100% encontró este documento útil (1 voto)
20 vistas20 páginas

Historia Natural del VPH: Epidemiología y Riesgos

Este documento presenta un módulo sobre la historia natural del virus del papiloma humano (VPH). En 3 oraciones resume lo siguiente: Introduce el VPH como un virus de ADN que causa cáncer cervical y otras neoplasias. Explica que el objetivo del módulo es analizar la epidemiología, vías de transmisión e interacción del VPH con las células epiteliales. Finalmente, presenta la clasificación de los diferentes serotipos de VPH según su riesgo de causar cáncer.

Cargado por

jonatan
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
20 vistas20 páginas

Historia Natural del VPH: Epidemiología y Riesgos

Este documento presenta un módulo sobre la historia natural del virus del papiloma humano (VPH). En 3 oraciones resume lo siguiente: Introduce el VPH como un virus de ADN que causa cáncer cervical y otras neoplasias. Explica que el objetivo del módulo es analizar la epidemiología, vías de transmisión e interacción del VPH con las células epiteliales. Finalmente, presenta la clasificación de los diferentes serotipos de VPH según su riesgo de causar cáncer.

Cargado por

jonatan
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

2ª EDICIÓN

FORMACIÓN PRÁCTICA

VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO


CASOS PRÁCTICOS

MÓDULO 1.
HISTORIA NATURAL DEL VPH
Dr. Luis Serrano Cogollor
Dr. Andrés Carlos López Díaz
Dr. Javier Cortés Bordoy
ÍNDICE

© Saned 2020
Reservados todos los derechos. Ninguna parte de esta publicación podrá ser reproducida, almacenada, o transmitida en cualquier forma ni por cualquier
procedimiento electrónico, mecánico, de fotocopia, de registro o de otro tipo sin el permiso de los Editores.
Sanidad y Ediciones, S.L.
gruposaned@[Link]
Poeta Joan Maragall, 60, 1ª. Planta. 28020 Madrid.
Tel.: 91 749 95 00 - Fax: 91 749 95 01
Carrer Frederic Mompou, 4A, 2o, 2a. 08960 Sant Just Desvern. Barcelona.
Tel.: 93 320 93 30 - Fax: 93 473 75 41
ÍNDICE

AUTORES .......................................................................................................... 1

INTRODUCCIÓN .............................................................................................. 2

OBJETIVOS ....................................................................................................... 3
1. EPIDEMIOLOGÍA ........................................................................................ 4
2. TRANSMISIÓN ............................................................................................ 6
2.1. Aspectos del contagio por contacto íntimo ................................ 6
2.2. Transmisión vertical ......................................................................... 7
2.3. Contagio iatrogénico ...................................................................... 8
2.4. Contagio por inhalación ................................................................. 8
3. INFECCIÓN ................................................................................................. 9
3.1. Bases moleculares .......................................................................... 11
3.2. Cofactores ....................................................................................... 12
4. CONCLUSIONES ....................................................................................... 14

BIBLIOGRAFÍA ............................................................................................... 15
ÍNDICE

AUTORES
Dr. Luis Serrano Cogollor

Director de la Unidad de Patología del tracto genital inferior (TGI). HM Hospitales Gabinete
Velázquez. Madrid.

Dr. Andrés Carlos López Díaz

Jefe del Servicio de Obstetricia y Ginecología. Hospital Quirónsalud. Málaga.

Dr. Javier Cortés Bordoy

Expresidente de la Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia. Palma.

MÓDULO 1. HISTORIA NATURAL DEL VPH Pág. 1


ÍNDICE

INTRODUCCIÓN
El virus del papiloma humano (VPH) es un virus de doble cadena circular de ADN prote-
gida por una cápside icosaédrica proteica, de unos 50 nm de diámetro, que tiene unos
8.000 pares de bases que se pueden dividir en tres regiones diferentes: una que codifica
proteínas de expresión temprana (de E1 a E8, siendo E6 y E7 las más importantes a la hora
de inducir la transformación celular), otra que las codifica de expresión tardía (L1 y L2, en-
cargadas de la síntesis de la cápside), y una región de control no codificante que contiene
elementos reguladores.

