9 Reglas
9 Reglas
GEORGIAROSE230710
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Prólogo
1986. La brisa acuñaba suavemente los finos cabellos castaños del
hombre, mientras observaba expectante por su ventana. El frío de la
noche lo abrazaba, pero aún era verano. Su traje color carbón que
estaba confeccionado cuidadosamente a su medida presumiendo el
cuerpo del psicólogo lo mantenía siempre con aires de grandeza,
después del fallecimiento de su padre dos años atrás, Louis
Tomlinson tomó el mando del prestigioso hospital psiquiátrico
Wahnsinn , el cuál era reconocido por todo el país como uno de los
menos polémicos, cuidaban a sus pacientes con suma paciencia y las
medidas sanitarias eran de excelencia. Suerte de aquella pobre
criatura que tuviera la capital suficiente para ingresar a dicho
recinto, pues era raro escuchar que alguna persona fallezca ahí. O
eso era lo que se contaba en las noticias.
Louis era un hombre reservado. No salía de su oficina durante toda
su jornada laboral y sólo permitía el acceso a su oficina a 3 personas
en particular: Caroline Flecker, su dulce secretaria; Liam Payne, su
enfermero por excelencia en el hospital y mejor amigo de la infancia;
y por último Lilian Tomlinson, su esposa, con la cuál se casó 3 años
atrás. Desde que el hombre tomó el mando como dueño del hospital,
muchas cosas habían cambiado. El ambiente era más sombrío, los
pacientes cada vez se recuperaban más y más lento, pero el dinero
que se comenzó a manejar en el sitio comenzó a incrementar. Louis
sabía lo que hacía. Y lo sabía perfectamente.
Tomlinson manejaba 3 reglas principales en el hospital:
1.- Él sólo baja a los pasillos del hospital cuando todos duermen.
2.- Si alguien muere en el hospital por culpa de alguna riña o
negligencia de algún enfermero, a los familiares se les notificará que
este falleció por causas naturales.
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Y la número 3, pero la más importante para su persona y ego: Él
nunca tiene contacto directo con sus pacientes. No conoce a ninguno
en persona y no pensaba hacerlo jamás.
Casi terminaba su jornada, Louis se encontraba sentado en el fino
sillón de cuero café que tenía en su escritorio, cuando tocan la
puerta.
- Pase - gritó Louis para que lo pudieran oír desde el otro lado de la
puerta. Sus labios esbozaron una enorme sonrisa al ver pasar a
Lilian, con un vestido de encaje gris que le pasaba de la rodilla, unos
labios carnosos y rojos y su rubia cabellera estaba ondulada y se
movía con el viento que entraba por la ventana. Louis se hace hacia
atrás con su silla dejando que la mujer se sentara en su regazo - hola
cielo, llegaste temprano - dijo Louis recargando su brazo izquierdo
en las piernas de la mujer mientras que con el otro brazo la abrazó
de la cintura.
- Pensé que lo sabías amor, te dije que llegaría temprano para ver
qué tanto trabajo tendrías con los nuevos.
- ¿Nuevos? - preguntó confundido el castaño mientras se acercaba a
los labios de Lilian y proporcionarle un delicado beso en los labios -
no se de qué me hablas querida.
- ¿No recuerdas que el manicomio de Doncaster cerró? Lo han
anunciado por todos los periódicos y en todas las noticias.
- Oh, hablabas de eso - finalmente lo había recordado. La reforma
psiquiátrica europea había decidido cerrar todos los manicomios
que había en el continente de manera exponencial. Para la buena o
mala suerte de Louis muchos familiares de los pacientes atendidos
en dichos establecimientos rogaban porque fueran trasladados al
Wahnsinn, por lo que Louis tuvo muchísimo papeleo el día del
anuncio de los cierres - si si, hoy en la noche nos traerán a los
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nuevos pacientes. Los escogieron al azar y quieren que verifique que
todo esté en orden. Mandaré a Liam, sabes que no me gusta estar
entre ellos. Pero no me esperes temprano en casa amor, tendré
muchas cosas que hacer.
- Me puedo quedar si quieres - dijo la mujer de manera sensual
acercándose al cuello de Lou para comenzar a besarlo. Louis
comenzó a reír y jadear por las caricias de Lilian, pero alguien abre
la puerta haciendo que ella se separe de él, notando como dejó una
marca de labial en su cuello.
- Señor Tomlinson, han llegado - era Caroline, se veía un tanto
preocupada - ¿Mandó al señor Payne cierto?
- Así es señora Flecker, ¿Qué se le ofrece? - preguntó demandante
Tomlinson, pues habían arruinado su momento de diversión con su
esposa.
- Es que hubo una llegada inesperada - la voz de la mujer sonaba un
tanto preocupada, sus manos temblaban un poco.
- ¡Dígame mujer! Me tiene con los putos pelos de punta - a Louis
nunca le gustaba esperar. Hizo un gesto exuberante con sus manos
para que Lilian se levantara de su asiento, estaba tan molesto con la
situación que hasta sus mejillas estaban rojas.
- Uno de los pacientes... es Harry Styles.
- ¿Quién?
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CAPÍTULO I
- Harry, Harry, ayúdame. Te necesito conmigo... - Esa voz que no
podía salir de la cabeza de Styles desde el día uno. Su larga y rizada
cabellera se mecía con el movimiento del camión blindado que
trasladaba a los pacientes del manicomio de Doncaster hacia el
hospital Wahnsinn. Sus harapos blancos, que ya no se veían tan
blancos por el desgaste dejaban notar su increíble musculatura, la
cuál no había desaparecido pese a los años que llevaba en el recinto.
Harry no hablaba con nadie, era serio, reservado, pero cuando su
medicamento terminaba, los traumas y las alucinaciones
comenzaban - ¿Harry? ¿Volviste? Tienes que ayudarme...
- ¡CÁLLATE CÁLLATE! - gritó empuñando sus ojos esmeralda con
fuerza mientras se tomaba de los cabellos. Unas lágrimas rodaron
por sus mejillas y se puso en posición fetal encima de dos asientos.
La enfermera que acompañaba específicamente a Harry se acercó a
él, pero él, al notar el acercamiento lanzó una patada para separarla
- ¡NO ERES ELLA!
- Harry, sólo déjeme darle esto, ella se irá, se lo prometo - la
enfermera tomó una jeringa y se la atascó en el brazo a Harry,
haciendo que este durmiera el resto del trayecto hasta el hospital.
Finalmente el camión ingresó al complejo. Las finas y elegantes
puertas color carmesí del hospital se abrieron con elegancia con la
ayuda de dos enfermeros para dar paso al transporte. Con el duro
movimiento del camión, Styles abrió los ojos y pegó un brinco para
observar el lugar al cual se dirigía. Sus ojos se abrieron con asombro
al ver el gigantesco jardín y el enorme edificio, parecía como un
castillo medieval, pero con un toque ochentero. El tic nervioso de
Harry de rascarse la nariz con su dedo índice nunca paraba, lo hacía
a cada minuto, pero ahora parecía que incrementaba más al estar en
un ambiente totalmente nuevo, sus sentidos no estaban del todo
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alertas, se sentía a la deriva y su corazón palpitaba cada vez más
rápido. La noción del tiempo para Harry era incierta, ¿Cuánto
tiempo llevaba encerrado en el manicomio? ¿Días? ¿Meses? ¿Años?
Todo era muy confuso para el ojiverde, sólo cabía una persona en su
cabeza y esa persona ya no estaba.
La penumbra de la noche abrazaba con lujuria aquel transporte, del
cuál sólo se podían escuchar risas, gritos y sollozos ensordecedores
por parte de los cutres pacientes que dormirían en las camas del
Wahnsinn esta noche. Harry miró hacia arriba del edificio, donde
una lámpara alumbraba un cuarto. Él pudo observar una figura. Un
hombre. Su postura lo hacía ver poderoso y misterioso, pensó
entonces, que era el dueño del sitio.
Los enfermeros y trabajadores del hospital bajaron cuidadosamente
a todos los pacientes, dejando como último a Harry, el cuál bajó con
su propia enfermera - Lo siento señora, usted no puede entrar,
déjemelo a mi - Liam se acercó temeroso a la mujer que tomaba del
brazo a Harry, el cuál se movía con lentitud por la fuerte inyección
que le habían proporcionado, caminaba un poco jorobado, como
siempre lo hacía y con su mirada perdida.
- El señor Styles sólo es acompañado por la persona que él desee.
Mire, llévele esta carta al señor Tomlinson, he escuchado que es muy
meticuloso con sus pacientes, así que lo mejor es que lea la carta que
nos proporcionó la familia Styles tres años atrás, cuando Harry
ingresó con nosotros.
La adulta mujer toma con delicadeza un sobre de su bolsillo sin
soltar a Harry, el cuál miraba expectante cada minúscula parte de la
entrada mientras se rascaba la nariz una y otra vez moviendo
ansiosamente su pierna izquierda. La enfermera le pasa el sobre a
Liam, se veía desgastado por el tiempo, pero se notaba que había
sido cuidado para que no se rompiera por el desgaste. Liam se lo
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coloca en un bolsillo de su uniforme y mira hacia afuera del hospital,
justo en la calle - Está la policía afuera, ¿verdad?
- Nunca lo dejarán solo, pero créame cuando le digo que el señor
Styles no es un criminal - la mujer se veía melancólica y triste,
tomaba el brazo de Harry con fuerza, no quería soltarlo. Harry en
cambio no decía nada, no sentía nada. Vio al hombre que tenía en
frente, su complexión era musculosa, un poco más que la suya, con el
cabello ondulado y una semibarba casi afeitada. Liam sólo tragó
saliva al sentir la penetrante mirada de Harry sobre él, pero no
mostró miedo alguno ante él, debía comportarse como un enfermero
hacia su paciente, por lo que le proporcionó una sonrisa y acercó su
mano hacia Harry, pero el rizado al darse cuenta de las intenciones
de Payne se alejó bruscamente - Lo siento cariño, no te ha elegido a
ti, guíeme hacia la habitación de Harry y yo lo llevo para no causar
problemas, mañana cuando el señor Tomlinson lea la carta ya sabrá
que hacer con él - dijo la mujer sin separarse ni un milímetro de
Harry.
- Son órdenes de arriba, no la puedo dejar ingresar, disculpe.
Nosotros nos encargaremos de Harry - Liam hace una seña a dos
hombres de seguridad para que se acerquen a Harry para tomarlo
de sus brazos. Styles comienza a forcejear con rabia, intentando
quitarse a ambos hombres de encima, de repente su voz se convirtió
en un gruñido feroz e intentaba no caminar para que no lo llevaran
adentro, pero finalmente se rindió, dejando que los enormes
hombres lo arrastraran por el oscuro pasillo que llevaba a las
habitaciones individuales.
La dulce enfermera observaba expectante con los ojos cristalinos
cómo se llevaban a la fuerza a Styles - es especial, él me eligió.
- ¿Cómo que la eligió? - preguntó Liam confundido.
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- Lo entenderán después, sólo lleven la carta al jefe - la mujer esboza
una triste sonrisa y sube al camión para finalmente retirarse del
lugar.
Harry a penas podía respirar, su corazón siempre se encontraba
acelerado, molesto y con ganas de partirle la cara a alguien. Pero sus
sedantes apaciguaban esos horribles sentimientos, lo llevaban a un
estado de tranquilidad física, aunque su mente contenía dentro de
ella aquellos oscuros pensamientos. El tenebroso pasillo por el cuál
Harry caminaba junto a ambos hombres de seguridad cada ves
incrementaba más su tamaño para los ojos del rizado. Veía a su
alrededor, confundido e irritado, como había hombres dentro de las
habitaciones, unos gritando, otros llorando, pero la mayoría miraba
por sus ventanales de las puertas, lo miraban a él, muchos
atemorizados. Algunos conocían quién era Harry, lo sabían
perfectamente, ni una enfermedad mental podría lograr que alguien
en Londres olvidara lo que Harry había hecho, lo que lo había
llevado a estar en ese hospital, lo que lo atormentaba todos los días
de su vida.
Al entrar a su pequeña habitación, los hombres empujaron al rizado
a su cama - pronto vendrá un enfermero para darle su tratamiento,
sólo duerma - dijo uno de ellos mientras veía como Harry se
acostaba de manera tímida en la cama, encogiendo sus piernas.
- Jefe - dijo Harry casi en un susurro.
- ¿Qué dijiste? - preguntó el guardia casi en un grito el cual asustó a
Harry.
- Jefe - repitió sin mirarlos a los ojos.
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- ¡Dígame quién, no se quede callada! - repitió Louis parándose de su
silla y recargándose en su escritorio al no recibir una respuesta
inmediata por parte de Caroline.
- Harry Styles, el hijo de Bernd Styles, el abogado, ¿No recuerda? - en
ese momento los vagos recuerdos de Louis regresaron a su cabeza.
Recordaba aquel otoño del 83, un día oscuro tanto para él como para
la sociedad de Londres en general.
- Me trajeron un puto criminal, fantástico - dijo de manera sarcástica
mirando hacia el suelo.
Entonces los nítidos oídos de Tomlinson escucharon cómo la puerta
de la entrada se abrió, por lo que se acercó a su ventana para
observar lo que sucedía por fuera de su hospital. Un camión
blindado entraba a su edificio. Él miraba expectante la escena, pero
no esperaba que hubieran dos patrullas custodiando la entrada. Por
supuesto, pensó él, un criminal como Styles tenía que estar vigilado
por policías, no podría deshacerse de ellos ahora. Cuando vio el
camión sintió una pesadez en sus hombros, como si alguien lo
mirara, como si unos ojos se clavaran en él, pero no vio a nadie en
especial, sólo los negros cristales del vehículo.
- Amor - Lilian tocó el hombro de Louis con delicadeza - ¿Te
encuentras bien?
- ¿Cómo mierda quieres que me encuentre bien sabiendo que el puto
gobierno no se encargó de Styles? ¿Por qué me lo trajeron a mi?
¿Qué soy? ¿Una prisión? ¡Mierda! - Louis estaba furioso, comenzó a
gritarle a su esposa en la cara con recelo mientras ella sólo lo miraba
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aterrorizada, los azules ojos del psicólogo se convirtieron en llamas
que nadie podía extinguir - lo mejor será que te vayas Lilian. Llegaré
después de dar el paseo por los pasillos. No me esperes temprano -
Louis se tranquilizó un poco y vio como la mujer se fue casi
corriendo sin despedirse.
Caroline prefirió no decir nada al respecto, sólo salió de la oficina y
cerró la puerta con cuidado. Tomlinson se encontraba aturdido.
Molesto. Desde el día en que escuchó la turbia noticia de los Styles
aborreció sus nombres, y ahora saber que el hijo del abogado más
corrupto del país se encontraba a su cuidado le ponía los pelos de
punta. Se quedó en silencio, caminando de lado a lado, pensando en
qué podía hacer para deshacerse de él, pero lo veía muy complicado.
Louis había quedado en un acuerdo con la Reforma del país en
aceptar que vinieran los pacientes de manera aleatoria, sin importar
quienes fueran, así él no tendría que ir a conocerlos a sus
manicomios. Ahora sentía un leve arrepentimiento, cosa que él
normalmente no sentía.
Sus pensamientos se esfumaron y paró en seco cuando su puerta se
abrió sin siquiera tocar, miró molesto hacia ese lugar y notó como
una cabeza se asomó tímidamente - ¿Puedo? - preguntó la masculina
voz y las facciones de Louis se relajaron.
- Si, si, pasa Liam - contestó el castaño mientras se sentaba en su
silla - ¿Lo viste? - preguntó frunciendo el ceño.
- Si, yo también me sorprendí al verlo, está horrible Louis,
¿Recuerdas las felices fotos de la familia Styles que tanto se
presumían en los periódicos? ¿Los perfectos rostros de los
hermanos Styles? ¿La puta sonrisa encantadora del joven Harry? Eso
ya no existe, es una persona completamente diferente, créeme - La
voz de Liam sonaba apurada, asustada - da miedo con solo verlo.
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- Mierda - dijo Louis recargándose en el respaldo de su silla - ¿Algo
más que decir? - preguntó impaciente.
- Pues en total son 18 pacientes, tres son de la tercera edad - Liam
comenzó a leer de una carpeta - 10 con esquizofrenia, 3 con
síndrome de bipolaridad y 6 con Tourette.
Louis comenzó a hacer cálculos en su cabeza - esos son 19 Liam, no
18, ve abajo y vuélvelos a contar por favor.
- No Louis, son 18, Harry tiene Tourette y Esquizofrenia, una más
leve que la otra, pero no le quita lo peligroso.
El ojiazul lo miró impresionado - ¿Los desarrolló después de... de lo
que hizo?
- Iré por su carpeta para que leas su análisis clínico - Liam ya iba de
camino a los archivos, pero volteó a ver a su amigo - Oye, ¿Seguro
que estás bien? ¿No te molesta que te enseñe esto? Si quieres yo me
encargo sobre todo lo de Styles.
- No Liam. Tráelos, estoy bien - respondió Louis con autoridad.
Liam corrió apurado a buscar los archivos, llegó a una carpeta.
Buscó en el orden alfabético de los nuevos pacientes desde la A
hasta la S por apellidos. Después de unos segundos encontró la
carpeta con el nombre de Harry. Con sus manos empuñadas tomó la
carpeta y regresó corriendo a la oficina de Tomlinson - Aquí están,
volveré a mi puesto, si necesitas algo, en serio Louis dímelo, sé que
es un tema sensible para ti y...
- Sólo vete Liam por favor, necesito leer esto solo - Louis no vio a
Liam a los ojos, sólo le señaló la salida al hombre son su dedo índice
y él asintió para después retirarse.
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Los ojos de Louis se cristalizaron sólo con leer el nombre de la
carpeta "Harry Edward Styles", esto estaba ocurriendo. Abrió la
carpeta con lentitud y temor, no quería leer lo que se encontraba
dentro, recordar ese suceso de su pasado lo atormentaba
demasiado. Vio la primera hoja del archivo y se hizo para atrás, las
lágrimas salieron de sus azules. Miró la imagen de Harry, un Harry
triste, sucio, con arañazos en su rostro, sus esmeraldas mostraban
tristeza, angustia y temor. Sus rizos aún estaban cortos y miraba
hacia su izquierda con miedo.
Información general del paciente.
APELLIDO: Styles
NOMBRE: Harry Edward
EDAD: 25 años
TRANSTORNOS IDENTIFICADOS: Tourette (desde el nacimiento),
Esquizofrenia (Después de la tragedia)
Louis leyó con detenimiento cada punto, analizando todo a su
alrededor. Recordando el día en que todo ocurrió, pero al llegar a la
última hoja, simplemente quedó paralizado. Un recorte del periódico
contando la terrible tragedia. Louis se talló la cara, estaba listo para
recordar el suceso.
25 de Octubre, 1983
Se encuentra el cuerpo sin vida de Gemma Styles, la hija del
multimillonario abogado Bernd Styles, después de una semana de su
desaparición...
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CAPÍTULO II
Louis aventó la carpeta a su escritorio con brusquedad. No pudo
seguir leyendo. Con tan solo recordar el rostro de la chica, la imagen
que recorrió todos los periódicos de Londres, no podía dejar de
odiarse a si mismo, de odiar a Harry. A los Styles en general. El
hombre miró su reloj, eran pasadas las 10 de la noche, se suponía
que su jornada acabaría a las 9:30, pero todavía faltaba su recorrido
nocturno, el momento donde más se sentía poderoso, cuando todos
sus pacientes dormían y él podía pasear por los turbios pasillos de
su hospital, oliendo el cloro que bañaba sus pisos, buscando
cualquier rastro de humedad, suciedad o cualquier cosa con la cual
poderse quejar, poder despedir a algún enfermero o simplemente
para que los pacientes que aún siguieran despiertos pudieran ver su
rostro, alzado como siempre y demostrando superioridad. Ese era
Louis Tomlinson, un hombre que creía que por tener el hospital más
codiciado a sus manos, podía tener el control absoluto. Hasta
pensaba que tenía el control de su propio corazón, de su alma.
Salió de su oficina con cautela y vio a todos lados, para encontrarse
con Flecker, la cual continuaba en su propio escritorio revisando
unas carpetas, se veía sumamente concentrada, pero el psicólogo
decidió acercarse a ella - Caroline, ¿Qué hace a esta hora? Debería
irse, no se preocupe.
- Oh disculpe, es que no quería molestarlo, escuché que estaba
leyendo unos análisis médicos y no quise interferir. Cuando el
enfermero Payne se fue de su oficina me dejó este sobre que olvidó
darle - la mujer sacó de un cajón un sobre viejo, el cual la anterior
enfermera de Harry le había proporcionado al enfermero con horas
de anticipación - dijo que tenía que ver con los Styles y que era
exclusivamente para usted.
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Louis toma la carta imaginando lo que podría venir dentro. No
pensaba que pudiera ser dinero, el sobre estaba muy viejo, así que
supuso que era una carta y sólo eso - Muchas gracias señorita
Flecker, puede irse, yo cerraré aquí - Tomlinson le sonríe de una
manera especial a la secretaria y ella le regresa la sonrisa mientras
tomaba su bolso y se dirigía a la salida.
Louis tomó el sobre y lo depositó en su bolsillo, pensó entonces, que
lo mejor sería ver lo que había dentro llegando a casa. Entonces
decidido bajó a los pasillos. Abrió la puerta de seguridad con la
contraseña que sólo los enfermeros, seguridad y él sabían, y ahí fue
cuando entró. Esa noche se sentía diferente, aturdido, nervioso. Pero
aún así nunca perdió su compostura. Sus manos temblaban e
intentaba camuflajear su leve temor aclarándose la garganta.
Caminó, lenta pero seguramente, analizando cada espacio, cada
detalle, cada puerta. Escuchó murmuros, risas, balbuceos, lo de
siempre, de todas las noches.
El hombre acabó con su recorrido finalmente, regresó a su oficina a
recoger su maletín y se fue en su auto de camino a casa. Llegó
exhausto y se acurrucó en su cama sin quitarse su traje, sentía la
espalda tan pesada por toda la información que había recibido que
no pensaba mover un centímetro más de su cuerpo, pero entonces
vio como Lilian, la cual ya se encontraba en un profundo sueño, se
mueve entre sueños hacia él, abrazándolo del estómago y
recargando su cabeza en el pecho del ojiazul. Louis se movió un poco
para tener movilidad, y entonces recordó el sobre. Aunque odiaba
con su vida a los Styles, necesitaba conocer lo que había dentro de
dicho sobre, por lo que, como pudo, logró sacarlo de su bolsillo y lo
abrió por encima de la cabeza de su esposa.
Sacó una hoja, la cuál se encontraba amarillenta por el tiempo que
llevaba de seguro adentro. Desdobló el papel y leyó con atención lo
que se encontraba dentro:
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Noviembre, 1983
De: Bernd Styles
Para: Manicomio de Doncaster... u otros.
Como lo escuchó por las noticias, periódicos y otros medios de
comunicación, mi segundo hijo, Harry Styles recibió una sentencia en
el juzgado hace un poco más de una semana, pero debido a su estado
mental de salud se pidió que se ingresara inmediatamente a un
manicomio. Pido de favor que, si mi hijo es trasladado a otro centro,
que esta carta sea enviada al mismo. Harry es peligroso, después de lo
que él realizó no será el mismo, es por ello que lo mejor será seguir
ciertas reglas para que las cosas no se salgan de control.
Específicamente nueve. 9 reglas:
1.- Las pastillas de Ziprasidona son sumamente esenciales. Mínimo 3
al día para calmar sus fuertes alucinaciones.
2.- Styles escogerá con quién charlar. No se le puede obligar a
expresar palabra con alguien que no sea de su agrado, ya sea paciente
o enfermero.
3.- Necesitan un traductor alemán.
4.- Nunca se le dejará solo por más de 6 horas para evitar cualquier
percance.
5.- Sólo puede estar acompañado de su persona cuando esté al aire
libre.
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6.- Cuando delire jamás se le debe de tomar en cuenta. Sus
alucinaciones lo hacen decir cosas sin sentido.
7.- Harry decidirá quién estará a su cargo. Esa se convertirá en SU
persona dentro del establecimiento y deberá de estar para él cuando
lo necesite.
8.- Agresiones físicas totalmente permitidas en caso de ser necesarias.
9.- Nunca mencionar el nombre de su hermana cuando él esté
presente y jamás llamarlo por su apellido. Harry o Edward son las
únicas opciones para llamarlo.
Espero que no encontremos percances con mi hijo, cualquier cosa que
necesite puede contactar a mi asistente, el señor Malik, el cual estará
al tanto de las noticias de Harry.
- Bernd Styles.
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Las camas en el hospital eran más cómodas que en su antigua
habitación del manicomio, aún así el estar en un lugar nuevo,
diferente y sin duda algo aterrador no dejó dormir a Harry.
Intentaba cerrar sus ojos, pensar que no se encontraba ahí, que
estaba en el patio de su antigua casa, tomando té con Gemma,
jugando con ella, contándole anécdotas de sus lujosos viajes. Quería
volver a ser el Harry de antes, pero ese ya no existía, él sólo era un
caparazón de lo que alguna vez logró ser. Ahora todo el que lo
mirara lo recordaba con odio, ira, terror. Él se encontraba en
posición fetal, con sus ojos bien cerrados y la respiración más fuerte
que siempre. No le habían dado su medicamento aún.
- Harry, ¿Por qué lo hiciste? - la voz había vuelto. Harry colocó sus
duras y rasposas manos en sus oídos para dejar de escucharla, pero
ese sonido no se encontraba en el exterior, estaba en su cabeza -
¿Por qué no me ayudaste?
- ¡No, no, no! - las lágrimas regresaron. Eran gruesas, quemaban con
el tacto con su piel - ¡Verpiss dich! - abrió los ojos, volteó a la puerta
y la vio. Estaba ahí, parada, con el vestido azul con el cuál él se
despidió de ella tres años atrás. A su mente le encantaba joderle la
vida a Harry, regresando al día en que su vida se arruinó, viendo una
y otra vez la muerte de su hermana. El rizado comenzó a mecerse en
la misma cama mientras evitaba ver a Gemma parada justo a su lado,
mirándolo con tristeza. Sus ojos color miel se clavaban en Harry,
haciendo que él se estremeciera, pero cuando sintió un leve rayo de
sol entrar a su habitación, la chica se esfumó, dejándolo solo.
Harry se levantó con lentitud de su cama, se tronó el cuello con sus
ojos cerrados y se acercó a la puerta para ver si había alguien que
pudiese darle su medicamento. Abrió la ventanilla de su puerta y
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asomó levemente la cabeza, dejando sobresalir un par de mechones
de cabello; volteó a todos lados y vio al mismo hombre que lo recibió
en su llegada. No lo quería a él, pero era el único presente, caminaba
con lentitud, probablemente esperando a que se despertaran los
demás - ¿Cómo te llamas? - preguntó con su voz rasposa, lenta y
arrastrada. Liam volteó enseguida, quedando estático por el llamado
de Styles, pero aún así se acercó a él mientras tragaba saliva.
- Mi nombre es Liam Payne, seré su enfermero personal - contestó el
enfermero estando cara a cara con Harry - creo que es hora de su
medicamento, para su suerte aquí lo tengo - saca de su bolsillo un
pequeño bote transparente que dejaba notar unas pastillas color
anaranjado. Liam sacó una del frasco y se la extendió - tómela, se
sentirá mejor.
- No - respondió cortante, negando el medicamento - al jefe.
- ¿Jefe?
- Quiero hablar con el. Al dueño.
- Lo siento, el señor To... quiero decir, el dueño no habla con los
pacientes, yo me encargaré de que usted tome su medicamento y
estaremos bien.
- ¿No la han leído cierto? - Harry comenzaba a calentarse de ira, no
le gustaba que no siguieran las órdenes, aunque definitivamente no
estaba de acuerdo con todas las reglas, había unas cuantas las cuáles
necesitaba que se siguieran al pie de la letra, una, por supuesto, era
tener a su persona. Necesitaba a su persona. No conocía la dueño,
pero con sólo notar su poder al pararse a observar a las afueras del
hospital, y al ver su glorioso perfil pasar por su habitación la noche
anterior, sabía que él tenía que serlo. Él y sólo él - ¡Al dueño!
¡Scheisse!
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- ¿Qué dijo? - Liam se confundió, escuchó algo, una palabra, la cual el
no entendió al salir de la boca de Harry - bueno, no importa, el
dueño aún no llega, hablaré con él y veré que puedo hacer, pero no
prometo nada - Liam sabía que Louis diría que no, número uno, por
su regla de los pacientes, y número dos, porque es Harry - tome la
pastilla y hablaré con él - Payne introdujo su brazo por la ventanilla
acercando la píldora. Harry se la arrebató bruscamente y la tomó
con fuerza mientras empuñaba su cara para pasársela. Luego sólo se
acercó a la puerta para cerrar la ventanilla en el rostro del
enfermero y se tumbó en su cama de nuevo mirando al techo. Tenía
que conseguir conocer al dueño. Hacerlo su persona en el hospital.
Era su única forma de sentirse protegido.
En cuanto Liam sintió el aire que provocó el golpe de la ventanilla
corrió pavorizado. Necesitaba ver a Louis, saber si había leído la
carta, tenía un alto miedo de que su amigo haya hecho algo con esta,
sabiendo que venía de los Styles. Subió las blancas y pulcras
escaleras y llegó hasta el cuarto piso, donde se encontraba la oficina
de Louis. Para su sorpresa, este estaba llegando y se encontraba
abriendo la puerta de su despacho. Traía consigo un traje azul
marino, como siempre, confeccionado a su medida. Su cabello
peinado hacia atrás lo hacía notar con más superioridad, tal y como
a él le gustaba. Liam se aclaró la garganta para llamar la atención de
Louis, cosa que funcionó pues pegó un leve brinco y volteó con
rapidez hacia sus espaldas. Sonrió al verlo - ¡Liam! ¿Qué haces aquí
tan temprano? ¿No te toca guardia? - Louis abre la puerta del
despacho finalmente y deja entrar a su amigo para después sentarse
en su cómoda silla.
- ¿Viste lo que había dentro del sobre? ¿Caroline te lo dio?
Louis soltó una risa irónica mientras negaba con la cabeza. Sacó de
su bolsillo el sobre y lo tiró a su escritorio - Es pura mierda, intentan
lavarle el cerebro al que lo lea, Doncaster les creyó, yo no pienso
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seguir sus reglas. Además, ¿Creen que voy a utilizar mi capital en un
traductor Alemán? ¿Para qué? Esto no es una escuelita para que al
niño le enseñen otro idioma - Louis recordó otra cosa y comenzó a
carcajearse - Y luego quieren que tenga una "Persona" como si fuera
su puta mascota o que se yo.
- Tú - respondió con seriedad - Harry dijo que quería al dueño.
Louis intenta aguantarse la risa, pero no puede evitar volver a
carcajearse - eso es la mayor mierda que he escuchado en mi vida, ni
loco me acerco a ese... ese....
- Asesino - dijo por él - sé que no lo dirás Louis. Yo me encargaré de
él.
- Gracias Liam, en serio.
- ¿Puedo leer la carta? Me dio mucha intriga cuando me la
entregaron.
- Si, ten - responde el ojiazul deslizando la carta por el escritorio
hasta sus manos. Liam la toma y la comienza a leer.
- ¿Ziprasidona? ¿Traductor? Mierda Louis, es decir, si tienes el
dinero para pagar estas cosas, pero es que este medicamento es 10
veces más fuerte que el que implantamos en los esquizofrénicos, y
tres veces al día... definitivamente Styles se encuentra grave.
- No me interesa, tú sigue dándole lo que ya tienen prescrito. No
vamos a seguir esas normas, no me tomarán el pelo.
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Tres días. Tres duros días para el Wahnsinn. Ningún paciente estaba
a salvo, ningún paciente podía estar tranquilo, no mientras
escucharan los gritos ensordecedores de Harry, esos que no se
detuvieron por 72 largas horas. Harry se sentía agobiado, necesitaba
a la persona que lo calmara, pero ningún enfermero en el sitio lo
haría. Necesitaba a su persona, y su mente ya la había escogido, no
podía simplemente decidirse por Liam, el cuál estaba buscando su
bienestar las 24 horas, es que simplemente no lo sentía. Necesitaba
a aquella figura que vio por la ventana, y mientras él no llegue, él no
saldría de su habitación, no importaba tener que estar viendo a
Gemma parada junto a él, intentando hablarle, tocarle o
simplemente haciendo presencia en su habitación, la cual para el
rizado parecía más una celda que otra cosa. Una prisión.
- Louis tienes que hacer algo al respecto, llama a los...
- ¡No voy a llamar a su familia! - gritó Louis escuchando el grito de
Harry, el cual decía con la voz gruesa que se fueran de ahí,
probablemente a los enfermeros que intentaban, por milésima vez,
ingresar a su cuarto sin éxito alguno - y ma...
- No vamos a matar a nadie Louis, acordamos mucho tiempo atrás
no hacerlo, dijiste que no querías seguir los pasos de tu padre.
- Ya se que no, te iba a decir que matarlo no era una opción - Louis se
paró de su silla y miró a Payne a los ojos. Estaba decidido - Voy a
entrar. Pero sólo será una vez, se tranquilizará y todo seguirá de
acuerdo al plan. Pero necesito que te quedes afuera esperándome,
antes de que yo mismo lo quiera matar con mis manos.
- Louis, no, no estás listo.
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- Lo estoy, no sabes cuánto tiempo he intentado separarme lo más
que pueda de los Styles desde que mataron a Gemma, pero parece
que el destino me quiere cerca de ellos, y precisamente del peor. A
ver que resulta encontrarme con su puto asesino.
- ¿Seguro? Louis es que me da miedo que...
- Que nada, no es como si no tuviera estudios sobre el tema, estudié
para ser un psicólogo.
- Es que Harry no parece necesitar un psicólogo, y menos uno sin
experiencia, tu nunca has tratado a nadie, gracias a la herencia -
Liam hace un gesto con sus manos dando a entender que la herencia
era el hospital - de tu padre, nunca pudiste ser psicólogo, ¿Cómo
sabes que esto irá bien?
- No lo sé Liam, no lo sé. Pero sólo entraré ahí una vez y ya. Sólo para
conocer la razón por la cuál quiere que yo vaya, ni él me conoce ni
yo a él.
Liam suspiró en forma de derrota, no quería que Tomlinson fuera a
ver a Harry, sabía que el tema era abrumador para él y temía porque
Louis intentara atentar contra Styles, le atemorizaba bastante volver
a pasar por lo mismo que pasó cuando el papá de Louis estaba con
vida.
Louis se jaló el traje hacia abajo para ajustarlo y caminó decidido
hacia la salida de su oficina. Abrió la puerta con detenimiento
dejando pasar a Liam por enfrente de él. Al salir notaron como
Flecker ya había llegado a su puesto - Buenos días Caroline - expresó
Louis con seriedad.
- Buenos días señor Tomlinson, ¿A dónde se dirige?
- Asuntos... asuntos personales - respondió. Y no mentía.
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La mujer sólo asintió dejando que ambos hombres tomaran camino.
Bajaron las escaleras con lentitud, a Louis le sudaban las manos,
sentía que el camino era eterno, la espalda le pesaba y sentía como
se agitaba con su caminar, sintiendo como si sus pies estuvieran
clavándose en el suelo para no dejarlo entrar a los pasillos. Podía
escuchar su propio corazón palpitar, pero nunca bajó la cabeza,
nunca se dejó rebajar por ninguna mirada. Los pacientes por un
momento se quedaron en silencio, todos mirando a Louis, el cual por
primera vez en su vida había bajado de día. No todos estaban en sus
cuartos, algunos se encontraban en las salas, y otros en el patio, pero
el único sonido que se lograba percibir por encima de otros, era el
llanto proveniente de la habitación de Harry, pareciese como si su
garganta se fuera a desgarrar con los ruidos que sobresaltaban sus
venas.
- Harry - dijo Liam en voz alta al encontrarse justo en frente de su
puerta. Louis miró por primera vez hacia abajo, tenía la ventanilla
justo sobre su rostro y le causaba un conflicto enorme el tener que
ver su rostro - tú ganas... te traje al dueño.
Harry se encontraba sentado abrazando sus piernas recargado en la
puerta para que nadie se atreviera a intentar siquiera abrirla, pero
al escuchar a Liam decir que el dueño del hospital estaba con él,
pegó un brinco y observó por su ventanilla. Lo vio. Vio a Louis. Él
psicólogo miraba hacia abajo, pero aún así sus ojos azules lo
cautivaron demasiado, su pequeña nariz, la forma en la que tenía
acomodada el cabello. Harry pudo jurar en ese momento que jamás
había visto a un hombre tan elegante y hermoso como Louis. Tragó
saliva y se rascó la nariz, alejándose de la puerta para que Liam
pudiese abrirla.
Louis levantó la mirada al momento en que la puerta se abrió. Se
sentía temeroso, pero intentó que dichos sentimientos no lo
agobiaran, por lo que decidido entró, y lo miró. Sintió la misma
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pesadez que el día en que el camión del manicomio arribó en su
hospital. Los ojos de Harry penetraban hasta la parte más oscura de
él. Se sintió pequeño con su presencia, nunca se había sentido así -
¿Dueño? - preguntó Harry frunciendo el ceño.
- Si - respondió Louis aclarándose la garganta, no pudo verlo por
mucho tiempo a los ojos - ¿Para qué el escándalo? ¿Qué necesita de
mí?
- Tu... tu eres mi persona ahora - dijo cortante, entrelazando sus
brazos y mirando de pies a cabeza a Louis. Él sólo soltó una
carcajada.
- Jamás, sólo vine por esta vez, estoy violando mi propio código por
tu culpa.
- ¿Código? - Harry se confundió, decidió entonces sentarse en la
orilla de su pobre cama - siéntate, te veo cansado.
- N... no, estoy bien - respondió Louis intentando pararse lo más lejos
de él. No se dio cuenta que sus manos comenzaron a temblar, y su
frente sudaba a chorros.
- Tienes miedo - espetó - todos tienen miedo.
Louis ríe irónico - Si mataste a tu propia hermana, quién no te
tendría miedo - dijo entre dientes, pero no bastó como para que
Harry no escuchara.
- ¿Qué? - Harry se levanta y se acerca dominante hacia Louis, su
respiración comenzó a acrecentar, dejando a Louis sin aliento, sus
azules se posaron en sus verdes, no podía escapar de su mirada -
¡Ich habe sie nich getöet! - gritó en un desespero alzando sus manos
con furor. Ni él sabía porque lo había dicho, pero como ya todo el
mundo sabía, el cerebro de Harry no era muy funcional, de seguro
solo deliraba.
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- ¿Qué mierda? ¿Qué dijiste? - Louis se alejó con miedo hacia la
salida de la habitación y comenzó a tocar con terror, no quería
acercarse más a Harry, necesitaba salir de ahí.
- NO, no te vayas - Harry se frustró - no quiero... no quiero asustar,
sólo sigan las reglas y estaremos bien, no me puedes dejar solo.
- ¿Por qué? ¿Por qué tu podrido cerebro decidió que es una buena
idea que alguien como yo te cuide de tus propios demonios?
- Una semana, una semana - repitió - ven diario por una semana, si
no quieres después, sólo intentaré buscar a otra persona - hasta el
mismo Harry se impresionó por lo el mismo dijo, las palabras
fluyeron por si solas, ni siquiera tuvo que pensarlo - Por favor... -
Harry intentó continuar, pero no conocía su nombre.
- Louis
- Louis - repitió. Pero en ese momento sintió un tacto en su espalda,
Harry volteó hacia atrás y se encontró con el rostro de su hermana,
lo miraba contenta, orgullosa mientras sobaba la espalda de su
hermano con suma delicadeza - vete, vete en serio...
- ¿Disculpa? - Louis se indigna - me acabas de decir que quieres que
me...
- Gemma, vete...
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CAPÍTULO III
Los azules de Louis se cristalizaron con sólo escuchar el nombre de
la chica salir de la boca de Harry. Empuñó sus manos con agobio y se
abalanzó contra Harry para intentar golpearlo con su puño, pero
unas manos ciñeron su cintura, jalándolo hacia la salida. Harry
volteó entonces al escuchar el grito de Louis por sentir la presión de
salir de la habitación.
- ¡Hijo de puta! - gritó Louis mientras intentaba quitarse las manos
de Liam de encima - ¡Liam déjame!
- Louis tranquilo, vas a alborotar a todos - dijo a regañadientes el
enfermero intentando controlar a su amigo. Liam cerró la puerta de
la habitación de Harry mientras el rizado sólo miró con desconcierto
la situación, se acercó a la ventanilla y vio como Louis y Liam se
alejaban del sitio.
- ¡Louis! ¡Una semana! ¡Vuelve más tarde! - gritó el ojiverde. Louis
voltea a verlo de reojo frunciendo el ceño, pero asintió levemente.
- ¿Lo harás? - preguntó Liam mientras caminaba junto a Louis.
- No lo sé.
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- ¡No querían un traductor para enseñarle Alemán! ¡El puto loco
mezcla los idiomas! - gritó con exuberancia mientras se jalaba los
cabellos y miraba a todos lados.
- Louis - Liam se acercó al psicólogo con cuidado - no es bueno que
estés cerca de él, no para tu salud.
- ¿Crees que no lo sé? Mierda es que... es complicado tenerlo cerca,
mató a mi mejor amiga Liam - las lágrimas salieron de sus azules con
rapidez. Louis quebró en llanto.
10 de Octubre, 1983
Louis caminaba con lentitud, con el rostro alzado y una sonrisa de
superioridad mientras buscaba el elevador del edificio donde su
padre estaba teniendo una junta. Cargaba con el una pequeña
carpeta y usaba uno de sus brillantes trajes. Finalmente lo encontró
y se introdujo en él, pero no se esperaba que alguien más lo hiciera.
Era una mujer, complexión delgada, cabello lacio y castaño, labios
rosados y una falda que acentuaba sus curvas. Louis extendió su
mano para saludarla y no verse tan grosero.
- Louis Tomlinson - dijo con un grado de superioridad.
- Gemma Styles - contestó la chica regresándole el saludo. Louis sólo
rodó sus ojos al escuchar su apellido.
- Perfecto, una Styles.
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- ¿Disculpa? - preguntó ofendida.
- Perdona es que... es que mi padre y Bernd... bueno no se ni por qué
te cuento esto - Lou suelta una pequeña risa de incomodidad.
- No soy como mi padre, no me gusta que me relacionen con él. O
con mi hermano.
- ¿Harry verdad? Lo he visto en los periódicos. Se nota que tu padre
lo adora.
- No lo hace, sólo lo utiliza para ganar más clientes, su cara bonita lo
ayuda bastante, pero el resto del tiempo lo manda de viaje para no
verlo. Bernd nos detesta - la chica hace una pequeña pausa - pero
bueno, ¿Tu padre es Mark Tomlinson cierto? He escuchado su
nombre en algún lado.
- Es el dueño del Wahnsinn, tu padre intentó comprarlo un par de
veces, por eso estamos aquí.. bueno, él, yo sólo vine a darle esto que
olvidó - Louis alza la carpeta dando a entender que a eso venía.
Justo en ese momento el elevador se abre, Tomlinson le cede el pase
a la chica y luego ambos caminan juntos hacia la oficina donde
ambos padres se encontraban.
Y así pasó una semana entera. Louis fue diario al edificio de los
Styles para encontrarse con Gemma, tuvo una fuerte conexión con
ella desde el primer momento en que la conoció, pero una conexión
amistosa y sólo eso. Con ella pudo conversar de temas tan
profundos, ella supo tanto de él que ni siquiera podían creer que
sólo llevaban una semana de conocerse. Sin embargo la chica era de
pocas palabras, no contaba mucho de su vida, ni de su familia. Casi
nunca mencionó a su hermano.
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17 de Octubre, 1983
- Hola Gemma - Louis se mete en el elevador con la chica, pero esta
vez ella no contestó, se veía nerviosa, asustada - ¿Estás bien?
Gemma brinca de un susto y mira a Louis a los ojos - S.. si, es solo
que, mi hermano llegó de Alemania, eso es todo. Hace tiempo que no
lo veía, meses de hecho.
- ¿Y eso no es bueno?
- No lo sé. Hoy llegó por la mañana y lo noté muy extraño.
Demasiado. Pero no te preocupes, todo irá bien.
Louis asintió con una pequeña sonrisa. Charlaron por un rato de
temas sin importancia, pero la chica seguía aturdida, miraba hacia
todos lados, se mordía las uñas y volteaba mucho hacia el despacho
de su papá. Louis no quiso incomodarla con el tema, por lo que sólo
cayó. Esa decisión para Louis fue la peor que tomó en su vida.
Llegó el siguiente día. Louis entró al edificio como lo había hecho los
días anteriores, sólo que esta vez algo cambió. Subió al elevador,
pero nadie lo acompañó. Llegó al piso donde siempre se encontraba
con Gemma. La buscó por todos lados. No estaba. Entonces se topó
con Bernd, este estaba saliendo de su despacho, con el rostro
irritado - ¡No debiste haber vuelto de Alemania! - gritó el hombre
antes de cerrar la puerta con brusquedad. Al voltear la cabeza vio a
Louis, paralizado con su presencia, pero sin mirar hacia abajo - ¿Eres
Tomlinson cierto? - el hombre se acercó retante a Louis - ¿Qué
mierda haces aquí?
- Solo, buscaba a Gemma, su hija - preguntó con seguridad.
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- Ella no ha llegado, es extraño, siempre llega temprano - su voz
sonaba más tranquila de lo normal - pero bueno, su padre no está
aquí, lo mejor será que se vaya.
- Pero...
- Nada, retírese por favor, odio a los Tomlinson cuando se ponen así
de tercos - espetó entre dientes.
Louis se fue maldiciendo entre dientes, tenía unas grandes ganas de
golpear a ese hombre en el rostro, pero prefirió irse para no hacer
un escándalo y dejar mal parado su apellido en ese edificio. Un día
después llegó el periódico a la lujosa casa de Tomlinson, Lilian lo
leyó antes de que Louis despertara, pero al leer la portada de este
tuvo que despertar a su esposo - ¡Louis mira esto! - Louis se levantó
a regañadientes, se tronó el cuello y tomó con brusquedad el
periódico que Lilian le estaba extendiendo, pero sus ojos se abrieron
como platos al leer lo que decía. Gemma había desaparecido.
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eso, es por ello que él confiaba plenamente en que podía controlar
sus deseos, sus sentimientos.
Pero al ingresar al hospital Louis se abrumó un poco, había
recordado la promesa que hizo por la mañana a aquel pálido y
rizado paciente, del cual tenía un gran pavor, pero nunca lo
aceptaría. Caminó con lentitud hacia su despacho, dejó su maletín y
sus cosas en orden y bajó lo más pronto posible al primer piso, esta
vez, sin esperar a Liam. Si iba a hacer las cosas, las haría bien, y
quería que esta semana pasara lo más pronto posible para poder
deshacerse de Harry.
Entró al pasillo y se dio cuenta que esta vez no se encontraba Liam
custodiando los pasillos, su guardia había terminado ese día. En su
lugar se encontraba Tomas, el suplente de Payne.
- Buenas tardes señor Wilson - dijo en voz alta Louis sin voltear a
verlo mientras lo pasaba de largo. Tomas se quedó perplejo con la
presencia de Tomlinson.
- ¿Señor? ¿Qué hace aquí?
Louis voltea y lo mira a los ojos - ¿No le gusta verme?
- No, no me refería a eso - exclama nervioso moviendo sus manos -
es que usted...
- Yo no bajo nunca... bueno, esta semana será diferente, pero todo
volverá a la normalidad luego, usted no se preocupe - Louis se da
media vuelta y coloca sus brazos por detrás uniéndolas para seguir
caminando hasta toparse con la puerta de Harry.
Louis le dio dos suaves golpes a la puerta con sus nudillos, y en ese
preciso instante ve como una cabeza asoma sus ojos por la
ventanilla de una manera sumamente infantil. Los verdes brillaron
con plenitud y sus cejas se arquearon para después volver a
32
desaparecer - Puedes pasar - se escuchó la ronca voz proveniente de
adentro.
Louis abrió la puerta con lentitud para encontrarse a Harry sentado
en su pequeña silla metálica y oxidada esbozando una leve sonrisa -
No se ni porque toqué la puerta, fácilmente pude haber entrado sin
permiso.
- Pero no lo hiciste - respondió Styles - siéntate.
- No, estoy mejor así - Louis se recarga en la puerta de la habitación
abrazándose a si mismo - ¿Y qué se supone que debo de hacer?
¿Pararme para ver como te vuelves más loco? - Harry lo mira con
confusión.
- No estoy loco, sólo... sólo la veo... y ya.
- Bueno, ver gente muerta no es de cuerdos - Harry frunció el ceño y
miró hacia abajo - perdona es que a mi también me dolió, lo que
hiciste... con Gemma.
- No digas su nombre por favor, no soporto escucharlo de la boca de
alguien más, creo que eso lo debiste leer en la carta.
Louis dio un paso hacia enfrente inconscientemente, simplemente
su cuerpo hizo el trabajo por él, no lo pensó - si si, la carta y esa
mierda.
Hubo un silencio incómodo. Nadie tenía nada que decir, hasta que
Harry se levantó de su asiento y Louis retrocedió - ¿Ves? Miedo.
Tienes miedo de mi - Harry dio un paso hacia adelante con cuidado y
mirando a Louis a los ojos, cosa que puso nervioso al ojiazul - no te
muevas, sólo quiero acercarme - estaban a un paso de distancia - Ich
mag deine Augen - expresó el rizado.
- ¿Qué?
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- Uhmmm, yo... no lo sé. A veces se me olvidan las palabras, o lo
quiero quiero decir, es inconsciente cuando hablo en Alemán,
perdona.
- Como tu papi te mandaba a Alemania cada 5 días ahora se te olvidó
el inglés, fantástico, ahora me tocará aprender Alemán para que el
príncipe esté a gusto.
- ¿Quiere decir que pensaste en quedarte? - los esmeraldas de Harry
brillaron por una fracción de segundo.
- No... yo... quiero decir que alguien tiene que aprender tu puto
idioma de mierda para que no te mueras en caso de que pidas algo
importante.
- ¿Por qué dices tantas groserías? - preguntó entre dientes mirando
levemente al suelo mientras continuaba rascándose la nariz como
todo el tiempo.
Louis rio - no se que tanto te afecte que diga groserías - finalmente
Louis se quita las manos de enfrente para volverlas a pasar hacia su
espalda, pensó entonces, que ya no tenía tanto miedo, su cerebro
finalmente se había acoplado lo suficiente como para no querer
crear una barrera invisible entre los dos.
- auch dein Lachen.
- ¿Puedes dejar de hablar si no tienes algo en inglés que decir?
- No me puedo detener Louis, entiéndelo - la pálida y agrietada boca
de Harry se curveó hacia abajo, volviéndose a sentar en la silla. Se
sentía retraído, pero a la misma vez sintió algo. Una emoción
positiva, pero no podía descifrar que era. Era extraño, nunca se
había sentido así en el tiempo que llevaba encerrado, era como si
Louis tuviera una vibra diferente, algo distinto. Pero en ese
momento recordó que en definitiva no podía ser algo real, llevaba
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viendo a su hermana junto a él por lo últimos años, un sentimiento
podía ser parte de su imaginación de igual manera.
Y así pasaron las siguientes dos horas. Ninguno se dignó en expresar
algo al otro, simplemente se la pasaron dentro de la habitación sin
hacer nada, sólo sintiendo la respiración del otro. Louis se sentía
mareado, sólo quería salir de ahí, no podía ver por mucho tiempo a
Harry o la imagen del periódico de aquel día regresaba a su cabeza.
Louis decidió entonces irse - volveré mañana por la mañana y me
quedaré sólo un rato, ¿Ok? Llama al enfermero a cargo si necesitas
algo, oh bueno, eso es algo que deberías saber, es lo que hacemos
aquí - expresó Louis sin ningún sentimiento de por medio antes de
cerrar la puerta, pero entonces Harry corrió y abrió la ventanilla.
- ¡Louis! ¿Ya traerán mi medicamento cierto?
Louis se dio una media vuelta - Si, Liam se encargará de dártelos,
son muy fuertes Harry.
- Lo sé, créeme. Adiós.
-Adiós.
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desprecio. En cambio fue al revés, Louis no dejó de mirarlo con
resentimiento, haciendo que Harry sólo se retrajera en su lugar cada
ves que lo volteaba a ver.
Sentía que las piernas le hormigueaban, pues en ningún momento de
su estadía ahí en la habitación se sentó. Y lo hizo por orgullo, no
pensaba tocar las camas de su propio hospital. Se sentía extraño. Por
alguna razón tenía curiosidad de volver ahí, era algo que su mente le
pedía. O a lo mejor tener contacto con los pacientes le estaba
dañando el cerebro también. Podía ser una posibilidad.
Su puerta comenzó a ser golpeada con brusquedad, sacando a Louis
de sus pensamientos - ¡Pase! - gritó con frialdad.
- ¡Louis! - gritó Liam asustado mientras corría hasta quedar en
frente de su amigo - Dime que estás bien, que Harry no te hizo nada.
- Oye tranquilo, de hecho todo salió mejor de lo que esperaba, tu me
dijiste que era algo así como odioso, ¿Cierto?
- Si, demasiado.
- Pues conmigo no lo fue, jamás.
- ¿Y?
- Y nada, sólo hablamos un poco y ya. Creo que la semana no será tan
complicada como pensaba - el psicólogo pensó por un momento y
alzó la cara para ver más de cerca a Liam - necesito que le lleves la
Ziprasidona a Harry, tal y como está prescrito aquí en la carta de los
Styles.
- Pero Louis, ya te dije que esa medicina es muy fuerte.
- No importa, la necesita, sabemos que está grave - El castaño aún no
comprendía las razones por las cuales estaba siendo tan blando,
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pero no quería decir nada al respecto - pero bueno, será hora de
hacer el recorrido, te veo mañana amigo.
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Lilian le contó algunas cosas sobre su madre la cual visitó ese día y
otras cosas que realizó, pero la mente de Louis estaba desconectada
de su cuerpo, necesitaba conocer más sobre lo que sucedía en su
hospital, quería que llegara el siguiente día. Lo esperaba con ansias.
En cuanto ambos terminaron de comer Louis se paró con apuro
hacia la sala. Llegó a un librero que tenía empolvado por el poco uso
que le daban en la casa y con la mano estirada y de puntitas logró
alcanzar un viejo libro que se encontraba hasta arriba del mueble.
Era un gran libro, no le cabía en las manos a Tomlinson, de un color
vino y con decoraciones doradas que hacían resaltar el título "
Traductor Alemán-Inglés"
Lilian se acercó a Louis al ver lo que tenía en manos - ¿Para qué
necesitas eso? - preguntó mirando al libro.
- Uhmmm, es que vienen unos hombres de Alemania a la ciudad
querida, mínimo quiero saber lo básico sobre el tema - mintió, no
supo la razón por la cuál lo hizo, pero lo dijo - ve a dormir, te alcanzo
en un rato - la mujer acercó sus labios a los de Louis para darle un
suave beso y después retirarse hacia su habitación.
Louis se sentó en su cómodo y pintoresco sillón para buscar algo.
Unas palabras en especial las cuales no se borraron en su memoria
desde la tarde que las escuchó.
- Ich mag - pensó en voz alta intentando repetir los sonidos exactos
que Harry utilizó mientras ojeaba el libro rápidamente y así
encontrar el significado de las palabras - deine Augen... Mierda... - sus
ojos se sobresaltaron, quedó pensativo, y luego recordó lo otro que
le había dicho un poco después - auch dein Lachen - continuó
ojeando por un rato hasta que pudo encontrar el significado... leyó
ambas frases unidas en voz alta con suma sorpresa - "Me gustan tus
ojos... también tu sonrisa"
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Pero había algo que él le había dicho antes, ese mismo día pero por
la mañana. Intentó recordar con todas sus fuerzas pero simplemente
lo había olvidado. Ese momento de furia que sintió lo hizo perder los
cinco sentidos, por lo que ese momento se había borrado de su
mente. Se quedó un rato en aquel sillón. Un asesino a sangre fría, el
hijo del hombre más repugnante de Londres, un hombre en un
hospital psiquiátrico, lo último que se le pasaría por la cabeza que
alguien con esas características dijera fuera que le gustan sus ojos y
su sonrisa. No tenía nada de sentido.
- Son las alucinaciones - dijo en voz alta - de seguro pensaba en
Gemma en ese momento - intentó autoconvencerse.
Llegó el siguiente día. Louis a penas y logró despedirse de su esposa,
sólo le dio un fugaz beso en la comisura de sus labios y corrió hacia
su auto con rapidez para dirigirse al hospital. Con pasos
apresurados llegó a su despacho, dejó sus cosas y bajó de nuevo al
primer piso para buscar a Harry. Intentó no hacer contacto visual
con ningún paciente que le pasara de lado y simplemente se enfocó
en la habitación del ojiverde, sólo que esta vez al ingresar al lugar
este estaba vacío. El psicólogo volteó hacia todos lados con
confusión, intentando buscar la razón por la cual él no se encontraba
ahí, se sintió extraño, aturdido, frotó sus sienes, pero en ese
momento sintió una pesada mano tocarle el hombro, por lo que
pegó un brinco y se dio media vuelta - Pensé que llegarías más
temprano - la ronca voz de Harry causó un escape de energía en
Louis, haciendo que su piel se erizara.
- ¿Dónde estabas? Se supone que tu no sales solo.
- No salgo al patio solo. Estaba en la sala.
Louis se aclaró la garganta asintiendo, su corazón latía fuerte y
sentía sus manos sudorosas, estaba mareado. El castaño se tambaleó
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en ese instante mientras veía a todos lados buscando algo en qué
sostenerse, o sabía lo que le pasaba, sólo veía como todo a su
alrededor daba vueltas, pero unas manos ciñeron su cintura con
fuerza, tomándolo hasta llevarlo a una superficie algo acolchonada
pero al mismo tiempo dura - ¿Estás bien? - finalmente Louis logró
recuperar su visión, encontrándose con los esmeraldas de su
paciente, se veían preocupados, lo miraban con angustia. Harry
ladeó la cabeza haciendo que su larga cabellera cayera hacia un
costado - te ves mal.
- Yo... estoy bien - Harry posó su mano temblorosa en la mejilla de
Louis, pero este puso la suya por encima para retirarla de ahí - deja,
en serio estoy bien.
- Llamaré a Liam.
- ¡No! - gritó - Quiero decir, en serio no pasa nada, no desayuné bien
esta mañana, eso es todo - claramente Louis no pensaba decirle a
Liam que casi se acababa el frasco de píldoras el 'día de ayer por el
estrés que le causaba estar en su situación.
- Yo no desayuno bien nunca y mírame.
- En un hospital, genial - respondió con sarcasmo.
- Gemma, no es gracioso - dijo entre dientes Harry, Louis no logró
percibir lo que había dicho. Para el rizado su hermana se encontraba
justo a su lado, mirando con confusión a Louis, pero riendo con el
sentido del humor del ojiazul.
- ¿Dijiste algo?
- No - mintió. Harry estaba consciente de que ella no era real, un
producto de su imaginación. Ya notaba que Louis no lo miraba con
los mismo ojos que ayer, así que no pensaba hacer que las cosas
cambiaran - ¿Podemos salir al patio?
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- No lo creo, aún no me acoplo a esto de estar en medio de ustedes.
- Tampoco somos bichos Louis, no te van a Essen.
- ¿A qué?
- Ah... bueno mejor olvídalo, está bien, nos quedamos aquí, sólo no
quiero estar solo. Me vuelvo peor estando solo - Harry dio un brinco
para acostarse en la cama por detrás de Louis, el cual seguía en su
misma posición desde que Harry o había sentado ahí.
Harry quedó boca arriba, poniendo sus ásperas manos por detrás de
su cabeza y mirando al techo. Su respiración era fuerte, como todo el
tiempo, pero no lograba ser temerosa. Louis lo miró de reojo, notó
sus horribles ojeras, su piel pálida, sus fosas nasales haciéndose
grandes y pequeñas con su ahogada respiración. Pensó que le
causaría miedo ver a alguien así, odio sin duda sabiendo de quién se
trataba la persona que tenía por detrás, pero simplemente no
lograba sentirlo aunque su mente intentara obligarlo a hacerlo.
- No seguiré la 8 Harry - dijo de repente mirando al suelo mientras
se recargaba en la cama con su brazo derecho.
- ¿Qué?
- La regla 8, no pienses que van a golpearte. No haría eso - volteó de
nuevo con Harry, el cuál posaba su dura mirada en él - no de nuevo -
susurró.
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CAPÍTULO IV
- ¿Otra vez? - Harry se levanta quedando sentado justo por detrás de
Louis.
- No, Uhmmmm, nada - tartamudeó - sólo que no me agrada que tu
familia me haya dado ese "permiso", tampoco eres un animal - ni él
mismo creía que estuviera diciendo esas palabras - sólo no... no la
menciones.
- Ni pensaba hacerlo - el rizado vuelve a acostarse, pero luego de
unos segundos vuelve a hablar - ¿La conocías?
- ¿Qué parte de NO LA MENCIONES no entiendes?
- No dije su nombre - el paciente arqueó sus cejas esperando una
respuesta, pero no la recibió - perfecto, él no nos quiere contar
sobre ti - los verdes de Harry se posaron en una esquina de la
habitación con tristeza. Gemma lo veía con aflicción - no me mires
así.
- Ok basta - Louis se paró de la cama y se dio la media vuelta para
tener en frente a Harry, escuchar al rizado delirar con Gemma lo
volvía loco - en serio, si quieres que siga viniendo tienes que parar.
- No puedo parar algo que ya está incrustado en mi cabeza -
respondió con firmeza, sus nudillos se incrustaron en el colchón
para lograr hincarse y quedar a la misma altura que Louis - dile a
Liam que me de otra pastilla. Por favor.
Harry bajó la cabeza con cansancio y se pasó la mano por su cabello
para peinarlo hacia un lado. Louis asintió y caminó hacia la salida de
la habitación, donde se encontró con Liam, el cual estaba a unos
pasos de ahí con los brazos cruzados y mirando hacia él. En cuanto
vio a Tomlinson salir de ahí corrió hacia él - ¿Todo bien?
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- Si, sólo dale otra Ziprasidona a Harry.
- Pero Lou, ya le di una antes de que llegaras - expresó con
confusión.
- No importa - dijo entre dientes - sólo dásela para que se mantenga
calmado, no soporto que la mencione.
Liam ríe irónico - y se supone que a ti te pidieron que no la
mencionaras - Louis lo mira molesto - Está bien, está bien, se la daré.
Ambos caminaron de regreso a la habitación, Louis le dio el pase a
Liam para que entrara primero que él y el enfermero sacó de su
bolsillo una pequeña caja la cual abrió con rapidez para entregarle la
píldora a Harry. El rizado la tomó con angustia y la tragó para
después asentir agradeciendo por habérsela dado - Gracias Payne,
puede retirarse - Louis expresó con un gesto cortante. Liam sólo
asintió y se fue del sitio, dejándolos solos - entonces... Harry.
- ¿Si?
- ¿No sabes cuándo te visita tu familia?
- Mi familia no me ha visitado, sólo Zayn - expresó con irritación
mientras observaba al suelo.
- ¿Zayn? Oh, Malik, el asistente de tu padre.
- Ajá. Viene de vez en cuando. No hablamos mucho. Tampoco me cae
muy bien.
Louis se quedó en silencio por unos momentos y volvió a sentarse
en la orilla de la cama con un rostro de suma incomodidad, sentir el
humor agrio del sitio le provocaba náuseas, pero tenía que
controlarse, no quería hacer una escena y lograr que Harry se
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molestase - si la conocí - expresó de repente buscando los ojos de
Harry - éramos amigos.
- Ella no tenía amigos. Mi padre no la dejaba.
- Tu padre no lo sabía - finalmente Harry lo miró a los ojos, se
denotaban tristes, pero al mismo tiempo molestos, con rabia y pesar.
- Te gustaba.
- Claro que no, estoy casado, Dios mío - Louis extendió su mano
hacia Harry para mostrarle su espléndido anillo de bodas que
compartía con Lilian. Harry se revolvió en su lugar al observar la
pequeña pieza que cubría el dedo del hombre - ¿Cuáles fueron sus
últimas palabras Harry? - su voz se quebrantó, sus azules se
cristalizaron y se paró de la cama para acercarse al paciente - tu
fuiste el último en verla, en escucharla, tu... tu lo hiciste, ¡¿Por qué
mierda lo hiciste?!
Harry dio un paso atrás con miedo, sus manos comenzaron a
temblar, intentaba hablar pero sentía que las palabras no salían de
su boca - Y... yo... Scheisse - expresó - ¡Verpiss dich Louis! - la voz
ronca de Harry sonó más como un rugido, la piel del castaño se erizó
al ver como el rizado frunció el seño - ¡vienes mañana mejor!
- ¡Pues vendré mañana maldito asesino de mierda! - espetó Louis
mientras daba zancadas hacia la salida de la habitación y cerró la
puerta con brusquedad.
Harry se quedó por unos segundos parado, con su mente en blanco.
Claro, ¿Cómo podría pensar con claridad? Eso ya no era posible
desde que le hizo eso a su hermana. La idea de que todo el mundo lo
tachara como un asesino le hervía la sangre. No deseaba que Louis
tuviera esa imagen de él, pero era inevitable que lo hiciera.
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Después de unos minutos decidió salir a la sala. La observó
fingiendo estar analizando lo que pasaba a su alrededor, pero su
juicio estaba tan nublado que no podría describir el lugar donde se
encontraba. Con paredes completamente lizas y blancas, un par de
mesas de madera clara y muchas, pero muchas sillas de metal. El
ojiverde visualizó entonces a una persona la cual leía un pequeño
libro, al acercarse a él pudo notar que era de biología, un tanto raro
para un centro psiquiátrico - ¿Puedo? - preguntó entrecortadamente
señalando la silla que se encontraba justo al lado del hombre.
- Ajá - respondió sin voltearlo a ver. Harry se sentó bruscamente
colocando sus codos en sus piernas para enterrar su cara en sus
ásperas manos, intentaba aclararse las ideas, pensar un poco, pero
no podía, era imposible desde que enfermó - ¿Eres de los nuevos?
- ¿No me conoces? - preguntó sin separar el rostro de sus manos.
Para él era extraño que alguien no lo reconociera, que no lo mirara
con miedo, asco o enojo. O a veces las tres al mismo tiempo.
- Llevo demasiado tiempo aquí como para poder conocer a alguien
del exterior.
- ¿Cuánto tiempo? - Harry finalmente se separó de sus manos para
voltear a ver al hombre. También tenía ojos azules, los cuales le
recordaron a Louis, sólo que estos estaban más apagados, no tenían
el brillo que atrapó al rizado cuando los vio - no eres muy grande.
- Vivo aquí desde que tengo memoria - finalmente el hombre
despega la vista del libro - dicen que tengo más de una personalidad,
pero yo no lo creo. Me llamo Niall por cierto - el hombre extendió su
mano hacia Harry, pero este no le devolvió el saludo.
- Harry - respondió cortante mientras observó al suelo - doctores
dicen que tengo... esquizofrenia.
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- Auch, ¿Cómo estás tan tranquilo con eso?
- No lo sé, creo que ya vivo con la idea de que hay cosas no reales
alrededor mío. Quizás hasta tú podrías ser alguien en mi cabeza.
- Tonterías, soy más real que cualquier persona enferma aquí - Niall
soltó una leve carcajada, pero Harry no rió de regreso - Uy, ¿Ni una
sonrisita?
- Yo no me rio... no desde... olvídalo - Harry volteó hacia adelante y
visualizó a Gemma, pero una Gemma más pequeña, con un pequeño
vestido rosado y dos coletas.
Su mente lo llevó hasta años atrás, en el patio de su casa donde solía
charlar con ella, reían hasta el cansancio, comían de todo, se
divertían como nunca. Pero luego apareció el hombre. El hombre
que odiaba con su vida entera, esa imagen que lo atormentaba desde
que entró al manicomio. Su padre. Entró al patio con su elegante
traje café, tomó a la pequeña Gemma y la metió a la casa,
encerrándola en una habitación, mientras Harry observaba sin
poder hacer nada, con sus brillantes ojos verdes apagándose,
cristalinos por tanto llorar.
Esa imagen la tenía grabada y siempre aparecía en sus
pensamientos. Eso solía significar una cosa para Harry. Descontrol.
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- Uhmmmm, si si, ¿Pasa algo Liam?
- Necesito que vengas ya. Es... es Harry.
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embargo ahí se encontraba, en un profundo silencio mientras
abrazaba a Harry en el suelo.
Una semana. Louis prometió estar una semana con Harry, y lo había
cumplido. Seguía siendo aterrador para el castaño tener que bajar
todos los días, sin embargo lo hizo. Seguía con el remordimiento que
lo carcomía, seguía observando a Harry con cierto temor, odio. Pero
ya no era tan fuerte como antes, no era el hombre que esperaba ver
ahí dentro, pero de igual manera no quería fiarse de él. Estaba
enfermo, podría engañarlo con sus claros esmeraldas, esa mirada
tan penetrante pero tan suave al mismo tiempo, esos cabellos que le
llegaban por debajo de hombro, esa mandíbula tan definida. Aún
sabiendo que Harry llevaba años sin cuidarse a si mismo, podría
jurar que era de las personas más hermosas que vio en su vida, sólo
que el remordimiento lo terminaba cegando, y al fin podría
despedirse de él para continuar con su vida normal, alejarse de
nuevo de sus pacientes y no verlo de nuevo en su vida entera.
Llegó a su despacho, como todas las mañanas. Tenía un gran dolor
de cabeza, una pesadez horrible, no había dormido bien en los
últimos días, después de la pelea que tuvo con Lilian. Donde
finalmente le dijo que no quería tener hijos, donde ella casi le
avienta un florero en la cabeza. Donde sintió, por primera vez en
todo su matrimonio, que no sentía nada. Nada por ella. Pero no
pensaba decirle a nadie, él debía seguir enamorado, felizmente
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casado, como le habían inculcado durante toda su vida, como su
padre le había enseñado.
- Hoy llegó temprano señor Tomlinson - expresó la dulce secretaria
al verlo entrar.
- Creo que comenzaré a llegar por estas horas, así que acostúmbrese
- respondió con dulzura.
- El señor Payne lo está esperando adentro.
- Gracias por avisar.
Louis entró y vio a Liam sentado en una silla, pero en cuanto
escuchó a su amigo ingresar se paró de inmediato - Buenos días
Louis.
- Buenos días Liam - Louis se sentó en su sillón y sonrió apretando
sus labios - ¿Qué sucede?
- Quería saber como seguiste con Lilian, me preocupas, últimamente
has estado muy extraño, y más con lo de...
- Styles, lo sé - interrumpió rodando los ojos.
- Si, él. Sólo quiero saber como sigues.
- Pues últimamente no he podido dormir, Lilian no ha regresado a
casa desde que nos peleamos, está con su madre y ahora parece que
su puta familia me odia. Lo único que siento de reconforte es que
por fin me liberaré de Styles.
- ¿No seguirás?
- Por supuesto que no - Liam enarcó las cejas - ¿Qué?
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- Nada, es que durante los últimos días has entrado a los pasillos con
mucha naturalidad, pensé que le darías otra oportunidad, al fin y al
cabo esto te puede servir para tu estudio. En algún punto ibas a ser
psicólogo, ¿No?
- No le daré ninguna oportunidad Liam, estás loco. Y no, estudié
psicología sólo porque mi padre me lo pidió.
- Como sea, espero que arregles lo que tienes con Lilian en serio, me
iré a casa, ya terminé mi turno.
- ¿Te tocó de noche?
- Si - Liam comenzó a caminar hacia la salida.
- Salúdame a Maya - expresó Louis refiriéndose a su prometida.
- Con gusto - respondió el enfermero para finalmente retirarse.
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Se sentía débil, más de lo normal, le ardía la piel y sentía sus
músculos tensados por debajo de su delgada colcha que lo cubría,
blanca, como todo lo que lo acompañaba. Decidió cerrar sus ojos,
intentarse aclarar sus ideas, y su mente decidió llevarlo a días atrás,
cuando más conexión sintió con Louis. Cuando volvió a tener esa
alucinación de la pequeña Gemma siendo raptada por su padre y
terminó golpeando a Niall, la única persona que no lo había mirado
con asco en el hospital, el cual no le había vuelto a expresar palabra.
Cuando sintió que se desmoronaba en el suelo, cuando Louis llegó
para tomarlo en brazos. Él castaño pasó el resto del día a su lado en
la cama, Louis no lo sabía, pero Harry recordaba a la perfección ese
día, aun cuando lo habían sedado y parecía que había dormido
durante el resto del día, él recordó todo. Sintió el roce de la suave
piel de Louis con su áspero cabello, su respiración agitada y su calor
corporal. Louis no tocó el tema de ese día por el resto de la semana.
- Con que ahora no despertaste para saludarme - escuchó su voz y
pegó un brinco en la cama, dejando caer su cobija, descubriendo su
pecho desnudo. Louis abrió los ojos y volteó hacia otro lado al
instante - Lo siento, pensé que... pensé que ya te habías cambiado.
Harry mira hacia abajo, sólo tenía sus blancos y áspero pantalones.
Recogió su camiseta del suelo y se la colocó con apuro - me dio calor
a noche. Y no tienes por que pedir perdón
- Está bien, ¿Hoy quieres salir al patio? Lo haré sólo porque es
nuestro último día.
- Me gustaría.
- Bueno pues levanta, ven - Louis se acerca con más firmeza con la
que solía acercarse a Harry y roza su mano con su brazo, haciendo
que Harry mirara la mano del hombre con sorpresa - ¿Qué tienes?
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- Nada, nada, yo estoy bien - Harry lo mira de pies a cabeza antes de
pararse de la cama. Lucía un espléndido traje azul marino, con una
corbata roja y una camisa gris claro. Su ropa como siempre tan
pulcra, él tan elegante. Y Harry tan vago, tan... tan mal, se sentía
horrible - Louis.
- ¿Si?
- ¿Tú crees que soy feo?
Louis frunce el seño con una sonrisa que denotaba confusión - ¿A
qué se debe la pregunta?
- No lo se, sólo pregunto.
- Los genes de tu familia siempre me han sorprendido para serte
sincero, no te ves mal ni en un puto hospital, así que no, no eres feo,
pero estás descuidado.
- du bist auch nicht hässlich.
- Harry en serio, me he pasado los últimos días desvelándome por
aprender tu maldito alemán, y ni aún así logro entenderte.
- ¿En serio hiciste eso? - Harry se para de la cama y se acerca un
poco a Louis con curiosidad.
- Uhmmm, si... bueno bueno, mejor vayamos al patio, terminemos
con esto.
En realidad Louis si había entendido lo que Harry le dijo. Entendía
todo lo que él le decía, o casi todo. Él lo sabía, sentía eso, que Harry
se la pasaba halagándolo de todas las maneras posibles, prefería
pensar que era por su enfermedad, que alucinaba cosas que lo
hacían decir eso, lo bonito que era, lo bien que se veía. Pero le tenía
un pavor a que fuera real. A que Harry sintiera algo por él, la
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persona a la cual más resentimientos le tenía, y se estaba
enamorando. No quería pensar eso, sería un golpe fuerte.
Ambos salieron al patio, caminando con lentitud, ignorando a otros
pacientes y enfermeros, sólo ellos dos vagando por el sitio,
admirando el pulcro césped, los frondosos árboles y el cielo tan
despejado - ¿Cómo has sentido el hospital? ¿Es mejor que el
manicomio?
- Mucho mejor - respondió sin voltearlo a ver, sólo observando sus
desgastados zapatos pisar el césped - acá me tratan bien, a veces
siento que mejor que a otros pacientes.
- Si, bueno... yo hice eso.
- ¿Qué cosa?
- Pedí que no te hicieran nada, que te tratarán más. No quiero que lo
pases mal.
- ¿No te importa lo que hice?
- Precisamente por eso, creo que si logras curarte podrás ver con
mejor claridad las cosas, y recordarás con mayor precisión lo que
hiciste.
- Y así me iré de aquí para irme a la cárcel, ¿Cierto? ¿Quieres
deshacerte de mi así de fácil?
- No Harry, quiero decir que - Louis se queda pensativo, no había
visto las cosas de esa manera - sólo no quiero que pienses que van a
hacerte daño aquí.
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Como era Sábado, el turno de trabajo de Louis terminaría más
temprano, por lo que después del medio día finalmente tendría que
irse a casa. Despedirse de Harry.
Ambos entraron a la habitación una última vez, Harry no estaba listo
para decirle adiós, para sólo verlo por las noches en sus caminatas
nocturnas, no quería tener que ser como los otros pacientes, quería
tenerlo sólo para él. Era su persona. Pero sentía la necesidad de
tenerlo feliz, y si estando con él en el hospital iba a estar amargado
preferiría conformarse con un enfermero cualquiera, o con Liam
quizás, no lo sabía.
