.
O. En el nombre del Señor los aceptamos para la recepción de la
Confirmación en la vida del Espíritu Santo que han recibido en el
Bautismo y en la Crismación.
Homilía.
Luego, el Obispo, con báculo, pronuncia una breve homilía en la cual explica las
lecturas y conduce a los confirmandos, a sus padrinos y padres, y a toda la asamblea a
una comprensión más profunda del misterio de la Confirmación.
Lo hará con estas u otras palabras semejantes:
O. Los Apóstoles, que el día de Pentecostés recibieron el Espíritu Santo,
como lo había prometido el Señor, tenían el poder de completar la obra
del Bautismo comunicando el Espíritu Santo, como leemos en los
Hechos de los Apóstoles. Cuando ellos imponían las manos sobre
algunos bautizados, descendía el Espíritu Santo sobre ellos, hablaban
en lenguas y profetizaban.
101
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Los Obispos, sucesores de los Apóstoles, gozan de esa misma
capacidad, y sea por sí mismos o por los presbíteros delegados para
desempeñar este ministerio, confieren el Espíritu Santo a aquellos que
ya han renacido por el Bautismo.
Sabemos por la fe que, por la Crismación, recibimos en nosotros a aquel
por quien la caridad de Dios se difunde en nuestros corazones y somos
congregados en la unidad de la fe y en la multiplicidad de vocaciones.
Ahora, al fortalecer y confirmar el don del Espíritu Santo, serán sellados,
para identificarse más plenamente con Cristo y unirse más
estrechamente a su Iglesia y al cumplimiento de la misión que el Señor
le confió. Cristo, ungido por el Espíritu Santo, fue enviado por el Padre
para instaurar el Reino de Dios en el mundo. Ustedes, que ya han sido
bautizados y crismados, recibirán ahora la fuerza de ese mismo Espíritu
para dar ante el mundo el testimonio de la Pasión y Resurrección del
Señor, y para que la misión que el Padre confió a Jesús, se siga
cumpliendo en el mundo, a través de ustedes.
Sean, pues, miembros vivos de la Iglesia y, conducidos por el Espíritu
Santo, procuren servir a todos como Cristo, que no vino a ser servido
sino a servir.
Y ahora, antes de recibir la confirmación en el don del Espíritu Santo, les
invito a que invoquemos la asistencia de los santos y a que renovemos
las promesas bautismales, junto con toda la Iglesia.
II. Letanía y renovación de las promesas bautismales.
Todos están de pié. El Obispo está sin mitra.
Se cantan o se recitan las siguientes letanías:
Señor, ten piedad, Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad, Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad, Señor, ten piedad.
Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros.
San Miguel Arcángel, ruega por nosotros.
San Juan Bautista, ruega por nosotros.
San Pedro y San Pablo, rueguen por nosotros.
Todos los santos y santas de Dios, rueguen por nosotros.
De todo mal, líbranos, Señor.
De todo pecado, líbranos, Señor.
Nosotros que somos pecadores, te rogamos óyenos.
Que envíes tu Espíritu Santo sobre estos
hermanos, + como lo enviaste sobre
los Apóstoles el día de Pentecostés te rogamos óyenos.
102
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Cristo óyenos, Cristo óyenos.
Cristo escúchanos, Cristo escúchanos.
Luego el celebrante, dirigiéndose a toda la comunidad, dice:
O. Y ahora, desde la conciencia de que estamos en la comunión de los
santos, renovemos nuestra renuncia al mal y profesemos la fe:
¿Renuncian al pecado, para vivir en la libertad de los hijos de Dios?
P. Sí, renuncio.
O. ¿Renuncian a las seducciones del Maligno, para que no les esclavice
el pecado?
P. Sí, renuncio.
O. ¿Renuncian a Satanás, padre y príncipe del pecado?
P. Sí, renuncio.
O. ¿Creen en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra?
P. Sí, creo.
O. ¿Creen en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de
Santa María Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos
y está sentado a la derecha del Padre?
P. Sí, creo.
O. ¿Creen en el Espíritu Santo, que procede del Padre, que con el
Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y gloria; y, en la Iglesia, que
es Una, Santa, Católica y Apostólica; en la comunión de los Santos, en
el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida
eterna?
P. Sí, creo.
O. Hermanos, esta es nuestra fe. Es la fe de toda la Iglesia que con
gozo y gratitud profesamos en el nombre de Jesucristo. A Él honor y
gloria, por los siglos de los siglos.
P. Amén.
Seguidamente, dirigiéndose específicamente a los confirmandos, dice:
O. Y ustedes, hermanos, que serán confirmados: ¿Creen que, por esta
santa unción, serán confirmados y fortalecidos en el don del Espíritu
Santo vivificador, como los Apóstoles el día de Pentecostés?
C. Sí, creo.
O. ¿Están dispuestos a vivir y a dar testimonio del Evangelio, como lo
hicieron los Apóstoles?
C. Sí, estamos dispuestos.

103
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
I. PRIMERA EPÍCLESIS
Con las manos extendidas sobre los crismandos, el obispo dice:
O. Oh, Señor, te suplicamos que fortalezcas y confirmes el don de tu
Espíritu Santo sobre estos hermanos y que por tu gracia, sean
preservados de todo pecado. Por Jesucristo nuestro Señor. R. Amén.
O. El Señor esté con ustedes.
R. Y con tu espíritu.
O. Nuestro auxilio está en el nombre del Señor.
R. Que hizo el cielo y la tierra.
O. Señor, escucha mi oración.
R. Y llegue hasta Ti mi clamor.
Luego con las manos extendidas, el celebrante prosigue:
O. Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que hiciste
renacer a estos hijos tuyos por medio del agua y del Espíritu Santo,
liberándolos del pecado:
Extendiendo las manos sobre los confirmados, prosigue:
O. Envía sobre ellos el Espíritu Santo Consolador, otorgándoles tus siete
divinos dones. R. Amén.
O. Concédeles el Espíritu de sabiduría y de entendimiento. R. Amén.
O. Dales el Espíritu de consejo y de fortaleza. R. Amén.
O. Inúndales del Espíritu de ciencia y de piedad. R. Amén.
O. Cólmalos con el espíritu de tu santo temor, y márcalos con el signo
de la cruz de Cristo + hasta la vida eterna. Por el mismo Jesucristo
nuestro Señor. R. Amén.
II CRISMACIÓN
El diácono (u otro ministro) ofrece al obispo, el crisma.
El padrino, la madrina, y toda la comunidad imponen manos sobre el crismando.
Durante la unción se puede entonar un canto adecuado.
El obispo, unge con el santo crisma la frente del crismando, haciendo el signo de la
cruz con el dedo pulgar, mientras dice:
O. N., servidor(a) de Dios, se te marca con el signo de la cruz + y se te
unge con el crisma de la salvación, para que se confirme en ti el don del
Espíritu Santo. En el nombre del Padre + y del Hijo + y del Espíritu Santo +.
R. Amén.
Luego el celebrante brevemente impone las manos sobre la cabeza del confirmado y,
seguidamente, dándole un saludo adecuado le dice:
O. La paz esté contigo.
Respondiendo:
R. Y con tu espíritu.
104
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
III. SEGUNDA EPÍCLESIS
Cuando se termina de ungir a todos los confirmandos, el celebrante se lava las manos.
Luego el celebrante, con manos extendidas dice:
O. Señor, escucha mi oración.
R. Y llegue hasta Ti mi clamor.
Prosigue, extendiendo las manos sobre los confirmados:
O. Oh Dios, que enviaste a los Apóstoles el Espíritu Santo y quisiste que
por medio de ellos y de sus sucesores, fuera comunicado a todos los
creyentes: míranos propicio y haz que la efusión de tu Espíritu Santo
sea confirmada y fortalecida en estos siervos, que han sido ungidos con
el Santo Crisma y han sido marcados con el signo de la Cruz, para que
como templos de tu gloria, por su vida y su testimonio, se produzcan los
mismos frutos que se produjeron a través de la primera predicación del
Evangelio. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.
IV. ENVÍO MISIONERO Y RITO DE ENTREGA DE LA LUZ
Después de la comunión, es muy conveniente que se haga el rito del envío misionero.
El obispo pregunta a los confirmados:
O. Hermanos que han sido confirmados: ¿Aceptan la misión de ser testigos
del Evangelio, colaborando con la Iglesia en la tarea evangelizadora?
R. Sí la aceptamos y nos comprometemos a vivir y a trabajar como lo
hicieron los apóstoles a partir del día de Pentecostés.
O. Obedientes al mandato de Cristo y confiados en la gracia del Espíritu
Santo, que hoy ha sido confirmada en sus vidas, vayan, pues, y anuncien
el Evangelio a toda criatura en el nombre de la Iglesia.
R. Amén.
O. Como señal de esta misión, reciban la Luz de Cristo. Su misión es
ser Testigos de Cristo, y Luz del Mundo. Manténganse siempre unidos
en el amor del Señor.
En este momento, si es posible, del cirio pascual, cada uno de los confirmados,
enciende una vela. Si se considera oportuno, el rito de la luz puede ser sustituido por
otro rito significativo que simbolice la misión, adaptando las palabras precedentes.
Luego se hace la oración conclusiva y la procesión de salida.

105
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
I EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA CON CONFESIÓN Y
ABSOLUCIÓN INDIVIDUAL
I. RITOS INICIALES
El celebrante inicia:
C. En el nombre del Padre + y del Hijo y del Espíritu Santo.
R. Amén.
C. El Dios de la misericordia, que por la acción del Espíritu Santo,
perdona nuestros pecados y nos llena de alegría y de paz, esté siempre
en tu corazón.
R. Y con tu espíritu.
C. Comienza humildemente tu confesión, reconociéndote pecador.
El penitente hace la confesión de sus faltas.
Si el presbítero lo considera oportuno, cuando termina la confesión, puede dar algunas
recomendaciones al penitente para su vida cristiana.
Al final de la confesión y, eventualmente del diálogo, el presbítero dice:
C. Hermano, concluye tu confesión recitando el ―Yo confieso…‖
R. Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante usted, hermano, que he
pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Golpeándose el pecho, dice:
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Luego prosigue:
Por eso ruego a santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos
y a usted, hermano, que interceda por mí ante Dios, nuestro Señor.
II. PRIMERA EPÍCLESIS
El presbítero inicia la oración de absolución, teniendo las manos extendidas:
C. Oh Dios, Padre de bondad y de misericordia, Tú has reconciliado
contigo el mundo, por la muerte y resurrección de tu Hijo y enviaste al
Espíritu Santo, para el perdón de los pecados.
Se prosigue extendiendo las manos sobre el penitente:
C. Te pedimos que, por el ministerio de la Iglesia, envíes la efusión de tu
Espíritu Santo sobre este(a) siervo(a) que humildemente se ha
reconocido pecador, para que obtenga el perdón de sus pecados, viva
en la libertad de tus hijos y participe en la vida nueva de tu Reino. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.

106
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
III. ABSOLUCIÓN
Seguidamente el presbítero hace la señal de la cruz e imposición de manos sobre la
cabeza quien se está reconciliando, diciendo:
C. Dios todopoderoso tenga misericordia de ti, perdone tus pecados y te
dé la vida eterna.
R. Amén.
C. El señor omnipotente y misericordioso te conceda el perdón, la
absolución y la remisión de tus pecados.
R. Amén.
N., POR LA MISERICORDIA DE DIOS, SE TE ABSUELVE DE TODOS
TUS PECADOS, EN EL NOMBRE DEL PADRE, + Y DEL HIJO, Y DEL
ESPÍRITU SANTO.
R. Amén.
Luego le invita a que haga una oración de acción de gracias y de ofrecimiento de su
propia vida, para agradecer el don de la reconciliación. La invitación puede hacerse
con éstas u otras palabras:
C. En este momento se te invita a que hagas una oración de acción de
gracias y de ofrenda de tu vida, para agradecer el don del perdón de tus
pecados y de la reconciliación con el Señor.
IV. SEGUNDA EPÍCLESIS Y DESPEDIDA
Terminada la absolución y la acción de gracias de parte del penitente, con las manos
impuestas sobre éste, prosigue:
C. Oh Señor, que por el poder del Espíritu Santo, este(a) hermano(a)
que ha sido absuelto(a) de sus pecados, quede libre de toda atadura del
mal, de toda interdicción, acechanza y tentación; persevere gozoso(a)
en tu gracia y participe de la gloria de tus bienaventurados. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
El presbítero concluye el rito, diciendo:
C. El Señor, rico en misericordia, te bendiga, te guarde de todo mal y te
dé la vida eterna. Y que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, +
Hijo, y Espíritu Santo, descienda sobre ti y te acompañe siempre.
R. Amén.
C. Con el perdón del Señor y lleno de la gracia del Espíritu Santo,
puedes ir en paz.
R. Demos gracias a Dios.

107
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
II LA PENITENCIA CON CONFESIÓN COMUNITARIA Y
ABSOLUCIÓN INDIVIDUAL O GENERAL
Cuando las circunstancias pastorales lo requieran, porque los fieles son numerosos y
no tienen oportunidad de acudir en otro momento, el Sacramento de la Penitencia se
puede administrar durante una Liturgia Penitencial –e incluso se pueden omitir las
lecturas bíblicas en caso de emergencia–, haciendo la confesión en forma comunitaria
y dando la absolución, en forma individual o, en casos de extrema necesidad, dándola
en forma general.
I. SALUDO INICIAL Y LITURGIA DE LA PALABRA
El celebrante inicia:
C. En el nombre del Padre + y del Hijo y del Espíritu Santo.
R. Amén.
C. El Dios de la misericordia, que por la acción del Espíritu Santo,
perdona nuestros pecados y nos llena de alegría y de paz, esté siempre
con todos ustedes.
R. Y con tu espíritu.
C. Hermanos: el Apóstol Santiago escribe en su Carta “Confiésense
unos a otros sus pecados y oren unos por otros para ser sanados. Y
llamen a los presbíteros de la iglesia, para que oren; y si han cometido
pecados, les serán perdonados.” (St 5, 14-15) También en la primera
Carta del Apóstol Juan se escribe: ―Si decimos que no tenemos pecado,
nos engañamos a nosotros mismos y no hay verdad en nosotros; pero si
confesamos nuestros pecados, podemos confiar en que Dios, que es
justo, nos perdonará nuestros pecados‖ (1Jn 1, 8-9). Precisamente por
ello, el Señor Jesucristo nos ha dejado el Sacramento de la
Reconciliación. Para recibirlo fructuosamente es necesario: que nos
reconozcamos pecadores, arrepintiéndonos de nuestros pecados y
comprometiéndonos a no volver a pecar; que confesemos nuestras faltas
y nos acojamos confiadamente a la misericordia divina; finalmente, que
recibamos la absolución. Preparémonos a recibir el perdón, escuchando
la Palabra de Dios.
L. Lectura del Evangelio según san Lucas (Lc 18, 9-14)
Jesús contó esta otra parábola para algunos que, seguros de sí mismos
por considerarse justos, despreciaban a los demás: ―Dos hombres
fueron al templo a orar: el uno era fariseo, y el otro era uno de esos que
cobran impuestos para Roma. El fariseo, de pie, oraba así: ‗Oh Dios, te
doy gracias porque no soy como los demás, que son ladrones, malvados
y adúlteros, ni como ese cobrador de impuestos. Yo ayuno dos veces a
108
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
la semana y te doy la décima parte de todo lo que gano.‘ Pero el
cobrador de impuestos se quedó a cierta distancia, y ni siquiera se
atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho y
decía: ‗¡Oh Dios, ten compasión de mí, que soy pecador!‘ Les digo que
este cobrador de impuestos volvió a su casa ya justo, pero el fariseo no.
Porque el que a sí mismo se engrandece, será humillado; y el que se
humilla, será engrandecido.‖ Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Del salmo 51
R. Señor, ¡Lávame de mi maldad! ¡Límpiame de mi pecado!
L. Por tu amor, oh Dios, ten compasión de mí; por tu gran ternura, borra
mis culpas. Reconozco que he sido rebelde; mi pecado no se borra de
mi mente. R.
L. Contra ti he pecado, y solo contra ti, haciendo lo malo, lo que tú
condenas. Por eso tu sentencia es justa; irreprochable tu juicio. R.
L. Purifícame con hisopo, y quedaré limpio; lávame, y quedaré más
blanco que la nieve. Lléname de gozo y alegría; alégrame de nuevo,
aunque me has quebrantado. Aleja de tu vista mis pecados y borra
todas mis maldades. R.
L. Oh Dios, ¡pon en mí un corazón limpio!, ¡dame un espíritu nuevo y
fiel! No me apartes de tu presencia ni me quites tu santo espíritu. R.
Si se considera oportuno, se puede hacer una breve reflexión sobre las lecturas.
Luego se permanece por un tiempo en silencio, reconociendo la situación de pecador.
Seguidamente, se sigue con la confesión de los pecados.
II. CONFESIÓN DE LOS PECADOS
C. Con la conciencia de que hemos pecado, comiencen humildemente
su confesión, reconociéndose pecadores.
Los fieles comienzan la confesión. Normalmente el presbítero o un ministro,
debidamente preparado, guía la confesión, indicando los diferentes pecados que se
pueden cometer.
Al final de la confesión, el presbítero dice:
C. Hermanos, concluyamos nuestra confesión recitando todos unidos:
R. Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante ustedes, hermanos, que
he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Golpeándose el pecho, dicen:
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Luego prosiguen:
Por eso ruego a santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos
y a ustedes, hermanos, que intercedan por mí ante Dios, nuestro Señor.

109
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
III. PRIMERA EPÍCLESIS
El presbítero inicia la oración de absolución, teniendo las manos extendidas:
C. Oh Dios, Padre de bondad y de misericordia, Tú has reconciliado
contigo el mundo, por la muerte y resurrección de tu Hijo y enviaste al
Espíritu Santo, para el perdón de los pecados.
Se prosigue imponiendo las manos sobre el penitente:
C. Te pedimos que, por el ministerio de la Iglesia, envíes la efusión de tu
Espíritu Santo sobre estos siervos, que humildemente se han
reconocido pecadores, para que obtengan el perdón de sus pecados,
vivan en la libertad de tus hijos y participen en la vida nueva de tu Reino.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
IV. ABSOLUCIÓN
Seguidamente el presbítero hace la señal de la cruz e imposición de manos sobre la
cabeza de quienes se están reconciliando, diciendo:
C. Dios todopoderoso tenga misericordia de ustedes, + perdone sus
pecados y les dé la vida eterna.
R. Amén.
C. El señor omnipotente y misericordioso les conceda el perdón, la +
absolución y la remisión de sus pecados.
R. Amén.
Seguidamente, si se da la absolución individual, se invita a acercarse a recibirla a
quienes han hecho la confesión y se absuelve a cada uno de los penitentes, con las
siguientes palabras:
N., POR LA MISERICORDIA DE DIOS, SE TE ABSUELVE DE TODOS
TUS PECADOS, EN EL NOMBRE DEL PADRE, + Y DEL HIJO, Y DEL
ESPÍRITU SANTO.
R. Amén.
Si se da la absolución general, con las manos extendidas sobre los penitentes,
pronuncia las siguientes palabras:
SERVIDORES DE DIOS, POR LA MISERICORDIA DE DIOS, SE LES
ABSUELVE DE TODOS SUS PECADOS, EN EL NOMBRE DEL
PADRE, + Y DEL HIJO, Y DEL ESPÍRITU SANTO.
R. Amén.
Luego se invita a hacer una oración de acción de gracias y de ofrecimiento de la propia
vida, para agradecer el don de la reconciliación. La oración puede hacerse personal o
comunitariamente. Si se considera oportuno, se puede sustituir o complementar con un
canto penitencial y otro de alabanza y acción de gracias.
110
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
V. SEGUNDA EPÍCLESIS Y DESPEDIDA
Terminada la absolución y la acción de gracias, con las manos extendidas sobre
quienes han sido absueltos, prosigue:
C. Oh Señor, que por el poder del Espíritu Santo, estos hermanos que
han sido absueltos de sus pecados, queden libres de toda atadura del
mal, de toda interdicción, acechanza y tentación; perseveren gozosos en
tu gracia y participen de la gloria de tus bienaventurados. Por Jesucristo,
nuestro Señor.
R. Amén.
El presbítero concluye el rito, diciendo:
C. El Señor, rico en misericordia, les bendiga, les guarde de todo mal y
les haga partícipes de la vida eterna. Y que la bendición de Dios
todopoderoso, Padre, + Hijo, y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes
y les acompañe siempre.
R. Amén.
C. Con el perdón del Señor y llenos de la gracia del Espíritu Santo,
pueden ir en paz.
R. Demos gracias a Dios.
Se puede terminar con un canto de acción de gracias.

