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El vacío de un amor ausente

La persona extraña a su pareja y se siente sola en el paisaje que antes disfrutaban juntos. Ahora las cosas que antes le gustaban como tomar fotos al sol o ver a los perros, ya no le provocan la misma alegría. Extraña que su pareja le diga lo bonita que es y que la hacía sentir especial. Desde que su pareja no está, ha desarrollado una especie de poder de invisibilidad y ya no se siente tan brillante entre la gente.
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El vacío de un amor ausente

La persona extraña a su pareja y se siente sola en el paisaje que antes disfrutaban juntos. Ahora las cosas que antes le gustaban como tomar fotos al sol o ver a los perros, ya no le provocan la misma alegría. Extraña que su pareja le diga lo bonita que es y que la hacía sentir especial. Desde que su pareja no está, ha desarrollado una especie de poder de invisibilidad y ya no se siente tan brillante entre la gente.
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INSIPIDO

Estoy donde quería, viendo la montaña que extrañaba, con la punta de mi nariz
congelada, sonriéndole al rayito de sol que se asoma por la ventana... Estoy
donde quería, pero no estás tú.
El verde de mi árbol favorito ya no me parece especial, ni me provoca tomarme
fotos con el rayito de sol que tanto me gustaba para que mis ojos salgan color
caramelo, no le sonrío igual a los lindos perritos que pasean a los serios humanos,
ni me provoca saber que hay detrás de la montaña.
Estoy donde quería, pero ya no estás para decirme que soy más bonita que todo
el paisaje, ni lo lindo de mis ojos caramelo, ni lo bien que me quedan las pecas
junto con mi camiseta rota y la ceja levantada; insinuando que soy amargada
aunque la verdad esté derretida por ti.
Ahora tomo café, es como un cigarro en la mañana pero no me juzgan por ello,
la gente normal lo hace.
Quería contarte que desde que no estás, no me han salido más pecas así que
imagino que ya dejaste de contarlas, pero está bien, no lo extraño para nada.
Ayer tuve que salir, aunque no quería me tocó; pero noté al regresar algo
extraordinario, no había recibido ningún comentario morboso de parte de
nadie… así que en hora buena deje de brillar tanto, la calle no resuena ni nadie
debe apartarse, me aparto tranquilamente yo sin sentir ganas de darme a conocer
y es como si hubiese desarrollado un súper poder; El poder de la Invisibilidad.
Más tarde, si la lluvia de mis ojos lo permite, iré al parque que me gusta, aquel
desde donde veo cerquita las montañas y donde dije que siempre te iba a amar,
aunque ya no es mi parque favorito y el verde de las montañas no me parece
especial.

Con amor; Febrero.

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