ECUACIÓN DE CONTINUIDAD
Fundamento y fórmula general
En física es una ecuación diferencial que expresa de forma matemática la conservación de una
cantidad, ya sea carga, masa o incluso probabilidad. Nos permite describir una gran cantidad de
magnitudes que se mantienen constantes bajo unas determinadas condiciones. a continuación las
dos posibles formas de expresar dicha ecuación, en forma diferencial o de forma integral:
Su forma diferencial seria: ∂ϕ + ∇ ⋅ f = s siendo φ la magnitud física (masa, carga…), t el tiempo, f
∂t
es el vector que describe el flujo, es el operador divergencia y s es la generación por unidad de
tiempo y de volumen de φ, en caso de conservarse, s valdría 0.
En cuanto a su forma integral, proveniente de aplicar el teorema del operador divergente tenemos:
dq
+ ( f ⋅ n)dS = E siendo S la superficie cerrada que encierra el volumen V, q es el flujo que
∫∫
dt
atraviesa ese volumen, E es la generación por unidad de tiempo en el volumen V y n es un vector
normal a la superficie S.
Aplicando esta ecuación al caso que nos interesa, los fluidos, tenemos lo siguiente:
∂ρ
+ ∇ ⋅ ( ρu ) = 0 donde ρ es la densidad del fluido, y u es el vector que describe el movimiento del
∂t
flujo.
Particularización para fluidos incompresibles y en flujo permanente
∂
Partiendo de la expresión integral tenemos:
∫ ρv ⋅ dA = − ∂t ∫ ρdV , si el flujo es permanente tenemos
que el termino de la derecha se hace 0 puesto que la cantidad de fluido que entra a un volumen
determinado es la misma que sale de ese volumen por tanto ∫ ρv ⋅ dA = 0 , si además trabajamos
con un fluido incompresible podemos eliminar la densidad de la ecuación y tenemos: ∫ v ⋅ dA = 0
o lo que es lo mismo que el fluido que entra en un volumen determinado es el mismo que sale.
Resolviendo la integral entre 1 y 2 tenemos
V1A1=V2A2. Siendo V la velocidad del fluido
y A la sección que atraviesa.
Podemos ver esta ecuación de otra
manera, observando que V*A es igual al
caudal, por lo tanto tenemos que el caudal
se conserva en todas las secciones de la
tubería.
Esta ecuación es aplicable tanto a líquidos
como a gases
Utilidad de la ecuación general
La ecuación de continuidad tiene una gran utilidad puesto que es aplicable a multitud de
magnitudes físicas. Es común su aplicación a electromagnetismo, a energía o aplicado a
mecánica cuántica (ecuación de continuidad de la probabilidad). Por ejemplo en electricidad se
puede aplicar a la carga que atraviesa una sección de un conductor, sin importarnos lo complejo
de la estructura del conductor sabremos que cumple la ecuación de continuidad. Sin embargo
como ya se vio antes es posible aplicarlo a magnitudes menos corrientes, como en el siguiente
ejemplo que hará que se entienda muy bien la ecuación integral: dq + ∫∫ ( f ⋅ n)ds = E . V puede ser
dt
un edificio y q el número de personas dentro del edificio, en este caso E seria positiva cuando
entran personas al edificio y negativa cuando salen del mismo. Un ejemplo sencillo que nos hace
ver la multitud de casos a los que puede aplicarse.
Utilidad de la ecuación particularizada
La ecuación aplicada a fluidos incompresibles y en régimen laminar es muy útil y tiene una gran
aplicación, tanto utilizándola directamente como para relacionar otras magnitudes.
Aplicación directa. Una gran utilidad consiste en utilizarla para medir indirectamente la velocidad
que tendrá un fluido en una sección de la tubería que nos interese. Existe un método más exacto
que utiliza el llamado medidor Venturi, que más adelante explicaré su relación con la ecuación de
continuidad.
También podemos calcular de una manera muy rápida y sencilla la sección que debemos hacer
que el gas o líquido atraviese si deseamos una determinada velocidad en esa zona, ya sea para
evitar efectos no deseados debido a altas velocidades o aumentarla para máquinas que utilizan
aire o agua a presión.
Combinándola con otras ecuaciones. Gracias a la ecuación de Bernoulli es fácil comprobar que la
presión en las paredes de una tubería disminuye cuando la velocidad del fluido en esa zona es
mayor, aplicando esto a la ecuación de continuidad vemos que una disminución de la sección de
la tubería se traduce en una disminución de la presión en las paredes de la misma, un efecto muy
importante y que queda explicado utilizando esta ecuación. Este efecto es utilizado en multitud de
aparatos a diario para provocar una succión, y es
útil, como ya dije antes, para medir la velocidad de
un fluido en una tubería de una manera rápida,
utilizando un medidor Venturi, que servirá para
explicar de un modo muy sencillo esta relación:
En el punto 1 el fluido lleva una determinada
velocidad y ejerce una presión determinada sobre
las paredes. Al llegar a la zona de sección menor la
velocidad aumenta como ya nos dice la ecuación de
continuidad y la presión disminuye como ya se
explicó antes, provocando esa diferencia de altura que aparece como incremento de z, esto vale
tanto para líquidos como para gases.
Por tanto la ecuación de continuidad la podemos utilizar para multitud de cálculos, no sólo para las
magnitudes más corrientes como pueden ser masa y carga, permitiéndonos expresar la
continuidad de forma matemática de la magnitud que queramos.