111
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
CELEBRACIÓN DEL SACRAMENTO DEL MATRIMONIO
Los ritos y oraciones que se encuentran en letra más pequeña pueden ser
omitidos, cuando la situación pastoral lo requiera.
I. INTRODUCCIÓN
Lo más habitual es que el sacramento se celebre dentro de la Misa, inmediatamente
después de la homilía. Los contrayentes están de pié, la asamblea sentada y el
celebrante inicia con la siguiente monición o con una introducción espontánea.
C. Hermanos ustedes han venido hoy ante la Iglesia, aquí congregada y presidida por
su ministro, para que, por la efusión de su Espíritu Santo, el Señor garantice y eleve a
la dignidad de sacramento el amor que se tienen. Un día fueron consagrados en el
bautismo; hoy, con un nuevo sacramento, Cristo va a bendecir su amor, los
enriquecerá y les dará fuerza, para que se guarden siempre mutua fidelidad y puedan
cumplir con su misión de esposos. Por tanto, ante esta asamblea, les pido que
manifiesten la intención que les mueve a contraer la alianza matrimonial.
Luego el celebrante inicia el diálogo inicial con los contrayentes:
C. N. y N. ¿vienen a contraer matrimonio sin ser obligados, libre y
voluntariamente?
N. Sí, venimos libremente.
C. ¿Quieren amarse y respetarse mutuamente durante toda la vida?
N. Sí, estamos decididos.
C. ¿Están dispuestos a recibir responsable y amorosamente los hijos
que Dios les dé y a educarlos como auténticos discípulos de Cristo?
N. Sí, estamos dispuestos.
II. CONSENTIMIENTO
Seguidamente el celebrante invita a los contrayentes a que unan sus manos derechas
y a que expresen su consentimiento:
C. Así, pues, ya que quieren contraer santo matrimonio, unan su mano
derecha y manifiesten su consentimiento ante Dios y ante su Iglesia.
PRIMERA FORMA: FORMA DECLARATIVA
V. Yo, N., te acepto a ti, N. como mi esposa. Me entrego a ti, y prometo
serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad y
amarte y respetarte todos los días de mi vida.
M/. Yo, N., te acepto a ti, N. como mi esposo. Me entrego a ti, y prometo
serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad y
amarte y respetarte todos los días de mi vida.
O bien:
SEGUNDA FORMA: FORMA INTERROGATIVA
C. N. ¿quieres recibir a N. como tu esposa y prometes serle fiel en las
alegrías y las penas, en la salud y la enfermedad, y amarla y respetarla
todos los días de tu vida?
V. Sí, quiero.
112
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
C. N. ¿quieres recibir a N. como tu esposo y prometes serle fiel en las
alegrías y las penas, en la salud y la enfermedad, y amarlo y respetarlo
todos los días de tu vida?
M. Sí, quiero.
III. PRIMERA EPÍCLESIS
El celebrante invita a que toda la asamblea, junto con él, extienda las manos e invoque
al Espíritu Santo para que confirme las promesas que los esposos se han intercambiado.
C. Hermanos oremos para que, por la efusión del Espíritu Santo, estos
esposos cumplan las promesas que se acaban de hacer.
C. Oh Señor, te pedimos que derrames tu Espíritu Santo sobre estos
servidores tuyos, para que el amor que has hecho nacer en ellos, por tu
gracia, sea elevado a la dignidad de Sacramento. Por Jesucristo nuestro
Señor.
R. Amén.
C. Que quienes han sido unidos por Dios en santo matrimonio, nunca
sean separados por el hombre. En el nombre del Padre, + y del Hijo +, y
del Espíritu + Santo.
R. Amén.
Luego los esposos son rociados con agua bendita.
IV. BENDICIÓN Y ENTREGA DE LOS ANILLOS Y LAS ARRAS
Los padrinos u otra persona idónea, según la costumbre del lugar, sostiene los anillos
y las arras para la bendición. El celebrante introduce el rito con las siguientes palabras:
C. Hermanos, N. y N. van ahora a intercambiarse los anillos y las arras.
Los anillos simbolizan la alianza del Señor con su Pueblo, que se
manifiesta y actualiza en la alianza matrimonial. Las arras simbolizan los
bienes que van a compartir. Invoquemos la bendición del Señor sobre
estos símbolos.
C. El Señor esté con ustedes.
R. Y con tu espíritu.
C. Nuestro auxilio está en el nombre del Señor.
R. Que hizo el cielo y la tierra.
C. Señor escucha mi oración.
R. Y llegue hasta ti mi clamor.
C. Te pedimos, Señor, que derrames tu bendición + sobre estos anillos y
estas arras y haz que N. y N. siéndose fieles mutuamente, perseveren
en la fe verdadera, se mantengan en la paz y en la obediencia a tu
voluntad, para que vivan siempre unidos por el amor recíproco. Por
Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén.
113
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Tanto los anillos como las arras son rociados con agua bendita.
Seguidamente el esposo coloca el anillo a su esposa, diciendo:
V. N., recibe este anillo, en señal de mi amor y de mi entrega a ti. En el
nombre del Padre *(introduce el anillo en el dedo índice), y del Hijo*(introduce el
anillo en el dedo medio), y del Espíritu Santo *(introduce el anillo en el dedo
anular).
M. Amén.
Después la esposa coloca el anillo a su esposo, diciendo:
M. N., recibe este anillo, en señal de mi amor y de mi entrega a ti. En el
nombre del Padre *(introduce el anillo en el dedo índice), y del Hijo*(introduce el
anillo en el dedo medio), y del Espíritu Santo *(introduce el anillo en el dedo
anular).
V. Amén.
Luego el esposo entrega las arras a su esposa, diciendo:
V. N., recibe estas arras, como prenda de los bienes que vamos a
compartir.
La esposa las recibe respondiendo:
M. N., yo las recibo en señal del cuidado que tendré de que todo se
aproveche en nuestro hogar.
V. SEGUNDA EPÍCLESIS
A continuación el celebrante invita a toda la asamblea a que, juntamente con él,
invoque la efusión del Espíritu Santo.
Los esposos se ponen de rodillas.
C. Invoquemos, sobre estos esposos, la efusión del Espíritu Santo, para
que el Señor les proteja con su auxilio.
Luego prosigue con las manos extendidas (la siguiente introducción puede omitirse):
C. Confirma, oh Señor, lo que has obrado en nosotros.
R. Desde tu santo templo, de la Jerusalén celestial.
C. Señor ten piedad. R. Señor ten piedad.
C. Cristo, ten piedad. R. Cristo, ten piedad.
C. Señor, ten piedad. R. Señor ten piedad.
C. Salva, Señor, a tus siervos
R. Que han puesto su confianza en ti.
C. Envíales, Señor tu auxilio desde tu Santuario.
R. Y defiéndelos desde Sión.
C. Sé para ellos baluarte y fortaleza.
R. Para defensa de sus adversarios.
C. Señor, escucha mi oración.
R. Y llegue a ti mi clamor.
Si se ha omitido la introducción, se prosigue desde aquí:
C. El Señor esté con ustedes.
R. Y con tu espíritu.
114
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
C. Dios Padre, creador del Universo, escucha a tu pueblo que con
humildad te suplica:
Tú que creaste al varón y a la mujer a tu imagen y semejanza, y les confiaste la
continuación de tu obra creadora.
Tú que quisiste elevar el amor matrimonial a la dignidad de sacramento,
constituyéndolo en signo del amor de tu Hijo hacia la Iglesia.
Y extendiendo las manos sobre los esposos continúa la oración:
C. Dígnate, Señor, mirar a estos esposos, y envía sobre ellos la efusión
de tu Espíritu Santo, para confirmar esta alianza, por cuyo medio
quisiste que se perpetuara el género humano, a fin de que se
mantengan fieles y unidos, aquellos que, por tu voluntad, acaban de
unirse. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
Bendícelos, Señor, y concede a tus siervos N. y N. una vida pacífica, largos días, amor
mutuo, una posteridad fecunda, la gracia sobre sus hijos y la corona inmarcesible de la
gloria.
Derrama tu bendición sobre esta hija tuya, N., que, unida en matrimonio, pide tu
protección. Abunde en ella el amor y la paz, y siga siempre los ejemplos de las santas
mujeres; sea amable como Raquel; prudente como Rebeca; de larga vida y fiel como
Sara.
Bendice también a tu hijo N., dale la fortaleza para ser fiel. Que respete y ame a su
esposa, como Cristo ama a su Iglesia.
Conserva su hogar sin mancha y derrama sobre ellos la abundancia de
tus bendiciones, dándoles prosperidad. Que sean generosos y
compartan con quienes estén en necesidad.
Escúchalos cuando clamen a ti y otórgales tu salvación.
Pues Tú eres rico en misericordia y compasión; Tú amas a la humanidad
y, por eso, te damos gracias y te bendecimos. Te lo pedimos a ti Padre,
que vives desde toda la eternidad, en tu Santísimo Espíritu bondadoso y
vivificador, por Jesucristo, nuestro Señor, que vive y reina ahora y
siempre, por los siglos de los siglos.
R. Amén.

115
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
RITUAL DE LA EXTREMAUNCIÓN
A. INTRODUCCIÓN
En occidente, al sacramento de la unción de los enfermos desde el siglo IX, se le dio el
nombre de ―Extremaunción‖. Con frecuencia su administración se limitó únicamente a
los moribundos, a diferencia de la praxis de los primeros siglos, en que el mismo era
básicamente un sacramento de sanación para los enfermos.
Entre nuestras comunidades está muy difundido el uso de que fieles cristianos que han
sido bendecidos con dones especiales, oren y unjan a los enfermos con el óleo santo.
Para distinguir esta unción de aquella específicamente sacramental, que puede ser
administrada únicamente por un presbítero o por el obispo, porque conlleva la efusión
del Espíritu Santo para el perdón de los pecados y la sanación del enfermo, se
conserva, para designar el sacramento, el nombre de ―Extremaunción‖.
Sin embargo, el término ―extrema‖, unido al término ―unción‖, no se refiere a que su
administración se limite exclusivamente a los moribundos sino al hecho de que, por su
carácter sacramental y su implicación eclesial, constituye la forma suprema con la que
el enfermo, o quien se encuentre debilitado, puede ser ungido.
Cuando lo permita el estado del enfermo y, sobre todo, cuando éste haya de recibir la
comunión, podrá conferirse el sacramento de la Extremaunción dentro de la Misa. El
momento oportuno es después de la homilía. En tales casos la liturgia de la Palabra
contemplada en el ritual se omite y los ritos iniciales se insertan cuando inicia la
administración del Sacramento.
También se pueden hacer celebraciones comunitarias a las que acuden los enfermos o
ancianos de la comunidad o parroquia para recibir la Extremaunción.
B. ESTRUCTURA Y PARTES DE LA CELEBRACIÓN
Las partes de la celebración son las siguientes:
1. Ritos Iniciales.
2. Liturgia de la Palabra.
3. Letanía de alabanza o bendición del óleo.
4. Primera Epíclesis.
5. Las unciones.
6. Segunda Epíclesis.
7. Ritos Conclusivos.
I. RITOS INICIALES
Después de hacer el signo de la cruz y de un saludo, el celebrante comienza con la
monición inicial. Puede usar estas u otras palabras:
C. Queridos hermanos: En el Evangelio leemos que nuestro Señor
Jesucristo curaba a los enfermos que acudían a él en busca de salud. Él
mismo, que durante su vida sufrió tanto para rescatar a toda la
humanidad, está ahora presente en medio de nosotros, reunidos en su
nombre, y nos dice por medio del apóstol Santiago: «Si alguno está
enfermo, que llame a los presbíteros de la Iglesia, para que oren por él y
en el nombre del Señor lo unjan con aceite. Y cuando oren con fe, el
116
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
enfermo sanará, y el Señor lo levantará; y si ha cometido pecados, le
serán perdonados». (St 5,14-15) Pongamos pues, a nuestro(a) hermano(a)
enfermo en manos de Cristo, que lo ama y puede sanarlo, para que le
conceda alivio y salud.
II. LITURGIA DE LA PALABRA
Lectura Bíblica
C. Lectura del Evangelio según San Mateo (Mt 8,5-10.13)
En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaúm, un capitán romano se le
acercó para hacerle un ruego. Le dijo: —Señor, mi criado está en casa
enfermo, paralizado y sufriendo terribles dolores.
Jesús le respondió: —Iré a sanarlo.
El capitán contestó: —Señor, yo no merezco que entres en mi casa;
solamente da la orden, y mi criado quedará sano. Porque yo mismo
estoy bajo órdenes superiores, y a la vez tengo soldados bajo mi mando.
Cuando le digo a uno de ellos que vaya, va; cuando le digo a otro que
venga, viene; y cuando mando a mi criado que haga algo, lo hace.
Jesús se quedó admirado al oír esto, y dijo a los que le seguían:
—Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel con tanta fe
como este hombre.
Luego Jesús dijo al capitán: —Vete a tu casa, y que se haga tal como
has creído.
En ese mismo momento el criado quedó sano. Palabra del Señor.
Breve reflexión
Si se considera oportuno, el celebrante puede hacer una breve reflexión sobre el
sentido del sacramento.
III. LETANÍA DE ALABANZA O BENDICIÓN DEL ÓLEO
Cuando ya se tiene el óleo santo bendecido.
C. Bendito seas, Dios, Padre todopoderoso, que por nosotros y por
nuestra salvación enviaste a tu Hijo al mundo.
R. Bendito seas por siempre, Señor.
C. Bendito seas, Dios, Hijo unigénito, que te has rebajado haciéndote
hombre como nosotros, para curar nuestras enfermedades.
R. Bendito seas por siempre, Señor.
C. Bendito seas, Dios, Espíritu Santo Consolador, que con tu poder
fortaleces la debilidad de nuestro cuerpo.
R. Bendito seas por siempre, Señor.

117
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Cuando se tiene que bendecir el óleo.
El celebrante, imponiendo las manos sobre el aceite de oliva que va a ser bendecido,
invoca al Espíritu Santo, diciendo:
C. Señor Dios, Padre de todo consuelo, que has querido sanar las
dolencias de los enfermos por medio de tu Hijo: escucha con amor la
oración de nuestra fe y derrama desde el cielo a tu Espíritu Santo
Consolador sobre este óleo. Tú que has hecho que el leño verde del
olivo produzca aceite abundante para vigor de nuestro cuerpo,
enriquece con tu bendición + este óleo para que los ungidos con él , sean
sanados en su cuerpo y en su espíritu, sientan tu divina protección y
experimenten alivio en sus enfermedades y dolores. Que por tu acción,
Señor, este aceite sea para nosotros óleo santo, en nombre de
Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.
IV. PRIMERA EPÍCLESIS
El celebrante invita a todos los presentes a que se unan a la oración extendiendo las
manos sobre el enfermo y él, a su vez, impone las manos, en silencio, sobre la cabeza
de quien va a ser ungido.
Después de unos momentos de oración, manteniendo las manos extendidas sobre el
enfermo, invoca al Espíritu Santo, diciendo:
C. Oh, Señor, Padre todopoderoso, envía desde el cielo a tu Espíritu
Santo, para guardar, animar, proteger, visitar, defender y sanar a este(a)
servidor(a) tuyo(a) a quien, con fe, vamos a ungir con el óleo santo. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
C. Que en el nombre del Padre +, y del Hijo +, y del Espíritu Santo +; por
la imposición de nuestras manos y por la intercesión de todos los
ángeles, arcángeles, patriarcas, profetas, apóstoles, mártires,
confesores, vírgenes y de todos los santos; seas liberado(a) de todo
poder y asechanza del demonio. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.
V. EXTREMAUNCIÓN
El celebrante, después de haber introducido la extremidad del dedo pulgar de la mano
derecha en el óleo santo, impone los cuatro dedos restantes sobre la cabeza de quien
será ungido y hace la señal de la cruz con el mismo dedo pulgar en su frente diciendo:
C. N., servidor(a) de Dios, se te unge con el óleo santo y se te imponen
las manos, en el nombre del Padre, y del Hijo, + y del Espíritu Santo;
para que por la misericordia de nuestro Señor Jesucristo, seas
confortado(a) con la gracia del Espíritu Santo.
118
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Después de volver a introducir la extremidad del pulgar derecho en el óleo santo, hace
la señal de la cruz con el mismo pulgar en la palma de la mano derecha diciendo:
C. Que perdonados todos tus pecados, te conceda la salvación.
Luego se vuelve a introducir la extremidad del pulgar derecho en el óleo santo y hace
la señal de la cruz con el mismo pulgar en la palma de la mano izquierda diciendo:
C. Y, liberado(a) de todo dolor y enfermedad del cuerpo, de la mente y
del espíritu; sea restablecida tu salud. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.
VI. SEGUNDA EPÍCLESIS
El celebrante invita nuevamente a todos los presentes a que se unan a la oración
imponiendo las manos en dirección del enfermo.
A su vez, él impone las manos e invoca al Espíritu Santo, diciendo:
C. Te rogamos, Redentor nuestro, que envíes la efusión del Espíritu
Santo, sobre este(a) hermano(a), para que, por tu gracia, sea aliviado(a)
de sus dolores, sean sanadas sus heridas, sean perdonados sus
pecados, sea ahuyentado todo sufrimiento de su cuerpo y de su espíritu
y recobre la salud espiritual y corporal, para que, restablecido(a) por tu
misericordia, se incorpore de nuevo a los quehaceres de su vida y
pueda alabarte y bendecirte. Te lo pedimos a ti, que con el Padre y el
Espíritu Santo, vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.
VII. RITOS CONCLUSIVOS
Si la celebración de la extremaunción se hace fuera de la Misa, se sigue de la siguiente
manera:
C. Invoquemos al Padre con la oración que el mismo Jesús nos enseñó:
R. Padrenuestro...
Si se distribuye la comunión se hace en este momento.
En todos los casos, si parece oportuno, se puede concluir con la siguiente bendición:
C. Que Dios Padre te bendiga. R. Amén.
C. Que el Hijo de Dios te devuelva la salud. R. Amén.
C. Que el Espíritu Santo te fortalezca. R. Amén.
C. Que el Señor proteja tu cuerpo y salve tu vida. R. Amén.
C. Que haga brillar su rostro sobre ti y te otorgue la vida eterna.
R. Amén.
C. Y sobre todos ustedes, que están aquí presentes, descienda la
bendición de Dios todopoderoso, Padre, + Hijo y Espíritu Santo.
R. Amén.