MÓDULO 1. HISTORIA NATURAL DEL VPH Pág. 2


ÍNDICE

OBJETIVOS
Está bien establecido que el VPH es la causa principal del cáncer de cérvix uterino. Tam-
bién tiene un importante papel etiológico en el cáncer anal, de vulva, vagina, escroto
y pene, estando también involucrado en un número creciente de tumores de cabeza y
cuello, así como en la aparición de verrugas genitales y de otras localizaciones. Su carga
de enfermedad, no solo en las mujeres sino en la población general, es lo suficientemente
relevante como para tener que conocer bien su epidemiología, sus vías de transmisión y
cómo interactúa con las células epiteliales.

MÓDULO 1. HISTORIA NATURAL DEL VPH Pág. 3


ÍNDICE

1. EPIDEMIOLOGÍA
La infección por VPH es la transmisión sexual más prevalente conocida en el ser humano.
En EEUU un estudio de prevalencia en 2014 reveló una presencia del VPH de alto riesgo
en mujeres entre los 18 y los 69 años de un 20 %. Prácticamente toda la población sexual-
mente activa habrá estado en algún momento de sus vidas en contacto con el virus1.

En España se estima que aproximadamente 2 millones de mujeres son VPH positivas, de las
cuales 300.000 pueden presentar anormalidades citológicas de menor o mayor gra- ve-
dad, con un diagnóstico aproximado de unos 2.500 casos nuevos de cáncer invasivo al año.

Existen unos 35-40 serotipos distintos del VPH capaces de infectar el aparato genital, que
se clasifican en virus de alto riesgo (AR), bajo riesgo (BR) y de probable alto riesgo (PAR).
Mostramos aquí la clasificación de Bouvard2:

Riesgo Serotipos de VPH

AR 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59, 66, 68

PAR 26, 53, 73, 82

BR 6, 11, 40, 42, 43, 44, 54, 61, 62, 70, 71, 72, 81, 83, 84, 85, 89

No obstante, creemos interesante mencionar la clasificación propuesta recientemente por


Cuzick3, según la cual los tipos 16, 31 y 33 deben ser considerados de muy alto riesgo,
mientras que los tipos 39, 56, 59, 66 y 68 deben ser considerados de riesgo intermedio.

Los tipos 18 y 45 no tienen para Cuzick un valor predictivo muy alto para CIN2 positivo y
están más relacionados con el cáncer invasivo y las lesiones en el canal endocervical.

Los serotipos de alto riesgo son los habitualmente más relacionados con la patología inva-
siva, siendo responsables de prácticamente todos los cánceres cervicales, de entre el 70
y el 90 % de los cánceres de vagina y ano, del 40 % de los de vulva y del 20 % de los de
orofaringe4. Solamente el 16 y el 18, los más importantes, están rela- cionados con el 70 %
de todos los cánceres cervicales.

Los serotipos de bajo riesgo rara vez se ven involucrados en patología maligna, aunque se
ven comúnmente relacionados con las verrugas genitales y con la papilomatosis respira-
toria recurrente (PRR) en niños y adolescentes.

MÓDULO 1. HISTORIA NATURAL DEL VPH Pág. 4


ÍNDICE

El riesgo de infección por el VPH:

» Aumenta con el número de parejas, tanto de la mujer como de su(s) pareja(s) respecti-
va(s). Es, probablemente, el principal factor de riesgo para una mayor prevalencia viral.

» Es inversamente proporcional a la edad, siendo la prevalencia mayor en las mujeres


jóvenes, de casi un 30 % hacia los 20 años. La incidencia va en descenso y alcanza una
meseta de alrededor de un 12 % a los 30 años, siendo a partir de ahí el descenso mucho
más suave. Hacia los 65 años se observa un ligero repunte de la incidencia, probable-
mente en relación a la adquisición de nuevas parejas; no obstante, algunos autores ha-
blan de reactivación de infecciones latentes.

» Se incrementa con el tabaquismo.

» Se reduce con el uso del preservativo, aunque no se elimina.

» Se reduce en el caso de parejas masculinas circuncidadas, ante la menor prevalencia


viral en ellos.

» Aumenta con la práctica de sexo anal, tanto en varones homosexuales como en parejas
heterosexuales.

» Se incrementa en presencia de otras enfermedades de transmisión sexual (ETS), espe-


cialmente por Chlamydia trachomatis.