- ¿Entonces esto es todo? - preguntó Harry sentándose en la
pequeña silla que se encontraba en su habitación.
- Creo que si - respondió Louis recargándose en el marco de la
puerta y cruzando sus piernas.
- Pensé que quizás... quizás consideraste quedarte, ¿Sabes? Ahora
que somos... como amigos.
- ¿Amigos? ¿Cuándo dije que éramos amigos? Harry, no vine a ser tu
amigo, sólo me quedé porque cumplía mi promesa. No pienso ser tu
amigo.
Harry nunca pensó que eso le dolería tanto, miró hacia el suelo y
sintió como una lágrima recorrió su mejilla hasta llegar a su
pantalón. Quemaba, quemaba demasiado - bueno pues, vete. Sólo
vete antes de que haga algo estúpido.
- Perfecto, me voy.
Louis azota la puerta y se va corriendo, sintió algo, como si estuviera
dejando algo importante atrás, como si no quisiera deshacerse de
eso. Pero tenía que hacerlo, por su salud mental debía de dejarlo,
olvidarlo. Debía olvidar a Harry.
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No pensaría que eso sería lo más difícil que había intentado hacer en
su vida.
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CAPÍTULO V
- ¡Lilian es en serio, ábreme por favor! - Louis le daba fuertes y
desesperados golpes a la puerta de la casa de la madre de su esposa
- ¡Tenemos que arreglar las cosas!
La puerta se abrió y mostró a la mujer. Sus rubios cabellos se
encontraban desordenados, no tenía ni una pizca de maquillaje y sus
ojeras estaban extremadamente marcadas. Con sus hinchados ojos
miraba a Louis - ¿Qué mierda quieres? - su voz sonaba rasposa y
cansada, con algo de ira de por medio.
- No quiero perderte, te amo, fue algo estúpido lo que dije, en serio.
Me tomó por sorpresa lo que me dijiste Lil.
- ¿Me amas? ¿En serio? - preguntó con sarcasmo - Llevamos tres
años de casados, ¿Nunca pensaste que quizás en algún punto iba a
querer tener hijos contigo?
- No... no lo sé, Lilian seré un padre terrible, no quiero traer a un
niño al mundo sabiendo que tendrá un mal padre.
- No serás un mal padre Louis, ambos aprenderemos junto con el
bebé, ¿Por qué no me dijiste eso el otro día? Lo hubiera entendido
por completo.
Louis se queda en silencio, mirando a su esposa desde el otro lado
de la puerta, mordiéndose el labio con ansiedad. No quería tener
hijos, no con ella. Ya no sentía lo mismo que cuando se casó, era
extraño, quería sentirlo, se esforzaba por hacerlo, por complacerla a
ella y a sus familias. Pero no podía, el sentimiento ya no se
encontraba ahí, se había desvanecido.
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- ¿Dirás algo o te quedarás ahí parado? - continuó hablando, con una
mano posada en su cadera y con la otra aún sosteniendo la puerta de
entrada.
- Lo intentaremos, vamos a casa - los ojos de Lilian se encendieron
como faroles, su sonrisa pudo haber iluminado toda una calle
entera, pero el rostro de Louis expresaba completamente lo
contrario.
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a caminar en círculos por toda la habitación, mordiéndose las uñas
con ansiedad y mirando al suelo. Había algo en él que lo hacía
cuestionarse si debería estar en otro lado además de su despacho,
otro sitio. Entonces pensó en él. En sus rizos. En sus ojos verdes. En
su mirada. Louis sacudió su cabeza para intentar borrar sus
pensamientos, debía dejarlo atrás, su promesa había sido cumplida y
no podría darle el gusto de que se volvieran a ver por ninguna razón.
Era un criminal y sólo eso.
Se pasó el resto del día observando a su ventana, analizando su
situación, imaginando qué es lo que estaba pasando allá abajo, ahora
tenía mucha curiosidad, sintió esas ganas por bajar, por observar a
sus enfermeros hacer su trabajo, a los pacientes ser tratados. A un
paciente en especial, uno que por si solo no podría valerse, que
necesitaba de alguien para poder mantener algo de cordura, para no
terminar sucumbido por sus propios demonios.
A falta de trabajo, Louis decidió perder el tiempo metiéndose en el
archivero, un lugar enorme, lleno de carpetas, de números, un lugar
completamente ordenado y clasificado. Cuando Louis no tenía nada
que hacer en su espacio de trabajo, iba ahí para leer y releer
expedientes viejos, ojear cada página, recordar cada caso.
Inconscientemente llegó directo al archivo "S". Abrió la carpeta más
nueva y se sentó en el suelo para leerla. Ahora con más calma, con
menos pesar comenzó leyendo el nombre del paciente, su edad, sus
trastornos. Pero había algo extraño ahora, algo de lo cual no se
percató con anterioridad. Leyó el nombre del doctor que había
escrito el análisis clínico, sintió que ya lo había escuchado antes, el
apellido se le hacía sumamente familiar, mas no era un apellido
común en el área. El expediente de Harry ahora había captado su
atención por completo, debía estudiarlo a fondo. Sentía que algo
estaba mal ahí.
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¿Una hora? ¿Dos horas? Tomlinson no tenía ni idea de cuánto
tiempo llevaba ahí dentro, pero sentía la necesidad de encontrar lo
extraño que era el caso de Harry y Gemma. Completamente extraño.
Ahora que no estaba tan molesto, que su juicio estaba más limpio,
comenzó a ver mejor las cosas. Pero aún no comprendía bien qué
era lo que estaba mal. Fácilmente releyó esa carpeta unas 10 veces
en el periodo de tiempo que estuvo ahí dentro.
- ¿Señor Tomlinson? ¿Se encuentra ahí? - la aguda voz de Flecker se
escuchó por el otro lado de la puerta, haciendo que Louis se parara
del suelo y tomara la carpeta con más firmeza.
- Si Caroline, ¿Sucede algo? Puede pasar.
Caroline abre la puerta de manera cuidadosa y asoma la cabeza
dejando caer sus rizos hacia un lado - Tiene una llamada que
atender, parece ser urgente.
Louis colocó sus manos por detrás de él sosteniendo la carpeta y con
una sonrisa fingida salió del sitio para dirigirse a su oficina y tomar
su teléfono - ¿Hola? Hospital Psiquiátrico Wahnsinn.
- Buenas tardes, hablo de parte de la familia Styles, soy el señor
Malik - escuchar la voz del hombre le revolvió un poco el estómago -
Le notifico que pienso ir a su hospital para revisar que Harry se
encuentre bien, Iría el día de mañana, a eso de las 12 del medio día -
la voz del hombre se escuchaba firme y demandante pero al mismo
tiempo tenía clase.
- Perfecto, sólo que una cosa, la próxima vez que llame podría
hacerlo a mi secretaria, no es necesario que yo sepa de las citas de
los pacientes.
- Creo que con el señor Styles es diferente, continuaré hablándole a
usted. Que tenga una buena tarde.
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- Igualmente.
Louis colgó el teléfono con apuro, con un pequeño sentimiento de
angustia. Se volvió a sentar en su sillón, mirando hacia el techo,
intentando no pensar en Harry, en qué estará haciendo allá abajo, en
si la visita de Zayn no le provocará ningún sentimiento extraño, en si
está pensando en él tanto como Louis piensa en Harry. Recordó
entonces el día en que lo vio en el suelo, tan indefenso, se sintió mal,
realmente mal. Por alguna razón sintió la necesidad de quedarse con
él durante el resto del día, aún cuando estaba sedado y dormido, se
acurrucó a su lado en su habitación, cerró la puerta para que nadie
los viera, no se separó de su lado. Se sentía extraño al estar tantas
horas ahí acostado, sólo escuchando su ahogada respiración, cómo
entre sueños posaba su cabeza en el pecho de Lou. No quiso
mencionarle a Harry que eso había pasado, no quería que lo supiera.
Llegó la hora de salir a comer, regresó a su casa con apuro, se sentó
en el lujoso comedor que tenía y comió junto a Lilian, la cuál se
encontraba de muy buen humor, tarareaba en lo bajo y sonreía
como boba al ver a Louis, como si fuera una adolescente, con un
vestido de flores celestes que resaltaban su piel que parecía de
porcelana. Louis en cambio no la volteó a ver en ningún momento a
los ojos, su espalda se encontraba tensada, sus músculos no
respondían bien y sentía como si se fuese a desmayar con toda la
información que retenía en su cabeza.
- Cielo, ¿Estás bien?
- Sólo estoy un poco mareado, eso es todo - respondió antes de
echarse otro bocado de comida a la boca.
- Gracias Lou - Lilian acerca su mano para tomar la de Louis y
sobarla con su dedo pulgar - en serio gracias.
- ¿Por qué?
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- Por haberte dado una oportunidad, serás un gran padre en caso de
que logre embarazarme, el mejor de todos.
Louis se aclaró la garganta y separó su mano de la de Lilian - Si, ya
sabes, nunca es tarde para intentarlo, y tener niños... y esas cosas -
respondió secamente para después limpiarse la boca con delicadeza
y pararse de su asiento - pero bueno, me tengo que ir Lil, te veo en la
noche.
Ni siquiera dejó a la mujer despedirse de él cuando Louis ya había
cerrado la puerta de su casa para regresar al trabajo, no podía estar
en casa, no se sentía a gusto ahí dentro. Manejó con una tensión en
el cuello, un malestar. Tenía un mal presentimiento de algo, pero
aún no descifraba de que.
Pero sus músculos se tensaron, sintió que el frío sudor le escurrió
por la nuca y tragó saliva con angustia al ver un par de policías en la
entrada de su hospital. Estacionó su auto y salió velozmente hacia la
entrada, pero intentando verse de lo más calmado posible,
acomodándose su corbata con ansiedad y dirigiéndose hacia uno de
los oficiales.
- Buenas tardes, Louis Tomlinson - el castaño estrecha la mano del
oficial con firmeza - ¿Sucede algo?
- ¿Usted es el dueño del hospital cierto? - Louis asiente enarcando
las cejas - al parecer nos notificaron la desaparición de un paciente
después de una pelea aquí dentro, ¿Usted sabe algo al respecto?
La cara de confusión de Louis respondió la pregunta del oficial - ¿De
qué paciente estamos hablando?
- Harry Styles.
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En cuanto Harry miró a Louis irse de su habitación, comenzó a ver
borroso, sus ojos no estaban del todo abiertos y sentía como si se
fuese a desmayar, como si el suelo cada vez estuviera menos a su
alcance, decidió, entonces, no salir de su habitación por el resto del
día, ignorando por completo lo que sucediera a su alrededor,
intentando no escucharla.
- Harry, Harry ayúdame, te necesito...
- ¡CÁLLATE GEMMA! - el rizado emitió un fuerte estruendo
parándose de su silla para tomarla y aventarla con fuerza hacia la
pared - Sólo calla, cállate... Dios... - sus sollozos no lo dejaron
continuar peleando con la figura de su hermana, sólo se deslizó
hacia el suelo para recargar su cabeza en la pared y continuar
llorando, cerrando sus ojos con fuerza y tapándose el rostro con sus
manos apuñadas. Hasta que sintió que algo lo tomó de los brazos,
sintió un calor corporal a su lado - ¿Louis? ¿Louis? - preguntó casi en
un susurro con la esperanza de que quizás el ojiazul haya escuchado
el estruendo y haya vuelto por él, pero tal fue su decepción al
encontrarse con un enfermero de ojos color miel, un poco más joven
que Liam, el cual intentaba tranquilizarlo sin éxito - Vete.
- Harry, solo intento...
- ¡No quiero a nadie que no sea él! ¡No puedo! ¡Vete! - intentó pelear,
luchar para que el hombre se fuera, pero paró en cuanto sintió una
pesadez, un cansancio que terminó por dejarlo inconsciente en el
suelo. Lo habían sedado.
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Despertó hasta la mañana siguiente en su cama, se levantó con
cansancio, tallándose el rostro y sorbiéndose la nariz. Miró hacia su
pequeña y descuidada mesa y observó que había una de sus píldoras
y un vaso con agua, por lo que la tomó sin protestar y luego salió con
lentitud. Sintió ese pinchazo en el pecho al no escuchar la aguda voz
de Louis ingresar por su puerta ese día, no comprendía como es que
con sólo una semana de haberlo conocido, se encontraba
completamente dependiente de él, aún cuando este era tan frío y
distante, esos pequeños roces, esas risitas que soltaba de manera
irónica, el vaivén que siempre tenía cuando se aburría de estar en la
habitación pero su terquedad por no querer salir ni a la sala. No
había pasado ni un día desde que lo vio irse y ya extrañaba sus
hermosos ojos azules que le daban un poco de color a su escueta
habitación.
Con pasos atolondrados logra llegar a la sala, lugar donde no había
mucha gente, pero a lo lejos observó a Niall, el hombre que él había
golpeado debido a su ataque de ansiedad. Su ojo todavía tenía un
leve rasguño, pero parecía no importarle mucho. No se había
acercado a él desde el incidente, pero sintió la necesidad de hablarle,
por lo que se sentó a su lado intentando no molestar. Niall se
encontraba en un absoluto silencio mientras leía el mismo libro que
el otro día, en la misma página y en el mismo renglón, parecía como
si el tiempo no hubiera transcurrido. Cuando el rubio notó la
presencia de Harry cerró el libro con brusquedad y lo volteó a ver
con recelo.
- ¿Vendrás a golpearme de nuevo? No gracias.
- Lo siento - fue lo único que logró decir antes de quebrarse en llanto
de nuevo mientras movía su pierna derecha con mucha fuerza a
causa de su ansiedad.
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Niall se queda en silencio por unos momentos y posa su mano en la
espalda de Harry - ¿Cómo lo hiciste? Como... ¿Cómo lo hiciste venir?
- preguntó repentinamente, haciendo que Harry calmara un poco su
llanto y volteara a verlo.
- ¿A qué te refieres?
- El señor Tomlinson, ¿Cómo hiciste para que haya estado contigo?
No lo entiendo.
- Sólo se lo pedí y él vino. ¿Por qué?
- Harry, llevo aquí más de 10 años. El día en el que el señor
Tomlinson vino por ti, fue la primera vez en la que escuché su voz. Y
qué voz tiene, ¿Eh? Con esa cara, esa voz, entiendo perfectamente
cómo es que medio hospital está enamorado de él. Bueno, no
enamorados como tal, obsesionados.
- ¿Qué?
- Oh, si. Todos lo amamos aquí, he escuchado ciertas declaraciones
de celos cuando te vieron con él, y siendo sincero, hasta yo sentí
celos.
- Tonterías - dijo casi en un gruñido, separándose de Niall.
- ¿Volverá? Dios espero que si, golpéame de nuevo si es necesario -
Harry lo miró confundido y subió su puño al aire, haciendo que Niall
se alejara de un brinco - ¡No no! Sólo bromeaba, este bello rostro
también merece un descanso de tus golpes - el rubio suelta un
carcajada con mucha clase, tapándose la boca con su mano, como si
fuera una persona totalmente distinta a lo que fue la última vez que
Harry habló con él.
El problema más grande no era que Harry le contara todo esto a
Niall, el rubio sintió una conexión muy positiva con Harry, en
65
realidad el problema era que su conversación estaba siendo
escuchada por alguien más.
Después de un par de horas, llegó la hora de regresar a sus
habitaciones para comer, Niall se despidió con una mediana sonrisa
mientras que Harry sólo apretó la boca y caminó de regreso a su
sitio, como siempre, de manera lenta, encorvado y mirando sus pies
con cada paso que daba. Se sentía extraño, pesado.
Se sentó en su cama con pereza y esperó a que llegaran con su
comida. Minutos después Liam apareció con una charola y se la dejó
en la mesa - ¿Cómo seguiste? Oí que tuviste otro ataque.
- Estoy bien - mintió. No se encontraba bien, no mientras Louis no
estuviera con él - ¿Cómo está él?
Liam lo miró con confusión, pero enarcó las cejas al saber a lo que se
refería - Está bien, se fue a comer a su casa.
- ¿Son amigos ustedes? - Harry quería tener a alguien cercano a
Louis, quería tenerlo cerca de alguna u otra manera.
- Si, nos conocemos desde niños... ¿Quieres que me quede contigo? -
Harry sólo asiente en silencio y se acerca para tomar la charola de
comida y ponérsela encima de sus piernas mientras que Liam se
sentó en la silla que ya le habían repuesto.
- ¿No volverá verdad?
Liam suspira - No te quiero dar falsas esperanzas, no creo que
quiera volver, lo siento. Pero estoy aquí para lo que necesites.
- No es lo mismo, ese es tu trabajo - Harry picoteó el arroz que
estaba en su plato con la cuchara de plástico que tenía en mano para
comer, pero escuchó una leve risita que lo hizo voltear a su lado.
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- No vas a superarlo, jamás te había visto así con alguien - Gemma lo
miraba, se notaba feliz, tan real, con su cabellera ondulada y
perfectamente peinada, tal y como la recordaba cuando era feliz,
cuando ambos eran felices.
- No me lo recuerdes - le dijo a la imagen de su hermana.
- ¿Disculpa? - Liam quedó un tanto confundido.
- No, nada... te puedes ir, no te tienes que quedar. No quiero a una
persona por el momento.
- No quieres a nadie que no sea Louis - reafirmó Gemma. Harry gruñó
con la mirada hacia el suelo.
- Cualquier cosa avísame - Liam ladeó una sonrisa y colocó su mano
en el hombro de Harry para finalmente retirarse del lugar.
Harry comió apurado, como si tuviera otra cosa que hacer y quisiera
terminar su plato lo más pronto posible, pero en cuanto acabó tiró al
plato al suelo de un susto que recibió. Escuchó unos gritos que lo
hicieron estremecer, vio desde la ventanilla de su puerta a varios
enfermeros correr con apuro hacia la sala y él, extrañado, corrió de
igual manera hacia allá, ignorando a la figura de Gemma dentro de
su habitación y pasándola de largo.
Caminó con apuro de regreso a la sala, donde se encontró con un
hombre de aspecto temeroso, con una cicatriz en el cuello, grandes
ojeras y que le doblaba en complexión. Lo había visto con
anterioridad vagar por el hospital, pero nunca lo había notado tan
enojado, con la rabia consumiéndolo, intentando gritarles y pegarles
a los enfermeros, pero lo que dijo erizó su piel.
- ¡Yo también quiero verlo! ¡Ustedes son unos inservibles de mierda!
¡Sólo nos tienen aquí para enfermarnos más y que nuestras familias
paguen el doble!
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Harry observaba desde lejos con angustia, comenzó a temblar y a
gemir de ansiedad en lo bajo, pero mientras él intentaba no explotar
por los gritos, un trapo cubrió su boca y nariz mientras una mano lo
tomaba por el estómago. Harry intentó luchar por separarse de la
persona que lo tomaba por detrás, luchó por deshacerse de esa
fuerza, pero no lo logró y cayó desmayado por la falta de aire.
El rizado abrió los ojos con cansancio, finalmente recobrando el
sentido. Intentó moverse, pero sus manos se encontraban atadas por
detrás. Estaba sentado en una vieja silla con manos y pies atadas,
con una mordaza en la boca en un lugar oscuro, a penas y podía ver
con claridad. Había una extrema humedad, intentó gritar, intentó
zafarse, pero no lo lograba. Entonces miró hacia abajo y notó sus
pies mojados. No era agua. Era sangre. Sangre que goteaba desde su
estómago. Entonces sintió un dolor punzante en su abdomen, como
si alguien le hubiera clavado algo ahí y entonces sintió como si se
fuese a desmayar, sintió muchas náuseas y quería saber qué es lo
que estaba ocurriendo.
No sabía cuánto tiempo había transcurrido, ni siquiera estaba
consciente de si esto era real o un producto de su cabeza. Escupió
entonces la mordaza mal puesta que tenía y comenzó a pedir ayuda
inmediatamente con la poca fuerza que tenía mientras temblaba
frenéticamente.
- ¡Ay.. ayuda! ¡Louis! - fue la primera persona que le pasó por su
cabeza - ¡Louis! ¡Louis! ¡Scheisse!
- ¿Ya se despertó el rey? - una espesa voz detuvo a Harry de sus
gritos - ¿No se le ofrece algo? - el sarcasmo irradiaba en sus
palabras.
- ¿D.. dónde estoy? - le preguntó a la voz que lo acompañaba en sus
penumbras.
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- Oh, es el sótano del hospital, sólo que es tan viejo que pocas
personas saben de este, así que nadie te escuchará aquí.
- ¿Qué... qué quieres?
- Bueno - finalmente Harry vio a la persona con la que hablaba, era
un hombre mayor que él, con su blanca ropa repleta de la sangre
que supuso, era de él. Su sonrisa era perturbadora, se notaba a lo
lejos que estaba igual de enfermo que él, y poco medicado al parecer
- escuché tu conversación con Horan hace un rato.
- ¿Horan?
- Niall pues, esa puta diva que lleva rondando más tiempo aquí que
cualquiera de nosotros - Harry miró con sus penetrantes ojos al
hombre, intentó infundirle miedo, como solía hacerlo normalmente,
así la gente siempre dejaba de molestarlo. Ahora pareciese como si
no funcionara - Al parecer le importas a Tomlinson, y quiero saber
qué tienes de especial.
- ¿Importarle? Me odia - dijo con las pocas fuerzas que le quedaban,
con un dolor en el pecho - sólo estuvo conmigo por una petición que
le hice.
- Exactamente Harry, todos aquí alguna vez quisimos ver a Louis
fuera de sus caminatas, él siempre se ha negado. Contigo fue
diferente, de alguna manera lo hiciste quedarse. Aún sabiendo lo
horrible persona que eres, se quedó. Entonces, si estás aquí
muriéndote, puede que lo vea de nuevo.
- Estás enfermo - espetó.
- ¿Y tú no? Tú estás el doble de enfermo que yo a haber matado a tu
hermana, maldito Styles de mierda.
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Esa fue la gota que derramó el vaso para Harry. Regla número 9.
Nunca menciones su apellido. Como pudo el ojiverde le pegó un
cabezazo al hombre, tirándolo al suelo y dejándolo casi inconsciente.
Comenzó a respirar cada vez más agitado. Le faltaba medicación,
cada vez perdía más sangre, pero intentó no cerrar los ojos, no
quería desmayarse de nuevo.
Su mente quedó perdida entre alucinaciones. Escuchó a su hermana.
La escuchó gritar. Se estaba ahogando en él mismo, cayendo a un
vacío, un oscuro vacío del cual intentaba recuperarse.
- ¡¿Por qué me haces esto?! No... no... - la aguda voz de su hermana la
pudo escuchar a lo lejos - ¡Ayúdame no te quedes ahí parado!
- Gemma... Gemma perdón... - comenzaba a delirar, sus músculos se
contraían y la bilis comenzó a acercarse hacia su boca hasta que la
escupió toda junto a la comida que había ingerido con anterioridad.
Hasta que escuchó una voz que lo devolvió a la luz.
- ¡Harry!
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CAPÍTULO VI
- Mierda, mierda, ¿Desde cuándo está perdido? - las manos de Louis
comenzaron a sudar, sus músculos se contrajeron y su ceño se
frunció.
- Nos llamaron hace unos veinte minutos, pero nos notificaron que la
pelea sucedió hace una hora y media - expresó el policía indiferente.
Louis comenzó a hacer cuentas en su cabeza, notó que la pelea
sucedió justo cuando él se fue a casa, por lo que un gran
remordimiento lo comenzó a carcomer por dentro, tal vez si no se
hubiera ido podría haber impedido lo que sucedió,
- ¡Louis! - gritó Liam a lo lejos, acercándose al oficial y a su amigo,
tenía un ojo morado y la camisa rasgada - Que bueno que llegaste,
todo es un caos.
- ¿Pero qué mierda ha pasado? ¿Me voy por un rato y se cae medio
edificio? - Louis sonaba realmente molesto, a tal punto que le estaba
gritando a su amigo en la cara - ¿Y qué te pasó en la ropa?
- Fue Francis, olvidaron darle su medicación de la mañana y se
volvió loco, golpeó a Tomas también, sólo que él si quedó grave, le
quebró un brazo Louis.
- Bueno - pareciese como si Louis no hubiera escuchado lo que Liam
le contó - ¡¿Pero dónde está el puto Styles?! - tanto el policía como
Liam se encontraban confundidos por el excesivo estrés que Louis
comenzó a tener - ¿Alguien vio si salió alguna persona de aquí?
¿Alguien entró al hospital después de que yo me fuera?
- No, nadie - dijo Liam con firmeza - ¿Tú crees que haya intentado
escapar? Ya sabes después de que...
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- No lo creo - respondió mientras se acomodaba el flequillo -
¿Seguros que es la única persona que falta? ¿Buscaron en todas
partes?
Entonces otro policía se acercó a los tres, era más alto, pálido y
mayor que el otro oficial - me están informando que hay otro que
tampoco encuentran, se llama André.
- No es cierto - Louis se frotó la cien con su pulgar al escuchar el
nombre del otro paciente y luego dio un suspiro ahogado - puto
André.
- Dios, ¿Tú crees que él haya hecho esto? - preguntó Liam con
desconcierto.
- Disculpen, ¿Pueden informarnos de lo que sucede? - preguntó el
oficial más bajo con apuro mientras tomaba una pluma para apuntar
lo que ellos dijeran.
- Sucede que el paciente André tiene rasgos psicópatas leves, pero
que con la ansiedad a veces suelen salir a flote muy seguido. Y
últimamente ha estado algo, obsesionado por decir así con el señor
Tomlinson.
- ¿Y eso en qué lo relaciona con Harry?
- Harry y Louis han estado en contacto durante la última semana, y
como Louis no tiene contacto con ningún paciente, puede que él
haya enloquecido o algo por el estilo... es sólo una suposición, usted
haga su trabajo.
Louis quedó pensativo, puede que Liam tenga razón y la
desaparición de Harry tenga que ver con André. Su mente se fue a
otro plano, a pensar dónde podrían estar, no se les pudo haber
escapado ningún sitio, confiaba en que Liam ya había buscado por
todos lados.
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Pero entonces recordó... recordó el lugar más oscuro del hospital,
donde ni él se atrevía a entrar sabiendo lo que había ocurrido ahí,
muchas atrocidades que el hospital se guardaba. El sótano. El único
sitio que no le había contado a ningún trabajador de su existencia, ni
siquiera a Liam, no lo pensaba meter ahí conociendo su historia. No
tenía idea de cómo André pudo haber descubierto el sitio, pero era
la única respuesta coherente. Ambos debían estar ahí, Harry debía
estar ahí.
Tuvo miedo de contarle a la policía, de que descubrieran algo sobre
lo que su hospital había hecho ahí dentro, pero era salvarse el
pellejo o salvar a Harry. Jamás pensó que elegiría la segunda opción.
- Vengan - Louis comenzó a correr dentro del edificio y escuchó
como los dos oficiales y Liam lo acompañaron por detrás. Louis no
era muy atlético aunque se mantenía con un buen cuerpo, por lo que
nadie pensaría que él no hacía mucho ejercicio, esto provocó que el
castaño se cansara a medio camino, pero no dejó de correr, la
adrenalina que recorría su cuerpo lo ayudó a llegar a su destino.
Llegaron al patio y Louis se escabulló entre unos arbustos hasta
llegar a una vieja puerta camuflajeada entre las ramas - ¿Louis que
rayos es esto? - preguntó Liam con desconcierto. Louis no respondió
y sólo jaló la puerta con un poco de fuerza, finalmente abriéndola.
El ojiazul bajó las escaleras lo más rápido posible y dio un salto
antes de llegar a las últimas en su desespero por llegar hasta el
fondo. Entonces lo vio. en un charco de sangre, con su ropa teñida en
rojo y su rostro pálido y decaído. Sus rizos le cubrían más de la
mitad del rostro, apenas con algo de conocimiento.
- ¡Harry! - pegó un grito desesperado, acercándose a él. Con sus
manos tomó al rizado de las mejillas y acercó su rostro al de él -
Harry, soy yo, soy yo.
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- Lou... ¿Louis? - susurró Harry con las pocas fuerzas que tenía, sintió
como el alma de volvió al cuerpo al oír su voz - Lou...
- Si, si, soy yo Harry, estarás bien - el sonido desesperado de la voz
del ojiazul resonó por el pequeño sótano, no se dio cuenta pero
estaba en un mar de lágrimas.
Los policías entraron segundos después y corrieron a desamarrar a
Harry de la silla con suma delicadeza. En cuanto Harry estuvo libre
de las correas cayó casi desmayado a los brazos de Louis, el cual lo
tomó con fuerza, sin importarle nada.
Con la poca consciencia que le quedaba a Harry, logró abrazar a
Louis de regreso, hundiendo su cabeza en el cuello del castaño y
sollozando en lo bajo, sosteniéndose de lo único que lo podría salvar
en ese momento, del dulce aroma de su perfume, del sudor que le
cubría la nuca, lo necesitaba más que nunca.
Louis sintió cómo su ropa se empapaba de sangre, por lo que movió
con delicadeza a Harry hasta tenerlo boca arriba y comenzó a
presionar su herida con firmeza - ¡Llamen a una ambulancia maldita
sea! ¡No se queden parados! - Louis comenzó a temblar del miedo,
no podía morir, Harry no podía morirse - todo estará bien, vas a
estar bien Harry.
- Quédate - apenas pudo decir - conmigo.
- Si, me quedaré contigo, iré al hospital contigo, lo prometo.
André despertó del golpe que Harry le había dado, al parecer nadie
lo había notado ni le habían prestado atención, pero sus sentidos se
intensificaron al escuchar la voz de Louis. Se levantó como pudo,
intentando no tambalearse, pero su piel hirvió al notar que
Tomlinson abrazaba en el suelo a Harry, susurrándole cosas al oído
y llorándole a su probable muerte.
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- Señor Tomlinson, Dios mío, sabría que vendría, lo am...
- Llévenselo - espetó Louis sin quitarle la vista a Harry.
- Pero señor...
- ¡Llévenselo! - repitió mirando por un segundo a los oficiales para
regresar al ojiverde, una parte de él lo hacía porque según lo que
Liam le había contado, ese hombre tenía una obsesión con él, pero
también quería que los policías se fueran de ahí para que no
sospechasen del sitio.
Los policías tomaron a André y lo sacaron del lugar en un santiamén.
- Louis, ¿Me vas a decir que es este lugar? - Liam no se había ido de
ahí, seguía parado, a espaldas de Tomlinson, cruzado de brazos y
observando con detenimiento el sucio y húmedo cuarto
subterráneo.
- Es... es donde mi padre los desaparecía - dijo con remordimiento en
sus palabras, tomando al moribundo cuerpo de Harry el cual seguía
sollozando en lo bajo, abrazando a Louis con su poca fuerza - donde
yo también lo hice.
- ¿Entonces es aquí? Cada día me sorprende más tu familia.
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negó, la apretaba fuertemente en muestra de apoyo, de que él estaba
ahí y que no se iría de su lado, era lo menos que podía hacer en ese
momento.
Bajaron la camilla de Harry de la ambulancia con rapidez y eficacia,
mientras que Louis bajó detrás de los paramédicos y se acomodaba
su traje con ansiedad, miraba a todos lados y notaba como la gente
lo observaba con ojos de asombro, curiosidad y hasta prejuicio. Era
Louis Tomlinson, una de las personas más reconocidas en la ciudad,
bañada en sangre. En la sangre de Harry Styles, una de las personas
más odiadas ahí.
Louis intentó no prestar atención a las miradas y levantó en alto su
rostro, caminando hacia donde llevaban al rizado, pero en cuanto
intentó entrar le negaron el paso - Lo siento, lo van a operar y no
puede haber nadie más que los doctores.
- ¿No sabes quién soy? Déjame verlo, déjame pasar - espetó
demandante. Clavó la mirada en el paramédico hasta que este se
sintió pequeño con su presencia y finalmente le dio unos guantes y
un cubrebocas para que entrara a la sala.
Louis se sentó en una esquina, observando con detenimiento a los
doctores, los cuales se movían como hormigas alrededor de Harry,
limpiando su herida con cuidado, cosiéndola y proporcionándole la
sangre que había perdido, un litro y medio había perdido, y para su
buena suerte ya tenían reservas para su tipo de sangre, dato que
Louis les había dado, si se sabía su expediente de memoria, podría
decirles cualquier cosa sobre él.
Pasó un largo rato, habían pasado a Harry a otra habitación cuando
terminaron de operarlo, Louis siempre estuvo al pendiente de que
todo se hiciera correctamente, de que no le hicieran daño. Ya era de
noche, Harry seguía inconsciente, pero estable mientras que Louis
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se encontraba en un viejo sillón a su lado a punto de dormirse, se
había quitado el saco para usarlo de cobija, abrazándose a si mismo,
hasta que escuchó que la respiración del ojiverde comenzó a
aumentar, por lo que pegó un brinco, colocándose a la altura de su
cabeza.
Harry abrió los ojos con lentitud, intentando averiguar dónde
estaba, qué le había pasado. Su cabeza le daba mil vueltas y no podía
concentrar su atención en ningún objeto para poder estabilizarse,
hasta que se encontró con un par de ojos azules, los ojos que había
estado buscando - ¿Louis?
- Despertaste - dijo Tomlinson en un suspiro, con una sonrisa de
oreja a oreja, pero al darse cuenta de su reacción frunció el ceño y
miró hacia abajo, relajando un poco su sonrisa - llamaré a un doctor
para que te revise, vuelvo en un momento.
- No - estiró su mano hacia Louis, rosándola un poco para evitar que
se fuera - quédate, o ella vuelve.
- ¿Quién vuel... oh - Louis comprendió al instante - pedí que te
pusieran tu medicación en el suero, estás controlado, tranquilo. Sólo
iré por un doctor, no tardaré más de 5 minutos Harry.
- Ella está aunque esté medicado Louis - los verdes desesperados le
pedían a gritos que no se fuera - quiero a alguien real a mi lado.
- Habrá dos personas reales a tu lado si me dejas ir Harry - Louis
parecía desesperado, algo en él no quería dejarlo pero ahora lo que
necesitaban era a algún especialista para saber cuándo lo darían de
alta.
Harry finalmente cedió, dejando que Louis fuera corriendo hacia
fuera de la habitación. Se encontraba confundido, cansado y con un
leve dolor en el abdomen, hasta que recordó lo que le había pasado,
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cuando ese hombre casi lo mata y cuando Louis llegó justo a tiempo,
se sintió demasiado acogido en sus brazos en ese momento de
desespero, y esperaba que después de ese momento el castaño lo
pensara dos veces antes de decidir no volver a verlo.
- ¿Te gusta verdad? - Harry volteó hacia su derecha, observando a
Gemma sentada en el sillón viejo del hospital.
- No - dijo en un susurro tragando saliva.
- Si, si te gusta. Sólo yo sabía que te iban los hombres, recuerdo cuando
mi padre te quiso presentar a Camille en la cena familiar y ni siquiera
tuviste la decencia de hablar con ella. Louis es apuesto, pero no parece
como que le gusten los hombres.
- Shhh, ya viene - Harry estaba sonrojado por lo que acababa de oír,
pero vio como entró el ojiazul junto a un hombre en bata blanca, así
que sólo miró hacia el techo intentando evitar voltear a ver a
Gemma.
El doctor examinó la herida de Harry, así como su pulso, y notó que
había mejorado bastante - parece que podrá regresar al Wahnsinn
pronto, démosle un par de horas más para que termine de despertar
y que el sedante pase un poco - el doctor miraba a Harry con un
poco de miedo, intentaba no hacer mucho contacto visual con él. El
rizado estaba tan acostumbrado a ello que ni siquiera le tomó
importancia, sin embargo Louis no se encontraba tan cómodo con la
situación, pero no quiso decir nada al respecto tampoco.
Louis decidió entonces llamar a Liam para que le trajera su auto. El
enfermero llegó poco tiempo después y se quedó afuera de
urgencias esperando a que dieran de alta a Harry.
Cuando finalmente el doctor dio luz verde a la salida del rizado, este
sonrió en lo bajo y Louis se sintió aliviado de poder salir. Caminaron
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lentamente a la salida y Harry inconscientemente se apoyó del
castaño para poder caminar bien. Louis no se opuso.
Al salir notaron que el cielo estaba totalmente negro, con un ligero
viento que acarició sus rostros con delicadeza, la luna era enorme,
alumbraba todo a su paso, era hermosa y redonda. Louis observó el
cielo con fervor, por un segundo se sintió como en otro plano,
diferente.
Liam abrió la puerta trasera para poder meter a Harry al auto,
acostándolo en los asientos y metiéndose en el copiloto para
regresar con Louis. El ojiazul prendió en auto y comenzó a manejar
en completo silencio, observando a Harry con el espejo retrovisor
cada poco tiempo.
- ¿Estás bien? - preguntó Liam para romper el hielo.
- ¿Por qué no lo estaría?
- No lo sé - volteó hacia atrás para ver a Harry, dándose cuenta que
este se encontraba dormido y apoyado en su propio hombro - sólo
se me hace extraño que te comportes tan... natural con Harry, como
si hubieras olvidado todo.
- No he olvidado nada. Es un hombre enfermo Liam, tengo que tener
algo de compasión - en realidad Louis dudaba de Harry, dudaba del
caso. Más después de leer su expediente con tanta minuciosidad.
- Bueno, en otras noticias, Maya te quiere invitar a cenar el viernes,
ya sabes, por eso de la boda y esas cosas. Quiere que te presentes
mejor con su familia porque serás el padrino, ¿Podrás? Lilian está
invitada también.
Louis tosió al escuchar el nombre de su esposa, para luego aclararse
la garganta sin quitar la vista del camino - Si, yo creo que si puedo.
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- Perfecto - sonrió Liam con felicidad.
Poco tiempo después ingresaron al Wahnsinn, Louis estacionó el
auto y salió casi enseguida para despertar a Harry. Removió con
cuidado los rizos que le pegaban en la cara y acarició su mejilla con
delicadeza, como si el ojiverde se fuera a desmoronar con su tacto -
Oye, llegamos - Harry se removió en su asiento gimiendo en lo bajo,
pero el escuchar los susurros de Louis lo despertaron al instante y
con sus brazos buscó necesitado a Tomlinson - Si, aquí estoy, no me
he ido.
Harry se levantó con un ligero temblor ansioso, saliendo del auto
con precaución, como si alguien lo estuviera asechando, mirando a
todos lados con nerviosismo e intentando cubrirse con Louis.
Un par de enfermeros salieron de inmediato del hospital para
recibir a Harry, pero este se retrajo, evitando que alguien lo tocara.
Louis negó con la cabeza indicando que se fueran y con su brazo
realizó una barrera entre ellos y Harry - Yo lo llevo, no se preocupen.
Ambos caminaron escoltados de ambos enfermeros y de Liam, el
cual seguía anonadado con la actitud de su amigo.
Harry se sentía más cerca de Louis que nunca, sintió esa conexión
con él, esa aceptación por su parte, al fin dejando de lado su orgullo.
Llegaron a los pasillos, notando que todos los pacientes estaban en
sus habitaciones, probablemente dormidos. Harry observó el lugar
donde André lo había tomado, justo en la separación de los pasillos y
la sala y sintió un escalofrío muy distinto a los que él solía sufrir,
colocó sus manos en los hombros de Louis y soltó un leve quejido de
miedo.
- ¿Qué?
- ¿Dónde está? - preguntó casi en un susurro, con su voz temblorosa.
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- Oh, lo tienen en aislamiento, no te preocupes, no te hará daño.
Nadie te hará daño de nuevo, te lo prometo.
Ambos entraron en la habitación de Harry, la cama estaba tendida,
acomodada y cuidada. Louis asintió lentamente observando el sitio y
luego se dio la media vuelta para tener a Harry frente a frente -
bueno, parece que todo está en orden, me tengo que ir a casa.
- Espera.
- ¿Si?
- No te vayas todavía... espera que me duerma tan siquiera - Louis
soltó una pequeña risa irónica y Harry se abrazó a si mismo del
estómago - todavía duele un poco.
- Está bien, pero sólo será un momento - Louis volteó hacia la
puerta, observando cómo los enfermeros intentaban ver lo que
pasaba ahí dentro. Tomlinson hizo un gesto con su mano indicando
que se fueran.
Harry suspiró aliviado y se dirigió hacia su cama arrastrando los
pies para después sentarse en ella - disculpa por haber manchado tu
ropa.
- No es tu culpa, tengo más de todos modos - expresó mientras se
sentaba en la silla se metal, estaba fría, aún más que la habitación,
sin embargo Louis no chistó y hasta la acercó más a la cama para
tener más cerca a Harry - mañana tienes visitas, esperemos que no
se molesten tanto por lo que te pasó.
- ¿Por qué casi muero? No creo que les moleste.
- ¿Con qué sarcástico? - Louis sonrió al escucharlo hablar. Harry al
verlo inconscientemente también lo hizo, sonrió con una pizca de
satisfacción, dibujando en su rostro un pequeño hoyuelo - sonreíste.
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- ¿Qué? - preguntó con sorpresa.
- Sonreíste Harry, lo hiciste.
- Yo...
- No digas nada, mantendré el secreto, si quieres que la gente piense
que no tienes sentimientos lo dejaré así.
- No quería decir eso... quería decir que no había sonreído porque no
había tenido motivos para hacerlo - Harry observó al suelo,
comenzando a mover su pierna con ansiedad, contrayendo sus
músculos.
- ¿Y ahora los tienes? - preguntó sin esperar una respuesta a cambio,
sin embargo la obtuvo casi al instante. Harry volvió a subir la vista,
posando sus verdes en los azules del psicólogo.
- Si... tu eres el motivo.
Louis se quedó helado, no sabía que decir. Había tenido sus
sospechas desde días atrás, con lo que le había dicho antes, con
todas esas muestras de afecto, sintió un vacío en el estómago, sin
embargo no se sentía mal, ni enojado. Hasta podríamos decir que
sintió algo en el estómago, algo que hace mucho no sentía.
- Dale, que lo quieres - escuchó esa aguda voz en su cabeza, era
extraño, Gemma no se encontraba en la habitación, sólo logró
escuchar su voz como si de un eco se tratase, retumbándole en los
oídos - Harry, ya lo sabe, él lo sabe.
No sabe en qué momento ni de qué manera llegó hasta él, se
encontraba apoyando sus codos en sus propios muslos, su
movimiento ansioso había desaparecido, su tic nervioso con su nariz
también, su nariz casi chocando con la de Louis, pudiendo oler con
exactitud el perfume de el hombre.
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No se imaginaba que ese acercamiento lograría hacer temblar
instantáneamente a Louis, acortando su respiración y haciendo que
este choque sus labios con los de él mientras lo tomó de sus mejillas.
Louis sintió un calor recorriéndole todo el cuerpo, un sentimiento de
satisfacción pura, exploró la boca de Harry con su lengua como si la
conociera de toda la vida, jadeando en lo bajo. Ambos se pararon de
donde se encontraban y Harry hundió sus manos en la cintura de
Louis, acercándolo más a él mientras lo pegó a la fría pared,
separando sus labios para tomar aire. El pecho de ambos subía y
bajaba en sintonía sin soltar sus cuerpos y ahora fue Harry el que
decidió robar el beso, esta vez con más fuerza, más firmeza,
haciendo estremecer a Louis con la forma en la que apretaba su
cuerpo tomando el control de su boca con total naturalidad,
mordiendo su labio, como si no fuera la primera vez que hacían eso.
Sin embargo Louis sintió aquel remordimiento, se estaba besando
con su paciente, con alguien que no está en sus cinco sentidos, no
quería aprovecharse de eso, de una fantasía. Separó sus manos de
las mejillas de Harry para colocarlas en su pecho y empujarlo con
delicadeza para separarse de él.
- ¿Qué mierda estoy haciendo? - dijo entre jadeos - No, no, no, esto
está mal, está muy mal - Harry se mordió el labio inferior mientras
volteaba hacia el piso, notando el bulto que se había formado en sus
pantalones, intentando cubrirlo con vergüenza - tu... yo... no, esto no
puede seguir así, no puede ser que yo. A mi me gustan las mujeres
maldita sea - Louis alzó la voz mientras caminaba de lado a lado -
¡Estoy casado!
- Estas casado - repitió - casado. Con una mujer.
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- Si Harry, eso, estoy putamente casado con una mujer... ¡¿Cómo
puede ser que tuve sexo con ella y no sentí ni la mitad de lo que sentí
cuando me metiste la lengua en la boca?!
- Cállate, no grites - dijo con naturalidad, pero con un rostro de
disgusto mientras se volvía a meter en la cama.
- Yo no puedo.. no puedo sentir esto.
- Si puedes, pero no quieres - espetó entonces intentando ocultar sus
ganas de llorar - ¿Tu crees que me quiero enamorar mientras estoy
en un hospital? Scheisse, Ich liebe alles an dir, auch wenn du mich
nicht einmal sehen wolltest - mientras más hablaba en alemán, lo
decía más rápido, por lo que Louis no pudo entender lo que dijo y
sólo miró al suelo, dejando finalmente de caminar.
- ¿Enamorar? ¿Estás enamorado? Mierda Harry no... no hagas esto.
- Quiero decir que - un bostezo lo interrumpe - no quiero que Zayn
lo sepa, que sepa lo que me pasó - intentó cambiar de tema, dejando
de lado lo que habían hecho.
- Lo sabrán, mucha gente te vio en urgencias Harry, mañana se dará
cuenta y espero de verdad no tener que lidiar con tu padre.
Louis no recibió una respuesta. Volteó a ver a Harry y notó que se
encontraba profundamente dormido, apoyando su cabeza en la
almohada como si esta fuera el pecho de alguien, con sus labios
entre abiertos y la respiración agitada. Entonces decidió acercarse a
él con lentitud, removió su cabello de su cara y terminó de tapar por
completo su cuerpo con la cobija.
- Volveré mañana - susurró en su oído. Después de lo que habían
hecho Louis estaba consciente de que no volverlo a ver no era una
opción.
84
Louis llegó a su casa exhausto, se quitó su traje manchado en sangre
y lo puso en el cesto de la ropa sin darle importancia quedándose en
ropa interior para después deslizarse entre las delicadas sábanas de
su cama. Lilian se encontraba dormida, pero en cuanto sintió a Louis
meterse en la cama pegó un brinco.
- ¿Dónde estabas? Me preocupaste - dijo con la voz enronquecida.
- Hubo un inconveniente en el hospital, te lo cuento mañana - Louis
miró los labios de Lilian, carnosos y rosados, decidió entonces
acercarse a besarlos, intentando hacerlo tal y como besó a Harry.
Nada, ni una pequeña chispa. Se separó de ella segundos después y
la miró a los ojos con pena.
Lilian observó a Louis con desconcierto y observó de nuevo sus
labios, tocándolos con la punta de su dedo índice y notando algo en
ellos - ¿Por qué tienes los labios partidos Lou? Parece como si te los
hubieras mordido.
Louis se sonrojó al instante recordando aquel beso - fue el estrés, te
cuento mañana ya te dije, sólo duerme.
Esa noche soñó con él.
85
CAPÍTULO VII
Despertó hecho un desastre, con el cuerpo empapado en sudor y con
su respiración sumamente agitada. Soñó con aquellos cabellos
rizados enrollados entre sus dedos, con su boca explorando cada
parte de su cuerpo, sintiendo esa electricidad llegándole hasta la
entrepierna. No pensaría que en realidad la electricidad llegó a
sobrepasar sus sueños.
- ¡Louis! ¡¿Qué es esto?! - Louis casi se cae de la cama al oír el grito
de su mujer llamándolo desde fuera de la habitación. Se cambió de
calzoncillos y corrió para ver qué tanto escándalo hacía. Tal fue su
sorpresa al encontrarse a Lilian con las manos temblorosas tomando
la camisa que el hombre utilizó ayer la cual tenía las mangas y el
pecho cubiertos de sangre.
- Lil, te dije que te lo explicaría, tranquilízate - expresó con la voz
más gruesa de lo normal mientras se acercaba suavemente a
quitarle la prenda de sus manos. Lilian contenía su llanto apretando
los labios con fuerza y hundiendo sus manos en su estómago - ven,
siéntate, te lo voy a contar.
Louis expresó con detalle lo que había sucedido con Harry,
intentando mencionar su nombre lo menos posible, pues con el sólo
pensar de su rostro le causaba algo en el estómago y sus mejillas las
sentía como fuego ardiente. Lilian se encogió en su asiento y al oír lo
que su esposo había hecho se acercó a él y lo abrazó con todas sus
fuerzas, posando su cabeza en su pecho y sonriendo de felicidad.
- Eres tan bueno Lou. Por eso te amo - Louis no correspondió el
abrazo, sólo acarició con poca delicadeza el cabello de Lilian y luego
la apartó de él.
- Se me hace tarde, necesito ir a trabajar.
86
- Pero los Martes llegas una hora más tarde siempre, ¿Por qué vas
más temprano ahora?
- Yo... es que ya sabes, ahora quiero estar más al tanto de Harry,
tengo miedo de que más pacientes quieran hacerle algo y no quiero
problemas con los Styles, es sólo eso - mintió. Louis sabía mentir a la
perfección, cortesía de su padre, pero ahora que Louis se dio cuenta
de que no podía controlar sus sentimientos, tampoco su forma de
mentir, y Lilian se dio cuenta de ello, sin embargo sólo lo dejó ir con
un vacío en su corazón.
Louis se bañó con rapidez, se puso un traje gris claro y se peinó
como todo el tiempo, sin embargo había olvidado algo al salir de
casa. Su perfume. No le dio importancia al asunto, necesitaba llegar
al hospital lo más pronto posible. Necesitaba verlo de nuevo.
Manejó con muchos nervios de por medio, rebasando a todos los
autos que no manejaran a su velocidad, maldiciendo en lo alto
porque no lo dejaban pasar y casi atropellando a un perro que se
quería cruzar la acera. Al ingresar al edificio corrió a su despacho,
aventó su portafolio en su sillón y finalmente bajó hacia el pasillo
colocando sus manos nerviosamente por las costuras de su traje.
Para su sorpresa no había ningún enfermero en el área, nadie que
pudiera verlo a él ni a los pacientes. Ni a Harry. Le hirvió la sangre
saber que Harry estaba solo y expuesto, tenía miedo de que alguien
más buscara hacerle daño.
¿Pero en qué estoy pensando? Es un criminal, gracias a él Gemma no
está - se dijo a sus adentros - pero no es su culpa estar enfermo -
adjuntó. Tenía una pelea interna entre querer justificar lo que hizo
por su estado mental o no hacerlo, pero es que no podía odiarlo, ya
no. Quería hacerlo, de verdad necesitaba odiarlo, pero es que le era
imposible.
87
Pegó un leve brinco para después abrir la puerta con lentitud. Se lo
encontró en un profundo sueño, con el ceño fruncido y la boca entre
abierta mientras tenía sus piernas contraídas y dobladas,
empuñando sus manos en su propio pecho. Pareció escuchar unos
susurros, por lo que se acercó para poderlo oír con claridad sin
despertarlo.
- Louis... Louis... más... - el castaño se sonrojó al instante al
escucharlo murmurar su nombre, hasta soltó una leve risa nerviosa,
cosa que hizo que Harry abriera los ojos de golpe, encontrándose
con Louis parado en frente de él sonriendo de una manera especial.
El rizado ahogó un grito y con sus manos empuñadas tomó la orilla
de la cobija para taparse la cabeza y ocultarse junto a su vergüenza.
Respiraba agitadamente, sus mejillas es encontraban sonrojadas y
no podía quitarse esa imagen que tuvo en sueños con él encima de
Louis, con su perfume inundando la habitación entera.
- ¿Qué soñabas? - preguntó con un tono burlón.
- N... nada - expresó en un jadeo para contener su respiración -
pensé que ya no volverías.
- Bueno, sólo quería hablar y ya, si quieres me puedo ir, no molesto
más...
- ¡NO! - gritó Harry destapándose completamente y parándose de un
brinco quedó justo en frente de él - no quiero que te vuelvas a ir. Te
necesito aquí siempre.
- Bueno, siempre es demasiado, puedo estar viniendo por ratos uno
que otro día, todavía tengo que trabajar Harry - Louis sólo miraba al
suelo, intentaba no tener contacto físico con él y creaba una barrera
entre los dos cruzando sus brazos.
- ¿Por qué no me miras? - Louis quedó en silencio.
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- Sólo se me hace raro que tengas ESE tipo de sueños, leí tu
expediente y que sueñes de esa manera se me hace extraño tomando
en cuenta la gravedad de tu condición.
- No contestaste a mi pregunta - Harry notó como Louis intentaba
rodear el tema lo mejor posible, sin éxito alguno, podía notar su
nerviosismo a miles de kilómetros.
El ojiazul alzó la mirada con lentitud mirando a Harry desde sus pies
descalzos hasta su cabeza, observando su blanco traje de algodón
que dejaba resaltar por debajo de su tela sus tatuajes, pues sus
músculos pegaban directamente en su ropa, marcándose por
completo, su pantalón le quedaba holgado y estaba un poco
desgastado al igual que su camisa manga larga. Al llegar a sus ojos
sintió de nuevo aquella electricidad que lo consumió la última vez,
ese extraño sentimiento y esa energía que lo hizo regresar a sus
labios. Tomó a Harry de la nuca con fuerza y relamió sus labios para
pegarlos a los del ojiverde. Harry volvió a hundir sus dedos en la
cintura de Louis, ahora con más fuerza que la última vez, causando
que este soltara un leve gemido.
Louis enroscó sus dedos entre los largos rizos de Harry,
empujándolo hacia la cama para subirse encima de él sin soltar su
agarre. Fue una acción totalmente involuntaria, sólo se estaba
dejando llevar por aquel sentimiento de satisfacción que lograba
atraparlo por completo, friccionando lo más que pudiera con él con
un movimiento de caderas que ni él mismo sabía que podía hacer.
Bajó sus manos hasta su pecho con delicadeza, recordando aquella
herida que de seguro todavía no había sanado por completo. Harry
soltó un ligero gemido de dolor al sentir el tacto de Louis llegar a ese
punto.
89
- ¿Te duele? - Harry sólo asintió levemente intentando regresar a los
labios de Louis, pero este lo detuvo - Voy a parar, no quiero hacerte
daño.
- No, no, estoy bien, muy bien - dijo en un desespero por volver a
besarlo. Louis no protestó más y regresó a aquello de lo cual ya se
estaba volviendo adicto aún cuando sólo era la segunda vez que lo
hacía.
Harry bajó lentamente sus manos hasta llegar al trasero del castaño,
nunca se había sentido tan vivo después de haber sido enviado al
manicomio de Doncaster, Louis le estaba regresando la luz, la paz en
su mente, sus pensamientos ya no estaban revueltos en su cabeza,
finalmente podía concentrarse, y qué mejor que concentrarse en el
hombre que lo tenía colocado debajo de él. El rizado se levantó
lentamente sin dejar de besar a Louis, teniéndolo sentado en sus
piernas y comenzó a darle suaves besos desde la barbilla hasta el
cuello, intentando recordar su aroma, pero esta vez había algo
distinto. Separó sus labios de la piel del castaño y este soltó un
suspiro.
- No tienes perfume - dijo en lo bajo, volteándolo a ver a los ojos,
intentando suavizar su mirada para no causar miedo.
- Lo olvidé, ¿Te diste cuenta? - su voz sonaba un poco más aguda de
lo normal, intentaba contener sus ganas de volverlo a besar para
conocer su respuesta.
- Siempre hueles a perfume. Hoy sólo hueles a Louis - Louis soltó
una leve risa.
- ¿A Louis? ¿Y cómo huele un Louis?
90
- Pues a Louis - repitió rodando los ojos, como si fuera la cosa más
obvia del planeta - es cómo tu esencia. Me gusta, ya no uses perfume
que se va tu olor.
- El olor a Louis - reafirmó con una sonrisa. El psicólogo se volvió a
acercar al rostro de Harry para volver a besarlo, a sentirlo lo más
cerca posible, pero alguien los interrumpió.
- Harry, su medicamento - se escuchó la voz de Liam acercarse a la
puerta.
Harry de un brinco tiró a Louis al suelo, este gimiendo en lo bajo por
el dolor de su espalda chocando con el frío cimiento. El ojiverde se
relamió los labios nervioso y lo miró revolviéndose en el piso.
- Mierda Harry - expresó con dolor intentando levantarse.
- Perdona perdona - dijo nervioso extendiendo su mano para que
Louis la tomara. Este aceptó el gesto y tomó el brazo de Harry con
ambas manos para levantarse del suelo y reacomodarse el traje que
ya tenía revuelto por le intenso beso que habían tenido.
Liam abrió la puerta justo a tiempo, quedándose algo confundido al
ver a Louis al fondo de la habitación maldiciendo en lo bajo, y a
Harry con su tic nervioso mientras se acercaba a Liam para tomar la
pastilla - ¿Louis? ¿Qué haces tan temprano aquí? Pensé que...
- Oh, sólo quería saber cómo seguía la herida de Harry, y... y ya -
respondió nervioso, jugando con sus manos.
Harry mira a Louis intentando no sonreír, notó sus mejillas
sonrojadas y sus labios partidos, pero sólo se quedó en silencio
mientras tomaba su medicamento. Liam sólo enarcó las cejas
analizando lo que estaba ocurriendo, no entendía cómo es que Louis
cambió de posición con Harry, de odiarlo a muerte a estar en su
habitación de la nada sólo porque quería saber si estaba bien.
91
- Caroline me dijo que hoy tenías visita Harry, ¿Cierto? - expresó
Liam para romper el hielo entre los tres.
- Zayn viene - sólo expresó con un poco de amargura - no quiero que
sepa lo que pasó. No quiero que le llame a mi padre.
- Está en todos los periódicos.
- ¡¿Qué?! - preguntó Louis exaltado - ¿Tan rápido?
- Si, todo Londres quiere saber qué le pasó a Harry, de seguro habrá
prensa afuera pronto Louis, tienes que estar al tanto de ello,
deberías volver arriba por si acaso.
- Pero primero necesito resolver unos asuntos aquí.
- Yo me encargo de Harry, ayudaré con la herida y todo irá bien -
Liam guiñó un ojo en lo bajo, pensando que estaba haciéndole un
favor a Louis al sacarlo de ahí.
- Ok, está bien Liam - respondió mandón - sólo déjame un momento
con él y subo - Liam asintió y cerró la puerta, dejándolos solos por
unos momentos. Louis se acercó a Harry y con su mano acarició su
brazo, mirándolo a los ojos con profundidad - volveré, sólo espera
un poco.
- ¿Seguro de que lo harás?
- Seguro, Yo no rompo mis promesas y lo sabes.
Louis soltó a Harry, yéndose de la habitación mientras se
reacomodaba la corbata, dejándolo junto al frío de su habitación que
volvió en cuanto este abandonó el sitio. Harry se sentó de nuevo en
su cama con pesadez mientras observaba al infinito, intentando que
su mente sólo se concentrara en las suaves manos de Louis
recorriéndole el cabello, sus rosados labios sobre los suyos y su
92
respiración agitada, ese sentimiento tan dulce de pasión que había
olvidado por completo.
Pero Liam regresó a la habitación con unas gasas en la mano,
sonriéndole al rizado y sentándose a su lado - recuéstate para
revisarte - Harry hizo caso a las indicaciones, subiendo su camisa
con sus manos temblorosas, le había dolido bastante tener a Louis
encima de él, pero no le iba a pedir que se quitara.
Liam vio como la gasa que cubría la herida de Harry estaba casi
despegada - ¿Te moviste la gasa anoche Harry?
- No - respondió cortante mientras intentaba observar la herida
alzando un poco la cabeza.
- ¿Louis no lo movió tampoco? - Harry tuvo una leve visión de Louis
encima de él, cosa que lo hizo sonreír - Louis lo hizo entonces -
afirmó el enfermero al notar la expresión del paciente.
- Dijo que quería ver como estaba - mintió. Liam sólo asintió en
silencio y comenzó a limpiar la herida con cuidado en silencio. Harry
soltaba pequeños espasmos de dolor cuando tocaba lugares
sensibles y respiraba agitadamente por el dolor.
- Entonces Louis volvió, quién lo diría. Me alegra que intente seguir
adelante.
- ¿Cómo que seguir adelante?
- Pues ya sabes, con lo de... - Liam se queda en silencio y mira al
techo por un momento para después volverle a prestar atención a a
herida - con nada.
- Con mi hermana.
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- Parece que estás manejando bien ese tema, estuve leyendo tu
expediente y en Doncaster nos afirmaron que tenías problemas con
mencionarla.
- Sólo ya no tengo la mente tan revuelta.
Liam colocó la nueva venda en Harry y este se bajó la camisa de
inmediato para después volverse a sentar en la cama - bueno me
voy, cualquier cosa me buscas.
- Gracias Liam - el hombre le sonrió a Harry antes de retirarse.
- "No me gusta Louis" - expresó Gemma con un tono burlón, haciendo
las comillas con sus manos para después cruzarlos.
- Te tardaste en llegar - expresó con la voz cansada, estaba harto de
tener que lidiar con aquella voz en su cabeza, con esa culpa que le
molía el corazón.
- No iba a estar mientras te comías al señor Tomlinson, me olvidaste
por completo cuando llegó por la mañana - ella tenía razón. Harry
había olvidado todo en cuanto sintió a Louis enfrente de él, hasta
por un momento olvidó que se encontraba en un hospital, y que el
hombre al que besaba era el dueño de este.
94
en su escritorio revisando unos papeles, por lo que tuvo que
saludarle, intentando cubrir lo mejor posible sus mejillas rosadas.
- Buenos días señorita Flecker - agravó su voz y alzó la mirada
mientras se rascaba la mejilla.
- Buenos días señor Tomlinson - expresó con una agradable sonrisa.
Louis la volteó a ver y le sonrió de manera agradable - ¿Por qué tan
contento hoy?
- ¿Contento?
- Hace mucho que no le miraba ese brillo en sus ojos, no desde lo
de... su padre - Louis mira al suelo y su sonrisa desaparece un poco -
lo siento, no quería sacar ese tema, una disculpa.
- No se preocupe, todo está bien. Sólo es un buen día, eso es todo -
expresó con unos ojos verdes y unos rizos revoloteando en su
mente.
- Antes de que entre, sólo le quería notificar que he recibido más de
10 llamadas de periódicos y televisoras queriendo una exclusiva con
usted sobre lo que ocurrió ayer, pero no supe que contestarles, le
escribí una lista con los nombres de las compañías - la mujer le
extiende una hoja que Louis toma con apuro.
- Gracias, pero no quiero hacer esto. No quiero relacionarme con los
Styles de ninguna manera, y menos en los medios - intentó no reírse
por la ironía de la situación.
- Bueno, pero de todas maneras lo mejor será que hable, lo digo por
su bien, ya he oído rumores de que usted intentó asesinar al señor
Styles pero que se arrepintió y por eso fue al hospital con él. Yo lo
conozco desde hace mucho y no quisiera que dañaran su imagen
señor.
95
- Gracias por la preocupación. Veré los canales y pensaré que hacer.
Louis entró a su oficina, quitó el portafolio del sillón y se sentó
posicionando su cabeza en el respaldo mientras cerró los ojos,
recordando ese beso, el cuerpo caliente de Harry por debajo de él,
sus ásperas manos tomándolo de la cintura. Jamás pensaría que
estaría sintiendo ese tipo de cosas por un hombre, pero lo hacía y no
le molestaba en lo absoluto.
Pero también sintió un remordimiento. Recordó a la mujer que lo
esperaba todas las noches en su casa, a la persona que lo había
acompañado en el momento más oscuro de su vida. Lilian era una
buena persona, pero no era la persona a la cual él quería en ese
momento, ya no la amaba y ahora que lo pensaba con más claridad,
estaba casi seguro que nunca lo hizo, simplemente no había
conocido a la persona que le demostró cómo se sentía el necesitar a
alguien con todas sus fuerzas.
Pasó un tiempo en el cual a Louis leyó la lista de canales. Caroline
tenía razón, tal vez si platicaba con Harry al respecto podía hablar
con alguno de ellos y quitar esos rumores sobre él y salirse del ojo
público finalmente. Pero entonces tocan su puerta, haciendo que
Louis le brinde toda su atención a el ruido - Pase.
Caroline asoma su cabeza por la puerta y luego entra con su
agradable sonrisa - Ha llegado la visita del señor Styles, no sé si
usted quería saberlo pero de todos modos quería notificárselo.
- De hecho si me interesaba saberlo, muchas gracias - Louis se
levanta apurado y rodea a Flecker para retirarse. No sólo le
interesaba saber que Zayn estaba en el hospital, le urgía conocerlo y
más ahora que estaba más al tanto del caso de Harry y Gemma.
Recolectar la mayor información posible era esencial para él. Para él
y para Harry.
96
Louis llegó al primer piso y se encontró con un hombre moreno, con
una barba cortada de una manera muy fina y con un traje color azul
marino. Caminó con elegancia al ver a Louis y extendió su mano
cordialmente - ¿Usted es el señor Tomlinson verdad? Soy Zayn
Malik.
- Mucho gusto, adelante que le muestro el sitio - ambos se sonrieron
mutuamente e ingresaron al edificio.
- No pensé que usted me recibiría, he escuchado mucho sobre usted
y su familia. Bernd no quiso ingresar a Harry aquí desde un primer
momento por los conflictos que tenía con su padre. Lo siento mucho
por cierto, debió haber sido un golpe duro para su familia cuando
Mark falleció.
- Muchas gracias, si, mi madre pensaba que los ingresos caerían
después de su muerte, parece que llevé el negocio familiar de
maravilla. Una pregunta, ¿Tiene familia en la región? Su apellido es
algo diferente, nunca lo había oído.
- Mi padre es de origen árabe, él y el padre de Harry son muy buenos
amigos.
- ¿Quién es su padre si se podría saber?
- Yaser Malik, es un doctor y psiquiatra, pero no trabaja en Londres,
está en Italia desde hace un buen tiempo, ¿A qué se deben las
preguntas?
- Es que como sabe mi padre estuvo muy involucrado con los Styles
y quería saber si de algún lado lo conocía, pero al parecer no, el
nombre no me suena para nada.
Zayn sólo asiente y finalmente llegan a unos cuartos, los cuales
tenían algunas tonalidades grises en las paredes y sólo había un par
97
de sillas y una mesa dentro de estos. Zayn y Louis ingresaron a uno
de ellos.
- Espere aquí un momento, iré a ver a Harry.
- Perfecto - expresó el hombre sentándose en una silla. Aunque
tuviera un porte muy estilizado definitivamente era una persona
muy agradable y Louis se sintió muy cómodo al tener esa pequeña
charla mientras caminaban al sitio de encuentro.
Louis corrió hasta los pasillos para encontrar a Harry. Sentía nervios
porque no tenía ni la más mínima idea de cómo reaccionaría al
hecho de tener a Zayn, el asistente personal de su padre, justo en
frente de él. Llegó a la habitación del rizado, la cual estaba abierta, y
se encontró con Harry y otro paciente. Ambos estaban charlando,
con Harry sentado en la cama con una expresión medianamente
seria y el otro hombre en la silla metálica, con las piernas
entrecruzadas y sonriéndole a Harry. El castaño no lo iba a admitir
jamás en su vida, pero sintió una leve opresión en el pecho, pues en
el corto tiempo que Harry llevaba en el hospital no había hablado de
una manera así de íntima con alguien que no fuera él.
Pero bueno, él no se lo ha comido a besos - pensó intentando no
sonreír con la imagen mental que tenía en la cabeza.
- ¿Interrumpo? - preguntó dando dos suaves golpes en la pared
intentando no sonreírle a Harry, pero sus ojos iluminados por verlo
lo delataron por completo.
- No, nada importante - dijo Harry mientras se sobaba la pierna que
tenía moviéndose ansiosamente.
- ¿Nada importante? Que lindo eres Harry - dijo el hombre de
manera sarcástica, pero luego volteó a ver a Louis, impresionado
por su presencia - señor Tomlinson... hola.
98
- Hola... - Louis intentaba recordar entre los archivos su rostro.
- Horan... Niall Horan - expresó con una sonrisa y una clase que
extrañó a Louis. Luego lo recordó, Niall, el joven irlandés que
abandonaron en Doncaster cuando tenía 16. Personalidad múltiple.
- ¡Niall! cierto cierto, una disculpa, últimamente he tenido la cabeza
revuelta. Pero bueno, Harry, llegó tu visita, tienes que venir.
Harry se levantó con lentitud y extendió su mano para despedirse de
Niall y salió junto a Louis, encorvándose pero mirando hacia su
derecha sólo con sus ojos para observar al ojiazul, el cual tenía una
expresión de disgusto.
- ¿Qué? - preguntó Harry.
- Nada.
- Algo pasa.
- Nada Harry, sólo mueve esas piernas y camina.
- Estas celoso porque estaba hablando con Niall.
- ¡JA! ¿Yo celoso? Estas demente.
- Estoy en un hospital psiquiátrico Louis, creo que eso no es un
insulto.
Louis suelta una carcajada por la ironía mientras que Harry sólo lo
admiró, admiró sus ojos haciéndose chinos, con esas adorables
arrugas que se le hicieron al lado de sus ojos, y su sonrisa tan
sincera y perfecta. Luego de que el castaño culminara con su risa,
finalmente llegaron a la habitación, por lo que Louis abrió la puerta,
brindándole el paso al ojiverde.
99
Harry se tensó al ver a Zayn, tenía un tiempo sin verlo, oh bueno, eso
es lo que él sentía. Se sentó en la silla que se encontraba frente la
moreno mientras se aclaraba la garganta y miraba como Louis
pretendía cerrar la puerta para irse - ¡Espera!
- ¿Si? - preguntó nervioso, reabriendo la puerta.
- Quédate. Por favor.
Louis asintió e ingresó a la habitación mientras se recargaba en la
pared detrás de Zayn.
- ¿Cómo haz estado con el cambio de lugar? - Louis se preguntó si
esto se convertiría más en un interrogatorio que en una visita
casual.
- Bien - respondió cortante.
- ¿Las reglas? ¿Las están siguiendo? ¿Tienes a tu persona ya?
- Si, todo bien. Es Louis - expresó con algo de gusto mientras
volteaba a ver a los azules de Louis.
- Oh, que bien. ¿Tu traductor? ¿Te llevas bien con él?
- Yo me estoy encargando de eso - interrumpió Louis en la
conversación - estuve estudiando un poco el idioma, además
últimamente Harry no ha hablado tan seguido, ¿Verdad?
- Ajá - sólo respondió sin quitarle la vista a Louis.
- Me parece bien - respondió le hombre con una pequeña sonrisa -
Tus padres están de viaje a Francia y volverán en un par de
semanas. Estoy haciendo lo posible porque Anne pueda venir,
prometo hacer lo posible porque venga, pero sabes como es Bernd.
100
- Si, si, lo sé. No quiere que su esposa vea a su hijo enfermo, no vaya
a ser que tenga tantita compasión y quiera sacarme de aquí - Harry
no quiso decirle nada a Zayn, pero podía ver como Gemma se
burlaba del tipo imitando sus gestos por detrás de él, justo a un lado
de Louis - además, sé que mi madre prefiere a su esposo antes que a
su propio hijo.
- No digas eso Harry, Anne te ama.
- No me ama, no después de lo que hice - su voz prendía de un hilo,
sus ojos se cristalizaron y de un momento a otro Gemma reapareció
a un lado de él, con su rostro temeroso, sus labios rojos y su ojo con
un fuerte morete. Harry cerró los ojos empuñándolos con fuerza y
bajó la cabeza intentando detener el movimiento involuntario de sus
piernas.
Louis no lo podía ver así, corrió y se acuclilló a su lado, poniendo su
mano en su mejilla para acariciarlo - tranquilo Harry, sólo respira.
Zayn quedó algo confundido con la actitud de Louis - Harry, Anne ya
te perdonó. Todos en tu familia lo hicieron, sólo falta que tu te
perdones a ti mismo. Lo que hiciste no está bien. Ella no merecía eso,
pero no estás en tus cinco sentidos y tu familia debió notarlo antes
de que hicieras algo malo... mira, volveré la semana que viene,
intentaré venir más seguido, una disculpa por no haber estado
contigo durante un mes - Zayn se levantó de su asiento para
dirigirse hacia la salida - un gusto conocerlo Louis.
- El gusto es mío - respondió sin quitarle la vista a Harry. En cuanto
Zayn puso un pie fuera de la habitación, Harry se lanzó a los brazos
de Louis, tirándolo al suelo completamente pero sin dejar de
abrazarlo - creo que se hizo algo nuestro eso de abrazarnos en el
suelo - Harry no respondió, siguió sollozando nerviosamente
101
aferrándose a Louis lo mejor que pudiera - ven, vayamos mejor a tu
habitación.
Harry se levantó para dejar que Louis también lo hiciera y
caminaron juntos hasta el cuarto del rizado. Al entrar Harry se
acostó con delicadeza en su cama, dejando un espacio libre para que
Louis pudiera sentarse a su lado.
Louis se dio cuenta que en la mesa se encontraba la píldora de
Harry, por lo que se la entregó y este la tomó con fuerza sin usar el
agua que el psicólogo le estaba brindando, por lo que este se la
tomó, pues su garganta se encontraba seca por los nervios que la
visita de Zayn le habían dado.
Pero al dejar el vaso casi vacío en la mesa y voltear a ver a Harry,
este lo tomó del saco con firmeza, regresando a sus labios...
102
CAPÍTULO VIII
Louis se embriagó con el sabor de aquellos labios, besándolo con
furor mientras con sus torpes manos intentaba sacarle la camisa.
Harry hizo lo mismo con Louis, desamarrándole la corbata, luego
arrancándole el saco y finalmente desabrochándole la camisa hasta
tener su pecho al descubierto. El castaño lo miró con los labios
entreabiertos, con una mirada poco inocente y con el rostro
completamente rojo. Harry sólo esbozó una leve sonrisa.
- Acuéstate - le ordenó con suavidad. Louis hizo caso a las
indicaciones mientras Harry se hincaba entre sus piernas para
acercarse a su rostro y volverlo a besar. Louis lo tomó del cuello
para profundizar el beso mientras que Harry colocó sus manos en el
cinturón del ojiazul.
- ¿Qu... Qué haces? - preguntó nervioso al sentir sus manos abajo,
desabrochándole el cinturón y bajándole los pantalones - Harry yo
creo que... oh Dios... - Harry comenzó a tocar a Louis con su boca, de
una manera tan suave pero al mismo tiempo tan exquisita para el
ojiazul. Louis arqueó su espalda al sentir su erección dentro de la
boca del rizado, se aferró a las delgadas sábanas de la cama con
fuerza y colocó su cabeza hacia atrás - mierda... Harry mierda pero...
pero que incómoda está la cama, el colchón no ayuda mucho.
Harry sacó su boca el miembro de Louis por un momento - Louis
cállate, hablas mucho - expresó conteniendo la risa para continuar
con el acto. Harry volteaba de vez en cuando a Louis, el cuál
mantenía sus ojos cerrados y sus labios entreabiertos soltando leves
gemidos, hasta pudo haber jurado que escuchó salir su nombre un
par de veces de su pequeña pero preciosa boca, hasta que sintió
como su boca quedó totalmente inundada por la esencia del ojiazul.
103
- Puta madre - expresó en un suspiro intentando recobrar la
respiración, con su pecho agitado y las manos temblorosas - jamás
me había venido de esa forma.
- Y sigues hablando mucho - respondió limpiándose la boca con su
propia camisa. Harry no pudo contenerse, necesitaba sentir a Louis
lo más que pudiera. Se bajó los pantalones y se acercó al castaño.
Pero Louis al notar las intenciones de Harry pegó un brinco
alejándose un poco.
- No, no, no voy a dejar que me... no no no - expresó asustado
negando con su cabeza y manos exageradamente.
- Oh - contestó en un suspiro, intentando contener su propia
erección. Sin embargo se acercó de nuevo a sus labios para besarlo,
inundando la boca de Louis con su propia lengua, explorándolo
suavemente mientras friccionaba con él - anda Louis, sólo déjame...
déjame enseñarte - dijo al separar sus labios para comenzar a
besarle el cuello - por favor...
- Nunca he hecho esto Harry - dijo casi en un jadeo - bueno... pero la
próxima vez me dejarás a mi hacerlo.
- ¿Próxima vez? - los esmeraldas de Harry se iluminaron y sonrió
exponiendo su hoyuelo, haciendo que Louis se estremeciera con el
simple hecho de ver su rostro con tanta vida. No le molestaría ver a
Harry con esa energía todo el tiempo.
- Anda, haz lo que tengas que hacer - Louis cerró los ojos
empuñándolos fuertemente.