119
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
RITUAL DE LAS EXEQUIAS
I INTRODUCCIÓN
La Iglesia celebra en los ritos de exequias, el misterio pascual de quienes fueron
incorporados a Cristo. Por el bautismo, el cristiano participa en la muerte y resurrección
del Señor y con la muerte física, este misterio llega a su plenitud, al ser glorificado con
él y participar de la plena comunión de los santos.
Esto explica que la celebración de la resurrección sea el tema central en las exequias.
A ella se refieren constantemente las lecturas, las antífonas y las oraciones.
Las exequias también son una magnífica ocasión para que la comunidad cristiana
reflexione y profundice en el significado de la vida y de la muerte; y para que los
ministros de la comunidad realicen una eficaz acción evangelizadora, potenciada por
las disposiciones positivas de los familiares, la participación en la misa exequial de
muchos cristianos alejados y la presencia amistosa de personas indiferentes,
incrédulas e incluso ateas.
II SÍMBOLOS Y CRITERIOS RELACIONADOS CON LAS EXEQUIAS
Conviene señalar el sentido de algunos de los símbolos que se emplean en torno a las
exequias.
1. El agua bendita que el celebrante derrama sobre el cadáver alude al
bautismo, y la incensación, a la resurrección. Son, pues, gestos pascuales.
2. El color litúrgico de las exequias de adultos es el morado o el blanco; el de
los niños es siempre el blanco.
3. Los elogios fúnebres o exposiciones retóricas y alabanzas de las virtudes del
difunto no deben sustituir nunca a la homilía. Se puede aludir brevemente al
testimonio de vida cristiana de la persona difunta, cuando constituye motivo de
edificación o acción de gracias.
4. En la liturgia de las exequias no se debe hacer acepción de personas por
razón de su posición económica, cultural, social, etc., pues todos los cristianos
son igualmente hijos de Dios y de la Iglesia y poseen la misma dignidad
bautismal. Sin embargo, se puede realzar la solemnidad de las exequias de las
personas que tienen autoridad civil o poseen el orden sagrado, ya que la
distinción se refiere a lo que significan esas personas, no a las mismas
personas. Pero siempre hay que hacerlo con moderación.
III MOMENTOS DE LA CELEBRACIÓN EXEQUIAL
Hay tres momentos en los que habitualmente es conveniente la presencia eclesial, ya
sea a través del ministro ordenado o de un ministro extraordinario.
1. VELORIO O VIGILIA POR UN DIFUNTO. El velorio por un difunto es el rito
principal que la comunidad cristiana celebra después de la muerte de uno de
sus miembros y antes del rito final de despedida, cuando se llevan los restos al
lugar de su sepultura. El Velorio puede celebrarse en el lugar de residencia del
difunto, en la funeraria, en el salón o en la capilla del cementerio, o en otro
lugar conveniente. Dentro de esta celebración, se presenta la posibilidad de
tres celebraciones: El Trisagio por los difuntos que se puede emplear no

120
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
solamente en el contexto exequial, sino también en cualquier conmemoración
de los difuntos; el Oficio de los Difuntos, que se recomienda hacerlo como
Vísperas o como Liturgia de las Horas en otro momento conveniente, antes de
la Liturgia Funeral y un posible esquema de Celebración de la Palabra, que
se puede hacer en el momento que se considere oportuno.
2. LITURGIA FUNERAL (preferiblemente la Divina Liturgia). Aunque en
muchos casos, esta liturgia consiste en una "Divina Liturgia de Funeral",
también, por razones específicas, puede haber dentro de la Iglesia una
Celebración de la Palabra de Funeral, sin la celebración de la Divina Liturgia.
3. RITO DE DESPEDIDA DE LOS RESTOS. El rito de la despedida final de los
restos concluye los ritos funerales. Puede ser celebrado en la capilla del
cementerio, junto al nicho o a la tumba abierta. Siempre que sea posible, el rito
de despedida es preferible celebrarlo en el lugar del descanso final de los
restos.
I TRISAGIO DE LOS DIFUNTOS
Con motivo del fallecimiento de uno de los fieles, del aniversario de su muerte, o
durante la celebración de un tiempo de luto, puede recitarse el Trisagio "por los Difuntos".
C. En el Nombre del Padre y del Hijo, y del Espíritu Santo.
R. Amén. Gloria a Ti, Dios nuestro, gloria a Ti
C. Bendito sea el nombre del Señor, nuestro Dios, ahora y para siempre.
R. Amén.
C. Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros.
R. Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros.
C. Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros.
R. Amén.
C. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
C. Santísima Trinidad,
R. ten piedad de nosotros.
C. Señor, purifícanos de nuestros pecados.
R. Maestro, perdona nuestras iniquidades.
C. Santo Dios, visítanos y, por el amor de tu nombre, sánanos.
R. Señor, ten piedad.
C. Señor, ten piedad.
R. Señor, ten piedad.
C. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
T. Padre nuestro...
T. Porque tuyo es el reino, tuyo es el poder, y la gloria, a ti, Padre, Hijo y
Espíritu Santo: por los siglos de los siglos. Amén.
El coro, un lector, diácono o presbítero, a continuación, canta los siguientes himnos.

121
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
C. Con los justos, que has llevado a la perfección, da descanso a tu siervo N. y
hazlo partícipe de la eterna bienaventuranza junto a ti, oh Salvador, protector
de la humanidad.
R. En compañía de todos tus Santos, da descanso a tu siervo N., oh Señor,
protector de la humanidad.
C. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
R. Como era en el principio,ahora y siempre, por los siglos de los [Link]én.
C. Tú, que descendiste a los infiernos, para liberar a todos los que habían
muerto, libra y da el descanso eterno a tu siervo N.
C. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
C. Oh, Virgen, purísima, que sin mancha diste a luz al hijo de Dios,
R. intercede por su salvación.
C. Oh Señor, por tu gran bondad, ten misericordia de nosotros.
R. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
C. Da el eterno descanso a tu siervo N., a quien has llamado de este mundo; y
perdona todas las faltas que haya cometido, tanto voluntaria como
involuntariamente.
R. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
C. Haz que tu siervo N., esté descansando junto a todos los Justos; dale tu
misericordia, el reino de los cielos y el perdón de sus pecados; oh Cristo,
nuestro Rey y nuestro Dios.
R. Concédenoslo, oh Señor.
C. Oremos al Señor.
R. Señor, ten piedad.
C. Oh Señor, Dios de lo visible y de lo invisible, que has aniquilado el poder de
la muerte y has derrotado al diablo, dando la vida nueva al mundo: otorga el
descanso eterno a tu siervo N. Haz que, liberado de toda enfermedad, dolor y
ansiedad, habite en el lugar del consuelo, de la luz y de la paz. Perdona todas
las faltas que, por su humana fragilidad, haya cometido de pensamiento,
palabra y obra; pues solamente tú eres bueno y amas a la humanidad; solo tú
eres puro y sin mancha, mientras que nosotros somos pecadores; y solamente
tu justicia es eterna y tus mandamientos son verdaderos.
R. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad.
C. Oremos: A ti, que eres la Resurrección y la Vida; a ti, que eres la esperanza
de tu siervo N., que ha partido de este mundo; a ti, oh Cristo, nuestro Dios; sea
dada la gloria, junto al Padre eterno y al Espíritu Santísimo, dador de la vida:
ahora y por los siglos de los siglos.
R. Amén.
C. Oh Santísima Madre de Dios, intercede por nosotros. Te ensalzamos a ti,
que eres más digna que los Querubines, e incomparablemente más gloriosa
que los Serafines. Tú, que sin mancha llevaste en tu seno la Palabra Divina,
eres verdaderamente Madre de Dios.
122
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
[Link] sea dada a Ti, oh Cristo,nuestra esperanza y nuestro Dios; gloria a Ti.
C. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Bendición
C. Que Cristo, verdadero Dios, que tiene poder sobre vivos y muertos; por la
intercesión de su santísima e inmaculada Madre; de nuestros venerables y
bienaventurados Padres; y de todos los Santos, acoja en sus santas
mansiones a su siervo N., que ha partido de este mundo; y lo cuente entre el
número de los justos; y que tenga misericordia de nosotros, porque es bueno y
compasivo con toda la humanidad.
R. Por la intercesión de nuestros Santos Padres, Señor y Dios nuestro,
Jesucristo, ten misericordia de nosotros y sálvanos. Amén.
C. Descanse en paz. Descanse en paz. Descanse en paz.
R. Amén.
II OFICIO DE LOS DIFUNTOS
Este oficio se recita como Vísperas, durante el velorio o en algún momento, ante el
féretro el día del sepelio.
Saludo inicial:
C. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.
C. Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén. Aleluya.
Himno.
Salmodia.
SALMO 121.
Ant: El Señor te protege de todo peligro; él protege tu vida.
+ Al contemplar las montañas me pregunto:*
―¿De dónde vendrá mi ayuda?‖-
Mi ayuda vendrá del Señor, creador del cielo y de la tierra.
+ ¡Nunca permitirá que resbales! *
¡Nunca se dormirá el que te cuida! -
No, él nunca duerme; nunca duerme el que cuida de Israel.
+ El Señor es quien te cuida; *
el Señor es quien te protege, quien está junto a ti para ayudarte. -
El sol no te hará daño de día, ni la luna de noche.
+ El Señor te protege de todo peligro; él protege tu vida. *
El Señor te protege en todos tus caminos, ahora y siempre.
+ Gloria al Padre.
Ant: El Señor te protege de todo peligro; él protege tu vida.

123
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
SALMO 130.
Ant: Si llevas cuenta de la maldad, Señor, ¿quién se mantendrá en pie?
+ Desde el fondo del abismo clamo a ti, *
Señor: ¡escucha, Señor, mi voz! -
¡atiendan tus oídos mi grito suplicante!
+ Señor, Señor, si tuvieras en cuenta la maldad, *
¿quién podría mantenerse en pie? -
Pero en ti encontramos perdón, para que te honremos.
+ Con toda mi alma espero al Señor, y confío en su palabra. *
Yo espero al Señor más que los centinelas a la mañana.
+ Así como los centinelas esperan a la mañana, *
espera tú, Israel, al Señor,
pues en él hay amor y completa libertad. *
¡Él librará a Israel de toda su maldad!
+ Gloria al Padre.
Ant: Si llevas cuenta de la maldad, Señor, ¿quién se mantendrá en pie?
SALMO 138.
Ant: Cuando me encuentro en peligro, tú me mantienes con vida.
+ Te daré gracias, Señor, de todo corazón; *
te cantaré himnos delante de los dioses.
+ Me arrodillaré en dirección a tu santo templo*
para darte gracias por tu amor y tu verdad.
+ Pues has puesto tu nombre y tu palabra *
por encima de todas las cosas. -
Cuando te llamé, me respondiste, y aumentaste mis fuerzas.
+ Todos los reyes del mundo te alabarán al escuchar tus promesas. * Alabarán
al Señor por lo que él ha dispuesto, -
porque grande es la gloria del Señor.
+ Aunque el Señor está en lo alto, se fija en el hombre humilde, *
y de lejos reconoce al orgulloso.
Cuando me encuentro en peligro, tú me mantienes con vida; *
despliegas tu poder y me salvas de la furia de mis enemigos.
+ ¡El Señor llevará a feliz término su acción en mi favor! *
Señor, tu amor es eterno; -
¡no dejes incompleto lo que has emprendido!
+ Gloria al Padre.
Ant: Cuando me encuentro en peligro, tú me mantienes con vida.
C. Concédele, Señor, el descanso eterno.
R. Y brille sobre él la luz perpetua.
C. Descanse en paz.
R. Amén.
C. No abandones, oh Señor,
124
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
R. la obra de tus manos.
C. He oído una voz del cielo que me decía:
R. Todos los que el Padre me da, vienen a mí; y a los que vienen a mí, no los
echaré fuera.
MAGNIFICAT
+―Mi alma alaba la grandeza del Señor;*
mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador; –
porque Dios ha puesto sus ojos en mí, su humilde sierva.
+Desde ahora siempre me llamarán dichosa;*
porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas.
¡Santo es su nombre!*
Dios tiene siempre misericordia de quienes lo reverencian.
+Actuó con todo su poder:*
deshizo los planes de los orgullosos,
derribó a los reyes de sus tronos*
y puso en alto a los humildes.
Llenó de bienes a los hambrientos*
y despidió a los ricos con las manos vacías.
+Ayudó al pueblo de Israel, su siervo,*
y no se olvidó de tratarlo con misericordia.
Así lo había prometido a nuestros antepasados,*
a Abraham y a sus futuros descendientes.‖
+ Gloria al Padre.
C. Concédele, Señor, el descanso eterno.
R. Y brille sobre él la luz perpetua.
C. Descanse en paz.
R. Amén.
T. Padre nuestro…
C. De las puertas del infierno.
R. Líbralo, Señor.
C. Descanse en paz.
R. Amén.
C. El Señor esté con ustedes.
R. Y con tu espíritu.
C. Oremos: Señor, te encomendamos a tu siervo N.; haz que ahora que ha
muerto para el mundo, viva para ti; que, por tu misericordia, sea purificado de
los pecados que, por su fragilidad humana haya cometido; y, liberado de toda
atadura, participe de la resurrección y habite en tu gloria, con tus santos y
elegidos. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén.
C. Oremos: Oh Dios de misericordia y de perdón, humildemente te suplicamos
que acojas en tu seno a tu siervo N., que has llamado de este mundo a tu
presencia; líbralo de las manos del adversario; concédele tu perdón y manda a
125
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
tus santos ángeles que lo introduzcan en la patria celestial; y, pues, creyó y
esperó en ti, líbralo de las puertas del infierno y haz que alcance la eterna
bienaventuranza. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén.
ORACIÓN POR DIFUNTOS ESPECIALES.
En ciertos casos, la oración anterior se sustituye por una de las siguientes:
POR UN OBISPO O PRESBÍTERO:
C. Oremos: Oh Dios que confiaste a tu siervo N. el ministerio presbiteral (o
episcopal), colocándolo entre los continuadores de la misión de los apóstoles;
te rogamos que sea asociado para siempre a su compañía. Por nuestro Señor,
Jesucristo.
R. Amén.
C. Concédele, Señor, el descanso eterno.
R. Y brille sobre él la luz perpetua.
C. Descanse en paz.
R. Amén.
POR AMIGOS, PARIENTES O MIEMBROS DE LA COMUNIDAD:
C. Oremos: Oh Dios que generosamente concedes el perdón y deseas la
salvación de toda la humanidad: te suplicamos que, por tu infinita misericordia,
y por la intercesión de la siempre Virgen María y de todos los Santos,
concedas a N. (los hermanos, parientes, bienhechores de nuestra
congregación), que tú has llamado de este mundo, llegar a la posesión de la
eterna bienaventuranza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
C. Concédele, Señor, el descanso eterno.
R. Y brille sobre él la luz perpetua.
C. Descanse en paz.
R. Amén.
Cuando el oficio no se recita como Vísperas durante el velorio o en el día del sepelio,
sino se hace en forma separada, se concluye con la recitación del siguiente salmo. De
lo contrario, termina con el responso anterior.
SALMO 146
R. Feliz quien pone su esperanza en el Señor su Dios.
– Alabaré al Señor con toda mi alma. Alabaré al Señor mientras yo viva;
cantaré himnos a mi Dios mientras yo exista. R.
– No pongan su confianza en hombres importantes, en simples hombres que
no pueden salvar, pues cuando mueren regresan al polvo, y ese mismo día
terminan sus proyectos. R.
– Feliz quien recibe ayuda del Dios de Jacob, quien pone su esperanza en el
Señor su Dios. Él hizo cielo, tierra y mar, todo lo que hay en ellos. Él siempre
mantiene su palabra. R.
126
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
– Hace justicia a los oprimidos y da de comer a los hambrientos. El Señor da
libertad a los presos; el Señor devuelve la vista a los ciegos; el Señor levanta a
los caídos; el Señor ama a los hombres honrados; R.
– el Señor protege a los extranjeros y sostiene a los huérfanos y a las viudas,
pero hace que los malvados pierdan el camino.
– Oh Sión, el Señor reinará por siempre; tu Dios reinará por todos los siglos. R.
III CELEBRACIÓN DURANTE EL VELORIO
El velorio constituye uno de los momentos de mayor significado dentro de nuestras
culturas. Por lo mismo, es muy recomendable que, en un momento oportuno, ya sea el
ministro ordenado o el extraordinario presida una celebración en el lugar en donde se
realiza este acto. Ofrecemos un modelo para esta celebración.
1. SALUDO INICIAL E INTRODUCCIÓN
C. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
R. Amén.
SALMO 23.
R. El Señor es mi pastor; nada me falta.
Un lector o cantor, recitan el siguiente salmo, en forma responsorial.
L. El Señor es mi pastor; nada me falta. En verdes praderas me hace
descansar, a las aguas tranquilas me conduce, me da nuevas fuerzas y me
lleva por caminos rectos, haciendo honor a su nombre. R.
L. Aunque pase por el más oscuro de los valles, no temeré peligro alguno,
porque tú, Señor, estás conmigo; tu vara y tu bastón me inspiran confianza. R.
L. Me has preparado un banquete ante los ojos de mis enemigos; has vertido
perfume en mi cabeza, y has llenado mi copa a rebosar. R.
L. Tu bondad y tu amor me acompañan a lo largo de mis días, y en tu casa, oh
Señor, por siempre viviré. R.
2. LECTURA LETÁNICA DE LA PALABRA DE DIOS
Quien preside invita:
C. Escuchemos las palabras de Jesús y oremos el Padre nuestro.
Otra persona va leyendo los fragmentos del Evangelio y todos los reunidos responden
a cada uno de estos orando el Padrenuestro.
L. Jesús les dijo: —Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca tendrá
hambre; y el que cree en mí, nunca tendrá sed. Porque la voluntad de mi Padre
es que todos los que miran al Hijo de Dios y creen en él, tengan vida eterna; y
yo los resucitaré en el día último. (Jn 6,35.40)
T. Padrenuestro...
L. Jesús le dijo entonces: —Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí,
aunque muera, vivirá; y todo el que todavía está vivo y cree en mí, no morirá
jamás. (Jn 11,25-26)
T. Padrenuestro...