MÓDULO 1. HISTORIA NATURAL DEL VPH Pág. 5


ÍNDICE

2. TRANSMISIÓN
El VPH se adquiere por contacto directo entre la piel y/o las mucosas. Se trata de un virus
celular y su capacidad de supervivencia fuera del organismo es muy limitada. No está do-
cumentado que pueda adquirirse por contacto con superficies inertes, en baños públicos,
etc., si bien los juguetes sexuales utilizados directamente durante las relaciones íntimas sí
pueden contaminarse y actuar como vehículos de transmisión.

Así pues, los encuentros sexuales son la principal causa de infección por VPH. Se ha do-
cumentado transmisión por sexo oral, aunque de un modo bastante más infrecuente que
con el sexo por vía vaginal o anal.

2.1. Aspectos del contagio por contacto íntimo

Según un estudio de Hernández et al., es más frecuente el contagio de mujer a varón que el
de varón a mujer, y así, se encontró una tasa global de contagio del pene al cérvix de apenas
un 5 % por persona y mes, mientras que la tasa global de contagio del cérvix al pene llegó
hasta el 17,5 % por persona y mes. La mayor incidencia de contagio, no obs- tante, se produce
de la mujer al hombre por vía anal (47 % persona/mes), siendo superior incluso a la incidencia
de contagio desde el cérvix por coito vaginal (28 % persona/mes), en todo el aparato genital
masculino (pene y escroto). Asimismo, se documentó una mayor incidencia de contagio del
varón a la mujer con el sexo anal que con el coito vaginal. Se encontró también contagio bidi-
reccional del virus por contacto mano/pene, más frecuente en el sentido mujer-hombre. No
se observaron en este trabajo contagios vía semen. Y de manera interesante, se evidenció un
episodio de aclaramiento viral en el ano de la mujer, con reinfección posterior tras otro coito
anal, lo cual demuestra la capacidad viral de volver a infectar de nuevo el mismo epitelio tras
su aclaramiento. Hernández en cambio no encontró ninguna evidencia de contagio por sexo
oral, aunque sí de autoinfec- ción de unas zonas a otras dentro del propio individuo5.

El uso del preservativo ofrece, como ya se mencionó con anterioridad, una protección muy
limitada, por el simple hecho de que no cubre totalmente el área genital de ninguno de los
dos sexos, dejando siempre al descubierto el ano, la vulva, la base del pene y el escroto,
epitelios cuyo roce puede transmitir el virus. Según los hallazgos de Hernández, la inci-
dencia del contagio exclusivo desde el cérvix al escroto es solo un 50 % inferior a la que
se contabiliza en el pene.

Según Gayón, el uso del preservativo reduce al 70 % el riesgo de infección por VPH en la
mujer, riesgo que cae al 50 % si se usa solamente en la mitad de los encuentros sexuales6.

En un trabajo más reciente basado en una revisión sistemática de otros estudios longitu-
dinales, encontraron que en al menos la mitad de los mismos el empleo del preservativo
ofrecía una protección estadísticamente significativa frente al contagio por VPH7.

MÓDULO 1. HISTORIA NATURAL DEL VPH Pág. 6


ÍNDICE

Así pues, el preservativo continúa siendo útil para reducir el riesgo de contagio, así como
el riesgo de progresión de las lesiones causadas por el VPH. Ello, unido a su ca- pacidad
para evitar el contagio de otras ETS y su papel como contraceptivo, hace que siga jugando
un papel fundamental en cualquier relación sexual casual o en parejas cuyos componentes
tienen a su vez otras parejas sexuales.

2.2. Transmisión vertical

La transmisión vertical materno-fetal es muy controvertida, tanto por el nivel de riesgo real
que provocaría en el feto, como a la hora de discutir cuál es la vía de transmisión principal.

Tradicionalmente se ha venido considerando que el paso por el canal del parto es la vía
de contagio materno-fetal por el VPH, pero diversos estudios ponen en tela de juicio esa
vía como única responsable de la transmisión, ya que se ha detectado el virus, no solo en
secreciones orofaríngeas del neonato, sino también en sangre del cordón y en la propia pla-
centa. Además, algunos trabajos apuntan a que la cesárea electiva no protege contra dicha
transmisión, no habiendo diferencias significativas a la hora de detectar el VPH en neonatos
de pacientes que han parido por vía vaginal o a las que se ha practicado una cesárea.