- Espera, sólo... ven - Harry tomó a Louis de los brazos para acercarlo
a él y desdobló sus piernas para que el ojiazul se sentara encima de
él, luego acercó su dedo índice a la boca de Louis, el cual
inconscientemente se lo metió a la boca mientras lo miraba con los
104
ojos cristalinos - no me mires así, me dan cosquillas en el estómago -
Louis soltó el dedo de Harry en una pequeña risa - ahora respira, va
a doler porque es la primera vez que lo haces.
- Debo admirar la manera tan tranquila con la que estás haciendo
esto, debe ser el medicamento de segu- oh... - Louis volvió a
empuñar sus ojos en cuanto sintió el dedo de Harry dentro de él, el
cual lo movía con lentitud, intentando acoplarse a sus paredes - no
lo hagas tan rápido sólo déjame... Mmm Harry por favor...
Harry rodó los ojos y colocó su otra mano en la boca de Louis - Shhh,
te van a oír - su voz sonaba más ronca de lo habitual, y sumándole la
manera tan sensual con la que le susurraba al oído, Louis sentía que
no duraría mucho. El rizado sin dar más explicaciones decidió
introducir un segundo dedo, lo cual ocasionó que Louis abriera sus
ojos con asombro y abrazara a Harry, atascando sus uñas en su
espalda por el dolor - ok, sólo los sacaré, tu respira.
Louis asintió y sintió un vacío dentro de él cuando los dedos
estuvieron fuera de él, suspirando y posando su cabeza en el pecho
del paciente - ¿Tú habías hecho esto antes verdad? En el pasado.
- Si aún no te he hecho nada Louis - el castaño vuelve a reírse, se
notaba nervioso, pero no soltaba a Harry en ningún momento - esto
te va a doler más, sólo toma aire y no hables - Louis sólo asintió.
- ¿Puedo dejar mi cabeza aquí? - preguntó sin separarse.
- Como estés más cómodo.
Harry tomó a Louis de sus muslos para acercar su entrada a él,
colocando su miembro e introduciéndolo suavemente. Louis a penas
y podía hablar, sólo apretaba su cuerpo hacia Harry y le rasguñaba
la espalda con cada milímetro de él adentrándose en su cuerpo.
Harry se sentía tan vivo, sintió a Louis tan suyo.
105
- Oh Harry... - sólo le quedaba expresar a Louis - muy... muy bueno.
- Tu eres muy bueno... - susurró en un jadeo - iré más rápido - Harry
terminó enterrándose por completo dentro de él, tomando a Louis
de la cintura y ayudándolo a moverse lentamente para que lo
sintiera completamente, intentó ser lo más cuidadoso del mundo
para que a su persona no le doliera demasiado.
- ¿Puedes... puedes tocarme? - gimió avergonzado. El ojiverde
comenzó a tocar a Louis sin dejar de penetrarlo cada vez con un
poco más de fuerza, llegando a su próstata, lo sentía cada vez más
pequeño, estaba a punto de llegar - oh mierda... mierda mierda...
duele Harry - para intentar apaciguar el dolor el castaño decidió
acercarse al cuello de Harry, enterrando su cabeza y dándole una
leve mordida cerca de su clavícula.
- Voy a... oh... - Harry terminó dentro de Louis, cosa que hizo que el
mayor también lo hiciera en el pecho del rizado, dejando sus manos
manchadas en su líquido.
Ambos se quedaron en silencio, escuchando sus propias
respiraciones, sus corazones agitados y pegándose el uno al otro.
Louis jamás se había sentido tan vivo en toda su existencia, nunca
había experimentado ese grado de satisfacción, se sintió tan lleno y
tan pero tan libre aún estando entre esas 4 limpias y estrechas
paredes. Decidieron entonces acostarse en la pequeña cama,
acomodándose uno pegado al otro, pero las manos temblorosas de
Louis aún no querían soltar a Harry por completo, y él no protestó
por el agarre.
Lo que Harry no le había dicho a Louis era que la herida le estaba
doliendo el doble que antes, sentía pequeños espasmos por todo el
pecho y sentía como si en cualquier momento esta se abriría. Pero
estaba tan exhausto y tan contento con la situación que sólo se
106
quedó en silencio, pegando su barbilla en los suaves cabellos de
Louis y recuperando su respiración. Tenía años sin hacer eso, desde
que había vuelto de Alemania no se había liado con nadie.
- ¿Louis? - preguntó luego de un rato.
- ¿Si?
- Cuando pasó lo de mi herida. Cuando el hombre me tenía atado...
escuché que le dijiste a Liam que ahí los desaparecías. ¿A qué te
referías? - hubo un silencio completamente incómodo, seguido de un
suspiro de Louis.
- No quieres saberlo. En serio no quieres.
- No es como que no haya confianza.
- Si, no es como que hayamos tenido sexo hace unos segundos -
ambos rieron al mismo tiempo mientras la mano de Harry
acariciaba la desnuda espalda de Louis con lentitud - mira, no
puedes decirle a nadie. Es que no quiero que cambies tu percepción
sobre mi después de decirte esto.
- Parece que a veces olvidas por qué estoy aquí.
- Pero tu no estás bien, yo si y aún así he hecho cosas malas. Muy
malas... cuando me dieron el hospital, un mes después de la muerte
de mi padre las cosas se volvieron un caos por aquí. Tenía muchos
nervios y no sentía aún tener el control del edificio. Liam fue un gran
apoyo, él conocía todos los protocolos del hospital, lo malo aquí es
que mientras él me explicaba que teníamos que entregarle parte de
nuestra capital a las familias de los pacientes en caso de que
fallecieran por culpa del hospital, decidí que lo mejor sería
mentirles. Yo... yo he matado Harry. No ha sangre fría, pero lo he
hecho.
107
Louis se quedó en silencio, a penas y logró hablar, tenía miedo de
haber destruido lo poco que tenía con él, sin embargo Harry
contestó casi al instante - entiendo que lo haces por tu hospital - la
mano de Harry llega hasta la barbilla de Louis, alzando su rostro
para tenerlo frente a frente - no hay nada que cambie lo que siento
por ti, mantendré tu secreto, no tienes porque ponerte así.
- Soy un asco de persona. La peor. ¿Qué he hecho por ti para que
seas tan blando conmigo? Te he tratado de lo peor Harry.
- Me recordaste lo que es ser feliz, eso hiciste. Me has mantenido de
lo más cuerdo, gracias a ti Gemma ha desaparecido de mi cabeza
cada vez más. Pero cuando te vas, ella suele volver, cuando estoy
tenso, ella está ahí. Cuando tu estás, eres sólo tu - Harry entrelazó su
mano con la de Louis suavemente, sintiendo sus finos y suaves
dedos entre los suyos, los cuáles eran ásperos y poco cuidados. Pero
el rizado sintió el anillo que rodeaba el dedo anular del castaño, por
lo que pegó un pequeño brinco - tienes esposa.
- Mierda, Lilian - Louis se separó de Harry al instante, recogiendo su
saco del piso y buscando entre los bolsillos su reloj. Se dio cuenta de
que eran pasadas de las 3 - tengo que irme, iré a mi casa y volveré en
un rato, a lo mejor paso por aquí de nuevo en la noche.
- ¿Louis?
- ¿Ajá? - preguntó agitado mientras tomaba su ropa.
- Creo que no vas a poder...
- ¡Mierda! - gritó al sentir el inmenso dolor que le causó pararse de
la cama, seguido de unas carcajadas que lo hicieron voltear hacia ese
mismo sitio. Harry se estaba carcajeando, intentando cubrirse la
sonrisa con sus manos y tirando la cabeza hacia atrás. Era una
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imagen totalmente inocente y hermosa - no te burles, es tu culpa que
seas tan grande.
- No es mi culpa nacer en este cuerpo Louis - dijo intentando calmar
sus carcajadas. Luego de un par de minutos en los que Louis intentó
cambiarse sin gimotear de dolor, finalmente estaba a punto de irse.
- ¿Entonces para esto son tus personas? ¿Para coger? - preguntó
antes de irse, cargando el saco en su brazo.
- No, mi persona en el manicomio era una señora. Las mujeres y yo
no congeniamos, nunca. Cuando veo una mujer solo pienso en
familia, los hombres son mi fuerte.
- Entiendo, entiendo - expresó con una agradable sonrisa para
finalmente retirarse del lugar.
Harry se quedó estático por un momento, analizando lo que acababa
de suceder. Su corazón estaba más que encantado por tener el
placer de haber conocido a Louis en otra faceta, al Louis de verdad,
no el que todo el mundo conoce. Este Louis era mejor que el que
pintaban en los periódicos.
- Pero con que elegancia te lo cogiste Styles - expresó burlona
Gemma. Harry sólo suspiró, justo cuando el ojiazul se iba ella tenía
que llegar.
- Calla Gemma calla, Verpiss dich.
Con una expresión de enfado salió de la habitación intentando evitar
pensar en su hermana, lo único que le quedaba por hacer era
recordar lo que acababa de tener con Louis, sólo así tendría la mente
lo suficientemente ocupada como para quitar a la chica de su cabeza.
Caminó por el patio un rato, observando a detalle cada minúscula
parte del sitio, recordando cuando era libre, cuando paseaba por las
calles de Alemania junto a sus amigos. Inundarse en aquellos
109
recuerdos era lo mejor para él, podía sentir el aroma de las calles, de
los puestos. Podía permitirse salir de su realidad un rato y pensar en
lo que estaría haciendo si tan sólo no hubiera regresado a casa. A lo
mejor estaría en un Bar, tirándose a algún mesero, o en casa de sus
amigos jugando videojuegos, o manejando la empresa familiar en
algún lugar del mundo.
Pero por primera vez, sintió que algo estuvo raro. La visita con Zayn
fue extraña, él no solía hacer tantas preguntas, ni tampoco
mencionaba a sus padres, mucho menos a su mamá, y lo más
extraño para él sin duda fue que no mencionara al respecto de la
herida, cuando Liam había dicho que todo Londres sabía lo que
había ocurrido, era imposible que Zayn no supiera sobre ello sin
embargo prefirió omitir el tema.
Tenía que descubrir el por qué.
Prefirió mantener a Louis fuera del tema, no quería involucrarlo
mucho cuando se trataba de su familia, él recordaba que los
Tomlinson y los Styles no eran los mejores amigos del mundo,
recordaba que su padre llegaba a casa hablando pestes de Mark, o
cuando hablaba por teléfono con él siempre solía recordarle lo
mucho que no le caía bien esa familia. Harry decidió entonces
pedirle ayuda a la única persona en todo el edificio con la cuál pudo
hablar sin sentirse odiado o excluido.
- Niall oye, ¿Podrías ayudarme con algo?
- Si, dime - expresó Niall con la voz un tanto más ronca que lo
habitual, con una pose firme, muy diferente a la manera en la que
estaba unas horas atrás cuando charló con él en su habitación.
- ¿Sabes si hay una forma de comunicarse con el exterior?
- ¿Cómo?
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- Pues no se, algún teléfono para hablar con alguien. Pero una forma
en la que no se entere nadie.
Niall se quedó meditando un poco mientras se frotaba el labio
inferior con sus dedos - pues hay dos teléfonos en la entrada pero
están los hombres de seguridad, hay un cuarto para los enfermeros
con un teléfono pero también está custodiado y pues los teléfonos
de la secretaria y de Tomlinson. Eso es todo.
Harry quedó pensativo por unos instantes, intentando descubrir la
manera de llegar a uno de ellos y llamar a alguien. ¿Pero a quién
llamaría? Sus amigos lo despreciaron cuando supieron lo de Gemma,
no confiaba ni en su madre ni en Zayn y Bernd definitivamente no
era una opción.
- ¿Y para qué quieres hablar con alguien? Tienes a Louis a tus pies y
de vez en cuando te acuerdas de mi existencia.
- Shhh, déjame pensar.
- Eres tan raro Harry, a veces ni siquiera puedes hablar
coherentemente y otras veces hasta me callas para poder pensar.
Harry sólo puso sus ojos en blanco - Gracias Niall, gracias por tu
ayuda - caminó hasta la sala y se sentó en una silla a pensar en lo
que podía hacer. Los teléfonos de afuera era imposible alcanzarlos
pues los hombres de seguridad le doblaban en tamaño, Liam
siempre estaba cerca de la habitación de enfermeros. La secretaria
de Louis muy posiblemente tenía su teléfono custodiado. Sólo
quedaba el de Louis, y sabía que él no se encontraba ahí.
Ahora su pregunta era, ¿Cómo iba a subir al despacho de Louis sin
que ni nadie se enterara?
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- Hola Harry - el rizado pegó un brinco del susto al escuchar que le
hablaban, era Liam, como siempre custodiándolo - ya vamos a las
duchas.
Harry asintió levemente y se levantó para dirigirse a bañar. Liam lo
acompañó como siempre lo hacía. Entraron al lugar y Harry estaba a
punto de quitarse la camisa, pero entonces recordó los arañazos que
Louis le debió haber dejado - Liam, no me quiero bañar - se dio la
media vuelta para quedar frente al enfermero.
- Harry, es protocolo, no te puedo dejar así.
- Por favor, no quiero. Llama a Louis.
- ¿Para qué?
- Él te dirá lo que tienes que hacer, es tu jefe, ¿No? - Liam suspiró y
llevó a Harry casi de la mano hasta la habitación de enfermeros,
tomó un teléfono y llamó a Louis.
- Louis, Harry me dice que te llame porque no quiere entrar a las
duchas - hubo un pequeño silencio, Harry intentaba escuchar lo que
el castaño respondió pero no lo logró - si, por protocolo tengo que
estar con él mientras se baña... Ok, ok, tranquilo, dejaré que se bañe
solo entonces, pero no grites.
Harry intentó contener su risa, pero en cuanto Liam colgó y regresó
a verlo cambió su rostro a uno serio y apagado para que no
sospechase del asunto - ¿Entonces?
- Bueno, al parecer Louis dice que hagamos lo que quieras, entonces
pues si no quieres que entre contigo no lo haré - su voz sonaba
totalmente confundida y miraba a Harry de manera extraña.
- Gracias Liam - respondió para finalmente entrar a bañarse,
dejando a Liam esperando fuera de las duchas.
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Harry se quitó la gasa de la herida con sumo cuidado y se dio cuenta
de que esta estaba sangrando un poco más de lo que debería, o eso
pensaba, sin embargo no quiso decir nada al respecto. Talló su
cuerpo con lentitud intentando recordar la manera tan temerosa
con la que Louis posaba sus suaves manos en él, saboreando su boca
y teniéndolo para él y sólo para él.
El agua ardía en su piel, las gotas recorriendo cada arañazo que
tenía en la espalda y la mordida en su clavícula lo hicieron gimotear
un poco, pero intentó contenerse para que nadie lo escuchara.
Al salir Liam tenía en sus manos ropa limpia y más gasas para la
herida, Harry se preguntaba en qué momento el hombre lograba
tener todo listo para él. En el manicomio a penas y le daban su
medicamento a la hora indicada y lo trataban pésimo, como una
escoria. Y no protestaba mucho, sabía que todos lo odiaban, pero
aquí todo era distinto. Con Louis todo era distinto.
Regresaron a la habitación. Harry tenía una toalla enrollada
alrededor de su cintura y caminó por detrás de Liam para que no le
viera la espalda. Al entrar al cuarto el rizado se acostó con rapidez y
con su cabello intentó cubrir la mordida, sin embargo no tuvo éxito.
- ¿Qué tienes ahí Harry? Déjame ver - Liam retiró el cabello de Harry,
exponiendo la mordida - ¿Qué sucedió?
- F- fue André de seguro - tartamudeó.
- Oh, no te la había visto - expresó indiferente, pero al voltear a ver
su herida quedó pasmado - ¡Harry! Las punzadas están abiertas.
- Scheisse
- No te preocupes, creo que puedo hacer algo, sólo déjame llevarte a
otro lado, tendrás que dormir en enfermería si no quieres que se te
abra más.
113
Harry maldijo en lo bajo. Su plan casi inexistente se había arruinado.
Louis intentó olvidar el dolor al caminar y sólo se dejó llevar por los
pasillos del hospital, hasta finalmente llegar de nuevo a su despacho
y tomar su maletín. Caroline lo miró de reojo confundida sin
embargo no dijo nada al respecto y Louis agradeció internamente
que no lo haya hecho. Manejó en silencio, recordando lo que había
pasado, debía sentirse arrepentido o por lo menos debía
comprender que lo que hacía estaba completamente mal, pero no lo
sentía así. Lo único que le quemaba en la conciencia era Lilian, debía
hacer algo al respecto, pero dejarla por ahora no era una opción, su
familia haría preguntas, muchas preguntas.
- Si mamá, dejé a mi esposa porque me siento más a gusto follando
con Harry Styles que con ella... vaya mierda - se dijo a si mismo
mientras llegaba a su casa.
Entró a su casa con discreción, pero Lilian estaba justo en la entrada
esperándolo con los brazos abiertos - ¡Que bueno que llegaste cielo!
Maya me habló por teléfono esta mañana, me dijo sobre la cena el
viernes, ¿Por qué no me lo contaste?
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- Lo siento, creo que lo olvidé - respondió cortante sin siquiera un
grado de afección - estoy muriendo de hambre.
- Sólo preparé una ensalada, me he sentido un poco mal hoy - Louis
solo asintió sentándose en el elegante comedor.
- ¿Mal? ¿Qué tienes?
- No sé, me ha dolido un poco la cabeza, nada de que preocuparse
amor - respondió con una cálida sonrisa.
Ambos comieron en silencio, pero antes de terminar se escuchó
como el teléfono de la casa timbró por lo que Louis se paró para
contestar - ¿Hola?
- Louis, Harry me dice que te llame porque no quiere entrar a las
duchas - era Liam. Louis quedó pensativo por un momento pero
luego comprendió la razón por la que Harry no quería que nadie lo
viera, de seguro lo había marcado demasiado, sus mejillas se
encendieron al instante y comenzó a respirar agitado.
- Oh, déjalo que haga lo que quiera, pero si necesita bañarse que
entre solo, no entres con él - Liam respondió negando y explicando
que era parte del protocolo - ¡Sólo haz lo que él te pida maldita sea!
Después de la cortante despedida de Liam, Louis colgó el teléfono un
tanto exasperado, ahora tenía miedo de que lo descubrieran y de
que todo se fuera a la basura - ¿Quién era? - preguntaba Lilian desde
la cocina.
- Liam, pasó algo en el hospital, pero no es nada.
Pasaron un par de horas. Louis pasó más de la mitad del tiempo en
su sala mientras leía aquel libro color vino, repasando algunos
verbos en alemán, intentando hablar el idioma lo mejor posible. No
quería perderse nada de lo que Harry le dijera. Recordar ese
115
momento que tuvo con él fue magnífico, y pensaba repetirlo de
nuevo, con el simple hecho de recordarlo sentía aquel cosquilleo en
todo el cuerpo y sonrió inconscientemente.
- Cielo - expresó Lilian desde atrás de el sillón donde Louis se
encontraba, el cual pegó un brinco al escucharla - creo que ya es
hora para que regreses al trabajo.
- Cierto - respondió mirando a su reloj - me voy, nos vemos en la
noche.
Y así se fue, sin explicar más, de regreso a su trabajo, donde se
mantuvo por un pequeño tiempo en su despacho, donde recordó los
canales que buscaban entrevistarlo y pensó que sería una buena
idea preguntarle a Harry qué opinaba al respecto. Eran casi las 7 de
la tarde y finalmente Louis pensó que era una buena idea ir a verlo.
Caminó despacio hasta la habitación, intentando no ser muy obvio a
la hora de moverse, pero cuando entró se dio cuenta de que no se
encontraba ahí. Se le hizo extraño, puesto que Harry no salía de ahí
de noche, sin embargo de todas maneras salió a buscarlo; fue a la
sala y estaba casi sola, salió al patio y no había nadie ahí. Louis
comenzó a hiperventilar, sentía que el pecho se le cerraba y su
miedo aumentó.
- ¡Harry! - gritó mientras lo buscaba por todos lados - ¡¿Dónde está
Harry?! - los enfermeros de guardia lo miraban extrañados - ¿No me
van a contestar?
- N.. no lo sabemos señor - respondió uno de ellos. Louis comenzó a
frotarse las sienes con sus pulgares, producto del estrés, y sacó una
pastilla de su bolsillo para apaciguar sus nervios.
- ¿Qué tienes Louis? - Liam apareció, miraba confundido a Louis, el
cual parecía como si se fuese a desmayar en cualquier momento.
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- ¿Y Harry?
- Está en la habitación de enfermería, la cortada se abrió un poco,
dice que puede que haya sido mientras caminaba hacia su visita -
Louis sabía perfectamente que no era por eso, su corazón se achicó
un poco al sentir que era su culpa - ¿Venías a verlo?
- Si, déjame hablar con él por favor.
Ambos caminaron en silencio, Louis por enfrente de su amigo
intentando levantar la cabeza lo mejor que pudiera intentando
evitar cualquier comentario al respecto de su intento de caminar -
Louis - mierda, pensó el castaño.
- ¿Si?
- ¿Qué tienes? ¿Por qué caminas así?
- Me caí, Lilian estaba trapeando y no me había fijado - Que original
respuesta de tu parte, se dijo a sus adentros mientras tragaba saliva
esperando a que Liam dejara por una vez en su vida de hacer
preguntas.
- Oh - sólo le quedó por responder, abriendo la habitación para que
Louis pudiera ingresar.
El sitio era más acogedor que las otras habitaciones del hospital.
Había un pequeño escritorio, un comedor con una pequeña cafetera
en el centro para que los enfermeros pasaran el tiempo cuando no
tenían que trabajar y un par de cortinas que llevaban a unas camas
individuales. Liam se acercó a una de las cortinas, corriéndola hacia
un lado para demostrarle a Louis que Harry se encontraba ahí,
hundido en las finas sábanas y soltando leves ronquidos mientras
dormía de lado. El psicólogo no pudo evitar curvear sus labios
demostrando una cálida sonrisa. Harry despertó en cuanto sintió la
presencia de ambos hombres, empuñando su mano para tallarse su
117
ojo y al abrirlos por completo visualizó al hombre que estaba
esperando tanto, sonriéndole de igual manera.
- Hasta que conozco su sonrisa Harry - expresó Liam. Harry ni se
había fijado en el enfermero hasta que este habló, por lo que pegó un
brinco de sorpresa al escucharlo - bueno, los dejo, me toca guardia
con André así que probablemente no me veas hasta mañana.
- Está bien Liam, gracias - dijo cortante sin quitarle la vista a Harry.
En cuanto su amigo abandonó la habitación sus ojos se cristalizaron
y se sentó junto a él en la cama - lo siento tanto.
- ¿Por qué? - Harry se sentó de igual forma en la cama, posando su
cálida mano en la mejilla del ojiazul.
- Por mi culpa se abrió eso.
- No es tu culpa, tranquilo - su áspera y ronca voz tranquilizó a Louis
al instante - ven, acuéstate un poco en lo que llega más gente.
Louis no lo pensó dos veces antes de correr de nuevo la cortina para
acostarse con él, dejando que el rizado posara su cabeza en su pecho
y enroscando sus dedos alrededor de su cabello - Oye Harry...
- ¿Si?
- Hay mucha gente afuera que piensa que yo te hice eso que tienes
en el pecho.
- ¡¿Qué?! - dijo en un brinco.
- Si, y hay bastantes canales que quieren entrevistarme por lo que
sucedió. No quería hacerlo pero tampoco quiero que piensen que te
he hecho daño, por eso quería saber tu opinión.
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- Hazlo, no se por qué me preguntas. Si te van a dejar de molestar
por ello mejor - Louis sonrió, desenroscó sus dedos de sus rizos y
tomó a Harry de su barbilla para que estuvieran cara a cara.
Sus esmeraldas brillaban como nunca, destellaban como si estuviera
visualizando lo más bello en este mundo, porque para los ojos de
Harry, Louis era la criatura más dulce, hermosa y perfecta que jamás
había visto, aunque a veces sus sentimientos negativos consumían
su interior y lo hacían ver serio y malo.
Las bocas de ambos se hundieron en un profundo beso,
intensificándose conforme pasaban los segundos, pero Louis paró en
seco, separándose un poco de él, aunque su agitación demostraba
que necesitaba continuar besándolo, parecía no querer seguir
haciéndolo - no podemos hacer nada, no mientras no cures por
completo.
Harry asintió - pero seguirás viniendo.
- Claro que si, sólo que será complicado no querer comerte mientras
esté contigo - Harry sonrió, tapándose la sonrisa con sus dedos -
eres muy tierno cuando ocultas tu sonrisa... lo mejor es que me vaya
antes de que alguien entre. Te veo mañana.
- Adiós Lou.
- Adiós Hazz.
Pasaron los días y llegó el Viernes. El tiempo que Louis pasaba con
Harry cada vez era más prolongado y aunque intentaban evitarlo,
119
siempre acababan besándose, acariciando sus cuerpos, sintiéndose
cada vez más dependientes de sus caricias, de sus aromas, de el uno
al otro.
Louis había llegado temprano a casa esa noche, pues se tenía que
preparar para la cena de su amigo. Había decidido usar aquel traje
negro que tanto le gustaba junto a una camisa del mismo color,
estilizando su figura al máximo, dejándolo ver tan elegante y a la vez
tan guapo que sin duda cualquiera caería rendido a sus pies. Lilian
por su parte había rizado sus cabellos y se colocó un elegante
vestido color carmesí que acentuaba sus curvas y un collar con
pequeños diamantes que Louis le había obsequiado en su primer
aniversario.
La pareja estaba a punto de salir de casa, pero Lilian paró en seco
antes de caminar por la puerta - ¿Louis?
- ¿Pasa algo?
- Olvidaste de nuevo ponerte perfume.
- Oh, me gusta más así, siento que se va mi olor si me pongo
perfume.
- ¿Qué olor Louis? - preguntó con una leve risa.
Louis suspiró - olvídalo, sólo vámonos.
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CAPÍTULO IX
La casa de la familia de Maya era acogedora, con decorados
elegantes pero a la vez hogareños. El patio estaba perfectamente
decorado, con una larga mesa de madera con manteles en
tonalidades pastel y un par de candelabros dorados como centros de
mesa. Gran parte de las familias de Liam y Maya ya se encontraban
sentados en el enorme comedor, sin embargo Louis buscó con la
mirada a su amigo mientras posaba su mano en la espalda de su
esposa.
- ¡Al fin llegan! - la pareja escuchó una femenina voz por detrás de
ellos, por lo que se dieron la media vuelta casi al mismo tiempo.
Maya lucía un elegante vestido beige con un encaje en sus hombros
estilizando su figura, con un molote alto y unos aretes plateados que
le colgaban de sus delicadas orejas - pasen, son bienvenidos.
- Maya, ¿Dónde está Liam? - preguntó el ojiazul confundido.
- Pensé que lo sabías, lo llamaron del hospital, parece que un
paciente se puso algo intenso, pero no tarda en llegar no te
preocupes, en lo que llega siéntense, les reservé un espacio justo al
lado de nosotros para que no te separes de Liam.
Un hormigueo se acrecentó en su estómago - ¿No te dijo qué
paciente?
- Mmmm no, ¿Quieres llamarlo? - preguntó la mujer extendiendo su
brazo mientras señalaba el teléfono de la casa.
- Por favor - expresó con un tono de alivio, dirigiéndose al teléfono e
ignorando por completo a cualquier persona que estuviese en la
casa, incluyendo tanto a Maya como a Lilian. Con sus dedos
temblorosos logró marcar el número de su secretaria y vio de reojo
121
como Lilian y Maya se sentaban juntas en la enorme mesa -
¿Señorita Flecker? Soy Louis.
- Señor Tomlinson, ¿Sucede algo?
- Quería saber la razón por la que el señor Payne regresó al hospital.
- Oh, se fue hace unos pocos minutos al parecer, tuve que llamarlo
pues le tocaba guardia con el señor André, continuó con unos
fuertes espasmos y no había personal en el área, una disculpa.
- ¿Y Harry? ¿Cómo está Harry? ¿Llegó la cama que ordené... quiero
decir... que ordenó su familia para él?
- El mueble llega el Lunes, pero el colchón llegará mañana -
respondió la mujer - ¿Por qué los Styles habrán pedido eso?
- Ni idea - respondió cortante - muchas gracias Caroline, bonita
noche.
- Igualmente señor, nos vemos mañana - Louis colgó el teléfono
soltando un suspiro de alivio y mientras se acomodaba su traje
caminó hacia el asiento vacío que se encontraba al lado de su esposa.
No pasaron más de 10 minutos cuando el futuro esposo de Maya
apareció por la puerta, vistiendo un saco gris oscuro y una corbata
color vino.
Louis no lo pensó dos veces antes de pararse en su asiento e ir a
saludar al hombre, el cual se encontraba rodeado por sus familiares.
Se escabulló entre la gente y abrazó con gozo a su amigo, el cual lo
recibió con sus brazos abiertos. Ambos caminaron juntos,
compartiendo risas y algunos comentarios que sólo ellos
comprenderían, para finalmente sentarse al lado de sus respectivas
parejas.
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- Buenas noches Lilian - expresó Liam con una sonrisa, extendiendo
su mano para saludar a la mujer.
- Hola Liam - respondió suavemente, aunque una leve tensión se
sintió en el ambiente, y todo gracias a Louis, el cual sólo le prestaba
atención a Liam sin siquiera intentar tener un mínimo contacto con
la mujer con la que se casó hace un par de años - ¿Cómo van los
preparativos? - intentó romper el hielo - espero que no estén tan
estresados como nosotros lo estuvimos, fue un dolor de cabeza,
¿Cierto cielo? - Louis sólo asintió levemente mirando hacia los
elegantes platos dorados que decoraban la mesa.
- ¿Viste a Harry antes de irte? - preguntó, ignorando por completo el
tema de conversación.
- Si, ya estaba dormido cuando pasé. Me sorprendió que durante
estos días esté tan precavido con su herida, se nota que quiere sanar
pronto.
- Si, si que quiere - respondió intentando ocultar su sonrisa
mordiéndose el labio inferior.
La cena transcurrió relativamente normal, Lilian hacía todo lo
posible para recibir la atención de su esposo, sin embargo este
siempre sacaba el tema de su trabajo, más específicamente sobre
Styles, y ya le estaba comenzando a doler la cabeza sólo con oír el
nombre de aquel hombre el cuál Louis había odiado en un pasado.
- ¿Louis? - preguntó la rubia mientras se limpiaba la boca con una
servilleta mientras terminaba de pasarse la lasaña que estaba
cenando.
- ¿Si?
- ¿Podemos hablar de otra cosa cariño? Desde que llegaron los
nuevos pacientes al hospital no has dejado de hablar de Harry.
123
- ¿Y por qué te molesta que hable sobre eso? -preguntó con
tranquilidad, haciendo contacto visual con ella por primera vez en la
noche.
- Ya ni siquiera me hablas Louis - explotó de repente la mujer
intentando no hacer una escena - No me prestas atención desde que
el puto asesino está en el Wahnsinn - expresó entre dientes.
- ¡No le digas así Lilian! - Louis se paró enseguida de la mesa,
pegando un fuerte estruendo al mover sus cubiertos con el
repentino movimiento que asustó a todos en la cena - ¡No quiero
que te vuelvas a referir así de él!
- ¿O qué? ¡¿Acaso no lo es?! ¡Dime Louis! ¡Ilumíname! - Lilian se paró
de igual manera, quedando frente a frente con el castaño.
- Nos vamos a casa - expresó con seriedad, intentando evadir las
miradas fulminantes de las familias de sus amigos.
Louis tomó a Lilian del codo intentando no ser brusco, pero el enojo
le desbordaba por el rostro. Se despidió de Liam y Maya con
completa seriedad y entró al auto esperando a que la mujer subiera
junto con él.
El camino a casa fue agrio e irritante. Louis estaba furioso por haber
escuchado aquello salir de la boca de Lilian y no quería siquiera
voltearla a ver, sólo empuñaba sus manos con fuerza mientras
tomaba el volante, y pudo oír unos leves sollozos por parte de su
mujer. No podía continuar con esta farsa, estaba harto de pretender
que la quería. Necesitaba terminar con eso en ese instante.
Louis salió del auto en cuanto llegaron a casa y conforme se alejaba
del auto escuchó como el llanto de Lilian sólo aumentaba, sin
embargo ella bajó un poco después que él y lo siguió en lo bajo.
124
- Siéntate - expresó con el rostro levantado, señalando los sillones.
Lilian no protestó y se sentó en uno de ellos. Louis le siguió el paso,
sentándose en el sillón de enfrente - necesito decirte algo - Lilian
sólo asintió mientras se sorbía la nariz para intentar dejar de
sollozar - ya no te amo Lilian, hace tiempo que ya no lo hago - su voz
se quebró - y sé que es difícil pero tienes que aceptar que ya no
funcionamos.
- Yo... yo si te amo Louis. Podemos seguir intentando, podemos
trabajar en lo nuestro...
- ¡Es que no lo entiendes Lilian! ¡No te amo! - Louis se paró del sillón.
- ¡¿Qué hice para que no me amaras?!
- ¡Nada! Y ese es el puto problema... es que nunca te amé.
- Conociste a alguien, eso fue lo que pasó, ¿Cierto? - Lilian intentaba
con todas sus fuerzas intentar encontrar la razón por la cuál Louis
cambió de postura con ella - Caroline... es ella, te acostaste con ella.
Louis soltó una fuerte y sonora carcajada - ¡¿Cómo me voy a acostar
con Flecker?! ¡Tu sabes que es como de la familia! Debes de
entender que no es mutuo lo que sientes por mi, y lo siento... se que
va a ser complicado porque tu familia te quiere conmigo, pero
necesito el divorcio.
- ¡¿Qué?! Louis no... no puedes... - Lilian quebró en llanto, posando su
rostro entre sus manos y sollozando fuertemente. Louis no soportó
verla así, aunque no la amara si que sentía afecto hacia ella, tenía
años desde que se conocieron así que se sintió un poco mal por verla
así de frágil. Se acuclilló en frente de la mujer y tomó sus manos para
separarlas de su cara.
- Mírame - Lilian apartó la mirada - Lil, mírame. Me iré a casa de mi
madre esta noche para que te despejes tu sola, pero no cambiaré de
125
postura. Háblalo con tus padres, no quiero convertir nuestro
matrimonio en un castigo para ambos, será mejor que nos
separemos.
Lilian no protestó, pero tampoco quiso voltearlo a ver. Louis caminó
hacia su habitación, tomó un poco de ropa y la colocó en una maleta
para retirarse. Pero antes de irse recordó levantar el colchón de la
cama y tomó una carpeta con las iniciales H.S. en ella.
Con sus ojos cansados y con unas horribles ojeras despertó pues
había dormido muy poco, intentando recordar lo que había pasado
anoche. Se encontraba en su habitación de la infancia, aún estaban
algunos posters de viejas bandas de los 70s pegados en sus paredes
y algunos trofeos de Futbol, recuerdos que mantenía de su
adolescencia.
- Louis, ¿Ya despertaste? - se escuchó una voz proveniente de afuera.
- Si mamá, me tengo que ir al trabajo.
Jay, la dulce madre de Louis, abrió la puerta de la habitación con una
cálida sonrisa, pero que al mismo tiempo reflejaba un poco de
preocupación. Louis se sentó en la orilla de su cama y la mujer
decidió sentarse a su lado - ¿Me vas a contar lo que pasó anoche?
Sólo entraste furioso y te metiste en tu cuarto sin decir nada.
126
- Lilian y yo discutimos... le pedí el divorcio - Louis quería notarse
triste, o mostrar alguna emoción, sin embargo expresó sus palabras
casi como si estuviera orgulloso de decirlo.
- Louis no puedes hacer eso - Jay entornó los ojos al escuchar las
palabras de su hijo - sabes que los Dubois nos van a comer vivos si la
dejas, ¿Cómo decidiste pedirle eso?
- Ya no la amo... creo que en realidad nunca lo hice. Fue un error
haberme casado con ella en primer lugar. ¿Por qué dices que no
puedo dejarla mamá?
Jay miró al suelo por un momento, dando un fuerte suspiro - Tu
padre... tu padre sabía que los Dubois tenían fuertes influencias en
los bancos de Londres y Francia, ¿Lo sabes tú cierto? - Louis asintió
levemente, escuchando con atención a lo que la mujer le contaba -
cuando supo que le pediste matrimonio hizo un contrato con Albert
Dubois.
- El padre de Lilian.
- Así es... le entregó una cuarta parte del hospital a su familia para
evitar pagar el doble de impuestos. Albert no se expresó en tu contra
cuando tu papá falleció porque todo el dinero que tu ganabas se iba
directo hacia su hija. Si la dejas, Albert no va a descansar hasta
quitarte el hospital cielo.
- ¡¿Pero qué?! ¿Por qué nadie me había contado esto?
- No pensé que fuera importante, jamás pensaría que te ibas a
querer divorciar de Lilian cariño.
Louis se frotó el rostro con exasperación y se levantó de la cama -
voy a cambiarme, volveré en la tarde, ¿Puedes salir? - Jay asintió
levemente y se acercó a su hijo para proporcionarle un suave beso
en la mejilla.
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El hombre decidió no ponerse un traje esa mañana, encontró una
chamarra y un pantalón deportivos azul marino y salió así, sin
siquiera desayunar. Manejó de manera descuidada pero llegó en un
santiamén intentando no quedarse dormido mientras daba torpes
pasos hasta su despacho.
- Señor Tomlinson, ¿Pero qué le pasó? - preguntó en un tono de
preocupación su secretaria. Louis sólo suspiró volteándola a ver.
- Nada de qué preocuparse, ¿Noticias de los Styles?
- De hecho si, recibí una llamada hace unos minutos de Bernd Styles,
dice que regresó a Londres y que quiere ver a Harry.
- Hablaré con Harry y luego veremos si Bernd puede pasar, se me
hace extraño que quiera venir.
- También me acaba de confirmar la cita de la Thames Television,
pasa su entrevista.
- ¿El Lunes cierto?
- Exacto, a las 3 de la tarde, ellos vendrán aquí.
- Perfecto, sólo dejaré mi maletín y bajaré con Harry, muchas gracias
Flecker.
Y así como lo dijo, casi aventó el maletín desde la puerta y corrió
hacia las escaleras para llegar a la habitación de Harry. Abrió la
puerta con precaución y luego la cerró despacio, pensando que el
ojiverde se encontraba dormido, pero en cuanto se dio la media
vuelta dos grandes manos lo tomaron de sus mejillas - Harry -
expresó en un profundo suspiro, tomándolo de la camisa para
acercarlo a él y darle un pequeño y suave beso en los labios - pensé
que dormías.
128
- Te extrañé, ayer te fuiste temprano.
- Ya te dije que tenía la cena de Liam. Y hablando de la cena, necesito
contarte algo - Louis tomó las manos de Harry para quitarlas de su
rostro y lo dirigió a su cama para sentarse a su lado - intenté
separarme de ella.
- ¿De tu esposa?
- Si... pero al parecer no puedo. Mi padre realizó un contrato con su
familia, me quitarían el hospital si me separo de Lilian, y ya no te
podría ver - el ojiazul intentó contener sus lágrimas y pasó su mano
por los rizos de Harry, el cual lo observaba con tranquilidad.
- No llores Lou, mira, para que te sientas mejor - Harry tomó su
camisa y la levantó, mostrándole su pecho desnudo al castaño - ya
no duele tanto, está sanando. Son buenas noticias, creo.
- Claro que son buenas noticias, me alegra que estés mejor. Gracias -
Louis esbozó una pequeña sonrisa, sintió como su estómago se
revolvió por la ternura de ver a Harry intentando hacerlo feliz - y
otra cosa.
- ¿Qué? - expresó mientras se bajaba la camisa y se acercaba a Louis
para posar su cabeza en su hombro. Louis lo recibió, envolviendo su
cintura con su brazo.
- Alguien quiere venir a visitarte, y no es Zayn.
- ¿Quién?
- Tu papá.
- ¿Papá? - Harry dio un leve brinco, sin embargo no se separó de
Louis - ¿Para qué quiere verme?
129
- No lo sé, a lo mejor tiene noticias del juzgado y quiere venir a darte
noticias por su propia cuenta, ¿Si sabes que tu caso sigue abierto en
los tribunales verdad?
- Yo no sé nada Lou - Louis se sonrojó e intentó rodear el tema de
conversación para no convertir su visita en un momento agrio.
- Me gusta que me llames Lou.
- Por eso lo hago, porque aunque no te mire, sé que sonríes siempre
que digo tu apodo.
- Mierda, eres demasiado tierno incluso en estas circunstancias, si
tan solo te hubiera conocido antes...
- Antes yo no era así, bueno, nunca había sido así con nadie - Harry
se separó de Louis, pero sólo para acercarse a su rostro y besarlo en
la boca. Louis introdujo su lengua en la cavidad bucal del rizado
intentando explorar cada espacio de él, sentía que no le alcanzaría
una vida entera para poder saborearlo lo suficiente. Luego de unos
segundos ambos se separaron pero pegaron sus frentes para tomar
aire - Quiero hacerlo Lou.
- ¿Ahora?
- Si, me pone mucho verte en ropa de deportes - Harry se acercó al
cuello de Louis, comenzando a besarlo con lentitud y causando que
salieran leves jadeos por parte del castaño.
- Anotado. Ropa deportiva - expresó con una sonrisa mientras
cerraba sus ojos, sintiéndose tan excitado por las caricias que Harry
le proporcionaba - espera, espera, ¿Ya no duele?
- No, ya no duele.
130
- Déjame sólo revisar si... Hazz... espera - Harry no paraba de besar a
Louis, intentando arrancarle la ropa - quiero asegurarme de que
nadie entre.
- Sólo déjame besarte de nuevo.
El rizado se acercó a la boca de Louis para volverle a dar otro beso
en sus labios, acercándose a él y friccionando con su cuerpo
mientras Louis se quitaba su chamarra con lentitud. El calor
aumentaba con cada segundo transcurrido.
- ¿Ya te dieron tu medicamento?
- No.
- Entonces esperemos a que llegue Liam, antes de que nos
encuentre.
Pareciese como si Louis hubiera invocado a Payne, porque segundos
después de que ambos decidieran separarse, este apareció por la
puerta con la pastilla en una mano y un vaso con agua en la otra,
pero al ver a Louis sentado junto a Harry tensó su rostro.
- Louis, ¿Todo bien? - expresó con preocupación, dejándo las cosas
en la mesa de Harry.
- Si, anoche dormí con mi madre, lo siento por arruinar tu cena.
- No te preocupes, no sabía que las cosas estaban tan mal con ella...
¿Podemos salir aquí al pasillo y platicarlo? Si lo necesitas, claro.
- Me lo puedes contar aquí - Liam bajó la mirada un poco. Louis
todavía no soltaba a Harry de la cintura. En cuanto Louis sintió la
mirada de su amigo fulminando su brazo, este lo quitó asustado y
Harry sólo se acercó a la mesa para tomar su medicamento.
131
- ¿Ok? - Liam estaba confundido, demasiado confundido - sólo
quiero decirte que si en serio tienes problemas con Lilian, intentes
resolverlo, no quiero que sufras, ni tampoco la hagas sufrir a ella si
no la quieres.
- Liam, no puedo separarme de ella, quiero hacerlo, pero me tienen
atado, los Dubois me tienen atado.
- Sólo lo digo por tu bien - Liam observó de reojo a Harry, pudo
notar como este observaba al rostro de Louis con suma atención, o
más bien, observaba sus labios - los dejaré, tengo que revisar a los
demás.
- Gracias por preocuparte Li - dijo mientras veía como el enfermero
se retiraba de la habitación. En cuanto este cerró la puerta los labios
del ojiverde regresaron a su boca - Harry... Harry espera.
- ¿Ahora qué Louis?
- Creo que se dio cuenta.
- Si se hubiera dado cuenta hubiera dicho algo, no seas idiota.
- Oye, no me llames idiota - expresó con una risa - además, te tengo
una sorpresa el Lunes y prefiero esperar a ese día, si quieres.
- Podría esperar una eternidad si me lo pides.
- Ay Harry no te pongas tan sentimental, en vez de querer follar, sólo
quiero abrazarte - y de nuevo la maldita sonrisa de Harry apareció,
estremeciendo al psicólogo - sólo hablemos un poco, ¿Quieres salir
al patio a tomar aire?
- De hecho creo que iré al comedor a desayunar, ve a trabajar y
vuelves más al rato.
132
Louis asintió entregándole un último pequeño beso en la comisura
de sus labios para regresar a su área de trabajo. Se mantuvo ahí,
coordinando algunos trabajos, fechas, números, dejando todo en
orden como siempre, pero con su mente en un lugar completamente
distinto. No sabría que decirle a Lilian ahora que sabía que no podía
dejarla, perdería su patrimonio, pero más importante, perdería a
Harry junto con este. Por primera vez se sentía expuesto, sin salida,
todo el tiempo Louis había logrado conseguir lo que quería, a pesar
de ello ahora tenía su empresa colgando de un hilo, pero encontraría
la manera de arreglar todo y lograr su cometido. Terminar con Lilian
y quedarse con el Wahnsinn.
Pero algo más que Louis pasó haciendo en su despacho, fue observar
aquella carpeta de nuevo, intentando descifrar lo que estaba mal, lo
que le removía la consciencia. Pero se dio cuenta que la única
manera de conocer más información sobre Harry, era yendo a
fuentes directas. Tenía que hablar con su familia. Con los Styles.
- Señorita Flecker - Louis asomó su cabeza hacia el escritorio de la
mujer - ¿Podría agendar una cita con los Styles el Viernes?
- Señor, ¿Por qué querría hacer...
- Sólo hágalo, por favor.
133
Harry caminó arrastrando sus pies hasta el pequeño comedor,
donde se sentó sutilmente junto a Niall, el cual ya estaba
devorándose su plato. Internamente Harry se sentía en el cielo,
disfrutando de sus pensamientos, recordando el tacto suave de la
piel de Louis contra la suya, de sus besos, de la forma en la que lo
mira, pero no podía demostrar eso externamente, por lo que
mantuvo su postura de siempre, intentando notarse serio, y hasta
cierto punto, enfermo.
Luego de unos pocos minutos un enfermero llegó a la redonda y
blanca mesa donde los pacientes se encontraban esperando su
comida, entregándole a Harry un plato, parecía ser un especie de
masa la cual olía a papa. Harry no tenía mucho apetito, sólo salió a
desayunar porque si tenía a Louis en la habitación, no podría
aguantar las ganas de querer hacerlo con él, pero como le había
pedido esperar, él lo haría sin protestar.
- Buenos días grandote - dijo Niall intentando pasarse la comida - ¿Y
Louis?
- Arriba.
- Y... ¿Cómo es? ¿Cómo es pasar tiempo con él? Se nota que se llevan
bien.
- Él es bueno.
- ¿En qué sentido Harry? - la voz de Gemma retumbó en su oído, pero
no quiso voltear a buscarla y sólo puso sus ojos en blanco.
- Me trata bien, mejor de lo que merezco, me hace reír, me entiende
de manera inexplicables.
134
- Pareciera que estás describiendo a tu novia - Harry sólo respondió
con una pequeña risa - bueno, te dejo comer, creo que iré a caminar
un poco, tu sigue pensando en tu novia.
Harry intentó evitar sonreír, pero le fue casi imposible, sólo
escondió su rostro entre sus manos en lo que la sonrisa desaparecía
un poco de su rostro. Pero esta vez Liam estuvo observando.
Analizaba a Harry, sus gestos, la manera en la que miraba a Louis
era extraña, y se podría comprender tomando en cuenta su encierro,
pero aquí lo más raro era Louis, él lo miraba de la misma manera,
pasaba cada vez más tiempo con él, se encerraba en la habitación
intentando que nadie los viera, una actitud completamente ilógica
conociendo la historia que tiene con su familia.
Liam se acercó de manera amistosa hacia el ojiverde, sentándose a
su lado mientras este terminaba a duras penas con su plato de
comida - Harry, ¿Puedes venir hoy a la charla? - Harry odiaba la
charla, estar en un círculo con tantas personas contando los
problemas que no le interesan en nada para él es aburrido, tedioso y
poco importante, preferiría estar con Louis en su habitación antes
de hablar con desconocidos.
- No me gusta la charla, hay mucha gente.
- Sólo ven un rato, te lo pido.
- No voy. No quiero hablar con nadie y sabes que no te permiten
obligarme a hablar con nadie.
Liam se quedó pensativo - Louis me pidió que te lo dijera.
Harry volteó a ver a Liam con interés - iré 10 minutos, sólo eso.
- No tarda en empezar, lo mejor es que vengas de una vez, de todos
modos Louis no llegará hasta en un rato más.
135
Harry asintió levemente y se levantó junto a Liam, el cual lo dirigía a
la habitación de charlas, donde habían sillas acomodadas en un
círculo, esperando a que las personas se sienten y cuenten lo que
piensan, lo que los trajo ahí. Harry se sentó junto al enfermero y
minutos después los demás enfermeros ingresaron junto a otros
pacientes, dejándolos en las sillas y retirándose segundos después.
- Buenos días, como muchos ya saben soy Liam Payne, hoy me tocan
las charlas y espero que puedan aportar algo a estas. Comenzaremos
diciendo nuestros nombres y luego les haré unas pequeñas
preguntas. Primero empezaremos con mi derecha.
Harry ya se sentía aturdido, si continuaba mucho tiempo ahí, temía
que Gemma regresara, pero no la Gemma divertida, sino la que lo
atormentaba de vez en cuando, recordándole lo que había hecho -
Soy... Soy Harry St... Harry, sólo Harry.
- Ok Harry, ¿Recuerdas el día en el que te detectaron tu condición?
- No - respondió secamente, intentando no mirar a todas las
personas que lo miraban con temor, y hasta rabia.
- Otra pregunta, ¿Conocías a alguien de este hospital antes de
ingresar en el?
- No.
- ¿Ni a Tomlinson? ¿Por qué le tienes tanto afecto si no lo conocías?
- ¿A... afecto? Yo no le tengo afecto - de repente parecía como si
todas las personas a su alrededor desaparecían, sólo estaban Liam y
Harry.
- ¿Cómo le hiciste para cambiar lo que sentía Louis por ti?
- ¿A qué vienen esas preguntas? ¿Por qué metes a Lou en esto?
136
- ¿Lou? ¿Ahora lo llamas Lou? Sólo he escuchado a una persona
llamarlo así antes... - Liam sólo estaba atando cabos, pero no podía
siquiera imaginar que Louis podría estar teniendo una aventura con
Harry, es que era imposible, tendría que hablar con él.
- Me voy - expresó con desagrado, parándose de su asiento y
retirándose.
Liam se paró de su silla justo después que Harry, avisándole a un
enfermero que entrara a la charla con él, necesitaba urgentemente
hablar con Louis. Corrió por las escaleras hasta llegar a la oficina de
su amigo, y abrió sin siquiera tocar. Ahí estaba Louis, hundido en la
carpeta de Harry mientras releía el periódico anunciando la muerte
de Gemma. En cuanto vio a Liam, subió la mirada y dejó la carpeta
en el escritorio.
- ¿Sucede algo? - preguntó con suma tranquilidad.
- Dime... dime que no estás teniendo una aventura con Harry.
- ¿Qué? - Louis sintió como su espalda se tensó, y comenzó a
juguetear con sus manos nerviosamente, tragando saliva sin quitarle
la mirada a Payne.
- Louis, has estado muy raro, te la pasas con Harry, lo defiendes a
toda costa, quieres hasta dejar a Lilian ¡A Lilian! ¿Pero qué mierda te
está pasando por la cabeza?
- ¿Y a ti que te interesa lo que hago con mi vida Liam?
Liam suelta una risa irónica - No se, probablemente que sea tu
amigo, pero al parecer a ti no te importa, si no me dices qué pasa
entonces pensaré seriamente en trasladar a Harry a aislamiento,
pues voy a pensar que tiene una obsesión contigo y no queremos
que se repita lo de André, ¿Cierto?
137
Louis se levantó instantáneamente de su asiento - Ni se te ocurra
pensar en eso - explotó, intentando hablar entre dientes - a Harry no
lo tocas.
- ¡¿Entonces dime qué mierda pasa?!
- ¡Ok si! ¡Me acosté con él! - las palabras sólo fluyeron por su boca -
Creo... mierda... creo que me estoy enamorando.
- ¡¿Louis te estás escuchando?! ¡Harry es un asesino! ¡Un asesino con
esquizofrenia! ¡Un Styles! ¡¿En serio no lo piensas por un segundo?!
- ¡¿Crees que no lo he pensado Liam?! Escúchame, es jodidamente
hermoso, lo que siento cuando estoy con él, es un sentimiento que
nunca había experimentado en mi vida, ni Lilian me había hecho
sentir lo que Harry provoca en mi.
- Te está comiendo la cabeza Louis, te va a hacer daño y cuando
dejes a Lilian te vas a arrepentir.
- No lo está haciendo, te lo juro, es más, estuve revisando su
expediente, hay muchas incoherencias en él, creo que algo anda mal,
necesito hablar con Bernd, o Anne, no lo sé, pero voy a investigar.
- ¡Louis Dios! Abre tus ojos, en serio amigo esto está mal, no puedes
ir por la vida follándote a un paciente, ¡Te van a comer vivo!
- Por eso no dirás nada al respecto, sólo déjame confirmar mis
sospechas y si no son ciertas, lo dejaré por la paz, ¿Está bien? Hazlo
por mi, por el bien del hospital, nadie puede saber esto - Liam quedó
atónito, no podía procesar todavía lo que estaba ocurriendo, pero
aún así decidió callar, por ahora - espera, si tú estás aquí, ¿Quién
está cuidando de él?
- No lo sé, de seguro está en su habitación.
138
Louis no lo pensó dos veces antes de pasarlo de largo y correr a
buscarlo. Llegó a la habitación lo más rápido que pudo y lo encontró
acostado en su cama, oculto entre sus sábanas y temblando de
manera ansiosa. Louis tomó la esquina de la sábana y destapó su
rostro, el cual estaba húmedo por las lágrimas que soltaba, con sus
ojos empuñados y con un pequeño puchero en sus labios.
- ¿Hazz? Oye, aquí estoy - Harry abrió sus ojos con lentitud, para
después abalanzarse y abrazar a Louis, enterrando su cabeza en el
cuello del psicólogo. Este correspondió su abrazo al instante,
acoplándose a su cuerpo caliente por el llanto.
- Liam - expresó en un sollozo.
- Si corazón, Liam lo sabe.
- ¿Te pasará algo?
- No, ya lo solucionaré, no te preocupes. ¿Quieres que me quede?
- Sabes que si - Louis subió a la cama y abrazó a Harry con fuerza,
respirando en su cuello y sintiendo su calor corporal. Liam llegó
pocos segundos después, asomó su cabeza y se encontró con la
imagen de ambos hombres acostados, con sus ojos cerrados y una
leve sonrisa por parte de ambos.
Entonces lo comprendió.
139
CAPÍTULO X
Lunes por la mañana. Tomlinson había evitado por completo a Lilian
durante el fin de semana, pasó sus días en casa de su madre,
intentando no pensar en su matrimonio, pasando tiempo con sus
hermanas y sobre todo, estando con Harry. Aquel hombre rizado con
esa sonrisa tan hipnotizante y esos ojos que le sacaba tantos
suspiros al castaño lo tenía totalmente embobado, tener contacto
con él se había convertido en su adicción, en sus ganas de vivir y no
podía perder aquello que tanto quería.
El hombre llegó a su oficina como todos los días, portando un traje
de cuadros grises y azules, resaltando sus ojos con vivacidad. Se
sintió tan contento al llegar y recibir la noticia por parte de Caroline
de que la cama que la familia Styles según había enviado para Harry,
cuando en realidad el psicólogo estuvo investigando por una noche
entera el mejor mueble para Harry, el más cómodo y que se acople al
hospital para no levantar sospecha alguna.
Liam por su parte no había expresado palabra ni con Harry ni con
Louis desde su descubrimiento, sólo pasaba a entregarle sus
medicamentos al ojiverde cuando era su hora y se iba sin decir nada,
pero Harry no estaba molesto por ello, al contrario, le agradecía no
tener que charlar con él, se encontraba furioso con el enfermero,
había temido que Louis perdiera su hospital por su culpa, no quería
que sufriera de ninguna forma.
- Buenos días Harry - expresó con una amplia sonrisa el hombre,
acercándose a Harry, el cual se encontraba sentado en la orilla de su
cama y sentándose en su regazo. Harry sintió un escalofrío al sentir
a Louis encima de él, pero inconscientemente abrazó a su psicólogo
de la cintura y con su otra mano atrapó su rostro para besarlo. Louis
correspondió el beso al instante hundiéndose deseoso en esos labios
que tanto añoraba - espera - expresó al sentir las ásperas manos del
140
paciente subir por su camisa, intentando desabrocharla - hoy llegó
tu sorpresa.
- ¿Sorpresa? - preguntó confundido sin quitarle la mirada a sus
azules tan preciados para él.
Louis se paró del regazo de Harry, dejando al rizado con un pequeño
vacío. Asomó su cabeza y se encontró con cuatro enfermeros que
cargaban con el mueble y otros dos con el colchón. Todos entraron a
la habitación, acomodando la nueva cama de Harry y retirando la
vieja con cuidado y y Harry intentó encubrir sus ganas de reírse
pues sabía perfectamente la razón por la que Louis decidió
comprarle una nueva.
- ¿Te gusta? - preguntó Louis mordiéndose las uñas.
- ¿No la podemos estrenar ya? - el hombre ciñó la cintura del castaño
con sus manos, haciéndolo suspirar al instante.
- Tomaré eso como un si. Pero primero tu medicamento.
- Ya lo tomé Lou - expresó acercándose a su cuello para comenzar a
besarlo, dejando marcas a su paso - ich verehre dich.
Louis sonrió al instante, tomando a Harry de su camisón para
quitárselo con rapidez y tumbándolo en su nueva cama para
después sentarse encima de él y besarlo ferozmente en su boca.
Ambos hombres jadeaban entre el húmedo beso que se estaban
proporcionando, friccionando sus entrepiernas y tomándose de sus
cabellos.
- Espera - expresó Louis en un jadeo - no puedo, tengo la entrevista.
- ¿La de la tele? - preguntó sin soltar a Louis de sus lacios cabellos.
141
- Si, y no quiero ser gentil mientras lo hago contigo, mejor
esperemos a que termine la entrevista y seré todo tuyo - los ojos de
Harry brillaban, como cada vez que sus labios se unían a los de
Louis, haciendo que el psicólogo se arrepintiera de haberlo dejado
con las ganas - te lo compensaré.
- ¿Ya no me vas a llamar corazón? - expresó con una media sonrisa
mientras veía como Louis se bajaba de la cama y se reacomodaba su
corbata.
- Siempre te ha encantado la atención, ¿Verdad? Te veo en un rato
más Hazz - dijo de manera sarcástica, acercándose al paciente y
proporcionándole un último beso en la comisura de sus labios.
- Espera - Harry tomó a Louis del brazo impidiéndole que se fuera -
¿La entrevista será aquí en el hospital?
- Si, pero la harán afuera, nadie se mete a mi despacho - expresó con
suavidad - ya me voy que es a las tres y tengo que prepararme.
Harry finalmente dejó ir a Louis, el cual salió de la habitación con
suma tranquilidad, mientras que él se quedó en su nuevo colchón, el
cual era mil veces mejor que el anterior, fácilmente podía decir que
era mejor que el de los hoteles en los que se quedaba en Alemania
años atrás, aunque sus recuerdos sobre su pasado seguían un tanto
borrosos aún conservaba uno que otro.
Estaba acostado boca arriba observando el techo, imaginándose a
Louis a un lado de él, sintiendo su calor y su aroma, intentando
aferrarse a su imagen para no tener que lidiar con las voces en su
cabeza, mas específicamente de su hermana. A pesar de ello una voz
externa a sus pensamientos lo interrumpió.
- Definitivamente te lo ganaste, ¿Qué sigue? ¿Te comprará ropa
nueva? - Niall apareció en la habitación de Harry mientras
142
observaba con asombro el mueble nuevo mientras se recargaba en
la pared. Harry sólo intentó ocultar una sonrisa sin éxito alguno - te
entiendo, es normal enamorarte de Louis, pero aquí lo extraño es
que haya sido mutuo.
Niall se sentó en la orilla de la cama con suavidad, cruzando sus
piernas y observando a Harry mientras este intentaba cubrirse la
cara con sus manos para no mostrar su rostro completamente
sonrojado por las palabras del rubio.
- ¿Si estará enamorado?
- Harry, hasta la pregunta ofende, todos lo notamos. Y cuando me
refiero a todos hablo de - Niall se da dos toques pequeños en su
cabeza - todos aquí dentro.
Harry asintió, quedándose en un nítido silencio junto al otro
hombre. Pero entonces recordó el plan que tenía, lo había olvidado
por completo al estar tan al tanto de Louis, pero necesitaba
concretarlo, y que mejor sabiendo que el despacho de Louis estaría
solo durante un rato, y posiblemente su secretaria también estaría
frente a los medios. No comprendía cómo es que el mismo estaba
logrando mantener sus ideas tan bien organizadas, pero no le
molestaba en lo absoluto.
- Niall, necesito tu ayuda. Si no te molesta. - dijo de repente,
rompiendo el hielo entre ambos.
- Dime.
- Necesito que cuando den las tres de la tarde, distraigas a los
enfermeros de guardia. En especial a Liam.
- ¿Puedo preguntar por qué?
143
- Subiré a la oficina de Louis, pero nadie se puede enterar, solo será
un poco, en lo que Louis hace su entrevista con la televisión.
-¿Entre... bueno no importa, está bien, estaré pendiente al reloj.
- Te debo una.
- Si, si, lo que digas grandote - expresó el rubio para finalmente
retirarse.
Pasaron unas cuantas horas y Harry sólo había estado esperando el
momento indicado para salir. Liam ya había entrado a su habitación
por segunda ocasión en el día, entregándole su pastilla intentando
tener el mínimo contacto con él y yéndose segundos después. Pero
de un momento a otro el rizado escuchó un estruendo proveniente
del patio.
Corrió hacia la salida al patio para verificar lo que sucedía y se
encontró con Niall intentando golpear a un hombre de mediana
edad, el cual se notaba totalmente abrumado con la situación,
intentando cubrirse de Niall con ambos brazos posicionados
alrededor de su propia cabeza. Los pacientes del Wahnsinn
comenzaron a asustarse, por lo que todos los enfermeros de guardia
comenzaron a acercarse a todos ellos para tranquilizarlos, en
especial Liam, el cual, como ya sabía que Harry se encontraba en su
dormitorio no pensó en él y sólo fue a intentar resguardar al hombre
que Niall intentaba golpear.
El rubio observó a Harry de reojo, dándole a entender que era su
momento de irse a la oficina de Louis y se abalanzó hacia el hombre,
golpeándolo suavemente, como si sus intenciones no fueran
lastimarlo pero si asustarlo.
Harry corrió al instante hacia el lado opuesto al pasillo principal y se
encontró con unas amplias y blancas escaleras. El lugar era enorme,
144
no sabría como llegar hasta la oficina de Louis. Lo único que sabía
sobre aquel lugar era que estaba hasta arriba del edificio, por lo que
no lo pensó dos veces antes de comenzar a correr sigilosamente
hacia arriba, rezando internamente por no encontrarse con nadie en
el camino.
Luego de un par de minutos se encontró con el tope de las escaleras.
Era un recibidor muy elegante, con un escritorio de madera fina y
una puerta del mismo material. La puerta tenía un grabado dorado:
Louis William Tomlinson. Supo que había llegado finalmente.
Tenía una alta curiosidad por averiguar cómo era la oficina del
castaño, por lo que decidió usar el teléfono de adentro y no el de su
secretaria, la cual tal y cómo él había imaginado, no se encontraba
ahí. Abrió la puerta con lentitud, asomó su cabeza para verificar que
estuviera vacío y efectivamente lo estaba.
El ojiverde pegó un profundo suspiro de alivio e ingresó al sitio. Se
sentó en el enorme sillón café en el cual Louis tantas veces estuvo y
tomó el teléfono con desespero, pues no sabría si lo descubrirían o
no. Sintió un golpe de adrenalina al estar allí dentro, por un
momento dejó de pensar en sus voces, en su hermana, en su
enfermedad. Simplemente era Harry haciendo una de las miles de
travesuras que en el pasado tanto amaba hacer.
Encontró un directorio entre los cajones de Louis y buscó entre los
nombres alguno que se le hiciera familiar. Intentó ser veloz, no sabía
cuanto tiempo tardaría Louis en regresar, pero luego de una
exhaustiva investigación, llegó a un nombre el cual su cerebro
recordó al instante. Tecleó los números en el teléfono del ojiazul y
colocó el dispositivo en su oreja mientras se recargaba en el sillón.
- ¿Hola?
145
- ¡Ed! Dios cuánto tiempo - expresó Harry con entusiasmo, escuchar
una voz ajena al hospital le regresaba un poco más de vida, y más
cuando esa voz era de su amigo de la infancia.
- ¿Ha... Harry? - preguntó el hombre temeroso al otro lado de la
línea.
- Si, soy yo, Harry, necesito tu ayuda amigo.
- No, no me voy a meter en asuntos tuyos, lo siento.
- ¡Espera! Déjame explicarte lo que pasa, por favor, tengo poco
tiempo.
Ed escuchó el desespero en la voz del rizado, por lo que pegó un
profundo suspiro - te doy tres minutos.
- Gracias. Mira, ¿Supiste lo que sucedió hace una semana? Fui a
urgencias, casi muero.
- Todo el mundo lo supo.
- Exacto, pues Zayn, el asistente de mi padre, vino a visitarme y no
dijo nada al respecto, absolutamente nada. Necesito que me ayudes
a saber el por qué. Sólo pregúntale, o no sé, has algo, pero necesito
ayuda.
- Harry en serio no me quiero meter en problemas... mira, conozco a
Zayn, tal vez podría preguntarle, ¿Pero cómo te puedo volver a
encontrar?
- Ven al Wahnsinn, mañana, aquí me dices lo que él te diga,
pregúntale por mi, intenta sacarle información, no digas que tuve
contacto contigo ni seas directo con lo de mi herida. Es lo único que
te pido.
- Está bien, lo haré, pero sólo por esta ocasión Harry.
146
- Gracias, en serio gracias - expresó antes de que su viejo amigo le
colgara el teléfono. Finalmente lo había logrado, ahora la situación
era salir de allí. Observó por la ventana desde donde se encontraba
sentado y notó como una camioneta de una televisora se estaba
retirando del edificio, por lo que supuso que había terminado la
entrevista y un miedo se acrecentó en su estómago.
Pero la puerta se abrió.
147
- Voy, deme un minuto - con su manera ansiosa de acomodarse el
traje siempre que los nervios lo carcomían salió de la oficina,
intentando demostrar una cálida sonrisa - Usted vendrá conmigo
para ayudar a coordinar a la prensa, ¿cierto?
- Si usted lo desea, con gusto - respondió levantándose de su asiento
para seguirle el paso a su jefe - ¿Señor?
- ¿Si? - preguntó mientras ambos bajaban las escaleras.
- ¿Se vio con su esposa hoy?
- No, ¿Por qué?
- Oh, es que esa marca en su cuello es extraña, ¿Se golpeó con algo? -
Louis se sonrojó al instante.
- Mierda, de seguro... de seguro fue un mosquito - respondió con
nerviosismo mientras se tocaba en el lugar exacto donde recordó
que Harry lo besó - ¿Se nota mucho?
- Si se pone el cuello más alto de seguro no se nota - Caroline se
acercó para acomodarle la camisa al castaño, intentando cubrir la
marca que Styles le había dejado un par de horas atrás - listo, nadie
lo notará.
- Gracias en serio - respondió en un suspiro, llegando al límite de las
escaleras.
Ambos llegaron al pequeño estrado, donde Louis se posicionó para
esperar a la poca prensa que iría a entrevistarlo. Acomodó el
pequeño micrófono a la altura de su boca y le dio un leve toque con
la yema de sus dedos para probarlo. En cuestión de pocos minutos
unas cuantas personas llegaron al sitio, con una cámara de televisión
y un hombre de traje azul oscuro.
148
Pocos minutos después personas de periódicos locales comenzaron
a llegar, posicionándose detrás del hombre de la cámara para anotar
todo lo que Louis estaba por decir. La entrevista con el medio
comenzó normal y tranquila.
- Buenas tardes señor Tomlinson, escuché que necesitaba que la
entrevista fuera rápida así que iremos al grano, ¿Le parece bien?
- Perfecto - expresó, sonriendo con superioridad como solía
encantarle.
- La gente residente en Londres conoce muy bien la historia de la
familia Styles, y sabemos que Bernd Styles, abogado y padre de
Harry Styles, y Mark Tomlinson, su padre, fueron grandes amigos,
¿Cierto?
- Más bien hubo un compromiso laboral entre ellos, pero no eran
íntimos.
- Ok, pero sabemos que usted desarrolló cierto rencor hacia la
familia luego de que ocurriera el incidente de los hermanos Styles;
de seguro fue un golpe bajo saber que su edificio custodiaría a Harry
Styles ahora que los manicomios de Europa han cerrado.
- No un golpe bajo como tal, simplemente nos tomó por sorpresa.
- Entonces conociendo su pasado con la familia Styles, y el hecho de
que se les vio a Harry y a usted en el hospital de urgencias de la
ciudad, hubo muchas cuestiones por parte de todo Londres, ¿Nos
podría explicar qué sucedió aquel día y por qué el señor Styles
estaba herido?
Louis tragó saliva, tendría que dar explicaciones finalmente - Bueno,
André Berry es un paciente proveniente de aquí mismo en
Doncaster, ingresó casi al mismo tiempo que cuando yo comencé a
laborar en el hospital, por lo que el hombre desarrolló una especie
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de obsesión hacia mi persona. Usualmente no suelo contactar
directamente a mis pacientes, sin embargo comencé a - Louis hizo
una pequeña pausa intentando buscar las palabras perfectas para
definir la relación que tiene con Harry - a charlar más con Styles,
intentar conocerlo; al parecer a André no le gustó mucho aquello
por lo que decidió hacerle daño a Harry. Acepto que fue un error del
hospital que eso haya sucedido y me sentí mal al respecto, por lo que
acompañé a Harry hasta urgencias para que lo atendieran
correctamente.
- Interesante situación - expresó el hombre - pero cuénteme, ¿Acaso
los Styles se han proclamado al respecto de esta situación?
- Al parecer no, no tengo contacto con fuentes directas a ellos ni
tampoco han venido personalmente a saber de la situación de su
hijo - intentó ser lo más neutral en el tema, aunque un poco de odio
salió de su respuesta, un odio hacia Bernd por importarle poco la
salud de su hijo - Bueno, ¿Eso es todo? ¿Más preguntas?
- Al parecer hemos concluido, le agradecemos por su tiempo.
- Hasta luego - se despidió Louis alzando su mano y sonriendo antes
de bajarse del pequeño estrado y dirigirse hacia Caroline - ¿Cómo lo
hice?
- Increíble, ahora subamos antes de que hagan más preguntas.
Louis y Caroline estaban a punto de subir las escaleras, cuando
notaron que no estaban los enfermeros de guardia por los pasillos,
algo muy extraño para ellos - Flecker, ¿Podría ir a ver qué sucede?
Necesito todavía checar unas cosas en mi oficina antes de regresar a
pasillos.
- Por supuesto - expresó la mujer con su cálida sonrisa, caminando
hacia los pasillos.
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Louis apresuró su paso para subir a su despacho, terminar con su
labor y finalmente regresar con Harry y terminar con lo que habían
comenzado en la mañana. Corrió hasta la puerta de entrada a su
oficina y abrió la puerta con apuro. En cuanto logró estar dentro del
lugar pegó un grito ahogado, tapando su boca con su mano.
- Lou... pue... puedo explicarlo - Harry se encontraba sentado en su
sillón con el rostro pálido por el susto de ver a Louis parado frente a
él.
- ¿Qué mierda haces aquí Harry? - expresó Louis entre dientes,
acercándose a su escritorio para estar más cerca del rizado.
Harry no sabía que responder, no podía decirle lo del teléfono pues
no quería meterlo en sus problemas con su familia más de lo que ya
estaba metido - te extrañé y quise venir a buscarte.
- No puedes entrar aquí así de la nada Hazz - Louis intentó ser
comprensivo, claro, Harry no estaba bien mentalmente, tenía que
comprenderlo - volvamos a tu habitación.
- Espera - dijo al sentir como la mano de Louis tomaba la suya - ¿No
sería divertido aquí?
- ¿Qué cos... oh, Harry no - Louis negó rápidamente - no podemos
hacerlo aquí, vayamos a tu habitación y allá podemos hacer lo que
quieras, cualquiera podría entrar y...
Harry no esperó más, se levantó del sillón tomando a Louis de las
caderas para acercarlo a él y besarlo en los labios. Louis intentó
negarse una segunda ves, pero no podía, la manera tan tosca pero a
la vez tan malditamente excitante con la que Harry besaba a Louis
tenía al psicólogo totalmente hipnotizado.
Louis tomó los rizos de Harry entre sus dedos, atrapándolo para que
por ningún motivo se separase de él, pegándose lo más posible a él y
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sintiendo su respiración entrecortada mientras continuaba
hundiéndose en ese embriagante beso. Al separarse, Louis ordenó
con su dedo a Harry que se sentara de nueva cuenta en el sillón.
- Pensé que querías...
- Shhh, no pienses nada - Louis se acomodó para sentarse encima del
ojiverde con suma delicadeza, tomando la camisa de Harry y
sacándosela lentamente.
- ¿Quieres que te folle cierto? ¿Dónde quedó el "la próxima me
dejarás a mi hacerlo"? - expresó con picardía realizando las comillas
con sus dedos. Louis asintió mientras reía intentando cubrir su
rostro con la camisa de Harry que aún tenía entre manos - y te
gustan las mujeres dijiste.
- Oh calla - Louis se rió, aventándole el trapo en la cara al rizado.
Harry respondió a aquello robándole otro beso mientras con sus
manos intentaba desabrocharle el pantalón a Louis mientras el
castaño le bajaba el suyo, exponiendo sus erecciones - pensaba
hacerlo yo en tu cama, pero me pusiste mucho cuando te vi en mi
sillón.
El ojiazul no esperó mucho para tomar el miembro de Harry y
alinearlo con su entrada, haciendo que este se adentrara a él poco a
poco. Louis abrazó a Harry sin dejar de besarlo, sintiendo como sus
ojos se cristalizaron por el dolor y la satisfacción que sentía por el
acto. Harry se sentía tan completo por estar dentro de su castaño,
movía su cuerpo con lentitud, intentando no hacerle mucho daño,
pero Louis al contrario decidió mover sus caderas con más rapidez.
- Más Harry... más... - a penas le alcanzaba la voz para gemir,
intentaba no ser muy ruidoso, temía que Flecker apareciera en
cualquier momento. Harry gimoteaba gravemente, moviéndose con
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más rapidez y firmeza, sintiendo como ya estaba cerca de alcanzar
su orgasmo.
- Oh Louis... - gimió en el oído del ojiazul.
Louis sentía los músculos de Harry contraerse con cada estocada
que le proporcionaba, ese sentimiento de hacer lo incorrecto lo
ponía aún más caliente de lo que ya estaba. La punta de Harry
rozaba su próstata haciendo que el castaño contuviera más sus
jadeos mientras besaba los labios de Harry con más fuerza que
antes. Colocó sus manos en el pecho del ojiverde y se agarró con
fuerza arañándolo por encima de la cicatriz que le dejó su herida,
para después hacer contacto visual con él, observando su rostro de
pura excitación, con sus labios entreabiertos y un brillo natural en
sus esmeraldas. Ambos acabaron al mismo tiempo, separando sus
labios y recuperando la respiración.
Los pequeños y agudos jadeos que Louis soltaba para intentar
recobrar el oxígeno erizó la piel de Harry, haciendo que este lo
abrazara con ternura y le diera un suave beso en su frente. Louis
correspondió el abrazo hundiendo su cabeza en el cuello del rizado.
Se sentía tan bien estar en sus brazos, sentir sus brazos alrededor de
su cintura, tomándolo como si se fuera a escapar en algún momento.
- ¿Harry? - preguntó después de recobrar el aire.
- ¿Si?
- ¿Esto funcionará?
- ¿Esto?
- Lo nuestro, ¿Vamos de coger solamente? Porque no es lo que yo
siento.
- ¿Y qué sientes Lou?
153
- Que te...
- ¿Señor Tomlinson? - la voz de Caroline sonó como una alerta para
ambos hombres, los cuales inconscientemente se separaron -
¿Puedo pasar?
- ¡Un momento! - Louis se paró y tomó sus pantalones para
volvérselos a poner y le hizo una seña a Harry con sus manos para
que hiciera lo mismo - ¿Qué sucede?
- Oh, lo que pasa es que Harry ha desaparecido... de nuevo.