127
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
L. Jesús dijo a sus discípulos: ―No se angustien ustedes. Crean en Dios y
crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchos lugares donde vivir;
si no fuera así, yo no les hubiera dicho que voy a prepararles un lugar. Y
después de irme y de prepararles un lugar, vendré otra vez para llevarlos
conmigo, para que ustedes estén en el mismo lugar en donde yo voy a estar.
(Jn 14,1-3)
T. Padre nuestro...
L. Jesús dijo a sus discípulos: ―Ustedes no me escogieron a mí, sino que yo los
he escogido a ustedes y les he encargado que vayan y den mucho fruto, y que
ese fruto permanezca. Así el Padre les dará todo lo que le pidan en mi
nombre.‖ (Jn 15, 16)
T. Padre nuestro...
3. INVOCACIÓN A SANTA MARÍA
T. Alégrate, María, llena de gracia...
4. INTERCESIÓN LETÁNICA
C. Recordemos a nuestro ser querido que ha fallecido. A cada petición
respondemos: R. Escúchanos, Padre.
L. Padre, con la alegría de que nuestro hermano N. se encuentra ya en tu casa
y cerca de ti, haz que pueda disfrutar de la paz, del gozo y del descanso
eterno. Oremos. R.
L. Padre, hazle realidad todas las ilusiones y deseos que le guiaron en el
camino de la vida. Oremos. R.
L. Padre, haz que comparta por siempre la resurrección de Jesús y la fuerza
transformadora del Espíritu y que interceda por nosotros para que se calmen y
serenen nuestros corazones, sabiendo que ya goza eternamente de tu
presencia. Oremos. R.
5. RITOS CONCLUSIVOS
C. Te pedimos, Padre de bondad, que escuches nuestra oración por N.
Sabemos por la fe que participa de la gloriosa resurrección y de la alegría
eterna que tú quieres para todos. Tú que le creaste a imagen tuya y le amas
como hijo, haz que viva en la felicidad de tu Reino donde esperamos
encontrarnos todos juntos para siempre. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.
C. Concédele, Señor, el descanso eterno.
R. Y brille sobre él la luz perpetua.
C. Descanse en paz.
R. Amén.
[Link] los fieles difuntos, por la infinita misericordia de Dios,descansen en paz
R. Amén.
T. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
128
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
IV LAS EXEQUIAS EN EL TEMPLO O EN LA FUNERARIA
1. PROCESIÓN DE ENTRADA
Se rocía el féretro con agua bendita en la entrada del templo, mientras se canta o se
recita el salmo 130
R. Si llevas cuenta de la maldad, Señor, ¿quién se mantendrá en pie?
– Desde el fondo del abismo clamo a ti, Señor: ¡escucha, Señor, mi voz!
¡atiendan tus oídos mi grito suplicante! R.
– Señor, Señor, si tuvieras en cuenta la maldad, ¿quién podría mantenerse en
pie? Pero en ti encontramos perdón, para que te honremos. R.
– Con toda mi alma espero al Señor, y confío en su palabra. Yo espero al
Señor más que los centinelas a la mañana. R.
– Así como los centinelas esperan a la mañana, espera tú, Israel, al Señor,
pues en él hay amor y completa libertad. ¡Él librará a Israel de toda su maldad! R.
C. Concédele, Señor, el descanso eterno.
R. Y brille sobre él la luz perpetua.
C. Descanse en paz.
R. Amén.
A medida que va entrando dentro del templo, se puede cantar o recitar el salmo 51 u
otro canto adecuado
SALMO 51
+Por tu amor, oh Dios, ten compasión de mí; *
por tu gran ternura, borra mis culpas.
¡Lávame de mi maldad! *
¡Límpiame de mi pecado!
+Reconozco que he sido rebelde; *
mi pecado no se borra de mi mente.
Contra ti he pecado, y solo contra ti, *
haciendo lo malo, lo que tú condenas.
+Por eso tu sentencia es justa; *
irreprochable tu juicio.
En verdad, soy malo desde que nací; *
soy pecador desde el seno de mi madre.
+En verdad, tú amas al corazón sincero, *
y en lo íntimo me has dado sabiduría.
Purifícame con hisopo, y quedaré limpio; *
lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
+Lléname de gozo y alegría; *
alégrame de nuevo, aunque me has quebrantado.
Aleja de tu vista mis pecados*
y borra todas mis maldades.
+Oh Dios, ¡pon en mí un corazón limpio!, *
¡dame un espíritu nuevo y fiel!
129
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
No me apartes de tu presencia*
ni me quites tu santo espíritu.
+Hazme sentir de nuevo el gozo de tu salvación; *
sostenme con tu espíritu generoso,
para que yo enseñe a los rebeldes tus caminos*
y los pecadores se vuelvan a ti.
+Líbrame de cometer homicidios, *
oh Dios, Dios de mi salvación, –
y anunciaré con cantos que tú eres justo.
Señor, abre mis labios, *
y con mis labios te cantaré alabanzas.
+Pues tú no quieres ofrendas ni holocaustos; *
yo te los daría, pero no es lo que te agrada.
Las ofrendas a Dios son un espíritu dolido; *
¡tú no desprecias, oh Dios, un corazón hecho pedazos!
+Haz bien a Sión, por tu buena voluntad; *
vuelve a levantar los muros de Jerusalén.
Entonces aceptarás los sacrificios requeridos, *
las ofrendas y los holocaustos; –
entonces se ofrecerán becerros sobre tu altar.
Luego, al terminar de entrar, se dice:
C. Concédele, Señor, el descanso eterno.
R. Y brille sobre él la luz perpetua.
C. Descanse en paz.
R. Amén.
C. Vengan Santos de Dios, salgan a su encuentro, Ángeles del Señor.
R. Recíbanlo y preséntenlo ante el Señor Altísimo.
C. Alégrate porque Cristo te ha llamado. Que los ángeles te lleven al seno de
Abraham.
R. Recíbanlo y preséntenlo ante el Señor Altísimo.
C. Concédele, Señor, el descanso eterno.
R. Y brille sobre él la luz perpetua.
C. Descanse en paz.
R. Amén.
El féretro se sitúa en el centro de la Iglesia, los pies están hacia el altar y se colocan
velas alrededor del féretro.
Si celebra la Divina Liturgia, se inicia en este momento.
Si no se celebra la Divina Liturgia, en este momento, o en otro tiempo oportuno, se
puede recitar o cantar el Oficio de los Difuntos.
Ya sea dentro de la Divina Liturgia o dentro de una Celebración de la Palabra, se
pueden utilizar las siguientes lecturas y oración de los fieles.

130
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
LITURGIA DE LA PALABRA
Primera lectura Job 19, 1.23-27
L. Lectura del Libro de Job.
Job exclamó: ¿Hasta cuándo van a atormentarme y herirme con sus palabras?
¡Ojalá alguien escribiera mis palabras y las dejara grabadas en metal! ¡Ojalá
alguien con un cincel de hierro las grabara en plomo o en piedra para siempre!
Yo sé que mi defensor vive, y que él será mi abogado aquí en la tierra. Y
aunque la piel se me caiga a pedazos, yo, en persona, veré a Dios. Con mis
propios ojos he de verlo, yo mismo y no un extraño. Palabra de Dios. Te
alabamos, Señor.
Salmo responsorial Salmo 38
R. ¡Qué alegría cuando me dicen: “Vamos al templo del Señor”!
L. Jerusalén, ¡ya estamos dentro de tus puertas! Jerusalén, ciudad construida
para que en ella se reúna la comunidad. R.
L. A ella vienen las tribus del Señor para alabar su nombre, como se le ordenó
a Israel. En ella están los tribunales de justicia, los tribunales de la casa real de
David. R.
L. Digan ustedes de corazón: ―Que haya paz en ti, Jerusalén; que vivan
tranquilos los que te aman. Que haya paz en tus murallas; que haya seguridad
en tus palacios.‖ R.
L. Y ahora, por mis hermanos y amigos diré: ―Que haya paz en ti. Por el templo
del Señor nuestro Dios, procuraré tu bien.‖ R.
Segunda lectura 1Cor 15,54-57
L. Lectura de la primera carta del Apóstol Pablo a los Corintios.
Cuando nuestra naturaleza corruptible se haya revestido de lo incorruptible, y
cuando nuestro cuerpo mortal se haya revestido de inmortalidad, se cumplirá lo
que dice la Escritura: ―La muerte ha sido devorada por la victoria. Dónde está,
oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?‖ El aguijón de la
muerte es el pecado, y el pecado ejerce su poder por la ley. ¡Pero gracias a
Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo! Palabra de
Dios. Te alabamos, Señor.
Aleluya
Evangelio Jn 11, 25-27
C. Lectura del Evangelio según san Juan.
Jesús dijo a Marta: —Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí,
aunque muera, vivirá; y todo el que todavía está vivo y cree en mí, no morirá
jamás. ¿Crees esto?
Ella le dijo: —Sí, Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que
tenía que venir al mundo. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Homilía

131
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Oración de los fieles
C. Hermanos: Ya que este primer mundo ha pasado definitivamente para N.,
pidamos al Señor que le conceda gozar del cielo nuevo y la tierra nueva que Él ha
dispuesto para sus elegidos. Todos respondemos: [Link] rogamos Señor, óyenos.
L. Que Jesucristo, que sufrió muerte de cruz y resucitó, le esté concediendo la
felicidad eterna. Roguemos al Señor. R.
L. Que el Hijo de Dios vivo le tenga en su paraíso. Roguemos al Señor. R.
L. Que Jesús, el buen Pastor, le haya contado entre sus ovejas. Roguemos al
Señor. R.
L. Que esté contemplando cara a cara de la visión del Señor por los siglos de
los siglos. Roguemos al Señor. R.
C. Señor Dios, que has querido que nuestro hermano N., a través de la muerte,
fuera configurado con Cristo que, por nosotros, murió en la cruz; por la gracia
renovadora de la Pascua de tu Hijo y por la acción del Espíritu Santo, haz que
participe, de su resurrección gloriosa. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
Al final de la Divina Liturgia, o de la Celebración de la Palabra se concluye de la
siguiente forma:
C. Todos unidos, digamos la oración que el Señor nos enseñó.
R. Padre nuestro…
C. De las puertas del infierno.
R. Líbralo, Señor.
C. Señor, escucha mi oración.
R. Y llegue hasta ti mi clamor.
C. El Señor esté con ustedes.
R. Y con tu espíritu.
C. Oremos: Señor, te encomendamos a tu siervo N.; haz que ahora que ha
muerto para el mundo, viva para ti; que, por tu misericordia, sea purificado de
los pecados que, por su fragilidad humana haya cometido; y, liberado de toda
atadura, participe de la resurrección y habite en tu gloria, con tus santos y
elegidos. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
V DESPEDIDA JUNTO AL SEPULCRO EN EL CEMENTERIO
Cuando exista la posibilidad de hacerlo un ministro, ya sea ordenado o extraordinario,
acompañará el féretro hasta el lugar de descanso definitivo de los restos.
Allí se hace la bendición del sepulcro y el ataúd y, luego, la oración de despedida.
C. Hermanos, los restos mortales de nuestro hermano N. van a descansar en
este sepulcro (o van a descansar en este lugar). Las palabras que Dios dijo a
Adán: ―Recuerda que eres polvo, y al polvo has de volver‖ (Gn 3,19) se vuelven
a cumplir. Nos ilumina, sin embargo, la certeza de que, en Cristo, toda condena
ha desaparecido y de que los despojos que hoy sepultamos (o despedimos),
son la garantía de la resurrección de la que N. participa ya.
132
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Después de la introducción se hace la bendición del sepulcro y del ataúd.
C. Oh, Señor, por cuya misericordia los muertos resucitan, dígnate bendecir
esta sepultura (o estos restos que despedimos); haz que tus ángeles la (o los)
custodien y haz que sea(n) un signo permanente que ayude a que tus fieles
crezcan en la certeza de la resurrección, sean fortalecidos en la esperanza y
perseveren en el amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
El celebrante rocía el sepulcro y el ataúd con agua bendita.
Mientras esto se hace se puede recitar del Salmo 42:
L. Como ciervo sediento en busca de un río, así, Dios mío, te busco a ti. Tengo
sed de Dios, del Dios de la vida. ¿Cuándo volveré a presentarme ante Dios?
Día y noche, mis lágrimas son mi alimento, mientras a todas horas me
preguntan: ―¿Dónde está tu Dios?‖
¿Por qué voy a desanimarme? ¿Por qué voy a estar preocupado?
Mi esperanza he puesto en Dios, a quien todavía seguiré alabando. ¡Él es mi
Dios y Salvador!
De día el Señor me envía su amor, y de noche no cesa mi canto ni mi oración
al Dios de mi vida.
El celebrante luego ora sobre el ataúd:
C. Oh, Señor, tú has llamado a nuestro hermano N. y nosotros ahora
enterramos su cuerpo para que vuelva a la tierra de donde fue sacado (o
despedimos sus restos mortales). Tenemos la certeza de que tú le has unido al
coro de tus ángeles y santos. Conforta a estos familiares y amigos que lloran
su desaparición física pero, llenos de fe, celebran su entrada en la gloria. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
El celebrante rocía el ataúd, con agua bendita, mientras es sepultado, diciendo:
C. Al paraíso te lleven los ángeles. A tu llegada te reciban los mártires y te
introduzcan en la ciudad santa de Jerusalén.
R. Amén.
C. El coro de los ángeles te reciba, y Cristo, tu Señor, te lleve al seno de
Abrahán, para que junto con Lázaro, pobre en esta vida, participes de la
resurrección eterna.
R. Amén.
C. Concédele, Señor, el descanso eterno.
R. Y brille sobre él la luz perpetua.
C. Descanse en paz.
R. Amén.
[Link] los fieles difuntos, por la infinita misericordia de Dios, descansen en paz.
R. Amén.
C. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
R. Amén.
133
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
I. RITO PARA INSTITUIR MINISTROS PARA LA
DISTRIBUCIÓN DE LA SAGRADA COMUNIÓN
I. Ritos introductorios
Después de la Homilía, en la cual se explicará a todos los presentes la razón de este ministerio,
ejercido en beneficio de la comunidad, el obispo presenta al pueblo a los candidatos:
O/. Queridos hermanos: Haremos la institución de quienes van a recibir el
encargo de ser ministros extraordinarios para la distribución de la sagrada
comunión y, por lo tanto, podrán darse la comunión a sí mismos, distribuirla
cuando se reúne la comunidad y el presbítero está ausente, la llevarán a los
enfermos y ancianos y también administrarán el viático.
Ustedes, hermanos, a quienes instituimos para el ejercicio de este ministerio
tan importante en la iglesia, procuren distinguirse por su vida cristiana, su fe y
sus costumbres y desempeñen fervientemente este ministerio de unidad y
caridad; porque los que participamos de un solo pan y de un mismo cáliz,
formamos un mismo cuerpo, aunque seamos muchos. Por consiguiente, al
distribuir a los demás la Eucaristía deben ejercer la caridad fraterna, según el
mandato del Señor, que dijo a sus discípulos cuando les dio su cuerpo como
comida: "Esto les mando, que se amen unos a otros como yo los he amado".
II. Interrogatorio
Seguidamente los elegidos se ponen de pie, junto al obispo, y éste les interroga:
O/. N., N., ¿quieren aceptar el ministerio de distribuir la sagrada comunión a
sus hermanos, para servicio y edificación de la iglesia?
M/. Si, quiero.
O/. ¿Se comprometen a vivir como verdaderos discípulos de Cristo, para que
quien les vea,pueda reconocer en ustedes a auténticos testigos del Evangelio?
M/. Si, me comprometo.
O/. ¿Se comprometen a desempeñar, con todo respeto y diligencia, el encargo
de distribuir la sagrada comunión que hoy se les confiere, especialmente:
teniendo cuidado de que el Santísimo Sacramento sea respetado,
acompañándole, a través de la oración frecuente ante Él y estando listos para
distribuirlo cada vez que la comunidad se reúne y para llevarlo a los ancianos y
a los enfermos que no pueden llegar al templo?
M/. Si, me comprometo.
III. Oración de invocación y bendición
Luego los elegidos se ponen de rodillas y el celebrante invita a los fieles a orar:
O/. Hermanos, pidamos a Dios Padre que bendiga a estos hermanos nuestros
elegidos para administrar la Eucaristía.
Todos oran en silencio. Luego el celebrante invita a que toda la Asamblea ore, imponiendo sus
manos sobre los ministros y él, con las manos extendidas, continúa:
O/. Oh Señor, te alabamos y te bendecimos, porque tú has querido derramar
en tu Iglesia abundancia de dones y has establecido, para servicio de tu
Pueblo, diversidad de ministerios.
Después imponiendo las manos sobre los candidatos, prosigue:
134
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Escúchanos, te suplicamos, y derrama sobre estos hermanos, tu bendición
abundante + para que, por la efusión del Espíritu Santo, sean capacitados para
ejercer el ministerio de distribución de la Comunión,con fidelidad y perseverancia.
Que al administrar con fe el alimento de la vida a los fieles, también sean
confortados con la fuerza de este sacramento y tengan parte en el banquete
celestial. Por Jesucristo, nuestro Señor.
T/. Amén.
Luego el obispo, ora sobre cada uno de los que han sido instituidos. Seguidamente, si hay
presentes más ministros ordenados y otros ministros de la comunión, hacen lo mismo. Mientras
tanto, todo el pueblo permanece en oración.
Al final, el obispo hace la segunda invocación, sobre los instituidos, imponiendo sus manos e
invitando a los demás presentes a hacer lo mismo.
O/. Oh Señor, por tu infinita bondad, confirma, con la efusión de tu Espíritu
Santo sobre estos hermanos, la institución que, en tu nombre, acabamos de
hacer. Dales la capacidad de resistir a la tentación y de conducir una vida
basada en la escucha de tu Palabra y en la docilidad para cumplir tu voluntad.
Que perseveren en su entrega generosa y, a través de su vida y del ejercicio
fiel del ministerio recibido, sean testigos de tu Evangelio e instrumentos para la
manifestación de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
T/. Amén.
Después, si hay ministros de la comunión antiguos u otras personas que representen a la
comunidad, se acercan para ayudar a que los recién instituidos ministros se pongan de pié. Les
dan una felicitación a estos y la comunidad manifiesta su gozo y aceptación, a través de un
aplauso. La celebración prosigue, de acuerdo a lo habitual.

II. RITO PARA BENDICIÓN DE LECTORES


I. Ritos introductorios
Después de la Homilía, en la cual se puede explicar a todos los presentes la razón del ministerio
de lector, en beneficio de la comunidad, el celebrante presenta al pueblo a los candidatos:
C/. Queridos hermanos (jóvenes), que van a desempeñar en la comunidad
cristiana el servicio de leer la Palabra divina en las celebraciones litúrgicas: su
misión, los constituye como en el último eslabón entre el Dios que se ha
revelado en las Sagradas Escrituras y la humanidad a la que éstas están
destinadas. Ustedes contribuirán a que los fieles crezcan en la fe, alimentados
por la Palabra de Dios. Cuando proclamen la Palabra, sean ustedes mismos
dóciles oyentes de ella, conservándola en sus corazones y llevándola a la
práctica, guiados por el Espíritu Santo.
II. Interrogatorio
Seguidamente los elegidos se ponen de pie, junto al celebrante, que los interroga:
C/. N., N., ¿quieren aceptar el ministerio de proclamar la Palabra de Dios a sus
hermanos, para servicio y edificación de la iglesia?
M/. Si, quiero.

135
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
C/. ¿Se comprometen a vivir como oyentes de la Palabra y como verdaderos
discípulos de Cristo, para que quien les vea, pueda reconocer en ustedes a
auténticos testigos del Evangelio?
M/. Si, me comprometo.
III. Oración de invocación y bendición
Después los elegidos se ponen de rodillas y el celebrante invita a los fieles a orar.
Todos oran en silencio. Luego el celebrante invita a que toda la Asamblea ore, imponiendo sus
manos, sobre los lectores y él, con las manos extendidas, continúa:
C/. Oh Dios, que en distintas ocasiones y de muchas maneras
has hablado a la humanidad, para darles a conocer el misterio de tu voluntad:
Después imponiendo las manos sobre los candidatos, prosigue:
C/. Bendice + a estos hermanos nuestros, y derrama sobre ellos la efusión de
tu Espíritu Santo, para que, cumpliendo fielmente el oficio de lectores,
anuncien tu Palabra a los demás, meditándola primero en su corazón. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
T/. Amén.
Luego el celebrante, ora sobre cada uno de los que han sido bendecidos. Seguidamente, si hay
presentes más ministros ordenados y otros lectores, hacen lo mismo. Mientras tanto, todo el
pueblo permanece en oración.
Al final, el celebrante hace la segunda invocación, sobre los lectores recién bendecidos,
imponiendo sus manos e invitando a los demás presentes a hacer lo mismo.
C/. Dios, Padre misericordioso, tú que enviaste tu Palabra para que habitara
entre nosotros, te pedimos que, estos hermanos, por la fuerza del Espíritu
Santo, lleguen a la verdad plena, sean heraldos del Evangelio y testigos de tu
amor en el mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
T/. Amén.
Después, si están presentes lectores antiguos u otras personas que representen a la comunidad,
se acercan para ayudar a que los recién bendecidos se pongan de pié. Les dan una felicitación a
estos y la comunidad manifiesta su gozo y aceptación, a través de un aplauso.
La celebración prosigue, de acuerdo a lo habitual.

