NATACIÓN
Nombre: Daniel Flores Curso: 1BGU
El calentamiento general y específico para la natación, así como los detalles específicos de la
patada, brazada y respiración para cada estilo, son esenciales para preparar tu cuerpo y mejorar tu
rendimiento en la piscina. Aquí tienes una guía general para cada parte:
Calentamiento General para Natación:
1. Carrera ligera o skipping (5-10 minutos):
- Eleva la frecuencia cardíaca y aumenta la
temperatura corporal.
- Enfoca el movimiento en piernas y brazos.
2. Estiramientos dinámicos (5 minutos):
- Estira los músculos principales utilizados en la
natación.
- Incluye movimientos como giros de cuello,
rotaciones de brazos y caderas.
3. Ejercicios de movilidad articular (5 minutos):
- Mueve las articulaciones en su rango completo de
movimiento.
- Enfócate en hombros, caderas y tobillos.
Calentamiento Específico para Natación:
Estilo Crol:
1. Patada:
- Realiza patadas suaves en posición horizontal.
- Alterna entre patada de crol y patada de espalda.
2. Brazada:
- Simula la brazada de crol en seco.
- Enfócate en la entrada de la mano al agua, tracción y salida.
3. Respiración:
- Practica la respiración bilateral (cada 3 brazadas).
- Simula la coordinación de la respiración con la brazada.
Estilo Espalda:
[Link]:
- Practica la patada de espalda, manteniendo una posición
horizontal.
- Enfócate en mantener las piernas rectas y la patada
desde las caderas.
[Link]:
- Simula la brazada de espalda en seco.
- Presta atención a la rotación del cuerpo y la entrada de la mano al agua.
3. Respiración:
- La respiración es natural en el estilo de espalda.
- Enfócate en la coordinación de la brazada y el ritmo de la respiración.
Estilo Pecho:
1. Patada:
- Practica la patada de pecho, manteniendo una posición
horizontal.
- Enfócate en una patada amplia y coordinada con los
movimientos de brazos.
2. Brazada:
- Simula la brazada de pecho en seco.
- Presta atención a la tracción circular y la recuperación de los brazos.
3. Respiración:
- La respiración en el estilo pecho suele ser más rítmica.
- Ajusta tu respiración al ritmo de tus brazadas.
Recuerda adaptar la intensidad y duración de cada ejercicio según tu nivel de condición física y tus
necesidades específicas. Además, asegúrate de hacer un enfriamiento al final de tu sesión para
reducir la frecuencia cardíaca y estirar los músculos.