En un trabajo de Lee et al. de 2013 se observa que los virus detectados en el neonato co-
inciden el 75 % de las veces con cepas localizadas en la madre durante el primer trimestre,
aunque se hayan aclarado más adelante en la gestación, lo cual indica que probablemente
la transmisión se haya producido tempranamente8. Incluso en otro trabajo se evidenció pre-
sencia del VPH en el líquido amniótico de mujeres embarazadas con citologías alteradas9.

Tampoco está nada claro el significado de la detección de la presencia viral en los neo-
natos y las consecuencias que puede tener a largo plazo, ya que la misma puede sobre-
dimensionar la posibilidad de patología; como bien sabemos, la simple presencia viral no
implica infección activa.

Y si bien existen trabajos que apuntan a que esa presencia se negativiza entre los 6 y los 12
meses después del parto10, otros autores son capaces de detectar VPH en neonatos meses
y años después del mismo11. Teniendo en cuenta que algunas neoplasias orofaríngeas son
debidas al VPH, no se puede descartar, si la presencia viral persiste y la infección se hace
latente, que la transmisión vertical no tenga un papel bien definido en la patogenia de es-
tos tumores, por lo que son necesarios nuevos estudios en tal sentido.

Mención especial en el epígrafe de la transmisión vertical merece la PRR, que se presenta


en la infancia o, como mucho, en la adolescencia, cuadro benigno que consiste en la apari-
ción de papilomas especialmente laríngeos, que tienen una enorme tendencia a la recidiva
a pesar de los tratamientos destructivos. Se comporta como un cuadro crónico de manejo
frustrante. Suele aparecer casi siempre antes de los 5 años de edad, aunque su incidencia,
por suerte, es bastante baja, de unos 4 nuevos casos al año por 100.000 habitantes. En un

MÓDULO 1. HISTORIA NATURAL DEL VPH Pág. 7


ÍNDICE

90 % de los casos se debe a los genotipos 6 y 11 de bajo riesgo, si bien en un 5 % de los


mismos podemos encontrar al serotipo 16.

La cesárea electiva en la eventualidad de papilomatosis vulvovaginal durante el embarazo


parece mejorar las posibilidades de evitar su aparición pero no la previene completamen-
te. La PRR es 4,6 veces más frecuente en hijos con parto vaginal. La incidencia es también
2,5 veces mayor en hijos de gestantes de menos de 20 años12.

El consenso actual general es el de no utilizar la cesárea como método electivo de termi-


nación de la gestación en caso de condilomatosis vulvo-vaginal. Primero, porque la inci-
dencia de la PRR es muy baja y las complicaciones de la propia cesárea serían mayores en
frecuencia; y segundo, porque como hemos visto, la protección ofrecida por la misma es
muy limitada.

2.3. Contagio iatrogénico

Si bien se ha publicado algún trabajo que ha revelado la posible contaminación nosoco-


mial por VPH de las sondas endovaginales hasta en un 25 % de los casos, incluso de un 3 %
hasta después de emplear desinfectantes a base de compuestos de amonio cuaternario,
no existe evidencia de contagio nosocomial por parte de este u otro tipo de instrumental
de exploración ginecológica13.

2.4. Contagio por inhalación

La exposición de los cirujanos y personal auxiliar al VPH por inhalación de humos proce-
dentes del láser o del cauterio en conizaciones y vaporizaciones ha sido una preocupación
de la profesión quirúrgica desde hace algún tiempo. Si bien no hay estudios randomizados
al respecto, sí se hizo una revisión sistemática de la literatura por parte del Centro para
el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) americano, revisándose 25 trabajos
relacionados con dicha exposición, de los cuales 7 revelaban la presencia de ADN-VPH
en el humo del láser y uno en el del cauterio, si bien era imposible valorar si ese material
era viable y capaz de producir infección. Sí se reportaron tres casos, dos en cirujanos y
uno en personal auxiliar, involucrados en la vaporización láser de condilomas anogenitales
y lesiones rectales, que desarrollaron papilomatosis laríngea, si bien no hay evidencia de
aumento de dichas patologías entre dicho personal con respecto a la población general.
En cualquier caso, para reducir la posible exposición, se recomienda siempre una buena
ventilación en quirófano, el uso de respiradores quirúrgicos y de equipos de extracción y
aspiración de humos14.