III. RITO PARA BENDICIÓN DE ACÓLITOS


I. Ritos introductorios
Después de la Homilía, en la cual se puede explicar a todos los presentes la razón del ministerio
de acólitos o monaguillos, para servicio de la Asamblea litúrgica, el celebrante presenta al pueblo
a quien(es) ha(n) sido escogido(s) para ser monaguillos:
C/. Queridos hermanos (o niños, o jóvenes): Desde el día de su bautismo son
hijos de Dios y forman parte de la Iglesia, que es «una raza elegida, un
sacerdocio real, una nación consagrada, un pueblo adquirido por Dios». Cada
día de su vida que transcurre en la fidelidad al Señor es una ofrenda agradable
a sus ojos. Ahora, animados por la comunidad cristiana, quieren servir al Señor
con una dedicación mayor, ayudando en las celebraciones litúrgicas. La Iglesia
los acoge gozosa y quiere reconocer ante la comunidad el oficio que van a
ejercer.

136
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
II. Interrogatorio
Seguidamente los elegidos se ponen de pie, junto al celebrante, que los interroga:
C/. N., N., ¿quieren aceptar el oficio de monaguillos, para el servicio del altar y
la edificación de la Iglesia?
M/. Si, quiero.
C/. ¿Se comprometen a vivir como verdaderos discípulos de Cristo, y a servir
al altar con devoción, seriedad y entrega, para que quien les vea, pueda
reconocer en ustedes a auténticos servidores del Señor?
M/. Si, me comprometo.
III. Oración de invocación y bendición
Luego los elegidos se ponen de rodillas y el celebrante invita a los fieles a orar.
Todos oran en silencio. Seguidamente el celebrante invita a que toda la Asamblea ore,
imponiendo las manos,sobre quienes serán bendecidos y él, con las manos extendidas, continúa:
C/. Oh Dios, que has enviado al mundo a Jesucristo, tu Hijo,
para salvar a la humanidad:
Después imponiendo las manos sobre los candidatos, prosigue:
C/. Bendice + a estos hijos tuyos que hoy se presentan ante ti, y derrama
sobre ellos la efusión de tu Espíritu Santo, para que sean dignos de servir en el
altar, y contribuyan, con su bondad y alegría, a revelar la grandeza del misterio
pascual de tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.
T/. Amén.
Luego el celebrante, ora sobre cada uno de los que han sido bendecidos. Seguidamente, si hay
presentes más ministros ordenados, hacen lo mismo. Mientras tanto, todo el pueblo permanece
en oración. Al final, el celebrante hace la segunda invocación, sobre los que han sido
bendecidos, imponiendo sus manos e invitando a los demás presentes a hacer lo mismo.
C/. Oh Señor, sella con el poder de tu Espíritu a estos hermanos, que, en tu
nombre, bendecimos: haz que puedan mantenerse siempre santos y puros en
tu presencia; derrama sobre ellos, con abundancia, las riquezas de tu gloria,
instrúyelos con la palabra de la verdad, oriéntalos con el Evangelio de la
salvación y hazlos siempre ricos en caridad fraterna. Por Jesucristo.
T/. Amén.
Después, si hay monaguillos antiguos u otras personas que representen a la comunidad, se
acercan para ayudar a que los recién bendecidos se pongan de pie y les dan una felicitación.
La celebración prosigue, de acuerdo a lo habitual.

137
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
[Link] VIÁTICO Y LA DISTRIBUCIÓN LA COMUNIÓN FUERA DE LA MISA
Ritos iniciales y eventual liturgia de la Palabra.
El ministro saluda a los presentes y les invita al acto penitencial.
C/. El amor del Señor esté con ustedes. T/. Y con tu espíritu
C/. Hermanos: comencemos por reconocernos pecadores.
Después de un breve silencio, recita con todos:
T/. Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante ustedes, hermanos, que he pecado
mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi
gran culpa, por eso ruego a Santa María, siempre Virgen, a los Ángeles, y a los Santos
y a ustedes, hermanos, que intercedan por mí ante Dios, nuestro Señor.
C/. Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y
nos comunique la vida eterna. T/. Amén.
Se puede leer un texto breve de la Sagrada Escritura.
C/. Lectura del Evangelio según san Juan. (Jn 6, 54-55)
En aquel tiempo, dijo Jesús a la multitud: ―El que come mi carne y bebe mi sangre,
tiene vida eterna; y yo lo resucitaré en el día último. Porque mi carne es verdadera
comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre,
vive unido a mí, y yo vivo unido a él. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Se hace un breve comentario sobre la lectura y el sentido de la Eucaristía.
Distribución de la comunión y conclusión
El celebrante invita a rezar el Padrenuestro.
C/. Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza, digamos
confiados.
T/. Padre nuestro...
Luego se levanta una Hostia y se dice:
C/. He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados
al banquete del Señor.
T/. Señor, no soy digno de que vengas a mí, pero una palabra tuya bastará para sanarme.
Se distribuye la Comunión.
C/. El Cuerpo de Cristo te comunique la vida eterna. T/. Amén.
Luego, se concluye con la siguiente oración, en caso de que sea la distribución ordinaria:
C/. Oremos. Derrama, Señor, sobre nosotros tu Espíritu de caridad, para que vivamos
siempre unidos en tu amor los que hemos participado en el este Sacramento pascual.
Por Jesucristo nuestro Señor. R. Amén.
En caso de que se dé la comunión a un enfermo o anciano, se hace esta oración:
Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, te suplicamos con fe viva que el
Cuerpo de nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que nuestro hermano(a) acaba de recibir,
le conceda la salud corporal y la salvación eterna. Por Jesucristo. R. Amén
En caso de que sea administración del viático, en lugar de las anteriores se hace esta oración:
Señor, cuyo Hijo es para nosotros el camino, la Verdad y la Vida, mira con bondad a tu
servidor(a) N. que, confiando en tus promesas y renovado con el cuerpo de tu Hijo, te
pide la gracia de llegar en paz a tu Reino. Por Jesucristo nuestro Señor. R. Amén
C/. Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor. R. Que hizo el cielo y la tierra.
C/. Que el Señor, rico en misericordia, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
comunique la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R. Amén.
138
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
V. EXPOSICIÓN Y BENDICIÓN CON EL SANTÍSIMO SACRAMENTO
Al exponer el Santísimo se puede cantar un cántico eucarístico. Durante el canto se hace la triple
incensación del Santísimo Sacramento.
Se puede leer seguidamente algún pasaje del Evangelio (como el citado para la distribución de
la comunión) y hacer un rato de oración en silencio. Luego se repite tres veces el siguiente diálogo:
C/. Sea siempre amado y adorado.
T/. Jesucristo, en el Santísimo Sacramento del altar.
Después se puede cantar un cántico, por ejemplo Tantum ergo Sacramentum u otro canto como
Cantemos al Amor de los Amores
Durante el canto que antecede la bendición o la reserva simple, se repite la triple incensación del
Santísimo Sacramento. Una vez terminada la incensación el cano, el ministro canta o recita:
C/. Les diste, Señor, el pan del cielo.
T/. Que contiene en sí todo deleite.
C/. Oremos: Oh Dios, que en este Sacramento admirable nos dejaste el
memorial de tu Pasión: concédenos que de tal modo veneremos los sagrados
misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente
en nosotros el fruto de tu Redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los
siglos. T/. Amén.
O si se prefiere, se dice en latín:
C/. Panem de coelo prestitisti eis.
T/. Omne delectamentum in se habentem.
C/. Oremus. Deus, qui nobis sub Sacramento mirabili Passioni tuae memoriam
reliquisti: tribue, quaesumus, ita nos Corporis et Sanguinis tui sacra mysteria
venerari, ut redemptionis tuae fructum in nobis iugiter sentiamus. Qui vivis et
regnas in saecula saeculorum. T/. Amén.
Si quien preside es un ministro ordenado, en este momento se imparte la bendición con el
Santísimo Sacramento y luego se sigue con las siguientes alabanzas. Si quien preside es un
ministro extraordinario, se omite la bendición y se pasa directamente a las alabanzas.
C/. Bendito sea Dios
T/. Bendito sea su santo Nombre
C/. Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre
T/. Bendito sea el Nombre de Jesús
C/. Bendito sea su Sacratísimo Corazón
T/. Bendita sea su Preciosísima Sangre
C/. Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar
T/. Bendito sea el Espíritu Santo Consolador
C/. Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima
T/. Bendita sea su purísima Concepción
C/. Bendita sea su glorificación al cielo
T/. Bendito sea el nombre de María, Virgen y Madre
C/. Bendito sea San José, su castísimo Esposo
T/. Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos
El ministro reserva el Santísimo. Se puede cantar un cántico apropiado.
139
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
CELEBRACIÓN DEL BAUTISMO EN CASO DE EMERGENCIA
Este rito breve del Bautismo es para uso de los fieles cristianos, cuando se tiene que bautizar en
caso de emergencia, o porque se están peligro de muerte. Si es posible, la celebración se hace
dentro del marco de la Celebración de la Palabra y si hay comunión se da también al niño que se
bautiza. Si el bautizado supera la emergencia, se debe llevar al presbítero para que se complete
la iniciación cristiana.
C. Hermanos: ¿Qué nombre han puesto a su hijo? R. N.
C. ¿Qué piden a la Iglesia de Dios para N.? R. La fe, que se da por la efusión del
Espíritu Santo.
C. ¿Qué es lo que les da la fe? R. La vida eterna.
C. Bautizar a este niño(a) significa comprometerse a vivir como verdaderos cristianos,
y llevarle oportunamente ante el presbítero, para que complete su iniciación cristiana.
¿Están dispuestos a asumir estos compromisos? R. Sí, estamos dispuestos.
C. Entonces, en nombre de N. renunciemos al mal y al pecado:
C. Hermanos: ¿Renuncian al pecado, para vivir en la libertad de los hijos de Dios? R.
Sí, renuncio.
C. ¿Renuncian a las seducciones del Maligno, para que no les esclavice el pecado? R.
Sí, renuncio.
C. ¿Renuncian a Satanás, padre y príncipe del pecado? R. Sí, renuncio.
Luego hace la siguiente oración sobre el agua que será utilizada, introduciendo las palmas de las
manos en ella:
C. Te pedimos, Señor, que el poder del Espíritu Santo, por tu Hijo, descienda sobre el
agua de esta fuente para que los sepultados con Cristo en su muerte por el Bautismo,
resuciten con Él a la vida. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. R. Amén.
Seguidamente invita a profesar la fe:
C. Y ahora, hagamos la profesión de nuestra fe: ¿Creen en Dios, Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra? R. Sí, creo.
C. ¿Creen en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María
Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha
del Padre? R. Sí, creo.
C. ¿Creen en el Espíritu Santo, que procede del Padre, que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria; en la Iglesia que es una, santa católica y
apostólica; en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la
resurrección de los muertos y en la vida eterna? R. Sí, creo.
R. ¡Esta es nuestra fe. Esta es la fe de la Iglesia, que nos gloriamos de profesar en
Cristo Jesús, Señor nuestro!
Seguidamente, el celebrante pregunta a los bautizandos:
C. ¿Quieren que N. sea bautizado(a) en la fe que acaban de confesar?
R. Sí, quiero.
La siguiente fórmula del bautismo es pronunciada articulada en tres partes, correspondiendo con
cada una de las inmersiones es:
N., siervo(a) de Dios, se te bautiza en el nombre del Padre *, y del Hijo * y del
Espíritu * Santo.
Finalmente se puede concluir de la siguiente manera:
C. Que el Señor todopoderoso nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos comunique
la vida eterna. R. Amén.

140
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
BENDICIONES
1. BENDICIÓN DE UNA CRUZ
A. Saludo
C/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/. Amén.
C/. La paz del Señor esté con todos ustedes. T/. Amén.
B. Lectura breve
Lectura de la carta del apóstol Pablo a los Filipenses 2, 5-11
Tengan los mismos sentimientos de Cristo Jesús. Él a pesar de su condición divina, no
hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la
condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre
cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por
eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el «Nombre-sobretodo-nombre»; de modo
que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra y los abismos y
toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.
C. Preces
Invoquemos a nuestro Redentor que nos ha salvado con su cruz y a cada intención
digámosle: R. Por tu cruz, sálvanos, Señor.
- Cristo Señor, tú que te despojaste de tu gloria, haz que todos los cristianos imitemos
tu humildad. R.
- Cristo Señor, tú que fuiste exaltado por Dios sobre todas las cosas, concédenos
perseverancia hasta el fin en tu servicio. R.
- Cristo Señor, atrae a todos los hombres hacia tu corazón. R.
D. Oración de bendición
C/. Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor. T/. Que hizo el cielo y la tierra.
C/. El Señor esté con ustedes. T/. Y con tu espíritu.
C/. Oremos: Bendice Señor + con tu poder esta cruz; que tus fieles al venerarla la
descubran como el verdadero signo de la salvación y reciban los frutos que Jesucristo
obtuvo con su muerte y resurrección. Que quienes la contemplen encuentren consuelo
en sus aflicciones y seguridad en sus peligros. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
E. Padrenuestro – aspersión del agua
F. Conclusión
C/. Que el Señor, rico en misericordia, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
comunique la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R. Amén.
2. BENDICIÓN DE UNA IMAGEN
A. Saludo
C/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/. Amén.
C/. La paz del Señor esté con todos ustedes. T/. Amén.
B. Lectura breve
Lectura del santo Evangelio según san Mateo, 5, 13-16
Dijo Jesús: «Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se
la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los
hombres. Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la
cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón,
sino que la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa.
141
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que
ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo».
O bien:
Lectura del santo evangelio según san Juan 14,8-10
En aquel tiempo Felipe dijo a Jesús: «Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta».
Jesús le respondió: «Felipe hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no
me conocen? El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Cómo dices muéstranos al
Padre? ¿No crees que Yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras
que digo no son mías: el Padre que habita en mí es el que hace las obras».
C. Preces
Confiados en el poder del Señor, dirigimos ahora nuestra oración, diciendo a cada
intención:
R. Escúchanos, Señor, que confiamos en ti.
- Para que sepamos contemplarte en la obra de la Creación. R.
- Para que sepamos descubrirte en el hermano que está cerca. R.
- Para que sepamos buscarte en la oración. R.
- Para que sepamos confiarte nuestras alegrías y dificultades. R.
D. Oración de bendición
C/. Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor. T/. Que hizo el cielo y la tierra.
C/. El Señor esté con ustedes. T/. Y con tu espíritu.
C/. Oremos:
Si la imagen es de nuestro Señor Jesucristo
Dios misericordioso, que te diste a conocer en Jesucristo, el Señor. Derrama tu
bendición + sobre esta imagen de tu Hijo, para que quienes la contemplen lo
descubran como Camino, Verdad y Vida, tal como Él mismo quiso revelarse.
Entusiasma el corazón de quienes recen delante de esta imagen para que se sientan
enviados a transmitir la Palabra y el estilo del Evangelio que nos anunció Jesús. Te lo
pedimos por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Si la imagen es de la Bienaventurada Virgen María o de un santo
Dios eterno y bondadoso. Nos concediste tener imágenes de tus santos, para que al
contemplarlas meditemos y nos acerquemos a Jesucristo, a quien ellos conocieron,
siguieron y amaron. Te pedimos, ahora, que bendigas + y santifiques esta imagen (de
la Santísima Virgen María, o del Apóstol san... o de san... o de santa...). Concede a
quienes la veneren que, inspirados por ti, amen más y mejor a sus hermanos y por
intercesión de N... obtengan, por la acción del Espíritu Santo, tu gracia en este mundo
y la gloria eterna en la Vida futura. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
E. Padrenuestro – aspersión del agua
F. Conclusión
C/. Que el Señor, rico en misericordia, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
comunique la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/.
Amén.

142
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
3. BENDICIÓN DE UNA MEDALLA
A. Saludo
C/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/. Amén.
C/. La paz del Señor esté con todos ustedes. T/. Amén.
B. Lectura breve
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 16,24-25
En aquel tiempo Jesús dijo a sus discípulos: «El que quiera venir detrás de mí, que
renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Porque el que quiera salvar su
vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí la encontrará».
O bien:
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 9,28-36
En aquel tiempo, Jesús tomó a Pedro, Juan y Santiago, y subió a la montaña para orar.
Mientras oraba, su rostro cambió de aspecto y sus vestiduras se volvieron de una
blancura deslumbrante. Y dos hombres conversaban con Él: eran Moisés y Elías, que
aparecían revestidos de gloria y hablaban de la partida de Jesús, que iba a cumplirse
en Jerusalén. Pedro y sus compañeros tenían mucho sueño, pero permanecieron
despiertos, y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con Él.
Mientras estos se alejaban, Pedro dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bien estamos aquí!
Hagamos tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». Él no sabía lo
que decía. Mientras hablaba, una nube los cubrió con su sombra y al entrar en ella los
discípulos se llenaron de temor. Desde la nube se oyó entonces una voz que decía:
«Este es mi Hijo, el Elegido, Escúchenlo». Y cuando se oyó la voz, Jesús estaba solo.
Los discípulos callaron y durante ese tiempo no dijeron a nadie lo que habían visto.
C. Preces
Sabemos que el Señor nos escucha si le pedimos con fe. Recemos, entonces,
respondiendo a cada intención:
R. Óyenos, Señor.
- Para que sepamos contemplar al Padre Dios en la obra de la Creación. R.
- Para que sepamos descubrir a Jesús en el hermano que está cerca. R.
- Para que sepamos buscar al Espíritu Santo en la oración. R.
- Para que sepamos confiar al Padre nuestras alegrías y dificultades. R.
D. Oración de bendición
C/. Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor. T/. Que hizo el cielo y la tierra.
C/. El Señor esté con ustedes. T/. Y con tu espíritu.
C/. Oremos: Dios todopoderoso que nos entregaste a tu Hijo Jesucristo para ser
Camino, Verdad y Vida nuestra. Danos tu gracia en este día y bendice + esta/s
medalla/s que tiene/n inscrita la imagen de san... /santa... Gracias a su intercesión, haz
que quien/es la/s lleve/n descubra/n tu cercanía de Padre a través de Jesús y se
sepa/n protegidos por tu santo Espíritu que habita en nosotros. Te lo pedimos por
Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
E. Padrenuestro – aspersión del agua
F. Conclusión
C/. Que el Señor, rico en misericordia, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
comunique la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R. Amén.