Louis intenta retener sus ganas de reírse mientras observaba al
hombre sentado en su sillón - Él está conmigo.
- ¿Qué haces? - preguntó Harry entre dientes.
- ¿Cómo que está con usted? - Flecker no espera un momento más
para finalmente abrir la puerta y descubrir a ambos hombres dentro
de la oficina. Para suerte de ambos, ellos ya se encontraban
cambiados - Oh.
- Le pedí que subiera para revisar lo de su padre y su posible visita -
expresó con la voz temerosa, esperando a que la mujer de creyera.
Caroline observó con suma confusión al paciente. Notó enseguida
sus mejillas sonrojadas y su labio partido, por lo que sólo asintió
levemente y salió de la oficina con lentitud ignorando lo que
acababa de ver. Louis pegó un fuerte suspiro y cubrió su rostro con
ambas manos. Harry por su lado se paró de su asiento y se acercó a
Louis, tomando sus manos y colocándolas en su pecho.
- ¿Cómo te fue abajo? - Harry quiso rodear el tema, sabía que el
ojiazul se encontraba frustrado.
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- Parece que bien, intenté escucharme neutral. Vamos a tu
habitación antes de que Liam diga algo.
Louis soltó el agarre de Harry y caminó en dirección a la salida. El
rizado le siguió el paso, caminando por detrás de él en todo
momento e ignorando las miradas de los enfermeros que se
encontraban de nuevo en sus puestos. Al ingresar al lugar de Harry,
se encontraron a Liam visualizando la cama de Harry con suma
atención, había dejado la pastilla de Harry en la mesa como todo el
tiempo.
En cuanto el enfermero vio a ambos hombres, con sus ojos brillantes
y sus caras rojas y agitadas, entornó los ojos hacia Louis, tomándolo
del brazo y sacándolo de la habitación, dejando a Harry solo ahí
dentro. El agarre de Liam estaba lastimando a su amigo, el cual
replicaba porque lo soltara inmediatamente. En cuando ambos
estuvieron lejos del cuarto del paciente, finalmente lo soltó.
- ¿Qué quieres? - preguntó entre dientes.
- Mira, entiendo. Entiendo que sientas algo por él, lo noté el Sábado,
tú miras a Harry de la misma manera en la que yo a Maya. Pero
tampoco puedes estar teniendo sexo con él mientras aún no te
divorcias siquiera de Lilian, ten un poco de respeto, ¿No crees?
- Liam lo sé, créeme que lo sé. Pero si la dejo también lo perderé a él,
¿No lo entiendes? Primero debo recuperar el hospital por completo
y luego la dejaré.
- ¿Y no haz pensado en hablar con ella al respecto? Lilian es una
buena persona Louis, a lo mejor te puede ayudar.
Louis no respondió, sólo asintió levemente y luego se dio la media
vuelta para devolverse al único lugar en el que se sentía a gusto, el
único sitio donde nadie lo presionaba ni juzgaba. Harry se
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encontraba acostado en la cama observando su puerta y pegó un
brinco al ver a Louis ingresar; este se acostó a su lado, abrazando su
pecho y entrelazando sus piernas con las de él.
Harry apretó el cuerpo de Louis al suyo, como si lo estuviera
protegiendo de cualquier cosa, apoyando su mentón el sus castaños
cabellos.
- Podría estar así por el resto de mi vida - expresó el psicólogo
hundiendo su rostro en el pecho de Harry.
- ¿Ahora quién es el sentimental? - la pregunta causó una pequeña
risa por parte de ambos.
Louis quitó su rostro de su pecho para mirar a Harry a los ojos, los
cuales tenían un brillo especial, se sentía tan vivo al observarlo de
esa manera, con su dulce sonrisa y su grave respiración. Se
quedaron un par de segundos admirando sus ojos, viéndose con
tanta profundidad que sintieron como el tiempo se detuvo junto con
ellos, hasta que Louis decidió depositar un suave beso en sus labios,
el cual Harry correspondió profundizándolo y tocando con
delicadeza sus pómulos marcados.
Y así se mantuvieron por algunos minutos, sólo sintiendo sus
cuerpos, besándose delicadamente, abrazándose de la manera más
pura posible. Esas mariposas que ambos sentían en el estómago
eran adictivas y buscaban la manera de siempre tenerlas presentes.
La manera en la que Louis acariciaba con lentitud el torso del rizado
con sus delicadas manos, el firme agarre de Harry, entregaban sus
caricias de maneras tan opuestas que terminaban en un vaivén de
sentimientos de los cuales ambos estaban atrapados.
Sin embargo aquello hizo que Harry olvidara un pequeño e
insignificante detalle.
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Olvidó tomar su medicamento.
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CAPÍTULO XI
-Harry, me tengo que - Harry no dejaba a Louis hablar, sólo
continuaba besándolo de una manera tan húmeda que era
complicado para el castaño apartarse, sus sentidos se encontraban
nublados, sólo necesitaba estar en los labios de Harry para sentirse
completo - me tengo que ir corazón.
- No - respondió con su voz grave mientras atrapaba la boca de Louis
con sutileza, mordiendo su labio inferior - no quiero. No te vayas.
- Oye - el rizado continuaba evitando que Louis hablara, ciñendo
cada vez más sus caderas con sus fuertes manos - por favor Harry,
vendré más tarde, tengo algunos asuntos que atender.
Harry suspiró en seña de derrota, besando la mejilla del hombre y
soltándolo finalmente. Vio como Louis se retiró con tranquilidad
mientras que él sintió un vacío a su lado, necesitaba a Louis a su lado
para estar completamente bien, pero no quería obligarlo a tenerlo
con él todo el tiempo, aunque de veras deseaba que se quedara hasta
la noche, quería saber lo que era despertar a su lado, escuchar su
voz ronca por la mañana, lo necesitaba.
Se levantó minutos después y volteó a su mesa. Vio que había un
vaso con agua derramada en el suelo, pensó entonces que Louis la
había tirado cuando entró a la habitación e intuyó que había tomado
su medicamento, aunque en realidad no recordaba haberlo hecho,
simplemente no vio la pastilla en la mesa y no le tomó importancia
al asunto.
Quiso buscar a Niall, sintió la necesidad de agradecerle por lo que
había hecho por él, todavía le causaba un poco de gracia recordar al
pobre rubio con la cara roja intentando golpear al otro paciente, sus
golpes torpes casi lo hacían carcajear. Caminó por toda el área pero
no lo visualizó por ningún lado.
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- Oye - Harry se acercó a un enfermero - ¿Sabes dónde está Horan?
- Aislamiento - expresó secamente.
- ¡¿Qué?! No, sácalo de ahí.
- No puedo, golpeó a un paciente, se quedará ahí hasta mañana. Lo
tuvimos que sedar.
- Louis - dijo repentinamente - Louis quiere que lo saquen.
- ¿El señor Tomlinson? - preguntó con confusión - ¿Por qué el señor
Tomlinson pediría eso?
- Ve y pregúntale - expresó demandante - no pierdes nada
haciéndolo.
El enfermero rodó los ojos pero le hizo caso al rizado, caminando
con pocas ganas hacia el despacho de Louis. Harry se quedó justo en
el mismo lugar, esperando la respuesta del hombre. Un par de
minutos después este llega, negando con la cabeza y caminando
hacia unas puertas corredizas, abriéndolas e introduciéndose
enseguida. Harry se acercó a las puertas pero se fijó que no podía
entrar él, por lo que se quedó justo en frente esperando a que el
enfermero saliera.
Segundos después el enfermero salió junto a Niall, el cual se
encontraba aún adormilado por el sedante, pero al ver a Harry abrió
sus ojos con sorpresa y se abalanzó hacia él para abrazarlo. Harry
correspondió el abrazo al instante, pero lo soltó segundos después,
soltando una leve sonrisa.
- Hasta que sonríes grandote, gracias por sacarme.
- Te la debía - respondió ocultando su sonrisa con su mano.
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- Bueno Horan, de regreso a su habitación - expresó el enfermero,
tomando del brazo a Niall con sutileza. Niall se despidió con una
amplia sonrisa de Harry mientras le seguía el paso al enfermero que
intentaba regresarlo a su cuarto.
El rizado salió al patio, sintiendo el calor pegando en su piel. Hoy se
sentía extrañamente normal, no había tenido esa presión sobre sus
hombros, sentía sus sentimientos más positivos, totalmente raro
para él, pues sólo había experimentado aquello con Louis desde que
sucedió el incidente años atrás. Cerró sus ojos al sentir una cálida
brisa arroparlo en medio del patio, olvidó por completo donde se
encontraba, qué es lo que hacía ahí. Sólo era él en medio de la nada y
se sentía extremadamente bien. Tanto que le asustaba.
Pasó el resto de la tarde disfrutando de aquellos buenos
sentimientos, caminando alrededor del área e ignorando a cualquier
persona que se le parara enfrente, pero comenzaba a oscurecer y
probablemente Louis iría a despedirse antes de hacer su caminata.
Cuanto amaba verlo caminar en la noche, el saber que todos en el
hospital podían verlo por sus ventanillas en las noches pero que no
podían tocarlo como él lo hacía lo ponía de buen humor.
Regresó finalmente a su habitación después de cenar junto a Niall, el
cual se había recuperado del sedante por completo, ambos
mantuvieron una corta conversación y regresaron a sus respectivas
áreas. El problema surgió cuando el ojiverde llegó a su habitación,
encontrándose con un Liam molesto.
- Harry - espetó - ¿Por qué no tomaste tu medicamento?
-¿Qué? Si lo tomé Liam - gruñó mientras se acercaba a su cama para
acostarse, pero Liam lo detuvo, mostrándole su mano sosteniendo
una píldora - ¿Qué es eso?
- La encontré en el suelo, tómala.
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Liam se la entregó a Harry y se retiró casi al instante. En ese
momento Harry comenzó a hiperventilar, sus manos comenzaron a
temblar y sentía que le faltaba el aire, no había tomado la
Ziprasidona, no la tenía en su sistema, Gemma aparecería. Gemma,
ya la sentía cerca, presentía aquellos delicados pasos acercarse a él,
replicarle por lo que había hecho con ella, tenía miedo, mucho
miedo.
- No, no, no - expresó temeroso abrazando sus propias piernas
mientras se mantenía acostado en la cama, aún con la pastilla en
mano - no quiero... no Gemma.
Gracias al temblor de sus manos, la pastilla cayó torpemente al suelo
una vez más, pero Harry estaba tan concentrado en hacer que sus
voces no regresaran que no se percató de aquello y sólo empuñó sus
ojos con fuerza, sintiendo como pequeñas lágrimas intentaban
escapar de sus esmeraldas.
El agobio regresó con inmensidad a su ser, sabía que era demasiado
bello para ser real, esa libertad que su cerebro le había mostrado
debió haber sido mera alucinación suya por no haber tomado la
pastilla. ¿Oh no?
Se sentía tan desesperado que se arropó en sus sábanas, ya
escuchando de nueva cuenta las voces que aprisionaban a su mente,
quería gritar, quería golpear algo, se sentía devastado y encerrado
en su propia cabeza. Hasta que sintió un delicado tacto cubrirlo con
sus manos.
- ¡NO GEMMA! ¡NO, NO! - gritó desesperado, empujando a la persona
que lo intentaba tomar.
- ¡Harry! ¡Soy yo! - los esmeraldas de Harry se abrieron al instante,
encontrándose con el rostro de Louis, el cual se encontraba
asustado, con su labio temblando y su piel pálida - ven acá.
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Louis se subió a la cama, arropando a Harry con sus brazos,
intentando apretarlo hacia su cuerpo para apaciguar el temblor que
cubría su sistema. El psicólogo acarició suavemente sus rizos y besó
su frente mientras escuchaba los sollozos de Harry intentar
detenerse.
- Tranquilo, tranquilo, ya pasa - susurró en su oído mientras
acomodaba su cabeza en su pecho con suavidad - estoy contigo.
- Volverá - dijo en un sollozo ahogado - no quiero que vuelva Lou.
- Estoy contigo, no te hará daño.
El rizado se hundió en el pecho de Louis, oliéndolo e intentando no
pensar en Gemma; apretaba con fuerza a Louis, el cual se mantuvo
en un absoluto silencio mientras esperaba a que Harry se calmara, o
en su defecto, que se quedara dormido.
Harry caminaba apurado, con una maleta en mano y sus cortos rizos
desalineados, dándole un aire fresco al joven. Su rostro era de
preocupación y angustia, llegó a la entrada de una mansión enorme,
con una puerta de madera fina que retenía la atención de cualquiera
que pasara por el sitio. La casa Styles era enorme, elegante y
demasiado cara, sin embargo para Harry estar en ella era agobiante,
no podía estar ahí mucho tiempo y agradecía sus constantes viajes a
Alemania, donde pasaba el tiempo con sus amigos y con el hermano de
su padre.
Sin embargo esa no era la cuestión, el ambiente del sitio era extraño,
aunque el cielo se encontraba despejado tenía la vista un poco
nublada, había un aroma en el aire un tanto familiar. Harry se acercó
162
con desespero a la puerta y tocó con golpes duros. La puerta se abrió
segundos después.
Era ella. Su cabello estaba revuelto, tenía una pijama color beige y
unas pantuflas color rosado opaco, mantenía el seño fruncido por la
luz que le pegaba en el rostro, pero sus ojos se abrieron
completamente al ver a su hermano del otro lado de la puerta.
- ¿Qué haces aquí Harry? - su voz se escuchaba distorsionada - Pensé
que llegarías la próxima semana.
Harry contenía su respiración, sus manos temblaban y su tic nervioso
se acrecentaba con los segundos - Descubrí algo Gemma. Algo malo.
Gemma abrió la puerta completamente, dejando pasar a su hermano y
cerrándola justo cuando este ingresó a la casa. El sitio estaba un tanto
borroso en la imagen del rizado, intentaba concentrar su mirada en
algo, pero simplemente era imposible.
- Bueno, ¿Me dirás o no? Tengo que ir con papá a la oficina hoy,
además me tengo que ver con alguien - la voz de la chica se sentía más
distante de lo normal, estaba desesperada, pero no de la misma
manera en la que Harry se sentía.
- Es sobre Bernd.
163
con sus piernas cruzadas y abrazando con su brazo derecho la
cintura de Harry.
Louis despertó segundos después, con un rostro de preocupación -
Mierda, ¿Me quedé dormido aquí? - Harry sintió una electricidad
traspasar su cuerpo entero al escuchar la voz de un Louis recién
levantado - me duele el pecho, dormiste encima de mi toda la noche
de seguro.
Louis se sentó en la cama y soltó un pequeño gemido ronco por el
sueño que cargaba, recargando su frente en el hombro de Harry -
¿Tienes sueño aún?
- Un poco, ven - Louis tomó la mandíbula de Harry para acercarlo a
él y besarlo en los labios con sutileza - se siente bien despertar
contigo.
- Lo sé - respondió antes de robarle un segundo beso, pero al sentir
su cuerpo aún tembloroso mejor decidió apartarse.
- ¿Me dirás lo que te sucede?
Harry no respondió, se volvió a acostar en la cama y tomó a Louis
del brazo para que hiciera lo mismo. El psicólogo no protestó y
apoyó su cabeza en el pecho del ojiverde mientras acariciaba su
estómago por debajo de su camisa. Así se la pasaron por un par de
minutos, Harry intentando mantener la cordura, oliendo los cabellos
de Louis y sintiendo sus caricias, hasta que este decidió levantarse
de nuevo de la cama.
- Lo siento, tengo que subir, sólo tranquilízate un poco, ¿Está bien?
Te veo en un rato más - Harry asintió mientras se acercaba para
besarlo en la sien, haciendo que Louis sonriera levemente antes de
irse.
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Ya sentía sus sentidos tan ajenos a si mismo, no comprendía algo
aún, era simplemente extraño. Se quedó acostado en la cama un
rato, pero decidió voltear al suelo y visualizó la píldora de ayer. Con
las yemas de sus dedos la tomó y la observó por unos instantes.
Extraño, ¿Cómo se sintió tan bien mientras pensaba que si la tomó?
¿Por qué los efectos de no tomarla llegaron justo cuando Liam le
mostró que no la había tomado?
Entonces decidió probar algo.
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- ¿Qué tienes? - preguntó confundido, metiéndose de lleno en su
oficina, intentó tocarle sus brazos, sin embargo ella se apartó
bruscamente.
- ¡¿Qué que tengo Louis?! Mírate, sólo mírate por un momento -
Lilian observó su cuello y en ese instante quebró de nuevo en llanto
- ya dime con quién me engañas y terminemos con esto Louis.
El castaño se quedó en un absoluto silencio, intentando buscar una
respuesta acertada, una que no acabara con todo lo que estaba
planeando. Lilian lo observaba con odio y angustia y esperaba
cruzada de brazos a que Louis hablara.
- ¡Louis! - la puerta se abrió - ¿Cómo que dormiste con Harry... - Liam
paró en seco al ver a la mujer - Lilian...
Louis entornó sus ojos para después pasarse las manos a su rostro.
Pudo escuchar perfectamente como los sollozos de su esposa se
escucharon aún más fuerte y sus tacones retumbaron por el suelo,
yéndose del sitio inmediatamente y cerrando la puerta de un
portazo.
- ¡¿Pero qué mierda te pasa Liam?! - gritó furioso sacándose las
manos del rostro, sus ojos lagrimeaban y sentía sus piernas
temblorosas - ¡Por tu culpa ahora me quitarán el hospital!
- ¿Yo qué iba a saber que ella estaría aquí? Además te dije que le
dijeras, no es mi culpa que le hayas sido infiel con ese...
- Dices algo despectivo de él y te juro que te despido en este instante
Liam - expresó entre dientes. Liam sólo se quedó en silencio y
mientras negaba con la cabeza se retiró, dejando a Louis solo.
El hombre llegó a su escritorio, se sentó y las lágrimas salieron por
sus azules. No podía contener el llanto, sus sollozos incrementaron
con los segundos y posó su rostro en el escritorio. Se sentía horrible,
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la peor persona, sabía que Lilian le contaría a su padre, finalmente
se divorciarían y Albert haría hasta lo imposible por destruirlo,
quitarle el hospital y manchar su nombre. Claro, ¿Cómo puede ser
que Louis Tomlinson le sea infiel a su hija con un hombre? Pero muy
en sus adentros sabía perfectamente que lo que más le pesaba no
era perder su patrimonio, su esposa o hasta su imagen. Lo que más
le dolía era saber que perdería a Harry si el hospital caía en manos
de los Dubois. Tendría que entregar la carta de Bernd y todo estaría
acabado.
Al cabo de un par de horas donde lo único que pudo hacer el
psicólogo fue observar con sus ojos llenos de lágrimas el expediente
que tenía de Harry, tocaron su puerta. Louis ordenó que pasara con
un hilo de voz. Flecker apareció entonces.
- Señor, hay alguien afuera que quiere hablar con el señor Styles.
- ¿Bernd? - preguntó al instante.
- No, es un hombre que dice ser su amigo.
Louis se confundió demasiado y salió del despacho aún con el rostro
rojo por el llanto. Entonces se encontró con un hombre de tez
completamente blanca, camisa a cuadros y con cabellos rojizos.
- Buenos días - expresó aquel hombre - ¿Usted es el dueño del sitio?
Soy Ed.
- ¿Ed?
- Sheeran, soy amigo de Harry, vengo a verlo. Sé que no tengo cita,
pero es urgente.
- Harry no mencionó ninguna amistad jamás. Hablaré con él, espere
aquí un momento.
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Louis dejó al hombre con la palabra en la boca y corrió hacia los
pasillos en busca de Harry. Le iba a doler verlo, pensar en lo que
acababa de pasar, sin embargo le confundió la visita de aquél
hombre y tal vez aquello podría distraerlo un poco. La habitación de
Harry se encontraba vacía, por lo que llegó a la sala y se encontró a
Harry charlando con Niall. Su rostro se encontraba más relajado y
podía notar como intentaba con todas sus fuerzas no sonreír ante la
profunda conversación que el rubio tenía con él, pero al notar la
presencia de Louis sus labios terminaron por curvearse
completamente.
- Uy no, ya llegó tu novia - expresó Niall al ver a Louis. El psicólogo
entornó sus ojos y observó asustado a Harry - lo, lo siento señor,
sólo bromeaba.
- Está bien Horan - respondió Louis intentando evadir el tema -
Harry, ¿Puedes venir?
Cuando finalmente estuvieron solos, Harry miró con preocupación a
Louis y posó ambas manos en sus mejillas - ¿Qué pasa? ¿Lloraste?
- Estoy bien - mintió - pero hay alguien que te quiere ver. Se llama
Ed creo.
- ¡Ed! Al fin. Llévame con él por favor.
- ¿Quién es?
- ¿Celoso de nuevo? - Harry intentó hacerlo reír, sin éxito aparente -
oye no estés triste mi klein.
- ¿Klein? ¿En serio me llamarás pequeño?
- Lo eres, y me pone feliz que aprendas más alemán - respondió
robándole un beso en sus labios. Louis se desmoronó con ese beso y
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comenzó a llorar de nuevo, soltando gruesas lágrimas que llegaron
hasta sus bocas - Lou, dime lo que pasa.
- Primero veamos lo que tu amigo quiere decirte y luego hablamos,
¿Está bien? - Harry asintió levemente y besó la mejilla de Louis.
- Está bien klein.
- Harry, por favor - el psicólogo rió, haciendo que Harry sonriera al
ver que cumplió su cometido.
Ambos se encaminaron hasta la sala de visitas, el mismo sitio donde
Harry se vio con Zayn la última vez. Louis le indicó al rizado que se
sentara y que él iría por Ed, a lo que Harry sólo asintió. El hombre
caminó de regreso hasta la entrada, donde se encontró con el
pelirrojo - ¿Entonces? ¿Puedo pasar?
- Acompáñeme por favor - expresó con el rostro alzado. Ed le siguió
el paso a Louis hasta llegar de regreso a la sala de visitas, donde el
psicólogo abrió la puerta e introdujo al hombre, este se notaba algo
nervioso e intentó contenerse al ver a Harry.
- Gracias Lou... Louis - se corrigió Harry intentando que el castaño se
retirara del sitio para que no escuchara lo que Ed tenía por decirle.
- Oh - expresó Louis al darse cuenta que el ojiverde no lo quería ahí -
saldré del hospital, dejaré que un enfermero custodie, ¿Está bien?
- Si, gracias - repitió Harry intentando no sonreír. Louis abandonó el
sitio y en seguida la mirada del rizado se fijó en el pelirrojo - ¿Y
bien?
- Aún no me la creo que haya hecho esto por ti - dijo con timidez -
ayer lo busqué y al parecer se está quedando a vivir indefinidamente
en tu casa, ¿Lo sabías?
169
- Creo que una vez lo mencionó.
- Bueno, pues fui a tu casa. No me lo vas a creer Harry. Tus papás
saben lo que pasó, Zayn también, pero no han dicho nada porque
quieren hacer una pelea con los medios. Sabían que Louis no dejaría
escapar una oportunidad para notarse frente a la prensa y con lo
que dijo ayer probablemente Bernd empiece a decir cosas en contra
del hospital y de Tomlinson.
- Scheisse... pero eso no me dice la razón por la que Zayn no me dijo
nada.
- Me dijo que no le importaba mucho, quería mantener compostura
con Louis. Mencionó algo de que era muy egocéntrico pero que le
cayó un poco bien cuando charló con él.
- Louis es bueno. Él no merece que lo traten como muñeco de feria, y
menos mi padre.
- Lo hará Harry, no puedes hacer nada al respecto.
- Es que - Harry hundió su rostro entre sus ásperas manos - ¿Por qué
elegí a él?
- ¿Qué?
- ¿Por qué me tuve que enamorar? Ahora dolerá cuando mi papá
intente acabar con él.
- Harry, ¿Qué mierda dices? No me digas que...
- Si, si, di lo que quieras, no importa. En serio gracias por avisarme.
Me dio gusto verte.
Ed sólo asintió levemente y llegó hasta la puerta para abrirla. Se
encontró con un enfermero de complexión robusta y se despidió de
170
él estrechando su mano. El enfermero entonces entró a la sala para
acercarse a Harry - bueno, hora de regresar a su habitación.
Los verdes de Harry se encontraban cristalinos, intentando con
todas sus fuerzas no quebrar en llanto y siguió al hombre hasta que
ambos se encontraban en la entrada de su habitación. Harry se
acostó de inmediato en la cama y cerró sus ojos intentando pensar
en algo que no sea Louis, pero era prácticamente imposible, su
mente lo inundaba en recuerdos, recuerdos tristes, felices, quería
llorar, quería gritar de impotencia, pero simplemente no le salía.
- Sabes que Bernd no lo dejará en paz ahora, ¿Cierto? - ahora la voz de
Gemma sonaba más distante, extraña. Harry la buscó por la
habitación pero ella no se encontraba ahí, sólo era su voz.
- Lo sé, no quiero que le haga nada.
Pasaron un par de horas hasta que Louis llegó a la habitación. Su
rostro estaba serio, sus azules se encontraban hinchados y tenía su
nariz rojiza. Ya no tenía el traje que se había puesto desde ayer, sino
que portaba una sudadera y unos pantalones deportivos color beige.
En cuanto vio a Harry, el psicólogo se abalanzó a sus brazos y el
llanto recobró en su interior, sollozando en lo bajo mientras se
acomodaba entre sus piernas. Harry también quería llorar, pero
necesitaba saber lo que le sucedía a su persona.
- ¿Lou?
- No quiero - sollozó - no quiero perderte.
- ¿Perderme? - Harry estaba confundido, ¿Louis sabía lo de Bernd?
- Lilian lo sabe Harry. Su padre es dueño de la mitad de los bancos
en Londres. Me quitará el hospital por puro orgullo cuando me
separe de ella.
171
- ¿Sabe? ¿Sabe qué?
- Sabe lo de nosotros - Harry intentó ahogar un grito, sin embargo
Louis lo notó - no me sueltes, no lo hagas.
- No lo haré - respondió abrazando con más fuerza al ojiazul. Ahora
temía contarle lo que Ed le dijo, sería demasiado para él tener que
enfrentarse con ambos hombres. Sentía una tremenda impotencia
no poder hacer nada, no poder ayudarlo.
- ¿Y Ed? ¿Qué te dijo? - Louis quería evadir el tema un momento,
necesitaba distraerse de sus problemas.
- Nada importante Klein.
- ¿Sabes? Ya no me molesta tanto ese apodo - Louis subió un poco su
rostro para encontrarse con el de Harry.
Ambos se encontraban tan tristes, pero la presencia del otro sanaba
aquel horrible malestar en sus corazones. Harry se acercó para
besarlo, necesitaba el calor de sus labios, el sabor tan dulce que
siempre tenía, era necesario para olvidar que su Louis estaba a
punto de meterse en batalla con su horrible familia, y al parecer con
la de su esposa también.
Harry le sacó la sudadera a Louis con delicadeza, notando como
tenía debajo una delgada camiseta blanca, la cual no tardó en ser
removida de su cuerpo de igual manera. El rizado comenzó a besar
cada parte de su cuerpo, dirigiéndose hasta sus pantalones para
quitárselos de igual manera - bueno, no es divertido si tu estás
vestido.
- Me alegra que bromees - dijo con una sonrisa mientras también se
quitaba la ropa - ¿Entonces Lou? - Louis se retiró las lágrimas del
rostro y sonrió por un momento, entendiendo a lo que el rizado se
refería.
172
Louis colocó sus suaves manos en el pecho de Harry, haciendo que
este se tumbara en la cama; luego acercó sus dedos a la boca del
rizado y este los atrapó, jugueteando con ellos usando su lengua,
Louis rió por la manera en la que Harry movía su boca pero
segundos después soltó ambos dedos. El castaño sonrió un poco y
los acercó a la entrada de Harry, introduciendo su índice poco a
poco.
- Scheisse - gimió Harry apretando las sábanas con ambas manos. La
vista de Louis era extremadamente excitante, tanto que sintió a su
miembro erguirse al instante, por lo que retiró el dedo en seguida,
haciendo que Harry suspirara - ¿Ya? Pero si... ¡Louis!
Louis no esperó un segundo más para introducirse de lleno en Harry
mientras colocaba ambas manos en su pecho. Ahora los gemidos de
Harry eran más roncos, más necesitados, y a Louis le encantaba
oírlos. El castaño no fue cuidadoso, salía y entraba con fuertes
estocadas mientras Harry intentaba buscar sus labios para besarlo.
Ambos se encontraban inmersos en el acto, besándose de una
manera tan caliente y estallando en esa electricidad que los
caracterizaba cuando estaban juntos. Era adictivo, completamente
adictivo, y les encantaba. Louis no duró mucho y se vino en cuestión
de pocos minutos, al igual que Harry, que tampoco pudo contenerse.
Luego de un par de minutos donde ambos trataron de recobrar sus
sentidos, se acostaron en la cama aún desnudos - nunca me había
venido tan rápido Lou, jamás.
- Ya, pues siempre hay una primera vez - respondió mientras le daba
pequeños besos en la comisura de sus labios.
- No pensaba que este cuerpo tan pequeño fuera dueño de algo tan
grande - la seriedad con la que Harry se expresó hizo estallar en risa
a Louis.
173
Ambos decidieron quedarse ahí, simplemente sintiéndose el uno al
otro. Era su única escapatoria ante los inminentes problemas que
estaban por acecharlos, juntos se sentían libres y a salvo de todo a
su alrededor.
Porque los problemas aún no comenzaban.
174
CAPÍTULO XII
La serenidad que había en el hospital era sin duda extraña,
Tomlinson no se encontraba cómodo con nada, no había sabido nada
de Lilian, de Bernd, la había pasado relativamente bien con Harry, él
se había comportado mejor que antes, ya no demostraba tantos
ataques de ansiedad y se sentía orgulloso de él por estar mejorando,
jamás había sentido una necesidad tan grande para que un paciente
se recuperara rápido, pero con Harry era distinto. Todo era distinto
con él.
Sólo habían pasado dos días, sin embargo para el psicólogo había
pasado una maldita eternidad, pero lo único que podía calmarlo y
hacerlo sentir en armonía era estar al lado de Harry.
- Mío - susurró en su oído mientras le besaba el cuello - mío.
- Si - respondió jadeando mientras sus esmeraldas brillaban - tuyo.
- Todo, todo es mío - Louis continuó besando a Harry hasta llegar a
su pecho desnudo y le dio pequeños besos por toda su área - y no
dejaría que nadie me quite lo que es mío.
- Nunca - respondió intentando contenerse para no gemir - ¿Lo
prometes?
- Lo prometo - se acercó a su boca y la besó con tanta sensualidad
que Harry jadeó como respuesta, apretando su cintura con sus
dedos haciéndolo suspirar con gozo - eres lo mejor que tengo, haré
lo posible para que no te separen de mi.
E inconscientemente el hombre comenzó a llorar, sus lágrimas se
escurrieron hasta el rostro de Harry, haciendo que separara sus
labios por un momento y le arreglara el flequillo caído que Louis
175
tenía en su frente - ven - Harry tomó al psicólogo en sus brazos y lo
abrazó con ternura - no te pongas triste mi Louis. Confío en ti.
Louis no respondió, sólo se ocultó entre los brazos que tanto quería,
se sentía protegido, querido. Pero tenía que regresar arriba de
nuevo, si quería mantener su hospital mínimo tenía que estar
presente para que vieran que si trabajaba - me tengo que ir Harry.
- Sólo un poco más - respondió apretándolo un poco - sabes que no
puedo estar sin ti, ¿Cierto?
- Me lo dices cada vez que me voy, pero no me molesta que me lo
digas - Louis volvió a darle un beso a Harry, sólo que esta vez más
húmedo que el anterior - ahora si me iré, si quieres que cumpla mi
promesa, deberás dejarme ir un rato.
- Está bien klein, lo que digas - dijo en un rezongo, haciendo un
pequeño puchero que hizo reír a Louis.
Louis se puso su ropa con rapidez y corrió hasta su despacho para
comenzar a trabajar. Desde el día en que Caroline dejó entrar a
Lilian, la mujer se había comportado sumamente temerosa con el
psicólogo, y Louis no protestaba al respecto, de hecho continuaba
molesto con ella, sin embargo no quería despedirla. No despediría a
nadie mientras tuviera el futuro de su puesto en riesgo, ni siquiera a
Liam, del cual no había sabido nada desde el Martes, sólo lo había
visto llegar a su jornada pero no se hablaban en uno al otro.
- Señor - expresó la mujer nerviosa sin mirarlo a los ojos - llegó
alguien, está abajo.
- ¿Quién?
- El señor Styles. Bernd Styles.
- Mierda, ¿Subió?
176
- Si, pero prefirió esperarlo a usted abajo.
Louis sintió tensarse y bajó corriendo. En cuanto llegó a la entrada
sintió su sangre hervir, Bernd se encontraba de espaldas, con un
saco marrón holgado y ambas manos en los bolsillos, pero en cuanto
escuchó los pasos de Tomlinson acercarse se volteó de inmediato. A
su lado estaba Zayn recargado en un lujoso auto negro mientras
jugaba con un juego de llaves tirándolas al aire y atrapándolas con la
misma mano y ladeó una sonrisa al ver a Louis, sin embargo este no
le prestó la más mínima atención al moreno, sólo se centró en el
hombre.
- Buenos días señor Styles - expresó con seriedad, acercando su
mano para estrecharla. Bernd barrió a Louis con la mirada, pero él
no se achicó, sólo alzó más su rostro e intentó no verse diminuto al
lado del hombre. Su quijada estaba casi igual de pronunciada que la
de Harry, sus ojos eran verdes, pero un verde más apagado y casi no
tenía cabello.
- Buenos días señor Tomlinson, entonces ¿Me dejará ver a mi hijo?
- Tenía entendido que sólo el señor Malik vendría a visitarlo.
- Bueno, los tiempos cambian y necesito ver cómo sigue. Al fin y al
cabo, es mi hijo.
Su hijo del cuál no supo cuidar - pensó en sus adentros. Louis asintió
con seriedad y caminó de regreso hacia dentro del edificio, haciendo
que Bernd le siguiera el paso. Lo introdujo a la sala de visitas y le
pidió que se quedara dentro, que Harry llegaría pronto.
Louis caminó nervioso hasta la habitación de Harry, que para su
suerte todavía se encontraba ahí, recostado mirando al infinito, y
notó como sus ojos brillaron con su presencia - pensé que vendrías
más tarde.
177
- Si, hay un problema - expresó con miedo - Bernd te espera.
- No, no iré a verlo - expresó con seriedad - mejor quédate aquí y me
follas, tengo ganas de ti.
- Harry - expresó con una risa - no es como que tu oferta no sea
tentadora, pero no quiero que él esté mucho tiempo aquí y mientras
más rápido se vaya, más tiempo tendremos para nosotros.
- Ok pero te quedas a mi lado, no te irás.
- No lo haré - Louis extendió su mano hacia el rizado y este la tomó
sin pensarlo dos veces, levantándose de la cama con lentitud.
En cuanto salieron de la habitación ambos soltaron sus manos pero
caminaron al lado del otro con una gran cercanía, rozando sus
brazos a cada paso que daban. Louis abrió la puerta de la sala y
Harry sintió un nudo en su garganta, tenía años sin verlo, desde el
último juicio Bernd y Harry no se veían; miles de recuerdos
regresaron a su mente, todos ellos incluían a Gemma, y tenía miedo
de que ella regresara justo ahora, cuando ya sentía que ella estaba
desapareciendo.
Harry se sentó en la silla justo delante de Bernd e
inconscientemente tomó el brazo de Louis para que no se despegara
de su lado. Louis se acercó nervioso ante el jaloneo de Harry pero
luego tomó su mano para que la retirara de su brazo y ahí se quedó
parado junto a él.
- ¿Harry? Soy Bernd.
- Tampoco perdí la memoria papá - respondió en un rezongo
mirando hacia su derecha.
- Sólo quería saber cómo estabas, tu madre se preocupó mucho por
ti cuando supo lo que pasó aquí dentro.
178
- Si bueno, ¿Y por qué no vino?
- A eso venía, tu madre está enferma Harry, por eso regresamos
antes del viaje del cual Zayn te contó.
- ¿De qué?
- Cáncer, le habían hecho estudios antes de irnos pero no pensamos
que fuera nada grave, hasta que nos llamaron del hospital
diciéndonos los resultados.
- No. No es cierto. Me estás mintiendo - Louis vio el temor en los ojos
de Harry, por lo que posó su mano en su hombro para tranquilizarlo
- tu mientes, siempre lo haces.
- Está en revisión, estará bien, sólo quería decírtelo en persona y ver
en qué condiciones te tenían. Te ves bien, mejor que la última vez
que te vi.
- Dile a Zayn que si pasa algo, que venga conmigo - dijo con seriedad,
mirando al suelo - gracias por la visita.
- ¿No me contarás nada?
- ¿Qué te voy a contar? No tengo nada que decirte, tu ya me dijiste a
lo que venías, listo, adiós - finalmente ambos se vieron a los ojos,
Harry retó con la mirada a su padre y este sólo respondió con un
gruñido leve.
- Me iré entonces, pero señor Tomlinson, ¿Podría hablar con usted
aquí afuera?
- Claro, sólo espéreme un momento, regresaré a Harry a su
habitación, vamos cora... Harry - Louis sobó la espalda de Harry con
delicadeza para que este se parara de su asiento, y él lo hizo al
179
instante, sin despedirse de Bernd y caminó hasta la salida con un
rostro agrío.
Louis y Harry caminaron juntos de regreso a la habitación y en
cuanto estuvieron dentro Harry se abalanzó hacia los labios de
Louis, abrazándolo mientras unía su boca con la de él, inmerso en su
esencia, en su única manera de sentirse vivo - Louis no me dejes
solo.
- No estás solo, iré con Bernd unos minutos, tranquilo, todo estará
bien.
Harry asintió con preocupación y regresó a su cama, arropándose en
su cobija e intentando no comenzar a llorar. Su mamá lo es todo
para él, incluso sabía muy dentro de él que ella lo apoyaba a pesar
de lo que hizo, que siempre lo amaría, sin embargo estaba
arrepentido de aquel resentimiento que guardaba por no haberlo
defendido de Bernd jamás y que la única solución que ella
encontraba para todos los problemas familiares hayan sido
mandarlo a Alemania con su tío.
Louis por su parte corrió con apuro hacia la entrada, donde Bernd se
encontraba, diciéndole algo a Zayn lo cuál no pudo comprender pues
aún se encontraba un poco lejos del par. En cuanto el ojiazul llegó
hasta ambos hombres estos pararon su conversación.
- ¿Qué necesitaba decirme señor Styles?
- Oh, sólo quería rectificar si fue usted el que pidió la cita para
mañana.
- Así es - respondió con serenidad.
- Bueno, entonces lo veo mañana, sólo que no podrá ser en mi
oficina, se está desinfectando, lo veré en mi casa a las 4 de la tarde,
¿Qué le parece?
180
- Perfecto, ahí lo veré - ambos hombres estrecharon sus manos para
despedirse y Zayn hizo lo mismo, sólo que este logró sonreírle un
poco al castaño.
- Espere - Bernd se dio la media vuelta - ¿Harry si está tomando sus
medicamentos correctamente?
- Por supuesto que si. ¿Por qué?
- Uhmmm, por nada, está bien, nos vemos mañana.
Ambos hombres entraron en el auto y se fueron del sitio, pasando
por las limpias rejillas carmesí del hospital. Louis pegó un fuerte
suspiro, pensaba que lo que Bernd tenía por decirle era algo más
grave, pero al parecer no, por lo que se sintió satisfecho de saber
que podría ingresar a la casa Styles.
Esto será más fácil aún - pensó para después ingresar al sitio de
nuevo y entrar a su oficina. Quería mantener un poco el orden ahí
dentro para después regresar con Harry. Se mantuvo un buen rato
ahí dentro, releyendo unos papeles, ordenando carpetas, intentando
despejar su mente y enfocarse en lo que de verdad importaba, lo
cuál era sin duda su hospital. El hospital donde residía la única
persona que lo hacía sentir bien.
El teléfono timbró y Louis respondió al instante - ¿Hola? Hospital
Psiquiátrico Wahnsinn.
- ¿Louis Tomlinson?
- Si, soy yo.
- Soy el señor Richard - Louis empuñó sus ojos al reconocer el
apellido al instante. El abogado de los Dubois - Lilian me notificó
sobre los papeles de divorcio.
181
- ¿Si? Bueno, ¿Y cuando me tengo que presentar?
- Mañana a las 6 por favor, nos veremos en el juzgado para charlar a
cerca de los bienes, lo espero acá señor Tomlinson.
- Ahí estaré - respondió en un suspiro, finalmente colgando el
teléfono.
Tendría que buscar una manera de solucionar las cosas lo más
pronto posible.
182
- No - respondió secamente - no me sueltan, les di mucha
popularidad aquí y no quieren que me vaya.
- Bueno Louis ya dinos - Phoebe se exaltó - No puedes dejar a Lilian
así como así, tiene que haber una razón y no nos la dices.
- No te interesa Phoebe, son cosas de adultos.
- Claro que me interesa, Lil es mi amiga y la abandonarás así como
nos abandonaste a nosotras.
- Phoebe - Jay regañó a su hija - desayuna, llegarás tarde a la escuela.
Y deja a tu hermano en paz.
- Louis no nos abandonó Phoebe - continuó Lottie - sólo creció,
intentó formar una familia y falló - por un momento Louis pensó que
su hermana lo estaba defendiendo, pero seguía tan resentida como
las demás.
- Bueno me voy, que tengo mucho que hacer. Llegaré tarde para ver
a mi... a Styles.
Louis se acercó a su madre y le proporcionó un pequeño beso en su
frente y se retiró de la casa con apuro, sabía que tendría toda la
tarde ocupada y debía aprovechar la mañana lo mejor que se
pudiera.
Harry se encontraba volteando hacia abajo de su colchón, con las
manos entre la pared y la cama, pero en cuanto escuchó los pasos de
Louis aproximarse se volteó completamente hacia él, sonriendo con
felicidad. Louis no preguntó al respecto de lo que él hacía, lo único
que necesitaba en ese momento era tenerlo entre sus brazos, como
todo el tiempo, así que sólo se acostó en su cama junto a él y lo
abrazó del estómago posando su cabeza en su pecho.
183
- Buenos días klein - Harry besó los lacios cabellos de Louis - estas
tenso.
- Si bueno, hay muchas cosas que hacer. Me veré con Bernd y... hoy
me divorcio.
- ¿En serio? - Harry no pudo contener su sonrisa, pero esta se apagó
en cuanto vio a Louis tan triste - Lou, ¿Estás triste?
- Sólo tengo miedo de que algo salga mal, los Dubois son muy
fuertes.
- Tu eres fuerte también. Muy, muy fuerte.
- Pero no tengo tanto poder como ellos, no soy dueño de los bancos
de la ciudad.
Louis comenzó a besar suavemente la comisura de sus labios, pero
bajando lentamente desde su barbilla hasta su pecho. Quería
saborear cada parte de su cuerpo, sentirlo por completo. Llegó a su
entrepierna por debajo de la cobija mientras continuaba con los
suaves besos que hacían que Harry suspirara nerviosamente.
- Anda Louis - gimió desesperado. Louis no esperó más para sacar su
miembro y masturbarlo con firmeza. Harry se agarró de las sábanas
apuñando sus manos pero no dejó de visualizar a Louis, el cual se
encontraba tan concentrado en el acto que no escuchó a Liam
ingresar - Louis, Louis...
- ¿Qué? - Harry con sus ojos cristalinos de la satisfacción ladeó la
cabeza para señalar hacia su derecha y Louis sacó su cabeza de la
cobija que lo cubría para encontrarse con el enfermero, el cual
demostraba una cara de sorpresa - mierda, Liam - Louis le levantó el
pantalón a Harry y este sólo respondió con un risa nerviosa - yo
estaba... estaba... ya sabes, revisando... Uhmmmm... - Harry no pudo
184
evitar soltar una leve carcajada al ver a Louis tan sonrojado y
nervioso.
- No me lo digas - respondió con seriedad - sólo venía a revisar si
Harry estaba bien, no sabía que tu estabas aquí... bueno mejor me
voy.
- Ajá - sólo le quedó decir antes de ver como Payne se retiraba con
pasos apresurados del sitio. En cuanto el enfermero estuvo fuera
Louis y Harry se miraron mutuamente y rieron al mismo tiempo - lo
traumamos.
- No importa, que escuche lo que tenga que escuchar.
- Sabes que no se puede Hazz, si alguien más lo sabe se darán cuenta
de lo que pasó con Lilian y todo se va a la mierda.
- Si, si, como sea klein.
Ambos prefirieron pasar la mañana acostados, hablando de todo y a
la vez de nada, pretendiendo que todo estaba bien, que eran dos
personas normales manteniendo una relación como cualquier otra,
era algo que le daba a ambos un poco de esperanza de que lo suyo
podría funcionar, de que podrían ser normales, manejar lo suyo
como cualquier otra pareja. Louis vivía con el creciente temor de no
poder concretar nada de esto, que lo suyo con Harry era sólo una
fantasía, que a lo mejor sólo era parte de su enfermedad, y le dolía
pensarlo, pero mientras tanto disfrutaría al máximo su tiempo con
él.
Pasadas las horas, llegó el momento de ir a visitar a Styles. Louis
estaba nervioso, pero al mismo tiempo se encontraba decidido.
Harry se había quedado dormido, apoyando su cabeza en su pecho y
abrazándolo con fuerza. Louis tomó el brazo que lo tomaba con
delicadeza para separarlo de él y se levantó con cuidado para
185
intentar no despertarlo, sin embargo logró escuchar un leve quejido
por parte de él al sentir la cama vacía.
- ¿Lou? - preguntó con su voz enronquecida.
- Me tengo que ir Hazz, no creo volver hasta mañana.
- ¿Mañana? No, quédate - Harry aún con sus ojos medio cerrados
buscó a Louis, pero este ya estaba parado y fuera de su alcance -
klein, no.
- Lo siento corazón, sabes que volveré, te contaré lo que suceda. Y no
seas tan mierda con Liam, ¿Está bien?
- Mhm - asintió tomando su cobija de regreso y colocándosela
alrededor de su rostro para volver a dormir.
Cuando Louis llegó en su auto a la casa Styles, sintió como su
estómago se revolvió, pero aún así caminó hasta la entrada. Era de
madera, lujosa y enorme, sólo bastó para darle dos pequeños toques
a esta cuando inmediatamente se abrió. Una mujer de aspecto
treintañero abrió la puerta.
- ¿Lo esperan?
- Si, vengo a ver al señor Styles.
- ¿Señor Tomlinson cierto? Pase, es bienvenido.
Louis ingresó con lentitud a la enorme residencia. Decir que esta era
lujosa se le quedaba corta, era una maldita mansión. Tenía colgado
un enorme candelabro de cristales y los colores que más abundaban
en esta eran el gris y el azul claro, una combinación de colores muy
agradables para la vista, sin embargo el lugar se sentía muy solo,
indiferente a las personas. Louis se sentó en un sillón acolchonado
186
justo en frente de las enormes escaleras que llevaban a la planta alta
del lugar, mientras jugueteaba con sus manos de manera ansiosa.
- Sólo será un momento Anne - se escuchó desde arriba, Louis no
quiso entrometerse, pero la conversación era tan fuerte que no pudo
evitar oír.
- ¿Es sobre Harry? - la voz de una mujer se escuchó, era ronca, y
tosió en cuanto hizo la pregunta.
- No lo sé, es un Tomlinson, ya los conoces, muy testarudos - Louis
rió ante el comentario con ironía.
Muy buenas personas son de seguro aquí - pensó. Justo en ese
momento notó como Bernd bajó por las escaleras, portando un
elegante traje color vino y una corbata negra. Mark siempre le
enseñó a Louis no dejarse rebajar por nadie, y siempre ejemplificaba
a Bernd, por lo que Louis lo veía como un hombre con un ego
demasiado elevado del cual él jamás se dejaría rebajar.
Bernd caminó hasta Louis con un rostro de seriedad - acompáñeme,
aquí no - Louis asintió con levedad y le siguió el paso hasta otro área
de la casa. Observaba todo con detalle, notó los finos cuadros
pintados, pinturas que parecían del renacimiento, y la más grande
demostraba a la familia Styles, Harry tenía una leve sonrisa pero se
sentía achicado debido a que Bernd tomaba su hombro, Louis se
sintió molesto pero no expresó nada al respecto. Suspiró con
tristeza al ver a Gemma, con un vestido color azul claro, sus cabellos
lacios y una sonrisa demasiado genuina. Aunque la conoció por poco
tiempo, la extrañaba demasiado.
Louis intentaba rescatar todos los detalles de la casa y notó que en el
camino se encontró con una puerta de madera algo desgastada, algo
extraño para el tipo de casa en donde se encontraban, tan elegante y
fina que era extraño que hubiera una puerta de tan mala calidad.
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Bernd se acercó a la puerta y movió con su mano repleta de anillos
la chapa de esta, y al ver que estaba enllavada continuó caminando.
Louis sintió la necesidad de recordar aquello, pues fue una acción
demasiado extraña, pero no dijo nada al respecto.
Luego del camino llegaron a una oficina, tenía un escritorio el doble
de grande que el de Louis y había una repisa repleta de libros a sus
espaldas. Louis se acomodó su saco y se sentó en frente de él
intentando demostrar que no le tenía miedo en lo absoluto - Y
dígame, ¿Para qué necesitaba verme? ¿Tiene que ver con Harry?
- De alguna manera si, tiene que ver con Harry - los sentidos de
Louis estaban tan nublados que simplemente le era imposible no
soltar una pequeña sonrisa el mencionar su nombre, por lo que tuvo
que fingir toser para que Bernd no lo notara - quería hablar sobre el
expediente que me enviaron desde el Manicomio de Doncaster, y
sobre la carta también.
- ¿Hay algún inconveniente con las reglas?
- No... bueno si, de alguna manera lo hay. Primero quería decirle que
siento que es necesario bajarle la dosis a Harry, ha mejorado
bastante, casi no menciona a Ge... a su hermana, hasta su Tourette ha
bajado - Louis mencionó aquello con tanto orgullo que simplemente
fue extraño para el hombre que tenía en frente.
- No - expresó serio - no le bajarán la dosis.
- Pero señor, es necesario para Harry.
- Yo sé lo que es necesario para mi hijo, le seguirán medicando con
lo mismo. El psicólogo que lo checó cuando sucedió el incidente
mencionó que era importante jamás dejarle de medicar de la misma
manera Tomlinson.
- ¿Quién? ¿Yaser Malik? Ahí lo vi en el expediente.
188
- A usted no le incumbe quién fue el doctor de Harry en el pasado.
- Además, dicen que cuando su hija desapareció, Harry no estaba en
la zona ese día, que usted no lo vio. Recuerdo que el día en que
Gemma desapareció lo escuché discutir con alguien en su despacho
mencionando Alemania. Harry iba a Alemania. Estaba con usted,
¿Cómo pudo decir que no lo vio ese día si justo por la mañana
hablaron?
- Porque se fue justo después que usted - respondió con nerviosismo
- no volvió por el resto del día.
- Revisé los periódicos, durante toda la semana en la que ella estuvo
desaparecida, Harry no estuvo presente en ningún sitio, hasta hubo
una fiesta en la ciudad dos días antes de que se encontraran con el
cuerpo, Harry no estuvo ahí y él siempre aparecía en los periódicos
cuando estaba en la ciudad, ¿Acaso no es extraño? Si hubiera
desaparecido junto a ella probablemente también lo hubiera
hablado con los medios, ¿No?
- Vallase.
- No he terminado.
- A usted no le interesa lo que pasó con mi familia.
- No, pero...
- ¡Harry mató a Gemma! - pegó un grito desesperado, se paró de su
asiento y abrió un cajón. Bernd tomó un encendedor y se lo lanzó a
Louis, el cuál tomó con sus manos y notó un grabado en él que decía
H.S. - lo encontraron junto al cuerpo, tenía el rostro quemado.
- Señor, yo...
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- Nada, sólo váyase, mi hijo no está bien, de seguro pelearon y se le
fue de las manos el asunto. Necesito que no vuelva a hablar del tema,
y no le baje la dosis a Harry... ¡Malik! - Zayn entró por la puerta casi
inmediatamente - llévelo a la salida.
Louis dejó el encendedor en el escritorio y sin despedirse abandonó
el sitio. Zayn caminó por delante de él y lo llevó hasta la salida donde
ambos se dieron la mano en seña de respeto mutuo y Louis tomó su
auto para retirarse. Se sentía abrumado, todo fue... extraño. Bernd se
comportó extraño. No notó dolor en sus palabras, decir algo tan
horrible como recordar que su hijo mató a su hija no era algo sano,
era algo doloroso y fuerte.
El castaño revisó su reloj y vio que aún eran las 4 de la tarde, todavía
tenía dos horas para comenzar el juicio, y necesitaba hablar con
Lilian antes de que ella lograra hacer algo estúpido y acabara con su
carrera. Manejó hasta su casa y notó que la puerta estaba abierta,
por lo que ingresó con precaución.
- ¿Lilian? Soy yo - preguntó con temor, pero escuchó un ruido en la
recámara, específicamente en el baño - ¿Lilian, estas bien? - se
acercó al baño de su cuarto y vio como la mujer se encontraba
vomitando en la taza de este.
- Louis - dijo antes de volver a tener arcadas y continuar vomitando
mientras posaba ambas manos en la taza del baño. Louis tomó sus
cabellos y los atrapó en una cola - llévame al hospital - dijo antes de
caer al suelo desmayada.
Louis abrió los ojos con sorpresa y la tomó en brazos para llevarla a
su auto. Manejó lo más rápido que pudo y llegó a urgencias, donde
unos doctores la auxiliaron al instante. Louis se enocntraba
temblando del miedo, no quería que le pasara nada malo y se sentía
aliviado de haber llegado justo a tiempo. Se sentó en la sala de
190
espera y llamó al abogado de los Dubois. Le explicó que llegarían
tarde probablemente, que Lilian tuvo un accidente.
Se la pasó durante una hora esperando a que alguien llegara a
decirle algo, hasta que un doctor se aproximó - ¿Usted es el señor
Tomlinson cierto?
- Si, ¿Mi esposa está bien? - fue raro para él mencionarla como su
esposa, para Louis lo dejó de ser hace mucho, sin embargo nadie en
la ciudad lo sabía y necesitaba pretender.
- Si, y el bebé también.
- ¡¿Bebé?!
- Lilian está embarazada de una semana, aún es un feto pero está en
crecimiento. ¿Quiere pasar a verla?
Louis no podía pensar con claridad, todo se estaba yendo abajo. No
quería tener hijos. Mejor dicho, no quería tener hijos con Lilian. Le
aterraba el hecho de que esto fuera a ser perjudicial para él.
El doctor y Louis caminaron hasta una camilla, donde Lilian se
encontraba acostada y con lágrimas en sus ojos, Louis también
lloraba, pero ambos lo hacían por razones distintas - Oh Louis -
expresó con una amplia sonrisa extendiendo sus brazos para que el
hombre la abrazara - Dios mío.
- Lilian, yo...
- Shhh, déjame disfrutar esto por un momento por favor.
- ¿Podría dejarnos solos doctor? - preguntó Louis mientras se
separaba de ella, el doctor asintió y salió del lugar - Lil, esto... esto no
cambia las cosas.
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- ¿Qué? Claro que lo hace, que importa el maldito enfermo de Styles,
te perdono, ahora podremos comenzar de cero con este bebé.
- No vuelvas a decir eso, ¿Me entiendes? No digas eso - intentó
contenerse, tampoco quería asustarla - sólo quiero que entiendas
que de todas maneras quiero divorciarme, cuidaremos del niño... o
niña, no lo sé, pero no quiero criarlo en un ambiente donde tu y yo
no seamos felices.
- Serías feliz si lo quisieras.
- No Lil, he encontrado la felicidad en otro lado y no pretendo
separarme de esta. Lo siento.
- Eres un pendejo - dijo entre dientes - mi papá te odiará.
- Que lo haga, a lo mejor no soy la mejor persona, pero no voy a
pretender ser alguien que no soy.
Eso de alguna u otra manera lo hizo sentirse. Libre.
192
CAPÍTULO XIII
El amor suele ser complicado, lo encuentras en los lugares donde
menos te los esperas, llega, te atrapa de maneras inimaginables y te
hace adicto a este, sin importar de dónde venga. Amar a alguien suele
tener consecuencias, es una oleada de sentimientos que te aprisionan,
te hacen querer hacer hasta lo imposible por no dejarlo ir. El amor
suele sanarte, pero un solo paso en falso puede llegar a destruirlo
todo.
193
rizado, cosas que en lo personal a él no le interesaban y sólo
pretendía ponerle atención y entender cuanta cosa le contaba.
Harry sentía un mal presentimiento... no, no era un mal
presentimiento, probablemente se sentía agotado, malhumorado
por la noticia de su madre, por no tener a Louis en ese momento. De
seguro era todo eso. Mañana llegaría Louis con felicidad,
probablemente tendrían el mejor sexo del mundo y todo seguiría
relativamente normal. Zayn llegaría, le diría que su madre estaba
mejor, que sanaría y así podría continuar contento ahí dentro del
hospital. Sin preocupaciones.
- Y entonces James me contó que odiaba a Louis, casi lo golpeo -
escuchar a Niall hablar sobre sus otras personalidades como si todas
estuvieran en una sala de charlas de alguna u otra manera lograban
sacarle una sonrisa a Harry - pero bueno, ¿Qué me cuentas tu?
¿Alguna historia que tengas con el señor Tomlinson?
- ¿Historia?
- No se, son muy unidos, a lo mejor tendrías algo que contar.
- No hay nada que contar - había mucho qué contar, pero no se lo
diría a Niall - sólo hablamos un poco y ya.
- Si, durante horas, con la puerta cerrada y enllavada, a mi no me vas
a ver la cara de estúpido Harry.
Harry estaba a punto de decir algo al respecto, pero los enfermeros
interrumpieron su conversación - hora de cenar, cerraremos el patio
por hoy - ambos asintieron y entraron de regreso al comedor para
recibir su cena.
Tardaron un par de minutos para servirles la cena y Harry ya se
estaba impacientando, gruñendo en lo bajo mientras su tic
regresaba de manera leve, Niall por su lado seguía intentando
194
sacarle información al ojiverde pero este simplemente no le contaba
nada a cerca de Louis.
Finalmente terminaron de cenar y Niall se despidió de Harry con la
amplia sonrisa que lo caracterizaba para irse a dormir a su
habitación. Harry se levantó con sutileza, intentando no llamar la
atención de nadie y simplemente caminó decaído hasta su cuarto, se
acostó en su cama y pretendía dormirse, sin embargo su puerta se
abrió.
- Harry, Harry - era su voz, ¿Qué hacía él aquí?
- ¿Lou? - preguntó intentando visualizarlo entre la oscuridad. Louis
no dijo nada, sólo se subió en la cama y se quitó su ropa
impacientado, Harry intentó buscar su rostro, acariciando sus
pómulos en medio de la oscuridad - ¿Qué haces?
- Sólo ven a mi - Louis tomó a Harry de la nuca y lo besó con fervor,
Harry se desmoronó con el acto y posó sus manos en su hermosa
cintura, acariciándolo con sus dedos - escúchame, sólo escúchame -
dijo entre los besos - quiero sentirte.
- Mhm - asintió intentando quitarse la ropa de igual manera sin
dejar de besarlo. Harry se acomodó entre las piernas de Louis y de
un sólo movimiento el castaño se introdujo dentro de él, tapándole
la boca con un beso más - Lou... Dios...
- Eres... lo más importante en mi vida - gimoteó, moviéndose
delicadamente dentro de Harry, intentaba hacerlo lo más
lentamente posible, necesitaba sentir a Harry lo mejor que pudiera,
sentía su miembro apretado entre sus paredes, una manera de
sentirse tan bien de la cuál no pretendía escapar jamás - nunca lo
olvides, jamás lo hagas.
195
- Jamás, Louis - Harry pegó su frente a la del ojiazul mientras movía
sus caderas para sentirlo lo mejor que pudiera, él lo necesitaba
demasiado, amaba la manera en la que Louis lo tocaba, la manera
tan dulce y sensual con la que le hablaba, sus gestos tan excitantes y
sus suaves embestidas - Scheisse, cómo eres de bueno.
- Y tú como eres mío - susurró en su oído, estremeciendo a Harry,
haciendo que enterrara sus uñas en su espalda.
- Tuyo... soy tuyo Lou - Harry pensó escuchar a Louis soltar una
pequeña risa, pero en realidad lo que había escuchado era un sollozo
- ¿Lou?
Louis paró en seco, viniéndose dentro de Harry, pero al mismo
tiempo abrazándolo mientras lloraba. Harry se separó de Louis al
escuchar sus sollozos acrecentarse y sus lágrimas mojar su pecho
por lo que decidió recostarlo en su cama, dejando que este lo
abrazara del cuello y enterrara su rostro entre sus rizos - Dime que
nunca olvidarás que lo eres todo para mi, que eres mío.
- No lo haré Louis - Harry buscó el rostro de su Louis, tomándolo
suavemente de su mandíbula - ¿Pasó algo malo?
- Recuerda siempre que mi corazón te pertenece, que soy
dependiente a ti, a tus besos, a tu cuerpo, que eres lo único que me
sana, que me hace sentir bien. Puta madre, eres la gloria
personificada, sabes tan bien, logras hacerme querer vivir todos los
días de mi vida...
- Louis, responde...
- ¡Dímelo!
- Si Louis, lo recordaré, sólo dime que te pasa...
196
Pasadas un par de horas más Lilian finalmente fue dada de alta del
hospital. Estaba furiosa con Louis, sin embargo aceptó que la llevara
al juzgado. Louis estaba totalmente asustado con lo que ella podría
decir o no decir, y más con el bebé en camino, fue una jugada del
destino que lo abofeteó, ¿Y si Lilian tenía razón? ¿Y si esto era una
señal para no dejarla y seguir con su vida normal? Lo pensó por dos
segundos y simplemente deseó nunca haberlo imaginado. Una vida
en donde no pudiera estar con Harry no era una vida, era una
prisión.
- ¿Segura que te sientes bien? Podríamos posponerlo si quieres - el
castaño intentó ser comprensivo, no sabía como tratarla sabiendo
que estaba embarazada.
- Tú quieres divorcio. Tendrás divorcio William - ella no le quitó la
vista al camino, sus ojos se encontraban cristalinos, se notaba que
intentaba a toda costa no llorar. Louis suspiró derrotado y continuó
manejando sin intentar hablar con ella.
Finalmente ambos llegaron al juzgado, Louis intentó tener contacto
con ella una última vez mientras caminaban por los pasillos,
verificar si se encontraba en condiciones para hacer esto, pero ella
se negaba ante el tacto de Louis, lo evadía a toda costa.
197
Ambos se quedaron esperando a sus respectivos abogados para
poder charlar con ellos y al cabo de unos minutos estos llegaron.
Louis se acercó inmediatamente al señor Moore, el cual en su tiempo
fue el abogado de su padre - Buenas tardes señor Tomlinson - el
elegante hombre saludó cordialmente a Louis.
- Buenas tardes, ¿Cree que las cosas salgan bien?
- Esperemos que si, oí que Albert vendrá, sabes que él es un tanto
entrometido, será complicado el proceso, pero haré lo posible por
dejarte a ti el hospital, ¿Eso es lo que quieres verdad?
- Si, no importa lo demás, sólo quiero mi hospital.
Mi Harry - pensó, clarificando en su mente.
198
Louis fulminó con la mirada a la mujer, la cuál lo miraba de reojo con
poder. Ella lo sabía, ella sabía lo que sucedía en el hospital. Se sentía
como un estúpido por habérselo contado, pero era su esposa, claro
que le contaría cosas, sólo que ahora era un arrepentimiento el que
le recorría su cuerpo entero, Moore se tensó al instante.
- Ella no puede hablar ahora - Moore replicó, intentando contenerla
para que no soltara una bomba - usted ya tomó la decisión, ¿Cierto?
- Déjela hablar, está en su derecho - expresó el juez con seriedad.
Moore intentó contenerse y sólo se revolvió en su asiento
intentando no hacer contacto visual con Louis, aunque a su lado se
encontraba rojo del coraje.
- Opino que los investigadores de mi familia podrían checar el sitio,
revisar los expedientes, estoy segura de que hay algo entre manos
con los Tomlinson. Y en caso de que le destituyan el hospital, ¿Qué
sucedería señor Richards?
- Se iría directamente hacia su segundo inversor, el señor Dubois.
- Bueno, entonces mañana podrían ir a hacer una investigación
decente al hospital Wahnsinn y continuaremos con una segunda
sesión del juicio el Lunes a las 4 de la tarde, que tengan una buena
noche todos - expresó el hombre, abandonando el sitio por una
puerta trasera.
Y en ese momento toda la libertad que sintió en algún segundo de su
conversación con Lilian en el hospital se esfumó por completo; se
sintió tan vulnerable, tan temeroso, era un sentimiento
indescriptible, simplemente lo odiaba, necesitaba urgentemente
algo que lo hiciera sentir mejor. O alguien.
- Louis hola - el castaño estaba tan sumergido en sus pensamientos
que fue casi imposible escuchar a Albert acercándose, y pegó un
199
brinco cuando sintió su pesada mano en su hombro - parece que no
le fue tan bien hoy. Mire, sólo le diré algo, jamás, pero jamás voy a
descansar por quitarle lo que tiene, ¿Y sabe por qué? - Albert se
acercó al oído de Louis para que lo escuchara - porque ningún
maricón como usted hace sufrir a mi hija de esa manera - una gruesa
lágrima se escapó de sus azules.
Albert, Lilian y el señor Richards abandonaron el sitio, dejando a
Moore y a Louis solos y en un silencio sepulcral - ¿Qué hará señor
Tomlinson? No tenemos forma de detenerlos, lo van a descubrir, se
hizo lo que se pudo.
- ¿Estoy acabado? - sollozó en lo bajo.
- Lo siento - sólo contestó retirándose del sitio y dejando a Louis
colgando de un hilo.
Harry despertó entre los brazos de su Louis, el cual tenía sus ojos
hinchados por el llanto. Louis no le dijo lo que había pasado, no le
explicó la razón de su sufrimiento, y eso lo aterraba demasiado.
200
- Lou, mi klein, despierta - Harry besó sus finos cabellos intentando
que este diera señales de que despertaría - es Sábado, se supone que
entrabas más tarde hoy.
- ¿Qué? - preguntó enronquecido mientras separaba sus manos del
pecho de Harry para frotarse ambos ojos - ¿Harry?
- ¿Si?
- Dime que lo que pasó ayer fue un sueño.
- ¿Qué pasó ayer? No me lo quisiste contar, preferiste dormir - sus
azules se cristalizaron en cuanto escuchó a Harry, su corazón se
achicó y comenzó a hiperventilar de nuevo - Lou, no no, no te pongas
mal, no me gusta verte así - Harry volvió a tomar a Louis en brazos -
no llores, estoy contigo.
- Lo voy a perder Harry, te voy a perder - sollozó en su pecho con sus
ojos cerrados - no quiero, no quiero perderte.
- No me perderás, siempre estaré contigo Lou.
- ¡No lo entiendes! La maldita de Lilian les contó sobre las
desapariciones... bueno no lo hizo, pero traerán investigadores y lo
descubrirán, lo descubrirán todo y me quitarán el hospital.
- Pero... tu prometiste que no dejarían que nos separen Lou.
-Harry, lo siento mucho, ¿Tú crees que yo quiero esto? ¿Tú crees que
no quiero venir contigo todo el día? Tienes que recordar lo que te
dije anoche Hazz, hazlo siempre, prométemelo.
- Tu me prometiste no dejarme y lo estás hacien...
- ¡Promételo Harry!
- Te lo prometo, pero tú prométeme que te volveré a ver.
201
- Lo prometo... lo prometo amor - Louis besó a Harry en sus labios
con lágrimas en los ojos, pero en esta ocasión él no era el único que
lloraba, las lágrimas tan delicadas de Louis se fusionaron con las
gotas que Harry soltaba de sus esmeraldas. Ambos estaban igual de
destrozados.
Harry no podía creerlo, le ardía el solo hecho de saber que Louis
había perdido, tenía un enorme miedo de saber qué sería de ambos
cuando él se fuera. Una oleada de sentimientos se apoderó de él, lo
cautivó con su tristeza y sentía que podría morirse si no tenía a
Louis de nuevo con él. Louis lo era todo para él, su razón de vivir, no
podía siquiera pensar en el hecho de no volverlo a ver, de no tocarlo
cómo sólo él sabía hacerlo.
Louis comenzó a masajear sus rizos con ambas manos, intentando
tener una imagen mental para recordarlo por siempre, tener
presente en su cabeza cómo se sentía tocar a Harry, moría de miedo
por no poder cumplir su promesa, pero quería darle a Harry
esperanza y no pensaba decirle que no sabía si podría volver a
entrar al edificio sabiendo que Albert lo custodiaría.
Luego de un rato, finalmente Louis concluyó con el beso - tengo que
irme, volveré en un rato más, ¿Ok?
- ¿Cuánto nos queda Louis? - preguntó mientras lo observaba
cambiándose.
- Hasta el Lunes probablemente - respondió con un hilo de voz
intentando no volver a llorar.
Harry meditó lo que acababa de pasar mientras observaba a Louis
retirarse. Sentía una opresión en el pecho, un sentimiento horrible
del cual quería deshacerse, pero no podía y tenía que vivir con ello.
Sin Louis no le veía sentido a su vida, sin Louis él no era nada.
202
El castaño caminó mirando al suelo, derrotado, con lágrimas en sus
ojos. Ni siquiera vio a Liam, el cual chocó con él en el medio del
pasillo - Louis, hola - expresó el enfermero, tomando al psicólogo de
los hombros - ¿Estás bien?
- ¿Cómo voy a estar bien Liam? - sollozó de nuevo - todo está
acabado, yo estoy acabado.
- El juicio, cierto, ¿Tan mal te fue?
- Lilian ordenó investigadores para que vengan y chequen el
hospital, ¿Cómo de mal crees que me fue? Ah y en otras noticias...
está embarazada.
- ¡¿Qué?! Louis, ¿Cómo?
- Ahora no estoy de humor Liam, en serio - expresó con la mirada
perdida en aquella habitación que lo tenía completamente atado.
Liam observó por detrás de él y comprendió la verdadera razón por
la cual su amigo se encontraba tan destrozado.
- Cuidaré de él Louis, lo haré.
- No es lo mismo.
- Pero soy de confianza, te diré todo lo que suceda con él, siempre
sabrás lo que le pase.
- Gracias en serio Liam.
- Fui un estúpido, ¿Ok? Lo acepto, es lo mínimo que puedo hacer por
ustedes dos.
Louis ladeó una sonrisa, aún denotando tristeza, y fue caminando
hasta su auto para tomar ropa que tenía en su cajuela, sabía que an
algún momento la necesitaría, pero no sabía que la usaría para
presenciar el peor momento de su vida.
203
Después de cambiarse en su despacho observó como una camioneta
blindada llegó junto al lujoso auto de los Dubois. Genial, ellos
también estarían aquí. Louis se acomodó su corbata con ansiedad,
tomó una de sus pastillas para tranquilizarse y bajó hasta la entrada
para recibirlos a todos.
Ver a Albert abrazando a Lilian mientras ambos se sentían con tanto
poder por estar a punto de destrozarle su vida le revolvía el
estómago, pero aún así intentó no demostrarles el maldito miedo
que lo carcomía por dentro.
- Buenos días - expresó con seriedad, intentando no hacer mucho
contacto visual, sus ojos le ardían por el llanto.
- Buenos días señor Tomlinson - respondió Albert, pero Lilian ni
siquiera lo volteó a ver.
Los hombres entraron al sitio, pero Louis intentó alcanzarlos para
llegar a los pasillos antes que ellos pues quería que los pacientes no
se asustaran y entraran a sus habitaciones, aunque para su buena
suerte Liam ya se había encargado al respecto.
Louis no podía evitar mirar de reojo la habitación de Harry, podía
ver cómo sus rizos y sus verdes se asomaban por la ventanilla. Lilian
lo vio y gruñó en lo bajo pero nunca se despegó de su padre. Los
hombres revisaron a detalle cada sitio, cada lugar, pero no
encontraban nada que los convenciera de que Louis hacía algo
indebido ahí dentro.
- El patio, les falta el patio - expresó mandona la mujer.
Liam observaba desde lejos, negando con la cabeza, intentó hacer
algo al respecto pero era muy tarde, de todos modos se darían
cuenta de lo que sucedió.
204
Louis comenzó a llorar en cuanto vio cómo los hombres salieron del
sótano con un par de bolsas con pruebas, sintió como su mundo se
desmoronaba y simplemente dejó de respirar por un momento.
Liam se acercó a él y puso sus manos en sus hombros, pero este se
quitó casi al instante al notar quien estaba a su lado.
- Harry regresa a...
- No - expresó con su voz ronca, haciendo que Louis se volteara al
instante.
No le importó nada, necesitaba abrazarlo. Se abalanzó hacia él y lo
abrazó del cuello, hundiéndose en él, intentando apretarlo hacia su
cuerpo lo mejor que pudiera. Louis sollozaba en lo bajo mientras
Harry le sobaba el cabello y la espalda con suavidad.
- Shhh... shhh... no llores klein, estaré bien.
- Pero yo no, te necesitaré.
- Y yo a ti, pero no está en tus manos y lo entiendo.
- No, haré lo posible por recuperarte, ya verás, pelearé por ti Harry.
- Sé que lo harás, por eso estoy tranquilo. Yo te esperaré. Como te
dije un día, podría esperar una eternidad si me lo pides.
- Haré que estos últimos dos días valgan la pena Hazz, lo prometo.
- No digas que lo prometes, ¿Ok? sólo hazlo.
Louis asintió levemente y se separó de él, intentando evadir las
constantes miradas de todos, incluyendo a la misma Lilian, la cual
miraba con resentimiento al rizado. Harry se revolvió en su lugar al
sentir la mirada de la mujer sobre él, sin embargo intentó no darle
importancia, él sabía que Louis sólo lo quería a él, que ella jamás le
dio ni le dará lo que él podría darle.
205
Lilian se acercó hacia ambos intentando llamar la atención de Harry
pero sin voltearlo a ver - Louis.
- ¿Si? - preguntó con resentimiento.
- El Lunes también hablaremos sobre la manutención de nuestro
bebé - Lilian resaltó las últimas dos palabras, observando de reojo a
Harry, el cuál fulminó con la mirada a Louis y luego salió corriendo
hacia su habitación de nuevo.
- ¡Harry! - Louis dejó a Lilian con las palabras en la boca, intentando
llegar hasta Harry.
- ¡¿Pero qué acaba de decir Louis?! ¡¿Bebé?! - le gritó con una furia
que lo carcomía justo cuando Louis cerró la puerta de la habitación.
- Harry tranquilo, te lo explicaré.
- ¿Qué me vas a explicar? ¿Esto es real Louis? ¿Sólo soy tu trofeo de
consolación cuando Lilian no te quiere?
- ¿Pero qué mierda dices Harry? ¿En serio crees que te haría eso?
Literalmente hace dos minutos me decías que me esperarías, ¿Y
ahora me estas diciendo esto?
- Pues es que... es que es un bebé Louis, explícame cómo es que
tendrás un bebé.
- Eso fue antes, antes de que me besaras por primera vez, sólo lo
hice porque ella me lo pidió, porque pensé que necesitaba eso para
sentirme completo. Luego me demostraste que lo que necesito es a
ti. Ayudaré a cuidarlo, pero te juro por lo que más quieras que eso
no significa que tu no seas importante - Louis notó como Harry
comenzó a sollozar en lo bajo - no, no llores Hazz.
- Es un bebé.
206
- Pero no viene del amor, viene de un compromiso del cual me
quiero deshacer, ¿Entiendes? - Louis se sentó en la cama y ordenó
suavemente que Harry hiciera lo mismo y él le hizo caso, posando su
cabeza en su hombro - no quiero que dudes de mi de nuevo, y menos
de esa manera. ¿Ok?
- Ok - respondió para después besar su cuello con delicadeza.
- Tengo que ver hacia donde van esos hijos de puta, necesito estar
seguro de lo que hacen, tu quédate aquí, le diré a Liam que esté al
tanto de todo, cualquier cosa dile a él, está de nuestro lado.
- ¿Seguro?
- Seguro.
Para cuando Louis salió de la habitación notó como los
investigadores ya se estaban yendo del lugar. Corrió apurado hacia
ellos para ver qué habían hecho.