MÓDULO 1. HISTORIA NATURAL DEL VPH Pág. 8


ÍNDICE

3. INFECCIÓN
El VPH es factor necesario para la aparición del cáncer de cérvix. El hecho de que de que
sea precisamente en esta localización donde su acción acarrea alteraciones, atipias celu-
lares y eventualmente patología invasora con más frecuencia, nos hace pensar que algo
debe ocurrir en ella que la haga especialmente sensible a los cambios inducidos por el
VPH. Esa peculiaridad es la existencia de la llamada “zona de transición”, la frontera entre
dos epitelios, el pavimentoso poliestratificado de la vagina, especialmente resistente, y el
cilíndrico glandular del endocérvix, monoestratificado y mucho más delicado. Se trata de
una zona muy inestable y con alta actividad mitótica relacionada con los mecanismos de
metaplasia y reepitelización, en cuyas células el VPH tiene mayor facilidad para integrarse
en el genoma. Asimismo, es una localización con gran cantidad de pequeñas soluciones
de continuidad en forma de erosiones que hacen mucho más probable que el virus pueda
contactar con las células basales.

Durante el coito anal se producen también traumatismos y pequeñas soluciones de con-


tinuidad y, por ello, el virus tiene una especial tendencia también a provocar alteraciones
celulares en este epitelio.

En cualquier caso, el VPH penetra hasta la capa basal y allí contacta con las células de la
misma provocando la infección, la cual tiene unas muy altas posibilidades de regresión y
una capacidad de progresión limitada. Se estima que un 70 % de las infecciones por VPH
se eliminan durante los primeros doce meses y un 90 % a lo largo de los primeros dos años.

Cuando el virus persiste durante 18-24 meses o más, las posibilidades de regresión se re-
ducen drásticamente, especialmente en las pacientes de más edad (perimenopáusicas),
pasando a ser de un 20 a un 35 %.

Tanto a nivel clínico como epidemiológico, la tendencia actual nos lleva a dividir las etapas
de la alteración celular promovida por el VPH en 4 partes:

1. Célula normal. Previa a la infección o con la infección aclarada.

2. Alteración de bajo grado. Con una alta capacidad de regresión y que no debe ser con-
siderada como premaligna. En personas jóvenes podemos esperar una tasa de regre-
sión del 90 %, y del 55-60 % en mayores de 30 años.

3. Alteración de alto grado. Con una capacidad de regresión sensiblemente menor, del
30-50 % según edad y que se debe considerar ya como un proceso premaligno.

4. Carcinoma invasivo.

MÓDULO 1. HISTORIA NATURAL DEL VPH Pág. 9


ÍNDICE

El aclaramiento del virus en las alteraciones celulares se relaciona con la regresión de las
lesiones y viceversa, la persistencia viral es necesaria para la progresión hacia el alto grado
y el cáncer invasor.

El VPH y su impacto con respecto al huésped

• Inducción de bajos títulos de anticuerpos

• Baja activación macrofágica por la cápside viral

• Inducción de escasa memoria inmunológica

• Escasa inducción de la inflamación

• Débil estimulación del sistema inmune adaptativo

Existen nuevos indicios de que el aumento en la diversidad de la microbiota vaginal (MV),


combinado con una menor abundancia relativa de Lactobacillus, interviene la persistencia
del VPH, así como en el desarrollo de lesiones precancerosas cervicales.

La MV se clasifica en base a cinco tipos: Los tipos I, II, III y V están caracterizados por el
predominio de Lactobacillus crispatus, L. gasseri, L. iners y L. jensenii, respectivamente. El
tipo IV normalmente no incluye Lactobacillus y es rico en anaerobios estrictos, entre los
que se incluyen Gardnerella, Megasphera, Sneathia y Prevotella. Esta es la base microbiana
de la vaginosis bacteriana, que se ha relacionado con una mayor incidencia, prevalencia y
persistencia de la infección por VPH, así como con el desarrollo de las lesiones intraepite-
liales de cérvix15.

Recientemente, un estudio ha estudiado las aletraciones de la MV en la génesis de las


lesiones intraepiteliales y ha propuesto que estas alteraciones podrían ser usadas como
marcador evolutivo de las lesiones intraepiteliales hacia cáncer cervical16.