143
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
4. BENDICIÓN DEL SANTO ROSARIO
A. Saludo
C/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/. Amén.
C/. La paz del Señor esté con todos ustedes. T/. Amén.
B. Lectura breve
Lectura del santo Evangelio según san Juan 2,1-5
Se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús
también fue invitado con sus discípulos. Y su madre le dijo: 'No tienen vino'. Jesús le
respondió: «Mujer, ¿Qué tenemos que ver nosotros? Mí hora no ha llegado todavía».
Pero su madre dijo a los sirvientes: «Hagan todo lo que Él les diga».
C. Preces
Dirijámonos a Dios con confianza de hijos. A cada intención respondemos:
R. Escucha, Señor, la oración de tu pueblo.
- Para que los misterios gozosos que contemplamos en el Rosario nos introduzcan en
la Verdad de Jesucristo. R.
- Para que los misterios dolorosos de la vida del Señor, iluminen el camino del
sufrimiento y la angustia de nuestros hermanos que padecen. R.
- Para que los misterios de gloria nos encaminen a la eternidad y nos llenen de
esperanza. R.
D. Oración de bendición
C/. Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor. T/. Que hizo el cielo y la tierra.
C/. El Señor esté con ustedes. T/. Y con tu espíritu.
C/. Oremos: Dios bueno, que nos invitaste a alabarte y pedirte por medio de Jesucristo.
Haz que mirándolo a Él que te confió como Hijo todos los momentos de su vida
terrena, nosotros también sepamos rezar en medio de nuestros gozos, dolores y
esperanzas. Bendice para ello este Rosario + que nos ayudara a ser contemplativos de
tus misterios y que la oración en el cielo de la Santísima Virgen, a quien invocamos
con esta tradicional oración, nos ayude para la Vida eterna. Por Jesucristo, nuestro
Señor. Amen.
E. Padrenuestro – aspersión del agua
F. Conclusión
C/. Que el Señor, rico en misericordia, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
comunique la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R. Amén.
5. BENDICIÓN DEL AGUA
A. Saludo
C/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/. Amén.
C/. La paz del Señor esté con todos ustedes. T/. Amén.
B. Lectura breve
Lectura del canto Evangelio según san Juan 7,37-39
El ultimo día, el mas solemne de la fiesta, Jesús exclamo: «El que tenga sed que
venga a mi; y beba el que cree en mi». Como dice la escritura: De su seno brotaran
manantiales de agua viva. Él se refería al Espíritu que debían recibir los que creyeran
en El. Porque el Espíritu no había sido dado todavía, ya que Jesús aun no había sido
glorificado.

144
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
O bien:
Lectura del santo Evangelio según san Juan 3, 5-6
Dijo Jesús a Nicodemo, que era uno de los principales maestros entre los judíos: «Te
aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de
Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu».
C. Preces
A Jesucristo, que nos prometió el Espíritu Santo dirijamos nuestra oración diciendo a
cada intención:
R. Escucha, Señor, a quienes te pedimos con fe.
- Tú que nos llamas a renacer a una vida nueva. R.
- Tú que nos invitas a guardar tus palabras. R.
- Tú que nos prometes el Espíritu de la Verdad. R.
- Tú que nos das la Vida en abundancia. R.
D. Oración de bendición
C/. Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor. T/. Que hizo el cielo y la tierra.
C/. El Señor esté con ustedes. T/. Y con tu espíritu.
C/. Oremos: Dios todopoderoso, que eres la fuente y el principio de la vida del cuerpo y
del espíritu, bendice + esta agua que vamos a utilizar con fe para implorar el perdón de
nuestros pecados y para alcanzar la protección de tu gracia contra todas las
enfermedades y acechanzas del pecado. Concédenos, Señor, que recordemos
siempre que somos bautizados y que vivamos de acuerdo con la dignidad de la Vida
nueva propia de los cristianos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
E. Padrenuestro – aspersión del agua
F. Conclusión
C/. Que el Señor, rico en misericordia, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
comunique la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R. Amén.
6. BENDICIÓN DE UN SÍMBOLO PATRIO O CIVIL
A. Saludo
C/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/. Amén.
C/. La paz del Señor esté con todos ustedes. T/. Amén.
B. Lectura breve
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 12, 13-17
Le enviaron después a unos fariseos y herodianos para sorprenderlo en alguna de sus
afirmaciones. Ellos fueron y le dijeron: «Maestro, sabemos que eres sincero y no tienes
en cuenta la condición de las personas, porque no te fijas en la categoría de nadie,
sino que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios. ¿Está permitido pagar el
impuesto al César o no? ¿Debemos pagarlo o no?». Pero Él, conociendo su
hipocresía, les dijo: «¿Por qué me tienden una trampa? Muéstrenme un denario».
Cuando se lo mostraron, preguntó: «¿De quién es esta figura y esta inscripción?
Respondieron: Del César». Entonces Jesús les dijo: «Den al César lo que es del
César, y a Dios lo que es de Dios». Y ellos quedaron sorprendidos por la respuesta.
C. Preces
Sabemos que el Señor nos escucha si le pedimos con fe. Oremos, entonces,
respondiendo a cada intención:
R. Óyenos, Señor.
145
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
- Para que la Iglesia te sirva con fidelidad y te anuncie con entusiasmo. R.
- Para que las autoridades nacionales busquen y trabajen por el bien común. R.
- Para que los pobres, débiles y sufrientes te encuentren cercano. R.
- Para que podamos trabajar en esta tierra con alegría y en paz. R.
D. Oración de bendición
C/. Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor. T/. Que hizo el cielo y la tierra.
C/. El Señor esté con ustedes. T/. Y con tu espíritu.
C/. Oremos: Señor Dios, Padre omnipotente, que eres la fuente de toda verdad y todo
bien, te pedimos que bendigas + este(a) (se menciona el símbolo) y que nos concedas
la gracia de recordar nuestro deber de honrar la tierra que nos diste y en ella, de servir
al bien común de la familia humana que la habita. Ayúdanos a ser hombres y mujeres
de paz y concédenos crecer en la solidaridad y el compromiso con nuestros hermanos,
sobre todo los que más sufren. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
E. Padrenuestro – aspersión del agua
F. Conclusión
C/. Que el Señor, rico en misericordia, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
comunique la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R. Amén.
7. BENDICIÓN DE UN BUSTO O PLACA
A. Saludo
C/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/. Amén.
C/. La paz del Señor esté con todos ustedes. T/. Amén.
B. Lectura breve
Lectura de la primera carta del apóstol Pablo a los Corintios 13,1-3
Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y dedos ángeles, si no tengo
amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. Aunque tuviera el
don de las profecías y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera
toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada. Aunque
repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las
llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.
C. Preces
A Dios, nuestro Padre, que es dador de todo bien pidámosle ahora movidos por la fe,
diciendo:
R. Escucha, Padre, nuestra súplica.
- Para que nuestra fe ilumine y dé sentido a cada momento de la vida. R.
- Para que nuestra esperanza cristiana aliente y oriente nuestros proyectos. R.
- Para que la caridad de Cristo inflame nuestros corazones. R.
D. Oración de bendición
C/. Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor. T/. Que hizo el cielo y la tierra.
C/. El Señor esté con ustedes. T/. Y con tu espíritu.
C/. Oremos: Señor todopoderoso, te rogamos que bendigas + esta placa (este busto)
que recuerda a N.N. y concédenos la gracia de tener siempre presente que nuestro
deber como hombres de la patria es el servicio gozoso y valiente al bien común de
nuestra familia humana que peregrina en esta tierra. Que nuestra esperanza nos
encamine a la Patria del Cielo, aquella que prometiste a tus fieles servidores. Te lo
pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
146
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
E. Padrenuestro – aspersión del agua
F. Conclusión
C/. Que el Señor, rico en misericordia, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
comunique la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R. Amén.
8. BENDICIÓN DE DIVERSOS OBJETOS
A. Saludo
C/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/. Amén.
C/. La paz del Señor esté con todos ustedes. T/. Amén.
B. Lectura breve
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 6,19-21
En aquel tiempo dijo Jesús a quienes lo escuchaban: «No acumulen tesoros en la
tierra, donde la polilla y la herrumbre los consumen, y los ladrones perforan las
paredes y los roban. Acumulen, en cambio, tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni
herrumbre que los consuma, ni ladrones que perforen y roben. Allí donde esté tu
tesoro, estará también tu corazón».
O bien:
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 13,44-46
En aquel tiempo dijo Jesús: «El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido
en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría vende
todo lo que posee y compra el campo. El Reino de los Cielos se parece también a un
negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; y al encontrar una de gran valor, fue
a vender todo lo que tenía y la compró».
C. Preces
Al Señor, Dios nuestro, que nos da todos los bienes, recémosle ahora con la confianza
de los hijos. A cada intención diremos:
R. Padre, escucha nuestra oración.
- Para que sepamos agradecer y valorar los bienes materiales y espirituales. R.
- Para que sepamos compartir lo nuestro con quien padece necesidades. R.
- Para que sepamos confiar en tu Providencia paternal. R.
D. Oración de bendición
C/. Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor. T/. Que hizo el cielo y la tierra.
C/. El Señor esté con ustedes. T/. Y con tu espíritu.
C/. Oremos: Señor Dios, que con tu Palabra santificas todas las cosas, derrama tu
bendición + sobre este objeto, y por la invocación de tu santísimo Nombre, concede a
todos aquellos que hagan uso de él, la docilidad al Espíritu Santo. De este modo,
obrando de acuerdo con tu Ley y conforme a tu Voluntad, creceremos como cristianos
llamados a forjar un cielo nuevo y una tierra nueva. Te lo pedimos por Jesucristo,
nuestro Señor. Amén.
E. Padrenuestro – aspersión del agua
F. Conclusión
C/. Que el Señor, rico en misericordia, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
comunique la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R. Amén.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/. Amén.

147
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
9. BENDICIÓN DE UNA FAMILIA
A. Saludo
C/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/. Amén.
C/. La paz del Señor esté con todos ustedes. T/. Amén.
B. Lectura breve
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 2,39-40
Después de cumplir todo lo que ordenaba la ley del Señor, José y María volvieron con
Jesús a la ciudad de Nazaret, en Galilea. El Niño iba creciendo y se fortalecía, lleno de
sabiduría, y la gracia de Dios estaba con Él.
O bien:
Lectura del santo Evangelio según san Juan 2,1-5
En aquella época apareció un decreto del emperador Augusto, ordenando que se
realizara un censo en todo el mundo. Éste tuvo lugar cuando Quirino gobernaba la
Siria. Y cada uno iba a inscribirse a su ciudad de origen. José, que pertenecía a la
familia de David, salió de Nazaret, ciudad de Galilea, y se dirigió a Belén de Judea, la
ciudad de David, para inscribirse con María su esposa que estaba embarazada.
C. Preces
Confiados en el poder y el amor del Señor, dirigimos ahora nuestra oración, diciendo a
cada intención:
R. Escúchanos, Señor, que confiamos en ti.
- Para que la Iglesia sea una verdadera familia. R.
- Para que las familias desunidas encuentren caminos de reconciliación. R.
- Para que las familias necesitadas obtengan desahogos y ayuda solidaria. R.
- Para que nuestra familia sea un santuario doméstico. R.
D. Oración de bendición
C/. Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor. T/. Que hizo el cielo y la tierra.
C/. El Señor esté con ustedes. T/. Y con tu espíritu.
C/. Oremos: Dios misericordioso, que nos entregaste a tu Hijo, y quisiste que viviera en
familia, bendice + con tu gracia a esta familia que pide tu ayuda y protección. Que el
ejemplo que nos brinda la Sagrada Familia de Nazaret los estimule y fortalezca.
Concédeles a estos hijos tuyos, aquí presentes, ser una verdadera Iglesia doméstica
donde seas reconocido y alabado. Dales tu alegría y tu paz. Por Jesucristo, nuestro
Señor. Amén.
E. Padrenuestro – aspersión del agua
F. Conclusión
C/. Que el Señor, rico en misericordia, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
comunique la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R. Amén.
10. BENDICIÓN DE UNA VIVIENDA
A. Saludo
C/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/. Amén.
C/. La paz del Señor esté con todos ustedes. T/. Amén.
B. Lectura breve
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 7, 24-27
Dijo Jesús a quienes lo escuchaban: «Todo el que escucha mis palabras y las pone en
práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca.
148
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la
casa; pero ésta no se derrumbó porque estaba construida sobre roca».
O bien:
Lectura de la carta del apóstol Pablo a los Efesios 2,19-22
Ustedes ya no son extranjeros, ni huéspedes, sino ciudadanos de los santos y
miembros de una familia de Dios. Ustedes están edificados sobre los apóstoles y los
profetas, que son los cimientos, mientras que la piedra angular es el mismo Jesucristo.
En Él todo el edificio, bien trabado, va creciendo para construir un templo santo en el
Señor. En él, también Ustedes son incorporados al edificio, para llegar a ser una
morada de Dios en el Espíritu.
O bien:
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 10,1.5-9
El Señor designó a setenta y dos discípulos, y los envió de dos en dos para que lo
precedieran en todas las ciudades y sitios adonde Él debía ir. Y les recomendó: «Al
entrar en una casa, digan primero: "¡Que descienda la paz sobre esta casa!". Y si hay
allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá sobre
Ustedes. Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya,
porque el que trabaja merece su salario. En las ciudades donde entren y sea recibidos,
coman lo que les sirvan; curen a sus enfermos y digan a la gente: "El Reino de Dios
está cerca de ustedes". »
C. Preces
Unidos a Cristo Resucitado, dirijamos a Dios Padre nuestra confiada oración y
digámosle:
R. Bendice, Señor, a ésta tu familia.
- Para que quienes viven en esta casa sean unidos en el amor y en la paz. R.
- Para que, aceptando estos hijos tuyos las fatigas del trabajo, no dejes faltarles la
serenidad y los bienes para vivir en ella. R.
- Para que padres e hijos vivan en sincera comprensión y caridad. R.
- Para que concedas a los familiares difuntos el premio de la vida eterna. R.
D. Oración de bendición
C/. Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor. T/. Que hizo el cielo y la tierra.
C/. El Señor esté con ustedes. T/. Y con tu espíritu.
C/. Oremos: Bendito seas, Señor, Padre nuestro, por esta casa en la que se encuentra
reunida esta familia; concédele tu bendición + para que siempre sea fiel al Evangelio
de tu Hijo Jesucristo. Haz descender tu paz y tu bendición sobre este lugar para que
quienes habitan aquí, sean protegidos, animados y asistidos por el Espíritu Santo. Te
lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
E. Padrenuestro – aspersión del agua
F. Conclusión
C/. Que el Señor, rico en misericordia, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
comunique la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R. Amén.
11. BENDICIÓN DE UNA ESCUELA
A. Saludo
C/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/. Amén.
C/. La paz del Señor esté con todos ustedes. T/. Amén.
149
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
B. Lectura breve
Lectura del evangelio según san Lucas 2, 41-52
Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. Y así,
cuando Jesús cumplió doce años, fueron allá todos ellos, como era costumbre en esa
fiesta. Pero pasados aquellos días, cuando volvían a casa, el niño Jesús se quedó en
Jerusalén, sin que sus padres se dieran cuenta. Pensando que Jesús iba entre la
gente, hicieron un día de camino; pero luego, al buscarlo entre los parientes y
conocidos, no lo encontraron. Así que regresaron a Jerusalén para buscarlo allí.
Al cabo de tres días lo encontraron en el templo, sentado entre los maestros de la ley,
escuchándolos y haciéndoles preguntas. Y todos los que lo oían se admiraban de su
inteligencia y de sus respuestas. Cuando sus padres lo vieron, se sorprendieron; y su
madre le dijo: —Hijo mío, ¿por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo te hemos
estado buscando llenos de angustia.
Jesús les contestó: —¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que tengo que estar en la
casa de mi Padre?
Pero ellos no entendieron lo que les decía.
Entonces volvió con ellos a Nazaret, donde vivió obedeciéndolos en todo. Su madre
guardaba todo esto en su corazón. Y Jesús seguía creciendo en sabiduría y estatura, y
gozaba del favor de Dios y de los hombres. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
C. Preces
Animados por el Espíritu del Señor, que inspira toda oración digamos a cada intención:
R. Escúchanos, Señor que confiamos en ti.
- Para que a través del estudio aprendamos a reconocer tu providencia. R.
- Para que quienes aquí se formen aprendan a descubrirte como Padre amoroso. R.
- Para que en este lugar se enseñe la verdadera sabiduría, el amor y el respeto. R.
- Para que nos pongamos al servicio del bien común y nos reconozcamos como
hermanos. R.
D. Oración de bendición
C/. Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor. T/. Que hizo el cielo y la tierra.
C/. El Señor esté con ustedes. T/. Y con tu espíritu.
C/. Oremos: Señor Jesucristo: te pedimos que por medio de nuestro ministerio,
derrames tu bendición sobre esta edificación destinada a la educación de los niños (o
de los jóvenes). Derrama sobre este Centro Educativo la abundancia de tu bendición +
y de tu paz. Llena a los maestros del Espíritu de ciencia, de sabiduría, y de tu santo
temor, y protege a los alumnos con la gracia celestial, de manera que comprendan con
la inteligencia, lo que se les enseña para su provecho, y conservándolo en su corazón,
lo practiquen con sus obras. Que todos los que pertenecen a este Centro Educativo, te
agraden con toda clase de virtudes, y así, merezcan ser recibidos en la casa eterna del
Cielo. Lo pedimos a ti, Jesucristo, Señor del mundo, que vives y reinas por los siglos
de los siglos. Amén.
E. Padrenuestro – aspersión del agua
F. Conclusión
C/. Que el Señor, rico en misericordia, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
comunique la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R. Amén.

150
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
12. BENDICIÓN DE UN COMERCIO, FÁBRICA O LUGAR DE TRABAJO.
A. Saludo
C/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/. Amén.
C/. La paz del Señor esté con todos ustedes. T/. Amén.
B. Lectura breve
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 13,44-46
En aquel tiempo dijo Jesús: «El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido
en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría vende
todo lo que posee y compra el campo. El Reino de los Cielos se parece también a un
negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; y al encontrar una de gran valor, fue
a vender todo lo que tenía y la compró».
O bien:
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 10, 38-42
Mientras iba caminando, Jesús entró en un pueblo, y una mujer que se llamaba Marta
lo recibió en su casa. Tenía una hermana llamada María, que sentada a los pies del
Señor, escuchaba su palabra. Marta, que estaba muy ocupada con los quehaceres de
la casa, dijo a Jesús: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola con todo el
trabajo? Dile que me ayude». Pero el Señor le respondió: «Marta, Marta, te inquietas y
te agitas por muchas cosas, y sin embargo, pocas cosas, o más bien una sola es
necesaria, María eligió la mejor parte, que no le será quitada».
O bien:
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 16, 10
En aquel tiempo dijo Jesús: «El que es fiel en lo poco, también es fiel en lo mucho, y el
que es deshonesto en lo poco, también es deshonesto en lo mucho».
C. Preces
Animados por el Espíritu del Señor, que inspira toda oración digamos a cada intención:
R. Escúchanos, Señor que confiamos en ti.
- Para que sepamos contemplarte en la obra de la Creación. R.
- Para que sepamos descubrirte en el hermano que está cerca. R.
- Para que sepamos ser verdaderamente justos y superar la justicia por la caridad. R.
- Para que sepamos ponernos al servicio del bien común. R.
D. Oración de bendición
C/. Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor. T/. Que hizo el cielo y la tierra.
C/. El Señor esté con ustedes. T/. Y con tu espíritu.
C/. Oremos: Dios misericordioso, que te diste a conocer en tu Hijo, Jesucristo, el
Señor. Derrama tu bendición + sobre este lugar y concede el Espíritu Santo para que
con su don de Consejo y Fortaleza anime a quienes trabajen aquí, para que por la
justicia y la caridad encarnen el Evangelio de Jesús. Que vive y reina por los siglos de
los siglos. Amén.
E. Padrenuestro – aspersión del agua
F. Conclusión
C/. Que el Señor, rico en misericordia, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
comunique la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R. Amén.