- Señor Tomlinson - expresó uno de ellos, con una prominente barba
y un saco negro, al igual que el de todos los demás - revisamos el
archivero y al parecer falta un expediente. No hay rastro de ningún
Harry Styles sin embargo todo Londres sabe que él se encuentra
aquí. Además nos percatamos de información sospechosa en los
expedientes de Román Johnson, Paul Watts y Edward Jones, los tres
fallecidos entre 1984 y 1985. Nos encargaremos de revisar a detalle
sus expedientes y el lunes el señor Richards llevará la información al
juzgado, que tenga un buen día.
Todos se retiraron del sitio, incluyendo a Albert y Lilian, los cuales
se encontraban más que contentos con lo que había sucedido hoy.
Louis estaba acabado completamente, no había nada que él pudiera
hacer, sólo le quedaba estar con él el poco tiempo que le quedaba.
207
Louis ya no salió del hospital, pasó el resto del Sábado y el Domingo
al lado de Harry, intentaron olvidarse de sus problemas, de intentar
fingir que las cosas iban bien y que nada malo sucedería. Harry no
podía pasar ningún momento sin besar sus suaves labios, de
abrazarlo hasta le cansancio, de respirar su olor. Esa embriaguez de
la cual pedía con todas sus fuerzas jamás despegarse, pero de la que
tendría que despedirse en poco tiempo indefinidamente.
Harry rezongaba cada vez que Louis lo dejaba solo para hablar con
Liam o simplemente para ir al baño, necesitaba con urgencia tenerlo
cada segundo restante junto a él. Ya era Lunes por la mañana y
ambos estaban más juntos que nunca, sabían que esto estaba por
terminarse.
- ¿Harry? - preguntó Louis mientras se encontraba recostado en su
pecho y entrelazaba su mano con la de él.
- ¿Si?
- Me gusta el hecho de que estés mejorando tanto, te ves muchísimo
mejor a cuando nos conocimos.
- ¿Verdad que si? Creo que sé por qué.
- ¿Por mí? - Harry soltó una pequeña risita.
- También por ti, pero hay algo lo cuál no te había contado.
- Oh, con que guardas secretos Hazz.
- Uno que otro probablemente - bromeó para aligerar el ambiente -
pero antes de decírtelo necesito que me beses.
- Tus secretos se pagan con besos, me interesa entonces - dijo antes
de llegar hasta sus labios y hundirse en su boca, friccionando con él
sin soltar su mano entrelazada.
208
Unos tantos jadeos bastaron para que Louis decidiera subirse
encima de Harry y soltara su mano para dedicarse a tomar sus rizos,
una de las cosas favoritas de Louis. Harry apretó al ojiazul hacia él
de las caderas, pero con un suspiro separó sus labios de los de él.
- Ahora no Klein, tengo que hacer algo.
- ¿Qué cosa? ¿No me dirás? ¿Te aprovechas de mi calentura?
- Dios, no seas dramático Lou - respondió con su característica
sonrisa y su travieso hoyuelo asomándose - mira, Liam y yo
acordamos que seguiría yendo a las sesiones, me podría ayudar
mucho, ¿Sabes? Podría salir de aquí antes, y así podríamos vernos
fuera de aquí.
- Me alegra que te lleves mejor con Liam, pero si sales de aquí
pronto harían un juicio nuevo Hazz, y no sabemos si lo ganarías.
Podrías ir a la cárcel y yo no soportaría le hecho de verte ahí.
- Pero por lo menos tendríamos más oportunidades de vernos...
mira, mejor concentrémonos en que recuperarás tu hospital pronto,
¿Ok? Todo irá bien.
- Eso, sé positivo. Me gusta - Louis le dio un fugaz beso en la
comisura de sus labios y se bajó de su cuerpo para dejarlo ir.
Louis se quedó acostado en la cama mientras observaba a Harry
irse. Sentía un nudo en el estómago desde el Viernes, tenía mucho
miedo, demasiado, pero estar con su Harry lo tranquilizaba un poco,
saber que estaba mejorando, que Liam estaría al tanto de él en su
ausencia.
Estar en aquella habitación en soledad sofocaba un poco al castaño,
por lo que comenzó a visualizar el lugar a detalle, imaginando miles
de cosas, recordando todo lo que había sucedido allí. Sólo esas
cuatro paredes eran testigos de aquella bizarra pero al mismo
209
tiempo hermosa historia de amor, aunque aún tenía un poco de
miedo de que la enfermedad de Harry fuera causante de aquellos
sentimientos.
El ojiazul decidió entonces recostarse del lado en el que Harry
dormía siempre, el lado que se encontraba pegado a la pared. Con
sus finos dedos comenzó a tocar las orillas de la cama, cerrando sus
ojos e imaginando todo lo que había hecho con él, la manera en la
que lo tocaba, cuando Louis se adentraba en él, cuando Harry lo
hacía. Pero sintió algo.
- ¿Qué? - se preguntó en voz alta al sentir un pequeño borde entre la
cama y la pared - ¿Qué es esto? - Louis introdujo su mano en el
pequeño espacio y sintió algo pequeño. No, no solo era algo
pequeño, eran muchas cosas pequeñas.
Louis intentó tomarlas con su mano y al sacar lo que había sentido
ahogó un grito. Eran píldoras. Muchas píldoras. Era la Ziprasidona.
- ¡Louis! Pue... puedo explicarlo...
210
CAPÍTULO XIV
Liam notaba a Harry un tanto ansioso, sin embargo, no era de la
manera en la que normalmente veía sus ataques de ansiedad, estos
eran más como un desespero por parte del ojiverde que algo
referente a su enfermedad, por lo que amablemente dejó que se
fuera antes que todos, sabía perfectamente que necesitaba estar con
Louis y más sabiendo que probablemente sería el último día de él en
el Wahnsinn.
211
- Louis, no, escúchame primero - Harry intentó tomar a Louis de las
mejillas, pero este le pegó un manotazo, haciendo que el ojiverde
pegara un brinco y se separara de él.
- ¡No me toques! - gritó furioso - soy un estúpido, ¿Cómo pensé que...
mierda... cómo pensé que en esto podría ser real? Era demasiado
bueno para ser real.
- ¡Louis no estoy enfermo! - gritó de repente, interrumpiendo los
lamentos del ojiazul - no tengo ninguna enfermedad. Los
medicamentos me hacían esto, me siento mucho mejor, tú mismo lo
dijiste, estoy mejorando.
- Oh Harry, no... no no. Escúchame, tu no estás bien, todas esas ideas
que tienes son parte de esto. Y ahora me doy cuenta que tus
sentimientos hacia mí también son parte de todo.
- No, escucha, no estás escuchando. Esas pastillas me hacen mal, ya
no he visto a mi hermana desde que las dejé de tomar, ¿Tú crees que
ella desaparecería si necesitara eso? Debes de creerme Lou. Todo es
una mentira, ¡Una mentira! ¿Puedes creerlo?
Louis tragó saliva y se paró de la cama con lentitud para pararse
frente a Harry. Acercó su mano con lentitud hasta rozar la mejilla del
más alto, haciendo que este suspirara y dejó las pastillas en la cama,
pero todavía tenía una en su mano derecha, por lo que la acercó a su
rostro - Harry, tómalo.
- No - sollozó intentando no soltar las lágrimas que sus esmeraldas
se esforzaban por sacar.
- Harry... tómatelo. Por mi, si de verdad me quieres, hazlo. Si todo lo
que me has dicho es cierto, si no fui un estúpido al haberte dado mi
corazón, quiero ver que te lo tomes.
- Louis es que no...
212
- ¡Harry tómalo! - Louis cayó de rodillas en frente de Harry,
tomándolo de las piernas - todo esto... todo esto fue una puta
mentira de mierda. No debí haber dejado todo, fui un estúpido.
- Louis...
- Cállate, no quiero oírte, estas delirando - Harry extendió sus brazos
hasta el castaño para intentar hacer que se parara, pero volvió a
golpear su brazo - ¡¿Qué no entiendes Harry?! - Louis se levantó por
su cuenta con sus piernas temblando y le lanzó la pastilla al pecho -
¡Me mentiste maldita sea! ¡Me engañaste con tus putos ojos
perfectos y esa sonrisa que más de una vez me sacó un suspiro! - el
castaño empujó a Harry con ambas manos e intento golpear su
pecho con fuerza mientras su rostro se volvía más y más rojo y
sollozaba con fuerza. Harry intentaba esquivar sus golpes, por lo que
lo tomó de las muñecas y lo acercó hacia él - ¡Suéltame!
- Louis tranquilo.
- ¡No puedo estar tranquilo! ¡Te odio! ¡Te odio por haberme hecho
esto!
- No hablas en serio.
- Hablo muy en serio, yo... yo fui muy ingenuo al pensar que podrías
estar enamorado de mi.
Louis le dio un último empujón a Harry, salió de la habitación
cerrando la puerta de un portazo y corrió hasta la sala de charlas
para buscar a Liam. Pudo oír al rizado gritar su nombre y le dolía
hasta el alma escucharlo por lo que con ambas manos se tapó los
oídos mientras lloraba con dolor.
Para cuando llegó, Liam se encontraba acomodando las sillas en la
esquina de la sala, pero al notar la presencia de su amigo y el rostro
213
rojo por el llanto pegó un brinco y corrió hasta él - ¿Qué pasa Louis?
¿Qué tienes?
- Ha... Harry - sollozó - él no ha tomado el medicamento en días.
- ¡¿Qué?!
- Liam, quiere decir, ¿Qué todo fue mentira?
- ¿Qué cosa?
- Él y yo. Que sus sentimientos son alucinaciones.
- Louis no lo sé amigo, mira, iré a verlo, tú quédate aquí o sube a tu
despacho.
Liam corrió apresurado con Harry, pero Louis no pudo contenerse,
tenía que ver lo que sucedería con él. No sabían exactamente cuánto
tiempo tenía sin tomar las pastillas, pero aún así Louis estaba casi
completamente seguro de que la ausencia de estas en su sistema
causaron ese sentimiento de amor que Harry le demostraba a él,
haciendo que este pensara que sus sentimientos eran
verdaderamente correspondidos.
- ¿Harry? ¿Es cierto lo que Louis me dijo? - Louis escuchaba desde el
otro lado de la puerta.
- Si, pero no me escucha, tienes que hacer que me escuche. Dejé el
medicamento después de que él y yo... nos besáramos. Fue mucho
después, pero él no lo comprende y piensa que lo nuestro es
mentira.
- A ver Harry, no puedes dejar el medicamento, por algo lo necesitas.
- ¡Pero mientras lo tomaba aún alucinaba!
214
- ¡¿Y qué pasó cuando no te lo dimos un día después de que llegaras
al Wahnsinn?! ¡Te volviste loco!
- ¡Porque pensaba que lo necesitaba! ¡Todo está en mi cerebro Liam!
- Las cosas no funcionan así Harry, ¿Ok? Toma el medicamento -
Liam se acercó a la cama donde estaba el puño de pastillas y tomó
una, extendiéndosela al ojiverde.
- No lo haré. No pienso volver a dejar que me droguen de esa
manera - Harry observó con dureza al enfermero mientras negaba
con la cabeza y posaba ambas manos en sus caderas.
- No quiero meterte en aislamiento Harry.
Pero Harry seguía negándose. Liam se acercó más a él,
acorralándolo contra la pared y extendiendo la pastilla hasta su
boca. Harry apretó los labios para que esta no se introdujera dentro,
por lo que Liam se apartó y salió rápido de la habitación sin notar
que Louis se encontraba junto a la puerta.
Harry pensó que había vencido a Liam, sin embargo este llegó junto
a dos enfermeros más - Lo siento Harry - expresó el enfermero
mientras veía como los otros dos lo tomaban con fuerza de los
brazos y lo arrastraban hasta los pasillos.
- ¡No! ¡No! - gritaba con desespero, casi desgarrándose la garganta -
¡Tienen que hacerme caso! ¡Louis! ¡LOUIS POR FAVOR! ¡AYÚDAME! -
Harry vio a Louis por detrás de la puerta mientras se comía las uñas
visualizando aquello - ¡LOU! ¡KLEIN!
Louis se tapó la cara con ambas manos al escucharlo gritar su
nombre de esa manera y continuó llorando mientras sentía como
sus piernas flaqueaban y prácticamente su mundo se derrumbaba.
215
Los enfermeros encerraron a Harry en aislamiento un lugar frío, con
paredes totalmente blancas y acolchadas. Uno de ellos le atascó una
jeringa en el brazo, haciendo que Harry se adormilara, pero aún
tenía un poco de fuerzas. Pensó, entonces, que si gritaba un poco
más, probablemente Louis vendría y lo sacaría de allí. Lo besaría, lo
abrazaría, no lo separaría de su lado nunca más.
Liam notó finalmente a Louis, el cual se encontraba temblando, con
el rostro cubierto y sollozando en lo bajo mientras se recargaba en
la pared. El enfermero se acercó a él y le proporcionó un suave
abrazo. Louis se acopló a este pero sus sollozos aumentaron
conforme pasaban los segundos, cada vez se sentía más frágil y una
parte de él se sentía usado.
- ¿Quieres que vaya contigo al juicio? Puedo posponer la degustación
para otro día.
- ¿Degustación?
- La comida para la boda.
- Cierto, tu boda - dijo sorbiéndose la nariz y separándose un poco
de su amigo - no dejes las cosas por mi, estaré bien.
- Maya entenderá, iré contigo.
Louis asintió y se despidió de Liam con un último abrazo para ir a su
despacho. Se sentía demasiado agobiado con la situación. Caroline
vio a Louis e intentó preguntarle lo que le pasaba, pero este sólo
entró con apuro y cerró la puerta de su oficina.
No se atrevió a sentarse en su silla, los recuerdos inundaron su
mente, veía a Harry ahí sentado, lo veía abrazándolo, se veía a si
mismo sentado en sus piernas y no pudo evitar volver a llorar. Harry
le estaba haciendo mucho daño, y lo peor de todo es que ni siquiera
era su culpa, quería culparlo por hacerlo sufrir, quería gritarle todo
216
lo malo que había hecho, hasta deseaba culparlo por la muerte de
Gemma. Pero no podía, simplemente no podía y eso lo carcomía aún
más, pues no encontraba una forma para desahogarse.
Pasó una hora donde Louis decidió sentarse en una esquina de la
oficina intentando no mirar a su escritorio, tratando de que los
amargos recuerdos no inundaran su cabeza, pero era imposible,
simplemente imposible. Sin embargo, tocaron la puerta.
- ¿Quién? - preguntó con la voz enronquecida por tanto llanto.
- Soy Flecker, señor. Le traje comida ya que no vi que salió.
- Pase - Louis se paró del suelo y se acomodó el traje con cuidado,
aún con el rostro rojo.
Caroline llegó con una cálida sonrisa y una bolsa blanca en sus
manos, se la acercó al psicólogo y este la tomó con cuidado - sé que
le gusta el pollo, le traje un poco del que compré.
- Muchísimas gracias Caroline, tómese el día si gusta.
- ¿Cómo me voy a tomar el día si sé que podría ser el último con
usted? Necesito disfrutarlo - Louis sonrió un poco con las palabras
de la mujer. Esta le regresó la sonrisa y estaba apunto de irse - Oh,
casi lo olvido. Mañana es mi cumpleaños, está invitado usted y su
familia.
- ¿Mañana? Dios, ¿En qué día vivo? - Louis intentó bromear, pero
simplemente no le salió - veré si podemos ir, ya sabe, todavía hay
algunos asuntos que atender pero intentaré ir, se lo prometo.
- No se preocupe, lo entenderé si no puede ir... 50, ¿Puede creerlo?
Aún recuerdo cuando me contrató tu padre. Pero bueno, disfrute de
la comida.
217
- Se lo agradezco de verdad.
- ¿Lo quiere señor Tomlinson?
- ¿Disculpe?
- Que si lo quiere. A él - Louis asintió levemente - entonces no sea
tonto y no lo deje solo cuando usted se vaya.
Caroline salió del despacho y dejó a Louis pensativo. Regresó a la
esquina del lugar y comió con lentitud. Aunque el apetito se le había
ido, pensaba que a lo mejor comiendo un poco el ardor que sentía en
el pecho desaparecería un poco.
Louis no se sentía para nada preparado, aún sentía esa culpa, ese
dolor. Lo único que esperaba era que no lo metieran a la cárcel,
porque aunque sabía que Harry no lo quería como él lo hacía, no
podía dejarlo, su corazón no se lo permitiría.
Para su suerte, tenía un poco de apoyo moral, Liam, Maya y su
madre habían asistido al juicio y les agradecía internamente a todos
aunque por fuera no pudiera expresar ese sentimiento de
positivismo. Recordó entonces cómo Harry estaba seguro de que
218
conseguiría de nuevo el hospital y sintió un dolor en el pecho al
recordar que pudo haber sido sólo algo en su mente y que de verdad
no lo decía en serio.
Lilian desbordaba alegría junto a su padre, los cuales se encontraban
conversando con su abogado y Louis no pudo evitar sollozar sólo de
imaginar a Albert dirigiendo el Wahnsinn.
El juicio comenzó y Moore intentaba a toda costa desacreditar las
pruebas que los investigadores de los Dubois tenían. Moore
afirmaba que lo que habían recolectado era muy antiguo como para
decir que eran pruebas de las desapariciones de los hombres en
cuestión, que los archivos carecían de información como para
comprobar sus hipótesis. Pero lo único que Moore no pudo explicar
fue la ausencia del archivo de Harry.
- Yo lo tengo - expresó Louis, intentando mostrarse firme ante todos
- está en mi portafolio, lo llevo siempre.
- ¿Por qué lo tiene usted si los archivos pertenecen al hospital y al
Estado? - preguntó el abogado de Lilian.
- Cuestiones... éticas - respondió con duda - tengo... tenía un acuerdo
con los Styles de mantener una relación, una relación profesional
con él. Cuidar que estuviera siempre en orden su conducta.
Necesitaba el archivo conmigo en caso de necesitarlo o en caso de
una emergencia.
Para la mala suerte de Louis y Moore, el juez sólo aceptó el
argumento de Louis, sin embargo no hizo caso omiso hacia los
descubrimientos en el sótano, al contrario, le dio la razón a los
investigadores.
- Bueno, como veredicto final, le concedo los derechos del hospital al
señor Albert Dubois por ser el segundo inversor del recinto. Apelaré
219
la sentencia del señor Louis Tomlinson, sin embargo se quedará
totalmente fuera del negocio del hospital.
Louis suspiró derrotado y bajó la cabeza observando el suelo. Pudo
oír a su madre sollozar y eso lo destrozó aún más.
- ¿Hasta cuándo mi cliente dejará de operar el hospital? - preguntó
Moore.
- El día de mañana tendrá que entregar las llaves del sitio. Tiene el
resto del día para entregar papeles y recoger sus objetos personales.
Buenas tardes.
El juez abandonó la sala de la misma manera que la vez anterior.
Louis volteó hacia atrás y vio como Liam lo observaba con tristeza
mientras abrazaba a Maya de la cintura. Jay se encontraba
totalmente destruida, sus ojos miraban al suelo y jugaba ansiosa con
sus manos. Louis no pudo evitar correr hacia ella y abrazarla.
- Lo siento mamá... lo siento - sollozó - te fallé.
- No es tu culpa Lou - Jay abrazó a Louis con fuerza - si tan solo Mark
no te hubiera enseñado de esa manera a manejar el hospital, tal vez
no estaríamos pasando por esto.
- Lo voy a recuperar, tenlo por seguro - expresó con firmeza y
seguridad.
Liam se acercó a ambos y abrazó a Louis con más fuerza que en la
mañana, sabía que Louis no soportaría mucho el dejar atrás todo su
patrimonio. Pero en especial, dejar a una persona particular - Louis,
tienes que ir con él.
- No puedo Li.
220
- Si puedes, por lo menos despídete, sé que estás molesto pero
entiende que Harry no está bien y necesita apoyo.
- No lo digo por eso... es que yo sé que si lo veo no lo soltaré nunca.
- Lo visitarás, ¿No? No será algo definitivo. Eventualmente Harry
saldrá de aquí si logramos hacer que su enfermedad disminuya de
verdad. Lo podrás ver fuera de allí.
- Eso mismo me dijo él cuando deliraba.
Liam se quedó pensativo. Era extraño. En todos sus años que llevaba
de enfermero en el hospital nunca había presenciado a un enfermo
de esquizofrenia que delirara de esa manera, que sin el
medicamento pareciera que está totalmente bien. Pero también
sabía que el caso de Harry era especial, y más con el trauma de su
asesinato.
Maya sonrió comprensiva hacia Louis y lo abrazó de igual manera
para finalmente retirarse, pero pudo escuchar como alguien le gritó
al fondo.
- ¡¿Ves Tomlinson?! ¡Te dije que te quitaría todo! ¡Incluso a tu puto
amante! No puedo esperar para conocerlo.
Louis se dio la media vuelta y lo miró con furia mientras él se
carcajeaba, pero Liam lo tomó de ambos brazos para que no fuera y
lo golpeara, porque sabía que lo haría si no lo detenía en ese
instante.
- Liam, vas a ser la persona de Hazz, no te le separarás en ningún
momento, ¿Oíste?
- Si Louis, lo prometo - respondió volteándolo hacia la salida.
221
Cuando todas sus cosas se encontraban empacadas en cajas de
cartón, sabía que todo estaba terminando. Pero sabía que no podría
llevarse todo lo que era de su propiedad, sabía que su corazón se
quedaría ahí dentro, que su mente se mantendría estancada en sus
recuerdos, que su cuerpo estará entre aquellas sábanas que fueron
testigos de aquel amor del cuál jamás podrá despegarse.
Liam y Caroline lo ayudaban a poner las cajas en su auto, el cual no
se lo arrebataron pues el juez debía dejarle tan siquiera algo al
hombre. Louis estaba preparado para irse, pero Liam lo detuvo.
- Ve - el enfermero le dio la llave de aislamiento - despídete, no seas
un mierda.
- No puedo Liam.
- Si puedes, por lo menos por la ventanilla, pero deja que te vea, no
sabremos cuando podrás venir a visitarlo, o si Albert te dejará. Sabes
que mientras esté en aislamiento no puede recibir visitas.
- Está bien, pero sáquenlo de aislamiento antes de que Albert venga,
es capaz de dejarlo ahí si lo ve dentro - Louis hizo una pequeña
pausa - dejé en el escritorio la carta 9 las reglas de Bernd, creo que
ahora le pertenecerá a Albert.
Louis tomó las llaves con firmeza y corrió sin mirar hacia atrás, aún
sentía algo en el pecho con el tema de las píldoras, pero no podía
mentirse a si mismo, sabía que era mentira haberle dicho que lo
odiaba, y esperaba con todas sus fuerzas que Harry no le hubiera
creído.
Al llegar a la puerta que daba al área de aislamiento, una voz lo
detuvo - señor Tomlinson - Louis se dio media vuelta.
- Niall, hola.
222
- Soy James.
- Oh... James, si.
- Nomás quería decirle que ya no lo odio... pero también queríamos
saber qué pasó con Harry, estamos preocupados Niall y yo.
- Si... uhmmm, está en aislamiento, pero lo sacará Liam esta noche.
Pasaré a verlo, hoy es mi último día.
- ¡¿Qué?! ¿Cómo?
- No puedo explicar ahora Ni... James.
Louis dejó al rubio con las palabras en la boca y entró al área. El
lugar era espacioso, había varias puertas blancas y cuidadas, pero no
sabía en cuál estaba metido. Miró por la primera ventanilla. No había
nadie. Observó la segunda y visualizó a André, el cual continuaba ahí
dentro debido a que no había mejorado para nada en su
comportamiento, y al ver la tercera ventanilla reconoció aquellos
largos rizos al instante.
El psicólogo suspiró al verlo, pero no se atrevía a entrar, tenía
miedo, mucho miedo. Tocó la ventanilla con cuidado y Harry volteó
al instante. Su rostro estaba pálido y decaído y sus ojos estaban
hinchados por el llanto. El ojiverde se acercó al instante.
- Dime que no estoy alucinando - su voz estaba mas enronquecida,
justo como estaba el primer día que lo conoció - ¿Si eres tú Lou?
- Harry... me tengo que ir.
- No... no...
- Lo siento. Lo siento por haber hecho esto. Tú no estás bien y yo me
alteré. Liam te sacará de aquí esta noche.
223
- ¿Aún no me crees cierto? No, no me crees - Harry hizo una pequeña
pausa - Gemma, detente - expresó mirando de reojo hacia atrás.
El corazón de Louis se comprimió, aún seguía dolido por saber que
Harry pensaba que no estaba enfermo - Harry, escoge a Liam.
Necesito a alguien de confianza que te cuide.
- ¿Mi persona? Louis, después de ti nadie podrá ser mi persona. Soy
tuyo, ¿Recuerdas?
- No me hagas esto Hazz - dijo con la voz quebrada - haré lo posible
por volver lo más pronto posible, mientras tanto intentaré
recuperar el hospital.
- Confío en ti Klein. Pero tienes que creerme cuando te digo que tus
sentimientos son correspondidos.
- No lo son Harry, no me intentes dar falsas ilusiones.
- ¡¿Acaso crees que me entregaría de esa manera a alguien sin sentir
nada?!
- ¡A lo mejor si Harry! - Louis agradecía que había un vidrio
separándolos, porque tal vez si no lo hubiera, lo habría besado para
comprobar las cosas, pero no podía darse ese lujo ahora - me tengo
que ir.
- No, Louis, espera - Louis comenzó a caminar con lágrimas en sus
ojos - ¡Louis te amo! ¡Te amo! - gritó desesperado, esperando que, a
lo mejor, Louis le respondiera.
Louis corrió en cuanto escuchó aquella confesión. Deseaba con todas
sus fuerzas pensar que era una mentira, pero no podía, porque
necesitaba saber que lo amaba, que lo necesitaba tanto como él.
224
Cuando llegó a la salida aún continuaba en un mar de lágrimas, entró
a su auto y sin despedirse se fue del lugar, diciéndole adiós en
silencio al edificio que lo había visto crecer, y del cuál ahora se
estaba despidiendo por el momento.
Llegó a su casa para recoger sus cosas de igual forma, mientras más
rápido se deshiciera de ese lugar mejor. No quería ver a Lilian, la
odiaba por lo que le había hecho, sabía que lo que él hizo estuvo
completamente mal pero lo que ella hizo con él fue mucho peor. Y
ahora estaba atado a ella por siempre con ese bebé en camino.
Ingresó al lugar y ella se encontraba en un sofá, leyendo un libro,
uno en especial, con una tapa roja y la reconoció al instante - ¿Qué
haces leyendo eso?
- ¿Y tú qué haces aquí?
- Vengo por mis cosas.
- Me alegra bastante la verdad, no podía esperar por que te fueras.
- Pienso exactamente lo mismo Lilian.
- ¿Sabías que hay palabras en Alemán que no existen en otro idioma?
Es muy interesante, no entiendo como no tomé este libro antes.
- Porque es mío.
- Y porque lo utilizaste para engañarme - en su voz se escuchaba el
odio - ¿Por qué no me dijiste desde un primer momento que te ponía
más un hombre que una mujer y así nos ahorrábamos todo este
dramita desde siquiera pensar en casarnos? - finalmente los ojos de
Lilian se posaron en los de Louis.
- Porque antes no lo conocía a él - expresó con seguridad - porque él
no me juzga, porque él no me pide nada a cambio.
225
- ¿Y cuándo te he pedido algo Louis?
- ¡Literalmente me rogaste porque tuviera un hijo contigo cuando
bien sabes que no quería!
- Pero aún así lo hiciste, por algo lo hiciste William.
- ¡Lo hice porque pensé que eso me haría más feliz! ¡Porque pensé
que eso resolvería mis putos problemas de mierda! ¡Te fuiste de la
casa porque te dije que no quería tener hijos! ¿Crees que eso no es
manipulación Lilian? Como sea, tomaré mis cosas y me largaré,
disfruta de ese libro, a lo mejor le sirve a tu padre.
Louis tomó todo lo que le pertenecía a él, lo subió al auto de igual
forma ignorando a la mujer y se fue a casa de su madre en lo que
conseguía un lugar donde quedarse.
226
lo abrazaba y lo besaba, intentando aferrarse a él para no perder a
cordura de nuevo. Tenía que ser fuerte, tenía que mantener su
promesa de que no olvidaría jamás que él volvería, de que
recuperaría su hospital y de que regresaría a sus brazos.
Pasó un tiempo indefinido para el rizado, el tiempo volvió a volverse
incierto para él, pero la puerta del aislamiento se abrió y Liam entró.
- Hola Harry - expresó el enfermero con comprensión, acuclillándose
frente al hombre - vamos a tu habitación.
- Prométeme que me dirás cómo está Louis cuando lo veas.
- Lo prometo Harry, Seré tu persona, ¿Ok? me encargaré de ti.
- Louis es mi persona.
- Louis no está.
- Soy de Louis. Soy de él y sólo de él.
- Pues él me ordenó estar contigo, espero que eso te baste.
Harry se levantó del suelo y acompañó al enfermero de regreso a su
habitación, donde se acostó y se arropó con las cobijas. Aún olían a
él.
- ¿Quieres que las cambie? Te traigo limpias.
- No. No las cambies nunca.
Llegó la mañana y Harry no había dormido absolutamente nada,
seguía con el corazón herido, con su cuerpo cubierto en sudor por
arroparse demasiado con la cobija intentando con todas sus fuerzas
respirar el olor de Louis.
227
Liam llegó a la habitación con la pastilla en mano, como todos los
días, sólo que ahora no la dejó en la mesa como solía hacerlo, sino
que decidió esperar a ver que este la ingiriera. Harry se levantó con
un poco de sueño y la tomó con amargura y tristeza, pero ambos
escucharon un sonido en particular que los asustó un poco, por lo
que ambos salieron a ver lo que ocurría. Harry sólo asomó parte de
su cabeza para ver lo que pasaba. Vio a un hombre blanco, de ojos
azules y cabello rubio con canas. Portaba un traje negro muy
elegante y miraba a todos los enfermeros y pacientes con suma
atención.
- Buenos días. Soy Albert Dubois, el nuevo jefe del Wahnsinn.
228
CAPÍTULO XV
Nunca se había sentido tan abrumado en su vida. Sólo había pasado
una semana y parecían años desde la última vez que lo vio, que notó
como ese brillo que caracterizaban sus ojos se había apagado por su
culpa. Louis ni siquiera pudo ir al cumpleaños de Caroline, se sentía
deprimido a tal punto de que no salía de su habitación salvo cuando
Jay se lo insistía llorando.
Liam llegó a la casa de los Tomlinson, no había visto a su amigo
desde que se fue del hospital y necesitaba saber cómo se
encontraba. Tocó la puerta y Daisy abrió casi al instante, dejando de
inmediato que este entrara - a lo mejor a ti si te quiere ver - expresó
con un poco de desespero. El enfermero llegó hasta la habitación de
Louis, sentía una alta melancolía ver el sitio, recordaba todas esas
tardes donde solía pasar el tiempo con su amigo.
- ¿Louis?
- ¿Harry está bien? - respondió al instante desde el otro lado de la
puerta.
- Sólo déjame entrar y hablemos bien.
- Qué si Harry está bien.
- Te lo diré adentro, sólo abre la puerta.
La puerta se abrió. Louis lucía una enormes ojeras, sus ojos se
encontraban rojos a hinchados y se notaba que no se había afeitado
por la pequeña barba que se le había formado. Su labio inferior
comenzó a temblar en cuanto vio a Liam portando su uniforme del
hospital. El hombre entró al cuarto y Louis cerró la puerta con
apuro.
229
- Dímelo, dime cómo está, ¿Tomó su medicamento? ¿No le han dado
ataques? ¿Ya comió? Dios Liam habla.
- Pues déjame hablar - expresó mientras se sentaba en la orilla de la
cama - Harry está bien, en lo que respecta la palabra.
- Habla en español por favor - dijo desesperado con ambas manos en
su cintura.
- Ha tomado su medicamento, siempre me quedo para revisar que lo
haga y no ha sufrido muchos episodios nerviosos, pero está muy
decaído, no sale, apenas y come. Casi no habla conmigo y a penas y
logro que mantenga contacto con Horan que es con el único que
hablaba.
- No puedo más, en serio Liam, estoy demasiado desesperado. Tengo
que verlo.
- Haz la cita y ya.
- Lo dices como si fuera muy fácil, ¿Crees que Albert me dejará?
- Ve directo con Caroline, intentaremos cubrirte para que entres
junto conmigo.
- No lo sé, no lo sé - Louis se tomó de los cabellos y se acostó boca
abajo en su cama suspirando con fuerza - me tiene mal. Me tiene
muy mal, y más saber que no me quiere.
- Louis, Harry si te quiere.
- Pero no de la misma manera que yo a él.
- Louis, hoy entré a su habitación y estaba soñando contigo, lo
escuché decir que te amaba mientras dormía, para lo único que me
habla es para preguntarme por ti ¿Eso no es quererte?
230
- Pero está enfermo Liam, alucina, yo ya tenía mis sospechas pero
ahora que lo comprobé duele mucho - Louis había tratado de no
llorar con el tema, sin embargo sus lágrimas se desbordaron de sus
ojos.
Liam aún seguía confundido con la situación a la que se enfrentaban
y decidió preguntarle algo al psicólogo - Louis, ¿Por qué nunca lo
llevamos a revisión psicológica?
- ¿Qué?
- A Harry, ¿Por qué nunca lo hicimos?
- Porque se necesita autorización de su tutor legal. No pensaba
meterme mucho con Bernd.
- ¿Tu tienes el archivo de Harry aún?
- Lo dejé en el archivero, pero le saqué copia en cuanto lo saqué del
hospital la primera vez - Louis parecía más interesado en el tema y
se sentó junto a Liam en la orilla de la cama, estiró su brazo hacia
abajo de la cama y sacó una pequeña caja de zapatos, al abrirla había
un puñado de hojas en blanco y negro con toda la información de
Harry en ellas - el manicomio siempre le mandaba cartas a Styles
pidiendo que autorizara las revisiones pero siempre las negaba.
Sabía que no sería diferente si lo pedía yo así que nunca pensé
seriamente en hacerlo.
Liam tomó las cartas del manicomio, eran demasiadas, todas ellas
denegadas por Bernd, por lo que en los últimos años Harry no había
sido inspeccionado por ningún especialista - Sólo hay un expediente
de revisión.
- Lo sé, la fecha me hace mucho ruido, 26 de Octubre del 83.
- ¿Qué tiene?
231
- Un día después de que la encontraran, mira - Louis sacó el recorte
del periódico donde anunciaban que habían encontrado el cuerpo de
Gemma - 25 de Octubre. El juicio fue hasta el primero de Noviembre.
- ¿Por qué le harían el análisis clínico así de especializado si el juicio
de Harry fue hasta una semana después?
- Exactamente, eso es lo que no me termina de cuadrar. Tengo
bastante tiempo investigando sobre esto Liam, por eso fui a casa de
los Styles. Tengo... tengo algunas teorías. Al principio pensaba que lo
decía sólo para justificar que siento algo por él, pero ahora todo está
cobrando mucho sentido.
- ¿Cómo qué?
- Que Bernd me haya corrido de su casa cuando le conté de unas
incoherencias en la historia que mostró a los medios.
- Louis, aún siento que esto es muy raro, ¿En serio crees que Harry
alucinó todo este tiempo mientras no tomó la Ziprasidona?
- Si - la manera tan triste en la que respondió a aquello lo hizo soltar
un leve sollozo.
- Pero también crees que hay algo raro con el caso de Gemma.
- Si, pero eso no significa que Harry no esté enfermo.
- Mira, haremos esto. Le diré a Caroline que haga una carta pidiendo
que le hagamos una revisión a Harry.
- No la va a aceptar Liam. Entiende eso.
- Pues lo haremos sin su consentimiento.
A Louis se le ocurrió una brillante idea en ese momento - ¡Liam! - el
psicólogo brincó de la cama y esbozó una enorme sonrisa - ¡Sé que
232
hacer!
233
- Bernd... Dios, no debería estar diciéndote esto, pero sé que
mandaste a Ed conmigo ¿Ok? No soy ningún tonto - Harry puso sus
ojos en blanco y cruzó sus brazos - Bernd hará una conferencia de
prensa y piensa demandarlo por lo que te pasó.
- Eso no tiene sentido, él no tiene nada, lo perdió todo.
- Por eso, sabes que tu papá conoce cómo acabar con la gente. Louis
ya está débil por perder el hospital, sólo estaba esperando que eso
sucediera para terminar de acabar con él.
- ¿Por qué me cuentas esto Zayn? - preguntó al borde del llanto, con
sus esmeraldas cristalizados.
- Porque no te van a creer - Harry frunció el ceño y miró al suelo, por
lo que Zayn decidió pararse de su asiento - tú mamá está en revisión,
aún no se sabe que tan desarrollado tenga la enfermedad, cualquier
cosa te avisaré. Nos vemos Harry.
El rizado no contestó y miró de reojo como el moreno se retiraba de
la sala. Esta había sido la primera conversación decente que había
tenido en la última semana. Se sentía todo el tiempo atrapado, con
esas voces en su cabeza que habían regresado a acecharlo, sólo que
ahora no solo Gemma aparecía entre sus alucinaciones.
- Ya corazón, todo saldrá bien, tu mamá mejorará - podía sentir su
delicada mano acariciándole los rizos, pero cuando volteó hacia
atrás, simplemente no lo vio.
Harry salió de la sala arrastrando sus pies junto a un enfermero, el
cual lo dirigió a su habitación de nuevo. Se acostó en su cama y se
arropó con sus cobijas, aún aferrándose al olor del psicólogo,
cerrando sus ojos e intentando visualizar sus recuerdos con él, pero
es que a penas y podía, su mente había regresado a ser un caos, un
tremendo desastre.
234
No podía negarlo, el hecho de que Liam y Niall estén ahí dentro lo
ayudaban mucho, sin ellos probablemente no aguantaría el no tener
a Louis con él, pero eso no quitaba el hecho de que lo necesitaba ver,
o por lo menos saber algo de él.
Harry no había visto a Albert desde que este se presentó ante todos
en su primer día de trabajo. No lo conocía, pero ya lo odiaba con
todas sus fuerzas por haberle quitado lo más importante que tenía
en su vida. Sin embargo eso estaba a punto de cambiar.
- ¿Puedo pasar? - Harry reconoció la voz al instante, por lo que
prefirió hacerse el dormido - pues claro que puedo pasar - el
ojiverde suspiró en derrota y se destapó para ver al hombre - hola
Harry.
- ¿Qué quieres?
- Uy, ¿Así nos llevamos? Leí la carta de tu papá - Albert se sentó en la
orilla de la cama y la observó confundido al notar la suavidad de
esta, notó que era distinta a las demás - pero mira esta cama, se nota
que te trataban como un rey aquí, ¿Cierto? Yo no leí nada de camas
en las reglas.
- A ti no te importa eso - espetó.
- Pues claro que me importa niño, esto ahora es de mi propiedad -
Albert se acercó a Harry y con su mano lo tomó de la barbilla con
fuerza - tu familia es sin duda una de las peores del país, y tu eres sin
duda el peor de todos, destruyes todo a tu paso y no te bastó con
tomar una vida, sino que también destruiste un puto matrimonio. No
tendrás las cosas fáciles Harry, no ahora que estoy a cargo.
- Pero que hijo de puta - expresó Gemma con desagrado, haciendo
que Harry intentara voltear a buscarla con la mirada, pero la mano
235
de Albert aún lo sujetaba con fuerza. Con tanta fuerza que hasta
dolía.
Harry atascó su mirada en la de Albert, intentando causarle miedo,
la única manera de lograr que las personas a su alrededor lo dejaran
en paz, pero no funcionaba, el hombre infundía miedo y odio - llegué
Harry - en cuanto Albert escuchó una voz aproximándose soltó a
Harry casi empujándolo, haciendo que este se tirara en la cama y se
sobara su barbilla con ambas manos por el dolor - Oh, Hola señor
Dubois.
- Liam Payne, ¿Cierto? - preguntó levantándose de la cama - veo que
pasa mucho tiempo con Harry, quiere decir que usted vendría
siendo su persona, tal y como la carta lo dice - Liam vio cómo Harry
negó con la cabeza por detrás del hombre.
- Si, yo lo soy - expresó mirando de reojo al rizado, notó como este se
levantó de la cama y estaba a punto de decir algo, pero Liam
extendió su mano sutilmente para detenerlo - ¿Se le ofrece algo? - el
enfermero intentaba notarse lo más neutral posible, pero Harry notó
que Liam se comportaba un tanto extraño.
- No, nada, sólo venía a conocer al famosísimo Harry Styles, es toda
una celebridad en el país y no podía perder la oportunidad - su
manera tan egocéntrica de decir las cosas hacía que la sangre de
Liam hirviera, sin embargo no dijo nada al respecto - pero bueno, lo
dejaré con usted, y dele su medicamento como se debe.
En cuanto Albert se retiró de la habitación Liam pegó un suspiro
fuerte - fui a verlo - sólo esas tres palabras bastaron para que los
ojos de Harry destellaran y esbozara una leve sonrisa.
- ¿Cómo está? Dijo... ¿Dijo algo sobre mi?
236
- Está mal, llevaba tiempo sin verlo así de triste, pero hay una buena
noticia - Liam continuaba hablando mientras le entregaba a Harry su
pastilla junto a su vaso con agua. Harry tomó el medicamento
mientras posaba su vista en el enfermero para ponerle toda la
atención necesaria - al parecer quiere verte.
- ¡¿En serio?! ¡Lou quiere verme! No se olvidó de mi.
- ¿Cómo se va a olvidar de ti? Te quiere bastante, pero aún sigue
dolido por lo que pasó.
- Sigue sin creerme, ¿Verdad?
- No se qué decirte, todo el tema de las pastillas lo cegó mucho, pero
mira, Albert no lo dejará entrar, creo que eso es algo que podemos
deducir. Intentaré meterlo a la sala de visitas cuando él se vaya a
casa por la noche y ahí podrás verlo.
- No lo quiero ver en la sala de visitas. Lo quiero aquí.
- Harry eso es más...
- Aquí Liam. Aquí.
Y llegó la noche. Harry se encontraba nervioso, caminaba en círculos
en el mismo lugar, sus brazos temblaban y sentía la mente
totalmente nublada, sin embargo ese destello de ojos azules lo
mantenían de pie y un poco concentrado. Albert se acababa de ir a
su casa, por lo que Liam le pidió a un enfermero que cubriera su
turno en lo que él iba a casa de los Tomlinson. Sabía que el sitio
estaba a unos veinte minutos del hospital por lo tanto tenía que
apresurarse.
En cuanto llegó a la casa notó que Louis se encontraba en las afueras
del sitio, con una chamarra y pantalones negros y deportivos y una
pequeña hoja en la mano, la cual tomaba con las manos temblorosas.
237
Louis se subió en seguida al auto de Liam y apoyó su cabeza en el
asiento, como si el alma le hubiera regresado al cuerpo.
- No pues, que elegante te ves para volverlo a ver.
- Le gusta más así - expresó con una sonrisa - al menos que eso
también haya sido mentira.
- Louis no empieces - Liam observó la mano del psicólogo.
Empuñaba aún esa hoja - ¿Qué es eso?
- Una carta.
- Sabes que no pueden tener cosas así los pacientes, ¿Cierto? Podría
hacerse daño con la hoja.
- Harry no haría eso, podría alucinar pero jamás se haría daño, no
mientras conserve su promesa.
Liam sólo asintió en silencio y arrancó el auto. Había un silencio
enorme pero Louis en todo momento observó el camino, las calles,
las personas. Se sentía feliz al saber que regresaría al lugar del cuál
ya se había despedido.
- Pospondremos la boda un mes más - dijo Liam para romper el
hielo.
- ¿Iba a ser la próxima semana cierto?
- Si. Sabemos que no estás bien como para ser nuestro padrino en
este momento, así que la cambiamos para que estés en condiciones.
- ¿Qué? ¿Lo hiciste por mi? Liam, es tu boda no la mía.
- Pero eres parte de ella y no pondré a otra persona como padrino
que no seas tu.
238
- Gracias Liam, en serio. Dile a Maya que gracias también y que lo
siento por hacerlos cambiar la fecha.
- Ella me dio la idea.
Louis sonrió ante la declaración. Aún recordaba esos días en la
preparatoria donde los tres pasaban los días juntos, más que nada
Louis como su mal tercio, hasta que sus padres le presentaron a
Lilian y se separó un poco del par, aunque nunca dejó de salir con
ellos. Recordar esos tiempos lo ponían de buen humor, aunque al
mismo tiempo le recordaban lo egocéntrico que era y que lo único
que le importaba en esos tiempos era tener control y poder. Un
Louis del cuál pensaba deshacerse. Harry fue el que encontró la
parte más buena de él y no quería que él descubriera que había
desaparecido.
Al llegar al sitio Louis sintió algo en el estómago, eran nervios pero a
la vez emoción y melancolía. En cuanto Liam apagó el auto, Louis
salió de este con apuro y entró al lugar. Visualizó todo y notó como
algunas cosas habían cambiado. Era impresionante la manera tan
rápida con la que Albert había cambiado el sitio a su manera,
poniendo cuadros de sus logros en las paredes del pasillo de la
entrada, fotos de él - y el que tenía aires de grandeza era yo - expresó
en su cabeza mientras observaba todo con resentimiento.
- Bueno, ¿Pero qué esperas? - preguntó ansioso Liam señalando
hacia el pasillo principal.
Louis no lo pensó dos veces y corrió hacia el pasillo mientras metía
la carta en su bolsillo. Sintió como si todo lo malo en su cuerpo
hubiera desaparecido en cuanto vio la puerta de su habitación.
Estaba tal y como él la recordaba. Abrió la puerta con delicadeza,
intentando verificar si se encontraba despierto, pero para su
sorpresa en cuanto logró abrirla por completo su cuerpo fue
239
cubierto por sus enormes brazos. Louis abrazó el cuerpo del rizado
de regreso, repegando su cabeza en su pecho mientras escuchaba el
latido de su corazón acelerado.
- Volviste... no me dejaste - susurró en su oído - ¿Eres real?
- Si Hazz, si - Louis no esperó más, tomó a Harry de sus mejillas y se
hundió en sus labios. Lo besaba lentamente intentando recordar con
sutileza lo que era sentir su boca sobre la suya. Introdujo su lengua
con un poco de brusquedad mientras Harry gruñía al sentir a Louis
tan desesperado - intenté, intenté no pensar en ti... fue imposible -
las manos de Louis pararon hasta la cintura de Harry, apretándolo
con firmeza.
Harry empujó a Louis sutilmente hasta que su espalda pegó con la
puerta, acorralándolo y besándolo una vez más. Louis dio un
pequeño brinco entrelazando sus piernas en la cintura de Harry
mientras enrollaba sus manos en sus rizos - te amo Lou.
- Y yo... Y yo necesito darte algo - contestó separando sus labios de
los de él. Harry caminó con Louis aún encima de él hasta la cama,
sentándose y dejando que el psicólogo quedara sentado en sus
piernas. Louis separó su mano del cabello de Harry para sacar la
carta de su bolsillo y se la entregó para después acomodarse el
flequillo - necesito que la guardes y no la abras hasta que me
extrañes.
- Klein, yo te extraño siempre.
- No, cuando me extrañes de verdad, cuando sientas que en serio no
me volverás a ver, cuando tu esperanza muera. Necesito que en ese
momento abras la carta. Mientras tanto, guárdala en un lugar donde
nadie la vea.
- ¿Eso es algo malo? - preguntó con un puchero.
240
- No, es sólo para que tu esperanza nunca muera. Sé que tener al
puto de Albert aquí no debe de ser lo mejor del mundo. No quiero
que te coma la cabeza con ideas tontas. Necesito que confíes en que
volveré.
- Eso quiere decir que ya no estás enojado conmigo... ¿Significa que
me crees?
- No quiero hablar de eso corazón. Intentemos disfrutar el tiempo
que nos queda, no me puedo quedar mucho, Liam me dijo que venía
también por la madrugada a inspeccionar, si me ve aquí me mata.
Harry se quedó en silencio y miró a Louis de arriba a abajo - ropa de
deportes.
- ¿Te gusta?
- Me encanta - expresó con una sonrisa mientras se dirigía a su
cuello para besarlo, dejando que Louis jadeara como respuesta -
pero me encanta más cuando te la quitas.
Louis rió ante su declaración - ¿Cuándo me la quito yo o cuando me
la quitas tú?
- No importa, lo que importa es que ya no la tengas encima - Louis
bajó la cremallera de su chamarra y se la quitó suavemente,
dejándolo con una playera azul cubriendo su torso. Harry ayudó a
quitársela y luego Louis le quitó la suya. El ojiverde se acostó en la
cama dejando a Louis encima de él el cual tocaba todo su pecho con
suaves y delicados besos que hicieron suspirar a Harry.
Louis bajó hasta el pantalón de Harry, pero este lo detuvo - No Lou.
- ¿No?
- Si no te tengo por mucho tiempo, prefiero hablar.
241
- Hablar pero sin ropa, eso es mucha tentación Hazz - expresó con
una sonrisa.
- Sólo dejaré que me beses... en la boca.
- Pues si Harry, ¿Dónde más te besaría? - Louis subió de regreso y se
acostó junto a Harry, depositando pequeños besos en sus mejillas y
nariz, hasta regresar a su boca - ¿Ahí está bien?
- Más que bien - Harry sonrió y rodeó la cintura de Louis con su
brazo acercándolo más a él - ¿Louis?
- ¿Harry?
- No me gusta pelear contigo. Me duele mi corazón cuando veo que
te enojas. No volveré a hacer algo que te haga enojar, lo prometo.
- Ay, Harry - Louis tomó suavemente a Harry de su mandíbula para
tenerlo frente a frente - fui un tonto al enojarme así. Se me nubló el
juicio, yo soy el que debería de pedirte perdón.
- Sabes que siempre te perdonaré Lou - el menor depositó otro beso
en sus labios.
- Esto de los besos pequeños me gusta - Louis entrelazó sus manos
mientras continuaba besándolo y pegándose más a su cuerpo -
quiero que sepas que todo lo que yo haga es por ti, cada vez que
respire, es por ti, todo, absolutamente todo es por ti
Mientras ellos continuaban dándose esos minúsculos pero íntimos
besos, la puerta se abrió con cuidado. Louis no pretendía separarse
de Harry, continuaba besándolo sin separarse ni un milímetro de él -
Louis, tienes que irte, yo te llevo.
Louis rodó los ojos - dame cinco minutos más Payne, por favor -
Harry asintió pidiendo lo mismo.
242
- Miren, daré una vuelta más y luego volveré.
Liam se fue y cerró la puerta de regreso - Lou, necesito decirte algo
antes de que te vayas.
- Dime cielo - Harry sintió un cosquilleo en su estómago al escuchar
a Louis decirle así, pero intentó mantener un poco de compostura
para que lo que saliera de su boca fuera creíble y que Louis no
dudara de sus palabras.
- Zayn vino hoy y me contó algo malo. Por lo que más quieras, tienes
que creerme - Louis apoyó su barbilla en el pecho de Harry para
verlo de cerca y escucharlo con atención - me dijo que mi papá ya
sabía que perderías tu hospital, que estaba esperando ese momento
para echarte de cabeza y venirse en tu contra con los medios.
Louis asintió y notó como Harry comenzó a llorar - Oye oye, no
llores por favor.
- Es que no quiero que te hagan nada - sollozó.
- No me pasará nada, seré fuerte. Mientras te tenga conmigo pelearé
contra lo que sea - Louis decidió volver a su boca besándolo una
última vez, pues escuchó como los pasos de Liam volvían a
aproximarse - me tengo que ir Hazz, pero volveré cuando pueda,
sabes que Liam tiene pocas jornadas nocturnas, y no podemos
arriesgarnos a que Albert me descubra.
Harry tomó la mano del psicólogo y depositó un tierno beso en ella
como despedida.
- Buenas noches Harry, nos vemos mañana - expresó Liam con una
sonrisa mientras dirigía a Louis hacia la salida.
243
- Gracias - respondió Harry.
244
- Si... claro.
- Te lo prometo Niall - Harry rió un poco - bueno, puede ser que... a
lo mejor si hayamos... ok si nos besamos pero eso no es asunto tuyo.
- Sabía que algún día me lo contarías, que bueno que alcancé a
escucharlo.
- ¿Cómo que alcanzar?
- Oh, esa era mi noticia. Encontraron a mi familia, al parecer el señor
Dubois se empeñó en encontrarlos. Me mandarán a un hospital de
Irlanda, obvio no pueden sacarme del tratamiento aún, pero al fin
los conoceré, ¿No son esas buenas noticias?
- Uhmmm... si... buenas noticias - expresó confundido, Harry no
quería que Niall se fuera, era su único amigo además de Liam, pero
al verlo contento no podía decir nada al respecto - me alegro por ti,
¿Cuándo te vas?
- Mañana.
- ¡¿Mañana?! No Niall, no te puedes ir mañana, no me puedes dejar
aquí solo.
- No te dejo solo, tienes a Liam, y ya me dijiste que el señor
Tomlinson vino, lo que significa que volverá.
- ¡Es que no lo entiendes! - Harry se soltó a llorar ansiosamente
mientras se agarraba de los cabellos. Estaba sufriendo una ataque de
ansiedad, sintió sus manos temblar, sus piernas flaquear y sus ojos
nublarse - ¡Scheisse!
- ¡Harry no le pegues! - Liam llegó al instante, intentando tomar a
Harry de los brazos al notar que este pretendía abalanzarse en
contra de Horan.
245
Niall se intentó cubrir con sus brazos al ver las intenciones de Harry,
acuclillándose en el suelo y mirando de reojo como otros dos
enfermeros llegaron para intentar apaciguar los ataques de Harry, lo
cuales eran exactamente iguales a los que tenía en sus inicios
viviendo en el Wahnsinn.
Harry luchaba por deshacerse de los hombres, podía escuchar como
Liam le decía que se tranquilizara, que no podía hacer una escena -
¡Harry, si Albert te ve así no sabremos de lo que será capaz!
- ¡Sólo no quiero que se vaya! - gritó entre llantos mientras
continuaba peleando, pero se detuvo repentinamente, cayendo al
suelo desmayado después de sentir la aguja perforando su brazo. Lo
habían sedado.
Despertó confundido, con un inmenso dolor de cabeza. Intentó
visualizar dónde se encontraba y con el dolor que cubría su cráneo
intentó levantarse. Al abrir sus ojos por completo supo donde estaba
y el llanto se apoderó de él - No... no...
Era el sótano.
246
CAPÍTULO XVI
El cielo que se reflejaba en la mirada del psicólogo brillaba con
esplendor. Sólo esos minutos, esos escasos minutos al lado del
hombre que le había quitado el aliento le bastaron para regresarle la
vida a su corazón. Tarareaba en lo bajo mientras Liam manejaba de
regreso a su casa y miraba por la ventana con una sonrisa en el
rostro.
- Nunca te había visto así - dijo Liam en un semáforo en rojo - sin
duda Harry te tiene a sus pies.
- No te lo voy a negar, ¿Ok? No voy a mentirte, me tiene loco. Harry
es como, es como una droga, lo pruebas una vez y es imposible no
querer volver a sentirlo... por eso me dolió tanto su mentira.
- Pero ahora lo entiendes mejor. Me da gusto por ti Louis, ya
merecías a alguien que te haga sentir eso. Finalmente estas
enamorado. Cuando me dijiste que te casarías con Lilian no me lo
dijiste ni la mitad de emocionado que lo que me estas contando
ahora.
Louis apretó los labios con su sonrisa de oreja a oreja y sus mejillas
sonrojadas, sin duda estaba completamente seguro de que Harry era
lo que necesitaba para sentirse completo y haría todo lo posible para
poder salvarlo de todo lo que los asechaba a ambos. Llegaron a casa
y ambos amigos se despidieron. El castaño finalmente pudo dormir
decentemente después de tantos días.
Despertó con entusiasmo, sabía que Liam tenía jornada nocturna
también el día de hoy, por lo que podría ver a Harry de nuevo. Miró
su reloj y se dio cuenta de que eran pasadas las 10 de la mañana, por
lo que llamó al teléfono de Caroline para verificar que Liam
estuviera ahí y le contara algo sobre el ojiverde.
247
- Hospital Psiquiátrico Wahnsinn, ¿Quién es?
- Caroline, hola, soy Louis.
- ¡Señor Tomlinson! Pero que agradable es volverlo a escuchar,
¿Sucede algo?
- Sólo quería hablar con Liam y saber como sigue Harry.
- Oh, pues supe que Niall y Harry tuvieron una pelea. Albert pidió
que Harry entrara al sótano.
- ¡¿Qué?! No, No, No, páseme a Liam por favor, búsquelo - Louis
comenzó a hiperventilar y con la mirada buscó su frasco de pastillas,
dejó el teléfono descolgado y tomó una para intentar tranquilizarse -
el sótano debería estar clausurado.
- Ya voy señor, espere un momento - la línea quedó en espera y
Louis se movía ansioso mientras se mordía las uñas. Harry no
debería estar ahí, pensó entonces en lo peor.
- Louis, soy yo.
- Liam, ¿Qué mierda está pasando? Ve con Harry y sácalo de ahí, ¡Ya!
- No lo sé, Albert lleva como una hora con Harry ahí dentro, no nos
deja entrar. Te juro que he intentado entrar pero no puedo, atascó la
puerta.
- ¿Escuchas algo? - sollozó intentando no soltar sus lágrimas.
- No, no se oye nada. Te llamaré en cuanto sepa algo, pero por lo que
más quieras no vengas acá, no quiero que armes un escándalo.
- ¡¿Y qué pasa si lo que más quiero es lo que está en peligro Liam?!
248
- Pues entonces espera a que yo te diga lo que pasó y ya. Relájate, a
lo mejor no es lo que pensamos.
Louis colgó sin despedirse intentando calmarse a si mismo,
respirando con fuerza e imaginando que en realidad nada malo
estaba sucediendo. Si quería que su plan con Liam fuera exitoso,
tenía que hacerle caso y no entrar en pánico.
249
memoria? veamos - Albert puso su pie en el estómago de Harry para
que este no se moviera y con su mano casó la vieja hoja de su
bolsillo, se aclaró la garganta y habló - Regla número ocho,
Agresiones físicas totalmente permitidas en caso de ser necesarias,
veo que Louis confundió la palabra agresiones con relaciones, pero
en mi caso prefiero la de la carta.
Lo demás fue simplemente borroso para Harry, sólo sentía su
cuerpo siendo golpeado. Ya ni tenía la fuerza suficiente como para
poder quejarse o para pedir ayuda, el sedante por lo menos ayudó a
no quererse morir del dolor que las patadas le causaban. Luego de
un rato Dubois paró en seco, dejando a Harry retorciéndose en el
suelo intentando recobrar la respiración y tratando pararse sin
éxito, pues apenas y podía moverse.
Albert se carcajeaba al ver al ojiverde tratar de levantarse del suelo -
Pensé que los Sty... oh disculpa que eso no puedo decirlo, ¿Cierto?
Pensé que tu familia soportaba más, ya veo que sólo eres un niño
asustado. Escúchame - Albert se acercó a Harry y lo levantó del
suelo tomando su camisa - sólo no despido a Liam porque es tu
persona, pero si no lo fuera tenlo por seguro que lo sacaba de aquí
también para que te quedaras solo. Ahora camina, regresemos a tu
cuarto.
Albert empujó a Harry hacia las escaleras, el hombre a penas y podía
caminar, pero Dubois lo empujaba y lo obligaba a hacerlo, por lo que
arrastrando los pies logró llegar de regreso a su habitación, donde
se acostó y tomó sus cobijas intentando imaginar que era Louis el
que lo abrazaba y le decía que estaba con él. Albert se fue triunfante
en cuanto vio a Harry metido en su cama, sollozando en lo bajo por
el dolor que este le había causado.
Liam colgó el teléfono en cuanto la línea con Louis se había cortado,
y justo en ese momento vio a Albert ingresar a su despacho
250
ignorando todo a su alrededor, por lo que el enfermero corrió hacia
la habitación de Harry para buscarlo. Suspiró fuertemente al
encontrárselo metido en su cama.
- Harry, Dios - Liam destapó al paciente y notó su ropa llena en tierra
- ¿Qué te hizo?
- La ocho - respondió con un hilo de voz con la cabeza hundida en su
almohada - me golpeó - Liam ahogó un grito y movió a Harry con
suavidad para tenerlo boca arriba, Harry sólo se quejó en lo bajo
pero no protestó, dejó que el enfermero lo viera. Liam levantó su
camisa y vió todos los golpes que tenía en su estómago y notó que en
su rostro también los tenía.
- Te tengo que llevar a enfermería, ven - Liam llevó a Harry hasta la
sala de enfermeros intentando soportar su peso, pues el rizado se
apoyó completamente en él para poder aguantar el paso. Al entrar lo
acostó en una camilla - Louis tiene que saber esto.
- No - dijo intentando detenerlo - no le digas, no quiero que se
preocupe por mi.
- Pero Harry, de todos modos te verá, es mejor que le digamos para
que venga mentalizado.
- Sólo dile que no es nada grave y que lo quiero mucho.
Liam asintió y tomó el teléfono - Louis.
- ¡¿Qué?! ¿Está bien?
- Si, está bien, está conmigo. Si lo golpeó - Harry miró a Liam con
angustia - pero no es nada grave. Dice que te quiere y que no te
preocupes por él.
251
- Pásamelo - Liam acercó el teléfono a Harry y este lo tomó con sus
temblorosas manos - ¿Corazón? ¿Hazz?
- Lou, me alegra escucharte. Estoy bien, ¿Ok? No te pongas triste.
- Te juro que si lo veo lo mato.
- No Klein, tranquilo. Te amo.
- Te veré esta noche, ¿Ok?
- Si - Louis colgó al instante y Harry sólo le pasó el teléfono de
regreso a Liam ladeando una sonrisa - Louis es perfecto, ¿Cómo
pasaste tanto tiempo con él y no te enamoraste?
Liam sólo rió - porque no soy tu. Louis es para ti y tu eres para Louis.
Y yo estoy comprometido.
- ¿Comprometido? ¿Te casas? ¿Con quién?
- Bueno para estar adolorido se nota que estar de humor - Liam se
sentó junto a Harry y comenzó a limpiar sus heridas mientras
charlaba - se llama Maya, nos conocimos en la escuela. Louis, ella y
yo éramos inseparables. Nos casaremos en un mes. Louis será el
padrino.
- Oh Dios, muero por verlo con su traje - suspiró y luego se quejó por
el dolor - cuidado Liam, que tengo que verme bien para cuando
Louis regrese.
252
Louis se encontraba arreglando unos papeles mientras llamaba por
el teléfono. Tenía horas así y Lottie ya se encontraba frustrada por
verlo así - Louis ya deja el maldito teléfono por favor, ¿Qué tanto
haces?
- No te importa Lottie - respondió mientras tapaba el teléfono para
que no lo escucharan - hablamos mañana, piénselo bien que necesito
que estén ahí cuando salga - Louis colgó - ¿Qué quieres?
- Liam está en la entrada, te está esperando.
El castaño corrió hasta su habitación, ocultó los papeles por debajo
de su cama y corrió hasta la entrada con una caja azul pastel en la
mano, se metió al auto e inmediatamente el enfermero arrancó -
¿Qué llevas ahí? - preguntó mirando de reojo.
- Algo - respondió con nerviosismo.
Al llegar Louis corrió hasta la sala de enfermeros para buscarlo y en
cuanto entró vio las vendas que cubrían su cuerpo. Los azules del
psicólogo se cristalizaron pero Harry extendió su mano con
delicadeza, rozándola con el brazo de Louis.
- No llores, ya te dije que estoy bien, anda, acuéstate conmigo - Harry
se movió intentando no chistar por el dolor que le cubría todo su
cuerpo para dejarle espacio a Louis, el cual se acostó casi
253
inmediatamente mientras lo abrazaba con sutileza intentando no
hacerle daño - ¿Cómo estás?
- Ocupado - respondió mientras le acomodaba sus cabellos y se
acercaba a él para besar sus labios con cuidado - te traje algo - Louis
le entregó la pequeña caja a Harry y este la tomó intentando que sus
manos no tiemblen mucho.
Harry posó su cabeza en el hombro de Louis mientras abría la caja
con cuidado, al visualizar lo que había dentro ahogó un grito - ¡Lou!
¿Qué es esto?
El rizado sacó lo que había dentro y lo puso en su mano. Eran dos
anillos de oro, uno estaba en una cadena y el otro se encontraba
suelto, aunque su brillo no se comparaba con la manera en la que el
ojiverde admiraba el regalo - un anillo de promesa. Para que veas
que nunca te dejaré. Como no puedes tenerlo aquí dentro usaré el
tuyo como collar y cuando salgas prometo dártelo.
Harry observó el interior de los anillos y sonrió al leer lo que había
dentro. En el suyo estaba grabado: "Eres mi corazón" y en el de
Louis decía "Eres mi Klein". Eran demasiado hermosos y moría por
ponerse el suyo, pero el hecho de que Louis le dijo que lo haría hasta
que saliera del hospital lo puso un poco pensativo.
- Cuando salga... ¿Crees que saldré algún día?
- Tengo fe. Cuando puedas salir de aquí, tu y yo nos iremos lejos,
tomaremos unas vacaciones de Londres, te llevaré a donde quieras.
¿A dónde quisieras ir?
- He ido a muchos lugares.
- Oh, cierto, olvidé que eres rico.
254
- Sólo llévame donde estés tu. A donde sea, no importa - Harry tomó
la mano de Louis y con cuidado le colocó el anillo para después
besarlo - tu eres mi hogar, ¿Ok? donde sea que me lleves yo estaré
contento.
Louis se derritió con sus palabras, tomando su rostro delicadamente
para después besar sus labios. Harry le siguió el ritmo con lentitud,
intentando no pegarse mucho a él por el dolor que le causaba el
tacto en su cuerpo, pero por Louis lo soportaría, por Louis
soportaría todo, absolutamente todo.
Ambos disfrutaban de la presencia del otro, les encantaba el hecho
de poder compartir su intimidad de una manera tan pura y tan linda
que no necesitaban llevarlo a un extremo sexual para poder sentirse
completos. Con el simple hecho de estar juntos todo lo malo
desaparecía.
- Oí que serás el padrino en el boda de Liam, ¿Me dejarás ver tu traje
antes de que todos lo vean?
- No lo sé Hazz, puede ser - expresó mientras acariciaba sus rizos -
me hubiera encantado que pudieras ir, seríamos la pareja por
excelencia.
- No creo.
- ¿Por qué no?
- No quisiera opacar a los novios, Liam me cae bien.
- Tienes toda la razón - Louis se quedó en silencio por un momento
mientras observaba su anillo - te tengo que decir algo.
- Dime.
255
- No se cuando volveré, pero necesito que confíes en mi y seas
fuerte. Intenta no hacer desorden que ya sabemos a lo que Albert
puede llegar, hazle caso a Liam y no te olvides de tus promesas.
- Podría olvidar todo menos eso, ¿Por qué no crees que volverás
pronto?
- Aún no puedo decírtelo, pero recuerda lo que te dije ayer. Todo lo
hago por ti.
- Me dolerá no verte.
- Pero ten la seguridad de que vendré. Siempre que pienses que no
lo haré recuerda que tengo colgado tu anillo. Y si de todas formas
sientes que no tienes esperanza, abres la carta. Me tengo que ir,
recupérate Hazz.
Harry le dedicó un último beso en su boca antes de soltarlo. Se
aferraría a sus palabras y a sus acciones, así sabría que él volvería y
que haría lo posible para que ambos pudieran estar juntos.
Pasaron tres semanas más. Harry no alcanzó a despedirse de Niall ni
de pedirle perdón por lo que había hecho, lo cual lo carcomía y lo
hacía sentir mal, pero el hecho de pensar en Louis lo tranquilizaba.
Albert lo iba a ver cada poco tiempo, no le había vuelto a hacer daño,
sin embargo cada que lo veía simplemente lo hacía sentir atrapado,
tenía miedo de su presencia y temía de que intentara hacerle algo,
pues Louis no estaría ahí. Oh bueno, no el Louis real, sin embargo
lograba verlo cuando Gemma aparecía de igual manera. Liam
siempre le contaba a Harry las cosas que hacía con Louis, como
cuando él lo acompañó a revisar unas cosas para la boda o cuando
su familia lo invitó a cenar.
Pero ese día algo fue distinto. Liam no llegó a su jornada y Albert se
notaba algo nervioso lo cual alarmó a Harry, pues se encontraba
256
completamente solo. Decidió entonces quedarse dentro de su
habitación imaginándose a Louis junto a él, recordando que donde
sea que se encuentre, llevaba consigo ambos anillos. Pero de repente
su puerta se abrió con fuerza y pegó un brinco de la cama. Para la
mala suerte del paciente, era Albert.
- Harry, tengo malas noticias.
- ¿Qué quieres?
- Acaba de salir en las noticias que al parecer hubo un accidente en
una de las calles principales de la ciudad y Louis iba en uno de los
autos.
- ¡¿Qué?! No, no es cierto, usted está mintiendo.
- ¿No me crees? Mira esto - Albert sacó de su bolsillo una hoja de
periódico y se la enseñó a Harry, el cual la tomó con desespero.
Automáticamente sus manos comenzaron a temblar al leer lo que
ahí decía y el periódico se mojó con sus lágrimas - ay no seas
dramático, ahí sólo dice que está en urgencias, tampoco es como que
se vaya a morir... o quién sabe.
- Usted cállese - espetó tirando el periódico al suelo pero sin mirar a
Dubois a los ojos - váyase.
- Tú no me mandas niño, ¿Oíste? Ojalá el puto maricón de tu novio se
muera y no lo vuelvas a ver en tu vida.
Harry no aguantó, se acostó en su cama y se arropó con sus cobijas
quedándose en posición fetal y llorando con poca sutileza mientras
intentaba oler sus sábanas, recordando su olor, imaginándose que
no era cierto lo que acababa de leer. Tenía que mantener su
promesa, necesitaba con todas sus fuerzas saber que él no lo dejaría,
que volvería. Tocó su dedo anular como si tuviera su anillo puesto,
257
recordando lo que tenía grabado, Harry era el corazón de Louis, no
había manera de que él no volviera.
Sintió su corazón más pequeño, su respiración más agitada y su
mente más revuelta, ¿Y si Louis moría? ¿Y si no cumplía su promesa?
¿Y si su anillo no volvía a él? No podía pensar eso, tenía que
mantenerse positivo. Entonces decidió sacar por debajo de su
colchón aquella hoja que Louis le había entregado, la cuál él estaba
completamente seguro que no necesitaría abrir, sin embargo lo hizo.
Con el rostro completamente rojo y con sus tics floreciendo de
manera exuberante Harry comenzó a leer aquella carta escrita a
mano, con la fina escritura del psicólogo.
"Para mi corazón:
No sé cuando leas esto, probablemente lo hagas en un momento de
desesperación, a lo mejor nunca lo harás, quién sabe, pero en caso de
que lo estés leyendo significa que mi plan está funcionando.
Yo te conocí hace menos de dos meses, pero el poco tiempo que llevo
conociendo al verdadero Harry Styles me ha demostrado que no sólo
eres la persona más pura que conozco, sino que la gente allá afuera
miente, miente desalmadamente, y pienso lograr que todos abran los
ojos.
¿Cómo puedo describirte Hazz? Logras engañar a la gente, logras que
todos piensen que eres serio, que sólo te importa lo material y lo
superficial, pero eso no es así, eres un ser puro que intenta complacer
a las personas que quiere. Dios, tu sonrisa, tu sonrisa es la más
hermosa que jamás haya visto, ese bosque que tienes atrapado en tus
ojos es precioso y logró atraparme de maneras que ni yo mismo podría
258
explicarte; tu cuerpo es una obra de arte, con un sin fin de grabados
tatuados en tu piel de los cuales espero algún día conocer su historia;
todo en ti es perfecto Harry, todo y absolutamente todo. Y aunque yo
te diga que eres mío, siempre recuerda que yo también soy tuyo.
Juntos somos como la soga que jala al ancla, sin la soga el ancla se
hunde. Sin el ancla la soga no sirve. Nos complementamos de una
manera inexplicablemente hermosa, y te juro por lo que más quieras
que no dejaré que nadie se interponga entre lo que tenemos.
Siempre en mi corazón, Harry Styles. Tuyo sinceramente... Louis.
P.D. Te creo Hazz."
259
Liam corrió hasta la habitación de Harry y lo encontró dormido con
la carta en mano, empuñándola en su pecho y murmurando entre
sueños cosas que el enfermero no pudo percibir. Pero tenía que
despertarlo - Harry, despierta.
- ¿Louis?
- Soy Liam - Harry frotó sus ojos con sus manos empuñadas y se
estiró aún acostado en la cama para abrir sus ojos - te quería contar
lo que pasó en la mañana.
- Ya lo sé, ¿Lo has visto?
- Si, necesito decírtelo yo, pero también necesito que conserves la
calma... Louis está en coma.
- No, no, no... no me digas eso Liam - expresó intentando no llorar de
nuevo, pero las lágrimas rodaron por sus ojos y automáticamente se
acercó al enfermero para abrazarlo - tiene que cumplir su promesa
Liam, no me puede dejar.
- Louis es fuerte, podrá contra esto. Mientras tanto alargar la boda
un poco más creo que es la mejor opción, no estoy muy de humor
para casarme.
- Lo siento por eso - expresó soltándolo finalmente - leí su carta y
tengo miedo Liam, tengo miedo de no poder decirle lo mucho que
me gustó, miedo de no poder respondérsela. Pero hay algo raro -
Harry le extiende la hoja a Liam - ahí dice algo de un plan, ¿Sabes a
qué se refiere?
- Ni idea - expresó empuñando su boca.
- Pero me cree, dijo que me creía, ¿Significa que tú también?
260
Liam mira a Harry por un segundo a los ojos intentando buscar las
palabras para responderle - creo que tengo que irme, pero volveré
en cuanto sepa algo más de él.
- Pero Liam, mi medicamento - Liam guiñó su ojo antes de
despedirse del rizado y se fue sin decir más.
Decir que los siguientes tres días para Harry fueron un infierno es
decir poco, el pobre hombre a penas y sabía de Liam, y cuando lo
veía sólo le decía que Louis se encontraba en las mismas
condiciones, pero desde el día del accidente tampoco había tomado
su medicamento, Liam no se lo había dado y aún no se explicaba el
porque.
Fácilmente había leído aquella carta más de 100 veces, sentía que se
la había aprendido de memoria, hasta intentaba en su cabeza
realizar una carta para Louis, sólo que como no le permitían usar
plumas o lápices no podía escribirla.
Albert se encontraba sumamente aburrido, no tenía nada que hacer,
pensó entonces en ir a revisar los pasillos, pero le pareció algo tonto.
Llamó a Lilian para saber como se encontraba, al parecer su bebé
estaba creciendo sano, pero le hervía la sangre el saber que ese bebé
tendría sangre Tomlinson en sus venas. Mientras esos pensamientos
hundían su mente, Caroline tocó su puerta - pase.
La dulce mujer le entregó un sobre - señor Dubois, le llegó esto.
- Muchas gracias, retírese.
Albert abrió el sobre y se dio cuenta que venía de la familia Styles, lo
cuál lo interesó. En la carta escrita a computadora, se notificaba que
era necesario que Harry tuviera una revisión psicológica debido a
que tenía años sin hacérsela, pero que tenía que ir con un psicólogo
en especial, el señor Yaser Malik en dos días, el cual se encontraba
261
laborando en Homes Chapel. Al principio le pareció estúpido, no
transportaría a Harry a otra ciudad para una revisión la cuál podrían
hacerle ahí mismo en el hospital, peor luego de meditarlo por un
momento decidió estar de acuerdo, no pensaba pelear con Bernd.
El hombre bajó para avisarle personalmente a Harry, además para
charlar un poco con él. Entró en la habitación y vió que el rizado se
encontraba dormido, por lo que lo despertó bruscamente - Harry,
más noticias - expresó con seriedad - Bernd quiere que te llevemos a
Homes Chapel a revisión.
- ¿Mi padre? - preguntó intentando no hace contacto visual con el
hombre.
- Así es, el Lunes irás en un camión junto a Liam, te daré una
oportunidad para que puedas ir con él y no conmigo, no te mereces
mi tiempo - el amargo comentario hizo que se le revolviera el
estómago - oye por cierto, ¿Cómo sigue tu novio? ¿Has hablado con
él? Oh espera, cierto, está en coma, ya me lo dijo Payne, una lástima.
- Se va a recuperar.
- Uy, no lo creo, normalmente cuando entran en coma por mucho
tiempo no despiertan, aún no tenemos dicha tecnología como para
revivir a un cuerpo prácticamente muerto, que lástima por ti, sin
novio, sin amigo, sin hermana. No tienes a nadie Harry, estás solo...
en fin, iré a hacer unas cosas, aprovecha que el Lunes respirarás
aires frescos.