Es interesante resaltar que, si bien la inmunidad del huésped termina por aclarar el virus
casi siempre, el VPH es cuasi “silente” para el sistema inmunitario: se trata de un organismo
exclusivamente intraepitelial que además no destruye las células huésped, por lo que es
capaz de evadir la respuesta inmune innata.

Es interesante notar que, cuando existe una infección por VPH en el aparato genital, es po-
sible encontrar diferentes lesiones en distintas fases de evolución, teniendo en cuenta que
cada una es independiente y tiene un desarrollo propio. El esquema es el de una lesión/
un virus, y aunque exista una infección con múltiples cepas, en cada lesión somos capaces
de encontrar un único tipo viral. Incluso es posible que una única cepa sea responsable
de todas las lesiones en diferentes estadios y las demás estén presentes, pero sin causar
infección activa.

MÓDULO 1. HISTORIA NATURAL DEL VPH Pág. 10


ÍNDICE

3.1. Bases moleculares

La amplificación del ADN viral se produce principalmente en las células más superficiales
del epitelio. La transcripción de las oncoproteínas tempranas E6 y E7 en estas células es
muy elevada; sin embargo, al ser células muy diferenciadas han perdido la capacidad de
dividirse, por lo que no se produce la transformación oncogénica. Enseguida se produce
la transcripción de proteínas tardías L1 y L2 de la cápside y los virus se liberan con rapidez.
Este es, principalmente, el modelo infeccioso de los virus de bajo riesgo que provocan la
aparición de verrugas genitales y condilomas.

En las células basales, la amplificación del ADN viral es menor, lo cual hace que la tasa de
aparición de mutaciones en las mismas sea muy baja, pero la expresión, aún lenta, de las
oncoproteínas E6 y E7 aumenta de manera importante la inestabilidad genómica.

Aparece pues la hipótesis que nos hace contemplar un escenario en el que los VPH de alto
riesgo son capaces de mantener su célula infectada en un estado cuasi de “célula madre”,
integrándose en su genoma con el fin de establecer esa peligrosa persistencia en células
de alta capacidad mitótica, mientras que los de bajo riesgo se afanan en la rápida produc-
ción de descendencia viral para maximizar su transmisión en grandes lesiones productivas
formadas por células maduras17.

La integración del genoma del VPH de alto riesgo en el ADN del huésped se cree que se
debe a la inestabilidad en el mismo propiciada por E6 y E7, y son estos dos mismos genes
los que se integran en dicho ADN: el resto de los genes del virus son desechados o, sim-
plemente, no se transcriben.

En el caso de las proteínas E6 y E7, las principales inductoras de la oncogénesis, su acción


es complementaria: se necesitan mutuamente para inducir la aparición de las alteraciones
que conducirán eventualmente al cáncer.

En la célula no infectada, la proteína del retinoblastoma (pRB) se une a los factores de


transcripción de la familia E2F, controlando así la replicación celular. Pero la oncoproteína
E7 es capaz de unirse a pRB, lo cual deja libre a E2F y la célula entra en fase S de repli-
cación. Ello desencadena la producción de p16 en un intento vano por inhibir de nuevo el
proceso, por lo que las tinciones inmunohistoquímicas de p16 son un buen indicador en la
proliferación en las lesiones causadas por VPH.

Pero no es la única acción de E7, que también altera el metabolismo celular, retrasa la di-
ferenciación de la célula basal convirtiéndola en una suerte de “célula madre” reservorio,
hecho que conserva un pool estable de células infectadas, y es un potente mutágeno que
induce anormalidades en el centrosoma de los cromosomas durante la mitosis, provocan-
do aberraciones en los mismos, delecciones y pérdidas de material genético.

MÓDULO 1. HISTORIA NATURAL DEL VPH Pág. 11


ÍNDICE

La inducción de la replicación y la aparición de aberraciones genéticas ponen en marcha


una respuesta trófica centinela, que puede provocar diferenciación celular, senescencia y
apoptosis. Esta respuesta viene mediada por p5318. Pero E6 es capaz de unirse a E6-AP,
una proteína celular, formando un complejo que estimula la degradación rápida de p53.
También puede interferir en la transcripción de p53 uniéndose a otras proteínas.