151
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
13. BENDICIÓN DE UN VEHÍCULO
A. Saludo
C/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/. Amén.
C/. La paz del Señor esté con todos ustedes. T/. Amén.
B. Lectura breve
Lectura del santo Evangelio según san Juan 14,1-8
En aquel tiempo dijo Jesús: «No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí.
En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, se lo habría dicho a
Ustedes. Yo voy a prepararles un lugar. Y cuando haya ido y les haya preparado un
lugar, volveré otra vez para llevarlos conmigo, a fin de que donde yo esté, estén
también Ustedes. Ya conocen el camino del lugar adonde voy. Tomás le dijo: Señor,
no sabemos adonde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino? Jesús le respondió: Yo
soy el camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí».
C. Preces
Pidamos al Señor Dios con nuestra oración que cuide de todos sus hijos,
especialmente de quienes piden ahora su bendición; a cada intención respondemos:
R. Escúchanos, Señor, que confiamos en ti.
- Para que seamos cuidadosos con el don inapreciable de la vida. R.
- Para que seamos solidarios con nuestros hermanos. R.
- Para que seamos instrumentos de tu unidad y tu paz. R.
- Para que quienes viajan en este momento lleguen a su destino con tranquilidad. R.
D. Oración de bendición
C/. Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor. T/. Que hizo el cielo y la tierra.
C/. El Señor esté con ustedes. T/. Y con tu espíritu.
C/. Oremos: Dios omnipotente, escucha con bondad nuestras súplicas y bendice + este
vehículo con tu santo poder. Salva y protege de todos los peligros a cuantos viajarán
en él; muéstrales el camino de la salvación y concédeles que, practicando siempre lo
que es bueno con la ayuda de tu gracia, después de los acontecimientos en el camino
de la vida, merezcan la alegría eterna. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.
E. Padrenuestro – aspersión del agua
F. Conclusión
C/. Que el Señor, rico en misericordia, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
comunique la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R. Amén.
14. BENDICIÓN DE LAS COSECHAS
A. Saludo
C/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/. Amén.
C/. La paz del Señor esté con todos ustedes. T/. Amén.
B. Lectura breve
Lectura del evangelio según san Juan (Jn. 15, 1-8).
Jesús dijo a sus discípulos: ―Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el que la cultiva. Si
una de mis ramas no da uvas, la corta; pero si da uvas, la poda y la limpia, para que dé
más. Ustedes ya están limpios por las palabras que les he dicho. Sigan unidos a mí,
como yo sigo unido a ustedes. Una rama no puede dar uvas de sí misma, si no está
unida a la vid; de igual manera, ustedes no pueden dar fruto, si no permanecen unidos

152
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
a mí. Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. El que permanece unido a mí, y yo unido
a él, da mucho fruto; pues sin mí no pueden ustedes hacer nada. El que no permanece
unido a mí, será echado fuera y se secará como las ramas que se recogen y se
queman en el fuego. Si ustedes permanecen unidos a mí, y si permanecen fieles a mis
enseñanzas, pidan lo que quieran y se les dará. En esto se muestra la gloria de mi
Padre, en que den mucho fruto y lleguen así a ser verdaderos discípulos míos.‖
C. Preces
Animados por el Espíritu del Señor, que inspira toda oración digamos a cada intención:
R. Escúchanos, Señor que confiamos en ti.
- Para que sepamos contemplarte en la obra de la Creación. R.
- Para que sepamos reconocer que todo lo que recibimos es un don tuyo. R.
- Para que sepamos compartir los bienes que nos das con los más necesitados. R.
- Para que sepamos ponernos al servicio del bien común. R.
D. Oración de bendición
C/. Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor. T/. Que hizo el cielo y la tierra.
C/. El Señor esté con ustedes. T/. Y con tu espíritu.
C/. Oremos: Dios todopoderoso, imploramos tu misericordia, para que derrames el
rocío de tu bendición + sobre estas primicias de la tierra, que has hecho crecer por la
acción del aire y de la lluvia, y te suplicamos que lleves estos frutos a su plena
madurez. Derrama, Señor, la efusión de tu Espíritu sobre tu Pueblo, ayúdalo, para que
siempre pueda darte gracias por tus beneficios, y llena con la abundancia de tus
bienes la vida de aquéllos que esperan alimentarse con los productos de la tierra, de
manera que los pobres y los hambrientos alaben tu glorioso Nombre. Te lo pedimos
por Cristo, nuestro Señor.
E. Padrenuestro – aspersión del agua
F. Conclusión
C/. Que el Señor, rico en misericordia, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
comunique la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R. Amén.
15. BENDICIÓN DE LOS ANIMALES
A. Saludo
C/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/. Amén.
C/. La paz del Señor esté con todos ustedes. T/. Amén.
B. Lectura breve
Lectura del libro del Génesis (Gn 2, 19–20a)
Dios el Señor formó de la tierra todos los animales y todas las aves, y se los llevó al
hombre para que les pusiera nombre. El hombre les puso nombre a todos los animales
domésticos, a todas las aves y a todos los animales salvajes, y ese nombre se les
quedó. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
C. Preces
Animados por el Espíritu del Señor, que inspira toda oración digamos a cada intención:
R. Escúchanos, Señor que confiamos en ti.
- Para que sepamos contemplarte en la obra de la Creación. R.
- Para que sepamos descubrirte que todo lo que tenemos es un don tuyo. R.
- Para que sepamos tratar con amor todas las obras de la creación. R.
- Para que sepamos compartir y poner al servicio del bien común los dones de la
naturaleza con los que nos bendices. R.
153
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
D. Oración de bendición
C/. Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor. T/. Que hizo el cielo y la tierra.
C/. El Señor esté con ustedes. T/. Y con tu espíritu.
C/. Oremos: Oh Dios, que todo lo hiciste con sabiduría, y que, después de crear al ser
humano a tu imagen, le diste, con tu bendición, el encargo de ser la prolongación de tu
amorosa presencia en el mundo, guiando a todos los seres creados. Te suplicamos
que derrames tu amorosa bendición sobre estos animales, + concede que nos sirvan
de ayuda y nosotros, tus servidores, auxiliados con los bienes presentes, podamos
buscar con más confianza los dones de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Derrama, Señor, la efusión de tu Espíritu sobre tu Pueblo, ayúdalo, para que siempre
pueda darte gracias por tus beneficios, y protege misericordiosamente a estos
animales, para que tus hijos, a través de ellos, puedan satisfacer sus necesidades y
alabar tu Nombre glorioso. Te lo pedimos por Cristo, nuestro Señor.
E. Padrenuestro – aspersión del agua
F. Conclusión
C/. Que el Señor, rico en misericordia, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
comunique la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R. Amén.
16. BENDICIÓN DE VELAS
A. Saludo
C/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/. Amén.
C/. La paz del Señor esté con todos ustedes. T/. Amén.
B. Lectura breve
Lectura del Evangelio según san Mateo 5:14-16
Jesús dijo: ―Ustedes son la luz de este mundo. Una ciudad en lo alto de un cerro no
puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para ponerla bajo un cajón; antes bien,
se la pone en alto para que alumbre a todos los que están en la casa. Del mismo
modo, procuren ustedes que su luz brille delante de la gente, para que, viendo el bien
que ustedes hacen, todos alaben a su Padre que está en el cielo.‖
C. Preces
A Jesucristo, que nos prometió el Espíritu Santo dirijamos nuestra oración diciendo a
cada intención:
R. Escucha, Señor, a quienes te pedimos con fe.
- Tú que eres la Luz que alumbra a todos y nos haces a nosotros luz del mundo. R.
- Tú que nos invitas a guardar tus palabras. R.
- Tú que nos prometes el Espíritu de la Verdad. R.
- Tú que nos das la Vida en abundancia. R.
D. Oración de bendición
C/. Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor. T/. Que hizo el cielo y la tierra.
C/. El Señor esté con ustedes. T/. Y con tu espíritu.
C/. Oremos: Omnipotente Señor, que creaste la diversidad de todas las cosas del
mundo y quisiste que tu mismo Hijo se encarnara para su Redención. Tú, que eres
grande e inmenso, digno de toda reverencia y alabanza, que haces cosas admirables;
te rogamos humildemente, que no mires nuestra fragilidad, sino, por tu infinita
misericordia, te dignes bendecir + y santificar estas candelas. Haz que quienes
reconozcan en estas velas un signo de que tu Hijo Jesucristo es la luz del mundo,
154
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
reciban la efusión del Espíritu Santo, y venciendo el poder de las tinieblas, sean
trasladados al Reino de tu luz admirable; que sean liberados de toda acechanza,
enfermedad, tentación y mal, para que, alegres y sanos te rindan en la Iglesia acción
de gracias y alaben tu glorioso Nombre, que es bendito por los siglos de los siglos. Por
Jesucristo nuestro Señor. T/. Amén.
E. Padrenuestro – aspersión del agua
F. Conclusión
C/. Que el Señor, rico en misericordia, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
comunique la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R. Amén.
17. BENDICIÓN DEL PAN
A. Saludo
C/. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. T/. Amén.
C/. La paz del Señor esté con todos ustedes. T/. Amén.
B. Lectura breve
Lectura del evangelio según san Mateo 4, 1-4
El Espíritu llevó a Jesús al desierto, para que el diablo lo pusiera a prueba. Estuvo
cuarenta días y cuarenta noches sin comer, y después sintió hambre. El diablo se
acercó entonces a Jesús para ponerlo a prueba, y le dijo: —Si de veras eres Hijo de
Dios, ordena que estas piedras se conviertan en panes.
Pero Jesús le contestó: —La Escritura dice: ‗No solo de pan vivirá el hombre, sino
también de toda palabra que salga de los labios de Dios.‘
C. Preces
A Jesucristo, que nos prometió el Espíritu Santo dirijamos nuestra oración diciendo a
cada intención:
R. Escucha, Señor, a quienes te suplicamos con fe.
- Tú que eres el Pan vivo bajado del cielo. R.
- Tú que has hecho que tu carne y tu sangre sean verdadero alimento. R.
- Tú que nos envías el Espíritu de la Verdad. R.
- Tú que nos das la Vida en abundancia. R.
D. Oración de bendición
C/. Nuestro auxilio está en el Nombre del Señor. T/. Que hizo el cielo y la tierra.
C/. El Señor esté con ustedes. T/. Y con tu espíritu.
C/. Oremos: Señor Jesucristo, tu eres el pan de los Ángeles; eres el pan vivo que da la
vida eterna, dígnate bendecir + este pan, así como bendijiste cinco panes en el
desierto; para que cuantos gusten de él, por la fuerza del Espíritu Santo, alcancen la
salud del cuerpo y del espíritu. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, pan vivo bajado
del cielo, que da vida y salud al mundo y contigo vive y reina, en la unidad del Espíritu
Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. T/. Amén.
E. Padrenuestro – aspersión del agua
F. Conclusión
C/. Que el Señor, rico en misericordia, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos
comunique la vida eterna. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. R. Amén.

155
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
BREVE LECCIONARIO PARA USO EN LAS MISAS RITUALES
LECTURAS DEL ANTIGUO TESTAMENTO
Lectura recomendada para: Matrimonio
Lectura del libro del Génesis Gen 2,18-24
Luego, Dios el Señor dijo: ―No es bueno que el hombre esté solo. Le voy a hacer
alguien que sea una ayuda adecuada para él.‖ Y Dios el Señor formó de la tierra
todos los animales y todas las aves, y se los llevó al hombre para que les pusiera
nombre. El hombre les puso nombre a todos los animales domésticos, a todas las
aves y a todos los animales salvajes, y ese nombre se les quedó. Sin embargo,
ninguno de ellos resultó ser la ayuda adecuada para él. Entonces Dios el Señor
hizo caer al hombre en un sueño profundo y, mientras dormía, le sacó una de las
costillas y le cerró otra vez la carne. De esa costilla Dios el Señor hizo una mujer, y
se la presentó al hombre, el cual, al verla, dijo: ―¡Esta sí que es de mi propia carne
y de mis propios huesos! Se va a llamar ‗mujer‘, porque Dios la sacó del hombre.‖
Por eso el hombre deja a su padre y a su madre para unirse a su esposa, y los dos
llegan a ser como una sola persona.
Lectura recomendada para: Bautismo de adulto, confirmación
Lectura del libro Génesis Gen 12,1-4a
Un día el Señor le dijo a Abram: ―Deja tu tierra, tus parientes y la casa de tu padre,
para ir a la tierra que yo te voy a mostrar. Con tus descendientes voy a formar una
gran nación; voy a bendecirte y hacerte famoso, y serás una bendición para otros.
Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan; por medio de ti
bendeciré a todas las familias del mundo.‖
Abram salió de Harán tal como el Señor se lo había ordenado.
Lectura recomendada para: Confirmación
Lectura del libro del profeta Isaías Is 11,1-4a
De ese tronco que es Jesé, sale un retoño; un retoño brota de sus raíces.
El espíritu del Señor estará continuamente sobre él, y le dará sabiduría,
inteligencia, prudencia, fuerza, conocimiento y temor del Señor. Él no juzgará por
la sola apariencia, ni dará su sentencia fundándose en rumores. Juzgará con
justicia a los débiles y defenderá los derechos de los pobres del país.
Lectura recomendada para: Exequias
Lectura del libro del profeta Isaías Is 25,6a.7-9
En el monte Sión, el Señor todopoderoso preparará para todas las naciones un
banquete con ricos manjares y vinos añejos, con deliciosas comidas y los más
puros vinos. En este monte destruirá el Señor el velo que cubría a todos los
pueblos, el manto que envolvía a todas las naciones. El Señor destruirá para
siempre la muerte, secará las lágrimas de los ojos de todos y hará desaparecer en
toda la tierra la deshonra de su pueblo. El Señor lo ha dicho.
En ese día se dirá: ―Este es nuestro Dios, en él confiamos y él nos salvó.
Alegrémonos, gocémonos, él nos ha salvado.‖
Lectura recomendada para: Confirmación, extremaunción, orden
Lectura del libro del profeta Isaías Is 61,1-3a.6a.8b-9
El espíritu del Señor está sobre mí,porque el Señor me ha consagrado;me ha enviado
156
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
a dar buenas noticias a los pobres, a aliviar a los afligidos, a anunciar libertad a los
presos, libertad a los que están en la cárcel; a anunciar el año favorable del Señor,
el día en que nuestro Dios nos vengará de nuestros enemigos. Me ha enviado a
consolar a todos los tristes, a dar a los afligidos de Sión una corona en vez de
ceniza. Y a ustedes los llamarán sacerdotes del Señor, siervos de nuestro Dios.
Él les dará fielmente su recompensa y hará con ellos una alianza eterna. Sus
descendientes serán famosos entre las naciones; todos los que los vean
reconocerán que son un pueblo que el Señor ha bendecido.
Lectura recomendada para: Bautismo, confirmación
Lectura del libro del profeta Jeremías Jr 31,31-34
El Señor afirma: ―Vendrá un día en que haré una nueva alianza con Israel y con
Judá. Esta alianza no será como la que hice con sus antepasados, cuando los
tomé de la mano para sacarlos de Egipto; porque ellos quebrantaron mi alianza, a
pesar de que yo era su dueño. Yo, el Señor, lo afirmo. Esta será la alianza que
haré con Israel en aquel tiempo: Pondré mi ley en su corazón y la escribiré en su
mente. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Yo, el Señor, lo afirmo. Ya no será
necesario que unos a otros, amigos y parientes, tengan que instruirse para que me
conozcan, porque todos, desde el más grande hasta el más pequeño, me
conocerán. Yo les perdonaré su maldad y no me acordaré más de sus pecados.
Yo, el Señor, lo afirmo.‖
Lectura recomendada para: Bautismo, confirmación, penitencia
Lectura del libro del profeta Ezequiel Ez 36,24-28
Yo los sacaré a ustedes de todas esas naciones y países; los reuniré y los haré volver
a su tierra. Los lavaré con agua pura, los limpiaré de todas sus impurezas, los
purificaré del contacto con sus ídolos; pondré en ustedes un corazón nuevo y un
espíritu nuevo. Quitaré de ustedes ese corazón duro como la piedra y les pondré un
corazón dócil. Pondré en ustedes mi espíritu, y haré que cumplan mis leyes y decretos;
vivirán en el país que di a sus padres, y serán mi pueblo y yo seré su Dios.
Lectura recomendada para: Exequias
Lectura del libro del profeta Daniel Dn 12,1-3
En ese momento aparecerá Miguel, el gran ángel protector que defiende a tu pueblo.
‗Será un momento angustioso, un momento como no ha habido otro desde que existen
las naciones. Cuando ese momento llegue, se salvarán todos los de tu pueblo que
tienen su nombre escrito en el libro. Muchos de los que duermen en la tumba,
despertarán: unos para vivir eternamente, y otros para la vergüenza y el horror eternos.
Los hombres sabios, los que guiaron a muchos por el camino recto, brillarán como la
bóveda celeste; ¡brillarán por siempre, como las estrellas!
Lectura recomendada para: Confirmación
Lectura del libro del profeta Joel Jl 2,23a.28-30a
¡Alégrense ustedes, habitantes de Sión, alégrense en el Señor su Dios!
―Después de estas cosas derramaré mi espíritu sobre toda la humanidad: los hijos
e hijas de ustedes profetizarán, los viejos tendrán sueños y los jóvenes visiones.
También sobre siervos y siervas derramaré mi espíritu en aquellos días; mostraré
en el cielo grandes maravillas.‖

157
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
SALMOS RESPONSORIALES
Del salmo 23 1-3a.3b-4.5.6, para: Bautismo, confirmación, eucaristía
R/. El Señor es mi pastor; nada me falta.
L/. El Señor es mi pastor; nada me falta. En verdes praderas me hace descansar, a las
aguas tranquilas me conduce, me da nuevas fuerzas y me lleva por caminos rectos,
haciendo honor a su nombre. R/.
L/. Aunque pase por el más oscuro de los valles, no temeré peligro alguno, porque tú,
Señor, estás conmigo; tu vara y tu bastón me inspiran confianza. R/.
L/. Me has preparado un banquete ante los ojos de mis enemigos; has vertido perfume
en mi cabeza, y has llenado mi copa a rebosar. R/.
L/. Tu bondad y tu amor me acompañan a lo largo de mis días, y en tu casa, oh Señor,
por siempre viviré. R/.
Del salmo 25 6-7.17-18.20-21, para: Exequias
R/. Señor, acuérdate de mí, por tu gran amor.
L/. Señor, acuérdate del amor y la ternura que siempre nos has manifestado, pero no
te acuerdes de mis pecados ni del mal que hice en mi juventud. R/.
L/. Mi corazón se aflige más y más; líbrame de mis angustias. Mira mis tristezas y
trabajos, y perdona mis pecados. R/.
L/. ¡Cuídame, sálvame la vida! ¡No dejes que me hunda en la vergüenza, pues en ti
busco protección! Que me protejan mi honradez y mi inocencia, pues en ti he puesto
mi confianza. R/.
Del salmo 104 1ab.24.27-28.30-31.33-34, para: Confirmación
R/. ¡Bendeciré al Señor con toda mi alma!
L/. ¡Bendeciré al Señor con toda mi alma! ¡Cuán grande eres, Señor y Dios mío!
¡Cuántas cosas has hecho, Señor! Todas las hiciste con sabiduría; ¡la tierra está llena
de todo lo que has creado! R/.
L/. Todos ellos esperan de ti que les des su comida a su tiempo. Tú les das, y ellos
recogen; abres la mano, y se llenan de lo mejor. R/.
L/. Pero si envías tu aliento de vida, son creados, y así renuevas el aspecto de la tierra.
¡La gloria del Señor es eterna! ¡El Señor se alegra en su creación! R/.
L/. Mientras yo exista y tenga vida, cantaré himnos al Señor mi Dios. Quiera el Señor
agradarse de mis pensamientos, pues solo en él encuentro mi alegría. R/.
Del salmo 123 1-2a.2bcd, para: Extremaunción, exequias
R/. Hacia ti, Señor, miro suplicante.
L/. Hacia ti, Señor, miro suplicante; hacia ti, que reinas en el cielo. Suplicantes
miramos al Señor nuestro Dios. R/.
L/. Como mira el criado la mano de su amo, como mira la criada la mano de su ama,
esperando que él nos tenga compasión. R/.
Del salmo 128 1-2.3-4.5, para: Matrimonio
R/. Feliz tú, que honras al Señor y le eres obediente.
L/. Feliz tú, que honras al Señor y le eres obediente. Comerás del fruto de tu trabajo,
serás feliz y te irá bien. R/.
L/. En la intimidad de tu hogar, tu mujer será como una vid cargada de uvas; tus hijos, al-
rededor de tu mesa, serán como retoños de olivo. Así bendecirá el Señor al que lo honra. R/.
L/. ¡Que el Señor te bendiga desde el monte Sión! ¡Que veas el bienestar de Jerusalén
todos los días de tu vida! R/.
158
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Del salmo 130 1-2.3-4ab.4c-6.7-8, para: Extremaunción, exequias
R/. Con toda mi alma espero al Señor, y confío en su palabra.
L/. Desde el fondo del abismo clamo a ti, Señor: ¡escucha, Señor, mi voz! ¡Atiendan tus
oídos mi grito suplicante! R/.
L/. Señor, Señor, si tuvieras en cuenta la maldad, ¿quién podría mantenerse en pie?
Pero en ti encontramos perdón, para que te honremos. R/.
L/. Con toda mi alma espero al Señor, y confío en su palabra. Yo espero al Señor más
que los centinelas a la mañana. Así como los centinelas esperan a la mañana. R/.
L/. Espera tú, Israel, al Señor, pues en él hay amor y completa libertad. ¡Él librará a
Israel de toda su maldad! R/.
Del salmo 145 12-13.14-15.19-20, para: Bautismo, eucaristía
R/. El Señor protege a los que lo aman.
L/. ¡Que se haga saber a los hombres tu poder y el gran esplendor de tu reino! Tu reino
es un reino eterno, tu dominio es por todos los siglos. R/.
L/. El Señor sostiene a los que caen y levanta a los que desfallecen. Los ojos de todos
esperan de ti que tú les des su comida a su tiempo. R/.
L/. Él cumple los deseos de los que lo honran; cuando le piden ayuda, los oye y los
salva. El Señor protege a los que lo aman, pero destruye a los malvados. R/.