Escuchar aquello rompió algo en él. Se quedó observando al infinito,
procesando lo que acababa de salir de la boca de Dubois. Algo en su
cabeza le decía que tenía razón, Louis no tenía el dinero suficiente
como para pagar un hospital por tanto tiempo, lo tendrían que
desconectar, no sobreviviría. Esas palabras le cayeron con un balde
262
de agua fría, quería aún aferrarse a la idea de que volvería, pero
simplemente la veía muy lejana.
Liam llegó minutos después, encontrándose con Harry sentado en la
orilla de la cama, con sus piernas temblando y su mirada perdida -
Harry, oye, ¿Estás bien? ¿Qué tienes?
- Llévame... a enfermería - a penas y pudo hablar. Liam asintió al
instante y tomó al paciente del brazo para regresarlo a enfermería,
lo acostó en una cama y le inyectó un tranquilizante - ¿Cuánto de eso
me das antes de que me duerma?
- ¿Para qué quieres saberlo? - preguntó mientras le sacaba la aguja
del brazo - no le pongo más de la mitad.
- Oh - respondió secamente - ¿Me puedo quedar aquí? Tu ve a
trabajar, estaré bien.
- ¿Seguro? ¿No quieres que deje a alguien cuidando? A esta hora casi
ningún enfermero viene acá.
- Seguro.
Liam dejó el frasco del medicamento tranquilizante en una mesa de
metal alejada a la cama de Harry y salió de la sala, dejando al
ojiverde solo. Harry sintió sus músculos relajarse, sin embargo, y
como Liam dijo, no logró dormirse. Con el cuerpo medio adormilado
se paró de la cama y miró aquella mesa de metal.
Momentos después estaba en el suelo.
263
CAPÍTULO XVII
Liam pasó el resto de su jornada revisando a los pacientes,
entregando medicamentos, cuidando que todo estuviera en orden,
tal y como debería hacerlo. Pero las cosas estaban demasiado
tranquilas, y tenía un mal presentimiento, sin embargo intentó
ignorarlo y continuó laborando.
Al terminar debía regresar a enfermería, no sólo para recoger sus
cosas, sino también para ver cómo se encontraba Harry e intentar
convencerlo de que tenía que regresar a su cuarto. Albert ya le había
notificado de la salida de Harry a Homes Chapel y no pudo evitar
esbozar una leve sonrisa ante la declaración.
Pero al entrar a la sala de enfermería se encontró con una horrible
imagen - ¡Mierda Harry! - Liam se aventó al suelo para revisar a
Harry, el cual se encontraba inconsciente en el suelo, con su mano
empuñando una jeringa y con el frasco de tranquilizante derramado
en el suelo - No, no, no... - Liam usó todas sus fuerzas para levantar al
paciente y subirlo a al cama, intentando encontrar su pulso, al
parecer aún latía su corazón, por lo que el enfermero suspiró con
alivio.
No sabía que hacer al respecto, miró al teléfono y se quedó
pensativo, sin embargo lo único que hizo fue ponerle un suero en su
vena para hidratarlo en lo que despertaba. Liam temblaba del
miedo, sentía que todo se estaba cayendo a pedazos, sin embargo
mantuvo la calma y quedó esperando a que el rizado despertara.
Pasó una hora para que notara como los ojos de Harry comenzaran a
abrirse con lentitud.
- Harry Dios, me asustaste - expresó con desespero - ¿En qué estabas
pensando?
264
Los ojos de Harry se cristalizaron y cerró los ojos mientras sollozaba
- me hubieras dejado morir Liam.
- No digas eso Harry, ¿Qué iba a pasar cuando Louis despertara y se
diera cuenta que moriste? ¿Cómo crees que reaccionaría?
- No despertará.
- ¿Qué dices? Claro que despertará Harry, y tienes que estar aquí
para cuando lo haga, no seas imbécil.
- Sólo quiero verlo - Liam observó la mirada de tristeza de Harry y
pensó en algo.
El enfermero tomó una hoja de papel y un lápiz y se la entregó -
Escríbele algo. En cuanto despierte prometo dársela yo.
- Pero Liam yo no puedo...
- Hazlo, me quedaré hasta que la termines y que te lleve a tu cuarto
de nuevo.
Harry sonrió como agradecimiento. Liam le pasó una tabla de
madera que tenían en la mesa para que pudiera escribir. El ojiverde
tenía todas las ideas en su cabeza aunque continuaba algo sedado y
le dolía la cabeza sólo de intentar pensar en qué escribir, además,
llevaba tiempo sin escribir absolutamente nada, por lo que su mano
temblaba sólo con levantar el lápiz.
Aún así las palabras fluyeron en la hoja, no tardó más de veinte
minutos en escribirle a Louis, expresando todo lo que deseaba
transmitirle y respondiendo a aquella bella carta que había leído
días atrás. En cuanto terminó, se la entregó a Liam junto al lápiz -
creo que ya terminé.
265
- Perfecto, ahora déjame llevarte a tu cuarto, traeremos el suero
contigo y mañana te lo quitaré.
Ambos hombres caminaron con cuidado de regreso hacia la
habitación y Harry cayó en un profundo sueño en cuanto su cabeza
tocó la almohada, por lo que Liam aprovechó para ir al teléfono.
- Si ya voy para allá, hubo un inconveniente con Harry, te lo contaré
en cuanto llegue - en ese momento Liam colgó el teléfono y corrió
hacia la salida del hospital con la hoja de Harry en mano.
Aquel fin de semana fue algo extraño para Harry. Zayn fue a visitarlo
y le contó que su padre y su madre habían vuelto de un viaje que
tuvieron a los Estados Unidos, pues le habían dicho a Bernd que
había un doctor que de seguro les ayudaba a detener el cáncer a
Anne, y es por ello que habían estado tan ausentes. Lo único que le
266
importaba a Harry era saber que su madre estuviera bien, por lo
cual se alegró cuando el moreno le explicó que el doctor
estadounidense les contó que ella ya estaba fuera de peligro y que
sólo le bastaría un par de quimioterapias más para poder salir casi
completamente de su enfermedad.
Lo más extraño de todo fue Liam, el cual no paraba nunca de hacerle
preguntas de cómo estaba, pero de Louis nunca tuvo nada que
contar y le estresaba demasiado el hecho de no saber nada de él. Se
sentía tan impotente de estar ahí dentro, necesitaba estar a su lado,
aunque sea ahí dentro en donde lo tenían dormido, sobando su
mano, susurrándole cosas al oído, lo que fuera para tenerlo cerca y
saber que despertaría.
Finalmente llegó el Lunes. Una camioneta blanca y blindada
esperaba a Harry en las afueras del hospital al lado de dos autos de
policía los cuales custodiarían que la camioneta llegue a su destino.
Liam caminó junto a Harry hasta dicha camioneta - no camines tan
normal, se darán cuenta que no te he medicado - susurró el
enfermero en el oído al ver la rectitud con la que el paciente
caminaba. Harry asintió y se encorvó un poco para después subir a
la parte trasera del vehículo. Antes de que subiera por completo
visualizó algunas camionetas con cámaras, periodistas y reporteros.
Sabía que estaban ahí por él.
Liam subió por detrás de él y la camioneta arrancó en cuanto
escuchó como las puertas traseras se cerraron.
- ¿Cómo sigues? - preguntó Liam.
- Mejor, no debí dejar que Albert se metiera así en mi cabeza.
- Los doctores tienen esperanza, dicen que podría despertar pronto.
267
- ¿En serio? - preguntó con una sonrisa de oreja a oreja - ¿Dónde está
mi carta?
- La dejé en la mesita que está al lado de su cama, será lo primero
que vea cuando despierte.
- ¿La leíste tú?
- No, la doblé y la dejé ahí, cualquier secreto que ustedes se tengan
yo aún no lo sé - Liam sonrió después de decir eso, haciendo que
Harry se ruborice un poco.
El resto del camino fue algo tedioso, Homes Chapel estaba un tanto
retirado de Doncaster por lo cual se tardaron un poco en llegar a la
ciudad. Harry observaba maravillado la carretera, tenía tiempo sin
disfrutar algo como un viaje, pues en su ingreso al Wahnsinn se
encontraba demasiado drogado como para recordarlo.
En cuanto llegaron al sitio dos policías abrieron las puertas de la
camioneta y el sol le llegó a Harry tan fuerte que este se cubrió el
rostro con su brazo derecho y entre cerró los ojos. Liam se bajó
primero para poder ayudar al paciente a bajar.
- Ustedes quédense aquí dentro, no se preocupen - ordenó el
enfermero a los oficiales. Estos asintieron e ingresaron al
consultorio.
Este era un pequeño edificio color blanco con las siglas YM hasta
arriba, se notaba que estaba en muy buenas condiciones y se
encontraba en uno de los barrios más elegantes de la ciudad. Ambos
entraron al lugar y se quedaron en la sala de espera, donde había un
escritorio vacío y unas cuantas sillas - que extraño, no está la
secretaria - expresó Liam confundido, pero Harry no se lo creyó.
Minutos después de que nadie apareciera, Liam abrió la puerta del
consultorio - ¿Está él ahí? - preguntó Harry.
268
Liam asintió ante la persona que se encontraba ahí dentro - ven
Harry, pasa.
Harry se paró de su asiento e ingresó al consultorio, lo extraño fue
que Liam no entró con él, sino que cerró la puerta y se quedó en la
sala de espera. El consultorio era elegante, con una enorme silla
color azul marino la cual se encontraba volteada, por lo que Harry
no pudo visualizar a Yaser.
El paciente se acercó hasta la silla que se encontraba en frente de la
silla volteada y observó hacia todos lados con un poco de
nerviosismo.
- Buenos días Harry - su voz sonaba ronca y Harry a penas pudo
percibirla.
- Buenos días - respondió en voz baja. En ese momento la mano del
hombre se asomó por la silla y mostró un deslumbrante anillo
dorado que Harry reconoció al instante.
- ¿Así de seco me saludas corazón? - la silla se volteó al instante,
mostrándole a Harry que no era Yaser... era Louis. Tenía un brazo
con un yeso y su pómulo derecho se encontraba morado, sin
embargo tenía una amplia sonrisa al ver al ojiverde.
- ¡Lou! - Harry se paró al instante y se abalanzó ante el hombre,
abrazándolo con todas sus fuerzas, sin embargo Louis gritó de dolor
al sentir su brazo ser aplastado y Harry se separó por el susto -
perdón, perdón.
- Está bien, está bien - Louis relamió sus labios para acercarse a
Harry y besarlo ferozmente, introduciendo su lengua y acariciando
su boca con ella, haciendo que Harry jadeara como respuesta.
- ¿Pero cómo estas aquí?
269
- Shhh, ahorita te explico, sólo déjame besarte - Harry se sentó en las
piernas de Louis con cuidado intentando no tocar su brazo
lastimado, notó sus pants y su chamarra de mezclilla y no pensó dos
veces antes de quitársela con cuidado.
Louis le pidió a Harry que se levantara sólo para que se quitara la
ropa y el castaño hizo lo mismo - te ves muy bien como para estar en
coma - Louis rió ante sus palabras y lo tomó de la cintura aún
sentado para que Harry se sentara encima de él. Harry escupió en su
mano para después tomar la erección de Louis y la acarició haciendo
que este gimiera. En cuanto esta estuvo con su pre-semen saliendo,
Harry no esperó dos veces antes de introducirla en él.
- Dios... había esperado tanto para poder hacerte gritar como quería
- expresó con un suspiro al sentirse dentro de Harry.
- Lou... Mmmm... - sólo le quedó por decir mientras intentaba
acoplarse a su tamaño y rasguñaba el pecho desnudo del psicólogo.
- Vamos Hazz... di... Oh Dios... di mi nombre - Harry comenzó a dar
pequeños saltos sobre Louis haciendo que este gimiera con su aguda
voz e hiciera su cabeza para atrás.
- Lou... Louis... Ahhh... - Louis cayó a Harry con un intenso y ruidoso
beso mientras se comían sus propios gemidos, los cuales por fin no
tuvieron que contener, gritaron como nunca lo habían hecho, se
sentían tan bien de estar juntos al fin, de poder tocarse, de poder
sentirse. Harry aumentó el movimiento, haciendo que Louis se
tensara y sintiera aquella electricidad recorrer su cuerpo entero.
Luego de unos minutos Louis llegó al orgasmo y llenó a Harry de su
esencia, lo que hizo que Harry llegara al orgasmo de igual manera -
¡Scheisse Louis! - gritó antes de terminar por completo y manchar el
pecho de ambos.
270
Se quedaron en un absoluto silencio, con la cabeza de Harry posada
en el hombro de Louis intentando recobrar su respiración,
inhalando y exhalando con fuerza, pero sin sacar el miembro de Lou
de él.
Louis le proporcionaba pequeños besos en la nuca del rizado,
saboreando su sudor con sus labios y lamiendo por detrás de su
oreja, Harry sólo soltaba leves risas sin quitar su cabeza de donde la
tenía. Luego de poco tiempo el psicólogo tomó el rostro de Harry
para que estuvieran frente a frente - estoy enojado contigo - dijo con
tanta ternura que a Harry le extrañó aquello.
- ¿Qué? ¿Por qué Klein?
- Por lo que hiciste, me asustaste. Liam me lo contó. Yo te dije que te
mantuvieras fuerte, que yo volvería contigo.
- Es que, es que yo no sabía que no estabas en coma Lou, me dio
miedo. Una vida sin ti me da miedo, no podría soportarla.
- Pero lo bueno es que estoy aquí y tú también, ahora levanta tu
bonito trasero de mi y siéntate allá - Louis se acercó y besó el
mentón de Harry para después sonreírle arrugando sus ojos.
Harry se acercó a él para darle un último beso en los labios,
saboreando sus labios con delicadeza mientras le tomaba la nuca
para que este no se separara de él. Louis podía sentir el cuerpo de
Harry más relajado, más feliz. El ojiverde se separó finalmente del
ojiazul y se puso su ropa para después sentarse en la silla, sólo que
la acercó al escritorio para poder tomar las manos de Louis.
- ¿Me contarás lo que pasó?
- Desde el principio...
271
Un mes atrás...
- ¡Liam! ¡Sé que hacer!
- ¿Qué cosa? - preguntó su amigo con confusión.
- Ok, aún no sé exactamente como hacer esto y necesito tu cerebro,
pero escucha con atención. Sé como recuperar el Wahnsinn. Pero
primero está Harry, necesito saber qué pasó exactamente con
Gemma y él, por lo tanto tengo que regresar a su casa.
- ¿Cómo piensas hacer eso? La última vez te corrieron.
- ¿Te acuerdas de Charles? El doctor de Estados Unidos que
conocimos en aquella convención donde mi padre fue rector hace
diez años, cuando aún estaba en sus días de gloria.
- Si, si, escuché que se hizo el doble de bueno con la edad.
272
- Exacto, es uno de los mejores hasta la fecha. La madre de Harry
tiene cáncer y podríamos de alguna manera mandarlos con él y que
dejen la casa sola, así yo podría entrar a esta y buscar algo de
información.
- ¿No podrías simplemente esperar a que salgan de su casa?
- ¿Para qué esperar si lo puedo hacer ahora? Liam, mientras más
rápido descubra la verdad, mucho mejor. No quiero que Harry siga
sufriendo y que todos lo tachen de asesino cuando estoy casi
completamente seguro de que no lo hizo. Pero bueno, prosigo. Zayn
estará en la casa, es lo más probable, así que seré precavido. Zayn
normalmente no se acerca al despacho de Bernd mientras él no está
así que me la pondrá más fácil.
- OK, digamos que hicimos todo esto y saliste con información,
¿Cómo recuperas el hospital?
- Usaremos a Bernd. Me diste una gran idea con lo de la revisión.
Escucha: Falsificaremos una carta donde Bernd pedirá que saquen a
Harry para que Yaser Malik lo revise. Albert ya habrá leído el
expediente de Harry y notará que es el mismo psicólogo, por lo tanto
no será extraño para él y nos creerá. Necesitaré que haya prensa
presente a la hora de que Harry salga, así todos los medios sabrán
que él salió, incluyendo a Bernd.
- Y Bernd se enojará porque lo desobedecieron - Liam comenzaba a
comprender a su amigo, asintiendo con cada palabra que le decía.
- Exactamente, cuando Bernd se enoja no hay nada que lo detenga, lo
intentará destituir, y parte de los papeles del hospital quedaron a
nombre de los Tomlinson, no hay nada que el juez o que los Dubois
puedan hacer para que yo no tome el mando de nuevo. Además,
Yaser no tomará la revisión de Harry... lo haré yo.
273
- Louis, ¿Te escuchas en serio? Número uno, es imposible que no te
descubran, Bernd te conoce y lo más probable es que te investigue y
te busque en cuanto sepa que Harry no está en el hospital.
- Para eso me provocaré un accidente.
- ¡¿Qué?! Estás loco Louis.
- Si, loco por Harry, lo sé y no necesitas repetírmelo. Pero bueno, voy
a tener un accidente, ruidoso, que toda la gente sepa que yo no estoy
bien ni en condiciones. Usaré algo para cubrirme y no morirme, pero
necesito que la gente vea que estoy mal, en coma mínimo. Bernd no
querrá acercarse a mí, de eso estoy completamente seguro, además
así evitaremos que intente acabar conmigo, pues primero lo
mandaremos a Estados Unidos y después yo tendré el accidente,
todo queda perfecto.
- ¿Recuerdas que soy amigo de Felton? Tom Felton, el dueño del
hospital de la ciudad, podría ser de ayuda, podría meterme en la
ambulancia del hospital cuando lleguen por ti y ayudarte.
- ¿Quién llamará a la ambulancia?
- Maya, le diremos que esté en el punto donde chocarás el auto y que
ella llame a la ambulancia. Pero, ¿Cómo sacarás a Yaser del camino?
- Yo me encargo de eso, no te preocupes.
El plan estaba concretado, Louis había hablado con la prensa, tenía
suerte de ser tan querido y tan amado por los ciudadanos que le fue
sencillo comprar el silencio de los medios y que no dijeran que él los
mandó. Fue con Harry, le advirtió que no estaría con él, pero no
quiso contarle del plan, no quería que este estuviera preocupado,
además Albert no debía de ver algo sospechoso en el
comportamiento de su Harry, por lo tanto no quiso meterlo en el
plan.
274
Sabía que su corazón no soportaría su ausencia, por lo que decidió
escribirle una carta y mostrarle los anillos que hizo para ambos,
todo para que él siempre tuviera fe en que todo saldría bien y que no
se preocupara.
Luego de que Louis regresara a su casa después de mostrarle sus
anillos a Harry, llamó a Charles y le pidió de favor que llamara a
Bernd Styles para que fuera junto a Anne y la revisaran. El amable
anciano aceptó por lo que Louis se sintió victorioso, su primera
parte del plan surgió exitosa. Un día después en los periódicos se
anunciaba que Bernd y Anne se iban del país.
- Como siempre llamando la atención - se dijo el psicólogo a si
mismo con un rostro de felicidad absoluta.
Entonces llegó el momento de ir a su casa. Se encontraba un tanto
nervioso, sin embargo estaba decidido en hacerlo. Esperó una
semana entera, estudiando lo que Zayn hacía dentro de la casa y
sabiendo exactamente en qué momento podría entrar sin ser
descubierto. Se dio cuenta entonces que Zayn siempre salía a correr
por las mañanas, lo cual le daba luz verde al ojiazul de ingresar sin
que él se diera cuenta. Era el único momento del día donde la casa
estaba totalmente sola, pues las mucamas no llegaban hasta las 10
de la mañana, hora en la que Zayn estaba de vuelta.
Louis se puso ropa holgada y negra junto a un gorro del mismo color
y corrió hacia la entrada trasera, el único sitio donde no había
visibilidad de la gente que caminara a sus alrededores. Logró abrir
con éxito sin necesidad de forzar mucho la puerta e ingresó a la
enorme residencia, recordando perfectamente cómo era el lugar,
por lo que fue sencillo llegar al despacho de Bernd, sin embargo
primero llegó hacia la puerta vieja la cuál Bernd con anterioridad le
había echado un ojo. Louis puso su oído en ella e intentó escuchar
algo, pero sólo había silencio.
275
Decidió dejarlo pasar y corrió hacia el despacho, el lugar que de
verdad le interesaba. Abrió los cajones principales de su escritorio
con cuidado de no tirar nada, observando hacia la ventana para que
nadie lo viera. Encontró entonces algunas cosas interesantes.
- ¿Pero qué mierda? - se dijo a si mismo al encontrarse con una
prueba de paternidad con el nombre de Harry y Bernd, donde decía
que él no era su hijo -¡no puede ser! - exclamó con sus ojos
totalmente abiertos. Decidió entonces seguir observando dicho
cajón y para su sorpresa, había varias fotos de chicas con la misma
complexión que Gemma, todas le recordaban a ella, sin embargo
sabía que ninguna era su amiga.
Otra cosa que hizo que Louis flaqueara fue encontrarse con un
informe pericial sobre el caso de una muerte, justo en la fecha en el
que según se relata, murió Gemma, sin embargo no estaba el
nombre de la chica ahí, sino de...
- ¿Mary Park? Volvió a observar las fotos de las chicas, todas tenían
sus nombres por detrás de la foto, y una de ellas se llamaba
específicamente así - no estoy entendiendo nada.
Buscó por todas partes algún papel donde dijera que Gemma había
muerto, sólo estaban los recortes de periódicos y noticias, pero
ningún documento legal tenía el nombre de su amiga, sino de la tal
Mary.
Eso fue suficiente para Tomlinson, dejó todo en su lugar y se fue de
la casa a hurtadillas. Su segunda parte del plan estaba más que
realizada. Llegó a su casa exhausto, pero decidió entonces investigar
un poco más a fondo el tema. Utilizó la computadora de su casa y
comenzó a observar con detenimiento la imagen que los medios
expusieron del cuerpo de Gemma, con el rostro totalmente
quemado, sus facciones a penas y podían visualizarse. Al lado de ella
276
se encontraba aquel encendedor que Bernd le mostró a Louis con las
siglas de Harry - debieron haber sembrado la evidencia - se dijo a si
mismo, pero entonces observó algo que lo hizo recordar el último
día que vio a Gemma. Su cabello, el cual lo tenía un poco por debajo
del hombro. En las fotos el pelo de la chica era muchísimo más largo,
¿Cómo no se había dado cuenta de aquello antes? Se sintió como un
completo idiota.
Las siguientes semanas se la pasó indagando sobre lo que había
encontrado, atando cabos, intentando recolectar la mayor
información, pero por más que intentaba lograr encontrar la razón
por la cuál no había suficiente información sobre Gemma y Harry.
Encontró algunas notas donde decían que se habían peleado, que
discutieron después de que él llegara de Alemania, otras decían que
Harry era gay y que Gemma lo quería dar a conocer en los medios.
Había muchas declaraciones, todas distintas. Todas erróneas para
Louis.
Llegó el día del accidente. Louis tomó su auto y dio unas cuantas
vueltas por la calle principal, checando que Maya estuviera lista para
cuando el chocara. Había dado vueltas y vueltas, intentando hacer
tiempo, pues sus nervios se acrecentaban con los segundos. Besó su
anillo y luego besó el de Harry, dio un fuerte suspiro y aceleró
cuando el semáforo se puso en rojo, chocando fuertemente con un
auto amarillo.
El choque fue más escandaloso de lo normal, el auto de Louis quedó
volteado, cosa que el psicólogo no había calculado y por un
momento sintió que se iba a desmayar - ¡Dios mío Louis! - escuchó a
Maya gritando y se acercó corriendo hacia el auto sin importarle
nada - ¡Llamaré a una ambulancia! - anunció a todas las personas
presentes, Louis casi se reía por la fabulosa actuación de la mujer,
pero también comenzó a marearse, su mirada se nubló y quedó
277
inconsciente por unos momentos, hasta que escuchó las sirenas y
supo que la ambulancia había llegado.
En cuanto estuvo dentro de la ambulancia abrió sus ojos con
lentitud e intentó reincorporarse de la camilla, sin embargo gimió
adolorido - Mierda.
- ¿En serio no pudiste haberlo hecho de una manera más pacífica?
No sé, decir que te ibas de la ciudad o algo por el estilo - dijo Liam
mientras checaba el brazo de Louis.
- Me gusta la adrenalina - dijo con la voz enronquecida - además,
¿Qué no harías por amor?
- No digo que no lo hagas por amor, me refiero a que había formas
más sencillas de fingir que estás en coma.
- ¿Quieres que regrese el tiempo Liam? No, no se puede, los titulares
quedarán fantásticos, todo el mundo pensará que estoy a punto de
morir y eso le interesará a Bernd - segundos después de decir eso el
castaño cayó inconsciente, su cuerpo aún estaba en estado de shock
por el tremendo golpe que se había dado. Liam rió en silencio al
notar como Louis se intentó cubrir el cuerpo con unas esponjas por
debajo de la camiseta.
- Dios mío, ¿Qué maldito hechizo le habrá hecho Harry para que te
volvieras tan malditamente loco Louis? - le dijo al cuerpo
inconsciente de su amigo.
Para cuando Louis despertó, sólo habían pasado un par de horas
desde el accidente y para su buena suerte, los titulares ya estaban al
aire, pero en cuanto despertó se encontró con un doctor - Hola
Louis, soy Tom, amigo de Liam, no te preocupes te cubriremos, pero
tengo unas noticias.
- Diga.
278
- Bueno, pues tiene un brazo roto, eso es lo más grave así que no se
preocupe mucho, pero encontramos algo, ¿Sabía que usted es
estéril?
- ¿Me volví estéril por el accidente? Mierda, no pensé que llegaría
tan lejos.
- No, usted siempre lo ha sido - Louis quedó atónito, no sabía que
decir, pero lo peor de todo, no sabía si ponerse feliz o triste.
- Mierda - dijo segundos después - bueno, Uhmmm, ¿Gracias? - Tom
sólo rió un poco.
- Lo sé, vi en el periódico que usted sería papá, yo también me
impresioné cuando vi los resultados. Pero bueno, yo le avisaré
cuando Liam llegue por usted, será por la parte trasera, yo lo
ayudaré a salir.
- En serio, gracias Tom.
- No hay de que - el doctor sonrió para después irse.
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- No, sólo tengo un recuerdo pequeño, pero está muy borroso.
Recuerdo a mi padre...
- No es tu padre.
- Bueno, a Bernd, él me decía que la había... matado... y luego llegó la
policía.
- Pero no recuerdas nada referente al fuego, el encendedor con tus
iniciales...
- ¿Mi encendedor? Yo se lo regalé a mi mamá antes de irme a
Alemania, eso si lo recuerdo. Desde que Liam no me da el
medicamento... - Harry se retractó de sus palabras al instante y miró
con miedo a Louis.
- Oh cielo, yo sé que no lo has tomado, no te asustes, sólo continúa.
- Bueno, desde entonces recuerdo más las cosas, un poco más.
- Última pregunta y ya podremos conversar de lo que quieras, como
por ejemplo de tu carta o de lo guapo que te pusiste - Harry se
sonrojó ante sus palabras - ¿Qué con esa puerta vieja en tu casa? ¿La
recuerdas?
- ¿La puerta del sótano? - se preguntó a si mismo intentando
recordar - Gemma...
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CAPÍTULO XVIII
- ¿Gemma? ¿Qué pasa con ella Hazz? - preguntó Louis con desespero,
acercándose al rostro de Harry. El rizado empuñó sus ojos
intentando recordar, pero luego soltó el cuerpo y suspiró derrotado.
- No lo sé Lou, es difícil recordar, perdóname - Harry se sentía inútil,
Louis había pasado tanto por él y sin embargo él no podía ayudarlo
en nada - no te sirvo así - sus ojos se cristalizaron por lo que Louis se
paró de su silla y se acuclilló a su lado, atrapando sus manos con la
suya.
- Escucha, tranquilo, no necesitas contarme nada si no puedes, no te
preocupes por eso, ya lo resolveremos - Harry asintió levemente y
miró con atención sus ojos, acercándose y besando sus labios con
delicadeza. Cuando ambos se separaron Louis se quitó la cadena y se
la dio a Harry - póntelo.
- Pero Louis, se supone que lo usaría cuando salga del hospital.
- ¿Acaso estás en el hospital? ¿Crees que vine hasta aquí sólo para
volverte a meter allá? Haremos esto, te haré preguntas y usaré esa
máquina que Malik tiene en la habitación de al lado para estudiar tu
cerebro.
- ¿Y sabes usar eso? - preguntó mientras rompía la cadena con sus
manos y se colocaba el anillo en su dedo anular, justo donde solía
tocarse el dedo cuando pretendía que lo tenía puesto.
- Uhmmm... ¿Confías en mi?
- ¿Si? - respondió nervioso y Louis lo notó, por lo que se sentó en el
regazo de Harry y besó su frente - si, si lo hago - Harry atrapó su
boca con sus labios, fundiéndose en un suave beso - has lo que
tengas que hacer.
281
Louis asintió y comenzó a preguntarle cosas a Harry mientras se
encontraba sentado en la silla azul, meciéndose en ella y analizando
lo que el rizado le decía. Fue difícil para ambos poder llevar la
conversación normal, pues uno siempre provocaba al otro, soltando
pequeñas sonrisas que los ponían nerviosos. Lo más difícil para
Louis fue sin duda conocer el inicio del problema, debido a que el
ojiverde tenía la memoria demasiado borrosa y no había testigos del
asunto que corroboraran la poca información donde negaba
recordar haber cometido aquel delito debido a su supuesta
condición.
Louis realizó un ensayo lo más rápido que pudo en la máquina de
escribir que Yaser tenía en su escritorio mientras Harry lo
observaba con cuidado - Louis, Harry, ¿Les falta mucho? - se escuchó
desde el otro lado de la puerta - los policías me preguntan que si por
qué se tardan.
- ¡Liam! Olvidé que estabas ahí - dijo Louis sin despegar la vista de
las hojas - espero que no hayas escuchado mucho.
- Créeme, escuché bastante - ambos hombres se sonrojaron bastante
- ¿Cómo se borra la memoria?
- Dios Liam, no es para tanto.
- No vuelvas a decir Dios, que me acuerdo - Louis soltó una ruidosa
carcajada sin dejar de escribir y Harry se rió de igual manera
mientras se peinaba el cabello con sus dedos.
Luego de pocos minutos el psicólogo concluyó, por lo que abrió la
puerta y se encontraron con una máquina para realizar estudios
médicos de rayos X. Louis ayudó a Harry a subirse con su brazo
sano, lo acostó y le dio un pequeño beso en su frente - estaré del otro
lado, dame el anillo - Harry se lo quitó y se lo entregó al castaño, el
282
cual le dio un pequeño beso en sus desnudos dedos - estaré del otro
lado, tu tranquilo.
Harry asintió levemente y cerró sus ojos, concentrando sus cinco
sentidos en Louis y sólo en él para así mantener la calma y no
moverse mucho. El proceso fue un poco largo, Louis a penas y
conocía la naturaleza de aquellos artefactos, se encontraban
demasiado avanzados y él nunca los había operado en su vida. Luego
de que, según el psicólogo, había concluido, entró de nuevo a la
habitación de Harry y lo ayudó a pararse de regreso.
- ¿Ahora? - preguntó Harry.
- Esperamos a que salgan los resultados, llegamos a una conclusión
y... nos escapamos.
- ¿Qué?
- El auto de Liam está en la salida trasera, nos iremos por ahí y nos
esconderemos en casa de Liam, luego me "despertaré" y nadie
sospechará de que estás conmigo pues estuve todo este tiempo en el
hospital.
- Eres muy inteligente Klein - susurró Harry en el oído del psicólogo,
haciéndolo estremecer - me gustas cuando te pones así.
- Cielo, ahora no, tenemos que apresurarnos o nos descubrirán.
Louis esperó un poco hasta que le arrojaron las muestras. El
psicólogo intentó buscar algo, pero el cerebro de Harry se
encontraba en perfectas condiciones, no veía ningún rasgo
neurológico en el qué se pudiera llegar a la conclusión de que
tuviera alguna condición cerebral tal como lo podría ser la
esquizofrenia. Harry no estaba enfermo. Louis sonrió.
283
El psicólogo corrió hacia Harry y lo abrazó sin importarle el dolor de
su brazo, enterrando su rostro en su cuello y sollozando de felicidad
- ¡Es cierto, es cierto que estás bien!
- Te lo dije - expresó Harry y tomó a Louis de sus mejillas cuidando
no lastimar su parte moreteada para tenerlo frente a frente,
mirándolo a los ojos con felicidad.
- Te amo Hazz, te amo mucho - dijo antes de unir los labios de ambos
en un profundo beso el cuál subía de tono con los segundos, pero el
castaño decidió apartarse. Harry sonrió como nunca lo hizo al
escuchar a Louis finalmente diciendo que lo amaba.
- ¡Harry! - se escuchó la voz de Liam - ¿Estás ahí?
- Tenemos que irnos - dijo Louis asustado.
- ¿Dónde está Yaser? - preguntó Harry mientras se paraba,
posicionando sus manos en la cintura de Louis. El ojiazul señaló una
pequeña puerta - Louis...
- ¿Qué? No lo maté, sólo los dormí, no recordarán nada, ni siquiera
me vieron cuando les inyecté el tranquilizante.
- Estás loco - dijo en broma.
- Ahora tienes derecho de decirlo - rió mientras abría la pequeña
puerta que había a su lado.
Harry ayudó a Louis a levantar tanto a Yaser como a su secretaria y
regresarlos a sus lugares. Liam entornó sus ojos al ver a la mujer
inconsciente siendo levantada por Louis, el cuál la puso de regreso
en su escritorio y la acomodó para que pareciese dormida - ¿Qué
mierda Louis?
284
- Era la única manera, despertarán pronto no te preocupes. No se
darán cuenta de nada.
- ¿Pensaste en que Bernd llamará a Yaser y verá que no le hizo la
revisión?
- Eso ya no importará, Bernd no tendrá tiempo suficiente para
descubrir qué pasó porque ya lo tendré en la cárcel para cuando
suceda, mira esto - Louis le entregó a Liam el estudio de Harry - no
tiene nada Liam, estábamos en lo correcto.
El enfermero esbozó una sonrisa - váyanse, los distraeré.
- Espera - dijo Louis tomando la hoja de regreso - ¡Hazz!
- ¿Si? - Harry asomó su cabeza por la puerta parpadeando varias
veces de una manera sumamente tierna.
- Pégale.
- ¡¿Qué?! - Liam miró confundido a Louis.
- Así pensarán que hiciste pelea para intentar que Harry no
escapara.
Liam pegó un fuerte suspiro - sólo no me rompas algo, recuerda que
me voy a casar.
Harry rió un poco, dudó de lo que estaba a punto de hacer pero alzó
su puño, golpeando el rostro de Liam y casi tirándolo al suelo. Louis
sólo alzó las cejas mientras miraba como su amigo se intentaba
reincorporar - creo que con eso fue suficiente, nos vemos en tu casa
Liam.
- Si, si déjenme moribundo.
- Perdón - dijo Harry apenado mientras bajaba la cabeza.
285
- No pasa nada Harry - Liam le sonrió al rizado mientras se frotaba la
mejilla golpeada. Harry ladeó una sonrisa mientras Louis tomaba su
brazo para dirigirlo a la salida trasera.
En cuanto ambos estuvieron fuera del consultorio sintieron una
adrenalina que jamás habían experimentado, ese sentimiento de
libertad el cuál no habían probado antes, había tantas cosas que
podrían salir mal en ese momento, sin embargo ambos decidieron
ignorarlas y sólo enfocarse en lo que verdaderamente importaba. En
ellos dos.
Subieron al auto de Liam con rapidez y arrancaron. Harry suspiró
con fuerza, posicionando su cabeza en el asiento y cerrando sus ojos
con una amplia sonrisa mostrando sus dientes. Louis por otro lado
se concentró en la carretera, evadiendo vehículos y tránsitos,
intentando no ser descubiertos.
Durante el camino casi ninguno dijo nada, pero el sentimiento de
adrenalina combinado con el amor que se tenían el uno al otro los
llevaba a sentirse en la gloria.
- ¿Hazz? - preguntó Louis rompiendo el hielo.
- ¿Si?
- Tu carta... tu carta fue hermosa - suspiró con una sonrisa sin
quitarle la vista a la carretera - Liam me miraba raro porque no
paraba de llorar.
- No es para tanto - se expresó con nerviosismo jugando con sus
manos - además pensé que estabas en el hospital, puede que me
haya pasado de sentimental.
- ¿Puede? Hasta yo me la creí que estaba en coma - ambos rieron.
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Louis recordaba ese día y le rompió el corazón hacerlo, pues pensar
en lo que Harry había hecho lo ponía demasiado sentimental...
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preparando un maldito plan suicida, creo que ustedes se aman más
que suficiente, no tendrías por que tener miedo de que Harry haga
algo malo.
Liam llegó con desespero a la casa, encontrándose con su prometida
y su amigo charlando en el sillón, por lo que se acercó a ambos con
una hoja en mano. El rostro de terror que el enfermero tenía alarmó
inmediatamente a Louis, por lo que se paró del sillón y tomó la hoja
sin siquiera preguntar si era para él.
- Harry... él intentó... Louis, él intentó... se puso una jeringa entera de
tranquilizante.
- ¡¿Qué?! - los ojos de Louis se abrieron como platos, acercándose
con furia ante Liam - ¡¿Y dónde mierda estaba tú?! ¡¿Cómo lo dejaste
siquiera acercarse a la medicina?! Dios no... mi Harry - Louis se tapó
el rostro con ambas manos, sollozando en lo bajo. Maya sobó su
espalda intentando reconfortarlo - no puede ser que haya intentado
hacer eso.
- Yo creo que fue Albert, tengo la sensación de que le dijo algo que
no debía. Pero ya está bien, lo he llevado a su habitación y te escribió
esa carta - Louis observó la hoja que tenía entre manos, la desdobló
y al ver el montón de palabras que tenía escritas corrió a meterse en
la habitación en la que se estaba quedando, se acostó en la cama y
con lágrimas en los ojos comenzó a leer.
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había dicho, sin embargo reiterarlo es esencial en este momento, no
tanto para ti, pues sigues dormido y luchando por tu vida, lo hago por
mi, porque así sabré que regresarás a mi algún día.
Te podría recitar aquella carta que me escribiste de memoria, aún la
conservo no te preocupes. Y desearía contestártela. ¿Ahora como es
que yo describiría al gran Louis Tomlinson? Aquella persona que
intentaba mostrar un carácter tan fuerte, que trataba de mostrarse
agrandado ante todos, pero que descubrió junto a mi que ambos
estábamos destinados a estar juntos. Cuando te vi por primera vez fue
mágico, me inundé al instante en aquel mar que tienes por ojos, en tu
bella nariz, en tus preciosos pómulos, en la perfección de tu cintura, en
tus delicadas manos. Tu cuerpo es magnífico, toda una obra de arte,
amo cuando te acercas a mi, cuando tienes la suficiente confianza de
dejarme tocarlo y abrazarlo. Un suspiro tuyo me bastaría para caer
rendido a tus pies y creo que de eso estas consciente. Tu voz, Louis tu
voz es bellísima, escucharte hablar es de mis cosas favoritas en la vida,
la manera tan hermosa en la que te expresas cuando me cuentas algo,
cuando te ríes, cuando bromeas, me hipnotizas todo el tiempo y me
duele no poder escucharte ahora mismo.
Te cuento un pequeño secreto a cerca de mi tatuaje. Tengo una rosa
tatuada, cuando decidí hacérmela me aconsejaron ponerle una daga
de por medio, pero no quise hacerlo, pensé entonces que cuando
encontrara a la persona indicada podría simplemente pedirle que se
la hiciera. Quién pensaría que esa persona serías tu. Es sólo una
propuesta, no tienes porque hacerlo, no necesito un tatuaje como para
saber que quiero pasar el resto de mi vida contigo.
Y recuerda... tú siempre me traes a casa.
-Harry, tu corazón"
289
La llegada a la casa de Liam fue apresurada, entraron lo más rápido
que pudieron y se encontraron con Maya preparando la comida para
cuando fuera medio día, al ver a Harry esbozó una gran sonrisa y se
acercó a saludarlo - Hola Harry, soy Maya.
- ¿Maya? ¿La prometida de Liam? - Harry se sentía como un niño,
descubriendo cosas nuevas conforme pasaban los segundos - me da
gusto conocerte.
- Igualmente - ambos se dieron la mano, pero Louis apareció entre
los dos.
- Bueno, lo mejor será que descanses corazón - Louis tomó la mano
de Harry y lo jaló hacia él para que lo siguiera.
En cuanto ambos estuvieron en la habitación Louis tomó con
necesidad la nuca de Harry, acercándolo a él para besar sus labios
con fuerza, haciendo que Harry flaqueara de deseo ante él,
tomándolo de la cintura y levantándolo para que abrazara su torso
con sus piernas, cuidando no aplastar mucho su brazo lastimado.
290
Con delicadeza lo acostó en la cama, posicionándose encima de él sin
dejar de besarlo.
Y así pasaron el resto de la mañana, en medio de besos, caricias,
muestras de afecto que sólo ellos dos sabían hacerse, susurrándose
cosas tiernas al oído, recordándose mutuamente lo mucho que se
amaban y lo felices que eran uno al lado del otro, finalmente fuera
de aquel hospital, de todas aquellas personas que intentaron
separarlos alguna vez.
Llegó el medio día. Harry dormía pacíficamente con su cabeza
posada en el estómago de Louis mientras este acariciaba sus rizos,
admirando su rostro totalmente dormido, el cuál denotaba completa
paz y tranquilidad, pues finalmente estaba junto a la persona que
amaba, pero unos golpes en la puerta despertaron al rizado, el cual
abrió sus ojos con rapidez y buscó con la mirada a Louis.
- Aquí estoy, no me he ido - dijo Louis con una sonrisa ladeada.
Harry sonrió y se acercó a él para besar la comisura de sus labios -
¿Qué pasa? - preguntó el castaño hacia la puerta mientras enrollaba
sus dedos en el cabello de su Harry.
- Vengan a comer, les platicaré lo que sucedió en el comedor - se
escuchó la voz de Liam, esta se mostraba tranquila, lo cual no
preocupó mucho a los hombres.
Harry estaba dispuesto a ponerse de nuevo la ropa blanca que tenía
del hospital, sin embargo Louis lo detuvo, entregándole un suéter
azul pastel y unos jeans negros - pensé que te quedaría lindo cuando
salieras, compré más ropa, espero que te quede.
- Como tus ojos. Me encanta - dijo Harry con una sonrisa mientras
admiraba el suéter para luego ponérselo. Los jeans le quedaron un
poco grandes, sin embargo no dijo nada al respecto, admiró la
manera en la que Louis se preocupaba por él.
291
Ambos salieron de la habitación, pero Harry siempre se mantenía
tomando el brazo de Louis sin soltarlo en ningún momento, como si
fuera una manera de protegerse del exterior, de cualquiera que
pudiera hacerle daño. Se sentaron en el comedor junto a Maya y
Liam, los cuales los observaban con una pequeña sonrisa de ternura.
Louis le sirvió la comida a Harry y luego se sirvió a si mismo, cosa
que le puso una agradable sonrisa a Maya, pues ella sabía que jamás
había hecho eso por alguien en el pasado.
Comieron en silencio, pero Liam se denotaba un tanto pensativo y
hasta nervioso - ¿Qué pasó allá Liam? - preguntó Louis mientras se
limpiaba la boca con una servilleta.
- La policía lo buscó por los alrededores, Yaser despertó justo a
tiempo y dijo que no recordaba haber visto a Harry ni que le hizo
ninguna revisión médica, todos se quedaron muy confundidos.
- ¿Qué te dijeron a ti?
- Me preguntaron si yo había visto a Yaser y yo le dije que si, espero
que me hayan creído.
- Bueno, eso es lo de menos, en cuanto se descubra la verdad estoy
completamente seguro de que no nos harán nada. Por cierto, pronto
haremos la última parte del plan.
- ¿Última parte? - preguntó Harry repentinamente.
- Iremos de nuevo a tu casa, a lo mejor si entras podrías recordar
algo.
- Louis, ¿Cómo harán eso? - Maya se metió en la conversación - su
familia ya está en la casa y están buscando a Harry por todos lados.
- Exacto. A Harry lo están buscando, eso atrae prensa, gente, la
atención está en Harry en este momento. Bernd ama la atención y
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estará allí, saldrá de casa probablemente, enseñándole a la gente lo
mucho que se preocupa por su hijo, intentando buscarlo según él.
Anne estará en reposo y como ya sé, Zayn sale a correr por las
mañanas. Tiempo perfecto para que mi Hazz y yo entremos.
Louis sabía perfectamente que esa parte del plan era aún más
arriesgada que el hecho de ayudar a Harry a escapar del hospital,
pues todos estarían en la búsqueda del famosísimo Harry Styles, hijo
del empresario más codiciado de Londres, la persona que asesinó a
sangre fría a la pobre Gemma Styles. Sin embargo Louis había
planeado tan bien esto que era prácticamente imposible que saliera
mal, sólo tenían que tener fe.
Harry y Louis salieron encubiertos, intentando llamar la menor
atención posible y caminaron hasta la casa de Bernd. Harry sintió un
vacío en su estómago al ver de nuevo su antigua casa, la cual se
conservaba de la misma manera en la que la dejó años atrás.
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- Ok Zayn ya salió - dijo Louis en un susurro tomando la mano de
Harry, pero este estaba paralizado, sólo observaba con angustia la
residencia - Amor, ¿Estás bien?
- Amor - repitió Harry saliéndose de aquel trance y mirando a Louis
a los ojos - si, si amor, estoy bien.
- Ahora me llamarás amor todo el tiempo, ¿Cierto?
- Hay una pelea en mi cerebro entre llamarte Klein o amor... usaré
ambas.
- Anda, luego hablamos sobre esto - Harry sonrió y tomó la mano de
Lou, corriendo juntos hacia la puerta trasera.
Al encontrarse dentro de nuevo, Harry observó todo a su alrededor,
su cabeza entonces comenzó a dar vueltas, se sentía extraño, como si
los recuerdos estuvieran volviendo a su cabeza, observar su sala, su
comedor, todas esas fotografías, pinturas. Todo lo estaba haciendo
recobrar el sentido. Se quedó estático de nuevo, moviendo sus ojos
de lado a lado analizando el sitio en donde se encontraba. Mientras
tanto Louis se aseguraba de que nadie los viera o que la madre de
Harry no bajara.
- Hazz - susurró el castaño - ven - Harry entrelazó su mano con la de
Louis y comenzó a caminar torpemente hacia donde el ojiazul lo
llevara.
Harry miró la enorme pintura con la familia entera y sintió su
estómago achicarse, sus recuerdos estaban regresando poco a poco,
y conforme los segundos transcurrían había muchas más cosas por
las cuales despreciar a su papá. Louis no soltó el agarre de su mano,
apretándola con fuerza como apoyo, sabía que era algo difícil el
estar ahí dentro.
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Finalmente estuvieron frente a aquella vieja puerta y cuando Harry
la miró sintió una pequeña visión llegar a su mente.
- ¡Ayúdame no te quedes ahí parado! ¡Harry por Dios! - la voz de
Gemma retumbó en su cabeza, haciéndolo sollozar al instante.
- Hazz, oye en serio podemos irnos - Harry negó con la cabeza y se
retiró las lágrimas que pretendían salir de sus ojos.
- No, quiero entrar ahí.
- ¿Hay algo ahí?
- Quiero averiguarlo.
Louis asintió y soltó la mano de Harry para intentar abrir la puerta
lo cual fue un poco más complicado tomando en cuenta de que dicha
puerta se encontraba vieja y desgastada, además de que no podían
hacer mucho ruido pues Anne estaba arriba.
Ambos sintieron un terror profundo al lograr abrirla. No sabían lo
que podría haber dentro, pero al abrirla se encontraron con un lugar
húmedo, sucio y sumamente oscuro, tan oscuro que ni siquiera
podían ver bien lo que se encontraba dentro.
Louis tomó la iniciativa de ingresar primero, retomando el agarre de
su mano con la de Harry y guiándolo por las escaleras, las cuales
tuvieron que bajar con sumo cuidado ya que estas rechinaban
bastante. Bajar hacia ese sótano fue sumamente frustrante, se sentía
una vibra terrorífica y húmeda. Louis sentía como la mano de Harry
temblaba por debajo de la suya, por lo que la apretó un poco y paró
para buscarlo con la mirada.
- ¿Todo bien? ¿Esperamos un poco? - Harry sólo negó - está bien -
Louis acercó la mano de Harry hacia su boca para besar su anillo.
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Continuaron bajando, había demasiadas escaleras, sentían que estas
nunca terminarían y ya había un enorme agobio por parte de ambos,
pues tendrían que apresurarse o Zayn llegaría a la casa y los
descubriría.
Finalmente Louis tocó el suelo. No miraba nada, absolutamente
nada. Harry por su parte buscó la pared del sótano con la mano que
tenía suelta, encontrándose con un pequeño interruptor, por lo que
inconscientemente lo presionó, haciendo que un foco se prendiera y
dándole paso a los ojos de ambos de visualizar lo que había dentro.
Ambos se quedaron paralizados con lo que estaban observando,
procesando en su mente el asunto entero. Era una habitación
húmeda, gris y descuidada, con un pequeño mueble viejo de madera
en medio de la habitación. Eso era todo, nada más.
Louis se acercó un poco tiempo después hacia el pequeño mueble
mientras soltaba con delicadeza la mano de Harry, abriendo el cajón
superior y encontrándose con una carpeta. La puso en la parte
superior del mueble y la abrió. En esta había unos análisis con el
nombre de Harry en ellos, demostrando lo que ambos ya sabían, que
no se encontraba enfermo salvo por el Tourette que ya tenía por
nacimiento y lo cuál no lo afectaba, pues era muy leve y sólo
aparecía cuando Harry se rascaba la nariz con ansiedad.
- ¿Así que sólo vinimos por algo que ya sabíamos? - preguntó Louis
en voz alta, aunque la pregunta sólo se la hacía a si mismo, no pensó
que Harry le fuera a responder.
- No, algo más debe de haber - dijo firmemente mientras caminaba
por el sitio entero, observando con atención las sucias paredes.
Harry intentaba recordar, pero las cosas continuaban un tanto
borrosas para él. Sabía que tenía que haber una respuesta coherente
a aquello, no sólo una pobre carpeta con información de la cual ya
296
estaban notificados. El rizado tocó la pared con suavidad, intentando
tener recuerdos del sitio, pero lo sentía demasiado ajeno a él. Sin
embargo al parecer su intento por recobrar la memoria le trajo
frutos, pues mientras tocaba la pared sintió un leve borde.
- ¿Lou?
- ¿Si?
- Hay algo aquí, ven.
Louis se acercó hacia Harry y puso su mano debajo de la de él para
tocar la pared. Notaron entonces un borde e intentaron empujarlo.
En cuanto lo hicieron otra puerta que no habían visto se abrió, lo
cuál asustó a ambos, pero entraron al sitio de igual forma.
Harry hizo lo mismo que la primera vez, buscando algún interruptor
que pudiera darles luz, y lo encontró de manera rápida, por lo que
prendió el foco. Ambos se quedaron totalmente perplejos, con una
pequeña habitación igual de descuidada y húmeda, sólo que ahora
encontraron algo más... o más bien, alguien.
- ¡¿Gemma?! - gritaron ambos hombres al unísono, observando a la
chica sentada en un pequeño colchón viejo, con una bata azul y el
cabello sucio y despeinado. Estaba muy delgada, con su piel pálida y
un rostro triste, no podía siquiera procesar que Louis y Harry
estaban ahí.
Harry no se movió en lo absoluto. Tantos años viéndola en sus
alucinaciones, simplemente verla lo hacía por unos momentos dudar
de su propia mente, pensó entonces, que a lo mejor también
alucinaba en estos momentos, pero la reacción de Louis lo hizo
pensar lo contrario.
Louis por su parte sintió como el alma le regresaba a su cuerpo.
Todo lo que había especulado era real. Gemma estaba viva. Se acercó
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a ella con lentitud, intentando no asustarla después de el grito que
ambos pegaron y que esperaban que nadie los haya escuchado.
- Gemma - susurró el psicólogo - ¿Me recuerdas?
Gemma lo miraba con confusión y miedo, su cuerpo entero
temblaba. Abrió un poco su boca - a-agua - le susurró de regreso.
- Si, si te traeré agua - Louis corrió hacia arriba pero intentando
verse sigiloso para no hacer ruido.
Mientras el castaño regresaba con agua, Gemma observó a Harry,
pareciese como si ella también estuviera analizando si lo que miraba
era real - ¿Harry?
Harry sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo, sin embargo se armó
de valor y se acercó levemente hacia ella, acuclillándose a su lado -
Gemma, ¿Cómo pasó esto? Yo... ¿Yo te hice esto?
Gemma negó con su cabeza con lentitud, acercó su delgada mano a
su rostro y acarició su mejilla, sollozando instantáneamente y
haciendo que Harry suspirara de alivio al ver a su hermana de
nuevo. Louis regresó entonces, con un vaso con agua,
entregándoselo a la chica la cuál seguía observando detenidamente
a su hermano, intentando averiguar si esto no era obra de su
imaginación.
Louis tomó la mano de Harry para alejarlo un poco en lo que ella
bebía el agua y se miraron mutuamente. El rizado no dudó dos veces
antes de besar los labios de Louis con rapidez con suma felicidad. Su
hermana se encontraba con vida.
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CAPÍTULO XIX
16 de Octubre, 1983
Para ser Octubre, hacía más frío de lo normal. Si a Harry le dijeran
que está a punto de nevar, él lo creería pues sentía todo su cuerpo
extremadamente frío con sus manos y pies adormiladas mientras
dormía en su suave habitación. Le agradecía a su madre haberle
llamado a su tío para que le diera una habitación de su casa cuando
supo que regresaría a Alemania unos meses más, pues en caso de
que no lo hubiera hecho hubiera tenido que dormir en el incómodo
sillón del pequeño departamento de Ed y sabía que esa no era una
grata experiencia.
Harry se levantó como cualquier otro día, intentando buscar a su tío
para desayunar pues Ed lo había llamado para salir a pasear por la
ciudad junto a sus otros tres mejores amigos: Finn, Luke y Michael.
Caminó con lentitud hasta el comedor y se encontró con el hombre
tomando una taza de café mientras leía el periódico.
- Buenos días señor - dijo con la voz enronquecida mientras se
pasaba la mano por sus rizos alborotados.
- Sabes que me puedes decir Des Harry, nada de formalidades -
expresó en silencio con la mirada directa en el periódico que tenía
entre manos - ¿Harás algo hoy?
- Saldré con Ed y los demás, volveré hasta en la noche - Harry tomó
la jarra de jugo de naranja que se encontraba al centro de la mesa y
sirvió un poco en un vaso vacío que tenía a la mano, Des no lo miró
ni un poco, pero parecía ponerle un poco de atención en las palabras
del ojiverde.
- ¿Ninguna novia por el momento aún Harry?
299
- No, ninguna - ninguno, se dijo en sus adentros.
Harry sabía perfectamente que nadie de su familia aceptaría que a él
le gustaban los hombres, a nadie, excepto a Gemma. Ella lo sabía
perfectamente aún cuando este jamás se lo había confesado y
aunque nunca habían hablado del tema con seriedad él sabía que
ella lo aceptaba y que su visión sobre él no había cambiado cuando
se enteró.
Lo único que hacía que Harry regresara de Alemania a Londres era
su hermana, si no fuera por ella él se hubiera quedado a vivir en
aquel país desde su primera visita, pues era un lugar precioso y
hogareño. Se sentía más en su hogar estando en la casa de Des que
en su propia casa con Bernd. Aunque de todas maneras el rizado
siempre sentía que algo le faltaba, tal vez por el hecho de que jamás
se había enamorado ni había tenido una relación seria.
Después de la pequeña charla que Harry tuvo con su tío, el ojiverde
tomó el saco más abrigado que tenía, se colocó unos guantes negros
y salió a las frías calles de la ciudad, algo le decía que lo mejor sería
caminar, de todas maneras el apartamento de su amigo no estaba
muy lejos. Al llegar tocó la puerta y el pelirrojo la abrió casi al
instante. Harry lo saludó de lejos y se dirigió al pequeño sillón
mientras se frotaba las manos aún cubiertas por los guantes.
- ¿Tan temprano? Pensé que llegarías para el medio día - expresó Ed
sentándose junto a Harry.
- Es que necesitaba hablar contigo sobre algo - dijo un poco
nervioso.
- ¿Al fin conseguiste a alguien? - Ed lo miró con un poco de picardía,
él era el único de sus amigos que conocía su sexualidad, lo gracioso
fue que se enteró debido a que se encontró a Harry besándose con
un chico en un bar lo cuál el pelirrojo aún le recordaba a su amigo
300
cada que podía sólo para molestarlo - anda Harry, llevas toda tu vida
soltero.
- ¿Por qué todos quieren que esté con alguien? Literalmente hace
una hora mi tío me preguntó lo mismo - su tono parecía un tanto
desesperado - no me voy a meter en una relación mientras no
encuentre a alguien especial... no me meteré en cursilerías pero
mientras no conozca a un hombre que en serio me quiera por mis
sentimientos y no por mi cara, ahí es cuando voy a comenzar una
relación, por algo me hice esta rosa el mes pasado.
- Si, pero fóllate a media Alemania en el proceso - Harry le pega un
puñetazo en el brazo a su amigo, y no de manera amistosa, ese
comentario de verdad lo había molestado - ya pues, me calmo, ¿Qué
necesitas?
- Sólo necesito decirte algo que siento. Tú sabes que mi papá busca
ponerme como jefe al mando de la sede de Londres, ¿Cierto?
- Si, me lo dijiste en cuanto llegaste a la ciudad.
- Bueno es que Gemma está molesta por eso. Ella es mayor y ella en
serio anhelaba el puesto pero pues ya sabes, mi papá prefiere a un
hombre y eso me molesta bastante, a mi no me gusta ese trabajo,
además sé que Gemma sería estupenda independientemente de su
género, ella es fantástica en todo lo que hace.
- ¿Y no lo han hablado con Bernd?
- Muchísimas veces, siempre responde lo mismo - el rizado se aclara
la garganta y comienza a hablar imitando a su padre - "Eres el
hombre de esta casa después que yo Edward, tienes que seguir mis
pasos pues eres mi único hijo. Gemma seguirá los pasos de su
madre" Ya me tiene harto, sólo desearía que no fuera mi papá y todo
sería más sencillo tanto para Gemma como para mi.
301
Justo en ese momento tocan la puerta de nuevo, eran los demás
chicos. Los cinco pasaron un día agradable, comieron pizza,
hablaron de cosas sin sentido y disfrutaron de su compañía. Unas
horas más tarde todos decidieron salir. Las calles eran aún más frías
que en la mañana, pero a nadie de los amigos de Harry parecía
importarle, sólo a él.
Luego de un día un poco pesado para Harry, pues había tenido que
soportar demasiados comentarios bastantes subidos de tono sobre
algunas chicas con las que cruzaron camino, finalmente el rizado
llegó a casa de su tío un poco más temprano de lo que había
acordado con él por la mañana por lo que el hombre no había puesto
atención en el hecho de que su sobrino ya había llegado.
Harry se disponía a subir a su cuarto, pero escuchó su nombre
provenir de la oficina del hombre por lo que su instinto curioso lo
hizo acercarse sigilosamente - Si Bernd, ya te lo dije, Harry está bien
- se le hizo bastante curioso que estuviera hablando con su padre, es
decir, obvio que son hermanos y de vez en cuando hablaban, pero
Des siempre hablaba mal de su papá y aunque ese hecho no le
molestaba a Harry si lo sacaba de onda bastante.
- No, sabes que no le voy a decir - eso confundió bastante al ojiverde
- Bernd, no me puedes despojar de la sede, ya te dije que no le diré a
Harry... espero que cumplas tu palabra hermano, salúdame a todos
por allá.
Harry quedó perplejo, ¿Qué era lo que no debía saber?
Definitivamente lo descubriría, era demasiado curioso y el saber que
había información prohibida para él de alguna manera lo
emocionaba. Amaba esa adrenalina de hacer las cosas de manera
incorrecta y ese momento no era la excepción.
302
En cuanto Des colgó el teléfono salió de su oficina y se dirigió hacia
las escaleras mientras leía unos papeles que tenía en mano, por lo
que no visualizó a Harry al lado de la puerta, y como se encontraba
solo en la casa no pensó en cerrar con llave su oficina así que le dejó
las cosas sumamente sencillas al ojiverde.
Harry entró con rapidez al despacho y comenzó a ojear algunas
carpetas, buscando algo que pudiera ser de importancia, de tanta
importancia que ameritaba que Harry no lo supiera y que pudiera
sacar a su tío Des de su puesto como jefe de las empresas Styles en
Alemania.
Luego de unos apresurados minutos finalmente encontró una
carpeta la cual se encontraba sospechosamente escondida entre
unos libros. Se sentó en el escritorio y la abrió con apuro. Al leer lo
que había ahí se quedó helado, aún más de lo que ya estaba, tirando
dicha carpeta al suelo. Era una prueba de paternidad donde decía
que el verdadero padre de Harry era Des.
Los verdes del chico desbordaron unas cuantas lágrimas, y aunque
las personas pensarían que lloraba de tristeza, felicidad, coraje o
cualquier sentimiento, Harry no podría especificar cuál, su mente se
revolvió de una manera inexplicable, no sabía cómo sentirse en ese
momento, pero lo más raro de todo era que ni siquiera sabía cómo
es que eso había sucedido, ¿Cómo es que Bernd mantuvo dicho
secreto y por qué no se lo había reprochado a Anne? pero una
pregunta aún más extraña ¿Cuándo hicieron dicha prueba sin él
saberlo?
Todo era muy confuso, sin embargo decidió dejarlo pasar por ahora,
levantó las hojas del suelo y las reacomodó en el lugar donde
estaban para después fingir que apenas estaba llegando a casa,
azotando la puerta con un poco de fuerza para que Des notara la
presencia de su sobrino... o mejor dicho, su hijo.
303
- ¡Ya llegué Des! - gritó Harry desde el living de la casa.
- Que bien Harry - respondió con un tono de autoridad, pero siendo
un tanto amable con el chico, ahora Harry comprendía la amabilidad
con la que Des lo trataba, el hombre no tenía hijos, por lo tanto
Harry era su única descendencia. El ojiverde se quedó parado en
medio del living por unos segundos sin saber que hacer, pero
escuchó como los pasos del hombre se acercaban - ¿Cómo está Ed? -
preguntó con una leve sonrisa.
- Bien, está bien - Harry intenta contenerse pero es que simplemente
no puede, esta noticia lo había tomado completamente por sorpresa
y necesitaba con urgencia saber más a cerca del tema por lo cuál lo
primero que pensó fue en provocar a Des - voy a mi cuarto... papá.
Des sintió paralizarse en ese momento al escuchar dichas palabras
salir por la boca del ojiverde y Harry lo notó mientras subía con
lentitud por las escaleras pero observando al hombre de reojo.
- ¿Q- Qué dijiste Harry? - preguntó casi en un murmullo.
- Eso, papá... eres mi papá - la manera tan fría en la que Harry lo dijo
asustó a Des.
- No, yo no soy tu papá - el hombre intentaba negarlo todo y el chico
sabía perfectamente que lo haría.
Harry se dio la media vuelta a mitad de las escaleras, regresando y
parándose justo en frente del hombre - no me mientas, ya vi la
prueba de paternidad, ahora necesito explicaciones.
Des suspiró derrotado y con el miedo incrementando en su interior
se sentó en un sillón mientras veía como Harry hacía lo mismo pero
en el sillón de enfrente, cruzando sus piernas y mirándolo como si
esperara a que este hablara lo más pronto posible.
304
- Pero necesito que esto se quede entre los dos - Harry asintió con
brevedad - Está bien... yo conocí a Anne antes que Bernd, de hecho
ella lo conoció gracias a mi. Me enamoré de ella como no tienes una
idea pero jamás fue correspondido, jamás. Ella prefería a tu papá y
siempre lo hizo pero yo sé que ella también sentía cosas por mi y era
demasiado obvio, claro que Bernd jamás lo aceptaría pues su orgullo
es más grande que cualquier cosa en este planeta. Cuando se
casaron fue un golpe fuerte para mi y aún más cuando supe que
tendrían a Gemma. Sin embargo todo cambió un día, Anne vino a mi
casa cuando aún vivía en Londres y me contó que planeaba
escaparse conmigo, que ella también se encontraba enamorada de
mi y que fue muy ciega al aceptar quedarse con Bernd. De esa noche
naciste tú Harry, pero Bernd no lo aceptaba, él simplemente prefería
creer que tú eras su hijo. Tú sabes que tu papá haría todo para
mantener su empresa completamente estable, ganar influencia,
dinero, eso es lo que más le interesa y tu cara pinta demasiado bien
para la prensa, por eso nunca te soltó y compró el silencio de tu
madre y el mío a costa de dinero y cargos importantes.
- ¿Si Bernd estaba tan seguro de que yo era su hijo para qué
decidieron hacerse esa prueba?
- Bueno pues lo que pasa es que yo no sabía que tu eras mi hijo hasta
hace un año, no se como consiguieron tu sangre para hacerte la
prueba pero la hicieron cuando yo se lo exigí a Anne pues era muy
sospechoso que la fecha de tu nacimiento coincidiera con la noche
en la que tu madre y yo nos vimos. El punto es que Bernd no quería
que tu supieras que no eras su hijo pues así sería más fácil
manipularte para tenerte en el cargo.
- Dios - Harry hundió su rostro entre sus manos intentando no llorar
de nuevo, era demasiada información por procesar, tantas cosas que
su cabeza ya daba vueltas - tengo que regresar a Londres, tengo que
confrontarlo - dijo un poco después levantando de nuevo su cabeza.
305
- No Harry, no lo hagas, perderé mi puesto - el hombre sonaba
bastante desesperado, pero a Harry no le importaba, lo que
necesitaba era su libertad y si así la conseguiría no le interesaba, ese
era Harry, una persona un tanto egoísta, no conocía a alguien en el
mundo además de su hermana por la cuál él pondría primero que su
propio bienestar. No aún.
- Lo siento Des, no puedo seguir con esta mentira, si así Gemma
obtendrá el puesto y yo podré hacer lo que me plazca, mucho mejor.
Me iré mañana en el primer vuelo que encuentre.
Harry dejó a Des con las palabras en la boca, dirigiéndose a su
habitación y empacando sus cosas en su maleta. Se sentía tan
impotente, toda su maldita vida había sido una mentira, algo
diseñado por Bernd para conseguir dinero e importancia en la
ciudad, era un maldito y Harry se lo restregaría en la cara, no había
nada que él pudiera hacer para negarle la libertad que Harry tanto
anhelaba.
Se fue de casa a la mañana siguiente sin despedirse de Des, pensó si
sería buena idea contarle a Ed todo antes de irse, pero no quería
perder más tiempo, necesitaba decírselo a Gemma, ahora que es la
única hija de Bernd él no podrá hacer nada como para no darle el
puesto a ella.
Al llegar a su casa con su maleta en mano sintió una opresión en el
pecho, muy extraña a su parecer, tenía miedo, bastante, pero aún no
se explicaba el por qué. Tocó la enorme puerta con nerviosismo y se
abrió segundos después. Era Gemma aún con su pijama y sus
cabellos alborotados, Harry ni se había percatado que eran casi las 5
de la mañana y que en su casa todos dormían aún.
- ¿Qué haces aquí Harry? - preguntó con la voz enronquecida y Harry
sólo intentó no reírse de ella, así era su relación, se molestaban
306
mutuamente aunque sabían que se amaban en el fondo - pensé que
llegarías la próxima semana.
Aún cuando el rizado pretendía reírse de ella su respiración
entrecortada no lo dejaba siquiera hablar correctamente - De-
descubrí algo Gemma, algo malo... creo... o bueno, es complicado.
Gemma abrió la puerta completamente dejando pasar al chico y
cerrándola en cuanto los dos estuvieron dentro. Harry caminaba en
círculos en el mismo lugar mientras dejó la maleta en un lado y se
mordía las uñas.
- Bueno, ¿Me dirás o no? Tengo que ir con mi papá a la oficina hoy,
además me tengo que ver con alguien - dijo de manera desesperada.
- Es sobre Bernd... espera, ¿Te verás con alguien? - aunque era
importante lo que tenía por decirle también tenía curiosidad,
Gemma no era de conocer personas.
- Si, no es de tu incumbencia.
- Uy, Gemma tiene novio - expresó con burla.
- No es mi novio, ni siquiera me atrae. Aunque hay que admitir que
sus ojos son muy bonitos.
- Entonces preséntamelo - dijo casi en un murmullo, pero Gemma si
logró escucharlo.
- Ven hoy y lo conocerás.
Harry suspiró con fuerza, aunque tenía curiosidad de conocer al
amigo de su hermana definitivamente no quería entrar al edificio de
Bernd, tenía que contarle a Gemma lo más pronto posible lo que
estaba sucediendo con su familia - No puedo, primero necesito
307
contarte lo que venía a contarte, pero no aquí, vamos al patio que no
hay nadie.
Harry le contó al pie de la letra lo que Des le había narrado un día
antes, la chica tenía el rostro pálido, la mirada perdida, no podía
creer todo lo que su padre había hecho a costa de su imagen y la de
su familia perfecta. Era simplemente escalofriante hasta dónde
podía llegar la avaricia de Bernd.
- Tienes que confrontarlo Gemma, tu te mereces el puesto, y aunque
yo fuera su hijo de todas formas te lo debía dar a ti... sólo que ahora
no hay forma de que nos detenga.
- Dios Harry, es que - la chica suspiró con fuerza - ¿Cómo lo
confronto? Dime.
- Dices que vas a su edificio, habla con él ahí, sólo no dejes que el
señor ojos bonitos te detenga, tú sólo llega y habla de frente con él,
confío en ti.
- Créeme, si lo conocieras no podrías hacerlo, definitivamente te
pierdes en esos ojos.
- ¿Segura de que no te gusta?
- Segura Harry, yo sé cuando me atrae alguien y su personalidad no
es su fuerte.
- Tendría que conocerlo... pero bueno, cámbiate y vete.
Harry se quedó un rato más en el patio de su casa, sintiendo el
aroma fresco de las flores, amaba las flores, siempre había deseado
que alguien le regalara flores en algún momento, pero claro era
hombre, ¿Quién le regalaría flores a un hombre?
308
Mientras disfrutaba de ese sentimiento tan agradable sintió como
una mano rozó su hombro, por lo que salió de su pequeño trance y
volteó hacia atrás. En ese momento vio a su madre la cual portaba
un vestido de flores amarillas y se veía muy bien vestida para ser tan
temprano.
- ¡Harry! - la mujer abrazó a su hijo con felicidad mientras besaba
sus mejillas - pero que alegría hijo, ¿Por qué no nos llamaste para
decirnos que volvías? Te hubiera preparado comida.
- Yo no pensé que volvería, fue algo de emergencia.
- ¿Emergencia? ¿Qué sucede cariño? - Harry no sabía que decir.
Si, sé que te acostaste con el hermano de papá, que en realidad no es
mi papá, es mi tío, y además sé que te ha comprado el silencio y que no
amas a Bernd sino a Des - eso fuelo primero que le vino a la cabeza,
pero claro que no le diría eso.
- Uhmm, no emergencia como tal, sabes que extraño mucho a
Gemma y necesitaba verla de nuevo, eso era todo - Harry se rascó la
nariz, claro su tic nervioso lo delataría, pero fingió toser para que su
mamá no lo notara.
Pasó el resto del día charlando con su madre, contándole todo lo que
había hecho en Alemania, claro, omitiendo la parte en la que Des le
contaba sus secretos y que había tenido sexo con hombres.
Totalmente ordinario.
Llegó el medio día y se abrió la puerta, eran Gemma y Bernd, Harry
sintió un nudo en la garganta al verlo tan normales, parecía como si
Gemma no le hubiera contado. Bernd observó a Harry con confusión,
pensó entonces que su hijo no debería estar ahí.
309
Antes de siquiera dejar que el hombre lo saludase, Harry tomó a su
hermana del brazo con fuerza, sacándola al patio para estar solos -
¿No le dijiste? - preguntó a regañadientes.
- No pude, Louis...
- ¿Louis? No me importa ningún Louis, tienes que decirle.
- Tal vez si me dieras un poco de tiempo y no estuvieras tan
desesperado verías que yo también tengo sentimientos Harry, no
soy como tú, yo no me aviento al primer precipicio que veo, esta
noticia me tiene en shock y necesito procesarla.
- No importa, se lo diré yo - Harry pretendía ir con Bernd, pero
Gemma toma su brazo.
- Harry, no por favor, espera a mañana mínimo.
- No Gemma, tengo 22 años esperando librarme de mi papá, no voy a
esperar un día más.
Harry soltó el agarre de su hermana con un solo movimiento y
corrió hasta Bernd, el cual se encontraba sumamente confundido
por la forma en la que su hijo actuaba.
- Harry, que alegría volverte a ver hijo...
- ¡Y además tienes el descaro de llamarme hijo! - Harry no esperó
dos veces antes de soltarle un puñetazo en el rostro, haciendo que el
hombre se tambaleara.
- ¡¿Pero qué mierda te pasa Edward?! - gritó el hombre con
autoridad.
- ¡¿Sabes qué me pasa?! ¡Te la haz pasado durante toda mi vida
diciéndome que soy el hombre de la casa, que tengo que seguir tus
310
pasos porque soy tu hijo! ¡Pues ahora nada me detiene de hacer lo
que quiera, porque no soy tu hijo, soy hijo de Des!
Anne ahogó un grito al oír el nombre que salió de la boca de su hijo
mientras que Bernd quedó paralizado sin saber que hacer o decir -
Harry - dijo después de unos segundos de completo silencio en la
casa - tranquilo, te lo explicaré.
- ¡No tienes que explicarme nada Bernd! Lo único que pido es que le
des a Gemma el puesto y no a mi, y que me dejes en paz de una vez
por todas, no soy tu hijo, soy mayor de edad y puedo cuidarme solo.
- Legalmente soy tu padre Harry.
- ¡Qué no eres mi padre! - Harry se abalanzó hacia el hombre para
volverlo a golpear, sólo que en esta ocasión sintió como dos brazos
lo tomaron del estómago, intentando apartarlo del hombre.
- ¡Harry por favor! - gritó Gemma - ¡No ocasiones un caos! - Harry se
tranquilizó un poco, separándose del hombre pero también
abrazando a Gemma mientras intentaba no llorar por su frustración,
él sabía que Bernd odiaba verlo llorar, Gemma acarició sus rizos y
fulminó a Bernd con la mirada - eres una horrible persona, ni creas
que no haré algo al respecto, espero que toda Europa se entere de lo
que hiciste, usaste a Harry sólo por su imagen, lo haz corrompido
demasiado y ahora sufre por tu culpa, no puede ser quien es por tu
culpa, no quiero tu puto puesto, prefiero vivir en la calle, pero antes
toda la prensa sabrá lo que hiciste con mi hermano.
Bernd se quedó pensativo, no sabía que hacer. Conocía a Gemma,
estaba seguro de que ella le diría la verdad a todos, si encuentran
que es un mentiroso, que trató mal a Harry y que no acepta que
Gemma tome el mando sólo por ser mujer. Entonces pensó en una
solución. Sabía que no había manera de comprar el silencio de sus
hijos.
311
Entonces lo supo. ¿Qué atraía más a la gente que no sea una cara
bonita como lo es Harry? Él ya no se prestaría para ser la imagen de
la empresa y no habría forma de callarlo. El morbo. El morbo atrae
al doble de gente. Un escándalo que no involucre a Bernd
directamente sería más escandaloso, si él es la víctima de un
escándalo automáticamente la gente le tendría pena, respeto por
sobrellevar una carga tan pesada.
Su mente lo hizo crear el plan más horrible que jamás hubiera
pensado, pero era la única manera de callarlos a ambos. Se acercó
hacia sus dos hijos y separó de un solo movimiento a ambos,
tomando del brazo a Gemma - ¡¿Qué mierda haces papá?! - gritó
Gemma - ¡Suéltame!
- No grites - espetó sin soltarla, al contrario, la tomaba con tanta
fuerza que hasta le dolía su mano.
Bernd caminó arrastrando a su hija, caminando hasta aquella puerta
vieja, sabiendo que ahí estaba el sótano, donde nadie entraba jamás
pues todos odiaban ese sitio por ser tan húmedo y horripilante -
¡Harry! ¡Ayúdame no te quedes ahí parado! ¡Harry por Dios! -
gritaba desesperada al ver cómo Harry no se movía, sólo se quedó
estático observando como Bernd tomaba a su hija y la metía en el
sótano.
El rizado no tenía idea de por qué no hizo nada al respecto, sólo se
quedó parado sin saber que hacer, jamás pensaría que Bernd fuera a
hacerle algo a Gemma por lo tanto pensaría que simplemente estaba
alucinando.