Cada vez que una célula se divide, puede producirse erosión de los telómeros cromosó-
micos terminales. Para evitarlo, existen unas proteínas, las telomerasas, que actúan sobre
ellos y que están incrementadas en los tumores. La sobreexpresión de la subunidad hTERT
de la telomerasa indica aumento de la esperanza de vida celular y acerca la célula a la
inmortalidad. E6 es capaz de interactuar con terminales c-myc, capaces de estimular a
dichas subunidades hTERT19 (Fig. 1).

Restricción G1/S
pRB/E2F
Aumento p16

Respuesta Trófica Centinela


E7 E2F libre

Proliferación p53
Aberrante
Senescencia Replicativa
E6

EG-AP Degradación p53


Erosión de Telómeros

Proliferación
Mantenida

h-TERT Inmortalización
E6 Celular
c-myc

Figura 1. Esquema de los pasos críticos de la carcinogénesis provocada por VPH. Modificada de
Münger et al.

3.2. Cofactores

El VPH es factor necesario para el cáncer de cérvix, pero existen algunos cofactores capa-
ces de incrementar el riesgo de progresión:

» Tabaco. El papel mutagénico del tabaco y su presencia en el moco cervical son bien
conocidos. Existe una asociación bien probada entre el tabaquismo y el riesgo de pro-
gresión20.

MÓDULO 1. HISTORIA NATURAL DEL VPH Pág. 12


ÍNDICE

» Empleo del preservativo. El uso del preservativo disminuye la duración de la infección


por VPH y sus probabilidades de progresión.

» Empleo de anticonceptivos hormonales (ACH). Se aconseja discontinuar su uso, salvo


que el riesgo/beneficio justifique su empleo. Probablemente es el cofactor que ha sido
más controvertido a lo largo de los años y, de los tres expuestos, el menos influyente.

MÓDULO 1. HISTORIA NATURAL DEL VPH Pág. 13


ÍNDICE

4. CONCLUSIONES
El VPH es una infección de una altísima prevalencia y que afecta en algún momento a casi
toda la población con relaciones sexuales, por lo que su carga de enfermedad es alta, in-
cluso en varones, siendo los serotipos 16/18 los más involucrados en patología severa.

La vía principal de contagio es la sexual, aunque no específicamente el coito, sino el con-


tacto entre epitelios contaminados, no brindando el uso de preservativo protección com-
pleta. La transmisión vertical está bien documentada, aunque su significado a largo plazo
es controvertido y sus manifestaciones raras. Otros tipos de transmisión como la inhala-
ción de gases o la contaminación iatrogénica deben investigarse más a fondo.

La mayoría de las infecciones y manifestaciones menores se aclaran espontáneamente. El


tipo viral y modificaciones en la microbiota vaginal pueden influir en el proceso. El virus
tiene una alta capacidad para evitar la respuesta inmunitaria innata. Las oncoproteínas E6
y E7 son las responsables de procesos de persistencia e inmortalización celular, siendo el
tabaquismo el cofactor más importante que colabora en la aparición de lesiones severas.

MÓDULO 1. HISTORIA NATURAL DEL VPH Pág. 14


ÍNDICE

BIBLIOGRAFÍA
1. McQuillan G, Kruszon-Moran D, Markowitz LE, Unger ER, Paulose-Ram R. Prevalence
of HPV in adults aged 18–69: United States, 2011–2014. NCHS data brief, no 280.
Hyattsville, MD: National Center for Health Statistics; 2017.

2. Bouvard V, Baan R, Straif K, Grosse Y, Secretan B, El Ghissassi F, et al. A review of


human carcinogens -- Part B: biological agents. Lancet Oncol. 2009;10(4):321-2.

3. Cuzick J. MSS 03-04. Molecular Triage as part of cervical screening. Eurogin


[Internet]. 2017. Disponible en: [Link]
[Link]

4. Muñoz N, Castellsagué X, Berrington de Gonzales A, Gismann L. El VPH en la


etiología del cáncer humano. Vaccine 2006;24(S3):1-10.

5. Hernandez BY, Wilkens LR, Zhu X, Thompson P, McDuffie K, Shvetsov YB, et al.
Transmission of human papillomavirus in heterosexual couples. Emerg Infect Dis
[serial on the Internet]. 2008 Jun [date cited]. Disponible en: [Link]
EID/content/14/6/[Link]

6. Gayón E, Hernández H, Sam S, Lombardo E. Efectividad del preservativo para


prevenir el contagio de infecciones de transmisión sexual. Ginecol Obstet Mex.
2008;76(2):88-96.