LECTURAS DEL NUEVO TESTAMENTO


Lectura recomendada para: Confirmación, eucaristía
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles Hch 2,42-47
Los discípulos eran fieles en conservar la enseñanza de los apóstoles, en
compartir lo que tenían, en reunirse para partir el pan y en la oración. Todos
estaban asombrados a causa de los muchos milagros y señales que Dios hacía
por medio de los apóstoles. Todos los creyentes estaban muy unidos y compartían
sus bienes entre sí; vendían sus propiedades y todo lo que tenían, y repartían el
dinero según las necesidades de cada uno. Todos los días se reunían en el
templo, y en las casas partían el pan y comían juntos con alegría y sencillez de
corazón. Alababan a Dios y eran estimados por todos; y cada día el Señor hacía
crecer la comunidad con el número de los que él iba llamando a la salvación.
Lectura recomendada para: Bautismo, exequias, penitencia
Lectura de la carta del Apóstol Pablo a los Romanos Rm 6,3-4
Hermanos: ¿No saben ustedes que, al quedar unidos a Cristo Jesús en el
bautismo, quedamos unidos a su muerte? Pues por el bautismo fuimos sepultados
con Cristo, y morimos para ser resucitados y vivir una vida nueva, así como Cristo
fue resucitado por el glorioso poder del Padre.
Lectura recomendada para: Confirmación, extremaunción, exequias
Lectura de la carta del Apóstol Pablo a los Romanos Rm 8,14-17
Hermanos: Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, son hijos de Dios.
Pues ustedes no han recibido un espíritu de esclavitud que los lleve otra vez a
tener miedo, sino el Espíritu que los hace hijos de Dios. Por este Espíritu nos
dirigimos a Dios, diciendo: ―¡Abbá! ¡Padre!‖ Y este mismo Espíritu se une a nuestro
espíritu para dar testimonio de que ya somos hijos de Dios. Y puesto que somos
sus hijos, también tendremos parte en la herencia que Dios nos ha prometido, la
159
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
cual compartiremos con Cristo, puesto que sufrimos con él para estar también con
él en su gloria.
Lectura recomendada para: Extremaunción, matrimonio, exequias
Lectura de la carta del Apóstol Pablo a los Romanos Rm 8,31b.37-39
Hermanos: ¿Qué más podremos decir? ¡Que si Dios está a nuestro favor, nadie
podrá estar contra nosotros! Pero en todo esto salimos más que vencedores por
medio de aquel que nos amó. Estoy convencido de que nada podrá separarnos del
amor de Dios: ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los poderes y fuerzas
espirituales, ni lo presente, ni lo futuro, ni lo más alto, ni lo más profundo, ni
ninguna otra de las cosas creadas por Dios. ¡Nada podrá separarnos del amor que
Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor!
Lectura recomendada para: Eucaristía
Lectura de la primera carta del Apóstol Pablo a los Corintios 1Co 10,16-17
Hermanos: Cuando bebemos de la copa bendita por la cual bendecimos a Dios,
participamos en común de la sangre de Cristo; cuando comemos del pan que
partimos, participamos en común del cuerpo de Cristo. Aunque somos muchos,
todos comemos de un mismo pan, y por esto somos un solo cuerpo.
Lectura recomendada para: Bautismo, confirmación
Lectura de la carta del Apóstol Pablo a los Efesios Ef 4,1-6
Hermanos: Por esto yo, que estoy preso por la causa del Señor, les ruego que se
porten como deben hacerlo los que han sido llamados por Dios, como lo fueron
ustedes. Sean humildes y amables; tengan paciencia y sopórtense unos a otros
con amor; procuren mantener la unidad que proviene del Espíritu Santo, por medio
de la paz que une a todos. Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como Dios
los ha llamado a una sola esperanza. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo
bautismo; hay un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, actúa por
medio de todos y está en todos.
Lectura recomendada para: Extremaunción
Lectura de la carta del Apóstol Santiago St 5,13-16
Hermanos: Si alguno de ustedes está afligido, que ore. Si alguno está contento,
que cante alabanzas. Si alguno está enfermo, que llame a los ancianos de la
iglesia, para que oren por él y en el nombre del Señor lo unjan con aceite. Y
cuando oren con fe, el enfermo sanará, y el Señor lo levantará; y si ha cometido
pecados, le serán perdonados. Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren
unos por otros para ser sanados. La oración fervorosa del justo tiene mucho poder.
Lectura recomendada para: Bautismo, confirmación
Lectura de la primera carta del Apóstol Pedro 1Pe 2,4-5.9-10
Hermanos: Acérquense, pues, al Señor, la piedra viva que los hombres desecharon,
pero que para Dios es una piedra escogida y de mucho valor. De esta manera,
Dios hará de ustedes, como de piedras vivas, un templo espiritual, un sacerdocio
santo, que por medio de Jesucristo ofrezca sacrificios espirituales, agradables a
Dios. Pero ustedes son una familia escogida, un sacerdocio al servicio del rey, una
nación santa, un pueblo adquirido por Dios. Y esto es así para que anuncien las
obras maravillosas de Dios, el cual los llamó a salir de la oscuridad para entrar en

160
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
su luz maravillosa. Ustedes antes ni siquiera eran pueblo, pero ahora son pueblo
de Dios; antes Dios no les tenía compasión, pero ahora les tiene compasión.
Lectura recomendada para: Exequias
Lectura de la primera carta del Apóstol Juan 1Jn 3,1-2
Hermanos: Miren cuánto nos ama Dios el Padre, que se nos puede llamar hijos de
Dios, y lo somos. Por eso, los que son del mundo no nos conocen, pues no han
conocido a Dios. Queridos hermanos, ya somos hijos de Dios. Y aunque no se ve
todavía lo que seremos después, sabemos que cuando Jesucristo aparezca
seremos como él, porque lo veremos tal como es.
Lectura recomendada para: Bautismo, confirmación
Lectura de la primera carta del Apóstol Juan 1Jn 2,27-28
Hermanos: Ustedes tienen el Espíritu Santo con el que Jesucristo los ha
consagrado, y no necesitan que nadie les enseñe, porque el Espíritu que él les ha
dado los instruye acerca de todas las cosas, y sus enseñanzas son verdad y no
mentira. Permanezcan unidos a Cristo, conforme a lo que el Espíritu les ha
enseñado. Ahora, hijitos, permanezcan unidos a Cristo, para que tengamos confianza
cuando él aparezca y no sintamos vergüenza delante de él cuando venga.
Lectura recomendada para: Matrimonio, eucaristía
Lectura de la primera carta del Apóstol Juan 1Jn 4,7-12
Queridos hermanos, debemos amarnos unos a otros, porque el amor viene de
Dios. Todo el que ama es hijo de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha
conocido a Dios, porque Dios es amor. Dios mostró su amor hacia nosotros al
enviar a su Hijo único al mundo para que tengamos vida por él. El amor consiste
en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a
nosotros y envió a su Hijo, para que, ofreciéndose en sacrificio, nuestros pecados
quedaran perdonados.
Queridos hermanos, si Dios nos ha amado así, nosotros también debemos
amarnos unos a otros. A Dios nunca lo ha visto nadie; pero si nos amamos unos a
otros, Dios vive en nosotros y su amor se hace realidad en nosotros.
Lectura recomendada para: Bautismo, confirmación, exequias
Lectura del libro del Apocalipsis Ap 21,1-5a.6b-7
Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera
tierra habían dejado de existir, y también el mar.
Vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de la presencia de
Dios. Estaba arreglada como una novia vestida para su prometido. Y oí una fuerte
voz que venía del trono, y que decía: ―Aquí está el lugar donde Dios vive con los
hombres. Vivirá con ellos, y ellos serán sus pueblos, y Dios mismo estará con ellos
como su Dios. Secará todas las lágrimas de ellos, y ya no habrá muerte, ni llanto,
ni lamento, ni dolor; porque todo lo que antes existía ha dejado de existir.‖
El que estaba sentado en el trono dijo: ―Yo hago nuevas todas las cosas.‖ Y
también dijo: ―Ya está hecho. Yo soy el alfa y la omega, el principio y el fin. Al que
tenga sed le daré a beber del manantial del agua de la vida, sin que le cueste
nada. El que salga vencedor recibirá todo esto como herencia; y yo seré su Dios y
él será mi hijo.

161
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
LECTURAS DEL EVANGELIO
Evangelio para:Bautismo, confirmación, unción, exequias, órdenes, matrimonio:
Lectura del evangelio según san Mateo Mt 5,1-12a
Al ver la multitud, Jesús subió al monte y se sentó. Sus discípulos se le acercaron,
y él tomó la palabra y comenzó a enseñarles, diciendo: ―Dichosos los que tienen
espíritu de pobres, porque de ellos es el reino de los cielos.
―Dichosos los que sufren, porque serán consolados.
―Dichosos los humildes, porque heredarán la tierra prometida.
―Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque serán satisfechos.
―Dichosos los compasivos, porque Dios tendrá compasión de ellos.
―Dichosos los de corazón limpio, porque verán a Dios.
―Dichosos los que trabajan por la paz, porque Dios los llamará hijos suyos.
―Dichosos los perseguidos por hacer lo que es justo, porque de ellos es el reino de
los cielos.
―Dichosos ustedes, cuando la gente los insulte y los maltrate, y cuando por causa
mía los ataquen con toda clase de mentiras. Alégrense, estén contentos, porque
van a recibir un gran premio en el cielo; pues así también persiguieron a los
profetas que vivieron antes que ustedes.
Evangelio recomendado para: Bautismo, matrimonio, exequias
Lectura del evangelio según san Mateo Mt 11,25-30
En aquel tiempo, Jesús dijo: ―Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque
has mostrado a los sencillos las cosas que escondiste de los sabios y entendidos.
Sí, Padre, porque así lo has querido.‖
―Mi Padre me ha entregado todas las cosas. Nadie conoce realmente al Hijo, sino
el Padre; y nadie conoce realmente al Padre, sino el Hijo y aquellos a quienes el
Hijo quiera darlo a conocer. Vengan a mí todos ustedes que están cansados de
sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar. Acepten el yugo que les pongo, y
aprendan de mí, que soy paciente y de corazón humilde; así encontrarán descanso.
Porque el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros.‖
Evangelio recomendado para: Confirmación, órdenes, matrimonio
Lectura del evangelio según san Mateo Mt 16,24-27
Luego Jesús dijo a sus discípulos: —Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese
de sí mismo, cargue con su cruz y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la
perderá; pero el que pierda la vida por causa mía, la encontrará. ¿De qué le sirve
al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? ¿O cuánto podrá pagar el
hombre por su vida?Porque el Hijo del hombre vendrá con la gloria de su Padre y con
sus ángeles, y entonces recompensará a cada uno conforme a lo que haya hecho.
Evangelio recomendado para: Bautismo, confirmación, órdenes
Lectura del evangelio según san Mateo Mt 28,18-20
Jesús se acercó a ellos y les dijo:—Dios me ha dado toda autoridad en el cielo y
en la tierra. Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones, y háganlas mis
discípulos; bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y
enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Por mi parte, yo
estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

162
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Evangelio recomendado para: Confirmación, órdenes
Lectura del evangelio según san Lucas Lc 4,16-22
Jesús fue a Nazaret, el pueblo donde se había criado. El sábado entró en la
sinagoga, como era su costumbre, y se puso de pie para leer las Escrituras. Le
dieron a leer el libro del profeta Isaías, y al abrirlo encontró el lugar donde estaba
escrito: ―El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado para llevar
la buena noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar libertad a los presos y dar
vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a anunciar el año favorable
del Señor.‖ Luego Jesús cerró el libro, lo dio al ayudante de la sinagoga y se sentó.
Todos los que estaban allí tenían la vista fija en él. Él comenzó a hablar, diciendo:
—Hoy se ha cumplido la Escritura que ustedes acaban de oír. Todos hablaban
bien de Jesús y estaban admirados de las cosas tan bellas que decía. Se
preguntaban: —¿No es este el hijo de José?
Evangelio recomendado para: Matrimonio
Lectura del evangelio según san Juan Jn 2,1-11
Hubo una boda en Caná, un pueblo de Galilea. La madre de Jesús estaba allí, y
Jesús y sus discípulos fueron también invitados a la boda. Se acabó el vino, y la
madre de Jesús le dijo: —Ya no tienen vino.
Jesús le contestó:—Mujer,¿por qué me dices esto? Mi hora no ha llegado todavía.
Ella dijo a los que estaban sirviendo: —Hagan todo lo que él les diga.
Había allí seis tinajas de piedra, para el agua que usan los judíos en sus
ceremonias de purificación. En cada tinaja cabían de cincuenta a setenta litros de
agua. Jesús dijo a los sirvientes: —Llenen de agua estas tinajas.
Las llenaron hasta arriba, y Jesús les dijo: —Ahora saquen un poco y llévenselo al
encargado de la fiesta.
Así lo hicieron. El encargado de la fiesta probó el agua convertida en vino, sin
saber de dónde había salido; solo los sirvientes lo sabían, pues ellos habían
sacado el agua. Así que el encargado llamó al novio y le dijo: —Todo el mundo
sirve primero el mejor vino, y cuando los invitados ya han bebido bastante,
entonces se sirve el vino corriente. Pero tú has guardado el mejor vino hasta ahora.
Esto que hizo Jesús en Caná de Galilea fue la primera señal milagrosa con la cual
mostró su gloria; y sus discípulos creyeron en él.
Evangelio recomendado para: Bautismo
Lectura del evangelio según san Juan Jn 3,1-6
Había un fariseo llamado Nicodemo, que era un hombre importante entre los
judíos. Este fue de noche a visitar a Jesús, y le dijo: —Maestro, sabemos que Dios
te ha enviado a enseñarnos, porque nadie podría hacer los milagros que tú haces,
si Dios no estuviera con él.
Jesús le dijo: —Te aseguro que el que no nace de nuevo, no puede ver el reino de
Dios.
Nicodemo le preguntó: —¿Y cómo puede uno nacer de nuevo cuando ya es viejo?
¿Acaso podrá entrar otra vez dentro de su madre, para volver a nacer?
Jesús le contestó: —Te aseguro que el que no nace de agua y del Espíritu, no
puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de padres humanos, es humano; lo
que nace del Espíritu, es espíritu.
163
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL
Evangelio recomendado para: Extremaunción, exequias
Lectura del evangelio según san Juan Jn 6,37-40
Jesús les dijo: Todos los que el Padre me da, vienen a mí; y a los que vienen a mí,
no los echaré fuera. Porque yo no he bajado del cielo para hacer mi propia
voluntad, sino para hacer la voluntad de mi Padre, que me ha enviado. Y la
voluntad del que me ha enviado es que yo no pierda a ninguno de los que me ha
dado, sino que los resucite en el día último. Porque la voluntad de mi Padre es que
todos los que miran al Hijo de Dios y creen en él, tengan vida eterna; y yo los
resucitaré en el día último.
Evangelio recomendado para: Exequias
Lectura del evangelio según san Juan Jn 11,21-27
En aquel tiempo, Marta le dijo a Jesús: —Señor, si hubieras estado aquí, mi
hermano no habría muerto. Pero yo sé que aun ahora Dios te dará todo lo que le
pidas. Jesús le contestó: —Tu hermano volverá a vivir.
Marta le dijo: —Sí, ya sé que volverá a vivir cuando los muertos resuciten, en el día
último.
Jesús le dijo entonces: —Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí,
aunque muera, vivirá; y todo el que todavía está vivo y cree en mí, no morirá
jamás. ¿Crees esto?
Ella le dijo: —Sí, Señor, yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía
que venir al mundo.
Evangelio recomendado para: Orden, matrimonio
Lectura del evangelio según san Juan Jn 15,9-12
Jesús dijo a sus discípulos: ―Yo los amo a ustedes como el Padre me ama a mí;
permanezcan, pues, en el amor que les tengo. Si obedecen mis mandamientos,
permanecerán en mi amor, así como yo obedezco los mandamientos de mi Padre
y permanezco en su amor. Les hablo así para que se alegren conmigo y su alegría
sea completa. Mi mandamiento es este: Que se amen unos a otros como yo los he
amado a ustedes.‖
Evangelio recomendado para: Orden, matrimonio, exequias
Lectura del evangelio según san Juan Jn 17,20-26
Jesús oró a su Padre: ―No te ruego solamente por estos, sino también por los que
han de creer en mí al oír el mensaje de ellos. Te pido que todos ellos estén unidos;
que como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, también ellos estén en nosotros, para
que el mundo crea que tú me enviaste. Les he dado la misma gloria que tú me
diste, para que sean una sola cosa, así como tú y yo somos una sola cosa: yo en
ellos y tú en mí, para que lleguen a ser perfectamente uno, y que así el mundo
pueda darse cuenta de que tú me enviaste, y que los amas como me amas a mí.
―Padre, tú me los diste, y quiero que estén conmigo donde yo voy a estar, para que
vean mi gloria, la gloria que me has dado; porque me has amado desde antes que
el mundo fuera hecho. Oh Padre justo, los que son del mundo no te conocen; pero
yo te conozco, y estos también saben que tú me enviaste. Les he dado a conocer
quién eres, y aún seguiré haciéndolo, para que el amor que me tienes esté en
ellos, y para que yo mismo esté en ellos.‖

164
SACRAMENTARIO SIRO-ORTODOXO PATRIARCADO DE ANTIOQUÍA - RITO OCCIDENTAL

También podría gustarte