- Vete a tu cuarto Harry, ni se te ocurra salir de ahí - dijo Anne en
cuando escuchó un leve grito proveniente del sótano.
Harry corrió hasta su habitación lleno de terror, no sabía que hacer,
tenía miedo de que Bernd le hiciera algo a Gemma y definitivamente
312
se sentía la peor persona del mundo al no haber hecho nada, pero es
que su cuerpo no respondió ante los gritos y aún no se explicaba el
por qué. Tal vez estaba loco. Su tic aumentó de manera enorme, no
podía dejarse en paz la nariz ni de mover su pierna, estaba
enloqueciendo dentro de su cuarto.
Llega el siguiente día y Harry no espera dos veces antes de ir a la
habitación de Gemma y rectificar si lo que había pasado ayer sólo
había sido un mal sueño, sin embargo no lo fue. Esto estaba pasando
de verdad. Alguien lo toma del hombro mientras observaba la
habitación de su hermana - Harry, acompáñame al edificio.
- No, saca a Gemma ya.
- No sé de que hablas, Gemma no está en casa.
No es cierto Harry, no es cierto, sólo juega con tu mente - se dijo en
sus adentros - ¿Oh no? ¿Tú te inventaste lo que viste anoche? -
también pensó. No sabía que pensar, todo fue tan rápido la noche
anterior que simplemente tenía los recuerdos borrosos.
Ambos llegaron al despacho de Bernd y Harry se sentó temeroso en
su asiento mientras veía como Bernd se sentaba en frente de él -
Anoche te escuché soñando con que Gemma te estaba pidiendo
ayuda, ¿Soñaste algo malo?
- Yo no soñé nada, tu... tu metiste a Gemma en el sótano no soy tonto.
- ¿Qué? Yo no metí a Gemma en ningún lado, no me levantes falsos...
- Pero Bernd...
- ¡No debiste haber vuelto de Alemania! - Bernd dejó solo a Harry en
el despacho, dejándolo totalmente confundido con la situación, todo
lo estaba abrumando demasiado. Un par de minutos después Bernd
313
regresa - vete a casa Harry, sólo vete y no salgas de tu habitación
hasta que yo llegue.
Harry salió sin decir más, de verdad no quería estar ahí así que no
sería un problema. Bernd le entregó las llaves de uno de sus autos y
corrió hasta el estacionamiento. Cuando llegó al auto que buscaba se
encontró con otro hombre subiendo a su auto, se notaba tenso y
molesto con su cabello castaño perfectamente peinado, Harry a
penas y pudo ver su rostro pero no le tomó importancia.
Durante la siguiente semana Harry sufrió bastante, demasiado para
ser sincero. Bernd no lo dejaba salir de su habitación, lo llenaba de
ideas, diciéndole cosas sin sentido como por ejemplo, decirle que el
chico podría matar a alguien sin problemas, que se veía sospechoso,
que él de seguro sabía el paradero de Gemma, cosas que Harry se
estaba comenzando a creer pues su cerebro no procesaba las cosas
de la misma manera con la que lo hacía antes.
Hasta que un día Bernd llegó furioso, con el rostro rojo y lágrimas en
los ojos, mostrándole a Harry una imagen de una chica con el rostro
quemado - ¡Tú la mataste! ¡Tú fuiste Harry! ¡Eres un puto asesino!
Harry observó con pavor aquella foto mientras abrazaba sus propias
piernas mientras negaba con la cabeza - yo.. yo no hice eso... no no... -
sollozó en lo bajo.
- ¡Si lo hiciste Harry! ¡Estás enfermo! ¡Enfermo!
Harry se desmayó al escuchar todas esas declaraciones, su cerebro
no podía seguir procesando esto, era demasiado manipulable, Bernd
lo sabía, sabía que si le metía estas ideas Harry lo creería sin
problema.
Pasó un día desde que Bernd le había metido esa idea en la cabeza a
Harry, por lo cual lo tomó para llevarlo con el psicólogo más
314
conocido de Homes Chapel. Yaser Malik. Al llegar la sitio el hombre
le hizo la serie de preguntar y visualizó su cerebro, pero el hombre
no encontró nada, ninguna enfermedad mental fuera de su Tourette.
- Escúcheme . dijo Bernd al sacar a Harry del consultorio - tengo una
propuesta, usted pondrá en el expediente que mi hijo tiene
esquizofrenia. Si usted hace eso, le prometo que su hijo tendrá un
puesto importante en mi empresa, sé que Zayn no tiene mucha
suerte con los trabajos... si lo he investigado a usted y toda su
familia.
- ¿Nadie lo sabrá?
- Nadie, se quedará entre nosotros, además el chico no demostrará
lo contrario, le prometo que todos pensarán que está enfermo.
Y ese día fue la primera vez que vio a Gemma. Vio sus ojos, notando
su mirada sobre la suya - Lo... lo siento Gemma... no quería hacerlo...
315
CAPÍTULO XX
Louis no sabía qué hacer, nunca se imaginaría encontrarse a Gemma
en el sótano. Tenían que sacarla de ahí pero si lo hacían sabrían que
entraron, y si Harry estaba desaparecido Bernd ataría cabos.
- Hazz, ¿Qué hacemos? - preguntó temeroso mientras la chica los
miraba a ambos aún sentada, con sus manos temblorosas
intentando sostener el vaso que aún conservaba un poco de agua.
- La sacamos, es obvio Lou - dijo sin quitarle la mirada a su hermana,
seguía confundido y temeroso.
- Gemma, oye - Louis se acuclilló de regreso hacia ella - te sacaremos
de aquí.
Gemma observó sus ojos con detenimiento por unos segundos,
finalmente reconociéndolo - Louis... Louis Tomlinson.
- Si, si soy yo - Louis ladeó una sonrisa e intentó tocar su brazo, pero
ella se alejó bruscamente - tranquila, somos nosotros no te haremos
daño, Harry ven, ayúdame a levantarla.
Gemma dudó de su propia mente. Esto era demasiado perfecto, su
hermano y su amigo, los cuales ella jamás había recordado que se
hubieran siquiera presentado, ella recordaba con exactitud el día en
que Harry volvió de Alemania, era su último recuerdo antes de
entrar al sótano y recordaba haberle contado sobre Louis, sin
embargo jamás se llegaron a ver en persona.
Harry se acercó a la chica y tomó el vaso con agua para dejarlo en el
suelo y tomar su brazo con delicadeza, intentando no mostrarse
muy brusco para no asustarla. Gemma se dejó levantar, abrazando a
Harry del pecho y sosteniendo su otro brazo en el hombro de Louis
para mantener la misma altura.
316
Subieron con cuidado intentando no hacer mucho ruido, subiendo
los escalones con suma precaución hasta que llegaron a la luz.
Gemma entrecerró sus ojos, tenía bastante tiempo sin ver luz solar y
le lastimaba sus ojos. Pero al llegar de regreso a la planta principal
se encontraron con una sorpresa. Los tres se quedaron
inmovilizados y ni siquiera recordaban cómo era respirar.
- Ma- má - Expresó Gemma aún con los ojos entrecerrados, pero
pudiendo reconocer la silueta de la mujer que le dio la vida.
Louis palideció, no sabía que hacer, jamás pensó que Anne bajaría,
sabía que estaba en tratamiento todavía - apártese - espetó
observando la puerta trasera para poder escapar.
- Yo... ustedes... - la mujer también se encontraba helada al ver a
Harry ahí.
- Nada, haga como que no nos vió, sé que no quiere a sus hijos
porque si los quisiera esto no estaría sucediendo, pero si tiene un
poco de sentido común, déjenos ir y suba - Louis se demostraba muy
firme, intentaba no doblegarse ante la mujer de ninguna manera, él
saldría de esa casa con los hermanos Styles si o si.
Anne intentó acercase a abrazar a sus hijos, sin embargo Louis se
interpuso entre ellos - no quieren su afecto, sólo déjenos.
- Por detrás de la calle de la derecha hay un túnel, nadie pasa por ahí
- fue lo único que le dijo a Louis antes de subir de regreso
intentando no mirar a Gemma y Harry por mucho tiempo, ella
estaba consciente de que es la peor madre que pudo haber existido y
que sus hijos jamás la perdonarían.
- Vengan - Louis continuó caminando hacia la salida mientras
sostenía a su amiga con todas sus fuerzas, pues tampoco quería que
Harry la sostuviera por completo.
317
- Lou, yo la cargo, sigues lastimado - dijo Harry mientras salían.
- No corazón, estoy bien - mintió, de hecho le dolía bastante el
cuerpo aún, no se había recuperado del todo, pero no le diría eso a
Harry pues siempre se preocupaba demasiado.
Gemma seguía aún más confundida, ¿Louis acababa de llamarle
corazón a su hermano? ¿Harry no se opuso al apodo? Sabía que
Harry odiaba los apodos y que Louis estaba casado, de seguro estaba
alucinando todo, hasta temía que lo que estaba sucediendo en
general era producto de su imaginación, llevaba tanto tiempo
encerrada que su mente pudo haber creado este escenario sólo para
que conservara sus esperanzas de salir.
Mientras ella analizaba todo en su mente intentando no caerse al
suelo por la poca fuerza que tenía en sus piernas de repente llegaron
a una casa. Jamás había estado en ese sitio, pero era un tanto
acogedora, se sentía en un sillón acostada, escuchaba dos voces
nuevas, era una mujer y un hombre, no eran Harry y Louis.
- ¿Acaso es... Louis esto es real? - Liam expresó al ver a Gemma
tirada en su sillón, con los ojos entrecerrados y su rostro totalmente
palidecido.
- Si, aún no lo creo - respondió el psicólogo mientras abrazaba a
Harry del pecho. Harry acariciaba el cabello de Louis sin quitarle la
mirada a su hermana. Ya no más alucinaciones ni sentimientos
negativos, las únicas dos personas que Harry amaba en este mundo
están vivas y junto a él.
- Dejémosla descansar, cuando despierte hablemos con ella - dijo
Maya en un intento de separar a los tres hombres de ella - la van a
agobiar, de seguro ni sabe dónde está ni como llegó aquí.
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- Ven - Louis intentó dirigir a Harry hasta su habitación, pero el
rizado no pretendía moverse de donde estaba - Amor, ven, tiene que
dormir un poco.
Harry cedió, acercándose a Gemma para darle un suave beso en la
frente y después caminar en dirección a Louis para entrar en la
habitación. Louis se subió a la cama exhausto y le dio dos golpecitos
al colchón para que Harry se subiera de igual manera. Este siguió
sus indicaciones, apoyando su cabeza en el hombro de Louis y
finalmente sacando las lágrimas que no había podido sacar cuando
vio a su hermana.
- ¿Cómo estas Hazz? - preguntó al escuchar los sollozos - tranquilo.
- Es que no lo puedo creer Lou, es mucho por procesar, ya me duele
la cabeza.
Louis se recostó en la cama atrayendo a Harry con él, dejando que
este se desahogara en su pecho, llorando levemente y abrazando al
castaño con fuerza mientras este jugueteaba con sus largos rizos. No
pasó mucho tiempo cuando escuchó como Harry quedó
profundamente dormido sin soltar a Louis, sólo sintiendo su
presencia.
Luego de una hora Louis sintió hambre, de hecho bastante, no había
desayunado nada y sentía su estómago vacío, por lo que intentó
separar a Harry de él y salir a la cocina. Pasó por la sala
encontrándose con Gemma en un profundo sueño arropada con una
cobija blanca. Aún no procesaba que estaba ahí, viva. Era demasiado.
Sin embargo no quiso molestarla y se dirigió a la cocina, la cuál
estaba justo al lado de la puerta principal. Louis sacó un poco de
leche y cereal y se disponía a prepararse un poco, pero sintió como
alguien le tomó el brazo por lo que pegó un brinco y se dio la vuelta.
319
- ¿Louis? - su voz sonaba aún más aguda de como la recordaba, pero
también tenía cierto enronquecimiento, lo cuál le recordaba un poco
a la voz de su Harry.
- Vuelve a dormir, no te desgastes.
- Descansé lo suficiente, ¿Podrías servirme un poco? Muero de
hambre - la chica se sentó en la isla que decoraba la hermosa cocina
de Liam.
- Claro, si - Louis sacó dos platos y sirvió cereal en ellos mientras
observaba de reojo a Gemma, la cual jugueteaba con su cabello y
miraba con atención todos los movimientos de Louis.
- Tú... tu me rescataste.
- Si, al parecer lo hice.
- ¿Tú solo? ¿No venías acompañado?
- Si, iba con Harry, ¿No recuerdas lo que pasó?
- Pensé que alucinaba - se dijo con sorpresa. Louis le dio el plato con
cereal y le entregó una cuchara.
- Come despacio, no quiero que lo vomites.
- ¿Cómo lo conoces? Dijiste que no te caía bien la última vez que
hablamos de él - Louis soltó una pequeña risita irónica - aún
recuerdo todo sobre nuestras conversaciones, me las repetía en la
mente para no enloquecer ahí dentro.
- Harry y yo... bueno... - Louis no sabía cómo decírselo, no quería
aventarle el montón de información que tenía de un solo golpe -
somos... ¿Novios?
320
- ¿Novios? - la voz no provenía de Gemma, sino de alguien por detrás
de ella. Louis alzó la mirada y se cruzó con los ojos verdes que tanto
amaba - jamás te habías referido así de mi - Harry se encontraba
completamente sonrojado.
Gemma no entendía absolutamente nada, volteó hacia atrás y se
encontró con su hermano, lucía irreconocible, definitivamente no
era el Harry el cuál vio por última vez - Bueno, es lo que somos creo
yo, ¿Somos novios Harry?
- No me lo haz pedido.
- Tú tampoco - de repente ambos olvidaron que Gemma estaba ahí,
su conversación se volvió completamente íntima.
- ¿Alguien aquí me puede explicar lo que sucede? - finalmente
Gemma se interpone.
- ¿Sabías que Bernd me introdujo a un manicomio cuando tu
"moriste" cierto? - preguntó Harry mientras se sentaba al lado de la
chica.
- Harry, no lances esa pregunta así, ella ni siquiera debe de saber
que todos la tratan de muerta.
- De hecho si lo sé - Gemma tragó saliva, se estaba preparando para
decirles lo que pasó cuando Bernd la metió en el sótano - cuando mi
padre me hizo... esto, me dijo que la única manera de callarme sería
muriendo - una lágrima salió de su ojo y Harry no dudó en secársela
con su dedo - pero era muy cobarde, bastante. No pudo matarme, no
podría verme morir, prefirió encerrarme y me dijo que jamás
saldría, que moriría ahí encerrada. Él me mostró la foto del cuerpo
de aquella chica, me contó su plan, sé que te inculparon Harry, que
te trataron de loco, sé que entraste a un manicomio y que Bernd
mandó matar a una chica para que pensaran que fui yo, robando la
321
autopsia para que no se dieran cuenta de que no era yo. Fue
horrible, estar ahí fue horrible.
Gemma no soportó más y quebró en llanto, abalanzándose hacia su
hermano para abrazarlo. Harry la abrazó de regreso mientras
intentaba calmarla pues su cuerpo aún seguía frágil y no soportaría
mucho.
- Hazz, llévala al cuarto - dijo Louis con tranquilidad esbozando una
sonrisa ladeada. Harry la tomó en brazos y se la llevó al cuarto,
acostándola en la cama y arropándola con la cobija que hace unos
minutos cubría a Louis y Harry.
- ¿Hazz? - preguntó ella entre sollozos - pensé que odiabas esos
apodos, que eran muy cursis.
- Ya pues, cambié de opinión, suenan bien cuando Louis me los dice.
- Aún no entiendo como sucedió eso, pero ¿Lo amas?
- Bastante, más que nada en el mundo - Harry sonrió un poco y sus
mejillas se sonrojaron - ya habíamos tenido esta conversación.
- Claro que no, ni siquiera sabía que se conocían.
- Bueno... Uhmm... cuando pensaba que estaba mal y me medicaban
pues a veces te veía, charlaba contigo. Muchas de nuestras
conversaciones fueron sobre Lou.
- Bueno, pues se nota que él también te quiere, lo vi en sus ojos
cuando entraste a la cocina - Harry tomó la mano de su hermana y
ella sintió aquel artículo de joyería - ¿Un anillo?
- Él me lo dio, pero no nos casaremos, tranquila, aún no llegamos a
esos extremos, de hecho esta fue la primera vez que hablamos sobre
lo que somos, nunca habíamos pensado en eso.
322
Louis decidió quedarse comiendo el cereal en la cocina, pensaba que
lo mejor sería dejar a los hermanos solos, que hablaran de sus
propias cosas, no quería entrometerse mucho. Mientras terminaba
de comer, escuchó como tocaron la puerta, sintió un pánico en ese
momento y corrió hasta la habitación de Liam, pero él no se
encontraba ahí, ya se había ido a trabajar. Sólo estaba Maya, la cuál
observaba su televisor y se sorprendió al ver a Louis en la puerta.
- Están tocando - dijo jadeando por correr. Maya se levantó al
instante.
- Métete en el cuarto, que no los vean, yo abriré.
Louis se introdujo en el cuarto sin siquiera tocar y se encontró con la
bonita imagen de Harry sonriéndole a su hermana. Jamás lo había
visto sonreír así, ni siquiera a él. Se notaba en sus ojos el amor
incondicional que le tenía a Gemma, un amor bastante distinto al
que le tenía a él pero igual de fuerte. Harry posó su mirada en Louis
en cuanto el hombre estuvo dentro de la habitación, y corrió hacia él
acercándose lo más que pudiera. Louis buscó la mano de Harry y la
entrelazó con la suya.
- ¿Pasa algo? - preguntó con desconcierto.
- Alguien tocó la puerta, no hagan mucho ruido, ninguno de nosotros
debería estar aquí.
- ¿Por qué tú no? - preguntó Gemma, al parecer todo lo que decían la
confundía aún más, todo era muy extraño para ella.
- Larga historia - respondió ladeando una sonrisa y mostrando su
brazo enyesado aunque eso no respondió la pregunta de Gemma.
Ambos hombres se sentaron en la orilla de la cama. Harry abrazó a
Louis de la cintura y besó su cuello con suavidad, erizando la piel de
Louis y haciéndolo sonreír y buscando sus labios para fundirse en
323
un beso. Movían sus bocas con decisión, no era un beso brusco, más
bien era sencillo y tierno, aunque aumentaban el ritmo
constantemente sonriendo durante el proceso. Harry colocó ambas
manos en las mejillas del castaño para que este no se separara de él.
Gemma los observaba con ternura, jamás había visto a su hermano
de esa manera, tan feliz, tan enamorado, y se sentía orgullosa de él,
de que haya conseguido a la persona indicada, pues se notaba que
Louis lo amaba también.
Maya se arregló la falda que le llegaba un poco arriba de la rodilla y
su camisa de botones color marrón para abrir la puerta intentando
no verse muy sospechosa. Al abrir vio a un hombre moreno con una
media barba y unos ojos color miel bastante bonitos.
- ¿Esta es la casa de Liam Payne? - preguntó con un acento que Maya
reconoció que no era de la ciudad.
- Si, soy su prometida, Maya Henry - Maya extendió su brazo con
delicadeza para estrechar la del hombre.
- Zayn Malik, vengo de parte de Bernd Styles, como sabe su hijo
desapareció y su prometido fue el último en verlo, quería hablar con
él.
- Lo siento, Liam está trabajando, no está aquí.
Maya intentó evadir la mirada de Zayn, aunque no estaba mintiendo
si estaba nerviosa. El hombre lo notó - ¿Puedo pasar?
Maya enrojeció y miró perpleja a Zayn - Uhmmm, si adelante.
Maya abrió la puerta por completo, dejando al hombre ingresar a la
casa por completo. Este visualizó el sitio de pies a cabeza,
intentando encontrar algo que le pareciera sospechoso, y notó como
324
había una cobija en el sillón - ¿Les gusta dormir en los sillones? -
preguntó con confianza.
- Ah es que la tenía destendida porque se mojó la cobija - fue lo
primero que pensó y esperaba que le creyera - tome asiento, iré a
revisar unas cosas allá en los cuartos, está en su casa.
Maya corrió apresurada a la habitación de Louis, encontrándose con
este besando a Harry, pero apartándose en cuanto sintió la
presencia de alguien más - Zayn Malik, dice que viene de parte de tu
padre.
- Bernd - corrigió Harry, ahora parecía recordar un poco mejor las
cosas, todo lo que sucedió el día en que Gemma desapareció.
- ¿Qué hago? - preguntó en un susurro pero de manera desesperada.
- Lo que sea, pero sácalo de aquí - espetó Louis sin soltar a Harry ni
un momento pero de repente escucharon un ruido por detrás de
ellos.
Gemma había vomitado el cereal que Louis le había servido minutos
atrás, derramándolo completamente en el suelo y sollozando. Harry
atrapó el rostro de su hermana y le tapó la boca para que no se
escuchara su llanto - Gemma, Gemma, ¿Qué tienes?
- No, Zayn no - sollozó aún más y Harry la arropó en sus brazos.
- ¿Conoces a Zayn? - preguntó en su oído.
- Él me cuidaba para que no intentara escapar, me llevaba comida de
vez en cuando, pero siempre tuve miedo de él, no quiero verlo.
- Shhh Shhh - Harry intentaba consolarla para que no llorara muy
fuerte - no lo verás, Maya se deshará de él.
325
Louis observaba aquello con coraje, deseaba que Zayn se fuera -
Maya, por favor haz algo, no puedo hacer nada al respecto yo.
Maya se armó de valor y salió de regreso hacia su sala, donde Zayn
se encontraba observando minuciosamente cada parte e intentando
encontrar pistas, pero no había nada fuera de lo normal - señor
Malik, ¿Se le ofrece algo? - preguntó intentando no denotar su
nerviosismo.
- De hecho no - el hombre sabía que había algo en esa casa, era muy
extraño que a Liam se le haya ido tan fácilmente Harry, pero no
podía hacer nada al respecto - me iré, que tenga un buen día.
- Igualmente - Maya abrió la puerta con rapidez, dejando que Zayn
se retirara. En cuanto este estuvo fuera de la casa la mujer pegó un
fuerte suspiro pegando su espalda a la puerta y cerrando sus ojos
con alivio.
Corrió con rapidez de regreso con los demás para avisarles que
estaban fuera de peligro. Todos suspiraron con alivio
simultáneamente - Gracias Maya, en serio no sabes cuánto te lo
agradezco - expresó el psicólogo con una sonrisa.
326
Habían pasado dos días. Las cosas iban mejor con Gemma, ella se
miraba más viva, ya no tenía su piel tan blanca y su rostro denotaba
más felicidad. Harry en cambio no la soltaba en ningún momento,
vigilaba que todo siempre estuviera en orden y le ayudaba en todo
lo que pudiera, aún se sentía demasiado culpable, sus recuerdos
estaban volviendo y el día en que Gemma entró al sótano retumbaba
en su mente, atormentándolo demasiado.
Durante esas dos noches que habían pasado Harry tuvo la misma
pesadilla, de hecho era el recuerdo del día que volvió de Alemania, y
siempre despertaba con un grito a mitad de la noche, Louis lo
tomaba en brazos para acurrucarlo mientras este lloraba, el castaño
sabía que Harry aún seguía traumado con la experiencia y estaría
para él siempre que lo necesitara a su lado.
- Harry en serio - reía Louis mientras el rizado le besaba el cuello -
ya iré al hospital.
- Quédate un poco más - respondió con la voz enronquecida, Harry
acababa de despertar - déjame besarte - Louis tomó al ojiverde de
las mejillas y lo acercó a su rostro para besarlo en los labios
mientras este lo tomaba con fuerza de la cintura, atrayéndolo hacia
él.
Louis se subió encima de Harry sin parar de besarlo intentando no
mover mucho su brazo lastimado, aún dolía bastante pero podía
soportarlo con tal de pegarse a Harry lo más que pudiera. El ojiverde
sentía esa electricidad recorrerle el cuerpo entero, cada beso que el
ojiazul le proporcionaba le causaba más satisfacción, más necesidad
de estar a su lado.
327
- Amor - Louis separó sus labios y pegó su frente a la de Harry
mientras tomaba aire - volveré más tarde y planearemos todo.
- ¿Todo? - preguntó con confusión, frunciendo el seño pero aún con
una sonrisa.
- Todo, para acabar con... mierda Harry no - Harry metió su mano en
el pantalón de Louis, comenzando a acariciar su miembro - no, no
Hazz en serio... oh mierda - el rizado aumentaba el movimiento,
acercándose al cuello de Louis para volverlo a besar, causando que
este soltara un gemido ahogado.
- ¿Te gusta? - preguntó en su oído, esa voz ronca provocó que Louis
gimiera sólo con oírlo.
- S- si - apenas y pudo responder - Ha- Harry por Dios, necesito
irme...
- Espera un poco - Harry no lo soltaba, simplemente debía hacerlo
venirse.
En cuanto sintió como Louis terminó en su mano, finalmente lo soltó
- ¿Contento?
- Estabas tenso, lo noté cuando te besaba. Y si, contento.
Louis rió y besó la comisura de los labios de Harry, parándose de la
cama y dirigiéndose al clóset para tomar su ropa. Se cambió en
frente de Harry con apuro mientras el rizado admiraba su cuerpo,
como siempre tan perfecto para él.
- Ich liebe dich - expresó el rizado con una sonrisa al verlo irse.
- ¿Continuamos con el alemán? - preguntó ya con un pie fuera de la
habitación - pensé que era por el medicamento.
- Esta vez lo dije a propósito.
328
- Entonces, yo igual - ambos se sonrojaron al instante, parecían
adolescentes con esas pequeñas muestras de afecto - nos vemos más
tarde.
Louis corrió con apuro hacia el auto de Liam, donde este lo esperaba
para regresar al hospital. Mientras ellos iban allá, Harry se quedó en
la cama por unos momentos más mientras recobraba la respiración,
pero no podía contener el bulto que se le había formado en sus
pantalones debido a lo que le había hecho a Louis.
Salió de la habitación intentando acomodarse el pantalón para que
no se notara tanto y entró directo a la sala con sus mejillas
sonrojadas y el labio partido gracias a la fuerza con la que Louis lo
había besado.
- Harry Dios mío - Gemma lo miraba desde un sillón mientras ojeaba
un libro - definitivamente no quería escuchar eso.
Harry pegó un brinco al escuchar a su hermana, tapándose el
pantalón con sus manos mientras ella se carcajeaba por verlo tan
nervioso. Harry ladeó una sonrisa al escucharla reír, tenía años sin
escucharla.
- ¿Qué? Sólo lo mast... no te importa lo que estaba haciendo con él -
se corrigió a si mismo mientras caminaba hacia el mismo sillón que
ella - ¿Qué lees? - pretendía cambiar el tema de conversación para
no volver la conversación aún más incómoda.
- Nada, sólo un libro que Maya me prestó - la chica pretendía
continuar leyendo, pero tener a su hermano a un lado la hacía
siempre querer tener respuestas de todo lo que la rodeaba, los
últimos dos días sólo habían sido de pura recuperación y nadie le
había contado nada - Harry.
329
- ¿Si? - ambos se miran por unos momentos, pero Harry no pudo
sostener la mirada, tan solo verla le recordaba lo horrible que fue
pasar los últimos tres años en el manicomio - lo siento, yo... sólo lo
siento.
- No pidas perdón por nada Harry, nada de esto es tu culpa, tú eres
una víctima así como yo. Lo bueno es que tenemos a personas como
Maya, Liam y Louis, ellos nos ayudarán, lo único que quería decirte
es que deberías hacer algo por Louis, digo, ambos. Tu y yo.
- ¿Qué cosa? Creo que lo que pasó ahorita fue un regalo decente.
- ¡Harry! - Gemma le pegó en el hombro a su hermano de manera
amistosa - me refiero a darle algo de agradecimiento, literalmente
nos ha salvado a los dos.
- Es muy inteligente, resolvió el caso primero que la policía, es un
bendito genio. No lo merezco, definitivamente es muy bueno para
mi.
- Tu te mereces todo lo bueno que te pase y no pienses lo contrario.
Ustedes se merecen el uno al otro.
- Gracias Gemma... pero bueno, veamos que podemos hacer.
- Mientras tanto, ¿Podrías contarme todo lo que ha pasado en mi
ausencia?
- Haré mi mayor esfuerzo, sabes bien que me han tenido sedado por
mucho tiempo.
- Lo que puedas decirme.
330
Liam arrancó el auto y notó la enorme sonrisa que adornaba el
rostro de Louis - ¿Amaneciste de buenas?
- No tienes una idea - expresó aún con la sonrisa en el rostro, Liam
soltó una risa irónica - ¿Qué?
- Nada - Liam intentó contener su risa, sabía perfectamente lo que
había pasado dentro de la casa pero no iba a poner a Louis
incómodo.
El trayecto al hospital fue tranquilo, Louis intentaba mantener un
perfil bajo, tapándose con una gorra y bajando el rostro para que no
lo viera nadie. Para su suerte nadie logró visualizarlo y lograron
llegar a las puertas traseras del hospital, donde Tom los esperaba
justo en la puerta para recibirlos.
Parecía que la suerte perseguía al psicólogo, había muy poca gente
en el edificio y fue sencillo ingresar al cuarto que había sido
destinado para Louis, nadie lo había ocupado para no levantar
sospechas.
331
Tom le llamó a un enfermero para que le quitara el yeso a Louis,
dejándolo con una sola venda - recomiendo que no se vayan aún,
pero cuando lo hagan váyanse por la puerta principal, quédense una
hora más por si las dudas.
- Gracias Tom - dijeron los dos amigos al unísono.
- De nada, ya saben, cualquier cosa pueden pedírmelo.
El resto de la hora Liam y Louis hablaron de todo y a la vez de nada,
de hecho aquello le sirvió bastante al ojiazul pues desde su accidente
no había descansado absolutamente nada y desde que sacó a Harry
del hospital estaba cuidándolo todo el tiempo sin siquiera pensar en
su propia salud.
Liam decidió salir antes, ir por la puerta trasera y acomodar su auto
en el estacionamiento principal y entrar directamente a la sala de
espera, así la gente los vería y se correría la voz de que Louis había
sido dado de alta. Lo único que Tomlinson quería para pasar la voz y
que Bernd se enterara lo más pronto posible.
Louis salió hacia la sala de espera en compañía de un enfermero,
saludando a Liam como si llevara tiempo sin verlo. Podía notar como
las pocas personas en el sitio lo observaban con detenimiento,
algunas estaban sorprendidas, otras confundidas y la minoría no le
prestaron atención.
Ambos amigos salieron del sitio y entraron al auto - bueno, creo que
eso fue más sencillo de lo que pensé - expresó Louis acompañado de
un suspiro - ¿Puedes llevarme a un sitio antes de regresar a tu casa?
- Pensé que iríamos con tu madre, debe de estar preocupada, Tom
me dijo que batallaron mucho para que no entrara al hospital, iba
diario a buscarte.
332
- Está bien, vayamos primero con ella y luego iremos a donde quiero
ir.
Llegaron a casa de los Tomlinson y Louis tocó la puerta con
brevedad. No necesitó tocar mucho para que la puerta se abriera
bruscamente, mostrando a Lottie, la cual soltó el llanto en cuanto vio
a su hermano, abalanzándose hacia él y abrazándolo con mucha
fuerza.
- ¡Louis! ¿Pero qué pasó? ¿Cómo estás aquí?
- Déjame pasar y les explicaré.
Lottie dejó la puerta abierta y corrió hacia las escaleras con apuro
para buscar a su madre.
- ¿En serio les contarás la verdad? - preguntó Liam en un susurro.
- No Liam, no seas imbécil, aún no puedo decir la verdad.
Jay bajó desesperada al ver a su hijo sentado en la sala y con
lágrimas en los ojos lo abrazó de nuevo con bastante fuerza, Louis
sentía un inmenso dolor, pero prefirió guardárselo, su madre no
merecía que le mintieran pero debía hacerlo por el momento.
- Hijo, estás bien, estás bien - dijo en medio de sollozos mientras
besaba los cabellos de Louis - ese hospital fue una mierda, nunca me
dejaron entrar a verte, decían que te tenían entubado y que sólo el
personal médico podía ingresar contigo.
Tremenda historia se aventó Tom - pensó Louis.
- Bueno, pero ya estoy bien, no tienes de que preocuparte mamá.
Sólo fue un accidente.
- Si, un accidente donde casi acabas muerto - espetó Lottie.
333
- ¡Lottie! Ya basta, ¿No ves que a penas y pudimos ver a tu hermano
y lo tratas así? Estoy harta de que todos lo traten como basura sólo
porque tuvo el valor de aceptar que no amaba a alguien.
- Mamá, la dejó embarazada, eres un cobarde Louis - Phoebe
escuchó los gritos, por lo tanto también bajó de su cuarto y fue lo
primero que dijo al ver a Louis.
- Gracias por mencionarlo Phoebe - espetó Louis sin soltar a su
madre, Liam sólo observaba desde lejos la pelea, no quería
entrometerse - de hecho me sacaron análisis, soy estéril. En otras
circunstancias me pondría triste, pero significa que tu amada Lilian
me fue infiel.
Todas se quedaron en un absoluto silencio y Liam sólo se retorcía en
su asiento de la incomodidad de la situación - Bueno bueno, Louis,
Maya debe de estar desesperada por verte, digo que tenemos que
irnos.
Louis agradeció internamente que Liam lo ayudara a salir de su
situación - ¿No se quedarán? - preguntó Jay con tristeza.
- Lo siento mamá, será en otra ocasión - Y así se fueron de la casa,
dejando a las hermanas de Louis atónitas, sin saber que decir, sin
saber cómo reaccionar. Louis suspiró aliviado en cuanto entró al
auto - gracias por sacarme de ahí Li.
- Créeme, lo hice por los dos, yo tampoco aguantaba estar ahí dentro.
Bueno, ¿A donde querías ir?
- A una florería, y luego... - Louis se acercó al oído de Liam para
decirle su plan, pues se sentía un poco apenado en decirlo en voz
alta.
- ¡¿Qué?!
334
CAPÍTULO FINAL
El regreso a casa había sido del agrado de ambos, con una suave
brisa que los acompañaba. Louis se encontraba un tanto nervioso,
no sabía cómo sería la reacción de Harry al ver lo que había hecho,
pero por lo menos sabía que por fin las cosas estaban por
terminarse, que ambos podrían estar juntos sin preocupaciones, sin
obstáculos.
Louis sostuvo con su mano aquel ramo de rosas blancas que el
psicólogo tardó más de media hora en escoger, Liam ya se estaba
impacientando en el auto y Louis aún no se decidía, sabía que tenían
que ser perfectas para él.
Entraron a la casa con lentitud, Liam por en frente de Louis pues
este se encontraba demasiado nervioso, su labio inferior temblaba y
sentía sus mejillas ardiendo. En cuanto la puerta se abrió y Louis
puso un pie dentro de la casa una sonrisa iluminó su rostro al
instante. La mesa del comedor estaba decorada de manera elegante,
con los candelabros que Louis reconoció, eran de la cena que Liam y
Maya habían tenido semanas atrás.
Harry estaba parado en medio de la sala, con el cabello recogido, una
camisa blanca y unos pantalones color beige. Louis suspiró con el
simple hecho de verlo, Sintiendo sus mejillas aún más calientes y sus
manos más sudorosas. Ni siquiera notó a Maya y Gemma, las cuales
los observaban desde el otro lado de la mesa.
- Hola - dijo Louis con nerviosismo, sentía su voz quebrada aunque
no tenía ganas de llorar, sólo era la fascinación de ver a Harry así -
son, son para ti - Louis le extendió el ramo de flores a Harry el cual
esbozó una gran sonrisa.
- Gracias - respondió también nervioso, jamás habían estado tan
nerviosos con la presencia del otro - yo hice... bueno, yo no, o sea si...
335
si lo hice yo pero también lo hicieron Gemma y Maya, pero yo
también ayudé, no creas que les dejé todo el trabajo a ellas, no fue
mi idea, bueno parte si pero...
Louis calló a Harry tomándolo de la nuca y robándole un beso. Harry
sonrió al instante, abrazando su cintura con ambos brazos sin soltar
las flores y pegándolo más a su cuerpo. Luego de unos segundos se
apartaron - es bellísimo corazón, gracias.
- Pensé que te gustaría, no sé, a lo mejor, ¿O es demasiado? Puedo
quitar las velas si no te gustan, o cambio los manteles o....
- Harry, me encanta, es perfecto así. Tú eres perfecto.
Louis entrelazó su mano con la de Harry y lo acercó a la mesa,
sentándose junto con él. Liam señaló los cuartos con la cabeza
mientras miraba a Maya para dejarlos solos. Gemma por otro lado se
acercó a Louis.
- Louis, en serio gracias, no sé como agradecerte todo lo que haz
hecho por nosotros.
- No necesitas agradecer nada Gemma, nadie merece que lo traten
así como a ustedes dos, haría lo que fuera por las personas que
quiero.
Gemma estaba a punto de sentarse también, pero Harry la fulminó
con la mirada para que se fuera. Ella soltó una pequeña risa por la
manera en la que su hermano se comportaba y se metió en la
habitación de ellos dos, dejándolos solos.
Harry evitaba a toda costa mirar a los ojos a Louis, jugueteaba con
sus manos y observaba la mesa analizando todo lo que se
encontraba a su alrededor para que todo estuviera en orden y
perfecto.
336
- Harry, ¿Qué tienes? - pregunto con una sonrisa mientras buscaba
sus ojos - ¿Te encuentras bien?
- ¿Yo? Si, claro estoy bien, muy bien, feliz de que estés de vuelta
obvio.
- ¿Obvio? - el castaño rió.
- Si, obvio... ¿Quieres comer algo? Te hice un pastel.
- ¿Un pastel? A ver, no sabía que eras cocinero.
- Trabajé en una panadería cuando tenía 16, siempre me gustó la
repostería - Harry se paró de su asiento con timidez y se acercó al
refrigerador para sacar un pequeño pastel color blanco y azul - no sé
cual es tu color favorito, no sabía que color ponerle, por eso usé azul
porque así de bonitos son tus ojos.
- Ay Hazz - Louis volvió a sonrojarse - gracias.
Harry partió el pastel y lo repartió en ambos platos. Los dos
comenzaron a comer en absoluto silencio. Louis no le quitaba la
mirada de encima a Harry, intentaba descifrar lo que esa cabecita
pensaba, la razón por la que se encontraba tan nervioso como él, o
hasta un poco más. Terminaron de comer y Harry finalmente buscó
los ojos de Louis. Se quedaron por unos momentos viéndose
fijamente hasta que los dos decidieron hablar.
- Tengo algo que decirte - dijeron al mismo tiempo, cosa que los
sonrojó aún más.
- Tú primero - expresó Harry con la cabeza agachada.
- Bueno, uhmmm - Louis suspiró fuertemente para después alzar un
poco su brazo lastimado y tomar la mano de Harry - Dios, parece
que tengo 15 años, sólo iré al grano. Llevo dos meses desde que te
337
conocí, y pensándolo bien no es mucho tiempo, pero es suficiente
para saber que te amo y que siempre te amaré Harry. Sé que no es la
mejor propuesta y que te mereces un camión lleno de flores y globos
y todo lo que te guste, pero te quería preguntar si tu quisieras ser...
si quieres ser mi novio... sé que prácticamente ya hemos hecho de
todo pero pensé que sería lindo preguntártelo abiertamente,
¿Sabes?
- Louis yo...
- Si no quieres nada formal lo entendería, sé que haz pasado por
mucho y a lo mejor no esperas nada serio entre nosotros...
- Louis, oye, te iba a preguntar lo mismo.
- ¿Qué?
- Eso, planeé esto para pedirte que fueras mi novio, al parecer te me
adelantaste.
Louis sonrió como nunca lo había hecho y se acercó a Harry para
besar sus labios de nuevo, parándose de su asiento y sentándose en
su regazo colocando sus piernas a los costados. Harry apretó la
cintura del castaño con fuerza mientras acaloraba aún más el beso y
Louis buscó los largos cabellos de Harry, pero recordó que lo tenía
atado con una liga, por lo que desamarró su cabello y enredó sus
manos entre los rizos.
- Gemma te va a matar, tardó 20 minutos en arreglarme el pelo - rió
Harry.
- Lo siento, pero necesitaba hacerlo - respondió pero luego mostró
un rostro de dolor que alarmó a Harry.
- ¿Klein? ¿Estás bien? ¿Te duele algo? - Harry frunció el ceño y
acercó sus manos al rostro de Louis para acariciarlo lentamente.
338
- Mi brazo, duele un poco todavía, ¿Podrías ayudarme a cambiarme
la venda?
Harry asintió levemente y peinó los cabellos lacios que le caían en la
frente al ojiazul antes de que este se parara y tomara su mano para
dirigirlo hasta el baño. Cuando ambos se encontraron dentro Harry
buscó entre las medicinas de Liam alguna venda y encontró una con
facilidad, la puso en un pequeño estante y ayudó a Louis a retirarse
la que tenía puesta. No entendía por qué se la quería cambiar si se
veía nueva, pero aún así lo hizo pues él se lo estaba pidiendo.
No quiso hacerlo muy rápido, pensaba que podría lastimarlo, así que
fue deshaciéndose de la venda con lentitud mientras Louis
observaba el rostro de concentración de Harry, sonriendo
bobamente al ver como sacaba la punta de su lengua como forma de
concentrarse.
Pero de repente, casi llegando a la piel del psicólogo, sintió que algo
plástico lo cubría, fue extraño pues Harry no sabía que se le ponía
plástico por debajo de las vendas, pero al culminar con la venda
recibió una gran sorpresa, sus ojos brillaron y ensambló una gran
sonrisa en su rostro.
- ¡Louis! Pero... Louis no debiste haberlo hecho - Harry observaba
con detenimiento el brazo de Louis intentando no tocarlo mucho.
- Pero quise hacerlo - Louis observó como Harry comenzó a
lagrimear mientras aún conservaba su sonrisa - oye amor, mírame -
tomó su mentón y lo acercó a su rostro - lo hice por nosotros.
Harry besó la comisura de sus labios para después dirigirse al brazo
de Louis, besando con delicadeza aquel plástico que cubría el tatuaje
de una daga que el castaño se había hecho antes de regresar a la
casa - es hermosa - expresó aún con su sonrisa y con sus esmeraldas
cristalinos - te amo.
339
- Yo también te amo corazón - Louis se acercó a sus labios y con una
gran sonrisa lo besó con fuerza.
El pasar de los días fue sin duda rápido para ambos. Se la pasaban
día y noche hablando de su plan, de cómo podrían terminar con
todo. Harry ya no era el Harry que Louis conoció en el hospital,
estaba más vivo, más alerta, ya no sentía totalmente necesario
protegerlo de todo lo que lo rodeaba, sin embargo quería hacerlo.
Acariciaba su cuerpo por debajo de la sábana mientras le susurraba
lo mucho que lo amaba al oído, notando como su piel se erizaba con
los toques y con las palabras, Louis amaba verlo así, con esa enorme
sonrisa, con ese hoyuelo que se le pintaba en el rostro, con sus
preciosos ojos verdes mirándolo como si él fuera la cosa más
hermosa en el mundo.
Las palabras de Louis llenaban de vida a Harry, lo hacía sentirse en
el cielo, disfrutaba de cada caricia, de cada toque, de cada hermosa
frase que salía de su preciosa boca. Sin duda él era lo mejor que
jamás le había pasado. Harry decidió entonces abrazar la cintura de
340
Louis y atraerlo a él con fuerza para besar sus labios y acariciar con
sus dedos su torso entero.
- ¿Nunca te irás de mi vida, cierto? - preguntó Harry entre los besos.
- Nunca, jamás te dejaría ir - respondió sin separar sus labios de los
de él - jamás pienses lo contrario, ¿Recuerdas que eres mío?
- Y tu también lo eres. Pero si, soy tuyo Lou, muy tuyo.
El beso se fue acalorando con los segundos, ya sentían aquella
electricidad recorrerles el cuerpo entero, pero un golpe en la puerta
interrumpió los planes que la pareja ya tenía para aquella mañana.
Harry gruñó al sentir como Louis se apartaba de él para abrir la
puerta.
Louis abrió, encontrándose con Liam el cual notó como el psicólogo
sólo tenía sus bóxers puestos y volteó a ver a Harry, este sintió un
poco de celos al ver a Liam, pues Louis estaba captando su atención
por completo, por lo que rodó los ojos y se cruzó de brazos.
- ¿Sucede algo Liam? - preguntó Louis nervioso, sus mejillas estaban
sonrojadas y no miraba a su amigo a los ojos.
- Ah es que el desayuno está listo y pues tengo que ir a trabajar, y les
tengo que decir algo a todos que me pasó ayer.
- Está bien, nos cambiaremos rápido - Louis no dejó que Liam
respondiera, sólo cerró la puerta con rapidez dejando al enfermero
con las palabras en la boca - cámbiate Hazz - ordenó con ternura
mientras le aventaba una camiseta verde al rostro.
Ambos salieron ya cambiados hasta el comedor, donde Maya, Liam y
Gemma los esperaban. Cuando los cinco estuvieron sentados y
desayunando finalmente Liam comenzó a explicar lo que le había
341
sucedido - Ayer que salí del hospital Albert me detuvo, estaba...
asustado.
- ¿Asustado? - preguntó Louis mientras se limpiaba la boca con una
servilleta.
- Si, me metió al despacho y me dijo que Bernd había charlado con él
- los hermanos Styles se retorcieron en sus asientos al escuchar ese
nombre salir por la boca de Liam - que lo quiere demandar.
- ¡Si! - celebró Louis, haciendo que todos lo voltearan a ver con
sorpresa - perdón - bajó la cabeza y buscó el rostro de Harry, el cual
ladeó una sonrisa y tomó su mano por debajo de la mesa.
- Bueno prosigo, me pidió ayuda, dice que Harry era mi
responsabilidad en el hospital porque soy su persona y que es mi
culpa que este se haya perdido, así su demanda se inclinará un poco
hacia mí y él no perdería tanto.
- ¿Y qué ganarías tu con eso Liam? - preguntó Maya desconcertada.
- Que no me correría del Wahnsinn - Liam observó a Louis, buscando
que este le diera una respuesta a su problemática, pero este sólo
observaba al infinito de manera pensativa - le dije que hablaría con
él hoy para resolver el asunto. ¿Qué hago Louis?
- No aceptes - respondió con firmeza - al fin se están dando las cosas
como lo necesitábamos.
- ¿Podrías repetir el plan Louis? Llevamos casi dos semanas
hablando de esto, ya estoy muy perdida - expresó Gemma, su
recuperación había sido muy lenta debido a que no podían llevarla a
ningún hospital, por lo que Liam y Louis se encargaron por completo
de su salud tanto física como mental.
342
- Claro - respondió con una pequeña sonrisa - primero teníamos que
esperar a que Bernd directamente quisiera acabar con Albert, en
algún punto lo haría y estamos viendo que teníamos razón. Ahora lo
que sigue es que Bernd crea que la carta que le mandamos a Albert
fue hecha por el mismo Dubois.
- Y ahí entra Caroline - continuó Harry. Louis esbozó una sonrisa al
escucharlo pues él fue de mucha ayuda con el desarrollo del plan -
ella confirmará haber visto a Albert hacer la carta y ¿Quién no le
creería? Quiero decir, la he visto un par de veces y no es el tipo de
persona que mentiría.
- Así es corazón, pero bueno, Bernd estará muy enojado, le quitará el
Wahnsinn pero como no tiene inversión dentro del terreno no hay
forma de que él lo tome, entonces como ya lo había platicado con
Liam, regresaría a mi. Ya que obtenga el Wahnsinn y las aguas se
hayan calmado, filtraremos en los periódicos de la ciudad los
resultados de las pruebas de Harry para que todos se enteren que él
no está enfermo. Bernd como siempre buscará tener los reflectores
en él, así que hará algo en donde pedirá que busquen a la persona
anónima que los mostró. Harry y yo estaremos ahí y lo
expondremos.
Liam salió de su casa esa mañana, llegó al Wahnsinn como todos los
días y subió directamente al despacho de Albert. Sus ojos se
abrieron con sorpresa al notar como la puerta estaba semiabierta,
logrando notar que alguien más se encontraba ahí.
- Buenos días señora Flecker - expresó el enfermero con naturalidad
- ¿Dubois está ocupado?
343
- Buenos días Liam, de hecho, lo están esperando - respondió con
una sonrisa ladeada - ya tengo todo en orden, cuando usted me diga
confesaré lo de la carta.
- En serio muchas gracias, le prometemos que todo saldrá bien, no
perderá su trabajo.
- Lo que sea por mi pequeño Tomlinson, es como un hijo para mí y
no merece que le quiten su hospital.
Liam sonrió con la respuesta y tocó la puerta sin asomarse a ver
quién se encontraba con el hombre - pase - escuchó la voz de Albert,
por lo que abrió por completo la puerta y vió a Bernd sentado justo
en frente de Dubois. Intentó no mostrar su rostro de preocupación,
no sabía que Styles se encontraría ahí.
- Vengo a... vengo a pedirle la renuncia - Albert frunció el seño y se
paró de su asiento - lo siento, no pienso ayudar.
- ¿Ayudar? - preguntó Bernd con confusión - Albert, ¿De qué habla?
Albert fulminó con la mirada a Payne, haciéndolo sentirse pequeño
en el espacio donde se encontraba, pero este intentó con todas sus
fuerzas no doblegarse, necesitaba que el plan siguiera su curso - lo
que Liam Payne intentaba decirnos, señor Styles, es que no quiere
ayudar con el nuevo paciente que se está trasladando al hospital, no
es nada.
- Pues encuentre alguien que si lo haga, por mientras espero su
respuesta ante mi demanda, porque si no encuentra una forma de
pagarme, se las verá conmigo.
Bernd se fue sin despedirse, con su rostro inundado en furia y
ambas manos empuñadas, se enocntraba tenso y Liam notó el miedo
en sus ojos, sabía que era porque Bernd conocía el verdadero estado
de Harry.
344
- ¿Pero qué le sucede señor Payne? ¿Venir y hablar del trato que
teníamos justo en frente de Styles?
- Pues no importa Albert, renuncio, prefiero no trabajar aquí a que
me demanden por algo que yo no provoqué. Legalmente Harry no
era mi responsabilidad, yo soy... era su persona en cuestiones
morales solamente, no tendría por qué echarme la culpa a mi.
- Pero...
- Pero nada, usted me dio dos opciones, o lo ayudo o me voy. Yo ya
he decidido y no pienso ayudarlo en nada - Liam le entregó al
hombre una carta de renuncia que Louis le había ayudado a hacer
antes de irse y se retiró del sitio dejando a Albert con las palabras en
la boca.
Liam salió y se encontró de nuevo con Flecker - señor Payne - dijo la
mujer al ver que el enfermero ya se estaba retirando.
- ¿Si? - Liam se dio a media vuelta para tenerla de cara a cara.
- Usted está completamente seguro de que el plan de cierta persona
funcionará, ¿Verdad? - Caroline susurró para que Albert no la
escuchara.
- Confío en él, no se preocupe. Probablemente vengan investigadores
de los Styles, prensa o cualquier medio en el cuál usted podrá
brindarles la información de la carta.
Liam le brindó una última sonrisa a la mujer y fue a la sala de
enfermeros, tomó sus cosas y se retiró del sitio para regresar a casa.
Confiaba bastante en la palabra de Louis, sabía que sus planes no
fallaban, jamás se avienta del precipicio sin estar completamente
seguro de que sobrevivirá, siempre mantiene su mente abierta a las
posibilidades y detecta los posibles fallos. Ese es Louis, su amigo de
la infancia, y nunca lo defraudaría.
345
Londres era un completo caos, miles de reporteros, todas las
noticias apuntando hacia dos familias en especial. Los Styles y los
Dubois. Bernd había enviado a un investigador privado hasta el
Wahnsinn, donde Caroline aprovechó y le entregó la prueba de que
Albert había falsificado una carta para poder sacar a Harry del
hospital. Albert la despidió al instante cuando supo aquello, pero
Flecker no se doblegó, salió con la cabeza en alto y le gritó en su cara
que no le importaba, pues él jamás sería como Louis liderando el
edificio.
Bernd sentía que lo carcomía la furia y el desespero por no saber
dónde estaba Harry, y ahora, donde estaba Gemma. Se sentía
bastante frustrado y temía por la integridad de su negocio y de su
imagen. Estaba seguro de que la desaparición de Harry estaba
conectada a la de su hija, sin embargo no había resuelto cómo eso
346
había pasado, llevaba días contactando a investigadores privados
pero ninguno le fue de ayuda. Todo se estaba yendo a la mierda para
él, mientras que para Louis, eran sus mejores días, disfrutaba
demasiado todo, pasar el tiempo con el hombre que amaba, saber
que las personas a las cuales más despreciaba se les estaba cayendo
su imperio de mentiras, todo era perfecto.
Louis se dirigía a un periódico local, con una gabardina color crema,
con su cabello un poco largo por el tiempo que tenía sin cortárselo y
unas gafas de sol que le cubrían gran parte del rostro. Tenía en sus
manos un sobre amarillo y lo cargaba con firmeza, intentando no
captar la atención de nadie.
Ingresó al pequeño edificio con su perfil bajo, ignorando cualquier
posible mirada o gesto hacia él - Buenos días - le dijo a un hombre
que revisaba unos papeles en la entrada - vengo a entregar esto, es
para el periódico.
- Y esto es... - dice el hombre indiferente.
- Son unos datos, necesito que sea anónima la nota.
- ¿Datos de qué?
- Le interesará, usted envíeselo al reportero del periódico lo más
pronto posible, que sea enviado a todo Londres si es posible - Louis
le entregó un segundo sobre al hombre, más pequeño y más gordo.
El hombre checó ese pequeño sobre y se dio cuenta del gran monto
de dinero que se encontraba dentro.
- Por supuesto señor, ahora se lo envío al reportero con gusto.
Louis ladeó una sonrisa y se retiró triunfante hasta su auto, el cuál
ya había sido repuesto por el seguro después del gran "accidente"
que sufrió semanas atrás. Le había prometido a Harry que regresaría
347
a casa de Liam justo terminando de mandar la información, pero
primero tenía que resolver un asunto personal.
Llegó a la enorme casa la cual en esos momentos aborrecía, tomó
una hoja entre sus manos y tocó el timbre. No pasaron más de 30
segundos cuando la puerta se abrió al instante. Era ella, su rostro era
de confusión y amargura al ver al psicólogo parado justo en frente
de sus narices, se sobaba aquella pequeña barriga de embarazo,
apenas notable por el poco tiempo que tenía embarazada, pero aún
así ya se podía notar un poco.
- ¿Qué haces aquí Louis? - preguntó molesta - que descarado de tu
parte venir a buscarme hasta ahora.
- Sólo déjame pasar Lilian, quiero hablar sobre algo - su voz sonaba
firme y la miraba con molestia.
Lilian bufó, pero abrió la puerta dándole paso a Louis. Este entró y
visualizó el sitio, tal y como lo recordaba, pero sin duda sabía que
ese no era su hogar, jamás lo fue y jamás lo será. El hombre se sentó
en un sillón y esperó a que la mujer hiciera lo mismo. Esta tomó una
taza de té que había dejado en la mesa y se sentó en frente de Louis
mientras cruzaba sus piernas y se arreglaba el vestido que tenía
puesto.
- ¿Y bueno? ¿No preguntarás por tu hijo?
Louis soltó una risa irónica - ¿En serio Lilian? ¿Continuarás con la
mentira? ¿Hasta cuando? ¿Hasta que este nazca y me de cuenta que
no se parecerá ni un poco a mi?
Lilian palideció - ¿Qué dices Louis?
- Lo sé, me hicieron pruebas en el hospital, yo no soy capaz de tener
hijos, jamás los tendré - el castaño le extendió el papel con los
348
resultados de sus exámenes a la mujer, pero esta no los tomó, sólo se
quedó observando perpleja a Louis.
- Yo... puedo explicarlo...
- No, no quiero explicaciones, lo único que quiero es que me dejes en
paz, que me dejes ser feliz. En serio Lilian, espero que encuentres la
felicidad algún día, y que alguien te perdone lo que me hiciste,
porque yo no lo haré.
- Tú eres el menos indicado para decirme eso, ¿Acaso se te olvida
que me engañaste con un hombre?
- ¿Acaso su género importa? Dios mío Lilian madura. Yo te pedí el
divorcio en cuanto supe que estaba enamorado de él.
- Pues me alegra que esté perdido.
- Pues me alegra que estés embarazada, así tendrás alguien que te
acompañe en tu soledad. Y no se quién sea el puto amante con el que
me engañaste, pero pobre por él, que tendrá que soportar a alguien
tan homofóbica como tú.
Louis dejó a Lilian con las palabras en la boca y salió de la casa con
un portazo. Esbozó una enorme sonrisa, se sintió tan liberado el
saber que Lilian estaba consciente de que él conocía la verdad de su
embarazo, que no estaba atado a ella y jamás lo volvería a estar,
todo era cuestión de que su plan terminara por funcionar y
finalmente lograría sus cometidos.
Llegó el siguiente día, y con este el periódico del día.
Definitivamente el país entero estaba demasiado al tanto de lo que
sucedía, primero con lo de la carta de Albert y ahora con los
resultados de las pruebas psicológicas de Harry. Todo Londres
estaba consciente de que habían sido engañados por Bernd, que
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Harry no tenía esquizofrenia. Si les había mentido con eso, ¿Con qué
otras cosas pudo haberlos engañado?
- Debe de estarse muriendo en casa - expresó Harry con una gran
sonrisa mientras leía el periódico que Louis le había dado, con su
cabeza apoyada en su pecho desnudo y con los dedos de Louis
jugueteando con su cabello - eres demasiado inteligente Klein.
- Oh, no es nada, sólo es cuestión de conocer al enemigo.
- De seguro convocará una rueda de prensa, ya sabes, mientras más
cámaras mucho mejor.
- Exacto, Bernd no desperdiciaría ninguna oportunidad - la pareja
escuchó como tocaron su puerta - pasa - dijo Louis sin quitarle la
vista a Harry.
Gemma asomó su cabeza rectificando que no hubiera una escena
comprometedora y entró al verificarlo - oigan, tengo un poco de
miedo.
- ¿Miedo? - preguntó Louis sin dejar de jugar con el cabello de Harry.
- No lo sé, ¿Y si algo sale mal?
- Nada saldrá mal Gemma, tu y yo conocemos a Bernd mejor que
nadie, Louis es muy inteligente, y guapo, y bueno y...
- Si si, entendí tu punto - interrumpió Gemma cuando notó como las
mejillas de Louis se encendieron - dejaré toda mi confianza en
ustedes dos, sólo quería decírselos.
- No te defraudaremos Gemma, lo prometo - dijo Louis con una
sonrisa mientras veía como esta abandonaba la habitación. En
cuanto ella cerró la puerta Louis soltó una pequeña risa - ¿Era
necesario lo de "guapo"?
350
- Muy necesario, nunca sobra recordar lo guapo que eres, lo mucho
que me encantas - Harry subió su mano por el pecho de Louis,
dándose la vuelta para buscar su rostro y besarlo en los labios. Louis
acaloró el beso al instante, pegándose más hacia Harry y jadeando
como respuesta al sentir la lengua del rizado dentro de su boca.
- ¡Harry, Louis! - Liam abrió la puerta sin previo aviso - ¡Mierda,
perdón!
Harry se separó pegando un brinco por el susto - ¿De nuevo, en
serio? - preguntó con molestia, Louis se rió al ver la frustración de
Harry, acarició su mejilla y luego volteó a ver a Liam.
- ¿Qué pasa? No te preocupes, no hacíamos nada... todavía.
- ¡Louis! - gritó Liam con una risa nerviosa - bueno, lo que pasa es
que tienen que ver las noticias.
Harry y Louis se pararon de la cama al instante sin importarles que
estuvieran en ropa interior y corrieron hasta la sala, donde se
encontraba el televisor. Maya se encontraba sentada en el sillón
observando expectante mientras Gemma analizaba lo que sucedía
desde la cocina.
Era Bernd, ya en la rueda de prensa, no le tomó mucho tiempo
convocarla, era algo obvio, con una sola llamada ya tenía a todos los
medios con él, atendiéndolo. Harry se sentó en el sillón junto a Maya
y Louis se sentó en su regazo sin dejar de observar la televisión.
- Como saben - Bernd hablaba - mi hijo desapareció hace un par de
semanas, no importa lo que haya hecho, sé que mi Harry no está
bien, pero esta noticia que se está rumoreando en los periódicos
definitivamente me tomó por sorpresa. Mi hijo Harry Styles - Bernd
da una pequeña pausa y suspira como si estuviera dolido.
351
- Ay Dios mío, hasta yo actúo mejor que tu - espetó Louis al televisor
mientras abrazaba a Harry del cuello.
- Mi hijo tristemente sufre de una incapacidad mental, aún no puedo
creer que haya gente tan cruel que quiera hacerles creer que Harry
haría algo tan grotesco con su mente clara. Harry no es el asesino
que quieren pintar, y sé que probablemente la persona que mandó
esa información falsa está viendo esto.
Louis corrió hasta la habitación mientras tomaba de la mano a Harry
para que lo acompañara - cámbiate, cámbiate.
Mientras tanto Bernd continuaba con la rueda de prensa. Contestaba
todas las preguntas posibles, no pensaba irse sin que todos y
absolutamente todos los presentes le preguntaran algo. Eso
alimentaba su ego.
- Fuentes anónimas afirman que la información que salió en los
periódicos no quieren dar a entender que Harry asesinó a su
hermana sin ninguna incapacidad mental, sino que intenta que las
personas crean que en realidad él no fue el responsable del crimen,
¿Qué puede decirnos al respecto?
Bernd tomó una botella con agua, su garganta se estaba secando
pues llevaba casi una hora contestando preguntas, pero esta lo hizo
tensarse y ponerse un poco nervioso - ¿Usted cree que yo haría ver a
mi hijo como un criminal? ¿Con qué propósito lo haría?
- No lo sé, dime tu - Bernd alzó el rostro con miedo al escuchar esa
voz. Todos los medios buscaron de igual manera a la persona que
había hablado - a lo mejor no son rumores, a lo mejor Harry no está
enfermo.
- Oh Dios mío - expresó uno de los reporteros - es Harry Styles.
352
Todos estaban helados, contemplando a Harry el cual portaba una
gabardina negra, con su cabello recogido y tomado de la mano de
Louis, el cuál miraba a Bernd con sumo poder.
- Yo no maté a Gemma, de hecho estoy completamente limpio, Bernd
me hizo creer por tres años que estuve enfermo, ¿Y todo para qué?
¿Para que no le dijéramos al país que no soy tu hijo? - un silencio se
apoderó del sitio - ¿Para no darle el puesto a mi hermana? Eres un
cobarde Bernd, siempre lo fuiste. Preferiste armar todo un teatro
para que tus verdades no salieran a la luz, pero te falló algo. Jamás
pensarías que Louis me encontraría, que descubriría la verdad, que
es más inteligente que todo el mundo.
- Y guapo - murmuró Louis.
- Si, también eso Klein - todos estaban confundidos, pero
asombrados al ver a Harry ahí frente a ellos - pero bueno, ya que
estoy aquí, ¿No tienes algo más que decir? De todos modos ya
descubrieron la verdad, deja de mentirles en la cara.
Bernd intentó huir, pero todos los reporteros se le vinieron encima,
cuestionándole más cosas, exigiéndole una respuesta, pero entre
todas las voces que el señor Styles pudo escuchar, una llamó aún
más su atención, dejándolo completamente helado - Tengo completa
seguridad de que Gemma está viva - esas palabras bastaron para
que todos los reporteros buscaran a su alrededor a dicha persona, y
justo en medio de todos los medios la vieron.
Gemma se quitó el gorro de la enorme sudadera que traía puesta,
exponiendo su identidad y dejando a todos los medios congelados.
La mujer observaba con rabia a su padre sin mover un solo músculo,
intentando infundir el miedo que él le había proporcionado por los
últimos tres años. Se sentía tan bien saber que finalmente la verdad
353
completa había salido a la luz, que expondrían al verdadero Bernd
Styles.
Pero el cuerpo de Gemma simplemente no aguantó. Aún se
encontraba débil, ni siquiera había ido a un doctor para checarla y el
montón de gente rodeándola, sumando los nervios que tenía por
dentro la hicieron desmayarse. Cayó en el suelo en un segundo,
inconsciente.
Louis y Harry corrieron hacia ella, quitando a la gente a su
alrededor. Bernd aprovechó entonces la oportunidad para
escaparse, pues la atención estaba puesta en su hija, pero unos
policías que custodiaban el sitio lo detuvieron al instante - Lo
sentimos señor Styles, tendrá que acompañarnos para hacerle unas
preguntas.
- Pe... pero, necesito llamar a mi abogado.
- Lo llamará en comisaría - ambos policías tomaron al hombre y lo
introdujeron en su patrulla para después llevárselo.
Harry tomó a su hermana en brazos mientras esperaba a que la
ambulancia llegara. Para su buena suerte fue rápida y la trasladaron
en seguida. Harry tenía miedo, bastante, no podía perderla ahora.
Louis abrazaba a Harry en la ambulancia, dándole pequeños besos
en sus mejillas intentando tranquilizarlo.
- Estará bien corazón, estará bien - Harry intentaba tranquilizarse,
con una mano tomaba a su hermana y con la otra a Louis. Si ellos dos
estaban bien, él estaría bien.
Tuvieron a Gemma en revisión por bastante tiempo, su cuerpo no
estaba totalmente estable aún, necesitaba hidratarse correctamente
y alimentarse bien. Los doctores le aseguraron a la pareja que
354
Gemma debería estar mínimo un par de días en el hospital para que
su recuperación fuera correcta.
- Pero, ¿Puedo pasar a verla? ¿Está despierta? - preguntó Harry con
temor.
- Por supuesto, pasen - el doctor dirigió a la pareja hasta la
habitación de Gemma, donde se encontraba despierta y observando
todo a su alrededor.
- Lo siento, arruiné todo - expresó la chica con tristeza mientras
observaba a Harry y Louis ingresar tomados de la mano.
- No arruinaste nada, de hecho lo hiciste genial, los policías que
estaban en la zona se lo llevaron, lo logramos.
- Lo logramos - repitió Harry con una enorme sonrisa.
355
Un mes bastó para que todo se solucionara. Fueron días
complicados, llenos de juicios, firmas y muchísimas cosas que ya
estaban abrumando a Harry, pero al mismo tiempo lo sentía
completamente liberador. Lograron meter en la cárcel a Bernd, era
lo mínimo que podían hacer. Anne y Zayn no fueron la excepción,
sólo que tuvieron una sentencia mucho menor que Styles, pues
Bernd aceptó haber amenazado de muerte a Malik para que no
dijera nada al respecto y que lo ayudara a encubrir sus secretos.
Albert por su parte aún contaba con la demanda de Bernd, y no sólo
eso, sino que, aunque Harry no estuviera enfermo, es un delito
falsificar una firma así como Caroline afirmó que había hecho. Por lo
tanto, fue destituido de su puesto y perdiendo el control total del
Wahnsinn.
- ¿Cómo te sientes? - Harry besaba el cuello de Louis mientras
masajeaba sus hombros por detrás mientras este se ponía la camisa.
- Contento - respondió radiante - cámbiate, tenemos que irnos, ya se
nos hace tarde.
Harry corrió hasta su vestidor. Si, gracias al dinero que Bernd tuvo
que pagarles a Gemma y Harry, el rizado aprovechó para comprar
una casa para que Louis y él pudieran vivir solos, sin necesidad de
molestar a nadie. El ojiverde salió a la habitación momentos
después, portando un traje gris con un estampado de flores negras
por el pantalón y el saco - ¿Te gusta? ¿No es demasiado? Debí
cortarme el cabello.
- Te ves perfecto amor - sonrió Louis mientras se colocaba su saco
negro, el cuál tenía sutiles brillos por toda la tela - así me gusta tu
cabello, es bonito.
- ¿Tu crees?
356
- Si, eres guapísimo - Louis se acercó y besó la comisura de sus
labios, pero Harry no se resistió, por lo que tomó al psicólogo de la
cintura y lo atrajo hacia él para besarlo con fuerza - oye oye,
tranquilo, si Liam no nos ve en la misa en quince minutos nos
matará.
Ambos bajaron apresurados y brincaron del susto al encontrarse
con Gemma de repente en el living de la casa. Portaba un elegante
vestido amarillo pastel por debajo de su rodilla y una diadema negra
que decoraba su cabello. Gemma tenía miedo de vivir sola en la casa
de sus padres, no quería volver ahí, por lo que mientras se
recuperaba y encontraba un lugar donde quedarse Louis y Harry
decidieron dejarla vivir con ellos.
- Te ves bien hermana - dijo Harry con una sonrisa sin soltar de la
cintura a Louis.
- ¿Y cómo se ve Louis? - preguntó burlona la chica.
- Guapo, perfecto, hermoso, ¿Le sigo?
- Con eso basta.
Los tres subieron al auto de Louis y arrancaron con apuro. En
cuanto estuvieron en la iglesia notaron a Liam enfrente del altar, con
un traje negro y un moño azul marino que decoraba su cuello. Al ver
a Louis soltó un fuerte suspiro y caminó en dirección a él - ¿Por qué
tardaban? Me había asustado.
- Tranquilo, sólo se nos hizo un poco tarde, ya estamos aquí.
Justo en ese momento la misa comenzó y Maya ingresó al sitio con
un espléndido vestido blanco con corte de princesa, un velo
larguísimo y un escote perfecto a su medida. Sin duda se veía
espectacular y su sonrisa llenaba de vida el sitio. Liam la observó
con ternura, con sus ojos color miel cristalizados intentando no
357
llorar y con sus manos moviéndose nerviosamente. Louis sintió
tanta alegría al ver a sus mejores amigos finalmente casándose que
no pudo evitar llorar un poco.
La ceremonia fue muy grata y muy especial. Se sentía una armonía
preciosa y todo salió a la perfección. Louis como buen padrino se la
pasó al lado de Liam todo el tiempo, observando de reojo a Harry el
cuál abrazaba a su hermana desde los asientos de los invitados.
- Los declaro marido y mujer - expresó el padre que oficiaba la
ceremonia, dejando que ambos se besaran. La gente aplaudió de
felicidad, observando como la tierna pareja se fundía en un
profundo beso y segundos después soltándose y mirándose con las
mejillas sonrojadas.
Louis aplaudió con fuerza para después acercarse a Liam y abrazarlo
por detrás amigablemente mientras este reía por la reacción de
Louis por verlo casarse - y todavía falta la fiesta - dijo Liam entre
risas mientras se quitaba de encima a Louis.
- Todavía - repitió con una sonrisa en el rostro.
Al salir de la ceremonia Harry abrazó con fuerza a Liam,
felicitándolo con una gran sonrisa - no sabes lo mucho que estoy
agradecido contigo - expresó el ojiverde intentando no llorar.
- No tienes que agradecer Harry, gracias a ti por regresarle la
felicidad a Louis, con eso basta.
Louis decidió tomar camino hasta el salón de eventos primero que
todos, por o que apuró a Gemma y Harry para que se fueran con él.
En cuanto llegaron al sitio quedaron maravillados con la decoración,
era un patio enorme, con muchos árboles y flores. Las mesas
estaban decoradas con enormes candelabros dorados postrados en
358
flores de colores pastel que resaltaban con las mesas y sillas color
blanco.
- ¿Harry? - preguntó Louis mientras miraba el sitio entero,
abrazando el brazo de Harry.
- ¿Si?
- Creo que si los vamos a opacar, nos vemos demasiado bien.
- Por eso te había dicho que no era buena idea que viniera, me debí
haber quedado en casa.
Ambos rieron por la broma, pero continuaron caminando. Se dieron
cuenta entonces que el sitio estaba completamente solo a excepción
de los meseros que ya se estaban poniendo en posición para la
llegada de los invitados. Louis buscó con la mirada algo, y cuando lo
encontró sonrió con entusiasmo.
- Sígueme, ven - Louis entrelazó su mano con la de Harry mientras
corría hacia un sitio en específico, dejando a Gemma sola mientras
caminaba entre el enorme sitio.
Cuando Harry se percató de las intenciones de Louis no pudo evitar
soltar una sonora carcajada la cuál intentó cubrir con su mano - Lou
¿En serio?
- Si ven - Louis cerró la puerta de los baños con llave y tomó a Harry
de la corbata, enrollándola en su mano y besando sus labios con
fuerza. Harry no pudo contener los impulsos que tenía y tomó a
Louis de las mejillas mientras continuaba con el beso, introduciendo
su lengua dentro de su boca y repegándose a él mientras lo
acorralaba con la pared. Louis soltó un leve gemido sobre sus labios
al pegar con la pared.
359
- ¿Ahora? - preguntó Harry sobre sus labios, el castaño sólo asintió
mientras despeinaba sus cabellos - pero, ¿Y si alguien entra amor?
- Nadie va a entrar Hazz, sólo hazlo, desde que te vi en ese traje me
ando conteniendo, no creo que aguante toda la noche - Louis se
acercó al cuello de Harry, dándole fuertes besos y succionando para
que el rizado gimiera, lo cual funcionó.
Harry bajó su mano hasta el pantalón de Louis, acariciando su parte
privada por encima de sus pantalones y notando como el bulto de
este crecía con su tacto. Sus mejillas se encendieron al instante y
sintió como su erección crecía de igual manera por lo que se separó
de Louis y lo tomó de la cintura para subirlo a los lavamanos. El
ojiverde ayudó a Louis a bajarse los pantalones y acercó su dedo a la
entrada del ojiazul.
- ¿Sin preparación? ¿Así de necesitado estás Lou? - preguntó con
picardía.
- Mierda si, como sea - Harry no lo pensó dos veces antes de
introducir su dedo dentro de Louis, el cual gimió con fuerza al
sentirlo. El rizado movió con lentitud el dedo, intentando acoplarse a
él. Introdujo entonces un segundo dedo - Oh mierda Hazz - expresó
con deseo - te quiero a ti por favor.
- Ya voy amor, ya voy - Harry sacó sus dedos de Louis y se bajó los
pantalones con apuro, exponiendo su miembro y alineándolo con el
castaño - ¿Listo?
Louis sólo asintió mientras se mordía el labio inferior. Harry se
introdujo dentro de él en un santiamén, gimiendo junto a él -
Mmmm Harry, muévete ya.
- Desesperado - le dijo en un jadeo mientras se introducía de lleno
en una sola estocada, sintiendo como el cuerpo de Louis se tensaba,
360
abrazándolo con fuerza por el dolor y la satisfacción que le causaba -
Scheisse Lou, estás muy apretado, me encantas...
- Tu me encantas - Louis se acercó a Harry y lo besó con fuerza,
haciendo que Harry comenzara a penetrarlo con más firmeza - Oh
Dios... Harry... te amo...
- Yo también te amo.
Unas cuantas estocadas más bastaron para que Harry se corriera
dentro de Louis, pero el castaño esperó hasta que Harry se separara
de él para correrse, no quería arruinar su perfecto vestuario.
Salieron del baño minutos después y para su sorpresa ya había
bastantes personas dentro, por lo que se miraron uno al otro con
nerviosismo, pues sus cachetes estaban colorados y sus ojos
denotaban lo que acababan de hacer.
- ¡Louis, Harry! - exclamó Liam con entusiasmo al verlos salir -
¿Dónde estaban?
- Yo, uhmmm... nosotros estábamos... Que importa, el punto es que
estamos aquí - respondió Louis con nerviosismo. Liam los miró a
ambos con confusión, pero al notar el chupetón que Harry tenía en
su cuello comprendió lo que pasó.
- ¿En serio? ¿En una boda Louis?
- ¿Qué? No pasó nada malo - Liam rió con la respuesta y los dejó
solos, Harry le pegó en el hombro - Auch.
- Lo que me haces hacer Klein, ven, vamos a la mesa.
El inicio de la fiesta fue nada fuera de lo normal. Sirvieron la cena y
los invitados se notaban calmados. Sin embargo Louis y Harry
captaron la atención de algunas personas, pues era muy extraño ver
361
a Louis Tomlinson, uno de los hombres más codiciados de Londres,
salir con otro hombre, simplemente extraño para muchas personas.
Harry en algún punto se sintió incómodo, sentía demasiadas
miradas sobre ellos, hasta se sentía extraño con el simple hecho de
querer tomar la mano de Louis o besarlo en frente de todos.
A mitad de la fiesta una canción captó la atención de Louis, él sabía
que Harry no estaba del todo cómodo con la fiesta, sus ánimos
habían bajado mucho y lo notaba inseguro, por lo tanto decidió
animarlo un poco.
-I've gotta take a little time, a little time to think things over - Louis
comenzó a cantar en lo bajo, meciendo su cabeza con la melodía.