7. Lam JU, Rebolj M, Dugué PA, Bonde J, von Euler-Chelpin M, Lynge E. Condom use in
prevention of Human Papillomavirus infections and cervical neoplasia: systematic
review of longitudinal studies. J Med Screen. 2014;21(1):38-50.

8. Lee SM, Park JS, Norwitz ER, Koo JN, Oh IH, Park JW, et al. Risk of Vertical Transmission
of Human Papillomavirus throughout Pregnancy: A Prospective Study. PLoS ONE8
[Internet]. 2013(6). Disponible en: [Link]

9. Armbruster-Moraes E, Ioshimoto LM, Leao E, Zugaib M. Presence of human


papillomavirus DNA in amniotic fluids of pregnant women with cervical lesions.
Gynecol Oncol. 1994; 54(2):152–8.

10. Park H, Lee SW, Lee IH, Ryu HM, Cho AR, Kang YS, et al. Rate of vertical transmission
of human papillomavirus from mothers to infants: relationship between infection
rate and mode of delivery. Virol J [Internet]. 2012; 9:80. Disponible en: [Link]
org/10.1186/1743-422X-9-80

MÓDULO 1. HISTORIA NATURAL DEL VPH Pág. 15


ÍNDICE

11. Rintala MA, Grenman SE, Jarvenkyla ME, Syrjanen KJ, Syrjanen SM. High-risk types
of human papillomavirus (HPV) DNA in oral and genital mucosa of infants during
their first 3 years of life: experience from the Finnish HPV Family Study. Clin Infect
Dis. 2005; 41(12):1728–33.

12. Shah KV, Stern WF, Shah FK, Bishai D, Kashima HK. Risk factors for juvenile onset
recurrent respiratory papillomatosis. Pediatr Infect Dis J. 1998; 17(5):372–6.

13. Casalegno JS, Le Bail Carval K , Eibach D, Valdeyron ML , Lamblin G, Jacquemoud


H, et al. High Risk HPV Contamination of Endocavity Vaginal Ultrasound Probes:
An Underestimated Route of Nosocomial Infection? PLoS ONE [Internet]. 7(10).
Disponible en: [Link]

14. Kuhar DT. Respiratory protection to prevent potential transmission of Human


Papillomavirus during surgical procedures that generate smoke. Medical
Epidemiologist HICPAC Meeting November 6, 2013.

15. Kyrgiou M. I Curso On-Line Virus del Papiloma Humano. Formación para la Práctica
Clínica. Módulo 2: El papel del microbioma y de la inmunidad en el VPH. Saned
Ediciones. 2018 – 2019.

16. Curty G, de Carvalho PS, Soares MA. The Role of the Cervicovaginal Microbiome on
the Genesis and as a Biomarker of Premalignant Cervical Intraepithelial Neoplasia
and Invasive Cervical Cancer. Int J Mol Sci. 2019 Dec 28; 21(1). pii: E222. doi: 10.3390/
ijms21010222

17. Münger K, Baldwin A, Edwards KM, Hayakawa H, Nguyen CL, Owens M, et al.
Mechanisms of Human Papillomavirus-Induced Oncogenesis. J Virol. 2004; 78(21):
11451–60.

18. Talis AL, Huibregtse JM, Howley PM. The role of E6AP in the regulation of p53
protein levels in human papillomavirus (HPV)-positive and HPV-negative cells.
J Biol Chem. 1998; 273: 6439-45.

19. Veldman T, Liu X, Yuan H, Schlegel R. Human papillomavirus E6 and Myc proteins
associate in vivo and bind to and cooperatively activate the telomerase reverse
transcriptase promoter. Proc Natl Acad Sci USA. 2003; 100(14):8211-16.

20. Tolstrup J, Munk C, Lykke B, Svare E, Adriaan JC, van den Brule, et al. The role
of smoking and alcohol intake in the development of high-grade squamous
intraepithelial lesions among high-risk HPV-positive women. Acta Obstet Scand.
2006; 85(9):1114–19.

MÓDULO 1. HISTORIA NATURAL DEL VPH Pág. 16


Patrocinado por

[Link]

También podría gustarte