Miotomas cervicales y torácicos
Los miotomas cervicales y torácicos (C1-T12) se examinan con el paciente sentado, mediante
movimientos del cuello y miembros superiores a través de las articulaciones
del hombro, codo, muñeca, metacarpofalángicas e interfalángicas. Debido a que el nervio
accesorio (par craneal XI) también inerva los músculos del cuello, estos también pueden evaluarse
con algunos de los mismos movimientos.
Este tipo de prueba se realiza con el paciente consciente y en capacidad de respuesta. Si el
paciente está inconsciente, la miotomas se puede probar con reflejos tendinosos en su lugar:
C6 – tendón del músculo bíceps braquial en la fosa cubital
C7 – tendón del músculo tríceps braquial posterior al codo
Miotomas lumbares y sacros
La miotomas lumbares y sacros (L1-S3) se prueban con el paciente en decúbito supino, con
movimientos de la cadera, la rodilla, el tobillo, las articulaciones intertarsianas y
metatarsofalángicas.
Al igual que las miotomas cervicales, los miotomas lumbares y sacros pueden evaluarse con
reflejos tendinosos si el paciente está inconsciente:
L3-L4 – golpe en el ligamento (tendón) patelar ………………………S1-S2 – golpe en el tendón calcáneo