- ¿Conoces la canción Louis? - preguntó Harry, asombrado por
escucharlo cantar, jamás lo había oído.
- Si... I better read between the lines, in case I need it when I'm older...
ven Harry, bailemos.
Louis tomó la mano de Harry con decisión, pero este la apartó - Yo...
no lo sé.
- ¿Qué? ¿Te da miedo? ¿Acaso importa lo que los demás piensen? Lo
único que te debe de importar en este momento es que te amo, ¿No?
Harry ladeó una sonrisa, pero un pequeño empujón llamó su
atención - ve con él, no seas un estúpido - Gemma exclamó con una
sonrisa. Harry sonrió aún más y decidido correspondió la mano de
Louis, parándose de su asiento junto con él y acercándose a la pista
donde muchos invitados bailaban.
Harry posó su mano en la cintura de Louis con nerviosismo,
mientras que Louis posicionó su mano en el hombro del rizado
esbozando una gran sonrisa. Ambos comenzaron a bailar con
lentitud, pero conforme pasaban los segundos comenzaron a agarrar
362
más confianza, bailando con decisión e ignorando a la gente a su
alrededor, sólo eran ellos dos en sus mentes y nada cambiaría
aquello.
- I wanna know what love is, I want you to show me, I wanna feel what
love is, I know you can show me - Louis le cantó a Harry sin
despegarse de él, aún bailando a la par de la melodía. Harry se
sonrojó y se acercó al rostro de Louis, besándolo con sutileza.
Ambos crearon el beso perfecto, moviendo sus bocas con lentitud y
delicadeza, dejándose llevar por la música y por su deseo,
finalmente juntos y felices. Ambos se miraron a mitad de la canción,
notaron entonces como nada más podría salir mal porque
finalmente eran libres y juntos sabían que las cosas saldrían bien
mientras se mantuvieran unidos.
Se amaban mutuamente, y eso era todo lo que bastaba.
363
EPÍLOGO
- Louis en serio, no creo poder hacerlo - Liam expresó con temor - no
me puedes dejar solo por 3 meses.
- No seas miedoso Payne, confío en que podrás dirigir el Wahnsinn
mientras no estoy.
- Pero es que, ¿Ahora? ¿Planeas irte de viaje con Harry ahora?
- ¿Tiene algo de malo? Hazz quiso irse ahora, no voy a negarme.
Louis le entregaba las llaves del edificio entero a Liam. Harry y él
planearon un viaje entero los dos solos, tal y como lo habían
acordado aquel día en que Louis le juró jamás irse de su lado. Liam
observaba con nerviosidad el despacho de su amigo mientras
jugueteaba con su anillo de matrimonio. Habían pasado un par de
meses desde que se habían casado pero aún recordaba con felicidad
ese especial momento.
El castaño también recordaba ese momento, el día en que
finalmente pudo estar con Harry sin atadura alguna.
- Liam de verdad, ya me tengo que ir, deja de ser tan estúpido por un
momento.
364
- Sólo... quería ver como estabas Zayn - finalmente alzó la mirada.
Había adelgazado mucho, tenía grandes ojeras por debajo de sus
ojos y se veía molesto - no estés enojado conmigo, yo no te he hecho
nada, el que debería estar avergonzado eres tú por seguirle el juego
a Bernd por tanto tiempo. Lo que hiciste estuvo mal, no tienes por
qué guardarme rencor.
- ¿Acaso no entiendes Harry? Dios, como vives en un mundo tan
privilegiado nunca te das cuenta de nada, Bernd me utilizó tanto
como a ti, parece que se te olvida que me amenazó, si no le hacía
caso mi padre moriría, ¿Crees que me gustaba bajar todos los días y
ver a Gemma agonizando? ¿Me crees ese tipo de persona?
- Yo... no lo sé, pero estuvo mal, pudiste haberla ayudado.
- De no ser por mi, tu hermana estuviera muerta.
- Cállate - los verdes de Harry se cristalizaron - no puedes decir eso.
- Harry, ¿Qué pasaría si yo ahora te dijera que si no haces algo por
mi Louis moriría? Estoy completamente seguro de que lo harías.
- No digas eso, jamás dejaría que Lou muriera.
Zayn rió irónicamente - ¿Ves lo que te digo? Harías lo que fuera por
él, pues yo también haría lo que fuera por mi padre, no puedes
culparme. Yaser está muy viejo Harry, no tiene a nadie mas que a mi
y estoy encerrado, ¿Qué puedo hacer? Tienes que ayudarme.
Harry se quedó pensando por unos minutos. Jamás le perdonaría lo
que hizo, fue inhumano lo que hizo con Gemma y con él, guardar un
secreto tan horrendo le daba náuseas, pero por otro lado sabía que
lo hacía por su padre. Harry haría todo por Louis. Zayn haría todo
por Yaser.
365
- No te voy a sacar Zayn, no lo haré - Zayn suspiró irritado - pero
ayudaré con tu papá, le enviaré dinero mientras tu sales. Tu condena
no es tan larga como la de Bernd, saldrás en poco tiempo y si tiene
buena conducta te darán libertad condicional.
- Harry por favor, tú podrías sacarme de aquí, tienes poder.
- Escúchame, si te saco te intentarán matar allá afuera. A lo mejor
Gemma te perdonó lo que le hiciste, pero allá afuera no lo harán. Te
estoy haciendo un favor al dejarte aquí. Prometo encargarme de
Yaser, pero no te sacaré.
Harry no quiso seguir escuchando las súplicas de Zayn, siempre tuvo
miedo de él, sentía aquel agujero en el estómago cada que lo veía,
recordando todas las veces que lo visitó en aquel manicomio y en el
Wahnsinn. Sabía que no lo había hecho por su propia cuenta, pero al
fin y al cabo lo hizo. Yaser no se queda exento de las horrendas cosas
que le hicieron, falsificando el documento para que todos creyeran
que él estaba enfermo, pero era un hombre adulto y si le causaba un
poco de pena dejarlo colgando.
El rizado subió al auto de Louis y manejó hasta el Wahnsinn, donde
se encontró con Louis y Liam charlando en la entrada. Pudo notar
aquel brillo en los ojos del psicólogo al ver entrar a Harry, sonriendo
al instante y dejando a Liam hablando solo para correr hacia el
ojiverde.
Harry salió del auto casi de un brinco, abrazando a Louis de la
cintura con suma fuerza y atrayéndolo a él lo más que pudiera -
¿Cómo te fue corazón? - preguntó Louis mientras tomaba al rizado
de las mejillas.
- Hicimos un trato, te contaré todo mejor en el camino al aeropuerto,
¿Estás listo?
366
- Si Liam deja de lloriquear lo estaré - ambos voltean a ver a Liam el
cual los veía con ternura, pero al mismo tiempo denotaba
nerviosismo - sólo serán tres meses, tampoco te estoy pidiendo que
te lo quedes por siempre.
Liam rodó los ojos y sonrió - Ya pues, está bien, váyanse antes de
que cambie de opinión.
- ¡Gracias Liam! - Harry se separó de Louis y abrazó a Liam con
muchísima fuerza, casi levantándolo del suelo.
- Uy, mucha tensión sexual - exclama Louis cruzando sus brazos.
Harry soltó una carcajada mientras soltaba a Liam, cosa que sonrojó
a Louis, amaba escucharlo reír así. Amaba todo en él - anda, que se
nos hará tarde.
- Que les vaya bien - exclamó Liam mientras los veía subir al auto.
Louis comenzó a conducir en silencio, intentando no voltear cada 10
segundos para ver a Harry. Estaba muy ansioso por el viaje, ya se lo
había prometido: irían a donde él quisiera. Al principio Harry se
negaba a escoger un sitio en específico, argumentando que iría a
donde Louis fuera, pero cambió de opinión, deseaba ir a un lugar, y a
ese irían.
Llegaron al aeropuerto y para su suerte ya estaban comenzando a
abordar, por lo que corrieron a introducirse en el avión.
- Te amo - dijo Louis de repente mientras esperaban a que el avión
comenzara a volar, acercándose a los labios de Harry para darle un
sutil beso sobre estos.
- Te amo también - respondió tomándolo de las mejillas para que lo
volviera a besar. Comenzaron con un beso sutil, pequeño, pero
Harry comenzó a acalorarlo, introduciendo su lengua con fuerza
logrando sacarle un par de jadeos a Louis.
367
- Pero que aberración - los oídos de Harry escucharon eso por detrás
de su asiento, haciendo que este se separara de Louis y bajara la
cabeza con tristeza.
- Oye, oye - Louis tomó a Harry del mentón - mantén la cabeza en
alto amor, que no te importe lo que digan de ti o de nosotros, ¿Me
escuchaste? No vuelvas a hacer eso -Louis observó por detrás de sus
asientos y notó a un hombre de mediana edad mirando con disgusto
los asientos donde Harry y Louis se sentaban - ¿Qué? ¿Dañamos tu
masculinidad frágil?
- Están enfermos - sólo respondió mirando con asco a Louis.
- Por lo menos soy feliz, no como tu que basas tu vida en criticar a
los demás, si no te importa continuaré hablando con mi novio.
Harry rió en lo bajo al escuchar a Louis pelear con el otro pasajero -
Ya Louis, déjalo - el rizado tomó el brazo del castaño para alejarlo de
los asientos traseros.
- Pero te hizo sentir mal - dijo en un rezongo con el seño fruncido.
- Estoy bien, sólo déjalo y bésame tonto - Harry le guiñó un ojo a
Louis, atrayéndolo para volverlo a besar, ahora sin importarle si
alguien decía algo al respecto.
El resto del vuelo fue tranquilo. Harry terminó por dormirse en el
hombro de Louis y despertó cuando ya estaban descendiendo.
Tomaron sus maletas y pidieron un taxi para ir a su hotel.
- ¿Ya habías venido aquí? - preguntó Louis mientras entrelazaba su
mano con la de Harry dentro del taxi.
- ¿A Irlanda? Un par de veces cuando era niño, no recuerdo mucho
para ser sincero.
368
Llegaron al hotel con rapidez e ingresaron a su habitación para dejar
sus maletas. Harry tomó a Louis de la cintura y lo empujó hacia la
cama subiéndose encima de él - ¿Sabes? Verte así de enojado en el
avión me puso bastante - su rostro se acercó a su cuello,
succionando su piel.
- Sabía que dirías eso - respondió con una amplia sonrisa e
inconscientemente levantó sus caderas para acercarse lo mejor que
pudiera a él. Harry se sonrojó cuando sintió el movimiento del
castaño.
- ¿Quieres que te folle? - Louis gimió como respuesta pero negando
con la cabeza - tu cuerpo me pide otra cosa.
Harry le sacó la ropa a Louis casi de inmediato, dejándolo
completamente desnudo. Comenzó besando la daga que tenía
tatuada en su brazo, besó sus clavículas, su pecho, su estómago y
tomó sus muñecas para pegarlas a la cama, dejándolo sin movilidad.
- Espera espera - le dijo intentando no gemir - yo quiero... ay mierda
está bien, está bien.
Harry rió como respuesta y se bajó sus pantalones de inmediato -
¿Así?
- No Harry, la última vez que lo hicimos sin preparación no pude
caminar casi por un día entero, fue muy vergonzoso.
-Pero te gustó.
- Pero me gustó - repitió sonrojado. Harry corrió hacia las maletas,
tomó el lubricante y regresó a la cama para abrirlo y colocarlo en su
erección - lo hago yo - Louis comenzó a aplicar el lubricante con
cuidado, moviendo su mano de arriba a abajo con sutileza, Harry
sólo sentía que se correría con la imagen del castaño
masturbándolo.
369
- Ya, ya - dijo en un jadeo - acuéstate - Louis obedeció al instante y
Harry soltó una pequeña risa - ¿Sabes? Me da risa que intentes verte
dominante pero a veces no te sale.
- Oh Harold calla, si te encanta cuando te follo, además... ¡Mierda! -
Harry no dejó que Louis continuara hablando, pues se introdujo de
lleno en él, tomándolo de nuevo de las muñecas para que se quedara
pegado a la cama - si, si, así... oh Hazz...
Harry comenzó moviéndose lento, acoplando su tamaño con Louis,
pero este no ayudaba mucho, intentaba moverse más rápido por
debajo del enorme cuerpo del ojiverde - Lou... Lou tranquilo, no hay
prisa.
- Más... más rápido maldita sea... - gimió en respuesta, intentando
deshacerse del agarre de Harry. Este lo soltó sin dejar de penetrarlo,
por lo que Louis aprovechó para tomarlo de la nuca y besarlo en los
labios - te encanta hacerme... ahh... te encanta hacerme sufrir.
Harry continuaba con las estocadas, cada vez más rápidas y feroces,
gruñendo con fuerza sobre los labios del castaño, comiéndose los
agudos gemidos de este y dejando que le jalara el cabello, realmente
le excitaba que Louis tomara su cabello de esa manera, con tanta
firmeza. Harry tomó las piernas de Louis y las posicionó en sus
hombros, sabía lo mucho que a Louis le gustaba aquella posición,
normalmente lo hacía gritar más.
- Ahh... Hazz... - gimió cuando sintió a Harry enterrarse aún más en
él, arqueando la espalda excitado.
En cuanto el rizado se vino dentro de Louis, salió de él de inmediato,
tomó un poco de aire y se separó de Louis - espera, no te corras.
- ¿Qué? ¿Por qué?
370
- Adentro... de mi - fue lo único que dijo antes de indicarle con sus
manos que se sentara. Louis sonrió al instante pícaramente y
obedeció gustoso. Harry se sentó sobre sus piernas y notó como el
castaño no podía aguantar la risa - si, si búrlate todo lo que quieras
klein.
Louis se acercó al cuello de Harry, comenzando a darle sutiles besos
hasta llegar a la parte trasera de su oreja, donde succionó dejándole
una marca y causando que la erección de ambos creciera al instante.
Harry alcanzó con su brazo el lubricante y se lo colocó con rapidez al
miembro de Louis, lo alineó con su entrada y en un solo movimiento
ya lo tenía dentro de él, haciendo que el ojiazul gimiera deseoso.
Harry comenzó a dar pequeños saltos, logrando que su cuerpo se
tensara al instante, Louis lo hacía sentirse tan lleno y tan vivo que
jamás podría cansarse de él. Louis apretó su trasero con ambas
manos, haciendo que Harry gimiera de manera descontrolada, con
su rasposa y profunda voz provocó que Louis se corriera dentro de
él.
- Oh... Dios... - jadeó Harry posicionando su cabeza en su hombro - te
amo klein, jamás me cansaré de repetirlo.
- Y yo jamás me cansaré de escucharte. Te amo demasiado.
Pasaron el resto del día en la habitación. Quedaron totalmente
exhaustos después de lo que habían hecho, sólo estuvieron en la
cama, compartiendo un par de palabras, acariciándose con sutileza
mientras observaban el televisor. Amaban con locura esos
momentos de paz que tenían ambos, cuando estaban así de
tranquilos, abrazados y felices. Era maravilloso.
371
Despertaron agotados, con Louis abrazando por detrás a Harry,
oliendo su hermoso cabello el cual brillaba con el sol que se
asomaba por la ventana. Louis le proporcionó pequeños besos desde
su mandíbula hasta su pecho intentando despertarlo.
- La visita es a las 11 cielo, tenemos que apurarnos - susurró en su
oído mientras le quitaba el cabello del rostro. Harry se quejó con la
voz enronquecida y tomó el brazo de Louis para pegarlo a su
estómago - corazón... Harry... - el ojiverde se encontraba despierto,
pero pretendía dormirse, le gustaba cuando Louis le rogaba - amor...
Dios Harold, ¿Con qué nombre te despierto?
Harry se dio la media vuelta, pegando su frente con la de Louis y
suspirando profundamente mientras abría sus ojos. Louis sonrió
inconscientemente, acariciando la mejilla del rizado con sutileza y
escuchando sus pequeños quejidos. Harry se acercó a Louis y posó
sus labios sobre los de él pero sin terminar de besarlo, haciendo que
el castaño se ruborizara y se pegara más a él, concluyendo con el
beso y moviendo sus labios con delicadeza mientras acariciaba su
cuello.
372
- Buenos días Klein - expresó con su rasposa voz.
-Buenos días corazón.
Ambos se cambiaron con apuro, pues ya eran las 10 de la mañana y
aún no sabían donde estaba el sitio al cual irían. Se colocaron sus
anillos y salieron a las calles. Louis lucía una gabardina negra la cuál
había robado del armario de Harry, le encantaba usar su ropa y
Harry amaba verlo con esta, pues siempre dejaba impregnado su
olor.
Pidieron un taxi y entraron al instante. Un hombre de la tercera
edad, de tez morena y cabello blanco los atendió - ¿A donde desean
ir?
- ¿Sabe dónde está el hospital psiquiátrico de la ciudad? - preguntó
Louis mientras apretaba el muslo de Harry.
- Claro que si, en seguida llegamos.
El camino fue relativamente corto, al llegar notaron como el edificio
era mucho más pequeño que el de Louis, pero denotaba cierta
modernidad, más que el Wahnsinn. Harry le pagó al amable taxista y
se retiraron del auto para ingresar al sitio. El castaño no soltó la
mano de Harry en ningún momento, entrelazando sus dedos y
acariciándolo con su dedo pulgar todo el tiempo.
Llegaron con el secretario y rectificaron su cita.
- Lo siento, sólo puede pasar una persona - dijo el joven, mirando
como Louis y Harry deseaban entrar juntos.
- Entra tú Hazz - susurró Louis.
- No, entramos los dos - espetó Harry.
- Lo siento, por órdenes del hospital no podemos hacer eso.
373
Harry enarcó una ceja y posó su mirada sobre la del secretario - dije,
que quiero que ambos entremos, ¿No sabes quienes somos?
- Yo... Uhmmm - la mirada de Harry logró intimidar al chico,
poniéndolo sumamente nervioso.
- Soy Harry Styles, ¿Ok? Y él es Louis Tomlinson, nos tienes que dejar
pasar a ambos o te juro que te van a despedir.
- Harry - espetó Louis interponiéndose entre el secretario y el
ojiverde - tranquilo no pasa nada, yo me quedo.
- Está bien, está bien, los dejaré pasar a ambos, pero será por menos
tiempo.
- En serio no tienes que hacerlo...
- Si, no se preocupen, ¿Usted es dueño del Hospital Wahnsinn
verdad? Es muy famoso en toda Europa, no me gustaría dejarlo
fuera del edificio.
Harry notó esa ligera sonrisa por parte del secretario. No estaba
siendo amable. Le estaba coqueteando. El rizado intentó abalanzarse
pero Louis se interpuso al instante, pegando ambas manos en su
pecho y empujándolo con sutileza para que no siguiera discutiendo.
- ¡Amor! - le dijo - entremos mejor por favor.
Louis apretó su mano sobre la de Harry, dirigiéndolo a la sala de
visitas, pero Harry volteó hacia el secretario mientras le paraba el
dedo de en medio y le señalaba su mano entrelazada con la de Louis.
- ¿Acaso no viste como te miraba? No tienen respeto.
- ¿Crees que me dejaría ligar por alguien que no eres tú?
- Perdón - dijo con tristeza, bajando la cabeza.
374
- No pidas perdón, fue divertido, eres tierno hasta cuando te pones
celoso. Pero no vuelvas a hacer algo así, tampoco es sano Hazz.
- Está bien klein, eres mi primera relación formal, sólo tengo miedo
de que me separen de ti otra vez.
- Nadie lo hará, y sólo te amo a ti - Louis paró a mitad del pasillo y se
puso de puntitas para acercarse a los labios del ojiverde y besarlo
sutilmente en los labios esbozando una sonrisa.
Finalmente llegaron a la sala, un espacio pequeño con dos sillones y
unas cuantas plantas decorativas. Louis y Harry se sentaron al
instante, Harry posando su pierna entre las de Louis para estar más
cómodo, además pretendía ponerlo un poco nervioso para calmar la
tensión que habían creado por la pequeña discusión.
Harry ejercía presión con su pierna entre la entrepierna de Louis,
haciendo que este intentara retener un gemido - Dios Harry, deja de
pensar con el pene por un momento.
- Te encanta que lo haga.
- Claro que me encan... quiero decir... quiero decir que ahora no -
Harry sólo se carcajeó cubriendo su boca con ambas manos pero sin
retirar su pierna de donde la tenía.
En ese momento la puerta de la sala se abrió, dejando a Harry un
poco nervioso. En eso apareció la imagen de aquel único amigo que
el rizado tuvo en el Wahnsinn, con su alegre sonrisa y sus ojos
azules deslumbrando.
- ¿Harry? - preguntó con sorpresa, pero volteó hacia el otro lado -
¡Señor Tomlinson!
Harry se paró del sillón para abrazar a Niall, aún se sentía apenado
por lo que había sucedido, de no haber podido despedirse de él, ni
375
de pedirle perdón. El enfermero a cargo de Horan se acercó a
separarlos, no podían tener tanto contacto físico.
- ¿Niall verdad? - preguntó Harry un poco desconcertado.
- Si, si, soy Niall - el rubio acercó a Louis, extendiendo su mano para
saludarlo - es un placer volverlo a ver señor Tomlinson, dígame que
recuperó el hospital.
- Claro que lo hice, y llámame Louis, ahora somos amigos, ¿No?
- ¿A-amigos? - preguntó con sorpresa mientras se sentaba en el
sillón de enfrente.
- Claro, soy amigo de los amigos de mi novio, así funcionan las
relaciones.
- ¡¿Qué?! - preguntó con sorpresa mirando a Harry con fascinación -
sabía que follaban, pero ¿Pareja formal? Eso si no lo vi venir - Louis
se sonrojó al instante, intentando cubrir una sonrisa mordiéndose el
labio inferior - pero bueno, ¿Qué los hizo venir a verme?
- Yo... yo venía a disculparme - dijo Harry con seriedad - no debí
tratarte así, fui un estúpido, estaba sedado y... sólo lo siento.
- No te preocupes grandote, en serio, entiendo que tu enfermedad te
haya hecho reaccionar así... espera, ¿Qué haces aquí si estás
enfermo?
- Pfff, grandote - murmuró Louis. Harry sólo rió en lo bajo.
- Larga historia, en resumen no estoy enfermo, Bernd Styles no es mi
papá, y ¿Recuerdas que te dije que estaba encerrado porque había
asesinado a mi hermana? Pues no es cierto, de hecho está viva.
Niall se quedó perplejo y por unos segundos se quedó en la nada,
pero poco después reaccionó - wow, tu familia es de locos.
376
- Hablando de familias - Louis intentó rodear un poco el tema, Harry
normalmente no hablaba de lo que pasó con Bernd, aún mantenía un
poco el trauma - ¿Encontraste la tuya?
- Si, de hecho pensé que ellos eran los que venían, por eso me
sorprendí tanto cuando los vi. Mis padres son buenos, y tengo un
hermano. Me tratan bien, aunque a veces extraño el Wahnsinn, a
decir verdad nunca sentí que me faltara algo ahí, pero con mi familia
me siento bien, dicen que me buscaron por mucho tiempo pero
nunca me encontraron, fue una gran coincidencia que Albert haya
logrado encontrarlos tan rápido, ni entiendo por qué lo hizo.
- Albert tiene el control de muchos bancos, de seguro ahí encontró
información de tu familia. Y bueno, a lo mejor fue una buena acción
pero lo hizo con malas intenciones, sabía que tú eras el único amigo
de Harry y buscaba dejarlo solo.
Los tres pasaron un pequeño rato charlando, Louis y Harry le
contaron muchas anécdotas al rubio a cerca de ambos,
compartiendo tiempo entre ellos.
- Bueno, creo que es hora de regresar Horan - dijo el enfermero al
ver la hora.
- Me dio mucho gusto verlos - sonrió Niall - espero volverlos a ver, y
si salgo pronto de aquí, prometo visitarlos a Londres.
- Te recibiremos con gusto - respondió Louis abrazando a Harry de
la cintura.
377
Llegó Diciembre. Louis y Harry habían decidido viajar a Francia para
seguir pasando sus merecidas vacaciones. Caminaban por las frías
calles de la ciudad mientras se tomaban de las manos. Jugaron con la
nieve, bailaron en las calles, tomaron bastante chocolate caliente.
Eran tan felices que hasta sentían irreal ese momento.
- Feliz cumpleaños amor - dijo Harry con una enorme sonrisa
mientras acariciaba la mano de Louis en aquella bonita cafetería.
- Gracias - respondió sonrojado, aún no podía creer que unas
simples palabras de Harry lograran hacerlo sentir tan bien.
- Te tengo un regalo, ¿Recuerdas que te retuve un día entero en el
hotel? Fue para comprarte algo.
- Lo presentí, eres malo ocultando cosas - Louis rió.
Harry sacó de su bolsillo una pequeña caja marrón con un lazo
blanco y se la entregó a Louis con delicadeza. El castaño tenía
bastante curiosidad por saber que contenía el regalo, por lo que lo
abrió en ese mismo instante.
Sacó de esta una cadena color plateado, de esta colgaba un círculo
metálico el cuál intentó abrir para ver lo que se encontraba dentro -
¿Una brújula? Es muy linda, gracias Hazz.
- ¿Leíste lo que viene dentro?
- Home - leyó Louis - no se mueve, sólo apunta hacia esa palabra.
- ¿Recuerdas aquella carta que te escribí?
378
- Claro, todavía la conservo. Me dijiste que yo siempre te llevo a
casa... Dios Harry - Louis no pudo contener las lágrimas, besó aquella
pequeña brújula que tenía en sus manos y sollozó con ternura.
- No llores Klein, ¿Te gusta?
- ¿Qué si me gusta? Este es el mejor regalo que he recibido. Tú eres
el mejor regalo que he recibido. Te amo tanto.
Harry acercó su rostro a Louis y besó sus labios, salados por las
lágrimas pero dulces por su aroma. Aquellas almas que estaban
destinadas a estar juntas. Louis era el hogar de Harry, Harry el
corazón de Louis.
379
Parte II (Especial O.S.)
- No te muevas.
- No me estoy moviendo Klein.
- ¡Lo haces! ¡Te estás moviendo! - reía por detrás de él.
Harry rió de igual manera y luego quejándose - Auch, no seas tan
brusco.
- Tal vez si no te movieras, esto fuera más sencillo... Listo, terminé.
Harry se levantó de la cama, acercándose al espejo y sonriendo con
ternura, observando su cabello - ¿Quién te enseñó a hacer trenzas?
- He vivido toda mi vida entre mujeres Hazz, casi no tenía amigos de
pequeño. ¿Te gustan?
- Me encantan, ven acá.
Louis caminó hacia donde Harry se encontraba, abrazando su pecho
y sintiendo como los brazos de Harry también lo arroparon,
viéndose al espejo, sintiéndose tan felices, como siempre debieron
serlo.
Después de unos pocos minutos, se separaron. Louis caminó hacia el
armario y sacó su traje para ese día, uno gris oscuro y una corbata
azul claro. Se cambió frente a Harry, el cual se había metido en la
cama, admirando como siempre a su novio.
- Recuerda que tienes cita a las 12, el novio de Gemma vendrá por ti.
- Lou, ¿Por qué ya no me dejas manejar? Sabía manejar antes de
conocerte, ¿Lo sabías?
380
- Lo sé corazón, lo sé - se acercó a él, besando su frente - Pero aún no
es seguro que salgas así como así, eso dijo el terapeuta. Entiendo que
quieras regresar a tu vida normal, pero mientras no salgas de
terapia lo mejor será mantener las cosas de esta manera, ¿De
acuerdo?
Harry sólo respondió asintiendo y con un puchero en el rostro tomó
el brazo de Louis para acercarlo de nuevo a él, besando sus labios -
No llegues tan tarde.
- Llegaré a las 3, como siempre. Compraré comida en el camino de
regreso.
- Te amo.
- Yo también Hazz - le dio un último beso en sus labios para después
salir de la casa - Y no seas tan mierda con John, ya me dijo que
siempre le haces malas caras.
- ¡No es mi culpa que sea tan odioso! Gemma tuvo una terrible
elección de novio, en gustos no somos para nada hermanos.
Louis rio levemente y negó con la cabeza, finalmente saliendo de la
habitación para ir hacia su auto.
Manejó con cuidado y con una gran sonrisa en el rostro. Era
bastante obvio que Louis jamás había sido tan feliz como lo era
ahora, con Harry a su lado todo se volvía mejor. Estacionó el auto
donde siempre, observando como el de Liam también se encontraba
ahí, por lo que supuso que le tocaba turno de noche y estaba a punto
de irse a casa.
Tomó su maletín y subió por el elevador que recién habían
instalado. Habían pasado 4 meses desde que Louis y Harry
regresaron de sus vacaciones y Louis definitivamente había
cambiado bastante el Wahnsinn.
381
- Buenos días Caroline - saludó contento a su secretaria mientras se
acercaba a la puerta de su despacho para abrirla.
- Buenos días señor Tomlinson - le respondió de igual manera,
sonriéndole dulcemente - ¿Cómo se encuentra Harry?
- Creo que Harry se ha vuelto su favorito últimamente, ¿Cierto? Ya
no me pregunta por mi - bromeó.
- Oh, señor, no diga eso, sabe que lo aprecio mucho.
- Sólo bromeaba Flecker - ambos rieron - Está mucho mejor, está
mejorando bastante, estoy orgulloso de él.
- Creo que todos lo estamos, mándele saludos de mi parte.
- Con gusto - sonrió, finalmente entrando a su despacho.
Entró a su despacho, se sentó en su sillón y miró la foto que tenía de
Harry en un pequeño marco encima de su escritorio. Esa foto que el
fotógrafo de la boda de Liam le había tomado. Harry sonreía
plácidamente después de haber bailado aquella pieza con Louis.
Sonrió de manera inconsciente al recordar ese momento y luego
comenzó a trabajar, checando algunas carpetas, pagos del hospital
entre otras cosas.
Mientras se encontraba concentrado en aquello, escuchó su puerta
ser tocada - ¿Quién?
- Liam - escuchó del otro lado.
- ¡Pasa!
Liam entró con una pequeña sonrisa en el rostro, sentándose frente
al escritorio de Louis - ¿Cómo estás?
- Excelente, ¿Y tú?
382
- ¿Seguro que bien?
- Mmmm, si Liam, bien, ¿Por qué la pregunta?
- Oh pues... es que hoy se cumple un año desde que... desde que
Harry entró al Wahnsinn, pensé que tal vez te sientas un poco
sensible por eso. Vine sólo de pasada, me voy a mi casa.
- Casi lo olvidaba - expresó con un poco de seriedad, mirando al
suelo - No me gusta pensar mucho en eso, ¿Sabes? Estamos
demasiado bien ahora y pensar en el pasado duele. Gracias por
preocuparte Li, ve a casa a descansar.
- Sabes que estoy para ti siempre Louis, llámame si necesitas algo.
Ambos se despidieron gentilmente y Liam salió de la oficina,
dejando a Louis solo y con un montón de trabajo que hacer.
383
que Harry no debería ir al Wahnsinn a tratarse, eso hubiera
resultado peor debido al trauma que el hospital le hizo pasar.
De hecho Louis había tenido bastante suerte de que no le hubieran
clausurado el hospital después de toda la polémica en la que se
involucró aquel edificio, sin embargo Harry fue de bastante ayuda en
el proceso, dándole siempre la razón a Louis para que el Wahnsinn
no se fuera abajo.
Cuando fue su turno de pasar, se encontró con el psicólogo que lo
había estado atendiendo los últimos meses. Era un hombre adulto,
de tes morena y cabello casi blanco por completo de nombre Oscar.
- ¿Cómo estás Harry? ¿Cómo ha sido tu día?
- Bien, desperté temprano y me di una ducha antes de desayunar.
- Perfecto, ¿Has tenido habla involuntaria en alemán?
- Ya no.
- ¿Te tomas las tabletas?
- Si.
Continuó haciendo preguntas casuales, cosas simples que Harry
siempre se cuestionaba para qué se las hacía, él no era experto en el
tema así que nunca cuestionaba ninguna pregunta, sólo contestaba
con la absoluta verdad. Después de algunos minutos hizo una última
pregunta.
- ¿Y cómo está tu amigo?
- Bien, se fue a trabajar por la mañana al hospital... pero no es mi
amigo, doctor.
- ¿Cómo?
384
- Es mi novio - murmuró mirando al suelo, sintiendo como su pierna
comenzó a moverse ansiosamente.
Sabía perfectamente que la gente no aceptaba la homosexualidad.
Conocía a la perfección las reacciones de muchas personas, incluso
una vez fue golpeado en un callejón en Alemania debido a que un
tipo pensó que Harry le estaba coqueteando. Sabía que de las únicas
personas que podía fiarse sobre su sexualidad eran Gemma, Liam,
Maya y por supuesto, Louis, pero por alguna razón acababa de
soltarle a su terapeuta que Louis y él eran novios.
Louis había dicho mediante la prensa que Harry y él sólo eran
amigos, y que él vivía con Harry para apoyarlo en su trauma.
Ninguno de los dos quería eso, pero Louis sabía que, si sacaban
explícitamente a la luz que eran pareja, sus vidas se irían a la
mierda, y no quería más sufrimiento para Harry.
- ¿Disculpe? ¿Cómo dijo? - preguntó Oscar un poco confundido,
revolviéndose en su asiento.
- Somos... uhmmm... novios - no podía mentir, no iba a hacerlo, era la
primera vez que Oscar le preguntaba sobre Louis de manera directa,
y sabía que no podía mentirle a un psicólogo - No quiero
incomodarlo, si quiere no hablemos más del tema.
- Oh, Harry, no digas eso, el hecho de que tengas esos... sentimientos
hacia tu mismo sexo es algo de lo que debo de estar consciente, es
algo diferente en ti que debo tener en cuenta.
- ¿Diferente?
- Si, es decir, no es común que dos hombres sean pareja, o dos
mujeres, va en contra de la naturaleza - Harry sólo empuñó sus
manos, intentando contener el enojo que comenzaba a surgir dentro
385
de él - Pero hay maneras de arreglar eso, si quieres por supuesto,
podría ofrecerte otra terapia además de esta.
- ¿A qué se refiere con otra terapia?
- Mira, Harry, te explico, el ser humano está biológicamente creado
para reproducirse, creo que eso ya lo sabes, está en la naturaleza
básica. Dos hombres no pueden reproducirse, y tampoco dos
mujeres, es por ello que ofrezco una terapia de reorientación, no es
nada malo, al contrario, puede ayudarte. Tal vez el hecho de que tus
sentimientos hacia el señor Tomlinson hayan surgido es debido al
trauma, pero si Louis también siente lo mismo y es homosexual, con
gusto los atenderé a ambos.
- ¿Qué pasa si no queremos? Ya no es un delito el ser homosexual.
- No, por supuesto que no estoy diciendo que ustedes sean
delincuentes ni nada, es sólo una oferta, entenderé si no quieren.
Sólo que ahora tendré un poco más en cuenta tu estado mental y tu
proceso de recuperación puede que llegue a ser más lento.
- ¿Todo por amar a alguien? - su tono de voz comenzaba a hacerse
más grave, nadie le iba a decir a quién amar y a quién no -
Discúlpeme, señor Oscar, pero no creo que le hecho de que yo ame a
mi pareja y sea feliz con él sea algo malo para mi recuperación. Sin
Louis yo probablemente estaría muerto de alguna sobredosis en el
manicomio donde me tenían, así que no diga que Louis me hace
retroceder en mi terapia.
Oscar tragó saliva - Harry, no digo que el amar sea algo malo, es algo
que todos sentimos, mi esposa y yo nos amamos mucho, pero parece
que lo que tú sientes hacia Louis es una dependencia disfrazada de
amor, no lo confundas.
386
Sus ojos se cristalizaron con sus palabras, ¿Quién se creía para decir
eso? Él jamás entendería lo que siente por Louis, pero sabía
perfectamente que iba a ser inútil explicarle, personas como él
jamás comprenderían, nunca lo harían - ¿Cuánto es de la consulta? -
preguntó seco.
- Aún no terminamos, faltan 20 minutos.
- No me interesa, ¿Cuánto es?
- No me hables así, tienes que tranquilizarte - Harry se levantó de su
asiento y sacó su billetera, mirándolo por última vez esperando su
respuesta. Oscar suspiró y negó con la cabeza a manera de
desaprobación - 25 libras.
Harry tragó seco, sacando los billetes y las monedas para darle
exactamente lo que le había pedido. Luego salió prácticamente
disparado del consultorio, sintió que le comenzaba a faltar el aire,
por lo que se sentó en la banqueta, intentando que su cabeza no
volviera de nuevo a ese oscuro lugar, esos terribles tres años que
pasó encerrado injustamente, ese sufrimiento que en su momento
pensó que nadie podría ayudar a curarlo.
- ¡Harry! ¡¿Estás bien?! - escuchó la voz de Gemma, y por un
momento se asustó, pensando que podría estar alucinando de
nuevo, pero al sentir el tacto de su mano caliente sobre la suya, supo
que era real. Abrió los ojos con temor y la vio acuclillada frente a él,
con el cabello rojizo recogido en una coleta, un mes atrás decidió
pintárselo, Harry bromeaba con que se le veía espantoso, pero él
sabía que se le miraba hermoso.
Se abalanzó hacia ella, abrazándola con fuerza y soltando el llanto -
Llévame a casa, llama a Lou.
387
Era la 1 de la tarde exactamente, Louis observaba su reloj, pensando
que Harry debería estar saliendo de terapia. Oscar y su padre fueron
amigos en el pasado, por lo que sabía que Harry estaba en buenas
manos. Con Louis nunca lo estaría pues, además de lo mucho que
terminarían distrayéndose, Louis sabía que el ser psicólogo no era
su vocación, estudió eso porque su padre lo obligó, no por gusto
propio, y jamás le tuvo amor a la materia, por lo que sabía
perfectamente lo pésimo que era.
Esos pensamientos se vieron nublados por unos inesperados golpes
en la puerta - ¿Qué sucede? - preguntó Louis extrañado, viendo
como Caroline abrió la puerta de inmediato.
- Es la señorita Gemma, dice que es urgente, que debe regresar a su
casa.
Louis se levantó de su sillón en ese preciso instante, tomando su
maletín y caminando deprisa hacia la salida - Volveré más tarde,
cierre con llave cuando se vaya a descansar.
- Claro, señor - asintió la mujer con un pequeño rostro de
preocupación, observando como Louis prácticamente salió
esfumado del hospital.
Decir que estaba preocupado era poco, Gemma nunca llamaba al
hospital, rara vez la escuchaba llamar por teléfono, ella prefería
conversar en persona, una de las muchas cosas que le parecían
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interesantes en ella, sin embargo lo había llamado, y la palabra
"urgente" definitivamente lo alarmó. Se introdujo a su auto y respiró
de manera agitada, abriendo la guantera antes de arrancar y
encontrándose con aquel frasco de tranquilizantes que utilizaba con
anterioridad.
Las observó por un momento, recordó el momento en que las
comenzó a utilizar, cuando se casó con Lilian. Tomaba una que otra a
la semana, cuando la mujer se ponía histérica con él, o cuando
simplemente no aguantaba las duras jornadas en el trabajo.
También recordó cuando aumentó su dosis, en el momento en que
Harry ingresó al Wahnsinn, cuando lo odiaba por aquel crimen por
el cual fue incriminado injustamente.
En el momento en que se enamoró de él, las pastillas fueron
totalmente innecesarias, dejó de tomarlas y las olvidó por completo.
Eso durante ese largo año, ni siquiera una pastilla entró a su
sistema. Sin embargo estaba sintiendo de nuevo ese agobio interno,
esa ansiedad que aborrecía, y decidió tomar aquel frasco e ingerir su
contenido. Solo una más, tenía que estar cuerdo si Harry se
encontraba mal.
Después de tomarse la pastilla y volver a cerrar la guantera, arrancó
con rapidez, llegando a su casa en la mitad del tiempo que solía
hacer cuando manejaba. Se estacionó justo en frente del auto de
John y Gemma, y abrió la puerta con apuro.
- ¡¿Dónde está?! - gritó desesperado, encontrándose con John en la
sala de la casa.
El rubio hombre se levantó del sillón, acercándose a Louis - Arriba
en tu cuarto, Gemma está con él.
- Gracias - dijo en un suspiro, subiendo las escaleras lo más pronto
posible.
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Abrió la puerta de golpe, encontrándose a Gemma sentada en la
orilla de la cama, acariciando el cabello que sobresalía de la cobija.
Louis suspiró con nervios y se acercó a ella - Se quedó dormido.
- ¿Qué sucedió? - susurró casi en un sollozo.
Gemma negó lentamente - No me lo quiso decir, sólo quería que tú
vinieras.
Se levantó de la cama y tocó el hombro de Louis para finalmente
salir de la habitación. Louis suspiró con fuerza, acercándose a la
cama y sentándose justo donde Gemma había estado momentos
atrás. Quitó su cobija lentamente, viéndolo dormir, tenía sus manos
empuñadas en frente de su rostro, su labio inferior temblaba y tenía
el ceño fruncido.
- Amor, estoy aquí - le dijo cerca de su oído y luego beso su sien -
Hazz, amor.
Harry abrió sus ojos con lentitud, sintiendo la presencia de Louis, lo
miró por un momento y luego se intentó sentar en la cama con
pesadez, frotando sus ojos con ambas manos empuñadas. Luego
comenzó a sollozar, acercándose a Louis y abrazando su torso.
- No me mandes allá de nuevo - Louis se confundió.
- ¿Con Oscar? - Harry asintió - ¿Por qué?
- Dijo cosas muy feas, dijo que... que no te amo, y yo te amo mucho.
- ¿Le contaste sobre nosotros?
Harry tragó saliva y subió su mirada hacia él - Perdón, no te enojes.
- No me enojaría Hazz, claro que no, no pidas perdón. En cualquier
momento se iba a enterar. ¿Quieres decirme lo que te dijo? - acarició
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su mejilla con delicadeza y Harry suspiró agitadamente con su tacto,
asintiendo con levedad.
- Me dijo que no era natural lo de nosotros y que quería hacernos a
los dos una terapia de reorientación, ¿Qué es eso específicamente
Lou? No se si es lo que pienso.
Louis sintió su estómago revolverse y tragó saliva - Es... es una
terapia donde les lavan el cerebro prácticamente haciéndoles creer
a las personas que no son homosexuales. ¿Te la ofreció para mi
también? - Harry asintió - ¿Y qué le dijiste?
- Sólo le pagué la cita y me fui, no podía escucharlo decir tantas
cosas horribles, dime que no iré de nuevo por favor.
Negó lentamente - No, ya no irás con él, lo prometo, buscaremos a
alguien más.
- ¿No te molesta que te hayan dicho homosexual?
- ¿Por qué me molestaría eso Hazz? No es una mentira, y no es algo
lo cual me debería dar vergüenza.
Aún con su traje puesto y sin soltar a Harry se acostó junto a él en la
cama, acariciando su cabeza. Decir que estaba molesto era poco, no
podía ni siquiera pensar lo mucho que Harry sufrió al escuchar esas
palabras salir de la boca del psicólogo. Por supuesto que haría algo
al respecto, pero primero deseaba consentir un poco a Harry para
que se le olvidara un poco el mal rato.
- Te amo, Harry, demasiado. Nunca lo olvides.
Harry negó con la cabeza levemente - Jamás - le respondió
suavemente, hundiéndose más en sus brazos.
391
En ese momento tocaron la puerta y momentos después Gemma
introdujo su cabeza dentro de la habitación, notando a su hermano y
a Louis acurrucados en la cama, sonriendo cálidamente - Louis,
¿Podemos hablar?
Louis asintió, dándole un beso en la frente a Harry - Ahora vuelvo -
Harry lo apretó más del torso, negando con la cabeza y cerrando sus
ojos - Sólo saldré al pasillo, no me iré a ningún lado - Harry
continuaba negándose, metiendo su rostro dentro del saco de Louis
y logrando que este soltara una pequeña risa - Gemma, será mejor
que pases, no creo que tu hermano me deje moverme de aquí.
Gemma entró a la habitación tímidamente, parándose justo frente a
la cama - ¿Está bien? - preguntó, jugueteando con sus manos.
- Estoy mejor - respondió Harry sin destapar su rostro - puedes irte.
- Está bien Gemma - dijo Louis en seguida, acariciando la espalda de
Harry - yo solucionaré el problema.
- ¿Qué problema? ¿Qué pasó?
- Fue Óscar, dijo cosas no muy gentiles, pero no te preocupes por
eso, de verdad, gracias por traerlo... Hazz, despídete de Gemma.
Harry destapó su rostro y se sentó en la cama, sonriéndole a su
hermana - Gracias, y dile a John que le agradezco también. Ya no me
cae tan mal.
Gemma soltó una pequeña risa - Le pasaré el mensaje, ustedes sigan
en lo suyo.
Cuando escucharon a Gemma y John cerrar la puerta de entrada,
Harry tomó a Louis de la cintura, intentando besarlo, lo necesitaba,
no era su mejor día y tal vez estar un rato en la cama con Louis
calmaría un poco el estrés acumulado por la cita con el psicólogo.
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Sin embargo Louis parecía no querer lo mismo, besaba a Harry, pero
no parecía querer continuar con su juego - Espera, Harry... espera -
le dijo mientras sentía los labios húmedos del menor besar su cuello
- No ahora.
- ¿Vas a regresar a trabajar?
- Ehm... si, iré a trabajar, ¿Seguro que estás bien?
Harry asintió - Sólo necesitaba verte, perdón si fui muy infantil.
- Por supuesto que no lo fuiste, yo vendré si tu me necesitas.
¿Quieres salir a comer? Podemos ir a un restaurante y luego regreso
a trabajar.
- ¿Seguro que se puede?
- Seguro.
Harry sonrió dulcemente y asintió.
Ambos salieron de la casa y caminaron hacia un restaurante que
quedaba a pocas cuadras de su casa, donde vendían comida
mexicana. Se sentaron en una de las mesas de adentro y esperaron a
que les trajeran el menú.
- ¿Y qué dicen Liam y Maya? - preguntó Harry con interés,
intentando no pensar mucho en lo que había pasado hoy.
- No mucho, todo normal con ellos - en ese momento llegó una
mesera, la cual les entregó sus cartas, pero al dejarle la suya a Louis,
esta llegó acompañada de una servilleta doblada. Harry frunció el
ceño, tomando la servilleta y desdoblándola, notando como había un
número telefónico escrito en ella. El rizado rodó los ojos y arrugó el
papel, aventándoselo a Louis - ¿Qué es? - preguntó el castaño,
tomando el papel y viendo lo que había dentro - Hazz...
393
- Entiendo, entiendo, todo el mundo está enamorado de Louis
Tomlinson.
- Y Louis Tomlinson sólo está enamorado de Harry Styles -
respondió Louis imitándolo y sonriendo - Anda, chequemos qué
vamos a pedir.
- Amo las enchiladas, recuerdo que Des las preparaba mucho en
Alemania.
Louis notó la sonrisa melancólica de Harry - ¿Has hablado con él?
Harry se encogió de hombros - No mucho, supo lo que pasó, pero no
ha querido regresar a Inglaterra. Te voy a ser sincero, realmente lo
extraño, diría que era como un padre para mi, pero... bueno, si lo es.
Louis rió un poco - Espero que se arreglen, y bueno, yo también
pediré enchiladas.
Por el resto de su tiempo en el restaurante, Louis se dedicó a
contarle algunas cosas que supo sobre Niall, como por ejemplo que,
aunque su condición nunca se iría, ya se encontraba mejorando un
poco en sus impulsos y en su manejo de emociones, cosa que pudo
conocer gracias a que en realidad el dueño del hospital donde el
rubio se encontraba, era de un amigo de su difunto padre.
De igual manera, la mesera pasó todo su tiempo prestándole más
atención a Louis y prácticamente ignorando a Harry en la mesa, cosa
que molestaba bastante a Harry, pero el psicólogo lo tranquilizaba
acariciando su pierna con la suya por debajo de la mesa.
- ¡Vuelvan pronto! - se despidió la mesera con una "inocente"
sonrisa en el rostro, y Harry sólo le rodó los ojos y dejó un billete
bastante grande en la mesa como propina.
394
Caminaron de regreso a casa y cuando llegaron, Harry tomó la mano
de Louis, entrelazándola con la suya y besando sus nudillos - Estás
aprendiendo a contenerte.
- Gente como ella no ayuda mucho - espetó, sentándose en el sillón
de la entrada y cruzando sus piernas
- ¿Y por qué dejaste tanto dinero como propina si te cayó mal?
- Para que se consiga otro trabajo y salga de ese restaurante, me
encanta la comida de ahí pero no quiero verle el rostro de nuevo.
Louis negó con la cabeza - Te amo - le dijo, acercándose y besando
su frente - regresaré al hospital y volveré en unas 4 horas, ¿Está
bien?
Harry asintió. levantándose y abrazando a Louis de la cintura - Te
espero, ya lo sabes - besó sus labios con cuidado y luego lo soltó.
395
- Lo siento, sólo necesito 5 minutos, no vengo a una cita, sólo
necesito hablar con él.
- Disculpe, tendrá que esperar a que el doctor termine con su
paciente, faltan 5 minutos para que termine con ella y podrá pasar a
verlo si el señor no tiene muchos pendientes, porque su hora de
comida está por comenzar.
Louis gruñó en lo bajo - ¿Sabe quién soy?
- Si, si, Louis Tomlinson, hijo de Mark, sé quién es usted, pero no se
crea más importante que los demás. El señor Wilson también es un
ser humano.
Louis pretendía contestarle a la mujer, pero entonces la puerta se
abrió y Louis literalmente se quedó sin habla, sus piernas se
entumieron y su garganta quedó completamente seca.
Era ella. Después de más de 7 meses sin verla, ahí estaba - Lilian -
dijo en voz baja, apenas y le salían las palabras.
Seguía molesto con ella, el rencor continuaba dentro de él. Pero aún
así era extraño verla de nuevo, era evidente que ya había tenido al
bebé, y una curiosidad gigante sobre qué había sido de la vida de la
mujer con la que en algún momento pensó que pasaría el resto de su
vida invadió su mente.
- Louis - su voz era firme, se notaba que el sentimiento de rencor era
mutuo - No pensé que te vería de nuevo.
- Pienso lo mismo - tragó saliva y miró por un momento sus manos.
Un anillo - Estás comprometida.
Lilian de igual manera observó las manos de Louis - Parece que tu
también.
396
- Oh... no, yo no estoy comprometido. No puedo casarme - admitió
con un pequeño dolor en su pecho. Sólo de imaginar que no podía
darle a Harry el lujo de una boda formal, le dolía el alma.
- Que pena - expresó con un tono soberbio - Fue... interesante volver
a verte, Louis, pero tengo que irme, mi prometido y mi hija me
esperan afuera.
- ¿Cómo se llama?
- Kathryn.
- Es lindo... pero me refería al nombre del hombre con el que me
engañaste.
Lilian lo miró con desprecio y lo ignoró, saliendo por la puerta y
cerrándola casi de un portazo. Louis se sintió un poco aliviado
cuando ella se fue, realmente no quería volverla a ver en su vida.
Pero el alivio duró poco, ya que, en cuanto ella se fue, Óscar salió por
la puerta de su consultorio, el cual lo miró con un poco de asombro
pero al mismo tiempo Louis pudo notar sus nervios.
- ¡Louis Tomlinson! Tenía tiempo sin verte, ¿Cómo has estado?
- ¿Tiene un momento?
- Oh, es mi horario de descanso, ¿No quieres agendar una cita? -
Louis sólo lo miró con bastante seriedad, cruzando sus brazos - Ok...
pero que sea rápido, entremos - Louis, al ingresar al consultorio,
cerró la puerta por detrás de él - ¿Esto es sobre Styles?
- ¿Sobre qué otra cosa sería? - espetó - Yo le dije en más de una
ocasión que no tocara el puto tema de nuestra relación, ¿Y qué hizo
usted? ¡Lo asustó! Lo asustó con sus estúpidas ideas cerradas. Sólo
le aviso que Harry no volverá aquí, ni yo tampoco.
397
- Es sólo un estúpido hombre con problemas psicológicos y
dependencia emocional, no entiendo por qué tanto apego. Usted
sabe que lo que siente no está bien, y no lo estará.
Louis se acercó con rabia hacia él, intentando contener cualquier
impulso - Él es la mejor persona que este mundo tiene, nadie lo
merece, ni siquiera yo, así que deje de hablar mal de él o le juro que
le quito el consultorio, ¿O se le olvida quién puso acciones dentro de
su insípida empresa? Que no se le olvide que mi padre me dejó todo
a mi.
Pretendía alejarse, sólo irse caminando y regresar al trabajo, pero
Oscar lo tomó bruscamente del brazo - Maldito gay de mierda, tu
padre estaría tremendamente avergonzado de ti.
No soportó ni un momento más y con el brazo libre le golpeó el
rostro, haciendo que finalmente lo soltara. Oscar se tambaleó por la
impresión, y Louis sólo continuó golpeándolo, el hombre le
regresaba los golpes pero por su edad eran menores los impactos.
Louis literalmente estaba destruyendo la oficina, no le importaba
nada, había humillado a Harry a propósito. Pudo escuchar como la
secretaria del hombre intentó a llamar a la policía, por lo que dejó de
golpear a Oscar y se acercó a él, el cual se encontraba sentado en el
suelo, intentando recobrar el aliento.
- Se acabó la ayuda, Wilson, en serio pensé que éramos amigos.
El hombre ni siquiera pudo responder, sólo se quedó viendo a la
nada, intentando poder levantarse. Louis por su parte se acomodó el
saco, se frotó las manos y salió de la oficina. La mujer lo miraba con
temor, con el teléfono en la mano intentando llamar a la policía, pero
Louis la detuvo - No les conviene, créame, sólo olvide que esto
sucedió.
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- ¡Llegué Hazz! - escuchó Harry, el cual miraba televisión desde la
sala de su casa.
El rizado se encontraba en una bata de baño, pues acababa de darse
una ducha, y se acercó a la entrada de la casa en cuanto escuchó a
Louis, pero cuando vio su rostro retrocedió un paso y luego se
acercó bruscamente - ¿Qué tienes en la mejilla? ¿Es un moretón?
Louis se tocó inconscientemente en el lugar donde Oscar le había
dado el golpe, y luego le sonrió a Harry - No te preocupes, no es nada
grave.
- Me vas a decir qué sucedió.
- No sucedió nada corazón, nada grave. Ya sabes como son algunos
pacientes.
- Tú no vas con los pacientes en el día. No me mientas.
- No te miento, ¿Recuerdas al nuevo? ¿Patrick? Tuve que ir con él y
tuvo un ataque de pánico. Sabes que las cosas han cambiado allá, no
soy la misma persona.
- ¿Seguro de que me dices la verdad?
- Seguro - le respondió, acercándose y besando su mejilla - ¿Qué
hacías? - intentó cambiar de tema, realmente no quería continuar
mintiéndole a la cara.
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Podía notar la inconformidad en el rostro del ojiverde, pero sólo se
quedó en silencio por unos segundos y luego pegó un ligero suspiro
- Sólo miraba televisión, te estaba esperando, ¿Trajiste cena?
- Está en el auto, son fajitas.
- Amo las fajitas.
- Yo lo sé - sonrió, dándole un beso en la comisura de sus labios y
luego caminando de regreso a la entrada para ir por la cena.
La cena entre los dos transcurrió normal, Louis como siempre le
contó algunas cosas que hizo en el trabajo, así como los miles de
comentarios que Caroline siempre hacía hacia Harry, porque si, la
mujer realmente lo quería bastante.
Sin embargo Harry no estaba tranquilo. Algo en él le decía que Louis
le estaba mintiendo y que su golpe en el rostro no fue producto de
alguno de sus pacientes, aún así no habló más del tema, si Louis le
mintió, sería por algo, y él lo averiguaría.
Después de cenar, ambos se fueron a su habitación, se cambiaron y
se acostaron en la cama. Harry no pudo evitar recostarse en el pecho
de Louis, era algo que ya se había hecho costumbre entre los dos.
Louis por su lado acarició su cabello y le dio besos en la cabeza.
- ¿Te duele mucho? - preguntó Harry de repente.
- No te preocupes, no duele tanto. Sólo espero que mañana no tenga
hinchado el cachete.
- No me refería al golpe - se acomodó entre las piernas de Louis y
colocó su barbilla en su pecho para poderlo ver - ¿No te duele dejar
tu otra vida? Es decir, todos te admiraban, tenías buena reputación,
el matrimonio perfecto...
400
- Oye, ¿Por qué dices todo eso?
- Lo de Oscar me ha tenido pensando mucho. No quiero ser el
causante de que no tengas la vida que desees.
Louis negó con la cabeza - No digas eso. Tú me has dado la vida que
deseo, eres lo que más me hace feliz. No necesito esa atención, ni
esos lujos, ni mucho menos ese falso matrimonio. Sólo deseo estar
contigo, siempre. Y deja de pensar en Oscar, no volverás a verlo
nunca.
Harry sonrió levemente y se acercó a Louis para besarlo. El beso se
encendió a los segundos a causa de la obvia fricción que Harry
ejercía sobre él - ¿Podemos? - preguntó Harry sobre los labios del
psicólogo, el cual posó sus manos en su trasero, asintiendo
levemente.
Ambos se quitaron la ropa con rapidez por debajo de las sábanas y
mientras Louis besaba el cuello de Harry y este soltaba pequeños
gimoteos, al mismo tiempo intentaba masturbarse pero...
- ¿Louis? Sólo hazlo - le dijo Harry con excitación, pero al notar el
rostro de Louis, se separó un poco de él - ¿Qué sucede?
- Yo... ehmmm... ahora vuelvo - dijo con apuro y se bajó de la cama,
prácticamente corriendo hacia el baño.
Harry se quedó en medio de la cama, confundido y agitado. Pasaron
un par de minutos y Louis no salía del baño, por lo que el rizado se
colocó su pijama de nuevo y caminó hacia la puerta, dándole dos
toques, pero Louis no respondió - ¿Klein? ¿Puedes abrir?
- No.
- Klein... por favor, ábreme.
401
- No quiero que me veas ahora, Harry.
- Louis, es normal que pase eso, no tienes por qué avergonzarte.
Louis no respondió. Se encontraba sentado, con una toalla
cubriéndole el torso y recargado en la puerta del baño. No entendía
por qué le estaba sucediendo eso, no sabía como arreglarlo, y sentía
una enorme vergüenza.
- Ve a dormir, ahorita voy - le dijo casi en un sollozo, se sentía tan
patético en ese momento.
- No voy a dormir si no te veo, sólo ábreme Klein.
Y finalmente le hizo caso, abriendo levemente la puerta y
recargándose en el lavamanos mientras se cubría el rostro con las
palmas de sus manos. Harry sólo se acercó y le dio un abrazo,
recargando su mejilla en el lacio cabello de Louis - Lo siento.
- No es tu culpa.
- Es mi culpa - murmuró.
- Estás estresado, eso es todo. Hay que descansar, mañana no vayas
al trabajo, y ocupémonos en ti, ¿Está bien? - De repente sintió el
cuerpo de Louis un poco más pesado, como si se hubiera recargado
en él - ¿Louis? - lo intentó soltar, pero en ese momento el hombre
cayó desmayado en sus brazos - ¡Lou!
Miró horrorizado como su novio no respondía a su llamado, y miró a
todos lados en busca de respuestas, y al ver ese frasco de pastillas
tranquilizantes medio abierto al lado del lava manos, se asustó aún
más, comenzando a temblar y llorando con desespero. Sin embargo
actuó rápido, alzando a Louis y llevándolo a la cama, donde lo acostó
y rápido fue al teléfono, llamando a una ambulancia.
402
En pocos minutos la ambulancia llegó. Harry se encontraba
desesperado, Liam no le atendía el teléfono ni tampoco Gemma, por
lo que estaba solo en esto. Vio como los enfermeros subían a Louis a
una camilla y se lo llevaban a la ambulancia, aún inconsciente, y
sentía como su mundo se derrumbaba con sólo verlo en ese estado.
Sin embargo decidió no subir a la ambulancia, y mejor tomó el auto
de Louis, manejando justo detrás de ellos. Sabía que Louis le decía
que no era la mejor idea que manejara todavía, pero esas eran ideas
principalmente de Oscar, por lo que se colocó detrás del volante y
manejó hasta el hospital.
Vio como lo ingresaban a urgencias, al parecer seguía sin despertar,
por lo que se atemorizó más, salió del auto y sintió como sus piernas
comenzaron a hormiguear, sus brazos temblaban y recuerdos
terribles inundaron su cabeza. Recordó todas esas noches en el
Wahnsinn, sus ataques de ira, cuando lo mantuvieron en
aislamiento, incluso cuando Louis dudó de la veracidad en sus
sentimientos. Ni siquiera sintió como fue que cayó de rodillas en el
suelo en medio del estacionamiento, llorando y sollozando.
- ¡Harry! ¡Harry! - pudo oír levemente, sintiendo como dos manos
tomaron sus hombros. Aún tenía la visión borrosa por las lágrimas y
el desespero, pero cuando pudo divisar a Liam, acuclillado frente a
él, sintió como el alma le regresó al cuerpo - ¡¿Qué haces aquí?!
- L-louis... se desmayó - sollozó - creo que estoy teniendo un ataque.
Liam lo miró con un poco de temor, pero aún así lo ayudó a
levantarse del suelo - Vamos adentro, veamos si tienen algo para ti y
me cuentas bien que sucedió, ¿Está bien?
Harry asintió y caminó junto a Liam dentro de la sala de espera en
urgencias. El enfermero sólo le dio a Harry un vaso con agua, sabía
que estaba dentro de un tratamiento, no pensaba darle algo que
403
pudiera cruzar con sus otras medicinas, además sabía que lo que
tenía era meramente psicológico, por lo que no se preocupó tanto,
sin embargo el tema de Louis si lo tenía pensante.
- ¿Qué haces aquí Liam? - preguntó Harry ya que se sintió un poco
más tranquilo.
- Vengo por Maya.
- ¿Está bien? - preguntó preocupado.
- Está más que bien... está embarazada. La traje porque pensábamos
que se había enfermado, pero no, estamos esperando un bebé -
sonrió, y Harry no pudo evitar sonreír de igual manera, contagiado
de la felicidad de su amigo, sólo que su sonrisa se borró pocos
momentos después - Lo siento, no es buen momento para contar
estas cosas, dime lo que sucedió con Louis.
- No te preocupes, es una gran noticia - dijo colocando el vaso ya
vacío en la mesita que tenían en frente, llena de revistas para matar
el tiempo dentro de la sala de espera - Estábamos a punto de dormir,
todo normal, e intentamos... ya sabes, eso - dijo un poco nervioso, y
Liam asintió comprendiendo sus palabras - Pero Louis no pudo
hacerlo y se fue al baño porque le dio vergüenza. Cuando me abrió la
puerta tiempo después lo abracé, pero cayó desmayado y llamé a la
ambulancia.
Liam frunció el ceño, confundido - ¿No sabes qué pudo haber sido?
- ¿Familiares del Señor Tomlinson? - escucharon a un doctor a lo
lejos, y Liam y Harry se levantaron al instante - Tuvo una sobredosis,
pero ya lo estabilizamos, estará bien, pueden pasar a verlo.
- Espere - dijo Liam - ¿De qué es la sobredosis?
404
- Parece ser Alprazolam, ¿El señor Tomlinson solía consumir ese
medicamento?
Harry notó como Liam se puso pálido con la respuesta del doctor, y
luego al verlo asentir ante la pregunta, un hueco se formó en su
estómago, ¿Cómo no lo sabía él? ¿Por qué no se lo había dicho?
Liam tomó del brazo a Harry y ambos fueron a ver a Louis, el cual
continuaba dormido - ¿Por qué yo no sabía que Louis tomaba eso? -
preguntó seriamente mientras entraban a la habitación de hospital.
- Lo dejó de tomar después de que se enamorara de ti. Oh bueno, yo
pensaba eso. Me había prometido que no tomaría más de eso - Harry
carraspeó, acercándose a Louis y tomando su mano - ¿Por qué está
golpeado?
- Dijo que Patrick había tenido un ataque y lo golpeó por accidente.
- ¿Patrick? Él lleva 3 días en aislamiento, y nadie sale de aislamiento
sin que yo lo permita, es imposible que haya sido él, Harry.
Harry sólo tragó saliva - ¿Liam? ¿No deberías ir con Maya? Felicítala
de mi parte, yo puedo quedarme aquí.
- ¿Seguro? Conozco a la doctora que está con ella, no hay problema
con que me quede un rato más.
- Estamos bien - respondió el rizado, intentando contener sus
lágrimas.
Liam no protestó más y salió de la habitación, dejando a Harry
finalmente desahogarse solo, llorando sin soltar la mano de Louis, el
cual continuaba dormido.
Así pasó el resto de la noche, recostado en el sillón, cuidando de
Louis y pensando en miles de escenarios donde posiblemente el
405
psicólogo estuvo involucrado, y donde fue golpeado en su rostro. No
podía siquiera imaginar por qué él le habría mentido, por qué no
quería que él supiera qué había pasado.
Hasta la mañana.
Louis abrió sus ojos con lentitud, no entendía mucho de lo que
estaba ocurriendo. Lo último que recordaba era estar besando a
Harry en su cama, todo lo demás estaba realmente borroso -
¿Corazón? - murmuró levemente, intentando buscar a su Harry.
- Lou - lo escuchó a su lado, por lo que volteó lentamente hacia su
derecha, intentando verlo, y notó sus ojos hinchados, su nariz roja y
sus mejillas sonrojadas - Me asustaste mucho.
- Ay, amor, discúlpame - mencionó con pena, acercando su brazo
hacia él, por lo que Harry tomó su mano y besó sus nudillos - ¿Qué
me pasó?
- Dijeron que fue sobredosis. Yo no sabía que tomabas
medicamentos.
Los ojos de Louis se cristalizaron, su corazón se rompía cuando veía
a Harry de esa manera, y se odiaba a si mismo cuando él era el
causante de eso - Hazz, amor, escúchame. No intenté terminar con
mi vida, ¿Ok? Eso no fue lo que pasó, fue un accidente - esas palabras
lograron tranquilizar un poco a Harry, y en su rostro se mostró
bastante aquel sentimiento de alivio.
- ¿Entonces qué pasó?
- Ayer... ayer me llené de enojo, frustración. Tenía mucho tiempo sin
sentirme así, Hazz, mucho. Antes de conocerte tomaba
tranquilizantes, y ya no sentí necesario usarlos cuando me enamoré
de ti. Pero hoy sentí esa fea angustia y tuve la tonta idea de volverlos
a usar. No calculé, fui inconsciente, perdóname amor.
406
Harry se acercó y abrazó a Louis, llorando todavía por el estrés
acumulado de toda la noche - También sé que me mentiste. Patrick
lleva días en aislamiento, Liam me lo dijo. No me mientas Lou, sabes
que no te juzgo, me duele que no confíes en mi.
Louis acarició la mejilla de Harry y suspiró - Confío en ti, corazón. Es
sólo que no quería que fueras testigo de lo que hice.
- ¿Qué hiciste?
- Le di una pequeña lección a Oscar - Harry abrió sus ojos con
sorpresa - Tenía que hacerlo, te dijo cosas horribles, no iba a
permitir que te dijera todo eso y saliera ileso.
Harry negó con la cabeza - Dejemos de lado a ese imbécil, no quiero
que hagas eso de nuevo. De seguro eso fue parte de que te
desmayaras también.
Louis asintió, besando levemente los labios de Harry - No volverá a
pasar, y bueno, de seguro él no querrá acercarse a mi tampoco. ¿Ya
nos podemos ir?
Harry encogió sus hombros - No lo sé, no tengo ropa para ti.
- ¿No te fuiste a dormir a casa? - Harry negó con la cabeza y a Louis
se le encogió el corazón - Hubieras ido a casa a descansar.
- ¿Se te olvida que tú eres mi hogar? No podría irme de aquí sin ti.
Louis sonrió, tomando a Harry de la nuca y volviéndolo a besar, sólo
que al escuchar como la puerta de la habitación se abrió, ambos se
separaron instantáneamente - Lo siento - escucharon al doctor.
- No se preocupe - dijo Louis. Harry intentó soltar su mano, pero
Louis se opuso, y la mantuvo con él, por lo que el ojiverde sonrió
inconscientemente - ¿Ya me puedo ir?
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- Primero necesitamos ver que esté en condiciones.
- Oh, mis condiciones son perfectas, me siento de maravilla - dijo
Louis intentando verse completamente estable, pero el doctor pudo
notar que su ritmo cardiaco decía completamente lo contrario, y
Louis notó aquello por lo que rodó los ojos - Está bien, sólo un rato
más.
- Si quieres voy por ropa en lo que te dan de alta - dijo Harry,
acariciando la mano de Louis con su pulgar. Louis asintió levemente
con una pequeña sonrisa, por lo que Harry se levantó del sillón y
salió del hospital, tomando el auto y dirigiéndose de regreso a casa.
Sólo que no se esperaba que, al llegar a su casa, hubiera un auto
desconocido para él en la entrada. Entró en la cochera y luego volvió
a salir de la casa para cerciorarse de que hubiera alguien dentro de
ese carro.
Efectivamente, pudo notar a dos personas en el auto, y cuando
notaron su presencia, una mujer salió del copiloto, acercándose a
Harry. Él realmente no la reconoció a primeras instancias, sin
embargo cuando la tuvo más de cerca se quedó completamente
helado.
- Hola Harry, ¿Louis está en casa? - Harry sólo negó con la cabeza,
intentando cubrir el ligero temblor en sus manos, colocándolas en
su espalda - ¿Seguro?
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- ¿A eso vienes? - comenzaba a desesperarse, y sus ojos se
cristalizaron con las dañinas palabras de la mujer - ¿A decirme que
Louis es un mentiroso?
- Sólo venía a hablar con él porque ayer lo vi muy alterado, pensé
que tal ve querría conocer a la bebé.
- Pues no quiere, Lilian, no quiere y sólo quiero que te vayas de
nuestra puta casa de una vez por todas - espetó, ya furioso con la
presencia de Lilian - ¡Vete!
Lilian sólo lo miró perpleja, no pensó que Harry fuera a hablarle de
esa manera, pero a ese punto a él ya no le interesaba nada, sólo no
quería verla, no quería pensar más en el pasado, quería enfocarse
completamente en el presente.
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- ¿Y si sucede algo? ¿Y si te desmayas? ¿O si te da ansiedad y quieres
tomarte tus tontas pastillas? ¿O qué tal que me extrañas demasiado
y te pones triste? No quiero que estés triste y ansioso y...
Louis lo cayó con un tierno beso en los labios, abrazándolo de la
cintura - Estaré bien, Harry, estaré bien.
- ¿Seguro seguro?
- Seguro seguro - repitió asintiendo y besando su frente - Te amo.
- Yo también te amo.
- Estaba pensando y... ¿No quisieras venir?
- ¿Al hospital? - Louis asintió - ¿Crees que sea buena idea ir al
Wahnsinn?
- Sólo si quieres - Harry asintió levemente, aunque aún se sentía en
duda - Cámbiate entonces, estaremos ahí un buen rato.
Harry entonces se cambió con rapidez. Se sentía nervioso de entrar
de nuevo a ese lugar, sin embargo no quería separarse de Louis, ya
se había acostumbrado a ese mes entero teniéndolo las 24 horas del
día, por lo que acompañarlo al trabajo no se escuchaba como una
mala idea.
Louis manejó hacia el hospital, y podía notar el nerviosismo en
Harry - Tranquilo, no me separaré de ti, además, estarás en la oficina
conmigo, no te voy a bajar a las habitaciones - Harry asintió
levemente, y Louis decidió cambiar un poco el tema - ¿Sabes? Nunca
hablamos mucho sobre la visita de Lilian a la casa el mes pasado.
- Sólo quería hacernos sentir mal, parece que no tiene mejores cosas
que hacer.
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- Estuviste bien en ponerla en su lugar, alguien tenía que bajarla de
su nube. Lo bueno es que parece que ya no va a molestarnos, ya no
ha vuelto.
- ¿Y con Oscar? ¿No te quiso hacer nada malo?
- Hice un acuerdo con él, recuerda. No te volverá a ver, y yo sólo
reduciré el convenio a la mitad. Pensaba quitárselo todo pero con la
mitad es más que suficiente. Sólo no quiero que se acerque a ti de
nuevo, eso es lo único que necesito.
Finalmente llegaron al hospital, Louis estacionó el auto donde
siempre lo hace y salió para abrirle la puerta a Harry, tomándolo del
brazo para entrar al hospital. Sabía de los nervios del rizado, por lo
que acariciaba su brazo con ternura mientras subían en el elevador.
- Que elegante - mencionó Harry mientras subían.
Cuando estuvieron arriba, las puertas del elevador se abrieron, y
Caroline los vio completamente asombrada, parándose de su
escritorio y acercándose de inmediato con ambos - ¡Señor Harry!
¡Que sorpresa! - dijo maravillada, acercándose a él y dándole un
fuerte abrazo que el ojiverde correspondió - Pensé que no podía
venir acá.
- El jefe manda, no podía negarme a acompañarlo - dijo observando
a Louis, ambos un tanto sonrojados - Espero no ser mucha molestia.
- No diga eso, usted no molesta para nada, pasen.
Louis abrió el despacho y dejó pasar a Harry para después cerrar la
puerta por detrás de él. Harry observó todo a su alrededor. Algunas
cosas habían cambiado por supuesto, había más fotografías en
recuadros, algunos certificados ya no empolvados como antes, y
pudo ver la foto de ellos dos en el escritorio.
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Algunos recuerdos inundaron su cabeza, e inconscientemente
decidió sentarse en el sillón café de su escritorio, reclinándose un
poco y observando como Louis lo miraba con fascinación desde la
puerta del despacho - ¿Deja vú? - preguntó Harry al verlos en dicha
posición.
- Sigo pensando que se me pone demasiado verte en mi sillón -
Harry soltó una sonrisa nerviosa, tapando su boca con su mano - Y
eres tremendamente tierno, no entiendo como lo logras.
- ¿Cómo logro qué? - preguntó con inocencia mientras Louis se
acercaba para sentarse a horcajadas. Harry sólo colocó ambas
manos en sus caderas, apretándolo más a su cuerpo.
- Como logras calentarme y derretirme de ternura al mismo tiempo.
Es una combinación extraña.
Ambos comenzaron a besarse con lentitud - Pensé... - dijo Harry
durante el beso - pensé que venías a trabajar, no a follar conmigo.
- Es imposible tener control cuando estás conmigo. Tú tienes el
control, eso está más que claro.
Harry sonrió tímidamente y le dio un último beso en los labios -
Bueno, entonces ponte a trabajar. Luego te follo sobre el escritorio
todo lo que desees.
Louis rodó los ojos pero sonriendo al mismo tiempo, y se paró de
donde se encontraba, dejando que Harry se parara de igual manera
y dirigiéndose hacia un pequeño sillón al costado de su escritorio.
Mientras lo veía revisar unos papeles, se acercó a un cajón en una
repisa, abriéndolo sólo por curiosidad sin que Louis le prestara
tanta atención, pero cuando encontró lo que había dentro, suspiró
con nervios - ¿Louis?
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- ¿Si? - preguntó sin importancia, pues se intentaba concentrar en
unos expedientes, pero al no escuchar una respuesta de Harry,
volteó el sillón, viendo como Harry tenía un sobre en sus manos.
Sobre que reconoció al instante - Harry...
- ¿Por qué lo conservan? - preguntó con interés, sacando el
contenido de dicho sobre y comenzando a leerlo en su mente.
- Hazz no leas eso, dámelo - se acercó a él y prácticamente se lo
arrebató - No tiré esto porque nunca tiramos nada de los
expedientes, sólo los transportamos a otro sitio cuando los
pacientes ya no están aquí. Realmente no sé por qué decidí guardar
la carta, no lo sé.
Harry tomó de nuevo la carta - ¿Pues sabes qué? - dijo Harry,
decidido - Que se jodan estas 9 Reglas, ¿No crees? - expresó,
rompiendo la hoja en muchos pedazos y tirándolo al bote de basura.
Louis sólo lo miró con orgullo, acercándose a él y dándole un beso
en la comisura de sus labios - Tienes toda la razón, a la mierda con
esas estúpidas reglas.
Pasaron el resto del día más tranquilos, relajados. Esta nueva rutina
se sentía realmente linda, y no era tan abrumante, y podían sentirse
en sintonía. Harry se sentía más útil, ayudándole a Louis en algunas
actividades que Louis solía hacer en solitario durante sus días en la
oficina.
Él sabía que Louis no se sentía conforme con la vida que él le estaba
intentando dar, pero para Harry todo era más que perfecto, con
tenerlo a él por el resto de su vida, no importaba tener una boda de
ensueño, o muchos hijos. Si Louis estaba a su lado, para él eso era
más que perfecto.
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FIN
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